Metrópolis La 2

Metrópolis

Madrugada del lunes al martes a las 00.30 horas

www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
5052239
No recomendado para menores de 16 años Metrópolis - Menchu Lamas - ver ahora
Transcripción completa

"La pintora gallega Menchu Lamas

es una de las figuras del arte español desde los años 80.

Su pintura en grandes formatos

evoca la posibilidad de sumergirnos en el cuadro

y de fundirnos con sus llamativos colores.

Aprovechando la muestra antológica 'Colores nómadas'

que le dedicó el museo Artium de Vitoria,

visitamos a la artista en su estudio madrileño.

Miembro fundadora del grupo Atlántica,

su obra combina la geometría y la pulsión del gesto,

la abstracción y la figuración,

la poesía y el compromiso político."

A mí me gusta el placer de tocar la pintura.

Entonces, hay momentos donde tú primero tienes la idea

y esa idea la transmites muchas veces en papel

a través de la mano.

Es la que va creando una serie de formas

y es como más íntimo.

Pero me gusta el placer de la danza.

Me gusta el placer del desarrollo del cuerpo

con la pintura.

Eso solo me lo podría dar el gran formato.

El introducirme en la obra como un espacio habitado.

Ese espacio habitado con tu cuerpo a cuerpo

solo te lo puede dar la tela.

Me gusta la sensación de estar dentro.

Quiero decir, a veces tengo la sensación

de que yo soy el personaje que está creando otro personaje.

Cuando hago mis sombras, son las sombras,

pero podría ser yo y esté dentro ahí.

Si se produjera una fotografía,

es como aplastar mi cuerpo contra la obra.

Mi obra sería las dos cosas en conjunto, ¿no?

Yo nací en Vigo, pero mis padres fueron emigrantes.

Me llevaron con un año y medio para Venezuela

y, realmente, de Venezuela recuerdo muchas cosas.

Recuerdo los carnavales de Venezuela.

Los carnavales de Venezuela eran con pintura por la calle

y lanzaban botes de pintura.

Había una explosión de color increíble.

Venezuela estaba muy desarrollada.

Cuando yo vuelvo a Galicia, vuelvo con ocho años,

vuelvo en un barco

donde conocía solo a mis hermanos a través de fotografías.

Me reciben unos familiares que no conozco,

me meten en un tren, me meten en un autobús,

después me subo a unos caballos y llego a un pueblo.

Ahí hay un contraste muy fuerte con lo que era Caracas,

que era una ciudad desarrollada y con sus edificios.

Una ciudad moderna, con televisor, luz eléctrica...

Yo llego a un sitio donde la luz es muy apagada,

donde no hay cuartos de baño.

Aquello para mí fue como una gran tragedia.

Para mí siempre fue fascinante lo que eran las iglesias.

Yo nunca había entrado en una iglesia.

En las iglesias había unas esculturas preciosas,

los santos, el ritual de la misa, la vestimenta...

Toda esa parte

yo creo que hizo que mi vida cultural se moviera

de tal forma que fue lo que creó mi manera de desarrollar mi trabajo.

Conozco a mi abuela.

Estaba vestida de negro totalmente, desde la cabeza a los pies,

con sus ojos azules y tan blanca ella.

Pero entonces el color fue lo de mayor contraste.

De un mundo tropical a un mundo casi en blanco y negro.

Cuando vivía en Venezuela, yo iba con mi madre a la fábrica.

Ella trabajaba en una fábrica de hilos.

Entonces yo era muy pequeña

y lo que hacía en aquel sitio era llevar los colores.

A mí me decían: "Tráeme el rojo"

y allá iba con las bobinas de hilo de colores

de un sitio para otro.

Después también me gustaba mucho copiar las cartas.

De las cartas que venían de España

yo copiaba todas las letras.

Hacía dibujos con las letras.

Para mí la letra era un grafismo.

Donde nosotros vivíamos había un señor que tenía un bar

y tenía botes de pintura

porque estaba todo el día cambiando los colores.

A mí me mandaban a pintar la puerta.

"Oye, pues pinta esta puerta" o "pinta esta ventana"

y ahí me ponía yo a darle con la brocha

porque me encantaba.

