Ochéntame otra vez La 1

Ochéntame otra vez

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No recomendado para menores de 7 años Ochéntame otra vez - Actrices del cambio - ver ahora
Transcripción completa

Hola, ¿qué tal?

Pues yo aquí ocupadísima haciendo de asistenta.

Le ha dado al Almodóvar ahora por hacerme hacer de asistenta

y yo como una esclava.

Una mandada.

Pero disfrutando mucho, ¿eh?

-Los 80, pues es la edad en mi caso de mi plenitud como mujer,

como actriz, ¿no? Todo te parecía maravilloso.

-El mundo de la comedia, el mundo de la Movida,

todo eso hace que las mujeres cobren de pronto

un protagonismo especial.

-Las actrices españolas eran mucho mejor que los actores.

-Todo estaba en cuestión y nosotros llegábamos con fuerza

para decir muchas cosas, ¿no? -Me considero un poco eslabón, ¿no?

Entre una generación y lo que vino después.

-No era el modelo de mujer que se deja estar, que se queda,

es gente que tiene su iniciativa y que se puede enfrentar a un hombre

y quiere decidir su propio camino.

-Lo que me di cuenta enseguida es que detrás de la cámara

pasaban muchas cosas y muy interesantes.

Y delante estábamos los actores concentrados y pum, pum, pum.

-La sociedad española en general, no solo el público de cine,

lo que tenía era unas ganas enormes de quitarse el luto

y de pasárselo bien.

"Ah, entonces, ¿España es así ahora? ¿Las chicas son así?"

-Había que saltar muchas barreras todavía,

y las que tenemos que saltar, y las que seguimos saltando, ¿no?

(Música)

Era como un bulle bulle de muchísimas cosas.

No solo en el cine, en la televisión, en el teatro.

Era como la vida, como que la gente, había un despertar de algo

y de poder hacer cosas.

Yo creo que en los 80 se empieza a ver una manera

el nada que la mujer quiere independizarse

y formarse para independizarse.

-Se ha muerto Franco, por fin,

Y España puede ser un país como los demás.

Podemos leer los libros que queramos, ver las películas que queramos,

podemos ser homosexuales si queremos,

no nos van a llevar a la cárcel por ser homosexual.

Era muy terrible la España aquella, era horrorosa.

-Hay un cambio de mentalidad, un cambio de costumbres,

un cambio de hábitos, de libertades individuales y colectivas.

Eso se refleja también, claro, en el cine.

Si España cambia, la sociedad también, el cine también

y los ingredientes del cine, entre ellos, las actrices, claro.

-No tengo nada de qué avergonzarme. -Naturalmente, hija.

-Cambian porque se sienten más libres.

-Es una chica diferente y es muy interesante, porque es distinta.

-Es un momento en que de la mujer en España

busco también su sitio específico.

-Para todo el mundo fue fundamental, cero para la mujer más que nadie

porque la mujer siempre ha estado más reprimida,

más reprimida y más anulada

en esa sociedad patriarcal que todavía seguimos sufriendo.

-Hala, tres y acción.

Y ahora vosotros me pedís que haga lo que quiera.

Que en dos minutos esté maravillosa, genial,

y nada como todas las nuevas actrices del cine español

aquí, haciendo monadas, nueve indicaciones, contando chistes,

siendo graciosas, explicando poemas.

Cómo sois, ¿eh?

-Yo lo que tenía era unas maravillosas ganas

de contar y de comunicarme.

De explorar a través de ideas de otros.

Los actores asumíamos ideas, también las interpretamos en el teatro.

Todo estaba en cuestión y nosotros llegábamos con fuerza

para decir muchas cosas.

De repente, ese mundo subterráneo

había conseguido estar en la superficie.

-Eso fue un periodo de euforia, de crecimiento a todos los niveles,

y un periodo muy bonito de nuestro país.

-Las actrices empiezan a tener películas de protagonista,

que no solo el rol habitual de la madre, esposa

o la putada desenfrenada, caótica,

sino que hay unos personajes mucho más complejos,

con muchas más aristas.

-Es un poco la respuesta a toda una época de cine de destape,

donde las mujeres habían sido cosificadas totalmente,

es decir, mujeres que estaban hechas

para que hubiera siempre una escena de ducha,

para que hubiera siempre de no se qué,

que a la más mínima te enseña una teta,

la más mínima no se qué.

Es decir, después de una cosificación brutal

que viene con la apertura y la censura y todo eso,

es como que de pronto se dice no, se acabó.

Es decir, la mujer no es una cosa,

sino que la mujer tiene historias que contar.

-Eso de ir medio desnuda y que te persigan

y que eres como el deseo del hombre siempre.

-Vamos a dejar de ver a las mujeres desde ese sitio.

-Creo que a todos nos han educado en el miedo al desnudo,

al nuestro y al de los demás.

Entonces, mientras no nos liberemos,

seremos las mujeres del mundo del espectáculo

consideradas más o menos de buen ver,

las cultivadoras de ese virus llamado morbo.

Tu sombra seré hasta el final,

tu sombra seré de noche y día,

te seguiré, puesto que tú me tienes que querer así.

Me tienes que querer.

Me considero un poco eslabón, ¿no?

Entre una generación y lo que vino después.

Por eso te persigo hasta que sepas que te quiero,

que te quiero de verdad.

En el horóscopo chino me identifican con del gato

y como nacida en Embajadores, Madrid, soy gata.

En cualquier caso, me llevo muy bien con los perros.

Yo tenía, creo que en la primera gira, 17 años.

Tenía que llegar al hotel e inscribirme, organizarme,

mi maleta, todo, pagar, organizar mi dieta

y al mismo tiempo guardar el dinero que mandaban mis padres.

Ana Belén se va convirtiendo en Julieta.

Yo era una esponja.

Entonces, yo absorbía todo lo que oía,

todo lo que veía, todo lo que...

-De aquella chica dentona que eras pasaste a...

-Y sigo siendo. -Sigues siendo.

