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Para todos los públicos Órbita Laika - Programa 1: Pequeños hombres verdes - ver ahora
Transcripción completa

(Música)

Buenas noches, buenas noches.

Qué ilusión poder estar aquí

presentando la quinta temporada de "Órbita Laika".

Nueva temporada, nuevo decorado,

nuevos y maravillosos colaboradores y colaboradoras.

Entrevistas alucinantes, demostraciones espectaculares.

Tenemos por delante 13 programas de 55 minutos.

O sea, 715 minutos de ciencia, que si los sumas

a los 49 programas de las temporadas anteriores

tendríamos un total de 2695 minutos de ciencia

emitidos en la televisión pública.

Pues en esos 2695 minutos la superficie de la Tierra

ha rotado una distancia de 74 382 km.

Ha recorrido en órbita respeto al Sol 4 851 000 km.

Y además en ese tiempo tus neuronas han emitido la imaginable

cantidad de 32 000 billones de impulsos eléctricos

y más de 8 millones de las células de tu cuerpo se han renovado.

Ya no eres el mismo, ya no eres la misma.

Y nosotros tampoco.

Cuatro temporadas, dos presentadores,

más de 10 colaboradores y colaboradoras.

Centenares de minutos de reportajes y experimentos.

Y por primera vez presenta "Órbita Laika" un matemático.

O sea, yo. Eduardo Sáenz de Cabezón.

Arrancamos.

(Música)

¿Estamos solos en el universo?

¿Nos vigilan desde alguna galaxia remota?

No lo sabemos. De lo que estamos completamente

seguros es de que la Tierra es el tercer planeta que orbita el Sol.

Y que el Sol es una de las miles de millones

de estrellas que forman la galaxia.

Y que una galaxia está compuesta por unos 100 000 millones

de estrellas.

Somos una mota de polvo en el universo.

Esta es la ecuación de ecuación de Drake.

El astrónomo, y uno de los pioneros del proyecto SETI, Frank Drake,

ideó esta ecuación para estimar la cantidad de civilizaciones

en nuestra galaxia.

Su ecuación se basa en varias divisiones

de un total de ocho factores. Parte de una generalidad,

el ritmo anual de formación de estrellas adecuadas para la vida.

Y descarta todas las fracciones que van en contra de la vida.

Por ejemplo, los años en los que una civilización

inteligente puede perpetuarse en el tiempo.

Entonces ya está, ¿no? Ya tenemos las probabilidades

calculadas desde los años 60, ¿verdad?

Pues no. El patrón puede ser correcto,

y de hecho sigue siendo el más usado para el estudio

de civilizaciones extraterrestres. Pero el problema está en dar

a cada valor de esa ecuación un número ajustado.

El propio Drake, que había calculado 10 civilizaciones,

lo revisó en 2004 y estimó 10 000.

Ahí es nada.

Si tienes dudas sobre si hay vida en otros planetas,

acércate a una playa, rellena un vaso con agua del mar,

y después de mirarlo fijamente, ¿podrías asegurar que no hay peces

en el mar porque no hay ninguno en tu vaso?

Esta noche, en "Órbita Laika", pequeños hombres verdes.

¿Sabías que el escritor sirio Luciano de Samósata imaginó

extraterrestres y guerras interestelares ya en el siglo II?

La literatura y el cine nos han transportado al hiperespacio

un montón de veces.

En la segunda mitad del siglo XX los ovnis se convirtieron

en todo un fenómeno con personas que decían

haber sido contactadas y hasta aducidas por platillos volantes.

Todo eso es fascinante, pero la realidad lo es bastante más.

Hemos descubierto un planeta muy parecido a la Tierra

llamado Kepler-452b.

Hemos encontrado un océano subterráneo bajo la corteza

de un satélite en Saturno y montañas de hielo flotante

en Plutón.

Stephen Hawking rechazaba la idead de contactar con seres

de otros planetas porque.., porque bueno, no se fiaba de ellos.

Sea como sea, a fecha de hoy seguimos siendo

la única especie inteligente que conocemos.

Pero ¿cómo podrían ser los extraterrestres?

¿Qué aspecto tenían? ¿Cómo se comunicarían?

¿Dónde demonios podrían estar metidos?

Esta noche, en "Órbita Laika", establecemos contacto.

El 15 de agosto de 1977, cerca de la medianoche,

un telescopio de Ohio, conocido como "The Big Ear",

La Gran Oreja, recibía una extraña señal.

La onda duró 72 segundos y marcó una intensidad

30 veces superior al ruido de fondo del universo.

A la mañana siguiente, el radioastrónomo Jerry Ehman

recibió el reporte del telescopio con el código 6EQUJ5.

La intensidad era tan grande que Jerry escribió "Wow!"

con tinta roja al lado de esa combinación.

Y desde entonces se llamó como la señal Wow.

Algunos astrónomos sueñan con la posibilidad de que se tratara

de una señal extraterrestre. Otros los descartan.

Pero ninguno de ellos ha sido capaz de descifrar de dónde,

de qué o de quién provino esa señal.

Hoy vamos a tratar de saber dónde están nuestros vecinos estelares

con la ayuda de nuestro físico, Javier Santaolalla.

Javi, ¿qué tal?

Muy feliz, Eduardo, de estar aquí. Y con este recibimiento...

Bueno, no tan feliz. No sé, pensaba otra cosa, Eduardo.

No sé, vamos a hablar de extraterrestres, bichos verdes

y veo gente normal con dos ojos, dos manos...

No sé, no... Bueno, ¿pero y qué esperabas?

¿Tú has visto algún extraterrestre alguna vez?

Alf, pues no. Yo tampoco.

A mí como matemático me suena raro que, habiendo tantas estrellas

y tantos planetas, ahora nos podrás contar cuántos,

no hayamos descubierto todavía a nadie al otro lado.

Claro, es el tema, porque aquí, en esta galaxia, puede haber algo así

como 100 000 millones de soles, de estrellas como el Sol.

Y estas estrellas tendrán sus planetas y sus cosas.

Pero es que además esta galaxia, que es nuestra casa,

no es la única del universo. Hoy sabemos,

desde hace más de un siglo, que hay algo así

como 100 000 millones de galaxias como la nuestra.

Más o menos hay más planetas, puede haber planetas por ahí,

y más estrellas que granos de arena en la playa.

Es tan paradójico que tiene un nombre: Enrico Fermi.

Es la paradoja de Fermi, que fue la primera persona

en formularla de la manera más o menos que te lo he planteado.

Deberían estar, pero no están.

Yo he oído hablar de la paradoja de Fermi.

¿Deberíamos haber visto algo? No hemos visto nada.

¿Qué explicaciones hay? Pues hay muchas.

De hecho no hay ninguna solución, está abierto.

Pero hay tentativas, hay ideas de qué puede pasar.

por ejemplo, hay algunas que son verdaderamente escalofriantes.

Por ejemplo, podría ser que toda civilización,

cuando llega a un grado de avance, se autoaniquila.

Hay otras, por ejemplo.

Podría ser que nos estén observando

por cuestiones científicas. Que nos vean como quien pone

bacterias en una placa o quien observa un hormiguero.

Hay más. Que también se estén comunicando

pero no en un lenguaje que entendamos.

A lo mejor nos están diciendo "hola" con ondas gravitacionales y neutrinos

y nosotros solo escuchamos ondas de radio.

Eso tiene todo el sentido. Podría ser.

Pero hoy te voy a presentar una solución a la paradoja de Fermi

que me encanta y que tengo muchas ganas de compartirla

con todos ustedes porque involucra a nuestra galaxia.

Te voy a contar esta solución conociendo un poquito mejor

nuestro lugar en el universo.

Eduardo, vas a ser el maestro de ceremonias.

Enciéndela, te dejo encenderla.

Tiene luces. Sí, tiene luces ahí atrás.

Las vas a encontrar, es un botoncito, es un interruptor.

Tú eres matemático y no estás acostumbrado.

Momentazo. Me siento...

Hágase la luz. Hágase la luz.

Me siento Kratos. ¡Buah!, qué pasada.

Hágase la luz y se hizo Newton.

Esta es nuestra galaxia, no la de verdad.

Tiene forma de espiral. Tiene forma de espiral y es un lugar

del universo que está plagado de estrellas.

Las estrellas serían estas cositas que hemos puesto como espuma,

en realidad este continuo de espuma son puntos discretos de luz.

Pero como hay tantas, que la mejor forma de representarlas

es de esta manera. Es un cúmulo de estrellas.

