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Millennium - El rescate bancario - ver ahora
Transcripción completa

Yo no sé si ustedes recuerdan una frase que hemos dicho

muchas veces, que es...

"el Gobierno ha decidido rescatar a los bancos,

pero no a las personas".

Si ese dinero que han dado a los bancos

se lo hubieran dado a sus clientes,

no habría crisis ninguna.

Seguro, seguro que ustedes lo recuerdan porque esta era

una frase de moda hace cinco o seis años.

Todo eso quedó como atrás y es el momento de ir pensando,

de ir haciendo un balance de lo sucedido tal y como

les hemos dicho en la introducción antes del programa.

Nuestros invitados...

Algunos son conocidos por todos ustedes.

Porque yo creo que, aquí, el primer invitado

es más famoso que Messi.

Doctor José María Gay de Liébana. Es doctor en Ciencias Económicas,

doctor en Derecho, profesor titular de Economía Financiera

y Contabilidad de la Universidad de Barcelona.

Conferenciante, apasionado de la economía,

colaborador en los medios de comunicación...

Y su último libro, que lo tenemos aquí,

a lo mejor habría que hacer un programa sobre eso...

Hombre... Es "La gran burbuja del fútbol",

editado por Conecta.

(LEE) "Los modelos de negocio que oculta el deporte más importante

del mundo". ¿Cuál es el club español

que le parece más interesante desde la perspectiva económico financiera?

Hombre, a mí me gustan varios clubes. Creo que en el fútbol español

se ha hecho un esfuerzo y unos deberes muy importantes

de higiene y, como luego hablaremos de rescate bancario,

creo que ha habido una reestructuración económica importante

en el mundo de fútbol. A mí me gusta el modelo

del Athletic Club de Bilbao. Me gusta el modelo del Sevilla,

en la medida que cada año tienen la posibilidad de vender

alguna joyita de la corona y, además, las vende muy bien

de precio, sobre todo, en la época de Monchi.

Creo que los clubes españoles... El Villarreal, por ejemplo,

es un club que también funciona muy bien de la mano de Fernando Roig.

En general, están bien los clubes. Luego hay otros modelos, que son

el Real Madrid y el Barcelona, que entran en otra liga...

Un Atlético de Madrid que, realmente, en las últimas temporadas ha hecho

unos avances tremendos, singulares, dignos de encomio...

Y, luego, tenemos clubes clásicos, que son los que sufren

con lo que sería un poco la adversidad,

el Betis, el Espanyol, el Getafe... Tantos y tantos clubes...

Bueno, que esto le da alegría. Lo que ocurre es que,

como pasa en el mundo, hay la clase alta y la clase media.

La clase alta cada vez es más alta y la clase media

y los clubes de fútbol cada vez somos más clase media-baja.

Por tanto, quiere decir que se hace difícil competir,

a pesar de que ahora el tema de los derechos de televisión

se ha distribuido bien, se hace difícil poder competir

el fútbol modesto, el club modesto, con lo que sería el de arriba

porque no tienen recursos suficientes.

¿Y si le hago esa misma pregunta sobre qué banco español

está bien gestionado? Yo...

Cuál le gusta usted, ¿eh? Sí... Yo diría.

Usted me puede decir: "Están todos bien gestionados, pero...".

No, no, no. Para mí, hay varios bancos

que están bien gestionados. En primer lugar,

tengo que decir Bankia, pero no lo digo por...

Lo digo porque creo que José Ignacio Goirigolzarri

lo hace muy bien.

Por lo tanto, ha hecho muy bien. Se encontró con un momento difícil

lo ha sabido rehacer, ha sido duro... Es cierto que también

se le ha ayudado desde el punto de vista financiero.

Creo que CaixaBank es una entidad sólida;

además, ha mantenido muy bien el tipo en lo que eran influencias

de tipo político, que no se metieran por ahí.

Luego, yo creo que BBVA es un banco bien gestionado que, seguramente,

desde mi punto de vista empieza a necesitar ya

un relevo a nivel de cúpulas, sobre todo,

en una era de transformación digital y que se ha abierto al mundo.

Yo creo que Santander lo ha hecho también muy bien,

sobre todo, posicionándose a nivel mundial.

Y hay un banco del cual no se habla tanto,

pero que hace años ya que me tiene muy prendido

que es Bankinter. De hecho, Bankinter,

quizá fue el primero de todos estos bancos

que hizo una transformación. Es decir, en las oficinas

que menos gente había trabajando era Bankinter.

La que estaba más informatizada era Bankinter.

Entonces, Bankinter es un banco que creo que también

hay que tener en cuenta. Por tanto, los que sobreviven

a lo que fue el tsunami, bueno, están bastante bien.

No le pregunto más porque... No, hombre, tranquilo...

Luego discutiremos. Ahora quiero presentar

a la señora Almudena Semur. Hola, ¿qué tal?

Economista, secretaria general del Instituto de Estudios Económicos,

donde, además coordina el Servicio de Estudios.

Destacan, entre otras publicaciones del instituto relacionadas

con la macroeconomía los informes de coyuntura económica,

las notas de opinión a los Presupuestos Generales del Estado.

Es ponente en distintos foros y articulista en prensa económica.

¿Cómo se compagina aliviar, por un lado, la deuda pública,

la austeridad... con políticas que no aumenten la brecha

de la desigualdad que denunciaba hace muy pocos días,

sin ir más lejos, el Defensor del Pueblo?

Bueno, supongo que, Ramón, te estás refiriendo a la época

del severo ajuste en el que se vio inmersa la sociedad española, ¿no?

Cierto es que vivimos una grave recesión y que no queda

otro remedio que realizar determinados ajustes, ¿no?

Lo que pasa es que en contra de lo que todo el mundo cree

estos ajustes no afectaron al estado del bienestar,

es decir, a sanidad y a educación.

Si miramos lo que se recortó, que fue un punto... O sea, no...

Y toda la media de lo que se había gastado

a lo largo de los años, los ajustes no fueron tan severos.

¿Cómo se puede aliviar...? Si le oyen de algún centro médico

y de algún hospital... No, no, no...

Es que los números son los números. Lo que pasa es que, quizá,

estaban demasiado dotados. O sea, nuestro país, hasta 2007,

tenía una explosión de gasto social. Vivimos muy por encima

de nuestras posibilidades. Es cuando España iba bien,

había una hemorragia de crédito, tanto por el lado de la oferta

y por el lado de la demanda, y explotó el gasto social.

O sea, estábamos a unos niveles altísimos.

Llegó la recesión. La primera y la segunda,

que fue ya cuando caímos. Acordaos de la famosa uve doble.

Pues sí, se tuvieron que ajustar ciertas partidas,

pero no tanto como...

se ha hecho creer.

En sanidad y en educación, los ajustes no fueron tan severos.

¿A dónde fueron las partidas presupuestarias?

Pues a pagar intereses de deuda, a pagar prestaciones por desempleo

y a pagar las pensiones.

