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Para todos los públicos Oficiorama - Programa 7 - Nanotecnólogo médico - ver ahora
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(Sintonía de cabecera)

Cada día sabemos más del mundo, del universo y de nosotros mismos.

En "Oficiorama" hemos dado un salto en el tiempo

para mostraros todo lo que sabremos y los trabajos que haremos.

Serán necesarias nuevas profesiones en todas las áreas.

Las vanguardias del arte y la ciencia

tendrán nuevas herramientas.

Y los investigadores sabrán mucho más sobre nuestro cuerpo

y nuestros procesos mentales.

Hoy os voy a mostrar oficios que son muy cotizados en el futuro.

Acompañadme, porque no os vais a arrepentir.

Bienvenidos a "Oficiorama".

La nanotecnología ha revolucionado la medicina

al introducir minirrobots biónicos

para tratar muchas enfermedades.

La profesión que lidera esta vanguardia

es la de nanotecnólogo médico.

La información ha superado nuestra capacidad para asimilarla.

Para navegar en este mar de información

en permanente estado de renovación están los guías de la información,

para ordenar el caos.

El maestro de emociones es la especialidad del mañana

que nos enseña a vivir en armonía con nosotros mismos

y con lo que nos rodea.

En un futuro cada vez más complejo,

nos ayudan a lidiar con nuestros conflictos individuales

y colectivos y a vivir mejor.

Son tan pequeños que solo se ven al microscopio,

pero han sido una enorme revolución en medicina.

Los nanotecnólogos han creado minúsculas piezas de ingeniería

que entran en nuestro cuerpo y ayudan a diagnosticar,

reparar o superar enfermedades.

Yo misma tengo varios de ellos en mi torrente sanguíneo

para hacerme el chequeo anual. Y estoy en perfectas condiciones.

La nanotecnología llevará la tecnología a otra dimensión

a bordo de objetos mil veces más pequeños

que el diámetro de un cabello humano.

Lo comparo con un submarino, que puede ir navegando

y transportar lo que se necesite donde se requiera.

Aquí tenemos el tubo que es el microrrobot,

que está moviéndose en una solución artificial

pero podría ser un flujo fisiológico.

Lo hemos probado con sangre reconstituida.

Y lo que tiene es que cuando la solución va dentro,

reacciona con las paredes internas

y genera burbujas

y estas burbujas se expulsan y hacen que el nanorrobot se mueva.

Como hablamos del tamaño de una bacteria,

este, por ejemplo... y es muy potente,

lo que podría hacer es absorber o capturar células

o bacterias, y transportarlas de un lugar a otro.

Como este lo puedes controlar con un campo magnético,

puedes dirigir dónde quieres que vaya.

Estos nanoobjetos podrán alcanzar el punto más recóndito del cuerpo.

Podrán alcanzar lugares del organismo,

el interior de las células,

tejidos extremadamente sutiles, con muy poco volumen,

que por técnicas quirúrgicas no son alcanzables,

y por técnicas de imagen médica son difíciles de ver.

Y como exploradores aportarán otro plus:

retransmitirán la mecanobiología,

es decir: ¿qué pasa en el cuerpo?

Nos puede permitir observar cómo se comunican células,

qué tipo de señales químicas envían unas células a otras,

con una gran precisión y con gran detalle.

Cómo migran las células, o el proceso de muerte celular.

Pero ¿cómo nos los administrarán?

Serán parecidos a los fármacos convencionales en su aspecto,

como una pastilla o como una inyección.

-Los nanorrobots pueden identificar dónde hay grietas,

donde hay cortes o cambios en la superficie.

Y, por qué no, imaginar que uno puede tener en la piel

liberar nanorrobots.

¿Y qué pasará luego con esos nanoobjetos?

Los nanotecnólogos fabricarán dos modelos.

Muchos serán biodegradables y los eliminaremos.

En el cuerpo permanecerán solo algunos.

Nuestro organismo alojará huéspedes que no solo no darán problemas,

sino que serán de gran utilidad.

Una ventaja de la nanotecnología aplicada a la medicina

es que es menos tóxica que la química de vuestro tiempo.

La otra es la precisión, ya que estos minúsculos ingenios

se dirigen allí donde se necesita reparar o administrar una medicina.

Los efectos secundarios quedan reducidos al mínimo.

