www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
2941396
Para todos los públicos Órbita Laika - Programa 4 - ver ahora
Transcripción completa

(APLAUSOS)

(OVACIÓN) ¡Muchas gracias, muchas gracias!

De verdad, suficiente, suficiente.

¡Ya! No he salido tan bien, no pasa nada.

Buenas noches a todos y feliz año.

Bienvenidos a "Órbita Laika", quería hablar de cosas

sin sentimientos que, en principio, nos harían

la vida más fácil, pero como no es un programa político,

hablaremos de robots que, para el caso, es lo mismo.

Los robots, si no lo sabéis, son máquinas con cierta autonomía

que se mueven y realizan tareas: Las tareas pueden ir

desde combatir el mar, como Mazinger Z,

a hacer albóndigas como la Thermomix;

el abanico es grande. Importante esto:

Los robots no pueden expresar sentimientos,

y esa es la línea que separa a los robots de los esclavos,

porque lo que quieres es llegar a casa

y que la aspiradora haya limpiado la casa,

no que se ponga a decirte "siempre lo hago yo,

ya está bien porque en casa vivimos los dos";

quieres que el suelo esté limpio y ya está.

Los robots no tienen sentimientos, ni tampoco tienen autoconciencia,

y eso es bueno, eso está bien para nosotros

porque, si no, podría pasar como en "Blade runner",

que los robots se rebelaran. También es verdad

que nuestros robots son menos espectaculares,

y a lo máximo que llegaría la revolución de robots sería:

"¡La nevera se ha vuelto loca y enfría muchísimo

más de lo normal! ¿Que hago?".

-"No lo sé...

(RISAS) Mete más cerveza en ese monstruo.

¡Rápido!". No lo sé, dentro...

(APLAUSOS) No os preocupéis, si...

(APLAUSOS) Si...

Cobro lo mismo haya aplausos o no.

(RISAS) Dentro de los robots

hay una tipología que me mola bastante, es la de los androides.

Un androide es un robot con apariencia humana.

De hecho, si pones robot en Wikipedia,

la foto que sale es esta que veis aquí.

(RISAS) Que es, bueno, es bastante humano.

Para los de casa, el humano soy yo, ¿vale?

No os despistéis, porque sé que ahora mismo

puede haber confusión. Yo ardo en deseos de que

se comercialicen los robots, creo realmente que

será el momento más alto de lo que ha conseguido

la evolución tecnológica y, gracias a ella,

ahora mismo estamos viviendo un momento que he creído,

por cómo soy yo, que es un momento que merecía una canción,

y la he hecho, porque si algo merece una canción,

la hago y punto, soy así; que esté bien, no, pero...

Es una canción, yo qué sé. Así que voy a cantar

lo que pienso del momento en el que estamos.

Ojalá os guste.

(CANTAN) #Estar acompañado es muy sencillo,

#nunca guardes el teléfono en el bolsillo y, si estás en casa,

#aún es mejor porque puedes ir corriendo al ordenador.

#Ya nadie está solo, ha desaparecido esa sensación,

#desde hace unos años, vivimos en la era de la comunicación.

#No hace falta quedar para hablar,

#estamos superjuntos,

(RISAS) #¡yuhu! Esa es la verdad.

#Mejor no vernos nunca, así no hay malos entendidos

#y si veo las dos flechitas, lo has recibido.

#Vernos cara a cara es antiguo y aburrido,

#prefiero ver tus fotos, qué has compartido,

#quedar en un pueblo virtual, llevarte bombones que no probarás,

#tener avatares, ser todos igual.

#Nadie puede negar

#que no vernos es más especial.

#Y, si a pesar de todo, sientes soledad,

#muy pronto tendremos la opción de comprar un robot.

#Compra un robot.

(RISAS) #No te plantees si está bien o no,

#simplemente ve a una tienda y cómpralo.

#Compra un robot

#para tenerlo en el salón, haceros selfies muy juntitos

y, si te cansas, darle al off. Compra un robot

#que te dé abrazos sin parar, te dé besitos y, si quieres,

también la sepa chup... Chu, churu, chu...

(RISAS) #Compra un robot

#para tener la sensación de que cuando se cuelga el Wi-Fi

no estás solo en un rincón.

#Conclusión, compra un robot

#que te quiera, cómo no

#te quiere nadie,

#con solo pulsar un botón.#

(APLAUSOS) Empieza "Órbita Laika".

(NARRADOR) "'Los científicos se esfuerzan por hacer posible

lo imposible; los políticos, por hacer lo posible imposible'.

Bertrand Russell".

(APLAUSOS) Oh... Qué bien, empezamos ya

con buenas noticias, porque hoy ha venido a "Órbita Laika"

uno de esos invitados que dan clase al programa, es así,

porque es un invitado de los que pienso poner en mi currículum

para, cuando en un par de meses, vuelva a estar en paro,

esté llamando a las productoras: "Soy el tío aquel que una vez

salió en La Sexta y en La 2, pero entrevisté a esta persona",

ahora diré el nombre. "¿No me recuerdas?

Da igual, le entrevisté, tengo su teléfono, dame trabajo".

Recibamos con un aplauso absurdamente efusivo

a Carlos Sobera.

(APLAUSOS Y OVACIÓN)

Eh, ¿sabías bailar así? ¿Sabías bailar como un robot?

Sí, ¿no? Podría... Oye, encantado de estar aquí.

Gracias, saludos. Encantados nosotros.

Ya has entrado en tema. Oye, qué sillón más enorme

para mí, ¿no? Es bastante grande, ¿a que sí?

¿Es para que me tumbe o algo? Si quieres, haz lo que quieras,

por si quieres alejarte. Qué gente más rara tienes ahí, ¿no?

Pues espérate a que salgan los que se van a sentar a tu lado,

ya verás, esos sí que son finos. La primera pregunta, obligada:

¿Qué haces en un programa de ciencia en La 2 cuando

no tienes necesidad de ir a una entrevista

con un desgraciado como yo? Primero, no eres un desgraciado,

eres muy desgraciado. Cierto, muchas gracias.

Ya hablaremos de esto y tal; luego, La 2 siempre mola,

lo alternativo siempre mola, el antisistema y tal.

Es como muy revolucionario venir a La 2 y, luego,

ya a un programa de ciencia, en un país como el nuestro,

es la hipermegarrevolución. "El ministro".

Estás en una obra de teatro llamada "El ministro" y eres tú.

¿Cómo es hacer de villano? No, no quería decir esto,

no era esto. Que te van a escuchar.

Claro. No, bueno, hago, además,

de ministro de Economía, entonces, para meterme

bien en el papel, lo primero que hice fue recortarle

la paga a mi hija, para saber qué se sentía.

Como tiene que ser. Y empecé a cogerle gusto al papel

y dije: "Ahora voy a recortar más cosas".

Vamos a ir quitando cosas. Y me lo estoy pasando tan bien

que ya llevamos tres meses en el Teatro Cofidis con la función

y vamos a estar más tiempo incluso del previsto.

Íbamos a estar hasta dentro de unos días y creo

que vamos a estar unos días y más. Sois de los que estáis llenando

los teatros, de esa raza que está teniendo la suerte de...

Ahora el teatro es un fenómeno muy curioso, antes había obras

que iban bien, mal, regular; ahora no, ya es blanco o negro.

O te va muy bien y la gente dice:

"Vamos a ver 'El ministro', vamos a ver..." lo que fuere;

o te va muy mal, no hay término medio.

El riesgo ahora mismo es mayor que hace cinco años

para hacer teatro, bueno, pero hay que asumirlo,

no hay otra forma de hacerlo: O te la juegas...

Si te va bien, bien, y, si no, te suicidas

o acabas presentando un programa en La 2 de ciencia.

(APLAUSOS) Así es, así es, así es.

No te lo puedo discutir porque es así, es así.

Vamos, si a mí me fuera bien en el teatro,

pues estaría sentado en ese sofá, en vez de aquí, es así.

Otra cosa, has decidido no parar, estás en el teatro,

lleváis ahí ya la de Dios, vais a renovar y, además,

llegas aquí y nos presentas... Te presentas aquí con esto.

