Presentado por: Ramon Colom Dirigido por: Ramon Colom

La Sociedad de la Información pone a nuestro servicio una cantidad ingente de datos, de argumentos, de detalles para que estemos mejor informados. No obstante, a menudo quedamos sepultados frente a todas estas informaciones pues nos faltan los grandes argumentos, las ideas que están detrás de muchas de las informaciones y los posicionamientos en relación a los grandes temas de actualidad. "MILLENNIUM" es el programa, la plataforma de ideas que pretende ser útil a los espectadores de hoy, acompañándoles en el análisis de los acontecimientos cotidianos.

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Millennium - Humor viral
Transcripción completa

¿Se han fijado ustedes

que cuando se produce un hecho en nuestras vidas

en donde hay dolor, en donde hay muerte,

enseguida, a través de Internet,

nos encontramos con chistes, con gracias, con memes?

Y la respuesta es siempre la misma: "Son chistes de mal humor,

¿a quién se le ocurre en un momento como este

hacer humor sobre la desaparición

o sobre el atentado que ha causado tantos muertos?".

No vamos a poner hechos concretos, pero ustedes los pueden adivinar.

Nosotros queremos hablar hoy sobre el humor en redes sociales.

¿Hasta dónde se puede llegar?

Bienvenidos a este "Millennium" sobre el humor digital.

(Música)

Bienvenidos.

Hoy vamos a empezar nuestro programa con eso que antes se llamaba

"un ramillete de frases seleccionadas".

De una manera muy cursi.

También en la televisión teníamos otra expresión muy clásica, que es:

"En un marco incomparable".

Todo eran marcos incomparables y ramilletes.

Estas frases me servirán para presentar

a nuestros invitados.

En su libro, Laura Santolaya recuerda una frase de Oscar Wilde

que viene muy al caso.

Dice: "El buen humor te hace reír durante cinco segundos

y pensar durante diez minutos".

Sin embargo, en otro libro de otro de nuestros invitados,

Juan Soto Ivars, el libro es "Arden las redes":

"Vivimos en la paradoja constante de podemos decirlo todo

pero hay más censura que nunca".

Y como nos advierte también Mario Tascón:

"El panorama digital lo ha cambiado todo

y son los propios periodistas

y creadores de contenidos con calidad

los que deben adaptarse y no al revés".

Por último, Álex Álvarez nos explica por qué no hay nada peor

que parezca que un meme ha sido prefabricado

para vendernos un producto o un candidato".

La espontaneidad manda en las redes sociales.

Yo me podía ir ya porque simplemente con discutir

lo que nos han dicho en esas cuatro frases

sería suficiente.

Pero vamos a seguir el orden para presentarles a los invitados.

En primer lugar, Juan Soto Ivars.

Escritor, periodista.

Escriba una columna en El Confidencial

y colabora en programas de radio y televisión.

Su último libro publicado es este

que, además, ha llegado a la segunda edición.

"Arden las redes. La poscensura y el nuevo mundo virtual",

editado por Editorial Debate.

Gracias por venir. Muchas gracias.

¿Qué es más efectiva?

¿La censura de los Gobiernos,

que encarcelan o multan,

o la poscensura,

que nos castiga casi con una humillación pública?

Yo creo que es más peligroso...

Bueno, creo que son dos movimientos de represión

que se alimentan el uno al otro y se utilizan el uno al otro.

Y yo creo que siempre será más peligroso

el tipo de censura que nos impongamos entre nosotros,

sin una ley que la respalde

y, por tanto, sin una ley que podamos derribar

para que desaparezca esa censura.

Pero si ponemos leyes, a lo mejor no salen leyes

como las que hemos vivido recientemente.

Que existe la ley.

Esas leyes pueden soportarse

en una sociedad que permite que se soporten.

Para abolir la censura que han generado

la Ley Mordaza y el cambio en el artículo del Código Penal,

en el 578, me parece,

sabemos lo que tenemos que hacer: votar a otro que lo quite.

Y desaparece la censura.

Sin embargo, para que desaparezca la intransigencia

que en las redes sociales se percibe de una manera tan evidente

y la polarización ideológica brutal

que hace que gente se organice en grupos no muy definidos

para perseguir las ideas ajenas, eso no sé cómo se puede solucionar.

No hay ninguna ley que podamos abolir

para que los grupos de personas en las redes sociales

dejen de perseguir con tanta furia y tanta intransigencia

aquello que se sale de la zona de confort ideológico donde piensan.

A ver si encontramos una solución. A ver.

El señor Mario Tascón, periodista especializado en el mundo digital.

Socio director de la consultora de comunicación estratégica

Prodigioso Volcán.

Es coautor de este libro:

"Big Data y el Internet de las cosas",

que está editado por Los Libros de la Catarata.

Si tenemos que pensar cuatro veces lo que escribimos

en Facebook o en Twitter,

¿no pierden nuestros mensajes la a espontaneidad

que se les suponen a las redes sociales

y se degradan?

Bueno, yo creo que, efectivamente, perderían esa espontaneidad,

que es la misma que tenemos en una casa, en un bar

o con nuestros amigos.

Parte del problema de lo que estamos hablando

es que esa espontaneidad ahora, de repente,

se ha convertido en que cualquier mensaje, comentario,

se hace público de inmediato.

Y llega a un entorno absolutamente desconocido.

Tanto para el emisor del mensaje

como para los que están a su alrededor

e incluso para gente nueva,

que de repente ve a alguien haciendo algo

que no tenía o que en otras ocasiones no ha visto.

Yo creo que no solo la espontaneidad,

también hay una serie de condicionantes tecnológicos

y condicionantes de formas de emitir los mensajes

que también están ayudando, de alguna manera,

a que estos fenómenos de los que vamos a hablar ahora,

pues incluso se expandan y se difundan.

Por ejemplo, la propia brevedad de ese comentario,

de ese chascarrillo, esa ocurrencia que antes, seguramente,

en el salón de casa no hubiera ido a ningún sitio...

Usted cuando entra en las redes sociales,

¿es capaz de detectar el sentido del humor?

Bueno, no porque es una de las cosas más difíciles.

De hecho, por eso se inventaron hace años los emoticonos.

Alguien se dio cuenta que en los mensajes,

si tú añadías cierta carga emotiva en el mensaje textual,

es mucho más difícil que en el verbal.

En el verbal a mí me acompañan los gestos.

Tú puedes estar viendo que yo sonrío diciendo algo

y entender que estoy siendo irónico.

Eso no era tan fácil de hacer,

salvo que tuvieras una capacidad de escritura

como la que pueden tener algunos de los contertulios.