Bienvenidos a la nueva era terapéutica:

los nanotecnólogos conseguirán tratamientos

sin efectos secundarios o mucho más leves.

El nanoobjeto teledirigido transportará la dosis exacta.

Será una activación como por fases.

Pues sería como un cohete que va actuando por módulos.

De manera que en cada lugar del organismo, ya a nivel celular,

actuará una parte del objeto y a medida que progrese

hasta alcanzar el lugar donde tiene que ser efectivo,

irán tomando parte otras partes de ese nanoobjeto.

Las enfermedades crónicas estarán mucho más controladas.

Hay un problema en el mundo de diabetes,

concentración de glucosa alta.

Entonces tú puedes tener nanorrobots

compatibles en tu cuerpo que dentro de la cápsula tengan insulina

y en cuanto haya un nivel alto, se libere.

Que no tengas que monitorizarlo externamente

ni te tengas que estar pinchando.

Que eso se autorregule.

Los pacientes con nanosensores informarán de sus mediciones

y se ahorrarán visitas al médico.

Puede permitir un diagnóstico a distancia,

porque los sensores serán pequeños, muy fáciles de manejar

por cualquier usuario, que pueda enviar por internet los datos

a su médico, que sea el que haga el análisis y le dé el diagnóstico.

Los nanotecnólogos evitarán muchas biopsias y cirugías.

Van a poder hacer cosas, como por ejemplo seccionamientos,

cortes, van a poder hacer encapsulamientos,

atrapamiento de órganos celulares o de células completas...

Por ejemplo, de limpieza. Pensemos en eliminar coágulos de grasa

no en arterias sino en capilares

y eliminar el colesterol sobrante.

-Nanorrobots magnéticos, que tienen en la parte de atrás del ojo

y entonces llegar y vincular donde el doctor no puede llegar.

Su trabajo también será de gran utilidad en la medicina preventiva.

En el año 2050, se cazarán los virus y bacterias

pesándolos con sistemas nanotecnológicos.

Este prototipo tiene como objetivo

ser capaces de detectar cualquier virus a través de su masa.

Una pequeña muestra líquida, una muestra de sangre,

se hace pasar por este sistema de electrospray

y las pequeñas gotitas generadas atraviesan esta cámara de vacío

hasta llegar a los nanosensores que hay en esta ventana.

Estos nanosensores podemos imaginarlos como cuerdas de guitarra

que vibran a una frecuencia determinada por la masa.

Así podremos determinar la masa de cualquier tipo de virus.

-Donde más se está buscando es en enfermedades respiratorias

y en patógenos intestinales,

que son procesos en los que uno puede esperar diversos patógenos

y le gustaría poder buscarlos todos a la vez en un solo ensayo.

La nanotecnología puede ayudar a hacer un ensayo multiplex

donde tú buscas varios patógenos de una sola vez.

En el cáncer, la detección precoz es crucial para el pronóstico.

Un tumor de unos milímetros que está empezando a desarrollarse

y está vertiendo proteínas al torrente sanguíneo...

Buscar esa proteína con sensores convencionales es buscar

una aguja en un pajar. Pero los nanosensores permitirán

detectar estas proteínas a muy bajas concentraciones.

Si se consigue en el futuro hacer estos análisis

muy generalizados, baratos y efectivos,

podríamos ayudar a la medicina preventiva.

A que la detección del cáncer

sea un análisis rutinario como el de todos los años

que nos diera alertas y poder detectar el cáncer a tiempo.

El abordamiento de una materia tan compleja no será exclusivo

ni de físicos ni de médicos.

Nanotecnología médica, ¿qué es? ¿Un médico? ¿Un nanotecnólogo?

¿Un químico? ¿Un físico?

Hago que diseñe los nanorrobots, que los fabrique

que haga las pruebas médicas. Tengo un equipo multidisciplinar.

Y al final puedes empujar este tema.

-Es un proceso de diálogo, de sentarnos, hablar...

Ellos ofrecen: "Podemos hacer esto. ¿Qué puede interesarte?"

Como David frente a Goliat,

los nanotecnólogos darán solución a los problemas de salud,

la mayor preocupación del ser humano,

a través de la miniaturización.

El mundo del mañana es el mundo de la información.

Millones y millones de datos, noticias, artículos...

en todos los formatos, son un tsunami que nos inunda a diario.

