Ochéntame otra vez La 1

Ochéntame otra vez

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No recomendado para menores de 7 años Ochéntame otra vez - Yo soy víctima de la colza - ver ahora
Transcripción completa

(Música)

El caso de la colza en su momento fue muy espectacular,

porque hubo casi mil muertos

y 25.000 afectados, con lo cual,

el asunto fue tremendo.

Y la verdad, lo que yo estoy pasando...

El otro día se lo dije a mi hija y a mi mujer:

"Ojalá me hubiera muerto en el hospital",

sí, sí y se lo digo a usted: "Ojalá me hubiera muerto",

porque esto es inaguantable muchas veces.

Hombre, creo que es de los grandes escándalos

de la transición que nunca se ha resuelto

o que se ha resuelto mal.

-¿Sabes lo que es la colza? -Sí.

-Dímelo.

-Es una planta de la que salen aceites malos,

el que nos ha puesto enfermos.

El Síndrome Tóxico me ha quitado la posibilidad de elegir.

(Música)

"En los alrededores de la capital de España surgía la alarma,

un extraño brote epidemiológico rodeaba la ciudad."

En aquel momento un paciente tampoco llamaba mucho la atención,

pero a lo largo de la noche siguieron viniendo pacientes,

ya empezaron a decir si era una enfermedad infecciosa o no

y empezamos a recibir llamadas de otros hospitales

que estaban teniendo el mismo fenómeno y empezamos a comunicarnos

para ver qué es lo que estaba pasando porque no sabíamos

lo que estaba pasando, ese fue el primer choque.

"Son muchos los que se dirigen a los hospitales,

en algunos casos, alarmados por la publicación de los síntomas

similares a los de una gripe normal."

Pues comienzo a encontrarme mal

aproximadamente en mayo, yo estaba estudiando,

estaba haciendo auxiliar de enfermería, me ven

y lo primero que parece es que tengo un fuerte catarro,

como una bronquitis y bueno, sigo con esos síntomas

de un catarro muy fuerte durante unos días.

Lo único que veíamos era entrar a médicos, enfermeras

totalmente protegidos,

cómo se veía en las imágenes actuales del ébola

y cualquier cosa que entrase en la habitación

era automáticamente destruido.

Estuve diez días sin cerrar los ojos, imposible dormir,

y ya al día onceavo

duermo un poco y me despierto gritando,

ya no pude ocultárselo a mis padres,

me desperté gritando de dolores, con pesadillas.

Ese es mi primer recuerdo.

Jaime fue el primer niño que falleció,

pero dentro de esa familia todos tenían afecciones.

El padre de la familia era un señor

como muy activo y muy preocupado

por lo que le había ocurrido a su hijo

y no paraba de enseñarnos una botellita de aceite

que conservaba y nos decía que ese aceite

lo guardaría hasta que se supiese la verdad de todo.

Yo seguí la prensa,

y la prensa decía que iban cayendo personas enfermas,

que no se sabía cuál era la causa,

que había familias que estaban todos enfermos,

había familias que uno sí y otro no.

"En pocos días fallecen hasta siete personas."

Empezamos a meter a estos pacientes en una sala aislada,

porque en aquellos momentos teníamos miedo a que aquello fuera

una enfermedad contagiosa y empezamos a ponernos guantes,

mascarillas y aislar a los pacientes.

Son tres hermanos que fotografié

en el Ramón y Cajal, tienen 14, 11 y 7 años

más o menos, creo recordar,

y la madre había fallecido

semanas antes por el envenenamiento.

-¿Cómo te llamas? -Luís.

-Y cuánto te sentiste malo, ¿qué te dolía?

-La tripa.

Recuerdo que había mucha gente por todos los sitios,

se me hace una primera prueba y me mandan para casa

y a los pocos días, un domingo,

me picaba muchísimo todo el cuerpo, me dolía muchísimo la cabeza,

me dolía todo el cuerpo

y mi madre me volvió a llevar al hospital.

Empieza a producirse una cierta alarma sin que el gobierno de turno

sea capaz de reaccionar.

En el escándalo, en cierto modo, hay implicados varios ministerios,

especialmente el ministerio de sanidad,

en manos, bueno pues de una auténtico inútil,

que era Sancho Rof, tan inútil, tan inútil

que uno de sus pronósticos cuando no se sabía nada,

dice que bueno, que es una especie de bichito

que si se pone en una mesa, se cae

y se pega un golpe y se muere de pronto.

El punto de vista de los medios de comunicación es muy anecdótico,

el punto de vista médico tuvo poca importancia,

el punto de vista político la tuvo toda.

Nos encontramos ante algo mucho menos importante

que una epidemia de gripe y que nos encontramos ante algo

mucho menos importante que lo que de hace años tenemos

frente a nosotros que es el tema de la meningitis.

El aspecto de la declaración política en una situación de crisis

tan complicada como esta y tan desconocida como esta,

tiene que estar muy limitado y que voz de la transmisión

a los medios de comunicación tiene que ser desde el lado técnico,

médico en este caso.

140 días hace ya que ese envenenamiento empezó a asolar

todo nuestro país, una enfermedad desconocida

a nivel mundial que tiene todavía un tratamiento indeciso

y difícil en todas partes.

Los medios de comunicación tardaron mucho tiempo en darse cuenta

de la profundidad y de la gravedad del problema,

es verdad que había poca información,

es verdad que la información era confusa,

es verdad que la investigación era muy lenta,

es verdad que los datos que se tenían

eran datos muy contradictorios.

