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Para todos los públicos Masterchef Celebrity - Programa 5 - 29/11/16 - ver ahora
Transcripción completa

Bienvenidos a todo un clásico en este programa:

la subasta de "MasterChef".

Tripa con un precio de salida de 15 minutos.

¿Podemos llorar? De este reto, van a salir

directamente dos delantales negros

que serán para los autores de los dos peores platos.

#Qué buena pinta tienen tus pulmones.#

Bienvenidos los chicos de "MasterChef Junior".

La salchicha está un poquito seca. ¿Un poquito solo?

Estaban en juego estos dos delantales negros.

Y esos aspirantes son Manuel y Miguel Ángel.

Aspirantes, estamos en la aldea negra de Patones de Arriba.

Miguel Ángel, Manuel, seréis los capitanes.

Vamos a disfrutar.

No he cogido más bolas en mi vida.

-Este hilito nos va a dar el día. -¡Paco Bello, ayúdanos!

Yo pienso que debéis tener la vinagreta primero.

Veo mucha dispersión. Manuel está pensando en la mujer.

No. Eso, para nada. Vamos muy mal.

El equipo ganador de la prueba es el equipo azul.

¡Huy! Manuel, no mereces quitarte

ese delantal negro e irás directamente

a la prueba de eliminación. Gracias.

Aspirantes, dentro de la caja misteriosa está la clave

para vuestro reto de hoy.

Con dos estrellas Michelín, Toño Pérez.

Vamos a hacer una cosita con el carabinero

y la cabeza del cerdo. -No encuentro de dónde sacarlo.

¿Esto es una americana o son gachas?

Tu plato tiene cosas que están correctas, cosas que están mal.

El mejor plato ha sido el de Cayetana.

(APLAUDEN) El aspirante que no puede continuar

en las cocinas de "MasterChef" es...

Manuel.

Muy buenas noches a todos.

Llegaron siendo estrellas que solo cocinaban en su casa

para su familia y sus amigos.

Y hoy, podemos decir que la cocina ya nunca saldrá de sus vidas.

Hola. La semana pasada, vivimos

un apasionante programa en el que se demostró

que lo más importante aquí, es la cocina.

Bienvenidos a la semifinal de "MasterChef Celebrity".

Buenas noches. Y qué guapos.

¿Y esa tele ahí detrás?

¿Una tele? ¿Dónde? Yo voy muy a lo mío

y un poco ciega, porque yo voy sin gafas.

Hasta que no toca ya cocinar o ver las cosas.

Bueno, aspirantes, bienvenidos todos.

(TODOS) Gracias. Virginia, ¿cómo afrontas

esta semana sin Manuel?

Muy bien. Con toda su energía positiva y feliz de estar aquí

ya tan avanzados.

Miguel Ángel, tú, la semana pasada, te derrumbaste.

¿Qué fue lo que te pasó? ¿Te viste fuera del programa?

No. Todo lo contrario. Me derrumbé de felicidad

por haber superado una prueba muy importante.

Y, también, fue duro que se marchase Manuel,

como si nos hubiésemos marchado Cayetana, Virginia o yo.

O sea, que hay un "grupi", por un lado,

y otro grupito, por otro. El "grupi" estaba arriba.

(LOLES Y FERNANDO) Sí, sí, sí.

¡Oye! -Los padrinos no los quiere nadie.

Ha dicho los que estábamos en prueba de eliminación.

Sí, lo ha dicho. Sí, sí. ¿Verdad, Fernando, Loles?

Cayetana es amiga mía desde hace mucho tiempo.

-Hala, toma pico. -La adoro, igual que Loles.

Miguel Ángel. Todos, la verdad.

Pero como concursante, sí he notado ahí

que hacíais un poco de piña

y me dejabais un poco tirados. -Qué cara tiene.

Tiene una cara. Tiene una jeta, que vamos.

Mi relación con Cayetana no cambia.

La relación que quiero de Cayetana,

es fuera de aquí. Aquí estamos compitiendo.

Estamos atacados de los nervios.

Te suelto una bordería en menos

que canta un gallo y no soy así.

En ningún momento, he tenido preferencias

de un lado ni de otro. -¡Ay!

No, señor. A partir del duelo, de los relevos que hicimos,

hubo afinidad y nos hemos visto más veces trabajando juntos.

Ha sido así. ¿Yo rechazarte a ti, amigo? Bajo ningún concepto.

Hice buenas migas con Miguel Ángel, porque me reconozco en él

y él en mí. Somos muy trabajadores, muy obsesivos.

Pero me llevo bien con todos.

Fernando, ¿tú crees que fue justa la expulsión de Manuel?

Fue justa, porque ellos decidieron que fuese así.

De todos, quien yo quería que se fuera, pues él.

Tuvimos algún choque, pero porque yo soy muy atacado.

De un granito de arena, hago una montaña.

Evidentemente, es un concurso y quiero que se vayan todos

y me quede yo. Es lógico.

Loles. Hola.

Si esto fuera un cine y "MasterChef" una película,

¿qué título le pondrías?

"Mujeres al borde de un ataque de nervios".

Mujeres y hombres, porque es

que vamos un poco así todos atacados.

Pero yo, como Nati Abascal, que quiero a todo el mundo.

Bueno, como veis todos, ahí hay una pantalla

y os voy a dar una pista.

Lo que vais a ver ahí, tiene mucho que ver

con la primera prueba de esta semifinal.

Jueces, venid para acá.

¡Oh! Pero esto soy yo.

(M.A.) ¿Quién eres tú? -Yo, la pequeñita esa.

Con mis hermanas. (RÍEN)

¿Y dónde fue tomada esa foto?

En la Barceloneta, en la churrería.

¿Qué churrería? En la de mi familia.

Ah, tenían una churrería.

Una, no. Siete. ¿Siete churrerías?

Tu hermana es mucho mayor que tú. -Sí.

Y la otra, también. Yo llegué un poco de improviso.

Vamos, que no se me esperaba.

¿Y ahí era donde tú te subías en la mesa a cantar y a bailar?

Ahí empezó. Y mi padre, a partir de ahí,

me hizo unos zapatos de tacón a medida para que bailara.

Era pequeña y ya empezaba por ahí a bailar,

encima de los mostradores.

Y hacíamos un poquito de show. Desde siempre he tenido ese show.

¡Oh!

Miguel Ángel, esta foto necesita alguna explicación, ¿no?

El niño soy yo y él es Paco,

que en paz descanse.

Que tengo un recuerdo maravilloso de él.

Fue mi primer trabajo.

"El palomo cojo", dirigida por Jaime de Armiñán,

donde había un montón de actores, a los cuales admiro mucho

y muchos de ellos no están entre nosotros,

entre ellos, Paco, que me acogió como si fuese su hijo.

Cuando me dieron el papel, el productor le dijo:

"Traedle al niño el guión". Y me dijo Paco...

(IMITA A PACO RABAL) "Ahora lo tendrás que subrayar".

Y yo le dije: "¿Se puede pintar en los guiones?"

Y dice: "Claro". Y subrayó la primera línea.

¡Uf! Estar en el plató, en la semifinal, mis compañeros

y ver ahí a Paco Rabal, me he acordado

de la grandísima persona que era

y las cosas tan importantes

que me enseñó en la vida y en la profesión.

¿Quién es? ¿Eres tú? -Yo.

(RÍEN) -¿Reina de qué?

-Reina de primaria. -¡Qué crac! Reina de primaria.

Bueno, Virginia, tú dirás.

Quedé segundo. Y después, me escogieron

entre todos los grados y quedé la reina de primaria.

-¿Cuántos años tenías? -Tendría diez años.

Y un flequillo importante. Un flequillo importante.

Me encanta el cardadito este.

Para mí, era un día superimportante.

"Mamá, me tienes que peinar".

Ese flequillo así, el moño.

(EXCLAMAN) -¿Pero quién ha dado esta foto?

-Qué bonita foto. -Pues esto es con mi papi,

que los lunes me iba a buscar al colegio.

Y era lo mejor que me pasaba

a mí en la vida, ese lunes a mediodía,

que aparecía mi padre a buscarme.

Bueno, tu casa sería todo un escenario, ¿no?

Con tanto artista. Bueno, era una cosa normal,

de gente muy trabajadora. Lo que pasa, que siempre comíamos

en casa porque era la hora

que nuestros padres podían estar con nosotros.

Compaginaban los "Estudio 1" de TVE, con dos funciones.

(M.A.) Pero vaya crack. Va a recogerte al cole.

-Siempre ha sido muy elegante. -Mi papi siempre ha sido

un pedazo de galán. Y porque le estás viendo

en un plano abierto, porque aquí...

(RÍE) Te tumba.

Con esos ojos verdes. Sí. (LOLES) El Richard Burton español.

Mi padre era un galán, un gentleman. Era un príncipe.

Siempre ha sido un hombre muy elegante.

El hombre de mi vida.

Fernando, digo yo que tendrás alguna foto, ¿no?

Porque eres el único que falta.

Pues mira. Madre de mi vida.

Pero si parecéis los Dalton. Qué gracioso.

No lo digas. -El tercero.

(FERNANDO) El del pantalón blanco.

-¿El pequeño? -Sí.

Y aquí falta una, que creo que mi madre estaba embarazada.

Porque sois seis. Sí.

Yo creo que sigo teniendo la misma cara.

Mi padre era guapísimo, con los ojos azules.

(M.A.) ¿Y tú por qué llevas el pantalón blanco?

Esto tiene que ver con que yo me crié con una tía

y mi madre vestía a mis tres hermanos igual.

Como vivía con mi tía, iba de diferente forma,

porque quien me vestía, era mi tía.

También me hubiese gustado que mi padre

me hubiese ido a recoger al colegio.

Y, bueno...

He sido muy feliz, pero he vivido momentos

como niño, que me ha costado más entender.

Mi madre se enfermó. Tenía nueve meses de edad.

Y me llevó un tiempo con mi tía.

"Déjamelo un tiempo más, déjamelo más"

y estuve 14 años con mi tía.

¿Y volviste a tu casa después?

Volví porque mi tía enfermó de cáncer

y me tuve que ir con mis padres.

Tengo la suerte de tener una familia maravillosa,

que nos queremos todos. Somos una familia muy andaluza,

en ese sentido, de toda la familia de piña

y se te hacen algo, yo mato. Estas cosas así.

Al ver la foto, he sentido mucha nostalgia.

Hay parte de mi infancia que la recuerdo con mucho cariño.

Hay momentos puntuales que menos.

¡Uf! Te vienen momentos bonitos,

pero muy jodidos, la verdad.

Muchas gracias. (LOLES) Qué monos.

¡Huy!

¿Alguien se reconoce en esta foto?

Soy yo. Fernando, ponte las gafas.

¡Es Samantha! Soy yo. No me confundáis con Pepe,

por favor. Soy yo. Debía tener menos de dos años.

Y nada, mi madre siempre me decía

que era la más fea de todos y que me escondía.

¿Cómo? Qué sinceridad la de tu madre.

Está guapísima.

¿Y qué recuerdos tienes de tu infancia, Sami?

Una infancia muy feliz, siempre en la calle,

en el pueblo y muy contenta.

-¡Oh! -¡Jordi!

(RÍEN) El mismo peinado.

El pelo no ha cambiado mucho. ¡Vaya pelos!

El Principito. Era el corte de la época.

Ahora tengo cabeza para dos cuerpos.

Entonces, era un cabezón.

Bueno, y cuéntanos qué foto es esa.

Fue un día que iban a echar fotos a un fotógrafo profesional,

que yo no sé ni qué hacía ahí, con los dodotis puestos.

¿Todavía? ¿Con cuatro años? Yo era un meón.

Recuerda que te los quitaste en la primera temporada

de "MasterChef". ¿Y cuántos hermanos tienes?

Como Fer. Somos seis. Cuatro chicas, dos chicos.

Tenemos muchas cosas en común.

(RÍEN)

Más de lo que tú imaginas, Fer.

Jordi, eras guapo ahí. Eres más guapo ahora.

Y cualquier cosa te queda bien.

Es genial.

Bueno, pues vamos a ver la foto de Pepe,

(Risas) porque no hay nada más que decir.

Qué niño más guapo. Qué niño más guapo.

Está probando un plato. -Habías mojado

el chupete en alguna salsa. -Pero muy guapo.

Parece que lo saboreaba ya.

Ya le gustaba saborear el chupete.

Tengo un montón de fotos parecidas.

Mi padre fue torero. No llegó a nada.

Y se hizo fotógrafo taurino. Tenemos muchas fotos en casa.

Eva, falta la tuya. ¡Ahí está! ¡Ahí está!

(Risas)

Ahí estoy. De pastorcilla.

¡Ay, Dios! En mi casa, no había dinero

para estar haciendo fotos todo el día.

Antes no era como ahora, que vas con los móviles

y haces fotos. Yo tengo muchas fotos siempre disfrazada.

En la guardería, siempre me tocaba ser pastorcita.

Nunca me tocaba nada importante.

No. Una vez, me tocó ser la mula.

Así que luego preferí ser pastorcita.

Bueno, y esta foto, ¿alguien se reconoce?

Bueno, una flamenca. No.

(M.A.) Será Niña Pastori o María del Monte.

Sí. María del Monte, claro.

¿Quién será? Una pista.

Tiene un premio de cocina importantísimo.

Y es muy simpática. Un premio de cocina importantísimo.

Desde Jerez de la Frontera, en Cádiz,

y con el título de Cuarto MasterChef España,

Virginia Naranjo.

(Aplausos)

La he seguido en el programa y hasta la final.

Y yo creo que ha sido

muy merecido y una chica muy linda.

-Hola. -Felicidades.

Gracias. Buenas noches. ¿Cómo estáis?

Enhorabuena. Nerviosos. ¿Cómo vamos a estar?

Bienvenida de nuevo a las cocinas estas,

que te han cambiado la vida.

¿Qué se siente al volver aquí? Mira.

Se ve con mucho cariño. Desde aquí, mejor que ahí.

Pero con mucho cariño.

Desde la barrera, se ve mejor.

Ganas de cocinar sí me han entrado.

¿Qué estás haciendo? Ahí estamos

en el Basque Culinary Center, en San Sebastián,

aprendiendo mucho, poniendo muchas ganas,

esforzándome mucho para dejar bien alto "MasterChef".

El pabellón bien alto. Hombre. Y que me abra puertas.

Bueno, Virginia, ¿qué nos has traído hoy?

¿Nos lo cuentas a todos?

Os he traído un plato de mi infancia.

Es un atún encebollado. Y le he dado

una vuelta más con lo que estoy aprendiendo.

Lo presento tipo tataki. Hice el guiso primero.

Y con ese caldo, maceré el tataki, lo pasé por plancha.

Lleva unas cebollitas confitadas en el mismo caldo.

Está muy fino y elegante. Muchas gracias.

Mírala, eh. Muchas gracias.

Quién la ha visto y quién la ve.

Qué maravilla. ¿Y la salsita debajo?

Es una emulsión. He colado la salsa y la he texturizado un poco.

Y eso te recuerda a tu infancia, ¿no?

He partido del guiso madre.

A partir de ahí, le hemos dado la vueltecita.

Como Virginia, todos tenemos un plato

que nos recuerda a la infancia

y que nos parece lo más rico del mundo.

Bucead en vuestra memoria, porque es lo que cocinaréis hoy.

¡Oh! Las paellas de mi madre. Alcachofas a la brasa.

El pescadito pequeño frito,

que lo traía mi madre.

Podéis modernizarlo como ha hecho Virginia,

en este caso, o hacer una interpretación libre.

Pero la base y el alma de ese plato, tiene que estar ahí.

Durante estas semanas, en "MasterChef" habéis aprendido

técnicas nuevas de cocinado que os pueden ser muy útiles.

Utilizadlas. Tenéis 75 minutos.

Y, como siempre, todo lo necesario para elaborar

vuestro plato en el supermercado.

¿Preparados? (TODOS) ¡Sí, chef!

Y el tiempo comienza en tres, dos, uno. ¡Ya!

¡Oh! Me encanta cómo corren.

(LOLES RÍE) ¡Más que idiota! ¡Que eres un idiota!

#Mi Eva María lo tiene fresco.#

#Yo también tengo la mano helada.#

¡Ay! #Que me pincho, que me pincho.#

Estás dejando esto... Qué quieres que te diga.

Esto es lo que pasa conmigo, que soy una exagerada.

¡Ay, las ñoras! -¡Quita, coño!

Que eres más pesada. -¡Coño, que nada más

lo quieres todo para ti! Oye, Loles.

¿Te hacen falta ñoras? Ya las he cogido,

que estaban allí, señora. ¿Sin tirar nada?

Señora, sin tirar nada. Señora.

Agua, el vino, la soja.

El azúcar está allí.

La nuez moscada, el pollo. Diez,

nueve, ocho... ¡Espera, espera, espera!

Siete. No espero.

Cinco, cuatro, tres...

