Los ministros de Finanzas de la zona del euro han acordado reforzar el fondo europeo de rescate hasta los 800.000 millones de euros, incluyendo los 300.000 millones ya comprometidos para los rescates de Grecia, Irlanda y Portugal. En realidad solo 500.000 millones serían "dinero nuevo", que podría utilizarse para socorrer a países como España o Italia si fuera necesario.