¿Cuál es la mejor manera de aliviar deuda y no provocar desigualdades?

Pues crecimiento económico y crear empleo.

La mejor manera para evitar esta brecha de desigualdad

es la creación de empleo. Piensa que nuestro país ha pasado,

desde el año 2013, de tener una tasa de paro del 26 %

a estar ahora... Bueno, las previsiones para 2020 es al 12 %.

El esfuerzo que ha hecho la economía española

ha sido considerable. ¿Que la deuda

no ha bajado tan rápido? Es correcto.

Ahora estamos en torno a un 100 % del PIB

y la autoridad fiscal ha dicho que nos hacen falta

muchísimos años para conseguir rebajarla.

Entonces, ¿qué tenemos que hacer? Seguir creando empleo

y, sobre todo, seguir con el camino de la consolidación fiscal,

es decir, cumplir con los objetivos de déficit.

Y este año, a ver si podemos salir ya del procedimiento

de déficit excesivo. Muchas gracias.

Nuestro tercer invitado es el señor Juan Moisés Martín Carretero.

Un placer. Economista...

Eh... Socio-director de Red... ¿Cómo lo llamamos?

Red2Red Consultores. Red2Red Consultores.

Ha colaborado con varias instituciones financieras

internacionales y organismos multilaterales europeos,

como el Banco de España, el Consejo de Europa,

la Comisión Europea... Es miembro de Economistas frente a la Crisis

y profesor asociado de la Universidad Camilo José Cela.

Su último libro, lo tengo aquí, en mis manos,

está editado por Deusto y se llama "España 2030: Gobernar el futuro".

Gracias por estar con nosotros. A ustedes.

Hemos cogido, porque para eso a uno le gusta buscar y bucear

en los archivos, qué es lo que podríamos encontrar

del señor Martín Carretero que pudiésemos aquí exhibir.

Hay una frase escrita en un artículo conjunto en "El País"

del año 2012 en la que usted decía que "la austeridad forzada

solo llevaría a más austeridad". ¿Sigue manteniéndolo?

Yo creo que los datos lo demuestran. Al final, es lo que hemos visto.

Este artículo, del año 2012, cuando estaba empezando

el segundo tramo de ajuste, del que todavía estamos por salir,

sin haber terminado de cumplir los objetivos de consolidación fiscal...

Efectivamente, nos llevó a una nueva recesión.

De hecho, mucho más... o prácticamente en términos de empleo

y en términos de destrucción de PIB muy parecida o mayor incluso

que la que se vivió en el año 2008 y en el año 2009.

Por lo tanto, reitero que esto fue así

que nos estamos olvidando de cuál ha sido el coste económico

y social que hemos vivido a partir del ajuste

que se vivió en los años 2012 y 2013. Luego, afortunadamente,

parece que el crecimiento económico nos ha permitido salir adelante,

pero no nos olvidemos que hemos vivido años

de un ajuste fiscal bastante fuerte que todavía no está completado.

De hecho, seguimos estando dentro del procedimiento

de déficit excesivo y, probablemente, tengamos que salir a lo largo

de este año, no siendo el último país en salir, ¿no?

Por lo tanto, creo que sí confirmaría que aquella frase,

de alguna manera, lamentablemente, se terminó cumpliendo.

¿Usted cree que los bancos son un negocio perfecto?

Porque si ganan, ganan ellos; y, si pierden, perdemos todos.

El problema del riesgo moral en el sistema bancario

que tenemos ahora mismo y, seguramente, luego

podremos discutir de ello con mayor profundidad,

forma parte inherente al sistema que tenemos.

Por lo tanto, ahí tenemos un "trade off".

Tenemos que entender que el sistema bancario que tenemos,

tal como está organizado ahora mismo, solamente funciona

con, digamos, lo que se llama el "fiscal blast off".

Al final el Estado tiene que hacer para sostenerlo;

pero, al mismo tiempo, digamos, esto implica un grado de regulación

muy alto sobre sus propias actividades, ¿no?

Yo creo que lo que hemos vivido en los últimos años ha reforzado

esa realidad en términos que, a fecha de hoy,

el sistema bancario está mejor, está mejor gestionado, como sabemos.

También es cierto que tiene unos ratios mucho más sólidos

de los que tenía con anterioridad, pero el precio que ha tenido

que pagar es una mayor regulación y una mayor supervisión

por parte del Banco Central Europeo y de todo el mecanismo de supervisión

que se está organizando en torno a la unión bancaria.

Por lo tanto, es un sistema que cambia ese riesgo moral

por un alto nivel de regulación, que creo que es la fórmula adecuada

para llevarlo adelante. Muchas gracias.

También quiero presentarles al señor Juan Ramón Rallo,

doctor en Economía, licenciado en Derecho,

director del Instituto Juan de Mariana.

profesor en el IE University y en el Centro de Estudios OMMA,

siglas de Online Madrid Manuel Ayau, analista económico

en diversos medios de comunicación. Su último libro también está aquí,

en mis manos, "Contra la teoría monetaria moderna".

Está editado por Deusto y el subtítulo en la portada

es muy claro, "¿Por qué imprimir dinero si genera inflación

y por qué la deuda pública sí la pagan los ciudadanos?".

Sí, sin duda, la pagan los ciudadanos

directamente a través del coste de los intereses de la deuda.

Antes estábamos comentando cómo el extraordinario incremento

de la deuda pública que hemos vivido desde el año 2008

se tradujo en un coste creciente en términos de intereses

y esos intereses son los que tensionaron el presupuesto

y los que empujaron a esos recortes, que es verdad,

no fueron tan agresivos como se nos ha vendido;

pero que, desde luego, terminaron existiendo.

Aparte, si un país se sobra en deuda o se extiende como un temor

generalizado que puede terminar "impagando" la deuda,

esto también es algo que estuvo a punto de suceder

en España en 2012. El propio De Guindos describió

la situación como "prequiebra" del Estado español...

Y, claro, si un estado quiebra, pues la fuga de capitales es masiva

y el empobrecimiento interno de los ciudadanos es muy agresivo.

El caso de Grecia, quizá, en esta crisis sea

el caso más ilustrativo. Pero, sin embargo,

los ciudadanos siguen pensando que ellos han sido

los primeros perjudicados. ¿Los primeros perjudicados

por los recortes? Hombre, en parte, vamos a ver...

Si tú pagas un dineral en impuestos y te prometen recibir una serie

de prestaciones de gasto pues, evidentemente,

te puedes sentir estafado porque te han prometido unas cosas

y, luego, no te las conceden. Pero lo que sí deberíamos tener claro

es que el dinero no crece en los árboles,

no se genera la riqueza por arte de magia,

y, al final, lo que hace el estado es meter la mano en el bolsillo

a mi vecino para darme a mí el dinero de mi vecino,

al mismo tiempo que me mete a mí la mano en el bolsillo

para dárselo al que está al lado. Por tanto,

es un círculo redistributivo que no genera nueva riqueza

y, por tanto, sí, nos recortan porque no nos quitan lo suficiente...

