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No recomendado para menores de 16 años Metrópolis - DAK'ART 2018: La hora Roja (II) - ver ahora
Transcripción completa

Al igual que la anterior edición, Dark Art 2018

incluye una serie de exposiciones de comisarios invitados

por el director artístico Simon Njami.

Con el fin de ampliar puntos de vista

y establecer un diálogo con el tema central de la bienal.

Este año se exponen en el museo Theodore Monod de Dakar

las propuestas de Alya Sebti, Cosmin Costinas

e Inti Guerrero,

Marisol Rodríguez,

Bonaventure Soh Bejeng Ndikung

y Marianne Hufman.

En el segundo capítulo dedicado a la Bienal de Dakar 2018,

"Metrópolis" ofrece un recorrido por estas cinco exposiciones

y por el "Pabellón del exilio" de Marie Deparis Yafil

y Mounir Fatmi.

Un proyecto de la bienal en el Instituto francés de Saint Loui.

(Música)

(Sonidos electrónicos)

Njami nos invitó a reflexionar sobre el rojo

como proceso de emancipación, el acceso a la libertad suprema.

Yo tomé como punto de partida

el hecho de que, en mi opinión, por lo menos,

para alcanzar la libertad suprema

hay que alcanzar cierto nivel de sabiduría.

La sabiduría,

o por lo menos es lo que hemos intentado reflejar

en esta exposición

pasa por ir más allá de lo que vemos,

y tratar de mirar o percibir dentro de una misma,

y percibir lo que nos rodea en el campo de lo sensible.

Y salir de esa categorización entre lo manifiesto

y lo no manifiesto,

lo visible y lo invisible.

(Percusión)

La exposición se llama "Invisible".

Hemos invitado a artistas que trabajan desde hace muchos años

en torno a estrategias para recuperar la dimensión espiritual

en lo cotidiano.

Esa dimensión espiritual no ha llegado nunca a desaparecer

del todo en nuestra relación con lo cotidiano,

al menos en las dos ciudades de las que parte la reflexión

de esta exposición.

Partimos de la ciudad de Dakar y de la ciudad de Rabat.

A veces ha sido una relación un tanto accidentada,

ese vínculo entre la dimensión espiritual y la dimensión material,

pero nunca ha llegado a desaparecer del todo.

(Percusión)

(Música)

Creo que tenemos que esforzarnos

por extraernos de esa visión tan racional

de ese "Solo creo en lo que veo".

Esforzarnos por extraernos de esa norma que ha sido implantada

o impuesta con el colonialismo, entre otros.

Nos han arrebatado el enfoque previo

para imponernos esa obligación de atenernos a lo racional.

Así que no se trata de este pensamiento

frente al pensamiento de los otros.

No se trata de una categorización, de hecho,

se trata de romper con esa categorización

y abogar por una relación fluida.

(Música)

Halim El-Dabh era compositor, musicólogo,

pintor y filósofo.

Encarnó muchas cosas en una sola persona.

Nació en 1921 en Egipto, en El Cairo,

Y murió el año pasado, en 2017, en Kent, Estados Unidos.

Algunos lo consideramos uno de los compositores

más importantes del siglo XX.

También fue un pianista muy importante

y viajó por todo el continente africano.

Es una figura importante de la diáspora africana

que buscó maneras de crear mapas sonoros,

maneras de conectar el continente con la diáspora

trazando movimientos de sonicidad.

La idea era, por un lado,

rendir un homenaje a ese gran compositor,

individuo y filósofo que fuera obviado por el cano,

y por otro lado, un esfuerzo por tratar de pensar

a través de su praxis.

Estudiar sus ideas de composición, su forma de componer,

sus partituras gráficas, su filosofía sobre la anotación en color.

Sus escritos y referencias a la sanación

a través del sonido.

Y su forma de hablar del sonido como de una escultura.

Hemos invitado a 15 artistas de diferentes partes del mundo

a encontrar espacios en sus propias prácticas artísticas

que reflejen o resuenen con el pensamiento de Halim El-Dabh.

