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Para todos los públicos MasterChef Junior 5 - Programa 2 - 27/12/17 - ver ahora
Transcripción completa

Buenas noches y bienvenidos

a la quinta edición de "MasterChef Júnior".

Tenéis que ganaros una plaza

elaborando un plato libre en 30 minutos.

(CANTURREA) #Házteme ya#.

Vale, bien, bien.

Ahí, bien.

Cinco, cuatro, tres

dos, uno.

Tiempo. Manos arriba.

No está rico, está superrico.

Bienvenida a "MasterChef Júnior 5".

Ven aquí, Juan Antonio. Ponte este delantal.

¿Ves esa puerta de ahí? Pues la vas a cruzar con esto.

¡Ay, gracias, Jordi!

Yo quiero demostrar que los pequeños también valemos.

Queremos que lo demuestres aquí, en "MasterChef Júnior".

Aspirantes, estamos en Sanlúcar de Barrameda.

La prueba de hoy consiste

en elaborar helados artesanales.

María, quita esto, que no puedo.

Silencio, silencio.

No puede estar tan espeso, tía. -No sé qué hacer.

No, ni yo. -Adiós, lo vuelvo a hacer.

¿Qué pone ahí? Mal.

Mal, pues así está.

Ay, ay, la que habéis liado. ¿Qué ha hecho?

Que se ha caído. Hay que salir a vender

todos los helados. ¿Oído?

¡Compren, compren! -¡Bueno, bonito, barato!

Lo siento, nos hemos quedado sin.

Se nos han acabado, ¿eh?

Escucha, prueba de eliminación de cabeza, ¿eh?

El ganador de la primera prueba por equipo es...

¡el equipo rojo!

(GRITAN CONTENTOS)

Aspirantes, ha llegado el momento de descubrir

el primer escaparate de "MasterChef Júnior 5".

Son los tenderos del mercado "MasterChef Júnior".

Vais a tener 15 euros para hacer la compra.

Y con lo que compréis tenéis que hacer un plato libre.

Con una estrella Michelin Marcos Morán.

¡Venga, Juan Antonio! -¡Viva!

¡Ostras!

No puedo. Sólo tienes que marcar

un poquito la carne, reemplatarlo

y estará mejor que eso que estará frío.

Va a estar o buenísimo o malísimo.

Punto medio no habrá.

La idea es muy buena. La ejecución es muy buena.

Me como el plato entero.

Lo que más me molesta es que te dé un consejo

para que brilles y no lo utilices.

Los nervios te habrán traicionado seguro.

Seguro que lo haces mucho mejor.

Los aspirantes que os bajáis en la primera parada

de esta aventura sois: Yara, Karen y Héctor.

Muy buenas noches y bienvenidos a "MasterChef Júnior".

No estoy disfrazada porque sea Carnaval, ¿eh?

No se me ha olvidado, no. Feliz Navidad.

¡Oh! -¡Madre mía!

¡Qué guapa, Eva!

La semana pasada nuestros aspirantes

nos demostraron que no sólo han venido a cocinar

y a divertirse, que también.

Ellos lo que realmente quieren es aprender a cocinar.

Además de la formación que les damos en "MasterChef"

reciben clases del Basque Culinary Center,

el prestigioso centro gastronómico

con sede en San Sebastián.

Así tienen la oportunidad de aprender diferentes técnicas

de vanguardia que les ayudarán a cumplir su objetivo

de ser cocineros de mayores y tener su propio restaurante.

¿Y los jueces?

Vamos a buscarles.

Pareces de la Revolución Francesa.

Puede ser.

De momento os quiero dar la bienvenida

a "MasterChef Júnior".

(TODOS) Gracias, Eva.

Nuria, ¿tú tienes idea de quién soy?

¿Ni idea?

Con esos rizos quizás es la reina Isabel

o una de esas que es de la época

de hace muchos muchos años.

A ver, María, ¿quién soy?

¿La menina?

Bueno...

Os voy a dar una pista, vengo del siglo XVIII.

¡Uh! Soy una reina francesa,

muy caprichosa.

Y que terminó perdiendo la cabeza.

Seguramente es la mujer del rey del helado,

Luis, que le encantaban los helados y murió por obeso.

Ah, no. Pero lo de Luis no vas desencaminado.

¿No serás la mujer de Napoleón Bonaparte?

(Risas)

No. Venga, os lo voy a decir ya.

Me llamo María Antonieta.

¡Hala!

Reina de Francia y uno de los desencadenantes

y víctima de la Revolución Francesa.

Ya decía yo.

La Revolución Francesa creo yo que como la reina

comía muchas tartas y al pueblo no le daba comida

entonces pues fueron a por la reina

y acabó su cabeza fuera de su cuerpo.

Yo supongo que os estaréis preguntando por qué yo

voy vestida así y por qué no está jurado, ¿no?

Sí. -Claro.

Pues enseguida lo vais a averiguar.

Pero antes quiero deciros que los marcadores

se vuelven a poner a cero.

Por lo tanto todos partís con las mismas oportunidades.

Bien.

Y ahora sí, la única manera

de saber dónde está el jurado es llamándoles.

¿Venga, me ayudáis a llamar a los jueces?

¡Sí, Eva!

(GRITAN)

¡Oh, qué guay!

¡Qué guay! -¡Hala!

¡Qué guay!

¡Qué chulo! -¡Guau!

¡Cómo mola! -¿Qué es eso?

Un laboratorio.

Es un reloj.

Tenemos química.

Parece como si estuviéramos dentro de un reloj

y dentro del reloj hubiera una biblioteca. Algo raro.

María, ¿qué es esto?

No sé.

Gonzalo, ¿qué es esto?

Una biblioteca, porque hay muchos libros

O una relojería. Una relojería.

O dentro de un reloj. -¡No, la máquina del tiempo!

¿Pero vosotros creéis que la máquina es esta?

¡Sí! -¡Yo lo creo!

¿Llamo a ver si hay alguien? ¡Sí!

¡Llama, llama! -¡Sí, venga!

Soy María Antonieta. ¿Hay alguien ahí?

¡Ay! -Venga, va a salir.

(Gritos de los niños)

¡Huy, mi madre, Pepe!

(Risas y gritos) (GRUÑE)

¡Mira!

Pepe mola cómo ha salido con el conejo y el pájaro.

Hola. (TODOS) Hola.

Vengo del pasado.

¡Lleva un conejo muerto! -¡Pobre pájaro!

Soy el hombre de las cavernas.

He viajado nada más y nada menos

que 30.000 años en el tiempo.

¡Qué viejo! -¿Te comes a este?

En mi mundo hay que trabajar muy duro para mantenerse vivo.

Pero se come bien. Somos cazadores-recolectores.

Nuestra dieta es muy variada

y se compone de frutas,

pescados, raíces, tuétano y carnes,

como la de uro, un tipo de toro salvaje.

Qué rico. El tarpán,

un tipo de caballo prehistórico.

O el conejo. ¿Es de verdad?

Tócalo. Sí, está disecado.

¡Buah! (GRITAN)

¡Pepe!

Y a Pepe le pegaba mucho lo que le han puesto,

porque es muy bruto,

muy con el conejo ahí...

para darte ahí un conejazo.

¿Queréis que vuelva a llamar? (TODOS) ¡Sí!

¿Hola?

Ay. ¡Ay, qué guapa!

Ay, qué guapa.

Cleopatra. Es que falta esto ya.

Le faltaban los tatuajes y era Cleopatra.

Yo también vengo del pasado,

de un pasado mucho más limpio y evolucionado.

Los griegos. -Los griegos.

Perdona, pero no es nada personal.

Sí, aléjate.

Vengo del Imperio Romano. Allí el que se lo puede

permitir come cuatro veces al día.

Y consume sobre todo trigo,

leche, aceitunas y mucha carne.

¡Ay, qué buena! Y todo muy condimentado.

Usamos pimienta, miel, cilantro...

Pero el ingrediente estrella es la fruta.

¡Hala! -¡Qué rico!

A mí me está gustando esto un poco más.

El otro lo veo como muy...

Sí, sí. Sucio.

Me gusta más esto. Muy bien dicho.

Me gusta más la de Pepe.

¡Llama otra vez! ¿Queréis que vuelva a llamar?

(TODOS) ¡Sí!

¡Llama, llama!

¿Quién creéis que falta? Del futuro.

Del futuro.

¡Ay, qué guapo, tú! -¡Mira a ver si es mentira!

¡La madre del cordero, tío!

(Risas)

¡Huy!

Jordi parecía un... un...

un marciano de esos que va así.

Todo esto está muy bien, pero sois el pasado.

(RÍEN)

En el futuro los consumidores

tenemos un papel más activo en la cocina

y hemos incorporado los superalimentos verdes,

como la espirulina, el alore vera,

el kale o la chlorella.

Como cocine eso me muero.

No sé qué es el "kein", es un cosa rarita de Jordi.

Y alimentos liofilizados, que gracias a su bajo contenido

en humedad se conservan mucho mejor

sin perder nutrientes, sabores, ni aromas.

No entiendo ni papa de lo que ha dicho.

Además de donde yo vengo contamos con ayuda

de robots especialmente diseñados

para el alto rendimiento gastronómico.

¿Queréis conocer a uno de ellos?

(TODOS) ¡Sí! Pues vamos a ver, ¿no?

Ostras. -Ay, mi madre.

(Exclamaciones) Adelante.

Adelante, Chefito. ¡Cómo mola!

Hola, amigos, vengo del futuro.

¡No puede ser! -¡Hala!

¡Es de verdad!

En mi vida me esperaba un robot, vamos.

Y encima que hablaba y todo. A mí me iba a dar algo.

Buenas noches, Chefito. Estos niños quieren conocerte.

Buenas noches, pequeños aspirantes.

Soy el robot inteligente

más avanzado en cocina del mundo.

Vengo del futuro diseñado para una única misión,

ayudaros en las cocinas de "MasterChef Júnior".

¡No! -¿Queréis ser mis amigos?

(TODOS) ¡Sí!

Es muy mono. Ya tendría

que haber una copia de él pero en peluche.

Es más grande que yo de altura.

Eso sí es verdad. Y que Jordi.

Y que yo. -Y que Jordi.

Tenéis que tratarme con mucho cariño,

que soy un cíborg y tengo mi corazoncito.

(TODOS) ¡Oh, qué tierno!

¡Qué tierno!

Fijaos, ¿eh? Chefito es más humano que Jordi.

(Risas)

Mucho cuidado con meterte con Jordi,

que si no fuera por él yo aún estaría vagando por el futuro.

Y con las ganas que tenía yo de viajar a "MasterChef".

¡Es tan cuqui! -¡Qué mono!

Es que es monísimo. Qué rico.

Jordi, ¿el futuro está lleno de estos?

¿Ah, sí? A lo loco.

Aspirantes, ¿os acordáis que en el último reto

Esther fue la que consiguió más puntos y le anunciamos

que tendría una ventaja?

(TODOS) Sí.

Pues ha llegado el momento de conocerla.

Qué nervios, ¿no?

Me voy a volver loca, porque puede ser una ventaja

de estas que son un marrón

que todo el mundo se enfada contigo,

o puede ser una ventaja ventajosa, yo qué sé.

La máquina del tiempo

nos ha llevado del pasado al futuro,

de la comida del Paleolítico a la del porvenir.

Esther, vais a elegir lo que vais a cocinar

en este reto tú y tus compañeros.

Vale.

¿Quieres descubrir ya qué esconden las campanas?

Sí. Esther, ven aquí con nosotros.

Ponte aquí entre Jordi y Eva.

Quiero saber qué comían los humanos hace miles de años.

Empezamos con la cocina de las cavernas.

¡Hala! -¡Hala!

Gazapo asado y sopa de codorniz con tubérculos y raíces.

Un menú bajo en calorías y rico en potasio,

perfecto para quienes realizan una actividad física intensa.

Anda que no eran listos estos del Paleolítico.

(RÍEN)

Cocina del Imperio Romano.

¡Hala!

Un lomo de buey asado especiado con higos y dátiles.

Estos sí que sabían lo que era disfrutar.

Se pegaban unas comilonas que podían durar horas y horas.

Por eso muchas veces los veis tumbados mientras comen.

Cocina Francesa.

En este reto de la época de María Antonieta

y su marido Luis XVI tomaban consomé de ave

y pularda con trufas y chalotas.

Vale.

En la corte de María Antonieta y Luis XVI

no se privaban de nada, hasta que cayó la guillotina.

La comida del futuro.

¡Hala! -¡Esto sí que me gusta!

¡Este, este! -Esto no es fácil.

Tarta Pavlova con frutas liofilizadas.

Esta tarta debe su nombre

a la bailarina rusa que la inspiró, Ana Pavlova.

Ay, como en casa no se come en ningún sitio.

Exacto.

Como ves hay cuatro campanas y sois 13 aspirantes.

Tienes que adjudicar cada campana a tres aspirantes.

Por favor.

Y la mía, la de las cavernas, a cuatro.

Vamos a empezar por lo que quieres cocinar tú, Esther.

Paleolítico. Te gusta comer bien, lo sé.

Yo la francesa.

Yo la Pavlova. -El postre.

Yo quiero francesa.

Ay, vaya papelón. ¿Quieres que te ayude?

Lo malo es que no quiero

que se enfade nadie con lo que le ponga.

No, Esther, no. -Eso, no vale enfadarse.

Vamos a ver, Esther,

¿qué plato le vas a dar a María Arias?

Eh...

La cocina francesa.

La cocina de María Antonieta. Sí.

María Arias, te toca la cocina de María Antonieta.

¿Y qué plato le asignamos a Hugo?

El Paleolítico. Dos del Paleolítico.

A ver, Mara. ¿Qué le damos a Mara?

A Mara el Imperio Romano.

Pues Mara el Imperio Romano.

Yo quería el de postre

porque yo soy muy buena con los postres

y con eso es que no sabía lo que hacer.

¿Y a Nuria? La francesa.

Vale. La cocina de María Antonieta.

¿Qué le damos a la otra María? El postre.

¡Oh, bien! -Qué morro.

Tiene un gran futuro. Muy bien.

¿Qué le damos a Fernando? El romano.

El romano.

¿Qué le damos a Rubén?

A Rubén... la de María Antonieta.

La de María Antonieta.

¿Qué le damos a Santiago? El postre.

¿El del futuro? No le pega nada, ¿eh?

(RÍE)

¿Y qué le damos a Lucía?

No le des el postre.

A ver...

El Paleolítico.

(RÍE)

No tiene pinta ella de paleolítica, ¿eh?

Esther ha intentado tener menos rivales.

Porque yo quería la comida del futuro

pero ella al final me ha dado la que le ha dado la gana.

¿Y qué le vamos a dar a Gonzalo?

El romano ese. El romano para Gonzalo.

¿Y a Diego?

El paleolítico. El paleolítico.

Mira qué contento está Juan Antonio.

¡El postre, toma!

¿Qué le damos a Juan Antonio? El postre.

Gracias, Esther.

Mara, ¿por qué tienes esa cara?

Porque yo quería el postre.

Ay.

Buah.

Lo he hecho con amor.

Con amor. -Sí, con amor.

¿Con qué amor?

No lo he hecho con maldad, pero sí que es verdad

que tú quieres el postre, quieres el futuro.

No te voy a dar el futuro. También es mi ventaja.

Bueno, chicos, pues ahora sí. La suerte está echada.

"Alea iacta est", como dirían Samantha y sus coleguis.

Huy, si habla latín.

(Risas) Increíble.

Pues ahora sí, chicos, toca volver al presente.

Y tú también. ¿Eh, Chefito?

Vente con nosotros que yo creo que nos lo vamos a pasar

muy bien contigo en las cocinas.

Encantado de formar parte de la familia "MasterChef".

Y contigo, Eva, iría al fin del mundo.

¡Oh, qué mono!

Qué cuqui. Pues, aspirantes,

nosotros ya sabéis, vamos a cruzar

la puerta mágica y cuando salgamos

nos vamos a encontrar en el presente.

(Risas)

Pues vámonos, ¿no? A la magia.

Buen trabajo, Chefito. Adiós, amigos.

¡Esther!

Oye, Pepe, que estoy yo pensando que te va a venir

muy bien eso de meterte de nuevo en el presente.

¿Por qué? Porque te pareces a Bibiana

con esos pelos así cuando estaba en el cocinado.

¿Quién es Bibiana? Bibiana...

Ya la conocerás, ya. Entra, anda.

¡Olé! Mucho mejor.

¡Olé! -¡Qué guapos!

(VITOREAN)

¡Olé, qué arte!

A mí me gustaría meterme en aquella máquina

y salir ahí ganadora con mi chaquetilla,

mi trofeo ahí de: "Hey, he ganado 'MasterChef 5'."

Aspirantes, en este reto tenéis que elaborar

un plato libre del tipo de cocina que os ha tocado:

de la cavernas, de la época de María Antonieta,

de la época romana

y del futuro.

Para ello tenéis 60 minutos.

Es el momento de entrar en el supermercado.

Tenéis 3 minutos para hacer la compra que empiezan

en tres, dos, uno, ya.

¡Vamos, chicos!

¡Corre, corre! Con tranquilidad,

que es vuestra primera vez en el supermercado.

Genial.

Ay, pobre. -Ay, ¿qué falta?

Sé que me dejo algo.

¿Qué me dejo?

¿Y el ajo? Aquí.

¡Algas!

Ah, cómo pesa.

¿Habéis terminado? Pa' cocinas.

A ver, ¿me falta algo para cocinar?

A mí no me falta nada.

(CANTURREA) Ay, la vida, la vida.

Ya está.

Cinco, cuatro, tres, dos, uno...

A las coci... nas.

El supermercado mola mucho.

No pagas, todo gratis.

Aspirantes, antes de empezar a cocinar quiero presentaros

a un chef que descubrió su pasión en la cocina

siendo muy joven.

Desde el restaurante Argos en Port de Pollena, Mallorca,

con una estrella Michelin, Álvaro Salazar.

(Aplausos)

Álvaro, bienvenido.

Hola.

¿Ahora le vas a hacer más caso a Chefito que a mí?

Hola, Chefito. -Buenas noches, Sr. Salazar.

Un placer.

Encantado de conocerle. -Igualmente.

(Risas)

Cuando he visto al chef entrar me ha encantado

porque sí que había visto algún vídeo suyo en Internet

de platos suyos y me parecía bastante buen cocinero

y me ha molado bastante conocerle.

Buenas noches, Álvaro,

bienvenido de nuevo de "MasterChef".

Nuestros aspirantes han viajado en este reto

desde el pasado más lejano al futuro.

En tu restaurante tu gran apuesta

es el menú gran viaje. Exacto.

¿Adónde nos lleva tu cocina?

Pues un poco a mis raíces y a los sitios

que hemos ido visitando tanto yo como mi equipo

para forjar la cocina que hoy en día es Argos, ¿no?

¿Crees que es posible englobar la cocina de cuatro épocas

tan distintas como las cavernas,

el Imperio Romano, la francesa del siglo XVIII

y el futuro en un sólo plato?

Bueno, es posible. Al menos hacer un guiño

a cada una de ellas creo que sí.

Pues muéstranos qué plato has traído.

Genial.

Oh. -¿Qué es?

Son esferificaciones. -¿Qué es eso?

El chef que ha venido era muy guapo

y me gusta mucho lo que ha traído.

Hemos elegido cocinar una carne de buey.

En las cavernas se asaba al fuego directo

grandes piezas de uro.

El rabo de toro lo hemos guisado directamente

a la brasa primero y luego lo hemos guisado

de una forma clásica, como se hace en Córdoba.

Luego seguimos con una salsa Perigord,

que es para hacer un homenaje a las salsas francesas.

Tenemos trufa y champiñón.

Luego tenemos unos caneloncitos de calabaza,

una crema de brossat.

También tenemos un buñuelito de calabaza.

Y por último un aire de hidromiel.

Tiene un pintón, ¿no? Álvaro, un plato impresionante.

¿Puedes dar un consejo a nuestros aspirantes

antes de que empiecen a cocinar?

Que lo hagáis siempre con mucho respeto

y con ganas de pasarlo bien, y por supuesto aprender.

Espero que hayáis tomado buena nota.

Si seguís sus pasos igual un día conseguís

una estrella Michelin como él.

Qué guay.

(Risas)

Olé. -A lo mejor sí, Chefito.

Aspirantes, ha llegado

el momento de comenzar a cocinar.

