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No recomendado para menores de 12 años Olmos y Robles - Capítulo 2: En barrica no siempre se envejece mejor
Transcripción completa

En la pared principal hemos puesto un cartel como este.

Un diseño precioso de tu nueva marca de vino.

(FELIZ) ¡Me encanta!

Reyes, es fundamental que la fiesta sea un éxito.

Lo será. No te preocupes.

Señorío de Damián tiene mucho potencial

y la fiesta será memorable.

Tú déjame a mí.

Disculpe, ¿las botellas? Son estas de aquí.

Cuidado, que son edición limitada.

Reyes, quiero que una sea para ti.

Muchísimas gracias. No, gracias a ti.

Por cierto, había pensado

que podría llevar a mis mascotas.

(DUDA) Mejor no, Damián.

¿Y Enrique? No, no.

(SANTI) ¿Hola?

¡Santi! ¡Qué ganas tenía de verte!

Santi, soy Damián.

¡Damián! Gracias por contar conmigo.

¡Gracias por ser la imagen de la campaña!

Santi Velasco, el mejor roquero del país.

- Te vi en concierto y me encantó. - ¿Estuvo bien?

(LOLA) ¡Damián! ¡No dijiste que venía Diego Lezama!

¡He comido trillones de veces en su restaurante!

- ¡Son pocas, señora presidenta! - ¡Pues lo arreglamos!

¿Sigues disecando bichos?

Bueno, sí, como afición. Tampoco es que sea...

(LO) Me mandarás un vinito a diputación, ¿no?

(Música clásica)

(CA) No está nada mal.

Ceniza, canela... roble, almizcle...

¡No! ¡Almizcle lleva tu perfume!

- ¿En serio? - Sí y vainilla...

¡Y azahar!

Es que es de nacimiento. Un don que tengo en la tocha.

Maja, "cógele" de abajo.

He estado pensado

y necesitamos más información para nuestro objetivo.

Yo tengo una enciclopedia Espasa.

No. Necesitamos algo más moderno.

¡Un ordenador!

(CL) ¡Oye, chaval!

(Aplausos)

Hombre... ¡Gracias!

Hola. Yo te aplaudía a ti.

Bueno, y yo te saludaba a ti.

Veo que sigues por el pueblo.

Te hacía en la gran ciudad.

No, aún no. Tengo que hacer algo.

Si necesitas algo me llamas.

Por cierto, dame tu móvil. Así lo tengo.

(NERVIOSA) Es que no tengo móvil.

(DECEPCIONADO) Bueno...

Nosotros pasamos de Señorío. Con dos copas basta.

"El vino que menos pica, es el que duerme en barrica".

¿Ah, sí? Ven conmigo.

(REYES) Un momento, queridos.

Un segundo de atención.

Damián Navarro os quiere dirigir unas palabras.

Gracias, Santi. Reyes.

Diego, presidenta.

Agradeceros a todos haber venido

a la presentación de el Señorío de Damián.

Un proyecto personal.

Mío... en el que he trabajado

para alcanzar la excelencia.

¿No sabe raro?

Este vino está lleno de matices.

Sabe a sueños realizados,

promesas cumplidas,

y esperanzas. El vino sabe a...

Sangre.

¡Este vino sabe a sangre!

No digas tonterías, Olmos.

No, no, tranquilos. No es el mismo de las copas.

Este es...

de esta barrica.

(Música de intriga)

Bueno, Olmos. Ilumínanos.

¿Cuál es el veredicto?

Que en barrica no siempre se envejece mejor.

(Música de la serie)

(Música de la radio)

#Buenas noches, señora. Buenas noches, señora...

#Hasta la vista.#

¿Qué pasa? ¿No le gusta Bertín, mi teniente?

(ENFADADO) En los 15 días que llevo aquí,

lo has puesto siempre que hemos salido de ruta.

Creía que le gustaba, pero si no le gusta

también tengo al Fary,

que siempre gusta.

(Teléfono del coche)

Dime, Olmos.

Hay que pasar urgentemente por bodegas Navarro.

Ha aparecido un cadáver en una cuba.

¿Pero un cadáver humano? ¿O es una cabra o un conejo?

Negativo, Gus. Se trata de un camarero

que trabajaba en la fiesta.

¡Nada de Gus!

Hasta que no sepamos la causa, que nadie se mueva de allí.

Pido profesionalidad de tu parte.

Sí, Gus. Digo... mi teniente.

Les dije que en cuanto vuelva empiezan los interrogatorios.

¿En cuanto volvieras de dónde?

Del cuartel. Vine a cambiarme.

No me gusta ir de paisano cuando hay faena.

¿Me buscáis? No.

Pues gracias.

Para, Atiza. Conduzco yo.

Quiero llegar y ver el cadáver sin gusanos.

(Música de acción)

(Canto de los pájaros)

(TRANQUILO) Bueno, bueno.

Pero si ya está muerto.

#Gracias por su sonrisa, gracias por sus caricias.

#Hasta la vista.#

¿Ha visto?

Si es que este hombre está muy infravalorado.

(TODOS SE QUEJAN)

(FURIOSO) ¡Silencio!

¡Agente!

Soy la presidenta de la diputación

y me encantaría colaborar...

Cuando la llamemos nos cuenta.

(DIEGO) Yo no conocía a la víctima.

Los que no lo conocíamos, podríamos irnos.

¡Mi restaurante me necesita!

Cuando le llamemos nos cuenta.

(SA) Un momento, entonces cuando nos llamen

tenemos que contárselo todo.

Eso es.

(CA) Pero si hay un muerto, por el amor de Dios.

(TODOS HABLAN A LA VEZ)

(Ruido metálico)

Como ha dicho mi compañero,

todos serán interrogados.

Y... para ir avanzando,

¿alguien conocía a la víctima?

(TODOS HABLAN A LA VEZ)

Perfecto.

¿Nadie conocía a la víctima?

Yo sí.

(Música de suspense)

Andrés era uno de los camareros encargados de la fiesta.

Además de sumiller, organizo eventos.

Damián me contrató para la presentación del vino.

¿Andrés tenía problemas?

¿Quizá con un compañero?

Creo que no. No llevaba mucho tiempo conmigo.

Era... un camarero más.

Pues ahora es un camarero menos.

Esto es una locura.

Un muerto el día que presento mi vino.

Organice mejor la agenda.

Muy gracioso, Olmos. Tendré que repetir la fiesta.

Reyes, ¿te quedarías un par de días con tu equipo?

Sí, claro. Por supuesto.

Maravilloso, gracias. Perfecto.

Voy a llevarme un par de cajitas.

¿Te he dado de edición limitada?

Sí, me la has dado. ¿Me puedo ir ya?

Sí. No.

