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Millennium - Generación Z - ver ahora
Transcripción completa

descubrirán a jóvenes que tienen unos 20 años.

Si van ustedes en el autobús, en el metro

y prestan un poco de atención,

descubrirán a jóvenes que tienen unos 20 años.

Se llaman generación Z,

y son radicalmente distintos de la generación anterior.

Nacieron en plena crisis económica,

nacieron con la sociedad digital puesta,

son maestros en maniobrar cualquier teléfono móvil

y cualquier aparato con botones, son así.

Hoy queremos hablar de ellos.

Les invitamos a participar en nuestro programa que ahora comienza.

Bienvenidos a "Millennium".

(Música cabecera)

Decía un dramaturgo inglés, George Bernard Shaw,

que la juventud es una enfermedad que se cura con los años.

Pero también tenemos, por recordarlo,

aquello de juventud, divino tesoro.

Ser joven nunca ha sido fácil.

En este país y en cualquier otro país.

Habría que recordar cosas que hacen referencia

a los jóvenes españoles.

Concretamente, es el segundo paro juvenil

más alto de Europa.

Si lo hacemos por países, por nacionalidades.

Que la crisis ha sido dura con los jóvenes,

tampoco hay que explicitarlo mucho. Es así.

Pero yo sí creo que de eso, de esos sufrimientos,

de esta visión, que es la que estamos hablando,

lo del paro, lo de no poder salir de casa de vivir con los padres,

de si sales, tienes que compartir obligatoriamente

un piso con otros jóvenes amigos o no amigos.

Eso hace que deje una huella en todos ellos,

y hace que la manera de ver el mundo y la manera de enfocar

su inclusión en la sociedad sea distinto.

De todo eso hablaremos hoy en nuestro programa,

y que consideramos que es un argumento francamente interesante.

Vamos a presentar a los invitados.

En primer lugar, a mi derecha, el señor Iñaki Ortega.

Doctor en economía, profesor desde hace 25 años.

Actualmente, en las universidades de Deusto,

en la Universidad Internacional de La Rioja.

Dirige el Deusto Business School.

Es pionero en el estudio de las generaciones

y su impacto en la empresa.

Uno de los mayores expertos en transformación digital.

Acaba de publicar, junto a Nuria Vilanova,

este libro editado por Plataforma Editorial

que se llama "Generación Zeta".

Todo lo que necesitas saber sobre los jóvenes que han dejado viejos

a los millennials, que son la generación anterior.

Ya no diremos nada de los baby boom,

porque ya formamos parte de la carrocería del país.

¿De qué manera el hecho de que sea la primera generación que ha nacido,

no con el televisor puesto, sino con internet puesto,

afecta a su carácter y a su manera de comportarse.

Es la clave.

¿Cuándo forjamos la personalidad?

Forjamos la personalidad entre los cero y diez años, ¿no?

En ese momento es cuando te socializas,

cuando te empiezas educar,

y, de algún modo, estás marcando cómo va a ser el futuro.

En esos años, estos chicos y chicas,

a diferencia de nosotros o nuestros padres y nuestros abuelos,

tenían internet.

Y eso ha cambiado radicalmente su forma de ser.

¿Por qué?

Porque se han educado por internet, han hecho amigos por internet,

han resulto sus vidas, sus dudas por internet.

Es decir, es un nuevo medio

que han hecho que forjen una personalidad muy diferente.

A las generaciones se les llama generaciones

porque tienen una forma de comportarse diferente,

cada 15 o 20 años.

En esta, la clave es que en el año 95,

internet entra en las casas,

y ellos con internet acaban forjando una personalidad muy diferente.

El siguiente invitado es Pablo González Ruiz de la Torre.

Pertenece a la Generación Z.

Nació en 1994, en Sevilla.

A los 19 años fundó Pangea.

Aquí tenemos un libro que habla de Pangea.

Pangea es una plataforma para conectar

el talento de los jóvenes con empresas e instituciones.

En el 2017 fue escogido por la red Eisenhower

entre los 32 líderes internacionales emergentes

menores de 25 años.

Es coautor de este libro que hemos enseñado,

editado por Aguilar.

Cuando a usted le eligieron como uno de esos 32,

¿se emocionó o fue indiferente?

Para mí fue una satisfacción muy grande el haber sido elegido,

porque al final, de alguna forma recompensaba

o reconocía toda la labor que llevamos trabajando

durante más de tres años desde que nació Pangea

para ser capaz de poner en el mapa de una forma activa y,

sobre todo, positiva y optimista, lo mucho que el talento joven

en un país como el nuestro, está siendo capaz de conseguir,

y no solo en España, sino a nivel mundial.

Con lo cual, creo que más que un hito más,

para mí fue un reconocimiento, no solo a mí,

sino a toda la gente que trabajamos en este proyecto

por todo lo que estamos haciendo para que el talento se ponga en valor,

que creo que es fundamental en este país.

Cuénteme algo más de Pangea.

¿Quién son los jóvenes que descubres?

¿Quiénes son?

Nosotros nacemos con una ambición muy clara

y con una visión muy clara.

Lo hablabas justo antes con el tema de la crisis.

Al final, en un contexto tan duro como el que hemos pasado,

sobre todo nuestra generación y quizá las generaciones algo más mayores,

que son las que se graduaron de la universidad

y entraron en el mercado laboral.

Uno de los grandes retos que veíamos era, por un lado,

la frustración de estas generaciones

a la hora de enfrentarse al mundo real,

y por otro lado también el entorno tan pesimista

que vivíamos de mensajes negativos, de no somos capaces,

de no llegamos, de no hay futuro, de no hay oportunidades.

Yo, claro, empecé a ver que no era el único que pensaba que sí que había

una versión positiva de la realidad.

Una versión optimista.

A base de conocer a más personas,

nos dimos cuenta de que había que empezar a hacer algo

para poder generar ese ecosistema de optimismo e ilusión,

que, de alguna forma,

hiciera a los jóvenes creerse que podían y, sobre todo,

que tenían los medios y las oportunidades que hacían falta

para poder hacerlo.

Además, nuestra generación lo bueno que tiene, y siempre lo digo,

no somos ni mejores ni peores que las generaciones previas,

ni que las que vendrán a continuación,

pero sí estoy de acuerdo que nuestra generación

ha nacido en un entorno hiperconectado,

un entorno global, abierto, colaborativo, que, de alguna forma,

nos ha dotado de una serie de formas de entender el mundo,

de comportarnos en él, que tenemos que ser capaces de aprovechar.

No por ser nativo digital,

no por nacer con un teléfono cerca,

alguien es más inteligente, ni mucho menos.

El uso estratégico y saber utilizar esa tecnología que tienes,

ese entorno tan conectado, es lo que realmente te permite la capacidad

de poder aprovechar tu talento.

Eso es justamente lo que queremos hacer en Pangea.

Ver de qué manera podemos retar,

primero conectar y despertar el talento joven,

y luego cómo lo podemos retar de la mano de grandes compañías

e instituciones públicas, para que este sea un motor de cambio

en el que podamos compaginar las visiones y habilidades

de todas las generaciones que hoy en día están en este planeta.

