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Para todos los públicos Masterchef Celebrity - Programa 2 - 08/11/16 - ver ahora
Transcripción completa

¡Buenas noches y bienvenidos

a la primera edición en España de "MasterChef Celebrity"!

Nueve famosos, sin miedo a nada, van a vivir algo único.

Bogavantes vivos. Uno para cada uno.

(Grito)

¡Ay, la madre que te parió! -¡Oh, Dios!

¿Habías cocinado antes bogavante? No, en mi vida.

El pelo que tiene, se parece a la madre de Cenicienta.

Solo con lechuga y bogavante no haces nada. El plato es malo.

Hay uno que ha destacado por encima de los demás.

Ese aspirante ha sido Fernando.

Nos encontramos a 45 km de Madrid, en Chinchón.

¡Quiero veros correr, rápido!

Apártalo del fuego. Ya tengo el brazo un poco cansado.

-Hala, ya me he cortado. -Me quiero ir ya.

-¿Adónde? -A mi casa ya.

¡Cómo llevo el estofado de ciervo, Chinchón!

-¡Una calderetilla! -Eso no vale, ¿eh?

(Risas) ¡Di que no!

¡Pero, bueno! ¡Eso no vale!

Los aspirantes que mejor han trabajado son:

Manuel, Loles y Miguel Ángel.

Puedes salvar a alguno de tus compañeros

de la prueba de eliminación. A Fonsi.

Fernando, te quedas solo con las cuatro.

-Vamos, bonita. -Cállate ya.

Al final, le vas a tener que agradecer a Loles

que haya confiado en ti y te dejara hacer la prueba.

Sí, sí.

El aspirante que no puede continuar

en las cocinas de "MasterChef Celebrity" es...

María, Niña Pastori.

(Aplausos) ¡Chao!

(Música)

(Canción tarareada)

¡Ole!

¡Buenas noches y bienvenidos a "MasterChef Celebrity"!

El programa que muestra cada semana

el lado inédito de artistas de éxito.

Les haremos trabajar duro, precisamente

porque lo hacen por una buena causa.

El ganador de "MasterChef Celebrity" se llevará 75 000 euros

que podrá donar a la ONG que elija.

Nunca fue tan cierto que el esfuerzo tiene su recompensa.

Ay, ya estamos con las cajas. No me veo por encima de las cajas.

(RÍE) Uf.

Yo quiero que debajo de la caja haya un cartelito que ponga:

"Hacer huevos fritos con patatas fritas".

Loles, te he visto un poquito entrar cojeando, ¿qué te pasa?

Me he puesto unos patines y he estado un poco patinando.

Para aprender, ¿sabes? Y me he caído un poquito.

Me he resbalado. ¿No te echó Fernando una maldición?

Pues también. -También.

-Sí, también. -Yo le dije que se cayera.

Sí. Y yo, como soy muy obediente, a mí lo que me digas lo hago,

pues yo me he caído. La maldición de Fernando va a misa.

¿Cómo va ese enfado, Fernando?

Después de haberse caído, ya la he perdonado.

(RÍE) Sí, me ha perdonado después.

(Risas) A Loles ya le he pillado el punto.

Te puede sorprender, como me sorprendió en el programa,

me dejó nominado más tirado que una tanga.

Pero es una tipa muy divertida.

Manuel, una pregunta, ¿tú eres más de acatar órdenes o de mandar?

Yo prefiero recibirlas, porque soy malo para darlas.

Además, nadie me echa cuenta, ¿para qué darlas?

(RÍE) Virginia, ¿sabes mandarle?

Le mando mucho en casa, ¿eh? Es muy obediente.

(RÍEN)

Oye, ¿tú crees que Manuel te protege demasiado?

Es un poco pesado, sí, intenso. Un poco intenso.

-Es lo que hay. -De verdad.

María, la semana pasada pediste irte tú

en lugar de la Niña Pastori.

Me sorprende, porque no pensaba yo que eras de rendirte fácil.

Creía que a ella le iba a venir mejor estar aquí,

y lo dije de corazón. ¿Y hoy cómo vienes?

Eh, venía bien, pero he empezado a agobiarme por momentos.

¿Otra vez?

Al pisar ese plató, con esos tres personajes al fondo

y la cara que tienen.

Dices tú: "Madre mía, esto promete, ¿no?".

Fonsi, gracias a Loles, que te salvó,

porque te veía flojo en la cocina, que no sé si te cayó bien o no,

pero te quedaste sin hacer la tarta.

¿Hoy vienes a por todas? Sí, hombre.

Me salvó y le estoy agradecido.

Así que, si quieres que te cure la rodilla, yo te ayudo.

Nunca "mais", yo siempre salvaré a Fernando.

(Risas) No, no, si ya veo.

-Una semana más así no paso, ¿eh? -Todos salvaremos a Fernando.

A Fernando todos. Le salvaré siempre, o sea,

vosotros no os enfadéis, siempre salvaré a Fernando.

Cuando me toque. (RÍE)

Yo creo que se le fue la perola a Loles, tuvo otra caída,

pero no la habrá contado, y se dio en la cabeza.

No entiendo por qué a Fonsi

que prácticamente ni lo conocía.

Es hora de averiguar qué se esconde bajo las cajas.

A la de tres, quiero que las levantéis.

Una, dos...

y tres.

¡Ay, qué bonito, el amor!

(Risa) El amor.

¡El amor! Oh...

-El amor, María, el amor. -¡Ojú!

-¿Otra tarta? -¡Pero, bueno!

(Risas)

María, ¿dónde vas? Hasta luego, chef.

Si yo destapo un día la caja misteriosa

y ya está mi plato hecho a gusto de los tres chefs, seré feliz.

Virginia, qué recuerdos, ¿no? Fue un día superespecial.

No lo puedo olvidar. Todavía me quedan ganas

de una segunda boda. -Soy valiente pero no tanto.

(RÍE) Sí.

-Querría casarme de nuevo. -¿Sí?

-Sí. -¿Me invitas?

-Una fiesta. -Una fiesta sí, vamos a la fiesta.

Estamos casados, una fiesta de boda.

Evítale al cura ese disgusto.

Tranquilos, no pediremos que hagáis un menú para 200 personas

ni tampoco una tarta nupcial.

El reto que os preparamos es más sencillo,

pero tiene una complicación añadida y es que va a exigiros seguridad

y dominio de las emociones.

Vais a trabajar, atención, por parejas.

Ah... Pero no todos juntos,

sino por relevos. ¿Por relevos?

-Bien. Solo vais a tener una cocina

por pareja, de manera que, mientras uno cocina,

el otro estará en el pasillo.

Desde allí daréis indicaciones, pero no podréis entrar a ayudar.

¿Y las parejas que son las que tenemos ahora?

No, a mí me ha tocado con Jordi. (RÍEN)

Sois la pareja del año. Qué bonito.

Creo que con Loles tengo todas las papeletas para pasármelo bien

y para cocinar un plato que, por lo menos,

no haya que tirar a la basura. (RÍE)

Las parejas están hechas, coinciden con las filas de cocina.

(RÍEN)

Fernando, no te veo muy contento con tu pareja.

-Sí, con Loles ya son muchos años. -Sí.

Somos como un matrimonio, nos peleamos, nos juntamos.

Está bien, es lo que mantiene una relación.

Loles, ¿estás contenta? ¡Estoy encantada!

(RÍEN)

-Pero no te enfades si te grito. -No, cariño, ya sabes...

ya estoy acostumbrado a tus gritos. -A decir de todo.

Cayetana, ¿quién va a mandar en esa cocina?

-Depende del plato. -Ya te lo digo yo: Cayetana.

-¿Pero por qué? Por eso lo decía.

¡Por favor, claro, tienes que mandar!

¿Sabes qué te digo? Acabarás despeinado.

Si la tengo que peinar, lo que me diga la jefa. Yo me dejo llevar.

María, Fonsi, la vuestra es una pareja exótica, diferente.

(Risas) Extraña.

¿Qué puede salir de estas cocinas? Unos niños muy bonitos.

Estoy contenta, porque no domino nada los dulces.

-Y él tampoco. -Y yo tampoco.

(RÍEN)

Vanguardistas vamos a ser.

"MasterChef" busca que los aspirantes viváis

las experiencias que se suelen vivir

en una cocina real. Como trabajar codo con codo

con quien te toque. Y, atención, la mejor pareja

tendrá una importantísima ventaja de cara al siguiente reto.

Esto es lo que tenéis que cocinar.

¡Madre mía!

-¿Qué es eso? -Pastel de carne.

Un solomillo Wellington o solomillo de buey en costra con guarnición.

El solomillo Wellington es una receta sencilla,

pero por eso es fácil fastidiarla.

¿Qué tenemos que hacer? Cogeremos una buena pieza

de solomillo, la marcaremos por todos los lados.

Aliñaremos, sal, pimienta, quizá un poco de mostaza.

Y dejaremos reposar. Haremos un pochado:

ajo, cebolleta, champiñones, haremos una farsa

y, quizá, también un poco de foie gras.

Aparte, láminas de embutido, jamón, bacón ahumado, lo que sea.

Terminaremos cubriendo con el hojaldre

y hornearemos hasta que esté dorado.

Buena guarnición que lo realce y, muy importante,

una buena salsa que lo transforme en un plato de 10.

¿Qué es la farsa? En teatro... La farsa es cebolla, cebolleta

y el ajo bien pochaditos.

Luego, champiñones, picaditos, pochaditos.

Dará un sabor interesante. ¿Va dentro de la carne?

Alrededor, entre la carne y el hojaldre.

¡Madre mía!

-¿No sabes? -No lo sé.

Yo he hecho solomillo, pero no así.

Para elaborar tenéis 90 minutos.

Y, para complicar el reto aún un poco más,

vais a tener que traerlo hasta aquí,

cortarlo y servirnos una ración.

También debéis ser cuidadosos

con el emplatado del corte y con la guarnición.

¡Chanán, chanán!

Ese es el punto, ¿no? Solomillo perfectamente sonrosado.

La farsa, el relleno que decía Jordi, envuelve el solomillo.

Y, luego, la capa de hojaldre.

Un poco de salsa.

Unas chalotitas que tenemos glaseadas

¿Qué son chalotas, amor? -Como cebolla.

La guarnición es libre, ¿eh?

Poneos de acuerdo, porque el primero de cada pareja

en ponerse a cocinar, será el que entre al supermercado

a por los ingredientes necesarios para hacer el solomillo Wellington.

Mucho cuidado con olvidarse algún ingrediente,

porque no podréis volver al supermercado, ¿oído?

(TODOS) ¡Sí, chef! Sí, chef. Sí, chef.

Ahora tenéis 15 segundos para decidir quién es el primero

en ponerme a cocinar. La salsa la tengo controladísima.

¿Voy yo a la compra? ¿Qué quieres? -Todo, tráete de todo.

-Foie. -Foie, a ver si me acuerdo de eso.

Coge solomillo, limón, coge champiñones, chalotas.

-Que no se me quede la carne. -Carne, chalota.

-El hojaldre. Se acabó el tiempo, señores.

¿Ya lo hemos decidido?

Miguel Ángel. Tenéis una maldición en juego.

-¡Oye! -No, no, sí, sí.

El tiempo para entrar en el supermercado comienza

en tres, dos, uno, ¡ya!

¡Vamos, vamos, vamos!

(Murmullo)

¡Jopé con el solomillo!

(CANTA) #Él vino en un barco...#

-Miguel Ángel, Miguel Ángel. -¿Se te ha olvidado algo?

Venga, aspirantes, último minuto. ¿De verdad?

Y tan de verdad, Fernando.

Parece que está trabajando en un bingo, mira.

Parece que trabaja en un bingo. (RÍE)

¿Ya has salido tú, hijo?

Me llevé todo el supermercado, no se me olvida nada.

Mi Fonsi el primero, mi Fonsi el primero.

Cinco, cuatro,

tres, dos, uno...

Fernando, ¿qué? Nada.

¿Nos vamos? Ya me voy. Qué pesa esto, tío.

-¿Y el verde, el perejil? -Ahora...

-Mi amor, ¿por qué vino blanco? -Y vino tinto también.

-¿Tomates había? -Las patatas, los huevos.

-¿Pimientos, pimientos? -No hay pimientos.

Mira cómo me he acordado de ti, Loles.

(RÍE) ¡Oh, qué bien!

-¡Anda, el solomillo! -¿El solomillo?

No, que te lo he visto coger. (RÍE)

Fernando, espero que utilices todos los ingredientes que cogiste.

Lo que no, me lo llevo a mi casa. Vale.

Empieza con la carne. Primero, cortarla y ponerla bonita.

Quítale la piel de arriba en oblicuo, así, "ras",

para no llevarte mucha carne. -Quítale la piel.

-Se la estoy quitando. -Toda la piel en el cazo

a cocer con los trozos de carne de que sobren.

Al cazo.

Los niños del "Junior" lo hicieron de maravilla.

Lo hicieron genial. ¿Estarán a la altura del "Junior"?

Hablando de eso, de defectos, ¿dónde crees que pueden

meter la pata las celebrities? Primero, que la carne esté sellada

para que no pierda luego el jugo, que es lo que moja el hojaldre

y lo que destroza el plato.

Luego, al hacer la duxelle, tienen que escurrir bien

la verdura para que no suelte agua. Duxelle, lo que sería la farsa.

Duxelle es cuando lleva champiñón.

Pones el aceite en la cazuela y ya le das a tope.

No me estoy enterando de nada. -¿Has probado el aceite?

A ver qué aceite quieres. -¿Son diferentes?

-Son distintos. -Me vale.

La sartén, Fernando, el aceite de la cacerola.

-Tu superaliño, mi amor. -Sí.

Atención, aspirantes, primer cambio de cocinero.

Adelante, Fonsi, fuera de la cocina.

Te aparto esto, ¿vale? Aquí huele a chamusquina, señores.

Un poquito dorado, dorado, dorado. -Que se les quema el aceite,

a ver si te pasa a ti igual. -María, no te preocupes

porque se quede muy, muy tostado. -Vale.

Válgame el Señor. ¿Ahora me dais a mí esto?

¡Por Dios, esto no es "MasterChef", es para grabar "Aullidos"!

¿Qué le habías echado?

Por el otro lado ya está.

¿La sal y la pimienta se la echo al aliño?

Sí, échasela ahí, ¿vale?

-Si no está caliente, no lo pongas. -No está muy caliente todavía.

Voy a coger... -Vete, lava las patatas.

Con cinco me vale, ¿eh? Tampoco hace falta más.

Si no, tarda más en hacerse. -Vale.

-Lo envuelvo con esto, ¿no? -Eso, exactamente.

En la receta clásica que le gustaba al Sr. Wellington,

el solomillo se asaba y se pintaba bien de mostaza

antes de meterle... Lo puedes pintar y también

te sirve tener esa salsita de mostaza.

No lo marques más, que se pone duro.

No, ya lo sé, ya lo sé, pero no te preocupes.

Si está ya tostado, sácamelo del fuego.

Vale, fuera, fuera. Demasiado, fuera, fuera.

Sácalo, sácalo.

Apóyalo, apóyalo entero. Ahí.

Un poquito de pimienta de la que he cogido.

-Espera un momentito que... -¡No, esa no!

No, de esa no, de las bolitas. -Eso es trabajar en pareja.

Las mujeres podemos tener varias conversaciones a la vez,

pero soy un poco tío ahora. -Un poquito, a ver.

-Dime. -Vale.

Contentísima, vamos, no podía tener

una mejor pareja que esta. (RÍE)

Él me deja de hablar, qué gracioso. Y me habla cuando quiere.

Somos como un matrimonio, nos peleamos y reconciliamos.

Esta noche, los aspirantes están cocinando en parejas.

Y, para ello, hay que entenderse muy bien.

¿Con cuál de ellos crees que cocinarías tú mejor?

Atento a tu aplicación porque recibirás un test.

Ábrelo y averigua con quién eres más afín.

He puesto la carne a sellar. ¿Qué más hago de aquí?

Lo que sobra de la carne pártemelo en trozos pequeños,

porque hay poco tiempo para hacer la salsa.

Séllalo, pero no lo marees.

Séllalo, que quede marroncito por todos los lados.

Como cuando en casa sellas una carne.

-Nunca he hecho un rosbif. -Vale.

Wellington yo no lo he visto en la vida.

Lo único Wellington que conocía es el hotel de Madrid.

Estoy muy contento con la pareja que me ha tocado para guisar hoy.

No podía ser mejor pareja, vamos. ¿Más o menos así, Mari?

Un poquito más.

Se me va la esta, hombre.

Ne voy a cortar. Ya me corté, no me lo creo.

Cayetana, hija mía, ¿otra vez? Si no, no me siento yo segura.

Te prometo que he venido diciendo: "No me voy a cortar".

Parece que mis cortes son impostura

y os juro que es que no sé qué hago.

Atención, aspirantes, cambio de cocinero. ¡Vamos!

¡Toma! El que está cocinando

deja de hacer lo que está haciendo. ¡Vamos, Loles!

¡Loles, fuera de cocinas!

Miguel Ángel, tres chalotas para el sofrito con el champiñón.

¿Qué podemos ir salvando a la vez?

Pues, nada, porque no podemos mezclar los sofritos.

-Pico champiñón. -Ahora champiñón.

¿Los has lavado? Lávalos.

Yo creo que sola me organizo mejor.

-Pimiento, mi vida. -No me pongas nerviosa,

que se me cae hasta el ajo.

Si no me hubiera tocado con María, me llevo con todos bien.

-Fonsi... -No tengo ningún...

ningún problema.

-El champi debe quedar chiquitito. -Ahora lo pico más todavía.

Cayetana lleva la voz cantante, sabe más que yo.

Es cierto que, aunque no he hecho nunca

un solomillo Wellington, he hecho algo parecido

y no me pillaba como muy, muy, muy mal.

¡Qué rabia no poder estar ahí haciendo!

Anda, ¿he cogido bastante cebolla para luego...? Sí, ¿no?

Eva, entra y acércame una cebolla, haz el favor.

¿Ya se te han olvidado?

Ve cortando las verduras para pocharlas.

Eso prefiero que lo hagas tú.

-Hay que preparar los champiñones. -Voy.

Déjame limpiar esto, porque me tienes estresada, ¿eh?

A ver, cambio de cocinero.

¿Qué te hago con esto, por favor?

¿Entonces qué estabas haciendo? ¿Pelar chalota?

Iba a echar más chalota, pero si crees que está bien, tú misma.

-Yo es que creo que hay. -A tu ojo, pues ya está.

María, saca un cuenquito con aceite,

que vamos a pochar una verdurita. -¿Qué?

Pero hazlas enteras, que son bonitas.

¿Así?

-¿Cortadito? -Nos da igual, porque se deshace.

¿Hago entonces el sofrito o no hace falta?

-Sí, claro. -No lo hagas, María, no lo hagas.

-Te encargabas tú. -¿Dónde está la cebolla?

-Ahí... ahí la tienes. -En la cesta está todo.

-Pimiento no hay, ¿no? ¿Pimiento para qué?

Intenta poner verduras que no suelten agua.

-Pero esto es para la "palca" esa. -Vale, pero te moja el hojaldre.

La escurro ahora en papel bien, pero...

Búscate una sartén para hacer el sofrito,

como si tú hicieras el risottito que haces en casa.

¡Uh! Que me llevo el dedo.

¡Qué estilo, qué estilo cortando champiñones, Caye!

-¡Qué tonto! -¡Qué sexy estás

cortando ese champiñón! -¿Pero qué horror?

Que me está entrando como pudor. (GRITA)

Goya a la Mejor Cortadora de Champiñón.

Callaos, el único que tiene un Goya soy yo.

Venga, Loles, vamos a seguir.