Esos quizás fueron los primeros momentos

que tengo consciencia

de estar haciendo algo pictórico o creativo

de una manera inconsciente.

Mi proceso de trabajo va en las dos fases.

Primero tengo la sensación de que he soñado una idea.

La historia del sueño para mí es fundamental

porque un sueño es algo que nunca consigues.

Entonces, el no conseguirlo

te da camino a estar siempre corriendo.

Ir detrás de él, ¿no?

Y como el azar es tan fundamental como lo que tienes pensado,

el azar va creando nuevas formas.

Nuevas formas,

que por eso los ciclos son fundamentales,

para ir dejando lo que aparece y lo que no aparece.

La parte geométrica

es cuando toda la pasión del color

o todo el desarrollo gestual que has llevado a ese espacio

lo intentas controlar.

Mis padres me metieron en un colegio de monjas

y después ya voy a un colegio mixto,

que es el primer colegio mixto que se hace en Vigo.

Éramos nueve chicas y treintaipico chicos

donde ponían a todas las chicas en primera fila

y detrás estaban todos los chicos.

Decidí que no quería estar en primera fila,

me pasé a la última fila

y en esa última fila es donde conocí a Antón Patiño.

Conocí a una serie de amigos

e hicimos una revista que se llamaba "Couxas"

porque era el primer COU y mixto.

Entonces, "Couxas" era una revista cultural

donde había poesía, había dibujos,

había alguna fotografía, artículos...

Éramos críticos también con el momento revulsivo.

Estoy hablando del año 73 y 74 que era el final de la dictadura.

Es el momento inicial

donde decido que lo que quiero es dedicarme al mundo del arte

y, sobre todo, quiero hacer fotografía.

Yo la fotografía la usaba también como pintura o pintura fotográfica.

Sigo dibujando, sigo pintando,

pero lo que me atraía era la fotografía.

Llega un momento

donde lo que más se ve es la pintura.

Antón y yo nos casamos en el 79

y fuimos a recorrer un poco Europa

y después nos fuimos a Nueva York con dos amigos más.

Bueno, nos fuimos los cuatro.

En Nueva York vimos que había mucha actividad,

nos cargó un poquito las pilas

y llegamos a Galicia

y decidimos que aquello estaba un poco aburrido

y que había que hacer algo.

Decidimos hacer nosotros una exposición.

Una exposición que fuera un poco reivindicativa

del trabajo que se estaba haciendo por parte de la gente joven.

Con el apoyo de dos coleccionistas, Malena y Mancho Pereiro

tuvimos la posibilidad de conseguir un espacio

e ir invitando a una serie de amigos

para ver si se unían a este proyecto que era Atlántica.

Atlántica no solo era pinturas,

sino que también era fotografía, arquitectura, recitales...

El color sí que va por momentos.

Hay momentos donde necesitas unos colores cálidos

y no puedes huir de ellos por mucho que lo intentes.

No se sabe, por lo menos yo no consigo saber,

si eso tiene relación con mi estado de ánimo

o, simplemente, es un momento de luz o que el cuadro te lo pide.

Es un misterio.

Yo siempre creo que el color tiene la respiración.

Es el que respira

y el que le da cuerpo a la obra en sí misma, ¿no?

Es el que crea el cuadro en sí.

Para mí no existe fondo y forma.

Quiero decir, trabajo mucho con las sombras

porque es como la esencia.

Es lo mínimo de una forma, ¿no?

La sombra, la huella, la pegada, el estar y no estar.

La mujer es un elemento de síntesis llevando un gran peso.

Siempre tiene una forma.

Un árbol, un círculo, una luna,

es el espejo, el reflejo de otra,

la separación de los elementos...

El hombre aparece en el momento de una serie

que son los sueños, ¿no?

Ahí siempre aparece como el sueño tachado

que es el aspa, la geometría,

la superposición de la masa con peso como es la reja.

Eran muy pocas las mujeres que conseguían llegar a exponer.

Eso, visto desde hoy, no se entiende.

Hoy, de hecho, hay colectivos

donde casi somos más mujeres que hombres,

pero, en cambio, cuando se sigue avanzando,

seguimos llegando al mismo punto.

