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Órbita Laika - Programa 9: Sara Escudero - Orden - ver ahora
Transcripción completa

¿Puedo jugar? No.

Cómo ha avanzado esto de los ordenadores,

desde el primero ordenador en 1994, del equipo de Alan Turing.

¿Eh?

El mismo equipo que descifró el código Enigma

y adelantó la II Guerra Mundial.

Hola, chicos. Solo les quería desear mucha mierda.

Vamos a ver: esa expresión carece de sentido.

Pertenece a una época en que la gente iba en coche de caballo.

Es decir, a mayor cantidad de excrementos, mayor recaudación.

¿Nos deseas recaudación? Es una televisión pública.

Segundo: si nos deseas suerte en un programa de ciencia,

aún es más insultante. Se trata de sesgos de percepción.

Sí, sí. Observamos la naturaleza

e intentamos encontrar patrones sin sentido matemático o físico.

Esto es intolerable. Intolerable.

(Música triste)

(DAN GOLPES RÍTMICOS)

(Sintonía programa)

Se mueve tu cabeza,

se mueve tu cuerpo.

Haz que retumben estas paredes,

que tus movimientos se exageren.

Se mueve, te quedas sin aliento,

se mueve como dos animales

dentro de una jaula de metal.

El tiempo se encoge,

y luego se expande

cuando tú bailas.

Mi cuerpo no siente

dolor ni sufrimiento.

(Aplausos)

Bienvenidos a "Órbita Laika",

un programa donde nos hacemos preguntas

desde un punto de vista mayéutico,

intentamos solucionarlas mediante la dialéctica

y palparlas mediante el método aristotélico,

siempre reflexionando con un punto de vista hermenéutico.

(COGE AIRE) Y cobramos por palabra.

Y para ello contamos con la colaboración

de nuestros nunca suficientemente ponderados ni retribuidos,

Gloria García-Cuadrado y Dani Jiménez.

(Aplausos)

Buenos días. ¿Qué tal?

Hoy tenemos una invitada de lujo

y además es una gran amiga.

Una persona que empezó estudiando Medicina

y acabó haciendo terapia de diversión a diestro y siniestro.

Golpead palma contra palma con rotundidad

para recibir ¡a Sara Escudero! ¡Bravo!

(Aplausos)

(GRITA)

¡Hola!

Ay, te tendría que haber avisado.

Te tendría que haber avisado. Cuidado.

(RÍE) ¡Pero bueno! Me mata tu marido.

¿Qué tal?

Acompáñala.

¿Qué esto?, ¡que coge velocidad!

Es una demostración palpable...

Podría ser peor. Podrías estar ahí.

Mira como está ese. Mira el tarado ese.

Eso por portarse mal.

¿Qué está viendo?

Ahora mismo está viendo su IRPF.

(RÍEN)

Bueno, Sara, qué placer tenerte aquí.

El mío. Y esta órbita que habéis montado es superguay.

Da la sensación como si te conociera de toda la vida.

No sé, como que hay vínculo.

De que te hubiera casado yo...

Yo digo: "He soñado que este señor me ha puesto el anillo".

Algo ha "pasao".

Es un placer tenerte aquí. Hoy vamos a hablar del orden.

(SARA) Muy yo. ¿Eres ordenada?

No sé por qué pregunto si ya sé... ...que no lo soy.

(RÍE) ¿Cuánto de ordenada eres?

De cero a diez, siendo muy franca, estaría en un 0,5.

En serio.

Pero, claro, para eso tengo un marido que es un 14,7.

Y ya la media puede subir...

Un aplauso para Saúl que no está...

(Aplauso)

Al mismo tiempo, con el tipo de vida que llevas...

Siempre que te llamo estás en la radio, en el teatro,

para arriba y para abajo.

¿Cómo se puede llevar una vida así sin orden?

Pues delegando el orden en alguien. Es la clave.

Que tengo que hacer tal... "¿No podrás hacerme esto...?".

La mirada del gato de Shrek funciona.

Tú haces un: "¿En serio?".

Y encima, como yo tengo apariencia de ser menor...

Aunque calce 36 me echas 22, 23 alguna que otra vez,

y haces: "Esto funciona".

Al final te acostumbras...

Soy ligeramente ordenada en lo importante:

cuando hay una responsabilidad con terceros.

Cuando es solo para conmigo, viva el desorden.

Yo tengo un sistema de hacer las cosas al revés

que es que, cuando llego tarde, entro enfadado yo.

Sé que están enfadados los que me esperan,

pero yo entro diciendo: "Como está el tráfico... Qué asco".

Y estás tan enfadado que dicen: "Mejor no decir nada".

Encima que llega tarde. Ya has venido a "Órbita Laika".

Ya no te queda más en la vida por hacer.

No. Mi sueño era tirarme por un tobogán a mis 36 años

y lo he hecho, sin espatarrarme, que es otro mérito.

Y es muy guay.

Menos mal que has escogido el modelo adecuado.

Pues muchísimas gracias. ¡Te aplaudimos! ¡Te aplaudimos!

¡Vamos, vamos! ¡Por vosotros!

Ha salido bien, pero imagina que hubiese ido por otro lado,

que hubiese habido un accidente y estuvieses en el más allá.

¿Crees en el más allá? No.

Eso es porque no has vivido en Toledo.

Es el más allá de Madrid.

Soy de un pueblo de Ávila

y a veces por las calles pululando dices: "Uuuh".

Solo te comunicas así, como ululando.

¿Creéis en los sobrenatural, amigos de la nave del misterio?

No, me parece que has preguntado a malas personas.

No has elegido bien.

En 1964

el ilusionista James Randi,

pero ya lo había hecho antes el escapista Houdini,

llegó a ofrecer una recompensa de un millón de dólares

a quien le demostrase la existencia de un fenómeno sobrenatural.

Este vídeo es el de este ilusionista.

El de James Randi.

Por lo visto, estuvo el tipo en activo varias décadas

y nadie consiguió superar las pruebas.

Porque él ofrecía las pruebas que ideó su equipo de colaboradores

y nadie lo logró, o sea que se ahorró el millón de pavos.

Es una manera de darle la vuelta al asunto:

demostrar si realmente eso es posible.

Houdini puso una prueba hasta que se murió.

Esto lo sé yo.

Se supone que era una frase que le dijo su madre antes de morir

y él les preguntaba a los médium

y otras operadoras telefónicas por el más allá...

(RÍEN) Gracias.

Les preguntaba:

"¿Te ha dicho tu madre algo para mí?".

Y como no acertaban, se ahorró la recompensa.

Y cuando murió, a su mujer le dijo:

"Van a intentar decirte que han contactado conmigo,

entonces si te dicen esta frase, será verdad".

Era una frase que solo sabía su mujer.

Y claro, nunca nadie...

Esta mujer se murió con la frase en sus adentros.

Como decía Carl Sagan: "Las afirmaciones extraordinarias

requieren pruebas extraordinarias".

Es la desventaja de ser tan racional,

el ser humano intenta siempre contrastarlo todo,

comprobarlo y encontrar la explicación más sencilla.