Es el objetivo.

Si me lo permite y no se enfada,

voy a contar que usted ha hecho algo,

cuando se ha sentado en su silla,

que no han hecho ninguno de los invitados

de los 20 años anteriores que lleva este programa.

Es verse si tenía usted bien el pelo,

pero mirándolo al teléfono móvil.

¿Eso significa algo para usted?

Bueno, yo creo que somos una generación que,

como bien comentaba Iñaki antes, al final el vivir...

Somos lo que compartimos.

Al final, no voy a decir nuestro éxito,

pero sí que es cierto que en nuestro día a día

muchas veces, y esto puede ser malo o bueno, no lo sé,

pero sí que es cierto que tenemos una cierta obsesión

una cierta pasión, por ponerle una perspectiva más positiva,

por compartir lo que hacemos, por compartir lo que llevamos,

por compartir lo que vivimos, lo que comemos, lo que nos ponemos.

Creo que eso tiene su parte positiva,

porque estamos en contacto con gente de todo el mundo

que permite, de alguna forma, compartir información de todo tipo,

pero también creo que es importante,

la educación juega un rol fundamental,

que es ver cómo podemos educar a la gente,

educar a nuestra generación y a todos,

para ser capaces de utilizar una vez más la tecnología

en un sentido positivo.

Porque creo que, como bien decía,

hay retos en ese sentido,

y el ser capaz de utilizarla no solo para ti y para verte a ti mismo,

sino para aportar y construir con el resto de la sociedad,

creo que es muy importante.

No tiene nada que ver que uno sea presumido o no.

Supongo que influye también. Por supuesto.

Un poco influye.

Dejémoslo ahí, venga.

Víctor Relova, bienvenido.

25 años.

Pertenece a la generación millennial.

Es periodista, poeta, vicepresidente y responsable

del área socioeconómica del Consejo de la Juventud de España

en donde realiza, entre otros informes,

el del observatorio de la emancipación

que analiza semestralmente la situación de empleo,

vivienda y pobreza de las personas jóvenes.

Como poeta, su primer libro publicado, que no tengo aquí,

pero usted...

Pásemelo, que lo enseñaremos aquí. Gracias.

Es este.

Lo hemos buscado, pero no lo he encontrado.

"Cupido, el yugo y las flechas".

Editado por Los Pliegos de la Palabra.

Cuando hacen ese informe semestral, ¿se desmoralizan, se deprimen mucho?

Es complicado. Es verdad que los datos siguen siendo negativos.

Quizás lo positivo es que creo que también lo duro de la crisis

nos ha hecho también ser más sensibles con los problemas

que está habiendo, especialmente, con las personas jóvenes.

Vemos cómo se vuelve a hablar otra vez del plan de vivienda,

se vuelve a hablar del plan de empleo.

Parece que hay opciones de volver a repensar qué estamos haciendo mal

en esas políticas públicas de juventud.

Y atender más a los problemas de las personas jóvenes

que han estado más invisibilizados precisamente, a lo mejor,

por ese razonamiento de la cita de antes de que, bueno,

la enfermedad de la juventud, como se pasa con el tiempo,

no hay que atender específicamente esos problemas, ¿no?

Pero hay más cosas también.

La crisis, a lo mejor, ha hecho, pregunto, ¿eh?

Ha hecho o ha podido hacer a los más jóvenes,

a los de la generación Z, menos materialista, o al contrario.

El no tener dinero provoca querer más que dinero.

Ahí quizás diferenciaría la generación de los millennials,

como la mía propia, que, quizás, la socialización más temprana

sí que fue previa a la crisis.

Por lo tanto, al llegar a la crisis fue el choque de expectativas.

Nosotros y nosotras nos habían dicho que teníamos que estudiar,

hacer un máster, estudiar idiomas.

Que entonces íbamos a poder vivir mejor que nuestros padres.

Entonces, ese choque de expectativas es lo que, quizás,

ha caracterizado nuestra generación.

En cambio, la generación Z ya no ha vivido previo a la crisis.

Ese menor materialismo, ese espíritu de colaboración,

tiene que ver, por un lado, con esa respuesta

de desafección hacia un Estado, unas instituciones,

una sociedad que no nos brinda esa seguridad que antes se tenía,

entonces esa colaboración, tanto en positivo,

como en respuestas innovadoras, como en negativo,

de ayudarnos los unos a los otros cuando vienen bandadas,

es, quizás, lo que podría emerger con la generación Z.

Luego veremos si las dos generaciones están de acuerdo o no

en los argumentos que se plantean.

Antes quiero presentarles a la señora Almudena Moreno,

doctora en sociología, profesora de la universidad de Valladolid.

Es experta en temas de juventud.

Ha realizado varios informes sobre la situación de los jóvenes

en España para diversas instituciones,

y ha participado en numerosas investigaciones

en el ámbito internacional y nacional

sobre juventud y emancipación.

Un poco largo, ¿eh?

Pero había que contarlo.

¿Qué factores son los que intervienen más?

Los culturales, los económicos, los sociales,

que permiten que los jóvenes aguanten en casa con los papis

hasta los 29 años de media.

Bueno, a ver. Hay que establecer, sobre todo.

Hay que empezar estableciendo los contextos normativos, culturales,

económicos, que, de alguna manera, reflejan el entorno

en el que estos jóvenes viven.

Porque estamos hablando, hemos empezado hablando de generaciones.

Y quizá lo que diferencie a cada generación

son los eventos históricos que les ha tocado vivir

como colectivo de agregados.

¿Cuáles son los factores determinantes que explican

o nos pueden explicar esa emancipación tardía,

que es un clásico ya?

Quizás sea una conjunción de todos esos factores.

Ni los económicos explican exclusivamente,

ni los culturales, ni los institucionales,

es, por decirlo de alguna manera,

una convergencia de todos esos factores

que pueden llevar a darnos alguna clave.

Porque aquí hay que ser muy prudente a la hora de establecer

ese tipo de análisis

y ese tipo de factores determinantes.

La prudencia académica a la hora de definir.

Esas etiquetas generacionales.

Al final, yo creo, dentro de cada generación hay muchas generaciones.

¿Qué quiere decir con esto?

Que hay muchos jóvenes en muchas situaciones diversas.

Y añadiría, supongo, que la situación de los jóvenes chicos

no coincide con los de las jóvenes chicas.

Eso es muy interesante.

Porque ahí estamos viendo, estamos empezando a ver

que hay caminos diferenciales en las expectativas

y en las trayectorias reales que siguen.

Y por decirlo de alguna manera,

un dato que es evidente, lo hablábamos antes de empezar,

las mujeres se emancipan antes que los hombres.

Ocurre en toda Europa.

Pero en España, con mayor diferencia de edad.

¿Y por qué las mujeres se emancipan antes?

¿En qué se diferencian de los hombres en esas trayectorias?

Bueno, pues parece que ellos esperan a tener un trabajo seguro,

a tener una trayectoria segura para formar la pareja

y para, de alguna manera, iniciar esa responsabilidad

que supone la vida adulta.

