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Para todos los públicos Masterchef Celebrity 4 - Programa 9 - ver ahora
Transcripción completa

(Canción "Mack The Knife")

(Música jazz)

¡Buenas noches y bienvenidos! ¡Ostras!

(EXCLAMAN) ¡Oh!

Antes de entrar a "MasterChef Celebrity",

los aspirantes decían que su principal motivación

para venir a estas cocinas era aprender.

No sé... A mí esto ya...

No hay duda de que todos lo han conseguido

y su evolución ha sido considerable,

tanto, que algunos todavía no se lo creen.

Y esta noche podrían dejar con la boca abierta

a los que mejor les conocen.

¡Oh! ¿Con quién iremos a cocinar? -No sé.

Es que no inventan nada bueno. -¡Oh, guau!

Aspirantes, bienvenidos a una nueva noche de retos,

trabajo y espero que, también, alegrías.

¡Qué alegría tan grande! Ya solo quedáis siete aspirantes.

Claro. Se ha ido Ana... Quedamos solo los siete.

(RÍEN) ¡Bravo! ¡Ay, no...! Bravo no.

Yo estoy muy triste por lo de Ana.

Avellaneda, sabes que las cocinas son eléctricas.

No necesitamos butano.

¡Jolines! Yo que me había preparado para traer para todos...

Además, voy a conjunto con todo: con el logo, con el aceite,

con estos botes... Está todo pensado.

Y hay gente que compra esos trajes, ¿verdad?

Incluso se casan con ellos.

Jordi, tú que estás en edad de merecer...

¿Te casarías con un traje así de Avellaneda?

¡Hombre, claro! Jamás en mi vida he llevado

una prenda de esos colores. Soy más de ir de oscuro.

Soy más del lado oscuro, como Anabel,

que viene de princesa Leia. Bueno, es que... Esperad.

Porque esto tiene todo...

-Lo quiere enseñar. -Su "leitmotiv".

¡Ah! ¡Ahora sí, claro! ¡Sois iguales!

Yo soy la "Lela", como ha dicho. Soy la princesa "Lela".

Hoy estoy haciendo un homenaje a la princesa Leia.

¡Sí! ¡No soy una fallera!

Boris, veo que no le quitas ojo a los paños.

Sí, porque los veo muy atractivos.

Me dan una sensación así como de que va a haber

un gran anuncio... -A mí me parece

como el Festival de San Sebastián. -Exacto.

¡El Festival de San Sebastián!

Bueno, voy a ir tomando nota para las próximas pruebas.

Yo creo que son pantallas donde algún chef

nos está mandando indicaciones.

No, porque no hay enchufes. Félix, ¿tú qué crees

que puede haber debajo de estos paños,

tú, que estás callado? Recetas, cosas que hayamos cocinado

y que haya que relacionar...

Vuelvas y vuelvas, Félix...

No sé. Lo que sea, pero dilo ya. Aspirantes en este reto

queremos hacer un homenaje a la cocina

de los grandes banquetes de los años 60, 70,

influenciados por la cocina francesa.

¡Oh, guau! -¡Ay, un cóctel de gambas!

¡Está chupado! ¡Chupado!

Yo, en el 70 no había nacido. -Ya, pero...

Tamara, ¿a qué tipo de fiestas te gusta ir a ti?

Las de mis amigos. ¿Cómo son?

Hay un poquito de comida, bebida, música...

Pues un guateque de toda la vida.

Tranquilito, relajado... ¡Hombre, no!

También me divierten cuando no son tranquilitas y relajadas.

En mi casa, di una fiesta...

Bueno, una barbacoa. Estuvo fenomenal.

Vino a cantar un grupo de música y fue muy divertida.

En realidad, se supone que era una cena de 12 personas

y se nos fue de las manos.

(Risas)

Eso es un poquito...

Es que todo el mundo llama a sus amigos...

¿Pero cuántos fuisteis? 120.

(RÍE)

De 12 a 120. ¿Y qué dijo tu madre? No estaba. No estaba.

¿Y se enteró? Sí. Pero no habíamos roto nada...

O sea, que contenta. Sí.

Vicky, nos has contado que a ti te enseñó a cocinar

tu madre, porque te dijo que a los hombres

se les conquista por el estómago.

Sí, pero no ha sido el caso.

Yo no los he conquistado nunca por el estómago.

¿Recuerdas cuál era ese plato estrella

que hacía tu madre, con el que se lucía

en esas grandes celebraciones?

El pescado, el pescado al horno. -¡Uh!

Yolanda... Mi madre hubo una época, 60,

que hacía cóctel de gambas.

Luego acabamos un poco hasta el gorro de cóctel de gambas.

(Risas)

Luego se hizo más moderna e hizo un aguacate

con cóctel de gambas dentro.