Tú muévela, rasca por abajo. Y que tenga suficiente líquido.

El fondo está limpio, pero líquido ya no hay.

-Pues échale más. -¿Qué le echo, agua?

-Un chorrito de agua, vino. -Agua.

Sabes que el paté no se ha deshecho.

Dale un poco de candela, estamos a tiempo, ¿eh?

Atención, aspirantes, ¡cambio de cocinero!

-¡Venga, vamos! -Esto, sácalo, sácalo

y ponlo en papel. -¿Dónde vas a hacer el arroz?

En un bol, en una ollita, en una ollita.

Escúrrelo con la...

Pica un par de cebollas de esas que has traído gordas.

-¿Enteras? -Enteras, no tenemos otra cosa.

Lo doras y cortas bacón y lo sofríes con las cebollas.

El puerro largo y así, a tiras.

Joder, qué complicado me lo has puesto.

-A la salsa. -Yo aquí añadiría el foie.

Añádelo.

El foie gras sí, el foie gras no.

Porque la receta del duque de Wellington,

a él le encantaba el sabor del foie en la carne y en el hojaldre.

En teoría, debería llevar. No hace falta, no es...

Me da miedo usar foie gras en los Wellington.

Al final, es una grasa que se va a deshacer

y te va a soltar la grasa. Eso te puede pasar con el embutido.

O sea, puedes utilizar pavo, bacón ahumado, jamón serrano,

un ibérico es estropearlo.

Pero lo usas para separar esa humedad.

Ahora, si es graso, si es una panceta...

Tiene que ser papel de fumar.

¿Le pones la nata? No.

¡Si esto no tiene líquido!

¿Qué tal? Aquí, liado con la salsita.

¿Qué con María? Os vi discutir. Aquí no se discute, se aconseja.

¿Es un plato que controlas o qué? No, no lo he hecho nunca.

Pero el tema de la salsa sí, y María me ha dicho

que ella el rosbif lo ha hecho a veces.

-No, no, ella nada. -¿No habías hecho el rosbif?

Sí, pero...

Pues si ha hecho rosbif, podemos sacar algo más...

con el punto de la carne. ¿Lo que hay en el papel es carne?

Esto lo está haciendo María. Pero es un trabajo en parejas.

Lo que quería es dejarla en su espacio y que ella hiciera

lo que ella más sabía.

¡Ya se te ha quemado!

¿Esta tremenda marranada para qué es?

Esto para una salsa que voy a intentar hacer.

Es inventada, ¿no? Inventada no.

¿Y de qué reconocido chef internacional es la salsa?

¿O es de actor con Goya? Cuéntame. (RÍE)

Me he liado con la salsa del oporto porque se me había olvidado

que era con caldo y con cebolla y con oporto.

Al final ha salido una masa para pegar los cristales.

Lo suyo sería una sartén como esta: Doro bien la pieza

y desgraso con el oporto. Ahí añades la cebollita doradita,

lo que tú quieras. Mantequilla mejor que nata.

Esto es un puré muy extraño.

Es extraño, pero puede quedar bien luego.

Tienes mucho curro y poco tiempo. Aprieta.

Qué desastre.

Esas son las tiras, ¿no? Venga, bórdalo.

Ahora, corta lonchas de bacón en horizontal, muy finas.

¿Qué tal, Miguel Ángel? Pasándolas canutas cortando bacón.

Aparte de quemando la cebolla.

Dale, dale. Baja, baja ese fuego, Miguel Ángel.

Lo quitas o te va a oler a quemado aquí.

Bájalo. -Lo del bacón me está matando.

¿Sabes que tenemos máquinas de cortar fiambre

que funcionan de maravilla? Ni idea.

Cuanto más gordo sea, peor quedará el hojaldre.

Y ella ha dado por hecho que se me daría perfecto cortarlo.

"El bacón lo cortas tú". -"Finito, finito".

Y el otro unas lonchacas así.

¿Y esto para qué es? Es para hacer una salsa.

¿Y cómo la vas a hacer? Con nata, un poco de bacón.

¿Wellington a la carbonara o cómo funciona esto?

Es una Wellington a la Cayetana.

Me ha ido de calle. ¡Ah, qué ingenioso!

Atención, aspirantes, cambio de cocinero.

A ver, Caye, esto es del Wellington y esto de la salsa.

Miguel Ángel, venga.

¡Miguel Ángel! ¡Vamos!

Mira lo que te he traído. (RÍE)

No vas a ver el solomillo.

Pero sí que lo veo. ¿Seguro?

Hago lo que me digas. Si quieres, me la pongo.

Lo que tú creas. Ya lo has perdido,

llevas tocándote y te estás poniendo...

Gracias, las guardo. Póntelas, te vendrá bien.

Ahora me las pongo. ¡Madre mía, el bacón!

¿Qué hacemos con ese bacón? Señores, tenemos cortafiambres.

No hay por qué cortarlo a cuchillo. No lo sabíamos.

-No lo sabíamos, ¿eh? -Yo no lo sabía.

Llegamos tarde.

-María... -¿Qué?

Ya lo he cortado, Fonsi, casi.

Con la salsa creo que la hemos cagado.

La salsa la haremos luego, la de oporto.

Si no hemos sabido, no hemos sabido.

Demasiado gordo, amor.

Lo tenía que haber cortado yo.

Manuel, ¿estás aquí? Márcale las puntitas.

-¿Qué tal? ¿Te da instrucciones

o no sabes cómo cogerlo? Cuando le mando, le pregunto

y, al final, vuelve a preguntarme. Al final se hace lo que yo digo.

Para mí, tu consejo es fundamental Virginia, en todo.

Necesito que me des la aprobación. -No es que yo sea muy mandona.

-No. -Es que a él le gusta.

¿Y lo de cortar el bacón así?

No lo he visto en la vida eso. Manuel, ¿quién lo ha cortado?

Mi mujer. -¿Me echas la culpa a mí?

-Sí. ¿Así cortas el bacón en casa?

No, no, no, lo compro cortado.

¡Madre mía!

Oye, y lo de marcarlo al principio con mostaza y no sé qué.

No me preguntes nada, estoy a sus órdenes.

-¿Ahora todo es mi culpa? -Sí.

Había que marcarlo y pintarlo.

No pintarlo y, luego, marcarlo. Ella lo hace así.

Sí. O sea, tenéis la receta tan sabida

que siempre lo hacéis así. Métele el solomillo,

dale la vuelta y a ver qué sale. Venga, vale, gracias.

Saca la salsa ya del fuego, María, que si no, la vamos a liar.

-No, no, tiene caldo suficiente. -¿Sí? Vale. Pues déjalo.

A los laterales. Ahí.

Yo veo que estos están echándole más bacón todos, creo.

Venga, venga. Precioso.

Venga, venga. Guay.

¿Por qué no son capaces todos de cortar el fiambre

en la máquina cortafiambres que la tienen ahí?

Lo peor es que María del Monte corta filetes de jamón.

Y Fonsi le trae la máquina, que no puede traérsela, y dice:

"No, ya lo he cortado". Pero gordo y mal.

¿Con eso cómo envolverás el solomillo?

Virginia cortando el bacón así. (RÍE)

Cierra.

Fonsi, pongo esto aquí y lo cierro.

Tú déjalo bonito, que la parte donde vas a cerrar quede debajo.

Así se te va a caer todo.

-A ver... ¡Huy! Queda corto, ¿no? -Sí.

(RÍE) Pero, nena, eso no se va a hacer.

Era como envolver el hojaldre a un niño pequeño.

Era un mazacote. -Pero con pañal y todo, ¿eh?

-Con pañal y todo. (AMBOS) Y se abrió el pañal.

Para que no se vean los remiendos.

Ya, lo metemos ya, ¿eh?

Atención, aspirantes, cambio de cocinero.

Y, con este cambio, entramos en los últimos 30 minutos.

¡Venga, venga!

Aspirantes, en cinco minutos,

si no tenemos los solomillos en el horno,

no estarán listos. O corréis o no los sacáis.

¡Está ya dentro, está ya dentro!

Y tenemos la salsa sin hacer, nos quedamos sin cebolla.

Se ha quemado la cebolla de la salsa, la quité

y la hemos repetido, aunque no dé tiempo.

Flor, una flor, una flor.

Va para dentro, cuenta el tiempo.

-25 minutos. -Esta guarnición es muy pobre.

No, yo he visto allí tres o cuatro tiras.

Abres el horno y lo metes donde está, ahí.

¿A cuánto está el horno? -210.

Esto se ha quedado sin... esto se ha quedado sin líquido.

Échale nata, échale nata.

Es que se me ha quedado...

Ahora, agüita, ¿sabes?

Quiero hacer un poquito de caldo de carne ahí.

-¿Para echárselo al arroz? -Sí.

Venga. Aquí manda Virginia.

Prefiero estar aquí y ver pasar el toro desde la barrera.

Aquí se sufre en los dos sitios, siempre se sufre.

Allí porque te bloqueas más y aquí porque quisieras hacerlo tú,

quisieras ayudarle. -Échale la trufita ya.

Ten cuidado, eso potencia mucho el sabor.

-Sí. -Un toquecito.

¿Eso lo vas a batir para hacer salsa?

-El liquidito. -Tienes que echar mucho más.

Creí que lo ibas a batir y, si no, échale un poco de nata.

Hazme caso, eso no tiene agua ni para pegar un sello.

Ya lo sé, porque no le hemos ido echando.

Yo le he ido echando. Yo esa salsa no la domino.

Hacemos una cremita, ya está.

En vez de jugo... -¡Que sí!

Creo que somos muy competitivos y queremos hacerlo bien.

Y, cuando lo quieres hacer bien,

intentas meter un poco ideas al otro que, igual, te equivocas.

Espera, que se sofría un poco y le echas vino blanco.

No mucho, o quedará muy líquida. Y nata.

No pondría nata. Hizo un comentario Pepe...

Ha hecho un comentario. Pues no le pongas nata.

Así lo sacamos.

-Échale unas gotas de nata, Fonsi. -Déjame seguir a mí.

¡Cambio de cocinero!

Toma, sigue batiendo.

-Colado no. -Pruébalo, que Jordi

me ha estado apuntillando con la salsa.

¿Buena? Bueno, pues, entonces, déjalo, acuérdate de la tarta fea.

Es mejor tener una hija fea, pero buena, que...

(RÍE) -Qué bonita y mala.

(RÍEN)

-¿Le has puesto sal? ¡Fonsi! -Un poquito, pero dale tú el toque.

Piensa que hay que colarla.

-No la vamos a tener que colar. -Si la cuelas, sale más limpia.

No, espera, vamos a intentar.

-Esto está crudo total, hay que... -210.

-¿Aceite para qué? -Déjame.

Quiero que me quede como una crema, un puré.

-Era salsa, no un puré. -Está buena, Fonsi, está buena.

En una sartén, pon un poquito de aceite

y pon un puñadito de... de arroz salvaje,

que se va a abrir como en flor.

-¿Eso qué es? -El hojaldre.

-¿Que se ha quemado? -No.

-Está cogiendo un color... -Eso sácalo ya, ¿no?

-Está muy negro. -No está negro, ¿qué va a estarlo?

Negra estoy yo. ¿Cómo se apaga?

Cayetana, ahora es el momento. ¿De las horquillas?

Sí, hija, sí. Pero ahora mismo no sé dónde están.

Porque vienes afeitada, si no, creo que eres Miguel Ángel.

¿Que vengo afeitada? Claro.

(RÍEN) -Eso es lo que tú te crees.

-Espera, que no sé con qué cogerlo.

-A ver si te vas a quemar y ya me muero de pena, vamos.

Pero si ayer la querías matar. Calla, que te voy a partir la cara.

Que hoy eché la maldición a otro. Ah, vale, entonces estoy salvada.

Mira qué bonito y el adorno y todo. Bueno, está un poco ancho.

(Risas) Es ancha como yo.

Parece un pollo. Parece un pollo.

¿Qué ha hecho Fernando, pollo relleno?

Ya tiene buena pinta, esto está doradito y precioso.

-Pues, bájalo un poquito que no quede crudo el hojaldre.

Atención, aspirantes, último cambio de cocinero.

Venga, te toca sacar el Wellington. -Cuatro.

No, recógelo con lo otro, con lo otro,

con lo que te he dado, la espumadera, la espumadera.

Venga, cariño mío.

Madre de Dios.

Atravesadito un poco,

un poquito atravesadito, en diagonal.

-Oy, oy.

-Claro, tenías que haberlo cogido sin arrastrar.

Muy bien, cariño, perfecto, chócala.

-¡Vámonos! -Toma.

Adórnalo, ponle un poquito de sal al tomate.

¿A qué tomate? -¿Lo has tirado?

-No he tirado nada, que no hay tomate...

que está aquí, está aquí.

(RÍEN)

Venga, corre, aquí en la esquina y ahí tienes que poner

el cuchillo limpio, cuchillo y tenedor,

tenedor, limpia el tenedor.

Limpia el tenedor, limpia el tenedor...

-¡Que sí, que ya lo limpio, déjame en paz un rato!

-¡Y el cuchillo, también!

(RÍE)

Aquí no se puede estar, tío.

Aspirantes, últimos tres minutos.

A la tabla con él, quítale el plástico.

Perfecto, con la mano empuja y saca.

Tira del papel, cuando lo tengas en el plato.

Fonsi, sin miedo, cógelo con la mano, tranquilamente.

Pon el papel encima del plato. -Está bien, está bien.

Pásalo, reduce la salsa.

Qué cocina tan limpia y tan lustrosa.

Cuélalo, y dale con la cuchara.

Vale.

He cogido romero para que salgan los malos y entren los buenos.

Ponle un poco de romero por ahí.

No manches mucho el plato. -Vale.

Aspirantes, último minuto.

¿Está buena la salsa, sabe a algo?

A ver, uno aquí, uno así, mírame. -¿Qué dices?

Está muy líquida, ¿no? -Sí.

-Y sabrá mucho a nata.

Uno allí y otro aquí. -¡Que no sé lo que dices!

Diez, nueve, ocho, siete,

seis, cinco, cuatro,

tres, dos, uno, tiempo, manos arriba.

Espérate, que me he quedado con esto.

Fernando. Que me quedé con esto.

-Levántalas con eso. -Curraría y cocinaría así siempre,

porque el problema que puedes tener con los nervios

es olvidarte de cosas,

si alguien fuera que te dice:

"Échale sal, cuidado con el tal, pela tal...", me parece la bomba.

-Mucho más fácil. -Para mí, también.

Aspirantes, yo creo que hoy hasta el mismísimo

duque de Wellington diría que habéis ganado la batalla,

pero, aquí la opinión que importa es la de nuestro jurado.

Manuel, Virginia, matrimonio bien avenido,

hasta que llegó a vuestras vidas el solomillo.

Totalmente, creo que lo de la boda del principio me lo pensaré mejor.

Esto está complicado, no sé yo.

Casarme, a lo mejor, no sería tan valiente,

pero la noche de bodas la repito cuando quieras.

Ah, vale, eso es verdad.

Mira qué vida esta, aquí detrás llevando...

-No veas la que me ha dado.

Definitivamente,

"Masterchef" va a acabar con vuestro matrimonio.

Aquí está.

Virginia, Manuel, ¿quién va a emplatar el solomillo?

Te cedo los honores. ¿A mí?

Tú eres más de... ¿no?

De cuchillo. -Un trocito solo, ¿no?

-A ver.

-Oye, pues, está tierno, tierno, ¿eh?

Tenía que estar cronchi, cronchi.

-Jolín, te diré una cosa, mi vida, la salsita

se nos mojó de abajo, pero, tiene una pinta de lujo.

Ah, ah. -No pasa nada, esto se dobla.

Qué poca gracia tienes emplatando, ¿eh?

Bueno, bueno.

Era así. -¿Dónde era?

(RÍEN)

¿Qué es el plato en sí? Era intentar hacer un poco

estilo rosbif, macerándola primero...

-Con mostaza, alcaparra, con un poco de perrin, soja,

lo que pasa es que luego es para hacer solomillo.

La farsa lleva pimiento, cebolla, champiñones,

unas setitas y tal y el arroz

es un tipo risotto con un poco de foie y trufa.

¿Y la salsa? Es un sofrito con la carne frita,

un poco de vino tinto y un poquito de nata.

¿Un poquito de nata solo? Sí, un poco.

-Estaba muy líquida.

-No pasa nada. -No pasa nada, bueno.

¿Sabes por qué hay tanta sangre ahí?

Por no estar bien sellado. Efectivamente.

La verdad, parece un matadero con la sangre que está soltando.

Ya empezaste mal al principio pintándole primero de mostaza

y no sé qué, eso se hace después.

Vamos a probarlo, ¿no?

Yo te diría que es un filete de bacon.

De medio quilo.

Yo creo que este plato es para felicitar

a nuestro proveedor de alimentos porque es tan bueno el solomillo

que el resto es casi infumable.

La salsa... Malísima.

Mala. Muy mala.

El arroz, esa marabunta de pimientos rojos y verdes

no le aportan nada en esta elaboración,

un aprobado justito se te podría dar.

Bueno, ¿te ha quedado claro?

(RÍE)

Hoy la pareja...

-El veredicto me ha parecido muy justo.

A mí el veredicto no me pareció justo,

nos podrían haber dicho más cosas.

(RÍEN)

Vamos, Caye.

Tiene buena pinta. -Bien.

¿Quién de los dos quiere emplatar?

Bueno. ¿Cómo ha sido cocinar con Cayetana?

Lo mejor que me ha pasado desde que llegué a "Masterchef".

-Es un caballero. Es un ayudante maravilloso.

De pinche bien, ¿no? No de pinche.

No ha sido mi pinche, él sabía hacerlo

y yo también, sabía hacerlo.

-Lo más importante es que tuvimos la gran suerte

de trabajar juntos y entendernos. -Eso es.

Sujétalo.

Ponte aquí, que estoy muy nervioso.

Bueno, bueno, qué sutil.

¿Qué has estado comiendo en el ABaC, eh?,

has comido en el ABaC.

No quieres que te empache.

No has pensado que la salsa toque el solomillo.

Prefiero poner la salsa al lado. Vanguardia, eso es vanguardia.

Qué rusticidad más elegante.

La patata ratte, que es esta, si la pones entera,

que no lo veo mal, pínchala bien con un palillo, tac, tac,

para que los sabores que quieras añadir, penetren.

La farsa no está mal, la salsa es terrible.

Bueno, hay el mismo problema que tenía Manuel y Virginia,

no se ha sellado bien el solomillo, pero, se agradece

que no le hayas echado pimiento a la farsa

y gana mucho más solo con champiñón y cebolla, más rico.

Gracias. -Se me olvidaron los pimientos.

-Gracias a Dios, porque, luego, los pimientos

son un elemento de discordia.

Echo de menos un poquito de verdurita, ahí tenéis

un supermercado con productos buenísimos,

a ver si los utilizamos. Gracias.

Loles y Fernando,

tengo muchas ganas de ver qué ha pasado ahí.

Duro con ello. -Cómo pesa esto.

-Vámonos, verás tú.

Ay, uh. -Venga, vamos.

-A ver.

Se llama carne reconciliación.

Ah, ¿ya sois amigos? Sí, nos hemos reconciliado.

¿Quién ha llevado la voz cantante? Loles un poco.

-Bueno, los dos. -Los dos, la verdad.

-No me responsabilices a mí sola.

-No, no.

Bueno, ¿quién va a emplatar?

Ella. -Yo.

Pues, Loles, cuando gustes, adelante.

Virgencita de Moreneta de la Montserrat, ayúdame.

¿Qué voy "pa'quí" o "pa'quí"?, oh, se me deshace todo.

Yo creo que para acá. -¿Aquí?

