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Para todos los públicos Oficiorama - Programa 3 - Diseñador de robots, Oncólogo a la carta, Makers - ver ahora
Transcripción completa

El mundo en que vivís está a punto de cambiar.

Y yo vengo a contaros lo que viene,

y que cambiará vuestra forma de vivir, de divertirse,

de relacionarse los unos con otros y de trabajar.

Quiero anunciaros un futuro fascinante

en el que todos podemos colaborar con nuevos oficios y conocimientos

para hacer una vida mucho mejor.

No os aferréis al pasado y acompañadme al mundo del mañana.

Bienvenidos a "Oficiorama".

La robótica es imparable y a veces inquietante.

Los robots formarán parte de nuestras vidas.

Desde las máquinas que harán nuestros trabajos

hasta los androides.

Máquinas que se confundirán con los seres humanos.

La genética permitirá que los tratamientos

para el cáncer sean personalizados.

Cada paciente tendrá su terapia adecuada a sus características

y el especialista será el oncólogo a la carta.

Hágalo Ud. mismo es el lema del movimiento "maker",

tendencia de producción que tiene como herramienta la impresora 3D.

Compartir la información y no lucrarse

forma parte de su filosofía.

¿Soy humana o... soy un androide?

De momento, no voy a desvelaros mi identidad.

En el futuro vais a estar rodeados de robots

que os acompañarán, os ayudarán

e incluso puede que alguno sea vuestro mejor amigo.

Vais a convivir con ellos en casa, en el trabajo, en el restaurante...

Por eso, los diseñadores de robots

son una de las especialidades más requeridas.

Ellos deciden cómo son, qué hacen y para qué son útiles.

Y he de confesar que en el futuro ya no podemos vivir sin ellos.

Los robots conviven con nosotros desde muchísimo antes

de que el escritor y bioquímico Isaac Asimov

nos inoculara el temor por la rebelión de las máquinas

contra los hombres.

También sorprende que hace 20 siglos...

sí, 2000 años, Herón de Alejandría

escribió el primer tratado de robótica de la historia.

Y que, aunque la tecnología ha cambiado radicalmente,

la definición de "robot" no lo ha hecho tanto.

Todo lo que es automatizado se entiende por robot.

Nosotros estamos especializados en robótica humanoide.

-El robot en sí se lleva haciendo mucho tiempo,

que son brazos mecánicos

que hacen todo tipo de acciones en cadenas de montaje, etc...

La robótica industrial ha evolucionado desde hace décadas

pero el gran reto de los diseñadores de robots

del futuro es crear humanoides eficientes y útiles.

¿Y qué es la robótica humanoide? Son aquellas máquinas

con morfología humana. Y en el caso de que no tenga morfología humana,

sí tiene comportamientos similares a una persona.

Basados en inteligencia artificial.

-La inteligencia artificial cada vez está teniendo más peso

y el diseñador de robots existirá como carrera propiamente dicha.

Ahora en ingenierías industriales hay Robótica

sobre todo de controlar brazos robóticos,

pero poco a poco será una carrera que tendrá futuro.

A pesar de la multitud de novelas de ciencia ficción

que exhiben un futuro en el que los robots humanoides

son parte del futuro,

lo cierto es que hasta el momento el desarrollo de estas máquinas

está en un campo experimental.

Pero todo está a punto de cambiar.

Tengo muchos amigos con hijos de siete u ocho años

y en la escuela están haciendo actividades de robótica.

Y la actividad favorita puede ser el fútbol o artes marciales,

pero la robótica les encanta.

Es una cosa dinámica, ellos ven cómo crean algo

que han visto en las películas, por tanto, los futuros diseñadores

están empezando con cursos extraescolares.

¿Serán ellos los que superarán los retos para que los robots

se conviertan en compañeros de la humanidad?

Uno de los hándicaps de la robótica es que el robot

se mueva de forma autónoma.

La mejor forma es como los humanos, andando.

Conseguir un robot bípedo que ande es nuestro gran reto.

No solo por cuestiones técnicas, sino de precio, de seguridad...

