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Para todos los públicos Masterchef Celebrity - Programa 3 - 15/11/16 - ver ahora
Transcripción completa

Bienvenidos a "MasterChef Celebrity".

Vais a trabajar por parejas.

Vamos, Fonsi. -Limpia el tenedor, límpialo.

-¡Que sí, que ya lo limpio! -Así se te caerá todo.

¿Puede ser el peor Wellington

que haya visto en la vida?, seguro. Ah, ah.

Qué poca gracia tienes emplatando.

Hay una pareja que ha destacado sobre las demás, Cayetana y Miguel.

Bienvenidos a Los Asientos en los montes de Balsaín...

Cayetana, Miguel Ángel, hoy vas a ser los capitanes.

La tortilla cómo va, Fer. -Bien, bien.

-A ver, esto se quema,

quítamelo con un cuchillo. -No te preocupes.

-Hay tiempo. -No.

-No la entretengas que tiene que...

Que no la entretenga yo. Como si no tuviéramos ya

con los jueces, ahora tú, y eso que no viene a comer tu marido.

Bienvenidos a "Masterchef",

sus parejas, sus familiares y amigos más íntimos.

¡Tata! Corazón mío, cómo te quiero.

Los aspirantes que deben ser salvados son Cayetana,

Miguel Ángel, Fernando, Loles. ¡Oh, qué bien!

¿Estáis todos listos para cocinar? (TODOS) Sí, chef.

No me encuentro ubicada en este programa

y a mí me gusta disfrutar de las cosas

y no estoy disfrutando.

Es la decisión de María, el concurso continúa.

Hey. -La madre que os parió.

-Fernando, es tu Goya. -¿Quién os ha dado eso?

Muchas gracias. El tiempo está corriendo.

¿No podríamos empezar fregando platos

como todo el mundo en la cocina? El relleno está riquísimo,

si lo haces fino, es un plato de 10.

Te falta ese sabor que dé

personalidad a tu plato que carece de ella.

El aspirante que no puede continuar

en las cocinas de "Masterchef" es Fonsi.

(Música)

"Masterchef Celebrity es un programa con un altísimo

nivel de exigencia y los aspirantes

tienen que tener muy claro dónde están para vivir,

plenamente, esta gran experiencia.

Las cajas. La semana pasada, María del Monte

decidió abandonar por, según ella, principios y honestidad.

Seguirá cocinando, pero, no en estos fogones,

sí lo va a hacer un nuevo concursante.

Junto a sus nuevos compañeros se va a enfrentar a tres retos

que determinarán quién abandona las cocinas esta semana.

¿Qué hay aquí, qué hay aquí?

-Las cajas, por Dios, me tiene frita las cajas.

Ay, mi perdición, las cajas, ¿qué habrá aquí debajo?

Hijo mío, a cuál más complicada, ¿eh?

Aspirantes, buenas noches. (TODOS) Buenas noches.

Tercera semana y creo que ya os va quedando claro

que este programa os está llevando un poco al límite, ¿no?

Sí. Manuel, la semana pasada

pensaste que se iba Virginia y lo pasaste fatal.

Sí, muy mal y tenía mucha emoción ese día,

hacía mucho tiempo que no tenía

esa sensación de querer llorar, desoladamente, y la tuve.

-¿Sabes qué me dijo? Que hacía años que no lloraba.

Pero, Manuel, ¿hasta ese punto?

Esto me está transformando mi vida.

Yo creo que a Fernando le pasa lo mismo porque va un poco de duro.

Yo no llevo años sin llorar,

afortunadamente, me emocionan muchas cosas en la vida

y me da mucho pudor, por ejemplo, en una película

prefiero desnudarme físicamente, que de alma porque creo

que uno lo pasa peor, al menos yo.

-Pues es una idea lo de desnudarle.

(Risas)

Que se haga por parejas, uno de cada.

Pero, con el delantal. -"Mastersex".

(Risas)

Loles, por el camino se quedaron Niña Pastori y Fonsi,

tú a Fonsi lo señalaste como uno de los más débiles,

¿ahora tienes alguna idea de cuál es el que toma ese relevo?

Huy. -Mójate.

-Bueno, a ver. Hija, como aciertas.

Ahora mismo los veo a todos superfuertes.

(Risas)

Bueno, no lo quieres decir así en público, ven, dímelo a mí.

Pero, ¿qué vas a hacer?, los secretos no se dicen, ¿eh?

No, yo no lo voy a decir, todavía.

No lo digas, vale, a ver. ¿Quién se va?

(SONRÍE)

(LOLES SE RÍE)

Es mala. No soy mala,

eres tú más mala, Muriel, mucho más que yo

porque me haces sacar cosas que mi corazón no quiere decir.

No, no, tu corazón pertenece... -Lo digo todo con la...

(RÍEN) Ella no hace nada.

-Todo con la cabeza. Oye, no empecemos las disputas.

Mira, esto ya me ha causado un martirio chino.

Oh.

Pero, en serio, ¿crees que Fernando se va?

No la líes, no la líes. Fernando, es broma.

Se lo cree y no sabes la que se lía.

Es bruja, pero no de acertar.

(SONRÍE) Miguel Ángel, te he visto cojear.

En las clases de cocina cargaba con el instrumental,

un cuchillo que no hay que llevar en una bolsa nunca,

salió de la bolsa y me lo clavé aquí,

me di una autopuñalada, fue muy absurdo.

No sé si Fernando ha echado una maldición

a Miguel Ángel, pregúntaselo a Fernando, según él,

está echando maldiciones a todos.

Como en la última prueba le funcionó a Loles

el rollo de la pierna, ahora, todos se ponen malos.

Cayetana, ¿crees que con siete dedos

podrás levantar la caja? Se me cicatrizó todo,

estoy dispuesta a volverme a cortar.

Bueno, antes de que ocupéis vuestro puesto en cocina,

quiero presentaros a la persona que ocupará la plaza

que dejó libre María del Monte

y ya os aviso que va a ser un gran rival.

Bueno; me encantaría que viniera Niña Pastori de nuevo

porque tenía mucha ilusión y lo pasábamos muy bien

y creo que se fue muy rápido.

Sabe cocinar desde la infancia,

ha hecho cursos de cocina internacional.

Pues mejor, nos vamos yendo.

(RÍEN)

¿Tenéis idea quién puede ser? La hermana de Arguiñano.

(RÍEN)

Pues, adelante, Estefanía Luyk. Hala.

(APLAUDEN)

Madre mía.

Guapos. -Welcome.

-Bienvenida.

En la que me he metido, ¿no?

Bienvenida, Estefanía. Muchas gracias.

Ganas de que esas puertas

se abrieran y entrar en estas cocinas.

Sí, porque estaba de los nervios ahí detrás.

Además de modelo y empresaria,

eres ama de casa y cocinas mucho, para quién.

Me gusta cocinar para mi familia y para mis amigos,

soy la típica que me encanta, como buena sagitario...

-Huy, sagitario.

-¿Qué pasa con eso? -Que ganará.

-Les gusta mi cocina porque cocino lo que les gusta a ellos.

-Por favor, atended a la nueva.

¿Qué esperas de "Masterchef"? Pues, entro con mucha ilusión

porque soy fan desde que empezasteis,

lo paso bien cuando os veo y quiero pasarlo bien aquí.

-¿Tú estás segura?

-Ya, ya, ya, luego hablaremos.

-Te haremos un poquito el vacío, un poquito.

-De verdad, no os asustéis. Estefanía, espero que disfrutes

mucho esta experiencia y dales duro, dales duro.

Oye, no seas mala.

Vete con tus compañeros y disfrútalo.

¿Qué tal, guapa? -Welcome.

Siento ilusión, siento nervios, ambas cosas mezcladas

un poco de ansiedad, también.

Me hace ilusión porque ya nos conocemos de hace tiempo.

Algo pequeño. (FERNANDO CANTA) Algo pequeñito.

Ojalá me encuentre una tarta de manzana

que tengo muchas ganas de hacerla o las pinzas del bogavante,

me quedé con la espina que quiero hacer uno en condiciones.

Aspirantes, a la de tres quiero que levantéis la caja.

Una, dos y tres.

Uh. -Anda.

-Pero, ¿qué es esto? -Semana Santa.

Cuando levanto mi caja me veo un caperucho,

me ha recordado al caperucho de los nazarenos.

Algo dulce, no me lo puedo creer,

de primeras así, de sopetón, pum, que yo soy "salá".

Esto es un helado.

Evidentemente, ese cono ni se come ni se cocina,

pero, es parte fundamental del primer reto de la noche,

una maravilla creada por un gran cocinero,

uno de los mejores reposteros de Europa.

El hombre que ha desafiado

todos los tópicos sobre la pastelería.

Me voy a desmayar. El genial Paco Torreblanca.

Anda.

(Aplausos)

Madre mía, ¿qué es esto?

-¿Perdona?

Ay, Paco, no me traigas eso que me trae unos recuerdos...

No me puedo creer que sea la primera prueba.

-Sí. (RESOPLA)

Supuestamente, ¿eso se come?

Cuando entraron con ese carrito y esas figuras digo:

"Mira qué figura más bonita",

creía que era cristal de bohemia de Milano,

digo: "Esto lo hacen con..." Soplando los cristales.

(HABLAN EN FRANCÉS)

Paco, bienvenido, de nuevo, a estas cocinas.

Gracias. Los seguidores de "MasterChef"

reconocerán la prueba

porque fue de las más comentadas en la primera edición.

Aspirantes, ¿alguno de vosotros

ha hecho, alguna vez, una croquembouche?

No. -¿Esto?

Sois gente vulgar.

Pues, sí, somos una gente bastante absurda.

Ni idea de lo que me habláis, es como...

Explícales a nuestros aspirantes qué les has traído.

Pues, ya veis que es una cosa muy sencilla,

solo coged, cuando hagáis los petisús, con un caramelo

que está a 160 grados solo, intentad pegar uno encima

del otro y hacer una torre como esta.

Una cosa sencilla.

El azúcar y la decoración, eso lo dejamos.

Ah, ¿lo dejamos?

Para otro día, lo dejamos para otro día.

Y los petisús irán rellenos. Claro, los petisús tenéis

que haceros una crema y rellenarlos

para que al comerlo no sea solo azúcar.

Cocinar repostería me parece maravilloso

porque todo me gusta, me como la masa cruda

de lo que sea, si hago chocolate,

me meto una cucharada, en fin... Un desastre.

Con la cara de susto de los aspirantes,

cuéntanos más, cómo se debería hacer.

Primero, al cocer la masa del petisú, no lo hagáis

muy pequeños porque si no,

los dedos, cuando los pongáis mojados

con el caramelo, os vais a quemar.

Y, sobre todo, cocerla muy bien

porque si no, al montarla... se irá todo para abajo.

Podéis estar tranquilos porque tenéis en vuestro cajón

la receta, espero que estéis a la altura porque debéis hacerlo

en tan solo 120 minutos.

Y un consejo, bueno, mejor una advertencia,

las quemaduras con caramelo son las peores en cocina,

así que mucho cuidado.

Cayetana, eso va, especialmente, por ti.

Gracias.

Nuestro supermercado patrocinador os preparó los ingredientes

en unas cestas que encontraréis en el supermercado

y el tiempo para elaborar la croquembouche

comienza en tres, dos, uno, ya.

Dios mío.

Vamos, al súper primero, chicas. Ay, al super.

Vamos, que no tenéis nada. No tenía nada y yo ya me iba.

Una cesta por cada persona. Una, ya lo sé.

Eso, que aquí hay que explicarlo todo.

Para hacer la croquembouche hay que empezar

por la masa de los profiteroles o petisús.

¡Ay!, me escoño viva.

Para ello, se mezcla en un cazo, agua, leche,

mantequilla, sal y azúcar

y se cocina hasta llevarlo a ebullición.

A ocho, vale.

A continuación, se añade la harina

y se deja al fuego

durante 3 minutos sin parar de remover.

#Anduriña, ¿dónde estás?#

#Qué difícil es tamizar.#

Anda, Cayetanita, hija, que diría mi abuela.

¿Cómo vas, Caye?

Estoy aquí haciendo la pastachu primero.

El último paso para la masa consiste en ir añadiendo

uno a uno los huevos y remover de manera continua

hasta conseguir una textura uniforme.

¿Qué tal vas?

Pues, me estoy dejando la vida, ¿tú ya la tienes o qué?

-Qué va, tío, voy por el quinto huevo.

-A mí me quedan tres.

¿Cómo es la masa de los petisús? Hay dos versiones,

unos que hacen con agua y otros ponen

mitad agua y mitad leche.

Algunas concursantes empiezan por la base,

¿es la mejor manera? No es mala, pero,

yo haría primero la masa

del petisú y mientras se cuece, haría las bases.

Incluso la crema que se enfríe. Luego, hago la base

y la crema se enfría porque así aprovecho los tiempos.

¿Cómo puede ser que esto baje en vez de subir?

La base de la croquembouche, también llamada nougatine,

se elabora mezclando agua, azúcar y zumo de limón

y se deja cocer hasta que caramelice.

Digo: "¿Qué pasa aquí?, este termómetro no funciona"

y vi que tenía puesto el capuchón,

cuando vi la temperatura ya me había pasado,

pero, al no haber vuelta atrás, tuve que tirar con el caramelo

que no estaba quemado pero, sí más oscurito.

En este punto,

se añaden almendras quemadas al caramelo.

Se vierte todo en un molde y se deja enfriar.

#Qué alegría cuando me dijeron.#

-Oye, de verdad, eres la alegría de la huerta.

-No paro porque si no, me pongo tan nerviosa

que tengo que expresarme. -Sí, sí.

-Que no tenga ninguna cáscara de nada, ¿eh?

No tiene.

Paco, yo recuerdo, fíjate que hemos hecho pruebas

aquí en "Masterchef", pero, esa de la primera temporada,

esa croquembouche,

ha sido de lo más delirante que yo he visto aquí

de lo más gracioso. Maribel, con ataque de risa.

Se perdía, no le salía, uno grande y otro pequeño.

Recuerdo tirada en el suelo yo fui a verla,

me puse el gorro en la cabeza

y acabaría por el plató cazando moscas

porque aquello era de decir: "Mira, me ha superado la prueba,

no puedo más, me río porque...", fue de lo más delirante.

No pienses que hoy sea distinto. ¿Sí, no?

Vaya pruebecita que tienen

que preparar hoy los aspirantes, ¿te atreverías a hacerlo en casa?,

pues, entra en la aplicación de "Masterchef"

y encontrarás la receta paso a paso

y los consejos de Paco Torreblanca

que te ayudarán a preparar una croquembouche de diez.

Parezco mi Chus Lampreabe, Chus, ayúdame, cariño.

Las actrices, vosotros invocáis a los cocineros, ¿no?,

a los "chefes" estos que tienen "Michelines".

Yo a las actrices que están en el firmamento

que ellas saben lo que me está pasando.

El relleno más habitual

para los profiteroles es la crema pastelera.

Para elaborarla, el primer paso es infusionar la leche

con azúcar, corteza de limón y canela,

mientras tanto, en un recipiente aparte,

se mezcla yema de huevo, almidón y leche,

removiéndolo todo para evitar grumos.

Finalmente, se junta esta mezcla

con la leche infusionada y se lleva a ebullición.

Mira.

Mira.

Que rica está esto, ¿no?

-Está buenísimo. -Oh, qué bueno, por Dios.

-¿Qué es esto?, ah, no me lo puedo de creer.

Se me está quemando.

Ay, se me está quemando, ay.

Mira qué cosas.

Qué madre.

-Nena, ¿cómo has llenado la manga del mar menor?

(SE QUEMA)

¡Ah!

¡Ah!

Esto va aquí.

Muy bien, muy bien, venga, venga.

Se me ha estropeado toda, se me ha quemado por abajo

es que, claro, este no es mi fuego.

Igual le pido a mi compañera, como es nueva, pues, que haga

un poquito de amistad conmigo y que se porte bien

y me regale un poquito de crema, si le sobra.

-Si lo necesitas, de verdad. -Pues, igual me das luego.

-La mía tiene mucho. -Le he pedido

que me ayuden las actrices del firmamento

y se me ha quemado la crema.

Estarán en contra mía.

La yema, añadir la yema solo.

¿Cómo estamos, Estefanía? Pues, ahí, ahora...

¿Esto qué es? Lo tenía que haber hecho

en un bol porque puse el azúcar y el almidón dentro de esto,

pero, ahora, estoy separando. -Pues, ten mucho cuidado

que cuando se caliente verás el almidón

el disgusto que te puede dar.

¿No tienes nada más, no preparaste nada más?

-La base que lo llamáis... La parte de abajo, la base.

La choux está con la manga pastelera allí.

¿Enfriando? Sí.

¿Por qué, tiene que enfriar? Yo lo haría, directamente,

y estaría cociendo para dar velocidad.

Es que, a lo mejor, me confundí y es la manga pastelera

la que se mete en el frigo. Seguro.

Voy a por ella. Anda, corre, por favor.

O sea, la pasta choux

que es la de hacer rápido la mete en la nevera

y la que hay que enfriar la crema, lo hizo al revés.

Claro, por eso me sobraba de esto.

Con la ayuda de una manga pastelera hay que dar forma

a los profiteroles sobre una superficie antiadherente.

Con el horno precalentado a 180 grados,

se cuecen unos 30 minutos.

Loles, lo hace de maravilla.

¿Qué dices Loles León? Huy, madre mía, has hecho gachas.

Mira, mira. ¿Esto qué son, gachas?

Se me ha quemado.

-Loles hace unos caracoles perfectos.

(RÍEN) Huy, qué bonito,

quemadito por dentro. Es una crema pastelera torrefacta.

No me está saliendo ni esto.

Haz un pegotito. Un pegote.

Eso, apriétale ahí, abajo. Agacha la manga.

Aprieta y sube. Aprieta y sube, aprieta, aprieta.

Más, más. -Más, más.

-Párate ahí, párate ahí. -Ya está, gracias,

para algo sois chefs, ¿eh?, para enseñarme.

¿Y la crema usarás esta? No.

¿Cuál vas a usar? Pues, le diré a esta que me dé.

Como Estefanía es nueva y no se entera de las normas.

