MasterChef Junior 4 La 1

MasterChef Junior 4

Martes a las 22.05 horas

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MasterChef Junior 4 - Programa 3 - 27/12/16 - ver ahora
Transcripción completa

Bienvenidos a "MasterChef Junior".

Ya ha llegado la Navidad.

(SORPRENDIDA) ¡Hala! (TODOS EXCLAMAN ASOMBRADOS)

¡Bienvenidos a la granja! (TODOS RÍEN Y HABLAN)

Con ocho estrellas Michelín... Martín Berasategui.

Vais a cocinar una de las recetas

más tradicionales y populares... Huevos rellenos.

¡Corre, corre!

Óscar, para de comer ya, bonito.

-Pero tío...

-Que no se rompan. -Vamos, Miguel.

(Golpes)

Pero... ¿pero qué pasa ahí?

Nos encontramos en el Vall d'Hebron Barcelona, Campus Hospitalario.

Cocinaréis para 80 comensales.

Tenéis muchas elaboraciones, así que... hay que volar.

Me quemo y no me ayudan, se va a quemar.

La panceta...

Esto es una tontería. Vale, vienen los camareros.

Tienen que salir. ¡Oído!

(TODOS) ¡Sí, chef!

(TODOS GRITAN Y RÍEN CONTENTOS)

Quiero presentaros a alguien muy importante en mi vida...

Mi madre, Sabine... (TODOS APLAUDEN)

-¡Qué bonito...! -Qué chulo...

-Aquí... -¡Ole, esa Natalia!

¡Venga, chicos! ¡Venga!

¡Vamos, chicos! Aplaudid...

Los tres aspirantes que no pueden seguir cocinando

en "MasterChef Junior IV" son...

Virginia, Tony y Abel.

(Música navideña)

Buenas noches y bienvenidos otra semana a "MasterChef Junior".

¿Otra caja misteriosa? -¿Otra vez cajas? Madre mía...

Estamos en plena Navidad con Año Nuevo muy cerquita,

claro, todos tenemos ese espíritu que nos hace más felices.

A nuestros aspirantes hay algo más que les hace estar contentos...

Cocinar. Así que ya están deseando demostrar

que pueden ser el próximo masterchef junior España.

Aspirantes, buenas noches. (TODOS) Buenas noches.

A vosotros... ¿qué es lo que más os gusta de la Navidad?

(TODOS) Los regalos... De uno en uno.

Miguel.

Pasar la Navidad con tu familia. Oh... qué tierno.

(IMITA A EVA) Oh... Estela.

La cena de Navidad que hacemos toda la familia.

Eso mola mucho. Jefferson, ¿y a ti?

Los regalos. Anda... ya me extrañaba

que tardase eso en salir. (TODOS RÍEN)

Lo que me gusta más...

es un saco completamente lleno de regalos.

Jefferson, ¿las Navidades en Inglaterra son muy distintas?

En la Nochebuena, la comida es muy diferente.

¿Y la Nochevieja? Allí no hay uvas. No...

No hay uvas. ¿Allí qué cenáis en Nochevieja?

Algo normal. Pero algo normal... ¿un sándwich?

No... pero...

Lo que sea. Lo que haya en la nevera.

Sí. Vale... queda claro, pero...

¿Vosotros sois los que cocináis en casa en Nochevieja?

(UNOS DICEN QUE SÍ Y OTROS QUE NO) A ver, Paloma.

La comida la hace mi madre; pero yo hago, a veces,

bizcochos, pan de chocolate o cosas así para los postres.

Este año van a subir el listón, ya este año no da tiempo

pero el que viene... Sí.

Para el que viene... Ya verás, lo harás tú todo.

Ya... Aspirantes,

estamos en plenas fiestas navideñas y, para mí, hay una pregunta

trascendental que os quiero hacer.

¿Quién es el que se da

más atracones de polvorones en esta fiesta?

(TODOS) ¡Yo... yo!

-Mi abuela me compra cinco kilos,

pero de verdad que los pesa que los pesa.

Se pone como una cabra comprando.

Se lleva los que hay en el supermercado.

-Yo soy más del turrón que compra mi madre en el súper.

-Mi roscón...

(Música brasileña)

¿Oís esa música? (TODOS) Sí.

Me parece que alguien

os quiere dar una sorpresa. Venid a ver, venir.

Es que da miedo... (TODOS HABLAN)

-¡Hala...! (TODOS EXCLAMAN)

-¡Las de rítmica! Es el equipo de rítmica.

-¿Qué...? -Es el equipo de rítmica.

-¿En serio, tío?

-¡Hala...!

-A mi madre le encanta, no se lo creerá.

Qué guapo...

(Música de carnaval)

(Aplausos)

-¡Cómo mola! -¡Anda...!

-Esta es de esas cosas de las que te acuerdas siempre.

-Ha molado... ha molado.

Iban todas como supercoordinadas, se pasaban los palos

y los cogían y hacían así... No sé, superguay.

Bienvenidas, Sandra Aguilar,

Artemi Gavezou, Alejandra Quereda,

Elena López y Lourdes Mohedano.

El equipo nacional de gimnasia rítmica.

Hola... -Guau.

Enhorabuena por esa medalla

de plata en las olimpiadas de Río. (TODAS) Gracias.

¿Cuánto tiempo tendría que entrenar

para hacer esas cabriolas?

Años. ¿Años?

Pepe años... Oye, ¿cuánto entrenáis vosotras?

¿Cuánto entrenáis a diario?

Unas siete horas. -Siete horas diarias.

Pues hasta aquí... Cuidado, Pepe, que te puede...

A tu edad no se puede hacer eso. Hay sueños que hay que abandonar.

Sí, por su salud.

-Si no te quiere romper la crisma. -Y los dientes.

Chicas...

Supongo que para manteneros en plena forma

con esos cuerpos perfectos

la nutrición es fundamental. ¿En qué consiste

vuestra dieta básica? Comemos de todo.

El secreto es una dieta equilibrada

y no son dietas estrictas, sino en comer de todo y sano.

Con lo que queman... siete horas todos los días.

¿Cómo os alimentáis

fuera de España? ¿Lleváis cocinero?

No estaría mal esa idea, estaría bien.

Para Tokio no tengo plan.

¿Sabéis lo que os digo? Me lo apunto.

-Y, bueno, con la comida nos adaptamos.

Os adaptáis a lo que hay.

Como se come en España en ningún lado.

Bueno, chicas, ha sido un placer

tener aquí a las flamantes medalla de plata

y espero que en Tokio 2020 os traigáis la de oro.

Porque, desde luego, se lo merecen. ¿A que sí?

(TODOS) Sí... Muchas gracias por estar aquí.

Ha sido un placer conoceros.

Gracias... ¡Bien!

¡Bravo! Me encantaría ir por ahí,

por todo el mundo siendo la cocinera

de la gimnasia rítmica, porque mezclas gimnasia,

que me encanta, con cocinar.

Pues igual que las chicas

de gimnasia rítmica viajan por todo el mundo,

nosotros también lo vamos a hacer esta noche. Bajo las cajas

hay elementos clave para ese viaje.

Oh, qué misterioso.

A la de tres, quiero que las levantéis.

Una, dos... y tres.

Hombre... vamos a pintar.

-Eh... nada, un plato.

-Tienen un plato y nosotros un rotulador.

¿Serán rotuladores de pintura comestible?

Paula, ¿qué hay bajo tu caja? Rotuladores.

Es que he flipado.

Rotuladores... ¿cómo se entiende eso? Yo no...

¿Y para qué crees que son? ¿Pintar?

¿El qué? No lo sé... a Pepe.

Eh... ¿por qué a mí? Oye...

Arnau, ¿y bajo tu caja qué hay?

Pues a mí me sorprende un poco, porque solo hay un plato.

Para qué crees que es el plato. Para emplatar, no sé...

Los de mi derecha tenéis un bote con rotuladores

y los de mi izquierda un plato vacío.

Dos elementos necesarios para vuestro primer reto

que lo haréis por parejas, tal y como estáis en cada fila.

No...

-Qué majos son...

El reto consiste en preparar

un plato internacional de comida típica navideña.

Paloma...

Conmigo cuidadito, Paloma. Atención...

Porque solo cocinará un aspirante de cada pareja.

¿Eh...? Los que tenéis el plato vacío.

Menos mal...

(SUSURRANDO) Paula... -Qué mal.

El otro aspirante tendrá que dar órdenes desde su cocina

dibujando o por mímica.

No me fastidies. -Lo mío es el dibujo y pintura.

Yo te voy a decir una cosa: por mímica no lo haré,

lo haré por dibujo, llevo tres años dibujando y lo hago...

-Yo dibujo una patata y piensas que es un pescado.

En ningún caso podéis hablar, está prohibidísimo.

Pero... pero... ¿Entendido?

(TODOS) Sí, chef. -Va a soltar...

Fijo, fijo, fijo, alguna palabra

y me va a caer la bronca a mí y no he hecho nada.

El aspirante que cocine será,

también, el que entre al supermercado

a por los ingredientes que el otro dibuje.

Oh, qué guay.

Podréis entrar al supermercado cuantas veces queráis.

Vale... eso mejora. -Yo dibujo cada alimento.

-Me ha dicho José que dibujar no se le da muy bien,

pero bueno... nos apañaremos y, si no,

seguro que hacemos un plato original

Aspirantes que debéis emular a Picasso,

venid con nosotros al supermercado para saber qué plato cocinaréis.

Madre mía...

-Por Dios, madre... Vamos.

Srta. Pintora... La prueba de hoy

me parece bastante sencilla, a ver qué nos toca cocinar.

Yo creo que con Paula de pareja divertido va a ser.

Bajo estas campanas hay cinco platos diferentes

que nos ofrece una visión de lo que se cocina

en el mundo, en Navidad.

Los cinco tienen

la misma complejidad y el tiempo de elaboración.

Sabemos que son platos

a los que no estáis acostumbrados, pero sencillos... no imposibles.

Ya me gusta más.

Jefferson, vamos a empezar por ti, ¿qué campana eliges?

Esta. ¿Esta? ¿Seguro?

Piénsalo bien.

Sí.

¡Toma! Atiza... -¿Qué es?

-Pastel o algo. -Cómo huele... qué rico.

-Ñam... no sé qué es, pero ñam.

Guiso de carne Gorshorchek,

¿no te suena? Pues nunca...

Lo he probado.

Es un pequeño hojaldre que cubre un guiso de carne

que es un plato típico de Rusia por Navidad.

Vale. Estela, ¿qué campana eliges?

Eh... esta. Pues muy bien. Vamos a ver...

Oh, qué bueno. -¡Uf...!

-¿Por qué no elegí esta?

Es la tarta Kurisumasu Keeki de Japón. En estas fechas,

los japoneses hacen cola en las pastelerías

para conseguir esa tarta, fíjate. Su origen

fueron unos pastelitos que un orfanato cristiano

repartió entre los niños

con productos de origen americano, allá por los años 50.

¿Contenta con tu tarta japonesa? Sí.

José Enrique, te toca. ¿Qué campana eliges?

Me ha caído bien.

Moqueca de bacalao, es un guiso de Brasil. ¿Contento?

Sí. Paula, ¿cuál eliges?

Pues ese... sí. ¿Este?

(Himno de "La Marsellesa") Uh... qué bueno.

Es un pastel de tronco,

Buche de Noel, se dice en Francia y es el típico pastel

que se toma para Navidad.

Madre mía, madre mía.

China, italiana... lo llevo mejor, pero la francesa...

Nunca he cocinado algo francés. Bueno... me parece, vamos.

Bueno, Miguel, qué campana eliges. Esta, le he cogido cariño.

-Hala... un wok. -¿Qué es?

Es un wok de fideos

con langostinos y verduras típicos de la cocina china.

Para mí no es apetitoso. Los chinos celebran

la Navidad por la influencia del mundo occidental

y este es uno de sus platos favoritos.

Miguel, ¿contento? Le he cogido cariño...

Más o menos.

Lo más difícil será explicárselo, pero luego...

Yo creo que será fácil cocinarlo.

Para ayudaros aquí tenéis las recetas completas

de los platos, por favor...

Gracias. Recordad que podéis dibujar

y explicar por mímica, ni mu.

Vale... (HABLAN ENTRE ELLOS)

Uno de los gestos que, seguro, voy a usar más,

segurísimo, es este...

Aspirantes, tenéis los platos, cogemos los caballetes,

cada uno el suyo y a las cocinas todo el mundo.

Venga, vamos para allá.

Ay, mi madre... mi madre. -Cuidado...

Cuidado. -¡Yo no puedo!

-Es más grande que yo.

-¿Cómo puedes ir con él? -Estela...

No se le da muy bien pintar,

pero me lo puede decir con mímica.

-Así, en plan... tomate.

-No, el tomate me lo pintas. -Vale.

Aspirantes, solo os falta una cosa: estas mascarillas,

porque no nos fiamos un pelo de que aguantéis calladitos.

Tengo que estar tranquilo

para que no se me escape ninguna palabra,

porque si digo algo,

voy a ser eliminado.

Aspirantes, ¿estáis preparados

para este viaje por la gastronomía navideña del mundo?

(TODOS) Sí, chef. Los 90 minutos comienzan

en tres, dos, uno... ¡ya!

Venga, dibuja, rápido.

Miguel, por favor. -Espérate.

-Un pescado, uno.

-¡Miguel! -Que te esperes.

-¡Miguel! -Que te esperes.

-¿Qué es eso?

-Naranja... -Madre mía qué mal.

-Pescado... este es el único pescado que hay.

-Miguel, tío, por favor. -Que te esperes.

-Un huevo... perfecto.

¿Qué es eso? Nabo, puerro... zanahoria.

¿Zanahoria? Pero tú eres... ¿no?

-Venga, rápido. -Vale.

-¿Guindilla? Guindilla... vale.

Guindilla, guindilla, guindilla.

-Chocolate, dibújalo bien, hija. -Azúcar... ¿azúcar?

-Dibuja el otro.

-Brécol, puerro...

-Perejil. -¿La yema...?

¿En un bol?

-Pero ¿qué es eso? ¿Un pescado?

Carne... ¿tiene un ojo? -Que me he equivocado.

-Espinacas, apio, pescado, carne, huevo... ¿qué es eso?

Pero ¿qué es eso? Tú dibuja, amigo, dibuja, dale.

Exprésate, Picasso. Hay que ponerle una tila a Paloma.

(MIGUEL INTENTA HABLAR) Vale... bien expresado.

Vale... judía verde.

Está bloqueado. Haz otro ingrediente... no sé.

¡Miguel, mírame! ¿Sabes la forma que tiene?

No... es invisible.

Es alargado... sí.

Grande...

¡Ay, calabacín!

Miguel ha dicho antes que ha hecho tres años de dibujo

y la acuarela se le da mal, pero dibujar bien.

Dibujo abstracto. Le pones un ojo y sonrisa.

Qué quieres... -No es un ojo.

En la yema... ¿todos?

Uno...

-Manzana... ¿qué?

-Venga, dibuja.

-Ah... fresas, solo fresas.

-Una lechuga, un conejo, la cabeza de un conejo.

Puerro... rápido.

Berenjena, espinaca, no...

Dame más pistas...

Ah, de China,

se usa en el sushi.

Jengibre...

Aguacate. De China...

No sé, me estoy liando, me estás liando.

A ver... aguacate no, venga.

Soja... -¡Sí!

-Madre mía... pero, hijo, verde no es la soja que yo sepa.

Salsa de soja, vamos allá.

-Estela, seis huevos y pongo el azúcar.

-Leche... -Ya.

Tranquila...

¿Dónde está?

Jefferson es un artista, tiene un collage ahí maravilloso.

¿Una cazuela?

¿Qué haces? Primero dibujas lo que vas a cocinar.

Un pastel... pues haremos esto.

A partir de saber qué se va a cocinar pues deducir

los ingredientes es más fácil.

¿Qué es eso? ¿Un cuchillo? ¿Un tenedor? ¿Qué es eso?

(MIGUEL INTENTA HABLAR) Oh... qué bien explicas.

Saltear... vale, es un wok.

Vale... qué más necesito para el wok.

-Pescado...

¿Ensalada de algo?

¿Sushi...? No.

Yo qué sé...

No tengo ni idea, tú dime qué hago y ya está,

porque no me estoy enterando de nada.

(PALOMA) Dale...

Dientes, cocodrilo... No, un flamenco.

¿Eres tú de rapero? ¿Qué es eso?

Una cosa que nada... ¡gambas!

Vale, es una gamba.

¡Dale, rápido!

Que me caigo...

¿Sabes qué plato vas a hacer, Alex?

Más o menos, un pastel o brazo de gitano.

Es bastante fácil, Álex. Pues no lo pillo.

¿Un árbol?

Tienes que deducir. Un tronco...

Un tronco de chocolate. ¿Y de qué país es eso?

¿De qué país es? Cuéntale con mímica.

¿No sabes quién es este señor? Muy fácil.

Más, dibuja más, por favor.

Un calamar... Miguel, pasa, por favor. Pásalo.

-Vale, ahora, la guindilla la parto en juliana

y la pongo en otro bol.

-Miguel, todos cocinan. ¿Empiezo a cocinar?

-Vino blanco...

¿Qué tal, Arnau? ¿Cómo vamos? Bien, bien.

¿Qué estás haciendo? No lo sé.

Creo que estamos haciendo solomillo Wellington.

Solomillo Wellington... ¿de qué país es lo que cocinas?

Inglés, creo, de Inglaterra. ¿Qué?

¿De Inglaterra? Echar el vino...

Solomillo Wellington inglés.

Eh... ups.

Esto tendrá que reducir bien. Sí.

¿Y esta carne qué vas a hacer con ella?