Hoy el desarrollo de estos ingenios

se hace gracias a la cooperación entre especialistas.

En nuestro caso es un equipo: desde ingenieros mecánicos,

electrónicos, ingenieros de "software"

y diseño. Porque, claro, toda la mecánica

hay que darle diseño para que sea agradable a la persona.

Los robots y androides son tan fascinantes

como inquietantes.

Algunos piensan que son demasiado semejantes a nosotros

y otros piensan que pueden convertirse en rivales peligrosos.

Existe un valle, el valle de la incertidumbre,

que te dice hasta qué punto las personas podemos asimilar

que un robot se parezca a una persona.

Por eso el diseño no puede ni impresionarnos ni quedarse corto.

Pero en esto de la imagen en la variedad está el gusto.

Los asiáticos van a otro nivel. Su valle está más alto.

Al contrario que a los occidentales, les gusta imitar al humano en todo.

En la morfología, la piel...

Cuanto más se parezca a los humanos, les gusta más.

Sin embargo, a los occidentales no nos gusta tanto.

Que tenga esa morfología y se mueva como una persona,

pero que veamos que es un robot.

Mantener esa diferencia.

Pero a la velocidad a que se desarrolla la tecnología

¿hasta cuándo se mantendrá esa diferencia?

Aquí hablamos de un punto que es la moralidad:

¿hasta qué punto debe un robot parecerse a un humano

por mucha forma humana que tenga?

-Hay películas de ciencia ficción que intuyen el camino.

Estoy convencido que el ser humano en su locura, en su inconsciencia,

en su ambición... y en su talento y su genialidad

creará máquinas que puedan ser conscientes de sí mismas,

lo más humanizadamente posible.

La inteligencia artificial es la clave de la revolución

que viene de la mano de ingenieros que aún no existen.

Los que desarrollamos tecnología

muchas veces desarrollamos tecnologías sin un objetivo.

En "Jurassic Park" lo decían:

"Pensamos si podemos, no si debíamos".

Entonces ahora mismo la inteligencia artificial

será muy real, pero no hay un debate social y eso es un peligro.

Y creo que se debería abrir un debate

y ver en qué nos puede ayudar la inteligencia artificial.

El diseño de robots se presta a muchos desafíos;

por ejemplo: ¿serán todo en uno? ¿Podrán tener usos terapéuticos?

De momento, y quedan años para que eso cambie,

de momento serán robots para cada cosa.

-En realidad estos robots lo que están haciendo

es colaborar con profesionales

que se dirigen a niños con deficiencias en comunicación,

tanto problemas menores como problemas un poco más serios,

como diferentes síndromes o niños autistas...

o con síndrome de Down que les cuesta relacionarse,

que encuentran en estos robots un ambiente, un amigo,

de tal modo que le es un poquito más fácil

el iniciar esa relación con ellos,

que quizás con un profesional, por muy especialista

y muy experimentado que sea.

Los indicios que tenemos y los primeros trabajos con ellos

son satisfactorios. Conseguimos mejores resultados

con un amigo robot que con un profesional.

Pero siempre de apoyo, por supuesto.

Sin embargo, hay miedos atávicos que superar.

Porque ¿qué pasa si el robot llega a superar al ser humano?

Lo tranquilizador es que los expertos aseguran

que la evolución de los robots humanoides creará en estos

solo las aplicaciones que imagine su programador.

Este es un robot que tiene 14 ejes de libertad

y de cintura para arriba simula una persona.

Las aplicaciones que se le pueden dar son diversas.

En este caso le hemos dado la aplicación de robot camarero.

Puede hacer cócteles, poner cervezas o cualquier tipo de bebida.

-El diseñador de robots, aparte de las herramientas mecánicas

que debe cumplir un robot

tendrá que implementar el sistema de "software"

de inteligencia artificial. Será la diferencia entre el ahora

y de aquí a 10 años.

La capacidad del robot de decidir antes de que se lo digas.

-Es posible que en un futuro cercano,

si los niveles de sensorización que adquieran estos robots

fueran muy superiores a los que tienen ahora mismo,

sí que podrían englobar el concepto de robot amigo.