En esos brazos. Esta galaxia, que tiene unos 100 000

años luz de diámetro, es decir, flipa, de aquí hasta allí,

si fueras a la velocidad de la luz, tardarías 100 000 años.

Vale, esto es una rodaja de una esfera o realmente la galaxia

es así, plana. Particularmente,

la nuestra es así, plana. Es un disco prácticamente plano,

de hecho tiene 100 000 años luz de diámetro

y tan solo 1000 años luz de grosor. En esta escala

habría que representarla como una pizza megafina.

La región del centro está dominada por un agujero negro supermasivo.

Estamos hablando de una bestia de varios millones de veces

la masa del Sol. Que está ahí, se llama Sagitario A,

y lo que está es ahí tranquilamente, en su puesto central.

Y ahí estaría eso orbitando a su alrededor.

Y toda esta zona se dice que es muy activa.

Vale.

Está plagada de explosiones estelares.

No es buen sitio para ir a pasar las vacaciones de verano.

Tampoco las de Semana Santa, ningunas. No vayas, Eduardo.

Nosotros... ¿Dónde vivimos nosotros?

Nosotros estamos en la barriada. Somos de zona exterior.

En el extrarradio. Yo diría que una buena barriada

porque la zona en la que estamos se llama Brazo de Orión.

Estamos en una parte alejada del centro, es una parte

muy interesante porque no tiene la actividad loca, frenética...

Esto sería una "rave", una locura, no puedes vivir ahí.

Es un sitio tranquilo. Tranquilito.

Aquí estamos muy tranquilos. Y es una zona muy especial

porque permite que surjan estructuras complejas como la vida.

Y por aquí viene lo que te quería explicar.

Hoy, este lugar es ideal para generar vida,

pero no siempre lo fue. El universo inició simplemente

con átomos muy sencillos, estamos hablando de átomos

de hidrógeno y helio. Es todo lo que había al principio.

Con nitrógeno y helio no puedes hacer gran cosa.

Lo máximo que podemos hacer son nubes de gas.

Nada interesante. Está bien.

Para generar cosas tan interesantes como nuestros cuerpos serranos

habría que conseguir átomos más complejos.

Ahí está. Hace falta algo más que helio

para esto. Quédate en blanco.

No, no. Me he puesto nervioso.

Hacen falta átomos complejos, digamos átomos como carbono,

oxígeno, nitrógeno...

Son átomos que no había al principio del universo.

En el Big Bang solo había hidrógeno y helio.

Y se fue arremolinando y juntando por acumulación y por gravedad,

y hubo un momento en el que ese hidrógeno llegó a formar,

por reacciones termonucleares, átomos más complejos.

Una estrella es un horno,

que es un productor de átomos complejos.

Así la estrella va, poco a poco mientras va brillando,

va generando helio, luego genera carbón y estos átomos complejos

pueden llegar hasta el hierro. Solo hasta el hierro,

y a partir de ahí... La estrella cesa su actividad

y muere. En esta muerte de la estrella

se produce una gran explosión. Una explosión que jamás

te puedes imaginar lo bestia que es. Es tan bestia que le han dado

el nombre de supernova. Las supernovas son esas explosiones.

Son explosiones brutales.

Esas explosiones lo que hacen es primero eyectar todo el material

a su entorno. Eyectar es que lo reparten

por todos los lados. Una eyaculación a lo bestia.

(Risas)

No quería decirlo yo, pero... Vamos a producir unas para que veas.

Primero creas la luz y ahora vas a crear explosiones.

Ven por aquí.

¡Ah!, Esos tubillos que has puesto por aquí.

Aquí está, perfecto. Pues vamos a simular esas explosiones

que tuvieron lugar al inicio del universo cuando se creó nuestra

galaxia y que fueron fundamentales para lanzar estos átomos complejos

para que se distribuyeran a todas las regiones.

Voy a hacer una supernova. Vas a hacer una.

Soplando aquí. Yo también quiero hacer una.

¿Me dejas esta? ¿A la de tres o voy yo primero?

Venga, a la de tres. Una, dos y tres.

¡Oh! ¡Buah!

(Aplausos)

Claro, entonces todo este material que estaba en las estrellas,

esos átomos más pesados, se llevan hacia otros lugares más lejanos

de la galaxia y eso puede provocar vida.

¿Si tuviéramos que encontrar un lugar en el que hallar

ese tipo de átomos, un lugar donde pueda generarse la vida,

cómo podríamos encontrarlo? Perfecto, porque estas eyecciones

que están teniendo lugar aquí están distribuyendo el material

y ese material se va a congregar en toda la galaxia.

Lo que ocurre es que solo se dan en condiciones estables

en la parte exterior, porque en la parte interior

está dominada por estas explosiones que son nocivas para la vida.

Estas explosiones son muy bestias. Tenemos que mirar hacia allá,

hacia esos lugares más lejanos y mirar hacia allí

para encontrar planetas. Eso no debe de ser fácil.

Y esta es la clave. Es posible que no hayamos contactado

con ninguna civilización porque no dio tiempo a que se generen.

El tiempo es la clave aquí. Necesitamos tiempo

para que se generen estos átomos tan pesados a través de los procesos

nucleares que ocurren en las estrellas y necesitamos tiempo

para que ese material llegue a las barriadas de la Vía Láctea

y con ello se creen esas condiciones estables

para que se pueda dar la vida como bien la conocemos.

Vamos a ver cómo se podrían encontrar esas condiciones.

Sí, porque sabemos... Aquí no sé buscarlos.

...que existen planetas porque sabemos

que estas estrellas generan sistemas como el nuestro.

El problema es encontrarlos. ¿Cómo se hace?

Bien, tenemos aquí una representación de uno de los métodos

que usan los científicos para observar y encontrar

estos exoplanetas. Planetas que están fuera

de nuestro sistema solar.

Entonces, ¿qué tenemos? Nuestra estrella.

Estrella y el planeta, el supuesto planeta.

Nosotros estamos aquí, en el ordenador.

Vale. Nosotros seríamos los nerds

científicos que estamos operando este telescopio,

¿ves esta camarita de aquí? El telescopio es la cámara

del ordenador, que enfoca hacia la estrella.

Está captando la luz de la estrella. Vamos a encender la estrella.

Lo vas a hacer tú. Venga. Verde.

Hoy estoy "on fire". Estás creando estrellas,

creando galaxias, tío. Qué poder.

Bueno, la estrella está brillando.

Este brillo es captado por nuestro nerd,

que está aquí captando información. Es nuestro científico.

Y se pone a capturar datos. Es justo lo que estoy haciendo

en este momento. Es una gráfica que indica la luz

que llega a nuestro telescopio. Correcto. Capturando datos.

¿Qué ocurre?, que está estrella puede tener un planeta.

Y ese planeta va a estar orbitando a la estrella.

Al hacerlo puede situarse... Pasa por delante,

oculta la estrella y cada vez, en su órbita periódica,

cada vez que pasa por ahí se ve, efectivamente, que hay un pico

de descenso de la luminosidad. Correcto. Esto sería el tránsito

del planeta y lo podemos observar a través de una caída

de la luminosidad recogida por el telescopio de tierra

sobre la estrella que está lejana. Muy bien, Javi.

Si en algún momento con este método, con el método de la gravitación,

encontráis algún lugar donde haya vida, ¿me vas avisar?

Te avisaré.

Porque a lo mejor tenemos que ir allá.

Bueno, a hacer otro "Órbita Laika" allí .

Bueno, muchas gracias, Javi. Muchísimas gracias.

Javi Santaolalla.

(Aplausos)

En nuestra necesidad de comunicarnos con inteligencias extraterrestres

hemos dado con ideas asombrosas,

como la del físico Philip Morrison, del MIT.

Él propuso lanzar hacia el Sol una nube de partículas

con una masa parecida a la de un cometa,

y estas partículas orbitarían alrededor del Sol

bloqueando su luz, como acabamos de ver.

Así, visto desde la distancia,

el Sol se convertiría, literalmente, en un faro.

Cada pocos meses se podría modificar la velocidad de las partículas,

permitiéndonos cambiar el patrón de la señal.

Podríamos usar el Sol

para representar ecuaciones algebraicas.

Esto no son más que hipótesis,

pero las manera en que nos comunicamos

con una posible vida inteligente

es algo que nos preocupa desde mediados del siglo pasado.

Hoy viene a hablarnos de estas gramáticas extraterrestres

el escritor y físico Fernando Ballesteros.

(Aplausos)

Encantado, Fernando. ¿Cómo estás? ¿Qué tal?

