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Para todos los públicos MasterChef Junior 5 - Programa 6 - 10/01/18 - ver ahora
Transcripción completa

Buenas noches y bienvenidos a "MasterChef Junior".

Tenéis que hacer el mayor número de tartas

que podáis en 100 minutos.

No me digas. Adelante Lukas y Miguel.

No me digas que he tirado una masa.

Sí las has tirado.

Gonzalo, que esto no se puede presentar.

Ya, pero mejor no lo puedo hacer.

¡Vamos, chicas, así me gusta!

La he liado pero parda. Creo que vamos a perder.

Ha llegado el momento de que trabajéis

como un único equipo y con un mismo objetivo.

Hala, que se está quemando.

Que sí, que no se está quemando.

Dejad todo lo que estáis haciendo ahora mismo.

La tenemos liada.

Cambiaros de cocinas en tres, dos, uno, ya.

¿Qué desorden es este? -Aquí hay un desorden...

Capitana, organízame al equipo que íbamos muy bien.

Pues no sé ni lo que hacer.

Van a catar vuestros platos unos comensales muy especiales.

No es porque sea mi nieta, pero sí que me ha gustado.

Los tres aspirantes que se bajan en esta parada son...

Juan Antonio, María Arias y Héctor.

Buenas noches bienvenidos a la gran final

de "MasterChef Junior".

Después de semanas muy intensas de duro trabajo,

aprendizaje y esfuerzo esta noche sabremos por fin

el nombre del ganador.

Hoy pueden dar un paso definitivo para que su pasión

por la cocina les abra las puertas

a un futuro como cocineros profesionales.

Yo me he puesto este maravilloso vestido

para encender la velada.

(GRITAN CONTENTOS)

¡Hala!

¡Madre mía!

(GRITA CONTENTA) ¡Cómo mola!

¡Ay, qué chulo!

¡Qué guay! Pero bueno, cuidado,

a ver si voy a dar calambre.

¡Hala, el premio! -Lo voy a robar.

Qué guay llegar hasta aquí.

De repente entro en este plató.

La gran final, todo apagado, cuatro cajas,

una cocina dada la vuelta. Algo pasa.

Qué alegría me da deciros:

"Bienvenidos de nuevo a las cocinas de 'MasterChef'"

Gracias, Eva. Y enhorabuena a los cuatro.

Porque ahora sí que sí sois finalistas

de la 5” temporada de "MasterChef Junior".

(GRITAN CONTENTOS)

Sé que los cuatro queréis ganar.

Y vais a tener que luchar mucho para conseguirlo.

Del primer reto de la noche saldrá el primer duelista.

Y de la prueba de exteriores saldrá el segundo.

Y esos dos aspirantes se verán las caras

en el gran duelo final,

en el que vais a competir por conseguir

el ansiado trofeo de "MasterChef".

¡Hala!

Me dan ganas de cogerlo y decir: "Soy la ganadora."

Porque es mi sueño.

Es lo que siempre he querido alcanzar.

Además el ganador se va a llevar 12.000 euros

para seguir formándose.

Y por supuesto un curso de cocina de 4 días

en el Basque Culinary Center, donde los jóvenes

pueden estudiar gastronomía a nivel universitario

para convertirse en futuros profesionales de prestigio.

(Aplausos) Qué emoción, ¿eh?

Sí. -Muchísima.

Bueno, mientras llegan los jueces

los aspirantes y yo vamos a hacer una cosa.

Nos vamos a dar una vuelta por el escaparate.

¿Os parece? (TODOS) ¡Sí!

¡Que se abra el escaparate!

¡Ay, qué miedo!

¡Ah, qué veo!

(GRITAN CONTENTOS) ¡Hala!

Ay, tía. -¡Ay, qué miedo, tío!

¡Dios mío! Pasad, pasad.

Nos espera una muy emocionante noche en el museo.

No es verdad.

Hay unos cuadros súper raros.

Y dos estatuas que dan bastante miedo.

¿Y este quién es? -Mira cómo mola.

Hola. (GRITAN)

Tío, Jordi.

Y es que eran los jueces.

Si yo sabía que iban a estar disfrazados.

Por aquí tenemos otro cuadro.

Os juro por mi vida de Dios que no le he reconocido.

¡Aaaaah! ¡Ay!

¡Ahora ya eres fea!

A Samantha la permito todo.

Es que Samantha es mi chef favorita.

¿Qué, os gusta el museo "MasterChef Junior"?

¡Sí, chef! -¡Sí, Eva!

¿Sí, chef? -¡Sí, chef!

Bienvenidos. Ay...

¿Sabéis qué cuadro soy?

No. -"La Monalisa".

La famosísima Gioconda de Leonardo da Vinci.

También conocida como "La Monalisa".

El cuadro más fotografiado del mundo.

Y si queréis verme en carne y hueso,

es decir, en lienzo y óleo,

tendréis que visitar el Museo del Louvre.

Oh, lalá.

Siempre he querido ir a ese museo.

Y yo soy Felipe II "El Prudente",

rey de España entre 1556 y 1598.

Gracias a mí el imperio español alcanzó su apogeo.

Y Jordi es uno de esos que se ponen en la calle...

En la plaza con una mesa. -A que le den el dinerito.

Y cuando le das dinero hace: "¡Fioun!"

Sí, es verdad.

Yo pasaba por aquí,

sin linaje ni turistas que me fotografíen.

La vida es así, casi ni me veis.

Y eso que la vista es probablemente

el sentido más desarrollado de los seres humanos.

Y a veces no les prestamos

la atención que merecen a los otros cuatro:

olfato, tacto, oído y gusto.

Pero todos ellos son igual de importantes

para conocer y relacionarnos con nuestro entorno,

del que la cocina está claro es una parte sustancial.

Enseguida vais a entender por qué os cuento esto.

(GRITA)

No, Jordi, no. -Ni me toques.

Voy a soñar contigo Jordi ya.

A mí también me da miedo.

Uf, qué gusto haber salido del cuadro.

Aspirantes, espero que os haya gustado

la visita a nuestro museo. Mola mucho.

Antes de que os vayáis tenéis que decirme cada uno

con cuál de estas cuatro obras de arte os quedáis.

La Monalisa, el Caballero Sigiloso,

la Dama Iluminada, que es Eva, o Felipe II que soy yo.

Esperaba todo menos esto.

Gonzalo, tú vas a ser el primero en elegir.

Con aquel de allí.

Con el Caballero Sigiloso.

Lucía. Yo con la Dama Luminosa.

Ay, conmigo. Muchísimas gracias.

Esther. Felipe II.

María. Con la Monalisa.

Con la Monalisa.

Bueno, antes de seguir con este reto

yo creo, chicos, que es mejor

que pasemos por la puerta mágica.

Mucho juego, mucho juego

y ya entran por la puerta mágica y ya empieza lo serio,

la prueba de la final.

(Pitidos)

Oh, qué guapa.

¡Tachán!

¡Qué guapos!

Qué a gustito.

Yo me he quitado un peso de encima.

Pues ahora sí, estamos listos para el primer reto.

Jueces, todo vuestro.

Vamos. -¡Qué miedo!

En este primer reto hay mucho en juego.

Porque el ganador no sólo será el primer duelista de la noche,

sino que además disfrutará de una masterclass

con un chef con 3 estrellas Michelin.

Flípalo.

A su debido tiempo conoceréis su nombre.

De momento sé que a vosotros

no os pasa nada desapercibido y lleváis un rato hablando

de la poca luz que hay en las cocinas

y de estas cuatro espectaculares cajas.

Las cajas brillan, molan un montón.

Pero lo que no va a molar un montón

va a ser lo que hay dentro.

Pues de momento no vais a ver lo que hay debajo.

Al menos tres de vosotros.

¿Cómo? ¿Tres de nosotros?

En el museo habéis elegido entre cuatro monumentos.

Cada uno de nosotros representa uno de los sentidos.

¿Qué? -Dios.

Jordi el tacto, porque casi no le habéis visto

y hasta que no le habéis tocado

no os habéis dado cuenta de que era él.

Samantha el gusto.

Yo soy el gusto porque represento el "sabooor".

Sabooor.

Eva la vista porque irradia luz.

Y yo Felipe II el olfato,

porque lo tuve para conquistar medio mundo.

Y me he duchado, Jordi.

(RÍEN)

Estas cajas representan esos cuatro sentidos.

Deberéis acertar al menos uno de los ingredientes

que esconde cada caja.

Si acertáis más de uno podéis elegir el que queráis.

Sabréis para qué en su debido momento.

Gonzalo, vamos a empezar por la del tacto.

Aquí tienes un antifaz, porque antes de que

la levantemos debes taparte los ojos.

Ay...

¡Ah!

¡Qué asco!

Ay, por Dios. ¿Sabes qué es?

Un cangrejo. ¿Y qué tipo de cangrejo?

Cangrejo que está así...

Creo que no sabes qué cangrejito es.

Siguiente.

Eso es fácil.

Esto son almejas.

Almejas, así es.

Siguiente.

¿Eso qué es? -¿Qué es esto?

Joer, ¿qué es?

Si lo analizas sabrás lo que es.

¿No lo sabes? No.

Este sí que te va a gustar.

¿Esto qué es?

Toca, toca.

Sin miedo. No está vivo, no te preocupes.

Espero que no esté vivo. No lo sabes, ¿verdad?

No tengo ni idea. Al vasito.

Has tocado un... cerebro.

Has acertado un ingrediente, Gonzalo, la almeja fina,

que es la más apreciada

por su fina textura y sutil sabor.

También había hígado de pato o foie gras,

uno de los productos más selectos

y apreciados por los gourmets.

Había sesos. ¿Tú estás loco?

Y los cangrejos que decías son las nécoras.

Así que como sólo has acertado las almejas,

te quedas con ellas.

Ojalá hubiera adivinado el foie, porque me gusta mucho.

Pero con las almejas estoy bastante contento.

María, es tu turno con la caja del gusto.

No podrás usar el resto de los sentidos.

Qué asco.

Empezamos con el primero. Abre la boquita.

¿Sabes lo que es?

Es como mostaza en polvo.

La mostaza pero de otro sitio, como de Asia por ejemplo.

Vale.

¿Wasabi?

Choca esas cinco aquí.

Sí, el wasabi pica, ¿no? -Sí.

Siguiente.

Prueba bien.

¿Sabes lo que es?

Ni idea. Tienes que probarlo bien

y sacar el jugo para adivinar qué producto es.

No sé lo que es. ¿Nada?

Pues vamos con el siguiente.

¡Hum!

¿Sabes lo que es? Ni idea.

Un líquido que pica. Vamos.

Yo qué sé.

A ver, María, con lo que tú sabes.

¿Tabasco? Muy bien, así me gusta.

Qué fácil. -Qué fácil.

A ver, siguiente.

Una larva. -¡Una larva!

Ven aquí, acércate. No, no.

María, que no has probado.

Que no es una larva. Venga, María.

Pobrecita. Ahora, ya. Mastica.

¿Qué crees que es?

Es una larva rara.

Quítate el antifaz, María. Que no era.

¿Qué es? Esto último era flor eléctrica.

También conocida como botón de Sichuan,

porque produce un efecto en el paladar

a la pimienta de Sichuán, pero más intenso.

El anterior era tabasco, que lo has adivinado.

El siguiente es rábano picante.

Y lo primero, que has adivinado, es wasabi,

uno de los condimentos favoritos de los japoneses.

Has acertado el wasabi y el tabasco.

¿Con cuál te quedas?

El wasabi. El wasabi.

Muy bien.

¿Cómo andas de gusto tú?

Porque yo... me ha matado, ¿eh?

Vamos, Esther. Aquí debajo hay cuatro ingredientes

y deberás acertar al menos uno a través del olfato.

No me fastidies.

Se huele desde aquí.

Sé lo que es, pero no sé cómo se llama.

Sabes lo que es, ¿pero a qué huele?

No sé cómo se llama.

Bueno, pues vamos con el siguiente.

Jo...

¿Qué es?

No huele. Huele poco, huele poco.

Pero está riquísimo, ¿eh? A mí me encanta.

Jolín. Que no tengo ni idea.

No está fallando el olfato. Sí.

Vamos con el siguiente.

Venga.

Yo lo he olido otra vez esto.

Esther, ¿lo sabes o no? No.

Es que no huele.

¿Maíz?

Vamos a ver aquí cómo andamos, porque Esther...

cómo tenemos nariz hoy, ¿eh?

Es muy fácil, Esther, venga.

Fíjate. Yo es que no tengo olfato.

Sí, sí, pero esto sí. Ah, vainilla.

Bien.

El más complicado lo tengo yo. -No, yo.

Qué torpe que soy. Te quedas con la vainilla,

que se emplea como un aromatizante,

sobre todo en repostería.

Lo primero, menta.

Es una hierba aromática muy extendida en la cocina.

Esto es trufa, que también tiene un olor característico

que te inunda y te embriaga la nariz.

Y esto blanquito son taquitos de queso feta.

A mí me gustaría con la vainilla hacer un postre.

Porque si el plato es salado sería muy difícil

integrar la vainilla. O eso creo yo.

Lucía, juegas si antifaz, lógicamente.

Ya. Juegas con la vista.

Buah, yo no tengo ni idea.

¿Qué se parece lo de dentro? ¿Esas bolitas que veces salen

de un pescadito y son muy buenas?

Y caras.

Y caras.

Ni idea.

¿Y estas cositas a qué te recuerdan?

Dios, yo qué sé...

En Asia se come mucho lo de fuera.

En mi tierra lo de dentro. Eso es un pistón, ¿eh?

Yo no tengo ni idea.

Lo siguiente. Pues no.

Gelatinoso. Medusa.

Del mar. No.

Dios, yo qué sé.

Que no, que no tengo ni idea de ninguna.

¿Y estas cositas a qué te recuerdan?

La mano. ¿Mano de qué?

Es que no tengo ni idea. ¡Ommmmmmm!

¡Ah, yo, yo! -¡Yo sé lo que es!

Mano de meditador, yo qué sé.

(Risas)

De el gran meditador. Como con más tripa que yo.

¡Que sí, Buda!

(Risas)

Te quedas con la mano de Buda que es la que has acertado.

Uno de los cítricos más curiosos que existen.

Sus frutos están fragmentados en secciones parecidas a dedos.

De ahí su nombre, mano de Buda.

Esto era caviar cítrico, unas pequeñas bolitas perladas

que se encuentran dentro del fruto,

originario de Australia.

Lo de al lado, la galanga.

Parecido al jengibre, originario de Asia.

Y esto de aquí es el pepino de mar,

que dentro encontramos la famosa espardeña.

La mano de Buda yo no tengo

ni pajolera idea de qué hacer con eso.

No querría que me tocase en la vida.

Ya tenéis todos vuestros ingredientes.

Ha llegado el momento

de que se haga la luz en estas cocinas.

Menos mal.

(Aplausos) ¡Bien!

Qué gusto. Huy, qué raro veo.

¿Queréis descubrir qué vais a hacer

con el ingrediente que habéis acertado?

(TODOS) ¡Sí, chef!

Pues antes tenemos que recibir

a uno de los chefs andaluces con mayor proyección

internacional en estos momentos.

Desde el Restaurante Dani García en Marbella

con dos estrellas Michelin, Dani García.

(Aplausos) ¡Guau!

Qué simpático.

Yo fui a ese restaurante.

Buenas noches, Dani. -Buenas noches.

¿Vienes solo? -Pues sí, hoy he venido solo.

No sé, había oído algo de un lorito de mar.

El lorito de mar se ha quedado en Marbella,

que hay mucho trabajo.

Pero tú por eso no te preocupes que ahora te cuento yo.

Te avanzo, es el nombre de uno de los cuatro

restaurantes de nuestro invitado,

que ya va por el cuarto.

Dani, los jueces te esperan.

Buenas noches, Dani.

Muchas gracias por volver a estas cocinas.

Como bien dice Eva estás al frente de 4 restaurantes,

tres en Marbella y uno en Madrid.

Flípalo. -Buah.

¿Cuál es el denominador común de todos ellos?

Creo que Andalucía, ¿no?, en el fondo.

Visto de diferentes maneras, desde alta cocina

hasta un chiringuito urbano. Y luego una brasserie

que es mucho más globalizada pero tiene su toque andaluz.

Nos encantaría ver lo que nos has traído

para este reto. Por favor.

Guau. Gazpacho de invierno.

Me encanta. -Perfecto para esta época.

Lleva foie escabechado.

Y un gazpacho de remolacha que también va escabechado.

Eso es un polvo de queso y rábano.

En este caso helado.

Aquí he mezclado mucho lo que son temperaturas.

Estoy flipando, chaval. No me lo imagino.

Y el foie gras lleva un puré también de remolacha.

Es rojo. -Claro, la remolacha es así.

Claro, la remolacha.

Qué pintaza. Caray, muy rico.

Tía, qué horror. ¿Y qué vamos a hacer con esto?

Es que es imposible.

Comí en su restaurante en Marbella.

Y te digo yo que vamos a tener problemas.

Bueno, aspirantes, ¿habéis estado atentos

a todo lo que ha contado Dani? Sí.

Sí, chef. Me alegro mucho.

Porque el reto inicial de la noche del que saldrá

el primer duelista consiste en seguir a Dani García.

No. -Perfecto.

Él va a elaborar este plato en primera fila de cocinas.

Y vosotros tendréis que seguirlo.

Tened en cuenta que Dani no va a esperar por vosotros.

Así que debéis acoplaros a su ritmo.

Vale. -Huy, mi madre.

¿No creeríais que nos hemos olvidado del ingrediente

del juego de los sentidos? No me fastidies.

Además de seguir a Dani García debéis incorporar en su plato

el ingrediente que habéis acertado,

en el momento que queráis y donde queráis.

Dios. Pero...

Cuando Dani acabe su plato tendréis un minuto extra

para dar los últimos toques a vuestra elaboración.

Él es un chef de 3 estrellas Michelin. Yo soy una niña.

Voy a luchar por ser la duelista.

Yo quiero ser la nueva ganadora de "MasterChef Junior 5".

En esta prueba os libráis de estar pendientes del reloj.

Porque el tiempo lo marca el chef.

Despacio. Cada uno de vosotros tenéis

una cesta con los ingredientes necesarios en el supermercado.

Perfecto. El tiempo comienza

en tres, dos, uno... ya.

Vamos, vamos. -¡Vamos!

Vamos, Dani, a cocinar.

Venga, chicos, tenéis dos cestas cada uno.

Así que venga, ahí están todos los ingredientes.

No puedo. Trae, te ayudo.

Ay, mi pequeñaja.

Aquí te la dejo. Y supongo que necesitarás

el taburete, ¿no? Sí, por favor.

Ya voy yo, venga.

¿Le dejas el tuyo, Jordi? Le dejo el mío.

Chavales. -Dime.

Escucharme bien, vamos a poner los ingredientes por colores.

Vamos a empezar por el color naranja.

La gelatina, el agar agar y el licuado de remolacha.

Poned una primera fila.

Luego el azul. El licuado de remolacha, el aceite,

el vinagre, el ajo, la cebolla y la xantana.

Después del azul el verde. -El verde.

Ah, claro.

¿Qué tal, te gusta?

Luego hay que comparar el sabor y no sabré.

Este es un clásico de Dani. Lo he probado tantas veces.

Me encanta el gazpacho

de remolacha con queso. Y foie.

Ya está.

¿Empezamos? -Sí, chef.

Vamos a empezar haciendo lo que se llama un velo,

una gelatina de remolacha. -Vale.

Lo primero que vamos a hacer es un poquito de agua fría...

hidratar la gelatina, ¿vale?

Por otro lado echamos la remolacha.

Ay, esto está muy duro.

Venga, tírale fuerte.

Vamos a echar el agar agar, ¿vale?

Limpieza, vamos quitándonos cosas de en medio.

No paramos de mover para integrar bien el agar agar.

Es que a mí se me hierve. -Y a mí.

Perfecto, tiene que hervir.

Una vez que hierve con el agar agar

sacamos la gelatina, que tiene que ser hidratada.

La mía está más dura que una piedra.

La echamos.

Y movemos y fundimos, ¿okey?

Ahora nos vamos a la bandeja grande y lo echamos.

¿Y lo echamos entero el cazo ahí?

Estirarlo un poquito. No le echéis todo.

Dejad un poquito. Y eso ya a la nevera.

Tía, el mío no me ha quedado tan así...

Oye, te diré una cosa, me encanta ver a los chefs

que son amateur siguiendo a un cocinero profesional.

Pero sobre todo lo que es bonito es ver a pequeñajos así

haciendo todos los pasos.

Porque esto sí es una cocina profesional en toda regla.

Y los platos con las técnicas que tiene.

A mí me parece maravilloso. Y esto es muy bonito de ver.

Vamos a hacer ahora los dos escabeches seguidos.

Porque vamos a hacer dos escabeches diferentes,

uno para metérselo al gazpacho

y otro para cocinar el foie. -Vale.

Vamos a coger la cebolla de los dos.

Tenemos la de azul y la del verde.

Las dos cebollas, ¿vale?

Partimos a la mitad.

¿Qué ha cogido? ¿La cebolla y qué?

Qué rápido va este chico.

Venga, vamos, vamos, vamos.

Estoy súper nerviosa.

Me estoy jugando aquí el puesto en la final

y es muy difícil seguir a este muchacho.

¿Y cómo la ha partido, tía?

El ajo. -Tía, ¿cómo la ha partido?

Tenemos uno chiquitito.

Esther. -A trozos.

Vamos a hacer una cosa que a mí me gusta mucho hacer.

Cortamos un poco el ajo y mirad...

lo aplastamos así. -Va demasiado rápido.