Claro, al ser nueva

hará buenas migas conmigo porque si no...

-Luego, Loles, ten un poco de orden aquí.

-Sí, ahora. -Se te amontona.

-No, yo soy muy limpia. Aún quemada, está rica.

Loles, tienes que hacer como 170 puntitos de esos.

No, no podré hacer tantos. Se te va la fuerza por el pico.

Crema tostada, una crema catalana. -Crema catalana,

es que yo he hecho crema catalana.

-No le pidas nada a nadie, la tuya está rica.

-Gracias, chef.

Qué daño.

Miguel Ángel, ¿estás bien?

Sí, que me he resbalado y me ha dado un tirón.

Pero, bueno, oye,

¿qué os pasa en estas cocinas?, de verdad.

Virginia, ¿qué tal? Estoy muy agobiada, Jordi.

¿Por qué? Porque creo que empecé mal.

¿Por qué? Porque me he ido a hacer

la crema pastelera, la dejé un poco andar, se me quemó

el caramelo porque no he usado nunca esto,

pues, lo estaba metiendo con el plástico.

De verdad, hoy fue el día más agobiante,

pero, digo: "Esto no puede conmigo" y no puedo sentarme

de brazos cruzados y decir: "Esto será una porquería",

tengo que creer en mí y tirar para adelante.

Esto no espesa ni para atrás.

Me hace falta entrenar.

Se me ha quemado la crema pastelera, macho.

-A mí, también. -¿Se te ha quemado?,

a mí no me sube la crema pastelera.

No puse el almidón, el almidón lo puse después,

luego, doble trabajo porque tengo que colarlo

porque si no, se hacen grumos,

o sea, estaba ahí colando y colando que acabé reventada,

parece que me ha pasado un camión por encima.

-Esto no está bien.

Mira, me está entrando un nervio.

¿Qué tal Cayetana, cómo vas? Hola, estoy colando

la crema pastelera. ¿Y esos grumos negros?

La ramita de vainilla se ha deshecho

y no quiero que pase por el colador.

Está agarrada, ¿eh?

Pero, ¿está quemada como para repetirla?

A mí me gusta mucho la leche quemada,

pero, quemada y agarrada está.

Con el caramelo se disimulará mucho

y no está mal del todo. -¿Sobrevive?

-Sí. -Muchas gracias.

A ver si sobrevives tú. Yo, regular.

¿Has visto el quiqui

que le ha salido aquí?, este es nuevo.

Mira, no me distraigáis porque, no tenéis la culpa,

tengo que volverlo a hacer entero y colar todo.

Cayetana, ya puedes correr, mujer, no llegas.

Ya lo sé, ya, voy a ello.

Aspirantes, ya habéis consumido

la mitad del tiempo, quedan 60 minutos.

Madre mía.

Qué difícil es.

No me lo puedo creer.

Esto va a ser una catástrofe. Sí.

Un litro.

Para hacer el caramelo que nos servirá

para pegar los profiteroles hay que poner en un cazo,

agua, azúcar y zumo de limón

y dejarlo en el fuego, sin remover, hasta que coja color.

#Porque ningún cariño

me ha podido hacer feliz.#

Pero, creo que esto no lo he hecho bien.

Ah, mililitros, 100, le he puesto un litro.

Ahora, no tengo más azúcar. -Toma, Loles, Loles.

-Dime. -Toma azúcar.

-Uh, venga, ay, que me emociono.

Yo me voy a ir a por la base de las almendras.

Yo no sé si esto... -Mis primeros profiteroles.

-Muy bonitos.

Yo no sé.

¿Sube o no sube?

¿A alguien le queda un cachito de canela?

No cunda el pánico, que no cunda el pánico.

-Canela. -Vale.

Esto no se pone oscuro ni para atrás, vamos a ver.

Mi base es la más bonita de todas.

Hala, ya me he cortado.

Cayetana. Sí.

¿Cómo es posible que te cortes si no hay cuchillos, hija?

Porque he metido la mano en el fregadero que tenía todo ahí.

Zasca, y me he clavado o la tijera o un cuchillo

de punta ahí, que he dicho: "No puede ser",

o sea, ¿hoy, también?

Ya lo sé, Pepe, todo lo que digas es poco.

Hemos hecho una prueba a tu medida, digo:

"Mira, en esta qué bien, todos, los diez deditos

creo que los mantendrá enteros", nada.

Yo lo voy a meter aquí. Oye, ¿Estás en... dónde estás?

Oye, Cayetana, vuelve.

Dígame, aquí estoy.

¿Qué haces ahí abajo? En el horno.

Tranquila, se hacen solos. Vale.

¿Qué le cuentas al horno?

Cosas personales.

Estaba diciendo: "Venga, venga, sube, sube".

No se hacen.

Bueno, tampoco están malos.

Esto no sé lo que me está pasando, pero, se me está quedando,

a lo mejor le he puesto mucha agua.

Ay, Manuel, cómo os humaniza esto de cocinar

a la gente que sois conocidos y esas cosas, ¿eh?

¿Por qué, Jordi?

Porque te veo aquí con tus profiteroles blanquitos

y esa cremita de la manga con su grumitos quemadetes.

Está todo tan cuco, es que me pongo tan tierno

y estoy con unas ganas de que vengas a La Pastilla.

¿Por qué? Para zumbarte hasta la médula.

Vale.

Bueno, esto tendría que estar tostado, dorado.

Por arriba están doraditos.

Sí, pero, este dorado de la punta, homogéneo.

Vale. Que es cuestión de tiempo.

Te he visto sudar en todas las pruebas,

en esta, estás relajado. ¿Que no sudo?, mira.

Nada, quiero ver la croquembouche esta hasta arriba.

Tranquilo, que se va a conseguir. Eh, no me lo creo.

Me cago en la madre.

¡Ah!

Es que me puedo tirar tres años, ¿eh?

¡Atención, aspirantes, últimos 30 minutos!

¿A alguien le sobra un plástico para poner la crema?

Cállate, ya, aspirante. -Calla.

Gracias, hija.

Se está pegando al canuto este.

Pues, si te tienes que quedar aquí pegado, aquí,

pero, claro si lo pegas al papel luego, ¿quién quita el papel?

Los que estáis meneando el caramelo, no lo meneéis,

se cristaliza, hay que dejar que sea caramelo solo.

No lo menees, se te cristaliza. Ah, no te he oído, no lo menees.

No batirlo, no trabajarlo, que se cristaliza.

Vale.

Uh, se me ha quedado pegado

en los dientes, ya no podré hablar más.

Cayetana, solo le falta quemarse a lo bonzo,

lo demás lo ha hecho todo, todo lo que puedes hacer

en una cocina mal... Sí, pero está montando.

Cayetana y Fernando son las únicas croquembouche que empiezan a subir.

Aspirantes, el tiempo se agota, debéis ir montando el cono,

si están relleno la pasta choux, perfecto, si no, lo montáis igual.

De caramelo y de pasta pastelera me he puesto, vamos,

digo: "Ya que no voy a rellenar los profiteroles, me la como".

No he podido rellenarlos

porque la crema pastelera se me ha quemado,

yo es que la inducción,

a mí la inducción me va a hundir todo el programa.

Donde esté una llama...

Perfecto.

¿Cómo coj... va esto?

Oye, ¿me parece ver que Miguel Ángel

lo está haciendo sin cono? Podría ser.

Lo podrías hacer tú

que has hecho un millón de croquembouche.

Qué necesidad de innovar y de hacer tú solo

y de querer hacer cosas que no debes, ¿no?

A mí que esto va así.

He tomado la decisión de poner unos encima de otros

porque no tenía los que necesitaba para pegarlos al tiempo debido

y es más importante presentarlo a no presentarlo

y si esperaba a que estuviesen todos hechos, no me daba tiempo.

(SE QUEMA) Aah.

Y esto, como ves, quema un montón.

#Y a la parrala le gusta el vino#.

(MANUEL SE QUEMA) ¡Aah!

Esto no vale para nada.

Mecachis en el caramelo, voy a perder las manos.

Pues, yo tengo el dedo, pero, chamuscado.

Se me han quemado varias cosas, además de las manos,

espero que se me recuperen

porque tengo que rodar películas.

Y series y tengo que estar monísima.

Ay, qué bonitos, qué bonitos.

Vaya, igualito que el maestro, ¿eh?

Esto va a ser imposible.

He optado por cambiar la forma que ha explicado aquí el maestro

porque, sinceramente, no llegaba.

Al final, como siempre, será el más bonito y el mejor.

Ah.

Esto se supone que se saca por abajo o por dónde.

Yo no sé cómo voy a sacar el cono este.

Yo lo he intentado sacar y se me desparrama para abajo.

Qué desastre, qué desastre.

No te desanimes.

Es que una vez que lo estaba montando

lo estaba viendo de otra manera y ahora, lo acabo de ver.

Sigue, porque vamos...

Uf... qué es esto.

¿Cómo lo quito?

Este es el más bonito, no es por nada,

pero, esos son todos,

eso parece una panadería, son muy grandes.

¡Fernando! ¿Qué?

¿Has terminado ya? Sí.

¿A ver, enséñamelo?

Como Isabel Preysler, ¿eh?, ¿queréis uno?

La base me ha salido increíble y estaba muy bien hecha.

Todo por separado me ha salido muy bien,

pero luego, la unión de todo ha sido un poco desastre.

¡Aah!

Manuel, ponlos como sea. Ponlos.

Aspirantes, últimos 5 minutos.

Bueno, menos mal que no es un minuto.

Fernando echando crema pastelera alrededor

de los "petit choux", mira.

Queremos ver una croquembouche como las del maestro.

Seguro. -¡Qué valor, qué valor!

¿Oído? (TODOS) Sí, chef.

Sí, igual, igual.

Virginia es superminuciosa trabajando.

Me la llevaba al cáterin.

¡Bien, Virginia! Muy bien.

Voy a llorar. -No va. No lo puedo hacer.

Es un trabajo de chinos. Se desmoronaba todo, todo.

Me da pavor.

Te voy a decir una cosa: este no se cae.

Ahí va, ahí va... Pero bueno...

¿Qué hace Cayetana?

Al trasladarla dije: "Si se me parte, se acabó".

Y he dicho: "Pues con la base incluida".

Oye, Cayetana. Dime.

¿Eres de Tomelloso? Qué bien se vive ahí arriba,

juzgando al prójimo. Le vas a quitar

el puesto a José Luis.

Con confianza. A la de una,

a la de dos y a la de tres.

Lo voy a estrujar. Aspirantes, último minuto.

#Salta la rana...#

¿Qué haces?

A Loles parece que le han vomitado

encima de la tarta.

Cinco, cuatro, tres, dos, uno, tiempo.

¡Manos arriba!

Cayetana, manos arriba. ¡Manos arriba!

Manos arriba... La bolsa o la vida.

El profiterol o la vida.

Pues dejar la batidora, Miguel Ángel.

Haciendo la croquembouche me he quemado

unas 359 veces. Me he tropezado,

me he hecho daño en la pierna...

Ha sido una pelea dura pero lo hemos conseguido.

Aspirantes, os habéis enfrentado a la repostería

más complicada. Ahora hay que probar

la croquembouche o lo que haya salido ahí.

¿Hay que tomar esto? No, tú, no.

El mal rato lo tienen que pasar ahora los jueces.

Traed vuestras croquembouche.

Señor Paco, usted no pruebe esto.

Ja, ja, ja. Gracias por el aviso.

Yo lo aviso.

Ay, madre. Está hecho con amor. -Perdone usted, maestro.

Oye, Virgi, sin humillar, ¿eh? -Pues vistas desde aquí

no tienen mala pinta. -No.

Lo malo es cuando te acercas.

Si podéis pillar de abajo que están más hechitos...

Gracias por el detalle.

Esto los niños lo hacen mucho mejor que nosotros.

Loles, por favor, acércate. Y muéstranos esta obra de arte.

Bueno, a ver...

Esto... Yo no le llamaría ni croquembouche ni nada.

Yo no le puedo poner un nombre a este postre

porque es accidentado. Es "croqueaccidente".

¿Por qué no le quitas el cono? ¿Le quito el cono?

Sí, hazme el favor. Es un favor que te hago.

Es mejor que se lo lleve a su casa.

Voy a ver si ahora esto responde como tendría que ser.

¿Por qué se ha pegado al papel, Paco?

Los "petit choux" están pegados,

y nunca se pega al papel. Se pegan entre ellos.

Entre ellos. -Entre ellos.

¿Hay alguno relleno? No, ninguno.

La crema se me ha pegado y era crema catalana

ahumada y superquemada y de todo esto.

Pero estaba buena de sabor. Los hubieses rellenado.

Claro.

No salía de la manga.

Nada, esto no me sale. A ver, chicos.

No me sale, están pegadas. Ja, ja, ja.

¿Cuál es el defecto, maestro, de fabricación?

Que están completamente crudos.

Queda una cosa buena: si lo vuelvo a hacer,

ya sé cómo hacerlo. -Claro, y si yo fuese

cantante estaría en Eurovisión.

otro día te hago otro favor de otra manera.

Loles, muchas gracias... por el desastre.

Exacto. Pero he puesto todo mi cariño, ¿eh?

Sí... Se nota.

El resto de los compañeros me superan

tanto en la presentación, como en la base de la tarta,

como en el relleno... Todos, hasta la nueva.

"No comment". Primer día. ¿Qué tal?

Pues la verdad es que bastante complicado.

Ha sido peor que un parto, y eso que he tenido ya dos.

Te he visto muy relajada. Relajada, sí.

Pero no se me ha dado bien.

Ya que es tu primer día te daremos lecciones básicas.

En la cocina hay que disfrutar pero no puedes estar relajada

porque en tu trabajo se nota mucho relax.

Buen estreno.

Ha puesto cara de asco.

No hay por dónde cogerlo, mujer.

Pídeme un taxi. La crema pastelera

no la hiciste bien, ni la masa de los "petit choux".

No te has concentrado lo que deberías

para hacer una prueba así. Vale.

Por lo menos hay algunos rellenos.

Y eso es un esfuerzo a valorar.

Sé que te hacía mucha ilusión entrar.

No vamos a ser duros, tenemos las primeras nociones básicas

de cuando estamos en "MasterChef".

Primera: cuando el jurado habla, escuchas y obedeces.

Vale. Si te digo "No menees

el caramelo que se cristaliza", no lo menees.

Vale. -Siempre tienen razón.

Segundo, y es básico de cocina: trabajamos ordenado y limpio.

Eso es un desastre.

Tercero: los aspirantes jamás se dejan ingredientes.

Es una competición y se viene a ganar. ¿De acuerdo?

De a cuerdísimo. Pues disfruta de "MasterChef".

Bueno... -Bienvenida.

La primera en la frente. Sí.

No han sido nada duros, ¿eh? -Bueno...

Ahora verás lo que es dureza. Manuel, es tu turno.

Buenas.. ¿Voy? Por favor.

Manuel, ¿veías "MasterChef"? Sí, lo he visto pero...

Está prohibido darse ingredientes.

Me sabe mal que me pidan algo y si puedo hacerlo...

Y a mí me sabe mal que des ingredientes

cuando está prohibido. Tienes razón, lo siento.

No lo haremos más. -¿Lo tenéis claro?

Sí, sí. -Te va a dar azúcar...

Perdonadme un momento.

Que no se repita más, ¿eh?

(TODOS RÍEN) Te la vas a cargar.

La cara de mala leche que se te ha puesto.

Y hago así con la chaquetita.

Te estás viniendo muy arriba. -Que no se repita más.

Te van a dar para el pelo. -Perdón, fuera bromas, vamos...

Ahora vamos a lo serio.

Con su permiso, no le puedo poner nombre.

Lo he intentado, creo que ha habido un momento

que lo he tenido medio controlado

pero en el cono se me han cruzado los cables.

Y a lo mejor con más tiempo hubiese podido sacarlo

Si te damos una semana más lo acabas.

A ver, una cosa, Manuel. Tu base está bien hecha.

A los buñuelos le falta un poquito de cocción,

la crema pastelera para mí está muy buena.

Y lo malo es que cuando has tenido

que deshacer tu cono te has puesto nervioso.

Podrías haberlo sacado mejor.

Primera vez que como una croquembouche

con cuchillo, tenedor y cuchara.

¿Me la como yo? Claro.

Le ha faltado un poquito de cocción creo.

Se tienen que poder comer.

Una receta de pastelería no solo hay que tener

capacidad de leerla, sino de entenderla.

Sí, es verdad. Y os ha faltado entender

los procesos que hacen que esto funcione.

Es muy complicado realizar este postre.

He empezado muy bien, tranquilo, y al final

el resultado no ha sido el que esperaba.

¿Dónde lo pasas mejor, ahí o aquí?

De jurado no me gusta mucho. Me encanta estar con vosotros

porque tengo unos poses para los niños para flipar.

Os he cogido algunos gestos. Y nosotros el tuyo también.

Buenas, chavales. Va por ustedes, ¿eh?

Aquí arrimado, mira. Os ponéis muy serios

como el toro también, pero estoy aquí quieto.

Va por ustedes.

Virginia, cariño, cariño... No sufras tú, cariño.

Va por todos, ¿eh? Te hemos cogido los gestos.

¿Eh? Quietos. Verás mis niños cuando te vean.

Lo has bordado.

Hasta luego. La valoración sería un 5.

Tienen que seguir practicando las imitaciones.

Te veo muy relajada. No, no.

¿No?

Estoy... Es que sé que me vais a meter caña.

¿Es comestible? Creo que sí.

Hay alguno relleno no sé dónde. Por la primera capa.

Bueno, escavaremos. Cayetana, vamos a ver...

Joder.. ¿Ves cómo los cubiertos

hacían falta? -Es complicado esto, ¿eh?

Disculpad. Esto lo he visto

en alguna película. Ay, Dios mío.

Yo diría que este está relleno. ¡Sí! Para mí.

Dios mío. ¿Es necesario?

Vas a romper el cuchillo, bruto, con ese amasijo.

Ay, Dios. En fin...

Ha crujido.

Se te quemó la crema pastelera, ¿recuerdas?

Te has entretenido con la pasta "choux",

no te salía... Si encima te cortas y te quemas

para una vez que no usas un cuchillo...

