El desplome de las bolsas europeas el miércoles, con caídas superiores al 5%, contagió a Wall Street, que terminó en su nivel más bajo en once meses arrastrado por el desplome de los bancos. El Dow Jones de Industriales, el índice de referencia de la principal plaza financiera del mundo, cerró con una contundente caída del 4,62% (429,92 puntos) con la que perdió todo el terreno ganado el día anterior, volvió a terminar por segunda vez en lo que va de semana por debajo de la simbólica cota de los 11.000 puntos. Pese a ello, los parqués asiáticos han logrado resistir y moderar las fuertes pérdidas con las que abrían.