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No recomendado para menores de 16 años Metrópolis - PROYECTOR 2019 - ver ahora
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Cuerpo, memoria, política, materia o construcción del espacio.

Son algunos de los temas de la última edición de "Proyector"

punto de encuentro, referencia y debate

en torno al videoarte

que se celebró en Madrid el pasado mes de septiembre.

Su amplia programación incluye

proyecciones, encuentros profesionales

talleres y exposiciones

que este año se han desplegado

a lo largo de catorce espacios diferentes.

Las piezas de vídeo, instalaciones, performance y acciones en directo

que conforman esta edición,

redefinen los límites del videoarte tradicional

y evidencian la diversidad de formatos,

lenguajes y temáticas

que caracterizan la práctica videortística actual.

El festival "Proyector" es un festival de videoarte

que se realiza en catorce sedes de Madrid

y es un festival

que está enfocado sobre todo a lo que son las exposiciones

hay como cuatro ejes importantes,

el eje principal son las exposiciones,

tenemos cerca de 45 piezas que han sido seleccionadas

por una parte por una convocatoria con un jurado internacional

y por otra parte, invitados especiales por el propio festival

que creemos que son fundamentales

para poder hablar un poco de videoarte

en los últimos cuarenta, cincuenta años hasta la actualidad.

Este proyecto se llama "Yet another departure",

otra partida más,

y es la continuación de un proyecto llamado "Partenza",

partida en italiano,

y gira en torno a las partidas, salidas en un sentido metafórico.

En este caso es un barco el que está partiendo.

Un barco que se llamaba "Bis"

y era el buque insignia del Ejército yugoeslavo.

En él residían el presidente y el propio almirante.

Era el barco más grande y más bonito de su tiempo,

así que reunía toda clase de cualidades.

En aquel entonces no era nada corriente,

así que se convirtió en un símbolo en cierto sentido.

Recientemente, hace como dos años,

en 2016,

alguien hundió el barco ...

... para convertirlo en una atracción turística

para submarinistas.

Para mí ese barco

era una especie de metáfora en sí mismo,

de un país que ya no existe

y del nuevo país que tenemos ahora, Croacia,

en el que todo gira alrededor del turismo.

Pero no solo eso,

para mí este barco

también era una metáfora del paso del tiempo.

Es una performance

en la que utilizamos material analógico

con varios proyectores de dieciséis milímetros.

Usamos antiguos proyectores y películas de celuloide.

En términos generales,

es una performance

en la que producimos imágenes a partir de celuloide,

y creamos así una película en directo.

La parte sonora también es un trabajo

que parte de materiales muy analógicos

ya que utilizo objetos como piedrecitas, cepillos metálicos,

trozos de papel de aluminio o de metal ...

y todo eso lo voy "sampleando"

grabando extractos de esos sonidos

creados en directo.

Luego intervengo esos pequeños elementos sonoros

que están en bucle

igual que hace él con las películas de 16 mm.

Y todo eso se espacializa con cuatro altavoces,

es decir,

que el público está rodeado.

Y jugamos a la vez con los materiales sonoros

y la espacialización del sonido.

La gente está delante de una proyección

pero lo interesante

es que también hay un espectáculo

en la propia fabricación de las imágenes

en los propios proyectores.

"Monumento" es

parte de una serie de piezas de cine expandido

que parten de una película que hice en 2015

que se llama "La sombra"

y es un ensayo audiovisual sobre la figura monumental

del padre y la sombra sobre el hijo,

y convalidar con eso

a través de la demolición de la casa familiar.

Tomo esa idea

y la expando en una pieza instalativa

donde digamos, trabajo sobre el mismo discurso,

trabajando con los mismos materiales más otros sumados de la película,

que básicamente son superochos de viajes por el mundo,

la familia en épocas de auge económico

y eso es parte también de lo que se habla en la película.

Al trasladar esta misma idea al campo instalativo

se presentan como nuevos problemas,

especialmente la cuestión del espacio,

la espacialidad y el tiempo.

Las dos pantallas son dos ...

... secuencias de seis minutos, más o menos,

pero los proyectores no están sincronizados a propósito.