O también la gente se inventó esas abreviaturas, los emoticonos.

Pongo cualquier cosa, pongo un guiño,

y más o menos espero que me entiendan que soy irónico.

Es el origen, de hecho es así.

El científico que los puso en marcha se daba cuenta que sus mensajes,

sus propios compañeros no entendían el sentido y dijo:

"Voy a empezar con esto".

Esto ha derivado hoy día en toda una caterva de mensajes

que pierden el sentido porque no sabes muy bien qué dicen,

si están llorando, riendo... Pero este es otro problema.

Gracias.

Señor Álex Álvarez.

Él es director creativo de la consultora digital Funciona.

¿Ese título es un guiño o realmente funciona?

Realmente funciona, aunque le vamos a cambiar el nombre.

Pero... (RÍE)

Pero sí, o sea, hicimos...

Somos una empresa que soluciona problemas.

Y básicamente, de las primeras quejas cuando llaman por teléfono es eso:

"No funciona". Entonces, decidimos ese nombre.

Él es ilustrador, es animador,

es experto en diseño de "user experience".

Que es lo que te hace sentir la marca o el producto

al interactuar con él.

Y también de "user interface",

que es el diseño virtual de las creaciones.

¿Cuál es el truco para que un chiste funcione y circule por la Red?

Hay una cosa que creo que es básica, en general, en Internet.

Y es la rapidez. Tienes que ser el primero.

Porque el mismo chiste, posiblemente, se le ocurra a más gente

y tienes que ser muy ágil y subirlo enseguida a la Red

antes de que se te adelanten, eso creo que es lo más importante.

¿Muy rápido, muy rápido, significa poco pensado?

Significa que tienes que ser muy ágil.

A veces, y es lo que le pasa a mucha gente en Internet,

es que piensa poco las cosas.

Es muy fácil darle a un botón de publicar

y muchas veces, la gran mayoría, no hay "Control+Z" para volver atrás.

Y luego la gente se arrepiente de lo que ha dicho.

Entonces, ese "a un clic puedo arruinarme la vida"...

A veces hay que pensar un poco, sí.

Laura Santolaya. Hola.

Más conocida por Pocholadas,

el personaje protagonista de sus viñetas.

Ha sido humorista gráfica en el Huffington Post,

en Buzzfeed, en Cuarto poder.

Difunde su humor a través de redes sociales

y acaba de publicar su tercer libro, que es este:

"Prohibido escuchar canciones ñoñas",

editado por Ediciones Lunwerg.

La primera pregunta que yo le tengo que hacer es:

¿Qué son canciones ñoñas, según usted?

¿Nos pondríamos de acuerdo fácilmente en identificarlas?

Pues... ¿Julio Iglesias es ñoño?

Depende, depende.

Las canciones ñoñas, para mí, son esas canciones

que tú cuando estás triste o cuando estás hecho polvo

te pones para regodearte en tu propio sufrimiento,

y que te hacen bajar casi al infierno más profundo.

¿Mariano Rajoy cree usted que tiene sentido del humor?

Yo le he visto poco, pero no lo sé.

Tendría que preguntárselo.

Tendría que estar cara a cara con él para descubrirlo.

En general, los políticos tienen poco sentido del humor.

¿Poco? Poco.

Pues para aguantar lo que aguantan se necesita sentido del humor.

Lo mismo podrían pensar los ciudadanos, ¿no?

También. También.

Vamos a ver nuestro reportaje de principio de programa,

que nos va a dejar dos preguntas encima de la mesa

y enseguida buscaremos la respuesta.

Hay que interpretar las señales.

Obviamente, si nos dicen "no" es no. No significa "sí".

Tampoco significa un "quizás", significa un "no".

-Hola, ¿quieres rollo? -No.

Y a mi puta casa.

Está entre los personajes de moda en el mundo de Internet.

Del humor, de sus límites y de cómo lidiar con ellos

hablamos con Darío Eme Hache.

Se puede hacer humor de todo en todos lados. Eso siempre.

Se puede hacer humor absolutamente de todos los temas que existen.

Lo importante es el cómo se haga eso.

El cómo se haga un chiste.

Se puede hacer de todo, pero no de cualquier manera.

Las redes sociales han reavivado este debate ya clásico:

el de las líneas rojas del humor.

No es lo mismo hacer un chiste en Twitter

que en tu grupo de colegas.

Cuando tú pones una tontería, una chorrada...

Un chiste de humor negro, por ejemplo, en un grupo de colegas

sabes quiénes son esas personas, esas personas saben quién eres tú,

sabes que, obviamente, estáis dentro de un contexto de broma

de distorsión con la realidad.

Pero si tú vas a Twitter y lo pones,

hay alguien que puede no saber quién eras,

que es lo más probable, y diga: "Bueno, ¿y esta persona qué?".

En Twitter precisamente han surgido los últimos chistes

que han terminado en los tribunales.

En enero de este año, por ejemplo,

la Fiscalía pedía dos años y medio de cárcel

para una estudiante que publicó en su cuenta de Twitter

unos chistes sobre la muerte de Carrero Blanco.

Poco después el Tribunal Supremo también condenaba

al cantante de Def con Dos a un año de prisión

por enaltecimiento del terrorismo.

Cuando haces humor tienes que tener en cuenta

que prácticamente cualquier broma va a acabar ofendiendo a alguien.

Creo que la justicia, en estos casos, ha intentado hacer una quema pública.

Otro fenómeno que arrasa en la Red es el de los memes.

En tono de humor, algunos propagan estereotipos y odios,

aunque también los hay que denuncian, critican

y animan a la reflexión social.

También hay que tener una responsabilidad como receptor

y saber qué quiere hacer daño cuando habla un cómico y qué no.

No vale el decir: "Ah, esto está dicho así".

Yo me lavo las manos y digo: "Esto me ha ofendido. Ah, lo siento".

Hay que saber perfectamente

cuándo un cómico intenta empujar esos límites

para probar a la gente.

Los creadores de contenido como Darío Eme Hache

están acostumbrados a escuchar frases del tipo:

"Esa broma es de mal gusto, es ofensiva, te has pasado".

De hecho, cada vez son más los cómicos que se quejan

de cómo está cambiando la situación del humor en nuestro país

e incluso algunos llegan a decir

que corren malos tiempos para el humor.

De hecho, a los cómicos se les pide que sean valientes,

que cuestionen el orden establecido.

Pero lo cierto es que el terreno del humor es resbaladizo, complicado

Y en ocasiones es sencillo ver chistes, memes y montajes,

que son irreverentes y rozan los límites

de lo que es políticamente correcto.

¿Se puede hacer humor de todo? ¿Dónde está el límite?

