Masterchef Junior 7 La 1

Masterchef Junior 7

Final viernes a las 22.05 horas

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Para todos los públicos MasterChef Junior 7 - Programa 6 Final - ver ahora
Transcripción completa

Ya sois semifinalistas del "talent" de cocina

más duro del mundo.

(GRITAN EMOCIONADOS) -¡Abuelooo!

Los abuelos ayudarán con la parte tradicional

y los aspirantes tenéis que poner el toque de cocina de vanguardia.

De momento, vale. -Yo soy la que sabe

de cocina moderna. -¡Pues hala!

Esto está muy espeso. A mí no me sale así.

Está el gusto de la abuela con la visión de la nieta,

así que muy bien.

(GRITAN EMOCIONADOS) -¡Un barco pirata!

Leo... ¡Vas a liderar las dos cocinas!

¡Leo, llevas 25 minutos con el otro equipo!

-Lo siento, chicos. -No lo eches desde arriba.

-¡Ay! -¡Ay, lo siento! ¡Lo siento!

¡Leo, que te vengas aquí, que necesito ayuda!

Juan, ya, apágalo. -Vale. Se nos han quemado.

Es que esto está... carbonizado.

¿Está rota la yema? Eso es un desastre.

Sí, lo siento. Tela, tela.

En este reto, tendréis que hacer "cupcakes".

Juan, tienes que ir más rápido. -¡Lo intento, Leo! ¡Lo intento!

¡Cállate, Juan, que me pongo nerviosa!

¡Es que cocino peor que Los Chunguitos!

Yo veo que estáis charlando mucho, ¿pero trabajáis?

¿Quieres casarte conmigo? (GRITA)

Los tres aspirantes que no continúan

en las cocinas de "MasterChef Junior" son...

Juan, Daniela y Vega.

Lo siento.

(Música)

(Música)

¡Buenas noches y bienvenidos a la Gran Final

de la séptima edición de "MasterChef Junior"!

No os imagináis lo ilusionados que están

los cuatro finalistas porque tienen su sueño

al alcance de la mano.

¡Qué guay! Pareces fallera, Samantha.

Y no me extraña que lo estén, porque nosotros,

aunque sea nuestra séptima final "Junior",

también estamos muy emocionados.

¡Qué raro! -¡Mira, el trofeo!

¡Ay! ¡Yo lo quiero! ¡Yo lo quiero!

(ALBERT) ¡El trofeo de "MasterChef Junior VII"...

tiene que ser mío!

Aspirantes, buenas noches. (ASPIRANTES) Buenas noches.

Enhorabuena porque sois los cuatro finalistas

de esta edición. ¡Qué fuerte!

Y eso tiene mucho mérito,

sobre todo, después de haber visto vuestro nivel

y el de vuestros compañeros. ¡Felicidades!

(ASPIRANTES) ¡Gracias!

Felicidades, no solo por haber llegado

a la Final, también porque en estas seis semanas

os hemos visto esforzaros, nos habéis demostrado

que tenéis inquietud por aprender

y mucha ilusión por mejorar reto a reto.

Y, además, os hemos visto disfrutar y demostrar un gran compañerismo,

como hizo Lu la semana pasada arriesgándose a no estar

en la Final por favorecer a Leo.

Gracias. -De nada.

Porque en "MasterChef", además de aprender a cocinar,

hay que divertirse, ser solidario y hacer amigos

y vosotros lo habéis conseguido.

(APLAUDEN)

Albert, quién te iba a decir que después de ser eliminado

y repescado, ibas a estar aquí, en la Gran Final.

¿Qué sientes en estos momentos?

Ahora estoy sintiendo que... Miro el trofeo...

Jordi va de casteller...

Y ya tengo la chaquetilla, no me lo esperaba.

¡Eh, eh, eh! No corras tanto. ¿Dónde está la chaquetilla?

A ver... -Este es el delantal.

Ya, pero bueno... Los finalistas ya tienen asegurada la chaquetilla.

¡No, no, no! Los duelistas.

¡Ay, vale!

¡Yo vengo a por todas! ¡A por el curso en el...!

# Basque Culinary Center. #

¡A por el trofeo! ¡A por la chaquetilla!

Y a por los 12 000 euros. ¿Eh, eh, eh?

Lu, tu buen trabajo, compañerismo y constancia

te han llevado a ser una de las mejores en cada prueba.

Sí. ¿Qué esperas de esta final?

O sea, ya que estoy tan lejos, voy a intentar ser dualista,

pero si no, pues estaré supercontenta

porque llegar hasta aquí ya es muy fuerte.

Estoy muy contenta por mis compañeros y por mí.

Yo... Bueno, a mí me gustaría ganar como a todo el mundo.

María, ya estás en la Final. Ya te lo puedes creer.

Sí. ¿Pero te ves en el Duelo Final?

A ver... Creo que si me esfuerzo muchísimo,

tengo probabilidades de llegar.

Todos tenéis probabilidades de llegar.

Sí, todos.

(MARÍA) Quiero conseguir esta chaquetilla para ser duelista.

Estoy supernerviosa y emocionada porque ya soy finalista.

Leo, ¿qué significa para ti estar aquí en la Final?

Para mí, es algo increíble. Estoy supercontento

de estar aquí. Yo no me esperaba que iba a llegar hasta aquí.

Ir pasando semana a semana, pues motiva

y vengo con muchas ganas a este reto.

(LEO) Yo no sé si me veo como duelista.

Pienso que lo voy a hacer bien,

si me esfuerzo. Y... a tope.

Antes de continuar, quiero recordaros

lo que está en juego.

Por un lado, el trofeo que os acredita como ganador

de la séptima edición

de "MasterChef Junior". ¡Que está ahí!

¿Lo puedo robar? 12 000 euros para continuar

vuestra formación y un curso de cocina de cuatro días

en el Basque Culinary Center.

(LEO) ¡Qué guay! Donde los jóvenes estudian

Gastronomía a nivel universitario para convertirse

en futuros profesionales de prestigio.

¡Hay que ganar, eh! A ver quién gana.

El que gane, no veas.

Albert, ¿qué te parecen los premios?

¡Madre mía, todos los premios!

Es que ese trofeo ya es algo importantísimo.

Y luego, los 12 000 euros... ¡Madre mía! ¡Es un premiaco!

¡Ah, por cierto...! Si yo ganara, me gustaría donar

2000 euros a una asociación contra el Alzheimer.

Pues haces muy bien.

¿Y por qué esa asociación? Cuéntanos.

Porque el Alzheimer es una enfermedad

que, para mí, es muy triste porque, claro,

quien tenga esa enfermedad se le olvidarán

algunos recuerdos importantes como, por ejemplo,

hasta su nombre o su hijo.

¡Muy bien! Nos encanta eso, Albert.

¡Qué bonito! Gracias.

Por cierto, ¿de qué dirías que voy vestido?

A ver qué dice...

Bueno, te hace tipín, primero... (RÍEN)

Perdona... Perdona, es que tengo tipín.

No sé. Vas disfrazado de andaluz, Samantha de fallera

y Jordi... ¡De casteller!

¡Ah! Es un homenaje a los finalistas.

Sí. Y, sobre todo, a mí.

Cataluña, Andalucía y Valencia. Sí.

Enseguida lo vamos a descubrir, pero ahora tenéis que darlo todo

para llegar al gran Duelo Final. Y para conseguirlo,

lo primero que tenemos que hacer,

es trasladarnos a un lugar que añoro mucho.

(SUSPIRA) ¡Ay!

¿Lo descubrimos? (ASPIRANTES) ¡Sí, chef!

¡Que se abra el escaparate! A ver...

¿Qué es esto? ¡Qué guay!

¿Qué es esto? ¡Ay, una escuela!

Una escuela. (LEO) Ya sé lo que va a ser.

¡Qué fácil! Tú tienes aceite de oliva.

Bienvenidos al aula MasterChef. ¡Hala!

Podéis tomar asiento, por favor, mis queridos alumnos.

Ponte aquí, Lu. -Vale.

Aspirantes, el primer reto de la Gran Final,

como estáis viendo, arranca en el cole.

¡Qué guay! Bueno... más bien, es una escuela.

Es que es un poquito vieja. Y para ayudarnos en esta clase,

vamos a recibir a la profesora en prácticas.

Adelante la ganadora de la cuarta edición

de "MasterChef Celebrity"... ¡Tamara Falcó!

¡Oh, Tamara! -¡Hola!

¡Qué guapa!

(TAMARA) Cuando vuelvo a "MasterChef"

tengo tantos recuerdos... Aún no me creo

que haya ganado "MasterChef", la verdad.

Cuando me han colocado la chaquetilla...

Si lo gané, es verdad. Gané. (RÍE)

Ahora, la verdad es que... Parece un poco un sueño, ¿no?

¡Pero qué alumnos más guapos! -¡Gracias!

¡Impresionante! Bueno, Tamara, los aspirantes

ya han visto tu evolución en "MasterChef Celebrity".

¿Qué consejos les darías,

tú que has sido una alumna ejemplar?

Bueno, si están aquí es porque se han esforzado.

Así es. Y los que no lleguéis

al Duelo Final, ya habéis llegado a la Final,

que es importantísimo. Y nada, ahora, el último empujón.

Gracias. (APLAUDEN)

Bueno, tenemos claro que tu evolución en la cocina,

ha sido brutal. ¿Pero qué tal se te daba a ti el cole?

Muy bien, hasta que llegué a la adolescencia.

(RÍEN)

A ver, me interesa mucho. ¿Qué pasó ahí?

Pues nada, que me desconcentré un poco.

¿Cuál era tu asignatura favorita?

Yo creo que los idiomas. ¿Y la que peor se te daba?

Matemáticas. Se me sigue dando fatal.

Tamara, ¿a ti qué tal se te da la geografía?

Bueno, creo que la mejor forma de saber geografía, es viajando.

Claro. Viajas mucho. Me gusta viajar.

Tendría que viajar más por España. ¿Pero te conoces bien España?

Eh... ¿No?

Bueno... Tamara, te acabamos de presentar

como la profesora en prácticas, así que no nos puedes dejar mal.

No me hagáis "bullying".

Aspirantes, estáis viendo un mapa de España

dividido en autonomías.

Albert, ¿cuántas autonomías hay en España?

16... No sé. ¡Ay!

¿17? Son 17 autonomías.

Bueno, de momento, con que conozcáis los alimentos

típicos de cada comunidad, es suficiente.

Nos tenéis que decir a qué autonomía corresponde

cada ingrediente en este mapa.

Y el aspirante que adivine mayor número de autonomías,

tendrá una ventaja muy importante para este primer reto. ¿Entendido?

(ASPIRANTES) ¡Sí, chef!

Tamara, como profesora en prácticas,

¿te apetece ir apuntando en la pizarra cada uno

de los aciertos? ¡Claro!

(TAMARA) La geografía, en su momento, bien.

Pero se me ha olvidado la mitad. ¡Horrible, vamos!

A ver si me van a preguntar a mí ahora.

Pues vamos a empezar ya con el examen.

Albert, ¿qué es esto?

Naranjas de Valencia.

(MARÍA) ¡Qué suerte! Seguimos... con Lu.

Ponme uno fácil, hombre. ¿Qué es esto?

Pimiento rojo. Bien. ¿De dónde?

Eh... No sé... No tengo ni idea.

¡Por Dios! ¡Madre mía! Debajo de la Comunidad Valenciana,

¿qué está? (LEO) ¡Por Dios!

¡Yo qué sé! Cantabria. No sé...

¡Murcia! ¡Ah!

Vamos con María. ¿Qué es esto? (LEO) Yo ya lo sé.

Pimientos de Padrón. ¿De dónde?

De... ¿De Cuenca?

(RÍEN) ¡No!

Ahí no está Cuenca, ya te lo digo yo.

¡Qué vergüenza!

Pimientos de Gernika, del País Vasco.

Leo, vamos contigo. ¿Qué son estas? Vale.

Son setas de Castilla y León. ¡Sí, señor!

¡Qué fácil! -¡Venga, niñas!

¡Leo, muy bien!

¡Qué pena! ¿Qué es esto?

Queso manchego de Castilla-La Mancha.

¡Bien! ¡Muy bien!

A ver, Lu... Cataluña. ¡Hombre, tomates!

Un acierto para Lu. ¡Muy bien! María, ¿sabes lo que es esto?

No sé. Pimentón de La Vera. ¡Bien!

Pero La Vera está... De Cuenca.

¿Otra vez Cuenca? (RÍEN9

¿Pero dónde estudiáis? Estoy es Extremadura.

¡Ay, es verdad! ¡Qué fallo! ¡Ah, sí, claro!

Vamos a ver qué es esto de aquí... blandito.

¡Mantequilla! ¿De qué comunidad?

¡Cantabria! ¡Bien!

Vamos contigo, Albert. ¿Dónde estamos aquí situados?

A ver, esas son las Islas Canarias, pero no sé qué polvo hay.

Como una harina que utilizan mucho en Canarias.

¿Azúcar glass? No, gofio.

Vamos con Lu. Galicia.

Bueno... menos mal. Pulpo a la gallega.

Eso es pulpo. De momento, no está cocinado.

Vamos con María. ¿Qué podrá ser esto?

¡Anda! -Eh... A ver, es sidra, ¿no?

Es sidra. ¿Y de qué comunidad?

Pues es que la comunidad... Cuenca no es.

¡Yo, yo, yo! Sidra asturiana.

¡Muy bien, Albert! ¡Muy bien!

No vale punto para nadie. María... ¡Qué pena!

¡Vamos con Leo! Vale.

¿Qué es eso? Son espárragos blancos

de Navarra. Navarra.

¡Muy bien, Leo!

¿Esta islita cuál es? Baleares, pero...

¿Por qué me pones las islas, que siempre me cuestan tanto?

Bueno, porque eres un hombre muy viajado.

¿Menorca? ¡Bien! ¿Y qué producto es?

¿Pimiento o algo así? No, no. ¿Alguien lo sabe?

¡Ay! ¡Sobrasada! ¡Bien!

Punto para María, ¿no? Nada, punto para nadie.

Bueno, ¿qué será este productito? Olivas.

Son olivas. ¿Y dónde están?

Eh... ¡Madrid! ¡Madrid, hombre! ¡Vale, bien!

Vamos con María. ¿Qué es este productito verde...?

Pues... ¡Yo qué sé! ¿Y qué comunidad?

¡Que no lo sé! Borrajas, borrajas de Aragón.

Esa era complicada. Leo, vamos contigo.

¿Esto qué es? Vino blanco.

Bueno, vino, vino. Podría ser tinto también, eh.

Es La Rioja.

¡Bien! ¡Leo, bien! Y el último, el que todos deseáis...

¿Qué comunidad es esta? Andalucía.

Andalucía. ¿Y qué producto es?

Aceite de oliva. Virgen.

Virgen extra. Lo hay en muchos sitios de España,

pero Andalucía es donde más se produce.

Punto para María, ¿no? Tamara, ¿cómo ves a los alumnos?

¿Aprueban Geografía?

Lo que hay que aprobar, es la prueba.

(RÍE) ¡Qué diplomática eres!

Hay un nivel bajo, bajo, bajo.

Sí. El aspirante que más aciertos

ha tenido y que, por tanto, tendrá una ventaja muy importante

en esta prueba, es... ¡Leo!

¡Leo! Que ha acertado cuatro comunidades.

Enhorabuena, Leo. Tu ventaja consiste

en adjudicaros cada uno de vosotros uno de los 17 ingredientes

que acabamos de ver en el mapa de España.

¡Anda! Ya conocerás, a su debido tiempo,

el motivo.

Empieza. ¿Cuál te quedas para ti?

¿Para mí...? Pulpo. ¿Cuál le das a María?

Sé que sabe cocinar, así que...

¡Bueno, venga! Le voy a dar el aceite.

¡Bien! -¡El vino, el vino!

Para Lu... No seas malo, eh,

que yo te ayudé. -El vino de La Rioja.

¿Y para Albert? A ti te encantan las olivas, ¿no?

Pero... ¡No...! -Pues te voy a dar sidra.

¡Bien! Sidra.

Albert, ¿contento con la sidra? No.

No. ¿Has ido a ponérselo difícil

a Albert? No he sido nada malo.

Si se lo curra, él puede. Si no, no estaría aquí.

Aspirantes, antes de conocer el primer reto de la noche,

vamos a pasar por la puerta mágica para cambiarnos de ropa.

Así que... vámonos. ¡Vamos!

Tamara, vigílamelos, por favor. ¡A vuestros puestos de cocina!

¡Vámonos! Vale.

¡Adelante! ¡Venga, Albert!

¡Oh!

(Música)

¡Qué guapos! ¡Qué guapos! ¡"Hello"!

¡Leoparda, Samantha! ¡Leoparda de oro!

Pues ya estamos listos para esta primera prueba

de la Gran Final.

Como estáis viendo, tenéis vuestras últimas

cajas misteriosas en los puestos de cocina.

María, ¿qué crees que puede haber?

Yo creo que va a haber un plato. ¿Plato vajilla o ya elaborado?

Plato elaborado. -Yo tengo la sensación

de que es queso manchego con unos orejones encima.

¿En una final? No sé... Como parte del plato.

Bueno, pues solo hay una manera de descubrir qué esconden

esas cajas. ¡Ay, mamasita!

¡A la de tres, quiero que las levantéis todos a la vez!

¡Una, dos... y tres!

¡Bien! -¡Ay, qué guay!

Hay esferificaciones. Leo, ¿qué te parece este plato?

¿Qué piensas que es?

No sé lo que es, pero sé que tiene algo que ver

con la vanguardia con solo mirarlo.

Lleva una esferificación de algo blanco.

¿Lo ves muy modernito? Pues sí.

Lu, ¿por qué crees que tenéis ese plato debajo de la caja?

Porque hay que replicarlo con un chef, seguramente.

Así es, aspirantes. ¡Qué guay!

El primer reto de la noche consiste en replicar ese plato.

Vale. Y no vais a tener receta.

Pero vais a tener algo mucho mejor. Un chef.

Vais a ver cómo lo elabora en directo el autor

de ese espectacular plato.

¡Ay! ¿Quién es? Un clásico en estas cocinas:

seguir al chef. ¡Vamos!

Y será a su ritmo, que no es otro que el ritmo

de una cocina profesional, sin interrupciones ni esperas.

¿Queréis saber de quién es este plato?

(ASPIRANTES) ¡Sí, chef!

Es de un chef que es Premio Nacional de Gastronomía,

un cocinero con un largo recorrido, pero que nunca

se había sometido a este exigente reto

y que ha colocado en el olimpo gastronómico

el restaurante que fundó su abuela Valentina.

¿Sabéis de quién os hablo? No.

Desde el restaurante El Bohío en Illescas, Toledo...

¡Ah! Con una Estrella Michelín...

¡Pepe Rodríguez!

(Aplausos) ¡Ah!

¡Qué guay! -¡Ay, madre mía!

Lu, ¿qué te pasa? ¿Tienes algún problema conmigo?

No, que... O sea, es que eres muy bueno.

Está bastante difícil.

Bueno, Pepe, ¿estás preparado para este reto?

¡Hombre, claro! ¡Qué fuerte!

Deseando hacerlo. Pepe, por favor, explícales

a los aspirantes tu plato.

Bueno, chicos, tenéis ahí delante un plato tradicional.

Potaje de cocochas de bacalao, tiene dos esféricos de su pilpil

y lleva un milhojas de bacalao.

Todos los ingredientes que te comerías

en un potaje de bacalao, están ahí.

Sencillo, ¿no? Sí, bueno... Esferificaciones...

Supersencillo.

Aspirantes, Pepe va a ir elaborando su plato

y le tenéis que seguir.

Si escucháis sus explicaciones, no tendréis problemas

para hacerlo perfecto.

Y si en algún momento os perdéis, os recomiendo que continuéis

con la siguiente elaboración,

porque si no, no acabáis el plato. ¡Ay, madre!

Cuando Pepe acabe de cocinar, vosotros tendréis un minuto más

para terminar de emplatar.

¿Entendido? (ASPIRANTES) ¡Sí, chef!

Es muy importante que no os despistéis

ni os quedéis retrasados,

porque en este reto hay mucho en juego.

El mejor de esta prueba... La chaquetilla.

(LEO) Duelista.

Conseguirá la primera chaquetilla para el gran Duelo Final.

¡Ay, madre! Albert, ¿qué vas a hacer

por conseguirla?

¡Cualquier cosa! ¿Cocinar bien, por ejemplo?

Sí. Aunque ojalá que tuviera que seguirte a ti, Jordi,

porque yo te presto más atención.

Albert, este no es el momento de decir esto.

Ahora, a seguir a Pepe, a Pepe.

Bueno, el mejor de este reto, además de ganar la chaquetilla,

tendrá un premio muy especial.

¡Ay, madre mía! -Dos por uno.

Podrá disfrutar de un fin de semana

en PortAventura World... ¡PortAventura!

En su 25 aniversario.

Donde vivirá una emocionante experiencia para toda la familia.

(LEO) ¡Qué guay!

Falta un detalle por explicar. ¿Recordáis el ingrediente

que Leo ha elegido para cada uno?

Sí. Tendréis que integrar con sentido

vuestro ingrediente en el plato de Pepe.

Vale. En el momento que queráis

y que consideréis que es el adecuado. ¿Entendido?

(ASPIRANTES) ¡Sí, chef!

Leo, ¿te arrepientes de los productos que elegiste

para ti y para tus compañeros? Pues mucho.

¿De cuál te arrepientes?

Del suyo. -Pues me arrepiento del mío.

Claro. Yo me habría quedado con el aceite.

Aspirantes, en el supermercado encontraréis una cesta

con todos los ingredientes necesarios.

¿Entendido? (ASPIRANTES) ¡Sí, chef!

Aspirantes, ha llegado el momento de cocinar.

Pepe, por favor, ponte la chaquetilla y ocupa

la primera fila de cocinas.

¡Vamos a ello! ¡Venga!

Me toca la prueba de Sigue al chef.

Solo siguiendo a Jordi. ¿Qué gente le puede seguir?

Me tendrá que seguir quien le guste comer bien.

Ya está bien que haga esta prueba. ¡Me encanta!

¡Guau, Pepe! ¡No se puede estar más guapo!

¡Guau! ¡Qué porte, qué percha!

¿Tiene algo que envidiarle

a Jordi con la chaquetilla? No.

Bueno, ¿lo vamos a pasar bien? (ASPIRANTES) ¡Sí, chef!

Pues el cocinado comienza en tres, dos, uno... ¡Ya!

¡Venga, chicos! -¡Venga, chicos, vamos!

Albert, Leo, Lu... Pepito, rema, eh.

¡Venga! (RÍE)

¡Cómo pesan, Pepe! -¡Hala!

A ver... ¿A quién le falta cesta por ahí?

Es que me cuesta. ¿Las dos son tuyas? ¡Vámonos!

¡Gracias, Pepe! No hay de qué.

Tú pide, que estoy para ayudar.

Venga, sacamos todos los ingredientes...

Saca todo, Albert. ¿Habéis visto las dos bolsas

con hojas de espinacas? Ponedlo en un lado,

me da igual la izquierda o la derecha, pero organizaos.

Eso será lo primero. Cómo organiza, eh.

Estaba pensando una cosa. ¿Os molesto?

Un poquito. ¿Podemos empezar a cocinar?

¡Vale! Ponemos todos la olla de agua

a hervir. ¡Venga, vamos con ello!

Y cuando esté hirviendo, vamos a echarle

muy poquito de bicarbonato. Mirad. ¿Vale?

A ver, que me estoy liando.

Esa puntita de bicarbonato... ¡Vale!

El bicarbona... Mientras os hierve,

vamos a hacer un "fumet".

Echamos los huesos de pescado, pieles de bacalao...

Piel de bacalao, ¿cuánto? Vamos a echar todo.

¿Todo? Sí.

Vale. ¡Ya está! ¡Venga!

Y bacalao desmigado. Echo un poquito de agua...

¡Ay! Albert, ¿por dónde vas?

¡Muy mal! Acabamos de empezar.

No puedes ir mal.

Albert, huesos de pescado, a hervir.

Vale. Tenemos el agua hirviendo de las espinacas, ¿verdad?

Sí. Pues vamos a echar ya las hojas.

¡Venga! Todas.

¿Sabéis por qué hemos echado bicarbonato?

No. Porque fija un poco el color.

Y ahora, va en agua con hielo. Refrescamos rápido, ¿vale?

Hay muchísimas. ¡Fenomenal! Luego se queda en nada.

¿Vale, Albert? ¿Te estás enterando?

Sí, me parece que sí. ¡Venga, vamos!

Yo ya he acabado. Vale. Vamos a ir pesando

25 gramos de trisol

y 20 de metil, metilcelulosa.

¿De trisol o de metil? Metil 20 gramos

y trisol 25 gramos.

¿Ha dicho "metilcelulosa" Pepe? (RÍE)

¿Sabéis lo que es la metilcelulosa y el trisol?

No. El trisol es una parte

de la fibra del trigo

que se añade a una harina de fritura

y te va a dar una tempura

más crujiente. Más compacto.

Sí. Cogemos las hojas de espinacas.

Escurrimos. 800 gramos tiene que haber.

800... de esto. Sí.

