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Millennium - Criptomonedas - ver ahora
Transcripción completa

Bienvenidas y bienvenidos.

Estamos acostumbrados a nombrar las cosas.

A darles nombre, una identificación.

Sabemos, cuando tenemos un billete de 20 euros en las manos,

que tenemos un dinero por valor de 20 euros.

Sin embargo, las cosas cambian.

Y esa es una de las grandes revoluciones

de nuestros tiempos.

Precisamente ahora, existen cosas que tienen nombres pero que,

físicamente, no aparecen.

Me estoy refiriendo a las criptomonedas.

Hoy, en nuestro programa, en nuestro "Millennium",

hablaremos de criptomonedas.

(Música)

Dice uno de nuestros invitados esta noche,

el señor Juan Ignacio Crespo,

que comprar criptomonedas es como jugar al casino y además,

como hay tanta gente jugando simultáneamente

y tratando de ganar dinero con ello,

que el consumo de energía que se genera

es igual al de toda Irlanda en un año.

Hay otras personas que son defensoras absolutas

de las criptomonedas.

Incluso dejan puestos brillantes

en la administración para irse

a pelear por las criptomonedas.

Hoy queremos hablar de criptomonedas y, sobre todo,

yo quiero que ustedes, en donde yo me incluyo,

sepamos claramente qué es lo que queremos hacer

y qué es y dónde estamos, mejor dicho.

Déjenme que les presente a nuestros invitados,

que es la mejor manera

de que podamos avanzar a lo largo del programa.

En primer lugar, el señor Víctor Rodríguez Quejido,

director general de política estratégica

y asuntos internacionales

de la Comisión Nacional del Mercado de Valores.

Entre las competencias de su dirección está la innovación

y todo lo relacionado con las FINTEC,

empresas tecnológicas en el terreno financiero.

Primera pregunta que yo tengo que hacer

y que se me abren todas las dudas:

Si los bitcoins van

de un punto a otro del planeta permanentemente,

¿quién regula eso?

Bueno, efectivamente, es una buena pregunta.

Y efectivamente también, los bitcoins se mueven globalmente,

no pertenecen a una jurisdicción o país concretos,

sino que están en una red y por lo tanto, eso hace necesario,

no solo conveniente,

el que haya una regulación uniforme en el mundo entero si es posible,

o al menos, en nuestro caso, a nivel europeo,

para poder acometer el fenómeno de una forma mínimamente eficaz.

Para que esa regulación pueda aplicarse,

necesita de un enfoque común y homogéneo a nivel internacional.

Insisto,

¿eso significa que uno puede jugar a los bitcoins

o trabajar con bitcoins

de la manera más tranquila del mundo?

De la manera más tranquila del mundo,

en este momento no existe esa regulación internacional.

Y existen dudas acerca de la naturaleza legal de ese tipo

de activo en todos los países.

Con lo cual, si la tranquilidad debe provenir

de que exista una regulación que se puede aplicar a esos activos,

la respuesta es no.

No se puede operar con la menor tranquilidad

si la tranquilidad debe venir de esa regulación.

Gracias.

El segundo invitado, el señor Raúl Marcos.

Él invierte en criptomonedas.

Es experto en blockchain y en criptodivisas.

Tras desarrollar la mayor parte de su carrera profesional

como programador en varias startups,

actualmente es asesor en múltiples grupos

de inversión sobre criptomonedas

y diversas startups que desarrollan la suya propia.

Usted dice, vamos a ver si avanzamos,

que un bitcoin, como cualquier bien,

vale lo que la gente

está dispuesta a pagar por ello.

¿Esto no tiene el riesgo de que compremos algo

que no vale nada?

Por supuesto, sí, puede pasar.

La cuestión es que,

igual que por ejemplo una acción de una empresa o un bien de consumo,

si encuentras comprador, tiene un valor.

Por eso también es tan volátil,

porque no hay una forma, todavía, de saber el precio

y hay muchísima volatilidad.

Pero eso no quiere decir que no tenga valor.

Ahora mismo,

al principio del bitcoin no era fácil poder pagar con ello,

pero ahora mismo es muy fácil vender

incluso una gran cantidad de bitcoins

donde las has comprado al minuto.

Puede pasar que en el futuro no lo haya,

porque no hay un interés,

pero ahora mismo sí que existe.

¿Puedo hacerle preguntas personales?

Sí, claro.

Cuando usted invirtió en los primeros bitcoins,

¿cuánto dinero puso? Muy poco.

Pero dígamelo.

Prefiero que no. Muy poco.

¿Y cuánto valen ahora?

Bastante más.

¿Y los ha vendido o los tiene guardaditos?

Yo los tengo.

No los tiene. Los tengo, los tengo.

Sí, porque yo no lo compré por especular. Yo soy informático.

Entendí la tecnología, creo,

creía y sigo creyendo que lo que propone bitcoin

y las otras criptomonedas es algo muy novedoso

que tiene muchísimo potencial.

Un poco similar a cuando apareció Internet.

Entonces en eso sigo creyendo.

Estamos quizás en el año...

En el caso del bitcoin llevamos siete u ocho años,

pero en el boom de las criptomonedas llevamos dos o tres años,

probablemente queden 20 o 30 para ver de qué es capaz todo esto.

¿Usted tuvo que contarle a su familia,

sus padres o a su mujer o a sus hijos esa inversión?

Alguna vez.

¿Y cómo lo hizo?

Cuando dejé el trabajo,

tuve que responder a muchas preguntas.

Bueno, yo dije lo que sigo pensando.

Que veía una oportunidad en esta tecnología,

que creía que igual puede que no acabe en nada interesante,

pero que creo que tiene potencial para sí hacerlo.

Y que me gustaría estar ahí,

me gustaría participar de alguna forma.

De hecho yo cuando dejé el trabajo no sabía a qué me iba a dedicar.

Y he ido un poco viendo qué se podía hacer.

Las oportunidades son tantas,

hay tantos proyectos nuevos

haciendo proyectos entre diferentes países.

Puedes trabajar a la vez con gente de Asia,

de Estados Unidos a la vez...

es tan global que es muy interesante.

La gente a la que se lo contaba no entendía lo que iba a hacer.

pero entendían que yo creía en ello.

Y me dijeron que adelante.

Enhorabuena.

Se fiaron de usted y creyeron en usted.

¿No hubiese sido mejor que ese dinero que usted tenía,

haberlo invertido en una industria tradicional?

¿Mejor en qué sentido?

Mejor en el sentido de...

Antes al principio, en la introducción del programa,

yo decía una cosa que la creo.

El bitcoin cambia radicalmente algo que es

la percepción.

Nosotros sabemos que esto es un vaso,

que un billete es dinero, que una moneda es dinero,

pero a partir de los bitcoins,

sabemos que es algo que podemos decir

pero que no podemos tener en la mano porque no existe.

Entonces yo digo lo de la industria tradicional:

fabricar muebles o fabricar...