Y, por tanto, la alternativa para cuadrar las cuentas es...

o nos quitan más sin recortar o recortan para no quitarnos tanto.

¿A usted le parece que no le quitan lo suficiente?

Para financiar la maquinaria estatal mastodóntica que tenemos, no.

De hecho, el déficit es esa ilustración.

Evidentemente, nos quitan muchísimo más de lo que a mí me gustaría;

pero una de dos, o mantenemos el nivel de gasto público

sableando más a la ciudadanía o se sablea menos a la ciudadanía

y, por tanto, hay que recortar el gasto público.

Muchas gracias. Tenemos un vídeo, como siempre,

con algunos datos que nos permitirán avanzar en nuestro debate.

Vamos a verlo.

(Música)

Año 2007, la burbuja económica creada por las hipotecas basura

estadounidenses, las "subprime", provocaba la caída

del gigante Lehman Brothers. Era el origen de la crisis

que, en 2008, sacudía el Viejo Continente.

Lo que empezó como una crisis hipotecaria

pronto derivó en una tormenta financiera perfecta.

Con los mercados de financiación cerrados a cal y canto,

se iniciaba la recesión y la crisis de deuda soberana.

Para mitigarlo, los estados comienzan a endeudarse.

En 2010, Grecia e Irlanda son intervenidas.

Después, Portugal y Chipre. El euro estaba en cuestión.

El sistema bancario español, resquebrajado por la morosidad

de la burbuja inmobiliaria y una prima de riesgo desorbitada,

era incapaz de financiarse en los mercados internacionales.

-El Gobierno español declara su intención de solicitar

financiación europea para la recapitalización

de los bancos españoles que la necesiten.

-En total, con fondos nacionales y europeos,

el sector bancario logró una recapitalización

de 60 000 millones de euros, 1/3 durante el gobierno socialista,

2/3 con el popular. Los ajustes económicos y laborales

exigidos por los acreedores para cumplir los límites del déficit

propiciaron la frase: "Se ha rescatado a los bancos

y no a las personas".

-Esa frase se origina cuando se piensa en que va a haber

una impunidad frente a todos los responsables de esta crisis.

Yo creo que la sociedad ha ido viendo que el sistema judicial ha funcionado

y, en este momento, ya hay alrededor de...

Hay más de 100 directivos de entidades financieras

que están imputados o que están en juicios

y algunos incluso ya están en la cárcel.

-Aquí no se rescató a ningún banquero...

ni a los accionistas, se rescató a los depositantes.

-En una situación de superávit, de menor nivel de endeudamiento

familiar y empresarial, pero, al mismo tiempo,

una deuda pública similar al PIB, la cuestión final:

¿Están en España y Europa preparadas para evitar

la siguiente crisis económica?

(Música)

Estamos viendo por dónde puede venir la siguiente crisis.

Algunos dicen: "No, viene porque...". Precisamente,

curando la crisis actual, bajamos los tipos de interés tanto

que estamos creando otra burbuja. En realidad, no lo sabe nadie.

Sí sabemos que tenemos muchos más vigilantes que nunca.

Que tenemos un Banco Central con 1500 personas vigilando...,

intentando detectar las anomalías para que esto no ocurra.

-Ahora hay un mecanismo europeo que intenta prevenir,

intenta vigilar e intenta alertar para que no se llegue

a donde se llegó en el caso de España o de otros países antes de la crisis.

(Música)

A mí me gustaría, por centrar un poco el tema,

echar la vista atrás y hacer una pregunta que tiene que ver

con lo sucedido y, a partir de ahí, seguiremos hablando del presente

y del futuro. ¿Por qué se hundieron...

las cajas de ahorros y, con ellas,

el sistema bancario español en general?

¿Quién quiere empezar? Hombre, yo empiezo, arranco.

Diría en las cajas de ahorros había dos componentes.

En primer lugar, lo que conviene destacar

es que la banca, la banca pura, quedó al margen de esto.

Por lo tanto, quiere decir que la banca se había gestionado

de otra manera.

(CARRASPEA) Y de las cajas de ahorros tenemos, de un lado,

la caja de ahorros de la debilidad, que es la caja de ahorros

que le da crédito al pobre hombre que tiene...

Pobre hombre, digo, por lo que luego pasa.

Que tiene un trabajo para comprarse una casa,

pero que luego él se queda sin empleo,

que luego no puede pagar... Esta es la caja, digamos,

que vivió la fatalidad. Luego, hay otras cajas de ahorros

que se lanzaron a lo que eran las aventuras políticas,

los flirteos políticos, la gran inversión,

inversión faraónica..., que es ahí donde falla.

Entonces, yo creo que aquí hay un componente político.

Lo que se quiso hacer fue, en definitiva, arreglar el entuerto

juntándolas todas y buscando una fusión

entre una caja de unas islas con una caja del Pirineo,

que no tenían absolutamente nada que ver.

Entonces, entramos en lo que es un "potipoti"

que, lamentablemente, este "totum revolutum"

que nos lleva a una situación auténticamente dispar.

Bueno, creo que ya está. El rescate bancario,

mi opinión siempre, al margen de que se haya salvado

a unos y a otros y tal... es que fue un rescate de España.

De momento, lo que también conviene decir es que ese rescate

computa como gasto público, computa como deuda pública

y, por tanto, que no fue un rescate, digamos, a las entidades financieras.

Que, además, se obligó a firmar por parte de España un memorándum

de entendimiento con el Fondo Monetario Internacional.

Además, si hubiera sido un rescate bancario,

no hubiera habido una serie de referencias

a parámetros macroeconómicos. Por lo tanto, quiere decir

que se ayudó a España en un momento en que la situación estaba

muy complicada porque teníamos un problema,

además de déficit público, teníamos un problema

de deuda pública. Y lo que era el Estado,

las bombonas de oxígeno financiero del Estado, no eran suficientes

como para cubrir este desfase. Dicho esto, me voy hacia el futuro.

Yo creo que ahora estamos más preparados.

Coincido parcialmente con Joaquín Almunia

en el sentido de que hay mecanismos de supervisión...,

pero hemos vivido el caso del Banco Popular.

Este caso me preocupa un poco. Pero lo que hemos pasado ahora,

Ramón, es a tener una banca sistémica y esto es lo más preocupante

en un momento en el que la deuda mundial representa

el 318 % del PIB mundial. ¿Qué quiere decir?

Que estamos viviendo un momento de grandísimo endeudamiento público

y privado y, ahora, los bancos son pocos bancos.

Cualquier pequeña sacudida puede arrastrar al sistema

a una hecatombe.

Eso es demoledor. Sí, bueno...

Efectivamente, la banca gestionó mejor la burbuja que las cajas.

Probablemente, por el componente politizado

de la mayoría de las cajas; pero, en general,

todo el sistema financiero español lo hizo bastante mal.

