Presentado por: Ramon Colom Dirigido por: Ramon Colom

La Sociedad de la Información pone a nuestro servicio una cantidad ingente de datos, de argumentos, de detalles para que estemos mejor informados. No obstante, a menudo quedamos sepultados frente a todas estas informaciones pues nos faltan los grandes argumentos, las ideas que están detrás de muchas de las informaciones y los posicionamientos en relación a los grandes temas de actualidad. "MILLENNIUM" es el programa, la plataforma de ideas que pretende ser útil a los espectadores de hoy, acompañándoles en el análisis de los acontecimientos cotidianos.

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Millennium - Negocios digitales - ver ahora
Transcripción completa

Bienvenidas, bienvenidos.

Tengo aquí unos datos que pueden parecer contradictorios.

Dos de cada diez empresas españolas

realizan ventas a través del comercio electrónico.

Es menos que Dinamarca pero es más que Alemania.

Poseemos una de las bandas anchas

con mejor implantación en todo el territorio.

Entonces, ustedes podrían decirse: "Todo eso suena muy bien". Sí.

Pero el 80 % de la fuerza laboral

no se maneja en la economía digital.

Y ahí vienen los expertos que dicen:

"¿Cómo es posible que la quinta economía europea

sea la décima en desarrollo digital?".

Hoy vamos a hablar de todo eso e intentar el por qué sucede,

y también cuáles son las soluciones.

Bienvenidos a "Millenium".

(Música)

Hay frases que son muy famosas,

aunque muchas veces las utilizamos y no sabemos

quién la pronunció.

En este caso concreto, yo pienso

que sí sabrán que el autor de una frase es

"que inventen ellos", fue Unamuno,

y la dijo para referirse al atraso

de nuestro país en relación con Europa.

"La luz alumbra tan bien aquí como allí,

aunque no la hayamos inventado nosotros.

Ortega y Gasset se rasgaba la vestiduras,

horrorizado ante la propuesta de Unamuno.

Hoy, evidentemente, vivimos en otra época.

Yo creo que habría pocas personas públicas

que serían capaces de decir, o que fueran capaces de decir:

"Que inventen ellos, nosotros podemos copiar

y todo es copiable".

Pero las cosas son más complicadas de lo que puede parecer.

Estamos en otra época.

Estamos en la época del 5G,

que facilitará el internet de las cosas

Y también facilitará, por ejemplo, la autonomía de los coches,

o completa o parcial.

No crean que hablaremos de robots, a lo mejor sí.

También les diré que hemos hablado de robots esta temporada

en bastantes programas,

porque ha sido una tónica o una mecánica

de hacia dónde va nuestro programa.

Voy a presentarles a nuestros invitados.

Empezaremos por la derecha y seguiremos,

en primer lugar, está el señor Nacho de Pinedo,

emprendedor digital y "business angel"

de proyectos digitales.

En el 2009 fundó

el Instituto Superior para el Desarrollo de Internet,

que es más conocido por la abreviatura de ISDI,

con presencia en Europa, Latinoamérica, Estados Unidos.

Fundador y director de IMPACT,

la aceleradora de "startups" del instituto,

que financia forma y acelera "startups" digitales

de toda Europa.

Antes de pasar a la pregunta,

debería usted aclarar lo que es un "business angel",

porque habrá espectadores que no sepan muy bien

en qué consiste su tarea.

Y también lo que es una aceleradora de "startups".

Muy bien.

Lo primero, empezar con una frase también célebre,

que es que esto no es una era de cambios,

sino que es un cambio de era.

Lo que ocurre con el entorno digital

no está haciendo cambiar la concepción

de los modelos de producción,

incluso de cómo llamamos a las cosas.

Una "startup" es una empresa en crecimiento,

normalmente de carácter tecnológico.

Son empresas que se han fundado recientemente

y que están en una curva de crecimiento acelerada,

por así decirlo.

Y una aceleradora de "startups" es

una institución que se dedica a agrupar una serie de "startups"

que están en una situación parecida, normalmente en un vertical.

Y durante un periodo, que suele ser unos seis meses,

invierte dinero en ellas, le invierte en formación,

les coloca una serie de mentores e intenta acelerar ese crecimiento.

De manera que, lo que normalmente esa empresa

conseguiría en dos años, en seis meses lo alcanza.

Y un "business angel" es una persona que invierte dinero suyo,

dinero propio, en una de estas "startups".

Y normalmente, lo hace con dos objetivos.

Un objetivo, que pocas veces se cumple,

que es sacar un rendimiento a esa inversión,

porque al ser unas empresas que tienen aceleración muy rápida,

si tú inviertes cuando son pequeñitas, en poco tiempo,

pues han crecido,

y es posible que venga otro inversor más grande que quiera comprarlas

y te compra tus acciones a un valor mayor.

Entonces, una de las razones es

sacarle un rendimiento económico a la inversión.

Y la segunda, y probablemente más importante,

es aprender con ellos.

Aprender y ayudarles a desarrollarse.

Por un lado, tú, porque tienes experiencia en algún sector,

o estás en una etapa de madurez mayor,

le puedes aportar muchas experiencias a esa "startup".

Y por otro lado, ellos, que están en entornos

que a lo mejor no conocen y usan metodologías diferentes,

te van a enseñar a ti también un montón.

Ponga ejemplos prácticos para entenderlo mejor,

de una "startup" que puede hacer.

Y también cuánto supone una inversión de "business angel"

y cómo se sabe si va a ser rentable o no.

Bueno, pues una "startup" puede ser "We Are Knitters",

que tenemos aquí a Pepita, que tiene una "startup",

pero puede ser Cabify, por ejemplo.

Cabify es una empresa que se creó en este país

y hubo un emprendedor que un día pensó

que podía desarrollar ese modelo de negocio.

Al principio, esta persona no sabía si iba a funcionar o no,

y desde luego, en su modelo de negocio

no entraba el que iba a generar ingresos a corto plazo.

