Presentado por: Ramon Colom Dirigido por: Ramon Colom

La Sociedad de la Información pone a nuestro servicio una cantidad ingente de datos, de argumentos, de detalles para que estemos mejor informados. No obstante, a menudo quedamos sepultados frente a todas estas informaciones pues nos faltan los grandes argumentos, las ideas que están detrás de muchas de las informaciones y los posicionamientos en relación a los grandes temas de actualidad. "MILLENNIUM" es el programa, la plataforma de ideas que pretende ser útil a los espectadores de hoy, acompañándoles en el análisis de los acontecimientos cotidianos.

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Millennium - Periodismo vs Literatura - ver ahora
Transcripción completa

Periodismo, literatura.

Literatura, periodismo.

Podríamos hablar de Hemingway, de Josep Pla,

de Chaves Nogales,

de muchos otros escritores como Gabriel García Márquez.

Si nos adelantamos en el tiempo y nos vamos a Estados Unidos,

nos encontraremos con Truman Capote,

también con Tom Wolfe.

A partir de ahí la línea divisoria

entre los dos géneros es más difícil de percibir.

Bienvenidos a este último programa de la temporada

en donde hablaremos de libros,

pero hablaremos sobre todo de periodismo y literatura.

Quizá lo que más me sorprende a mí mismo

cuando voy a una librería, cosa que me gusta muchísimo,

es ver las novedades

y ahora hay un entretenimiento,

y ese entretenimiento es ver cuántas...

Cuántos de los libros han sido escritos

por periodistas y sobre todo por periodistas compañeros

o compañeros periodistas.

Me sorprende

porque me llama la atención que los periodistas,

además de trabajar en sus respetivos medios,

tengo tiempo para escribir

novelas, cosa que creo yo que no es

nada fácil salvo que uno...

La poesía a lo mejor.

A mí se me hace más difícil, pero a lo mejor es más fácil.

No lo sé.

Hoy tenemos a cuatro periodistas,

cuatro personas que ejercen o han ejercido el periodismo.

Ejercen los cuatro.

Y que además sacan tiempo para escribir novelas

de diferente signo.

Berna González Harbour hace novela negra.

Rafa Nadal

y Lara Siscar hacen novela histórica.

Podemos decir más o menos. Más o menos.

Más o menos.

Y Gabi Martínez hace algo más distinto,

pero son historias basadas en realidad.

Todo lo que he leído de él es historias basadas

en la realidad, con lo cual de alguna manera

es una forma de hacer periodismo.

Déjenme que les presente con más detalle a los invitados.

La primera es Berna González Harbour.

Trabaja en la sección de opinión de El País.

Escribe en el área de cultura también,

en el suplemento de cultura, Babelia.

Colabora en la tertulia de "Hora 25" de la Cadena SER.

Escribe novela negra y es la creadora

del personaje de la comisaria María Ruiz.

Su última novela publicada es esta: "Las lágrimas de Claire Jones".

Está editada por Destino.

Gracias por venir y por estar aquí con nosotros.

Gracias a ti.

Dice el novelista Chuck Palahniuk

que en realidad todo lo que escribimos

es lo que nosotros hemos vivido.

¿Cree que la novela negra es un formato

para desnudar nuestro interior,

nuestra alma y contar lo que realmente pensamos?

Es para eso, pero también es para resolver

lo que no podemos resolver en la realidad,

para vengarnos de los malvados que no podemos atrapar

en el periodismo,

para solucionar los casos, para redondear

lo que en la realidad no se puede redondear.

Por supuesto, en la novela negra también hay ideología,

hay retrato social sobre todo.

Se trata de dar como una tercera dimensión

a la realidad.

Soy periodista, efectivamente.

Todos nosotros lo somos

y en el periodismo trabajas con las herramientas

de la verdad y de la palabra,

de la verdad comprobada.

La literatura te permite una tercera dimensión

que es la de imaginar, la de volar

y la de crear un universo que te permite ser un poco más feliz.

Siempre y cuando sea verosímil.

Claro, siempre que sea verosímil.

En cuestiones... Pero...

Para que sea verosímil tiene que estar basado...

Sí, pero...

¿Yo qué sé?

En esta novela por ejemplo

relato...

Des...

No descubro porque no lo descubro yo, pero relato...

Pongo luz digamos

sobre un asunto que fue el papel de los cuáqueros en la Guerra Civil

donde...

Y en la salida de los republicanos españoles

hacia Francia.

Los cuáqueros jugaron un gran papel de ayuda médica, alimenticia...

A los refugiados republicanos.

Ganaron el Nobel poco después,

el Nobel de la Paz por eso y otras misiones.

Pues bien, eso es algo muy desconocido en España

porque Franco según fue avanzando los sustituyó

con una sección femenina.

Sustituyó esas labores sociales por la sección femenina

y otras organizaciones,

y silenció después ese trabajo

como tantas cosas se han silenciado en España.

Entonces saco esa realidad en esta novela,

pero obviamente creo una ficción

a partir de los lugares, las personas, etcétera.

En efecto, tiene que ser verosímil,

pero todo...

Como me dijo Frederick Forsyth en su autobiografía

que publicó hace unos meses,

todo lo que escribo es verdad

aunque no haya ocurrido.

Y creo que ahí está la clave.

Y sobre el tiempo, si me permite...

¿Cuánto escribimos?

El tiempo es un estado mental.

Creo que no se puede escribir novelas sin un...

No es cuestión de tiempo, sino de un estado mental.

Pero seguro que tenemos tiempo de ahondar...

De hablar del estado mental también. En esas cosas.

De la creación de personajes que luego vuelan

con vida propia.

Tengo aquí la novela

de Rafa...

Rafel Nadal, Rafa Nadal:

"La senyora Stendhal".

Es la versión catalana.

Supongo que pronto...

Sí, el 20 de junio sale... El 20 de junio sale...

La versión castellana.

¿La edita Destino? Destino.

Columna es la editorial catalana.

Él es periodista, es escritor.

Colabora con La Vanguardia, con RAC1, con WIT TV,

con TV3.

Desde que dejó cargos de responsabilidad

en la prensa escrita, fue director del periódico de Cataluña.

Se lanzó,

se tiró a la piscina de la producción literaria

con gran acogida

del público.

Su última novela es esta,

"La senyora Stendhal".

Usted no comenzó a escribir novelas

hasta pasados los 50.