Pasaste a ser la sonrisa del PCE.

¿A ti eso que tal te sienta o te sentaba,

porque creo que el PCE se ha quedado sin sonrisa?

-No, pero hay otras, hay otras sonrisas.

Yo no era nada diferente a lo que la calle en aquel momento era,

la explosión que ocurrió en la calle.

Yo creo que era un reflejo de lo que era la sociedad

y las mujeres en ese momento

y la pelea de las mujeres en ese momento

y la lucha por tantas cosas.

-¿Quién no ha deseado Ana Belén?

De mi generación todos, de cabeza a los pies.

-¿Tú te consideras una sex symbol? -Yo no.

-Pero sí eres el prototipo de la novia

que todos los españoles querrían para sí.

Yo creo que todos los españoles están enamorados de ti,

por lo menos eso dicen.

-No, la novia de España es otra.

-Tiene esa cosa maravillosa de las actrices,

que solo tienen ellas.

De pronto, no sabes por qué ese ser lo ves ahí arriba

y parece que tengan más curvas, parece que tenga más ojos,

parece que tenga más boca, parece que tenga todo más.

Eso es un fenómeno que se llama fotogenia, telegenia.

Sobre todo, se llama personalidad de atracción.

Eso es una cosa que ella ha cultivado muchísimo,

es muy curranta Ana.

-Yo era fan, fan absoluta.

Ana Belén es una artista completísima.

-No es un sorteo ni es una rifa, ni es una suerte ni es un amante,

ni es un querido, ni es nada. Eso es curro.

Yo quiero ser una chica Almodóvar,

como la Maura como Victoria Abril.

Un poco lista, un poquitín boba,

y con Madonna en una limusina.

Almodóvar es un hombre que mira el mundo de la mujer con cierta envidia.

Es decir, como: "Qué guay sería pertenecer a ese mundo".

No estoy hablando de sexualidad,

estoy hablando del hecho de que Almodóvar

ve el mundo de la mujer como un mundo mucho más rico,

con mucha más comunicación, un mundo mucho más urbano.

De alguna manera, es un hombre que se sumerge

en el mundo femenino y no lo analiza como uno que mira,

como el hombre que está,

sino que lo analiza desde dentro y ese es un gran cambio.

-Conoce más intensamente los personajes femeninos

que los masculinos.

-Una chica sale a la calle, busca a su enemiga, a la otra,

le pone la zancadilla, trata de tirarla por un precipicio,

si la otra se deja.

O se hace amiga de ella para que le cuente chismes de su novio común.

Las mujeres tienen mucho más registros en esto del abandono.

-Son personajes extremos, emocionalmente muy desesperadas,

son muy desequilibradas y demás.

Es una representación distinta.

Lo que ya no estoy tan de acuerdo

es que sea una representación muy realista.

Creo que es una interpretación de Almodóvar,

muy personal, muy interesante, creo que es lo que le hace único, original

y por eso es que tiene sello.

-Absorbía a la gente, absorbía la gente, las cosas, las situaciones

y las transformaba en una manera suya, muy personal

y las volvía a dar a la gente de una manera que impactaba,

muy personal.

(Música)

Se ha estrenado "Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón".

-¿Qué tipo de película es?

-Esta película la ha dirigido Pedro Almodóvar,

que es un nuevo realizador que había hecho hasta ahora

Super-8 y 16.

Es una película muy insólita, digamos que es una especie de comedia

reflejando tipos de mujeres del Madrid más moderno,

no sé cómo llamarlo, es que es muy especial.

Para estar más segura, al toro de mi hombre

solo le afeito los cuernos, yo.

-A los 20 años, casada y con dos hijos pequeños,

decides que tu vida está mal enfocada

y que lo que en realidad quieres es ser actriz.

-Estoy contenta de haber tomado la decisión en ese momento,

porque realmente era francamente difícil cambiar tanto.

En aquel momento, yo tenía 25 años, dos niños, estaba casada,

ninguna relación con el mundo del teatro ni del cine.

Lo pasé muy mal, pero bueno, está bien que lo hiciera.

Fue durísimo.

-Carmen Maura ha sido fundamental

para toda esa generación de jóvenes realizadores,

no solo Almodóvar.

Todos ellos deberían rendirle un homenaje.

-Todo lo hace fácil.

Ella se pone delante de la cámara y la estás viendo cómo disfruta.

-Por cada lunar de mi cuerpo...

Se clavan las estocadas de tus faenas.

-No hay ninguna distancia entre la cámara y ella.

La facilidad con la que ella se pone delante de la cámara

y que a todos nos impresiona un poquín.

-¿Los toros? Una inmoralidad.

-La puedo mirar todo el rato, la puedo estar mirando todo el rato.

Me gusta, me gusta.

-Puede hacer de mujer de taxista o de alta ejecutiva.

Lo cubre todo, pero siempre con ese punto mundano

con el que se le identifica a las mujeres española.

-Una mujer transgresora, liberada,

Carmen ha sido básica, básica y fundamental en el cine español.

-¡Acción!

-¿No tendrás un látigo por ahí?

-¿Un látigo? Pues no.

-Al cliente de esta noche se le ha dejado un látigo

y ya sabes cómo son los hombres.

Si no le llevo un látigo, es capaz de irse.

-No querrá pegarte, ¿verdad? -Hasta ahí podríamos llegar.

-Déjame que piense.

Me parece que tengo algo que te puede servir.

Carmen Maura interpreta el personaje de asistenta

y para eso ha tenido que cambiar su aspecto.

Es curioso cómo se consigue tener un aspecto bastante desagradable

sin hacer absolutamente nada.

No he tenido que hacer demasiadas cosas especiales,

simplemente dejarme el pelo un poco abandonado y eso.

Estar así con este aspecto todos los días ocho horas es durillo.

-Estoy acordándome de ahora, por ejemplo,

de Chus Lampreave de "Qué he hecho yo para merecer esto".

(GRITA)

-¿Qué hace ese bicho aquí? -¿Ya lo has visto? Es un lagarto.