Esa carne... ¿Y si no es solomillo Wellington?

Eh... lo que diga él.

Vamos a ver, Jefferson, tenemos un problema grave.

No sabe Arnau qué plato tiene que cocinar

y no sabe de qué país es.

20 minutos en el horno.

¿Esto qué es?

La medalla, ¿qué pasa? La medalla de las chicas.

¿Quién quedó la primera? Vamos a ver.

Píntame el mapa de Europa.

Un guante...

¿Cómo era esto? (TARAREA "KALINKA")

¡Rusia! Vale...

¿Os están gustando las recetas de cocina internacional

que están preparando los aspirantes?

Pues vosotros en casa también podéis viajar

a través de la cocina por todo el mundo.

Entrad en la aplicación de "MasterChef Junior"

y encontraréis recetas típicas de un montón de países.

Venga, descárgatela ya que es gratis.

Estela, ¿esto cuándo lo tengo que sacar del fuego?

Sí, sí, vale.

-Vale...

Echo aceite... cazuela, solomillo y, después...

¿Una patata?

Para el guiso...

Y la... vale, vale.

¿Estiro el hojaldre?

Y tapar esto así.

Vale...

-En aceite pongo el pimiento, el ajo y la cebolleta.

Y un poquito más aquí.

-¿Lo hago pequeñito?

Así...

Arnau y Jefferson...

parece que ha entendido que es un guiso.

Lo que no sé es cómo saldrá,

le he visto echar vino blanco para reducir...

La botella entera.

Esto aún no está hecho.

-Tiene que estar más fuerte.

Humo... tapa, lo tapo.

Hay que dar de comer a 200 casas.

Miguel, ¿cómo vas? ¿Esto qué es?

Un colegio. ¿Esto...?

Pero ¿qué es eso? Para, por favor, es imposible.

Coger, grande, esto... plato. Vale...

El plato, vale... saltear, es un wok... un wok.

Verde... vale.

Hueco.

Sonido... vale, verde duro.

Wok de verde-duro. ¿Qué es un verde-duro?

Manzana... piña, dibújamelo mejor.

Brécol... no, es un árbol.

Verde... es duro...

Y es... duro-verde.

Me voy... ¿Duro-verde?

¿Qué es eso? ¿Qué es un "verduro"?

Una verdura será, ¿no?

Atención, aspirantes cocineros y aspirantes artistas dibujantes.

45 minutos por delante.

Pimiento verde...

Mira, me rindo, Miguel, nos eliminan y punto.

-280 grados...

20 minutos.

-Me voy... no sé, Miguel, no conozco las cosas de China.

Soy española, no china.

-No me acuerdo del nombre ni de cómo se dibuja.

Es muy complicada.

Como una cebolla pero con los tallos así...

-No sé lo que es esto, pero bueno.

Pero no rosa.

-¿Leche...?

¿La añado?

-Dale...

Natalia, cuéntame, cómo vas. Pues...

Qué bien huele aquí.

Eso es la leche de coco con el pimiento,

es algo tipo ceviche o así, no le he entendido.

¿De qué país es? Pues de Brasil o de Perú.

¿No se lo has dicho todavía? Brasil...

Es de Brasil. Ah...

(Risas de los demás aspirantes) No, Pepe, no...

Si Pepe... ya te entiendo, pero no...

Que no, Pepe, que no. -Rebelaos, admitid vuestro amor.

Es una historia muy bonita. Bueno, parejita compenetrada...

Seguid así.

No sé lo que es, pero voy a mirar.

¡Soja! ¿Brotes de soja?

Vale.

-¿Qué voy haciendo? Cuéntame algo.

¿Que baile...? La parejita del año.

Cómo se han entendido, me ha gustado el cocinado, olía...

Está bueno. -¿Así de gorda?

-Se ha ido para los lados... para los lados.

Vale.

A ver, Kaitin, ¿qué plato haces?

Creo que es tarta de fresas. ¿No sabes de dónde es?

No estoy segura, no lo pregunté, ahora que lo pienso.

¿De dónde es la tarta de fresas?

¿China?

Japón, Japón, vale.

Qué has hecho por ahora, dime, qué llevas hecho.

Metí el bizcocho a hornear,

hice la nata y el almíbar, está bien, ¿no?

No te puedo decir nada. Vale.

Como no quieres trabajar nunca

con un pequeño, siempre con mayores que te caen bien.

Trabajar con Óscar me gustaría bastante.

Tú, eres como yo, somos nerviosos

y dos nerviosos no encajan.

Hinojo, ok, no.

Se ha chafado, está para un lado.

No lo entiendo,la masa hizo así y en una bandeja

se ha hinchado un poco. Ya.

Miguel.

¿Qué? Miguel no entiende la receta,

¿cómo le explicas a alguien una receta que tú no entiendes?

¡Me dices que sí y, ahora, que no!

Paloma está desquiciada y uno por el otro, la casa sin barrer.

El bizcocho, lo parto, que lo saque del molde,

esto está ardiendo, no puedo sacarlo.

Esto se deshace.

¿Qué es esto?

Aspirantes, quiero presentaros a un verdadero experto

en cocina internacional.

Cada año se da la vuelta al mundo entre 6 y 8 veces en busca

de las últimas tendencias en cocina.

Tiene un de los blogs de gastronomía

más seguido de España, "Cuaderno Matoses".

Demos la bienvenida a Borja Beneyto.

(Aplausos)

Borja, bienvenido. Felices fiestas.

Gracias, igualmente.

Bienvenido, qué ilusión de verte aquí.

Qué tal, Borja, encantado. Qué tal.

Ponte aquí, Borja.

Borja, viajas por todo el mundo de restaurante en restaurante,

además de España, cuál es país donde pita más cocina.

Bueno, aquí pita mucho, pero creo que, quizá, en Europa,

si hablamos de tendencias, Escandinavia, Latinoamérica,

Holanda, Bélgica, a nivel de tendencias.

En el panorama internacional, qué país es el más interesante.

Después de España, quizá, en estos momentos, Francia

me parece muy interesante, Alemania y, por supuesto, Japón.

Me está matando aquí porque me toqué con la guindilla,

¿qué?, las gambas, ¿qué pasa?

Ya las he echado.

No.

¿Qué pasa?

¿Que siga?, vale.

Voy, ya le echo la sal y todo eso.

Jengibre, lo pico, ¿lo corto?

¿En láminas?

Muy picadito, lo voy a rallar.

Cuatro guindillas, las pico, ¿las remuevo aquí, sí?

10-15 minutos.

Bueno, ese tronco.

¿Cómo lo ves, Borja? Falta algo de textura, quizá,

un poco de... Que le dibuje un poco

las formas del tronco. Que dibuje algo más las vetas.

La corteza de ese tronco.

Paula, ¿crees que tu compañero

lo está haciendo bien? ¿Que lo envolvió poco?

No.

Muy gordo. Claro, es que es una secuoya,

¿sabes qué te digo?, un tronco gordo, ¿eh?

Bueno, vamos, suerte. Gracias.

El tomate no se tiene que ver.

El pescado, sí, vale.

Atención, aspirantes, habéis entrado

en los últimos 10 minutos.

Voy, voy, voy.

Al final, esto no lo he usado, ¿no lo voy a usar?

Y, ahora, ¿cómo lo cojo?, la que voy a liar.

Voy a coger el de plata.

Qué tal vas, Kaitin. Bien, estoy decorando.

¿Decorando? Con menta.

Borja, a ver, que te diga cómo está el resultado.

Falta el almíbar, ¿vale? Para no conocer Japón,

está muy en la línea de allí. ¿Seguro?

Sí. Genial, gracias. Ahora, limpio.

La guindilla la he quitado.

La he puesto en el wok, pero, la he quitado

porque si se la comen, se mueren.

Vale, más.

Bueno, Miguel, ¿satisfecho del plato?

Bueno...

Mímica, no tienes ni idea de hacer mímica.

Paloma, Miguel no me expresa bien su alegría con el plato.

Dímelo a mí.

¿lo pico? Dile a Borja qué plato

te pareció que tenías que hacer. Un wok de verduras con langostinos.

¿Qué tiene que tener un buen plato de fideos?

Sobre todo, que tenga sabores... Rockandroll, lo que decimos.

Exactamente. Sabores interesantes.

Le puse salsa de ostra, de soja, jengibre, guindilla.

Te faltó que te intentó explicar Miguel y no lo pillaste,

es así, es una raíz, verde y blanquita.

Esto, y me ha dicho, ¿sí? Eso es el pachoy, también, claro.

¿Le he dicho: "Lo pongo?, y me dijo que no.

Pero, esto sería verdura y la citronela es más para un sabor

a cítrico, a limón, así fresco, potente, alegre,

que le dé rollito al plato.

Fenomenal y suerte.

Al menos ha salido. Suerte.

¿Qué pasa, qué pasa?, nada, que siga, ¿no?,

que limpie, pues, no pensaba

que en Japón hicieran esto para Navidad.

Que sí, que ya limpio.

Creo que la tarta está muy conseguida,

hay algo importante, en Japón, los dulces

no son muy dulces, son suaves

y lo han hecho con la nata y el bizcocho.

Tranqui.

(TARAREA)

Aspirantes, acabáis de entrar en el último minuto.

Toma, un poquito más.

Esto está crudo. Tranquila, que estoy limpiando.

Lo siento, ¿eh? Lo has hecho superbién.

Ya, vale.

Espérate.

Diez, nueve,

ocho, siete,

seis, cinco,

cuatro, tres,

dos, uno, tiempo, manos arriba.

Yo pensaba que nos iba a salir mejor.

Dímelo a mí, tú eres el que estaba...

(INTENTA HABLAR)

Y tú, la que no entendías nada, que era muy fácil.

Más fácil, imposible. Claro.

Borja muchas gracias por haber venido,

por acompañarnos en "Masterchef Junior"

y, a ver, si de esas vueltas al mundo, pues, en una,

paras y vuelves a vernos.

Fenómeno. Gracias por todo,

por tu sabiduría, Borja.

Hasta luego. Gracias, Borja, hasta luego, chao.

Aspirante, ahora, el jurado tiene que catar las elaboraciones,

a ver qué entendisteis cada uno.

La primera pareja en mostrar su plato será...

(INTENTA HABLAR)

Ah, que nosotros...

Miguel.

¿No lo entendéis? No.

Ay, Kaitin, Estela, adelante.

Oye, y traed vuestros dibujos.

Cómo cojo esto.

¿Te ayudo? Sí, por favor.

Qué bien, jolinchus, ay, jolinchus, que no puedo.

Ay, qué floja eres.

Sí, pero, es que es más grande que yo.

Bueno, Kaitin, ¿me puedes decir qué tarta has hecho?

Pues, es una tarta de fresas con nata.

Pero, de qué país. Es de Japón.

¿Y estás segura de que esa tarta en Japón se llama así?

Yo no sé el nombre.

¿Tu compañera con mimo y dibujos no supo explicarte

que esta tarta se llama kurisumasu keeki?

(RÍEN)

¿No te lo supo decir? No.

Comparemos vuestra tarta con la original.

Jo, madre mía, Estela.

Tiene el mismo tamaño, los ingredientes

algo diferente colocados, pero, de aspecto, vamos.

Esa es mucho más bonita. Ahora, vamos los dibujos

para ver cuál ha sido el camino que siguió esta pareja,

cuéntame, Estela. Eso es la leche,

después, eso es la harina, el azúcar.

La que tiene un don especial no es Estela en dibujar,

es Kaitin en interpretar estos dibujos, porque madre mía.

A ver, la huerta, los tomates.

No, se suponen que eran cerezas y yo creía que eran tomates cherri.

Pero, es increíble que con estos dibujos, sin hablar,

hayas podido hacer esto.

Es que es muy fácil hacer eso,

superfácil, montar la nata y poner las fresas.

(INTENTAN HABLAR)

¿Os traduzco?, que está maravillosa, riquísima.

Muy bien chicas.

¿Queréis? Yo, por favor.

Pero, un apunte muy importante que nos dijo Borja,

que no usan mucho dulce los japoneses y esta tarta

te digo que no tiene casi nada de dulce,

con lo cual te apetece comerla y cómo

os habéis compenetrado para no hablar, pues, como yo

con Samantha y Jordi que me dicen tal y mira qué os digo.

Bueno, con muy poquito habéis hecho mucho, felicidades.

Muchas gracias. Os voy a dar el mejor premio

que se puede dar aquí, que es algo que no hacemos nunca,

probar algo bueno.

Oh, qué bueno.

Hala, un poco más, Kaitin, un poquito más.

Qué morro.

¿No tienes un poquito de boca vacía?

Que las hayan dejado probar es lo más.

La veíamos ahí en el plato en plan, quiero comer,

me la como con los ojos.

Muy bien. -Muy bien.

José Enrique, Natalia, es vuestro turno, adelante.

Es que no puedo andar con esto, es más grande que yo.

Espera, que te ayudo.

Venga, venga.

Un, dos, un, dos, un, dos.

Esto era así.

Así.

Bueno, Natalia, José Enrique, no os voy a preguntar

cómo os habéis compenetrado

en la cocina, porque eso ya lo sé.

Vaya lo que le ha dicho.

Estaban los dos tan a gustito cocinando.

No nos engañas. Ya te pillaré, ya.

Es que todos están muy pesados con eso.

Es verdad, están todos pesadísimos.

Lo que no sé si sabrás, Natalia, cómo se llama tu plato.

Hombre, supongo que tendrá un nombre raro.

-Era algo de alfombra, queca o algo así.

Moc...

Moqueca. Moqueta, alfombra.

Ah, moqueta, alfombra. Moqueca, es moqueca.

Moqueca de bacalao.

Bueno, vamos a ver si se parece, bueno, en principio, sí.

La cazuela, sí. La cazuela sí, y el guiso...

Oye, pues, el guiso, también.

Volvemos a tener otro caso donde es, absolutamente, increíble

que con estos dibujos,

Natalia consiguiera entender, perfectamente, el plato.

Remueve, era remueve.

¿Puedo decir una cosa? Di, di.

A ver, un pintor no puede hacer una obra de arte con prisas.

Es verdad.

Vamos a lo principal, la cata.

Joder.

Le has puesto picante...

Es que yo soy con la guindilla.

A ver, creo que no has entendido a Enrique para nada

y tú sabes cocinar bien porque

está rico, pero, de brasileño poco, tiene mucho de tailandés.

Dudo que sea el plato original y no sé yo, amigo mío,

si tú eres muy de explicar las cositas.

Es que uso más la mímica que la pintura,

entonces, pintaba algo y con la mímica, lo pulía.

Hala.

Está muy rico el guiso. Está rico.

Yo creo que nos entendimos muy bien y que, al final,

el resultado final está muy bien.

Pobrecito, no os paran de decir que tenéis algo.

Yo lo apoyo, pero, aun así, pobrecitos.

"Pobrecitos, pero, lo apoyo".

Arnau, Jefferson, a ver qué habéis hecho vosotros.

Está bien, tío.

Este es un hombre.

Ay, Jefferson, que me estás dando miedo.

Con cuidado, Jefferson, ¿eh?

Coge bien el bol. No, que soy camarero oficial.

¿Camarero oficial de "Masterchef Junior"?, venga.

Bueno, Arnau, ¿descubriste al final

lo que te quería transmitir Jefferson?

Bueno, a ratos sí y a ratos, no, pero, nos compaginamos bien

y, al final, salió un buen resultado.

Aquí, Jefferson no supo decirnos

que esto era un guiso, ni de dónde era.

He dibujado las medallas.

Claro, dibuja los aros olímpicos

y pone una medalla y pone el 1, ahora, échale imaginación,

como diciendo, el 2 ha sido España y el 1, Rusia.

He creído que iba a ser muy buena idea dibujar

las tres medallas, pero, ha salido

difícil de entender.

Bueno, te diré que de estética, está fantástico, Arnau.

Gracias. Ahora, vamos a lo serio, el probar.

Buf. Viva Rusia.

No, viva, Rueda. Hay un problema de entender

lo que es un guiso.

Siempre, en los guisos echas aceite y doras la carne, echas verduras,

se dora y ahí echas el vino blanco, muy poco para que reduzca

y justo de agua, es lo tradicional, siempre.

Qué grande es Pepe. Tú empezaste por la verdura

donde echaste... Lo que me dijo él.

Ya, era lo que le entendías a él

y echaste a esa verdura litro y medio de vino

y dejaste reducir,

no doraste la carne, sino que la cociste

en ese litro y medio de vino

por eso esto sabe tanto a vino.

Echa el vino, echa el vino luego, pon esto al fuego,

parte la patata por la mitad, bueno, total, ha sido un lío.

Es que como yo soy bajo, yo no puedo ver

qué está cocinando él.

Has echado aceite para aburrir.

Hay mucha grasa, elementos que están crudos,

como la patata que le falta cocción,

el cerdo está muy pochado, muy hervido,

y no quedó integrado. Creo que los fallos son al 50%,

entre el maestro del pincel y el maestro de cocina.

Ya.

Hubo un momento donde no nos entendimos

y ahí se ha ido todo.

Bueno, ahora yo tengo ganas de ver qué ha hecho esta pareja

porque ahí ha pasado de todo,

así que venga, Paloma, Miguel, adelante.

Me sacas cinco...

¿Por qué llevas la máscara puesta todavía?

Porque le he cogido cariño.

Doctor Miguel, ¿qué le parece el resultado de la operación?

Pues, ha habido que meter bastantes vacunas.

Paloma, cuéntame.

Bastante regular porque él dibujaba,

yo no le entendía, le preguntaba, no me hacía caso...

En fin. Me decías: "Corre, venga, rápido".

Un desastre de los dos,

también, lo he hecho mal y tú, también.