Con lo cual, para financiar sus primeros años,

acudió a personas que le dieron dinero

a cambio de un porcentaje de la empresa.

Eso financió que esta empresa empezara a crecer

y llegara un momento

en el que empezó a tener valor en el mercado

o empezó a generar ingresos que ya eran suficientes

como para financiar su día a día.

Pero normalmente hay un periodo, se llama la travesía del desierto,

en el que la "startup" todavía no está generando ingresos

y que para sobrevivir se financia con fondos ajenos.

Esos fondos ajenos, normalmente tú vas a un banco,

y el banco no te lo va a financiar.

¿Quién va a financiar a un loco

que quiere montar una especia de Uber?

¿O quién va a financiar a unos señores que venden lana

y experiencias relacionadas con el tricotar?

Es muy difícil que un banco entienda el potencial de esto.

Los bancos cada vez entienden menos de todo.

Bueno, si queréis hacemos otro programa sobre esto,

os cuento mis experiencias.

También los bancos están amenazados por este fenómeno,

porque empieza a haber "startups" sobre FINTEC

que están amenazando sus modelos de negocio.

Pero volviendo al modelo del "business angel",

el "business angel" lo que hace es

suplir esa falta de liquidez en el sistema,

que los canales establecidos no se atreven a arriesgar,

no se arriesgan a esto.

Y a cambio, están pidiendo, de alguna forma,

que esta "startup" tenga un rendimiento muy alto.

Es decir, que tenga una exponencialidad.

Con lo cual, su objetivo es recuperar lo que han ganado

multiplicado idealmente al menos por tres

o hasta por diez veces, ese es el objetivo.

En un tiempo que suele ser en torno a tres años.

Ellos saben que la mortalidad de estar "startups" es muy alta.

Y que probablemente, ocho de cada diez van a morir.

Por eso, muchas veces invierten en varias

para tener un poco los huevos bien repartidos.

Y ese es un poco el modelo del "business angel".

Pues, usted da clase, ¿no?

Sí. Cómo se nota.

Vamos a seguir con las presentaciones.

Y luego volvemos otra vez en la discusión general.

El señor Raúl Blanco,

economista, secretario general de Industria y PYMES

Del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo.

Ha sido gerente de estrategia industrial

en la Dirección General de Industria

de la Generalitat de Cataluña.

Director de Desarrollo Económico y Empleo

en el Ayuntamiento de L'Hospitalet de Llobregat.

Estuvo la alcaldesa en nuestro programa hace meses.

Y hoy le tenemos a usted. Bienvenido.

Gracias.

Del mismo modo que hicimos un programa

sobre la España vacía,

basada en el libro del mismo título,

que hablaba de esa España en donde ya no quedan habitantes,

¿podemos hablar de una España digitalizada

y una no digitalizada?

Bueno, esa barrera quizá en lo digital es más flexible

que en lo físico.

Sí que es cierto que hay toda un España

donde el reto demográfico, la despoblación, es un factor

a tener muy en cuenta,

tanto en el presente como en el futuro,

porque eso es una realidad acuciante

a la que uno sale del arco mediterráneo,

de la costa, digamos, y del centro,

ve, palpa esa realidad fácilmente.

Y ante esa realidad, el ámbito digital,

yo creo que lo que aporta es una oportunidad.

Es decir, no hay motivos físicos

por los cuales no se pueda instalar una "startup"

o pueda haber iniciativas si hay un correcto sistema

de formación, educativo,

hay las infraestructuras necesarias, evidentemente;

fibra óptica, telefonía móvil, etc.

Puede haber ese desarrollo en cualquier parte del territorio.

De hecho, hay iniciativas que no son necesariamente urbanas.

Con lo cual, esa frontera es más flexible.

Sí que quizá, y eso en el debate igual después sale,

hay que mirar esa brecha digital cómo se sitúa en nuestra sociedad;

por edades, por colectivos y quizá por territorios,

aunque esa quizá sea menor

en comparación con otras etapas anteriores.

Los ciudadanos de nuestro país que no viven en grandes ciudades,

a veces se quejan porque no hay manera

de tener una fibra que funcione

como funciona la de las grandes ciudades.

Y entonces, encuentran que si bajar una película

cuesta, en lugar de hora y media que dura la película,

tres y cuatro horas,

o simplemente la consulta de datos para escribir un artículo,

eso muchas veces hace que la gente se retraiga

para vivir en determinados sitios.

El otro día leí una noticia, que en Menorca

iban a instalar fibra,

pero que había cuatro núcleos, me parece recordar,

que no van a tener fibra en las previsiones de compañías.

España es ahora, la cifra exacta

igual no la sitúo,

pero España es el tercer o cuarto país de Europa

en cuanto a fibra óptica.

El tema de la fibra es importante, sin duda.

Pero insisto en que la frontera, pues cada vez más,

si ahora vamos hacia el 5G en telefonía móvil,

lo que hay que garantizar es el acceso a los datos,

como bien planteaba, el acceso a los servicios públicos.

Es decir, no tiene que haber barreras entre estar en Madrid,

en Barcelona o en un pueblo de Cuenca,

por poner algún ejemplo

en lo que es el acceso a sanidad,

acceso a información para realizar un artículo universitario,

y por tanto, no hay ningún motivo para que eso se dé.

Y sin duda, esa convivencia y ese traslado

hacia ámbitos fuera de lo urbano,

será cada vez más posible.

Lógicamente, la difusión de las infraestructuras

es absolutamente necesaria, en este caso la fibra.

Pero también la telefonía móvil hace que cada vez más,

el teléfono móvil que todos tenemos,

y lo que va a significar el 5G, hará eso mucho más posible.

Luego hablamos del 5G,

que parece que sea la gallina de los huevos de oro.

Es una oportunidad más.

Dámelo con un poquito más de...

Va a ser mucho más que otra oportunidad.

Sí.

Gracias por estar con nosotros. Encantado.