Seguimos llegando al punto

de que son muy pocas las mujeres

que consiguen atravesar,

salir hacia el exterior internacionalmente

y que tengan un apoyo por galerías o centros.

En esta exposición de Vitoria hay dos o tres cuadros

en que el exterior es importante.

Quiero decir, hay una obra, "Los paseantes",

que sale el muro negro porque es después de la ley mordaza.

El cuadro "La frontera"

es en la frontera de Melilla,

donde aparece la sombra del ser humano que quiere atravesar.

Es transparente.

Es una reja.

Los pájaros pasan, el aire pasa y el ser humano no puede pasar.

-El portador.

-Pintamañanas.

Gracias.

-Venga, pero no me arrolles.

-Hola, Menchu.

Finalmente.

-Hola. Qué bien. Vosotros en el estudio.

Qué alegría.

-Qué estudio.

Te diré una cosa.

-Hace más frío aquí que en la calle. -Sí.

-Pero, bueno, yo me voy a abrigar.

-Ya sabes

que en los estudios hay que tener acción,

así que nos podemos poner a trabajar.

-Me voy a abrigar.

-Bueno, ya veis.

¿Qué os parece "El círculo me acompaña"?

-El círculo te acompaña, efectivamente.

-El círculo, las manos...

-Y luego está la gestualidad de años posteriores.

-Volveríamos a mi obsesión que es la mano, ¿no?

-Pero este cuadro es raro, ¿eh?

-Quizás sea de las piezas más inquietantes, ¿no?

-Sí, porque es el vacío de la mano.

-Es el vacío. -Es el vacío lo que se produce.

-Esas manchas que parecen como de asesinatos.

Parecen como... No, no, es verdad.

Parecen salpicones de sangre.

-En realidad,

es como cuando se cae un bote de pintura

desde encima de la escalera.

Hace plof y se extiende toda la pintura.

Eso son los salpicados.

-Los salpicados aleatorios.

-Aleatorios, sí.

-Es que, fíjate, esta pieza es magnífica

y me pregunto por qué no la seleccioné

o por qué no la seleccionamos.

-La invitación de Daniel Castillejo para hacer la exposición en Artium

es una oportunidad fantástica.

-Hombre, fue fantástica

en la medida que pudimos mostrar tu obra

de los últimos 10 o 15 años

y también yo creo que hicimos muy bien

en focalizar en determinadas obras de años anteriores.

Quedó ahí una antológica contemporánea, ¿no?

Por decirlo de una manera.

-Son casi 2000 metros cuadrados

-El tema es que es enorme lo de Artium

y para tu pintura esta

no me imaginaba que quedara de manera tan increíble.

-Es interesante la idea

de empezar con un cuadro del año 85 que es de la propia colección

para arrancar la evolución de mi trabajo, ¿no?

Como tú comentabas, hay distintos momentos determinados.

Aunque la mayoría de las obras son obras de 2018 y 2017.

-La mayoría.

-El hecho de separar la exposición como si fuese un abanico.

Inicio de color.

Te invade.

Y, luego, los muros.

Los muros de oscuridad.

Los muros de oscuridad

que vienen siendo la suma de los colores al final.

Quiero decir, está...

-La idea nocturna...

-Pero también... Sí.

Me recuerda mucho a esa expresión que se utiliza mucho en cine

que es la "nuit américaine".

La noche americana.

Como expresión es muy bonita.

Quería parecer noche, pero ha sido rodado durante el día

y esa especie de trampa visual y conceptual

creo que está muy presente en esos cuadros

que, por otra parte, han gustado muchísimo.

-Lo que yo siento al entrar, las primeras impresiones,

al entrar en las salas, en las fantásticas salas de Artium,

que es una expresión que también es bastante similar

a las que he escuchado de personas que han visto la expo

la calificaría de una sensación oceánica.

Una sensación marina.

Cosa que ya me gusta

porque aparte de la dimensión poética

de lo que estoy diciendo

hay una relación bastante bonita

con respecto al grupo Atlántica,

al que pertenece Menchu, de donde viene,

en el Vigo de los años 80.

-La tipografía tiene importancia en la exposición.

