www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
1829025
Para todos los públicos MasterChef - Programa 7 - 21/05/2013
Transcripción completa

Jordi, por favor. Aspirantes, el pollo.

-¿Pero hay que matar eso? Debéis deshuesar el pollo,

rellenarlo para después cocinarlo.

En esta prueba el peor de vosotros será eliminado.

-¡Se me ha enganchado, no puedo quitarlo, voy a llorar!

¿Qué lo has rellenado, de petardos?

Cada uno de los equipos cocinará en un hotel distinto de Madrid.

Deberéis cocinar un menú

a la altura de los invitados que tendréis.

-Lo que parecía una simple merienda se ha convertido en un infierno.

-¡Maribel! -¡¿Qué?!

-No hables tanto. -Calla.

-A ver si se te mancha el traje.

-A mí el parmesano me ha encantado. -Y a mí.

-Por favor.

-Esto es demasiado compacto. Este jurado ha decidido

que quien debe abandonar MasterChef es...

El que quiera aprender será bienvenido,

el que piense que lo sabe todo se ha equivocado de lugar.

El plato debe estar lleno de sabor,

poniendo mucho mimo en la presentación.

Partiendo de la tradición, la creatividad

y la mejor materia prima busco la perfección en la cocina.

Buenas noches y bienvenidos a MasterChef.

Tras la repesca del programa anterior

10 aspirantes de los 15 que comenzaros

siguen luchando por ganar este programa.

Y hoy os recomiendo que estéis muy atentos,

porque nos esperan grandes sorpresas.

Aspirantes, poneos la mano en el pecho

y sujetaos bien el corazón...

(RÍEN Y BROMEAN)

...porque el sueño de uno de vosotros

terminará aquí.

-Madre mía.

En esta prueba no solo elegiremos a los capitanes de los equipos

sino que además el peor de vosotros será eliminado.

-Te entra un miedo terrible, piensas que puedes ser el siguiente,

nos hemos quedado muertos.

El protagonista absoluto de hoy,

y quien decidirá quién queda eliminado

está en el restaurante.

Jordi, por favor,

¿puedes ir a por ellos?

Gritos de sorpresa.

-Con lo que me gustan. El pollo.

-¡Oh, no! (RÍE)

Yo soy una fanática y una fan incondicional de los pollos.

La cocina la tengo llena de pollos.

Mi marido me regaló una camisa de cocinero

con un pollo que pone "La cocina de Maribel".

Tengo un cuadro en la cocina de punto de cruz de pollos,

todo de pollos. Aspirantes...

el pollo.

-Que nos los presenta. Pollo...

aspirantes.

-Hola. -Hola. (RÍE)

El pollo es una de las aves más consumidas en nuestro país

y se puede preparar de mil maneras,

asado, frito, en guiso...

Como todas las aves es ideal para dietas ricas en proteína,

su carne sanísima.

Cerezo, ¿lo quieres coger?

-Sí, sí.

Ahí lo tienes, todo tuyo. Cuidado con Rodolfo.

-Hombre... ¡Vamos sin miedo, hombre!

Carcajadas.

-Toma, dale un besito.

-¿Pero hay que matar eso?

Cuando hemos visto el pollo vivo todos hemos pensado:

"Aquí tendremos que tirar de cuchillo y empezar a cortar

y quitarles las plumas, bueno, que va a ser un espectáculo".

Hechas las presentaciones debéis volver a vuestros puestos

porque empieza el Reto Creativo.

Aspirantes, levantad el paño.

-¡Uf! -Pollo de corral.

-Puta madre.

-Toma pollo.

En este reto primero debéis deshuesar el pollo,

rellenarlo, para después cocinarlo.

Y tenéis que elaborar también una fantástica salsa.

Esto es un pollo deshuesado.

Muy importante, abrirlo por la espalda.

El que empiece por delante mal va.

Se rellena con la cantidad justa y se le da la forma,

y se brida.

Así tendremos menos error y nos sujetará mejor en el asado.

Dispondréis de tres minutos para coger los ingredientes

para hacer un fantástico pollo relleno.

El tiempo que este jurado os marca para deshuesar, rellenar

y cocinar el pollo

es de 90 minutos.

Y el tiempo comienza

en tres,

dos,

uno, ya.

-No me atropelléis, no me atropelléis.

No me atropelléis. Una opción para el relleno

es elegir frutos secos que absorben la humedad y aromatizan.

O productos que le den un sabor intenso

como el beicon o jamón ibérico.

-¡Venga, vamos!

-Vamos.

Tienes buenas carnes, tienes frutos secos dulces,

tienes setas, tienes muchas cosas,

y especias para darle un puntito interesante.

Admite casi todos los rellenos,

una carne picada, con trozos de fruta fresca,

incluso manzanas, a mí me gusta mucho,

un chorretón de coñac, huevos,

es importante para que cuando al interior le entre el calor

cuaja y ya no se te va tanto.

-Deshuesar el pollo es para mí lo más difícil de la prueba,

creo que hay que tener ciertas habilidades

para hacerlo rápido y solo tenemos media hora

porque luego hay que meterlo al horno.

-A contrarreloj.

-No voy a optar por abrirlo, porque le veo que no.

Lo estoy deshuesando poco a poco por el culo y voy sacando

y paciencia.

-¡Toma!

-Hola. ¿Eva, se resiste el pollo?

-Estoy matándolo. ¿Has empezado por la farsa, o cómo?

-Sí, porque no quería se quedara crudo y luego cocido.

¿Las verduras son para el relleno? -Sí.

El relleno llevará pimiento, cebollitas, ¿qué más?

-Carne picada, manzana, una... Manzana y pimiento verde.

-Sí.

Te veo muy con ganas de improvisar.

-Bueno... Es prueba de eliminación, ¿eh?

-Da igual, hay que ser valiente.

-Voy a hacer el caldo,

el mejunje este para que salga bueno,

y los jueces no me manden a la calle, ¿sabes?

El siguiente paso es preparar el relleno,

todos se ponen a ello, menos Noé y Fabián

que siguen deshuesando el pollo.

Aspirantes, ya han pasado los primeros 30 minutos.

Estamos en plena competición y los nervios se notan.

Si quieres revivir los mejores momentos del programa

entra en nuestra página web y si te gusta alguno de los vídeos

puedes compartirlo y comentarlo con tus amigos

gracias a la aplicación gratuita de MasterChef.

Solo tienes que pulsar compartir desde tu móvil o tableta

y podrás comprobar también

si tu vídeo está en el ranking de los más populares.

Cerezo ha cocinado el relleno... Lo ha cocinado antes,

lo ha salteado. Ha hecho un ragú.

¿Con la carne también?

Ha deshuesado el pollo entero que parece un saco

y una vez el relleno asado, al saco como decía antes.

Miedo que con Cerezo, porque...

No sé, porque con la tarta se nos quedó cara de tontos,

pero ese pollo pinta desastre.

Sí, vamos a ver, miedo me da, sí.

-Ya verás el zurcido que te voy a hacer.

Maribel, ¿cómo vas? -Bien.

Aquí cosiendo un zurcido a ver si me sale bien.

¿Un zurcido? -Sí.

Tú sabes coser. -Le voy a hacer una vainica.

¿La doble? -La doble vainica y la sencilla.

Y aquí arriba una florecita. (RÍE)

Tengo bolillos de Almagro, si quieres.

-Yo también tengo, soy bolillera.

¿Ah, sí, también? -He sido 11 años presidenta

de la asociación de bolillos de Benicarló,

pero ahora que sea otra. La mar salada.

Te veo suelta con la aguja.

-Con la aguja sí, si se te descose un botón

yo te lo coso en un plis plas.

¿Con esa misma?

-No, es demasiado basta para el traje que llevas, perdóname.

Gracias. -Tú vas de guapo,

que dicen en mi pueblo.

(RÍEN LOS DOS)

-Coño, ¿cómo era esto?

Fabián pues igual, un desorden...

Pero si te fijas es que no mira su pollo, mira a los demás,

mira al reloj, mira al cielo, a ver si se cae otro pollo,

en vez de ir al lío y concentrarse en lo suyo.

Ya debían estar los pollos dentro y no están,

miedo me da alguno.

Chicos, 45 minutos, el pollo tarda unos 50,

vais tarde.

No van a tener tiempo para hacer la salsa, van pillados.

-A tope.

Un pollo relleno necesita 45 min. en el horno a 200 grados.

Algunos aspirantes no han calculado bien el tiempo

y puede que les cree crudo.

-¡Se he me ha enganchado el pollo arriba, esto es una desgracia!

¡Uh, que me quemaré!

(ANGUSTIADA) ¡Ay, ay!

¡No puedo quitarlo! -Ay, ay, ay,

-Que me entran ganas de llorar.

¡Se me ha enganchado!

-¡Ah, que me quemo!

-A ver, trae. -Quita, quita.

-Se me ha enganchado. No os queméis.

-Bájale la bandeja.

-Es que no puede salir.

-Toma, toma. -Ya está.

-Ay, gracias. Huy, qué desgracia.

-Al recibir calor, el pollo se hincha y estaba presionado

entre la resistencia de arriba y la rejilla.

Y tirabas y el pollo se venía, no había manera. (RÍE)

(QUEMÁNDOSE) -¡Ah, ay, ay!

Bueno, es igual, déjalo, no pasa nada.

Es que claro, con tantas cosas, no te puedes centrar.

Y lo he puesto al horno y punto,

se me ha roto un poquito.

Pero bueno, no pasa nada.