Usted va a sentarse siempre en una silla

mientras esté en este mundo...

Espero. Sí.

Pero creo que ese salto ya lo dimos mucho antes que bitcoin,

estamos acostumbrados a que el dinero

lo tenemos en el banco y no lo vemos.

Tenemos acciones por ejemplo de una empresa y no las tenemos...

Yo por ejemplo soy informático, lo que hago es...

Escribo algo que entiende un ordenador y no existe realmente,

un programa informático no existe.

Bitcoin es llevar eso a dinero.

El programa informático ahora es dinero.

Y ahora esto se ha empezado a aceptar y hay un sistema,

de alguna forma monetario, pero es como el siguiente paso,

no me parece tan novedoso.

Podría haber invertido en negocios tradicionales,

pero no los entiendo, entonces... No los entiende.

No sé cómo se hace una silla.

Yo no he dicho industria.

No es lo mismo, porque hay un negocio

que es el de la especulación.

Usted puede invertir en bolsa,

puede comprar, las cosas suben, bajan...

Yo digo fabricar cosas concretas, que son procesos industriales.

Aunque sea con una fotocopiadora...

Claro, pero yo, por ejemplo, no entiendo de eso,

no sé cuánto cuesta producir algo, hablar con proveedores,

no es algo que ni siquiera me interese, sin embargo,

sí me interesa la tecnología y sí creo

que lo que proponen las criptomonedas,

es algo que no era posible hasta ahora.

Entonces creo que tiene sentido, al menos ver hacia dónde van.

Bueno, yo quisiera agradecerle que esté aquí,

presentar a la señora Idoya Arteagabeitia.

Es abogada, es socia del bufete Pinsent Masons.

Asesores legales en proyectos blockchain

y en la emisión de criptomonedas.

Es abogada del Estado en excedencia,

experta en adquisición y venta de carteras de crédito.

Asesora de las principales instituciones financieras

que operan en España,

así como inversores internacionales.

¿Está usted contesta con este currículum?

Sí, por ahora creo que voy bien, sí estoy contenta.

¿Los reguladores se han convertido

en los grandes enemigos de la economía bitcoin

o están protegiendo los intereses de todos?

Yo no lo veo así, como bien ha dicho Raúl,

yo creo que tanto las criptomonedas

como la tecnología blockchain están en un momento muy inicial,

tienen que evolucionar.

Estamos al comienzo de esta tecnología

y la regulación va a ser muy importante.

Como ha explicado Víctor, no hay regulación todavía,

pero tiene que haberla, al final, la regulación siempre llega.

Estamos en un momento inicial

donde hay mucho ánimo en el mercado por conocer,

el tema "cryptocurrencies", criptomonedas, "blockchain"...

Pero nos ha pillado a todos con un paso un poco cambiado,

porque el regulador... ha sido todo como muy repentino.

Pero tiene que llegar porque la regulación

es la que pone orden en el mercado.

Creo que tanto la criptomoneda

como la tecnología blockchain están aquí para quedarse.

Me parece que el momento histórico en el que estamos es un poco similar

que no lo viví, porque yo todavía era un poco joven,

me da pena no haberlo vivido, a finales de los 70, 80,

cuando empiezan a hacer el mundo informático

y la tecnología Internet, y en ese momento,

también supongo que a todo el mundo le pilló a contrapié,

pero con el tiempo,

ha habido regulación que ha permitido

que todo eso siga desarrollándose

con un mínimo de seguridad jurídica para todos,

y lo mismo ocurrirá con blockchain y con las criptomonedas.

Los reguladores están haciendo un esfuerzo,

porque es algo muy novedoso y además,

desde una perspectiva legal para un abogado y regulador,

es tecnológicamente muy complejo.

Es muy difícil entender lo que es esta tecnología,

para él no, que es informático, pero para todos los demás sí.

Ese esfuerzo lo acabarán haciendo de la mano

de quienes conocen el tema, pero será positivo para todos,

y llegará.

Aquí cada semana hacemos un programa.

Y cada semana sale lo mismo.

Y es que cada vez,

los abogados tienen más trabajo

mientras el común de los mortales

tiene miedo a que los robots les quiten

o la inteligencia artificial les quiten el trabajo.

En cambio usted no, usted está aquí como una rosa,

pensando que se va a ganar la vida con el blockchain.

¿Usted ha invertido en las monedas?

Sí. ¿Y cómo le ha ido la inversión?

Bueno, tenemos que ver los resultados.

Si tenemos un vehículo de inversión entre varios amigos,

donde hemos invertido algo, porque para conocerlo,

creo que tienes que operar en ello.

Entonces,

sí es invertido y vamos viendo la evolución

y luego no sabemos lo que haremos, si lo convertiremos en dinero real

o seguiremos invirtiendo más criptos

o lo convertimos en otro tipo de monedas.

Pero es verdad que lo que comenta

en relación con el papel de los abogados

y el mundo de la inteligencia artificial,

en nuestro despacho trabajamos con mucha inteligencia artificial,

con software no solo para estos temas,

sino para otro tipo de temas,

y hay un cierto miedo por parte del sector legal

en cuanto a la desaparición del abogado.

Parece que toda la tecnología lleva

a que todo esté más mecanizado y no sea tan útil, en cambio,

yo creo que es lo contrario,

que el abogado se tendrá que reconvertir un poco.

Porque hay cosas que no están tan definidas...

¿Se tiene que reconvertir en inteligencia artificial

o en blockchain?

Se tiene que reconvertir aprendiendo a utilizar

la inteligencia artificial para su trabajo

y aprendiendo a sacar provecho

de lo que te ofrece la inteligencia artificial,

que hay cosas muy bonitas en el mercado

y que se puede utilizar bien. En los temas de blockchain

y criptomonedas,

todo el tema regulatorio de cómo regular todo está por hacer

y allí hacen falta abogados.

Gracias por estar con nosotros.

Ahora me toca presentar con mucho gusto al señor Juan Ignacio Crespo,

que es matemático por la Universidad Complutense,

analista de mercados,

asesor del fondo de inversión multiciclos global

"Renta 4".

Es miembro del cuerpo superior de estadísticos del Estado.

Esto no sabía que existía, y me conozco cuerpos del Estado...

Y autor, entre otros libros, siento no tenerlo aquí,

pero los espectadores lo podrán ver, de:

"Cómo acabar de una vez por todas con los mercados".

Está editado por Deusto.

Dice usted que quien compre bitcoins

los puede dar por perdidos

y que se puede invertir como quien juega al casino.

Yo que estoy así como entre Pinto y Valdemoro,

pero la visión que tiene usted es muy sombría, ¿o no?

Le matizo la cita:

"Quien invierta en bitcoin, mejor que piense que ya los ha perdido.

Si luego recupera, los recupera con creces,

mucho mejor".

Pero de inicio, mejor acostumbrarse a la idea de que ha perdido dinero.

Usted no ha invertido. No, ni por curiosidad.

(RÍEN)

Eso está bien.