El aceite del azul en la cazuela naranja, ¿vale?

Aceite azul...

Y el aceite del verde en otra más chiquitita al lado.

¿El ajo pequeño lo partimos?

No. -Pero es imposible.

Vamos; concentración, orden. Limpiamos.

Azul, el diente de ajo, a la cazuela naranja.

Cazuela naranja.

Y luego en la cazuela pequeña echamos el entero.

Con la piel y todo, ¿no?

Con la piel y todo, fuera. Es un escabeche.

Cebollas. Y ahora hay que estar

concentrado porque hay cosas cociendo.

Pero no podemos parar de hacer cosas.

Venga, nos vamos a citronela, galanga.

Cortamos. Venga, que yo no puedo bajar el ritmo. Vamos.

¿A qué perola va esto?

Venga, os veo muy perdidos. Vamos.

¿A qué olla?

¿Los tenemos todos partidos? -Sí.

Venga, pues todo a la olla, a la pequeña.

Venga, vinagre de Jerez, que evapore un poquito.

A la grande. -A la naranja.

Seguimos. Licuado de remolacha azul. Entero, ¿okey?

Okey.

Ay, se ha caído la etiqueta yo creo, ¿eh?

Vamos a echar la hierba ahora. Tomillo primero,

pimienta negra, en la naranja.

¿Echamos toda? -Sí.

Y el laurel, ¿vale? -Vale.

Todo. ¿Lo tenéis? -Sí.

Pues venga, ahora a hervir.

Mi vainilla.

Yo creo que ahora es el mejor momento para echar la vainilla.

La voy a echar ahora a ver si está bueno.

Vamos a por el siguiente.

¿Qué haces? -Echarle la vainilla.

Pues mira, viene muy bien. Remolacha y vainilla, perfecto.

Nos vamos con el otro escabeche.

Sacamos el vino blanco.

Venga, vamos a dejarlo reducir antes de echar el agua.

Limpiamos y seguimos. ¿Okey? Sn parar.

Vamos a hacer un glice ahora de eneldo.

El glice se utiliza para texturizar grasas.

Vamos a hacer un baño maría. -Vale.

Inverso, frío, ¿okey?

¿Cómo que inverso? -¿Qué?

Uno con hielo y metemos este.

Ahí eso dejamos que vaya enfriando.

Vamos con el aceite, lo echamos en el cazo.

Ojito con la temperatura. 70 grados.

Ay, se me ha caído la etiqueta.

María, María. -Perdón.

Te has adelantado.

Mírame.

Mírame a mí.

María va lanzada, ¿eh? Sí, claro, está nerviosa

y va tan deprisa que quiere ir por encima de Dani.

Pues en este caso el aceite de eneldo

lo ha echado en el baño maría.

Echamos el glice, ¿okey?

El glice. -Vamos a texturizarlo,

verás qué chulo se queda.

Venga, miradme.

A mí no se me deshace el glice, ¿eh?

Lo tengo. -¿Pero cómo lo tienes tú?

Tía, yo no sé hacer eso.

Lucía va más perdida que la leche

y va más "patrás".

La otra más "palante". Es que a Lucía

le cuesta entender los pasos. Sí.

Poquito a poco sobre el frío. Vais a ver cómo se cuaja.

Mira el mío, Esther.

Miradme a mí, ¿eh? La textura, mirad aquí.

Se tiene que ir cuajando poco a poco.

Ah, furula, furula.

A ver, yo acabo de apagar mis dos escabeches, ¿eh?

Y tengo mi glice ya prácticamente perfecto.

Ay, María, ha echado el wasabi en el aceite de eneldo.

Sí, le va a dar un toque diferente.

Un toque picantín. Sí, puede estar gracioso.

Lo tengo como un gel. -Exacto.

Sí, yo también. Así.

Queda chulo, ¿eh? -Yo le he metido el picante.

Cogemos la manga así, ¿okey?

Venga, que yo me lo llevo ya, ¿eh?

Tío, esto es muy difícil. -Vamos.

Venga, vamos lento, ¿eh? -Dios, qué estrés.

Yo ya tengo los dos escabeches.

Venga, que va a empezar.

Cogemos el foie gras.

El escabeche del foie gras es el de la galanga.

Vamos a hacer un súper ligero cocinado del foie gras.

Cortamos el foie gras, de un dedo.

Yo lo estoy poniendo en un bol para echarlo encima.

¿Y cuánto, sólo una lámina? -No.

Tened en cuenta que lo que vamos a hacer

es cocinar ligeramente con los 70 grados

que tiene el escabeche el foie gras

y dejarlo macerar para que coja sabor a escabeche, ¿vale?

¿Por qué lo pones ahí? Porque es ahí.

¿Hay que ponerlo con el foie gras?

María está muy creativa, ¿eh? Va muy deprisa María

y ha cortado casi de dos dedos en vez de un dedo.

No pasa nada, pero va a estar más tiempo reposando

en el escabeche para que no se le quede crudo.

Venga, el otro escabeche. Vamos a sacarle toda la grasa.

Como veis tenéis que tener

jugo de remolacha abajo y grasa encima.

¿Es así? -Sí.

Bastante grasa.

Venga, tenéis que tener los dos.

Ahora vamos a separar la remolacha del aceite.

¿Cómo vais? -Bien, sacando el aceite.

Se le mete el aceite. -Ya, siempre cae algo.

El aceite que ha sacado María lo ha vuelto a poner.

Algún paso no ha dado María. Algún paso no ha dado bien.

Yo tengo la remolacha y el aceite por un lado.

¿Todos tenéis remolacha y aceite?

Remolacha no... -¿No tienes remolacha, María?

Sí, pero no tanta.

Vas por delante de todo el mundo

y te pasa lo que te pasa. A ver, ¿vamos a hacer

un gazpacho de remolacha sin remolacha?

Quizá lo hay dejado reducir demasiado y se ha quedado

con el aceite y poco líquido de remolacha.

Uf, Gonzalo... Gonzalo tampoco, ¿eh?

No tiene nada. No tiene.

Mira, Lucía sí lo tiene bien. Y también a Esther le está

costando sacar el aceite, pero tiene. Sí tiene.

Dani, ¿le puedo echar un poco de agua?

Es tu decisión. -Voy a intentar rectificarlo.

Está echándole agua. Para alargarlo.

Bueno, lo que tengáis.

Vamos a intentarlo a ver lo que sale.

A ver, la xantana blanca que teníamos.

¿Os acordáis? -Sí.

La xantana y la remolacha.

Ya he echado la xantana, vamos a emulsionar.

Empezamos a meterle el aceite poco a poco, montándolo, ¿vale?

Vamos, miradme a mí.

Tía, ¿cómo se emulsiona? -No, no eches tan de golpe.

Tiene que quedar montadita,

tiene que quedar sedosa, tiene que quedar limpia.

Yo ya tengo el mío, ¿eh?

Si lo tenéis ya, a la nevera. ¿Vale?

Cuidado. Venga, no pasa nada. Vamos, venga, sin nervios.

Ay, María, María...

¿Así queda emulsionado? -Sí.

Pero el mío me ha quedado como una mierda.

Vamos a hacer ahora el puré de remolacha.

Va a ser el punto dulce necesario para el plato.

Puré de remolacha. -Puré de remolacha.

Esther, ¿me lo abres? Ah, no, ya.

Un poquito de licuado para que nos facilite

a la hora de hacer el puré.

Licuado.

Necesitamos calentarlo ligeramente.

Tenemos la xantana, la mantequilla.

Yo no tengo la xantana.

¿Qué te pasa, María?

La xantana era esto que tienes aquí.

Esto, María.

-La habré echado en otra receta.

Por eso no me ha quedado bien la remolacha.

María, si no hay limpieza no hay orden.

Si no hay orden, hay caos.

Si hay caos se pierden las cosas.

Y otra vez María con los nervios, las prisas.

No sabe dónde ha echado la xantana.

María está clarísimo que lo hace muy bien ella sola

y cuando tiene a alguien que le mande no vale para eso.

Ella es muy buena independiente.

Es para que la sigan a ella.

La pobre me va a llorar ahora y voy a llorar yo también.

Ese nervio que tengo me hacía adelantarme.

Y como eran tantos ingredientes pues me confundía.

Eran muchos colores, se mezclaban...

Sin xantana lo único que pasa que no se te va

a quedar puré fino y perfecto.

Pero no pasa nada, se quedará puré.

Lo escondemos debajo.

Venga, María, que no pasa nada.

La mantequilla.

Metemos aquí.

¿Tienes mucho, Esther? -Sí.

¿Cómo tienes tanto? -No sé.

Hemos hecho los mismos ingredientes, no lo entiendo.

Yo ayudaba a Lucía,

pero al final un poco tenía que estar concentrada.

Es que si no, no podía seguir a él.

Porque si no tenía que estar siguiéndole a él,

haciendo lo mío y diciéndole a Lucía lo que tiene que hacer.

Echamos la xantana.

Recordar que sólo nos sirve para texturizarlo un poco

y darle ese punto perfecto de sedosidad.

¿Y ahora qué? -Venga, la mantequilla.

Yo tengo la xantana blanca, pero la otra no.

Pues te has equivocado, claro.

Las has puesto al revés. -Claro.

Venga, y rápidamente emulsionamos.

Y nos lo llevamos a la nevera.

Metéis el puré y os traéis

el licuado de remolacha en escabeche.

Qué bien huele.

Sacamos la jarra medidora, ¿vale?

El agua de tomate, el rojo. -Entera dentro, ¿no?

Entera dentro. -Pues allá que voy.

Tiramos en la jarra hasta 200.

Emulsionamos. -Ya.

Y ponemos a punto de sal

y de vinagre.

Vinagre.

Más o menos parece que van

todos iguales, de textura de color.

María quizá un color más clarito porque seguro

que tiene menos pulpa de remolacha.

¿Qué le has echado, María?

Es porque esto me quedó muy claro por el aceite.

En vez de jugo escabechado de remolacha

hay aceite escabechado.

Yo lo voy a meter en la jarra directamente.

Y la jarra a la nevera.

Y ya tengo mi gazpacho listo.

¡Uh!

¡Hala! -Yo también.

Tío, soy tonta. -Vamos, vamos.

Hala. Límpialo bien, con papel.

¿Lo puedo? Debes. No puedes, debes.

Qué asco. Venga, rápido con papel.

Vale, lo que vamos a hacer ahora es una especie de nieve

nitro de queso de cabra en salmuera

y rábano ligeramente picante. ¿Vale?

Ay, qué bueno. Me encanta el rábano.

Primero la leche sobre el cazo.

¿Tenéis todo limpio? Ya veo que sí.

Yo ya he limpiado, Dani. -Ya, ya lo veo.

Luego tendríamos que definir qué es limpiar.

Ahora le quitamos la salmuera.

Eso es un queso de cabra que está curado en agua y sal.

Lo que hacemos es quitarlo eso.

Y con la mano rompemos sobre la leche.

Sin la salmuera, ¿eh?

¿Sabes lo que pasa? Que es que no escuchan.

No va a pasar nada porque va a estar rico.

Pero tendrá más sal. Va a estar salado.

Glucosa, la añadimos entera. Toda la glucosa, toda.

Esther, ¿a cuánto has puesto el fuego?

A siete.

Rábano picante.

¿Lo ponemos rallado? -Lo vamos a rallar.

Se puede poner así porque vamos a triturar.

Pero si lo rallamos mejor. Gracias por la idea.

Si al final me vais a enseñar.

Parece un poco el wasabi.

¿Habéis utilizado ya vuestros ingredientes?

Yo lo voy a utilizar al final.

Yo al aceite. -Yo al escabeche.

-Gonzalo, ¿tus almejas qué pasa?

Las voy a poner al final.

Venga, vamos a hacer ya el último paso, ¿vale?

El mío está hirviendo ya.

¿Te gusta el gazpacho de remolacha?

Me gustan todos los gazpachos del mundo.

A mí también. Mi abuela hace un gazpacho de melón.

Ten cuidado que estos te quieren desconcentrar.

Ah, mentira. Para cogerte la vez

con las elaboraciones, ¿eh? Ten cuidadito que saben mucho.

Yo que voy a mi bola. Son pequeños pero...

Muy sabihondos.

Que en el fondo no somos tan malos.

Yo estoy triturando ya, ¿eh?

Que quede fino, ¿vale?

Quiero los mínimos grumos posible.

El mío ya no tiene grumos. -El mío tampoco tiene grumos.

Pero yo voy a seguir batiendo por si acaso.

Venga, lo pasamos por un colador fino

y lo dejamos perfecto.

Sólo hay que calentarlo, diluirlo, triturarlo y colarlo.

¡Ah!

Hay que usar el sifón.

Venga, sin miedo, sifón y nitrógeno.

Prepararse. -Este chico es un "cruck".

Ya que lo hemos colado lo metemos en el sifón.

No, qué miedo. -Venga, sin miedo.

Al sifón hay que tenerle respeto.

Tío, como esto me explote...

Que no te va a explotar, tranquila.

Vamos a meter dos cargas. ¿vale?

(RÍE) No, bien. Perfecto.

¡Ay!

Venga, Esther, sin miedo. Vamos.

Ay, yo ya no toco eso.

¡Ay!

Me creía que iba a explotar.

Me hace el corazón... ¡ah¡

El ruido quiere decir que se ha metido el gas dentro.

Está blanca. ¿Estás fría la carga? Tócala.

Sí. -¿Está fría?

Es que lo has hecho bien.

Esther... -Yo no sé.

Se enrosca. -Venga, sin miedo. Sin miedo.

Bien. Ahí, perfecto. Dejadlo que suene.

Me estáis poniendo nervioso a mí.

Está helado. -Es que lo has metido bien.

Dale fuerte. Vamos.

Aprieta ahí. Aprieta ahí fuerte, Esther.

Aprieta, que suene. -Ha sonado, sí.

¿Seguro? -Sí.

Pues ahora al revés, desenrosca.

(Risas) Ay, la pobre.

Nos hace falta frío porque lo vamos a pasar

por nitrógeno líquido. -¿Nitrógeno ahora?

Cómo mola usar el sifón. -La he cagado, tíos.

¿Y eso? -La he cagado, mira.

Vamos a hacer la nieve al final, con el nitrógeno.

Yo la voy a emplatar y vosotros la vais a meter

en el abatidor. -Vale.

Para que cuando vayáis al atril la terminéis allí.

Vale. -Vamos a por las cosas

a ver cómo salen. -¡Dani, Dani!

La he liado. -No pasa nada.

(MARÍA LLORA) Me he equivocado en todo.

-No pasa nada. -Y no le he metido la glucosa.

No pasa nada, no pasa nada.

El plato principal se me ha ido a la porra,

porque el gazpacho estaba mal.

Después a la leche y al queso había que echarle el gluco ese.

Ha sido un caos, pero bueno...

El medallón de foie gras. Sólo quiero el medallón.

El más bonito. -Quiero tres trocitos.

Esther, ¿tres trocitos cómo?

Mira.

Vale.

Vamos a poner ahora el velo de remolacha.

Con una espátula sacamos el velo, ¿vale?

Venga, sacadlo con la espátula y cubrid la mitad el plato

y que se vea un poquito el foie gras.

Voy con el glice de eneldo.

¿Unos puntitos? -Sí.

Ahora vamos a poner el puré.

-¿Dónde lo ha puesto? -Alrededor del Glice de gelatina.

-¿Qué es el Glice?

-Cogemos las hierbas con la gelatina.

-Ya está.

-Vamos con el último paso.

-El nitrógeno.

-Bueno...

Aquí hemos metido la mezcla de queso en salmuera y rábanos.

Y esto es nitrógeno líquido, a 196 grados bajo cero.

Dani, si no te molesta, tenemos aquí para el nitro.

-Sí, claro. -Sí, porfi.

Poneos las gafas, chicos. Qué guay.

¿Me quedan bien? Estás monísima.

-Como en el futuro.

El chef sigue cocinando, tenemos que rematar.

-Vale, tenemos el sifón. -Sí.

¿Me puede explotar? No puede, tranquila.

El sifón, un cazo y ese colador para romperlo, ¿ok?

Cuidado, espérate. Me vas a manchar a mí.

Escucha lo que hace el chef y espera que lo haga él.

Para abajo, ¿vale? Siempre.

Así. Vale.

¿Estás tirando ya? Ya tirando.

Venga, tira ahí.

Eso es, tira. Más despacio. Venga, aprieta un poco y ya está.

Venga, tira, ya está. ¿Ya?

Qué guay.

Vamos rompiendo con la cuchara antes y, luego, en el chino.

Rómpelo, rómpelo, rómpelo.

-Vamos rompiendo con la cuchara. -Son como "cheet".

-Echamos aquí y lo rompemos mejor.

-Parece nieve.

-¿Lo colocamos? -No, vosotros no.

Vosotros a un cacharro y al abatidor,

y en el atril se lo ponéis a los jueces.

Al cacharro y al abatidor.

Venga, corre. Mételo.

Vámonos de aquí. Vámonos.

-No, lo tienes que echar ahora.

-Sí, es que voy a hacer otra cosa, voy a echar agua y almejas.

Dani García ha terminado su plato, vosotros contaréis con un minuto

para dar los últimos detalles a vuestro plato.

Y empieza ese minuto, ¡ya!

Tía, tengo que rallar esto.

Diez, nueve, ocho, siete, seis,

cinco, cuatro, tres, dos, uno. ¡Tiempo!

Manos arriba.

-¡Ah! -Me he cortado.

En esta prueba quiero pasar directamente al duelo final,

porque sería un sueño muy grande para mí.

Aspirantes, vuestro trabajo ha terminado,

ahora Dani y los jueces van a probar vuestros platos,

así que vamos a empezar por Lucía.

Ya sabes que tendrás que terminar el plato delante de los jueces.

Vale. Que no te tiemble el pulso.

Lo dudo.

(MÁRIA) Lo primero que voy a hacer es pedirle perdón al chef.

(ESTHER) ¿Por qué?

-Esther, ¿Lucía ha seguido los pasos bien?

-No sé, me preguntaba todo el rato.

-Vale.

Dios, qué nervios. Echa tu gazpacho ahora.

Despacito. Sin miedo, alrededor.

Muy bien.

Bueno, Lucía, ¿cómo ha sido cocinar siguiendo al maestro?

Ha estado muy bien, pero iba muy rápido

y, claro, todos teníamos que ir corriendo y costaba.

¿Y estás contenta con tu resultado?

La verdad es que estéticamente,

comparando el plato del chef con el tuyo...

Bonito no te ha quedado. No.

Pero vamos a probar, lo importante, al final es el sabor.

¿Cómo has integrado tu ingrediente especial?

He rallado la mano esa de buda

por encima del foie gras y de la gelatina

y eso, lo he integrado así.

Yo lo que destaco ha sido lo perdida que has ido

durante muchos momentos de la prueba,

le estabas preguntado a Esther.

Y esa manera de ir perdida se demuestra,

fíjate cómo traes la jarra, de todos los dedos,

que se te caía y tal. Has trabajado un poquito ahí...

Engorrinada, que se dice.

Y tu delantal te delata, ¿vale?

El sabor del gazpacho aceptable, la mano de buda no la noto,

me gustaría que hubiese algo más de cítrico para notarlo

y la estética no es lo mejor.

El gazpacho un poco subido de vinagre y, en mi caso,

cuando he cogido sí he notado la mano de buda,

pero veo, además lo veo desde aquí, la parte más blanca, amarga,

un escabeche, precisamente, lo que nos gustaba

eran esas connotaciones dulces del puré, el dulzor del foie,

al final, es ligeramente dulce. No es amargor, la mano de buda.

Echó lo amarillo, echó lo blanco y un poco de yema, también.

Un poco de todo. La pobre, ralló de más.

El velo que tiene que ser sutil, que se rompa, que se quiebre fácil,

creo que lo has reducido mucho y tenemos una especie de cuero.

De goma. De goma, que no aporta nada.

Y la presentación... Una escabechina.

Lo que más me ha dolido es que me han dicho

que he estado todo el tiempo preguntándole a Esther,

que eso no es verdad. Bueno...

Le he preguntado algunas cosas, porque en el termómetro ese

no tenía ni idea de cómo usarlo.

Escucha, yo no soy la elegida.

-¿Te crees que yo sí? He hecho todo al revés.

-Tranquilos, que seguir a Dani García no era nada fácil.

Esther... Échalo ahí.

Con cuidado. Venga, sin miedo.

Bueno, Esther, cuéntanos, ¿cómo te has sentido en la prueba?

Nerviosa porque iba a su ritmo y nosotros...

Veía su plato, no lo había visto nunca...

Estaba un poco a ver qué dice.

¿Qué te ponía más nerviosa seguir a Dani o usar el sifón?

¿O contestarle a Lucía? Hacer tres cosas no es fácil.

Bueno, aparentemente, está bien, aparecen los elementos

y casi parecido y tan dispuesto como está el de Dani.

Vamos a probar.

¿Cómo le has incorporado la vainilla?

En el escabeche de foie gras, la puse ahí.

Está la vainilla, está. ¿Sí, se nota?

Bueno, creo que hay muy buen trabajo.

Creo que están todos los elementos bastante parecidos

al que hemos probado de Dani García.

Está todo tan bien hecho que tiene mucho mérito, Esther.

Hoy era sencillo probarlo, incluso, antes de venir a la tarima

porque Dani lo ha explicado muy nítido;

se veían la elaboraciones, las proporciones

y tu trabajo ha sido regular en comparación al suyo.

Ya tenía idea de que tu plato sería parecido al de Dani,

me parece muy bien incorporada esa vainilla,

que le da ese dulzor, quizá Dani se plantee ponerle vainilla.