Esto es muy bonito. La habéis visto en los kioscos,

habéis visto el número cero; a mí me hace mucha gracia eso,

es de una chulería muy grande: "A la venta el número cero".

¿Qué es esto? La revista es la unión

de dos marcas potentes: "Más viajes", una revista

que has estado ya mucho tiempo en el kiosco;

y el programa "Españoles en el mundo" que,

bueno, todos siguen, conocen...

Y que su pone un añadido, un plus editorial, digamos,

de contribuir a lo que es el contenido habitual de una...

Es muy interesante, una combinación con una pinta de...

No puede salir más. La parte de "Españoles en el mundo"

garantiza que hay reportajes muy personales, subjetivos,

de gente normal y corriente como... Iba a decir como nosotros.

Ya he te visto. Como yo, porque tú eres...

Ya, ya, ya, ya, ya... No eres ni normal ni corriente.

Ya, ya. Pero eso está bien,

que no solamente son reportajes así, digamos, fríos o distantes;

contado por la gente que vive en primera persona los destinos

y te cuentan su experiencia, y eso es un plus editorial

que la gente agradece y... Y, luego, pues tiene contenidos

muy diversos... Está bien, es una revista que

no es que puedan ustedes, ¡es que deben comprarla!

No es que puedas, cuando vayas al kiosco, lo compras, si no,

hay un francotirador cerca de los kioscos,

es el suplemento de la revista, va con francotirador y,

si no la pides, te pasan cosas, es así.

Viene un cacharro volátil y... Y, bueno, ya hay sorpresas.

Llega un momento, vamos a tener que

entrar ya en ciencia, aunque luego recordemos cosas,

vamos a tener que entrar. Llega un momento, primero,

donde ponemos al espectador en un marrón, les lanzamos

una pregunta, es la sección de Verdadero o Falso;

yo lanzo una afirmación y la gente de casa

se queda hasta el final y damos la respuesta.

No tiene ningún sentido ir a mirarlo en Google,

no tiene sentido, es mejor que te quedes porque

Google a veces no va, ya está. Punto. ¿Vale?

Aquí va mi afirmación de la sección Verdadero o Falso de hoy.

Venga, estoy atento, ¿eh?

Tendrás que contestarla. Sí.

La Muralla China se ve desde el espacio.

Entendido.

(MÚSICA DE TENSIÓN)

Esto es una cosa que hago yo por si me llaman para anunciar

(RISAS) colonias, es un rollo mío, no...

Pero funciona, tío. Funciona, queda bien.

He estado por decir: "Fragancia...".

Sí, es que queda bonito, a mi madre le hace ilusión,

me ve guapo en ese trozo.

Vamos ahora... Ahora vamos a empezar

con la ciencia de verdad, empieza a salir gente.

La pregunta las has hecho. La pregunta se queda en casa.

¿La puedo contestar? O debo esperar al final.

Luego te pregunto. Vale, es que me la sé.

Vale, no contestes ahora. Porque he ido al espacio.

Bueno, voy a llamar a... Voy a llamar a una chica

que sale cuando esto empieza a parecerse a cualquier cosa

menos a un programa divulgativo.

Es la química y periodista científica América Valenzuela.

(APLAUSOS Y OVACIÓN)

¡Hola, Carlos! ¿Qué tal? (AMBOS) ¡Oh!

¡Que te piso! No te preocupes.

¿Estás bien? Sí, bueno, habría que preguntar

por su pie. ¿Le has pisado?

Con estos tacones poderosos, a lo mejor le he dejado empalado.

Ocupo tanto que no sé colocarlos. Eres muy grande.

Pásate un trozo. ¿Qué nos traes, América?

Traigo una mala noticia

y es que el faraón Tutankamón no estaba bueno.

No estaba bueno, es un bajón, en las películas

nos lo han mostrado muy guapo, pero nada de eso.

Mira, tenía dientes de conejo. Eso está regular, claro.

Sí, tenía, además, el pie zambo. Mira.

Y, además, tenía las caderas muy anchas que, por lo visto,

esto pues no debía quedar bien con los estilismos de la época,

así que lo han resaltado mucho los científicos.

Lo han descubierto porque lo que han hecho es un escáner,

el más detallado hasta ahora de su momia.

Ajá. Y, bueno, ya sospechaban, eso sí,

que tenía el pie zambo porque los científicos,

que están en todo, pues habían visto que

al lado de su tumba había 130 bastones y dijeron:

"Algo va a tener que ver esto".

Ojalá los pusiera para despistar: "Yo me muero, pero

voy a hacer un caos aquí, voy a meter 130 bastones

que va a ser superraro", ojalá.

De todas maneras, lo que sí han descubierto los científicos,

a través de un análisis genético, es que, a lo mejor,

estaba tan contrahecho porque sus padres eran hermanos.

¿Qué me estás contando? Como lo oyes.

¡Toma! ¿Cómo te quedas? ¿Sus padres hermanos?

Así que... ¿Pero en aquella época

no había posibilidad de...?

¿De qué? ¿De salir de casa?

(RISAS) ¿O cómo va el tema?

Es que eres rico, es que te quedas en la pirámide,

te quedas ahí de: "Tete, ¿qué hacemos?".

-"Pues yo tengo una cama". -"Pues dale".

Claro, y pasa lo que pasa. Este no es el único ser contrahecho

que han encontrado los científicos,

hay otro con bastante peor aspecto que es el Hombre de Flores.

Se cumplen 10 años del descubrimiento

del Hombre de Flores, nombre bonito,

pero el apodo es Hobbit y, con ese apodo,

pues ya podréis imaginar el aspecto que tiene:

Bastante chaparrito, un metro de altura,

cabeza chiquinina, alojaba un cerebro del tamaño

del de un chimpancé, no más. Me suena.

Y, bueno... Acabo de ver pasar a uno por ahí,

fíjate. (RÍE)

Uno descalzo. Eran rápidos y ágiles.

Pues estos vivían en la isla de Flores,

en el sudeste asiático, en Indonesia;

hacían ahí sus cosas de seres pequeños mientras,

en el resto del planeta, estábamos los sapiens.

Entonces, esto tiene un poco confusos a los científicos

porque no saben bien qué es el Hombre de Flores:

No saben si es otra especie, una especie distinta.

Ajá. Que se quedó ahí aislada

en esa isla y evolucionó hasta dar lugar al Hobbit.

No quiero saber nada ya. O que es un sapiens

con algún síndrome que hizo que tuvieran microcefalia,

es decir, todos somos el Hobbit,

algunos más que otros, pero... Bueno...

Todos somos Hobbit. Has mirado en aquella dirección.

(RISAS) No quería...

Sí, sí, no, no... Ha sido muy doloroso porque

muchas de las características del Hobbit se cumplen en mí.

Sí, sí... Quise desviar la mirada para...

Ya, me ha parecido un detallazo. Ahora sabemos que las momias,

lo que hay debajo de las vendas, porque usamos escáneres,

pero hace un par de siglos lo que se hacían eran fiestas,

fiestas de desvendados de momias. Claro, quién no la haría.

¿Qué me estás contando? Sí, la gente quedaba en su casa y,

en vez de hacer botellón, le quitaban vendas a una momia

descubriendo los miembros y descubrían los secretos

y tesoros guardados debajo de las vendas.

Yo hacía fiestas así. ¿Ah, sí?

Decía a amigos: "¿Te importa vendarte y venir luego a casa?".

A las amigas más bien, ¿no? A las amigas nunca,

no, solo a los amigos. Y luego hay otra...

(RISAS) ¡Te has puesto muy serio para eso!

Sí, sí. Es que he visto de repente ahí...

¡Eh, cuidado, cuidado, cuidado!

Que uno tiene una imagen, cuidado. Y, luego, bueno, eh,

había otra costumbre mucho más excéntrica, podamos decir,

pero ya más antigua, de la Prehistoria,

el Hombre de Cromañón. Este me gusta a mí.

Lo que hacía era paleobricolaje... ¿Cómo?

Gore. Eso no eres capaz de repetirlo.

(RISAS) Paleobricolaje gore.