¡Ay, romero! Dos, uno.

¡Vamos, a cocinas!

¡Uh! ¡Ay, cómo pesa esto!

Mira, Loles, tiene una montaña.

¡Joder! Se nota que tenían

siete churrerías, eh. Había pasta allí, eh.

Cómo comían de pequeños en casa. Marisco todas las semanas.

¡Huy, qué hambre me está entrando!

(SILBA)

Cómo se nota, Fernando, que eran muchos en casa.

Conejito. Un triste conejo.

Bueno, madre, llegó el día de hacer tus canelones.

Pero no es un día cualquiera. Me tienes que acompañar

y darme toda la buena suerte.

Te has guardado la receta hasta el último momento, jodida.

¿Cuál es tu plato de la infancia? Arroz a la cubana.

Podría ser uno de los míos.

No es que fuese, pero lo comimos mucho.

Mi madre era cubana. ¿Jordi?

La escudella, los canelones, platos muy de mi tierra.

Son los que más te remueven las entrañas,

te recuerdas a momentos con la familia.

Voy a hacer un arroz con conejo y con verduras.

Este plato me recuerda a los domingos de mi infancia.

Yo siempre quería que fuera domingo

para comer el arroz, que era mi favorito.

¿Recuerdas tu plato favorito cuando eras pequeño?

El mío era y sigue siendo el puchero de mi madre. ¿Y el tuyo?

Haz tu propia versión de una receta de tu infancia

y súbela a la aplicación de "MasterChef".

Ah. Y vota por tu favorita. ¡Huy! Mira qué buena pinta

tiene este. Pues este lo voto. Hala.

(TARAREA)

Qué pesada es, de verdad. (TARAREA)

Tiene que ser el centro de atención.

#Hoy puede ser un gran día.#

#Plantéatelo así.#

Canto mucho aquí por no gritar.

A veces, me desespero con la cocina,

con el tiempo y los ingredientes.

(TARAREA)

¡Huy! Ya huele a Venezuela.

Estoy superorgullosa de llevar

mi plato por bandera, el pabellón criollo.

¡Vamos, chaval! Tienes que darte mucha prisa

Este plato es el plato más típico, con diferencia,

de mi infancia. Mi madre cocina muy bien.

Y yo siempre le pedía que me hiciese cocido madrileño.

Me encanta. Soy capaz de comerlo hasta en verano.

Ay, si no cabe nada más.

Venga. Estoy haciendo una paellita.

Como las de mi infancia. Mi madre cocinaba muy bien

y hacía mucho la paella.

¡Venga, leche!

La piel, fuera. Esta pechuga está guay.

Yo hablo sola. No me lo tengas muy en cuenta,

pero es la manera de... Esto prefiero marcarlo.

Hablo mucho sola, con los ingredientes,

porque creo que tiene cierta interacción

la vida con todo. No es que hable sola

por la vida, pero con la cocina, sí.

Muy bien. Estate tranquila.

¿Nuestras celebrities qué te parecen?

Los veo bien. Poniendo todo de su parte y currándoselo.

Concentrados. Concentrados.

No sabían lo duro que era "MasterChef".

Han sufrido como demonios. Han hecho cursos de cocina.

Se han comprado libros de cocina,

los de "MasterChef" lo saben de memoria.

Eso se tiene que notar en las cocinas,

la evolución tan grande que han tenido, ¿no?

Los he visto puestos.

Se ve que cocinan en su casa. Lo hacen muy bien.

Como te quemes, lo que me faltaba.

Venga, hazte un poco más.

Tú ya estás. Aquí.

(TARAREA)

#Se me está quemando. Lo buena que soy.#

¡Ay! Se pega en el centro. ¡Oh!

Se me ha quemado el calamar.

Y he tenido que quitar la paella.

Porque una paella quemada, no.

A los principios, me equivoco.

Pero, luego, rectifico y llego a tiempo.

Las obleas así. Que son un poco rectangulares.

Si te sobra, luego lo cortas.

Que no le voy a hacer una fuente tampoco.

Pero una fuente de mesa, como las que hacías tú, mamá.

He elegido este plato por hacer

un homenaje a mi madre, entendiendo lo que significaba

para ella los momentos

en que podía cocinar y nos tenía alrededor.

Con sus canelones en la boca.

Anda, mami, menuda responsabilidad.

Hacer tus canelones, aquí, con 14 cámaras, mujer.

Tú, que querías guardar el secreto. Pues toma.

¡Esto no puede ser!

Yo soy una exagerada y una desmesurada.

Soy adocenada en todo. Entonces, me he adocenado

en el caldo y en los ingredientes.

Y la olla se me salía. No pude poner todo lo que quería.

Loles. ¡Voy, dime!

Tenemos olla de mayor tamaño. Lo sé. Ya está.

Pero ya está, no. Cámbialo, mujer.

Sí, sí. Lo voy a cambiar. Has echado seis kilos

de carabineros, dos de cigalas y tres de langostinos,

por lo menos, aprovéchalo.

Por no agacharme y por no ponerlo aquí.

No lo quiero ni ver la olla esa.

¡Madre mía! ¡Hala!

Toma. Eso es echarle perlas a los cerdos.

Solamente, esas cabezas machacadas y salteadas,

no tienes por qué utilizar más. Así, a lo loco.

Qué burrada. Eso es utilizar mal el producto.

Vale. Venga.

A ti te voy a volver a usar. Venga.

Ya está.

El foie lo voy a echar al final.

Porque si no, se deshace y es puro aceite.

¿Qué tal, Virginia? ¿Qué pasa, tocaya?

Muy bien. Qué buena pinta.

Con mucha ilusión. Estoy pensando en mi abuelita,

que tiene 89 años y la echo mucho de menos. Y aquí estoy,

haciendo las arepas que tanto me hacía ella de pequeña.

Español no es. Es de tu tierra. Sí.

El plato típico de Venezuela, que es el pabellón criollo.

Tengo puesto aquí la carne, mechada, en hebras,

las judías pintas, un arroz blanco, las arepas.

Esto lo utilizas como si fuera el pan.

Como el pan. Aquí hay panaderías y allí hay areperas.

¿Esto lo comíais de pequeños en casa?

Siempre. Con mucha ilusión. Así me gusta.

Recuerdo el pueblo de mi abuela. Íbamos los primos

y ella nos cuidaba, nos hacía pabellón,

nos hacía las arepas por la mañana.

Y esos desayunos, para mí, eran lo más.

Y el foie, al final.

Mami, aparécete si algo te parece mal,

porque menuda responsabilidad, amiga.

Y esto, así. Aquí, un poquito de caldo.

¿Qué pasa con Miguel Ángel? Hola.

¿Cuál es tu plato? Mi plato, me la juego

a mi plato real de la infancia, que es el cocido

que hacía mi madre. Qué rico.

Pero en 75 minutos, voy pillado de tiempo.

¿Qué tienes planteado? Tengo planteado hacer la pringada.

Y añadirle agar agar para hacer una gelatina

de la pringada, meterla en un molde

y a la batidora. Voy a hacer otra elaboración,

que es con la patata y con la zanahoria.

Haré una espuma de puré de patatas,

para tener otra textura diferente.

Está muy bien, pero no hay

que meter 16 técnicas en un plato. Una y muy bien hecha.

Vale. ¿Cuál te gusta más? La que tú creas

que le conviene más a tu plato. Vale.

(SILBA)

Esto es lo que voy a hacer, sacar el repollo.

Bueno, Cayetana. Hola.

¿Qué tal? Me da la sensación

de que haces canelones. Sí.

Mi madre, que es catalana, siempre nos ha hecho

unos canelones a la catalana y una receta que nunca quiso dar.

Y de la cual, me he tenido que enterar por mi hermana.

Te digo que es una receta singular. Con pollo.

Es la que ha hecho mi madre toda la vida.

Es una versión con pollo, con carne de cerdo,

con higaditos de cerdo, que aquí usaré foie.

-Qué bueno. -Y eso queda con un relleno bueno,

que espero que te convenza. Te los dedico.

Imagino que darás algún toque de modernidad.

Lo voy a dar. ¿Cómo es eso?

¿No te hago sorpresa? Me hace ilusión.

Que te queden monos. Los canelones los miro con lupa.

Suerte, Cayetana. -Venga. Gracias.

A ver. Por litro...

Ay...

20 por... ¡Ay!

Qué de medidas tengo en la cabeza.

Venga, me la juego.

¿Qué pasa, Loles? Aquí estoy,

un poco de aquella manera.

¡Ay! Tened cuidado, que tengo aquí el...

¿Y eso? Estoy haciendo un caldo, cariño.

No tenía otra cosa. -¡Huy, chiquillo!

La paella más cara del mundo.

La más cara. Ya sabes que yo soy una chica muy cara.

Cómo se nota que teníais siete u ocho churrerías

allí, en Barcelona, y había parné.

No teníamos muchas cosas, pero de aquí, sí.

Coge solamente las cabezas. Los rehoga primero.

Los salteas. Y luego, echas agua y haces un fondo de la leche.

Y con los cuerpos, los echas en el último segundo

Pero echar dos kilos, dos de carabineros,

dos de langostinos, hay que tener

un poderío... Como el que tengo yo.

¿Qué es esta locura y este lujo de caldo?

Pues mira. Caldo "MasterChef".

Ya puede estar bueno. Espero que sí.

¿Y esto qué es? Ah, es el calamar.

El calamar, que se me ha quemado.

Yo lo que hago, es sacarlo

y ahí mismo hago el sofrito. Lo tengo que sacar.

Y empiezo a freír lo otro. -Ahí va.

Cariño, porque me estáis entreteniendo.

-La estamos liando. -Me estáis liando.

O sea, que todo esto lo quitaré.

Aspirantes, hemos consumido ya 45 minutos.

Tenéis aún 30 minutos por delante.

Oh... Si todos los conejos supieran igual que este...

Soy pequeña pero matona, ¿eh? No hay olla que se me resista.

Somos las madres de los años 70

y todo lo hacíamos con la Minipimer. Todo.

#Dame la gasolina, quiero más gasolina...#

¡Ay! -Perdón, perdón.

Ay, ¿eso qué es? Ay, ahí ha pasado algo.

Que puede quemar, No te acerques.

Ay, Dios mío. -Vámonos.

Me he asustado porque me dan mucho miedo

las ollas a presión.

A mi madre un día con las caraotas,

las judías negras, al abrirla... ¡Pum!

Y el techo todo lleno de judías negras.

Entonces me dio un poquito de miedo

Perfecto.

Uh, qué bueno.

Son muy largos estos canelones.

Okey. Esto ya está listo.

Tres y medio de agar agar.

Bueno, me tienes muy despistado, Fernando.

Buenas. -Yo también estoy despistado.

¿Es una receta tradicional de tu casa?

Sí, pero le he querido meter una salmorreta

que es lo que se utiliza en Alicante,

porque mis bisabuelos pasaron su parte final en Alicante

y lo utilizaban.

¿Y esto es? Como si fuese una picada, ¿no?

Sí. Para mejorar el arroz.

Se lo he dedicado a mi padre que le encantaba

el arroz con conejo. Creo que es una forma

de decirle que lo quiero, ¿no?

¿No le vas a aportar ningún toque de modernidad?

Voy a ver cómo le añado trufa.

¿Trufa? Sí.

Qué moderno.

(RÍEN)

¿Técnica novedosa?

¿Hoy? ¿Aquí? Ninguna.

Yo lo voy a hacer clásica porque soy ortodoxa.

Ahora mismo lo estoy haciendo todo como toda la vida.

Atención, aspirantes, últimos 10 minutos.

Bueno, a ver si no la cago porque está buenísimo.

Son muy largos estos canelones.

Son muy largos.

Es que esto quema ahora como una cosa mala.

¡Ah!

No sé cómo lo voy a emplatar.

Voy a hacer unas bolitas de nata y parmesano.

Los bigotes. ¡Ostras! >Es que tengo aquí estos...

¡Ay, Virgen de la Moreneta! No sé por qué no me iluminas.

Aspirantes, último minuto.

¡Aah! Que se me cae.

Diez, nueve, ocho, siete,

seis, cinco, cuatro,

tres, dos, uno...

¡Tiempo! Manos arriba.

Estoy muy satisfecha y contenta con la elaboración del plato

porque no era fácil en tan poco tiempo

hacer tantas cosas a la vez. Y me organicé y al final

lo pude sacar que para mí era lo importante.

Virginia, gracias por venir. Gracias por invitarme.

Un placer tenerte aquí. Te vemos en la próxima.

Muchas gracias. -Guapa.

Adiós. Suerte, ¿eh? Y disfrutadlo mucho.

A los aspirantes "celebrity" le diría que disfruten

si les gusta la cocina, que aprovechen

porque se puede aprender mucho.

Y que cocinen con corazón y con sabor.

Hoy en las cocinas se ha respirado mucho amor.

Ha llegado el momento de ver si ese amor

se ha traducido bien en los platos.

Así que Miguel Ángel, empezamos contigo.

¡Artista! Mucha suerte, artista.

Gracias. -Madre mía, qué barbaridad.

Madre mía, si eso necesita costaleros.

Sí... Ja, ja, ja. -Muy bien, Miguel.

Bueno, Miguel Ángel, ¿qué nos has preparado?

He preparado un cocido que es mi plato de la infancia.

Y lo más importante para mí era la "pringá".

Como yo eso todo lo picaba, lo juntaba y me lo tomaba

a la vez, se me ha ocurrido utilizar agar agar

para crear una gelatina. Y todo picadito, el tocino,

la morcilla, el chorizo, el pollo y el jamón,

está bien picadito. Y por otra parte he utilizado

otra de las técnicas con la patata y he hecho

una espuma de patata con el sifón.

Y la última elaboración que he hecho ha sido,

un toque con la salsa de tomate y comino que he añadido

goma xantana para que espesase un poquito más.

Eso es lo que he hecho.

Bueno, qué ponencia magistral sobre cocina. Probémoslo.

Bueno, Miguel Ángel, el mérito es en ese tiempo

tan justo hacer esto que has hecho.

Está muy bueno. Y luego el atrevimiento de utilizar

diferentes técnicas. La "pringá" está

muy bien hecha. La espuma está muy buena de textura.

Diría pequeños consejos para todavía mejorarlo.

No te puedo decir fallos. No los tiene.

El mejor trabajo sin duda y el que tiene

más coherencia es esa terrina de carnes trabajadas

con agar agar. Técnicamente está bien ejecutado.

Y eso ya para un "amateur" como tú es decir mucho.

A partir de ahí, defectos hay.

Es que si lo haces perfecto serías cocinero profesional.

Hacer esto en tan poco tiempo, no es que tenga mérito,

es espectacular.

Creo en "MasterChef" lo que más me han sorprendido

son los niños y después tú.

En serio. Si es como un niño...

Es como un niño.

Me emociono y pongo la misma pasión

que cuando era niño y estaba jugando

porque muchas veces lo tenía que reprimir

por el mundo laboral.

Y según he ido creciendo he aprendido a rescatar

ese niño que se perdió por trabajar demasiado pronto.

Has entendido perfectamente la prueba, transformando

un plato de cocina tradicional de tu vida, de tu casa,

de tu infancia, por un plato de alta cocina

con una interpretación de un cocinero moderno.

Gracias.

Me ha hecho mucha ilusión que los tres

me hayan valorado tan positivamente.

De verdad que estoy muy orgulloso

de la evolución que he tenido desde que empecé.

Virginia, vamos a ver a dónde nos transportas

con tu plato. Espero que a mi pueblo.

Virginia, cuéntanos cómo se llama tu plato.

Pabellón criollo, el plato típico de Venezuela.

Son unas judías pintas, que allí se llaman caraotas,

la carne mechada, tostones, arroz blanco, queso y arepas,

que para nosotros es como el pan.

¿Hay alguna manera de comerlo? ¿Se empieza

por donde uno quiere...? Se comen primero las caraotas

pero a mí me gusta ponerle a las caraotas

un poco de carne, mezclarlo un poco.

Me gustan las judías con arroz. Yo me hago esto...

Eso.

Te he visto trabajar impecable, sabiendo lo que hacías,

un plato que habías hecho más veces

¿Cómo lo has modernizado? ¿Qué toque le has dado?

Me he transportado a mi país, he pensado en mi abuela...

Y te has ido de "MasterChef". Y lo he disfrutado muchísimo

y he cocinado como ella... Y no te has dado cuenta

que en la prueba había que aplicar nuevas técnicas.

No le venía bien tampoco. Me parecía ilógico.

¿Iba a hacer una espuma de judías negras? No sé.

Iba a desvirtuar el plato.

Cuando se conoce perfectamente la cocina puedes actualizarla.

Es más, se debe, porque no comemos

como hace 50 años. Imposible. Con lo que la cocina

tiene que ser actual. Plato tradicional tal cual,

perfectamente hecho, muy rico, no se le puede poner pegas.

