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Órbita Laika - Programa 6 - ver ahora
Transcripción completa

¡Qué propio queda hacer el robot en el espacio!

¡Atiza! Tripulación, ¿estáis viendo lo que yo veo?

Se trata de una estructura como un monolito enorme.

¿Que os diga la medida en hectáreas? Que soy español.

Te lo puedo decir en campos de fútbol. Unos 20 más o menos.

Pero así a "ojímetro", no me hagáis mucho caso.

¡Buah!

A esto fácilmente le saco hasta 10.000 euros.

(Música de cabecera)

(NARRADOR) El espacio, la última frontera.

Estos son los viajes de la nave estelar Laika.

Su misión: adentrarse en las preguntas de la ciencia

para ir, de buen rollo, adónde nadie ha ido jamás.

Órbita Laika: la nueva generación.

Buenas noches, amigos, buenas noches en casa, a todos.

Bienvenidos a Órbita Laika: la nueva generación.

Un programa que es el mejor sobre divulgación científica

emitido en esta cadena a esta hora.

No era bueno, pero era para ver cuánto tardabais en reaccionar.

¿Estáis sonriendo? Sí, como yo.

Decís: "¿Por qué tienes esa sonrisa en tu rostro?"

Porque el programa de hoy me gusta

porque vamos a hablar de la parte de mi cuerpo que más me gusta.

Una parte que me distingue del resto de seres vivos de este planeta

que no podéis ver, pero que quien ha podido gozarlo

sabe que es potentísima, fuerte, fabulosa.

Efectivamente, me refiero a mi cerebro.

También sé que estáis pensando todos:

"Ya está haciendo la clásica broma

de comparar el cerebro con el pene,

con el órgano sexual masculino".

Es una cosa que os gusta a las mujeres, ¿verdad?

Hacer ese tipo de chistes:

"¿Qué es un grano en un pene? Un tumor cerebral".

Y es absurdo porque si de verdad nuestro pene fuese nuestro cerebro,

tendríamos embolias cada dos por tres.

Estaríamos fastidiados.

Pero sí hay similitudes, si me lo permitís,

entre el cerebro y el pene.

En que ambos son anárquicos, hacen lo que les da la gana.

Os lo voy a demostrar, por ejemplo: tu cerebro hace lo que quieres,

el tuyo, todos.

Si yo os digo, que no penséis en un oso blanco,

¿en qué habéis pensado?

En un oso blanco.

Tú no quieres, pero tu cerebro ha pensado en un oso blanco.

Pero si os pido que penséis en el Postulado de Nernst,

¿en qué pensáis?

En un oso blanco. ¿A que estaba todavía ahí?

Pues eso, el cerebro es como el pene, va a su aire.

Hay muchas veces que me enfado y se lo tengo que decir.

Muchas madrugadas que estoy en el baño y digo:

"¿Ves como yo sí me levanto cuando lo necesitas?"

Lo malo del cerebro es que es selectivo con los recuerdos.

Lo habréis notado, ¿verdad?

El cerebro recuerda lo que le da la gana.

Las cosas buenas, ninguna.

Casi siempre recordamos lo malo, ¿a que sí?

No sería bonito seleccionar y poder recordar

las cosas más agradables que nos han sucedido.

El primer beso, el primer abrazo,

la primera vez que hiciste el amor, el primer sueldo,

que se te fue pagando lo anterior.

Pero el cerebro siempre recuerda lo malo, lo negativo, lo vergonzoso.

Todos hemos tenido una situación bochornosa, tú me entiendes.

Entras al baño y se te olvida echar el pestillo

y llega tu madre, que es como todas...

¿Te ha pasado?

A mí me pasó ayer, ese es el problema.

A ti te habrá pasado en la adolescencia.

Entró mi madre y dijo: "¿Qué haces hablando con tu pene?"

El problema es que se habla de conectar tu cerebro

a internet directamente.

¿Os hacéis una idea de lo que puede suponer?

Cada vez que no recuerdes algo, tu cerebro lo busca.

Sería superrápido.

Alguien te pregunta: "¿Cómo se llama el batería de los Beatles?"

Y dices: "Ringo Starr".

Pero pasaría lo de internet, que saldrían pop-ups

con las cookies de lo que has buscado.

Y dices: "Ringo Viagra. No, Ringo Jes Extender. ¡No!"

Pues utilizad vuestro cerebro para recordar momentos agradables

y olvidaos de los malos.

Y acordaos todos de tener la mente suelta, ¿verdad?

Pero no como para que se te caiga.

Yo una vez empecé así: "¿Qué es esto? El ombligo".

Empecé a aflojarme y se me cayó.

Es el perno que la sujeta.

Comienza Órbita Laika. ¡Vamos, en marcha!

(ROBOT) Cargando cuaderno de bitácora del capitán Jiménez.

Hoy descubriremos la existencia de frutas musicales

y visitaremos el ordenador más potente de España.

También hablaremos de computación cuántica,

o para los aragoneses, "cuantica" computación.

Ja-ja-ja.

Cuaderno de bitácora cargado.

Al ordenador se le está yendo cada vez la cabeza más.

Claro, si ese es cerebro artificial.

Vamos a intentar solucionarlo invitando a nuestra nave

a alguien que me va a ayudar a capitanear,

porque, si yo soy capitán, él es mucho más capitán.

Es un hombre que tiene tan implícita la interpretación

que hasta su apellido tiene un guion.

Siri, teletranspórtame a Sergio Peris-Mencheta.

(ROBOT) Teletransporte activado.

Batid esas palmas para recibir a Sergio Peris-Mencheta.

Bienvenido. Bien hallado.

Te ha pillado de espaldas. A traición.

Estaba haciendo pis.

Y me has dado la mano. Espero que te hayas lavado.

Bienvenido a nuestra nave.

Espero que te guste. Está molona.

No has hecho todavía ninguna película

ambientada en una nave...

No, pero hay un pequeño secreto ahí.

La primera vez que hice televisión fue en un programa de Bertín Osborne

que era del espacio.

¿Cómo se llamaba? Scavengers.

Era un concurso así como de luchadores americanos

y gané.

Acojonante. Perdón.

Por eso estaba ahí obnubilado recordando aquello.

Recordando a Bertín. Entiendo que estuvieses obnubilado.

Has compartido pantalla con Helen Mirren, ahí es nada.

No solo pantalla.

Bueno, explica eso.

Era una historia de amor. He compartido cama con ella.

Con el marido mirando por la cámara, que era el director.

Si me dieran un euro por cada vez que me he visto en esa situación,

ahora mismo tendría cero euros.

¿Y Joe Pesci qué tal?

Joe Pesci es muy majo si le caes bien.