Un par de trazos más y lo acabo.

Sí, puede irse,

pero deme los datos de la víctima.

Por supuesto. Llamaré a mi oficina

y en cuanto los tenga les aviso.

Gracias.

¿Se puede saber qué haces en esa libreta?

Nada. Me gusta dibujar.

Me ayuda a descubrir lo que ocultan.

Y si se fugan, ya tenemos un retrato robot.

(Toques en la puerta)

Adelante.

¿Ya estás aquí?

¿Examinaste la bodega?

Sí y he tomado un café. ¿Quieren uno?

Atiza.

¿En serio has hecho el análisis técnico del perímetro?

Sí, mi teniente. Me he dado una vuelta,

le he echado un ojo y no hay nada reseñable.

¿Cómo una vuelta?

A ver, señores.

Tenemos un cadáver.

Quiero que vuelvas y recorras toda la bodega.

Embolsas todo lo que parezca una prueba

y cuando termines, te metes en la cuba

y haces lo mismo.

Pero habría que vaciarla. Pues se vacía, Olmos.

Poca gracia le hará al alcalde.

¿Y? ¿Y?

¿Y?

A ver.

Ronda los 60 años, está en buena forma,

Esta picadura de la muñeca

puede ser de una abeja.

Y aquí podría estar la causa de la muerte.

Ha recibido un impacto en la occipital.

podría haber muerto por ahogamiento.

Pudo subir a la cuba, resbalarse, darse en la cabeza, caer dentro

y ahogarse.

También es una opción.

Igualmente, no haremos nada

hasta recibir los resultados de la autopsia en unas horas.

(SIN VOCALIZAR) Un poco más.

¿Cuatro horas?

Más.

¿Ocho horas?

Es que si lo contamos en horas no acabamos nunca.

Dos horas dice.

En dos horas no han venido ni a buscarte.

Alcalde.

El bicho tiene mala cara. Parece que le cuesta respirar.

Perdona, Genaro, es que estoy nervioso.

Pues menudo follón si le hago el boca a boca.

Esto es serio, Atiza.

¿Qué pasa si la cosa trasciende?

Mala publicidad para el pueblo.

¿Quién habla del pueblo? Al que adoro.

Hablo de mis vinos.

Señorío de Damián.

Si la cosa sale a la luz me podría hundir.

A lo mejor lo de meter un muerto en el vino

tiene su punto.

Los chinos meten un lagarto en el licor.

Te parecerá muy gracioso, pero para mí es una catástrofe.

Atiza...

¡Atiza, Atiza, Atiza!

Me vas a borrar el apellido.

¿Y si es un aviso? ¿Y si el objetivo era yo?

Pues ahora que lo dices,

igual tienes razón.

Tengo muchos enemigos.

Más que amigos seguro.

Pero tiene su lógica.

El poder de un hombre se mide por el número de sus enemigos.

O sea, que el muerto en el vino

ha sido un aviso.

Y si es un aviso, ¿qué será lo próximo?

¿La cabeza de Genaro bajo tus sábanas?

(GRITA) ¡No!

(Canto del gallo)

Nuria, cariño, ¿cuándo vienes?

Hace mucho que no te veo.

Pues mañana me verás. ¿Mañana? ¡Aleluya!

Iré a buscarte a la parada.

¡No! No hace falta.

¿Te llamo y así no te duermes?

Papá, que no hace falta.

Sí, sé que soy un "pesao", pero viene con el carné de padre.

Te dejo, que viene borrasca.

Vale, hasta mañana.

¿Qué es eso?

Mi pizarra de investigación.

Expongo el caso en toda su extensión

y lo más importante,

sin riesgo de perder datos, porque

cuando acaba la jornada...

(FINGE QUE RONCA)

¡Ah! ¡que empieza la jornada!

¡Tachán!

Y todo está en su sitio.

Suponiendo que algo de eso tenga un sitio.

Lo tiene. Pronto pillarás mi método, Gus.

Digo... Robles.

Aclaremos las cosas, Olmos.

Yo soy el oficial de más alto rango.

Tú te harás a mi método, empezando por los interrogatorios.

No se interrumpen.

Si tienes una pregunta, levantas la mano.

Yo pregunto primero, tú preguntas después.

Vale, pero la pizarra me la quedo.

Me ayuda a ver el caso con claridad.

(ENFADADO) Ala, ya tenemos cachondeo.

¿Qué pasa?

Nos endosan un guardia de la academia

para que haga sus prácticas aquí.

Un tal Lucas Mellado, que bla, bla, bla,

"se incorporará..."

Pasado mañana.

Atiza, no te quejes, así habrá más alegría por aquí.

(IRÓNICO) Sí, esto será el corral de la Pacheca.

(Sirenas de policía)

Mira a ver, que vienen a por el cadáver.

(INCRÉDULO)¿El cadáver sigue aquí?

Si no ha resucitado...

(EXCLAMA) ¡Padre! ¿Dónde va? ¿Se le quema la iglesia?

¡Misa en cinco minutos y no tengo obleas!

¡Nos vemos!

- Ay, maja, te ayudo. Trae. - ¡No, no, gracias!

¿Qué tal?

Bien.

Qué pesada es la familia con el WhatsApp.

Sí, sí.

Les voy a mandar una buena mierda con ojos.

Enviar.

¿Isa?

(Tono del móvil)

Dígame.

(RE) Hola, ¿teniente Robles? Soy yo.

Soy Reyes Fernández. Ya tengo lo que me pidió

para la investigación. Tengo todos los datos de...

¿Tiene los datos que le pedí?

¡Sí! Justamente.

Perdón, qué vergüenza. Estoy algo despistada.

Tranquila. Tampoco es mi mejor día.

Ahora mismo le traigo los datos.

Ya se la cojo yo, traiga.

Bueno, estos son los datos.

(Música de tensión)

Muchas gracias, que tenga un buen día.

¿Olmos?

Tengo los datos de la víctima. Nos vamos a Calahorra.

(Timbre de la puerta)

- ¡Hola, Cata! - ¡Hola!

(IS) ¡Pasa!

Que te traigo las bolsas que te dejaste en la plaza.

Ay, madre mía, gracias. ¡Qué despiste!

Si un día me dejo la cabeza, me la traes.

Bueno, gracias.

Ya que he venido, me podrías invitar a tomar algo.

(NERVIOSA) Es que ahora no puedo, porque tengo mucho lío...

¿Por qué no entro y hablamos?

No, porque no, Cata... Venga, sí.

- ¿Que sí o que no? - ¡Que no, Cata!

Mira, que sí, que me pasa algo.

¡Lo sabía! A ver.

¿El qué?

Que no puedo tomar una decisión, aunque sea una tontería como esta.