Le da a usted... ¿No le gusta que las cosas no se puedan tocar?

Bueno, eso nos pasa a todos, ¿no?

Al final el tacto es uno de los sentidos

y por lo tanto, lo decía Aristóteles y Santo Tomás de Aquino:

"Nihil est in intellectu quod prius non fuerit in sensu".

No hay nada en la inteligencia

que antes no haya pasado por los sentidos.

Los bitcoins no pasan por los sentidos, no sé,

ahí hay un problema metafísico.

Pero volviendo al hilo de la cuestión.

Lo primero, el bitcoin no es una moneda.

Hay que decirlo claro,

porque lo que llamamos moneda son las monedas de curso legal.

Las que emitía el banco de España antes, que se llamaba peseta,

y la que emite ahora el Banco Central europeo, que se llama euro.

O dólar si lo emite la reserva federal en Estados Unidos.

Los bitcoins son aspirantes,

tanto ellos como las otras criptomonedas,

aspirantes a moneda.

Pero hoy por hoy, no son moneda, son algo que se puede intercambiar.

Pero se intercambian muchas cosas y aunque sean muy estandarizadas,

no las llamamos monedas, eso lo primero.

Lo segundo: el mundo de las criptomonedas

es como el Salvaje Oeste en el siglo XIX.

Gente como Raúl son pioneros, como los pioneros del siglo XIX.

Además, hay un paralelismo perfecto,

podría ser un pionero en el Valle del Yukón

extrayendo oro del río o de los alrededores,

que es lo que se hace,

luego hablaremos de la minería del bitcoin.

Hay que tener esas ideas claras, no son monedas por ahora,

son un proyecto de algo futuro muy importante

que es el salvaje oeste hoy por hoy

pero que, curiosamente, además lo escribo hoy

en una newsletter gratuita,

aprovecho para hacerme propaganda, que hago todos los días.

Escribo que empieza a haber criptomonedas domesticadas.

Hay unos hermanos muy famosos, los gemelos Winklevoss,

seguro que sabe mucho más Raúl de ellos que de mí,

que acaban de crear un clon del dólar.

Una criptomoneda que será un clon del dólar

y que eso empieza a sonar ya a lo que puede ser el futuro uso

de las criptomonedas.

Si me deja el presentador, lo explico luego.

Sí, habrá que dejarle que nos lo explique.

A ver, vamos a ver un vídeo y después de ese vídeo,

seguiremos nosotros intentando

avanzar en la comprensión,

y sobre todo, en el sentido de los bitcoins.

"Ni los expertos ni las autoridades terminan de ponerse de acuerdo

sobre qué son exactamente las criptomonedas.

Para empezar, existen únicamente en Internet,

no tienen representación física".

Una criptomoneda, en el fondo, no deja de ser un apunte contable.

Es un ente virtual, un número virtual que yo tengo,

yo puedo tener 1, 2 o 10 y la gracia de este número en mi ordenador,

que dice que tengo uno,

es que hay miles de ordenadores en el mundo

que también dicen que tengo eso.

"Antonio Gonzalo,

que dedica su tiempo a estudiar y a instruir

acerca de las criptomonedas, nos explica cómo funcionan".

La teoría dice que yo tengo una dirección,

tú tienes una dirección, yo tengo un password, tú otro,

y yo publico, lanzo al mundo que te quiero mandar ese dinero,

y ya está.

Lo pudo verificar de forma personal, no necesito una autoridad,

no necesito a Visa o un banco que verifique

que yo tengo fondos para pagarte a ti.

"A diferencia del dinero tradicional,

las criptomonedas no están controladas

por un gobierno o banco".

La gracia de las criptomonedas es que,

por primera vez en la historia,

tenemos un sistema en el que no hay una jerarquía

para tomar decisiones.

"La idea de crear una moneda virtual surge a raíz de la crisis".

El concepto de criptomoneda empieza justo en el 2008,

es muy curioso, porque empieza justo después

de la caída de Lehman Brothers. Se publica un PDF

en el que se explica cómo crear la primera moneda,

que es bitcoin.

La primera transacción ocurre en 2009,

pero es en el 2008 cuando empieza.

El 2008 es cuando se publica el famoso PDF de un ente

que se llama Satoahi Nakamoto, que no se sabe quién es,

y da las instrucciones para crear la primera moneda.

"La clave de las criptomonedas es la tecnología blockchain,

una enorme base de datos compartida

y descentralizada en la que se van apuntando

todas las transacciones".

A escala mundial, hay cerca de 1400 tipos de criptomonedas,

la más conocida, seguro que han oído hablar de ella,

es el bitcoin.

Y aunque a día de hoy entre la población

son muy pocas las personas que poseen moneda digital,

lo cierto es que las criptomonedas empiezan ya a formar parte

de nuestra realidad económica.

De hecho, en España,

ya se ha comprado la primera vivienda

pagada íntegramente con bitcoins.

Está en Tarragona, es un ático. El comprador ha pagado 40 bitcoins.

El equivalente a unos 550.000 euros.

Cuando la gente dice:

"¿Pero esto funciona, lo van a robar, va a romperse?".

Pues bitcoin es un mercado

de más de 100.000 millones de dólares,

que no está mal, y mañana sigue ahí, no hay nadie a los mandos,

no lo tiene un banco, no se sostiene en ningún lado

y ahí sigue.

"Esta red funciona gracias a los llamados mineros,

los que se encargan de comprobar cada una de las transacciones".

Ellos son los que sostienen, digámoslo así,

todas las transacciones que se mandan

y verifican que son correctas.

Estos mineros no lo hacen por altruismo.

No están ahí porque crean en un bien común,

porque crean que esto va a cambiar el mundo,

están ahí para ganar dinero.

"Sin embargo,

a medida que esta fiebre por el dinero virtual aumenta,

se encienden las alarmas por su falta de regulación,

control y transparencia".

Los detractores de estas monedas dicen que no están basadas en nada,

que no responden a nada.

Que no tienen respaldo real.

"Hay quienes temen que se propague como una posible burbuja financiera

y otros asocian su uso a operaciones ilegales

o a una forma de evasión de impuestos.

¿Son las criptomonedas una alternativa viable

al sistema monetario convencional?

¿O son un peligro para la estabilidad económica?

¿Son las criptomonedas una buena inversión?"

Las preguntas están sobre la mesa y yo, en esta ocasión,

no tengo respuesta.

Y espero que ustedes la tengan.

¿Sí?

Yo tengo más preguntas también,

pero usted ha puesto una cara de escepticismo...

O de fe.

¿Respecto a qué?

En el blockchain, hombre.

Yo está claro que confío en ello y creo en la tecnología.

Lo bueno de las criptomonedas de bitcoin

es que no tengo que confiar en nadie,

confío en las matemáticas, en la criptografía y en el código,

algo que puedo ver y entender.

Entonces me parece incluso más potente que confiar en un banco.

¿Ustedes siempre ha desconfiado...? Pregunto, no...

