La victoria española número 400 en el Mundial de motociclismo la firmó Dani Pedrosa. El catalán fue el piloto más firme en el trazado de Motegi, donde muchos pilotos se cayeron o cometieron algún error. Pedrosa, que rodó en cabeza y en solitario desde la sexta vuelta, se convirtió en el único piloto en poseer al menos una victoria en el GP de Japón en cada categoría.