¿Esto ha sido Love Ranch? Love Ranch, sí.

Joe Pesci es majo si le caes bien. Sí.

¿Y le has caído bien o...?

Yo le he caído bien, sí,

pero he visto a los que no le han caído bien

y es el de Casino, vamos, o sea...

¿Te da con un bate y todo?

No, pero con un boli se apaña.

Ahora, es así. Es extremadamente pequeño.

Es que es Pesci... Es bastante Pesci.

Es bastante "Pescito". ¿Y el director qué tal?

¿Taylor Hackford? Muy bien.

Quería que lo dijeras tú para ver tu pronunciación.

Yo hubiese dicho: "Taylor Hackford".

Taylor Hackford no es... Yo tampoco digo "Taylor Hackford".

Pero tú sí... Se te da bien lo del "Taylor Hackford".

Mi sastre se llama Hackford. Tailor Hackford.

Y era muy duro me han dicho. Bueno, seguirá siéndolo.

¿En qué sentido? ¿Os pegaba con un boli?

No, pero creo que es el rodaje más duro que he vivido.

Es de estas personas que todos sus miedo e inseguridades

las pagan con el más débil y entre Helen Mirren, Pesci y yo,

el más débil era yo, aunque no lo parezca.

Se sació conmigo, pero a más no poder.

Ahora nos llevamos muy bien.

Aquí puedes estar tranquilo, porque soy buena persona

y aquí el que manda soy yo, ¿de acuerdo?

¿Perdón? ¿Remedios?

(ROBOT) ¡Uy, he sido yo! Perdona, Goyo, ha sido un accidente.

Es que controlar esta nave es muy complejo.

Ya veo, ya. Va todo bien, ¿no?

Lo que quiere decir Siri es que, en esta nave,

no es que mande, es que coordino.

Coordino lo que funciona, que es un trabajo de equipo.

Gracias y perdona, ¿eh?

Y perdona tú también, Sergio que es que es nuestro ordenador

que tiene un programa de susceptibilidad muy elaborado.

Aunque tiene razón, a veces se me sube a la cabeza

esto de ser el capitán. ¿No te pasa lo mismo?

Tú has sido capitán hasta el aburrimiento.

Empezando por el Capitán Trueno, ¿qué más capitanes tienes?

Hice un capitán que era el capitán Ugarte

en Tierra de lobos.

Ya van dos capitanas.

Tierra de lobos la recuerdo perfectamente.

Luego hice el Gran Capitán.

Gonzalo Fernández de Córdoba para los de casa.

¿Qué más? Ya van tres capitanes.

Bueno, es que... ¿Tiene que llamarse capitán?

Bueno, hiciste el Cid Campeador que capitanea unas tropas,

con lo cual es un capitán.

César Borgia que es otro capitán.

Fui delegado de clase. ¡Delegado de clase!

Seis capitanes y espérate que eres capitán de la selección de rugby.

Ya no lo soy, pero sí, fui capitán en su día.

Siete capitanes, o sea, eres... Es un coñazo.

Soy un mandón. Pues en casa, no.

En casa eres teniente. Yo creo que soy cabo raso.

A ver, como actor, te enfrentas a la preparación

de sentimientos profundos para un personaje,

amor, odio, pérdida de seres queridos, esas cosas.

¿Te has preguntado qué es lo que nos hace humanos?

El control de los esfínteres en todos los sentidos.

Ahí llegas a unas edades...

De todos los esfínteres, no solo los físicos,

el control del deseo, el control de las emociones...

Muchas veces para bien y también para mal.

Vamos a darle la bienvenida a un compañero

que sabe mucho de esfínteres en general.

Por favor, golpead palma contra palma con energía

para recibir a Santi García.

(Música de cabecera)

(Aplausos)

Santi García, Sergio Peris-Mencheta,

actor, intérprete y director. Él es matemático.

¿Qué tal las matemáticas?

Lo peor.

Iba bien hasta que empezaron con gráficos y cosas esas.

¿Para qué sirve eso?

-Hay muchas cosas matemáticas.

Hay una cosa que no falla que es que te pones una película

cuando estás solo y en el momento más emocionante

pasa una moto y te jode la película.

A mí no me ha pasado eso, pero tengo las ventanas cerradas.

Pero los que sois pobres, sois pobres.

No te entretengo más.

Pues vengo a hablar de películas,

ya que estamos hablando de cosas, y de penes también.

Explica esto de pene.

Vengo a hablar de Philip K. Dick.

Claro, que en inglés, "Philip" es "pene".

Era un escritor y escribió una novela muy famosa

que es ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?

Que a lo mejor os sonará un poco a chiste, ¿no?

De ese libro se sacó Blade Runner.

Ahí está, adaptaron la película Blade Runner que veremos aquí.

Ahí Harrison Ford muy mozo. Y Rutger Hauer,

que es el que hace de replicante.

Precisamente plantea esa película un tema muy interesante:

¿qué nos diferencia a los humanos de las máquinas?

Pero lo primero, ¿qué somos los humanos?

Yo soy una buena persona, no sé tú.

Eso hay que contrastarlo,

porque ¿qué nos hace humanos?

La empatía, que nos hacemos preguntas...

Porque una máquina está bien porque responde,

responde preguntas muy rápidas, pero ya está.

No hace preguntas.

Hay máquinas que te dicen: "Su tabaco, gracias".

Te dicen más que muchos estanqueros.

Y su cambio en monedas de cinco céntimos.

Las máquinas son buena gente, pero no sabemos si son gente.

La pregunta es: ¿qué nos diferencia a las personas de las máquinas?

Es interesante por eso, porque nos hacemos preguntas.

Los niños hacen preguntas, los gallegos...

Los niños gallegos hacen dobles preguntas.

Los mejores científicos.

En Blade Runner se plantea el test de Voight-Kampff.

¿En qué consiste?

Para diferenciar a los humanos de las máquinas.

Le hacían preguntas a ver cómo reaccionaba

el supuesto replicante o la supuesta persona

según unas preguntas muy concretas de empatía,

de por ejemplo...

-Hay una diferencia clara, que los replicantes eran guapísimos

y los humanos tenían ahí...

El único que se salvaba era Harrison Ford.

Te vas a mi barrio, a Albacete y dices: "Aquí no hay replicantes".

Esto es de ciencia ficción, pero si le quitamos la ficción

y nos vamos a la ciencia, también existe un test

para diferenciar las máquinas de los humanos

y es el test de Turing.

De Alan Turing. Que descodificó el código Enigma

en la Segunda Guerra Mundial.

-¡Hombre, pero por favor!

-En 1950, Ala Turing propuso un test para diferenciar

a un ser humano de una máquina.

Todavía existe este test y se superó por primera vez en 2014.

