El Ejército y la Policía colombianos han reocupado la base de la que fueron expulsados por los indígenas en el departamento del Cauca. A cambio, el Gobierno ha accedido a iniciar un diálogo "al más alto nivel" el próximo lunes para buscar una solución a la crisis de violencia en esa región del suroeste del país, que ha dejado esta semana dos civiles muertos y unos 30 heridos.
El Ejército colombiano retoma su posición en el Cauca pero negociará con los indígenas