Pero los científicos también tenemos sentido del humor.

Os hoy voy a hablar del caso de un científico,

Jack Hetherington,

que puso de coautor de uno de sus artículos de investigación

nada más y nada menos que a su gato.

¡Anda! Yo pongo de guionista al mío.

Resulta que él estaba estudiando el helio-3,

que es un isótopo,

un átomo que tiene un número diferente de neutrones.

Es un isótopo del helio.

Tiene aplicaciones en los detectores de neutrones.

Y en el espacio hay mucho helio 3

depositado en la Luna por el viento solar.

Entonces él estaba haciendo sus investigaciones,

publicó su artículo de investigación,

y como había utilizado la primera persona del plural,

"Nosotros hemos detectado..." "Nosotros hemos investigado"...,

y había firmado solo con su nombre,

le dijeron que o bien cambiaba todo el artículo

o ponía a un autor más.

Y no se le ocurrió otra cosa que poner a su gato.

Entonces firmó con el acrónimo: Felix Domesticus Chester Willard,

F.D.C. Willard.

Felix Domesticus por la especie, gato doméstico,

Chester era el nombre del gato,

y Willard el padre siamés del gato.

Y así dejó el artículo.

Me parece una genialidad.

Lo tengo en el despacho, por si alguien quiere leerlo.

La ciencia no está reñida con el humor, pese a mí.

(RÍEN)

Además hizo aquí la firma.

Es la patita del gato.

Además, yo como orgulloso súbdito de un gato que soy,

he de decir que los gatos

son la demostración de los estados cuánticos.

Puede estar de buen y mal humor al mismo tiempo,

están superpuestos siempre.

Pasan de la nada a la aceleración. Por eso tienen siete vidas.

Son materia y antimateria. Se ven en un espejo y saltan,

o sea, tienen reacciones cuánticas los gatos.

¿Y tú, Dani? Quiero contar una historia

que parece una leyenda urbana, que empezó con un problema

y acabó con un "paper".

Otro firmado por un gato, no.

No, está firmado por Dimitri Krioukov,

un físico de la Universidad de California

que iba en coche,

según él se paró en el "stop", pero el policía le multó.

Esto nos ha pasado: "Ha cometido una infracción",

"No, no la he cometido". "Se ha saltado un semáforo".

Al final, lo multó por el principio de autoridad.

Pero él insistía en que había parado en el "stop".

Y empezó a calcular las variables:

calculó la posición del coche de policía, que se movía,

calculó la posición y la aceleración de otro coche

que bajaba en sentido contrario, su momento...

Conclusión: era imposible que el policía

matemática y físicamente hubiera visto se había parado

o no se había parado en el "stop"

y denunció al policía.

Y fue a juicio... ¿Y sirvió de prueba?

Exactamente. ¿Dimitri se llamaba?

Pero ¿a cuánto cobraba la hora?

No te compensa la multa con las horas que has estado.

No, no. No. Es que la justicia es la justicia

y yo estoy de acuerdo. Ese tío es mi héroe.

¡Por no pelearte la pagas!

Cuando vuelva a casa le voy a demostrar a mi mujer

que es imposible que haya dejado abierta determinada tapa.

Voy a demostrárselo.

Al final, como decía, todos esos cálculos

los publicó en un artículo

que parece una leyenda urbana, pero es pura física.

Viene a demostrarnos aquello de que la percepción nos engaña.

Que la percepción del policía no estaba de acuerdo con la física.

Al fin y al cabo, es lo que hace la ciencia,

desde una óptica lo más certera posible.

Y hablando de ver el mundo de una forma certera y diferente,

alguien que... Hombre, es un maestro.

Esto es la Agencia Espacial Europea

y Pedro Duque lo hemos liado.

Tenemos unas cámaras que lo siguen. Le hemos interrumpido.

A ver si le dejan un momentito.

¿Pedro?

Hola, Pedro. Hola, ¿qué tal, Goyo?

Son dos minutos. Le contestamos a esta gente

que tiene prisa siempre.

Estamos aquí hablando de un tío que no quiso pagar una multa

y, en fin, suena a leyenda urbana.

Y hay unas cuantas leyendas urbanas sobre astronautas.

¿Hay alguna que quieras desmentir o ratificar?

Claro que... Por ejemplo, esto de los superhombres.

Más bien, para ser astronauta hay que ser supernormal.

Y eso suele ser lo que a la gente se le queda.

Leyendas urbanas y mitos hay muchos.

Hay todavía gente que se cree...

estas supercherías

de que los viajes a la Luna, por ejemplo, no se realizaron.

No se sabe ni por qué motivo se cree en eso.

Los primeros que habrían dicho algo habrían sido los soviéticos.

Y luego hay gente que me pregunta muchas veces

que piensa que los astronautas estamos ocultando ciertas cosas.

Por ejemplo, que estamos en la Estación Espacial

haciendo experimentos militares o algo por el estilo.

Esto son todo experimentos científicos normales.

Y también hay quién piensa que todos los días vemos

no sé qué extraterrestres y que no lo contamos.

Y tampoco. No ha habido nunca ningún astronauta

que haya visto ningún extraterrestre ni nada por el estilo.

Y, de hecho, de tantos años de estar por ahí arriba

casi estamos seguros de que extraterrestres no hay ninguno.

Bueno, pero a lo mejor es lo que nos dices tú...

Porque estás compinchado. Estás compinchado.

Y por qué nos vamos a ir a la explicación más sencilla

si podemos enredarnos con una conspiración terrible...

Que te han conseguido pagar hasta a ti, ¿entiendes?

Quiero decir, lo del área 51,

ese ser pequeño que vimos,

ese extraterrestre que vimos... Acláranos eso, Pedro.

No, eso no es verdad.

De hecho, esta semana han salido reportajes

donde explicaban muy bien que fue un señor que se hizo...

un golpe en la cabeza y se le hinchó y de ahí viene.

Se inventaron lo del marciano de la cabeza gorda

precisamente al verlo.

El caso es que yo no digo que no haya otras cosas,

que son programas militares del espacio

que ni siquiera yo sé de ellos,

pero lo que hacemos los astronautas que todos veis,

es estar en la Estación Espacial

y lo que contamos es todo lo que sabemos.

Un señor con la cabeza hinchada. Qué poco "glamour".

Sí, no mola.

No te interrumpimos más, te dejamos seguir con la reunión.

Perdón, vamos a seguir con nuestras estupideces.

Hasta luego. (TODOS) Adiós.

(Aplauso)

Pues tenemos que dar un salto ahora mismo espacial.

Terminamos de hablar con un astronauta

y salimos de nuestra órbita. Os dejamos.

Yo te sigo, ¿no?

Esto atrapa, ¿eh? (RÍE)

Sí... Fagocita.

(Música interesante)

(SARA) Toc, toc. ¡Hola!

(TODOS SALUDAN) ¡Ah de la caravana!

(TODOS SALUDAN)

Encantado.

Un beso.

Haz las presentaciones. Yo ya te conozco. Arcadi García.

Arcadi García, de Valencia, que es físico

y tiene su canal de Youtube: Tippe Top Physics.