La señora Pepita Marín,

diplomada en Empresariales Internacionales

en ICADE E4 y en Reims Management School,

en Francia.

Hace ocho años y medio, emprendió con su socio,

Alberto Bravo, "We Are Knitters",

una "startup" de venta de ovillos

y kits de tejer.

Las ventas han ido creciendo.

Y su negocio ya se ha expandido a países como Estados Unidos,

Alemania y Francia.

En marzo han cerrado el ejercicio con 10 millones de facturación,

más de 120.000 pedidos,

el 95 % fuera de España.

A ver, usted un día pensó

que eso de hacer un jersey... Punto.

O hacer punto o una mantita podía ser un negocio.

Bueno, yo en realidad, lo vi fuera también.

Era más como Unamuno, yo lo vi fuera

y vi que en Estados Unidos estaba super de moda,

no solo tejer, sino hacer cosas con las manos.

Yo aquí lo había visto, pero para gente,

pues era más mi abuelita la que tejía,

y era algo que estaba muy pasado de moda.

Y lo vimos, vimos que estaba super de moda ahí,

y dijimos: "Las tendencias que están en Estados Unidos,

entre la gente de mi generación, acabarán llegando aquí a España".

Y entonces, fue a partir de ahí que dije:

"Pues puede ser un negocio".

Y lo montamos un poco para ver qué pasaba, teníamos 23 años,

a ver qué pasaba, y si va bien, fenomenal,

y si no, hubiésemos aprendido bastante en el camino.

Y nosotros empezó, la digitalización en nuestro caso,

es para bien y para mal.

Para mal, porque el negocio funciona entre gente de mi generación

precisamente porque estamos sobreexpuestos

al móvil, a las pantallas y demás.

Entonces, la gente como que necesita parar en un momento dado del día,

hacer algo con sus propias manos,

ya sea cocinar, tejer, hacer punto de cruz.

Entonces, en ese caso, la digitalización nos ha ayudado,

pero luego, por otro lado, es un negocio muy internacional

y todo el equipo está en Madrid,

las 28 personas estamos aquí en Madrid.

Y todo lo hacemos gracias a internet.

Es verdad que en Madrid tenemos fibra óptica,

y desde ahí trabajamos mucho con el ordenador,

con almacenes que están en Estados Unidos y Alemania.

Pero todo se controla a través de internet,

y toda la venta es a través de internet.

Entonces, gente que compra ovillos y una experiencia de tejer

a través de la web.

Y la magia de internet

es que le llega a una señora que está en un pueblo de Alemania

o un pueblo de Estados Unidos,

incluso vendemos ahora también en Japón.

Entonces, nos ha ayudado mucho.

Luego, también empezamos casi sin recursos económicos

porque internet... ¿Y los bancos se lo dieron?

No, al principio no.

Al principio, nosotros fue un poco a pulmón,

hicimos todo un poco

con muy poquita inversión de un premio que ganamos.

Y luego entraron "business angels"

y al cabo de los dos años entraron "business angels"

y un pequeño capital riesgo

que aportó ese dinero para montar una infraestructura,

que pudiésemos crecer mucho.

Y luego, he de decir que en los últimos años,

una vez que el negocio empezaba a facturar,

ya han entrado los bancos, que financian una parte ahora.

¿Hay muchos negocios para hacer como ese vuestro?

Bueno, a nosotros siempre nos decían que era un nicho,

que no íbamos a crecer nunca

porque era algo que era un nicho dentro de un nicho,

porque dentro de nuestro negocio,

solo fibras naturales que traemos de Perú y demás.

Y yo creo precisamente, que en los nichos y las cosas raras

es donde está la oportunidad,

porque está Amazon, que competir con Amazon hoy en día,

montar un negocio que compite con Amazon a volumen,

es casi un suicidio empresarial.

Entonces, yo creo que hay muchos más de los que creemos.

Hay que saber buscar, hay que saber ver fuera.

Hay cosas que existen fuera que no existen en España

y es una oportunidad para traerlos, como hicimos nosotros.

Y luego, a partir de aquí, pues tú emprendes,

desarrollas el negocio

y luego innovas una vez ha arrancado.

Pero nosotros la idea la trajimos de Estados Unidos.

Sigue habiendo mucho.

Enhorabuena. Muchas gracias.

El señor Pablo Gonzalo,

licenciado en Economía por la Autónoma de Madrid,

Universidad Autónoma.

Máster en Gestión Cultural por la Universidad de Barcelona.

Director del Área de Cultura de Fundación Telefónica,

con proyectos en todos los países

en los que está presente la compañía

y con centros culturales propios en Madrid,

Buenos Aires, Chile, Lima y Quito.

Anteriormente, fue responsable de Fundación Telefónica,

de proyectos de innovación educativa

para España y Latinoamérica.

¿Cómo se trabaja en el campo de la cultura y la educación

y la capacitación digital de la población?

Porque yo he dicho muchas veces, a lo largo ya de esta noche,

de que lo que hace falta es que la ciudadanía

sea experta en los temas digitales y no lo es.

Pero tampoco eso se hace a base de dar palmadas.

No, sin duda.

Yo creo que es uno de los grandes retos.

Antes estábamos hablando un poco

de todo lo que tiene que ver con las infraestructuras,

de la digitalización, de la fibra,

del 5G que está viviendo.

Creo que dentro de nuestro entorno, como decía Raúl,

estamos bastante bien preparados a nivel de infraestructura,

obviamente queda mucho por hacer en muchos sitios.

Pero para nosotros, creo que el gran reto es

realmente conseguir que sobre esa base,

sobre esa palanca de la infraestructura

y de la digitalización de la economía,

podamos aprovechar y dinamizar la economía y las personas.

Y para eso, es la educación lo único que nos sirve.

Y es verdad que la educación tiene un problema, entre comillas,

es lo más importante, es lo más delicado,

pero son unos sistemas que avanzan muy despacio.

La economía, la sociedad, la tecnología

cada vez avanza más deprisa y la educación requiere sus tiempos.

