Metrópolis La 2

Metrópolis

Madrugada del lunes al martes a las 00.30 horas

www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
5447817
No recomendado para menores de 16 años Metrópolis - Coreografías del género - ver ahora
Transcripción completa

"'Metrópolis' ofrece un recorrido

por la exposición 'Coreografías del género',

que forma parte

de un extenso programa de actividades

con las que el Centro de Cultura Contemporánea

de Barcelona celebra desde el pasado mes de julio;

la vitalidad y la pertinencia de los feminismos hoy en día.

Comisariada por Marta Segarra,

'Coreografías del género' dialoga con otra exposición

de la colección Verbund

sobre la vanguardia feminista de los años 70.

Muestra a través de obras recientes de 16 artistas españolas

las estrategias y enfoque vigentes en el arte feminista actual,

como son la danza de los géneros o la creciente vinculación

del movimiento feminista a otras luchas

contra las desigualdades y a la defensa del medioambiente."

"Coreografías del género" es una exposición

de artistas contemporáneas, contemporáneos, del siglo XXI

y se plantea, el mismo título lo dice,

que el género como concepto nació a finales del siglo XX

y cambió radicalmente la teoría feminista

y también la práctica del feminismo.

Entonces, lo que se plantea es que el género es fluido, flexible,

y que no tenemos por qué limitarnos a hombres y mujeres,

masculino y femenino, y recoge obras

que plantean este tipo de pensamiento.

"El género no debe considerarse una identidad estable.

O un sitio donde se funden la capacidad de acción

y de donde surgen distintos actos,

sino más bien con una identidad débilmente formada en el tiempo.

Instaurada en un espacio exterior

mediante una reiteración estilizada de actos.

El efecto de género se crea

por medio de la estilización del cuerpo."

En este primer apartado hay varios artistas,

varias, varios, por ejemplo, Jesús Martínez Oliva,

y que pondré en paralelo con la obra de "Toxic Lesbian",

porque tanto uno como otras,

lo que hacen es hablar de la masculinidad femenina

y la feminidad masculina, es decir, todo lo que queda

en gris cuando pensamos en polos binarios;

masculino, hombre; femenino, mujer.

¿Y qué pasa cuando se cruzan estos atributos?

Cuando se cruzan estas etiquetas,

son dos obras muy interesantes en este sentido.

"Por ejemplo, yo estaba pensando de mí

un poco todo lo que ha sido el proceso adolescente,

entre los 12 y 14 años.

Me parece que es un momento fundamental

donde yo percibo mi propia masculinidad

en tanto la percepción del otro más mi propia percepción

como masculina, sino que el otro me hace saber

que soy una persona masculina."

En este primer apartado está también

"Una instalación de orgía", que es un colectivo de Alicante,

y que lo que hace es desnaturalizar la historia del arte.

O sea, es también, es natural ser mujer,

pero no es natural la historia que nos han contado.

El arte no es natural, o el canon no es natural.

Una instalación muy divertida y muy instructiva.

El apartado "Razones del cuerpo" se refiere

a un tema también candente dentro del feminismo

de todos los tiempos o sobre todo desde los años 70,

que es el tema de la sexualidad y el cuerpo en general.

Y ahí tenemos no tanto una reivindicación

de la liberación del cuerpo, como pasa en obras de los años 70,

de las artistas feministas de los 70,

sino una complicación de las identidades sexuales,

también sobre todo, una reivindicación de la apertura,

de las etiquetas también, es decir, que no nos basta

la etiqueta heterosexual, homosexual e incluso bisexual,

sino que quizá tenemos que pensar en otro tipos de sexualidad

como hace Lucía Egaña, por ejemplo,

en "Porno vegetal", donde lo que hace es

intentar desgenitalizar la sexualidad.

"Una historia de conexiones subliminales

que no celebra el cuerpo, lo succiona, lo somete,

lo vacía mientras mantiene una distancia necesaria

para olvidar que está vivo,

porque lo vivo y los deseos se funden

en un paisaje insensible.

Un deseo más allá del límite, un deseo ilimitado.