Hay varias preguntas,

aparte de las dos obvias que deja nuestra compañera.

¿Se puede hacer humor de todo? ¿Dónde está el límite?

Yo diría que habría que definir lo que es meme.

Y también habría que definir lo que es humor de mal gusto.

Porque en el terreno de los gustos...

Yo creo que no existe el humor de mal gusto.

Bueno, pero se utiliza muy a menudo.

Creo que existen los gustos y existen los criterios,

pero el humor de mal gusto...

Yo creo que ni siquiera existen las cosas graciosas.

Otro comentario que se oye mucho y se ve mucho en las redes es:

"Esto no es gracioso".

No, lo que hay que decir es: "A mí no me hace gracia".

Porque seguro que si nos ponemos a hablar de cómicos aquí,

va a haber algunos que nos hagan gracia a unos y a otros no.

¿Son graciosos esos cómicos

porque no tengan gracia para todo el mundo?

Sí, son graciosos si hacen gracia a alguna gente.

Yo pienso que el humor, en las redes,

está lleno de términos ofensivos

para según qué gente.

Si hacemos caso a los que dicen "esto no es gracioso"

o "esto ha traspasado el límite", tenemos que hacer caso a todos.

Tenemos que hacer caso al que se ofende

porque es una persona muy religiosa y se han metido con la Virgencita.

Al que se ofende porque es una persona muy feminista

y han hecho un chiste chabacano y machista.

Si hacemos caso a uno, tenemos que hacer caso a todos los demás.

Si la ofensa es el valor,

si la ofensa es el juez que va a decir: "esto sí, esto no",

todas las ofensas son iguales, todas las ofensas son legítimas.

Entonces, yo entiendo...

Antes mencionabais al receptor.

Tiene que haber una responsabilidad en el receptor.

También lo decía Darío en el vídeo.

Que tú tienes que ser responsable cuando te metes en Internet.

Es una jaula de grillos donde mucha gente va a decir cosas

que a ti te van a parecer espeluznantes.

Ese es el contrato que tienes que firmar.

Me meto en la Red, a lo mejor voy a pasar un mal rato, un berrinche,

por alguna cosa que diga alguien, pero bueno, tampoco...

Está bien vista esa idea

del "yo entro y que digan lo que quieran

porque me va a ser indiferente". Pero eso no es así.

No, no funcionan así las redes.

De hecho, hay un premio a quien se ofende más fuerte.

Quiero decir, mostrar la ofensa...

Yo creo que hay mucha hipocresía.

Hay mucha gente que se finge ofendida por un chiste

porque sabe que va a tener más seguidores y tal

porque, muchas veces,

quien se ofende por algo que moralmente le parece inaceptable

se está señalando a sí mismo: "Mirad qué bueno soy,

que me duele a mí este hombre que ha hecho un chiste de africanos".

Ya, hay quien se duele por el hecho de que hablan de él.

Eso es como lo que decías antes de los políticos.

Claro, si se están riendo de ti, tienes una ofensa muy legítima.

¿Cree que Rajoy tiene sentido del humor o no?

Yo creo que sí.

Yo es con el único político que me río actualmente

cuando se sube al estrado.

Y eso que no estoy para nada de acuerdo con Mariano Rajoy.

Pero eso que decía Mario de la "retranca"...

Es que a veces el hombre tiene grandes momentos.

Y luego, también es un maestro del humor involuntario, ¿no?

-Pero eso no es tener sentido del humor exactamente.

-Pero tiene las dos cosas: retranca gallega e ingenio

y luego, el humor involuntario

yo creo que ha llegado a una cota majestuosa con él.

-Pero yo creo que es incapaz...

Si quisiera hacerlo adrede, sería incapaz.

Entonces está bien.

No es capaz, a lo mejor, de hacer chistes

pero es capaz del humor involuntario,

es capaz de la retranca. Sí.

Pero yo creo que más que retranca, en el caso de Rajoy,

hasta donde yo lo veo, no dudo que no la deba de tener,

porque si creemos en esto que he contado yo

de que el ambiente y el origen nos da algunas cualidades,

tendría que defenderlo.

Pero yo creo que en el caso de Mariano Rajoy no es tanto...

Estoy más de acuerdo con la línea de Juan.

Creo que es involuntario.

Es un gran creador de aforismos humorísticos involuntarios.

Porque no es tanto el discurso.

Él cuando argumenta el discurso, puedes estar de acuerdo o no,

pero es un gran generador de discursos.

Pero donde se le nota esa confusión es más en una cosa muy difícil,

que es la frase breve, el aforismo, es donde él...

La verdad es que gana mucho porque son muy divertidos.

"Los catalanes hacen cosas".

A mí me recuerda mucho a un creador de aforismos argentino

que creó un personaje que hacía aforismos absurdos.

Era Pedro Echenique el que hacía los aforismos.

Entonces, es que los de Rajoy...

Si lo hubiera conocido en vida, lo hubiera puesto como ejemplo.

Porque son todos absolutamente geniales.

El de "son los...".

No recuerdo cómo es, es incluso difícil de gestionar.

-El jeroglífico de los alcaldes. -El de los alcaldes.

Son, francamente, aportaciones geniales a esta época.

Por supuesto, solo las entendemos en esta época.

Sería otro elemento para la discusión.

Y que seguramente dentro de 5, 10 o 15 años

no se entenderán nada.

¿Por qué nos hacía gracia "los catalanes hacen cosas"?

"Los catalanes hacen cosas" ahora hace gracia,

pero posiblemente en unos años, o unos años antes,

no sabríamos muy bien qué broma o qué gracia hace.

Lo que hablabas tú de que ahora nos volvemos muy críticos...

¿Por qué antes no éramos tan críticos?

Por ejemplo, hay un "sketch" muy famoso de Martes y 13...

-¿"El maricón de España"? -No, "mi marido me pega".

-Ah, "mi marido me pega". -Eso sería inviable ahora mismo.

Y sería criticable, habría linchamiento, habría de todo.

En su momento, yo creo que ninguno lo pensamos.

Ninguno dijimos: "Qué fuerte lo que está diciendo.

¿Por qué nadie se queja?".

-En su momento no se hablaba en la prensa

de los asesinatos de género como se habla ahora.

-Se ha mediatizado mucho el tema de la violencia de género.

Pero...

-Pero tampoco había redes sociales.

-Yo creo que hay un elemento que es Internet y las redes sociales.

No todas, pero algunas especialmente...

La sociedad siempre ha estado compuesta de los mismos elementos.

Pero ahora hay un elemento de combustión.

La conexión es un elemento de combustión

que facilita combustiones espontáneas rápidas.