Es decir, nadie, salvo alguna excepción pequeña,

se libró de hacerlo mal. ¿Por qué?

Pues porque, básicamente, se indujo, se premió, se recompensó

al sistema financiero español por hacerlo mal.

En 2012, el Banco Central Europeo, que es una institución pública

monopolística que controla la emisión de dinero,

empezó a rebajar los tipos de interés hasta mínimos históricos

en ese momento en la eurozona, también Estados Unidos hizo lo mismo,

Inglaterra hizo lo mismo... Y, con eso, promovió

el crédito barato que, en un país que, en ese momento,

estaba relativamente poco endeudado, como España,

y que además tenía una necesidad, más o menos objetiva,

de construir más viviendas, pues alimentó una

de las mayores burbujas inmobiliarias que hemos vivido en nuestra historia.

La banca se sumó a esa exuberancia crediticia,

a esa orgía "burbujística"... Y lo que vimos es que,

fundamentalmente, en 2007, por ejemplo, el 70 %

del crédito de las cajas tenía vinculación directa o indirecta

con el sector del ladrillo. Por tanto, cuando el ladrillo

se viene abajo, porque era una burbuja alimentada

por ese un crédito barato, las cajas... se demuestra,

se prueba, se evidencia que están quebradas.

A partir de ahí, comienza un proceso de cómo recapitalizamos

al sector financiero español. Dado que rescatar a los bancos

o las cajas resultaba bastante impopular en un principio,

se orquestó una maniobra, desde el Gobierno o Banco de España,

para, básicamente, engañar a la ciudadanía española

y que inyectara parte de sus ahorros a través de participaciones

preferentes, a través de la salida a Bolsa de determinadas entidades,

como Bankia, por ejemplo. ¿Con qué propósito?

Con el propósito de que los pequeños ahorradores

compren esas participaciones, esas acciones,

y a ver si inyectando unos pocos miles de millones a las cajas

conseguíamos que el sistema financiero español aguantara el tirón

hasta que llegara la recuperación y, a partir de ahí,

no fuera necesario recapitalizar el sistema financiero español.

En el año 2012, sin embargo, España como país, como Estado,

está prácticamente quebrado.

La banca sigue tan desnuda, tan insolvente, como lo estaba antes.

Y hay que entrar a saco con dinero de los contribuyentes

y con un rescate de 60 000 millones de euros

que al final sí hemos pagado los contribuyentes,

al menos en su mayor parte, y que no deberíamos haber pagado.

Porque se rescata no a los banqueros, no a los directivos,

se rescata a los depositantes, pero no solo a los depositantes,

también a determinados acreedores del sistema financiero español,

que pueden ser fondos de pensiones, fondos de inversión internacionales,

banca alemana, banca francesa, que también debemos plantearnos

por qué razón los contribuyentes españoles

tenían que transferir capital a estas entidades

que imprudentemente apostaron por prestar su capital

a las cajas mal gestionadas,

pésimamente gestionadas cajas españolas.

¿Cómo es posible que el gobierno español anterior,

el gobierno del señor Zapatero, no viese la que se venía encima?

Yo creo que no lo vio nadie.

Cuando empieza la crisis en el año 2007-2008,

estamos en un escenario en el que pensábamos

que era una crisis cíclica más.

Aunque había gente que estaba diciendo, efectivamente,

que el riesgo de que esto ocurriera era grande.

Desde el año 2002-2003.

Coincido básicamente con los elementos de análisis

que se han planteado en términos de cuáles son los elementos

que llevan a esta crisis.

Cuando estalla la crisis, entiendo que hay una primera fase

en la cual el gobierno de Rodríguez Zapatero

lo que hace es seguir las indicaciones que se marcan

de coordinación de política económica internacional en el G-20,

es decir, incorporar un estímulo e intentar hacer un rescate

a aquellos bancos en peor situación.

Ahí se miden mal las consecuencias de las decisiones que se toman.

Y lo que parecía que iba a salir barato

al final salió claro.

En principio, otros bancos de la Unión Europea,

otros países de la Unión Europea y de la Eurozona

sí fueron rescatados en un primer momento,

pero no son los bancos, quitando quizá el caso de Irlanda,

no son los sistemas bancarios que adolecían de más ladrillo,

sino que eran bancos contaminados por la crisis de las subprime.

Bancos que tenían operaciones de titulización.

Que no era el caso español.

Recuerdo al principio de la crisis que se decía:

"Menos mal que tenemos una banca tradicional",

de hecho, la mitad eran las cajas de ahorros,

"y no están metidas en los líos de la financiación estructurada",

cuando el problema de fondo era el mismo.

El primer elemento de rescate, en el año 2008-2009,

de los bancos alemanes, del norte, que también hubo intervención,

no era el crédito promotor,

que es la razón por la que ocurrió en España,

sino una razón más vinculada al sistema de financiación

estructurada que se había extendido hacia Europa.

En ese momento, es difícil que Zapatero

y su equipo económico considerara que era el momento

de intervenir nuestro sistema bancario,

porque esa razón de contagio en España no se estaba dando.

La razón de contagio en España fue la crisis inmobiliaria,

la caída del precio de los pisos, la desaparición de este sector,

que se dio un poco más tarde.

De hecho, recordemos que el Plan E

fundamentalmente era inversión en obra pública,

porque la idea fundamental era intentar sostener ese sector.

No se puede separar una cosa de otra.

Y creo que sería injusto culpar a Rodríguez Zapatero,

por lo menos en la parte bancaria, al gobierno socialista, culparlo,

por lo menos, insisto, en la parte bancaria,

de no haber actuado a tiempo, porque en ese momento

quien actuó a tiempo atendía a otras razones

que en España no eran en ese momento las que considerábamos más urgentes.

Sin embargo, el gobierno que vino después

enseguida empezó a disparar por mala gestión,

por haber tirado el dinero...

Yo no recuerdo lo que disparó el gobierno que vino después.

Lo que coincido con vosotros

es por qué nos afectó tanto esta crisis.

España acumulaba muchos desequilibrios macroeconómicos.

La crisis financiera fue a nivel internacional y mundial.

En el caso de España, acumulábamos muchos desequilibrios.

Teníamos abultado déficit exterior.

Nuestras empresas no eran competitivas.

Teníamos un mercado laboral muy rígido, por otro lado.

Y un exceso de crédito.

Y un excesivo peso del sector de la construcción,

que llegó a pesar un 12 % de nuestro PIB,

que era un sector que aportaba muy poco valor añadido.

Entonces, por estos graves desequilibrios,

yo creo que esta crisis nos embistió más a nosotros

que al resto de países europeos.

Que también lo pasaron muy mal, pero recibieron la ayuda

y enseguida empezaron a corregir los desequilibrios.

¿Qué pasó cuando llegó el gobierno del Partido Popular?

Se vio obligado a corregir estos desequilibrios.

Entonces, la reforma laboral, la reforma financiera,

la reforma fiscal, la consolidación fiscal...