Bueno... ¿Antes tenía ganas de escribirlas?

Sí, creo que las había escrito toda la vida.

A ver, a los 17 años

escribía poesía, teatro,

algunas cosas...

Alguna novela corta.

Creo que cuando te haces periodista llega un momento que no tienes tiempo

para nada.

Lo del tiempo...

A mí se me hace muy difícil trabajar en literatura si no tengo ocho, nueve

o diez horas por delante

porque las dos o tres primeras soy incapaz de escribir nada.

Solo repaso, corrijo...

Por tanto necesito mucho tiempo, ¿no?

Tengo la sensación que cuando era periodista

y tenía poco espacio y poco tiempo para escribir,

pues en la cabeza se quedaba parte de las historias

que explicabas en el periódico que iban desarrollándose,

pero cuando tenías el argumento completado

de alguna forma dabas por terminada la obra

porque no tenías tiempo real de ponerte a trabajar

durante un par de años

para dar forma a una buena novela que es lo que ahora intento hacer.

Por tanto, cuando dejé la dirección del periódico

de Cataluña, me lancé de una forma casi compulsiva

a escribir

y a escribir de todo.

Escribir desde literatura íntima, escribir literatura de viajes,

a escribir literatura de ficción

sin saber muy bien cómo la publicaría, ¿no?

Y después las cosas que había escrito

han ido tomando forma

en forma de novela...

¿Esta señora Stendhal por ejemplo?

"La senyora Stendhal" es uno de los casos en que además

no solo se había escrito en el cerebro,

sino que algunas páginas se habían escrito sobre el papel

hace muchos años

y que ahora fruto de la reflexión que había empezado sobre el destino

de "La maldición de los Palmisano" que es la obra anterior,

que es la que de alguna forma me ha dado más proyección fuera

porque se ha traducido a 15 lenguas.

Era una reflexión sobre si se puede o no luchar

contra un destino del que estoy seguro que existe,

pero todavía quedan algunas partes pendientes

de reflexionar como los límites a la libertad individual,

donde está la libertad, la responsabilidad individual,

la responsabilidad colectiva en casos de conflicto

como las dos guerras mundiales como la guerra española

y entonces sentí la necesidad

de un cuento o una novela muy corta

que tenía medio escrita convertirla en "La senyora Stendhal"

que es lo que he hecho estos dos últimos años.

Gracias por estar aquí.

Gracias también a nuestra compañera Lara Siscar,

presentadora de Televisión Española.

Ahora la podemos ver

en "La noche en 24 horas".

Antes estaba en la mañana

en "24 horas".

En octubre del 2015

presentó su primera novela,

"La vigilante del Louvre",

editada por Plaza y Janés,

en la que indaga en la psicología

de tres mujeres relacionadas

con el cuadro de "El origen del mundo"

de Courbet.

Es uno de esos cuadros que a mí también cuando lo ves te quedas

con los ojos abiertos

porque es

magnífico, por supuesto,

pero también porque es de esos que te chocan

y te llaman la atención.

¿Por qué eligió usted como primera novela

una historia alrededor de la fascinación

que genera Courbet?

Pues básicamente por el cuadro.

Por ese cuadro en particular porque...

Permíteme por si algún espectador no tiene clara cuál es la imagen.

"El origen del mundo" retrata de una manera absolutamente realista

la parte del cuerpo que va desde mitad de muslo

hacia arriba hasta la parte baja del pecho,

en posición recostada, desnuda y con las piernas abiertas.

Entonces... Lo ha contado muy finamente y bien.

Esa imagen en particular, que además es un cuadro que no...

No es de gran tamaño.

Se parece más o menos a las proporciones reales

de una mujer.

Encima colgado en una pared a la altura de los ojos

pues tiene un impacto emocional y casi físico

que es indudable.

Lo que yo me preguntaba era por qué hoy en día

y a las mujeres cuando no se trata ni más ni menos que de una parte

de nuestro cuerpo

también nos produce cierta sensación de incomodidad

vernos enfrente de...

De nosotras mismas, de esta imagen.

Entonces aunque el cuadro no se pintó obviamente por un motivo feminista,

sino que era más bien una especie de divertimento.

De hecho, estuvo...

Se pintó en 1866 hasta el 95, 1995, no se expuso.

En el 55 Jacques Lacan, un hombre de ciencia,

también lo poseyó y lo escondía.

Lo sacaba en momentos de...

Disfruta en privado. Era una cuestión lúdica exactamente.

Yo lo tomé más bien como una especie de símbolo de...

De todas las mujeres del mundo.

¿Por qué nosotras seguimos preguntándonos

cómo somos y porqué seguimos sintiéndonos

incómodas ante nuestra realidad

más patente e impactante,

y a partir de ahí ficcioné.

Está bien, ¿y le cuesta ficcionar?

No me cuesta nada porque tengo mucha facilidad para la ensoñación

incluso despierta.

¿Sí? Sí.

Sí, imagino cosas y cuando las puedo escribir...

Y cuando llega usted a la redacción

tiene ya que cambiar y decir: "Ahora ya no es ficción,

ahora me toca...".

Sí, esta es la parte más costosa de mi vida

que es la de tener que ceñirte únicamente a los hechos,

pero también disfruto de...

En mi caso que soy presentadora y tengo la suerte de poder exponer

las noticias, el relato,

disfruto de cierta libertad de interpretación,

es decir, en el tono, no en los hechos,

pero sí en el tono,

buscando que se entienda bien cuál es la cuestión,

el centro, el núcleo de la historia que queremos contar

y esto también tiene parte un poco de creación

y me cojo a eso.

Me gustaría saber ficcionar como lo hace usted.

Ya se lo digo.

Gabi Martínez.

Gracias a los dos por haber venido.

Gabi es escritor, es experto

en viajes.

Un día podrían hacer ustedes dos, no sé Berna porque lo conozco menos,

un mano a mano

porque si alguien a quien le gusta viajar es a Rafel Nadal y...

Y...

No sé cuál de los dos...

No se trata de hacer un ranking.

Cuál de los dos me ha entretenido más a mí

contándome historias de viajes.

Por tanto, un día podríamos hacer un programa de viajes solo

para contarnos los viajes

y qué hemos descubierto en esos viajes.

Usted ha descubierto muchas cosas por la lectura de sus novelas

y por las conversaciones

que hemos mantenido

a veces.