-No, para acá. -Ah, vale, ¿así? Sé generosa.

-No, no, no. -¿Qué?

-¿Sí, ah, sí?

Se lo va a clavar... ¿Qué?

Loles, déjale a Fernando que lo plantee.

No, no. Claro, da instrucciones, déjale.

¿Pero, quién se va a comer eso?

-Bueno, pues, ellos, ya verás, mira, mira qué pulso.

Venga.

Qué es eso que parece un puré.

Un puré de...

Es un puré de...

(RÍEN)

De Oporto.

Un puré portugués, todo es gordo en Portugal

porque los portugueses

esta ración ya se la comerían y se quedarían bien.

Hemos hecho una guarnición de pimiento para que...

El pimiento le viene muy bien.

El pimiento le viene fatal, pero, no teníamos nada más, cariño.

Es que la guarnición no ha traído mucha cosa,

teníamos un pimiento y un puerro.

Y un tomate.

Pues, aquí tenéis.

Pues, la verdad, podría haberlo emplatado yo.

La has cagado al emplatar. -Esto es lo que hay.

¿Para qué media hora discutiendo dónde poner el romero?

Era para ahuyentar. El romero es para ahuyentar

los males, es como un chamán, esto te das así.

Era para ahuyentar.

Te voy echando todo lo malo, ¿sabes qué te digo?

En fin, vamos a probarlo, ¿no?

Sí, claro. Bueno, probadlo.

Ay, Dios mío.

¿Dónde está el relleno? Está por ahí, ¿no?

Sí, por ahí tiene que estar. Moja en la salsa, ¿no?, ¿no mojáis?

Esta salsa es más para embadurnarte.

Pero, está buenísima la salsa.

Yo os tengo que felicitar porque habéis trabajado

muy concentrados, muy unidos,

como si lo hubieseis hecho toda la vida,

muy coordinados, o sea,

ha sido un ejemplo de cómo se debe trabajar,

la verdad, que por eso de ahí el resultado, claro,

o sea, ¿puede ser el peor solomillo Wellington

que haya visto en la vida? Seguro.

Relleno por un lado sí, por otro, no, está cortado a bocados

el solomillo, el hojaldre está gordo como un demonio,

la salsa esa es infumable.

(RESOPLA)

Pues, nada.

Yo me lo he pasado muy bien, al menos he estado

una vez tranquilo, lo he disfrutado, me he reído,

que los otros platos que hice estaba con el culo comprimido,

estaba que me iba a dar un infarto.

Está claro que sois dos personas orgullosas que trabajáis

mejor en solitario. ¿Organización? Pésima,

o sea, si tengo 25 minutos de cocción para el solomillo,

pues, durante esos 25 minutos preparo la guarnición.

La salsa habéis ido improvisando hasta que quedó este betún

que tú estás muy orgullosa y se te nota.

No lo he hecho yo, el betún es de los dos.

Yo digo una cosa, Fernando y Loles, sois dos actorazos

porque estáis poniendo unas caras

como si supieseis cocinar, de verdad.

Pues esto es lo que hay.

Penoso, pero, qué quieres que te diga, esto es lo que hay

y en la vida no se puede tener todo.

María, Fonsi, última pareja.

Vamos, Fonsi. -Vamos, cracs.

-Vamos, cracs. -Venga, chicos.

Podéis emplatar, ¿quién de los dos lo hace?

¿Yo?, venga, va. -Sí.

Fonsi, ¿qué tal ha sido cocinar con María?

Pues, bien, lo que pasa que sí que es verdad

que es más difícil que hacerlo solo.

No. ¿Tensión entre nosotros?

¿Tú eres hipertenso?

Tenemos mucho carácter los dos.

-Pero, bueno, eso...

-Pero, vamos, esta noche nos vamos a cenar juntos,

bueno, esta noche, no.

Bueno, qué artista, qué artista.

-Claro, siempre llevo pinzas a mano,

¿no ves las cejas que tengo?

O sea, eso es la guarnición, desde luego, te gusta

la cocina minimalista, como puedo ver, ¿no?

Claro, mínimo y malísimo.

¿Quién llevó la voz cantante de los dos aquí?

Ninguno, hemos intentado sacarlo como hemos podido.

¿Y esto qué es, esto es la salsa?

¿Y tiene pinta de salsa?

Se nos ha quedado muy espeso.

Diferencia entre salsa y puré, voy a hacer un puré,

rehogas la verduras de lo que lo hagas,

echas líquido y trituras todo.

Voy a hacer una salsa, puedes rehogar verduras,

echar los líquidos que quieras,

vino blanco, tinto, reduces y cuelas, nunca trituras.

Una cosita, ¿el solomillo lo has marcado muy pronto?

Lo hemos marcado lo primero y lo hemos secado muy bien.

¿Sabes por qué se nota?

¿Veis jugo? No.

La farsa es una farsa de vagos.

Habéis hecho un poco de farsa para quedar bien,

queremos veros picar, manejar el cuchillo, cocinar,

estírate un poco que parece que pagáis la compra.

Qué difícil es acertar, si te pasas, porque te pasas,

si pones poco, te quedas corto. Es verdad, tiene razón mi Fonsi.

Desde el marcado hasta el final, fatal, todo.

La actitud, la manera de trabajar, las cosas buenas

como tu actitud, como tu ambición, han desaparecido.

Habéis discutido entre los dos,

tú te has frustrado y tú has ido a tu bola.

Esa no es la actitud de un cocinero.

Felicidades. -¿Por qué?

-No sé por venir de allí para aquí.

(RÍEN)

Aspirantes, el trabajo ya está hecho,

ahora, el jurado tiene que deliberar

para elegir la mejor pareja

que, de hecho, tendrá una ventaja muy importante

en la siguiente prueba, así que suerte a todos.

(TODOS) Muchas gracias.

Jueces.

No, pero, van a ganar estos porque era el mejor hecho.

-Sí. -Era un mojón,

también, pero, tenía...

Yo no quiero ser capitán. -Ni tener privilegios, ni regalos.

¿Qué regalo? ¿Que qué regalo es este?

Un regalo envenenado, nena.

Esto me va a costar a mí el divorcio, este programa, ¿sabes?

Aspirantes, para un cocinero es muy importante conocer

y manejar las técnicas y recetas tradicionales,

sin eso es muy difícil avanzar

y a vosotros os falta mucho todavía.

Además, os pedíamos cocinar en pareja y por relevos,

una dificultad que habéis solventado

todos según vuestra personalidad.

Aspirantes, no hemos visto luces, pero, sí ganas, entusiasmo

y mucho sudor, pero, hay una pareja que ha destacado sobre los demás

y esa pareja es la formada por...

Cayetana y Miguel Ángel.

(Aplausos)

Felicidades a los dos.

¡Hemos ganado, vamos!

-Parece Ronaldo con el... "¡Sí!".

Qué bien.

Os lo he dicho.

Cuando al final han dado el veredicto,

me ha fastidiado, porque me gustaría ganar

cada prueba que se hace y lo paso mal,

he de reconocer que soy mal perdedor.

Como os hemos dicho al principio, en "MasterChef" el esfuerzo

se premia y los dos vais a tener ventaja en la prueba de exteriores.

Además, os acabáis de convertir en los dos capitanes para ese reto.

Es una pena que nos tengan que separar y que gane

uno o el otro, ¿no se puede ganar por parejas?

Los privilegios.

Me alegro que los separen porque me estaba empezando

a dar un poco de coraje esa pareja, tan guapos, tan monos,

son perfectos, pero aburridos.

Aquí, como nos vayamos nosotros, se cae el programa.

-No son aburridos, son responsables.

Y de vosotros dos el mejor

de esta prueba ha sido... Cayetana.

Bien. -Bien.

Enhorabuena.

Y encima, estás medio peinada, mujer.

Se agradece. Pero, gracias a tus horquillas.

(RÍEN)

Cayetana, Miguel Ángel, habéis visto recompensado vuestro

tesón y seréis los próximos capitanes,

además, tenéis otra ventaja que aún no conocéis.

Yo me muero de miedo porque basta tener una ventaja

para que se te dé la vuelta.

Nos espera una prueba muy interesante

en la que todos os vais a sentir como en casa.

Aspirantes, bienvenidos a Los Asientos

en los montes de Valsain,

declarados por la UNESCO, reserva de la biosfera

y situados en la vertiente norte de la sierra de Guadarrama,

en el término municipal del Real Sitio de San Ildefonso.

Un espacio, como veis, privilegiado rodeado de espectaculares

paisajes y majestuosos pinos centenarios

que sirve de refugio a multitud de especies animales,

algunas de ellas en peligro de extinción.

Por primera vez en la prueba de exteriores, el mejor aspirante

de hoy obtendrá un premio de 4000 euros que podrá donar,

cómo no, a la ONG que considere.

Bien. Loles, cariño, tranquila,

que el pino lleva ahí más de 100 años, no se va a caer.

Los árboles dan muy buena energía y yo me abrazo,

soy de las que me abrazo a los árboles y les beso,

¿sabes? Así... porque te dan energía,

la prueba anterior me ha dejado destrozadita viva.

Me han dicho que no ande por peñascos y mira...

(Risas) Pues, nada, apóyate en Fernando,

como ya habéis hecho las paces. Es muy buen amigo mío, sí.

(RÍE A CARCAJADAS)

Tenemos una relación ideal. Sí.

Sí, sí, mucho beso,

mucho te quiero, perrito, pero, de pan, poquito.

Yo necesitaba hoy un descanso de Fernando Tejero,

a mí me cansa y me agota y estoy hasta la coronilla

porque él es más pesado que una burra en brazos.

Competiréis divididos en dos equipos,

Cayetana, Miguel Ángel, fuisteis la mejor pareja

de la prueba anterior y, por lo tanto,

hoy vais a ser los capitanes.

Cayetana, tú fuiste la mejor

de los dos, así que eliges el color de tu equipo.

Voy a elegir el azul por el mar, a ver si me da suerte.

Podéis coger los delantales. Vamos, capitanes.

Vais a elegir vuestros equipos,

alternativamente, comienza, Cayetana.

Voy a elegir a Fernando

porque lo quiero de amigo, no de enemigo.

(Risas)

Por aquello de las maldiciones, ¿no?

Miguel Ángel, te toca.

Pues, como Cayetana ha elegido a Fernando, yo escojo a Loles.

-Uh.

(RÍEN)

Yo soy buena, yo no echo maldiciones ni nada.

-Ten cuidado, que te caes otra vez. -¡¿Ves?!

-Tira ya adelante, anda.

-El caso es tenerlos separados

porque, si no, arde el monte.

Seguimos, Cayetana, Voy a elegir a Manuel.

Considero que Cayetana es una persona muy especial

y estoy muy feliz que me haya elegido, te lo juro.

Pues, escojo a María.

-Este va a ser el equipo de las cojitas, pero, no pasa nada.

-Os voy a meter una caña, chicas.

-No pasa nada, pero, muchas gracias, Miguel.

Cayetana, seguimos. Uf, esta elección me resulta

muy dura, pero, elegiré a Virginia porque soy muy fan del matrimonio.

Pero, fan total.

Bueno, Fonsi, está claro que tú vas con el equipo rojo,

lo que pasa es que no sé cómo

se siente uno al ser el último elegido.

Los últimos serán los primeros. -Ahí estamos, ahí estamos.

Es un deportista de élite, lleva toda la vida compitiendo

y sé que, pase lo que pase, irá hasta el final

y lo peleará y para mí es superimportante.

Capitanes, en plató os dijimos que ambos contaríais

con una ventaja como recompensa al trabajo bien hecho;

pero, Cayetana, tú por ser la mejor de los dos,

tienes la oportunidad de elegir cuál prefieres,

la ventaja de elegir el menú que cocinará tu equipo

o la ventaja que se esconde

en este sobre misterioso, tú eliges.

Elijo menú.

Aspirantes, encontrarse en pleno campo y disfrutar de la naturaleza

no tiene por qué estar reñido con comer bien,

por eso, el reto de hoy consistirá en elaborar un picnic

y algunos de los ingredientes

que utilizaréis, serán productos de la zona,

productos con tradición e historia, en definitiva,

alimentos de calidad de Castilla y León.

"Tierra de Sabor" engloba carnes, embutidos, vinos,

quesos, frutas y hortalizas.

El primer picnic es tradicional y consta de...

Escucha, escucha.

Gazpacho de sandía con fresas, ensaladilla rusa,

tortilla española,

filetes de pollo empanados,

empanadillas de bonito

y macedonia de frutas.

Oh, qué bueno, qué bien, todo esto lo sabíamos.

El otro es un picnic inglés que consta de...

Sandwich clubhouse,

vichyssoise,

rosbif con ensalada de col,

quiche lorraine con bacon. Ah, muy bien.

Scones de queso,

y galletas de jengibre y canela.

Perdonen. -¿Empezamos a llorar ya o luego?

Vamos a muerte, vamos a hacerlo fenomenal.

Ahora, sí, Cayetana,

tienes que tomar una decisión, ¿qué picnic eliges?

El tradicional.

Miguel Ángel, tu equipo cocinará el picnic inglés.

Muy bien.

-Huy. -Yes.

Dominábamos más el otro, yo si me voy de picnic

me llevo filetes empanados, a mí no se me ocurre

galletas de jengibre en vida, por mi mente hubiera pasado

llevarme una galleta de jengibre.

Miguel Ángel, esto es tuyo.

Aquí hay una ventaja y será para ti y para tu equipo,

así que ha llegado el momento de que la descubras.

Claro, o sea, no todo va a ser malo.

Ya verás cómo mola mazo.

Hala, no tenéis que cocinar.

(LEE) "Aspirante, tu ventaja en la prueba de hoy

te otorga un gran poder,

elegir entre un premio y un castigo.

Puedes premiar a tu equipo con 10 minutos más de cocinado

o puedes castigar al equipo contrario

bloqueando dos ingredientes de su menú

en el momento del cocinado que tú decidas".

Pero, ¿esto qué es?

Jo...

Tío, lo que te diga el corazón.

El corazón me dice 10 minutos más de cocinado, obviamente.

Pues, entonces, tu equipo disfrutará

de 10 minutos más de cocinado.

Enhorabuena. Muy bien, gracias.

Aspirantes, atención, un picnic es una cocina informal

y distendida, pero, no significa que esté sujeta a la improvisación.

Aquí el éxito o el fracaso

dependen de una buena presentación y perfecta planificación

por eso, el capitán de cada equipo tiene que elegir

a dos aspirantes que asumirán una gran responsabilidad,

un aspirante creativo y un aspirante resolutivo.

Cayetana, rápidamente.

Voy a elegir a Fernando como aspirante creativo

y como resolutivo voy a elegir a Manuel porque tiene

las cosas muy claras siempre.

-Adelante.

-Pues, como creativa pongo a Loles

Y resolutiva a María

porque creo que lo va a hacer muy bien

y tiene mucha decisión.

Los aspirantes creativos se encargarán de preparar

la puesta en escena del picnic, mientras el resto sigue cocinando.

Y los resolutivos se encargarán de servir los platos

mientras sus compañeros emplatan.

No puede ser, no puedo hacer maratones.

Tú, no, María es la que los sirve. -Bueno.

Aspirantes, contaréis con 100 minutos

para cocinar un picnic para 18 comensales muy especiales.

Muy bien. De momento no podemos desvelar

su identidad, pero, podemos deciros que estáis obligados

a sacar lo mejor que tenéis.

Yo me muero como sea gente, no sé, mi familia, mis amigos,

me haría muchísima ilusión, no lo sé.

Os recuerdo que nuestro supermercado proveedor

de alimentos os facilitará los ingredientes

necesarios para cocinar

y que el excedente que no utilicéis será donado a comedores sociales.

¿Estáis mentalizados para hacer el mejor picnic de la historia?

(TODOS) Sí, chef.

Pues, a por los ingredientes en tres, dos, uno, ¡vamos!

Vamos nosotros.

Los ingredientes, que tenemos que ir a Fátima a por ellos.

(RÍEN)

Lo primero, buen rollo, cada uno hace su trabajo

y no se mete en el trabajo del otro.

Cualquier duda que tengáis, a mí.

Creo que lo primero para hacer es ponernos a cortar

todos los ingredientes que vamos a necesitar,

Fer, si te parece, te lías a cortar las cebollas,

los pimientos verdes, los pimientos rojos y las patatas.

La vichyssoise la haces tú. Sí.

Después, haces la ensalada que irá para el rosbif.

Vale. Yo haré el sandwich

y las galletas y de comodín para lo que necesitéis.

Vir, para que yo pueda cortar la fruta del gazpacho,

te pones con Fernando y vais adelantando todo.

María, haces el rosbif

y la salsa que acompaña al rosbif.

Lo que haga falta. La quiche y el scone los haces tú.

Vale. ¿Lo tienes claro?

-Manuel, como hay que ir hirviendo los elementos de la ensaladilla,

puedes ir poniendo eso a hervir y del interior de la empanadillas.

Sí, para que se enfríe. -A la orden, mi capitana.

-Menudo monólogo os estoy dando.

Equipo rojo, a cocinar en tres, dos, uno, ya.

Vámonos.

Venga, vamos, 10 minutos pasan rápido.

-Los 10 minutos eternos.

Bueno, pues,...

-¿Qué? -Empiezo con los problemas.

-¿Ya empiezan los problemas? -No hay cacharros,

habrá que hacerlo en dos veces. -Aah.

Tranquilo, capitán, venga, tranquilo, capi.

Quillo, no veas, después de todo. has tenido corazón.

-Manuel, te llaman por teléfono. -No vale desestabilizar.

-Habla con tu madre que te quiere decir no sé qué.

-Eres buen tío.

-Sí, tú, también, muy bueno, hala, corre,

vete a hablar, corre, ve, hala.

No tiene otra cosa

que hacer que decirnos cosas a nosotros.

(CANTA) #Lo que dieron de sí 10 minutos#.

-No pasa nada, si casi no han avanzado nada.

-Qué mala es la envidia, oye.

La envidia, qué mala es.

La envidia con roquefort.

(RÍEN)

Me enfrento a la primera capitanía con mucha ilusión, muy contento,

intentaré hacerlo lo mejor posible con mucha humildad.

Somos un equipo, si uno falla, fallamos todos

y no se culpa a nadie.

¿Cuánto falta, cuánto falta?

-Huy, que viene Jordi. -Madre mía.

-A mí es que Jordi me impone mucho.

Equipo azul, id calentando motores

porque están a punto de cumplirse los 10 minutos.

Entráis a cocinar en tres, dos, uno, a cocinar.

Esto es para el agua que querías poner aquí.

-Aquí me pongo yo.

A mí me falta... -Dime.

-Este cuchillo. -Vale.

-¿Cuántas cebollas eran? -Seis cebollas, ¿no, Cayetana?

-Seis cebollas, una para cada tortilla

y, luego, las otras tres para los sofritos.

Cocinar aquí me encanta, a mí me gusta mucho el campo

y como capitana lo intentaré hacer lo mejor posible.

Caye, ¿las patatas las lavo o las echo sin lavar?

-Da igual porque va a hervir. -Vale.

Huy, esta cebolla es llorona, ¿eh?

¿Llorona?, llorona vas a ser tú y yo.

Mira que me está costando no hincar el diente

a la sandía, tiene una pinta.

Oh, Dios.

Bueno, crujientito. -Cuidado ahí.

Eso quítamelo con un cuchillo un poquito que...

-No te preocupes que debe de ir crujiente por fuera.

A mí me gusta con costrita crujientita.

Pues a tu criterio. -¿Cómo bajo esto, Dios mío?

-Aquí, bajar. -Pero, que no está en temperatura.

-Le tienes que poner aquí. -Esto se nos está quemando.

-No, no, le acabo de dar la vuelta.