El plato en sí, encuentra un poco más los contrastes,

cierto que un pelín más de acidez hubiera sido perfecto en boca,

pero encuentra muy bien los elementos.

Esther, estoy muy orgullosa de ti. Cuando te he visto con el sifón

pasando ese miedo y has conseguido vencer al sifón, eso me encanta.

Gracias, chef. Qué bien, Esther.

Sí.

Te quiero.

Además de seguir a un chef de tres estrellas Michelín,

he sacado el plato y está bonito. Estoy muy contenta.

Vamos a ver qué ha hecho María.

Que creo que hoy ha sido, más que nunca, Mariquilla la primera.

Quería esa chaquetilla, pero me han salido mil cosas mal

y hay gente que lo ha hecho mejor que yo.

Vale. ¿Echo el gazpacho?

Sí.

Me he pasado. Oh..

Bueno... no importa.

Tía, han puesto caras feas.

María, ¿qué tal ha sido cocinar siguiendo las instrucciones de...?

Bueno, siguiéndote él a ti.

Mal. Pero... bueno.

Es que me ha salido todo al revés.

Hay ingredientes de unas elaboraciones que ponía otros

y ha sido un caos.

¿Habías hecho antes este plato?

Pues si no sabes qué lleva cada cosa, ¿qué hay que hacer?

Escuchar. ¿Y qué más?

Y atender. Que es lo que no has hecho.

Y te voy a decir algo. Aleluya lo que estoy viendo,

porque me esperaba un resultado peor.

¿Estás de acuerdo con lo que dice el chef?

Sí, tiene razón. ¿Qué te pasa, qué te ha pasado?

Me ha salido todo al revés,

el día que no me tiene que pasar me pasa.

María, lo que me da rabia es que eres muy capaz

de haberlo hecho perfecto y te has revolucionado,

no hasescuchado, has ido por delante del chef.

Se te ha torcido porque no te has concentrado,

no porque no sepas hacerlo.

Seguro que hay una lección hoy que has aprendido

y se te ha quedado grabada, ¿no?

Eso ya te lo llevas. Maestro, por favor.

¿Cómo has incorporado el wasabi?

En la salsa esa verde.

Con el eneldo. Sí, con él.

Claro, la gran... El gran tema de esta receta

es que son elementos invernales; el foie gras, la remolacha...

Puede resultar pesado. Dani logra darle acidez

darle sabores que lo equilibran para que no sea pesado.

Has reducido mucho la remolacha, no había jugo

y has hecho el trabajo con la parte grasa.

Tu gazpacho es grasa.

Hay una estética, pero tiene muchos defectos, María.

Bueno, totalmente de acuerdo, ¿no?

No está mal, tengo que decirlo. No.

Lo que pasa es que está muy lejos de...

De los verdaderos matices. Claro.

No hay acidez, no hay dulzor, pero aun así...

Está comestible. Sí, sí.

María, espero que aprendas la lección,

porque has sido una concursante buenísima

y no me gusta nada cómo has trabajado hoy.

Lo siento.

No estoy satisfecha con mi trabajo.

No creo que el puesto del duelo sea mío.

Lo he hecho fatal. -No pasa nada.

-No está tan mal. -Lo he hecho como tú.

Échale el gazpacho.

Gonzalo, cuéntanos un poco

¿cómo ha sido seguir a un chef de dos estrellas Michelín?

La verdad, ha sido una experiencia muy bonita, estaba concentrado,

he estado al ritmo del chef, un poco por debajo,

porque su ritmo no lo puede seguir cualquiera.

Y estoy bastante contento con mi plato.

¿Qué has hecho con las almejas?

El agua de las almejas la he añadido al gazpacho.

¿Las almejas las usaste? No, el agua de las almejas.

Ya que varías una parte de la receta,

podías haber variado echando, también, las almejas.

A lo mejor cambiaba mucho el sabor y por eso...

¿Y el caldo no lo cambia?

Sí, el caldo sí.

La verdad, Gonzalo, de sabor está correcto,

las elaboraciones están hechas bastante bien

y te he visto muy tranquilo cocinando, muy organizado.

Lo único que has fallado es en que no te has atrevido

a arriesgar cuando tenías que hacerlo,

era en el momento de incorporar la almeja, que tendrías

que haber echado la almeja, no solo el agua.

Como me ha gustado mucho, he dicho: "a ver si con la almeja

la voy a fastidiar y...". Ha sido mi problema.

No están las almejas pero a nivel profesional se hace,

cuando haces un gazpacho de bogavante, de gambas o tal

echamos el jugo para enriquecer el gazpacho.

Tú lo has hecho, a lo mejor, inconscientemente, tiene sentido.

Por ese lado te lo apruebo. Muy inteligente por tu parte.

Dicho esto, tu trabajo me ha gustado mucho.

Me pasa lo contrario que con María, esperaba un plato perfecto

y hay un velo un poco grueso con unas burbujitas.

Cierto, cierto. Lo que tienes que es muy bueno

es que para mí tu gazpacho es el que está más rico.

El gazpacho está bastante bien

y, la verdad, que lo de incorporar el caldo al gazpacho

he pensado para mí: "es muy buena idea".

El yodo... Pero la idea era verdaderamente buena.

El gazpacho está bueno y se hubiera encontrado más

ese sabor yodado, te hubiera abierto mucho más...

Con la pieza puesta ahí. Con el foie gras, con la pieza...

Lo muerdes y estaría de una manera más evidente.

Meter la pieza ahí. Tiene mucho mérito, Gonzalo.

Gracias, chef.

(Aplausos) Delante de cocinas.

-Qué crack. -Qué bien.

-Lo has hecho superbién. -Muy bien.

Jueces, ha llegado el momento

de decidir quién es el primer duelista

de la gran final de "MasterChef Junior V".

-Ay, por Dios. Menuda responsabilidad.

Pero antes, vamos a despedir a nuestro invitado.

Dani, muchas gracias por volver a "MasterChef".

(TODOS) Gracias. -Adiós.

Gracias, Dani. Hasta siempre. Adiós. Gracias.

Van a deliberar y a dar una chaquetilla.

Pues entonces, ahora ya sí.

Es el momento de las decisiones difíciles.

Y esta es la primera de la noche, así que, adelante.

Gracias. Gracias.

Qué nervios.

-Me duele la barriga.

-Esther, chicas, suerte.

-Suerte. -Suerte. Dame la mano.

-Que vienen. -Ay...

-Estoy un poco... ¡ah!, porque muchas veces lo hago bien

y el día que me tiene que salir bien me sale mal.

Jueces, supongo que hay un veredicto.

Lo tenemos. No nos hagáis esperar más.

Suerte, chicos. (TODOS) Gracias, Eva.

Aquí están las chaquetillas con vuestros nombres.

¡Ah!

Solo uno de vosotras se lo pondrá en este reto.

Sé que las cuatros estáis deseándola ponérosla,

porque lleváis semanas luchando sin descanso.

Por ella. Pase lo que pase,

queremos daros la enhorabuena por haber llegado hasta aquí.

(TODOS) Gracias. Queremos decir

que no conseguirlo ahora no significa que no estéis fuera

del duelo final. Tendréis otra oportunidad en el siguiente reto.

El cuarto puesto es para un aspirante que ha ido

rezagado todo el cocinado, preguntando a sus compañeros

y al chef. Tanto que, al final ha cogido el ritmo

pero ha sido demasiado tarde.

Y el resultado, tampoco, ha sido excelente.

Ese aspirante es...

Lucía.

-No pasa nada.

-Me imaginaba que la primera no iba a quedar

pero tampoco me imaginaba que sería la última.

El tercer puesto es para un aspirante que hizo lo contrario.

Es para mí, está más que claro.

Ha llegado a ir, incluso, por delante del chef

y eso le ha pasado factura.

Al final, el resultado no ha sido tan malo como cabía esperar.

Ese aspirante es... María.

Gonzalo, Esther, ya solamente quedáis vosotros.

-Entre tú y yo. -Qué tensión.

Uno de los dos está a punto de convertirse en el primer duelista.

-Ay... -Dios.

Los dos habéis trabajado muy concentrados,

siguiendo los pasos del chef, uno por uno.

Es difícil elegir pero, al final, en conjunto,

tanto por el sabor como por el emplatado

y su manera de integrar el ingrediente extra;

hemos decidido que la primera chaquetilla es para...

¡Esther! (TODOS) ¡Bien!

Felicidades, Esther.

(TODOS) Lo, lo, lo, lo.

Por tanto, el segundo clasificado eres tú, Gonzalo.

Felicidades. Gracias.

Esther, ven aquí a ponerte la chaquetilla, cómo te sienta.

Venga, a ver.

¡La tengo, la tengo, por fin!

Mi sueño, mi sueño, la tengo, la tengo.

¡Esther! Ay...

Ay, qué alegría más grande. Pero qué guapa estás con ella.

Recuerda que por haber sido la mejor en esta prueba

has ganado una master class y ahora vas a saber el nombre

del cocinero con tres estrellas Michelín que te la dará.

Se trata, nada más y nada menos...

Que de...

David Muñoz.

¡Ah!

Del restaurante DiverXO.

¡Pero bueno!

Único restaurante en Madrid con tres estrellas.

Pero ahí no acaba todo, porque la clase magistral

será en el restaurante StreetXO en Londres.

-Qué bien.

-Además de la chaquetilla me voy a dar una master class en Londres.

¿Qué más puedo pedir? Ganar sería... uf.

Tremendo.

Esther, ¿qué, qué? Dime.

No sé. (RÍE)

¿Has estado en Londres? No.

Pues la primera vez y vas a entrar por la puerta grande.

Bueno, lo primero, ¿qué sientes con esa chaquetilla?

-No sé... me siento... co... -Especial.

¿Especial? Sí, especial.

¿Te sientes chef? Sí, un poco.

(GRITA) Que no me lo creo, que soy duelista.

Es que no me lo creo, tantos nervios, tanta presión y ahora...

Me dan la chaquetilla. Estoy que no me lo creo.

Gonzalo, María y Lucía, hay una segunda plaza

para ese gran duelo final en juego

y está al alcance de vuestra mano conseguirla.

Se decide en la siguiente prueba

y vais a tener que darlo todo para conseguir esa chaquetilla.

Os adelanto, que vais a tener unos comensales muy... exigentes.

-¿Qué? -¿Otra vez con lo de exigentes?

La noche hoy no puede ser más emocionante.

-¡No!

-Que te vas a Londres. Vamos a exteriores.

-Qué bien. -No me lo creo.

Estamos a un paso del duelo final, por eso, hemos querido celebrarlo

visitando un lugar de gran valor monumental:

El palacio del infante don Luis Antonio de Borbón.

Una joya arquitectónica de estilo neoclásico del siglo XVIII,

situado en Boadilla del Monte.

Aspirantes, bienvenidos a vuestra última prueba de exteriores.

(TODOS) Gracias, Eva.

Aspirantes, en esta ocasión, más que nunca, tendréis

que conquistar a nuestro jurado con vuestros platos.

El que lo logre se convertirá en el segundo duelista

de la quinta edición de "MasterChef Junior".

El cocinado de hoy es muy complicado;

no solo tendréis que convencer a nuestros jueces,

sino, también, a doce rigurosos comensales

que están acostumbrados a dar lo mejor fuera y dentro de cocinas.

Doce invitados que conocen el camino para llegar a lo más alto

y entienden a la perfección lo que se siente al estar

a ese lado de las cocinas.

Espero que sean majos.

Hoy cocinaréis para los protagonistas de la segunda edición

de "MasterChef Celebrity" España.

-¿Qué? ¡Bien! -Bien.

-Tía... -Ay.

¿Os hace ilusión? Voy a conocer a Carlos Baute.

(RÍE) -Me encanta. Qué guay.

Estoy muy contenta de que los comensales

sean de "MasterChef Celebrity" porque me gustan un montón

y me parece que son muy divertidos.

En este atril tenemos tres chaquetillas,

pero solo una de ellas lleva el nombre del segundo finalista

que se enfrentará a Esther en el gran duelo final.

Cuando he visto la chaquetilla me he puesto nervioso,

porque solo hay una plaza y somos tres personas.

La cosa va a estar muy difícil.

Aspirantes, el reto al que os enfrentáis se libra en solitario,

ha llegado el momento de demostrar todo lo que habéis aprendido

en las cocinas de "MasterChef".

Hoy quiero que os superéis a vosotros mismos, ¿entendido?

(TODOS) Sí, chef. Muy bien.

Ahora no valen excusas.

Quiero esa chaquetilla y para conseguirla tendré que esforzarme.

Elaboraréis un menú degustación diseñado por uno de los chef

más conocidos y queridos de este país.

Se formó con los mejores cocineros como Martín Berasategui y Adrià,

y con ellos descubrió su propio estilo de cocina

y su enorme talento culinario.

Verás, tú, toma castaña.

Un chef galardonado con el Premio Nacional de Gastronomía 2010

y que cuenta con dos soles Repsol y una estrella Michelín

en el restaurante que fundó su abuela.

Creo que lo sé. El Bohío en Illescas, Toledo.

-Bravo, Pepe. -Qué bien.

Nos referimos, por supuesto, a nuestro querido Pepe Rodríguez.

Un aplauso. ¡Bravo! Bien, Pepito, bien.

Muy bien, Pepe.

He preparado un menú degustación que rinde homenaje a esta tierra.

Seis platos elaborados con los mejores productos de Madrid;

como el aceite de oliva virgen extra,

los vinos con Denominación de Origen Madrid

o la aceituna de Campo Real.

Aspirantes, vamos a descubrir el menú de Pepe Rodríguez.

Primer plato:

Escabeche de perdiz y foie gras.

Qué suerte que Dani os enseñó a hacer más o menos un escabeche

en la anterior prueba. Este es de perdiz

y lo cubre un polvo helado de foie gras.

Como tenga que hacer ese, me da un patatús.

Segundo plato. Dios, me da mazo miedo.

Gazpacho montado de aceituna y quisquilla de Motril.

Bueno, es muy sencillo, es la base de un gazpacho,

pero le añadimos aceitunas metido en un sifón,

hacemos una espuma de ese gazpacho, con salsa de ostras

que le da un tono dulzón para compensar la acidez

y las aceitunos y unas quisquillas

que van tocadas al fuego casi nada, casi crudas.

-Dios. -Flípalo.

Tercer plato: Espardeñas, guiso de cortezas

y caldo ahumado.

Bueno, un guiso homenaje al cerdo, hay un caldo ahumado hecho

con cortezas de cerdo que están guisadas con una salsa

de tomate picante, que tiene el contrapunto

con las espardeñas salteadas y una mayonesa de wasabi,

que le va maravilloso.

Pepe, haces magia.

Cuarto plato: Bacalao con su jugo de puerros y aromáticos.

Bueno, es un taco de bacalao hecho al vacío y caldo de puerros

con unos toques de mayonesa especiada de calabaza, alcaparras y

la hierba que se llama alsine y tiene un toque anisado

cuando te lo metes en boca.

-Qué bueno. -Yo quiero ese.

Quinto plato: Grouse, tubérculos,

piña picante y parfait de sus interiores.

Me encanta la caza. Hemos traído una perdiz de Toledo

y quería enseñaros otro animal que me parece único y maravilloso:

La perdiz grouse de Escocia,

con un fondo muy reducido de sus carcasas, tubérculos:

Crosnes, rutabaga... Unos puntos de puré de piña picante

que le va muy bien a todo y hay una trufa hecha

con el higadillo del mismo animal.

-Qué rico. Sexto plato:

Limón, galleta y hierbas.

Es un merengue helado de limón, arriba lleva merengue seco

que le da un toque crujiente,

sorbete de hierbas que le da mucho frescor

y mousse de galleta. Qué bueno.

Demasiado bueno.

Los platos son tradicionales pero muy difíciles

y, la verdad, me han gustado bastante todos.

Aspirantes, cada uno de vosotros elaborará dos platos

de los seis que componen este menú degustación.

Un aspirante elaborará el primer y cuatro plato;

el escabeche y el bacalao en su jugo.

Otro, el segundo y el quinto; el gazpacho y la grouse.

Y otro, el tercer y el postre;

espardeñas y limón, galletas y hierbas.

(TODOS) Sí, chef.

Gonzalo, tú fuiste el segundo mejor en la prueba anterior,

así que eres el primero en escoger.

Voy a elegir el gazpacho y la grouse.

Buena elección, Gonzalo. María, fuiste la tercera

con mejor clasificación en la prueba anterior,

así que es tu turno.

Voy a elegir las espardeñas y el postre.

Hoy es el día de arriesgar, el postre es lo más complicado,

pero estamos en la final, hay que arriesgar para ganar.

Lucía, te toca el primero y el cuarto.

Escabeche de perdiz y bacalao en su jugo.

Quería el bacalao. O sea, estás contenta.

Para cocinar este menú degustación contaréis con 150 minutos cada uno.

Y tendréis que elaborar doce raciones de cada plato.

El primer plato saldrá en el minuto 105,

el resto saldrá con una diferencia

de quince minutos hasta que saquéis el postre.

Así que distribuid el tiempo con mucha cabeza.

-Perfecto, me encanta esta prueba.

Sed precavidos con las cantidades,

recordad que nuestro supermercado proveedor de alimentos

os facilitará los ingredientes necesarios para cocinar

y donará el excedente que no uséis a comedores sociales.

(TODOS) Sí, chef.

Pues coged vuestros delantales y a cocinas en tres, dos, uno, ¡ya!

-Vamos.

-Mira, cómo mola.

-Hola, Pepe. -Hola, Pepe.

Chicos, ¿qué pasa?

Aspirantes, para que todos contéis con el mismo tiempo de cocinado

empezaréis a trabajar escalonadamente.

Lucía, la primera, ¿estás lista? Sí.

Tu tiempo de cocinado empieza en tres, dos, uno, ¡ya!

Chicos, a disfrutar. Vale.

¿Vale, Lucía? Vale.

A ver...

¿Esto qué le hago?

El primer plato que tiene que elaborar

es escabeche de perdiz y foie gras.

Pero ¿cómo se corta? Tiene la piel tope dura.

Lo primero que tiene que hacer es sacar las pechugas

con las que después elaborará el escabeche.

Qué horror, tío, qué asco.

-Venga, Lucía, ¿qué tal vas? -Uf...

Pues asqueroso, pero bien.

Lo que más me preocupa es la perdiz porque ya tuve

una mala experiencia con la perdiz de la leña

y espero que en esta prueba no me ponga nerviosa y lo haga bien.

-Tengo miedo. -¿Estás nervioso?

-Un poco, la grouse es muy difícil, tengo que...

Las perdices, después un fondo...

-Yo estoy nerviosa por el postre, porque tengo que hacer la mousse,

después tengo que hacer un sorbete de albahaca y menta.

Para el escabeche de perdiz Lucía tiene que rehogar ajo,

cebolla y puerro con la carne.

-Venga, Lucía. -Qué rollo esperar, quiero cocinar.

-Yo también.

-Esto lo añado.

Además, tiene que elaborar un polvo de foie con nata,

Pedro Ximénez y caldo de ave.

Venga, Lucía.

¿Cómo vamos, Lucía? Esto es para el foie.

Sí. La nata, Pedro Ximénez, caldo.

Eso que pegue un hervor y esto, si lo hubiésemos sacado ya...

Pues más fácil. Que no se queme. Ya.

El aroma va saliendo. Vale.

Esto que hierva rápido, venga. Una sartén y el foie. ¿Dónde está?

Ahí. Enséñamelo.

¿Dónde? Aquí arriba. Venga, muy bien.

Corta, que los vamos a hacer en una sartén caliente.

Hay otra inducción, aprovechemos.

Vamos a trabajar con cabeza. ¿Más o menos así las estas?

Sí, vale. ¿Qué hay que echar para el escabeche?

Ahora el vinagre. Pues venga.

Por mí me vale ya. Vale.

Eso es, echa ahí, sin miedo.

Un poquito más, un poquito más, ¿qué echamos aquí?

Ahora... Agua, caldo o lo que tengamos.

Venga, y le echamos sal. Echa sin miedo, que cubra.

Menos mal que tengo cuatro ojos, menos mal.

Vale, ese foie gras se marca en la sartén.

Verás el humo que sale. Tapadera. Lucía, pendiente de todo,

no quiero ver nervios, ¿vale? Muy concentrada.

Venga, campeona, vamos a ello.

Hala, es que sale un montón de humo y salta que flipas.

Va a empezar tu tiempo de cocinado,

¿estás preparado para elaborarlos mejor que Pepe?

Sí, chef. A cocinar en tres, dos, uno, ¡ya!

-Venga, Gon. -Las aceitunas.

El primer plato de Gonzalo es gazpacho montado de aceituna

y quisquilla de Motril.

Para prepararlo tiene que triturar aceitunas aliñadas,

agua de tomate, agua de aceituna, vinagre de Jerez, albahaca,

pepino y hojas de gelatina.

Voy a empezar con la grouse.

Esto huele de escándalo, vamos.

El segundo plato que tiene que elaborar Gonzalo

es grouse, tubérculos, piña picante

y parfait de sus interiores.

Lo primero es limpiar el ave separando las pechugas y las patas,

y reservando los hígados.

Con las carcasas tendrá que elaborar un fondo.

-Venga, chicos, que vosotros podéis.

Venga, Lucía.

-Esto aquí y ahora esto...

Lucía tiene que triturar todos los ingredientes

del polvo de foie y meter la mezcla en el abatidor para que congele.

-Huele a caballo. -No, huele a mi ave.

Qué peste.