Y tienes sangres en la ceja. ¿Puede ser?

Sí. ¿Sí?

Quizá lo importante de esta prueba no es ver

una croquembouche acabada, sino las actitudes y aptitudes

necesarias para ser cocinero.

Esto es un desastre, pero por lo menos tu actitud

es muy buena. Se te ve concentrada

y le pones todo el empeño del mundo.

Vamos, tienes ampollas en las ampollas.

Eso sí, la has abrazado, le has dado un cariño,

una fuerza, un amor... La masa de almendras

está perfecta. Te digo, Samantha, la encuentro

mirando la de Paco, claro, que tampoco es...

Ay, Pepe... Altura, un poquito, venga.

Las flores y los complementos variados.

Pero por lo demás... Bastante, sí.

Creo que por separado las cosas me han salido bien

pero al juntarlas es un desastre.

Por lo menos han premiado mi actitud.

A ver qué tal. A simple vista,

algo que empieza a tener forma, están pegados lateralmente,

como Dios manda, y dentro no hay nada, importante,

que no sea un mazacote.

También sus defectos: una base que no creo

que esté quemada pero que está rozándolo.

Sí. ¿Rellenos están?

Sí, algunos. Pero poquitos.

Sí, una bandeja más o menos.

¿Dónde están los rellenos? Mira, este está relleno.

¿Este? Sí. Este también.

Ay, Jordi... Se ha cargado la tarta.

Ahora sí que perdió su encanto.

Mira Jordi, no ha puesto cara de asco.

Pues es verdad que es el que más mérito tiene.

Primero por cómo te has puesto las manos. A ver.

Me he quemado. Le vas a quitar el puesto

a Cayetana, ¿eh? Vais a llegar

con muñones a la final las dos.

Sinceramente, ha sido la prueba en la que más he sufrido.

Era como una sucesión de catástrofes.

Decía: "¿Por dónde tiro?" Las catástrofes salir de ellas.

Al principio te he visto nerviosa.

Muy nerviosa. Imagínate el resultado

si en toda esa tontería de nervios,

de tensión innecesaria, de inseguridad absurda...

El resultado es bueno, con sus defectos están ricos,

y eres la única que ha hecho algo parecido

a un croquembouche. Felicidades.

Gracias. Gracias. -El valor, la paciencia,

la meticulosidad y el orden, estaba tranquilísima

terminando de montar la pieza. Con un poco más de tiempo

seguro que la habría terminado.

Jordi, ¿a quién me parezco?

A Manuel. ¿Qué tal te imito?

Ponla otra vez. (RÍEN)

No os metáis con Virginia que me enfado, ¿eh?

Has abierto una guerra ahí, ¿eh, Manuel?

Son unos crack y me han metido en un compromiso

porque con la audiencia que tiene el programa

en cualquier sitio van a empezar: "Manuel".

Manuel, hazme un Pepe, hazme el favor.

Aspirantes, os quedan 30 minutos.

Eh, cómo da los cabezazos como tú, ¿eh?

Cada vez que cocinamos en casa: "Aspirantes,

quedan 15 minutos". Y ya me estresa.

No puede ser. ¿Hasta en casa?

Así, a priori, lo único que te podría decir

es que has sido de más a menos.

O de menos a más. Sí, mira. El menos... y el más.

¿Esto puede ser la involución del profiterol?

¿Cómo es esto?

Qué cuqui tu profiterolcito. ¿Has hecho una micromanguita

para rellenarlo? Es que pensaba que iban a subir

muchísimo más, y de repente me he dado cuenta que no.

Pero tiene que haber un término medio.

Claro, no... Os cuento... Eh...

Quiero decir... Me he liado. Te has liado.

Hasta ahí puedo decir. -Esto es una "croquetabouche".

¿Y cómo has sido tan chulo de hacerlo sin el cono?

¿Chulo? Chulo para nada. Desconocimiento...

Hala, yo sin cono. No lo necesito.

No, no. Prefería terminar algo que dejarlo a medio presentar.

He hecho todo lo que he podido.

Tienes mucho rollo y muchas palabras

pero no cuentas nada.

Yo te lo cuento. La actitud es buenísima,

pero a partir de ahora no nos des más excusas.

Cuando quedaba un minuto, ¿qué estabas montando?

Una nata para ponerle aquí un toquecito al final.

Por aprovechar el tiempo hasta el final.

Le faltaba algo.

No... (TODOS RÍEN)

Claro. Que cambia la cosa. Cuando no te sale a ti

el pastel y le pones el puntito arriba de nata.

Y quiero hablar de cómo estaba la cocina.

No te has matado con el huevo en el suelo de milagro.

Me han dado hasta en el carnet de identidad.

Es que no sabes qué hacer ni qué decir.

Pero bueno, llevan razón.

Tenía que haber dicho: "Isabel, preséntanos

tus bombones". (TODOS RÍEN)

En mi defensa tengo que decir que la base está bien hecha

y la crema pastelera también. Es lo que te salva.

Se parece a la de Cayetana. Por favor...

Es que Cayetana y yo en un futuro queremos

montar una pastelería. Una pastelería.

Para probarla, con el de Cayetana faltaban

herramientas, y he visto al de mantenimiento por ahí...

El serrucho. -Va a traer un martillo.

¿Qué va a traer? -Jordi, por favor.

Ni aun así va a poder. Aguántame el plato.

Cuidado, cuidado. Que rompes el martillo.

Tened cuidado con la mesa. Dale, dale.

Cuidado, Paco, que te salta un ojo y...

¿Qué le has puesto aquí, chiquillo?

Ya cede.

Se ve que el caramelo se ha ido yendo al centro

y se ha formado una pelota que no había quién la comiera.

La próxima vez será mejor, digo yo.

¿Y la crema? Aquí. Vamos que si no esto

no entra ni para atrás, ¿eh?

Lo siento pero yo ya me dejé la dentadura

con la de Estefanía. No puedo probar la tuya.

Ya, ya. Normal. Esto lo tienes

que vivir conmigo. No, no.

Por favor. No puedo hablar. Bueno, venga.

(TODOS RÍEN)

Qué poca hambre habéis pasado vosotros, ¿eh?

Estáis acostumbrados a las cositas delicadas.

Bueno, Paco, si se le pudiera sacar algo positivo a esto.

La parte del crocante hay que decir que está bien.

Sí, ha empezado bien. Muy bien.

Yo te diría más cosas pero no puedo.

¿Qué prefieres leche o agua? Te veo...

Estoy bien, estoy bien.

¿Recuerdas lo de las facturas? La del dentista te la paso.

Vale. A mí la valoración de los jueces

siempre me parece bien. Soy masoca, la caña

me hace que me ponga la pila.

Bueno, aspirantes, el trabajo ya está hecho.

No sé si el jurado tiene mucho que deliberar.

Hombre, Eva, creo que hay poco que deliberar hoy.

Está clarísimo, ¿no? Yo creo que sí.

Antes de daros el veredicto, un millón de gracias, Paco.

Gracias a vosotros.

Es un honor estar con vosotros.

Paco Torreblanca me parece un crack.

Me ha parecido una persona superpositiva.

Y creo que hemos aprendido cosas de él hoy.

Aspirantes, habéis trabajado todos bastante mal,

bastante desorganizados, muy poco serios,

bastante sucios algunos...

Y lentos.

Pero hay uno que ha destacado por encima de los demás,

porque ha sido más minucioso, más meticuloso.

Y ese aspirante ha sido...

Virginia.

Enhorabuena.

Gracias. Ganadora. Estoy muy contenta

del veredicto. Y de verdad me costó mucho.

Vaya telita ahora lo que voy a tener que aguantar

porque ella es muy competitiva y esto de la torrecita

quedará para los anales de la historia.

Virginia, vas a ser capitana en la prueba de exteriores.

Y además, como recompensa por ser la mejor en este reto

hoy, los 4000 euros van a una ONG que tú elijas.

Mis 4000 euros van a la Fundación Aladina

que están haciendo un proyecto muy bonito, creando

una UCI infantil para los niños con cáncer

en el Hospital Niño Jesús.

Nos alegramos todos.

Por fin, para ellos.

Estoy contento por ella. Y la verdad que la ilusión

que me ha hecho ha sido que va a poder donar

esos 4000 euros a esos niños, que te aseguro que eso es

lo que más ilusión le ha hecho a Virginia.

Pues para ellos va, Virginia. Enhorabuena.

Gracias. Y nosotros nos vamos

a un exterior de ensueño, donde los aspirantes

van a comprobar que en las cocinas,

como en la vida, no siempre se puede elegir

a los compañeros de viaje.

Aspirantes, bienvenidos a la tierra de las flores,

de la luz y del amor.

Bienvenidos a Valencia, una ciudad que recibe

casi dos millones de visitantes al año, uno de los cascos

antiguos más grandes y ricos de Europa.

Y es cuna de una gastronomía de éxito, que además cuenta

con un plato que se ha convertido

en un icono gastronómico mundial

Nos encontramos ahora en la María Real Juan Carlos I,

en el edificio Veles e Vents, una propuesta arquitectónica

realiza por David Chipperfield y Fermín Vázquez,

que ya es un emblema de esta ciudad.

Esperamos que su fuerza os inspire para ser

los ganadores en la prueba por equipos

a la que os enfrentáis hoy.

Virginia, fuiste la que mejor cocinó en la prueba anterior,

así que cuentas con una ventaja pero también

con una responsabilidad.

Serás la única capitana, y la encargada de formar

los equipos. Qué responsabilidad.

Pero atención, porque esta vez vamos a hacerlo al revés.

En vez de elegir los aspirantes que quieres en tu equipo,

tienes que decirme qué tres aspirantes

no quieres que cocinen contigo y por qué.

Qué fuerte. Esos tres aspirantes van a ser

los integrantes del equipo contrario

y no tendrán capitán. Tendrán que organizarse

como ellos puedan. ¿Lo has entendido?

Sí. -Pero qué marrón para Virginia.

¡Aah! Dios mío. No puede ser verdad.

Voy a elegir... -A mí lo tienes fácil, mi amor.

Como no conoces cómo hago nada, te lo quitas de encima.

Pensando en lo que quiero, voy a elegir a Loles

en el otro equipo porque me identifico más

con los que quiero que estén en mi equipo.

Por eso dejo a Loles. Vale.

Luego Estefanía, porque acaba de llegar y creo

que me puedo entender mejor con los otros.

Y...

No me mires.

Es que lo tengo muy complicado.

Sé que Manuel quiere que lo deje en el otro equipo

pero quiero que esté conmigo. Así que Fernando sería

para el otro equipo. ¿A pesar de las maldiciones?

No, no. Pero cocina.

La bruja Loles y el de las maldiciones juntos.

Sí.

Yo me lo esperaba porque tampoco la habría

escogido a ella. No me apetece cocinar

con la pareja. Son muy pesados. Parecen las siamesas

de Puerto Rico, no.

Loles. Dígame.

¿Estás contenta? Sí, muy contenta.

Porque yo con este ya me llevo para adelante.

Y Estefanía también porque somos tres

muy cariñosos, muy cantantes...

Ya pero no va la cosa ni de amor ni de cantantes.

Muy de la bohemia.

Cayetana, Miguel Ángel... ¿Todo el mundo contento?

Muy contento, sí.

Da gusto con vosotros. Virginia, ahora dime

qué color prefieres, ¿el rojo o el azul?

El azul.

Como capitana he tenido que elegir a tres compañeros

con los que no quería cocinar. No he tenido nunca

ningún roce con ninguno.

Virginia, ese color azul no te pega mucho.

Fíjate que creo que te sienta mejor el rojo.

Toma. Además, un capitán

tiene que saber liderar cualquier equipo

aunque le parezca, como es este caso,

que es el peor de todos.

Así que, por favor, Virginia, deja tu delantal en el atril

y coge el del equipo contrario.

Ahora serás la capitana del equipo rojo.

Mira, no se puede con este programa. No se puede.

¿Vale, Virginia? Formado por los aspirantes

con los que no querías trabajar.

Qué fuerte. -¿Para qué os creéis nada?

Toma castaña pilonga.

Yo estaba la mar de contenta. Ahora cuando la han puesto

a ella de capitana se ha tenido que comer

lo que no quería, pues a lo mejor empiezan

las complicaciones.

¿Qué te parece el cambio? Yo he venido a darlo todo

y creo en el equipo que estuviese lo iba a hacer.

Así que nada, a intentar luchar por salvarnos hoy

y a luchar contra ellos.

Para ser capitana creo que no se trata de pegar

una voz más alta que la otra, si no que cada uno

sepa lo que tiene que hacer para ir adelantando el trabajo

y sacar los platos a su hora.

¿Crees que tus compañeros de equipo tomarán

represalias en tu contra? Fernando alguna maldición

pero cuando me vaya, creo que hoy no.

Creo que cuando ya me... Fernando, ¿te has traído

lo de las maldiciones o no? No, yo creo que cada uno

tiene lo que se merece.

Ja, ja, ja. -Es que es...

Sí, sí...

Igual esto hace ver una Virginia que hasta ahora

no habíamos visto, siempre muy modosita,

muy educada, muy pluscuamperfecta, ¿no?

Me gustaría que se volviese loca, coño.

Equipo azul, os quedáis sin capitán y tendréis

que poneros de acuerdo para organizar vuestro trabajo.

Somos uno menos, somos tres, creo que curramos bien los tres

y tenemos mucha capacidad y mucha fuerza.

Obviamente, son dos manos menos y eso se va a nota un montón.

Ay, Manuel, Manuel... Es la primera vez

que vais a trabajar divididos en dos equipos.

El equipo perdedor irá a la prueba de eliminación.

No sé cómo llevarías eso.

Ya estoy más tranquilo, Eva, estoy más tranquilo.

He asimilado que estamos a una altura de programa

que hemos avanzado mucho. Es bonito llegar hasta aquí,

uno quiere llegar más lejos pero confío que va a sacar

su carácter hoy y va a poner las cartas sobre la mesa

y a ese equipo lo va a hacer funcionar.

Yo confío en ella. -Aquí te la vamos a cuidar.

Te la vamos a cuidar. -Confío en ello, Loles.

Claro, yo soy una madraza y te la cuido.

Gracias, Loles. Aspirantes, hoy tendréis

que elaborar un menú con productos autóctonos.

Pescados frescos del Mediterráneo,

verduras de la huerta y el más internacional

y conocido de todos: el arroz. Arroz.

Los menús que os traemos han sido diseñados

por uno de los chef que mejor conoce esta tierra,

Jorge de Andrés.

El primer menú consta de...

Fideuá de marisco. Fideuá de marisco.

Un segundo que consta de...

Corvina con salsa acidulada de berberechos.

¿Acidulada qué es? Y un postre...

Carpacio de higos con helado de naranjas de Valencia

y teja de almendra.

Ah, muy bien. Muy facilito todo.

¿Me pedís un taxi?

El segundo menú consta de...

Arroz meloso de cigalas, alcachofas

y papada de cerdo ibérico.

Me río por no llorar.

Suquet de pescado, yema de huevo

y gamba roja de Denia.

El pescado lo sé hacer bien yo.

Y un postre: torrija con helado de horchata.

Yo sé hacer torrijas.

Virginia, ¿cuál de los dos quieres que cocine tu equipo?

El segundo, el arroz. El arroz, el suquet

y la torrija. Sí.

Equipo azul, vosotros cocinaréis fideuá,

corvina y carpacio de higos.

Sí, chef. -Ah, ¿nosotros...?

Nosotros. -Hostias.

No, está bien. -No pasa nada.

El otro menú, quizá lo veíamos más claro, pero yo soy

superpositivo, Cayetana y yo nos hemos compenetrado muy bien

cuando hemos trabajado juntos, y Manuel también tiene

una energía maravillosa, así que vamos a trabajar duro.

Aspirantes, con esta prueba buscamos que aprendáis

una habilidad imprescindible que tiene que tener

todo buen cocinero: saber comunicar

lo que queréis transmitir con vuestros platos.

Por eso cada equipo tiene que elegir por unanimidad

a un aspirante con don de gentes

y que será el responsable de presentar los platos

y tomar la comanda.

Él. -A mí me parece todo bien.

Pero por unanimidad, que él esté de acuerdo, ¿sí?

Sí. -Tiene que ser gracioso y...

Por eso. Y atento con la gente. Virginia, ¿quién es

el aspirante de tu equipo? Fernando, por su don de gentes,

porque lo veo que tiene más tablas para estar

con todos los comensales.

Muy bien. Es una risa nerviosa de estas

que dices: "Prefiero reír que llorar".

Equipo azul, ¿quién de vosotros se encargará de la sala?

Miguel Ángel, porque es muy guapo, muy alto

y muy simpático. Miguel Ángel, Fernando,

una curiosidad: ¿qué tal se os dan los idiomas?

Bien. Fernando, ¿qué tal?

Depende del idioma.

(HABLA EN FRANCÉS) ¿Eh?

"Oui..."

Tendréis que hacer un cursillo acelerado si no.

Nuestros 40 comensales son extranjeros,

invitados franceses e ingleses que han venido a conocer

a fondo la gastronomía valenciana.

Cámbiame por ella. No se puede cambiar.

La decisión está tomada.

Bueno, me lo estoy imaginando. Tremendo, me encanta.

Bueno, Fernando... -Lo vas a hacer fenomenal.

Mira, Fernando Tejero como jefe de sala

no me lo voy a querer perder porque va a ser único.

Contaréis con 160 minutos para cocinar un menú

para 40 comensales muy especiales.

¿40? El primero saldrá en el 130.

El segundo, en el 145; y el postre, en el 160.

Pero mucha atención porque el número de platos

que cocinaréis dependerá de la comanda

que hagan los comensales.

¿Oído? (TODOS) Sí, chef.

Madre mía de mi vida. Organizaos bien en cocinas.

Os recuerdo que nuestro supermercado

proveedor de alimentos os facilitará los ingredientes

necesarios para cocinar. Y que el excedente

que no utilicéis será donado a comedores sociales.

Aspirantes, ¿listos para cocinar y dejar

el pabellón español bien alto? (TODOS) Sí, chef.