O sea, ¿que la cebolla, también, así picada para la tortilla?

-Chicos, yo partiría todas las cebollas igual

porque así no hay duda se coge la cebolla

y se echa para lo que necesitemos.

-Pues, lo que tú mandes, que eres la capitana.

Estoy muy contento con mi equipo porque Cayetana

es una tía organizada, responsable,

y yo que soy todo lo contrario, pues, me viene muy bien equilibrar.

¿Las aceitunas partidas por la mitad, Cayetana?

-Por la mitad, y los pepinillos en trocitos.

¿Para cuántos cocinábamos, cuántas raciones eran?

-18. -¿18?

-Me tocas el bizcocho.

¿Cómo lleváis el sofrito, hay cebolla ahí partida?

-Sí, aquí hay.

Ahí, que me hable la cebollita,

que me gusta que me hable.

Aquí tienes más si quieres, Manolo.

Con esta tengo de sobra, compadre.

(CANTA) #Nosotros, mi capitán.#

#La belleza del amor, mi capitán.#

Tenemos el mejor equipo de todos los tiempos.

(CANTA) #Moscas bien alimentadas.#

(TARAREA) ¿Dónde veis ustedes la miel?

¿Dónde veis la miel? Aquí no hay miel.

(CANTA) #Bellas moscas adaptadas.#

#Moscas del primer abril.#

Comienza el concierto de Loles León.

Con todos ustedes: mi Loles.

(CANTA) #Cuando yo quería...#

Bueno, amigos, la primera prueba por equipos

de "Masterchef Celebrity". Por fin.

A ver qué tal se organizan.

Jordi, ¿con qué equipo quieres ir?

El azul. Ah, igual que yo.

Ah, qué bueno. Yo también.

¿Por qué no hacemos una cosa? ¿Tiráis una moneda?

Si el dos está arriba. El dos que se vea.

Yo me quedo el azul. Vale.

Tienes que sacar el dos arriba. Venga, vamos.

A ver. A ver.

(RÍE)

(TARAREA)

Está clarísimo, ¿eh? La suerte con el ganador.

A ver cómo arreas a esas dos.

(RÍE)

Con la rodilla reventada que la tengo reventada y todo,

mira qué carácter, mira qué carácter tengo.

Aquí mi prima y yo que somos las rodilleras.

Quédate ahí de pie,

que ahora vengo.

Cómo baila esta tabla, joder.

Bueno, ¿qué tal? ¿Cómo vamos por aquí?

De lujo, Pepe. Aquí vengo a capitanear.

¿Qué tal, Cayetana? ¿Cómo estás?

Peinada. Peinada de momento.

Tengo una sorpresa para ti.

Ah, ¿qué me has traído? ¡Tachán!

Para que te lo pongas tú. De todas formas he dicho

a los de vestuario y maquillaje que me traigan gomina para ti.

Porque ya lo de las horquillas veo que no te hace nada.

¿Eso son galletas de jengibre? Capitán.

Galletas con jengibre, sí. Como no ganemos

no te voy a echar al río, te voy a ahogar en el río.

Pues no te preocupes

que nos vamos a dejar la vida para ganar.

Pues venga. Vamos, rápido.

Por actitud no va a ser.

¿Esto para qué es?

El sofrito para las empanadillas de atún.

Ah, de bonito. Y ahora voy a proceder

a pelar los tomates. Cayetana, eres la capitana.

¿Estás organizando bien? ¿Los tienes en su sitio?

Está organizando fantásticamente.

Calla, pelota. Que eres un pelota.

No soy pelota. Sí, eres un pelota.

Es la verdad.

Hola, chef. ¿Qué tal?

Bien, ahora voy a hacer la patata.

Chicas, estoy con vosotras.

La vichyssoise, ¿tenemos un caldito por ahí?

Sí, está ahí detrás. Caldito bueno, taca, taca.

¿Te has cortado?

Un poquito. A verlo.

Eso no es nada, Loles. Eso no es nada.

¡Eso no es nada, chef! Oye, ¿vamos a hacer una salsa?

Sí, sí. ¿Tenemos vino?

Y caldo. Es que tengo las chalotas allí.

Yo con hacerte esto estoy contento.

Recuperar todos los jugos del asado.

A partir de ahí os lo dejo. Si me hubieses hecho algo más,

que no tenía que estar todo centrado en la cocina, chef.

Picarona. Ay, se ha dado cuenta.

Se ha dado cuenta.

Manuel, ¿qué estás haciendo? El sofrito.

¿El sofrito de...? Para las empanadillas.

El interior de las empanadillas.

¿Así o echo más? -Yo creo que más.

Tú date cuenta que son 20 empanadillas.

¿Pero por qué 20? Porque son una por persona.

¿Una? Joder, que escuetos sois. Una grande.

Voy a vuestra casa y me vais a dar una empanadilla,

un chupito de gazpacho, ¿no?

Vamos, el pimiento rojo.

Oye, ¿hacemos dos empanadillas? Hombre.

Loles, aquí agua y a ir haciendo a fuego lento.

Despacito, y luego añades la patata.

Vale. -Nata y huevo,

para la quiche. ¿Con 1000 mililitros tengo?

Ponle un poquito más.

Ponle 1200. -Vale.

Ese caldo que no se te queme, María.

No, no, está muy puesto flojo.

Pero tiene que evaporar el alcohol.

¿Ves? Está flojito. Está superdominado.

El tomate del sofrito hay que pelarlo ya, ¿eh?

-Ya lo tienes pelado.

Oye, que no se nos olvide que tenemos que pelar

las patatas para las tortillas.

-Claro, hay que pelar 20 patatas.

Por eso te digo.

Yo en cuanto tenga el gazpacho voy para allá.

Ya te digo como no.

Tranquila, tranquila. -Esto es mejor en el otro.

Dame una cuchara.

Si es que esto no mueve. -Tranquila.

Que va a ir "palante".

Que va a ir "palante".

(CANTA) #Me siento sola, lo mismo que usted.#

#Paso la noche llorando,

#paso la noche pensado,

#lo mismo que usted.#

Virginia, te encargo el sofrito, ¿no?

Sí, pero eso se deshace, ¿no?

Sí, dale una vuelta. -Estoy dándosela.

Cayetana. -Dime.

¿Le pongo el tomate ya? -¿A qué? ¿A esto? Sí.

Un, dos, tres, cuatro, cinco, seis.

Seis por tres, dieciocho. Pues ya está.

(CANTA) #El amor que...#

Esto será sal, no azúcar, ¿no?

Lo que me has dado, ¿no? Pruébalo.

Esto es sal.

Migue o alguno de vosotros,

¿me podéis meter esto al horno, por favor?

Gordo, necesito meter el rosbif al horno ya.

Mételo. -No puedo.

¿Por qué? -Porque no puedo con él.

Ah, trae.

Venga, ¿te lo meto aquí? -Sí.

Te lo pongo en el medio. ¿Vale, María?

Vale, vale. Pero la saco en cero coma...

Porque tengo que meter las galletas, ¿vale?

Tú sigue, que hay que hacer

las tortillas de patata a toda leche, Fer.

(SILBA)

Necesito fresas, Vir. -Vale.

Manuel, ya le podemos echar muchas más cosas a eso,

que hay que hacer 40 empanadillas.

A espabilar con el sofrito.

Necesito fresas, Vir.

Cayetana, estoy con tus fresas.

¿Cómo vas, Fonsi?

Es que el indicador no está muy...

Loles, tú hacías la ensalada de su rosbif.

Sí, voy a hacerla ahora. -Yo me tengo que poner ya

con mis sándwiches o no voy a llegar.

Hala, lo tenéis partido esto. -Vale, gracias.

Fonsi, te tengo que sacar las quiches, ¿vale?

Tío, no están hechas.

Necesita más.

Es que es mirándola a ojo, no están.

Le vamos a quitar los garbanzos para que se haga, ¿vale?

Se va a levantar.

Le falta. Hay tiempo, tío. Las galletas se hacen rápido.

No hay tiempo. Yo creo que no hay tiempo.

Venga, que no nos va a dar tiempo, de verdad.

¿Qué pasa aquí? Fernando, ¿cómo vas?

Pues aquí estoy... Pelando patatas, tomates.

Pelando de todo.

Virginia, ¿has hecho alguna vez tortilla de patata?

Sí, pero... ¿Pero qué?

Regularcita, ¿eh?

Nosotros hacemos muchos picnics en casa.

Lo que pasa es que no con esta presión, ¿no?

Venga, falta tomate aquí, falta aceite aquí,

falta cortar las patatas.

Madre mía, hay que volar.

Manuel, que si no no llegamos.

Venga, venga, hay que moverse. ¿Dónde está el colador?

¿Lo habéis cogido vosotros?

Parece la cocina de la Pepis, no de la Loles.

Vamos a darnos caña, Loles. Oye, oye.

Tienes que meterle caña. Claro, ya estoy metiéndole.

¿Hielo? Capitán, eres más bueno...

El yerno perfecto, lo tengo clarísimo.

Qué va, qué va. Qué majo eres, qué simpático,

qué adorable, qué dulce. Que no.

Pero aquí esto no vale. Hay que meter caña.

No querrás que lo haga yo, ¿verdad?

¡Vamos, señores, muevan el culo!

Yo soy bueno recibiendo órdenes.

Como actor estoy acostumbrado desde muy pequeño

a que el director me diga lo que tengo que hacer

y cómo lo tengo que hacer.

Pero por lo años que llevo en la profesión

intento dar mi punto de vista y negociar.

Bueno, ¿cómo veis este picnic?

Estoy preocupado por los dos equipos.

Yo he estado viendo al equipo azul, pero se duermen.

Se creen que están cocinando para cuatro.

Lo mismo que le pasa al equipo rojo.

Tienen el rosbif en el horno y hay que enfriar.

La vichyssoise hay que enfriar a la tienen a medio hacer.

Sándwich por hacer...

Al que venga a mi casa y diga "invítame a comer", le pego.

¡Coño! -¿Te has quemado?

¿Quién me ha quitado la rasera de aquí donde yo movía?

Ahí la tienes. -Dame, dame.

Hemos desalojado para poner la máquina.

¿Cómo va, Fonsi? -Creo que bien.

Yo no he hecho esto en mi vida.

Ten cuidado, ¿eh?

Venga, tranquilidad. Vamos a ver.

¡Qué difícil, por Dios!

Esto de hacer gazpacho para 20

no es el gazpacho para tu marido y tu niño.

Virginia, ¿me cortas por favor un par de hojitas de menta?

Sí, voy.

¡Ah, me he cortado!

Bueno, ¿qué pasa por aquí? ¿Cómo vamos?

Madre de mi vida... Oye, ¿eso qué es?

Lo estaba haciendo Cayetana y se ha cortado.

Esta chica no puede coger un cuchillo.

Hay que tirarlo, ¿eh?

Hay que ayudar a Cayetana a hacer más gazpacho, ¿vale?

Porque no tenemos nada. No os preocupéis.

Necesito sandías, por favor. Y más fresas.

Ha habido un segundo de decir: "¡Dios mío!"

Pero otra vez. Venga, "palante", y ya está.

Venga, a ver, chicos, ¿cómo vais?

Tranquila, que va de lujo.

¿A esto le echas huevo duro? -No, a la empanada no.

¿Lo saco ya para que se enfríe? -Pero lo último.

Tú déjalo ahí, que no se te pegue.

Con una espumadera vas aplastando

para que se deshaga el tomate, Manuel.

¿La tortilla cómo va, Fer? Que te he dejado solo.

Bien, bien. -Te estás encargando tú.

Sí. -Venga.

Me siento muy orgulloso

de haber tenido una capitana como Cayetana.

Me ha dado una gran lección,

ahí de verdad me ha sorprendido su entereza.

Y estoy satisfecho y orgulloso de ella.

¿Has acabado con el cortafiambre?

No, ¿pero qué quieres? -Beicon.

Miguel Ángel, alguien que me pueda ayudar.

¿Qué quieres? -Ponte esto, para echar

ese caldo ahí dentro.

Miguel ángel, tendrías que empezar a preparar

la salsa de la ensalada.

Si puedes. -¿De la tuya?

Sí. -No llego.

¿Así te vale? -Un poquito más.

¿Un poquito más qué, gordo? -Sí.

¿Qué estás haciendo, Fonsi? Scones.

Estoy mezclando primero los líquidos y luego con el...

O sea, vais a mezclar toda esta harina.

Está medido. Sí.

Equipo azul, equipo rojo, por favor...

en cinco minutos los aspirantes creativos

abandonarán las cocinas y tendrán que salir

a preparar los puestos del picnic.

¿Entendido? Sí, chef.

No me puedo ir yo.

La vichyssoise aquí está hecha.

¿Qué te pasa, Fer? Que no me puedo ir.

Fernando, ¿por qué te estresas tanto?

Es que se te cambia la cara.

Si he estado disfrutando.

Pero cuando he oído que me tengo que ir...

¿Estás en forma? Se me nota, ¿no?

Pues haz una decoración bonita, y te vuelves a ayudar.

Ponte con la salsa que en cinco minutos

te tienes que ir. -El yogur.

Miguel Ángel, yogur.

Si esto es normal que venga Dios y lo vea.

Yogur griego, ¿dónde está? -Aquí.

En Grecia, ¿dónde va a estar? -Dame, dame.

Sí, ya lo sé que está en Grecia.

¿Qué te parecen así los taquitos?

-Perfecto. Pero no más grande que eso.

-No, no, no.

-Chicos, vamos de lujo, pero darle caña.

Mira, Miguel Ángel. -Dime.

Aquí tienes.

La ensalada. -Allá voy.

Joder. -Ay...

Espera un momentito, vamos a ir por partes.

Fer, puedes ir batiendo los huevos, que eran...

Ocho por tres, veinticuatro huevos, Fer.

Vale, voy. -Ahí va, me corté.

Manuel se ha cortado.

Tranquilo, Manuel, que no duele.

Aspirantes creativos del equipo rojo

y del equipo azul...

¿Cuántos huevos has echado?

Echa todos estos. -Son veinticuatro.

Aquí conmigo.

Ya.

Escucha, no sobrecargues mucho.

Y que no te copie, que este es muy listo.

Ay, volvemos a estar juntos. Ay, qué bonito.

Tenéis que salir de cocinas para preparar

cuatro puestos de picnic espectaculares.

Contáis con 25 minutos antes de que lleguen

los primeros comensales.

Y en cuanto acabéis tenéis que volver a cocinas

para acabar el plato con vuestros compañeros.

Muy bien. Corriendo, vamos.

Corriendo no puedo.

¿Puedes o qué? -Sí, sí.

Tú vete, tú vete.

¿Dónde coño está esto?

(PROTESTA)

¿Los manteles dónde...? ¿Aquí?

Los manteles aquí.

Tengo que ir un poquito más rápida.

Cayetana, ¿qué es mejor, que me ponga con los huevos

o termine con la macedonia?

Termina con la macedonia, la pones a enfriar.

¿Y el pollo? -Todavía no está la patata.

¿Y el pollo? -Ya lo tengo macerando.

Bueno, tranquila, tranquila.

Esto del ayudante creativo no me gusta nada, ¿eh?

Chicos, mirad lo que me he encontrado:

un jamón de Guijuelo espectacular.

Madre mía, qué cosa más bonita. Tiene un pintazo.

Y os voy a poner un reto. ¿Cuál es?

Quiero ver cuál de los dos corta mejor el jamón.

No me lo dejes muy desigualado, que me va a tocar igualarlo.

Voy a intentar hacerlo finito.

Hacerlo bien, porque el peor tendrá una penalización.

Madre mía. Muy bien.

Señor, mejore el corte.

Trae, no has cortado jamón en tu vida.

Parece que estés tocando el violín.

El perdedor de esta prueba tiene que bañarse en el río.

(RÍEN)

Pues, oye, ¿quién ha perdido la prueba, Samantha?

Pepe.

(TARAREA)

Eres más falsa...

Tú lo que quieres es verme a mí en bañador.

(RÍEN)

Fonsi, ¿cómo vas? -Ahora sólo me queda mezclar.

Habéis estado probando los platos, ¿verdad?

Lo que vais haciendo.

María. -Sí.

¿Sí o no? -Sí.

Miguel Ángel, un segundo.

Venga, va de puta madre. Vas fenomenal.

Esto ya está, luego un poco de queso rallado por encima.

Hala, venga, cierra. -Espera, espera.

¿Cómo vamos de tiempo, chicos? -Venga, Manuel, dale brío,

que está quitando muchísimo tiempo esto.

Y una vez que termines eso te pones con las empanadillas.

Tenéis que probar todo lo que hagáis, por favor.

Joder, qué bueno está esto.

Miguel Ángel. -Dime.

¿Las galletas cómo van?

Tienes que hacer el azúcar glas.

Yo no. -Sí, sí, tú sí.

Yo no, me tengo que ir ya. -No, quedan 18 minutos.

Eso no sé hacerlo. Yo te echo una mano.

Escúchame. -Dime.

No tienes que saber hacerlo, tienes que hacerlo.

María lo que le pasa es que cuando no conoce algo

a la perfección sí que se puede bloquear.

No tenemos cazos, ¿eh?

Y se agobiaba, y le decía: "Párate, tranquila."

Voy, Miguel Ángel.

Echa un chorrito de limón y de agua.

Chorrito, mírame.

¿Ya, no? -Y un poquito de agua.

Venga, listo. -Y dale ahí con la manivela.

¿Dónde están las galletas? -Están terminándose de hacer.

¿Loles, cómo vas? ¿Bien? Pues bueno, un poco retrasada.

Loles y Fernando, como veo que estáis regulín

y que vais mal de tiempo me voy a poner a ayudaros.

Vale. -Ah, perfecto.

Esto aquí y esto aquí.

Oye, yo no veo platos aquí. ¿Dónde van a comer?

¡Ay, los platos! Claro.

Cogeros un montón de platos. Manda cojones.

Y llevarlos a las mesas. Madre mía.

No me va a dar tiempo de todo.

No hay más cojines. ¿No hay más?

Fernando, aquí no se sientan dos personas, se sienta una.

Te cojo un cojín. -Bueno, coge uno.

Pero deja el otro centrado. -Centrado te lo dejo.

Pero es que sólo hacían falta dos cojines por mesa

y él ha puesto cuatro por mesa.

Pero se lo aguanto.

Hasta el día que no se lo aguante

y le endiñe un rapapolvo de los míos.

Las empanadas hay que empezar a hacerlas ya.

Sí, voy a echar un poco más de tomate todavía.

Muy bien, muy bien.

Venga, chicos, nos queda media hora

pero tenemos que llegar. Virginia, mira ese tomate

y ve dándole una vuelta. -Voy.

Virginia. -Dímelo.

Necesito un beso de la buena suerte.

Uh, ya va. -Nos dejamos de chorradas, ¿eh?

Sí, que no hay tiempo para eso.

-Pero un besito, un beso pequeño.

¿Tú has hecho alguna vez un sándwich club?

¿Yo? No. Se te nota.

¿Qué me falta? Lo vas a cortar, ¿no?

Lo voy a cortar aquí. Haces los 3 o 4 pisos.

Lo voy a hacer de 3 yo creo, o 4.

Bueno, o 4. Venga, lo hago de 4.

Venga, venga, venga. Jamoncito, métele manduca.

Y la sugerencia sería, pinchas dos,

para que no se te desmonte y cortas aquí.

Cortas fino aquí, que te quede cuadrado perfecto.

Vale. Vale, ¿lo has pillado?

Sí. A ver, te decía porque con este

yo me haría 3; clac, clac, clac.

Más chiquitito, se come mejor.

Una cosa muy importante, última cosa que te digo,

en el sándwich club

el pan va tostado. Vale.