Y se encontró una tasa de paro desbordada.

Ha sido muy dramático.

Pasamos de en 2007 tener una tasa del 7 % de paro

a en 2013 una tasa del 26.

Eso fue el recorte y el ajuste.

En ese colectivo está el ajuste. En el paro.

No en que se recortaran, como hemos dicho antes,

gastos del bienestar.

Y de esos lodos vienen ahora estos polvos.

Tenemos a una gran parte de indignados,

tanto en la sociedades española como a nivel europeo.

El último Eurobarómetro de la Unión Europea

dice que hay un 44 % de euroestéticos.

Que no creen en la Unión Europea.

-Yo, por visibilizar la situación en la que estaba España

en el año 2011-2012,

es como una empresa que estaba muy endeudada,

que vendía a crédito prácticamente todo lo que vendía,

y de repente se le caen los mercados en los que estaba vendiendo,

porque se demuestra que no es competitiva

y ya no es capaz de vender a crédito,

además, tiene que reinventarse y reconvertirse internamente,

pero el cambio de factores, de trabajadores, entre departamentos

es tremendamente rígido,

donde tenemos, además, un departamento directivo

que es puramente extractivo

de la actividad empresarial que genera,

y donde las inversiones financieras que había hecho esa empresa

se impagan.

Con lo cual, es una empresa abocada a la bancarrota.

Mucha deuda, ha invertido mal en términos mercantiles

y en términos financieros, se le corta el acceso al crédito,

tiene dificultades para reinvertirse o buscar nuevos mercados,

sacar a la venta nuevos productos.

Por tanto, en el ámbito empresarial, sería un fallido casi seguro.

Pero el Estado normalmente tiene una mayor capacidad

para recomponerse,

debido a que utiliza la violencia para comportarse,

y, afortunadamente, gracias a la providencial intervención

de Mario Draghi, que en el caso de España nos vino bastante bien,

hemos conseguido reconvertir bastante esa empresa,

amortizar gran parte de nuestra deuda,

encontrar nuevos mercados, sacar nuevos productos,

adelgazar un poquitín, aunque muy muy poco,

el peso de ese equipo directivo extractivo que teníamos,

y ya volvemos a tener acceso al crédito.

Con lo cual, la situación está más saneada,

pero eso no significa que estemos permanentemente fuera de peligro.

Los mismos desequilibrios que se acumularon hace 20 años

se pueden volver a acumular en el futuro si se repiten

las condiciones que hicieron que se acumularan en ese momento.

Los bancos se quejan de los bajos tipos de interés.

Bueno, no les queda más remedio. Es su negocio.

Su negocio es colocar crédito.

Yo creo que ahí hemos tenido un problema.

De hecho, en última instancia,

forma parte del coste de la propia recuperación

y del propio rescate bancario.

Probablemente, sin la intervención de Mario Draghi,

la crisis hubiera sido mucho más acusada.

En el caso de España, nos habría llevado a un rescate total.

Coincido con José María en que a España se la rescató.

España fue país rescatado porque, en un momento determinado,

no tuvo ni confianza en los mercados ni financiación

como para poder acometer la reestructuración bancaria,

y tuvo que pedir el préstamo. Por lo tanto, se nos rescató.

Otra cosa es un rescate parcial, que es el que ocurrió,

y otra cosa es un rescate completo, que son los casos que hemos visto

en Grecia, Portugal y otros sitios.

Probablemente, sin la intervención de Draghi,

España hubiera tenido que ser rescatada completamente.

Un problema macroeconómico completo.

Pero eso tiene una vuelta, otra cara, que es que los tipos de interés,

que han reactivado la economía con cierto riesgo de burbuja,

ya se señalará seguramente, al mismo tiempo han hecho

que el negocio fundamental de los bancos,

que es tomar dinero prestado

y prestárselo a la gente que lo necesita,

haya dejado de tener sentido a fecha de hoy.

Estos bajos tipos de interés generaron muy poco margen.

Esto es un problema en dos sentidos.

En primer lugar, una parte muy importante de los beneficios

están más relacionados ahora mismo

con reducción de costes operativos de la banca.

Recordemos que ha habido un descenso enorme de capacidades bancarias.

Han desaparecido miles de puestos de trabajo,

se han cerrado miles de oficinas. Esto es un primer elemento.

Y un segundo elemento, que también se ha señalado,

que es la concentración bancaria.

A fecha de hoy, tenemos menos bancos, están mejor gestionados,

mucho mejor gestionados que las cajas de ahorros,

pero nos encontramos con que el riesgo,

en primer lugar, de contagios de unos a otros es mayor,

porque es un sistema menos diversificado,

y, por otro lado, no olvidemos que donde hay oligopolios

suele haber una tendencia y una tentación muy fuerte

a la colusión.

De hecho, hemos visto cómo la Comisión

ha tenido que investigar casos de manipulación del euríbor

y de los tipos de interés en el mercado interbancario.

Por lo tanto, nos encontramos un mercado a fecha de hoy

donde los beneficios fundamentales de la banca

no vienen de su negocio tradicional, sino de otros mecanismos.

Más concentrado, con menos capacidades instaladas

para hacer banca de proximidad, que en España sigue funcionando

y debería seguir funcionando, y ahí tenemos un problema.

Y con un riesgo de poder de mercado que puede dañar la capacidad

de los propios bancos para competir entre ellos,

que es lo que entendemos que es sano en un sistema financiero libre.

-Fíjate cómo en esta crisis hubo, pongo entre comillas el verbo,

hubo que rescatar a la banca porque nos dijeron:

"Los bancos son demasiado grandes para quebrar",

y en lo que hemos terminado es que los bancos son aún más grandes

de lo que eran antes, y, por tanto,

si vuelve a venir una nueva crisis,

tendremos que volver a rescatar a la banca

porque serán de nuevo demasiado grandes para quebrar.

Una vez el Estado instituye el incentivo perverso de:

"Todos aquellos que sean demasiado grandes los voy a rescatar",

el incentivo empresarial es: "Vamos a concentrarnos

para convertirnos en un banco sistémico

y entonces tener acceso privilegiado a las líneas de rescate

que pueda abrir el sector público en su momento".

Porque un banco que tenga acceso al rescate estatal

es un banco que se puede financiar más barato,

porque el acreedor del banco sabe que, si no le paga el banco,

le pagará el Estado,

y puede maximizar por esa vía sus beneficios.

Creo que en esos privilegios que tiene la banca,

y que son muchísimos, no solo el rescate directo

por parte del Estado en un momento de necesidad,

también la refinanciación continua por parte del BCE,

está gran parte del problema de por qué sufrimos

crisis económicas periódicas y por qué tenemos las burbujas

que terminan distorsionando la especialización

de nuestra economía.

-Yo, en clase, les he puesto a mis alumnos

de último año de carrera el balance del Popular.

El balance del Popular.

Hay que tener en cuenta que dentro de tres o cuatro meses

serán economistas, por tanto, les pongo el balance del Popular.