Mientras que ellas, podríamos decir, que son más modernas.

Que se arriesgan más.

Salen antes, forman la pareja antes, un sabiendas de que la pareja hoy

significa inestabilidad, porque formas una pareja,

la pareja se rompe, etc.

Hay trayectorias muy diversas,

que es muy interesante analizar esos itinerarios.

Ahí está una de las claves.

La diferencia de la que yo hablaba, la diferencia del género

en esas trayectorias a la vida adulta.

También diré yo que en mis años de docencia, de docente,

lo siento, me ha parecido que las chicas

siempre trabajaban más y apuntaban más alto

que los chicos que tenía en el aula, salvo algunas excepciones.

¿Le pasa a usted lo mismo?

Creo que ya no.

Llevo unos cuantos años dando clase.

Creo que hay personas diferentes.

No veo diferencias de género en mis alumnos.

Sí veo diferencias de género en lo que acaban dedicándose.

Hay más chicos emprendedores que chicas.

Eso es evidente.

Hay más chicos también dedicados a la cosa pública.

También es evidente. En la política.

Hay más chicos dedicados a la parte de técnica,

vocaciones de ingeniería.

En cualquier caso, hay una cosa que sí veo en los últimos años,

y es la obsesión por alargar la juventud.

El síndrome de Peter Pan. Si son muy jóvenes.

Quieren alargar la juventud,

porque vas viendo a tus alumnos que se hacen mayores.

Yo doy clases en educación ejecutiva. Másteres, tal.

Quieren alargar la juventud.

Hombres y mujeres.

España tiene de las más bajas tasas de natalidad.

Pero a la vez tenemos una tasa,

la edad en la que las chicas tienen niños

es de las más altas de Europa. Treinta y tantos años.

Eso significa algo.

Cuando preguntas a tus alumnos jóvenes,

a los que conocéis, y hemos encuestado a muchos

en nuestras investigaciones,

pues con 35 años te plantean que todavía no es tiempo

para formar una familia.

Que ya habrá tiempo, ¿no?

Algo que, desde un punto de vista biológico, dices: "No".

Podrás alargar la juventud desde un punto de vista mental,

pero no desde un punto de vista físico.

Por eso también están floreciendo en España

una industria, que son las clínicas de fertilidad.

Hay todo un movimiento de alargar ese momento,

que es estupendo por otra parte, y que tiene circunstancias

muy complejas, como ha explicado la profesora...

-Fíjate, si me permites, sin embargo,

creo que las mujeres españolas son las que tienen

la mayor brecha de toda Europa entre los hijos que declaran

que querrían tener y los que, efectivamente, tienen.

Querrían tener 1,9, que es casi el propio índice

de renovación generacional y tienen, pues eso, 1,2, 1,3.

Quizás ahí, con muchas de las cuestiones que atribuimos

a las generaciones,

lo que hay es una respuesta adaptativa

ante las dificultades que viven, y que no es que sea su esencia,

sino que es la respuesta a ese entorno que mencionaba Almudena.

De hecho,

muy importante no solo el tema de género.

Creo que a los hombres jóvenes

también nos queda mucho camino por recorrer

por no asumir unos roles masculinos que implican, por ejemplo,

no saber hacernos cargo en igual medida que las mujeres

de las tareas domésticas.

Eso implica, a su vez, una menor autonomía personal.

Que también puede influir en ese retraso de la emancipación

mayor de los hombres.

Y por último, muy importante, con el tema...

Estás tocando un tema... Sí...

Importante. Sigue, acaba...

Muy rápido. Con el tema tecnológico,

que creo que es verdad que es muy transformador,

muchos centros de estudios se resisten a atribuir

características nuevas a la generación Z en lo tecnológico,

respecto a las previas.

De hecho, hay muchas que siguen llamando postmillennial

a esta generación.

Esto tiene que ver, quizá, con algo importante,

y más menos lo has dejado entrever además tú.

No es lo mismo el acceso a internet que la alfabetización digital.

No es lo mismo estar en internet que ser capaz de no caer en fake news

o saber aprovechar determinadas potencialidades, ¿no?

Eso es, quizás, uno de los retos importantes que tenemos

las generaciones más jóvenes.

-Yo creo, de todos modos, que es un tema importante

y lo comentabas bien antes.

Lo último que podemos hacer es caer en generalizar

que la generación Z todo el mundo es igual,

que en la generación millenial todo el mundo es igual,

que en la generación X todo el mundo es igual.

Pero eso en todas las generaciones. Por supuesto.

Pero creo que uno de los grandes retos que tenemos en mi generación,

concretamente, es que, quizás, es la generación que,

aún conviviendo en un colectivo tan grande por estar tan conectados,

somos más individualistas

o más únicos, en el sentido de que buscamos la unicidad

en todo lo que hacemos.

De ahí como una de los grandes retos que hay hoy en día

es todo el tema de que cada vez es más difícil segmentar a mi generación

porque estamos constantemente cambiando de patrones de consumo,

constantemente cambian los patrones de comunicación,

y las tendencias evolucionan tan rápido que es muy difícil

categorizar a mi generación en algunos aspectos concretos.

-La gran ventaja de un Z es que vive.

Es protagonista de un mundo muy diferente al anterior.

Muy diferente.

Nosotros hablamos de que un Z...

Yo me parezco menos a mis hijos que lo que me parezco a mis padres,

a mis abuelos, a mis abuelos y a mis bisabuelos.

Mis padres, bisabuelos y abuelos se educaron jugando en el patio,

que me he educado en el colegio, se educaron con un profesor.

Yo también.

Se educaron tomándose unas cervezas en un guateque,

en una verbena o en una discoteca.

Pero es que estos señores todo eso lo hacen en internet.

Todo eso hace que sea muy interesante saber qué piensa esta generación.

Y la segunda variable importante, que se ha mencionado aquí,

la crisis.

Nativos de la crisis.

Es algo que muchas veces se olvida, ¿no?

Es tan importante para ellos ser nativos digitales

como nativos de la crisis.

Nativos de la crisis significa que han hecho de la necesidad virtud.

Lo ha explicado el representante del Consejo de la Juventud.

De la necesidad virtud.

Porque no tenían posibilidad de acceso a la música,

pero de repente aparece Spotify.

No tenían posibilidad de viajar, pero de repente aparece Airbnb.

No tenían posibilidad de ir en coche...

Y aparece la economía colaborativa.

Es decir, consumen más, consumen menos.

No, consumen diferente.

Cuando te dicen... -Pero...

No, no. Termine, por favor.

No, no. Me hace mucha gracia cuando escucho a algunos colegas

en la empresa que dicen: "Es que mis hijos van a vivir peor que nosotros".

No van a vivir peor que nosotros. Van a vivir diferente.

¿Qué parte de tus ingresos vitales, Ramón, has dedicado a vivienda?

¿Qué parte de los ingresos de estos señores van a dedicar a vivienda?

No pueden dedicarla porque no van a poder comprarse casa.

¿Qué parte de renta disponible tenías tú si le quitas la vivienda?

Pues igual entonces acabas cruzando las dos vidas.