Pero para dar ese saltito hace falta pensar

un poco más en cocina que es lo que te ha faltado a ti.

Vale. Has hecho un plato

muy reivindicativo de tu tierra,

no conozco la cocina venezolana, sí sabores sudamericanos.

A la ensalada te puedo decir

que le falta un poco de alegría, de lima,

más cilantro, más "power". Lo que sí estoy convencido

es que cuantos venezolanos vean este programa

y vean tu plato, se sentirán orgullosos.

Seguro que sí.

No sabes la ilusión que me ha hecho poder hacer

el pabellón criollo. Y cuando me vean en Venezuela

digan: "Vamos, lo sacó".

Muy bien, "gordi".

Loles, el jurado te espera. Hala. Vámonos para Cádiz.

Sabor tiene, y tiene mucho, yo creo que mucho sabor.

Pero... Se me ha quemado un poquito.

Pero está buenísimo el socarrat.

Que prueben el socarrat también.

Aquí estamos.

Cuéntanos. ¿Qué es esto, mujer?

Después de todo lo que he pasado ahí

os traigo simplemente un platito de arroz

con unos bichitos. Espero que esté sabroso.

Es que hay veces que sale mal.

Loles, has entrado en el libro de los records Guinness.

Has hecho el arroz más caro del mundo.

Ya puedes hacer películas y tienes que pagar este arroz.

Esto es una cosa quemada, emplastada, pasada...

No se puede hacer un caldo tirando en el agua todo.

Me he emborronado. Y luego encima a la hora

de ejecutar el arroz, esto. Sí, sí.

No hay por dónde cogerlo. No, ya lo sé.

La inducción y yo somos imposibles.

Loles, te hemos visto hacer aquí cosas muy ricas.

El problema no es la inducción. El problema ha sido

cómo ha venido Loles hoy. No lo sabemos.

Pues fatal. Puedo permitirme el lujo

de pasarle alguna cosa a un Miguel Ángel, por ejemplo,

que es un atrevido, un kamikaze, que se tira

a la piscina sin agua... Lógico que se pueda meter

un castañazo.

En un plato con este producto, con tu sapiencia,

meter la pata en una semifinal de "MasterChef"...

Sí. No se puede permitir.

Hoy no te puedes sentir orgullosa.

He empezado mal, he continuado mal

y todo ha salido mal. A veces en cocina es mejor

volver a empezar desde el principio de cero.

Es que no había gambas ni cigalas.

No había nada. Lo había sacrificado todo.

A ver si es que te han faltado ingredientes.

Loles, y mira que habías cogido ahí que me habías dejado

sin nada en el súper. Te he hecho una sevillana

y todo con la cigala. Eso me ha gustado.

Pues mira, he aprobado la sevillana.

Sí, porque el arroz parece que no.

Esto es lo que hay.

Pues he hecho un arroz con conejo en homenaje

a mi padre. Es la primera vez que lo hago así

porque le he hecho una salmorreta

que es como una especie de majado de Alicante.

Al final le he puesto un poco de trufa

por encima que me parece que le podía encajar.

Parece un plato muy tradicional.

He estado practicando con las esferificaiones.

Hice unas de alioli con un arroz a banda

y no me gustó nada.

Yo le he puesto todo el cariño del mundo y...

Se lo has puesto porque está buenísimo.

Ay, ¿quién te va a comer el conejito, Fernando?

¿Lo has probado? Sí.

Es una sensación en la boca. Sin más.

Si le quieres dar un poquito más de comer

a mí no me molesta. Si me quiere invitar a cenar,

también puede. Bueno.

El arroz, en este caso, está un poco grasiento.

Pues te juro que lleva poquísimo aceite, ¿eh?

Le falta esa magia que te da la sal.

A mí me gusta poco la sal, la verdad.

He utilizado el romero precisamente para no matar

el sabor con la sal. Dale un sabor intenso

pero que no le falte sal. Bueno...

De verdad que lo he hecho así. Incluso he pensado

que para vosotros estaría un pelín soso,

pero he querido hacerlo así. Si lo has pensado,

es porque lo sabías.

Para mí tiene esos defectitos. Hay una verdura

que quizás está un poco tosca puesta, le falta una chispa

de sal y una grasa que me parece un poco,

ligeramente, excesiva. Quizá no hay esa vuelta,

has hecho tu interpretación con mucho cariño.

Es un plato dedicado a tu padre. No merece crítica.

Dicho eso, está muy rico, que es lo que pedimos.

Y ya está. Igual esto suena un poco

a rollo pasteloso pero me he emocionado mucho

haciendo el plato porque me ha recordado

a mi familia, los domingos...

Es una forma de quererlo más. Me hubiese encantado

haber tenido una relación de amistad.

A mí me encantaría haberle contado a mis padres

"me pasa esto por esto y por esto".

Y eso se echa en falta.

¿Con quién has estado hablando todo el cocinado?

Conmigo misma. ¿No pedías consejo a tu madre?

Sí, bueno, sí. Estaba teniendo

una conversación interior con ella porque nunca quiere dar

la receta de sus canelones.

Y de alguna manera le estaba pidiendo ayuda,

y por otra le estaba diciendo: "Mami, perdona".

¿Y ella qué te decía? Ja, ja. No me ha dicho nada.

Pero me he sentido apoyada.

Y esa receta mítica, ¿cómo es?

Las obleas del canelón van rellenas

de carne de cerdo, de pollo e higadillos de pollo,

que hoy he utilizado foie. ¿Y las dos cositas...?

He querido hacer una esferificación

de nata con parmesano. Con la falta de tiempo

he tenido que cogerla en un momento dado

con la mano y por eso se ha quedad más plana.

Pregunta técnica: ¿qué reactivo lleva

esa base de parmesano? En el agua y alginato.

¿Y ahí? Aquí no.

Solo hacía falta el alginato para el lácteo.

Lo que más me ha gustado de tu técnica

es que me puedas razonar por qué no has echado

ningún cálcico en la base porque lógicamente el queso...

Ya lleva calcio. Y no es necesario.

Te ha dado una clase de... Era lo que quería escuchar.

Vale. ¿Son los mismos?

Digamos uno tradicional y este en versión Cayetana.

Quería trasladaros a los canelones de mi madre

y por eso os he presentado una fuente más casera,

y luego he hecho otros dos aparte para que pudierais

probarlo en un emplatado más moderno

entendiendo la prueba como un avance.

Puedo decirte que los canelones de tu madre están ricos

Tu madre puede estar contenta.

En cuanto pueda cocinar para mi familia les voy a hacer

los canelones versión "MasterChef".

Creo que es importante que Cayetana ha aplicado

la técnica, ha cogido un plato de tradición

y es verdad que están muy ricos.

No, pero si es maravilloso verte entrar cortándote

todos los dedos y que ahora ya no te cortes en hablarnos

de técnica, abatidor, gluconolactato...

Bueno, ese es el mérito de todo esto, ¿no?

Estoy muy orgullosa y estoy muy contenta

de haberme superado a mí misma, de haberme atrevido

a romper moldes y estructuras mías de cabeza.

Me ha venido fenomenal y he aprendido un montón.

Pero un montón.

Tengo crisis después de "MasterChef"

porque me ha picado el gusanillo. Como he ido

evolucionando, aprendiendo, he tenido buenos resultados...

Ahora me iría a estudiar cocina al Basque Culinary Center,

te lo juro. Me iría a hacer la carrera.

Os anuncio que el mejor de esta prueba se llevará

los 4000 euros que podrá donar a la ONG que elija.

Así que jueces, por favor, a deliberar.

Me haría mucha ilusión.

Porque nunca he ganado dinero.

Vamos allá.

Hoy teníais la oportunidad de experimentar

cómo hace un gran chef. Todos los grandes cocineros

han partido de los tradicional y han evolucionado esos platos

hasta la vanguardia y la perfección.

Para elaborar un gran plato hace falta una base.

Hay que pensar, tener un plan y trabajar muy duro

hasta conseguir el objetivo.

Valoramos el esfuerzo y el cariño que habéis puesto

en esta prueba. Pero os pedíamos además

que utilizarais técnicas aprendidas en "MasterChef".

Y el único aspirante que ha resuelto bien

este cruce entre tradición y vanguardia ha sido...

Miguel Ángel.

Felicidades.

¡Ay, qué ilusión!

¡Sííí! ¡Vamos! ¡Qué ilusión!

Ay, muchas gracias. -Mi niño... Qué bien.

Ay, Dios. -El cachorro, el cachorro...

El tío se lo ha currado de una manera brutal

y hoy era merecidísimo que lo ganase todo.

Tendría que haber pasado a la final directamente.

Además de ser el mejor te llevas el título de capitán

en la prueba de exteriores. Jo...

Y, cómo no, 4000 euros para la ONG que elijas.

Así que dime cuál es.

En este caso va para el Hospital San Rafael

que tiene una unidad que cuida a niños que tienen

problemas físicos y psíquicos gravísimos.

Así que para que puedan tener más material, cuidarles mucho

y que aunque estén malitos les sea un poquito

más llevadero con una técnica más avanzada.

Pues para ellos va, Miguel Ángel.

Bien hecho.

Ay. Y nosotros salimos ya

hacia un exterior de máximo nivel.

Donde los aspirantes van a comprobar

cómo se trabaja en un restaurante

de los de verdad.

¿Qué dices?

Aspirantes, nos encontramos en uno de los hoteles

más icónicos de Madrid, el hotel Westin Palace Madrid,

inaugurado en 1912.

Convertido en improvisado hospital de campaña

durante la Guerra Civil, este hotel ha sido escenario

de cientos de anécdotas protagonizadas por actores

como Buster Keaton, Sophia Loren;

artistas como Pablo Picasso o Federico García Lorca;

o cantantes internacionales como David Bowie

o Michael Jackson.

Mucha atención, aspirantes. En esta ocasión trabajaréis

como un único equipo.

Miguel Ángel, tú fuiste el mejor plato de la prueba

anterior, por lo tanto serás el único capitán de la prueba.

Todo seréis responsables del resultado final,

pero será vuestro capitán quien os asigne

vuestros platos que tendréis que elaborar hoy

y organice las tareas.

¿Entendido? (TODOS) Sí, chef.

Joder, ya estoy nervioso.

Aspirantes, hoy cocinaréis un menú degustación

de alta cocina diseñado por un chef

con dos estrellas Michelin.

Un auténtico artesano de la gastronomía

que obtuvo su primera estrella Michelin con 24 años.

Nos acompaña Dani García.

Me alegra mucho porque es paisano, es andaluz,

y es un crac.

Me parece un fuera de serie y me hace muchísima ilusión

poder cocinar un menú degustación hecho por él.

Es como un superregalo, la verdad.

Dani, bienvenido de nuevo a "MasterChef".

Tú eres ya de la familia así que si te parece

vamos a descubrir el menú que nos traes

y que tendrán que preparar hoy nuestros aspirantes.

Un menú de 5 platos que consta de...

¿Cinco? -Cinco.

Cada uno un plato.

Ay, mira. Mira. -Te cagas, macho.

Un primero: mero en flor y daikon.

Ahí es nada, Dani. ¿Qué es?

Bueno, parece complejo pero al final son unas láminas

de mero, un daikon encurtido con una vinagreta

muy agradable de aceite de jengibre, soja...

Un segundo: caprese a la inversa.

A la inversa porque normalmente hay

más tomate que mozzarella en la caprese real.

Eso es una "stracciatella", que es el interior

de lo que es la burrata, y un tomate cherry

con unos gajos de naranja y aceite de albahaca

Debajo lleva unas pasas de aceitunas negras

con aceite de oliva. La mezcla es fresca y agradable.

Ay, ¿por qué?

El tercer plato: lubina frita en adobo.

Bueno, es Andalucía pura. Tiene muchas connotaciones

chinas realmente, donde se fríe increíblemente bien.

Por eso hacemos la espina, a mucha gente le gusta

comérsela, yo entre ellos.

Lo demás es una lubina frita en adobo, con un poco de salvia

que diferencia de la realidad que lleva orégano.

Una lubina frita un poco más divertida.

Un cuarto plato: pluma de cerdo ibérico

macerada al estilo bibo.

Aquí lo importante es la maceración.

Es un adobo muy japonés, se hace con pasas de miso,

tiene que absorber bien el azúcar y macerarlo bien.

Y a la hora de hacerlo a la parrilla o a la plancha

que no se queme esa azúcar que tiene dentro.

Tiene también su gracia.

Y luego bimi que es una verdura que a mí me encanta,

un poco de zumo de limón, pipas de girasol.

Aparentemente el más feo y gustativamente el más rico.

Y por último, un postre: tocino de cielo de fruta

de la pasión y frambuesas nitro.

El nitro realmente es lo más sencillo.

Aquí, la cocción del tocino de cielo que no se rompa,

que no se abra. Las temperaturas son vitales.

Pero es un tocino de cielo muy fresco, ¿no?

Lleva la pulpa de la fruta de la pasión,

un poquito de frutos rojos, la frambuesa, merengue cítrico

pasado por nitrógeno...

Ese tipo de cosas hace que sea un tocino

mucho más fresco de lo que imaginas.

Aspirantes, tomad buena nota de lo que ha dicho Dani García

porque tenéis 70 minutos para elaborar

la "mise en place" de este menú degustación.

A partir de este momento los platos saldrán

con una cadencia de 15 minutos.

Así, el primer plato saldrá en el minuto 85,

y el postre en el 145.

¿Oído? (TODOS) Sí, chef.

Sí, sí. Miguel Ángel, además de ser

el único capitán, cuentas con la ventaja

y la responsabilidad de distribuir los platos

que harán tus compañeros.

Así que primero dinos, ¿con qué plato del menú

degustación te quedas tú y por qué?

(RESOPLA)

La decisión es muy difícil. No me voy a quedar

con el que para mí creo que es más fácil

porque me voy a sentir muy mal asignando los demás platos.

Y como creo que los pescados pueden ser complejos,

me voy a coger uno de los dos. Me quedo con el primero..

Flor de mero y daikon.

Que Miguel Ángel se haya asignado

uno de los platos complejos me parece buena decisión

porque es el capitán. No puedes partir siendo capitán

cogiendo el plato más fácil y siendo un egoísta,

repartiendo los difíciles porque te va a caer a capón.

La caprese a la inversa se la voy a dar a Cayetana

porque no quiero que falle, que lo haga estupendamente.

Así que le doy la caprese.

Yo creo que lo que quiere es que no vaya

a la eliminación. No me gustaría que fuésemos

ninguno, de verdad. Pero si hay alguien

que no quiero que vaya más es Cayetana.

Miguel Ángel no quiere perjudicar a nadie

pero beneficia a Cayetana. Bueno, lo puedo entender.

Han sido Pimpinela. "Somos la pareja perfecta

y vamos a muerte hasta el final".

Lo puedo entender. Yo le hubiese dado

el palto más fácil a...

A nadie. Me lo habría quedado yo.

La lubina frita se la doy a Virginia.

Porque Virginia casi todo lo que hace, lo hace bien.

Y aunque sea un plato que a priori es difícil

al tener la espina y ser frita creo

que no es tan complejo.

Dice que confía en mí y que ve un plato difícil

y que yo voy a poder. Es muy bonito.

Pero en el fondo me hubiese gustado

que me gustara otro plato.

Dinos, Miguel Ángel. ¿Para quién es la pluma

de cerdo ibérico macerada al estilo bibo con bimis?

Para Loles. -Ah...

Para Loles. -Las plumas vienen a mí todas.

Y el postre se lo dejo a Fernando porque

sé que le gusta la repostería y si alguien puede sacar

ese postre, que fácil no va a ser,

creo que es Fernando. -Será el chef.

Cuando me ha endiñado el postre me han entrado unas ganas

de llorar, te lo juro. Literal. Digo: "¿Cómo voy a hacerlo?"

Ya simplemente oír el proceso que ha explicado Dani

y no he entendido nada.

Cocinaréis para 10 comensales muy especiales,

expertos gastrónomos que vienen a realizar

una cata del menú degustación.

Espero que seáis conscientes

de la responsabilidad que tenéis.

No me quiero ni imaginar lo difícil que va a ser esto.

Que tengamos que hacer un menú degustación

en el Palace, de Dani, para que lo prueben

diez expertos culinarios es la máxima presión

que se puede tener.

Os recuerdo que en el camión de nuestro supermercado

proveedor de alimentos tenéis los ingredientes necesarios

para cocinar hoy. El excedente que no utilicéis

será donado a comedores sociales.

Aspirantes, ¿estáis dispuestos a demostrar que estáis

preparados para sacar un menú degustación como este?

(TODOS) ¡Sí, chef!

Pues coged vuestros delantales y a cocinas

en tres, dos, uno, ya.

Vámonos. Organización.

Organización. -Nos ponemos, Loles,

tú que tienes la carne, ponte ahí que tienes

más espacio para lo que tengas que limpiar.

Tú y yo juntos que vamos con los pescados.

Fer, que eres el postre, te pones allí.