Pero lo que está en el corazón del proyecto

es la pregunta: "¿Dónde encontrar el conocimiento?".

Jacques Attali escribió en 1977

"Ensayos sobre la economía política de la música"

que la sociedad occidental lleva 2500 años

intentando ver el mundo y ha fracasado.

Porque el conocimiento no radica en lo visible,

sino en lo audible, en lo escuchable.

¿Cómo encontrar el conocimiento en lo sónico, en los espacios sónicos?

Y cómo podemos, como profesionales del arte visual,

aprender a ver a través de la escucha.

(Música)

(Zumbido)

La participación surge a partir de la invitación de Simon Njami.

Yo había estado en Dakar una primera vez en 2016.

Lo que más me impresionó fue el carácter social,

de generación de conocimiento y de acción social

que tienen los distintos proyectos y espacios artísticos en Dakar.

Entonces, pensando en eso y pensando en una cuestión muy básica

de trazar y ver la geografía, ver que literalmente,

si uno traza una línea recta, al otro lado del Atlántico

está el Caribe,

está el Caribe, la península de Yucatán y Centroamérica.

Este link con el grupo, el equipo, que se llama "Mis 51".

Todo está pensado a partir de esta atención geográfica

y climatológico, histórica, obviamente,

entre Dakar, África del Oeste y la zona de huracanes.

Es a partir de donde ellos hablan.

Entonces este es un concepto que los lleva todo el tiempo a trabajar

con cuestiones históricas, políticas, colonización moderna,

colonización residual que continúa presente

en toda esta zona de huracanes.

(Olas)

Desde el punto de vista curatorial,

fue muy importante para mí no tocar el espacio

o tocarlo lo más mínimo.

Porque, cuando yo vine hace dos años por la bienal

y regresé con los artistas a revisitar los espacios de la bienal,

vi que todas las estructuras que fueron hechas para la bienal

seguían aquí abandonadas en un estado terrible,

creando obstrucciones para un espacio que, de por sí,

seguramente tienen muchos problemas de presupuesto.

Es todo un contexto muy difícil para las exposiciones.

Entonces, eso por un lado.

Yo no quería crear muebles

y crear dispositivos de exposición

que fueran una imposición perpetua o, al menos,

durante los próximos dos años para el espacio.

Para mí una bienal es realmente enfrentarse al espacio

y trabajar con lo que hay,

incluso aunque sea feo, sucio o muy difícil.

Con esa dificultad que te da el pie.

No es esconder la dificultad o el contexto,

sino es enseñarlo.

En ese sentido, verán en la exposición,

en el ambiente, no es una exposición realmente,

es un ambiente, puntos rojos en los que se marcan

todas las imperfecciones, no todas...

se marcan algunas imperfecciones del museo

que no pudimos tocar, por ejemplo, porque no hay pinturas

o la pintura era distinta. Se pintó y la pintura era distinta.

Tomamos esta decisión que, en vez de esconderlo, mostrarlo.

(Música)

(Batería)

La exposición se llama "Largos lagartos verdes"

parafraseando en plural el título de un poema

del poeta cubano Nicolás Guillén. "Un largo lagarto verde".

Era una declaración de solidaridad y amor

por el pueblo de Cuba y por su lucha.

Lo pusimos en plural

porque la exposición contempla contextos similares

por todo el Ecuador,

desde el Caribe hasta África Occidental y Asia del Sur.

Contextos que han pasado todos por la experiencia colonial

que han sido sometidos a todo tipo de formas de explotación.

Explotación de sus recursos naturales,

de sus bienes agrícolas.

Ese es el punto de partida de la exposición.

(Música)

El poema de Nicolás Guillén cuyo título hemos apropiado

para la exposición, aparece, se oye literalmente

en un cortometraje documental experimental

de Nicolás Guillén Adrián, que es el sobrino del poeta.