Mientras el pollo está en el horno deben preparar la salsa

y la guarnición. Noé y Fabián siguen cociendo el pollo.

Aspirantes, últimos 20 minutos.

¡Daos prisa!

El jurado espera un pollo relleno y una salsa para acompañarlo.

-Lo voy a meter así tal cual porque si no es imposible que me dé tiempo.

Visto lo visto creo que voy a ir justo pero sí lo voy a sacar.

Es que en casa cocinan tranquilos y aquí les metemos una caña...

Y yo en la mía también cocino muy relajado,

en el restaurante ya no me relajo tanto.

Aspirantes últimos cinco minutos.

Hasta última hora lo voy a tener.

Debéis ir colocando el pollo en las bandejas para presentarlo

y la salsa en la salsera.

Sin bridas.

-¡Ay! ¡Uuuh!

-¡Ay, Dios!

-Lo he hecho mal, lo he hecho mal.

Ya debería estar todo emplatado.

Diez, nueve, ocho, siete, seis,

cinco, cuatro, tres, dos,

uno, ¡tiempo!

Manos arriba.

-El acabado dorado que tengo yo

no lo tienen muchos, así que hoy pueden irse unos cuantos.

Hoy uno de vosotros abandonará MasterChef.

El jurado catará todos los platos.

Suerte a todos.

-Gracias.

El primer plato que el jurado va a probar

es el de...

María.

¿Cómo lo ves?

-Un pelín crudo.

No lo voy a probar, porque está crudo.

Y una carne picada cruda no me apetece mucho probarlo.

-Lo sé.

Lo has acompañado con una salsa

que veo que es una salsa muy espesa...

A mí me encantan la mezcla de dulce y salado,

está buena, está un poco basta de aspecto,

y un poco, o mejor dicho bastante, grasienta.

-Está muy aceitoso. ¿Qué le sobra?

-El aceite. ¿Sabes por qué sobra aceite?

-No.

Porque cuando coges las carcasas en la olla y las rehogas

echas mucho aceite y aparte el pollo tiene grasa.

¿Qué debes hacer antes de echar el vino?

-Quitar grasa. Tirar el exceso,

y ahí echas el vino y dejas reducir.

Y nunca aparecerá esto.

Cerezo.

Cerezo, tu famosísima tarta de queso

exteriormente estaba mal...

el interior estaba exquisito.

¿Cómo estará el interior de este pollo?

-Yo creo que bien, chef. ¿Sí?

El relleno de un pollo, si lo salteas previamente,

está cocinado, no va a fraguar, no va a cuajar, imposible.

La salsa está muy rica, ¿qué le has puesto?

-El jugo de las carcasas del pollo,

con cebolleta, zanahoria,

luego la he pasado, con tomatito también,

y al final le he añadido el zumo de una naranja para contrarrestar,

piñones y troceadito de higos también.

(RIENDO) Cerezo, ¿sabes qué pasa?

Que yo te veo a ti y veo el Cerezo del primer día

y me descojono.

No eres el mismo, ¿lo ves no? -Sí, chef.

Aquí hay un defectazo, pero tu actitud es exquisita.

-Gracias. Te has refinado...

como un vino del 64.

Felicidades. -Gracias, chef.

El siguiente plato que probará nuestro jurado es el de...

José Luis.

No sabe a nada, está soso.

¿Sabes lo que es toda la grasa del pollo en la boca?

Es lo que tengo yo ahora.

¿Qué ocurre con Cerezo cuando dice Jordi que evoluciona como cocinero?

Yo tengo mis dudas, creo que evoluciona más como zorro que es.

Ha salteado la carne,

ha dicho "no me dará tiempo", no me parece mal.

No es la manera de hacer, aquí con las prisas

el recurso es de un tipo listo.

Y su salsa no la puedo encontrar tanto el defecto

porque la ha pasado y la ha triturado.

La grasa queda emulsionada.

Aquí al no emulsionar... -Yo la he colado, sí.

Claro, tienes toda la grasa.

Parece mentira que seas más mayor que él y no tan zorro como él.

(RÍEN)

-Cuando no hay tiempo, cuando la cocina de MasterChef aprieta

hay que sacar el ingenio.

-José Luis...

a lo mejor valoran muchas más cosas.

-No lo sé, pero...

Clara.

A todos os ha faltado tiempo.

Ha quedado un poquito crudo.

La proporción es muy importante, no puedes poner mucha carne...

porque será carne picada compactada por el calor

y no tendrá gracia ninguna.

Eres la única persona que ha puesto algo en la fuente...

Unas manzanitas, ¿o qué son? -Manzana salteada con mantequilla

y un poquito de nuez moscada.

Cerezo...

tres a cero.

Bien por ti, ¿eh?

-Gracias, chef.

El siguiente será Noé.

Huele a carne cruda. -Lo sé, chef.

¡Uno, dos, tres!

¡Uno, dos, tres!

¡Lo recuperamos, uno, dos, tres!

¡No!

¡Se nos ha ido!

Se nos ha ido...

Qué pena, cómo volaba...

Carcajadas.

-Oye, no te rías tanto, que es de poca educación, venga.

No me lo puedo comer. -Lo sé.

¿Lo sabes? -Sí.

Viendo esto yo tengo que pedir públicamente perdón

a 8985 personas que dejé fuera

y me equivoqué contigo.

-Sí, chef. Y desde aquí lo admito.

Entono el "mea culpa", es culpa mía.

Pero esto... -Lo siento.

Impresentable, ¿sí o no? -Sí, chef.

Gracias.

Noé...

Gracias.

Maribel, tu turno.

-Huy, cómo pesa esto, pesa más que yo.

Es que este pesa como un pavo.

(BAJITO) Pesa más que yo.

Por adelante que es más pequeño y estará menos crudo.

Claro...

Bueno, bueno, qué bien está.

Hombre, qué maravilla, fenomenal, ¿eh?

Hala, venga, me voy.

¿No? -Ya sería, bueno, demasiado.

-Crudo. Crudo.

-El culo muy gordo... (RÍE)

Yo no lo he dicho, has sido tú. -Es que lo veo,

no hace falta que me lo digan.

Mucho relleno ha sido el problema.

Por lo demás el trabajo estaba perfecto, pero...

Un fallo. -Siempre fallo en algo.

Sí. -A ver el día que lo acierto.

Perfectos como yo hay muy pocos.

El siguiente plato será el de Juan Manuel.

Hum...

Eso es mío.

-Quemaba mucho el pollo y no he podido...

Estaba pegado por detrás...

Como si te tienes que quemar el cuerpo entero, quítame esto.

-De acuerdo, chef.

El relleno se acerca a lo que tiene que ser,

es un buen trabajo.

Cerezo, lo siento,

uno te ha marcado un gol, lo ha hecho bien como tú.

-No esperaba menos.

Es el que mejor asado está.

-Muchas gracias, chef.

Está deshuesado el muslo también. -Sí.

¿Por qué?

-Porque así me lo enseñaron.

Me alegro.

Si a todos os lo enseñaron, ¿por qué no lo habéis hecho?

(SUSPIRA) -Ay, señor.

Está bueno, te lo puedes comer, está rico.

La salsa esta perfectamente la echas por encima, fenomenal.

-La próxima vez quitaré eso...

Esto hay que quitarlo. -Sí.

Vale, chef, muchas gracias.

Juan Manuel, puedes ponerte con tus compañeros.

Eva Micaela.

Eres un huracán cocinando.

Te mueves como pez en el agua, es espectacular verte.

Tienes una marcha que para qué.

Está muy bueno de sabor, Está rico, bien aliñado.

Has rellenado poco, has sido inteligente,

tenías poco tiempo y has calculado

la cantidad de relleno que podías usar.

El siguiente plato es el de Fabián.

¿Qué tal, Fabián? Tu primer pollo, ¿verdad?

-Se nota. Bastante.

Se parece bastante al de Noé.

Solo le falta...

el tajito.

Es más, está tan crudito...

que no se quiere ni abrir. ¡Uf!

¡Huy, huy, huy...

amiguito!

Su aderezo de hilos.

Es para cuando acabe, ¿no?

Esto le podíamos dar formita así redondita,

darle un salteadito, tomate y albóndigas con tomate.

-Sabía que... Al pollo solo le falta insultarme.

José David, tu turno.

-He tenido problemas al sacarlo de la cazuela,

lo he hecho con las manos, estaba blando y se ha roto un poco.

¿Es el único problema que ves? -Le falta dorado en la piel...

Dime más.

Más cositas, más fallos tuyos.

-El aspecto no es el más bonito.

¿La salsa?

-Pues quizás por el colágeno ha quedado un poco espesa, parece.

Qué nombres más bonitos.

¿Sabes que te veo más de jurado que de cocinero?

De verdad.

Los has dicho ahora mismo y no sé qué decirte,

lo has dicho todo tú.

¿Estas pelotitas?

¿Quieres que te prive de un trance?

Hombre...

No, quiero hablar con él.

¿Y lo de los pelitos?

Sabes que hay un soplete que lo pasas y adiós pelos, ¿no?

¿No los ves? -Los veo, los veo.

Es que se ven a tres leguas, ¿eh?

-No tengo excusa, no... No, no digas nada...

(BAJITO) -Vale. Ni mu.

José David, puedes volver con tus compañeros.

Aspirantes, el jurado ya ha probado todos los platos,

y ahora tiene que deliberar.

(MUY BAJITO) -Se ha quedado crudo, crudo, crudo, crudo.

Pero crudo.