Una cosa negra un día escondí en mi tierra.

Los blancos, testigos oficiales, penetran

con tal que un chorro negro los deje tuertos,

que le entre al cuerpo por los ojos, que oscurezca sus interiores,

espese la sangre del animal, que cada vez somos menos.

Animales bien raros somos."

Mi trabajo se ha centrado

siempre en el tema de la sexualidad, siempre.

Entonces, hubo un momento en el que éramos ya muchas personas

en Barcelona trabajando sobre sexualidad

y entonces surgió el término "postporno",

el primer libro que tengo es "El postporno era eso"

el segundo "Maternidades subversivas",

y yo siempre he trabajado con sexualidad.

Una de las figuras más cercanas por aquel entonces

para mí era mi abuela, porque yo me crie con mi abuela,

y entonces, simplemente el video del "striptease" de mi abuela

es una reflexión sobre la sexualidad de mi abuela.

Igual que yo reflexionaba sobre mi sexualidad con mi trabajo.

"Ella casi nunca se queda desnuda.

Porque tal como se quita una prenda, se pone otra.

Se viste y se desviste muy despacio, con mucha atención.

Me encantan sus sujetadores de color carne

de los que cuelgan siempre llaves, para no perderlas.

Dice que sus bragas están siempre limpias,

que desde hace unos años están siempre intactas cada noche.

Esto le hace pensar bastante.

Se pregunta si se le habrá secado el útero

porque ya no produce jugos ni aromas."

El video de "La bestia" no es un video...

Era una época en la que hacíamos videos todos los días.

Estábamos siempre con la cámara en la mano

y estábamos siempre liándola un poco.

El video de "La bestia", mi pareja de entonces,

Pedro Soler, le dije:

"Coge la cámara que voy a hacer algo".

Porque estaba ese día un poco agobiada.

Y fue completamente espontáneo.

No hay un discurso detrás de:

"Voy a hacer un video que represente la opresión de la mujer,

de nuestros cuerpos". Qué va.

Nosotros estábamos en otro lugar.

(LADRA)

Es verdad que todo mi trabajo siempre ha sido salir un poco

de lo que se supone que tiene que ser la mujer,

de lo que se supone que tiene que ser la sexualidad de la mujer,

lo que se supone que tiene que ser mi representación hacia el mundo.

Ha sido siempre mi trabajo.

Pero esa ha sido siempre mi vida también.

"Las muertes chiquitas" es un proyecto

que realicé hace ya diez años.

En la República Mexicana.

Y es un proyecto,

casi se podría decir una investigación de vida,

porque fue un proyecto muy vivido, que trata sobre los orgasmos,

porque "las muertes chiquitas", "la muerte chiquita",

es una expresión mexicana que hace referencia a los orgasmos.

Del proyecto y de esta investigación

que duró casi cuatro años, se desprenden varias obras.

En la exposición, en sala, hay expuestas una parte de ellas.

Pero digamos que tal vez la pieza central

es un película a partir de conversaciones,

yo prefiero llamarlas conversaciones que entrevistas,

con mujeres muy distintas, de realidades económicas,

sociales, culturales, ideológicas, muy distintas,

y que a lo largo y ancho de la República Mexicana,

fui encontrando.

Qué puede hacer un cuerpo de mujer gozando

es el gran campo de batalla de la humanidad.

O sea, hay un montón de gente que gana votos, fieles o dinero

en torno a la polémica que esto se puede generar.

Digamos que ese es el hilo conductor.

Entonces, por eso nos cuentan muchas cosas "las muertes chiquitas"

y estas mujeres que hablan en la película;

a una mujer le empiezas preguntando sobre sus orgasmos,

y si es una mujer que habla con libertad, conciencia y tiempo

y la persona que le pregunta le da confianza,

la confianza es algo muy intuitivo,

empiezas hablando de orgasmos como una cuestión fisiológica,

y terminas hablando de lectura de la historia,

de colonialismo, de racismo, propiedad colectiva,

propiedad privada, de desastre ecológico,

de participación ciudadana en democracia

o de desobediencia civil.