Cada día que se encienden los monitores,

las piezas se desfasan,

con lo cual,

generan nuevas relaciones entre los monumentos

y a mí eso me interesa,

hace como una temporalidad y una relación entre las imágenes

diferentes y que están fuera de control.

"El capítulo de los áridos"

forma parte de una serie que se llama "Capital natural"

que estoy haciendo en distintos capítulos

y cada uno de ellos está destinado a representar el paisaje

en base a la extracción de una materia prima.

Cómo transformamos el paisaje, modificamos el paisaje

o nos comportamos frente al paisaje

en función del interés de extracción de una materia prima.

Cuando tienes una cantera cerca, como me ha pasado a mí,

y con el paso de los años vas viendo cómo una montaña que estaba,

desaparece,

pues esta idea como de vaciamiento

era lo que en todo momento,

he querido yo señalar de alguna manera.

Que sea ese paisaje negativo

el que nos haga reflexionar

sobre esa industria extractiva

y ver cómo esos vacíos de alguna manera,

construyen también un espacio positivo

aunque sea paradójico.

A través del holograma

era la mejor manera de representar

esa materia que ha desaparecido,

la materia dinamitada,

la que ya ha volado, la que ya no existe,

digamos el negativo de esa montaña.

La pieza surge de toda la investigación

que llevo haciendo desde hace ya viarios años,

en la que relaciono muchísimo

el tema de los estratos sociales con los estratos geológicos,

sobre todo,

la extracción de recursos naturales de estos estratos geológicos

y cómo tienen un impacto en la evolución social

de las personas que viven en diferentes zonas.

La idea de hacerlo directamente sobre la pared,

sobre el ladrillo,

la intención era generar una experiencia envolvente,

una experiencia en la que corporalmente

pudieras introducir dentro del espacio

junto con el sonido y la imagen,

por eso, es muy importante para mí,

el que pudiese utilizar el propio ladrillo,

la propia tierra,

para poder proyectar sobre ello.

Las imágenes están compuestas por diferentes lugares,

sobre todo

muy centrados en la naturaleza,

pero en naturaleza

que ha sido intervenida por el ser humano,

es decir, explotada por el ser humano.

La intención de la obra en sí

es que no se entienda exactamente un lugar particular,

sino que haya mucha combinación de diferentes lugares

en diferentes geografías

para que se entienda esa conexión de problemáticas

que no existen solamente en un lugar específico.

Cuando sacamos una foto o grabamos un vídeo,

lo almacenamos en un ordenador,

una tarjeta de memoria ...

pero en ningún momento llegamos a tocar la imagen.

Solo podemos indicar el momento en el que capturamos la imagen.

Entonces pensé:

¿Y si fuera posible

hacer algo a medio camino entre lo digital y lo material?

Y ese fue el germen de la idea.

Me pregunté

si podría usar el formato digital

para hacer un vídeo,

que a la vez presentara trazas temporales.

Y se me ocurrió

que podría conseguirlo usando papel.

Lo que intento plasmar

es un concepto

que las imágenes en movimiento de una película

no tienen una existencia real.

Lo que vemos

siempre es una proyección de esas imágenes.

Para ello,

reedito las imágenes que he escaneado

y recompongo los vídeos en papel.

Esta pieza que se llama "Calles de la igualdad"

forma parte de un tríptico potencial

de piezas relacionadas con esos signos,

o símbolos tan franceses,

que son la libertad, la igualdad y la fraternidad.

En esta entrega,

he trabajado con un signo topográfico,

la placa de las calles de París,

extrapolándola en diferentes situaciones,

desplazándola y poniéndola en movimiento.

Lo que me interesa, sobre todo,

es llevar esta imagen y esta acción

a sitios inesperados

y jugar con el azar.

Pero al mismo tiempo,

hay lugares que me resultan interesantes y significativos

así que es un poco una mezcla de sitios

que pueden parecer banales o vulgares

y de sitios que se prestan a asociaciones con símbolos,

lugares de memoria, lugares de duelo, etc.

La acción que realizo en Madrid

también va a ser una mezcla de pasajes y de lugares

que tienen un significado, una memoria,

o una actualidad muy diversos.