¿De los bancos y de las autoridades políticas y económicas?

No, no particularmente,

pero creo que si llega un punto en el que no es necesario,

gracias, por ejemplo,

a criptomonedas o hay casos de uso que antes no eran posibles,

tiene sentido usarlos.

No es que se confíe, por ejemplo del periódico impreso,

pero prefiero leer las noticias en Internet.

Pero eso...

Desde una perspectiva ecológica, sale caro.

¿Tú crees? No lo sé.

Realmente... Yo leo...

Soy de una generación

un poco posterior a todo eso,

hago lo mismo que usted, leo el periódico

en la tableta.

Me dicen que hago mal porque gasto mucha energía...

No lo sé qué sería más ecológico, pero impreso habría que imprimirlo,

transportarlo, que alguien te lo sirva...

No lo sé.

En el caso por ejemplo de las criptomonedas,

la comparación siempre, lo que hablaba antes del gasto energético,

es verdad que es un gasto energético y puede ser que no sea ecológico,

pero si nos ponemos en ese argumento,

pues igual no usamos Internet,

porque Internet también consume muchísima electricidad,

órdenes de magnitud más que esto.

Y el sistema bancario que ya utilizamos para pagar con tarjeta,

funciona totalmente electrónicamente,

eso gasta energía, lo que pasa es que no es calculable.

Los bancos no publican los datos de cuánta energía gastan.

En este caso, sí se puede saber, porque como todo es público,

podemos saber cuántos ordenadores hay conectados, cuánto gastan...

Pero no sabemos cuánto gasta, por ejemplo,

Google en mantener sus servidores.

Y estoy seguro de que es varios órdenes de magnitud más alto

que el bitcoin.

Dicho lo cual, yo le diré que a mí,

aparte de la preocupación ciudadana del gasto de energía,

hay otras cosas que quizás me preocupen tanto o más.

Y es quién está detrás de un bitcoin

o de una moneda determinada.

Claro, realmente no hay nadie detrás, es la comunidad,

toda la gente que está usando

bitcoin a la vez quien sustenta esto.

Es un salto bastante grande.

Por eso yo creo en lo que decía antes,

de que vale lo que la gente quiera pagar por ello, esto es igual.

Es tan seguro como la gente que hay detrás y su confianza.

Lo bueno es que no tienes que confiar

en que estén actuando de buena fe para que esos participantes

que no conoces de nada, tú estés seguro de que están actuando bien,

es cuestión de comprobaciones matemáticas.

No confías en la persona,

confías en las pruebas matemáticas que te presenta.

Entonces eso no es 'falseable'.

Pero a pesar de que sea una fórmula matemática,

detrás de la fórmula matemática puede haber...

No es por sembrar dudas o por sembrar más misterio.

¿Qué dice el señor...?

Respecto a si es una alternativa al sistema monetario,

que era la pregunta inicial.

Actualmente desde luego no, y como se ha comentado antes,

una moneda tiene unas características,

es una unidad de cuenta,

un depósito de valor, un medio de pago...

Que el bitcoin o cualquier otra criptomoneda,

porque el bitcoin no es la única que hay,

cumple de forma muy limitada.

Y además, no está respaldada por ningún banco central,

por ninguna autoridad pública.

Por lo tanto, en principio,

no lo vemos como una alternativa al sistema monetario,

lo cual no quiere decir que no sea factible que exista

y que la tecnología que está detrás del bitcoin es una cosa

que quizás hay que analizar aparte del fenómeno del bitcoin.

La tecnología, efectivamente, es susceptible de generar eficiencia,

de evitar intermediarios, y por lo tanto,

de mejorar algunos procesos.

Pero eso no quiere decir que sea

una alternativa al sistema monetario.

Respeto a la segunda pregunta, si es una buena inversión,

no voy a decir si es buena o mala inversión,

lo que se puede decir es que desde la CNMV sí que no recomendamos

que sea una inversión que realice un inversor minorista

que no tenga conocimientos del asunto,

precisamente por su característica de alta volatilidad,

de falta de regulación y también algunos riesgos que existen,

como por ejemplo,

el riesgo de ataques cibernéticos que podrían poner en cuestión

ese sistema que da fiabilidad

al bitcoin o a criptomonedas similares.

Además,

también hay que decir, por último,

que el bitcoin o algunas otras criptomonedas

son lo que se denominan "criptomonedas puras",

que tienen la pretensión de funcionar como monedas,

pero también hay otro tipo de activos que se emiten

en lo que se llama ofertas iniciales de monedas que se denominan

habitualmente tokens y que estos dan derechos diferentes

a lo que podría ser un activo similar a una moneda.

Y ahí es donde entramos más nosotros con respecto a gente

que está invirtiendo dinero para financiar

proyectos empresariales a través de estos instrumentos

y que lo que estamos intentando

es que exista al menos la información necesaria

para que la gente que lo compra pueda tomar

una decisión de forma informada.

¿Usted añadiría algo?

Bueno, sí.

La situación yo creo que es lo que dice Raúl,

al final estamos ante un cambio de paradigma.

Es tan diferente de lo que teníamos hasta ahora

que es difícil entenderlo.

Usted preguntaba: "¿Quién esta detrás de bitcoin?",

y es que no está nadie.

Pero venimos de un mundo en el que siempre había alguien

detrás de todo.

Al final, llegas a un sistema

que se desarrollará en el que no hay intermediarios,

todo es bilateral,

todo el mundo sostiene el sistema

sin que nadie domine en el sistema y eso es un cambio bastante drástico

en la forma que tenemos de entender el mundo

y la vida los que somos un poco más mayores como puede ser Raúl.

O las generaciones futuras.

Si a eso se añade, que no es una alternativa al sistema monetario,

es que al final, ¿qué es una moneda?

Efectivamente, las monedas, oficialmente, son las que emiten

los bancos centrales, sirven como medios de pago,

pero si al final tú tienes una moneda virtual

que no está emitida por un banco central,

que te permite pagar y adquirir bienes y servicios

y toda tu vida la puedes hacer con tu moneda virtual,

puede que no esté emitida por un banco central,

pero es muy parecido a un medio de pago, sobre todo,

en un mundo en el que cada vez hay menos dinero físico.

La banca tiende ya a que todo sea electrónico.

Es la idea, un poco también,

por temas fiscales de acabar con ciertas prácticas y demás.

Llegará un momento en que todo lo pagues con tu móvil,

ni siquiera con una tarjeta de crédito.

Eso tampoco va a ser dinero tangible.

Pero si puedes pagar con un teléfono móvil,

tampoco tienes dinero propiamente.

Lo mismo ocurre con bitcoin o con las monedas virtuales.

Ahora no es el momento,

pero si llega una situación en la que eso se generaliza

y alguien que solo tenga bitcoins puede

hacer toda su vida de compra de bienes

y servicios con ese tipo de moneda, es muy parecido a una moneda.

Lo pongamos como lo pongamos.