Es que no sé cómo se hace.

-Gon, no te agobies que lo estás haciendo superbién,

¿vale? Que sé lo que es, ya me ha tocado a mí.

Pero tú tranquilo, ¿vale?

-No, pero es que... -Tú, tranquilo.

-Cuando he tenido que limpiar

el ave me he despistado porque me daba asco.

No tenía ni idea de por dónde se cortaba el ala, dónde la pechuga,

entonces, ha sido muy duro.

¿Qué pasa aquí, Gonzalo? ¿Qué ocurre?

¿Cómo vamos? Estoy un poco agobiado.

No te agobies. Tienes talento para hacer este plato y muchos más.

Voy muy lento, me cuesta un montón. A darse prisa, mira.

¿Ves qué fácil cuando se sabe?

Sí. Como le he perdido la costumbre.

Nada, no pasa nada. Mira, vale.

Esto es como un pollo, lo que pasa que más pequeño

y esto me vale para el fondo, ¿ok?

Ok. Venga, vamos a ello.

Un poco de nervio y mira, mientras estás haciendo eso...

Tapas y se va triturando, podemos ir a la vez.

¿Le meto un poco de...? Gonzalo, organízate.

Todos los ingredientes que lleve mételos,

lo trituras, los cuelas y al sifón.

Todo, mételo. Vas haciendo esto, esto se tritura y haces otra cosa.

Vale. Venga, que si no, no llegamos.

Menos mal que ha venido Pepe a ayudarme

porque no podría haber sacado el cocinado adelante.

Estaba agobiado porque había pasado 15 minutos y no tenía nada.

Dos, cuatro, seis...

-Me falta terminar el polvo de foie.

María, ¿vas a darlo todo en tu última prueba de exteriores?

Sí, Chef. A cocinar en tres, dos, uno, ¡ya!

El cuchillito.

El primer plato de María

es espardeñas, guiso de cortezas y caldo ahumado.

Para elaborar el caldo lo primero que tiene que hacer

es cortar el puerro y, después, saltearlo con beicon ahumado.

-Lucía, amor, ¿qué tal vas? -Pues bueno...

Para acompañar su plato de perdiz Lucía está preparando

una purrusalda con cebolleta, tocino, puerro y caldo de cocido.

Última prueba de exterior, la gran final. El menú es complejo.

Lucía, por ejemplo, al principio iba atorada,

ahora ha recuperado un poco pero se venía abajo

porque veía que... ¿Por dónde empiezo?

Ya le vas hilando un poco y se encauza, pero los veo nerviosos.

Lucía no ha podido elegir, Gonzalo, sí, le ha parecido más

sencillo el gazpacho, pero la grouse lleva un fondo,

limpiar las aves... Ha visto que era complicado...

Tres horas limpiando las aves. Le he dicho cómo; más, menos,

se ha atorado un poquito...

Se ha venido abajo, las lágrimas, un poco...

Que se caramelice este puerro. Ahora el beicon.

¿Cómo ves a María con el postre? Porque, claro,

ha sido muy valiente, porque le apetece, le gusta el dulce,

pero tiene que sacar doce raciones de ese postre.

Los postres en exteriores han sido...

Peligrosos. De momento, no ha empezado,

dice que lo tiene claro y le gustan los postres.

Vamos a ver cómo van y seguimos. Muy bien, fenomenal.

Bueno. Hola, Pepe.

¿Qué tal, cómo vamos? Muy bien.

Bueno, fenomenal. Pártelos más pequeños.

Perfecto. A la mitad.

Vamos, sin cortarte. Fenomenal.

Esto es para el caldo de las espardeñas.

Mientras esto se rehoga, voy a hacer las cortezas.

Rallar el tomate y, después, le meteré las cortezas.

Cuando estén rehogando y pochándose haré el postre.

Eso es, los pasos los tienes claro, ¿vale?

María, de momento te veo bien organizada,

pero la clave es mente fría y organización.

Para que salga todo. Te dejo sola. Vas muy bien.

Adiós. Fenomenal.

Gonzalo, una cosa, aparte de que esto está más verde que un kiwi,

tu primer plato en salir es el gazpacho.

Meterlo aquí y que la nevera lo cuaje, se hace solo.

Venga, date caña. ¿Estás tranquilo?

No. Controla y saca el talento.

Cuela rápido, fíltralo, cárgalo y a la nevera.

¿Vale? Date caña, venga.

Para si guiso de cortezas María tiene que rehogar

la cebolla, el tomate y los torreznos con chili garlic,

una pasta de ajo picante muy popular en la cocina mexicana.

Y ahora el postre.

-¿Dónde está, chicas, dónde está la nevera?

-La nevera a mi lado. -Te dejo aquí el sifón,

donde no te moleste. Lucía tiene que envasar al vacío

el bacalao de su segundo plato y, después, cocinarlo en el Roner.

María. Hola, Samantha.

¿Cómo te estás organizando para el postre?

Primero voy a infusionar el agua con la vainilla y la gelatina.

Échale el zumo de limón y el azúcar.

Y el azúcar. Muy bien, ahora echamos

la albúmina y montaremos, ¿sabes lo que es?

Es clara de huevo en polvo.

Y la metemos aquí para que no se nos pegue

y se mezcle bien que se mezclará mejor con la varilla.

¿A cuánto lo pongo? Ahora poco a poco

y lo vas subiendo. Vale.

Veo que estás muy bien organizada, me voy porque no pinto nada.

Aspirantes, se os acaba el tiempo, en 15 minutos sale el primero,

escabeche de perdiz con polvo helado de foie gras.

En 30 el gazpacho montado de aceitunas y en 45

las espardeñas, ¿oído? (TODOS) Sí, chef

Venga, chicos.

Voy a sacar el caldo, tengo las perdices.

-¿Qué tal vas, Gon? -Mal.

-Venga, alégrate.

Es que abrasa.

-Voy a ver el merenguecito este.

No, a esto le falta.

Para allá, para allá. -Hasta luego.

-Es para ahí, es para ahí, ¡señora, señora!

-¿Dónde van?

Ole.

Ay, queridos, comensales,

qué bien teneros aquí de vuelta en "MasterChef".

¡Sí!

(Risas y aplausos)

Además, os tengo que decir algo, os veo sin delantales,

sin esa presión del concurso, relajados, peinados, Bibi.

Peinada por primera vez en mi época de "MasterChef".

Bueno, chicos, lo importante es que hoy venís aquí a disfrutar

de un menú degustación, pero también venís a opinar

con responsabilidad sobre el trabajo

de tres de nuestros aspirantes

que hoy se lo juegan todo en cocinas.

Espero que esos nervios no se dejen ver en los platos

y disfrutéis de un menú degustación que ha diseñado Pepe, eh.

¿Pepe? -Hombre, Pepe, bravo por Pepe,

estamos muy a favor de Pepe.

Así que me gustaría brindar con vosotros porque la ocasión

lo merece y qué mejor que brindar con un vino de la Denominación

de Origen protegida Vinos de Madrid,

que tenemos muy buenos vinos por aquí.

Vamos, Lucía, cómo vas.

Ya tengo desmigada la perdiz. En cinco minutos

tenemos que emplatar. El caldo, luego tengo

lo de la porrusalda. Esto de la porrusalda

tiene que estar muy, muy reducido. ¿Lo reduzco más?

Es que ya no nos dará tiempo, ¿y el foie, dónde está?

En el abatidor. Sácalo, a ver cómo está.

Voy. Sácalo, vemos cómo está.

Cierra bien el abatidor porque si no cerramos bien

y rápido y abrimos todos a la vez,

tenemos los problemas del abatidor.

Ah, está líquido, esto se ha metido tarde en el abatidor

y no ha congelado. Esto se arregla con nitro.

Vale. Pero me faltan pasos,

quiero texturizar esto porque quiero echar

ese gel de escabeche en el fondo del plato.

Vale. No todo, no todo, ay,

estamos trabajando un poco en plan cochino, en plan nervioso.

Échalo, vamos, lo hervimos.

En el primer plato creo que estuve algo más nerviosa

porque empecé la primera, las cosas como me salían muy mal,

entonces pues me estresé y se ha juntado todo.

Ya no quedan tomates.

Gonzalo tiene que pelar los tomates cherry y aliñarlos

con vinagre de arroz, mirin, soja, almíbar y salsa de ostras.

Venga, fenomenal, mira, la salsa satay.

Así en el fondo, una cucharadita, venga, rápido, mira, esto va

muy rápido porque el cliente

luego se lo encuentra en la boca y estará muy rico.

Ahora, tres puntitos de la crema de membrillo

que esa la hiciste muy bien. Vale.

Vamos, que no me quiero poner

la chaquetilla, esto lo tienes que hacer tú, venga,

uno, dos, tres, pequeñitos, así todos y ahora el cacahuete

garrapiñado va en el medio. Hacemos como un montoncito, ¿vale?

Vale. Tengo los camareros aquí ya,

esto debería estar emplatado. Venga, muy bien.

Vale, un pasito más dado, venga, trae la perdiz esa

que tienes desmigada. Mita, ponte aquí y haz así.

Todo en el centro porque el polvo helado

tiene que tapar ese escabeche. Vale.

Venga, Jordi, ¿dónde está Jordi que vamos retrasados,

traes el nitro ya? A ver, las cosas imposibles

tardo un rato, los milagros son 10 minutos más, qué quieres.

Jo, Jordi, gracias.

Cuando ya creía que no lo iba a solucionar

vino Jordi con nitrógeno y pudimos hacer el polvo de foie

y se lo agradezco un montón

porque me salvó una parte del plato.

La textura de la perdiz como no texturizó bien,

cogí el escabeche y lo herví con ese jugo de puerros

que era como una porrusalda

y ponemos unas gotitas al escabeche, venga.

Jordi, cómo vas, ¿lo tienes? Ya está.

Jo, es que lo he hecho fatal. No te desanimes, tú vente arriba,

no te desanimes, no pasa nada, venga, nosotros siempre adelante.

Ya está. Jordi, fenomenal, muchas gracias.

Lucía, Lucía, tranquila, ya está, va a salir, va a salir,

lo solucionamos, no te quiero ver llorar,

te queda otro plato que lo haremos de 10, ¿vale?

No te preocupes, vas muy bien, ya está.

Venga, lo tengo, mira, ven aquí.

Vale, camareros, por favor, ¿estamos preparados?

Este sale, vámonos, este sale

para que salga bien fresquito, este sale también.

Este sale también. Este hay que añadir.

Ahora ya tú todos, ¿vale?

Fenomenal, llénamelo bien, fenomenal, Lucía,

y ya pensando en bacalao, vengo por él, venga, hasta ahora.

Bueno, comensales, a pesar del pequeño retraso

ya, por fin, llegó el primer plato.

Lo elaboró Lucía y es un escabeche de perdiz y foie gras.

Espero que lo disfrutéis

Muy bien. -Vamos allá.

-Vamos, vamos. -El plato de Lucía.

-A ver, chicos, venga. (CANTAN) Ave, Lucía.

-Huele bien. -Huele bien.

-Yo no me atrevo a probarlo. -Yo sí me atrevo.

-Chicos, recordad que haces cuatro días erais unos aspirantes

no seáis tiquismiquis ahora. (RÍEN)

Está riquísimo. -Está muy rico.

-Está muy bueno.

-No probé nunca un plato así vuestro, compañeras

(RÍEN)

Bueno, por aquí la cosa cómo va, ¿todo bien?

Untando la salsa. Así me gusta.

Y yo haciendo el barquito. Carlos, ¿te ha gustado?

Para mí, excelente, no creo que haga un plato parecido a esto,

qué nivel tienen estos niños, enhorabuena, Lucía.

-Doy fe que no te quedaría igual.

(RÍEN)

Me voy a poner con la masa de galletas.

María tiene que estirar la masa de galleta

para hacer la mousse de su postre que deberá hornear

a 180 grados durante unos 15 minutos.

Mientras tanto, Gonzalo pelarás las quisquillas y darles un golpe

de horno para su plato de gazpacho.

¿Qué tal vas, Lucía? -Bien.

Lucía tiene que triturar la calabaza junto con el curry

para el puré que acompaña a su plato de bacalao.

Lo meto al horno, el merengue a una manga.

María ya tiene listo su merengue de limón

y ahora tendrá que escudillarlo en moldes pequeños para congelar.

El merengue.

Ya está.

Gonzalo elabora el parfait de higadillos para su plato

de grouse con chalotas, foie, nata y coñac.

¿Cómo vas con el primero? -Ya está todo preparado.

(MARÍA TARAREA)

El merengue ya está.

Al congelador.

Tengo que hacer la mayonesa esa.

Vamos a ver, Gonzalo, tengo a los camareros prevenidos

y no veo ningún plato en la mesa.

Vale. Venga, dale.

Uno, dos, tres, cuatro,

cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez.

Oye, ¿tienes todos los elementos que van aquí?

Sí, aquí tengo el sifón. ¿Harás que me ponga la chaquetilla

y te ayude a emplatar? Porque te falta de todo un poco.

Tomates cherry tengo.

Oye, limpia aquí que te faltan cuatro.

Vale. Venga, te faltan dos.

Venga, venga.

Venga, amigo mío, con ritmo.

Tenía que haber salido ya, golpecito de calor,

una suave caricia de calor como dice Pepe

que está muy modernito la verdad.

A ver, ¿dónde está el gazpacho, es esto?

Sí.

Una cosa que te diga, ¿le pusiste gelatina a esto?

No. ¿No se la pusiste?

No, no lo sabía.

Amigo mío, no puede salir de ninguna de las formas

y lo sabías que iba con gelatina, no te has acordado.

Creo que es un fallo por los nervios, ¿vale?

En ese momento no caí en la gelatina,

no la puse a hidratar.

Más tonto no podía ser.

¿Qué hacemos? No tenemos espuma.

¿Le meto gelatina?

¿O no me da tiempo? No te da tiempo,

mira, haremos otra cosita, ¿cuántos tomates lleva?

Todos los que había. Vale, ponemos uno de cada

con cierto volumen, ¿vale? Vale.

Una... Se me están posando las avispas.

Preocúpate de esto, amigo mío, que tienes que correr.

Hacemos una cosa, le dices que te olvidaste

de la espuma y que tuviste una idea, ¿vale?

Vale. La idea cuál será.

Tratar este plato más que como una espuma,

como una sopita.

También está correcto, ¿te parece?

¿Lo haces tú rápido?

Sí. Venga, corre.

¡Pepe!

Mira, Gonzalo ha tenido un problema, se olvidó la gelatina.

Pero ha tenido una idea que me parece aceptable

y decidió coger tus ingredientes una hojita bonita y tratar

el gazpacho como una sopa.

Madre mía, haces los mismos enjuagues que el ABaC, Jordi.

Si fue idea suya, qué me cuentas.

Estas gambas quieres que se te quemen más o qué

porque hay un problema serio o corremos o no sale.

Te dejo con el chef que diseñó el menú...

Venga, rápido, pongamos ya los tomates en los platos,

venga, ya, corriendo, venga, te echaré una mano

porque si no, no llegamos. Venga, rápido, Gonzalo.

15 minutos de retraso, Gonzalo.

Ponme gambas encima de todos, ¿vale?

Vamos, venga, venga, Gonzalo, venga, venga.

Ponme las hierbas encima, venga. Venga, Gonzalo.

Mayonesa de wasabi tiene que estar buena.

(CANTA) #Suena el dembow, suena el dembow,

#la noche está buena.#

Venga, no será el mío que queda muy montadito

y lleva un chorretón de aceite de oliva por encima,

este no lo necesitará porque va ya líquido

al no quedarte bien porque no echaste

las hojas de gelatina y no montó.

Camareros, por favor, vamos sacando.

Sale, sale,

sale, sale también, muy bien.

Fenomenal.

Gonzalo, no te diré que es un plato que se parece al que he hecho yo

en el Bohío, pero, por lo menos salió, pensamos en el otro plato

que es la grouse, ¿tenemos todos los pasos?

¿Vale? Vale.

¿Los tienes en mente para poder seguir?

Venga, no te quiero ver desanimado, adelante, para arriba.

Os vamos a servir ahora el segundo plato,

fue elaborado por Gonzalo y es un gazpacho montado

de aceituna y quisquilla de Motril,

aunque me cuentan desde cocinas

que Gonzalo decide hacer su propia versión del gazpacho,

yo espero que esté incluso mejor.

Seguramente, porque a Pepe se le supera enseguida.

(RÍEN)

Disfrutadlo.

(Aplausos)

Ese gazpacho de Motril. -La propia versión del gazpacho.

-La quisquilla es una gamba chiquitilla.

-No seáis malos con los niños,

rico el sabor de la aceituna. -Está buenísimo.

-Está muy rico de sabor.

-Oye, pero se necesita repetir, es que es muy escaso.

-¿Tienen nivel o no los niños? Tienen nivelazo.

-Yo me estoy quedando sorprendida. -Además de nivel tienen

la cuarta parte de nuestra edad, o sea...

-Perdona, que te cojo esto, el tomatito.

Ah, el tuyo y el de tu prima. Es que el amarillo estaba muy rico.

¿Eso significa que te ha gustado? Estoy por chupar el matojo este.

Está buenísimo. Qué bien porque ha venido

con un poco de retraso, pero hoy se les perdona.

Por supuesto, por supuesto, más retraso teníamos nosotros.

Bueno, cuéntame, ese gazpacho

que medio se ha inventado Gonzalo, ¿cómo resulta?

Es que no probamos el de Pepe, pero este está muy rico

y el sabor a aceituna muy intenso, tiene mucho sabor,

la quisquilla está muy buena, todo me ha gustado muchísimo,

muy ligerito y muy rico, enhorabuena a Gonzalo

porque ahí hay un cocinero en bruto.

Me encanta cuando queda doradita la galleta.

¿Cómo está María? Muy bien.

¿Cómo vamos? Bien, ahora haré el polvo

de la galleta. Pero hay que meterlo...

Triturarlo, ¿no? No, porque lo congelaremos.

Presionamos. Amigo.

Amigo Baldomero, ¿verdad? Esto... congelador ya.

Y quiero la mesa limpia, ¿vale, señorita?

Me encantan las alcaparras. -Está lleno de avispas,

necesito algo, no puedo avanzar.

-Pues espántalas, haces: "Mañana es miércoles, miércoles".

-Que tengo las avispas

en el delantal, que no, que les tengo pánico.

Y ahora por la tensión de las avispas me sale sangre.

-Cógete un trapo y cada vez que se acerquen, pas.

-Mañana es miércoles, mañana es miércoles.

Fenomenal, quiero cuatro puntitos así, maravilloso.

En cinco minutos sale todo. ¿Tenemos ya la corteza?

Oye, está la corteza de lujo, eh.

Tienes buena mano, que sepas

que te llevaré de prácticas un día a El Bohío.

Vas muy bien con eso, te pongo más. Saltéame espardeñas, ¿vale?

No me saltees todas, solo cuatro o cinco.

Pepe, una pregunta, ¿esta salsa la trituro?

Eso hay que colarlo Ve salteándome las espardeñas.

Venga, que les dé el aceite, muy bien.

Muy bien, venga, me vale con eso, fenomenal, muy bien,

que no se me quemen. Corteza, corteza, corteza.

Toma, ve poniéndome esos trocitos, tres trozos por plato.

Te diré una cosa, está, perfectamente, guisada, ¿vale?

Gracias. Muy rica, muy buena.

Me estoy sorprendiendo de mí misma porque los platos de Pepe

que son "chunguis" me están saliendo bien.

Lo tenemos.

Todos los platos de aquí están.

Ponemos espardeña, quiero que pongas

tres trocitos de espardeña, venga.

Donde haya espardeña, mira, te pongo uno y el resto tú.

¿Ves que hay espardeña, no?

Y los garbanzos. Venga, ¿dónde están?

Aquí detrás. Caldo y garbanzos,

caldo y garbanzos, venga, vamos.

¿Mi plato va saliendo tarde, Pepe?

No, estamos en tiempo, pero si corremos.

Venga, espardeñas aquí. Está muy mono el plato.

Pensé que iba a quedar más feo. Vale, podemos sacar, camareros.

Ya podéis. Vale, límpiame aquí los bordes

que salga eso perfecto. Dame, dame.

Venga, vamos, camareros, por favor, sacamos platos.

Vamos a por el tercer plato que parece que esto

va cogiendo ritmo, lo ha elaborado María

y son espardeñas, guiso de cortezas y caldo ahumado.

Espero que os guste.

Mira, el guiso de las espardeñas es el guiso corteza.

Huele muy rico, huele a cocido.

-Me encanta, parece mentira que sea de Pepe.

-Qué manía le tenéis a Pepe pues yo defiendo a Pepe.

-Hija, defiéndelo, pero si solo estamos aquí un poquito intrigando.

-De sabor está espectacular. -Está buenísimo.

-Sabe el wasabi. -Buenísimo.

-El wasabi está tremendo.

-¿Sabes qué te digo? Que diga lo que diga Eva

yo quiero ir a la cocina a echar un vistazo.

-Que no se puede. -Les voy a llevar a Bibiana.

Bibi, vámonos a las cocinas a ver a los niños.

-Que se me va a ver mucho. -No, quítate los zapatos

y así se te ve menos. -¿Me quito los zapatos?

-Quítatelos y pasamos desapercibidas.

-Bibi, no se puede. -Oye, dejadme.

-Eso es. -Vamos a ver.

-Vamos. -Mira, somos igual de altas.

-Calla, loca. -Calla.

-¿Dónde van las dos y la otra descalza?

-Descalza, ay, ay.

Bueno, ¿qué tal? Muy bien.

-Ha ido al baño.