Nos lo encontramos en el parque. -Un lagarto.

¿Pero qué se piensa usted que es esto? ¿Un zoo?

-No es posible que eso se aprenda

en una Escuela de Interpretación Dramática.

-Es que yo, la primera vez que te conozco,

me daba la impresión de que más que una actriz

eras una particular que viene a jugar con nosotros

a hacer películas.

-Un poquito iba a jugar y también me sigue pasando, no creas.

-Todavía te sientes como más profesional.

-Ya, me siento más profesional, pero tengo que mezclar.

Si no mezclo, no estoy a gusto.

-Chus, adorada Chus, querida Chus, admirada de Chus,

porque era un ángel

y todos la hemos querido muchísimo.

-Yo creo que es más campo.

-Depende de lo que llueva.

-Dame, Bibiana, dame.

-Perdone, se me ha ido el santo al cielo.

-"Qué he hecho yo", que es una comedia muy ácida y muy dura.

Es una mujer que se rebela ante el maltrato

y que con un jamonazo, nunca mejor dicho, mata a su marido.

Es decir, es una mujer que opta por quitarse lo que le sobra

y lo que la martiriza y lo que la hace polvo.

(Música)

Luego lo contrasta con su vecina la prostituta, Cristal,

que es otro tipo de mujer que, de alguna manera,

busca la liberación por otro lado,

que utiliza los hombres en su beneficio.

Verónica Forqué interpreta a una prostituta,

vecino de la asistenta Carmen Maura.

Intenta desesperadamente parecerse a la muñeca Barbie Superstar.

Almodóvar estaba preparando su película

y tenía la protagonista, que era Carmen Maura.

Había un papel secundario muy bueno, que era el de Cristal,

que era a esta mujer que quiere ser actriz, pero es medio puta,

y es buena, pero es un poco tonta, pero no tanto,

y es vecina de Carmen Maura.

Y era un papel estupendo, pero ninguna actriz quería hacerlo.

Pues Carmen le dijo: "Mira, hay una actriz

que yo creo que lo puede hacer muy bien

que es Verónica Forqué y tal".

Almodóvar dijo: "Sí, es buena actriz, es verdad,

la he visto en 'Ramón y Cajal', pero no es graciosa".

(RÍE)

"Y entonces necesitamos una actriz graciosa".

Y Carmen: "Que te digo yo que sí que es graciosa,

que yo la conozco en persona, que es graciosa".

El pobre estaba ya desesperado porque no encontraba actriz,

Carmen le convenció: "Que sí, que te digo yo que sí, que sí".

Hola, yo soy Cristal, soy la vecina de Carmen

y llevo una vida muchísimo más relajada

y más divertida que ella.

Es que Pedro me ha contratado para esta película

porque como me vio haciendo el "Ramón y Cajal"

me encontró muy sexy y pensó que...

Bueno, que me iba mucho el papel de Cristal.

-Me estoy escribiendo una autoentrevista, Toni.

Porque me gusta escribirme yo mismo las entrevistas.

Te voy a leer un poquito.

Esta es para "La luna", este periódico que ha salido nuevo.

Mira, empiezo diciendo: "Me gustan las cosas con mensaje.

Estas páginas tienen uno muy concreto

relacionado con mi última película 'Entre tinieblas'.

El mensaje es id a verla".

(Música eclesiástica)

-La película era muy, muy, muy descarada,

y Pedro era una persona tan...

Se le ocurrían tantas cosas que a veces tenía que frenarse

porque si no la película se le iba de las manos.

Tenía que contenerse él mismo, ¿no?

Por la gran capacidad de ingenio que tiene.

Pedro escribe muchos papeles para actrices,

entonces estamos encantadas de trabajar con él.

Él me ofreció una vez una película anterior

a "Entre tinieblas", me ofreció una película

que yo le dije: "Mira, Pedro, yo es que no sé hacer eso,

yo no, yo no soy una actriz cómica, yo no sé hacerlo".

Y él tuvo la gentileza de, a pesar de que la primera vez

le dije que no,...

(RÍE) Luego me ofreció "Entre tinieblas"

porque ya me di cuenta de que era una tontería

no trabajar con Pedro, así, divertirme, pasármelo bien,

aunque lo hiciera mal, aunque me equivocara,

aunque no estuviera bien, ¿no?

-Son algunas de las grandes pecadoras de este siglo.

Te preguntarás qué hacen aquí.

-Pues sí.

-En las criaturas imperfectas

es donde Dios se encuentra toda su grandeza.

Jesús no murió en la cruz para salvar a los santos,

sino para redimir a los pecadores.

-Julieta es otra musa, diríamos, de Almodóvar.

En "Entre tinieblas" hace un personaje

que yo creo que es único, es único en la historia del cine,

no español, sino mundial.

Brutal, quiero decir, es una mujer que por amor

entra en el mundo de la droga siendo la madre superiora

de un convento.

-Por eso llevamos nombres que te parecerán estrambóticos.

Sor Estiércol.

Sor Rata de callejón. -Servidora.

-Sor Perdida y sor Víbora.

El hombre no se salvará hasta que no comprenda

qué es el... el ser más despreciable de la creación.

-Charo López.

-Como a mí me cuesta mucho hablar de mí,

he preferido leer antes de hacer mi autorretrato,

he preferido leer unos recortes de prensa,

elegidos al azar.

-Charo siempre daba una mujer muy intensa,

con mucha vida, con mucha pasión,

como una mujer a punto de explotar, que a mí me recuerda

a esas grandes actrices italianas que había en ese momento,

Silvana Mangano, Sophia Loren,

esas mujeres que es un poco como tierra, ¿no?

Es decir, ese mundo así profundo.

Me lleva mucho a la tierra, ¿no? Esos ojos, ese...

Justamente ella piensa que su gran problema

es haber sido guapa porque durante mucho tiempo

se quedó en esa figura de mujer guapa, comehombres,

destruida por sus pasiones, etc.

