Ochéntame otra vez La 1

Ochéntame otra vez

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No recomendado para menores de 7 años Ochéntame otra vez - El sueño olímpico - ver ahora
Transcripción completa

(Música)

("Amigos para siempre", Los Manolos)

Mi primer pensamiento de la noticia fue: "Yo quiero estar en los Juegos".

(Continúa la canción)

-Los voluntarios fueron el corazón de los Juegos. Es lo que hacía latir.

-El disparo era único.

Tenía que pasar la flecha por donde tenía que pasar.

-En ese momento en el que se congela el tiempo

y en el que la respiración se contiene

y no se oye nada nada nada más que el vuelo de la flecha...

-Cobi, realmente, a finales de los 80 me cambió la vida.

(Continúa la canción)

(Catalán)

Ha sido claro.

-Me acuerdo que...

había un runrún de que Barcelona era favorita.

Estaba entre París y Barcelona.

Estábamos bastante confiados, pero no seguros.

-¿Crees que nos van a conceder los Juegos?

-Seguro que sí, seguro que sí.

-Había energía, había algo en la ciudad

que todo el mundo quería que Barcelona ganara.

-Nos hemos presentado otras veces, pero esta vez vamos a ganar a todos.

(Francés)

("Barcelona")

¡Barcelona!

¡España!

(Continúa la canción)

-Recuerdo que estaba en el instituto, estaba estudiando,

y cuando salí a las dos es cuando, por la calle,

me dijeron que Barcelona había sido elegida ciudad olímpica para el 92

y se me quedó grabado

y mi primer pensamiento de la noticia fue:

"Yo quiero estar en los Juegos".

-Nosotros estábamos en el patio de butacas

absolutamente tensos

y mirando las caras de los miembros del Comité Olímpico Internacional

más afines o con los que habíamos establecido,

quizá, una relación más estrecha, para ver qué señal nos mandaban.

(RÍE) Y no había señales.

-Barcelona, Cataluña y España

han demostrado que, de verdad, quieren organizar los Juegos.

-Cuando dijimos Barcelona,

subrayamos la palabra de Samaranch,

se oyó por el pinganillo: "Gua...".

Oímos a la gente, oímos a Barcelona gritar.

Esa es una sensación que a mí no se me olvida.

-Como español, como deportista y como rey,

¿cómo ha recibido la noticia?

-Podéis comprender que la alegría que tengo es enorme,

como creo que tendrá toda España, todos los españoles,

y, sobre todo, decir que el éxito del trabajo se ha visto coronado

con el éxito de la votación y el éxito para Barcelona

y para España de tener y celebrar los Juegos Olímpicos de 1992.

-Yo estaba viendo la televisión.

Es decir, estábamos pendientes de eso y, por tanto, lo vi en la televisión.

Y no salté de la silla porque en mi despacho, yo solito,

no tenía ningún sentido saltar de la silla,

pero hubiese saltado si hubiese estado con más gente.

-Lo que más me impresionó y nos impresionó en general,

no solamente es que el barcelonés estuviera en la calle expectante

a ver qué pasaba, que era lo normal,

sino que muchas ciudades españolas, en Madrid, por ejemplo,

la gente saliera a la calle, cuando Samaranch dijo Barcelona...

todo el mundo lo sintió como suyo.

Esto no es más que el pistoletazo de salida de algo.

Ahora viene la hora de la verdad. Se han acabado las florituras,

se han acabado las diplomacias, se han acabado las aproximaciones

para conseguir el voto y ahora viene de verdad el momento.

-Después de haber hecho la transición y de sentirnos ya un país moderno

y un país europeo había que acoger,

para que no solo lo sintiéramos nosotros

sino todos los países del mundo, para vender este gran país que era España

y que ya disfrutaba de muchas cosas que antes no habíamos tenido.

Yo creo que el pretexto era fantástico, unos Juegos Olímpicos.

-Desde el momento mismo en que Juan Antonio Samaranch,

presidente del COI, ha anunciado la designación de Barcelona,

la ciudad, y no es un tópico, ha sido una fiesta.

-Nosotros estábamos pensando en cómo estará viviendo nuestra gente

en Barcelona este momento de expectativa.

Desde Barcelona se nos comunicaba

que había cientos de miles de ciudadanos esperando

y nuestra obligación era múltiple.

Por supuesto era de agradecimiento con el Comité Olímpico Internacional,

pero no podíamos dejar colgada a la gente y, entonces,

decidimos tomar el avión de vuelta y volver y así fue.

Entonces, cuando llegamos a Barcelona, a las tantas de la noche,

estaba la ciudad en la calle.

Rambla pa'quí, Rambla pa'llá, esta es la rumba de Barcelona...

-El ambiente de júbilo seguía en las calles de Barcelona

a primeras horas de esta noche.

Centenares de barceloneses, sobre todo gente muy joven,

han confluido en pleno centro de la ciudad, en las Ramblas,

para celebrar la elección de Barcelona

como sede de los Juegos Olímpicos de Verano de 1992.

-Estuvo la ciudad entera, entera, todos, de fiesta por las calles.

Yo nunca he visto una cosa igual.

No he visto jamás una cosa igual.

Rambla pa'quí, Rambla pa'llá, esta es la rumba de Barcelona...

El alcalde de Barcelona ha salido ya del palacio Victoria Eugenia

y se ha trasladado..., ahí está dando saltos de júbilo...

