Ochéntame otra vez La 1

Ochéntame otra vez

Jueves a las 00:00 horas

www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
4758598
No recomendado para menores de 7 años Ochéntame otra vez - Mamá, soy gay - ver ahora
Transcripción completa

Usted imagine que por casualidad llega a enterarse

que algún familiar, hijo suyo es homosexual.

¿Cuál cree que sería su reacción?

Sería una desgracia horrible.

No sé, supongo que si le gustan los hombres

pues lo mismo que a mí me gustan las mujeres.

Si le gustan los hombres, vale, estupendo.

Si sale homosexual tampoco le voy a matar.

No me gustaría pensar que tuviera yo eso en la familia.

En fin, tengo un niño deficiente,

prefiero el deficiente que tener ese problema en la casa.

(Música)

Para la mayoría de la gente, un homosexual

era un afeminado que bailaba sevillanas,

que se disfrazaba de mujer,

y bueno, no era mi caso.

Mi problema es que me considero a una mierda.

Me considero a mí mismo un escarabajo.

Me considero a mí mismo un ser enfermo.

Es verdad que estamos ahí siempre para recibir las primeras hostias,

y vamos a pecho descubierto y a campo abierto.

Tras las elecciones democráticas,

todavía se estaba ingresando en centros cerrados

a homosexuales sometiéndoles a terapias contra su voluntad.

(CANTA) Detrás de las persianas hay lesbianas,

detrás de los balcones hay maricones.

Cada cual ha de poder ser como quiera.

El amor es un derecho humano.

(Continúa la música)

Bueno, yo a los 14 años,

nos enamoramos una compañera de colegio y yo.

Nos enamoramos locamente.

Y lo vivimos todo en la clandestinidad.

Pero bueno, éramos muy felices.

La primera vez que lo cuento es en el 88.

Y a mi madre diez años después, y fue un desgarro.

La reacción fue un desgarro.

Como si la has matado, es decir, el daño más profundo

que hayas podido causarle.

Es tremendo.

Como responsabilizarte totalmente.

Retomar la relación fue después de cuatro o cinco años.

Durante esos años, yo no lo vi.

Yo en mi casa eso no lo podía contar.

Pasé, como muchísimos de mi generación,

esa confusión tremenda,

que traspasando el confesionario,

acabó con una automortificación con silicio

para educar mi voluntad.

Uno de los recuerdos que tengo, es de ya adolescente,

es buscar manuales de sexualidad

para saber qué era aquel sentimiento

que tenías y tal.

Venía un capítulo, un apartado,

en el que el título era "Aberraciones sexuales".

Y ahí entraba la pedofilia, el voyerismo,

el sadomasoquismo, todos los "ismos",

la homosexualidad y el lesbianismo.

Lo duro era el no saber que había alguien más

de tu misma condición.

Yo tengo la sensación de ser un enfermo,

de ser alguien que tiene alguna tara,

algún tipo de malformación emocional.

Y por lo tanto, me juro a mí mismo,

permanecer silencioso

y oculto.

Mi problema es que yo me considero a mí mismo una mierda.

Me considero a mí mismo un escarabajo.

Mi identidad es de mujer.

Mi naturaleza, he nacido hombre.

Hay una expresión canaria:

"El chico salió pájaro".

Que venía a decir que el chico salió,

como se entendía aquella época, marica, maricón.

Se puede jugar con la jaula, con el pájaro canario.

Está encerrado y de pronto, un día vuela.

Un día vuela y un día decide vivir la vida.

Yo a mi madre no la escuché hasta los 90 años

hablarme como Carla.

Doce maestros dan enseñanzas diversas

a muchachos que cursan estudios primarios.

Hay quien aprende por partida doble.

En el dormitorio, encontrará en seguida un amigo y camarada

que le servirá de cordial mentor en la nueva vida.

Viví bastante mal mi adolescencia

porque mi madre era muy religiosa,

y ahí es donde entraba la represión pura y dura.

Sentimiento de culpa.

Después, cuando estuve en el Colegio Salesiano lo mismo,

hasta que ya empecé a mantener relaciones con hombres,

ya con 18 años o algo así.

Entonces vi realmente qué era ser homosexual,

porque yo los primeros contactos que tuve con hombres fue en cines.

Por lo cual, eran relaciones bastante aberrantes.

Yo quería pedirte que nos contaras un poco

cómo era la vida de un homosexual en la época de Franco.

Hay una cosa curiosa, como la sociedad en el franquismo,

como todas sociedad represora, tenía una parte hipócrita.

Resulta que la vida homosexual

se desarrollaba en gloria y esplendor

en infinidad de bares, mientras que estaba prohibida

e incluso perseguida.

Lo que pasa que la policía no entraba porque estaba pagada.

El día que no la pagaban, pues entraba.

Entonces pues funcionaba

de acuerdo a una historia represiva y encima hipócrita.

En aquella época, se ingresaba

a los homosexuales en prisión para rehabilitarnos

y para reeducarnos.

Recuerdo eso con horror.

Cómo se señalaba al homosexual,

al maricón, al sarasa

Recuerdo la palabra "invertido".

(Música)

La Asociación de Expresos Sociales

calcula que más de 4.000 homosexuales

fueron sometidos a torturas y vejaciones

en las prisiones españolas durante el franquismo.

Cuando entré en Carabanchel, miedo,

porque a los dos días me escapé de una violación.

Organizada por los propios presos.

Fue terrorífico.

Si me hubieran asignado esa prisión para cumplir

aquello que me pusieron de tres meses,

la verdad es que no habría salido vivo de allí.

Permaneció tres meses recluido

de forma preventiva en una cárcel de Badajoz.

Muy lejos de su casa, en Chirivella.

Durante ese tiempo no se le reconoció ningún derecho.

Si quiera contó con la defensa de un abogado.