No. Se lo he dicho,

que no se fueran. ¿Y aquella, dónde está Bibi?

Son las retales, van juntas.

Eva, siéntate y cómete su plato. ¿Tú crees?

Pruébalo, Eva, está muy rico. -Sí, sí.

Te comes su plato y así aprendes.

Bueno, cuéntame, qué te ha parecido.

No soy de wasabi así que dejé los pegotillos ahí.

-Dale un poquito. -Los he esquivado

y el caldo me ha gustado mucho, las espardeñas están ricas.

Mucha potencia de sabor, ¿no? Me encantó, la verdad.

Tiene mucho sabor, me pareció un plato redondo,

es verdad que el wasabi... Sí, es redondo.

Sí, mucho, ya sabéis

que yo tengo ese punto rubio que, oye, venga.

Te he echado tanto de menos, rubia.

Venga, chicos, con alegría.

-Uf, cuánto de wasabi que esto pica que flipas.

-Gon, gon, gon. -¿Qué?

-¿Quieres ayuda? -No, si yo estoy haciendo esto...

-Venga, que te ayudo. -No, que ya estoy,

en realidad solo tendría que partirlas,

pero ya estoy pasando el rato.

Ay, mírales, pobrecitos. -Ah.

-Hola. -Bibiana y Anabel.

-Hola, chicos. -Hola.

-Hola, mi vida, hola, mi vida, pero bueno.

-Hola, mi amor. -Qué alta.

-Estáis haciéndolo muy bien, chicos.

-Gracias. -Chócala.

Aquí, ¿qué te pasa?

-Me sale sangre. -Vaya por Dios, oye,

os diré una cosa, ojalá nosotros hubiéramos sido capaces

de hacerlo la mitad de bien. Dame un beso, princesa.

-Bibiana es muy maja,

me ha dado un abrazo y es mi favorita.

-¿Cómo vais? -Muy bien,

me tocará ahora emplatar. -¿Sí, qué tienes ahora tú?

-Pues yo he hecho bacalao con la...

-Con el roner que me costó aprenderlo, sí.

-Luego, hice un puré de calabaza, luego un caldo de puerros.

-Madre mía, cuántas elaboraciones, yo no he hecho ese plato,

pero en la vida. -Ni lo hubieras hecho nunca.

-Ni tú tampoco. -Calla, ven, prueba.

-Cállate, a ver, voy a probar, espérate.

-Él está muy concentrado, ¿qué es?

-Hígado. -Hum.

Está buenísimo. Estáis muy tranquilos,

nosotros teníamos aquí un caos horroroso,

estáis muy tranquilos los tres os veo yo....

-¿Esto no lo consideras como caos? -No, esto no es un caos.

Mira cómo tiene María esto, ah, te subes aquí al podio.

Pero bueno, pero bueno. Pepito.

-Pepito. -Ah.

(PEPE RÍE)

¿Cómo estás, amor mío?

Qué alegría, por Dios. -Ay.

Aquí estamos, la parejita. -Enhorabuena.

Oye, guapísimas. Bueno, la ocasión lo merece.

-Oye, de todas maneras qué concursantes tenéis.

-Qué tranquilidad, qué limpieza,

qué todo, deberíamos aprender de ellos.

Unas vinisteis a copiar y otras

a comer, lo primero que has hecho a la cazuela.

Para no perder la costumbre. -Estamos alucinados

porque tienen mucha elaboraciones,

muchos tipos de... Vosotras no hicisteis nunca

un menú como este, lo vuestro era mucho más facil.

No, ya te lo digo. Estará Eva preocupada.

Ella se tiene que preocupar solo de lo que tiene.

Chicos, las despedimos, que se vayan.

Adiós. -Enhorabuena, que sois

unos cracks, que lo hacéis muy bien, que disfrutéis mucho.

Sed buenas. Vamos a intentar ser muy malas.

Los demás seguimos trabajando, chicos, venga.

Rápido, Gonzalo, cómo vas.

Dame, ¿tienes una puntilla? Sí.

Vale, estamos trabajando un poquito guarros aquí.

Pelamos, pelamos, perfectamente, límpiame esa tabla,

si no, no vamos a trabajar, vamos.

Y ahora como gajitos, ¿vale?

¿Así 12 o cuatro? Pondremos dos por cabeza

porque tres serán demasiado, ¿vale?

Y esto aquí, al agua de la salsifí que tenían que estar,

perfectamente, pelados. Eso después lo retoco

porque ahora lo he hecho lo mejor posible.

Esto, mira, esto no hay que retocarlo después,

se retoca al principio si no, no lo hacemos bien.

Vale, repélamelos.

Vamos, Lucía, en cinco minutos sale,

así que emplatamos ya. Venga, rapidez, rapidez.

El bacalao a la izquierda y todos los puntitos

al lado derecho, te pongo un ejemplo,

mira, uno y dos.

Así tú.

Venga. Uno, dos y tres, ¿vale?

Vale. Vas poniendo más cosas,

todos tienen que llevar lo mismo, ¿vale?

Vale, voy con los alcaparrones. Muy bien.

Lucía, este plato está bastante bien y vamos

muy bien de tiempo, aquí te has recuperado

como una campeona. Es el caldo, está bien caliente.

Vamos a sacar el bacalao,

¿lo sacas del roner? Sí.

En el segundo plato he estado muy relajada,

tenía todo preparado, todo listo para emplatar

y además, creo que me salió muy bien,

vamos, eso espero.

Venga, fenomenal y ahora aquí unas hojitas monas, ¿vale?

Tenemos a los camareros preparados ya, ¿qué nos falta?

Nada. Sí, el caldo, limpiamos aquí,

te pongo un poquito de caldo y el siguiente lo pones tú, ¿vale?

Vale. Abres un poquito, aprietas.

Hala. Amiga, eh.

Dios, eso es mejor. Hala, tú todos.

Camareros, los que tengan caldo pueden salir, fenomenal.

Ahora sí, esto es un 10 absoluto.

Lucía, muy bien, muy bien y me falta uno aquí, Lucía.

Venga, sin miedo ahí, un poquito más, fenomenal.

Ya. Pues ya está, gracias.

Muy bien, estoy muy orgulloso,

enhorabuena, Lucía, este plato ha salido

muy, muy bien, casi como el mío.

Eso sí que ha molado, eh, eso sí que ha molado.

Estoy superorgullosa del resultado de mi plato de bacalao

porque lo he arreglado y supe mantener la calma.

Vamos a por el cuarto plato, es bacalao con su jugo de puerros

y aromáticos y lo ha hecho Lucía, a ver qué tal está.

Chicos, bacalao, venga,

con su jugo de puerros y aromáticos.

-Oye, esto no parece que lo dirigiera Pepe.

-Es verdad, es muy fino para ser de Pepe.

-Oye, por favor, el sabor... -El sabor está muy bueno.

-Está exquisito.

Anabel, ¿me perdonas por comerme tus espardeñas?

Sí, te perdono. ¿Sí? Pues yo a ti no

por haber ido a la cocina, que lo sepas.

Pero no sabes la alegría que les hemos dado.

¿Sí? Sí, les dio un subidón que no veas.

Bueno, cuéntame, ese bacalao sí que lo has comido,

¿y estaba rico o no? A ver, estaba muy rico

porque tenía unos germinados que le da unos sabores,

sabía como anisado... Los aromáticos.

Sí, los alcaparrones, el wasabi, estaba muy elaborado,

mucha mezcla de sabores.

No me quiero ver en el papel de los jueces hoy.

Está muy complicado, sí.

-Voy a aprovechar que se calló un momento Anabel

que cuesta a veces. -Aprovecha que respiro.

-El teatro me llama, me tengo que ir, tengo ensayo.

Ah. Y os quiero decir a todos...

-Si tú no necesitas ensayar. -Estaremos contigo.

-Yo no quiero ensayar, pero el director me obliga.

Oh, oh. Ha sido un placer.

Oh. (TODOS) Oh.

También os digo, para el caso que le hacemos.

Tampoco se va a notar. Te echaremos de menos.

(TODOS BRINDAN)

Me alegro mucho de veros.

-Igualmente. -Te veremos allí.

Ya está. María ya tiene la base

de su sorbete de albahaca al que deberá añadir

las hojas de gelatina, previamente, hidratadas

y el zumo de limón para después congelar.

A ver si me sale.

Cuatro, ocho, doce, dieciséis,

veinte, veinticuatro, va a dar justo.

Gonzalo tiene que montar las esferas de hígado

y rebozarlas en cacao para su plato de grouse.

Gonzalo, en cinco minutos sale la grouse,

deberíamos emplatar ya, ¿cómo lo tenemos?

Bien, aquí está la grouse,

aquí está lo que me ha dicho Pepe y ya está.

¿Pepe te ha dicho que lo dejes crudo?

Esto está crudo. ¿No se toma así?

Deberías, mínimo, intentar cocerla con esa sartén de ahí por ejemplo.

Amigo mío, ¿no sabes que...? Los tubérculos y raíces,

hombre, se pueden comer crudas, claro, pero se comen cocinadas.

Y esta grouse...

¿Sabes que va cortadita por la mitad, no?

No.

Esto está muy verde, amigo mío. Pensé que iba bien de tiempo,

pero al decirme Jordi

que los tubérculos no iba crudos, la verdad, me puse muy nervioso.

Los veo reguleros todos. ¡Pepe!

A ver, aquí falta todo.

La grouse la hice cortar porque no estaba cortada,

las raíces crudas. Había que cocerlas

y darles un salteadito con mantequilla.

Las estoy dorando y pochando un poco.

Esto está como una piedra. Está congelado.

Aquí te dejo reinventando tus recetas, no me atrevo

que luego me dices que critico tu menú.

Aquí te quedas.

Bueno, a ver, Gonzalo, mételo ahí, dos minutos,

a ver cómo lo solucionamos, venga, todo tiene solución en la vida,

veamos el lado positivo, ¿vale?

Venga, esto que se termine de hacer, ¿tenemos más cacao?

Sí. Envuélvelas un poquito más

en cacao, mete todas la bolas aquí, venga.

Todas juntas y las movemos, suavemente, ¿ok?

Vale. -Te ha dado guerra la perdiz, eh.

Vale, mira, lo emplatamos así.

Una, dos y así

¿Sabrás tú ponerlo?

Sí. Venga, a ver cómo lo haces.

Vale, vamos con ello. Venga, te tengo que ayudar

que si no, no llegamos.

Vamos, ve poniendo las trufas estas.

Tenemos a los comensales esperando y vamos con un poco de retraso.

Vale, ahora te voy a salsear aquí así un poquito, ¿vale?

Bueno, saquemos la perdiz, que ahora sí que la tienes ya.

Bueno, esto es un lujo.

Es lo último ya.

Mira, una y otra

con un poquito de gracia aqui.

¿Vale? Vale.

Vamos, Gonzalo, lo hemos resuelto.

Camareros, por favor, vamos sacando estos platitos.

Gonzalo, te tengo que dar la enhorabuena porque

estás cocinando mermado, todo el rato sangrando de la nariz.

El esfuerzo es titánico, podríamos haberlo hecho mejor,

pero estoy muy orgulloso de ti.

Vamos a por el quinto plato que dicen que no hay quinto malo,

lo ha hecho Gonzalo y es grouse, tubérculos,

piña picante y parfait de sus interiores.

Espero que os guste.

Este es muy cañero. -Guau.

-Epa. -Qué bonito.

-El emplatado bien bonito, eh, amigos.

-Está muy bueno. -Muy rico,

pero un sabor superpotente. -Es complicado de hacer.

-Los platos de cazo son potentes. -Esto lleva curro.

-Un sabor muy intenso, te gusta o no te gusta.

Buenas, ¿qué tal va la cosa por aquí?

Muy bien. Qué me gusta arrimarme a Juan.

Bueno, contadme un poquito, cómo ha ido este plato.

Me ha encantado, creo que tiene muchas

mezclas de sabores diferentes. Un emplatado muy bonito

y me ha encantado a mí.. Muy rico.

Bueno, María, vamos a emplatar tu postre, ¿no?

¿Cómo vas? Bien.

A ver tu mousse, ya está aquí. A ver cómo ha quedado.

Ya está. Ha quedado como una mousse.

Ponemos tu mousse de galleta en una manga pastelera.

¿Las dos? María, que no se nos quede nada.

¿Qué vas a hacer con esta parte? ¿Cómo lo vas a poner?

Lo pondré abajo del plato así como...

Esa será la base del postre, ¿no? Sí.

Siguiente paso, ¿cuál será? El merengue.

Hagamos primero la base de los platos.

Muy bien.

Hazlo limpio y bonito y no me manches los platos

que estén bien. María, haz las bolitas de helado

y yo te pongo por encima el merengue, vamos.

Cuando ya estén hechos dos o tres, diría a los camareros

que los sacaran porque es un postre tan delicado.

Sí, que se derrite. Que se derrite.

La quenelle, ¿has hecho todas ya? Sí.

Jo, María, eres muy rápida. Sigue acabando los platos,

hasta no tener cuatro o cinco hechos.

los camareros no los sacarán. Vale.

Colócales los merenguitos y ya se pueden sacar los primeros.

Perfecto, muy bien. Camareros, podéis ir sacando

los platos con los merenguitos puestos.

Merenguitos son muy monos. Muy bien, vamos.

Aquí, camarera, usted puede sacar este plato ya.

Yo lo he dado todo esto que quede en mano

del merenguito, yo estoy contenta con mi trabajo.

Vamos a ponerle el punto dulce a este menú con un postre

que ha hecho nuestra pequeña mariquilla,

se llama limón, galleta y hierbas

y espero que esté rico y os deje un buen sabor de boca.

Seguro que sí. (APLAUDEN)

La pequeña quién es, ¿María? -María.

-María es la chica. -María hizo las espardeñas y este.

Pues ya está, ya tenemos.

Mira qué emplatado ha hecho la pequeña.

-No puede ser que lo haya hecho una niña de ocho años.

-Es que lo ves y no te lo crees. -Huele porque...

(RÍEN)

Superganador.

Qué tal. Para el final te quise dejar a ti,

por favor, para que cierres este menú.

Bueno, pues creo que esto ha sido la traca de un menú

de estrella Michelin, estoy alucinando.

Desde el primer plato hasta el último fue increíble

la elaboración, combinación de sabores, emplatados,

estoy alucinando con la edad que tienen que sean capaces

de hacer esto, increíble. Es maravilloso, eh.

Creo que estos niños cocinaron

de maravilla, la verdad, les felicito a los tres,

es maravilloso, ¿no?

Maravilloso es teneros aquí, de verdad.

Tráenos todos los meses.

Tampoco es tan maravilloso, tan maravilloso.

Ah, bueno, ah, ah.

Claro, tan pronto... Pero que estoy encantada

de que compartáis con nosotros esta final, pues sí.

Muchísimas gracias. Por cierto, otro sitio

pare encontrarnos todos sería el bautizo.

(GRITAN Y APLAUDEN)

Hecho, eh, hecho.

Lo haré, lo haré.

Y el catering nosotros.

-El catering nosotros, no. -No, Samantha y él en bikini.

-Samantha y él en tanga.

-Ya tenemos encargos.

Comensales, espero de corazón que hayáis disfrutado

de este menú degustación que con tanto cariño

ha diseñado mi compañero Pepe y con tanto esfuerzo...

(Aplausos y vítores)

¡Bravo, bravo!

Pepe lo ha diseñado, pero los que lo ejecutaron

fueron nuestros aspirantes y además con mucho esfuerzo

porque, Pepe, no se lo has puesto nada fácil.

Tenía un puntito de complejidad. Las cosas como son,

así que aquí están Lucía, Gonzalo y María.

(APLAUDEN)

¡Bravo, bravo!

¡Bravo!

Bueno, aspirantes, yo os quiero felicitar

porque el menú sabíamos que tenía un punto de complejidad,

pero os felicito, lo disteis todo

y no sé si tenéis que decirle algo a los comensales.

Yo tenía que pedir disculpas porque mi primer plato

salió un poco tarde y eso.

-Ha salido estupendo. -Estaba riquísimo.

-Riquísimo, ha merecido la pena esperar, tranquila.

-Buenísima la perdiz escabechada. -Muchas gracias.

Bueno, Gonzalo, ¿algo que decir?

Pues, lo siento porque hoy he estado un poco desconcentrado

el gazpacho me salió mal porque se me olvidó la gelatina

y que mis dos platos salieron con un poco de retraso,

así que lo siento mucho. Ellos están acostumbrados

porque fueron aspirantes y saben lo que es eso

Los nuestros salían... escucha. O no salían.

¿María? El merengue

ha salido muy derretido. -No digas eso, quedó estupendo.

-Maravilloso. -Buenísimo.

-Quedo riquísimo. -Estaba bien rico.

Qué grande sois, muchas gracias por haber acudido a nuestra llamada

y ha sido un placer inmenso teneros aquí,

me habéis hecho pasar, personalmente, otro buen rato más.

Sé que los jueces están contentos, los chicos también, ¿a que sí?

Sí. Todos estamos contentos.

(APLAUDEN) Y aquí, por supuesto,

tenéis vuestra casa siempre, gracias.

Gracias, Eva.

-Gracias.

(CORBACHO) ¡Suerte!

Aspirantes, la suerte está echada, el jurado ya tiene un veredicto.

Quiero deciros que sois un ejemplo a seguir

(TODOS) Gracias, Eva.

Durante todo este tiempo he visto cómo superabais

prueba a prueba, cómo trabajabais de manera incansable

y todo para alcanzar vuestro sueño,

convertiros en pequeños grandes cocineros.

Aspirantes, mi más sincera enhorabuena.

(TODOS) Gracias, Eva.

(APLAUDEN)

Lucía, tu plato escabeche de perdiz y foie era el primero

en salir y quizá por eso te vi más nerviosa que nunca.

Tú has estado perdida casi desde el principio,

no has texturizado, perfectamente, la salsa del escabeche,

la tuve que rectificar con la reducción de puerros

que parecía una sopa y luego el foie gras

pues no congeló lo suficiente

quizá por no calcular bien los tiempos.

Menos mal que Jordi y yo hemos salvado el plato,

pero a pesar de nuestra ayuda lo has sacado muy tarde.

Este bache en tu cocinado te ha hecho perder un poco

los nervios, te pusiste triste, pero, chica, luego te viniste

arriba y conseguiste centrarte.

Por eso tu bacalao con jugo de puerros

ha salido en tiempo y en su punto.

Enhorabuena, Lucía.

Gracias.

Muy bien, Lucía.

Gonzalo, tú a diferencia de Lucía has podido elegir

tus platos, pero no supiste aprovechar esa ventaja.

La falta de concentración ha hecho que se te olvidara

algo fundamental como la gelatina en ese gazpacho de sifón.

Y por eso sacaste un plato diferente al de Pepe

y encima con retraso.

Ya. Con la grouse tuviste

una suerte parecida, no tenía suficiente fondo,

los tubérculos crudos, en conclusión, tampoco se parecía

en nada al plato de Pepe.

Eso sí, tu esfuerzo ha sido titánico

y eso es lo más importante, luchar hasta el final.

Gracias.

La verdad es que me han reconfortado

las palabras de Jordi y ese es mi lema:

nunca te rindas.

Apriétame cuando quieras, eh. -A mí también.

-Un par de veces os voy a apretar.

María, desde el principio te vimos trabajar con energía,

bien organizada y muy concentrada.

Por eso tu plato, las espardeñas, ha sido el único de los tres

primeros platos que salió a tiempo,

pero no solo eso, ha salido con sabor

y la textura exacta al plato original.

¿Ves cómo lo has hecho genial?

Incluso con el postre has sabido manejarte bien

que siempre es el talón de Aquiles

de los aspirantes de "MasterChef".

Enhorabuena, María. Gracias.

-Muy bien, María.

Enhorabuena.

Que gane esta prueba sería un sueño

porque estaría en la final

y eso para mí sería lo más top, top, de "MasterChef".

-Buah, tía, qué tensión.

(MARÍA RESOPLA)

Respira hondo. Aspirantes, atención,

por su excelente trabajo en esta prueba, por su evolución,

sus ganas de superarse y su capacidad para trabajar bien

tanto, individualmente, como en equipo, el segundo duelista

de la quinta edición de "MasterChef Junior" es...

¡María!

(TODOS GRITAN) ¡Bien!

Venga, corre.

-¡Ah!

Mi vida. Enhorabuena.

¿Cómo estás de contenta? Mucho.

¿Quieres esta chaquetilla? Sí.

Te lo ganaste a pulso, María, toda tuya.

Mira qué pequeña. -Qué mona

Te queda maravillosa. ¿Tú cómo te sientes

con esa chaquetilla puesta? Me siento especial.

Te sientes guay con esta chaquetilla.

Dame un beso grande.

Estoy flipando. Mira lo que llevo.

Lo conseguí. ¡Estoy en la Final!

Qué mona.

Estoy que no me lo creo. ¿Estoy en un sueño? ¿Es verdad?

Me voy a pellizcar, a ver si me duele. Es de verdad.

Lucía, Gonzalo, quiero daros la enhorabuena,

porque lo habéis hecho muy bien.

Llegar hasta aquí solo se consigue con esfuerzo

y con talento. Así que tenéis que sentiros

muy orgullosos de vosotros mismos,

porque, desde luego, nosotros,

y hablo en nombre de los cuatro, lo estamos.

Lucía, Gonzalo, queremos recompensaros

por haber llegado hasta aquí, premiar vuestro esfuerzo

y celebrar que habéis luchado sin rendiros en cada prueba.

Por todo ello, recibiréis un trofeo MasterChef.