Él toma ese poema para cuestionar un poco

cómo se estaba creando un modelo de sociedad

en la primera década de los años 60,

después de la victoria de la revolución cubana.

Nicolás Guillén fue comisionado para hacer un fin de propaganda

sobre la producción de café que sería sistematizada

desde finales de los 60,

pero cuando se va a los lugares donde está sembrando el café,

se da cuenta de que el sistema de industrialización,

de sistematización, de cultivo

ha generado enfermedades y muchas injusticias sociales

en cuanto a quiénes son los que hacen partes de esa economía.

-Queríamos ver lo que pasa.

Cuando un lugar...

se vuelve importante,

o cuenta únicamente en la medida en que se puede extraer algo de él.

Esto es cierto, tanto del periodo colonial, sobre todo,

como del periodo post colonial, donde sigue dándose.

Esto era como unas diferente regiones tropicales.

Otro punto que queríamos ilustrar en la exposición

es que las propias personas eran vistas como mercancías.

(Música)

Y no hablamos solo de los ejemplos más obvios

en los que podemos pensar todos, como la esclavitud,

donde las personas se convirtieron, efectivamente, en mercancías.

También nos referimos a diferentes políticas de ingeniería social,

de ingeniería demográfica por parte de Estados

que imaginan o sus ciudadanos

como factores de una ecuación,

de un proceso de producción.

(Canta en otro idioma)

Los procesos de organizar la sociedad dentro de proyectos políticos,

económicos, de producción, como decía Cosmin,

están muy ligados a cómo se estructura la familia,

la proyección de un idealismo de familia

hace parte de esa forma de crear cierto tipo de sociedad

en torno a un sistema económico.

Una parte de la exposición gira en torno justamente,

directamente a entender la familia como el primer organismo de control,

de sistematización, a través de artistas que justamente están viendo

lugares y momentos históricos donde la familia ideal

se ve cuestionada, ya sea por mestizaje.

Esa ha sido una de las investigaciones que ha hecho

nuestro colega que ha sido parte de la exposición que tenemos,

con un display específico en torno a la familia.

-Pero al mismo tiempo,

hay diferentes formas de resistencia que siempre han aparecido

y se han manifestado en paralelo y en contra de estos procesos.

Eso es lo que también nos interesa.

Cómo preservar la propia humanidad cuando se la niegan a uno.

Como preservar la propia subjetividad cuando se convierte uno en un número.

(Música)

El titulo principal de la bienal de este año,

comisariada por Simon Njami es "La hora roja".

Nos encontramos en Senegal, y de donde vengo yo,

en Escandinavia, en Noruega, esto es el sur

y nosotros estamos en el norte.

En el norte tenemos una expresión similar que es la hora azul.

La hora azul tiene una larguísima tradición en Escandinavia,

en relación con el periodo específico durante el alba y al atardecer,

donde la luz es muy azul.

Ese momento es un momento de transformación

en el que se ven cosas que no pueden verse a la luz del día,

quizá hasta pueden verse criaturas que no se pueden ver

a la luz del día.

Pero también es una hora de melancolía

y la melancolía es algo muy específico en Escandinavia.

Cuando hablamos de la melancolía en Noruega, Finlandia, Suecia,

todos sabemos de lo que estamos hablando.

La pieza sonora que presenta Tori Wrones en esta exposición

es una canción muy melancólica.

Es un lenguaje que ha desarrollado por su cuenta

al que ha bautizado lenguaje de los troles, trolista.

Quizá hayan oído hablar de que en Escandinavia tenemos troles

que, naturalmente, están muy activos durante las horas azules, sobre todo.

Es un lenguaje sin sentido.

No consta de palabras,

solo de sonidos y temperamentos.

Eso también hace que sea un lenguaje comprensible para todos.

(Percusión)

Ella cree también que todos tenemos una "trolidad" en nuestro interior.

Una extrañeza interior que no conocemos del todo

o que nos asusta y con la que no queremos lidiar, en el fondo.

Pero es tan importante como nuestra faceta fuerte.