¿Una máquina ha engañado...?

El test consistía en que había un juez, ¿no?

Pones un juez y pones una máquina encerrada

en un sitio y un ser humano en otro.

El juez hace preguntas y la máquina y el humano responden.

El juez tiene que adivinar quién es la máquina y quién el humano.

Lo ha superado sobre un niño de 13 años.

Simulaba la máquina a un niño de 13 años.

Puede tener consecuencias nefastas, porque los niños de 13 años

que se quieran ir de fiesta ponen una máquina y dice:

"¿Estás bien, hijo?" Y la máquina contesta

y la madre dice: "Es mi hijo".

O se encierra en el baño la máquina y dice: "Ahora tiene sentido".

Por ejemplo, os lanzo una pregunta: El otro día, mi perro

me dijo: "Guau".

¿Qué me decís vosotros?

Pues yo tengo un bote que dice: "Melocotón en almíbar".

Vale, ironía, es lo que quiero.

¿Te dijo "guau" te dijo (LADRA)

o te dijo "wow"?

Veo que los dos sois bastante máquinas en el asunto.

Pero el test consiste en eso, en preguntar y ver la reacción.

Es una cosa muy simple.

Pero las máquinas van evolucionando y van creciendo,

pero ¿hasta dónde van a crecer?

Hasta que hagan ellas el juicio y decidan si somos humanos o no.

Y nos manda a... Al paro a todos.

Sí, posiblemente.

Pero los ordenadores van muy rápido, cada vez más rápido

y ahora hay supercomputación, computación cuántica

y teníamos una ley de cómo crecían los ordenadores:

la ley de Moore.

La propuso en 1965, cuando estaba la computación muy simplista,

y dijo que cada dos años se duplicaba

el número de transistores en supercomputadores.

Ya se multiplica más rápido, ¿o ya no crece más?

Ya no crece más por la computación cuántica.

No se necesitan tantos transistores.

La ley de Moore crecía exponencialmente

y esto se ha quedado atrás.

Había que haberle dicho: hay otra ley

y es que los Moore se quedan obsoletos en determinado momento.

Y que hay un Moore que se los come a todos.

Sí, sí. Bueno, pues...

¿Qué es esto de crecimiento exponencial?

Os voy a proponer un juego para entender esto

de cuando algo crece mucho.

-Yo no entiendo nada desde hace rato.

-Ostras, entonces vamos a jugar.

Ahora sabes lo que me pasa a mí cuando me habla mi pareja.

Venga, vamos.

Tenemos un juego muy simple.

Tiene que venir un actor... ¿Estás son las reglas?

Escucha, qué bonito que tiene que venir un actor

para que te den un papel.

Sí, exactamente. -Es el sueño de un matemático.

Vamos a jugar a coger el papel y a doblarlo por la mitad.

Esto lo he hecho en mi barrio.

No hace falta doblarlo perfecto.

Doblar papeles en mi barrio se hacía así.

Bueno, otra vez. Ahora más, ¿no?

Lo doblamos más.

¿Cuántas veces podéis doblarlo?

Unas pocas más se supone.

He perdido la cuenta. Yo llevo cuatro.

Tengo el cerebro saturado ya.

-Yo llevo cinco

y tengo aquí un grosor de un centímetro y medio...

-Yo debo llevar cuatro. Seis. Voy por seis.

¡Para cabezón yo!

Déjame que soy como el de Masterchef.

¿A que lo doblo? ¡Rediez!

¿Qué pasaría si esto lo doblamos 42 veces?

¿Hasta dónde llegaríamos?

Estaríamos aquí mucho rato.

¿Hasta dónde creéis que llegaríamos con el folio?

¿Cómo que llegarí...? ¡Ah, en distancia!

Si lo dejo aquí en el suelo, ¿hasta dónde llegaríamos?

Como lo hemos doblado 0,1, te refieres a eso, ¿no?

Esto se aplica a la ley exponencial:

dos potencia a las veces que lo doblamos.

Dos potencia a 42, ¿cuánto puede ser eso?

Voy a pensar lejos... Hasta Albacete.

Hasta Albacete, madre mía. Es un sitio...

¿Y tú? ¿Adónde apuestas?

Yo iba a decir Pau Gasol, me iba a quedar antes.

-Pues fijaros que si lo doblamos 42 veces,

llegaríamos a la Luna y la superaríamos, de hecho.

La ley exponencial es la más fuerte.

-He estado yo más cerca que tú.

En Albacete se ve la Luna, ¿eh? O sea, está más cerca.

La ley exponencial es la función

más grande en matemáticas, la que crece más rápido.

Es la función exponencial.

Dos potencia a 42 es exactamente, lo tengo aquí,

4,4 billones.

Y si lo hacemos en centímetros, bueno en milímetros,

serían 440.000 kilómetros.

¡440.000 kilómetros! Eso se pasa de la Luna, ¿no?

Exactamente, de la Tierra a la Luna es 384.000 kilómetros.

Esto a mí me interesaba mucho,

porque muchas cosas se rigen por esta ley.

En una ciudad grande, cuantas más personas somos,

más solo nos sentimos.

Eso pasa mucho.

Las bacterias en un recinto pequeño crecen a nivel exponencial

hasta que son tantas que no se pueden tocar.

Se quedan colapsadas y no se reproducen.

¿No tienen Facebook para hablarse, ni Tinder para ligar?

Madrid sin Facebook.

Nos sentimos solos. Esta ley a veces es muy triste.

Y yo, pues cuando tú le quieras decir a tu mujer o a tu perro

que le quieres mucho, dile que la quieres de forma exponencial.

Es verdad, porque si no para de crecer...

Es lo más grande que hay en matemáticas

y eso quería traerlo con una canción.

¿Perdona? Que he hecho una canción.

Me dijiste que no lo hiciera, pero...

Te traigo invitados masculinos para que no vengas con tus canciones

empalagosas que me dejas esto lleno de almíbar,

¿y me has hecho otra canción hoy?

Está creciendo mi irritación exponencialmente,

cada canción que me traes crece exponencialmente.

Hablamos de amor y dije...

¿Te parece que le dejemos cantar? A mí me apetece escucharle.

Le apetece a él porque es una persona sensible.

Lo entenderás mejor.

Siri, ponme la canción que he hecho esta mañana.

(ROBOT) ¿Cuándo llorabas?

-No, es que mi novia me pide a veces que cante Alex Ubago...

La otra, la otra.

(ROBOT) Activando reproducción de vídeo.

-Ahí está.

(Música lenta)

Lo nuestro no empezó nada bien

¡Ese soy yo!

Pendiente negativa sin frenos y sin vaivén

Sin senos que oscilan tú ibas mal

yo iba bien.

