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Millennium - Cultivar la intimidad - ver ahora
Transcripción completa

Solo cuidándonos a nosotros mismos

seremos capaces de cuidar a los demás.

Esta es una de las ideas que recorre

la obra de un filósofo que es Josep María Esquirol

y que ganó el Premio Nacional de Ensayo 2016.

Esquirol en este libro, el último que ha aparecido,

igual que en su obra anterior

nos lleva a un punto que es

el de volvamos a la sencillez,

volvamos a la naturalidad para poder vivir

tranquilamente, para poder ofrecer a los demás.

Él defiende que las redes sociales

lo que hacen es acabar con nuestra intimidad.

Bienvenidos a este "Millennium"

en el que hoy hablaremos de la penúltima bondad.

(Música cabecera)

Voy a presentarles enseguida a nuestros invitados,

pero me gustaría especificar alguna cosa de ellos

antes de que los vean ustedes físicamente.

Uno de nuestros invitados, el novelista Patricio Pron,

escribió un libro de relatos llamado

"La vida interior de las plantas de interior".

Título que parece destilar una cierta ironía

sobre esos libros de autoayuda

que nos animan de forma constante a cuidar nuestro interior

prometiéndonos más bien el éxito exterior.

El filósofo Josep María Esquirol, que es otro de los invitados,

nos habla del repliegue del sentir.

La vida como exuberante catarsis

de las emociones.

Mientras Pilar Franco de Sarabia

nos advierte

del error Occidental de separar mente,

cuerpo y alma.

La filósofa Olga Belmonte

nos habla de la solidaridad como vigilia

que es una mirada atenta

a la realidad propia y ajena.

Con todos ellos, aunque parezca difícil,

hablaremos de un concepto

tan abstracto como es el de la intimidad.

Que ha sido, desde mi punto de vista, violentado

por dos cosas:

la modernidad

y la otra, las redes sociales.

Yendo al grano directamente vamos a presentar uno a uno.

El señor Josep María Esquirol, filósofo.

Profesor de la Universidad de Barcelona,

director del grupo de investigación

Aporia, ¿o Aporía?

Aporía. Ya decía yo...

Dedicado al pensamiento filosófico.

Premio Nacional de Ensayo,

Premio Ciutat de Barcelona por "La resistencia íntima".

Y acaba de publicar este libro

que es "La penúltima bondad.

Ensayo sobre vida humana",

que está editado por Acantilado,

en castellano y en catalán.

Vale.

Tengo que hacerle preguntas porque se me agolpan

después de leer sus publicaciones.

Usted sustituye de alguna manera el cientifismo

por el regreso de la religión

a la vida pública.

¿Lo ve así o no lo ve así?

No. No lo ve así.

Ya hemos empezado.

Dígame. Empezamos bien.

Sí.

No. El cientificismo

es una ideología que no coincide con la ciencia.

Es, digámoslo así, la prolongación de la ciencia

en una serie de discursos

con intenciones y presupuestos

nada claros.

Por ejemplo, uno de ellos tiene que ver

con las transparencia de la realidad.

Como si el mundo y la vida humana fuesen algo

potencialmente trasparentes.

Es decir, explicables, explicitables.

Ante eso no se trata de regresar a algo así

como un discurso religioso.

Se trata de regresar, creo, al sentido común.

Se trata de regresar

a la experiencia más básica de la vida.

En la cual lo hondo no explicitable,

el secreto, el misterio o simplemente lo otro,

están de forma mayúscula.

Simplemente con lo que me ha dicho podemos hacer el programa entero

a la hora de explicar

todos estos puntos.

También nos propone una filosofía de la proximidad.

¿En qué consiste esa filosofía?

Básicamente aquí el centro de gravedad

consistiría en no dejarse llevar

por la abstracción en cuanto a tal.

En lugar de la abstracción, lo concreto.

Y si hay abstracción debe ser una abstracción

a partir de lo concreto, nunca desconectada de lo concreto.

Por lo tanto proximidad es la proximidad

de los espacios, de las situaciones,

pero sobre todo la proximidad del otro.

Es decir, el prójimo.

Explicado así digamos que se entiende muy bien,

y también por otro lado es muy concreto.

Absolutamente concreto porque el otro

no es ni la humanidad, ni el hombre,

es alguien con nombre... El vecino.

Sí, el vecino.

Es sobre todo alguien con nombre propio.

Es decir, es Juan, o María, o Marta.

Este nombre propio

Este nombre propio

que se convierte en alusión

a alguien efectivamente no explicable.

Es una proximidad que no es nada transparente.

Es una proximidad que es una hondura.

Es una especie de secreto.

Cada persona es un secreto.

Porque tú no puedes explicar al otro

y en cambio puedes relacionarte con él.

Puedes hablar con él.

Puedes quererle o te puede querer.

Eso no es nada abstracto, eso es totalmente concreto.

Entonces una filosofía de la proximidad

es en definitiva una filosofía

que prioriza esta mirada a lo concreto.

Que no es nada fácil. Eso parece fácil, pero...

nuestro mundo parece que lo más fácil en este momento

es la elaboración de conceptos como muy abstractos,

técnicos, aparentemente expertos,

pero que muchas veces esconden casi diría la nada.

Seguiremos después. Muy bien.