-Cada vez que entro en una prueba

me pasa por la cabeza de todo, menos lo que debo hacer.

Aspirantes, el jurado ya ha tomado su decisión

y va a expulsar a uno de vosotros.

Aspirantes...

el que considere en conciencia

que su plato es merecedor de abandonar MasterChef

que dé un paso al frente.

Clara, María, un paso al frente.

Este jurado ha decidido que por un mal plato...

por su trayectoria...

...por su poca evolución...

quien debe abandonar MasterChef...

es...

Noé.

-No te da tiempo casi para pensar "ya estoy fuera",

sino que te da una lástima enorme despedirte de tus compañeros.

Ay, Noé...

(RÍE) -Eva.

Ha llegado el momento. -Eso parece.

¿Qué es lo mejor que te llevas de MasterChef?

(EMOCIONADO) -La experiencia de participar en un programa como este,

y sobre todo todos mis compañeros que...

es con los que más he podido disfrutar y... no sé...

Me llevo la experiencia de cada uno, los consejos, el cariño, todo...

¿Cuál de tus compañeros crees que debería ganar MasterChef?

-Yo creo que no tengo ninguna duda y es Juanma.

Juan Manuel. -Sí.

Yo a la gente que quiero, pues me emociona.

Lo que más voy a echar de menos

es los momentos con tus compañeros,

momentos difíciles, momentos muy buenos...

Y aunque parezca un poco raro

el que no te den esas guantadas los jueces cuando haces algo mal,

y sobre todo también cuando te apoyan,

y cuando te dan ese empujoncito porque haces las cosas bien,

eso también lo echaré de menos.

Tu llegas a la hostelería por tradición familiar...

-Yo desde chico he mamado lo que es la hostelería,

lo he vivido en mi familia, he trabajado mucho de camarero,

y después de haber conocido la parte más dura

decidí pasar a un trabajo de oficina en distribución online hotelera...

Yo nunca me he enterado, ¿cómo se dice tu profesión?

-Revenue manager. Revenue manager.

¿Y te gustaría dejar eso a un lado y meterte en las cocinas?

-Yo creo que un sueño nunca hay que dejarlo atrás,

hay que mirar para delante y nada...

Noé, ha llegado el momento de la despedida.

Nuestro patrocinador de electrodomésticos

te va a dar los electrodomésticos que has estado usando

para que sigas tu formación.

Nuestro supermercado, proveedor de alimentos de MasterChef

te regala la compra del mes durante todo el 2013

para que puedas seguir cocinando con productos de calidad.

-Perfecto, entre el horno y el pollo aprenderé en casa seguro.

Muchas gracias por todo, ya sabes que tienes que colgar el delantal,

porque tu paso por MasterChef ha terminado.

Aplausos.

Chicos, sé que es un momento duro,

pero tenemos que continuar.

El jurado os va a decir

cuál es el tercero, segundo

y primer mejor plato.

Eva, Juan Manuel y Cerezo.

Jueces.

El tercer mejor plato...

es el de Cerezo.

El segundo mejor plato...

el de Juan Manuel.

Por lo cual, el mejor plato de esta prueba ha sido el de Eva.

-Gracias.

Enhorabuena.

-Creo que me marcó,

luego el tema del pescadito,

pero ya voy cogiendo otra vez carrerilla.

Enhorabuena, Eva. -Muchas gracias.

Tú eres el primer mejor plato de esta prueba

y por tanto la primera capitana.

Tienes que decirme con cuáles de tus compañeros

quieres formar equipo.

Me tienes que elegir a dos.

-A José David. -Bien.

-Y a María.

-Gracias.

-Elijo a Clara. Clara...

-Y José Luis.

Cerezo...

tú eres el tercer mejor plato, pero no puedes elegir.

Así que Maribel, Fabián...

-Cerezo será un buen capitán,

pero para mí es el equipo más flojo.

Eva, tú por ser el mejor plato del día

tienes que elegir a un juez

con el que quieras asociar a tu equipo.

-A Jordi.

Seremos el equipo rojo, felicidades.

-Yo elijo a Pepe.

Seremos el equipo azul.

Cerezo, Samantha, estarás contento.

-Por supuesto, las mujeres, y guapas...

Muchas gracias. -Además de verdad.

Seremos el equipo blanco. -Muchas gracias.

Atención, porque cada uno de los equipos cocinará

en un hotel distinto de Madrid.

Risas.

El equipo de Pepe lo hará en el Westin Palace de Madrid,

el de Jordi en el Hotel Hesperia Madrid

y el de Samantha lo hará en el hotel Ritz.

-¡Mira, te lo he dicho, te lo he dicho!

-Un abrazo.

-Te lo he dicho, la veo cara de Ritz.

-Qué nivel, Maribel. -Te lo he dicho.

-Cuando esté en el Ritz no me sentiré como una marquesa,

me sentiré como una ayudante de Chef,

que es a lo único que puedo aspirar en estos momentos.

Espero algún día poder ser chef del Ritz, fíjate si miro alto.

En estos tres magníficos hoteles tendréis que cocinar

un menú a la altura de los invitados que vais a tener.

Aplausos.

-Yo el Ritz ni en fotografías lo he visto ,

pero sí que me hace mucha ilusión ir

y nada más que por el nombre ya me suena bonito.

Madrid, los aspirantes, divididos en tres grupos,

se dirigen a tres hoteles de lujo de la capital.

Al final de la jornada un aspirante de cada equipo,

el que peor cocine según el criterio de los jueces,

irá a la prueba de eliminación.

-Parece que sea...

yo qué sé, una catedral del buen gusto, del refinamiento,

es una pasada, sí, sí.

-Qué bien huele. -¿A qué?

-A lima. -¿Lima?

-Todo con mucho lujo, no sé...

Me sentía un poco fuera de lugar, porque no estoy acostumbrado a eso.

-A por todas, ¿eh?

-¡Oh! -Qué lujo.

-Qué guapo, no sé si quedarme aquí o qué.

-En cuanto ves a los porteros de librea,

ya dices "leches, esto no es para mí".

-¿Qué tal? -Hola, ¿qué tal?

Equipo azul, bienvenidos a The Westin Palace Madrid,

un clásico del lujo.

Equipo rojo, estáis en un hotel que se caracteriza

por su lujo, sofisticación y modernidad.

Vais a preparar el exclusivo té de las cinco de la tarde

para unos comensales de lujo.

Son actores como Lluvia Rojo, de "Cuéntame",

Francis Lorenzo, de "Águila Roja",

y presentadores de la talla de Jesús Álvarez.

La diseñadora Carolina Herrera,

la actriz Silvia Marsó,

y el actor Pepón Nieto.

La modelo Nieves Álvarez,

la presentadora José Toledo,

la actriz Pilar Castro,

y para terminar el gran diseñador Roberto Torreta.

-¡Uh, Torreta, qué bien!

Trabajaréis bajo la atenta mirada de Víctor Guerra,

chef del Palace que empezó de pinche

y lleva más de 38 años en esta casa.

-Lo primero vamos a presentarles los chupitos dulces

de mouse de yogurt,

unas rocas de chocolate blanco con frutos secos

y por último el sándwich que es un ajedrez

que es lo más llamativo nuestro del hotel.

Esta es la merienda que preparareis

bajo la mirada de Esteban Mangudo,

El jefe de cocina del Hesperia que lleva más de diez años

trabajando en hoteles de cinco estrellas.

-De la carta de la merienda hemos seleccionado

lo más demandado,

son unas cookies de chocolate con manzana caramelizada,

una creps con dos cremosos de Yuzu y de chocolate

y luego en salado una tarta de parmesano,

un tomate asado, huevo poché de codorniz

y una salsa de chorón.

Un buen reto, sin duda.

Vais a trabajar bajo la atenta mirada de Jorge González,

el chef de este hotel que se ha formado

en restaurantes de París, de Londres, con estrellas michelín.

Esta es la merienda del Ritz que vais a hacer.

-Empezaréis por unos scoons,

después tenemos un acompañamiento que es una mermelada de frambuesa

y una crema de mantequilla.

El ingrediente salado, que siempre incorporamos en el té,

que en este caso son unos panecillos

y vosotros mismos tenéis que crear vuestro propio mini bocadillo,

y después terminaremos con una tarta de cítricos

cuya base es un macarrón también de limón,

lo vamos a terminar decorando con un crujiente.

-¿Pero eso lo tenemos que hacer nosotros?

-Menos la flor, sí. -Madre mía.

Ya se puede poner detrás de nosotros, porque eso

no merendarán hoy los... Madre mía.

Los nueve invitados se reparten en tres mesas.

Todos cocinaréis para las tres mesas,

pero al final cada uno de vosotros servirá una merienda

y la explicará a la mesa que le corresponda.

Sólo uno, el peor de los tres, irá a la prueba de eliminación.

Cerezo, tendrás que decidir cuál haces tú

y cual hacen tus compañeros.

-A mi compañero Fabián le voy a encomendar el macarrón

y a mi compañera Maribel los bollitos.

Los bollitos no, Cerezo, se llaman scoons,

si quieres ser un cocinero fino y elegante

tienes que decir la palabra técnica necesaria, scoons.

-Los scoons. -Ay qué bueno,

que me muero de risa.

Cerezo tú has ido a hacer lo más fácil,

el bocadillito y te quedas tan ancho.

-Hombre. -No, porque en el tema

de bocadillitos, no bocadillitos, montaditos,

tengo un poco de práctica y domino unas cuantas artes.

-Técnicas. Vamos a pasar de mister Puré

a mister Bocata. -Tampoco.