¿Qué es eso? Tippe Top Physics.

¿Tiene algún significado? Es una peonza

que cuando la pones a girar, ella por sí sola,

por movidas físicas raras se da la vuelta.

Entonces a mí me encanta

porque no te esperas que se dé la vuelta

y hay un montón de grandes mentes, rollo Bohr, Einstein, etc....

Hay fotos de ellos ahí mirando la peonza de las narices.

Dice: "Es una peonza que por movidas físicas...",

como diciendo: "Cosas que no vais a entender".

(RÍEN)

Has dicho Einstein y Bohr, y digo: "Vale, no somos nosotros".

Es la puñetera peonza. He sentido el mismo alivio.

(RÍE)

Pero mezcla cosas que entendemos todos.

Habla de la gastronomía explicada de manera científica,

entonces le digo: "De paellas, sí, háblame".

-Una paella científica.

Una cebolla caramelizada es pura química.

Realmente es una precipitación... Toda la cocina es química.

Sí, de hecho... Yo cocino bien y en casa

soy de hablar culto en la cocina.

Y cuando te dejas la manzana abierta,

que dices: "Se va a poner fea", y digo: "Hombre, se oxida".

(RÍE CONTENTA)

-Hay que comérsela porque las vitaminas se evaporan.

-Mi madre me dice: "Se le van las vitaminas",

y digo: "Técnicamente, lo que pasa...".

Tendrás que desmontar muchas cosas.

Hay muchas creencias en la cocina que luego no son ciertas.

Está esa oportunidad de que como cocinar y comer

comemos todos... No sé vosotros...

-Y unos más que otros. -Yo, si no como, me muero.

(SARA) -¿En serio? Qué raro eres.

-Tú te crees que este cuerpo serrano...

-Y aparte de comer mucho, hablas de cosas como entropía,

el orden del universo...

¿Tú eres ordenada o desordenada?

-Mi cerebro es ordenado, pero yo lo expreso con desorden.

Segunda ley de la termodinámica.

El que hizo la segunda ley, se fijó en ella.

Te lo digo así de claro. Yo soy obsesiva.

Mi "closet" está del color negro hasta el blanco así...

-Es que dices "closet".

(RÍEN)

Es que es mexicana. ¿Cómo no vas a ser ordenada?

-Yo siempre digo que el orden está en los ojos del que mira.

Yo veo el cuarto de mi hermano y él dice: "Está ordenadísimo".

Y yo digo... (HABLAN A LA VEZ)

Son diferentes formas de entender el orden,

pero desde el punto de vista físico y químico, ahí tendemos.

Está en nuestra personalidad esta combinación de la física

de tender al orden y al desorden.

Estos patrones realmente se repiten.

Claro, o sea, al final,

iba a decir que venimos, somos el universo.

Y si el universo sigue unos patrones

y repite ciertas conductas,

es inevitable que nosotros, como parte del universo,

tengamos que repetirlo impepinablemente.

Yo soy tan obsesivo que después de cocinar

lo coloco todo en su sitio para volver a empezar.

No me basta con limpiar la sartén, tengo que colgarla

y volver a por ella.

Un dato que no sé si te va a dejar bien, pero de limpio sí.

¡Doy fe de que metes limpios los platos en el lavaplatos!

¡Los friega! Los friego antes.

Yo sobre este tema me acordaba,

no sé si os pasa,

de cuando en el instituto, yo di el Bachillerato de Ciencias

y momentos de los profesores que se te han quedado grabados

y se te pasan a lo largo del día siempre.

Te acuerdas de ese momento con Miguel Lozano dándote la clase.

Y cuando has dicho lo de la entropía y el orden,

claro, siempre que voy a coger agua

siempre me viene a la cabeza el orden de esas moléculas de agua

y que están frías por la colocación y la velocidad.

Es un agobio beber zumo.

(RÍEN)

¡Te lo juro!

Bueno, estamos aquí generando calor.

Tenemos muchas moléculas y es un espacio reducido.

Estamos destruyendo la entropía.

Qué ilusión, la primera vez que doy en una lámpara.

¿Qué es ese ruido?

Pero bueno...

(SARA) ¡Cómo mola!

¡Goyo!

¡Goyo!

¿Dónde está? No lo veo.

¡Santi García!

(Aplausos)

¡Cómo mola! ¿Qué tal, Santi?

Es más fácil entrar que salir.

Siempre te quejas de que te tengo a dos velas, pero hoy vienes a una.

Es muy interesante... Hola.

Santi, Sara. Encantada.

Vengo con un vehículo nuevo que me he inventado.

Bueno, no lo he inventado yo. Es un carro a vela.

Se llama carrovelismo,

y va a una velocidad de tres veces la velocidad del viento

Es interesante porque tienes una dirección,

la dirección del viento, pero es el viento aparente.

Es una cosa que he aprendido: "viento aparente".

¿Qué pasa? ¿Hay viento de postureo?

Hay viento que hace así. Sí...

Mi abuela cuando veía a alguien bien plantado

decía: "Mira qué aparente". "Qué aparente va".

A mí me gusta más lo de "No está gordo, está fuerte".

Hermoso. (RÍE)

El viento aparente es la suma de las fuerzas del viento real

y la que tú percibes por la velocidad de la vela.

Aquello no era una vela, era un ala...

Ahora os lo enseñaré, es una cosa muy bonita.

Y yo lo que he aprendido es la física,

conceptos matemáticos...

He visto que hay mucha abstracción en la vela.

¿Habéis oído expresiones como "¡Trincad la botavara!"?

Sí, claro.

Y descoyuntar el... Eso te lo estás inventando.

Tiene explicación. Es como: "Izad la vela de mesana",

es la del palo de mesana.

Es que no tenéis ni idea de navegación.

Quién no sabe eso.

Es un lenguaje técnico que he aprendido

aquí en una regata. La regata Puig.

Pero lo importante: ¿lo has grabado y lo podemos ver?

Que te lo pases bien a costa del erario público es estupendo,

pero ¿podemos verlo los demás?

Sí, lo he grabado. Yo quiero verlo.

En pantalla.

(NARR) "Venimos del mar.

Tenemos en nuestra genética un pasado lleno de salitre,

fuimos peces en un tiempo pasado.

Ahora somos mamíferos terrestres,

gente de tierra. Los de Madrid, más.

Somos de tierra y, sin embargo, la tierra

nos sigue pareciendo más difícil de superar que el agua".

(Música "hip-hop")

Antoni Tió, presidente del Barcelona Clúster Nàutic,

miembro organizador de la regata Puig.

Eres una persona que sabe de ciencia.

Y quiero que me cuentes la ciencia que hay en lo más básico,

¿cómo se mueve un barco?

Hoy días sabemos que la vela moderna

se debe al principio de Bernoulli,

un físico suizo, que su teorema, como sabes,

viene a decir que en un punto cualquiera del espacio

la presión constante más la presión dinámica

es constante, es decir,

la presión debida al viento en aquel punto y la del barómetro.