Y les dejo ahí 20 minutos.

Y no entienden nada.

Con lo cual, quiere decir que o tenemos un problema de formación

o es un problema de cómo es el balance.

Primero, aquí hay un tema de balances que hay que mirar con lupa,

porque siempre estamos hablando del problema que es la deuda.

La deuda nunca es el problema.

La deuda es la consecuencia de un problema que está en el activo.

Por tanto, quiere decir que ahí el problema que hubo,

y ahora aún lo tenemos en la banca española, y lo sabemos,

es que hay que eliminar 130 000 millones de euros,

más o menos, de activos tóxicos.

Activo tóxico sería el activo improductivo,

el que no me da, el riesgo que aún tengo y tal.

Esto hay que sanearlo.

Por tanto, la banca necesita forzar al máximo

el tema de los ingresos a partir de ahora.

Necesita que los tipos de interés repunten.

Pero cuando yo, por ejemplo, veo la evolución de los ingresos

de las entidades de depósito desde el año 2008,

que estaban en unos 140 000 millones de euros,

a día de hoy, que son 36 000 millones de euros,

me doy cuenta de que la banca ha ido cayendo en cuanto a ingresos.

Bueno, muy bien. ¿Qué hemos de hacer?

Hemos de procurar que la banca sea rentable.

A mí me interesa que la banca gane dinero,

y me interesa que gane dinero porque, si gana dinero,

todos nos vamos a beneficiar.

No solo quien pague el Impuesto sobre Sociedades,

sino que la banca va a poder dar crédito,

vamos a tener liquidez y tal. Por tanto, interesa mucho.

Lo que pasa es que hemos ido cambiando las reglas del juego

con el partido en marcha.

Es decir, ahora yo no voy a hablar porque es pasado,

pero quizá habría que indicarlo, el famoso tema Bankia,

y además estamos en este programa patrocinado por Bankia,

pero el tema Bankia en pre-Bankia, es decir, la anterior Bankia,

es un tema que sobre la marcha se van cambiando

las normas del juego de la banca. Es decir, las normas de prudencia.

"Ahora esto hay que dotarlo, ahora esto hay que dotarlo,

ahora hay que hacer una corrección valorativa y tal".

Sobre la marcha. Entonces, ¿qué significa?

Que la banca, de buenas a primeras, se encuentra en el año 2012,

que hasta el año anterior había ganado,

aunque el resultado se iba ajustando,

y se encuentra en 2012 con 83 000 millones de pérdidas

antes de impuestos.

Yo siempre digo: "Esta pérdida de 83 000 millones

no se puede producir en un año".

Esto era un proceso que ya estaba ahí larvado.

Yo creo que ahora hemos de extremar las medidas precautorias.

Y la duda mía es si hubiera un pedete económico

a nivel de la banca, si podríamos hacer frente a ello.

Entonces, Juan Ramón comentaba el tema del Banco Central Europeo.

Tenemos al gran Mario, que nos protege...

Pero yo tengo una duda ahora, y es si el gran Mario

y el Banco Central Europeo, igual que la Reserva Federal,

ya tienen toda la munición gastada.

Es decir, ahí hay un problema.

¿Van a poder poner más dinerito? -Bueno, ya han dicho que no.

-¿Van a poder comprar más activos de carácter financiero? No lo sé.

-Tienen que hacer una reducción de proceso de compra.

-Claro. -Y empezar a subir...

-Tiene que desaguar, claro.

-Mi opinión, y podríamos hacer apuestas sobre esto,

es que el "quantitative easing", el programa de compras,

ha venido para quedarse. -Sí.

-Creo que se va a quedar en balance y se va a ir amortizando en función

de que se vayan amortizando los títulos que se han comprado.

Tenemos que entender que las medidas alternativas

que se pusieron en marcha en los años 2009 a 2012,

o 2015 en el caso del BCE, ya no son alternativas.

Ahora están dentro del set de políticas del BCE.

Por lo tanto, potencia de fuego se tiene.

Si ahora se está limitando es porque el objetivo en política monetaria

se está cumpliendo.

Estamos viendo cómo la inflación está repuntando.

-Muy lentamente repunta. -¿Perdón?

-Repunta, pero muy lentamente. -Lentamente.

-La subyacente es la que me preocupa.

-Mario siempre ha encontrado una buena...,

y esto seguro que le gusta a Juan Ramón,

Mario siempre ha encontrado una buena razón

para seguir disparando el cañón.

-Una cuestión a propósito de lo que dice José Martín.

Yo tengo la duda

de que si de verdad se retiraran los estímulos monetarios,

la respiración asistida monetaria, ¿qué pasaría con el enfermo?

Es decir, tenemos al enfermo.

El tío está con la respiración asistida: "Estoy mejor, estoy mejor".

El tío sale por el pasillo: "Qué bien, mañana salimos".

¡Ah!

Yo creo que se nos cae. Me da la impresión.

Porque fíjate bien lo que acabas de decir,

que estoy de acuerdo.

Esa política no convencional se convierte en convencional.

Por lo tanto, ya no es aquella medida atípica.

A mí esto me preocupa.

Cuidado, ahora veremos, en EE. UU. de momento funcionan de miedo,

con el "tapering" van funcionando bien,

pero yo no sé si Europa va a tener...

Y esto nos afecta. Esto afecta a la banca.

¿Por qué? Porque afecta a toda la economía.

Por tanto, con dinero baratito, bien;

pero si el dinero se encarece un poco...

-Pero si se encarece un poco, la banca va a tener más margen.

-Claro, a la banca le interesa que haya una subida de tipos.

Y tiene que haber una subida. -Al ahorrador le interesa.

Al que no le interesa...

-El ahorrador, si no, se va al inmobiliario,

y ahora tenemos un boom inmobiliario tremendo

con una burbuja inmobiliaria. -Aún no creo que haya burbuja

-Pero en algunas zonas sí.

Aquí, en Madrid, por una habitación se pagan 725 E al mes.

-A mí me da la sensación de que no hay ganas

de probar lo que pase.

Vamos a ir poco a poco.

Y en la medida en que el enfermo, entre comillas,

veamos que no tiene suficiente fuerza, el tema se va a quedar.

No creo que vamos a ver un "tapering" muy agresivo.

Me gustaría señalar otro elemento que ha señalado Juan Ramón.

El problema de riesgo moral de la banca

y el "financial backstop", que garantiza que eso exista.

Y voy a poner un ejemplo. Esto pasa en la Europa continental

porque tenemos un sistema financiero muy intermediado por la banca.

Pero si nos damos cuenta de otros sistemas financieros

no tan intermediados, por ejemplo, el norteamericano,

donde la banca en la sombra tiene un peso más importante,

el desempeño que dieron durante la crisis

no fue particularmente brillante.

No hay más que pensar que tampoco la solución está

en aplicar solo disciplina de mercado,

aunque teóricamente podríamos pensar que podría evitar este riesgo moral.