Voy a presentar a la señora Pilar Franco de Sarabia.

Creadora y CEO del Centro Harit Ayurveda,

fundadora y presidenta de la Asociación Ayurveda,

Salud, Educación y Consciencia.

Autora del libro

"Equilibra tu peso, equilibra tu vida".

Aquí está.

Prologado por Miguel Bosé y editado por Espasa.

¿Es un error garrafal de la cultura Occidental

hacer esta separación

de cuerpo, alma y mente?

Bueno, es el resultado de la sociedad que tenemos.

El separar tres cosas que deberían estar integradas.

No es ni más ni menos que lo que está pasando.

Entonces yo creo que de todos modos

las nuevas tendencias

es que estas cosas se vayan integrando.

Lo que hace 30, 40 años

era rarísimo,

que era un poco la filosofía oriental,

las técnicas orientales,

están absolutamente integradas hoy día.

Entonces el decir "hago yoga",

el decir "hago meditación",

el decir "voy a un retiro",

ya no parece una cosa tan rara como era antes.

Yo creo que es necesario.

Hemos hecho muchas bromas con la meditación trascendental.

¿Bromas?

Sí, antes. Hacíamos chistes

de "sí, vete a un período de meditación trascendental",

o jugábamos con ese concepto.

Usted cree en la meditación.

Yo practico la meditación.

Lo sé...

Tienes que creer. No puedes hablar de algo si no crees,

no puedes enseñar si no crees. Hay gente que le cuesta

entender que es posible cerrar los ojos

y pensar, meditar, encontrarse con uno mismo.

Aquí realmente tendríamos que puntualizar

lo que se ha entendido por meditación

puede ser una cosa completamente distinta

a lo que yo hago u otros practican.

Entonces hay diferentes tipos de meditación,

al igual que hay diferentes tipos de medicación.

No todas producen los mismos efectos y esto además

hoy día con los avances científicos y con toda la tecnología

se ve que es lo que te hace

cuando practicas meditación trascendental,

una técnica de concentración, una relajación.

Te activan diferentes partes del cerebro.

Entonces te producen diferentes resultados.

Entonces yo sé porque he enseñado a muchas personas a meditar

y la mayor parte te vienen:

"No, yo no me podré concentrar nunca".

"A mí me cuesta mucho".

La técnica que yo practico y enseño, meditación trascendental,

no implica concentración, ni implica contemplación.

Es algo que sencillamente te permite

conectar con tu ser más íntimo.

De una forma prácticamente automática,

desde el primer momento.

Y no tienes que hacer ningún tipo de esfuerzo.

Entonces claro, primero es

qué es lo que realmente deseas hacer.

Entonces haces un tipo de meditación u otra.

¿Encontrarse a uno mismo es tan difícil como parece?

No.

Taxativamente. Taxativamente.

Es una técnica, es una cuestión de técnica.

Estamos acostumbrados a controlarlo todo,

a manipularlo todo.

Es nuestra educación.

Entonces aquí lo que tienes que hacer es desaprender

un montón de cosas que te han enseñado

y forman parte de nuestra cultura.

Pero es la única forma es la única salida.

Y cuando realmente conectas con tu ser,

la primera vez a lo mejor ni te has dado cuenta.

Pero te vas dando cuenta de los beneficios que vas teniendo

y lo que te está pasando y cómo te cambia el mundo.

Gracias.

La señora Olga Belmonte, filósofa,

miembro de la Asociación Deconstruye.

Profesora de filosofía

de la Universidad Pontificia de Comillas,

directora y coordinadora del Máster Oficial en Filosofía

Condición Humana y Trascendencia

de la misma universidad.

¿Qué es esto de la Asociación Deconstruye?

Es una asociación que acaba de iniciar su andadura,

aunque las inquietudes desde las que parte son muy antiguas

porque vienen de experiencias de quienes formamos parte de ella.

Tienen en común haber sufrido de alguna forma

el corsé de las estructuras

o la dureza de las instituciones

a la hora de reconocer a los individuos concretos.

Entonces cada uno desde su área, o del lugar en que trabaja,

el entorno en el que vive,

se ha sentido un poco en los márgenes

por la forma que tenemos de vincularnos unos con otros

dentro de esas estructuras.

La asociación lo que intenta es a partir de esa vivencia

que es común a muchos, pues ponerle nombre a esa vivencia

y ayudar un poco, ir contra esas sinergias

que tienen las estructuras, las instituciones...

y ayudar a mirarnos, a reconocernos...

en lo concreto, como también hablamos en la filosofía de Esquirol,

y que haya una proximidad real

y que todo pasa inicialmente por dejar atrás,

como también ha dicho Pilar,

cosas aprendidas

que tienen que ver con muchos prejuicios.

Muchas veces no nos relacionamos por muchísimos prejuicios

que están en medio reconocimiento, nuestra mirada.

Entonces el subtítulo de Deconstruye

es "Habitando los márgenes",

que es el lugar donde nos encontramos,

y la tarea es como tener una nueva estrategia de lectura,

con la idea de leernos entre nosotros de otra forma,

y leer el mundo también de otra forma.

Usted propone una cosa que se llama vigilancia solidaria.

¿En qué consiste?