Entonces cuando una vela,

que tiene una forma de parábola, un corte paralelo al mar,

que llamaremos perfil, desvía el flujo del viento,

el viento que va por sotavento, la parte exterior de la vela,

como recorre más camino

y se tiene que encontrar con el que va por dentro,

las dos moléculas en la salida,

el de fuera acelera

y por tanto hay un aumento de la presión dinámica

en el exterior de la vela.

Ahí aumenta la presión y por lo tanto...

Y, por tanto, para ser constante

en sotavento la vela es succionada,

y, por tanto, en barlovento, el viento,

la presión dinámica disminuye porque el viento va más lento

y aumenta la del barómetro para ser constante.

Por tanto, la fuerza vélica que mueve un barco...

"Vélica" con "v".

Claro, la fuerza vélica es la suma de la succión

más la presión.

Dos tercios de succión y un tercio de presión.

Un barco podríamos decir que es el único artilugio de transporte

que se mueve con dos alas en medios distintos.

Pero es la misma teoría Bernoulli.

En uno, el fluido es aeroforme, es aire,

y en el otro es el agua que fluye por debajo del casco.

Y la forma de la quilla y del timón

también generan fuerzas que se oponen a la deriva

y por eso un barco puede remontar al viento.

Leonardo, llévame donde quieras.

Tú todas las fuerzas físicas las sientes en el timón.

El timón aquí es la clave de toda la energía

que se produce en el barco.

Sí. Se llama el gobierno del barco, precisamente.

Entonces, desde el gobierno del barco,

uno siente el barco, como si fuese un animal, un caballo.

Lo sientes todo concentrado aquí dentro.

Porque las torsiones, las tensiones que recibe

toda la estructura, todo el complejo,

se transmiten fundamentalmente en la dirección donde va el barco

y le transmiten una torsión que a veces puede superar

los esfuerzos del material

y a ese límite yo no tengo que llegar.

Todas las fuerzas que se transmiten al casco y al aparejo,

todo se concentra en el timón.

Y tú puedes decir: "Ahora hay demasiada vela",

"ahora tengo demasiado foque",

"ahora la mayor, quizás mejor reducirla".

"Hemos conquistado antes los mares que la tierra.

Las poblaciones genéticas

se parecen más con la distancia marítima

que con la distancia de montaña".

Es que venimos del mar.

¡Pues vete al mar!

(Aplauso)

(RÍEN)

Me ha encantado.

Me ha encantado cómo el contramaestre,

con qué naturalidad te arrojaba.

Una fuerza física...

Más auténtico que en "Españoles por el mundo":

"Hombre qué suerte encontrarte". Yo quería hacer una parábola,

entonces salté para crear la parábola.

Habéis visto que la vela es el único vehículo

que viaja entre dos fluidos:

en este caso, al aire y el agua.

Y vamos a hacer un reto con el público con esto.

Muy bien. Me ha gustado mucho la navegación

y te voy a apoyar ese reto. ¿Puedo escoger a alguien?

Hombre, para eso eres el presentador.

A ver dónde sopla el viento. Esta chica que está escondida.

Ven por aquí, por favor.

¡Ahí va! ¿No te lo esperabas?

Me quedo agarrada al sofá.

Es que te he visto ahí atrás y digo...

¿Qué tal? Por favor, micrófono, Edu. Gracias.

La he visto por ahí... Ven.

Vamos, acércate hacia acá. Acompáñanos.

Te he visto ahí escondida y me pareces

la típica persona que se sienta atrás

para no salir. Esa va a ser.

No va a pasar nada. Primero, ¿cómo te llamas?

Háblale al micrófono. Muy bien, Berta.

Y ahora nos vas a presentar el juego.

Vamos a hacer un reto muy interesante, que es

cómo vaciar una botella de agua. Sencillo.

En vaciar soy experto. ¿En serio?

Así de sencillo. Soy de pueblo, se nos da bien.

Sí, pero vaciarlo de agua.

Vamos a ver qué técnica usa cada uno,

y qué velocidad tarda en vaciarse la botella.

Así de sencillo es, vamos a verlo.

Que traigan aquí las cubetas, la botella.

De Foster Johnson voy a usar la técnica.

¿Y tu bicho de vela no lo usas?

Álvaro, Berta. Berta, Álvaro.

Agua... Tenemos aquí botellas.

Sara, ¿quieres jugar? Sí, encantada.

Berta, eres la protagonista. Tengo otra en reserva.

Yo quiero mirar, porque gusta esto de...

aprender el método empírico.

Veis, aquí tenéis los tapones. Sí.

Vamos a destapar.

Ya cada una tiene que hacerlo aquí.

Tenéis que vaciar la botella, dentro, preferiblemente.

Lo importante es la velocidad que tarda en salir el agua

de esta botella. ¿Y lo hacemos?

Como queráis, "freestyle".

Como lo haría en mi casa con prisa. Efectivamente, estilo Ávila.

Va, no perdamos más tiempo. Tenemos el crono.

Y... ¡tiempo! ¡Vamos!

Vamos vaciando, vamos vaciando.

¡"Mierdes"! ¡Lo ha superado Berta!

¡Un aplauso para Berta! Enhorabuena.

(Aplausos)

Siete segundos. Ganadora absoluta.

Acaba de pulverizar todos los récords

de vaciados de botellas del mundo.

Lo importante, la ciencia tras esto.

Toma esta botella. Esta me la bebo ahora.

Ha habido dos técnicas muy claramente diferentes.

La tuya más horizontal, la tuya muy vertical.

¿Qué ocurre cuando vacías la botella?

Que se cae el agua. Ponemos otra cubeta y lo explicas.

Aquí tenemos, por ejemplo, una guerra entre dos fluidos:

el aire, que va para arriba, y el agua, que va para abajo.

Entonces, el aire impide la salida del agua.

La presión que ejerce le impide salir.

Cuánto más vertical, más presión del agua

y más difícil la salida del aire

y más difícil la salida del agua.

¿Lo quieres hacer? Sí.

Vamos a ponerte a cero, que una cosa es ir de listo

y otra cosa es hacerlo.

Voy a aplicar el movimiento circular.

El movimiento circular es para facilitar

la entrada del aire con un meneito, así, ¿vale?

Vamos allá y... ¡tiempo!

(Música animada)

¡Cuatro! ¡Cuatro segundos!

(Aplausos)

Método empírico.

Estas cosas que... ¿Para qué sirve Órbita Laika?

Pues para mejorar tus resultados. Para hacer mejor la sangría.

¡Qué daño hace la infancia! Rellené una vez una cantimplora

y toda la presión y digo: "ya está llena".

Mi padre me riñó. Fuimos cuatro y teníamos esto.

Y me enseñó. Yo vaciaba igual. En horizontal.

Déjalo, mis ciencias. (RÍEN)

Estaba convencida. Hay menos área de salida.

Es maravilloso. Cuando haya que vaciar algo rápido,

un análisis de orina o cualquier cosa,

ya sabemos cómo hacer. Hay que dar ritmo a la muñeca.

¡Muchas gracias! Me voy con Berta.

Vamos a darte un premio, por favor.

Berta, ganadora total.

Ganadora absoluta, muchas gracias.

Vente conmigo y hacemos un... Llévatela.

