El primer ministro británico, David Cameron, ha insistido este lunes en Moscú en que su país no obviará las diferencias que tiene con Rusia en relación al "caso Litvinenko". "Nuestra postura es sencilla y de principios: cuando se comete un crimen es asunto de un tribunal", ha señalado Cameron en una ponencia ante los estudiantes de la Facultad de Relaciones Internacionales de Moscú, citado por las agencias rusas.