(Música suave)

-Yo tengo mis vicios, ¿sabes?

(JADEA)

-Porque tienes derecho al secreto de tus pecados.

-No...

-Su gran boom fue "Los gozos y las sombras".

-Me han visto por primera vez en un personaje

que ha gustado muchísimo a las mujeres,

por otras razones también... -Y a los hombres también.

-Sí, por otras razones a los hombres.

Y se ha producido una comunicación realmente con ese personaje

y a través del personaje conmigo.

-Pareces otra mujer.

-Es lo mejor que podías decirme.

He pasado toda la semana viviendo para esto.

He cosido hasta las 4:00 de la mañana y esperaba que alguien me dijera:

"Estás bonita". -Estás guapísima, Clara.

Perdóname por no habértelo dicho... -No, me has dicho algo mucho mejor.

Pareces otra mujer.

-No soy lo que se llama una mujer bella,

soy, bueno, excesiva de medidas y de tono de voz y de pelo moreno,

pero no valía para hacer la chica que necesitaban.

Lo que ocurre ahora es que también con la suerte de "Los gozos"

también coincide con que mi imagen ahora sí vale más

para un tipo de mujeres que no representan justamente

a la burguesía, sino a estos personajes

que tengo la suerte de hacer continuamente.

-Charo es probablemente una de las mujeres más guapas

que ha tenido el cine español,

una mujer con una voz impresionante, por otro lado.

Y yo creo que ella siempre tuvo como el sentimiento quizá

de que su belleza no la había ayudado.

-Perdone que la esté mirando tanto,

pero es usted tan bella que no puedo evitarlo.

-Gracias.

(LEE) -"Para volver loco al personal masculino

a Charo solo le falta parecer un poco más llenita de carnes.

Charo López es la fuerza de la hembra española,

el físico más racial y más bello.

Sugiere el sexo, un sexo brutal y a la vez culto, filosófico.

El macho no puede decidir ante ella, perece".

-Yo nunca podré olvidar interpretaciones de Charo López

o de Victoria Abril, nunca podré olvidar,

vamos, no lo podré olvidar nunca, nunca.

(Música suave)

-Empieza a trabajar muy, muy, muy jovencita

y con una frescura y con una cosa que revoluciona un poco.

Enseguida se convierte en una actriz muy respetada

siendo adolescente.

-Es un torbellino de mujer, es... no sé...

Es un "actrizón" como la copa de un pino y es una terremoto.

Tiene mucha energía.

Eso es lo que yo conocí, lo que yo tenía

que me palpitaba mucho el corazón cuando:

"Acción, mírala". Yo pensaba: "Respira, mírala, escúchala,

déjate llevar por ella".

-¿Tienes novio?

-No.

-Aquí siempre habrá un sitio para ti.

-Eso estaba fuera de cacho.

O sea, Victoria Abril nos daba 20 vueltas

a todos los galanes que tenía a su alrededor.

Todos los que hemos trabajado con Victoria abril

al principio de galanes, todos hemos sido... afortunados

porque nos ha iluminado esa luz que tiene esa mujer,

que es una luz especial que te ilumina y que te hace bueno.

(Música suave)

-¿A qué edad empezó usted a jugar con muñecas?

-Yo es que nunca he jugado con muñecas.

-¿Y con qué jugó usted entonces?

-Con muñecos.

-Victoria, ¿a qué edad empezó usted a jugar con los hombres?

-A qué edad empezaron ellos a jugar conmigo más bien.

-¿Los hombres han jugado con usted? -Sí, sí, mucho,

muy mal me han maltratado.

A la edad que... los de mi generación, ¿no?

A la edad de la niña bonita. -¿Y esa qué edad es?

-Los 15, que no está usted informado.

-A mí Victoria Abril me fascinaba muchísimo...

De hecho, no solo la observaba como actriz,

sino cómo hacía las entrevistas que para mí eran un tormento.

-Victoria, cuando usted se mira al espejo se siente muy guapa, ¿eh?

-Uy, sí, monísima, vamos, me encanto y me embailo sola.

-Para mí era: "Ojalá de mayor sea como Victoria Abril".

(Música dramática)

Yo no lo busqué, yo no pensaba ser actriz

ni se me había ocurrido.

El cine lo veía como espectadora en mi barrio en la sesión doble

y, entonces, esto era verano y estaba haciendo mis exámenes,

que me jugaba estudiar o no en verano,

y apareció Víctor Erice por allí, por el instituto donde estudiaba,

y me hizo una prueba, como a otras muchas niñas

y, de repente, toda mi vida y todo lo que hago

gira en torno al cine, ¿no?

(Música)

Entrar por una puerta y entrar en...

Como "Alicia en el país de las maravillas",

entras a una puerta y te encuentras en...

En una película que ni habías imaginado.

Ni buscado tampoco.

Y en eso también la película es muy original

porque es la mirada de la niña, el protagonista es el padre,

pero es ella la que le mira.

Esto es muy diferente.

No habla de temas de mujer, es sencillamente que el sujeto

que nos lleva en la película es una niña.

En vez de este mandato tan pesado de los chicos, ¿no?

Que tiene que ser un chico, pero ¿por qué?

Si es que en la vida estamos todos.

-¿Nunca os creísteis que eras la estrella y...?

-No.

-Hay que decir que Icíar quiere decir estrella, ¿no?

(ASIENTE) -Y Sonsoles.

-Sonsoles.

-Pero esto es un firmamento, total y entero. Suerte.

-Sí que me llaman directores autores,

no me llaman directores tan de cine comercial,

me llama Felipe Vega, me llama Gutiérrez Aragón,

me llama José Luis Borau, o sea, son directores que tienen también

una imagen femenina que no es la guapa...

Es un personaje más misterioso seguramente... Más moderno.

-Icíar Bollaín es Rocío en "Malaventura"

de Gutiérrez Aragón.

Es la chica fatal que trabaja en un bar y que enloquece

a los dos hombres, a los dos chicos de la película.