Inversos corazones pero al final

siempre tendré

que hablar de funciones

Te quiero, exponencialmente te quiero

No se puede querer más

Yo te quiero con potencia

Nunca te querré lineal

Te quiero, potencialmente te quiero

No se puede querer más

Parabólico parece

Pero nunca te querré

Pero nunca te querré lineal

¿Quién era el tío este que está por aquí?

(NERD) Te quiero...

Te han boicoteado la canción.

(Aplausos)

Aprovecha este aplauso para ir a vengarte de...

Voy a buscar a Mister Nerd.

Gracias, Santi. Dadle un aplauso exponencial.

Bueno, Sergio, no sé qué te ha parecido todo esto.

Me he quedado con el folio.

¿Me lo puedo llevar? Sí, por supuesto.

Para hacer un poco de... De bíceps.

No sé si llega al bíceps.

Llega a la Luna, pero no al bíceps.

Es como el anuncio de: "¿Harto de que sus músculos

estén flojos? Use folios exponenciales".

Pues como estás preparado, me vas a dar tu ayuda

porque tenemos que escoger a alguien del público

para ser pasajero de primera.

Así que como te veo... Ya está el payaso este aquí.

¡Eh, campeón! ¡Eh!

Claro, no me...

¡Escucha! ¡Eh! ¿Qué haces?

Estaba jugando a un juego de estos de lucha

y debo haber empezado a andar.

Estás interrumpiendo el programa. ¡Está el Capitán Trueno!

No, es un actor que se llama Sergio Peris-Mencheta.

No, no, es el Capitán Trueno.

¿Podrías ayudarme a enseñarme cómo usar la espada?

Unos truquitos o algo.

Si te molesta, me das la espada y le meto.

Hace tiempo ya que...

Me acuerdo que había una cosa muy chula

que era que normalmente todo el mundo desenvaina...

Quédate ahí.

Todo el mundo desenvaina así, ¿no?

Se me caerá seguramente, pero era un punto

en el que se desenvaina al revés, partes,

pero lo que poca gente hace es esto y ¡pam!

O, por ejemplo, hacer algo así como...

¿Cómo era esto? -Puedes practicar con Goyo también.

-Pero es que tú eres más apetecible.

Se me están ocurriendo más cosas, que es hacerle así.

Agáchate, agáchate.

No, date la vuelta. Ahí.

¡Despachando! ¡Y no vuelvas a interrumpir!

Déjame esto y lárgate de aquí.

No, eso me lo llevo que quiero cumplir uno de mis sueños.

¿Cuál es? ¿Una realidad en la que tengas amigos?

Es un secreto, ya lo verás.

Pues nada, adiós. ¡Y no vuelvas a interrumpir!

¡Hasta luego! ¿Has visto el Resident "Able"?

Sí, sí. ¡Adiós!

Aplaudidle por misericordia, de verdad.

Resident "Able", fíjate.

No lo había escuchado.

Es una variante de "able" y de "evil".

Perdóname que me levante, me marcho,

porque, como te decía antes de esta interrupción,

voy a escoger un pasajero de primera.

Necesito tu ayuda.

No, yo voy a tirar el folio cuántico.

Vale, eh...

A quien le caiga el folio cuántico es el elegido.

Podíamos habernos quedado con la espada.

Si esto llega a la Luna, tiene que llegar al elegido.

Vamos a probar. Atención con el folio exponencial.

¡Vamos allá! ¡Folio exponencial!

¡Ahí estamos! ¡Ven aquí! ¡Levántate!

Miniyo, ¿qué tal? Bien.

Venga, aplaudidle que ha parado el folio exponencial.

Siéntate por aquí.

Pásame un micrófono que tengo ahí.

Muchas gracias. Gracias. A ver.

Ah, tienes uno ahí. Pues ya tienes dos.

Quédatelos.

¿Cómo te llamas? Álex.

¿Cómo? Álex.

¿Me dejas un momento? ¿Te echas hacia allá?

Eh, gracias.

Esto sale en la tele cuando está codificada.

Tu vestido.

Álex, bienvenido a nuestra sección,

ahora estarás aquí sentado, en el mejor asiento,

tienes una tablet, estás conectado a internet

y tienes que averiguar la contestación

a una pregunta que te hará Siri.

Por favor, Remedios, pregunta.

(ROBOT) ¿Qué tiene que ver Napoleón con The Matrix?

Napoleón. Napoleón Bonaparte. Ese de la mano. ¿Te acuerdas?

El Pequeño Corso, que no era pequeño, pero en fin.

Y The Matrix, la película.

Tienes hasta el final del programa para investigar usando la red

qué relaciona a Napoleón y a Matrix.

Vemos en esta pantalla lo que vas buscando.

Y te estamos vigilando. No tontees con ella.

¡A trabajar, venga! Volvemos contigo al final.

¿Qué tienen en común Napoleón y The Matrix?

Dadle un aplauso para animarle.

Bueno, Sergio, ¿se te ocurre alguna respuesta?

Napoleón y The Matrix. ¿Qué tienen en común?

Es complicado. Complicado, ¿no?

Hay que encontrar los enlaces...

(ROBOT) Alerta: el teletransporte ha sido activado.

Vale, esto significa que llega Gloria García-Cuadrado.

Venga, aplaudid otra vez, haced ejercicio.

(Aplausos)

(Música de cabecera)

Gloria.

Ven que te presente.

Sergio Peris-Mencheta, Gloria García-Cuadrado.

Es curioso porque los dos sois unos avariciosos

y tenéis apellidos compuestos.

Pero es más brutal el asunto, porque tiene apellido exponencial.

Verdad, sí, sí. Exacto, al cuadrado.

Escuchadme una cosa.

Sé que es mucho pedir porque es una tecnología obsoleta para esto,

pero ¿alguien tiene un teléfono móvil?

Hombre, no, porque... Nuestro invitado ha sido más rápido.

Él, como viene de la Tierra...

Prometo no copiarte la agenda de contactos.

Es de Huelva, eh. Bueno, mirad.

En este teléfono móvil tenemos contenidos

el orden de mil millones de transistores.

Hay aquí metida más potencia de cálculo

que la que tenían los ordenadores de la NASA

cuando el hombre llegó a la Luna.

Es impresionante el avance que hemos conseguido

en tan solo unas décadas,

pero nada comparado con lo que nos espera

con una nueva base para la computación:

la computación cuántica.

Te devuelvo el móvil. No te he copiado la agenda.

Si lo hubiesen tenido los astronautas hubiesen hecho así.

Hubieran llegado más allá.

Lo hubieran subido a Instagram con un filtro Valencia.

¿Qué es eso de la computación cuántica?

Explícanos.