Nosotros creemos que nuestros hijos tienen que tener casa como nosotros,

coche como nosotros, vacaciones como nosotros.

¿Cuántas veces viajaba una persona de tu generación?

¿Cuántas veces viajan ellos al año?

-Sí, pero cuidado.

Detrás de esas etiquetas generacionales

que les estamos poniendo, calificativos y demás,

hay algo que a mí me preocupa.

Es la desigualdad social.

Todos los jóvenes son innovadores, todos son creativos, todos viajan.

Yo creo que no.

Ahí está el fenómeno de la desigualdad social,

que pocas veces nos centramos en él o le atendemos poco.

Pero si hacemos una elipsis de mayorías,

tú crees que los chicos... Yo soy X.

¿La mayoría de los X viajaban tanto como los Z?

-Yo creo que es un tema importante y estoy de acuerdo.

Es justamente eso.

La desigualdad hoy en día, quizás, anteriormente,

sobre todo por cómo funcionaban las generaciones

y el contexto, que estoy muy de acuerdo,

está marcado por el plano económico, por de dónde venías,

la clase social a la que pertenecías.

Hoy en día, la capacidad que tenemos de crecer es muy grande.

Siento tener que hacer aquí de generación baby boom.

Yo creo que siempre ha sido así.

Los cortes económicos que dices tú.

A mí, por ejemplo, una de las cosas que me llama la atención.

Podemos repasar otra vez todos los argumentos.

Yo no me creo que la generación Z se vaya a una casa de Airbnb

porque no tienen dinero para pagar el alquiler de esa casa.

Sus padres sí. Pero ellos, posiblemente no.

Yo no voy a decir eso. Es verdad la tecnología.

¿Qué preferirían irse a un hotel, dices?

No.

Se van a casa de alguien que les presta...

Sí. Más del 10 % tiene casas cedidas o prestadas.

Airbnb, por ejemplo, salió ayer, o antes de ayer,

hace pocos días, un estudio de Barcelona

de que la mayoría son grandes empresas o personas individualmente

dedicadas profesionalmente a alquilar, ¿no?

Por lo tanto, no es todavía un uso mayoritario el colaborativo.

En cambio, cuando hablamos de desigualdad,

vemos cómo precisamente la juventud,

y, por ejemplo, si hablamos de los menores de 25 años,

el 40 % están en riesgo de pobreza o exclusión social.

Los jóvenes somos el colectivo de edad con mayor riesgo de pobreza.

Entonces, ¿cuál es el cambio generacional?

Después de los 80, donde se produce con más fuerza

el periodo de desindustrialización de este país

es cuando empieza a haber cambios en el tipo de empleo.

A partir de los 90 se da todo ese fenómeno del empleo precario,

en el cual hay un informe, el informe que se llama Petras,

que hace un relato de vida y se ve cómo esos jóvenes

que viven en los 90 no tenían nada que ver con sus padres.

Sus padres tenían uno o dos empleos a lo largo de toda su vida,

los que eran jóvenes en los 90 empezaban a tener empleo precario

tras empleo precario.

¿Cuál es el cambio con la crisis?

Ya no es el empleo precario tras empleo precario,

es desempleo o empleo precario.

Ese cambio sí que indica que estamos empeorando nuestro nivel de vida.

De hecho, durante la crisis,

hemos perdido el 20 % de nuestro poder adquisitivo.

¿Y qué es para mí una de las cuestiones más dramáticas

que no se tienen en cuenta?

No olvidemos que no es un problema de jóvenes.

Porque con salarios de menos de 900 E no se mantienen las pensiones.

Es un problema del conjunto de la sociedad.

De que esa renovación generacional sin solidaridad intergeneracional

no va a ser posible, vamos a tener un problema

de sostenibilidad de las pensiones y del Estado del bienestar

en su conjunto.

Aquí hay una cosa que es importante añadir.

Estoy de acuerdo con el último punto que comentabas

de que esto no es un tema de jóvenes, es un tema social.

Al final los cambios nunca han sido provocados por una sola generación

sino por el conjunto de la sociedad que se tiene que poner de acuerdo.

Creo que sí es cierto, volviendo al tema de la precariedad

y de los retos, nuestra generación por haber nacido y crecido

en un contexto de crisis con tantos retos, por no decir problemas,

hemos tenido que aprender algo fundamental en la vida,

que es aprender a ver oportunidades en más sitios que nadie.

Creo que es algo importante, porque no debemos caer en el error

sobre todo en un contexto como en el que vivimos hoy en día,

es que los jóvenes tienen menos oportunidades.

Tendrán oportunidades diferentes

y sitios o canales para poder encontrarlas.

Pero creo que en mi generación se está empezando a generar

una desigualdad, no tanto por temas económicos,

sino por temas actitudinales.

Somos una generación que se ve a aquellos que tienen ganas

de querer luchar, de querer pelear, de querer superarse y mejorar,

y aquellos que se han visto arrastrados por este negativismo

y se han querido quedar atrás.

Creo que es importante, porque hay que fomentar

que la gente quiera pelear y conseguir más cosas.

Creo que es exactamente igual que las anteriores generaciones.

Pero las oportunidades que tenemos ahora y los canales que tenemos

para conectarnos al mundo son radicalmente diferentes.

-Las herramientas son diferentes.

-Mi padre, por ejemplo, si quería montar algo,

una empresa o lo que fuera,

no tenía los mismos medios que pudo tener yo,

que tengo cualquier red social, cualquier página en internet,

para hacer cualquier cosa.

Eso cambia. Los medios que tenemos son diferentes.

Otra cosa es que los utilicemos correctamente o no tan bien.

Lo que es una realidad es que tenemos una serie de canales

que antes no se tenían y que hay que saber aprovecharlos.

-Hay muchas barreras de entrada.

Si estamos hablando desde el punto de vista económico,

que están desapareciendo.

Están desapareciendo gracias a la tecnología.

Los jóvenes tienen muchas de esas barreras de entrada

que no podían saltar.

Puede ser por tu situación socioeconómica.

Dónde habías nacido, quién eran tus padres.

Si tus padres habían estudiado, si no,

si vivías en una parte del país o en otra.

Si vivías en una ciudad, en un pueblo pequeño.

Otra parte era poder acceder a la universidad.

Otra parte era poder tener una idea con talento

y contársela a cualquier persona del mundo.

Eso en España era imposible.

En España era imposible.

En eso la tecnología...

Sí, pero...

-La tecnología ha hecho que esa barrera desaparezca

y que haya...

Esas oportunidades están ahí.

Aprovéchense o no, pero están ahí.

Por eso es una noticia positiva para los jóvenes.

Para todos. Para todos los jóvenes.

-Para todo aquel que esté dispuesto a aprovecharlas.

-Para toda la sociedad, pero especialmente,

para los que están iniciando un futuro

o quieren tener un futuro autónomo.

Pero yo lo que quería decir y llevo rato diciéndolo

es que y estoy de acuerdo en lo de la tecnología

y estoy de acuerdo en los argumentos que hemos dado,

pero no ha habido,

por mucho que la generación Z presuma,

no ha habido, al menos hasta donde yo llego,

esos cambios que son radicales

en la concepción de la sociedad.