Te cuento: Lo que hacían era, por ejemplo, cogían la cabeza

de algún compañero que se había muerto

un par de horas antes. Lo típico.

Lo típico. Tienen que estar recién muertos.

Sí. Le quitaban pues toda la carne, ¿eh?

A la cabeza, dejaban bien limpito el cráneo,

sacaban un ojo, otro, zas, zas. Bien...

Pues me estás dando... Yo pensaba cenar luego, ¿sabes?

Pues esto te va a servir. Y, luego, lo que hacían era

quitar los huesos de la base del cráneo,

los huesos de la cara y ya que quedas con la bóveda

solo craneal, eh, pules los bordes, detallito importante;

y, luego, lo que haces es, ahí, pues verter vino o sangre

y, hala, a beber. Esa peli la he visto yo:

(RISAS) "Pulir bordes, dar cera".

Eso, eso, eso. El profesor Miyagi aquel.

Sí, así que luego, si queréis, con alguien del público brindamos.

A mí lo que me gusta es que, yo creo, llegado un momento

donde ibas a morir, lo que tenías que decir es:

"No me uses como vaso, te lo digo ya".

"Ni se te ocurra beber en mi concavidad".

Pero vino o sangre has dicho. Vino o sangre, claro,

eran caníbales, por aquella época también

se practicaba el canibalismo. ¿Por qué lo dices con una sonrisa?

Es muy inquietante. Y dice "también"...

"Como en mi casa, que practicamos el canibalismo".

Pues muchísimas gracias, América.

(APLAUSOS) Pues ahora vamos con más cosas.

Te haré una pregunta que seguro que te han hecho

mucho por la calle: ¿Qué sabes de la célula?

Joder... Sé mucho, estuve con ella el otro día cenando...

(RISAS) Vale, pues hemos salido a la calle

a ver qué sabe la gente de eso y hay opiniones un poco... raras.

-¿De la célula? -¿En serio quieres que te diga?

-Sí. -No, sería superlargo, tío.

-¿Sí? Vale, perfecto.

-Aburriría a la audiencia.

-Pero haz un esquema, cariño, haz un esquema.

-Yo creo que todo lo que tiene vida, tiene célula.

-Las células tiene nuestro cuerpo, tiene células.

-Depende a qué célula te refieras, porque puede ser una célula de...

De Al Qaeda, puede ser hasta una célula madre...

-Células madre. -Eh, la célula que se genera

cuando nace un niño.

-Ah, yo es que tengo niños, entonces...

-Un redondito pequeñito...

(RÍE) -Calla.

-Una piedra no tiene células, ¿no?

-No, una célula es... -En el dibujo sale así.

-Yo veía "Érase una vez el hombre", con eso me vale.

-Como la yema del huevo. -Calla.

-Así aprendí yo la ciencia.

-¿De dónde somos? ¿De dónde salimos?

Una célula, un universo, ahí vamos.

-Pues vamos... -Partiendo de una celulita,

se puede llegar a hacer en un laboratorio.

-Seguro, de hecho, yo creo que están clonando ya.

-Animal ya ha habido. -Si no con animales,

con humanos seguro. -Sí, sí que habrá.

-Pues claro que sí. -Pues yo no.

-No sé si lo llegaré a ver o no, pero llegará en algún momento.

-A ver... -Por un lado, la revolución

que supone y la esperanza que, para mucha gente, eso tiene.

-No se puede suplir a la naturaleza,

si nacemos de una manera,

hay que nacer de esa manera. -Puede ser compatible para

curar ciertas enfermedades. -Se niega a tener una gemela.

-Y, por otro lado, también todo el debate,

llámalo, más ético-moral, que hay detrás de esto.

-Nadie quiere eso. -En esencia, la naturaleza

es la naturaleza y eso no lo podremos sustituir.

-Ah, pues yo quiero un bis mío,

porque cuando me vaya quiero... ¡Quiero un bis mío!

(APLAUSOS Y OVACIÓN)

Me ha gustado. "Yo quiero un bis mío", punto.

Para que digan que el sistema educativo no funciona,

ve a Alemania y pregunta qué saben de la célula,

seguro que ni entienden la pregunta en español:

"¿Qué es?". No lo sacas en los mítines, Merkel.

Si no acabáis de entender de

qué lo de la célula, hemos hecho otro vídeo.

Es nuestro Ciencia Exprés y queda claro:

(NARRADOR) "La célula son las piezas que forman

nuestros tejidos, los cuales, a su vez, se combinan

para formar nuestros órganos.

Si el ser humano fuera del tamaño de las torres KIO,

sus células tendrían el tamaño de granos de arena.

Y es que en nuestro cuerpo hay alrededor

de 80 billones de células, pero no todas son iguales;

las células se especializan, su forma y propiedades

cambian para afrontar mejor su tarea.

Pero vayamos al grano, ¿cómo funciona una célula por dentro?

Complicado: Una célula está llena de un medio llamado citoplasma

en el que flotan unas estructuras llamadas orgánulos.

Cada orgánulo tiene una tarea que mantiene a la célula funcionando:

Desde mantener su estructura a producir su energía.

Todo esto está protegido por la membrana celular,

una capa inteligente que regula el paso de lo que entra dentro.

¡Ah! Y nos falta el núcleo: El núcleo es el lugar más seguro

de una célula, protege, mima y repara lo más preciado

de un ser vivo, su información genética

escrita en larguísimas cadenas de ADN;

eso sí bien enrolladas en la cromatina,

para que no ocupen mucho espacio. Sí, esto quiere decir que

en cada una de nuestras células está guardado lo que somos.

Hay muchas copias, pero hablemos de nacimiento y muerte.

Las células surgen por mitosis, un evento en el que

una célula madre condensa la cromatina

en unos paquetes llamados cromosomas; los parte por la mitad

y divide todo su citoplasma dando lugar a dos células hijas.

La hora final de una célula se llama apoptosis

y es, básicamente, una autodestrucción.

Sin duda, la célula parece tener vida propia

y ser independiente, pero es increíble

cómo muchas células se ponen de acuerdo

para crear cosas más grandes.

(APLAUSOS)

El mundo célula, ¿eh? Te pones a hablar de células

y, a lo mejor, no terminas, es que es un tema que...

Inabarcable. Es que no paras, claro.

Extensísimo. Es muy grande.

Como la Muralla China. Claro.

¿Se ve una célula desde el espacio?

¿Se ve desde el espacio? Yo digo que sí.

Vale. Porque estoy muy loco

y no tengo cabeza. Te presento a otra persona

que es más freak, es el siguiente colaborador,

tiene más de 80 billones de células y las ha traído casi todas,

no todas, es el periodista

y divulgador científico Antonio Martínez Ron.

(APLAUSOS Y OVACIÓN)

Maestro. Antonio.

¿Cómo está usted?

Buenas noches. Buenas noches.

Hoy os vengo a hacer un experimento sofisticado,

una cosa muy loca y muy difícil de hacer.

Viendo la mesa, tiene pinta de que es muy sofisticado.

Tenemos aquí unas pajitas y un par de vasos,

uno tiene un líquido, el otro no.

Y haré algo que hacíamos muchos de pequeños:

Coger una pajita, lo habréis hecho alguna vez.

Sí, sí. Claro. Y, al poner el dedo

en la parte superior, queda temporalmente retenida,

aparentemente vence la ley de la gravedad,

debería caerse. Y, cuando la sueltas,

puedes pasar el líquido a la otra copa, ¿veis?

Míralo. Así, despacito.

Se emborracha, echa un rato en eso: "Mira lo que hago".

¿Por qué crees que se produce esto?

¿Cuál es la explicación? Es una explicación

astrofísicoquímica que tiene que ver con

la relación... Puedes probar si quieres,

intenta hacerlo tú. Sí, ¿cómo no?

El trasvase Tajo-Segura lo hice de pequeño.

Con las pajitas. Esto que parece una tontería,

tiene una física... ¡Tapamos pajita!

¿A ver cómo va? ¡Perfecto! Sacamos pajita.