Para que sigáis aprendiendo y os convirtáis en grandes chefs,

os regalamos seis meses de acceso ilimitado

a los cursos de cocina de la Escuela Online de MasterChef.

Podéis aprender recetas nuevas para que sigáis practicando

y lleguéis muy lejos. Por supuesto.

Pero ahí no queda la cosa.

Ya sabéis que yo vengo cargadita siempre de regalos. ¿A que sí?

Sí. Pues nuestro patrocinador Bosch

os regala un horno de vapor para que en casa

podáis seguir cocinando.

Ese regalo mola, eh. Sí. Mucho.

Y, por supuesto, vais a recibir

nuestro juego oficial de "MasterChef Junior"

para que juguéis con vuestros hermanos,

con vuestros primos, que estoy segura

de que les vais a ganar a todos.

Pero lo que más le gusta a un niño,

es abrir regalos envueltos. ¿A que sí?

Sí. Y eso justo es lo que hace

nuestro patrocinador, el supermercado de El Corte Inglés,

que os va a traer un regalazo para cada uno.

Tanto es así, que necesito ayuda. Samantha, Jordi.

Vamos a buscarlos. Tú quieto.

Que vayan ellos dos. Mis secretarios.

Se les da bien. Sí. Hacen muy bien de pajes.

(GRITA) ¿Cuál es el mío?

No. Para ti, no.

Gracias. El aspirador que habías pedido.

¿Lo puedo abrir? Claro que lo puedes abrir.

¿Qué es eso? ¡Hala, un móvil!

Espero que, con ese móvil, me llames muchas veces

y me cuentes todos los avances que has hecho en cocina.

Vale. Gonzalo, ¿tienes ganas de abrir

el tuyo? El tuyo es más grande

y no tengo ni idea de lo que puede ser.

Venga, Jordi, entrégaselo.

Venga, Jordi. Lo quiere para él.

Jordi, qué tonto eres. -No me lo quieres dar.

-¿Te ayudamos? -No. Si puedo.

¡Ahí va! ¿Pero eso qué es?

¡Me encanta! ¡Es una cámara de fotos!

¡No me lo creo, tío! -¡Me encanta!

Cómo mola. Y a ti, María, te queda

un gran reto por superar, el más importante de todos,

el que te puede convertir en la próxima

MasterChef Junior España. ¡Dios!

Tú y Esther os enfrentaréis en el reto definitivo

que todos estábamos esperando: el Gran Duelo Final

de la quinta edición de "MasterChef Junior".

Nos vemos en plató.

Qué nerviosa.

Vuelven los campamentos MasterChef.

Si tienes entre ocho y dieciséis años,

te apasiona la cocina, la naturaleza

y quieres vivir una experiencia inolvidable,

no te puedes perder nuestros campamentos.

Además, convivirás con los concursantes

de "MasterChef Junior". No lo pienses más.

Este verano, campamentos MasterChef.

(TODOS) ¡Ven a campamento MasterChef!

Ya está todo preparado en estas cocinas

para vivir el momento decisivo de la noche.

Va a ser un combate épico, porque las dos vienen

con el mismo propósito: cumplir el sueño de convertirse

en la nueva MasterChef Junior España.

Bienvenidos al Gran Duelo Final.

Buenas noches, Chefito. Hola, amigos.

Ahora sí que sí, eh. Ha llegado el momento más esperado.

¿Tú estás preparado? Nunca he vivido

una noche tan apasionante.

No sé si mis circuitos soportarán tanta emoción.

Estoy segura de que sí. Pero nosotros estamos igual, eh.

Da lo mismo que llevemos doce finales

a las espaldas, ¿eh, chicos?

Bueno, los mismos nervios no. Muchos más.

Sí. Porque los pequeños aspirantes

llegan cada vez más preparados.

Muchos han pasado por los campamentos MasterChef

y, además, conocen la Escuela Online.

Y cuanto saben ellos, pues más nos impresionan.

Cada vez que veo estas cocinas en círculo,

lo primero que viene a mi cabeza, es la ilusión de los aspirantes.

La vimos en sus ojos cuando atravesaron

por primera vez esa puerta.

Y esta noche, las dos duelistas que la van a cruzar

por última vez, tienen su sueño al alcance de la mano.

Es un duelo muy emocionante y reñido,

porque las dos se han dejado la piel en cada uno de los retos

y, además, sin perder nunca la sonrisa

ni dejar de lado el compañerismo.

La primera duelista asegura que la cocina es

su manera de expresar lo que siente.

Ella es Esther Requena.

Tiene diez años y llega directa desde Granada.

Nos ha conquistado a todos con su ternura,

su sonrisa y, también, con sus guisos tradicionales.

¿Cómo estás? ¿Bien? A tu sitio. Bien.

Qué masa más dura, ¿no? ¡Tía!

¡No! -¿Qué has hecho?

Que se ha caído.

No me gustaría irme, porque yo sé que puedo dar

mucho más de mí.

Ponte a cortar. No puedes estar parado.

¡Genial, Esther! -No me lo creo.

-Cinco al horno, ¿vale? -Muy bien, María.

Esther, ¿qué plato nos has hecho?

Se llama arroz con amor, porque lo he hecho con mucho amor.

La idea es muy buena, la ejecución muy buena.

Es un plato de una señora que cocina cada día.

Pero esta señora mide 1,26.

Los doce puntos son para... Esther.

Esther. ¡Esther!

Esther, ¿cómo estás de nerviosa, mi amor?

Muy nerviosa. ¿Qué significa para ti estar

en el Gran Duelo Final? Pues mucho,

porque como es un sueño... mucho.

Estoy cumpliendo mi sueño porque ya llego lejísimos.

De toda la gente que se presentó al casting, segunda. O primera.

Por cierto, en el primer reto de la noche, ganaste un premio.

Qué bien. Esa masterclass con Dabiz Muñoz. ¿Qué tal?

Flipante.

¡Hola! -¿Cómo estás?

-Muy bien. -¿Has ganado la prueba?

-Sí. -Bienvenida a StreetXo.

-Me encanta el sitio.

Vamos a hacer uno de los platos

que más le gusta a la gente en Londres.

Esto es un cangrejo de caparazón blando.

Vamos a freírlo entero en tempura.

Ahora, lo que hacemos, es echarlo ahí.

Cuando está totalmente fritito, lo sacamos ahí.

Muy crujiente. ¿Lo probamos?

Choca.

El siguiente plato: las croquetas de la Pedroche.

Están rellenas de kimchi. -Si están como el otro plato...

-Te voy a coger de ayudante. -Yo encantada.

Perfecto. Un poco de mantequilla encima.

Lo que haremos, será quemar para que le dé

sabor a tostado con la brasa.

¿Quema?

Muy rico.

Es que no me has llevado y me dijiste que me ibas a llevar.

Se me olvidó. ¡Ay, Chefito!

Ya ves. No me ha llevado.

¿Quieres decirle algo a Esther?

Mucha suerte, Esther. Tú puedes conseguirlo.

Pues vamos ya con la segunda duelista.

Tiene nueve años, lo que la convierte

en la duelista más joven de nuestra historia.

Desde Madrid, viene María Blanco.

Nos ha conquistado a todos por su espontaneidad y desparpajo.

Pequeñita, pero dispuesta a dar mucha guerra.

¡Ay, qué orgullosa estoy de ti!

¿Estás nerviosa? Un poco.

Venga. Con tu compañera.

Vengo a aprender a no perder los nervios

y a aprender más de cocina.

¡No pierdas el tiempo!

¡Uh!

No voy a dejar que los nervios se apoderen de mí.

Intentaré hacerlo lo mejor posible, rápido y resolutivo.

¡Bien! -Todo, todo. Bien, María.

No podemos hacer todo. -Lo hago yo. Tranquila.

Bueno, María, cuéntame qué has hecho de plato.

Es pollo al curry. Un buen trabajo, con mucho mérito.

No es plato propio de una niña de nueve años.

Si no estoy aquí, no me lo creo.

Está muy muy bueno. Los seis puntos son para María.

María Blanco.

María Blanco.

Mariquilla Terremoto, ¿a cuántas revoluciones por minuto

va esa cabecita ahora mismo? A muchas.

Pero cuando empecemos a cocinar, iré tranquila.

Si en cada etapa que superabas en el casting, dabas un brinco,

¿cómo piensas celebrarlo hoy,

si ganas este Duelo Final? Haré así: ¡Aaaah!

(RÍE) Y empezaré a saltar con brincos.

¿Y qué estás dispuesta a hacer por llevar

el que sería ya el segundo trofeo de "MasterChef" a la familia?

No sé. Es que tú no puedes ser menos

que tu primo Miguel Ángel Muñoz.

¡Ay! Estoy muy nerviosa.

(MARÍA) Me juego mi sueño. Solo pasa una vez.

No me puedo volver a apuntar a "MasterChef".

Sé que no hace falta que os lo diga para que os entreguéis a fondo.

Pero tengo que recordaros

lo que hay en juego en este Duelo final.

El trofeo que os acredita como ganadora

de la quinta edición de "MasterChef Junior".

12 000 euros para continuar con vuestra formación.

Y, además, un curso de cuatro días en el Basque Culinary Center.

Donde los jóvenes pueden estudiar Gastronomía a nivel universitario,

para convertirse en futuros profesionales de prestigio.

¡Qué guay! (MARÍA) Es una universidad cara.

Con eso, a lo largo de tres años, te compras una casa pequeña.

Y yo puedo ir cuatro días, si gano.

¿Sabéis lo que os digo? ¿Qué?

Que veo este plató como muy vacío. Demasiado.

Que necesito voces, necesito bullicio.

Necesito niños.

¡Y yo! -¡Yo también!

Que entren todos los aspirantes de "MasterChef Junior V".

Gonzalo, Lucía, Juan Antonio,

María, Héctor, Mara, Fernando, Núria,

Diego, Rubén, Hugo,

Santiago, Yara y Karen.

¡Madre mía! ¡Compañera de habitación!

Participar en "MasterChef"

ha sido sentirme una niña con suerte.

Y yo creo que ha merecido la pena.

Gonzalo, finalista a punto de entrar en este duelo.

¿Qué consejos les das a las duelistas?

Que vayáis seguras y que, aunque perdáis,

estad orgullosas de vosotras mismas.

Yo creo que son unas cracks.

Ya han llegado hasta aquí. Ya son unas ganadoras.

Todos sois ganadores. Todos. (J.A.) Todos.

(APLAUDEN) -¡Olé!

En fin. Esta noche, chicos, tenéis un lugar privilegiado

para ver el Gran Duelo Final. La galería.

Venga, último abrazo antes del cocinado. ¡A mí no! ¡A ellas!

¡Muchas felicidades! -Hazlo genial, como tú sabes.

-¡A por todas! -¡Esther, tú puedes!

¡Gracias, amor!

Cocina como tú sabes.

¡Adiós!

¡Hola, chiquis!

Por fin he podido subir a la galería.

Te sientes muy alegre de estar ahí arriba.

Esther, sé que si seguimos hablando,

te vas a poner más nerviosa.

Por eso, en un momento decisivo como este,

hemos querido que las personas

más importantes para ti estén a tu vera.

Que entren ya a las cocinas de "MasterChef"

Esther, Roberto y Roberto junior.

Padre, madre y hermano de Esther. ¡Roberto!

¡Qué bonito!

Qué mono.

¡Qué bien!

¡Olé los granadinos! -¡Olé!

(ESTHER) Cuando han entrado mi hermano y mi padre,

ha sido un poco alivio, porque estaba tan nerviosa,

que me han relajado un pelín.

Bueno, familia, bienvenidos, Esther, Roberto, Roberto junior.

Muchas gracias. ¿Se ha echado mucho en falta

a la niña estas semanas en casa? Bastante.

Da mucha alegría tenerla en casa y ayudándome

y comprando, que me la llevo siempre conmigo.

¿Quién enseña en casa a la niña a cocinar?

Yo, pero con quien disfruta cocinando, es con él.

Le encanta estar en la cocina.

¿Y qué sientes al verla ahora en el Duelo Final?

Pues un orgullo muy grande.

Preciosa.

Te quiero. -Más que a nada en el mundo.

¿Has echado de menos a tu hermana? Claro.

¿O has estado tan a gustito? No.

Me faltaba algo. Esther, sé que echas a alguien

de menos que no ha podido estar. Teresa.

¿Quién es Teresa? Mi hermana.

Ah, tu hermana. Vaya. Tiene autismo

y le cuesta mucho el desplazamiento.

Seguro que te está viendo feliz. Sí.

(ESTHER) Me gustaría ganar como premio para mi madre,

porque es la primera vez que se separa

de mi hermana para estar conmigo.

María, qué solita estás, ¿no?

¡Sí! Estoy muy sola. Pero tú también vas a sentir

el calor de tu familia numerosa en este día tan importante para ti.

Adelante, Sandra, Iván,

Jael, Daniel y Javier,

los padres y los hermanos de María.

(Aplausos)

¡Qué de gente hay! ¡Javi, no llego a ti!

Bien.

Bien.

¡Javi! ¡Javi!

(MARÍA) He echado de menos a mis hermanos.

Echaba de menos la casa con tanto ruido.

Bienvenidos. Sandra.

(HABLAN EN FRANCÉS)

¿A qué edad se convirtió María en tu sombra en la cocina?

Con cinco años, se sentaba al lado de la vitrocerámica

y cocinaba conmigo. ¿Desde tan pequeña?

(MARÍA) Mi madre me enseñó a cocinar.

Me hace mucha ilusión que me vea cocinar.

Jael, sin embargo, tú, todo lo contrario.

Yo, la cocina, un desastre. Desastre.

Yo, tortilla de patatas y ya está.

Ni siquiera, casi.

¿Cómo ha sido la casa estos días que no estaba María?

¿Paz? Paz y tranquilidad.

¿La habéis echado de menos? Sí.

Sí, mucho. Bueno, familia, yo sé

que os encantaría a las dos familias,

quedaros junto a ellas en esta última prueba,

pero no puede ser. Hay que dar un abrazo enorme,

desearles toda la suerte del mundo y subir a la galería.

¡Vamos, vamos! Tú puedes.

Te quiero.

-¡Olé! -Te quiero.

(Vítores)

No sé si va a ganar o perder.

Se ha divertido lo que se tenía que divertir.

Llegar hasta aquí es un éxito brutal.

Que sea lo que Dios quiera.

Esther, María, ha llegado la hora de medir vuestras fuerzas.

Empieza el Gran Duelo Final

de la quinta edición de "MasterChef Junior".

(JALEAN)

Es la última vez que voy a cocinar en estas cocinas.

Quiero disfrutar el lujo de poder cocinar otra vez.

Esther, María, a pesar de vuestra corta edad,

teníais un sueño: participar en "MasterChef Junior".

Eso lo habéis conseguido ya. Pero ahora las dos queréis ganar

y las dos podéis conseguirlo. Pero no va a ser sencillo.

Tenéis que hacer un menú de libre elección,

compuesto de entrante, principal y postre.

Y para ello, tenéis 120 minutos.

¡Madre! -Dos horas.

Vale. Deberéis elaborar

dos raciones de cada plato.

Dos de cada plato. Tenéis cinco minutos

para entrar al supermercado a coger

todos los ingredientes que vais a necesitar.

¿Estáis preparadas? (AMBAS) ¡Sí, chef!

Pues el Duelo Final de la quinta edición

de "MasterChef Junior" comienza en tres, dos, uno. ¡Ya!

(Vítores)

¡Dale, María! -¡Vamos, chicas, que podéis!

Cuando me enteré que Esther iba a pasar a la Final,

creía que ibas tú o Lucía. Pero mi hermana...

Estaba seguro que tu hermana.

Tenía un pedazo de menú. Tu hermana es una crack.

¿Langostinitos?

Anda. Fresquitos.

Dos raciones de cada plato. Voy a coger todo.

Crema francesa y yogur.

¿Te las llevas todas? Sí.

¿Ni una me dejas para mí? Lo siento, Eva.

-¡Esther, que no se te olvide nada! -Dos limones. Tres.

Chicas, es vuestra última vez en el súper, eh.

¿Da penita? Sí. Un poco.

Cómo tardan. Creo que llevan ahí cinco años.

La mostaza y la alcaparra.

¡Jo! Es que son muchos ingredientes.

El agar-agar, ¿dónde lo tengo? -¿Qué hace?

Para dos platos, no va a ir bien. Ya verás.

Ha cogido la salsa kimchi y la salsa ponzu.

Cinco, cuatro, tres,

dos, uno.

Comienza el reto más importante

de "MasterChef Junior V".

¡Vamos! ¡Dale el arte granadino!

Empezad por las elaboraciones que necesiten más tiempo.

Yo confío en mi hermana.

Para enfrentarse a María en este duelo final,

Esther va a preparar un canelón de aguacate

relleno de langostinos con cítricos,

un salmón cocinado a baja temperatura

con un suflado de su propia piel y una mousse de nata y nueces,

tofe y bizcochos de sifón.

Vamos, chicas. ¡Qué rico salmón!

María.

¡Gracias!

Para ti. Gracias.

Por su parte, María va a tratar de derrotar a Esther

con un carpaccio de manzana

con shots de mostaza y crema de gorgonzola,

una multiesferificación de vichyssoise

con vieiras y aire de limón y de postre,

una cúpula de chocolate con polvo de galletas,

pistacho, mousse de chocolate y frambuesas.

¡Está bien!

Esther está a lo suyo. -Muy bien, Esther.

Eso es verdad. Y si se le quema, lo carameliza.

Esa es mi solución.

(RESOPLA) -Tranquilidad, María.

Bueno, qué emoción. Sigue siendo igual de bonito

ver a dos pequeñajas cocinar como si fueran profesionales.

Este año es la final con las dos aspirantes más pequeñas.

María Blanco es tan pequeña. Sí.

María Blanco tiene capacidad de hacer un gran menú.

Y Esther, su virtud es la tranquilidad.

Pero vamos a ver con qué nos sorprenden.

Las vieiras. -¡Vieiras!

¡Me encanta, tío! Eso está buenísimo.

Está rallando la lima para que le dé sabor a cítrico.

La ralladura, los líquidos, los juntan y al vacío.

-¿Al vacío? -Yo creo que sí.

Sí. Lo va a poner con el salmón.

Esther, de lujo.

Esther va a hacer el salmón al vacío con especias.

Y luego, le va a ir dando más sabor con la piel del salmón.

-Ya, ya. -¿Va bien?

Yo creo que sí. Ya tiene preparado el salmón.

Cómo corre. Qué campeona.

Primero fueron los tres Reyes Magos.

Después, los tres mosqueteros. Y los tres tenores.

Y después... Después llegaron ellos.

El trío más famoso de la televisión.

Tienen el papel más complicado en "MasterChef".

Pero, de vez en cuando, se sueltan la melena

y nos regalan momentos como estos.

Qué miedo. Ay, qué miedo.

¿Hay alguien ahí? (GRITAN)

¡Ay, mi madre! ¡Pepe!

¡Hala! ¡Vamos!

¡Samantha!

Cocina, que yo estoy aquí.

¡Jordi! Hola, chicos.

¿Sabéis quiénes somos? Samantha, Isabel,

la Reina de Castilla. Pepe, Fernando VII.

Y Jordi creo que es Juana la Loca.

(Risas)

¡Pobre Jordi!

Jordi, que te pica la boca.

(GRITAN) ¡Ah!

¡Empezamos! ¡Vamos!

Hoy, nada ni nadie puede eclipsarme.

(HABLA ININTELIGIBLEMENTE) ¡Sabooor!

¡No! Quiero decirle a Pepe...

Pepe, sigue tú porque se me han liado los brazos.

¡Uh!

¡No, no, no!

No sé vosotros. Yo voy a probar el plato.

(RÍEN)

Está bueno. Me recuerda a lo que hacía mi abuela.

Qué cabrita eres. ¡Ay, madre mía!

Qué lástima. Me estoy manchando la chaquetilla.

Cómo me he puesto la chaquetilla. Limpia, vamos.

¡Hala! ¡Olé tú!

Sifón. Lo va a meter en el sifón. -¡Huy! Que viene lo tocho.

Como explote, me cago.

-¡Tú puedes! -Bien, María.

Ahora se puede decir que María lleva ventaja.

¡Soy mala y os espachurro!

Qué buena.

Está colando y le está saliendo mal.

Porque al colar un puré, las vitaminas y todo

las lleva en el espesor.

Es fácil.

Tranquilo, que lo está haciendo, vamos, genial.

Va superbién. -María va genial.

Ya. Pero es que está un poquillo sucio.

-Qué tensión. -¡Genial María!

-¡Venga, Esther! ¡Muy bien! -¡Bien!

¿Qué tal, María? Bien.

María, cuéntanos qué menú vas a preparar.

Voy a hacer un carpaccio de manzana con shots de mostaza.

¿Y el plato principal? ¿Qué vas a hacer?

Unas multiesferificaciones.

¡Huy! ¿De qué?

Puerro con vieiras. ¿Como una vichyssoise?

Una vichyssoise. ¿De postre?

En un globo, voy a poner el chocolate.

Lo voy a llevar al abatidor, lo voy a quitar

y va a quedar como una cuna de chocolate. Una cúpula.

Qué bonito. Ojo, que es muy técnico eso.

Tenlo muy bien en la cabeza.

Hay que hacer un juego contigo. Mírame.

Relájate. Respira un poquito.

Tranquila. Eres muy capaz de hacerlo.

Pero tienes que hacerlo bien. ¿Vale?

Una cosa que te diga, María.

¿Esta manzana es el carpaccio? Sí.

Lo tendrás que meter con algún cítrico.