Pero no contaron la realidad de lo que había,

no contaban el sufrimiento de las víctimas,

cómo estábamos las víctimas, cómo evolucionábamos las víctimas,

cómo estábamos o no protegidas las víctimas,

qué dramas pasaban las víctimas.

Los médicos me miraban y me decían que tenía faringitis

y después que tenía alergia

y en el Niño Jesús después me mandaron y salió la neumonía.

¿Qué ocurría con las mujeres embarazadas?

Se las mandó a abortar a Londres o a Ámsterdam.

Solo se les dio una dirección en un papelito.

Esas mujeres abortaron,

no tenían por qué haberlas mandado fuera,

si había que hacerlo, había que hacerlo en España.

Es algo de lo que nunca se ha hablado

y que hay mucho por hablar.

Me casaba ese año, en octubre

y no quise casarme porque le dije,

dije a mi marido: "Mi novio no se va a casar,

parece que se va a casar con una muerta andante".

¿Qué ocurría con las familias que a las dos de la mañana

la Guardia Civil les sacaba de su casa para irse del pueblo

porque podían contagiar a los demás?

Pues estamos..., bueno, que menos mal que mi familia

nos está echando una mano, si no, no sé que sería de nosotros.

-Alberto, ¿qué tal te encuentras? -Un poco mejor.

-¿Y qué te pasaba, estabas muy cansado?

¿cómo te sentías?

-Me dolía el pecho.

¿Qué pasaba con los niños que eran aislados

para que no se les contagiase?

"Los niños enfermos sufren, además de trastornos físicos y psíquicos,

dificultades escolares,

poco a poco se va tratando de paliarlas en lo posible,

sin embargo, hay que contar con que no se puede

exigir demasiado a los niños

y que el retraso va a ser considerable."

Yo muchas veces cuando veo alguna de las películas

donde los chavales van empujando las sillas por el hospital,

pues me recuerda mucho a aquel 1981 y 82.

Acudí al Ramón y Cajal uno de los días

y era por carnavales

y los niños se habían pintado,

habían hecho su propia fiesta de carnaval.

Recuerdo que entré en la habitación de Pedro Sanz,

estaba pintadito así y tal,

y se me ocurrió reunirles a todos en el pasillo del hospital.

Silvia era una de las niñas del grupo del carnaval,

era más o menos de la misma edad que Pedro Sanz.

La fotografié en su habitación con sus padres,

su padre la cogía en brazos,

la madre también,

conseguí reunir de nuevo a Pedro y a Silvia

y les hice unas fotografías juntos

en una feria en Getafe.

Mucha gente jóven en sillas de rueda,

el quedarse delgados, delgados, sin ningún tipo de defensas.

Estaba muy afectada, Encarnación,

la primera vez que la fotografié

se veía perfectamente que era una mujer que había sido muy guapa,

rubia, pero la enfermedad la había hecho envejecer,

los rasgos de la cara estaban muy marcados.

Me afectó mucho porque vi el dolor de muchas familias

y sobre todo de aquellos que quedaron inválidos totales.

Aquello fue, vamos fue dantesco

porque en cosa de dos o tres semanas

el cuerpo se degradó enormemente,

yo perdí 25 kilos,

y mi potencia muscular, vamos, me quedé totalmente inválido,

tenían que darme de comer, cortarme los filetes,

llevarme al servicio, vestirme,

hacerme todo, llegó un momento que vi que me moría.

-Don Ricardo, ¿en su familia fueron muchos los afectados

por el Síndrome Tóxico? -Pues sí, los cinco que somos

en casa, los cinco hemos estado afectados.

-Pero, ¿de gravedad?

-Pues en un principio mi esposa

y mi hija, pues mucho

y después ha estado mi suegra y mi hijo y yo,

pues creo que somos los menos afectados.

Dentro de una familia pueden pasar cosas diferentes,

los genes de cada uno son diferentes por mucho que vengamos

de la misma familia, los genes son, no totalmente diferentes,

pero son diferentes y eso hace que metabolicemos diferente.

"Para la mayoría, los días transcurren entre los dolores,

las molestias y las fatigas

que les lleva a una inactividad total."

Para atender un poco mi casa y tenerla como ahora la veis,

yo tengo que gastarme los cuartos para meter una mujer,

yo no puedo hacer nada, soy una mujer inútil,

yo soy un trasto, un mueble,

soy un mueble, además, si me levanto de la cama al sillón,

del sillón a otro sillón, estamos, como aquel que dice, inservibles.

Yo estaba en la piscina bañándome

y luego ya no podía salir de la piscina,

de las escaleras de la piscina.

Abro la puerta y me encuentro

a Beatriz y otros niños en el agua,

en una piscina, pude hacer tres o cuatro fotografías,

porque enseguida la sacaron de la piscina,

me centré sobre todo en Beatriz,

porque se veía que era una niña que era muy guapa,

se había quedado muy delgada

y la imagen que veía era de mucha fragilidad,

a pesar de que no era de las más afectadas,

físicamente se producía un contraste,

era como, se la veía vulnerable,

pero a la vez se veía una resistencia.

En principio, para mí el reto era averiguar cómo había sido,

por qué se había producido esta catástrofe,

que yo creo que era la más importante que se daba en Europa

y la más importante, quizá del mundo.

Nosotros lo único que podemos decir es que no hay ningún dato objetivo

en favor de que ningún alimento tenga relación con el proceso,

ni ningún animal de ningún tipo.