Pasa por aquí.

Gramáticas extraterrestres. Sí.

Bienvenido a "Órbita Laika". Muchas gracias por la invitación.

Vamos a ponernos en órbita para poder hablar o escuchar

aquello que nos pueden decir.

Lo primero que se me ocurre es decir:

hemos enviado un montón de señales al espacio,

un montón de mensajes al espacio,

por si alguien está allí escuchándolos.

Esos mensajes, ¿qué probabilidad o qué capacidad

pueden tener aquellos supuestos extraterrestres

de escuchar algo que emitimos con nuestra forma de hablar,

con nuestro lenguaje, con nuestra forma de percibir el mundo?

¿Lo podrán leer? ¿Tendrán la capacidad?

Digamos que las probabilidades son muy bajitas.

Pero muy muy bajas. Y, realmente, hay que enfatizar

que el verdadero destinatario de estos mensajes

no son extraterrestres. (ASIENTE)

Han sido, habitualmente, eventos de promoción.

Por ejemplo, el mensaje de Arecibo

fue la inauguración del nuevo descubrimiento del telescopio.

Otros mensajes similares han sido por eventos concretos.

Y, digamos, ha sido una forma de intentar emocionar a la gente,

entusiasmarla con la aventura espacial,

con la exploración.

Ese es el verdadero objetivo, el verdadero público de los mensajes.

Pero no están realmente... A ver, sí, pero con la boca pequeña.

Hemos lanzado esos mensajes porque nos gusta lanzarlos,

pero sabemos que, realmente,

no es posible... Las probabilidades son muy bajas.

¿Y al revés? Es decir,

¿podríamos estar nosotros en condiciones de comprender

un mensaje que alguien nos lanzara desde el espacio?

Alguien que tiene medios de emisión de esos mensajes.

Pues ahí va a depender de si está destinado

a que sea fácil de descifrar

o si es una emisión, digamos, de su programa, de su "Laika".

Que están emitiendo "Órbita Laika" en su planeta, y la detectamos.

En este segundo caso, posiblemente, nos será muy difícil pillar nada.

Sí que quizá sea especial, alienígena,

tiene algo muy artificial, pero no detectaríamos nada.

Pero si lo que pretenden es que los entendamos,

que es un mensaje con vocación de ser descifrado,

estaríamos hablando de algo justamente opuesto a la criptografía.

Debe ser algo que sea muy fácil de descifrar.

Si ese es el enfoque, creo que hay posibilidades.

¿Cuál sería el enfoque?

¿Qué deberíamos tener en cuenta o qué deberíamos evitar

para que el mensaje pueda ser comprendido?

Hay que evitar cualquier cosa que demos por sentada,

como, por ejemplo, la forma en que percibimos el mundo.

En el caso de que nosotros emitamos un mensaje muy antropocéntrico,

pues posiblemente sea más difícil de...

Es muy difícil evitar nuestra propia forma.

Es la forma que tenemos de ver el mundo.

Yo no sé hasta qué punto es optimista

el hecho de podernos comprender con otras personas,

con otros seres extraterrestres.

Porque pienso en nuestro propio planeta.

Hasta que no tuvimos la piedra Rosetta

nos era muy difícil comprender las civilizaciones antiguas,

que están en nuestro planeta

y tienen nuestras formas de percepción.

Sí. Ese es un punto a favor, de hecho, porque...

también te podría poner el ejemplo de los delfines,

que también hablamos de que es un buen caso de estudio para SETI.

Seres inteligentes, de nuestra especie en el pasado

u otras especies, y que no somos capaces de entender realmente nada.

Eso es un punto muy bueno en contra de la propia idea de SETI.

Pero estos mensajes en el pasado no estaban destinados

a que la gente del futuro los entendiera,

no estaban diseñados para eso.

Aquí sí que estamos hablando de que debería diseñarse

para que fuera fácil de entender.

Tener una serie de patrones, matemáticos, por ejemplo...

Eso es, matemáticos. Yo soy matemático,

y casi siempre nos venimos arriba con este tema de decir:

Las matemáticas son un lenguaje universal.

Si alguien tiene que entendernos, lo más fácil es usar las matemáticas

porque tenemos esas regularidades, esos patrones.

"Contact" nos habló de los números primos...

¿Serían las matemáticas un buen candidato para ese mensaje?

Diría que el único candidato bueno. ¿Por qué el único?

Porque un lenguaje se ha de basar en lo que tenemos en común.

¿Qué tenemos en común

con seres que tienen una evolución totalmente diferente?

Las matemáticas. Al menos las matemáticas más básicas:

la aritmética, la geometría.

Matemáticas más elaboradas, vete a saber

por dónde ha ido cada civilización. Pero esa parte la tenemos en común.

Tenemos en común las leyes de la ciencia,

las leyes de la física. Sabemos que son comunes.

Y ya está. Entonces, esa debe ser la lógica.

La lógica también sería parte de estas matemáticas.

Con esos elementos es con lo que debería intentar hacerse un lenguaje.

Porque no puedes asumir ya nada más. (ASIENTE) Fernando, me encanta,

y me encanta que terminemos, además, con matemáticas.

Hablando de que las matemáticas

podrían ser un lenguaje de comunicación.

Muchísimas gracias. Seguiremos hablando.

Entre nosotros y con extraterrestres.

Fernando Ballesteros.

(Aplausos)

En 1977...

En 1977 la NASA lanzó al espacio las sondas Voyager.

En su interior llevaban consigo el llamado disco de oro,

un disco en el que Carl Sagan realizó y grabó

una selección de sonidos e imágenes que nos definieran.

Contenía música, contenía sonidos de la Tierra...

Saludos en 55 idiomas.

Algunos de esos saludos fueron muy sobrios,

como el español, que decía: "Hola y saludos a todos".

Pero el chino, por ejemplo, fue mucho más elocuente.

En su saludo, los chinos decían: "Amigos del espacio, ¿cómo están?

¿Han comido ya? Vengan a visitarnos si tienen tiempo".

Hay que reconocer que si pensamos en una civilización extraterrestre

como la de la película "Alien",

eso de preguntarles si han comido ya

puede ser un poquito temerario.

Pero el disco de oro no fue, ni mucho menos,

el único mensaje enviado al universo.

Ha habido muchos más. Muchísimos.

Vamos con nuestras "Preguntas frecuentes",

una sección de la Cátedra de Cultura Científica

de la Universidad del País Vasco.

Las "Preguntas frecuentes" de la Cátedra de Cultura Científica

de la Universidad del País Vasco.

La humanidad lleva décadas

intentando contactar con civilizaciones extraterrestres.

La primera intentona fue cosa de los soviéticos

allá por el año 1962.

Enviaron a Venus las palabras: "Mir", que significa paz o mundo,

"Lenin" y "SSSR",

o sea, Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.

Sin embargo, el mensaje interestelar más famoso de la historia

fue obra de los estadounidenses, el llamado mensaje de Arecibo.

Fue enviado el 16 de noviembre de 1974

hacia el cúmulo globular M13.

Lo mandaron desde el radiotelescopio de Arecibo, en Puerto Rico,

que es este sitio tan espectacular.

El mensaje constaba de 1679 dígitos binarios,

y ocupaba 210 bytes de información.

Se eligió 1679 porque es el producto de los números primos 73 y 23.

Se supone que una civilización inteligente se daría cuenta de ello.

De manera que si los extraterrestres

ordenasen los unos y ceros del código binario

en una red de 73 filas y 23 columnas,

encontrarían el mensaje.

¿Y cuál era ese mensaje?

Pues los números del 1 al 10,

los números atómicos de los elementos químicos de la vida,

las fórmulas de los constituyentes del ADN, una representación del ADN,

una representación del ser humano, la población de la Tierra,

un mapa del sistema solar,

y un gráfico del telescopio de Arecibo.

Si todo va bien, en unos 50 000 años tendremos respuesta.

Pongámonos cómodos.

(Música)

Lawrence Krauss...

Lawrence Krauss, doctor en Física por el MIT,

dijo una vez que cada átomo de nuestro cuerpo

proviene de una estrella que estalló.

Pero es que los átomos de tu mano izquierda

probablemente procedan de una estrella distinta

que los de tu mano derecha.

Somos polvo de estrellas, y no podríamos estar aquí

si esas estrellas no hubieran estallado.

Porque todos los ingredientes de la vida

nacieron en el núcleo de esas estrellas.

Y esos ingredientes que nos dieron la vida

no son otra cosa más que los elementos.