¡Bravo, bravo! (RÍEN)

(YOLANDA) Yo recuerdo, de pequeña, la ensaladilla rusa en bolas.

También, en algunos postres, ponían barquillos

y los niños hacíamos que fumábamos.

Y... nadie lo quería, realmente. Yo creo que era

para hacer bulto en las cestas de Navidad.

Profesionales o no, todas nuestras madres

se han metido alguna vez en la cocina

y, posiblemente, están en nuestro primer recuerdo

asociado a la cocina. Sí.

Para nuestro invitado, su madre lo ha significado todo

y, gracias a ella, ha podido cumplir su sueño.

¡Adelante, el ganador de la séptima edición

de "MasterChef"... Aleix Puig!

(APLAUDEN) ¡Oh, Aleix!

¡Aleix! -¿Qué tal?

¡Hola! ¡Qué monino!

¡Buenas noches, Aleix! Bienvenido al otro lado

de las cocinas de "MasterChef". ¡Vaya!

¿Cómo estás? Muy feliz.

Pisando la pastilla y recordando todo lo del último día, que fue...

De los mejores días de mi vida.

¿Qué tal se ve desde aquí, desde esta posición?

Me gusta más esa. ¿Ah, sí?

Sí. ¡Pero bueno...!

¿Cómo llevas el título de séptimo MasterChef?

Muy bien. Ya estamos en el ABaC...

Quiero aprender muchísimo más. Sí que es verdad que la gente

te para por la calle, niños... ¿Manresa?

Yo creo que ya soy uno de los hijos favoritos de allí.

Le has quitado el puesto a Jordi. Yo nunca lo fui.

Jordi dejó el listón muy alto.

¿Has vuelto a trabajar en la pescadería familiar?

A ver... No estamos cada día, porque, por horarios,

es complicado, pero la gente te quiere ver...

Disfruto y, cuando puedo, me escapo por ahí.

¿Qué te piden? ¿Recetas o autógrafos?

Antes me pedían "córtalo bien"

y ahora "córtalo bien y dame la receta".

(ALEIX) Soy el mismo, pero mi vida cambia.

Un día, Jordi dijo:

"Hay 14 personas que les cambia la vida,

pero hay una que le da una vuelta". Por suerte, fui esa persona.

Soy más feliz que nunca.

Aspirantes, como estáis viendo, las cocinas están enfrentadas

de dos en dos. ¿Y eso es bueno o es malo?

Así que vais a cocinar unos frente a otros.

¡A mí no me pongáis a Yolanda, que me distrae!

Aunque será un cocinado individual. ¿Cómo?

Tenéis que decidir ahora mismo quién queréis tener

frente a vosotros en este cocinado.

¡Yo a Aleix! Y como Aleix prefiere estar

en este lado... ¡Se viene conmigo!

¡Pero que tú ya tienes uno!

Yo me voy a cocinar. ¿Puedo? Al lado suya.

Si te gusta cocinar... cocina. ¿Cómo estáis?

¡Hola! Bueno, ahora sí.

Ya sois ocho. Os podéis emparejar. ¡Adelante!

¡Somos ocho! -Titiri...

¡Siempre me dejáis atrás!

Pues nada... Yo con Yolanda. -¡Ay, qué bien!

¿Ves cómo no es rencoroso? (RÍE)

Gracias, amor. Te voy a necesitar mucho.

Estoy preocupadísima. Félix, Boris, ¿qué ha pasado aquí?

Félix pasó de largo. -¡Perdona! ¡No, no, no...!

Has pasado de largo. Ahora querrás decir otra cosa.

¿Te sientes rechazado, Boris? No.

He estado en un momento débil y no he tomado yo

la primera acción, pero yo nunca lo hago.

Yo siempre espero

a que las cosas pasen. -¿Eres pasivo?

Soy pasivo solo en eso. Solo en eso...

(BORIS) Félix y yo estamos un poco como tira y afloja...

Es verdad que nos hemos dado unos besos escondidos.

Pero no voy a estar nada concentrado

si Félix se pone delante mío.

Imagino que estaréis deseando saber qué tenéis que cocinar.

La respuesta está bajo estos paños que tanto os están intrigando.

¡Muy bien! Lo vamos a descubrir ahora mismo.

¡Muy bien! -A ver, a ver, a ver...

¿Por qué dejáis sola a Sammy?

¡Oh! Me quedo encantada, eh. Tranquila.

(Risas)

(BORIS) ¿Preparadas? (AVELLANEDA) -A ver...

¿Pero qué hay ahí?

-Pues un plato, ha dicho. -¡Qué va!

(Exclamaciones)

-¡Qué gracioso! -¿Qué es?

-¿Ensaladilla rusa? -¡Habéis dicho "madres españolas",

no "madres americanas"! -Mi madre es americana.