Pues para poderlo explicar

tengo que recurrir también a Esquirol

porque es ponerle nombre a algo que también trabaja

que tiene que ver con la solidaridad de los conmovidos,

de la que habla en de "La penúltima bondad".

Una solidaridad de aquellos que sufren heridas

si no comunes, heridas que al final acaban

como erosionando a la persona.

Desde esa solidaridad de una herida común

estar vigilantes para cuidarnos entre nosotros

y también para humanizar la sociedad en la que estamos.

Digamos que a lo mejor no está deshumanizada,

pero no está atenta a lo humano como está a otras cosas.

Por último el señor Patricio Pron, escritor.

Doctor en filología románica

por la Universidad George August de Gottingen,

Alemania.

Ha publicado diversas novelas y libros de relato.

El último

"Lo que está y no se usa nos fulminará".

Está editado por Literatura Random House.

Y aquí tengo el libro que también me gusta enseñar

para ver si nuestros invitados

venden más libros, por qué no.

¿A usted cuando le hablan del alma, a qué le suena eso,

a pensamiento mágico?

Cuando me hablan de qué. Alma.

El alma...

No, francamente creo que...

pienso en un término históricamente condicionado

como todos ellos.

Al cual ha contribuido mucho...

entre ellos la literatura que es el ámbito en el cual trabajo.

Ha sido constituida mediante una serie de textos,

y tardíamente o posteriormente mediante

filmes que nos explican qué es el alma y hacia dónde va

o qué sería.

Y que constituiría una especie de distancia

a la que determinada literatura apuntaría.

No...

No estoy seguro de poseer una, pero en cualquier caso parece

que la literatura interpela a esa alma de una forma u otra.

La literatura interpela a ese alma, y el arte, ¿a qué interpela?

Al parecer hay determinado arte

apunta a una percepción de tipo racional.

Al tiempo que otra apela más a cierta sentimentalidad

que podríamos asociar

a ciertas definiciones del alma.

Posiblemente la que mejor funciona sea aquella que de una forma u otra

apela a ambas instancias

las reunifica, recompone,

o restituye unidad a aquello que digamos

siglos de pensamiento Occidental

han tendido a desbaratar, a convertir en instancias

separadas.

Resulta significativo que sea precisamente

la irrupción de nuevas tecnologías,

el progreso en términos tecnológicos, el que supone

la posibilidad en este momento histórico

de compartir experiencias mediante redes sociales por ejemplo,

que supuestamente darían cuenta de valores de determinadas personas,

permitiría abrir su alma a determinadas personas.

Quizá en esa reconstrucción de una unidad perdida

haya...

el origen de buena parte de los problemas

que atravesamos en este momento histórico.

Es curioso porque cuando uno coge o toma un periódico

es capaz de leer en la sección de religión,

si es que hay sección de religión,

que la espiritualidad se incrementa en el mundo.

Y luego va uno hacia más adelante o hacia detrás

en la sección de economía o en la sección de política

o en la sección de pensamiento,

si es que existe sección de pensamiento,

y se encuentra justo lo contrario,

de que la espiritualidad está en franco regreso

en este mundo.

¿Por qué se produce eso?

Creo que cada generación

redefine determinados temas y conceptos.

Desde luego el de la espiritualidad es un concepto que tiene una...

un significado

para los que pertenecen a su generación,

que escribe periódicos en este momento,

al tiempo que significa otras cosas para otras generaciones

y para otros sectores asociales.

Es posible que visto

desde la perspectiva del auge de la espiritualidad

o de ciertas formas de la espiritualidad

que tuvo lugar en los 60 y 70

con el descubrimiento de ciertas variantes occidentalizadas

del pensamiento oriental,

estemos asistiendo a un momento laico y desacralizado.

Para otras personas con otro hábitos

y prácticas al parecer

asistiríamos a un descubrimiento de esa espiritualidad.

Ya sean por razones de mercado o por razones que se derivan

de la complicación de vivir en el presente.

Por mi parte creo no solamente poder creer en lo que...

en la literatura,

es la única religión a la que algunos pertenecemos.

No al arte.

Digamos que la literatura es una parte del arte.

Sin duda alguna el estrés,

las prisas, los nervios...

es una de las enfermedades de nuestros tiempos.

No iba a decir del siglo XXI porque me parecía muy pomposo,

pero sí de nuestros tiempos.

Ante esta situación de estrés, de nervios,

los expertos más o menos,

dicen que lo que hay que hacer es meditar y se sacan del bolsillo

el mindfulness

para poder llevarlo a la práctica.

Y son dos conceptos

bastante extraños porque eso según ellos

es la cura definitiva de este mal, del estrés.

Pero yo tengo más argumentos para pensar que...

déjenme ser escéptico.

Vamos a ver un reportaje que hemos preparado

y hablaremos de ello.

(Música de meditación)

Reducir el estrés, ser más feliz,

mejorar la salud mental o sentirse simplemente bien.

Son los beneficios prometidos con la práctica del mindfulness.

Un experimento médico en la Universidad de Massachusetts

a finales de los 70 demostró

su eficacia en pacientes con distintas patologías

y trastornos.

Y ese fue el comienzo de su popularización en occidente.

Actualmente puede haber más de 300 hospitales

que practican con mindfulness

y dio lugar a institutos de investigación

en distintas universidades

y a másteres.