Todos esos transistores que tenemos en los teléfonos móviles,

ordenadores, dispositivos electrónicos,

guardan la información en dos estados:

uno o cero, correspondientes al proceso de pasa o no corriente.

Pero son solo dos estados.

La cuestión es: ¿podríamos tener más estados?

Claro, como EE. UU.

Y la respuestas es: pues sí, podemos.

Podemos gracias a la mecánica cuántica.

Al principio de superposición.

Sergio, coge esta moneda.

Comprueba que es real, que tiene su cara y su cruz.

-Real, pero es un franco suizo.

(GLORIA) Nos sirve igualmente.

Es la más grande que hemos encontrado.

La cuestión es que vemos dos estados para la moneda también,

la cara o la cruz.

-A no ser que tengas la mala pata de que te caiga de canto.

-Pero eso es equilibrio inestable. Caerá rápido.

Tiene respuestas para todo. Es física.

-Al cuadrado.

-En el mundo clásico en el que nos movemos,

vemos solo un estado para la moneda. ¿Me la dejas un momento?

En el mundo cuántico, pasaría algo muy distinto.

Esta moneda no tendría un estado definido.

Estaría en una especie de suma de los dos estados a la vez.

Como esta moneda girando.

A ver, gírala tú, a ver si se te da mejor.

¡Ahí, dale! ¡Perfecto! ¡Cuidado, aparta!

Bueno, pues la moneda estaría en un estado de superposición

y solo cuando observamos y experimentamos,

que simbolizo con el hecho de parar la moneda,

veríamos un estado determinado.

Pues a este hecho de que los sistemas cuánticos

puedan estar en varios estados a la vez,

como la moneda, lo llamamos principio de superposición.

Y cuando observamos y vemos un valor determinado,

o cara o cruz, pero no ambos,

decimos que el sistema ha colapsado.

Eso pasaba mucho en mi barrio.

En mi barrio había mucha gente que salía superpuesta

y al final de la noche colapsaba.

Bueno, pues será eso.

-El final de la noche suele ser Colacao, no colapsado.

-Aquí lo hemos visto con dos estados,

pero serviría para cualquier número de estados, como un dado.

Tira el dado. -Me encantan los dados.

-Aquí tenemos seis estados posibles.

Tú montas timbas en casa. Sí, sí.

A ver qué te sale. Venga, un seis.

Bueno, cerca. -No está mal.

En parchís habría salido una ficha de ahí.

Aquí también tenemos seis estados posibles,

seis números que pueden salir cuando tiramos el dado.

Ahora ya sabemos, gracias al principio de superposición,

que mientras no experimentemos con el sistema,

el dado estaría en una suma, en una superposición

de todos sus estados.

Solo al experimentar veríamos...

¡Ha salido el más bajo!

Veríamos solo uno de los valores posibles.

¡Perfecto!

Pues en esto reside exactamente la clave de la computación cuántica.

Primero, en que trabajamos con sistemas en superposición

y, segundo, en que tenemos libertad para escoger sistemas

cuya superposición involucre al máximo número posible

de estados.

Entre la moneda o el dado, escogeríamos el dado.

Porque son seis y el otro es dos.

Exacto, podemos trabajar con seis estados.

Para ver cómo impacta esto en la potencia de cálculo,

os he traído algo.

(Música de cabecera)

Coge uno de estos coches, el que más te guste, da igual.

-Venga, este que va a juego. Esto sabes que para los actores...

Lo he hecho porque estoy luchando contra ese...

Que Molière muriera de amarillo. Además, murió de morado.

Eso además. Es una mentira que se cuenta.

Bueno, continúa.

Se sabe mucho en este programa, esto no lo sabía.

Mira, quiero que busques la salida con el coche.

Vale, pues... Exacto.

La computación clásica explora un camino cada vez.

Como hace Sergio. Muy bien, perfecto.

Exploramos un camino cada vez, ¿de acuerdo?

Vamos buscando la salida al laberinto

y, si no la encontramos, volvemos a empezar,

tomamos otro camino y así hasta que encontremos uno.

Ahora tú también, capitán, venga, los dos a la vez.

¿Qué coche quieres? Yo me quedo con este.

Da igual el que cojas, porque te ganará Sergio igualmente.

No te preocupes.

-Te has quedado con el morado.

-Yo no participo, yo soy observador.

Venga, rojo contra naranja.

Venga. ¡Uno, dos, tres, ya! ¡Salida!

No me rompáis el laberinto.

Ahora tenemos dos coches a la vez

explorando todos los caminos.

-Yo estoy en el parking.

-Venga, a ver. Desenredo. Colapso.

-Mira, marcha atrás, como una historia del Bronx.

-Te ha ganado Goyo, muy bien. Porque me ha dejado.

Pues aquí está la clave. Que están dos a la vez.

Que salgan varios coches a la vez.

Cuando trabajamos en estados en superposición,

todos los estados posibles exploran todos los caminos.

Por ejemplo, en el caso del dado, si sacamos dos estados,

es como si cada estado fuera un coche.

Ahora entiendo yo por qué en las películas de terror

siempre cuando matan a uno dicen: "Será mejor que nos separemos".

Que qué tontería les van a matar más fácil,

pero es para explorar más a la vez.

En el caso del dado sacaríamos seis coches a la vez

y, con la moneda, dos.

Iríamos mucho más rápido sacando los seis a la vez.

Me falta uno. ¡Ahí, no te lo quedes!

Vale, ¿de acuerdo? Ha acabado el experimento.

Aquí radica el truco de la máxima potencia

en la computación cuántica.

En que salen varios coches a la vez y exploramos más caminos antes.

Un computador cuántico

podría trabajar con un centenar de átomos

en estos estados en superposición

y su volumen ocuparía mucho menos,

el cerebro de este computador,

ocuparía menos que un grano de arena.

La ventaja sería que realizaría cálculos mucho más rápido,

sobre todo en paralelo, que un ordenador clásico normal.

Lo importante no es que cada operación fuese más rápida,

sino que necesitas menos operaciones.

De hecho, el número de operaciones que necesitas para solucionar

un problema determinado, como salir del laberinto,

en el caso cuántico es exponencialmente menor

al del caso clásico.

Gracias a que estamos trabajando con estados en superposición.

Un ejemplo: calcular los factores primos de un número.

¿Alguien se acuerda de los números primos?

Los que haces cuando firmas la separación de bienes.

Son los que son divisibles solo por uno,

o sea, divisibles por uno y por sí mismos.

Estáis cum laude los dos.

Pues calcular los factores primos en que se descompone

un número de 2.048 bits

a un ordenador clásico le costaría millones de años,

uno cuántico lo haría en minutos.

O sea, eso quiere decir que vamos a poder descargar

vídeos de gatos mucho más rápido.