Nos lo va a contar nuestra experta en química,

Deborah García.

¡Guau!

Hola. Muy buenas. ¡Deborah!

¿Qué tal? ¿Cómo estás?

¡Muy bien! ¿Qué tal estás? ¡Qué contenta vienes!

Sí, claro. ¿Por qué?

Ingredientes de la vida, química, y tú, feliz.

Feliz porque te puedo hablar de la tabla periódica.

Vale, la tabla periódica, que es... ¿Qué?

Una forma de ordenar los elementos. Sí, de ordenar todos los elementos.

Toda la química está contenida en esa tabla periódica.

Porque sabiendo dónde está cada elemento,

podemos saber todo lo que hace: Con qué se enlazan, cómo es...

Entonces, pues es tan bonita.

¿Es una tabla que conocemos desde siempre?

No. O sea, la que conocemos ahora es una versión un poco modernizada

de la que planteó Mendeléyev hace 150 años

con solo 63 elementos. Ahora conocemos muchísimos más.

Estamos de cumpleaños de la tabla periódica.

Estamos de cumpleaños. ¿Crees que no lo sabía?

Porque te he preparado una fiesta de cumpleaños

de la tabla periódica. A ver qué te parece.

(TODOS) ¡Oh! (RÍE)

¡Qué bonito! (RÍE)

¿Te gusta? Me gusta.

Vamos a la mesa. Está guay.

(RÍE) Creo que...

Creo que es de lo más friki que hemos hecho últimamente,

hacer un cumpleaños feliz para la tabla periódica.

Bueno, no todos los elementos de la tabla periódica

son elementos de la vida. No, claro.

Hay algunos que son los que generan vida, ¿no?

Sí. ¿Cuáles son?

Explícanos. En concreto, son seis:

El carbono, el oxígeno, el hidrógeno, el nitrógeno, el fósforo y el azufre.

Luego hay otros que también son esenciales,

como el hierro, el calcio... Hay otros elementos.

El calcio, para los huesos. Por ejemplo.

Empezamos por estos de aquí, que son los tres gases.

Tenemos el nitrógeno, el oxígeno y el hidrógeno.

Que, además, los tres, en estado natural, forman moléculas,

se unen en parejitas de dos en dos, y los tenemos en estado gaseoso.

Molécula fundamental de la vida, el agua.

Que está hecha con oxígeno y con hidrógeno.

Entonces, esta molécula de aquí, que, además,

estos dos átomos son de hidrógeno, y este es de oxígeno,

y forman un ángulo de 104,45 °. 104,45 °.

Es que la geometría es superimportante para la química.

Ah, pues me gusta eso.

O sea, que la química, al final, es geometría.

(RÍE) Sí, hay mucho de geometría. Sabemos que el agua...

Siempre que hablan de búsqueda de vida extraterrestre

hay que detectar agua. Buscamos agua.

El sesenta y pico por ciento de nuestro cuerpo es agua.

Es un compuesto fundamental. Tenemos el azufre.

El azufre forma parte de algunos aminoácidos esenciales,

pero en la naturaleza lo tenemos de esta forma,

que sería tóxica.

Tenemos el fósforo. Que pensamos en las cerillas, ¿no?

Las cerillas contienen compuestos de fósforo

para que se enciendan.

El fósforo está en nuestro ADN, en los grupos fosfato,

y en el ATP, que es la moneda de cambio energética

que utilizan nuestras células. ¿Qué más tenemos?

Tenemos más cosas. Tenemos el elemento superimportante.

El elemento de la vida. El carbono.

Sí. El carbono.

Aquí lo tenemos en forma de carbono grafito,

que es el de la mina de los lápices. Ahí hace unos enlaces en forma...

Como si fuera un hojaldre. O sea, carbono unido a carbono,

pero en capitas, por eso lo deshojamos fácilmente.

Pero en la naturaleza también lo tenemos de otra forma,

que es como diamante. Como diamante.

¿Y por qué puede estar de una forma u otra?

Por la geometría. Por la geometría.

Estoy yo, estoy yo... Estoy cada vez más contento yo con este programa.

Una de las cosas estupendas que hace el carbono

y que a todos los químicos nos fascina es que concatena.

Eso quiere decir que se puede enlazar consigo mismo

dando cadenas prácticamente infinitas.

Y esas moléculas tan grandes, esas cadenas grandes,

son las que posibilitan la vida. Imagínate que estos sean

pequeñas moléculas con carbono. Vale.

Tienen la capacidad de unirse. (ASIENTE)

Esa capacidad de unirse es de formar polímeros.

Porque las moléculas que tenemos, las biomoléculas:

el ADN, los carbohidratos... Al final, son polímeros.

Vale. Tienen esa cualidad

de que se pueden unir. Por eso lo representas con clips,

porque se pueden unir. Lo represento por clips.

Cuando los polimerizamos, cuando los unimos en el laboratorio,

hacemos esto, juntamos todas estas piececitas,

hacemos reacción química... Sí.

Y entonces, después, de aquí podemos sacar un polímero.

Ah, sí, claro. Qué bonito.

(Aplausos y vítores)

Esto es trampa. No me creo nada. No me creo nada.

Esto es trampa. Yo lo quiero ver.

Lo hacemos de verdad. Es una representación...

¿Vamos a hacer de verdad esto? Haremos química de verdad.

¿Qué vamos a hacer? Un polímero superconocido, el nailon.

El nailon es una de esas cadenas de polímeros.

Sí, es un polímero. Haremos nailon aquí, en directo.

Haremos nailon en directo. "Live", como el de las mallas.

El nailon es el que utilizamos en las medias.

En textil, cuando queremos algún elástico,

empleamos varios tipos de nailon. Vale, ¿cómo se hace?

Vamos adelante con ello. Ya tenemos una disolución preparada.

De 1,6-diaminohexano, que se... 1,6-diaminohexano.

Lo tenemos preparado en disolución acuosa,

es decir, disuelto en agua, y con hidróxido sódico,

que es una base, porque esta reacción va en medio ácido.

Vale. En medio básico.

En medio básico. Es como si fuese uno de estos clips.

Vale. Debería hacerlo con guantes, ¿eh?

Ante todo, la seguridad. Vale, entonces 1,6...

¿Cómo has dicho que se llama?

Diaminohexano. Diaminohexano.

Me encantan las palabritas que utilizáis los químicos.

Porque aparte de ser como trabalenguas,

son como trabalenguas, pero reflejan el orden de las cosas.

Diaminohexano. Y eso, a mí, lo del orden...

Es superimportante. Me parece muy importante.

Vamos a echarlo. Echamos estas minimoléculas,

algunas de estas minimoléculas... Sí, unas poquitas solamente.

Que contienen carbono. Sí.

Un tipo de ellas. Echamos aquí...

Vamos a ser generosos. Echamos en el botecito...

Esta reacción es muy agradecida, entonces no hace falta tampoco...

Ajá. ...medir, porque sale bien.

Vale. Vamos a echar también fenolftaleína.

La fenolftaleína no es un reactivo. No interviene en la reacción.

No interviene en la reacción, solamente la utilizamos

porque se pone de un color muy bonito en medio básico

y entonces nos va a permitir ver una cosa muy chula

que sucede en esta reacción. Nos va a permitir verlo.

Nos va a permitir ver la reacción.

La fenolftaleína, como puedes ver aquí,

en esta pipeta, es transparente. Es transparente.

Pero si lo echamos aquí, que es un medio básico...

Se pone rosa y nos permitirá ver algo de la reacción.

Así es más glamuroso, que el glamur es superimportante.

El glamur es importante en química.

La geometría es importante, pero el glamur también.

¿Qué más tenemos? ¿Cuál es el tercer ingrediente?

Ahora echaremos el ácido sebácico, que es un...

¿Lo digo en nomenclatura de la buena? Sí, por favor.

El ácido decanodioico. Oh, qué bonito.

Decanodioico. Echamos también un chorrito.

Vale. Así, generoso.

Entonces, este ácido está en hexano.

El hexano y el agua no se mezclan, es como agua y aceite.

Ajá, forman capas. El agua es polar

y el hexano es apolar, entonces, no se mezclan.

Y aquí sucede que tenemos dos fases.

¿Ves? Tenemos... Ajá. O sea, hay una parte abajo...

Se ve perfectamente rosa. Se ve rosa y la de arriba no.

Y la de arriba es transparente. Es como agua y aceite, exacto.

Y en medio se forma como una especie de peliculilla.

Sí, es que eso es lo guay de esta reacción.