Pero mujer, ¿por qué?

Trabajo desde hace diez años en una consultoría,

y estaba siempre tomando decisiones y con mil llamadas.

Entonces... No sé si debo contártelo.

Sí debes, sí debes.

Sí, debo contártelo.

Pues estaba todo el día trabajando y un día exploté.

Es que no quiero hablar de ello.

Tengo nomofobia. ¿Sabes lo que es?

Que tú te hayas ido del pueblo y yo me haya quedado no significa

ni que tú seas lista y yo sea tonta.

No te lo tomes así. No quería decir eso, de verdad.

¿Qué es nomofobia?

Dependencia al móvil.

No puedo estar cerca ni de un móvil ni de un ordenador.

- ¡No puedo! - No te preocupes.

Te vienes aquí una temporada

y te vas a quedar como una rosa.

Eso es lo que quiero, estar hasta vender la finca,

pero el problema es que no sé cómo, porque tengo muchos miedos.

Pero mujer, ¿cómo se vende una finca?

¡Vendiéndola!

Yo te ayudo. ¿Has puesto un anuncio?

(TITUBEA) ¿Un anuncio? Igual no...

¡Lo ponemos!

Claro, lo ponemos.

Claro.

¿Quién...? ¡Ay, maja! ¡Perdona, perdona!

Nín hăo Nín hăo

El chino es el idioma del futuro.

Teniente Agustín Robles, del grupo de acción.

La Guardia Civil.

Cabo primero Sebastián Olmos.

Yuan Lin.

Pregúntale si conoce a la víctima.

Sí. ¿Conoce a este hombre?

¿No hablas chino? Qué voy a hablar.

¿No era el idioma del futuro?

Anda que no me queda presente para aprenderlo.

"Sí, conozco. Hombre foto Señor Andrés".

¿Vivía aquí? ¿Esta era su casa?

"¡No casa! ¡Esto tienda!"

"¿Qué loco vivir en tienda?"

¡Yo no! ¡Tú sí!

¡Yo no! ¿Tú sí?

¿Por qué tenía esta dirección como domicilio en su contrato?

"Él paga a mí por llegar aquí su coleo".

(EXCLAMA) "Él paga tú" por llegar aquí su "coleo".

¿Y últimamente ha llegado algo de su "coleo" aquí?

No, señor Andrés viene "y lleva todo".

Tengo una "calta" de Señor Andrés

mezclada con "calta" de Señor Yuan Lin, "yo".

Espera, "yo busco".

Al final vamos a tener suerte.

Aquí. "Calta" del Señor Andrés.

Su finiquito en una empresa en la que trabajó hace un año.

Venga, vámonos.

¡Espera! ¡Un momento!

Tú "preparar", "estar" atento.

En tu vida "venir" un gran cambio.

Actualiza las predicciones. Llevas dos semanas de retraso.

"Instituto el Cedro gris. Entrenamos la excelencia".

Esto suena a engañabobos...

¿Por qué?

Porque la excelencia no se aprende,

es innato, como la intuición,

o se tiene o no se tiene.

Pero vamos a ver,

la intuición es una cuestión desuerte.

El ser humano es capaz de entender, memorizar y ejecutar.

Esas son las pautas básicas para alcanzar la excelencia.

Ya, pero algunos por mucho que entrenen...

Asno en la universidad, asno seguirá.

Eso sí.

Mira.

Hablando de asnos.

- ¿En qué les puedo ayudar?

¿Por qué tienen una foto de Santi Velasco aquí?

Lo primero porque es atractivo y fotogénico.

Segundo, porque es el jefe.

Vaya movida, ¿eh?

Usted nos dijo que no conocía a la víctima.

Fíjese nuestra sorpresa cuando hemos encontrado esto.

Un finiquito que su empresa pagó

al señor Andrés Gómez Hurtado hace dos meses.

Es que yo, a veces,

sufro...

de unas ligeras... lagunas.

Yo le conozco, pero resulta

que yo creía que no le conocía.

Ahora sí que me acuerdo de él.

¿Por qué su empresa se llama el Cedro Gris?

Porque un cedro es un árbol

que crece muy rápido y aguanta las sequías.

Gris porque un día lo vi todo gris.

O sea, como una iluminación, ¿no? No.

No.

Como un accidente de coche contra un muro gris.

Decidí dejarlo todo.

Dejé de fumar y dejé de beber.

No consumo ningún tipo de sustancias...

No lo parece, la verdad.

Encontré un camino,

el que yo quiero transmitir.

No sé si me siguen.

Yo he firmado un contrato

con una gran discográfica

y no quiero, que por un escándalo infundado,

mi carrera se vaya al traste una vez más.

Y necesito cantar.

No lo hará obstaculizando la investigación del asesinato.

Sí, agente.

¿Qué relación tenía con Andrés?

Una relación espiritual.

Claro, eso es.

Ambos tenían una relación sentimental.

Usted rompió con él, pero él, herido de amor,

amenazó con filtrar a la prensa su homosexualidad, ¿verdad?

Creo que no.

Este hombre trabajó en mi empresa,

Trabajó en mantenimiento, pero solo unos meses.

Luego la conexión gris se diluyó y tuvimos que despedirle.

¿Por qué le despidió?

¿A quién?

¡Ah! A Andrés. Por esto.

(Música de intriga)

Santi despidió a la víctima porque, según él,

quería vender esa cucharilla en Ebay.

Dice que sus fans pagarían un dineral por ella.

Hay gente "pa to".

Ya tenemos ordenador.

Lo he cogido de la biblioteca.

(Música de misterio)

Escucha, bonita.

¿Sabes dónde están rodando un spot de Santi Velasco?

Bonito, no es un spot. Es la presentación de un vino.

Pero es un vino malo, ¿verdad?

Un vino de desatascar desagües, de calimocho, vamos.

(RÍE) Cata, me parto contigo.

Sabes que no es un vino cualquiera.

Es Señorío de Damián.

Bienvenidos a Ezcaray, ¿sois amigos de Santi?

Lo fuimos.

Trabajamos con él un año de gira.

De técnicos. ¿Tú le conoces?

Por supuesto. Desde pequeño.

¡No me jodas! ¡Dos tequilas ya!

Para mí no, Cata.

Es que el tequila por la mañana me da acidez,

pero si queréis una copa de Señorío de Damián...

¡Déjate de Señoríos y ponnos dos tequilas!

Bueno, a ver si nos calma... - (MOTERO) Calla y sirve, bombón.

Te vas a tomar el tequila porque lo digo yo.

O te lo bebes tú,

o te lo hago beber.

¿Queréis dejarle en paz? Calma, abuela.

Tranquilos, que estoy yo aquí.

Caballeros, no solo soy amigo de Santi,

también soy el alcalde...