Se inventaron una serie de teorías, la primera de todas

que esto había sido cosa de unos tomates en Almería

que habían sido tratados con pesticidas de la Bayer,

esto se sostuvo durante una temporada,

pero tampoco, porque había sitios

donde nadie había consumido esos tomates,

tomates de Almería, con lo cual,

pues no casaba.

Pero hubo tres intentos de secuestro por parte de Bayer

de Cambio 16.

Hubo otra teoría y es que como el primer muerto,

que era un niño que se apellidaba Vaquero,

había fallecido en Torrejón de Ardoz,

y en Torrejón de Ardoz está la base o estaba la base de los americanos,

a alguien se le ocurrió: Los culpables son los yanquis

que tienen dinero para pagar,

y entonces, efectivamente, tiraron por esa vía,

con unas supuestas granadas de organofosforados

de fabricación española que se había utilizado

en la guerra Irán-Iraq.

"Se desataron los rumores de tal forma

que hasta la embajada de EE.UU. se apresuró a desmentir

que la epidemia estuviera motivada por un escape de armas biológicas.

Fuentes diplomáticas estadounidenses negaron categóricamente

que se realizaran prácticas con este tipo de armas

en suelo español."

Evidentemente esta es otra tontería como la copa de un pino,

nadie encontró nada por el estilo de granadas ni nada.

Nos fueron diciendo diferentes productos,

tanto fueran tomates como pepinillos,

luego los pájaros, hubo mucha gente que mató a muchos pájaros,

porque creían que habían sido los pájaros.

Para nosotros nunca fueron teorías consolidadas ni teorías sólidas

de ninguna manera, pero es verdad que los medios de comunicación

tuvieron mucha fuerza.

Laura, era muy joven esta niña,

estaba comiendo sola, me llamó la atención

lo sola que estaba en esa habitación,

una niña con una carita

así, pues se veía que era una niña guapita,

una carita muy dulce,

le hice pocas fotografías, no le hice demasiadas,

y no estuve mucho tiempo, pero es una de las que más recuerdo.

Aparecían todos con dolores musculares y con calambres

y eso ha venido hasta la fase más crónica,

la fase más crónica que es donde pacientes que han perdido mucho peso

y que han tenido fibrosis en la piel,

pacientes que tienen lesiones neurológicas,

tienen ese aspecto, la cara adelgazada,

sin mucha grasa en la zona de los pómulos,

y también con el resto del cuerpo habiendo perdido masa muscular

y la piel más fibrosa, más cogiendo un tinte moreno,

pero no porque se pigmente, si no, porque tiene una serie de problemas

dentro y sobre todo tiene fibrosis.

A Jorge le conocí en encuentros de afectados

organizados por las Asociaciones,

posteriormente, cuando le volví a localizar

diez años después se había retirado

a una casita que tenían sus padres

y le fotografié en su palomar.

Durante aquellos diez meses,

empezó un tratamiento muy importante para nosotros

que continúa a día de hoy,

que es el ejercicio físico, la rehabilitación, la fisioterapia.

Durante los meses que estuve yo, que estuve allí,

pues sí que recibíamos muchas horas de rehabilitación,

para evitar todas las retracciones articulares que tuvimos.

El tratamiento que se dio con cortisona a dosis muy altas,

evidentemente, era muy agresivo, pero era la única manera

de poder sacar a pacientes que estaban muy graves

y que iban a fallecer de una manera u otra.

"Condenada a ver pasar la vida desde una ventana,

a sus 25 años, Encarna ha consumido su niñez

y juventud de hospital en hospital."

Porque a ver, yo no puedo hacer nada de nada,

no puedo salir a caminar a ninguna parte,

no puedo estudiar, no puedo hacer nada,

gracias a mi madre, que es mi familia y me apoya mucho

y a todos mis amigos que me vienen a visitar, si no...

En las últimas 24 horas se han registrado un aumento

en los casos de neumonía tóxica en toda España.

Tras haberse registrado el pasado sábado unos 1.250 casos,

en las últimas 24 horas la cifra ha pasado a ser de 1.333.

En los medios sanitarios se trabaja activamente en el estudio

de las causas de las recaídas y de las secuelas

de la neumonía tóxica, recogemos las declaraciones

del doctor Tabuenca, subdirector del Hospital de Niño Jesús,

centro en el que se detectó por primera vez

una directa relación de causa efecto entre la entonces llamada

neumonía atípica y la ingesta de aceite tóxico.

Aquí, se trata desde luego de una enfermedad

hasta ahora no descrita,

y en la cual, el tóxico responsable

o mejor dicho, la combinación de tóxicos vehiculizados

en este aceite, permanecen en el organismo bastante tiempo,

de aquí que hablar en este momento de secuelas sea un poco prematuro,

hasta que no se haya producido la eliminación del tóxico.

En nuestro país se viene utilizando con frecuencia el aceite de colza

en su estado natural y comestible,

mezclándolos con otros aceites de semilla,

aun cuando este tipo de fabricación y comercialización de aceites

está prohibida desde el 24 de julio de 1964.

-Bueno, la pista del aceite la encuentra un pediatra

del Hospital del Niño Jesús, el doctor Tabuenca,

y la encuentra porque la impresión que tenían los pediatras

es que esos niños no estaban infectados, si no intoxicados,

esa era su palabra coloquial, "estos niños están intoxicados".