-Hoy los alumnos universitarios

pueden cubrir algunos créditos de la carrera así.

-Teniendo presencia, habitando el movimiento.

-En universidades privadas o públicas como esta,

la Complutense de Madrid,

los títulos universitarios en mindfulness

se han ido implantando en España en los últimos años

siguiendo la estela de las facultades americanas

o británicas.

Y esto va a más. Un máster o un posgrado puede costar

entre los 2000 y los 5000 euros.

Y es que más allá del contexto académico

o del de la salud

esta disciplina tiene su aplicación en el ámbito laboral

y empresarial.

Practicar mindfulness nos dicen aumenta

el rendimiento, la comunicación y la creatividad.

Una herramienta más en la meca de la innovación.

Los empleados de Silicon Valley dedican al mindfulness

parte de su jornada.

Google ha llegado a crear un programa específico

que imparte por todo el mundo, Busca en tu interior.

-Mindfulness, yoga o meditación

podríamos decir que son términos sinónimos.

De hecho el mindfulness tiene siete pilares

o fundamentos o actitudes

que tienes que ir incorporando a tu vida

y que te permiten una mejor salud mental realmente

y un mayor bienestar

en ti y realmente en las personas que te rodean.

-"La vida es lo que sucede mientras estás ocupado

haciendo otros planes", escribía John Lennon.

Una especie de mindfulness para principiantes.

Porque el término se ha traducido al español como la atención plena

o consciente.

Dicen los expertos que una mente distraída

es una mente infeliz.

-El modo por defecto es que la mente esté por ahí

en cualquier escenario menos en el momento presente.

Y mientras realmente si practicas

poco a poco vas disfrutando más de las cosas que haces.

Por poneros un ejemplo,

nos levantamos, es muy común darnos una ducha.

¿Tenemos la atención en la ducha y disfrutamos del agua,

del contacto del agua fría, caliente o templada

con nuestra piel?

La mente está en otro escenario.

-Novedoso o milenario

el asunto de cultivar el interior está de moda,

pero ¿cuál es el valor de la intimidad en un mundo

cada vez más ruidoso, rápido y exhibicionista?

¿Se ha convertido el bienestar interior

en la gran obsesión contemporánea?

Yo no sé si todo lo que ustedes han escuchado

en este reportaje sobre le mindfulness

y la instauración de esas técnicas

en nuestro país

es algo que es concreto, real

o es más bien un mundo publicitario,

marquetianiano para colocar ciertas doctrinas y para poner

los másteres en circulación que valen

de 2 a 5000 euros he oído.

¿Qué es lo que piensan ustedes?

Da la impresión de que es una realidad

para muchas personas.

Quizás sea una realidad de clase por cuanto digamos

la demanda de un cierto bienestar interior

o de métodos que garanticen o posibiliten este bienestar interior

parece condicionada por la posibilidad,

la disponibilidad

de unos medios económicos para obtenerla.

Ahora bien, creo que también...

parece una buena solución a determinados problemas

que nos afectan en la actualidad.

-Sí. Yo estoy de acuerdo.

Digamos, estamos en una sociedad muy acelerada,

una sociedad muy llena.

Una sociedad también muy homogénea.

Y ante estas características

la diferencia en general, pero...

en particular la diferencia de ritmo

sin duda es un beneficio.

Ya supone un enriquecimiento, porque de la riqueza

del mundo humano tiene que ver con la diferencia.

La homogeneidad siempre empobrece.

-Yo creo que también a partir del auge de esto

que puede haber cierto márquetin

interesado en aprovechar la idea,

y a partir de ahí sacar rédito de ella.

Creo que lo importante es

que hace un diagnóstico de lo que pasa en la sociedad

y ese diagnóstico hay que verlo.

Si la gente necesita esto es por algo.

Eso que dice de la atención, buscar,

estar en lo que uno hace es algo fundamental,

que es que para que mi vida tenga sentido no me basta con vivir.

Me tengo que dar cuenta de que estoy vivo.

Ese darse cuenta creo que es algo

para lo que este tipo de iniciativas

puede ser muy positivo.

"Date cuenta de que estás vivo". Ahora el sentido de tu vida

si no lo abres a la relación con otros,

a la proximidad cotidiana, si no lo abres a eso,

no va a llegar.

El sentido de la propia vida, no solo estar vivo

sino querer estarlo y amar la vida que uno tiene

pasa por vivirla con otros.

A mí esas iniciativas me parecen buenas como diagnóstico

y para demostrar que no podemos seguir viviendo

en una sociedad en la que nadie se da cuenta de lo que hace.

Pero sí iría más allá a la hora de entender que necesitamos

no solo encontrarnos bien con nosotros mismos,

no solo estar bien, sino ser felices y para ser felices

tenemos que aprender a vivir con otros

y necesitarlos, y dejar que nos ayuden y ayudarles.

Yo creo que que seria interesante

el no seguir dando vueltas

e ir realmente a la conexión con uno mismo.

Y en lo que hablamos aquí de la atención plena,

estoy contigo,

en realidad no nos lleva hacia donde tenemos que ir

para conectar con nuestro ser.

Estamos resolviendo cosas que son necesarias

en nuestro mundo,

pero no nos dan la solución real

para conectarnos con nosotros mismos,

para autorrealizarnos.