Que se apagan rápido, lo habéis descrito bien.

Ese es el elemento nuevo que traen las redes a la sociedad.

El fenómeno sí existía,

solo que no se propagaba el fuego con tanta rapidez

porque estaba más en silos, en momentos distintos.

Sí que seguro que había crítica a temas de violencia de género.

Estoy seguro. En entornos que no se comunicaban.

Eso se quedaba en una cerilla que se encendía aquí, otra allí...

Pero ahora vemos que esas cerillas están muy cerca,

tienen elementos de propagación por el camino, tecnológicos,

y se inflama y vemos los fuegos, los resplandores...

Hay combustión. De otra manera, porque también estoy de acuerdo

que la combustión es diferente.

La combustión es rápida, fugaz, se apaga, hay rescoldos, reaparece...

-¿Pero estabas refiriéndote

a que parece como si ahora ofendieran más cosas o...?

Ahora yo creo que el filtro es mucho más pequeño, antes...

Ahora tienes la capacidad de que si te quejas de algo,

habrá 200 personas de acuerdo. -Que te van a aplaudir.

Y no tanto que te aplaudan, sino que no te sientes solo.

Ahora se habla muchísimo más de política en Nochebuena que antes.

Porque gracias a las redes sociales se puede hablar más de política.

Se habla más de política, para bien y para mal.

De repente te sorprendes con alguien que dices:

"No sabía que tú pensabas así, y estudié contigo en la EGB".

Pero sí que es verdad que antes no se compartía tanto

tu manera de pensar.

Gracias a las redes sociales nos hemos abierto más

y nos hemos vuelto más sensibles.

-Hipersensibles. -También para lo malo.

Hoy en día, a través de las redes sociales

uno parece que puede decir de todo y de cualquier manera.

Incluso a veces faltando al respeto.

Para mí es uno de los problemas de las redes sociales.

Todo el mundo puede expresarse libremente, dar su opinión,

pero hay veces que hay insultos, faltas de respeto,

de maneras muy "heavies".

Para mí, eso es...

Pero es están programadas para eso. Si tú no ves la cara...

Yo siempre las comparo con un coche.

Mi padre es el tío más educado del mundo.

Pero tú mételo en el coche

y hazle un movimiento raro con el coche de al lado,

y ya verás lo que suelta por su boca.

Está deseando la muerte por ejecución con agujas chinas

a un tío que no conoce de nada

y que simplemente le ha hecho hacer así durante un segundo.

Está haciendo eso mi padre, primero, porque no lo dice en serio.

Segundo, porque no le está viendo la cara.

Si el tío se pone a llorar al oír su maldición

mi padre no se va a enterar porque va en otro coche.

Y el coche funcione como una máscara de hierro y cristales que te hace...

-Pero Internet no es tan máscara.

La Red no para de sorprenderme con comentarios de gente

que si tú estás en el coche, como dices, con tu padre,

yo no voy a saber que tu padre quiere clavarle agujas a alguien.

Pero en Internet sí.

Pensamos que lo que pones ahí solo lo ves tú, y no es así.

-Pero nos volvemos un poco psicópatas con esto.

Porque cuando tú insultas brutalmente a alguien por Twitter...

Alguien ha escrito algo que a ti no te gusta...

Tú no ves su reacción, es lo que quiero decir.

Tú no ves la cara que se le pone.

No eres consciente del daño que le puedes hacer.

Eso nos pasa a todos, ¿no?

Me parece curiosa esta reflexión porque, en mi caso,

cómo reacciona la gente ante una viñeta o un chiste...

Ahora ya no me pasa, pero antes me limitaba mi humor.

Yo misma me autocensuraba.

Y creo que es más duro que incluso que te censuren otros.

Cuando tú mismo dices: "Quiero hacer un chiste sobre esto,

pero no me atrevo a hacerlo por lo que me van a decir".

O por si se me van a echar encima.

-Pero eso a mí no me parece autocensura.

Yo creo que eso es censura.

Porque si te autocensuras es por tu criterio.

Es porque tú vas a hacer una broma y dices:

"Creo que esto no tiene gracia", y no la haces.

Pero si por miedo a las reacciones, es censura, no autocensura.

Pero me costó tiempo entender eso.

Cuando empecé a publicar las viñetas en redes sociales

me pasó precisamente eso, que yo misma me cortaba.

Y decía: "Pero bueno, no puede ser esto".

Me viene a la memoria ahora un caso de una oficina

en donde uno de los que trabajan en esa oficina

les hizo a sus compañeros que él era creyente, católico,

y que le molestaba mucho que dijesen "hostia".

Entonces, que les pedía por favor que no utilizasen esa palabra

ni cualquier frase con ese término dentro de la frase.

Y claro, eso ha provocado dentro de sus compañeros...

"Hostia, pero es que esto no lo puedo decir".

Y eso yo no sé si es lo mismo que se genera

cuando en las redes sociales

uno va a escribir una broma o un chiste y piensa:

"A lo mejor estoy ofendiendo a alguien".

No, porque en la oficina, en el cara a cara

a lo mejor tenemos la delicadeza

de a este hombre que nos cae bien y que es así beatillo

pues vamos a intentar no decir esta palabra.

Que, además, es una palabra muy difícil de no decir.

Por lo menos a los que la decimos, se te escapa constantemente.

En las redes, yo creo que lo que tú estabas...

Es que no hay un elemento de miedo en esa oficina.

-Para mí, una de las mejores cosas que creo que tienen las redes

es la espontaneidad.

Hablabas antes de pensarse lo que vas a decir y tal.

A mí me ha pasado muchas veces con chistes que se me han ocurrido

o algún tipo de gag.

Se me ha ocurrido y en un contexto y un momento determinado, digo:

"Voy a publicar este tuit".

Y no lo he hecho porque no me ha dado tiempo o lo que sea.

Después, al cabo del rato, o dos días más tarde,

cuando leo ese tuit o ese chiste, ya no me hace gracia.

Para mí ya no tiene el mismo sentido.

Tú decías antes el tema de la rapidez.

Para mí la espontaneidad es algo importante

en las redes sociales, al menos en mi caso.

Depende de en qué redes sociales, hablo de Twitter.

Igual en otras, Facebook o Instagram...

También en el caso de la oficina,

la persona que pide eso: "Por favor, no digáis 'hostia'",

tiene que entender que la gente lo necesita decir.

No puede decir: "Vale, a mí me molesta".

Pero es más inusual que a ti te moleste decir "hostia"

a que la gente necesite decir "hostia"

y cosas peores incluso.

Entonces, también en Internet pasa un poco eso.