¡Oh, guau! -¡La langosta!

¡Oh, guau! ¡Qué total!

¡Como hagan pastel de ruibarbo, me voy de aquí!

¡Oh, guau! -¡Pastel de rui...! ¡"Lemon pie"!

Eso no es "lemon pie". -No. Tiene dos sabores.

A ver... ¿Y esto qué es? ¿Qué es eso?

-Un pudin de esos. -¡Ah! ¡De carne! ¿No es...?

¿Qué es esto tan mono? ¡Cómo una galantina!

En los carteles, hay fotografías de platos que se hicieron

muy populares en los años 60

y que eran la estrella de la carta de los restaurantes de moda.

Por si no veis bien lo que son...

Jordi, por favor, ¿me ayudas? (AVELLANEDA) A ver...

¡Toma ya! -Mi madre hacía el cóctel

también de marisco. -¡Toma ya!

¡Oh, guau!

Tenemos que hacer lo mismo.

Os vamos a explicar los platos.

El primero es una galantina de cerdo.

Un fiambre francés cubierto en gelatina

y, en este caso, acompañado de volovanes de champiñones,

bechamel con salsa de pimienta.

¡Ostras! ¡Toma ya!

Siguiente: la tortilla Alaska. (BORIS) ¡Oh!

Un postre que, hace años, estaba en las cartas

de los mejores restaurantes. Tiene una base de bizcocho,

helado, merengue y flambeado con algún licor.

¡Oh! Alrededor, en este caso,

hay unas frutas de gelatina.

Y el siguiente es langosta bellavista.

Un plato que parece tener su origen

en los restaurantes cántabros de final del siglo XIX.

Su elaboración consiste en cocinar la langosta,

filetearla y, luego, darle a los medallones

un baño de mayonesa encolada.

Una mayonesa con gelatina. "Oh, my God!" ¡Mundo gelatina!

Lo acompañamos con un cóctel de gambas con salsa rosa

que se puso muy de moda en el siglo pasado.

(RÍE) -¡Eh!

Bueno, lo puso de moda

la madre de Yolanda. -¡Sí, sí!

Y por último, salmón poché cubierto de escamas de calabacín.

Va acompañado de "aspic" de verduras.

Parece ser que el "aspic" es de origen inglés

y su principal finalidad era prolongar

la vida útil de los alimentos,

privándolos de oxígeno dentro de la gelatina.

¡Qué listos!

(FÉLIX) Estoy viendo los platos

y me parecen... bastante complicaditos todos.

En este reto, tenéis que replicar estos platos.

Y nos vamos a marcar un "Edu Soto".

¡No! ¡El cerdo no! Es decir, la pareja que está

más cerca del supermercado, Aleix y Anabel,

tenéis que replicar los platos del primer cartel.

Salmón y verdura. Salmón poché con escamas

de calabacín y "aspic" de verduras. Muy bien.

Boris y Vicky, tendréis que hacer los del segundo cartel.

¡El bicho! -Sí, mi amor. No te preocupes.

Langosta bellavista y cóctel de gambas con piña.

Félix y Yolanda, vosotros tenéis que hacer

los platos del tercer cartel:

tortilla Alaska y frutas en gelatina.

¿Qué te pasa, Yolanda? Que mi madre no hacía esa mier...

(Risas)

¿No tenéis un aguacate?

Y por último, Avellaneda, Tamara, galantina de cerdo

con huevo hilado y volovanes con champiñones,

bechamel y salsa de pimienta.

¡Bravo! -¡Bien, el cerdo!

¡Bien de cerdo! ¡Bien!

¿Otra vez cerdo? Me van a dar por todos lados.

Luego dirán: "No lo has probado". No, porque soy alérgico.

A la mínima, le paso una cuchara a Tamara,

que lo pruebe y me haga... Como haga así, la hemos liado.

¡Aspirantes! Ahora que conocéis los platos que tenéis

que elaborar, debéis conocer otro detalle.

En este reto, el restaurante estará lleno de comensales

que no sabrán quién ha hecho cada plato.

OK. Así que debéis marcar vuestro plato

con una pegatina que tenéis en los cajones.

¡Ay, la pegatina!

¡Qué recuerdo tan lindo!

Tenéis 75 minutos para hacer vuestras elaboraciones

y tres más para entrar al supermercado.

Hacedlo con mucha atención. ¿Verdad, Aleix...?

Sabía que iba por mí. ¡Claro!

El mejor de este reto va a tener un premio doble.

¿Qué? Será el ganador de los 4000 euros

para donar a la ONG que elija y, además, se llevará...

¡El pin de la inmunidad! ¡Ah, no...!

¡El delantal dorado!

¡Ah!

¡Oh, guau! -¡Qué maravilla!

¡Guau! Que le dará inmunidad

en este programa.