A la hora de la verdad, el sistema financiero norteamericano,

más basado en la banca en la sombra, la titulización de los créditos,

pues tampoco es que funcionara particularmente bien.

-Aunque no había, es verdad, una garantía explícita de rescate,

implícitamente sí existía.

De hecho, Lehman Brothers no era una entidad

que estuviese cubierta por el fondo de garantía de depósitos,

pero se sabía que era un banco de inversión demasiado grande

para caer.

Lehman Brothers se dejó caer, y fue lo que asustó,

pero al resto de la banca sí se la rescató.

-Pero el peso de la banca en Estados Unidos es...

30 %. -Viendo los resultados.

-El caso de Lehman Brothers es curioso.

Cuando cae Lehman Brothers,

no hay un gigantesco pánico financiero.

El pánico financiero se produce cuando Bush dice:

"Vamos a rescatar a la banca", y le tumban el plan de rescate,

ahí saltan todas las alarmas,

y, sobre todo, cuando quiebra Washington Mutual

y cambian las reglas de juego.

En lugar de rescatar a los acreedores

en el orden en que se había jerarquizado el rescate,

es decir, la deuda subordinada en último lugar,

la deuda preferente..., se cambia el orden de rescate,

y ahí es cuando el mercado financiero dice: "No sabemos qué pasará

con la asignación de pérdidas".

Insisto, el sistema financiero en la sombra,

la banca en la sombra, sabía...

Freddie Mac y Fannie Mae, por ejemplo,

que son dos grandes entidades de titulización hipotecaria,

no contaban con una garantía explícita de rescate,

pero sí implícita. Se sabía que serían rescatados.

Todos jugaban con las cartas marcadas.

De hecho, fue la sorpresa de Lehman Brothers de:

"Ostras, no nos han rescatado" cuando empieza la marejada,

y es luego cuando dice Bush: "Vamos a rescatar a todo el mundo".

Fracasa el rescate y eso genera el pánico financiero.

-El pánico financiero, a mi juicio, que se generó como estás planteando,

me lleva a dar otra razón sobre por qué era necesario

rescatar a la banca española, o a las cajas de ahorros,

o a los depositantes.

Porque un elemento que acompaña a cada operación

del mercado financiero es la confianza.

Si se pierde la confianza, y es lo que generó el pánico,

las economías no aguantan.

Los problemas fundamentales que tenía la economía española

en julio de 2012 y en septiembre de 2012

eran los mismos básicamente.

Y la prima de riesgo, el diferencial que creció fue de 300 puntos básicos.

Porque ahí estaba la confianza.

En ese sentido, entiendo, y todos vamos a estar de acuerdo,

en que cuando Mario Draghi sale diciendo:

"Voy a defender el euro cueste lo que cueste,

y, créanme, será posible",

o sea, "será suficiente lo que vaya a hacer",

en ese momento empiezan a cambiar las tornas

de la confianza en el sistema.

Yo creo que el rescate bancario, el rescate de las cajas de ahorros,

tiene también ese componente. No solo el elemento de balance,

sino el componente de generar confianza

para que los operadores económicos pudieran seguir actuando.

Yo sí creo que debe haber, digamos,

un prestamista, un rescatista, de último...,

de último plazo.

Porque sobre esa institución de confianza,

sea el Banco Central Europeo, sean otros,

es donde se puede generar el resto. Si no...

-Es que son dos modelos.

O un modelo de privilegios a la banca regulando mucho a la banca

para que no abuse de esos privilegios...

El problema es que ahí normalmente la banca siempre va a ir

dos pasos por delante del regulador, porque el propio regulador

es el que, para redactar sus regulaciones,

tiene que preguntar a los bancos qué están haciendo,

qué instrumentos están emitiendo, cómo funcionan,

y, por tanto, la información asimétrica,

que beneficia a la banca y perjudica al regulador,

siempre se transmite en perjuicio del regulador

para maximizar las ganancias de la banca.

O el otro modelo.

Y es ni privilegios a la banca ni regulaciones a la banca.

Si usted lo hace mal y quiebra, usted se las apaña con su quiebra.

También no hemos tocado, porque tampoco hay mucho tiempo,

nos queda poco, el papel de la CNMV.

Todas esas operaciones que se pusieron

a disposición de los clientes

de una complejidad que nadie entendía,

pero que les permitía recuperar dinero

y que luego no se podían pagar,

eso también está ahí.

Hay una cosa que me parece la más importante de todo,

posiblemente,

porque no soy especialista en los temas económicos,

pero sí en los temas de comunicación,

que es el que acabas de poner encima de la mesa,

que es el tema de la confianza.

Particularmente, yo creo que los ciudadanos

no le han devuelto la confianza, no todos, a los bancos.

¿Vale?

¿Por qué? Porque muchos que sufrieron,

que perdieron sus dineros,

que engañaron a los abuelos, puntos suspensivos,

siguen pensando que el Estado se portó muy bien con los bancos,

pero no con ellos.

Y les cuesta mucho creer

que el Estado, las autoridades, el Gobierno,

lo que hizo fue poner ese dinero para evitar la quiebra

y que perdiesen todos los ahorros.

¿Cómo se arregla eso? Pues es muy difícil, ¿no?

Yo creo que sin confianza no hay mercado,

o muy poco mercado, y yo diría que no hay democracia.

En el momento en que pierdes la confianza

en que vas a recibir una pensión después de pagar las cotizaciones,

pierdes la confianza en recibir servicios públicos

después de haber pagado impuestos,

pierdes la confianza después de que a nuestros abuelos

los engañaran en las sucursales, es muy difícil recuperarla.

Y forma parte no solo de un problema de mercado,

creo que forma parte de un problema democrático.

Lo estamos viendo en toda la UE, donde se ha perdido, en gran parte,

la confianza que había en las instituciones.

No solo en el euro, sino también en los países.

Y esto está generando un caldo de cultivo

que permite que cualquiera que diga: "¿Veis como teníamos razón

de que esto no funcionaba?", pues ahora esté creciendo.

Yo creo que costará mucho reconstruir esa confianza. Mucho tiempo.

-También la Comisión ha puesto el dedo en la llaga

en lo que serían los productos estructurados,

los CoCos, estas cosas y tal.

En un momento como este, y es lo que me preocupa a mí,

que no volvamos a las andadas,

en un momento como este, la gente, el pequeño ahorrador,

busca mayor rentabilidad y dice: "A ver aquí",

y es el momento de meterte en un producto estructurado.

Fijémonos bien que al final, sea subprime o no,

como antes comentábamos,

todo el origen del crack viene por lo mismo,

es decir, por productos estructurados,

por unos activos raros, etc., que se estuchan,

se envuelven en papel de celofán y se meten en el mercado.