Entonces, nosotros sí que intentamos trabajar mucho,

primero en sensibilización; hacemos en todos los centros culturales

debates como el que estamos teniendo aquí,

que de alguna manera pongan en valor y trasmitan a la sociedad

la importancia de realmente que todos adquiramos

las capacidades digitales necesarias para subirse a este tren,

porque si no nos subimos realmente,

perderemos... ¿Los ciudadanos saben aprovechar

las posibilidades de la tecnología digital?

Yo creo que hay una cierta brecha, como se comentaba antes,

entre aquellos ciudadanos que son usuarios digitales,

que ya somos casi todos,

y aquellos ciudadanos que realmente van un paso más allá

y tienen las capacidades suficientes para aprovechar esa tecnología.

Es decir, que no son solo usuarios,

sino que son protagonistas de generación de "startups",

de creatividad, de trabajo, etc.

Y esa brecha entre los que son solo usuarios

y los que además son usuarios y actores activos

de la revolución digital, yo creo que es la que hay que cerrar.

Vamos ahora a ver el reportaje, ya habitual en nuestro programa,

que nos sirve para centrar un poco los temas

y también para formular algunas preguntas

a nuestros invitados. Vamos con ello.

"La tecnología se desarrolla a un ritmo vertiginoso

y ha cambiado los hábitos de consumo en la sociedad.

La Comisión de Digitalización de la Cámara

afirma que más del 50 %

de los usuarios españoles de internet,

ha comprado por vía electrónica.

El mundo de la empresa también se ha adaptado forzosamente

a la digitalización."

¿Es necesario digitalizarse? Sí.

Pero para desarrollarlo de una forma conveniente,

creo que no hay que hacerlo a lo loco,

y sobre todo, quien dirige la compañía

tiene que tener claro para qué tiene sentido

digitalizar su negocio y cuáles son las ventajas de hacerlo.

No es simplemente una moda.

"Las pequeñas y medianas empresas españolas

han iniciado el camino de la digitalización,

pero solo dos de cada diez PYMES de nuestro país

vende actualmente por internet."

Hay gente que piensa que esto es una moda pasajera

y va a acabar pronto. Y no es verdad.

Lo digital está aquí para quedarse, con lo cual,

si nos queda un promedio de 30 años de vida laboral efectiva,

pues tú eliges.

O eliges vivir esos 30 años como en el siglo XX,

o como en el siglo XXI

a través de una formación digital y eficiente.

El avance de las nuevas tecnologías es imparable.

Ha cambiado el estilo de vida de los ciudadanos,

pero en el caso de las empresas,

se trata de una cuestión de supervivencia.

Para ser competitivos en el mercado,

es necesario que las compañías emprendan proceso de digitalización.

Dicho proceso implica una optimización de los costes,

un manejo diferente de la información

y de la comunicación con el cliente,

mayor productividad del negocio, apertura a nuevos nichos de mercado

y una relación entre empleados y jefe muy diferente.

Tener agendas abiertas.

Por ejemplo, es ISDI, tenemos agenda abierta,

todo el mundo sabe, soy director general de la compañía

todo el mundo sabe qué hago en este momento,

tengo una entrevista contigo.

Si me quiere poner reunión,

saben que tienen que esperar que termine esto

para poder hablar conmigo.

Otra también es poder acudir

a hablar con nosotros de forma totalmente ágil y trasparente.

Me puedes mandar un WhatsApp, una comunicación por Slack.

"La transformación digital implica

que el responsable de la empresa tenga muy claro el cambio.

Los expertos afirman que este salto exige crear

una hoja de ruta con las necesidades del negocio.

Buscar un nuevo posicionamiento en el mercado

y elegir los socios tecnológicos idóneos.

La digitalización ha cambiado también el modelo de seguridad.

Cualquier fallo o ciberataque

puede comprometer seriamente a la empresa."

La ciberseguridad es una disciplina muy importante

dentro de la digitalización, y hay que tenerla en cuenta.

Cuando antes teníamos a lo mejor a un guardia de seguridad

en una compañía vigilando un objeto físico,

ahora tenemos que tener profesionales dedicados a gestionar

las barreras o las fronteras cibernéticas

dentro de nuestro negocio digital.

"Los empleos digitales han ganado relevancia

en los últimos años

y han escalado dentro de los puestos de responsabilidad de las empresas.

Hay un abanico de profesiones ligadas al sector,

relacionadas con el "marketing", la estrategia,

y sobre todo, el manejo de datos."

Las posiciones más demandadas actualmente, sobre todo en España,

son aquellas vinculadas con los datos.

Siempre se ha dicho que el entender bien un dato

o el utilizar bien los datos es clave

para tomar buenas decisiones.

Eso se acrecienta y multiplica en el mundo digital,

donde el volumen de datos es increíble,

es mucho mayor que nunca.

"El 99 % de las PYMES posee acceso a internet,

incluidas las empresas más pequeñas.

Y un porcentaje superior al 75 % tiene su propia página web.

Pero queda mucho camino para andar.

¿Están preparadas las empresas españolas

para la era digital?

¿Estamos ante una revolución

que transformará por completo el modelo productivo?".

Son dos preguntas clave; si están preparadas las empresas.

Pero antes de que me contesten,

a mí me gustaría un poco desnudar el santo.

¿Somos capaces de explicar

cómo es el espíritu, la filosofía

del funcionamiento de una empresa digital?

Yo recuerdo cuando era pequeño,

y luego he visto que se seguía produciendo,

cuando uno llegaba a un curso superior

y tenía un profesor nuevo,

intentaba averiguar todo de ese profesor;

si estaba sentado, cómo daba las clases,

si dejaba improvisar y demás.

Y era una manera que te definía cómo era

el tipo de educación que recibías.

¿Cómo son las empresas digitales?

¿Cómo deben de ser las empresas digitales?

¿Quién me lo quiere contestar?