Terminas hablando porque la pregunta del orgasmo

en realidad es como lanzar una piedra en un lago.

Cae en todos estos círculos que se abren a otros lados,

en realidad son círculos concéntricos.

Están vinculados a ello.

Yo considero que la misoginia viene de un mismo temor de la mujer

a perder aquellos beneficios que le da la feminidad.

Lo que te decía con esta prima que me decía:

"A mí me vale madre las mujeres indígenas y pobres;

yo soy una feminista de las burguesas".

Las mujeres sostenemos el patriarcado.

Nadie más.

El día que digamos "basta", se acabó.

Pues eres el emblema de lo que nadie quiere ser, ¿no?

Mujer indígena y pobre.

Tú dices: "A mí me educaron para ser una víctima.

Y la historia de mi vida ha sido producto

de sentirme una pinche víctima, ¿no?".

¿Cuidarme de los hombres? No.

Si de quien me he tenido que cuidar toda mi pinche vida

ha sido de las mujeres.

Mujeres envidiosas, jodidas.

Pero entonces, ella es juez y policía y víctima.

Como dice Foucault: "Finalmente las mujeres

somos las grandes policías del Estado".

Las mujeres podemos pararlo, pero para entonces,

tendríamos que querernos.

Yo siento que mi participación en la lucha revolucionaria

era esa búsqueda.

Ese...

Ese querer demostrar que el amor sí existía.

Justamente, una de las cuestiones que, por desgracia,

no han variado mucho desde los años 70,

es el enlace entre sexualidad,

la mujer o quizá en algunos casos hombres,

pero sobre todo las mujeres, y violencia, es decir, agresión.

En este caso, la obra de Nuria Güell,

"Una película de Dios",

que es una obra muy reciente de un proyecto

que hizo en México también, como Mireia Sallarès,

es una obra que da un golpe en el estómago, digamos,

porque es un proyecto que hizo con chicas jóvenes,

menores incluso, que está en una institución

porque han sido abusadas o explotadas sexualmente.

Y Nuria Güell comisaría una exposición de arte colonial

con estas chicas jóvenes, con estas mujeres jóvenes.

Entonces, es una relectura de este arte que lo vemos

como arte porque trata escenas bíblicas,

trata escenas clásicas desde la experiencia

del abuso, de la violencia, y por lo tanto nos damos cuenta

de cuánta violencia está implícita

en la historia del arte también, en los clásicos del arte.

"Ella conoció a otra persona.

Entonces, ella amaba a la otra persona.

Pero no amaba a su esposo."

"Bueno, como ven la mujer desnuda

pienso que esos dos hombres le pudieron haber hecho algo.

Y aparte de que la lastimaron sexualmente,

la están lastimando también mentalmente,

por todo lo que dicen, por cómo la están divulgando."

"Pienso que es el abuso en casa.

-Por familiares. -Por familiares.

Ella está durmiendo y ellos llegan a despertarla.

Para que guarde silencio o la acusarán con su madre.

Tiene que acceder a lo que dicen;

puede ser el padre, pueden ser los hermanos.

Pueden ser los primos."

"Ella fue abusada de su padrastro,

que ven aquí; ella le tiene ya miedo.

Ella le tiene temor porque su mamá ha salido

por la leche; su mamá, su papá y ella

duermen juntos en una cama.

Entonces la niña, ella y su mamá,

se levantan temprano para salir por algún mandado,

y la chica se queda ahí.

Pero le tiene temor

porque el señor le h tocado tantas veces su cuerpo,

que ella misma ya no sabe qué pensar.

Ya no sabe qué pensar en sí, si ya quedarse con su papá,

padrastro, o salirse de la casa."

El feminismo, en los años 70, sobre todo, en Occidente,

fue un movimiento encabezado por mujeres blancas

de clase burguesa y esto se ha criticado mucho.

Heterosexuales además, también.

Y claro, esto, si hubiera continuado así,

pues el feminismo yo creo que se hubiera agotado.