La gente necesita quejarse, necesita criticarse.

Había un meme precisamente que a mí me parecía muy curioso

que proponía un ejercicio.

Er aun fondo negro con un texto blanco que decía:

"Intenta estar 24 horas sin quejarte".

Era como un ejercicio emocional para estar mejor contigo mismo.

Era imposible. Yo creo que nadie de los que estamos aquí

puede estar 24 horas sin quejarse.

Aunque sea "me duele algo" o lo que sea.

Necesitamos quejarnos, necesitamos decir "hostia"

y no necesitamos que alguien nos diga "no digas esto" o "no te quejes".

¿Lo necesitamos? Yo creo que lo necesitamos.

Igual que uno necesita llorar y viene alguien y dice: "No llores".

Y digo: "No, no, necesito llorar".

Después de llorar siempre te sientes muy bien.

Lo has pasado muy mal, pero después de llorar:

"¡Uf, qué respiro!".

Eso me lleva a pensar otra cosa.

¿Es posible en las redes sociales un debate racional?

-No están programadas para eso. Es que pensamos que...

Tenemos la absurda idea de que las redes sociales

sirven para comunicarse, cuando eso es totalmente falso.

Es un mito que hay que romper urgentemente.

Y hay mucha gente que está escribiendo libros y tal

para demostrar que no.

Hay un libro muy interesante que desde el punto de vista técnico

te explica por qué no son un lugar adecuado

ni para el debate ni para la comunicación humana

tal y como lo entendíamos,

que es el de Eli Pariser, "El filtro burbuja",

y te cuenta por qué todos los nos están viendo ahora

y todos los que estamos aquí tenemos esa sensación

de que la gente se está radicalizando mucho.

Sobre todo los que manejan redes sociales.

Hay una explicación técnica.

Las redes se diseñaron para que una gente se forrara

a base de que todos nos metiéramos allí

y les diéramos gratis...

Nos convirtiéramos en gallinitas que ponen huevos para ellos.

El invento es este.

¿Estás de acuerdo o no en eso? -Bueno, se podría matizar un poco.

-O sea, Mark Zuckerberg no dijo:

"Voy a ofrecer un servicio al planeta Tierra

para que toda la población mundial se comunique".

-No, él estaba... -Pero bueno, no salió tan así.

Normalmente estas cosas surgen de una necesidad.

Cuando tú creas una herramienta digital...

-La necesidad de Zuckerberg era... -Eso vino después.

-Ni sabía en qué se iba a convertir. -Claro que no.

Necesitaba hacer una herramienta para una universidad.

Luego fue el "boom" y ahí sí que dijo: "Aquí hay dinero".

Pero, en general, las herramientas digitales...

Quitando la publicidad, que básicamente es vender,

surgen para cubrir una necesidad.

Yo necesito comunicarme con otras personas sin pagar dinero.

Aparece WhatsApp.

-Pero es el mito de que...

Nos olvidamos de la jaula que representa el lujo.

Nosotros antes mandábamos una carta

y tardaba una semana en llegar al sitio,

y otra semana en que nos respondieran,

si querían respondernos rápido, que no había por qué hacerlo tampoco.

Podías estar un mes pensando la respuesta.

Entonces, inventamos algo para fuera instantáneo.

Pensábamos: "Tenemos necesidad de que esto funciona más rápido".

Bien.

Ahora, con el "mail", no hace falta ni las redes sociales,

la cantidad de tiempo y de angustia...

El tiempo que perdemos y la angustia que nos genera

el bombardeo constante de "e-mails" nos ha generado un problema

mayor que el que teníamos con las cartas.

Son jaulas de lujo.

Siempre pasa constantemente con la tecnología.

Y las redes sociales, lejos...

Yo pienso que ninguna tecnología debería diseñarse

sin una filosofía detrás, sin una moral detrás...

Es lo que pasa en el dilema de "Parque jurásico".

Ustedes han patentado una cosa,

han cogido lo que hicieron otros científicos

y han creado unos bichos.

Pero no hay ningún... Lo han hecho para ganar dinero.

No hay...

Esto no es al avance de la ciencia por el progreso.

Estamos ante inventorcillos que tienen ideas brillantes.

-Algunas cuelan... -Pero en cuestión de tecnología,

tú puedes marcar una filosofía o unas pautas,

pero la tecnología cambia muy rápido.

Tú no puedes decir: "Esto va a ser así dentro de 5 años".

Igual dentro de un año no es así.

Facebook nadie pensaba que iba a tener videollamada.

YouTube, por ejemplo,

llegó un momento en que no ingresaba dinero.

Cambiaron a la persona que lo llevaba y dijo:

"Vamos a ver cómo hacemos que funcione y que dé dinero".

Va cambiando continuamente, por mucho que tú marques unas pautas.

Tú puedes hacer una aplicación para hacer fotos

y, al final, dentro de dos años es una red social de fotografía.

Por mucho que lo definas, es muy difícil, cambia muchísimo.

Y es lo que le pasó a Facebook, y lo que le pasa a WhatsApp,

que ahora se está convirtiendo en Facebook.

Es impredecible la tecnología. No sabes.

Pero hablábamos de la comunicación, ¿no?

Hablábamos de la...

Llega un momento en el que parece que estamos conectados

con más gente que nunca, constantemente.

Lo llevamos en el bolsillo.

Llevamos aquí a la suegra, la prima, a mucha gente desconocida.

Y la sensación generalizada es de incomunicación.

Hay un estudio que dice

que una de las expresiones más usadas en distintas lenguas

en todas las redes sociales es:

"No pongas en mi boca palabras que yo no he dicho".

La incomunicación entre los que se comunican febrilmente es mayúscula

y la explicación está en la programación de las redes.

Están programadas...

Están mal programadas. El filtro burbuja es...

...un efecto de los algoritmos en la personalización de Google.

Esto seguro que tú lo puedes explicar mejor.

Sí, pero vamos, yo es que no estoy muy de acuerdo con el libro.

Porque el libro se escribió hace diez años.

-Es de 2011. -Se escribió ya hace tiempo.

Y en muy poco tiempo ha cambiado.

El libro ahora lo han presentado y fenomenal

porque está muy bien que se divulguen estas ideas

pero está retrasado. -Está desfasado, sí.

Está desfasado, para empezar, porque los algoritmos cambian.

Los algoritmos los hacemos los humanos, cambian.

Parte del problema, estoy totalmente de acuerdo

en que puede tener que ver con cómo se programan los algoritmos.

Pero yo creo que también tiene razón Álex.

Muchas de las innovaciones no se hacen inicialmente

con un propósito, sino que funcionan y tienen éxito

porque de repente llegan a una sociedad que las adopta.