Pues a por los ingredientes y a cocinas

en tres, dos, uno, ya.

Ea, niña, vamos.

A ver, chicos, como no hay capitán, a dividir trabajo.

Es importante, si no, nos liamos.

Me pongo con el bicho de 9 kilos, lo desescamo,

le saco los lomos y lo parto.

Vamos a hacer una cantidad grande de fumet

que nos va a servir para el suquet y para el arroz.

Estefanía, vamos a ir cogiendo el marisco del fumet,

y tú, la verdura. -Yo hago el fumet

para el fideuá, y después me pongo

con la carne de los higos para que pueda enfriar.

Perfecto. Yo me pongo con el marisco para la fideuá.

Y me das todas las cabezas de marisco para el fumet.

Fernando y yo mientras vamos a ir pelando las patatas

para dejarlas confitadas, que no necesita estar caliente.

Y las alcachofas que lleva tiempo.

¡Uno, dos, tres! ¡A disfrutar!

Hala, venga. -Yo voy a ir pelando patatas.

Tú las patatas y yo con las alcachofas.

Vale.

Loles. -¿Qué?

El aceite tiene que estar caliente.

Bueno, es igual, no pasa nada.

¿Necesitas este fuego? -No, dale tú.

Uso esta bandeja, ¿eh? Aunque vaya estar luego...

Que estoy muy sensible yo ya a los cortes.

¡Ah!

Mi tarea era ponerme lo primero con la supercorvina.

Digo: "¿Pero qué es esto?

¡Esto un toro de los que torea Manuel pero en pez!"

¡Dios! -¿Qué pasa?

Nada, nada, voy bien.

Lo que pasa que es que es grande.

Yo me voy a poner aquí a cortar lo que va a necesitar

Loles para el fumet. -Hay un cangrejo en el suelo.

A ver si te va a picar en toda la zona.

¿Hay un cangrejo en el suelo? Ven aquí.

Me va a picar. -Si lo sé yo.

Hala, por irte.

Estoy cortando ya el rape.

Aquí tienes ya las cabezas.

Es que no entiendo por qué las pones peladas.

¿Entonces lo quito? -Yo qué sé.

Échales unos con cabeza y unos sin cabeza.

Pero el aceite tiene que estar caliente.

Y el ajo no se le puso antes.

Hombre, el ajo no.

Nos habéis dicho primero el marisco, ¿no?

Yo quería hacer un suquet como nos han dicho

que se hace aquí en Valencia.

Ella lo quería hacer a su manera.

Loles, no te rebeles.

Lo que tenemos es que remar para el mismo camino.

Si no es imposible. -Eso mismo.

La receta que está en casa no nos hace falta hoy.

A mí me ha sorprendido que Virginia al principio

estuviera tan Rottenmeier.

Ella estaba en su capitanía general

y no bajaba de su pedestal.

¡Venga, venga, venga!

Venga, esto ya casi está. Casi lo tengo.

¡Uf!

¿Qué tal, Migue? -Vamos perfectos.

Eso lo puedes utilizar todo. -Ahora mismo quito la piel.

La piel cómo sale de bien.

Vale. ¿Más cabezas?

Tú cuanto más me pongas, mejor.

Yo creo que aquí ya te sale un fumet de lujo.

Venga, pues fenomenal, Manuel.

Dale ahí con toda tu... -Es que tú eres más alta.

Ya podrías hacerlo tú esto. -Ahora voy yo a eso.

¿Quieres pelar tú esto? -Sí, haz eso tú.

Muévelo bien, que yo no tengo ni fuerza ni nada.

Venga, Loles, ¿tú no decías que de joven

habías sido fallera? Si necesitas que te toque

por aquí dímelo, ¿eh? Que esto te anima mucho.

Venga, empezad. (TODOS) ¡Una, dos y tres!

¡A por ellos! -¡Venga!

Tú fíjate lo que ha salido de aquí, qué gozada.

Lo estoy haciendo a mano.

Mira cómo saco todas las cabezas.

¿Necesitas más? -Yo creo que no.

Pero todo lo que vayas a pelar me lo das porque lo utilizo.

Yo creo que ya por aquí, ¿no?

¡Uf!

Es un trocito de patata para 40 platos, ¿eh?

Claro, es un trocito. No es tanta patata.

(CANTA) #La patata es una fruta#

que se cría aquí en España.

¡No vaya a empezar con el cante!

(CANTA) #La patata es una fruta.#

Que esto no es "La Voz".

(CANTA) Y es de las Islas Cana...

(RÍE) Venga.

Toma, Virginia, otro. -Vale.

Chicos, ¿cómo hacemos el reparto este de equipos?

Yo hoy voy a mandar, que yo soy una mujer dominanta.

Y he pensado tú, Jordi, estás con el equipo rojo.

Tú estás con el azul. Pero hoy se cambia.

Vamos, se cambia, se cambia.

Tú con los rojos, tú con los azules.

No hay más que hablar. yo prefería el equipo azul.

Pues da igual, os aguantáis. Que no discutáis.

Te voy a poner fino con el equipo que sea.

¿Es que cómo puede tener esto tantas escamas, por Dios?

¿Es que cómo puede ser?

Joder, no hay manera de pillar esto.

Vaya pedazo de bicho, ¿no?

Oye, ¿por qué lo levantas?

Porque no puedo tenerlo... A ver.

O sea, ¿si lo tengo en llano no puedo hacer así igual?

Joder, gracias. No, ya te digo.

Si lo quieres levantar yo sé que estás muy fuerte.

No, pero yo en la pescadería veo que lo cogen de ahí.

Claro, claro. Venga, me voy.

Bueno, ¿qué pasa? ¿Cómo vamos por aquí?

Pues un poquito de aquella manera.

¿Esto qué es? ¿Qué estamos haciendo primero?

El fumet. Vale.

El fumet para el suquet y el arroz.

Ya sacamos de aquí el fondo para todo.

¿Hemos echado algún ajo?

No, todavía no. Ahora lo echamos.

Se tenía que haber echado antes.

Ya lo sé. Siempre el ajo.

El ajo le da una alegría a todo.

No me han querido escuchar.

Si aquí mandas tú más que nadie.

¿Usted es la capitana? Sí.

¿Ha hecho alguna vez un fondo de pescados?

Sí. ¿Y no se echa ajo?

Un poquito que suba el tono. ¿Y por qué no se lo has echado?

Pero porque le echó primero Loles las cabezas.

Yo aquí voy a echarle una cabeza de ajos

partida por la mitad. -Ahora dice que he sido yo.

Si a mí no me habéis dejado hacer el fumet que he querido.

Esta, cómo es. Has visto, ¿no?

¿Sí o no?

Yo soy muy mayor ya y la trato como a una hija.

Digo: "Ya lo verá ella. Ya bajará del burro."

Vamos a ello.

Eso está muy fuerte, ¿no? Venga, vamos a bajarle ahora

para que no se nos frían. Esto tiene que confitar.

Es pop, pop, pop. Vale.

Venga, ya está. -No estamos nada coordinados.

Venga, vamos a trabajar y a discutir menos.

Remando para el mismo sitio, si no no nos sirve para nada.

Esos momentos son para intentar ayudar.

Y si de verdad me quieres como a una hija

hay maneras y maneras de decirlo, ¿no?

Loles, ponte con las alcachofas.

No, yo las alcachofas

no las puedo cortar en la máquina, ¿eh?

No, pero para pelarlas. -Pelarlas sí.

Pero yo en la máquina no las corto.

Pélalas, porfa, Loles.

Es que no puedo más...

Se me duerme el brazo.

Manuel, me parece que te necesito.

Porque si no no lo puedo echar al caldo, tío.

Dame, dame, dame.

Las alcachofas, las voy a ir pelando, ¿no?

Las está pelando Loles. -¿Y yo qué hago?

Pela las gambas para el suquet.

Y dejas las cabezas por un lado y el cuerpo por el otro, ¿vale?

¿Qué te hago? -Tienes que partir una sepia.

O sea, limpiarla.

Ten cuidado que te llenas de tinta.

¿Le quito lo de dentro? -Claro, sí, sí.

Toma, cortado ya.

¡Toma ya! ¡Pon un torero en tu vida!

¿Has puesto los ajos y todo? -Sí, la cabeza de ajos.

Vale, ahora el vinito. Cuidado que te quemas, ¿eh?

Vale, ya me ocupo yo de eso. -Mueve, mueve.

No sé por dónde tirar, tío.

Es que no he limpiado nunca una sepia.

No tengo ni idea. Esto es muy grande.

¿Qué nos está pasando?

¡Manuel, va por ti! -¡Vamos!

¡Ahí vas!

¡Joder!

¿Qué tal? -Va perfecto.

Va perfecto.

Vamos, vamos.

¡Yija!

(RÍE)

¡Vamos, vamos!

¡Guapo!

El sofrito del arroz, ¿qué le vamos a poner?

Cebolla, ajo y puerro. -Okey.

Estoy añadiendo al fumet la verdura.

¿Cómo vais? -Perfectos.

¿Qué tal eso, Miguel?

Estoy a punto de sacar el primer lomo.

Necesito ajo.

Si no lo tapas no hierve.

A ver, coñe. -Necesito 6 dientes de ajo.

¿Quieres que te ayude? -Termina tú con eso

que me voy a poner con el postre.

Tiene que estar guay de sabor.

Ahí lo dejamos, hirviendo.

Óyeme una cosa, ¿las patatas

las saco de ahí para que no se pasen?

Yo las patatas cristalizadas, caramelizadas, confitadas,

chuminadas no lo sé.

Loles, te voy a encargar a ti del arroz.

Aceite. ¿Cantidad? Ya está calentándose, ¿vale?

Pero esta cantidad no, ponle un poco más.

Eso es lo que te estoy preguntando.

Pensaba que decías... -No, te pregunto.

Para mí ha sido muy difícil ser capitana.

Porque no estaba con los que yo hubiese elegido.

Que no cocinas de la misma manera cuando te entiendes

con las personas que hablan como tu mismo idioma, ¿no?

Yo cojo una de estas

y cada vez que cojo una me la quitáis.

Esto no puede ser.

Y me voy a colgar el cuchillo.

Me lo voy a colgar.

Equipo rojo, equipo azul,

habéis consumido los primeros 35 minutos.

En 95 minutos salen los primeros.

Y no veo que estéis listos. O sea, que meteros caña, ¿vale?

Fernando, Miguel Ángel, preparaos,

en 25 minutos salís a presentar platos y tomar comanda.

¿Oído? ¡Sí, chef!

¿Esto cómo lo vamos a presentar, así o cortadito?

Y estas... y va así.

¿Y estas? -Y estas para el suquet.

He echado 5 puñados de fideos. ¿Tú crees que habrá suficiente?

Para dos paelleras. -Son cinco.

Hay que echar más. Hay que hacer otra tanda.

No hemos echado sal, ¿verdad? -No.

Venga, ya tenemos las alcachofas.

Ya tenemos las patatas confitadas.

Virginia. -Dímelo.

¿Pero por qué me habéis puesto esto así?

¿Qué cosa? -Esto.

Se fríe esto primero aparte.

Es que lo han hecho todo de cualquier manera.

(SUSPIRA) Yo no sé cómo va esto, ¿eh?

Y esto no me gusta tocarlo. -De verdad, ¿eh?

A ver, por favor,

un poquito más de velocidad a esto.

Súbele, Loles. -No, yo no sé subirle.

Venga, ya voy.

O sea, vaya currada es limpiar uno de estos.

A ver, a ver, a ver.

Esto necesita más agua, ¿no? -Sí.

Vale, ya está.

Loles, ¿cómo vas? -Bueno, yo qué sé.

No, vas bien. "Voy bien."

Tienes que... -Voy bien.

Señora, voy bien.

Capitana, de la tropa aragonesa.

Loles, pero sin "rintintín".

Voy bien, capitana.

Por favor. -Muy bien.

(SUSPIRA)

Esto no tira. Si es que mira lo que me han puesto:

cabezas, cáscaras.

No he hecho en mi vida esto así de esta manera.

Yo lo hago mejor.

Si yo hubiese sido capitana no elijo a nadie.

Porque a mí me gusta cocinar sola.

Yo cuando hay platos que sé que los puedo hacer

porque los sé, los conozco, me gusta hacerlo sola.

O sea, que yo hoy no hubiese elegido a nadie.

Sola.

Venga, venga. Venga, que nos vamos.

¿El fumet cómo lo tienes? Tiene mucha agua aquí.

Esto no va a tener sabor a nada.

Quito agua. Quita agua.

Méteme verduras, méteme de todo, ¿vale?

Okey. Que hierva, que infusione.

¿Dónde tenemos el guiso, la marca?

¿El guiso? Aquí está. ¿Dónde?

Aquí. Aquí y aquí.

Pero no, no, no. Huy, no tenéis ni idea.

A ver, haremos 3 elaboraciones. La fideuá la estoy haciendo yo.

Sí, fideos, un caldo y una marca.

Una marca es un sofrito. Fumet tenemos, ¿vale?

Fideo dorado tenemos. Sí.

Necesito un sofrito.

Ahora mismo, venga. Parte una cebolla ahí.

Cebolla, la pocho. Cuando la tengo, sepia.

Ponme más, que son 40 y aquí llega para tres.

Una cabeza de ajo. Venga, va. Venga, daros caña.

Joder, aquí hay espinas como su puñetera madre.

Aquí hay mucha espina.

Aquí hay mucha espina.

Lo voy a hacer a mi aire. -Pero necesitas...

Tú has hecho un buen fumet. No te digo nada, Manuel.

sólo quiero ayudar. -Lo voy a hacer a mi aire.

¿Pero por qué a tu aire?

Porque ya no hay tiempo de empezar a pocharlo todo.

Ya, ya.

Yo no es que quiera ser prepotente ni quiera decir

que sea más que nadie, pero yo tiro "palante".

¡Guau!

¿Qué ha sido eso? -El tomate.

Ahí está muy caliente. -Sí.

Hay que desespumar, ¿eh? Hay que desespumar.

Hay que desespumar.

Dame eso, vete despumando tú.

¿Sí? -Sí, venga.

No han desespumado y me han dejado a mí

toda la tarea burda.

El primer plato del equipo rojo es arroz meloso con cigalas,

alcachofas y papada de cerdo ibérico.

Lo primero es un buen caldo

con las cabezas de las cigalas y de las gambas.

Y podemos añadir galeras.

Echamos unas verduras, lo rehogamos todo,

un poco de vino blanco, dejamos reducir y agua.

Y esto lo vamos a cocer como 40 minutos.

Luego vamos a hacer un sofrito con cebolla, ajo, tomate.

Y ahí le vamos a añadir el arroz.

Rehogamos bien y le vamos a añadir las cigalas,

las alcachofas troceadas y en el último momento

una lámina muy fina de tocino ibérico.

Manuel. Dime.

Yo te he dicho de hacerlo de una forma

y lo estás haciendo como te da la gana.

Eso es una chorrada. Al cazo, ¿vale?

Venga. ¿La cebolla está? Esto tiene ajito.

Pero es que no me da tiempo a hacer lo de la cebolla.

¿No te ha dado tiempo?

Si quieres resumir porque nos queda poco tiempo,

reduces eso. Directamente como está, está bien.

Un poquito de pimentón, azafrán.

Le metes esto, que esto es pulpa concentrada, ¿vale?

Los fideítos, venga. Tenemos muy buena almeja.

Y al final bien de marisco y el alioli que va a dar

mucho sabor al final. Venga, vale.

Meteros caña que no llegamos. En serio, ¿eh?

Chicos, vamos de lujo aunque no lo parezca, ¿eh?

¿Qué haces? ¿Qué estás haciendo?

¡Calla! ¿Qué estás haciendo, hijaputa?

Cuando no estás cantando

estás dando por culo con las máquinas.

¡Ay!

Quiero que me hagan una placa: la trituradora oficial.

A mí me gusta mucho triturar. Y yo todo lo trituro.

Pepe, prueba este que lo voy a triturar.

No, no lo vamos a triturar. ¿No?

No, porque con esto vamos a mojar el arroz.

Si lo trituramos va a quedar demasiado espesote.

Déjalo que le falta cocción.

Pero yo necesito uno triturado. Me vais a volver loco.

¿Necesitas uno para qué?

No, necesito uno triturado para el suquet.

Vamos a ver, ¿ese caldo que tienes ahí qué es?

Fumet los dos.

Pero ese está triturado. Ah, sí, sí.

Ese es el que acaba de triturar Loles, vale.

¿Y quieres triturar más? No, ya está, ya está.

Bueno, esto es el caos total, chicos.

El suquet era este.

¿Por qué no hacéis caso a Loles que parece la única

que sabe hacer suquet aquí? Porque no han querido.

Si sabe un miembro de tu equipo pregúntale,

porque ella es catalana

y sabrá mejor que tú quizá. Claro.

Totalmente de acuerdo. Digo yo, ¿no?

¿Lo ves como era como yo os decía? Pero es igual.

Yo estaba a favor de Loles. Porque sé que Loles los platos

tradicionales y la cocina tradicional la domina muy bien.

No puedo dejar de mover que se quema.

¿Cuántos kilos de arroz echamos?

Esto es un litro. -Okey.

Y esto son dos litros. -Vale.

Echas uno de estos. Tres, tres litros de eso.

¿Pero cuántos tendremos que echar?

Un puñado por persona. Coño, así con la mano.

Sí, ¿pero cómo calculas? -Coño, echa con la mano.

Por favor, el arroz, medirlo. -Yo estoy con el postre, ¿eh?

Bueno, dame, dame. -Hazlo tú, Fer.

¿Puedes con eso o no? -Son 20 puñados.

20 puñados no, son 40.

40. Hostia puta...

Necesito un fuego, chicos, para marcar el pescado.

Aquí está, aquí está. -Aquí está, espérate.

¡Vamos, compañeros, ya estoy con vosotros!

Que estaba ahí más solo que la una.

Pedazo de cojo.

Aspirantes, está a punto de entrar a cocinas

el chef responsable de los menús

que estáis cocinando hoy. Un chef cuya cocina se basa

en el producto, la técnica y la sensibilidad.

Pero sobre todo en la recuperación

de los productos tradicionales.