A mí me gustaría hacer una puntualización,

que es que creo que estamos equivocando el término.

No es cómo deben ser las empresas digitales,

sino cómo deben ser las empresas en la era digital,

que es en la era que estamos. Ya.

Pero si tengo que decir cada vez...

He hecho una especie de abreviatura.

Jugamos a esa abreviatura, pero a lo que nos estamos refiriendo

no es, necesariamente, un "pure player digital",

es decir, una empresa que ha surgido ya en la era digital,

sino incluso empresas que nacieron en el siglo pasado

que se tienen que transformar. Un banco, por ejemplo.

Un banco, por ejemplo,

una empresa de telecomunicaciones, son empresas.

Esas empresas no tienen más remedio que transformarse a la nueva era.

No me imagino a todos los presidentes de bancos

reconvirtiéndose a la cultura digital.

Pues te aseguro que es la prioridad número uno

de su estrategia actualmente.

Te lo aseguro.

Y cualquier empresa de telecomunicaciones,

cualquier empresa prácticamente de cualquier sector.

Porque el no adaptarse a esta nueva era

significa morir, lo hemos visto antes.

No tienes otra opción.

Con lo cual, esto va de adaptarse a esa nueva era.

¿Y qué significa adaptarse a esa era?

Es lo que llamamos la transformación digital,

si queréis, transformación a la era digital,

por simplificar, transformación digital.

Significa entender que el mundo ha cambiado.

Entender que antes la gente leía los periódicos,

veía la televisión y oía la radio.

Y no había mucho más.

Ahora siguen haciendo eso.

Pero, además... Pero menos.

Pero menos, y además, es que están en las redes sociales,

están en el buscador, están en una serie de cosas

que les ayuda a tomar las decisiones

que antes tomaban solo con esos tres canales.

Antes, la gente, cuando hablaba bien o mal de una empresa,

hablaba con sus amigos en el bar, con su cuadrilla.

Ahora lo cuenta en una red social y cientos de miles de personas

se enteran de cuál ha sido el problema

o qué está haciendo bien esa empresa.

Antes, las empresas se valoraban en función de sus activos.

Valía más la empresa que más activos físicos tenía.

Ahora no, ahora las empresas se valoran

en función de su potencial.

Vale más Uber, que no tiene un solo taxi,

o vale más Airbnb, que no tiene un solo hotel, que Hilton.

Antes, las empresas se diseñaban

para optimizar lo que hacían

y para conseguir rendimientos más o menos razonables.

Ahora las empresas se diseñan para ese crecimiento exponencial.

Antes, la relación con los empleados estaba muy basada

en parámetros transaccionales.

Ahora es muy importante

la misión, la visión, hacia dónde va la empresa,

construir relaciones basadas en la confianza.

Todo eso es el cambio que tienen que hacer las empresas.

Tienen que trasladar un negocio

que crearon para esta primera época, a esta nueva era.

Y ese es el proceso.

Y es un proceso sin fin, por cierto.

-No es algo que acaba mañana. -Exacto.

Yo ahí, quizá por desmitificar,

porque yo, como estoy más vinculado a la industria y bajarlo al terreno.

Estoy de acuerdo en casi todo lo que se ha dicho.

Ahí la parte importante es,

cuando hablamos de transformación digital,

muchas veces eso se asocia directamente a tecnología.

Y no hay que caer en ese error,

porque quizá hablamos de transformación digital,

la tecnología está ahí,

la tecnología, puedes invertir para crearla,

puedes hacer I+D, puedes comprarla en el mercado,

pero eso va a ser un 20 % de tu transformación digital.

El 80 % restante es el cambio de modelo de negocio

que se está produciendo.

Y es lo que hablábamos antes.

Si ese cambio de modelo de negocio,

aplicado, por ejemplo, al sector industrial,

implica cómo transformas una industria de automoción,

es decir, la industria por excelencia, una gran empresa,

cómo esas industrias

están transformándose de vender coches

a vender kilómetros,

como dice muchas veces el presidente de SEAC.

Entonces, ese pasar de vender coches a vender kilómetros

implica toda esa transformación digital

de coche conectado, coche autónomo,

cambios en el modelo de movilidad de la propia gente;

va a ser absolutamente diferente cómo se ha movido la gente

hace 20 años, a cómo se va a mover de aquí a 20 años.

Los modos, sobre todo a nivel urbano, cambiarán la micromovilidad,

y todo eso, al final, es cambio de modelo de negocio.

Eso afecta a las empresas recién creadas,

pero afecta también a empresas con mucha tradición.

Y eso afecta a "startups" como la que acaba de comentar Nacho,

y afecta también a empresas.

Y relacionado un poco con la primera pregunta,

a empresas de galletas

situadas en Aguilar de Campo, Palencia,

que son un gran ejemplo de digitalización.

Y que los directivos de la empresa pueden desde su "tablet" ver

cómo se está sembrando en el campo

de Medina del Campo el cereal,

en qué sitio, qué nivel hídrico tiene,

si ahí hay más piedras o menos piedras,

y desde la rentabilidad del cereal

hasta el proceso de la fabricación de la galleta,

tenerlo controlado

y saber la trazabilidad perfecta del producto.

Y después, en relación con lo que decía el reportaje

y lo que comentaba Nacho,

qué está pasando con tu producto en el mundo.

Es decir, y a eso tienes acceso en muchos casos

de manera libre.

Es decir, esta empresa en cuestión

tiene todo un seguimiento de los datos sobre los ingredientes

y comunidades de clientes, asociaciones, etc,

allí a los países donde exporta sus galletas

en los cuales puede saber qué está pasado,

qué me están diciendo del aceite de palma,

de la clorofila, etc,

y gestionar todos esos datos en tiempo real.

Con lo cual, eso es transformación de modelo de negocio

gracias a lo digital

en un negocio que sigue siendo producir galleta.

Aunque al final, la economía del dato

va a acabar siendo más relevante quizá que la galleta, al final,

si esto sigue avanzando así.