Hay una cosa que no estoy viendo, señores,

que es la empanadilla. Tenemos el relleno.

Y aquí están las obleas.

¿Quién se pone a rellenarlo? Yo.

Las galletas, Miguel Ángel.

Las galletas yo creo que ya están.

Sácala y si no dale la vuelta.

A ver si se nos va a estropear alguna con el caramelo.

Pero bueno, tú mismo.

Mira. -Claro, porque me he ido.

No, porque no lleva mantequilla.

Venga, va, vamos allá.

Lo suyo es un poquito de mantequilla.

¿Cómo lo haces eso?

Esto así. Venga, ¿y ahora?

Chiquillo, ayúdame en vez de... No, yo te tengo que dirigir.

Vamos, vamos. Venga, rapidez.

Esta no, esta está mal. Venga.

Bueno, Manuel, solamente estás con la ensaladilla.

Y hay que hacer más cosas. Deberías estar a dos cosas.

Y, Virginia, te digo lo mismo.

No sólo puedes estar con una cosita.

¿Por qué no mueves la patata? Voy, chef.

Mira, yo le voy a dar un toque de gracia al final

a cada sándwich y a correr, porque no llego de otra manera.

(RESOPLA)

Manuel, ¿qué estás haciendo?

Echándole la mayonesa a la ensaladilla rusa.

En cuanto tengas la mayonesa hecha, a enfriar.

Esto está listo. -Venga, chicos.

Voy a batirte los huevos y me voy al pollo, ¿vale?

Jordi, ¿has visto qué maravilla?

"Masterchef Celebrity", las mejores recetas.

Aquí puedes encontrar una recopilación

con las recetas favoritas de nuestros aspirantes.

"El Cordobés" se pirra

por el magret de pato al Pedro Ximénez.

A Cayetana la puedes conquistar

con unos canelones a la catalana.

Eso te ha gustado más. Con lo bien que se me dan.

Voy a ver con qué agasajo a Cayetana.

No, no, no, te... ¿adónde vas? Me voy a ver qué hago.

Oye, que no he terminado el libro. Tráelo acá.

Un poquito de flores aquí, cariño.

Voy, hija, estoy con Fernando ahora.

De los centros de mesa me ocupo yo.

Buenas. ¿Qué tal?

Eso digo yo, ¿qué tal? ¿Cómo va la cosa por aquí?

Pues aquí estamos con las flores.

No la entretengas que me tiene que poner allí un centro.

¿Que no la entretenga yo? Perdona, no te entretengas tú.

Porque los comensales están a punto de llegar.

Pero, Fernando. ¿Qué?

Yo sólo te veo moverte sin hacer nada.

Sí, claro, esto lo ha puesto mi prima la de Cuenca.

Tu prima la de Cuenca no lo sé, pero Samantha puede ser.

¡Samantha me ha puesto sólo dos flores!

Como si no tuviéramos bastante con los jueces

como para que vengas tú también aquí...

Ten cuidado. No, es que tú no te das cuenta.

¡Yo me doy cuenta de todo!

La zona de comensales es mía. Y quiero que quede perfecta.

¡Pero que no! ¿Que no qué?

No que viniese a comer tu marido.

Ea, esta es más gorda, un poquito más.

Están todas. -Yo tengo todo en el horno ya.

¿Quién necesita ayuda?

¿Alguien necesita ayuda?

Sí, esto. -Eso, hazte unos sándwiches.

Mayonesa, pavo, tomate y beicon arriba.

Y fuera.

Yo me voy a cortar el roast beef.

Vamos a poner uno aquí y otro aquí

para que al cortar... -Yo te pongo esto.

Voy a echar un vistazo a lo mío.

¡Vamos!

¡Vamos! No las tenía conmigo.

¡Qué fino va a quedar este rosbif!

Oye, riquísimo, María. ¿Eh?

Muy bien. Venga. Las que veas que están

doraditas, Manuel, sacando, ¿vale?

Esas están perfectas.

Venga, vale. Venga, chicos.

Vamos, todo, todo. Todo, dos tortillas, muy bien.

Vamos, que vaya cuajando, ¿no?

¿Qué tal, Fonsi? -Bueno.

Tienen un pintón, ¿eh? Que lo sepas.

Están un pelín subidos. -Tienen un pintón.

Está demasiado caliente, se van a caer.

¿Vas a ser capaz de darle la vuelta?

No lo sé, voy a intentarlo. Una, dos y tres.

Perfectamente media vuelta. Ahí está, fenomenal.

Sin miedo, ¿eh? No pasa nada. Fenomenal.

Echándola. Arrímate ahí. Baja un poquito más.

Bien, Cayetana, bien.

Vamos, chicos. Vámonos rápido a cocinas.

Vamos, Loles, ¿te llevo aúpa? No, ¿cómo me vas a llevar?

No me achuches. ¿No? ¿Seguro?

¿Cómo me vas a llevar en brazos?

Yo estoy muy fuerte, ¿eh? Bueno, pero te caes

y me rompes la otra rodilla.

Venga, que sólo falta el pollo.

Nos ha dado tiempo hasta a las tortillas,

que parecía complicado.

Equipo azul, equipo rojo,

los aspirantes creativos vuelven a cocinas.

¿Qué tal, compañeros? ¿Cómo va?

Hostia, ¿todavía estamos así con esa tortilla?

No, es la última.

Sólo falta el pollo. -Decidme cosas.

Freír el pollo aquí cuando coja temperatura.

¿Cuando lleguemos allí tengo que emplatar yo?

Vamos, vamos. ¡Loles, venga!

Voy. No sabéis qué bonito. ¿Qué?

Está muy gorda. Más finito.

Más finita. Quedan 10 minutos de cocinado.

Ahora estáis todos los aspirantes de cada equipo,

así que hay que darle un último empujón.

¡Venga, equipo, que falta muy poco ya!

¡Por favor!

Oh...

Yo no sé si pasar de poner

esta tortilla que ha salido mal.

Pasa, tenemos dos tortillas.

Hay para 20 personas seguro. -Pues pasamos.

Espera, ¿esto qué es? ¡No, no, no!

Me ha dicho que está muy gorda.

Ya, pero con eso no, si acaso con un cuchillo.

Con un cuchillo no se puede. -Claro, coño.

Con tijeras. -O con tijeras.

Has estado a punto de liarla pardísima.

Qué va, hubiese quedado divina.

Yo hago unas ensaladas con la minipimer que te pasas.

A ver si un día me dejan.

Porque "buenísisima".

¿Este es todo el pollo que hay que freír?

No, yo creo que falta más. -Madre mía.

Tócate los cojones. -Poner otra sartén aquí.

Yo estoy con la otra sartén.

Ahí está.

(RÍE) Ha salido.

Ha salido.

Comensales, bienvenidos a "Masterchef".

Es un honor para nosotros contar con personas

tan importantes para nuestros aspirantes como sois vosotros,

sus parejas, sus familiares y sus amigos más íntimos.

Estoy segura de que cocinar para vosotros

les va a infundir muchísimos ánimos.

Espero que disfrutéis muchísimo

de este maravilloso día de campo. Gracias.

(APLAUDEN)

Equipo azul, equipo rojo,

en cinco minutos dejamos de cocinar.

¡Joder! -¿No tenemos cinco minutos más?

¿Estáis preparados? ¡Sí, chef!

¡Ah!

¿Hay necesidad de decir tantas veces:

"queda este tiempo"? ¿Qué necesidad?

A mí eso me ataca mucho, me ataca mucho.

Falta emplatar la macedonia y poner más ensaladilla.

Tío, la hostia. -¿Rica?

Hay que echar otro plato.

¡Me cago en la leche!

Me he quemado, me he quemado.

El capitán se tiene que mojar.

Y si hay heridas de guerra pues el capitán

las tiene que tener y aquí tengo una buena quemadura,

que esta es la marca

de haber sido capitán en "Masterchef".

Cuidado. Venga. ¿cómo vamos con este pollo?

Estamos listos. Ya tenía que estar frito.

¿Habéis sacado todas las tortillas ya?

Hemos sacado dos porque esta se ha quemado.

No pienso presentar eso, Pepe.

Tú sabrás. Tú eres la que decides.

¡Ah! -No pasa nada, tenemos otra.

Venga, va.

Estaba, por cierto, perfecta. ¿Eh, Fonsi?

No pasa nada, hay 3 y son 18.

Loles. -Dime.

Yo saco lo demás.

Cayetana, que no llegamos. La fruta, echándola ahí.

Fernando, ese pollo, ¿qué pasa? Esto está en marcha.

Está en marcha, ya, ya... Yo lo que no entiendo

es por qué no estaba esto ya empanado todo.

Os ha cundido poco. -Oye, Fer, qué fácil es irte

a poner las flores y volver a tocar los huevos.

(RÍEN)

Madre mía, no lo veo claro esto.

Venga. Esto se nos va de las manos.

No se nos ha ido, Pepe. No se nos ha ido.

Tú verás cuando veas la que he liado allí,

que parece la casa de Heidi.

Hemos hecho todo lo mejor que hemos podido.

He currado como un titán y eso no me lo quita nadie.

Vamos, puede venir a decírmelo Ratatouille,

que yo sé lo que he hecho hoy

y si no me lo valoran los crucifico.

Tengo un lío ahora mismo. Venga, tío, que queda poco.

Con esto, cuidado.

No, mira. -Se van a desmontar.

No se desmontan. -Déjalo que lo saque él.

Vale, pero no se desmonta.

¡No me lo puedo creer!

Venga, tío, ráscalo un poco.

Manuel, deja de limpiar y pon el pollo aquí, por favor.

Aquí hay más pollo. -El pollo aquí.

Esta tortilla no está quemada, coño.

¡Que llegamos, chicos! ¡Venga, equipo!

¡Fernando, pasamos de esa tortilla!

¡No lo puedo decir más claro ni más alto!

Equipo azul, equipo rojo,

el tiempo de cocinado ha terminado.

Vamos a preparar la cocina para que los aspirantes

resolutivos lo sirvan en el picnic.

¿Oído? ¡Oído, chef!

¡Pues poneos a prepararlo, rápido!

María. Preparadlo para llevar.

Manuel, a ver las tapas, que no te sientas allí vendido

porque no mola nada.

La vichyssoise está en el frigorífico.

Pero no puedo.

Es que tengo fatiga, un segundo.

He estado ayudando a todo el mundo.

Y he terminado extenuada.

María del Monte, tienes mala cara. ¿Qué pasa?

Estoy muy cansada.

¿Estás preparada para servir a los comensales?

¿Quieres que lo haga el capitán?

Me gustaría dar el callo hasta última hora.

Pero no sé si voy a poder. Tú sabrás si puedes o no.

¿Qué pasa? ¿cómo te ves?

¿Si no puede un compañero tuyo lo haces tú?

Si quieres lo hago yo,

pero yo confío absolutamente en ti.

Pero ya, por favor. Si me pongo mal...

¿Sí o no? Lo que tú decidas, ya.

Lo que tú quieras. Eres el capitán.

Lo hago yo, venga.

Mi capitán es para comérselo, de verdad.

Que yo he descubierto a una persona extraordinaria

en todas y cada una de las decisiones

que ha ido tomando hoy.

Lo mejor que ha podido hacer.

Porque María todavía estaría arrastrándose por allí.

Venga, Manuel, Miguel Ángel, a servir a comensales.

La ensalada está aquí. La vichyssoise en el vaso.

Déjalo y vuelves. Y luego sirves.

Que sí que están. ¿Se lo llevas?

Ahora viene él a por él. -Ah, vale.

Será, será... cuando acabemos te voy a decir cuatro cosas.

¿De verdad? Porque, vamos...

¡Ay, qué bueno!

A ver, a ver.

¡Hombre, mi gente!

¿Qué pasa? -¿Qué pasa?

¡Ay!

¿Quillo? ¿Qué pasa, José?

Qué bueno. -¡Laura!

¿Qué tal?

(RÍEN)

Qué arte. -Lo he hecho todo a tu gusto.

Ahora, no quiero que este año

en la playa empecéis a decirme que guise yo.

Este año te toca a ti todo. Eres el cocinero oficial.

Yo después de esto no guiso más, José.

Yo me he quedado alucinado.

Porque Laura y José que son vecinos nuestros,

que nuestros niños todos los veranos están juntos.

O sea, cuando Virginia las vea se va a desmayar.

Alguien viene. Yo veo que se acerca uno.

¿A ver quién? No me lo digas.

Que me vuelvo loca.

Miguelito.

(RÍE)

Mira quién viene por aquí.

¡Tata, te han liado!

(RÍEN)

A ver, mi cocinero, espérate que te vea yo bien.

¡Tú eres mi Miguelito!

¿Pero tú eres mi Miguelito? -No me lo digas.

Aquí, Miguelito el cocinero. -No me lo digas.

Dios mío, cómo te quiero.

¡Cómo te quiero, cómo te quiero, cómo te quiero!

Yo no me lo puedo creer que el programa haya conseguido

liar a mi mejor amigo, a Perico y a la Tata,

que tiene 92 años.

Yo me ocupo de ella todo lo que puedo.

Ella me da la vida

y yo se la doy a ella.

Mira, yo soy algo por ti.

Yo soy algo por ti.

Tú lo sabes que yo te quiero mucho.

Y como tú no hay nadie para mí.

Te quiero. -Venga, siéntate.

Esto está increíble.

Yo quiero... -Venga, prueba.

Está todo buenísimo.

Está todo buenísimo. Esto está increíble.

Venga, otra cesta. Otra cesta, Virginia.

¡Vale, me voy, me voy, me voy!

¿Puedes llevarlo todo? Ten cuidado, no corras.

Oye, a los tres. Enhorabuena, trabajazo.

¡Ay!

¡Madre mía!

Hola, chicos. Hola, Eva.

¿Qué tal, cómo va la cosa por aquí?

De lujo. Miguel Ángel, ¿cómo vas?

Pues bien, voy bien. No, vas lento.

Bien lento quería decir.

La gente está esperando para comer.

¿Cómo vais? Está todo el mundo esperando.

Va fatal. ¿Pero qué esto?

Esto no es el restaurante de Jordi Cruz.

Aquí no hay que hacer un emplatado.

Quédate tú con Manuel y yo con Miguel Ángel.

¿Que yo me ponga a emplatar? Ayúdale a emplatar.

Algo habrás aprendido en las temporadas

que llevamos de "Masterchef".

Vamos, hala, que te quiero ver.

Mira en los líos que me meto, ¿sabes?

A ver, quita, vamos.

No se hace de uno en uno.

Ya, pero los tengo que tener partidos.

Quiero que queden bonitos. Va a quedar bonito.

Pero se sacan todos los platos. Vale.

Dos de tortilla en cada plato. Dos de tortilla en cada plato.

En dos van tres. En dos van tres, de acuerdo.

Y ensaladilla pues hecho un poco más y ya está.

Ensaladilla echa un pegotillo ahí guay.

Voy sirviendo la vichyssoise. Vamos.

Dos lagrimitas de pollo, dos empanaditas.

Este es de dos también, ¿no?

Aquí tienes 6 y 2, 18. Muy bien, vamos.

¿Aquí qué falta, Manuel? No, ahí nada.

Pero es que has puesto tres trozos. ¿Por qué?

Porque le estoy poniendo un poco más.

Las galletas, están. Y la salsa para el final.

Hemos acabado. Gracias, chef.

¿Cómo vais? ¿Os echamos una mano?

Que os estando viendo un poco flojitos.

¿Os echamos una mano?

¿Por qué no os vais un poquito a dónde la picó el pollo?

¡Bueno, bueno, bueno, qué rico!

Os voy a explicar. Tenéis una vichyssoise,

que esto te va a encantar, tata.

Vale. -Que ha preparado Loles León.

¡Olé, le das las gracias a Loles León!

(RÍE)

¡Huy, madre mía, cuánto!

Esto es un salmorejito de fresa y sandía.

Que está más bueno que todas las cosas.

Esto le va a sentar de lujo. No tome usted la crema esa

que eso lo usan en mi pueblo para desatascar las cañerías.

Y esto es una ensaladita de fruta.

Te estoy escuchando todo.

Es muy feo lo que estás haciendo.

¿Pero por qué? -Es muy feo.

Tu capitana no estaría orgullosa de ti.

Me han dicho que venda mis platos.

Pero una cosa es vender los tuyos.

Intentar destruir los otros es muy diferente.

No, no. -Ahí lo dejo.

Esto es una macedonia de fruta. -Qué rica.

¿Pero qué me decís de esta ensalada?

Eso te engollipa la garganta. -Y esto es rosbif

con salsa de bizcocho, una quiche y un sándwich club

que sabréis lo que es. -Yo, tortilla de patatas

de campo, pollo de campo, empanadas, me he tirado yo

en el Cantábrico y he sacado el atún,

y la ensaladilla rusa que habla ruso, chino y japonés.

Aquí la tienes. -A ti que te he visto

cara de goloso, unas galletas que he preparado muy ricas

con azúcar glas, canela... -No le digas goloso.

Qué poca vergüenza. -Anda tira.

Tú sí que eres goloso. -Que aproveche.

¡Quillo! Ya está, ¿eh?

Buenas tardes, paisanos. ¿Eres el hermano de María.

Antonio. Uno de ellos.

¿Qué te ha parecido lo que ha cocinado?

Bueno, no sabes qué equipo es. ¿Cuál te ha gustado más?

El rojo. El rojo.

Hola. ¿Qué tal vais por aquí?

Familiares de Fernando Tejero. ¿Cuál creéis de los dos menús

que es el de Fernando?

Creo que el azul. -El gazpacho estaba muy bueno.

Os ha gustado más el azul. Lo mismo estáis metiendo

la pata, luego no quiero responsabilidades.

Gracias.

¡Cómo lo llevo, señora! Me lo quitan de las manos.

El plato es para dos personas. Os explico: unos sándwich club,

una quiche y bizcocho muy rico.

Aquí ganándome a tu gente. -Te voy a decir una cosa:

aquí no tienes nada que hacer.

El rosbif tiene buena pinta. -Que sepas que la tata,

si le gusta más el tuyo, va a decir que el mío es mejor.

Muchas gracias. -Gracias.

Buenas tardes, chicos. Hola, Eva.

¿Qué dirías que ha cocinado tu hermana?

Es que hay cosas del rojo que no la veo mucho...

El gazpacho no es el suyo porque este es con fruta,

pero ella borda el gazpacho normalmente.

¿Te conquistó por el estómago? Entre otras cosas, sí.

Cuéntame, ¿equipo rojo o equipo azul?

Pues mira, sinceramente me decanto por el nacional.

Azul. Azul.

No se te puede aguantar. ¿Cómo estás?

¿Pero quién eres tú? -¿Que quién soy yo?

El Cordobés, tata. -¡Ay, madre mía!

Manolo, el Cordobés. -Dame un beso.

¿Pero cómo eres tan lindo? ¡Guapo!

Te he visto muchas veces. ¡Ay, madre!

Es un fenómeno, tata. -De los grandes.

¿Qué menú es el que crees que ha hecho tu hermana?

¿El rojo o el azul? Yo creo que es el rojo,

pero no estoy segura del todo.

Yo no voy a decir nada. No, no.

¡Hola! Hola, guapa.

Ay, qué ganas tenía de verte. Y yo también.

Te voy a poner en un compromiso.

Venga, dime. ¿Equipo rojo o azul?

¿Cuál te ha gustado más? Voy con el equipo rojo.

Ay, qué casualidad. Es el equipo de Miguel Ángel.

¿Sí? Pues claro.

Anda, guapa, pues entonces... Ay, madre mía,

si yo no puedo pedir más. Estoy tan contenta

de haberla conocido, tata. Y yo qué agradecida estoy.

¿Me vas a invitar a tu casa un día?