Nosotros éramos la última escoria,

es decir, tenían muchos más privilegios

los presos comunes, como una persona que había asesinado

o una persona que había hecho un robo con violencia

que un homosexual o un transexual.

¿Cómo se rehabilitaban estos homosexuales?

Podían ser de seis meses a seis años.

Rehabilitar a un homosexual era convertirlo en heterosexual.

¿Cómo se convertía un homosexual en heterosexual?

Pues muy fácil, con las pláticas de un cura,

entrevistas con psiquiatras o psicólogos,

porque éramos unos enfermos mentales,

y principalmente, por el trabajo.

Como en los campos de concentración nazis,

había un cartel que decía:

"Arbeit macht frei", el trabajo hace libre.

Pues el trabajo hace heterosexuales a los homosexuales.

Armand fue el iniciador del Movimiento Español

de Liberación Homosexual en el año 70.

Una organización muy clandestina,

con dos núcleos más en Madrid y Bilbao.

que se convirtieron en frentes de liberación en el año 75.

Por tanto, le debemos el hecho de haber empezado un camino

que ha dado muchos frutos.

Cuando Armand de Fluvià forma el primer grupo clandestino,

te detenían aunque no hubiera un hecho concreto.

Los presos homosexuales, fueron los últimos

en salir de las cárceles

hasta que la homosexualidad no fue erradicada

de la ley de Peligrosidad Social.

Los marginados sociales, luchan por salir de sus guetos

y aspiran a la desaparición de la Ley de Peligrosidad Social

que, cual cajón desastre, engloba a conductas tan distintas

como las de un toxicómano, una prostituta,

un homosexual o un vagabundo.

Mira la tele, mírala, ¡anda por ahí!

-¡Vete ya, vete ya! -¡Mira la tele!

¡Voy a romper la cámara!

Después de la Ley de Amnistía del 77,

todavía se estaba ingresando

en centros cerrados a homosexuales

sometiéndoles a terapias contra su voluntad.

-(SE QUEJA) -Ponle fuerte.

Se practicaron unas operaciones de lobotomía.

Ya se conocía el lugar del cerebro donde residía el deseo sexual,

la lobotomía consistía en perforar el cráneo

y extraer esa parte del cerebro.

Quedaron ciegas, murieron, quedaron parapléjicas,

pero algunos sobrevivieron y se quedaron sin sexualidad.

Se quedaron como una planta.

No los convirtieron en heterosexuales.

Las medidas de seguridad y rehabilitación

contra los peligrosos sociales,

suponen el internamiento en un establecimiento

de preservación hasta su curación

o hasta que cese el estado de peligrosidad social.

Estas medidas pueden ir acompañadas

de la prohibición de residir en el lugar o territorio

que se designe o de visitar ciertos lugares

o establecimientos públicos

y la sumisión a la vigilancia de los delegados.

Había dos cárceles, Badajoz y Huelva,

donde éramos enviados los peligrosos sociales,

porque así como la antigua Ley de Vagos y Maleantes

era una ley que castigaba hechos,

la Ley de Peligrosidad Social del año 70,

te detenían por ser, aunque no hubiera un hecho concreto.

(Música)

Sitges es un trozo de paraíso a pocos kilómetros de Barcelona.

Y la iglesia, atalayada sobre el viejo mar, vigila.

Sitges, como todo paraíso que se tenga en estima,

despliega un abanico de gozosas y atractivas tentaciones.

(Música)

Pacifistas que huyeron de la Primera Guerra Mundial

y de la Segunda, coincidieron en Sitges

en un ambiente artístico y ese clima facilitó mayor tolerancia.

Y eso fue creciendo poco a poco

hasta que empezaron a abrir locales de copas.

Cuando llega la noche, la vida estival prosigue.

Las calles tientan a todos

con una bizarra algarabía de colores.

Hay en cada manzana, en cada edificio, y en cada esquina

invitaciones luminosas para el esparcimiento.

Durante muchos años, ahora no, tenía dos caras.

Y de hecho, había dos carnavales.

El carnaval popular y el carnaval gay.

Y si llegaba la Guardia Civil, solo quedaba el carnaval popular.

Porque a los otros los perseguían y los metían en el cuartelillo.

(Música)

En plena dictadura, el Bar Comodín,

era un bar que tenía unas mesitas y en cada mesita había un cliente.

Y entonces Julia, la camarera,

iba de una mesa a otra como sirviendo las bebidas,

pero con un mensaje de un señor al otro.

Para facilitar el contacto.

Un día, apareció un señor muy trajeado.

Hubo pánico, por si era un policía secreto.

Y el dueño del bar fue y se sentó a su lado.

Y dijo: "Bueno, de perdidos al río".

Le puso la mano en la rodilla,

y aún están juntos.

(Continúa la música)

Luego, en el año 80 ya se podía acudir

a bares, discotecas, etc.

¿Qué sucede? En medio de la fiesta,

en medio de poder celebrar muchas personas una libertad

que hacía cinco o seis años no era imaginable,

en medio de la fiesta vino el sida.

En 1981, no sucedía lo mismo en el hemisferio

de la llamada opulencia,

donde ni conferencias ni congresos contribuyeron a encontrar

el origen y causas del síndrome de la inmunodeficiencia.

Sí se comprobó quiénes podían ser los grupos poblacionales

más propensos a desarrollar la enfermedad.

Los homosexuales, heroinómanos, hemofílicos y haitianos.

Bueno, yo creo que es un comedero de tarro, porque te dicen

que te viene por los homosexuales, por las prostitutas, las mujeres.

Yo creo que es, no sé, algo extraño.

Todavía no saben lo que es.

Sí te puede preocupar en un momento.

"Hostia, tengo el sida, no me acostaré con nadie".

Y a mí me mola mucho acostarme con la gente.

Pero no sé, que tengas el sida, se te caiga la piel a cachos,

que estés hecha polvo en la cama, a mí no me va para nada.