Entonces, este profesional empezó a buscar y tuvo la oportunidad

de que apareció un niño, un bebé de seis meses,

claro, los bebés de seis meses no comen muchas cosas,

se hizo un interrogatorio a fondo de la abuela y la abuela fue

la que dijo que en la papilla le echaba un chorro de aceite.

Entonces, ya se pusieron sobre la pista, fueron a investigar

que tipo de aceite era, se dieron cuenta que era un aceite

sin marca comprado en un mercadillo sin ningún tipo de control

y a partir de ahí fue cuando avisaron inmediatamente

a las autoridades sanitarias porque podía estar ocurriendo algo

con un aceite de venta ambulante.

Un aceite de colza importado con destino a usos industriales

y que contenía un desnaturalizador precisamente para evitar

su desviación hacia consumos humanos,

se ha desviado de su tráfico industrial

y ha llegado al consumo humano produciendo las consecuencias

que son ampliamente conocidas.

Aceite puro de oliva, directamente del productor al consumidor,

a 550 pesetas las garrafas de cinco litros.

-No se piden biólogos, al final llegaron a la causa clarísima

de que era el aceite,

y, ¿cómo se había producido esto? pues porque había venta ambulante,

no controlada y esa venta ambulante se había hecho con garrafas

de granel, era más barato el aceite

y lo habían ido comprando.

"Pertenecientes a un sustrato de población económicamente débil

y con un bajo nivel cultural, los afectados suelen

estar integrados en núcleos familiares de dos a cinco personas

y la media de edad es muy baja, de 33 años."

-¿Cuándo se dieron cuenta de que podía ser el aceite?

-Pues cuando el médico nos lo dijo,

cuando reingresé yo,

a la segunda vez fue cuando me lo dijeron

y comuniqué en casa que no comieran de ese aceite

puesto que se seguía comiendo.

Yo he votado que los más ricos nos han envenenado

porque buscaban la mejor calidad y nosotros buscábamos lo más barato

porque no teníamos tanto dinero como ellos.

Era una de las marcas que aparecieron

en uno de los listados que emitió el gobierno

y la autoridad sanitaria,

pero mi madre sigue sin recordar donde compró ese aceite,

si fue en el mercadillo o fue en una tienda.

Mi madre compraba un aceite del mercadillo

en garrafas de cinco litros,

decían que era aceite de oliva de Jaén,

y bueno, como mis padres son de Jaén y el aceite de allí tiene fama

de ser muy bueno, pues mis padres les compraban.

Nada, nosotros lo empezamos a usar

y de momento no pasaba nada,

hasta que un buen día yo empecé que tenía manchas en los tobillos,

en las piernas, muchos picores, muchos, muchos

y bueno, yo estaba mala, pero seguíamos consumiendo aceite,

porque nadie sabía qué era,

que si era la neumonía atípica esa,

que si era problema de pájaros,

total, que nadie supo al principio qué era.

Tenía etiqueta y tenía marca,

y era la marca del Maño.

Vamos a darle la vuelta.

Es que dicen que no hay marca, para que se vea que hay marcas.

-Marca las tres B: bueno, bonito y barato.

Teníamos un vecino en otro bloque que se había quedado en el paro

y nos lo traía a casa y mi madre, pues bueno,

aquello de que hay que ayudar a los demás.

Y efectivamente, bueno, el pobre no tenía culpa

porque su familia también fue víctima del Síndrome Tóxico,

su mujer se quedó en silla de ruedas.

Se llamaba Felipe,

evidentemente hubo que denunciar de dónde venía,

pero bueno, tengo muchos compañeros que los compraban

en los antiguos Spar, aceites embotellados

en botellas de un litro.

Es absolutamente imprescindible, absolutamente imprescindible,

que se abstengan de hacer uso de los aceites,

que ya han sido suficientemente descritos.

Un gran número de los ingresos que se producen en la actualidad

revelan que todavía se está haciendo consumo de este tipo de aceite.

Toda la trama trataba sobre un aceite comestible

como era el aceite de colza, añadirle un compuesto

para pasar por la frontera sin que tuviera que dedicarse

a lo que se tenía que dedicar que era ser un aceite industrial

y posteriormente retirar ese compuesto químico.

"Esta empresa, Refinería de aceites de pescado, Sociedad Anónima, RAPSA,

es el primer eslabón de la cadena que supuestamente distribuyó

el aceite envenenado por varias zonas de nuestro país.

Sus propietarios, los hermanos Juan Miguel y Fernando Bengoechea,

importaron de Francia el aceite ya desnaturalizado con anilina.

Según el acusador público, una parte de ese aceite fue vendida

a través de un intermediario, el también procesado Jorge Pich,

a la empresa Raelca, situada en la localidad madrileña

de Alcorcón y dedicada al envasado y venta de aceite comestible."

La empresa real Raelca, de Alcorcón,

que importaba ese aceite y lo mandaba a la refinería ITH,

de Sevilla a refinar a base de meterle

un subidón de temperatura,

con lo cual, lo que eran anilinas

se convertían en anilidas de ácidos grasos,

y esto era lo que mataba,

por ponerlo de una manera sencilla.

El problema fue lo de la retirada del tóxico, que era inviable,

porque para retirar el tóxico en una sustancia como el aceite,

donde el tóxico ya ha reaccionado

y donde se le somete a altas temperaturas durante todo el proceso

de refinación, aquello se convierte en una bomba de relojería,

que el tóxico reacciona explosivamente

con todos los componentes del aceite y forma compuestos que nunca antes

habíamos conocido en la química orgánica.