¿Cómo saber qué es lo importante?

¿Cómo discriminar de esa avalancha de información?

Para eso están los guías de información personalizada,

que nos ayudan a jerarquizar y seleccionar

lo que necesitamos conocer.

El mundo de la información se ha ido transformando.

Cambios que seguirán dándose hasta límites insospechables.

Es posible que tengamos experiencias de vivir la noticia.

O sea, que podamos revivir hechos del pasado

de hechos informativos o vivir recreaciones.

Eso va a ser más cerca que 2050. Creo que el periodismo

va a ir en ese sentido o me gustaría que lo hiciera.

En este nuevo paradigma que se vislumbra,

¿cuál será el papel del periodista?

¿Cómo va a modificarse su figura y sus funciones?

Tendremos algo parecido, algo como el "gatekeeper" extremo.

Alguien que en lugar de llegar solo al cable de la agencia

y va seleccionando lo relevante,

va a tener algo muy parecido a "Minority Report",

la película en la que tiene un montón de pantallas...

pues muchos más "inputs".

-El periodista en un futuro no tan lejano

ya es casi una realidad,

lo que hará para realizar la gestión de la información

es utilizar herramientas que permitan de manera sencilla

extraer información de la cantidad ingente

de noticias y comentarios que se están vertiendo actualmente

en internet, en redes sociales y medios digitales.

¿Y cuáles serán las herramientas

que faciliten el trabajo de los periodistas del mañana?

Las herramientas le van a permitir

desarrollar dos labores esenciales del periodista:

La primera, una labor de documentación.

Documentación para poder acceder a la información clave

que se está publicando en medios sociales y digitales.

Y, por otro lado, una que le permita

estructurar relatos visuales de manera sencilla

sin tener grandes conocimientos técnicos,

pero pudiendo él, digamos, expresar fácilmente

con sus capacidades de redacción y de síntesis de la información

poder utilizar esas herramientas visuales

para poder generar esos relatos de datos

que le permitan contar esa historia

en torno a los datos que ha recopilado.

Las herramientas serán tan eficientes que nos preguntamos:

¿Podrán dichas herramientas sustituir al periodista del mañana?

Mi visión sobre las herramientas que tendrá el periodista,

yo creo que van a ser herramientas

que le permitan aumentar sus capacidades,

no sustituirle.

En todo caso, le sustituirán en tareas que son rutinarias

y que lo que no están haciendo es aportar el valor

que él puede hacer con sus conocimientos.

Gran cantidad de la información se encontrará en internet.

Además contaremos con los medios sociales.

¿Sabemos cómo trabajarán conjuntamente?

Facebook como plataforma de comunicación

tiene tres características muy potentes:

el tiempo real, en directo y es abierta a todo el mundo.

Esto es un altavoz importante para el periodista y la ciudadanía.

Los medios sociales sirven de plataforma para los profesionales

de hoy y del mañana.

Todos los periodistas del mundo están presentes en Twitter.

Es importante para poder comunicar, transmitir

y también da acceso a información de otros medios.

Estos medios servirán de termómetro entre el medio de comunicación

y lo que el usuario desea en cada momento.

En un futuro, el periodista seguirá cribando información,

pero va a contar mucho con la audiencia,

no va a ser solo nosotros decir... sino tener un input en tiempo real,

una capacidad para saber qué gusta para ir modulando el tono.

Y vamos a tener estadísticas en tiempo real

de qué es lo que quiere la audiencia para ir adaptándolo.

Las redes sociales trabajarán codo con codo con los periodistas.

La colaboración activa será uno de sus valores esenciales,

pero ¿quién controla la credibilidad

de las noticias publicadas en estas plataformas?

Twitter tiene un montón de usuarios

320 000 usuarios a nivel mundial que publican información

tuitean y tuitean...

Y el valor de los medios editores de noticias,

diarios, diarios online, televisiones, etc.,

es importante para verificar información.

Las cuentas están verificadas con un clic azul,

para que se sepa que esa información es creíble

y que viene de una fuente que es fiable.

El concepto de periodismo ha sido superado por la capacidad

de cualquiera de emitir información.

Las empresas de comunicación están en constante evolución.

Por eso, en este mundo tan cambiante,

es necesaria la figura del guía de información

para no perdernos nada de lo que realmente importa.