Los 60 minutos para elaborar los platos

que os ha asignado Esther

comienzan en tres, dos, uno, ya.

Un chorrito.

Y lo hago bien.

(CANTA) #Pero mira cómo beben los peces en el río.#

¡Bien, gracias, Samantha!

Uno para ti.

El pelador aquí.

Ay, madre.

A ver, lo más chiquitín que tenemos aquí.

Gracias. ¿Este te vale?

Sí.

Ahora, huy, estás mucho más alta.

Atención a los cuchillos,

que no quiero que perdáis ningún dedo.

He pensado que voy a hacer un revuelto de insectos.

Porque ahora no se hacen revueltos de insectos,

supongo que se hará.

Me da mucho asco pero hay que disimular un poco,

porque los jueces van a decir: "Pues menuda cocinera."

Álvaro, no sé si están las cuatro épocas representadas

pero sí que hay innovación, creatividad y mucha tradición.

Pero al final es un guiso

de rabo guisado y demás con salsita buena.

¿No le acompañarías ahí un pan?

Pues sí. Mira, tenemos aquí...

Hombre. Un pan de espelta y trigo.

Es un pan sólo elaborado para esta receta.

Está buenísimo, Álvaro. Gracias, majo.

Voy a hacer un conejo al ajillo porque se me da muy bien.

Yo cazo conejos con mi abuelo y pues nos los comemos.

Madre mía, yo flipo con esto.

Voy a hacer un conejo relleno de cebolla pochada

con unas chips de batata.

Tendrías que hacernos tú de guía.

¿Qué sería lo normal? En el Pleistoceno.

En tu época, en el Pleistoceno Superior.

Yo cogería ese conejito, le untaría sal, pimienta

y un poquito de mostaza, lo metería al horno,

le haría una guarnición y para un niño

no se complicaría la vida, es un asado.

Y le pondría alguna verdurita salteada, sin mucha historia.

En mi casa no solemos comer nunca conejo, la verdad.

Es la primera vez que despellejo en mi vida.

no lo había visto despellejar ni nada.

Pero bueno, ha salido bien.

Si no enseñamos a la gente que cuando te comes un pollo

asado el pollo tenía cabeza, patas y plumas...

Es que se piensan que vienen envasado al vacío de tal.

Y la leche sale de una vaca que está pastando

y hay que tirarla de las ubres.

Yo he ido muchas veces a Francia.

Entonces me ha venido a la cabeza un plato

que lleva foie, un huevo y patatas. Y trufa rallada.

A mí me tocaba Paleolítico.

He pensado en hacer una codorniz asada

para sorprender a los jueces.

Es la primera vez que cocino codorniz.

Entonces estoy un poco nerviosa porque no sé

si me saldrá bien, y nunca la he probado.

Te voy a hacer una pregunta sencilla.

¿Qué plato comes en Navidad?

Pues desde un buen estofado, marisco también bastante.

Sí, eso es muy típico de casi toda España.

Claro, por eso digo.

Por ejemplo en mi casa me gusta o sopa de ajo,

que es muy clásica.

Pero fíjate, llevamos años con sopa de cebolla.

En mi casa vamos cambiando.

Pero siempre hacemos un capón, que lo hace mi madre

relleno de trufa y hecho al vapor...

Muy clásico francés.

Un poco me ha recordado a los menús de María Antonieta.

En mi casa cocina mucho mi madre en Navidades.

Los canelons o el tipo como el cocido.

Estas recetas que tienen volumen, que las pones

en medio de la mesa, que te sientas con la familia

y nadie tiene que levantarse. Exacto.

Yo aunque tengo a Juan Antonio a mi lado

que también le ha tocado el futuro

no pienso que vayamos a hacer el mismo plato.

No tenemos nada que ver en cocina

ni por fuera, ni nada.

Yo voy a hacer carne con verdura y con quinoa.

Y luego voy a saltear unas setas.

Sami, tu madre es francesa y dominas esta cocina

burguesa, buena, rica.

¿Qué podría hacer un niño?

Bueno, he visto que hay foie, haría escalopes de foie.

Es tan agradecido y tan sencillo de hacer.

Una sartén bien caliente,

el escalope con un 1 cm de grosor.

Bien salpimentado, porque es importantísimo el aliño.

Vuelta y vuelta y lo dejas caer encima de lo que quieras

y con eso tienes un platazo.

Este me parece un poco difícil lo de los franceses.

Pero bueno, se lo agradezco a Esther,

porque ha sido un momento muy difícil para ella.

Voy a hacer una lubina con una crema de apio.

Tengo que conseguir que la crema esté muy espesa

y que quede todo muy fino.

Porque los franceses son así.

(CANTURREA)

¿Y de la época romana? Pues de la época romana

yo tiraría más de asar piezas enteras,

mucha fruta de guarnición, dátiles, frutos secos,

bien mezclados y que hagan ese dulce y salado

tan típico de aquella época.

Y sobre todo... abundancia.

(CANTURREA)

Es un hummus casero casero.

Voy a hacer un carpaccio

y lo voy a acompañar de unas chips de ajo.

También las voy a acompañar con una naranja.

Y también con un poco de setas.

Y una planta aromática.

Yo creo que Esther lo ha hecho bien

y ha ido a intentar ganar ella los 6 puntos.

No quería que nadie se enfadase.

Pero lo he hecho un poco con cabeza

porque no le iba a dar a alguien que quisiese eso

lo que quiere para que le salga bien.

También me tengo que beneficiar

de un poco de la ventaja que me han dado.

A ver Jordi, alecciónanos con el futuro.

Quizá la cocina del futuro, la cocina moderna actual

es una cocina de conocimiento.

Sacar el máximo de provecho, sintetizar.

Y como tampoco les vamos a pedir mucha técnica

porque hace muy poco que están en MasterChef.

Sólo con que razonen ya será

mucho futuro para ellos. Totalmente.

Ay, ¿cómo se corta esto?

¡Uf!

Yo en esta prueba lo estoy pasando súper mal.

O sea, no quiero que se repita, por favor.

No puedo hacer esto, te lo juro.

¿Has visto a Lucía? Le toca pelar la codorniz

y está poniendo unas carillas, mira.

Qué pena, Dios...

Oh.

Esther, al final no lo has hecho a mala uva.

Al final me está saliendo de miedo.

Juan Antonio.

Juan Antonio.

Juan Antonio.

¿Me echas una mano? -¿Qué?

Con el colador. -Rápido.

Vale, vale. -No puede...

Rápido. -Vale, gracias.

Ahí lo tienes. Cuidado, que pesa.

Atención, aspirantes,

ya ha pasado la mitad del tiempo.

Quedan 30 minutos.

¡Sí, Eva! -¡Sí, Eva!

Buah, en 30 minutos no me da tiempo.

Ahí va la grasita que deja.

No llores, Lucía.

¿Qué te pasa, Lucía?

Que no sé hacer esto bien. ¿Que no sabes hacer eso?

Vale, ¿qué tenemos que hacer? Limpiarla, ¿verdad?

Es un proceso fácil, mira.

Agarramos de las patas y con mucha rapidez.

Así hacía mi abuela. Siempre con cuidado

para no arrancar el pellejito.

¿Ves? Vamos quitando así. ¿Tú puedes hacerlo?

Sí. Venga.

¿Ves? Mira si no es tan fácil.

A ver esa cara.

A ver.

Venga, vamos.

(CHEFITO) Tranquila, que lo estás haciendo muy bien.

¡Ah!

¡No!

Madre mía de mi vida...

(CANTURREA) #Va de fábula.#

#Esto va de fábula.#

He venido con Chefito a verte.

Hola. -¿Qué tal vas con tu plato?

Regular. ¿Por qué?

Porque yo lo que iba a hacer era coger el pollo.

Iba a hacer con queso una salsita y con el paté.

Lo que pasa que se me ha olvidado el paté

y la he liado con el queso y la leche.

Tenía que hacer con el queso como un estilo mousse.

Y le he echado demasiada leche y he hecho un líquido raro.

Yo que tú calentaba un poco más esta salsa

para que reduzca el líquido y se quede más espesa

y luego la ponía con la pechuga.

Tienes dos fuegos, te da tiempo a hacer las dos cosas.

Cuidado no te quemes. Estate tranquilo.

Bueno, Álvaro, te presento a Gonzalo.

Hola. Hace cocina romana, ¿verdad?

Sí. Vale.

¿Y qué nos estás preparando? Estoy preparando un carpaccio.

¿Tienes algo elaborado ya?

Sí, bueno, lo voy a acompañar con unos champiñones salteados,

un poco de fruta y unas chips de batata.

¿Los chips de batata son estos?

No, las tengo que partir un poquillo más.

Las voy a picar un poquito.

No estaba muy seguro... Le veo algunas lagunas a esto.

Porque yo si le pone un quesito en el centro

y lo pasa por huevo y harina y lo fríe...

Pues tenemos un escalope. Un escalope de diez.

Pero como carpaccio...

Como carpaccio es complicado. Está bastante cruda la cosa.

Claro, el carpaccio tiene que ser muy fino, muy sutil,

que entra en la boca súper suave, súper ligero.

Esto es una carne escalopada. Lo suyo es darle una cocción.

No te doy más pistas, Gonzalo. Pero dale una vuelta.

Y estas patatas ni las toques, están de diez.

Lucía, tranquila, que no te vas a eliminar.

Tranquila, ¿eh? Por favor.

¿Esto cómo lo parto? Es que no sé.

Pizarra, pizarra, pizarra...

Lucía, ¿qué te pasa? Pues que no me da tiempo.

¿A qué no te da tiempo? A terminar.

Te quedan 15 minutos. ¿Qué estás haciendo aquí?

Un puré de patata.

Haz una cosa, cuando esta

patata esté ya hecha, le echas aceite.

Haces un puré de patata con aceite de oliva,

que está buenísimo para acompañar un ave.

Con una ración te vale, no hace falta que hagas todo.

Tienes muchísima cantidad. ¿Y cómo parto esto?

Yo tampoco te puedo hacer todo el plato entero.

Tienes que pensar con lógica, sacar la mejor parte del ave

para que quede bonita en el plato.

Es que nunca he hecho esto. Escucha, escucha.

Saca la pechuga despacito. Así, ¿no?

Sí, claro. Sí, sí.

Muy bien. Ya está, ¿ves?

Acuérdate de aliñarlo, que esté bien de sal y pimienta

y que esté bien presentado. Vale.

¿Qué tal el huevo?

Bien.

Ostras, qué bueno.

Qué bueno está esto, chaval.

Juan Antonio, te traigo a Álvaro.

Buenas. Es un cocinero creativo.

¿Qué tenemos de modernidad aquí, de futurista?

Eh... he hecho el pescado y le he puesto

lima así rallada un poco por encima.

Que es muy moderno.

Y le he puesto una verdura disecada por arriba.

¿Disecada? ¿Y cómo está disecada?

Eh... infa... no sé qué.

Liofilizada. Liofilizada.

Aquí el puerro está crudo.

Lo he puesto de decoración, no se come.

Aquí la ensalada dentro de una olla

con su higo disecado. ¿Y esto se come?

Esto se puede comer. He puesto cuatro tipo de algas.

Dos estaban "fasolinizadas" de esas.

Ya le he entendido.

Aquí están las algas espaguetis.

Y luego las gordas.

Tú sabes que todo lo que va al plato se tiene que poder

comer menos la jarra.

El puerro está crudo. Pues cocínalo, hijo mío.

Voy a intentar freírlo, sí.

Vamos.

Yo soy rústico.

Pero hay que decirlo, a mí me gusta lo moderno todo.

Vamos a ver, yo soy de Murcia.

Atención, aspirantes,

entramos en los últimos 5 minutitos.

Señorita Mara, ¿cómo va usted? Muy bien.

¿Qué has hecho? Lomos de carne

con chips de ajo, con higos y con dátiles.

¿Una salsita no tienes? De miel.

¿Dónde está la sartén donde la has marcado?

En esa sartén donde se marca echa este liquidito ahí dentro

y déjalo que reduzca. Y tendrá más "saboooor".

Álvaro, ¿cómo lo ves? Genial.

Una salsita y terminar el plato.

Una salsa rica y te va a quedar un plato guay.

A lo mejor vale esta.

¡Bien!

(CANTA) #Qué pasará, qué misterios habrá,#

#puede ser mi gran noche.#

Aspirantes, acabáis de entrar en el último minuto.

Queda un minuto. Corre.

Esther, ¿qué tal vas?

Mal, me acabo de dar cuenta

que le he dejado un poco de sangre.

Hugo y Núria con hambre no se quedarán.

La verdad es que llevan picando todo el rato.

Diez, nueve,

ocho, siete,

seis, cinco,

cuatro, tres,

dos, uno, tiempo.

Manos arriba.

Manos arriba. -Madre mía, Chefito,

qué gran amigo.

Las manos arriba hasta él.

-Yo creo que los jueces me echarán la bronca

por no sacar los sesos y los interiores a la codorniz,

cuando me di cuenta dije: "Madre mía".

Me agobié un montón.

Aspirantes, el tiempo ha terminado,

ahora los jueces van a catar vuestras elaboraciones.

Bueno, Álvaro, todavía me acuerdo de la caña

que le metiste a Saúl cuando viniste a "MasterChef Celebrity".

Recuerda que nuestros aspirantes son mucho más pequeños

y no están acostumbrados

a la presión de un campeón olímpico.

O si no, te las tendrás que ver conmigo

que son mis amiguitos.

Chefito es buena gente.

Ole Chefito.

-Chefito, molas.

Os trataremos con mimo.

-Gracias.

Bueno, pues vamos a empezar y lo haremos con la cocina

del hombre de las cavernas, empezamos con Hugo y Esther.

Suerte.

En fin, Hugo, qué plato has hecho.

He hecho un conejo al ajillo. -Tiene una pinta buenísima.

¿Y habías hecho alguna vez conejo al ajillo?

Sí, con mi abuela.

O sea, que dominas esta receta, imagino.

Bueno. Bueno, vamos a probarlo.

Es al aceitillo, no al ajillo.

Es que no tenía salsa y si no, se iba a quedar muy duro.

No, ese no es el problema.

Cuando se hace el conejo al ajillo, se dora con un poquito de aceite,

de ajo y guindilla y cuando lo tienes

bien rehogado y ya casi está

echamos un poco de vinito blanco y eso hace la salsa.

Había pensado en echar vino, pero justo al pensarlo

acababan de cerrar el supermercado.

Vaya por Dios, vaya.

O sea, te damos tres minutos y luego le echas la culpa

a Eva que cerró el super.

Hugo, es cierto que tiene mucho aceite, el ajo está pequeño,

se doró un poco de más, sigue siendo una receta muy básica

y muy aceitoso en tu caso.

Pues, bueno, la verdad es que hay demasiado aceite,

pero cocinándolo un par de veces más con tu abuela,

pues resultará una receta un poco más redonda.

Chefito ha tenido una influencia en ti.

Le ha metido miedo. Me tiene en vereda.

Esther, cómo se llama tu plato. El campo porque tiene

abajo lo que es el escabeche y encima la codorniz.

-Mis sensores olfativos

detectan un gran plato sobre el atril.

Vamos a ver cómo le ha quedado al codorniz porque esta

es la que me da miedo a mí. De cocción no anda mal.

Bueno.

Mira yo habría agradecido más aromáticos, más ajo,

que le dé más sabor y habría sido inteligente abrirlo,

pero fue el plato que tú elegiste

y cuando alguien tiene esa ventaja

la aprovecha y hace un gran plato.

El punto de cocción es maravilloso y el escabeche está muy bien hecho.

Me hubiese gustado que deshuesaras la codorniz

y que la escabecharas y tal porque los interiores

te dan aromas extraños, damos el aprobadito.

Trabajaste con la pieza entera, con las plumas, etc.

De punto está bastante bien, me ha impresionado, la verdad,

y el escabeche está bueno, está rico, me ha gustado.

Chefito, no te he traído

para coaccionar al jurado que he invitado.

Jueces, que son niños y no se les puede exigir

lo mismo que a los adultos.

-Gracias, Chefito.

(Aplausos)

Bien. -Vamos, bravo.

Pues seguimos en el Paleolítico

y vamos ahora con las creaciones de Lucía y de Diego.

Diego.

Bueno, Lucía, cómo se llama tu plato.

Mi plato se llama codorniz a la Lucía.

Estoy decepcionada por cómo he afrontado

la situación, agradezco al ayuda de Pepe,

pero no lo he hecho bien. Estamos de acuerdo.

Vamos a probarlo.

Bueno, has salvado la situación,

hiciste un puré, más o menos, aliñado,

la codorniz está un pelín pasada.

Tienes razón, la actitud no es la que hay que tener,

queremos gente luchadora que tira para delante

y te viniste abajo cuatro veces en el proceso y eso no nos gusta.

Dice mucho de ti que saliera

adelante y has hecho un plato bueno.

Se puede comer, puré es un poco soso

y la codorniz tampoco está muy pulida.

Que hay que mejorar, ¿vale, Lucía?

Tiene muy buena pinta.

-Yo creo que va a ganar "MasterChef".

-¿Diego? Yo, también.

Tienes cara de preocupado, Diego. No, o sea, el plato ha salido

bien, pero el emplatado no me gusta.

¿Y cómo se llama tu plato? Conejo relleno con chips.

¿Y de qué está relleno? De cebolla.

¿Cómo ha sido desollar un conejo?

Me ha costado bastante,

pero, al final, lo he conseguido.

Bueno, vamos a probar el resultado.

Fíjate que has hecho lo más complicado,

desollar, pero después te olvidaste de lo más importante

que es darle sabor. Se nos queda el plato muerto

porque no tiene sabor.

Si algo tienen en común los dos platos es que son planos,

o sea, no hay nada. Hacer algo pequeñito,

pero más guisado con un poco más de tiempo,

porque lo teníais, hubiese quedado un poco mejor.

-La valoración ha sido bastante negativa,

pero, bueno, a veces es lo que hay.

Ánimo, que aún no está nada decidido.

Saltamos ahora en el tiempo para meternos de lleno

en el Imperio Romano

de la mano de Fernando, Mara y Gonzalo.

(TARAREA)

Huy, cuidado, cuidado, cuidado, Fernando.

Anda que no eran listos los romanos,

menudos festines se pegaban. Fernando, ¿cómo se llama tu plato?

He hecho una paletilla de cordero

con hummus y salsa de queso.

¿Y cómo has hecho esa paletilla? La he especiado un poco,

la he metido a horno y ahí

ha estado en el horno 45 minutos.

¿Te parece que tire la salsita de queso alrededor?

Pues sí. ¿Y no por encima?

Me da un poco igual.

En fin, Fernando.

Genial. Salsa de queso, yogurt

o no sé qué con el cordero, pues no es lo que más me apetece.

Pero es que la paletilla está tan buena,

está tan rica que lo perdono.

Tiene un mérito bestial porque has hecho muy sencillo

algo que es muy complejo.

El hummus, a lo mejor, hubiese hidratado un poco más,

hubiese bajado un poco de yogurt, quizás,

pero, bueno... el resultado es bastante positivo.

Diego y Lucía, ¿queréis probar

un poquito del cordero? No.

Para aprender hay que probar,

chicos, para aprender hay que probar.

O a lo mejor es que no tenéis apetito.

No tenemos hambre.

Vale, voy a entenderlo de esa manera.

Diego, Lucía, ¿no queréis probar un asado bien hecho?

Es que acabamos de comer. -Venga, vale.

Un poquito, con probarlo

no hace falta comerse la paletilla entera.

Está muy rica, está muy bien. Muy bien.

Tampoco quería que Fernando luego se creciera porque luego dice:

"Es que mi plato estaba muy bueno y no sé qué".

Señorita Mara, ¿nos puede decir el nombre de su plato, por favor?

Lomo de cerdo a la guarnición.

¿Qué guarnición?

La de los ajos chips y la de los higos y dátiles.

Vamos a ver qué tal te ha quedado. Vale.

A ver, los jueces sí que son objetivos,

pero con los pequeños son más blandos.

-Claro.

¿Qué has hecho? Una pieza de carne bien aliñada

y con un toque dulce en la salsa que le va de cine

y una fruta buenísima de guarnición.

¿Ves? Mara, enhorabuena,

el punto es perfecto,

te quedó un plato muy rico y muy jugoso.

-Gracias, chef.

Creo que voy a triunfar con este plato

y para ganar los seis puntazos.