Porque esta reacción... Qué emoción.

...sucede en la interfase. Sí.

Es una cosa muy chula para la química.

No se llegan a mezclar del todo los reactivos,

pero justo en esa interfase... Pero entran en contacto.

Entran en contacto y ahí es donde se empieza a formar el nailon.

Y esa especie de espumilla o peliculita que vemos ahí,

¿eso es el nailon? Eso es el nailon.

Ajá. Vamos a coger un poco de nailon.

Porque esto lo podemos coger con estas pinzas.

¡Qué fuerte! Voy intentar cazarlo.

Ahí está. ¡Guau!

Y enrollado. Me encanta.

O sea, eso es el nailon de las mallas.

El nailon, exacto.

Hay varios tipos de nailon. Sí.

Este es uno de ellos. Vale. Fantástico.

Voy a dejarlo aquí, porque podría seguir.

Muy bien. Oye, una pregunta tengo.

Estamos en este programa de extraterrestres,

del espacio y tal, estas son las moléculas de la vida

aquí, en la Tierra. Sí.

Si fuéramos a otros planetas o en otros lugares,

¿serían también estas mismas moléculas

las que esperamos encontrar allá donde encontremos vida?

Es que hay una cosa muy curiosa que es que, claro,

todos los elementos a nivel de universo

hay una abundancia relativa de todos que es común, lógicamente,

en todo el universo. Sí, vale.

Pero los elementos más abundantes

no son los que encontramos en la vida.

De hecho, en la Tierra, la vida está formada por estos elementos,

pero ni siquiera son más abundantes ni en la corteza terrestre

ni en la atmósfera ni en el universo. Ajá.

Y aun así, a pesar de eso, se encuentran

y forman esta cosa tan maravillosa que es la vida.

Esta cosita tan maravillosa que somos nosotros.

Muchísimas gracias, Deborah. Muchas gracias.

Muchas gracias. ¡Genial!

¡Qué bueno!

Qué bueno lo del nailon. Ha sido fantástico.

La noche del 5 de marzo de 1979

en las Islas Canarias

cientos de miles de personas fueron protagonistas

de uno de los más famosos avistamientos ovni

de la historia de España.

Años después se pudo saber que todas esas personas

no alucinaron aquella noche.

No estaban locos, pero tampoco estaban en lo cierto.

Lo que vieron no fue un platillo volante,

sino un misil Poseidón

lanzado por un submarino nuclear estadounidense

hacia una zona de pruebas situada en el Atlántico.

El fenómeno ovni es, probablemente,

el mito más interesante de la historia contemporánea.

Pero ¿de dónde viene? ¿Cuándo nació ese mito?

¿Es posible que recibamos discretas visitas de extraterrestres?

De pequeños hombrecillos verdes viene a hablarnos

el escritor y periodista Luis Alfonso Gámez.

(Aplausos y vítores)

Luis, ¿qué tal? ¿Qué tal?

¿Cómo estás? ¿Cómo estamos?

Bienvenido.

(Aplausos)

Bienvenido, muy bienvenido.

Muchas gracias. El fenómeno ovni.

El fenómeno... Apasionante.

Apasionante, pero es una cosa... Primera pregunta que tengo:

¿es una cosa moderna o es una cosa antigua?

¿Desde cuándo...?

¿En la Edad Media se planteaban ovnis?

No. En la Edad Media se plantearían hadas...

Ajá. Elfos, gnomos... No ovnis.

El ovni surge en los años 40, más bien en los 50,

en Estados Unidos. Ajá.

Todo empieza cuando un señor que va volando con su avioneta,

Kenneth Arnold, el 24 de junio del 47

está volando de Chehalis a Yakima, en la costa oeste de Estados Unidos,

y sobre un volcán, el monte Rainier,

en un día precioso, que se dedica a volar y a ver,

ve nueve objetos que le llaman la atención,

nueve objetos brillantes que vuelan en formación.

Ajá. Entonces, aterriza en Pendleton

y decide contárselo a la gente.

Se lo va a contar al FBI, pero está la oficina cerrada

y se lo cuenta a unos periodistas.

Él les dice: "He visto nueve objetos

que volaban como un platillo cuando lo tiras sobre el agua".

Nosotros diríamos: "Como una piedra plana

cuando la tiras sobre el agua". Sí.

Al día siguiente, en vez de decir que volaban de ese modo,

los periódicos dicen que había visto platillos volantes,

cuando, en realidad, él mismo lo había dicho,

había visto objetos objetos con forma de bumerán.

A partir de ese momento, cuando sale "platillo volante" en la prensa,

la gente empieza a ver objetos con forma de platillos volantes.

Y ese verano se empiezan a ver hasta 150 al día en Estados Unidos.

Pero, curiosamente, nadie piensa en alienígenas.

Ajá. Eso no se piensa hasta 1950.

Se piensa más bien, como decías, quizá la referencia que has hecho,

¿se piensa más bien en los rusos? Se piensa en los rusos.

Hay que situarnos cronológicamente en 1947,

dos años después de las bombas atómicas,

Estados Unidos está muy pendiente

de si los rusos van a tener una bomba atómica.

De hecho, el platillo volante que cae en Roswell

no es un platillo volante,

sino restos de un globo espía estadounidense,

y Roswell es un sitio en el que está

el primer escuadrón atómico del mundo.

Tenemos entonces que a partir de esa noticia medio mal dada

y que se malinterpreta, un fenómeno que ha marcado el siglo XX.

Desde luego, la cultura del siglo XX,

literatura, películas, cómics... La publicidad estos mismos días.

O sea, desde el punto de vista sociológico,

¿cómo te explicas el fenómeno ovni?

Bueno, hablabas tú antes de la Edad Media, ¿no?

Lo normal era creer en hadas. Sí.

¿En qué va a creer el hombre del siglo XIX-XX?

Porque hay que irnos hasta el XIX.

En el XIX ya empezamos a pensar que puede haber vida en la Luna,

se empiezan a ver canales en Marte. (ASIENTE)

Como dice Carl Sagan, se proyectan nuestros sueños en Marte, ¿no?

Estamos haciendo canales en la Tierra, se ven en Marte.

Y H. G. Wells en 1898 publica "La guerra de los mundos".

Los marcianos sedientos quieren venir a la Tierra.

Todas las invasiones son copia de ella.

Ajá. Entonces, hay un caldo de cultivo

que hace que, por ejemplo, el "New York Times" en 1910

publica una página entera diciendo:

"Los marcianos han construido dos nuevos canales".

Los marcianos están ahí.

Hay premios de la Academia de Ciencias francesa en el que dicen:

"Premio a quien primero contacte con extraterrestres,

pero no valen los marcianos". Vale.

Entonces, están ahí...

Orson Welles monta "La guerra de los mundos"

y en el 47, con el miedo a los rusos,

la ciencia ficción, que en los años 30 ha popularizado

las imágenes clásicas de alienígenas y hasta la de platillos volantes,

eclosiona el fenómeno.

Y no es hasta 1950, cuando en enero,

dos años y pico después del primer platillo volante,

un exmilitar americano, Donald Keyhoe,

escribe un libro que se titula "Los platillos volantes son reales"

y dice, hasta ese momento nadie lo ha dicho con tanta claridad:

"Los platillos volantes son extraterrestres,

están explorando la Tierra desde hace décadas

y posiblemente siglos,

y han intensificado las exploraciones

desde las bombas atómicas y el Gobierno lo sabe".

Ya sabes. Pongamos la situación

de que tenemos un avistamiento extraterrestre,

viene alguien aquí y a ti te nombran consejero

para decidir qué tenemos que hacer.

¿Qué dirías que sería lo primero que tenemos que hacer

si viene alguien, unos extraterrestres a la Tierra?

Depende de cuáles. Escondernos igual, ¿no?

Claro, no sabemos las intenciones. No está nada claro.

Si vienen unos alienígenas aquí,

¿vendrán con la visión de los marcianos de H. G. Wells,

que nos miraban como si fuéramos insectos?

Sí. Yo creo que es muy raro que vinieran.

La clave sería lo que habéis estado hablando antes,

la comunicación previa.

La ufología, una de las cosas por las que no resulta creíble

es porque vienen, asustan a un aldeano,

a ser posible, en un sitio muy aislado,

y salen pitando, ¿no?

Ahora que tenemos todos estos medios de exploración del espacio,

parece que se ha reducido el número de avistamientos,

de supuestos avistamientos ovnis. Es una cosa lógica.