Ahondemos en la figura del periodista del futuro:

Podemos hablar del bróker del conocimiento,

del comisario de contenido...

Es algo que va más allá del "community manager",

es como un gestor de contenido

o lo que hablábamos del "gatekeeper" extremo.

Es un perfil pluridisciplinar que no solo piensa

en texto, en foto, en vídeos

sino que lo que piensa es cómo remezclar todo

para tener un hilo argumental y contarnos una historia.

Encontraremos perfiles que conozcan más a la audiencia

y generen información más relacionada.

El comisario de contenido va a ser algo así como

el que va a hacer de intermediario

entre el periodista que se ha enviado al sitio

y el editor final que va a decidir dónde va cada cosa.

El periodista manejará un océano de información

de manera muy sencilla.

El periodista en el futuro, lo que podrá realizar

con esta cantidad de información que se publica en internet,

tanto en los medios sociales como en los medios digitales,

es utilizar herramientas que le faciliten

el acceso a la misma, la comprensión automática

de lo que se está ahora mismo vertiendo.

El periodista podrá llamarse de varias maneras,

pero lo que es seguro es que tendrá unas funciones determinadas.

Quizá la etiqueta no sea el "gatekeeper" extremo,

no sabremos cómo lo llamaremos, pero sí que habrá

alguien que tenga capacidad de juntar información,

interpretación, redes sociales,

mundo multimedia y, sobre todo, sentido común

que es lo que más nos falta, y por mucho que pase el tiempo

sigue teniendo un sentido en el periodismo.

En el futuro hemos aprendido mucho sobre nosotros.

Y el maestro de emociones nos ayuda a conocernos mejor

y nos guía en esas tormentas que se agitan en nuestro interior.

Nos ha costado, pero os aseguro que es posible ser más feliz.

Las emociones son el nexo entre el individuo y su entorno.

En función de cómo las gestionamos,

nos ubicamos personal, profesional y socialmente.

Tenemos que afrontar un mundo que tiene nuevas reglas del juego,

unas nuevas necesidades y valores.

Todo tiende a robotizarse, automatizarse, digitalizarse...

Nuestra realidad es cada vez más virtual,

nos relacionamos a través de una pantalla,

estamos más aislados, cada vez más en soledad,

fomentando el individualismo

y, en última instancia, una enajenación profunda.

El mundo cambiará tanto

que los cánones que hemos aprendido no nos servirán.

Y esa desincronización hasta adaptarse a los cambios

pasará factura anímica.

Vamos a tener una sociedad con más estrés y más depresión.

Pocas veces estamos viviendo el momento presente.

Si no empezamos a poder respirar el aire

y tomar consciencia de lo que vivimos en este momento

no vamos a poder avanzar.

El maestro de emociones será quien nos ayude a romper

esos bloqueos personales y ayudarnos a alcanzar el bienestar.

Es alguien que te va a enseñar, un maestro que te va a decir

cómo reaccionar ante determinadas reacciones.

Estos maestros también tendrán herramientas tecnológicas

que podrán hacer seguimiento de sus pacientes,

monitorizar sus pensamientos,

el tiempo del día que pasan "engaged",

es decir, conectados o activos, con la cantidad de tiempo

que pasan perdidos o el tiempo que pasan enfadados.

En 2050,

la tecnología será un chivato de nuestro estado anímico.

Lo que permitirán tecnologías como los "wearables"

es que yo te pueda preguntar qué tal estás y tú digas: "Bien".

Y yo diga: "No está bien",

porque tu dispositivo me dice que no estás bien,

tu red social me dice que algo te pasa.

Estos dispositivos serán como un ojo que ve todo de nosotros.

Tendrás tus amigos, tu familia, tu ente virtual

que te conocerá más y mejor que tu propia madre.

Está viendo todas las conversaciones que tienes con familia y amigos,

qué gustos estás intercambiando,

sobre música, sobre imágenes...

En el futuro, los avances en neurociencia

permitirán no solo medir, sino interferir

en los mecanismos responsables de los procesos mentales

que pueden ser patológicos.

Todas nuestras conexiones producen frecuencias.

Cada parte de nuestros sentimientos y nuestras emociones

tienen un emisor, por así decirlo.