Eso quebró realmente, aquella explosión

de libertad que habíamos conseguido.

# Sida, sida, sida.

# Sida, sida, sida.

# Sida, sida, sida. #

Queríamos saber su opinión sobre la transexualidad.

Yo con eso no comulgo porque me siento un poco antiguo.

Yo comulgo con la ideología anterior.

Ajá.

¿Y qué pensaría si en este momento le dijera que yo soy transexual?

La opinión me la reservaría.

Yo creo que todo ser humano tiene derecho a escoger su sexo.

En cuanto a gustos no hay nada escrito.

Cada uno hace lo que le apetece.

Yo soy un hombre anciano y no tengo que opinar sobre eso.

Me gusta eso.

Me gusta.

Cuando se producen las primeras elecciones democráticas

la policía nos recibió de:

"Ya estaréis contentos, maricones, ya tenéis democracia".

A hostia limpia, claro, recibimos la democracia.

Y te tropiezas con esa bruta realidad.

Que por más que lo intentas, no puedes conseguir un trabajo.

Y que al final, estás predestinada a ser

decorado de la esquina de un parque

a ofrecerte al mejor postor.

# Soy ese beso que se da,

# sin que se pueda comentar.

# Soy ese nombre que jamás

# fuera de aquí pronunciarás.

# Soy ese amor que le darás

# para salvar tu dignidad.

Para mí fue un referente.

Un absoluto referente "deluxe".

Y ha abierto puertas y caminos.

Pero que, al final, no somos más

todas y todos granos de arena que conformamos montañas.

Espejos donde mirarse.

# Soy

# lo prohibido. #

En los años 79, 80,

todavía incluso podía haber condenas penales

por conductas homosexuales.

No en el ámbito privado, pero sí en ese ámbito semipúblico.

Por el delito de escándalo público.

Cuando se habla de homosexualidad, surgen

sucesivamente el chiste, la media sonrisa,

el desconcierto y el rechazo.

Eso no me gusta, a mí me gusta que el hombre sea macho.

Que le gusten las mujeres.

Y hay mucha gente parada que está sin hacer nada

y claro, les da por hacer cualquier cosa.

La hembra se hizo para el macho

y el macho para la hembra.

Si es de nacimiento, estoy de acuerdo con ello.

Pero si es por vicio, en desacuerdo por completo.

Cada uno es muy libre de hacer lo que quiera

sobre el asunto de la homosexualidad.

Mientras no vaya haciendo daño a nadie.

Yo soy homosexual.

-Eh, señor. -A mí no me importa.

Yo vivo de mi trabajo, hago mi trabajo.

Convivo con una persona hace 23 años.

Y yo tiro tranquilamente.

Mi salida del armario, en relación a la familia,

nunca he verbalizado que yo fuera lesbiana.

Nunca, era un tema tabú.

Y con lo cual, no se hablaba.

Porque de lo que no se habla, no existe.

Ahora, Lluís, voy a encender la luz.

Y no te preocupes.

Acércate, Lluís.

Ven aquí.

Un chico de 18 años, en mi casa, en la capital,

en una capital pequeña y mediana, Bilbao.

Quiero decir, en ese aspecto, primero tienes

que saber si hay, dónde hay, cómo hay.

Tú bastantes problemas tienes muchas veces en la cabeza

con 17, 18 años en asumirte, en admitirte.

La familia, la sociedad pesa mucho, no son nada fáciles.

Todo eso, evidentemente, era clandestino

Yo por mi cáracter,

para mí era dificilísimo, imposible dar ese paso.

En mi casa, cuando aparecían determinados cantantes,

o grupos de "rock" con el pelo muy largo,

pues se oían expresiones despectivas.

Yo busco un gabinete de terapia conductual,

ocultando a mis padres cuál es el objetivo final de todo eso,

y el primer día los psicólogos, que eran muy modernos, me dicen

que no hay ninguna razón para dejar de ser homosexual.

Que la homosexualidad no es una enfermedad

Si para ti es un problema de adaptación social,

pues nosotros podemos ayudarte,

no a ser heterosexual, pero a ser bisexual.

Entonces se inicia una terapia, que dura relativamente poco,

de refuerzos y castigos.

A todos los estímulos homosexuales

había que asociar estímulos sensoriales desagradables.

Como yo era alguien que estaba en el borde

de la debilidad mental,

por las situaciones a las que estaba sometido,

yo llego a creer que ya soy heterosexual.

# No me importa en qué forma

# ni cómo ni dónde,

# pero junto a ti. #

Barcelona ha visto florecer durante la pasada década

una buena cantera de dibujantes de cómics

empeñados en dar fe de la cultura urbana juvenil

y "roquera" de la que nacían.

Conocía la ciudad y había visto un ambiente que me gustaba,

muy parecido al ambiente este de los "hippies" de Sevilla.

Las editoriales estaban en Barcelona.

Estamos hablando de principios de los 70.

Cuando soy maestro, era un maestro muy atípico.

Yo iba con unas "taconetas", tenía el pelo largo

por los hombros, pintado de rojo.

Iba con las uñas pintadas de colores.

Y cuando se muere Franco, hay como una efervescencia.

Se empiezan a crear los movimientos de liberación homosexual

y empezamos las primeras manifestaciones gais

en las Jornadas Libertarias.

Fue todo una eclosión de libertad

y de autogestión en el teatro

y esto que nos enriqueció bastante a todos.

# En los carteles han puesto # un nombre que no lo quiero mirar,

# Francisco alegre y olé, # Francisco alegre y olá.

# La gente dice: "Vivan # los hombres" cuando lo ven torear,

# yo estoy rezando por él # con la boquita "cerrá".

Ocaña fue un personaje importantísimo.

Mucha gente se escandalizaba.

Provocaba una catarsis en el movimiento.

# Dame tu risa, mujer... #

Creo que es importantísimo porque representaba la libertad.