¿Lo he descrito bien el papel?

-Enloquece... Enloquezco a uno, el otro no,

el que más me interesa no se enloquece.

Yo no era la chica, yo era una chica.

No puedo estar más agradecida con los directores que trabajé

antes de dirigir, primero porque eran películas

muy interesantes con mirada, porque eran personajes

también interesantes y porque los míos no eran la chica tampoco,

o sea, que también eran personajes que estaban por allí

y que tenían un mundo propio, ¿no?

Pero además porque todos ellos,

al yo pedirles que quería enterarme un poco más,

porque lo que me di cuenta enseguida es que detrás de la cámara

pasaban muchas cosas y muy interesantes.

Y delante estábamos los actores concentrados y pum, pum, pum,

pero detrás había como que mucha vidilla, ¿no?

(Música)

Entonces, pedí a todos ellos, yo creo que a Borau,

a Gutiérrez Aragón, a Felipe Vega,

el poder ir a montaje.

Y ahí empecé a darme cuenta de que en los proyectos

el rodaje es una parte muy pequeña, que primero está el guión,

luego la preparación de la película, tal, y luego el montaje,

que es fascinante, ¿no?

Y que es un trabajo muy bonito, muy creativo,

donde puedes contar muchas cosas de una manera menos limitada

que como actor,

como actor estás contando lo que quiere el director.

-Quien es valiente vence, quien tiene miedo se cae.

(Música)

No era el modelo de mujer que se deja estar,

que se queda, que...

Que tiene su iniciativa y que se puede enfrentar

a un hombre y a una persona más mayor

y querer decidir su propio camino, ¿no?

-Hablaba un poco, no sé,

de una chica que rompía las convenciones,

que "Maravillas" llegó en el momento oportuno.

Cuando se puso fuera a mí me hacía gracia porque decía:

"Entonces, ¿España es así ahora? ¿Las chicas son así?"

-¿Qué es lo que haces normalmente, estudias, trabajas,

como se pregunta en estos casos?

-Estudio COU y...

Salgo con gente, no sé... Normal.

-Pero ¿a ti antes te gustaba el cine?

(ASIENTE)

-Sí, me gustaba, yo leía revistas de cine, iba mucho al cine

y luego pues he hecho esta cosa y ya.

-Creo que tenía 16 años.

Sin saber nada, la dirección de Manolo Gutiérrez Aragón, ver...

Yo solo estaba todo el rato en el set mirando, mirando...

-Otro de los grandes mitos de entonces

es que las actrices españolas eran mucho mejor que los actores.

Eso lo decíamos todos siempre.

Las que eran de tu generación y las que eran anteriores.

(Música)

-"Demonios sobre el jardín" yo lo escribí pensando ya

en Ángela y Ana, ¿no?

Luché bastante por poder juntarlas en una película

porque me parecían dos maneras distintas de interpretar, ¿no?

-Ángela creo que es una actriz muy particular,

una actriz instintiva. -Particularísima, sí.

Yo pienso, lo de Ángela es muy gracioso,

porque ella, como ha dicho más veces, nunca hace dos tomas iguales, ¿no?

De tal manera que aunque quisieras...

Eso a veces conduce a la más profunda desesperación para el director,

pero lo que pasa que luego cuando ves la proyección eso se agradece.

-Manolo me conoció cuando yo era una adolescente

y hemos seguido trabajando juntos.

Yo no sé, no te puedo decir.

Siempre casi como el primer día, pero mejor.

-Manolo era muy gracioso, Manolo Gutiérrez Aragón,

porque hizo dos personajes tan diferentes y tan antagónicos

y, sin embargo, en un momento determinado tan unidos, ¿no?

Como que "paf", ahí hacen piña las dos mujeres tan diferentes.

-Y hago una prueba para esa película y las dos se miran y...

Yo era amigo de una y no de otra, la otra no la conocía tanto.

Bueno, pues a la que no conocía es la que me hizo así en el culo

y dice: "Este es".

A mí me eligieron las dos para hacer "Demonios en el jardín",

que era un personaje bombón.

No, no es normal, no es frecuente

trabajar con actrices de esta talla.

Uno aprende mucho y como en este trabajo

lo fundamental es ir trabajando para ir aprendiendo

y siendo cada vez mejor, es un regalo poder trabajar

en películas como esta.

-Ángela es la mujer vital, apasionada, espontánea,

libre en cada cosa que hace.

-Yo soy madre y ella no en la película.

-Cuando tú ves a Ángela piensas un poco eso, ¿no?

Que es así como una sacerdotisa con una gran sabiduría,

como una chamana.

-Ángela Molina era un mito porque...

En toda Europa producía y la tenía una...

una forma de trabajar diferente, era como un ángel,

era una belleza diferente.

-Magnetismo visual inexplicable pero que existe.

Hizo que gente como, por ejemplo, Buñuel, se quedará completamente

fascinado por ella.

-Ana Belén es, como diría yo, una mujer que tiene un atractivo

pero más interior, también una cierta dureza.

-Ana era una actriz de un conciso... Ana era muy buena compañera

para aprender porque era una actriz con mucha técnica, muy concisa,

era muy poco diva, además.

Ay ba, ay ba.

Ay babilonio, que marea.

Ay ba, Ay ba

Ay vámonos pronto a foguea.

Era muy representativa, muy representativa.

Incluso en "La corte del faraón" y todo eso, de la mujer,

de clase media baja que logra un ascenso social.

Es decir que logra su meta de salir un poco de todo eso.

Tenía un punto, ella, ese punto como de mujer humilde que llega

a un sitio especial.

-"1A, 14, primera".

-"Acción".

(Música)

Es una actriz joven con muchísimas posibilidades.

En principio, me gustaba mucho porque es muy guapa.

Y hay otra cosa, excepcional, que es su cara.

Su cara es un paisaje que puede convertirse en lo que uno quiera

a base de maquillaje.

-Cuando me llama para "Matador" no me lo pienso dos segundos.