Jorge de Andrés, que viene acompañado

de la mujer que lo ha aprendido todo:

su madre, Loles Salvador. ¡Olé!

Por favor, adelante. Es un honor.

Gracias por cuidarnos tan bien.

Aspirantes, mucha atención, porque vienen a comprobar

si estáis tratando los productos de la región

con la excelencia que merecen.

Ahora tenéis que hacerlo mejor que nunca. ¿Oído?

¡Sí, chef! -¡Sí, chef!

Adelante, adelante.

Bueno, yo me descubro ante este joven.

Ha luchado con la corvina. Cómo ha luchado con la corvina.

Lo has hecho como un profesional.

Lo he peleado. -Enhorabuena, enhorabuena.

Muchas gracias. -Muy bien.

Sal y aceite en esa fuente. Sí, chef.

Hola. Tenemos un caldito.

Vamos a ver qué os parece. Huele de maravilla.

Es que está servido ya casi. Casi ha desaparecido.

Que no se confirme el dicho

de que muchas manos hacen mal caldo.

No, por favor, sólo lo he hecho yo.

Don Manuel la está haciendo un poquito a su bola la fideuá.

La está haciendo interpretada. Veremos cómo sale.

Para mí le has puesto demasiado tomate.

No le ha puesto cebolla, no le ha puesto ajo.

Tiene sus lagunas. Pero si queda sabrosa...

¿Tú echarías los fideos ya?

Yo echaría la sepia que guisase un poco

o estará dura como una piedra. Sí, sí.

Fernando, ¿aquí está todo el arroz que tengo que tirar?

Ese es el arroz que hay que utilizar.

Jorge, Loles, bienvenidos a la cocina del caos.

Una cosa es cocinar y la otra es saber trabajar.

Y aquí estamos viendo...

Y yo no sé si estos hacen alguna de las dos, que lo dudo.

¿En el suelo por qué? Porque pesa mucho esto.

¿Por qué no trabajamos en la cocina?

Que parece todo que está tirado en el suelo.

Esto es una guarrada.

¿Por qué no limpiamos todo lo que no necesitamos?

Y organizamos un poco la cocina.

Sí, pero Loles es bajita y no llega.

No llega al paellero, claro.

¿Se puede poner el arroz encima de la paellera?

No pongáis cosas en el suelo.

Ya tiene que ponerse Fernando nervioso.

¿Cuánto arroz habéis puesto? -Un puñado por persona.

Bueno, Loles. No he sido yo.

¿Podemos pasar una bayeta por toda la mesa?

Capitana, por favor.

Estamos viendo que queda muy poco tiempo

y no sé si vamos a llegar.

Al final me va a tocar ponerme la chaquetilla.

No, hombre no. No seas malpensado.

Ay, que me estás quemando. -Perdón.

Bueno, cuélalo sin que se caiga.

Se me va a caer la olla. -No, que te la aguanto yo.

Señores, ¿cómo han visto a los equipos trabajar?

Bueno, pues van muy justos de tiempo.

La verdad que yo ahora me siento

como la orquesta del Titanic.

Y aquí tenemos a la tripulación luchando contra los elementos.

Pero el azul está muy organizado.

Sí, el azul son tres y se han organizado mejor.

En fin, Loles, Jorge, ha sido un placer

teneros aquí entre nosotros, escuchar vuestros consejos.

El placer ha sido nuestro. Os deseamos todo el éxito.

Esperamos que volváis. Muchas gracias.

Gracias y hasta pronto.

Vale. Gracias, Jorge.

Moja bien, moja bien.

Tú me dices. -Mójale, mójale.

Óyeme una cosa, ¿cómo vamos

a hacer las gambas para el suquet?

A la plancha, selladas.

Pues hay que ir haciéndolas. -Vale.

Venga, dame un poquito más de caldo aquí.

¿Qué cantidad de agua?

Ya, ya, ya, ya. -¿De agua?

¡Ah, la madre del cordero! -Esto está atascado.

Claro, vamos a quitarle un poco.

Venga, echa aquí un poco.

Exactamente.

Tengo los higos aquí que los tengo que aplastar.

Pero bueno, eso es el postre.

¿Has preparados unas almejas para las paellas?

¿Yo? ¿Me dices a mí? -Sí, ¿hay para la fideuá?

Estoy con los berberechos. Dales un toque.

¿Un toque de qué? -Con agua hirviendo.

Voy.

Segundo plato del equipo azul.

Una corvina asada con berberechos

y una salsa acidulada. ¿Cómo se hace? Sencillo.

Limpiaremos la corvina.

Las espinas las aprovecharemos para el fumet.

Abriremos unos berberechos.

Y un aceite donde meteremos citronela

y hojas de lima kaffir.

A última hora con un turmix aceite, el fumet,

emulsionamos y tendremos una muy buena salsa.

Marcaremos la corvina, terminaremos al horno.

Y una buena verdura. En este caso será una pak choi.

¿La pak choi qué es? Es un tipo de col asiática

que la coceremos como una col, hervida en agua y sal.

La podemos saltear con un poquito de mantequilla.

La serviremos en la base,

el pescado, la salsita y a triunfar.

¿Ahí hay más? -Sí.

Espérate, que tiro esto.

Oye, pero esto lo podemos usar en la fideuá, ¿no?

¿Iba con berberechos la corvina?

La corvina va con berberechos. -Pues aquí los tengo.

Como Dios.

Aspirantes encargados de sala, venid conmigo ya.

Buah, ahora me tengo que ir. -Vete, vete.

Vete, vete tranquilo. Caye.

¿Qué? -Aquí, agua y hervir.

Miguel Ángel, ya, ya. Un toque de agua caliente

y luego se pasa a agua fría. -Venga, vamos ya.

A ver, aspirantes tenéis que salir de cocinas

y tomar nota de las comandas. Venid conmigo que nos vamos.

Los comensales están esperando.

No será fácil tomar la comandas,

que no lo he hecho nunca. Sólo una vez hace muchos años

en mi vida hice una cámara oculta y tenía que hacerme

pasar por camarero y lo pasé fatal.

A eso le falta un poquito de leche.

Le voy a poner un poquito más.

Con una tapa.

Virginia. -Dime.

En el suquet, ven, que te digo lo que le tienes que poner.

Espérate un segundo que meta las torrijas.

Aspirantes, equipo azul y equipo rojo.

Os quedan 20 minutos para que salgan los primeros.

Y no os veo preparados para servir

a todos los comensales, ¿eh? ¡Sí, chef!

Yo no lo veo. "Sí, chef", pero es "No, chef".

Te dicen que sí pero yo no lo veo nada claro.

Aquí hay curro a cascoporro. Madre mía, tienen un caos.

Bienvenidos a "Masterchef Celebrity".

Miguel Ángel, Fernando,

podéis pasar a tomar las comandas.

Vamos a ello. -Vamos "pallá".

Suerte. (LOS DOS) Gracias.

Me preocupa mucho lo del tema de la comanda

porque no tengo ni idea de idiomas.

Pero bueno, intentaré ser lo más simpático posible.

Y si no hay mucha afinidad entre los comensales

pues me tendré que liar a guantazos,

que es algo que me preocupa.

Arroz.

(RÍEN)

¿Qué hay? ¿Qué hay ahí? -¿En el suquet?

(RÍE)

Ah, muy bien, muchas gracias.

Caye, ven un momento.

Esto creo que ya le voy a poner las gambas y las chirlas.

Esto ya está listo. -A ver.

Esto ya se termina de cocer con el...

Bien, vale. -Toma, prueba a ver.

¿Y qué es lo que falta aquí? -Poner las chirlas,

unas gambitas crudas por arriba y fuera.

¿Qué tal? -Está bueno, Manuel.

Hay que poner patata para...

¡Ah! -Perdona.

Para espesar eso. -Suavecito que tengo aquí la...

Ya está. Venga, muévelo.

A mí me da una vergüenza gente que venga de fuera,

y que digan: "¿Este es el pescado que me das?"

Aquí necesitamos más gente.

Porque si tenemos un concursante menos,

Samantha encima se ha ido a ver a los comensales

Nos faltan refuerzos. Oye, ¿no estaba Ángel por aquí?

Ah, ¿el finalista de "Masterchef 4"?

Hombre, de aquí es, de Valencia.

Voy a buscar el teléfono a ver si lo localizo.

Dale un toque rápido y que venga.

Yo voy a por la chaquetilla. Madre mía, vaya tela.

Vale, voy a seguir con los higos estos.

Equipo azul, equipo rojo, atención.

Muy a nuestro pesar nos hemos puesto las chaquetillas

porque si no esto no va a salir hoy.

Pero no vamos a entrar solos. Tenemos con nosotros a Ángel,

finalista de "Masterchef 4", que es de la tierra

y os va a poner firmes.

Un aplauso. -Enhorabuena, ¿eh?

¿Qué pasa, amigo?

Me quedo más tranquilo con el tema del arroz.

¿Sabes lo que pasa? Que como tú tienes uno más

el arroz no lo va a ver, va a ver la fideuá.

Vámonos. Vamos para allá.

¿Encima se va con vosotros?

Hola, ¿qué tal? -Qué pasa, hombre. Encantada.

Necesito seleccionar ese berberecho.

Y a ese pescado le das un golpe de horno

de 5 minutitos para que esté casi hecho.

¿Esta bandeja la estáis utilizando vosotros?

Esa está bien, la puedes usar. Muchas gracias.

¿Mucho lío o qué? -Joder.

(RÍEN)

Qué te voy a contar a ti, ¿no?

"Masterchef" es duro, ¿eh? -Durísimo, pero guay.

Ha venido Ángel a ayudarnos. Y nada, el tío es muy majo.

Y nadie mejor que él sabe lo que se sufre ahí.

Y nos ha echado una mano estupenda también.

Yo cuando sea grande quiero ser como tú.

Y yo como tú.

Y además que te digo una cosa, que tú vienes de abajo, ¿eh?

Eso tiene más mérito aún, machote.

Pero "palante", Ángel.

Señores, menos risas y más correr. Venga, va.

¿Cuánta cantidad de arroz has echado?

Lo que ha puesto Fernando, 40 "puñaos".

¿40 "puñaos"? 40 "puñaos".

40 "puñaos" le daba yo a él.

¿Caben los dos, uno arriba y otro debajo?

Sí. -¿Cómo van mis torrijas?

Ahí van bien. -Sácamelas. Pónmelas arriba.

¿No tenéis horno? No tenemos horno.

Vaya por Dios. Cuidado, que te quemas.

No toques la esa. -No voy a tocarla.

Oye, al enemigo ni agua, ¿eh? Hombre, pero que no...

Que no se queme tu mujer, que yo la amo.

Pero al enemigo ni agua.

Yo soy muy protector con la gente que quiero.

Y no puedo evitarlo, un poquito mi corazoncito

y mi mente puesto en el otro equipo.

Porque lo que le ha pasado a Virginia hoy

ha sido muy fuerte. Entonces yo tenía un poquito

de ese sentimiento de que ella no sufriera.

Ahora le faltan todas las..

No, los bichos los vamos a poner aparte.

¿Por qué estás marcando eso, Estefanía?

Para poner la gamba por encima.

Si dejamos un género de esa calidad media hora hecho antes

pues es una pena, ¿no?

Para organizar un poco este caos,

¿podemos limpiar toda esta mesa, por favor?

Venga, no quiero más aquí esto. Okey.

O sea, que me toca fregar a mí la mesa, ¿no?

Sí. Claro, como sois celebrities.

Estáis acostumbrados a tener seis en casa, claro.

Sí, claro, ya. Me toca a mí, al currito.

Okey.

Eh...

Dice que cuál es mejor. Que cuál es mejor.

Esto y esto tienes que coger.

(RÍEN)

Te voy a partir la cara con lo que estás diciendo.

Yo estoy vendiendo el mío.

Ya, huele fatal.

Bueno. Mira, menos mal.

Jordi, me llevo a Ángel un momento, ¿vale?

¡Eh! Venga, vente conmigo.

Deja eso ahí, deja eso ahí. Vamos.

Con Ángel o sin Ángel mi equipo te va a fulminar.

Jordi, ¿listo así?

A ver.

Esto es un alioli. Que le dé un puntito de ajos.

Suave, ¿vale?

Hay arroz ahí, ¿eh? Joder, arroz dice.

Ángel, esto está mejor que todos los arroces

que tú me has hecho, ¿eh? A ver si van a cocinar mejor

las celebrities que tú. Buena pinta sí que tiene.

¿Apagado ya? Apagado.

Servidora, y eso que no me han dejado libre albedrío.

Ya está de pelear.

No me da la gana, que sois unas perras.

Tú eres una perra que no me has dejado evolucionar.

Está buenísimo. ¿Está bien, Ángel?

Está buenísimo, Loles. Lo ha hecho Loles todo.

Todo, y el suquet. Tiene buena mano.

El suquet igual. El fumet y todo. No sabían.

Por eso yo quería ir sola. No larguéis tanto de mí.

Ayudarme y tirar hacia delante.

Porque yo sola hubiese hecho todo.

Sólo me critican.

Con los malos rollos me cuesta mucho ser yo y trabajar, ¿no?

Y no me considero ni rencorosa

ni estoy pendiente de los demás.

Yo lo que quiero es trabajar de la mejor manera.

Loles. -¿Qué, cariño?

(SUSPIRA)

(RÍEN)

Tú no te preocupes.

Está todo. Está todo, cariño mío.

Muy buena capitana. -La verdad es que sí.

¿A que no le haces caso a tu madre?

Te has organizado superbién.

¿A que no? ¿A que le dices: "No, mamá. Esto lo hago yo así"?

¿A que sí? -Si no era yo.

Yo creo que Virginia y yo tenemos

la relación de madre e hija.

Sin tener el vínculo afectivo tan arraigado

que tienes con una madre o con una hija.

Pero el trato superficial es ese.

El postre del equipo azul es carpaccio de higos

con helado de naranja de Valencia y teja de almendra.

Es sencillo. Pelar los higos, cortarlos en láminas pequeñas,

poner la bola de helado de naranja y encima, la teja.

Que quede bonito. Estará buenísimo.

Oye, ¿y las tejas dónde están? No están.

¿Y la masa está hecha?

La masa no está hecha. Joder, tío.

Metemos en el plato el carpaccio

una crema bonita de helado de naranja y a correr.

"Hello". -"Hello".

¿Qué tal, chicos? ¿Cómo va? Ella es la última.

Nos queda solamente. Os veo un poco lentos.

(HABLA EN INGLÉS)

Torrija.

Tenéis todas las comandas, ¿no? Sí.

¡A cocinar! ¡Rápido! ¡Vamos, vamos! Adiós.

La almendra la pondremos aquí. El helado va encima.

Chicos, la cosa está que arde.

Necesito 21 corvinas y 22 fideuá.

No has cantado una comanda nunca. No.

¿Cuántos? 17 arroces. Solamente sacamos

los primeros 17 arroces. ¿Oído? 19 suquet y 16 de torrijas.

Marcha vale. Veinte "tiqui, tiqui".

"Tiqui, tiqui, ta, ta". ¿Oído?

Venga. Pero con voz de hombre

y dándole intensidad. Mira. Rebobino.

¡Chicos! Marcha vale: 22 fideuás, 21 corvinas

y 25 carpaccios. ¿Oído? (TODOS) ¡Oído!

Oído.

Ahí. Que tenga almejita, que tenga de todo.

Vale, venga. Y vamos poniendo.

Las alcachofas. Vamos con más rapidez.

Sí. -De cantidad, así.

Esto es una guarrada. Esto no puede salir así, eh.

-No. Eso no. ¿Quién lo ha puesto? -Fuera, fuera.

Esto no puede salir así. (CAYETANA) Eso no.

-Este sí, ¿no? -Sí. Perfecto.

Vamos. El equipo rojo ya ha sacado el primero.

Por favor, volemos. Faltan cinco.

Que se vayan llevando y montamos otros cinco.

Camareros, por favor, pueden sacar platos.

Tres. Vamos con otros tres. Hace falta más arroz.

Doce. Nos faltan cinco. Corriendo con cinco más.

Cinco platos más de arroz. Volamos.

La cigala. Venga, tapada. Cigala.

¿Ya están todos? -Venga. Ya están.

(GRITAN DE JÚBILO)

¿Qué tal? ¿Cómo va por aquí? A ver. Cuéntame del arroz.

(HABLA EN FRANCÉS)

Ay, qué pena. Pero, bueno, quédate con el gusto.

A ver por aquí. La fideuá.

Eso sale después, leche. Vamos con el pescado.

Venga. Necesito el pescado en este lado.

Sin ensuciar nada. Poner un poco encima y lateral. ¿Vale?

Ahí. Cataplán. ¿Vale?

Y esto, ahí está terminado. Mira. ¿Eso está bien ahí?

Yo creo que... Mejor, hazlo tú.

Haría como yo lo he puesto. Mira, Manuel. Ahí.

Venga. Rápido, señores.

Venga, dos gambitas. -Dos gambitas a cada uno.

A cada una. Más en el centro,

de una forma bonita. De una forma bonita, sí.

No. Como el horóscopo piscis. Así.

Ah, vale. Así. Vale.

¿Te puedo hacer una pregunta sincera?

Sí. ¿Tú quién crees que cocina mejor?

¿Los anónimos o las celebrities?

Esto tiene muy buena pinta y el emplatado

lo hacen fenomenal. Ya me has respondido.

Pero nosotros también lo hacíamos.

Queremos que vivas el programa

como si estuvieras en estas cocinas.

Por eso, la revista "MasterChef Celebrity" llega a los quioscos

con las mejores recetas, entrevistas

y todos los secretos del programa.

Acuérdate. Cada semana, con tu revista

del corazón favorita.

Camareros, por favor, adelante.

Vamos. Tenemos que ir un poco más deprisa.

Venga. El equipo azul está sacando

los platos. Tenemos que correr más.

Camareros, por favor. Podemos ir sacando por aquí.

Ahí está. Vale. Y un poco más ahí, Fernando,

y así igualamos todos. Ya está.

(LOLES) Venga, señores.

Muy bien. Contemos platos para torrija.

Pues venga. Poniendo, poniendo. Poniendo en medio.

Venga, la torrija. El helado, por favor.