La metilcelulosa es de la parte de la celulosa

que compone los vegetales, pues se extrae un polvo

que sirve para gelificar. (TAMARA) Vale.

¡Voy fatalísimo, chef! ¿Qué se hacía con el trisol?

A ver, Albert. ¿Escaldaste las hojas

en el agua con hielo? Se están escaldando.

Escúrrelas y pesamos 800 gramos.

¿Y lo metemos aquí? Todo a la batidora, ¿vale?

Vale.

(ALBERT) ¡No tengo ni idea!

Albert, es importante que tritures algo que haya dentro,

si no, mal vamos. ¡Ah!

¡Si no llega el pobre! -Sí, sí.

¿Cómo vais, chicos? ¿Lo tenemos? (LEO) No, a ver...

Las espinacas estas... La cosa esta con el agua esa

de albahaca... ¿Por qué digo "albahaca"? Del metil...

¡Ay, sí, sí! Venga, hay que enterarse, Leo.

Hay que estar muy vivo, si no, nos vamos a retrasar, ¿vale?

Pepe, ¿le metemos el metil? No. Todavía no he dicho nada.

¿No? ¡No, el metil no!

Sácalo como puedas porque nos vale

para otra elaboración.

Pero, vamos, difícil lo tendrás. Lo colamos.

¡Qué bonito! Venga... Que nos hemos empezado

a cocinar todavía, eh. Albert, ¿cómo vas?

¡Fatal! No te entiendo por qué vas fatal.

Albert, has de triturar las espinacas.

Tritúralo todo, todo.

Tú y Albert tenéis similitudes, vais a vuestro ritmo.

Me siento superidentificada.

Al final, lo hacéis bien, pero tenéis esa tranquilidad

que dices: ¿Estará perdida? ¡No! Sigue el hilo.

Pero va a su velocidad.

Lu, vas a tener hoy dos cocinados.

Lo sabes, ¿no? El tuyo y el de Albert.

Vale. Juntamos con el metil

y el trisol. Vale.

Esto es para hacer la teja, ¿vale, chicos?

¿El metil y todo? Sí. Pues venga.

Enchufamos batidora de mano. Vale.

Esta prueba, seguro que no gano la chaquetilla.

(LU) Tranquilo, que no pasa nada.

Pepe, ¿cómo vas? ¡Voy bien, Jordi!

Oye, cómo he evolucionado gracias a tus clases.

Soy otro. ¡Ja!

Cogemos la mezcla

y echamos un poquito en el papel y estiramos.

Cuanto más fino, mejor.

¿Si no usamos toda la mezcla pasa algo?

No pasa nada. La dejaremos ahí.

Nos servirá para teñir nuestro guiso de potaje.

Yo voy fatal. -¿Pero por qué?

Porque voy superatrasado. ¡Pues espabila!

Porque tú eres un tío rápido y listo.

Así que, venga, ¡vámonos a la secadora

que he traído de El Bohío!

Tamara, yo te estoy viendo que hoy estás aquí

de profesora en prácticas.

Creo que ya eres una gran profesora.

¿Aceptarías hacer una clase en la Escuela Online de MasterChef?

¡Sí, sí, sí! Pensé que nunca me lo ibas a pedir.

(RÍE) Te dejo que elijas

lo que tú creas conveniente. Tienes tu espacio

en la Escuela Online

para... exponerlo... ¿Qué vas a hacer?

¡No lo sé! Vamos con el esférico de pilpil,

¿vale, chicos? Vale.

Vamos a guisar unas cocochas, ¿vale? Tenemos un diente de ajo.

Picamos muy picadito

y a eso le echaremos el aceite de oliva.

Albert, ¿cómo vas? ¡Fatal! Parezco del "Celebrity".

(RÍE) ¿Qué ha dicho?

Parezco del "Celebrity".

¿Eran así de torpes los "celebrities"?

Sí. Igual, Tamara se ofende, eh.

No me ofendo.

Me siento muy identificada. -¡Claro!

¡Vámonos, Albert! ¿Y lo ponemos en el fuego

las cocochas? Tiene que bailar el ajo.

Pepe, a mí me están bailando.

¡Pues fenomenal! Echo las cocochas. ¡Venga!

Las guisamos un poquito aquí, ¿vale?

¡Venga, Albert! ¡Venga!

¿Veis que tenéis "fumet"? Le echamos unas gotitas de nada.

¡Ya está! Y lo movemos. Se quedarán ligadas.

¡Ay, qué raro! ¡Movemos, movemos!

Veréis cómo liga. Se está haciendo como una crema.

Como una mayonesa, una gelatina. ¡Eso es!

Una gelatina, sí. ¡Venga, fenomenal!

Vale. Lo pongo al fuego. Ya lo tengo ligado.

Echo todo el caldo blanco y que hierva una gota.

Vale. A las cocochas el caldo, ¿no? Claro.

Para que se haga.

¡Ay, salta! ¡Socorro! (LU) Afloja el fuego.

¿Qué pasa, Albert? ¡Tengo miedo en la cocina!

¿Pero ahora tienes miedo? ¡No me lo puedo creer!

Había que dorar el ajo. Saca las cocochas.

Me alegro, María y Lu, que le echéis una mano a Albert,

pero vosotras tenéis que estar pendientes

de vuestra elaboración, si no, algo no saldrá bien.

Os agradezco el detalle

y Albert más, ¿verdad? Sí.

Dame un besito. Venga, hazlo a tope.

(ALBERT) No creo que sea capaz de sacar el cocinado,

ni siquiera de presentarlo.

Cogemos robot, cocochas, ajo, aceite y caldo. ¿Vale?

¿Lo tenemos? Estamos en ello.

El resto del caldo. Seguimos echando cosas.

Echamos ajos confitados, 15 gramos. Vale.

¿Vale? Sí.

Más cosas... Emulsionante en pasta

para que nos dé estructura. Se lo echamos, ¿vale?

Sí, Pepe. Tres gramos.

De ajo 15, ¿no? -Sí

Y ahora, gluconolactato.

¡Caray! Cuántas cosas le echa este hombre al pilpil.

Xantana, un gramo. Es para que espese, la xantana.

Sí. Pesamos 100 gramos de caldo de "fumet" del que tenemos, ¿vale?

Me he perdido. -100 gramos de caldo, Leo.

100 gramos de caldo, Leo.

Ya, pero voy todavía por la... por el emulsionante en pasta.

-No llores. -No estoy llorando.

-¡Ah, vale! -¡Madre mía!

Hoy no me dan la chaquetilla. -¡Claro que sí! ¡Venga, vamos!

Hoy, quizás, no acabe el cocinado. Bueno, pero esto no es

cómo empiezas, esto es cómo terminas.

Albert, cuando cocina él solo, hace cosas muy resultonas.

Pero lo de seguir a otro, con lo despistado que es

y, más, una receta de Pepe... Le interesa las mías.

Pues todo a triturar. ¿Había que pesar los ajos,

pesar el espesante ese en pasta?

-¿Has pesado la xantana? -No.

-Un gramo. -Un gramo de xantana.

Vais muy bien, chicas. María, Lu, muy bien.

(MARÍA) ¿Sí? Muy bien.

(ALBERT) ¡Yo voy fatal!

Albert está más pendiente de Tamara que de Pepe.

Yo me siento identificado con Albert.

Estoy más pendiente de ti que de Pepe.

Venga, colamos bien.

¿Estáis colando, María? Sí.

Leo, ¿qué pasa? ¿Cómo vas? Voy a triturar esto

y ahora lo paso, pero... ¡Venga!

Yo ya lo tengo colado.

Tenéis el molde, ¿verdad? Vamos rellenando, ¿vale?

Vale. ¿Y hasta arriba, más o menos? Sí.

¿Cuándo haremos la salsa? Ahora.

Es que le quiero echar el vino.

No lleva vino pero se le puede echar.

No hay problema. Vale.

Esto no me queda líquido. Esto me ha quedado más...

Pues te has saltado un paso. Vamos a congelar. Rápido, ¿vale?

Te tendría que quedar como caldo.

Es la primera vez que estoy estresado de verdad,

cocinando liado, fatal.

Ahora entiendo a Daniela cuando se estresaba.

¡Vamos, chicos! Siguiente paso: brandada de bacalao.

¡Caldo, caldo, caldo! ¡Más caldo!

Leo, cuando haces un esférico, tiene que ir todo medido y pesado.

Te estoy viendo echándole "fumet" sin pesar.

Saldrá otra cosa, ¿vale?

Vale. -No tengo nada de eso.

¿Por qué no trituras eso? ¿Qué pasa?

¡Venga, Albert, tú puedes! Hojas de gelatina tenemos, ¿no?

Sí. Quiero dos hojas de gelatina

que vamos a poner agua con hielo. Vale.

Mientras, tenemos dientes de ajo. Todos esos dientes los cortamos,

¿vale?, en tres o cuatro trozos.

Vamos a pochar ahí el bacalao, lo vamos a romper.

Y 40 gramos de aceite. Aceite en una sartén...

Albert, si te sale esa receta, por favor, dámela.

Le estoy dando un toque tradicional,

porque, al final, no pongo cosas que son más vanguardistas.

Es un vanguardista. Es un vanguardista.

O sea, que vas a hacer tú el potaje tradicional, ¿no?

¡Claro! -Yo me he perdido totalmente.

Pues ahora quiero 200 gramos de lomo de bacalao.

Lo tenéis, ¿verdad? Sí.

Cortamos el lomo de bacalao en trocitos, ¿vale?

Oye, las niñas van mucho más adelantadas, eh.

Pues sí. Están más concentradas, más atentas a lo que pasa.

Vale. Yo ya tengo el ajo. Meto el bacalao y rehogo.

Echamos todo el bacalao, ¿no? Sí.

Leo va un poquito más retrasado y Albert está haciendo

una versión "free style". Acabará haciendo

un pan con tomate o vete a saber qué.

Bueno, podremos catar algo.

Venga, tenemos la leche y la nata. ¿Vamos con ello?

(AMBAS) Sí. Pues venga, 100 gramos de leche,

100 gramos de nata y lo tenemos.

(LEO) ¿El lomo de qué era?

-De bacalao. -Lomo de bacalao.

¡Venga! Echamos al robot y echamos las hojas.

Trituramos perfectamente, ¿vale?

Albert, ¿cómo vas? Hoy no lo acabo.

¡Ay, madre! ¡No, no! ¡Otra vez no!

¡Pero, Albert...! ¡Apágalo!

Albert, apágalo. Ya está. Ya está todo apagado.

Albert, limpiamos ahí un poco, ¿vale?

¡Venga, que tú puedes!

¡Vamos, Albert! Se va a poner a llorar.

Colamos, ¿vale? A la placa. ¡Venga!

Venga. ¡Ah! ¡Ah! ¡Me he quemado!

¿Pero con qué...? ¡Me he quemado! ¡Me va fatal!

¡No, no! Mira, ya está. -Pero está superbién.

Ya, pero es que muchas cosas no las he hecho.

-A ver, no pasa nada. -Yo tampoco, Albert.

A ver, yo te ayudo. Yo te ayudo. Tranquilo.

Albert, tranquilo, que tú puedes.

¿Sabes una cosa? Que me gusta verte enfadado un poquito,

porque veo que te lo tomas en serio

y quieres la chaquetilla de verdad.

Y, entonces, sufres porque no lo haces bien

y eso me gusta. ¿Vale, tío? Vale.

Pepe es el mejor. ¡Mírale! Y ya tiene una sonrisa.

Sécate las lágrimas y vamos a por ello, que tú puedes.

Si hay alguien aquí que puede, ese eres tú. ¿Vale, Albert?

¡Vamos, Pepe! ¡Vamos! ¡Tú también, Pepe! ¡También puedes!

(COREAN) ¡Pepe! ¡Pepe!

¡Vamos, Albert! ¡Confiamos en ti!

¡Chicos, vámonos al frío! ¡Venga, vamos, chicos! ¡Venga!

(MARÍA) Yo en la nevera amarilla. -Yo en la naranja, chicos.

(LEO) ¡Yo en la roja! -¡Yo en la azul!

A ver... Esto ya está. ¡Corre! -¿Ya?

Pepe, ¿ahora qué vamos a hacer? Cocinar el potaje.

Dos cebollas, dos dientes de ajo.

¿Sabes lo que me pareció ver? Que Leo no solo va retrasado,

sino que ha metido la hoja de gelatina sin hidratar.

Esa crema de bacalao no cogerá el cuerpo que queremos.

¿Cómo vas, Albert? ¡Ahora mejor!

Bueno, me alegro. Ya he oído una palabra buena.

El ajo, a la cazuela. Dos cebollas enteras, ¿no?

Sí. Vamos a picarlas, ¿vale? Vale.

Me voy al azul. -¡Vas muy bien, Albert!

¡Albert! ¿Cómo vas? ¡Bien!

Me alegro. Venga, al fuego el ajo y la cebolla en crudo. Todo.

Un buen chorretón. Estamos cocinando ya como en casa.

Vale. Vale. Vamos a rallar un tomate.

Vale. Con cuidado,

que nos podemos rallar los dedos.

¿Os habéis fijado en que Albert ya está relajado?

Es que Pepe le ha hecho un "coaching" allí muy infantil

y le ha dejado tranquilito. Veo más perdido ahora mismo

a Leo que a Albert.

Mientras esto está pochando, vamos a mezclar

nuestra masa de fritura.

¡Hola, Pepe! ¿Qué tal te va a ti? Hace un rato estabas

en una crisis de esas tremenda.

Pero en cuanto me has animado, me ha ido mejor.

Vale, chicos. 20 gramos de vodka.

180 gramos de agua con gas. Agua con gas...

¿Vale? Sí.

30 gramos de azúcar isomalt.

Harina de trigo, 60 gramos, y fécula de tapioca, 60 también.

¡Qué arte tienes! ¡Di que sí, mi amor! ¡Mírale!

¡Así me gusta! Está rallando el tomate, moviendo...

Bueno, bueno. Con arte, con estilo.

Chicos, al sifón la masa de fritura.

¿Sin colar ni nada? Sin colar.

Me parece que el toque vanguardista del sifón no lo voy a utilizar.

Me parece muy bien porque tú eres un cocinero más tradicional.

Claro. Está reinterpretando tus platos.

Está a otro nivel. Será como un guiso tradicional.

Es una versión de mi plato.

Sí. Me parece bien.

(ALBERT) Pepe se ha puesto muy modernista

y eso no le pega a él porque es más tradicional.

Pero, bueno, así se hace más clásico,

como me gusta a mí, clasicazo.

Chico, pues echamos al guiso, a la cebolla, tripas de bacalao.

Y le vamos a echar cocochas de bacalao también al guiso.

Huele superbién, Pepe. ¡Hombre, claro!

100 gramos de garbanzos cocidos.

¿Cuánto era...? ¿Cuántas cocochas? -Yo he echado tres.

Tres cocochas... y llegamos con todo.

Vale. Lo hemos rehogado bastante bien, ¿verdad?

Sí. Vamos a echar el tomate

y volvemos a guisarlo un ratito, ¿vale?

¡Venga, Albert, vas muy bien, eh!

Vale. Y vamos a pesar 800 gramos de "fumet".

A ver, Pepe, para que me aclare... El "fumet", vale.

Os recuerdo que debéis echar vuestro ingrediente

cuando consideréis. Yo lo he echado mil veces ya.

Tú, María, era aceite, ¿no? Sí.

Lo has incorporado ya. Lu, el vino. Ahí, una gotita.

Y, Albert, tú tenías sidra. Lo mismo.

¿El pulpo dónde?

Ahí se puede incorporar. Vale.

En este caldo caliente, en este "fumet",

vamos a echar azafrán. ¿Lo echamos todo?

No. Todo sería muchísimo.

Albert, ¿sabes lo que son las hebras de azafrán?

Sí. Eso va a saber a azafrán

que va a tirar para atrás. ¿Lo sabes?

Por eso voy a coger un poco.

Vale. Pues echamos nuestro "fumet" al guiso.

¿Echamos todo el "fumet"? Sí.

Tiene que hervir, ¿vale, chicas?

Vale. ¡Venga!

Vamos a por los esféricos.

Me va a dar un ataque. Oye, Albert iba perdido,

pero es que Leo... Está muy perdido, eh.

Vamos a cocer los esféricos. Están perfectos.

Juntamos con nuestra base de alginato, ¿vale?

Vale. Ese es el baño, ¿no? Eso es.

Son medias lunas pero luego se van a convertir en esféricos.

Sí porque se van a descongelar. Eso es. ¿Cómo vais, chicas?

(AMBAS) ¡Muy bien!

¡Leo! ¡Caldo, caldo!

Es que yo tenía mi caldo y ahora no está.

Es que lo has tirado. Leo, claro, si lo has tirado,

ya no puedo hacer más...

Agua, como se ha hecho toda la vida.

No estará tan rico como el nuestro,

pero salimos del paso, se hace, ¿vale, Leo?

Sí. Es que estoy más perdido...

Está perdido, perdido. ¡Qué bien voy!

Y los toques vanguardistas como esas medias lunas,

yo no las hago y mira.

Tú eres vanguardia pura. Bueno, tradicionalismo puro.

Vale, chicos. Trituramos el guiso. ¡Qué bueno el guiso, por Dios!

Trituramos despacito.

Mira el de Pepe. Cantidad, color... Igual que el de Lu. El de Albert...

Azafrán puro. Azafrán puro.

¡Venga, Pepe! Que tú puedes, ¿no?

¡Venga, Pepe, que tú puedes! Leo ha tirado el "fumet"

y le ha vuelto a añadir agua y está aguado.

Y el de María parece que está bien pero un poco más clarito.

Ha reducido menos que el de Lu. Un poco menos.

Estará rico pero un poco menos sabroso.

Hay que colarlo, ¿no, Pepe? Vamos a colar, sí.

¿Al sifón qué había que meterle? -La tempura. ¿La has hecho?

-¿La tempura de qué era? -Lo hemos hecho hace bastante.

Ya. Leo, es una masa de fritura.

Si no la tienes y no ha reposado mucho, no te saldrá muy bien.

No pasa nada. Enharinamos y freímos.

¡Venga, no pasa nada, Leo! ¡Venga, vamos!

Hemos cogido el potaje, ¿verdad? (AMBAS) Sí.

Pues ahora lo vamos a mezclar con un poco de verde.

Le vamos a teñir. ¿Cuánto le ponemos de verde?

Yo le he echado tres cuchadas.

Tiene que quedar un verde bonito. Mirad.

¡Ah, vale! Bastante verde. Sí.

¡Perfecto! ¡Ya está! Vale.

Vamos a por nuestro crujiente verde porque ya vamos a ir emplatando.

(LEO) ¡Esto es imposible! Cuando vas siguiendo a un chef,

tienes que ir a su ritmo.

Y si pierdes su ritmo, pues la has liado.

Y es lo que me ha pasado a mí.

Siguiente paso, chicos: Vamos a hacer un milhojas con tres.

Vale. Vale. ¡Venga!

¿Tú tienes el crujiente, Leo? Yo... sí, bueno...

Por dentro está blando.

Eso es que no secaste bien o algo no hiciste bien con la masa.

¡Saco la brandada de la nevera! Vale.

¡Y saco la masa de sifón!

¡Voy contigo! ¡Vamos, María!

¡Venga, vamos! ¡Vamos, Lu! ¡Lo tenemos!

Ha quedado gelatinosa la brandada, ¿verdad?

Lo metemos en una manga pastelera

para hacer ese milhojas de bacalao. (AMBAS) ¡Sí, Pepe!

¡Fenomenal! ¿Por qué siempre me contestan dos nada más?

¡Sí, Pepe!

¿Tenemos ya la masa metida en la manga?

No. ¡Venga! Albert, ¿cómo vas?

¡Superbién! Superbién. Bueno, me alegro.

Se me ha quedado muy líquida. Algo ha fallado.

La de Lu está bien.

La de María superlíquida. Muy líquida.

(MARÍA) Estamos justo en la recta final e iba superbién.

Y la brandada está un poco líquida y no sé lo que voy a hacer.

Tiramos en un bol la masa de fritura. ¿Vale?

Sí. ¿Ya lo freímos? Sí.

Lo que había que freír, eran las... -Las cocochas.

Las cocochas, vale.

Cogemos la cococha. Pasamos por la masa

para freír, ¿vale?

¡Oh, me estoy quemando, eh!

Oye, Pepe, ¿no crees que nos ha salido muy bien a todos?

Sí. Especialmente, a ti.

(Risas)

¡Qué morro tiene! Sí, tiene un poco de carilla.

Tiene más morro que espalda. ¡Venga, cojo mi plato! ¡A emplatar!

Voy contigo.

¡Venga, emplatamos! Vale. Voy a hacer esto

porque aún no he acabado. Hacemos el milhojas.

Vale. Tiramos un par de pinceladas de la brandada

en la masa verde crujiente, ¿vale?

¿Cómo vamos? (LEO) Mal.

(MARÍA) ¡Bien! (LU) ¡Superbién!

Incluso, genial. Ese milhojas, todo el mundo...

Sí, haciéndolo.

María, ¿cómo vas? Mal.

¿Qué pasa? Que ibas muy bien. Tienes la brandada

demasiado blanda. Líquida.

No ha gelatinizado bien. Algo no has echado bien.

Estará rico de sabor pero no está bien de textura.

Cogemos una cebollita francesa, ¿vale?

Sacamos el corazón de dos de ellas, ¿vale?

Y ahí, las llenamos del potaje verde.

¿Qué tal, Pepe? Yo muy bien. ¿Y tú?

También muy bien.

Me alegro por ti.

Ponemos las cocochas, ¿vale? De una forma armónica.

Las paso un poco por el papel, que está muy bien...

Está muy de aceite. Vale. Leo, ¿cómo vas?

Mucho mejor que antes, eso sí. Metemos los esféricos, ¿vale?

María, ¿cómo vas? Bien.

Mucho mejor. Me alegro. ¿Y Albert?

¡Fenomenal! Lo tienes casi.

Ya estoy emplatando. ¡Eso es!

Bueno, aspirantes, yo ya he terminado.

Mi plato está acabado, ¿vale? Sí.

Jueces, Tamara, el plato está acabado.

¡Muy bien, Pepe! ¡Aspirantes! A partir de este momento,

tenéis un minuto para terminar el emplatado.

¡Venga, chicos!

Yo ya he acabado de emplatar.

¡Guau! ¡Olé! ¡Qué bonito! Muy chulo, Pepe.

¡Cómo me gusta a mí este verde!

Diez, nueve, ocho,

siete, seis, cinco,

cuatro, tres, dos, uno...

¡Tiempo! ¡Manos arriba!

¡Tiene mucho mérito, chicos! De verdad.

(LU) María y yo estamos entre las dos

de quién se llevará la chaquetilla.

Estoy supernerviosa y quiero que ya me digan el veredicto.

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¡Uf! Ya estoy aquí. Mejor, más serio.

Pepe... No, la chaquetilla... Ya sabes...

No me quedaba mal. No te quedaba mal.

¿Cómo prefieres? La chaquetilla, la chaquetilla. Sí.

-¡Yo prefiero con chándal! -¿Con chándal?

Tenías que verle con chándal. Está mucho más joven.

Ahora sí... ¡Empieza la cata!

María, serás la primera. ¡Adelante! (LU) ¡Venga, guapa!

(LEO) ¡Venga, María! (ALBERT) ¡Venga, chica!

Bueno, María, no sé si has rebautizado

el nombre del plato de Pepe. Sí. "Debajo del mar".

¿Y cómo has integrado

el ingrediente que te tocaba, el aceite?

Ha sido en la fritura. He puesto el mío.

Para que sea más fuerte.

¿Estás contenta con el trabajo? Pepe lo ha hecho muy bien

y yo con mi trabajo no estoy del todo contenta

porque el milhojas... La brandada estaba muy líquida

y, entonces, se me deshacía el milhojas.

Es que había momentos que ibas por delante.

¿Pero cómo puedes ir por delante del cocinero,

si, a veces, no sabes si todavía quiero yo enfriar

o quiero adelantar?

Pero te he visto pequeñísimos fallos.

Has estado muy bien. Has estado siguiéndome

como una campeona. Solamente, hasta el final,

que no sé qué ha pasado, que se ha venido abajo.

"¡Mal!" ¿Cómo que mal, si ibas todo el rato bien?

Cuando ha visto su brandada, que estaba muy líquida,

es cuando se ha venido abajo. Le he estado observando.

Oye, tiene mucho mérito.

Y, estéticamente, está bonito.

No es igual porque le faltan elementos...

Pero, bueno, mucho mérito.

Me interesa el caldito.

Bueno, yo creo que la prueba de Sigue al chef es complicada

y muy fácil. Si está rezagado, es más complicado.

Pero, en tu caso, si vas a la avanzada,

sí que deberías respirar un poco y entender que Seguir al chef

se trata de seguir al chef.

Me faltan dos cucharadas más de ese guiso

tan untuoso y, a partir de ahí, la brandada ha sido

un accidente de poca importancia porque hay mucho trabajo

y lo has hecho muy bien.

Pero, en tu caso, podría estar perfecto.

Solo haber mantenido una actitud un poco más tranquila.

Vale. A lo mejor, esa prisa hace

que tengas esos pequeños defectos.