Está considerado como uno

de los destacados impulsores

del género de la literatura de viajes

y también del nuevo periodismo.

Acaba de publicar en Seix Barral

esta novela que se llama "Las defensas",

una historia que arranca de unos hechos reales,

un neurólogo que enloquece,

por decirlo en corto.

Se habla mucho del fenómeno de la novela de no ficción.

¿Por qué escribe sus novelas

basadas todas en historias reales?

Hay alguna que no es exactamente basada

en historias reales.

Viene de algún viaje igual que...

¿Y el viaje no es real?

El viaje es real, pero luego la historia sí que...

Estamos aquí, pero después puedo contar más o menos

exactamente lo que está ocurriendo de una forma como precisa,

pero luego puedo llevarme

la historia a la ficción.

Sí que hay algunas de las novelas por ejemplo que están basadas

en viajes y ahí hablo de...

Tenemos desde Robert Louis Stevenson,

Steinbeck...

Gente que ha hecho...

Melville...

Gente que ha hecho viajes y después ha empleado

esos viajes para ficcionarlos

de una manera o para simplemente describir

el viaje tal cual.

Steinbeck pensaba de esos viajes con Charlie

que hablaba de Estados Unidos mientras viajaba con su perro.

Por ejemplo, eso es un viaje literal.

Y luego de su experiencia real

escribe por ejemplo "Las uvas de la ira",

por ejemplo y es una ficción.

Un poco ahí la diferencia.

A mí sí que es verdad que al venir del periodismo,

las historias reales...

Me he educado en ellas y en cómo explicarlas.

Un poco a partir del contacto con los individuos

pues luego he desarrollado los mundos

que me han inspirado esas situaciones

y sí que he visto siempre un potencial enorme

en esas personas que vienen y te dicen: "Tengo una historia

que podría ser una novela".

Realmente al principio parece un lugar común

y luego conforme vas hablando con la gente descubres

que es que...

De la historia más pequeñita

si penetras en...

Vamos a ponernos espléndidos, en el alma de las personas,

sí que puedes llegar a contar incluso esa pequeña historia...

Ahora se me viene otra a la cabeza.

El "Stoner" de John Williams es una novela que...

Precisamente te hace pensar en eso,

de una sobriedad enorme

contando la vida de un profesor universitario

de literatura

que aparentemente

no lleva a ninguna parte, no ocurre nada,

y sin embargo es una novela maravillosa.

Ese es un poco el propósito para mí del...

Lo que me ha enseñado el periodismo,

que cualquier historia puede llevarte a penetrar

en el espíritu de cualquiera,

en conseguir una historia que sea universal.

Entonces a partir de ahí las historias reales

pues me han inspirado tanto.

También es importante creo

igual haber llegado a este paso

porque cuando empecé a escribir periodismo...

Hice periodismo, me matriculé en periodismo

sabiendo que yo quería ser escritor.

Un poco...

Creo que lo tenía bastante claro.

Pero sabía que el periodismo era el modo de ganarme la vida

antes de dar ese paso.

Luego lo que sí que encontré es que no podía haber encontrado

un vivero mejor para alimentar esa pasión última que tenía.

¿Quién es el doctor Escudero a quien usted le dedica la novela

y que de alguna manera traza toda su historia?

Bueno, es el neurólogo real

en el que está basado la historia

que en la novela aparece con el nombre de...

De Camilo Escobedo porque realmente es una ficción.

El momento además...

Es una primera persona.

El libro está escrito en primera persona.

El neurólogo real en concreto

es una persona que era consciente de que tenía

una historia muy poderosa

y que en un momento, precisamente mientras estoy firmando

ejemplares en un San Jordi,

se me acerca y me dice:

"Tengo una historia

que veo protagonizada por George Clooney

en Hollywood".

Y le digo: "Ya, tengo que cambiar ahora mismo,

tengo que irme a otro stand a hacer más firmas...

Si me la puede resumir en dos minutos...".

Lo que me cuenta este señor es

que él es neurólogo,

que hubo un período en su vida que enloqueció

y sus compañeros

le hicieron un diagnóstico que fue erróneo

y por el que acabó en el psiquiátrico.

Entonces a partir de estas dos primeras líneas

lo que encuentro es una historia

de entrada impactante sin saber muy bien quién tengo al lado

que me está diciendo que ha pasado una época que estuvo loco

literalmente, ¿no?

Pero digo: "Vamos a hacer un café un día y profundizamos".

Y ahí encuentro...

Ahí se despliega...

Empieza a desplegarse el gran personaje

no solamente real, sino todo el vuelo que puede adquirir después

como ficción

y es alguien que para empezar por ejemplo tenía un gran interés...

Se había leído Philip Roth entero, "En busca del tiempo perdido"

de Proust.

Es una persona con unas inquietudes estupendas

que va a querer además

que su historia no se cuente

como un Oliver Sacks,

como un libro de un neurólogo escrito por un neurólogo

como un Henry Marsh, "Ante todo no hagas daño".

No es un neurólogo que va a explicar historias de neurólogos,

sino que es un neurólogo que cree

que tiene una historia lo bastante potente

como para que se pueda proyectar a partir de ahí una novela.

Por eso busca un escritor que trabaja un poco en ese campo

y por eso emprendo una investigación que me ha dado una

de las satisfacciones literarias más grandes.

Les envidio a los cuatro.

Ya lo digo ahora de entrada.

En este último programa de la temporada

ya en vacaciones

pensábamos que era bueno hablar de libros para que leyésemos

también este verano

y de pronto se nos ocurrió

ese paralelismo entre periodismo y literatura,

literatura y periodismo.

Vamos a ver un reportaje que hemos preparado

y a continuación seguimos con la pregunta

que nuestra compañera deja encima de la mesa.

Nadie puede negar que hay literatura en el periodismo

y periodismo en la literatura.

Aquí empezamos con el nuevo periodismo que llamaban

los americanos.

Recuerdo cuando fui a la facultad que todo el mundo leía...

Ya había leído y era "A sangre fría" de Truman Capote,

y eso fue un poco como el comienzo

de lo que cada uno quería hacer.

Era lo máximo que queríamos hacer.

El "boom" del llamado nuevo periodismo

durante la época de los 60 redujo al mínimo la distancia

entre literatura y periodismo.

Tanto fue así que el libro de no ficción "A sangre fría"

de Truman Capote supuso una revolución y se convirtió

en un éxito de ventas.