En realidad tiene una historia detrás muy bonita,

de cómo se descubrió algo que está ahí y no vemos,

pero al final descubrimos qué era. Carlos, te has quedado ahí.

Siempre he deseado estar así con un hombre.

El océano de aire de nuestro alrededor,

vivimos inmersos en una atmósfera y lo que tapa la pajita

es el peso de la atmósfera que está por debajo.

Los científicos que lo descubrieron en el XVII, Torriceli y Pascal,

hicieron pruebas con bombas de agua,

para sacar el agua de los pozos, y veían que llegaba a una altura

hasta que no podían hacerlo más. Cambiaron de líquido,

con un líquido denso subía menos. Luego cambiaron la altitud,

en zonas altas, veían... Inventaron el barómetro.

Veían que había algo ahí que los antiguos decían

que era el horror al vacío de la naturaleza,

pero lo que sucedía era que el peso de la atmósfera

estaba presente pero no nos dábamos cuenta.

La atmósfera tiene un gran peso sobre nuestras cabezas...

Están pasando unas movidas de las que no te enteras muy grandes.

Tenemos una tonelada de peso sobre el pecho, por ejemplo.

Lo noto. ¿No lo notas? Ahora mismo,

el pecho, la presión atmosférica normal, parándolo.

Pensaba que era ansiedad y no, mira, es la presión.

¿Por qué no nos hundimos?

Porque en el cuerpo hay una presión y se equilibra

y, de alguna forma, no nos quedamos estrujados.

Y os voy a hacer una demostración también muy sencillita,

podéis hacerla en casa. No hagáis nada de esto en casa,

es superpeligroso. Consiste en coger un plato,

hemos puesto un líquido que hemos coloreado de rojo,

para que se vea mejor. Ponemos una vela en pan estanque

con nenúfares; bonito, romántico. Un jardín japonés muy barato.

Sí. Encendemos esta velita

para que nos funcione el truquillo.

Venga. Y lo que hacemos a continuación...

Apágala, a ver si va a quemarte. Es coger una copa de las

que sacáis cuando vienen los cuñados, ¿eh?

La ponemos justo encima de la vela, dejamos que se caliente un poco

la atmósfera del interior del vaso y, luego, ponemos esto encima.

Dejamos pasar unos segundos de incertidumbre,

creando misterio, y, voilà...

No sé si lo veis, ¿cuál creéis que es la explicación

de que suba un poco el líquido, que lo absorba hacia arriba?

No lo sé, yo soy... ¿Es pregunta de examen?

Cuenta para la nota final. Pues esta quítamela.

Lo que ha sucedido, hay gente que lo atribuye

a que se ha consumido el oxígeno; lo que ha pasado es que

el aire del interior del vaso se calentó y se expandió

momentáneamente, pero cuando se apaga la vela

se vuelve a enfriar, de manera que ocupa menos espacio.

Es la atmósfera la que empuja y hace subir el agua,

lo mismo que con la pajita; cuando bebemos con pajita,

la atmósfera nos ayuda a subir el agua.

No soy yo que chupo, sino que es la atmósfera que...

¿En la Luna podrías beber con pajita o hacer esto que hicimos?

Pues voy mañana, te cuento...

(RISAS) Te cuento a ver... Pues no lo sé.

Pues no, no podrías porque la atmósfera...

No empuja. No hay atmósfera, no empuja.

De hecho, la presión, esto que se descubrió,

es fundamental en meteorología, gracias a eso,

los cambios de presión producen los cambios en el clima,

en la meteorología. Tú crees que todo pasa porque sí

y hay una explicación. Es verdad.

El viento se produce por cambios de presión.

La presión cambia con la altitud. Acompañadme a esta mesa,

vamos a hacer un experimento. Si le decimos que no

va a ser superraro y pareceremos colgados.

¡Oh! Se rompe el chiringuito.

No lo pises. No os preocupéis.

Te has llevado micros más veces. Vamos a hacer

una especie de simulación, como si subiéramos al Everest.

Tenemos una bomba de vacío y una campana

de la que vamos a extraer el aire con esta máquina.

Pusimos un altímetro para simular que haremos una escalada.

Imaginemos que escalamos al Everest y metemos en el interior

de nuestra mochila una bolsa de patatas fritas, ¿vale?

Subiremos. Cuando metemos las patatas fritas

y, a continuación, le quitamos el aire, ¿vale?

Esto está simulando la altura que estamos subiendo,

estamos subiendo a 5000 metros, 5500 y, de repente, ¡pop!

¡Toma! Se estallan las patatas.

Qué manera más cara de abrir las bolsas de patatas.

Esto es un consejo de madre, no te lleves patatas al Everest,

llévate un sándwich u otra cosa. Algo que no vaya a petar.

Ahora lo veremos más claro, estamos desinflando,

no es que estén teniendo problemas estomacales los invitados.

(RÍE) Podría ser, pero...

Podría ser, por la presión de la atmósfera.

Sería muy faltón que lo dijeras. Por la presión del programa.

Quitamos las palo... patatitas. ¿Palomitas ibas a decir?

Estoy obsesionado con ellas, eso es otra historia.

Y metemos un globo. Os voy a contar en este ambiente...

Yo ahora no me quedo, macho. Esto apetece menos verlo de cerca.

Os contaré la historia de un cosmonauta, Alekséi Leónov.

Ah, Leónov. Ruso, primero en hacer un viaje...

¿Era ruso o ucraniano? Era ruso.

Y lo que le sucedía, fue el primero en hacer

una caminata espacial; se salió de la nave

fuera de la atmósfera y lo que ocurrió en ese momento...

Lo que pasó fue que el traje se puso a inflarse de repente

porque fuera de la atmósfera estaba el vacío,

el gas tiende a expandirse y a ocupar todo

el espacio disponible mientras no haya barreras

y, como pasa aquí, había un vacío y se le empezó a inflar;

cuando quiso entrar por la escotilla casi muere,

no podía volver a entrar, ¿qué hicieron entonces

los técnicos de la agencia espacial rusa?

Dejarlo allí. Descomprimir el traje

a toda velocidad y volver a entrar por la escotilla.

Descomprimirlo en el espacio. Y estuvo a punto de morir

por esta situación. Aquí no ha estallado el globo

como en otras demostraciones, no hacemos daño a las criaturas.

Otro ejemplo fantástico, y fue un discípulo de Torriceli

que quiso demostrar la fuerza de la atmósfera

con dos hemisferios, los hemisferios de Magdeburgo,

por la ciudad donde lo hizo, más grandes que estos.

Los juntó y demostró que, quitándoles el aire,

la presión de la atmósfera era tal que, si había

ocho caballos de un lado y de otro tirando,

no eran capaces de separarlos. Aquí lo haremos, imitaremos

lo que pasó a escala en aquel experimento...

¡Ay! ¡No rompas las cosas!

Me ha hecho daño eso, ¿eh? Metemos aquí esto,

le quitamos un momento el aire del interior;

esto no se sujeta por nada. Sacamos un poco el aire,

se oye un borboteo, cuando se deja de oír

es que ya hemos sacado todo el aire del interior.

Esta gente se dedica a esto durante horas.

Parece que ya está bastante bien...

Bueno, espérate, si es que no lo he puesto ahí. Le damos.

Es superinquietante porque se genera

como un misterio. ¿Qué pasará aquí?

Suena como una alcantarilla. Lo paramos y, ahora,

una vez que ya tenemos esto. Sí. ¿Te ayudo?

¡Ah! Ahí está. Bien.

Tenemos las dos esferas bien agarradas.

Os invito a que vengáis aquí para que se os vea mejor.

¿Quieres patatas? Pues igual sí.

Tirad cada uno de un lado, a ver si lo separáis,

como si fuerais los ocho caballos de Magdeburgo.

Tira. Vente para acá, si no...

¡Fuerte, fuerte! Puedes tirar, sí.

¡Fuerte! Es que este brazo lo tengo mal.

No te hagas daño ahora. Nada, ¿no?

Este también está mal. Alguien más fuerte.

Alguien del público, este chico, ¿cómo te llamas?

-Diego. Diego, pasa por aquí.

Quítate, Ángel, que tire él, que tiene más fuerza.