Para que no se oxide. Claro. Lo voy a hacer ahora.

Le voy a poner agua y ácido ascórbico.

Es un antioxidante. Céntrate y rápido.

¿Vale, María? Venga. Hazlo bien.

Hola, Esther. Hola.

¿Qué menú estás haciendo? Un canelón de aguacate

relleno de langostino. Segundo, el salmón con salicornia,

hojas, cítricos y eso, con una gelatina de kimchi y ponzu.

Y te he visto que estabas con la piel del salmón.

Bueno, la piel, que después la voy a freír.

Ah, para que quede crujiente. Sí.

¿Y el postre? Una mousse de nata y nueces

con unos bizcochos de sifón de chocolate y otro de yogur

y frambuesas con nitrógeno.

Suene muy rico ese menú. A ver cómo termina.

Eso. A ver cómo termina.

¡Muy bien! ¡Vamos, Esther!

Bueno, son atractivos los dos menús, eh.

Me preocupa el de María. Sí. A mí también.

La veo un poco más despistada, más nerviosa.

El menú: multiesféricos con un carpaccio de manzana

con no sé qué, un menú muy técnico.

Pero en la mesa, te acercas y ves pocas cosas.

En cambio, a Esther la he visto muy concentrada,

muy metida en su menú, muy organizada.

Es que lo sabía.

Me está saliendo todo mal.

En el menú de Esther hay técnicas,

pero cuando lo escuchas, es más sensato.

Solamente pensar que las dos

pueden hacer un menú así, es maravilloso.

¡Tranquila, Esther!

Un poquito de... Para hacer el tofe.

Oye, Esther, ¿qué te pasa?

Nada. Que todo me está saliendo mal.

¿Y cuánto tofe vas a poner? Un poco.

¿Y no tienes un poco? Sí.

¿Y para qué te pones así, si tienes suficiente?

No sé. ¿Sabes lo que dice Berasategui?

¿Conoces a Martín? Sí. Me encanta.

¿Qué dice, Martín? Garrote. Venga.

Qué bien, ¿no?

Concentrada, María. -Mirad, pero callad.

Chavales, ahora callaos, que va a hacer las esferas.

-Hay que estar superconcentrado. -Es supercomplicado.

No les están saliendo redondas.

Es que se hace un churro, no sé por qué.

Estoy sumergiendo mi multiesfera

en gluconolactato y calcio, pero me está saliendo un churrete.

¿Qué es eso? ¿Ese es su postre?

Start.

Esa se me ha roto.

Espero que mi multiesferificación,

valoren que la ha hecho una niña de nueve años.

Qué bonito lo de los vasos.

Vosotros os lo pasáis genial en casa viendo "MasterChef".

Y la verdad es que nosotros nos divertimos mucho haciéndolo.

Pero eso no quiere decir que no nos tomemos en serio

nuestro trabajo. ¿A que no?

Siempre. Muy serios. Ni muchísimo menos.

Lo que pasa es que, a veces, nos sale nuestro lado más gamberro

y, también, un poquito payasos somos.

Bueno, pero muy poquito.

Eva, ¿tú quieres que sea niña? ¿Eh?

Si es niña, ¿cómo le vas a poner? No lo sé.

Eva, una cosa. Si me voy, ¿me lo puedes decir al oído?

Es que yo no lo sé, mi vida. Eva, ¿tu hermana es famosa?

Empezamos. Se acabaron las conversaciones con Eva.

Con esto, nos habéis "corraborado". Corroborado.

(RÍE) Has arriesgado haciendo

un tiradito con tu "cepaloporo".

(Risas) Samantha. Ce-fa-lo-po-do.

Voy a supervisar el trabajo

de los "pespaspirantes". ¿Qué has dicho?

¡Vamos, chicos, que nos vamos a poner hasta las patas!

Un samantito.

¿La Revolución Francesa no es sinónimo

de Revolución Industrial?

¿Lo habéis? (NIÑOS) ¡Sí, chef!

¿Chef? (NIÑOS) ¡Eva!

Que me va a coger el culo el Chefito.

Qué bien mueves el culito. #¡Ay, Chefito!#

Samantha también lo mueve superbién.

¿Esto es el orinal de Jordi? ¿Qué?

Quédate ahí.

Ahora podrías besarme. Ahora podríais ser pareja.

¿Y tu novia cocina en casa? (RÍE)

Que no es su novia.

Huy, viene una señora.

Viene una señora subiendo la cuesta.

Ah, que le han avisado y no se lo ha creído.

Han dicho: "Estamos grabando". Y ha dicho: ¡Anda ya!

Es el Gran Duelo Final y estoy un poco nerviosa

por lo que pueda pasar.

¡Ay, porras!

El globo lo hago para meterle el chocolate,

al abatidor y que se enfríe.

Venga, María, concentración.

-Quiero que gane María. -Cuidado, que se te va.

Que el globo es muy frágil.

Lo congela y, luego, lo explota. Y luego, le quitas el globo

y se queda la forma.

Ya está. Bueno, chicos, ahora entiendo

por qué estáis tan a gustito, en la galería.

A mí me gustaría cocinar.

¿A ti te gustaría cocinar? Y a mí.

¿A todos? Pero estáis contentos, ¿no?

Sí. Yo quiero que gane Esther.

(MARA) Yo quiero que ganen las dos. Pero si es una, pues Esther.

Así que, María, no te enfades, eh.

-Vale, vale, vale. -A ver. A mí me da igual

porque las dos cocinan muy bien.

Pero yo preferiría Esther, está muy organizada.

Vosotros, que ya casi sois cocineros profesionales,

sabéis que cuando pasa algo en cocinas,

que os descuadra un poquito... ¡Ay!

Nos ponemos nerviosos y se nos puede descuadrar todo.

Bueno, ¿les mandamos todos nuestros ánimos?

¿Damos un aplauso muy fuerte? Sí.

(Aplausos) ¡Venga, María! ¡Venga, Esther!

¡Campeonas!

¡Hinojo! ¡Qué bueno!

A mí no me gusta. -A mí tampoco.

Es la salsa de queso con nata.

¡Atención, duelistas!

Este reto ya ha consumido la mitad de su tiempo.

¡No tengáis prisa, que tenéis una hora!

Concentración, María.

Se ha cortado. -¿Se ha cortado?

Tranquila, tranquila, tranquila.

¡María, no pierdas la calma!

¡Vamos, María! -Tranquila, hija.

-¡Vamos, María! -¡Que no pasa nada!

-¡Todo se puede arreglar! -¡Nata!

-No, porque se corta más. -¡Vamos, Esther, que ganas!

¡Vamos, María!

¡Venga, Esther! ¿Qué pasa?

Que se me ha cortado la salsa. ¿Se puede hacer otra?

No tengo más queso. ¿Con qué se puede arreglar?

Móntalo despacito. A ver si lo remontamos.

Pero no te bloquees. Inténtalo, que, a lo mejor,

se puede. Tenlo abajo, tenlo abajo un ratito.

Muévelo todo un poquito.

Un poquito. Se ha cortado. Se ha cortado.

Se ha cortado entera. El gusto está muy rico.

Está cortado. No pasa nada. Empezamos a limpiar todo

y empezamos ordenar las ideas. Vale.

Venga. No te vengas abajo, que puedes. Fenomenal.

¡Vamos, Esther! -¡Venga, Esther!

¡Que tú puedes! ¡Vamos, María!

Oye, ¿sabes que te pareces a un buen amigo mío?

A Quique Dacosta. Cocinero bueno bueno.

¿Tú cocinas algo? Soy más de comer, que de cocinar.

Tu niña es una crack. Deberías aprender.

Tu primo Miguel Ángel no se queda corto.

No. En dos días, aprendió.

¿Quieres una solución? La tengo.

Seis meses de acceso a la Escuela Online de MasterChef,

dirigida por mí. Muchas gracias.

Y luego, si eso, te presentas al de adultos.

Y todo queda en familia.

¿Cómo ves a tu hermana?

¿Estás nervioso? Sí.

¿Por qué? No sé. Por si le pasa algo.

Ella también está nerviosa. Lo está haciendo fenomenal.

¿A ti te gusta cocinar? Sí.

¿Cocinas bien? Se me da un poquillo bien.

Yo tengo la solución a tus problemas con los fogones.

"Recetas del mundo para flipar".

Aquí vienen muchas recetas internacionales

con platos buenísimos que te encantarán

y con los que aprenderás a hacer platos que vas a flipar.

Que lo disfrutes. Muchas gracias.

Escúrrela.

(MARA) Les veo nerviositas.

Es un duelo final de "MasterChef".

Te llevas un trofeo que nadie se lo lleva. Chapó.

Yo, por eso, mataría.

¿Qué es eso, María? -Galleta para el postre.

¡Qué bueno!

Qué mal rato está pasando la pobre.

Bueno, María sabe que su talón de Aquiles son los nervios.

Siguiente paso. ¿Qué hago?

Hoy le están jugando una mala pasada.

Yo la veo muy bien para lo nerviosa que es ella.

La veo muy concentrada. Pues se ha puesto a llorar

porque se le ha cortado la crema de queso.

María, pero coge un puñado

y clávalo fuerte. -Es lo que voy a hacer.

-¡Más fuerte! -No, porque me la cargo.

Pero yo creo que se ha repuesto.

Yo creo que va con fuerza otra vez.

Me gustaría que le diésemos ánimos desde aquí.

(TODOS) ¡Venga, María! ¡Vamos!

Pongo un poco más. Familia de Esther,

¿cómo la estáis viendo? Muy bien.

La habéis echado de menos, ¿no? Mogollón.

Realmente, creo que es para que estéis orgullosos

de vuestra hija. Me ha contado la historia de su hermana

y no os podéis imaginar con el amor

que habla de su hermana. La quiere mucho.

Es una niña maravillosa, con una ternura muy especial.

Yo creo que deberíamos animarla. Por supuesto.

(Vítores) ¡Esa granadina guapa!

Y hace así.

Esther, María, sé que estáis muy concentradas,

pero necesito que me prestéis atención sin dejar de cocinar.

En este duelo final, no habrá tres jueces, sino cuatro.

(TODOS) ¡¡¡Qué!!! Nos acompaña en estas cocinas

el chef con el único restaurante

con tres estrellas Michelín de Madrid.

DiverXo. Adelante, Dabiz Muñoz.

(Aplausos y gritos)

(Aplausos) (JUAN ANTONIO GRITA EURÓRICO)

(TODOS) ¡¡¡Dabiz!!! -Hola...

Hola... -Hola.

-¿Cómo estás? ¿Todo bien? -Bien... sí.

-¿Qué estás haciendo?

-Eh... un caviar de yuzu y cilantro.

-Qué rico. (J. ANTONIO) ¡Te quiero, Dabiz!

-Hola... hola. (LOS NIÑOS SALUDAN Y GRITAN)

Por fin... Qué guapa.

Pero bueno... qué ilusión tenerte aquí.

Eh... chaval. ¿Cómo estás?

Caballero, ¿qué tal? Muy bien.

-Tío, no me lo creo, Dabiz Muñoz.

Bienvenido a estas cocinas

porque te habíamos tenido en el exterior, pero no en plató.

¡Dios...! Antes de seguir

te quiero dar las gracias por esa masterclass maravillosa

que le has dado a Esther en tu restaurante de Londres,

ha venido encantada. Ha sido un placer.

Jordi ha dicho que vienes de DiverXo (Madrid)

por el número de estrellas Michelín por las tres que tienes,

pero eres el creador de "Streepso Madrid"

y "Streepso Londres". ¿Cómo dices...?

Streepso... (TODOS RÍEN)

Yo no le iba a decir nada, pero me ha gustado mucho

tu forma de... nadie había pronunciado así...

De "striptease". Me gusta es el...

¿Cómo se llama? El StreetXo de Illescas.

Illescas Style, me ha encantado.

-Está cansada ya Esther.

La etiqueta de cocina fusión contigo se quedó pequeña

para hablar de tu cocina, ¿de qué manera la defines?

Bueno, creo que la cocina que hacemos en el mundo

de DiverXo y de StreetXo es una cocina de influencias,

es una cocina eminentemente viajera, lo único que buscamos

es que la gente disfrute muchísimo cuando viene

y se sienta... en el fondo como si fuera una montaña rusa

que no entiende por dónde llega

ni qué ocurre. -Voy a hacer el nitrógeno.

-Nitrógeno líquido...

¿Cómo puede ser

que tenga nitrógeno líquido "MasterChef"? Que yo sepa

el nitrógeno líquido, salvo casos especiales,

está... es ilegal.

Puro nitrógeno.

Yo ya aviso que el nitrógeno es horrible.

Claro, al congelarlo las gotas se quedan duras.

Es verdad, la salsa al meterla en el nitrógeno...

-Se quedan duras. -Se congela... es lo que he dicho.

-Se quedan duras y se hace la bola.

-No... -Vamos, María, Esther...

Además de Illescas dónde te gustaría montar...

Pues haremos algo en Estados Unidos,

probablemente, y algo en Asia y ya está.

¿Aquí en España algún otro proyecto no lo ves?

Sí, de hecho, para el verano de 2018

tengo un concepto, una idea en mi cabeza

desde hace ya muchos años

y va a ser algo que no se ha hecho hasta ahora,

así que hasta aquí puedo leer.

Atención, chicas, entramos en los últimos 15 minutos.

(CHEFITO) Venga, chicas, es el último esfuerzo.

-¡¡Vamos, chicas!! -Cómo gritas...

-Hombre, no lo voy a decir y que no se enteren.

Bueno, Esther, aquí te traemos al genio.

Hola. ¿Qué estás haciendo?

Estoy emplatando el postre. Una mus de nata

con bizcocho de chocolate y de yogur, toffe

y las frambuesas las pasaré por nitrógeno.

-Pero tú sabes hacer más cosas que yo, entonces, ¿y las cabezas?

-Ya no sirven, porque he hecho una aceite de langostinos.

-¿Puedo probarlo? A ver...

Está muy rico. -Que Dabiz pruebe su plato, LOL.

Lo tienes todo bastante avanzado, ¿no?

Eso creo. Pues, Esther, date prisa

que se nos va el tiempo. Ánimo y hazlo bien.

Vale. -Mucha suerte, guapa.

-Vais las dos supermegahiperbién.

María. Hola.

-Hola, María. ¿Qué tal, María?

Bien. -¿Qué es esto tan bonito que haces?

-Un carpaccio de manzana.

-¿Qué más lleva? -Lleva chuts de mostaza,

lleva una salsa rara

de queso pero se me ha cortado. Ahora te va a sorprender.

Da un pasito para allá. Anda...

(Risas) ¿Qué pasó con la salsa?

-Se me ha cortado. -¿Por qué? A ver...

-A ver si se me arregla. Me encanta,

vas a arreglar lo que no pudo arreglar Pepe.

¿Por qué no la calentamos un poco? -Al ocho te lo pongo.

Ponte con Dabiz y aprendes con él.

Eso te digo... me encanta aprender de los maestros.

No como vosotros que ya lo sabéis todo.

Pero si tú ya eres un maestro.

-Ya se está fundiendo ahí, vamos a cocerla un poquito.

La reducimos y ya verás qué rica. María.

Otro día, llamas a Dabiz o me llamas a mí

pero Pepe no te lo arregla. Claro.

Menos mal que he venido a arreglar la salsa

porque Pepe estaba un poco inoperante.

Oye, mira, esto está arreglado ya. Esto lo vas a dejar

un poco en la nevera,

luego, lo vas a mover bien, ¿vale?

-Vale... Pepe no me lo consiguió salvar.

-Y te lo salvó él, ¿a que sí? -Lo salvó Dabiz.

-Claro, si es que son todos muy buenos cocineros.

-Venga, María. Vamos, Esther...

-Oh... -No pasa nada, tengo otro.

-Esa es la actitud.

Chicas, en cinco minutos daremos el "manos arriba".

Lo va a calentar... qué guapo.

-Sabe manejar el soplete, tiene nueve años,

con su edad yo jugaba al fútbol. Es sorprendente.

Uf...

Perfecto. -Olé qué arte.

-Esa María...

¿Qué te parecen nuestras dos finalistas?

Me parecen muy chiquititas en todos los aspectos.

Me parecen unas fuera de serie, solo por concepto

que hagan lo que están haciendo y cómo lo están haciendo.

Lo absolutamente alucinante es que tengan la sesibilidad

suficiente como para no solamente ser capaces,

a nivel de artesano de ejcutar como ejecutan;

sino a nivel cocinero.

Esa chispa de poder hacer cosas como las que hacen.

Lo que es absolutamente innegable y brillante

es que los programas de cocina generan cultura gastronómica

y conocimiento en España, esto es impagable.

Al final ocurren muchas cosas,

en mis propios restaurantes que muchas de ellas

tienen que ver con ese acto divulgativo

de los programas de cocina.

-¡¡Esther, vamos!!

-El nitrógeno está a 200 grados

bajo cero.

Es como 20 veces la temperatura

del pico del Everest. Es como 20 veces.

-Se está relajando, pierde la concentración.

Aspirantes, ahora sí, no os quiero poner más nerviosas

pero acabáis de entrar en el último minuto.

¡Venga, vamos! (TODOS ANIMAN A LAS FINALISTAS)

-Callaos... ¡olé, oh!

(Gritos y aplausos) Vamos, hija...

Que no has terminado.

-María, a lo tuyo. -Voy.

-María, no te relajes y termina.

¡Venga, vamos! 10, 9, 8,

7, 6, 5, 4...

(TODOS) 3, 2, 1...

¡Tiempo! Manos arriba.

(Gritos y aplausos)

Sé que te has esforzado que has luchado mucho,

que has estudiado una barbaridad.

A ver si tienes suerte y sale todo bien y consigues tu sueño.

Si quieres aprender

lo que necesitas saber de cocina, tenemos una novedad:

en la escuela online

de "MasterChef" vas a encontrar más de 100 nuevas recetas

donde podrás convertirte en un auténtico masterchef.

Además, encontrarás nuevos trucos para sorprender a familia y amigos

con deliciosos platos.

Ya lo sabes, entra en la escuela "MasterChef".

María, Esther, podéis descansar y respirar tranquilas.

Suerte. Jueces, Dabiz, tenéis un duro

trabajo por delante,

espero que, al menos, lo disfrutéis.

Seguro que sí, vamos al comedor, acompáñanos, por favor.

Te doy millones de besos.

Millones de besos.

Millones...

Esther, ¿estás preparada? Sí.

Vamos a ver cómo ha resultado tu entrante.

-Huy, qué nervios...

-Eso tiene que estar buenísimo. -Ahora mismo estoy nerviosa

porque no sé qué dirán de mi entrante.

Y, sobre todo, Dabiz que es tan buen chef

a ver qué piensa del canelón.

Esther, ¿me puedes decir cómo se llama tu entrante?

Canelón de aguacate.

Canelón de aguacate. Tiene el relleno de langostino,

manzana, yogur griego, mayonesa, crema francesa, hinojo

y está cubierto con el aguacate; lo de la jarrita

era un aceite de langostino y lleva lleva un caviar de cilantro y yuzu.

No sé cómo estará el sabor, pero estéticamente

es un plato digno de cualquier restaurante...

Totalmente. De lujo.

Me parece espectacular.

Pues vamos a probarlo. De momento,

le has puesto los pelos de punta, fíjate.

Ole... entero.

Esther, hay una parte técnica que está impecable,

a nivel de sabor es fresco,

todos los sabores están bien defenidos y lo más importante,

es que está muy rico. Felicidades.

Gracias, chef. Dabiz, ¿qué te parece en boca?

Pues me parece que está... buenísimo.

Creo que, además, las texturas están muy logradas,

creo que tienen ese punto vegetal crujiente,

el punto meloso, también,

del aguacate y... superuntuoso y muy muy sabroso.

Me ha encantado. -Qué pasada.

Esther, coincido con ellos

porque es un gran plato, es un plato fresquísimo,

está tan bien ejecutado, tan bien hecho, tan rico.

Es un plato que pondría yo en una carta así chisposa,

rápida... es verdad, lo pondría. Tú en tu carta y yo en la mía.

Cuando estamos aquí, en "MasterChef",

y probamos los platos menos mal que tenemos

a exconcursantes, los padres...

Están viendo cómo cocinas,

porque si no, yo no me creería que este plato lo has hecho tú.

Es increíble cómo está de bonito, cómo está de bien aliñado.

Felicidades, Esther.

(Gritos y aplausos)

Yo soy el fan número uno,

no sé quién puede admirar más a mi hermana más que yo.

-¡Qué crac!

-Lo has hecho superbién. -Ahora va María.

María, cuál es el nombre del plato.

Carpaccio de manzana con alcaparras,

piñones y shots de mostaza.

Oye, es muy bonito, es una rosca preciosa.

María, el plato está estéticamente monísimo,

es brillante la idea de, cuando coges solo un trozo,

con un shots de mostaza, alcaparra...

Es un snack maravilloso,

muy freso, muy gracioso, el toque de la alcaparra,

como plato entero ya...

Me falta algo,

algo más cremosito, algo más de salsa que lo una,

esa salsa de queso que Dabiz te ha arreglado.

Me falta un aliño que lo integre un poco más.

Que haga que el plato esté todo más liadito,

yo creo que es un buen trabajo,

le falta algo para que esté rematado y acabado.

¿Y qué más? Es complicado de evaluar el plato.

Yo creo que le deberías

haber puesto un poco más de queso y shots de mostaza.

Pero, por lo demás,

a mí me parece que el plato está precioso.

Te falta un poco más de cantidad, un poco más ordenados los puntos

esas cositas tuyas de loquita que a última hora...

Te hace así... volverte especial.