Y lo importante es que hoy en día

hay muchos feminismos: racializados, feminismos descolonizadores,

como es el caso de las artistas, las obras,

que están expuestas en este apartado.

Tenemos una obra de Linda Porn, que habla del trabajo sexual,

desde la experiencia de este trabajo y que lo liga

con la cuestión también de la colonialidad

como pasado de España, de nuestro país.

"Nos han construido como un sujeto antisocial.

Como un esclava.

Escondidas en los burdeles, en la muerte.

En los márgenes de la ciudad.

Enalteciendo la dignidad del cuerpo.

Enalteciendo a esa mujer decente.

A esa mujer que sí dignifica su cuerpo.

A esa que no es puta."

Luego, también está la obra de Julia Montilla,

que ha hecho en colaboración con Las Kellys,

con este colectivo de limpiadoras de habitaciones de hotel

que están reivindicando muy justamente

unas condiciones de trabajo dignas.

Esta obra consistió en una "performance"

que se hizo en octubre y que ha sido objeto

de colgar carteles en la ciudad, de recordar a la gente,

usuaria de hoteles o simplemente vecinos de hoteles,

qué está pasando dentro.

Esta explotación a veces tan brutal de estas trabajadoras.

La obra de Daniela Ortiz se focaliza en un tema que es muy polémico

y que es muy olvidado, yo creo, del feminismo,

es el tema de la quita de custodia a las madres

que se consideran no capaces de cuidar a sus hijos e hijas.

Esta quita de custodia afecta, sobre todo, a mujeres pobres,

racializadas y muchas veces sin papeles.

Entonces, hay que ver, por lo tanto, los sesgos,

a lo mejor racistas inconscientes, seguramente,

de las instituciones a la hora de aplicar estas leyes.

Y luego está el colectivo Ideadestroyingmuros,

que es un colectivo que está radicado en Valencia,

y que ha hecho una instalación muy bonita

que hace alusión a la vía láctea, una vía de modo simbólico,

espiritual, para cambiar el mundo,

para también descolonizar, no solo relaciones sociales,

sino también nuestro pensamiento.

Es decir, adoptar otras maneras de vivir la espiritualidad,

que para mucha gente es importante,

otras epistemologías no occidentales,

otras lenguas que suenan ahora en nuestros países.

El apartado "Recosernos al mundo: Ecofeminismo y posthumanidad",

se refiere sobre todo a este aspecto de la lucha conjunta

entre lo que podíamos llamar la ecología,

que hace muchas décadas que existe, y el feminismo o los feminismos;

una de las cuestiones que creo que las jóvenes generaciones

tienen muy clara es explotamos tanto los recursos naturales

y también las otras especies no humanas,

que nos abocamos a un fracaso o una catástrofe medioambiental.

Y en este sentido, las obras que figuran en este apartado,

son o bien una crítica de esta explotación,

como también una exploración de otras maneras de acercarse

a los demás y de tener una relación,

no solo con las otras especies, sino una relación entre humanos.

Me refiero a la obra de María Ruido, por ejemplo,

que es una crítica a la visión que tenemos de la maternidad.

"En las imágenes de la madre, codificadas durante siglos,

se reúnen las condiciones materiales de producción

de la represent5ación y del relato,

junto con las condiciones materiales de la reproducción.

Aunque ser madre es una experiencia rica y compleja,

muchas veces trufada de tensiones e incluso de desilusiones,

generadas precisamente por unas expectativas irreales,

la maternidad mítica diseñada por el sistema patriarcal

es naturalizada como un impulso propio

de las hembras humanas y se presenta

como una relación sin conflictos ni contradicciones.

Dado el carácter fetichizador y normalizador

que se concede a la maternidad en el patriarcado

para así perpetuar el orden social.

¿Elegimos verdaderamente ser madres?

¿Por qué el cuidado, nuestro trabajo vital fundamental,

se presupone como una tarea

especialmente adecuada para las mujeres?"

La pieza que está en la exposición "The human chair"

es una reflexión

que parte de mi experiencia de la maternidad.

Entonces, sobre todo habla de ese desajuste

que se produce con la maternidad.

