La UE y el FMI miran a Rusia y a otros países emergentes para que contribuyan a reforzar el fondo de rescate de la eurozona. La ayuda sería a través del FMI lo que supondría mayor poder de decisión de Rusia en el organismo internacional. A Moscú no le interesa la desestabilización de la zona euro, el principal mercado de sus exportaciones de gas y energía. Un consejero del Kremlin ha avanzado que la contribución se limitaría a 7.200 millones de euros.