Pues, me tomo mi tiempo,

me queda mejor, ¿entiendes?, es muy fácil.

Él te puede decir lo que sea, se puede meter con todos,

pero, como le digas algo, ya la hemos liado.

Chicos, ha sido un drama. Es que es difícil entender...

(INTENTA HABLAR)

Vamos a hacer una cosa, Miguel, ahora que puedes hablar,

dime, uno por uno, lo que son las cosas,

por ejemplo, ¿esto qué es?

Eso era una cosa que no era.

¿Ves? ¿Esto?

¿Cómo se llamaba

la cosita esta china? Pachoy.

Eso. ¿Esto?

Un tomate. -No llevaba tomate, Miguel.

Si no entiende ni lo que ha dibujado él.

Allí arriba me has dicho que era un colegio.

¿Qué tiene que ver eso?

¿Qué tiene que ver un colegio con los fideos?

Ella no entendía qué eran los gramos,

pues, dibujo el colegio, y la clase de matemáticas.

Claro, para explicarle

que en las matemáticas se dan los gramos.

Claro, de toda la vida. Fácil.

Lo hubiese entendido, perfectamente, eres un crac.

Miguel, una cosa donde tuvisteis diferencias,

¿llevaba guindilla el plato? Sí, pero, ella se lo quitó

porque lo probó y le picaba mucho.

He puesto la guindilla en el salteado

y, luego, la he sacado porque no quería que os tragaseis

algo que saliera humo por la boca.

Está ahí para que le dé sabor al plato.

Ya, pero, ya le ha dado sabor al plato.

Y si se la comen, la palmamos.

¿Comparamos a ver si lleva o no guindilla?

Tachán.

Joder, qué diferente, macho.

Después de esta experiencia,

¿te quedaron ganas de trabajar con Miguel?

No. ¿Volverías a trabajar con Paloma?

¿Yo?, encantado. Miguel no tiene problemas.

El plato está, están los ingredientes más o menos,

solo nos falta esa chispa y ese sabor

que hace que un plato de tallarines sea lo que es.

Miguel, Paloma, delante de cocinas.

Miguel, no dejes nunca tus clases, te hacen falta.

Oye, gracias a ti, también, me habéis alegrado el día.

Qué culpa tengo yo de que no... Ah, qué culpa tienes,

¿no eras el que había ido tres años a dibujo?,

parece que no dibujas desde hace ocho.

Pero, yo cosas de cocina no dibujo, hija.

Álex y Paula, con vuestra cata termina este primer reto,

así que venga, adelante.

Vais a ganar. Por favor, por favor, no.

Yo quiero ser capitana. Yo, no.

Ser capitana me apetece más adelante.

Creo que lo puedes hacer mejor esta vez.

Bueno, Álex, ¿qué has tenido que cocinar?

He tenido que cocinar un tronco de chocolate y viene de Francia.

¿Y estás satisfecho con tu trabajo? Veo que pones caritas.

Pues, no. ¿Por qué no?

Porque no sabía bien lo que tenía que hacer,

no entendía lo que me decía,

me he quedado en shock, no sabía qué tenía que hacer,

digo: "Qué es esto, para qué es esto".

Hemos empezado que te ha hecho esto que, claramente,

se ve un huevo y tú tardaste

tres minutos en ver que era un huevo.

¿Y esto?

Aquí ya, a Paula se le ha ido la olla un poco.

A ver, lo mío no es dibujar. A ver si se parece al original.

Una, dos y... Ahí va.

Son igualitos, bueno, este es para Pepe, es doble ración.

Ah, muy bien.

Ay, qué miedo me da.

Está repitiendo.

Quizá, lo que es más evidente es que la forma

puede ser más apretadita, ha quedado un poco basto,

pero, al final, es tu tronco y lo haces como quieres,

vale, el bizcocho está bien hecho, la nata, bien,

está rico, pero, te falta pulir la estética.

Gracias.

Yo creo que está extraordinario, primero, porque se agradece

que la ración sea grande y, luego, la dificultad

de entender a Paula,

haz el bizcocho, darle la vuelta, rellenarlo de nata

y darle la forma de tronco, con ese pequeño exceso de nata,

chico, extraordinario, de sabor está muy bueno.

Gracias. Creo que nos darán cuatro puntos

porque el plato era difícil,

nos hemos coordinado bien.

A ver, tampoco estaba de 10, pero, tampoco estaba tan mal,

tenía buena pinta el plato.

(MIGUEL TARAREA)

Aspirantes, la cata ya ha finalizado y, ahora,

como siempre, tienen que decidir

cómo reparten esos puntos que hay en juego,

así que, jueces, a deliberar.

Seis puntos, no creo, cinco.

Si se flipan, sí.

A ver, positivo, aunque todos los están.

Positivo.

No me suenan nada a mí esas caras.

Esta prueba tenía una dificultad de la que somos conscientes,

usar dibujos y mímica para decir los ingredientes y los pasos

de las elaboraciones, no es nada sencillo.

Además, eran necesarias otras

virtudes que todo cocinero debe tener, destreza,

intuición y rapidez de reflejos.

La pareja que se lleva dos puntos, ha elaborado

un plato con una apariencia casi perfecta,

además, se han entendido bastante bien.

Los dibujos y la mímica eran muy imaginativos

y bastante claros.

Pero, ha fallado en puntos claves, varios ingredientes

del plato estaban crudos y la salsa muy poco trabajada.

Así que esos dos puntos son para

Arnau y Jefferson.

(APLAUDEN)

No estoy nada de contento, casi todo es culpa mía

porque él no sabía

nada de la receta.

Los tres puntos se los lleva una pareja que durante la mayor

parte del cocinado ha discutido y se olvidaron de cocinar.

Sin embargo, al final, pues, han trabajado y lograron

terminar el plato, más o menos, como Dios manda.

Esos tres puntos se los lleva Miguel y Paloma.

(APLAUDEN)

Yo creo que los puntos han sido justos

porque no lo hemos hecho bien, pero, aunque son justos

me gustaría haber tenido más puntos.

-No como todo el mundo.

Vamos a quedar terceros, José. No, terceros, no.

Los cuatro puntos se los lleva una pareja que ha realizado

un trabajo bastante bueno,

tanto en la comunicación,

que se ve que se llevan bien, como en el cocinado

y esos 4 puntos son para

José Enrique y Natalia.

Ole, está muy bien.

Y el mejor plato, el que más se parecía

al plato original de este reto

y se lleva el máximo de puntos que son 6...

Pues, esa pareja son

Kaitin y Estela.

Qué contenta porque nosotras íbamos con...

-Ganas de ganar. -Muy optimistas al final, pues...

-Lo hemos conseguido, somos las mejores.

Por tanto, Paula y Álex, os lleváis cinco puntos.

Aspirante, habéis sumado los primeros puntos

en vuestros marcadores y, ahora, vais a tener

la oportunidad de sumar más en una prueba

en la que vais a viajar, pero, por el tiempo.

¿Qué? Os vais a una época

donde caballeros y damas vivían y luchaban

entre murallas y castillos.

Como mola eso. Nos vamos al país de las hadas.

Pero, ha dicho no sé qué de princesas que no sé,

¿dónde hay princesas y caballeros y cosas de esas?

Yo qué sé, a mí qué me miras.

No sé.

Hoy viajamos hasta Ávila, también llamada,

Ciudad de los Caballeros.

Una joya monumental con un casco histórico

declarado bien de interés cultural.

Una ciudad nombrada patrimonio de la humanidad por la Unesco

e integrada en la red de las juderías.

Ávila, hala, qué muralla más grande

y qué puerta más pequeña.

-Como mola. Aunque no tengamos una máquina

del tiempo, en esta ciudad medieval

podemos encontrar las huellas de las culturas

cristiana, judía y musulmana.

Además, aquí pasó su infancia, juventud y madurez,

Santa Teresa, patrona de la gastronomía.

Tiene unas murallas que flipas con 12500 vigas de estas,

están muy guapas.

Aspirantes, bienvenidos a Ávila,

una ciudad abierta al mundo, pero, a la vez, resguardada

por el recinto amurallado mejor conservado del planeta.

Ávila tiene un clima muy particular que le permite

contar con productos gastronómicos excepcionales.

Sus quesos, judías, lechazo o su chuletón que posee

indicación geográfica protegida, carne de Ávila,

son productos reconocidos en todo el mundo.

Hoy vais a competir divididos en dos equipos.

Estela, Kaitin, vosotras fuisteis

la mejor pareja de la prueba anterior

y eso quiere decir que seréis las capitanas.

¿Preparadas para asumir esa responsabilidad?

Sí. -Sí...

Ay, Kaitin,...

Ay. Nos dijiste que no querías ser

capitana porque sufriste

un montón en el exterior de Vall D'Hebron.

Yo, no es que no quiera volver a ser capitana,

solo quería esperar un poco más.

Pues, no te ha dado tiempo. No, para nada.

Capitanas, habéis demostrado

con creces vuestra capacidad para entenderos,

ahora, tendréis que seguir haciéndolo

y poneros de acuerdo con el color de vuestros equipos.

Rojo. -Yo, azul.

Así que venga, ¿cuál cree

que le sienta mejor un color o el otro?

Yo, rojo. Y yo, azul.

Pues, coged vuestros delantales.

Aspirantes, hoy vais a formar

los equipos como lo hacen los adultos.

Elegiréis, uno a uno y dándome un nombre y una razón.

Álex, porque cocina muy bien

y puede aportar cosas buenas al equipo, entonces...

Kaitin. Yo elijo a Natalia

porque es una gran cocinera

y me parece que no se pone nerviosa.

Pues, Estela, te toca.

Elijo a Paula porque sabe mucho y puede estar bien el equipo.

Yo, elijo a Arnau

porque se entra mucho, creo que lo va a hacer genial.

Estela...

Elijo a Jose porque nos entendemos muy bien

y también cocina muy bien.

Kaitin. Yo elijo a Paloma

porque es genial trabajando y creo que será perfecta

para este reto.

Estela, último miembro de tu equipo.

¿Estela?

Elijo a Miguel porque en otras pruebas

se ponía un poco nervioso pero creo que lo hará muy bien.

Pues Miguel, al equipo rojo. Yo creo que Miguel es

una carga para el equipo pero voy a intentar ponerle

en un sitio fijo y que haga ese trabajo

durante todo el cocinado, así no se dispersa.

Puede ser mejor, yo creo.

Jefferson, evidentemente formas parte del equipo azul.

Así que venga, únete a ellos.

Si alguien se mete conmigo o dice algo malo de mí

yo voy a por él a vida o muerte.

Ahora sí, equipos podéis coger vuestros delantales.

Librarme de Miguel me quita un peso enorme

de encima porque estar con él en una prueba por equipos

es tirarte por un balcón, lo mismo. Sufres lo mismo.

Cada equipo cocinará dos platos de un único menú

con recetas típicas de la zona donde nos encontramos.

Un equipo elaborará el entrante y el segundo,

mientras que el otro se encargará del primero

y el postre.

Primero y postre y entrante y segundo.

El menú consta de un entrante: sopa castellana.

¡Toma! Qué fácil.

Un primero: mollejas de lechazo al ajillo.

Eso no lo hacemos, ¿eh?

Al ajillo es muy fácil.

Seguimos con un segundo. ¡Qué bueno!

Besugo con almendras a la castellana.

Entrante y segundo.

Y un postre. Lo sabía.

¿Yemas de Santa Teresa?

Cómo no podía ser de otra manera,

yemas de Santa Teresa.

Si te toca elegir... -Que ella elija lo que quiera.

Es la capitana. -Le estoy diciendo...

No empecemos, Miguel.

Las mollejas y el postre, tarda menos en hacerse.

Capitanas, tenéis que decirme quién era la sopa y el besugo,

y quién hará las mollejas y las yemas.

Echadlo a piedra, papel o tijeras.

¡Piedra, papel o tijeras, saca lo que quieras!

Un, dos, tres, ya.

"Jope". Pues, Kaitin, ¿qué platos

elijas para tu equipo? Elijo las mollejas

y las yemas de Santa Teresa.

Aspirantes, vais a cocinar para diez comensales.

Ah, vale.... Pero no os confiéis.

Son unos invitados de los que ponen nota.

Y no podéis fallar.

Contaréis con 150 minutos para elaborar 10 raciones

de cada plato. Capitanas, os puede parecer

mucho tiempo, pero os garantizo que no os sobrará ni uno.

En la última prueba de exteriores algunos platos

salieron con un poco de retraso y eso hoy no puede ocurrir.

Los platos saldrán en el tiempo marcado,

estén como estén. (TODOS) ¡Sí, chef!

Tenéis que cocinar con control. Y tenéis que medir

bien las cantidades. Ya sabéis que nuestro supermercado

proveedor de alimentos donará el excedente

que no utilicéis a comedores sociales.

¿Preparados para cocinar como auténticos profesionales?

(TOSO) ¡Sí, chef! Pues a cocinar en 3, 2, 1, ya.

¡Miguel! Vamos.

Vamos, vamos.

Vamos. -Venga, chicos.

De la sopa castellana se encarga y Paula.

Jefferson y Paloma, os vais a encargar

de las yemas de Santa Teresa. Tú te encargarás

más del almíbar y eso porque Jefferson

se puede quemar e igual no puede con el almíbar.

Del besugo nos encargamos Álex y yo.

Y para hacer los huevos de la sopa castellana

de va a encargar Jose.

Vosotros vais a hacer las mollejas a partes iguales

porque es mucha tarea.

Las tenéis que desangrar y limpiarlas.

Yo estaré con los dos, sobre todo con ellos

porque no han hecho las mollejas nunca.

¡Se nota, se siente, equipo rojo está presente!

¡Se nota, se siente, la cuchara y la paleta,

el azul lo peta!

Venga, va, equipo.

Aspirantes, para que todos contéis con el mismo tiempo

de cocinado el equipo rojo comenzará a cocinar

15 minutos antes que el equipo azul.

¿Entendido? (TODOS) ¡Sí, chef!

Pues el tiempo de cocinado

para el equipo rojo comienza ya.

Venga, chicos. -Ay, las avispas.

¡Las avispas!

Vale, los huevos aquí no, por favor.

Los dejo aquí. -Aquí no me pongas esto.

A ver, Miguel. -Yo necesito mi espacio.

Como todos.

Ay, qué asco, Dios de mi vida.

El pescado no es lo mío. Y además, limpiarlo

y todo esto me da un asco terrible.

Qué asco, Dios.

Y si no tuviese suficiente con el pescado, las avispas.

Entre el pescado, que se me iban poniendo

y tenía que ir y que volver...

Madre mía, qué horror. -Oye, deja mi pescado.

A ver, si viene una avispa no empecéis "¡Ay!", ¿vale?

Hacéis así un poco y se van.

Es asqueroso. -Cuando hagas esto

tienes que hacerlo superfino y te saldrá más picado.

Venga, Miguel, va. Céntrate y te sale perfecto.

Cuidado, cuidado. Las escamas están cayendo en la cebolla.

No es culpa mía. -Ya, pero tened cuidado

porque se nos va a fastidiar.

Jordi, Pepe, tengo una idea muy buena para que decidáis

con qué equipo va cada uno. Ajam.

Como las capitanas han elegido a los miembros de su equipo,

creo que hoy sería un día muy interesante

para que decidan con qué juez quieren ir.

Me parece muy bien. Capitanas.

Hoy tenéis la oportunidad de elegir qué juez

queréis que supervise vuestro trabajo.

No tenéis por qué elegirme las dos a mí.

¿Pepe o Jordi? Yo no valgo porque me elegiríais.

¿Tú a quién quieres? A Pepe.

¿Y tú? A Pepe también.

¡Aah! Ja, ja, ja.

Bueno, buenas noches, gracias. Superviso a las dos.

Ay, Jordi, no te pongas triste. Yo me encargo...

Venga, yo elijo a Jordi. Pero ya por descarte.

¡Jordi, vuelve, ven! Que era una broma,

que también te quieren a ti. Ay, está muy triste.

Dale un abrazo, corre.

Quita, bicho. Le queréis

pero de segundo plato, me parece bien.

Lo vamos a pasar muy bien.

Capitanas, a vuestras cocinas.

Venga, a trabajar todo el mundo.

A mí esto me da un asco que no veas.

Ah, mierda, me he pinchado.

¿Te has pinchado? ¿Quieres abrir y yo desescamo?

¿No han pasado ya 15 minutos? -No sé qué tiempo ha pasado.

Miguel ya está sin hacer nada.

Es verdad, Miguel ya no está haciendo nada.

Córtalo tú que no puedo, Jose.

Me voy a poner con otra cosa. -¿Con qué?

Es que no puedo con la cebolla.

Miguel, inténtalo. -Me voy a poner con el ajo.

Vale, ¿me quedan tantas?

¿Alguien me quiere ayudar?

Inténtalo hacer, Paula.

Me da mucho asco.

Oye, no es por nada pero lo primero

que se hace con un pescado es cortarle estas cositas.

¿Ves aquí abajo? "Taca, taca".

Mucho más fácil. Y no me la líes parda

que esto parece ya un pescado de tantas escamas que hay.

¿Estáis preparando un fumet para ese besuguito?

Está Paula limpiando el pescado.

¿Estás quitándole las tripas? Sí, pero voy a potar.

Me da mucho asco. No hace falta quitárselas.

Es un pescado tan fresco... ¿Lo echo directamente?

Sí. Oh, muchas gracias.

Quiero perfección en las cocinas, ¿de acuerdo?

Vamos a ganar sí o sí. ?Lo tenemos claro?

¡Sí, chef!

Equipo azul, prevenidos. Vuestro tiempo de cocinado

empieza en 3, 2, 1, ya.