Absoluta.

A mí me gustaría saber por qué la gente lleva ropa.

Lo mismo que llevo ropa, yo me la quito.

Yo pienso que por qué no ir por la calle desnudo.

Es como romper algo.

Entonces a mí me gusta romperlo.

Un día me fui a confesar y le dije al cura que había hecho el amor

con chavales, siempre lo hacía con chavales, era lo que me gustaba.

Pues nada, eso no era normal.

Lo normal era ser macho.

Pues a mí me parecía igual ser macho que ser homosexual.

Eso eran cuentos y rollos, yo nunca supe

la palabra homosexual hasta que no llegué aquí.

Lo mismo cantaba una copla,

o recitaba un poema.

Ocaña me vestía mona para acompañarlo

y yo seguía con mi bigote y sin pintar.

Lo pasábamos bien cada vez que íbamos

y montábamos nuestros números.

Iban mediotravestidos en una verbena de San Jaime,

que ahora ya no se celebra.

Y los detuvieron.

Empezó a cantar y a recitar

y vinieron de pronto unos guardias urbanos.

Lo arrastraron por los suelos,

lo esposaron, y lo llevaron al coche.

En 15 minutos, corrió la voz en toda Las Ramblas

de que habían detenido a Ocaña y a Nazario.

Se montó como una especie de motín con amigos que habían allí.

Pero ya a nosotros nos llevaron al Buen Suceso,

una comisaría que estaba allí cerca.

# Tus caderas...

Dijimos: 'Vamos a arrancar una "mani"'.

Y nos cogimos del brazo, "Ocaña, libertad".

Y a los cinco minutos teníamos centenares de personas.

Habíamos cuatro o cinco allí detenidos

y entró la Guardia Urbana con unos guantes

y empezaron a darnos puñetazos y patadas.

Ocaña tenía toda la espalda magullada.

# La luna... #

Fue llegar a la cárcel, y oímos:

"¡Ocaña! ¿Qué haces aquí?"

Y era un chulo que había tenido en alguna ocasión en su cama.

Se puso a cantar fandangos y se hizo la dueña.

Y no perdía el tiempo en la cárcel.

Te digo que en la cárcel no se está a gusto en absoluto.

Ocaña y Nazario simbolizan un momento muy especial

de la transición en Barcelona.

Añadía a esa transgresión otra manera

de completar que no hace falta ni es necesario ni posible

un solo modelo de conducta.

La represión me ha puesto estos cuatro trapos sucios.

¡Que yo no quiero la ropa!

¡Que se la doy a mi público!

¡Y aquí la tienen, señores!

¡Miren, estoy desnudo!

(Música)

Con todo ese "look" y atrevimiento, ayudaron muchísimo.

Y ojalá hubiera habido mujeres

que se les hubiera permitido, porque también había.

Ayudó muchísimo.

Igual que las "trans", transexuales, o travestis, mejor dicho,

que iban delante de la pancarta

en la primera manifestación gay en el 77.

Eran las que daban la cara.

Todos los demás estaban detrás de la pancarta.

Pero ellas dieron la cara y se enfrentaron a los grises.

(TODOS) ¡Libertad sexual!

Todo comenzó en Barcelona, el 28 de junio de 1977.

El Frente de Liberación Gay de Cataluña

sacó por primera vez a la calle a homosexuales, lesbianas...

(Música)

Gente que no eran siquiera gais,

ni lesbianas, ni transexuales, pero que estaban apoyando

contra la Ley de Peligrosidad Social y por los derechos de homosexuales.

Yo lo viví como la primera demostración

de que la lucha es transversal.

Por eso yo siempre defiendo las luchas compartidas.

Esta fue para mí una lucha compartida.

Ocala se cabreó mucho porque iba vestida como a él le gustaba,

ya se iba a poner delante de la pancarta,

exhibicionista que era,

y le dijeron que no, que mejor se fuera para adentro,

para el mogollón,

porque querían dar la imagen de homosexual

más como yo voy ahora.

De cuero y de bigote.

Eso creó un debate sobre el tema de la pluma.

Sobre el tema de cuál ha de ser la imagen de un gay.

Resolvimos que si estamos por el derecho a la diferencia,

para nada hay que censurar el que uno se comporte de una forma

más masculina o más femenina.

Siento todavía un poquito de vergüenza retrospectiva.

Me acuerdo de las primeras veces que a mí me arrastraron

a una manifestación del Orgullo,

que era cuando todavía iban cuatro gatos.

y de esos cuatros gatos, tres iban vestidos de tía.

Yo decía las cosas que me parecen detestables que se digan.

La Marcha del Orgullo tiene que ser exactamente lo que es.

Tiene que ser una Marcha provocadora,

tiene que ser una Marcha absolutamente libre

en la que cada uno vaya como quiera ir,

que su gracia está justamente en eso.

(CANTA) Detrás de las persianas hay lesbianas,

detrás de los balcones hay maricones.

La manifestación fue comunicada al Gobierno Civil pocos días después

de las primeras elecciones.

Y bien.

Prácticamente empezó y fue arrasada por los policías.

Ahí vemos esas fotos míticas.

Y vemos perfectamente quién está en esa pancarta.

Un altísimo porcentaje son personas "trans".

Es verdad que estamos ahí siempre para recibir las primeras hostias,

y vamos a pecho descubierto y a campo abierto.

Las personas transexuales fueron las más guerreras,

incluso contestaban a la policía atacándoles

con el tacón de un zapato.

¿Por qué? Porque eran las personas que no pueden volver al armario.

Y realmente las personas más perseguidas

y discriminadas eran travestis.

No encontraban trabajo, y tenían que vivir a costa de prostitución.

O del espectáculo.

A las personas transexuales,

el mundo LGTBI les debe muchísimo.

Porque es la gente que realmente lo tuvo difícil

y peleó en unos momentos nada fáciles.