Diego es como de una peli universitaria.

Tira tú de ahí. Diego, ¿qué tal, tío?

Pues Diego, Carlos... ¡Diego...!

(RISAS) Qué barbaridad, ¿no?

Esta es la demostración, si queréis hacerla en casa,

usad dos desatascadores, es más cutre y más barato,

pero podéis hacer la presión y que salga.

Muchas gracias, Antonio, él y sus cosas.

(APLAUSOS) Un placer, Diego.

Muchas gracias, Diego, de verdad. Voy a aprovechar que estamos aquí

y que eres vasco... Voy a suponer que todos los tópicos

sobre vascos son ciertos y que te encanta la cocina.

Si no es verdad no me lo cuentes. Si no, no puedo dar paso

a la sección de cocina. ¿Sí?

Es una sección de cocina, es bastante rara,

la hace la Cátedra de Cultura Científica

de la Universidad del País Vasco. Se les ha ocurrido juntar

al responsable de innovación del restaurante Arzak

con un bioquímico y, claro, pues hacen cosas así.

-Hola, bienvenidos a "Ciencia en la cocina",

hoy vamos a hacer un fractal, ¿y qué es un fractal?

Es un objeto semigeométrico cuya estructura irregular

o básica, se repite a lo largo de distintas escalas de observación.

Matemáticas, Xabi, matemáticas. -Es que el que descubrió esto

era un matemático. -Un matemático.

-Maldelbrot. -¿De dónde era?

-Creo que era polaco. Aquí lo que tengo es

agua, azúcar, xilitol y xantana.

-El xilitol, ¿qué es el xilitol? El xilitol es un azúcar alcohol

que se está utilizando últimamente para prevenir la caries,

por eso se adiciona a los chicles.

Y, por otro lado, has dicho la palabra clave:

Xantana. La goma xantana tiene la particularidad de ser,

por un lado, espesante

y, por otro lado, gelificante.

Logra su propia estructura, formar una estructura compacta,

pero también aumentar la viscosidad del medio.

Y eso va a ser la base, la base que vais a utilizar vosotros.

-Esta es la salsa, digamos, la base, y esta es el...

El reactivo que llamamos nosotros pero que, bueno, es una mezcla

de agua o también puede ser alcohol con cochinilla.

-¿Cochinilla? -Para darle el color.

-Colorante. -Podría ser remolacha u otra cosa.

-Pero cochinilla me ha gustado. -Vamos a hacer aquí delante,

vamos a echarlo aquí, con mucho cuidado

porque hay que echarlo a muy poca distancia.

-¡Oh! El fractal. -Aquí se está formando el fractal.

-Fijaos cómo la estructura que os he comentado antes, geométrica,

van apareciendo esos canalillos

que es como cuando llueve y el agua penetra

formando unos surcos por la tierra, exactamente igual.

-En el restaurante Arzak, cuando sacamos este plato,

era un postre y lo sacábamos con una tarta de limón así,

como muy bonita y tal; pero tenía tanta importancia la salsa.

-Sí. -Que, al final, la separamos

y sacábamos la salsa simplemente aparte porque

el espectáculo era increíble. -Yo quiero probarlo,

yo quiero probarlo. -No, yo te dejo porque esto,

además, hay que cogerlo así, un poquito, ¿eh?

Uhm... -Esto está riquísimo.

-Sí, además tiene toques... Toques... toques aromáticos.

-Podíamos invitar a los espectadores.

-¿Al cámara? Al cámara primero, que está aquí al lado,

que siempre está ahí. ¿Pruebas?

-Salud. -Venga.

(APLAUSOS)

No...

Ah, están muy buenas, ¿eh? Hombre, están superricas.

Con el efecto vacío. Claro.

La grasa se ha como autoliposuccionado.

Mira, eso no lo sabía, nada grasientas.

Patatas nada grasientas. Si quieres otras, debe haber más.

Que vayan trayendo. Que vayan trayendo.

Voy a dar paso ahora a un hombre que es,

con mucho, en este programa, es el mayor contraste que tenemos.

Es un biólogo como muy serio, o sea, él es muy serio,

cuando lo ves dices: "Hey, es muy serio".

Pero luego se sienta ahí y dice unas cosas bastantes...

Es muy perturbador lo que cuenta. Él es José Cervera.

(APLAUSOS Y OVACIÓN)

¿Qué tal? Un placer.

¿Qué tal? Muy buenas. Ya, ya sabes que yo...

Es que me da miedo porque plantea las cosas

y, luego, te suelta una. Ay, ¿qué traes?

Bueno, hoy, en realidad, vamos a hablar de una cosa

relativamente sencilla de un mito que está

en casi todas las religiones y que está en muchas terapias

y filosofías modernas: El mito del paraíso perdido.

Sabes esa idea de que, en algún momento de la humanidad,

cuando estábamos en... en el...

La antigüedad más remota. Sí.

Vivíamos en una especie de jardín maravilloso en comunión

con la naturaleza y, eh, eso fue antes de inventar

la tecnología y las máquinas... Los 70.

Sí, incluso antes. Incluso antes.

Eh, vivíamos allí ligeros de ropa, tranquilamente,

alimentándonos de las plantas y de los animales del campo

sin tener ningún tipo de contacto con la tecnología.

Y es un estado al que mucha gente quiere regresar,

quiere volver, digamos, a la época anterior a la tecnología,

como rechazando todo lo que hemos hecho después.

Lo que pasa es que esta idea es una idea bastante poco realista

porque, en realidad, no somos en absoluto

ángeles caídos del paraíso. Ajá.

De hecho, lo que somos es una cosa muy diferente,

somos monos cíborg. ¿Monos?

Él te suelta esto. A mí me lo dicen: "Qué mono eres".

Pero la parte de cíborg no. Somos primates,

primates que hemos evolucionado en simbiosis con nuestra tecnología,

hasta tal punto que no podemos vivir sin ella,

en el más literal de los sentidos. Y te lo voy a demostrar

con un experimento mental que realizó hace unos años

un escritor de ciencia ficción escocés llamado Charles Stross.

Hizo un experimento mental partiendo de una idea:

Algún día, como en la película esta,

"Interestelar", ¿verdad?

Seremos capaces de viajar a otras estrellas

y, cuando lleguemos a esas estrellas,

allí habrá planetas y tendremos que determinar

si en esos planetas se puede vivir o no,

si podemos ir a vivir allí. Si no, no tiene sentido,

vas a vivir y no te vas a quedar. ¿Pero cómo determinas

si podemos vivir allí o no? Porque, claro, simplemente

analizar los parámetros del planeta, la temperatura,

la forma de moverse, la rotación...

No es suficiente;

la forma más eficaz de hacerlo sería comprobarlo en la práctica.

Entonces, Charles Stross imaginó un concepto

un poco perturbador, como tú decías, ¿verdad?

Qué raro que digas algo con... Pues es el concepto

de lo que él llamaba las sondas de carne

¿"Ondas" de carne? Sondas de carne.

¡Dios mío! Estoy pensando en comida todo el rato.

Tienes que estar muerto de hambre. Después de las patatas.

Bien, bien, muy bien. En este caso, se trataba

de hacer sondas de carne, es decir, eh...

A partir de ADN humano, por ejemplo,

tú mandas una nave espacial, la pones en órbita del planeta

que quieres investigar y, para determinar

si es apto para la vida humana o no.

Sí. Fabricas, digamos, imagínate,

maniquíes hechos con ADN humano, pero sin mente.

Es decir, cuerpos que no tienen... No tienen nada en la cabeza.

Si te sirven hobbits. Por ejemplo.

Vale. Servirían porque tienen

las mismas necesidades que un ser humano.

Lo que haces es que fabricas un montón de ellos,

como son clones, no tienen cerebro ni problemas.

Te pones en serie. Los lanzas sobre el planeta

y compruebas si sobreviven o no,

porque la forma más eficaz de ver si de verdad

se puede vivir en ese planeta es, eso, dejar caer

un montón en el planeta, ver cuánto tiempo tardan

en morirse, si mueren; o si pueden, digamos,

satisfacer sus necesidades básicas. La idea es buena,

un poco perturbadora. Creas a gente sin cerebro

y los tiras donde sea y es como: "Bueno, si aguantan

es que se puede". Y al cabo de tres días,

hacen un hemiciclo y empiezan a dictar leyes, ten cuidado.