-Fuimos a Montjuïc, donde Maragall compareció

y dio aquellos famosos saltos con aquella gabardina...

que le iba siete tallas grande.

-Se va a dirigir a las miles de personas que se han reunido aquí

para celebrar el que hoy Barcelona

se haya designado sede de los Juegos Olímpicos.

Habla el alcalde. "Barceloneses, ya hemos ganado",

han sido las primeras palabras de Pasqual Maragall.

(Catalán)

"Hoy es un día grande para la ciudad de Barcelona.

Hoy es un día grande para nuestra ciudad".

(Catalán)

Ha sido claro.

("Rumba De Barcelona", de Manu Chao)

Fueron las lágrimas que saltaron.

No sé si fueron las primeras o unas de las muchas que saltaron,

pero aquello era inenarrable.

Ver cómo la ciudad esperaba y... vitoreaba, aclamaba...

-Era una gran verbena. Todo el mundo tenía una ilusión.

Hablabas con gente que no conocías. Las calles estaban...

La gente cantaba... Estaban entusiasmados.

Estábamos entusiasmados.

-La sensación de que estábamos viviendo algo grande,

cuya dimensión no podíamos acotar, todavía ahora,

después de tantos años, a mí, por lo menos, me es difícil acotar...

la envergadura de todo aquello y era una mezcla de pasión,

de estar seguros de, pero al mismo tiempo de incertidumbre

y de ¿qué va a pasar, seremos capaces, va a salir bien...?

-Yo creo que es una buena oportunidad histórica

para que nosotros mismos confiemos en nosotros.

Que quizás eso no lo hayamos conseguido todavía.

-Todos nos sumamos a la fiesta y nos fuimos luego a hacer el programa

en el que compareció Pasqual Maragall. Vino al plató.

Y Felipe González desde Madrid.

Y en aquel programa es donde Felipe dijo que el alcalde de Barcelona

era una gota malaya.

-Dice el presidente que el alcalde de Barcelona

es como la gota malaya.

Que es una gota que penetra hasta en la piedra, o algo así.

Dice que va anexo al cargo, creo que dijo también... O sea que...

-Evidentemente intentaríamos hacer los mejores Juegos

desde el punto de vista organizativo, etcétera, etcétera,

pero teniendo muy claro que nosotros poníamos los Juegos

al servicio de la ciudad y no la ciudad al servicio de los Juegos.

(Música)

Por las mañanas carreras campo a través

sobre hierba, para evitar lesiones, unos ejercicios de elasticidad

y, por la tarde, un entrenamiento de calidad

en el Complejo Deportivo de Soria.

Cuentan los que le conocen,

que cuando comenzó a entrenar lo hacía de modo anárquico.

Ganaba las carreras casi sin preparación.

Ahora se lo toma muy en serio.

-Yo nunca he ido a centros de alto rendimiento.

Yo siempre he estado en Soria entrenando

porque creo que, para una persona, donde más a gusto está, es en casa.

Y en Soria tenía las instalaciones para entrenar, el bosque para correr,

estaba cerca de mi casa, a 50 km de mis padres,

estaba viviendo en una ciudad tranquila a 1060 m de altitud.

-Actualmente, Fermín vive en Soria capital.

Sin embargo, nació en Ágreda,

un pequeño pueblo de esta provincia castellana.

Allí cursó la Educación General Básica,

en el Colegio Sor María Jesús,

donde ya se ha convertido en un auténtico ídolo.

-En estos momentos estoy preparando

el Campeonato de Europa de Verano al Aire Libre

donde puedo intentar estar en la final

y, una vez allí, aspirar a lo máximo.

Y de cara a un futuro más lejano,

pienso que mi mirada está en Barcelona 92,

donde estar en la final sería un éxito tanto para mí

como para el deporte soriano.

Solamente mi pensamiento era ese. Los Juegos Olímpicos,

primeros Juegos Olímpicos que se hacen en tu país

y lo único, al principio, solamente, era estar.

(Música)

Yo me acuerdo que... a mi padre lo habían despedido de la fábrica.

Habían cerrado todas las fábricas hacia los años 80.

Era una época dura.

Intuíamos que era bueno hacer algo bueno

y que España o este país, Barcelona,

demostrara al mundo que es una ciudad moderna.

Pensamientos pintados de color azul y gris... azul y gris...

Barcelona necesitaba abandonar el siglo XIX y mirar al futuro

y cambiar urbanísticamente.

Y no viene y no va.

Por el barrio marinero

la gente viene y va,

de arriba abajo va...

Cuando empezamos a diseñar el sueño olímpico

se diseñó desde el Ayuntamiento de Barcelona en una época

en la que había una teniente de alcalde

y, por lo tanto, para nosotros era el cómo utilizar legítimamente

una palanca tan extraordinaria como son unos Juegos Olímpicos,

por lo que acarrean de inversiones y posibilidades,

para actualizar la ciudad.

-Un tema importante para Barcelona en los próximos años

va a ser la construcción de la Villa Olímpica

preparada para los Juegos Olímpicos de 1992.

Aquí no hay banderas solo hay realidad,

tendríais que escuchar a los dinosaurios de la plaza

soltando el alma...

Era apasionante.

La sensación de dar un patadón hacia arriba a Barcelona

después de los años tristes, grises y oscuros de la etapa franquista,

porque habían pasado muchos años de la guerra y todavía había solares,

solares de los bombardeos o puentes no reconstruidos.

Por el barrio marinero

la gente viene y va,

de arriba abajo va...