Los fantasmas sexuales estaban atribuidos a los hombres

y de repente fue casi como en las primeras películas,

en la que realmente la mujer se atrevía a contar fantasías.

Fantasías suyas.

Espérame que pronto yo me iré,

allí...

Sabes ese papel de esa mujer asesina que mata como si fuera un torero...

O sea, ya, Almodóvar, en el colmo de su veneración por la mujer,

convierte a esa mujer en un torero.

-Nunca nadie me había besado así.

Hasta ahora siempre hice el amor sola.

Te quiero más que a mí misma muerta.

-Almodóvar hace una interpretación de lo femenino,

que es su interpretación.

Es su propia manera.

La manera con la que también Almodóvar rueda no es una manera

para que tú estés libre como mujer, sino que son personajes torturados.

Son personajes que no tienen una tranquilidad, una madurez.

(Música)

En el año 85,

realmente trabajé mucho aquí, en el cine español.

Y... películas muy distintas, ¿no?

y me curtieron mucho, realmente.

Y de repente, hacer esta película con él,

fue como un regalo, ¿no?

Aproveché un poquito de esa...

esa especie de onda que...

los americanos llaman estar "hot"

para que cuando estaba en Los Ángeles

tenía varias cosas que mostrar.

(Música animada)

El cuatro y segunda.

(VOZ EN OFF) "Le quedan pocos días a Pedro Almodóvar para terminar

la filmación de 'Mujeres al borde de un ataque de nervios',

su séptimo largometraje.

Una película donde el director vuelve a dar

el protagonismo de la historia a los personajes femeninos".

-"Es una alta comedia melodramática, y todo gira alrededor

de un montón de chicas que son muy felices".

Que todo les va muy bien,

excepto que...

sus chicos las han abandonado,

lo cual no deja de crear situaciones francamente cómicas

y llenas de suspense.

-De lo que habla la película es de la capacidad,

especialmente femenina, de perdonar y de sacar amor donde no hay,

de sacar petróleo de donde está seco. -Recuerdo que en "Mujeres"

solo me dijo una cosa.

Solo una, no, pero la más importante,

la más fundamental. Me dijo:

"Tú eres Medea.

Matas por amor".

(Música)

(Música tensión)

"Julieta es un todoterreno".

Es capaz de hacer la mujer que va en la moto con una pistola

en "Mujeres al borde de un ataque de nervios"

o la monja totalmente tal, o una mujer muy convencional...

-¿Podrá degustar un poco de coñac? -Sí.

-Sé que le gusta.

(Música tensión)

-O sea, pasa por todos los tal, ¿no?

-Escúchame. -Escúchame tú, Albert.

-"Almodóvar, que sabe mucho de actrices, muchísimo...".

Claro, por eso la va...

Bueno, ha ido teniéndola en muchísimas películas.

-Y qué difícil es ser artista de cine, ¿verdad?

-Dificilísimo. A mí me parece muy difícil.

-A ti te ha costado bastante trabajo.

(RÍE) -Creo que todavía no lo he conseguido.

-La imagen que da el cine de Almodóvar

y la imagen que damos nosotros es una imagen

de que en España hay una libertad absoluta,

que los hombres y las mujeres funcionamos en el mismo nivel,

que somos unas personas que vivimos la vida alegremente,

que nos drogamos, que bebemos, que bailamos, que... follamos.

Quiero decir que hacemos de todo todo el rato con todos.

Es decir, la imagen de España pasa de la pandereta, de la montera

a un sitio que desde París, desde Nueva York, desde Miami

se ve hasta con cierta envidia.

(Música)

Me llamó Víctor Manuel, que había creado la productora para hacer cine,

para ofrecerme el proyecto.

Me hizo mucha ilusión, pero, por otra parte, le dije:

"Víctor, yo soy muy mayor para ese papel ya".

-"Anda, Verónica, no digas tonterías".

Era el año 88.

Yo tenía 32 años y yo me encontraba muy mayor, imagínate.

Qué insensata, ¿no? Pero la vida es así.

Yo decía: "Esto tiene que hacer una chica de 20 años y más para el cine".

-"Que no, que no". Y la hicimos.

-Es una chica bastante aventurera,

que, cuando se aburre, le da por escaparse de casa.

En una de estas escapadas, se encuentra con Chusa,

que es el personaje que interpreta Verónica

y se va a vivir con ella y con Jaimito.

-Muchos se creen que yo soy así, y no sabes la cantidad de veces

con el teatro, en los bolos:

"Te he traído la chinita para que la pruebes".

Estate quieto, estate quieto.

-¿Qué pasa?

-Te da una luz por aquí, que es demasiado.

Pareces sacado de un anuncio, Alberto.

Cantidad de fans que me han ido regalando

esta de aquí, que la plantamos nosotros.

Así que muy bien.

(Música)

¿Te meterías tú en la cama con Antonio Banderas?

Lo pasamos muy bien en el ático aquel de Lavapiés,

qué calor hacía.

(RÍEN)

-¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Os gusto?

Paquete, paquete el que te voy a meter yo a ti.

-Con los Patanegra enfrente:

"¿Queda mucho? Que llevamos aquí desde las 7:00 de la mañana".

-¿Usted también quiere hablar? -Cuando se pueda.

-Corta ya, hombre, corta ya.

-Pertenezco a una generación por edad y por todo eso

donde el hecho de ser hombre se cuestiona.

¿Qué haces tú aquí? ¿Cuál es tu rol? ¿Dónde estás?

¿Qué hay que hacer? ¿A dónde vas? ¿En qué te conviertes?

-También se hace hincapié mucho en cómo se quedaban anonadados,

como perplejos. Ahí surgía la comedia también.

-No tienen nada de extraño en la perplejidad de los actores

o de los papeles de los actores frente al poderío de las mujeres,

porque es evidente que son mucho más sabias

desde el punto de vista vital, mucho menos torpes.

No solo en el cine, en la vida en general.

-¿Por qué se llama este ciclo

"El español y los siete pecados capitales"?