"Reclamar el eco" es un vídeo donde las canciones de protesta,

las canciones que se usaban en manifestaciones,

se han convertido en una partitura barroca,

y los canta La Solfónica

que era un coro asambleario,

que surgió durante la acampada de Sol,

ellos son los que se encargan de hacer esta adaptación.

# no, que no, que no, no representan #

Me parecía algo importante

lo que estaba pasando en las calles en aquel momento,

todas esas canciones

que de alguna manera,

nos hablaban tanto de la situación en España

pudieran acercarse

y entrar dentro de la sala de exposiciones,

pudieran de alguna manera escucharse,

no tanto con la estética o el tono de protesta,

sino con otro tratamiento visual y sonoro distinto.

# no tenemos miedo #

Me parecía importante que pudieran,

en lugar de estar en la posición del coro,

estar en la posición

donde normalmente está el público,y aparte,

yo creo que hay un ejercicio muy importante de La Solfónica

y de un coro

que hace que la voz se vuelva algo físico.

También hay una parte importante del vídeo

y del trabajo con La Solfónica

y es que ellos también incorporaron estas canciones

dentro de su repertorio de protesta.

# lo llaman democracia y no lo es #

Hay un ejercicio pendular

entre funcionar en la sala y en el formato vídeo,

proyección o previsión,

es que estas mismas canciones

puedan ocurrir dentro de una protesta y de la calle

y es un ejercicio que me gusta mucho,

que los trabajos puedan tener como una doble vida.

Mi abuelo fue fotocorresponsal durante la Segunda Guerra Mundial.

Cuando yo era pequeña,

sentados en la cocina,

mi madre me describió una foto suya,

que había salido

en muchas revistas y periódicos del mundo.

Era una foto de mucha fuerza estética,

tanto es así,

que era difícil creer que no había sido un posado.

Pero no lo era.

Era verdad,

o lo que se suele llamar, la realidad.

La foto parte de una memoria que tenía yo de mi niñez,

de la descripción de una foto que me hizo mi madre,

es una foto que nunca había visto

tomada por mi abuelo,

que fue fotocorresponsal

durante la Segunda Guerra Mundial en la Unión Soviética.

Al pasar muchos años

y tener todavía en la cabeza la descripción

y cómo imaginé yo la imagen,

decidí buscar la foto.

Resultó que se había perdido

había desaparecido de los archivos de mi abuelo,

en alguna mudanza.

Pasé horas y días mirando archivos en internet.

Encontré una tomada en el mismo lugar.

En la misma ocasión

y que correspondía

a mi recuerdo de la descripción, en todo menos en la belleza.

Menos en aquella fuerza.

Realmente lo que yo quería

no era tanto

encontrar la imagen fija

sino encontrar el movimiento

que estaba captado en las imágenes.

Los lugares donde fueron hechas,

primero la foto de mi abuelo

y luego el vídeo,

tienen para mí bastante importancia,

para este trabajo y para ...

para mí personalmente.

Primero donde sacó la foto mi abuelo durante la Segunda Guerra Mundial,

fue parte de la Unión Soviética,

es un lugar que es parte de Crimea,

Crimea pasó a ser parte de Ucrania cuando terminó la Unión Soviética

y hace bastante poco fue anexionada por Rusia.

El vídeo fue grabado

en los territorios liberados del Sáhara occidental,

ocupados en su momento por Marruecos,

y este es el motivo

por el que este trabajo no puede mostrarse en Marruecos.

Mi madre describió la foto así:

Un campo cubierto de nieve,

cubierto de muertos.

En el primer plano,

una mujer de negro, de pie, ante un cuerpo.

Sus brazos levantados,

extendidos como las alas de un gran pájaro.

"Tractatus" es una pieza que, de alguna manera,

plantea un discurso sobre el tiempo, el tiempo y la imagen.

La imagen que vemos habitualmente que está en los medios

y la imagen a través del arte.

Es un pequeño guiño al filósofo Wittgenstein

y de alguna manera planteo, a través de la pieza,

que si un mismo objeto o una misma circunstancia

puede ser relatada desde diferentes puntos de vista,

entonces, el tiempo que ocurre en esos puntos de vista

ha de ser real.