No se puede nunca imaginar el sufrimiento que hay detrás

de una persona transexual.

Un miedo al rechazo.

Un miedo a decírselo a tu familia.

Un miedo a no ser aceptada.

Vicio, defecto y degeneración, no es lo natural.

El ser humano tiene ya su sexo.

Y el cambiarlo o tratar de cambiarlo es contraproducente.

No sé si es un defecto o una degeneración.

Son cosas que no son agradables en la familia.

Eso lo manda Dios y nada más.

Yo no lo considero ninguna desgracia.

Pero a mí no me gustaría.

En 1977, cuando recibo una brutal paliza en comisaria,

digo: "No puede ser esto, tengo que buscar otro enfoque".

Y terminé trabajando en una serie de documentales de la Segunda Cadena

que era muy trasgresor.

¿Tu opinión sobre ser transexual?

-¿Eh? -Sobre el transexual.

No sé qué es.

Transexual es una persona que ha nacido hombre,

pero a medida que ha pasado el tiempo,

se ha transformado en mujer.

Ya.

(RESOPLA)

Pues mira, no lo tengo muy claro.

Pero ¿qué piensa usted sobre este tipo de gente?

Pues no sé, ¿qué quiere que le diga?

¿Y qué pensaría si yo le dijera que soy transexual?

Pues muy bien, no me parece mal.

¿Y esto va con su moral?

Pues sí.

¿Qué piensas tú si yo te digo que soy transexual?

Pues nada, me parece muy bien, es un problema tuyo.

Y que debes afrontarlo tú.

En cualquier caso, yo soy muy machista

a mí me gustan mucho las mujeres.

¿Te llegas a creer que yo lo pueda ser?

Sí lo eres.

Estoy convencido, a pesar de lo buena que estás.

Vale, muchas gracias.

¿Llegarías a aceptar algún tipo de relación con esta gente?

Pues no sé, nunca me lo he propuesto.

Creo que no.

¿Y si cayeras?

Qué remedio.

Era una cuestión de convertir lo negativo en positivo.

Porque si no, no estaríamos allí, evidentemente.

Yo no estaría hablando contigo.

Son muchos los amigos y amigas que se han quedado por el camino.

Producto del odio, del desarraigo familiar,

producto del desprecio.

Que terminaron suicidándose,

como desgraciadamente se siguen suicidando hoy en día,

producto de ese rechazo social.

¿Tú vas a ir al cielo o vas a purgar algo en el Purgatorio?

Esta vida que llevo ahora es mi Purgatorio,

entonces ya tengo que ir directamente al cielo.

La revolución siempre pensé que había que empezar por uno mismo,

y yo procuré siempre llevar mi vida de forma pública.

Yo tenía una entrevista en la televisión, en la radio,

y no ocultaba mi homosexualidad,

si no que hacía alarde de ella.

Y en mis cómics, pues empecé

también a hacer hincapié en la homosexualidad.

Intenté retratar el mundo homosexual

donde yo vivía en Barcelona, todos los amigos.

Y con Anarcoma, una travesti detective.

Y bueno, unas pollas, unas relaciones explícitas.

Con una naturalidad y una normalidad como cualquier heterosexual

puede retratar el mundo heterosexual

con sus películas y sus historietas,

pues se sentían bastante identificados

y se sentían mucho más valorados

como homosexuales cuando viven en la sociedad

totalmente oprimidos.

Yo creo que esta sociedad que es tan tremendamente machista,

tan tremendamente todavía,

yo creo que no acepta que dos mujeres

puedan tener relaciones eróticas, relaciones amorosas,

relaciones sexuales satisfactorias si no hay un hombre de por medio.

Esta sociedad considera al hombre como un ser sexual.

En cambio, a todas las mujeres, todavía hoy día, esta sociedad

no nos considera como seres sexuales plenos.

Los gais estaban reconocidos, o sea, eran "los maricones".

Pero existían, estaban ahí.

Y si dos hombres iban cogidos de la mano por la calle,

les podía caer una paliza tremenda.

¿Vale?

Las mujeres, no.

Las mujeres no existíamos.

Y eso que en aquella época podía ser

una ventaja entre comillas porque sí, efectivamente,

podías ir de la mano con tu compañera por la calle,

podías vivir con otra mujer y en el barrio no se escandalizaban.

Eso, a la larga, ha sido un grave perjuicio.

Era la doble discriminación.

Es decir, es la discriminación de ser mujer,

y la discriminación de ser homosexual lesbiana.

Al final, estamos luchando contra el machismo.

Ellas luchaban contra machismo más machismo.

O sea, que era una lucha más complicada.

Las compañeras, querían hacer fiestas ellas solas, y decían:

"No os queremos porque seáis gais, sino porque sois hombres".

En esa medida, los hombres, por vuestra educación,

pues acabáis tomando decisiones.

Acabáis poniendo los discos que os gustan.

En fin, acabáis dirigiendo el cotarro,

y no queremos, queremos estar solas.

Por eso, hubo en Barcelona,

creo que fue el primer bar lésbico, "Daniels".

Allá no entraba ningún varón.

Y en el tardofranquismo, la policía iba a hacer una investigación,

y como no entendían mucho que solo hubiera mujeres,

decían que era un bar de prostitutas.

Era como una familia.

Yo tuve la suerte de trabajar ahí durante diez meses,

y era donde se reunían todas las lesbianas

del mundo de la farándula.

Cuando terminaban la función en el Molino,

se venían al "Daniel's".

Aparte de los boleros, que esto es algo como muy lésbico,

pero estaba "La vie en rose" de Grace Jones.

Habían muchos menos locales de mujeres que de hombres.

Y algunos mixtos que tampoco eran los favoritos

porque siempre había la invasión

del masculino sobre el femenino.

Locales muy pequeños y llenos de humo.

Pero bueno, estaba bien.