El periodismo desde los años 60...

El periodismo ha sido muy literario.

Es que la gente escribe...

Sabe muy bien escribir.

Hoy en día los periódicos hay veces

que ves una pieza literaria

en un columnista

que no la ves así te leas

150 novelas, ¿no?

La ficción literaria parece hoy retraída ante el empuje

de otras formas narrativas.

Sin embargo, la literatura ayuda a comprender mejor la verdad

de un tiempo.

"Patria", la última novela de Fernando Aramburu,

es un buen ejemplo.

"Patria" se basa...

Son 30 años de historia del País Vasco,

pero es ficción, o sea, los personajes son ficticios,

pero es curioso porque la gente ha encontrado en esa novela

mucha verdad,

justo lo que le estaba fallando a la novela los últimos años

que la gente no se la creía.

"Patria" ha conseguido que la gente se la crea

por eso ha transcendido la literatura y es casi un fenómeno sociológico.

Ficción basada en hechos reales,

historias reales convertidas en obras literarias.

Es innegable, desde siempre el periodismo

y la literatura se rozan, pero en los últimos años

no es que se rocen, sino que el periodismo

y la literatura se abrazan y no se separan.

Hay una nueva ola de títulos de no ficción que responden

a los principios clásicos del periodismo

y tal vez la explicación de este auge hay que buscarla

en una nueva generación de lectores que entienden que este tipo de libros

son necesarios para saber más sobre refugiados, corrupción

o narcotráfico.

Efectivamente nunca se han publicado tantos libros de cosas que pasan,

que han pasado, que están pasando.

Son libros que surgen al calor de la actualidad, ¿no?

Por ejemplo, hace...

Ya llega un punto que los libros es que ya ni en un mes.

Hace un mes hay una crisis en el PSOE y ahora hay un libro en la calle

que te cuenta los entresijos de esa crisis del PSOE.

Desde el periodismo entra en la literatura

la visión crítica de los sucesos y su comentario.

Las editoriales apuestan fuerte por este tipo de libros

en la frontera entre ambos géneros.

Hay una cosa clara que es que la gente

ya no entiende por qué tiene que leer a Balzac o a Dickens.

Entonces me inclino...

Hay muchas teorías sobre esto y yo me inclino a pensar

que es porque tenemos poco tiempo, cada vez hay menos tiempo.

La gente considera que si tiene para leer media hora

o una hora al día, tiene que hacerlo en algo útil,

que considere útil, un ensayo, un libro de historia...

Esto también responde a una visión utilitaria

de la literatura...

Es una equivocación de base porque no entienden

que hay más verdad en un libro...

No sé, en "Nuestra señora de París" de Víctor Hugo,

que en la última novela de Kent Follet

sobre las catedrales...

La historia de las catedrales.

¿Por qué se parece cada día más el periodismo a la literatura

y al revés?

La pregunta es obvia.

¿Por qué cada día se parece más el periodismo

a la literatura y viceversa?

¿Dónde acaba la ficción, dónde empieza la no ficción,

dónde empieza

la imaginación?

Incluso ahora me viene a la cabeza una cosa que decía

Luis María "Ansón" que decía...

Anson, perdón, que decía

que la literatura de hoy se escribe en los periódicos.

Es cierto.

El periodismo es un género de la literatura.

No todo el periodismo lo es,

pero el buen periodismo desde luego sí lo es.

Decía antes Gabi su inspiración en el periodismo

y en los hechos reales...

Es curioso como yo en los años en que he sido solo periodista...

Me ha hecho gracia tu afirmación: "Cuando era periodista..."

Creo que es algo que nunca dejamos de serlo.

Yo soy periodista

24 horas del día y soy escritora 24 horas del día

porque no lo veo incompatible.

Entonces es cierto que...

Detrás de cualquier acontecimiento

no hay siempre una noticia, pero puede haber una novela.

Es decir, los años en los que yo era solo periodista,

veía noticias cuando andaba por la calle

o cuando hablaba con amigos...

Noticias o no noticias, quiero decir,

juzgaba los hechos por si eran noticiables o no noticiables.

Y ahora que soy escritora

también en carrera de fondo, ¿no?

Desde hace unos cuantos años,

veo novelas.

Yo cuando hablo con amigos, cuando estoy por la calle,

cuando leo libros sobre todo,

veo otras novelas, ¿no?

Hablabas tú de tu imaginación imparable.

Creo que se trata de eso.

Yo estoy leyendo un libro y estoy aprendiendo y pensando

en mi próxima novela.

Y es posiblemente eso.

No siempre hay noticias, pero siempre puede haber una novela,

un personaje, una atmósfera, un contexto,

detrás de cada acontecimiento que vivimos.

Por tanto, debería haber una historia periodística,

no una noticia periodística,

pero detrás de cada...

Cada cosa que podría provocar una novela,

debería haber podido provocar previamente

una historia que tuviera interés para los ciudadanos.

No sé si estoy muy de acuerdo en que cada vez

se está dando más este fenómeno de simbiosis

entre periodismo y literatura.

Creo que eso desde el principio de los tiempos

ha sido así porque antes...

Gabi hablaba de Steinbeck.

"Las uvas de la ira" es verdad que es ficción,

pero están llenas de información

que él ha recogido precisamente en sus viajes, es decir...

Lo que pasa es que tienes que poder manipular

suficientemente la información real,

darle una forma para impactar de una manera determinada, ¿no?

Pero yo...

Creo que ahí Hemingway,

"Dos Passos"...

No sé, aquí en Pla o igual en Galdós,

había tanto periodismo como literatura

y era una mezcla enorme.

En cambio ahora

con la obsesión de los periódicos de encontrar su hueco

en el futuro global, digital,

han intentado parecerse mucho

a las cosas audiovisuales

y han olvidado un poco

que lo que diferencia precisamente a la prensa escrita

es la escritura

y es la buena escritura.

Por tanto, los textos deberían provocar

sensaciones a los lectores

por el fondo y también por la forma, ¿no?

Yo creo que eso se ha olvidado bastante.

Creo que...

Igual hay menos inversión, hay menos

corresponsales, menos enviados especiales.

Cuando llegué de director del periódico me acuerdo

que el día que me nombraron

cuando llegué a la redacción

y había gente que no estaba en la redacción,

tenía a tres periodistas cruzando África por distintos puntos

cubriendo informaciones.