Es decir, que, pase lo que pase en la Prueba de Exteriores

y aunque venga a Eliminación, tendrá asegurada su permanencia

una semana más en "MasterChef Celebrity".

¡Yo lo quiero! ¿Entendido?

(TODOS) ¡Sí, chef! ¡Pues el tiempo comienza

en tres, dos, uno...! ¡Ya!

¡Vamos! ¡Venga, Aleix!

-¡A volar! -Salmón entero poché.

Venga, a ver dónde tenemos todo... -¡Aquí, aquí pone! ¡Mira!

-¡Boris! -No debo dejarme nada.

¡Vamos! ¡La cabeza, Aleix!

¿Esto, nene...? -Eso es. Lo he cogido.

-¿Huevos? -Huevos y, ahora, la fruta.

Esto... y la leche.

¡Encima, da igual! (RÍEN)

Soy "Anabeleia", la princesa Leia pescadera.

¡A cocina todos! ¡Gracias, Samantha!

¡Ay, con los moños...! Aquí.

(TARAREA)

¡Señor, este bicharraco...!

Espera, que lo vamos a arreglar ahora, Victoria.

¿Estás contenta de que esté a tu lado, mi amor?

Muy contenta. Tengo a lo mejor. (RÍE)

¡Tariro tariro...!

Tira para arriba. ¡Ahí!

Cuidado el dedo, eh. -Sí.

Estamos haciendo un precioso homenaje

a esas madres de los años 70 que cocinaban en casa

y que intentaban hacer estos platos maravillosos

para agasajar a sus familias.

Vale. El cerdo, venga... -¿Eh?

Jordi, ¿tu madre hacía langosta bellavista

o era más de la galantina de cerdo?

Hacía platos no tan franceses, más de mi tierra.

Las madre se tomaban su tiempo en preparar una gran fiesta

en casa para toda la familia...

Cogían las ideas de los grandes libros

de maestros de cocina de los grandes restaurantes

para agasajar a su familia y a sus hijos

en representación de amor de las madres.

Victoria, ¿así de agua...?

No. Pero no agua caliente. Agua fría.

¡Vicky! ¿Eh?

¡Estás cocinado para ti! ¡Ya, ya!

Pero es que... es amigo mío.

¿Vale? Somos muy queridos.

¿Las introduzco? -Espera...

¡Son cocinados individuales! ¿Oído?

Yo lo sé que son cocinados individuales,

pero, mira, cuando se mueve este bicho... ¿Vale?

Espera, Victoria, que yo te ayudo con eso.

¡Que la fuerza me acompañe, amigos!

¿Pero qué fuerza te va a acompañar?

¡Si tienes ahí al ganador de "MasterChef"!

Y tú estás acostumbrado, Aleix.

¡Venga, el cerdo otra vez!

Le da muchísimo sabor la oreja...

Entiendo que sí. Es que nunca lo he probado.

¡Vaya platos que tienen Avellaneda y Tamara, eh!

Son platos, sobre todo, que vienen muy marcados

por la clásica cocina francesa. Esa cocina rococó...

Presentaciones rococó... Sí. Bien de salsas...

En este caso, la galantina no deja de ser

partes del cerdo cocinadas que se gelifican

en su propia gelatina o en gelatina animal.

Venga, a ver... La dificultad más grande que tiene,

es el tema de que gelifique. ¡Claro!

Ponte el hilo ahí y la bobina ahí. La bobina ahí.

Y ahora, empieza a enrollar. Vale.

¿No te sale? -Sí, sí. Ahí va.

Despacio. ¡Eso es!

¡Vicky! No solamente tenemos un delantal dorado.

También tenemos un delantal negro. ¡No, hombre!

¡Ostras! Ya estamos con el delantal negro.

¿Vale? ¡No puedes dar instrucciones a Boris!

Victoria no está ayudando. Estamos comentando.

¿Queda claro, Vicky? (ANABEL) ¡Sí, chef!

¡Vicky! ¡Clarísimo!

Totalmente claro. Victoria, mi amor, la metemos, ¿no?

¿O quieres preparar las gambas? -Gambas.

La langosta bellavista. Les tocó la langosta

y el cóctel de gambas. Que no es el plato más difícil.

No, no. Porque es cocer muy bien la langosta

y, luego, enseguida, poner los medallones encima,

hacer una buena mayonesa... La textura perfecta

de la mayonesa con la gelatina, para que no sea demasiado dura.

¡Ay, ay, ay! -A ver cuántas gambas llevará eso.

¡Mira, mira!

Pues tú pon un montón.

-Por lo menos, 20 gambas o 30. -Exacto. ¡Vamos!

A ver... ¡Oye, tú! ¡Que vas como las locas!

¿Lo has cortado por aquí, por ejemplo?