De hecho, en un futuro,

gracias a esta mayor capacidad de cálculo

podríamos tener una internet cuántica

que podría ser más segura y mucho más rápida.

Quizá en esta mayor capacidad de cálculo resida también

la clave para una inteligencia artificial futura.

Y si encima conectamos nuestros cerebros

a una internet cuántica la cosa volará.

Exponencialmente. Exponencialmente.

Muchas gracias, vamos a darte un aplauso, pero no te vayas,

porque quiero poner este vídeo

en nuestra sección Explícaselo a tu abuela,

en la que hablamos de esto, de conectar...

¿Tú crees que se pueden mover cosas con el cerebro?

Yo creo que sí. Bueno, y tanto, lo vas a ver.

Sí, bueno, sin tocarlas, porque esto es como lo de:

"Te doy un beso sin tocarte", la trampa que hemos hecho todos.

Vas a ver cómo a la abuela del técnico de sonido

se lo han explicado la mar de bien. Siri, pon el vídeo.

(ROBOT) Activando reproducción de vídeo.

-¿Hola?

-Hola. -Hola. ¡Anda!

-¿Cuál de los dos es Felip Miralles?

-Soy yo. -¡Ay, hola!

-¿Usted cómo se llama? -Me llamo Rocío.

-Ah, debe venir de Órbita Laika: la nueva generación.

¡Adiós, hasta luego!

-Me han dicho que hacéis cosas muy interesantes,

que estabais investigando.

-Le voy a contar el último proyecto que hemos terminado.

Se llama BackHome.

-¿BackHome?

Quiere decir en inglés, es muy sencillo,

significa "de vuelta a casa".

Porque lo hemos hecho especialmente para personas

con algún tipo de problema, alguna discapacidad,

que después de pasar un tiempo en un hospital

haciendo rehabilitación,

vuelven a casa y se reincorporan a su vida normal, a su vida diaria.

-Muy interesante, ¿no? ¿Y qué más?

-Usted, cuando piensa, aunque no se dé cuenta,

lo que hace es emitir en distintas zonas del cerebro

una señal eléctrica de una intensidad muy baja.

Hemos hecho unos electrodos bañados en oro

para que tengan gran conductividad

y que hacen que esa lectura de la señal que emite el cerebro

sea posible de ser interpretada, como le decía.

-¿Qué es un electrodo?

-Es algo muy sencillo, es simplemente un trocito de metal

conectado a un cable

y que es capaz de leer una señal eléctrica,

un poquito de electricidad,

que es lo que nuestras neuronas en el cerebro emiten.

-Pues me gustaría probarlo. -¿Vienes conmigo al laboratorio?

(Música animada)

Adelante.

Le presento a Arnau, compañero de G. Tec.

Rocío, que ha venido a ver lo que hacemos.

Tiene mucho interés en conocer el sistema BackHome.

-Estoy un poco asustada, la verdad.

-No se preocupe, no le haré ningún daño, al contrario.

-Estos números representan los electrodos

que están en verde porque están cogiendo la señal correctamente.

Vamos a hacer una prueba.

Si cierra los ojos, en esta parte de aquí,

podemos ver cómo ha cerrado los ojos, o si parpadea,

en estos canales de aquí podemos ver el parpadeo

desde las señales de su cerebro.

-¡Qué cosas más raras!

(ARNAU) Cada vez que prestas atención a este estímulo,

estás generando una respuesta eléctrica en el cerebro

y estamos utilizando caras

porque el cerebro utiliza mucha más cantidad de neuronas

cada vez que ve una cara.

Si quiere encender la luz, tendrá que prestar a tención a este icono.

-Vale.

Muy bien, si ahora quisiera apagar la luz,

el icono se actualizará y, si presta atención otra vez,

apagará la luz.

Muy bien.

Si quisiera controlar cualquier otra habilidad del sistema,

aquí tiene para controlar vídeos, ir a internet...

-Muy bien. -Pues escoja el que quiera.

Y aquí tenemos el ventilador.

Si vuelves a prestar atención al mismo icono, lo apagarás.

¿Qué te parece? -¡Uy, uy, uy!

Pues muy bien. Muy bien, muy bien.

-Me gustaría hacerle una pregunta para ver si ha entendido

cómo funciona esto. ¿qué le parece?

-Bueno, me han puesto unos electrodos

un casco que parecía de aquel país de las galaxias.

-De La guerra de las galaxias. -Eso.

-¿Cómo cree que a través de esos electrodos

interpretamos sus pensamientos?

-Bueno, esto es a través de la electricidad, ¿no?

-La actividad cerebral, del cerebro,

se expresa en forma de electricidad

y con los electrodos somos capaces de interpretarla.

-Por lo menos que sea para el bien de la humanidad.

-Nos dedicamos a hacer tecnología

efectivamente para mejorar la calidad de vida de las personas.

(SERGIO) Claro que sí.

Me ha gustado que tiene casi 90 años la señora

y llevaba ese gorrito que era como esos de nadar de su juventud.

Además de actor eres director de teatro, ¿no?

¿Qué es esto? ¿Qué pasa?

(ROBOT) De acuerdo con Ray Kurzweil,

jefe de ingeniería de Google,

en 2030 la tecnología de nanorrobots permitirá al ser humano

conectar su mente directamente con internet,

pudiendo acceder de manera casi instantánea

a cualquier información y activar con el pensamiento

cualquier máquina.

O lo que es lo mismo: en 2030 me quedaré sin trabajo.

O antes si sigues interrumpiéndonos todos los programas.

Esto es una cosa que hace siempre. Un boicot.

Exacto, pero da información que nadie le ha pedido

queramos o no.

Iba a hacerte una pregunta que, además de actor,

eres director. De teatro.

Sí, estamos a punto de estrenar La cocina de Arnold Wesker

en el CDN, en el Valle-Inclán.

¡26 actores! ¡26 actores, ni más ni menos!

Sí, para que baje el paro.

Buenos datos, 26 actores. Es mucha gente.

De todas las comunidades autónomas.

¿De Albacete también? Albacete no es una comunidad.

La comunidad autónoma es Castilla-La Mancha.

Sí, eso es, hay una actriz de Castilla-La Mancha,

que es de Cuenca, no de Albacete.

Como has hecho ya varias cosas, pero se te avecina una carrera...

¿Qué cosas te gustaría hacer? ¿Qué papeles?

A lo mejor no un papel en concreto, pero un registro...

De villano, de héroe...

Hacer de villano está muy bien porque expurgas cositas que...

Luego en la vida eres buena persona si haces de malo.

Me ha tocado hacer mucho de malo.

A mí me encantaría poder seguir viviendo de esto.

¿Qué tal la música? ¿Tocas algún instrumento?