Este es el protagonista. Este es el mar.

El protagonista de uno de nuestros proyectos más importantes.

Del mar y de Barcelona dijo Verdaguer

que Barcelona había perdido la corona, pero no el cetro.

Que Barcelona seguía siendo reina del mar.

De hecho, lo que ocurrió fue que lo perdió,

que nos alejamos del mar, que durante décadas, casi durante siglos,

hemos estado viviendo de espaldas a él.

Y, sin embargo, ahora, modestamente, y cada vez más,

se va recuperando este acceso.

Dicen que no se mueve,

dicen que está muy sola,

que ya nadie la quiere, que está pasada de moda.

Los Juegos sirvieron para un plan urbanístico.

Un plan urbanístico que hizo que Barcelona

abriera las ventanas y las puertas al mar.

Barcelona, desde entonces, mira al mar.

Pero no estoy de acuerdo, yo siempre la he visto igual...

Los barrios más deprimidos,

donde había fábricas viejas y abandonadas,

se convirtieron en la Villa Olímpica.

En un paisaje barca, cielo y ola...

Aunque no sople el viento navega sola...

En un paisaje barca, cielo y ola...

Cuando venía el grupo de Comisión de Control, que llamaban,

el de seguimiento de la candidatura, les lleve al Castillo de Montjuïc,

desde donde hay una vista panorámica de 360° de Barcelona

y le señalaba desde allí la zona de la Villa Olímpica,

que entonces estaba llena de fábricas, chimeneas con humo,

un tren que pasaba, la playa..., por llamarle de alguna manera,

o sea, la costa, completamente degradada,

cientos de barracas todavía

y yo les decía: "Vean ustedes aquí la Villa Olímpica.

Cierren los ojos y hagan un esfuerzo de imaginación".

Y me decían: "José Miguel, por favor, no nos tomes el pelo.

¿Cómo va a ser posible?".

-Barcelona es una ciudad muy densa.

Es una ciudad que ha estado siempre aprisionada entre la montaña,

un cinturón industrial muy denso y el mar.

Ahí tenemos las vías del tren que actúan como dogal, prácticamente,

que impide, además, la salida de la ciudad al mar.

Esta vía va a salir fuera. Esta vía se va a ir

y este gran espacio que vemos aquí liberado,

que solo tiene tres hectáreas, forma parte de las 30 o 40

que van a constituir el conjunto de la Villa Olímpica.

("Incomunikao", Macaco)

Maragall ha sido el gran alcalde de la época moderna de Barcelona.

La impronta que él dejó, no solamente por los Juegos,

sino por las ideas de transformación de Barcelona,

la capacidad de ingenio, en el sentido más...

digamos, más admirativo de la palabra,

el ideólogo, el capaz de conceptualizar un futuro de ciudad

cuando nadie veía. Maragall fue el gran soñador.

No en el sentido peyorativo, todo lo contrario.

Es decir, el gran soñador positivo de lo que pudo ser una ciudad,

y, efectivamente, al final fue. Eso fue, aparte de un amigo.

Son ondas prohibidas, ondas prohibidas.

Ondas que cruzan las fronteras y van...

(Música)

La mascota de Mariscal para los Juegos de Barcelona

rompe la línea Disney tradicional

en las mascotas de los Juegos Olímpicos.

Según unos, el perro tiene un aire picassiano,

mientras que para otros es naif.

(Música)

Yo trataba de hacer un personaje de lo más sintético posible,

un personaje que pudiera ser muy bien reproducido en volumen,

que pudiera ser reproducido en blanco y negro,

en colores, en grande, en pequeño

y que siempre fuera muy fácilmente reconocible.

(Continúa la canción)

Yo no quería hacer la mascota y lo que presente fue una gamba,

una especie de cosa..., que luego de ahí salió Petra,

y un punki, así, muy pasota muy pasota,

en tres folios de galgo con un edding 1200.

-Fue un concurso que primero quedó desierto

porque nada de lo que se presentó nos acabó de...

digamos, de convencer...

-Resulta que, de todas las presentaciones que se hicieron,

no gustaron ninguna y, entonces, a partir de ahí dijeron:

"Oye, hay que volver a trabajar, parece mentira...",

y sobre todo a mí me riñeron mucho diciendo: "Oye, te pagamos,

no sé, bastante pasta, no hay derecho que presentes esto así

de esta manera y hay que trabajarlo mejor".

-Y, al final, todo aquello se resolvió en una cena

en el restaurante 7 Portes de Barcelona,

donde yo junté a los diseñadores,

cerramos la puerta de un reservado del restaurante,

nos pusimos a discutir de todo, nos hinchamos de copas

y de allí salimos juramentados

a que tenía que haber una propuesta concreta y tal y cual.

-"No sé, tiene que ser algo nuevo".

Y con todo eso yo empecé a darle vueltas hasta que encontré...

un personaje.

Lo que tenía claro es que tenía que ser muy fácil...

Al primer golpe de vista, que dijeras "es la mascota de Barcelona 92",

que en pequeñito o en grande funcionara,

que funcionara en volumen,

que funcionara yendo en bicicleta, nadando, corriendo, jugando fútbol,

todos los deportes.

-Cobi ha comenzado a hacer deporte.

Hoy se han presentado en Barcelona

las diferentes imágenes de este Cobi deportista.

Un Cobi al que se le han puesto tantos trajes

como deportes concurrirán a la Olimpiada de 1992.