¡Seguimos! Gracias, Santi.

(Sarah) El día de mañana mágicamente se va a hacer

cualquier descubrimiento científico

posible o imposible,

¿cuál sería el descubrimiento que te encantaría que se hiciera?

-Yo, solo por "frikismo", y voy a barrer para mi campo,

el tema de la teletransportación de materia, de personas...

O sea, me encantaría porque cambiaría tanto

cómo nos movemos, transportamos, relacionamos con el espacio...

que, básicamente, sería vivir en un mundo de ciencia ficción.

(Sintonía del programa)

(Música misteriosa)

(Aplausos)

Bueno, pues ya estamos aquí.

Has visto que maravilla de espacio, ¿verdad?

Me he sentido flotando, en serio.

Te sumerges en la cosas y entre eso y el ambiente mágico

que genera Gloria, es un viaje hacia lo grande, lo pequeño...

Queda muy bonito eso. Además, me ha dado el pie.

Precisamente vamos a hablar de viajes,

un viaje muy especial.

Hoy nos vamos a adentrar en una ciudad que tenemos

en nuestro interior: la célula.

Vamos a ver que lo que ocurre dentro de una célula

es similar a lo que ocurre dentro de una ciudad.

Sabemos que la célula es una unidad fundamental

de actividad de los seres vivos

y tenemos de 40 a 100 billones de células en nuestro cuerpo.

¿Tengas la altura que tengas? Bueno, puede variar.

Célula arriba, célula abajo. Un orden de magnitud.

Además, pensad que pueda construir una célula muy simple,

como una levadura, necesitamos muchos componentes.

Más que los que hay, por ejemplo, en un avión comercial 777,

un Boeing 777.

De modo que tenemos muchos componentes en la célula,

no los vamos a poder ver todos.

Nos vamos a centrar, además, en una célula de origen animal,

no en una célula de origen vegetal.

Si me acompañáis, vamos a ir viendo poco a poco

algunos de los orgánulos. Los japoneses no se nos separen.

(RÍE) Que entre, por ejemplo, nuestro primer voluntario.

Bueno, pues viajando desde el exterior de la célula,

lo primero que nos encontramos es con una muralla.

Oh, una muralla. Una muralla.

Para impedir que entre el mal. ¡Para impedir que entren los Otros!

(RÍEN) ¡Y la espada en la oscuridad!

¡Soy el vigilante del muro!

Soy el fuego que arde... Creo que ha quedado claro.

(RÍEN) ¿Eso de dónde es?

¿De dónde lo has sacado? De "Juego de Tronos".

Vale, de acuerdo. (RÍE) Bueno...

Lo he visto de la guardia negra, de la Guardia de la Noche.

Un nivel Albacete. (RÍE)

Como en las ciudades antiguas, las murallas

delimitaban la ciudad, la protegían

y regulaban el intercambio con el exterior.

Estas son también las funciones básicas de la membrana celular:

delimitan la célula, la protegen y regulan el paso de moléculas.

Unas pasan, otras no.

Nosotros, como tenemos cara de buenas moléculas,

nos dejan pasar.

Además, es de Ávila, que está rodeada por una muralla.

No quería decirlo, me lo has quitado.

Añádelo, lo recalcamos.

Que entre nuestro siguiente voluntario.

¿Tenemos más? ¡Qué maravilla, una tropa!

Ya dentro de la célula encontramos muchos componentes,

Todos son igualmente importantes, desempeñan una función vital

para la célula, sin la cual moriría.

Pero todos necesitan algo en común, necesitan energía.

De modo que la célula debe disponer de sus propias centrales

de producción de energía, sus centrales eléctricas.

Estas son las mitocondrias. ¿Mitocondrias?

Es verdad que tiene nombre como de energía.

"En Mitocondria te ofrecemos la energía que necesitas.

Gas y electricidad gracias a Mitocondria".

¿Qué tarifa de Mitocondria tienes? Tengo la de noche.

En las mitocondrias se produce la combustión, la oxidación

de los nutrientes, básicamente grasas e hidratos de carbono.

Como resultado de esta combustión se produce agua, CO2

y energía liberada.

Esta energía se almacena en forma de energía química

en una molécula: trifosfato de adenosina.

ATP para los amigos.

Pues muy fácil. Esta energía liberada

se utiliza en juntar las partes de la molécula,

de esta molécula de ATP, de modo que queda guardada.

Luego esta molécula se mueve por toda la célula

hasta que llega a la parte que necesita energía

y allí la libera. Tira de aquí, Sara.

¿Para mí? ¡"Coñé"!

(RÍE) Rómpeme el enlace, ¿de acuerdo?

Llevar la energía no es como en una ciudad,

que hay unos conductos, es como un camión de energía.

Un camión del butano. Exacto.

Esta molécula de ATP

sería a la célula lo que los electrones son

a los circuitos eléctricos. Lo que la abuela al nieto:

"¡Cómetelo todo!".

Pero a domicilio, porque viaja entre las células repartiendo.

Exacto, por el interior de la célula.

Va dejando donde se necesita. Sin pedido mínimo.

Tenemos el orden 1.000 millones de estas moléculas de ATP

dentro de una célula,

que se producen y reemplazan cada dos minutos.

En total, a lo largo del día,

el cuerpo humano produce una cantidad de ATP

equivalente a la mitad de su peso corporal.

Hay mucho ATP en nuestro cuerpo.

Pasamos a nuestro siguiente voluntario.

Por favor, que entre.

Estamos constituidos por unos bloques fundamentales,

unos ladrillos que nos sirven para crear nuestro cuerpo.

Estas son las proteínas.

Son los ladrillos de construcción.

Tu piel, Sara, tus huesos, tu carne,

están fabricados a base de proteínas

que se fabrican en los ribosomas.

Son las fábricas de construcción de ladrillos.

Igual que los ladrillos se componen de ingredientes más fundamentales

como agua y arena, las proteínas se componen

se componen de uno más fundamental, los aminoácidos.

Todo esto se fabrica aquí, en los ribosomas.

Y que pase nuestro siguiente voluntario, por favor.

Y todo esto que fabricamos

se tiene que transportar.

De modo que necesitamos carreteras, necesitamos canales de transporte.

Estos canales dentro de las células

se llaman retículo endoplasmático.

Por ahí viajan, por ejemplo, las proteínas de los ribosomas.

Algunas se quedan en la célula para construir

los orgánulos de la propia célula

y otras salen al exterior a través de la membrana celular

para otras partes del cuerpo.

Qué bueno. Y, como en las ciudades también,

Por tanto, nuestro siguiente voluntario, por favor.

Tenemos que gestionar los residuos

de la actividad de la célula, de su metabolismo.

Esto lo hacen unos orgánulos, las vacuolas secretoras.

Van barriendo, recogen todos los residuos

y los expulsan a través de la membrana

al exterior de la célula.

Toda esta actividad no es una actividad desordenada.

Está perfectamente controlada y estructurada.

Esta actividad la realiza nuestro siguiente voluntario.

El núcleo de la célula, que sería como el ayuntamiento.

Es un banco. Representado por el señor alcalde.