Te dije: Tienes más caldo de potaje.

No ha reducido tanto... Si eso lo dejas reducir,

cuando pruebas esto, se te queda casi pegado aquí.

En el tuyo no ocurre eso por eso, porque no has reducido tanto.

Por lo demás, la estética y todo... ¡Qué mérito!

Hacía tiempo que no veía niños siguiendo a un cocinero

con esa facilidad.

No es fácil esta prueba y, María, has estado muy bien.

Y, también, junto con Lu, yo os quiero felicitar

porque ha sido un ejemplo de compañerismo, de actitud.

Con Albert y con Leo habéis estado las dos brillantes.

Les echabais una mano, cocinabais lo vuestro y lo de ellos.

Con lo cual, más difícil todavía.

O sea, grandísimas compañeras. Gracias.

A mí me ha encantado la estética. Reconozco que la fritura,

para mí, está perfecta.

Y nada, sobre todo, su actitud ha sido estupenda.

Así que nada, muy bien, María. -Gracias.

Es una pena que hayas querido adelantar al chef,

en vez de seguir al chef, a lo Marc Márquez,

porque si no, estoy segura de que hubieses sacado un diez.

Y es un poquito menos de diez. Gracias.

(MARÍA) Creo que tengo posibilidades

de llevarme la chaquetilla.

Pero soy la primera. No sé cómo lo han hecho los demás,

Pero, me la lleve o no, estoy orgullosa.

Leo, cuéntanos cómo se llama tu plato.

¿Qué ha pasado? No sé cómo estará de sabor,

pero es un desastre.

Si has cocinado como un desastre, ¿cómo va a estar de sabor?

Seguro que estará también desastroso.

Sería lógico. Explícame ese amasijo que veo ahí.

Se llama "El desastre que espero que esté bueno".

¿Cómo integraste el ingrediente que te tocaba?

El pulpo en el guiso. ¿Por qué ha quedado así?

¿Por qué hay unas cebollas enteras, las cocochas a medio freír?

¿Por qué la brandada me imagino que es todo aquello

que está desecho? ¿Por qué no hay esferas

o están inundadas de cosas? ¿Por qué no hay milhojas?

Vale. Os explico. He rellenado la milhojas

de la brandada de bacalao. Yo veía que era muy poco,

así que le he querido poner... Medio kilo más.

Tres puntitos aquí alrededor.

Cuando yo le he echado el potaje en sí,

pues se ha desplomado.

Y... quizás, ahora esté un poco blanda la milhojas

porque se ha mojado en eso.

Así que, quizás, ha estado... Leo, me lo has explicado muy bien,

lo he entendido perfectamente.

Pero cuando el primer paso que vamos a hacer

es triturar las hojas de espinacas con el agua fría,

empezamos mal. ¿Estamos de acuerdo? Sí.

Y ya, aquello ha sido un caos.

Si cocinas con caos, lo normal es que emplates con caos

y acabas haciendo todo este batiburrillo.

¿Feo? Sí.

Pero... ¿y si está bueno? Lo mismo.

Tammy, si te apetece, claro. Que sí, hombre. Sí.

Si he probado la ensalada de Los Chunguitos,

¿no voy a probar...? Esto no tiene tierra.

¡Hum!

Vamos a ver, Leo. ¿Ves la cebollita?

Pepe ha dicho: "Voy a quitar una capa".

Si te has perdido en eso, imagínate en el resto.

Es que ya no me quedaba más tiempo y he dicho: ¡Toma!

Corto la cebolla y la pongo así.

Menos mal que la tenías cortada, que si no, la pones entera.

No te diré que es un trabajo malo porque lo que tiene valor,

es hacerlo. Qué mérito tiene ver a un niño pequeño

cocinando como un chef.

Encima, Pepe, que es el tradicional,

hoy ha traído toda la artillería que tenía en el restaurante.

Me he venido arriba. Me pensaba que era Jordi...

¡Pam, pam! Se ha puesto... Oye, un bacalao ultramoderno.

Y ahí te he visto desesperado en muchas ocasiones,

la cocina hecha un jaleo... Mira, tiene mérito

el potaje este que nos has servido

porque, por lo menos, tiene trabajo y te lo tomas con humor.

¿Cómo lo ves? Primero, darle la enhorabuena

porque es una prueba dificilísima.

Y el plato de Pepe se las traía, vamos.

El clásico... ¡No veas!

El clásico. El problema es cuando los clásicos

se visten de modernos. Ahí ya viene el problema.

Es verdad que la comida te entra por los ojos

y es muy importante el emplatado.

Y, en este caso, hay un emplatado que está más bonito.

Y el tuyo... pues es eso, lo de los elementos.

Pero tienes muchísimo mérito. -Gracias.

Ya sabes que me gustan los platos bonitos.

Ese no es el tuyo.

Pero me encanta tu actitud. ¿Sí?

Sí. Porque aunque ha sido un caos de cocinado,

que te has venido abajo siete veces,

que has podido luchar y tal, vienes aquí con una ilusión,

positivo, escuchando nuestras críticas

y diciendo: "Tenéis razón". Cómo se nota que tienes

un cocinero dentro de ti, que, para nosotros, es

lo más importante. Gracias.

(LU) ¡Muy bien, Leo!

(LEO) Yo pienso que tienen razón. Y para mí,

la actitud es algo muy importante, así que...

En el próximo reto, voy a ir a tope.

Lu, ¿cómo se llama tu plato? "Difícil",

porque ha sido superdifícil seguir a Pepe.

Un estrés llevaba dentro que estaba a punto de reventar.

Pobre. Es que, aparte, estabas

en un sitio que no era el privilegiado,

porque tenías a tu derecha, a Albert, a tu izquierda, a Leo.

Has sido la asistente personal de los dos.

Sí. Y eso te desconcentra un montón,

porque esta prueba es para estar muy concentrado

y eso te ha sacado de tu cocinado. Sí.

¿Y cómo has integrado el vino?

Lo ha triturado en el potaje. Lo has triturado en el potaje.

Estéticamente, no sé si está

del todo perfecto. Ya.

Creo, si no me equivoco, que es la única que tiene el milhojas,

con lo cual, tienes todo.

Las esferificaciones se me han derretido un poco.

La fritura tiene muy buena pinta y, estéticamente, al tener todo,

puede ser que sea el que más se le parezca. A ver si está rico.

Ojalá.

¡Ay, Lu, Lu, Lu...!

Malo, ¿no? Me pasa algo contigo

que es curioso, te diría cosas muy buenas,

pero no me gusta decírtelas. Dices siempre lo malo.

No es malo, al contrario, creo que eres virtuosa

no solo en tus capacidades sino encima tienes el equilibrio

entre ser humilde, trabajadora, organizada y no te crees

que eres buenísima porque a ver si te lo crees

y la vamos a liar. No.

Sácale partido, has seguido a Pepe con tranquilidad,

con una capacidad de concentración bestial,

algún defecto en el emplatado ¿sabes por qué de estos defectos?

Porque tuviste tiempo para ayudar a uno y a otro.

Gracias, gracias. Gran trabajo.

Te vi muy bien, a veces, algo perdida, te costaba.

Sí, tengo la memoria fatal. Claro, por eso, a lo mejor,

no se te quedan bien las autonomías.

(RÍEN) Es que tampoco las estudié.

Claro, si no las estudias, pues peor. Dicho eso,

da gusto verte trabajar, lo haces muy bien,

tienes mano, hiciste el milhojas, lo más difícil,

porque la brandada tenía que quedar muy pegadita

con la gelatina, hiciste buen trabajo

con pequeños defectos, tienes que estar muy orgullosa.

Gracias. Es el plato que más se parece

al original creo que de todos los que hemos tenido

de siguiendo al chef. La potencia del caldo

es espectacular. Gracias.

A mí me ha encantado y creo que los chefs

que son los que saben, te lo dijeron todo,

pero, vamos, tu actitud, tu plato, eres un diez, Lu.

Que Tamara me diga que soy un diez es impresionante,

o sea, me he quedado... supersorprendida.

Albert, ¿cómo rebautizas mi plato?

Le voy a poner a mi plato, verde, te quiero, verde.

No me vengáis con título más imaginativo

porque si no, no representa todo el plato que sería

potaje te quiero verde.

Pero prefiero verde, te quiero, verde.

¿Y cómo ha sido cocinar siguiendo a Pepe?

Ha sido un poco difícil, pero, la verdad, es que bien.

Al principio me desconcentraba un poco y, a veces,

no seguía a Pepe, pero luego, ya me concentré

más con Pepe y mucho mejor.

Pensabas que Pepe haría algo más tradicional

como lo que te gusta y se puso modernito

y no entendiste nada. Y, al final,

faltaron dos o tres cosas modernitas.

Han faltado las esferificaciones y el sifón.

Menos mal que no seguiste a Jordi que eras lo que querías,

si no, qué haces, porque lo único que había de modernidad

que era un esférico y la masa de fritura y tal

no me lo pones. No hacen falta tantas cosas

para rebozar una cococha y dijiste: "No lo pongo".

"Tú cocina moderno, que yo lo hago tradicional".

Hombre, pues sí, a ver, es un potaje

y un poco de pescado con un poco de milhojas

de espinacas que ya las milhojas son un poco modernas.

Albert, estéticamente, está bonito, pero no se parece

mucho al de Pepe. Veo que hay una reinterpretación

de Albert del plato de Pepe. He cogido el plato modificado

de Pepe que le ha dado un toque, totalmente, vanguardista

y lo hemos modificado todavía más, o sea,

yo le di un toque un poco clásico, pero no pasándose al original.

¿Sabes que tú y yo podríamos hacer buena pareja?

¿Sí? Tú harías todavía ese toque

más tradicional que yo y yo daría ese toque

más vanguardista, haríamos un tándem tú y yo

mejor que con Jordi, nos iría mejor.

Es que yo quiero abrir un restaurante

y se llamaría restaurante Siete, estaría en mi pueblo

y para la inauguración de ese restaurante

que quiero hacer os invitaría a los tres jueces

para que lo inauguréis. (TODOS) ¿Y a Tamara?

Nos acabamos e conocer no pasa nada.

Invitaría a todos los invitados de "MasterChef" que hiciera falta.

Muy bien, probemos la versión tradicional del potaje.

Aunque, bueno, ya veis que el pescado no está como frito,

sino que está como hecho. "Está hecho", dice.

Pero... está rico.

Pues, mira, está ordenado, está un poco más consistente,

pero está rico. Albert, tiene muchos defectos,

defectos porque empezaste a cocinar caótico:

"¿Qué tal vas, Albert?" -"Mal".

"¿Albert, cómo vas?" -"Fatal".

Hasta que te fuiste recuperando un poquito.

En cuanto me animaste, mucho mejor. Y te vi contento,

empezabas a silbar y te vi cocinando

porque es que la actitud es muy importante al cocinar.

Incluso comí un poco, que eso es símbolo que me animo.

Necesitas tener la panza llena. (RIENDO) A mí me pasa igual.

El guiso verde está muy rico, no hay esféricos,

se podría haber frito mejor, pero estas milhojas...

bueno, una de cal y una de arena me diste, como en el cocinado.

Sí, o sea, al final, convenzo todo, lo hago bien,

pero no fenomenal. -Pero no te rendiste

que es muy importante. -Lo hago bien y además

soy muy pelotilla y esos son requisitos

para llegar a "MasterChef". Albert, ¿cómo integraste la sidra?

Pues la puse en el potaje y un poco de sidra

y mira, toque de manzana.

Bueno, al menos, las espinacas están bien incorporadas

porque el color... A mí me parece un milagro

porque te veía cocinar al principio y decías:

"Papá", y pensaba que no sacarías absolutamente, nada.

Te centraste un poco y lograste, como mínimo,

hacer un emplatado, más o menos, bonito, no es el plato de Pepe

ni de lejos, pero es un emplatado que se puede comer y es bonito.

Como mínimo, lo has resuelto. Claro.

Está muy bien, Albert, además eres el más pequeño.

Te diré una cosa, durante el cocinado

no podía parar de mirarte y de seguirte.

¿Cómo te sentías con él? Muy identificada.

Amigos gemelos, ¿sí o no? Ven aquí.

No, no. No te pongas celosa.

Es un abrazo de amistad. No me pongo celosa, tranquilo.

Te miro la cara de celosa.

(Risas)

No, tranquilo, que no soy celosa. Vale, vale.

Este es el punto medio, esto es muy bien,

este muy mal, he empezado...

Pero después he hecho... Pim.

O sea, vamos, creo que incluso,

podría ganar esta prueba.

Aspirantes, la cata ha terminado y ahora vamos a deliberar

para elegir al primer duelista de la gran final

de la séptima edición

de "MasterChef Junior". ¡Ay, madre!

No está decidido.

-Podía ser yo. -Podía ser.

Puedes ser tú. -No, mentira.

Sí, la estética estaba perfecta.

Si me cogen a mí, a mí me da igual

quién compita conmigo. -Ya te gustaría competir conmigo

porque yo soy fácil.

¿Estamos de acuerdo? Lo tenemos. Tamara.

¡Ay, madre, ya han deliberado!

Aspirantes...

Aquí están las cuatro chaquetillas con vuestros nombres.

Uno de vosotros está a punto de ponerse la suya

para el gran duelo final. Tengo que reconocer

que para mí ha sido toda una experiencia

cocinar frente a vosotros. No es fácil cocinar

siguiendo los pasos de un chef con 30 años en una cocina,

pero os digo que prestando atención es posible.

No perfecto, pero, bueno. Aunque vuestro nivel culinario

es más alto que en años anteriores a más de uno le pudieron

los nervios y a pesar de empezar bien

ha terminado muy perdido.

Nos ha costado mucho elegir al mejor de esta prueba,

así que hicimos un ranking.

El aspirante que ha quedado en cuarto lugar empezó bien

pero hubo un momento donde se perdió

y no supo por dónde tirar y eso que avisamos al principio

que si os perdíais en algún paso, continuar en el siguiente

sería lo suyo para poder presentar, como mínimo, un plato decente.

Yo lo he hecho. Ese aspirante es...

Leo.

Te saltaste elaboraciones desapareció el fumet

y a partir de ahí ha sido todo muy caótico, amigo mío.

¿Estás de acuerdo? Sí.

(TODOS LO ANIMAN)

Leo, no te quiero ver derrotado porque has luchado

lo que pudiste y porque aún tienes oportunidades.

¡Tienes que ponerte fuerte,

vamos, Leo, que tienes otra oportunidad!

Haber quedado cuarto me desilusiona un poco,

pero en la prueba de exteriores voy a dar todo.

En tercer lugar está un aspirante que empezó derrotado creyendo

que no podría sacar adelante el reto y poco a poco

ha ido cogiendo confianza a su ritmo.

Ha presentado un plato que no es como el original

y a pesar de que le faltan elaboraciones,

estaba bastante bien. Ese aspirante es...

Albert. Muy bien.

Ya, como pensaba que sería al final.

¿Qué te pasa? Nada, hombre, a ver, o sea...

¿Esperabas el tercero o te esperabas la chaquetilla?

Hombre, cuando dijisteis lo del ranking

y le dijisteis a Leo ya me vine abajo.

(SONRÍEN)

Una tercera posición me parece bastante bien

o sea, no perfecto, pero bastante bien.

Ya solo quedan dos puestos y queremos que sea Tamara

quien comunique el nombre del primer duelista

de "MasterChef Junior VII".

Vas a ser tú, María, es que está claro.

A ti te han dicho que un diez. -No, vas a ser tú.

Y el aspirante que mejor ha reproducido

el plato de Pepe Rodríguez es...

¡Lu!

(Aplausos)

Podías ganar, podías ganar.

¡Qué fuerte! Gracias.

María, qué cerquita has estado. -Pero lo daré todo

en la siguiente prueba. -Esa es la actitud.

María, por tanto, tú eres la segunda clasificada.

Gracias. Empezaste muy bien

has ido, incluso, delante de mí, creo que, al final,

ha sido lo que te desarboló y no estuvo perfecto,

pero estabas en el camino de bordarlo. Muchísimo mérito,

María, lo que has hecho. Gracias.

La chaquetilla se la llevó Lu,

me da un poco de rabia quedar la segunda,

pero daré todo en la prueba de exteriores

para llevarme la segunda chaquetilla.

Bueno, Lu, me encantó verte cocinar tan concentrada siguiendo

todos los pasos, ayudando a Albert y a Leo, podemos decir

que has hecho un plato y medio y el sabor del tuyo

era increíble, la estética muy buena.

Tiene mucho mérito lo que has hecho, Lu.

Gracias. Y ahora, toca poner la chaquetilla

a Lu, así que, acércate.

(Risas)

¡Ay, no puede ser!

A ver cómo te queda, enhorabuena,

porque eres la primera duelista de la séptima edición.

¿Puedes con esa manilla? Sí.

Te diré que estás guapísima, ¿qué sientes con esa chaquetilla?

Pues emoción y estoy supercontenta. Esto no podría haber acabado mejor

es que soy duelista

y mira qué bien me queda, por Dios.

Te recuerdo, Lu, que no solo has ganado

la chaquetilla, has ganado un increíble

fin de semana en Port Aventura World

en su 25 aniversario donde vivirás una emocionante experiencia

para toda la familia. ¿Estás contenta?

Sí. Yo te acompaño si quieres.

Vale, vamos los dos. -Y a mí, que yo la tengo al lado.

Vale. Lu, estás guapísima,

esa chaquetilla es merecidísima, te queda genial y ahora,

quiero que mires a tus compañeros y me digas, quién te gustaría

que te acompañara en el duelo final y por qué.

Me gustaría que me acompañara Leo, pero creo que será María.

¿Qué pasa, que María es un rival muy potente

y te da cosilla? María es muy potente

entonces le tengo miedo porque es superbuena.

Qué va. -Pero creo que ella irá a la final.

Me quedo un poco con la boca abierta.

-¿Por? -Yo no soy fuerte.

Pero quiero que sea Leo. Pues eso lo descubriremos

a su debido tiempo, en el siguiente reto

en el que tú ya no tendrás que cocinar, así que,

la próxima vez que te veamos será en el gran duelo final.

Vale. Respira hondo...

Y relájate, vuelve con tus compañeros, venga.

¡Felicidades!

Me gustaría cocinar con Lu en el duelo final,

pero, la verdad, es que Lu

es muy difícil de vencerla, la verdad.

María, Leo, Albert, solo queda una chaquetilla

para el duelo final y una única oportunidad

para conseguirla. ¿Me la podéis dar ahora?

Así que, os quiero ver luchando con todas vuestras fuerzas.

Tamara, muchas gracias por acompañarnos en este reto

y haber anunciado el nombre del primer duelista.

Pero la noche continúa y no puede estar más emocionante.

Conoceremos al segundo duelista en la prueba de exteriores

y será en un restaurante con dos estrellas Michelin.

Así que, ya os imagináis que no será nada sencillo.

No. ¿Estáis preparados?

(TODOS) ¡Sí, chef! ¡Vámonos!

Si luchamos hasta el final, todos lo podemos conseguir,

entonces, no creo que sea yo más que nadie,

todos somos rivales potentes.

(Música)

Ya estamos en la final y nuestros jóvenes aspirantes

descubrirán que tras esta puerta sin letrero ni cartel

está uno de los mejores restaurantes

de Madrid, DSTAgE, con dos estrellas Michelin.

Su chef Diego Guerrero ha volcado en este proyecto personal

toda su ilusión, creatividad y espíritu inconformista,

consiguiendo ofrecer en cada uno de sus platos

un auténtico espectáculo para los sentidos.

Por eso, estamos convencidos de que esta final

de "MasterChef Junior VII" será inolvidable.

Aspirantes, bienvenidos a DSTAgE, sin duda,

uno de los restaurantes más selectos y valorados del país.

Es chulo, eh. Sí, superchulo.

Y además esta decoración como en reformas

a mí me encanta y es muy bonita para mí.

Bueno, aspirantes, ¿no es alucinante pensar

que habéis llegado hasta aquí? (TODOS) Sí.

¿A quién tengo que pellizcar para que se lo crea?

A mí. ¿No te crees aún

que estás en la gran final? No, no me creo

que esté en "MasterChef". Pues pellízcate, tócate,

sí, estás, aquí. Finalistas, qué bien suena

eso de finalista. Sí.

Que levante la mano quien esté atacado de los nervios.

Pero, Pepe, Jordi, ¿vosotros también?

Sí. Sí, porque no sé

si sois conscientes, aspirantes, de lo que tenéis por delante.

Vais a tener que cocinar platos de dos estrellas Michelin.

Casi nada. Los tres demostrasteis

que merecéis estar aquí, pero solo uno de vosotros

podrá conseguir una plaza en el gran duelo final.

¡Ay, madre, quiero esa chaquetilla! Por tanto, si queréis conseguir

una de esas chaquetillas con vuestro nombre bordado,

vais a tener que dar el 400%.

¿Entendido? (TODIS) ¡Sí, chef!

Me encantaría llevarme la chaquetilla no solo

por ser duelista sino porque estaría con Lu

y sé que le encantaría también a ella

y es como mi hermanita aquí.

Mucha atención porque es el momento de descubrir

el menú de la última prueba de exteriores

de "MasterChef Junior VII".

Y lo haremos con el chef que lo diseñó, él es el alma,

el motor creativo del restaurante y además, uno de los cocineros

más talentosos de nuestro país. Hablo de Diego Guerrero, ¡adelante!

(APLAUDEN)

Qué grande, un placer. Qué tal, qué ilusión.

Bienvenidos. Dieguito.

Hola, chicos. (TODOS) Hola.

Diego, muchas gracias por abrirnos las puertas

de tu casa y por hacernos un hueco en tu agenda

porque sé que no paras. Bueno, un poco como todos,

este oficio es así. Diego, nuestros finalistas

tendrán la suerte de meterse en los fogones

de tu restaurante, ¿qué tienen que saber de tu cocina?

Bueno, creo que hay algo en común con las cocinas que hacemos todos

que es transmitir. Somos muy cercanos, naturales,

nos gusta que eso se cuente en los platos.

¿Y qué nos dices del Dspeakeasy? El nuevo restaurante

que abriste en Madrid. Bueno, como nos va la marcha.

¿Comparte la misma filosofía? Hicimos algo complementario

como quitarnos espinitas que DSTAgE no podemos hacer

y que Dspeakeasy, nos da ese lujo.

Pues tendremos que hacerte una visita, el año que viene

nos invitarás. Yo estoy deseando.

Bueno, Albert, tú como eres un experto en decoración,

¿qué menú le pega a este restaurante?

Carne, ensalada, ensalada César, ensalada de carne

que no sea César, no sé. Bueno, elaboraréis un menú

de seis platos sacados de la carta de este restaurante.

El primero consiste en...

navajas con dashi de apio y leche de almendras.

Es enorme el plato. Diego, cuéntanos,

Hay que limpiar muy bien la navaja para quitarle

toda la parte sucia, la tripa, y cuidar muy bien la cocción.

Luego, se acompaña de un caldo dashi y como nos gusta crear

contextos, es importante estimular los sentidos, transmitir,

ya que hacemos algo de marisco, vamos al mar, a esa mañana

en el puerto. -¡Ah! Nitrógeno líquido.

No, no lo es, es hielo seco, es un hielo que está

muy por debajo de la temperatura del hielo normal

y con el contraste del agua caliente

genera el carbónico y se producen estos gases.

Es la parte más fácil, la del hielo seco.

Albert, de momento no ha aparecido la ensalada César.

No sé, pero eso no es para mí, yo lo sé, demasiado difícil.

Vamos a ver si la siguiente campana es para ti, Albert.

El segundo plato se trata de...

tiene un nombre muy sugerente, maya.

Anda. -Dios mío.

-Es un plato, claramente, de inspiración mejicana.

En el centro tenemos una especie de figura de un calendario maya,

se compone de mole, acompañado en el exterior

del masato, que es como una sopa amazónica

en Perú con yuca fermentada

y lo que hacemos es desde dentro hacia fuera, comeremos todo.

Qué pinta tiene. Albert, tú que hablas mexicano,

imagino que este plato será para ti, "pinche güey".

Es demasiado difícil, "güey", para mí.

¡Ah! Ese tampoco lo es. Como la película de Martínez Soria,

"La ciudad no es para mí". Albert, se te acaban las opciones,

veamos el tercer plato, a ver en qué consiste.

Es un chawanmushi de foie escabechado y percebes.

Qué pequeñito. -Qué microscópico.

¿Lo ves más asequible? No, porque sea pequeño

no significa que sea fácil. -Básicamente, es como un flan

porque cuajamos la proteína del huevo con foie escabechado

y algas, un licuado de algas, y luego, acompañado de un percebe

y los puntos de cocción importantes.

Leo, eres muy de marisco, me han chivado.

Sí. Tiene un pintón rico.

Sí, tiene buena pinta todo.

Bueno, continuemos el cuatro plato de este menú degustación es...

Anguila y pollo pasado. Vale, esto es un mar y montaña

algo especial. Aprovechamos del pollo lo que nos gusta

entonces cogemos la parte de la piel, hacemos un crujiente

luego, la anguila ahumada y lo acompañamos del crujiente.

En el centro lleva piquel de nabo, es fácil.

Más fácil de lo que parece. -Sí.