-¿Eso? No tiene razón.

-La razón es muy sencilla. ¿Qué pasa con la española, señor Ceballos?

-Como no nos han dado un manual de instrucciones de uso,

no sabemos cómo hacerlo y lo único que nos queda, humildemente,

es quedarnos perplejos.

(Música)

Porque no pensará usted que la soberbia de un hombre

es la misma soberbia que la de una mujer

o la ira o la envidia o la pereza.

¿Y qué me dice de la gula, de los sufrimientos de una mujer

que quiere conservar la línea por estética

en una sociedad en la que ser gruesa

a veces es motivo de discriminación y de burla?

Usted hasta ahora solo se ha referido a la mujer

como objeto de placer.

-Yo soy del jefe de personal

y también mi opinión debe contar en algo.

Te lo prometo.

Si está en mis manos, tendrás una plaza.

Te voy a dar donde te gusta que te vas a enterar.

-¡No me toques!

(Música)

En el cine los hombres damos risa y las mujeres hacen gracia.

Es decir que la capacidad de ridiculizar

está mucho más servida con el hombre que no con la mujer.

-¿Puedes venir un momento? -Sí.

-Observa esto.

-¿Qué te parece? -Que tenía razón.

Que la tiene muy pequeñita, ¿no?

-Siempre se basa en la supremacía de la mujer

sobre el hombre muchas veces.

Es decir, romper la idea del macho alfa

y la mujer da lecciones de algún modo.

Es decir, el hombre hace el ridículo, la mujer gana su sitio.

-Habla de amor, de amistad y de relaciones, ¿no?

-A mí lo que me gusta

es que es como una historia de amor de mucha gente,

padres, hijos, hermanos, no sé qué.

Es como si todos fuéramos animalitos.

-¡Qué fuerte! Qué madre, qué liberal.

Así hemos salido las hijas, todas como la madre,

unas locas, pero bueno, unas vividoras

y unas que no nos importa lo que pasara de aquí a dos días.

Nosotras vivimos el presente y punto.

-Son actrices con mucha personalidad.

Son mujeres muy únicas, muy únicas, que, curiosamente,

personifican a mujeres, un espacio de mujeres muy amplio.

-No no conozco de nada, solo de verlo.

-Pues se te ha subido el pavo.

-Luego cogerá el relevo Maribel Verdú, también.

Que dices, de pronto, la chica lozana, fresca, tal, cual,

que también representa otro tipo de mujer.

-Es una mujer guapísima, una actriz impresionante.

Tiene 19 años y ha protagonizado 20 películas

o tiene 20 años y ha protagonizado 19 películas.

Bueno, se lo voy a preguntar a ella, se trata de Maribel Verdú.

(Aplausos)

Buenas noches como Maribel. -Buenas noches.

-¿Puedo repetir? -Le he dejado un poco a María Luisa.

-María Luisa ha dicho que no vendría a cenar.

-20 años, 19 películas. -De momento, 19 años.

El martes, ya serán 20. -El martes que viene 20.

Podíamos haber esperado unos días, pero es mejor a los 19.

Oye, ¿y cuántas películas?

-Entre cine y televisión, yo calculo que unas 20, veinte algo.

-20, ¿tienes la sensación de que el éxito que ha llegado muy deprisa?

-No sé, a lo mejor sí, pero, de todas maneras,

la velocidad me gusta mucho, o sea que tampoco me importa.

-Creo que hay un plantel de actrices

de los 80 como de los 90 y ahora muy buenos.

-Creo que España en el fondo es un país femenino.

Entonces, yo creo que la evolución de España

es muy femenina hasta cierto punto.

Quiero decir que es un país que el matriarcado cuenta.

Yo creo que es más femenino de lo que parece el país.

-Yo veía a Rafaela Aparicio, a un montón de gente,

a Chus Lampreave, a Julieta Serrano.

-Ahora estoy haciendo una serie para televisión

que se llama "Secretos de tocador".

-¿Cuál es el papel de Rafaela en esta serie?

-Hombre, cómo no, la chacha. -No me lo creo, ¿otra vez chacha?

-La chacha.

¿Quieres que te diga...?

-Menos mal que a usted le dije eso.

-¿Cuántas veces ha sido chacha en el teatro en el cine, Rafaela?

-Pues mira, llevo 54 años de teatro y yo creo que 40 y tantos de chacha.

-Cuarenta y tantos del chacha.

-¿Habéis traído los churros? A la señorita Rosita le encantan.

-Sí, están en el horno. -No habléis las dos a un tiempo.

-El personaje de la asistenta, la criada, la que limpia,

la que guarda, la plancha, la que friega,

la que recibe broncas, la que recibe pocas compensaciones.

Sigue existiendo.

-Bueno, yo ya me voy.

A ver si se acuerda de dejar dinero, que hay que comprar de todo.

Y guantes de goma, que mire como tengo las uñas.

-Yo, desde aquí, te las veo muy bien. -Pues yo no.

Luego me voy al baile, me sacan, les digo que soy secretaria,

en las uñas y los chicos no tragan.

Hago de criada, pero me llamo Libertad.

Es una criada un tanto transgresora y al mismo tiempo seductora.

Bueno, hasta mañana.

He dejado merluza a la vasca en el microondas.

Por cierto, que el tiene una visita.

-Era ese papel tan clásico de la asistenta,

que sabe la verdad de todo y un poco las que cuentan las verdades

y la que las dice, la que ve y la que observa.

-¿Cómo trabajaste este papel?

-Bueno, fue difícil, pero hablábamos mucho Antonio y yo

y pensando y esto, fue saliendo poco a poco.

-¿Ha observado mucho en su vida a estos personajes de servicio?

Creo que en el fondo un poco alguno de los tics que tú hacías

y la forma de moverte, reflejadas a algún personaje

que tú has conocido, me parece. -Sí.

-Cuéntalo, mujer.

-He hecho de criada muchas veces, sí, los baños los hago bien.

-¡Acción! -Aníbal, date prisa, corazón.