Gonzalo, ¿cómo se llama tu plato? Carpacho a la venus

porque les gustaba mucho comer la fruta, los dátiles

y todo eso y entonces,

pues me he querido guiar un poco por eso.

De los aspirantes que han cocinado hoy a ti te di el consejo

más grande, pero no hiciste lo que te dije.

Ya, al principio estaba un poco nervioso y no entendía mucho

y cuando se me acabó el tiempo, al reflexionar, me di cuenta

de que si hubiese seguido

tus pasos, podría haber sacado un platazo.

No, mis pasos no tienes que seguirlos,

pero sí seguir los consejos que se te dan.

No se puede comer.

Porque está así de gordo y es un filete crudo,

con lo cual, ¿tú te comerías eso?

No, yo no me lo comería. Claro.

Veníamos de ganar todas las batallas

y de pronto la caída del Imperio Romano.

No pasa nada.

-Me he venido un poquillo abajo

porque sabía que lo podría haber hecho

mucho mejor y que podría haber sacado

un mejor plato.

Que no lo han probado, ¿no?

(APLAUDEN)

Siempre a los mayores.

-Siempre a los mayores.

Me ha parecido mal lo que hicieron con Gonzalo

porque él ha dedicado todo su tiempo y su trabajo

y ni siquiera le han probado el plato.

-¿No ves que somos mayores?

Nos criticarán mucho más que a los pequeños.

No te tienes que poner así,

has hecho algún plato muy bueno y este ha fallado.

Que no pasa nada, es verdad que se queda crudo

y al ser muy gordo no se puede comer.

Si hubiera sido fino, lo hubiéramos comido.

Ya sabéis que los jueces tienen que ser exigentes,

pero no os vengáis abajo.

Nos vamos ahora a la época de María Antonieta,

Rubén, María Arias y Núria, adelante.

Le he puesto de nombre pechuga de pollo

con salsa de queso.

El caldo lo que he cogido ha sido, he hecho unas alitas

ahí cocidas y el líquido

que ha soltado esa es la salsita.

¿Y esto qué tiene que ver con lo que hemos explicado

de la cocina francesa? Iba a hacer una base con paté,

pero el paté se me ha olvidado en el supermercado.

Ya, pero, Rubén, viniste el primero del supermercado.

Eva te ha avisado y has hecho un plato

que podría valer para lo que me hice al mediodía

para comer en cinco minutos.

No te voy a engañar, el plato es terrible.

Se nos ha quemado el ajo, la salsa está cortada,

aquí hay poco trabajo

y puedes hacerlo mucho mejor, amigo mío.

Realmente, no deja de ser, bueno, pues eso, lo que comeríamos

como ha dicho ella, cualquier día sin tiempo para cocinar en casa

-Esta noche estrella Michelin poca.

Hable de su plato, por favor.

Es una lubina con espárragos blancos y es una crema de apio.

Yo sí que estoy contenta

con mi plato, me parece que está bien.

Tenemos que probarlo.

¿Hemos cocinado ese espárrago? Sí.

Falta un poquito más de tiempo, un poquito más hechos.

El apio, quizá, no es mejor producto para hacer un puré

porque queda muy fibrosete, muy rústico.

Si acompaña una patata, acompaña otras verduras

que realce el sabor, bueno.

El espárrago le falta un poquito la crema de abajo podía estar

más montada con un almidón o una patatita o un poco de grasa

o una mantequilla y hacerlo más cremoso,

pero está bastante bien,

o sea, que enhorabuena. -Gracias.

Núria, ¿cuál es el nombre de su plato?

"Fuhuart".

(RÍE)

Pero a ver, a ver. Fu de foie.

Hu de huevo.

Y art de patatas.

Será pat, ¿no? Fuhupat.

Como el warpol, es familia del warpol.

Sí, pero en versión Núria.

¿Y qué hay en todo ese contenido? Cuéntame.

Una camita de foie que por arriba tiene huevito poché,

patatitas fritas

con un poquito de trufa.

-Poquito, poquito, poquito.

-Patatitas.

Hola, Núria, encantada de conocerte.

¿Te has dado cuenta que eres más pequeñita que yo?

Ven, a ver quién es más grande.

Ahí va, si Chefito es más grande que tú.

En altura sí, pero cocinando, no.

Toma ya, esa es mi Núria. Ole.

Hala, Chefito.

Lo que hay aquí está todo bastante correcto.

Quitando el huevo que está muy hecho, el foie gras está

maravilloso, las patatas fritas bien fritas y trufa ralladita,

¿qué más se le puede pedir a un plato?

A quién no le gustaría comerse un huevo poché con foie,

trufa y patatas fritas, es un festival.

El huevo está algo pasado le falta un pelín de sal,

pero está perfecto. -Gracias.

¿Quieres que te diga

cómo se llama este plato en francés?

(HABLA EN FRANCÉS)

María, ¿estás de acuerdo? "Oui".

"¿Oui?"

Que quiero que sepas que con este plato

seguirás demostrando que los pequeños también pueden.

Vale. -Núria es mi rival.

Es mi rival. -La mía muchísimo.

-Núria es mi rival, me encanta. -Lo ha hecho todo perfecto.

Me cae muy bien, es majísima. -Es genial, la quiero un montón.

-Hasta ahora lo ha hecho todo perfecto, ni un fallo.

-Increíble, todos de 12 los tres, los cuatro que diga.

Pues terminamos esta cata

con lo que está por venir, el futuro.

Santiago, Juan Antonio y María.

Ahí.

¿Quién ha copiado a quién?

¿O es que ahora el futuro se emplata sobre una pizarra?

Yo no soy de copiar a nadie.

Santiago se copia de mí, pero el hombre

creo que no lo reconoce.

Tú has copiado a Juan Antonio, seguro.

Exacto. -No copié a nadie porque fui allí,

vi la parte de abajo porque como ya cogí

de la parte de arriba pensé en cambiar el emplatado.

-Santi en sí copia a la gente

y hoy a Juan Antonio le ha copiado

porque ha ido Juan Antonio, cogió la pizarra y Santiago igual.

-Yo lo tengo que admitir, hay una pequeña rivalidad.

Eso lo tengo que admitir.

Me da que copias a Juan Antonio, ¿verdad, Santiago?

No quiero que se enfade Santiago, pero a mi opinión

es verdad, lo he dicho los totales.

(RÍEN)

Venga, empezad la cata. -Empezad la cata.

Cuál es el nombre de tu plato.

Quinoa flotante

porque como lo he puesto encima de la carne

como se me derramó un poco la quinoa, parece que flota

y como viniendo del futuro pues pensé ese nombre.

Está el futuro complicadete. Me dan ganas de quedarme aquí,

ya lo he visto todo.

Santiago, ¿estás contento con el resultado de tu plato?

Sí, y me ha tocado la cocina que yo quería.

Te tocó lo que querías y has hecho este plato

que está bastante dificilito de comer.

La quinoa no tiene sal, la carne está grasienta,

el emplatado es feo, es gris,

es triste, espero que el futuro no sea así.

El plato en sí es terrible, solo hacer una ensaladita rica

de quinoa ya era suficiente, eso es un batiburrillo muy raro

que no describe un buen futuro, amigo.

Claro, una vinagreta aquí o un aliño, acentuar algún sabor

porque es como comer aire, no hay nada.

Me ha dado un poquito de bajón, pero ya está, en la siguiente

prueba me va a salir muy, muy bien.

Estoy convencido.

Juan Antonio. Tenéis aquí una ensalada

pescadera... y al pescado

le he echado un poco de lima rallada.

Tenéis una ensalada

con verduras "gliofilizadas".

Li. Liofilizadas.

Pero buena idea, en realidad.

Bueno, lo primero que quiero que sepas es que me di cuenta

que me hiciste caso, pusiste verduras

cosa que no habíamos conseguido ver en tus platos.

A ver, Juan Antonio, me gusta que uses las algas,

pero comértelas será complicado.

Yo sí las he probado cuando fui a los campamentos

las probé y hay que decirlo, no están tan malas.

¿A que no? No están tan malas.

Ven aquí, hombre.

Ahí.

Chacho, qué asco.

-Están buenas.

Hay que decirlo, están buenas.

No ricas, ricas, pero ricas.

¿Quieres más? Del pescado me gustaría probar.

(RÍEN)

Solamente le queréis dar guarnición, claro.

Te diré una cosa, el punto del pescado muy bien

lo peor, el emplatado, no te copies más de la pizarra

de Santiago, ¿vale? Vale.

Te ha dicho Pepe: "No te copies" y le has dicho: "Vale".

Vale, habré dicho vale, pero...

(RÍEN)

No me he copiado. Juan Antonio, has hecho un plato

muy correcto, ¿vale?

Vale. Tiene mucho mérito.

Vamos con María.

Yo esta noche voy a triunfar con los bichos.

Nombre de tu plato. Revuelto con verduras.

No tiene cara de verdura eso. Ya lo sé,

pero no puedo decirlo. ¿No, por qué, qué es?

Son gusanos por eso cogí, directamente, el bol

porque si no, no puedo tocar eso.

Dinos el nombre del plato. He hecho un revuelto de larvas

y después corté verduras

y vi que me sobraba tiempo y se me ocurrió hacer unas chips.

-Esto en Méjico se lo zampan,

Y en "MasterChef Júnior" también.

No.

¿Por qué? Está repleto, tío.

Yo, sí. -Yo, sí, también.

-Comed, comed. No, a ver, quién ha hecho el plato.

Quién ha hecho el plato. Yo.

Pues tendrás que probarlo.

No te vamos a obligar,

no tienes que hacerlo si no quieres.

Está buenísimo.

Riquísimo.

Riquísimo, ¿ves?

Juan Antonio, ¿lo quieres probar? Sí.

Esto está bueno.

Santiago, tú también, ¿no? Sí.

¿Cómo está el plato de María? Aspirantes, ¿queréis probar alguno?

(TODOS) Sí, yo, yo. -Yo quiero.

-Yo, sí, hombre.

¿Quién? Yo.

Hum... esta por papá.

Yo he decidido que no voy a probar

porque un bicho hecho tortilla como que no.

María, el huevo de arriba está maravilloso,

la disposición en la pizarra todos no me gusta que vayáis igual,

pero es verdad que colocaste todo bastante mono.

Hay un trabajo muy bien hecho, María.

Gracias, chef. En el futuro, seguramente,

alimentos como los insectos estarán a la orden del día.

Tiene mérito que lo cocinaras

como tiene mérito que yo lo probase porque

me dan mucho asquete los bichos.

Está claro que en un futuro los consumiremos sin reparo,

pero, enhorabuena, es un plato arriesgado.

-Gracias.

Pues muy bien, chicos, delante de cocinas.

María, María, María.

Bueno, aspirantes, jueces, ha llegado el momento

de deliberar, pero antes

hay que despedir a nuestro invitado,

Álvaro, muchas gracias por haber venido.

Gracias a vosotros.

(APLAUDEN)

Gracias por todo, eh, nos vemos pronto, suerte.

-Adiós. -Hasta luego.

Ahí va, Chefito.

(TODOS) Oh.

¿Pero qué te pasa?

Es que el primer día que se despiden

y no estoy acostumbrado.

Ay, pobre, que se ha puesto triste porque se va Álvaro,

pero no te preocupes él es un buen amigo del programa

y los buenos amigos siempre vuelven.

Jueces, los que no os vais a ningún sitio sois vosotros,

eso sí, tenéis que deliberar, pero ahí en vuestro sitio.

Tenéis que repartir puntos de seis a uno.

¿De acuerdo? Suerte, chicos.

-Pero si somos 12. Los que quedan se llevan 1 punto.

-Yo voy a tener 1 punto.

-Yo quiero por lo menos 2 puntos, quiero por lo menos 2 puntos.

-Vas a ganar. -Hay que me parto, espera.

-Que vas a ganar. -Espera que me parta,

una, dos y tres.

Lo tenemos. ¿Estamos?

(MANDA CALLAR)

Ay, mi madre, que ya lo tienen. -Ay, mi madre.

-Oh, Dios. -Hala, qué rápido deliberaron.

Suerte, chicos. (TODOS) Gracias, Eva.

Los seis puntos son para un plato donde vamos a premiar

el punto de cocción

manteniendo todas sus propiedades y nutrientes.

Un asado muy bueno con una salsa deliciosa

con el punto justo de dulzor.

Mara. Esos seis puntos son para...

Mara.

Mara.

Gracias, chef. Enhorabuena.

Gracias.

(APLAUDEN)

Felicidades, eres una campeona, qué orgulloso estoy de ti.

-Gracias.

Los cinco puntos de este reto se lo lleva un aspirante

que nos presentó un plato que podríamos encontrar

en cualquier asador de renombre.

Además, el hummus que lo acompañaba estaba muy rico, quizá mejorar

la salsa y lo había bordado.

Aún así es un gran plato

por tanto, los cinco puntos son para...

Fernando.

(APLAUDEN)

Enhorabuena, Fernando. -Muy bien, Fer.

El aspirante que se lleva los cuatro puntos ha hecho

un plato de cocina francesa.

Tú. De la que le gusta

a María Antonieta, un foie marcado lo justo

y un huevo escalfado que nadie diría que es la primera vez

que lo hace aunque le quedó un poquito pasado.

Y el mérito es de Núria.

(APLAUDEN)

Los tres puntos son para un plato del futuro

que nos ha sorprendido. Se ha atrevido con los insectos

y ha tenido la sangre fría de rectificar a tiempo

y coronarlo con ese huevo que ella quería.

Así que los tres puntos son para... María.

(APLADUDEN) Gracias, chef.

Los dos puntos son para otro plato del futuro, pero muy diferente.

Esos dos puntos son para...

Juan Antonio.

(APLAUDEN)

"Konichiwa".

Y como siempre, el resto os lleváis un punto cada uno.

Pero yo no quiero que nadie

se venga abajo porque aún quedan dos retos por delante.

En esta prueba puede que me haya salido mal el plato,

pero en la siguiente, la de exteriores,

me va a salir, muy, muy bien.

Acabamos de hacer un paseo en el tiempo

y ahora preparaos para una aventura

que no vais a olvidar en la vida.

¿Os cuento un secreto? (TODOS) Sí.

Yo también estoy deseando hacer este viaje.

(APLAUDEN)

Hola, buenos días, bienvenidos.

-Primera clase.

Escucha, está bien.

-¿Dónde iremos?

-Hala. -Qué bueno.

-Gracias. -De nada, cariño.

No se puede abrir todavía, eh. -No lo abráis, chicos.

-Buenos días, señores pasajeros, les habla en comandante,

queremos dar un saludo muy especial a los aspirantes

de "MasterChef Júnior".

¿Queréis descubrir a dónde vamos? (TODOS) ¡Sí!

-Pues es el momento de abrirlo.

-¡Nos vamos a Disneyland París!

(TODOS GRITAN)

Hoy nuestros aspirantes viajan a un lugar

en el que los sueños

se hacen realidad, Disneyland París.

Un parque que este año celebra su 25 aniversario

y que se ha convertido

en el primer destino turístico de Europa.

Aquí podrán conocer a sus personajes favoritos,

izar las velas de un barco pirata

o disfrutar en primera línea de un desfile único e irrepetible.

Me encanta todo porque es superdivertido.

Qué chulo.

-Hola.

¡Por aqui, por aquí, hola!

(TODOS) ¡Hola!

Pero dónde vais.

Qué guapa.

Muchas gracias.

Oy, venga, a vuestros sitios, venga.

¿Tú, también? Él también quiere un abrazo.

(SUSPIRA)

Aspirantes, bienvenidos al país de la fantasía.

(GRITAN)

Estáis a punto de enfrentaros a un cocinado lleno de magia.

Dentro del laberinto de Alicia en el País

de las Maravillas hay ocultos dos tesoros.

El primer tesoro es una pócima mágica

que otorga el poder de tener un miembro más en el equipo.

(APLAUDEN)

El segundo tesoro es un reloj encantado que concede

10 minutos de cocinado extra.

10 minutos yo voy a por la otra.

Mara y Fernando, vosotros fuisteis los dos mejores

en la prueba de plató y eso quiere decir

que seréis los capitanes.

Bien.

Qué te pasa, Fernando. Que no me gusta ser capitán.

¿No quieres ser capitán? No tengo mucha madera de mandar.

Eso significa una responsabilidad muy grande porque si yo

no mando bien, mi equipo se va a ir al carajo.

Pues atención los dos porque sois los elegidos

para entrar al laberinto de Alicia y encontrar los tesoros.

Uh.

-Ahí va.

¿Estáis preparados? (TODOS) ¡Sí, Eva!

Pues al laberinto en tres, dos, uno, ¡corriendo!

Venga, Fernando -Entra primero.

-Venga, Mara.

Ven, ven. -Alicia, es Alicia.

Qué guapa eres.

Jope, pero es que cómo es la pócima.

-¿Dónde estará?

¡Tengo el reloj!

-Joder. -¡Tengo el reloj!

-¡Muy bien!

-¡Tengo la pócima!

-Es que lo sabía. -Tengo la pócima y el reloj.

-Jo, qué suerte. -Tengo las dos cosas.

-Sí, solo era cuestión de buscar. (AMBOS SE ASUSTAN)

Qué susto me has dado.

¿Ya?

Ahí va.

Fernando, enhorabuena,

veo que has conseguido los dos tesoros.

(APLAUDEN)

Mara, cariño, no te preocupes porque estoy segura

de que aunque lo tengas un poquitín más difícil,

vais a estar tú y tu equipo al 100%

y lo vais a conseguir, ¿a que sí?

(APLAUDEN)

Estoy un poco triste por no tener las ventajas,

pero en el cocinado lo voy a dar todo.

Bueno, Sombrerero, se nos hace tarde

y nos tenemos que ir porque los jueces nos esperan.

Además, tenemos un montón de cosas que hacer hoy,

oye, da recuerdos a Alicia, no se te olvide, ¿vamos?

(TODOS) Adiós.

Estoy supercontento,

tengo el reloj y la pócima soy invencible.

(TODOS CANTAN)

(CANTAN) Hi, ho, hi, ho, hi, ho, hi, ho, cocina y nada más.

Hala, me quedo con ellos, me lo paso mucho mejor.

Seguro, qué divertidos son. Ya, vamos, ven aquí.

Son los 13 enanitos, ¿no?

Sí, no, faltaba Jordi.

Bueno, compañeros, la misión en el laberinto

de Alicia en el País de las Maravillas

fue todo un éxito, ¿a que sí, chicos?

(TODOS) ¡Sí, Eva!

Bueno, sobre todo, para Fernando que ha encontrado

los dos tesoros. Fernando, quiero ofrecerte

la posibilidad de compartir tu suerte con Mara.

¿Te quedas con la pócima mágica y con el reloj encantado

o quieres darle a ella uno de los dos tesoros?

Lo que quieras, Fer.

Decide tú, Fernando.

Yo quiero ser generoso y le voy a dar la pócima.

-Muy bien, yo le daría la pócima. Muy bien.

Fernando, este gesto te honra, sí que has sido un buen compañero.

(APLAUDEN) Ha sido muy generoso.

-Genial. Aspirantes, competiréis divididos

en dos equipos, uno de siete aspirantes

y otro de seis. Mara, la pócima mágica

te otorga el privilegio

de tener un miembro más en el equipo.

Así que, Mara, qué aspirante quieres en tu equipo

y me tienes que decir el por qué.

Yo creo que elegiré a Núria

porque es una buena cocinera y lo va a hacer bien.

-Muy bien, Núria. Fernando, tu turno.

Voy a elegir a Diego porque creo que con un mayor

podré tener más ayuda en la cocina.

Yo elijo a Lucía porque aporta muchas ideas

y creo que va a estar bien en equipo.

Voy a elegir a Gonzalo porque creo que entre

Diego y Gonzalo va a ser un buen mix y entre los tres

podremos sacar los platos adelante.

Muy bien. Creo que elegiré a Rubén

porque tiene buen carácter y creo que será bien en mi equipo.

-Gracias, Mara. Yo elegiré a Esther

porque ya ganó el último programa y quiero que haga su trabajo

igual que en individual que por equipos.

Yo elegiré a María Blanco porque tiene buen potencial

y creo que estará bien en mi equipo.

Y eso que al principio no os llevabais muy bien.

Voy a elegir a María Arias porque creo que Esther

y María Arias hacen un buen mix porque son muy buenas amigas

y no van a tener problemas.

Yo elijo a Juan Antonio porque cocina bien

y lo quiero en mi equipo.

Muchísimas gracias.