Cuando tú quieras. ¿De verdad?

Cuando tú quieras. Tienes mi casa abierta.

Dame un beso muy grande.

Va a ganar él. -Ja, ja, ja.

Tata, te has venido arriba. Aquí la gente cocina mucho.

Cocina muy bien. -No importa, tú vas a tener

amor propio. Vas a ser el mejor.

Lo voy a intentar. -Claro, corazón mío.

Por mí y por ti.

Comensales, ha sido un placer contar con vosotros

en este picnic. Espero que hayáis disfrutado

mucho de la experiencia y del esfuerzo que han hecho

los aspirantes. Y sobre todo, que sigáis

animándoles a ser cada día mejores cocineros

y a ganar MasterChef. Muchas gracias.

Señores jurado, tocaría que nos felicitarais.

Si no va a ser así, me vendré muy abajo.

Avisados quedáis. Bueno, no, no lo pongas

porque cuando les aviso en algo me machacan.

Aspirantes, os habíamos advertido que los comensales

del reto de hoy eran especiales.

Sin saberlo, habéis rendido homenaje a personas

muy importantes para vosotros.

Algunos aspirantes los han visto cara a cara

durante el servicio del picnic.

Pero han guardado muy bien el secreto, ¿no?

-Sí, Eva. -No nos han dicho nada.

Me alegro. Me ha costado

porque no paraban de preguntar.

Nosotros no hemos visto cómo han comido,

cómo han quedado los platos... Tengo una intriga por saber

quiénes son... No sé por dónde van los tiros

porque me sorprenden cada vez más.

Bueno, ¿tenéis ganas de conocer a las personas

para las que habéis cocinado? (TODOS) Sí, Eva.

Creo que cada uno tiene un antifaz. ¿Es así?

(TODOS) Sí, Eva. Es el momento de ponérselo.

Ya lo que nos faltaba. -¿Nos va a toquetear y palpar?

A mí me gusta toquetear y palpar.

Esto está muy bien para mi peinado.

¡Aaah! Me ha tocado el culo alguien.

¿Y esta eres tú? -Soy yo, pero yo

no me he tocado el culo a mí misma.

Pero esta eres tú, ¿no? -Sí, soy yo.

¡Aay, que ha venido mi novio! ¿Qué novio? Si no tengo.

Ay, coño.

A mí no me asustéis que yo... Estás "50 sombras de Grey"

total, ¿eh? ¿Yo?

Sí. Pues, nene, no te cortes.

No te cortes, cariño.

Tú sigue, no te pares.

Sigue, sigue. Ay, Jordi, me encantaría

tener un "affaire" contigo.

Pero yo no te complicaría la vida ni nada.

Solo una noche. Tomo nota, Loles.

(TARAREA)

Por favor, esto agobia un poco. -Se oyen pasos, chicos.

Ay, por favor. Aspirantes, ¿prevenidos?

(TODOS) Sí, Eva. Tres, dos, uno...

¡Fuera antifaces!

(GRITAN Y RÍEN)

La vichyssoise es lo mejor, que es lo que yo he hecho.

Estaba muy espesa.

Mira, me he quemado aquí, aquí...

¿Quién se ha cortado?

Cayetana. No tiene ya dedos. -Ay, mi vida.

Sois los más grandes todos. -Los rojos...

¡Virginia! Mira la tata de Miguel Ángel.

¡Guapa! -Te voy a presentar

a Cayetana que es otra compañera.

Ella ha sido la capitana del otro equipo.

¿Cayetana? -Guillén Cuervo.

¿Cómo eres tan bonita? Hasta el nombre es bonito.

¿Qué hacéis aquí? ¿Y tú?

Mi sobrino Álvaro es el único que quiere ser actor

y me ha hecho mucha ilusión. Hay una debilidad

hacia él muy bonita, ¿no?

Bueno, aspirantes, qué sorpresón, ¿no?

Qué bien, Eva y jurado. -Muchas gracias.

María, cuando has visto a tu hermano, ¿qué?

Hombre, me ha dado mucha alegría.

Tenía ganas de verlo. Somos cinco hermanos,

Antonio y yo somos quizás los que más unidos estamos.

Y me da mucha alegría verlo. Es un gran cocinero.

Me alegro de verte tan feliz, María.

Muchas gracias. Loles.

¿Sí? No me la esperaba a ella. Pensaba que vendría este.

A ella no. Le dije: "No sé si algún día

te llamarán", y ella: "Yo no puedo ir a nada".

Digo: "Vale, vale".

¡Tata! Eva, guapa.

¡Pero bueno...! ¿Se ha fijado la de famosos

que hay aquí? ¿Cómo iba yo a imaginarme

que iba a ver a mis años a El Cordobés?

Madre mía, madre mía... Esto no me lo imaginaba yo.

Corazón mío.

De verdad que no me gusta nada romper este momento,

lo siento muchísimo. Pero este jurado

tiene algo pendiente: el veredicto.

Así que familiares, el último abrazo

y hay que despedirse.

Bueno, corazón mío, ya nos vamos. Adiós, corazón.

Yo lo estaba viendo desde allí. -Él ha sido

uno de mis compañeros, Fonsi. -Adiós mi vida.

La posibilidad de cocinar para la tata y para Perico

ha sido lo mejor que me podía pasar.

Aspirantes, es la primera vez que trabajáis en equipo.

Sabemos que esto es muy complicado, sobre todo

para personas que no están acostumbradas a gestionar

la salida de platos, cocinar para tanta gente,

a medir los tiempos... En fin.

Además, los dos menús tenían una dificultad parecida.

Uno, el tradicional, era conocido pero requería

más elaboraciones. Y el inglés, menos conocido y más sencillo.

Dicho esto, equipo azul, os habéis organizado muy bien.

Habéis cocinado unidos por un mismo objetivo.

Pero os falta ritmo, velocidad y sobre todo planificación.

Digamos, que hay algunos corredores de primera

y otros de segunda.

Algunos vais acelerados para bien, como tú, Cayetana.

Y otros corredores cocinan algo más paraditos,

como Manuel. Te he visto trabajar detrás de la barrera.

Hay que saltarla, hay que estar en el ruedo.

Y a ti, Virginia, también te he visto muy justita.

Cayetana, como capitana te he visto cocinar

como una jabata, vamos que te has despeinado

de lo lindo. Te esfuerzas, lideras bien

y siempre remas a favor.

Aunque a veces, en los momentos más complicados, te bloquees.

Pero es verdad que si lo superas

tienes mucho recorrido por delante.

Gracias. Equipo rojo, sabemos

que os esforzáis y no nos cabe ninguna duda de que sudáis

la gota gorda en cada prueba.

Pero os falta administrar con cabeza los tiempos

y seguís cometiendo fallos. Algunos imperdonables.

Como por ejemplo el sándwich.

Miguel Ángel, ya no sabías si tenías que girarlo,

tumbarlo, tostarlo primero o después...

A pesar de todo esto eres un ejemplo de aspirante.

Lo das todo en cocinas, aunque te falte

mucho por aprender. Lo compensas con entusiasmo

y con muy buena actitud.

Vamos, que la única que te ha superado es la tata.

Gracias, chef. -Qué bien.

Loles, Fernando. Vestir y preparar

un centro de mesa no es una cosa que se pueda resolver

con prisas. Requiere cierta planificación.

A pesar de la dificultad, sobre todo tú, Loles,

con el hándicap de tu rodilla, lo habéis superado muy bien.

Y habéis dejado las mesas la mar de monas.

Gracias, chef. -Gracias.

Eso sí, Fernando. Quiero verte disfrutar.

Hoy he disfrutado, lo que pasa es que no me quería

ir de aquí dejándoles todo el marrón que tenían

en la cocina. Pero cuando estás aquí,

no disfrutas; ahí, tampoco... Intenta relajarte un poquito

que te salen bien las cosas. Vale. Gracias.

Miguel Ángel, Manuel, vosotros habéis sido

muy resolutivos en comensales. Pero luego Eva y yo

os hemos tenido que echar una mano al final.

Aun así, habéis superado la prueba,

lo habéis hecho bien y las mesas

han estado muy bien servidas.

Muchas gracias. -Gracias.

Aspirantes, por todo esto y porque pensamos

que ha habido un empate técnico, no vamos a salvar

a ningún equipo.

Sino que vamos a destacar el trabajo individual.

Y los aspirantes que creemos que deben ser salvados

de la eliminación son:

Cayetana.

Miguel Ángel.

Fernando.

Fernando. Ojú.

¿Por qué lloras? Vamos, Fer.

¿Qué pasa, Fernando? ¿No te lo esperabas?

Sí, la verdad es que sí.

¿Y por qué lloras? Porque me emociono.

La verdad es que creo que me lo he currado mucho.

Era un día muy especial porque venían familiares.

Estoy feliz, la verdad.

Y el cuarto aspirante es Loles.

¡Qué bien! Gracias.

Enhorabuena.

Bueno, todavía no he terminado, aspirantes.

El aspirante que mejor ha trabajado

de todos los equipos, por su lucha

y por sus ganas de superación es...

Loles. ¿Yo? ¿Y esto?

¿Yo? ¿De verdad?

¿De verdad?

Pensábamos que por tu lesión de rodilla no ibas a poder

superar la prueba. Sin embargo,

y contra todo pronóstico has subido y has bajado

peñascos, y todo por tu equipo. Así que te has dejado la piel

y esto es una recompensa. Muchas gracias. Gracias.

Loles, enhorabuena. Gracias.

Has sido la mejor aspirante en la prueba de hoy.

Ya sabes que eso lleva una recompensa.

4000 euros que puedes donar a la ONG con la que colabores.

¿Cuál es esa ONG? Es Fibrosis Quística de Madrid.

Pues para ellos van 4000 euros que espero

que les ayude a trabajar.

Cayetana, Fernando, Miguel Ángel y Loles,

como sabéis sois los ganadores del reto de hoy

y continuáis una semana más en las cocinas de "MasterChef".

Al resto, sintiéndolo mucho, os tengo que ver

en la prueba de eliminación.

Suerte, chicos, la vais a necesitar.

Gracias. -Gracias.

Me sabe mal por María y Fonsi porque han hecho un trabajo

excepcional, pero tengo que alegrarme mucho

por salvarme y por estar una semana más aquí.

Un momento, aspirantes. No hemos terminado.

Aquí ha habido una competición. Y ha habido un perdedor.

Alguien tiene que acabar en el río.

Pero en este caso el vencido... Hay una confabulación aquí.

Ha sido derrotado cortando jamón.

Aquí hay una conspiración judeomasónica.

Pepe Rodríguez Rey se moja en el río.

¡Ole! Tú me la vas a pagar.

¿Yo? Dijiste que perdiera yo.

¿Podemos colaborar? Eso es solo para jueces, claro.

Quítate los zapatos. No te hundas, Pepe.

¡Tírate de cabeza! Pepe, valiente, ahí.

Ahí te he visto. No está fría. ¡Noo!

¡No! (TODOS RÍEN)

Venga, ya, mójate entero. Hace mucho frío.

Me cago en la leche. Hasta que no te mojes no sales.

Vuelven los campamentos "MasterChef".

Si tienes en 8 y 16 años, te apasiona la cocina,

la naturaleza, y quieres vivir una experiencia inolvidable,

no te puedes perder nuestros campamentos.

Además, convivirás con los concursantes

de "MasterChef Junior".

No lo piense más: este verano campamento "MasterChef".

(TODOS) ¡Ven al campamento "MasterChef"!

Y yo tengo el delantal blanco y tú tienes el negro. Es duro.

Los aspirantes vuelven de un picnic muy especial

y les hemos pedido que hagan una parada en la bodega.

No me fío de que nos pongan aquí, porque siempre tiene

un doble fondo todo. Siempre entran al plató

con la incertidumbre de no saber qué les espera.

Pero hoy "MasterChef Celebrity" les tiene preparada

la gran sorpresa.

La ya mítica cinta transportadora

que les va a hacer llegar los ingredientes de su plato.

Pero también va a traer algo que va a hacer de la prueba

un momento inigualable.

Por esa cinta van a ir saliendo objetos personales

de gran valor sentimental que jamás saldrían

de sus casas, pero sus familiares

nos los han hecho llegar para que el cocinado

de esta prueba de eliminación sea mucho más emocionante.

Ellos aún no saben nada.

Suerte a todos. -Suerte, chicos.

Ea, suerte a vosotros.

Lo primero que he pensado es que los familiares

iban a cocinar con nosotros.

Jamás me podía imaginar me había una cinta.

Delantales blancos, felicidades.

Qué caritas más relajadas, Cayetana con el pelo suelto...

Digo, me lo voy a dejar suelto y peinado.

Igual cuando baje... Nunca se sabe.

Hoy no cocino y me viene muy bien, ¿eh?,

desconectar un poquillo.

Loles, tú también estás como más tranquila.

Sí, sí. Hoy te aviso,

no tienes que salvar a nadie. Bueno, ya lo pensé.

A mí no me pueden poner en este membrete

todos los días. Dice Fonsi: "No estaría mal".

Pero ya sabéis que no salvaré a nadie más,

solo a mi Fernando.

Pues hoy los cuatro podéis estar muy tranquilos

porque vais a ver la prueba desde la galería.

Pero no perdáis detalle a las cocinas

que pueden pasar muchas cosas.

Mucha mierda. -Mucha energía.

¡Energía positiva!

Yo, como quiere Pepe actividad, actividad...

Pero a la hora de la verdad, ¿eh?

O sea, que igual tenemos que bajar...

Bueno... -Nunca sabes lo que va a pasar.

Esto es... #A la deriva, amor,

a la deriva.# Como cantaba Bambino.

Madre mía.

Uno se salva porque nada más que hay tres fuentes.

O tres platos a escoger. -Prefiero no pensar.

Virginia, Manuel, los dos lleváis

el delantal negro Y nos queda de lujo.

Pero la aventura puede terminar para uno de los dos

esta misma noche. ¿Estáis preparados

para el divorcio culinario?

Si me voy, lo espero en casa.

Si me voy yo, te espero en el bar.

(TODOS RÍEN)

Es la magia de este programa. Si nadie se fuese,

la gente se relajaría. Yo me relajo hasta sabiendo

que nos vamos a ir. Es muy mágico este programa.

Tan mágico que no se sabe nunca qué va a salir por esa cinta.

Van a tener que cocinar en movimiento.

O es una persona la que sale por esa cinta, María.

No sé si los dedos que nos hemos ido dejando...

Y cada uno tiene que encontrar el suyo.

¿Para qué te voy a engañar? No tengo ni idea.

Yo solo os digo que esa cinta puede traer

más de una sorpresa para vosotros.

Si aparece algo que os suene o que os resulte familiar,

cogedlo o caerá al abismo.

Pero de momento tengo que presentaros a la persona

que más os va a ayudar esta noche.

Es un genio de la cocina, ha hecho de su restaurante

Don Giovanni un referente en la gastronomía italiana.

Él es Andrea Tumbarello.

¡Tumbarello! ¿Cómo estáis? "Buonasera".

La cocina italiana me encanta. Hay un restaurante italiano

en Rumanía donde íbamos Andy García y yo

después del rodaje expresamente a comer

una buena pasta con trufa.

Oye, Fonsi, recuerdos de Valentino.

No fiaros nunca de un cocinero italiano delgado.

Me ha parecido un hombre simpatiquísimo.

Me encantaría pasar una tarde en su restaurante.

Pero no quisiera ser bombero

y tener que bajarlo de un incendio.

Bienvenido a "MasterChef Celebrity".

Un placer. ¿A cuántos famosos

has dado de comer en tu restaurante?

¿A alguno de los que tenemos aquí?

No. ¿No? ¿No gastan dinero allí?

No. No me lo creo.

Son famosos inteligentes. Yo he llamado dos veces

al restaurante y no me habéis dado mesa.

A ver si ahora sí, que ya me has visto la cara.

Te doy mi número. -No me han dado mesa nunca.

He llamado como tres veces. He dicho: "Soy Loles León",

y han dicho: "Y yo Andrea... No sé qué".

¿Cuál es el mayor error que cometemos los españoles

cuando cocinamos cocina italiana?

La pasta recalentarla, cocinarla demasiado.

No echarle laurel, el aceite como si fuera una ensalada

mientras la cocinamos...

Quiere que les enseñes qué les has traído.

Han sido malos, ¿eh? Yo no quería hacer esto.

Nunca lo son.

Esto es un "triangoli" de pasta negra

relleno de mero, vieira y menta.

Qué barbaridad. -Está cocinado en este jugo

que es zumo de naranja, zumo de limón,

vodka y pimienta.

"Oh, la, la".

Este es un típico piemontese. Plin relleno de carne

cocinado con zumo de trufa.

Y ahora vamos a sacar "fogonín".

Ya estamos con el soplete. -Soplete.

Fundimos. Es un queso ahumado. La "scamorza".

"Scamorza", cómo lo sabes. Ha viajado.

Y ahora lo vamos a terminar con lo que más nos gusta.

Una trufa. -Ay, qué rica, por favor.

Chiquitita. -Pequeñita.

Qué pasada. -El tamaño importa alguna vez.

El tamaño importa, dice. -¿El tamaño? Sí.

Quien diga que no, miente.

Así da gusto cocinar. Así da gusto, ¿no?

Y comer, no solo cocinar.

Buenísimo.

Esto es un ravioli gigante, un raviolone,

relleno de requesón de búfala y espinacas.

Y la salsa es de frutos secos tostados con nata

y ralladura de parmesano.

Pues en esto consiste la prueba: tenéis que elaborar

pasta fresca rellena con salsa.

Pero los ingredientes para cocinarla

no están en el supermercado, si no que van a ir apareciendo

por la cinta transportadora.

Y además, esa cinta, como os decían,

traerá más cosas. Estad atentos.

Es lo bonito y es la magia que tiene el programa,

que cada prueba es algo diferente,

no te puedes organizar ni intentar preparar nada

porque te sorprenden.

Fonsi, ¿cuánta pasta has comido a lo largo de tu carrera?

Pues imagínate. Mucha, ¿no?

Además me he criado con equipos italianos.

Creo que puedo tener una oportunidad.

¿Te sigue gustando la pasta? Sí, me gusta.

A Pepe solo le gusta la pasta. Me encanta.

¿Esta o la otra? Estoy aquí por la pasta.

Las dos, ¿no?

Manuel, me han contado que uno de tus platos

estrella es la pasta fresca con espárragos y gambas.

Exacto. ¿Dónde aprendiste a cocinarlo?

Fue en Venecia, en una escapada con Virginia.

Y había un restaurante donde pusieron esa pasta.

Y al día siguiente volvimos a ir a comer esa pasta...

Y a pedirle la receta. -Chapurreando medio italiano,

medio español, hablé con el cocinero.

Por "favori", yo "quieri" "comeri"...

Y me dice: "Yo soy de Sevilla, de La Algaba.

Háblame en español". (TODOS RÍEN)

"¿Qué quieres que te haga?" Soy un gran copiador de recetas

y es como el del teatro que tenía el apuntador

que decía: "Ahora tienes que desmayarte.

Ahora besa a la chica". Pues la receta es lo mismo.

Bueno, Andrea, que aquí parece que todos pensamos

que hacer pasta es muy fácil, pero anda, dales algún consejo

a nuestros aspirantes, por favor.

Tened cuidado al cerrar el ravioli.

Luego se abre en cocción. El relleno que sea

lo más bueno y que no tenga demasiado líquido.

Tenderá a abrirse. Andrea, muchísimas gracias

por traernos estos maravillosos platos

y todos los consejos que les has dado

a nuestros aspirantes. Gracias a vosotros.

Te evitamos que te quedes a la cata de eliminación.

Déjanosla a nosotros. Lo malo lo hacéis vosotros.