Cuidado con eso. Pero tú imagínate,

lo más bonito de todo es cuando le damos la vuelta al experimento,

y lo que hacemos es hacer ese mismo experimento,

pero en la Tierra, en nuestro planeta.

Sí. Si tú pones en órbita de la Tierra

una nave espacial, fabricas sondas de carne

y empiezas a lanzarlas sobre la Tierra,

¿qué crees que va a ocurrir? Que los que caigan en

el jardín de alguien, se va a quejar ese alguien.

"¡Deja de tirarme sondas de carne!".

Pero, lo más importante, vamos a declarar

el planeta inhabitable por la humanidad.

Joder, esto se está poniendo... Muy fácil.

Si hiciéramos esa prueba en la Tierra,

¿descubriríamos que no podemos vivir en la Tierra?

Sí, nuestro planeta natal es inhabitable por los seres humanos.

¿En serio? Va a pasar lo siguiente.

Es absurdo, estamos aquí. El 80% de las sondas

van a caer en el agua y se van a ahogar.

No tienen cerebro. No tienen cerebro,

no tienen mente, no saben nadar. Los que estamos ahora

tampoco lo tenemos y sobrevivimos.

Esa es la diferencia, el 80% se te mueren

en los primeros tres minutos cuando se ahogan.

Vale. Eh, más de un 10% restante

van a morir en las primeras tres horas

porque van a caer en desiertos o van a caer en zonas muy frías

donde se van a morir, o bien insolados o bien congelados.

Vale. Porque la gente se muere

cuando pasan más de dos horas sin refugio.

Lo que va a ocurrir es que, el primer día,

más del 90% de las sondas de carne van a estar muertas

y, en los tres primeros días, más del 99% de ellas morirán.

Es decir, que declararíamos a nuestro planeta inhabitable,

¿sabes por qué? Porque sin cerebro,

sin herramientas, sin fuego, sin cultura,

no podemos sobrevivir en este planeta.

Llevamos más de dos millones de años, casi tres millones de años,

evolucionando en simbiosis con nuestras herramientas,

somos monos cíborg, no podemos sobrevivir

en la naturaleza sin industrias, sin herramientas...

¡Dios, soy un mono cíborg, tío!

(APLAUSOS) Muy fuerte, muchas gracias.

¡Qué bueno! Muchísimas gracias por...

Es muy inquietante. La cuestión es que

no hay un paraíso al que volver. Sí, es muy inquietante.

Te quedas mal, es que empieza la historia

y acabas como muy chafado: "No valgo para nada,

soy un mono cíborg". Muchas gracias por recordarnos

lo inútiles que... Te lo agradecemos.

Claro, es que no... Teníamos alguna esperanza,

alguna ilusión. La tecnología.

Menos mal que, para vengarnos, estamos exterminando

a todos esos animales que se reían de nosotros.

Acabemos con ellos. Te veo la semana que viene,

no vayas por ahí contando estas cosas

porque luego nos miran raro. Vamos ahora al rinconcito

de las matemáticas. Muy bien.

El rinconcito lo lleva Raúl Ibáñez y nos las manda en vídeo

porque la gente le da miedo a él.

-El ajedrez es un juego antiguo que ha interesado

a grandes matemáticos, ¿pero cuál es su origen?

Lo cierto es que se desconoce cuál es el origen del ajedrez,

llegó a Europa a través de los árabes,

pero su origen es o China o India.

Lo antiguo de su creación hace que existan

una multitud de leyendas, una de ellas relacionada

con las matemáticas. En esta, se atribuye su invención

al brahman hindú Sissa Ben Dahir

que lo inventó para el rey Shirham.

Este, en agradecimiento por la invención,

decidió pagarle con lo que él eligiera,

y eligió ser pagado en trigo:

Un grano de trigo por la primera casilla,

dos por la segunda, cuatro por la tercera,

ocho por la cuarta, 16 por la quinta...

Así hasta la última casilla.

Al monarca le sorprendió tan humilde petición

y pidió a sus ministros que le pagaran inmediatamente.

Días más tarde, al descubrir que no le había pagado,

llamó a sus ministros, y le dijeron que había un problema

con la cantidad de trigo: No tenía suficiente.

La cuestión es cuántos granos de trigo había pedido brahman?

Vamos a calcularlo: Uno, más dos,

más cuatro, más ocho...

Así hasta la última casilla.

En total son más de 18 trillones de granos de trigo.

Pero vamos a intentar imaginar cuánto trigo es este.

Si tomamos como cierta la estimación de que hay

15 millones de granos de trigo por cada metro cúbico,

exactamente sería un billón 230 000 millones de metros cúbicos.

Si tuviéramos que construir un silo tendría la superficie

de España y una altura de dos metros y medio.

¿Había posibilidad de que el rey consiguiera

tal cantidad de trigo? Si tenemos en cuenta

que la producción de trigo en el XIX era de

100 millones de toneladas, habría tardado en pagarle

9000 años pero, bueno, solo es una leyenda.

(APLAUSOS)

Seguimos. Que, Carlos... Sí.

¿Te gusta YouTube? ¿Eres de ver vídeos y cosas así?

Sí, sí, no tengo mucho tiempo, pero de vez en cuando sí.

¿Vais a hacer vídeos en la revista?

Sí, tenemos intención. ¿Página en Internet con vídeos?

Tenemos página web que se llamará masviajesdigital.com

y colgaremos vídeos de destinos y sacaremos guías turísticas

cada tres meses o así. No hagas, por favor,

esta cosa de irte de viaje para hacer un artículo

y restregarnos con un vídeo lo bien que te lo pasas.

No, eso no lo haría nunca. Es superdoloroso.

No lo haría nunca. Decía lo de YouTube porque,

aparte de servir para ver vídeos de accidentes de coches rusos,

se pueden aprender muchas cosas,

sobre todo de gente tonta. En este programa tenemos

una experta en eso, sacar moralejas de vídeos

de gente idiota. Es la matemática y...

Yo los llamo así, idiotas.

Es matemática y divulgadora, Clara Grima.

(APLAUSOS Y OVACIÓN) ¡Hola!

¡Hola, Carlos! ¿Qué tal?

Bien, un placer, Clara. ¿Qué tal?

¿Sabes mucho de electricidad? Mi padre fue electricista.

¿Tú crees que esto es corriente? (RÍEN)

¡Lo siento! El chiste es muy malo, pero me hace mucha gracia.

Pero vienes a seducir a los invitados.

Me parece bien. No, me lo contaron

en cuarto de EGB y cada día me hace gracia,

soy así de simple. Os bajo las luces y saco whiskies.

Déjalo. Que no nos toque de ron. Me parece bien.

Yo traigo un vídeo, ¿te gusta bailar?

Ahora le pregunto a Carlos. No, no me gusta, no.

No te gusta, bueno, pues aquí os traigo un vídeo

de un tipo un poco loco que baila en unos sitios

un poco arriesgados. Vamos a verlo.

Este es este tipo. ¡Toma!

Que está bailando sobre un cable de alta tensión

y no se electrocuta. Pero parece que

se esté electrocutando. Bueno, es que el tipo

mueve un poco raro el culo. Pero la idea, o sea...

Está haciendo la batidora, ¿no? La cosa es que sí,

se puede hacer, o sea, sí que puedes tocar

un cable de alta tensión y no electrocutarte

porque, sí, en serio... No lo hagáis, por favor en casa.

A ver si ahora va a resultar que en la carretera...

¡A ver! ¡Pom, pim, pam, todos!

Pero se puede. Muy bien, pero no insistas.

Pero de una forma especial, me imagino.

Con la precaución de hacerlo como te voy a contar.

O sea, un cable de corriente eléctrica de alta tensión

lo que hace es llevar la corriente eléctrica

de una zona de alto potencial

a una de bajo potencial. Los electrones detectan

que hay una zona de bajo potencial y van para allá,

es la corriente eléctrica. Pero la corriente eléctrica,

como todo en la vida, en general,

no solo en los cables, intenta ir por el sitio

que le cuesta menos trabajo. Anda, es supervaga.