¡A cocinar! Venga, chicos. Los huevos.

Espérate, tú tranquila.

Primero agua e hielo. Pone un poco de agua.

Capitana, ¿las echo todas? ¿Las echas todas?

No sé si hay caben todas. -¿Las echo todas?

Sí, vete echando.

Poned bastantes que es mejor que sobre a que falte.

Cuidado, que no se rompa. ¡Que no se rompa!

Vale, échala. -¿Dónde?

Aquí. Échala.

Lo que os digo es que casquéis aquí los huevos

y los vayáis separando y poniendo ahí.

Vale. -Es lo más aconsejable.

Échate para allá.

No, ya estoy pelando yo. -Que yo pelo más rápido.

Espérate, Miguel, ya las tengo aquí preparadas,

que son las pequeñas. Haz lo que quieras.

La actitud que tiene Miguel en la cocina no me gusta.

Entonces se me hace complicado cocinar con él.

Es como una cadena: ella pela y tú cortas, ¿vale?

No, ya, pero como él va más rápido

y se quiere cortar... -Por favor, Miguel.

Que haga lo que quiera. -Pelo esta y ya está.

¡Haz caso a la capitana!

Paula va a por mí. Aunque no haga nada

y tocándome las narices.

A ver, por favor, que como lo hagamos así

vamos a tardar 30 años. -Dos.

Tres.

Arnau, aquí sucias, aquí limpias.

Vale. -Vamos a quitarle la grasa.

Si alguna tiene mucha sangre la quitamos

porque tenemos de sobra.

Haz así. No, mira, así no. -Ya está, échalo.

Hay siete.

Ahora yo voy batiendo. -Tú vas con el almíbar.

100 de agua... -Y 200 de azúcar.

100 de agua.

¿Cómo está mi equipo azul? Muy bien.

¿Cómo van esas mollejitas? Ya las hemos desangrado

y las estamos limpiando. Muy bien. Os doy un consejillo.

A veces las mollejas se pasan por agua,

una cocción de 3 minutitos nada más, ¿vale?

Y luego, salteamos.

Estas son las yemas, este es el almíbar

que luego se lo echaremos, ¿verdad?

Sí. Cuanto menos se toque, mejor.

Si lo mueves, se empanizará. Se pondrá como duro.

Se hará como terrones. Dejo que coja sabor.

Paula, echo el tomate tal cual, ¿eh?

No, a cuartos.

Échale más. -No, no.

Eso cuando ya esté bien pichado...

No, más tomate, no. -Sí, mira qué poquito.

Venga, tres cuartos más y ya está.

Que nadie toque el almíbar. -Pero muévelo.

No, no se puede. ¡No!

Que no. Ha dicho Pepe que no.

¿Por qué no? -Porque se forman cristales.

¿Pero con ese almíbar habrá suficiente?

Lo hemos medido. Porque son 12 yemas.

A ver, no puedo. Necesito espacio.

¿Dónde echo el tomate, capitana?

El tomate déjalo ahí.

No, hay que hacer más. -A ver, necesito

que me hagas caso un momento. -No hay que hacer más.

Esto aquí molesta mucho, hay gente que está trabajando.

Por favor, déjalo abajo. Gracias.

Pero puedes decírselo con tranquilidad.

Si lo he... -No, no se lo has dicho bien.

¿Chillo? -Paula, tranquila.

Venga, lo que queráis. -Tú sí que no haces caso.

Dios del amor hermoso, tranquilizaos un poco.

Me estresa mucho este niño. -Pero es que tú también

te estresas sola. No ha hecho nada

y ya le has hablado mal.

Yo creo que a Miguel le han cogido un poco

como a la persona con la que enfadarse siempre,

la que siempre hace las cosas mal

y eso no me parece bien porque hay días como hoy

que sí que lo hace bien y la gente aún así se enfada.

Venga, equipo. Que vamos superbién.

El caramelo se está haciendo. Mira, Kaitin.

Remueve que se quema.

Ten cuidado con el hilito que esto se pasa enseguida.

Mira el hilito. -Ya está.

¿Lo apago? -Apágalo.

Ya está. -¿Y lo dejo en el fuego?

Sí, pero remueve. No se puede parar de remover.

Capitana, ¿a qué ayudo? Vete sacando las mollejas

para que podamos quitar esto. -Vale.

Necesito ayuda de alguien para añadir esto lentamente.

Yo te ayudo.

Está bien, está bien. -¿Ya está? Lo sacamos.

Un segundito.

¿Eso es el almíbar? -Sí. Se ha quedado cristal.

Ponle fuego. -Si le pongo fuego

se va a quedar peor. -No, ponle fuego.

Se va a evaporar más agua y va a ser peor.

¿Y si le ponemos un poquitín más de agua?

Eso es porque le falta agua.

Poca, ¿eh? -Les he encargado a Jefferson

y a Paloma el postre porque me decían

que ya lo habían hecho y les salía bien.

Pero luego he visto que no tanto.

A ver, cuidado, cuidado...

Muy bien. -Pero ahora cuidado

porque si se nos caen, la hemos cagado.

¿Pero qué haces? No. -Para que se siga haciendo.

Pero la yema no. -Sí, todo.

Se echa todo.

Capitanas, acercaos ahora mismo.

Capitanas, tenemos un nuevo reto para vosotras

y es realmente complicado.

Cada una de vosotras deberá elegir a dos miembros

de su equipo para esta misión.

Dos aspirantes rápidos, eficaces

y con buena capacidad de organización.

Estela, ¿a quién eliges? A Miguel y a Paula.

Miguel y Paula. Muy bien. ¿Kaitin?

Elijo a Arnau y a Paloma. -Ay, se ha quedado pegado.

Arnau, Paloma, Miguel, Paula, acercaos aquí, por favor.

Mira esto que se está espesando. Ven.

Mira esto que se está espesando.

Bueno, vuestras capitanas os han elegido

para una misión muy importante.

Vais a preparar la comida para los estudiantes

de una residencia de aquí de Ávila que están preparando

sus exámenes de enero y no tienen tiempo de cocinar.

Así que les prepararéis 20 pizzas para que recuperen

energía y puedan seguir estudiando.

(RÍEN)

El equipo azul tenéis que hacer 10 pizzas saladas,

y el equipo rojo, 10 pizzas dulces.

¿Dulces? -Vamos.

Mucha atención, en 30 minutos los repartidores

van a venir a recogerlas.

En la cocina de las pizzas encontraréis

todo lo necesario para su elaboración.

Ya tendríais que estar con las manos en la masa.

¡Venga al lío! A por ello.

Capitanas, a ver cómo reorganizáis las cocinas

porque ahora vais a ser dos menos para cocinar.

Lleváis 40 minutos cocinando. Estela, en 65 minutos

sale la sopa. Vale.

Kaitin, en 80, las mollejas. Así que a cocinar.

Chicos, en 65 minutos sale la sopa.

Y este caldo va superbién o sea que bien.

Y esto ya... -Hay que echárselo al caldo.

Con un colador chino. -Esto es una salsa de tomate.

Esto está ya. Lo voy a sacar. -¿Están ya?

Ya han hervido. -¿Seguro?

Lo vamos a sofreír todo. -¿Lo saco?

Va, Miguel. Venga, Paula. Va, va, va.

Échale muchísimo, Miguel. Muchísimo.

A mí no se me escapa nada. -A mí sí.

¿Bueno, cómo vais? Bien.

Qué planazo, ¿no?

¿La salda de qué? Le vamos a poner en el centro

queso crema, luego alrededor salsa de tomate, mozzarella

y cuando salga del horno le ponemos las verduras.

Qué bueno, ¿no? Sí.

¿Y vosotros? Hacemos las pizzas dulces.

¿Sabéis hacer masa de pizza de esa crujiente, finita...?

De las italianas, vaya. Sí.

Yo las he hecho muchas veces en mi casa.

¿Sí? A ver si es verdad. Dadle caña, hacedlo rápido

o vais a ir fatal.

¿Oído? (TODOS) Sí, chef.

Vamos, rápido. A correr. Hala.

Tira lo que hay aquí. -Vale.

Ya está. ¿Ya?

¿Qué tal van estos niños con el postre?

Hemos echado el almíbar a las yemas

con un poquito de zumo de lima, de limón.

Sí. Y su piel.

Veo poca cantidad. ¿Dónde está? Es que...

¿Esto son las yemas para diez personas?

Vamos a hacer más.

Yo os digo una cosa: confío en vosotros.

Pero quiero que las yemas estén de morirte.

Ahora.

¿Cuándo las vamos metiendo? -Tranquilo, cuando esté

todo puesto lo que se tiene que poner.

Lo vamos metiendo ya. -Que no.

Estírate. Estírate, masa.

Te digo que te estires. Te tienes que estirar

porque te lo digo yo.

La masa la estirabas y se encogía.

La estirabas y se encogía.

Y entonces ha sido un poco desesperante.

Vamos, miniequipo.

Once y la última. -Con esa hacemos doce.

Bate esas yemas.

Yo no había probado las mollejas nunca

pero huelen de bien...

Cómo duele.

Álex, me voy a poner a cortar más jamón.

Si no el primero no sale.

(CANTA) "Volare, oh, oh".

Venga, Arnau, -¿Empiezo a rellenarlas

con tomate? -No, dentro va el queso crema.

Ya, ya lo sé.

Pero sigue amasando pizza. Deja el horno.

Voy a meter otra. Que te quedan muchas pizzas

por rellenar aún. -Vale, pero, a ver, tenemos

un tiempo. Si no lo cumples pues...

Tranquila que estoy metiendo esta que me cuesta nada.

Estoy supertranquila.

venga, hoy estás muy tranquila. -Ya lo sé.

Qué estrés de niño...

Vale, tomate y mozzarella.

Lo pongo al horno ya. Aspirantes, hoy tenemos

entre nosotros a un cocinero que acerca la tradición

gastronómica de Ávila al siglo XXI. Ahí es nada.

Hoy es un placer presentaros al chef

del restaurante Toixos, de aquí de Ávila.

Iván Hernández.

Bueno, vamos a revisar primero el trabajo de mi equipo

que seguro que lo están haciendo muy bien y terminamos

en un pispás, ¿vale? Perfecto.

Equipo, ¿cómo vais? Bien.

Van a hacer un besuguito a la castellana

con una salsita de almendras, un poco de cítrico...

Y por aquí van a hacer una sopa castellana.

¿Cómo tiene que ser una buena sopa castellana?

Para mí gusto tiene que tener bien de fuerza.

Un caldo sustancioso. Con mucho sabor a jamón

que al final es uno de los ingredientes

principales de la sopa.

Voy a echar... -Echa el ajo ya.

¿Qué tal va eso? -Tiene agua, es el problema.

Con el agua no se tuesta el ajo, ¿sabes?

¿Lo echo aquí? -Déjalo un poquito más.

Pero, Kai, tú eres la capitana. Hazlo como tú creas.

Vale, venga. Señoritas, y señor,

aquí tenemos a Iván.

A ver cómo lo estáis haciendo. Hola, Iván.

¿Qué tal? ¿Qué pasa aquí?

¿Por qué está el ajo tan blanco?

Lo hemos echado más tarde porque lo hemos sofrito

pero ha soltado agua... Claro, es que el ajo

una vez que estás cocinando no lo puedes echar en crudo.

Tienes que poner una sartén, echas una gota de aceite,

lo doras y lo echas. Ahora te va a quedar blanco,

te va a dar gusto pero a la hora de comer

no es muy agradable. Vale, voy a intentar

que se tueste y ya.

¿Las yemas de Santa Teresa cómo van? ¿Bien?

Bien. Sí. ¿Saldrá?

Sí, saldrá. Madre mía, Iván.

Vámonos de aquí corriendo.

Aspirantes, solo quiero que sepáis que os quedan

7 minutos para acabar con las pizzas.

Quiero veros volar. Quedan cuatro, venga.

Toma, ya está.

Esto esta supermal.

No he podido más. Yo no puedo más.

Venga, a rellenar.

Hala, la pizza. Que la tengo que sacar ya.

Aún no. -Está ya. Trae.

Aún no. No, no. -Está ya casi.

Ve preparando la... -Haz lo que quieras.

por mucho que te digan haces lo que quieres.

Cuarta al horno. -Vale.

Arnau, no hagas más. Amasa, por favor.

Paula, abre.

Abre caja.

Era yo el adecuado para estar contigo en las pizzas, ¿eh?

Perfecto.

¿A que sí? Somos los adecuados.

Superbién, Paula. Superbién.

¿Has salpimentado? -Sí.

Pero pon un poco de aceite. -Pero levántamelo.

No, me refiero a los peces.

Jo.

Más almendras, ¿o no?

No. Te has pasado. -Mejor que sobre que falte.

Óscar, tú que eres el catador, dime qué tal está esto.

Prueba.

Un poquitín más.

Más, ¿qué? -Cocido.

Todavía está un poco crudo. -No es verdad.

Jefferson, ¿has probado alguna vez mollejas?

Sí.

Están perfectas, no le hagas caso.

Si tú sabes que algo no es correcto y la capitana

cree otra cosa, es difícil argumentar con ella.

Podríamos empezar a emplatar. Ahorraríamos tiempo.

Despejamos esto y emplatamos.

Álex, ayúdame, por favor. -Espera.

Esto pesa mogollón.

Ah, me he quemado. -Se ha quemado.

Venga, las dos últimas, Paula.

Paula, a lo que estás.

Venga, siguiente. Otra caja. Rápido.

Corre, corre.

Hemos terminado.

Decoro esta y hemos terminado.

Otra más. (MIGUEL CANTURREA)

No te chulees, Miguel. -Hemos terminado ya,

no nos chuleamos. -No, nada.

Arnau, ponte con la última pizza. -Sí.

Espera que saco esta.

Los moteros están llegando. Las pizzas tienen que estar.

¿Cuántas pizzas os faltan?

Las que están al horno y esta. Rápido, que los estudiantes están

esperando sus pizzas y tienen que estar recién hechas. Vamos.

Dad las pizzas a los repartidores. Vamos.

Paula, vete dando pizzas nuestras.

Rápido, meterle la verdura y ya acabáis.

Vamos, equipo rojo, ¿habéis terminado?

Volved con vuestro equipo. Chicos, gracias.

Es un poco estrés cocinar con Miguel

pero nos ha salido bien lo de la pizza.

Chavales, hemos terminado con 5 minutos.

Desescama un poco ese pescado, ábrelo y saca las tripas.

¿Dónde está para desescamar?

¿Qué habéis echado? ¿Esto? -Yo lo relleno. Tú, límpialo.

Bueno, vale, perdón. Solo intentaba ayudar.

Ay, Natalia. -¿Están sosas?

No. No están sosas, no están nada,

no te vuelvas paranoica, soy la capitana

y han salido perfectas y vamos a ganar, ¿vale?

Paloma y Arnau. Voy, voy, es que no sale.

Vuestros compañeros os necesitan en las cocinas

y el otro equipo tiene ahora dos cocineros de más.

Tenéis al pobre repartidor esperando, aburrido.

Voy, repartidor. Muy bien.

La pizza.

Paloma, Arnau. ¿Habéis recogido y limpiado?

Pues rápido con vuestro equipo. Corriendo que os necesitan.

¿Qué pasa? -Está todo acabado.

Las bolas faltan de hacer.

¿Habéis probado las mollejas? -Que sí.

¿por qué vienes aquí y te pones tan paranoica?

Era para probar una. -No hace falta.

¿No están crudas? -No, no están crudas.

Yo pondría un poco más de fuego. -Ya están hechas.

Nos embadurnamos las manos de azúcar glas y al hacerlas...

Voy a probar a hacer una con las manos, ¿vale?

Está demasiado blando. -Sí, déjalo que se enfríe.

Bola, enfríate, bola.

Comensales, hoy es un día muy especial

para nuestros aspirantes a "MasterChef Junior".

Ellos no saben para quién están cocinando.

Pero mucho menos se imaginan que es para vosotros,

sus profesores favoritos.

Espero que sean ellos los que hoy os den la lección

y os enseñen todo su talento culinario.

Bienvenidos. (TODOS) Gracias.

¡Los pescados tienen que ir al horno!

Capitana. -¿Qué?

Con las pizzas me he vuelto loco. No me mandes muchas cosas.

Limpia ese pescado y rellénalo, por favor.

Dime. -Está crudo.

Después se rodea y quedará más bonito.

Párteme una hoja de romero. Corre.

Perfecto. Equipo rojo, mucha atención.

En cinco minutos sale la sopa castellana.

A emplatar ya o no lo vais a tener, ¿eh?

Hay que limpiar esto. Lo saco como esté.

Hay que quitarle...

Ahora rellénalo con esto y con romero.

Que hay que quitarle...

¡Pues quítaselos! -Pues ya voy.

Oye, ¿la tomatina esta es la sopa castellana?

Sí. Pues que no lo pruebe

vuestro cocinero favorito, ¿eh?

Porque no le va a gustar.

Uno, dos, tres, cuatro...

Capitana. Dime.

No es por nada, pero son 10 pescados.

Ya. Aquí hay 5 cocinados.

¿Pero qué estáis haciendo?

Tenéis la mitad cocidos, la otra sin cocer.

Es que íbamos a ponerlos...

Ni "esque" ni "esca". Venga, la sopa sabe a rayos,

el emplatado no lo vais a terminar a tiempo,

el pescado la mitad cocido, la mitad crudo.

Me he sentido un poco mal.

Porque en la cocina hubo un poco de caos.

Y al final teníamos todo hecho menos el pescado,

que eso ya fue...

Mira, Pepe. -Ya lo tenemos todo listo.

No tiene ningún ajo y están todos tostados.

(PROTESTA) ¿Está mal? ¿Está mal?