Tú tienes una navaja y tú pones dos tequilas.

¡Ahí va la vieja!

¿Quieres pelea? Prueba conmigo.

¡Quita, quita!

Al cuartel los tres.

¡Eso! ¡Los tres al cuartel!

Eso. Dos tequilas.

(Música triunfal)

Muchas gracias.

¿Has visto? Yo quiero un bastón como ese.

(LUCAS) Perdón, paso.

(NURIA) Disculpe.

(LU) ¡Pare!

(NU) ¡Espere!

(LU) ¡Me cago en la leche!

¡Yo tenía que coger ese bus!

Y yo. Verás la chapa de mi padre.

Sí, pues cuando se entere el mío ya verás.

Bueno, hola.

Yo me llamo Lucas.

Bueno, Lucas Mellado, pero...

mis colegas me llaman Luqui.

Encantada, Luqui Mellado.

¿Qué tal?

Yo soy Nuria Atiza y...

bueno, mis amigos me llaman al móvil.

(Claxon del autobús)

Nos quitamos, ¿no?

Sí.

(Música alegre)

Cuéntame algo.

Quiero saber si mi preocupación es real.

Pues así a grandes rasgos,

el cadáver se encontró en una barrica grande,

enorme,

pero a fecha de hoy,

no hay sospechosos ni móvil.

¿Quieres un móvil? Acabar conmigo.

¿Me creerías si te digo que mandaron a tres sicarios?

¿Los tres moteros?

¡Porque les hice frente! Si no, estaría muerto.

¿Santi?

Le conozco. Está fatal, pero no...

¿Aurora Menéndez?

¿Reyes Fernández? Esa.

No tiene nada contra mí.

El chef. Se quedó conmigo, no creo que...

(EXCLAMA) ¡Lola Portillo!

¿La de la diputación?

No me fío de ella.

Los políticos son lo peor. La piel del diablo.

Tú sabrás.

No es lo mismo. Yo soy independiente.

Atiza, necesito que nos protejas.

¿Cómo que os proteja?

¿A quién más tengo que proteger? A Genaro.

Se te va la cabeza.

Pero soy tu amigo. No lo eres.

Tu confidente. Tampoco.

Tu alcalde. Eso sí.

Pero que sepas que nunca te voté.

(Claxon del coche)

Hola.

¡Ey! ¿Y ese coche?

De mi padre.

Tras la charla se lo he pedido.

No podía esperar a mañana. ¿Te llevo?

Vale.

Te dejas la maleta.

¡Si es que tengo un despiste!

Deja, que te ayudo.

- (NU) Pesa mucho. - (LU) No te preocupes.

(LU) Sí que pesa.

- (NU) A ver, que te ayudo. - (LU) No te preocupes.

(LU) Huy, perdón. Para, para.

Así que... vas a Ezcaray.

Sí.

Yo vivo aquí por la universidad, pero me he criado allí.

Y qué raro que nunca te he visto por allí.

Y eso que Ezcaray es un pueblo

y todos nos conocemos.

Nunca he estado en Ezcaray.

He terminado la academia y hago las prácticas allí.

Soy guardia civil.

¿Qué?

Por tu cara diría que no te gusta la Guardia Civil.

Todo lo contrario. Le tengo mucho cariño.

Ah, ¿sí?

Yo quiero a la Guardia Civil como si fuese un padre.

Como si fuese el mío propio.

No.

- Sí. - No puede ser.

A ver, Nuria, ¿no?

Nuria... Atiza.

(NERVIOSO) Nuria Atiza.

Tú no serás hija de...

Gregorio Atiza.

Es mi padre.

Es mi superior.

Si no quieres llevarme...

Pues mira, la verdad es que...

Claro que te quiero llevar.

- Además, aquí no pasa nada. - Nada.

Aquí no pasa nada.

¡Atiza!

¿Tú no tienes nada que hacer?

Tengo, tengo, pero...

si lo hago todo de golpe, el día se me hace muy largo.

(BURLÓN) Ah, ¿sí? Venga, Atiza.

Entérate de cómo va el informe forense.

Hasta que no sepamos la causa,

no podemos avanzar en el caso

y no podemos contrastar las coartadas.

Pues nada, a trabajar un poco.

¿Cuándo suelto a los moteros?

No han presentado denuncia.

Déjales que se les pase el globo.

¿Se puede saber qué haces? Ni lo intente, mi teniente.

Cuando está en el ventanal es una estatua.

Si entrara una paloma por ahí, le cagaría encima.

¿Y cuánto rato está así? Depende.

No se preocupe, que vuelve.

Eso es lo que me preocupa, que vuelva.

Aquí no contesta nadie.

(RESOPLA) Dios.

¡Lo tengo! ¡Ya sé quién es el asesino!

Sé que me arrepentiré de preguntarlo.

¿Quién es el asesino, Olmos?

Santi Velasco, el cantante.

La víctima estaba muy interesada en él,

sobre todo en sus fluidos.

¿Por qué puede estar interesado en los fluidos de un roquero?

Porque revelan lo que no se ve.

Sustancias prohibidas.

¿Crees que la víctima sabía que Santi se drogaba?

No lo insinúo, lo afirmo.

Después le chantajeó para que no lo desvelara.

Este es un extracto del contrato

que Santi firmó con la discográfica.

Mira esta cláusula.

Le obligan a que no tome ningún tipo de droga.

El contrato se cancelaría y pagaría una gran indemnización.

¡Es él!

¡Lo mató para salvar su carrera!

Tenemos que tenderle una trampa para que confiese.

Vamos despacio, Olmos.

Todo esto está muy bien,

pero solo son conjeturas.

Hasta que no haya pruebas,

no acusaremos a nadie

y no tenderemos una trampa.

¿Queda claro?

Les pregunto a los dos.

(MURMURA) Sí.

Sí, mi teniente. Clarísimo como el agua.

(Música clásica)

Si vienes a liarla otra vez,

por favor, compórtate.

El que tenía el cadáver eras tú.

También es verdad.

(CARRASPEA) Ahí está.

Conseguiré una muestra de pelo o saliva como sea.

La mandamos a analizar y sabremos

si ha consumido drogas.

Aunque no ha dado ni un trago.

Pues tú verás cómo lo haces.

Ya.

Tú vigílame al Señorío, que no me quita ojo.

Venga.

Una dudilla.

¿Todo esto es tinto normal o hay tinto de verano?

(SUSPIRA)

(Música de misterio)

¿Has visto eso?

¡Cata le ha dado un papelito!

Ha ligado y le da el número.

Quita. También le dio uno a Domi.

Esta gente trama algo. ¿Tú sabes algo?

Anda, que se te sube el vino a la cabeza.