-Je, je.

-Voy a asignar la tarta de parmesano a José David,

las creps con cremoso en varias texturas para María

y para mí voy a coger las cookies con caramelización de manzana.

-El ajedrez se lo voy a dar a José Luis,

la roca se la voy a dar a Clara

y los chupitos para mí.

Tenéis 90 minutos para cocinar.

Y diez para hacer tres presentaciones.

Exactamente iguales a estas.

Los 90 minutos. Empiezan...

Ahora. -Vamos, a ver, chicos.

Eva, la capitana del equipo rojo asigna la elaboración

más difícil a José David

y ella se queda con la más fácil,

también hace lo mismo Cerezo, capitán del equipo blanco,

que se queda con lo más fácil y encarga a Fabián

lo más complicado, los macarones.

Juan Manuel es el único capitán que va a cocinar

la elaboración más difícil de su merienda

y asigna a Clara lo más sencillo.

-¿En qué te puedo ayudar? -En nada.

-¿No te puedo ayudar en nada?

-Ponte a lo tuyo. -Lo mío 90 minutos no.

-¿Qué instrucción me iba a dar Cerezo de cómo hacer un macaron?

O sea, también hay que ser realistas,

que si yo sabía la base pues él sabe menos.

-Fabián tiene la misión más complicada esta noche,

pero bueno, quizá se le vea el más tranquilo de todos.

-Es un marrón increíble, o sea,

no tengo palabras para definirlo, el macaron es muy complicado,

sale una vez de cada diez

y que tiene que salir perfecto.

Eva. -Dime.

Acércate.

¿Por qué has asignado cada plato a cada aspirante?

-Si te digo la verdad yo cogí el más sencillo.

¿Por qué? -Porque quería saber

de otras tareas y quería poder ayudarles luego a ellos.

-Necesito más chocolate.

Ha entrado agua, ha entrado agua en uno.

Es que ha sido al meter los tres.

¿Por qué has asignado a cada uno esas tareas?

-Simplemente tenía que decidir a cada uno

más o menos lo que darle

y lo primero que pillé es lo que he dado.

¿Al final tú qué has cogido? -He cogido los chupitos.

Tú no eres de repostería.

-No soy, pero en cocina es importante tocar de todo.

Muy bien, sigue.

¿Y Juanma con los chupitos cómo lo ves?

-Hombre, es el que más curro lleva. Es el que más trabajo tiene.

-¿Pero qué os pasa? -Que falta el azúcar y el agua.

-¿Qué azúcar?

-El azúcar para el macaron, tío.

¿Dónde está el agua? Esto no es agua, es esencia de limón

-No toqué nada. -Me ha desaparecido.

-Búscalo, invéntatela.

-Invéntatela, ¿para el macaron crees que se puede inventar?

-El agua no le he tocado. -Cago en la hostia.

-¿Qué pasa, qué pasa? -Yo no he tocado agua.

-Que yo no soy adivino. -Yo no he tocado agua.

-Maribel, coge lo...

-Que yo no toqué el agua. -Cada uno a lo suyo.

Chu, chu, chu, que no estamos en misa, hay que hablar.

Comunicación, ¿oído? -Oído.

-Maribel, ¿oído? -Sí, sí, oído.

-Vale.

-José David, por favor. -A ver, eh...

-Todo lo que utilices límpialo, ¿vale?

-Oído. -¿Oído?

-Oído.

María, María, María, esto se te quema.

El caramelo no se menea, está quemándose.

Aquí hay mucho en juego, lo que tienes que hacer

es dar ahí, ahí.

No menearlo, pero si... clac, que vaya cogiendo

temperatura poco a poco.

-A ver. -¿Cómo vas, Clara?

-Bien, bien, voy bien. -¿Vas bien?

Venga, que esto tiene que salir para delante, con dos cojones.

¿Qué estás haciendo, Clara?

-Estoy haciendo las rocas de chocolate blanco ahora.

¿Chocolate blanco con...? -Chocolate blanco,

lleva arándanos secos, creo que es,

luego lleva cereales, muesli y pistachos.

Estas son las famosas rocas del Palace.

-Las famosas rocas del Palace.

Venga, házmelas perfectas, hoy tenemos que quedar como nadie.

-¿Qué estás haciendo? -Una tapita.

¿Una tapita en el hotel Ritz?

Ten cuidado, Cerezo, ¿eh? Estamos en el hotel

más fino de Madrid, no es una tapita lo que te he pedido,

hemos pedido unos bocadillos finos.

-De acuerdo, chef.

-Maribel, ¿cómo vas? ¿Los Scoons van bien,

están en el horno? -Los tengo en el horno.

-¿Dejaste reposar la masa un poco?

-Yo no me hago responsable de los scoons.

Bueno, parece que Maribel se ha saltado un paso.

-Sí, la levadura hay que dejarla que reaccione

antes de meterla en el horno.

Corremos el riesgo de que quede muy apelmazado.

Yo creo que le daría tiempo a volver a hacerlos.

Maribel. -Sí.

Tienes tiempo para volver a hacerlo.

-Es lo que le digo al chef. Vamos, Maribel, rápido.

Así me gusta.

Piano.

-Es un profesional. -¿Cómo era?

Yo deseo mucha suerte a todos los concursantes.

-¿Qué os parece la Maribel que lleva siete programas,

decían que le iban a echar y no la han echado.

-Será porque es buena, ¿no?

-El chico jovencito a mí me gusta mucho.

-Este chico cuando tenga 28 años, vamos.

-Pero no es igual cocinar solo a tu bola

que después en una estructura profesional con su rangos,

también la presión ambiental empresarial, esa quiero verla.

Hazme el favor de ponerme un poquito menos y separados

porque esa va a ser una galleta gigante, ¿vale?

-No lo he hecho nunca. Tienes que tapar esos creps,

se te van a secar, ¿vale?

-Si alguien está libre de tiempo me puede ayudar, aviso.

-No estoy libre. -No estoy libre tampoco.

-Tampoco puedes dejar de hacer tu plato por hacer el suyo.

-Eva, me tienes que ayudar.

Mejor que lleguemos, ¿vale, por favor?

Ayúdame a darle forma a los huevos.

-Espera un momentito.

-La prueba de hoy me parece una pasada,

estar en un hotel como el Westin Palace es la leche,

hay que disfrutarlo, esta cocina es una bestialidad,

el chef de aquí 38 años trabajando, guau, le admiro mogollón.

-Póntelo delante, póntelo delante.

-Ah, así. -No hombre, eso es.

-La verdad es que el escenario es... es magnífico,

para una merienda, para una comida.

-Para una cena. -Para un desayuno.

A ver si está en consonancia el menú que nos han preparado

con el escenario, va a estar genial.

-Hay una chica que me gusta mucho,

la chica esta... Clara.

-La de los labios rojos Clara,

además cocina bien. -Clara.

A mí me gusta mucho también Juan Manuel.

-Juan Manuel, está bien ese tío, está bien ese tío.

-Una incertidumbre aquí tremenda, no sé si es

incertidumbre o hambre, pero...

-¿Qué pensáis que pueden cocinar?

-Eh... una incógnita. -Hombre,

a lo mejor Clara está ahora...

-Clara es la repostera, ¿no? -Sí.

-Es especialista en el tema.

-¿Cómo vais, chicos? -Bien.

-¿Pero bien, bien, o bien, regular?

-Bien, regular. -Maribel.

-Un momento, que la están peinando.

-Esta gente no habla, son mudos en la cocina.

A mí me gusta la comunicación. ¡Maribel!

-¿Qué? -¿Cómo lo llevas?

-Bien, oy... -Pues háblame un poco,

parece que estás muerta.

-No grites tanto que me acobarda tanto grito.

Yo soy gente de paz, no soy gente de grito.

Ya me has perdido por donde estaba leyendo.

¿De qué sirve esos gritos? No sirven de nada.

Es mucho mejor ir con pausa, tranquilos y ordenados y ya está.

-Tanto Benicarló, Benicarló. -Deja en paz Benicarló.

¿Crees que es una montaña? Benicarló es un pueblo.

-Venga. -Jopelas con Benicarló.

-No hables tanto. -Calla.

-José, corre, vuela. -Las galletas ya.

-Yo estoy igualando. -Las galletas ya, Eva.

-Las galletas, corre, míralas, María.

-No, están blandas.

-Eva. -¿Qué?

-¿Puedes sacar los huevos poché, que voy al horno?

-Voy. -Ya, por favor.

Cuéntame, ¿qué estás haciendo?

-Pues estoy haciendo esta especie de sándwich de salmón.

El ajedrez famoso del Palace.

-Sí, el ajedrez. ¿Y cómo lo estás haciendo?

-Pues estoy untando con queso estos panes,

poniendo capa de salmón,

capa de pan, capa de salmón.

Los tengo que enfriar, envolverlo en salmón

y cortarlo en raciones.

Venga.

-José Luis, ¿qué hago con esto?

Dime, el ajedrez. -Cuádralo como este.

-¿Una tabla? A esta medida.

-Lo hechas del lado del queso y dale queso por todo para pegarlo.

-¿Cómo los montas?

-Uno, uno, uno... eso es. -Así, ¿no?

-Eso es, sí.

-Cuádralos bien.

-Mira, tengo ya todos estos cortados,

son tres raciones para cada uno.

-Luego lo divides en dos trozos.

-No, no, estos van así. -¿Así entero?

-Ahí va, lo que pasa es que ha pasado algo.

uno está al revés. -Pues...