Yo creo que ese es el tema que hay que ver.

-(HABLA EN OTRO IDIOMA).

O sea, que no es una moneda de curso legal,

eso hay que tenerlo claro.

Lo primero que hay que tener claro

es que no es una moneda de curso legal

que te sirve para comprar cosas, pero el problema,

uno de los muchos problemas de no ser una moneda de curso legal

es que tiene altibajos en su precio.

El euro también tiene altibajos,

se cotiza contra el dólar al alza o a la baja, por ejemplo.

Pero mientras estás en Europa, en la zona euro,

es que te da exactamente igual salvo casos muy extremos de catástrofe,

de inflación desorbitada en algún país.

Los precios, sabes, más o menos, los que son en términos de euro.

Pero no sabes en términos de bitcoin

porque el bitcoin oscila frente al euro.

Es decir, si vives en la zona euro, tienes tus ingresos en euros,

sabes lo que puedes comprar mensualmente y gastar mensualmente.

Si vives en la zona euro y utilizas bitcoin para tus pagos,

a lo mejor un mes tienes solo para comprar el pan

y otro mes tienes para comprarte una vivienda en Estepona.

Eso es uno de los muchos problemas de no ser una moneda de curso legal,

y por tanto,

tener una estabilidad dentro de una zona geográfica concreta.

Por eso destacaba antes

que este experimento de los hermanos Winklevoss de crear un dólar,

un clon del dólar, que será criptomoneda,

es muy importante porque ahí va a haber fiduciario en Nueva York,

donde tú llevas tus dólares y los depositas ahí,

ellos te dan por cada dólar una moneda, un dólar virtual.

Y a partir de ahí, juegas con ella como te dé la gana.

Cuando quieras recuperar tu dinero,

los cambias allí de nuevo,

pero un dólar contra una moneda virtual,

no estoy haciendo propaganda

porque lo he leído hace tres días en Internet,

o sea, que ni idea, ni conozco a los hermanos Winklevoss.

Pero por ahí apunta el futuro de las criptomonedas.

Los bancos centrales van a acabar emitiendo euros

que serán criptoeuros, dólares que serán criptodólares.

Aprovecharán el desarrollo tecnológico

que se está produciendo, no con la tecnología del bitcoin,

que Raúl nos puede contar que es muy ineficiente,

la tecnología de bitcoin no es ni elegante ni eficiente.

De ahí que consuma tanta energía y para ilustrar cuánta energía consume

y lo ineficiente que es,

es que se hacen entre tres y siete transacciones por segundo

cuando la banca hace 3500 por segundo

y Visa debe hacer millones por segundo.

No me sé las cifras, me he inventado lo de millones.

No, seguro, seguro que debe de ser así.

Hay una voluntad clara en todo esto de volar

o de cambiar el sistema monetario internacional.

Realmente, ¿ese sistema es tan perverso como creemos?

Yo no creo que sea perverso,

hasta el momento ha funcionado con sus altibajos y, efectivamente,

por ejemplo, en Europa,

el euro está funcionando bastante satisfactoriamente.

Los análisis que se hacen respecto

a si este fenómeno de las criptomonedas es una amenaza

para la estabilidad del sistema,

de momento, concluyen a nivel internacional que no.

¿Por qué?

Porque es un fenómeno que está teniendo un crecimiento muy grande,

de momento, su magnitud no permite considerar que pueda poner

en riesgo monedas tan estables y tan potentes

como el dólar o el euro.

Por lo tanto, yo creo que no es una amenaza,

creo que es una tecnología interesante

la que está detrás de estos activos,

pero que aspirar a ser la moneda sustitutiva del dólar o del euro,

más allá de que fuera el dólar o el euro

estuvieran respaldados a través de la tecnología

o de otra manera, pues de momento, no tiene muchos visos de ser real.

Raúl, ¿en su barrio hay una mercería?

No lo sé.

¡No lo sabe!

A lo mejor, Raúl no sabe lo que es una mercería.

(RÍEN)

-Creo que nunca he ido a una mercería.

No ha estado nunca en una mercería.

Pero sí, sé lo que es.

Sí, una frutería, sí.

Una frutería.

¿Cómo pueden ayudar los bitcoins

al frutero que vende la fruta?

Vale, ahora mismo, no vería aquí en España un caso de uso,

pero por ejemplo,

conozco gente que en Venezuela está usando

bitcoins para pagar sus gastos diarios,

para evitar, por ejemplo,

tener su dinero en una moneda que se devalúa o que es confiscable.

Hace poco, por ejemplo, salió una noticia en Argentina,

una carnicería aceptaba bitcoins.

Podías pagar en pesos argentinos o en bitcoins.

Si ellos te lo aceptan, suficiente.

En España no tenemos una necesidad,

no tenemos un miedo de que nos confisquen el dinero.

No hay problema de que al salir de la frontera te lo confisquen.

Pero por ejemplo, en esos países sí que pasa.

Eso es uno de los múltiples usos que puede tener...

Lo de Argentina a lo mejor es la fórmula

de resolver el tema del corralito.

Puede ser,

pero saliendo de las brasas para arrojarte en las llamas.

(RÍE) Usted es escéptico del todo.

No, pero mi escepticismo es para que nadie

que no sepa del tema se meta en él.

No porque a mí no me encante,

me encanta el tema de las criptomonedas,

me encanta la idea de una tecnología potente.

Hay una, conocí, que se llama Radix que puede

eliminar parte de los problemas de ineficiencia del blockchain.

O sea, me encanta el tema.

Pero me he dado cuenta

de la audiencia que tiene este programa,

mi intención es que nadie que no sepa, se meta ahí.

Que se meta a jugar si quiere, pero que no espere más por ahora.

Y si viene algo más, como dice el Evangelio, que sea por añadidura.

¿Se ha arrepentido usted en algún momento de dejar la abogacía

del Estado para dedicarse

al asesoramiento legal del tema "bitconiano"?

"Bitconiano"...

No, yo dejé la abogacía del Estado

para dedicarme al asesoramiento legal,

no solamente en temas de bitcoin.

Sino para dedicarme a otro tipo

de asesoramiento en el sector privado.

No solamente tener un cliente público, también privados.

El boom del blockchain y de las criptomonedas ha sido reciente.

Yo no llevo dedicándome a esto 10 años

porque no había criptomonedas hace 10 años.

Me dedicaba a otras cosas y hace dos años, también.

Ha sido muy reciente.

No, yo no me arrepiento porque sí que creo que es superinteresante.

Al final, es algo que está aquí,

no creo que vaya a desaparecer, evolucionará, se regulará,

los usos o los casos de usos serán más pensados.

Hay que pensar también para qué se usa esta tecnología.

Yo no creo, lo he hablado a veces con mi colega Cristina,

que es una tecnología que valga absolutamente para todo,

la tecnología blockchain.

Pero hay muchas cosas que se pueden hacer en esa tecnología

y que va a crear más eficiencia en determinados supuestos.