Es decir, que fuera completamente destinado a ocio.

Un futuro que a muchos atemoriza.

Como el robot aprende de lo que vive en cada casa,

nuestra idea es subir la información a la nube

para compartirla entre robots.

¿Qué ocurre? Que si lo que aprende no es lo adecuado

el otro robot lo puede replicar y conllevar problemas.

No hay un debate, podemos hacer lo que queramos.

Un futuro que a otros encandila.

Porque ¿quién no recuerda las epopeyas que hemos compartido

en películas que forman parte de la memoria de una generación?

Sin duda, serán la inspiración de los futuros diseñadores.

Todos somos diferentes y eso lo ha entendido la nueva medicina.

Cuando enfermamos contamos con tratamientos personalizados

y específicos para cada uno de nosotros.

En oncología los tratamientos han cambiado radicalmente.

Gracias a los avances en genética y a una especialidad:

los oncólogos personales.

Ellos se encargan de tratar y diagnosticar el cáncer

según las características únicas de cada uno.

Los avances darán al oncólogo

multitud de herramientas para tratar la enfermedad.

Todas ellas de mayor precisión.

La nanotecnología se presenta como una de las más importantes.

La nanotecnología permitirá ser mucho más específicos

en la administración de fármacos, y en el reconocimiento

de las células que queremos atacar,

y ganar mucho en la capacidad de que el fármaco llegue

hasta el punto donde queremos.

La presencia de la nanotecnología

en el tratamiento oncológico

creo que es una esperanza, pero a día de hoy

no sabemos hasta dónde podrá llegar.

Existen varias vías de investigación para vencer esta enfermedad

y todas ellas poco a poco van dando sus frutos.

Las terapias avanzadas persiguen un único fin:

erradicar el cáncer.

Vamos a pasar de tratar seres humanos

o enfermedades o síndromes a hacer casi medicina celular.

Vamos a estudiar las células de esa persona

y a intentar ayudarles para que hagan mejor su función.

Evidentemente, las terapias avanzadas

deberán comenzar cuando empiecen los primeros signos

de las enfermedades degenerativas.

Los tratamientos con células madre

serán otra de las vías de investigación.

Y en un futuro otro de los medios que los oncólogos a la carta

tendrán para acabar con el cáncer.

Hoy se estudian los mecanismos por medio de los cuales

las células se alteran genéticamente

dando lugar al cáncer

para así desarrollar nuevas terapias de prevención.

Estamos en los albores de la manipulación genética.

Solo en el 1% de las células que he manipulado

consigo lo que hago.

O sea, consigo el objetivo de crear esa mutación.

Y esa mutación que yo creía que era supermala

que me iba a dar una célula supermaligna

a la célula le da un poco de ventaja.

El principio de la medicina genética está aquí.

Aunque nos queda un largo camino por andar.

Hay muchas cosas que no conocemos

para que esa célula se vuelva tumoral.

Ahora la situación está en que puedo manipular un gen

o un conjunto de genes de forma unidireccional,

pero no sé qué pasa en el contexto.

El oncólogo a la carta hará uso de terapias avanzadas

para tratar a sus pacientes en un futuro.

El tratamiento superpersonalizado

será la misión del oncólogo a la carta.

Pero, ¿realmente sabemos en qué consiste el cáncer?

Está claro que el cáncer surge de una aberración

en el ADN de alguna célula,

ya sea por un daño externo o interno.

Y a partir de ahí surgen divisiones celulares incontroladas.

Y con nuestra acción de los medicamentos

inducimos modificaciones en esas células.

La ciencia ha entendido que todos somos distintos

y cada cáncer es diferente.

Nace así una nueva dinámica en el tratamiento.

El oncólogo a la carta será mucho más efectivo

y los tratamientos personalizados cambiarán el curso de la medicina.

En medicina decimos que hay enfermos y no enfermedades,

pero desde luego dar un tratamiento diferente para cada enfermo

es suponer que el ser humano es completamente diferente

uno de otro. Funcionamos igual, todos.

Quien no funciona igual es el tumor que se genera.

