Si en esta segunda vuelta de las presidenciales francesas se cumplen los pronósticos de las encuestas, el Palacio del Eliseo volverá a tener un inquilino socialista. Tras 17 años de mandatarios conservadores, el candidato del Partido Socialista, François Hollande, podría lograr la victoria y parece que tiene todo a favor para hacerse con ella.Terminada una larga e intensa campaña electoral, los sondeos le dan una ventaja de entre cinco y diez puntos sobre el presidente saliente, Nicolás Sarkozy, al que ya venció en la primera ronda de las elecciones y en el debate televisado del pasado jueves.