Entonces, yo hablo cómo en ese momento particular

de desorientación vital, un amigo, Kentaro Terajima, me habla

de un cuento de terror japonés de los años XX,

que se llama "La silla humana".

Es una historia en la que un fabricante

de sofás y de sillas

construye un sofá que es capaz de contenerle a él

y hace esta operación tan extraña y tan perversa

para poder estar cerca de la mujer a la que ama.

Y él se acomoda para ser siempre el soporte mejor

para esta señora, de alguna manera.

Todo esto sin el conocimiento de ella, por supuesto.

Entonces, esta historia un poco siniestra y perversa,

para mí fue clave, no digo para resolver el desajuste

que la maternidad había producido en mí,

pero sí que fue una imagen que para mí sintetizó

en qué me había convertido yo, aunque fuera provisionalmente.

Y esto no tiene por qué ser ni una historia de reconciliación,

ni feliz, ni infeliz; simplemente es con una imagen

que me permitía comprender un poco mejor

lo que estaba sucediendo en mi vida.

La obra de Txe Roimeser y Anna Irina Russell

se refiere a lo del posthumanismo o la posthumanidad

del título de esta sección,

porque es una obra interactiva que está basada

en un programa de ordenador y en un ordenador,

y es una crítica, sobre todo, de la normatividad de los cuerpos

y de cómo estas normas referidas a los cuerpos,

incluso virtuales, nos constriñe y, no solo las mujeres,

sino a todo tipo de seres.

"Velos plásticos" revisa un imaginario,

que es el imaginario de la virgen o de la Magdalena,

de esa mujer que sigue vigente

y que sigue circulando en el inconsciente colectivo.

Desde una perspectiva de la ecología.

Confrontada, bueno, está dispuesta como estas imágenes, votivas,

se van a hacer peticiones y ruegos.

Al lado de las figuras religiosas,

te ponen pequeñas imágenes de los parientes

o personas a quien se pide ayuda.

Y tal como está instalado, son imágenes

sacadas de internet de todo el desastre ecológico

causado por el plástico, refugiados.

Lo que me interesa ahora es el mar, el agua, como símbolo

del gran inconsciente colectivo.

Y esa necesidad de que desde el femenino

que nos habita a ambos géneros,

recuperar ese intercambio, un intercambio justo,

equilibrado con la naturaleza.

Creo que esta necesidad de revisar lo femenino,

está por encima de las cuestiones de género.

Y es una regata que nos afecta a todos los niveles;

educativa, política,

porque es muy urgente el alinear

el pensamiento con el sentimiento y con la acción.

Y esa unidad, digamos, es la que el arte puede proveer

y de alguna manera desmarcarse de la lucha estrictamente política,

que a ese nivel también es muy necesario

un feminismo que ponga barreras al patriarcado

y un nivel más amplio de consciencia

en el que para mí, este femenino representa liderar un cambio

de perspectiva cerca de cómo vivimos, del buen vivir.

Recuperar ese afecto por el medio, por la naturaleza.

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • Coreografías del género

  • Compartir en Facebook Facebook
  • Compartir en Twitter Twitter

Metrópolis - Coreografías del género

19 nov 2019

Metrópolis ofrece un recorrido por la exposición Coreografías del género, que forma parte de un extenso programa de actividades llevado a cabo desde julio por el CCCB (Centre de Cultura Contemporània de Barcelona) para celebrar la vitalidad y la pertinencia de los feminismos hoy en día. Comisariada por Marta Segarra, la muestra refleja, a través de las obras de 16 artistas, algunas figuras y movimientos de la danza de los géneros, así como la creciente vinculación del movimiento feminista a otras luchas contra las desigualdades y a la defensa del medio ambiente.

ver más sobre "Metrópolis - Coreografías del género" ver menos sobre "Metrópolis - Coreografías del género"
Programas completos (441)

Los últimos 451 programas de Metrópolis

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios

El administrador de la página ha decidido no mostrar los comentarios de este contenido en cumplimiento de las Normas de participación

comentarios.nopermitidos