¿Qué le falta? ¿Ajo?

¿Qué ha ocurrido aquí?

Que no hemos escurrido bien el agua.

Aparte de echar el ajo crudo y se han cocido.

Se podría arreglar con una sartén ahí,

un poco de aceite bien calentito

y darlas un leve salteado.

¿Funcionaría si hacemos eso?

Sí, sí. Vale.

¿El jamón lo habéis probado? -Miguel, no.

¡Esto se ha roto! ¡Lo has roto!

¿Yo? -Sí.

¿Yo? -Sí.

O sea, ahora la culpa es mía.

Yo creo que esta prueba ya está perdida.

Ya.

Equipo rojo, el tiempo ha acabado.

Tengo a los camareros prevenidos

y se van a llevar los platos. Por favor, adelante.

Este, este. Nos llevamos jarritas también.

Muy bien.

Capitana, estamos sacando el primer plato.

Sí, ahora vamos con el segundo. Veo un pequeño problema.

Veo pescados crudos

y pescados cocinados que se van a enfriar.

Es un caos, porque yo les dije:

"Meterlos a la vez." Y no lo han hecho.

¿Pero quién es la capitana? Yo.

En 30 minutos lo saco, como esté.

Hoy les vamos a servir un menú

basado en los sabores de la tierra.

El entrante es una sopa castellana.

Es un plato que se ha ido heredando

de las necesidades de los pastores castellanos.

Lo ha elaborado el equipo rojo. Así que espero que os guste.

Lo han hecho ellos. Es que es muy fuerte.

El huevo está poco hecho, ¿no?

Venga, está caliente de sobra. -Échalo.

Está supercaliente. -Venga, y así todo el rato.

Calentamos el aceite, freímos.

Muy bien, Kai, están perfectas.

Ponlas por aquí también para que cojan

el papel absorbente. Así.

Hay que sacar las bandejas del horno.

Las dos que hay aquí.

Y después en el último minuto le damos el golpe.

¿Y dónde lo dejo, con las avispas?

Espera, que lo tapo. Tú sácalo, que lo tapo.

Rápido, un hueco. Cuidado, que quemo.

Uf, madre mía, qué pelos llevo.

¿Eso es la salsa terminada? Eso es el fumet.

¿Y la salsa? ¿Qué salsa?

La salsa, esto hay que hacer como si fuese una bechamel.

Hay que coger cebollita, aceite, dorarlo un poquito.

Dos buenas cucharadas de harina tamizada y el fumet.

y hacer una salsa. No tenéis salsa.

Pues esto hay que quitarlo.

(SUSPIRA)

Ya ahí sí que me he ido abajo.

Porque pensaba que no lo sacábamos,

que no iba a estar bien.

Y ahí sí que he perdido la esperanza.

Jordi, ¿hay que echarlo todo? Hay que ver la densidad.

Que vaya hirviendo y echando poquito a poquito.

Cuando lo tengáis cogéis un cazo y lo filtramos.

¿De acuerdo? Bien de almendras y listo para salsear.

Cógelas, cógelas. Equipo azul, en menos

de 10 minutos tienen que salir las mollejas.

¿Las tenemos? Sí, sólo quedan estas.

Venga, vamos a ir emplatando. A emplatar.

¡Que se me queman las yemas! -Pues no lo hagas tan rápido.

Hay que hacerlo superbajo.

Sí, huele a quemado.

Es que o esto, o no hacemos las yemas.

Ya, bueno.

A ver esas yemas. ¿Dónde está el postre?

Aquí. ¿Pero y esto?

Esto ya tenía que estar hecho una bola.

Con esto no podemos hacer una bola así.

Por eso. -Le vamos a poner más.

Porque se nos ha quemado.

Tenemos unos problemas con el fuego, ¿eh?

Con el crujiente de la molleja y con el almíbar

para hacer las yemas.

Hola. ¿Qué tal, cómo va la cosas por aquí?

Muy bien. Bien.

Tú eres Gema, ¿verdad? Sí.

Tú eres no sólo profesora, has sido tutora de Kaitín.

¿Tú crees que esta sopa la ha podido hacer su equipo?

Pues puede ser. Lo poco que he probado

de Kaitín estaba bastante bueno.

Así que puede ser.

Vale, coge esto.

¿Cómo vamos con esa mollejas? ¿Las tenemos ya preparadas?

Sí. ¿Están emplatadas?

Sí. Camareros, por favor. Adelante.

Vamos sacando platos.

Comensales, el primer plato sale de cocinas.

Son mollejas de lechazo al ajillo.

Lo ha elaborado el equipo azul. Disfrútenlo.

A ver qué tal. Gracias.

Tiene buena pinta.

Muy buenas.

¡Al horno, al horno! Tres minutos al horno.

¿Qué dices? -Para que se caliente.

Que esto ya está hecho.

Se tiene que calentar lo único.

¡Espera, espera, Pau!

¡Pi!

En este, en este, que es el que más calienta.

Hay que meter 3 bandejas, ¿eh? -Ya.

No sé si sois conscientes.

Dos minutos. -A 200 grados.

Dos minutos. ¿Eh, chicos?

Hola. Eres Coco, ¿verdad? Sí, soy yo.

Tenía unas ganas de hablar contigo.

¿Y eso? Porque tú eres la profesora

de español de Jefferson. Sí.

¿Tú cómo consigues mantenerlo a raya?

Porque nosotros es imposible, no podemos.

Bueno, no sé, en mi clase se porta muy bien.

Pero lo mantengo un poquito a raya.

Pues me tienes que dar el secreto.

¿Y tú crees que este plato de mollejas,

que es como muy castellano,

puede haberlo hecho el equipo de Jefferson?

Yo creo que sí. ¿Están buenas?

Muy buenas. Tenía pocas expectativas en mollejas.

¿Ah, sí? Y me están encantando.

Ojo, en 30 minutos tienen que salir las yemas.

Vale. Pero ahí no va haber

cantidad suficiente, ¿eh?

Yo me voy a poner a hacer más, ¿de acuerdo?

De acuerdo. -Porque si no con esto no da.

Vale, de acuerdo. Madre mía...

Kai, ¿necesitas ayuda?

¿Cuántas yemas, 3? -Otras 12.

Porque ahí hay 24.

Equipo rojo, los camareros están esperando.

Sacamos el besugo ya.

Vale, pon aquí uno.

Cuidado, que voy y esto se rompe.

Vigilar, vigilar, que voy con el besugo.

Camareros prevenidos.

Vamos, rápido. ¿Qué le ha pasado a este?

Que está roto. Tienes que ponerlo con cariño.

Este pescado fácil que está un poco crudo, ¿eh?

La parte de fuera parece que está bien.

Pero el centro fácil que esté crudo.

Venga, no hay tiempo, hay que emplatar.

Eh, almendras. Almendras, Miguel.

Venga, rápido. Besugo.

Los comensales no pueden esperar más.

Sí, ya pueden ir sacando esto. Los camareros tampoco.

Camareros, por favor, nos vamos.

Almendras ya echo yo. -¡Corre, aquí!

Recojan los platos. Esto sí. Va, corre.

Chicos, si no lo ponéis en el plato

sacarán platos vacíos, ¿eh?

¡Va, rápido! ¡Dame, corre!

Recojan platos, por favor. ¡Espera, un momento!

Nos vamos, no esperamos nada. Nos vamos.

Os he avisado 33 veces, chicos.

Os vamos a servir ya el segundo plato.

Es un besugo con almendras a la castellana,

un plato que no se puede dejar de probar si se pasa por Ávila.

Lo ha hecho el equipo rojo. Que lo disfruten.

¡Guau, si es el besugo entero!

¡Guau!

Ay, Dios... -Huy, está muy crudo esto.

Ay, Dios. -Está poco hecho, ¿eh?

Sí, está poco hecho. -Madre mía.

Ha salido el último plato. Cocinas limpias.

¡Bien! -¿Bien? ¿Bien?

En el cocinado de hoy los grandes errores han sido

la limpieza, la organización.

Y también un poco se nos ha desmadrado todo, ¿vale?

No es culpa de nadie, somos un equipo.

Y las prisas. Alguna posibilidad hay, un 1%.

Pero no lo muevas, que me lo ha dicho Pepe antes,

que se forman cristales.

Ya sale el hilito casi. -No, no sale el hilito casi.

Es que a mí me pone de los nervios.

A ver, lo voy a probar

todas las veces que pueda. ¿Qué más da?

Ya está, ya está. -Que no.

Que sí. -Que no.

El hilo. Sí, salen hilos, mira.

Está perfecto ya.

Remueve mucho, Paloma, ¿eh?

Vamos.

Si no quieren hacerme caso allá su problema.

Yo no me voy a poner a luchar ahí y enfadarme

con todo el mundo para que me hagan caso.

Hola. Hola, ¿qué tal?

¿Cómo va por aquí la cosa, Cristina?

Pues fenomenal, degustando un menú impresionante.

¿Qué te está pareciendo el menú hasta el momento?

Este pescado me ha encantado. Porque no me gusta muy hecho.

Sí que mis compañeras notan ahí que está un poquito crudo.

Pero yo discrepo.

Y a mí me ha encantado.

A lo mejor te ha tocado uno que está más hecho.

Puede ser también.

Los camareros están viniendo, estíralo ya.

Lo estiro. Lo ha dicho la capitana.

Yo hago caso a la capitana.

Ayudadme, que está super espeso esto.

Dale, dale, dale. -Venga, va. Ha salido bien.

¿Qué tal? -Mal.

Venga, chicos, no nos podemos rendir.

Hagamos lo que hagamos rendirse no es una opción.

Cuando estábamos haciendo la tercera vez ya

las yemas de Santa Teresa yo me he sentido desbordada

porque quedaban 10 minutos y veía que no llegaba.

A ver, ¿cómo va la cosa por aquí?

Mal. ¿Qué estamos haciendo?

¿Las yemas? ¿Las estáis sacando?

¿Cómo está?

Esto no puede salir a comensales.

Esto es una guarrada.

Lo siento, me veo totalmente obligada a cancelar

la salida del postre.

Camareros, el postre no puede salir.

Voy a coger un poquito de esto para que Jordi y Pepe vean

el desastre que habéis hecho.

Porque yo no he visto nada parecido

en lo que llevo de "Masterchef".

Yo creo que el jurado va a decir que no dar

de comer a un comensal es lo peor que se puede hacer.

Lo has hecho bien, no es culpa tuya.

Kaitín se ha venido abajo.

Nunca se puede ser la capitana perfecta. Eso no existe.

Se ha esforzado, ha intentado hacerlo

lo mejor que ha podido.

Y si el postre no ha salido pues es culpa de todos.

¿Esto qué es? ¿Papilla? No sé, pruébalo.

¿Qué? Me lo puedo imaginar.

¿Qué, cómo está?

Esto se llama en mi pueblo un quiero y no puedo.

No, un no puedo y no puedo.

Ni tú ni tú habéis hecho bien ninguno de los platos.

Los únicos platos que se salvan de todos son mis pizzas.

Así que vamos a probarlas, que están...

Pues vamos a comer algo.

Comensales, me comunican desde cocinas

que las yemas no salen. (TODOS) Oh...

Así que sólo me queda pediros disculpas.

Lo siento muchísimo.

Lo importante aquí es dipear en el volcán.

Ay, qué fina eres. Claro, ya sabes que...

Con la verdurita.

Con lo bien que me viene la verdurita a mí.

No quiero ni que los niños estén tristes

ni que vosotros os quedéis con este mal sabor de boca.

Así que vamos a ponerle un puntito dulce a todo.

¿Qué os parece si vamos a cocinas

y les damos una sorpresa a los niños?

¿Sí? Pues venga, vamos.

Veo lila. -Yo sólo cuadros.

Yo verde creo.

¿A que hay como cuadritos? -Sí.

Cuando yo tenía el antifaz ha sido como un poco horror.

Porque tenía ganas de mirar qué pasaba, pero no podía.

Aspirantes, tengo una pequeña gran sorpresa para vosotros.

¿Tenéis ganas de saber para quién habéis cocinado?

(TODOS) ¡Sí!

Estaba supernervioso porque no sabía quién había delante.

A la de tres quiero que os quitéis los antifaces.

¡Una, dos y tres!

(GRITAN CONTENTOS)

(GRITAN CONTENTOS)

(GRITAN CONTENTOS)

¡Cristina! -Hola, amor.

Te quiero. ¡Pero qué grande eres!

¿Te lo estás pasando bien?

¿Estás disfrutando? -Sí, mucho.

Aunque creo que hemos perdido. Pero no pasa nada.

¡Ay, no me lo esperaba!

¿Sorpresa del todo? -¡Sí!

¿Cómo va todo por el cole? -Bien.

¿Echando broncas o qué? -No, cariño.

Yo creo que sí. La sopa castellana segura.

Sí. -Vale.

¿El besugo? -Sí.

Sí.

¿Qué tal te lo estás pasando? -Muy bien.

Menuda sorpresa entrar este año, ¿eh?

Sí.

¿Cómo has cocinado? ¿Bien? -Sí, supongo que sí.

Este profesor me cae superbién.

Y que haya probado mis platos y todo pues... lo más.

Me cuesta muchísimo romper este momento,

pero los chicos tienen que ir a recoger sus notas.

Y vosotros sabéis mejor que nadie

que ese es un momento muy importante.

Así que, chicos, el último beso y abrazo de despedida

porque nos vamos a veredicto.

¡Adiós!

Ha sido el momento más feliz de todo el programa.

Me ha alegrado el día

y ya pase lo que pase yo estoy contenta.

Aspirantes, algunos de vosotros pensabais que el reto

que teníais hoy por delante no era muy complicado.

Pero se ha convertido

en una muralla difícil de escalar.

Si de vuestros profes dependiese

seguro que teníais un diez.

Pero son nuestros jueces

los que tienen la última palabra.

Así que suerte a todos, chicos.

Gracias, Eva. -Gracias, Eva.

Equipo azul, hoy habéis ido de más a menos.

Habéis empezado bien organizados.

Y parecía que todos teníais claras vuestras tareas.

Pero a medida que iba avanzando el cocinado

os habéis relajado y han venido todos los problemas.

Vuestra capitana os ha organizado muy bien.

Pero se ha despistado en la ejecución

de las elaboraciones.

Sí. Kaitín, te digo una cosa,

has hecho un buen trabajo. Gracias, chef.

Pero no del todo.

Ya. Has empezado con muchas ganas.

Y hemos llegado a pensar que hoy te ibas a sacar

esa espinitas y te ibas a quitar

ese mal sabor de boca de la semana pasada.

Pero no estoy seguro

de que lo hayas conseguido. ¿Qué piensas?

Yo creo que estábamos bien organizados,

pero en la ejecución de los platos algunas cosas

no han salido muy bien.

Las mollejas las habéis cocido

en vez de dorarlas en la sartén que es como se deben hacer.

Eso ha hecho pues que no quedasen en su punto,

estuviesen demasiado hechas,

no tenían ese tono crujiente que deben tener.

Jefferson, ¿qué te pasa? ¿Estás bien?

Te veo mirando hacia abajo.

Es que siento que hemos hecho fatal.

El problema no es cometer errores,

si no aprender de ellos.

Y veo que tenéis muy buena actitud.

Gracias. -Gracias, chef.

Necesito aprender de mis problemas

y de mis errores,

que no lo haga otra vez.

Equipo rojo, al igual que el equipo azul

habéis empezado bien.

Pero lo importante no es cómo se empieza,

sino cómo se acaba.

Y vosotros habéis acabado mal.

Ya.

Estela, como capitana te has esforzado

en hacerlo lo mejor posible. Y eso es de destacar.

Pero con las ganas no es suficiente.

No. En tu equipo ha habido

algún que otro enfrentamiento

y tú no has sabido apagar esos fuegos.

¿Verdad, Miguel?

¿Por qué? ¿Por qué te cuesta tanto

seguir las indicaciones de tu capitana?

¿Pero por qué?

Contesta.

Déjalo, si no quiere, no quiere.

Miguel, te has quedado mudito.

Yo prefiero callarme cuando me critiquen a hablar.

Porque entonces la he cagado bien.

Voy a ver si encuentro la respuesta en otra compañera.

Paula, a ti te he visto

especialmente disgustada con Miguel.

¿Por qué has discutido tanto con él?

Porque veo que la capitana le dice algo

y él pues no lo hace. Y a mí me da rabia.

Sí, bueno, tendré yo la culpa. -Ya empezamos.

A mí Miguel me tiene hasta aquí.

¿Qué pasa? Hace lo que quiere.

Y después me echa a mí la culpa.

Miguel, tu actitud convierte a tu equipo en un polvorín

y haces que la gente no se centre en el trabajo.

Sin obediencia y concentración no se va a ninguna parte.

El que sí ha estado concentrado ha sido José Enrique.

No como la semana pasada.

Has aprendido de tus errores y eso es muy bueno.

Hoy te has puesto manos a la obra desde el principio.

Has ayudado a Estela

y al resto de tus compañeros en todo momento.

Si todos en tu equipo hubiesen tenido esa actitud

os hubiera ido mucho mejor.

Gracias. -Muy bien, José.

Gracias.

Equipo rojo, ninguno de los dos platos

ha estado a la altura de lo que esperábamos.

La sopa castellana tenía de castellana sólo el nombre.

Parecía más bien una sopa de tomate con tropezones.

¿Y del besugo qué os voy a decir?

Mal desescamado, poco hecho y falto de sabor.

Estoy convencido que hoy vuestros profesores

os habrían suspendido.

Me sentí un poco avergonzada, como mis compañeros.

Porque con todo lo que nos habíamos esforzado

pues salió mal.

Equipo azul, vosotros erais los encargados de elaborar

el postre, las famosas yemas de Santa Teresa.