Claro, como todos, ¿no? O sea, por el sitio

que le resulte más fácil. Si agarras con tus dos manos

un cable y solo tocas el cable con las dos manos

y los pies están volando, bueno, como hace un pajarito,

que solo toca con las dos patitas y no se electrocuta.

Como los buitres. ¿Qué pasa? La corriente llega a ti,

te detecta pero, como un cuerpo vivo,

un ser vivo ofrece mucha resistencia, o sea,

por aquí no quiere pasar, pasa por el camino más fácil.

Yo apenas me resisto, que lo sepas. Ahora hablamos, oh, qué bien.

Eh, mamá, mira. Eh, cuando llega a ti,

pasa de ti porque sabe... O sea, pasa de ti, no pasa por ti.

La historia de mi vida. ¿Sabes qué te digo?

En la vida, si sabes que por otro camino,

si te encuentras con una persona que dificulta

tu paso por la vida, la evitas. Eso hace la corriente eléctrica:

Llega al pajarito o a tus manos que crean como un...

Te pones en paralelo. Detecta que esto tiene

más resistencia y pasa de ti.

El problema está en que toques dos cables.

Distintos. Distintos.

Uno con cada mano. En ese caso, lo que haces es

proporcionarle a la corriente un atajo

para cerrar el circuito. Por un lado va la corriente

hacia allá, por el otro lado hacia acá;

tú agarras un cable con cada mano, hay gente para todo,

y lo que le proporcionas en ese caso es un atajo

para volver cuanto antes, para cerrar el circuito.

Y, entonces... Le dices: "Pasa por aquí",

pues pasa. El problema es que

el cuerpo humano ofrece mucha resistencia

y, cuando tú obligas a una corriente

o induces una corriente a que pase por algo

que tiene mucha resistencia, eleva la temperatura

y las cosas se queman y es chungo para tu cuerpo.

Sería el resumen: "Si tocas dos cables separados,

es chungo". Porque tu cuerpo se calentaría.

Eso es lo que hacemos con las bombillas:

Pasa la electricidad por un material

de alta resistencia y se pone "incandehcente"

y brilla y nos vemos bien. ¿Cómo se pone?

"Incandehcente". Cómo me gusta: "incandehcente".

"Incandehcente", que soy sevillana

aunque no se note. Me ha gustado.

Y otro problema sería tocarlas con tus dos manitas

y estar en contacto con el suelo, si llevas zapatos que

no son aislantes, si te pones zapatos de cuero todo.

Por eso este está colgado. La Tierra tiene potencial cero,

se define como el potencial más bajo y los electrones detectan

y van ahí a por ella para levantarle el potencial.

Lo mejor es no tocar los cables de electricidad,

ese es mi resumen. ¿El qué?

Que no toques los cables de electricidad.

No los toques, por favor, no toquéis los cables.

De hecho, en el vídeo. Si sois gente de ir tocando cables,

pues vosotros veréis lo que hacéis con vuestra cabeza.

Si miráis el vídeo, veis que en comentarios,

no se ven ahí, hay gente que dice: "Son cables de fibra óptica",

yo no sé porque veo menos que un gato de yeso

y no sé distinguir si eso es de alta tensión o fibra óptica

pero, si son de alta tensión... ¿Entonces de qué hablamos?

Quiero decir, si son de alta tensión sí se puede hacer

porque él nunca cierra el circuito,

está como un gorrión posado en un cable.

Muchísimas gracias, nos vemos la semana que viene

con más cositas. Hasta luego.

(APLAUSOS)

Eh, no toquéis, no toquéis los cables y ya está,

te tienes que acordar de tantas cosas:

"¿Estaré tocando la Tierra?", no toquéis los cables.

"¿Cierro circuito o no?". "¿Estaré haciendo un atajo?".

No toquéis y punto, ya está. Muy complicado.

Llegó el momento de recordar la pregunta del principio,

lo de la Muralla. Lanzamos una afirmación

para que decidáis en casa si era verdadero o falso

y la recordaré porque queda muy poco de programa,

pocos minutos, no uséis Internet para revisarlo.

Vamos con la afirmación que hemos hecho:

La Muralla China se ve desde el espacio.

(MÚSICA DE TENSIÓN)

Impresiona, ¿eh? Es muy impresionante.

Recordad que queda muy poco tiempo

para que decidáis la respuesta y no uséis Internet;

Internet es malo y está lleno de locos

que se hacen pasar por mujeres.

En fin, ya está. Y ahora seguimos con...

¿Qué páginas visitas? Bueno, páginas...

Cuando alguien me habla digo: "Es un tío, seguro".

Ahora vamos al experimento más ambicioso de los que hacemos:

Comprobar si es posible que la gente "normal"

se ría con un monólogo científico. ¿Has oído hablas del FameLab?

Si dices que sí será superraro. Sí.

Estupendo, pues, para la gente que no, es un certamen

de monólogos científicos hechos por investigadores.

Ajá. El plazo está abierto,

si eres científico y crees que puedes hacerlo,

te puedes apuntar ahora mismo para ver si ganas.

Nosotros hemos traído aquí cada semana a un participante,

no es nada fácil, no te creas, y menos con el que viene hoy,

porque es el primero, fue ganador de la edición pasada

y ha exigido cosas: Como beber de cuencos de oro

sangre de gente virgen, y ha sido complicado,

pero hemos hecho lo posible; se vino a cambio

de un bocata de chorizo, se dedica a la ciencia

y, en España, con lo que te den, va a estar bien.

Un aplauso para Eduardo Sáenz de Cabezón.

(APLAUSOS Y OVACIÓN)

¿Qué tal, Eduardo? Saludos.

-¿Qué tal? ¿Qué tal?

-¿Qué tal? Toma asiento, por favor.

-Tomo asiento. Toma asiento.

Muy bien. Eduardo, tú eres matemático,

no te voy a preguntar qué haces, ya tuvimos uno en el programa y,

quien quiera saberlo, que mire en la web.

Voy a ponerme intenso:

¿Cuándo te diste cuenta de que querías ser matemático?

-Pues me di cuenta al echar la inscripción en la uni

más o menos, un poquito antes

porque yo tenía un profe muy majo de Matemáticas,

yo le veía gozar con esto y dije:

"Pues yo quiero también". "Quiero gozar con él".

-"Quiero gozar con él" y me apunté a Matemáticas.

¿Y lo estás gozando? -Bastante, sí, la verdad es que sí.

Me alegro. -Disfruto mucho, que se apunten.

Apuntaos a Matemáticas. -A gozar.

Tienes cara de gozón. Se goza.

¿Los matemáticos tenéis una fórmula favorita?

Si es superrara no pasa nada, ¿eh? Puedes decirlo.

-La fórmula de un buen calimocho estaría bien, pero hay...

El teorema de Pitágoras. Es que da para horas, claro.

-Es precioso. Es muy bonito, ¿no?

Es como de querer casarte con él incluso, ¿no?

Vas a hacer ahora un monólogo, ¿hay algo que debamos saber

para entender bien tu monólogo? ¿Algún tipo de...?

¿Nivel usuario? -Nada, nivel usuario normal.

Vale. Pues yo creo que ha llegado el momento,

no te voy a entretener más

Adelante, tienes el escenario, sal y cómetelos en sentido figurado.

(APLAUSOS)

-Bueno, seguramente os han dicho

que un diamante es para siempre, ¿verdad?

(RISAS)

Un teorema, eso sí que es para siempre:

El teorema Pitágoras. El teorema Pitágoras,

eso es verdad aunque se haya muerto Pitágoras.

(RISAS) Aunque se hundiera el mundo,

el teorema de Pitágoras seguiría siendo verdad,

allá donde se junten un par de catetos

y una buena hipotenusa,

(RISAS) El teorema de Pitágoras

funciona que te cagas. Bueno, pues los matemáticos

nos dedicamos a eso, a hacer teoremas,

verdades eternas. Pero no siempre es fácil saber

qué es un teorema, una verdad eterna,

y qué es una mera conjetura, hace falta una demostración.