A mí esto me da un cierto miedo porque la banca quiere prometerle,

o las entidades financieras en general quieren prometer

más rentabilidad al inversor, el inversor busca esto,

ahora tiene que firmar: "Lo entiendo perfectamente",

pero ahí tenemos un peligro,

que, además, lo ve acuciado porque esta política monetaria

que se está siguiendo, que me parece bien

para que vaya respirando el enfermo, es una política monetaria

que ha fomentado el endeudarse a coste muy barato

y en invertir buscando rentabilidades más altas.

¿Y esto qué ha provocado?

Está provocando, sobre todo en Norteamérica,

y en algunos otros puntos,

una cierta burbuja de las cotizaciones.

Entonces, ¿qué pasa?

Las cotizaciones empiezan a ser un poco celestiales,

y ahora esto está financiado con deuda.

Por lo tanto, en el momento que pueda haber algún reajuste acá,

esto puede pasar una factura cara.

Yo simplemente lo que tengo que hacer...

Porque ahora alguien va a decir: "Este tío es un catastrofista".

Un momento. Yo tengo un amigo que estuvo en el tsunami,

una amiga que estuvo en el tsunami, que además inspira una película,

pero una cuestión clave: allí había un tío que advertía

de que había un riesgo de tsunami. Este tío no era un catastrofista,

este tío estaba advirtiendo de la tragedia que venía.

Creo que es importante que la gente diga:

"Cuidado ahora, no voy a buscar rentabilidades muy altas,

y sobre todo saber dónde invierto y cómo invierto".

Creo que la próxima crisis, Ramón, será más llevadera.

-Un poco el contrapunto. -Sí.

-Yo creo que no es malo que la gente tenga desconfianza

hacia el poder político y hacia el poder financiero.

Creo que es bueno que miremos la política

y las finanzas con escepticismo.

Lo que sí es peligroso es que desconfiemos

de un poder político

y enseguida nos lancemos a confiar en otro poder político

que nos vende cualquier ocurrencia que acaba de tener,

o que desconfiemos de la banca

pero nos pleguemos a confiar rápidamente

en el primer vendedor de basura financiera que nos encontremos.

En general, sería muy sano, pero por desgracia

no es el diagnóstico que hago de la sociedad española,

pero sería muy sano que la sociedad española

tuviera desconfianza de lo que le venden

aquellos comerciales, políticos o financieros,

que viven de vender una mercancía generalmente estropeada.

Que analizaran mucho mejor qué se les está ofreciendo

y qué hay detrás de los productos que se les ofrecen.

Y para eso, en el ámbito personal, sería necesario incrementar

la cultura financiera de cada ciudadano

para que no caiga en las redes del comercial bancario

o no bancario de turno.

Y aumentar la cultura política para entender las relaciones de poder

que se tejen en torno al sistema estatal.

Añadiría una cosita, pero diga usted.

Quería comentar a José María el tema de la CNMV

y el tema de los productos estructurados.

En este momento en el que estamos, en un momento alcista del ciclo,

y además vamos como un tiro, este año, probablemente,

la previsión del Banco de España se va a quedar corta,

creo que vamos a estar más cerca del 3 que otra cosa.

-Que del 2,7. -Sí.

-Se ha hecho una mejoría... -Un 2,8.

-Solo quedan los indicadores adelantados.

Vamos fenomenal.

Con el crecimiento potencial de nuestra economía

y de las economías de la zona euro, etc.,

uno se da cuenta de que no puede esperar

unas rentabilidades como las del pasado.

Si hay rentabilidades por encima del crecimiento potencial,

es que hay algún artificio de estructuración,

que eso siempre acaba mal.

Yo creo que ahí hay un papel importante que debe jugar la CNMV,

que no está jugando porque es una institución

que está muy erosionada también.

Ha sufrido mucho con la crisis y está sufriendo mucho con la crisis.

A mí me gustaría que cuando se nombrara a la CNMV,

la sensación que nos provocara a todos

fuera la que se provoca en Wall Street

cuando se nombra a la SEC.

Todo el mundo dice: "Cuidado, que hablamos de palabras mayores".

-No estoy de acuerdo. -La CNMV es solo un jugador más,

no es el árbitro, y eso es un problema grave.

-Le falta un papel más activo en este caso, y más riguroso,

porque, al fin y al cabo, no entro en el tema del Banco Popular,

pero la CNMV también tenía la información del Popular

al margen del BCE.

-Se ha resuelto bien el tema del Banco Popular.

-¿El? -Se ha resuelto bien,

y no le costó un duro al contribuyente.

-No, exacto. En ese aspecto estoy totalmente de acuerdo.

Yo veo algunos estados financieros, cada año analizo todo el Ibex 35

y veo algunos estados financieros que son de petardo.

Y la CNMV está diciendo nada. Esto acaba siendo un petardo.

La CNMV en este aspecto tendría que ser más activa,

no decir el nombre, no designar a nadie en concreto,

pero advertir.

Y luego otro tema, y aprovecho que me estoy metiendo con la CNMV,

que sea muy fácil buscar la información de las entidades,

porque realmente el tío que hizo la web

de la Comisión Nacional del Mercado de Valores

creo que tiene poco futuro haciendo webs.

¿Estamos de acuerdo o no?

Buscas alguna información y es lo más difícil.

Por lo tanto, la transparencia brilla por su ausencia.

-De todas formas ligaría esto con la desconfianza que comentaba.

Creo que también hemos de tener una desconfianza razonable

hacia el supervisor y el regulador.

Por dos motivos, uno porque no siempre los reguladores

son bien intencionados.

Muchas veces están consagrados con los regulados,

precisamente no para revelar la información,

sino para ocultarla.

Pero aunque fueran honestos, aunque fueran sinceros,

el regulador, el supervisor no llega a todas las partes,

no puede llegar a todas partes y no pude tener información de todo.

Por lo tanto, aunque la CNMV ponga su sello oficial sobre una inversión,

que eso no nos haga caer en la trampa de pensar

que esa inversión necesariamente es impoluta

y está libre de polvo y paja.

No lo es, o bien por mala fe o bien por ignorancia.

Hemos terminado.

Antes de irnos, les voy a recordar los libros.

"La gran burbuja del fútbol" de José María Gay de Liébana

editado por Conecta.

¿Si yo le invito un día a hablar de fútbol?

Encantado de la vida.

Aunque tenga que venir de Menorca. De Menorca, sí.

Si es para hablar de fútbol, Ramón y en este programa...

Vendré, vendré. Muchas gracias.

El libro de Juan Ramón Rallo,

"Contra la teoría monetaria moderna" editada por Deusto

y el libro de José Moisés Martín Carretero,

"España 2030. Gobernar el futuro"

que también está editado por Deusto.

Nada más, gracias por su presencia.

Gracias a ustedes por seguirnos desde sus casas

o desde donde estén, desde el ordenador.

Les esperamos la próxima semana.

(Música créditos)

  • El rescate bancario

Millennium - El rescate bancario

16 abr 2018

Programa de debate presentado por Ramón Colom sobre el rescate bancario con José M. Gay de Liébana, Almudena Semur, José Moisés Martín Carretero y Juan Ramón Rallo.

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