-La historia de tres tíos divorciados,

que están hartos que su mujer se haya llevado el dinero, el piso,

no les dejan ver los hijos y tal.

Ven la vida de somos unos divorciados.

Entonces, viene una asistenta, que pone en tela de juicio

todo lo que hacen,

porque es una mujer que tiene que sacar los pelos del cuarto de baño,

limpiar el pipí que sale no se quién,

ver cómo dejan la ropa no sé cuántos, ver...

Fue una película que revolucionó un poco en su momento,

porque nosotros jugamos a ir contra lo políticamente correcto,

queríamos hacer una película donde salieran hombres

hablando mal de las mujeres y poniéndolas a parir.

-Me me gustaría a mí ver cómo van a ser los hombres del siglo XXI.

Unas nenazas.

-Sí, femeninos, delicados, sensibles, limpitos.

Un asco, Joaquín, un asco.

-A las mujeres nos gustan mucho los hombres

que tienen un lado femenino, que no lo esconden.

Que podamos hablar con ellos de cosas que hablamos también

con nuestras amigas.

No todos los hombres tienen esa capacidad.

Joaquín sí la tiene. Por eso escribe.

-Es un juego de poder, como pasa en los matrimonios,

como pasa en las parejas como pasa en todas partes.

Es decir, dónde estamos cada uno de nosotros

y cómo hacemos para que esto siga y cómo nos toleramos

y cómo vivimos. Ese es un poco el juego.

-¡Lucía!

¡Lucía!

¡Ayúdame!

-Qué cosas dices. -¿Sí? Pues mira las que hago.

-Ideológicamente, en cuanto a ciertas cosas,

yo tengo mucha nostalgia de los 80,

porque en esos 30 años hemos evolucionado mucho en muchas cosas

y, en cambio, en otras parece que no.

-En los 90 somos muchas directoras y parece que esto se va a equilibrar

y estamos en el 2017 casi y seguimos igual.

Miras un poco más allá de tu gremio y ves que tampoco hay ahí.

Y ahí tampoco.

Icíar no ha desaprovechado el tiempo entre los focos y objetivos.

Se ha adentrado en el campo de la producción

y ha creado su propia productora junto con cuatro socios.

Uno de sus primeros frutos sido, precisamente, su película,

basada en un relato que escribió hace algunos años.

¿Dónde están las mujeres con peso y con poder en la sociedad?

¿Por qué no se las ve?

-Cuando es una cosa absolutamente natural,

una directora, un director, una autora, un autor.

Habrá historias de madres, de abuelas,

de madres que, aparte de ser madres, son más cosas, ¿no?

(Música)

Claro que es distinto ser mujer y directora

y claro que las mujeres tenemos otra experiencia en la vida

y otra percepción.

También por eso creo que tenemos que estar contando historias,

porque entonces el cine será más diverso.

(Música)

Bueno, voy a poner un poquito de música.

(Música)

A mí me gusta ver a las mujeres con sus arrugas, con sus mollitas.

Quizá porque yo lo tengo.

Cuando se me cierren las salidas.

Me parece injusto que se esté todo el rato mirando a las mujeres,

que si tienes la talla 36 tirando a 34.

Sí, tengo la molla; sí, tengo la otra.

Está bien y hay historias muy interesantes

para contar con eso.

Cuando se revelen los recuerdos

y me pongan contra la pared.

Cuántas veces hemos visto a Meryl Streep hablar de esto,

cantantes, actrices, que después de pasar los 40,

realmente no se sienten identificadas con los personajes que tienen.

-Así como los hombres se hacen mayores delante de la cámara,

todos los espectadores,

hombres, mujeres, niños, perritos, todos decimos: "Qué interesante".

Con las mujeres es: "Cómo la he visto".

Dices: "Joder, porque no hay el mismo baremo".

Los golpes y jamás me rendiré.

Que no estamos representados, ni en la variedad, ni en la diversidad

de edades, de actitudes, de profesiones.

La mujer de hoy no está en lo audiovisual yo creo

o está en una medida muy pequeña.

Resistiré para seguir viviendo.

La mujer tiene ahí un terreno en el que expresarse

y recrearse y ser conocida.

-Una sociedad equilibrada y solidaria e igualitaria es una sociedad mejor,

más sana y más feliz.

Resistiré.

(Música)

Toda una vida me estaría contigo.

Antonio Machín digamos que fue el introductor

del bolero en España.

No me importa en qué forma ni dónde ni cómo,

pero junto a ti.

El bolero canta a la vida. -Cada canción tiene una historia.

Coincide mucho con la historia de toda la gente que las escucha.

Estaría cuidando como cuido mi vida

que la vivo por ti.

No es casualidad que gente como Pedro Almodóvar

reivindicara el bolero en sus películas.

-De viejuno no tiene nada, todo lo contrario.

No me cansaría de decirte siempre.

-Pero siempre, siempre.

Yo jamás pensé que el dolor pudiera lucir bello,

pero en brazos de un bolero, el dolor luce elegante.

Desesperación.

-Toda una vida...

-Me estaría contigo.

-No me importa en qué forma, ni dónde ni cómo.

-Pero junto a ti.

Algo así.

Pero junto a ti.

  • Actrices del cambio

Ochéntame otra vez - Actrices del cambio

11 may 2017

Programa dedicado a las actrices que destacaron en los 80. Repasamos las trayectorias de Verónica Forqué, Julieta Serrano, Ana Belén, Asumpta Serna, Cristina Marcos e Iciar Bollaín, actrices que llevaron a la pantalla personajes que describían a la sociedad española en los años de la apertura. También fue la década de la libertad de expresión cultural y ellas representaron los nuevos aires que se respiraban.

También intervienen Ángel Harguindey y Joaquin Oristrell, periodista y director de cine. Este último además ha escrito algunos de los guiones que narran este cambio socio-cultural. Como bien apunta, los 80's significan el final de un rol femenino para empezar a describir otro papel de la mujer en la sociedad.

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