Yo no quiero ser malo.

Muchas gracias. Gracias a vosotros. Suerte.

Gracias, Andrea.

Chao.

No he ido a Don Giovanni pero voy a ir.

Me han entrado muchísimas ganas oyéndole hablar. Voy a ir.

Para elaborar vuestro plato de pasta fresca rellena

disponéis de 75 minutos.

Y recordad que hoy tenéis que estar con mil ojos.

¿Estáis todos listos para cocinar?

Sí, chef.

¿María? A ver, chef.

Yo no voy a cocinar, si me lo permitís.

¿Cómo? Yo quiero dirigirle

estas palabras tanto a mis compañeros

como a vosotros.

No sé para dónde tirar, si tengo que cocinar,

si tengo que montar una mesa...

Y a mí me gusta disfrutar de las cosas.

Y no estoy disfrutando. Y me gustaría deciros

una cosa a los tres, aparte de daros las gracias

por vuestros consejos, deciros que no es necesario

tener todo el día del fiscal de "Morena Clara"

para hablarle a la gente.

Y a mis compañeros decirle que me perdonen

porque saben que las piernas las tengo mucho mejor

pero no las tengo bien. Y cuando haya que trabajar

en grupo, no voy a estar al cien por cien.

Y aquí hay que estar para disfrutar.

Ha sido un verdadero placer. Miguel Ángel, no me gustaría

irme de aquí sin decirte que eres el tío

que mejor he conocido en los últimos tiempos.

Si te pudiera robar, te robaba y te llevaba a mi casa.

No te puedes imaginar la satisfacción

que me llevo de haber conocido a Miguel Ángel Muñoz.

Es un tío que vale muchísimo. Tropezarte en tu vida

con este tipo de gente es una satisfacción siempre.

María, agradecemos tu honestidad.

Muchas gracias por todo. Qué pena que no hayas

encontrado tu sitio pero tú lo has decidido así.

Si quieres abandonar las cocinas de "MasterChef",

ahí tienes la puerta.

Suerte.

Te puedes despedir del jurado aunque tengamos

cara de acelga, mujer. No he dicho acelga.

He dicho de fiscal de "Morena clara".

¿De qué? De fiscal de "Morena clara".

Una película que se llama "Morena Clara", y que el fiscal

tenía todo el día la misma cara.

Entonces a mí no me gustan estas caras.

Siempre cojo el emoticono feliz.

Y yo prefiero dejarles a esta gente que lo disfrute.

Le voy a dar un beso a mi amigo que me dijo:

"Quiero ser tu amigo". Vosotros también.

Pero él tiene otra cara. Ah, que es la cara

de Samantha y la mía. No, tonto.

Muchas gracias por todo. Gracias a ti.

Adiós. Ya sabéis, cuando veáis

estas caras, mirad para Cuenca. Adiós.

Hasta luego. Yo no estoy siendo como soy yo.

Por respeto a la audiencia, lo más honesto es saber

cuándo hay que irse. Ha sido una experiencia bonita.

De todo se aprende en la vida.

Es la decisión de María. El concurso continúa, señores,

así que, delantales blancos, si alguien se atreve a bajar

y cocinar, tenéis la oportunidad.

No os jugáis nada. Yo bajo.

Lo vais a hacer simplemente por aprender un poco más.

Si os apetece y al que le apetezca.

Al llevar dos días consecutivos

de no hacer la prueba de eliminación,

estaba deseando poder hacerlo y así poder coger más callo

con la presión, con el tiempo. Y a volver a realizar

algo que no he hecho en mi vida.

Oye, Miguel Ángel, nos alegramos

que hayas tenido esa actitud. La verdad es que me da

muchísima pena que se vaya María y seguramente

me salga el peor plato pero...

Así le hago un homenaje.

Me ha dado mucha pena y se me ha quedado

muy mal cuerpo porque es una persona excepcional

y ha sido un shock. De verdad que estaba

ahí arriba viendo la escena y no me lo podía creer.

Y el tiempo para cocinar empieza en 3, 2, 1, ya.

Cayetana, ¿quieres algo? No, es que me he quedado

un poco agobiada aquí arriba. No sé si puedo bajar.

Creo que voy a bajar si me dejan y así aprendo

porque no me la juego pero cojo hábito con la cocina.

Con los tiempos, la presión... Me apetece.

Tienes la cocina abierta para ti 24 horas.

Venga, ole. -Venga, capitana.

Nosotros apoyamos desde aquí porque el balcón

no lo vamos a dejar solo. Claro.

Ja, ja, ja. Gracias.

A ver si me voy a pasar de lista.

¿Cuándo empieza a salir esto? Venga que ya salen cosas.

Virginia, Virginia. -Vamos, compañeros.

Atención los de arriba también. Sí, sí.

Esto es leche, nata, lo dejo pasar.

Esta harina ya ha pasado.

Deja pasar harina. -Sí, sí. He dejado.

No quería perjudicar a la gente que se jugaba la eliminación

y dejaba pasar los elementos principales para hacer

la pasta fresca y lo que intuía que quería cada uno.

Máquina, máquina. -La máquina para ellos.

La madre que os parió. Qué bueno.

¡Aah!

Harina, la máquina... -Cuando tengáis todos, avisad.

Yo sí. -Yo también.

Manuel, ¿tienes máquina? -Yo no necesito.

Ay, la madre de Dios. -Necesito cebollas.

Albahaca, albahaca.

¿Cebollas? Habrá cosas que salgan

más tarde, ¿eh? Debéis empezar ya la prueba.

Sí. -Yo empiezo, hala.

El tiempo está corriendo. Yo estaría atacada.

Faltan nueces y nuez moscada.

Qué mal se me da esto, por Dios.

Lo de Fonsi está hirviendo, tiene que hacer la masa.

Lo de la cinta transportadora es superestresante

porque no sabes si vas a tener los ingredientes que necesitas.

El gesto de Miguel Ángel y Cayetana de bajar

con nosotros ha sido muy bonito

por aprender, que es lo importante.

¿Por qué lo hace con un tenedor?

A lo mejor le va mejor con el tenedor.

Fonsi no ha empezado con la masa. ¿Qué hace?

La va a pesar ahora.

Tú que eres la que maneja la pasta aquí,

¿Cómo te gusta más hacerla? Me encanta hacer pasta.

Y me encantan los raviolis. Es mi pasta favorita.

Hay que desmitificar el tema de que engorda la pasta.

Es un hidrato de carbono, engorda la salsa que pongas.

Las buenas pastas italianas están hechas a presión

y tienen como astillitas que fijan la salsa de la pasta.

Hay menos salsa y engorda menos.

Voy a intentar hacer una pasta con tomate natural,

con cebollita, zanahoria si viene, con setas,

queso parmesano... La que le haría

a mis chiquillos en mi casa.

Creo que va a estar muy rica.

Vamos, gordi.

Vamos para adelante, ¿eh? -Ya está este...

Si no a los niños no les vas a hacer

más macarrones en tu vida. (RÍE)

Esto no pega ni a la de tres. No sé si ponerle un huevo más.

¿No podemos haber empezado fregando platos

como todo el mundo?

¿Adónde llega la masa?

Al frigorífico. -Ah, vale.

Esta la ha trabajado un poco.

-Manuel. -La has trabajado poco.

-¿De masa? -Un poco más.

Sí.

(FERNANDO) Sí. Ahora sí.

Está todavía con la pasta liado. -Sí.

Miguel Ángel, no lo tiene claro, no le cuadra.

Harina, huevo. Harina, huevo.

Al final, mareas a la masa y no queda bien.

Y espero que utilice la máquina de hacer pasta,

porque le veo ahí con el rodillo.

Esto ya se puede hacer.

¡Ah! ¿Dónde están los peladores?

#¡Ay, qué sudadera!#

#Me va, me va, me va. Me va, me va.#

¡Vamos, Virginia!

Venga, para arriba, Virginia. Vamos.

Como no sabemos lo que va a salir, tengo pensadas varias cosas.

Mis opciones van a ser un poquito de setas,

albahaca, mantequilla. Cuando enchufen

la cinta otra vez, pues veremos qué sale.

(MANUEL) ¡La cinta! -Ah, que se pone en marcha.

Estate atenta para lo que te falta.

Mejillones.

Yo voy a coger un puerro. Mira lo que te digo.

Calabacín.

¿Tú has visto zanahoria?

-Zanahoria, he visto pasar una. -¿Una sola?

-Sí. -La que yo necesitaba.

Virginia, ¿qué ingrediente es este que has cogido? ¿Qué es eso?

Esto es algo muy especial para Manuel y no se dio cuenta

que pasó. Ah, que no lo ha visto.

Manuel, no te enteras de las cosas que pasan

por la cinta, eh. ¿Cómo que no?

Mira lo que viene aquí. Mira lo que ha pasado.

Lo ha cogido tu mujer.

Ah, bueno. Esto es mío.

Es una capillita que me regaló una señora

en un pueblo, porque hace muchos años,

Manuel Benítez "El Cordobés" toreó allí

y se le olvidó la capillita.

Y como la mujer murió y nunca se la pudo devolver,

su hija me la devolvió a mí,

que me vestí en esa pensión, diciendo que lo tenía

que tener yo. Mira los pelos. ¿Cómo lo tenéis?

Me hizo mucha ilusión y me removió cosas.

Tengo muy pocas cosas de Manuel Benítez. Tendré eso.

Y lo tengo con mucho cariño guardado

y lo tengo como un amuleto, digámoslo así.

Queremos que vivas el programa

como si estuvieras en estas cocinas.

Por eso, la revista "MasterChef Celebrity" llega a los quioscos

con las mejores recetas, entrevistas

y todos los secretos del programa.

Acuérdate. Cada semana, con tu revista

del corazón favorita.

Yo voy a mirar, por si acaso hay algo que reconozco mío.

(FERNANDO) Mira. Un gorro de novia.

Salen nuevos ingredientes.

Mira, Cayetana.

¿El qué?

-¿Pero esto qué esto? -Mi sombrero de la película

de Garci. -De "El abuelo".

¿Qué te parece? ¿Te lo pones de diario?

No. Lo tengo guardado, porque guardo

siempre algo de cada película.

¿Es de chica o de chico? Es de chico.

(RÍE)

¿El lazo va por delante? Es que no me acuerdo.

¡No toques! No lo manche.

El lazo, en el centro. El lazo, en el centro.

Ay, qué mona estás tan cerquita.

Venga. ¡Ay, por favor, Jordi!

¡Tejero, baja!

(LOLES) La cinta. A ver qué sale.

Si salen unos sujetadores míos.

En cuanto salga el tanga, me tiro.

Bueno, mirad lo que viene por ahí.

(LOLES) ¿Qué es eso? -¿El qué?

(LOLES) ¡Un Goya! ¡Un Goya! (FERNANDO) Eso es mío.

Fernando, es tu Goya. Que no se caiga. Cógelo.

(CAYETANA) ¡No puede ser! ¡Fernando, el Goya!

Mejor Actor Revelación 2004. (LOLES) Un Goya, tío.

Muchas gracias. Ya por fin. Te ha costado.

Fíjate que esta mañana he salido de mi casa

y no me he dado cuenta que faltaba.

Tengo tantos premios, que me han quitado uno

y no me he enterado. (RÍEN)

Fue por "Días de fútbol". Fue muy bonito

porque fue al principio de mi carrera

y de las primeras películas que hice.

Tiene mucho sentido para mí.

Yo, si quieres, te lo dejo unos días.

Le cogería cariño. Bueno, pues yo me voy con él

y así me voy a vivir contigo.

La nuez moscada. Bueno, último intento,

a ver si me llega. Si no, tiro sin ella.

¡Eh! Eso es mío.

Eso es mío. Los grilletes.

(CAYETANA) ¿Los grilletes de qué? -De "Ben-Hur".

¡Oh! -No se ha hecho "Ben-Hur".

Se hizo, pero la hizo

Charlton Heston. -Sí, pero no.

Voy a ver si cocino con los grilletes puestos, hombre.

Fue un proyecto importante,

porque fue la primera vez que trabajé

en una producción americana.

Ni me podía imaginar que apareciese aquí.

Me sorprendió y me hizo ilusión.

¿Harás así tu pasta? Voy a cocinar

con los grilletes, que me dieron mucha suerte.

Me pongo yo uno y me lo quedo.

Que nos traigan una cuerda y cocino contigo.

Qué bonito. Ya me gustaría a mí.

Fonsi, ¿cómo vas, cariño?

Bien. Creo.

Virginia, ten cuidado con la nuez moscada, si te entra,

que tiene mucha presencia. -Vale.

¿Las salsas de las pastas siempre tienen que ser con crema?

Con nata, con leche, con queso.

Con aceite de oliva virgen, con un buen parmesano

y cualquier hoja, me encanta. Y eso de la nata, no.

El lácteo, sí. El ejemplo más nítido

para entender eso, es la carbonara.

Una carbonara bien hecha en Italia, es yema de huevo,

pecorino, poca cosa más. Y aquí, hacemos nata con bacón

y un poco de parmesano y le llamamos carbonara. No.

#Y volver, volver, volver,

#a tus brazos otra vez.#

#Llegaré hasta donde...#

-¿Cómo vas, Manuel? -Muy bien, mi amor.

Contento, tranquilo, medio relajado. ¿Y tú?

-Bien. -¡Cinta, cinta!

¿Qué viene?

-Sí, quiero. -Eso me lo has copiado, majo,

que yo lo tengo con una coliflor.

-Si ves vino, avísame. -Sí.

-¿Qué viene? -Una flor.

(MANUEL) Virginia.

Cinta, Virginia. Te vas a quedar flipada.

Mira la cinta. -¡Oh, mi niña!

Aquí sí muero yo, eh. ¿Sí? ¿Por qué?

Esto me lo hace Triana, todos los días me llega

con un papel y una carta. Vamos a ver.

(LEE) Para la mejor mamá del mundo. No sé cómo vivir sin ti.

Cuando te conocí, exploté de lo guapa que era. ¡Madre mía!

Pero hay uno que me encanta.

(LEE) Te quiero más que un chucho a una chucha.

Yo qué sé de dónde sacó eso.

Guárdalo, a ver si te da suerte. Claro. Yo lo tengo aquí siempre.

Pues nada. Qué cositas más bonitas.

(LOLES) ¡Qué bien, Virgi!

Cada pétalo, tenía un mensaje.

Para mí, es muy importante.

Tiene mucho valor, porque la sentía que estaba conmigo.

Miguel Ángel, ¿qué te falta?

Voy a dejar preparando la salsa.

Y en cuanto pique estos tomatitos...

¿Y por qué esos tomates y no estos?

En la cocina italiana, el tomatito cherry funciona.

Todos los días aprendo algo nuevo.

El otro día aprendí lo que era tomate concasse.

¿Pelado el tomate? Efectivamente.

Mejor pelarlo, antes de hacer eso.

Llevas razón. ¿Estas cosas sabes dónde

las aprenderías? En el curso online.

¿No lo viste? Sí. Se me olvidó.

Vuélvelo a ver. Allí lo contamos todo.

¿Y este qué hace ahora? Lo está haciendo con el rodillo.

Manuel, la máquina es una maravilla.

Mi amor, yo es como si estuviera en casa. En casa no la tengo.

Cayetana, atenta a la cinta, que te mando un regalo,

que te va a venir muy bien, hija. A ver. ¿Un abanico?

Cayetana, por favor, que se te escapan.

Toma, Cayetana. No te puedo ver cocinar sin esto, mujer.

Ah, unas horquillas.

Las orejas de soplillo, eh.

Las horquillas. Esto será un mito entre Pepe y yo.

A ver si él se las pone y sale con las orejas de soplillo,

que ya he superado yo mis orejas.

#¡Fernando, Fernando, Fernando mío!#

Pepe, hoy me estoy moviendo como los precios de Simago.

Atentos, que sigue la cinta. Una peluca hay por ahí.

-¡Oh! -Esa es de Loles.

(LOLES GRITA) ¡Pero esta peluca!

Pasta fresca. Huy, si parecen espaguetis.

Viene ideal, porque es la de espaguetis.

Eso te iba a decir. Es de los Oscar.

La primera vez que fuimos

con "Mujeres al borde de un ataque de nervios".

¿Te la pusiste tú? Sí. Iba toda de silicona.

Allí, por ejemplo, todos se quedaron muy asombrados,

porque me preguntaban: "¿De qué vas?" Y yo: "De silicona".

¡Ay, ya no me cabe! (RÍEN)

Sí. Ideal, ideal. Genial.

Me ha hecho mucha ilusión.

Allí estaban todas las chicas Almodóvar.

Hollywood, Oscar. Todo muy bonito.

Mira. Enamorados.

Atención, aspirantes. Acabáis de entrar

en los últimos quince minutos.

¡Oído, Eva!

Ay, ay, ay, ay.

Venga.

Tenemos que estar atentos a la cinta, que sigue en marcha.

Mira, un casco. De Fonsi. -De Fonsi.

(CAYETANA RÍE)

Este es mío. ¿Seguro que es tuyo?

Hombre, no será de ningún otro.

A mí me viene muy bien. Pero a ti no te entra, Jordi.

Es posible, porque tengo cabezón.

Además, este está... usado.

Ha besado el suelo. Es bien bonito.

Es del Campeonato de España.

Pues te puede venir bien hoy. Sí. Para cuando me den.

Haz cuatro con esos y ya está.

No hagas muchos más. -Vale.

Manuel, ¿cómo vamos por aquí? ¿Qué tal, Pepe?

Estoy haciendo unos raviolis caseros, totalmente.

Utilizando mi técnica casera.

No usé ni la máquina. Quiero hacerlo tradicional.

¿De qué lo has rellenado? Tiene unas setas,

salsa de tomate que le hice natural con un poco de queso,

unos champiñones. Lo que había aquí. Gracias, Pepe.

No me da tiempo.

Mujer, ¿cómo lo llevas? Mira, Pepe.

Pues estoy con la salsa, que es de cebolla,

de nata y de este queso.

Que es muy rico, que no me acuerdo del nombre.

Como las caseritas de las casas españolas

que estábamos hablando Jordi, Samantha y yo.

¿De qué? Un poco de nata con bacón.

Hombre, lo he hecho con gambitas. Perdona.

Ahí. Ya está. Este se me ha roto.

¿No las tienes? Las horquillas. Sí. Me las he puesto.

¿Te las compro más grandes o una diadema?

Déjalo estar. Si mi vida es así. Venga, dale.

No te me abras, por favor. No te me abras.

Yo creo que me va a quedar muy rico.

Aspirantes, acabáis de entrar en los últimos tres minutos.

Utilizo un truco. En vez de contar: uno, dos, tres.

Cuento: uno, uno, dos, dos, tres, tres, cuatro, cuatro.

Y así he contado siete minutos.

Fonsi ya está emplatando.

Aspirantes, no os quiero poner más nerviosos,

pero acabáis de entrar en el último minuto.

Diez, nueve, ocho,

siete, seis, cinco,

cuatro, tres, dos, uno.

¡Tiempo! Manos arriba.

Huy, las manos arriba.

Estoy muy contento de cómo me ha salido.

Y sé que si sigo practicando, me saldrán mejor cada día.

Quién sabe si me llamarán "El Niño del Ravioli".

Si quieres aprender a cocinar como uno de los aspirantes,

ahora puedes hacerlo entrando en la Escuela MasterChef.

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Todo lo que tienes que saber sobre cocina

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Al completar el curso, podrás obtener

tu certificado MasterChef. No lo pienses más

y entra en la Escuela MasterChef.

Aspirantes, espero que os diera tiempo a dejar

la pasta al dente. En un momento, dará comienzo la cata oficial.

Pero antes, ya que Miguel Ángel y Cayetana fueron tan amables

de bajar a cocinar, habrá que probarlo.