Es, yo creo, un momento bastante interesante.

No solo a nivel legal, que para mí lo es, sino a nivel un poco social.

Es el nacimiento de algo

que dentro de 10 años veremos en qué ha consistido

y en qué desemboca, pero que está aquí.

Entonces, a mí me parece apasionante.

Yo quiero estar ahí, es lo que decía Raúl.

Quiero estar, no me quiero perder.

Al margen de que luego, claro,

tengo que dedicarme también no solo a las criptomonedas.

Pero a mí me parece apasionante

el momento en el que estamos ahora mismo.

Que, si se mezcla con los retos tecnológicos,

de la inteligencia artificial y hacia dónde va el mundo,

hay campo para estudiar y para investigar para aburrir.

No nos vamos a aburrir. No.

Vamos a ver ahora una noticia del telediario

sobre un grupo de malhechores que comercializaba

contenidos ilegales de televisión de pago

y gran novedad para la policía: blanqueaba el dinero con bitcoins.

La noticia es de 2016.

Hoy quizás no sería tanta novedad,

aunque quizás eso es solo

la mala fama de las criptomonedas.

Vamos a ver el vídeo.

"Es lo más llamativo y novedoso de la investigación que sigue abierta.

El uso de complicados productos financieros

y de bitcoins para blanquear las ganancias.

Importaban decodificadores

sin declararlos correctamente para eludir el IVA

y parte de los aranceles.

Después, los manipulaban para acceder ilegalmente

a contenidos de pago y los distribuían

entre particulares, hoteles, apartamentos..."

Una organización con apariencia legal

pero que detrás era todo fraudulento, todo pirata.

"No hay cifra,

pero todo apunta a que los beneficios han sido millonarios.

Se han incautado casi 50.000 decodificadores, una avioneta,

10 vehículos y varias motocicletas de alta gama,

dinero en efectivo y más de 31.000 euros en bitcoins.

La organización, de hecho,

invertía parte de esos beneficios en la llamada minería bitcoin.

Fábricas de procesadores en busca de complejos algoritmos matemáticos

que se recompensan con esa moneda virtual.

Se ha intervenido la mayor operación europea hasta la fecha."

Hablamos de mineros,

¿quién quiere contar lo que son?

Quizás... ¿Raúl? -Me toca.

-Raúl es el más indicado.

-Vale, por explicarlo lo más sencillo posible.

El nombre minero es un nombre que lleva a mucha confusión,

porque realmente, esto...

no hay nadie ahí haciendo un trabajo.

Se llama minero porque encuentran bitcoins.

Son gente que están poniendo al servicio de la red blockchain

sus ordenadores o sus máquinas especializadas

como las que hemos visto para verificar la red

y darle seguridad a la estructura y, por hacer ese trabajo,

reciben una recompensa.

Ellos harán sus cuentas: "Me cuesta tanto la máquina,

me cuesta tanto la electricidad, gano tantos bitcoins...

Participo de ello".

Está bien.

¿Usted no tiene ninguna vocación de ser minero?

No.

Según la Europol,

la cifra de dinero negro lavado a través del bitcoin

se sitúa entre los 3500 y 4500 millones de euros.

La Europol asegura que el lavado de dinero

de con criptomonedas sigue en aumento.

El mecanismo ya supone

entre un 3 y un 4% de todo el lavado de dinero

en el continente.

¿Eso es así o no?

Bueno, si lo dice la Europol, será así.

Pero, evidentemente,

es difícil conocer datos muy precisos

acerca del lavado de dinero, por su propia naturaleza.

Este tipo de activos, efectivamente,

tienen características que facilitan el que estas actividades se puedan

encauzar a través de ellos.

Por ejemplo, pues garantizan el anonimato,

como decíamos al principio,

no se puede decir que se esté operando

muchas veces en un país concreto

o en otro cuando estás moviendo los bitcoins.

Entonces, evidentemente las autoridades de blanqueo,

pues están siguiendo el fenómeno con mucha atención

porque, como digo,

es lógico pensar que a través de ese tipo

de activos se puedan encauzar estas actividades.

Pero todavía es pronto para decir hasta qué punto se va a canalizar

esto a través de estos activos.

Como digo, es lógico,

pero es difícil de dar cifras concretas

o tampoco creo que vaya a asociarse directamente este tipo de activos

a ese tipo de actividades.

También se usa el dinero de curso legal para hacer blanqueo

y actividades que son totalmente lícitas,

pues también se pueden utilizar de otras formas que no son tan lícitas.

Lo que sí parece claro es que los malhechores, hoy en día,

deberían hacer un master digital o electrónico,

como queramos llamarle, para saber cómo poder lavar dinero,

escabullirse y demás.

No, seguro, sin duda,

la verdad que la sofisticación suele ser algo que está asociado

muchas veces a esta forma de delincuencia

y esto es una forma de sofisticarse más y no me cabe duda

de que lo van a aprovechar.

¿Ustedes qué hacen en el bufete de abogados cuando se enfrentan...?

Porque esto cambia cada día...

¿Cuándo se enfrentan a temas de blanqueo de capitales?

Bueno, nosotros no podemos admitir temas de blanqueo de capitales.

No, ya lo... No, ahora mismo,

los despachos de abogados tienen políticas internas muy duras

para verificar las entregas de fondos,

de dónde vienen, estamos sujetos a regulación

de la normativa de prevención de blanqueo de capitales

y es un tema muy importante para cualquier profesional

que presta servicios en el mercado

y recibe dinero por esos servicios.

Hombre, yo creo que el tema de blanqueo de capitales,

es verdad que en la moneda, bitcoin,

vino durante años muy asociada al terrorismo, a cosas oscuras,

malhechores, como bien dice usted, blanqueando capitales y demás.

Desde luego, las cifras de Europol son ciertas, seguramente,

pero claro, es un 3 o un 4% del blanqueo de capitales en el mundo.

Con lo cual, hay mucha gente blanqueando capitales

sin necesidad de utilizar bitcoins.

Nuevamente, es un poco lo que dice Víctor.

La regulación es muy importante

porque si eso lo puede regular de la misma manera

que es más complicado cada día blanquear capitales por la nueva

regulación sobre el tema,

es importante que también exista en el tema bitcoin

para evitar problemas de este tipo.

Y que no se asocie con algo que es así.

Yo creo que realmente, ahora,

al margen de casos esporádicos y de ese 4%, bitcoin, ahora mismo,

y la emisión de moneda virtual,

está siendo utilizada como un mecanismo de financiación

para empresas startups que no tienen tanto acceso

a lo que es obtención de fondos por bancos

o por lo que llamamos fondos de capital riesgo:

Gente que te presta el dinero

cuando tienes un negocio muy incipiente.

Y que es difícil conseguir dinero de esos actores en el mercado,

y en cambio, startups más tecnológicas

están utilizando la emisión de criptomonedas

y la utilización de tokens para conseguir

captar fondos para los negocios que quieren levantar.