¡Ahí está! Que se te rompa el hueso y el otro lado.

¿Sabes sacar un filete?

El lomo... ¿Empiezo por aquí?

Sí. Pero con el cuchillo así. Mira. Gíralo.

Gírate... Así. ¡Aleix!

¿Sí? ¿Quieres que te ayude?

¡No! -Claro es que...

Te quitamos el título a ti. (ALEIX RÍE)

Bueno, la versión fría de esa típica dorada

que se cubría con escamas de patata "ratte",

versión caliente... Y esto es en frío. Cocidito...

(YOLANDA TARAREA)

Estoy tan concentrado que ni comparto momentos

con la gran Yoli, que me tiene abandonado.

Cuando está en juego el delantal dorado,

hay que concentrarse porque hay que ganar.

Ojalá esté mi madre de comensal o un muy buen amigo

que sepa que este es mi plato y que sea benévolo.

# Quiero el delantal dorado. #

Me va a salir perfectamente. Ya lo veréis.

# Quiero el delantal dorado. #

Bueno, y la famosa tarta Alaska. Un bizcocho empapado...

Un helado... Y buen merengue...

Un buen merengue quemado. Y luego, un merengue quemadito.

Flambeado. A mí, es el que más me divierte.

El dulce creo que se me va a dar fatal

porque no lo he hecho en la vida.

Bueno, si no sé hacer algo, a lo mejor... ¡Tirorirorí!

Me copio como en el cole, ¿sabes? Haciendo...

Como mirando que no miro nada...

Se me está pegando la concentración de Félix, eh.

(FÉLIX RÍE)

¡Ay! -El tuyo está sobreviviendo.

El mío no. -¡Ay! Pero las patas se bajan, ¿no?

A nuestros "celebrities" les veo un poco perdidos.

No sé si esta prueba se les va a dar bien.

¡Langosta metida! ¡Langosta metida!

-Langosta en el aire. -Langosta metida.

Yo veo más perdido a Boris. Cuando ya le ves la cara

un poco seria, de que no está disfrutando,

es porque no domina el plato.

OK.

¡Hala! Boris puede sacar lo mejor

de sí mismo o lo peor. Él lo decide.

La langosta le ha entrado mal. Ya está.

La zanahoria, en agua fría

cuando la saquemos, ¿no? -Sí.

¡Cómo huele el vino! -Sí.

Me estoy cogiendo un pedo

nada más de olerlo. (ALEIX RÍE)

¿Cómo vamos, chef? Bien... Más o menos.

¿Cómo vas? Bien. Hice la primera elaboración

y empezaré con el bizcocho para meterlo

en el horno, antes de ponerme con el helado.

Oye, ¿y lo de Boris? Lo de Boris está siendo

un malentendido en toda regla. -¿Qué pasa con Boris?

Estoy pendiente de vuestra relación.

¿Qué ha pasado? Estabas esperando

a que te elija a ti, en vez de tú elegirlo a él.

Puede ser verdad. Puede que tengas razón.

Pero todo está bien entre vosotros, ¿no?

Todo está bien. Nos conviene porque si no,

Boris habría estado demasiado desconcentrado.

¡"Pinocchio"!

¿Tú sigues con el mariposeo? Sigo con el mariposeo.

¿Sí? Sí. A ver qué pasa.

Te voy a dejar solo para que te concentres

y que te salga un postre... Muchas gracias, chef.

Juan, ¿la chalota con...? -La chalota con champiñón

y luego hay que hacer la bechamel

para poner por encima. -Vale.

Agárrala por las antenas. ¡No! Vas a necesitar...

Agarra bien por las antenas y ahora...

Dime. ¿Cómo vas?

Eres bienvenida a esta casa.

¿Qué tal vas? ¡Muy bien! ¡Vamos bien, vamos bien!

¿Las gelatinas todavía? Sí. Estoy haciéndolas.

¿No te parece que trabajar delante, organizado...?

Tienes toda la razón del mundo. Es el punto de partida

para una buena receta. Tienes toda la razón del mundo.

¿Dónde lo vas a meter luego? En un abatidor, ¿no?

Sí. Pues coge ya una bandejita.

Tienes razón. ¡Claro!

La cabeza, aparte de para meditar, se utiliza para cocinar,

para pensar, para hacer cosas inteligentes.

A veces, los gurús también nos desprendemos del presente.

Somos humanos. Será por eso.

Cuéntame de qué eres gurú. Fumo mucho y pienso.

¿Ah, sí...? (RÍE)

¿Y qué tal se te da? Bueno... A la vista está.

¿Qué semana es? La nueve.

¿Te ha dado pena que no te haya tocado...?

El cóctel de gambas. ¿Lo puedo hacer otro día?

Puedes hacer tu plato y, luego, hacer el cóctel de gambas,

si te da tiempo, ¿no? Vale.