La faceta de la que estamos orgullosos.

Esto es algo que me interesa mucho como comisaria,

intentar crear confusión.

Necesitamos la confusión para ver con más claridad.

Porque, si no hay confusión, no entendemos lo que es la claridad.

(Música)

(Cantos en inglés)

El concepto del "Pabellón del exilio",

la exposición del "Pabellón del exilio"

es un concepto de exposición

ideado por el artista marroquí Mounir Fatmi.

Creo que la idea del "Pabellón del exilio"

nace a la vez de su historia personal,

como artista marroquí que ha tenido que exiliarse

para poder ser artista y vivir de su arte.

Y por otro lado, de una reflexión en torno a las bienales,

las ferias, etc.,

donde se supone que el arte contemporáneo representa

la globalización, la mundialización,

el libre intercambio, etc.

En una bienal como la de Venecia,

cada país presenta a sus artistas en su pabellón,

con su bandera, su edificio, etc.

así, paradójicamente, desaparece ese cosmopolitismo de las bienales.

De ahí nació la idea de crear un pabellón del exilio.

Es decir, un pabellón apátrida, un pabellón sin banderas

en el que se habla del exilio, del desplazamiento,

del nomadismo, de la situación de los exiliados

y, evidentemente, de las diásporas.

En fin, de todo lo que tiene que ver con ese fenómeno del desplazamiento.

(Música)

El pabellón del exilio ha tenido varias escaras.

Primero estuvieron las grandes escalas oficiales.

París en los archivos nacionales y Marsella.

El proyecto también se presentó en Tánger,

en la Galerie Delacroix.

Tánger es la ciudad natal de Mounir Fatmi.

En la bienal de Venecia, en el marco del pabellón de Túnez.

Así que el "Pabellón del exilio" en Saint-Louis

es la tercera gran escala del "Pabellón del exilio".

Los lugares en los que se instala el "Pabellón del exilio",

que es un concepto de exposición nómada,

la idea es ir de ciudad en ciudad a diversos lugares,

lugares diferentes, cada vez con una programación de artistas diferentes,

pero ligados al lugar de acogida y a la historia del lugar de acogida.

Aquí, en Saint-Louis hay una historia muy importante

en relación con la cuestión del exilio

ya que ha sido una encrucijada.

Un lugar central en la historia de la esclavitud y la trata de negros.

O sea, de las diásporas africanas.

Así que tenía todo el sentido del mundo instalarse aquí.

Para nosotros era muy importante montar el "Pabellón del exilio" aquí.

Luego, efectivamente, está la proximidad de la galería al río,

ya que estamos justo al lado del río.

Estas ventanas dan al río.

Lo que está presente todo este simbolismo del río Senegal,

que es un símbolo, pero también una realidad de la historia de Senegal

y de la historia de la humanidad de la trata de negros y, por tanto,

es un río que simboliza la partida, la expulsión,

el exilio, el desarraigo.

(Música créditos)

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Metrópolis - DAK'ART 2018: La hora Roja (II)

30 may 2018


Hace unas semanas, un equipo de Metrópolis se desplazó hasta Dakar para conocer de cerca las propuestas presentadas en la última edición de la Bienal de Arte Contemporáneo Africano. Esta semana emitimos el segundo de los dos capítulos dedicados a la última edición de Dak’art, donde presentamos las exposiciones de los cinco comisarios invitados y uno de los proyectos incluidos en la gran cantidad de actividades que conforman la Biennale OFF.
Al igual que en la anterior edición, el director artístico Simon Njami ha abogado por dar cabida a las aportaciones de otros curators, sus visiones y enfoques diferentes, para enriquecer y dialogar con el proyecto central de la Bienal. Así, este año se exponen, en el Museo IFAN Théodore-Monod de Dakar, las propuestas de Alya Sebti, Cosmin Costinas e Inti Guerrero, Marisol Rodríguez, Bonaventure Soh Bejeng Ndikung y Marianne Hultman.

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