¡Deja de inventar!

(RESOPLA)

¿Y? Nada.

(Sonido de cámara de fotos)

¡Mírale!

Agradeceros a todos haber venido.

Es un honor contar con vosotros

el día que presento Señorío de Damián,

Un proyecto en el que he trabajado

para alcanzar la excelencia vinícola.

Por eso, este vino tiene muchos matices.

Sueños realizados y deseos cumplidos.

Sabe a...

¡Mierda!

Tuve que disculparme con Santi para que no ponga una denuncia.

Esperas cinco minutos y se le olvida.

¡A callar, Atiza!

Desobedecisteis mis órdenes.

¿Qué hago con vosotros?

La culpa es mía. Atiza no tiene nada que ver.

Salga un momento, Atiza.

Mucho cuidado con esa miradita.

No se ofenda, mi teniente. Es la cara que tengo.

Olmos...

Estoy harto de aguantarte.

Mi vida es un puñetero caos desde que entraste en ella.

Solo me pasan calamidades.

No tengo la culpa de lo de tu unidad.

¿Te parece a ti que no?

Solo quería ayudar. ¿A acabar con mi carrera?

No pienso aguantar tus chorradas.

Si me tengo que pudrir en este cuartel,

lo haré, pero con mis normas.

Ser el oficial de más rango no hace tus normas mejores.

Puede que no, pero se van a seguir.

Si no te gusta, deja que me vaya.

No sé a quién le has pedido que me destine aquí,

pero he presentado mi renuncia tres veces

y las tres me la han denegado.

Vale.

¿Quieres irte?

Sí, ahora mismo.

Muy bien, pues te propongo un trato.

Si tú resuelves el caso,

haré que acepten tu renuncia y te podrás ir.

Pero si lo resuelvo yo,

te quedas y seremos compañeros.

Sin jerarquías.

¿Por qué no le llamas y le dices que me deje ir?

¿Hay trato sí o no?

Con mis chorradas, como tú dices,

no te será difícil resolverlo antes que yo.

¿Sí...

o no?

Ah, otra cosa.

Esta noche vienes a cenar a casa de mi abuela,

que te ha invitado cinco veces. Ya está bien.

Otra cosa.

Si gano yo, podré llamarte Gus,

mi teniente.

¡Tengo un picor en el cuello como si hubiera un tábano!

¡Mira a ver! Déjeme.

(GIMOTEA)

Es la etiqueta de la tintorería, abuela.

(INDIGNADA) ¿La clavan con un arpón?

Registro de llamadas de los últimos seis meses.

Lo necesito ya. ¿Cuándo lo tendrás?

Pues si son y 25, en dos meses lo tiene.

¿Estás de broma?

¿Tengo cara de bromear, mi teniente?

Yo se lo paso a la comandancia y ya llegará.

Deja, ya lo soluciono yo.

Así no hay quien avance.

Una cosa es avanzar y otra es correr.

(SORPRENDIDO) ¿Dos meses?

En dos días os pierdo de vista.

Aquí hay señal.

(CL) Es más fácil cazar palominos con tirachinas

que wifi gratis.

Te dije que te apuntaras a las clases para adultos.

Habría sido igual.

Tengo los dedos como morcillas de conducir autocares.

No me des la murga con eso, no vayamos a perder la señal.

La clave de todo esto está en las isobaras.

¿Mil doce milibares?

Con eso estaríamos a salvo.

¡Hasta luego!

(CL) Adiós. (BR) Adiós.

¿Y este por qué corre siempre?

Come on, Braulio, las isobaras.

Las isobaras, sí.

¿Dónde vas? A empezar una investigación.

¿Quieres que vayamos juntos? No, muchas gracias.

Mi objetivo es resolver el caso y salir de aquí cuanto antes.

Prefiero ir solo a...

dar vueltas como un pollo sin cabeza.

¿No quieres venir conmigo?

¿Qué parte de "no" no entiendes?

¡No quiero trabajar contigo!

¡No quiero vivir en este pueblo contigo!

¡Y no quiero ir en el mismo coche contigo!

Ese coche no funciona

porque no tiene batería

y tu investigación no avanza.

¿Hola?

¿Hay alguien?

(IMITA A ROBLES) Yo también espero.

¡Hombre!

El teniente Agustín Robles.

¡Cuánto tiempo sin verle!

Pues vete acostumbrando.

¿Cómo has dado con la tintorería?

Pues desencripté el pin del móvil,

y contacté con un amigo de la Interpol

para saber las llamadas de los últimos seis meses.

Había bastantes llamadas a la tintorería...

y aquí estoy.

¿Y tú?

Chaqueta de mi abuela y grapa.

¿Qué?

Si Andrés pagaba por recoger el correo en el chino,

buscaría una tintorería de la zona...

y aquí estoy.

Yuan Lin.

¿Pero tú no tenías un bazar?

¡Señor Olmos! Y compañero.

Yuan Lin "ser" dueño de bazar, de tintorería y de bar Paco.

Ya.

¿Andrés traía ropa su aquí?

Sí.

¿Por qué no dijo nada ayer?

Porque no "preguntar".

Ahí el señor Yuan Lin tiene razón.

Vamos a ver,

¿Hay algo más de Andrés Gómez

que no hayamos preguntado y que tú sí sepas?

Eso.

No.

"Tener" traje de señor Andrés, porque "no poner" más.

Por favor.

Oye, ¿me puedes explicar

qué es esto de tu abuela y una grapa?

Deja, deja.

Será otra de tus chorradas.

Digamos que...

desencripté la etiqueta de la chaqueta de mi abuela.

Un traje de apicultor.

¡Miel muy rica! ¡Señor Andrés "regala" miel!

¡Yo "ir" a bar Paco a traer miel!

¡Tostada de miel al canto! ¿Queréis?

¡No! ¡No!

Vale, solo para mí.

Suéltalo, que es una prueba.

(INDIGNADO) ¿Una prueba? ¡Si hay pruebas para 20 tostadas!

Parece que no avanzamos

hacia ningún sitio, ¿verdad?

Eso lo dirás por ti, ¿no?

Yo en breve haré mi maleta.

¿Qué? ¿Has averiguado algo?

No, no has averiguado nada.

(DUDA) ¿O sí?

No.

Ahora me tengo que ir.

Volveré para decirte adiós parasiempre.

¿A dónde vas?

Perdón.

Si quieres llamarle Gus a alguien,

cómprate un hámster.

(FURIOSO) ¡Que no, coño!

Es guapa, es simpática

y mira su sonrisa.

¿Por qué no es hija de un bombero?

Ya podría haber estudiado en la academia de peluquería.

¿Y ahora qué hago? ¿Pasar de ella?

Igual su padre es comprensivo.