Y luego, encalo un poco el plató también.

Por ejemplo. Céntrate en tu plato... ¡Fua!

¡Y a cocinar! Vale. Gracias... discípula.

¡Pero, tío...! -¿Qué te pasa?

¡Que estás como las locas!

¡Uy, cómo está la gamba? -¡Buenísima!

¡Pero, por favor...! ¡Cómo está la gamba!

-¡Qué rica está la gamba! -¿Ya te estás comiendo la gamba?

A mí me habéis puesto que ya no puedo ni probar.

(TAMARA) Probar, hay que probar.

¿Bien de vino? -Sí.

¿Como hasta la mitad...? -¡Vale, vale!

¿Qué quieres, corazón? ¿Cómo lo llevas?

Aquí voy. La langosta ya cocida... Gambitas cocinadas...

Y ahora, voy a hacer la base. -Esto primero.

¿Y crees que ese es el orden indicado?

Hago la mayonesa primero, ¿no? Tienes razón.

En cocina, hay una cosa que se llama lógica

y la lógica manda en todo. Vale.

La mayonesa va con un poco de gelatina.

Tienes que saber cómo incorporar la gelatina,

que se hace en caliente, a una salsa fría

que lleva huevo, que es la mayonesa.

Y pensar que hay que aplicarlo,

porque la gelatina actuará en algún momento.

Ya sabes que yo soy muy amiga de la gelatina.

Vale. Parece fácil, pero no lo es. ¡Venga, vamos!

Ana Millán, que controlaba mucho...

A mí me ha salido. Metió la pata con la gelatina.

¿Imaginas que te pase también?

¡No, no! ¿Cómo es el karma?

A mí no me va a ocurrir lo de la gelatina.

-El huevo primero... -Echa el huevo. ¡Venga!

Me voy. Que a ti te veo ordenadita, pero...

Vete con él un poco, por favor. -¡No! Yo estoy divino.

-Aceite de girasol... -¡Claro!

¡Ya están los volovanes! -¡Qué buena pinta!

Yo no sé hacer las escamas estas. -Poco a poco.

-¡Pla, pla, pla! Cuatro filas. -Eso es un "plis, plas".

Cuando tu madre haga volovanes, te vas a acordar.

Totalmente. ¡Es superchulo!

Victoria, te voy a dar. -¿Quieres que lo pruebe?

Totalmente. ¡Don Boris!

¿Quieres probar mi mayonesa? Me encantaría.

¡Me encanta cómo lo pruebas!

¿Qué le falta? ¿Qué no tiene? Sal.

¡Bien! Que no te llamen soso nunca, Boris, por favor.

¡Ya! ¿Y qué te ha parecido lo de Félix?

Estáis jugando al despiste y os hacéis la cobra mutuamente.

Es el momento de la conquista y los momentos de la conquista,

hasta que no sabes absolutamente que te pertenece y es tuyo,

el "te dejo y no te dejo", "me hago el duro",

"te miro y te ignoro"...

¡Esta sí que es una buena visita!

¡Claro! Es tu lado seductor.

Estás dándome como consejos de seducción.

Sí, pero porque yo lo noto. Yo me entrego muy pronto.

O sea, que este tira y afloja, tú lo apruebas.

Pero no puedes tirar siempre. Tiene que haber...

Hasta que alguien diga "ya" y consumarlo.

Este año, se tiene que consumar.

Tampoco nos queda mucho más tiempo.

¡No me vuelvas loco! ¡Vuelve! ¡Me voy! ¡Me voy! ¡Chao!

¡Aleix! ¿Así, tal cual? Mírame, "por fi".

¡Ahí está, ahí está!

¡Señor Avellaneda! ¿Cómo está, naranjito?

Muy bien. Mira.

¿Qué estás haciendo? Salsa de pimienta...

Están aquí los cerdos, los volovanes...

Falta la bechamel por encima.

¿Y qué tal están los muy mejores amiguitos de la cocina?

Pues como en casa. El Arzak y Ferran Adrià.

Inseparables. ¡Qué dúo, por favor!

La fiestera y el butanero. ¡Oye...!

Parece una película de estas de los 70, ¿verdad?

La fiestera. Y así, con ese estallido

de color naranja... ¿Y los zapatos, qué?

Bueno, los zapatos son un cuadro.

Me los tienes que dejar para salir en las fiestas de Illescas.

¿Te parece? Disfrazado, ¿no?

Esos zapatos no son cantosos. -Son discretos.

Son discretitos. No me iba a mirar nadie en el pueblo.

¡No! ¿En las fiestas van a estar mirándote los pies?

Son más modernos de lo que te piensas.

-Si te pones los broches... -Ya es un poco más fuerte.