Pero todo ese proceso, es importante centrarlo

en que nos está transformando modelos de negocio,

pero que no solo afecta a las "startups",

sino que afecta a muchos sectores económicos

y que puede estar presente en muchos territorios

y en muchos colectivos diferentes.

Y para añadir una cosa a esto, que estoy totalmente de acuerdo,

esto lleva aparejado un cambio en el "change management",

en la manera de gestionar la empresa.

Y la cultura, la misión, los valores,

no se puede gestionar la empresa de la misma manera que antes

porque ahora estamos buscando

una aproximación al mercado mucho más rápida,

aprender del mercado inmediatamente,

una agilidad en los procesos que antes no era necesaria.

Pues yo lo que quería decir era

que todas las empresas grandes, pequeñas tienen como prioridad

la transformación digital y está en la estrategia número uno.

Pero es verdad que está costando muchísimo,

cuando tú llevabas una manera de gestionar

que no es solo vender por internet, es una manera diferente,

ágil, muy centrada en los datos.

Nosotros hemos nacido así,

para nosotros es la manera natural de gestionar.

Piensa todo el mundo que estamos tejiendo

y nosotros estamos todo el día viendo datos y demás.

Y lo que hacen muchas grandes empresas

para esa transformación, como va más rápido,

están comprando empresas

que son pequeñas, que han nacido digitales,

entonces las están incorporando a sus estructuras

un poco del siglo pasado

para justamente, no solo para traer negocios,

sino para aprender de ellas.

La transformación, como no la pueden hacer ellos mismos,

porque es muy difícil cambiar una organización de dos personas

y decir: "Ahora somos digitales y vamos a trabajar todos por Slack".

Entonces, lo que hacen es comprar empresas

e incorporarlas a sus equipos.

Y entonces, eso les ayuda, aprenden de ello

y bueno, es muy buena manera también de...

Pero, y ahora vuelvo a lo de Aguilar de Campoo,

en el fondo, la vida sigue siendo la misma.

En el sentido de que todos comemos galletas

a la hora de desayunar. Por supuesto.

Pero puede ser que haya alguna cosa nueva.

No diré que lo de hacer ganchillo y hacer mantitas,

porque eso va porque sí.

¿Hay alguna cosa que realmente innove la vida,

el cambio digital?

Esto. Voy a hacer un gesto. Esto.

Esto ha transformado el mundo.

Es decir, esto ha transformado en el sentido de que el centro,

por ejemplo, siguiendo con ejemplos industriales,

era la industria la que te ofrecía modelos de coche

o modelos, o productos, etc.

Ahora soy yo el que con el móvil, el cliente es el que manda;

es el que está transformando modelos a nivel turístico,

impensable hace diez años.

Lo que supone la organización de un viaje

hace diez años; bueno, diez no, pero 20 sí,

una persona iba a una agencia de viajes o medios convencionales.

Ahora mismo, con el móvil,

primero consulto opiniones del restaurante,

opiniones del hotel, destino,

localizaciones del tipo más diverso, alojamientos del tipo más diverso.

Y todo eso ha cambiado porque el centro pasa a estar

mucho más situado en el consumidor de lo que estaba antes.

Antes era más pasivo. Y luego llega

una alcaldesa y dice

que no se pueden alquilar

viviendas. Por supuesto.

Y coincido con la alcaldesa, porque además, en Hospitalet

así se ha hecho aprendiendo de otros modelos,

porque esa transformación también implica

transformación de las ciudades.

Y esa transformación de las ciudades de tiene que gestionar.

Eso no implica...

La digitalización también implica gestión,

porque en lo público, en los espacios públicos,

en cómo el turismo puede afectar a una ciudad,

simplemente implica gestión;

cómo quieres que sea tu ciudad en el futuro.

Y ahí tiene que haber una gestión activa.

Si no gestionas, tenemos ejemplos de lo contrario;

ciudades que pueden empezar a tener externalidades negativas

en cuanto al turismo.

Pero si las gestionas, todo lo digital

te puede beneficiar en cuanto a eso.

Es decir, oiga, voy a aprender de los ejemplos

donde no se ha gestionado

y vamos a poner ejemplos de cómo puedo canalizar

sin dejar de ser digital.

No es anular lo digital para nada.

¿Cuáles son las ventajas de una sociedad digital

frente a una sociedad analógica?

Yo creo que son evidentes y son imparables.

La sociedad digital yo creo que al final beneficia

a las personas porque hace que la vida sea mejor en el fondo.

El ejemplo que estaba poniendo Raúl es interesante.

Todos los desarrollos digitales que te conectan

con lo que tú quieres hacer, la información que quieres obtener,

con las personas a las que quieres

de una manera mucho más fácil, más directa

y más amable que antes,

que te conectan con los negocios y con los proveedores

y con los clientes a los que quieres llegar en términos de industria.

Toso eso hace que la sociedad avance,

pero hay un peligro, que es un poco el que comentaba,

bueno, yo veo dos peligros, sobre todo,

o dos temas que hay que gestionar, para decirlo de una forma positiva.

Uno es tener en cuenta que esa digitalización

tiene que estar al servicio de la gente,

de las personas y de la sociedad.

Es decir, porque la tecnología,

igual que cualquier otra disciplina del ámbito humano,

se puede usar bien o mal.

Y yo creo que a veces hay cierta sensación de determinismo,

de que esto es imparable y va a avanzar.

Es cierto, pero nosotros podemos decir

hacia dónde queremos que avance.

Para que la sociedad digital sea mejor para las personas,

nosotros, como sociedad, Gobierno, sociedad civil,

tenemos que decir hacia dónde queremos que avance.

Y la otra cosa que hay que gestionar es que nadie se quede atrás.

Es decir, que seamos capaces de educar,

de acompañar, de gestionar esa transición,

sobre todo en temas de empleo y de educación,

de sectores que se van a ver disrumpidos por la tecnología,

y que implicará que haya gente que se quede sin trabajo.