Porque es natural, porque descubres un hueco,

porque hay una necesidad.

Bien de aminorar un dolor o de lo que sea.

Y como en todas las tecnologías, hay dos puntos de vista.

Es lo de Umberto Eco: apocalípticos e integrados.

Siempre están los dos lados.

El que ve que la energía atómica es un desastre.

Y el que: "No, nos va a ayudar".

Y a la vez hay un elemento imparable.

La sociedad humana, desde hace muchísimos años,

avanza en un camino, con matices,

y que hay que pensar bien cómo lo malo lo aminoramos

y lo bueno lo potenciamos,

pues nos está dando efectos como de los que estamos hablando.

La propia generalización que hacemos algunas veces

de las redes sociales no es tan cierta.

Todavía estamos aprendiendo a manejarnos en unos entornos nuevos.

El otro día leía un chiste o broma de alguien en Twitter muy divertida

y que tenía toda la razón: "Acabo de hacerme de Instagram.

Y he descubierto que son los mismos de Twitter

pero aquí no están enfadados".

Efectivamente, está descubriendo que hay una de las redes sociales

donde el código de comportamiento, de momento,

porque esto también, podría variar con cambios del algoritmo.

Y dentro de un tiempo los enfadados estar en Instagram poniendo fotos...

Yo creo que también eso...

¿Qué creo que tiene que ver con todo lo que hablamos?

Que estamos entrando en un territorio nuevo

que comparamos con lo antiguo.

Y tanto la comparación como el aprendizaje de los códigos

no está siendo, necesariamente...

No puede ser correcto porque nos lo estamos inventando.

Yo voy inventándome cada día y descubriendo cosas nuevas

del código de comportamiento.

El mejor, el peor, el debido...

Voy aprendiendo cosas como lo que contaba Laura,

y otras que vas aprendiendo,

que luego puedes hacer lo que tú estimes oportuno.

Y, sobre todo, descubro que son, en algunos casos, muy distintas.

Que es lo que yo creo que algunas veces el comparar...

Por eso también es muy difícil implantar leyes nuevas.

Algunas veces, con las leyes existentes llegaría.

No hay que inventarse nada nuevo.

Y otras veces, en cambio, sí hay que hacer matices.

Porque hay elementos que son ciertamente inquietantes,

disruptivos y peligrosos.

Y algunas veces, los más peligrosos, no los vemos.

Y en cambio discutimos sobre los más nimios.

También es otro problema.

Tengo otro vídeo.

Pero a mí me gustaría preguntarle a Laura

algo que me parece muy básico.

¿Usted ha sufrido alguna persecución en las redes?

Yo he tenido dos momentos un poco... conflictivos.

Que para mí supusieron un conflicto.

Uno fue cuando estuve publicando en una revista

de temas de moda, belleza, etcétera.

Y cuando yo pensaba que se podía hacer humor de cualquier cosa,

que lo sigo pensando,

yo decidí hablar en contra de la cirugía estética

ahí, en ese ámbito.

Yo pensaba: "Puedo cambiar las cosas desde dentro del sistema".

Y bueno, publiqué una viñeta.

Evidentemente, todas las lectoras de esa revista se me echaron encima

y me insultaron y de todo. -Con sus caras llenas de bótox.

-Tema aprendido.

Y luego, otro fue con una viñeta en el Huffington Post.

Cuando abdicó el rey en el nuevo rey.

Y bueno...

Fue una viñeta que no me publicaron, aunque me iban publicando otras.

Entonces, la otra ilustradora que estaba en el Huffington y yo

pues decidimos salirnos.

Y lo pusimos en redes y tal.

Entonces ahí, como dice Juan, las redes se incendiaron.

Yo me acuerdo que no fui consciente de la dimensión

que estas cosas adquirían en las redes hasta ese día.

Me acuerdo que no dormí.

Y eso que os estaba defendiendo y criticando al periódico.

-Sí, totalmente. -No centrabas el ataque.

Sí, además, fue hace mucho tiempo. Ahora quizá no me preocuparía tanto.

Quizá hoy supondría un tema un poco así...

Pero mañana no.

Pero en ese momento no era consciente de lo que pasaba.

Yo me acuerdo que eran miles y miles de retuits, de comentarios.

Y no sabía gestionar eso. ¿Qué hago? ¿Contesto o no contesto?

Pero bueno, esos fueron los dos momentos.

Vamos a ver ese vídeo que tenemos también preparado.

Porque también deja una pregunta encima de la mesa

que seguiremos o intentaremos encontrar la respuesta.

-Claro, es sanador el humor. -Sí.

Lo único que nos queda para... no medicarnos

(RÍE)

-¿En qué momento empezamos a trabajar juntas?

-¿Hace cuatro? ¿Cinco? -Cuatro, cuatro.

-No sé. Yo la... -Cuatro o cinco, más o menos.

Como una pareja que no sabe cuándo empezó a salir.

Bueno, estamos con Bernardita Pereira de la Ola.

Reconocida antiabortista.

Nuestro trabajo está salvando muchísimos bebés.

-Embriones. -Bebés.

-Embrión. -Bebé.

¿Pensabais que "Cualca" lo iba a petar tanto?

Eran unos "sketch" que hacíamos en la tele

y por eso también llegó a mucha gente, no es solo Internet.

Primero salió en la tele y después se viralizó.

¿No conocés a Ana?

¡La Barbie anoréxica!

Unas humoristas argentinas, Locas de mierda,

que se ríen en sus vídeos de sus fracasos amorosos,

cuentan las claves de su éxito, que nació en televisión,

y que consiste en reírse de sus miserias.

Porque, en general, los ciudadanos no se ríen de sus miserias

pero son capaces de reírse de las miserias de todos los demás.

Aunque sean las mismas.

Porque todo el mundo quiere aparentar estar bien.

No quieres demostrar que tienes flaquezas, digamos.

Es lo que le pasaba a Instagram, es un escaparate de "qué bien estoy".

Ayer leí un artículo...

Están muy de moda las fotos en Instagram de ricos.

De un tío, normalmente musculado, rodeado de modelos en un jet privado.

Ese es su fin de semana.

Luego se va a Ibiza, luego se va a tal...

Pues se conoce que es falso.

Hay una empresa rusa que te alquila ese avión

con un fotógrafo, con maquilladores, con luces,

para hacerte esas fotos y subirlas a Instagram.

Es lo mismo que cuando ves fotos en Instagram.

Detrás hay un equipo de trabajo, muchas veces,

de maquillaje, iluminación y tal, todo para intentar aparentar.