Si sintonizamos y buscamos la emisora de la felicidad

y conseguimos emitir en el cerebro con la sintonía

de la felicidad, pues podremos producir,

de hecho, ya hay tecnología de estimulación eléctrica

que cura o remedia mucho la depresión.

Porque estás trabajando sobre las frecuencias

que activan lo que es la depresión.

Según la OMS,

en el futuro la depresión será la segunda causa de incapacidad.

El maestro de emociones será por tanto un oráculo del bienestar.

Nuestra biografía se convierte en nuestra biología.

Es decir, todo lo que llevamos en el pasado y lo estamos cargando

afecta a nuestra salud.

Y desgraciadamente habrá más problemas cardiacos,

colesterol alto, tensiones, falta de dormir bien

estrés... y esto nos puede llevar a acabar la vida más temprana.

En 2050,

las personas serán emocionalmente más inteligentes.

Pero nadie vive en una burbuja, y estaremos más expuestos.

Y nuestro escudo antipresiones sociales será la autoestima.

En el futuro, las personas tendrán más comprensión

de que tú no puedes cambiar ni controlar lo que piensan de ti.

Las personas entenderán que lo que sí puedo transformar

es lo que yo pienso de mí mismo.

Empezar a darle valor a mi diálogo interno.

Y darme cuenta de que lo importante es ser uno mismo

y ahí va a proliferar con mucha fuerza la meditación,

el silencio, el "mindfulness" que está de moda.

Dormir bien, sentirse a gusto con uno mismo

y acabar el día con buenas sensaciones

será gracias al maestro de emociones.

El maestro de emociones no solo ayuda individualmente,

su trabajo es muy valorado en el mundo laboral,

donde enseña dinámicas para mejorar el rendimiento y la armonía.

Aconsejan sobre liderazgo y cooperación

para eliminar el trato injusto

que hace del trabajo un infierno diario.

En el futuro hemos constatado que cuanto mejor nos sentimos,

mejor nos va a todos.

Crecer emocionalmente aumentará la productividad.

Está demostrado que los trabajadores contentos

son entre un 15% y un 30% más eficientes

que otro trabajador.

Para explotarlo, las empresas recurrirán al maestro de emociones.

Su misión, fomentar el positivismo.

Creo que va a haber más psicólogos

y en las empresas habrá más "coaches" que puedan incrementar

la felicidad de los trabajadores.

Porque si ellos no son felices, ¿cómo van a serlo los clientes?

La sociedad del futuro será emocionalmente más madura,

más independiente, y al cambiar la sociedad

cambiará el mercado laboral.

Cada vez va a haber más autónomos.

No quiere decir que todo el mundo va a ser empresario,

porque no todo el mundo tiene ese talento innato,

pero sí hacia una actitud emprendedora.

El lema del siglo XXI es: "Me voy a hacer cargo de mí mismo

emocional y profesionalmente".

Y esa fuerza individual sumada, en colectivo,

permitirá a la sociedad superar los problemas que se nos presentan.

O empezamos, en este planeta, a concebirnos como una familia

o al final en el primer mundo acabaremos viviendo en cárceles

de máxima seguridad por el miedo atroz

que nos da esa incertidumbre de convivir con otros países,

otras religiones, etc.

Las fórmulas de la felicidad

sobrevivirán a todos los cambios evolutivos.

Hay una tendencia llamada postmaterialista:

recuperar lo esencial.

Es una necesidad de recuperar lo que me produce dicha.

¿Qué es lo que nos proporciona dicha?

El contacto con la naturaleza, relaciones humanas de calidad,

el amor, la amistad, la cultura, la espiritualidad...

Vamos en esa dirección.

Alegría, tristeza, satisfacción, frustración...

Los matices hacen que el rango de sensaciones sea infinito.

A veces experimentaremos unas, a ves otras.

Solo hay algo que estará en cualquier circunstancia,

el agrado o el desagrado.

El maestro de emociones nos ayudará a mantener la balanza

inclinada al placer.

Hay mucho por construir para hacer un futuro mejor para todos.

"Oficiorama" quiere señalaros los caminos

al mundo que está por llegar.

En el próximo programa os contaré más sobre el mundo laboral

y las nuevas oportunidades. No faltéis.

La cita es aquí, en "Oficiorama".

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Oficiorama - Programa 7 - Nanotecnólogo médico, guía de la información y maestro de emociones.

28 feb 2017

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