-Yo llevaba muy bien metódicamente mi montaje.

Venga, vamos.

¿No será que cuando lo hizo Clara no lo tenía tan claro

y lo ha puesto al revés?

-Es mucho más fácil echarle la pelota al tejado del otro

que no verse a si mismo.

-Joder.

-Mi madre es superfan de Maribel y yo le estoy cogiendo

el mismo punto.

-Es increíble esa mujer.

-Maribel está viviendo una segunda juventud.

Viva, viva la tercera edad, de verdad.

(RÍEN)

A ver, Maribel. -Sí.

Tienes unos scoons en el horno, ¿esperas que se calcinen?

Sácalos del horno. -Tienes razón, chef.

Aspirantes lleváis 60 minutos cocinando,

os queda media hora.

-¿No tenéis guantes de cocina para no quemarme?

-No va a dar tiempo, no va a dar tiempo,

me cago en la... -Venga, señores.

-Ay, madre. -Maribel, por favor, ¿sobra?

-Quita, quita, quita que voy.

-¿Me lo llevo, Maribel? No, ¿me lo llevo?

-Déjalo, déjalo aquí, déjalo. -No os riáis, por favor.

-Yo limpio, tú me dices a mí.

-Ay, es que se me juntan.

Lo que parecía en un principio un simple... una simple merienda,

se ha convertido en un infierno.

-No, la cacerola no, me lo llevo todo.

-La mantequilla no te la lleves por si acaso.

-No queda tiempo, venga.

Venga, concéntrate, concéntrate, Fabián.

-Me he quedado tan bloqueado

que me ha pegado, no sé si ha sido un bajón de tensión o de azúcar,

que no podía reaccionar, no podía hacer nada.

-¿Qué quiere, Fabián?

No lo hagas tan grande, no lo hagas tan grande.

-No es que lo haga grande o no. -Relájate.

-Vertical, ponlo vertical. -Fabián, ¿quito esto?

-No, no, eso ni se te ocurra tocarlo.

-¿Lo meto? -No, no, no.

-Venga, hombre. -No lo puedes meter,

necesita reposo.

-¿Qué reposo? No hay tiempo.

-Necesita reposo. -¿Qué reposo?

-Oye, no pasa nada. -¿Nos ponemos a fumar?

-El macaron necesita reposo para que suba la costra,

es pastelería, es así.

-Alguien que me eche una mano con los huevos.

-Un segundo. -Hay que hacer un huevo de huevos.

-Dámelo aquí. -Vamos, la otra.

-Venga, vamos.

-Ya sé que pasáis de mí pero si no me ayudáis, no llegamos.

-No es sólo lo tuyo.

Yo no estaba pasando de José David para nada,

yo estaba centrada en mi plato,

no puedo ayudar a un compañero si lo mío no está acabado.

-8 minutos. -Venga, corre.

-Corta los otros, intenta cortarlos que te salgan los trozos iguales

y luego coges los nueve mejores trozos.

-Ah, ok.

Tenemos unos bocadillos de Cerezo aquí.

Ha utilizado el mismo ingrediente

en un bocata que en otro, es decir,

si hay un alérgico a las aceitunas no podrá tomar ninguno de los dos.

-15 minutos, 15 minutos.

Por favor, 15 minutos, pero...

¿a quién se le ocurre? No, no, es que no.

¿Cómo se le ocurre... qué?

-Tranquilízate, mírame, tranquilo.

-Esto tienes que hacer así y ahora colocar eso, vale?

-Bien, Fabián, venga, relájate.

-No, espera, cierra, hay que lavar esto.

-¿Por qué hay que lavar esto? -Porque la clara no monta

si no está lavado. -Cago en la hostia.

-Claras pasteurizadas. -¿Pasteurizadas?

Y mis cojones 33.

Es imposible, en 10 minutos no se puede arreglar

lo que no se hace en hora y media.

-A ver, Maribel, ¿estás sola? -Sí, sí.

-Toma, coge esto y pésame en un cuenco 500 gramos.

-Fabián, ¿cómo vamos? -Mal,

porque la base del macaron me la han vuelto a mezclar.

-¿Quién ha vuelto a mezclar todo?

-Cerezo, al darle él la mezcló un poco.

-A mí no me tuvo que ayudar el chef, le ayudó a él.

Yo no pedí ayuda a nadie,

cada uno que asuma sus responsabilidades.

-Fabián, meto los macarones estos,

no sé qué pasará. -Yo tampoco.

¿Maribel, los Scoons los controlas?

-Sí, sí.

Es vergonzoso que un chef haya tenido que volver a entrar

en una cocina para ayudaros a acabar una prueba.

-Los hago en casa y salen perfectos.

Te lo prometo, ¿eh?

Los hago en casa y salen perfectos.

Jamás la había cagado tanto como la cago ahora.

En cinco minutos dejamos de cocinar,

quiero empezar a sacar las cosas del horno, emplatar.

En el salón, los invitados siguen disfrutando

de la tarde mientras esperan que salgan las meriendas.

Eva. -Sí.

Revisa que todo esté bien. Hay un caramelo

que está caramelo, caramelo.

-Venga, chicos, vamos.

-Venga, dejadme. -Fresas, fresas.

Ve poniendo fresas y dame.

-Venga, venga. -Muévete un segundo, quita.

-Mujeres.

¿Te ayudo? -Sí.

Échame, vamos. -Me haces un favor.

Cuidado que no manche mi traje de Torreta,

dale, Maribel, vamos.

-Venga, venga. Rápido.

Es que no me quiero manchar. -Vale, vale, dale.

Vamos, dale. -No me eches tanta, me la cortarás.

No se corta, incorpora, rápido.

Dame, dame.

-Vale, vale, lo haré así, no te preocupes.

Ya está, quita, quita. -A ver si te manchas el traje.

-¿Dónde está la mermelada? Pon la mermelada ya.

No te quites de encima los marrones, cerezo.

-La mermelada, la mermelada.

Cerezo, relájate, yo no tengo mermelada.

-La estoy buscando. Si la busca, búscala,

no se la des a Maribel.

-Maldita merienda del Ritz.

Deberían poner pan con tomate y jamón.

Se acabó el tiempo para cocinar,

emplatemos que tenemos diez minutos.

Transcurridos los diez minutos el que no esté acabado, me lo

pondréis fácil para elegir quien va a la prueba de eliminación.

-¿Acabasteis alguien?

Si alguien acaba que me ayude.

-Yo también estoy repasando. -Vale, vale.

Le pedí ayuda muchas veces a Eva, pensaron primero en ellas,

segundo en ellas, tercero en ellas y cuarto en José David.

Vamos, venga, emplatando y sacando ya.

-Va, va, venga. Tiene que estar emplatado ya.

-Si no se puede, no se puede.

No, todos tienen que ir con lo mismo.

-¿Para qué pones la fresa? -Van todos con fresa.

Había un punto que a José Luis le daba igual,

que eso salía como saliese, no,

las cosas si las haces, las haces bien.

-Decidme cuál ha terminado.

-Vete limpiando. -Vete limpiando.

-Me ofrecí a ayudar y he ayudado,

porque había que limpiar la cocina.

-Tenemos uno, ¿me lo llevo? -No, no.

Aguanta, aguanta, aguanta. -¿Qué aguanta, ni qué hostias?

-Al final cogimos los scoons de Maribel,

los abrimos por la mitad y algo que tuviese de base

para presentar el resto, porque era una pena

no presentarlo estando bien.

Aspirantes, tenéis diez segundos para terminar el emplatado.

Nueve, ocho, siete...

Seis, cinco, cuatro...

Tres, dos, uno...

¡Tiempo!

Los vamos a acabar, porque estos clientes merecen mi respeto,

y les serviremos niquelao,

pero quiero que analices los platos cómo los ves.

-Empezamos por el salado,

yo creo que en cocción te han quedado... fifty, fifty,

algunas echas, otras poco echas.

Las cookies son las que más se parecen, ¿no?

También es lo más fácil, ¿y los creps?

-A los creps le falta la naranja.

Que seguro que la tenemos pero falta colocarla.

-No me dio tiempo. -Nos falta el toque de color.

El plato con dos detalles lo tenemos.

-Cerezo no fue valiente a la hora de asignar tareas,

esperaba un poco más de creatividad por su parte.

A Fabián le salió la masa demasiado liquida

y ha sido imposible ponerlo en las placas

porque se expandía demasiado.

Maribel, bueno, la he visto bastante bien,

bastante suelta y han quedado bien.

Y la crema de mantequilla también la hizo bien.

-Lo habéis hecho muy bien, de verdad.

-Muchas gracias.

-Estamos muy orgullosos de que hayáis venido al Palace,

y bueno, ahora lo que hace falta es que le guste a los comensales.

(GRITAN)

-Os voy a presentar los platos que hemos realizado.

Espero que les gusten mucho y que... les aproveche.

-Vamos a ver.

-Te voy a ser sincero. A mí me dijeron

que tenía la oportunidad de conocer gente.

¡Y eres una chica que me ha encantado!

¡Te he visto guapísima!

-Y Nieves Álvarez es una tía

de calendario, vamos, ¡es una mujer...

11,5! ¡Ya no es ni 10, es una pasada!

Después de 90 minutos de nervios y apuros,

nuestros aspirantes disfrutan con sus invitados.

-¡Es que eres genial, mi madre no se creerá que estamos juntos!

-¡Un besito! -Por favor...

Una foto aquí. Mira, así, ¡mamá, con ella...!