Quieres que todo el mundo vea lo bien que estás.

Yo creo que es un poco lo que tú decías.

-Lo que cuentas yo creo que tiene que ver

con la construcción de un entorno nuevo virtual.

Cada uno, en lo virtual, no somos nosotros.

En realidad somos más que los que creamos.

Eso es así, aunque simplemente tu máscara sea tu avatar

o sean los cinco tuits que pones al trimestre.

Y eso se puede sofisticar en cualquier dirección posible

incluyendo la del alquiler de aviones rusos,

que me parece una buena idea.

De alquiler de escenarios, que te paseen por allí

y tienes ahí para el año las fotos de Instagram.

Pero no deja de tener que ver con eso.

Por tanto, también el humor tiene que ver con eso.

El humor, el contrahumor, la censura, la poscensura,

en realidad se aplica a un entorno virtual.

Se aplica a nuestros seres virtuales, a nuestro desdoblamiento ahí.

¿Qué sucede? Claro, están conectados.

"Ahora que me pinchen el globo y ya no pasa nada".

No, no, tú estás conectado, tú sigues ahí.

De repente te llega un mensaje, todos no te habían tocado el alma,

pero hay uno que dices: "¡Qué cabrón! ¡Este me ha tocado!

Y además, este me conoce. ¿Y quién será este?".

Y a lo mejor no te conoce, pero te vio en...

Se está produciendo esa lucha en un entorno, insisto, nuevo

en el que nosotros mismos no somos quienes somos.

No hay ninguna red en la que haya un traslado exacto de lo que somos.

-Es imposible. -Muchas veces te dicen:

"Te seguía en Facebook, pensaba que eras gilipollas

y eres un tío majo". Te dicen cosas así constantemente.

-O al revés. -Sí, claro.

Pero hay mucha gente que se crea perfiles

para poder ser gilipollas.

Perfiles falsos. Los famosos "trolls".

Es la gente que realmente dice lo que está pensando

o lo que no se atrevería a decir bajo un pseudónimo.

-Yo lo hice, yo comencé así.

Yo, de hecho, cuando creé el personaje de cómic

lo hice para dibujar y transmitir mensajes

que yo misma no me atrevía.

Había cosas que no me atrevía a decir en según qué ámbitos.

Y fue así como surgió, bajo un pseudónimo.

-¿Pero tú tenías miedo a que... -No, lo que pasa es que...

...no saliera bien? -No, era mi manera de quejarme.

Hacía, sobre todo, muchas bromas de oficina.

De cosas que pasaban en el trabajo.

Me quejaba también un poco...

Yo trabajaba antes en una empresa multinacional

donde las mujeres eran minoría, entonces...

-Claro, pero ¿por qué utilizas el pseudónimo?

Porque tenías miedo a la repercusión.

Hablamos de hace diez años.

Seguramente tampoco tenía la seguridad

como para decir algunas cosas que pensaba en ese momento.

Y por eso me creé un pseudónimo.

Pero yo eso lo veo normal. Todos, de alguna manera...

Se puede visualizar más o menos.

Todos, en realidad, tenemos un personaje nuevo.

En mayor o menor medida.

Tenemos un personaje nuevo, no es real en ningún caso.

Es lo que nosotros estamos construyendo,

los algoritmos y los demás, eso es nuestro personaje.

Por más que intentemos jurar y decir que somos sinceros.

Simplemente la selección de lo que subimos

ya no nos hace ser como somos.

Yo creo que eso es parte del asunto.

Por lo que todas estas cosas las estamos volviendo a revolver.

Las tenemos que volver a hablar.

Porque es diferente. Pero...

Perdón. No, no, no, no.

Por profundizar en la historia esta.

Muchas veces presumimos de sentido del humor

cuando no lo tenemos.

Y a mí hay una cosa que me parece sórdida.

Donde encuentras que no hay sentido del humor

es cuando hay un planteamiento totalitario.

Entonces, ¿de qué vamos en la vida?

Somos una cosa en la vida real.

Intentamos dar una imagen distinta en las redes sociales.

Intentamos ser graciosos, ácidos o críticos.

Pero, en el fondo, cubrimos nuestras miserias.

Juan, en tu libro está muy bien explicado ese fenómeno.

Hay unos parámetros que son ideológicos

detrás de todo el problema del humor en la Red.

No se puede pensar en esto

perdiendo de vista el eje de las ideologías.

Que, además, en el mundo actual no son dos.

Ni se parece a cuando eran dos.

Hay unas polarizaciones casi infinitas.

Pasó hace poco...

Uno de los blogs feministas más guerrilleros de España

que se llama "Locas del coño".

Es un blog que estaba de guerrilla absoluta.

Muy cañeras y tal.

Acabaron a palos entre ellas por la letra pequeña de no sé qué.

Se provocó entre ellas una intransigencia brutal.

Lo estamos viendo en algunos partidos políticos.

Gente que ideológicamente...

Entendiendo "ideología" de manera amplia.

...está en el mismo saco o tiene la misma misión u objetivo,

acaban en enfrentamientos brutales

porque, a lo mejor, hay una pequeña discrepancia.

Esto es lo que está provocando

que el humor esté siendo cuestionado en un programa de la televisión

en este momento.

La guerra cultura, así se llama este fenómeno,

es una sustitución, un desplazamiento

de las ideas meditadas y estructuradas

que antes llamábamos "ideología", ideas políticas,

a un ámbito que se confunde con la marca personal.

Lo que estabais hablando antes.

En la guerra cultural tienes que estar constantemente demostrando

a qué bando perteneces.

Y para eso tienes que estar participando

en las monterías que se forman detrás de este cómico,

detrás de este polémico, detrás de esta señora...

En fin, es un esfuerzo constante de reafirmación grupal.

-Tú... -Está bien visto.

Es que si no, corres peligro, además.

¿Ah, sí? Sí, corres mucho peligro.

Si tú, por ejemplo, perteneces al feminismo de Twitter,

así como activo,

va a haber muchos temas sobre los que no vas a poder matizar.

Aunque tú, como individuo...

Aquí se produce la discrepancia que decía Mario.

Aunque tú, como individuo, matices y no estés de acuerdo con el todo,

y tengas miles de discrepancias con tus compañeras y tal,

en la Red no lo vas a poder mostrar.

Esto se ve mucho.

A mí me ha pasado con algunas viñetas.

Es cierto, parece que tienes que estar posicionándote

en un bando o en otro.

Hay ciertos matices que no puedes decir.

Y a mí me ha pasado con algunas viñetas.

Las más pensadas o las que yo digo:

"Pues no sé, voy a ser un poco neutra en este tema".