Por ejemplo, y eso es verdad.

Las desigualdades sociales que claman al cielo,

por decirlo con un tópico,

eso les podía haber llevado a un movimiento

de intentar resolver las diferencias sociales.

Yo recuerdo haber visto una película

cuando tenía 17, 17 no,

18-20 años, que se llamaba "Jules y Jim".

Una película basada en una novela, la película era de Truffaut,

sobre por qué no rompemos la pareja

y buscamos el amor en él crío.

Nadie ha intentado seguir esa ruta, esos cambios

que sí podrían haber sido más radicales o más revolucionarios.

A eso me refiero.

Lo que me has puesto de ejemplo, por ejemplo,

con los coches de alquiler y demás, a mí me parece circunstancial.

Estoy de acuerdo.

-¿Tú crees de las estructuras actuales se van a poder mantener?

-Pero las expectativas vitales siguen siendo las mismas.

Estoy de acuerdo.

Las expectativas siguen siendo...

Las expectativas vitales que tiene el ser humano y el joven

han sido siempre las mismas.

Lo que es diferente son los medios para conseguir esas expectativas

y quizás los marcos institucionales o normativos

que ahora se están desintegrando.

Hay un cambio.

Por ejemplo, has dicho una cosa que era

lo de las clínicas de maternidad.

¿Por qué? Porque cuando llegas tarde,

vas retrasando y las mujeres dicen:

"Ahora ya no puedo retrasarla, ya no puedo retrasarlo más".

Se pueden encontrar con que en ese momento

no tienen la pareja que, a lo mejor, tenían 10 años antes,

porque han acabado la relación, lo que sea.

Y de ahí vienen muchas inseminaciones.

Hay una...

Yo creo que en este momento y si quieres, no hablamos de generaciones,

pero sí hablamos de personas, hay una lucha contra el determinismo.

Es decir, y tiene que ver también con ese proceso de la tecnología.

El determinismo era: "Ya tengo tantos años, ya no puedo tener hijos".

No, no, no. Ahora es: "Tengo esos años, puedo tener hijos".

¿Cómo puedo tener hijos? Gracias a que hay...

Puedes ser padre abuelo o madre abuela.

Ya no existe el no.

Ya no existe el no, porque hay un proceso de disrupción tecnológica,

que te permite hacer prácticamente lo que tú quieras

y eso hace que cambie la forma de comportarse.

No lo haces de un modo estoico, que venga lo que sea,

yo quiero cambiar y puedo cambiarlo.

Tengo las herramientas para cambiarlo.

Yo he hablado de empresas, pero podemos hablar de política,

podemos hablar de medios de comunicación.

Todo lo que le parecía inmutable puede cambiarse

y eso que para nosotros es un reto,

para la generación, para la generación Z, va en el ADN.

Pueden cambiarlo, lo quieren cambiar. Lo van a cambiar.

Ya no estoy tan seguro. Yo tampoco.

Dejarme un momentito.

Yo desde el minuto cinco tengo que presentar,

dar paso a un reportaje que tenemos hecho

y vamos hablando, hablando fantásticamente,

pero me gustaría que lo vieseis y a continuación seguimos

con la conversación.

Por primera vez, una generación ha crecido y se ha educado

con Internet en el bolsillo.

Son la llamada generación Z, 100 % nativos digitales.

Desde muy pequeños han tenido un móvil o una tablet entre las manos,

pero además tienen otra serie de características

que les diferencian de generaciones anteriores.

Para saber más sobre ellos, nos hemos venido a Barcelona.

Aquí, Berta Segura, investigadora y experta en nuevas generaciones,

nos cuenta cómo son y cuáles son sus aspiraciones.

En caso de los Z,

han crecido en un entorno liberado un poco por la corrupción,

por la incerteza.

A pesar de que es un poco desolador, ellos les da fuerza

para intentar cambiar el mundo y hacer las cosas más positivas.

Justamente porque han crecido en un mundo con muchas dificultades

a nivel laboral, al nivel de poderse desarrollar,

eso él los ha vuelto muy creativos.

Jóvenes creativos, eso sí,

enganchados como nadie a la tecnología.

Cada generación le define una tecnología.

Ellos, sobre todo, la tecnología son las tablet y las redes sociales.

Es muy interesante, porque es una generación muy narcisista también,

en el sentido de que ellos gestionan su personal branding,

por decirlo así, su marca personal, a través de las redes sociales.

Ellos piensan estratégicamente qué quieren proyectar

y a través de los likes y de los followers

es lo que obtienen el estatus social.

Son narcisistas, les gusta que les miren.

Para ellos, el mundo está en la redes sociales.

También genera mucha ansiedad, porque al final,

están permanentemente mirando ver quién le ha dado un like, quién no.

Eso también en negativo genera una generación un poco insegura,

porque están muy pendientes siempre de esa aprobación

del entorno social.

Nacidos entre 1994 y 2010,

son la primera generación educada en una nueva época digital.

Si no saben algo, lo miran en Internet.

(Música)

Son la generación tutorial.

Es decir, ellos se han formado en unas características,

pero de repente lo que han estudiado ya no sirve,

porque ha aparecido una nueva tecnología que impulsa un cambio.

Entonces, para adaptarse, ellos lo que hacen es.

Voy a Internet, ve bajo un tutorial, lo aprendo, lo integro

y, a partir de ahí, pudo seguir avanzando.

Eso sí, les permiten aprender muy fácilmente,

pero tienen esa desventaja que, al final,

es una generación un poco superficial.

Creativos, narcisistas, autodidactas,

y sobreexpuestos a la información en la Red.

Los Z son la última generación de una época

y la primera de otra que utiliza las nuevas tecnologías

para cambiar la realidad.

Para los millennials, al final su ideal era

casarse, tener una familia, tener hijos, tener un coche.

Para los Z no.

Los Z, realmente, justamente porque están en un entorno muy cambiante,

ellos lo que quieren es vivir experiencias.

¿Pero quién son los Z, más allá del móvil y las redes sociales?

¿Cómo les ha afectado crecer durante la crisis económica?

(Música)

Si antes teníamos 50 cosas encima de la mesa para hablar,

ahora tenemos otras 50.

Me gustaría, a lo mejor, conseguir una pregunta de síntesis

de todo lo que hemos ido hablando y es ¿cuál es

el sistema de valores, si se puede decir así, de la generación Z?

Aparte de que se aprovechan de la tecnología

y creen y eso cambia su manera de ver la sociedad.

Pero un tema muy importante de nuestra generación es, yo creo,

que, si por ejemplo, la generación millennial

digitalizó las conexiones entre la gente, las relaciones,

yo creo que nuestra generación está digitalizando las emociones.

Que parece algo absurdo, pero creo que si al final

se piensa que el mundo digital o el mundo online

es un mundo muy superficial,

porque no permite la interacción real y personal con personas,

yo creo que estamos siendo capaces de llevar toda esa emoción

con la que vivimos la vida, las personas en general,

ser capaz de trasladarlas a ese nuevo ámbito digital.