Toco un poco la flauta esta amerindia,

esta que con soplar suena ya y hay que tapar los agujeritos.

Y una especie de hang que tengo en casa.

Solo con tocar "ding-dong". Pero poco más.

Pues lo vamos a subsanar porque te presento a un colaborador

que nos permitirá tocar una cosa sencillísima.

Ven que te presento a Dani Jiménez.

¿Qué pasa? ¿Qué tal Goyo?

(Música de cabecera)

¡Sergio -Sergio, Dani. Dani, Sergio.

Acompañadme, pero antes de ir hacia la mesa,

os quiero comentar una cosa. Ponte por aquí.

Esa analogía que hacemos, que el cerebro es la computadora

y los sensores son los sentidos y nuestros instrumentos

está muy bien, pero hay un pequeño fallo.

El cuerpo no es un buen conductor de la electricidad.

De hecho, nuestro sistema nervioso es un mal conductor.

Lo que hacen las células...

Tendrías que verme aparcando, soy terrible como...

Perdóname.

...es expulsar un ión de sodio y se quedan cargadas negativamente

y es como una especie de dómino

que se tiran las piezas y envían señales eléctricas

en cuestión de milisegundos. Ya.

No me he enterado. Por dentro o por fuera...

Acompañadme, venid. Algo práctico que nos enteremos.

La idea es que en nuestro cuerpo se envía...

Venid detrás de la mesa. Tú ponte aquí, Sergio

y tú, Goyo, ponte en el otro lado.

¿Qué es esto? ¿Un puesto? ¿Hay que decir:

"¡Llévate plátanos guapa, que me los quitan de las manos!"?

Ponte la pulsera.

Hemos transformado estos plátanos en un piano.

Una señal eléctrica sale por aquí y yo cierro el circuito

y ahora cierras tú el circuito.

(Piano)

¡Nunca lo conseguiré!

He hecho una interpretación del Himno de la alegría canaria.

Tenemos un sistema nervioso fundamentado en electricidad,

pero no solo de electricidad vive el hombre,

tenemos un sistema endocrino, la química.

El cerebro también es responsable de enviar hormonas

cuando tenemos sueño, hambre...

¿Qué es esto, Dani? Un nabo.

Quería escuchártelo decir.

Tenemos un tomate, un apio una zanahoria, un puerro,

tú tienes la muñequera para cerrar el circuito

y ver que la química es más compleja.

Tenemos un poco más de complejidad musical.

Peris, agarra el nabo, el tomate...

Delicadamente hay que tocarlo, eh.

A ver.

(Música electrónica)

Se ha pasado de suavecito.

Toca lo que quieras. A ver.

(Voz distorsionada)

Eso dice el apio.

¡Qué maravilla!

(Música electrónica)

Dale al tomate. ¡Dale al tomate, sí!

¡Mira, se ha sumado! ¡Se ha sumado!

(Música electrónica)

-Toca el piano un poquito.

(Música electrónica y piano)

¡Al apio, al apio!

Oye, no tenemos a David Guetta, pero tenemos a Dani Vegetta.

Esto está muy bien, pero lo más increíble

no es que nuestro cuerpo funciona con señales eléctricas y químicas,

sino que el cerebro controla todo esto

gastando tan solo 20 vatios.

¡20 vatios! Con un plátano lo solucionas.

Con un platanito menos.

Y tenemos al hombre que tiene más cerebro de toda la nave.

¿Sí? Gracias.

Un aplauso para Mister Nerd. Acompañadme.

No. Sí.

No me hagas esto. Has perdido todos los puntos que llevabas.

Goyo, te voy a pedir... Lo voy a conectar.

Es que él mismo...

No tiene mucho cerebro. Se deja hacer esto.

Esta tecnología es scratch y él mismo...

Esto en Alabama te lo hacen igual pero sentado.

Póntelo tú mismo. No, Sergio mejor,

que para eso ha venido de invitado y es reparable.

Se entiende la idea, ¿no? Hay un placa

que capta estas señales, vosotros cerráis el circuito

y, lo que ha hecho el Nerd, es grabar unas cositas.

Sergio toca donde quieras, pero en las partes metálicas.

Veo que igual que antes, me has enchufado a otro nabo

y a un apio también.

Bueno, un rabo no, un rabanito.

Un respeto, que es el gran talento.

Vamos allá, Sergio, va. A ver cómo suena eso.

(NERD) Tócame, tócame.

Tócame, tócame. Tócame, tócame.

¡Neuronas trabajando!

¡Neuronas trabajando!

¡Soy un genio y tú no!

¡Soy un genio y tú no!

-Que se gire porque en el culete tiene un poco más de sensor.

A ver aquí. No, toca tú.

(NERD) Este programa es muy trivial para mí.

Vaya, vaya.

¿Y si podemos golpear aquí fuerte en staccato?

(DANI) Suave. (NERD) Eso duele.

Vale, vamos a hacer una fiesta.

Esto pide una fiesta. Ponte tú a los mandos,

tú a los plátanos, yo voy a la verdura.

¡La rave Órbita Laika la nueva generación!

¡Luces! ¡Sonido! ¡Dentro!

(Música electrónica)

¡Las mías no funcionan!

¡Arriba ese público! ¡Vamos, Ibiza!

Suficiente, que esto no es una rave valenciana.

Goyo...

¡Qué marcha más buena y toda natural!

Esto ha sido un divertimento

para entender cómo funciona nuestro sistema nervioso,

nuestro sistema linfático, pero a veces no funciona bien.

Hay personas, por ejemplo, que no pueden andar.

Y con esto la ciencia puede ayudar a andar.

Os voy a enseñar un vídeo que os pondrá el vello de punta.

(NERD) Soy un genio y tú no.

-Es espectacu...

¿Ves por qué no quiero que salga? Siempre hace estas cosas.

Es espectacular y demuestra cómo la ciencia puede mejorar

la vida de las personas. Veámoslo.

(Música electrónica)

(Aplausos)

Es increíble cuando uno ve lo que de verdad hace la ciencia

por los seres humanos y más por los niños.

¿Cuál es tu experiencia

dentro del mundo de la inteligencia artificial?

No he tenido ninguna experiencia más que ver alguna película.

Es triste. Y ya está.

Tiene que servir de algo que vengas aquí.

Vamos a solventar esa carencia porque vas a tener más.

Deja que te presente al superordenador

más potente de España.

(ROBOT) ¿Necesitas algo de mí?

No me refería a ti, Remedios, me refería al MareNostrum.

(ROBOT) ¡Oh, el MareNostrum! ¡Claro!

Nunca me ha caído bien, se cree muy inteligente.

Porque lo es, pero no me hagas perder más el tiempo

y da paso al vídeo del MareNostrum.