Entonces, el ayuntamiento, además,

puede también estar protegido por su propia muralla.

En el caso de la célula, el núcleo podría tener una muralla.

Como una ciudadela en la ciudad. Exactamente.

Las células con esta muralla se llama eucariotas.

Hay células que no tienen esta membrana protectora del núcleo

y serían las procariotas.

En todo caso, tengan o no membrana, protección del ayuntamiento,

por decirlo de algún modo,

todas las células guardan en su interior, en el núcleo,

la llave de la ciudad, el tesoro de la vida,

que es el material genético.

Las instrucciones, el ADN.

Esas instrucciones están en la mayoría de las células,

salvo en los glóbulos rojos.

Por eso es importante en ingeniería genética.

Se puede extraer ADN de cualquier célula,

una célula de la piel, del riñón, para modificarlo.

Vemos que lo que ocurre dentro de una célula

pero está perfectamente estudiado y controlado.

Yo dejé Medicina porque no tuve una profesora como tú.

Esto me lo explicas y "vacuola" sé lo que es.

También he de decir, en favor de los profesores que explican,

que es difícil reunir a Village People.

¡Totalmente! (RÍE)

Que te expliquen.

Lo bonito es que hemos dicho: "esto tienen en común las células".

¿Te digo algo más que tienen en común los seis?

Jamás van a ver un contrato de trabajo fijo en su vida.

(RÍEN)

¡Démosles un aplauso a nuestros voluntarios!

(Aplausos)

¡El alcalde te ha mirado mal! Me ha puesto malos ojos.

(RÍE)

(Música animada)

(Risas y aplausos)

¡Goyo, Goyo!

Al medio, al medio. ¡Ay!

Has tenido un sándwich curioso. Me he sentido más bajita.

Os he traído unos experimentos

que van a hacer un viaje del orden al desorden,

del desorden al orden.

Y, para empezar, tenemos un metrónomo.

¿Para qué sirve un metrónomo, Ana?

Es broma, es broma.

Eh... no tengo remedio. Para medir el tiempo.

Pues mira, para medir el tempo.

Si fuese para medir chiste malos, hubiese hecho "pa-pa-pá".

Lo tenemos ahora a 176 vibraciones por minuto.

Es precisísimo. Exactamente.

Esto está diseñado para marcar el compás, el ritmo a los músicos,

y va siempre al mismo ritmo. O no tendría sentido.

Habla a su ritmo.

Es muy difícil. No, mira, se puede hacer.

(AL COMPÁS) Esto está diseñado para marcar el ritmo a los músicos.

(RÍEN)

(Aplausos)

Cuando les enseño este experimento a mis colegas,

los físicos, dicen: "imposible".

Y cuando se lo enseño a mis amigos, los músicos, me dicen:

"imposible". Vamos a probar con el público.

(PÚBLICO) Imposible.

Hasta el público te lo dice.

Es un viaje del desorden al orden.

Venid. ¿Vamos al orden o al desorden?

Aquí tenemos cinco metrónomos puestos al mismo compás,

176 vibraciones por minuto.

Los vamos a activar en momentos diferentes.

Pero fíjate que están encima de una madera

encima de dos cilindros de plástico

que se va a mover. Ese movimiento hará

que la energía de cada uno de los metrónomos

se vaya traspasando y, como péndulos acoplados,

se acabarán sincronizando.

(INCRÉDULA) ¡Anda! ¡Anda! ¡Es imposible!

(PÚBLICO) ¡Es imposible!

Es aparentemente imposible, pero lo vamos a probar.

¿Lo probamos? Del desorden al orden.

Al final, un metrónomo es un péndulo.

Vamos a acoplarlos.

Vosotros empezad. ¿Retiramos las cuñas?

No, no hace falta. Los podemos separar un poquito.

Separamos un poquito y ya está. ¿Hay que darle?

Dale, yo pongo el primero.

Hombre, dale con un poco más de... Me ha dado miedo.

(Tic-tac descompasado)

Ahora los metrónomos están cada uno a su ritmo.

Pero, mira, se nota que se están moviendo.

Que los cinco se sincronicen, que vayan, como os digo...

Se ve cómo se mueve la tabla. Exactamente.

Creo que tenemos un par que ya van a ritmo.

Se están ajustando.

Es muy castañuelas.

Ya se nota que se van encontrando.

Por ejemplo, estos dos ya se han encontrado.

Los dos del medio, el dos y el tres,

estarían casi al unísono. Este se ha encontrado con ellos ya.

Míralo, se han encontrado. Con el cinco.

Y el uno y el cuatro

están poco a poco sincronizándose, ¿de acuerdo?

Hay que animarles o algo, ¿no?

(ANIMA) ¡Dale, dale, dale, dale!

(Aplausos de ánimo)

¡Los tenemos casi todos menos uno!

¡El cuatro! ¡Queda uno! ¡Queda ese!

¡El díscolo! El cuatro está a la contra.

¡El radical!

Puede ir todos menos este o que este

se ponga al ritmo de los otros.

A veces los cuatro se giran para seguir al... díscolo.

(PROTESTA) Eso es imposible. Sí, sí.

Ay, está casi, está casi.

También podemos tolerar una autonomía...

(TODOS RÍEN)

No hay que ser tan obcecado, puede ir por su cuenta.

Está a punto. Hay que tener paciencia.

El último día tardó 25 minutos, Goyo, pero bueno.

¿En serio? Vamos a ver...

Trae experimentos que se resuelvan en el momento.

El público tiene paciencia y en casa también.

Discutid, pero está a punto. Se han encontrado los demás.

Está a punto, está a punto.

Va, animémoslo, ¡animémoslo!

(GRITA) ¡Que sale, que sale! ¡Vamos, vamos!

(GRITA) ¡Ya está, ya está, ya está!

(Gritos y aplausos)

¡Sí, señor!

¡Míralos, míralos! ¡Vamos, todos!

Pum, pum, pum, pum. ¡Qué guay!

Volvemos. Espera, voy a pararlo un poquito.

Sí, están un poco cansinos. Nos podemos volver locos.

Qué guay. ¿Has visto qué maravilla?

Con qué poco nos alegramos. Y pensar que todos estos decían

que era imposible. ¡Ignorantes!

¿Cuántas veces has oído que es imposible?

¿Vamos a ser honestos? Sí, honestos.

Es el momento de ser honestos. Muchas veces, muchas veces.

La primera cuando dejé Medicina. ¿Por qué dejaste Medicina?

Porque no era feliz. ¿No eras feliz?

No era feliz. (CANTA) No era feliz...

(RÍEN) Y entonces decides hacerte cómica,

actriz, persona divertida, "caricata"...

¿Cómo te defines? Pues...

¡No lo sé, es tan difícil!

Siempre digo que soy bajita, pero normal y hablo mucho.

Lo juntas y sale una actriz cómica.

Aplaudo metrónomos, se me da bien.

(RÍEN)

Desde que te conozco, te definiría como una fuerza de la naturaleza,

pero envasada en... En un envase muy concentrado.

(RÍE)

No sé si eres mejor cómica o persona, está ahí, ahí.