Oye, Albert, no es la ensalada César,

pero, de momento, ya ha aparecido el pollo.

Claro. Entre todos, igual haces una César.

La verdad es que, quizás, si hay algo de pastelería

quizá coja pastelería.

Vamos con el quinto plato que consiste en...

A ver, es un postre.

Pichón frito, causa limeña y adobo gaditano.

Bueno, es un plato muy sabroso, sobre todo, marinamos el pichón

con una mezcla de especias y aceite,

lo acompañamos de una causa limeña

que le hicimos una forma de empanadilla y rellena

de un adobo gaditano y lo acompañamos de un chile

que es frito y crujiente, hay que limpiarlo muy bien,

quitarle toda la parte de las pepitas

para que quede traslúcido. Y para acabar

este maravilloso menú, un postre.

Cebolla, fresas y vinagre.

Qué bonito. -Sí, una ensalada.

Una César. Ahí llegó la César ya.

(Risas)

Y es un postre. Diego, explícales

porque oyeron cebolla en el postre y no entienden nada.

A final, es buscar sabores nuevos, referencias nuevas.

La cebolla en sí es dulce, ¿por qué no verla como un postre?

Sí, es una idea muy original porque algo que no sabe dulce,

pues en un postre queda para revelar lo que es dulce.

Exacto, la idea es esa. María, qué pasa, que te veo...

Que son dificilísimos. Es un reto para todos.

Habrá que darlo todo. -Creo que me ganaré la chaquetilla.

Y yo, voy a dar todo. (LEO) En la prueba anterior

no cociné muy bien, pero en esta prueba

vengo a tope y lo haré todo lo bien que pueda,

me voy a esforzar mucho.

María, por haber sido la segunda mejor

de la prueba anterior, te corresponde a ti

empezar a elegir. ¿Qué dos platos prefieres?

Primero y cuarto. Primero y cuarto, ¿por qué?

El cuarto es el que más me gusta de todos y lo veo algo más fácil

que los demás. Asequible.

Sí. Es decir, apuestas por las navajas

y la combinación de pollo y anguila.

Sí. Albert, es tu turno,

tú tuviste la tercera mejor puntuación,

¿con qué dos platos te quedas? Tercero y sexto.

El flan japonés y el cebolla, fresas y vinagre.

Sí. ¿Y es por los platos

o es por estar con Samantha que siempre está con los postres?

Un poco por los dos, pero, sobre todo,

porque el chawanmushi lo veo un poquito asequible.

Es decir, que Samantha no tiene nada que ver,

lo ves fácil. Y porque Samantha es mi prometida.

Esto significa, Leo, que te encargarás

del plato llamado maya y del pichón frito,

causa limeña y adobo gaditano. Contento.

Hoy los comensales también son un reflejo

de la fe que tenemos depositada en vosotros.

Cocinaréis para nuestros seres más queridos.

¡Qué guay! Esto significa que cocinaréis

para la mujer y los hijos de Pepe, la madre y hermanos de Jordi

y para mi madre y mis hijos. ¡Ah, bien!

En total, 15 comensales. ¡Superbien, chef!

Hoy que viene la madre de Samantha

tendré que cocinarle bien

para que me pueda casar con Samantha y ella no diga:

"No, ella está bien con su marido".

Disponéis de 180 minutos para elaborar las 15 raciones

de cada uno de los platos creados por Diego Guerrero.

Controlad bien el tiempo y reservaos un buen pellizco

de minutos para el emplatado porque seguro que lo necesitaréis.

Como cada semana, nuestro supermercado

proveedor de alimentos, os facilitará los ingredientes

necesarios para cocinar y donará el excedente

que no utilicéis... (TODOS) A comedores sociales.

¿Preparados para ganaros el puesto de segundo duelista

de la séptima edición de "MasterChef Junior"?

(TODOS) Sí, chef. Pues coged vuestros delantales

y corriendo a por ingredientes y a cocinas en tres, dos, uno...

La chaquetilla déjala, Albert. Oye, sinvergüenza,

¿crees que no te vemos? Venga. A cocinar.

¡Dame! -Tranquilo, yo te doy.

Hombre, ya están aquí, bienvenidos a la cocina.

Os recuerdo que esta es vuestra última oportunidad

para conseguir una plaza en el gran duelo final.

(TODOS) ¡Sí, chef! ¿Lo vamos a dar todos,

aquí, equipo? Pues, María, tus 180 minutos comienzan

en tres, dos, uno... suerte, a cocinar.

Gracias. Cada uno a su cocina.

Albert, venga.

¿Por dónde vas a empezar? -Empezaré haciendo el pollo

porque es lo que más tarda. María comienza por su segundo plato

ya que tiene que hornear los muslos durante 70 minutos,

después recogerá el jugo que soltaron en la cocción

y lo añadirá a la anguila ahumada y a las pieles de pollo.

Pollo al horno. -Hay que ir a tope.

Sí. -No hay que dejarle pasar

a María ninguna. -Intentar arrebatarle el puesto

de segunda duelista de "MasterChef Junior VII".

Voy a ir lavando las navajas para quitarles toda la arena.

Chicos, ¿estáis nerviosos? -Un poquito.

-Un poco, pero no mucho, estoy supercontento, eso sí.

Suerte, María. -Gracias.

Venga, María. Una vez que las navajas

estén limpias, María debe hervirlas y cortarlas, usará la cáscara

para emplatarlas junto al resto de las elaboraciones,

el caldo dashi, la leche de almendras

y la vinagreta de apio.

Cómo piensas que lo hará María.

-María yo creo que lo hará bastante bien.

Ya tengo las navajas, ahora voy con el caldo japonés.

Bueno, hola, María, voy a estar contigo supervisando

tu trabajo, apuesto por ti 100%. ¿Cómo te has organizado?

El pollo ya lo tengo en el horno, aquí estoy haciendo la sopa dashi,

o sea, el caldo. Vale, el dashi es bueno

tener el agua hirviendo y echar eso y hacer una infusión

te lo digo porque estás como rehogándolo y no hace falta.

Tú, ¿cómo vas a limpiar ese minipollo?

-Le cortas la cabeza, le abres la pechuga.

Vamos a hacer una cosa, como veo que lo tienes

todo controlado, me voy a ver a estos dos compinches

que no me fío un pelo de ellos y a ver si me entero qué traman.

Adiós. María, a tope ahí, eh.

Sí. -También para el otro plato

voy a necesitar otra serie de ingredientes

que están por aquí que... mira.

A ver, cómo iba. -No, ahora, quería que me hablases

sobre que me ha dado un poco de penita ver así...

O sea, realmente, es como si no existiera.

Soy invisible. Hola.

¿Qué tal, qué tramáis? Pues estamos hablando,

conversando... -Sobre nuestros platos.

Cómo irá nuestro cocinado, qué hay para hablar.

-Y deseándonos suerte.

Eso me parece bien, por ser un día importante

porque está a punto de cumplirse el minuto 15 de cocinado

y eso significa que tu tiempo para cocinar

arranca en tres, dos, uno, al lío. ¡Venga, suerte

y a por la chaquetilla, venga"! Venga, Leo.

Primero, tengo que hacer un buen sofrito y el huitlacoche

se lo añado y que cueza durante un buen rato.

Leo prepara una masa con la que rellenará

los moldes de maya.

Estos se reservarán en el congelador

hasta el momento de servir. Terminará el plato

con la crema de yuca fermentada y las semillas de calabaza fritas.

A ver, Leo, ¿te estás organizando bien?

Sí. -Vale, me alegro, venga, Leo.

Gracias. -A ver, tú, María,

¿cómo te estás organizando? -Muy bien.

¡Ah! Ahora, ¿por dónde vas, por la piel?

Sí, ya la acabé, ya la metí al horno.

Voy con las navajas.

Guau, pero es que tiene una pinta que no veas.

Hombre, qué pasa aquí. Estoy haciendo tu trabajo.

¿Qué tal estás? Haciendo tu...

Haciendo mi trabajo, supervisando todo.

Sí. ¿Esto qué es?

El maíz, lo haré como un sofrito y con el huitlacoche.

Es para hacer el sello este. Sí, la pastilla

y como tarda mucho, necesita mucha cocción,

pues lo haré primero. Venga, vamos corriendo, perfecto.

Albert, ¿sabes por qué está lavando este maíz?

¿Porque está sucio? No, porque estuvo metido en cal,

se ha mixtamalizado, esto lo hacen los mejicanos.

Veo que estás organizado vamos a darnos marcha.

Venga, vuela, Leo. Adiós, Pepe.

Hasta luego. Chao, Pepe.

He oído que vas bastante bien. -Ahora acabo ya con las navajas.

Pues te dejo

que veo que vas bastante bien. -Vale.

Bueno, qué supercocina, qué tal. Muy bien.

¿Cómo vais con las navajas, bien? Hola, mi "amore".

¡Oy, mi amor! Pero, bueno, tengo algo que comunicarte.

¿Qué? Tu tiempo de cocinado

arranca en tres, dos, uno... ¡Ya, a trabajar!

Vamos, y a ganar, concentrado y a sacar el plato.

¡Venga! Voy a cortar la cebolla.

Para el chawanmushi que acompaña a los percebes,

Albert debe elaborar un escabeche que triturará

con el foie y el plancton hasta conseguir

una mezcla homogénea. Qué guay es cocinar aquí, Leo.

Ya ves. -Es alucinante.

-Buah, cocinar en una cocina de dos estrellas Michelin...

Y además no hay equipos, prefiero trabajar solo,

así me organizo mejor. -Ya tengo los ajos laminados,

paso con la siguiente elaboración. Qué asco.

-Qué guay, a tope, venga. -Sí, le quitaré la cabeza.

Ahora, voy a poner las claras a media potencia.

Mira, creo que es hora de echar huitlacoche.

Ahora, un meneíto ahí.

Voy a empezar por lo que tarda más

para así ir adelantando cosas. Albert debe añadir vinagre en polvo

para terminar de montar el merengue,

una vez listo, lo extenderá en bandejas y lo horneará

hasta que queden láminas secas.

Después lo dividirá en pequeños trozos que rellenará

con crema de cebolla roja. Ya emplatado,

decorará con fresas y hojas de capuchina.

¡Huy, madre mía! Hola, Sami.

Hola, cariño, qué tal estás. Pues muy bien, voy muy bien.

Te vengo a dar una pista. Sabes que el percebe

es un manjar exquisito. Sí.

Diego Guerrero tiene un sistema para no tener desperdicio,

o sea, abriremos no solo el percebe sino también la uña.

Te voy a enseñar cómo se hace.

En nuestra boda podríamos dar percebes,

¿te parece bien? Vale, y si quieres, caviar.

¿Tú crees que caben ahí percebes? Manjares de los mares, son caros.

Bueno, tú ves los percebes, están sin cocer,

al cocerlos, yo tengo uno que ya está cocido

para ver cómo se hace, los enfrías bien, bien

para que estén helados. Y para que no te quemes.

Claro, cortas la puntita y abres para aprovechar,

¿ves? Es un trabajo fino y delicado de chefs

de alta gama como tú. Se corta el percebe,

¿tú comes percebes? No.

Pues la uñita es importante abrirla bien entera.

¿Y se puede probar, lo puedo probar?

Sí, claro.

Se come todo, ¿no? Sí.

¿Qué te parece? Delicioso.

Pues los tienes que cocer y luego, tienes que abrir todos,

así que, paciencia. ¿Todos?

Te dejo mis tijeritas, bueno, uno por comensal.

¡Ah, vale! O sea, 15. El resto lo guardas

para nuestra boda, ¿te parece? Y algunos me los voy a comer.

Muy bien, Albert, chao. Es la primera vez

que he probado percebes y me encantan.

¡Venga, chicos, a tope! -¡Venga, chicos!

Que lo estamos haciendo muy bien. -Leo, cómo vas.

Bien, ¿tú? Troceando la anguila, ¿no?

-Sí, uno, dos, tres, cuatro... -Vas muy adelantada.

Sí, ¿y tú, cómo vas? -No veas, este trabajo

de limpiar pechugas.

Una vez limpias las pechugas, Leo debe dejarlas marinando

y preparar una salsa con las carcasas.

Para la causa hervirá las patatas y mezclarlas

con el resto de ingredientes.

Por último, preparará la mahonesa de adobo.

¡Venga, chicos! -¡Con fuerza!

¡Ay, madre, se ha roto un bote!

No me harán pagar por romper un bote, ¿no?

Venga, Leo, venga, Albert. -Venga, chicos.

Ya he limpiado todos los pichones. -¡Ole, Leo!

Oye, no me emulsiona esto, ¿qué le pasa? Jope.

Es que no se me emulsiona.

Jope, Leo, que no se me emulsiona mucho.

-¿No? Repítela. -La repito que voy bien de tiempo.

¡Esto ya está! Voy a aquel horno.

Mira, me ha quedado bien. -¿Te va? Genial.

Albert, Albert. -¿Qué?

-Cuidado, mira. -¡Ay, madre, por favor!

Ya voy yo, ya voy yo que voy bien de tiempo.

¿Pero qué es esto, Albert?

Percebes. Finalistas, lleváis 95 minutos

de prueba. A estas alturas del cocinado, cualquier error

podría ser definitivo. Por suerte, el chef que diseñó

el menú está aquí para echaros una mano.

Así que, adelante, por favor, de nuevo, Diego Guerreo.

Diego, vente con nosotros. ¿Cómo vamos?

Maestro, vamos en el medio.

La verdad, nuestros jóvenes cocineros

lo están haciendo bastante bien para ser la primera vez

que se enfrentan a un menú de tanto nivel.

Me tienen alucinado. ¿Te parece si entramos a cocinas

y le regalas algún consejito? Vamos a ver.

A ver cómo va María con las navajas y la anguila.

Bueno. Esto es la anguila, a ver.

Es que la... -¿La espina por qué la tienes?

-¿Había que quitarla? -¿Cómo sacas el pescado

con espina o sin espina?

-Sin. -Sin, mejor, ¿no?

Está bien cocinada, lo suyo es quitar bien la espina.

Hay niños de comensales. Ten en cuenta que la gente

confía en ti y se lo come del tirón.

¿Tiene solución, ya es tarde para ti?

No, lo puede arreglar, creo. Está muy buena,

el punto muy bien. -Vale, aquí tengo las navajas.

Mira, aparentemente, están muy bien limpias.

Diego, en 30 minutos ¿crees que sacamos los platos?

Yo creo que María está en tiempo, puede hacerlo.

Si se organiza bien y mete caña. Sí, no te confíes.

No, no. Vamos a ver a Leo.

¿Qué tal? -Bien.

¿Me puedes decir, por favor? -¿Probamos el punto del maíz?

-Si está buen, por favor.

Sal, ¿no? -Sal.

Mucha sal. La sal no me preocupa

porque se corrige, me preocupa que está duro el maíz.

Hidrátalo un poco más y como dice Jordi,

la sal la corriges. Nos queda poco rato,

eso hay que triturar bien, ponerlo en un molde,

congelarlo... ahí, ahí. Pichón, ¿cómo va?

Aquí ya tengo las pechugas limpias. -¿No está la marinada ahí?

Deberían estar marinando. ¿Cómo lo ves?

Un poquito pillado de tiempo, ve pensando lo que más tiempo

te lleva y rematas, pero no te puedes dormir.

Vale. Venga, al lío, a tope.

Aquí tienes a Albert. ¿Qué pasa?

Repasemos las cositas, ¿cómo va este percebe? A ver.

Este escabeche no huele mal, no huele mal.

Gracias, eso me tranquiliza. Está equilibrado,

le falta reducción, pero vas bien. ¿El chawanmushi cómo lo tienes?

El escabeche está aquí. -¿El chawanmushi?

Licuado de algas, el foie, te falta hacer toda la crema.

Albert, te digo una cosa, desde que te asociaste

a Samantha te va mucho peor. Tienes que darte caña,

los percebes hay que abrirlos.

Sé que Samantha te dio una clase magistral,

una Masterclass, mira, más fácil, ¿ves aqui debajo?

Sí. Haces así, tacatá,

así está perfectito, ¿ves? Sí.

Deberías estar asociado conmigo no con Samantha, ¿no lo ves?

Claro. Soy tu "very best friend"

que te asesora con calidad. Samantha es mi prometida,

pero, bueno... De la boda ya hablaremos.

(DIEGO RÍE) Ya hablaremos. A ver cómo acaba esto, vámonos.

(Música)

Queridos familiares no sabéis la ilusión

que nos hace poder teneros aquí en una final tan importante.

Así que, bienvenidos y espero que salga todo genial.

(APLAUDEN)

(MARIA) ¡Venga, chicos! (LEO) ¡Qué fuerte, chicos,

la final de "MasterChef".

Sí, es algo increíble. -Es alucinante.

¡Ay, "mamasita"! -Leo, ¿qué tal vas?

Bien, ahora estoy haciendo la salsa para el pichón.

María, ¿cómo vas? -Yo superbien,

esperando que se reduzca la salsa y haciendo una "mise en place"

y organizándome todo. -Qué bien.

Aspirantes, ¿cómo vais?

(TODOS) Muy bien. Veo mucha tensión en el ambiente,

mucha concentración. Mira qué buena técnica

me ha enseñado Jordi. ¿No es la que te enseñé yo?

No me ha funcionado. O sea, los pelas como siempre

y luego, sacas la pezuña, ¿te sale entera?

No, se te corta, es que no es así.

Hay que sacar el interior de la pezuña.

Jordi me ha dicho que así. ¿A quién crees más a Jordi o a mí?

A Jordi. ¿Qué? O sea,

no estás muy enamorado. Si quieres pasar de mí,

yo no te digo nada. Vale.

Pero, a lo mejor, cancelo la boda. Bueno.

¡¿Qué?! Prefiero a mi mejor amigo

que a mi prometida. O sea, que no nos casamos.

No, sí, sí. Llamo a Pedro que venga a comer.

No, no. ¡Ah, pero qué hacéis aquí!

¡Roscon! Pero bueno.

¡Roscon! Os presento a Albert,

que es mi futuro marido. Sí, seguramente.

A ver, qué opinas que me case con Albert.

No. ¿No, por qué?

¿No? Te veo un poquito cortado, ¿qué te pasa?

Es que ahora quiero sacar mi plato. Ahora estás concentrado, ¿no?

Sí. Como veo que te cortas

cuando estoy aquí, os dejo solos, adiós.

Adiós. Adiós.

¿Por qué te quieres casar con mi mami?

-Bueno, es guapa, famosa, tiene dinero, un buen catering,

tiene todo lo que yo quiero. (RÍE)

¿Qué os parece, tú que me conoces bien, mi amor,

tú ves futuro en esta relación?

Mira, con Albert. No.

¿Hacemos un pacto? Si algún día un "Masterchef Celebrity Junior",

¿os apuntáis los tres? Sí.

Porque tú estuviste en el campamento "MasterChef".

Cortando. ¿Cortando? Y bailando también.

Sí. -Yo era famoso en el campamento

por bailar bien.

A ver quién baila mejor, a ver. Mira, mira.

Vaya dos, ¡oy, oy! ¡Ole, flamenquito, vamos, vamos !

¡Ole! ¡Ole, bueno, bueno, madre mía.

Finalistas, últimos 15 minutos para empezar el servicio.

¡Corred! Choca.

Hola, ¿qué tal? -Muy bien.

-¿Qué haces? -Estoy ahora mismo

con una especie de galleta para el primer plato

que sacaré después de María. ¡Ah, muy bien!

Muchas gracias, ahora, María. Hola.

-Hala, qué es eso.

Aquí tengo las pieles de pollo.

Es un plato muy rico de pollo, ya verás qué bueno.

De pollo y anguila.

¿Tenéis hambre? Sí.

Pues, vamos a comer. Vámonos. (MARÍA Y ALBERT) Adiós.

(LEO) Venga, chicos, voy a llevar estas galletas al abatidor.

(MARÍA) ¡Muy bien!

(Música)

Qué fuerte que te presente como el futuro padre de sus hijos.

Jo... estáis con eso que no cagáis, vamos...

Es muy fuerte y te has puesto nervioso.

Me he puesto nervioso, porque... claro... a ver...

Que me presente como su padre; o sea...

Es un impacto fuerte, para ellos y para mí.

¿Quieres o no? -Eh... sí, pero no.

Sí, porque estás con Samantha; no, porque eres padre.

Albert, contéstame. ¡Albert! -¡Ay!

Menos mal que no era cristal.

No me digas que se ha cargado otra cosa.

Ahora voy a hacer la crema de "foie".

(MARÍA) Tengo la "mise en place" de los dos platos.

(LEO) Genial, María.

Finalistas. (LEO) ¿Sí?

Ha llegado el momento de arrancar el servicio.

(LOS TRES) ¡Sí, chef!

Quiero quince raciones de navajas con "dashi" de chaquetilla.

Sí, lo van a estar. ¿Vale?

(LEO) Venga, María.

Ahí, estirando platos. ¡Voy!

Vamos a empezar por la base, piensa que hay que poner en la caja

bien de hielo seco, para que genere esa bruma.

Sí. Hay que ser generoso.

Sí. Y las algas encima, ¿vale?

¿Qué tal? Muy bien.

¿Estáis emplatando? Tú debes ir a por el hielo seco, ¿no, María?

Sí, voy. Ve a buscar el hielo.

Vete que debo hablar con Jordi. ¡Jordi, qué guapo te veo!

Un poco cansado.

Te veo bien, contento, una piel muy bonita.

Estoy de final. Tengo una sorpresa para ti.

¿Sí? Sí.

¿De qué va? En un día como hoy

me he dado cuenta de que faltaba alguien especial en tu vida,

y la he invitado. ¿A quién?

Adelante, por favor, ¡Rebecca, la novia de Jordi!

¡Oh...!

¿Qué haces aquí? ¡Sorpresa!

No es una sorpresa, es un sorpresón.

¿Sí? Samantha, ¿esto lo has tramado tú?

Venía toda la familia; tus hermanas, tu madre...

Y he pensado que no podía faltar. Ay, gracias...

¿Te hace ilusión? Toda la del mundo.

(EMOCIONADA) Qué bonito es el amor...

Ella dice estar enamorada de mí, pero es mentira,

hay otro chico que le gusta más. Es verdad.

(DESESPERADO) ¡No, no, no! Albert...

¡Hola..! -¡Hola! ¿Cómo estás?

¿Es guapa o no es guapa?

Muchísimo. La más guapa del mundo. (RÍE) Porque estoy enamorada.

Te dejo dos minutitos, voy a ver una cosa de María.

Vale. Ahora vuelvo, confío en ti.

Vale. Bueno, a medias.

Bueno, ¿qué tal? -¿Cómo estás?

Muy bien. Me estaba yendo muy bien el cocinado,

pero, bueno... ¿Cómo conociste a Jordi?

Lo conocí por una amiga, que nos presentó,

yo soy de Brasil y esta amiga, también, es de allí.

Ah... Qué bonito es el amor.

Qué bonito es el amor, ¿eh? ¿Qué tal tú? ¿Tienes novia?

Eh... sí... es... -¿Tienes o no?

Samantha y yo tenemos prevista nuestra boda para este año.

¡Ah, ¿sí?! -Sí.

Pero yo estoy enamorada de ti... -Eres mi segunda novia.

Vamos a ver una cosa, aspirante cotilla,

tienes cosas en el horno y se queman, percebes que limpiar.

Albert a cocinar. Vale.

Tú a emplatar. Sí.

Y tú a comensales, vámonos.

¡María! ¿Qué?

Vámonos con el emplatado. ¡Voy!

Tienes aquí las conchas.

Venga, levanto una mitad y lo echo aquí debajo.

Se me pega en las manos.

No debes tocarlo, que está muy frío.

Aspirantes, tenemos dieciséis invitados,

porque ha venido mi chica, de sorpresa, y somos dieciséis.

Ahí... Ahora, vamos a poner aquí dieciséis raciones estupendas, ¿eh?

Vale.

Albert, ¿qué estás haciendo?

Estoy sirviendo mi sopa, y me está saliendo bastante bien.

¡Qué fuerte! Una sopa de dos Estrellas Michelín.

Albert, ahora mismo estoy pasando el puré por el pasapuré.

¿Qué te parece, Albert? -Muy bien.

Me alegro. -Aunque, yo voy mejor.

(LEO) Venga, María, ¿cómo vas?

He conseguido hacer unas navajas de un chef

de dos Estrellas Michelín. Un poco más aquí.

Te falta la sal de ajo y el caldo de "dashi", al final,

para conseguir el efecto humo. ¡Ah! Sí, sí.

Camareros, por favor, prevenidos. Ya están fuera del horno.

¡Qué bonito! Es increíble. -Qué guay el hielo seco.

Saquemos a sala las navajas con "dashi" de apio.

Sí. Y leche de almendras.

Para empezar este menú, diseñado por Diego Guerrero,

María ha elaborado...

Espero que estén espectaculares.

(Música)

¿Qué pasada? -Bueno, bueno.

Manuela...

Están ricas, ¿eh? -Está muy rico.

Bueno, bueno, bueno, esto sí que es un momento único,

tener a la familia de Jordi Cruz reunida

y, además, que habéis conocido, ahora, a Rebecca.

Sí. ¿Cómo ha sido el encuentro?

Ningún problema, fantástico. ¿Sí?