Los ganaderos y pastores de hace 2000 años

que crearon las religiones abrahámicas,

las crearon de acuerdo con su concepto del mundo.

Los truenos... Todo esto era magia, era cosa de Dios,

las inundaciones eran cosa de la divinidad.

El hombre del siglo XX,

que es consciente de que vive en un rincón de una galaxia,

como hay cientos de miles de millones de galaxias,

está buscando al otro. Y al otro lo buscamos en el cielo.

Cuando nos caen unas bombas atómicas y decimos:

"La destrucción puede venir del cielo",

¿por qué no va a venir la salvación del cielo?

De hecho, en estos momentos como está el mundo,

casi es el sitio más lógico desde el que venga una salvación.

Me encanta esta forma de ver la ufología

también como parte de la sociedad, entendiendo cómo nos relacionamos

con alguien que no sabemos si existe o no,

de alguna forma también nos ayuda a entendernos a nosotros mismos.

Muchísimas gracias y esperándote. Nos vemos.

(Aplausos y vítores)

¿Sabéis...?

¿Sabéis que si alguna civilización nos estuviera buscando

podríamos ocultarnos de ella?

Si tuvieran nuestra misma tecnología,

podrían encontrarnos cuando su planeta se alineara

con el nuestro y con el Sol, como hemos visto antes.

Los investigadores David Kipping y Alex Teachey,

de la Universidad de Columbia,

han demostrado que podríamos ocultarnos

lanzando un potente láser en dirección a ese planeta.

Así, al emitir una luz parecida a la de nuestra estrella,

seríamos prácticamente invisibles para ellos.

A mí, sin embargo, me parece que no me valdría

ni con 10 000 láseres

para ocultarme de Raquel Sastre.

(Aplausos y vítores)

Pero ¿qué es esto?

¿Qué es esto?

Mira, cuando accedí a venir en misión a la Tierra,

me prometieron ejemplares masculinos terrícolas

modelo Hugh Jackman. Me han "tangao".

Oye, pues mi madre me dice que me parezco, ¿eh?

Tu madre vende cupones, ¿verdad?

Mi madre no vende cupones y dejamos a mi madre en paz.

(Risas)

Raquel, ¿por qué vienes así? Pues por dos motivos.

Uno, porque estamos hablando de marcianos,

y dos, porque el otro día estuve en la Agencia Espacial Europea

y vengo muerta de envidia, o sea, verde hasta las trancas.

Oye, la Agencia Espacial Europea, yo siempre que estando en una charla

o he visto algo de la Agencia Espacial Europea,

me fascina la tecnología que utilizan,

la imaginación que utilizan para encontrar...

¿Qué cosas hacen allá? Pues mira,

he estado en la estación de Cebreros, que allí se dedican a localizar

y seguir los satélites en el espacio profundo.

No veas, eso es impresionante.

O sea, no os podéis imaginar la tecnología tan avanzada

que hace falta para llegar al espacio profundo.

Ajá. Como le dije a mi chico

cuando le compré aquel juguete a pilas.

Lo primero de todo, deciros que está formada

por 22 estados miembros... Muy bien.

Que aportan y coordinan recursos económicos e intelectuales

para llegar al espacio. Ajá.

Tienen el observatorio espacial más longevo,

la misión que más cerca ha llegado al núcleo de un cometa es de la ESA

y también la primera misión europea en la Luna.

Sí, mira, tengo ya a uno que está en la Luna bastante antes

que los de la misión esa europea. También hacen una cosa

muy interesante. ¿Sí?

Se dedican a localizar agujeros negros supermasivos,

que es eso que te pasa si juegas mucho con mi juguete a pilas.

Pues mira, ahora te lo voy a decir yo,

para encontrar agujeros negros supermasivos...

Sí. Hacen falta supercomputadoras

programadas por supermatemáticos. ¿Pues sabes lo que te digo?

Que en el "Órbita Laika" ahora mismo tenemos un supermatemático

y una supercómica que ha traído un supervídeo.

Lanzadlo. Vamos a superverlo.

(Vítores)

El ranking de los murcianos en el universo está en entredicho.

Me parece fatal que nos ninguneen así.

Por eso yo, Raquel Sastre, murciana de pro,

seré la primera persona en enviar un chiste de murcianos al espacio.

(Música)

He venido a la Agencia Espacial Europea,

a la Estación de Seguimiento de Satélites del Espacio Profundo

de Cebreros, Ávila, y voy a hablar con Miriam Sanz,

ingeniera de Mantenimiento y Operaciones.

-La antena de Cebreros... -Sí.

-Pertenece a la estación, a la Red de Estaciones de Seguimiento

de la Agencia Espacial Europea, que se denomina ESTRACK,

que es un sistema mundial de estaciones de tierra como esta,

y que proporciona los enlaces entre los satélites en órbita

y el Centro de Control de Operaciones, que está en Alemania.

-Esto es un murciano

que llega a la estrella WR 102 a 210 000 kelvin y dice:

"Bueno, no está mal, una miaja de caló, tal vez".

-La tarea fundamental de este tipo de antenas

es comunicar con nuestras misiones.

Enviando comandos y recibiendo los datos científicos,

información del estado de satélite.

-Si yo quisiera hallar vida inteligente

además de a Murcia, ¿a dónde tendríamos qué apuntar?

-Tenemos capacidad de transmisión y además de recepción.

La antena

trabaja con ondas electromagnéticas en el rango de las microondas.

-Tengo la antena, tengo los chistes y tengo la persona perfecta

para modularlos y enviarlos en una sonda.

Muy mal se tiene que dar para que no terminen contratarme

para hacer un bolo en Mercurio.

(Música)

Quiero adentrarme más en el espacio profundo

por eso voy a hablar con Lionel Hernández,

responsable de toda esta estación.

(Música)

Esta sala es la sala de control de la antena.

De toda la antena. -Sí.

Con estas dos pantallas ahí. -Sí.

-Podemos controlar, configurar, supervisar toda la estación.

-¿Cuántas antenas como la de España tiene la Agencia Espacial Europea?

-Una en Australia, una en Argentina y aquí, en España en Cebreros.

-0-0-0-1-1-1-1-0-0-0-0-1-0

0-0-0.

Ahí está. 0-0-1-0.

¿Cuáles son las misiones que seguís ahora mismo

con esta antena?

-Estamos siguiendo a Gaia, que está a unos dos millones de kilómetros,

que está haciendo una cartografía de nuestra galaxia.

Tenemos dos satélites alrededor de Marte: Mars Express y ExoMars.

Y el último satélite que estamos siguiendo es BepiColombo,

que se lanzó en octubre, noviembre,

y que va a tardar unos siete años para llegar a Mercurio.

-¿Cuál ha sido la señal que habéis tenido

que emitir o recibir

más lejana?

-La más lejana que hemos hecho desde aquí

era el seguimiento de la sonda Rosetta.

Rosetta es una sonda que sigo durante un par de años,

un cometa que se llama Churiumov-Guerasimenko.

Esta sonda va a 500 millones de kilómetros.

-Bueno, ya lo he hecho. Misión cumplida.

Espero que les guste el chiste y no sean tan bichos verdes.

¡Ostras! Acabo de caer en una cosa.

¿Y si lo reciben dentro de miles de años y pasan de contestarme

y me dejan ahí con el checking leído y nada más?

¿Y si lo reciben y contestan con un: "¿Pero esto qué es lo que es?".

¡Uf, madre mía!

Que Carl Sagan nos pille confesados.

(Música)

(Aplausos)

¡Qué buena!

A mí, honestamente, me impresionan

las misiones como Gaia o como la misión Rosetta.

Hemos sabido ya, sabemos, que las matemáticas

serán probablemente el lenguaje con el que nos comunicaremos

con una civilización extraterrestre.

Pero es que también podrían salvar a la humanidad.

Vamos a ir con un juego matemático de pura ciencia ficción.

Para ello voy a necesitar a tres personas del público,

¿quién quiere venirse por aquí del público?

Mira, tú ven por aquí, vente tú también,

¿quién más por aquí? Ven por aquí.

Pasad por aquí, colocaos.

(Aplausos)

¿Cómo te llamas? Joaquín.

-Alejandro. -Beatriz.

Muy bien, Alejandro, te voy a dejar aquí el micrófono.

Mirad, tenemos una situación

muy grave.

O sea, muy grave, la humanidad

se destruye, tenemos que buscarnos otra casa.

Esa casa que nos vamos a buscar tiene que ser

una en la que vamos a enviar nuestra carga genética

metida en una de estas cápsulas.