-Cobi tenía que ser una persona normal, como tú y yo,

con una barriguita de niño recién nacido,

que representa felicidad también.

-A mí me gustó desde el primer momento.

Ese personaje de barriga cervecera, simpático,

que podía llevar cualquier tipo de atuendo...

-Que tuviera este punto de los brazos abiertos,

un poco como...

el Jesús de Corcovado de Río de Janeiro,

de: "Hola, bienvenidos, aquí estamos".

-¿Tiene malas pulgas Cobi?

(RÍE) -No, no tiene pulgas. Es liso, no tiene pulgas.

-¿Se enfada, por ejemplo,

cuando ve que el Comité Organizador de los Juegos, que es su dueño,

tiene problemas?

-No, porque él es clarividente, él ve a largo plazo.

Y, además, está muy alto y lo ve todo,

ve el final de la historia y lo ve la mar de bien.

No hay problema.

-¿Qué necesidades tiene una mascota como esta?

-Ninguna. No come, no duerme, no se despierta, no llora, nada.

(RÍE) Lo que pasa es que hay que multiplicarla por mucho

y hay que hacer cientos de miles de la mascota y es la necesidad...

Se puede multiplicar.

-Pues puede ser un buen semental si quieren hacer eso.

Yo no sé si veo aquí...

(RÍEN)

-Habrá que buscarle una Cobi... Ya se discutió, si era Cobi...

Creo que al final no es ni él ni ella, es Cobi.

(Música animada)

-Cobi es el único personaje de unos Juegos Olímpicos

que ha sobrevivido a sus propios Juegos.

Nadie recuerda cuál era el personaje de...

Ahora no quiero citar ningún Juego. Me da igual. El que sea.

Cobi ha sobrevivido.

-100 000 personas se han ofrecido voluntariamente

a trabajar en la organización de Barcelona 92.

Esta cifra es muy superior a la alcanzada, por ejemplo,

en Los Ángeles, que no superaron los 24 000.

-Nosotros nos presentamos en la fase de candidatura

con un listado de más de 100 000 personas

que habían manifestado su voluntad de ser voluntarios

en el supuesto de que Barcelona fuera elegida sede.

-Los voluntarios fueron el corazón de los Juegos.

Es lo que hacía latir.

Ser voluntario era decir: "¿Qué hay que hacer?".

Todo el mundo quería ser voluntario. Familias enteras.

Yo recuerdo que la gente decía que iba a ser voluntario,

y se preguntaban dónde iban a estar, no lo sabían y les daba igual.

-Nunca nadie me había hecho correr tanto siendo alcalde

como estos jóvenes, pero ellos me comunican la energía y la ilusión

para conseguir para Barcelona los Juegos Olímpicos de 1992.

-Llegaron a colaborar con los Juegos del orden de 40 000,

que se dice pronto. Hubiera sido imposible...

organizar los Juegos sin el concurso de los voluntarios.

Fue la primera rumbera...

No había dinero para pagar la participación

de 40 000 profesionales y, sobre todo,

no había dinero para pagar la pasión que los voluntarios

pusieron en su trabajo.

-Estaban por todos los lados. Por todos los lados.

Tú salías a la calle y les veías con su uniforme.

Y fueron de gran ayuda.

De enorme ayuda para todos.

Era la estrella más grande.

El voluntariado le dio un color... un color especial a los Juegos.

Un color especial y un alma especial,

porque era toda España representada en una ciudad como es Barcelona.

Desde sus caderas...

Evidentemente, fue la parte más emocional

de todas las que pudimos vivir.

El ver cómo 40 000 ciudadanos, que venían de toda España,

prestaran su tiempo porque sí, porque les dio la gana,

por su ciudad, por su país, a cambio de nada, porque no cobraron,

no había dinero para pagar semejante acto de generosidad,

lo único que se llevaron fue un chándal...

y decenas de miles de relaciones verdaderamente emocionales

y el cariño de todo el mundo. Eso fue lo que se llevaron.

(Continúa la canción)

(Música)

La llama danzó en manos de bailarines en la playa

y a través de las ciudades griega y romana

para llegar al templo de Escolapio

donde dos vestales de lujo, Núria Espert e Irene Papas,

prendieron el pebetero.

(Aplausos)

Baño de multitudes en las carreteras por las que circula la caravana

que acompaña a la llama olímpica.

Se calcula que 700 000 personas

ya siguieron el paso en las cuatro primeras etapas

en su itinerario por Cataluña.

(Música)

Juan Antonio Samaranch asistió, con su ejemplo, portando la antorcha

al paso por la popular San Sadurní de Noia.

-Hubo más complicidad que lo contrario.

Un acontecimiento de esta envergadura,

si no hay complicidad,

si no hay un mínimo muy alto de complicidad,

un mínimo... no rasante, sino muy alto de complicidad,

no sale, pero, en fin, hubo sus tensiones, lógicamente,

sí, sí. Algunas de ellas...

No afloraron... Durante la candidatura no afloraron,

es decir, todo el mundo tuvo el gran sentido

de que con aquello no se podía jugar,

que era un momento que, aflorar tensiones políticas

o diferencias, podía, simplemente, condenar la candidatura al fracaso...

-Fue otra vez como la transición.

También tuvimos una cosa dificilísima

y que ahora, además, es como un puñal que nos tiene atravesado el corazón.

Lo que podríamos llamar la unidad bien entendida.