Fernando, quedan de compañeros Hugo y Santiago así que venga.

Para el remate final cojo a Hugo, cocina muy bien

también y podremos sacar los platos adelante con mi equipo.

Muy bien, Mara, tú ya no tienes elección,

en tu equipo estará Santiago. Santi.

Fernando, tú fuiste el segundo mejor en la prueba anterior

y hoy podrás elegir el color de tu equipo.

¿Qué crees que le sienta mejor a un pelirrojo?

El rojo. ¿El rojo?

Pues venga, huy.

Mira qué rápido lo han cogido.

Estoy muy contenta con mi equipo porque nos vamos a organizar

muy bien, escucharé lo que digan todos

y lo que me digan a mí bien está.

Lucía, Diego, ¿estáis contentos con vuestros equipos?

Me encanta mi equipo.

Yo creo que sí, con este equipo lo haremos muy bien.

En tu equipo hay una mezcla

de mayores y pequeños, ¿estás tranquilo?

Están demostrando los pequeños

que lo están haciendo bastante bien.

Me gusta que rectifiques y que reflexiones

porque te escuché en la prueba anterior.

Os enfadasteis un poco porque no asumisteis bien

las críticas a vuestros errores.

¿Habéis reconsiderado vuestra actitud?

Sí. Aspirantes, en esta prueba

cada equipo elaborará un menú diferente.

Todos los platos son,

por decirlo de alguna manera, divertidos.

(TODOS) ¡Bien!

Qué divertido. Pero, cuidado, divertido

no significan que sean fáciles de ejecutar.

¿Lo tenéis claro? (TODOS) Sí, chef.

Pues no os oigo.

¿Lo tenéis claro? (TODOS) ¡Sí, chef!

Ahora sí. Se ha enterado

hasta Cenicienta en el castillo.

(RÍEN)

El primer menú consta de tres platos.

Ay, mi madre. -Uah.

-Hala, qué guay. -Qué rico.

Quesadillas de jamón y queso brochetas de pollo

con verduras y salsa de curry amarillo.

Y un postre. Mousse de fresa y nata con galletas de Mickey.

Tiene que ser tuyo. Tiene que ser nuestro.

El segundo menú consta de otros tres platos.

(Exclamaciones) ¡Unas crepes! ¡Qué ricas!

Crepes de salmón y aguacate.

Brochetas de ternera con verduras y salsa bordelesa.

Y un postre. Brownie con galletas de Mickey.

Eso es divertido, pero es difícil. -María, calla.

Mara, por haber sido la mejor en la prueba anterior,

te corresponde elegir. ¿Qué menú prefieres

que cocine tu equipo? El menú uno.

Las quesadillas, las brochetas de pollo

con salsa de curry amarillo y la mousse de fresa

con galletas de Mickey. Perfecto. Gracias.

Fernando, vuestro equipo cocinará las brochetas de ternera

con salsa bordelesa, los crepes de salmón y aguacate

y el brownie. Está bien, chicos.

Está muy bien, está muy bien.

Aspirantes, ya podéis organizaros bien,

porque vais a cocinar para 50 comensales.

Pero... Yo lo he hecho por cuatro.

Me preocupa un poco la cantidad. No estoy acostumbrada

para hacer para millones de personas.

Todos ellos son familias españolas residentes en la capital francesa.

Os recuerdo que Disneyland París celebra su 25 aniversario.

Así que no podemos fallar. Va, chicos.

Nuestro supermercado proveedor de alimentos nos ha enviado

desde España los ingredientes necesarios para cocinar.

Trabajaréis con productos de máxima calidad.

Nuestros invitados probarán ambos menús.

Tendréis que hacer medias raciones de cada plato.

Pero mucho cuidado, porque aunque sean medias raciones,

tenéis que elaborar 150 platos en total.

¡Ostras! Y solo disponéis

de 100 minutos de cocinado.

110. Cuando se cumpla el tiempo

de cocinado, tendréis que tener vuestros menús

listos para servir, porque, en ese momento,

llegarán todos los comensales

y les serviréis vosotros mismos. ¡Ostras!

Todos los platos saldrán a la vez.

¿Lo habéis entendido? (NIÑOS) ¡Sí, chef!

Aspirantes, ¿listos para preparar

una comida mágica? (NIÑOS) ¡Sí, chef!

Pues a cocinas en tres, dos, uno. ¡Ya!

¡Vamos, rápido!

¡Vamos! -Chicos, ¡va, va!

-¡Venga, chicos, va! -¡Va, va!

Equipo rojo, vuestros diez minutos extra de cocinado

empiezan en tres, dos, uno. ¡Ya!

Venga, a ver. Las tareas.

Diego y María, os vais a poner con el brownie.

-Vale. -Gonzalo y Esther,

os vais a poner con las brochetas.

-Vale. -Y Hugo y yo nos vamos a poner

con los crepes, ¿vale? (TODOS) ¡Pim, pam, pirulé!

¡Equipo rojo, olé! -¡Va!

Va, venga. Vamos.

O nos aceleramos el cocinado y no hablamos, o no hacemos nada.

-¿Te ayudo a pelar? -Ve pelando.

¿Eso es para las galletas?

Sí. Está a punto de pomada.

¡Venga, equipo, vamos! -Chicos, así no.

-Sí, sí. Muy bien. -Está bien. Diego, Gonzalo.

Que te lo diga el capitán. Capitán, ¿está bien?

Así. Pero un poco más finas.

No, así está bien. Córtalas. -Vale.

¡María! ¿Qué tal va la masa de galletas?

-Esto se pone así. -Dale, dale, dale.

¡Diego! ¿Qué tal vais? -¡Bien!

Cuidado.

¡Madre mía!

El tiempo pasa más lento mientras que esperamos.

Seguro que si estuviéramos cocinando, pasaría superrápido.

Si solo ha pasado un minuto.

Hugo, esto es incontrolable, tío.

-Échale ya la leche. -Sí. Voy.

Échala poquito a poquito, ¿vale? -¡Ostras!

Has hecho mal la masa, Fernando.

No tenías que haberle echado la harina al principio.

-¡Eh, Esther! Ven. -¿Qué?

-Te voy a cambiar la tarea, ¿vale? -Vale. Toma.

Venga, va.

(FERNANDO) Cuando vi que la salsa de los crepes

me salía mal, como Esther sabe hacerla,

va a rectificarla y lo va a hacer bien.

¿Pero qué ha hecho?

Esto es muy fuerte. Se ha cargado la masita esta.

Equipo azul, ¿estáis preparados

para cocinar un menú excelente? (NIÑOS) ¡Sí, chef!

Van a comenzar los 100 minutos de cocinado para los dos equipos.

A trabajar en tres, dos, uno. ¡Ya!

Mara, ponte a partir. Ponte a partir, que es importante.

Vale. Tú haz las quesadillas.

Perdón si os invado un poquillo. -¿Te ayudo a cortar?

Pela conmigo champiñones, "por fa".

-Vale. -¡Que así no!

¡Que hay que cortarlos!

Santiago, haz las cosas despacio.

¿Con qué me pongo, Fernando? Que ya he terminado el salmón.

-Aguacate. -Vale. ¿Los pelo?

No, no. Aguacate no. El aguacate lo pongo yo.

Vale. ¿Yo qué hago ahora?

-Ven aquí conmigo. -Vale, vale.

Picado, picado. Ven aquí. Me tienes que picar todo eso.

-¡Madre mía! -La que están armando.

-Esto está sucio. -¿Qué tal vas?

Lo estoy derritiendo, pero...

Estaba a punto de pomada, ¿no?

Ya está. Se acabó. Lo voy a hacer con la mano.

Si os parece guarro, me lo decís.

Es que se hace con la mano, porque si no, no va.

Con tal de que se derrita.

Esther, ¿qué tal vas con la masa?

Va mejor, porque antes estaba como la masa de galletas,

pero le he echado la otra mantequilla y está mejor.

¡Hugo! ¿Qué tal vas con Gonzalo?

Bien. Se tiene que dar un poco más de brío.

-Hugo, date un poco más de brío. -Vale, vale.

-¿Alguien necesita algo? -No.

Ya está la masa de las crepes.

-Ha salido al final bien, ¿no? -Bueno, sí.

Me ha costado, pero ha salido.

(TARAREA) Qué bueno está.

(TARAREA)

Juan Antonio, venga. Date brío.

Así, cargadito, ¿no? Mira. -Sí, superbién, Mara.

Cerramos fuerte, ¿vale, Mara? -Vale, tía.

Están supermega bien.

Chicas, superbién lo estáis haciendo.

-¿Qué tal vas, Esther? -Pues mal.

Me está saliendo la crepe fatal. No digo nada.

¡Se ha roto! Yo no puedo hacer esto.

Mi peor momento en el cocinado ha sido con la masa.

Una vez lista, no salían las crepes porque no salían.

Dile a Gonzalo que haga las crepes. Gonzalo.

-¡Eh! Ya sé por qué se rompen. -¿Por qué?

Porque no hemos dejado reposar la masa.

A reposar. Ponte con los aguacates. -Vale.

Ahora sube el fuego. Espera. Déjame.

-¡Cómo huele a vino! -Esto es para abajo.

¡Venga, María, vamos!

Oye, que ya solo me quedan los huevos.

-¿Para qué es la masa? -Galletas.

Voy genial. -Bueno, eso no va bien.

Dale con la varilla eléctrica. -Sí, sí.

María, sé que estás tranquila, pero no tanto.

Pues ya no estoy más tranquila.

-¿Qué tal va la salsa bordelesa? -Va bien. La estoy moviendo.

Huele genial. Huele que alimenta.

Perfecto. Necesito que veas que eso le dé fuerte

para que reduzca, eh. -Tampoco darle tan fuerte

porque si no, se sale todo el vino.

Le has echado mucha cantidad de vino.

-Yo no he sido. -Se van a emborrachar.

El vino lo voy a dejar reposar, porque no hace nada.

¿Puedo partir pimientos? -No.

-Ponte tú a partir. -No, no, no.

Que vigile eso. Vigila eso. -Ya lo vigilo yo.

Voy yo, voy yo. -Que lo vigile Fernando.

-Déjame a mí. -Huele genial.

Hugo, ¿no querías partir? Pues venga.

Queridos Pepe y Jordi, vosotros sabéis

que, para mí, sois mis príncipes.

¿Y qué necesita todo príncipe?

Una princesa. Una princesa.

Samantha, no fastidies, que a estas alturas de la película,

te vas a declarar. Espero que sea hacia Jordi.

¿Me puedo ir? Ya os gustaría a los dos,

tener una princesa como yo. Vamos.

El juego es muy sencillo.

El que más nombres de princesas acierte,

gana y elige equipo. Vale.

¿Estáis preparados? Muy bien.

Primera princesa. No la veo.

Blancanieves. Blancanieves.

Muy bien. Segunda princesa.

(AMBOS) Ariel. Huy, cómo estáis de bien

en esto de las princesas. Qué bien lo hacéis.

Cenicienta. Cenicienta. Sí.

La cuarta.

Una, dos y... ¡tres!

Pocahontas. Pocahontas.

Aquí has ganado tú, Pepe. He sido más rápido.

Y ahora, la última, la que va a decidir

quién es el ganador. Mulán.

Mulán. Lo he dicho yo.

Lo he dicho yo también. Yo primero.

Lo he dicho igual. Jordi ha dicho

los tres primeros nombres antes que tú.

Ha ganado. No pasa nada. Princesa Leia, gracias.

Así que eliges equipo.

El azul. Pepe, vas al equipo rojo.

¿Azul has dicho? Al rojo. Y yo a los postres.

¿Pero no me has dicho el azul? No sabes perder, Pepito.

Si es que me ha hecho un lío. Oye, Samantha.

¡Venga, chicos! ¡Qué bien huele, chicos!

Lo vamos a hacer con la túrmix. -¿El qué?

-Triturar las fresas. -Vale.

Voy a por la servilleta. Ahora vengo.

Esto ya está. Ya se está haciendo.

No te estés paseando. ¡Haz algo!

Por ejemplo, secarme las manos de la nata.

-Eso sí. Algo. -Llévate el rollo

y te lo pones ahí,

si te vas a manchar. Bueno, da igual.

No discutas, Juan. -Ya. Pero es que aquí

ellos tienen diez minutos más y si no trabajamos...

Es que tener un equipo que lo hace superbién enfrente,

no es nada bueno. -Espera y no corras,

que están teniendo lío.

¿Esto va bien, capitán? -Sí. Pero ponte las pilas.

Te lo estoy diciendo y no paro de decírtelo.

Y no te pones las pilas. Vas a tu bola.

¡Venga, ponte las pilas!

-Esto se te ha cortado. -¿En serio?

¿Se me ha cortado? -Hombre, mira esto.

-¿Qué pasa? -Se me ha cortado.

¿Se te ha cortado?

María, vas muy tranquila y me lo está diciendo

todo el equipo. -Déjala reposar.

Qué lenta estás, tía.

-¿Qué hacemos con esto? -Tienes que pedirlo

todo de nuevo, porque está cortado.

Las galletas no van a salir, te lo digo ya.

Vale. Pues las galletas no salen. -Sí, vale.

No salen. Tan tranquilamente.

(DIEGO) María, había un momento, que se le ha cortado la masa

para las galletas de Mickey Mouse. Se ha ido.

Me he tenido que quedar yo con las galletas y el brownie.

¡María, venga, ponte las pilas!

¡Hugo, ponte con el pimiento amarillo, que no hay nada!

¡Hugo! ¡Vamos, venga!

Sí. Eso lo iba a hacer yo.

-Quita. Déjame a mí. -Es que, tío, joder.

Estoy haciendo un trabajo y me lo quitas.

¡Pues espabila! Ponte con pimientos amarillos y verdes.

Venga, vale, vale.

Ve echando poco a poco esto aquí.

-Poco a poco, así. -Sí.

Vamos a Eliminación, eh.

Venga. ¿Cuántas hay que hacer?

50. 30 llevamos.

Nos quedan superpocas. -No os confiéis.

Tienen que quedar 20 minutos para freír todas, o más.

-Va bien, eh. -Por lo que parece, sí.

-Me entran ganas de bebérmelo. -¿A que sí?

Venga. Estamos siendo un buen equipo.

¡Chicos! ¿Cómo va la mousse?

¡Bien! -Me está saliendo superbién.

-¡Juan Antonio, Santiago! -¿Qué?

-¿Me ayudáis a poner esto aquí?

-Ya llevas mucho. -Cógela, Santiago.

Déjame soltarlo.

-Superbién. -¡Chicos, sujetadlo!

¡Sujetadlo! Necesito una espátula.

-¡Coged la espátula ya! -Ya está cogida.

Espera. No os quitéis.

¡Ya! Espera. Ya podéis quitarla.

Ahí. Ya la podéis quitar. -¡Ah!

Me está quedando perfecto. Ahora le añado la harina.

-¿Te ayudo? -Con esto puedo, más o menos.

-Si queréis, échala poco a poco. -No. Échala toda.

Tía, esto es mucho. No vas a poder con todo.

Que sí, que es con la mano.

Sí puedo. -¡Ay, Dios, María!

¡Ay, qué asco!

No me puedo creer que estén dos solamente cortando pimiento.

-Dejad una tabla limpia. -¿Y la carne?

-Eso estoy diciendo. -¡Vamos, venga!

-Tienes que organizar, eh. -¡Cuidado, chicos!

-Tenéis que limpiar la grasa. -¿Esto en qué trozos?

Tenéis que limpiar la grasa.

No hagáis trozos muy grandes. -Sí, la grasa.

Sí. Como no lo hagas bien, la vamos a tener.

Cuidado con lo que pones, ¿vale?

Corre. Extiende, extiende.

Más, más, más. Mira, mira. Más.

¡Hugo! ¿Pero todavía no habéis puesto?

Oye, venga. Las brochetas, ¿no?

-¡Las brochetas, venga! -Hugo, ven. Ponte con esto.

Ponte tú con las nueces. -A cortar.

(HUGO) Fernando, al principio, nos decía: "Vete para allá".

Y luego, cuando llevaba media tarea,

que todavía te quedaba un rato por terminarla,

pues te decía: "Vete para acá. Vete para allá".

Pues nos liaba un poco a todos.

Déjala que se haga un poco, si no, se te va a romper.

Hay que hacerlas más pequeñas.

¿Más pequeñas? Yo preferiría hacerlas en una sartén.

Yo también, pero no podemos.

-Nada. Se deshace. -Sácala. Vamos a hacer otra.

¡Eh, Diego! ¿En qué orden pongo los ingredientes?

Harina, huevo, azúcar, mantequilla.

Estoy en todos lados, tío.

¡Juan Antonio, ponte a cortar la pechuga!

-¡Pero ahora no! -¡Ponte en la pechuga!

¡Venga! Ponte a cortarlo.

Por favor, Juan Antonio, córtalo. Te lo suplico.

-Mira lo que llevo lleno. -Vale. Más.

¡Oh! Chicas, está perfecto.

Pero le voy a echar más harina. -Vale.

No nos va a dar tiempo a hacer todas las frutas.

Hay que darse prisa, porque tenemos que hacer

todas las que hemos hecho.

-¿Así está bien? -Muy bien. Así, Mara.

Ayúdame a darle la vuelta. Es importante.

¿Qué pasa aquí? Va todo mal.

¿Qué ocurre? Las galletas de Mickey

no han salido porque se le han cortado.

Tenemos que volver a hacerlas y tampoco va.

Estoy haciendo solo el brownie, que está reposando.

No lo puedo meter al horno, porque lo intento

y me dicen: "Ponte la carne".

A ver, Fernando. ¿Qué pasa aquí?

Ponte con el brownie. -¿Ahora me dices...? ¡Madre mía!

Vamos a ver. Un capitán tiene que saber dirigir.

Te estoy viendo que estás hablando mal a Hugo. ¿Por qué?

Porque está haciendo los pimientos, se cambia.

Hace todo el rato lo que quiere.

¿Qué le has pedido que haga? Estoy cortando nueces.

¿Le has pedido que haga nueces?

Sí. Hace lo que tiene que hacer.

Si perdemos los modales y la educación, estamos perdidos.

Ser capitán sé que es difícil, eh.

Pero, lo primero, respeto a los compañero,

porque son iguales que tú. Y segundo, nos calmamos

y organización. ¿Queda claro?

¡Equipo rojo! Os quedan menos de 50 minutos, ¿vale?

¿Lo tenemos claro? ¡Sí, chef!

¡Pues rápido con esas brochetas!

Te la he extendido ya. Están muy gordas.

Tienes que echarle menos.

Así.

-¿Todas? -Sí. Todas.

-¿De una en una? -No. De puñado en puñado.

No tenemos tiempo para echarlas

de una en una. -Vale. Tritura.

-¿Cómo va? ¡Vamos, chicos! -La nata ya la he montado.

¡Venga! Muy bien. ¿Cómo vamos? ¿Bien?

Sí. La nata ya está montada. Y la gelatina hidratándose.

Ve ayudándome a cortar, Núria.

Cuando lo tenga todo listo.

Porque mira lo que me queda. Esto, esto y esto.

-Vale. Esto ya está. -Genial, Mara.

-Es que esto no está derretido. -Pues mételo más.

Y dale la vuelta para que no se queme por ese lado.

Bueno, equipo, vamos a ver.

Sabéis que Pepe de criterio no va muy bien.

Pero os ha dicho una cosa que tiene toda la razón.

Esto había que prepararlo, tenerlo listo en una fuente

y unos 20 minutos antes, lo marcábamos.

¿Qué va a pasar? Se va a enfriar y quedará dura.

¿Estamos de acuerdo? Sí.

Preparémosla bien y, a última hora, ponemos

dos sartenes, lo hacemos rápido. Y la hacemos un poco.

Y se mantenga calentito. Vale.

Te sobra talento y ganas. Te quiero ver a tope.

Concentrada, dando caña a tu equipo,

que se metan ahí a tope, con mucha gana y caña.

Jordi, ¿esto no es suficiente pollo?

¿Para qué? ¿Para mí? Para mí, sí. No.

Para 50 brochetas. No te llega ni de broma.

Son 150 trozos, mínimo. Todo este pollo, ¿no?

Dale caña, que tienes que cortar un montón de pollo.

Venga. ¡Equipo azul, vamos bien!

¿Cómo tenemos eso? Oye, caña.

Ya he templado la hoja. He batido la nata.

Una cosa importante, chicos.