Estaba bien.

Yo tenía miedo de encontrarme con gente

y estaba profundamente en estado de pánico siempre.

Encontrarme con gente, que me vieran entrar o salir.

Con lo cual, era algo que tenía desterrado.

Me acuerdo un poquito más mayor,

casi saliendo y yendo a Nueva York y alguna zona de ambiente,

cuando entrabas en un "pub" gay,

como que mirabas, y estabas en Nueva York.

A ver si había alguien conocido detrás.

Una pareja homosexual y demás, ¿es feliz?

¿Una pareja heterosexual de hombre y mujer es feliz?

Muchísimas lo son.

Muchísimas parejas gais también.

-¿Seguro? -Evidentemente.

Recuerdo que la primera persona que yo creo que vi en televisión,

pero si no lo vi en televisión, lo leí en prensa y en periódicos,

hacer una confesión orgullosa, normalizada,

de la homosexualidad, fue a Jordi Petit.

Aquello a mí me descolocó.

¿Cómo hay alguien que dice que está feliz siendo homosexual?

Si estamos enfermos, somos unas cucarachas.

Hubo suicidios, de los que la familia

nunca entendió el suicidio,

hasta que un día debajo de un colchón encontraban

una revista gay o una carta

que explicaba el motivo del suicidio,

que era el no poder soportar esa presión en la escuela.

Por 262 votos a favor y 11 abstenciones

el pleno del Congreso aprobó una proposición de Ley

de Izquierda Unida por la que se derogan los artículos

del Código Penal que hacen referencia al escándalo público.

En España se siguió penando la homosexualidad,

y la transexualidad hasta el año 1988,

que se deroga la figura del escándalo público.

A mí me encarcelaron bajo la figura

del escándalo público en 1987.

Y se deroga, porque yo ya me metí a investigar a fondo,

por unos hechos acaecidos en Extremadura,

y no fue con población LGTBI concretamente.

Manifestación en la localidad extremeña de Azuaga

por la condena de cinco meses de cárcel

impuesta por deshonesto a un joven de 21 años

que días después se suicidó.

Lo mejor es mostrar.

Mostrar el amor que hay entre dos personas.

Del mismo sexo, de distinto sexo, no importa.

Se dan un beso, van cogidos de la mano,

o simplemente se hacen un cariño.

Pero por desgracia hay zonas en las que todavía...

En los pueblos, por ejemplo.

En los pueblos es muy difícil que esto ocurra.

La primera vez que empezamos a salir esta chica y yo,

no veíamos problema ninguno.

Hasta que el pueblo empezó a sospechar

y a señalarnos y a criticar.

Y bueno, hasta que se enteró mi madre.

Yo la quiero como mi hija.

La apoyaré en todo lo que pueda, antes de verla tirada en una cuneta

prefiero verla con una mujer.

Si da la casualidad de que pone la televisión

y alguna madre nos escucha,

yo les doy este consejo y este ánimo:

Si encuentran un problema en sus hijos o hijas,

da lo mismo que sea varón o hembra, que lo acepten tan y como son.

Porque si no, ellos cogen otras cosas,

y a lo mejor pueden tirarse a la droga, que es aún peor.

Yo antes de que esté con la droga prefiero verla así.

Antes había mucha agresividad en las calles.

Por ejemplo, pegaban a las mujeres por el hecho de ser lesbianas.

Y yo he vivido peleas en la calle.

Peleas y puñetazos y demás.

Insultos por el hecho de ser lesbianas.

El insulto lo neutralizas diciéndote a ti misma:

"Es que yo soy un poco tortillera".

"No mucho, un poco, hago tortillas".

Lo neutralizas así.

Con la tensión de decir: "Me pueden pegar",

pero al mismo tiempo te reafirmas

y coges de la mano a la persona que quieres y a tu pareja.

Y te expones.

Te expones pero esta exposición

también es buena para la gente que ve

cómo vas cogida de la mano.

Porque también aprenden.

Aquí está mi hijo, y no me gustaría que fuera homosexual.

Pero lo que no voy a hacer es echarle de casa,

ni matarle ni ningún disparate.

Trataría de entenderle y trataría de arrimarme a él lo que pudiera.

¡Uf!

Eso sería para mí un trauma, una cosa mala.

No me gustaría pero lo aceptaría

porque sería mi hijo o mi hija.

Probablemente los pondría en tratamiento médico.

Me parece muy bien que los dejen vivir y tal,

siempre que no corrompan la juventud, pero ya el Orgullo,

hagamos el Orgullo de mujeres que les gustan los tíos,

de la gente corriente, propongo la Jornada del Orgullo Machote.

Creo que las cosas empezaron a cambiar

cuando la famosa visibilidad se puso en marcha.

Es decir, cuando gentes de todos los órdenes

dijeron: "Soy homosexual, ¿y qué?

No tengo tridente ni huelo a azufre".

En ese momento es cuando empieza todo a normalizarse.

La discreción ahí no es buena.

La discreción no es buena.

Toma uno, plano uno.

Reportaje "Homosexualidad".

-Este es un tema... -Perdona un momento.

¿Pensáis sacarme así en penumbras?

Sí, en principio sí.

Ah, no, yo no tengo nada que ocultar.

Me llamo Eduardo y soy homosexual.

El problema no es que vayamos a bailar

o a ligar a un sitio.

El problema está en la calle.

El problema está en que tú puedas en la calle

ir de la mano de tu pareja.

La convivencia homosexual, heterosexual,

resulta difícil en una sociedad que no les acepta.

Se ven obligados a aislarse.

Solo pueden expresarse en lugares concretos.

Simplemente tolerados y constantemente vigilados.

Chueca se podría comprar

a los barrios del Village, en Nueva York o del Castro.

Barrios donde hay una gran presencia

de gais, lesbianas y transexuales, mezclados con otras personas.