La unidad bien entendida no es de que nadie se derogue

sobre lo que cree para darle la razón a otro;

la unidad bien entendida es que todos intentan participar en un proyecto

que sea aceptable para todos. Eso fue Barcelona 92.

(Música animada)

Lo que me encarga Javier Solana, que era mi jefe,

ministro de Cultura en ese momento, fue que teníamos que conseguir

unos Juegos perfectamente organizados,

pero tenemos que conseguir, al mismo tiempo, el éxito deportivo.

España ha vivido la experiencia del Mundial de Fútbol del 82.

La organización, según la FIFA había sido estupenda,

pero la sensación del pueblo español era de un fracaso absoluto

porque nos había eliminado Honduras.

(Continúa la música)

("Black or White", Michael Jackson)

Y este es el deseo que hace nacer un programa,

el programa ADO, que consigue, con tres socios fundadores,

que son el Comité Olímpico, el Consejo Superior de Deportes

y Televisión Española,

buscar financiación privada, de empresas, que invierten

para que los deportistas puedan prepararse perfectamente

para acudir a los Juegos.

Dándoles unas becas, que son como en una especie de sueldos,

que les permitía dedicarse exclusivamente a la preparación

y vivir con tranquilidad y relajo

sin pensar cómo voy a llevar el pan a mi casa, ¿no?

(Continúa la canción)

Sirvió para que deportes minoritarios,

la gente, se pudiese dedicar a entrenar como si fuese su trabajo,

planificar bien las temporadas de cara al futuro de los Juegos

y eso creo que fue otro de los grandes éxitos que hubo

en los Juegos en Barcelona.

(Continúa la canción)

La semilla del deporte español sí que se plantó.

Creo que siempre ha habido y siempre he dicho que ha habido

un antes de Barcelona y un después.

(Continúa la canción)

Agüita cristalina es lo que quiero.

Recuerdo cuando se dijo

que no se iba a construir ningún estadio,

que se iba a utilizar el viejo Estadio Lluís Companys,

estadio de Montjuïc.

La remodelación fue... importante,

porque era vetusto, no estaba utilizado,

pero tenía su magia.

Con aquellas esculturas de Gargallo y aquel reloj...

Tenía su gracia, porque Barcelona,

el sueño olímpico, lo acariciaba desde décadas atrás

y, entonces, ya se pensó, ese estadio ya estaba ahí, ¿no?

Pasa, pasa. -Tristeza, pasa, pasa.

Pasa por un momento y entra calor. Fuego y abrasa, ¡pasa!

Yo creo que nos pudo, un poco, el sentimiento de homenaje

a la última gran Exposición Universal que se había hecho en Barcelona.

Pasa, pasa...

Esa fue la razón.

Y nos pudo el corazón más que, probablemente, el cerebro

en aquel momento.

Se conservó la piel y por dentro se renovó totalmente,

o sea, lo que se conserva del año 29 es la piel, es el exterior.

(Continúa la canción)

Esta que están viendo es la primera imagen que se ofrece en directo

desde el Estadio Olímpico de Montjuïc, desde el núcleo central,

desde el epicentro de los Juegos del 92.

Un estadio que se está ultimando ahora mismo,

se entregará el próximo miércoles, pero lo importante

es que ya solo faltan tres años y tres días a partir de hoy

para que comiencen los Juegos Olímpicos de Barcelona.

("All My Loving", Los Manolos)

La inauguración del estadio olímpico tres años antes de los Juegos

con ocasión de un Campeonato de Mundo de Atletismo,

campeonato del mundo que nadie nos obligaba a organizar

y una inauguración del estadio

que nadie nos obligaba a hacer tres años antes, pero nos empeñemos,

porque estábamos seguros de que todo saldría bien,

hubo el aguacero del siglo, aquello fue un desastre absoluto.

-Me acuerdo que era un viernes, además.

Habíamos desfilado, estábamos ya en el césped

y caía agua...

Yo nunca había visto llover tanto de una forma tan exagerada.

Pero era exagerado exagerado,

que sirvió de que... Es que el estadio se estaba inundando

porque caía agua por todos los sitios.

No podías estar ni a cubierto porque te mojabas.

-Lo que llovió...

Aquellas imágenes yo creo que las recordará todo el mundo.

Y Josep Miquel Abad,

que era un tipo positivo, dijo: "Bien que haya llovido así.

Nos da tiempo a repararlo.

Ya vemos dónde están los problemas.".

-Cuando nos quedamos solos, ya se fue todo el mundo

y nos quedamos Maragall y yo en la tribuna solos,

me he echó del brazo por el hombro y me dijo,

perdón por la expresión, me dijo: "Josep Miquel, 'l'hem cagat ben'",

o sea, "José Miguel, la hemos cagado bien".

Porque aquello fue, verdaderamente, desastre.

-Ese fue el día de crisis del comité organizador,

porque salió todo mal.

Nos moríamos de risa de desesperación,

es decir, porque era imposible que salirse peor.

Pero fue una lección de modestia.

-Nos criticaron muy duramente.

Fue, un poco, el aldabonazo que puso a la organización en tensión

para decir: "Las cosas van bien, pero pueden pasar muchas cosas".

-La antorcha prosigue su recorrido

por las diferentes comunidades españolas.

Anoche fue Extremadura

la que le proporcionó un caluroso y multitudinario recibimiento.

-Numerosos cacereños acogieron con entusiasmo

este recorrido por la ciudad.