¡Eh, oye! ¿Quitándonos cosas de aquí?

¿La vas a utilizar la menta esta? ¡Eh!

Sí. Tengo que hacer una infusión. Hala, dale.

Porque me encuentro mal. Me duele la barriga.

Estoy camuflado. No sé cómo me has visto.

Que me duele la barriga.

(HABLA EN INGLÉS)

Bueno, te voy a decir. ¡Huy!

Espérate. Que me acabas de enredar. Si hablas español.

Bueno, entonces, cuéntame. ¿Qué tal la corvina?

Yo la encuentro correcta.

La han hecho muy bien. Está correcta.

Oye, no es malo. Que no es poco.

¿Has probado el plato de tu marido? No.

Le voy a preguntar a él.

(HABLAN EN INGLÉS)

¡Rápido! Este servicio de última hora,

que tenemos a la gente de sala esperando.

Oye, por cierto, ¿este postre no tiene una teja de almendra?

Pero lo hemos sustituido por almendra tostada.

¿Por? Nos lo ha dicho Jordi.

No han tenido tiempo... A ver.

Porque os lo ha dicho Jordi, no.

No habéis tenido tiempo para hacerla.

Vamos a ver. Un poquito de nervio. ¡Venga!

A ver si salimos mejor que los demás.

¡Eh! ¡Corre, reina! ¡Ven! ¡Ven, tesoro! ¡Ven!

Venga, que viene otro camarero. ¿Tenemos los últimos ya?

¡Oh! -Toma, te llevas otro, mi vida.

Toma, cariño mío. Que no se te caiga, eh, corazón.

Dile a tu amiguito que venga corriendo.

Venga, Fernando. Dale marcha.

Ponemos en un ladito una buena bola, que aquí se come.

Siempre mojando. ¿Cómo vais con la torrija?

Ahí van. Mira. Qué mona, ¿no?

Claro. Lo tuyo es más la cocina

que lo del tema de los invitados. Sí.

Te veo aquí más suelto. Sonríe, a ver. ¡Ay!

¡Ay! ¿Verdad? La parejita, qué mona.

Vamos a ponernos un ático. Adiós.

#Triqui, triqui, tran, tran. Suelta la rana.#

A ver, chicos. A los camareros.

Uno.

Más guapa que un sol eres. Adiós, reina mía.

¡Vamos! -Ahí los tienes.

(GRITAN) ¡Oe, oe, oe, oe!

¡Eh, eh, eh, eh! Que hemos acabado.

Más de una vez, he visto yo esta escena

y luego, ha acabado la cosa llorando.

Ahí lo dejo. Me voy.

Mi visión del cocinado de hoy es que, desde luego,

podemos estar muy orgullosos.

Éramos uno menos. Hemos llegado a tiempo.

Y yo estoy contenta. Estaba todo muy rico.

(HABLAN EN INGLÉS)

¡Ay, no!

Fideuá.

Aspirantes del equipo rojo, enhorabuena, eh.

Ha salido vuestro último plato. Gracias.

Nos lo hemos currado y hemos sido un buen equipo.

Pero es verdad que todo no ha salido como debería.

Pero tiene mucho mérito

lo que habéis hecho. Muchas gracias, chef.

A vosotros.

No ha salido del todo como yo quería,

pero, a lo mejor, me enseña que tengo que ser firme,

más organizada. Yo intento siempre sacar

lo positivo de las cosas.

Ángel, ¿qué te parece la experiencia de cocinar

sin presión? Al ladito de los jueces.

¿Se ve de otra manera? ¿Te ha gustado?

Sí. Buenos recuerdos. Otra vez aquí luchando y bien.

¿Y ahora, qué es tu vida? Pues nada.

Ahora, en tu casa, aprendiendo muchísimo.

Ahora voy a empezar la Basque Culinary Center.

Yo quiero que sepas que aquí estás superbienvenido siempre.

Que vengas a "MasterChef" mucho más, porque eres

uno más de la familia. Muchísimas gracias.

Esta es tu casa siempre. Gracias, Ángel.

Nos vemos pronto. Hasta luego.

Comensales, siempre es un placer compartir un almuerzo

con invitados tan extraordinarios como vosotros.

(HABLA EN FRANCÉS)

(APLAUDEN)

Aspirantes, hoy os he visto darlo todo,

tanto en la sala de comensales, como en la cocina.

Sea cual sea el veredicto que os espera,

os doy mi más sincera enhorabuena.

Pase lo que pase, deberíais estar muy orgullosos.

Aunque sabéis que solo puede salvarse uno de los dos equipos.

El equipo perdedor, lamentablemente,

irá directo a la prueba de eliminación. Suerte a todos.

(TODOS) Gracias.

No creo que haga falta decir que el reto de hoy

era uno de los más complicados

a los que os habéis enfrentado hasta ahora.

Prueba de ello, es que Jordi y yo nos hemos tenido que poner

las chaquetillas para que la cosa saliera como Dios manda.

Dicho esto, equipo rojo, en vuestro caso,

el sentimiento de equipo ha brillado por su ausencia.

En primer lugar, porque no hubo cohesión entre vosotros.

No habéis sabido escucharos.

Estefanía, apenas te hemos visto en cocinas.

Estabas muy parada, sin fuerza y sin la tensión

que requiere este tipo de pruebas.

Entendemos que era tu primer exterior.

Así que, en los próximos, tienes que darte mucha caña, eh.

No se puede estar solo pelando gambas y cigalas.

Virginia, cuando un miembro de tu equipo te ofrece su ayuda

y cuenta, como en el caso de Loles,

con más experiencia que tú, deberías escucharle.

El suquet es uno de esos platos tradicionales

que hace falta haber cocinado muchas veces

para que te salga perfecto.

Loles es catalana y sabía cómo hacerlo.

No has querido escuchar sus consejos.

Pensé que teníamos que hacerlo de una manera.

Es cierto que nunca lo había hecho.

Pero creo que, al final, la escuché.

Se lo dejé y, al final, sacó ella,

que el mérito es suyo, un plato...

A la décima, va la vencida. Cierto.

Es cierto que si le hubiese hecho caso antes,

terminaríamos antes y nos centraríamos en otra cosa

y no tardaríamos tanto tiempo en hacer el suquet.

El caos ha reinado, prácticamente, durante todo el cocinado

y eso os ha hecho cometer muchos errores.

Habéis echado arroz, que no sé quién fue, para dar de comer

a toda Valencia. ¿Quién fue? Yo.

¡Madre mía! Eran 40 raciones posibles.

Uno de los secretos del arroz son las medidas.

Si le echamos 18 kilos de arroz,

imagínate la cantidad de caldo. ¿Vale?

Yo lo he hecho a la vieja usanza.

Yo creo que un puñado de arroz por persona, está bien.

Igual, es que tengo las manos muy grandes

y he cogido demasiado arroz.

Y luego, lo más surrealista de todo,

es que habéis cocinado la mitad del tiempo en el suelo.

Que eso, además de ser poco higiénico, es absurdo.

Así que es posible que si se cocina por los suelos,

pues el nivel de los platos también esté por los suelos.

Equipo azul, vosotros contabais con un miembro menos.

Sin embargo, lo habéis sabido aprovechar.

Miguel Ángel, tu actuación con la corvina

ha sido, sencillamente, espectacular.

Por momento, pensábamos que no lograrías dominarla,

que era un duelo a muerte entre tú y ella.

Sin embargo, lo has logrado. Has sacado la cabeza y la espina

con limpieza y pulcritud,

como si llevaras toda la vida haciéndolo.

Si en algún momento te cansas de ser actor,

tranquilamente, te puedes reconvertir en pescadero.

Gracias.

Manuel, te vimos un poco más alejado del grupo,

cocinando de forma más independiente

y con menos energía. Has pasado por alto

algunos de mis consejos, como en el sofrito.

Has decidido hacerlo a tu forma.

Seguiste con tu plan, con la suerte

de que el resultado fue bueno. Gracias.

La iniciativa es importante en cocina,

pero hay que escuchar cuando, quien te dice las cosas,

sabe, más o menos, de qué habla.

Tienes razón. Cayetana, has sido

la capitana en la sombra. Quizás, porque ningún miembro

de tu equipo quería esa responsabilidad.

Te eriges como líder natural

y logras que el grupo trabaje mano a mano.

Enhorabuena. Te has atrevido con el postre,

que no habías hecho nunca. Y como has estado a todo,

pues las tejas no han aparecido.

Cantidades mal calculadas. Pero lo más importante,

es que supiste aprovechar las indicaciones

y solucionar los problemas, que no eran pocos,

para terminar sirviendo todos los platos

de una forma muy correcta y con cierta creatividad.

Aprender, no es solamente saberlo todo de antemano.

Sino, cuando surge un problema, poder salir de él.

Y este programa es fantástico para eso.

Yo me voy viendo cada vez más fuerte.

Miguel Ángel, has sido elegido por tu propio equipo

como un aspirante con don de gentes

para tomar las comandas en la sala.

Y no se han equivocado contigo.

Contabas con la ventaja de dominar los idiomas,

que tanta falta hacían en esta prueba.

Y has sabido perfectamente cómo utilizarla.

Enhorabuena. Gracias.

Fernando, tú lo tenías todo en contra,

porque no dominabas ni el inglés ni el francés.

Pero podrías haber superado esta flaqueza

con tu gran sentido del humor o tus dotes de comunicación.

¿Qué te ha pasado? Que no quería hacer el ridículo.

Tengo mucho sentido del ridículo

y no sé hablar francés e inglés, no voy a hablar.

Es una pena, porque lo podrías haber hecho perfectamente.

Lo siento mucho, pero...

Yo prefiero estar cocinando.

No sé por qué me coge siempre a mí para irme fuera.

Y hoy, la cagada ha sido brutal.

La torrija del equipo rojo estaba correcta.

Aunque habéis contado con la ayuda de Pepe,

que ha conseguido que no salgan secas,

echando ahí toda la salsa por encima.

El carpaccio de higos del equipo azul

ha salido incompleto. Teníais las indicaciones de Jordi,

que os ha explicado cómo hacerlo,

pero no os habéis esforzado

y tendríais que haber conseguido hacer la teja.

Sí. Deciros que los comensales

han disfrutado muchísimo con todo lo que habéis hecho.

Tengo que daros la enhorabuena.

(TODOS) Gracias.

Por todo esto, creemos que el equipo ganador

de la prueba de hoy, por méritos propios, es...

El equipo azul.

(Aplausos)

Virginia no quería cocinar con nosotros.

Y eso, de alguna manera, influye a la hora de trabajar en equipo.

Y está claro que hemos pagado la factura de eso.

Bueno, lo que está claro, es que la victoria del equipo azul

significa que seguiréis una semana más cocinando

en "MasterChef". Equipo rojo, me encantaría deciros lo mismo,

pero, inevitablemente, os tendréis que enfrentar

a la prueba de eliminación. Os esperamos en plató.

Yo lo voy a intentar hacer lo mejor posible.

Bueno, a ver qué me toca.

Y a luchar, que es para lo que he venido.

Va a ser mi tercera prueba de eliminación.

Siempre hay la posibilidad de irme.

Pero me gustaría quedarme y luchar un poco más.

Vuelven los Campamentos MasterChef.

Si tienes entre ocho y dieciséis años,

te apasiona la cocina, la naturaleza

y quieres vivir una experiencia inolvidable,

no te puedes perder nuestros campamentos.

Además, convivirás con los concursantes

de "MasterChef Junior". No lo pienses más.

Este verano, Campamentos MasterChef.

(TODOS) ¡Ven al Campamento MasterChef!

Los aspirantes vuelven a las cocinas,

después de enfrentarse a una prueba de exteriores

con una complicación añadida: el cambio de equipos.

Lo que significa que Virginia, Loles, Estefanía y Fernando

van a vivir esta prueba con la presión de saber

que uno de ellos abandonará, esta misma noche,

las cocinas de "MasterChef Celebrity".

(LOLES) Buenas noches.

Aspirantes, habéis experimentado por primera vez

lo duro que es pertenecer a un equipo,

para lo bueno y para lo malo,

ya que alguno de vosotros, a pesar de haber elaborado bien

vuestro plato, estáis con el delantal negro.

Virginia, qué importante es escuchar a tus compañeros

y saber trabajar con un equipo que, a priori,

no es el que tú hubieses querido, ¿verdad?

La verdad es que sí. Fue una experiencia dura,

difícil, pero me quedo con lo bueno.

A lo mejor, me enseñó más que trabajar

en una condiciones más favorables.

¿Tú te sientes responsable de haber traído

a tu equipo a la eliminación?

No. Responsable no me siento.

Entre todos hubiésemos podido tirar un poquito más.

Pero, bueno, lo pasado, ya está pasado.

Ahora estamos aquí y a intentar darlo todo.

Fernando, estás ahí, en la cuerda floja otra vez.

¿Cómo lo llevas? ¿Vienes con ánimo?

Bueno, muy animado no estoy.

Lo de los idiomas, me descolocó mucho.

Soy muy competitivo y yo sé cuándo hago bien las cosas

y yo creo que me esforcé muchísimo

en lo que tenía que esforzarme, que era en la cocina

y creo que no me merecía estar aquí.

Pero, Fernando, estás formando parte de un equipo.

Va todo el equipo a la prueba de eliminación.

Si todo el equipo lo hiciese bien,

no estaríais con los delantales negros.

Algo ha fallado dentro del equipo.

Insisto en que si se me pide que diga lo que pienso

y siento, lo que siento es eso.

Yo lo que siento, es que estés así,

porque te quiero muy arriba y que te enfrentes

a esta prueba de eliminación

con el ánimo y las ganas que yo sé que tienes.

Así que arriba, Fer. Vale.

Las pruebas eliminatorias las llevo fatal,

porque sé que es lo que te va a hacer

que te quedes aquí o que te pires, ¿no?

Loles. Diga, señora.

¿Cómo ha sido tener a Virginia de capitana?

¡Huy, Virginia! Pues mira...

(RÍEN) -Yo lo explico, pero fue divertido.

Primero, fueron encontronazos.

Nosotras: "¡Virginia, que yo lo sé hacer!"

Y ella: "¡Se va a hacer como yo quiera!"

Pero a mí me gusta. A mí me va.

Ella estuvo un poco Rotenmeyer al principio,

pero, después, muy bien.

Porque tú sabías lo que había que hacer.

Yo sí. Le dije que había hecho mucho suquet.

Y ella no te hacía ni caso. Al principio, era todo

como un maremágnum de cosas que había que resolver.

(VIRGINIA) Un caos, pero bueno.

Un caos general. Y por eso, todos lleváis el delantal negro.

Muy merecido. -Había cosas muy buenas, eh.

Muy buenas, que me felicitaron.

Hay un poco de todo. Pero lo hicisteis peor

que el equipo contrario y por eso estáis aquí.

Estefanía, tu primera prueba de exteriores

y tu primera eliminación. ¿Cómo te enfrentas a ella?

No es lo mismo verlo en casa, que vivirlo.

Vamos a ver con lo que nos enfrentamos hoy.

Con ilusión, con ganas. Y que gane el que mejor sepa.

Cayetana, Manuel, Miguel Ángel, vosotros hoy, esto es un paseo.

Cayetana se ha soltado el pelo,

se ha puesto el tacón y no piensa cocinar.

Así que, los tres, a la galería.

Gracias. -Suerte.

Gracias. Y enhorabuena.

Gracias. -Gracias.

Yo, a Virginia, ahora mismo

le diría que estoy muy orgulloso de ella.

Y si hoy se tiene que ir, se va a ir mucho de mí con ella.

Aspirantes, os enfrentáis

a una prueba de presión de altos vuelos.

A la de tres, quiero que levantéis el paño.

Uno, dos y tres.

¡Ay! ¡Ay, qué susto me he pegado!

No uno. Dos.

¡Por Dios!

Yo, con estos cadáveres no puedo, eh.

¡Ay, no puedo verlo!

Daisy, la gallinita de unos amigos,

a la que queremos mucho.

Que ha sido como si me pusieran

allí encima a mi Daisy.

¡Ay, ay! Me da una cosa. ¡Uf!

¿Pero por cuál pluma empiezo yo a hacer esto?

¡Ay, no lo puedo creer! ¡Qué horror!

Yo no voy a pelar los pollos.

Encima, con el ojo así, medio abierto, el pollo.

Yo, sinceramente, si tuviese que irme

a un sitio de supervivencia

y yo tuviese que matar a un animal,

yo te digo a ti que me moriría de hambre.

Aspirantes, lo que tenéis delante,

no suele estar en las cocinas de este país.

Desde hace años, está prohibido trabajar

con aves con plumas en los restaurantes.

Lo que haréis, es para consumo privado, así que no hay problema.

Os enfrentamos a esta prueba porque queremos ver

vuestra destreza desplumando.

Para explicaros el reto, hemos invitado a un gran chef,

un genio de los fogones que ha hecho un hueco

en su apretada agenda para estar hoy con nosotros.

Con dos Estrellas Michelín, desde el restaurante ABaC,

en Barcelona, el gran Jordi Cruz.

(Aplausos) Gracias, Pepe.

Muchas gracias, Pepe. No era necesario.

Sabes que sí. Aspirantes, ¿se pueden acercar

para ver qué nos ha traído Jordi Cruz?

¡Fer! Tienes que hacerlo, tío. -No lo voy a pelar.

-¿Cómo no lo vas a hacer? -Ni por asomo, vamos.

Pues... boleto. (FERNANDO) Yo no puedo pelar eso.

Vamos allá, señores. Primer plato.

(LOLES) ¡Sushi! ¿Qué es esto?

No sé. Es un plato chiquitito.

Como es chiquitito, el ave que utilizamos es pichón.

¿Qué tenemos aquí? La pechuga, por una parte.

Las carnes las utilizamos para hacer una farsa, un relleno.

La terrina cocida, foie-gras, la pechuga.

Envolvemos con hoja de acelga y cocinamos a temperatura suave,

hasta que la pechuga tenga 50 grados.

Con la carcanada, hueso, hacemos un buen jugo reducido,

muy intenso y tenemos una ensalada hecha con el tallo de la acelga,

remolacha, unos brotes cítricos y un aceite de trufas.