La gelatina... ¡Uf! Vale.

Yo creo que hay mucha gelatina.

Pero lo más importante es que se pone de una en una.

Te lo había dicho. ¿Por qué?

Porque el centro de esto no se va a hidratar en la vida.

Rápido intentar separarlo. Pero ya va a ser difícil,

porque esto es un desastre de proporciones muy importantes.

Había que echarla de una en una. -Lo siento, tío.

¡Chicos, quiero ganar y vosotros también! ¡Venga!

Diego, ¿las galletas? -Lo estoy intentando.

Los brownies están en el horno.

Diego está un poco estresado porque lo está haciendo solo.

María, ya tenemos carne suficiente. Vete con la salsa bordelesa.

-¿Cómo vas? -Es que se me rompe esto.

María, rápido, tía.

-Voy a cortar estos dos últimos. -Muy bien, chicos.

-¿Os ayudo en algo? -Sí. A mí.

A separar la gelatina, por favor.

¡Perfecto! -¡La salsa curry!

¡Ponte a hacerla! -¡Dadme una inducción!

¡Dadme una inducción! Mara, ve sacándome el curry,

el azúcar, la sal y todo lo que hay ahí.

¡Dadme la inducción!

Toma, Juan Antonio. ¡Oh!

¡El pollo!

-Hazlo otra vez. -Ahora lo haces tú.

-Te pones a hacerlo. -¿Por qué yo?

Eres tú la que ha tirado la leche, no yo.

Juan Antonio, por favor, ponte a hacerlo, cariño.

-¿Tú qué haces? ¿Pasearte? -¡Que te pongas a hacerlo!

Ahora te pones con el curry. Por favor, ponte a hacerlo.

(JUAN ANTONIO) Mara, como capitana, lo ha hecho regular.

No para de gritarme todo el tiempo.

Tengo la vena explotando.

¿Cómo va el curry? -Todavía no hemos hecho el curry.

Si yo soy el del curry. -Ponte con el curry.

No me pongo con esto.

(GRUÑE)

Ponte a hacer el curry, por favor. -Necesito...

¿Tienes cebolla? -Cebolla, aquí.

¿Te puedo robar un poco? -Sí. Róbale.

-Gracias. -Vamos. Ponte a hacerlo.

Es lo que estoy haciendo.

María, me tienes que ayudar con la cebolla. No puedo sola.

-Ni yo con las galletas. -Juan Antonio, la que estás liando.

-¡Dios! -¡Juan Antonio, baja el fuego!

¡Ostras, el humo! (TOSE)

Saca las quemadas, por Dios, que se te ha quemado una.

(RÍE)

Después, yo le daría un golpe de calor aquí en la plancha

para que se terminasen de tostar.

Dejo la masa reposar. Cuidado. ¿Cómo van las crepes?

Genial. Ya llevamos unos cuantos. Nos salen mejor.

Necesito a los tres poniéndoos a cortar brochetas.

Estamos cuatro, tío.

Debe tener tres trozos de carne y dos de pimiento.

-¿Quién ha cortado este trozo?

-Hugo. -Yo no.

Hugo, te estoy diciendo que las estás haciendo gigantes

y tú ni caso. -Hugo, deja de hacer brochetas.

Bueno, a ver. ¿Qué tal, chicos? ¿Cómo vais con el postre?

Este brownie está ya. A ver. Vamos a sacarlo.

Dejadme sitio para el brownie. Si la ves muy grande,

córtala en cuatro trozos. -Es lo que estoy haciendo.

¡Un brownie de chocolate!

El postre favorito de Minnie.

¿Quién ha hecho este brownie? Yo.

Pues tiene buena pinta. Muy bien.

Vale, María. Ve emplatando el brownie, ¿vale?

Y ponte con las galletas. ¿Tú qué estás haciendo?

Me voy a poner a montar brochetas y a cortar el palo.

¿Eres tú el capitán ahora? No. Es Fernando, pero...

-No. Soy yo. -Está muy liado.

(MARÍA) Al capitán le he visto un poco que estaba...

que estaba como muy tenso.

Y, al final, ha mandado un poco Diego.

Porque Fernando estaba con otra cosa y no podía mandar.

¿No habéis empezado a hacer las galletas?

Antes se les han cortado. -Espera.

A ver. Una cosa. La masa de las galletas

se amasa en la tabla roja. Se quitan todos los instrumentos

que están encima de la mesa de trabajo,

se extiende bien con un rodillo

y se va cortando. Según se corta la masa

con forma de Mickey Mouse, se mete en la fuente.

A ver. Coge tú el bol, que yo voy a amasar.

En menos de 30 minutos, tienen que salir

todos los platos. ¡Toma!

Ponte a hacer galletas de Mickey Mouse como un loco.

Hazlo bien. Pide una tabla, Hugo.

¿Esta es la bordelesa? Sí.

¿Y quién la ha hecho? Yo.

¿Sí? La hemos hecho entre todos.

-Entre todos un poco. -Entre todos un poquito.

Le falta un pelín, ¿vale?

¡Ay! ¡No, no puedo! ¡Ahora no! -Juan Antonio, por favor.

-La tienes que quitar. -¿Y dónde hago la galleta?

¡No va a salir! ¡No he hecho ni una!

Amor, no te estreses. ¿Vale, María?

No te puedes estresar. A ver. ¿Qué pasa aquí?

Juan Antonio la está liando parda. ¿Qué ha pasado?

¿Qué? No se ha quedado raro solamente esto,

se habrá quedado raro todo. Mira qué ojo tienes tú

para la repostería, que has visto que a tu masa le faltaba harina.

Tienes que rectificar la harina no solo en ese montón,

sino en toda la masa. Cuando reposa,

cambia la consistencia y, a veces,

hay que volver a arreglarla echándole más harina.

Echa harina hasta que tenga la consistencia perfecta,

que yo sé que tú sabes cuál es. Sí.

María, no te quiero volver a ver llorar. ¿Vale?

Tienes mucho talento, sabes lo que haces.

Confío en ti, María.

Mueves ahí otro poco para que se mezcle

la parte templada con la fría. -Que vaya saliendo el color.

Diego, ¿qué tal va esa plancha?

-Llevamos 18. -Haz 50 galletas. Recuerda.

Las galletas ponlas más así.

¡Rápido! ¡Que vamos bien!

Juan Antonio, ponte a hacer el curry.

-Podemos remontar. -¡Me falta nacarar esto!

¡Pues pélalo!

-¡Dale un golpe seco! -Mara, lo estoy haciendo.

Por favor, no os pongáis nerviosos.

¿Cómo vas, Marita? -Bien. Voy a ponerlas ya.

Me alegro. Si necesitas ayuda, me la pides.

¡La salsa de curry! -¡La estoy haciendo!

(GRITA) -No le pongáis más nervioso,

porque se está estresando. -Ya estoy echando el curry.

Venga, va. Al horno.

Oye, a ver eso. Levanta la fuente. Pero...

Hay más debajo. Esto no es una crepe.

Esto es un garrote. Es una bazuca. Esto te lo ha hecho Pepe, ¿no?

No. El troglodita. ¡Pepe!

Oye, ¿esto les enseñas a tus chicos?

¿Crepes de garrote de kilo y medio?

Qué rico está esto. Está buenísimo.

Aquí no se queda nadie con hambre. Está acostumbrado al ABaC,

que es así de pequeñito. No te das cuenta de la realidad.

A mí me parece fenomenal.

Hay que correr y hacer muchos, chicos. ¿Vale?

Tenemos ahí más. ¡Ah! Tenemos más ahí.

Esto está delicioso, riquísimo.

Te has pasado. -No.

Dale la vuelta. -¡Párate, María! ¡Ostras!

-Oye, Mara. -Me estoy poniendo nerviosa.

Os ayudo con brocheta, ¿vale?

-¿Y la salsa de curry? -¡Rápido, Juan Antonio! ¡Rápido!

¡Chicas, las galletas van muy bien!

Como quiera las pongo, ¿no?

-No. Las montas como están todas. -Vale, vale.

-¡El horno! -¡El horno! ¿Te ayudo?

Trae, trae. -¡Aquí, al bajo, tío!

-Vale. -¡Galletas al horno!

¡Una bandeja de galletas en el horno!

Este plato no lo había hecho en mi vida.

A ver, Núria, ¿qué pasa aquí?

Que no nos va a dar tiempo a hacer estas.

¿Por qué? El aceite se está quemando.

Si ves que hay mucho aceite, ¿qué hay que hacer?

Trabajamos con la espátula. ¡Ay!

Cuidado. Aquí hay mucho aceite.

Lo puedes echar para acá,

porque esto está pensando para echar el aceite ahí.

¡Ayuda! ¿Alguien me puede ayudar? -¡Voy!

¡Vamos, chicos! No puedes echar el aceite

con una botella tan grande. Coges un biberón.

La ha echado Núria. No me importa

si lo ha hecho Núria, si lo has hecho tú.

Lo importante es aprender. Vale.

Un poquito, el justo. Esto repartido ya poquito.

Y con este poco aceite, le da para hacerlas bien.

Voy a poner. Ponla, ponla.

¿Me has escuchado? Venga. Sí.

Dame cinta. Coge.

-¿Cómo vais, chicos? -Muy bien.

A la nevera. ¡20 minutos! ¡Capitana!

¿Qué? Caña. Venga.

No se hacen. Tardan mazo.

-Mara, ¿cómo van las quesadillas? -Bien.

¡Esto va de perlas!

¡Y esto tiene mucho saboooor!

Tío, no te sale.

A ver, Hugo. ¿Cómo vas?

Hay 21 galletas en el horno. Vale.

Son un poco gruesas, eh. Estas, mira.

Haz lo que quiero, pero tienen que tener el mismo grosor.

¿Cómo se saca esto?

Intenta tú estas dos.

Tú haces estas.

¡Ay, tío! -No puedes, ¿no?

¡Necesitas más energía, potencia, imaginación!

Están muy bien, eh. Muy bien, Hugo.

-¿Cuántos crepes lleváis? -43.

-¡Bueno, bueno, bueno! -Vamos de lujo.

Contad los brownies. -Vale, vale.

Haz todas las que quedan, por si acaso.

¿Voy cortando quesadillas?

¿Cómo va este equipo? Muy bien.

¿Las galletas cómo van, María? Ya están en el horno.

¿Todas? ¿Y las has hecho tú sola? Sí.

¿Tú sola? Sí.

Las has hecho muy bien de tamaño. María, suerte.

¡49! ¡Y 50!

¿Cómo va el equipo rojo? Oye, ¿y esas galletas?

Brochetas listas. No se pueden hacer tan gordas.

¿Dónde están las brochetas? Ahí debajo.

Vamos a darles un golpe de horno. Vale. Cojo las brochetas.

Mételas ya. Oye, veo esto muy bien.

Los brownies aquí. ¿Por qué no tenemos

otra bandeja con más plásticos y vamos poniendo más brownies?

Luego ya les pondremos galletas.

¿Esas son todas? Sí.

Mételas dentro. Trae. Las meto yo. Gracias.

¿Va sin guantes? Voy sin guantes, sí.

Voy sin guantes.

¡Hala, Pepe! Que soy cocinero.

¡Ostras!

¡El brownie se ha caído! ¡El brownie se ha caído!

-¿Qué has hecho? -Se me ha caído.

¡Madre mía! ¡Madre mía!

(HUGO) Cuando he visto que se ha caído el brownie,

he dicho: ¡Madre mía de Dios!

Yo he hecho así y estaba al borde.

O sea, yo he hecho así un poquito,

le he empujado un poquito y se ha caído.

(RESOPLA) Un poco mal.

La otra tanda ha quedado superpegada. ¿Cuántas llevas?

¿Qué es? ¿El brownie al suelo? ¡Brownie!

¿Una nueva modalidad de brownie?

Jordi, teníamos suficiente. ¡Toma!

Menos mal que teníamos de sobra.

Vaya capitán tenéis. Tenemos de sobra.

Así no se puede trabajar.

Tú imagínate que se nos cae esa bandeja, o no nos llega,

o no habéis contado bien. ¿Qué ocurre?

Que la liamos. La liamos parda. Se nos cae...

No pasa nada. Eso no ha sido nada. ¡Venga!

Ve yendo a por la masa, a ver si ha cuajado.

-No está cuajada. -¿No está cuajada?

¡Madre mía! La mousse tiene que salir. ¡Venga!

Ya. Lo estamos haciendo.

No me regañes. -Rapidito, por favor.

A ver. Tengo cinco minutos para sacar todo esto.

Dame eso. Dame eso. No está cuajado.

Cortamos aquí. Los dos con una manguita, ¿vale?

Aquí.

Vale. Ve sacando tú. Hasta la mitad. Y rock and roll.

50, rápido. Venga. Vale, vale.

A ver, campeona. ¿Tengo 50 brochetas?

Siete, ocho, nueve, diez.

Vale. Hay unas 40 brochetas. Vale.

Necesito una última energía ahí. Venga.

Diez brochetas muy rápido. Ponte las pilas.

Ya tengo las quesadillas.

¿Tenemos las quesadillas hechas? Sí.

Quedan diez brochetas y con eso terminamos. Muy rápido.

¿Cuántas? Diez, once brochetas. Rápido.

¡Venga, chicos! Vale. Eso, a ver, a ver.

¿Estás cortando? Sí.

Vale. Vamos a colocarlas mejor.

Le podemos dar un golpecito de horno. Y una sola capa.

¿Va a haber mucho tiempo? No. Tienes cinco minutos.

Hacedlo muy rápido. ¡Corre! Supercaña.

Chicos, ¿tengo la mousse? No me ensucies los boles.

En tres minutos, acabamos y machacamos a Pepe.

Ábreme el horno. -Ponle un papel film debajo.

Que no. ¡Ábreme el horno! ¿Lo tenemos?

Golpecito de horno. Adentro. Genial.

Otra bandeja. En tres minutos, lo tendremos listo

y saldremos para afuera. ¡Venga!

Ve poniendo galleta. -Vale.

Hay que poner las galletas a lo loco.

Como las habéis puesto encima,

se han pegado y ha salido un popurrí.

Menos mal. Las brochetas están bien.

Las brochetas están. No están crudas.

Les hemos dado un toque de horno.

-¡Ya estamos! -Vale. No están crudas. Bien.

Equipo rojo, equipo azul, el tiempo de cocinado ha terminado.

Todo el mundo deja ya de cocinar. ¿Oído?

¡Manos arriba! Venga. Como sabéis,

es un servicio tipo bufé. Cogemos las bandejas

y a la sala. ¡Rápido! ¡Vámonos! ¡Venga!

Aquí, cargamos aquí. ¡Vámonos! ¡Venga!

Cargamos los carros y a la sala, ¿vale?

Trae más. -Lo vamos a sacar.

¡Venga, venga, venga!

Vámonos con mucho cuidado, ¿vale? Voy.

¡Venga a la sala rápido!

Señoras, señores y pequeñajos,

bienvenidos a "MasterChef Júnior V".

Nuestros pequeños aspirantes se están esforzando muchísimo

para prepararos un menú muy divertido

y en el mejor sitio posible: Disneyland París.

(APLAUDEN)

Y mirad para allá, porque ya están preparados para serviros.

Así que, que comience el servicio. "Bon appétit!"

Hola. -¿Usted qué quiere?

¿Qué queréis? ¿Brochetas las dos?

Y esto está buenísimo.

-Esto lo he hecho yo. -¿Quieres curry?

Échale. -¿Quieres mousse? Mousse.

Mousse entre comillas. Está buenísima, eh.

-Hola. -Estos son unas crepes saladas,

caseros. -Y unas brochetas.

Mira, mira. Un brownie con una galleta de Mickey Mouse.

Que lo disfrutes. Adiós.

Bueno, bonito, barato. Bueno, bonito, barato.

Trae que le ponga la salsa.

La salsa es muy fuerte. Es bastante fuerte.

Con salsita, mira. ¿Vale? Está fuerte.

Te voy a poner poquita, ¿vale?

¡Hugo! Hugo lo ha tirado todo. Es alucinante.

Te he puesto en todo y en todo se te ha caído algo.

(HUGO) Cuando he dejado la salsa, se me ha caído toda

y he dicho: ¡Madre mía! Otra vez la Petra.

Eres estresante, eh. -Brownie con galleta.

Seguramente perdamos porque se te ha caído todo.

La salsa poquita. Salsa poquita.

Bueno, chicos, ¿cómo va el servicio?

¿Y este chapapote que hay aquí? Se le ha caído a Hugo.

No pasa nada. Ha sido un descuido.

Vaya día que llevamos hoy, Hugo, con las cosas que se tiran.

Es lo poquito que hay de salsa. Ya la podéis estirar.

Como queda fuerte, a los pequeños no les gusta.

Vale, vale. Organizaos, a ver si llega para todos.

¡Madre mía! Venga. Entre todos la mataron.

Ella sola se murió. Me voy.

¿De quién era esto? -Vaya minibrochetas.

Equipo azul, ¿cómo vamos? Bien.

¿Sí? Me alegro. A ver, chicos.

Al equipo rojo se le ha caído la salsa, el brownie.

¿Aquí lo tenemos todo correcto? Todo.

Vale. Veo que tenéis una buena cola.

Capitana, te veo contenta.

Sí. ¿Sí? Está yendo bien la cosa, ¿no?

Sí. Me alegra. Venga.

Rematamos con seriedad, con rigor.

Acabamos todo. ¡Y olé!

¿Vale?

Hola, chicos. Hola.

Veo que no hay ni crepe ni quesadilla.

Te las has comido las dos. Sí.

¿Pero cuál te ha gustado más?

A mí, la del equipo azul, la quesadilla.

Estaba muy bien de jamón. Y el jamón nunca sobra. ¿A que no?

No. Es que está muy bueno.

¿Y a ti? ¿Qué te ha gustado más?

Esta, el color azul. Porque tenía jamón.

Pero el salmón no te gusta tanto. No.

Y por eso aquel te gustó menos. Sí.

Muy bien, chicos. Pues os dejo ahí con los postres.

Y nada, a pasarlo bien en el país de la magia. ¡Clin!

Nos sobran, eh. Nos sobran.

Le damos dos y ya está. Por ser las últimas.

Por ser de las últimas, dos. -La salsa bordelesa.

Una mousse. -Ya está. Ya se acabó todo.

(AMBOS) ¡Hemos acabado! ¡Hemos acabado!

Oye, a lo mejor viene gente, esperaos.

Creo que vamos a ganar nosotros,

en el equipo de Fernando estaban muy, muy desordenados.

(Bullicio)

Eres Marisa, ¿no? Sí, soy yo.

Eres la corresponsal de TVE aquí en París.

¿Me puedo sentar? Claro.

Es que te miraba y digo, "me suena la cara".

¿Qué tal tu nuevo destino? Bien.

¿Contenta? Contenta.

Veo que la brocheta azul la has terminado.

A decir verdad, de la azul he pillado solo la mitad,

pero me ha gustado más que la roja, es difícil,

pero si hay que elegir, elijo la azul.

-Las bandejas aquí.

Equipo Azul, ¿hemos terminado de servir todo?

(TODOS) Sí. ¿Sí?

¿Estamos contentos? ¿Capitana? Sí.

Maravilloso, dejamos las cocinas bien y nos vamos, ¿eh?

-Vale. Buen trabajo, equipo.

(TODOS) Gracias.

-Nos ha sobrado salsa...

A ver, equipo Rojo, ¿cómo vamos?

¿Está todo servido? -Nos han sobrado crepes.

Bueno, fenomenal. Vamos a limpiar el desastre,

lo hicimos bien, lo hemos dado todo. Felicidades.

(TODOS) Gracias, chef. Venga, muy bien.

Creo que vamos a ganar

y si no, en la prueba de eliminación lo daré todo.

(Murmullos)

Hola, chicas, ¿habéis comido bien? Sí, estaba todo muy bueno.

El postre, ¿qué os ha parecido?

Me ha gustado más el brownie, estaban los dos muy buenos,

pero el brownie, quizá, me ha gustado más.

Yo me quedaría con el rojo. -Y yo con el azul.

A disfrutar. Gracias. Gracias, hasta luego.

Comensales, ha sido un placer acompañaros en un almuerzo

tan especial como este.

Espero que nuestros pequeños aspirantes hayan estado

a la altura de unos comensales como vosotros

y, sobre todo, espero que os hayáis divertido.

¿Me ha salido bien?

Hola. (TODOS) Hola.