Pero en ambos sentidos tiene mucha energía.

O sea, eso es el café.

Me pongo como los metrónomos, a 170.

Estás con un programa, ¿no? Sí.

Trabajo, programa, radio también. No, en radio, por falta de tiempo,

era la vida o la muerte... Y dije: "Vamos a vivir

para hacer el resto de trabajos".

El programa es muy complementario a "Órbita"

porque hablamos de historia con humor.

Y todo lo que pasa en el programa, lo que llegamos a adivinar

a través del humor es verdad.

Entonces te quedas: "¡Qué bonito esto que me cuentas!"

y se te queda en la cabeza.

La gente en casa te ve, se ríe y aprende.

Muchas veces pensamos que la gente que ha hecho la ciencia

o que ha hecho la historia

son como los que salen en los cuadros, unos siesos,

y no es así, tenían un sentido del humor excelente.

Einstein tenía un gran sentido del humor.

Decía frases que no son suyas.

(RÍE)

Y era muy ligón también. Era muy ligón.

Hablando de ligones... (RÍE)

Vamos a seguir con esto, tú que aprovechas esto para ligar.

Liga esto. Siguiendo con el hilo...

Me estás riendo todos los chistes. Repítelo.

Que no sé qué haríamos sin... Bueno, da igual.

(RÍE) Vamos a hacer otro experimento

donde vamos a hablar del orden y el desorden,

pero no del mundo macroscópico, que es lo habitual,

sino del microscópico. Eso es el caos.

Cuando encendemos... Esto es un calefactor.

Es una especia de secador, pero para el bricolaje.

(ACENTO VASCO) Pues habla en vasco. (RÍE)

Tienes que contarlo en vasco, si no, ¿qué gracia tiene?

(RÍE) Yo es que no sé.

(RÍE)

Este es el experimento que descoloca a un físico.

Sale y, aparentemente, pensaríamos que sale todo ordenado.

Te voy a enseñar que no. Para poderlo ver

hemos montado esto que tenemos aquí,

que vale la pena que lo explique: es la óptica de Schlieren.

¿Schlieren se la ha dejado o qué?

(RÍE) Échate un poco para atrás.

Aquí tenemos un LED que está funcionando.

La luz LED rebota en este espejo parabólico

y, entonces, la luz LED que rebota en el espejo parabólico

va hacia esta cámara.

A nosotros nos interesa que entre muy poquita luz.

Con lo cual, en el punto focal,

ponemos una cuchilla para que entren pocos rayos.

¿Cuál es la conclusión? Nosotros, si miramos

el aire que sale, no vemos nada. Sí.

Este sistema nos permite ver los cambios de densidad,

de índice de refracción de la luz,

las pequeñas variaciones que tiene la luz.

Vale. Os lo voy a enseñar.

Fíjate, porque acerco el aire. ¿Quieres que bajemos luz?

Bajamos un poco la luz, que se vea mejor.

Tengo un gesto de emperador romano.

Mira el remolino brutal. Qué barbaridad.

Qué guay. El desorden total.

Aparentemente, como te decía, el aire sale ordenado,

saldría en un flujo lineal, pero, en realidad, está...

Lo voy a apagar. Fíjate cómo cae.

Y lo volvemos a encender.

El ejemplo paradigmático es la luz de una vela.

Encendemos la vela.

La encendemos hoy. Ahora.

(RÍE) (IRÓNICO) Muy bonito.

Y, entonces, el aire caliente... Qué guay.

Menos denso, sube, evidentemente. ¿Por qué se mueve así?

¿Por qué se mueve con ese desorden? Estamos en un universo

donde las partículas de aire, aunque no las veamos,

se mueven a grandes velocidades.

Eso hace que choquen unas con otras de manera constante

y el resultado es un movimiento caótico

pero que sube porque tiene menos densidad.

Lo voy a apagar.

Te voy a enseñar otra cosa espectacular.

Te voy a enseñar... Haz una sombra "cinesca" de esas.

Haz un conejo o algo.

Cógelo. Me da miedito.

Huélelo un poco, pero no mucho. Me estoy temiendo que es...

¡Uy! Acetona.

Acetona. Sí, sí.

Soy catador de acetona. Huele bien.

La acetona es un líquido, evidentemente, muy volátil.

Eso quiere decir que se evapora muy rápidamente.

He puesto un vaso de precipitado, acerco la boca del matraz...

¡Cuidado, Sara! ¡Ay!

Fíjate. ¡Hala!

No cae nada de líquido. No cae nada.

¿Por qué se va el vapor hacia abajo, Dani?

Porque el vapor tiene más densidad que el aire,

el vapor de la acetona tiene una densidad superior

al nitrógeno y al oxígeno y, por tanto, baja para abajo.

Baja para abajo, no va a bajar para arriba.

Dándole la vuelta, rizando el rizo,

pongo el recipiente donde no había nada y...

¡Qué guay! Qué bueno, qué bueno.

(Aplausos)

(IMITAN ACORDE CEREMONIOSO)

(RÍE)

Una cosita más, una "curiosité" más.

Las pelotas de ping-pong están hechas de un material,

una especie de nitrocelulosa,

que cuando arde casi no deja ceniza

porque lleva su oxígeno incorporado.

Nos va a hacer un efecto superbonito

donde veremos que la pelota quema con mucha intensidad.

A ver... No quiere morir, es normal.

Está peleando. Es una hechicera, una bruja.

Es como los Bic, tienes que darle así.

¡Un encendedor! ¿Alguien tiene un mechero?

Menos mal que tenemos un público excelente.

Así trabaja la ciencia, en esta condiciones.

Ahí, ahí, claro que sí.

Muy bien, Dani.

He visto continentes moverse más rápido que ese fuego.

Un momento... Parece que ya.

Ahí está. Fíjate.

Aparte de intoxicación del olor... Porque arde...

Sí. Prácticamente no deja ceniza.

De hecho, no se ve humo a simple vista.

Exactamente, eso te iba a decir. No es un humo grisáceo

como podríamos pensar. Ni naranja.

No aparece humo. Sin embargo, hay muchísimo.

Fíjate. ¡Hala, hala! Fíjate, fíjate.

Fíjate en el efecto.

Con la óptica de Schlieren podemos ver también

una cosa que es espectacular, que es qué le pasa

a un gas cuando un globo explota.

Para poderlo ver perfecto, tengo aquí un globito de...

Helio, ¿de acuerdo?

Le voy a pedir a nuestra maravillosa invitada

que explote el globo y entonces veamos el efecto,

Me llegas a sacar dos y pienso que me invitas a una prótesis.

Voy a retirar la pelota de ping-pong.

Retira la pelota, Goyo, perfecto.

Me da miedo esto.

Parecía una pequeña fábrica con su humo.

Te voy a pedir que coloques el globo dentro.

Muy bien. Un poquito más arriba.

Exacto. ¿Ahí?

Sí. Sí, ¿ahí?

Lo vamos a grabar, Goyo, en cámara superlenta

porque lo que va a pasar es tan rápido que no se ve

a simple vista, pero luego lo volveremos a ver.