Ya fue en los años 80 cuando tuvimos que meternos

y mancharnos de aceite porque había una nave en Arganda

que tenía más de 100.000 botellas de aceite y uno de nuestros trabajos

más importante surge del trabajo que pudimos hacer de recolección

en aquella nave, de los cuales pudimos luego rescatar

unos 5.000 aceites, analizarlos en profundidad y gestionar

toda la información que teníamos allí.

Se enfrentan grupos de personas que han tomado este tipo de aceite,

frente a grupos de personas, que teóricamente, no han tomado

este tipo de aceite, entonces, se intenta ver

por métodos estadísticos cómo se asocia la enfermedad entre ellas.

Y ya me volví experto en reconocimiento de botellas,

porque el fraude no era tan simple, el fraude era muy amplio,

con varias redes conectadas entre sí y no todas manejando

lo que podríamos llamar el aceite causante.

Todos eran aceites fraudulentos desde el concepto de fraude,

pero no todos los aceites eran tóxicos

para producir la enfermedad.

RAPSA también vendió aceite de colza desnaturalizado

al industrial catalán Enrique Salomó,

este lo distribuyó a varias personas,

al también procesado Ramón Alabar,

a una empresa sevillana, Giresa, que lo destruyó al conocer

su toxicidad y a la firma Aceites Valencia,

propiedad de los hermanos Baviera.

Estos, tras refinar el aceite,

envasaron una parte y vendieron otra a Aceites Aguado El Prado,

los propietarios de esta última empresa,

que desconocían la toxicidad del aceite,

lo envasaron y distribuyeron a vendedores ambulantes."

Desde el lado clínico, el objetivo era identificar

cuántos pacientes había, dónde estaban,

cuál podía ser su evolución y controlar todo el seguimiento

y la atención a los pacientes.

Se fue siguiendo la ruta del aceite

por la carretera de los pantanos,

el distribuidor de aceite

iba por todos los pueblos

hasta llegar a Salamanca por la carretera

que sale de Madrid hacia el pantano de San Juan y demás.

Una de las cosas que llamó la atención a los investigadores

es porque en Chapinería no había habido afectados,

si en todos los demás pueblos había habido afectados

con la distribución del aceite,

¿cómo es que en Chapinería no había?

se descubrió que el distribuidor,

el que llevaba la furgoneta para distribuir el aceite

de Raelca, había tenido un rollo

con la mujer del del bar de Chapinería,

y el del bar de Chapinería le había amenazado de muerte

al tío si paraba y por tanto, el tío paraba en todos los sitios

menos en Chapinería. Por estas rutas,

se siguió avanzando y entonces los investigadores

detectaron cómo había afectado los casos del aceite

en núcleos cerrados, los núcleos cerrados eran

los conventos donde todo el mundo comía lo mismo.

-Creo que el pueblo se llamaba Casarrubios,

aquí en la provincia de Toledo,

me planté delante del convento

y llamé a la puerta, sin más,

y para mi gran sorpresa las monjitas accedieron

a que yo entrase y las fotografiase

en el interior del convento, que fotografiase

sus quehaceres diarios.

Ellas compraban aceites de dos calidades,

uno más barato y uno más caro,

el más caro era el más tóxico.

Resulta que para las pastas que fabricaban

para la calle, que vendían a la gente que iba a comprar,

usaban el aceite que, teóricamente, era de inferior calidad,

pero que era menos tóxico,

mientras que el aceite en teoría bueno,

lo consumían para ensalada de las monjas.

Ocurrió, que claro, las monjas que tenían el sistema inmunitario

más fastidiado, señoras de ya avanzada edad y tal,

enfermaron antes.

Ellas veían la tele y veían las noticias,

porque les afectaba el que tenían hermanas que tal,

y en un determinado momento decidieron dejar de ver las noticias

porque solo decían mentiras,

decían que la causa del envenenamiento era

aceite de colza y ellas solo consumían aceite de oliva

y de girasol, por lo tanto, no podía ser eso.

"La partida que ha causado el mal la trajo de Francia

la empresa donostiarra RAPSA, que lo empleaba

con fines fraudulentos en mezcla con otros aceites de ínfima calidad,

vendidos como aceite de oliva a granel principalmente."

Ya se adelante una cifra de que pueden ser

10.000 los afectados, con gran indignación

del partido en el poder, diciendo que es una exageración,

fíjate la exageración, que cuando empieza prácticamente el juicio

siete u ocho años más tarde,

ya se hablaba de 30.000 afectados

y ahora en este momento se ignora el número de afectados

porque llega un momento en que se paran

todo tipo de investigaciones.

El circuito histórico de ese producto

está perfectamente acreditado.

Quiénes importaron, quiénes regeneraron o refinaron,

quiénes comercializaron y dónde y cómo se vendió.

Invoco los tres enfermos que hay en Sevilla,

que tomaron aceite de una industria que hizo la regeneración,

e invoco los enfermos de los vendedores ambulantes

que no sabían que vendían la muerte ni la enfermedad

y alguno de sus familiares quedó enfermo,

ninguno de ellos está procesado, por supuesto,

no ha habido procesamiento en esa línea.

Yo recuerdo lo de las matanzas en Castilla León,

donde los chorizos que estaban embebidos en ese aceite

fueron lanzados a las cunetas de las carreteras,

tengo pruebas de ello, y aparecieron muertos los perros

la mañana siguiente.