Nos hemos conocido y bien. ¿Sí?

Sí, fantástico. Bueno...

(TODAS) ¡Oh!

¿Te ha gustado la sorpresa? Me encantó.

¿Sí? ¿Estabas nerviosa? Mucho, mucho, sí.

¿Habéis probado el primer plato? Sí, maravilloso.

Las navajas me encantan, están bien cocinadas, muy ricas.

¿Todo bien? Todo perfecto.

¿Y tú, Rebecca? Esto no existe en Brasil.

¿No existen las navajas? Creo que no, pero son maravillosas.

¿No las habías probado? No.

¿Te han gustado? Sí.

Empezamos por la puerta grande, ¡qué maravilla!

(MARÍA) ¡Venga, chicos! ¿Cómo vais vosotros?

(LEO) Tengo que ir haciendo más.

Leo, ¿cómo vamos?

¡Oh! Oye, qué susto te has dado. Es que estaba superconcentrado.

Me parece muy bien que estés concentrado. ¿Cómo vas?

Estoy sacando las galletitas. Muy bien.

Hombre, la expresividad que tiene el plato de Diego Guerrero

no la tiene tu plato, y veo que son...

Una, dos, tres, seis, doce... Debe haber quince.

Tengo que hacer más.

No llegamos. Estas que no salen bien,

porque están cruditas, las partiremos a la mitad,

y así no hacemos esperar a los comensales.

Te voy sacando los platos de emplatado, ¿vale?

Vale. Venga, vamos a ver.

Le pondría un cucharón en el fondo y sobre eso, la galleta.

Diego suele poner la galleta y alrededor pone la crema.

Vale. Muy bien, te echo una manita.

¡Hola! Ya está esto. ¡Eh!

¿Qué tal, chicos? -Hola.

No te confundas, que no es la novia de Jordi;

esta señora es mi mujer. ¿Qué tal?

Bueno, Leo... Dame un besito.

Leo, Mariví. ¿Qué tal, Leo?

Muy bien, gracias. -¿Cocinando?

Sí, ahora estoy poniendo la masa fermentada de yuca.

¡Estupendo! -Y tengo que poner ahora...

Así son mis niños. La galleta.

¿Cuándo los llevas a casa? Eso digo yo.

Madre, otra persona. -Albert.

Hola, encantado. -Qué chulo. Ay, qué cosita.

¿Qué tal, guapo? -Muy bien.

¿Bien? -Sí.

Oye, este toqueteo que haces a las mujeres...

A mí me parece excesivo, lleváis un minuto conociéndoos.

Qué rico.

Es un seductor. Pero ¿sabes qué? Está saliendo con Samantha.

¿Sí? -Y estamos prometidos.

¡Anda, con Samantha! Se han prometido.

Me comprometí con un "cupcake". -¿Qué estás cocinando tú?

Comida japonesa del amor... -¡Ah, eso me gusta!

Y todo es para ti. Del amor...

Oye, te dejo con mi mujer. ¿Me puedo ir tranquilo?

Sí. ¿Sí?

Oh... Tú sabes mucho, pájaro.

Venga, vete. Oye, ¿me voy?

¿Quieres una fresita? -¡Anda! Muchas gracias.

Por cierto, ¿cómo conociste a Pepe?

Lo conocí en un bar que tiene él.

Venía de jugar al tenis con una amigas y les dije

que nos tomáramos una Coca-Cola, estaba él allí y me fichó.

Y cada vez que iba a Illescas estaba allí él, esperándome.

¿Qué te gustó más de Pepe?

Que es una persona muy elegante, que es un señor.

¡Oh! -Y, luego, su cocina.

¡Claro! -Me tiene enamorada.

Que es famoso, que tiene Estrellas Michelín...

Hombre, eso, también.

Bueno, eres muy guapa, ¿eh? -Muchas gracias.

Y tienes un pelo... -¿Te gusta mi pelo?

¡Qué hambre tengo! (MARIVÍ) ¿Has visto?

No lo he visto nunca en una cocina ni lo he visto nunca en una final.

María, ¿eso qué es? Un huevo frito.

¡María!

Ya lo tengo todo y me sobraba tiempo.

¿¡Te sobraba tiempo!?

Lo tiene todo hecho y se hace un huevo.

Qué organizada, ¿eh? Fíjate, qué figuras tengo.

Además, es que sí. (ALBERT) Muy bien, María.

Vámonos a comensales. ¡Decid "adiós" a mi mujer!

Adiós. Venga, decid "adiós".

Ya tengo otra novia que he robado.

Macho, es que no paras, ¿eh? De robar novias.

Albert, a currar, sinvergüenza. Adiós, guapo.

Me cago en la mar con el señor marqués.

¿Cómo lo llevas, Leo? Bien.

Tenemos solamente doce moldes. Sí.

O sacamos con retraso o, como hay niños,

podemos partirlas a la mitad, en algunos,

como comen menos, ¿no? Quizá.

Venga, vamos a ir sacándolo. ¡Fenomenal!

(ALBERT) María, ¿y el abatidor?

¡Aquí, ven! -Vale.

¿Lo necesitas poner? -Sí.

Yo lo tengo todo listo, te voy a ayudar, si quieres.

Vale, gracias.

Esto lo ponemos en varios boles, te lo voy poniendo,

porque si no, no te cabe en el abatidor.

Pipas alrededor, no tenemos tiempo de ponerlas perfectas.

¿Has visto las de Diego, que estaban todas ordenaditas,

que hacían un dibujo precioso? Sí.

Vale. Camareros, podemos ir sacando platos.

(Música)

Venga, vamos.

Este plato me encanta, lo he probado y está buenísimo.

Venga, fenomenal. Ya está. Perfecto.

Leo, perfecto. Vamos pensando en el otro plato;

vamos a por el pichón, así que, volamos ya, ¿vale?

El siguiente plato lo ha hecho el aspirante llamado Leo,

el plato se llama "Maya".

Creo que está espectacular;

así que, ya sabes Roscón, a comértelo todo.

¡Sabor! Eso.

(Música)

(Música)

No sabes la ilusión que me hace tenerte aquí, Mariví.

A mí, también. Con Manuela, con María y con Jesús.

Has entrado en cocinas. Sí.

Has visto a Pepe. Sí.

¿Qué te ha parecido? Le veo muy integrado con los niños,

los chavales estaban cocinando muy tranquilitos

y, además, cosas bastante difíciles.

¿Qué te ha parecido este plato?

Mira, está bien, pero me gustaron más las navajas.

Vale, te entiendo. Diplomática.

Jesús, primera vez que te tenemos de comensal.

Sí. ¿Estás contento?

Sí. ¿Qué dirías del plato?

Es un plato complicado, no está mal, pero...

La navaja me ha parecido bastante mejor.

Me sirve de mucho vuestra valoración;

así que, muchas gracias. De nada.

Espero que disfrutéis de la comida. Muy bien.

Qué guay las mujeres de los chefs, que tienen muy buen gusto.

¡Albert, el siguiente plato es el tuyo! ¿Lo saco del horno?

Sí, por favor. "Sí, por favor".

Ahora vengo, ¿vale? -Vale.

Vamos a ver, Albert.

Lo que no sabía es la vocación que tienes de marqués y de ligón.

¿Sabías que eras así o lo has descubierto aquí?

Sabía que era así. Sabías que eras así, claro...

¡Hala, Madrid!

Pepe, ¡hala, Madrid! Sí, claro, ahora...

Ahora me vas a hacer la pelota, que te hago los platos;

ahora, "hala, Madrid", no lo has dicho nunca, solo ahora.

¿Podríamos ir emplatando?

Venga, percebe. ¡Vámonos! En el centro.

¿Cómo vas?

Dos, cuatro, seis, ocho... ¿Habías probado ya los percebes?

No. ¿No?

Son carísimos.

Pero eres de familia pudiente, los pudientes comen percebes.

No soy de una familia tan pudiente.

Sí, según el chalezazo que me dijiste que tienes...

Es un chalé grande, pero soy de familia trabajadora.

¡Ah, vale! O sea, trabajan los papás.

Sí. Yo, también, ¿eh? Claro...

Había uno con dos.

Lo que faltaba, que te comas la comida de los comensales...

¿Podemos sacarlos? ¿Estamos, Albert? ¿Lo tenemos?

Sí. Ah, por cierto, este que tiene dos es para Roscón,

es como un regalo especial. Venga, perfecto.

Camareros, adelante. Este es para Roscón,

el hijo de Samantha, que tiene dos percebes;

cortesía del chef. Los demás, para todos. Gracias.

Albert, ¿vamos pensando en el postre? ¿Te parece?

¡Sí, chef! Venga, vamos con el postre.

El tercer plato está elaborado por un aspirante al que conocéis,

que se llama Albert.

Es un plato que tiene un nombre un poquito complicado...

Mamá. ¿Qué?

Se llama ""Chawanmushi" de "foie" escabechado y percebes".

Eso, exacto. ¡Muchas gracias, Pedrito!

Espero que os guste.

(Música)

¿Cómo está? ¿Te gusta?

Bueno, esto sí que me hace ilusión. ¿Qué te ha parecido este plato?

Bien. ¿Estaba rico?

Estaba rico, sí.

Mamá, tú eres muy exigente y te lo has acabado. ¡Madre!

Me ha encantado el plato.

Nunca lo habías probado, vives al lado, pero no has venido.

No. Cloe, ¿te lo estás comiendo todo?

Sí. ¿Te gusta este plato?

Sí, está superrico.

Dime algún defecto, que tan especialita con la comida.

No le veo nada.

¿No tiene defectos? No.

Muchas gracias por vuestra valoración

¡y que siga la fiesta!

(ALBERT EMOCIONADO) ¡Madre mía queda un plato para poder saber

si nos dan la chaquetilla o no!

(LEO) Sí, qué guay, es algo increíble.

Nos jugamos muchísimo. -El sueño de todos.

Esto no creo que vaya a molestar a los comensales.

María. ¿Qué?

Última oportunidad para ganar la chaquetilla

y parece que vas... sobradita...

Pero no me quiero relajar.

¿Sabes qué vas a hacer? ¿Qué?

¡Correr! Vale.

¡A emplatar rapidito! Voy.

Quiero ver dieciséis réplicas exactas.

(ALBERT) ¡Sartén!

Venga, esto lo quiero como un cohetito, ¿vale?

Sí.

Lo tengo. Superbién.

Pon, primero, dieciséis puntitos y, luego, tacatacatá.

Vale.

Voy a ver a mi Leo, voy a ver a mi Leo.

Lo emplatamos como un cohete. ¿Cómo lo llevas?

Estoy marcando los pichones por la piel y, luego, los freiré.

Déjala que se haga y, luego, los fríes, ¿sabes que van fritos?

Sí. Vale.

Échate más pichones y échales un poco de sal.

Sí. Venga, ya está. Ahí, no pongas más.

No pongo más. ¿Dónde tenemos la patata?

La patata está aquí.

No podemos hacer la empanadilla, no dará tiempo,

pero quiero que aliñes esto, perfectamente.

Todo el aliño de la patata, méteselo ahí, ¿vale?

Esto llevaba el ají naranja.

Perfectamente. Mezcla un poco, vuelvas a echar y mueves, ¿vale?

Perfecto. Venga.

Bien centradito, ¿eh?

Te estás jugando la chaquetilla, amiga.

¿Crees que tienes opciones de hacerte con la chaquetilla?

Pues, no sé. ¿Crees que todo está bien,

que a los comensales, que son especiales,

les va a gustar el plato? Depende de cómo esté.

Deberías saber cómo está. ¿No lo has probado?

Sí que lo he probado. ¿Y?

A mí sí que me gusta.

Creo que está muy rico. Venga, solo falta la piel.

Vale. ¡Ahí!

Hemos estado muy tranquilita y, ahora, hay que darse cera.

Camareros, prevenidos, los que tienen piel... adelante;

que salta este plato de mar y montaña,

anguila y pollo asado.

¡Pam y pam! Muy bien, señorita. ¿Qué hacemos, ahora?

Limpiar. No relajarnos y limpiar cocinas.

Estoy contenta con lo que presento, aunque no estoy del todo segura,

pero creo que tengo opciones de tener la chaquetilla,

como todos, porque nos hemos esforzado.

(Música)

Hoy me siento como en casa presentando los platos,

sentada, con mi familia... Qué maravilla.

El siguiente plato lo ha elaborado María,

y se llama... "Anguila y pollo asado".

¡Bravo!

Espero que os guste.

(Música)

(Música)

Las súper hermanas de Jordi. ¿Qué tal?

Eres la gran representante de la familia Cruz,

trabajas con Jordi. Trabajo con él.

¿Te ha hecho ilusión?

Mucha, mucha ilusión. Estamos todas las hermanas, el hermano...

A ver, ¿os ha encantado el plato?

Nos ha encantado. -Sí.

Porque tiene mucho ¡sabor! ¡Sabor, crujiente...!

Muy bueno, buenísimo. ¿A ti, Eva?

Me ha encantado, el crujiente estaba muy rico

y muy equilibrado el punto de sal, me ha encantado. Estaba muy rico.

Muchas gracias. Estoy contenta de teneros aquí.

(TODAS) Gracias.

Venga, Leo. Vale.

¿Qué le falta? Aceite de humo.

Venga, metiendo aceite de humo.

¡Venga! Solo una gotita, ya está. Echa sal ahí, sin miedo.

¿Qué tal te va, Leo? Bien. ¿Y a ti?

A mí, también. De ver mi plato, me entra hambre.

Estoy cortando esto en cachitos y aquí pongo lo que está bien,

lo que está mal se queda aquí, para siempre. Igual, me lo como...

Leo, tengo los pichones.

¡Perfecto! Aquí tengo la mayonesa...

Vale, perfecto. Perfecto.

Y la patata está ya aliñada, ¿verdad? Para la causa.

No será tan bonita como la de Diego,

ni será una empanadilla perfecta, pero, al menos, tiene el gusto.

Lo importante es que los comensales digan: "¡Jolín, qué rico!".

Necesito ese fondo de salsa, va envuelto en una salsita buena,

ese juguito sí que me gustaría que los comensales lo probasen.

¿Lo vamos a emplatar? Vale.

Leo. ¿Qué?

Ese jugo no está ligado, voy a ver qué invento.

Tráeme un cazo, a ver qué hacemos, a ver si lo solucionamos.

¡Soy el solucionador! ¿Te suena MacGyver?

No.

Una serie de los años 80. Era un solucionador, como yo.

Tengo un caldo, no ha reducido, tengo pichones y no sé qué...

Cojo pichones, cojo tal, cojo patata y te armo un plato.

Soy MacGyver, me puedes llamar MacGyver.

¡Pepe MacGyver!

Oye, manito, ¿cómo va, Albert? Aquí ya lo tenemos, güey.

¿Tienes el postre o qué? Más o menos, güey.

Vamos, dejamos reducir esa salsa y lo tenemos.

¡Perfecto!

Ve tirando los platos. Vale.

¡Albert, que no paras de comer!

¡Jolín! Este olor me está dando hambre!

(LEO) El pichón tiene que estar más bueno...

Vamos, que vamos a sacar una salsa muy rica, al final.

Mira qué cosas más bonitas hace Diego.

Nunca había visto un chile tan traslúcido.

Es un guiño al pimiento de cristal. ¡Genial!

Muy bien, Leo, estoy muy orgulloso de ti.

Muchas gracias.

¡Vale! Tenemos los pichones; tenemos la mayonesa,

que iba dentro de la causa, de la patata;

pero como no hemos hecho la empanadilla,

pondremos puntos de mayonesa y la patata al lado.

No es el plato de Diego Guerrero, no saldrá igual de perfecto,

pero vamos a intentar reproducir sus sabores, ¿vale?

Venga, Leo, tú puedes, posiblemente, ganes la chaquetilla.

Rápido, rápido, rápido. Que quede bien bonito, porque...

Venga, muy bien. Albert, ¿tienes todo listo?

Eh... no. Saco el pichón en dos minutos.

Leo, tengo la salsa, voy para allá, ¿eh?

Suerte, Leo. -Gracias.

Venga, muy bien. Eres fantástico. Gracias.

Venga, vamos a montar ese pichón.

Salseamos corriendo y ya está. Vámonos con ello, salseo.

Vale. Camareros, por favor, los de la salsa pueden salir.

Venga, vamos. Gracias.

Muy bien, Leo, fenomenal. Gracias.

Bueno, vamos limpiando cocinas. Sí.

Yo creo que he hecho bien...

Mis dos platos. Quizá, no son como los de Diego,

pero yo estoy supercontento.

(Música)

El quinto plato, elaborado por nuestro finalista Leo, es...

Menudo ayudante me he echado. ¡Me encanta! Espero que os guste.

(Música)

(Música)

Está rico, ¿eh? -Está muy rico.

¿De qué estáis hablando? Del plato, imagino, ¿no?

Sí, sí... ¿Qué tal?

Está muy bueno y las salsas están ricas.

¿Qué te ha parecido? Muy bueno.

¿Te ha gustado mucho? No pica, tiene bien el punto de sal...

¿Tiene mucho sabor?

¿Sí? O sea, te ha encantado este plato.

No sabéis la ilusión que me hace que estéis probando y valorando,

porque tú has crecido con "MasterChef".

Tienes ocho años, tenías un año cuando empezó "MasterChef".

¡Se me está rompiendo todo!

¿Qué tal, Don Juan? Hola, Jordi.

¿Disfrutando de destrozar el merengue

o estás haciendo una versión "freestyle"?

No lo sé, lo estoy intentando, pero...

Estás cortando a lo loco. El merengue, amigo mío, mira...

Haces una rayita y, luego, haces... ¡pam!

Y se corta recto perfecto.

Es un homenaje a Gaudí, al "trancadís" de Gaudí.

Bueno... Vaya... Por ejemplo, mira...

¿Esto se parece? Sí.

Uno. Al final, esto es un sándwich, ¿verdad?

Sí. Aunque sean rotos, así,

tienes que sacar diez sándwiches, ¿vale?

Lo más parejos y parecidos posible. ¡Bravo, Jordi!

Venga, venga, venga; te voy a apretar, un poquito, ¿eh?

Esto están, más o menos...

Crema, amigo mío.

Coges la crema de arriba, que está más dura,

y la pones en medio de las galletas.

¡Pam, pam! Está bien.

Hazme un favor, venga, vete a estirar platos.

¡Venga, venga, venga!

Venga, Albert, un poco de garbo, que te juegas la chaquetilla.

¡Venga! Con ritmo, con garbo, con marcha.

Venga, cambio de marcha.

¡Lo tengo!

Venga, amigo, las hojas; venga, con marcha.

(ALBERT) ¡Venga!

Bien de hojitas, ¡pim, pam, pim, pam! ¡Eso!

Venga, te faltan cuatro. Bonito. ¡Tatatá!

Ya, ya, ya, ya. Ya está.

Vamos a darnos cera. Albert, ¿tienes las fresitas?

¿Las qué?

Las fresas. ¿Te ha quedado alguna o te las has comido todas?

Aquí están. Vale, solo falta la crema.

Yo pongo la crema; tú, rematas con las fresas;

y los dos, la capuchina, ¿vale? Vale.

(Música)

¿Qué te parece si ponemos dos fresas, amigo?

No, es que... pues... es que... Diría que...

Que no llegan, ¿verdad? Sí.

¿Por qué? Porque no he cortado muchas.

Van a faltar, porque te has puesto hasta las cejas.

¡Gracias, chef!

Te parece gracioso comerte la "mise en place", ¿eh?

No.

Venga, esa capuchina puesta con cariño.

Prevenidos, camareros, por favor, lo tenemos.

Que salga, por favor, este postre:

"Cebolla, fresas y vinagre", con el sello personal de Albert.

No voy a decir Diego Guerrero, porque es una versión "freestyle".

¡Oye! ¿Qué?

Hemos terminado, ¿vale? Vamos.

Buen trabajo. Cocina limpia, ¿vale? ¡Al lío!

Estoy contento con mis elaboraciones,

creo que podría, podría tener la chaquetilla.

(Música)

He venido al rincón más dulce del restaurante

a presentar el postre, ¿por qué será?

Se llama "Cebolla, fresas y vinagre",

y lo ha elaborado Albert.

Espero que os guste. (TODAS) ¡Gracias!

(Música)

(Música)

Está rico, ¿eh? -¿Sabe a cebollas?

¡Hola, Manuela! Hola.

¡Hola, María! Buenas.

¿Qué tal el postre? Pues, muy bien.

¿Habías probado algún postre con cebolla?

No, pero me ha gustado mucho, y eso que la combinación es rara,

pero me ha gustado mucho.

Sabes hablar de gastronomía, ¿te gusta este mundo?

Solo probarlo. Solo probarlo.

Te gusta catar, pero trabajar en el restaurante de tu padre, no.

¿Y tú, Manuela? Cuéntame qué te parece el plato.

Pues... Estaba muy rico, la verdad,

para ser de niños de mi edad no estaba mal.

Tú, con diez años, ¿no te ves capaz de hacer un plato así?

¡No!

Siendo hija de Pepe Rodríguez. ¡¿No?!

No. Muchas gracias, Manuela.

Queridas familias, no sabéis lo divertido que ha sido,

para nosotros, teneros de comensales;

lo emocionante, al mismo tiempo. Agradecer a Diego Guerrero,

que nos ha abierto las puertas de su casa,

que nos has dejado invadirte. Un honor. ¡Bendito jaleo!

Ahora, quiero que me ayudéis a recibir con un fuerte aplauso

a los tres pequeños artistas que han hecho

que disfrutéis tanto de esa comida: ¡María, Leo y Albert!

Finalistas, ya veis, tenéis a nuestras familias enamoradas.

¿Quién quiere decir algo? (MARÍA Y ALBERT) ¡Yo!

Bueno, Albert. Piensa bien lo que vas a decir.

(RÍEN)

Roscón, ¿te ha gustado que te haya puesto dos percebes, en vez de uno?

¡Sí!

(Risas)

¡Me alegro!

Muchísimas gracias por haber estado hoy de comensales,

espero que os haya encantado nuestro menú

y que hayáis pasado una gran comida.

Para mí, es un gran privilegio poder cocinar en estas cocinas

de dos Estrellas Michelín;

espero que lo hayáis disfrutado y que me den la chaquetilla.

Familia, nos vais a perdonar pero tenemos un veredicto que dar.

Es el momento de saber quién de los tres consigue la chaquetilla

y, por tanto, el paso al gran duelo final.

Bueno, para terminar, solo quiero añadir

que ha sido un gustazo teneros como invitados.

Muchísimas gracias y... Mariví, cariño, hija,

si llego tarde es culpa de Jordi, que tarda mucho en desmaquillarse,

como tiene tanta chapa y pintura, nos toca compartir coche, mujer.

No te preocupes.

¡Un aplauso para todos que nos vamos a por el veredicto!

(Música)

Mis queridos finalistas, ¡estoy alucinada con vosotros!

(LOS TRES) Gracias.

No solo os habéis enfrentado a un cocinado muy exigente,

sino que, además, habéis tenido que controlar los nervios

en una prueba que ha estado repleta de emociones fuertes,

¿¡verdad, Jordi Cruz!? ¡Verdad!

¡Ay, cómo me gustan estos momentos! Bueno, uno de vosotros, el mejor,

se convertirá en el segundo duelista

de la séptima edición de "MasterChef Junior".

Suerte a los tres.

(MARÍA) Gracias. (LEO) Gracias. Por favor...

Leo, has trabajado muy bien, pero, quizá,

no has controlado los tiempos todo lo bien que deberías,

se te ha echado, un poco, el tiempo encima

y no has podido replicar los platos de Diego;

esa galleta perfecta y, luego, el pichón,

fíjate, esa empanadilla maravillosa que llevaba de causa,

pues, no ha salido como queríamos.

La dificultad la sabemos, porque era muy grande.

¿Qué ha pasado, Leo?

Es verdad que no he podido replicarlos... del todo;

estoy contento, pero creo que, siempre, se puede hacer mejor.

Leo, es que tienes que estar muy contento,

has peleado la chaquetilla del principio hasta el final.

¡Tienes que estar contento, muy contento, de verdad!

Felicidades. Gracias.

¡Bravo!

Albert, hola... (RÍE) Hola, "amore".

Tengo una pregunta para ti, ¿vamos a casarnos o no?

Sí.

Porque, ahora, no tengo claro en qué punto está el compromiso.

En un punto de prometidos, pero, todavía, de no casados.

Pero ¿cómo va a ser el futuro?

Porque has echado la caña a todas y estoy preocupada.

No, no, no; tú eres mi novia principal.

Yo soy la principal. Sí.

¿Y las segundas quiénes son? Rebecca y... todas...

No, no, conmigo no. Vamos mal, ¿eh?

Yo quiero ser la única, así que, toma una decisión.

Mejor, porque así recupero a mi amigo Jordi.

Te quedas conmigo, solo, para que Jordi sea tu amigo,

pero no porque me quieras más que a otras.

¡No! A ver... Samantha, yo te quiero de verdad,

no como a Rebecca, que la quiero... ¡Bah! Simplemente, porque es guapa.

Qué sinvergüenza es.

Ahora sí, Albert, menos mal, que me iba con el corazón roto.

Con las mujeres de "MasterChef" estoy que no veo...