Están los trabajos del diseñador Aitor Baigorri

que vemos en las reflexiones de los aforismos de Menchu

y que en el catálogo, desde luego,

tiene un carácter ya casi del libro...

Vamos, de experiencia "collage" en sí mismo también.

Yo creo que esa tipografía, la tipografía de los textos,

también configura una propuesta

que acompaña la ambición de este proyecto.

-Más que textos, son ráfagas lingüísticas

que pertenecen a una dimensión poética

de la propia Menchu

y que, indudablemente...

Iba a decir

que es una especie de latigazo conceptual,

pero no quiero utilizar esta palabra.

Creo que son reflejos poéticos a través de la palabra

en los que hay una similitud con respecto a lo observado

y con respecto a lo leído.

Nos interesaba mucho también mostrar la serie de pinturas negras,

precisamente, no tanto como una oposición,

sino como un complemento al color,

porque, al fin y al cabo,

esas salas negras tienen tanto color o más

como las otras que te entran por los ojos

de una manera, digamos, tan marina y tan generosa.

-Entre poesía y pintura hay mucha cercanía.

Y en ese laboratorio oscuro aparecen metáforas poéticas

que acompañan a un despliegue de imágenes que...

Un despliegue

que acompaña a ese recorrido horizontal.

Es como un corazón secreto donde late

acompañando las imágenes

y el parpadeo lumínico en la pantalla

con esos trabajos de Menchu.

Y, luego, esa pequeña columna donde el poema es más largo todavía

forma parte de una entrega que cada X años va apareciendo

y que es una especie de gran río o estalactita tipográfica.

"Habitar el color".

Uno.

La imagen no está sola.

Cada imagen desprende un latido cóncavo.

Emite una resonancia interior.

Se entrelazan unas con otras.

Nunca está sola la imagen cuando el color respira

caminando hacia una abstracción simbólica

el tiempo de la imagen y su duración secreta.

Vibra, entonces, un enigma.

La espiral incesante traza un punto de encuentro.

Cada cuadro es un talismán que remite a sí mismo.

El impulso del origen habla.

Con la duración de la imagen el mundo se dilata.

Dos.

Un remolino de sombras.

Abrimos grietas de luz.

Figuras como interrogantes.

Metamorfosis del círculo.

El tiempo gira.

El espacio es curvo.

Cóncavo universo germinal.

El efecto de la forma.

El contorno del antebrazo.

Aquellos animales totémicos nos contemplan silenciosos.

La materia está magnetizada.

El contacto insomne.

Una duración extraña.

Intensa resonancia que vibra.

El tiempo transcurre lento.

Inmóvil estado de la conciencia.

Perfil del gesto detenido.

La mirada parece sentir.

El tacto nos llama.

Se desliza el ojo.

El párpado escucha.

La epidermis del color.

La mirada, el ojo, la mano.

Todo surge en calma.

La intuición silenciosa.

El aliento reflexivo.

Siluetas irreconciliables.

Ritmo vivo sigiloso.

-El gesto sería el círculo.

Ese círculo que intenta salirse del formato

que gira abriéndose, abriéndose y abriéndose

podría llegar a toda la superficie que tú quieres

porque en ese espacio

se va introduciendo todo lo que encuentras.

No solo las ideas, sino el azar, las formas...

Todo eso es esa gran espiral, ¿no?

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • Menchu Lamas

Metrópolis - Menchu Lamas

11 mar 2019

Capítulo monográfico dedicado a la pintora gallega Menchu Lamas. Co-fundadora del grupo Atlántica, Lamas es una de las figuras del arte español contemporáneo.
Su pintura en grandes formatos evoca la posibilidad de sumergirnos en el cuadro y de fundirnos con sus llamativos colores. Aprovechando la muestra antológica “Colores Nómadas”, comisariada por Luis Francisco Pérez en el Museo Artium de Vitoria, visitamos a la artista en su estudio madrileño y descubrimos las claves de su pintura.

ver más sobre "Metrópolis - Menchu Lamas " ver menos sobre "Metrópolis - Menchu Lamas "
Programas completos (429)

Los últimos 438 programas de Metrópolis

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios