MasterChef Junior 6 La 1

MasterChef Junior 6

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Para todos los públicos MasterChef Junior 6 - Programa 2 - ver ahora
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Buenas noches y bienvenidos

a la sexta edición de "MasterChef Junior".

¡Ya he pelado la patata!

¡Limpia, limpia, Blanca!

Que tengo 10 años, que sé lo que tengo que hacer.

Chicos, ¿cómo vais?

Felicidades.

¡Pachu!

¡Ay, gracias! Bienvenida a "MasterChef".

Aspirantes, bienvenidos.

¡Patatas, las patatas!

¿Pero por qué me robáis las patatas?

Que eres demasiado baja.

¡Unai!

Es que me he quemado.

Ya no vuelvo a coger otro trozo de carne en mi vida.

Madre mía, qué mal.

Tenéis que hacer un plato en el que los insectos

tienen que ser los protagonistas.

Esto es lo más asqueroso del mundo.

¡Más deprisa!

Que sí, que voy muy bien.

Blanca, llevas 5 minutos para partir una cebolla.

Hija de Dios, madre mía, la que me ha caído.

Los tres aspirantes que os bajáis

en la primera parada de esta aventura sois...

Enrique, Letizia y Blanca.

Buenas noches y bienvenidos a "MasterChef Junior".

¡Hala! -¡Hala!

¡Esa no es Eva!

Sólo llevan una semana con nosotros,

pero nuestros pequeños aspirantes ya han aprendido

dos cosas muy importantes: esfuerzo y compañerismo

que son fundamentales en cualquier cocina.

Ahora sólo falta ver cómo lo ponen en práctica.

¡Hola, Elsa!

¡Pero si tú no eres Eva!

¡Qué guapa! -¡Hala!

Es de "Frozen".

De "Frozen". -Qué guay.

De "Frozen". (CANTA) #Suéltalo.#

Hola, "Frozen". -Estás guapísima.

Me encanta tu pelo rubio.

Por favor, no me congeles.

No nos congeles, por lo que más quieras.

Buenas noches, aspirantes. (TODOS) Buenas noches, Eva.

Y bienvenidos de nuevo a las cocinas de "MasterChef".

¿Y Pepe, Jordi y Samantha?

Bueno, de ellos hablaremos un poco más tarde.

Porque yo tampoco sé dónde se han metido.

Pero yo quiero saber a quién te recuerdo.

A mí me recuerdas a Elsa, de la película de "Frozen".

Porque es mi película favorita y yo la amo esa película.

Efectivamente, soy Elsa,

la reina de las nieves de Arendelle.

Oye, ¿y qué poderes tiene Elsa?

Puede congelar, construir monstruos de nieve.

Y puede construir un castillo de hielo.

O sea, todo lo que tenga que ver con el hielo.

Sí. -Y con la nieve.

¿Y si os congelo a todos?

(TODOS) ¡No!

Ya.

Eh, muy buena.

Unai, me tienes que explicar

qué enfermedad es esa de "masterchelini".

Pasas esa puerta y es como un virus

que te viene y tienes muchos nervios.

No, yo tengo. yo tengo "masterchelini".

Ah, vale. ¿Y cómo se cura ese virus?

Pues haciendo así.

(BALBUCEA)

¿Nos quitamos todos el "masterchelini" de en medio?

(TODOS) Sí. Venga.

(BALBUCEAN)

¿A que ahora estamos mucho más tranquilos?

(TODOS) ¡Sí, Eva!

Bueno, chicos, nuevo programa y los marcadores

se vuelven a poner a cero.

Qué bien.

Así que todos tenéis las mismas posibilidades

de conseguir la máxima puntuación y aseguraros así

vuestra permanencia una semana más en estas cocinas.

Eso da tranquilidad. ¿A que sí? (TODOS) Sí.

Bastante. Por cierto, aquí estamos

súper tranquilos sin los jueces.

¿A que sí? -Sí.

No tengo ni idea de dónde se meten los jueces.

Pero que salgan ya, por favor.

(TODOS) ¡Pepe! ¡Samantha! ¡Jordi!

¡Vamos corriendo!

(GRITAN CONTENTOS)

¡Hala! -¡Qué chulo!

¡Me encanta! -Jordi es el novio de Elsa.

Es muy cuquis. -Qué guay.

Qué guapo está Jordi.

Es la peli que salen todos,

que sale el Hada de los Dientes.

Papá Noel, ¿cuántos juguetes nos has traído?

¡Me encanta lo de detrás, es lo mejor!

¡Ah, qué rico! -Es lo mejor del mundo.

¡Me encanta!

Ay, qué rico. Yo me lo voy a zampar todo.

Ho, ho, ho.

Qué chulo, hay muchísima crema de cacao con avellanas.

Y tengo mucho miedo porque no me lo quiero romper

en la cabeza como el huevo.

Aspirantes, bienvenidos a Laponia, a mi casa.

El verdadero país de la magia.

(GRITAN CONTENTOS)

Creo que tengo por aquí vuestras cartas.

¿Cómo os habéis portado este año?

(TODOS) ¡Muy bien!

Pues entonces tendréis todo lo que hayáis pedido.

¿Ah, sí? -¡Toma, toma!

Y si no aquí estamos el Hada de los Dientes

y Jack Escarcha.

Qué mono.

Y nuestra única misión en la vida es proteger

y ayudar a los niños del mundo.

Y haceros felices.

(Música rock) ¿Qué es eso?

(Música rock) (GRITAN CONTENTOS)

(Música rock)

(Música rock) ¡Ah, que guay!

¡Como mola!

(Música rock)

(Música rock)

(Música rock)

(Música rock)

(Vítores)

¡Qué pasada!

¡Bueno! ¡Es el campeón!

¡Eres el campeón!

¡Guau!

Campeón olímpico de todo.

Aquí en "MasterChef" traen unos invitados de diez.

Aspirantes, sois unos afortunados.

Porque acabáis de tener el privilegio de ver actuar

en vivo y en directo al bicampeón del mundo

de patinaje artístico.

Medalla de bronce para España

en los últimos Juegos Olímpicos de Invierno

y 6 veces campeón de Europa.

Javier Fernández.

(Aplausos)

Me muero aquí encima.

No veas. -Me muero.

Javier, bienvenido a "MasterChef".

Es un honor para nosotros

recibir a un bicampeón del mundo.

Muchas gracias. Enhorabuena por esa medalla

de bronce de los últimos JJ.OO. de Invierno de Corea.

La primera para España en patinaje artístico, ¿no?

En patinaje artístico la primera, correcto.

Y muy orgulloso.

Bueno, esta Navidad estás recorriendo España

con un espectáculo muy especial, ¿no?

Pues se llama "Revolution on Ice".

Es un espectáculo que junta patinaje sobre hielo,

música en directo, luces, sonido, acrobacias.

Y donamos un euro de cada entrada

a una asociación de investigación

contra el cáncer infantil.

Es un proyecto muy grande que tenemos.

Qué bonito. Qué bien.

Javier, creo que tienes un mensaje que dar

a nuestros aspirantes. ¿No? ¡Hala!

Pues mira, chicos, en patinaje

muchas veces se compite en pareja.

Y nosotros también queremos

que vosotros compitáis en pareja.

¡Oh!

Aquí atrás tenemos unos botes de crema de cacao y avellanas.

Y cuando los abráis vais a saber

con qué pareja vais a estar.

¡Qué guay!

¡Me mola!

(GRITAN CONTENTOS)

Javier, muchísimas gracias. Ha sido un placer conocerte.

Así que vuelve cuando quieras porque ha sido un lujo

verte patinar. El placer es mío.

Gracias. Qué maravilla.

(Aplausos)

Javier Fernández, el mejor de todo el mundo.

Es una pasada. Y lo he conocido en persona.

Ya habéis oído a Javier. Todos tenéis que coger un bote.

Bueno, todos menos tú, Jaime, que fuiste el mejor

en el último reto del programa anterior.

Y además de ganar el viaje a Los Ángeles

te anunciamos que tendrías una ventaja.

Ventaja...

Y tu ventaja es que no vas a cocinar.

¿Qué?

Que no vas a cocinar con uno de tus compañeros.

(RÍE) Ah.

Pero sí con una persona que luego descubrirás.

No. -Qué morro.

¿Entendido? ¡Sí, chef!

Pues adelante.

¡Ay, ay, que me la pego!

¡Que me caigo! -¡Corre, coge!

¡Me pido este! -¡Cómo pesa!

Pesa mucho, es de cristal.

¡Yuju, me encanta!

Moradillo. -Naranja.

A ver con quién os ha tocado.

(HABLAN A LA VEZ)

¡Evelyn!

(RÍE)

A ver a quién le ha tocado con quién.

Enseñadme ahí las tapas.

Huy ahí tengo a Marina con Evelyn.

Qué suerte. A Carlota y a Ferrán.

A Dani y Noa.

Izan y Pachu.

Paula y Josetxo.

Unai y Candela.

(TODOS) ¡Sí, Eva!

Aspirantes, poneos delante de cocinas

que nosotros vamos a atravesar la puerta mágica

para cambiarnos de ropa.

Vamos, Elsa, vamos.

Vamos, Elsa.

Qué pena das. Qué guay.

Jo, qué guay la puerta mágica.

Está chulísima. A ver, es como...

entras y sales perfecta.

(Música)

¡Uh!

¡Hala, qué rápido!

¡Hala, qué guapos!

Qué bueno.

Menudo cambio.

Aspirantes, ya sabéis todos

quién es vuestra pareja en este reto.

Sí, chef. -Sí, chef.

No, chef. Es verdad, todos no,

porque todavía falta por conocer

quién va a cocinar con Jaime.

¡Chan, chan, chan!

¿Quieres saber quién es?

Bueno, te hemos anunciado que tenías una ventaja.

Y yo diría que es una gran ventaja.

Vale. Porque vas a cocinar acompañado

de la ganadora de "MasterChef Junior 5".

¡Esther! Esther Requena.

(GRITAN CONTENTOS)

Hola, guapísima.

Es una ventaja súper guay.

Pero también me da miedo hacerlo mal.

Buenas noches, Esther.

Bienvenida una vez más a "MasterChef".

¿Cómo estás? Súper bien.

Estoy súper contenta.

Explícales cómo te ha cambiado a ti la vida

en estos últimos meses.

Pues la verdad he hecho mucho. Porque ahora tengo eventos.

También estuve en el curso del Basque Culinary Center.

Bueno. Que fue genial.

Me encantó San Sebastián, era precioso.

Y la verdad que este año entre "MasterChef"

y luego los eventos he viajado más que en toda mi vida.

Jaime, te ha tocado con...

Jaime, qué suerte, ¿no?

Bueno, pues sabes que nos encanta que vengas de visita.

Pero vamos a pedirte que cocines.

Vale, perfecto. Como te veo con la chaquetilla

puesta tan guapa. ¿No te importa?

Yo quería. A mí me encanta.

Y vamos a pedirte que cocines con Jaime.

Oye, Jaime, ¿qué te parece Esther?

¿Estás contento con la ayudante que vas a tener?

¿No tienes lengua o qué? Se ha quedado sin palabras.

¿Qué te pasa?

Que... que...

Que sí, que me gusta. Se ha quedado loco.

Que me gusta cocinar con Esther.

Es que te quedas...

Dice: "Me ha cortado las palabras."

¿Queréis descubrir lo que tenéis que cocinar?

(TODOS) ¡Sí, chef!

¡Chan, chan, chan! Chan, chan.

Brazo de gitano con crema de cacao y avellanas,

nata y frambuesas.

(GRITAN CONTENTOS)

¡Brazo de gitano, bien!

El reto consiste en hacer un brazo de gitano como este

en 60 minutos y por parejas.

Tendréis además 3 minutos para entrar al supermercado

a coger los ingredientes necesarios.

Y como decimos siempre, la repostería es exacta.

Por eso os vamos a dar la receta.

¡Va! -Gracias.

Antes de que empecéis queremos recordaros

que hay muchos puntos en juego.

Los repartiremos por parejas, de 6 a 1 punto.

Perfecto. Y atención porque aunque

vais a cocinar en parejas

todos tenéis que trabajar por igual.

(TODOS) ¡Sí, chef!

¿Preparada para cocinar? Sí.

Pues ya sabes, vete con tu compañero.

Voy.

Hola.

Pues el tiempo para entrar al supermercado

comienza en tres, dos, uno, ya.

¡Vamos, corriendo, corriendo!

Vamos, corre. -Vamos.

¡La cesta, corre!

¡Josetxo, Josetxo!

Azúcar. -Ahí.

¡Un poco de tranquilidad!

Dos natas, dos natas, con mantequilla.

Hay ingredientes para todos, así que tranquilos.

Vale, frambuesas. -¡Los huevos, Candela!

El azúcar y el azúcar glas, están los dos.

¡Ya está, vamos! -No, espérate.

¡Que ya está! -Que te esperes.

¡La nata! -Josetxo, vamos

¡Que ya voy! -Glucosa.

Ahora vamos a sacarlo todo. -Sí.

Voy a coger el robot de cocina.

Huevo, nata.

Venga, muy bien.

Sí. -A ver, ¿dónde está para pesar?

¡Josetxo, para pesar!

¡Josetxo, para pesar!

Venga, la máquina. La máquina para montar.

Vale, ¿y la receta? Aquí.

Abre los huevos en este bol. -Pero yo necesito...

Las yemas. -Yo necesito un taburete.

Si no, no llego.

Separa las yemas de las claras.

A ver, las claras de la...

Vale, aquí pondré algo.

Vale, aquí pondré...

Vale, aquí pondré... -Tranquilízate.

Déjame a mí que tú lo haces mal. Tira esto.

Claro, por uno que haga mal ya los hago todos mal, ¿no?

¿Me dais un taburete?

Hala. ¿Cómo quito esto?

Tú sabrás. -Ya está, ya está.

El azúcar. Voy a pesar, ¿vale?

Ay.

Vaya brazo de gitano bueno, ¿eh?

¿Cómo empezamos, Sami? Me recuerda a la infancia.

¿Y cómo se hace? Hacer el bizcocho con cacao,

huevos, azúcar y mantequilla.

Lo mezclas bien, lo extiendes encima de la plancha del horno

con un papel de horno debajo.

¡Ay!

Mientras se enfría empezamos a hacer la mermelada.

Yemas.

Y luego una nata montada, la crema de cacao y avellanas.

El bizcocho que sale del horno perfecto,

el paño para que esté húmedo.

Se enrolla con ese bizcocho húmedo.

Y lo importante para que esté bien bonito

es cortar los bordes para que quede bonito y delicado.

¡Pero dale, dale, dale, dale!

¿Cuántas yemas has echado? -Es que no sé, ¿sabes?

Páralo, páralo. -Que no, puede seguir.

Que nos falta una yema. Dale, dale, dale.

Que no te pongas tan nervioso.

Yo soy míster nervioso. Venga, dame, dame.

Pero móntalo con el azúcar, hijo mío.

Ya le he puesto... ah, ostras.

La yema ponla aquí. Corre, corre.

Mete la yema, mete la yema.

Vale, seguimos.

No sé si va a salir bien el bizcocho o no.

Porque no sé si he metido demasiados huevos o no.

Pero bueno, ahí se queda.

¿El cacao dónde está?

Aquí.

A ver, ¿qué pasa? -Esto no mide.

Sí mide. -Sigue en cero.

Has puesto muy poco. -Le vas añadiendo poco a poco.

Madre mía. -Espérate, espérate.

Aquí. -Qué se mezcla aquí.

¿En serio? -En serio.

Que me lo abras. Ábremelo. -Ay, que no se abre.

Venga, mételo. Ten cuidado que no se salga mucho.

Vale. -Ve preparando la mermelada.

O engrasa el molde, pero haz algo.

Mirad la pareja de Jaime y Esther.

Jaime está muy nervioso y la que lleva

la voz cantante es Esther.

Perdona, Jaime está nervioso desde el minuto uno.

Pero los puntos no se los va a llevar Esther

que no se juega nada.

Es un ventajón cocinar con Esther,

sólo que siento un poco de presión

porque ella es súper buena cocinera

y me gustaría hacerlo bien delante suyo.

¡Ah! ¡Marina!

¿Hay más huevos? -Hay dos más.

Límpialo bien, ¿eh? Te quiero ver limpiándolo.

Creo que Marina está...

Sí, ha sacado la garra y el genio.

Está dándole al mando.

¿Cuántos era, seis? -Claras seis. Claras seis.

Había un pulso ahí entre las dos mandonas.

Pero ha dicho: "Eh, aquí mando yo."

Marina es muy mandona. Ay, madre mía.

Necesitamos más azúcar, mira.

No, ese es el azúcar que hay que poner.

No.

Ferrán y Carlota están perdidos los dos.

Hacen buena pareja porque están igual de perdidos.

A ver, ¿qué hacemos? -Tenemos que...

Ferrán debería llevar la iniciativa,

que Carlota es muy pequeña.

Vamos a echar el cacao. No nos va a dar tiempo.

Madre mía. -Espérate un poco.

Ahora tienes que poner el cacao.

Otro bol, por favor.

Noa. -¿Qué?

Noa, ¿qué haces? -¿Qué?

Me estás estresando. Dale caña a esto.

Hazme caso.

Déjalo que se remueva ahí un poco.

Me lo imaginaba también que entre Noa y Dani

iba a mandar Noa. Al final acaba mandando

siempre la chica. ¿Por qué?

Porque las chicas somos muy mandonas.

Dani, es que no me haces ni caso.

Me has dicho que limpie, pues ya limpio.

No tengo ni idea de quién lleva aquí la voz cantante.

Supongo que o yo o Noa, porque somos dos.

Pero no tengo ni idea, ¿eh?

Hay que cambiar de varilla y todo.

Lo tengo aquí. -Esto ya está.

¡Que te lo cargas, Unai! -¿Cómo se sube?

Ah, qué práctica.

Esto ya me encargo, ¿vale? -Vale.

Tú ve montando las claras.

Izan y Pachu están mandando los dos.

Hacen buena pareja. Están tomando decisiones

y tirando "palante". Es lo que hay que hacer.

Son casi los únicos que están haciendo lo que hay que hacer.

A ver, seis bonitas.

Parte la mantequilla por la mitad.

¿Por la mitad?

Bueno, venga, tira.

Candela mira que es chica.

¿Quién lleva la batuta? Candela.

Recuerda que por los bordes no se engrasa.

Intentaré no engrasar.

Y Unai se va a dejar. Porque Candela es pequeña

pero tiene lo que hay que tener,

un par de narices.

Madre mía, se me ha caído.

Así, mira. -¿Con las manos?

Ya está.

Mira a ver cuántas frambuesas son.

250 gramos son.

Ponemos al fuego las frambuesas,

la gluctosa y el azúcar.

La lecticina la juntas con el azúcar.

Vale.

¿Esto era gluctosa o era esto?

No esto era "glanina" o algo así.

Esto es la gluctosa. -Ahí va.

#Dale a tu cuerpo alegría, Macarena.#

#Que tu cuerpo es para darle alegría y cosa buena.#

#Dale a tu cuerpo alegría, Macarena.#

#¡Eeeeh, Macarena! ¡Ay!#

¿Hago la mermelada? -Espérate a que termine esto.

¡Josetxo, corre!

Josetxo y Paula, está mandando Paula.

Qué raro. Lo tiene difícil con Paula,

porque Paula va a estar mandando todo el rato.

Seguro. Es muy mandona.

¿Cómo vais, Izan? -Bien. ¿Y vosotros?

¿Ya habéis metido el bizcocho al horno?

No, estamos dando vueltas ahí.

Vamos, Josetxo.

Esto uno solo no lo hace ni en 5 años, vaya.

¿Cómo vas? -Bien.

Mézclalo un poco y lo dejas ahí que salga.

Sí.

Sigue dándole, ¿eh? -Sí, sí.

Pero airéalo, con cariño.

¿Quién es el bebé de papi?

¿Así de amor te vale bien? -Sí, me vale.

Marina, ¿cómo vais?

Muy bien. -Genial.

¡Ay, que hay gente que ya lo mete al horno!

Vamos, eres un crack. Tú puedes.

¿Te ayudo? -No.

Esto ya está.

Nos estamos organizando muy bien.

Lo que pasa que estamos muy asustados por el tiempo.

Porque todavía no hemos metido la masa al molde ni nada.

Atención, aspirantes,

habéis consumido la mitad del tiempo.

Quedan 30 minutos.

Vale, voy con la nata.

No muevas mucho la mesa que voy a medir, ¿eh?

Mira, ahora ponle el zumo de limón, ¿vale?

Voy a por la nata, ¿vale? -Vale.

Ya, Josetxo, al horno. -No te me quemes,

que yo solo esto no lo puedo hacer.

¿Quieres estar pendiente de la nata?

Pero es que tengo que echarle el azúcar.

Jolín, es que no me va a dar tiempo.

Da igual, Carlota, esta no es prueba de eliminación.

Esta es prueba de puntos.

Al loro.

Bueno, ¿qué pasa aquí, parejita?

Con problemas. ¿Con problemas?

¿Qué problemas hay aquí?

¿Qué te pasa, Carlota? Pues que no voy a llegar.

Por eso no hay que llorar. Si lo tienes todo controlado.

Tenemos la mermelada,

tenemos el bizcocho, ¿no? Sí.

¿Y tú qué estás haciendo?

Yo voy a exprimir ahora el limón.

Venga, pues vamos con ello.

Venga.

Eso, al horno, rápido. Una cosa menos.

Cierra el horno, no nos vayamos a quemar.

Venga, zumo de limón.

¿Lo siguiente qué es? Ir a por la nata.

Pues venga, vuela.

Y cógete el bol ya.

Venga, aprieta ahí. Tienes que estar tranquila.

Porque si no, no te salen las cosas bien.

Suerte a los dos.

Ahí está. -¿Qué boquilla quieres?

Esta.

Sí. Sí, venga.

La que estás liando está siendo chica.

Coge el bol, coge el bol.

No, coge el bol directamente. -Que no. Que no.

Voy a hacer la nata.

¡Que no la hagas aún, Unai! -¡Sí!

Esta es la perfecta.

Me voy a llevar esto a la nevera naranja.

A mí lo que más me gusta de la Navidad

es cocinar en familia. Me vuelve loca.

Lo mejor de estas fiestas es que duran muchos días

y así tenemos tiempo de sobra para elaborar un montón

de postres ricos para nuestra familia.

Y como los niños están de vacaciones

es el momento perfecto para cocinar con ellos.

Y con la crema de cacao y avellanas se animan.

¿Cómo se abre esto?

Desde que empiezan a mojar con el dedo y untarlo.

Di la verdad, el del dedito eres tú.

También. (RÍE)

Eso mételo tú al frigo.

Vale, pues ve haciendo tú algo.

Abre la boca.

Tío, ¿dónde está el mío? -El mío es este.

Noa lo está trayendo todo el rato.

Con la crema de cacao y avellanas se pueden hacer

un montonazo de platos. Y es genial para hacer

postres divertidos. Yo tengo un problema,

a mí me encanta la crema de cacao y avellanas

en una baguette tostadita

o en un pan de molde sin corteza.

Pues no sabes la cantidad de utilidades que tiene.

Yo la pongo con las tortitas, con las crepes en caliente,

para rellenar el bizcocho y luego cubrir.

Y sale monísimo.

Además la crema de cacao y avellanas endulza la Navidad.

Bueno, chicos, en la Escuela Online

tenemos obras maestras de la pastelería.

Tenemos recetas de Navidad.

Madre mía. Pero aunar la Navidad

con una receta que es sencilla y que aun tantas cosas

eso está muy bien. Tendríamos que introducir

esta recetita, que está muy maravillosa.

Ah, la quieres meter. Claro.

Que tengo que sacar esto. -Okey.

Como quieras. -Vale.

Esto hay que echarlo en una manga pastelera.

La nata está en el frigo. -Ya lo sé.

¿Cuándo has puesto eso?

¿El qué? -La punta.

Yo no. Yo no la he puesto.

Pensaba que lo habías puesto tú.

Josetxo, ¿dónde?

¡Josetxo, que no está! -¿Cómo que no está?

Has cogido el de alguien.

Que no hay nada.

Estaba en la nevera naranja.

Te dije en la verde. Estos son de alguien.

No importa. -¡Jope!

Se han llevado nuestra nata y nuestra bandeja.

Se han llevado lo nuestro.

Terminamos de rellenarla y la cambio.

Que no. ¿Pero qué pasa? ¿Qué pasa?

Que alguien nos ha robado la nata y la mermelada.

Dámelo. -Estaba en la naranja.

Y no está nada. A ver, ha habido un drama.

Que Noa se ha confundido de nevera.

Este es nuestro. Ah, vale. Ya está.

¿Y lo rojo? -Lo rojo coged el nuestro

que Noa habrá usado el vuestro.

Como es daltónica, pues nada.

¿Esto se ata así? -Sí, fuerte, fuerte. Así.

Esto lo tenemos que meter en una manga pastelera.

¿O qué esperas? ¡Ponte a trabajar!

Pareces mona, pero... -Parezco mona no.

¿Dónde está nuestra mermelada?

Ahí. -No, que es nuestra manga.

Pues danos la manga por lo menos.

Eso lleva la nuestra. -Que no.

Pero es que es nuestro. -Que no.

Que sí, es todo suyo. Tú eres daltónica.

Esta mermelada la hemos hecho nosotros, Paula y yo.

¡Que no! -¿A que sí?

Sí. Es solo que ella es daltónica, nada más.

Mira, que sí. -Que no, esta es mi mermelada.

Que es nuestra, no te enteras.

La nuestra la tienen ellos. -Adiós.

Unai, extiende eso.

Gracias.

¡Oh!

Jo, Eva, estoy muy nervioso.

¿Pero por qué, por trabajar con Esther?

Perfecto.

Ahora "pallá".

Venga, vamos bien de tiempo.

Bien... regular.

¡Atención, aspirantes,

sólo quedan 5 minutos para el manos arriba!

¿Dónde hay un plato?

No eches mucha, ¿eh?

Espérate, que encima ahora no sale bien.

Espérate, espérate.

Oh, estos son nuevos. Es como de va...

(Golpe) Oh, se ha partido.

Da igual, da igual.

No, no da igual. -Tranqui.

Así.

¡Unai, macho!

Voy a hacer una cosa.

Con amor. -Por fin algo con amor.

Gracias.

Josetxo, se nos parte.

¡No! -Da igual si se parte.

No, no da igual.

¡Oh!

¿Se ha roto? -No.

Una vez más y ya.

Ahí. Que sí, Josetxo, que lo cortamos por aquí

y ponemos un par de trozos.

Corre, quita la nata.

No la extiendas. Quítala, quítala.

No es así, Unai. -Lo he hecho así.

Unai, por favor.

Ya. -Ya está.

Eso quítalo, apártalo.

Sí, así, venga.

Demasiado pequeño, pero bueno. Ha salido mal, ¿ves?

¡Aspirantes, último minuto!

¡Vamos, vamos, vamos!

Ay, sí, he tenido una idea.

Podemos hacer aquí una raya. -Que no.

Que queda bonito. -Que no.

Vale, ya está de azúcar glas.

No, que el azúcar glas está muy rico.

Ya está, ya está, ya está. Hala, dale por todo.

¡Me como la crema de avellanas!

¿Así? -Perfecto, perfecto.

Las pongo aquí. -Que no, no.

¿No? -No.

Diez, nueve, ocho,

siete, seis, cinco,

cuatro, tres, dos, uno.

Tiempo. Manos arriba.

Tenemos un par de trocitos que están medianamente bien.

Sí, es que mejor poner eso que no poner nada.

Si quieres aprender todo lo que necesitas saber

sobre cocina tenemos una novedad.

En la Escuela Online de "MasterChef" vas a encontrar

más de cien nuevas recetas donde podrás convertirte

en un auténtico masterchef.

Además encontrarás nuevos trucos para sorprender

a tu familia y amigos con deliciosos platos.

Ya lo sabes, entra en la Escuela MasterChef.

Aspirantes, el tiempo ha terminado.

Y llega el momento de la cata.

A ver cómo están esos brazos de gitano.

Empezamos con el de Esther y Jaime.

Estos ganan.

Ay, que se está desmontando

y todavía no ha llegado al atril.

Cuidadito. ¿Eh, Jaime? Cuidadito.

No pasa nada.

Bueno, yo quiero que me contéis

cómo habéis hecho el brazo de gitano.

Primero hemos separado las yemas

y las hemos montado con azúcar y cacao...

Una cosa, Jaime. ¿Cuando dices que hemos hecho

a qué te refieres?

Porque ha currado Esther...

Y eso que os hemos avisado de que Esther

viene a echarte una mano, no se juega nada.

Y te hemos visto currar muy poquito, ¿eh?

Lo siento.

¿Y has aprendido algo de Esther?

Eh, sí, como que tengo que estar

más organizado en la cocina siempre.

La verdad es que aunque Esther ha llevado el peso del cocinado

estéticamente el brazo de gitano es un poco menos fino

que el que teníamos como ejemplo.

Es el brazo de un gitano que va al gimnasio.

Está más desarrollado.

Oye, córtalo. Vamos a probar. Vamos a ello.

Caray, son unos cortecitos de esos que te gustan a ti.

Corta cachos de kilo y medio.

¿Qué es lo que quieres ahora?

¿Quieres que lo corte con la máquina cortafiambres?

No, hombre.

Habéis hecho algo que es rellenarlo

con más crema de cacao y avellana

de la que tenía que ser.

Cosa que no nos parece mal

porque somos muy golosos y nos gusta mucho.

y está muy untuoso y muy gracioso.

Gracias.

Te pediremos, Esther, que nos acompañes.

Y a ti, Jaime, muchas gracias.

Es que me daba corte...

hablar, mandar y todo eso con Esther porque impone mucho.

pero de los errores se aprende.

Y para la próxima, pues lo hago mejor y ya está.

Bueno, Noa y Dani, ¿cómo ha sido trabajar

los dos juntitos? (AMBOS) Bien.

Eso de "bien", Dani, desarróllamelo.

Pues nos ha salido bien el plato,

pero al principio no nos hemos compenetrado bien

en la cocina. Teníamos ideas diferentes

de cómo empezar el plato.

No. Porque él está en el mundo de Narnia,

está ahí muy tranquilo, y yo soy más nerviosa.

A lo mejor la estética está bien

porque os habéis entendido en el último segundo

para echar el azúcar glass. Pero el relleno...

Los han metido a lo bestia. Se ve.

Es importante intentar trabajar

en pareja mucho más compenetrados. Sí, chef.

Vamos a cortarlo, a ver el sabor.

No tiene mala pinta, pero el relleno está mezclado.

Le has echado mucha nata. -No pasa nada.

Así tiene más sabor. Sabooor. -¿Cómo que no pasa nada?

Es que todo te da igual.

Bueno, cuando no habéis estado unidos del todo,

se nota hasta en el sabor. Para mí, aparece

demasiada frambuesa y no noto la crema

de cacao de avellana. Justo en mi trozo no tenía...

Solamente tenía nata.

Porque no está perfectamente relleno.

Mi trozo tampoco tenía nata. Cuando no trabajas ordenado,

organizado y compenetrado, las cosas no salen.

Teníamos que haberlo extendido con la espátula.

Y haber echado mejor el chocolate. Pero lo demás perfecto.

Bueno, aquí tenemos a Marina y a Evelyn.

¿Cómo ha sido trabajar una con la otra?

Me ha gustado porque hemos estado muy a gusto.

Le hemos puesto un nombre propio.

Se llama el brazo de las amigas.

Por lo menos, se nota que estáis compenetradas.

Y se nota en la estética. Habrá que abrirlo, probarlo.

Pero estéticamente está bien. Equilibrado, bonito

y bastante parecido al que hemos presentado.

Bueno, yo creo que está bien. Hay alguna cosita,

como estos gurruñazos de crema. A ver. Se ha caído.

Marina, te gusta discutir más que a mí.

Estaba así perfecto, en una montañita perfecto

con la frambuesa. Se haya caído o no,

hay demasiada cantidad.

Bueno, sí. Eso es verdad.

Ella no ha probado nada. Fui yo la que lo probó.

Deberías haberlo probado

porque está muy rico. Gracias.

Bueno, hay un buen trabajo. Quitando los gurruños,

el relleno está bien, el gusto, el acabado.

Y la estética del brazo bien enrollado.

Con lo cual... ¿No, Esther?

Sí. Para mí, está muy bien enrollado.

Eso sí, aunque sean feos, no le viene mal.

Ah, vale. Los gurruños.

(AMBAS) Gracias. Pues a ver, las amiguitas,

delante de cocinas.

Yo estoy contenta con el resultado. -Yo también.

Creo que lo hemos hecho genial y nos van a dar buena puntuación.

Sí. Yo creo que más de cuatro.

¿Qué tal habéis trabajado juntos? Al principio hemos sido

un poco nerviosos porque no sabíamos qué hacer.

Pero hemos empezado de nuevo, de cero,

y lo íbamos a empezar a hacer todo bien.

Tú crees que trabajando juntos y con buen entendimiento,

las cosas salen mejor. Sí.

Es lo que queremos que aprendáis de esta prueba.

La verdad es que, estéticamente, el resultado tiene buena pinta.

Antes de que probéis, este brazo de gitano

se llama brazo de Pepe. Porque a ti te gusta mucho

que las cosas estén rellenas, en plan con mucho de todo.

Contenido. Con mucha sustancia.

Y también es un poco gordo porque eso significa...

Te está llamando gordo. Está gordo.

No. Está cachas. -No. El brazo.

Aquí el cachas es Jordi. Claro.

Pepe no está cachas.

Oye, ¿que yo no estoy cachas? Mira. Toca.

Toca. Mira. Tendría que ser la tripa de Pepe.

Menuda siesta me echo yo en el gimnasio.

Estoy deseando comerlo. Tiene un relleno eso... Qué rico.

Cuando hay entendimiento en la cocina, las cosas salen bien.

Voy a coger este trocito de en medio.

Esto me lo como yo.

Hombre, pero no cojas ese trozo, que casi no tiene relleno.

Mírale.

Buenísimo.

Ya está. No hay quien pare.

Ahora puedo ir a correr un par de kilómetros.

Bueno, cuando se trabaja bien, pasa lo que ha pasado aquí.

El bizcocho está bien. La cantidad de nata, cacao

y avellana está bien. Y el resultado es

que no solo es bonito, sino que está rico. Felicidades.

Muchas gracias. Chicos, maravilloso.

Genial. Superbién relleno. Lo justo. Perfecto.

Mucha cantidad, mucha nata, mucho de todo. Genial.

Estoy contento con la valoración porque al final

el esfuerzo que hemos tenido, se ha visto reflejado en el plato.

Y... -Y que les ha gustado.

Vamos a ver, Paula, Josetxo.

Yo esperaba mucho de vosotros y hoy estoy un poco enfadado.

¿Por qué tenemos esta presentación terrible?

Es que lo hemos cortado para

que nadie se corte. ¿Qué te parece?

Estáis muy contentos para este plato.

Vamos a ver, Paula. Tómatelo muy en serio

porque te ha costado mucho entrar aquí.

Y no noto que te lo estés tomando en serio.

Vienes a pasártelo bien, pero a currártelo,

porque si no, tu aventura se va a acabar y no te va a gustar.

¿Y usted, amigo mío?

Yo creo que he trabajo bien con ella.

No te lo discutiré. Pero hoy sois un equipo.

Todos han sacado el brazo de gitano. Y vosotros no.

Sí.

Es un terrible mazacote.

Chicos, pasa lo que es lógico que pase.

Cuando hacemos un trabajo que no nos lo tomamos muy en serio

y tiene defectos, pasa lo que ha pasado aquí.

El bizcocho de chocolate, a la que hay un poco de huevo

de más, o no sube, o sabe a huevo.

No había más huevo. Ahí encuentro un sabor a huevo

que no me gusta. Hay una textura del bizcocho

que no me gusta. Está duro y hay un saborcito a huevo

al final que no me gusta. Por lo tanto, no lo hemos tomado

en serio y el resultado final

no está a la altura de lo que pedíamos.

Está seco el bizcocho. Si no hay comunicación, pues...

Pues pasa lo que pasa. Claro.

Lo hemos tomado como un juego. Hemos reído.

Y tiene toda la razón. Hemos hecho

el tonto cuando hemos cocinado.

Lo has hecho genial.

Carlota, cuéntame cómo ha sido trabajar con Ferrán.

Pues se ha portado muy bien.

-Hemos empezado con mala pata, pero después ya

hemos dado el suspiro y nos hemos relajado.

¿Y cuándo se dio el suspiro ese?

Yo llegué y estabas llorando. "Es que no llegamos.

Es que no acabamos". Luego ya estaba

el bizcocho en el horno y se acabaron todos los males.

¿Y qué es lo que más te ha gustado de trabajar con Ferrán?

Que me ayudara tanto y que me lo recordara todo.

Ah, vale. Y a ver si coinciden las versiones.

¿Quién mandaba más de los dos?

Yo. Bueno, estéticamente,

está bien enrollado.

Sí. Pequeño. Muy bien. Perfecto.

Bueno, un poquito escaso de relleno.

¿Cuánto tiempo lo habéis dejado en el horno?

Yo diría que unos 15 minutos. -Sí.

Bueno, chicos, yo no os diría que está crudo.

Se ha horneado, pero ha quedado sin aire.

No ha quedado esponjoso. No significa que esté malo,

pero le falta eso que hace que sea esponjoso.

¿Qué os puedo decir? No os criticaré más

de lo que he hecho, porque me ha gustado

cómo habéis trabajado. Gracias, chef.

Para mi gusto, le falta mermelada.

El relleno está muy bien. Y ya está.

Gracias, chef. Pues delante de cocinas.

(Aplausos)

Unai y Candela, con vosotros cerramos las catas de este reto.

Además, creo que tenéis mucha cosas que explicar al jurado.

No habéis parado de hablar en todo el cocinado.

Bueno, Candela, Unai, ¿cómo se llama vuestro postre?

Se llama... A ver. -Nieve rabiosa.

¿Y por qué se llama nieve rabiosa?

Porque, según él, el bizcocho ha absorbido mi rabia,

que yo tenía dentro, y que le estaba estresando a este.

¿Y tenías rabia? No. No tenía rabia,

pero sí estaba nerviosa. -¿Que no?

Es que todas las veces he tenido que estar yo delante

porque si no, lo hace mal. ¿El cocinado ha sido

todo el tiempo así? ¿Discutiendo todo el rato?

Sí. Muy bien os ha salido

para lo mal que os habéis compenetrado.

Vamos a cortar el brazo de gitano. Vamos a probar.

Vamos a ver cómo está esto. ¡Oh!

Os ha salido bien, eh. Después de esta guerra

que habéis tenido, sois buena pareja.

¿Está rico? El brazo de gitano está

como vosotros dos. ¿Mal?

Está rabiosamente... rico.

Con sus defectillos. El relleno está a su forma por ahí.

La estética mejor no puede ser

con su kilo y medio de azúcar glass encima.

Pero el relleno, si hubiese estado mejor, habría sido casi perfecto.

Vale. -Se me ha quedado aquí el azúcar.

Claro. Solo te has metido

100 gramos de azúcar de golpe. Claro. Pero está muy bueno.

Sí.

Nos has salido mejor de lo que nos podría haber salido.

Si hubiera mandado yo, lo hubiera hecho mejor.

Ya te lo digo. -¿Mejor? ¿En serio?

Sí. En serio.

Aspirantes, la cata ha terminado. Llega el momento de deliberar

para repartiros los puntos que hay en juego.

Pero antes, Esther, cariño, ven pronto a visitarnos, eh.

Es todo un placer tenerte entre nosotros.

Qué dura son las despedidas.

(Aplausos) Adiós.

Adiós.

Ahora sí, jueces, toca deliberar. Vamos allá.

(REPITE) Suerte, suerte.

El punto va a ser para nosotros. -Que no.

Lo tenemos.

Ya han venido.

Aspirantes, tengo que deciros que me ha gustado veros trabajar

en pareja para conoceros un poco más.

Algunos habéis dejado de lado las diferencias

y os habéis centrado en elaborar mano a mano un brazo de gitano

digno de estas fechas entrañables en las que nos encontramos.

Los seis puntos son para una pareja que ha trabajado sin hacer ruido,

pero han hecho un gran equipo y han presentado

el brazo de gitano con mejor relleno

y con una presentación muy limpia.

Y es la pareja formada por...

Pachu e Izan.

Izan y Pachu.

(Aplausos) ¡Bien!

¡Estamos en el primero puesto del ranking!

(RÍE) -Y no me había dado cuenta.

Y los cinco puntos son para una pareja

que empezó con tiranteces, pero ha acabado muy compenetrada.

Ellas dos. Su brazo de gitano

estaba muy rico y muy bien presentado.

Esa pareja es la formada por... Marina y Evelyn.

(Aplausos) ¡Qué bien!

Cinco puntacos.

Choca, anda. -Hombre, yo ahora mismo

estoy más que feliz.

Los cuatro puntos son para una pareja

en la que el miembro más pequeño ha llevado la voz cantante.

Un buen trabajo el de Candela y Unai.

(Aplausos) Lo sabía.

Los tres puntos son para una pareja a la que ha perseguido

la polémica durante el cocinado, han tenido sus diferencias

y sus compañeros les han pillado agenciándose

su mermelada de frambuesa.

Noa y Dani.

Dentro de lo que cabe, está bien,

porque nos podrían haber dado menos.

Tres de seis es la mitad. Por mí, está perfecta.

Para mí también.

Los dos puntos son para una pareja que ha estado perdida,

pero al final han logrado entenderse más o menos bien.

El resultado no es el mejor, pero hemos visto

buena actitud y trabajo.

Y esa pareja es la formada por Carlota y Ferrán.

(Aplausos)

Y nosotros tenemos un punto. -Ya lo sé.

Por tanto, el resto os lleváis un punto.

Josetxo, Paula, no habéis conseguido enrollar

el brazo de gitano y vuestra actitud cocinando

tampoco ha sido la mejor.

Me siento triste y un poco decepcionada

porque lo podríamos haber hecho mejor y me da pena.

Jaime, todo el trabajo lo ha sacado Esther

y deberías haberlo hecho tú. Lo siento.

(JAIME) Es verdad que no he participado

en el cocinado, pero de los errores se aprende.

Y para la próxima, pues lo hago mejor y ya está.

Nos vamos a ir nosotros tres.

Ya veréis. -A lo mejor, no.

Bueno, pero yo no quiero que estéis tristes, eh.

Porque podéis seguir sumando puntos.

De hecho, nos vamos a ir a un exterior muy especial.

Eso sí, os tengo que advertir algo.

Los comensales a los que vais a tener que dar de comer,

son muy pero que muy tiquismiquis, eh.

Más que nuestro jurado. Vale. Son cocineros.

¿Estáis preparados? (ASPIRANTES) ¡Sí, Eva!

¡Pues vámonos!

Esta semana visitamos uno de los hoteles

más emblemáticos de Madrid, The Westin Palace Hotel.

Este majestuoso edificio con más de 100 años de historia,

está ubicado en uno de los enclaves más exclusivos

de la capital y ofrece un servicio de cinco estrellas impecable.

Aspirantes, bienvenidos al impresionante

The Westin Palace Madrid.

(APLAUDEN) -Muchas gracias.

Este hotel ha sido testigo

de grandes acontecimientos sociales y políticos.

Incluso ha sobrevivido a una guerra.

(EXCLAMAN)

Se inauguró en septiembre de 1912

y los críticos europeos lo nombraron

"el hotel más confortable del mundo".

¡Madre mía! -¡Es enorme!

Me encanta este hotel de lujo.

Es decir, me flipa en colores.

Aspirantes, este hotel lleva más de cien años dando

un servicio exquisito a sus clientes.

Esperamos lo mismo de vosotros.

Vale. -Será complicado, pero vale.

Por eso, por primera vez en las seis ediciones

de "MasterChef Junior"... ¡Oh, oh!

Cocinaréis en el "room service" de un hotel cinco estrellas.

(GRITAN CONTENTOS)

Esto del "room service" va a ser superguay,

porque con el teléfono, el carrito.

¡Toc, toc! "Room service".

Además de los seis puntos, el equipo ganador de esta prueba

podrá disfrutar de la increíble experiencia de volar

El mayor túnel del viento de Europa.

¡Hay que ganar! ¡Hay que ganar!

¡Qué tontos, si no están hechos los equipos!

Aspirantes, competiréis divididos en dos equipos.

Pachu, Izan, habéis sido

la mejor pareja en el reto anterior.

Por tanto, os corresponde ser los capitanes.

Elegiréis a los miembros de vuestros equipos

alternativamente, como los adultos. Vale.

Pues empezamos contigo, Pachu.

En primer lugar, voy a elegir a Evelyn,

porque sabe muchos idiomas y yo creo

que también sabe muy bien cocinar.

Va a ser una buena elección. -¡Qué guay!

A Jaime. Tenemos pensado abrir un restaurante juntos.

Vamos a abrir un restaurante juntos en Ibiza

con tres estrellas Michelín.

Ah, ya del tirón. Todo planeado.

La idea es fantástica. Claro, claro.

Pachu. Yo voy a elegir a Ferrán

porque la última vez, cuando hice el pescado con él,

nos quedó bien y me parece que sabe trabajar bien.

Yo voy a elegir a Noa porque en la otra prueba

contactamos muy bien y la veo una persona luchadora.

Yo voy a elegir a Carlota porque es verdad

que los pequeños también valen.

Si han llegado hasta aquí, es que pueden.

-Sí. -Voy a elegir a Josetxo

porque sabe cocinar y se esfuerza mucho.

Gracias, hombre. Gracias.

Pues voy a elegir a Marina porque ella siempre

ha sido mi amiga y si necesito un poco de ayuda

al ser capitana, pues ella también tiene... también sabe.

Yo voy a tener a una chiquitina

en mi equipo. -Candela.

Vale. Yo voy a elegir a Dani porque tiene cabeza

y confío en él.

Izan, ya solo te quedan dos personas:

Unai y Paula. ¿A quién eliges?

A Paula. A Paula.

Paula, ¿contenta? ¡Sí! No quería ser la retal.

Unai, te voy a decir una cosa.

Los capitanes no te han elegido ni lo van a hacer.

Tienes la suerte de ser tú el único aspirante

que va a elegir con qué capitán quiere ir.

Y, atención, el equipo que elijas, contará con un aspirante más.

¿Qué? -Vale. Yo quiero ir al de Pachu.

(Aplausos) Lo tenías bien pensado.

Pachu, Izan, ¿qué color queréis defender en cocinas?

¿El rojo o el azul? ¡El rojo!

Vale. Pues yo el azul. Ahora poneos los delantales.

El "service room" me parece muy chulo, pero es difícil.

Pero, aun así, creo que lo vamos a hacer bien.

Aspirantes, ambos equipos os enfrentáis al mismo menú

"room service". Vuestra misión es mantener

el nivel de un servicio cinco estrellas.

No pongáis esa cara de susto, que no vais a cocinar

la carta real del Palace.

(NIÑOS) ¡Ah! Hemos diseñado una

especialmente para vosotros un poco más sencilla.

¡Muchas gracias, Pepe!

Consta de...

Huevos escalfados, huevos Benedictine,

huevos revueltos con bacón

y tortilla francesa con diferentes rellenos.

Muy bien. -Vale. Está bien.

La tortilla francesa está tirada. -Por ahora, vamos bien.

Macedonia de frutas, tortitas al gusto.

¡Tortitas!

Las tortitas al poder.

Cruasanes y "french toast".

¿Cómo se supone que vamos a hacer todo

porque no tengo ni la menor idea? -Ya nos darán reglas.

Batidos y zumos. Son batidos.

Vamos bien, eh.

Café e infusiones. Lo tenemos bien.

Nos la van a jugar. Capitanes, hay algo muy importante

que tenéis que tener en cuenta.

Este hotel tiene una norma que no se puede incumplir

bajo ningún concepto. Los clientes jamás deben esperar

más de 20 minutos en recibir su pedido.

Vale. O.K. Hay que hacerlo muy rápido.

Hay otra norma más y es igualmente importante.

¡Jopé! ¡Cuántas normas!

Jamás se dice "no" a un cliente.

Por tanto, si algún huésped os pide algo fuera de carta,

tendréis que ser capaces de buscar una solución.

Esto es una trampa.

Aspirantes, calculad bien las cantidades.

Como siempre, nuestro supermercado proveedor de alimentos

os facilitará los ingredientes necesarios para cocinar

y donará el excedente a comedores sociales.

Aspirantes, ¿preparados para sacar vuestra versión más refinada?

(ASPIRANTES) ¡Sí, chef!

Pues corriendo a por ingredientes y a cocinas

en tres, dos, uno. ¡Ya!

Siempre llego tarde. Deberías cambiar eso.

La cuenta atrás deberías dejar de hacerla.

¡A por ingredientes ya!

Claro.

¡Corre, venga, Carlota!

Venga, dejad las cosas ahí. -¡Vamos!

¡Vamos!

Equipo rojo, os advierto que el "room service"

es impredecible. Preparaos porque vais a tener que demostrar

vuestra capacidad de reacción y adaptación.

Ningún pedido puede tardar más de 20 minutos.

Pues a trabajar en tres, dos, uno. ¡Ya!

Quítale la punta y finito, digo yo.

Y estaré pendiente del teléfono.

¡Id picando el bacón! -¿Estás segura?

Sí, para hacer el revuelto.

Jaime, vamos a empezar a hacer

lo de la salsa holandesa. Y así la tenemos hecha.

Necesito esos seis puntos. Venga, chicos.

¡Pomelo!

¡Pachu! ¿Cuántas naranjas hago?

Haz mucho, mucho zumo.

¡Abridme el horno! ¡Abridme el horno!

¡Venga, vamos, chicos! -Perfecto.

Venga, chicos. Ordenado. -Gracias.

Pepe, Jordi, los aspirantes se enfrentan

a una prueba muy complicada. Aquí tengo unas bolsitas.

Dentro hay una tarjeta de un color.

Este mismo. ¿Te parece? ¿Tú este?

No tengo ninguna preferencia.

A ver. Atención, atención.

Azul. ¡Ay, qué bonito!

Hoy me esperaba yo el azul. Fíjate.

¿Quieres cambiarlo? A mí me da igual.

Y está. Mira. No os entiendo.

Tú con el rojo. Tú con el azul.

Yo con los dos. A ver qué pasa.

Bueno, Vanesa, estoy encantada.

Poder desayunar en una de las habitaciones

del Westin Palace Hotel y a todo lujo.

Amo mi trabajo. No sé, Eva.

Estoy encantada de estar aquí, pero me da cosa por ellos.

Son tan pequeños. ¿Cómo les voy a pedir

unos huevos Benedictine? Es mejor unos zumos,

unos batidos. Algo más sencillo.

¡Anda ya, mujer! Unos zumos y unos batidos.

Yo pienso ponerme morada. Ya te lo digo.

Vale. Tienes razón. Te propongo, no sé,

que pidamos lo mismo a los dos equipos

y así es una manera más justa. A ver cómo lo hacen,

si lo hacen bonito, rápido, si está bueno.

Sí, sí. Todo sí, porque así como más.

(Teléfono) ¡Llamada!

¡Nos llaman! -Cógelo. ¡Venga, corre!

-¿Sí? ¿Dígame? -¿Os han llamado?

¡Chis! -Hola.

Hola. Mira. Es que te llamo de la habitación 325.

Servicio de "room service". Dígame.

Hola. Mira. Quería pedir un desayuno.

¿Es posible? Sí.

Quería pedirte unos huevos escalfados.

-Sí. -Vale. Huevos revueltos con bacón.

Unas "french toast". Vale.

Unos cruasanes. Eso sí, que estén calentitos, ¿vale?

Y para beber, pues mira, un zumo de jengibre.

-Zumo de jengibre. Espera. -Con zanahoria y espinacas.

Quiero un batido de plátano y helado de chocolate.

Plátano y helado de chocolate. Vale.

Vale. Pues muchísimas gracias, eh. De nada.

Luego nos vemos. Adiós, adiós.

"Luego nos vemos", dice.

¡Todo el mundo me escucha! ¿Vale? Huevos escalfados,

huevos revueltos con bacón, "french toast".

Cuatro cruasanes, dos tostadas, un zumo de jengibre,

zanahoria y espinacas. -¿Zanahoria?

Y un batido de plátano con helado de chocolate.

¿Os ha quedado claro? -¡Sí!

¡Vale! -¿Cuántos huevos revueltos, Paula?

-¡Dos! ¡Lo he dicho!

Tengo que echarle los huevos, ¿no? -Échalos.

¡Ay! -¡Ay, mi cara!

¿Pero qué hacéis?

-Que me ha salpicado. -Chicos, os vais a encargar

de otra cosa, eh.

-Ven aquí, yema. -Vale, vale. Échalo.

Ahí. Echa ya.

Haciéndose.

¿Cuánta mantequilla corto? -Algo así. Es para la sartén.

A ver. ¡Zumo de jengibre con zanahoria y espinacas!

Unai, ¿tú qué estás haciendo ahora?

-El batido de plátano. -Deja eso.

-No. Yo lo quiero hacer. -¡Unai, que ahora no puedes!

Ayúdame. Haz el zumo de jengibre.

-¿Y cómo se hace el zumo de jengibre?

-Y espinacas. -Ve cortándolo, ¿vale?

-¿Pero esto cómo se corta? -Es como cortar el perejil

pero con espinacas.

Pachu, cuando está fuera de cocinas y no es capitana,

es muy maja. Pero cuando está en cocinas

y es la capitana, pues sí que... ¡Madre mía!

¿Ya le has echado jengibre? -¡Sí!

Aspirantes, escuchad. He recibido una llamada

de la dirección del hotel y me ha dicho

que en este hotel no se puede trabajar tan sucio.

Habéis tirado huevo en la encimera. Tenéis que trabajar limpio.

Esto ya está pasado. No lo pases.

Equipo azul, comida rica, muy bien preparado

pero con un cocinado limpio. ¿Oído? Sí.

¿Le habéis echado sal? Digo que cocinéis limpio

y deja la espumadera allí. Chupas de la espumadera

para probar. ¿A ti te gustaría? No. No.

Pues no hagas a los demás lo que no te gusta

que te hagan a ti. ¿Oído? Oído.

Vamos. Bueno, a obedecer.

Está saliendo mucho humo ahí.

No se quema. Tú tranquilo, que quemarse no se quema.

-¡Que se está quemando! -Bájale la temperatura.

Sácalo. Eso no vale. -¡Que sí vale!

Está quemado.

-¿Qué haces? -Una tortilla.

¿Una tortilla o un revuelto? Esto se hace así.

-Ya lo sé. Dame. -Pues ve rompiéndolo.

Ya han pasado diez minutos.

Lo vamos a servir tarde y nos van a penalizar.

¡Va! ¡Dale! -¡Madre mía!

¡Madre mía de mi vida!

Vale, venga. Candela, ponte con la "french toast".

¡Que no! Que yo estoy partiendo acelgas. Chiquillo.

Ponte con las "french toast". -Tengo que hacer el revuelto.

Me pongo yo con las "french toast". Venga.

¡Dale, Izan!

A ver. Los huevos escalfados, ¿qué tal van?

-Haciéndose. -¡Madre mía!

-¿Sabes cómo se hacen? -Sí. Hay que tirarlo ahí.

Y que se haga con vinagre. -Removerlos.

Pero eso al principio. Ahora no se van a hacer.

Le he dicho que había que removerlos.

Creo que lo tenemos que volver a hacer.

Vale. Sácalo. Tíralo. Voy a por otros dos.

-Voy a sacar los cruasanes. -¡Se queman!

¡Corre, corre! ¡Venga, corre!

¡Espacio, que queman!

¡Queman, queman, queman! ¡Queman, queman!

¡Qué buenos, qué buenos! -¡Ay, que se quema la mantequilla!

Ya, ya. Ya lo sé. ¡Hala! -Da igual. No pasa nada.

(Teléfono) ¡Llamada, Evelyn!

¡Voy! -Ese pedido tiene que estar ya.

Perdone. Buenos días.

(CANTA) #Rota. Igual que todo lo que tocas.#

Buenos días. ¿En qué puedo ayudarle?

Perdona. No me había enterado que me estabas hablando.

Quiero un pedido para la habitación 480.

480. ¿Qué quiere?

Me suena el móvil. Te tengo que dejar.

Mira. Me vas a poner una tortilla francesa

con champiñones, zumo de naranja, macedonia

y cruasanes con chocolate caliente.

Adiós. -Adiós. ¡Uf! No veas.

¿Se habrá quedado con todo?

No me he enterado bien. -Se te quemó la mantequilla.

Pero es que no me entero.

Eso ya está. -Venga. Un plato.

¡Quemo, quemo, quemo! ¡Va, chicos!

Las tostadas las estoy haciendo ya.

¿Por abajo está quemado?

Porque veo como cosa negra. -Huele a quemado desde aquí.

-Repetimos, eso tíralo a la basura.

-¡Las elaboraciones tienen que salir ya!

-Eh, ven, Candela. -Que me dejes.

-Por favor, Candela, soy capitán, ¿puedes venir?

-Candela, hazle caso. -¿Qué quieres que haga?

-El helado, pon una bola encima del ese.

-Izan me dice que me ponga con el helado cuando

tengo que hacer batidos

que es con lo que me puso desde el principio.

La capitanía le está quedando

muy, muy, muy... larga.

Bueno, cómo va mi pedazo de equipo,

cómo estamos, qué nos falta por ahí,

con qué estáis, ¿tienes ya el revuelto?

Muy bien hecho. Gracias, Pepe.

Muévelo todo, mira, el rompes todo y así

queda jugosito y ya está.

Ve echándolo aquí, está hecho, con el calor que tiene

está más que hecho, fenomenal. Tenemos el revuelto

que ya veo a Jaime. Se me pega.

Organízame un poco más al equipo cada uno con su cosa

porque estamos en tiempo, muy bien, solo es sacarlo y ya.

Perfecto. Vamos, chicos, tiene que salir

este pedido ya, ¿oído? Venga, que lo tenéis casi,

organizaos un poquito y lo tenemos.

Nos falta el huevo escalfado, Dani, qué tal va.

-Dando vueltas ya. -Vale, vale, sigue.

Pachu, Pachu capitana. ¿Sí?

A ver, lleváis 15 minutos con el primer pedido,

si no sale ya, iremos con retraso, ¿quién está con la segunda comanda?

Es que Jordi, me lo dijo todo a la vez y me colgó

sin decirme nada. Llámale otra vez

y con mucha educación,

disculpe, ¿me puede repetir la comanda?

La llamo.

Esto es un desastre.

Necesito un aspirante a camarero.

Yo, yo. ¿Tú?

Me vienes muy bien, mira, te voy a poner guapa

para que vayas muy elegante.

(Tono de llamada)

¿Hola?

-Espera un momento,

venga, que te lo repito. -Vale.

No le pega el arándano

al huevo ese ni de broma, pero bueno.

Unai, no sé qué haces, hazme caso, te dije

que me dejaras de molestar...

-Si no te estoy molestando. -Y ayuda con el huevo.

(HABLAN A LA VEZ)

¿Estáis de acuerdo que haga más bacon?

Necesito más jugo, rápido.

¿Hago más bacon? -Se acaba de caer el zumo.

-Pues nadie está de acuerdo.

La hemos liado, Carlota.

No lo tires, eh.

Perdón, adiós.

Vale, perfecto, lo tengo.

Camarera Carlota, ¿todo a punto? Sí.

¿Preparada? Sí.

Al lío, oye, equipo azul,

terminad segunda comanda, ¿vale? (TODOS) Sí, chef.

Carlota, cariño. Hola.

Hola. ¿Qué tal?

Bien. ¿Pero qué te parece

este comensal que te he buscado?

Tan guapísima. Qué guapa.

Gracias. ¿Qué tal ha ido en cocinas?

Bien. Ah, como te veo así tan comedida.

Ah, es que estamos en un hotel de cinco estrellas

y tienes que ser muy educada, ¿verdad?

Sí. Muy bien, cariño.

Adiós. ¿Ya te vas?

Sí, espero que os guste. -Muchas gracias.

Gracias.

Está como supercortada. Sí.

-Venga, vamos, chicos.

-Hala. -El helado, ¿lo pusisteis?

-Se rompió, Izan. -Da igual.

-Repasemos, venga, los huevos revueltos, ¿están?

-Sí, aquí están.

A ver, equipo rojo, cómo vamos. Estamos revisando.

Solo necesito un aspirante a camarero.

(AMBOS) Yo, yo, yo.

Josetxo será, ojo, porque tengo aquí la pajarita que te bautizará

como aspirante, cocinero camarero.

Vamos a poner las cosas en el carro.

Habitación 325.

Ponemos aquí, ponemos aquí, muy bien, venga, revuelto.

Con mucho cuidado, hala, salimos muy despacito.

Venga, Josetxo.

Hola, servicio de habitaciones. Hola, Josetxo.

Hola. ¿Qué nos has traído?

Revuelto de huevo y bacon. Muy bien.

Muchas gracias. Aquí tenéis.

Tiene muy buena pinta. Sí, sí.

-Unos huevos escalfados que ya os lo rompimos.

Ah, que lo rompisteis vosotros. Para que podáis mojar.

Claro, queriendo. Guau.

Madre mía. Esto tiene una pintaza.

Te mueres.

Adiós. Son geniales.

Bueno, no es por nada, Vanesa, pero, al menos los cruasanes,

me permites, el equipo rojo tiene mejor pinta.

Sí, es verdad. Aquí hay más trabajo.

Sí, tiene más arte. Aunque he de decirte

que a ti te han puesto mora.

Una mora. No, esto es un arándano.

Sí, un arándano. Un arándano.

Bueno. A ver las tostadas.

¿Dónde está para la macedonia? -Se está haciendo, está aquí.

-Estoy cortando. -Hay que cortar la sandía

más pequeña. -No lo entiendo, Unai corta

con este cucharón la sandía. -¿Qué más va en el pedido?

Tortilla francesa con champiñones.

-Ya, ya está hecha, está ahí. -¿Dónde?

-Ahí. -Vale, gracias.

La macedonia ya está. -Yo estoy cortando el melón.

-Yo estoy cortando el melón.

Córtame el melón. -Rapidito.

(TOSE)

Madre mía. Sabe a superjengibre.

Tiene mucho jengibre.

Ay, qué calor. ¿A ver?

Y la... ¿Estás segura?

Ay.

(RÍEN)

Tiene mucho jengibre, ¿a ver el tuyo?

Es como comer jengibre a bocados.

Este, no. Este está mejor,

ese no se puede tomar, qué picor de garganta, madre mía.

(Teléfono) Ahora, llamando.

-Servicio de "room service", dígame.

-Buenos días, quería pedir un desayuno un poco especial.

-Ya me pongo ahí. -¡Callaos ya!

-Tomad nota porque quiero un "nishishiro"

un wakame su, un "igitoro"

y un sirashe sushi marinado, por favor.

-Eh... Un segundo, no le entiendo, le paso con mi compañero.

Toma, que no la entiendo nada.

Vale, a ver si tu compañero me entiende,

se lo repito. -Hola, muy buenas.

-Hola, buenos días, quería pedir un desayuno especial,

un "nishoshiro", un wakame. -¿Y si decimos que no tenemos?

-No, que eso no lo cocinamos. -Tú, vete para allá.

-Por favor, tengo prisa. -Vale, repítame, por favor,

es que no va muy bien el teléfono.

-Escúchame, es broma, no desayunaré pescado crudo, ¿vale?

-Ah, vale, vale. -Quiero los huevos benedictine,

quiero unas tortitas con dulce de leche

y un batido de frutos rojos y helado de fresa.

Y una manzanilla para compensar por lo de la lorza.

-Muy bien. -Eso sí, 10 minutillos, ¿vale?

-Vale, venga, un besito.

-Chao, chao.

Venga, chicos, ya, a tope. En 10 minutos tiene que salir,

marchando, eh, vamos.

¿Solo un cruasán? Pon un par.

Bueno, ¿todo listo, amigo? Sí.

¿Sí? A darlo todo, vamos. Venga, Carlota, vamos.

Carlota, ven aquí, cómo ha ido la cosa.

Bien. ¿Cliente contento, satisfecho?

Sí. Me alegro.

Hola. -Hola.

-¿Qué tal? -Bien, aquí estoy.

-Qué rico, qué buena pinta tiene, ¿está todo o no está todo?

-Está todo. -A ver, zumo de naranja.

-Aquí está el zumo de naranja. -Bien, vale.

-La tortillita. Muy bien.

-Muy rica, por cierto. -¿Y qué más? La macedonia.

Qué rico, por favor. -Vale, adiós.

-Tiene buena pinta, eso desde luego.

A ver.

Esto siempre está bueno, está riquísimo.

A ver la macedonia.

La macedonia es que está cortada en trozos muy grandes.

Eso no me gusta mucho.

A ver si a partir de ahora estamos organizados,

tranquilos, lo sacamos en tiempo y bien

que las dos primeras comandas tela marinera, ¿vale?

Sobre todo la primera. Quiero un trabajo perfecto,

equipo azul, ¿me estáis escuchando?

(TODOS) Sí, chef. Vale, me alegro.

Dale, dale.

Ahí.

-Leche, coge leche, Candela. No sale fuera, esto para fuera.

-Si tenemos 10 minutos, no da tiempo, Izan.

-Cuidado, quema.

Quema, quema.

Venga.

-Le falta aún un poco, me la voy a cargar.

-Échale fresas. -No le echamos casi fresas.

-Pero que esto también son frutos del bosque.

-Pues échale, venga, corre, rápido.

Oye, no puedo darle la vuelta.

Ah, me salpiqué, ah.

-Venga, Candela, vamos. Vamos a hacer esto.

-Ahora ten cuidado. Ten cuidado, ya.

Equipo rojo, os traigo refuerzos, nada más y nada menos

que la ayuda de Toño Pérez con dos estrellas Michelin,

con su restaurante Atrio, en Cáceres.

Un privilegio de lujazo.

Qué guay. -A ver, quién es el capitán.

-Yo. -Qué pedido tienes, a ver.

-Tenemos los huevos escalfados.

-Eso es un benedictine, bueno, importante, la cocción

del huevo y te enseñaré un pequeño truco.

-Vale. -Haremos otra técnica

con un film. Ponemos un film,

ponemos el huevo dentro.

Con esto en mise en place

nos aseguramos que salen perfectos. -Vale.

Y es una técnica que no falla, se mete el film en el agua,

se unta, previamente, el film en aceite,

se deja poco a poco así, luego se saca y se abre el film.

Chicos, chicos, importante,

cuando salgan los huevos benedictine

tienen que salir a temperatura,

importantísimo que la yema esté cremosa

porque eso hace que sea un poco como la salsa del plato.

Deja de ayudarles ya. Bueno, decid adiós a Toño.

Adiós. -Muchas gracias.

-Adiós, gracias a todos. -Venga, mete esto ahí al fondo.

-Échalo. -Déjalo ahí, déjalo ahí.

-Venga, Candela, vamos, solo falta la bola.

-Faltan los huevos. -Pues si faltan,

no se los podemos echar. -¿Por qué?

-Porque si no, nos tenemos que ir ya corriendo.

-Que no, déjame. -Que sí.

-Ahí está.

-A ver, la tortilla francesa está.

Aspirantes, muchísima atención, Toño vino aquí para ayudaros

porque no puede ser este caos que hay hoy en cocinas.

Venga, todo limpio y bien organizado el trabajo.

-Huele a chocolate de churros.

-Este chocolate, Pachu,... (HABLAN A LA VEZ)

-Un momento, por favor, otra cosa importante,

no se puede hablar todo el mundo a la vez.

Las órdenes la da la capitana, en los grandes hoteles

uno de los objetivos es que los "room service"

suban y se sirvan en el menor tiempo posible.

Tiene que salir todo impecable

y no podemos perder tiempo

en organización, hay que ser muy concisos.

¿Habéis entendido? (TODOS) Sí, chef.

Me lo llevo que os ayuda demasiado, adiós.

Adiós. -Venga, chicos.

Bueno, Toño, para nosotros es un placer y un lujo

escuchar los consejos que les das a los aspirantes.

Muchísimas gracias, a vosotros. Un beso y vuelve pronto.

A ver, equipo rojo. Cuidado, quema.

El pedido, está preparado. Sí.

Jolín, si es que se cae. Platos al carrito

que sacamos pedido, ¿oído? A ver si es alguna chica guapa

la que me pidió el "room service".

Me gustaría Cristiano Ronaldo, pero es imposible porque

está en Italia jugando.

A ver, me gustaría algún "celebrity", Miguel Ángel Muñoz,

Cayetana, Edu Soto,...

-Hola.

-Hola. -Qué tal.

Un besito.

¿Qué tal, Jaime? -Muy bien.

-Nos saltamos todas las reglas camarero, cliente, a ver qué tal.

-Aquí tienes, se cayó un huevo, pero no pasa nada.

-No tiene importancia. -Tu postre.

-Muy bien, no me entrará

el vestido de la película, pero lo superaremos.

-Y un batido de fresa que había una bola de helado,

pero se derritió en el camino, pero sigue teniendo sabor.

-Pues muy bien, muchas gracias. -De nada.

-Hasta ahora. -Adiós.

-Me voy a poner las botas, a ver, amiga.

Pues los benedictine están muy ricos,

las tortitas yo las hago superbién y no doy mi receta a nadie.

Pues están superbién, de levadura y de todo, de muerte.

Buenísimo. Vamos a por lo otro

que creo que esto está más chunguillo

porque en un hotel de cinco estrellas

no puedes servir el helado deshecho.

¿Quieres probar el batido? Claro que sí.

Os habéis pasado de mezcla. -No lo hice yo.

Habéis hecho batido para 500, ¿llamó un pedido de 500?

Bueno, si viene una boda y nos llama, que se ha hospedado

una boda y que son 500 que tienen ganas de batido de fresa

pues ya lo tenemos, así que al frío, ¿vale?

(Teléfono)

Ahí, voy, voy.

Buenos días, ¿en qué puedo ayudarle?

-Buenos días, le llamo de la habitación 207,

tengo hambre y un poco de prisa porque quiero comer un poco

y echarme un rato. -¿Qué quiere pedir?

-Unos huevos benedictine. -¿Qué?

-Como Benedicto, el Papa. -Ah, huevos, vale.

-Que no lleve patatas que sea solo huevo.

-Vale, sin patatas. -Una macedonia de frutas.

-Sí. -Y un cruasán.

-¿Algo más? -Unas "french toast".

-Muy bien, sí. -Para cerrar arriba

que de verdad tengo hambre,

pediré batido de manzana y galleta.

-Sí. -Cuánto tarda, más o menos.

-Unos 20 minutos. -¿Venís en moto?

Si estamos en el mismo hotel.

-Sí podemos, lo haremos en 10 minutos.

-10 minutos, estupendo. -Vamos a intentarlo.

Venga, gracias, adiós. -Adiós, gracias.

-Vale, un hombre superhambriento

quiere huevos benedictinos sin patatas,

macedonia de frutas, un cruasán,

un "french toast" y batido de manzana y galleta.

Y superrápido. -Vale, tú la "french toast".

-O sea, si lo dejamos un minuto más sin comer, se muere.

-Sí. -Venga, pues corred.

Pachu. ¿Sí?

Ven para acá, ¿tenemos tercera comanda?

Sí. A ver, una cosita,

esto lleva la mitad de mantequilla porque nada en mantequilla.

Le echo menos la próxima vez. Claro.

Vale. La que sobra se te quema

y luego queda con este aspecto de chamusquina y poco apetecible.

¿Tienes por ahí otra?

Sí, la tengo aquí. Quita, quita, en el centro.

Se quema, no sé. Claro, se quema porque

no hace falta que corretee por ahí,

debe estar en la tostada. Vale.

Ahora sí. Hala, qué crack.

Ahí, ahí quietecita, ¿ves? No hay mantequilla que sobre,

hay la justa, que se tueste por un lado, por el otro.

Y perfecto, vale, pues,

rápido todo porque lo quiere ya mismo.

(Teléfono)

¿Sí? -Buenos días,

quería hacer un pedido. -Espere, un segundo.

Callaos, por favor. Buenos días, qué desea.

-Estoy viendo lo dulce de la carta y me gusta todo,

apunta, una "french toast",

unas tortitas de crema de cacao y nata.

-A ver, espere. -Un batido de frutos rojos

y helado de fresa y un cruasán de chocolate caliente.

-Espere un segundo, una "french". -¿Con qué quiere las tortitas?

-Espera. -No pelearse.

-Un segundo, lo siento, ¿y? -Cruasán de chocolate caliente.

-Vale, muchas gracias, adiós, que pase un buen día.

-Menuda pelea llevaban.

-Una "french toast", tortitas con cacao y nata,

batido de frutos del bosque y cruasán.

-Vale. -No, eh, no, fuera, eso no vale.

A la basura. -¿Por qué no vale?

-A la basura, esto es así.

No puede mojarse más, se tiene que mojar muy poco

por una parte no se pone,

se pone por la parte del huevo y se saca enseguida.

-Esta tostada ya está, plato para emplatar que ya está.

-Voy, te ayudo. -Plato ya está.

La macedonia de frutas,

el cruasán, el batido de manzana.

-Esto ya está, ya está.

-Solo quedan los huevos.

-¿Pero por qué pones un trozaco de mantequilla?

-Porque sí, hazme caso. -Pues como tengo una secuencia

en inglés que rodar, practicaré inglés.

(Teléfono)

Hey, llamada. -Voy, voy.

Buenos días, en qué puedo ayudarle.

(HABLA EN INGLÉS)

-¿Qué, perdone?

¿Alguien sabe inglés perfectamente?

-Yo sé inglés. -Por favor, ayúdame.

(HABLAN EN INGLÉS)

Chicos, no oigo nada,

¿alguien sabe inglés bien? -Yo, yo.

(HABLA EN INGLÉS)

¿Qué es una 1, 2, 3? -¿Qué es 1, 2, 3?

Una 1, 2 ,3. -1, 2, 3.

-Buscadlo en una tarjeta. -1, 2, 3.

-Buscadlo, buscadlo.

-Un pasito para delante, María. -¿Pero qué es una 1, 2, 3?

-A lo mejor es un té. -No hay ningún tal 1, 2, 3.

-Pues me ha dicho: "1, 2, 3" y le pregunté; "1, 2, 3",

y me dice: "Sí". -Llama otra vez.

-No sé qué habitación era.

-Ya está, Carlota, camarera, venga, que ya está este pedido.

-Que no.

Que no. -Que no, que alta la mayonesa.

-La mayonesa rara, venga.

-La holandesa, rápido, que la estoy haciendo yo.

-Ahora.

¿Cuántos cruasanes? -Pones tres.

-Izan, por algo para acompañar, un dulce de leche...

aunque no nos hayan dicho nada. -A este le ponemos nata.

-Vale. -¿Tenemos las "french toast"?

-Sí. -Vale.

-Ahora, como hiciste ahí, una puntita.

-Venga, venga. -Voy bien, lo sé hacer.

-¿Tenemos las tortitas con nata? -Sí.

-Perfecto, venga, ¿tenemos el batido de frutos...?

Bueno, aspirantes, ¿está todo perfecto,

"french toast", cruasán, batidos, tortitas?

Sí. Paula, vamos, muy importante,

cuando llegues, buenas tardes, le traemos

su "room service", no te vuelvas loca

que te conozco, ¿vale? Vale.

Bueno. ¿Me puedes dar la comanda?

¿No te dejas nada, Paula, está todo ok?

Hasta luego, chiquis. Capitán, seguid preparando

mise en place porque llegará otro pedido.

¿El qué? Mise en place es cuando

tienes que poner las preparaciones

que habrá en tu menú, preparadas, todo preparado por si llega

una comanda para ir rápido.

¿Oído? Mise en place. (TODOS) Mise en place.

Así me gusta, vamos. Venga, va.

Hola. -Hola.

-¿Qué tal? Huy, madre mía lo que viene por ahí, qué rico.

-Le llevé la comanda a Lucía Gil y me puse

supercontenta porque siempre la quise conocer y la he conocido.

Espero que le gustase al menos me dijo

que tenía todo muy buena pinta.

-A ver qué tal está esto.

Esto está muy bueno, a ver el batido.

Pero el batido está un poco... a ver.

De sabor está bueno, pero está un poco calentito.

Hay que ver este equipo qué generoso que pido

un cruasán y me traen tres, me vieron cara de hambre.

A ver qué tal.

También, está todo muy rico.

Pongo este cebollino. -La salsa holandesa.

-La harina. -Pongo este cebollino.

-Hay que remover.

A ver, equipo azul, cómo llevamos ese pedido

que va con retraso. ¿Qué es eso?

Benedictine. ¿Huevos benedictine?

Sí. Primero, para que sean

benedictine, amiga mía. Tiene que estar abajo.

Tiene que estar al pan abajo,

el bacon encima, hacemos un paquetito,

lo colocaremos con mucha gracia aquí

y esta salsa holandesa aquí, ¿vale? Ahora, se parecen,

más o menos a unos huevos benedictine.

Va, que te paso las cosas. Pásamelas.

Perfecto.

Venga.

Esto está... No. eso es de otro pedido.

Pues si da tiempo a repetirlo,

maravilloso, porque hay mucho bacon.

Chicos, repetid eso. -Lo hago yo.

Ven aquí, aquí, Pachu.

El bacon, lo doramos bien, el huevo lo batimos,

un poco de sal, pimienta, si quieres, y lo cuajamos poquito.

Vale.

Huy, hola. -Hola.

-Hola, casi me como las flores que como son naturales,

tenía ya un hambre, qué tal. -Bien.

-Oye, qué buena pinta tiene todo, ¿no?

-Gracias -¿Lo puedo ver ya?

-Sí. -¿A ver?

Oh, qué buena pinta. -Sí.

Huevos benedictine con salsa holandesa,

"french toast" y esto es un... -El batido, ¿no?

-Un batido de manzana y galleta. -Y galleta, pues muchas gracias,

me lo voy a comer ya rápido y me echaré un rato.

-Vale, adiós. -Adiós.

Oye, esto tiene muy buena pinta los huevo benedicto, a ver.

Madre mía, a ver.

Están muy ricos lo que pasa es que la tostada esta

"tosta french" o cómo se llamaba,

esto tiene aceite para la cadena de la moto.

Madre mía, madre mía.

Vale, los huevos revueltos, hechos. -Quemo, quemo, cuidado,

que me meto aquí. -Y las tostas.

-Ya están hechas, ya.

¿Tenéis el otro pedido? Ya, también.

¿Quién tomó el último pedido? Yo.

Ven aquí, en qué idioma hemos hecho la comanda.

En inglés. ¿Tomaste la comanda perfecta?

Perfecta no, porque al final me dijo que quería

un 1, 2, 3 y no hay ninguno. -¿Qué dijo, "one, two, three"

o un, dos, tres? ¿"One, two, three"?

"One, two, three", me dijo "one, two, three".

¿Qué es un "one, two, three"? Un, dos, tres.

¿No será la habitación el "one, two, three", la 123?

Eh.

Vamos a llamar a "one, two, three", ¿te parece?

Menos mal que vino Jordi porque si no es por él

nos quedaríamos liados con el "one, two, three"

y no sabríamos que era una habitación.

-Gracias. -Escucha, pero rapidito

que me tengo que ir. -Vale.

-No tengo mucho tiempo.

-Perdón por el retraso. -No se preocupe.

-Vale, rapidito y quiere un helado de plátano con chocolate.

(Teléfono) Canta comanda.

¿Sí? -"Ni Hao".

-"Ni Hao".

Yo "quelel pedil" comida habitación.

-"Parle" español o inglés. -Solamente chuno.

Tomal nota.

Huevo escalfado.

-Vale, huevos escalfados. -Una "toltilla".

-Una tortilla. -Con "flutos lojos".

-¿"Lojos"? -"Lojos".

-Ah, vale, rojos. -Y nata, batido de "chocoloto".

-¿De "chocoloto"?

-"Chocoloto". -Chocolate.

-Vale, ah, batido de chocolate.

Batido de "flutos lojos".

¿No quiere nada más? -Sí, café con "cluasán".

-Tardo 20 minutos, ¿te parece bien?

-¿20 minutos?

-Que no puedo tardar menos. -10 minutos, 10 minutos.

-Vale, en 10 minutos está. -Ven en moto.

-Iremos muy rápido, en 10 minutos está, ¿vale?

-Muchas "glacias". -Venga, adiós, gracias.

-Usted muy amable.

-Silencio, escuchad. -Os diré la comanda,

huevos escalfados, tortilla de frutos rojos.

-¿Tortilla? -Tortilla.

-O tortita. -Tortilla.

Tortilla me ha dicho. -¿Cómo va a ser tortilla

de frutos rojos? -Pues serán tortitas entonces.

Hablaba con un chino que no le entendía nada

y me mete prisa cuando pidió siete cosas por lo menos.

-Me pongo yo a hacer el baño María. -¿Qué baño María?

-El del chocolate. -Hay que batirlo.

-No. -¿Cómo vamos a triturar

el chocolate si lo metemos en la pastilla?

Habrá que derretirlo a baño María. -Venga, al baño María.

-Ponte. -Llena esto con agua caliente, ya.

No, esto, eso no, eso, ¿para qué? -Para poner el chocolate, para eso.

-Vale, capi, dime algo que hacer. -El este, el chocolate.

-Chocolate, ¿al baño María?

-Vale. -Me estaba encargando yo.

Qué pasa aquí, cómo estamos. Bien.

Qué nos falta. El chocolate.

En cinco minutos tiene que salir ese pedido.

Un señor chino me llamó al móvil y me dijo

que tenía que hacer un batido de chocolate,

pero no está en el menú que pusimos.

¿Y qué hacemos, no podemos hacer

un batido de chocolate es muy difícil?

Sí, pero una cosa, ¿Hay que ponerlo al baño María?

Baño María muy bien puesto para que se deshaga el chocolate

le echamos leche, azúcar y tenemos un batido de chocolate.

Vale. ¿No, chicos? Vamos emplatando.

¿Vale? Vale.

Oye, en dos minutos vengo por el pedido.

Necesito frutos rojos para el chino.

-Vale, falta un huevo.

Acércame el plato, a ver.

-Perfecto. -¿Qué pone aquí "friston"?

-Hay que hacer huevos "friston". -Fritos, huevos fritos,

no huevos "friston". -Hay que hacer huevos fritos.

A ver, a ver, aquí veo mucho caos, me voy con caos y vuelvo

y sigue todo igual. A ver, hay un pedido aquí

que creo que cogió la comanda en árabe porque no entiendo nada.

Yo tampoco lo entiendo. Qué pone aquí.

Hay que hacer huevos revueltos con bacon,

helado de plátano con chocolate, huevos fritos.

¿Aquí pone huevos fritos? Pone "fritons".

"Fritons, fritons".

(HABLA EN INGLÉS)

Bueno, pues marchando una de huevos fritos

y lo llevamos corriendo, quién se pone con ello,

quién se pone con ello. Venga, yo me pongo.

Huevos fritos, aceite, aceite, aceite.

Eh, quieta, quieta, a ver, Ferrán,

¿Qué? ¿Estás seguro que hay un huésped

que te pidió huevos fritos? Me extraña un montón.

Yo entendí huevos no sé qué.

Un plato para el huevo frito, por favor, un plato,

Vamos, un huevo frito.

Pachu, ¿a quién mandamos? A Unai.

A Unai. Oh, tengo pajarita.

Eh, Unai, hay que tomarse en serio esto.,

Tienes una gran responsabilidad de tu equipo, ¿lo harás bien?

Sí. Buenas tardes, le traigo

su "room service". "Broom serrice.

No sé si me acordare. "Room service".

"Room Service" Muy bien.

A ver, repite lo que te he dicho.

Buenas tardes, hoy os traigo un "broom service".

Vamos, a ver si para cuando

llegues a la habitación te acuerdas.

Sal corriendo, vamos, tira para delante, vamos.

Venga. -¿A dónde voy?

¿Hola?

Hola. -Hola.

-Habéis tardado mucho en traer el desayuno.

-Es un "broom service". -Muy bien.

-Esto pues son huevos revueltos con bacon.

-Muy bien, muchas gracias. -Bueno, aquí tengo

huevo "bertine". -Muy bien.

-Y esto es un huevo frito. -¿Y esto qué es?

-"French toast". -Muy bien,

queda el batido con helado.

Vale, muy bien, perfecto, venga, muy bien, muchísimas gracias.

-Gracias, adiós. -Gracias, adiós.

A ver, el huevo revuelto con bacon.

Está helado.

Está frío, esto tiene una pinta buenísima, pero no lo pedí

y no lo como porque me dará algo con tanto huevo.

"French toast" y bien de mantequilla.

No está mal, pero está con mucha grasa y fría.

Bueno, equipo azul habéis trabajado,

lo hicisteis lo mejor posible y ahora, a recoger la cocina.

¿Oído? (TODOS) Oído.

Pues vamos. Sí, chef.

-Chicos, de cabeza a eliminación.

Yo como capitana no lo he hecho bien,

pero algunos de mis compañeros tampoco me lo pusieron fácil.

-Venga va, chicos, ya tenemos los dos huevos

aunque hay uno que... Bueno, los dos que vaya.

Pero es que no me salió otra cosa porque el chino nos exigió

10 minutos así que vamos.

-Con cariño, con cariño, hala, se rompió.

-Se ha roto. -Corre, corre.

Vamos a ver, equipo rojo, cómo estamos.

Bien. No son huevos rotos

que son los que hace Lucio aquí en Madrid porque esto

está roto, debería haber salido perfecto,

Al pasarlo de un plato a otro

para que no quedara mal, se rompió. Amigo, bueno, vamos a sacarlo,

un pequeño fallo, pero bueno. ¿Te vienes de camarera?

¿Sí, estás dispuesta a atender a los clientes muy bien?

Venga. Vamos, Candela.

Cuando vea el chino esto nos va a matar.

-Bueno, ya está aquí mi pedido. -Cuando llego y veo al comensal

digo: "¿Y quién es ese?" No sabía si era chino,

español, famoso, ¿por qué nos habla en chino?

Pero quién es este.

¿Sabes qué? Que pedí el pedido en chino y me dijeron

que tardaba 10 minutos y ha tardado casi 20.

Tráeme cosas, Candela, que estoy, de verdad...

-Son huevos... es que era un nombre muy raro,

así que no me acuerdo. -Perdóname, huevos escalfados.

-Huevos escalfados. -Este está escalfado

desde un avión, ¿no?

-Yo no me encargaba. -A ver, qué te he pedido más.

-Un batido de chocolate. -Te lo pedí de "chocoloto".

-Es de chocolate. -Huy, está calentito, qué rico.

-Sí. -Y este es el batido

que pedí de "flutos lojos". -"Flutos lojos" de...

-"Flutos lojos". -"Flutos lojos".

-"Lojos". -Con helado de fresa.

-Eres una crack, choca. -Gracias.

Es que no sé por dónde empezar.

Madre mía, me voy a pegar un atracón bueno.

Enhorabuena a todos. Gracias.

A limpiar cocinas, venga.

Vamos, chicos. Enhorabuena.

Venga, venga. -Muchas gracias.

Ha sido difícil atender a la gente, pero al final

las comandas creo que salieron muy bien.

Aspirantes, no sé cómo habréis vivido

vosotros esta prueba de "room service",

pero yo, desde luego, he estado más relajada que nunca.

Comiendo, cualquiera. -Hombre.

Junto a Vanesa he tenido la suerte de probar las elaboraciones

de ambos equipos ¿y sabéis qué? ¿Qué?

-A ver. Que lo habéis hecho todos muy bien.

(TODOS) Gracias.

Aspirantes, mira que os he advertido antes de empezar:

ojito, que os veo demasiado contentos y atender como es debido

un «room service» no es nada fácil. (ALGUNOS) No.

¿Sois conscientes de cómo habéis atendido al teléfono?

Os falta decir: «¿¿Qué pasa, tío? ¿Qué quieres tomar, colega?».

Ay, no hemos hablado tan mal...

Habéis empezado llamando de usted; luego, de tú y, luego, «un beso».

O sea... que esto es un «room service».

Aspirantes, habéis atendido el teléfono... regular,

pero tomando las comandas, tampoco habéis estado muy finos.

La «one, two, three». (RÍE)

El rey de la comanda es...

¡Tará! Ferrán.

(RÍEN CONTENTOS)

Te han dicho: «Quiero un sándwich, cruasanes y la "one, two, three"».

Y has apuntado como plato la «one, two, three».

(RÍEN)

Pachu, tampoco te has hecho cargo.

¿Crees que han sido justos y han respetado tu capitanía?

Bueno... Algunas veces sí... Algunas personas sí y otras no.

La próxima vez que sea capitana lo voy a hacer mucho mejor:

voy a ser mucho más dura y voy a coger más responsabilidades.

Algunos pedidos han salido reguleros... y tarde.

Os aconsejo, equipo Azul, que si queréis mejorar

empecéis a asumir que hay que respetar a vuestro líder

y trabajar de manera ordenada, si queréis superar las pruebas

como es debido. Vale.

Bueno, equipo Rojo, vosotros tampoco os libráis;

los mismos problemas de capitanía que ha habido en el equipo Azul

los he visto con mis ojitos en el equipo Rojo.

Que no haya una única voz organizando los tiempos

y distribuyendo las tareas os ha hecho cometer

pequeños errores en las cosas más sencillas.

Algunos huéspedes se han quejado de que los batidos estaban...

Espesitos. Sopa, diluidos, sin cuerpo.

No voy a decir nombres pero la gente ponía...

Alguien ponía el helado y faltaban diez minutos para que saliera.

-Yo, he sido yo.

Mira cómo van saliendo.

Menos mal que has salido. Claro.

Me daba miedo decirlo.

En definitiva, habéis hecho muy bien los platos principales,

que eran más difíciles, y os habéis atascado en lo fácil.

Lo bueno es que, aunque no habéis escuchado al capitán,

por lo menos, os habéis escuchado entre vosotros.

He mandado lo mejor que he podido, pero estaba haciendo tantos platos

y tantas cosas a la vez, que no podía estar

en un plato que se está haciendo en la otra punta, no podía.

Equipo Rojo, en definitiva:

muy bien, vuestro servicio ha salido,

si tenemos en cuenta que, encima, sois uno menos.

Así que yo contento. (ALGUNOS) Gracias.

Dicho esto, aspirantes, el equipo ganador de esta prueba

que, además de seis puntos, se lleva una fantástica experiencia

volando en el túnel del viento de Madrid es...

Azul, Azul, Azul, Azul, Azul...

-Por favor... -Venga.

-¡Venga! -Cállate.

(Gritan contentos)

¡El equipo Rojo!

Muy bien, chicos.

Equipo Azul, vosotros solo habéis conseguido tres puntos,

que sumáis a los que ya tenéis de la prueba anterior.

Oye, no quiero caras tristes, ¿eh?

No dejéis ninguno, de los que estáis aquí, de luchar

porque talento os sobra... a todos. Suerte y ¡a volar!

(ALGUNOS) ¡Gracias!

-¡Ya estamos aquí! -Sí.

-Mirad. -Qué guay.

-Qué chulo.

(Risas)

(SUENA «LIVING IN THE MOMENT», PORTUGAL. THE MAN)

Ha sido una pasada entera y lironda.

¡Muchísimas gracias, «MasterChef»!

Vuelven los campamentos MasterChef.

Si tienes entre 8 y 16 años, te apasiona la cocina,

la naturaleza y quieres vivir una experiencia inolvidable;

no te puedes perder nuestros campamentos.

Además, convivirás los aspirantes de «MasterChef Junior».

No lo pienses más, el próximo verano, campamentos MasterChef.

(TODOS) ¡Ven al campamento MasterChef!

(Música épica)

Guau, ¡cajas sorpresas!

Nuestros pequeños aspirantes regresan a las cocinas

después de trabajar, sin descanso, para atender las peticiones

del servicio de habitaciones.

¡Cajas sorpresas!

Porque menuda guerra les dimos los clientes, ¿eh?

Pero creo que les ha compensado por estar tan cerca

de los que, para alguno de ellos, son sus ídolos.

Qué guapa, Samantha.

-Qué guapa.

-Ay, con esos brillos tan chulis.

Aspirantes, bienvenidos, de nuevo, a las cocinas.

(TODOS) Gracias, Eva.

Antes de comenzar el último reto, hagamos recuento de puntos:

con cinco puntos tenemos a Ferrán y a Carlota;

con seis puntos a Dani;

con siete a Unai, a Josetxo, a Jaime y a Paula;

nueve puntos tienen Noa y Pachu; con diez está Candela

y con doce puntos está Izan.

Izan y Candela, sois los dos aspirantes

con mayor puntuación. ¿Qué se siente?

Pues... es un honor muy grande. ¿Y, tú, Candelita?

Me siento alegre y mi madre no creerá que he llegado aquí

porque me decía: «No te hagas ilusiones, no vas a pasar...».

Estaba todo el rato así.

Bueno, tengo una sorpresa. Me voy arriba.

Anda, qué lista eres tú para ser tan pequeñita, ¿no?

Sí, pero quería levantar la caja sorpresa.

No te preocupes que habrá más cajas sorpresas.

De momento, corred los dos mucho, mucho, mucho...

Os aseguráis una semana más...

Ay, ay...

Os aseguráis una semana más en «MasterChef», ¡a la galería!

¡Bien! -Que nos hemos salvado, Candela.

-A lo mejor no hay más cajas misteriosas...

-¿Cómo que no va a haberlas?

Aspirantes, antes de explicaros de qué va el último reto de hoy,

nos hace muchísima ilusión recibir a una de las aspirantes

más entusiastas que han pasado por estas cocinas.

Aplicada, buena alumna, trabajadora.

Ay, que no sea quien creo que es.

Adelante a la ganadora

de la VI edición de «MasterChef»: Marta Verona.

(GRITAN CONTENTOS)

Pero bueno, qué recibimiento.

¿Qué tal? Muy bien.

Enhorabuena. Mira cómo los tienes.

¿Puedo...? -Venga, sí, vamos, corred.

Nos van a matar, hay que comportarse.

-¿Qué tal? Muy bien.

-No me lo esperaba para nada. Marta me encanta.

Desde el primer momento quería que ganase.

Buenas noches, bienvenida. Muchas gracias.

Tienes muchos admiradores aquí entre los «juniors», ¿eh?

Yo os admiro a vosotros por haber llegado. Disfrutad muchísimo.

Diles qué ha supuesto para ti ganar «MasterChef».

Sobre todo, un cambio a nivel personal porque, ahora,

me atrevo mucho más a soñar, antes me limitaba mucho a mí misma

y si creo que mí misma puedo alcanzar mis objetivos.

Por si no lo recordáis, Marta es nutricionista,

para ella es muy importante alimentarse bien.

Marta, ¿qué tienen que hacer los aspirantes y, por supuesto,

los espectadores para llevar una alimentación sana y equilibrada?

Básicamente, tomar cereales y si pueden ser integrales, mejor;

dos platos de verdura, en la comida y en la cena;

tres piezas de fruta; hacer ejercicio;

no privarnos de nada pero comerlo en su justa cantidad: es sencillo.

Tú te cuidas mucho y eres muy golosa.

¿Es posible hacer postres ricos y saludables?

Por supuesto. El primer ingrediente que nos viene a la cabeza es...

(TODOS) Azúcar. -Es el azúcar.

Da dulzor a las masas, da esponjosidad, da volumen;

pero consumir azúcar refinado en grandes cantidades

es dañino para la salud. Debéis saber que en España

uno de cada cinco niños es obeso, así que tened cuidado,

vosotros sois el futuro y debéis cuidaros.

-Pues, muy bien.

(GRITAN)

-Qué guay.

(GRITAN)

-Qué guay.

(DANI CANTA) #Dame una de azúcar, dame dos de azúcar#.

-Azúcar.

-Estoy llena de azúcar.

-Qué asco...

Ayer me lavé el pelo y me han caído doscientos kilos de azúcar encima.

Antes de continuar, queremos aclarar

que el azúcar que acaba de caer no es apta para el consumo humano.

Dani, ¿tú cuidas mucho tu alimentación?

La cuido... a medias.

A mí me gusta el dulce, el salado, etcétera,

pero tampoco consumo veinte kilos de azúcar al día.

-Dani, tienes tipín, la verdad. No te veo jugando con el azúcar,

no te gusta mucho, ¿no? -Bueno...

Para saber en qué consiste el último reto de la noche,

ocupad vuestros puestos de cocina.

Me gusta el azúcar y cuidarme porque con once años

tuve cáncer de tiroides, me tuvieron que operar y todo;

lo primero que me quitaron fue el azúcar, no la podía tomar.

Aspirantes, como veis os enfrentáis a vuestra primera caja misteriosa.

Carlota. Hola.

¿Estás ahí? No se te ve. Sí.

No te veo, ¿qué crees que esconde la caja misteriosa?

Pues... paella. (SAMANTHA Y PEPE) «Paella».

(RÍE) Pero ¿ya está hecha, Carlota?

-Arroz para paella.

Solo hay una manera de saber qué esconden.

A la de tres quiero que levantéis las cajas todos a la vez.

Me da miedo. Una...

Dos y tres.

(Gritos)

¿Qué es eso? -Agave, ¿qué es eso?

-Panela, ¿qué es panela?

-Creo que es la manera de ponerle dulce a los postres.

-¿Vamos a hacer postre?

-Vais bien encaminados. Bueno.

Son ingredientes por los que podemos sustituir el azúcar.

Lo que diferencia a estos ingredientes del azúcar refinado

es que no están refinados, tienen otras vitaminas y minerales;

no solo vamos a consumir las calorías y energía del azúcar,

sino vitaminas y minerales; nos nutrimos más.

El agave es un sirope que se extrae de una planta mexicana,

tiene mucha fructosa. Tenemos azúcar mascabado;

melaza y panela; que está por ahí, esos tres se obtienen

del azúcar de caña. Como no están refinados tienen minerales

como el potasio; el magnesio; el zinc; el calcio,

que es importante para el cerebro, para los huesos...

También, tenéis por ahí miel, os cuento una curiosidad de ella:

es el único alimento natural que no caduca.

¿A que no lo sabíais?

Ah, y el sirope de arce, que viene de la savia del arce.

Por lo general, endulzamos los platos y añadimos nutrientes.

¡Bravo!

Muy bien, Marta, podrías venir más.

Encantada porque me da mucha nostalgia cada vez que vengo.

-Me gusta el color de agave.

Aspirantes, por favor, delante de cocinas.

Ojalá pueda volver muchas veces a «MasterChef»

porque lo siento como mi casa pero, también, estoy muy contenta

porque voy al Basque Culinary Center,

voy a sacar notazas por mí y por agradecer a «MasterChef».

Marta, ¿qué has traído?

Por aquí os he traído una «mousse» de chocolate

con una galleta «crumble». Está hecho con... empieza por eme.

-Melaza. -Melaza.

-Con melaza. -Qué rico.

-Por aquí tenemos unas natillas, pero no son como las tradicionales

porque llevan sirope de... (TODOS) Arce.

-Tiene un emplatado tradicional con una galleta encima.

Por aquí tenemos un «coulant» de chocolate.

-Quiero verlo. -A ver...

Oh... -Qué satisfactorio.

-Lo hemos hecho con sirope de... -Arce.

-De agave. Por aquí tenemos galletas de mantequilla

y chocolate con... Empieza por pe.

-Panela. -Con panela, eso es.

-Por aquí tenemos unas empanadillas de manzana y canela;

está hecha con... Empieza por eme. -Miel.

-Con miel. Os quiero dar un truco, otra forma de potenciar sabores,

que es lo que hace el azúcar, en realidad, es usar especias

y por eso le ponemos canela. -Vale.

-Aquí tenemos una torta caprese hecha con azúcar mascabado.

-Yo quiero eso. -Yo quiero eso.

Como os podéis imaginar, el reto consiste en replicar

uno de estos postres. ¿El que queramos?

-Sí. Pero no lo vais a decidir vosotros.

(ALGUNOS) Oh... -Qué pena.

Va a asignar los postres...

Izan, que es el aspirante con más puntos.

¡Izan!

Vamos, Izan, ánimo.

Sé bueno conmigo.

-Me va a dar lo peor.

-Izan, sé bueno, compórtate.

-Me he quedado aquí sola.

Tienes que asignar cada postre a dos compañeros,

menos uno que irá solo a uno.

Los más fáciles son las galletas, la «mousse» de chocolate

con el «crumble» y las natillas; son superfáciles.

Luego, las empanadillas de manzana y canela son fáciles

pero tienes que hacer la oblea, freírla y que no se queme.

La torta caprese es fácil pero tienes que montar las claras.

La masa del «coulant» es sencilla pero hay que tener

cuidado con el punto del horno, porque un minuto

puede hacer que se convierta en un bizcocho normal y no caiga.

¿A quién le adjudicas «mousse» de chocolate?

A Dani. A Dani.

Vale. ¿Se lo quieres dar a alguien más?

A Paula. -¡Bien!

¿Las natillas a quién se las damos?

A Noa. A Noa.

Vale, está bien. -Y ya está.

¿A alguien más? No.

Hala, natillas para Noa.

Tengo clarísimo que a Izan le gusta Noa

porque está todo el rato con ella y le da el plato más fácil,

solo a ella, sin pareja, para no poder comparar.

O sea... que le gusta.

«Coulant» de chocolate, ¿a quién se lo das?

A Unai. -¡No!

-Vale. -Y a Josetxo.

-Te había dicho que el «coulant» no.

¿A quién le das las galletas?

A Ferrán y a... Jaime.

-Lo que tú querías. -Bien.

¿A quién le das las empanadillas?

A Carlota. -¡Bien!

¿Y a quién más? ¡Vamos!

A Evelyn, venga. -Bien, menos mal.

La torta capresa es para Pachu y Marina.

Bien, Marina, ¿contenta?

Izan, muchas gracias, puedes volver a la galería.

(ALGUNOS) Gracias. -Gracias, ¿eh?, gracias.

No me voy a ir, haré todo lo posible por quedarme

en «MasterChef Junior».

Aunque tenga el virus de «MasterChefelini» podré ganar.

Aspirantes, ya sabéis qué tenéis que cocinar,

solo os falta saber el tiempo: tenéis sesenta minutos

para elaborar el postre que Izan os ha adjudicado

y tres más para ir al supermercado a coger los ingredientes.

Como siempre, al ser repostería, tenéis la receta.

¿Preparados? (TODOS) Sí, chef.

El tiempo comienza en tres, dos, uno; ¡ya!

¡Vamos, chicos!

-¡Vamos, Pachu! -¡Ah!

Tranquilidad, que cada uno tiene los ingredientes con su cartelito.

Así no perdemos tiempo. Que nadie coja otros ingredientes.

¿Te ayudo, que no llegas? Sí.

Tú necesitas la miel, ¿no? Ten, cariño.

«Goodbye» -Vamos, chicos.

-¿Ya? -Vamos, Paula.

-Que no llego. -Uh, uh, uh.

-Harina, mantequilla.

-Este cacharrito aquí.

-Voy a por la batidora. Bati.. dora...

-Poner a hervir la nata. ¡Una olla!

-Ay. -Vamos, Carlota.

-Que tú puedes. -Vamos, amor.

-Gracias. No, ¿qué tienes que darme?

¿Un beso?

Ahora sí.

Ahí sí, Carlota.

Oh... se me ha caído todo.

-Cien gramos de mantequilla, por tres gramos no pasa nada.

-Vale, ahora vamos con el azúcar mascabado, ¿dónde estás? Aquí.

Marta, lo has explicado de diez pero me ha dado la sensación

de que le estamos haciendo la guerra al azúcar refinado.

Y tampoco es eso, ¿no? No.

Está introducido en nuestra alimentación

y, como todos los ingredientes, es interesante equilibrarlo.

Cincuenta gramos de panela, ¿dónde está la panela? Aquí.

-Todo en exceso es malo, ya está. Claro.

Porque todos los edulcorantes que has traído son azúcares, ¿no?

Casi todos tienen las mismas calorías que el azúcar refinado.

Pero edulcoran más, por eso metemos menos.

Justo. Así no nos pasamos con la sacarosa.

Y, además, añadimos otros nutrientes.

-Me he pasado. Madre mía, qué loco estoy.

-Cien gramos de almendra molida.

Qué rico la «mousse» de chocolate que has traído.

Muchas gracias. Pintón.

Vosotros sabréis cómo se hace pero lo explico para los de casa.

Se funde el chocolate de cobertura e introducimos la melaza,

al ser como una miel se integra fenomenal.

Perfecto. Por otro lado, montamos la nata,

montamos las claras y lo mezclamos con movimientos envolventes.

-¿Está a tope, Paula? -Que sí, Candela.

-Sí, está a tope. -Izan me ha dado

la «mousse» de chocolate y estoy muy contenta porque me gusta mucho.

Tengo que poner melaza, en vez de azúcar,

nunca lo había hecho y espero que me salga bien.

Empanadillas de manzana y canela.

Cortamos las manzanas, las pochamos con mantequilla,

añadimos canela y, después, metemos la miel,

fuera del fuego para que no cristalice.

Coges la oblea, la rellenas y la fríes.

-Estoy muy contenta con mi postre porque es sencillo

y tiene muy pocos pasos, creo que lo voy a hacer bien.

Le estoy agradecida a Izan.

Casi siempre que hago postres los hago sin azúcar

porque mi madre es muy «healthy», toda la familia lo somos,

y no le gusta nada cocinar con azúcar.

-Madre mía...

-165 gramos de harina.

Unas galletas, más o menos, tradicionales.

Las galletas de mantequilla y chocolate de toda la vida.

Mezclamos todos los ingredientes, la mantequilla debe estar blanda.

-Esto no se mezcla. Tenía que fundir la mantequilla...

-Hemos sustituido el azúcar por la panela,

tiene una texturaparecida a la del azúcar,

entonces, la masa no cambia a la hora de elaborarla.

Se puede amasar y moldear más o menos igual.

Unas bolas de veinte gramos, 200 grados en el horno.

-Tengo que limpiar mientras cocino, es muy importante.

-Vale, venga, así, muy bien.

-Izan y yo somos mejores amigos y estoy contento con el postre.

-Venga, Jaime. -He hecho galletas más de una vez,

ya tengo un poco de práctica. No he hecho muchas

pero tengo un poco de práctica y no estoy muy perdido.

-Azúcar mascabado.

-Se me ha quemado y se me ha quedado incrustado.

«Coulant» de chocolate, qué rico. Pues sí.

Fundimos el chocolate, se mezcla con la nata

y ahí añadimos el sirope de agave, mezclamos con la harina

y con el resto de ingredientes. Imagino que lleva un núcleo.

Eso es. Como una «ganache»,

que se congela y ahí la tienes. Justo.

Haces la parte del bizcocho. Eso es.

Metes el núcleo y horneas.

Se hace el bizcocho y se derrite el interior.

Ahí.

-Vamos, fúndete ya. -Yo creo que esto ya está.

Hay un postre muy singular que parece que hablamos

de la ensalada de tomate, mozzarella y pesto,

pero es un bizcocho italiano que se llama como la ensalada.

Eso es, se llama caprese por la zona de Italia.

Es un bizcocho normal pero se usa harina de almendra.

Y ha sustituido el café por... Por la achicoria.

Porque es para niños. Eso es.

-35 minutos.

-¿Carlota, vas bien? -Yo voy muy atrasada.

-Queda tiempo, tranquila.

Y un clásico de la cocina española; unas natillas.

Como todas las natillas, infusionamos la leche,

pero en vez de azúcar, ponemos sirope de arce;

infusionamos, dejamos que temple la leche;

en otro bol ponemos las yemas, mezclamos fuera y pongo al fuego.

Yo lo hago así, así me garantizo... Vale.

Que la temperatura no será alta. Sí.

Yo ya he hecho natillas antes porque a mi abuela y a mi abuelo

les encantan las natillas.

Me ha tocado sirope de arce y nunca lo he utilizado.

Atención, aspirantes, habéis consumido la mitad del tiempo,

todavía tenéis por delante treinta minutos.

Le voy a echar ya todo; la canela, la sal y la miel.

Para poder valorar estos postres los tengo que probar antes.

Venga, claro. Yo voy a probar la «mousse».

A mí el chocolate me vuelve loco, donde lo eches.

¿Notáis la diferencia entre el azúcar y la melaza?

Sí, pero está buena, tiene más sabor.

Muy rico, Marta.

Qué mano tienes, Marta. Qué ideas más buenas nos das.

Ay...

-Bolitas de unos veinte gramos.

Como sé que eres golosa y te encanta hacer dulces.

Me encanta. Mira qué te regalo.

Ay... El libro perfecto para ti:

«¿Qué hay de postre?» ¿Qué tenemos en el libro?

Todo tipo de postres; recetas tradicionales,

de toda la vida y recetas nuevas, de comida sana...

Un montón de postres para quedar, siempre, de lujo.

Los pienso practicar. Te encantará.

Mierda.

-¿Qué pasa? ¿Se te ha cortado?

-Sí. -¿Se te ha cortado?

-No ha pasado nada, Paula, no ha pasado nada.

-Ya lo sé. ¡Hala, ya!

-Nunca hago uno con veinte justo, siempre con diecinueve.

-Pesa las galletas.

-Muy bien, Jimmy, perfecto, veinte gramos.

A mí me dicen pon esto aquí y pon lo otro allá.

Yo siempre digo: «Vale, vale», y le acaba saliendo bien.

¡Toma, bola perfecta!

-Más o menos, 203.

-Paula, ¿no tienes la nata?

-No, la acabo de poner.

-Hola, Unai. ¿Qué dice Unai? ¿Qué haces?

Un «coulant» de chocolate.

¿Qué tal lo llevas? ¿Cómo vas? Bien pero mal.

-¿Por qué mal? -Porque no sé si está montado.

A ver, yo lo dejaría un poco más.

Cuéntame los pasos para hacer el postre.

El chocolate lo he derretido con... -Mira la olla.

Lo estás derritiendo. Y lo he metido al congelador.

Porque ya has hecho la «ganache», fenomenal.

Se llama así porque es una mezcla de nata y chocolate, ¿no?

Es verdad, ¡nata! -Eso es lo que te faltaba.

-¿Ya está montado? Un poquito más.

¿Has echado el sirope de agave?

Mira, montar los huevos con el agave.

-Vale. ¿Qué cantidad tienes que poner?

Agave: cien gramos. -Fenomenal.

Vamos a pesarlo. Echa hasta cien.

101. Vale, ¿qué hacemos con esto?

Se lo añadimos.

Cuando esté montado y esto esté derretido, muévelo, lo mezclas.

Sí. Suerte, ya te dejamos solo.

¿Ya está montado? Sí, ya está denso y montadito.

Gracias. Suerte.

Gracias.

-Evelyn, ¿qué estás haciendo?

-Voy a rellenar las obleas estas.

-Uh... ahora quince minutos.

¿Qué dice Dani? Hola, ¿cómo estás?

Te traigo a una campeona. ¿Estás disfrutando? ¿Qué haces?

-Estoy derritiendo el chocolate y aquí montado la nata.

Veo que lo llevas bien. Además, ya tienes la galleta que lleva.

Huele muy bien. -Gracias.

-A ver si sabe como huele. Hum...

¿Qué tal vas con la operación? Que te habías operado.

Sí, tuve cáncer de tiroides. -¿Y cómo estás tú? ¿Bien?

-Bien. Cocinando como un campeón.

Y comiéndose la melaza con los dedos.

-No la de la tapa, ¿eh? -Te veo muy bien.

Ánimo. Gracias, adiós.

-Pachu, ¿cómo vas?

-Voy genial.

-Ahora, doña Nata, para adentro.

-Evelyn, ¿cómo vas?

-Perfecto, voy superadelantada.

-Huele a quemado.

(MARINA TRISTE) Jolín.

Que esto no se me hace.

Atención, aspirantes, entramos en los últimos quince minutos.

Que no falte, que no falte.

-He empezado a marcarlas y me doy cuenta de que tengo que freírlas.

¡Jolines! Porque veía que no se hacían por dentro.

Menos mal que me di cuenta.

Ahora va bien, sí.

-A Carlota no le da tiempo, gracias por quitarme a mi chiqui.

-Carlota va bien. -Sí, ya...

Ya debería estar asándolas, en vez de rellenándolas.

Va fatal. -Pero va a su tiempo.

-Le falta, ¿ves?

-Lo he tenido apagado.

-Josetxo, ¿qué te pasa?

-Tenía el horno apagado. Me di cuenta de que estaba apagado.

-Josetxo. -Veo que no llego.

Me estoy jugando mucho en esta prueba, a ver si me da tiempo.

Seguro que cada vez que te sientas a vernos te entran ganas

de probar todo lo que se cocina. Ahora puedes vivir una experiencia

gastronómica en el restaurante MasterChef, en Madrid.

Encontrarás los platos más famosos del programa,

platos de los jueces; además, podrás conocer a algunos

de los aspirantes que han pasado por aquí.

Tienes más información en www.restaurantemasterchef.com

y en las redes sociales.

¿Qué tal, Unai? ¿Las has metido al horno?

-No, sé que no me dará tiempo pero...

-Que sí, tú tranquilo.

-Ya estoy.

-El «crumble» tiene muy buena pinta.

-Lo tengo que picar.

-Duro, duro, todo esto está duro.

-¡Vamos, Josetxo!

-¿Jaime, ya tienes las galletas?

-Están en el horno, queda poco.

-Uf, se han quemado un poco, pero da igual.

Atención, aspirantes, solo quedan cinco minutos

para el ¡manos arriba!

Se me está abriendo.

-¡Dani, ¿cómo vas?!

-Más o menos.

-Vale.... mira qué bonito.

(MARINA TRISTE) Está crudísimo, yo pensaba que iba genial.

-Marina... a tope.

-¿Cómo que "a tope"? Si está fatal. -No seas tan negativa.

-¿Cómo no voy a ser negativa? Si me voy yo.

-¿Qué ha pasado? ¡Uy, uy!

Veo que Marina está tristona. -¿Qué te pasa, Marina?

¿Qué pasa aquí? Se me ha quedado crudo.

-Bueno... -Porque lo he sacado

y he pinchado y pensaba que estaba bien, pero...

A ver, que tienes un drama montado... déjame ver.

-Sí... ven y dame un abrazo.

Pero no llores, hay cosas peores. Una cosita,

no lo voy a abrir porque no es bueno abrirlo.

Pero yo no lo veo mal, mujer. Tiene buena pinta.

Montas un drama antes de que pase algo.

No puede ser. Ánimo, Marina, disfruta.

Y tranquila, mujer, le falta un poco.

(DESDE LA GALERÍA) Venga, chicos.

¡Vamos, Carlota!

-Qué chulo...

-Josetxo, sácalo ya. -No.

Josetxo y Unai, que tenéis los coulant.

No emplatéis todavía,

simplemente sacáis del horno y lo dejáis.

Aspirantes, último minuto.

¡Vamos! -¡Vamos, chicos!

-Un minuto...

-Muy bien, venga, Paula.

-Jopetas...

Diez, nueve, ocho...

Siete, seis...

Cinco, cuatro...

Tres, dos, uno... tiempo.

¡Manos arriba!

Qué bonito me ha quedado.

-No he podido probar mi postre,

pero de olor está espectacular con un pinta tremenda.

Y espero que...

Se haya hecho bien.

Bueno, aspirantes, el tiempo de cocinado ha finalizado.

Así que vamos a dar paso a la cata, pero antes...

Martita, qué placer es tenerte siempre aquí.

Además, siempre vienes cargada

de buenos consejos de alimentación, de salud...

Gracias, cariño, por estar aquí.

No, gracias a vosotros porque estoy como en casa.

Así que nada... disfrutad mucho, esto es un regalo de la vida...

De verdad, quien se vaya hoy no pasa nada

porque ya lo habéis vivido y muchos querrían haber llegado aquí.

(TODOS APLAUDEN)

-¡Adiós!

Estoy contentísima con esta nueva etapa

de mi vida, se me han abierto muchas puertas

y sé que mi presente y mi futuro lo voy a dedicar a esto:

a cocinar, a trabajar muy duro...

Y a vivir de mi sueño.

Bueno, aspirantes, ya sabéis que hay muchos punto en juego.

El mejor se llevará seis

y el que lo haga un poco peor un punto.

Vamos a empezar

por los que han hecho el coulant de chocolate.

Son Unai y Josetxo.

Estoy pasando el momento más angustioso,

porque no sé si está bien hecho o está menos hecho.

Unai... vamos a desmoldar.

Vale...

Bien, a ver...

Que se me desmonta, madre mía.

Uf...

Se me rompió. -Pero, bueno, está bien.

Está muy bien, Unai.

-Le faltaba más tiempo al coulant.

¿Cuánto tiempo lo has dejado en el horno?

(DUBITATIVO) Pues diez... no, 12... 12 minutos.

Poquito tiempo. Si no, no me daba tiempo.

(SUSURRANDO) -Eran 20 minutos de cocción.

-¿En serio? -En serio.

Unai... ¿tú crees que has seguido todos los pasos bien?

Eh... no sé, ¿sí?

Te lo digo porque el corazón es fácil que esté líquido,

pero la masa está un poco...

Lo que sería cruda, no sé si cruda

o que no has mezclado bien los ingredientes.

Sabe a harina cruda y eso justo...

Te va a penalizar un poquito.

Cuando... había puesto el pesador, pues...

Como que los números

no me daban los correctos, se movían...

Bailaban los números.

Ah... Entonces tenemos un problema.

Vale. Pero tiene mucho mérito, Unai.

-Pobrecito...

Josetxo.

-Ostras... es que sale... ahora.

Bueno, bueno. Oh... perfecto, ¿eh?

Gracias.

¡Tachán! ¿Estás preparado? Estoy preparado.

Uf... por favor, dime que está bien.

Oh... vamos, ¿eso es bien o mal? Perfecto.

Vamos a probarlo. Perfecto.

Aquí sí que se ve que está el bizcocho esponjoso y hecho,

mientras que el núcleo...

(Tintineo de cubiertos)

Oh... ¿Está bueno?

¡Oh...! Aquí sí que el chocolate sabe a chocolate.

Josetxo, mi veredicto es rápido...

No hay diferencia entre el tuyo y el que hemos presentado.

Está perfecto.

Gracias. Está absolutamente perfecto.

La parte del bizcocho jugosa

y el centro líquido con un sabor a chocolate...

Que te mueres.

Gracias, chef.

Yo creo que el coulant me ha salido bien,

Samantha se lo ha tomado entero.

Supuestamente estaba a dieta.

Pero creo que el próximo vestido no le va a entrar.

(RÍE A CARCAJADAS)

-Compañero, choca.

-Suerte... -A ti también.

Bueno, Ferrán, ¿te parece que están las galletas iguales?

Las veo gorditas, pensaba que en el horno se aplanaban.

Bueno, es un postre... El más sencillo, creo yo,

no hay nada más que decir.

Bueno... cuando la galleta tiene ese grosor es por algo,

porque hay una parte exterior muy dura,

una interior que está medio, medio.

Lo bueno es que esa galleta

tiene la misma textura, así crujientita, rica...

Y con el tostado justo. La línea que separa

el tostado justo al quemado, tú la has cruzado.

¿Qué ocurre? Que haces la masa más pequeñita,

no la estiras, no cuece bien del todo.

Y no acaban de ser perfectas, siendo un postre tan fácil,

tenía que salir clavado.

Oh... no, tío, como se vaya me da algo.

No quiero que se vaya.

¿Y qué le pasa a Jaime que está tan contento?

No... si me hace gracia cómo Jordi me mira.

¿Cómo te mira? Así... entonces, pues...

Deja de mirarlo así, hombre.

Yo quiero que pasen todos; pero, sobre todo, ellos dos.

-¿Digo el nombre del plato? Sí, claro.

Se llaman galletas frescas con chocolate.

Frescas porque tienen un poco

de ralladura de naranja y un poco de ralladura de lima.

Y unos puntos de chocolate, por lo que veo.

Sí. Pues vamos a ver

si nos ponemos contentos nosotros, aunque no nos mire Jordi.

Yo te diré que se parece mucho a la original,

a las que ha traído Marta. Tienen muy buen sabor,

les va muy bien la lima, les da el frescor... que tú decías.

Muy ricas, Jaime.

Gracias. Jaime, me encanta que tengas

tu toque personal, a mí también me gusta

añadir un saborcito no muy fuerte, pero sí estridente.

Es que yo... los platos que hago siempre les pongo algo fresco.

Están perfectas y tienen un punto añadido que suma.

En el fondo del corazón, aunque no se note, somos amigos.

¿A que sí? ¿Los dos?

De momento somos... aspirante y jurado.

Cuando terminemos seremos grandes amigos, si quieres.

Puedes ser amigo mío, sin problemas Y mío también.

Ya soy vuestro amigo. ¿En tu casa alguien hace galletas?

No. ¿Tu abuela no hace galletas?

¿Cuándo he dicho eso?

¿No dijiste que te recordaban a la de tu abuela?

Un poco. A ver, a lo mejor

no es la abuela de Jaime y es la de Jimmy.

Claro... ¡Ah, era la abuela de Jimmy!

Se me da bien

cocinar con Jimmy... nada más.

Bueno, no sé si hablo con uno con el otro, enhorabuena.

Gracias. A los dos.

A los dos...

No es por mis compañeros ni nada...

Pero yo creo que estoy mejor cocinando solo...

Que en un equipo, pues estoy más tranquilo... no sé.

Soy un lobo solitario.

Bueno, Paula, cuéntanos un poco... cómo es tu mus con melaza.

Eh... he derretido el chocolate y le he puesto la melaza.

Luego, también, había hecho la nata; pero no la he vigilado

y se me ha hecho de más.

Se ha caído al suelo; pero la he vuelto a hacer

y, luego, ya lo he puesto.

Vamos a probarlo. Claro.

La verdad, un postre de chocolate es difícil que esté malo.

Pero veo que la textura

no es exactamente la de una mus... perfecta.

¿Te gusta el regaliz?

Es que tiene un saborcito como a regaliza.

Eso te lo da la melaza.

Un chocolate un poco fuerte.

Es como un residuo del azúcar que da estos tonos...

Como de regaliz y no está malo, pero es un mus de chocolate

y tendría que tener sabor a chocolate principalmente,

más que a ese toque de regaliz y el dulzor de más.

Vale. Dicho lo cual,

hay un problema de peso y montaje.

Y hay un exceso de... dulzor.

Por culpa de la melaza, tiene buena textura, está bien,

pero fíjate... colores diferentes. Ahora probaremos la de Dani

y veré dónde está el error, quiero saberlo.

A ver... estas manchas se pueden solucionar.

Voy a usar mi "imagination" y diré que son nubes, por ejemplo.

¡Hala, ya tengo nombre! Un árbol en una tierra muy dulce.

"Easy, easy".

Dani... A ver, primero,

aunque el emplatado parezca que está sucio por los bordes...

Lo parece, lo parece. Lo parece...

Pero no lo está. No está sucio,

es parte del emplatado. ¡Oh, es así!

Lo has pintado. Se llama árbol en tierras dulces.

Entonces, he querido "simular" un poco...

Lo que serían las nubes, pero veo que me ha salido mal.

Jo... de tormenta son las nubes estas.

Vamos a probar... la nube.

Bueno... La tormenta ha venido bien,

parece que ha descampado porque el sabor está bueno.

Y no me sabe dulzón, como me ocurría aquí;

me parece que está muy bien.

Ese guarreteo... como me lo has disfrazado

con la creatividad en forma de tormenta...

Me lo creo y no te diré nada.

Yo me lo creo, pero para la próxima vez

prefiero que el emplatado sea más limpio.

¿Vale...? Lo que pasa es que cuando lo pruebas

y se te derrite ese sabor a chocolate,

te vuelves loco y te da igual todo lo demás.

Así que... está muy bueno, Dani.

Gracias, chef.

Yo soy supercreativo,

pienso 20 millones de cosas a la vez, es un "miniyo" que tengo.

Por eso los nombres, al menos, de los platos se me dan muy bien.

Así que... yo creo que ha colado.

Amiga Carlota, con lo lista que tú eres, te estoy viendo...

Que ya sabes que, hoy, las empanadillas están reguleras.

Cuéntame cositas...

Nada, no tengo que contar nada.

¿Y cómo está ese relleno?

¿Está bien? Sí...

Un poco de más de canela, pero... Y un poco más de fuego, también.

Te lo digo, porque como no se ha cerrado

la empanadilla, lo veo oscuro...

Es por la miel, no por otra cosa, tampoco.

La única forma de que la miel dé ese tono oscuro casi negro,

también con fuego. No sé si tengo más ganas

de comerme a Carlota o las empanadillas estas.

Yo no soy comestible. ¿No eres comestible?

No...

Pero, oye, te pones muy tiquismiquis

porque están un poco abiertas, la verdad es que Jordi...

La verdad, te pones excesivo.

Hombre, porque esté un poco negro. A ver, Pepe, vamos a ver...

Yo sé que para ti esto no es un problema, para mí sí.

Creo que has echado el bote de canela,

porque esto es canela con un poco de manzana.

Me raspa la lengua por la cantidad de canela.

Bueno, Evelyn, cuéntanos cómo te ha ido con las empanadillas

Hubo un pequeño problema, no sabía que había que freírlas,

me puse a echarle un poco de aceite y marcarlas.

Las hiciste un poco a la plancha. Sí.

Entonces, ya caí en que tenía que echarle aceite y freírlas.

Oh... Evelyn, está rica la manzana,

está perfecto de dulzor,

de miel, bien cerradas y fritas. ES-TU-PEN-DAS.

Gracias. Toma ya.

Amiga, Evelyn, cuando empecé a cocinar le decía al pescadero:

"Tráeme un pescado diferente".

Los primeros pescados... no los manipulé de la mejor manera.

Porque aprendí con el error a hacer las cosas bien.

Por tanto, no me sabe mal que hicieras la primera

con poco aceite, se te queme y repitas,

hasta que aprendes

porque estás en el momento de hacer eso.

Gracias, chef.

-Bien, Carlota. Bien, Evelyn.

-Ahora mismo estoy supersatisfecha.

Yo creo que no me voy a ir, pero no lo sé.

Marina, lo has pasado mal con este postre.

Pensaba que se había hecho al punto, pero, luego,

lo he pinchado bien al medio...

Y ha salido el tenedor manchado, entonces,

lo he tenido que volver a meter porque estaba crudo.

Vamos a probar.

Bueno, no está mal ni extremadamente bien.

¿Has tocado el horno en algún momento?

Solo lo abría y lo movía a ver si estaba bien y lo metía.

Hemos abierto el horno, hemos interrumpido la cocción...

Y el sabor... tampoco me dice mucho,

el puntito de café que debe tener el postre,

es el punto singular, tampoco lo veo.

Y el azúcar que has utilizado que es el mascabado,

que tiene un punto que le iría bien,

Tampoco lo percibo.

Creo que tenéis un problema con el peso

con las taras para que vuelva a cero y, luego, volver a pesar.

Algo ha ocurrido aquí que no acaba de convencerme.

A mí me pasa igual, es un postre que ha cuajado pero no me dice nada

Y el de Marta...

Hablaba ocho idiomas, era superexpresivo.

Vale...

Bueno, Pachu, cuéntanos qué tal.

Yo creo que está bien, pero estoy asustada.

¿Qué crees que ha podido pasar? Que esté un poquito...

¿Crudo? Sí.

¿Pero le has metido el pincho?

Ay, ay... ¡Tachán!

¿Está bien? Sí, incluso...

Un poquito menos. Exacto.

Un poco pasado, incluso.

No está mal, tiene un poquito de sabor a quemado.

Sobre todo la parte de arriba, yo creo que lo has metido

en el horno muy alto, se ha quemado por arriba

y se ha hecho la de abajo.

Y lo de arriba, que está en contacto con el aire,

tiene un sabor a quemado. Vale.

El de Marina por poquito, se le ha cortado la cocción

y Pachu, mismos defectos,

pero se nos ha ido la cocción; se ha quedado...

Más sequito y pasado de cocción.

Pero las dos... reguleras.

La lección que he aprendido en esta cata es que...

No siempre puedo estar segura con todo.

Tengo que pinchar, tengo que pinchar.

Porque esta vez no he pinchado y pues...

Se me ha pasado.

Bueno, Noa. ¿Os puedo decir el nombre?

(PEPE Y JORDI) Claro, mujer.

-Se llama mi primera Estrella Michelín.

¡Anda! ¿Por qué primera estrella?

Pues porque creo que me ha salido bien...

Y... me ha salido bonito el emplatado y...

Pues... eso.

También tiene un bonito tono tostado quemado.

Siento decirte que, cuando hacemos una crema,

hay que trabajarla rápido con la espátula, en el fondo...

Para que no se agarre y se queme,

es muy sencillo que lo haga y a ti te ha pasado,

se ha tostado un poco el fondo y ese sabor a tostado

ha contaminado la crema.

Es una pena que se haya agarrado y ese sabor a quemado

queda presente, pero me gusta mucho

tu tres cazuelitas, una para cada uno,

para mí la rosa... eso me ha encantado.

Estaba muy nerviosa, yo veía que esto todo el rato era líquido,

entonces lo he puesto superfuerte

para que se me hiciera la pasta y se me ha quedado pegado.

Muy bien, chicos, pues la cata ha terminado, ahora,

los jueces tienen que hacer el trabajo más duro:

deliberar y decidir cómo repartir esos puntos que hay en juego.

Suerte a todos. Jueces, adelante.

(LOS JUECES DELIBERAN)

Última... -Suerte a todos.

(LOS JUECES SIGUEN DELIBERANDO)

Al final... Pues lo tenemos, no discutimos más.

(SUSURRANDO) Ya... ya han deliberado.

En este reto no nos habéis puesto nada fácil.

Nos ha costado mucho decidir el reparto de puntos.

Unai, ¿cuántos puntos tienes? -Siete.

Los cuatro puntos se los lleva

un aspirante que ha hecho el postre más complicado.

Aunque le ha costado y lo hemos visto muy nervioso,

simplemente confiando en el tiempo de horneado

ha conseguido que sea todo un éxito.

Ese aspirante es...

¡Josetxo!

(Aplausos) ¡Gracias!

-Muy bien, Josetxo... (HABLAN ENTRE ELLOS)

-Bien, Josetxo, bien.

-Gracias.

Quien se lleva los tres puntos es un aspirante

que ha presentado un postre rico con un sabor intenso,

pero delicado a la vez y la única lástima

es que no llenara el bol que nos ha traído a la cata.

Y ese aspirante es...

Dani. (TODOS APLAUDEN)

Dani, ¿qué te he dicho? Tres puntos... le he dicho tres.

-No tengo ni idea de si me voy, porque quizá

hay gente a la que le dan más o le dan menos...

Sigo nervioso y sigo "frustresado", "frustresar"...

Es una palabra que me he inventado,

es una mezcla entre frustrar y estresar.

Los seis puntos de este reto

se los lleva un postre muy bien ejecutado

por dentro y por fuera.

Evelyn... felicidades.

(Aplausos)

-¡Te lo he dicho! -Estaba buenísimo...

Te he dicho que estaba buenísimo.

-Uf... yo no me lo esperaba. Yo me esperaba menos.

Ahora mismo... madre mía, estoy superfeliz.

Los cinco puntos son para alguien que se nota mucho

que le gusta el postre que ha hecho porque lo ha bordado.

Rico y muy bien presentado. Jaime... tú.

Ese aspirante es...

¡Jaime!

Una pregunta...

¿quién ha sido Jimmy o Jaime? -Los dos.

-Vale. (JAIME) Estoy muy contento.

Satisfecho con mi trabajo, me quedo una semana más.

Y ha sido el toque especial... de un chef.

Dos puntos son para un aspirante

que tenía uno de los postres más sencillos y, además,

lo ha hecho bien. Quizá por la tranquilidad

con la que ha cocinado, seguro.

Paula.

Te lo dije. -Pero ¿por qué lloras?

-De felicidad, de felicidad. (RÍEN)

-Muy bien, Paula.

-Espérate, Unai. -Puede ser que me vaya.

-Es que si no, lloro yo.

Como siempre, el resto os lleváis un punto cada uno.

Pachu, Ferrán, Noa, Carlota, Marina y Unai.

No...

-Eres una campeona, ¿vale?

(SUSURRANDO) -No pasa nada, Ferrán.

No es que vosotros lo hayáis hecho muy mal,

es que hay aspirantes que, sencillamente, lo han hecho mejor.

(SUSURRANDO) No, por favor, no, por favor...

Por tanto los tres aspirantes

que no continúan en las cocinas de "MasterChef Junior" son...

Ferrán... No, no...

Unai... ¡No, no!

Y Carlota. (LOS ASPIRANTES LLORAN)

Carlota...

(Llanto generalizado)

Oye... chicos, por Dios...

(Llanto de todos los chicos)

Como recuerdo de tu paso por "MasterChef Junior", ¿vale?

Escucha, ahora viene el momento de los premios,

acuérdate que ahora vienen los premios.

Unai, ¿lo pasaste bien? (LLORANDO) Sí.

¿Has disfrutado? (LLORANDO) Sí.

Pues ya está,

no te pongas así, hombre. Bueno, a ver...

¿Quién se viene conmigo a la supersala pirata?

Venga, Unai, vente conmigo, cariño.

Nunca voy a olvidar esta experiencia

y a todos mis amigos porque...

Para mí ha sido como una vida entera

estar con ellos.

Oye, a ver, yo no quiero caras tristes, ¿eh?

Sois unos campeones todos.

De entre 8000 niños habéis sido los elegidos.

¿A que sí, Carlota?

Oye, ¿dónde vas a poner este pedazo de trofeo?

En mi habitación.

¿Cómo te lo has pasado en "MasterChef"?

Superbién. ¿Y qué has aprendido?

Que... si te esfuerzas puedes llegar a hacer

las cosas que nunca te imaginas hacer.

(CON TERNURA) ¡Ay, por favor...!

A ver, chicos, tengo un montón de regalos para vosotros.

¿Empezamos? ¿Tenéis ganas? Venga...

Para empezar, seis meses de acceso ilimitado

a la escuela online de "MasterChef".

Aquí tienes la tuya. Gracias.

La tuya, Ferrán.

Y la tuya, Unai, para que sigáis aprendiendo

y cocinando tan bien como lo hacéis.

Os lleváis, también, el juego oficial

de "MasterChef Junior"

para jugar con todos vuestros amigos,

con los primos, los hermanos, con los padres...

Incluso conmigo que, también, os digo una cosa

que estoy segura de que me vais a ganar porque sabéis un montón.

Coged cada uno el vuestro.

Ahí... muy bien.

Pedazo de regalos.

Nuestro patrocinador de electrodomésticos Bosch

os regala un robot de cocina del color que queráis,

además, cada uno tiene un regalo de parte de nuestro patrocinador:

el Supermercado de El Corte Inglés.

Venga, vamos a ver...

Tengo uno pequeñito... ¿es para ti?

¡Bien! No es para ti, es para Ferrán.

¡Oh! Tú tranquila

que también tienes uno.

A ver qué hay aquí. ¡Hombre!

¡Ahí va, un teléfono!

Qué maravilla... ¡Hala, qué guay!

(FERRÁN) Pues a mí "MasterChef" me ha aportado que, ahora,

ya sé que portándose bien y esforzándose se pueden conseguir

cosas muy grandes, estoy orgulloso de mí mismo.

Aquí tengo otro que es un poco más grande.

Y que pesa un montón...

A ver, yo no sé si vas a poder abrirlo.

Bueno, sí, porque tú eres el más fuerte de todos.

Venga...

¿Te puedo decir una cosa? Sí, claro.

No estoy tan triste,

porque tengo a mi padre en casa que acaba de venir.

Estaba trabajando en Sudáfrica y, ahora, vino.

Entonces, tienes muchísimas ganas de verlo.

¿Y qué crees que te va a decir cuando te vea?

Que soy una campeona y que no me ponga triste,

porque he llegado hasta aquí. Eso te decimos nosotros:

eres una campeona, lo eres tú, lo es Ferrán

y lo es Unai que tiene en las manos qué...

Una tablet. ¡Una tablet!

Porque mi hermana la tiene y yo siempre la quiero tener.

Y no te la presta. ¿Sabes qué?

Que tú la has conseguido en "MasterChef"

por ser todo un campeón. Gracias.

Y aquí tengo otro regalo que no sé cómo lo vamos a hacer.

(IRÓNICO) Qué pequeñito. -Carlota, es más grande que tú.

Vamos, que lo digas tú. ¿Qué es esto?

No lo sé. Ábrelo...

Ya verás, es un patinete. -¡¡¡Oh!!!

¡Oh! ¡Ahí va!

¿Qué es eso? Es un bebé.

-¡Un bebé! Es un bebé...

Que parece casi real, no sé si te han metido

a Cayetano baby en la cajita.

A ver si es mi bebé.

¿Cómo le vas a poner de nombre?

Melanie. Mirad qué chulo...

(TODOS CON TERNURA) ¡Oh...!

Ponle Jordi de nombre, anda. (IRÓNICO) Sí.

Recomendaría a los niños de todo el mundo

que vinieran a "MasterChef"

porque vives una experiencia superguay

y si hay repesca, pues, voy a esforzarme

y a darlo todo para volver a estar en las cocinas de "MasterChef".

¿Sabéis qué, chicos?

Que estoy muy orgullosa de vosotros

y de donde habéis llegado. La verdad es que...

Me da mucha pena despedir a los aspirantes

después de una noche tan dulce.

Yo me los quedaría a todos.

Antes de deciros "adiós",

quiero desearos a todos Feliz Navidad.

Nos vemos en el siguiente programa antes ya saben, pónganle...

(TODOS) ¡¡¡Sabor a la vida!!!

¡Ay, mi Ferrán!

¡Nos vamos a París!

(TODOS GRITAN) Bienvenidos...

¡A Disneyland París!

¡Venga, va! -¡Vamos!

-¡Venga, chicos!

Que uno se ponga a rellenar y otro a partir el bizcocho.

-No, los panecitos los hemos tenido que tirar.

-¡Pon orden, jolín! -¡Paula, ahí no se echa!

-No hagas eso, Candela. -Es que no me dejas hacer nada.

-¡No sé lo que estoy haciendo ya! -¡Dani, cuidado con el cuchillo!

¿Sabes a qué huele esto? Huele a chaquetilla.

¡Ah! Me he achicharrado, me he achicharrado

¿Qué pasa aquí? Empezamos de nuevo.

-A poner platos, si no, no llegamos ¿Oído?

-¡Sí, chef!

(TODOS) ¡Hola! Para ganar

tendréis que llegar a lo más alto.

¡Vamos, chicos! -¡Corre, Evelyn! ¡Corre, tú puedes!

¡Como sube Marina, es un rayo!

(Chisporroteo del aceite) -¡Pon el aceite en un bol...!

Salimos en llamas... ¡Por favor, no me quiero ir!

-Me has dicho que parta por los lados.

(LLORANDO) Te lo estás cargando.

-¿Qué te pasa, Jaime? -No sé qué hacer.

-Mira, no tengo ganas de cortar. Faltan verduras,

una salsa de tomate... Le falta todo,

¿Tú has probado la sopa? Sí.

¿Y te ha gustado? Eh... el arroz está pasado.

Pero todavía, no hay quien se lo trague.

-¿Está mala la salsa? Horroroso.

Los tres aspirantes

que tienen que decir adiós a esta aventura son...

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MasterChef Junior 6 - Programa 2

25 dic 2018

En el programa 2, el escaparate transportará a los aspirantes a Laponia, donde les recibirá Papá Noel, el Hada de los Dientes y Jack Escarcha. Además, verán en acción al bicampeón del mundo de patinaje artístico y seis veces campeón de Europa, Javier Fernández, en una improvisada pista de patinaje en las cocinas de MasterChef. Por parejas elaborarán un brazo de gitano con crema de cacao y avellanas, nata y frambuesa en 60 minutos. Uno de ellos tendrá la suerte de trabajar codo con codo con toda una campeona: Esther, ganadora de 'MasterChef Junior 5'.

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  1. Pepa

    Por dios ¿dónde estamos en España o en Detroit?. ¿ El hada de los dientes?. ¿papa Noel?. RATONCITO PÉREZ Y REYES MAGOS. Vais a acabar con nuestra cultura y tradición.

    27 dic 2018
  2. Maka

    Deberían revisar los regalos que les hacen a los eliminados. A ellos tecnología y a la niña una muñeca.....parece cosa de otro siglo....

    26 dic 2018