-Vale la pena todo si me voy a la prueba de eliminación

por todos los piropos que me han echado hoy aquí.

Los momentos de distensión están muy bien

pero lo importante son las opiniones de los invitados.

Nuestro jurado las tendrá muy en cuenta

para decidir qué miembro de cada equipo

debe ir a la prueba de eliminación.

-Y considero que se puede mejorar el de pistacho.

-Yo me pongo miel, pero esto es demasiado compacto.

-He visto, en general, mucha crema

que mata el sabor, que engorda el bocadillo

y que plastea el estómago. ¿Y cuál os ha gustado más?

-A mí, el parmesano. -A mí también.

-A mí la crêpe me ha parecido...

había una con chocolate;

creo que unas están como más gruesas que otras.

-A mí me ha llegado muchísimo el plato de crêpes,

porque, ese punto que tiene la crema...

no lo había percibido nunca.

-Es que no me han apasionado las rocas.

Quizá porque es algo que yo como muy a diario; quizás va por ahí.

-Yo creo que me quedaría con los chupitos,

pero vamos, ya te digo, sólo he probado el de queso...

¿Te quedarías con los chupitos? -Sí.

Invitados,

muchas gracias por estar aquí hoy con nosotros.

Vuestra opinión ha sido importantísima para poder evaluar

a nuestros aspirantes que, espero, hayan estado a la altura.

Muchísimas gracias y hasta la próxima, de verdad.

Aspirantes, habéis tenido el privilegio

de entrar en las cocinas

de tres los más lujosos hoteles de Madrid.

Ahora sólo algunos de vosotros

tendréis el lujo de seguir en "MasterChef".

Cada juez elegirá a uno de su equipo,

el que peor haya cocinado.

Esa persona recibirá un delantal negro. Es decir,

tres de vosotros iréis a la prueba de eliminación.

Equipo azul, debo deciros

que me ha gustado vuestra actitud en la cocina.

Con respecto a ti, Juan Manuel, debo decir

que eres un capitán en toda regla;

Clara, trabajas muy bien, muy rápido;

has estado muy bien también, José Luis.

Estoy contento con los tres.

En el equipo blanco hemos tenido algunos problemas.

Maribel ha tenido un pequeño problema al hornear su masa;

Fabián, tenía un plato complicado

pero ha sacado una crema pastelera en condiciones.

Y Cerezo, que tenía un plato bastante sencillo,

pues ha hecho un plato...

nada trabajado culinariamente, que yo esperaba ver algo mejor.

Equipo rojo.

José David, tenías el plato más complejo.

Y con tus problemas, después de sudar

tinta de calamares, lo has sacado.

Eva, has cogido la opción más sencilla.

Y María, caramelo demasiado reducido

y, transcurrido el tiempo, no estaba terminado.

Equipo azul,

de este equipo

quien merece tener un delantal negro es...

José Luis.

-Resulta que me hace una buena crítica,

me dice que he trabajado bien

y voy a la prueba de eliminación. Bueno, pues iré.

-Al que he visto más perdido ha sido a José Luis.

Y lo he visto como más torpón.

En el equipo blanco, quien merece un delantal negro es...

Cerezo.

-Yo no creo que me merezca más estar en la eliminación que otro,

porque Fabián ha sido ayudado por el chef también.

Entonces... sí que estoy un poco cansadete de tanta eliminación.

Esta es la tercera y me toca un poco los mismísimos.

El delantal negro del equipo rojo recae...

en María.

José Luis, Cerezo, María,

a los tres os espero en las cocinas de "MasterChef"

con un delantal negro

para enfrentaros a la prueba de eliminación.

-José Luis y María, los otros delantales negros, no son...

no los considero rivales.

-Como siempre he hecho,

me pongan lo que me pongan, lo haré lo mejor que sepa.

-José Luis viene de una cocina muy tradicional y María

está muy... estancada en su mundo.

Aspirantes, bienvenidos de nuevo a las cocinas de "MasterChef".

En la prueba por equipos estuvisteis cocinando

en tres hoteles distintos de Madrid

y para comensales muy distinguidos.

Hoy el peor de cada equipo

se enfrenta a la prueba de eliminación.

Cerezo, ¿qué te ha parecido mi decisión?

-Perfecta. Yo no puedo... defender lo indefendible.

Fuiste capitán, te cogiste el plato más fácil

y, además, lo hiciste mal. -Hombre, bueno...

En cierta manera sí. ¿En cierta manera?

-En cierta... que sí, vale.

No te vi a la altura de un capitán, no te vi dirigiendo un equipo.

-No, es que estallé y... y vi que no salía

y me volví majara.

Me alegra mucho que estés de acuerdo.

-Gracias. Delantales blancos, enhorabuena.

Estáis fuera de esta prueba de eliminación

y, por tanto, podéis subir a la galería.

-Yo, la verdad, es que esto no me asusta lo más mínimo.

Yo voy a lo que voy... a lo hecho, pecho, esto es como

el día de la lotería: si me voy de aquí, con salud.

El de hoy es un plato muy antiguo;

se le atribuye al primera duque de Wellington,

el que derrotó a Napoleón en la batalla de Waterloo en 1815.

Se puso de moda en los años 60 porque el cocinero de Kennedy

lo hacía en la Casa Blanca.

¿Sabéis lo que vais a cocinar?

-Solomillaco. -Solomillo Wellington.

-¡Madre de Dios! -¡Madre mía, qué grande!

-En este programa todo lo hacen a lo grande.

Pues en vez de un solomillo, un solomillaco.

El solomillo Wellington es un solomillo de buey, limpio,

sellado y es muy importante dejarlo enfriar

para que no suelte el jugo y que el hojaldre se moje.

Hemos presentado una salsa y unas cebollas glaseadas

como guarnición, que también tomaremos en cuenta hoy.

Podéis hacer la salsa que queráis, no hace falta que copiéis esta.

Allí me gustaría ver vuestra creatividad.

Esto es un solomillo Wellington perfecto.

¿Veis el punto de cocción?

Se ha marcado, se ha secado;

es justo lo que tenéis que hacer.

-Me ha alegrado un poquito porque es algo que conozco,

que sé cómo va, que sé cómo se hace...

entonces, pues estoy un poco más... ¡uf!

Levantad el paño.

-¡Ostras!

Aquí tenéis los ingredientes básicos

para preparar un solomillo Wellington.

Solomillo, hojaldre,

huevos y una brocha.

Disponéis de un solomillo sin limpiar.

Tenéis que seleccionar la mejor parte para realizar el Wellington.

La cubierta la podemos dividir en tres capas:

una primera capa que nos aporta sabor;

una segunda cubierta, esta preserva de la humedad.

Podemos poner beicon, podemos poner jamón, lo que queramos.

Y una buena cubierta que nos quede crujiente y estupenda.

Cualquier defecto os puede alejar de "MasterChef".

Vamos a vivir una segunda eliminación en este programa.

Para evitar ser expulsados, debéis, sobre todo,

demostrar que nos escucháis

y que aprendéis de todos los consejos que os damos.

Dispondréis de tres minutos para ir al supermercado

y coger tan sólo del módulo central

los ingredientes necesarios para realizar el relleno

y las guarniciones de vuestro solomillo.

Contaréis con 90 minutos para preparar el plato.

Vuestro mayor problema siempre es el tiempo.

Organizaos bien, pensad y seguiréis en el programa.

El tiempo para lograrlo comienza en, ¡tres,

dos, uno, ya!

Gritos de ánimo de los compañeros.

Sólo los ingredientes de la isleta central.

En la elección de los ingredientes para la guarnición y la salsa,

lo más importante es evitar los elementos grasos

ya que la propia carne y la farsa los llevan.

-¡Venga, chicos, vamos! -¡Mary, va!

-El primer paso que hay que hacer es seleccionar la pieza,

la pieza mejor... luego quitar toda la grasa.

Y luego rezar una oración al Cristo de los Faroles.

María, he visto que ha limpiado el solomillo

y yo creo que ha cogido una parte muy fina.

Lo ha limpiado muchísimo. A mí, casi que me gusta más

el planteamiento que ha hecho María, si le sale bien,

porque Cerezo y José Luis están los dos muy nerviosos.

Es una prueba sencilla, pero tiene también su...

Ahí se va a ver la mano del cocinero.

-El marcado de la carne es el paso fundamental para volverse loco.

Mira, por este lado ya está marcadito...

Vamos a darle caña con esta cocina que va como un sol.

En el solomillo Wellington importa que esté bien marcado.

Primeramente limpio, bien marcado, sellado, que enfríe...

Que enfríen todos los ingredientes que van dentro del hojaldre.

-Vamos a darle un poco más por aquí.

Y ahora... es Londres esto ahora mismo.

Tos.

Y esto ya está, señores. ¡La que hemos liado!

Nuestros aspirantes se juegan hoy su permanencia en el programa

preparando un solomillo Wellington.

Es un plato muy clásico pero muy técnico a la vez.

En este libro, el libro de recetas de "MasterChef".

Encontraréis toda esta parte técnica, pero también

la manera práctica de hacer las recetas.

Ya está disponible, así que, no dejes tú tampoco de aprender.

-¡Me cago en el puerro, la madre que lo parió...!

Voy a pasarlo todo por la picadora

y luego lo incorporaré ahí al guisito.

-Cocina con Cerezo. -Cocina con Cerezo.

-¡Cocina con Cerezo! -¡Cocina...!

-Para que no haya topes... más que nada.

Eso es un polvo de setas.

-¡Muy bien, Cerezo!