Como mi padre se entere de que me gusta...

lo mata, lo revive y lo vuelve a matar.

Voy a parar aquí. ¿Vale?

Voy a comprar agua.

¿Quieres algo?

¿Qué me puedes traer?

(Tono del móvil)

¿Hola?

¿Lucas Mellado?

Gregorio Atiza, del cuartel de Ezcaray.

(TITUBEA) Hola, ¿qué tal? Es un placer saludarle.

Yo también estoy emocionado.

Te llamo para que me digas tu hora de llegada.

¿Vienes en coche o en autocar?

(TARTAMUDEA) No, en mi coche.

En realidad es de mi padre, pero...

Vale, tampoco me des el número de bastidor.

Llegas a última hora de la tarde, ¿no?

Sí, pero no se preocupe. Ya voy yo al cuartel.

No sabes lo tranquilo que me dejas.

Ala, buen viaje.

(Tono del móvil)

¡Mi padre! ¿Qué hago?

Tú como yo, tranquila, porque él no sabe nada.

- Genial. Pongo el manos libres. - Vale.

¡Hola, papi!

(EXTRAÑADO) ¿Papi?

No me llamas "papi" desde los cinco años.

Algo pasa.

(TITUBEA) ¿Qué pasa? Que estoy contenta de ir a verte.

¿Qué querías, papi?

Nada, hija. Solo saber qué tal iba el viaje

Te recojo en la parada del autocar en la plaza.

Genial.

Allí nos vemos. Un besito.

Tienes que alcanzar ese autobús como sea.

Sí.

(RÍE) (IS)¡Hola!

Perdona, que te he hecho un adelantamiento por la derecha.

¿Cómo vamos? Ahí vamos, tirando.

¡Agua! ¡Agua!

Hola. (IS) ¡Hola!

(CL) Se os ve mucho juntos, pareja.

Los que andan muy unidos, acaban durmiendo en el mismo nido.

(NERVIOSO) Ya les dije que se pongan las gorras,

que con la insolación dicen tonterías.

Nosotros solo nos interesamos por nuestros vecinos.

Se casa la presidenta de la diputación.

Igual pronto vamos de boda.

A ver si hay suerte y te cae el ramo.

Pues que sean felices y coman perdices.

Perdices comerán, pero untadas con miel.

¿Por qué perdices untadas con miel?

Es un decir. Se casa con el empresario ese,

Carlos Manrique, el de los anuncios.

Vendía miel con su padre por los pueblos

y ahora tiene un imperio.

Cultiva de todo. Lo ecológico se lleva.

(IS) Sí, está de moda.

Claro.

Bueno, Isa, nos vemos.

(IS) ¿Pero dónde vas? ¡Cuidado con la caca!

(RÍEN)

Sabe eso de "pregúnteme lo que quiera,

que responderé lo que quiera".

Pues no.

Pues ni le daré la oportunidad. Me voy.

Pues venga al cuartel para interrogarla.

Y por favor, no me diga: "no sabe usted con quién habla".

No es mi estilo, Olmos,

pero no me creo que me haga algo así.

Tampoco es mi estilo, pero me gusta innovar.

¿Nos sentamos?

Sabemos que la víctima trabajó

para la empresa de su prometido, Carlos Manrique.

Tiene 300 empleados. No esperará que le conozca.

Pues la verdad que es justo lo que esperaba.

Y otra cosa.

Andrés descubrió que la empresa

adquirió terrenos de reciente recalificación,

que se hicieron edificables.

¿Y?

Eso ocurrió una semana antes de anunciar su boda.

¿No le parece mucha casualidad?

(NERVIOSA) Una casualidad. Exactamente eso.

Ya.

La víctima descubrió que es una política corrupta

y quiso sobornarla.

¿Cómo se atreve?

Cuidado con esas acusaciones, se lo advierto.

Pues dígame la verdad.

¡Y dale! ¡Que le digo la verdad! Miente.

¡No miento!

Solamente hay una forma de estar seguro.

¡Perfecto! Así acabamos ya.

Permítame hipnotizarla.

¿Cómo dice?

Hipnosis.

Si compruebo que dice la verdad, no ha pasado nada.

¡Aquí ha pasado y mucho!

¿Usted es tonto o se lo hace?

Yo me voy de este pueblo. No.

No hasta que se resuelva el caso.

El señor Andrés Gómez,

era apicultor en una empresa de cultivo ecológico.

Esa empresa es proveedora oficial de todos sus restaurantes.

¿Y? ¿Cómo que "y"?

Nos mintió cuando nos dijo que no conocía a la víctima.

Sí, es verdad. Mentí, pero no mentí.

¿Conocía sí o no a la persona que apareció ahogada en el barril?

Sí y no.

¿Me está vacilando? No.

Mire, recuerdo que en una visita a la granja...

algo raro con un hombre que trabajaba de apicultor.

¿A qué se refiere con raro?

Me dio una cucharilla para que probara un tarro de miel.

Me gusta probar la materia prima en su origen.

Yo iba de materia prima hasta el piercing de la ceja,

pero insistió hasta que casi me mete la cucharilla en la boca.

Al final la probé.

¿Qué es lo raro?

Al marcharme me pareció que se guardó mi cucharilla

en una bolsita de plástico.

pero no le vi la cara porque llevaba el casco ese.

Muy bien. Hemos terminado de momento.

Quédese en el pueblo hasta nuevo aviso.

¡Yo me tengo que ir! ¡Mi restaurante me necesita!

Pero yo me quedo aquí, en el pueblo.

(IS) Hola, Cata.

Huy, hola.

Le comunico que tiene dos llamadas de compradores.

¿Compradores?

- (CA) "Pa" la finca. - (IS) ¿Dos?

Bien, pues... tengo que afrontarlo.

(A LA VEZ) Sí.

Vamos a organizar la agenda. ¿Tú estás lista?

- Lista. - Vale, muy bien.

Primer comprador, el lunes a las 16:30.

Segundo comprador, el martes a las 10:30.

No, espera un momento.

Mejor cambia el martes por el miércoles

y como después de comer no soy nada,

cambia de 16:30 a 19:30.

Espera un momento. El lunes es fatal

para negociar, mejor cambia martes por miércoles...

(TAJANTE) Jueves a las 16:00.

Vale, el jueves a las 16:00.

Necesito parar un poco,

porque me agobian estas cosas.

Luego seguimos, perdóname.

Venga, jefa.

¡Isa! ¿Qué tal? ¿Cómo estás? Bueno, más o menos.

He oído que vas a vender la finca. Sí, sí.

¿Y por qué tanta prisa?

Es una de las mejores fincas. Tiene muchas posibilidades.

No te precipites. Para vender siempre hay tiempo.