La verdad es que ni un milagro de la santa

lo hubiese conseguido sacar adelante.

Al final vuestros profesores se han quedado con un gusto

amargo por no haber tenido postre.

Y eso es imperdonable.

A lo mejor si me hubieran

hecho caso mis compañeros con lo del caramelo

a lo mejor hubiera espesado, no lo sé...

Ahora sí, quiero felicitar a alguno de vosotros.

Miguel y Paula del equipo rojo

y Arnau y Paloma del equipo azul.

Vosotros habéis hecho un muy buen trabajo

en la cocina de las pizzas.

Enhorabuena.

A mí me gustaría ser un día capitán

para poder expresar mis ideas

y ver que mi equipo funciona bien

y que puedo hacerlo.

Por todo esto concluimos por unanimidad que hoy,

como consecuencia de los fallos cometidos por todos vosotros,

no habrá ningún equipo ganador

y todos os llevaréis un sólo punto.

¿Qué? -¿Qué?

Madre mía.

Podíamos haber dado más,

pero ha sido lo que ha sido.

Aspirantes, esperamos que aprendáis

de vuestros errores y esto os sirva de toque de atención.

Yo voy a ir a por todas en la prueba de eliminación,

que no me voy a ir, lo tengo muy claro.

Y que lo voy a dar todo, voy a barrer a todos.

Aunque con el menú de hoy ambos equipos

lo habéis hecho regular queremos destacar la labor

de alguien que se ha entregado al 100%.

Ha luchado desde el principio

y ha evitado que las cosas fueran peor.

José Enrique.

El aspirante menos malo de todos es José Enrique.

Gracias.

Enhorabuena. Gracias.

Por esto, José Enrique, en la próxima prueba de plató

contarás con una pequeña ventaja

sobre el resto de tus compañeros.

Estoy supercontento porque por fin han dicho

que he hecho un buen trabajo,

cosa que ya pues me hacía falta.

Aspirantes, por la cara que han puesto nuestros jueces

no sé si al final aprobaréis o iréis a recuperación.

Pero en plató podréis darle la vuelta a la tortilla

y levantar esas malas notas para continuar vuestro viaje

en "Masterchef Junior".

Así que allí os espero.

Ahora en la prueba de plató a darlo todo, ¿vale?

Ya está.

Yo estoy supersegura de mí misma.

Así que ya me pueden mandar

a la prueba de eliminación que yo me quedo.

Vuelven los Campamentos Masterchef.

Si tienes entre 8 y 16 años, te apasiona la cocina,

la naturaleza y quieres vivir una experiencia inolvidable

no te puedes perder nuestros campamentos.

Además, convivirás con los concursantes

de "Masterchef Junior".

No lo pienses más,

este verano Campamentos Masterchef.

(TODOS) ¡Ven a Campamentos Masterchef!

Mucha suerte.

Qué elegantes.

Huy, qué guapos. -Van de gala.

Sí, están guapísimas.

Me gusta muchísimo el de Samantha.

Se nota que es Nochevieja

porque vienen todos con unos brillos...

Madre, qué guapos.

Aspirantes, bienvenidos.

La experiencia en Ávila no ha sido muy buena, ¿verdad?

No. Kaitín, no te quiero

decir nada, cariño, pero dos veces capitana

de equipo y dos veces que las cosas no han salido

como tienen que salir.

Bueno, esta vez no ha sido tanto un problema

de organización sino que al hacer las elaboraciones

no nos salían muy los platos.

¿Y habéis hablado entre todos para que algo así

no vaya a pasar otra vez?

Sí. -Sí.

Espero que todos hayáis aprendido la lección.

Sí. José Enrique, a ti el jurado

te destacó sobre el resto.

Aunque no sé si eso de que eres

el menos malo es muy bueno. Ya.

¿Tú cómo te sientes? Bien.

Medio lo hice bien y ahora tengo como una ventaja.

Entonces pues... A ver qué pasa, ¿no?,

con esa ventaja. Sí.

Si José Enrique tiene una ventaja

es porque se lo merece

y porque el jurado lo vio que lo hizo bien.

Habéis hecho dos pruebas,

una por parejas y otra por equipos.

Y la clasificación está de la siguiente manera.

Kaitín y Estela tenéis 7 puntos.

Álex y Paula tenéis 6 puntos.

Natalia, José Enrique, vosotros 5 puntos.

Paloma y Miguel 4 puntos.

Y Jefferson y Arnau 3 puntos.

Es por puntos.

José Enrique, como te dijimos tienes una ventaja

sobre el resto de aspirantes.

Vas a tener un papel fundamental en esta prueba.

De tus decisiones depende tu futuro

y el de tus compañeros.

Así que acompáñanos al supermercado, por favor.

Pase, pase.

Esta es la pescadería de "Masterchef Junior".

Mira qué pescados tan maravillosos tenemos.

¿Qué te parece? -Bien.

José Enrique, tú vas a ser el pescadero.

Así que venga, a cambiarte de ropa.

Bueno, chicos, ¿qué creéis que está pasando ahí dentro?

Está eligiendo los platos

que vamos a cocinar. -Sí.

A Natalia le va a dar el mejor.

Y a Álex, y a Paloma.

Somos muy amigos, pero no tengo ni idea.

Me parece que lo va a hacer más con el corazón

que con otra cosa. Pero nunca se sabe.

¿Tú cómo lo harías si fueses tú?

A los que son más amigos míos

les pondría platos un poco más fáciles.

Y a otros que son mayores que los veo rivales

le pondría los más difíciles.

Vamos, que tú tienes una estrategia clarísima.

Ya la tengo montadita y cuando me digan algo,

vamos, a meter zasca.

¿Vosotros creéis que él se puede salvar

esta noche de cocinar? No.

Sí. -No, de cocinar no.

Porque no ha dicho que era el mejor,

ha dicho que era el menos malo.

José Enrique, la pregunta es obligada.

¿Te gusta tu uniforme? Porque te queda como un guante.

Bueno, como un guante no, pero bueno...

Estás muy guapo. Estás guapo.

Sí, guapísimo, vamos.

José Enrique, tu misión aquí es muy simple.

Vas a entregar uno de estos pescados tan feos

a cada uno de tus compañeros.

Son poco comunes en nuestras casas,

pero todos muy sabrosos.

Tenemos esturión, que es el más gordote.

Las cintas, esas finitas.

La ballesta. El más largo es el pez limón.

El pez aguja, rubios,

rape, pez sable,

palometa y las anguilas. Vale.

Pues que entren ya tus compañeros.

Se abre el súper. Para adentro.

(RÍEN)

¡Al rico pescado! ¡Bueno, bonito y barato!

Estaba José Enrique como un pescadero,

con el gorro y el uniforme. Y nos partimos de risa todos,

porque estaba graciosísimo.

Aspirantes, bienvenidos a la pescadería

de "Masterchef Junior".

Os presento al pescadero José Enrique.

¡Hola! -Encantado.

Esta pescadería tiene los mejores productos.

Yo quiero esto.

Esturión.

Mira, este se parece a Jordi recién levantado.

(Risas)

Las anguilas, son como Pepe antes de conocer la panceta.

Oye, yo estoy delgadito, ¿eh?

Está sacando tripa seguro.

Como en cualquier pescadería tenéis que coger la vez.

Así que coged un ticket cada uno.

En casa nos encanta el pescado.

No puedo nombrar un tipo de pescado

que no me gusta.

Esta pescadería es diferente a las habituales.

En esta es el pescadero

quien decide qué pescado da a cada cliente.

No podéis elegir.

Ay, madre. -La madre del cordero.

¡Venga, que los regalamos!

¡Señores y señoras, el "pescaíto" más fresco!

Oye, ayúdame. ¡Bueno, bonito, barato!

(RÍEN)

Venga, que está que nos lo quitan de las manos.

¿Quién tiene el número 1? Yo.

Arnau.

Vale, pues te voy a dar las anguilas.

Gracias, son muy de mi tierra.

Número 2. El número 2, ¿quién lo tiene?

¡Yo, yo, aquí! Kaitín.

Pues el rubio. -Vale.

¿Quién tiene el 3? -Yo.

Vale, muy bien. A ver qué le damos.

Usted se va a llevar...

el pez limón por ejemplo.

¿Cuál es el pez limón?

Ese. -Ah, vale.

¿Quién tiene el número 4? ¡Aquí!

Álex. Álex.

Pues tú te llevas los pequeñines, venga.

Vale, me gusta.

El pez aguja. José Enrique, ¿estás pensando

en la complicación que tiene el pescado?

¿O lo estás haciendo así según te viene?

A boleo. Sí.

José Enrique, piensa bien porque esto puede ser

tu estrategia para conseguir más o menos puntos.

Vale, lo tengo claro. ¿Quién tiene el 5?

Miguel. ¿Qué le damos a Miguel?

Algo fresquito. El esturión.

Hala. ¿En serio?

Pero si es más grande que él.

Por eso, para un pequeñito, el grande.

Qué buena gente. -Si querías el esturión.

Claro, yo lo quiero. Vamos con el número 6.

Aquí. -Paula, número seis.

-Rape, no. -José, piensa.

¿Qué le damos a Paula?

El pez sable. Pez sable. ¿Y por qué?

Para ponérselo más difícil. -Gracias.

Seguimos con el número siete. Natalia.

A Natalia, la palometa.

Lo has hecho con mucho cariño lo de la palometa. ¿Eh?

Venga, seguimos con el número ocho. Yo.

Estela. ¿Qué le damos a Estela?

La ballesta. La ballesta para Estela.

¿Qué le damos a Jefferson?

Las cintas. ¿Contento, Jefferson?

Pues creo que sí.

José Enrique, solo quedas tú. ¿Cuál te gusta para cocinar?

El rape. Ah, te gusta el rape.

Pues qué mala suerte. No sería justo

que tú eligieses tu pescado. Por eso, te lo daremos nosotros.

Así que enseguida vas a saber cuál es.

Se cierra la pescadería de "MasterChef Junior".

José Enrique, quítate ese uniforme tan bonito y que te queda tan bien,

porque dejas de ser pescadero y vuelves a ser cocinero.

Hala, a cambiarse. A mí creo que me sienta bien.

(EXCLAMAN) ¡Oh!

Qué belleza.

Transformarme en pescadero me ha gustado. Ha sido divertido,

porque parecía un duende con el gorro ese.

Aspirantes, el último reto de la noche consiste

en que preparéis tres platos con cada uno de ellos.

¡Oh!

Para el primer plato, tendréis 45 minutos.

Para el segundo, 20 minutos.

Y para el tercero, 15 minutos.

Esto es una prueba clásica de "MasterChef" de adultos.

Así que queremos que nos demostréis

que vosotros también lo podéis hacer.

¿Qué hago con este pescado?

Un consejo. El que acabe su plato

antes de tiempo, que empiece con el siguiente.

Menos mal.

Queremos ver algo básico para un chef.

Una buena técnica en el corte del pescado

y el uso de una única materia prima en tres tipos de cocinado.

Y como estamos en Navidad, queremos ver platos increíbles.

Prefiero repostería a muerte.

Aspirantes, tenéis tres minutos para coger los ingredientes

para los tres platos. Y el tiempo comienza

en tres, dos, uno. ¡Ya!

¡Venga, chicos! Lo primero, el pescado.

Para los pescados pequeños, traigo un bol.

¿Quién tiene pescado pequeño?

Tío, qué mala cara tienes. Eres feísimo.

¡Hijo de mi vida! Que no puedo, no puedo, de verdad.

¡Ay, la harina!

¡Hala, Miguelito!

¡Hijo de mi vida!

-Cebolla morada, ¿dónde está? -Ajito.

-¿Dónde está el cilantro? -¡Aquí hay cilantro!

Cógeme uno. ¡Venga, vamos!

Últimos diez segundos.

Nueve, ocho,

siete... ¿Habrá poco para un caldo?

Cinco, cuatro,

tres, dos, uno.

¡A cocinas!

¡Dios, lo que pesa esto!

Más pesa esto.

Es que no sé lo que voy a cocinar.

Esto pesa más de 150 kilos.

Aspirantes, un momento. Que nadie cocine todavía.

Ay, madre. Este jurado entiende

que para mucho de vosotros, esta va a ser

su primera experiencia con un pescado

con estas formas y tamaño. Antes de empezar,

es necesario daros una pequeña clase de preparación,

limpieza, corte y horneado de un pescado.

Totalmente apropiado me parece.

Al dar el pescado, he ido un poco a lo loco, no he pensado,

porque quería darles a todos un buen pescado

que pudieran trabajar bien con él

y no pensé en la dificultad de cada uno.

José, ahí va el tuyo.

¡Madre mía!

Esto es como llevar a Pepe. Es más grande que tú.

Jordi, no te quejes, porque yo llevo un pez

como el tuyo y soy más pequeño.

¡Hala! Hasta luego.

Es un atún. -Con el anzuelo y todo.

Chicos, os voy a dar instrucciones básicas

de cómo limpiar y cómo afrontar esta prueba. ¿Vale?

La mayoría de pescados tienen los lomos, aletas, espinas.

Quitamos bien las escamas.

Muy importante, quitarlas hasta aquí y hasta aquí.

Ah, vale. Siempre intentaremos cortar

el máximo de carne. No dejarnos nada.

Hacemos un corte aquí,

siguiendo toda la cabeza, hasta llegar a la parte

del estómago, que es esta, la ventresca.

Para ponéroslo fácil, ¿qué haremos?

Aquí y seguiremos toda la espina.

¿Veis qué pedazo de lomo?

Ahora, con los dedos, con mucho cariño, abrimos

y vamos a buscar el centro.

Me imagino que es el pescado más grande que habéis visto.

Pues sí. Eso pesa casi lo mismo que yo.

¿Sabéis qué pescado es? Un sirulaco.

Es un mero.

Pero qué pedazo de mero, ¿no? Aquí tenéis un primer lomo.

Eso, al horno, qué rico.

Mirad. ¡Hala!

-Qué lomaco. Qué cosita más bonita.

¡Dios! (APLAUDEN)

Bueno, José Enrique, a ti te faltaba el pescado.

Yo creo que me sobra un buen lomo en el otro lado. ¿Te parece?

No, pero vale. Ven a buscarlo.

A por tu pescado. ¡Vamos, José!

¡Venga, José!

Si le quito la cabeza, mejor. ¿No puedes?

José, ¿te ayudo? Ayúdale tú, Jordi, hombre.

Va. Coge la colita y nos vamos a tu cocina.

Lo que le ha tocado a José Enrique, es,

más que una ventaja, una inconveniencia.

Cuando tengáis el pescado listo, tres platos,

tenéis que cortar tres raciones óptimas.

Si lo vais a hacer asado, mirad.

Esta parte de la piel, en la sartén.

La piel hace que aguante bien el asado.

Y cuando está bien dorada, lado de la carne y chimpún.

Mirad. Aquí tengo un litro de agua con 80 gramos de sal.

Esta agua tiene la misma salinidad que el agua del mar.

Es buena para limpiarlo, que no pierda sabor, y sazonarlo.

Lo tengo un par de minutos y ya tiene la sal justa

para asarlo y que no tenga que añadir más. ¿Vale?

Lo paso por papel para quitar el agua salada.

Y está a punto para ir a una fuente

o sartén y cocinarlo. Aquí tengo unas algas.

Las voy a añadir para que, en la cocción,

el pescado tenga humedad y le dé un sabor a mar.

Voy a añadir unas guarniciones. La ñamera, que es un tubérculo.

Tengo unas setas.

Y tengo alcachofas. Ta, ta, ta. Bien de aceite.

Un poco de sal. De aquí, al horno. Qué bueno.

Tenemos, en este caso, una cocción vapor.

Es muy sano, no pierde propiedades.

Y hay pescados que son más secos, pues el vapor nos ayudará

a que no queden muy secos.

¿No se achicharra? El tiempo de cocción dependerá

del grosor del pescado, del tipo de pescado.

En este caso, es un buen lomo,

le hará falta diez, doce, quince minutos.

Mirad. Aquí tengo un buen puré de berenjenas.

Lo hemos asadas en leña, que tengan mucho sabor.

Este círculo va a encerrar una salsa.

¿La salsa cómo la hemos hecho? Con las espinas del pescado,

bien tostadas, verdura bien tostada,

un fumet, hemos reducido con un fondo de carne

y nos queda un fondo de pescado.

Alrededor tengo unas migas tostadas de pan

y unas migas tostadas de cacao ahumado.

Colocaremos migas encima de este puré.

¡Dios, qué bueno!

Este sería el plato de los 45 minutos.

Y lo acabaría con la verdura que tengo en el horno.

¡Madre mía! Segundo plato.

Si tengo una buena seta, me hago una crema con esa seta.

¡Pum! Hago una lagrimita. Aquí tengo un puré

hecho con una parmentier de patata.

Patata cocinada, aplastada y montada con mantequilla,

aceite y nada más. Que tenga textura, mucha densidad.

Un puré.

Muy bien. Qué pinta.

Genial. Colocaremos la pieza asada en el centro.

Unos buenos brotes. Un hilito de aceito.

Y este plato, mirad, es sencillo pero bonito.

¡Hala! Aquí tengo la ñamera.

Le voy a dar un corte. Dejar la verdura lo máximo

de natural. Colocaremos la pieza de pescado.

A partir de ahí, hojas, brotes, nos van a ayudar.

Un buen aceite de oliva.

¡Hala! Ya está.

Y aquí tengo el último, que tenía ese puré de setas.

Pescadito. Coloca las setas con un poco de gracia.

Tengo una buena salsa de soja, un buen aceite de oliva.

Y con esta vinagreta cortada, termino.

Lo que he flipado,

es, en cinco minutos, esos platazos de narices.