Yo creo que ahí es la parte íntima,

la que nos falta.

Y esto, el dirigirnos a nosotros

y conocernos a nosotros

es que verdaderamente...

es una exigencia hoy día.

Porque si no vamos a seguir dando vueltas

en sí, en la atención plena... Está muy bien

porque estamos tan... entretenidos.

En el sentido de atacar directamente

lo que podemos entender como intimidad.

Correcto.

Correcto.

¿La intimidad qué es?

La intimidad yo creo que es algo

que has comenzado diciendo desde el principio,

algo abstracto, pero que solamente podemos...

Claro, cuando hablas de intimidad

siempre piensa alguien de la relación con otra persona.

Pero creo que para tener una relación íntima con otra persona

tienes que tener auténtica,

tienes que tener una relación íntima contigo mismo.

Si no, siempre va a ser una relación a medias.

Si no tienes el conocimiento de ti mismo...

Es como que...

no vas a vivir con una personas si no la conoces.

¿Cómo podemos vivir

con nosotros mismos si no nos conocemos?

Creo que el valor está en ir hacia dentro.

Trascender, no solamente a nivel de los sentidos,

sino trascender la mente, trascender el ego,

trascender el intelecto.

Y yo creo que es ahí donde verdaderamente...

Y además las pruebas científicas lo demuestran,

que es donde verdaderamente se producen los verdaderos cambios

a nivel de salud, volviendo a salud, física y mental.

Quizá para ampliar un poco

digamos la palabra intimidad,

podemos buscar sinónimos que a veces ayuda.

Intimidad es sinónimo de proximidad.

Es sinónimo de cercanía.

Lo íntimo no necesariamente se reduce a lo interior.

Lo interior forma parte de lo íntimo, pero...

íntimo es todo aquello que es para ti cercano,

es para ti muy significativo.

Tienes con esas cosas o esas situaciones

o con esas personas una relación

de una cierta intensidad.

En donde por ejemplo se da calidez, donde se da amistad,

donde se da compañía.

Todo eso forma parte de la esfera de lo íntimo.

Y en realidad lo que está amenazado en esta sociedad nuestra

son este conjunto de esferas de cercanía.

Erosionadas por un constante ataque

de lo sistémico.

De lo sistémico al nivel del consumo,

a nivel de las pantallas o de lo que sea,

que es perfectamente homogéneo.

Entonces estoy de acuerdo en que hay que intentar

digamos ante este dominio.

Pero este retroceso no es solo con uno mismo,

para una especie de interior que hay que encontrar como sea,

sino que es un retroceso a los márgenes.

Es un retroceso a los espacios significativos.

Y también es un retroceso a la acción significativa.

Es decir, encontrarse a uno mismo

significa ir haciéndose un camino

que va siendo significativo para ti.

Te encuentras en la acción.

Te encuentras en la relación.

Vas encontrándote en la relación, creo.

Es interesante que mencione el hecho de que debemos retornas

a otros actos significativos.

Debido a que la exhibición de la intimidad

que se produce en redes sociales por ejemplo.

Apunta a la reducción de la experiencia

a algo que sea comunicable en 140 caracteres

o 280 en la actualidad o que sea

susceptible de recibir muchas muestras de apoyo

y likes en redes sociales como Facebook o Instagram.

Esta intimidad, esta puesta en escena de intimidad no supone proximidad,

sino por el contrario un profundo aislamiento.

Va de la mano que toda experiencia

si es realmente una experiencia relevante,

si es significativa no cabe en los moldes

que las redes sociales han dispuesto para narrarla.

Creo que uno de los temas que nos ocuparán

en los próximos años serán las formas de resistencia

ante una simplificación de la experiencia y actos

que la hace comunicable.

Creo que la resistencia pasa creo yo

por preservar ciertos espacios aún no

por una lógica de la oferta y la demanda que preside también

nuestros intercambios en redes sociales.

-A mí la intimidad me habla de...

de algo como clima.

Para mí la intimidad es un clima.

Un tipo de luz, una forma de vivir el tiempo...

Pero no tanto algo que se pueda exponer,

ni escribir, ni ver...

No es algo que se sabe, es algo que se vive.

¿Por qué tienes una relación íntima con alguien?

Tampoco lo vas a poder explicar.

Y cuando uno se encuentra consigo mismo

y esa cercanía a uno mismo y tal...

yo tampoco tengo claro que yo ni que llegue a conocerme,

ni que quiera.

Prefiero mantener esa posibilidad

de ser diferente porque las experiencias

que me quedan por vivir me hagan diferente.

No creo que tengamos que ganarlo con un concepto,

con una descripción, esto es lo íntimo...

Sino simplemente hacer que sea posible la intimidad.

Y para eso hay que trabajar en los ritmos cotidianos,

en el grado de exposición...

que no sea todo tan transparente, que no se vea claramente,

sino que quede siempre algo íntimo

tiene que ver con algo secreto.

También yo personalmente ligaría intimidad

con sentimientos.

Sí, con emoción.

Los sentimientos son posibles si se dan en esa esfera

de lo privado. Y cuando esos sentimientos

son llevados a las redes sociales

bueno...