Facilito. Una cosa muy sencilla.

Segundo plato.

Qué barbaridad. (LOLES) ¡Uf!

Otra ave. Cada ave tiene cocciones diferentes.

Aquí, el pato pide que trabajemos sus menudillos.

Tenemos el solomillo, el aiguillette.

Juntamos con una proteína viva para tener una pieza más grande

y la marcamos, la dejamos reposada.

Tenemos las lenguas del pato. Aquí no son habituales,

pero son crujientes como la panceta frita,

como un torrezno, parecido

Cocinamos este foie-gras envuelto en una hoja de remolacha.

Brotes, mostaza japonesa y un punto de jengibre.

Mostaza japonesa.

¡Joder, qué rico! Y la tercera propuesta.

Un ave interesante. Es la pintada o gallina de Guinea.

Rellena con foie-gras. Es una carne blanca,

de cocción sencilla. Algo prolongada, pero suave.

Asamos las carcanadas para hacer un gran fondo.

Y en este caso, la hacemos a la parrilla

para dar sabores ahumados. Pan de ajo negro,

setas salteadas con un poco de mantequilla,

puré de berenjenas ahumado, pan de carbón y trufa.

Pero todo buenísimo tiene que estar.

Tiene una pinta todo...

Inspirador, ¿verdad? Inspirador.

(ESTEFANÍA) Vi los platos y digo:

"A lo mejor, hay que copiarlos".

No sabría por dónde empezar.

El reto es desplumar, deshuesar y rellenar una de esas aves

que tenéis en vuestros puestos.

Elegid entre el pollo y la pintada.

A partir de ahí, reproducir uno de mis platos,

una versión, un ave rellena al uso.

Lo que queráis, pero que sean platos sabrosos, interesantes

y que no tengan ningún defecto. Ningún defecto.

Esto es lo que debéis cocinar,

si queréis salvaros de la eliminación.

Para ello, tenéis 90 minutos.

¡Huy, qué marronaco!

No. No es marrón. Eso es, ¡pam, pam!, y fuera.

Los ingredientes restantes para elaborar el plato,

los encontraréis en el supermercado.

Pues el tiempo comienza en tres, dos, uno. ¡Ya!

¡Vamos, compañeros! -¡Vamos, vamos, vamos!

Cogéis una cesta cada uno.

No sé si esto va a ser así.

#Me lo quitan de las manos, señoras y señores.#

A ver. Perdón. Un minuto y medio.

No quiero que falte nada.

De nada. -A ver, algo más...

¡Huy! ¡Ay!

¡Que me rompes el chiringuito!

Ya te lo arreglan luego, que no hacen nada.

¿Pero qué haces? Arreglando esto.

(TARAREA) Señora.

Yo creo que ya...

Cinco, cuatro, tres,

dos, uno... ¡Loles León!

Dígame. Es un bombón.

Dale, anda. Venga, chicos.

¡Ay, Dios mío!

Muy bien.

No veo cuchillos. ¡Joder!

Pobre, no sabe dónde está nada.

Lo que más me desesperó el primer día, que me volví loca.

Creo que he jugado un poco en desventaja,

porque no sabía dónde estaba nada.

Ha sido todo tan rápido, que no me ha dado tiempo

siquiera a poder hacerme con las cosas.

Este no le quiero.

Suave, suave. Pechuga, pechuga.

Mira, mira. Mira para otro lado.

¡Uf! Qué asco, por favor.

¿Y esto dónde lo pongo, este bicho? (GRITA)

Qué susto me ha dado.

¡Por favor! ¿Podría tener una mascarilla,

como las japonesas? Por favor, claro que sí.

Una mascarilla, por favor.

-¡Vamos, Fer! (CAYETANA) Venga, tío. Ya estás.

Perdóname, eh. Yo no quería... ¡Ah!

¡Dale duro, Loles! ¡Calla!

Ay, Loles. Me da mucha pena.

Golpe seco.

¡Ah! Seco. Y tan seco.

Que cae en el nórdico. Toda la vida con la pluma encima,

porque he sido mito gay.

Plumas por todos lados.

-Muy bien. Muy bien. -Ahí está.

¡Bien, bien!

Doctora Loles. Doctora Loles. Dígame.

Acuda a quirófano. Doctora Loles, acuda a quirófano.

Muchas gracias. Ahí está.

Creí que le estaba dando unas bragas. ¿Qué es esto?

Has podido con él. Bueno, con el cuello.

¿Habías desplumado a un ave?

No. Nunca he desplumado a nadie.

A mí sí me han desplumado mucho.

Hay que quitar bien estos plumones, eh.

¿Esto? Claro. Luego, se queda

ahí incrustado. Es que lo queréis todo.

En esta vida, no se puede tener todo.

Te digo adiós con la patita. Dile adiós al tío Pepe.

Adiós, tío Pepe. Andas como pollo sin cabeza.

Como vaca sin cencerro y como pollo sin cabeza.

Qué horror. Qué vida esta.

Ha sido horroroso. Me han entrado unas arcadas.

Pero con la máscara y todo.

Le da con el soplete y tiene el papel debajo.

Cuidado con el papel. Quita el papel de ahí, anda.

Se quitan difíciles estas que quedan.

#¿Dónde estás, corazón?#

#Corazón, te quiero.#

¡Huy, qué guantes más grandes! Bueno, es igual.

Esto ya no se ve en cocinas, eh. No.

Pero yo recuerdo toda la vida en mi casa, 300 perdices

y se ponía todo el mundo, ¡pum, pum!

Todos están eliminando la piel.

Es más fácil quitar la piel que limpiarla bien.

Pero pierdes parte del sabor que tiene el animal.

Siempre lo damos tan limpio, arreglado,

que parece más difícil la primera etapa,

limpiar el ave, que no pensar un buen plato.

Es lo que tienen que hacer.

#Mamma mia, una y otra vez.#

#No sé cómo resistirme.#

¡Ay! No sé cómo hacerlo. (MIGUEL ÁNGEL) ¡Vamos, Loles!

Venga. ¡Vamos, Loles! -Sí. "Vamos, Loles", nada.

No vamos a ningún lado. -Venga, nena.

-¡Venga! -No tengo ni idea, ¿eh?

¡Ostras!

Está Loles como para que te dé una apendicitis y te opere ella.

¡Madre mía, con las tijeras esas! Bueno, pues el muslo.

Aparte del estropicio, es la única que ha cogido

el muslo entero, incluida la piel lateral.

Lo está escaldando, ha respetado la piel.

O sea, que a Loles déjala con sus tonterías,

que sabe lo que se hace.

¡Uf! Yo qué sé. Ya sales.

Venga, Fer, esto es mejor no pensarlo, tío.

Para adelante y, ¡hala!

No sé cómo abrir esto, no tengo ni idea.

Yo esto... esto...

Estoy incómodo, estoy mal, me cuesta mucho ver la imagen

de un animal muerto. Lo ves en el supermercado y nada,

pero así es como que me da... es más impresión.

Esto es de la pechuga, no voy a tener carne para rellenar.

¡No tengo nada!

-Mira a Loles. -No tengo bicho.

¡Mira!

-Venga, Loles. -No.

-Venga, Loles -¿Qué pasa?

-¡Loles, tira! Venga. -Que no.

-¡Tira! -Busca ingredientes.

-Déjate de tonterías. -¡Venga!

-¡Te inventas algo! -Que no, que no me invento nada.

-¡Que sí! -Que no, no me invento nada.

-¡Joder! ¿Qué pasa, Loles?

Pues, nada, que no tengo animal, no tengo nada.

Lo tengo todo destrozado. Tranquila.

Limpiemos esto, déjamelo. De aquí sacamos un muslo.

Ya lo tenemos. No.

No puedes tirar la toalla.

Si solamente le quitamos esto. Ya está, meter aquí.

Ya lo he metido y no se ha... Sí se quita, verás,

ten paciencia, mujer. Claro, hay que seguir.

Venga. Eso es, ya está. Ya está.

Vale. Ahí metes el relleno que quieras.

Hiciste lo difícil, esto es lo más fácil.

Gracias, Pepe. Ya está, lo tienes.

Hoy lo he pasado muy mal,

se me ha hecho todo muy cuesta arriba.

Y me he perdido y ha sido muy agobiante.

El baconcito.

Muy bien, mi grasita.

(MANUEL) Vamos, gordi.

(MIGUEL ÁNGEL) Cómo cortamos, cómo cortamos, Estefi.

Qué finura. (RÍE)

-¡Guau!

Un poquito de dulce.

-¿Qué ha hecho Virginia? -Bacón, espinacas,

queso y dátiles.

-Ah... -Vas sobradísima de tiempo,

así que no te agobies. -No había hecho esto nunca.

lo de rellenar así. -Ella lo va a hacer con cuerda.

Pero qué valor, ¿no?

¿Cómo va, Estefanía? Pues aquí andamos.

¿Qué estás haciendo? Pechuga con foie por dentro,

un poco de vino oloroso, jamón, pasas, orejones.

Si las hubieses empalmado y pegado,

las habrías pegado con el film y quedarían más gorditas.

Pero no está mal así, ¿eh? Sí, me han quedado enanas.

¿Una salsa le vas a hacer o...?

Lo haré con la propia salsa que salga,

luego la reduciré con vino. De ahí no salen salsas.

¿No? ¿De la pechuga no? No, si no aprovechas parte

de lo que hayas tirado de muslos o tal,

no podrás hacer una buena salsa. Piensa, no te bloquees, ¿vale?

Gracias. A ver...

Inventé una cosa sobre la marcha. No tenía lo necesarias

para hacerlas, porque no las cogí del supermercado.

-¡A "callarse"! Aspirantes, habéis consumido

la mitad del tiempo. Quedan 45 minutos.

¿45 minutos? ¡Oh!

¡Esto sí!

Decidida te veo, las ideas medio claras también.

He hecho una pechuga de pollo rellena.

La tengo en el abatidor para que se concentre.

Haré otra a la plancha. Quería probar.

Una cosa que me preocupa, ¿dónde está la piel?

Se la he quitado. He hecho las pechugas rellenas sin piel,

las compro así, las hago... A mí me gusta con piel.

Le aporta el crujiente, te permite dorarlo

y que la cocción no vaya directa a la carne, pues se seca.

Aporta grasa. Luego se la quitas y queda jugosa.

-No te pares a hablar, sigue. ¿Nada más?

Y unas verduritas al horno, minis.

Ah... Vale.

Pues dale cera. ¿Vale? Venga.

Con tanta cuerda no sé qué me va a salir aquí.

(FERNANDO RÍE) ¿Qué me cuenta usted?

Mira, aquí, cocinando. ¿Con muchas ganas?

Con las que tengo. Me cabrea cuando alguien

tiene potencial, y tú lo tienes, que, por chorradas,

se me venga abajo. Ya.

En la cocina, lo más normal es meter la pata.

Preocúpate de lo que controlas. Y tú cocinas bien y lo quiero ver,

tu cocina y tu evolución. Imagino que esto es tu fondo.

Sí. Y eso lo vas a dorar

y la vas a meter aquí. Sí.

¿Y la guarnición?

(RÍEN) A ver lo que hago de guarnición.

He cogido poco, porque tenía una cosa muy clara en la cabeza.

Me parece bien. Cuando estés tranquilo en casa, tengo

en la Escuela MasterChef Online un capítulo de aves rellenas.

Míratelo. Lo miraré, lo miraré.

Venga. Me gusta mirarte a ti.

Me gusta, y a mí también a ti.

(RÍE) Dale caña.

No saber dónde están las cosas me tiene loca, de verdad.

-Por poco. -Qué fina va, mírala, qué bonito.

No tanto orégano, hombre. Que va a saber mucho a orégano.

-Que lo está haciendo muy bien. -Eh, no me hables más, porfi.

Relájate y disfruta, has conseguido estar ahí arriba.

Nos estamos peleando cada semana.

No sé quién se irá, pero yo creo que yo.

Es difícil y, bueno, me gusta la cocina,

pero esto es nivel, la Champions de la cocina.

Estamos aquí porque algo de noción tendremos,

menos Miguel Ángel, que me tiene alucinada lo de él.

Está complicado esto para eliminar a alguien,

el nivel es muy alto. Todos se lo preparan y todos...

No tanta agua, no tanta agua, no tanta agua. Es mucha agua, tío.

Está haciendo una salsa.

Qué silenciosos estamos hoy, ¿eh?

(Risas)

¿Loles? -Hoy no te adorno.

Porque hoy no tengo yo el asunto como para adornar nada.

Con el bacón fuera no se le freirá el pollo por dentro.

Yo aquí estoy sufriendo doble, lo mío y lo de mi mujer.

Creo que debo empezar a sufrir menos por todo,

pero es inevitable, mi forma de ser.

Poquito. Bien.

Le he visto probar 50 veces, lleva 50 cucharadas.

Acaba con la salsa.

Le ha venido bien tu visita, Jordi.

¿Sí? No sé qué le haces a Fernando,

pero le dejas encantado. Ojalá, si me va mal de actor,

que me lleve a su restaurante, ahí a cocinar con él.

(RÍE)

Siempre me ayuda mucho. Hay una admiración mutua.

En un primer momento le hice una declaración de amor

y creo que a Pepe le dio muchos celos.

(CANTA) #Y cada cuál ya tiene su canción.

#Por eso, ni, no, ni, no...#

Ay, las plumas, el recuerdo, que estuviste aquí.

-Te ha mirado fundiéndote. -Si esa mirada llevase una flecha,

estás muerto. -Te ha matado.

Mira, Samantha, a ti que te gusta tanto el dulce,

¿has visto la receta de Virginia? Mira, merengón, como yo.

Un postre venezolano. ¡Qué bueno!

Fíjate qué pinta, extraordinaria.

Ahora lo podemos hacer todo gracias al libro

de "MasterChef Celebrity", lo podemos hacer todo.

Venga, para que hagas merengón. Pero tú eres muy merengona.

Bueno, me gusta. ¿Me darás un libro? No lo tengo.

Tú no eres merengón. No tienes nivel. Me lo quedo yo.

El calabacín estará duro.

Se te fue el envoltorio.

Envuélvelo, envuélvelo, envuélvelo bien, envuélvelo bien.

-Uf, no me va a dar. -¿Qué pasa?

Tres minutos, macho.

¿Cómo está, Fer?

Entonces... (RESOPLA)

Estefanía, no sé qué le pasa, se ha quedado parada.

No, eh... El mayor problema que he tenido

ha sido la organización.

Pensaba una cosa y, luego, como he visto que no salía,

no tenía ya las cosas necesarias para arreglarlo.

Atención, aspirantes, acabáis de entrar

en los últimos 15 minutos, ¿oído? Sí, oído. 15.

-¿Solo 15? Solo 15.

Pues no me va a dar tiempo.

Loles, ¿más tranquila, mujer? Sí, mucho más tranquila ya.

Estaba preocupado. Yo también lo estaba,

estuve a punto de tiro la toalla.

Pero si lo tenías facilísimo. Sí, pero me aturdido.

Yo nunca he tenido un cadáver... ¿Eso qué es?

No, ya lo verás. ¿Es la salsa?

Una salsita. ¿Huele bien?

Muy bien huele. Mejor sabe.

Sí, sí, sí. ¿Y qué le vas a poner al pollo?

Unas verduras, unas setitas, con todo el amor.

¿El pollo en el horno? Lo he hecho rustidito,

con una salsa. Voy a quitarle la cuerda.

¿Me sorprenderás al final? Sí, te sorprenderé.

Me das una alegría. ¡Adiós, gracias!

Toma ya.

Muy rico.

Espera, que se me escapa.

¿Qué te pasa? Quería que quedase algo dorado,

se ha hecho por dentro y no por fuera.

¿Un poquito de aceitito en el horno y nada?

Aceite no, puse mantequilla. ¿El puré?

El puré lo tengo. ¿Acabado?

Y la salsa la voy a colar.

No sé, a ver qué sale, sí. Sí.

Saca, corta y emplata, Estefi, no llegas si no, ¿eh?

Aspirantes, en tres minutos los platos tienen que estar listos.

¡Vamos! Sí, Eva.

Qué nervios, por Dios.

-Estefi, emplata. -¿Dónde hay platos?

-Es que, si no, no llegas. -Allí, allí, allí.

Quitando el de Loles que, para mí, tiene mejor pinta

porque usó el muslo y se agradece para que no esté seco,

Fernando, Virginia y Estefanía van a estar ahí, ahí.

Veremos.

Ay, me estoy poniendo nerviosa,

que no puedo cortarlo. ¿No hay tijeras?

Como un flan, le tiembla la mano, le tiembla todo, pobrecita.

Ay, Dios.

Aspirantes, acabáis de entrar en el último minuto.

No sé qué comerme ya.

Colador, colador.

De esto no sale nada, será como un aceite por encima.

Diez, nueve,

ocho, siete,

seis, cinco,

cuatro, tres, dos,

uno, ¡tiempo! ¡Manos arriba!

(Aplausos)

-¡Buf! -Bien, gorda. Bien.

No tengo ni idea de a qué sabrá. (RÍEN)

Ha sido mi primera prueba de eliminación.

Pero lo que también tengo claro es que lucharé y trabajaré

para no tener que estar nunca más

con el delantal negro.

Si quieres aprender a cocinar como un aspirante,

puedes hacerlo entrando en la Escuela MasterChef.

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No lo pienses más, y entra en la escuela MasterChef.

Aspirantes, ahora empieza lo peor, la cata eliminatoria.

Loles, adelante. ¿Voy ya?

Hola, buenas.

Loles, por favor, ¿cómo se llama tu plato?

Pollo a la Daisy.

¿Quién es Daisy? Una gallina de unos amigos,

que he pensado en ella todo el rato, pobrecita.

No le digas lo que has hecho con su amiga.

Cuando me vea, me va a picotear.

Pero la llamo Daisy, pollo a la Daisy.

¿A la Daisy? Menos mal que encontraste el muslo,

no lo encontraba por ningún lado.

Una vez ya he descubierto el muslo,

que Pepe me echó una mano, me he puesto manos a la obra

y lo he podido sacar adelante.

Bueno, lo he rellenado con la majadita esta de ñora,

perejil, ajitos, piñones y panceta. Y, luego, el foie.