Chicos, coged vuestros platos y venid al atril.

Ya verás.

Miguel Ángel, cuéntanos un poco qué has hecho.

Unos raviolis rellenos de ragú de setas y solomillo.

Lo he cocinado al estilo francés, es decir, con mantequilla.

¿Se está calentando o me lo parece?

Miguel Ángel, estás suelto.

Y luego, la salsa la ha hecho con vino tinto,

le he añadido dos tomates concasse.

Me hubiese gustado que el ravioli hubiese quedado mejor de forma,

pero como no tenía tanta presión, ni miraba el tiempo,

y no me estaba pegando bien, lo terminé de pegar con los dedos.

¿Qué te pareció cocinar sin presión?

Poder cocinar sabiendo que no te estás jugando el puesto,

te cambia absolutamente. Puedes estar más tranquilo.

Se ha notado mucho. Pero me he venido arriba

de confianza y, al final, casi no termino el plato.

Vaya por delante el mérito de bajar a cocinar

y hacer la prueba. Lo que no acabo de ver,

esta literatura sobre la salsa: "Le he echado vino",

porque no hay salsa. Hay un sofrito.

El sofrito está rico. Solo por probar el sofrito,

valía la pena verte cocinar lento.

Pones un sofrito y aquí no pasó nada, porque el ravioli...

Justito.

Cocinaste la pasta en el último minuto,

la sacaste muy caliente. El sofrito tan denso,

se evapora la humedad del ravioli, se seca

y la percepción es que está seco.

Para mí, es un éxito absoluto haber podido...

Y lo es. Y lo es, Miguel Ángel.

Pero la próxima vez, lo intentaré hacer mejor.

Aprendo muchísimo. Los refuerzos de los jueces,

los veo siempre de una manera positiva

y disfruto mucho. Trabajar, me encanta.

Cayetana, tu obra maestra, cuéntanos.

Son raviolis con relleno de cebollita, tomate

y gambón rojo.

Y después, la salsa es cebollita con nata

y un queso italiano. El queso es taleggio.

Taleggio. Muy bien. Gracias. Taleggio.

Te dije: "Cuidado con la salsa".

Entre las horquillas que te ponías, estabas reduciendo demasiado.

Te ha reducido muchísimo. Claro.

Es que ellos hilan muy fino también.

Que si la humedad, no sé qué.

Oye, hay que darle a la sesera.

Tienes un relleno extraordinariamente rico,

con el punto de la gamba crudita,

que se cocina cuando cocinas la pasta. Le pones

la pastarela y te lo cargas. O.K.

Tomate rallado, aceite y una hoja de albahaca,

para que lo importante sea el relleno.

Muy bien. ¿Cómo te digo que lo tienes

que hacer un dedo más fino?

No tengo dedos. No sé cuál cogerías,

porque no te quedan. Hay que hacer la pasta más fina.

Gracias.

Para mí, es una experiencia maravillosa.

Me lo estoy pasando genial, te lo digo de verdad.

Con todos mis llantos, mis nervios, toda mi angustia

y mis insomnios, pero merece la pena.

Pues ahora sí, aspirantes, empezamos con la cata eliminatoria.

Manuel, vas a ser el primero.

Buenas.

¿De qué son estos raviolis? He intentado hacer algo casero.

Voy a confesar una cosa. En mi vida, había hecho

la pasta para unos raviolis.

Lo he hecho todo casero. Incluso, la máquina,

digo: "Si en mi casa no tengo máquina, lo haré con el rodillo".

Y ahí me lo he currado con el rodillo.

Estoy muy contento con la elaboración del plato.

A ver si está tan fina como nos cuentas.

Te has puesto en plan tradicional.

Sí. Es una prueba de eliminación.

Por eso, he ido a hacer lo que creía que podía hacer mejor.

Muchas gracias por ponerme el detalle de la capillita.

Sabíamos que te iba a hacer falta,

por eso te lo hemos dejado. Bueno, nadie dijo

que esto era fácil. ¿Te ha gustado?

Sí. Me ha gustado porque, en el fondo,

pues mira, uno se tiene que inventar a veces cosas

y agarrar a fantasmas, como yo digo.

Y eso me ha ayudado mucho.

Sí.

Muy bien.

Un programa de mucha emoción. Hay mucha emoción.

Hay mucha cantidad de sentimientos aquí.

Pero aquí estamos para guisar. Venga.

Bien. Tiene mucho mérito la salsa de tomate.

Está muy buena y se agradece una salsa fresca

donde aparece un tomate muy rico con el gusto de hierbas.

Pero la técnica hay que utilizarla.

Lo que no quiero en casa, es un televisor

donde me tenga que levantar, si tengo un mando a distancia.

Si tengo una máquina de hacer pasta y yo no he hecho

pasta fresca nunca en casa, o soy muy virtuoso

con el rodillo o prefiero una maquinita.

Y haces un ravioli superfino, porque el relleno está buenísimo.

La salsa de tomate está riquísima.

Si lo llegas a hacer fino, haces un plato de diez.

Entiendo que tenéis razón, pero yo he desistido de usar

la máquina porque he querido hacerlo con el rodillo.

Me la he jugado. Voy a hacerlo con el rodillo.

Bien hecho. Pero es más fácil hacer un relleno con cantidad.

¿Cómo lo hago? Con una lámina fina que me permita hacer

un buen relleno. Como es más gordita,

pones menos, se trabaja peor.

Yo te criticaría un poco la estética.

El tuyo es un plato tradicional.

Emplátalo tradicional. Sí, es verdad.

Pues, Manuel. Venga.

Delante de cocinas.

No te digo nada, pastita de mi alma.

¡Oh! Me he quedado como si hubiese parido.

¿Quiero seguir aprendiendo? Quiero.

¿Quiero seguir en el programa? Quiero.

Estoy descubriendo muchas sensaciones,

emociones, cosas bonitas, que me importan más que ganar.

He hecho la pasta rellena.

Le he echado dentro puerro, setas y salsa perrins.

He hecho un caldo con verduras y romero.

Y luego, lo he reducido, los he mantecado bien.

Y un poco de parmesano y albahaca.

Quería que el sabor fuerte estuviera dentro.

A ver si le dicen algo bueno. Pobre.

Fonsi, este sería un luces y sombras clásico, como dice Pepe.

Luces, porque hay un trabajo muy bien ejecutado.

Cómo has trabajado la pasta, muy fina.

Eso te permite dar mucho relleno.

Y, en tu caso, debería ser así,

porque has hecho una salsa en base a un caldo

muy ligero, liviano de verduras que da poco sabor.

Hablas de una infusión de romero que no la tenemos.

Y una ligazón con mantequilla que, bien hecha, me fascina,

porque da una untuosidad en boca maravillosa.

Pero si te pasas de mantequilla, reduces mucho, se corta.

Te falta ese sabor de un queso, de una hierba,

de un algo, que le dé personalidad a tu plato, que carece de ella.

Vaya. La pasta estaba muy fina.

El relleno estaba rico. Pero poco relleno.

Y es verdad que la salsa lo destroza todo.

No me he parecido un reto difícil,

porque es una cosa que me desenvolvía bien.

Son esos pequeños detalles últimos,

que son los que te hacen que el plato salga bien o mal.

Está difícil. -Tranquilo.

Virginia, tú cierras la cata de hoy. Venga, adelante.

Venga. A ver qué tal. -Suerte.

Gracias.

Monísimo. Por favor, mira

cómo lo lleva presentado. -Muy mono.

Virginia, cuéntanos qué has hecho.

Hice unos raviolis rellenos de queso,

espinacas y nueces y le hice un pesto.

Clásico. Clásico, sí.

Están ricos. La pasta está fina. ¿Podría estar mejor? Sí.

Y lo único que me falla un poco, es el sabor del relleno,

que queda anulado por el pesto, que es muy fuerte.

Coincido. No sé cuál es el relleno.

Pensaba que estaba relleno de pesto, porque se come todo.

El relleno era con espinaca.

Requesón y piñones, o algo así.

El pesto lo hizo muy denso y echó mucho al final.

El plato está bien. Te recomiendo tostar el piñón.

O.K. Si lo tostamos, lo notaremos más,

porque en crudo nos da muy poco sabor.

Y el pesto está cortado. El pesto siempre se separa un poco.

Pero hay un truquito. En ese cazo que tengo el pesto,

antes de servir, pongo una gota de agua

y se emulsiona como una crema. Vale.

En ningún momento, me sentó mal lo que han dicho,

porque creo que lo puedo mejorar.

Y eso es lo que me gusta de cada programa.

Ya estoy pensando cómo mejoraré el plato que hice hoy.

Manolo, que le has ganado por una mano.

Yo creo que no. (RÍEN)

Yo creo que no. Yo creo que el pesto ese está de lujo.

Qué sacrificado eres.

¡Ay! -Si uno no defiende

lo que le duele en esta vida...

Unas tanto y otras tan poco. ¡Uh!

Yo te aplaudo.

(Aplausos)

Manuel sufre por su mujer, por Virginia.

Es que es una pareja muy enamorada, muy entregada,

muy el uno con el otro, que me encanta.

Tengo la esperanza de que no se vaya nadie.

Porque se ha ido María.

Y María, si hubiera cocinado...

Al irse María, nos quedaba la esperanza

que nos salvaran a los tres.

Manuel, Virginia, Fonsi, uno de vosotros tres

va a abandonar hoy mismo las cocinas de "MasterChef".

Es una decisión complicada.

Por eso, nuestro jurado tiene que pensárselo muy bien.

Así que, a deliberar, jueces.

No. Pero no te creas. Eso no importa.

Que eso no importa, tío. No seas negativo.

¿Por qué te vas a ir tú?

-No tengo ni idea. -¿Por qué vas a ser

tan negativo, tío, de que te vas a ir tú'

El de Fonsi creo que es el mejor.

No es fácil. No.

Tenía tres sensaciones que me invadían.

Una es que yo podía ser el expulsado,

Virginia podía ser otra y Fonsi.

Aspirantes, la pasta fresca rellena tiene sus exigencias.

Somos conscientes de que no es sencillo

y creemos que habéis superado el reto.

Gracias. Además, hoy teníais

que estar pendientes de la cocina y de la cinta.

Felicidades, porque habéis tenido ojo para todo.

Nosotros somos cocineros y dejamos nuestras cocinas

porque vosotros queréis ser juzgados.

No estáis en este programa obligados,

sino voluntariamente. Pero una vez adquirido

el compromiso, tenéis que cumplirlo.

Sí. -Sí, chef.

Ninguna vamos a triunfar en nuestra carrera,

si vamos abandonando los compromisos adquiridos.

Nos tomamos muy en serio nuestro trabajo,

como vosotros os tomáis los vuestros.

Ahora estáis aquí para que os digamos lo que opinamos

y os exijamos cada día más.

Estoy contento del trato que me dan,

porque en "MasterChef", que no es "Celebrity",

hay personas que vienen a jugarse mucho.

Sería injusto que nos dieran un trato especial.

Esperamos contar con todos vosotros,

con vuestras ganas de aprender, vuestro afán de superación

y toda la alegría y diversión, que sé que la tenéis

y la podéis ofrecer al espectador.

Así que, por favor, dejad a un lado la presión

y disfrutad de esta experiencia.

Aspirantes, la semana que viene tendréis un nuevo compañero.

Porque son muchísimos los que se han quedado

con las ganas de participar en "MasterChef Celebrity"

y creemos que merecen una oportunidad.

Dicho esto, vamos con el veredicto.

Uno de vosotros ha destacado sobre sus compañeros.

Y ese aspirante es...

Manuel.

Guapo.

¿Qué? Venga. -Venga, anda. Tira.

Arriba. Que subas. Puedes subir a la galería.

Guapo. -Si me voy yo.

Mi amigo Fonsi, mi mujer aquí y me salvan a mí.

Yo estaba fatal. ¿Pero por qué a mí?

Dejadme aquí abajo.

Me he ido muy emocionado para arriba.

-Felicidades. -Ya.

Sal para afuera, venga.

Venga, Manuel.

-Vaya tela. -Que me voy a poner a llorar yo.

(RESOPLA) Una tensión. Entiéndeme.

Yo estoy pasándolo mal por ella, por mí.

Pero Virginia se vale por sí sola y puede con esto y con más.

Virginia, Fonsi, la decisión es complicada,

porque los dos habéis cometido errores.

Pero es verdad que uno ha tenido más fallos que el otro.

Por eso, el aspirante que no puede continuar

en las cocinas de "MasterChef" es...

Fonsi.

Lo sabía.

¡Oh!

(Aplausos)

¡Ay!

Dentro del sufrimiento, me lo ha pasado bien.

Sí, ¿no? Lo vas a recordar genial. Seguro.

Me debes una visita, una cena, unas copitas. Todo.

Vas a pagar tú. Bueno.

No lo hemos conseguido nosotros

en tres años. Yo lo consigo.

Qué estrés, de verdad.

Me quedo un poco... ¿sabes?, en shock.

Estaba preparada para irme, psicológicamente.

Pero, sinceramente, estoy feliz de haberme quedado.

¡Ay, Fonsi! ¿Qué ha pasado? ¿Te han podido los nervios?

La inexperiencia. ¿Tú te esperabas

que esto fuese tan duro? No. Para nada.

En ningún momento, ninguno nos esperábamos que fuera así.

Me da mucha pena, especial pena,

porque se había entregado a intentar

que le saliera algo para irse de aquí

con un juicio positivo.

Sé que lo has pasado muy mal estando ahí con Virginia.

Hoy ha sido un día difícil para todos.

Que María se vaya así, al final, nos deja

contra las cuerdas a nosotros tres.

El problema es que los tres queríamos quedarnos, joder.

-Claro. -Y María no quería quedarse.

Pues lucha un poco. -Hazlo. Y luego, te vas.

A mí, quedarme con Manuel y Virginia, no me apetecía nada

ser yo el que separe a los dos.

¿Qué es lo mejor que te llevas de "MasterChef"?

La gente que he conocido, los sitios,

el equipo que hay detrás, que te enseñan

y eso es lo que me llevo.

(CAYETANA) Sí. Es muy fuerte.

Aunque acabe tu aventura como cocinero en estas cocinas,

que no fuera, nuestro corazón te lo llevas

y ya sabes que todo el equipo...

A traer a mi hijo un día, que le hará mucha ilusión.

Sí, porque a Lucas le gusta un montón "MasterChef".

Con el niño, hemos visto "MasterChef Junior"

un montón de veces. Y le encantaba

y le hacía mucha ilusión.

Estaba más emocionado que nadie.

Entonces, fue cuando dije: "Lo hago por él".

-Qué fenómeno este tío. -Es más mono. Es monísimo.

Ya sabes que nuestro patrocinador,

el supermercado de El Corte Inglés, te regala esta cesta

con los productos gourmet más exquisitos.

Y para que sigas disfrutando de la cocina,

nuestro patrocinador Bosch te regala

los pequeños electrodomésticos que has usado.

Que me los manden en un par de meses, que me relaje.

Para que no los tire a la basura.

Además, te llevas, para seguir aprendiendo,

seis meses de suscripción a la Escuela Online

de "MasterChef". Esto es tuyo.

Y el juego del programa. Y eso sé que va directo para Lucas.

Muchas gracias. Me voy contento. He sufrido.

He tenido nervios. He tenido un montón de sensaciones

que jamás me imaginé que tendría.

Y me voy feliz. Ha sido maravilloso descubrirte.

Pero... Gracias.

Ya sabes lo que toca, ¿no? Hay que dejar el delantal.

(APLAUDEN) Gracias por todo, Fonsi.

¡Vamos, Fonsi!

Me voy contento. Me voy feliz.

He aguantado dos semanas que, para mí, es la leche.

Y he disfrutado un montón.

Y es lo que me llevo para casa.

Ya lo veis. La exigencia de "MasterChef" no discrimina.

Fonsi seguirá cocinando en su casa,

por lo que me ha dicho, dentro de un tiempo.

Y sus compañeros cocinarán aquí, luchando por el título

del primero "MasterChef Celebrity".

Nos vemos la semana que viene.

Mientras, ya saben, pónganle sabor a la vida.

Nuestros 40 comensales son extranjeros,

invitados franceses e ingleses,

que han venido a conocer a fondo la gastronomía valenciana.

¿Francés? ¿Inglés? "English".

"Merci beaucoup".

(VIRGINIA) Tenemos que remar para el mismo camino,

si no, imposible. (LOLE) Esto se tenía

que haber hecho allí. No me hicisteis caso.

Meteos caña, que no llegamos. ¿En el suelo, por qué?

Por favor, esto es una guarrada.

(LOLES) No sé cómo va esto. No quiero. No me gusta tocarlo.

Como no os echemos una mano, esto no va a salir hoy.

Os hemos traído refuerzos de los buenos.

Quiero presentaros a la persona que va a ocupar la plaza

que dejó libre María del Monte.

Os aviso que será un gran rival.

Para explicaros el reto, hemos invitado a un gran chef.

El genial Paco Torreblanca.

Ya habéis visto que es una cosa muy sencilla.

(FERNANDO) No puedo pelar eso.

(LOLES) Con estos cadáveres no puedo.

Son muchos fallos que no deberíamos juntar

en una sola receta.

Es un plato que no vale nada.

Para mí, también hay algo difícil y es dar el nombre

del aspirante que va a abandonar estas cocinas.

Y ese aspirante es...

  • Programa 2 - 08/11/16

Masterchef Celebrity - Programa 2 - 08/11/16

08 nov 2016

El programa vive su primer abandono cuando un aspirante, superado por la presión, cuelgue el delantal. En parejas prepararán una de las recetas más famosas del programa: el solomillo Wellington. Tendrán 90 minutos para elaborarlo, pero no cocinarán a la vez sino que se relevarán al frente de los fogones, por lo que tendrán que trabajar muy compenetrados.

En plena reserva de la biosfera, en Los Asientos, ubicado en los montes de Valsaín, los aspirantes prepararán un pícnic tradicional con productos típicos de Castilla y León o un pícnic inglés compuesto de roast beef con ensalada de col, sándwich club house o galletas de jengibre y canela, entre otros bocados. Los comensales de esta prueba serán las personas más importantes de sus vidas, como sus parejas, familiares y amigos. Además, el mejor aspirante recibirá un premio de 4.000€ que donará a la ONG u organización sin ánimo de lucro que considere.

De regreso al plató, se encontrarán con una cinta transportadora que les sorprenderá. El chef Andrea Tumbarello les enseñará cómo preparar pasta fresca rellena como si fueran auténticos italianos. Por la cinta saldrán los productos necesarios para cocinar y algunos de los objetos personales de gran valor sentimental para los concursantes, cosas que guardan en sus casas como oro en paño.

Contenido disponible hasta el 8 de mayo de 2017.

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  1. luna

    que vuelvan a poner de nuevo los primeros programas de la temporada!!!

    19 may 2017
  2. Diana

    No entiendo porqué hay caducidad para ver los programas. Por favor, podrían habilitarlos de nuevo?

    17 may 2017
  3. Luis Mattos

    Qué emoción cuando se encuentran con los amigos y parientes.

    18 nov 2016
  4. AP

    Porque no se ve el directo de Master chef desde el extranjero?

    15 nov 2016
  5. Gerard

    Pues yo los veo y escucho perfectamente.

    15 nov 2016
  6. Lluis

    Alguien sabe como se llama la cancion cuando empiezan la prueba de exteriores?

    10 nov 2016
  7. Lorraine

    Que es lo que está pasando con los vídeos que ayer por la noche se veían y se escuchaban bien y ya hoy ni se abre el vídeo?

    10 nov 2016
  8. siltxu

    La voz de Eva Gonzalez es imposible de oir, por favor....

    10 nov 2016