Es un mecanismo nuevo de obtener fondos para levantar tu negocio

que utiliza un segmento de mercado que, tradicionalmente,

ha tenido más complicado que ese dinero se lo preste un banco

o se lo preste un fondo

de los que prestan las grandes empresas.

Eso, bien regulado,

con el tiempo puede ser un mecanismo más de obtención de financiación,

como cuando vas a un banco y pides

un préstamo bancario para levantar un negocio.

Una tercera vía.

¿Hay que declarar a Hacienda los bitcoins?

Ahí estamos en otro tema espinoso porque también, nuevamente,

la regulación de la misma manera que probablemente el servicio

de prevención de blanqueo de capitales mira atentamente el tema,

yo creo que la agencia tributaria también es algo que está viendo:

qué es el bitcoin, cómo se declaran, cómo se tributan,

los posibles beneficios por compra y venta de criptomonedas,

también es algo que yo creo que se está estudiando.

Y que tiene que venir, claro.

¿Damos por cerrado el tema de las criptomonedas?

¿Abrimos otro?

Bueno, a lo mejor, depende,

porque yo quería decir algo sobre el tema

de la delincuencia en el mundo de las criptomonedas.

Que hay otro tipo de delincuencia nueva.

Bueno, no, vieja como el mundo, pero con nuevas formas.

Aparte de la que usted ha comentado,

del lavado de capital, del blanqueo de capitales,

existen las estafas que se están produciendo con esas iniciativas

de lanzamiento de nuevas monedas,

que es una especie de crowdfunding, aunque sería un crowdsales...

La multitud vendiendo en vez de la multitud apoyando.

Y está habiendo muchas estafas en ese terreno.

Y yo creo que a lo mejor la CNMV nos puede ilustrar un poco.

Y hay otro terreno de delincuencia

que son los robos en los monederos virtuales de bitcoins.

Algunos se han producido muy famosos, el de Mt.Gox, por ejemplo.

En Tokio,

que todavía colea porque están liquidando los activos

que dejó ese negocio.

-Sí, efectivamente, es un tema interesante porque,

como decíamos antes y como ha comentado Idoya,

se producen muchos fenómenos de captación de fondos

del público para, por ejemplo, financiar proyectos empresariales

y eso se denomina también criptomonedas.

Entonces, desde la CNMV, si en España se está produciendo

o se produce ese intento de captar fondos

y no se han solicitado a otras autorizaciones

correspondientes en caso de ser necesarias,

lo que estamos haciendo es dirigirnos hacia ese tipo

de entidades que detectamos que están haciendo

ese tipo de actividades

y preguntar y requerir para ver si, efectivamente, están en regla,

les dan alguna autorización o no la necesitan.

Y en caso de que estén operando o que haya algo sospechoso, pues,

efectivamente, actuamos para procurar evitar

este tipo de fraudes.

Y respecto a la segunda cuestión, lo mismo,

lo hemos advertido en alguna comunicación

que hemos hecho que hay un riesgo importante de ataques cibernéticos.

Al final, el que se roben claves de monederos digitales

y ese tipo de cuestiones, no deja de ser el "hackeo" habitual,

digo habitual en cuanto al término que todo el público conoce

y que son, pues eso,

pirateos informáticos que pueden dejar a la gente sin su dinero,

sin sus activos,

sin los fondos que ha empleado para adquirir estas criptomonedas.

-Un cálculo que se ha hecho

sobre ese lanzamiento de monedas digitales nuevas

que terminan en estafa es de un 30% del total.

No puedo citar la fuente

porque es una cifra que leí de una fuente fiable

y que tengo en la memoria,

pero ese es el cálculo que se estaba haciendo.

Un 30%.

Es una cifra con la que no estoy de acuerdo.

Por supuesto, lo primero de todo, estoy de acuerdo contigo.

Yo no recomiendo invertir en criptomonedas a alguien

que no sepa,

y hay mucha gente que ha invertido en criptomonedas y no sabe.

Tiene mucho riesgo,

tener criptomonedas es muy similar a tener el dinero bajo del colchón.

No vas a perder tu dinero en un banco,

pero puedes sufrir un "hackeo", es verdad.

Los proyectos...

Hay proyectos más y menos 'reputables'.

Es cierto que la barrera de inversión es muy baja.

Estoy totalmente de acuerdo

con lo que la CNMV siempre ha dicho de una advertencia del riesgo

que esto tiene.

Pero eso no le convierten...

No creo que haya un 30% de estafas

en mi experiencia en el sector.

Hay, por supuesto que hay.

Sobre todo,

además hay gente que lo hace desde países que no es España.

Entonces, tú estás enviando el dinero a alguien que no conoces,

a un país en el que tú no puedes hacer nada,

tiene mucho riesgo.

Pero hay muchísimos proyectos muy interesantes que están haciendo,

igual que empresas tecnológicas sin criptomonedas,

hacen cosas que tiene mucho sentido

y que traen innovación y nuevos modelos de negocio.

No me gustaría que la imagen que quedase es que hay una mayoría

de delincuencia en estos proyectos porque,

yo el 99,9% de los proyectos que conozco, son legítimos.

Aunque los hay que no.

Y lo mismo con las actividades económicas.

-La verdad que es difícil.

Tampoco te voy a dar cifras respecto a qué es un fraude

y qué es un proyecto legítimo.

Desde la perspectiva de la CNMV,

nosotros fomentamos y apoyamos totalmente la innovación,

aplicar la innovación tecnológica

a la provisión de servicios financieros,

pero también tenemos que vigilar los riesgos que lleva asociados.

Y aquí los riesgos a veces se acrecientan.

Por la falta de regulación,

porque a veces va a otros países y ahí no controlamos el asunto,

por los riesgos cibernéticos...

Pero advertir de los riesgos tampoco quiere decir...

Tampoco queremos demonizar este tipo de actividades.

Pero es cierto que es necesario que el público conozca

que hay una serie de riesgos que a veces no se dan

con la misma intensidad

o del mismo tipo en otro tipo de activos

que pueden conocer de forma más cercana.

Hay una cosa que supongo que a usted no le gusta

y es que se asocie criptomonedas con malhechores,

que es la palabra que hemos utilizado

Totalmente.

-La propia palabra lo dice.

"Cripto". ¿Qué son las criptas?

Sitios subterráneos, oscuros.

Es una broma.

-Cripto viene de criptografía.

Claro, no...

No me gusta esa asociación porque no se hace con el euro o con el dólar.

Pongamos que tenemos...

Vale, estamos de acuerdo en que no es una moneda de curso legal.

Tenemos una forma de transferir valor

que tiene unas características,

una de ellas que es que te permite más privacidad

y más control sobre tu propio dinero.

Un anonimato. ¿Es eso malo "per se"?

No, no es malo.

Hay gente que se aprovecha de eso para blanquear capitales.

Claro.

Pero también usan los móviles y no vamos a escuchar

todas las llamadas de toda la gente

por si acaso alguno hace blanqueo de capitales.