Aspirantes, os he traído hasta aquí porque tengo unos amigos

muy especiales que quieren felicitaros

y, además, desearos suerte en el veredicto.

¡Que entren los nuevos amiguitos!

(LOS ASPIRANTES LES SALUDAN)

¿Os ha hecho ilusión la sorpresa? (TODOS) Sí, Eva.

Yo no quiero fastidiar este momento pero los jueces

nos están esperando para el veredicto y, supongo,

que no queréis mosquearlos, ¿no? (TODOS) ¡No!

Venga, un último abrazo y nos vamos, pero, pero...

Muy importante, tenéis que recordar siempre que en Disneyland París

nunca termina la magia.

Gracias y hasta siempre. Os quiero, "I love you", guapos.

-Jope, es que me encantan.

Aspirantes, os deseo muchísima suerte en el veredicto.

(TODOS) Gracias, Eva. (JUAN ANTONIO) Muchas gracias.

Os recuerdo que los aspirantes que formen parte del equipo ganador

recibirán seis puntos.

Mientras, que los integrantes del equipo que pierda, tendrán tres.

Así que, Pepe, todo tuyo.

Fernando, hoy tenías que liderar a tu equipo

pero te has pasado de la raya.

Te he dado un toque de atención porque no me gustaba

cómo estabas tratando a tu equipo, sobre todo, a Hugo,

pero tú "erre que erre", ni caso. Estabas obcecado con él.

¿Qué te ha pasado? -Cuando le decía a Hugo

que hiciera algo, él se iba a otra tarea.

-Me decías que me fuera a otra sin terminar la otra;

lo normal es que cuando termine una me dices que me vaya a otra.

-Te dije que cortaras pimiento y, vas y empiezas a cortar el lomo.

Si Hugo se ha encargado de hacer todo lo que querías;

Le mandabas una tarea y la hacía, luego le cambiabas de tarea

y se ponía con ello sin rechistar.

Sí, vale, ha tirado el brownie, pero es un accidente

y le puede pasar a cualquiera.

Fernando, ¿te gustaría que tus compañeros

la tomaran contigo y te gritaran todo el tiempo "sin ton ni son"?

No. ¿Cocinarías mejor así?

No. Pues para Hugo es lo mismo.

Eran tus compañeros los que te han sacado las castañas del fuego.

Empezabas una tarea y cuando se ponía complicada

la dejabas sin terminar, como, por ejemplo, con los crepes.

Cuando te has dado cuenta de que la masa estaba mal hecha,

le has pasado la patata caliente a Esther y, claro,

ella y Gonzalo se han tenido que poner manos a la obra

una vez, y otra vez y otra vez...

Hasta que han acabado de hacerlo bien.

Y no se han dado por vencidos, es la actitud que nos gusta:

La de no tirar nunca la toalla.

Por todas estas razones, nos vemos obligados

a quitarte un punto.

Creo que he perdido los nervios pero no mucho

para que me quiten un punto, han exagerado.

Diego, has trabajado bien, te has encargado de muchas tareas

pero te has contagiado un poco de la actitud negativa de Fernando.

Un poquillo. En "MasterChef" os decimos siempre

que el compañerismo está por encima de todo.

Esto es una competición, pero una competición sana

y nadie es más importante que otro.

Mara, tú has cocinado muy bien,

pero lo que se dice liderar no has liderado mucho.

El equipo, algunas veces, gracias a Lucía

y otras, por pura supervivencia se ha tenido que organizar solo.

Lo importante, a pesar de no tener capitana que dirigiera

habéis logrado trabajar en equipo, que era lo que os pedíamos.

En general, me ha gustado mucho cómo habéis cocinado. Enhorabuena.

(TODOS) Gracias, chef.

Estoy de acuerdo con Jordi, porque es verdad

que no me he organizado bien, pero hemos hecho bien.

Núria, concentrada y con ritmo.

Lucía, con esa actitud positiva que te pedía al principio.

Santiago y Rubén, habéis formado un buen equipo en cocinas.

Y, Mara, a pesar de tu falta de liderazgo has sabido escuchar

y rectificar a tiempo con las quesadillas.

Gracias, chef.

Juan Antonio, tú eres un tema aparte.

Has cocinado lento, lento, lento...

Y, además, alterado.

No obedecías las pocas órdenes que te daba Mara.

¿Por qué cuestionabas sus órdenes?

Es que Mara me pedía muchas cosas a la vez.

Estaba cortando el pollo y quería que hiciera el curry.

No tenía inducción libre, además, de que no tenía...

Zona de trabajo.

Te olvidas de que yo estoy en las cocinas y no estoy de acuerdo.

¿Qué quieres decir, Mara?

-Yo le dije que me ponía a cortar

el pollo y él con la salsa y no me ha hecho caso.

-Eh... -Cuando estamos cocinando,

todo el mundo le dice "ponte con la salsa, ponte",

y cuando dijeron "últimos veinte minutos",

Mara preguntó "¿qué tal va la salsa?".

Él estaba dando vueltas por la cocina,

no la había hecho. Si no es por ella no tenemos la salsa.

-Yo, Mara, fui el que dije que te pusieras a cortar pollo

y yo me iba a hacer la salsa de curry.

-Tenías que hacer primero la salsa y lo hiciste los últimos 20 min.

-Porque no tenía zona de trabajo. -Sí.

Mi vitrocerámica estaba libre.

-Ya, pero dónde pongo todos los botes...

-No pongas excusas. -Se ponen abajo.

-Vale, recorro cien metros. -Pues sí.

Es lo que hice con las galletas.

Juan Antonio, si alteras el orden del equipo, alteras el cocinado.

La calma es tan fundamental, como cocinar bien.

¿Lo has entendido? Sí, chef.

Estoy de acuerdo en que he sido lento, soy de relajarme un poco.

En lo que no estoy de acuerdo en lo de Mara.

Equipos, en general, los comensales

han quedado muy contentos con vuestros postres.

Cuánto me alegro de poder felicitaros por el postre

en la segunda prueba por equipos,

cuando, casi siempre, es la maldición de los exteriores

de "MasterChef". Enhorabuena. (TODOS) Gracias, chef.

Eso sí, equipo Rojo, el brownie estaba un pelín duro

y las galletas demasiado gruesas, pero ricas.

Equipo Azul, vuestras galletas, también estaban ricas

y bien presentadas y la mousse perfecta de textura.

-¡Bien! Felicidades.

-Las galletas estaban ricas, al menos.

Por todo esto, el equipo ganador de la prueba es...

Me ha perecido impresionante que el castillo

anunciase el ganador.

-Suerte.

-Qué bonito es. -¿A que mola por la noche?

(GRITAN DE ALEGRÍA)

-Hemos ganado, Juan.

-Ay, qué bonito.

Estaba nerviosa y al ver el color azul del castillo

me he quedado supertranquila y he hecho... (EXPIRA)

No quiero ver caras de tristeza, sabemos el esfuerzo

que habéis hecho en esta prueba.

Equipo Rojo, no quiero que estéis tristes,

esto solo es una prueba, estamos en el país

de la ilusión y de la magia.

Equipo Rojo, a ver esas caritas de risa.

Sí que me esperaba un poco eso de no salvarnos,

aunque nos hemos esforzado mucho en la cocina, porque hemos tenido

muchos errores pequeños, cosa que los otros, no ha tenido.

A lo mejor, está merecido que vayamos a la eliminación.

Vuelven los campamentos MasterChef.

Si tienes entre 8 y 16 años, te apasiona la cocina,

la naturaleza y quieres vivir una experiencia inolvidable,

no te puedes perder nuestros campamentos.

Convivirás con los concursantes de "MasterChef Júnior".

No lo pienses más, este verano campamentos MasterChef.

(TODOS) ¡Ven al campamento MasterChef"

-Hala. -Caja misteriosa.

Nuestros pequeños aspirantes regresan a las cocinas

con una sonrisa de oreja a oreja.

-Dios, caja misteriosa. -¿Será verdad?

Han estado en uno de los lugares

más maravillosos y mágicos del mundo.

Y, a pesar de haber trabajado y mucho,

han tenido tiempo para disfrutar.

-Me mola tu esmoquin, Pepe.

-A mí me molan tus pendientes.

-Mola mucho. -Son muy navideños.

-He entrado a plató nerviosa pero luego he dicho:

"Ya me tengo que mentalizar de que lo haré muy bien

y que sea lo que Dios quiera, vaya".

Contadme, ¿qué tal lo habéis pasado en el parque?

-Genial. -Nos hemos montado en todo.

María, ¿y la cabalgata qué tal?

Superbién, nos dieron un sitio especial porque éramos VIP.

¿Que erais personas VIP?

-Very Important People. -Éramos VIP.

Ah... Very Important People.

Ustedes perdonen, lo mismo tenemos que hablarles de usted.

-MasterChef España.

Chicos, hemos comprobado que los postres se os dan muy bien.

Cada miembro del equipo Azul ha conseguido seis puntos

y los del equipo Rojo tres.

Menos Fernando que ha sido penalizado con un punto.

Hemos aprendido la lección, ¿no? Sí.

Diego, según el jurado te contagiaste

de la actitud negativa de Fernando,

sobre todo de la manera de tratar a los más pequeños.

Me pasó que me puse un poco nervioso que a Hugo se le cayesen

un par de cosas, pero es verdad que me pasé bastante.

¿Tienes algo con los más pequeños? ¡No!

Nada, ¿no? Claro que no.

-A mi me quieren. -A mí, también.

¿Os quieren a las pequeñas? Sí.

Antes de comenzar el último reto

de la noche tenemos que hacer recuento de puntos.

Con cuatro puntos tenemos a:

María Arias, Esther, Hugo, Diego y Gonzalo.

Con siete puntos: Rubén, Santiago, Fernando y Lucía.

Con ocho puntos: Juan Antonio. Nueve puntos tiene María.

Diez puntos la pequeñita Núria y con doce Mara.

Mara y Núria, sois las dos aspirantes con más puntos,

así que no cocináis en este reto, podéis subir a la galería.

Eh, eh. Un beso cada una.

Ay, ay. Ahora corriendo.

-Qué bien. -Núria...

Venga, chicos, "mu" suerte.

Y al resto, mucha suerte, comienza el último reto de la noche.

-Gracias, Eva. -Gracias.

(Llantos)

¿Quién llora? ¿Vosotros?

No. ¿No estáis oyendo a alguien llorar?

-Sí. -Chefito.

-Sí. Chefito...

¿Qué te pasa? ¿Estás triste?

Me estoy sintiendo como en "MasterChef Celebrity",

tengo la sensación de que me estáis

ignorando, porque no me habéis llevado de viaje.

Jueces, decidle algo a Chefito. Hola, Chefito, ¿qué tal?

No te preocupes, Eva, enseguida se le va a pasar,

en cuanto descubra la sorpresa que tenemos para él y para todos.

En este reto, nos acompaña alguien a quien admiráis

y muchos seguís en las redes sociales

y, seguro, que habéis comprado su libro.

Adelante, el ganador de "MasterChef V", Jorge Brazales.

(GRITAN MUY EMOCIONADOS)

-Qué guapo... -Tía...

-Hola. Nuestro Chefito...

-¡Jorge, Jorge!

Mara se ha vuelto loca, era "ah, ah".

¡Jorge, Jorge!

Como si fuera el fin del mundo si no lo ves.

-Jorge, te quiero.

Tienes una chica que se está declarando allí.

¿Viste en Granada a mi madre que te hizo una foto?

Tengo a Jorge al lado. Mira, mamá, tengo a Jorge al lado.

Me restregaste en la cara que lo viste en Granada, así que...

-Es verdad, nos vimos tu madre y yo y tu padre.

Buenas noches, Jorge, bienvenido de nuevo a tu casa.

Creo que hemos tenido suerte de que vengas a vernos,

porque no paras en ningún momento, ¿qué pasa?

Desde que gané ha sido todo muy intenso; un verano

y un inverno precioso, de estudiar y de muchas cosas,

con una cariño que ya veréis.

¿Las clases en el Basque Culinary Center?

Bueno, está siendo duro como "MasterChef",

pero al final vale la pena mucho estudiar y esforzarse

porque es estupendo ver un premio como terminar con buenas notas.

-Ay, mi madre.

¿Eso es un regalo para nosotros?

Es que he visto unas nubes antes y no me fío un pelo,

por si llueve o cualquier cosa.

¿Y esto? Se puede nublar.

Es un pequeño paraguas que he traído para Chefito,

que no quiero que se estropeara si lloviera.

-Ay, qué super...

A ver. Vamos a ver, Chefito.

-Ay, qué mono. -Qué chulo.

-Mira qué cursi. -Nada, que te quiero yo a ti.

(TODAS EMOCIONADAS) Ay...

Yo admiro a Jorge porque es muy guapo, tiene ojos azules...

Pero ¿qué hace con dos paraguas?

Aspirantes, en vuestros puestos tenéis una caja misteriosa

más grande de lo habitual, contiene los ingredientes

que vais a utilizar en el último reto de esta noche.

Pero, ojo, hay un ingrediente que no está dentro de las cajas.

-Uf... Chefito, vente conmigo,

porque no me fio ni un pelo de este...

Paraguas que te ha traído Jorge.

-¿Y nosotros? -¿Nosotros qué?

-¿Perdón? -Va a llover.

-Va a llover nata, va a llover...

Pero ¿va a llover?

A lo mejor no llueve, a lo mejor sale el sol.

Madre mía, menos mal que estoy a cubierto.

-¿Por qué llueve arroz?

Como se ha estropeado el día.

Jolín, qué bueno, vaya chaparrón.

-Qué chulo.

A ver cómo me quito el arroz. A ver.

-Guau, mola, tío.

Queremos aclarar que el arroz que acaba de caer

no es apto para el consumo humano. Menos mal.

El arroz es un cereal indispensable para una dieta sana y equilibrada,

está presente en todas las cocinas del mundo y es un alimento básico

para más de tres mil millones de personas.

Aspirantes, ya conocéis el primer ingrediente del plato

que tenéis que elaborar en este reto.

Los demás, os esperan en el puesto de cocina. Adelante.

Venga, chicos.

Aspirantes, porque estáis todos por ahí, ¿no? No os veo.

-Aquí. -Aquí.

A ver. -Aquí.

-Aquí. ¡Juan Antonio!

¿Estás por ahí? Aquí, Pepe.

A ti que te gustan las aventuras a lo Indiana Jones,

¿qué te gustaría encontrar debajo de la caja?

Me gustaría encontrar ingredientes para una paella;

Pimientos, habichuelas...

Ya sé cómo hacéis la paella en casa.

O como le gustaría a Jorge, con marisco.

María Blanco, ¿crees que podrás levantar la caja tu sola?

No. ¿No?

Pues mira. ¿Te ayudo?

¿A cocinar, también, o solo la caja?

No, solo la caja. La caja.

-Bien. -Ja, ja.

-Oye, ¿me ayudas a mí...?

-Solo me puede ayudar a mí.

Ha sido supermegaguay, me ha cogido el ganador de "MasterChef",

a lo mejor ha cogido a la ganadora de "MasterChef Júnior V".

No os vamos a hacer sufrir más, a la de tres

quiero que levantéis todos la caja.

Una, dos y tres.

-Madre. -Ah.

-Pollo. -Pollo, genial.

Es lo que me gusta.

-Pollo. -Hay otra caja.

-¿Qué hacemos con el pollo?

Bueno, ya tenéis el segundo ingrediente.

Con arroz y pollo se pueden hacer muchas recetas,

pero necesitaréis alguno más, ¿no?

(TODOS) Sí.

Tranquilos, los vais a tener, si queréis.

-¡Ah!

Juan Antonio. ¿Sabes lo que es una matrioska rusa?

¿Una qué? Una matrioska rusa.

Me lo puedes decir en idioma campesino,

porque parece que viene de los químicos de América.

Como no sea una ensaladilla que hace mi madre.

A ver, quién lo sabe. Yo.

Fernando. Es una muñeca que se saca

y hay otra muñeca, y se saca y hay otra muñeca, se saca y otra.

Muy bien. Lo que tenéis delante es la versión "MasterChef" de eso.

Todos los ingredientes que vais a utilizar en este reto

los tenéis delante de vosotros, aunque no los veáis.

Los vamos a ir descubriendo uno a uno.

Eso sí, si decidís destapar más cajas deberéis incorporar

obligatoriamente esos ingredientes en vuestras elaboraciones.

Ay, Dios.

En este reto, no podréis entrar al supermercado.

Ah.

¿Quién quiere destapar la siguiente caja misteriosa?

-Yo. ¿Todos?

-Sí. -Yo me lo pido.

Venga; una, dos y tres.

-Maravilloso. -Ya lo tengo.

-Para un sofrito.

Ya tenéis arroz, pollo, ajo, cebolla...

-Tomate. Tomate y pimiento.

¿Quién sigue adelante? -Yo.

(TODOS) ¡Yo!

Haya lo que haya, sacaré todos los ingredientes,

porque creo que puedo hacer un plato arriesgado y bueno.

La vida es de los valientes, venga, así me gusta.

Una, dos y tres.

-¿Qué es esto? -Adiós.

-Una serpiente, qué asco. -¿Eso qué es?

Una serpiente.

-Una anguila. -Puaj.

-Qué asquete. -Yo haría un pollo con verduras

y anguila marcada.

La anguila es un pez de forma alargada, similar a una serpiente,

que puede vivir tanto en agua dulce como agua salada

y las hembras pueden llegar a alcanzar los dos metros.

Como mi padre de grande. -¿Dos metros?

¿Quién se anima a levantar la siguiente?

¿Cuántos valientes van quedando?

Creo que yo una más.

Santiago, ¿te plantas? Sí.

¿Todos los demás sí? (ALGUNOS) Sí, chef.

A la de tres levantamos la caja. Una, dos y tres.

-Guau. -¡Chorizo!

-Qué rico.

-¡Vamos! -Pero ¿con la anguila?

-Ya lo tengo.

Chicos, morcilla, uno de mis ingredientes favoritos.

Y el mío. Es un embutido que se elabora

con sangre, normalmente, de cerdo a la que se acompañan cebolla,

arroz, manteca, calabaza y piñones, ¿por qué no?

No me arrepiento de nada en haberme retirado en ese momento,

la morcilla no pega nada.

¿Quién se anima a levantar la siguiente caja?

-Yo. -Pues yo.

Ya que estamos. ¿Todos?

No, yo no, yo no. Ya tengo plato. Juan Antonio no.

Juan Antonio, un paso atrás. Ahí.

Y levantaremos la caja en tres, dos, uno... ¡ya!

-¿Qué?

-Va a haber que elegir una. -Hay que elegir una.

-Hay que elegir. -Hay, hay, hay.

Dos cajas, tenéis que elegir una de las dos.

-Ay. Pensadlo muy bien.

Pito, pito, gorgorito, ¿dónde vas tan bonito?

Poned la mano en la caja que elijáis.

Ahí. Vamos a destaparla a la una, a las dos, a la tres, ¡arriba!

-Ay. -Caracoles, ostras, están ahí.

-Aquí hay más. -Caracoles.

-Que se han pegado.

-¿Qué es esto? -¿Qué es?

-¿Qué es eso? María, ¿qué tienes?

-No sé, una medusa rara.

(RÍE)

Ortiguillas de mar, son anémonas que se alimentan de invertebrados,

peces y crustáceos.

María y María Arias, las únicas que tienen ortiguillas.

El resto tenéis caracoles de tierra.

¿Os gustan? -Sí.

-Mucho. Le dan un sabor bueno al arroz.

El último reto de la noche consiste en hacer un plato libre

con los ingredientes que habéis descubierto ahí,

además del arroz que ha llovido del cielo.

Os recuerdo que no vais a entrar al supermercado.

Pero, ojo, tenéis 75 minutos para hacerlo todo.

-Uf. -Bien, bien.

Tenéis, casi todos, los mismos ingredientes, buscamos originalidad

y queremos recetas atrevidas.

-Atrevidas, sí, sí.

Antes de que os pongáis a cocinar y como todos tenéis pollo,

es necesario que tengáis conocimientos básicos

de cómo despiezarlo. Acercaos para ver cómo lo hago.

Desde pequeña veía cómo se deshuesaba el pollo,

mi padre es administrador de empresas de pollo,

voy muchas veces a que vigile la pollería y le acompaño.

Bueno, chicos, vamos a despiezar el pollo.

Tenemos el pollo entero: alas, muslos y pechugas.

Como hacen los polleros, mirad, sacan aquí un poco, sacan otro.