Estoy prometido con Samantha, Rebecca es... ¡Guau!

La mujer de Pepe tiene un pelazo...

¡Me encantan las mujeres de "MasterChef"!

Ya que estamos, te quería hacer otra pregunta,

¿para ti qué es, exactamente, el desperdicio?

Eh... Coger una cosa y desaprovecharla.

Así que, con la excusa de no dejar ningún desperdicio,

te has puesto las botas comiendo percebes, fresas...

¡Tú lo que eres es un caradura! Bueno, al menos, no desperdicio.

Amigo Albert, tengo que darte, como amigo tuyo que soy

y que te aprecia, un pequeño tirón de orejas.

Si le hubieses puesto la mitad de interés

al corte del merengue de vinagre que a nuestras vidas privadas,

te hubiese quedado un postre... perfecto;

no había dos porciones iguales, ni de casualidad.

Ahora, igual que te digo una cosa te digo otra,

te reconozco que el "chawanmushi" y el postre

estaban geniales de sabor; se parecían a los platos originales

mucho más de lo que yo esperaba. ¡Así que, bravo!

Puedes estar contento con tu trabajo,

porque tu "very best friend" está muy orgulloso de ti.

¡Robanovias!

Los has hecho muy bien, ¿eh? Venga, a tu sitio, anda.

Vamos contigo, María.

No solo has reproducido fielmente los platos de Diego Guerrero,

sino que, además, has sido capaz de hacerlo tan rápido

que hasta has tenido tiempo de ayudar a tus compañeros,

incluso, para hacer un huevo frito, que eso... no lo he visto nunca.

¡Enhorabuena! Gracias.

María, has priorizado, a la perfección, las elaboraciones

que requerían más tiempo, has controlado el cocinado

en todo momento, has sido autónoma y cuando has cometido un error

no te has venido abajo y has sabido rectificar.

Hoy has brillado tanto como estas dos Estrellas Michelín.

¡Bravo! ¡Felicidades!

Gracias.

Atención, porque ha llegado el momento que estáis esperando,

debajo de una de esas tres campanas está la chaquetilla

del segundo duelista, cualquiera de los tres la merece,

porque los tres habéis demostrado tener cualidades para la cocina,

pero ha habido uno que ha destacado sobre el resto;

por eso, el ganador de esta prueba y, por tanto, el segundo duelista

de la séptima edición de "MasterChef Junior" es...

Tres, dos, uno. ¡Arriba!

¡María! Qué bien, enhorabuena. ¡Bravo! ¡Uh!

Bueno, María, muchas felicidades. Gracias.

María, te has merecido esta chaquetilla,

tú solita te la has ganado y, ahora, ¿sabes lo que toca, no?

Ponérmela.

Aparte de ponértela, prepararte... Para el duelo.

Porque tienes un duelo muy complicado por delante.

Imagino que feliz. Sí, superfeliz.

¡Que no me lo creo! Es la bomba, es alucinante.

Créetelo, mujer, que eres duelista, tienes la chaquetilla puesta.

¿Qué más quieres? Nada, un abrazo.

¡Estoy supercontenta! No me lo creo, ¡soy duelista!

"MasterChef" es un sueño que está cumplido, totalmente,

ahora, a por mi segundo sueño, que es ganarlo.

Albert, Leo, os habéis quedado a un paso del duelo final,

pero no quiero que estéis tristes; habéis hecho un trabajo soberbio.

Leo, ¿cuáles son las sensaciones? Me quedo con todo.

Me quedo con las ganas, pero me alegro por María,

he vivido muchas cosas en el programa y estoy superfeliz.

Para que sigas aprendiendo y te conviertas en un gran chef

te regalamos un pack de seis meses a nuestra escuela "online".

¡Qué guay!

Y para que no nos eches de menos, también, te regalamos

el nuevo juego oficial de "MasterChef Junior".

Fíjate, ahí no queda la cosa...

Gracias a nuestro patrocinador de electrodomésticos Bosch,

te llevas un robot de cocina del color que quieras;

además, tienes una sorpresa del patrocinador de alimentos,

el supermercado de El Corte Inglés. Necesito un azafato...

Jordi, ¿te importa? Claro, señor.

¿Qué es eso tan chulo? Pero ¿¡qué es eso!?

(TARAREA) ¡Jolín!

Qué bonito. ¡Ole!

Qué chulada... Gracias.

Vaya pedazo de tabla de "snow". ¿Te gusta?

Es súper.

Ha merecido la pena

entrar en el programa, estoy contento, aunque me haya ido.

Albert, a ti no te doy regalos, porque tú ya los recibiste.

Ya... Te acuerdas que te los di, ¿no?

No píense que te tengo manía, no quiero que lo pienses.

Chaquetilla de consolación, al menos...

Como mínimo, una de consolación.

No he ganado, pero ha sido una gran experiencia;

muchos amigos, conocer a gente famosa...

Me he llevado una experiencia inolvidable.

Ahora sí... Albert, Leo, ha llegado el momento

de deciros "adiós"; y a ti, María, mucha suerte

y nos vemos en las cocinas de "MasterChef".

Gracias.

Como cada año, vuelven los campamentos MasterChef.

Si tienes entre ocho y 16 años, te encanta cocinar

y quieres vivir una experiencia inolvidable en la naturaleza,

tienes que venir a los campamentos MasterChef;

además, vivirás con concursantes de "MasterChef Junior".

El próximo verano, campamentos MasterChef.

(A LA VEZ) ¡Ven al campamento MasterChef!

(Música)

(Música)

Ya está todo listo para vivir el gran duelo final

de la séptima edición de "MasterChef Junior".

Las cocinas están preparadas,

los duelistas deseando empezar a cocinar

y nosotros, nerviosos por vivir este momento tan emocionante.

¡Bienvenidos al gran duelo final!

Samantha, Pepe, una nueva final y dos aspirantes

con mucha ilusión por conseguir el triunfo.

Vamos a ver un auténtico duelo de titanes,

porque el nivel de los aspirantes ha sido increíble

y las dos duelistas han demostrado, durante estas seis semanas,

que tienen mano para la cocina, y su evolución ha sido increíble.

Y no solo eso, hemos visto que se han dejado la piel

y que son competitivas, les gusta la competencia sana,

siempre, dispuestas a ayudar, incluso, cuando se jugaba

la chaquetilla de duelista.

Tenemos que reconocer que han sido las alumnas perfectas,

sienten verdadera pasión por la cocina,

con aplicadas, trabajadoras, atentas, curiosas

y nunca las hemos oído quejarse ni venirse abajo.

Que este duelo será muy reñido y, además, un espectáculo.

Estoy deseando que empiece ya.

Adelante, Lu Pérez. ¡Hola!

La primera duelista tiene once años y es de Barcelona;

debe su pasión a la cocina a su abuela Manoli,

con quien la hemos visto trabajando en estas cocinas.

¡Qué fuerte!

Es perfeccionista, trabajadora y muy buena compañera;

para ella, ganar "MasterChef" sería la felicidad absoluta.

¡Hala...! Qué fuerte. Qué bonitas las cocinas.

¡Venga, vamos, equipo! ¡Me lo quitan de las manos!

¡Hala, Lu! -Esto va que te mueres, de arte.

¡Muy bien, Lu! ¡Muy bien, fenomenal!

(GRITAN ALEGRES)

Humilde, realista, exigente...

Sí, como Rafa Nadal. Sí.

¿Te gusta? ¿Tiene buena pinta? -Tiene buena pinta, ¿no?

Madre mía... ¿Está bueno?

Está buenísimo y lo has hecho perfecto.

Da gusto verte trabajar, lo haces bien, tienes mano...

Tienes equilibrio entre ser humilde, trabajadora,

organizada... Gran trabajo, felicidades.

El aspirante que se lleva los seis puntos es...

¡Lu! ¡Lu!

¡Lu! (GRITAN ALEGRES)

Lu, bienvenida. Gracias.

¿Cómo va la mano, la quemadura?

Va muy bien. Ya se está mejorando, pero... tendré que cocinar así.

¿No será un impedimento? No, no, no, no.

Has dicho que llegar al duelo final es un sueño

que ya has cumplido. ¿Ahora qué? Es un sueño cumplido,

pero si ganase el premio, sería lo más, claro.

También, dijiste que si llegabas al duelo final

no te gustaría enfrentarte a María. ¿Por qué?

Porque María es muy dura, cocina súper bien

y ella es como súper buena.

Entonces me da un poquito de miedo, pero claro, yo también

he de hacerlo muy bien y lo que pase, pasará.

María y yo somos amigas pero un poquito rivales,

porque ya que estamos en la final tenemos que luchar una contra otra.

Yo no se lo voy a poner fácil, porque todo el mundo querría ganar.

Vamos a presentar ya a la segunda duelista.

Adelante María Halcón.

Hola.

Viene de Valencia y tiene 12 años.

Es fiel seguidora del programa desde la primera edición.

Aprendió a cocinar subida a un taburete pegada a su madre

y llevaba cinco años pidiéndole

a sus padres que la apuntaran a "MasterChef".

Buah, qué fuerte, ¿no?

María, te noto un poco nerviosa.

Sí. ¿Qué pasa?

Que es mi sueño estar aquí y por fin lo he cumplido.

¡Venga, María!

¡Un pollito hecho por Juan y por María, cómo mola!

¡Olé! -¡Buenísimo!

Venga, chicos.

Venga, María, bien. Las cantidades exactas.

¡Toma!

¿Y cómo llamamos a tus elaboraciones?

(CANTA) #Con mis dulces navideños voy camino de los chefs.#

Están espectaculares.

Es muy buen trabajo, ¿qué te puedo decir?

Los cuatro puntos son para un aspirante que ha terminado

en primer lugar en sus cocinados. ¡María!

¡María!

¡Te lo dije!

¡Qué fuerte! -Te lo he dicho, ¿eh?

María, sé que estás muy contenta de estar aquí, pero que a la vez

te da un poco de pena. ¿Por qué?

Estoy súper contenta, pero me da un poco de pena porque se acaba

"MasterChef" y ha sido la mejor experiencia de mi vida,

nunca la voy a olvidar. Me da pena que se acabe.

¿Y además de cocina qué más has aprendido en "MasterChef"?

Ha aprendido a ser más disciplinada, a ordenarme más

la cabeza: "Pues tengo que hacer esto y esto,

lo tengo que hacer en este tiempo".

Y eso son valores que luego te ayudan en la vida.

Lu no tenía muchas ganas de enfrentarse a ti en este duelo.

¿Y tú, tenías ganas de enfrentarte a ella?

O sea, Lu es una rival súper fuerte que ha estado destacando

en todos los programas. -Bueno, tú también.

Pero bueno, estoy súper contenta porque es súper amiga mía

y si gana también estaré súper contenta,

aunque quiero ganar yo, ¿eh?

Eso significa que os respetáis y nos asegura un gran duelo.

Seguro, seguro.

Antes de que comience la competición quiero recordaros

lo que está en juego en este duelo final.

El trofeo que os acredita como ganadora de la séptima edición

de "MasterChef Junior",

12.000 euros para continuar con vuestra formación

y un curso de cuatro días en el Basque Culinary center,

donde los jóvenes pueden estudiar gastronomía a nivel universitario

para convertirse en futuros profesionales de prestigio.

¿Contentas?

Sí. -Muchísimo.

¡Los premios son increíbles!

El que más me ilusiona es la beca.

Aquí falta mucha gente para que os animen.

¿Verdad? Sí.

Y compartan con vosotras este gran duelo.

Sí, sí, sí. -Sí.

Que entren todos los aspirantes de "MasterChef Junior 7".

Albert, Leo, Vega,

Daniela, Juan, Aitana,

Dani, Lucas, Candela,

Bosco, Lucía, Álex,

Silvia y Marta.

¡No llores!

¡Qué guay la chaquetilla!

Te quiero mucho, guapa.

¡Qué guapos estáis, por Dios!

No me he podido emocionar, porque estaban todos súper guapos,

súper bien vestidos. Guau, ha sido increíble

verlos otra vez aquí en la final.

Bienvenidos a todos a las cocinas.

¡Gracias, chef! -¡Gracias!

Me da tanta alegría veros que hasta me parece que alguno

ha crecido en estas semanas.

Yo no. -¡Yo no!

Qué guapos, qué peinaditos, qué formales. Algunos, claro.

¡Hoy no me he puesto gomina!

¿Te has quitado del vicio ya de la gomina?

Sí. No, me lo cogió Albert, pero ya se le ha ido.

¿Ahora eres tú el que te echas gomina?

No, no me echo gomina. -Se pone tupé.

Claro, con tantas novias.

(RÍEN)

Es que no sabes lo que ha ligado.

Por cierto, Albert, no has podido vestir la chaquetilla de duelista,

pero que sepas que has quedado tercero.

¿A qué te sabe la medalla de bronce?

La medalla de bronce en "MasterChef"

me parece algo muy importante.

Aunque ojalá hubiera ganado esos 12.000 euros.

Pero como ya dije 2.000 euros los querría donar

para una asociación contra el Alzhéimer.

Eso está muy bonito. Pero a lo mejor en casa

tienes tú ahí algo en la hucha, lo puedes hacer también.

También, también.

Leo, ¿contento por haber llegado a la final?

Yo aunque me haya ido pues estoy contento hasta donde he llegado.

Pues tenéis que estar todos muy orgullosos por el trabajo

que habéis hecho, por lo que habéis conseguido.

¡Gracias, chef!

Estoy muy contenta de llegar aquí,

pero es que como que te quedas un poquillo... ¡puf!

Porque, claro, como se acaba te da un poquillo de pena.

Juan, ¿quién quieres que gane?

Yo quiero que gane María.

Ah, ¿por qué? ¿Y eso?

Porque me caer súper bien y porque ella siempre me ayuda.

Sí, también.

Tranquilo.

Pero es que María me cae un poquito mejor.

A mí las dos me caen súper bien

porque son dos personas maravillosas,

pero yo quiero que gane Lu.

¡Ay, bien!

Albert, ¿y tú quién quieres que gane?

Yo quiero que gane María, pero va a ganar Lu.

(RÍEN)

¿Pero y eso por qué? Porque María me cae bien,

pero Lu lo hace mejor.

¡Hala!

¡Lo que te ha dicho!

Yo desde los primeros programas ya pensaba que Lu iba a ganar.

Porque es muy buena.

Pues vais a vivir el duelo final desde la galería.

(GRITAN CONTENTOS)

Es un sitio privilegiado,

porque lo veis todo en primerísima fila.

Además, tenéis una misión muy importante.

¡Animar! Animar a vuestras compañeras,

que van a necesitar todo vuestro cariño y apoyo.

Ya podéis subir, adelante.

Buena suerte, Lu. Confío en ti. -Vale.

Esforzaos mucho, ¿eh? -Sí.

¡Buena suerte, chicas!

Echaba mucho de menos estar en "MasterChef".

Claramente yo preferiría estar ahí abajo en las cocinas,

pero me ha tocado estar arriba.

Pero ya puedo decir que he subido a galería.

Ay, qué nervios.

Lu, sé que te ha hecho mucha ilusión ver a algunos

de tus compañeros, pero también sé que te apetece

mucho ver a tu familia. A la familia, claro.

¿A que sí? Sí.

Que entren a las cocinas de "MasterChef"...

Vicky, Juan e Inés; padres y hermana de Lu.

¿Qué tal, preciosa?

Ay, mami, qué guay que hayas venido.

¿Estás muy nerviosa o qué? -Bueno, un poquito.

Un poquito, ¿no? -Sí.

Bueno, tú cuando te pongas muy nerviosa me miras

y yo ya sabes, a tope, ¿eh? -Sí.

Familia, bienvenidos. Muchísimas gracias.

Qué emoción. Mucha.

Desde luego, desde luego que sí.

Juan, ¿vosotros que conocéis muy bien a Lu imaginabais

que llegaría al duelo final?

La verdad que conociéndola no sé si al duelo final, pero lejos.

Porque ella es muy perfeccionista, la verdad sea dicha,

muy metódica haciendo las cosas. Súper.

Y yo creo que esto le ha ayudado a llegar donde ha llegado.

Y, Vicky, ¿en qué momento os disteis cuenta

de que Lu era buena cocinando?

Viendo las cosas que hacía con mi madre la verdad

es que enseguida vimos que...

Bueno, además que la ves y disfruta.

Inés, hermana mayor, ¿también te gusta cocinar?

Bueno, de pequeña me gustaba más, ahora no tanto.

Yo me como sus platos.

Pero te presentaste al casting.

Sí, y no me cogisteis.

(Risas)

Te va a ir genial seguro. Confía, lo tienes súper preparado

y te va a ir genial. -Vale.

María, sé que ahora mismo viendo a Lu con su hermana Inés

te estás acordando de tu hermano. Sí.

¿Quieres saber si ha venido? Sí.

Adelante Asunción, José y Javier,

padres y hermano de María.

¡Huy!

La verdad es que verla lo guapa que está y con la chaquetilla

como padre te derrites, te derrites.

Asunción, ¿a qué edad empezó a cocinar María?

Súper chiquitita, con tres o cuatro años

ya me daba morcilla en la cocina.

¿Y no te daba miedo que María se cortara o se quemase?

Eso es el miedo de los padres. Ella nunca quiere cocinar

con su padre porque no le deja hacer nada,

porque en cuanto coge un cuchillo: "Eso no..."

Yo no he tenido ningún miedo. Ella ha sido siempre muy adulta

y muy autónoma y yo le he dicho que adelante,

y lo que viniera pues ya lo solucionaríamos.

Es decir, que José es el protector.

Bueno... podría ser, podría ser.

El cabal, igual el cabal.

Bueno, Javier, ¿qué tal te llevas con tu hermana María?

Muy bien. A veces hay algún roce, pero bien.

Me imagino que a partir de ahora

empezarás a fardar de hermana pequeña, ¿no?

Sí, puede ser.

Ahora sí, ahora puedes fardar. -Sí, no soy mucho de fardar,

pero igual ahora que tengo una hermana finalista...

Seguro que Lu y María estarían encantadas de que os quedaseis

durante el cocinado, pero os tenemos reservado

un sitio mucho más cómodo para que disfrutéis

de este duelo final como si estuvieseis en el Teatro Real,

en la galería con los ex aspirantes.

Te quiero.

¡Suerte! -¡Mucha suerte!

Mucha suerte, enana. -Gracias.

¡Buena suerte, chicas! -¡Suerte!

¡Suerte, Lu! -¡Suerte, María!

Lu, María, ¿estáis preparadas?

(AMBAS) ¡Sí, chef!

¿Os queréis decir algo antes de empezar?

Suerte. -Suerte.

(Exclamaciones)

Pues ha llegado la hora de medir vuestras fuerzas.

Por favor, a vuestras cocinas.

¡Venga, chicas! -¡Venga!

¡Venga! -¡Mucha suerte!

Tengo muchísimas ganas de cocinar

porque quiero ya demostrarle a los jueces el menú que tengo,

que a mí personalmente me encanta.

Suerte, María. -Gracias. Igualmente.

Siento mucha felicidad, un poquito de nervios

y estoy como con unas ganas de hacerlo a tope y...

y dejar mi piel en los fogones.

Lu y María, dos súper amigas enfrentadas en el gran duelo final.

Siempre hemos aplaudido vuestro compañerismo

y sabemos que sois un gran equipo.

Pero en este duelo final solo puede haber una vencedora.

Sea quien sea de las dos os lo habréis merecido.

(AMBAS) Gracias.

Así, las dos estáis preparadas, y cualquiera puede conseguirlo.

Pero sabéis que somos exigentes, y en este último duelo

no podía ser menos. Estamos buscando elaboraciones

en las que veamos vuestra evolución,

que nos conquisten sobre todo por su sabor, pero sin olvidar

las técnicas que habéis aprendido y la estética.

Tenéis que hacer un menú de libre elección compuesto

de entrante, plato principal y postre.

Y para ello tendréis 120 minutos. Dos horas.

Debéis elaborar dos raciones de cada plato.

¿Entendido? (AMBAS) ¡Sí, chef!

Huy, qué gallo.

Lu, María, ha llegado el momento de la verdad.

Además de los 120 minutos que tenéis para cocinar

contáis con cinco más para entrar al supermercado a coger

todos los ingredientes que necesitéis.

Ahora sí... ¿estáis preparadas?

(AMBAS) ¡Sí, chef!

Deseaos suerte, porque el duelo final de la séptima edición

de "MasterChef Junior" comienza en tres, dos, uno...

¡Ya!

(Gritos de ánimo)

¡Ya al carrito!

A ver, venga.

¡Que no se os olvide nada!

Que no se os olvide nada.

Puerros...

(CANTAN) #Llegó el momento, a las cocinas, lávate las manos,#

#ponte el delantal y a las cocinas.#

#Limpia el pescado, que es complicado,#

#coge la carne, métela al horno y ponte a limpiarlo.#

#Porque esto es "MasterChef".#

¡Bieeeen!

Madre mía, qué animadores tenéis hoy, ¿eh?

Sí, sí.

Lu va a ganar. -No, no es seguro.

No hay nada seguro. -Que yo la he visto cocinar

más veces que vosotros.

(RÍEN)

Qué mona.

-Mira qué rabo, Samantha. Increíble.

¿Has revisado bien todo? Sí, sí, ya.

Ya estoy. -¡Bien, María!

¡Muy bien!

¡Cuántos ingredientes! -¡Atrevida!

¡Venga, Lu! -¡Madre de Dios Soberana!

¡Venga, Lu, que eres una crack!

¡Venga, Lu! ¡Venga, María!

Yo creo que va a ganar Lu, aunque pienso que va a ser

muy difícil también para ella, porque María tiene un nivelazo.

¡Venga, María!

¡A por todas, chicas!

¡Cuidado el dedo, María!

Me da un miedo el dedo. -Huy, a mí también.

Chicos, en la ediciones de mayores, de celebrities, hemos visto

intentar cortar el rabo de ternera que no había forma.

Mira María cómo "tiqui, tiqui, tiqui".

A la primera un niño cortando

un rabo así yo no lo he visto en la vida.

¿Cómo vas, Lu? -¡Venga, chicas!

Lu, ¿qué vas a hacer?

¡Cállate, Lucas, que la distraes!

¡Venga!

Para el gran duelo final Lu ha diseñado un menú inspirado

en su familia y en su tierra, Cataluña.

Para el entrante hace galets de mar a la crema roja

con esferificaciones de queso payoyo.

Mírala, pedazo de bicho que se está cogiendo.

¿Dónde está... para limpiarme?

Como plato principal Bacalao a baja temperatura

con alioli de ajo negro y espagueti de tinta de calamar.

¡Vamos, Lu!

Y de postre elabora una crema ligera de vainilla

con bizcocho de regaliz y helado de avellana.

¡Qué pinta, María!

Va a hacer igual que las carrilleras

pero con el rabo de toro.

¡Venga, María! -¡Madre mía, María, qué rapidez!

¡Olé, qué bien corta!

María ha creado su menú como homenaje a sus seres queridos.

Como entrante hace un carpaccio

de carabinero con crema de aguacate y aire de lima.

¡María, tú de mayor no vas a ser cocinera, vas a ser chef!

Mejor que Jordi Cruz. Fíjate cómo corta.

¡Jordi, lo que te ha dicho!

Que te cruje. -¡Vale, muy bien, María!

El plato principal es rabo de toro guisado con patata confitada

y chalota glaseada.

¡Qué pedazo de carabinero! Eso es un carabinero, ¿no?

¡María, las carri...!

¿Qué? -¡El rabo!

Su postre está compuesto de fresas salteadas, bizcocho de plátano

y helado de fresas con mascarpone.

¡Vale, María, fenomenal, cariño!

¡Jo, qué bien huele, María!

Me encantan los carabineros, me encanta el rabo de toro

y me encantan las fresas.

Entonces voy a hacer platos

con lo que más me gusta y darle

lo que he aprendido en "MasterChef".

¡Lu, qué huele muy bien!

Bueno, ¿con qué creéis que nos van a sorprender?

He visto que Lu ha cogido carabineros, merluza...

Carabineros, merluza. Bacalao, galets.

Ah, muy catalán. Va a hacer algo de tu pueblo.

Me parece perfecto, que representes de dónde vienes

y lo que te gusta.

¡Venga, Lu!

¡Corre, Lu, corre!

¡Venga, chicas!

¡Vamos, que estamos acostumbradas a quitarle el higadillo!

¡Sí! ¿Y María?

De postre sé que ha cogido fresas. ¿Y así de primero?

Porque rabo de toro sí veo, ¿pero luego?

Carabineros. ¿Carabineros también?

¿Los texturizantes y eso, ha cogido cosas?

Sí, polvitos de los vuestros han cogido las dos.

Bueno, ya no se puede decir que todas estas técnicas sean

"de las vuestras", es de ellos también.

¡María, dale duro! -Ya está, ya no aplasto más.

¡Venga, que lo vais a hacer súper bien!

¡Segurísimo! -¡Corre, María, corre mucho!

¡Vamos, Lu, que tú puedes, no te preocupes!

Antes la leche...

Lu, ¿cómo vas? -Muy bien.

Ahora voy a hacer el helado, el praliné de avellanas, venga.

Se supone que nosotros tres, Jordi, Samantha y yo,

somos la parte más seria de este programa.