"Ese aceite, una parte del cual permanece almacenada

en estos depósitos de Santander,

fue desnaturalizado mediante un colorante,

la anilina, para hacer desaparecer el extraño color que presentaba,

el aceite fue sometido a procesos de refinado,

que en la mayor parte de los casos se efectuaron con sosa o legía

y a elevadas temperaturas,

lo que provocó la transformación de la anilina

en una sustancia más tóxica, las anilidas."

"El 30 de marzo de 1987,

en el Pabellón Valencia de la Casa de Campo de Madrid,

se iniciaba el juicio de la colza,

también conocido como el juicio del siglo,

con el que se entró de lleno

en el campo de los macroprocesos judiciales."

El juicio de la colza se ha iniciado hoy en Madrid

en medio de una gran expectación y numerosos incidentes

protagonizados por grupos de afectados que insultaron

e intentaron agredir a los acusados y a sus abogados defensores

cuando llegaban o salían del lugar donde se celebra el juicio.

Los incidentes que se produjeron en el exterior

tuvieron también su reflejo

en la sala donde se celebra el juicio.

Los abogados de la defensa expresaron su protesta

y pidieron la adopción de medidas para atajar este tipo de hechos,

mientras que dos acusadores particulares,

Doris Benegas y Fernando Salas atribuyeron el nerviosismo

de los afectados a lo que consideran un mal sistema de reparto

de las acreditaciones y una excesiva presencia policial.

El Tribuna aseguró, por su parte,

que se adoptarán las medidas que se consideren necesarias

para que no se reproduzcan estos comportamientos."

La gente estaba muy tensa,

porque claro, aunque la administración española

había planteado una serie de ayudas personales a las familias

que tenían afectados y a los propios afectados,

pero claro, la gente estaba muy indignada.

Pedimos justicia para los culpables, que ya van 500 muertos.

Que nos atiendan como es debido, que no digan que estamos...,

que todo es psicológico,

que los dolores y la fuerza que nos falta no son psicológicas.

Lo único que buscamos es que sigamos teniendo asistencia médica

y que nos devuelvan la salud.

¡No queremos pan, no queremos vino,

queremos a los culpables colgados de un pino!

Pues tengo una imagen, bueno, era una sala muy grande,

redonda, me acuerdo perfectamente, llena de afectados.

el primer macrojuicio real en España fue ese.

La Audiencia pública estaba llena la sala

de muchos afectados, familiares de los afectados.

Se estima aprobada la relación de causalidad natural

entre la distribución de aceite de colza inicialmente

señalado con anilina al dos por ciento y el Síndrome Tóxico.

De manera que esa distribución se reputa con indicios sinequanone

de la enfermedad.

Consiguió demostrarse finalmente

que la causa del Síndrome Tóxico fue el aceite de colza

importado desde Francia, que una serie de empresarios

hacían pasar por aceite de oliva

o aceite de girasol.

"Juan Miguel Bengoechea aseguró que su empresa RAPSA

que comercializó el aceite de colza desnaturalizado,

que supuestamente provocó el envenenamiento,

importaba este tipo de aceite desde hace 13 años

y aseguró que no sabía que la empresa Raelca

a la que vendieron el aceite de colza desnaturalizado,

se dedicara al envasado y venta

del aceite destinado a consumo humano.

A la mayor parte de las preguntas que le dirigió el fiscal

contestó con evasivas como no sé, no me acuerdo

o no os lo puedo decir."

El Tribunal decide pedir ayuda a un investigador inglés,

sir Richard Doll, que era un gran epidemiólogo ya fallecido,

y le piden opinión sobre todos estos trabajos

y entonces él al principio cuando analiza los trabajos previos,

deja en duda si el aceite puede ser o no,

cuando empieza a analizar nuestros trabajos, termina con una frase

concluyente de que no tiene ninguna duda de que el aceite es el causante

y eso hace inclinar a toda la decisión del Tribunal

acerca de la causalidad.

"Acudió a declarar el prestigioso epidemiólogo británico

Sir Richard Doll, el informe de Sir Richard Doll

fue concluyente, el aceite de colza desnaturalizado con anilinas

había sido el causante definitivo de la mortal enfermedad,

con la autoridad que le otorgaban sus casi 40 años al servicio

de la epidemiología,

Doll confirmó sin vacilar las conclusiones

que ya había adelantado el informe encargado

por la Organización Mundial de la Salud."

En el juicio por el Síndrome Tóxico prosiguió hoy el informe

de los abogados de la acusación popular que se han adherido

a la petición fiscal de 60.000 años para los ocho principales procesados

En estas fechas se cumplen siete años desde que aparecieron

los primeros casos de afectados por el Síndrome Tóxico.

"El abogado de la acusación popular que actua en representación

de la comunidad de Madrid, ha calificado de truhanes

y representantes de la picaresca española a los aceiteros

presuntos responsables del envenenamiento masivo.

También ha asegurado que este gigantesco fraude ha dañado

en su conjunto la imagen de España en el exterior."

Fue la garrafa esa, la garrafa esa fue la que...

porque caímos como conejos con ella.

"La mayoría de los afectados afirmaron haber comprado el aceite

a granel o bien en mercadillos o a través de vendedores ambulantes.

Alguno aseguró que lo había adquirido en tiendas de comestibles

o en galerías de alimentación en las que habitualmente compraban."

Mire, porque estaba de oferta

y como en mi casa no me sobra un duro

pues las señoras cuando nos dicen algo de ofertas allá que vamos.

Como era en una tienda de comestibles no dudé en comprarlo.