Te dijimos de darte una ventaja. Sería una faena darte ese bicho.

Te voy a hacer un regalito. ¿Te parece?

¡Vaya suerte! Esto sí.

Qué morro. Eso sí es una ventaja real.

¡Qué morro! -Esto no.

Ventaja a José Enrique, no me pareció mucho,

porque un lomo hecho,

que eso a mí me cuesta cinco segundos.

Así que eso no es una ventaja.

Bueno, aspirantes, con la clase magistral

que os ha dado Jordi, esperamos que hayáis aprendido

lo suficiente para prepararnos esos tres platos.

Os recuerdo los tiempos. 45 minutos para hacer

el primer plato, 20 para el segundo y 15 para el tercero.

Y el tiempo comienza en tres, dos, uno. ¡Ya!

Recordad que tenéis 45 minutos para el primer plato.

¿Tú puedes quitarle las escamas? -Sí.

Al principio, creía que era un pescado fácil, pero...

lo que cuesta descamar a ese bicho.

Éramos dos bichos luchando uno contra otro.

Porque entre que yo quería quitarle esa pieza de carne

y porque me saca cinco cabezas, telita tela.

Lo más difícil, es el tiempo, porque, al final,

aunque sepa varios platos, necesito un tiempo para esos platos

y controlarlo es complicado.

Bueno, chicos, la complicación es máxima aquí, eh.

Sobre todo, con algunos pescados.

¿Qué tres cosas hago yo con un pescado?

La mayoría de pescados, una fritura buena, oye.

Pescadito, lo cortas, te montas una salsa buena tipo alioli,

y ya tienes una. Una prueba que han hecho

nuestros mayores y... Les costó.

Con dificultad. Cuanto más, unos niños

con pescados que no han visto nunca.

Es que tenemos a Miguel, con lo chiquitín que es,

que tiene un esturión que tiene una piel que es cuero.

Tenemos a nuestro pequeñín, a Jefferson, que tiene las cintas,

que es un pescadito que se utiliza para fumet.

Le puede sacar la carne, pero con maña.

Creo que José me ha dado un buen pescado.

Como soy pequeño, las cintas también son pequeñas.

Voy a trabajar muy bien con ellos.

Vale. Voy a potar. Me da mucho asco.

El primer plato que voy a hacer, va a ser un pez limón

relleno de un sofrito de verduras

con una salsa de caldo de pescado y verduras.

José Enrique, a la hora de dar los pescados,

tampoco ha sabido muy bien...

Lo ha dado al voleo. No sabía cómo hacerlo.

Él tiene un buen lomo de mero,

que lo tiene limpio. Lo tiene fácil.

Yo estoy un poco presionado por la ventaja,

porque si lo hago mal, es bastante fácil eliminarme.

Vale.

Con una pincita, las espinas. Esto está lleno.

Voy a hacer un rubio al horno,

acompañado de una salsa de queso y frutas tostadas.

Da lujo ver esto. Alegría. Yo, esto, no lo toco.

Yo pongo un par.

Ahora, una hojita de romero y esto ya lo tendría.

Voy a hacer una sopa de pescado. He puesto un puerro,

medio pimiento rojo, medio pimiento verde

y los restos del pescado que ya he limpiado.

-¿Qué tal vas, Natalia? -Bueno, estoy en ello.

Por un lado, quiero irme de "MasterChef",

porque echo de menos a mi pueblo, a mi casa.

Pero, por otro lado, quiero quedarme y ganar.

Bájale el fuego.

Estoy un pelín nerviosa,

porque hoy te juegas irte de un sueño hecho realidad.

Voy a luchar a tope para quedarme. Yo me quiero quedar.

¡Ay! Me he churrascado.

Mira. En el libro este, "Las recetas más molonas",

hay un montón de recetas de pescado

que estos aspirantes podría estar preparando.

Ceviches, tartares, pescado al horno.

En la miniclase, les podría haber dicho ceviche.

Sí. Pues toma, el libro, para que aprendas a hacerlo.

Hala. Pues vale. ¿Para mí?

Sí. Hombre, después de no sé cuántas

temporadas, para mí. Por fin pillo uno.

Aspirantes, han pasado los primeros 30 minutos.

Tenéis 15 más para terminar el primer plato.

¿Oído? (NIÑOS) ¡Sí, chef!

¿Chef? ¿Sí, chef?

(NIÑOS) ¡Sí, Eva! Ahora sí.

Si yo no sé ni hacer un huevo frito.

¡Hala! Se ha destrozado. Da igual. Está bien.

¿Dónde vas, Paula? ¿Ya has terminado?

Sí, el primer plato. ¿Sí? Pues venga.

Enhorabuena.

Pero bueno, Jefferson, ¿tú también has terminado?

Ya. Qué bien.

No puedo, ¡Dios!

Paloma, ¿tú también? Sí.

Pues venga, a tu nombre. Ahí lo tienes.

A por el segundo.

Ya está.

Muy bien, Álex. A por otro.

No.

El primer plato será un pescado a la sal

con una base de puré de patata. Y ya está. Y emplatado.

José Enrique, ¿qué tal va?

Bueno, más o menos. Te quedan cinco minutitos.

¿Cinco? Si te queda tan poco tiempo,

mi consejo es que emplates. Pero la base es el puré de patata.

Voy fatal. Vas fatal y los pescados a la sal,

lo bueno es poner la sal por encima.

Si la sal está en contacto con la carne del pescado,

es fácil de que quede salado, no, lo siguiente.

Emplata, ¿vale? Vale.

¿Has terminado, Kaitin?

Sí. Pues venga.

Qué difícil, eh. Voy fatal.

Atención, chicos. Últimos dos minutos.

Venga, Natalia. -Ya.

Estela, ballesta, complicada complicada.

Esto no se puede quedar aquí.

Hay que aprovechar el pescado al máximo.

Coges la piel aquí. Taca, taca.

Y me voy para hacer lo del centro, como he hecho antes.

Y así te queda perfectamente limpio y aprovechamos todo el pescado.

Este color de pescado, ¿a qué te recuerdas?

Al bonito. Pues piensa en elaboraciones

que harías de este tipo de pescado.

¿Ya tienes el segundo, Álex? Sí.

Es sencillo.

El huevo, el ajo y un chorrito de aceite.

Aspirantes, no se trata de traer los tres platos a la vez.

Cada plato tiene su tiempo.

Álex, hemos visto que has traído tu segundo plato

en el tiempo del primero. Bueno, si está muy bien hecho,

bien, pero si le faltan detalles o cosas,

quizás, lo puedas rectificar todavía. Estás a tiempo.

¿Álex? ¡Álex!

A lo mejor, ese segundo se te ha quedado

sin acabar del todo. Pensemos con la cabeza.

Atención, aspirantes. Acabáis de entrar

en el tiempo del segundo plato.

Por delante, contáis con 20 minutos.

Es que a mí, el primero me salió mal.

A mí también. Venga, rectifica.

José Enrique los ha repartido por amigos

y a mí me ha dado el grande.

Si yo tengo que mover el pescado de Miguel,

es que pesa más que yo.

Hoy, por el pescado que le ha tocado,

creo que Miguel se va a ir.

Yo no quiero irme de "MasterChef", porque esto es una experiencia

y con lo que me ha costado llegar, no me quiero ir.

¿Qué pasa, Álex? La cabeza está para algo más

que llevar pelo y pendiente. Hay que pensar más los platos.

¿Qué era lo que habías presentado?

El pez de aguja lo había puesto al horno

con rodajas de limón y un poco de romero y ya está.

A lo mejor, te da tiempo de hacerle algo más,

no solo meto al horno y me voy. Vale.

¡No, no, no! Se ha roto. Nada.

Otro.

Lo tengo que ir vigilando.

(CANTA EN INGLÉS)

(HABLA EN INGLÉS)

Se le ha ido la cabeza.

¿Cómo vamos, Natalia? Bueno, apurando.

Apurando. ¿Qué estás haciendo?

Es como lo hace mi abuela.

Lo hace como al ajillo y con vinagre.

A la bilbaína. Mi abuela es de Bilbao.

¿Tu abuela deja los ajos crudos o los dora?

Crudos, pero no le echa el ajo en el plato,

que es lo que voy a hacer yo.

Los bilbaínos echan un refrito de ajo.

Pero queda el ajo doradito, que da sabor.

¿Y ese primer plato con esa loncha de queso?

Yo quería hacer una empanada, pero no me ha dado tiempo.

He cogido el relleno de empanada, que era una especie de pisto

y le he puesto el queso por encima.

Parecía un sándwich mixto.

En Galicia, no he visto ninguna empanada así.

Pepe, lo tenía que arreglar de alguna forma.

Suerte, Natalia. Gracias, Pepe.

-¿Qué tal vas, Kaitin? -Un poco mal con este plato.

Aspirantes, en tres minutos,

el segundo plato tiene que estar listo.

Natalia. -¿Qué?

-Que quedan tres minutos. -Que ya lo sé.

Paloma, ¿qué tal? Bien.

¿Cómo llevas este plato? Es un paquetito del pez limón,

lógicamente, con verduras, un poquito de caldo.

Le he puesto curri y unas poquitas setas.

Y luego, le voy a poner el caldito este

para cuando la abráis, si queréis echarle.

¿Conocía este pescado?

Lo había comido, pero no lo había trabajado.

Si tienes problemas, le digo a Miguel que te eche una mano.

No, gracias. Estoy muy bien yo solita.

¡Ay, no! Que esta es Paula. ¡Ay, madre!

Muy bien, Miguel. Atención, aspirantes.

El tiempo para el segundo plato ha terminado.

Tenéis que poner el plato en la mesa.

Ahora, Kaitin. Pero si no tengo nada.

¿Nada de nada? No me ha dado tiempo.

Paula, ya.

¿No hay nada? Es que no hay nada.

Kaitin, yo te lo llevo.

En la segunda elaboración,

me decían que lo sacara y no tenía nada.

Las setas no les ha dado tiempo de hacerse al horno.

Creía que me iba a dar tiempo.

Atención, chicos. El tiempo para el tercer plato

ya ha comenzado. Tenéis menos de 15 minutos.

¡Venga, Arnau!

Arnau, mala suerte con el segundo, ¿no?

No me ha dado tiempo a hacer la empanadilla

y no he podido freírla. ¿Está cruda?

Está cruda. ¿Cruda total? Tranquilo.

No te compliques la vida. Haz elaboraciones sencillas.

Mucho ánimo. Tú puedes.

Yo ahora me siento un poco mal por haber hecho el segundo, pero,

bueno, ahora estoy llorando, pero, quizás, no me vaya.

La lima no corta.

Miguel, ¿para qué es el zumo este? Voy a hacer ceviche.

¿Cuál es el sabor más importante de un ceviche?

La lima y el limón. Y una hierba, por ejemplo.

No me sale el nombre. Ci, ci, ci.

Cilala. No.

Cilan... Cilantro.

Mira que eres chiquito y la paliza

que le has dado. ¿A que sí?

Como me caiga todo el tabasco...

¡Que salta!

Aspirantes, últimos cinco minutos

y daremos el manos arriba.

¿Ya has terminado, Paloma? Sí.

Quiero tu cocina impoluta. Ya.

El ceviche ya está marinando.

Natalia, muy bien.

El ceviche lo he emplatado fatal.

Y los dos o tres platos se parecen.

Entonces, la he cagado.

Ay, Arnau.

Cuánto ha sufrido mi niño.

¿Has terminado el segundo plato? -¿Qué?

-¿Has terminado el segundo plato? -No.

A mí tampoco me dio tiempo de hacer el primero.

¿Cómo lo veis? Están presentando casi todos los platos.

Hombre, veo algún desastre.

Kaitin no pudo presentar el segundo plato.

Arnau no lo presentó tampoco.

Fíjate en lo inteligentes que han sido.

En ese tercero, casi todos han hecho algo frío,

un ceviche. Es una salida...

eh, inteligente por parte de todos.

Últimos 30 segundos. ¡Corre! Venga, Jefferson, corre,

que no llegas.

Jefferson, lleva el plato.

-No, todavía no. -Corre. Lleva el plato, Jefferson.

Así, que está muy bonito. Diez, nueve...

El plato, corre, corre. Ocho, siete,

seis... ¡Corre!

Cinco, cuatro. Tranquilos.

Tres, dos, uno. Tiempo. Manos arriba.

Esta prueba fue muy difícil, muy, muy difícil.

Nosotros somos niños

y había pescados que eran de mayores.

¡Un esturión a un niño de 10 años!

Pero creo que lo hemos hecho bien.

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Me duele la barriga, tío.

Aspirantes, el tiempo terminó. Ahora nuestro jurado

tiene que catar las elaboraciones que, por cierto,

tiene bastante trabajo por delante, ¿eh, jurado?

Pues sí. José Enrique, empezamos contigo.

¿Qué? (RÍE)

Suerte.

José Enrique, tus tres platos.

El de 45 es ese.

Lleva un puré de patata, el pescado es al horno con sal.

El de 20. Es sobre puré de coliflor

con ajetes y, después, el pescado está un poco confitado

y es un ceviche, el de 15. El último.

Vamos a probar pues.

El primero, el puré no está mal.

Me daba miedo la cocción a la sal, pensé que estaría muy salado.

Has tenido suerte, no sé si has mojado la sal,

pero no has salado el pescado y está relativamente bien.

Al puré le falta "punch" y hay mucha cantidad.

El tercero, el ceviche, se me ha atascado un poco.

Le falta limón, cilantro. Le puse más que la otra vez.

¿Le has echado agua? Esa agua sobra.

Justamente tiene agua y está aguado.

Bueno, pues muchas gracias.

(Aplausos)

Tengo un poco de miedo por irme,

porque mi plato no está a la altura y, además,

al tener la ventaja es como que no la he aprovechado

¡Buah! Estela, es tu turno.

Madre mía.

¿Qué te pasa? Que estoy muy nerviosa.

Pero bueno. Estela, cuéntanos tus platos.

El primero es una ballesta

en salsa verde, aunque la salsa verde

soy consciente de que no está.

(RÍEN) Salsa invisible.

Tú la llamas verde, pero es salsa invisible.

Después, de segundo, es una ballesta con curry y soja.

Y, de tercero, pues es una ballesta

con perejil y una vinagreta

de soja y aceite, pero sin vinagre.

Oye, Miguel.

¿Qué? Miguel, no sé si estás rezando

por ti o por Estela.

Hazte un avemaría ahí y reza ya por todos, hombre.

Es como un cacharro aquí: "Pi.".

Eh, Estela, parecía que la cocción estaba mejor. Está terrible.

Si hay un motivo, que es la salsa verde,

que se transforma en invisible, es un problema de los gordos.

El segundo, aunque es amarillo, el curry casi no aparece.

El primero y segundo se parecen. Y el tercero es pescado sin nada.

Muy poco trabajo para todo el tiempo que teníais.

Yo siempre he pensado que tenías mano para la cocina

y que sabías hacer las cosas bien. No entiendo tu forma de cocinar.

Gracias. Gracias.

Estela. -Estela.

Lo has hecho muy bien.

Álex, vamos a ver qué has hecho tú.

Yo he hecho una sopa de pescado.

Me había tocado el pez aguja y le he sacado el lomo.

Lo he hecho a la plancha y ahora se le añaden picatostes.

En el segundo plato he limpiado el pescado,

lo partí por la mitad y lo he abierto,

puse dos rodajas de limón

y una hoja de romero y lo metí al horno.

Esto es el pescado pasado por la plancha

con una pizca de frutos secos y un alioli de cilantro.

Esto habrá que echarlo aquí dentro, claro.

Esos son los tropezones.

Bueno, hay cosas mejores y cosas peores en este menú.

Está rico, pero le falta un pequeño sofrito

de tomate, de ajo, todo eso que le da más color

y más vistosidad a una sopa de pescado.

Estas han quedado un pelín secas y adolece de tener un poco de salsa.

Todo lo contrario de lo que tienes ahí,

le va perfecto a la almendra, está muy bien el pescado

y el alioli este está bastante bien.

Gracias, chef. Lo mejor que tienes son las ideas:

jugar con el pescado como picatoste, eso con el alioli,

pero el resultado no está mal.

Muy bien. -Me esperaba más.

Yo me voy, hasta luego.

-Que no te vas. -Que sí.

Kaitin, por favor, acércate al jurado.

Primero, he hecho un rubio al horno con una salsa de queso.

De segundo quería hacer

setas rellenas, pero no quedaron bien.

No me dio tiempo, quedó mal.

Y de tercero he hecho un ceviche. ¿Estás contenta con tu ceviche?

Más o menos, quedó muy aguado. Vamos a ver qué tenemos.

El rubio tiene algo de espinas,

teníamos que limpiarlo perfectamente.

La salsa de quesos está demasiado densa.

Un poco más suavecita todavía la hace más atractiva.

Del segundo plato no se habla porque no está acabado.

Y el ceviche, a lo mejor, demasiada fuerza de lima

y lo que le falta es el picadillo de cilantro

para que sepa al cilantro, debe estar ahí, que aparezca más.

El rubio es un plato para hacer fondos,

se aprovechan las espinas. ¿Está malo? No.

Ahora, el quesazo es muy potente y el pescado desaparece del todo.

Menú flojito. Gracias.

Yo creo que no me voy a ir, porque tengo siete puntos.

Pero si fuera por la prueba de hoy, igual sí que me iría.

-Suerte. Dale a esto.

(RÍE) Natalia, el jurado te espera.

Bueno, pues yo aquí quería hacer una empanada de pisto con queso,

que es como la hace mi madre en casa.

Pero no me ha dado tiempo

a que se tueste la empanada, ahora es un pisto con queso.