Pero que se tendrá que reciclar, que tendremos que ayudar a formar,

y que tendremos que ocuparnos de que eso genere

los menos problemas posibles.

Creo que eso es un aspecto también importante

de hacia dónde queremos que avance la sociedad digital.

La brecha digital.

En cienes de cientos de titulares

es fácil encontrar dos palabras, "brecha digital".

Sin embargo, cuando hablamos entre nosotros,

cómo reducir esa brecha es cada vez más difícil.

Bueno, yo la verdad es que como vivo en una gran ciudad,

viajo a grandes ciudades,

la gente de mi generación, todos tenemos acceso a todo.

La verdad es que yo no lo vivo,

para mí, en realidad, no hay brecha digital.

Yo al revés, yo pienso que estamos demasiado digitalizados.

El otro día estuve en un foro que decían

que están cambiando la manera, que hay gente de mi generación

que ya no salen a restaurantes, se quedan en casa viendo Netflix.

Está cambiando el comportamiento para bien y para mal.

O sea, que esa brecha digital en un caso puede ser hasta negativa

para los que estamos muy digitalizados

y que lo tenemos en el trabajo, en casa, ya nos vemos la tele;

yo no tengo tele, por ejemplo,

yo solo veo Netflix o lo que sea.

Entonces, al final, puede que esa brecha digital,

que estemos tan digitalizados,

al final puede perjudicar la manera de relacionarnos.

Yo recuerdo una portada de una revista americana, New York,

en donde daba un retrato de la sociedad de hoy.

Y era un sofá, un chico joven,

30 años, comiendo patatas fritas de una hamburguesería,

y el resplandor de la pantalla que tenía delante

reflejada en su cara.

De una soledad inconmensurable.

¿Estaba delante de una televisión? Se supone.

No se ve la televisión. Era una pantalla.

Una pantalla.

Yo creo que tiene las dos caras, yo creo que hay una...

Porque al final, la sociedad digital o la vida, es una.

Lo que pasa es que ahora, digamos que lo digital

te puede, digamos, en determinados casos, aislar,

si realmente nosotros, como sociedad,

no generamos redes para ayudar a la gente,

pero a la vez te puede conectar a gente

que antes estaba absolutamente desconectada.

Entonces, yo creo que la tecnología, en ese sentido,

tiene muchos más aspectos positivos que negativos.

Pero hay que usarla... Hay que explotarla.

Voy a hacerle una pregunta capciosa.

La práctica se sexo a través de las pantallas,

¿eso es positivo o negativo?

Hombre, yo no me metería en los gustos de la gente.

Es mejor que no tenerla.

Yo creo que lo peor es no tener sexo.

Lo mejor es tenerlo con la persona que tú quieres.

Y entre medias, hay muchas opciones.

Si no hay más remedio, pues tienes esta opción.

Has puesto un ejemplo muy interesante,

porque todas las aplicaciones que han salido, de estas de citas,

de ligar y tal por internet,

eso, probablemente, ha hecho

que mucha gente que vivía aislada,

y que no tenía pareja, y que poco a poco, por lo que sea,

se ha ido quedando sola, ahora y es absolutamente distinto.

Podemos decir si es mejor o peor

conocer a alguien por internet o en un bar.

Pero, al menos sí que ha hecho en ese sentido la tecnología

que estemos más cerca los unos de los otros.

-Son las modernas barras de bar. Sí.

Es la falta de amor la que llena los bares.

Absolutamente.

Algunas aplicaciones,

una vez doy una definición de una aplicación,

que decía que había sustituido el "cruising" real,

en lugar de ir a un sitio tranquilo en un parque,

ahora lo que había que hacer era entrar en según qué aplicaciones

y encontrar a la pareja en la pantalla.

Otra cosa sería cómo coordinamos todo eso con las educaciones,

o con la educación de los chavales.

Absolutamente.

Por eso es tan importante, yo creo,

no solo el tema de las competencias digitales

de las que tanto se habla, sino las competencias humanas.

Es decir, el sentido crítico,

el ser capaz de distinguir las "fake news"

de las que no son "fake news".

Ser capaz de ser una persona con valores, con ética

también en la sociedad digital,

que a lo mejor a veces te lo pone más difícil

que la sociedad analógica.

¿Usted cree que las "fake news" son detectables

por la mayoría de los ciudadanos?

¿O no? No.

-No. -No lo creo.

-Es difícil. -Es dificilísimo.

Yo creo que lo que ha mencionado de la ética es básico.

Es decir, estamos hablando de digitalización,

pero fases que vendrán de inteligencia artificial

que cada vez se acelera mucho más

y aquí, mis compañeros de debate saben mucho más que yo del tema.

Ahí sí tiene que haber una educación de base, de competencia,

porque van a ser necesarias para trabajar, desarrollarse,

pero esos valores críticos,

esa capacidad de distinguir, seguramente es complicado,

pero sí de discernir,

de tener unos valores éticos,

que además esos valores éticos no solo estén en la educación,

sino que va a tener que haber reguladores.

Las instituciones, los propios operadores,

los propios habilitadores digitales van a tener que tenerlo en cuenta

cuando hablemos de inteligencia artificial

y de muchos elementos más.

Y eso va a ser en pocos años.

Déjame que acabemos de cerrar el tema de los "fake news".

Yo creo que es muy relevante.

Yo creo que la respuesta es la contraria.

Tú tienes en internet la capacidad

de comprobar la veracidad de las cosas.

De hecho, tú puedes preguntarles a los ingleses sobre el Brexit

y tienen toda la información sobre lo bueno o lo malo que es.

Otra cosa es que no se la lean.

La información está ahí.

Las "fake news" han estado toda la vida,

desde que se dijo que a Helena de Troya la habían secuestrado

y fue la causa para la guerra de Troya.

Desde la explosión del Maine,

que fue la causa de la guerra cubana con los americanos,

o desde el incendio del Reichstag.