Fue esperada en la Plaza Mayor

con la actuación de grupos folclóricos de la tierra.

Puntual a su cita, llegó hasta la Casa Consistorial,

donde estaba instalado el pebetero

con Manolo, el pichichi del fútbol español

y cacereño de nacimiento.

-Hasta Tenerife se trasladó el presidente del comité organizador

de los Juegos de Barcelona, Pasqual Maragall,

quien hizo entrega de la antorcha

al presidente de la comunidad autónoma, Jerónimo Saavedra.

Maragall corrió junto a uno de los voluntarios

que portaban el símbolo olímpico en el Puerto de la Cruz.

-La Villa Olímpica de Poblenou, en Barcelona,

donde se alojarán los atletas durante los Juegos,

se ha inaugurado hoy oficialmente.

(Música)

Esta Villa Olímpica quiere ser,

modestamente, durante estos días, durante unos días,

la villa del mundo, la aldea global,

en la que todos los lenguajes se oigan.

(Continúa la música)

Venía el Dream Team, Magic Johnson, venían todos estos...

(Música)

Estaban instalados en un barco.

Ellos no iban a la Villa Olímpica,

estaban en una especie de barco de lujo.

Ahí, refugiados. Tenían trato especial.

Era como conseguir otro sueño entre los sueños,

que estuvieran esos tiparracos...

geniales, geniales.

-Vimos en la Villa al Dream Team,

a la selección estadounidense de baloncesto,

con Jordan, con Johnson con... Todos, pues los vimos allí.

De vez en cuando, comían en la Villa con los demás deportistas,

como gente normal.

-En este momento, está abandonando el Ayuntamiento

y fuera, ya lo pueden escuchar, aplausos y ovaciones

para Sergi Bruguera, portador de la antorcha olímpica

en el primer relevo hacia el estadio.

-A las ocho en punto,

sobre el terreno del estadio transformado de azul,

grupos de fanfarrias, formando ramo de flores,

eran bienvenida inicio de la ceremonia.

Gigantes articulados en rojo, azul y amarillo, colores olímpicos,

colores que recuerdan a Joan Miró también,

añadían aún más colorido.

(MEGAFONÍA) "Hacen su entrada sus majestades, los reyes.".

(Aplausos, himno)

El himno Els Segadors levantaba al público,

que estallaba en aplausos.

Sin solución de continuidad, el himno de España.

El cielo azul de Barcelona se cubría con cinco estelas,

los colores de los anillos olímpicos.

(Himno de España)

Recuerdo, en una reunión con Pepo Sol, Huerga

y otros muchos creativos, oír por primera vez:

"Que el estadio sea el mar".

Yo dije: "Estos creativos están locos.".

-El sol,

la fuerza de la vida,

la energía que guiará la aventura de Hércules,

héroe de héroes, se formará en el centro del estadio.

-Cruza este sol y luego, de repente, separa dos columnas

que son el Estrecho de Gibraltar, entonces, se inunda el Mediterráneo.

(Música)

Se inunda y eso nos da pie a crear

todas, no sé cuántas miles de personas,

que iban con unas piezas... -Unas galletas, llamábamos galletas.

-E inunda todo el estadio.

Entonces es cuando sale, por el otro lado, de una cueva,

que es la puerta del estadio, salían unos niños pequeñitos

arrastrando una cosa grande,

con música, más o menos, metálica, industrial,...

-Nos inspiramos en la película de Lars von Trier, "Europa".

Que sale la gente tirando de... -De un tren.

-De un tren. -Sí.

De una máquina de tren gigante, de esas de vapor, ¿eh?

Entonces, salía y este lingote,

de repente, sacaba unas letras, como si fuera la cultura,

y era la humanidad, representaba, para nosotros, la humanidad,

que avanzaba por el mar.

Y se encontraba, por en medio del camino,

los problemas de la humanidad. -Las furias.

-Sí. Como los trabajos de Hércules,

unas hidras que, para nosotros, le pusimos humo negro,...

-La contaminación...

Después estaba el hambre, la guerra, que era el toro.

-Había, entre voluntarios y todo, 3500.

-Sí, ya me acuerdo.

Directamente con nosotros, trabajaron creo que 1500, una cosa así, ¿no?

-Algo así.

-Hay una pieza que también es muy bonita,

que es un erizo que está lleno de personas, como muertas,

y otras que van, es como un gran erizo,...

-Y nosotros le llamamos el sida.

-Lo de La Fura, entiendo que era difícil de explicar.

Yo recuerdo que me pasé todo el programa previo

diciendo: "Les tengo que explicar,

para que se entienda la historia de Hércules,

el triunfo del bien sobre el mal,

la llegada a ese territorio donde se crea Barcelona...".

Era una cosa conceptual.

-Las aguas se calman.

Es la señal de que el barco recupera el rumbo.

La llamada de auxilio ha sido escuchada.

Los fragmentos del barco vuelven a juntarse

y el orden se instala en la nave.

-Estéticamente, fue único. Único.

Único.

Un alarde de creatividad...

Recuerdo que lo mejor que podíamos hacer era callar.

-La nave arriba al puerto.

-El bien, la civilización ha triunfado.

-La mayoría de las inauguraciones

tenían una estética un poco Walt Disney.

Yo creo que lo potente de la propuesta nuestra

y de toda la ceremonia de inauguración y clausura,

fue la innovación, el riesgo y la innovación.

-En el confín del mundo, se funda una ciudad.