Luego, esto...

es palometa a la bilbaína, con pimiento caramelizado con soja.

Este último es...

un tataki de palometa con cilantro y con mostaza.

Pues yo voy a empezar por el último y te diré por qué.

La palometa es un pescado muy seco.

En cuanto te pases con la cocción se te queda una bola que no pasa.

Y, al verla crudita, me apetece más comerla.

Está muy bien armado, ahora, estos dos... estos son otra cosa.

Y este ya es un desastre total.

Tú fíjate, la cuña de queso entera. Ya.

El plato fácil lo has hecho bien. Los otros dos muy mal, Natalia.

Gracias. Gracias, Natalia.

(Aplausos)

No te vas a ir, Natalia.

Paloma. Dios...

¿Tienes miedo? Estoy nerviosa.

Venga. El primer plato es un pez limón

relleno con un sofrito con hongos,

tiene una reducción de caldo de pescado

y verduras que he hecho. El segundo es un paquetito

de también pez limón con curry y frutos secos.

Y, luego, es un ceviche. Ah, muy bien. Vamos a abrirlo.

Uf, no sé ahora mismo con qué plato quedarme...

¿De lo malo que está? De lo ricos que están.

(Aplausos) ¡Ay, gracias, Dios! Qué susto.

Empezaremos por el ceviche: bien picado el cilantro,

sabe, sabe a la lima, justo el punto de sal.

Ese está riquísimo, el toque de curry

que le toca a ese pescado, extraordinario, muy rico.

Y este, correctísimo.

Muy interesante que utilices varios tipos de cocción:

Un ceviche, una cocción por ácido, horneado, horno a vapor.

Interesante la prisa que te has dado,

lo seria que has trabajado y lo que te has optimizado.

Gracias. Estoy supercontenta, claro.

Que te den una prueba tan difícil

y que lo saques bien y que todo esté rico,

pues ha sido muy guay.

Gracias. Arnau, vamos allá, cariño.

Hola, bueno, de primer plato

he hecho un suquet de anguila.

Luego, esto, sashimi de empanadilla cruda.

Y, luego, esto es un tomate relleno de setas y anguila.

Tenía que ser salsa de ajo blanco,

pero me dejé el ajo. Es una salsa de almendra.

Bueno, vamos a probarlo.

No, bueno...

Ah...

Arnau, tu primer plato tiene buena pinta, pero...

¿No está bueno? Está prácticamente incomible.

No tiene sal, aceitazo, supergrasiento, la anguila seca.

Cuando te he visto que te has venido abajo

con tu empanadilla, pensé que tendríamos un buen plato,

pero al probarlo me quedé chafada porque confío mucho en ti.

Tienes maneras cocinando, pero hoy no fue tu día.

El problema es que tú te expresas muy bien,

pero tu cocina no.

Dentro de ti hay como un montón de sensaciones que no las sacas

y estos platos, que parecían mucho, se han quedado en nada.

Yo tengo un problema, que a veces no sé expresar

lo que yo quiero expresar, tanto en la cocina como cuando hablo.

Y hoy ha sido un día de estos.

-Lo has hecho muy bien. -Las ideas eran buenas.

Paula, vamos allá, a ver si se te quita esa mala cara.

Ahora lo sabremos.

Paula, ¿qué te preocupa?

Pues que he hecho dos casi iguales, dos platos.

¿Qué diferencia hay entre ellos?

Uno está a la plancha, el otro al horno;

uno lleva vinagreta y el otro no; uno lleva champiñones, el otro no.

Eso es lo que queríamos ver, diferentes aliños.

Pero la cocción es diferente.

Estamos en el tercer programa y cada vez es más difícil.

Me mató un poco que sea pescado, soy más de repostería.

Ah, y al ceviche le puse kikos. Muy buena idea.

Tres platos que tienen una cosa muy buena:

lo primero, la dificultad de trabajar ese pescado.

En las tres, la textura está bien lograda.

La cocción está bastante bien.

Los que son más parecidos, se parecen mucho,

pero la sazón y los sabores están bien logrados.

Y el ceviche es rico. Se merece una felicitación.

Gracias. Coincido bastante con Jordi.

La dificultad estaba en elaborar ese pescado.

Es difícil de quitarle la piel. ¡Jolín!

Difícil de cortar, difícil que no tenga espinas

en ningún trozo y, de los que hemos comido, no los tenía.

Diferentes ejecuciones. Podíamos haber buscado

otro tipo de verdura con otro colorido,

pero lo demás tiene mérito. Gracias.

(Aplausos)

Jefferson, ¿preparado? ¡Hala!

Jefferson, cuéntanos tus tres creaciones.

Para empezar, tengo una sopa que no me ha quedado muy bien.

Es muy difícil quitar la espina de pescado pequeño.

¿Después qué más? Pues aquí tengo

un ceviche y una vinagreta

que debería estar con, eh...

está a la plancha, porque está demasiado...

seca la esta. Y necesita algo...

(Risas) más.

¿Pero de qué plato hablamos?

Como Samantha cuando nos habla en inglés.

¿Le echo la vinagreta aquí? ¡No!

¿Dónde va? La vinagreta debería ser aquí.

¿Y el ceviche está aliñado? Sí.

¿Está puesto ya dentro? No, es que tiene "la" zumo de lima.

Ah, está "la" zumo de lima debajo. Perdona.

Bueno, Jefferson, te cuento: el pescado no lo has limpiado,

has cortado las cintas y te has quedado tan ancho

A la sopa le falta lo de siempre:

la sal, que sepa a algo, que sobra grasa.

Lo que mejor está es el aliño del ceviche.

Pero es verdad que este pescado tiene espinas, con lo cual,

¿qué hago? ¿Lo limpio uno por uno?

No sabía que era pescado muy difícil porque "creíba"

que tenían espinas como las de boquerones fritos o algo,

que no lo sientes nada.

Tu menú es terrible, ¿eh?

Pero yo creo que no es culpa tuya, has tenido muy mala suerte.

¿Sabes por qué? Ese pescado que te ha tocado era terrible.

¿Les estás entendiendo? Sí.

¿Sí? ¿La valoración es buena o es mala?

Buena. ¿Ves?

Ya está. (RÍEN)

Pero... me ha tocado difícil.

¡Eso! Lo ha entendido a la perfección.

Has entendido una frase y media perfecta.

Mira, lo que no sé es cómo cuando has visto esos peces

no has salido corriendo, porque yo me cago de miedo.

(RÍE)

Y tú te has quedado a quererlos cocinar.

¿Tú sabes el mérito que tiene eso?

Ni te lo imaginas.

Oye, con lo complicado que tenía el pescadito,

lo mínimo que se merece es un aplauso.

(Aplausos) Gracias.

Muy bien, Jefferson.

Miguel, te espera el jurado.

Miguel, cuéntanos un poco qué has hecho.

Pues he hecho el "centurión".

¿El "centurión"? (RÍEN)

¡Sí, hombre! Publio Cornelio, el centurión.

Efectivamente. Es que me ha sonado a...

Esturión. Ah, pues el esturión.

(RÍE) Pues he hecho el esturión a la sal

con un poco de limón.

Después he hecho como un wok de esturión

y un ceviche.

Este es un plato muy romano.

Pepe, no lo pruebes. ¿No? ¿Por qué?

La sal a tu edad no te viene bien.

¿No me conviene? No te conviene.

Uhm...

Sorprendente la verdurita del wok, ¿verdad?

Está justo como tiene que estar: caramelizadita, ¡con sabor!

¿Sabes cuando Jordi dice que el ceviche tiene que tener...?

¿Qué es lo que dice? Rock and roll.

Pues tiene rock and roll, que es lo que pedimos.

¿Cómo lo ves, Pepe?

¿Habías comido alguna vez un pescado a la sal?

No. Coges un pescado entero.

Se desescama, se viscera, le quitas las tripas

y, una vez que está limpio, sal gorda en una placa,

pones el pescadito y tapas con sal gorda.

Y, por kilo de pescado, 20 minutos al horno.

Sacas y se queda una costra de sal

y, con una cuchara, haces "plaf, plaf, plaf".

Y la sal se desmorona y sacas el pescado entero.

Ha absorbido toda la sal, el gusto y te lo puedes comer.

Lo que no puedes hacer es embadurnarlo de sal

y, luego, encima dejarlo crudo.

Tienes suerte de que los otros dos son bastante sabrosos

y de que tu pescado tampoco era nada sencillo.

Eso es lo que te salva. Gracias.

(Aplausos)

¡Muy bien! -Madre mía, con lo pequeño que soy

y lo que he hecho.

-Ah, os voy a echar mucho de menos. -Que no te vas a ir, Natalia.

-Eres pesimista. -Piensa positivo.

Oh...

Aspirantes, nuestro jurado tiene que pensarse muy bien

cómo va a repartir los puntos de esta prueba,

porque de eso va a depender vuestro futuro aquí.

Así que jueces, por favor.

Qué nerviosa.

Si me voy, quizás sí que me sentiría mal,

pero también estaría contento

porque me lo he pasado muy bien y ha sido una experiencia muy bonita.

Claro, yo tampoco quiero.

¿Cómo lo sabes? -Porque sí.

Como no te eliminen...

Lo que quieras, lo que te dé la gana.

Cualquier cosa.

Estoy muy, muy, muy triste porque no quiero que se vaya Natalia.

Prefiero que se vaya todo el mundo a que se vaya Natalia.

Esta prueba no era nada fácil, queríamos ver hasta dónde

erais capaces de llegar, porque no es fácil limpiar un pescado

y, sobre todo, estos tan raros que teníais.

Y hacer tres elaboraciones en el tiempo que dimos.

Podemos decir que estamos muy sorprendidos.

Además de veros trabajar el pescado como profesionales,

habéis hecho platos con un nivel que no esperábamos.

(TODOS) Gracias, chef.

Pero no todo son buenas noticias.

Hay aspirantes que, a pesar de lo que creen,

sus platos no están a la altura.

El aspirante que ha elaborado justo lo que pedíamos,

tres platos diferentes con texturas y sabores

que no se parecieran, y que se lleva seis puntazos es:

¡Paloma!

(Aplausos) Gracias, gracias.

Que yo haya sido la que mejor lo ha hecho,

ha sido por las ideas de mi cabeza, que han sido buenas.

He cocinado bien porque tuve un día bueno.

Los cuatro puntos se los lleva un aspirante que presentó

tres buenos platos pero, sobre todo, ha sabido

rectificar a tiempo cuando presentó un plato poco trabajado.

Y ese aspirante es Álex.

(Aplausos)

El aspirante que se lleva tres puntos...

ha preparado un plato que no era comestible.

Pero, sin embargo, ha elaborado de forma correcta los otros dos.

Miguel.

(Aplausos) El que se lleva cinco puntos

ha trabajado muy bien su pescado,

pero dos de los platos eran muy parecidos.

Paula. Gracias.

(Aplausos)

El aspirante que se lleva dos puntos ha intentado elaborar

tres platos diferentes pero, al final, no ha conseguido darles

una gran personalidad: José Enrique.

(Aplausos)

Jefferson, Arnau, Natalia, Kaitin y Estela,

algunos ni lo habéis terminado

y en otros no hay diferencia entre los tres platos.

Así que ya sabéis que sumáis un punto cada uno.

Los tres aspirantes que no continúan

en "MasterChef Junior" son:

Arnau, Jefferson y Natalia.

(LLORA)

"MasterChef" ha sido lo mejor que me ha pasado en la vida.

No me va a pasar nada mejor nunca.

¡Ay, Dios!

En la repesca espero que la cojan, ¡por favor, coged a Natalia!

(LLORA) -Que no.

Eres un campeón. ¿Estás contento? Sí.

Tenéis que estar contentos, que lo habéis hecho superbién.

Me siento contento con lo que he hecho,

ahora yo voy a seguir cocinando

y hacer todo lo que pueda para ser un chef de mayor.

No estoy triste porque me voy, sino porque no puedo aprender.

Amigo.

A mí me gustaría algún día

llegar a ser cocinero.

Arnau, estás muy disgustado, pero no quiero que estés triste,

porque sabes que eres un buen cocinero, ¿verdad?

Y has aprendido un montón aquí, habéis aprendido todos.

Pero esta noche, mira, han pasado un montón de cosas

y, al final, estamos los tres.

Aquí hay un montón de regalos para vosotros.

Mira, por un lado, tengo el juego de "MasterChef junior"

para que podáis jugar con toda vuestra familia.

Uno para ti, Natalia. Gracias.

Otro para ti. Gracias.

Y otro para ti, Jefferson.

Y, luego, para que sigáis aprendiendo,

porque os espero en el de adultos,

tengo seis meses de acceso gratuito a la Escuela Online de MasterChef.

Gracias. De "nadas".

Gracias. -Gracias.

¡Qué guay!

Y nuestro patrocinador, el supermercado de El Corte Inglés,

os ha preparado un montón de regalos.

¿Por cuál empezamos? ¿El grande o el pequeño?

Venga, el pequeño, que será para el pequeño.

Los Reyes se han anticipado un poquito.

Como le den un móvil... porque yo no tengo móvil.

¡Guau! ¡Pero esto es un móvil!

¡Ah...! ¡Oh, es un móvil!

Tengo el móvil más guapo del mundo. Esa es la parte más chuli, ¿eh?

¡Ahí va, una tablet! A ti la tablet pequeñita,

que eres pequeñito, ¿no? Y a ti en grande.

Bueno, y aquí tengo algo que es muy, muy grande...

¡Oh! Y muy, muy pesado.

¡Ay! Madre mía, Natalia.

Te ayudamos. ¡Guau!

¡No me lo puedo creer! ¡Esto es una tele,

pero una pedazo de tele! ¡Toma ya!

Digo yo que verás cómo termina este programa,

quién es el ganador del programa. Claro.

Y la mía, ¿eh?

Arnau, tú que tienes mucho criterio,

¿quién crees que va a ganar? Kaitin.

¿Y tú, Natalia? Pues o Paloma, o José o Álex.

A Paloma yo la veo con muchas posibilidades de ganar.

No sé, la veo muy fuerte.

Pues ellos terminan hoy su aventura,

pero hay siete aspirantes que todavía tienen mucho que demostrar.

Eso sí, será a partir de la semana que viene.

Hasta entonces, ya saben, póngale...

(TODOS) ¡Sabor a la vida!

¡Hasta la semana que viene!

(APLAUDEN) Oye, ¡ya mismo vienen los Reyes!

¡Qué ilusión!

¡Pasteleras! Sois siete aspirantes

y hay 11 campanas. ¡Lucas!

(Voces de sorpresa y aplausos)

(Risas) Madre, ¿cómo hago esto ahora?

Va a ser la lucha más golosa de vuestra vida.

¡Lucas! Tres, dos, uno...

Que entre el refuerzo.

(Gritos de emoción) ¡Eh...!

-¡Ay! -¡Oh!

¡Eh! Fingers nuevos...

¡Que no! ¿Cómo que no?

Guapo, llevo muchos años en la cocina para que digas que no.

Habéis picado poca verdura. Anulamos el bacón.

Ponemos la hamburguesa tal cual está, fría. Vamos.

¡Uno, ya tengo un plato! ¿Dónde lo dejo?

(LLORA) Ay... Lo que esté, se saca, Arnau.

No... No te pongas a llorar, mi amor.

Si te pones, yo también lloro, ¿qué pasa?

(LLORA) Cuatro de vosotros habéis estado

a un nivel muy alto.

Los dos aspirantes que vuelven a

las cocinas de "MasterChef junior" son...

Bienvenidos al país de los pitufos.

¡Oh...! -Pepe parece Gargamel.

-Qué horrible, parece de verdad. (RÍE)

¡Javier Joyeros! Te vas a cortar.

-Déjalo, déjalo.

-¡Hala! -La verdad es que no se parece.

Con las ganas que tenía de probar este plato, madre mía.

Espero que les haya gustado. Flojito.

¡Qué barbaridad! Los tres aspirantes

que se bajan en esta parada de "MasterChef junior IV" son...

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  • A mis favoritos
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MasterChef Junior 4 - Programa 3 - 27/12/16

27 dic 2016

El equipo Olímpico de Gimnasia Rítmica, ganadoras de la medalla de plata en Río de Janeiro, sorprenderán a los aspirantes con el ejercicio que ejecutaron en la final de los Juegos Olímpicos. En el primer reto, harán viajar al jurado con sus platos internacionales navideños. Competirán en parejas, pero solo uno cocinará. El otro compañero dirigirá el cocinado con mímica y dibujos. En el casco histórico de Ávila, MasterChef Junior rendirá un homenaje a la gastronomía de la villa castellana. Los aspirantes elaborarán un menú típico que servirán a personas muy queridas por ellos: sus profesores. Su futuro en la competición estará en las manos de uno de sus compañeros, encargado de repartir peces poco comunes como el pez limón, barracuda o ballesta, entre otros. Los aspirantes tendrán que cocinar tres platos con técnicas diferentes para seguir en el talent culinario.

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  1. Antonio Hernández

    Casi lloro cuando he visto que Jefferson fue eliminado... Ha sido mi favorito.

    12 ene 2017
  2. leon

    yo creo q jefferson ha demostrado q es un gran cocinero solo tiene 8 años y creo q está en desventaja porque hay niños con 12 y esa diferencia de edad se nota .... pienso q el programa debería de agrupar a los niños por edades y que no compitan niños de 8 o 9 con niños de 12 seria más justo para todos los concursantes ....para mi todos son unos excelentes cocineros animo a los finalistas ...y a mi favorito "jefferson " eres un gran cocinero y un niño extraordinario

    11 ene 2017
  3. Jana

    Estoy segura que Jefferson ganara Le dicen muchas cosas buenas y cocina de maravilla ¿¿

    10 ene 2017