El canadiense Erik Guay se unió a la lista de sorpresas que se están produciendo en los Mundiales de esquí alpino de Garmisch-Partenkirchen (Alemania) al ganar la prueba reina, el descenso, en la que relegó al segundo puesto al gran favorito, el suizo Didier Cuche. Guay cubrió la pista 'Kandahar 2', de 3.330 metros de longitud, con salida a 1.690 y 920 de desnivel en un tiempo de un minuto, 58 segundos y 41 centésimas, 32 menos que el incombustible Cuche.