Ciudad que es símbolo de todas las ciudades del mundo.

Se llamará Barcelona,

en recuerdo a la barca Nona, vencedora del viaje.

-Conseguimos mostrar a más de media humanidad

el ADN de La Fura.

O sea, el hecho, yo diría,

el sufrimiento del hombre contemporáneo.

Por desgracia, el mar Mediterráneo ha sido siempre un mar ensangrentado.

En el 92 había esta guerra balcánica, después fue las intifadas,

después, todo lo que ha pasado hasta ahora en Siria

y todo lo que está pasando cada día, los refugiados.

-El público, en pie,

ovacionando a los atletas españoles.

(Aplausos, música)

(HABLA EN CATALÁN)

(Aplausos)

Hoy, 25 de julio

del año 1992,

declaro abiertos los Juegos Olímpicos de Barcelona,

que celebran la 25 Olimpiada de la era moderna.

-Los Juegos han comenzado.

-Más de 5000 km por España,

más de 4500 relevistas la han traído hasta aquí.

Es el fuego olímpico.

-Uno de los secretos

mejor guardados

va a ser desvelado en breves instantes.

La antorcha se acerca.

(ALOCUCIÓN EN CATALÁN)

-El público en pie

para dar la bienvenida al fuego olímpico,

que aparece por la puerta sur de manos de... ¡Herminio Menéndez!

-¿A quién entregará la llama Herminio Menéndez?

(Aplausos, música)

El último portador aún no ha aparecido sobre tartán.

¡El último relevo!

-Relevo de altura.

Juan Antonio San Epifanio, Epi.

-Gran ovación para Juan Antonio.

Allí le aguarda un arquero, Antonio Rebollo.

(Continúa la música)

A nosotros se nos ocurrió la idea de la flecha,

a un diseñador barcelonés, premio nacional de diseño,

se le ocurrió y... ¿Por qué? Porque decíamos: "Bueno,

¿y cómo encendemos esto?".

Porque todos los sistemas que habíamos visto y repasado,

era un "déjà vu".

Que si una carrera de fuego, que si una bola que no sé qué...

Y, al final, "¿Y por qué no lanzáis una fecha?".

-Epi, yo recuerdo, que...

A ver, él sí fue algo que lo mantuvieron, creo yo,

en bastante buen secreto.

Ni siquiera en las prácticas que se hacen,

yo había visto a Epi.

-Llega el momento.

-Hasta el momento de hacerlo, ni yo mismo sabía cómo podía salir.

En mi mente, que era lo más importante,

no existía otra cosa que el hecho de llegar allí,

ponerme en mi sitio, ejecutar los movimientos adecuados

y tirar al vacío, porque todo aquello estaba a oscuras.

-La flecha a más pacífica de la historia.

-Pero ese momento en el que se congela el tiempo

y en el que la respiración se contiene

y no se oye nada nada nada, más que el vuelo de la flecha.

-¡Qué maravilla!

-¡La llama olímpica alumbra ya Barcelona,

España y el mundo!

-Y que el disparo, y me acuerdo que me volví,

y le dije: "Bueno, esto ya está...

Está hecho, macho, ha salido bien, así que ya tranquilos.".

Y el tío, pues dijo: "Menos mal.".

-Cuando vimos a Antonio Rebollo coger el arco, la flecha,

encender y lanzarla y ver cómo el pebetero

se ilumina con la llama olímpica,

ese momento son, aun viéndose desde casa,

esos son momentos que no se te olvidan en la vida.

-El plan B que había era

que me hubiera hecho famoso a gorrazos.

Si yo fallo, cosa que todavía siguen diciendo:

"No, es que se falló y tal", no había ningún plan B, o sea que...

Aquel disparo era único.

Tenía que pasar la fecha por donde tenía que pasar.

En las prácticas se sabía lo que podía suceder.

Que una de las cosas era que la fecha se quedara corta,

pegara en el pebetero y le cayera a los espectadores encima

y le hiciera un agujero a alguno.

-Cuando la flecha encendió el pebetero

es cuando yo tuve la sensación de que aquello no podía salir mal.

Después vinieron los Juegos en sí mismos

y, efectivamente, no pasa nada.

(Disparo, música)

Pensaba que iba a ser rápida.

Que iba a ser Morceli el que iba a salir corriendo

y yo me iba a poner detrás de él

para, los últimos metros, intentar esprintar y ganarle.

Ese era mi planteamiento de carrera.

¿Qué ocurrió?

Que se da la salida y el ritmo se baja muchísimo.

Antes de entrar en los últimos 200 m, veo que el alemán se va hacia fuera

porque quiere pasar al keniata por fuera.

Entonces, digo: "Bueno, a ver lo que pasa.".

Fue, de inmediato, que se abrió

para que corriese por la calle de fuera

y corriese más metros y dejó un hueco en la calle 1.

Y yo lo vi, dije: "Por aquí paso, no me lo pienso

y hasta donde llegue.".

Pasé con decisión.

Dije: "Aquí, hasta donde lleguen mis fuerzas, llegaré,

y el que quiera ganarme va a tener que correr mucho más.".

Entré en los últimos 100 m, volví a cambiar

y a falta de 80 m, lo único que pensaba

era que algo muy malo me tenía que ocurrir para no ganar.

A falta de 50 m, ya me veía campeón olímpico.

Ya sabía que iba a ser campeón olímpico.

Es lo que pensaba en toda la carrera.