Al final, una de las cosas importantes

que además también nos caracterizan y lo comentaba también Iñaki antes

con el tema de viajar, el tema de moverse,

es que somos una generación que busca mucho la experiencia.

Es decir, no tanto la propiedad, el tender, el guardar cosas,

el invertir para ver mañana, sino ser capaz de vivir cosas

y de vivir la vida, no desde un punto de vista negativo,

sino de experimentar cada momento.

Esto lo estamos viendo, que afecta a sectores, muchas industrias,

la banca tiene problemas de llegar

a este nuevo target, porque ya no valora las mismas cosas que antes

y es un reto. La industria del turismo, etc.

Creo que somos una generación comprometida,

creo que somos una generación que, además,

tiene más información que nunca para saber qué está pasando en el mundo,

lo bueno y también lo malo,

y ahora está en cada uno el mantener o asumir la responsabilidad

de querer hacer frente a ello, pero creo que la información está.

No por tener más información se es más inteligente ni más listo,

el utilizarla de forma constructiva y de forma crítica,

que es un tema que también hemos comentado,

para poder aprovecharle y cambiar las cosas,

es donde está el punto.

Yo creo que, y lo decía al principio,

ni somos mejores ni peores,

lo que nos ha marcado esa diferencia como generación

es el contexto en el que hemos nacido

y es lo que realmente marca la diferencia en otra generación.

No que tengamos un ADN mejor, no que tengamos unas capacidades diferentes.

El contexto marca cómo uno tiene que ser

y como decía Iñaki también de ese cero a 10 años,

la forma en la que tú te desarrollas y te enfrentas al mundo se marca ahí

y si ese niño crece conectado al mundo

o esa niña crece conectado al mundo,

la forma que tiene de hacer absolutamente todo

es muy diferente. Y eso marca mucho los valores.

-A pesar de que Ramón me pedía

que dejemos por algunas cuestiones, no puede dejarse fuera la tecnología.

No quiero dejarla, ¿eh?

Es que no es una cuestión, no es una cuestión más.

No, no, no.

Es que eso se traslada a los valores de la generación.

Vamos a ver, voy a intentar trasladarlo con la inmediatez.

Es uno de los valores,

es una de las cuestiones de los Z,

son inmediatos, son inquietos, son impacientes, ¿no?

¿Por qué son así?

Son así porque la capacidad de respuesta a sus dudas

que han tenido de 0 a 10 años hasta hoy

es la velocidad del algoritmo de Google,

la velocidad del algoritmo de WhatsApp.

Es que estamos hablando de que estos señores

cuántas horas pasan en internet al día, ¿cuántas pasan?

Todas, menos las que duermen. Todas, menos las que duermen.

O sea, un fin de semana un chico, todas, y decimos: "Qué horror".

¿Y nosotros? ¿Cuántas pasamos nosotros,

los que tenemos 40 y tantos? ¿Cuántas pasamos? Muchas también.

Por tanto, es que las generaciones que estamos ahora digitalizadas,

la tecnología se ha convertido en algo tan importante

que está cambiando nuestros valores.

La inmediatez, esa necesidad de tener respuesta inmediatamente de todo.

O, por ejemplo, por no hablar de algo negativo,

porque podemos hablar de algo positivo, ¿no?

De la capacidad de interconexión, de la capacidad de colaborar,

de la capacidad de cooperación,

que eso es muy natural también de lo tecnológico, ¿no?

El poder encontrar dudas,

el que un tutorial te responda a una duda que tú tienes,

te lo responde otro, que tú puedas responderle a otro.

O sea, todo eso también se está capilarizando en valores,

en valores que son muy positivos y yo creo que además son a destacar

respecto a generaciones anteriores muchísimo más individualistas.

-Totalmente de acuerdo, pero, sin embargo,

el uso de esas nuevas tecnologías no está resolviendo problemas viejos

que arrastramos y que siguen ahí.

Por ejemplo, toda esta historia de la violencia de género

y estos jóvenes que son controladores de sus parejas...

Esto no lo resuelve la tecnología, incluso lo agudiza,

con lo cual arrastramos problemas viejos,

de valores viejos, que reproducimos y que la tecnología no resuelve.

Entonces, totalmente de acuerdo que la tecnología nos está dando

nuevas posibilidades de ser colaborativos, creativos,

una nueva identidad colectiva y colaborativa,

pero, sin embargo, permanecen valores que no resolvemos adecuadamente.

Por lo tanto, yo ahí establezco cierta crítica, ¿no?

-La tecnología siempre es potencial.

Entonces, podemos darle ese uso positivo o no dárselo.

-Exactamente.

-Uno de los primeros términos para designar la generación Z

que tuvo éxito fue "Homeland generation", ¿no?

Hablando del servicio de Inteligencia e Interior de Estados Unidos, ¿no?

Haciendo referencia a que los dos grandes hitos

fueron el 11 de septiembre y la crisis económica.

Entonces, quizás los dos hitos lo que tienen en común

es la incertidumbre que provocan.

Yo creo que la generación Z es la incertidumbre

de la inseguridad ciudadana,

la respuesta a la vez de menos libertades civiles

en nuestros propios países.

Además, la incertidumbre económica de la precariedad del empleo, etc.

-¿Hay menos libertades civiles hoy que hace 30 años?

-Hay muchísimas menos libertades civiles.

Una anécdota muy tonta...

-¿Es más fácil vivir tu sexualidad hoy que hace 30 años?

-No, pero...

-¿Hay menos capacidad de expresar tu opinión hoy que hace 30 años?

-Absolutamente. -Sí.

-¿Sí? -Una anécdota muy tonta...

-¿Hace 30 años hubiera surgido un movimiento como Podemos?

-No. Porque había otros cauces.

-Un movimiento como Podemos...

Pero no lo mires desde la superficie.

(HABLAN A LA VEZ)

Hace unas semanas...

No es la superficie, es simplemente...

Hace unas semanas grabamos un programa

sobre el valor de la democracia.

Si me permites una anécdota, muy rápido.

Hace cosa de dos semanas, tres semanas,

intentaron multar a un grupo de música por cantar en Murcia:

"Mucha Policía, poca diversión".

Un verso de una canción que en los 80 se cantaba en todas partes,

era no sé si de Siniestro Total o de qué grupo de música.

Eso vinculado a que...

-Yo entiendo que un movimiento como Podemos es más relevante,

por ejemplo,...

-Ahora, tú lo retuiteas

y estás incurriendo en el mismo delito.

Eso es un retroceso de libertades.

-O lo que ha pasado en Cataluña en los últimos meses...

-Pero hay que ponerlo en perspectiva.

-Yo creo que no hay, creo que hay una mayor libertad

para los jóvenes hoy que hace 35 años.

-De expresión no.

-Yo creo que sí, otra cosa es cómo se considere...

-¿No pueden expresarse los jóvenes hoy?

-Los humoristas de la Transición decían cosas

que hoy se están juzgando como delito.

-¿Cuántas plataformas tenía un joven hace 30 años

para decir lo que pensaba y escribir lo que pensaba?

¿Y cuántas hay hoy?