Igual luego te arrepientes.

No, la voy a vender. De eso estoy segura.

La tengo justo donde quería.

Si tanto te interesa su finca, ¿por qué no se lo dices?

Amigo mío, como buen taxidermista he de ser preciso,

y como buen viticultor he de ser paciente.

¿Qué te parece? Me importa un pimiento.

Me inspiras, Atiza. Tú me inspiras.

Lola Portillo y Carlos Manrique llevan unos meses saliendo

y por lo visto, acaban de anunciar su enlace.

Ya, pero no es relación directa con la víctima.

¿Y la del cocinero sí? Si no le vio la cara.

Olmos, tú mismo.

Me parece genial que creas a dos abuelos cotillas.

Mira, que sepas que esos dos abuelos cotillas,

como les llamas, son mis informantes,

Y saben todo antes de que suceda. Tú mismo.

Ha llegado el informe del forense.

¿Lo abro?

¿O preguntas a tus abuelos qué contiene?

No sería la primera vez que abren el correo de alguien.

(TOSE)

Bueno, venga. ¿Qué dice?

Pues que hemos seguido un fantasma.

Nuestra víctima no se llamaba Andrés Gómez Hurtado.

Su verdadero nombre era Jesús Fernando Sancho Benejas.

Viene la dirección.

¿A qué esperamos?

Menuda casa tenía. Claro, con el pluriempleo...

No sabemos si era su casa o si trabajaba temporalmente.

Puede ser cualquier cosa.

Buenas tardes.

El mayordomo dice que quieren hablar de mi hermano,

Jesús Fernando. ¿Qué le ha pasado?

Ha muerto, ¿verdad?

(IMPACTADO) Sí, señora.

No sé cómo lo ha sabido,

¿no sabrá también quién le ha matado?

¿Qué he hecho yo?

Disculpe a mi compañero, señora.

Entonces su hermano vivía aquí.

¿Esta era su casa? Sí.

Esta es... era su residencia.

Yo he vivido con él toda la vida.

¿Cómo se enteró del fallecimiento de su hermano?

(Pedorreta del sofá)

Tenía un mal presentimiento.

Hace cinco años murió Aurora, mi cuñada,

y en su lecho de muerte le entregó a mi hermano una carta.

Esta.

Ella se la ocultó durante 30 años.

Una amante de mi hermano la dejó en el buzón...

(Pedorreta del sofá)

y de casualidad cayó en manos de mi cuñada.

Confesaba que tuvo un hijo con Jesús Fernando

y que necesitaba dinero para sacarlo adelante.

No quería extorsionarle, solo poder criar a su hijo.

Explicaba que si en 15 días no obtenía respuesta,

tendría que entregarlo en un orfanato.

Mi hermano y Aurora no tuvieron descendencia.

¿Su hermano conocía la existencia del niño?

Hasta esa noche, no.

Al día siguiente decidió dedicar su vida

a encontrar a su hijo.

No tardó en averiguar que había cuatro candidatos.

Claro, por eso trabajó en tantos oficios.

Para llegar hasta ellos.

¿Sabe si lo encontró?

Hace unos días me llamó emocionado para decirme

que su búsqueda había terminado.

Le iba a decir quién era a su hijo.

Mi hermano era muy desconfiado.

Si iba a decírselo es porque lo había encontrado.

¿Y no le dijo nada más?

(Pedorreta del sofá)

No, solo que tenía un don,

que era brillante...

y que se sentía muy orgulloso.

¿Hombre o mujer? No me lo dijo.

Supuse que sería un hombre.

No me contó nada más.

Fue la última vez que hablé con él.

Creo que ya es suficiente.

Quédese la carta si quiere.

Señora, muchas gracias.

Ha sido usted de gran ayuda.

Por favor, manténganme al tanto.

Así lo haremos. Se lo prometo.

(SUSPIRA)

¡Aquí está mi niña!

¡Hola!

¡Qué siesta me he echado! Llevo todo el camino durmiendo.

¿Nos vamos?

¿Y tu maleta? ¿No la coges?

¿La maleta?

¡Por supuesto! No la voy a dejar.

Deja, voy yo, que estarás cansada.

Si el viaje ha ido bien. Voy yo.

Si a mí no me importa. Ya lo sé, pero voy yo.

Tú ahí. Vale.

Gracias, guapo.

De nada, preciosa.

¿Qué? ¿La encuentras o mando a los geos?

Eres un impaciente.

Por la que se me viene encima.

¿Sabes que nos mandan uno de prácticas?

Ah, ¿sí? Y tu padre se va a comer el marrón

Ah, pues no tenía ni idea.

¡Te ha costado venir a cenar!

Es que Gus...

Le encanta que le llamen Gus.

Es muy reservado, pero ya se irá acostumbrando.

Va a pasar mucho tiempo con nosotros.

Menuda paliza que le diste a esos chulos.

¿Tienes novia, Gus?

No, señora.

(EXCLAMA) ¿Por qué? ¿Eres gay?

¿Qué?

Eso es que no.

(FARFULLA)

Vale ya, abuela. Vale ya.

Yo creo que está claro quién es el asesino.

No creo que sea lugar para hablar de eso.

¿Cómo no tienes novia con esa planta?

(ILUSIONADA) ¿Y ese acento?

¿Es canario?

Sí, señora.

Yo creo que el asesino es el hijo.

Descubre 30 años después a su padre

y lleno de odio le mata.

La madre moriría en la indigencia

y él le considera culpable. ¿No te parece?

Vamos a ver, lo único que hay seguro

es que la víctima le dijo a su hermana

que su hijo tenía un don.

El único que tiene un don es Diego.

Su cocina es conocida internacionalmente.

Lola también tiene un don muy especial.

Lo que tú digas, Olmos. Muy bien.

Me tengo que ir, señora.

Pero gracias por todo.

La comida estaba muy rica.

¿Te llevas la carne en un táper?

No se moleste. Muchas gracias.

Es majo,

pero habría que sacarle ese palo que lleva metido en el culo.

(RÍE) Demasiado "estirao".

Y es listo.

Tenía razón.

La víctima murió de un golpe en la cabeza.

Le atizaron con un objeto circular,

pero no se han encontrado restos

que permitan identificar el arma.

Los únicos restos que hay son de vino.

Normal. Metido en una cuba.

(EXCLAMA) Es como ese refrán.

"Una mancha de mora, con otra verde se quita".

¡Claro!

¡Eso es!

Abuela, eres la mejor.

¡Huy!

¡Robles! ¡Ya sé cómo... !

Ahora no.

Es que ya sé con qué... Espera que acabe.

Tenemos a tres personas relacionadas con la víctima,

pero ni una prueba sólida para acusarles.