Yo creo que te quedaría bien uno aquí hoy,

así te pongo más tropical. Pónmelo.

Sammy, hemos conseguido ya algo. Soy otro.

¡Pepe! ¡Pepe! Amiguitos.. Suerte.

¡Gracias!

Gracias por la piña. Te la quedas. Es un regalo.

¡Hala! ¡Menudo regalazo!

Pienso grabar así todos los días. Bueno...

¿Tienes el peso de la gelatina por ahí, Aleix?

60 gramos. Tienes una báscula abajo.

Eso. La de siempre, la que me jugó la mala pasada.

¡Esa es!

La has abierto mucho mejor que yo.

300 gramos de azúcar...

Para los poros, va bien. -¡Sí, hombre!

Toda la grasa de cerdo. -¡Ay, qué asco!

-No pasa nada. -¿Cómo que no pasa nada!

Parece la fiesta de la espuma.

¡La que estáis liando! Ya.

Ya. ¡Os falta la música!

Es la fiesta de la espuma. Para hacer la espuma esa

que tanto os gusta.

Te voy a decir una cosa. Yo creo que ahora ya sí puedo ir

a las fiestas de Tamara. Ahora ya estás totalmente...

Ya tengo algo que me identifica. Dirán: Es de los míos.

¿Crees que tengo "glamour" para ir a una fiesta

en casa de tu madre? Tienes un pintón.

Es verdad. Si ya te he comparado con George Clooney.

George Clooney, Avellaneda, Boris...

Vamos a estar todos allí. Todos, todos.

Sois la pareja ideal. Tenéis los volovanes los dos,

tenéis la salsa los dos... Tenéis las ollitas los dos.

Cómo sois las "cuchipandis". Suerte con ese cerdo.

¡Gracias! -¡Gracias!

Félix, ¿cómo vas? -¡Uf! Nervioso.

Voy un poco tarde. ¡Vosotros ya estáis, joder!

Oye, ¿y dónde tienes la gelatina? -En el abatidor.

¡Ah! ¡Le estoy echando yo unas manos bárbaras a este chico!

No sé cómo se hacen los espaguetis.

Qué silencio, ¿no? -Sí. De repente.

Claro. Es que el tiempo pasa, ¿vale?

¡Aspirantes, últimos 30 minutos! (BORIS) ¡No, no, no!

¿Qué tal, Anabel? Bueno, aquí...

¡Ay, por cierto...! Este ya está.

¿Cómo lo ves? Lo veo "raruno".

El tipo de cocción no sé si será el adecuado.

¿Por qué va Aleix tan avanzado y tú tan retrasada?

¿Por qué él ha ganado "MasterChef" y yo no?

Te recuerdo que está en juego el delantal dorado.

¡Ya, ya! Es lo que no... Por estadística,

tú deberías aspirar a él. Puede que tengas razón.

¿Quién no quieres que lo gane el delantal?

Boris. ¿Por qué?

Porque sí. Tú me lo has preguntado. ¡Me estás desconcentrando!

Voy a hacer una pregunta al aire. ¿A las verduras se les echa sal?

-Al caldo. -Ah, al caldo ya está.

Una cosita... Esa pregunta al aire, ¿se la haces a alguien?

¡No! Es el aire. Lo que es el propio aire.

Y el aire me contesta: "Al caldo", por ejemplo.

Y aquí está el caldo. Fíjate. No sé cuánto tiempo

lleva hirviendo eso. Un rato.

(RÍE) Lleva hirviendo un rato.

¿Lo estás haciendo a ojito? ¡No!

Creo que Aleix ya tiene

eso en la nevera, ¿no? ¡Sí!

Pero escúchame una cosa. Esto no va a cuajar.

Tienes que intentarlo, mujer.

Yo lo voy a intentar, pero no va a cuajar.

Solo te digo que los invitados... Vale la pena que quede bien esto.

No te digo más. Lo voy a intentar

con todas mis fuerzas, jefe. ¡Venga, dale!

¿Pero el nitro lo haces ahora? ¿No lo haces luego?

No tengo puesto ni el bizcocho, vamos.

¿A dónde vas, Anabel? -Al abatidor.

¡Se me ha caído todo! -¡No!

-Sí. -Ya no te quedas

con el delantal dorado.

¡Ay! -¿Qué te pasa?

¡Que se me desborda!

Esto no es normal. Yo me muero. Voy a hacer el ridículo un montón.

¡Jo! ¡Cómo lo ocupáis todo, tío! -¿Pero qué te pasa?

¡Se está saliendo todo el frío...!

Bueno, está esto hecho. Está hecho.

Está la gelatina en la nevera, que está ya cuajando...

Te estás recreando. Que quede bonito.

Oye, deberías venir a la Escuela Online

y te haces un curso bueno. Analizamos...

