Los aficionados de Sudáfrica, que vieron cómo su selección cayó a las primera de cambio, se volcaron con Ghana, el único combinado del continente que quedaba con viva. Rebautizaron el 'bafana, bafana' por el 'baghana, baghana' y animaron a los africanos con todas sus fuerzas. Pero no pudo ser. Los penalties clasificaron a Uruguay para las semifinales. Lógicamente, la tristeza de unos era la euforia de otros: los uruguayos no vivían algo parecido desde hace cuatro décadas. 03/07/10