Y luego yo creo que también hay otra cuestión,

y es que tengo la impresión

de que nuestros conciudadanos

han dejado de disfrutar de su vida interior.

Nuestro mundo nos lleva

a un paseo,

a una exhibición exterior constante.

No solo en las redes, sino en muchas más cosas.

Todo el mundo se siente como cojo, como que no encuentra

completamente su dimensión, o como queramos llamarle,

porque nos falta esa dimensión íntima personal.

Coincido con usted en que hay un empobrecimiento en la forma

en que nos narramos a nosotros mismos nuestra vida

y determinas experiencias que tenemos.

Esto es relevante, y me corregirán si me equivoco,

en jóvenes que ingresan en la universidad,

que tienen un lenguaje muy limitado

para dar cuenta de sí mismos

y de sus experiencias.

Ese lenguaje que a menudo se articulaba en torno a lecturas,

a la contemplación de determinas obras de arte,

a determinadas experiencias de índole personal

y que daban cuenta de una cierta individualidad

ha sido reemplazado por el acto de compartir,

por una puesta en escena de la intimidad

que no se corresponde con la intimidad,

sino con una puesta en escena,

y que por el requerimiento de ser puesto en escena

soslaya la experiencia real.

Quienes hayan estado en un concierto de cualquier índole habrán visto

que lo más habitual ya no es asistir al concierto,

sino registrar el concierto con un teléfono móvil.

La gran pregunta que tenemos todos, también mis amigos músicos

que son víctimas de esta filmación continua es

si alguna vez alguien al margen de digamos capturar

la actuación en vídeo y subirla a alguna plataforma social

se toma el trabajo de verla.

Muy posiblemente no.

Hay una negación de la experiencia.

Todos cuantos han grabado o hemos grabado

películas, películas y películas de la televisión

cuando tenemos tiempo o cuando

nos sentamos delante del televisor para verlas.

Sí. Ese momento particularmente

es significante debido a que tenemos

un montón de tecnologías para registrar todos los momentos.

Mis amigos con niños me dicen que los padres

están más atentos a registrar el momento en que su niño

empieza a caminar o dice sus primeras palabras

en lugar de ser testigos de ello.

Me pregunto cómo se constituirá la subjetividad en aquellas personas

que tengan prácticamente registrado

en un formato audiovisual

prácticamente todos los momentos de su vida,

incluso el parto.

Posiblemente asistamos a grandes transformaciones

del concepto de intimidad,

y por consiguiente de la constitución del sujeto

y posiblemente sea en el futuro

cuando determinadas prácticas que proponen

digamos estar con uno mismo, por aterrador que parezca

adquieren un significado casi político.

A raíz de lo que estás contando

creo que es verdad que hay una evidente exposición

desmesurada.

Y eso no debe hacer pensar que haya también

un nosotros más rico.

Porque esta exposición no supone solo

la erosión del espacio, de los espacios de intimidad,

sino también de los espacios compartidos.

Es decir, aquí lo que se da es una mutua

implicación entre la capacidad

de uno poder experimentar la soledad,

y uno poder estar en compañía.

En realidad no hay una dicotomía,

sino las personas que mejor están con ellas mismas,

las personas que saben estar solas,

son las que mejor pueden compartir,

es decir, ser compañeras de las demás.

A mí me parece que este punto es decisivo.

Nuestra sociedad no es una sociedad no del nosotros,

sino una sociedad de individuos cada vez más aislados,

que aparentemente están juntos, solo aparentemente.

-Me recuerda esto

al principio de "1984" de George Orwell.

El punto que empieza a agrietar

una sociedad totalitaria

es el momento en que el protagonista, Wilson, empieza a...

Se compra un libro con las páginas en blanco

y se plantea escribir un diario.

Esa conexión con la propia intimidad está prohibida.

El que alguien...

hable para sí mismo y no se lo cuente al Gran Hermano

que ve siempre lo que uno hace

eso es lo más subversivo que hay.

Lo que puede ir en contra de ese totalitarismo.

De hecho la única forma que tenían de escribir

era con el habla escribe que es

yo dicto para que la máquina transcriba

precisamente porque así se oye y se registra,

el Estado registra lo que digo.

La forma de revertir eso cuál es, que uno se encierre y escriba

y se encuentre consigo mismo.

Es fundamental esa conexión con esa soledad

para no diluirnos en la sociedad,

pero no en la soledad solo, sino la capacidad de estar con otros

y la posibilidad de estar con otros.

Hay algo más que me gustaría interrelacionar

que es la experiencia de las drogas.

Las drogas sí que es una sensación íntima.

Tú no... Es verdad que normalmente

los que toman drogas las toman acompañados,

pero la experiencia es unipersonal.

Y dos, no es una experiencia que se pueda grabar en vídeo

para explicarla o verla

unos años después, sino simplemente

es algo que crece porque ante la ausencia

de experiencias interiores

buscas esa experiencia.

Es muy posible con drogas recreativas

cuyo consumo tiene como finalidad

el conformar comunidades.

Pienso en comunidades indígenas de América Latina.

El hecho es que efectivamente

las drogas más populares en este momento son drogas...

destinadas a obtener place en términos individuales.

En ese sentido soslayamos el hecho de que la relevancia

incluso el potencial político de aquellas prácticas

que proponen habitar el presente.