O sea, la posibilidad de poder escribir en medios alternativos,

la posibilidad de poder hacer posts, libros, la autoedición,

el poder salir con tus ideas a cualquier parte del mundo.

¿Eso hace 30 años podía hacerse?

-Pero añade una cosa importante en este caso,

dice, se está juzgando las opiniones de gente con 18 o 20 años.

¿Quién está juzgando a esa gente? ¿Gente de 18 o 20? No.

Gente mucho más mayor.

Con lo cual hay que separar dos cosas.

-El conflicto generacional.

-Uno es la libertad que puedan tener estas nuevas generaciones,

de conectarse y expresar sus opiniones en el nuevo entorno

y luego cómo unas generaciones más mayores consideren

que eso está bien o mal.

Porque al final cuando hablamos del tema, cuando dicen:

"La gente joven es así".

Esas opiniones no vienen de gente joven hacia gente joven,

vienen de generaciones previas que con miedo o no,

con información o no, juzgan o vierten determinadas opiniones

sobre una generación de la que, en muchos casos,

desconocen porque no la entienden. Y uno de los grandes retos

es que no hay que hacer que toda la sociedad piense

como la gente joven, es que hay que escuchar,

que es la clave de todo.

Y el reto que tenemos cuando hablamos de la libertad,

yo creo que nunca ha habido tantos medios

para poder expresarse, y el ejemplo que acabas de poner

con un movimiento político... -Más medios, no más posibilidades.

-Hay más posibilidades y más medios. -No, no es lo mismo.

-Sí que hay más medios, tenemos más herramientas que nunca.

-No es lo mismo que posibilidades.

-Las posibilidades están, otra cosa es que las quieras aprovechar...

-No es una cuestión de voluntad.

Cuando avanza el derecho penal del enemigo,

que es que no es ilegal el hecho, sino la opinión sobre el hecho

o la cercanía al hecho... -Me he perdido con lo del enemigo.

-El derecho penal del enemigo lo que hace es criminalizar al final

opiniones o valoraciones o cuestiones cercanas al hecho delictivo.

Antes lo que había es,

tú cometes un delito cuando haces algo.

Ahora no hace falta que tú hagas algo.

El ejemplo que ponía antes, no hace falta que tú pongas un tuit

que sea considerado apología de no sé qué,

con darle retuit al tuit también eres culpable del mismo delito.

Y lo mismo con las restricciones de la llamada Ley Mordaza

o de otra serie de reformas que ha habido

en los últimos tiempos en el código penal,

es ese tipo de reglamentos que limitan la libertad de expresión.

-No creo que... Discrepo.

-Aunque tú, y eso es absolutamente cierto,

tengas más medios.

Que tengas más medios no implica que el nivel de tolerancia...

-No creo que se sienta más reprimido hoy un joven que hace 30 años.

-Mira los raperos que van a juicio. Cuando luego tienes... O humoristas.

Tienes cómics, viñetas de la Transición.

-No, estamos hablando de otras cosas.

Hacer humor con el terrorismo, hacer humor con otras cuestiones,

eso cualquier país decente lo va a perseguir siempre.

Cualquier sociedad evolucionada y dinámica va a perseguir

que se haga humor con el crimen,

que se haga humor con el terrorismo, ¿no?

Eso estamos hablando de diferentes cosas.

Creo que estamos hablando de un debate alrededor de la opinión

y de la opinión conforme a la legalidad...

O querer suplantar la legalidad,

pero con el respeto a los derechos humanos, ¿no?

Y el argumento que yo intento trasladar

es que hoy la evolución de la tecnología, lo siento, Ramón,

permite... Si no estoy en contra.

Permite muchas más oportunidades para que tu mensaje

pueda salir hacia fuera.

-Y hay un reto adicional que es cómo hacemos,

y esto es un reto que yo veo en mi generación muy extendido,

que es cómo ayudamos a una generación que ha crecido sobreinformado,

sobreinformada, cómo somos capaces de desarrollar algo tan importante

como es el pensamiento crítico... -Y reflexivo.

-Y eso es una realidad. Mi generación es cierto

que tiene mucha información, pero lo que decía antes,

no por tener mucha se es más inteligente.

Hay que empezar a ayudar a estas nuevas generaciones

a pensar de forma diferente. ¿Cuál es el problema?

Que aquellos que nos tienen que enseñar a pensar

de forma diferente o a tener pensamiento crítico,

ni siquiera comprenden cómo este contexto está funcionando.

Con lo cual tenemos, que es lo que comentábamos antes,

con el mundo de la educación, un sistema en el cual los que...

De ahí viene el concepto de nativo digital

que se creó ya hace unos años.

Cómo vemos unas escuelas en las cuales unos maestros

que hasta ahora su rol era transmitir conocimiento

a unos alumnos que sabían menos,

de repente se ven totalmente alterados. ¿Por qué?

Porque su función pasa a ser cómo puedes acompañar a un alumno

que tiene todo el conocimiento del mundo para que piense,

aprenda a pensar y sea capaz de ser la mejor persona que puede ser.

Pero hay un reto, porque estamos viendo

que muchas cosas están cambiando a nivel estructural en la sociedad.

¿Y qué pasa? Que los que toman las decisiones no tienen

ni 20 ni 25, tienen muchos más.

Con lo cual el reto es: ¿cómo podemos involucrar

a aquellas personas que de alguna forma vivimos esto de forma natural

en el proceso de toma de decisiones de determinadas leyes, etc.?

Dice: "La gente joven pasa de la política". No es verdad.

Lo que no vemos en una sociedad de la inmediatez

en donde yo puedo comprar con un clic, puedo votar

en cualquier programa de televisión con un clic en directo,

que tenga que esperar cuatro años para que una serie de políticos

tomen decisiones sobre lo que quiero hacer.

En una sociedad en la que todo se hace con la inmediatez.

Y esa inmediatez, que es muy positiva y muy ágil,

también es cierto que lleva una cosa que es muy importante

que es la insatisfacción cuando hay determinadas cosas

que no somos capaces de hacerlas en muy poco tiempo.

Y eso pasa, la política es el ejemplo claro.

Si todo lo hacemos de forma inmediata,

tener que esperar cuatro años para poder aportar mi visión política

no tiene ningún sentido.

Y eso lleva a la insatisfacción que en muchos casos lleva

a muchos jóvenes a lo que se dice "pasar olímpicamente de la política",

pero no somos poco comprometidos,

simplemente queremos modelos de participar, de opinar,

de poder contribuir, mucho más recurrentes,

mucho más activos y mucho más colaborativos.

-De hecho, parte de la generación Z y de la generación millennial

es una franja de edad que es la que más ha participado políticamente

desde la generación de la Transición. ¿Qué es lo que ocurre?

Que no se afilia a sindicatos,

que no se afilia a partidos políticos. ¿Por qué?

Porque la forma de participar es otra,

es recogidas de firmas, presencial u online,

es manifestaciones, es otro tipo de movilizaciones.

Por tanto, lo que cambia son, efectivamente, los medios,

las formas de acción colectiva, pero, sin embargo,

sí que se están movilizando más que otras generaciones anteriores.