Esa imposibilidad de contar la realidad

desde los cuatro o cinco ejes,

que en este caso, son las cámaras

que están dispuestas en esa performance

que no hay guión,

no hay una idea concreta de lo que se va a hacer,

solamente hay un objeto y el objeto tiene una historia

a lo largo de ese relato,

y es lo que ocurre,

y ante esa imposibilidad,

de poner todos los relatos en la misma trama,

se crea esa idea sospecha.

Yo no hago normalmente ningún trabajo de video,

de imagen en movimiento

con una teoría concreta en mi cabeza,

a la hora de empezar,

es decir,

que dejo un porcentaje alto de improvisación

que es algo que me gusta y que me interesa.

En este video en concreto, cosas que sucedieron,

pues contaba con una idea concreta

que era la chica que toca el contrabajo,

que es un elemento primordial dentro del vídeo,

y contaba con un estudiante,

un chico que en su furgoneta, para poder llevar el contrabajo,

buscaba localizaciones.

Encontramos como localización principal un túnel grande

de las afueras de la ciudad de Cuenca donde pasaba el AVE por encima

y que tenía una resonancia bastante interesante.

Y, en un momento dado, le pregunté al estudiante

qué más había en su furgoneta,

como diciendo, a lo mejor hay algo que podamos utilizar.

Efectivamente, era un balón de baloncesto.

A partir de ahí y, llevando en la cabeza durante todo momento

esa idea de improvisar, de combatir, de alguna manera,

algo que no me interesaba para mí,

que era una narrativa tradicional de unos personajes, un desenlace,

un final y un principio...

empezamos a meter elementos que en ese momento yo trabajaba con ellos

como era el collage, el dibujo,

como eran escenas de películas que había sacado de libros de películas,

y a introducir todo eso de una manera....

buscando cierto control,

porque se convertía en una especie de enciclopedia,

que ya no se sabía si tenía que ver con la imagen en movimiento,

con el cine, sino con otra cosa.

En el Festival Flux de video de autor de Barcelona,

me propusieron participar en el apartado flux video capser,

que es cuando el formato de proyección del vídeo

es dentro de unas cajas.

Lo que hice fue utilizar mi escáner, el que tengo casero,

y pasar todas las herramientas de trabajo, con las que día a día

creo mi obra plástica, pasarlas por el escáner

y, a partir de esos escáners hacer esta animación.

Sobre la base gris y fría del escáner me gustaba el contraste

y la apariencia cálida de los objetos desgastados a lo largo del tiempo.

El sonido es muy realista,

son los mismos sonidos que, mis propios objetos emiten

los que acompañan un poco al movimiento, a la danza,

esta coreografía de ellos mismos.

Este proyecto surge de un amor, de una aventura

que yo tengo en una residencia artística

que se desarrolla en el Sáhara Occidental,

en un campo de refugiados.

Uno de los artistas que acude también a esta convocatoria, un argelino,

y yo empezamos una relación.

Y cuando yo vuelvo a España, mi tía me llama y me dice

que puede ser un terrorista.

Entonces yo intento demostrarle a mi tía que sí,

que él es un terrorista, pero que yo también puedo serlo,

según la definición estricta del terrorismo.

Entonces, ahí empiezo a hacer una investigación

en torno al terrorismo de Estado

y a lo que puede significar el terrorismo hoy en día

como andaluza,

y todas las conversaciones que existen entre un lado y otro

del Mediterráneo.

Es una coreografía, es una captura de pantalla

en la que grabo continuamente mis criterios

y, además, van surgiendo pestañas o anuncios, tutoriales en Youtube

y con toda esa iconografía, ese imaginario contemporáneo

del archivo, pues voy contando esa historia de amor

a partir de la que surge este conflicto

y hay muchos temas que van surgiendo, como el racismo o la islamofobia.

(Música créditos)

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Metrópolis - PROYECTOR 2019

22 oct 2019

Cuerpo, memoria, política, materia o construcción del espacio, son algunos de los temas de la última edición de PROYECTOR, punto de encuentro, referencia y debate en torno al videoarte que se celebró en Madrid el pasado mes de septiembre. Su amplia programación incluye proyecciones, encuentros profesionales, talleres y exposiciones que este año se han desplegado a lo largo de catorce espacios diferentes. En el programa de esta noche recorremos algunos de los espacios más destacados.

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