Son noticias que los medios han propagado

y que eran mentira.

Antes no había manera de comprobar esto.

Pero ahora mismo, que se propagan millones de "fake news",

normalmente, si buceas un poco, encuentras la respuesta.

Otra cosa es que nadie nos enseñó que hay que hacer ese proceso.

De hecho, en Suecia, hace dos años,

abrieron una asignatura en los colegios sobre internet

que iba acompañada de otra que era

"Cómo distinguir lo que es verdad y lo que es mentira en internet".

Son las dos caras de la moneda.

Pero ahí tienes, en el propio internet,

tienes las armas para ver si esa noticia es verdadera o falsa.

La diferencia... Soy más escéptico que usted.

Pero siga. Sí.

Quizá la diferencia con los ejemplos históricos

que Nacho comentaba,

es que ahora una noticias sobre el Brexit

o sobre cualquier otro tema,

una "fake news" del tema que queramos poner,

genera inmediatamente 2 millones de seguidores,

y esos 2 millones de seguidores, ya el debate se polariza

y nadie quiere saber dónde está la verdad o la mentira,

-sino que se ha polarizado. -Totalmente.

El debate ya no es pausado, porque seguramente,

cuando hablamos de lectura de periódico, lectura de libros,

de radio, etc, da pie a un debate más pausado,

a un contraste de ideas.

Cierto es que internet te permite acceso a datos,

es maravilloso poder contrastar si es cierto, si no es cierto,

tener acceso a datos

que sería impensable hace pocos años,

la realidad de las redes sociales es que te conduce,

ha conducido a polarización,

a debates casi inexistentes en muchos casos,

y eso se traduce, muchas de las situaciones,

el Brexit es el caso más paradigmático,

pero tenemos casos por toda Europa donde internet ha jugado ese papel

de: "No, yo ya estoy en esta".

En Twitter me apunto a los que dicen lo mío.

-Claro. -No me voy a apuntar...

-Tanta información... -No tengo tiempo

para ver el que dice lo contrario

-y valorarlo. -Hay tanta información

y nos llegan tantas noticias y demás,

que las que de verdad te interesan,

te pones a ver si es verdad, contrastas y demás.

Pero luego, como estamos todo el rato sobreestimulados

con las noticias que nos llegan, tampoco te pones a mirar todas.

-Ahí es cuando... -Perdonad,

creo que esto es mentira.

Digo que ahora lo hacemos, pero lo hacíamos igual antes.

No me imagino a alguien que estaba leyendo un periódico

de un signo que luego fuera a leer el periódico del otro signo

para ver si era verdad.

-Para contrastar. -No es verdad.

-Hacemos el mismo proceso. -No era tan barato.

Lo que pasa que ahora hay muchas más noticias.

No es más que eso. A ver.

Seguimos los mismos patrones que se han seguido siempre,

lo que pasa es que ahora hay muchos más estímulos.

Relativamente de acuerdo.

Voy a poner un ejemplo.

Y es: el señor Puigdemont dice

que si lo eligen se vuelve a España, ¿vale?

Pero una vez elegido.

Tú lees eso y te lo crees.

Hasta que llega un director de periódico,

en este caso concreto, el director del Periódico de Cataluña,

y lo podían haber hecho los demás directores de periódicos,

y dice: "Esto no es cierto,

por uno, dos tres, cuatro, cinco razones".

¿De acuerdo?

Al ciudadano normal y corriente,

sus conocimientos de la Constitución Española,

para empezar, y de toda una serie de normas, las desconoce.

El señor Puigdemont,

según el director del periódico de Cataluña,

había dicho cinco enormes mentiras.

Es difícil de descifrar a veces las mentiras.

Sí, ahora y antes.

Yo tengo mi tesis. A veces.

No siempre. Claro.

Pero ese es el valor que tienen ahora

los medios de comunicación tal y como los hemos conocido antes.

Ese es el valor que han de mantener.

Y eso es lo difícil.

Estoy de acuerdo con lo que decía Nacho con un matiz,

es verdad que las noticias falsas siempre han existido,

es verdad que ahora puedes contrastar,

mucho más fácilmente que antes, si una noticia es falsa o no,

pero me da la impresión de que, digamos,

se crea a veces una burbuja

en la que, cuando decías antes:

"Un lector del ABC lee el ABC,

escucha la radio tal y tal".

Está en su burbuja, que siempre escucha lo mismo.

El de El País, por poner otro ejemplo, lo mismo.

Ahí estás dentro de una burbuja que al final te retroalimentas

con lo mismo.

Me da la impresión de que ahora, la burbuja es mucho más...

Cada vez se estrecha más sobre ti si no hacemos nada.

¿Por qué? Porque, claro,

la tecnología lo que permite es llevar la personalización

al máximo exponente absoluto por lo que decíamos antes.

Digamos que tú estás navegando por internet

y Google sabe exactamente lo que haces.

Esto que se cuenta siempre de que vas a comprar una maleta

y luego las tres siguientes semanas

no haces más que encontrarte anuncios de maletas.

Es decir, la burbuja se va haciendo más pequeña.

Lo cual está bien para ciertas cosas,

porque te ayuda a conseguir, a encontrar lo que quieres,

pero está mal para otras.

Ahí viene lo que hablábamos antes

de los valores, la ética, la formación,

y creo, la autoregulación y la regulación.

La sociedad digital no ha resuelto un problema,

que sigue siendo el mismo, que es que el tiempo se termina.

No me lo puedo creer. Y hemos acabado el tiempo

del programa.

Me parece muy interesante todo lo que estamos hablando.

Podríamos seguir y seguir y seguir

cada semana con un tema sobre el asunto.

Pero hoy se nos termina.

Gracias a los cuatro. Gracias.

Gracias. Me ha gustado lo de su "app".

Me parece que está muy bien.

Gracias a los cuatro.

Gracias a todos ustedes que nos siguen.

Y les esperamos la próxima semana.

Millennium - Negocios digitales

26 mar 2019

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