Reyes Fernández,

Diego Lezama, Santi Velasco.

Lola Portillo oculta algo.

¿Por qué?

No me dejó que la hipnotizara.

Bueno, continúa, que te sigo.

La víctima descubrió que tuvo un hijo con otra mujer.

Salió a buscarle. Sí.

¿Qué pista siguió?

La fecha de la carta.

La tengo en el ventanal.

Diez de diciembre de 1980.

Gracias a esa fecha,

la víctima pudo localizar

la fecha de nacimiento del niño.

He metido los datos de los 25 invitados.

¿Para qué? Si lo tengo en el ventanal.

Vale.

Cuatro coincidencias.

Y mira qué cuatro.

Si yo fuera la víctima,

habría buscado en esas fechas los ingresos en orfanatos.

Bien. Busquemos huérfanos.

Según la hermana, la víctima encontró a su hijo,

el heredero de ese patrimonio.

Ya se ha colgado el ordenador.

¡Es mucho mejor el ventanal!

Tú sí que estás colgado.

Los cuatro estuvieron en orfanatos.

El asesino es uno de ellos.

El hijo o la hija.

O no.

Quizá la respuesta la tenga el abogado del señor Benajes.

¿Qué era eso que tenías que decirme?

Ya sé cómo mataron a la víctima.

Pero si no me has dejado hablar.

Jesús Fernando Sancho Benajes era en realidad...

un empresario millonario que buscaba a su hijo,

al que tuvo con otra mujer hace 35 años.

Confesaba que tuvo un hijo con Jesús Fernando

y que necesitaba dinero para sacarlo adelante.

Por eso la víctima robó la copa en la que usted bebió.

Se empeñó en que Diego probara la miel...

Al marcharme me pareció que se guardó mi cucharilla

en una bolsita de plástico.

Durante su relación con Manrique,

dueño de la empresa de la miel,

la víctima consiguió alguna muestra suya

y cogió la cucharilla que Santi había chupado.

Sacaba muestras de ADN para saber

cuál de ustedes cuatro era su hijo.

Y es que los cuatro tienen dos cosas en común.

Son huérfanos y fueron entregados la misma semana

y en el mismo orfanato hace 35 años.

Sabíamos que el asesino

mató de un golpe a la víctima,

pero con qué le golpeó.

Con una botella de vino,

cuyos restos no hallamos en el cuerpo de la víctima

porque la mancha de la mora, con otra verde se quita.

El cuerpo de la víctima estaba bañado en vino.

Mientras hablábamos en la habitación de su hostal,

en un momento tropezó con la caja de vino

que le había regalado el alcalde.

Me pareció raro que la caja pesara tan poco,

pero no le di importancia hasta que Olmos me contó todo.

Entonces todo tuvo sentido.

La caja pesaba poco porque estaba vacía.

Y estaba vacía,

porque Reyes rompió la botella que contenía

en la cabeza de la víctima.

Eso es absurdo.

Yo no tenía motivos para matar a ese hombre.

Usted averiguó

antes que él que no era la heredera.

Por eso pagó a la empresa de análisis de ADN,

para que falseara los resultados.

Se haría pasar por su hija y heredaría su patrimonio.

Pero no sabía que el señor Benajes era una persona desconfiada.

Hizo la prueba en otra empresa.

Cuando descubrió la trampa,

quiso denunciar a la clínica y a usted.

¡Eso es mentira! Eso es verdad, señorita.

El abogado de la víctima lo confirmó.

La mejor sumiller de España

optó por hacer catar una botella de vino

a la víctima.

Una pena, porque ese asesinato

le va a traer una larguísima resaca.

Quiero decir que irá a la cárcel, señorita.

Perdón, pero nos hemos quedado sin saber quién es el hijo.

¡Olmos!

Ha llegado la hora de saldar cuentas.

El caso está resuelto.

Sí y aunque lo he resuelto yo...

¿Cómo?

Lo hemos resuelto juntos.

Hombre, sesenta y cuarenta, ¿no?

No te preocupes. Si te quieres marchar...

te puedes ir.

Yo me encargo de que acepten tu renuncia.

Gracias.

Este no es mi sitio. Estaréis mejor sin mí.

Buenos días, señores.

A ver, chaval.

El teniente Robles, el cabo primero Olmos.

Este es el guardia en prácticas Lucas Mellado.

A la orden.

Bienvenido. Con su permiso.

Es un placer. He oído hablar mucho de usted.

Muchas gracias, chaval.

Con su permiso,

pero me refería al teniente Robles.

Papá, ¿me dejas las llaves de la moto?

Ah, sí. Este es el guardia que te dije.

Nuria, mi hija.

- Hola. - Encantada.

Nuria, las llaves están en mi mesa.

A ver, Lucky Luke,

mi hija se mira, pero no se toca.

¿Te ha quedado claro? Sí.

Vamos a dar una vuelta,

que te voy a enseñar el pueblo.

Ya verás qué bonito es.

(Música nostálgica)

¿Puedo enseñarte algo antes de que te vayas?

¿Qué es lo que quieres que vea?

Esto.

Si te quedas,

te ayudo a recuperar la vida que tanto te gusta,

y además, te debo una.

¿Me debes una?

Llevo 15 días en la loma de la higuera, disparando.

Fuiste tú.

Gracias, mi teniente.

Pero no entiendo.

Este caso está resuelto.

Yo creo que no.

Y la prueba está aquí.

A veces repican las campanas y no sabes la hora que es.

No te sigo, Olmos.

Fíjate bien.

No puede ser.

Está huyendo, vamos. ¡Vamos!

¿Ha desaparecido una chica? Ha aparecido muerta.

Cuentan que un caballero templario, herido de muerte,

huyó al monasterio de Nájera.

Portaba con él las reliquias con los restos de San Telmo.

Pobres, no saben quién juega con quién.

Alguien intenta encontrar la reliquia escondida.

¡Esa reliquia de San Telmo lleva ahí siglos!

Tenemos que resolver este enigma.

El día siguiente de que Olmos matara al asesino en el monasterio,

desapareció su cadáver de la morgue.

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Olmos y Robles - Capítulo 2: En barrica no siempre se envejece mejor

15 sep 2015

Damián, el alcalde de Ezcaray, está de enhorabuena. Después de varios meses, por fin ha llegado el día en el que presenta oficialmente su marca de vinos. Al evento acude todo el pueblo y varios personajes famosos del país, entre los que destacan un popular excantante, un afamado cocinero, una sumiller de renombre y la presidenta de la Diputación. 

Pero todo se trunca cuando Olmos, al probar el vino de una de las barricas, asegura que el vino sabe a sangre... y, efectivamente, descubren el cadáver de un hombre de unos 60 años en el interior de la barrica.

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