Y es verdad, somos serios cuando toca serlo.

Pero también nos gusta divertirnos trabajando y cuando estamos

con los niños pues no podemos hacer nada por evitar que salga

nuestro lado más gamberro. A que sí, ¿eh?

¡Alehop!

¡Ay, qué llego! ¡Ay, cuidado!

(CACAREA)

¡Al agua!

(GRITA)

¡Yijaaa!

Hemos decidido recuperar el niño que llevamos dentro.

¡Bien, Rafa! ¡Sí!

¡Huele genial, María!

Brandy, brandy. -¡Va, María!

¡Buah, hala!

¡Olé, María!

¡Qué crack! -¡Venga, Lu!

Vale, voy a flambear ya los carabineros.

Va a hacer lo mismo Lu.

¡A tope! -Tranquila para flambear.

¡Olé!

¡Muy bien, Lu! -¡Súper!

¡Venga, María! -Muy bien, María, tranquila.

Te falta el postre, ¿no? -Y más cosas.

Vale.

María, ¿cómo estás? Muy bien.

Todo organizado, ¿no? ¿Todo en orden?

Sí, por ahora sí. Sí, cuéntanos tu menú.

El primero es un carpaccio de carabineros con unas esferas

de salsa americana, una crema de aguacate, un aire de lima y...

y unos crujientes de la gamba.

El principal es un rabo de toro. Uf, me encanta.

Con patatas panaderas y chalotas glaseadas.

¿Y de postre? Unas fresas salteadas

con un helado de fresa y mascarpone, un bizcocho

con un poco de plátano y unos hilos de isomalt.

Ah. Caramelo hilado.

Madre mía, estoy agotada ya. Suena muy bien.

Le voy a decir a tu padre que baje a ayudarte.

¿Te parece bien? No, que baje a probar,

que él siempre me prueba los platos.

No quiere que vengas, para que veas.

En el fondo me quiere.

Lejos, lejos te quiere.

Muy cerca.

Bueno, te veo aparentemente tranquila y con las ideas

bastante claras, María. Sí.

¿Cuándo te hemos visto mal? Nunca, porque siempre tienes

las ideas tan claras de lo que tienes que hacer.

Te dejamos, disfruta. Suerte.

Adiós, gracias. Tiene muy buena pinta.

¡Muy bien, María! -¡Olé esas dos chefs!

¡Venga, María! -¡Venga, chicas!

¡Corre, María, corre!

¡Lu, vas genial! -Vas muy bien.

Bueno, Lu. Hola.

¿Qué pasa, Lu? ¿Cómo estás? Muy bien.

¿Cómo lo llevas? Un poquito así, pero súper bien.

¿Y cómo es tu menú? Cuéntanos. A ver, de entrante es una crema

de carabineros. Crema de carabinero.

Con un galet relleno de marisco. Vale.

Y luego unas esferificaciones de queso payoyo.

Payoyo, queso gaditano muy rico.

Está nerviosa, ¿eh? -Está nerviosa.

De segundo es el bacalao al vacío. O sea, al Roner.

O sea, a baja temperatura. Baja temperatura.

Sí, a baja temperatura con un alioli de ajo negro,

unas patatas confitadas y luego un espaguetis de...

de tinta de calamar. O sea, como de gelatinas.

Un menú sencillo. ¿Verdad, Lu? Sí, menuda sencillez.

Por eso te estoy diciendo. Súper sencillo.

¿Y de postre qué tenemos? Y de postre tenemos

una crema ligera de vainilla, un bizcocho de sifón de regaliz,

Luego un helado de azúcar moscovado y praliné de avellanas.

Qué rico. Y luego un toque crunchi,

que es un crumble, como dice Boris, un "crumbell".

No pierdas el tiempo y prueba todo, ¿eh?

Exacto. Vale.

Vas bien, corre. Muchas gracias.

Mucha suerte. A ti.

¡Venga, chicas!

Muy bien, súper bien. -¿Verdad que sí?

Sí, extremadamente bien.

Qué mono.

¡Venga! -¡Venga, Lu!

Sí.

¡Venga, Lu, tranquila! ¡Súper!

Estoy ahora mismo preparando mis chalotas,

para las chalotas glaseadas.

Estoy súper emocionada porque no me esperaba llegar hasta aquí

y lo voy a dar todo.

Pero nunca había hecho estos platos.

Para mí ganar sería un sueño y me encantaría.

Quedarme a un paso me daría un poquito de rabia,

pero estaría súper contenta porque he llegado súper lejos.

Ay, qué nervios. -Qué bien lo hacen, ¿eh?

Estoy flipando.

Ahora mismo estoy haciendo la crema catalana.

Ya estoy en el duelo final. Por fin, es uno de mis sueños

que ya están cumplidos. La verdad es que es muy difícil

organizarse en la final, además tengo un montón de cosas,

pero voy a intentar hacerlo bien.

¡Venga, Lu, guapa! -¡Venga, Lu!

Gracias.

Vale, a ver...

María, ¿qué haces? -El bizcocho de sifón.

Bueno, ¿qué os parecen los menús? Son complicados...

incluso el de María que parece un poquito como "más tradicional",

también tiene complejidad, ¿eh?

Pero no nos dejaremos llevar por si es tradición o vanguardia,

sino por quién lo ha hecho un poquito mejor y peor, ya está.

¿Pero es crema catalana catalana o es alguna variación?

Es crema ligera.

Cada programa que veis en casa tardamos tres días en grabarlo

y está lleno de errores que cometemos.

¿Sabéis por qué os cuento esto? Porque todavía me pregunto

cómo es posible que puedan resumir

todas nuestras meteduras de pata en solo un minuto.

Editando. No lo entiendo, no lo entiendo.

De una forma sostenible con el "miedo" ambiente.

"Miedo" ambiente. "Miedo" ambiente.

Ten en cuenta que hay niños aquí que tienen casi... vamos...

Estaba echando las cuentas.

Finalistas, lleváis novent...

Hola, soy Samantha, tengo 25 años.

Dice: "Tengo 25 años".

(CANTA) #¡Brasil!#

¡Olé Samantha cómo se mueve!

(CANTA) Bueno, Samantha, al lío.

¿Sabéis lo que es una "casva"? Una "casva", la mía.

¿Y una barriguita sabemos lo que es?

Está encantada con sus regalos.

(Explosión)

Leo, ¿tú crees que vas a ser capaz

de replicar el "pato" de Pepe Rodrí...?

Joder... Pepe, Leo.

Un magnífico pre... Se va a "llegar" un...

(ACENTO MEXICANO) Samantha, se te fue la petaca.

Lo que tiene María yo no lo sé utilizar, ¿eh?

¿Eso qué es, el sifón?

A mí me da miedo porque me dijo que podía estallar.

¿En serio? -Sí, puede estallar.

Sí, me lo dijo ella. Yo no lo he utilizado nunca.

¡Venga, María! -¡Qué bueno!

En la receta de Pepe no hice sifón porque...

¿Daba un poquito de rollo? -Sí.

Ay, ¿hacemos una cosa? ¿Quieres hacerme un masaje

de la cabeza como hacemos tú y yo? Hombre, el último, ¿no?

¡Venga, Lu! -¡Venga, Lu!

¡A tope, Lu! -¡A tope!

¡Venga, María, no te desconcentres, que vas muy bien!

¡Samantha, amore, te quiero muchísimo!

A ver...

¿Qué? Te veo que estás ligando conmigo

pero tonteando con otras.

Yo soy un... buah, multiusos, vamos, que...

Multiuso. Multiuso dice.

Pero tú eres mi primer amore.

Lu, ¿ya estás emplatando?

¡Venga, Lu! -¡Muy bien, Lu!

¡Venga, chicos!

¡Venga!

Entonces voy a hacer ya el bizcocho.

A ver, bizcocho era cuatro huevos...

¿Vas a triturar las cabezas?

Corre, María. -No va a quedar ni un bigote.

¡Vamos, chicos!

¡Venga, Lu, vas genial! -¡Vamos!

Está haciendo el bizcocho de regaliz.

(CANTAN) # ¡Eres única, mamasita Rosalía! #

# ¡Eres única, mamasita Lucía! # ¡Eres única, mamasita María! #

¡Venga, María! María, ¿qué le has echado?

Xantana. -Eso es la salsa americana.

Para hacer ahora las bolitas. O sea, como...

Sí, luego alrededor.

¡María, venga! ¡Lu, vamos!

Venga, Lu, ¿eh? -Sí, sí, tú también.

Venga, María. -¡Venga, Lu, a tope!

¡Muy bien!

(Gritos de ánimo)

¡No perdáis el ritmo, chicas!

Oh, qué bien lo controlan.

Venga, María. ¿Cómo vas, María? -Muy bien.

Venga, muy bien. Gelatina, fresas...

¡Muy bien, Lu! -¡Venga, María!

¡Olé, Lu, muy bien!

¡Venga, María! ¡Venga, chicas, que vosotras podéis!

Cualquiera podría ganar. -Cualquiera.

Parecía que sería Lu, pero...

¡María! -María, ¿qué te queda?

Un aire, una crema de aguacate...

¿Y el postre para cuándo?

¿Qué tal? -Hola, Jordi.

Bueno, Leo, la semana pasada con la ayuda de tu abuelo Enrique

conseguiste un fantástico premio. Sí.

Una comida en el Restaurante MasterChef.

¿Qué tal fue la experiencia?

Para mí fue algo increíble y para mi familia también.

Además, es algo increíble ir a un restaurante tan guay

y conocer a otros MasterChef.

¿Probaste mi postre? Sí.

¿Sí? ¿Te gustó? Siempre que vamos me lo pido.

¿Verdad?

¿De qué es el helado? -Esto no es el helado, es el aire.

Ah. -El helado es de fresa.

¿Te parece que veamos cómo fue

esa maravillosa experiencia? Vale.

Mira, abuela, qué guay.

Qué chulo, el Restaurante MasterChef. ¡Qué bonito!

Bienvenidos. -Hola, Dani.

Qué pasa, Leo, ¿cómo estás? -Muy bien, gracias.

Vaya arroz te marcaste, ¿eh? -Sí.

Bueno, familia, vamos a empezar

con una brandada de bacalao, que a mí me flipa, ¿vale?

Un atún de Balfegó con un quesito de crema y otro tartar de salmón

con el fondo de ajo blanco y una yemita curada en soja.

¡Está riquísimo!

Estoy supercontento de estar aquí, para mí esto es un superregalo.

Cada vez tengo yo más claro

que "MasterChef" cumple sueños.

¡Duelistas, habéis consumido la mitad de vuestro tiempo!

¡Os quedan sesenta minutos! (AMBAS) ¡Sí, chef!

(ANIMAN DESDE LA GALERÍA) ¡Venga, vais genial!

¿Qué vas a hacer, María? -Una crema de aguacate.

¡Venga, Lu! ¡Qué bien lo haces, Lu!

Está haciendo los espaguetis de gelatina de tinta de calamar.

¡Olé, Lu! -¡Venga, Lu, a tope!

Quiero ver cómo hace los espaguetis.

¡Mira, mira! -¡Hala, Lu!

¡Hala, son negros! -¡Qué guay!

¡Qué guay! ¡Vamos, Lu!

¿Qué pasa aquí? ¿Cómo están las familias?

Muy bien, muy bien. Mirad qué os traigo.

Porque a partir de ahora como las niñas se van a convertir

en la reina de la cocina yo no quiero que os quedéis atrás,

y por eso os traigo el libro "Masterclass".

Un libro que va mucho más allá de cocina, también enseña

a llevar una dieta sana, recuerda la importancia de hacer deporte,

hay recetas, trucos para poner una mesa perfecta, en fin...

Os traigouno para cada uno. Muchísimas gracias.

Que lo disfrutéis. ¿Cómo veis a las niñas?

Las vemos bien. Cocinando tranquilas.

Tranquilas, seguras...

Queso payoyo.

Son extraordinarias, ya no solo cocinando,

que ya lo veis cómo se mueven, parecen dos liebres,

pero luego de compañerismo con los demás.

Sí, esa faceta para nosotros es superimportante.

Claro. Pues nada, familia, disfrutad el libro

y disfrutad de esas dos criaturas, que son maravillosas.

Gracias. -Muchísimas gracias.

¡Venga, Lu, guapísima!

¡Venga, chicas! -¡Venga, Lu, a tope!

Mira, lo voy poniendo ya y que se vaya haciendo.

¿Qué es eso, María? -Mascarpone.

¡Qué pintón de mascarpone y fresas!

¿Qué es eso? -El helado.

¡Venga, María! ¡Venga, Lu!

¡Qué bien huele! -¡Huele a queso!

¿Qué es eso? -Esto es isomalt.

Los aspirantes afrontan cada reto dispuestos a dejarse sorprender.

Y nosotros no escatimamos medios para conseguirlo, nos encanta

ver sus caras al conocer a sus ídolos, compartir cocina

con ellos les hace muy felices.

¡La segunda clasificada de la sexta

edición de "MasterChef Junior", Pachu Guitart!

¡Madre mía! Se te han tirado al cuello.

No te han dejado respirar.

¡Dani García! ¡No me lo creo!

¡Boris Izaguirre!

¡Quiero que cocines con nosotros, por favor!

¡Bien!

David Pallàs. ¿Qué tal, chicos?

¡Madre mía, Aitana, es Aitana!

¡Mario Vaquerizo!

¡Venga, Mario!

¡En Navidad los sueños se cumplen! ¡Rafa Nadal!

¡Yolanda Ramos! ¡Te doy la bienvenida!

¡Huy, qué cosa más bonita!

Cayetana Guillén Cuervo.

¡Ah, me he cortado! Lo tuyo es un vicio.

¡Tamara Falcó! ¡Un abracito!

¡Un abracito!

Yo creo que lo están haciendo muy bien las dos, eso sí.

Está muy difícil.

¡Madre mía, María, eres una experta!

¡Hala, qué chulo! -Eso es caramelo.

¡Qué bien, María!

¡Venga, María!

¡Ten cuidado, no te quemes con el isomalt!

¿Qué es eso, Lu? -Queso para hacer esferificaciones.

¡Olé, qué nivelazo! -¿De qué son las esferificaciones?

De queso.

¡Qué bueno, María!

¡Ánimo, María, cariño! -Vale.

¡Qué buena pinta tiene esa carne!

María, Lu, en este duelo final vamos a contar con un gran amigo

del programa para que nos acompañe durante la cata y en la valoración

de vuestras elaboraciones.

Quiero que sea Martín Berasategui, por favor.

Es el chef con más estrellas Michelín en su país.

Ay, madre...

Nada menos que doce.

Desde el restaurante Martín Berasategui en Lasarte-Oria.

¡Te lo he dicho! ¡Bien! -¡Lo sabíamos!

¡Martín Berasategui!

(Aplausos y vítores)

¡Madre mía!

¿Pero qué es esto?

¡Hola! -Ay, ay, ay.

Qué guapo. -Hola.

Pero qué caras de bueninas tenéis.

¡Madre mía, María! -¡María, Lu!

¿Cómo vais? ¿Vais bien? -¡Muy bien! ¡Sí, perfecto!

¿Con garrote? -Garrote.

Bueno, pásatelo bien, ¿vale? Disfruta, ¿eh?

¡Garrote! -¡Hola!

Garrote ahí. -¡Martín!

Garrote.

¡Garrote! -¡Eres mi chef favorito!

¡Garrote!

Me gusta Martín Berasategui porque cuando coge la cebolla

y coge el cuchillo, pestañeas y ya está la cebolla cortada entera.

¡Eres mi chef favorito!

¡Garrote! ¡Garrote! ¡Vamos, Martín!

Se saltan las lágrimas de ver cómo los niños te conocen,

te abrazan, te quieren. Eso es maravilloso, hombre.

¡Lu, sigue así, vamos!

¡Ay, qué bien! -Qué crack.

Qué bonitas las esferificaciones. -Gracias.

¿Cómo estás? Súper bien. Mejor que muy bien.

Mejor ya es imposible, ¿qué más se le puede pedir a Martín?

Pues seguir disfrutando, seguir transportando felicidad.

¿Y qué vas a hacer?

Ponte con los galets, Lu.

Martín, ¿cómo se lleva ser el chef

con más estrellas Michelín del mundo en tu país?

Se lleva con mucha generosidad en el esfuerzo,

haciendo que todo el mundo que está contigo trabajando

se sienta importante, y siempre hacer creer a la gente

que yo tengo la misma estatura que ellos cuando están sentados.

Hay que ser humilde y cuando la gente que trabaja contigo

te ven que estás para hacerles vivir mucho más que un sueño

hecho realidad pues al final la gente está contigo

y la gente se deja la vida para Martín Berasategui.

Le ha cuajado, ¿eh? -¿Qué le ha cuajado?

La mayonesa de ajo negro.

¡Lu, te ha cuajado! -Sí.

Genial.

No me sale.

¡Venga, ánimo, María! -¡Vamos, ánimo!

¡Venga, María! -María, no te agobies.

¿Por qué no va?

No sé qué está pasando con las esferas, porque yo

las meto en la gelatina y se derriten.

O sea, como que hacen como si fuese agua.

No me va a salir.

Venga, María, no te desanimes. Venga, guapa.

No pasa nada, María.

María, tranquila.

Venga, María, tranquila. -¡Vamos!

¡Venga, María! -¡Tranquila, que vas muy bien!

Mira a quién traemos, María. Hola.

¿Qué tal, María? ¿Cómo vas? María, chócala,

porque transmitís una seguridad ahí.

Oye, ¿qué ha pasado que te he visto ahí tristona?

¿Qué no te salía?

Las esferificaciones no me han salido.

Que a nosotros hay un montón

de cosas que no nos salen bien todos los días del año.

Cuanto más trabajas más cosas salen mal.

Sabes que tienes tiempo para repetir todavía, ¿no?

Sí, esta es la segunda. Pues ya está, mujer.

Oye, Martín quiere saber qué va a comer.

El principal es un rabo de toro

con chalotas glaseadas y patatas panadera.

El entrante es un carpaccio de carabinero con salsa americana,

unos crujiente, una crema de aguacate y un aire de limón.

Y el postre es un bizcocho de plátano con un helado de fresa,

unas fresas salteadas y unos hilos.

¿Cómo te has quedado, Martín? Boquiabierto.

Más nos vale que nos jubilemos antes de que tú tengas 25 años,

porque si no nos haces hacer el ridículo.

Vamos a dejarla trabajar, chicos. María, ánimo y garrote, venga.

¡Venga! -¡Vamos, chicas!

¡Venga, Lu!

¡Lu, que vas bien! -¡Lu, que tú puedes!

¡Venga, Lu! -Se está poniendo nerviosa.

No me da buena espina, ¿eh?

¡Vamos, María!

Vamos a ver a Lu. A ver qué nos cuenta Lu.

Hola. -Hola, Lu, ¿qué tal vas?

Muy bien. Cuéntele usted a Martín

qué menú va a hacer.

A ver, de prime... Choca, choca.

A ver, de primero es una crema de carabineros con unos galets

rellenos de marisco y luego unas esferificaciones de queso.

De segundo un bacalao a baja temperatura

con un alioli de ajo negro, unas patatas confitadas,

el espagueti este de tinta de calamar.

Y luego de postre una crema ligera de vainilla con un bizcocho

de regaliz y un helado de praliné de avellanas

y un crumbla de caramelo.

Qué arte tenéis. Es imposible que dos niñas

te hagan en el mundo mejor menú que lo que van a hacer Lu y María.

Imposible. Sería difícil, sí.

Cuando vengáis al restaurante tú y María vosotras dais la misa

y yo soy monaguillo vuestro. -Vale.

¿Vale? ¿Sí o no? -Sí.

Chócala. Chócala, campeona. Venga, garrote.

Garrote. -Garrote ahí.

Bueno, vámonos, que les queda poco tiempo.

María, ¿sí o no? -Sí.

Olé, María.

Los aspirantes han llegado este año

con un nivel muy alto, preparados para casi todo

lo que pueda suceder en estas cocinas.

Pero a veces nosotros, y no es por ponernos medallas,

les dejamos con la boca abierta.

Es difícil que ninguno de ellos olvide el momento

en que conocieron a Rafa Nadal

o escucharon cantar en directo a Aitana.

¿Preparados para participar en la primera prueba por equipos

de la séptima edición de "MasterChef Junior"?

(TODOS) ¡Sí, chef!

Ay, madre, ya me he sentado porque es que del susto...

¡Vamos, chicos!

¡Ya podéis correr porque el tiempo en cocina vuela!

Un poquito de ganas y mucha caña, ¿vale?

Ay, ¿pero cómo salen del agua?

Qué guay. -¿Qué tal estáis?

¡Vamos!

¿Cómo estamos? ¿Bien?

¡Ah, qué guay!

Adelante Aitana.

Hemos hecho 80 metros de pasta.

¡Récord Guinness, vamos!

Ayúdame a salir. ¡Al agua!

Maravilla de trabajo, muy bien vendido.

Estoy superorgulloso, chicos.

(DANIELA) ¿Eso es un espagueti?

Espagueti de gelatina de tinta. -¡Hala!

(JUAN) ¡María, qué preciosidad!

¡Qué bonito, María!

(DANI) ¡La crema de aguacate, dale! -¡Ese pulso, María!

¡Duelistas, últimos cinco minutos!

(TODOS) ¡Venga, chicas! ¡Venga, Lu!

¡Venga, Lu! ¡Venga, Lu, venga!

(LEO) ¡Eres una crack, Lu! ¡Precioso!

Aunque no lo vea del todo.

Bueno, ¿qué os ha parecido?

Me parece lo nunca visto, o sea...

¡Tienen las dos una pinta fuera de lo normal!

Luego, ¿sabes qué me llama la atención?

Van con una seguridad con la edad que tienen,

¡que ya les gustaría a muchos profesionales tener!

Efectivamente.

María, sé buena persona y lánzame un poquito de bizcocho

(ALBERT) ¡Venga, chicas, que se agota el tiempo!

¡Es imposible no ser amiga de esta bolita!

(ALBERT) ¿Entiendes por qué he aguantado?

Porque cocinas fenomenal.

Bueno, fenomenal... no, pero sí que cocino bastante bien.

(DANIELA) ¡Qué buena pinta! ¡A las dos!

¡Lu, corre! -¡Garrote!

¡Garrote, ahí, María! ¡Aúpa, Lu!

(ASUNCIÓN) Realmente me da un poco de pudor cocinar en casa.

Como les pongamos macarrones, verás...

¡Ahora cualquiera hace la comida! Cuando lo pruebe, voy a estar...

¡Qué bien huele, Lu!

¡Dale, princesa!

¡Dale, chiquitina! ¡Ojalá pudieseis ganar las dos!

(LEO) ¡Venga, chicas! (AITANA) ¿Qué es eso, María?

Chalotas. (LEO) Son chalotas confitadas.

No, glaseadas. -Ah, glaseadas que diga.

(INÉS) ¡Qué bien, huele, Lu!

¡Venga, Lu, dale caña!

(DANIELA) ¡Venga, chicas!

¡Venga, chicas!

(TODOS) ¡Venga!

¡Esas chicas, cómo molan, se merecen una ola!

¡Eh...!

Menú complicado, menú difícil.

¡Qué dos campeonas! Este, el nivel

de la edición junior de este año no lo hemos tenido en mucho tiempo.

Sí, sí, cierto. Ni aquí ni en ningún país.

¡Duelistas, preparadas,

porque entráis en vuestro último minuto en estas cocinas!

(Gritos de ánimo)

(TODOS) ¡Esas chicas, cómo molan, se merecen una ola!

¡Un tsunami, eh, eh, eh, eh!

(AITANA) ¡Me encanta tu copa, Lu! -Gracias.

(JOSÉ Y JAVIER) ¡Muy bien, María!

(DANI) ¡Olé, María!

Lo están haciendo bien, eh. Sí, ¡superbién!

Diez, nueve, ocho,

siete, seis, cinco,

cuatro, tres, dos, uno,

¡tiempo! ¡Manos arriba!

(Gritos de ánimo)

(TODOS) ¡Campeonas, oé, oé, oé, oé!

¡Campeonas, campeonas...!

Yo creo que mis platos son dignos de una final.

Y ahora, a ver lo que dicen los jueces.

Pero yo, gane o pierda, estoy orgullosa.

¡Qué estrés, eh!

Gracias... ¡garrote!

Por favor, que me digan que está todo bueno porque...

He hecho el cocinado con tanta ilusión que...

Ojalá que se refleje en mis platos.

(SUSPIRA) Bueno, respira hondo y...

Que pase lo que pase, ¿no? -Sí.

Lu, María, ahora sí ha llegado el momento decisivo.

Empezaremos por los entrantes. Y Lu, tú serás la primera.

Vale. ¡Adelante, por favor!

¡Suerte! (DANIELA) ¡Venga, Lu!

¡Suerte! -¡Vamos!

(DANI) ¡Vamos, Lu! (LEO) ¡"Number one"! ¡Mastodonte!

(JUAN) ¡Cómo se nota que estás en la final, qué nivelazo!

Bueno, que lo disfrutéis.

Bueno, Lu, cuéntanos en qué consiste tu entrante.

Son galets de mar a la crema roja.

Es la típica sopa de galets, de mi tierra.