Y es a por el que hay que ir.

Por eso algunas personas reciben un tratamiento distinto de otras.

El tratamiento del cáncer ha seguido un curso

que cambia con la aparición de los tratamientos a la carta.

Pero ¿en qué consisten?

Si tú vas a un restaurante, ¿qué prefieres comer, el menú,

que es un menú para todos,

o si hay un restaurante al lado que tiene el menú más carta

y a ti no te apetece ese menú poder elegir otra cosa?

Pues al final el tratamiento a la carta implica

que el menú no es válido para todos ni a todo el mundo le sienta bien.

Si tienes una carta todo el mundo saldrá satisfecho.

Los oncólogos a la carta aplicarán tratamientos personalizados

y usarán fármacos que tienen en cuenta las peculiaridades

genéticas de cada paciente.

Hablamos de los fármacos diana.

Igual que tienes el símil mental de lo que es una diana

para lanzar una flecha, eso es el fármaco diana.

Tengo un objetivo y el medicamento va solo a ese objetivo.

Intenta no desviar la acción o el golpe

y dar justo en el objetivo. Eso minimiza los efectos secundarios

y bloquea rápidamente la actividad de esa célula.

Los efectos de los fármacos diana son selectivos,

porque son fármacos que atacan

una virtud para el cáncer que a la vez puede ser su debilidad

y si las podemos alterar o parar

vamos a tener un efecto mucho más potente

al parar su crecimiento, incluso podemos destruir los tumores.

Y a la vez al ser selectivos disminuimos la toxicidad.

Administrador por vía oral y con menos efectos secundarios,

los fármacos diana muestran mejores índices de tolerancia.

En el futuro vamos a tener una pléyade de fármacos:

unos estimularán el sistema inmune a reaccionar contra el tumor,

otros que ataquen esas alteraciones que hacen crecer al tumor

y otros incluso que corten otras vías

no en el tumor sino que ataquen

los vasos sanguíneos que alimentan al tumor

la forma en que se alimentan los tumores.

Y al final vamos a terminar combinando muchos tratamientos.

La ciencia evoluciona y también la detección de esta enfermedad.

Esto hace que el futuro sea esperanzador.

Hablamos del diagnóstico precoz del futuro.

El diagnóstico precoz va a seguir siendo muy importante

porque nos permitirá no solo tratar tumores más pequeños,

sino que cualquier tratamiento dirigido que hagamos

pueda tener mayor impacto.

Se dibuja así un futuro diferente para la medicina

donde habrá diferentes especialidades médicas.

Habrá médicos clínicos

igual que ahora, pero también habrá médicos biólogos.

O médicos de las células.

Dirán: "Vamos a ver cómo están tus células.

Vamos a, entre comillas, 'operarlas'."

Es un movimiento global y revolucionario.

Es el movimiento "maker", el hazlo tú mismo.

Formamos parte de él los que fabricamos nuestras propias cosas,

compartimos la información y no pedimos nada a cambio.

Suena a utopía, pero os aseguro que en el futuro somos legión.

Una herramienta de este movimiento es la impresora en 3D,

con la que cualquiera puede fabricar lo que sea.

Y no todo son cosas, el movimiento "maker" tiene una filosofía,

una propuesta de cambio cultural para un futuro con otras reglas.

¿Os apuntáis?

El movimiento "maker" nace como una manera de ver el mundo.

El "maker" de hoy y del futuro

abraza la filosofía del "hazlo tú mismo".

Uno de los fundadores de Arduino, plataforma de "hardware" libre,

nos lo cuenta.

El movimiento "maker" es un movimiento emergente

al que se puso nombre, pero es una reapropiación

de la cultura del hacerlo tú mismo

con la aplicación de nuevas tecnologías.

Los "makers" son y serán personas de todas las edades:

autofabricantes, mentes brillantes que se mueven por Internet

como pez en el agua y manejan las nuevas tecnologías.

Un "maker" es alguien que hace cosas por sí mismo

y utiliza un amplio abanico de herramientas.

En el futuro el "maker" no cambia; cambian las herramientas

y las estrategias que usa para fabricar objetos.