Por supuesto, cada uno de vosotros, que sois de un país diferente,

quizá de un partido político diferente,

queréis que sea vuestra carga genética la que vaya

a ese planeta en el que vamos a generar vida.

Pero los que han preparado las cápsulas

son unos cachondos de la ESA.

Y han decidido que vamos a utilizar la lógica

para decidir cuál es la cápsula buena.

Solo una de estas tres es adecuada para enviarla a ese planeta.

Y vais a tener que elegir en cuál de estas tres

metéis nuestra carga genética.

Pero como os digo los de la ESA son unos cachondos

y han decidido ponerles estas etiquetitas.

Este etiqueta dice: "La salvación está aquí".

O sea, esta es la buena.

Esta dice: "La salvación no está en la primera"

Y esta dice: "La salvación no está aquí".

Y los de la ESA nos han dicho que solo una de las tres es verdad.

Una y solo una de las tres es verdad.

Vamos a daros cinco segundos para que decidáis

cuál de las tres es la verdadera.

No tenemos tiempo, la humanidad se va al garete.

Cinco.

Cuatro.

Tres.

Dos.

Uno. ¿Cuál es?

La verde. -La roja.

Tenemos dos rojas y una verde.

Menos mal que tenemos una persona con lógica, inteligente.

Vamos a darle un aplauso porque va de verde.

Vamos a ver por qué.

(Aplausos)

Ya te lo voy a decir yo, ya te lo voy a decir yo,

que no quiero que nos inundes de lógica todo.

Claro, vosotros dos habéis dicho la roja y tenía todo su sentido.

Pero hay una pista que nos ha dado el de la ESA,

que él la cogido muy bien.

Que es que solamente una era verdad.

Si os fijáis en estas dos.

Esta dice: "La salvación está aquí",

y esta dice: "La salvación no está en el primero".

Estas dos no pueden ser verdad a la vez.

Y no pueden ser mentira a la vez, así que una de las dos es verdad.

Una de las dos es verdad y otra de las dos es falsa.

Pero solo una, no sabemos cuál, ¿eh?

Pero solo una en total es verdad,

así que esta tiene que ser falsa, seguro.

Porque o esta o esta es verdad.

Esta es falsa. ¿Aquí que pone?

"La salvación no está aquí". O sea, que la salvación está aquí

y son tus genes los que van a poblar el nuevo planeta.

Un aplauso para él.

Ya os podéis retirar.

Un aplauso para los tres.

(Aplausos)

Y de nuevo...

De nuevo queda claro que los de la ESA

son muy listos porque sería mejor

que decidamos por la lógica adónde vamos que por la fuerza.

Así que las matemáticas también pueden salvar a la raza humana.

El lago de hielo...

El lago de hielo más grueso de la Tierra,

el más helado, el más estable en ambientes gélidos,

está en la Antártida,

se llama Vida.

Allá, un equipo científico del Desert Research Institute

de Nevada ha descubierto

que unos superorganismos llevan viviendo

bajo su enorme capa de hielo desde hace más de 2800 años.

Son bacterias capaces de sobrevivir a 13° bajo cero

en aguas con grandes concentraciones de sal, sin luz, sin oxígeno.

Hallazgos como este nos dan pistas sobre las formas de vida

que tendrían los hipotéticos habitantes de otros planetas

en condiciones ambientales similares.

Así que nos hemos ido a la calle a preguntaros directamente

cómo os imagináis a un extraterrestre.

(Música)

Pues me imagino a un extraterrestre...

-Oscuro, oscuro, como gris. -Pequeño.

-Como una serpiente. -Sin ojos.

-Altísimos, gigantes. -Una cosa así.

-Altos y flacos y con los ojos así como saltones.

-¿Cómo viajan los extraterrestres?

-En cápsulas. -A velocidad del sonido.

-En discos volantes. -No tienen ninguna tecnología.

-Hay humanos muy extraterrestres. -Pues igual están aquí al lado.

-En realidad, creo que no están en ninguna parte.

-Solo vienen para ver, a ver estos pobrecillos cómo les va.

-Yo creo que están por el espacio. -Por la sierra.

-Nos ven o están con nosotros, pero pueden vivir muy lejos, ¿no?

-Yo creo que viven en otra galaxia.

-No, yo no me voy. Yo aquí que me quedo.

-Sería muy guay. -Me voy de cabeza.

-A mí aunque me ofrecieran algo, yo no me iba.

-Yo me iría con él. -Que me acojan como uno de ellos.

-Dinero.

-Yo aquí. Yo he nacido para vivir en la Tierra,

yo por ahí en el espacio, nada. No me gusta nada.

(Aplausos)

Yo he nacido para vivir en la Tierra,

por la sierra, por la sierra están.

A ver si les va a dar por venir,

no sería la primera vez que hemos creído que venían.

El 30 de octubre de 1938

aproximadamente, a las 8:30 de la tarde

las llamadas a la policía de Nueva York

saturaron las líneas telefónicas.

Las calles se llenaron de gente en pánico

que huía de un inminente invasión marciana.

¡No se habían vuelto locos!

Todas esas personas tenían algo en común.

Todas se habían perdido el aviso que la CBS

había emitido antes de que comenzara la narración

de "La guerra de los mundos".

Solo era una ficción, aunque muchos la dieron por cierta.

Desde aquel histórico incidente,

pasando por el bueno de E.T. hasta los terroríficos Aliens,

la figura del ser de otro planeta

ha tenido una asombrosa influencia en la cultura popular.

Los extraterrestres han inspirado centenares de películas,

de libros, de cómics,

y, por supuesto, han adoptado todas las formas posibles.

Pero hoy queríamos ir un poco más allá

y plantearnos cómo podrían ser realmente esos extraterrestres.

¿Qué forma tendrían? ¿Serían como nosotros?

¿Con dos brazos, con dos piernas

o tendrían una de esas formas aterradoras?

Para eso le hemos pedido ayuda a nuestro biólogo estrella,

Ricardo Moure.

(Aplausos)

He hecho un tránsito.

Has hecho un tránsito "Frozen". Así, un "Frozen".

(Risas)

Bueno, vamos a ver, ya Deborah nos ha contado

que las formas de vida extraterrestres

estarían compuestas por los mismos elementos,

más o menos, que nosotros.

Sí, es muy probable. A ver, es que

no sabemos lo que podemos encontrar en el Espacio.

Solo podemos elucubrar, es decir,

igual hay seres de plasma, ewoks. Y además,

según las condiciones del planeta, puede haber cosas loquísimas.

Siempre, yo me acuerdo, que decían hace años:

"Solo hay vida en la Tierra porque tiene las condiciones óptimas

para la vida", y no es verdad.

Tiene las condiciones óptimas para nosotros

porque llevamos 4000 millones de años evolucionando aquí.

¿La vida que podría estar en otros planetas,

es posible que fuera posible a la nuestra?

Sí. Primero por lo que ha explicado Deborah.

Es que el carbono es ideal para la vida,

funciona muy bien, porque puede formar estructuras

muy grandes y flexibles que pueden llevar mucha información

y moverse, etc. Y además, es que hemos visto

que el carbono es superabundante en el universo,

es el cuarto elemento más abundante.

E incluso misiones como Rosetta, que se ha hablado antes de ella,

ha llegado a encontrar moléculas orgánicas

como las que forman nuestra vida, es que es posible que incluso

la vida se parezca más de lo que creemos

por algo que se llama convergencia evolutiva.

Convergencia evolutiva, ¿qué es eso?

Mira, a veces la evolución es poco original, ¿vale?

Y ante el mismo problema encuentra la misma solución.

Te voy a poner un ejemplo.

En la pantalla va a salir ahora un colibrí.

Vale.

A un lado tenemos un colibrí, ¿y al otro?

Pues un minicolibrí.

Es una polilla.

¿Es una polilla? Una polilla asquerosa, sabes.

Un pájaro precioso y una polilla. Una mariposa dejada.

Pero, sin embargo, se parecen un montón, ¿por qué?

Porque los dos se alimentan de néctar,

los dos tienen la trompita así, la lengüita para chupar la flor

y además vuelan muy, muy, muy, muy rápido

para quedarse estáticos delante de la flor.

No tienen nada que ver el uno con el otro.

No. Y hay gente que ve un esfinge y cree que es un colibrí

y no es verdad, porque aquí no hay colibríes.

¿La polilla esa se llama esfinge?

Sí, se llama esfinge. Se llama convergencia evolutiva

cuando dos organismos que no están emparentados

desarrollan características similares para enfrentarse al mismo problema.