Gracias. -¡Bien, María!

(Aplausos y gritos)

Tu manzana cortada de fina como una uña.

-Puede ser que porque le haya echado

poca rúcula no he hecho el aliño que me pedían.

Pero... soy una niña de nueve años,

tampoco caigo en esas pequeñas cosas

que acaban siendo grandes en tu plato.

Ahora vamos a ver qué tal

le ha salido a María, de nuevo, su plato principal.

¡Guau! (CHEFITO) María,

las vieiras tienen una pinta estupenda.

¿Cómo se llama tu plato? Multiesfera con vieira

y espuma de limón. Aire de limón.

Aire de limón. Y esa multiesfera de qué es.

Es de una vichyssoise que lleva el puerro,

la patata, la cebolla y el coral de la vieira.

A simple vista es un plato...

Con poderío.

Cinco vieiras perfectamente marcadas

con ese airecillo de limón encima perfectamente colocado

con un multiesférico... Solamente que te animes

que te atrevas a hacer una técnica

que lleva en manos de profesionales cuatro días, prácticamente,

es un atrevimiento bárbaro, si lo bordas ya en sabor...

Pues vete firmando el contrato porque empiezas en El Bohío...

No, no, empieza en mi cátering que yo me lo pedí antes.

Sí...

Sabe muy bien...

Es increíble que una niña logre equilibrar los sabores

y hacer este aliño porque tiene la sal pefecta,

el gusto perfecto y va divinamente con la vieira

que, además, está marcada justo con su punto de cocción

para cuidar bien el producto...

Es que... me alucina que lo hagas tú, María.

Gracias, chef. -Fíjate que el concepto

del plato es muy brillante y, es verdad,

que independientemente de la técnica de la multiesfera

que me parece alucinante que una niña como tú

sea capaz de hacerlo,

el propio sabor que sabe a mantequilla tostada...

Con el sabor de la coral, del puerro,

el contrastes con la salinidad de la vieira

y el aire de limón

me parece que, como concepto, es espectacular

y como ejecución es un diez, María. -Gracias.

(Aplausos y gritos)

Aparentemente los platos sencillos son los más complejos de hacer

o brillan mucho o se quedan en nada;

y el tuyo tiene la vieira marcada, es un producto de textura,

sabor suave y nada puede sobrepasar el sabor,

has hecho un puré dándole un tostadito

y pega con la vieira tostada por fuera y crudita por dentro

y han atemperado muy bien.

Es, como dice Dabiz, un plato brillante.

(Gritos y aplausos)

Pues sí, María, es la... adiós, adiós, buenas tardes.

No le interesa tu criterio, Pepe. Te han dicho tantas cosas buenas

que ya no necesitas más, es verdad.

No... Mira, es la interpretación

de la alta cocina de un plato tradicional, incluso,

llevado a la sofisticación

y esto es lo que has hecho, es maravilloso.

¡Muy bien, María! (TODOS) ¡Olé, olé! ¡Bravo!

-¡Qué bien!

-Me he quedado con ganas de probarlo.

Qué bien. -Me han dicho

que la vieira está perfecta y la multiesferificación... igual.

Pues estoy contenta con mi... "principiante".

(AMBAS CANTAN) -Fíjate, cada vez que una...

-Se dan un abrazo. -Y lo hacen de corazón.

-Se les ve que están las dos...

Esther, vamos allá con tu principal.

A ver... este por ahí.

-Pero qué platazos, pedazo de final.

Cuéntanos, Esther, ¿en qué consiste tu plato principal?

Es salmón con cítricos y salicornia y, después,

tiene una mayonesa de rábano y ajo negro,

unas gelatinas con salsa ponzu

y un suflé de la piel de salmón.

-A mí me tiene fascinado el gusto que tienes, Esther,

para colocar la comida en los platos.

¿No te la querrás llevar a DiverXo? O a StreetXo o a Londres.

¿Qué prefieres Londres o Madrid?

Que abra uno en Granada. -¿Sí?

Después del de Illescas. No abrimos el de Illescas,

en Granada abrimos uno juntos.

A mí me colocas en una situación muy complicada.

Cuando veo un plato con la cocción que tiene el salmón,

esta gelatina que tiene sabores que no tendrían

que estar en tu vocabulario:

yuzu, ponzu, kimchi... Claro...

Me lleva a hablarte de una forma y a decirte cosas

que me parece sorprendente que las entiendas,

porque eres muy pequeña.

No tiene defectos, es un plato que a nivel

de tradición se ha hecho de mil formas diferentes,

el salmón crudo, además, hecho con soja

es un concepto muy tocado y el tuyo es un plato singular.

Y lo ha hecho un niño... es un milagro.

Esther, es un plato... perfectamente acabado.

Eso es emocionante y si encima lo rematas

con técnicas tan sabrosonas, tan divertida

que te apetece pringar el salmón en la gelatina

y estar comiendo gelatina, ajo negro, soja, ponzu, kimchi...

Me hago un lío, porque está buenísimo.

Gracias, chef. -Es sorprendente que una niña

haga un plato así por sabores, por gusto estético...

Creo que esto solo se entiende, y lo digo de verdad,

después de que vivamos en una sociedad en la que llevamos

mucho tiempo haciendo un programa como este

que divulga la gastronomía y genera mucho conocimiento

en gente muy joven. Y creo que la única consecuencia

y explicación que tiene que lo haga una niña como tú,

es el trabajo de estos señores y de todo el equipo que hay detrás,

sino no habría explicación. Creo que no es normal

que una niña con diez años haga algo así.

(Gritos y aplausos)

Yo no sé qué decir, es que me quedo sin habla

porque entre lo que han dicho mis compañeros,

el sabor del plato, la estética del plato, Esther...

Está perfecto.

Felicidades de verdad. Gracias, chef.

-De verdad, cómo haces eso. -No sé...

Oye, me gusta veros así de animadas a las dos.

Pero todavía no habéis terminado

falta ponerle el punto dulce a este menú.

Y vamos a hacerlo empezando con María.

Espectacular.

Bueno, María, intuyo que por tu chaquetilla

el postre tiene chocolate, pero no sé qué más lleva.

Es una mus de chocolate

con cúpula de chocolate, frambuesas y una galleta

que la aprendí en Francia. Lleva mantequilla...

Espéculo. Un espéculo.

Un espéculo es una galleta

que lleva mantequilla, jengibre y canela.

Es de Bélgica, se toma con el café y es riquísima.

Está muy rico el especulito este.

¿Está rico, Pepe?

Aquí nos ha fallado un poco la técnica.

Es verdad que la cúpula debería ser más finita

para cuando rompas con la cuchara se rompa enseguida

y tú la has hecho casi de un dedo,

para que te aguante y no se rompa.

Pero claro queda un poco... me como un kilo de chocolate.

Podíamos haber tratado un poco la fruta,

en vez de ponerla natural, que me encanta;

pero algún tratamiento, un puré...

Algo que me hiciese el postre un poco más fresco,

se queda el chocolate y la frambuesa.

Hay una galletilla que se me pierde y, quizá,

sea todo por culpa del grosor del chocolate.

La idea es buena, muy buena. De verdad...

Pepe se pone muy exquisito.

Sí que es cierto que la cúpula queda un poco...

¿Qué te pasa, mi amor?

Oye, que está espectular, María... Pero María...

Mira, me lo he comido entero.

Pero María... Vamos a ver,

has hecho dos platos de persona mayor, tan modernos...

Nos pueden parecer un poco más arriesgados,

pero eso es un punto para ti. ¿Tú sabes la gran diferencia

que hay entre una niña de su edad y de la tuya?

Ese añito y medio es una eternidad.

Y eso también lo vamos a tener en cuenta.

Tiene mucho mérito lo que has hecho,

simple y llanamente este postre se identifica

un poco más con tu edad.

Porque es lógico que un niño haga una cúpula un poco más grande,

solo falta que hagas esa cúpula que dice Pepe

que la acaricio y se quiebra en 5000 pedazos,

claro... Es un postre que con la cúpula

y el espéculo le funciona muy bien y en comparación

con los otros platos es un poco más sencillo.

Pero tiene mucho mérito igual.

Oye, no te quiero ver una lágrima, al contrario,

que sea de alegría que aquí vienes a disfrutar y a pasarlo bien.

Lo que has hecho ya a mí me vale,

me tienes enamorado, no necesito más.

Yo, como puedes ver, aquí sigo y cuando sigo comiendo,

quiere decir que está riquísimo.

Que no es el postre más espectacular que he visto,

pues no; pero tampoco me hace falta para una niña como tú,

el postre está de diez, la mus está buenísima.

Me encanta el toque del espéculo

porque con el chocolate va que te mueres

y las frambuesas hubiese puesto un poco menos,

pero has pensado en Pepe, ¿verdad? Puede ser.

Muy buen postre, María. -¡Olé, María!

(TODOS APLAUDEN Y ANIMAN A MARÍA) -¡No pasa nada!

-Yo no estoy de acuerdo con Pepe, no sé si serán

los 20 años que nos separan, pero...

A mí me parece superdelicada la mus de chocolate

y yo sí habría puesto las frambuesas como están.

Porque el postre está elaborado con la mus, la esfera...

Y creo que la frambuesa al natural aporta mucho más

que, quizá, si hubieses elaborado la frambuesa de otra forma.

Así que para mí está francamente bien...

Los tiempos modernos, Pepe.

No sé si raparme los laterales. (TODOS RÍEN)

-Te pones pendientes y eres Dabiz.

Sinceramente, me gusta ir vestido normal.

(Risas)

Para la próxima edición nos encantaría, Pepe.

Espero que valoren que a Dabiz Muñoz

le ha gustado mi postre.

Espero...

Tres estrellas Michelín tiene.

-Me he arriesgado un poco con el nitrógeno,

pero era una noche para apostar.

Espero que les guste. ¿Cómo se llama tu postre?

Mus de nueces, bizcochos y toffe.

¿Y los bizcochos de qué son? Uno de chocolate y otro de yogur.

Con frambuesas. Este es el postre de la discordia.

¿Por...? Caray, porque cuando te he visitado

en las cocinas estabas llorando, así que el postre estará mal.

No.

¿Ah, no? ¿Está bien? Creo que sí.

Vamos a probarlo.

Una vez más tenemos técnicas para aburrir aquí, ¿no?

Bueno, una vez más, estéticamente...

Vuelve a decir del gran gusto

que tiene Esther y las técnicas igual.

Eh... está para llorar.

Está muy rico. ¿Sí?

Yo de chiquitín tomaba una leche caliente con grosella

y el centro de este postre me lo recuerda.

Es una gran virtud que el plato te trasporte

a momentos bonitos de tu vida.

Tiene mucha técnica y está bien ejecutada

y fácilmente lo encontrarías en cualquier restaurante

que hace una cocina seria y con criterio.

Alucinante. Gracias, chef.

-La mus de la base me parece espectacular,

hay mucha técnica, muchos matices, muchas sensaciones,

texturas encontradas que todas van de la mano.

Es absolutamente alucinante que tú hagas esto.

Pues mira... coincido contigo, coincido contigo...

Coincido contigo, le voy a dar la razón...

Se me caen los pendientes.

Adorable... te digo una cosa, este postre es genial,

técnica, gusto, acabado... lo tiene todo.

Yo lo pondría en mis tres estrellas, en serio.

(Risas) ¿Te vale?

Me vale, ya se acerca a mis 20 años.

Me quito el pendiente, te lo digo más en serio.

El postre es maravilloso, lo tiene todo.

Tiene textura cremosa, bizcochos aéreos maravillosos,

tiene una frambuesa que está hecha con nitro,

el toffe que le va perfecto de contrapunto a todo ello.

Maravilloso.

(Gritos) (TODOS) ¡Esther, Esther!

¡Esther, Esther! Tienes un don

para hacer platos bonitos. Cuando me han dado

las valoraciones yo pienso que ha merecido la pena

todos los nervios y todo lo mal que lo pasé.

Al principio has dedicado el duelo a tu familia

que me ha parecido superbonito.

Este postre es maravilloso y espectacular,

¿se lo quieres dedicar a alguien? A mi hermana.

Tiene una hermana que está malita.

Se lo quiere dedicar a ella.

Tu hermana va a estar superorgullosa de ti

cuando te vea y que le dedicas este postre.

Felicidades,

el postre es espectacular y tu dedicatoria mejor.

(Gritos) ¡Esther, Esther...!

¡Esther...! -Esther es una niña muy linda,

linda reversible, además, es muy buena por dentro

y con un corazón muy grande.

Tiene que ganar porque ha luchado mucho,

ha aprendido mucho y es una campeona.

-¡¡¡María!!! (TODOS) ¡Olé!

-Tu padre ha llorado un poco. -Oh, qué bonito.

-Se lo has dedicado a Teresota. -¡Teresota dice!

Jueces... Dabiz, toca deliberar.

-Chicos, crucemos todos los dedos.

-Y pensad en quién queréis que gane.

(HABLAN EN FRANCÉS)

(LOS JUECES Y DABIZ DELIBERAN)

(LOS JUECES Y DABIZ DELIBERAN)

Lo más increíble es que haya niñas de esta edad

que sean capaces de ejecutar y que tengan el gusto

y el conocimiento

para poder... cocinar de esta manera.

(LOS JUECES Y DABIZ DELIBERAN)

(LOS JUECES Y DABIZ DELIBERAN)

Bueno, lo tenemos... Lo tenemos.

Va, va, ahí vienen, vienen... (TODOS HABLAN)

Han decidido ya...

-Yo, ahora mismo, deseo que digan mi nombre.

El premio que más ilusión me hace es el curso

y el trofeo.

Esther, María, no quiero que estéis solas en este momento.

Es un momento muy importante, que bajen a daros calorcito...

(Gritos de los niños) Sí que tenían ganas, ¿eh?

Ahí están todos los aspirantes a "MasterChef Júnior V".

(TODOS) Suerte, suerte...

¡Suerte, suerte! Y, por supuesto,

familiares venid aquí conmigo.

Sois las mejores, merecéis ganar las dos.

Nervioso... -Sí, un poco.

-Suerte. -Igualmente, Esther.

Choca... María, Esther...

Ahora sí que sí.

Bien... Mucha suerte a las dos.

Esther, María, estamos muy orgullosos de vosotras.

Nos habéis demostrado una extraordinaria evolución

desde que pisasteis, por primera vez, estas cocinas.

Tiene mucho mérito que dos niñas de nueve y diez años

hayan hecho estos menús espectaculares.

Y, encima, que los hayáis ejecutado tan bien.

Felicidades a la dos.

-Gracias, chef. (TODOS APLAUDEN)

Esther, te hemos visto muy concentrada

durante todo el cocinado, aplicada como una hormiguita,

has trabajado mucho y muy bien.

Gracias, chef. Todo estaba muy bueno

y, además, nos han encantado tus emplatados

a nosotros y a Dabiz Muñoz, porque te ha visto hacerlo aquí,

porque si no, creo que le costaría

mucho comprender que lo ha hecho una niña de diez años.

Felicidades.

(Aplausos)

María, tu trabajo también nos ha encantado

porque hay una evolución y nos ha sorprendido

tu uso de las técnicas de vanguardia.

Viendo las multiesferas nunca diríamos

que solo tienes nueve años.

Ya quisieran algunas de nuestras "celebrities",

por ejemplo, hacer algo parecido.

(Aplausos) Ya quisieran...

Pero la única que las haces eres tú.

-Después de "MasterChef" me he dado cuenta

de que valgo para la cocina y podría ser cocinera profesional.

Ya que habéis llegado hasta aquí os merecéis todo el protagonismo

y toda la atención;

así que para nosotros es un honor cambiaros el sitio.

Adelante.

(Gritos y aplausos)

-Me siento especial...

-Qué guay... estar en el sitio de los jueces mola.

Ahí te sientes cocinero profesional.

Antes de dar a conocer el nombre de la ganadora,

queremos dar las gracias a Dabiz Muñoz

por haber sido testigo fiel de este gran duelo final.

Dabiz, muchísimas gracias por estar con nosotros

en un momento tan importante. Muchas gracias.

Vuelve cuando quieras. Volveré.

Vuelve pronto. Ahora sí... ha llegado el momento.

(TODOS SE DESEAN SUERTE)

LA GANADORA DE LA QUINTA EDICIÓN DE "MASTERCHEF JÚNIOR" ES...

¡¡¡ESTHER!!!!

(Gritos y música)

(LOS CHICOS CANTAN Y FELICITAN A ESTHER)

(Gritos) -¡María...!

(Risas y gritos)

"MasterChef" para mí ha sido todo...

Risas, experiencias, lágrimas...

Sobre todo los amigos.

Mira el montón de premios que te acabas de llevar,

el cheque para tu formación. El dinerito.

Y, por supuesto, Dabiz te va a hacer entrega

del trofeo que te acredita

como la quinta masterchef júnior España.

¡Enhorabuena...! (TODOS GRITAN)

(Gritos y música)

¡Soy la ganadora de "MasterChef Júnior V"!

-¡Que bote, que bote la ganadora!

Este trofeo va dedicado a mi hermana.

Lo más importante que me me ha enseñado "MasterChef Júnior"

es que trabajando duro se puede conseguir todo

y que hay que esforzarse en todo.

Y, por supuesto, aquí tenemos a la gran María. Toma, María.

(Gritos y aplausos)

Era muy difícil,

lo que quería era ganar "MasterChef",

pero mi sueño está cumplido.

Ya llegar a la final...

Era un privilegio que poca gente podía tener.

Ellos terminan hoy su aventura, nos han demostrado

que no hay edad para la cocina;

con trabajo y esfuerzo los sueños se hacen realidad.

Nosotros nos vamos a ver muy prontito,

en la sexta edición de "MasterChef",

mientras ya saben pónganle...

(TODOS) ¡¡¡SABOR A LA VIDA!!!

Aspirantes, estáis aquí porque habéis luchado

y porque no habéis tirado la toalla en ningún momento.

Pensad en eso cuando estéis dentro de cocinas.

(TODOS) Sí, chef.

Vuestro tiempo de cocinado

empieza en tres, dos, uno... ¡Ya!

¡Vamos, rápido! -¡Va, va, va!

-El gorro, venga, chicos. -¡El gorro!

Cogemos las fanecas y rápido, vámonos, venga.

¡El mejor helado del mundo! ¡Aquí!

-80 pinchos de... -No tienen cara de susto para nada.

Tienen que salir todos, ¿oído? (TODOS) Sí, chef.

(GRITA) -Va a llover.

-A lo mejor no llueve, quizá sale el sol ahora.

-¡Hemos ganado, te lo he dicho! (GRITAN)

¡Márquez!

(Gritos)

Cambio de cocinero.

-¡Vamos, Núria! Que se levante la caja misteriosa.

-¡Ah...! Eva, no llores.

Adelante, Dabiz Muñoz. (GRITAN)

Saúl Craviotto. ¡Qué guapo!

Con una estrella Michelín, Marcos Morán.

Con dos estrellas Miechlín, Dani García.

LA GANADORA DE LA QUINTA EDICIÓN DE "MASTERCHEF JÚNIOR" ES...

¡¡¡¡ESTHER!!!!

(Gritos y aplausos)

MasterChef Junior 5 - Programa 6 - 10/01/18

10 ene 2018

Uno de los cuatro aspirantes finalistas se convertirá en el ganador de 'MasterChef Junior' 5. Del primer reto saldrá el primer seleccionado del gran duelo final, y de la prueba exterior, el segundo. El vencedor de la noche obtendrá el trofeo que le acredita como ganador de la quinta edición, un premio de 12.000 euros para su formación y un curso de cocina de cuatro días en el Basque Culinary Center.

Para el primer reto, Eva González les abrirá las puertas de un increíble museo que alberga los cuadros vivientes de la Gioconda y Felipe II, además de una estatua viviente. El chef Dani García (dos estrellas Michelin) traerá uno de sus impresionantes platos y los aspirantes tendrán que seguir sus indicaciones mientras cocinan a la vez. En Boadilla del Monte tres aspirantes lucharán por conseguir el último pase para el duelo final cocinarán un menú degustación diseñado por Pepe Rodríguez Rey (una estrella Michelin) que rinde homenaje a Madrid. Saúl Craviotto, Silvia Abril, José Corbacho y el resto de participantes en 'MasterChef Celebrity' 2 serán los encargados de degustar las creaciones.

En el gran duelo final, los dos finalistas cocinarán un menú completo diseñado por ellos mismos en 120 minutos. Para catar los platos y ayudar a tomar la difícil decisión de encontrar al nuevo ganador el jurado invitará a la gran final al chef Dabiz Muñoz (tres estrellas Michelin).

Contenido disponible hasta el 31 de agosto de 2018.

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  1. Ramon

    Debio haber ganado Juan Antonio a mi parecer

    24 ene 2018
  2. Floster

    Espectacular como todos!!

    11 ene 2018
  3. Conchita

    Si, todos pensamos lo mismo, vaya horas de poner un programa para niños!!

    11 ene 2018
  4. Juan

    Es verdad ponerlo por ejemplo a las 9 o algo así.

    11 ene 2018
  5. Emi

    Como se os ocurre anunciar a bombo y platillos el ganador, no habeís pensado que la mayoría de l@s niñ@s, dadas las horas a la poneis el programa no lo han visto. Esperando a que lo repitan en clan o grabandolo para que lo vean cuando puedan. Y menudo disgusto se ha llevado por anunciarlo tantas y tantas veces. Se le ha fastidiado la ilusión de verlo. Pensad un poco en ell@s y ponerlo a otra hora o no anuncieís tanto el ganador antes que tengas oportunidad de verlo

    11 ene 2018