Hacer tú mismo las cosas y aprender el proceso de fabricación

de todo lo que deseemos.

El "maker" es una vuelta al empirismo.

El "learn by making" es una idea que estamos explorando

en una investigación y consiste en aprender a través

de interactuar con las cosas: construyendo, probando...

En lugar de hacer un estudio teórico previo a un estudio práctico.

Acostumbran a trabajar teniendo solución para todo

y abarca campos tan variados como la tecnología, la artesanía

el diseño, la biotecnología o el arte.

Una de las peculiaridades de un "maker"

es que no solo fabrica,

también comparte lo que aprende en los procesos de fabricación.

El "maker" comparte información por una cuestión colaborativa

porque muchas mentes pensando sobre una cosa

generan un producto mejor.

Y la filosofía "maker" es intentar generar una inteligencia colectiva

alrededor de los productos.

Toda esta cultura surge porque vivimos un momento social

en que Internet potencia la comunicación.

Puedes compartir algo con tu vecino y con sus vecinos

a través de Internet.

Pero eso es la esencia de la cultura "maker"

que es aprender y compartir lo que aprendes.

Una de las herramientas más usadas por los "makers"

en sus procesos de fabricación serán las impresoras 3D.

Impresoras que poco a poco se van popularizando.

Las impresoras 3D se han ido liberando

conforme las patentes han ido expirando.

Expiró una patente sobre impresión sobre líquidos

y empezaron a aparecer impresoras que emplean el líquido como base.

Cuando desaparece una de estas aparece otra máquina.

La limitación está en el marco legal actual.

El futuro del "maker" parece imparable.

La producción de los "maker" es de alguna forma imparable

por la evolución de las herramientas que generan nuevos productos.

La cuestión es: ¿será una profesión al alcance de todos?

¿Y eso querrá decir que todos seremos "makers"?

A la pregunta de si en un futuro habrá un oficio "maker",

no lo sé. "Maker" es una categorización

de cómo se ve la gente que crea cosas con tecnología.

Y comparte con otros la metodología de hacerlo.

Por ejemplo, en el MIT se puede pedir plaza como estudiante

con un portafolio de "maker".

-Yo creo que es muy general la palabra "maker"

y habrá "makers" especializados en muchos oficios.

Es decir, todos los que tengamos un poco de curiosidad

podremos serlo, porque en el futuro seremos autofabricantes.

Y además compartiremos conocimientos

con otros "makers" como nosotros.

Para ser un "maker" hace falta mucha curiosidad.

Encontraremos "makers" de cualquier disciplina,

por lo tanto, un "maker" puede provenir de cualquier campo.

Siendo la cultura "maker" una "metacultura"

que consiste en la capacidad de explorar, crear, compartir...

aquí se pueden aplicar prácticamente todas las disciplinas.

Un "maker" puede ser cualquier tipo de persona.

-Yo creo que uno de los retos es abrirse a públicos

que no están predestinados o no pensarían ser "makers".

Será posible imprimir cualquier material

y las limitaciones solo son económicas.

De hecho, estamos viendo cómo aparecen "makespaces"

dentro de lugares muy dispares. Aparecen dentro de la NASA,

aparecen en una asociación de Madrid,

aparecen en países en desarrollo, en universidades,

centros culturales... cualquier sitio.

Es porque existe la posibilidad de crear sobre cualquier cosa.

En madera, plástico, electrónica, software... Cualquier cosa.

El "maker" creará en casa

pero también acudirá a espacios habilitados para ello.

En los "makespaces" se ofrecerán las últimas herramientas

para crear prototipos y desarrollar productos tecnológicos.

Lugares donde ciertas disciplinas se aprovechan de otras áreas.

El cofundador de Makespace en Madrid

nos explica con más detalle este concepto.

Un "makespace" es un lugar abierto donde se reúne gente

que tiene curiosidad por la tecnología

que quiere explorar con otra gente sus aficiones y sus intereses.

Hay mucha gente que viene por "hobby", pero hay gente

que está buscando lanzar un proyecto personal

a nivel emprendedor o que busca desarrollarse profesionalmente.