Y habitarlo con otros.

No en vano los últimos tiempos

el único lugar donde la gente deja de lado sus móviles

es en las clases de yoga,

en las clases de meditación,

en los retiros en los cuales este tipo de aparatos

están prohibidos.

En las iglesias. Exacto.

Esas experiencias cuasirreligiosas

de una religiosidad ligeramente diferente,

se asiste una experiencia del presente

que está siendo

segregada de otros ámbitos.

donde se producía de forma mucho más activa en el pasado.

Pienso en las iglesias de los cultos tradicionales,

en los espectáculos musicales,

en la visita a museos, en la lectura naturalmente.

En las clases por supuesto.

Y pienso también en los espectáculos deportivos

que tenía como finalidad vivir un momento de comunión con un equipo.

Ahora es reemplazo con compartir una experiencia

que no ha disfrutado mucho porque estaba comunicándolo.

Viendo si el ángulo era correcto, la luz,

si grababa bien, si no se quedaba sin batería.

-Yo creo que el tema de las drogas

sobre todo hoy en día y en Occidente

tiene que ver con el diagnóstico que antes hacíamos

de una sociedad cada vez más inhóspita.

Entonces la dificultad, la dureza de esta sociedad,

el malestar de la sociedad del bienestar

que va por dentro,

lleva a la necesidad de evasión.

Y la droga en parte hace esta función evasiva.

No digo que puntualmente pueda hacer otras,

pero fundamentalmente esta función evasiva.

En realidad uno no va hacia sí mismo,

sino que uno con la droga

va hacia aquel registro de lo impersonal,

en el cual uno se puede sentir liberado

de la presión de este presente

aparentemente muy transparente y lúcido,

pero en realidad muy oscuro.

Incluso las drogas legales,

los psicofármacos tienen como función anular

cierta sensibilidad y cierta percepción de uno mismo

en el presente que parece ser

uno de los grandes problemas de nuestro momento histórico.

Los medicamentos más consumidos en España,

además de los calmantes,

son precisamente los psicofármacos.

Que a veces dan resultados inversos

a los que se pretenden.

Comprobadísimo.

En los últimos tiempos los antidepresivos sin ir más lejos.

Pero vamos a dejar esto aparte porque puede ser complicado.

Yo creo que es la búsqueda de la felicidad

que es el común denominador a todo, en todos los seres humanos,

sean de donde sean.

Es eso. Y... cuando no encuentras otra cosa

pues es fácil recurrir a unas sustancia externa.

Y de hecho es muy común

el tomarnos algo para despertarnos por la mañana.

Tomarnos algo para tener mejor digestión.

Tomarnos algo para luego poder dormir.

Siempre estamos haciendo algo

sin darnos cuenta de que nuestro cuerpo

tiene todas las sustancias que tiene

una misma farmacia,

de forma natural las segrega

para hacer lo que necesitas hacer.

Lo que pasa es que cuando empiezas a utilizar

todos estos sustitutos de tus recursos internos

realmente te quedas enganchado.

Es algo que no sabes cómo echar para atrás.

Este es el gran problema que tenemos hoy día,

la gente está intoxicada.

Y llega un punto en el que ya no sabe cómo salir.

Por eso cuenta la intimidad con matrimonios,

con la misma pareja.

Hay veces que tienes, yo lo veo continuamente en consulta,

de gente que tiene una relación más íntima

con un amigo o una amiga que con su pareja.

No siempre porque tengas relaciones íntimas,

sexuales con alguien, tienes una relación íntima con él

o con ella.

Me gustaría hablar también de cómo ha cambiado

las redes sociales ese concepto de intimidad.

Porque yo creo que involuntariamente

o casi involuntariamente

subimos a las redes sociales

cosas que afectan a nuestro mundo interior,

a la familia, a los amigos, a nuestros pensamientos,

sin darnos cuenta de la repercusión que puede tener eso

al cabo de un tiempo.

Sí.

Es muy fascinante encontrarse con...

con el registro público de experiencias

que eventualmente ese sujeto desea olvidar o...

o que no desea que estén presentes.

Quizás en ese sentido

la unión más singular de intimidad y tecnologías

o redes sociales se dé allí en...

aplicaciones de búsqueda de pareja,

del tipo Tinder o Grinder,

que ofrecen la posibilidad de encuentros sexuales

en condiciones... sexuales, amorosos...

en condiciones de anonimato.

Posiblemente el éxito de estos programas

y aplicaciones se vincule con el hecho de que sustituyen

a la experiencia real

en lo que tiene de aleatorio

y a menudo confusa

por una experiencia completamente controlada,

de laboratorio.

En la que ambas partes están de acuerdo en qué se debe hacer

o qué es lo que no se debe hacer.

En ese sentido los últimos hechos vinculados

muy necesarias denuncias de abusos

y de prácticas inapropiadas

en decenas de ámbitos incluyendo los profesionales,

tienden a digamos a...

a cuestionar ciertas formas de la intimidad

que nos parecían razonables en algún momento.

En EE. UU. es inapropiado montarse en un ascensor

junto con una mujer sola.

Creo que estamos redefiniendo aceleradamente lo que es intimidad,

lo que denominamos proximidad, y de esta redefinición

emergerá una sociedad cuyo alcance no podemos comprender,

que posiblemente conozcan de forma intuitiva los más jóvenes.