Esto ha desaparecido bastante.

Ha desaparecido en buena medida, ¿no?

Entonces creo que vamos en dirección contraria.

En todos los fórum de opinión, de debate, decimos:

"El periodismo se salvará con buenas historias".

A la hora de la verdad

esto se está dando relativamente poco, ¿no?

Yo no sé...

Un ejemplo, ahora estamos todo el día hablando de los refugiados,

de la guerra de Siria.

A mí me gusta mucho Damasco.

Cuando llego a una ciudad lo primero que hago es ir a las librerías

y a las pastelerías.

Las pastelerías me da la impresión

que en los escaparates de las pastelerías

y fijándome en la gente que entra y sale,

veo en cada persona un trozo de vida de la ciudad, ¿no?

Porque veo un abuelo con un nieto

y me imagino pues ya una historia.

Si ha aprobado un curso

o alguien que ha iniciado una relación

o alguien que visita una familia por primera vez...

Entonces ahora cuando veo que caen las bombas sobre Siria,

me imagino todas estas vidas

que se están destruyendo

y me causa mucho más dolor

que si a mí solo me cuentan que están cayendo las bombas

sobre un desierto, ¿no?

Cuando...

Invito a los espectadores a que recuerden las últimas imágenes

que tienen fijadas en su mente sobre Afganistán,

unas elecciones en Afganistán.

Seguro que es una mujer yendo a votar

en un burro, con el burka

y yendo a votar a un pueblo

de barro medio destrozado.

Entonces ahí que te llegue la noticia de que caen bombas

sobre este escenario de miseria

te impacta mucho menos

que si fuéramos capaces desde el periodismo

de contar que en Kabul

hay rascacielos, hay universidad,

hay televisión, hay "Operación Triunfo",

hay matrimonios...

Bueno, hay vida, hay competiciones deportivas...

Entonces las bombas destruyen esta vida, ¿no?

Creo que hemos sabido contar muy poco eso.

Creo que los libros de estilo que han sido muy buenos

en la transición para acabar con el periodismo franquista...

Los libros de estilo muy rígidos,

marcando muy bien las diferencias entre géneros,

con el paso del tiempo se han adaptado muy poco

y han dado poco margen a la capacidad de la gente de contar historias

de otras formas.

Yo tampoco estoy muy de acuerdo en que ahora el periodismo

se parezca más a la literatura,

aunque sí que creo que tiende a parecerse,

pero me parece que desde mucho antes

porque...

Antes hablaba con Gabi que decía: "Seguro que sale aquí el tema

de "A sangre fría".

Por no citar a "A sangre fría",

pero por ejemplo...

Además acogernos a ejemplos patrios,

Chaves Nogales con "A sangre y fuego".

Ya en los años 30 o...

Ramón J. Sender

con "Viaje a la aldea del crimen"

ya de alguna manera

explotaban

todas las estructuras periodísticas

para escribir obras

de no ficción, pero también con parte de ficción,

y poder expresar mejor, poder ampliar una historia que en su base,

en su origen era puramente periodística.

Sí que creo que se explota mucho más literariamente

el lenguaje en los recursos novelísticos,

en las columnas de opinión, en ciertos artículos,

pero tampoco es novedad porque en las...

No ya asuntos como la cobertura de guerras

que realmente el hecho en sí es tan...

Tan magnificentes, tan...

Afecta tanto de una manera tan directa que digamos

que la narrativa, la emocionalidad como que le viene...

Le viene insertada en la propia historia,

pero por ejemplo "Crónicas parlamentarias"

que puedas expresarte de muchas maneras distintas...

En su momento Manuel Vicent o Raúl del Pozo

ya escribían textos distintos, literarios.

Entonces sí creo que se parece el periodismo a la literatura,

pero no creo que ahora más que antes.

¿Quieres decir algo?

Porque si no...

Es que él ha puesto un ejemplo que es

real, pero también es

más exótico.

Hablar de Kabul y hablar de Siria y de los temas...

De las bombas que caen y demás es verdad que es absolutamente...

Te sacude.

El problema es...

El problema o el más difícil todavía es

escribir una crónica literaria

de por ejemplo Manuel Moix,

el que fue durante tres meses...

Fiscal anticorrupción... Fiscal anticorrupción.

No... Porque ahí sí que no hay...

Para... ¿Crees que no?

Lo más difícil es convertir al señor que está

picando piedra cada día, al albañil vecino,

en un personaje

que pueda transcender.

Eso para mí es la gran dificultad.

Precisamente una de las cuestiones que ha hecho el periodismo

ha sido fijar el foco en todos esos casos que están

en la palestra y que son públicos para todos.

Precisamente una de las cosas que más...

Por lo menos a mí me interesan y más me han interesado

como periodista ha sido precisamente...

Estábamos hablando antes...

Lara lleva una chapa de los bomberos de Tokio.

Por ejemplo, ¿no?

Y me ha hecho pensar que cuando yo era

un periodista,

iba a cubrir algo

y fui a hacer una entrevista a un bombero

y quería ser bombero después de aquella entrevista.

La empatía con el bombero y por querer saber más

sobre su vida y adónde me puede llevar esta persona

con una vida que yo desconozco completamente

y que sin embargo cuando él me la cuenta

tiene un destino que me interesa igualmente, ¿no?

Creo que es verdad que todo eso que está ahí arriba

puede parecer como muy interesante, pero a mí precisamente...

¿Por qué los frikis ahora

han tomado el poder por decirlo de alguna manera?

¿Por qué el friki ha dejado de ser friki y ahora es

como más excéntrico?

Porque los frikis había un momento en el que cuando España iba bien

el friki existía.

Era un lugar que se ocupaba porque...

Era el que hacía algo raro,

el que no estaba ganando dinero, el que estaba ocupado por cosas

que no tocaban.

Resulta que con el paso del tiempo

el friki ha ido teniendo razón

y ahora que España no ha ido tan bien

y que hemos descubierto que había mucha gente

que quería decir cosas y no estaba ganando su posición,

resulta que los frikis tienen interés.

A mí lo que me ha interesado siempre precisamente...

Estábamos hablando de un neurólogo que se volvió loco,

de una persona que se fue a Pakistán a buscar al Yeti...

Es como a partir de un caso que no está en el...

Delante de todo el mundo puede darte una respuesta,

puede llevarte a un lugar que te hable

de dónde estamos viviendo hoy, ¿no?