Espacios que irán incrementando su tecnología

para incluir fabricaciones más complejas.

Creo que los "makespaces" cada vez van a albergar

tecnología de fabricación digital más compleja.

Ahora mismo quizá lo más popular sea el tema de impresoras 3D

de máquinas fresadoras de pequeño formato.

Pero parece que ahora se está explorando mucho

la fabricación de electrónica a pequeña escala.

Quizá la biotecnología también es uno de los temas

que en el futuro seguramente tenga más peso.

La cultura "maker" cambia el paradigma

entre elegir productos de un catálogo

o ser protagonista en la fabricación de un objeto.

¿Hasta dónde llegará el desarrollo de los "makespaces"?

Creo que en los "makespaces" existe esa tendencia a explorar

un poco más y a tratar de entender un poco más.

Que se está dando en otras muchas áreas.

¿Hasta qué punto crecerá?, no lo sé, supongo que lo veremos en el futuro.

Yo también tengo mucha curiosidad por ver lo que llega.

La sociedad del 2050 será muy diferente.

A nivel laboral vamos hacia una mayor actitud emprendedora

donde el "maker" tendrá más protagonismo.

El periodista experto en comportamiento organizacional

nos habla de ello.

El lema del s. XXI es: "Me voy a hacer cargo de mí mismo",

tanto emocionalmente como profesionalmente.

Y vamos a ver que la sociedad de empleados va a menos,

el contrato indefinido irá a menos.

Cada vez más personas crearán su propia profesión

y vamos a ver que los intermediarios como los bancos,

el Estado, las corporaciones...

también su papel va a ser menor

ya que los ciudadanos podemos aportar valor unos a otros.

La sociedad industrial está cambiando

y eso afectará a todos los campos.

Creo que poco a poco se van produciendo pequeños cambios.

El papel del consumidor va cambiando.

Creo que demanda entender mejor cómo funciona la tecnología.

Hay un dicho: "Si no sabes cómo funciona, no es tuyo".

No eres el propietario.

Pero ¿llegaremos a prescindir de la producción industrial?

Yo veo algo totalmente distinto.

La gente emplea la cultura "maker" para crear prototipos

y alcanzar un tamaño relativo.

Pero si te hace falta pasar de hacer algo para 100 personas

a hacerlo para 10 000, te hace falta la industria,

tienes que manufacturar y rebajar los costes.

Entonces no queda más remedio que ir a fábricas.

-No creo que el "maker" acabe con la sociedad industrial

porque son cosas que pueden incluso llegar a colaborar.

Produciremos en fábricas,

aunque estas fábricas cambiarán el modelo de producción.

Las fábricas que antes aceptaban pequeños fabricantes

o pequeños diseñadores están cambiando su forma de pensar.

Están aceptando que alguien diga: "Solo quiero hacer 10 000 unidades".

Y lo toman como un posible negocio.

Es lo que Chris Anderson define como "long tail",

una parte del negocio que produce pocas cosas,

pero genera mucho flujo económico.

La cultura "maker" aparece en escena

para revolucionar el presente y el futuro de la sociedad.

Estos son algunos momentos del mañana para iros preparando.

Queda mucho por hacer, por aprender, por descubrir

para construir un futuro que os espera impaciente.

Y yo también estoy impaciente por volver,

para contaros más cosas sobre los nuevos oficios

en los que usaréis vuestro talento.

Será en el próximo capítulo de "Oficiorama".

Estáis todos invitados.

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Oficiorama - Programa 3 - Diseñador de robots, Oncólogo a la carta, Makers

31 ene 2017

David Cuartielles, uno de los padres de Arduino, nos introduce en la autoproducción y la información compartida, una tendencia global que cambiará muchas reglas gracias a la impresora 3D. Conoceremos las nuevas armas en la lucha contra el cáncer y la personalización del tratamiento que usan los oncólogos a la carta y que son una esperanza real para los pacientes. Y finalmente presentamos los robots humanoides que nos ayudarán en nuestra vida cotidiana.

Histórico de emisiones:
27/02/2016

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