-Este Wellington era un fenómeno.

¿Qué tal, Cerezo, cómo vamos? -Aquí estamos, chef.

¿Qué estás haciendo? -Farsa de setas.

¿Y eso negro del fondo?

-Esto es la cebolla caramelizada.

¿Y alguna otra cosa más? -Sí, quiero hacer

lo mío: un puré de patatas.

Eso es un clásico.

-Y voy a ponerle también un poquito de...

de nata a esto, pero nada, una... un puntito.

Aunque no sé si aventurarme, por la cara...

Le voy a echar una gotita. Usted es el maestro.

-Pues lo llevamos claro. Ahí, nada.

Se le ha quemado el sofrito de cebolleta con las setas

porque le he dicho: "¿Y esto negro que...?"

Dice: "No, cebolla caramelizada". ¿Ahora se llama así?

¿Qué tal, María? -Aquí, concentrada,

haciendo la farsa.

¿Hoy no lloras? -Hoy no lloro.

Así me gusta. -Espero.

Vamos, María, concéntrate,

y cuento contigo para hacer una bonita presentación.

Gracias. -A ti.

¡Aspirantes, habéis consumido la mitad de vuestro tiempo,

quedan 45 minutos!

José Luis. -Hola.

¿Cómo estás? -Muy mal.

Tranquilízate.

-Estoy haciendo la farsa de relleno

y lleva cebolla, setas y champiñones.

Bien, ¿no lo ves un poco... sosete?

-Pues no sé, no sé. Yo había pensado en echarle

un foie o alguna cosa pero...

Es que tiene tanta grasa que luego me va a pasar como con el pollo...

Hay hierbas, especias, aparte del foie gras.

-Vale. Estate tranquilo.

José Luis está muy atacado, lo ha rehogado todo a la vez.

Es decir, la cebolla lo ha caramelizado primero...

Eso ha hecho Cerezo también, eh. -¡Venga!

¡Se le ha pegado el tapón!

-¿Qué ha pasado? -Se le ha pegado

el tapón de plástico en la sartén.

-¡Vamos, que me gana la Mari!

¡Venga, tío, estira!

-Para estirar correctamente la masa, hay que estirarla en cruz,

es decir: hacia arriba, hacia abajo, a un lado y a otro.

-Si no lo estiro bien, se puede romper y el solomillo puede...

quedar al descubierto perdiendo todos los líquidos de la carne.

-¡Me falta mesa!

¡Aspirantes, últimos 30 minutos!

Todos los ingredientes del solomillo Wellington

deben enfriarse antes de envolverlo en el hojaldre,

ya que el calor podría fundir

la mantequilla del hojaldre y estropearlo.

-¡Qué mal!

Hay que ponerlo sobre un papel film,

aprietas bien como si fuera un caramelo y al frigo.

Pues yo me he saltado ese paso.

Y de repente digo: "¿Y ahora cómo hago yo esto?"

Pues nada, otra vez lo mismo.

He desmontado todo el chiringuito y lo he vuelto a montar.

-¡Bien, José Luis, ahí, bien, bien! -¡Ahí, sí!

¡Ahí lo tienes!

-¡Bien, Mary, bien! -¡Vale, José Luis!

-Vamos a ponerle el jamoncito...

Tengo que transportar el bicho aquí encima.

Y vamos a poner por este lado beicon...

y por el otro... aquí dos de beicon, venga.

-¿Qué va a hacer...?

-¡Bien, Cerezo, muy bien, tío!

Cerezo en estado puro.

Bueno, una vez que lo tienes frío, lo enrollas en el hojaldre bien

y luego, sobre todo, con un horno muy caliente,

bien pintadito de huevo...

Y ya está.

-Pues ahora mismo lo que estamos haciendo es

envolver el solomillo Wellington en el hojaldre.

Este paso es el más importante porque, como lo hagas mal, pues...

se te desmorona o...

se te puede bajar. Así que, hay que estar muy concentrado.

-¡Muy bien, muy bien, María! -¡Venga, estupendo, Mary!

¡Últimos 20 minutos!

¡Sólo 20 minutos!

¡Contad con el tiempo que necesita el solomillo en el horno!

-Cerezo va muy mal de tiempo, aún no tiene el bicho dentro.

-¡Bien, José Luis, bien! -¡Venga, José Luis!

-¡Muy bien, José Luis, va, va, va, va!

-Vamos a pintar.

El solomillo Wellington debe estar en el horno

durante 20 minutos a 180 grados.

Mientras se hornea los aspirantes

tienen que preparar la salsa y la guarnición.

-Venga, hacer eso muy bien.

Aplausos. -Ya está, venga.

-Ya está limpio.

-Estoy terminando la salsa, la acabo de desgrasar

y voy a saltear las patatas con la mantequilla

porque no quiero que la guarnición sea muy fuerte.

-Voy a hacer un purecito, ¿vale?, muy bueno.

Ya verás. Esto en su casa con un tenedor va de cojón también.

Pero a mí como me gusta hacer las cosas difíciles

elijo el pasapuré.

(RÍEN) -Cerezo, eres un fenómeno.

-¡Uf! Ahora me estoy reduciendo yo.

¡Últimos 10 minutos! Daos prisa.

Risas. -¡Madre del amor hermoso!

(RÍEN)

(RÍEN)

(RÍE)

-No sé si arriesgarme.

-No lo pinches.

-No, lo voy a dejar un poco más.

No me arriesgo.

¡Aspirantes, últimos cinco minutos!

-Muy bien, José Luís. -Muy bien, José Luís.

-Bien, Cerezo, bien. -Bien, Cerezo. ¡Va!

¡Aspirantes, último minuto!

Id emplatando, por favor, guarnición, salsa

y solomillo por supuesto.

Cinco segundos,

cuatro, tres, dos, uno, ¡tiempo!

Manos arriba.

Aplausos. -Muy bien.

-Bien, Mary, muy bien. -Muy bien, María, muy bien.

Aplausos. Muy bien, María.

-Mis compañeros los veo un poco chafadetes,

la verdad, pero, bueno, torres más altas han caído,

igual me dan hoy a mí en el morro y me tiran para atrás.

Vamos a comenzar con la cata.

El primero va a ser el de José Luís.

¿Qué tal, José Luís?

-Pues hoy mucho estrés.

¿Estás preparado?

-A ver.

El punto de la carne...

José Luís, con las salsas tan buenas que has hecho tú...

-Me parecía que estaba bien, pero bueno.

(SUSPIRA)

La guarnición y la salsa las veo un poco básicas, José Luís.

-Ya sabía que me iban a decir eso.

(SUSPIRA)

Yo creo que está crudo.

Y lo que veo más importante es que le has puesto

un taco de panceta ibérica... -Sí.

Muy gordo. -He intentado cortarlo fino

pero tendría que haber cogido el aparato de cortar.

Por supuesto.

El hojaldre está como transparente porque se ha impregnado de grasa,

esta grasa es por esta panceta y el Wellington requiere

de un hojaldre crujiente que nos aporte cosas

y que no haya absorbido tanta grasa.

José Luís, actitud, confiar en ti mismo...

-Sí, lo que pasa es que a veces los nervios.

Sí, pero los nervios hay que saber gestionarlos.

-Ajá... Porque si no pueden contigo.

-Ya, ya.

La prueba te ha superado.

-Gracias, chef.

Sí, sí, ya me ha dicho...

Ya he entendido lo que me han dicho.

Es un solomillo Wellington con trozos de tocino gigantes,

con una masa... cruda,

si me lo como todo junto...

me voy como una pelota rodando a casa.

Se salva que el solomillo es de muy buena calidad.

Claro que está rico, sí, sí,

pero el solomillo Wellington yo creo que es un desastre.

Y otra cosa, José Luís,

no tires un kilo de hojaldre a la basura.

Déjalo ahí, no pasa nada: Quitamos, limpio

y con eso hago recortes y comemos mañana todo el personal.

Pero no lo tiraría nunca.

Para mí has fracasado hoy.

El siguiente plato va a probar nuestro jurado es el de...

(RESOPLA)

Cerezo.

Te pasa como a José Luís,

te salva que el solomillo tiene más calidad que tú.

Créetelo.

El hojaldre está crudo.

Grasa pura.

Grasa pura.

Te he visto con el pasapuré

que no sabía de derecha a izquierda o de izquierda a derecha.

-El pasapuré no lo he utilizado enmi vida,

yo lo hago con el tenedor. Agua, leche,

no sé cuántas cosas le has echado al pobre puré.

Cuando te limpies la cara, que la tengas llena de harina,

con un papel, no te limpies con el trapo

de haber limpiado el hojaldre. Tan sencillo como eso.

-Pero lo tiré a lavar y cogí otro, chef.

¿Sí? -Sí.

Vale.

Ha habido un momento que a tus compañeros de arriba

les has hecho un gesto, ¿qué gesto ha sido?

-No lo sé pero tienen mucha guasa. Te lo digo ya.

-Pero sería antes de cocinar. No. A la mitad.

Tu actitud es poquito prepotente.

-Pido perdón, chef. A mí no me pidas perdón.

No te calientes.

Pero aquí tendrías que haber pensado.

María, es tu turno.

¿Tú, cómo lo ves?

-Está bien, porque me gusta la carne poco hecha.

Yo me lo comería, seguramente de cocción es el mejor de los tres.

Pero ha habido un momento que has sacado una aguja

que tiene un termómetro... -Sí.

Ibas a sondear, a pincharlo para ver la temperatura interna,

¿lo hiciste? -No.