Y luego lo he puesto a rustir con sus cebollitas enteras,

el tomate y he ido echando el caldo hasta reducirlo.

Le he hecho una salsita con lo que ha quedado. Y aquí está.

¡Caray con Daisy! La que no sabía cómo empezar.

Mi pregunta es: ¿A quién pretendes engañar?

A nosotros no, te diré por qué.

Yo creo que, cuando Pepe vino y te echó ese capote,

creo que hasta te ha venido mal. ¿Sí?

Sí, porque yo creo que en ese momento querías abandonar.

Sí. Porque sabías bien qué hacer

con ese muslo, no me la juegas.

¿Yo? Sí, tú sabes mucho más

de lo que quieres demostrar.

Loles, tú cocinas bien, esto está rico.

Empezaste fatal, vencida, porque quisiste.

Y quiero ponerlo encima de la mesa para que, a partir de ahora,

desde que entres por esa puerta, siempre vengas a darlo todo.

Sé que lo sabes hacer bien. Quiero que te autoexijas

porque tienes nivel y porque, quien puede, debe hacerlo.

Te guardas ases en la manga.

Has hecho un relleno ortodoxo, como haríamos cualquier cocinero.

O sea, sabes hacerlo. La estética podría mejorar

y la guarnición, pero eso lo sabías hacer.

Yo solo te dije: "Tienes un trozo de muslo,

aprovéchalo". El mérito es tuyo, no mío. No he hecho nada.

Loles, eso está espectacular.

La salsa está rica, las verduras bien elegidas,

has elegido el muslo, la mejor parte para este plato.

¿Tan difícil era pelar el pollo? No es cuestión de pelar,

era una cuestión sensible, ¿sabes?

Tenía la sensibilidad en el estómago y una pelota.

Ahora ya estoy totalmente.

La sensibilidad era por la prueba de eliminación.

Aquí nos tenemos que ir todos un día en una eliminación.

Sería fastidioso que me fuera, sí,

porque me gustaría llegar a la final. Pero ya veremos.

Estefanía, vamos a ver qué has hecho tú. Adelante.

Veo mi plato finalizado y digo:

"Que sea lo que Dios quiera", porque es como me ha quedado.

Estefanía, ¿cómo se llama tu plato? Ave rellena de foie con pasas,

jamoncito y orejones,

con puré de patata trufada. Y una emulsión de aceite de foie.

Es que he ido improvisando sobre la marcha, es que no...

No lo he probado, no sé cómo está. ¿No lo has probado?

Eso es un gran error, haces mal en decirle al jurado

que no has probado tu plato antes de emplatarlo.

Es de lo que siempre os decimos.

No se puede ser más buena y...

más clara y más limpia

No está malo, ni bueno. Has hecho un plato que te da igual.

El puré de patatas está insulso total

¿Le dejaste el agua de la cocción de las patatas?

No. Ah, bueno, sí, sí. Está un poco aguado, se nota.

Y le he puesto nata. Nata. Debes escurrir bien el agua,

se le echa mantequilla y se pasa por un pasapuré.

¿Le has metido foie al relleno? Sí.

Y foie a la salsa. Sí.

La salsa es grasa pura. Cuando haces una salsa

es un concentrado de caldo y le pones un toque.

Al final, mantequilla para darle brillo.

Pero esto es grasa pura.

Seco, sin personalidad, mucho sabor a vino.

Es un plato muy fallido, sobre todo por el relleno.

El relleno es un picadillo que no está demasiado gustoso.

Se hace muy duro de comer. Vale.

Es un clásico, lo que pudo haber sido y no es.

Una parmentier tiene que darte cremosidad, untuosidad y un sabor.

Pero son patatas cocidas en agua sin piel, aguadas,

con poco más. La pechuga, seca.

Hay un relleno que no se percibe, ese foie gras que mencionas

tendría que aportar grasa para que aporte jugosidad.

Son muchos fallos que no deberíamos juntar

en una sola receta.

Me tendría que haber organizado mejor

en vez de ir sobre la marcha.

Fernando, vamos a ver en qué has rematado esa guerra

que has tenido con el pollo. "Esa guerra...".

Fernando, ¿cómo se llama tu plato?

Pues lo estaba justo pensando ahora,

siempre olvido ponerle un nombre a los platos.

Eh, pechuga rellena con salsa de zanahoria y frutos secos.

Un poquito más creativo. (RÍE)

Pechuga rellena homenaje a Jordi.

Ah, eso me gusta más, ¿por qué? ¿Por qué?

Hombre, porque es el chef invitado y porque...

(Risas)

y porque yo creo que está muy buena... el plato.

Muy bien. Como los platos de Jordi.

Claro. ¿Quién está bueno?

¿El plato o Jordi? Las dos cosas.

Sinceridad. A ver si está bueno el plato.

Venga. Vamos a probar.

Te digo lo mismo que a Loles: "No nos engañas".

Solo te engañas a ti mismo no dándolo todo desde el inicio,

porque cocinas bien.

La cocina se basa en la buena gestión del error

que nos hace aprender y tirar para adelante.

Quiero eso de ti, me lo puedes dar y me lo vas a dar. Fíjate.

Tenemos la pechuga, que no está seca.

Has hecho una salsa que está bastante bien.

Y la guarnición, bueno, son recurso florales.

No, esos son los ingredientes que tiene la salsa.

¿Cómo lo ves, Pepe? Bueno, hombre, entiendo

el buen feeling que hay entre vosotros dos

y, de ahí, la suavidad... Le gustan los cocineros

que cocinan bien. Te utiliza, Jordi.

Vamos a ver, esto es un flamenquín, no es un pollo relleno.

Relleno el que ha hecho Loles.

Es una loncha de pollo, una loncha de jamón,

una loncha de no sé qué, tal. Te ha faltado freírlo.

Si me lo empanas, la clavas.

Ahora, ¿qué tiene de bueno? La salsa, que está muy rica.

Y hace que sea comestible porque, si no,

es seco como un demonio. La cara es el espejo del alma.

Y el plato también. ¿Sabes lo que me refleja el plato?

Esa actitud un poco que parece que te va a dar algo.

Si cocinas así, cocinarás mal. Y es un plato triste.

Quiero pedir perdón por esta actitud tan...

tan desastrosa y tan desagradable que he tenido.

Voy a hacer lo imposible porque eso cambie.

Me encantaría que sea la última vez que hablemos de esto.

Es posible, lo mismo se va hoy. Claro.

Bueno, sí, puede serlo. Puede ser.

Gracias.

¡Huy! -La salsa.

Virginia, cerramos contigo la cata eliminatoria.

Así que, adelante. Gracias, Eva.

Virginia, ¿qué nombre le has puesto a tu creación?

Bueno, son unos rollitos de bacón y dátiles.

Le puse un poco de foie sobre una salsa

de chalotas y pasas al oporto. Descripción ya la veo.

Sí. ¿Nombre no le has puesto?

Unos rollitos muy especiales.

¿Y la guarnición? Una verdura al romero.

Tranquila, Virginia.

Lo mejor de tu plato, indiscutiblemente, es tu actitud,

tu manera de trabajar, tu seriedad, tu rigor, eres buena aprendiz.

Lo que se te enseña lo intentas reproducir de forma fiel

y trabajas muy bien. Cuando me han dicho

que soy una buena aprendiz, me gusta mucho.

Lo estoy intentando y estoy dándolo todo.

Tengo ilusión y ganas de aprender.

El plato tiene defectitos: Ese foie no existe,

ese bacón es enorme, punto de cocción, uhm...

te lo digo para que aprendas,

porque el trabajo que has hecho es superbueno.

Gracias. Vuelvo a insistir,

no es un relleno al uso de un pollo relleno,

vuelve a ser un flamenquín.

Lo que pasa es que está muy rico, muy bien hecho,

y ese trabajo tan meticuloso que tienes en la cocina

se nota en el plato. Si haces un relleno ortodoxo,

pues habrías clavado el plato. Lo intentaré.

Estoy de acuerdo con mis compañeros.

En cuanto al emplatado tenemos también

un poquito de problemas. Al hablar de un emplatado bueno

para un plato así, hay que usar un hilo conductor

que haga que los elementos estén unidos en el plato.

Vale, Samantha, gracias.

Me esforcé muchísimo,

durante toda la prueba pues estuve ahí con fuerza. ¿Sabes qué?

Me quedo con la sensación de "he podido hacerlo mejor".

Aspirantes, inevitablemente, uno de vosotros

está a pocos minutos de abandonar definitivamente

las cocinas de "MasterChef".

Para eso, nuestro jurado tiene que pensarse muy bien

quién de vosotros cuatro es.

Jueces, a deliberar.

Estar ahí abajo, tío, es lo más duro del programa.

¡Qué angustia, qué nervios! Qué desesperación.

Yo lo tengo bastante claro. (RÍE)

-No, no. -¿Cómo que no?

Si todo lo mío era malo y lo vuestro bien. Está clarísimo.

No está claro nunca. Yo creo que ya está, ¿no?

Pues ya está, vamos. Aquí están.

Siempre valoramos el esfuerzo y somos conscientes

de que esta prueba no era nada fácil

Desplumar un ave no es fácil, y conseguir un relleno

que no enmascare el sabor y no deje seca la pieza,

tampoco es nada sencillo. Pero hay un aspirante

que ha estado por encima de los demás,

que ha conseguido un relleno como Dios manda,

lo que pedíamos en la prueba,

que era la parte más complicada del plato.

Vamos. Y el aspirante

que merece ser salvado es:

Loles.

(Aplausos)

Loles, enhorabuena, sube a la galería.

(Aplausos)

A mí no me gustaría que se fuera nadie.

A Estefanía le tengo cariño, la quiero mucho, y a Virginia.

No quiero que sea Fernando.

Como vuelvas a decir: "Yo me quiero ir",

te tiro por la ventana. -Si hay otro de pelar, sí.

Para mí también hay algo difícil,

y es dar el nombre del aspirante que va a abandonar estas cocinas.

Y ese aspirante es:

Estefanía.

Ya. (RÍE)

Nada, ha sido un placer, de verdad.

No he estado a la altura de los demás, ellos han hecho

algo mejor que lo que he presentado yo.

Un besito, por Dios. (RÍE)

(Aplausos) Imponen un montón, ¿eh?

Te ha tocado la semana más dura de todo "MasterChef", o sea...

Las peores pruebas. A saco, a saco.

Fenomenal por la experiencia, me ha encantado estar aquí.

A los compañeros que he tenido, de verdad, los llevo en el corazón,

los tenía, pero aún más. -¡Guapa!

Y gracias, de verdad. ¿Nos vamos tú y yo?

Para Estefanía ha sido una semana muy dura, porque

jugaba con desventaja, no tiene las tablas

que tenemos con tres semanas aquí.

Ay, Estefanía, paso fugaz por "MasterChef".

Estefanía exprés. (RÍE)

Pobrecita, le ha tocado llegar con los profiteroles esos.

Oh...

Evidentemente, pues han estado más a la altura ellos y,

vamos, es que son unos cracks con lo que están consiguiendo.

Y yo me alegro mucho por ellos. -Qué rica.

Pero tú eres muy cocinillas, ¿eh? Me gusta mucho cocinar,

pero no es lo mismo cocinar con la presión,

con cosas que no conoces, los fuegos que no conoces.

Y me pongo nerviosa y no pienso con claridad.

¿No esperabas que fuera tan duro? ¡Madre mía!

Es como muy emocional. Es un concurso duro.

Hay que tener mucha resistencia y creo que

no la he tenido. Mencionas mucho a tus compañeros.

¿Quién crees que está más preparado

para ser el primer MasterChef Celebrity?

Pues la verdad es que yo les veo a todos bien, hombre,

yo, desde luego, Miguel Ángel, si lo consigue,

eso es para que montes un restaurante.

Porque lo tuyo es...

Una persona que no ha hecho nada lazarse así,

me parece que hay que tener mucho valor.

Pues, de verdad, que nos da a todo el equipo muchísima pena

porque vemos muchísimo en ti, en tu cocina.

Y, además, te vas llena de regalos para que sigas cocinando.

Yo encantada. Nuestro patrocinador,

el supermercado de El Corte Inglés te regala esta fabulosa cesta

con los productos gourmet más exquisitos.

Nuestro patrocinador de electrodomésticos, Bosch,

te va a regalar los pequeños electrodoméstico

que has usado en el programa. Me vienen fenomenal.

Además, para seguir aprendiendo, te regalamos seis meses

de acceso gratuito a la Escuela Online de MasterChef.

Gracias. Esto es para ti.

Y esto a Aroa le va a hacer mucha ilusión,

el juego oficial de "MasterChef". A ver quién gana, ¿eh?

O mamá o la niña. Pues esto está fenomenal.

Ahora sí se termina y te tengo que pedir, Estefanía,

que te quites el delantal. Eso lo he visto muchas veces.

Ay, qué penita me da.

Cariño. ¡Muac!

Gracias por todo. Gracias a ti.

(Aplausos)

Chao. Hasta siempre.

Chao, chao.

(ESTEFANÍA) "MasterChef" ha sido una experiencia única,

que me acordaré toda mi vida.

Lo he disfrutado mucho y con eso me quedo.

Las ganas de aprender de Estefanía no han sido suficientes

para seguir en "MasterChef Celebrity".

Nos vemos la semana que viene.

Mientras, ya saben, pónganle sabor a la vida.

Bienvenidos a todo un clásico en este programa:

La subasta de "MasterChef".

¡Oh! ¿Alguien se atreve?

¿Alguien da algo más? A ver quién se come esto ahora.

Cómo le gusta, ¿eh? (RÍEN)

-Lo pasáis teta. 45 minutos a la de tres.

¡Adjudicado!

Respirad porque nos encontramos en la Sierra Norte de Madrid.

Los comensales que nos visitan,

estudiantes que representan el futuro de este país,

necesitan aporte extra de energía.

-No, yo haría esto así, ¿eh? Mira. -Es imposible, tío.

Nos ponemos las pilas o no llegamos ni en broma.

Me pongo la chaquetilla y no me mancho.

Venga, no llegamos. Piensa en Loles, que es mayor.

¡Oye! ¿A que te doy con la cacerola?

Cuando cocinamos, las diferencias aparte.

Sois dos niños pequeños.

Pepe, Samantha y Jordi han invitado a unos jueces muy especiales.

¡Bienvenidos, los chicos de "MasterChef Junior"!

-Superfuerte. -Ahí hay calidad.

Han marcado un hito en "MasterChef",

que alguien vaya en contra de su propio equipo, eres el primero.

No sé cómo afrontar esto sin garantía.

Es la primera vez que te veo con cara de pánico.

El aspirante que no puede continuar en las cocinas

de "MasterChef" es...

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Masterchef Celebrity - Programa 3 - 15/11/16

15 nov 2016

La exmodelo Estefanía Luyk debuta en MasterChef Celebrity. Luyk es propietaria de varios restaurantes. A los siete años hizo su primera mayonesa y desde entonces no ha dejado de estudiar cocina, aunque su asignatura pendiente es la repostería.
Paco Torreblanca visita el talent culinario con una de sus creaciones, que los seguidores de MasterChef 1 no olvidarán: la Croquembouche.
En el multiespacio gastronómico Veles e Vents de Valencia elaborarán por equipos un menú con productos de la tierra diseñado por el chef Jorge de Andrés. Ángel, finalista de MasterChef 4, aconsejará a los aspirantes a superar el reto.
El juez de MasterChef Celebrity y chef del restaurante ABaC, Jordi Cruz, retará a los delantales negros a reproducir uno de sus platos. Para ello tendrán que desplumar, deshuesar y rellenar un ave.

Contenido disponible hasta el 15 de mayo de 2017.

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  1. Sebastian Rubio Vargas

    Buenas noches quisiera saber como se llama la canción que colocan, cuando se trasladan a Valencia Gracias excelente programa

    22 dic 2016
  2. bluebully

    bueno bueno bueno, todabia no he visto el ultimo programa pero cuando he abierto el periodico digital y dice ke han elegido 4 actores para la final... ya no me molestare en verlo, huele muy mal. o sea aman-ado, ser para darle tiron televisivo al programa, Virginia lo estaba haciendo maravillosamente, es mas era la mas ordenada y centrada y en equipo daba lo mejor de ella, soportando la mala baba y estupidos comentarios de Loles, se acabo no vere mas el programa

    30 nov 2016
  3. Sara

    He seguido todas las ediciones y esta es probablemente la que menos me está gustando. La actitud del jurado con Loles en concreto parece más que preparada para mantenerla (me imagino que más por tirón televisivo que por otras razones), porque en cuanto a su forma de trabajar, seriedad en las pruebas, trabajo en equipo, etc deja mucho que desear. A otras personas haciendo lo mismo las hubieran echado del programa hace ya varios capítulos. Hace una prueba de equipo en la que no hace ni caso de ninguna de las órdenes que le da su capitana, se niega a hacer la mitad de las tareas, es desorganizada y además mete cizaña con el resto del equipo, y la felicitan por saberse la receta del fumet! Alucinante, y más preparado imposible. Una lástima porque pierde credibilidad el programa en general.

    22 nov 2016
  4. carlos

    No hay manera de ver el video, solo el audio. También me ocurre con otros programas a la carta de rtve. ¿Por qué?

    21 nov 2016
  5. Raul

    Porque no esta la receta de arroz meloso de cigalas, alcachofas y papada de cerdo ibérico. Alguien sabe donde puedo encontrar la, me gustaría hacerla.

    17 nov 2016
  6. yolanda

    Un programa genial!!!!

    17 nov 2016
  7. desiree

    ta guapo el programa

    16 nov 2016
  8. Mona Nabil

    A mí me encanta ¿¿¿¿¿¿¿¿

    16 nov 2016
  9. Africa

    Me lo paso genial con Masterchef celebritis, es divertido y me encanta, en general el programa est muy bien, Bravo por el jurado

    16 nov 2016
  10. bluebully

    uff lo ke me estoy riendo con este programa, la primera vez ke lo veo, Loles es mentirosilla. a Virginia se la ve muy concentrada y siguiendo un orden en todo momento, en general el programa esta bien

    16 nov 2016