Por ejemplo: Imaginaos que tengo yo aquí

un campo grande, enorme, infinito,

típica parcela vasca de tamaño medio;

la tengo que cubrir con baldosas iguales,

sin dejar huecos.

Puedo usar cuadrados, ¿verdad? Puedo usar triángulos,

circulitos no, que dejan huecos, ¿eh?

¿Cuál es la mejor pieza con la que puedo cubrir?

¿Cuál es la que, para cubrir la misma superficie,

tiene un borde más pequeño? Pappus de Alejandría,

en el año 300, dijo que lo mejor era usar hexágonos,

como hacen las abejas.

Pero no lo demostró, se quedó en una conjetura:

La conjetura del panal.

El mundo, como sabéis, se dividió entre pappistas y antipappistas,

hasta que, 1700 años después,

Thomas Hales demostró que Pappus y las abejas llevaban razón,

que lo mejor es usar hexágonos,

y se convirtió en un teorema, una verdad para siempre,

más que cualquier diamante.

¿Pero qué pasa si voy a tres dimensiones,

si quiero llenar el espacio

con piezas iguales, sin dejar huecos.

¿Cuál es la mejor pieza que puedo usar ahora?

¿La que, para cubrir el mismo volumen,

tiene una superficie más pequeña?

Lord Kelvin, el de los grados Kelvin y todo eso,

ese dijo que lo mejor era usar un octaedro truncado

que, como todos sabéis, es esta cosita de aquí.

¿Quién no tiene un octaedro truncado en casa?

Aunque sea de los chinos, te saca de un apuro.

Este tampoco lo demostró, se quedó en conjetura:

La conjetura de Kelvin.

El mundo, como sabéis,

se dividió entre kelvinistas y antikelvinistas,

(RISAS) hasta que, ciento y pico años

después... Ciento y pico años después alguien encontró

una estructura mejor:

Weaire y Phelan encontraron esta cosita de aquí.

Esta estructura a la que Weaire y Phelan pusieron

el imaginativo nombre de:

Estructura de Weaire y Phelan.

(RISAS) Qué parece una cosa rara, ¿eh?

No es tan rara, está presente en la naturaleza;

es curioso que esta estructura se usó para construir

el edificio de la natación en los Juegos Olímpicos de Pekín.

Allá, Michael Phelps ganó sus ocho medallas de oro,

se convirtió en el mejor nadador de la historia...

Bueno, de la historia hasta que salga otro mejor,

como la estructura de Weaire y Phelan.

Pero, cuidado, que hay una diferencia,

esta sí que tiene la oportunidad de que,

aunque sea dentro de ciento y pico años,

dentro de 1700 años, alguien demuestre

que esta es la mejor pieza posible;

entonces será un teorema,

una verdad para siempre, siempre jamás.

Bueno, ya sabéis, si le queréis decir a alguien

que le quieres para siempre,

(RISAS) le podéis regalar un diamante;

pero si le queréis decir que le queréis para siempre,

¡regaladle un teorema! Pero lo tendréis que demostrar,

que el amor no se quede en conjetura.

(APLAUSOS) ¡Muchas gracias!

Qué rabia me da la gente así.

Cómo mola, ¿eh? Qué rabia me dan, ¿eh?

Es gracioso, está delgado y tiene estudios, maldita sea.

Si hubiera tenido profesores así que me explicaran las matemáticas,

ahora sería ingeniero. Claro, y míranos,

a mí peor, pero bueno, es lo que hay.

Somos simios, ¿cómo era? Somos robot cíborgs,

no, monos cíborg, perdona. Monos, monos cíborg.

Y ahora ha llegado ya el momento de tirar de la manta, vamos

a resolver si la Muralla China se ve o no desde el espacio.

(NARRA) "¿Es verdadero o es falso que la Muralla China

es la única construcción humana que se ve desde el espacio?

Bueno, primero deberíamos aclarar qué es el espacio.

Tenemos el espacio exterior, que es esto de aquí;

y el espacio aéreo, que es esto de aquí.

Todos sabemos que desde el espacio aéreo

se ve la Muralla China, sí, pero también se ve, no sé,

la pirámide de Keops, el Camp Nou y,

si te fijas un poco, hasta tu casa.

Pero cuando decimos que la Muralla China

es la única construcción humana que se ve desde el espacio,

no nos referimos a este espacio, sino a este espacio.

¿Y sabes qué? Desde aquí no se ve la Muralla China;

desde aquí, de hecho, nuestro planeta podría

perfectamente estar deshabitado, al menos por el día,

por la noche tiene este aspecto.

Conclusión: No es cierto que la Muralla China

se vea desde el espacio, de hecho, la única construcción humana

que se ve desde aquí es esta.

Lamentablemente, no acepta turistas...

Bueno, la verdad es que sí los acepta,

por 40 millones de dólares.

Es como para pensárselo, ¿verdad? Mira, George Clooney.

(APLAUSOS)

Pues, nada, que no se ve. No se ve, no se ve.

Carlos, hemos llegado al final. Recuerda: "El ministro", por favor.

"El ministro", Teatro Cofidis, calle Alcalá 20,

una obra muy divertida para pasar un rato bien,

sacudir un poco a los políticos en general y quitarnos

ciertos traumas de encima y, luego, la revista.

Por favor, recordad. Ya está en los kioscos.

Y que sale el número uno en unos días

para que lo disfrutéis y para que os sirva

de compañía y guía en vuestros múltiples viajes

a través del mundo. Claro que sí.

(APLAUSOS) Muchísimas gracias,

ha sido un placer. Me lo he pasado muy bien.

¿De verdad? Con que te lo hayas pasado medio bien,

nos haces superfelices. Quiero aclararlo y subrayarlo.

Por favor. Porque, normalmente,

la ciencia asusta mucho. Claro.

Asusta mucho, mogollón; pues resulta que no,

la ciencia puede y, como en este caso, es divertida.

Qué bueno, muchas gracias, te lo agradecemos.

Ha sido un lujo tenerte. Y, a vosotros, frikis de La 2,

que habéis llegado hasta aquí sin aprender,

atentos porque doy un dato que no se os olvidará:

El orgasmo de un cerdo dura 30 minutos, con eso os quedáis.

Sed felices, hasta la semana que viene con este saludo.

¡Chao!

(APLAUSOS Y OVACIÓN)

(LADRIDOS)

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • Programa 4

Órbita Laika - Programa 4

04 ene 2015

Show de divulgación científica presentado por Ángel Martín. Invitado: Carlos Sobera

Colaboradores:

Sección "Es noticia": América Valenzuela

Sección "La demostración": Antonio Martínez Ron

Sección "Historias de la Ciencia": Pepe Cervera

Sección "La Ciencia de Youtube: Clara Grima

Monologuista Famelab: Eduardo Sáenz de Cabezón

ver más sobre "Órbita Laika - Programa 4 " ver menos sobre "Órbita Laika - Programa 4 "
Programas completos (62)
Clips

Los últimos 471 programas de Órbita Laika

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios

Añadir comentario ↓

  1. pep

    En el video de la electricidad . El señor que baila sobre los cables . Son cables telefonicos no electricos

    09 ene 2015
  2. JT

    Muy entretenido, solo un apunte, según tengo entendido desde el espacio si se ve una construccion hecha por el hombre, y se encuentra en España, se trata de los invernaderos de Almería

    06 ene 2015
  3. Pepe

    Seguís genial después del cuarto programa. Lo del fractal en el plato es increíble! El horario un poco tarde para que lo vean mis hijos, aunque verlo luego en la web no es lo mismo. No sé como lo hacéis para meter tantas cosas en una sola hora, un ritmo un pelín acelerado. Los colaboradores apenas aparecen, dicen su tema a duras penas y ya se están marchando Angél: Eres un crack! Da gusto verte. Por cierto, hay una serie americana que solía ver que se llama Bullshit. Desmitifican lo paranormal con mucho humor, tal vez podríais tener alguna sección Anti-Iker...

    05 ene 2015