No es culpa del medio, es culpa de la actividad.

Se puede usar para eso y, obviamente,

encaja en algunas situaciones muy bien, como por ejemplo,

la parte de privacidad y anonimato.

Pero eso no es motivo para atacar a la moneda.

-Digamos que las criptomonedas son monedas autogestionarias, es decir,

anarquistas,

en un mundo en el que existen todavía los poderes de los estados.

Estamos en ese choque que, probablemente,

terminará con los estados.

Usted es de los que cree que detrás de una cripto

o de una transacción puede haber alguien.

No, líbreme Dios.

Estoy en un programa que se llama "Millennium",

pero solo "Millennium", no soy 'conspiranoico' en absoluto.

Ya, pero al margen de que nadie

quiere ser 'conspiranoico',

lo cierto es que...

Justamente la autogestión que supone

en la existencia de las criptomonedas,

son un intento de anarquía,

del ideal del anarquismo en el mundo monetario.

Lo que pasa es que, hoy por hoy, no reina la anarquía en el mundo.

Existen los poderes de los estados y por eso al final de todo esto.

Y los poderes económicos. Por supuesto.

Pero quien regula son los estados

aunque sean influidos por los poderes económicos.

El final de todo esto será, seguramente,

que los bancos centrales emitirán criptomonedas de curso legal

que ya las conocemos con otro tipo de nombre,

y la tecnología y esa última frontera seguirá avanzando

y creando cosas mucho más imaginativas.

-Hombre, yo coincido contigo.

Es así.

Anarquía no entendida,

yo creo que es un intento de hacer las cosas de manera diferente.

De salirse fuera del sistema establecido.

Eso, efectivamente,

el sistema establecido que es muy potente

y lleva muchas centurias establecido,

puede hacer un intento de recuperar ese sistema

y comérselo o interiorizarlo para volver a encauzar

ese intento que parece que nace de,

bueno, hay unos poderes económicos, un sistema monetario,

vamos a crear otra cosa y que el mundo sea distinto.

Puede ocurrir que se pase, también puede ocurrir que no porque,

precisamente, en este momento, es cierto que luchar

contra los poderes establecidos es complicado, todos lo sabemos.

Eso puede ocurrir.

Yo coincido contigo en que puede ocurrir.

También puede que ese sistema anárquico nuevo

que se está creando, el hacer las cosas de manera distinta,

donde no haya intermediarios ni tanto sistema establecido,

donde no haya jerarquías, pues al final,

permita también cambiar ciertas estructuras que existen a día de hoy

y que las cosas se hagan de otra manera.

Al hilo de lo de las estafas, es verdad que lo que ha ocurrido,

es que ha habido, en los dos últimos años,

un boom o mucho apetito por comprar criptomonedas

y por entender que se revalorizan muy rápido,

cosa que yo creo que además está más estabilizada ahora mismo,

ha decrecido un poco el valor y la burbuja...

No puedo hablar de burbuja, pero el apetito ha bajado un poco.

Lo que dice Raúl es así.

Si tú tienes un grupo de amigos

que tiene una idea para crear una empresa

y te piden dinero prestado,

lo mínimo que tienes que hacer es enterarte de qué va esa empresa.

Y es algo que hay que hacer también cuando compras bitcoins

u otro tipo de moneda de un "startup" que tiene un proyecto

y que lo primero que tienes que mirar es si ese proyecto te lo crees

o no de cara a meter tu dinero

y no andar a tontas y a locas simplemente pensando

que esto va a ir a más cualquier tipo de moneda que sea.

Me temo que vamos a hacer un programa

dentro de unos cuantos meses sobre anarquía.

¿Sí o no?

Sí, estaría bien.

-En Reino Unido, como cantaban los Sex Pistols.

También, también.

Con el Brexit están a punto de conseguirlo.

¿Es usted de la época de los Sex Pistols?

Naturalmente.

Y de los Beatles también, ya van unas cuantas épocas.

Sí.

Bueno, dejamos la anarquía para otro día.

Gracias a los cuatro por estar con nosotros.

Gracias a ustedes, que nos siguen desde sus casas.

Sean prudentes,

es la conclusión que yo he sacado

de nuestros cuatro invitados.

No se vuelvan locos.

Que la codicia no les haga perder la cabeza

y les esperamos la próxima semana.

Gracias.

(Música)

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Millennium - Criptomonedas

22 oct 2018

Programa de debate presentado por Ramón Colom sobre criptomonedas con Víctor Rodríguez Quejido, Raúl Marcos, Idoya Arteagabeitia y Juan Ignacio Crespo.

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  1. NPCcoin

    Muy interesante el debate, esta claro que la tecnología viene para quedarse, que pronto las transacciones generales de valor serán dadas por un o unos criptoactivos. Ahora que hay tantos criptoactivos y que la avidez del ser humano por ganar dinero es voraz, hay muchas estafas al rededor de esta tecnología. Lamentablemente estafas y estafadores han existido siempre y claro esta la criptoeconomía no va a ser menos. También se habla de complejidad, alguien sabe lo complejo que un pc, televisión o teléfono es por dentro, pero al final, lo que importa es que el usuario final que usa la tecnología no sabe que hay detrás, solo lo usa. Detrás de la complejidad de la blockchain esta la simplicidad de uso. Usar criptomonedas para transferir el valor es tan fácil como enviar un sms, solo necesitas saber la cuenta del destinatario y acordar la cantidad y ¿enviar¿ para que la transferencia se haga. La blockchain es el presente y el futuro de las transacciones de valor, libre y sin intermediarios. La estabilidad la dará el uso y la adopción. Cuando la gente deje de escuchar a consejeros que no se atreven a probar. Prefiero escuchar a un joven arriesgado que compro en 2010 por ejemplo 100€ en bitcoin y hoy es millonario que escuchar a un señor mayor que por miedo a perder no gano nada. Quien no arriesga nunca gana nada y creo que es mejor salir a probar y experimentar que quedarse quieto y estar estancados.

    10 nov 2018
  2. MrImperium

    Usamos el móvil y nadie se pregunta por la tecnología que va detrás , nos conectamos a internet y nadie ve los protocolos que van detrás, usamos los datáfonos y nadie advierte sobre la tecnología que va detrás, hacemos transferencias bancarias y nadie piensa en el proceso y tecnología que lo permite... Siendo ese nadie "la masa común", las personas que intentan hacer inmersión en el "mundo cripto" de repente se preguntan por todas estas cosas, por la tecnología, por la seguridad, por el interés de cómo funciona lo que existía hasta ahora y lo que viene después. En tiempos en los que los niños vienen al mundo con un smartphone debajo del brazo y países menos desarrollados tienen acceso a la tecnología móvil antes que a otras necesidades primarias, no está mal que este "criptomundo" despierte la necesidad del conocimiento tecnológico. Solo por eso ya es constructivo y merece la pena estar al corriente de ello.

    24 oct 2018