Espacios de libertad que proyectan hacia el resto de la ciudad,

una creciente normalización de la visibilidad.

Había un espacio que yo no quise utilizar.

Los bares gais, los bares de ambiente.

En Chueca ya había un núcleo de bares.

Y aquello que yo mismo decía que era un gueto,

realmente no era un gueto, era un espacio

de absoluta libertad, al que uno entraba

al que uno entraba para poder ser feliz.

La visibilidad es importantísima en toda la historia del movimiento.

Y hemos de seguir siendo visibles hasta llegar a ser indiferentes.

Yo no había hecho determinadas cosas

a la edad a las que hay que hacerlas, en la adolescencia,

a las 17, a los 18.

Lo estaba haciendo a los 26, a los 27.

Era muy gozoso, esa sensación

de irresponsabilidad, de transgresión.

Esa sensación de libertad.

Esa sensación de que no estabas como habías estado

durante muchos años, en los márgenes de la vida,

apartado de la vida, si no que estabas dentro.

Y que esa forma de vivir con intensidad era jubilosa.

El brasileño Luis Enrique Da Silva,

más conocido por "Valquiria", y Mercedes Estrada,

se casaron a finales del 89 en el Palacio de Justicia de Gijón.

El primer matrimonio celebrado en España

entre un travestido con apariencia de mujer y una chica.

Al final, no hay peor discriminación

que las propias discriminaciones que nos creemos

y que tenemos interiorizadas.

Y que asumimos que no tenemos derecho

a tantos y tantos derechos que tiene el resto de la población.

Oye, Carla, así físicamente tú das el pego,

nadie pensaría que has sido varón.

Cuéntanos el proceso de cómo has ido transformando tu cuerpo.

Soy consciente de cómo soy después de salir de la ducha.

Tampoco me voy a poner una venda en los ojos .

¿Para qué voy a tratar de crear un problema psicológico

yo misma y terminar suicidándome como puedo hacer gente? No.

Soy consciente de mi problema.

¿Por qué voy a rechazar mi problema?

Es un problema que tiene solución.

Lo mío se puede solucionar con una operación.

Hay mucha gente que ni con un milagro.

La persona a quien más he odiado y repudiado

ha sido a mí misma.

No soportaba el vello.

El pene, su funcionamiento.

Incluso hasta granos, imperfecciones.

Sí.

Rasgos masculinos, no me gustaban.

Me causaba un horror horrible.

Hay un proceso de que puedes modificar tu cuerpo.

Y se pueden tomar estrógenos.

Lo puedes adecuar a lo que verdaderamente sientes.

Y tomé mi primera inyección de estrógeno,

que me acuerdo perfectamente, en el Parque Santa Catalina,

lo llevaban unos chicos de la Cruz Roja.

"Vienen los de la Cruz Roja".

Y allí nos ponían las inyecciones.

Hay que tener un par de pelotas muy grandes, para hoy en día,

casarse con una transexual, en España te hablo,

y dar la cara cuatro años, como la lleva dando

por mí públicamente.

Sin importarle absolutamente nada.

Ni familia, ni amigos, ni sociedad.

Absolutamente nada.

Yo no veo nada de transexual, yo veo una señora y punto.

-De pies a cabeza. -Lo ves tú, pero no lo ve

el resto del mundo.

-Que se quiten la venda que tienen. -Ahí está tu valentía.

-Que no te importa nada. -Esa es la pena que tienen

muchos españoles, los pobres.

(Música)

El Congreso aprobó la Ley que permite el matrimonio

entre homosexuales y que pueden adoptar niños.

Con el apoyo de la mayoría de la Cámara,

han votado en contra los cuatro diputados

de "Unió Democràtica" y todo el PP, excepto Celia Villalobos,

que ha votado sí a la nueva Ley.

Un grupo de homosexuales ha seguido el debate en el Congreso

y allí lo han celebrado.

(Música)

(HABLAN A LA VEZ)

Fue un momento de aquellos que uno no olvidará en su vida.

Un gran momento.

Un gran momento para el colectivo y la sociedad.

La sociedad respondió de una forma más que razonable.

Muy positiva en aquel momento.

No estamos legislando, señorías, para gentes remotas y extrañas.

Estamos ampliando las oportunidades de felicidad para nuestros vecinos.

Para nuestros compañeros de trabajo.

Para nuestros amigos.

Para nuestros familiares.

Y a la vez, estamos construyendo un país más decente.

Porque una sociedad decente, es la que no humilla a sus miembros.

Fue el punto en el que todo aquello se disparó.

Son cuestiones de dignidad humana.

Todo lo que es cuestión de dignidad humana, es cuestión

de derechos humanos.

Hay que dar las gracias al movimiento de Madrid.

Porque en los ocho años de los dos mandatos de Aznar,

así como en Barcelona las manifestaciones por disenso

entre las asociaciones no fueron inclusivas,

aquí en Madrid, al calor de Chueca, fueron inmensas.

Y esos ocho años, esas grandes manifestaciones,

fueron como un muro de contención.

Esos ocho años fueron de combate,

gracias a Chueca, gracias a personas...

Algunas ya se han ido, como Pedro Zerolo,

que encabezaron un movimiento,

que hay que agradecer a Madrid y a Chueca,

que fueran la bandera para todo el Estado.

El legado de Pedro Zerolo es nuestro propio futuro.

Se unificó a todos los colectivos.

Porque el movimiento, los activistas, la lucha

venía de toda la vida, evidentemente.

Pero digamos, el que armó todo eso,

para decirles a los gobiernos y gobernantes,

y a los partidos políticos,

que éramos millones de personas

y que nuestros votos iban a contabilizar

si iban a defender nuestros derechos.

# Cuando pierda todas las partidas.

# Cuando duerma con la soledad.

Me quedo con las ganas de vivir.

Y con la sensación de aferrarte a la vida.

De resistir, de decir: "Yo sigo".