Caye, aquí a mi lado. Chicos, no nos ayudamos

entre nosotros a no ser que hayamos

acabado el trabajo. -No nos ayudamos

hasta que acabemos. -Hasta que acabemos.

Vale -Si no, nos liamos.

Tomates. Si son diez platos pongo diez tomates por plato.

Diez.

Joder, el mero. Vaya tela...

Voy a empezar con la salsita. -Voy a hacer lo mismo que tú.

Voy a ponerme a hacer el majado primero.

Aceite de girasol, azúcar moreno, sal...

Dos, tres... -Cayetana.

Calla, que pierdo la cuenta.

¿El agua? -Agua... Aquí.

¿La cojo del grifo? -Abajo hay garrafas.

Chicos, tenemos menos minutos de lo habitual, ¿eh?

Hay que darse brío. -Me voy a suicidar

y así se acabó el problema.

El tuyo es diferente al mío. ¿Pero es un majado también?

No, yo voy a infusionar el jengibre

con el aceite de girasol para que esté infusionando

todo el tiempo mientras estoy limpiando el pescado.

Los platos más complejos eran los dos pescados.

A Cayetana le he dado la ensalada que a priori

podría ser uno de los más fáciles.

Lo normal es que lo hubiese escogido yo para mí

pero como he decidido como capitán meterme

a pringarme como los demás,

ese tenía que dárselo a alguna persona.

Muy bien, Miguel Ángel.

A Cayetana le has echado un capote, ¿no?

No, porque no lo necesita. -Es lo que parece.

Dices: "Esa es la ensaladita".

La ensaladita tiene intríngulis, ¡pero vamos!

Benefició a Cayetana dándole el plato.

Ha sido honesto y lo dijo

también, ¿no? O sea, ha dicho: "Yo Cayetana no quiero que vaya

a la prueba de eliminación y le doy la ensalada".

Al loro, tienes platos de cocinero importante.

No se puede fallar. No, lo sé.

De tiempo sobrada no vas, sale pronto.

Lo sé, por eso te digo. Hoy despeinarse, lo mínimo.

Nervios, los justos. Vale.

Y hacerlo bien. Ponte las pilas.

Lo que te da presión es la prueba, Dani García, las Estrellas Michelín

y todo. Socorro. (GRITA TÍMIDAMENTE)

A ver, venga.

Esto tiene que ir infusionado mucho tiempo.

¿Eso qué es? El adobo que estoy haciendo.

Vale. Dale cera, porque aquí tienes escamas, aletas,

espinas para quitar.

Cuando tengas el pescado limpio, estarás tranquila.

Ya puedes correr. Venga.

Miguel Ángel confía mucho en mí.

Cree que con la lubina podré. No es un plato

que me guste mucho. Lo veo muy complicado.

¡Jo! La tijera esta.

Miguel Ángel, ¿me quieres?

-Yo claro que te quiero. -Vale.

-¿Por qué? -No me gusta tu forma de quererme.

(RÍEN) -No veas, ¿eh?

Cuando estés limpiando eso y estés hecha mierda,

mírame a mí y mira este. -¡Mecachis en la mar!

Uf, a ver, ¿cuántos llevo?

Uno, dos, tres.

Le tengo que dar caña.

A ver, yo necesito un colador.

No voy a meter en esto la gamba zamba.

Los tomates en agua con hielo.

Estoy sudando como un pollo, o sea, "ojú".

No hay dios que corte esto.

La madre que me parió.

Sabía que el mero era complicado,

pero no sabía que sería tan difícil.

No sé por qué me meto en estos fregados

con estos peces tan grandes, con unas espinas tan gruesas

imposibles de cortar, excepto con serrucho.

¡Pam! ¡Venga!

¡Ah!

¡Ah!

Aspirantes, atención, lleváis 20 minutos con la mise en place.

En 50 minutos tenéis que tener todo listo para la llevada

de los comensales, ¿oído? (TODOS) ¡Sí, chef!

¡Pues a correr, venga! ¡Sí, chef!

¡Venga, chicos!

Este 11. Y ya está.

Venga, ay, Dios mío. No podían poner tomates más gordos

y pelaba 50, leche.

Un ajo, dos.

No encuentro el mirin. Bueno, pues lo haré a mi libre.

¿Dónde está el azúcar? -Ese capi, ¿el azúcar?

-El azúcar, a ver, el azúcar, el azúcar, el azúcar, el azúcar.

Sal, ¿dónde está el azúcar? Bueno, no encuentro el azúcar.

Un menú de dos Estrellas Michelín es una responsabilidad.

Tampoco vamos a llegar nunca a hacerlo como lo hace el chef,

pero se intenta.

Se me ha quemado un poco.

Azúcar, mirin, zumo de yuzu, jengibre y aceite de oliva.

Me falta el jengibre. ¡Jengibre!

¿Jengibre tenéis por aquí?

Aspirantes, todos firmes, tenemos aquí a Dani García

para supervisar vuestro trabajo.

Quiero que superéis los límites y que nos sorprendáis,

a nosotros y a los comensales. (TODOS) ¡Sí, chef!

Estoy dormida y digo: "Sí, chef".

Miguel Ángel. Encantado.

Capitán del barco, Dani García. Peleando ahí.

Me he peleado con el mero, le quité las tripas,

corté la cabeza y la cola. No lo desescamé, quitaré la piel.

Como es un sashimi sin piel, no quites ni la cabeza.

Lo hubieras cortado, tiras hacia abajo y sacas el lomo.

Qué pena que no vinieras antes.

Tienes que seguir el corte teniendo en cuenta

que las espinas llegan cuando llegas a la ventresca.

Hacia el final lo notarás. Recto, eso.

Un poco más arriba. Con la puntita.

Ahí, con la punta, exacto. Va bastante bien.

Pero aquí la dificultad no está en abrir el pescado,

sino luego en limpiarlo, recortarlo, adobarlo

y ponerle su orfebrería fina. Quitarle bien la piel.

Una cosa, que he puesto el jengibre a infusionar con el aceite.

-El aceite. -Pero lo puse alto

y se me quedó un poco. -Te amargará.

-Lo vuelvo a hacer. -Cuando pase de 80 grados amarga.

Rápido, Miguel Ángel, o no llegas. A ver qué hace Cayetana.

Yo no me puedo creer... ¿Por qué te pones nerviosa?

Me pongo nerviosa porque me gusta mucho Dani.

(Risas) Eso, que haces cosas muy chulas.

¿Están bien escaldados? Los estoy pelando.

Pues un poquito así... Se tenía que quitar solo.

Si estuvieran escaldados, no necesitarías cuchillo.

Estoy aquí que no sé cómo quitar esto a 100 tomates.

Qué cosa más bonita te has hecho. No me despeines, por favor.

Oye, qué peinadita vienes de casa hoy.

El emplatado de tu ensaladita tiene que estar, por lo menos,

a la altura de tu peinado. (RÍE) Vale.

No te confíes, el plato parece fácil

pero tiene su rollo. -No me confío, al contrario.

Venga. Gracias, Dani.

¿Cómo dices es una vinagreta?

Ni una medida le han dado. -Venga, ni una medida ni nada.

Porque dicen: "Una vinagreta". ¿Una vinagreta es esto?

Pero, bueno, ¿cómo va ese tocinito de cielo?

Ahí voy, haciéndolo con mucho cariño.

¿Esto qué es? La pulpa de la fruta de la pasión

con azúcar y agua. Y esto es para la espuma.

Sí, bueno, eso es para el merengue, que vamos a hacerlo con el sifón

y con el nitro. -Y con el nitro.

Venga, mezclando eso ya corriendo, ponte las pilas.

¿Tenemos el horno a temperatura? ¿Tienes el molde preparado?

Sí. Venga, no perdamos el tiempo.

Vamos a por ello. Venga.

La repostería en mí es una cuenta pendiente.

He empezado de a poquito y veo que me sale bien.

Pero yo me hubiese quedado con la lubina en adobo.

Cortar pescado se me da muy bien

y el adobo yo creo que también, en mi casa se hacía adobo.

-Es difícil esto, ¿eh, tío? -No es difícil.

Difícil es esto que hago yo.

Esto es como lo de "sales escaldado".

No digo que no, pero me estoy dejando la vida.

Vamos a ver a Virginia, Dani.

¿Cómo vas, Virginia? ¿Qué pasa? Estoy intentando

quitarme lo más gordo, lo más sucio.

Ya llevo uno, dos, tres, cuatro. Esta es la quinta,

le quito lo de dentro. Corre o no llegamos.

En fritura es fundamental la temperatura del aceite.

-Sí. -Cómo vayas a freír.

Como es adobado, el truco de la fritura

es que el pescado esté húmedo. ¿Para freír?

Siempre. Me has dejado loco.

Lo primero, claro, dejo

los lomos en el adobo, los paso. -Lo más rápido que puedas hacerlo.

Para que se le quede un poco... ¿Ese es el adobo?

Sí. -Bueno, pero le falta el pimentón.

Está dándote consejos maravillosos. Gracias, Pepe.

Gracias, Dani. -De nada.

Loles. Dime.

¿Cómo vamos? Estoy ya, mira, envasando.

¿Es la marinada de la carne? La marinada de la carne.

-La veo muy líquida. -¿Muy líquida?

Debe estar más espesa. A ver, ¿qué le falta, hijo?

Le he preguntado porque no me dicen nada.

-Nada. -¿Qué le falta?

Va a estar buena igual. No hubiera quitado tanta grasa.

Para mí, el cerdo ibérico... -No le he quitado grasa, ¿eh?

¿Es que sabes qué pasa? Que en los nervios llevaba grasa.

¿Los nervios de quién? Los nervios de aquí,

es lo que quité. Creía que eran los tuyos.

Los míos ya lo sé. -Una pluma light.

-Pluma para delgadas. -Pluma detox.

Queremos que vivas el programa como si estuvieras en las cocinas.

Por eso, la revista "MasterChef Celebrity"

llega a los kioscos con las mejores recetas,

entrevistas y todos los secretos del programa.

Acuérdate, cada semana con tu revista del corazón favorita.

Estas no, hay algunos que no.

¡Vá-mo-nos!

No te acerques mucho aquí, capitán,

que va a oler el tocino de cielo a pescado.

Siete, ocho, nueve,

diez, once.

Dani, después de repasar tu menú y con los platos

que yo he probado en tu carta, echo de menos uno:

Ese atún de almadraba. Ah.

Hecho un tartar. A mí me apasiona.

¿Te parece que traigamos el tartar aquí

y lo incorporemos en este menú?

Que hicieran un tartar sería genial.

¡Miguel Ángel, capitán, por favor! ¡Sí!

¿Sería tan amable de venir aquí, por favor?

Eh, sí.

Sí. Vamos a ver, Miguel Ángel,

se te complica el trabajo de hoy. Venga.

Mira, para completar el menú tendréis que elaborar otro plato.

No hay problema. Así me gusta.

Tartar de atún de almadraba, para los 10 comensales.

Tartar de atún de almadraba. ¿Eh?

Un tartar, vale, un tartar.

Este plato va a salir en cuarto lugar.

Esto significa que el primer plato saldrá en el minuto 85

y el postre ya no saldrá en el 145, sino en el 160.

Madre mía. Tienes que preparar

el tartar de atún de almadraba con todo tu equipo.

Perfecto. Es un plato que haréis en común,

¿queda claro? ¡Sí, chef!

Venga, capitán, ¡a por los ingredientes ya!

A todo lo que me dicen los jueces sigo digo que sí,

aunque lo vea imposible. Cuando me lo han comentado,

he pensado que era imposible pero no digo que no.

Si ellos mandan, yo obedezco.

Luego nos ponemos con las chuletas de atún.

-Sí, claro. -Si alguno acaba su plato,

que me lo diga y le encargo el tartar de atún.

¿Nadie me va a ayudar a mí, por Dios de mi vida?

Joder, algunos se han jodido.

Vamos para allá.

Esto me lo quedo aquí, que todo lo robáis.

Hoy encima estáis robando de todo.

Está el tomate para meterlo al horno.

-30 minutos tienes. -Sí.

30 minutos, que serán menos. A 120.

Esto es terrible, ¿eh?

Me falta... -Tranquilízate.

-Voy como el culo. -Ahora si eso te ayudo yo.

¿Por dónde le cojo aquí para sacarle los lomos?

¿Por dónde empiezo? -Ve buscándole la espina.

-Sí, eso hago. -Ahí.

¿Qué tal vas? Voy muy mal, Samantha.

¿Sí? Sí.

Son muchas lubinas, he de sacar la espina.

Mi amor, escucha una cosa. Ya está.

Si yo te estoy ayudando. (LLORA)

-Vir. -Que voy bien, que voy bien.

Que no voy a pararme, pero que es mucho,

es que estas lubinas son inmensas.

Yo ya tenía mi postre medio elaborado

y me he ido a ayudarla

porque me ha dado mucha pena.

-Yo ahora vengo y te ayudo. -Puedo ayudar, puedo ayudar.

-Si puedes ayudar, limpia pescado. -Venga, dame.

Lo que no tenemos son tijeras.

-Aquí hay tijeras, toma. -Dame.

¡Ay, qué estrés, Dios mío de mi vida!

Me parte el alma ver a Virginia llorar.

Sé lo que es, me pasó a mí en la última prueba de eliminación,

me entró angustia de pensar que no llegaba.

Sé bien lo que ha sentido.

El capitán te dio este plato porque lo puedes hacer.

Concéntrate y saca el talento que tienes, tú puedes.

-Te voy quitando la piel. -O.K.

Venga, los voy cortando y los voy...

poniendo a marinar, a ver. -Tranquilízate, cariño, no llores.

No llores. -Toma, mira, una.

-Necesito las espinas. -Bueno, ahora, espérate.

Tranquilidad. -Ha habido un momento...

de verdad, que me vine abajo y lo he pasado muy mal.

Porque eran unas lubinas inmensas, no podía con la tijera,

tenía que quitar las escamas, sacar lomos, la espina perfecta.

Yo eso no lo hago en casa y no lo sé hacer.

-Deja la espina entera. -Sí, porque tengo que freírla.

-Tienes que sacar el filete entero.

Me alegro muchísimo de que Fernando y Loles

hayan podido ayudar a Virginia. Ahí se ve que hay un gran corazón

y espíritu de equipo, es lo que me gusta

como concursante y como capitán.

Yo creo que con esto voy a hacer las 10 burratas

o les dará un ataque de hígado. ¡Fernando!

-¿Qué? ¿El postre?

Bien, bien, tengo todo para hacer la espuma en la nevera,

tengo la infusión de frutos rojos. Está todo hecho.

Sí. Hay que hacer un tartar de atún.

¿Un tartar de atún? Sí, ¿no os habéis enterado?

Yo no. ¡Jefe de cocina!

¿Sí? Tengo a un cocinero que no sabe

que hay que hacer tartar de atún.

¿Cómo que no lo sabes? -No.

-Dije: "Necesito que hagas una cosa"

y dijiste que estabas en otra. -Creía que era lo de Virginia.

No, a ver... Un tartar. Lo que pasa es que

está ayudando a Virginia. Ahora haremos el tartar,

pero eso sale antes que el tartar de atún.

Por eso no dije que empezara. Lo tenemos ahí.

¡Eh, eh, cuidado con ese cuchillo! Lo tenemos ahí.

Nos ponemos, pero ayuda a Virginia, porque sale antes.

En vez del cuchillo, saca la pistola.

Aquí está el adobo. -Vale, genial. Gracias, Fer.

Esto fuera, a hacerlo una vez más.

Huy, el jengibre...

-¿Qué te ha pasado? -Se me ha quemado dos veces.

Y no lo voy a poner quemado.

Vamos con la tercera parte de jengibre.

Cayetana, tiene que salir el primero, ¿cómo va?

El mío va primero. -El primero es el tuyo.

El primero es el tuyo. El mío saldrá.

Me huele a jengibre quemado. Lo he hecho otra vez,

es el tercero que hago. ¿El tercero que haces o que quemas?

El segundo que quemo, el tercero que hago.

No es tan difícil. Si no hacemos esto,

fíjate, el corte del pescado parece que lo haces con serrucho. En fin.

A ver, Cayetana, ¿esto para qué? ¿Qué haces?

El aceite de albahaca. De albahaca.

Sí. ¿Y la naranja?

La tengo para pelarla, es solo poner los gajos.

Pero haré primero esto. Hay que sacar los gajos perfectos

para 10 raciones y que haya cuatro o cinco por cabeza.

Son 60 ó 70 gajos perfectos. Todo lo que me digas es poco.

¿Por qué la rompes así? Saca las cosas más finas.

¡Vale! ¿Por qué lo haces así?

Porque no tengo tiempo, pero mal. La ensalada caprese inversa

es el segundo plato que sale. Lo sé.

Pero, claro, como vemos aquí cómo va el primero,

lo mismo te da más tiempo para preparar.

Venga, que no ayudamos al primero echando leches.