¿Lo tengo que pinchar ya? Cuando te digamos tres.

Ay, qué miedo. Y... tres.

A cámara lenta. (RÍEN)

(GRITA)

Ha sido imperceptible. Ha sido un plis.

Para eso tenemos una supercámara Phantom

para ver esto, ¿verdad que sí, Dani?

Exacto. Mira, mira. Mira, mira.

¡Qué guay, cómo mola!

(Aplausos)

Todo el aire, el gas, el peso, hemos puesto helio

para que subiera, sale y se escapa rápidamente.

Qué guay.

(Aplausos)

Vamos a hacer... (ESTORNUDA)

Goyo, de verdad... (RÍE)

Un constipado horrible. Qué tonto es.

Es muy tonto, es muy tonto.

Todavía no lo conoces, es muy tonto.

¿Qué es esto, Dani? Has cogido un...

¿Qué crees que es? Es un moco.

Es silicona, ¿no?

Tócalo.

¿Cristal? Es cristal.

Es una lágrima del príncipe Rupert.

Una gota del príncipe Rupert. Ya lo notaba yo.

¿Quién era el príncipe Rupert?

El príncipe Rupert... Digo para llevar estas cosas.

El príncipe Rupert era un príncipe holandés

que fue a Inglaterra, le dio estas lágrimas,

que en Holanda, en el norte de Europa,

se usaban como entretenimiento. Ahora verás por qué.

Carlos II las dio a la Royal Society

y parece que llegaron a manos de Robert Hooke,

que explicó qué pasa para que estas lágrimas

exploten de una manera especial.

Todavía no te lo voy a explicar, sino que lo vamos a hacer.

El experimento tiene cierta peligrosidad...

De pendiente no valen. Os voy a pedir

que os protejáis. ¿En serio?

Sí. Da miedito esto.

El público se pregunta por qué no se protege.

No sufráis.

Te ayudo. Ahí, ¿no?

Hay que cerrarlo. Te lo han dado talla...

Esto es talla Goyo.

¿Qué tal ahí? Voy cerrando. Pero si es que... Goyo...

Súbelo un poquito, pobre.

No veo un cojón. (RÍE)

Es que... (RÍE)

Espera, es que esto... ¡Que no veo!

Súbelo.

Súbelo. Yo me arriesgo.

No, no. No, no, no.

¿Ahí te sujeta bien? Sí.

Por lo menos no me lo has apretado en el ojo. (RÍE)

Se lo pusieron al príncipe Rupert y lloraba.

Ahora entiendo las lágrimas. Hemos cogido la lágrima

con esta pinza y ahora voy a prensarla

con los alicates de corte.

Cuando la prense, va a explotar. ¿Por qué?

Va a explotar porque en su interior ¿esto cómo se crea?

Se lanza un gota de vidrio fundido en agua fría,

la parte exterior se solidifica muy rápidamente,

pero la parte interior tarda más. Eso crea una tensión enorme

en su interior,

y las moléculas de vidrio están comprimidas, muy tensas.

Cuando rompes un punto, toda esa tensión...

Están diciendo: "¡Desorden, desorden!".

Ahora mismo hay orden. Exactamente.

Quieren desordenarse. Son armarios que por fuera

parece que están bien, lo abres y es un desastre.

Correcto. Os voy a pedir que os agachéis más.

Esto pasa por la parte de atrás, en la cabeza no.

Se puede romper por donde quieras. Yo lo romperé por aquí.

Toda la lágrima va a explotar.

¿Toda? Lo grabaremos en cámara superlenta

para poderlo ver porque en 3, 2, 1...

(GRITA) ¡Joder! Qué fuerte.

Esto era un entretenimiento en el siglo XVII.

No me extraña. Y tanto.

Vas de príncipe en príncipe rompiendo lágrimas.

Vamos a verlo a cámara superlenta.

Vamos a concentrarlo.

¡Buah! (SORPRENDIDA) ¡No, no!

(Aplausos)

Qué guay. El desorden, la tensión

acaba dando lugar al desorden y al aumento de entropía.

El mundo es maravilloso, Goyo.

Qué guay. Imagina a nuestro creador

con los alicates dándole así al universo.

Es que todo se expande.

¿Ya se ha acabado? Ya está.

Esto es todo, amigos.

Me he quedado triste. Me ha gustado tanto

que estoy por llorar lágrimas del príncipe Goyo.

Lo general se ha de saber. Vamos a generar desorden.

¡Vamos! ¡Vamos, vamos, vamos!

Vamos hacia el final del programa. Qué guay.

Vamos, vamos.

Hasta aquí el "Órbita Laika" de esta semana.

Ya sabéis, mañana nos tenéis en Facebook Live

atendiendo a vuestras consultas al horario de siempre.

Por favor, dadle un enorme aplauso ¡a Sara Escudero!

Muchas gracias.

¡Corre, corre!

(Aplausos)

Sigues pensando

que el mundo es muy grande

y la vida muy corta.

¿Harto de tirar tu dinero en cosas que sirven para algo?

Bienvenidos a...

¿Qué tal? ¿Cómo estás, Joe? Hola, Mike.

Hola, Susan. (HABLA EN INGLÉS)

Hoy, en "La Pseudotienda" mostraremos productos fabulosos.

¿Algo que supere al paraguas que te protege del "chem rain"?

No puede ser. Sí, lo es.

¿Algo que sea mejor que el sombrero antirradiación

gama alfa pipi-caca que os vendimos la semana pasada?

Pues hoy presentamos la supermegahiperarchipastilla.

Numerosos estudios como por ejemplo y muchos más

demuestran el poder curativo de esta pastilla.

Parece falso. ¡Pues no lo es!

¡Joe, no me digas eso!

¿Crees que algo puede ser mejor que cinco sesiones de reiki?

¿Que 15 infusiones de flores de Bach?

¿Que un año completo de homeopatía? Pues la superpastilla

hecha de numerosos componentes que alguien conoce

superará todo esto.

Llama ahora, porque a la gente que llame ahora

la atenderemos antes y se lleva uno por el precio de dos.

Seguro que lo podrías hacer si te convencemos

como estoy seguro de que "crédulo" no está en el diccionario.

  • Programa 9: Sara Escudero - Orden

Órbita Laika - Programa 9: Sara Escudero - Orden

10 dic 2017

La monologuista Sara Escudero viene divertirse y aprender a un programa en el que Santi García nos explicará la ciencia de la navegación a vela, Gloria García-Cuadrado nos llevará al interior de una célula, y Dani Jiménez realizará experimentos con el caos y el orden.

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  1. Luis

    Da gusto que haya un programa así en la tele. Este capítulo es además es el que más me ha gustado de esta temporada. Goyo como siempre el mejor conductor posible que este programa podría tener. Espero que haya muchas más temporadas y por supuesto se le dé el espacio televisivo que merece. Enhorabuena.

    17 dic 2017
  2. Rebeca

    En la comparacion de una célula con una ciudad, todas las funciones están representadas por hombres salvo la persona encargada de la limpieza que casualmente han puesto a una mujer!!! Que topicazo! Una pena

    11 dic 2017