(CRUJE) -Ah.

¿Cómo has hecho eso?

Fíjate qué fácil. Esto lo partimos a la mitad.

Contramuslo, muslo y aquí buscamos la coyuntura,

sacamos el jamoncito, ¿vale?

Este lo hacemos igual. ¿Veis qué fácil?

¿Ahora qué hacemos? Sacamos las pechugas.

¿Cómo? Tenemos el esternón, vamos buscando el corte...

Y por la coyuntura, sin apretar mucho el cuchillo...

Sacamos, ¿vale?

Quitamos el ala y tenemos una pechuga que tanto os gusta usar.

Carcasa, troceamos, nos sirve para caldo,

junto con esas pequeñas alas.

Me estás dejando sorprendido. Y esto...

¿Vale? Et voilà.

Limpió el pollo como el señor de la pollería.

O mejor...

Ahora sí, los 75 minutos para despiezar el pollo

y cocinar vuestro plato libre de arroz...

Comienzan en tres, dos, uno... ¡ya!

-Vamos, chicos.

-Vamos.

-Ay, no puedo.

-Ay, Dios.

-No lo pillo. -Vamos, Juan Antonio.

-Es que no pillo la articulación.

-Dale fuerte, dale fuerte.

-Como tenga que partir el hueso...

Es que no voy a poder. -Venga, dale fuerte, tú puedes.

La verdad es que hacer un arroz tiene su misterio.

Sí. Parece fácil, todo el mundo hace...

Y hacer un gran arroz es complicado.

Un buen caldo, un buen sofrito y te diré que a mí

este arroz que se puede hacer

con estos ingredientes me parece fantástico.

Estoy pensando en hacer un arroz con pollo

y, luego, haré un sofrito con pimiento rojo,

cebolla y tomate y anguila. Luego le pondré

unas láminas de morcilla frita y al sofrito los caracoles.

Me gusta mucho cocinar el arroz, pero nunca lo hice con morcilla

ni tampoco con anguila, evidentemente.

-Ay, qué lucha tengo.

-Un muslo hecho.

-Ostras, esto pincha.

-Mira Rubén qué rápido va.

-Sácale el cerebro, dale dos golpes secos.

-Se hace mejor con el golpe.

Sacas todo el puñado de pepitas.

-Venga, Gonzalo.

-Estoy haciendo una paella con anguila, morcilla, pimiento, pollo.

-El arroz lo tengo un poco complicado,

porque no lo hago muy a menudo y, entonces, claro,

no quiero abandonar por nada del mundo.

¿Sabes qué pasará y dónde estará el defecto?

En que echen demasiado pollo, demasiados caracoles...

Mucha morcilla y mucho de todo.

Y que el sofrito no lo hagan despacito.

¿Los caracoles cuándo?

En el último momento, últimos diez minutos.

La morcilla igual. Tienen que hacer el sofrito ya.

Y un buen caldo de pollo que esté tostadito.

¿Sabes qué haría? Haría el caldo mixto,

con la carcasa del pollo y la anguila.

-Esto... -¡No!

-Voy a hacer una paella de pollo y anguila.

Voy a poner las pechugas y los muslos.

Las que tienen anémonas, ¿qué hacen?

¿Cómo las usas? Lo suyo sería freírlas

y ponerlas en los dos últimos minutos.

Me parece eso muy complicado.

Es lo más complicado de... De todo, sí.

Estoy haciendo un arroz que lleva

caldo de pollo, verduras y ortiguillas.

Hago mucho arroz en mi casa,

pero siempre del blanco, sé el punto perfecto.

-Ah...

(CON ASCO) ¿Qué...?

Sale sangre, nene. -Sangra, vamos...

-Igual que la mía.

-Ah.

Está cortando las anguilas y les da asquete.

Les sale la sangre.

(GRITA)

¡Ah!

(Gritos de pánico)

-¡Dios! -Se le está moviendo la anguila.

-Que la mate alguien. -Qué asco.

(GRITA) -Se está moviendo.

(Gritos) Juan Antonio...

¿Qué ha pasado? Que se ha movido.

Yo no me acerco.

Pero... ¡ay! ¡Qué locura!

Aquí tenemos producto fresquísimo, se tiene que mover.

-¡Ah! Que yo no la mato, que eso me muerde.

-No muerde.

A ver, Juan Antonio, ponlo encima de la tabla

y lo cortas, como un chef. No pasa nada.

Ahora vamos a ver.

Yo creo que en la pescadería te la dan muerta, ¿no?

Ay, ay.

¿Qué haces ahí?

-¿Qué ha pasado con la anguila?

-Ay... Amigo mío...

No hace nada, la atacas con miedo, no tienes que tener miedo.

Cortecito aquí, con las dos manos. Haces así...

-Pero se mueve. ¿Esto tiene telepatía o qué?

-Telepatía. Venga...

Jordi... ¿Se lo cuentas tú?

A ver, Juan Antonio, coge con una mano aquí

y abre para limpiarla, no te dará tiempo a terminar.

¿Cómo te va a morder? ¿Con la cola? No te muerde ya.

-Genial, oye. -Ahí, ahí, córtala.

Cuidado y no me cortes la mano.

Eres un atrevido, ¿eh?

-Ya está, mira. -Genial.

Con energía, Juan Antonio. Cuidado mi mano.

Limpia esto con agua y le quitas las tripas.

-Vamos, Juan Antonio. -Rápido.

-Ahora lo limpio yo, porque no ha quedado sucio,

ha quedado lo siguiente de sucio.

(LAS DOS SUSURRANDO) Un, dos, tres.

(GRITANDO) Ese jurado cómo mola, se merece una ola.

Núria, ¿no quieres bajar a cocinar?

Por una parte sí, por otra no, porque me gusta cocinar,

pero me quiero quedar otra semana.

De todos los productos de las cajas ¿cuál es el que menos te gusta?

La medusa esa.

Las anémonas de mar, ¿esas no te gustan?

A lo mejor tenéis que venir de jurado y probarlo.

Vale. ¿Querríais?

Sí. Por probarlo o por estar con él.

Por estar al lado de Jorge.

¿Queréis bajar a darle un beso? ¡Sí!

Núria, bajamos, que dice que bajemos.

¿Adónde?

Te resta protagonismo, ¿eh?

Entre Juan Betancourt en el de Celebrity

y Jorge Brazales aquí... Mira, mira.

Ay, espera, por favor, que es muy bonita.

-Me molas. -¿Te molo?

¿Cuándo esté Miri delante se lo vas a decir que te molo?

-Sí. -Pues ya está.

-Me mola tu novio, Miri.

Atención, aspirantes, habéis consumido media hora,

tenéis, todavía, por delante, cuarenta y cinco minutos.

(CANTA) #Waka, waka, ah, ah...#.

-Tiene buena pinta el caldo.

-Me he cortado.

-Corre, corre, venga.

-Venga, María, ánimo, María Arias.

María Arias se ha cortado, tiene cuatro puntos y estará desmotivada.

Esto es mala cosa. O lo das todo...

Debería venirse arriba, puede ser un problema.

Era la primera vez que me había cortado,

entonces, me he asustado porque salía mucha sangre.

Pero luego se me ha pasado.

Hola, María. Hola.

¿Qué tal? Bien.

¿Qué ha pasado? Me he cortado.

Vaya. Pero es normal en la cocina.

-No pasa nada. -Nos ha gustado

que sigas cocinando aun con el corte.

¿Cómo lo llevas? Estoy haciendo un caldo de pollo

y una cebolla caramelizada.

¿Y el arroz? Lo voy a cocer

y le voy a echar un poco de estas algas.

Bueno, a ver qué sale de ahí, ¿no, Jorge?

Ánimo, María. Confiamos en ti.

Suerte. -¡Vamos chicos!

(LAS DOS) Un, dos, tres. ¡Qué bien huele!

-Ostia, no, se me quema.

-Huele a quemado, ¿eh?

-Huele a quemado.

-No, se me ha quemado un trocito de cebolla, no pasa nada.

(JUAN ANTONIO) Nadie sabe lo que estoy pasando.

-Voy supermal, voy supermal.

-Creo que con la morcilla se van a chupar los dedos,

me lo enseñó mi padre y él cocina muy bien.

Entonces, creo que les va a gustar.

La anguila y la morcilla funcionan muy bien.

Un mar y montaña simpático. El pollo no tiene problema.

¿Y los caracoles? También.

-Voy a hacer una ensalada de arroz.

Con la anguila no sé qué hacer, si ponerlas en un plato

en unas rodajas con sartén... O por encima, un poquito.

Jorge, aquí tienes a Rubén que creo que lo tiene bastante...

Bastante acabado. -Muy bien, Rubén.

Rubén, cuéntanos. Sí. Ya tengo esto.

He hecho un sofrito, cuando se ha dorado he echado el pollo,

he echado el arroz. Amigo Rubén...

Creo que has ido muy rápido.

Cuando uno va tan rápido haciendo un arroz

es que no ha visto el curso de MasterChef online de arroces,

donde te explicamos que hay que hacer un buen caldo,

hay que hacer un buen sofrito, que tarda un tiempo.

Esto hay que cocinarlo y tarda. Sí.

Y has ido muy rápido.

¿No te he dado una escuela online para que te fijes?

Sí. Míratelo, otra vez,

que cada mes cambio los contenidos.

¿Un arroz que tiene que tener? Sabor.

Eso lo dice Samantha.

Rock and Roll, amigo. Exactamente.

Atención, aspirantes, en quince minutos

esos arroces tienen que estar perfectos.

-No voy bien. Me voy.

-Venga, Fernando, qué bien huele.

¡Es arroz para un regimiento! -¡Para una boda!

¡Diego, tiene muy buena pinta!

Hoy es el chico de casa.

(SANTIAGO) Necesito un plato hondo.

No hay otro más redondo.

Voy a empezar a pensar el emplatado.

(CANTA) Sabes que llevo un rato mirándote...

(MARA) ¡Venga, guapa!

¡Venga, Lucía, que huele que alimenta!

¿Qué tal, Lucía? Bien.

¿Bien? Lucía, eso o está nada mal.

Bueno, tipo paella, has arriesgado.

Mira lo que te voy a dar, un regalo, porque eres

de las que han arriesgado hoy en el plató.

Y este libro, "Recetas del mundo para flipar",

es el nuevo de MasterChef Júnior, lleno de recetas novedosas,

fáciles, con las que te lo vas a pasar bomba

cocinando en casa y vas a descubrir la cocina

de países como Perú, Marruecos, Francia...

Y ya sabes que a mí me encantan.

¿Vale? Disfrútalo mucho, toma. Toma.

-¡Qué chulo, Lucía!

(NÚRIA) ¡Vamos, Gon! (MARA) ¡Qué bien huele, chicos!

¡Qué olorcito me viene! -¡Tengo hambre!

El arroz ya está. Sólo me falta el caldo.

Voy a empezar el emplatado.

¿Qué dice Santiago, qué tenemos aquí?

Pues aquí he hecho el arroz... Hay un arroz blanco.

Luego aquí he puesto un poco a calentar

tomate, cebolla y pimiento rojo.

He marcado el pollo. Y aquí estoy haciendo un caldo con el resto...

Vale. ¿Y la anguila, qué pasa, dónde está?

Aquí dentro. Ah, dentro, no me parece mala idea.

¿Y si le quitas un poco de agua, no se condensará más el sabor?

Hay que guisar las cosas un poquito más.

Vale. Venga.

Santiago, juega con los dedos del plato.

Vale, vale. Suerte.

Gracias.

-Estoy intentando controlar

Diego. -¿Qué?

Yo me voy.

Que no, tío, ¿qué dices? ¡Va!

Fernando, tranquilo.

Faltan cinco minutos. -Faltan cinco minutos, eh.

¿Qué dices?

¡Atención, chicos, en cinco minutos daremos el "manos arriba"!

Ya habéis oído a Eva, se termina el tiempo.

(NÚRIA) ¡Vamos, María Blanco! (MARA) ¡Venga, guapa!

-Juan Antonio, me acabo de dar cuenta que cogimos el mismo plato.

¿No te has dado cuenta? -¡Venga, Juan Antonio, date prisa!

¡A mí me tiene este hombre hasta las narices!

Coge el mismo plato que yo, ¡ya verás!

¿Santi ha hecho sopas de arroz? -¡Santiago...!

¡Está duro a más! ¡Está duro!

(JUAN ANTONIO) Tengo que emplatar ya.

(RUBÉN) ¡Esto es aceite puro! Me parece que hoy me voy a mi casa.

¡Aspirantes, último minuto!

(GRITA)

(MARA) ¡Venga, chicos, que podéis! (NÚRIA) ¡Vamos!

Lo has hecho como el culo, Santiago, pero bueno...

Diez, nueve, ocho, siete,

seis, cinco, cuatro, tres,

dos, uno, ¡tiempo! ¡Manos arriba!

¡Me he agobiado un montón!

La parte que me gusta es el sofrito y el caldo.

Y la parte que no me gusta nada de nada es mi emplatado.

Si quieres aprender todo lo necesario sobre cocina,

tenemos una novedad: a partir de ahora, la escuela online

amplía todos los meses sus contenidos

para que seas en un auténtico MasterChef.

Además, encontrarás nuevas recetas para sorprender a todos

con deliciosos platos. Ya lo sabes, entra en la Escuela MasterChef.

Pepa Juana.

Tía, no me llames Pepa Juana. -Pepa Juana.

Y tú Mara Pepa.

Aspirantes, el tiempo ha terminado. Ahora los jueces

y nuestro ganador, Jorge,

van a catar vuestras elaboraciones.

Vamos a empezar por Diego, Lucía y Esther.

¡Pinta buenísima! ¡Todo buenísimo!

Hasta aquí llega el olorcito rico de esos arroces.

Diego, ¿nombre del plato?

Es un arroz diferente pero inteligente.

He hecho el arroz con el pollo, por una parte;

y por otra, he hecho un salteado con las verduras

al que después he metido los caracoles.

Y con el caldo que ha sobrado

lo he puesto ahí para aliñarlo.

Vamos a probarlo pues.

Hoy vamos a tener el salero aquí en la cata.

Y no queremos volver a tenerlo nunca más.

Y esto va para todos.

Siempre se me queda corto de sal.

Yo creo que está todo bastante bien:

la salsa, el arroz y el sofrito.

Pero como hay que dar ese salto... Vale.

Todo esto lo pones encima de lo blanco,

me haces comerlo todo y digo: "¡madre mía, qué bien hecho está!".

Porque está muy rico el sofrito, está muy rico el arroz

Gracias, chef. -Creo que lo principal, el sabor,

como dice Samantha, está conseguido.

Pero sí, integrarlo todo hubiera estado más acertado

Estoy muy contento porque

por fin me han dicho algo bueno, sobre todo.

Lucía, ¿cómo se llama tu plato?

"Lucía arroz".

He hecho el pollo, o he juntado con las verduras.

Y después he añadido la anguila

y luego la he añadido al arroz.

Lucía, le ha faltado un poquito de sal.

Pero me ha gustado la ejecución del arroz;

con un sofrito, echabas una cosa, luego la otra, el caldo, el arroz.

Bueno, yo de este plato destaco...

El color ya es una seña, sin tener especias,

de que está integrado de manera muy acertada arroz y fondo.

Es verdad que el caracol está un poco aislado,

pero, bueno, a lo mejor nos evitamos alguna cáscara

que nos estorbara. Así que, por mí está bien, Lucía.

Gracias.

¡Jorge es más majo que las pesetas!

¡Es más majo... y todo el rato sonríe!

No pone una cara mala nunca.

Bueno, ¿y Esther qué plato nos ha hecho?

Se llama "Arroz con amor", porque lo he hecho con mucho amor.

Muy bien. ¿Y el amor para quién es?

Me imagino que para mí. Para todos, pero más a Jorge.

¡Más a Jorge, ah! ¡Ya estaba viendo ahí,

entre granadinos había...! Yo lo voy a valorar un poco peor.

Son unos celosos. Pues sí.

Y ahora digo yo: ¿estás contenta con el plato?

Podría estar más contenta. Tendría que haber tenido

más color, un poco más así... más de sabor.

Sal.

Pues mira, eso...

Y esto también. Vale.

Está bien. Le falta un poco de sal y pimienta.

Y tiene menos color, ¿por qué? Has trabajado menos el sofrito

Cuando echas ya el caldo, ya va saliendo de ahí un juguillo.

Y eso es lo que te ha faltado.

Pero los pasos están muy bien dados y hay gusto en tu plato.

Gracias... chef.

Tú lo tienes que poner un poquito mejor...

Que aquí hay más amor para ti.

Es que no soy objetivo porque me encanta oírla hablar,

me siento como estar en Granada y es un arroz que me gusta...

Realzar más la idea de ir probando siempre.

Al final tiene que ser un arroz que tú presentes,

que a ti te encante comerlo.

Vale.

Bueno, chicos, no ha estado nada mal, ¿no?

Creo yo. ¡Venga, delante de cocinas!

¡Guapa!

¡Sois unos cracks!

Fernando, ¿me puedes decir cómo se llama tu plato?

Pues he hecho

pollo... muslos de pollo con arroz y chips de morcilla.

¡Huy con los chips...! Bueno, "chips".

Vamos a ver qué tal.

¡Está crudo, tío! Bastante.

Y tenemos el problema de siempre. La sal.

Eso se soluciona probando.

Me preocupa mucho el arroz.

Porque no tiene algo malo, tiene dos cosas malas: has logrado

que esté crudo y que esté muy pasado en una misma elaboración.

Lo habrás puesto a cocer, no lo has tocado;

la parte de arriba se ha quedado cruda, la de abajo pastosa...

Y de sabor tampoco andamos muy sobrados.

Me preocupa y vamos a ver qué hacen tus compañeros.

Bueno, yo creo que...

Lo preocupante es que, las cosas como el pollo o el arroz

no están conseguidas en el punto de cocción, Fernando.

Pues...

Rubén, ¿el nombre de tu plato?

"Mi primer arroz".

A mí me parece que el arroz, en sí, ha salido bueno.

Y el pollo... yo creo que también.

Vamos a ver. Vamos a ver.

Yo lo llamaría "expreso descafeinado".

Expreso, porque lo has hecho muy rápido;

y descafeinado porque de sabor anda flojo.

Nos falta lo más importante: hacer un buen sofrito con tiempo,

hacer un caldito donde tengamos un sabor consistente...

Se me queda plano y se me queda corto.

¡Qué mala suerte que te toque hacer un arroz

cuando no lo has hecho nunca

y jugándonos puntos también.

Este es el verdadero problema.

Le falta... casi de todo, Rubén.

Este arroz debe ser recordado por ti como tu primer arroz.

Y como tu primer beso...

Serán mejores los siguientes.

Estás obsesionado con los besos. Te lo dice un profesional

Tranquilo... (MARA) Jorge, sube.

¡Jopé, me he quedado sola! Esto sí que es un beso.

Ese ha sido mejor. (JORGE RÍE)

Santiago, cuéntame. ¿El nombre?

El nombre del plato te lo cuento yo:

"el pollo que nadaba en la sopa".

Dime tú el nombre. Arroz pollero.

Arroz pollero. ¡Hala! Vale.

¿Esto es una ración o para poner en medio de la mesa y compartir?

En medio de la mesa y compartir. Bueno, habrá que probarlo.

Y le he echado mucha, pero mucha sal.

¿Y dónde le has echado la sal? ¿Le falta?

(PEPE Y SAMANTHA) So-sí-si-mo.

Santiago, si haces un arroz caldoso, debes echar más cantidad

de caldo que de arroz.

Pero respetando siempre el tiempo de cocción del arroz.

Si lo dejas ahí hacer, hacer, hacer... haces esto.

Se ha quedado una plasta blanca y sin gusto y agua por encima.

El pollo se nos ha ahogado en el caldo

Vale. -Bueno, yo...

¡Tírate a la piscina, Jorge!

Yo recuerdo, cuando estuve en "MasterChef", hice dos arroces.

Y los hice mal los dos-

He aprendido, poco a poco, con los cursos online y demás.

Hincapié al sabor, Santiago.

Y luego hay otra cosa que me preocupa, Santiago.

Te veo siempre con la misma pelea.

¡Ya estoy yo ya...! ¿Qué pasa aquí? ¿Qué te ha pasado con Juan Antonio?

Pues que yo, cuando tenía el arroz en el agua,

había pensado en ir a ver el plato

Con media hora de "alteración",

he ido, lo he cogido y lo he traído.