¡Venga, por favor!

Loles, ¿qué te pasa? Nada.

Parece que estás enfadada. No lo estoy. Sí, seguro.

Me quedo más tranquilo. Estoy preocupada.

¿Estás preocupada por ella? Sí, estoy preocupada por ella.

Las lubinas son muy grandes y ya no tenemos...

-Yo no tengo más manos ya. -Ni fuerza.

-Ni fuera para ir... Qué suerte que te ayuden.

Hombre. A mí me gusta que me ayuden

de vez en cuando.

Aspirantes, os quedan 10 minutos de mise en place.

A partir de ese instante,

tenéis 15 minutos para sacar el mero el flor de daikon

Capitán. Sí, chef.

Sí, estoy preparado. No lo veo claro.

Empiezo a emplatar. Ponte a montar flores, corre.

La cuestión es que tengas espinas y cabezas para que tengas 10, 11.

¿Eh?

Esto fuera, venga.

¿Estás haciendo patatas fritas? Esto no es, es este.

¿A ver?

Huele mejor. -Sí, se me quemó varias veces.

Huele mejor, pero no huele bien. Lo pusiste gordo e infusionó poco.

Creo que ese daikon ya tendría que estar encurtido.

¿Lo echo aquí todo? -Sí, échalo.

Pues, Miguel Ángel, a emplatar.

Entonces, cojo, por ejemplo, una. ¿Sin moldecito lo haces?

Sí, claro, sin molde.

Intenta siempre que la parte del lomo.

-Lo rojo vaya hacia arriba. -Hacia abajo.

Eso es. Y, ahora, ¿daikon así o más corto?

Corta la mitad y así usas más. Eso.

El más largo luego, cuando la flor sea más larga.

No quiero ponerte nervioso, los comensales llegan.

En breve lo quiero terminado.

Quedan nueve y tres cuartos. ¿Cómo lo ves?

Pequeño, te lo digo ya.

¿Pequeño? Venga, dale.

(RÍE) Id tomando asiento.

Muy buenas.

Bienvenidos al hotel Westin Palace

Hoy, comensales, vais a degustar un menú diseñado por Dani García,

un chef para el que no existen límites,

que ya se ha convertido en todo un referente en España.

Así que espero que disfruten de la comida. Gracias.

Virginia, ¿cómo está la situación?

Bueno, entré en un momento crítico porque las lubinas son muy grandes,

me ha costado muchísimo poder. Pero ya tengo las 10 ahí,

voy a freírlas. Tengo una parte en el adobo.

Vale, pero vamos a ser sensatos. Sí.

Primero, aquí, a parte de la carne está rota, es un drama.

Esa te la puedes comer ya. Sí, la puedes freír y comer casi.

Vale, vale. No te voy a engañar, vas fatal.

Sí. Me voy a otra cocina aparte

y te voy a limpiar un poco de pescado, por si no llegas.

O.K. Vale. Tranquila, la gente va a comer.

O.K. -Ven conmigo y ayúdame a emplatar.

-Vale, venga. -Al final no me da tiempo a mí.

-Es muy sencillo, coges... -No, yo te veo, ¿no?

Coges uno pequeñito y haces una redondelita.

Vale, como una corona, bien. Vale, venga.

Como una coronita.

Aspirantes, mucha atención,

en cinco minutos sale el primer plato.

Vamos bien. ¿Oído?

El mero en flor y daikon. Sí, chef.

Y, ojo, sin desatender el tartar de atún de almadraba.

El tartar lo haremos perfecto. Ni el postre, Fernando, ¿entendido?

Sí, sí.

Miguel Ángel, tenemos los platos. ¿Puedes los camareros llevárselos?

¿Qué te queda? Que me lo abras así.

-Abierta, abierta. Sí, porque más que una flor,

esto parece un neumático. Esto es una flor.

¿Eso es una flor? Sí, es una flor.

Madre mía, ¿de qué jardín? De invernadero.

De invernadero, claro. No estamos en temporada.

No estamos en temporada. Tiene que salir ya.

Termínalos. Por favor, o los saco como estén.

Camareros, ¿pueden sacarlos? Espera un momento.

¿Por dónde empiezan? ¿Cuál está aliñado ya?

¿Cuál está terminado?

Este. Venga. -No, lo aliño rápido.

Coge aquella, coge aquella, cógela.

Coge aquella. Fenomenal.

Empezamos ya con el primer plato de este menú degustación

que está lleno de sensaciones. Mero en flor y daikon.

Disfrútenlo. Vamos a empezar.

Claro, al ataque.

Uhm, pues está muy rico.

Quiero la mesa perfectamente limpia para el siguiente plato, ¿vale?

¿Entendido? ¡Sí, chef!

En 15 minutos sale la caprese inversa, ¿entendido?

Sí, chef. Cayetana, ¿oído?

Sí, chef.

Salió el primero a tiempo.

Teniendo un plato tan difícil, siendo el primero en salir,

me ha costado la vida. Pero lo hemos conseguido.

Cayetana, organizando aquí. Toda la mesa perfectamente limpia.

Vale, no me importaría que alguna vez en la vida

mojaseis el trapito y lo pudieseis pasar mojado

para limpiarlo perfectamente. No pasa nada por eso, ¿eh?

¿Necesitas aquí ayuda? ¿O te lo sabes todo?

No me lo sé todo. Esto hay que colarlo.

Toma. -Vale. ¿Qué más?

Colar esto, dame los piñones, la aceituna negra

y la albahaca para decorar. Eso es, ya está.

-Virginia, ¿cómo los quieres? -Eh, ahora el adorno, pues...

Así. Vamos a ver, eh...

Loles, me parece muy bien que ayudes a Virginia, genial,

pero no veo tu pluma acabada. ¿Está marcada?

No. Pues vamos marcándola.

¡Buenas tardes a todos!

Qué alegría teneros a los dos.

Gracias, Eva. A ver, tú vienes por Fernando.

Y tú por Loles. Sí.

¿Desde dónde viene tu amistad con Loles?

Desde hace muchísimos años. Nos conocemos de...

desde que somos pequeños. -Sí

Y ella es su madre, pero para mí es la tita Loles.

¿Tú crees que eso lo ha hecho la tita Loles o no?

Eh... ¿es pregunta de Trivial? (RÍE)

Eh, yo creo que ha colaborado aquí la tita Loles,

pero no es su especialidad.

Estoy viendo que malo, malo no te ha parecido,

porque no has dejado ni gota. Es que estaba buenísimo.

El pescado me ha parecido que estaba extremadamente fresco,

muy rico, y me ha gustado mucho luego el... el aliño, ¿no?

Que me ha dado un toque muy especial.

Adriana, no sé si no te gustó mucho.

A ver. Me da apuro ver el plato lleno.

Claro. Porque es que no como pescado crudo.

No me gusta. Pero reconozco que me ha parecido exquisito.

Me gustó mucho el plato.

Te ayudaré, te pondré el primero. Vale, bueno, ya... va debajo,

pero como no lo puedes poner, lo pones y haces así. Mira.

¿Cuánto queda para acabar? Nada.

¿Nada cuánto es en tiempo? Tres minutos.

Quiero los tomates aquí, no sé qué pintan en el horno.

Son 30 minutos y los estoy dejando.

Sácalos ya. Los camareros esperan.

Por favor, cuidado, se me caen los tomates y me muero.

O sea, por favor. -Bueno, aquí te dejo las hojas.

-Vale, venga. ¿Pondrás seis u ocho, no?

Siete. ¿Alguien le ayuda?

Tengo a los camareros esperando. O no llega, ¿eh?

Seis. Siete.

¿Cómo van las hojas? Las voy poniendo.

Las hojas como tú quieras.

¿El aliño cómo va? Va así.

Muy bien, muy fino eso, pero si no mojas el tomate

y las naranjas... Una hoja de albahaca en el tomate.

Camareros, sacamos los platos. Estamos en tiempo.

Sí, por favor, gracias. Gracias. Esa hoja es muy grande.

Quita esa hoja. Aquella, aquella. No podemos perder tiempo.

Seguimos con el segundo,

un plato llamado caprese inversa al más estilo Dani García.

Quiero ver la mesa limpia para el siguiente plato.

Vamos, mesa limpia. ¿Cuál es el siguiente plato?

¡El mío! Escuchadme. -Dime.

-Cayetana. -¿Qué?

-Salvia, hojas de salvia, y las fríes un poco, ¿vale?

-Hojas de salvia y las frío. -Sí.

Fer, ¿cómo vas con el atún? -Aquí estoy haciéndolo yo solo.

-Venga. -Sí, "venga".

Miguel Ángel, por favor. Dime.

Has dejado solo a Fernando con el atún.

Está el hombre ahí que no va a llegar.

¿Nadie se puede poner con él? ¿Te pones tú con él o qué?

No, yo me iría directamente al pescado,

ahí nos falta el aguacate, falta un montón de atún.

Eso no lo sacáis. ¿Y el puré del aguacate?

Me iría para la lubina si la tenéis medio bien,

porque a eso le falta...

Y creo que habrá que cancelar.

El siguiente es el de Virginia y no está.

Yo iría a asegurar.

Que salgan cinco bien a seis regular.

Vale. Pues, venga, cancela ese plato.

¿Te parece, Jordi? Es que no llegamos.

Hay que cancelar el atún.

Lo del atún yo creo que ya era un triple salto mortal

que si llegamos a conseguir hubiese sido la bomba, pero ojalá

ese no conlleve una penalización ni a Fernando, ni a mí, ni a nadie.

Comensales, siento comunicaros que, aunque a continuación

os íbamos a servir un tartar de atún de almadraba,

no será posible, ya que me cuentan desde cocinas que hubo problemas

en la ejecución del plato y... no llegará.

Lo siento mucho

Pescado, ¿cómo vamos?

Explícame la situación, que no la veo muy clara.

Ya tengo las cabezas, estoy friendo el pescado.

De color no está mal, tienes pescado ahí.

¿Nos va a llegar para diez bien?

No. ¿Te traigo pescado que tengo limpio

y preparado? Sí.

Quitad esto de aquí, que se está calentando.

Está caliente, ¡cuidado que te quemas!

¡Que te quemas! -¿Quién puso esto aquí?

No lo sé.

-Virginia, ¿un limoncito cómo? -Voy.

Yo te quiero ayudar lo mínimo posible, hazme sitio ahí.

Virginia, ¿un limón cómo? Si no te echo una manita,

esto difícil que salga. ¿Un limón cómo?

-Un limón cortado. -Una rodaja de limón.

-Harina hace falta. -Harina.

Te dejo las que he limpiado. Enharinamos, hacemos rápido

y, si hay alguna muy fea, la sustituyes.

¿Y las hojitas de salvia? -Aquí están.

-Vale. -Pero para emplatar.

Y el cebollino es de tu emplatado. -Esto ya está, venga.

Esto se puede ir poniendo... -Yo lo pongo.

Con los trocitos por encima. -Sí, va para...

-Eh, Virginia. -Dime.

-Ven un segundo ya. -Sí.

-Corre. ¿Cómo pongo esto? -Pones unos trozos de pescado así.

-¿Y qué más va? -Y nada más.

-¿Y esto cómo va? -Luego, dos hojitas y cebollino.

El cebollino un poco más pequeño. -Ese cebollino más pequeño.

Yo esto, tú el cebollino.

Joana y Alma, ¡qué alegría teneros aquí!

La ensalada te ha gustado. Me ha encantado.

La he visto muy Cayetén, es como la llamamos las amigas.

¿Crees que lo ha hecho ella? Hombre, yo creo que el piñón,

el... la tapenade, eh...

hay un toquecito de muy Cayetana.

¿Y cómo es Cayetana de cerca? Porque yo creo que el espectador

está conociendo bastante más a Cayetana de lo que tenía, ¿no?

La imagen que tenía. Porque Cayetana puede parecer

que tenga una pantalla, porque es tan profesional,

tan perfeccionista, tan disciplinada.

Pero Cayetana, sobre todo, lo que es,

es una persona tremendamente sensible.

¿Tú sabes lo que a mí me parece? Que es muy divertida.

¡Bueno! Es una cachonda.

El cebollino es un par en cada, como de adorno.

-Vale. -El tomate espolvoreado

por encima del adobo. -Vale.

La salvia frita también, un par también.

Oye, ahora hay que volar, porque esto que está puesto

en los platos se está enfriando. Lo suyo habría sido:

Termina uno, termina uno y voy sacando.

Ahora se está enfriando todo, ¿vale?

Tengo camareros esperando y platos a medio terminar.

En 10 segundos saco platos

porque, para sacarlo frío, no lo saco, ¿vale?

Por favor, Virginia, dale a los camareros.

Fernando. ¿Sí?

¿Cómo va la fritura? Bien.

Antes lo dijo Fernando: "Yo quiero hacer la lubina,

que me encanta, que soy andaluz". Al final la hará él. ¡Ole!

Venga, toma, toma, vamos.

Aprovechad esto, que no hay más pescado en adobo.

Cómo se nota que dos maestros han hecho esto.

Yo lo corté perfectamente y tú lo has frito genial.

Qué mano tenemos, muy buena.

Vamos ya con el tercero, es un plato que tiene toques

tradicionales y andaluces, oye, lo tengo que decir.

Es una lubina frita en adobo, a disfrutarla.

Mucha atención, en 15 minutos quiero la pluma de cerdo ibérico

en las manos de los camareros,

ya podéis correr, venga.

Lo hemos sacado, pero, tienes que dar las gracias

a tus compañeros, muy especialmente,

a Loles y Fernando

que dejaron sus tareas para ayudarte

y eso que, últimamente, no te llevaste bien con ellos.

No, eso son tonterías, son las presiones y el estrés.

Han dado todo por ti, ¿vale? Yo sé que sí, no esperaba menos.

La mejor forma de agradecer a Loles

su trabajo es que le ayudes con el suyo, venga.

¿Qué te pasa?

Las lágrimas eran de todo lo que sufrí porque

lo que me propongo quiero terminarlo

y sin la ayuda de mis compañeros no hubiera terminado el plato

y es así, o sea, los necesité, los necesité.

No te imaginas, ¿eh?

Fernando, ¿qué tal va el postre?, aquí está la crema de maracuyá.

La gelatina de té es esta. Te faltan las naranjas,

las frambuesas que las tienes...

Pero, esto hay que trabajarlo con...

Nitrógeno. Sí.

Coge todo y prepáralo

porque cuando salga la pluma te toca a ti.

Mira, la verdura es un poquito y hay que ponerle un poco de agua.

-Agua y sal, nos falta sal, espera.

Buenas tardes. Hola.

¿Cómo va la cosa por aquí?

Muy bien. Amigos de Miguel Ángel,

con 14 añitos lo conociste siendo profesor

y, luego, usted ha seguido su amistad con él

a través de los años, ¿y usted sabía que cocinaba?

Ni idea.

¿Cómo definiría usted a Miguel Ángel?

Una persona de mucha fuerza

de voluntad y mucha capacidad de trabajo.

Todo lo que tiene lo ha conseguido con su esfuerzo.

Jero, creo que tú eres al que hace referencia,

constantemente, Miguel Ángel durante el concurso.

Él me ha contado que tiene un amigo que tiene una cocina muy buena

y que sabe mucho de cocina y es quien le enseña.

Ha llegado a mandarme fotos

de paellas y fideuás a las 3 de la mañana.

Madre mía. Cuidado, que va del horno,

de verdad, a ver si vamos a tener una...

toma, esto está recién calentado.

Loles, ¿tienes todo preparado? Sí, están los platos.

¿Qué necesitas de emplatado, qué verdura?

Emplatar, la verdura ve poniendo verdura aquí.

Las pipas, las pipas, trae las pipas.

¿Estas pipas, estas pipas?

Sí, estas.

Se me ha descontrolado un poco mi plato

porque me dediqué a ayudar

a Virginia, a Miguel Ángel a hacer las flores,

pero, bueno, yo sé salirme de las cosas.

Menos de cuando quemo la comida.

Ve echando por encima, espolvoreadas.

Venga, venga. Loles, ¿están los platos listos?

Esos sí, de pipas, sí.

Sacamos, Loles.

Puedes sacar, una, dos, tres, yo lo hago.

Comensales, se acabó la espera, ya llega el quinto plato,

es una pluma de cerdo ibérica macerada al estilo Bibo.

Que aproveche.

Tenéis 15 minutos para sacar el postre.

Fernando, 15 minutos, vamos, a volar.

Capitán, mi capitán, eso es de los Poetas Muertos.

Qué incultos sois, nadie me contesta.

(TODOS) ¡Eeh!

Qué bonito.

-Vamos, vamos. -Qué bonito.

-Venga. -Bueno, bueno, bueno.

Pues, sinceramente, lo del nitrógeno

me ha gustado mucho, al principio, me asusté

y tal y cual, pero, luego, he alucinado

porque a mí todas esas cosas

como de ciencia ficción me encantan.