-Y añado un punto. ¿Por qué la gente joven no se quiere asociar?

Yo no sé el dato, pero por qué a lo mejor no nos asociamos tanto

a asociaciones juveniles de partidos políticos,

porque al final eso quizás se hacía antes

porque tú tenías claro que tu trabajo iba a ser uno o dos toda tu vida,

y estaba bien meterte en un partido político de joven

y tirarte toda la vida.

Hoy en día yo no concibo eso porque hoy puedo pensar

y estar de acuerdo con un partido político,

pero ¿quién me dice a mí que mañana no vaya a cambiar de opinión?

Que seguramente va a pasar. Con lo cual, el hecho de encauzar

en ese sentido de asociarme a un partido político

por el mero hecho de que antes se hacía, no tiene ningún sentido.

Porque las opiniones cambian, las cosas cambian.

Los partidos políticos tienen una forma de opinar

y de darse a conocer cada vez más interactiva con el público.

Es importante, de ahí el tema que decías,

si se reduce el que la gente no se asocie a partidos políticos,

será porque creo que estamos desarrollando

un pensamiento crítico que dice:

"Oye, yo estoy de acuerdo hoy contigo o con usted..."

Pero para tu información,

yo creo que durante toda la historia de los partidos políticos

casi nadie se ha asociado al lado juvenil o a la parte juvenil

de los partidos políticos,

salvo personas, grupos muy concretos.

Pero antes había mucho más...

Había mucho más movimiento político en la juventud que ahora.

-Igual que el movimiento vecinal, por ejemplo.

-Exactamente.

El movimiento vecinal sí que están, desde mi punto de vista.

Yo creo que no. -¿En qué sentido?

En el sentido de participar, de las firmas, de manifestaciones...

Hay un ejemplo concreto que puede ser el propio caso de change.org,

es una plataforma que permite...

Decimos: "La gente no cambia las cosas",

change.org es una plataforma que permite que cosas

que puedan ser más o menos relevantes lleguen a millones de personas

para que puedan participar. El método del crowdfunding.

Lo que hasta ahora limitaba a millones de emprendedores

que era no tener para...

No te hablo de inversión a grandes rasgos,

sino para poder empezar...

Hoy en día tú puedes ser capaz de conseguir eso.

Déjame que diga alguna cosa que me parece contradictoria.

Tú decías antes cuando hablábamos de la educación

que los maestros seguían enseñando.

Es que yo creo que la función de los maestros

no es enseñar lo que ellos saben, sino enseñar a pensar.

Pero eso es ahora. Tradicionalmente no ha sido así.

Estamos todos de acuerdo en que hoy en día

la figura del maestro es esa, pero hasta hace poco tiempo,

también estaremos de acuerdo, en que hace 20 años

la función de un maestro en muchos casos

era transmitir conocimiento, del que sabe al que no sabe.

Cuando yo intentaba decir antes,

que hablábamos más o menos de acuerdo,

yo creo que hay otro problema

y es que las virtudes y los defectos del ser humano,

ahí ha habido poco cambio, por mucha tecnología que haya.

Que sí. Sí.

El ser humano sigue siendo... La inmediatez, Ramón.

Ay, pero la inmediatez... ¿No es un valor?

¿Para el ser humano?

No, la inmediatez es una forma de vivir mejor.

No, no. Sí.

No, es una impaciencia.

No, la bondad, la maldad, el egoísmo...

Sigue siendo lo mismo. El orgullo, todo eso...

La violencia que ha dicho ella, la violencia de...

¿La irreverencia no te parece un valor que ha cambiado?

¿El cuál? La irreverencia.

¿No te parece que esta generación es mucho más irreverente

que hace 30 años? Yo llevo veintitantos años dando clase.

Hace veintitantos años mis alumnos no me llevaban la contraria,

hoy me llevan la contraria habitualmente.

Me parece muy bien que te lleven la contraria.

Claro. Hace 20 años, ¿por qué no llevaban la contraria?

-Porque no tenían conocimiento para poder plantearlo...

Y no estoy de acuerdo, tenían conocimiento,

pero las reglas sociales impedían... Pues eso, ¿y eso no ha cambiado?

Parece que sí, ¿no? -Sí, sí.

Por ejemplo, en el hilo de lo que decía él,

en la enseñanza memorística,

que es cierto que ya lleva tiempo perdiendo peso, ¿no?

-Todavía sigue muy metida en el sistema.

-Sí, bueno, pero... Porque es más cómoda y más fácil.

Pero cambia, digamos, la opción de la enseñanza memorística

cuando tú no tienes acceso al conocimiento "per se",

porque te lo dan y tú lo memorizas.

¿Para qué te interesa eso cuando tú tienes acceso a Wikipedia

que tiene ya más fiabilidad que la enciclopedia británica?

-Absolutamente. -No tiene sentido.

De hecho, quizás algunos de los cambios tecnológicos

es que tenemos peor memoria a menudo. ¿Por qué?

Porque te despreocupas.

Si yo sé buscar este dato,

¿voy a hacer el mismo esfuerzo en buscarlo, perdón, en memorizarlo

si ya sé dónde está?

Es un cambio interesante

en la forma de procesar la información.

-Pero también tiene sus problemas porque el no tener memoria

y la inmediatez limita la reflexión. -Sin duda.

-Y la reflexión es importante para tener un pensamiento crítico.

-Y, de hecho, algo que no hacemos hoy en día es pensar,

pero pensar, la reflexión... En un mundo que cambia tan rápido,

donde vamos todos que no paramos ni un solo segundo, un problema,

pero no solo la gente joven, la sociedad... en general,

una cosa que no hacemos es pensar y reflexionar

en torno a qué está pasando a mi alrededor

y qué puedo hacer más o mejor o peor.

-Que se contagia hacia arriba, como decíais antes.

Por ejemplo, a nivel académico, la reflexión seria, pausada,

hemos pasado del libro, del ensayo sesudo,

al "paper" cada año, que cuantos más hagas,

más subes en el ranking. Eso es terrorífico, ¿no?

Te implica en esa aceleración

que no impide el pensamiento a largo plazo, ¿no?

Solamente digo que se nos ha terminado el tiempo,

que nos van a echar aquí, van a apagar la luz

y nos vamos a tener que ir.

Se han quedado muchísimas cosas encima de la mesa.

Yo creo que vamos a pensar

a ver cómo podemos retomar los temas

para volver a introducirlos en otros programas.

Os doy las gracias por estar con nosotros.

Iba a decir: "He perdido los libros",

no, están aquí.

"Pangea", en editorial Aguilar;

"Generación Z", en Plataforma actual;

y el libro de "Cupido, el yugo y las flechas".

¿En Babilonia? (ASIENTE)

En Babilonia.

Gracias a los cuatro, gracias a todos ustedes

y hasta la próxima semana.

(Música créditos)

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Millennium - Generación Z

12 feb 2018

Programa de debate presentado por Ramón Colom sobre la "Generación Z" con la intervención de Iñaki Ortega, Pablo González, Víctor Reloba y Almudena Moreno.

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