De nuestro universo.

-A mí... -Lo que decías de Moix...

Creo que en la historia del periodismo español

hay historias

de equivalentes a Moix.

Yo recuerdo las crónicas de Martín Prieto

sobre Massera en Argentina

que era una cosa que el público esperaba

de una forma voraz los domingos para seguir leyendo

qué estaba pasando y eran auténticas narraciones

noveladas digamos con un...

Para mí Ramón es más difícil...

Cuando vienen unas elecciones en Francia

que contar si sube este o si sube el otro, ahora sube Macron,

ahora parece que no...

Todo eso es muy...

Es muy de medio muy inmediato, pero el lector lo que buscaría

en los periódicos es entender por qué está pasando aquello

y para entender eso...

A lo mejor no lo he explicado bien, pero termina.

A mí lo que me gustaría es algo tan simple como que alguien

me contara lo que contaban antes los corresponsales.

Que me contaran en París

qué tiempo hace, qué temperatura hay porque si está nevando

probablemente la gente que pasa miseria en la "banlieue"

estará más excitada,

qué películas se estrenan, qué libros hay en los escaparates

de las librerías...

Porque cuando vas a París te das cuenta de que hay un mundo distinto

del de aquí porque hay

libros sobre Turquía y su adhesión a Europa

porque hay 20 de actualidad salidos en los últimos seis meses

y en España pues no hay ni uno, ¿no?

Entonces esto te ayuda a entender,

pero si tú vieras las películas de...

O las canciones que se ponen de moda

que son versiones

que interpreta un grupo tunecino

sobre algo de Françoise Hardy...

No sé...

Escuchar si vas a Río

en una versión actual hecha en una "banlieue"

a mí me ayuda mucho más a entender qué está pasando allí

y luego esto me ayuda a entender porque sube uno o baja el otro, ¿no?

Pero eso se cuenta muy poco, cada vez menos.

Mandamos a gente hacer reportajes un poco especiales,

un poco que llaman la atención.

Hay que enviar a alguien porque ha pasado

una cosa muy espectacular y vamos a contar la vida de no sé quién,

pero durante semanas han estado pasado cosas.

La gente se levanta, la gente va al médico,

la gente va a la peluquería,

la gente se hace unos peinados distintos

porque hay unas fusiones entre culturas...

Todo eso es lo que te ayudaría a entender lo que pasa en París

para luego entender por qué Le Pen, por qué Macron, etcétera.

Yo creo que cada territorio...

Cada género tiene su territorio y debemos tener cuidado

en no mezclar los géneros, ¿no?

Antes decías: "¿Cuáles son los límites entre la realidad

y la ficción, el periodismo, la literatura...?".

Bueno, pues hay un límite clarísimo que son los hechos.

Los hechos están a este lado

y este es el lado del periodismo.

Desde el periodismo se puede hacer literatura, pero los hechos están

a un lado y la imaginación está al otro lado.

Estoy pensando en Tomás Eloy Martínez,

gran narrador periodístico

y gran literato.

Por ejemplo "Santa Evita" es una obra de ficción

en torno a esta mujer

donde la eleva como su propio nombre indica casi a la santidad, ¿no?

Ese es el terreno de la literatura,

el terreno de la libertad, el terreno de la imaginación

en torno a una realidad de una Eva Perón que existió,

de una manera que así no se podría reflejar

en los periódicos.

Así se puede reflejar en la literatura, es decir,

la realidad es la materia prima, es la harina de nuestro trabajo

de panaderos, ¿no?

Digamos que los escritores y periodista podemos ser

panaderos y un día podemos hacer pan, otro día hacer un bizcocho casero

por poner un ejemplo muy prosaico, ¿no?

Estoy...

No quiero hablar de mi libro, ¿no?

Pero puedes. No.

-Es que... -Es el lugar.

Creo que la literatura es el territorio del albañil

como dice Gabi y de los contextos.

Estoy recordando...

Mis libros siempre han partido de noticias que me causan

tan perplejidad

que no logro satisfacer o...

La perplejidad...

No logro comprender

la cuestión solo con las herramientas del periodismo y pongo un ejemplo.

Mi primera novela era sobre pederastia,

pero decir sobre pederastia es demasiado poco porque hay abusos,

pero lo que me interesó y partía de una noticia que habíamos dado

en El País

sobre un religioso al que habían ido cambiando

de colegio la jerarquía católica

según le iban detectando...

Le iban denunciado algunos niños, lo cambiaban de colegio

y ponían a otros niños

a ser víctimas de este señor, ¿no?

Entonces no me interesaba tanto los abusos en sí como el contexto,

como el silencio en el que la jerarquía católica

había podido permitir...

Había hecho posible que eso se convirtiera no en un delito,

sino en un pecado y le fuera trasladando

para ocultar el escándalo y poniendo en peligro a otros niños.

Ese contexto

es lo que permite la literatura.

Ese elevar el foco

y regar de contexto algo que no puedes comprender solo

con las herramientas del periodismo, ¿no?

Bueno, yo no...

No creo que eso niegue, ¿no?

No, es otro punto de vista.

Los resultados electorales al final son estadísticas,

no sé si son hechos.

En cambio

que en Kabul hay matrimonios y universidades

y programas de televisión como "Operación triunfo"

son hechos, ¿no?

-Sí. -Lo que no sé si son hechos...

Son las mujeres encima de un burro vestidas con un burka

que no niego que existan.

-Sí, pero son tópicos. -Pero no sé si son...

Exacto, no sé si esto cuenta la realidad.

Ahora sobre Siria

no sé si estamos contando la realidad de que Damasco es una ciudad

en la que yo me he sentido como en Barcelona

y en sus avenidas he estado como en la Diagonal de Barcelona.

O logramos transmitir eso o es muy difícil transmitir el dolor

y empatizar con todas estas personas que ahora están llegando a Europa

que si no les pones una historia detrás de cada una,

pues esto vuelven a ser estadísticas y dejan de ser hechos, ¿no?

Pero este país, y aquí vuelvo a lo del viaje que comentábamos,

creo que hay un gran problema.

Comenzábamos hablando de viaje...

El viaje es una especie de periodismo extendido

al que le das muchas páginas

y que por algún motivo aquí se ha acotado.

Recuerdo una experiencia como muy directa

que me marcó periodísticamente digamos

después de un viaje que acabó siendo una novela de ficción

a África.