("We Are The Champions", Queen)

Me sorprendió muchísimo la de Cacho.

A mí, la de Cacho, me pareció,

en atletismo, 1500, ¿una medalla de oro?

Nosotros, que llevábamos años haciendo información deportiva,

teníamos a González, a Abascal, pero...

¿Una medalla de oro en 1500? Me pareció estratosférico.

(Continúa la canción)

El estar en lo más alto del podio,

cuando tienes la medalla colgada, cuando suena el himno de tu país,

cuando ves la bandera de tu país que está subiendo a lo más alto,

en ese momento, te sientes embajador de España en el mundo.

-Campeón olímpico y medalla de oro, representando a España,

¡Fermín Cacho!

(Continúa la canción)

El primer deportista que tenía posibilidad de medalla,

era Moreno, un ciclista de pista.

Y la sacó.

Y eso generó una seguridad en todos los deportistas,

por decirlo de alguna manera,

"Si este ha sacado la medalla, ¿por qué yo no?".

(HABLA EN CATALÁN)

-Amigos de todo el mundo, dice,

Barcelona ha vivido unos días irrepetibles

gracias al deporte y a los deportistas.

Gracias a los voluntarios.

(Aplausos)

Gracias a los patrocinadores

y gracias los servidores públicos

que han velado por la buena marcha de todo.

(HABLA EN CATALÁN)

-En Barcelona tenéis amigos para siempre.

Gracias a todos.

(Música)

Cómo hacemos el final, cómo diseñamos un final de fiesta,

digamos, que cierre bien y que sea participativo.

Qué hacemos para que todo el mundo participe, el estadio,

los espectadores y, sobre todo,

los atletas, que han sido los grandes protagonistas.

Entonces, quizá, de los ritmos, bueno, pues más animados

y más conocidos y más compartidos y más tal, pues es la rumba.

Entonces, pues una rumba.

Que vengan Los Manolos.

("All My Loving", Los Manolos)

No hay verbena, no hay verbena, no hay fiesta en Cataluña,

una juerga de amigos,

en la que no suene una rumba catalana.

(Continúa la canción)

Genial. Estaban Los Manolos, Peret, estaban todos. Estaba todo el mundo.

Lo mejor de la rumba catalana.

La rumba catalana, si algo tiene, es que...

Te da subidón, te da alegría.

(MEGAFONÍA) "Atletas, por favor, bajen del escenario

para que la fiesta pueda continuar. Muchísimas gracias".

-Me acuerdo de la frase de Constantino Romero que decía,

¿cómo era?, "Atletas, bajen del escenario.

Atletas, bajen del escenario". Como...

Claro, evidentemente, con el peso

podía haber ocurrido cualquier catástrofe.

-Hubo que enviar a un grupo de operaciones especiales,

de seguridad, pero que iban con chándal,

con apariencia deportiva, y, de una manera amable y tal y cual

y mientras todo el mundo cantaba y saltaba,

desalojando el escenario para no correr un riesgo, al final,

cuando todo había y estaba yendo la mar de bien.

Eso fue el último ¡Ay! que hubo.

Gitana hechicera. Hechicera gitana.

Romántica reina. La que nos parió.

-Ella tiene poder. Ella tiene poder.

Barcelona es poderosa, Barcelona tiene poder.

Ella tiene poder. Ella tiene poder.

Barcelona es poderosa, Barcelona tiene poder.

No estábamos para disfrutar,

en realidad, estábamos en una tensión tan enorme

de que todo funcionara como debía, que el disfrutar fue después.

O sea, cuando se bajó el telón, entonces es cuando...

Barcelona es poderosa, Barcelona tiene poder.

Sería impropio que dijera

que el sueño olímpico fue el sueño de mi vida,

lo que sí ha sido es el proyecto de mi vida.

-Yo siempre digo que hay que tener sueños.

La vida es eso, tener sueños,

verlos, imaginártelos y trabajar y luchar por ellos.

Y para mí, ser campeón olímpico, en España,

la primera vez, de momento,

la única vez que se hace en unos Juegos Olímpicos,

fue un sueño.

-Gracias a todos ustedes por habernos seguido durante tantos días.

Enhorabuena a los atletas españoles,

enhorabuena por los méritos cosechados y, quién sabe,

a lo mejor, cuando pase el tiempo

y cuando nuestros hijos o, quizá, nuestros nietos,

nos escuchen hablar tanto

sobre lo que sucedió en estas dos semanas,

nos pidan: "Papá, papá, cuéntanos qué paso aquel verano del 92.".

Muchas gracias. Hasta siempre. Buenas noches.

Ella tiene poder. Ella tiene poder.

Barcelona es poderosa, Barcelona tiene poder.

Ella tiene poder, ella tiene poder.

Barcelona es poderosa, Barcelona tiene poder.

(Fuegos artificiales)

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Ochéntame otra vez - El sueño olímpico

25 may 2017

El 17 de octubre de 1986, Juan Antonio Samaranch, presidente del Comité Olímpico Internacional, pronunció en Lausanne unas palabras que desataron la locura en toda España: "A la ville de Barcelona".

Barcelona acababa de ser nominada para organizar los JJOO del año 1992. La euforia y la alegría sacó a muchos españoles a la calle y en Barcelona se desató una locura que no finalizó hasta bien entrada la madrugada. El atleta Fermín Cacho lo recuerda así: al salir de clase, en mi colegio de Soria, me dieron la noticia y me dije: yo quiero estar allí.

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