(ROBOT) Activando reproducción de vídeo a desgana.

(Música animada)

Hola, soy Jordi Torres.

Soy investigador del Barcelona Supercomputing Center.

El MareNostrum es un ordenador con 50.000 procesadores,

100.000 kB de memoria RAM 3.000 TB de espacio de disco

y, lo más importante, una red que interconecta todos los nodos

de fibra óptica

para poder hacer la comunicación de forma muy rápida

y conseguir que un problema se haga en paralelo

y, de esta manera, se acabe mucho antes.

En estos momentos, una parte de la máquina

está usada por equipos de investigación europeos

y equipos de investigación españoles

pueden usar las máquinas de otros países europeos

de las mismas características o un poco diferentes,

porque aunque todos son supercomputadores

tienen ciertos matices.

Algunos tienen un hardware que es mejor para un experimento

y hay otras que tienen hardware para otros experimentos.

Durante diez años han pasado un montón de proyectos:

proyectos de diseño de partes del Airbus 380 en su momento,

simulaciones de cómo la polución se desplaza y cómo podemos

predecir o avisar de ciertas situaciones.

Para los equipos de investigación no tiene ningún coste,

y, es más, solo puede ser usada para equipos de investigación,

pero sí que es verdad que se están consiguiendo ahora

mejoras en muchos campos que hasta ahora era impensable.

Las máquinas pueden hacer cosas que nosotros no podemos hacer.

Tenemos máquinas con software incorporado

que le tiramos datos encima y ella sola es capaz

de lidiar con estos datos, aprender de estos datos

y tomar decisiones de estos datos.

El MareNostrum no es el supercomputador más potente,

pero sí el más bonito.

Se encuentra dentro de una iglesia aquí en Barcelona

y estáis invitados a visitarlo cuando queráis.

Muy bien.

Y, después de este bonito audiovisual, ha llegado el momento

en el que resuelves o no la cuestión planteada

que era: ¿qué tenían en común Napoleón Bonaparte y The Matrix,

la trilogía de películas?

Cuéntanos. ¿Qué has encontrado?

La relación que he encontrado es que Karl Marx

citaba o explicaba un poco

una época de Napoleón III, el sobrino de Napoleón Bonaparte,

y nombraba a Hegel que es el creador del historicismo.

El historicismo es en lo que se basa una de las películas,

El atlas de las nubes de los hermanos Wachowski,

que son los directores también de The Matrix.

Retorcida es, pero una relación hay.

Es la que he encontrado, no sé si hay otra más corta.

Hay una relación...

Te vamos a dar una aplauso,

porque una relación hay.

Es... No se puede negar.

Ahora, la relación más directa,

o más directa que esta, que estaba bien,

que el pintor Franz Roubaud que pinta La batalla de Borodino

que Napoleón ganó en 1812,

lo hizo en 360 grados para que el espectador del cuadro

sienta la experiencia de estar ahí.

Fue el primer adelanto de realidad virtual,

que es lo que intenta The Matrix.

Era más sencilla, pero también había que encontrarlo.

Así que gracias a Napoleón, Roubaud, realidad virtual,

The Matrix.

También nos ha quedado claro lo tuyo.

Me voy para allá con un aplauso porque hay que ir acabando.

¡Aplauso para Álex!

(ROBOT) Goyo, tienes una videollamada entrante

del doctor Edvar Moser.

Pues pásamela que no todos los días tiene uno

la oportunidad de hablar con un premio Nobel en medicina.

El doctor Edvar Moser. ¿Doctor? ¿Está por ahí?

Muchísimas gracias por acompañarnos en este viaje

y voy directamente a la entrevista.

¿Cuánto sabemos exactamente sobre cómo el cerebro

procesa la información?

¿Cree que podríamos llegar a imitar

estas redes neuronales de manera artificial?

¿Qué opinión le merece la predicción

que dice que podemos llegar a conectar el cerebro a internet?

¿Cuál será el siguiente gran salto de la neurociencia?

¿En qué se encuentra trabajando ahora mismo?

El cerebro es fascinante, pero para usted

¿qué es lo más fascinante del cerebro?

Muchísimas gracias. Le repito nuestro agradecimiento

y le despido con este aplauso.

Se agradece su participación en esta entrevista.

(Música de cabecera)

Pues en esta ocasión, y más que en otro programa,

Sergio, queridos amigos, gente que estáis en casa,

tenemos que saber qué nos depara el futuro.

Dentro vídeo.

(ROBOT) Reproducción de vídeo activada.

(Música electrónica)

Pues, Sergio, muchísimas gracias.

Espero que te haya servido el programa para aprender.

Aparte de que se puede hacer fruta con vegetales,

no sé qué más te llevas del programa.

Pues que no sé nada. Estoy apabullado absolutamente.

O sea, actitud socrática. Pero absolutamente.

No sé absolutamente nada.

(ROBOT) Todo listo para el salto.

Pues nos tenemos que ir.

Esto significa que pasamos a...

Pon la mano aquí porque te voy a pedir que des tú el salto.

Voy a hacerlo contigo. No, te dejo la capitanía a ti.

Sí, sí.

Ha llegado el momento de marcharnos, amigos.

(ROBOT) Activando sistemas para el hiperespacio.

Espero que hayáis aprendido algo, que hayáis disfrutado

y no os olvidéis todos lo que suelo decir:

que los que pensáis que el futuro traerá la solución a los problemas,

recordad que hoy es el futuro de hace tiempo

y tampoco hemos solucionado ningún problema.

¿Listo? (ROBOT) Cinco...

(TODOS) Cuatro, tres, dos, uno.

¡Dale caña!

¡Gracias, gracias! ¡Muchas gracias!

¡Sí, sí! ¡Muchas gracias!

Bienvenidos a Órbita Laika: la nueva supergeneración.

Tenemos a cinco invitados que son premio Nobel,

también tres actores de Star Trek

y Goyo no ha podido venir, cosa que es muy positiva.

Sí, gracias. ¡Gracias, gracias!

Dime.

Me da un poco de penita, vamos a decirle algo.

Pero si se lo está pasando muy bien con su programa de realidad virtual.

Si es un buen chico en el fondo.

Sí, voy a decirle algo y le va a ayudar como aprendizaje.

Le va a ayudar a distinguir la realidad virtual

de la realidad real.

  • Programa 6. Cerebro e inteligencia artificial

Órbita Laika - Programa 6. Cerebro e inteligencia artificial

01 nov 2016

El actor de teatro, televisión y cine Sergio Peris-Mencheta se atreve, junto a Goyo Jiménez y su tripulación, a adentrarse en un tema tan complejo y apasionante como el cerebro y la inteligencia artificial.
 

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