Hice...

Recorrí el río Nilo.

Hice todo el Nilo.

Entonces cuando volví pensé:

"Voy a ofrecer a uno de estos suplementos de viajes

un texto para compensar un poco y ganar un dinerito y...

Cubrir... Pagar el viaje.

-Pagar el viaje un poco. -Claro, hay que comer.

Dije: "¿Qué ofrezco?".

Dije: "Egipto no porque está saturado de reportajes".

Tenemos muchísimas historias sobre Egipto.

Entonces ofrecí Uganda y Sudán.

La respuesta del suplemento fue:

"No, es que ahí no va nadie".

Si este es el interés

que define a nuestro país,

porque era un gran suplemento de viajes...

Claro, ahí tenemos una pista muy clara

sobre qué es lo que nos está interesando

y qué capacidad tenemos

para cuando miramos a un lugar de Medio Oriente

ver a una señora en un burro

o pensar que a lo mejor tienen una gran avenida.

Creo que eso...

Y ese es un motivo sí que creo que por el cual

muchos periodistas sienten cada vez la necesidad acuciante

de dar un paso a otro lugar que en este caso puede ser

la literatura o puede ser un libro de periodismo

de largo recorrido

porque ven que sus medios por un lado...

El espacio es un...

Es una acotación física, o sea, tienes el espacio que tienes

para narrar.

El libro te da mucho más.

Y por otra cuestión es el contenido que a menudo hay cuestiones morales,

ideológicas que están condicionando el resultado.

Esa historia que decían: "Una imagen vale más que 1.000 palabras".

Entonces la imagen siempre es la misma.

Donald Trump o Bush o el que fuese bajando de un avión.

A mí esa imagen no me dice nada salvo verle bajando

de la escalera...

Por la escalera del avión.

Hombre, si se cae él o su mujer, te puedes reír un poco,

pero no hay más.

Con lo cual siempre pienso que hay un complemento

y ese complemento en la televisión es muy difícil

porque partes de la imagen,

pero sin embargo en el periodismo hay otras cosas.

Yo decía antes

porque me ha venido a la cabeza lo de Manuel Moix.

Estación de Sants en Barcelona, la estación del AVE,

me pongo en la fila para bajar al andén

y delante de mí estaba Moix

que venía supongo, porque no le pregunté,

no le conozco,

venía de pasarle el testigo de los fiscales de Madrid

a los fiscales de Barcelona.

Era ese día...

A los fiscales del 3%, ¿vale?

A mí me hubiese gustado

que alguien me hubiese contado aunque sea imaginativamente

qué es lo que pasaba en la cabeza de Moix.

Hombre...

Las decisiones que había tomado, si estaba de acuerdo o no,

si le gustaban,

qué es lo que le había pasado en la fiscalía en Barcelona,

qué le pasaba...

Y eso...

Yo creo que eso sí que es periodismo y es...

Pero ¿perdonarías la invención?

No. Claro...

(HABLAN A LA VEZ)

¿Quién puede meterse en la cabeza...?

¿Cuánto de no ficción es eso?

Quién pudiera meterse en la cabeza de Moix para poder contar eso, ¿no?

O sea, podría ser una etiqueta más realidad que ficción,

pero esa etiqueta no tiene gancho ninguno.

Pero ¿cuánto de no ficción es?

-Es lo que me pregunto. -Claro.

-A propósito... -¿Qué debemos permitir, qué no?

El libro que he escrito es una primera persona que no soy yo.

El conflicto a mi moral que me supone y a la hora de presentarme...

Claro, en el momento en el que haces eso

es una novela

porque tú no eres,

pero es verdad que antes de decidirme a hacer eso

lo que hice fue una investigación enorme

sobre todo el contexto para empaparme de cómo vivía esta persona,

de cuál era...

De cuál era su realidad, ¿no?

Y lo que sí que me pareció curioso

es justo lo que estabas comentando.

Es que hay poquísimos precedentes

de escritores que escriben en primera persona

algo que les ha pasado a otros.

Por ejemplo, Yasmina Khadra lo hizo en un libro recientemente

metiéndose en la cabeza de Gadafi,

pero hay como muy pocos precedentes

quizá por eso, porque...

¿Moralmente también cómo te presentas en público?

Tienes que tener una cantidad de información brutal,

tiene que haber una gran investigación periodística

o te tiras ahí

al río y a ver qué pasa.

Lo que puede ocurrir es que como estén vivos

los familiares o la persona en cuestión...

-Vas a tener problemas. -Encuentro pertinente...

Tu preocupación digamos, ¿no?

Es verdad que la respuesta periodística plantea

muchas dudas

y es verdad que no puedes engañar al lector y es sagrado

dejarle muy claro qué contexto te estás moviendo en cada momento,

pero plantear como complemento a una información sobre Moix

las preguntas que a ti te gustaría que te respondieran...

Esto sería perfectamente lícito, es decir, un página

o cuatro columnas al lado de la información de Moix

de un periodista escritor que dijera:

"A mí lo que me gustaría leer es todo esto e imaginarme todo eso",

vendido bajo el epígrafe de que eso es una pura especulación intelectual,

pero es que muchos lectores se estarán haciendo

las mismas preguntas que tú.

¿Dónde están los límites éticos?

¿Y si él tiene preocupación...?

¿Tenía preocupaciones éticas y morales sobre lo que hacía?

o no?

Lo mismo podríamos poner a Millet...

A mí también me parece incompleta la información sobre gente

como Millet y Montull

si no se añade ahí

un poco las preguntas sobre los límites morales

de sus actuaciones.

Es verdad que eso ya no serían hechos,

pero es verdad que el periodismo ofrece

en las áreas de la opinión o la documentación, en las áreas...

-En tanta... -Claro.

En tantos estilos la posibilidad de que transmitas

y que el lector pueda pensar: "Lo que yo me estoy preguntando

se lo está preguntando mucha gente".

Además me ayudan a sistematizarlo, a darle una forma...

-Claro. -Que tiene sentido digamos.

Pero no podemos permitir la confusión de géneros.

-No... -Creo que es ilícito absolutamente.

Por ejemplo, estoy recordando que Bárcenas

es ya un personaje de ficción.

Se ha hecho una obra de teatro... En la película...

Y de película efectivamente.

-Y de cine fabulosas... -Y hasta un cómic.