# Cuando sienta miedo del silencio.

# Cuando cueste mantenerse en pie.

# Cuando se revelen...

Aquel niño cucaracha de 15 años

jamás imaginó desde luego que se iba a casar,

que iba a tener una vida normal, como la que yo tengo.

Y jamás imaginó, desde luego,

que la fiesta de Madrid, iba a ser una fiesta

en la que se celebraba la diversidad

y que tenía como punto aglutinante

la conmemoración del Orgullo Gay.

# Soy como el junco que se dobla

# pero siempre sigue en pie.

# Resistiré para seguir viviendo.

# Soportaré.

En el momento en el que a nadie le importe

que dos chicos o dos chicas o una persona transexual

esté sentado al lado en el metro,

en ese momento, cuando sea indiferente,

habrá terminado la historia del movimiento LGTB.

# Cuando el mundo pierda toda magia.

Cuando nosotros luchamos como movimiento,

estamos luchando para que la sociedad evolucione.

Y sea una sociedad con más calidad.

Calidad humana y calidad en derechos.

# Cuando en mi moneda salga cruz.

# Cuando el diablo pase...

Sigue habiendo gente que quieren que estemos debajo de las piedras.

Pero la verdad es que hemos salido y le hemos cogido un gustito al sol,

que debajo de la piedra y en cueva no nos vuelven a meter.

# Frente a todo.

# Me volveré de hierro

# para endurecer la piel.

# Y aunque los vientos # de la vida soplen fuerte.

Yo no quiero ser normal.

Yo quiero ser como me dé la gana

y que nadie me toque las narices.

Ni siquiera que se acepte.

Nadie tiene que aceptar mi opción.

Simplemente con que no me toquen las narices,

y que me dejen hacer y ser y existir tan como yo soy,

tengo suficiente.

# Resistiré. #

# Paisajes lindos.

El turismo facilitó que dos generaciones,

pasásemos de la Edad Media al siglo XXI.

Ha venido gente famosa.

Pero el pepinazo lo pegó el rey.

Yo creo que la isla ha comprendido

que el fenómeno del turismo es un fenómeno inevitable

y es un fenómeno que enriquece los bolsillos.

Yo me propuse integrarme.

Y así obviamente, acabé casándome con un mallorquín.

Aquí lo que hay es una cantidad,

la palabra es un poco fuerte, pero yo diría buitres.

Están dando vueltas continuamente por si uno vende.

Éramos una isla dentro de una isla,

porque vivíamos en un gueto.

El mundo que había fuera del barrio no nos interesaba

salvo para cometer algún delito.

# Solo yo a ella la añoro # dejándole mi corazón.

# Con alegría...

Lady Di fue para mí el personaje más mediático

que ha pasado por Mallorca.

# Tan lejos de ti.

Es difícil encontrar paisajes naturales

tan potentes como los que hay en la isla de Mallorca.

# Cual divino tesoro # yo a ella la añoro

# dejándole mi corazón. #

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • Mamá, soy gay

Ochéntame otra vez - Mamá, soy gay

27 sep 2018

‘Ochéntame otra vez’ recorre el dolor y la marginación que sufrieron miles de personas por su condición sexual y las luchas que protagonizaron para lograr ser ciudadanos de pleno derecho. Un viaje que se inicia con las penalidades sufridas durante la dictadura y la transición democrática hasta las manifestaciones del Orgullo Gay o LGTB de finales del siglo XX.

Un viaje que se inicia en el Sitges de los años 60 y que termina en el barrio de Chueca de Madrid de los años 90. Años de discriminación, penas de cárcel por escándalo público, campos de internamiento, tratamientos médicos, manifestaciones, luchas… hasta llegar a la aprobación del matrimonio entre personas del mismo sexo en el año 2005.

‘Mamá, soy Gay’ cuenta con el testimonio de Fernando Grande-Marlaska, Nazario, Jordi Petit, Isabel Franc, María Giralt, Luisgé Martín y Carla Antonelli, sobre sus experiencias personales y su lucha contra unas leyes y unos prejuicios sociales y familiares que les marcaron la vida.

ver más sobre "Ochéntame otra vez - Mamá, soy gay" ver menos sobre "Ochéntame otra vez - Mamá, soy gay"
Clips

Los últimos 187 programas de Ochéntame otra vez

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios

Añadir comentario ↓

  1. Luismiguel

    Luismiguel A día de hoy 2018 la homofobia interiorizada en la sociedad es un obstáculo a superar que nos costará años, sudor y lagrimas limpiar las mentes religiosas y culturales para lograr vivir sin esterotipos ni etiquetas. Hay secrores sociales que no están por la labor de permitir que tod@s seamos iguales.

    01 oct 2018
  2. Luis Berni

    Viéndolo en retrospectiva, cuesta creer que la homosexualidad haya sido considerada una enfermedad que recién en los años 90 haya dejado de ser tal cosa. Que levante la mano quien alguna vez no habló pestes de ésta gente, pero que al final hizo un mea culpa a solas, como quién ésto escribe. Hoy habrá más tolerancia, pero por momentos casi siempre asoma alguna hilacha de hipocresía. Como ser, que al ver gente de cierta edad, sin importar si es mujer u hombre, que al no haberse casado, sospechen de su condición sexual. Es tan sólo una elección y un modo de vida al mismo tiempo. Dentro del mundo tanto de la música como de la actuación, hay personas que lo son. Y al fin y al cabo, la Música Disco, siempre representó al homosexual. Si España sancionó el matrimonio igualitario en 2005, Argentina, desde donde escribo, lo hizo un lustro más tarde. Muy buena y variada la musicalización del programa de hoy: Queen, Lou Reed, ABBA, Culture Club, Dúo Dinámico, etc. Felicitaciones por el trabajo. Saludos desde la ciudad de Buenos Aires y hasta la próxima.

    28 sep 2018