-Y usted nunca le preguntó a Juan Miguel Bengoechea

o a otra persona de RAPSA,

que a pesar de que tuvo usted que devolver una cisterna

por estar en malas condiciones, a pesar de que en los anagramas

pone aceites y grasas industriales, usted nunca le preguntó

¿si era aceite en concreto comestible o industrial?

-No le pregunté porque no sospechaba de nada.

-No sospechaba a pesar de lo que dice el anagrama

y a pesar del devolver la cisterna. -No, porque él me vendió

aceite comestible y yo es lo que estaba pagando.

-Pero a pesar de eso nunca le preguntó.

-¡No!

-El juicio fue una pantomima, en principio eran treinta y tantos,

38 creo, los que detuvieron implicados,

pero realmente lo sorprendente es que a la hora del juicio,

quienes entran en prisión son dos personas nada más

que son condenadas a 20 años de prisión.

Buenas tardes, solo dos de los 38 acusados

en el juicio del Síndrome Tóxico,

ingresarán inmediatamente en prisión para cumplir la condena

que les ha sido impuesta esta tarde por el Tribunal,

en una sentencia recibida por fuertes protestas

por los afectados, los jueces han condenado a 13 de los acusados

a penas que oscilan entre seis meses de arresto y 20 años de cárcel,

lo cual contrasta con los más de 60.000 años de cárcel

que pedía el fiscal para cada uno de los principales acusados.

"Eran las seis y media de la tarde cuando la lectura de la sentencia

del Síndrome Tóxico, quedaba interrumpida ante las protestas

de los afectados por el envenenamiento.

En ese momento el Tribunal leía las indemnizaciones

que según la sentencia deberían cobrar las víctimas

y que oscilan entre las 150.000 pesetas y los 90 millones

en caso de gran invalidez.

Unas indemnizaciones que probablemente

serán difíciles de cobrar ya que el Tribunal ha rechazado

la posibilidad de que las haga efectivas el estado.

Llorar de impotencia.

Estuvimos en el año 84 cuatro meses encerrados,

durante el día dormíamos en una Asociación de Vecinos

de Móstoles y cuatro meses saliendo a la calle

para que los ex altos cargos se sentasen en el banquillo.

Desgraciadamente no se sentaron todos los que debían de estar.

Estaba claro quién era, estaban procesados

y pensábamos que iban a ser condenados,

pero claro, veíamos que no les iban a poder solucionar tampoco

sus indemnizaciones que es lo único que podía ser,

la prisión e indemnizaciones.

La sentencia, desde mi punto de vista es absolutamente benigna

y poco fundamentada.

Desde mi punto de vista incomprensiblemente benevolente

para la tragedia que supuso, porque en definitiva

por las muertes y lesiones causadas

resultan solamente condenados tres personas.

Que se condene a quien debe ser condenado

y que no sean penas tan benignas, tan suaves, tan incompletas.

Nosotros así impugnamos, creo que con todas las acusaciones

particulares como el señor fiscal también,

pero no entendemos que haya solamente dos personas en la cárcel.

¡Es una vergüenza! ¡No hay derecho!

Yo tengo una hija muerta por causa del aceite,

¡y que le salga a esa gentuza cuatro años es para matarlos!

Y entonces, la sentencia les condenaba, pero sabíamos

que no tenían capacidad ni la empresa

que había causado la catástrofe,

ni los que lo habían vendido,

no tenían la capacidad económica para atender

a las 20.000 personas afectadas.

Por otro lado, yo pensaba y estaba convencida

de que esto no había producido únicamente por los responsables

industriales, si no que había habido una permisibilidad, diríamos,

por parte de la administración.

Que a finales de 1980

hubo un cambio en la política económica

con una mayor liberalización en las importaciones,

existía una falta total de control aduanero,

y por supuesto no existía ningún tipo de ley de consumidores

y en ese sentido, no había control de los productos.

Rabia, dolor,

las pocas penas que en este país se dan,

no creo en la justicia ya,

a una persona seis años,

2.500 fallecidos, 20.000 víctimas.

No hay justicia.

"A pesar de los años la protesta sigue viva,

han llegado de Burgos, Cantabria, Valladolid o Palencia.

Se pusieron en camino de madrugada,

todos han querido tener un sitio en la sala."

Nos hemos levantado a las tres de la mañana para venir aquí.

Que se nos vea y que la gente sepa que estamos aquí todavía,

que existimos y que los problemas siguen, que no se han solucionado.

Justicia sobre todo,

que se haga justicia, que esperamos que esta vez sí que lo consigamos.

"Cientos de personas se han agolpado esta mañana en las puertas

de la Audiencia, muchos de ellos son familiares de los 330 fallecidos

oficialmente a causa del aceite adulterado."

Mi hermana murió con 18 años y tengo toda la familia fatal.

Los responsables del envenenamiento con aceite de colza

han visto multiplicadas por cuatro las penas que les fueron impuestas.

Esta importante sentencia del Tribunal Supremo,

vuelve a poner de actualidad las víctimas, que precisamente

en estos días cumplen once años de pesadilla.

"El Estado, declarado responsable civil subsidiario del envenenamiento

de más de 20.000 personas en toda España."

"La sentencia que amplía el número de afectados que establecía

la Audiencia Nacional, ha sido acogida con satisfacción

por los abogados acusadores y las víctimas."

Así que yo estoy muy contenta, aunque he perdido a mi marido,

estoy muy contenta.