Entonces, en vez de la sopa

es una crema de carabineros bien intensa, con sabor...

Y luego unas esferificaciones de queso payoyo.

¿Es un plato inspirado en algún familiar?

¿Se lo quieres dedicar a alguien? Sí, Yaya, te lo dedico a ti

este plato porque eres la que me ha enseñado a cocinar,

la que me ha enseñado a hacer todo esto.

Todo lo que he implicado en este plato va para ti.

(TODOS GRITAN)

Ella hace mucho la sopa de galets.

Entonces la he querido, un poco, innovar... darle como una vuelta.

Pues venga, vamos a probar, Martín. ¡Muy bien!

Que aproveche. -Muchas gracias, Lu.

Muchas, muchas gracias.

Estéticamente está muy bonito, eh, Lu.

¡Superbonito! -Gracias.

Lu, tu plato tiene cosas que me gustan.

Empiezas con... con personalidad, con mucho sabor.

Evidentemente los productos, el carabinero, tiene que tenerlo.

Es bonito que las técnicas se aporten con sentido.

Si para ti la crema de queso, es la mejor forma de saborearlo,

pues para que no se mezcle, el formato esférico,

da sentido a la técnica. Por tanto, es una forma limpia de empezar,

con personalidad, con mucha intensidad

y es un trabajo que no tiene defectos.

Es una muy buena manera de empezar.

¡Ay, qué bien!

(TODOS) ¡Muy bien, Lu! ¡Toma ya!

(DANIELA) ¡Olé tú!

Esto es un plato que te encontrarías

en algún restaurante medianamente importante.

¿En serio? Un galet rellenito,

con su marisquito, dos esféricos de queso

y una salsa que está para bebértelo con un botijo,

¡de rica que está!

Los esféricos funcionan, están muy bien,

funciona todo con el marisco... ¡me cago en la mar salada!

Me quito el sombrero.

¡Gracias!

A mí me parece bastante impresionante

que una niña como tú presente un plato así.

Una presentación, digamos, elegante.

Pero el sabor que tiene, la mezcla de ingredientes

perfectamente aliñados...

El carabinero está divinamente, el relleno es espectacular,

el punto de cocción del galet es óptimo...

La esfera de queso

es justo el complemento que le faltaba a este plato.

O sea, ¡es que es alucinante

que una niña como tú consiga hacer un plato así,

de verdad! Gracias.

¡Esa Lu! -¡Esa Lu!

(DANIELA) ¡Olé tu arte!

Lu, yo si quieres que te diga la verdad,

nunca he estado tan aturdido... -Dímela.

Porque yo veo que eres una artista.

Nada le come a nada...

Un sabor te abre la puerta para otro sabor.

Yo tengo la carne de gallina

porque lo que estoy viendo delante es increíble.

Y además, te voy a decir un añadido más.

Es que, si te das cuenta,

María, cómo te miraba, con qué sonrisa

y cómo te aplaudía cuando traías el plato...

¡Es lo más bonito que he visto nunca en un concurso,

que os estáis jugando las dos

el ser las reinas de la cocina del año 2020!

¡Sois superauténticas y sois mucho más que grandes cocineras!

Gracias. -¡Garrote!

(TODOS) ¡Olé!

¡Gracias!

¡Es alucinante!

Yo creo que es fundamental ser buena persona

para ser buena cocinera.

¿Vas a llorar? -Espero que no.

(AITANA) ¡Mucha suerte, María!

Gracias. -¡Venga, María, a por todas!

¡Eres la caña, no te han dicho ningún defecto!

María, es tu turno.

(JOSÉ) ¡Vamos, María! (TODOS) ¡Venga, María!

El entrante de María es más sencillito que el del Lu.

Bueno, María. Se llama...

"Carabineros, lima y aguacate".

Es un carpacho de carabinero,

con unas esferas de salsa americana,

unos crujientes como de una parte de la cabeza,

una crema de aguacate y un aire de lima.

Está centrado en mis platos favoritos.

Y lo que más me gusta del mundo es

un carabinero a la plancha, con sal maldon

y lima... ¿Carabineros a la plancha?

Sí, así, ya está.

¡Cómo os cuidáis en casa, eh!

¡Está bien! Suena bien, es bonito...

(AITANA) ¡Tiene pinta de que está muy rico, eh!

Me gusta tu plato, me parece una ensalada divertida.

Para mí el carpacho está perfecto.

Y quizá le hubiese puesto más aguacate,

y que te gusta tanto y están los puntitos...

Me apetecería comerme más aguacate.

Pero, por lo demás, los esféricos son

extraordinarios, de diez, perfectos con el carabinero...

Que se impregna con todo el carpacho, funciona bien todo;

la lima que le pones todavía le va mejor,

está el crujiente de la cabeza... ¡Me parece una ensalada maravillosa

que te comerías en cualquier sitio bien hecha!

No te puedo poner pegas. ¡Muy bien, María!

¡Qué susto!

Me ha parecido que un plato perfecto

lo has convertido en un plato increíble.

Y que todo lo que has tocado para hacer este platazo,

¡a mí me deja loco! (LEO) ¡Muy bien!

¡Vamos!

Muy bien, María. Perfecto, todo perfecto.

Me encanta la idea del carpacho, las esferas,

el aguacate... la potencia de sabor está bien, el equilibrio...

Veo quizás un pelín gordo el carpacho.

Pero todo lo demás está muy bien, María.

Partiendo de la base de que todo lo que han dicho es así,

es un plato estético, bonito,

para echarte una mano, no como crítica,

sí te diría que el aguacate le falta un poco de presencia...

Vale. Y el crujiente,

da un tostadito un poco exagerado.

Vale. Pero es un plato precioso,

muy parecido, conceptualmente, al de Lu.

Esto es un buen trabajo.

Bien, María, delante de cocinas. Gracias.

Tía, está todo perfecto.

¡Está todo perfecto!

¡Qué bien, está todo bien

No lo había hecho nunca. Entonces, son pequeños errores

que, para la próxima vez, lo haré mejor.

Bueno, Lu, ¿cómo se llama tu plato principal?

Es un bacalao sobre...

Alioli de ajo negro, unas patatas confitadas...

Y lo negro es un espagueti de fumet y tinta de calamar.

Le dedico a mi madre...

Porque le gusta mucho el bacalao

y siempre en casa lo hacemos. Entonces aquí quería reflejar

lo que más o menos me ha enseñado

pero añadiéndole un poco más de técnica,

porque como ya estamos en la final,

pues hay que arriesgar. Me parece muy bien.

Es bonito ver en diferentes platos

una línea que define el trabajo de un cocinero.

Hay técnica muy bien integrada, como en el primer plato.

Es un plato estéticamente limpio, bonito, elegante,

donde todo lo que cuentas tiene sentido.

Chapeau! ¡Bravo, Lu!

Gracias. (DANIELA) ¡Olé!

¡Olé, Lu!

Me gusta tu plato porque coincide a lo mejor con mis gustos.

¡Qué bien, con qué poquito se puede resumir un libro!

La compleja sencillez. Claro.

Estéticamente es increíble. Y aquí hay un nivel

que creo que pocas veces hemos visto,

comparando con todas las ediciones y con todos los concursantes.

De cocina, de estética, de limpieza,

de riesgo también, no es un menú fácil.

Y cuando haces algo complicado y todo te sale bien,

¡es que me he quedado sin palabras!

¡Me habéis dejado... de piedra!

Yo he visto en un mismo plato, en pocos centímetros de diámetro,

ahí nos has enseñado un montón de técnicas,

puntos de cocción, un montón de detalles

que ha hecho este grandísimo plato;

tienes un don innato para la cocina.

Muchas gracias. -¡Olé, Lu!

¡Me ha venido una alegría para arriba! ¡Jopé, muchas gracias!

¡Qué guay, eh!

María, ¿cómo se llama tu plato?

Se llama... es rabo de toro...

Guisado. -¡Cómo le mira Jordi, madre mía!

Además que asusta, eh. -Sí, asusta, asusta.

Es un guiso de toro

desmigado.... después lleva unas patatas confitadas,

unas chalotas glaseadas y ya está.

Y se lo quiero dedicar a las personas que más aprecio.

Una soy yo...

¡Así me gusta, di que sí, me parece fenomenal!

Después, otra es mi familia...

¡Bravo! -Los tres.

Mi madre, mi hermano y mi... aparte de mi familia en general,

ellos, en concreto, porque he venido de una base

pues humilde, ¿sabes? Que me han enseñado guisos...

Pues la cocina de casa.

Y esto es totalmente tradicional.

¿Estás contenta con tu trabajo? Sí.

Cuando estábamos valorando a Lu, te he visto preocupada.

(ASUNCIÓN) ¡Pobrecita, María...!

Ya está llorando, ya la estaba viendo yo, estaba flojita.

¿No has ganado tú ya? Sí.

¿Qué más quieres ganar ya? ¡Cuéntamelo!

¡Que no, que estoy supercontenta!

Pues ya está, eso tienes que hacer, ¡disfruta!

Ha sido un momento de nervios a flor de piel,

que me ha dado como un bajoncillo pero...

¡Me he puesto superfeliz y supercontenta!

A ver...

A mí me cuentan que un niño de 12 años...

Yo hacía rabo de toro cuando era jovencito, pero tenía 18.

Y lo tenía dos días marinando... lo guisaba.

Y me quedaba algo parecido a lo que tú has hecho en una hora.

Te he visto cortar, buscar la coyuntura con una facilidad...

¡Que no se lo hemos visto a los mayores en su edición!

Pero ejecutar bien un plato tradicional

es incluso más difícil que elaborar el plato más creativo.

Y es lo primero que tiene que aprender todo joven

que empieza en este mundo y quiere destacar.

De esa tradición bien aprendida,

nacerá una gran gastronomía y tu plato no tiene defectos.

Es un rabo de ternera, guisadito como dios manda

y que está muy rico. (NIÑOS) ¡Bravo!

María, que te atrevas en una final a hacer un rabo de toro...

Chica, eso tiene ya un mérito.

¿Qué necesitaba, dos esféricos? No.

¿Qué necesitaba, un aire de no sé qué? No.

¿Sabes lo único que necesitaba? Haber colado la salsa,

haberla reducido todavía más

para que se te quede pegada aquí... ¡ya está!

¡Siéntete orgullosa de este plato y del anterior!

Yo, cuando me casé, hice una comida,

pequeña, con mis 80 mejores amigos

y di rabo de toro porque es uno de mis platos favoritos.

Y este es de los rabos buenos que he probado en mi vida.

Gracias.

Que hayas traído un plato así... de rabo...

Y que tenga la calidad que tiene, esto es para levantarnos el jurado

y aplaudir pero... pero hasta que se reviente todo "MasterChef".

Hazme caso, no se puede cocinar mejor.

Y no te olvides nunca... que tienes que pasártelo bien

que llores me parece... impresionante porque quiere decir...

(MARÍA) De la emoción. -De la emoción, ¿qué pasa?

¿Es malo llorar de emoción? Eso es porque...

Porque tenemos algo en el corazón. ¡Garrote, garrote!

(Aplausos y ánimos desde la galería)

¿Puedo decir una cosa? Hombre, claro.

Que... aparte de todo...

Me quedo con lo que has dicho de que llorar... trasmitir emociones,

porque mi madre siempre me cuenta que... o sea... mi bisabuela

que era su abuela, siempre decía que...

llorar limpiaba los ojos y sacaba las emociones.

Entonces, mi bisabuela es una de las personas que más quiero

y no la conozco, mi madre dice que yo soy la reencarnación

de mi bisabuela, pues también se lo dedico.

Allá donde esté siempre... me va a quedar conocerte

porque me han hablado superbién de ti y...

Y que... te quiero muchísimo.

-Qué grande... (LOS ASPIRANTES ANIMAN A MARÍA)

(M. BERASATEGUI) Qué grande eres...

(TODOS APLAUDEN) -Guapas...

Increíble, pero increíble...

(MADRE DE MARÍA) Siempre digo que es igual que mi abuela, tiene un empuje

para la vida tremendo y yo eso lo admiraba de mi abuela,

no tengo tanto y ella tiene el empuje tan fuerte que yo admiro tanto.

(MARÍA) ¡No llores!

-A tu madre le ha llegado al corazón.

Yo debía de llorar, ¿eh?

Bueno, llega mi momento favorito el momento de los postres... Lu...

Tú serás la primera.

-Vamos, Lu...

No se ha congelado mucho. -Pero es esa la textura.

-¿Esa es la textura? -Sí, cremoso.

-Qué rico... Es mi helado favorito, ¿eh?

(TODOS APLAUDEN Y ANIMAN A LU) ¡Venga, Lu!

-¡¡¡Qué buena pinta, Lu!!!

Cuéntanos en qué consiste tu postre. Es una crema ligera de vainilla

con bizcocho de regaliz y helado de praliné de avellanas,

azúcar moscovado y, luego, un toque...

Un toque "crunchy" de caramelo.

Es una crema catalana pero, mira, he intentado hacer

el toque quemadito con el helado

y el bizcocho de regaliz, ¿sabes? Toma esa.

Vamos a probar. Me parece increíble.

Jolín, Lu, estaba intentado ponerle pegas...

Porque, como estabas contando, me parecía todo demasiado cremoso.

Pero es verdad que lo pruebas...

Me cago en la mar salada, cómo se te puede ocurrir

todo que parece tan cremoso, que sea tan golosón,

salir airoso y que te apetezca comerlo.

Le va perfecto el "crunch" y le va perfecto el...

El bizcocho que has puesto y le da el toque de regaliz

que me vuelve loco el regaliz,

solamente te diría una cosa mala... -Vale.

A ver traído dos copas.

(LA MADRE DE LU RÍE) Cada día...

En ti veía una cosa diferente que me sorprendía,

te he visto ayudar a tus compañeros sin... motivo.

Te he visto presentar platos buenos y tú buscar pegas por ser exigente,

te he visto hacer tres cosas a la vez y escuchar al jurado,

te he visto hacer muchas cosas que son...

Las virtudes necesarias para ser un buen cocinero y de forma natural.

Tienes todo lo necesario para ser

lo que tú quieras en una cocina, te garantizo que yo a tu edad

y, seguramente, ninguno de los que estamos en esta mesa

cocinábamos la mitad ni teníamos la mitad de armas

que tú tienes para defenderte en esta vida de cocinero.

Gracias. Bravo... bravo.

Lo nunca visto en "MasterChef"

y creo que, cada año, vemos más nivel y en esta final

estamos viendo platos como este sin defectos, creativos,

originales... Me sorprende de tu cocina

es la estética, la originalidad,

la mezcla de sabores, te falla una cosa...

Que tienes que trabajarla mucho.

La creatividad para los nombres. Eso sí.

-Yo creo que tenéis un talento natural fuera de lo normal,

sales airosa de los triples saltos mortales que te has metido

como cocinera, lo has equilibrado

de una manera increíble y lo único que os puedo decir a las dos

es que yo a vuestra edad y con más años que vosotras;

pero no os podéis imaginar cuántas veces peor

hacía yo las cosas y, hoy, muchos grandes profesionales

no acierta ni dan en el centro de la diana como dais

ambas concursantes. Sois un diez total

y estoy superorgulloso de haberos conocido.

-Gracias... joer... (TODOS APLAUDEN Y ANIMAN A LU)

¡Qué bien, Lu! -Gracias.

-Eres increíble. -Y tú también, ¿eh?

-Es que yo... alucino de cómo pueden hacer estos platos.

-¡Venga, vamos! María...

Es tu turno, ¿acabas el plato? Sí.

Pues adelante.

María, guárdate helado para casa.

(RÍEN) Va a llegar... que ni te cuento.

-¡Muy bonito, María!

(TODOS APLAUDEN Y ANIMAN A MARÍA) ¡Vamos, María, ánimo, cariño!

-¡Qué bonito! (TODOS APLAUDEN)

Se lo voy a dedicar a mi grupo de amigas.

Y se llama... Burbuja Maruja.

# Unidas siempre...

(TARAREA "WE GO TOGETHER" DE LA PELÍCULA "GREASE")

(SAMANTHA Y MARÍA TARAREAN "WE GO TOGETHER"

DE LA PELÍCULA "GREASE") Y ya está.

¿Qué tiene que ver la bruja Maruja con tus amigas?

A ver, la burbuja es porque el plato es el postre...

Pero después lo cubre con el isomalt.

Y Maruja porque desde pequeñas nos decían... "qué marujas"

y, ahora, todo el mundo nos dice Las Marujas.

Dinos qué lleva el postre. Lleva al fondo unas fresas salteadas,

después un bizcocho de sifón de plátano.

Un helado de... fresas y mascarpone

y unos hilos de isomalt como cubriendo.

Vamos a probar... a ver si me sorprende.

Aquí ves un postre de mayores,

con técnicas que están bien hechas con sabores que pegan,

con un helado que está...

Perfecto, o sea, además soy muy golosa

y me encanta, te digo mi valoración y sigo comiendo como el de Lu

porque me ha encantado tu postre.

Gracias. María, qué te voy a decir.

Es un platazo... es un pedazo de postre.

Me encanta haber estado en esta final porque asistimos

a la normalización de la alta cocina

en niños pequeños y esto hará que este país...

Crezca... crezca en gastronomía, crezca en cultura...

Y esto lo hacéis niños con una naturalidad... pasmosa.

Felicidades, María.

Gracias. Si te tengo que buscar una pega,

es que tiene poco azúcar, me falta un poco de azúcar.

Pero es subjetivo, porque no todos los postres tienen tanto azúcar,

ni ser dulces, es algo de mi propia memoria

que hace que yo encuentre a faltar un poco de azúcar.

Llevamos siete ediciones del Junior, podría asegurar que vais a marcar

un... techo de nivel las dos. Ha sido una lucha de titanes,

porque tenéis lo necesario para triunfar, lo habéis demostrado

y habéis hecho menús, casi sin ningún tipo de defectos

y que podríamos encontrar en un restaurante...

Como Dios manda. Felicidades, porque habéis hecho un papelón...

Espectacular.

Gracias... (TODOS APLAUDEN Y GRITAN)

(M. BERASATEGUI) El que le pusieras menos azúcar para mí es algo positivo

porque, cada vez más, en los postres tendemos a rebajar

el nivel de azúcar... la nota que me has dado a mí con el postre

es una nota sobresaliente e increíble

y yo no sé lo que elegiréis en la vida las dos,

sois dos cocinerazas increíbles

dos reposteras increíbles y que me habéis tocado

el tilín del paladar y el tilín del corazón con un concurso

que este concurso sí que va a hacer historia; porque habéis sido

las dos mejores finalistas que he visto en 60 años que tengo.

Sois dos excelentes personas, increíbles.

Y no cambiéis, porque de este día me acordaré siempre.

(TODOS APLAUDEN Y ANIMAN A LAS FINALISTAS) ¡Bravo, bravo!

-Eso nos lo llevamos a casa. -Nos lo llevamos...

-Nos lo llevamos a casa ya.

Que... un chef que tú admiras tanto y te diga

que eres buena compañera, pues, al final,

es con lo que te quedas. Entonces, estoy contentísima.

Chicas, fenomenal... -¡Muy bien, chicas!

Campeonas... -Estoy contentísima.

-Yo también... a ver llegado hasta aquí ya es...

-Es increíble, tía. -Increíble.

Lu, María... muchas gracias a las dos.

Estamos muy contentos con la manera en que habéis cocinado

y cómo habéis afrontado el duelo final.

Nos lo habéis puesto muy difícil.

Ahora tenemos que deliberar para decir quién es la ganadora

de "MasterChef Junior VII".

¡Suerte, chicas! -Campeonas las dos.

-¡A tope!

-Te pones nerviosa, ¿eh? -Ya...

-María... tranquila.

Tranquila...

(LOS JUECES Y MARTÍN BERASATEGUI DELIBERAN)

¿Lo tenemos? Vamos... Sí.

¡Que vienen! -¡Madre mía de mi vida!

-Como gane me emocionaré muchísimo,

porque... ya entrar en "MasterChef" y además ganar, sería...

Lo más.

-María... -Que gane el mejor.

Antes de dar a conocer el veredicto,

me gustaría que vuestras familias y vuestros compañeros

bajen a las cocinas para estar cerquita de vosotras.

¡Vamos, chicos!

(TODOS HABLAN Y GRITAN)

¡Ah... María! -Suerte...

-Suerte, Lu... -María...

Sois las dos ganadoras. -¡Suerte!

-Pase lo que pase, las dos somos ganadoras

y si me llevo yo el premio o se lo lleva Lu

yo voy a estar contentísima, porque...

Creo que las dos nos los merecemos a tope.

María, Lu, hemos disfrutado mucho con este duelo final.

Aunque no nos lo hayáis puesto nada fácil,

os hemos visto trabajar casi como profesionales,

con una madurez nada propia de vuestros 11 y 12 años.

Aunque nada de lo que acabamos de ver nos ha sorprendido,

porque vuestra actitud, vuestro talante

y vuestra manera de trabajar ha sido...

La misma desde que pisasteis estas cocinas por primera vez.

Ni siquiera nos ha sorprendido vuestra evolución en estas semanas,

nos ha maravillado porque habéis absorbido como esponjas

todo lo que os hemos enseñado, habéis sido capaces de incorporar

las técnicas de vanguardia que habéis aprendido con sentido

y sin sacrificar el sabor de vuestras elaboraciones.

Y lo que es más importante para nosotros:

nunca os hemos visto enfadadas,

habéis estado siempre con una sonrisa en la cara

sacando adelante vuestro trabajo y ayudando a vuestros compañeros.

Nos han encantado vuestros menús, reflejan vuestra manera de ser

y vuestras raíces, además, los habéis ejecutado con maestría,

teniendo en cuenta vuestra edad tiene mucho mérito.

Así que, para nosotros, ya sois las dos... ganadoras.

Nos gustaría no tener que elegir entre las dos,

pero sabéis que una sola puede ser la ganadora.

Y ya que habéis llegado hasta aquí, os merecéis

todo el protagonismo y toda la atención.

Así que es todo un honor para nosotros...

Cambiaros el sitio, adelante.

(TODOS APLAUDEN Y GRITAN) Qué morro...

-Guapas... -Estoy como un palo.

Es lo único que pido, en estos momentos,

por favor que digan mi nombre y que yo sea la ganadora.

Ay, Dios mío... qué tensión.

-Ya está, María, suerte.

-El corazón se me sale del pecho,

estoy con una tensión...

Antes de dar a conocer el nombre de la ganadora, queremos agradecer

a Martín Berasategui por ser testigo de este gran duelo final.

(TODOS APLAUDEN) ¡Garrote, garrote!

-Sois dos campeonas increíbles y yo en dos horas no he recibido

tantas lecciones como las de hoy, nunca.

Sois increíbles, las formas, las maneras...

Lo simpáticas, lo amables y lo campeonas que sois las dos.

Muchas gracias por darme este privilegio, ¿vale?

(TODOS APLAUDEN) ¡Qué bonito...!

Ahora sí, ha llegado el momento...

La ganadora de la séptima edición de "MasterChef Junior" es...

***¡¡¡LU!!!***

(Música, gritos y aplausos)

Soy la ganadora de "MasterChef", ¡qué fuerte!

Es impresionante, aún no me lo acabo de creer.

(Música y gritos)

-Supercampeona y merecidísimo. -Enhorabuena.

-Eres la mejor, la mejor del mundo. Te quiero muchísimo.

Es que ha sido una concursante extraordinaria

y para nosotros la ganadora... -Hombre, qué vas a decir...

Eres mi padre.

-No llores que me haces llorar

Dale el trofeo a Lu... -Es tuyo.

Y este dinero se lo doy a tus papás. ¡Sí... ya tengo el trofeo!

Bueno... quién es la campeona, levanta el trofeo.

(Música y gritos)

Me voy de "MasterChef" supercontenta

de que he ganado y que nunca lo voy a olvidar.

El esfuerzo ha valido la pena,

ahora es como mi momento para disfrutarlo.

Con la imagen de la auténtica felicidad reflejada en la cara de Lu

os decimos hasta pronto...

Acaba de alzarse con el título de séptimo masterchef junior.

Ha sido el premio a seis semanas de trabajo, esfuerzo,

pasión y dedicación...

Nos vemos muy pronto con la nueva edición de "MasterChef".

Mientras ya saben pónganle... (TODOS) ¡¡¡SABOR A LA VIDA!!!

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MasterChef Junior 7 - Programa 6 Final

24 ene 2020

MasterChef Junior celebra su gran final tras seis semanas en las que sus aspirantes han mejorado mucho. Lu, Leo, María o Albert se convertirán este viernes en el ganador de la séptima edición. De la primera prueba saldrá el primer duelista y, en la prueba exterior, el jurado escogerá al segundo. Los dos duelistas tendrán 120 minutos para cocinar un menú completo. Martín Berasategui catará los platos junto al jurado. El ganador recibirá el trofeo, 12.000 euros para continuar su formación y un curso de cocina de cuatro días en el Basque Culinary Center.

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  1. Virgilio A

    Se que a muchos no les va gustar pero igual debo decirlo. Fueron demasiado permisivos con el niño Albert quien constantemente fue impertinente, irrespetuoso e indisciplinado ademas nunca destaco y aun así llega a la final... injusticia para los otros concursantes.

    01 feb 2020