Y cuando iba a emplatar, me he dado la vuelta

para soltar la sartén y he visto que Juan Antonio tenía el mismo.

¿Te ha copiado el plato, la vajilla?

(Risas) ¿Perdona?

Que el copión es él. ¿Santiago...?

Creo que el copión es Juan Antonio. Dejad hablar a Juan Antonio.

Santiago... yo creo que te debes de acordar

que yo he ido a por el plato, ya pensaba en el emplatado

cuando el arroz se estaba cociendo en mi preciosa sartén

y me aparece con un plato igual.

Y él no tiene telepatía.

-¿No te habrás copiado tú?

-Menos mal que he ido y he cogido otro plato.

Santiago, ¿estás de acuerdo con lo que dice Juan Antonio?

No, porque he ido antes por el plato.

-¿Por qué siempre copia Santiago? -Juan Antonio...

Que te están pillando. -Tú nunca copias.

Os digo una cosa, creo a Santiago porque lo tengo aquí delante.

Y estaba delante en las cocinas, no puede ver por el cogote,

con lo cual... voy resolviendo el enigma, vale.

Que no he estado...

Cuando he visto que el jurado le daba la razón

a Santiago, me he quedado impresionado.

-Pues ya estamos los tres que nos vamos a casa.

Vamos a ver, Hugo, ¿cómo se llama tu plato?

Ensalada de arroz al estilo Isabel.

¿Al estilo Isabel? Sí, es mi madre.

¿Y tú crees que ese plato se parece al que hace tu madre?

El de mi madre estará mejor, pero creo que el mío

también está bien. -Las madres cocinan muy bien.

-O los padres...

Al principio estaba muy orgullos, pero luego lo han probado...

Y he dicho "adiós".

Dime tu opinión, la de verdad. Eh...

Mala. El arroz está crudo,

el plato como lo pruebe tu mamá... Uf...

Está claro, Hugo, que hay que pedirle

la receta a Isabel. Sí.

Y practicarla más veces, porque esta receta tipo Hugo...

No nos ha salido bien.

Cuando haces arroz blanco y no controlas

el punto de arroz blanco para una ensalada,

tú lo haces como si fuera pasta: echas mucha agua,

echas el arroz, dejas que hierva

hasta que pruebes el arroz y esté blando.

Entonces, lo escurres,

como la pasta y lo extiendes en un paño para secarlo.

Así el arroz está suelto y despegado,

luego ya seco, lo aliñas.

Lo que más me gusta, Hugo,

es que hayas cocinado recordando a tu madre.

Recordando un sabor tuyo de tu cas, eso es precioso.

¿Y qué dice...?

El que copia los platos.

Te digo una cosa, creo que tienes al jurado en contra.

¿Al jurado en contra...? Que lo ha "contratado" Santiago.

Bueno, cuéntame qué es este arroz.

El nombre sería... Arroz con Sabor Pescadero.

¿Y si te dejo un poco más de tiempo para pensar otro nombre?

El Arroz que no le va a gustar a Samantha.

(Risas)

Está sosísimo...

Y si lo sabes, ¿por qué no se la echas?

Me he enterado cuando han dicho "manos arriba".

Vaya, ya está, en el último segundo siempre.

Toma, echa tú la sal, has sido sincero antes de probar.

Tengo otra pregunta para ti, Juan Antonio,

¿este plato de arroz lleva anguila?

Tengo la tontería de ponerla haciendo el arroz...

(LOS NIÑOS RÍEN) Y no ponerla en el plato.

O sea, has hecho la anguila, la has limpiado con lo que te costó

y no la has echado en el plato. Sí.

¿Por qué lloras? ¿Qué pasa? Me apena que no echara la anguila.

(Risas)

¿Ni en el caldo? En el caldo sí.

Vamos a probarlo.

¿No tiene su mérito? Vamos a ver...

Te diré una cosa, el arroz está bien ejecutado.

El pollo está dorado,

tiene gusto, tiene exceso de grasa, te pasaste con el aceite.

Pero... está correcto. Correcto, Juan Antonio.

Una pregunta, no habéis dicho nada de las verduras. ¿Están buenas?

Eh... bueno... regular. No son las peores.

Las he frito...

en el aceite del pollo y ha empezado a salir una pompa...

Que parecen... que parecen... cuando se baña mi abuela.

(Risas)

Tiene una bañera... no un jacuzzi, pero echa mucho gel.

(Risas)

Juan Antonio, mira Chupito. Está en shock.

(Risas) María...

Pues es un arroz salteado con verduras y morcilla

y con anguila a la plancha.

¿Y estás contenta con tu plato? Sí que estoy contenta.

Pero con la anguila no mucho, si te digo la verdad.

En fin, ¿echamos el caldo por encima?

¿Lo echas tú...? Pues lo echao yo.

Jorge, atrévete...

El arroz está bien hecho, está despegado,

apetecible, bueno de sabor.

Es una pena que hicieras la anguila por su lado,

además, la has dejado muy cruda,

la hubieras cortado más pequeña, la marcas un poco, una a una,

y la incorporas a tu arroz.

Hubiese sido un plato muy bueno. A vosotros me gustaría

veros hacer un plato con morcilla y anguila juntos.

Aquí lo único que falta es creértelo un poco.

Es confianza en ti misma, yo creo que has tirado la toalla.

Es que no sabía qué hacer con la anguila.

Si ponerla... si apartarla, no sabía qué hacer muy bien.

Y has estado a punto

de tirar la toalla, tienes que estar hasta el último

minuto dándolo todo;

porque de haberlo hecho tu plato estaría mejor y no está mal.

Habrías brillado.

Hoy ha estado bien que te superes

después de lo del dedo, ya no te pasa más,

porque otra vez te acordarás de hoy y aprenderás.

Seguir aprendiendo y muy atentos a lo que os dicen porque serán

piezas claves para ganar, pero María, tu plato está bien.

Gracias. Estoy muy contenta

con mi plato, porque creo que lo he hecho genial.

Y pase lo que pase, voy a estar muy contenta.

Gonzalo, ¿cómo has llamado tú a tu plato?

Arroz al estilo de mi abuela.

Ella hace muchos arroces, le salen muy bien

y, entonces, he intentado contagiarme un poco de eso.

Vamos a probar.

¿Está bueno? Tu arroz está correcto.

¿Cuántos arroces has hecho en tu vida?

Poquillos. Eso pasa.

Al final, uno consigue hacer bien las cosas cuanto más las haces

y el arroz es un plato complicado.

¿Qué tienes que hacer? Poco a poco aprender

y con la práctica conseguirás hacer grandes arroces.

Pues sí, Gonzalo, es parte de tu problema y si ves,

empezamos aquí con las notas de colores importante en el arroz.

Cuanto más color, se supone que tiene más sabor.

Te has pasado con el agua, muy poca sal...

Por eso tiene poquito sabor. Sí, es que he echado la sal

al principio y la pimienta también. Tienes que probar

porque se evapora el agua... siempre el sabor cambia

del principio al final.

Gonzalo, sobre el arroz no te digo más, lo dicho,

eres noble, eres currante, eres trabajador, escuchas,

tienes virtudes, solo falta que se reflejen en tu plato.

Sí, chef. María Blanco.

¿Y por qué has traído dos platos?

Porque el que está bien emplatado está duro,

y el mal emplatado está rico. ¿Cuál probamos? ¿Cuál está bueno?

Este es el bueno. María...

Eres una niña muy inteligente, muy perfeccionista, lista, aplicada

no sé por qué dudas, no dudes, si tienes capacidad para hacerlo.

No tengas miedo de decir "ese me gusta a mí".

Vamos a probar.

He acabado con la sal. ¡Bien!

Por fin un plato que no necesita sal.

(TODOS) ¡Muy bien, María! ¡Bien!

-Está comiendo mucho. -Este sí tiene,

como dice Samantha... ¡Sabor!

-A Samantha le ha encantado. -Dios, tres cucharadas.

¿Sabes por qué me estoy comiendo el arroz de María?

Porque está muy, muy, muy bueno.

Este arroz me ha sorprendido como hace mucho tiempo

no me sorprendía un plato. De verdad.

Hay un universo entre el arroz que ha hecho ella

y el arroz que habéis hecho los mayores.

¿Lo entendéis? No es favoritismo,

es que esta niña pequeñita

ha cocinado mucho mejor que vosotros,

poneos las pilas.

Buen sofrito, buen caldo, perfectamente ejecutado.

Sabe a anguila, sabe a pollo, ortiguillas...

No es un plato propio de una niña de ocho años.

Si no estoy aquí, a dos metros de ti, no me lo creo.

Díselo en francés.

(HABLAN EN FRANCÉS)

Es que me está contando que es una maestra arrocera.

Lo hemos entendido, Samantha. -Crac, María, crac.

-¡Guapa! -Eres una crac.

Yo estoy contentísima, creo que me lo he currado mucho,

Núria y yo somos las favoritas de Jordi.

Bueno, aspirantes, la cata ha terminado,

ha llegado el momento de la deliberación;

pero antes, vamos a despedir a nuestro ganador

de "MasterChef V", Jorge. (LOS NIÑOS GRITAS Y APLAUDEN)

¡Bravo, Jorge! Gracias por venir.

Esta es tu casa, así que ya sabes, vuelve cuando quieras.

-¡Jorge, te queremos! -¡Grande, Jorge!

(LOS NIÑOS DESPIDEN A JORGE)

Ahora sí, jueces, a deliberar.

Suerte, chicos.

(LOS JUECES DELIBERAN)

Ninguno de los dos os vais a ir.

-Por favor, que no se vaya Gonzalo

ni Rubén, porque son de mis mejores amigos.

Yo creo que sí. Lo tenemos...

¡Suerte! -Suerte, cracs.

Aspirantes, os recuerdo

que hoy los puntos se repartirán de 11 a uno.

Adelante, jueces. En este reto

nos ha costado mucho tomar una decisión;

pero tenemos que dar nuestro veredicto.

Empezamos con los 11 puntos que son para un plato

que lo tiene todo...

Buena ejecución, buen emplatado y, sobre todo...

¡Sabor!

María... Ese plato es el de...

María. (TODOS APLAUDEN) ¡Bien!

¡¡¡Muy bien, María!!!

¡Bravo! -Gracias.

11 puntos... ¡toma!

Los 10 puntos son para un aspirante que ha trabajado metódico

y que se empieza a notar su cambio de actitud en los platos.

Ese aspirante es...

(SUSURRANDO) No, qué va... Diego...

Lucía. (TODOS APLAUDEN)

¡Bien, tía!

Los nueve puntos son para un aspirante

que se ha arriesgado con un plato complicado

y ha acertado. Ese aspirante es...

Diego. ¡Bien!

(Aplausos) Gracias.

"MasterChef" obviamente es muy duro,

a veces llega a desesperarte; pero hay otras veces,

como esta, de felicidad y te quedas muy a gusto

y merece la pena.

Los ocho puntos son para...

Esther. (TODOS APLAUDEN)

Tu plato estaba muy bueno

y nos encanta verte trabajar y limpiar a la vez.

Los siete puntos son... para Gonzalo.

(Aplausos y gritos)

Queremos que des un paso más,

que sabemos que puedes. Sí, chef.

Los seis puntos son para un aspirante

al que le han traicionado los nervios.

Pero ha sabido reaccionar a tiempo

y ese aspirante es... María...

María. (TODOS) ¡Bien...!

(TODOS GRITAN Y APLAUDEN)

(Aplausos)

¡Guapa! Los cinco puntos son para...

Fernando...

Juan Antonio. (TODOS APLAUDEN)

Estoy muy contento por seguir en el programa,

estoy muy contento con los seis puntos... ¿eso era?

Los cuatro puntos son para un aspirante

que trabaja muy tranquilo en las cocinas.

Que sea el último...

Ese aspirante es...

Fernando.

(Aplausos)

Los tres puntos son para un aspirante

que ha hecho diferentes elaboraciones,

bien improvisando y eso se nota en el resultado.

Ese aspirante es Hugo.

(Aplausos)

Los dos puntos son para un plato mal ejecutado,

con mucha grasa,

difícil de comer y ese aspirante es...

Rubén.

(Aplausos)

Estoy triste porque no me quiero despedir de mis compañeros y...

Sé que lo he hecho... mal.

Por tanto, el último punto es para Santiago

(Aplausos) No pasa nada...

Los tres aspirantes con menos puntos

que tienen que decir adiós a esta aventura son...

Rubén, Santiago y Hugo.

(Aplausos) No lloréis, es un "hasta luego".

Lo sé porque vengo

del futuro y nos volveremos a encontrar.

Núria... ¿queréis bajar? Sí.

Pues bajad.

No os preocupéis, ¿vale? -Núria...

(Llantos)

Pobrecillos...

Qué grande...

Voy a echar de menos los abracitos de Rubén.

Y que me contaba chistes...

Y era muy simpático.

(Sollozos) Santiago...

Vaya trofeo, tío... ¿Estás contento? ¡Sí!

Claro que sí, como tiene que ser. Dame un abrazo, campeón.

Y no te pongas así,

no te quiero ver llorar. Me ha encantado conocerte.

Y tu guarpoll va a hacer historia, acuérdate de esto.

(Llantos) Me hubiera gustado quedarme más,

pero bueno...

He llegado hasta aquí y eso es más que bien.

Que se vengan conmigo los más guapos: Santiago, Hugo...

¡No, no! Yo soy guapo.

Y mi Rubén...

¿Me das un abrazo, Núria?

-Núria, les vas a volver a ver. Tranquila, ¿vale?

Bueno, mis niños guapos.

Qué orgullosa estoy de vosotros, de verdad.

Habéis conseguido lo que muchísimos niños hubiesen querido.

Entrar en "MasterChef Júnior V",

¿a que sí, Santiago? Sí, Eva.

¿Estás contento? Sí.

¿Y me vas a hacer, en tu vida, algún guarpoll?

¿Trato hecho? Trato hecho...

A ver, mi Hugo...

Bien, ¿verdad? Porque habéis conseguido

un montón de cosas.

Mi paso por "MasterChef" ha sido muy... bueno,

porque he ido a Disneyland París,

a Cádiz y he aprendido mucho

cuando los jueces han dicho

"en vez de hacerlo así, lo tienes que hacer así".

Y dejo, por último, a mi Rubén porque has conseguido

lo que todo el mundo quería conseguir:

estar en "MasterChef", ser querido por tus compañeros...

¿A que sí? (TODOS APLAUDEN Y GRITAN)

¡¡¡Campeones!!!

Me ha merecido mucho la pena, porque he conocido

a niños...

que yo no sabía que... podía conocer.

Os vais a ir con las manos llenas de regalos,

os vais a llevar seis meses de acceso ilimitado

a la escuela online de "MasterChef".

Rubén, este para ti, Santiago... y Hugo.

Y aquí tengo el juego oficial de "MasterChef Júnior",

para que juguéis con vuestros amigos,

tenéis uno cada uno.

Además, nuestro patrocinador de electrodomésticos Bosch

os regala un fantástico horno a vapor,

para que sigáis practicando todo lo que habéis aprendido.

Es un montón. Sí.

Ahora llega el superregalazo de nuestro patrocinador

el Supermercado de El Corte Inglés. Y digo regalazo porque veo aquí

que hay un montón. ¡Uf!

¡Madre mía! Necesito ayuda...

Que venga conmigo... este... este es de Hugo.

Madre mía, no voy a poder con uno tan grande.

¿Qué es esto? Es una supercadena de música.

¡Hala...! Madre de Dios.

Este no pesa tanto, ¿lo coges al vuelo?

La equipación del Atletic. (TODOS GRITAN)

La nueva equipación del Atletic.

Eva... ¿le has dado una funda para el colchón?

Madre mía... Por aquí hay uno

que tiene cara de ser de Santiago.

Ya sé lo que es... ya sé lo que es.

¡Una trompeta! Mira...

Pero yo no sabía que tú tocabas la trompeta, mi amor.

Sí... Mi niño, se me emociona.

¡Santiago, trompetero!

Mi amor... tú no sabes lo que yo me alegro.

(Trompeta)

Bueno y Rubén... que digo yo que Rubén

también tendrá regalo.

¡Madre de Dios! Un "hoverboard".

Un patinete eléctrico. ¡Uh...!

¡Yo lo tengo!

¿De qué color es? ¿A que se ha pasado el disgusto?

Bueno, bueno... "MasterChef" para mí ha sido...

Un mundo...

Diferente.

Bueno, qué contento estamos todos, ¿no?

¿Sí...?

(Risas) Sí...

Hugo, Santiago y Rubén dejan esta noche estas cocinas,

pero nos quedan aún 10 aspirantes

con muchas ganas de ser el próximo masterchef júnior

y, sobre todo, de seguir disfrutando

de experiencias inolvidables.

Ah, muy importante, antes de deciros adiós

quiero desearos Feliz Navidad

y, por supuesto, ya saben pónganle...

(TODOS) ¡Sabor a la vida!

Aspirantes, bienvenidos a la ciudad del motor.

Cocinaréis para un total de 50 comensales.

¡Venga, chicos! Lo quiero todo de diez.

Tenemos con nosotros a Mark Márquez...

Y Dani Pedrosa. ¡Grande, Pedrosa!

(Aplausos) -¡Qué guay!

-A ver, te tienes que concentrar, porque si no, luego, qué...

-María, tienes que cambiar, vamos mal de tiempo.

-Vale...

-¡¡¡María!!! -Limpia, limpia...

¡Es que me pone de los nervios!

-A ver, Lucía, no hagas así

que se te cae la mitad por el camino, Lucía.

Mira, ¿ves? ¿No tenéis una más?

No, eran 52 justos. -Yo me rindo, ya está.

-Yo segundas oportunidades doy, terceras ya no.

-¡Hola, Eva! -¿Y los jueces?

¡Mirad, mirad! ¡¡¡Hala!!!

(Gritos de los niños)

¡Qué guapos! Adelante...

Anabel Alonso. (GRITA EMOCIONADO)

Respirar hondo, estar tranquilos y probar cosas.

-Va, va... Cambio de cocinero.

-¡Vamos, Núria! -Diego, no pierdas el tiempo.

-¡¡¡Vamos!!! -Juan Antonio, cállate.

Cambio de cocinero. Mete las gelatinas en la leche

y, luego, todo junto.

-Arréglalo, lo siento.

-Sí, claro arréglalo, claro. -Olé, cómo emplata.

Muy buena idea la crêpe con leche de coco,

no sabes cómo está de sabrosa...

Ya está, es lo que pedimos. Está seco, superfrito...

El pescado está crudo y quemado a la vez.

Por tanto, los tres aspirantes que tienen menos puntos son...

MasterChef Junior 5 - Programa 2 - 27/12/17

27 dic 2017

Eva González, transformada en la reina María Antonieta, descubrirá a los aspirantes la máquina del tiempo, que traerá a Pepe Rodríguez de las cavernas, a Samantha Vallejo-Nágera del Imperio Romano y a Jordi Cruz del futuro. Los aspirantes elaborarán platos típicos de estas épocas. El chef Álvaro Salazar (una estrella Michelin) visitará las cocinas para aconsejarles. En el parque Disneyland París, que celebra este año su 25 aniversario, elaborarán un menú "divertido" para familias españolas que residen en la capital francesa. Mientras, Jorge Brazález, ganador de MasterChef 5, protegerá al jurado de una espectacular lluvia de arroz. Los aspirantes cocinarán con este ingrediente y aquellos que descubran en unas multicajas misteriosas, al estilo de las matrioskas rusas.

 

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  1. Edgard

    cual es el estilismo de los aspirantes en las pruebas exteriores, abrigos y chalecos

    09 ene 2018
  2. Lucia lopez

    Yo feliz con el programa.niños originales.felicitación.

    06 ene 2018
  3. Itsa

    Se me escapa como a RTVE se le ha escapado controlar el nivel de mala educación que ciertos niños han traído al programa. El nivel de griterío parece haberse contagiado hasta a los adultos. Agradecería alguien pusiera límites al bullying y a la mala educación y a bajar el tono.

    31 dic 2017
  4. loli

    Hola, porqué no consigo ver ningun programa en rtve a la carta? Ayuda por favor!!! Gracias

    29 dic 2017
  5. Adriano

    Estoy enganchadisimo con este programa, lo mejor que e visto en mucho tiempo.

    29 dic 2017
  6. Alba

    Me encanta ¿¿

    28 dic 2017