Si hay un ejemplo de convergencia evolutiva

que es flipante es la vista, los ojos.

En la evolución, en la Tierra, han aparecido unas 40 veces

por separado. Ojos.

E incluso, si os fijáis, fijaos en la pescadería

cuando vayáis. Los pulpos y los calamares

tienen los ojos que son anatómicamente iguales

que los de los vertebrados como nosotros.

Pero han evolucionado aparte.

Son especies que en el árbol de la evolución

están separadísimas. Separadísimas.

Y sin embargo, para algunas características,

para algunas funciones han desarrollado la misma solución.

Exacto. Los ojos, por ejemplo.

Los ojos. Entonces en un planeta

que hubiera vida y luz probablemente habría ojos.

Tiene sentido que hubiera ojos. Claro.

Muy bien. Lo que no vamos a encontrar

es algo simular a un humano.

De hecho... Algo así.

Sí, algo así. De hecho, yo siempre

he sido superfán de Superman. Yo también.

Joe, para mí, es que me siento identificado, ¿sabes?

¿Con Superman, sí? Un nerd...

No me extraña, no me extraña. Claro, un chico con aspecto nerd

que oculta un cuerpo escultural, ¿sabes? Es que soy yo.

¿Vale?

Y Superman a mí ya de pequeño me chirriaba un poco,

porque dices: "Vamos a ver.

¿Cómo en Krypton, en un planeta que está lejos,

van a evolucionar seres iguales que los humanos?".

Pero no solo iguales que los humanos,

sino humanos guapos, blancos, heteronormativos...

Bueno, menos por las medias, y hablaban inglés y todo.

Es que no tenía sentido.

Dices: "Vamos a ver. Mucha casualidad".

Demasiada casualidad. La casualidad era demasiado.

Entonces a mí me gustaría hacer un ejercicio de imaginación

y pensar cómo podría ser realmente un kryptoniano.

Es decir, qué hubiera pasado si la humanidad hubiera evolucionado

en Krypton. Las condiciones del planeta Krypton.

Claro. Influenciadas por sus condiciones.

Y lo vamos a hacer contigo. No.

Sí. No.

Sí, pero contigo en pantalla, ¿eh?

Con una foto. Sí.

Hombre, no es mi mejor foto.

Bueno, sales.... Para el Tinder no.

Vale, sí.

A ver. Krypton. Vamos a ponernos en contexto.

Krypton orbitaba, que ya Krypton pasó a mejor vida,

una enana roja. Es una estrella más pequeña que nuestro sol

y menos luminosa. Entonces, necesitaría tener

los ojos más grandes para captar más luz.

Sería como los animales nocturnos de la Tierra.

Madre mía.

Pareces un Furby.

¡Qué ojitos tan adorables!

De hecho, podría tener una cosa que tienen

muchos mamíferos en la Tierra, como por ejemplo los gatetes.

Tú cuando haces una foto a un gato con flash, le brillan los ojos.

Esto es porque tiene una estructura que se llama

"tapetum lucidum". ¿Vale? Tapetum.

Es una especie de espejo que está ahí detrás de la retina

y que refleja la luz, la concentra,

y entonces ve mejor por la noche.

Por eso, cuando le haces la foto, sale la luz del espejo.

¿Nosotros no tenemos eso? No. No tenemos esto.

El problema de la luz es que te faltaría vitamina D.

Porque nosotros necesitamos que nos dé la luz del sol

para sintetizar la vitamina D.

O sea, ojitos grandes y palidito. ¿Qué más?

Krypton, además, era más grande que la Tierra.

Tenía más masa. Había más gravedad.

Entonces, como hay más masa y hay más gravedad,

todo pesa más, incluso el aire.

Y el peso del aire es la presión.

Al haber más presión en la atmósfera, el sonido se propaga más rápido

y mejor, como en el agua.

Te metes debajo del agua y oyes las hélices y todo.

Entonces, pues no necesitarías unas orejas grandes.

Para qué las quiero. No, orejicas.

Fuera. Orejas grandes. Así.

Vale. Unas orejitas. No sé si me está gustando mucho esto.

Avanzamos.

Es muy posible que tus antepasados, en vez de caminar a cuatro patas,

como pesaban mucho, pues igual caminasen a seis.

Entonces igual tendrías cuatro brazos.

O sea, sería como yo soy ahora, pero en lugar de dos brazos...

Sí, con cuatro.

Serías como el Machamp del "Pokémon GO".

Muy bien. Madre mía. Chaparrín y con cuatro brazos.

Mira qué guapo.

¿Qué más pasaría? Sería eso, como pasa ahí.

Serías achaparrado, porque el centro de gravedad

lo tendrías que tener hacia abajo.

No podrías ser como eres tú, que eres esbelto y alto.

Este cuerpazo. Serías un poco como yo.

¿Qué más te pasaría aquí?

Claro, con tanto peso, imagínate aguantar la cabeza.

Gente como yo, con este cabezón.

Yo tengo un sujetacabezas así tipo monociclo y lo llevo así.

Claro, no podrías. Tenemos, de hecho, muchos dolores de espalda y cuello

porque no podemos con el cabezón. Tendrías que tener esto reforzado.

Tendrías cuellaco. Un cuellaco.

Sí. Fernando Alonso.

Y espaldaca también tendrías.

¿Qué más pasaría? Lo más importante.

El tema de las hemorroides.

Es un tema fundamental. Un tema fundamental.

¿Has tenido alguna vez...? Me estás dando un miedo.

No vamos a hablar aquí de mi vida privada.

No es el momento de hablar de mis hemorroides.

No, sí, sí. Nosotros, los humanos... Las hemorroides son algo muy humano.

Las tenemos porque nosotros tenemos el centro de gravedad aquí.

Al caminar erguidos está aquí. Y, ¿qué pasa?

Que justamente todo ese peso del centro de gravedad

recae sobre lo que viene siendo el ojete, el ano.

Sí, sí. Es una zona que está muy irrigada.

Tiene muchos vasos sanguíneos porque necesita mucha energía el músculo

para estar bien cerrado y que no se te salga.

Lo estamos entendiendo perfectamente.

Y a la vez tiene que llevar mucho líquido para que lubrique,

porque, si no, al ir al baño haría chispas.

Claro, sí, sí.

Entonces, al tener todos esos vasos sanguíneos

tan pequeños debajo del centro de gravedad

es fácil que eso reviente y hemorroides.

¿Qué pasa? Que en Krypton, o tendrías unas hemorroides bestiales

por la gravedad que hay, pero yo creo

que como el centro de gravedad está tan abajo,

ya estaría más abajo del pubis y creo que no tendrías hemorroides

y serías feliz.

Oye, casi que estoy deseando mudarme a Krypton

con mi cuellazo a lo Fernando Alonso,

sin hemorroides, chaparrito y muy guapo.

Vamos a dar un aplauso a Ricardo Moure, nuestro biólogo.

No te vayas, no te vayas.

Quédate conmigo para despedir el programa

en el que hemos tratado de ver con quién podríamos hablar.

Y mientras encontramos a ese alguien con quien conversar,

es muy bonito pensar qué les vamos a decir,

cómo explicarles quiénes somos.

Preparándonos para esa conversación

nos vamos conociendo mejor a nosotros mismos.

Nos vemos la semana que viene en "Órbita Laika".

(Aplausos y vítores)

(Música)

(PÚBLICO) ¡Bravo, bravo!

(Música)

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Órbita Laika - Programa 1: Pequeños hombres verdes

18 mar 2019

Si existiera un órgano capaz de representar lo que los antiguos denominaban "alma", sería el cerebro. Controla todos los aspectos de nuestra vida. Es la herramienta más fascinante de nuestro organismo, pero también la más desconocida. Hoy conoceremos muchos de sus secretos.

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  1. Gabriel Van Uroz

    Programa muy interesante que ya quisiéramos tener aquí en México pero con el presidente que nos cargamos que quiere regresarnos al pasado (ya lo habrán notado ustedes mismos) tendremos suerte si nos regresa a los 80's y no terminamos como Venezuela. Saludos.

    07 abr 2019
  2. Ricardo

    Programón. No podría tener mejor presentador (aunque las temporadas de Ángel Martín fueron muy muy buenas). Gracias TVE por volver a poner ciencia en la tele.

    21 mar 2019
  3. Israel

    Impresionante esta temporada de Órbita Laika. Muchísimas gracias por darnos la oportunidad de disfrutar de tantos minutos de buena divulgación científica

    20 mar 2019