Y que posiblemente será una sociedad de menos posibilidades,

de las ya de por sí escasas

cuando se pertenece a una clase social

en un momento histórico como el actual.

-En esta cuestión creo que hay que distinguir

la repercusión que tienen en nuestra intimidad las redes,

cómo nos exponemos, exhibimos...

cuando somos adultos y cuando somos niños.

Y ahí hace falta una pedagogía

del uso de las redes sociales para los chavales.

Porque que nosotros tenemos nuestra identidad conformada

o tenemos un entorno que nos ayuda a recordar lo que somos

más allá de lo que exponemos.

Pero un chaval que está en ese momento construyéndose,

que aprende a nombrarse, a saber quién es...

Esa exposición le hace muy fácil.

Ya somos frágiles de por sí,

pero ahí estás más a merced a que te reconozcan,

de tener éxito, de que la gente diga bien o mal a lo que haces...

En función de eso van reconduciendo.

Si aquí no he tenido muchos "me gusta" a ver si aquí...

¿Al final quién eres?

El niño no lo sabe. Tenemos una responsabilidad tremenda

pararnos a decir cómo antes de que entren en ese mundo,

que ya están dentro, pero antes de que manejen este tipo de redes

cómo ayudarles a que comprendan

que hay una distancia entre lo que exponen y lo que son.

Ellos tienen que elegir quienes son

más allá de que a los demás les guste o no,

y que encajen o no encajen.

Volvería a los conceptos básicos

que han dicho todos ustedes.

Hace unas semanas viendo la película de "Call me your name"

tuve esa percepción.

O sea, hay que volver al sentido común,

a lo normal, a comer, cenar, a tocar el piano...

a poner música, a escuchar.

A hablar, a salir a nadar.

A tomar el fresco, el calor, lo que sea.

Si esa película en lugar de suceder en el año 82

hubiese sucedido en el 2012

el protagonista

posiblemente ni se daría cuenta

del invitado que llega a la casa

porque estaría todo el día con una maquinita

o con un ordenador o con un móvil,

intentando chatear, hablar o contar

sus secretos o su exposición de la vida.

Todo eso ha cambiado en muy pocos años y yo no sé

cuál es la solución.

Pilar decía que todos aspiramos a ser felices.

Pero yo no sé si conseguiremos la felicidad

a través de estos medios.

Yo creo que para evitar que haya personas

que digan "yo soy partidario de estas nuevas tecnologías",

"yo en cambio estoy en contra",

para evitar esta especie de dicotomía

es interesante hacer ver

que en general todo dominio es inquietante.

Todo dominio es inquietante.

No se trata de ir contra las pantallas.

Se trata de ir contra el dominio de las pantallas.

Porque, como decía antes,

la vida se enriquece por la diferencia.

Nadie puede decir que una sociedad en la cual

la pantalla no lo sea todo

no sea una sociedad deseable.

Porque no demonizas la pantalla,

pero sin embargo haces ver la bondad de la diferencia.

No es casual

que le régimen político peor

que todos nosotros conocemos

se llame totalitarismo.

Viene de totalidad,

es decir de la idea de que... todo es lo mismo

y no hay nada que escape a lo mismo.

Entonces una sociedad totalmente pantallizada

es una sociedad totalitaria, valga la redundancia.

Luego la bondad de la diferencia

y de la resistencia y de los márgenes

y de este retorno al sentido común,

no están en contra de la pantalla,

sino que están en contra de la totalización del mundo

a partir de la pantalla, creo.

Está bien visto.

Yo les quiero dar las gracias

por haber estado esta noche con nosotros.

Me gustaría recordar los libros

que tenemos.

El de Josep María Esquirol "La penúltima bondad",

editado por Acantilado en castellano,

Cuadern Crema en catalán.

Tengo aquí el libro de Pilar Franco de Sarabia,

"Equilibra tu peso, equilibra tu vida",

editado por Espasa.

Y tengo aquí el libro de Patricio Pron,

"Lo que está y no se usa nos fulminará".

¿Está usted seguro?

Absolutamente.

No solo estoy seguro,

sino que muchas personas están convencidas

de que todo aquello que está

y que incluye nuestras libertades individuales

tiene que ser usado, empleado

porque de lo contrario va a destruirnos.

Cómo se emplea, cómo se vive correctamente,

cómo se debe usar

todo de lo que disponemos

es la gran pregunta de la filosofía, del arte,

de todas aquellas prácticas que digamos

permiten ampliar el repertorio de posibilidades

antes que reducirlo.

Creo que todos los presentes estamos en eso.

¿Usted es Patricio Pron de verdad o es un actor

que como el de la novela viene aquí a promocionar

el libro? No me autorizan a decirlo.

Muy bien, lo dejamos así. Gracias, Patricio.

Gracias a ustedes.

Gracias a nuestros espectadores por seguirnos cada semana

y les esperamos en nuestro próximo programa.

(Música cierre)

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Millennium - Cultivar la intimidad

09 abr 2018

Programa de debate presentado por Ramón Colom sobre la intimidad con Josep María Esquirol, Pilar Franco de Sarabia, Patricio Pron y Olga Belmonte

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