Me hubiese pasado las dos horas

del cocinado haciendo experimentos con el nitrógeno.

Bueno, ¿qué?, ya casi estamos finiquitando esto, ¿qué tal?

Me ha sorprendido este pequeño brócoli,

pero, me ha parecido muy rico

y, sobre todo, la carne ibérica nunca la comí tan cruda

y me ha sorprendido, me ha gustado mucho,

me sorprendió, sobre todo, porque se deshace.

¿Cómo es ser el hijo de Loles León?

Es muy difícil ser nosotros mismos, pero, ya ser hijos de alguien

como Loles León es harto difícil.

No te imaginas lo que está avanzando en técnicas,

es increíble porque ella, es verdad,

vino con una base de cocina tradicional,

pero, está aprendiendo a pasos agigantados.

Ya está casi en la cocina molecular.

Chispa más o menos. Vale.

Te ha salido guay eso, ¿eh?

Lo has sacado... -No, no, no es así.

-No podía ir allí porque tenía que sacar el primero.

-No, si no lo digo porque

me ayudaras lo digo por el plato que me diste.

Es que no podía salir, no podía con nada.

Pero, lo has hecho.

Sinceramente, ha sido el peor día que lo he pasado en "Masterchef".

Sois amigos de Virginia. Sí.

¿Cómo es Virginia como deportista?

La verdad, es espectacular, supersacrificada,

es responsable, es metódica,

nunca tiene un no, o sea, todo lo puede hacer,

es más, es lo contrario, hay que frenarla.

Más que entrenarla, tenemos que frenarla, sí.

¿Se lo puede llevar ya? Un momento que le eche un toque.

El toque de palomitas, qué bonito.

Toque de palomitas por encima. -Este fuera.

Camareros, por favor; Fernando, me has hecho

muy feliz con este postre

te vi tranquilo, ayudando a tus compañeros,

organizado con el nitrógeno,

pues, estoy buscando pastelero para el catering.

Pues, me voy contigo porque el cine va a peor.

Oye, de verdad, allí en mi catering un pastelero, encantada.

Estoy muy orgulloso del postre que he hecho

y creo que no aprendí antes repostería

porque me lo comería todo,

estaría como Don Pimpón ahora mismo.

Por último vamos con un postre

que combina a la perfección tradición y vanguardia.

Es un tocino de cielo de fruta de la pasión

y frambuesa nitro, que aproveche.

Muy rico.

Pascual, qué ganas tenía de conocerte, hijo mío.

Qué bueno, igualmente. ¿Cómo ha ido, el postre qué tal?

En general, muy bien, el postre

está muy bueno, muy rico, muy suavecito.

¿Y crees que ha podido hacerlo Fernando?

Han hecho cada uno un plato, no puedo afinar tanto.

¿Y te conquistó por el estómago o no?

La verdad es que no, nosotros somos amigos

desde antes de que él empezara en esto

y es ahora cuando lo he visto ponerse con la cocina

más a hierro, la verdad,

lo vivo muy de cerca y es una barbaridad cómo se aplica.

Para ti, genial, porque tú a mesa y mantel todos los días.

Estupendamente, la verdad, sí.

Tendremos que entregar esta cocina

a estos señores en condiciones, ¿no?,

porque parece que pasó un tsunami por aquí.

Mucha atención, por favor, dejad de limpiar,

tengo que confesaros algo muy importante,

nuestros invitados de hoy no son expertos gastrónomos

como os dije en la presentación.

¿Y qué son? Subid, que Eva os espera.

¿Así, como estamos? -¿Así?

-Tal cual. Claro, así.

Ellos no tienen ni idea de para quién han cocinado,

a ver, poneos por ahí que creo que ya están preparados.

¡Aspirantes, por favor!

¿Quiénes sois?

(GRITAN Y RÍEN)

Esto no se hace.

Pero, ¿y eso, cómo es eso?

Pero, cómo huelo.

¿Qué hacéis aquí?

Aquí, mi amor.

¿Qué tal, mi amor, bien?

¿Lloras por nosotros o porque lo pasaste mal ahí abajo?

Después de todo lo que pasó en el cocinado

sentía que necesitaba abrazarlos, me ha emocionado mucho

y, de verdad, me ha reconfortado.

Gracias por venir.

Ya nos lo hemos comido casi todo.

¿Pero, qué hacéis aquí?

Creo que fue de los mejores platos.

-¡Vamos!

Oye, las chapas os las lleváis, ¿no?

He llorado mucho hoy... fatal.

¿Estaba más o menos bueno? -Cojonudo, tío, muy bien, tío.

No me lo creo, las chapas de Cayetaner.

Luego, vi una película muy mala, vuestra, malísima.

No era tan mala, era divertida, lo que era.

Qué me ha gustado conocer a tu chico.

¿Sí, verdad?, cuando lo conocí, también, me gustó mucho conocerlo.

(RÍEN)

Bueno, y de Adriana qué te voy a decir.

Adriana, de verdad, no esperaba ni de ella ni de él

que estuviesen aquí hoy, así es que...

Fernando, ¿tú te das cuenta lo que tu gente...?

Porque ellos son tu gente, ¿es capaz de hacer por ti?

(SE EMOCIONA)

Es que son dos personas que no se prestan a esto

con ninguna facilidad

y, de verdad, cuando he visto a los dos

me he emocionado muchísimo.

Porque los admiro, los quiero y son mis compañeros,

ella de vida y de profesión y él es mi pareja, mi...

de verdad, estoy muy contento.

Sintiéndolo mucho me tengo que llevar

a los aspirantes, el jurado está esperando

para dar su veredicto.

Así que, un besito rápido y me los llevo.

Te das cuenta enseguida.

Bueno, hijo.

Yo llego a saber que cocinaba para mi hijo y para Jorge Sanz,

me hubiese puesto más nerviosa: "Que eso lo comerán ellos,

que no sé cuántos", pero, menos mal que no lo sabíamos.

Menos mal.

¿Por qué? Tranquilízate,

hijo mío, ya está, pero, si ya está.

Aspirantes, trabajar sin descanso

en una prueba tan difícil como esta, tiene muchísimo mérito.

Solo por eso y porque cada vez llegáis un poquito más lejos,

deberíais sentiros muy orgullosos.

Gracias.

En esta ocasión, el jurado os valorará, individualmente.

Eso significa que el mejor aspirante

será el ganador de la prueba de hoy y los cuatro restantes,

se enfrentarán a la prueba de eliminación.

Ostras.

Madre mía.

Aspirantes, hoy teníais un cocinado muy complicado.

Sí. Algunos recibisteis más ayuda

que otros, pero, en general,

habéis resuelto muy bien todos los platos.

Antes de nada quiero que sepáis que este jurado ha tenido

muy en cuenta la valoración

que Dani García ha hecho de todos vosotros.

Miguel Ángel, tú eras el único capitán de la prueba de hoy,

pero, te centraste tanto en tu elaboración

que solo cuando ha salido tu plato

te has preocupado de ayudar a los demás,

incluso, te olvidaste del tartar de atún de almadraba

que te pedimos y que nos hemos quedado

con tantas ganas de probarlo.

Es una pena porque con un poco más de comunicación

y de organización,

ese tartar habría salido, perfectamente.

Eso sí, tu trabajo con el mero, como siempre te pasa

con los pescados, ha sido espectacular,

así que, te felicito por ello.

Quizá, a lo mejor, te volviste un poco loco con la vinagreta

y, es verdad, que te costó sacarlo

lo que para Dani era la esencia del plato,

digamos que tu mero en flor ha salido correcto,

pero, sin la magia que esperábamos.

Esta capitanía ha sido la más difícil de todas.

En la cocina ha habido mucho momento de tensión

y con mucho desconcierto

por la complejidad de lo que hacíamos,

pero, yo he hecho todo lo que he podido

y creo que salió en tiempo y con más que dignidad.

Cayetana, tú tenías un plato, aparentemente, más fácil,

pero, es verdad, que estaba lleno de matices

y, la verdad, es que te organizaste muy bien desde el principio.

Te hemos visto concentrada, tanto que no parece

ni que cocinaras con ningún equipo,

más bien parecía que cocinabas sola

y por eso conseguiste sacar

la caprese inversa sin muchos problemas.

Quizá la cosa se complicó más a la hora de emplatar,

es verdad que variaste, un poco, el orden de los elementos

y eso alteró el sabor del plato,

pero, en general, te has centrado más en ti y has logrado

sacarlo en tiempo, así que, enhorabuena.

Gracias.

Virginia, es verdad que tenías el plato más laborioso,

limpiar 10 lubinas, desde luego, no es tarea fácil,

pero, si te vienes abajo, si no eres capaz de sobreponerte

cuando peor te van las cosas,

lo que consigues es complicarlo todo un poco más.

Menos mal que contaste con la ayuda de Loles y Fernando

que en cuanto vieron que te derrumbabas fueron

al rescate y ese poquito de pescado que te di de más

por si acaso no llegábamos.

En cualquier caso y gracias a los compañeros

el plato ha salido muy bien que es lo importante.

Loles. Dígame, caballero.

Miguel Ángel te asignó la pluma de cerdo ibérico

y al principio no estabas muy convencida,

pero, has resuelto, correctamente, el corte, el punto de la carne,

el aliño y el emplatado y te organizaste tan bien

que tuviste tiempo de ayudar a Virginia con las lubinas

y a Miguel Ángel a emplatar el mero en flor

que viéndote, parece que lo hiciste todo a la vez.

Bueno, de Las Ramblas, la floristería.

Vemos que te creces delante de la adversidad

y eso, ya sabes que nos gusta.

Así que, muy bien. Gracias.

Fernando tu tocino de cielo

era uno de los platos más complicados.

Has cocinado con calma, ágil y concentrado

y lo que más me gusta, no solo ayudaste a Virginia

sino que has sido el único que trabajó e intentó hacer

el famoso tartar de atún.

Pero, claro, te han dejado, completamente, solo

y ha sido una misión, totalmente, imposible.

Fernando, hoy he descubierto algo que me hace muy feliz

tienes mano para la repostería y eso tú no lo sabías.

¿Ves?

Enhorabuena.

Gracias.

Estoy muy orgulloso de casi todo lo que he hecho

y, la verdad, hoy ha sido un día bastante pleno.

Aspirantes, hoy, para nosotros, ha sido la prueba más complicada

de valorar porque hicisteis un gran trabajo.

Pero, es verdad, que hay dos personas que destacan

por encima, tanto por su capacidad para bordar elaboraciones

complejas como por su capacidad de organización.

Y estos dos aspirantes son...

Loles. Ah.

Y Fernando.

(RÍEN)

Gracias. Enhorabuena a los dos.

Gracias.

Oy, Fernando. Pero, desgraciadamente,

solo podemos salvar a uno de vosotros.

Así que, tenemos que elegir.

Hemos decidido que el aspirante ganador de la prueba de hoy sea...

Loles. ¿Yo?

Pero, si estaba él, lo has señalado a él.

¿A mí? He dicho: "Loles".

Has dicho: "Loles", sí, alto y claro y conciso.

Pues, no me lo esperaba.

Enhorabuena y disfrútalo. Muchas gracias.

Gracias, oy, fíjate. Loles, enhorabuena, cariño.

Muchas gracias. Sigues una semana más

en las cocinas de "Masterchef" y no sé si eres consciente

de lo que eso significa. No.

Eres la primera finalista

de la primera edición de "Masterchef Celebrity".

Nunca me lo hubiese imaginado.

(APALUDEN)

Pues, en eso no pensaba, de verdad, dije: "Mira, al balcón".

Pues, por eso te lo he recordado yo.

Oye, finalista, quién me lo... Ay.

La verdad, a mí me gustaría que me acompañaran

en la final, Fernando, Cayetana y Miguel Ángel.

Y que se quede en el camino

Virginia porque soy más egoísta, cuatro actores sería tan bonito.

Lamentablemente, Miguel Ángel, Virginia, Cayetana, Fernando,

sois los perdedores de la prueba de hoy,

así que os tendréis que enfrentar a la prueba de eliminación,

uno de vosotros perderá, definitivamente,

la opción de estar en el gran duelo final.

Nos vemos a continuación.

Me alegro mucho de que Loles sea la primera finalista,

estoy muy contento, digna finalista y a ver si puedo acompañarla.

Vuelven los campamentos "Masterchef".

Si tienes entre 8 y 16 años, te apasiona la cocina,

la naturaleza y quieres vivir una experiencia inolvidable,

no te puedes perder nuestros campamentos.

Además, convivirás con los concursantes

de "Masterchef Junior". No lo pienses más,

este verano, campamentos "Masterchef".

(TODOS) ¡Ven al campamento "Masterchef"!

Aquí vuelven, después de haber trabajado

por primera vez en un restaurante de verdad y a las órdenes

de un chef con dos estrellas Michelin.

Tanta presión les ha hecho comprender de golpe

la verdadera diferencia

entre un aficionado y un profesional.

Loles, única finalista de momento,

va a estar muy solita hoy en la galería,

sus cuatro compañeros se juegan, nada más y nada menos,

estar en la gran final de "Masterchef Celebrity".

(SUSPIRA) Ay.

Bienvenidos todos, de nuevo, a las cocinas.

Gracias. Loles, ¿te ha dado ya tiempo

a asimilar que eres la primera finalista?

Sí, muy contenta y muchísimas gracias a todo,

a la vida, que me ha dado tanto.

Uno de vosotros cuatro, chicos, se va a quedar fuera

de "Masterchef" a tan solo una semana de la final.

Virginia, ¿qué te gustaría cocinar hoy?

Lo que me pongan lo haré

con muchísimas ganas, ilusión y no es diferente hoy.

A ver si Fernando se moja

un poco más, ¿qué te gustaría cocinar hoy?

Una tortilla francesa.

(RÍEN)

Con unas rodajitas de tomate o algo así.

Miguel Ángel, ¿dulce o salado?

Me gustaría hacer una tortilla como la que hizo Ferrán Adriá

con diferentes texturas, por ejemplo.

Cayetana, ¿también tienes ganas de huevos esta noche?

(RÍEN)

Pues, chica, yo sí,

porque le tenemos que echar un par o cuatro

porque ya es que no sabemos qué puede salir ni qué puede ser.

Pues, lo descubriréis ahora mismo, pero antes,

Pepe, ¿te has fijado que ya no necesita

tus horquillas y se ha puesto ahí un turbante a lo Rambo?

Cuando lleve un rato cocinado lo vemos.

Mira ya el mechoncito ese cayendo.

Es inevitable, pero, voy probando. Lo voy a pasar bien.

Oye, ¿si ganas y te rapamos? Oye, Eva, no pienso firmar eso.

Bueno, ya veremos cómo termina tu pelo esta noche,

lo que está claro es que el pelo de Loles

va a terminar intacto porque va a verlo todo,

tranquilamente, desde la galería, así que venga, "parriba".

Adiós. -Disfruta.

(LOLES TARAREA) Venga, Loles, vamos.

Ten cuidado, no te vayas a caer, cariño.

Cállate.

Me encantaría estar en el duelo final, por supuesto,

y me gustaría el uno contra uno con Loles, sin duda,

eso puede ser la guerra de los Rose.

Ay, las cajas, cómo las voy a echar de menos.

Madre mía, no sé qué puede haber debajo de la caja,

es que cada eliminación es un misterio

y no tengo ni idea, es que puede salir esto

por cualquier lado, no lo sé.

Coged aire y armaos de valor

porque, quizá, lo que hay debajo de la caja os de miedo.

Hemos llegado hasta aquí, pues, habrá que coger

el toro por los cuernos y seguir adelante.

Una...

dos...

y tres.

Uf.

Es comida china, es que, vamos, además, es un dragón chino

no es que sea, no sé, es que es comida china.

Cayetana, ¿qué te ocurre?, te ha quedado con la boca abierta,

un dragón, ¿sabes hablar chino? Dile algo al dragón.

Lipi, lipi.

¿No me has entendido? Luego te lo digo al oído.

(RÍE)

Fernando, no tiene plumas, no tiene morro.

Hombre, pluma sí tiene es muy del orgullo gay esto.

(RÍEN A CARCAJADAS)

¿Y qué crees que vas a cocinar con eso?

Bueno, pues, algo oriental, seguro,

tiene toda la pinta, mira cómo se muerde la cola.

Asiático, oriental, chino,

la verdad, me gustan, esos sabores me gustan.

Este dragón es solo un indicio, pero, la pista definitiva

os la van a dar cuatro grandes

chefs que han querido compartir con vosotros su sabiduría.

Desde el restaurante

Asia Gallery, del hotel Palace, Roger Chen.

Del restaurante Tse Yang, del hotel Villa Magna,

en Madrid, también, Kam Hoi.

Desde el restaurante

Soy Kitchen, de Madrid, Yong Ping Zhang.

Y desde el restaurante Shanghái, en Barcelona, José María Kao.

Guau.

Donde el maestro Hoy he ido miles de veces, cada vez

que quedaba con una chica, al chino de Villa Magna

a tomar un pato que está espectacular.

(HABLA EN OTRO IDIOMA)

Bienvenido a los cuatro

a las cocinas de "Masterchef Celebrity",

¿lo he dicho bien? Muy bien.

Muchas gracias, es un placer teneros aquí,

la única que no me entendió es Eva, que se ríe.

Cualquiera se acuerda del nombre de estos muchachos

(SE INVENTA LOS NOMBRES)

José María, ¿qué nos has traído?

Bueno, yo he traído un damplin o dim sum,

que son empanadillas de pasta de arroz y tapioca

y variedad de langostinos,

castañas de agua, jengibre y cebolla tierna.

es un plato típico de los desayunos en China

y su traducción es: un bocado del cielo.

Maravilloso, precioso.

Yong Ping, por favor, ¿qué nos has traído?

Un dim sum de comida de China,

pero, fresco y con un poco de gambas rojas ahumadas.

Y, aparte, con una salsa de té verde y a juego su "cartos".

Hoi, por favor

He traído un magret de pato, laqueado con pimienta sichuan roja.

Picante, ligeramente, picante. Sí.

Fenomenal.

Por último, Roger, ¿qué nos has traído?

Yo he traído hoy unos noodles de trigo y huevo,

salteados con langostinos y unas verduras de temporada.

Ah, muy bien.

No soy muy yo de comida china, la verdad,

soy más de comida japonesa, del sushi y esto.

Debéis cocinar una sopa y un plato principal

compuesto de una elaboración agridulce con guarnición

y todo al estilo chino, claro.

Tenéis que hacer cinco raciones de cada plato, ¿entendido?

(TODOS) Sí, chef.

Cinco raciones.

Es que me ha parecido mucho, es que era mucho más

que la prueba anterior con una comida extraña

y que no dominas.

Mucho cuidado con la sopa, el secreto es la armonía

entre las diferentes texturas

de los ingredientes y la variedad de sabores

que podéis conseguir si la elaboráis con mucho mimo.

Lo de la sopa, sinceramente,

cuando voy a un chino nunca pido sopa.

En cuanto al plato principal, deberéis seleccionar

muy bien el ingrediente base,

ya sea carne, pescado o marisco, pero, que tenga

una buena salsa agridulce y que esté acompañado

de una guarnición exquisita.

Tenéis 60 minutos.

Y encontraréis

todos los ingredientes en el supermercado.

¿Estáis preparados? (TODOS) Sí, chef.

Pues, el tiempo comienza en tres, dos, uno, ya.

Vamos, chicos.

Venga, que hoy no está Loles

y podéis coger marisco y no se lo llevará todo.

Cómo se nota que estamos en una prueba de eliminación,

no habla nadie en el súper.

Ay, qué carita tienes, Fernando.

Tenéis, todavía, un minuto.

Hombre, no. Sí.

Venga, daos prisa.

Los cacahuetes ya los cogí. -Los pimientos.

-¿Cuál es la mía?

-Tenemos un lío. -¿Mango o piña hay?

Estoy fatal. ¿Qué te pasa, Fernando?

Que no sé ni lo que hago. -Estoy atoradísimo.

Cinco, cuatro, tres,

dos, uno, a las cocinas.

Anda hijo mío que como de ahí no te salga algo bueno.

Espero que me salga algo. -Ay.

Bueno, una prueba bastante complicada,

¿cómo es una típica sopa china?

La agripimienta, que lleva verduras, huevo,

y la combinación de la salsa de soja,

la pimienta y el vinagre.

Y, luego, otra sopa típica sería la sopa de aleta de tiburón

que lleva setas, bambú y salsa de soja.

Te digo porque ellos tendrán un pequeño batiburrillo

de información y muchos se vayan a la clásica sopa japonesa

y es la típica sopa de misó, no queremos eso,

queremos una típica sopa china.

Pues, a mí, me ha quedado claro. Y a mí.

He pensado hacer una sopa un poco thai, una mezcla

porque me gusta mucho este tipo de comida,

pero, la verdad, nunca la había preparado.

La sopa agripicante, tradicionalmente,

se toma como bebida caliente entre platos.

La manera más común de hacerla es a base de un caldo de pollo

y añadiendo champiñones,

huevo, cebolla, vinagre de arroz y pechuga de pollo a dados.

El reto de hoy me parece muy complicado, no conozco mucho

la comida china y tampoco soy muy fan.

Tengo muy claro que hoy me voy yo, desde esta mañana,

cuando me levanté, con lo cual...

Ya está.

Voy a hacer una sopa agripicante,

un cerdo agridulce

y unos noodles con verduras y langostinos.

Estoy muy nerviosa, pero, quiero darle paso

a la concentración porque es un día muy difícil

y definitivo, me haría mucha ilusión

estar en la final, sería un sueño y lo intentaré.

Tú te mentalizas y es un milagro, he llegado hasta aquí,

pero, bueno, ya que llegas hasta aquí, quieres seguir

hasta donde se pueda, sí.

Oye, qué gusto conocer y trabajar platos

de otros países, cómo enriquece esto a un cocinero, madre mía.

Hasta nuestros aspirantes se atrevieron a incluir

sus recetas internacionales

en el libro de "Masterchef Celebrity",

fíjate, los espaguetis carbonara de Cayetana,

La ropa vieja de Fernando.

El ceviche de Miguel Ángel.

Bueno, qué buena pinta tiene, esto está maravilloso,

hala, Roger, te lo regalo

para ti para que te inspires. Gracias.

Me falta algo.

Son cinco raciones, bueno, no me faltan muchos noodles,

pero, bueno, esto se va a hacer enseguida.

Yo te voy a echar, son de acompañamiento,

tampoco necesitaré tantos.

Se quejan de que canto, pero, ella lleva unos monólogos.

Hablar sola me relaja, la verdad.

Lo que jugará en nuestra contra serán los nervios

sabiendo que hay poco tiempo, hacer 5 raciones

y que nos jugamos el pase a la final.

Tienen que hacer una salsa agridulce

con marisco, con carne o con pescado,

¿la salsa agridulce va con todo?

Si incluso yo lo he visto hasta en elementos

como esos fideos que ha preparado Roger.

Y combina bien, porque como lleva ese punto de azúcar,

carameliza y es agradable.

¿Cuál sería la base de una salsa agridulce?

Azúcar, vinagre y frutas.

¿Qué estás haciendo, Virginia?

Un wok de verduras con jengibre y con fideos.

Y he hecho una sopa miso

que me ha gustado mucho el sabor.

Pero eso es muy japonés, ¿no? Más que china.

Bueno, he hecho una mezcla, lo que...

Vale, ¿y el toque agridulce?

Lo voy a hacer con el cerdo. Voy a hacer un cerdo agridulce.

Bueno. Venga, fenomenal.

Hasta luego.

Un poco japonés, ¿no? Sí.

¿Qué tal, Miguel Ángel? Muy nervioso.

Cuéntame que estás haciendo. Tengo aquí un caldito

de pescado al que le voy a añadir estas verduritas

y esto bien picadito.

Que va a ser la sopa.

Y luego voy a hacer un pollo agridulce.

Y voy a preparar la pasta para poder freírlo.

Y de último acompañamiento unos noodles

con unas verduras salteadas.

¿Habías cocinado chino antes? En mi vida.

Suerte, que la necesitas. Gracias.

Bueno, Fernando, ¿qué nos estás preparando?

Pues una sopa agripicante. -Está guay.

Tiene buena pinta.

¿Sí? -Y huele muy bien.

¿Te transporta a China? Bueno, tiene algo.

Más líquido todavía, ¿no? Un poquito más sopa.

Bueno, el plato principal, ¿de qué va?

Que no veo mucho por aquí. Cerdo agridulce voy a hacer.

Fer, focaliza. China. Estoy bastante fastidiado.

Me he cortado, estoy muy nervioso.

Uh, te has cortado la mano.

En la prueba anterior me vine un poco abajo.

Y hoy pues me está pasando factura.

¿Sabes lo único que te falta? Correr.

Aspirantes, habéis consumido la mitad del tiempo.

Quedan 30 minutos.

Madre mía.

Fernando, vas muy bien, ¿eh?

Ese es el cerdo agridulce. -Sí, pero no va a dar tiempo.

Tengo que pasarlo por huevo y todo.

De ahí ya te salen cinco.

Ponle dos o tres.

Hala, que vas muy bien, cariño.

Sola no me gusta estar en el balcón.

Me gusta estar con compañía.

Y hasta con Fernando, que es el que más tarea me da.

Es muy poco tiempo lo que os han dado, ¿eh?

Tanto Cayetana como Fernando,

los dos han harinado la carne para freírla,

para que dé ese punto crujiente.

Vamos a hacerlo desmigado con la mano,

que yo creo que es lo mejor a pesar de que me voy a quemar.

Vas pillada y yo vengo a molestarte.

Voy pilladísima, sí. Veo mucha verdura cortada.

No lo veo mal. Sí, sí.

Me tienes despistado, porque con lo que te cortas

creo que eres mala con el cuchillo.

Pero luego lo haces bastante bien.

Soy mala con el cuchillo porque me pongo nerviosa,

que es mi talón de Aquiles. Tienes que pulir el corte.

Tengo un curso de cuchillo en la escuela online

que tienes que verlo, es una cosa maravillosa.

Si estoy enganchada a tu escuela.

Hay que estudiar mucho pero cuando toca.

Ahora hay que mirar que no se queme nada.

Que no se queme nada, ¿vale? Voy. Gracias, Jordi.

¡Mozo! Joder.

Ya está. Ahora la salsica, ¿no?

Que tampoco la tengo hecha todavía.

Bueno, se hace enseguida.

Ha vuelto a salirme mi peor enemigo,

el Fernando este que todo me lo boicotea,

que me paraliza, que me dice: "no puedes con esto."

Y el otro se ha quedado a dormir en casa.

De ahí ya tienes cinco raciones.

¡Caye! -¿Sí?

Hola. -Amiga, no me puedo comunicar.

Estoy nerviosa. -Ya lo sé, cariño.

Sólo te digo hola.

Aspirantes, acabáis de entrar en los últimos 15 minutos.

Bueno, ¿eso es la salsa agridulce?

Sí. Hombre, estoy intentando que sea.

Porque se me han olvidado varias cosas.

Un poquito de soja y de chile

y eso te puede quedar simpático.

Eso tiene que ser más fino.

Es mejor poco y fino que mucho y tosco.

La cocina china es muy de lo como todo con palillos.

Y eso tiene que ser chiquitito, delicado.

¿Vas a hacer un noodle? Sí.

¿Dónde lo cocinas el noodle? Ya...

Mete un poquito más de agua y que hierva.

Métete caña, que te voy a matar, ¿eh?

Que eres mi caballito ganador.

No te quiero ver hacer el tonto.

Lo sacas si te das prisa. Vale.

Ha habido ahí una química muy especial.

Él ha apostado por mí y yo se la tengo que devolver.

La salsa agridulce en China se utiliza para acompañar

tanto frituras como carnes o pescados.

Sus ingredientes principales son:

Tomate concentrado, azúcar moreno, harina de maíz,

agua y salsa de soja.

¿Qué tal, Virginia? ¿Cómo vamos?

Bien, Pepe, ya tengo la sopa hecha, ya tengo la carne.

Al final he hecho un solomillo de cerdo con curry y ciruela.

Azúcar, vinagre, todas estas cosas.

Como dices curry digo: "Parece más hindú."

Bueno, y esto me dijiste que era japonés.

Yo como soy venezolana hago una mezcla ahí.

Ya te veo con la cocina nikkei. Perfecta.

Me equivoqué en el mapa.

Porque si me hubiese centrado que era chino

te aseguro que hubiese hecho otra cosa.

Venga. Y vete a buscar platos.

En Sudamérica está la cocina nikkei,

que es peruana y japonesa. Ella va a inventar.

Ha hecho una fusión. Y me lo ha dicho:

"Como soy venezolana mezclo un poco de aquí y de allí."

No hemos pedido fusión.

Hemos pedido cocina china.

La sopa.

Eso.

Eh... cazos.

Aspirantes, últimos 3 minutos.

(RESOPLA)

Venga, corre.

Qué de paseos me doy, qué barbaridad.

¿Dónde los tengo?

¿Dónde están mis tallarines?

Ah, aquí.

Que me abraso.

Corre.

Ay, qué nervios estoy pasando.

Jordi, ¿no habías utilizado tú en el ABaC las tijeras así?

No, no soy de cortar las puntas a la pasta.

Muy bien. Vaya tela.

Me estaban quedando muy poco uniformes y he dicho:

"Tijera, cortas por aquí, esto va a caer.

Y hala, esto otro para adentro."

Aspirantes, último minuto.

Que no tengo sitio, me cago en diez.

Venga, Caye, cariño, que te falta poco.

¡Ay!

Corre.

Diez, nueve, ocho,

siete, seis, cinco,

cuatro, tres, dos, uno.

Tiempo.

Manos arriba.

Hala, ya está. Ya estáis todos.

Me podría echar a llorar de la alegría

y de la ilusión de haberlo terminado.

Porque no doy crédito.

Yo he estado a punto tres veces de decir: "Aquí me quedo."

Hasta aquí.

Tenía todo el rato ganas de llorar.

Ha sido el día peor desde que estoy aquí para mí.

Si quieres aprender a cocinar como uno de nuestros aspirantes

puedes hacerlo entrando en la Escuela Masterchef,

una escuela 100% online con más de 170 lecciones

donde podrás aprender cuándo y dónde quieras.

Todo lo que tienes que saber sobre cocina

de la mano de los chefs más prestigiosos.

Además, al completar el curso podrás obtener

tu certificado Masterchef.

No lo pienses más y entra en la Escuela Masterchef.

Aspirantes, vuestros platos lo van a probar los jueces,

los chefs invitados y unos paladares expertos,

a los que creo estar oyendo ya, ¿no?

Adelante, comensales.

¡Ay! ¡Ay, qué graciosos!

(RÍE)

(RÍEN)

Mundo oriental.

Qué monos los nipones.

No, no son nipones, son chinos.

A mí me gustaría tener un novio japonés.

Pero los chinos pues también están bien.

Por aquí, por aquí, Mariano.

Están haciéndoles fotos a los platos.

Hemos salido bien. Muy bien. -Encantado.

Oye, yo también soy del equipo.

Lo que pasa que no he colaborado.

(Risas)

Y hago rollitos de primavera.

No calla ni debajo de agua.

Escucha, yo he hecho también entrevistas

en la televisión china y la japonesa.

Porque con Almodóvar me han visto en todos los lados.

Ah, gracias.

Un selfie.

¿Qué tal?

"Dejau, chinchin, cuanplau, fan fan."

(RÍE) Es lo único que sé decir.

Por favor, sigan a su guía. Ahí, al restaurante.

Venga, vamos, vamos. Vayan pasando.

Hola, buenas tardes.

Tejero, a tu sitio.

(RÍE)

Vamos. Sayonara.

Sayonara no es, ¿no?

Sukiyaki.

Bienvenidos a todos.

Y espero que disfrutéis mucho de la cena

que nos han preparado nuestros aspirantes.

Esto no le va a gustar.

Es como si a mí me ponen en Los Ángeles unas croquetas.

Pues digo: "Fenomenal, chicos. No tenéis ni puñetera idea."

Bueno, pues ya está todo listo para la cata.

Cayetana, tú serás la primera. Adelante.

Gracias.

Mucha suerte, cariño. -Gracias.

Ay, ay, ay. Hola.

Hola, qué tal. -Hola.

Huy, qué bueno.

Hola, ¿qué tal? -Hola.

Cayetana, cuéntanos,

¿cuáles son tus tres elaboraciones que nos traes?

Pues es una sopa agripicante con pollo.

Un cerdo agridulce acompañado de noodles

con verduritas y langostinos.

Dios mío de mi vida.

Yo me voy a tener que ir a una clínica a serenarme.

Cayetana, mujer, no sufras tanto.

Es que esto es como el paredón.

Bueno, Roger, ¿qué te han parecido

los platos de Cayetana?

Muy bueno. Me ha encantado, ¿eh?

¿Sí? Sí.

La sopa está muy bien.

Es ligera, pero al mismo tiempo la carne muy tierna.

¿Y el resto de comensales? ¿Todo bien?

Muy bien. ¿Sí?

Yo creo que está todo bastante correcto.

Es verdad que a lo mejor más salsa en el cerdo agridulce

se hubiese agradecido, ¿no? Para que no quede tan seco.

La sopa tiene muy buena base, un buen fondo.

Lo que me ocurre es que hay un exceso como de vinagre.

Y los fideos un poquito más de...

De algo. De algo, ¿vale?

Que no queden tan lavados.

A mí me sorprende lo bien que has interpretado la prueba.

Los tres platos te hacen viajar totalmente

a un restaurante de comida china.

El cerdo está un poquito seco.

Pero está muy bien frito, está crujiente.

Me impresiona ver lo que sabes de comida china.

Porque no es fácil saber los ingredientes

que correspondían a esta prueba.

Yo creo que en esta prueba lo importante es que en la mesa

sintamos que estamos en China o un restaurante chino.

Y los tres platos dan esa sensación de chino

que imagino que nuestros comensales compartirán.

A mí me han faltado 10 minutos para hacerlo impecable.

Para los noodles rehogarlos bien, pasarlos bien

por toda la salsa que tenían que absorber.

Me ha faltado para hacer lo mismo

con el cerdo agridulce y para el emplatado.

Hola. -Hola.

Huy. -Qué tal, Fernando.

Huy, Fernandito. -Todavía tienes fuerza.

Las inercias, oye,

que no saben seguir las inercias.

Que aproveche.

Que os aproveche. Bueno, Fernando, cuéntanos.

¿Qué recetas has preparado?

Una sopa agripicante, un cerdo agridulce

y un acompañamiento de unos noodles

con un poco de pollo y un poco de verdura sofrita.

¿Te traslada a China?

Si pones empeño sí te traslada a China.

(RÍEN)

Yo cuando estoy en casa y pido a un restaurante chino

me da igual pedir al de dos calles más allá.

Porque todo sabe igual.

Con todos mis respetos.

Luego están estos cuatro chefs maravillosos que han venido

y hacen otras cosas maravillosas, ¿no?

Si te lo doy a probar te lo comes.

Sí.

Eso no. No, eso te lo comes tú, Samantha y Jordi

para no criticar tanto.

(RÍEN)

Ahora en serio, todo lo que hay en el plato tiene que comerse.

Imagínate que voy despistado y le meto un bocado a esto.

Me voy como un cohete.

Bueno, vamos a probar. Vamos a probarlo, señores.

Mira, se está comiendo la guindilla.

¿Se ha comido la guindilla?

¡La madre que lo parió, qué tío!

Yong Ping, ¿qué tal? Bueno...

Y aquí veo que hay un suicida.

Bueno, bueno. Es un gran corazón.

Fer, ¿y ahora qué hacemos si a un comensal

le pasa esto en un restaurante?

Él sabe lo que hace.

(RÍEN)

¿Cómo te encuentras tú después de la guindilla?

¿Un poquito de aire o algo?

Echo de menos verdura.

Creo que tenías un supermercado con una verdura espectacular

Es importantísimo en la cocina china el uso del cuchillo

y el picado de las verduras, un picado uniforme

y que tenga un sentido con el plato

que estás haciendo. Y aquí pues...

Vale. Es verdad que ese cerdo

agridulce me lo vendes como un salpicón y me lo como,

porque está crudo el pimiento.

Le ha faltado guisar más en la salsa del agridulce.

Y la sopa es un espectáculo.

La sopa está extraordinariamente rica.

Menos guarnición, mejor cortada y sería un espectáculo.

La sopa estaba muy rica de sabor.

Es intensa, es potente.

La pasta te pasa lo de Cayetana,

le falta un poquito más de alegría

y rematar la cocción mejor.

Me ha faltado tiempo y lo he hecho ahí un poco...

No te ha faltado pasión.

Eres un poquito una sopa agripicante,

que tienes momentos de luces, momentos picantones y lo sabes.

Sí. Y momentos agrios.

Y hoy has tenido un momento agrio que tienes que quitártelo

porque te aporta muy poco. Gracias.

En esta prueba lo más complicado

he sido yo contra mí mismo.

Si me voy hoy me daría mucha mucha pena,

pero lo entendería perfectamente.

Miguel Ángel, es tu turno. Adelante.

Mucha suerte, cachorrillo.

Hola. -¿Quieres ayuda?

Muchas gracias.

Es una sopa de gambas y langostinos agripicante.

Y de primer plato es un pollo agridulce.

Y de acompañamiento unos noodles

con todas las verduras chinas diferentes que he encontrado.

Muy bien, pues vamos a probar.

Hola, buenas noches. Qué tal, Hoi.

Bien. ¿Cómo ha ido por aquí?

Le ha salido bien la sopa. Falta un poco picante.

Pollo, pues bien.

Está bien. Está bien, ¿no?

Sí. ¿Y los fideos?

¿Parece chino o no parece chino?

Sí, sí, sí. Yo hago igual, ¿eh? Así, igual.

Bueno, Miguel Ángel, tu sopa la veo un poco dulce

y me falta un poco el picante como bien ha dicho el chef.

Pero el pescado está muy presente y es muy sabroso.

El pollo me parece que está

muy bueno de sabor, está jugoso.

Pero me da mucha pena que los fideos

no los hayas salteado con más de grasa al final,

pero que estaba muy rico.

Has movido tanto tanto

que has dejado la cocina tan guarra.

Qué cosa, ha parecido el marido

de "La Mari la Cochina", que la tenemos aquí,

que vaya dos guarretes hoy cocinando.

El suelo era impracticable, la encimera terrible.

Parecía aquello una batalla de China.

Porque hoy era chino.

La Batalla de Cantón.

Si hubiese moqueta

echaría ahí debajo lo más grande.

¿Y lo de la tijera?

Oye, eso de meterle el tajo a los tallarines...

No sé a qué número los cortabas,

si al cero, al dos, al uno.

Me falta conocimiento y hay que resolver.

Quedaba poco tiempo, veía que no me iba a dar

tiempo al emplatado, no quería meter los dedos.

Has metido los dedos, has metido la tijera,

has metido el puño, has metido todo.

Bueno. La forma no ha sido

la más fina de poder emplatar. Totalmente de acuerdo.

La de cal y la de arena.

Casi todo dicho.

A mí la sopa me parece interesante.

No entiendo el uso de los pimientos para todo.

Las laminitas rojas que se ven en los platos tailandeses,

chinos y demás suelen ser chiles.

Y nos falta eso, el picante sobre todo.

Y el uso del cilantro, que también es bastante

importante en este tipo de elaboraciones.

Y la pasta es terrible.

La has emplatado de la por forma posible.

Te ha faltado meterle los pies.

Si es que es actor. Corten, corten.

(Risas)

(RÍE) Que es actor dice el capullo.

Miguel Ángel, delante de cocinas, por favor.

Y cuando quieras me cortas las puntas, ¿eh?

Están un poco quemadas.

Virginia, contigo cerramos la cata eliminatoria.

Así que adelante.

Ay, ya no sé cómo ponerme.

Hola, buenas.

Virginia, cuéntanos. Bueno, he hecho una sopa

que le he puesto un fondo

de gambas y de langostinos y de pollo,

luego miso y tofu.

Y luego he hecho un cerdo con curry

con salsa de ciruela y con sésamo.

Pues vamos a probar.

Loles. Sí.

¿Por ahí arriba todo bien? Estoy haciendo abdominales.

¿Cómo va la clase de gimnasia? Loles Nasarre.

Contusiones, nena, de la misma postura.

¿Después de la serie de abdominales qué toca?

El suelo pélvico levantarlo.

Sí, el suelo pélvico tiene que estar muy activo.

El suelo pélvico es muy importante.

A lo tuyo. Tú tranquila. Vale, gracias.

Lo chino no.

Me gusta comerlo, pero no lo entiendo.

Para cocinarlo no.

Hoy yo hubiese palmado.

¿Menú chino de Virginia? ¿Qué te ha parecido?

Una tortura china.

¿Una tortura china?

La sopa no es una sopa china,

es una sopa auténtica japonesa,

con el miso, con el tofu, con las algas...

Cuando yo voy a un japo, a un oriental

pides una sopa miso y a mí me gusta.

Pero sí es cierto que no era una sopa china.

Es que no es fácil tampoco cocinar comida china.

Virginia, creo que hay un problema de concepto.

Te has perdido con el mapa oriental y con el GPS.

No sabías dónde ir.

Es verdad que hay elaboraciones que están bien,

pero que no te transportan a China.

Incluso la carne me lleva a Tailandia,

el cacahuete, el dulzor...

Y la forma incluso de cortar la carne y de hacerla.

Porque está en tono europeo.

Ha sido la primera vez que hemos cortado

con cuchillo y tenedor. Y los fideos sí me gustan.

Pero el resto, ¿dónde estamos?

Nos pones en una tesitura muy complicada.

Jugarte seguir en "Masterchef" por algo tan sencillo

como ceñirte al guión de lo que se te pide,

cocinando tan bien como lo has hecho

para este jurado va a ser muy complicado.

Con lo fácil que hubiese hecho un arroz tres delicias,

un pollo agridulce, que me encanta.

Es que me gusta la comida china.

Fue un problema de conceptos.

Porque si no estoy segura que les hubiese gustado más.

A Alba le encanta.

Aspirantes, la cata ha terminado

y el jurado tiene que deliberar para decidir

quién deja esta noche las cocinas.

Pero antes quiero dar las gracias a todos

por acercarnos un poco más a la gastronomía china.

Ha sido un placer.

(Aplausos)

Vaya tela.

Es que cuando acabe todo esto y llegue a mi casa

me voy a pegar un lote de llorar

y se me van a quitar todas las tensiones

y todos los nudos que tengo en la espalda de...

(CONVERSAN)

(CONVERSAN)

(CONVERSAN)

Que vienen.

Aspirantes, ha sido una noche muy dura.

Pero para uno de vosotros

además será la última en "Masterchef".

No es sencillo entender

la gastronomía de un país que no es el nuestro.

Son ingredientes diferentes, técnicas a veces

muy desconocidas para la mayoría

y sabores a los que no estamos para nada acostumbrados.

Una sopa y un agridulce

parece un menú sencillo de elaborar.

Pero ya habéis comprobado que no es así para nada.

Sobre todo porque os pedíamos un cocinado al estilo chino

y no todos habéis participado del homenaje

que hoy queríamos hacer a la comida china.

Por eso uno de vosotros no puede continuar

en las cocinas de "Masterchef Celebrity".

Y ese aspirante es...

Virginia.

Me he quedado a las puertas de la final.

Dejo a cuatro extraordinarios cocineros.

Y me llevo muchas cosas positivas.

Y yo sé que Manuel y yo lo vamos a emplear.

Y aparte que te quedas como un poco picada

y con ganas de aprender

y con ganas de perfeccionar muchas cosas.

Gracias por todo, ¿eh? Muy rico, ¿eh?

Muchas gracias a ti, Virginia. Con gusto.

Vente conmigo, corazón, que estás tú con una sonrisa

y mira cómo tenemos a Fernando. ¿Qué te pasa, Fer?

Es que ha sido cortito pero intenso.

Muy intenso, muy intenso.

Exactamente.

Me parece una tía con mucho talento para cocinar.

Y me daba mucha pena, me daba mucha pena.

Virginia, cariño, qué pena verte aquí.

Sobre todo porque has cocinado muy bien.

Ha sido yo creo un problema de concepto.

De tonta, porque un arroz tres delicias con un pollito.

Era superfácil.

Pero vi los fideos y digo: "A por los fideos."

¿Qué te llevas de "Masterchef"?

He aprendido muchas cosas, Eva.

No solamente en la cocina, sino a nivel personal.

Me he conocido yo hasta un poco más.

Cómo reaccionas ante los momentos

de las adversidades, cómo te superas.

Me he reído, he llorado.

Sí, hija mía, hemos visto yo creo que todas tus facetas.

Hemos conocido a una Virginia Troconis

muchísimo más cercana y con carácter, ¿eh?

Hombre, sí. Porque a tu marido

lo has mandado a callar varias veces.

Por cierto, ¿él ha cocinado más o no?

Sí, sigue cocinando. Ah, bueno.

Ahí lo tengo yo practicando.

Virginia, la pregunta es obligada.

¿Quién crees que va a ganar "Masterchef Celebrity"?

Yo creo y quiero que gane Miguel Ángel.

Porque es al que más le hace falta, ¿sabes?

Que está en ese momento de ligar.

No está casado, no tiene pareja.

Tú imagínate cuando le diga a la niñas:

"Oye, no, que te voy a invitar a cenar a mi casa."

Van a caer todas. Vamos, vamos.

Y aparte, que se lo ha currado muchísimo.

De verdad que siento que me tiene mucha estima

y que valora todo mi esfuerzo. Y ojalá si gano pues también

pueda ligar y hacer ahí mis cocinitas en casa.

Tengo unas ganas de quedar con ella y decir:

"Te invito a cenar a mi casa y cocino yo."

¡Eso va a ser la bomba!

Va a ser la leche.

Pues sí, ahora cocino yo.

Pues te llevas unos regalos que te van a venir genial.

Porque nuestro patrocinador, el supermercado

de El Corte Inglés te regala esta fabulosa cesta

con los productos gourmet más exquisitos.

Nuestro patrocinador, Bosch, te va a regalar

todos los pequeños electrodomésticos

que has usado durante tu paso por el programa.

También tenemos 6 meses de suscripción gratuita

a la Escuela Online de Masterchef.

Y esto, que tenemos dos. Se llevó Manuel uno y tú otro.

Vais a disfrutar muchísimo

con el juego oficial de "Masterchef".

Virginia, ha sido un placer tenerte aquí.

Para mí ha sido un gran placer, de verdad.

Y personalmente decirte

que he conocido a una mujer maravillosa.

Gracias. Enhorabuena.

Pero ha llegado el temido momento,

el de quitarse ese delantal.

Ha sido tarde, ¿eh? Que lo he peleado.

Lo has peleado y te lo has ganado

hasta ahora mismo. Gracias.

(Aplausos)

(Aplausos)

Limpiecito. Hasta luego.

"Masterchef" ha sido una gran experiencia.

He aprendido no sólo a cocinar,

sino que también he aprendido a demostrar cosas de mí

que quizá antes me costaba un poco más.

Ha sido un crecimiento personal.

Me llevo de verdad muchas cosas positivas.

Loles, Cayetana, Miguel Ángel y Fernando.

Son los cuatro finalistas.

Y dentro de siete días lucharán

por el título del primer "Masterchef Celebrity".

Pero eso será la semana que viene.

Mientras, ya saben, pónganle sabor a la vida.

Ya lo tenemos todo preparado

para vivir el momento más esperado.

Bienvenidos al gran duelo final de "Masterchef Celebrity".

Aspirantes, ha llegado el momento de dominar

los nervios y cocinar mejor que nunca.

No empieces para un lado, para el otro.

Tiene que ser todo en orden.

Prefiero que me pongas esto caliente y rico

a que me pongas esta tontuna.

Tenemos a los camareros ya esperando.

Se os agota el tiempo. Como estén, por favor.

Si pudieras no marcharme, que me acabo de poner

el esmoquin nuevo que estreno para ti.

No, nada, nada. Hala.

(Música)

(Música)

Que aproveche.

Mucho, mucho, mucho pimentón.

A mí me ha sabido a rayos.

¡Ya mismo estás en mi casa!

Que vas a estar al lado de un Goya,

que estos no tienen.

Y esto lo ponemos a fuego suave.

¿Fuego sabes? ¿Cinco o seis?

Pues cuatro. -Ay, mira qué bien.

Oye, los míos no están aquí. -¡Cuidado ya, coño! ¡Joder!

Fernando, baja un poquito el tono

que todos estamos trabajando, majo.

Me estáis dando un programa, de verdad... madre mía.

Muy bien. Es espectacular, ¿eh?

Felicidades. Muchas gracias.

El ganador de la primera edición española

de "Masterchef Celebrity" es...

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Masterchef Celebrity - Programa 5 - 29/11/16

29 nov 2016

Los concursantes tendrán que preparar un menú de alta cocina diseñado por el Chef Dani García, con dos estrellas Michelin: los aspirantes se jugarán el tipo en la semifinal de Masterchef Celebrity. Además se reencontrarán con algunos amigos y familiares.

Virginia, exganadora de MasterChef 4, invitará a los aspirantes a viajar al pasado para cocinar un plato de su infancia. El pase a la final se jugará en la prueba de eliminación, donde demostrarán sus conocimientos sobre gastronomía china.

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  1. Rodriguez

    Joder mi favorito era Fernando, pero me he llevado una sorpresa increible cuando me he dado cuenta que fernando era homosexual, no soy homofobico pero era la presencia mas varonil en todo el programa con mas decision y hombria. un saludo

    23 nov 2018
  2. Ana Laura

    El programa ya debe haber terminado, yo lo estoy mirando poco a poco, que alguien le diga a Loles que hay que ser más humilde que la verdad que, como ser humano, tiene un muy mal espíritu, que gane el mejor se dice. Cuatro actores, no es más o menos importante que tres y una ama de casa, médico, deportista o lo que sea que fuera la cuarta persona. No me gusta el ego de ella, ni de Fernando. Lo repito, porque ya lo comenté anteriormente.

    05 abr 2017
  3. nohelia

    conchale mi paisana bueno no me cae bien el marido, x lo del torero pero bueno es mi paisana y los venezolanos somos querendones gracias x el pabellón virginia

    29 mar 2017