Si sé más de Bárcenas es... Claro.

Por la película.

O sea me... Por eso...

No sé si responde a la realidad o no.

Claro, pero eso es la línea donde en periodismo no podemos cruzar

esa línea de meternos en su mente, de definir aquello que no seamos

capaces de sostener, pero en la ficción

puedes utilizar a Bárcenas y es un extraordinario personaje

de ficción.

No hay más que verle ese cabello plateado

tan bien repeinado hacia atrás, esa forma de hablar...

Eso nos suele pasar porque ahora la imagen que tenemos

de Bárcenas

es la del actor.

Yo después de verle durante dos horas hablar

en la película,

pues es la imagen que yo tengo de él,

que no sé si será exactamente así o no.

Bueno, pero hay personajes...

Ruiz Mateos, por ejemplo, no sé si se ha hecho todavía...

No. Pero...

Hay personajes que son prototípicos para crear...

Para ficcionarlos.

He mencionado antes

Evita Perón.

Creo que efectivamente el periodismo y la literatura nos dan herramientas

de sobra para utilizar con inteligencia

y con honestidad

y estoy pensando...

Hablas muy bien de ese programa de televisión en Kabul,

de esa universidad, de eso que no contamos en general...

Por ejemplo, en la cuestión de los refugiados de Siria,

que creo que es la asignatura

de la que nos arrepentiremos

décadas de lo que está ocurriendo.

O sea, Europa ha demostrado su invalidez

creo a partir de la crisis de los refugiados

que mueren en el Mediterráneo.

Hemos hecho centenares, millares de reportajes sobre esas vidas.

No digo mi periódico, que también,

sino las televisiones, los canales, periodistas independientes,

freelance, que ni siquiera tienen un sueldo.

Ha habido mucha gente que ha intentado poner luz

en esas vidas y contarnos sus vidas.

Ese es un territorio, un territorio necesario,

un territorio que por desgracia resulta cansino

a veces a los ciudadanos porque es el enésimo reportaje.

Bueno, ahí entran otros géneros

y entra el género como has citado de la opinión.

Es decir, una cosa es que contemos este caso y este y este no...

Ese foco que debe subir y decir: "¿Qué está pasando en Europa?".

Ahí entra el terreno del análisis, de la opinión, de los editoriales,

de las tribunas...

Entra también el terreno de los historiadores o geo...

O politólogos capaces de contarnos geoestratégicamente

lo que está significando cada movimiento.

Hay muchos territorios, hay muchas herramientas

y si sabemos utilizarlas con honestidad

en el periodismo y en la literatura,

lograremos aportar lo que al fin y al cabo intentamos hacer

todos los que estamos aquí que es

avanzar un poquito más en el conocimiento

y por tanto en la solución de los problemas en la humanidad...

En el momento de humanidad que nos ha tocado vivir.

Creo que en el papel del periodismo y la literatura.

Estamos ya aquí casi fuera de tiempo.

Tengo unas declaraciones de una persona

a la que tengo aprecio que es Blanca Berasátegui

que es la directora de esa revista llamada

"El cultural".

Creo que es una excelente muestra del periodismo cultural.

Le hemos preguntado precisamente a Blanca Berasátegui

sobre el tema de periodismo y literatura

y la respuesta yo creo que es interesante.

Me gustaría verlo y escucharlo ahora porque es el colofón

a este programa.

Vamos con ello y luego nos despedimos

como personas bien educadas.

Para empezar quiero decir que el periodismo es

un género literario

que siempre lo ha sido, que ha brillado mucho

desde el siglo XX para acá, ¿no?

Y que por lo tanto el periodismo y la literatura

vuelan por unos terrenos o pisan unos terrenos

que son los mismos en realidad.

Yo creo que una buena parte de la literatura

de hoy en día se escribe en los periódicos

y no solo porque sean los escritores los que escriben en sus columnas.

Hay muy buena literatura en los periódicos.

Yo creo que...

Que hay mucha...

En fin, son muchos los escritores que...

Bueno, escritores, narradores clásicos

que consideran...

Que estudian: "¿Esto por qué pasa?".

¿Por qué pasa esto?

¿Para tener más lectores?

¿Porque los escritores ahora tienen menos imaginación?

¿Porque tienen más dosis de exhibicionismo?

¿Porque tienen un poquito más de egocentrismo?

Bueno, yo creo que un poquito de todo hay.

Un poquito de todo hay.

A mí me hace mucha gracia una frase que me dijo hace poco

Luis Mateo Diez, un narrador clásico,

que contaba: "Yo ya veo por ahí mucha novela que no es novela

escrita por novelistas que no son novelistas

con el fin de tener lectores que no leen".

Entonces yo creo que...

Que sí,

que el periodismo y la literatura están ahora

a partir de un piñón,

pero hay una cosa fundamental que es importantísimo a mi modo de ver,

que la diferencia, lo que las separa,

que es que el periodismo

a mi juicio tiene que ir a la búsqueda de la verdad siempre,

es decir, al dato y a contrastar los datos.

La literatura obviamente pues no, claro.

Esa búsqueda de la verdad es la que en un momento dado

los tiene que separar.

Bueno, creo yo que eso es fundamental dentro de ese abrazo

y de eso de que ahora en la novela cabe todo

y que efectivamente hay muchísima novela de no ficción

que a mí personalmente me desorienta un poco la verdad.

Casi al final del programa les recordaré los libros

de nuestros invitados.

El de Gabi Martínez, "Las defensas",

editado por Seix Barral.

Tengo aquí el de Lara Siscar,

"La vigilante del Louvre".

Está editado por Plaza y Janés.

El de Rafel Nadal, la versión catalana,

pero el 20 de junio sale la versión en castellano,

"La senyora Stendhal".

Y el de Berna González Harbour,

"Las lágrimas de Claire Jones",

con su inspectora María Ruiz.

Gracias a los cuatro.

Gracias a ustedes y ya que es el último programa

de la temporada,

les deseamos que tengan unas buenas vacaciones

si las disfrutan ahora.

Ya tenemos fecha para la vuelta en septiembre,

por tanto les emplazamos no a la próxima semana,

sino a la vuelta de las vacaciones en septiembre

en donde estaremos otra vez muy contentos

por acompañarles.

Gracias a vosotros y gracias a ustedes.

Millennium - Periodismo vs Literatura

03 jul 2017

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