Es lo que más deseábamos, 40 años de pena

y han metido a siete u ocho, vamos, estamos contentísimas,

no tenemos ninguna palabra para expresar lo que ha sido esto.

Yo creo que se ha hecho la justicia que se podía hacer,

es decir, no te van a devolver a tu hijo

o tu hija, ni los sufrimientos que han pasado,

porque hubo gente que se consumió directamente,

con unos dolores tremendos,

eso, la justicia no puede compensar eso,

te pueden dar 25 millones,

en algún caso 90 millones, en casos de gran invalidez.

No entiendo como alguien por un lucro personal de dinero,

ha podido causar tanto dolor,

tantas muertes,

y que todavía hoy hace poco

recibí la llamada de uno de los aceiteros

que sin pedir disculpas quería presentarme su verdad.

Ellos repetían continuamente que no eran culpables,

que simplemente eran distribuidores,

que a ellos también les habían engañado.

Yo recuerdo que salí de la cárcel

y yo tenía mis dudas sobre su culpabilidad,

es decir, había algo creíble en su discurso.

Es verdad que a los, digamos empresarios,

les condenaron a 20 años, ya están en la calle,

supongo que se habrán arrepentido toda su vida de esta historia,

pero bueno...,

así que esto de la justicia, es lo que hay.

¡Justicia!

¡Justicia para los asesinos!

¡Justicia para los asesinos!

"Es el final de once años de espera,

entre lloros y desmayos las víctimas celebran su victoria.

El Tribunal Supremo acaba de endurecer las penas impuestas

por la Audiencia Nacional a los culpables del Síndrome Tóxico.

14 aceiteros son condenados a un total 274 años de cárcel.

La sentencia es un bálsamo para los afectados.

Por unas horas les hace olvidar que desde 1981

sus vidas han sido una lenta agonía."

Pues mira yo ahora lo veo totalmente diferente a cómo lo sentía

en aquel momento, en aquel momento sentía

mucho dolor, mucho agobio, y decía: "Jolín",

yo estaba ahí dentro, ¿no? pero yo no lo vivía

con el mismo dolor que lo vivían,

porque joder, es que ha habido gente con toda su familia.

Padres y madres que tenían que dejar a sus hijos,

que no los podían cuidar y ese dolor,

demasiado poco,

demasiada poca rabia transmitieron en aquellos juicios

y en aquellas manifestaciones.

Y a día de hoy, lo recuerdo cada vez que veo esas imágenes

con mucha admiración, con mucho respeto

y con mucho agradecimiento.

Yo, mi depresión y yo no tengo ganas de vivir,

o sea, se lo digo sinceramente que es que no tengo ganas de vivir.

A mí me daba la sensación que hablaban

más con la mirada que con las palabras.

es decir, esas miradas reclamaban atención,

se sentían abandonados

y creo que en mi cámara veían

esa posibilidad de llamar la atención.

Me casé en el 82,

y nos prohibieron, entre comillas, tener hijos,

porque no se sabía la descendencia,

no había estudios todavía,

hasta el año 86 que me dan el visto bueno

y nos dicen que hay la misma posibilidad

de tener un hijo sano como el resto de la población,

nos arriesgamos y la verdad es que en el año 87

tengo un hijo sano.

La verdad es que nuestra ilusión era tener tres hijos,

pero no te puedes arriesgar

cuando has pasado tanto miedo durante nueve meses

en lugar de vivir feliz tu embarazo sin saber cómo iba a nacer.

No nos quisimos arriesgas más.

Es doloroso que todas las víctimas

tengan que estar reclamando y defendiendo derechos

y yo insisto, las víctimas, todas las víctimas

todas, necesitamos la misma protección,

el mismo acompañamiento,

y la misma defensa

y ni nuestros muertos ni nuestra familia

ni nuestros enfermos,

todavía hemos recibido esa reparación moral

desde hace 37 años.

¡Castigo a los culpables, qué ya están en la calle!

¡Queremos vivir y no morir!

¡Queremos vivir y no morir!

¡Queremos vivir y no morir!

¡Queremos vivir y no morir!

(Música)

Nunca he podido plantearme ser una gran escaladora

para ir al Himalaya o hacer algún deporte de riesgo

porque sabía que para qué me lo iba a proponer si no podía hacerlo.

A mí me dicen: "Y bueno, ¿a los 21 años cómo te afectó?"

Pues me afectó de muchas maneras,

a mí me gustaba ir a bailar con mis amigos

y dejé de hacerlo y mientras esté de pie y pueda

continuaré luchando porque hay muchas injusticias todavía.

(Música)

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Ochéntame otra vez - Yo soy víctima de la colza

16 may 2019

El aceite de colza desnaturalizado apareció en 1981 y provocó la muerte de mil personas y más de 20.000 afectados. Las víctimas del síndrome tóxico son las protagonistas, que describe los primeros meses de alarma y los casi cuarenta años de dolor y lucha para ser tratados con justicia.

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  1. Carlos

    Sólo me pregunto cómo hubiese rehacionado cualquier país de nuestro entorno ante una vergüenza de este calado y muchas gracias a rtve por no olvidar estos temas , por muy vergonzosos que sean para un pais

    19 may 2019
  2. Luis Berni

    En algún capítulo de "Cuéntame...", se trató éste tema algunoa años atrás. Aunque me resulte ajeno, noto que sólo fue una forma de ganar dinero sin importar la salud de la gente, con las consecuencias nefastas que hubo. Felicitaciones por el trabajo y hasta la próxima.

    17 may 2019