No funcionan bien. ¿Por qué?

Porque a la gente le gusta que te posiciones.

Entonces, cuando intentas ser un poco neutral,

yo he descubierto, al menos en algunas de mis ilustraciones,

que eso no ha funcionado.

-Yo creo que la guerra cultural

nos ha quitado el permiso para ser contradictorios también.

Tienes que ser coherente.

Y, por ejemplo, si eres una persona...

Empieza a pasar. Si eres una persona de izquierdas,

no te pueden hacer gracia los chistes racistas.

Bueno, lo siento, hay chistes racistas muy buenos.

Y bien construidos como artefacto humorístico.

Y hay chistes racistas o machistas

que te hacen reír también desde la incomodidad.

"¡Qué bestialidad!".

Conectan con algo que funciona mal en tu cabeza.

Porque no eres tan moral como dices.

-Yo creo que... -Sí que es verdad...

...que cuando tú haces o te ríes de un chiste racista,

usas una baza muy importante.

Que no pasa en Internet.

Y es que la gente sabe que tú no eres racista.

Por ejemplo, si hago un chiste sobre la gente con el pelo blanco,

nadie se va a ofender.

Si una persona obesa hace un chiste sobre gordos,

es más, quedas muy inteligente, nadie se va a ofender.

Pero nos estamos volviendo un poco...

Que las cosas tienen que ser blanco o negro.

Y yo no creo que tenga que ser así.

Hay una cosa que pasa en el humor en España

que yo creo que es obvio, y es que es de izquierdas.

No hay humor de derechas como tal.

¿En España dices?

Humor como tal, propiamente dicho, de humoristas, de monólogos...

Siempre es una crítica hacia el Gobierno.

Es verdad que llevamos mucho con un Gobierno de derechas.

También se hacen autocríticas.

Pero, en general, la línea es un humor de izquierdas.

Entonces, yo creo que no debería de ser así.

Yo me imagino un humor de derechas

que no sería autocrítico, por ejemplo.

-¿Por qué? -Porque...

Creo que es algo muy...

Es lo que hablábamos antes: hay que reírse de uno mismo.

Y reírse de uno mismo denota inteligencia.

No quiero decir que la gente de derechas no sea inteligente,

pero al fin y al cabo,

cuando estás acostumbrado a oír un tipo de cosas...

¿Vosotros os imagináis a alguien haciendo chistes de derechas?

Camilo José Cela es un escritor humorístico brillante de derechas.

-¿Cuántos humoristas de derechas crees que hay?

-Javier Poncela era un grandioso humorista

y era un hombre de derechas.

-Pero no hacía chistes de derechas. -¿Cómo que no? Claro que sí.

Hacía chistes que estaban influidos por su ideología y su personalidad.

A lo mejor no estoy entendiendo qué significa "chiste de derechas".

-Porque yo creo que no existe ese concepto.

Cuando tú hablabas de las ideologías y de los matices en las ideologías...

El humor en España, yo pienso que es un humor de izquierdas.

Pero tiene dos matices: es capaz de hacerse autocrítica

siendo de izquierdas.

Es algo que yo no me imagino en una ideología "opuesta".

En una ideología de derechas.

Lo que quiero es haceros pensar

si creéis que las cosas tienen que ser blanco o negro.

Yo creo que es bueno, que tiene que haber matices.

No hay ideologías tan...

No debería haber ideologías tan claras, pero las hay.

-Yo insisto un poquito en la idea...

Tienes razón, pero eso, en este mundo nuevo,

funciona con arquetipos.

Entonces, el arquetipo tiene pocos matices.

Es blanco, es negro... Es arquetipo.

Es curioso porque hemos abierto este debate

que nosotros queríamos hacer sobre el humor en la Red,

la autocensura y demás,

y nos han salido unos cuantos avances

de otros posibles programas.

A mí, por ejemplo, me parece apasionante

este último que habéis abierto ahora sobre los chistes de derechas

y los chistes de izquierdas. -Tengo que pensar sobre esto.

A lo mejor es que son los mismos.

Es que también hay una confusión porque, por ejemplo,

Louis C.K., para mí el mejor cómico vivo ahora mismo.

Louis C.K., para quien lo quiera buscar en Google.

Es un hombre de izquierdas.

Muy de izquierdas y todo el mundo lo sabe.

Y se le permite hacer chistes racistas, machistas o lo que sea,

que entiendo que son chistes "de derechas".

Si lo hace alguien de izquierdas, como sabemos que es broma,

ya no es un chiste de derechas. -Sí.

Pero si hace ese mismo chiste alguien de derechas...

Totalmente. Si una persona obesa hace un chiste de un gordo

no se van a ofender los gordos.

-A lo mejor sí. ¿Por qué no? -Yo creo que no.

Hay gordos con sentido del humor y sin él.

-Hay un caso muy concreto.

Un programa de radio, "La vida moderna".

En el que sobrepasan continuamente los límites.

Ellos pueden decir prácticamente lo que sea

porque se da por hecho que Ignatius no es racista.

-Por ejemplo. -Claro.

Y ellos mismo lo dicen:

"¿Por qué lo puedo decir? Porque ya sabéis que yo no lo soy".

Es lo mismo que le pasa a una persona...

Si una supermodelo hace un chiste de gordos,

irían a por ella. El mismo chiste.

Pero podríamos también llevarlo a otros muchos terrenos.

Si hiciésemos un programa de humor sobre Harvey Weinstein, por ejemplo,

eso daría para muchísimo más.

Pero, sobre todo, lo que me gustaría es tener más tiempo.

Porque se nos ha terminado y, por tanto, hay que dejar esto.

Yo me comprometo a hacer una cosa

sobre los chistes de derechas y de izquierdas.

Habría que apuntar también, aparte de eso,

¿por qué hay menos humoristas

que señores que hacen chistes?

¿Es porque es más difícil entrar

en esos circuitos de los cómicos?

De todo eso habría que reflexionarlo.

Y otro que habéis apuntado vosotros es sobre la vida cultural.

Los cambios en las culturas

a lo largo de la introducción del mundo digital...

Del mundo en el que nos ha tocado vivir.

Los dejamos. No hay más tiempo, la cosa no da más de sí.

Me ha parecido muy interesante todo lo que habéis dicho.

Tampoco hemos hablado mucho sobre el tema de las marcas y el humor

y a mí me parece que ese es otro tema vital.

Pero me queda daros las gracias a los cuatro.

Dar las gracias también a los espectadores.

Y decirles que la semana que viene volveremos a estar aquí

con otro programa.

Gracias y hasta entonces.

(Música créditos)

Millennium - Humor viral

20 nov 2017

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