¿Por qué? -Tenía miedo de que cuando pinchara

se me salieran los jugos y estropeara el plato.

¿Por dónde? ¿Por arriba? -No sé.

Pinchas, 45 grados...

No hay más.

Te digo lo mismo que a tus dos compañeros:

es tan bueno el solomillo que el resto me da igual.

O sea...

Esto está crudo.

Y el aguachirri ese...

no sabe a nada.

Difícil.

Difícil.

No llores, ¿eh? -No, no.

Te he visto trabajar y la verdad es que me ha gustado:

Ordenada, limpia, todo lo que os pido.

No te has puesto nerviosa.

La decoración: creativa.

El color me parece perfecto.

Lo siguiente tiene peor pinta. ¿Qué querías hacer?

-Quería hacer las patatas diferentes,

quería saltearlas con... Bueno, las he salteado

con mantequilla. Las patatas salteadas

con mantequilla, uno de mis fuertes,

se hacen a fuego lento, mucho tiempo,

para que la mantequilla no se queme,

la patata se dore en una sartén y que la patata te la comas...

Que la veo y no puedo dejar de comer todo el plato,

y esto no lo voy ni a probar.

María, puedes volver con tus compañeros.

Aspirantes, los jueces ya han probado los tres platos.

Ahora tienen que decidir

quién tiene que abandonar "MasterChef".

Es persona ya no podrá optar a los 100 mil euros del premio,

ni podrá publicar su propio libro de recetas

ni ganará ese maravilloso curso de cocina

en la prestigiosa escuela de Le Cordon Bleu Madrid.

Hoy uno de vosotros tres

abandona "MasterChef".

Jueces, por favor.

-Tranquila, Mary.

(MURMURA) Era un grupo... Y tiene que salir alguien.

-Mi salida hoy, que no va a ser el caso,

no daré ese gozo, sería...

El paso que daría mi vida, el salto, sería tremendo

porque yo me voy a dedicar a la cocina.

-Yo creo que estamos ahí un poco al nivel,

y no es ninguno más bajo que el otro

y puede salir cualquiera de los tres.

-No, que va.

Aspirantes, el jurado ya ha tomado una decisión.

Uno de vosotros tres no podrá ser el primer MasterChef España.

Jueces. Gracias, Eva.

María, da un paso al frente.

Si bien es cierto que tu filete Wellington

ha sido seguramente el mejor, no estamos nada contentos

que has realizado:

La guarnición y la salsa era un espanto.

Pero está claro que lo que vale hoy

es que has sustituido los llantos por fuerza y valor

y eso te lleva a subir esa escalera.

Aplausos.

-Gracias. Subir las escaleras significa

otra oportunidad más para demostrar

lo que vales en "MasterChef".

¡Ay!, tenía ganas de subir esas escaleras, muchas, muchas.

Aplausos. -¡Mary!

(MURMURAN)

Cerezo, José Luís,

un paso al frente, por favor.

Hoy creo que es de las eliminaciones más difíciles

que hemos tenido en "MasterChef".

Cerezo, has ido de sobrado.

Y José Luís, te puede la presión.

El que se quede estará bajo el punto de mira de este jurado.

Este jurado

ha decidido que quien debe abandonar "MasterChef" es...

José Luís.

(MURMURAN)

-Yo veía clarísimo que era yo, no me llevo ninguna sorpresa.

José Luís, lo primero que quiero saber es cómo estás.

-Bien, tranquilo. Muy bien, sí.

Es que la cocina yo la entiendo como un medio de disfrute,

de disfrute personal: de los amigos, de la convivencia,

de los familiares, pero tomándote tu tiempo.

Diciendo: "Oye, saca unas cervecitas,

que vamos a pochar aquí unas setas".

Eso no es "MasterChef". -Claro, no es "MasterChef".

No. -Pero estoy satisfecho

con lo que he logrado, yo creo que...

Bueno, he llegado bastante más allá de donde yo me pesaba

porque no pensaba estar

ni seleccionado entre los nueve mil.

¿Cuál ha sido tu mejor momento en "MasterChef"?

-Bueno, la convivencia con los compañeros

ha sido fenomenal.

Y no lo digo por decir porque siempre entre gente

que no se conoce hay tensiones, pero hemos sido

lo suficientemente adultos todos para superarlas

y nos hemos llevado fenomenal. El peor...

-Casi acabamos pareciendo una familia y todo.

(RÍEN) -Digo: "¡Joder, otra!".

(RÍEN) ¿El peor momento en "MasterChef"?

-Bueno, pues un poco este, aunque por una parte me alivia,

porque dejo de tener esa tensión,

también añoro un poco mi rutina diaria de trabajo,

casa, familia, campo, o sea...

A ver si te vas a aburrir sin nosotros.

-Bueno, todo llegará. (RÍE)

¿Nos echarás de menos o no? -Hombre, claro.

Me temo que será el cuentico del abuelo.

¿Ese cuál es? -Ese de:

"Yo estuve en 'MasterChef', hijo mío.

(RÍEN)

José Luís. -Dime.

No vas a dejar de cocinar, ¿verdad? -Que va.

Lo que pasa es que no voy a llegar al nivel de ellos

pero seguiré con mis cocinillas, eso de entre amigos...

Y a cazar. -Y a cazar. Yo soy feliz así.

José Luís. -Dime.

Tengo que decirte que nuestro patrocinador de electrodomésticos

te regala todos los electrodomésticos

que usaste durante el programa para que sigas investigando.

Y también nuestro supermercado proveedor de alimentos

de "MasterChef" te regala tu compra

durante todo el 2013. Imagínate si vas a poder cocinar.

-Venga. ¿Me invitarás?

-¡Hombre! Está hecho. En Pamplona.

Te llevo a una peña y te lo vas a pasar pipa.

Pues yo encantada.

José Luís, ha sido un auténtico placer,

de verdad, tenerte en "MasterChef".

-Gracias. Estoy encantada pero ahora

llegó el momento. -Qué vamos a hacer.

Tienes colgar el delantal

porque tu paso por "MasterChef" ha terminado.

Aplausos. Gracias por todo, José Luís.

-"MasterChef", como programa duro que es te cambia.

Aprendes muchas cosas de otra gente,

ves cosas que no habías visto, nuevas experiencias...

Es muy, muy, enriquecedor. Es... como una aventura.

Esa aventura que siempre has querido tener.

Dice: "¡Ahí va, joder, a mi edad", y me llega esa aventura.

Aplausos.

José Luís ha sido el último en abandonar el programa,

y hoy han sido dos las expulsiones que hemos vivido.

Ya lo veis, solo nos quedan ocho aspirantes

para el título de MasterChef.

Está claro que cuando uno se propone algo

es difícil conseguirlo

pero con tesón y talento podemos alcanzarlo.

Hacerlo vosotros también y, sobre todo,

pónganle sabor a la vida. Hasta la semana que viene, señores.

Tenéis que realizar una receta con vegetales:

que sorprenda,

que aporte algo.

Queremos creatividad.

Queremos que al comer vuestra receta

se nos dibuje una amplia sonrisa en la cara.

Tienes muy buena mano para la cocina,

pero es un plato muy duro de comer.

Si tú ves que no está bueno, ¿cómo me lo das?

¡Que es tu plato, por amor de Dios!

Tendréis que superar una prueba donde os esperan

unos invitados de lujo y chapela.

-Hoy vais a pescar anchoas porque es el ingrediente principal.

(GRITAN) ¡Ah! El equipo ganador recibirá

una clase maestra de... Pedro Subijana.

Jaleo. -¡Tened cuidado!

Pescadores y rederas de Guipúzcoa,

vais a votar por el mejor equipo.

-La tempura le quita el sabor a anchoa

y lo que hay que comer es anchoa.

Este jurado ha decidido

que quien debe abandonar "MasterChef" es...

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • Programa 7 - 21/05/13

MasterChef - Programa 7 - 21/05/13

21 may 2013

Tras la repesca, la competición se hace más dura en MasterChef. En el programa siete serán expulsados dos aspirantes.

Prueba de presión será eliminado el primero, el que peor elabore un pollo relleno. Los tres mejores serán capitanes en exteriores, que formarán sus equipos con dos compañeros y un juez del programa.

Los equipos prepararán las meriendas de tres hoteles de lujo de la capital, Ritz, Westin Palace y Hesperia. Los invitados serán representantes de la cultura, la moda y la televisión, como Roberto Torretta, Carolina Herrera, Nieves Álvarez o Kike Sarasola; actores muy queridos de TVE: Francis Lorenzo, Miriam Gallego, Pepa Aniorte (Águila Roja) y Lluvia Rojo (Cuéntame como pasó) y los presentadores de programas informativos Jesús Álvarez, Desireé Ndjambo, Pilar García Muñiz.

Jorge González, Víctor Guerra y Esteban Mangudo, chefs de los hoteles, impartirán MasterClass a los aspirantes que les servirán a la hora de cocinar los platos.

El peor componente de cada equipo se enfrentará en plató a la Prueba de eliminación, en la que el protagonista será el solomillo Wellington. El programa acabará con 8 aspirantes¿ ¡Comienza la recta final de MasterChef!

ver más sobre "MasterChef - Programa 7 - 21/05/13" ver menos sobre "MasterChef - Programa 7 - 21/05/13"
Programas completos (13)
Clips

Los últimos 491 programas de MasterChef

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios

El administrador de la página ha decidido no mostrar los comentarios de este contenido en cumplimiento de las Normas de participación

comentarios.nopermitidos