Veo que estás mejorando. Podemos ver diferentes cosas.

¿Tú te acuerdas cuando sufrías como Anabel ahora?

Sufriendo en las cocinas, pasándolo mal...

¡Claro que me acuerdo! Son 13 semanas que te curten mucho.

¿Cómo ves el de Anabel? Yo he visto el fileteado

y suerte que tenemos la capa de calabacín...

Le ha dado unos cortes innecesarios.

Es casi imposible, si nunca has fileteado un salmón,

hacerlo perfecto. -Un salmón no, pero en anguila...

En anguila te puedo dar un cursillo en tu pescadería.

Déjame la cocina impecable. ¿Un limón por la mitad?

Estás ocioso... ¿La mitad de la mitad?

Pero no aproveches tu tiempo

echándole una mano a ella. Si somos amigos.

Anabel. ¿Qué?

Te estás jugando mucho. Los invitados se merecen

un gran trabajo. Tienes razón.

¿Cómo es esto? ¡Escúchame! Esto del limón...

Cortas una rodaja... ¿Lo vas a hacer en mi cara?

(ALEIX RÍE) ¿De verdad?

Tienes poderes, Jordi. No. Tengo orejas y ojos.

¿Corto una rodaja y qué...? -Mitad de la mitad.

Cuidado, no te quemes, eh, tío.

Es imposible meterlo en tiempo. Lo siento.

Mi cabeza ya me ha petado.

Tranquilo, que yo no llego ni de coña.

Boris, ¿lo has levantado así? -Exacto.

Ve sacándolo todo, porque eso es lo que vas a cortar.

Gracias, cariño.

¿Lo voy tirando aquí?

-Sí. Poco a poco. -¿En una olla?

Boris... -No, pero es al revés.

¡No, no! ¡Boris, que no es así!

-Así es como la veo en la foto. -¡Que no, Boris!

¡Que está el... este entero!

Perderé. Pero si me pongo a hacer eso, no puedo hacer más.

¡Uy! ¡Uy, qué mierda!

Ahora se me ha pegado aquí...

¿Esto qué es, tío? Ese helado no aguanta.

No, claro. Ni ese, ni ninguno. Bizcocho horrendo.

(YOLANDA) Estoy perdiendo todo por culpa del nitrógeno.

Yo nunca había trabajado con nitrógeno.

En mi casa, no tengo nitrógeno.

Me van a dar el delantal negro y me lo merezco.

Esto no está hecho. ¡Es que no se hace!

¡No llego! ¡Tengo todo a la mitad!

¡Aspirantes, últimos cinco minutos!

(RÍE) Me río por no llorar.

¡Y ahora, al abatidor! -¡Abatidor, abatidor!

¿Qué pasa aquí? Que no va a salir.

Quedan cinco minutos. No voy a presentar nada.

Está crudo. Olvídate. Tenéis el bol con el helado, ¿no?

Sí. Congelamos, merengue bien puesto...

El merengue no lo tengo.

Yo no tengo merengue, chicos. ¿Tienes bizcocho?

Está crudo. -Es que no está nada.

Yolanda, si tienes partes del bizcocho que están cocinadas...

No, no. ¿Tienes nitro ahí?

Un, dos, tres... Un, dos, tres...

¿Vale? Puedes enfriarlo muy rápido. ¿Vale?

Te puede hacer una base. ¡Ay, qué guay!

Y luego, le pongo merengue por encima.

Pero podéis sacar algo, si no, es muy triste.

Sí, por supuesto. ¿Sí? ¡Venga!

(YOLANDA) Jordi, claro que la cosa no va bien.

Es más, nunca ha ido tan mal.

¡Olé! -Bueno, olé...

(ANABEL RÍE)

Tengo tanta rabia ahora mismo...

-Ya. Yo también. (DA UN GRUÑIDO)

¿Qué te parece? -Está genial, tía.

Lo has hecho súper.

¡Aspirantes, último minuto!

¡Félix! ¡Termina!

¡Por favor, poned vuestras pegatinas

de colores en los platos!

¡No sé dónde están las pegatinas! ¡En el cajón, Yolanda!

¡Ah! Diez, nueve...

¡En el cajón! Ocho, siete, seis...

¡Joder! Cinco, cuatro, tres,

dos, uno... ¡Tiempo! ¡Manos arriba! (YOLANDA) ¡La pegatina!

¡Hala, tío! Si me hubiese tocado el cóctel...

Dame un segundo, ¿vale?

¿Qué hace este chico? Relajarse. Está alterado.

¿Qué haces, Félix? Ya.

¡Félix! ¿Enfriando la maquinaria?

¿Calentándola? Enfriándola, enfriándola.

(FÉLIX) Es una manera de calmarme. La descubrí hace años.

Cuando el muñeco rojo, la ira,

empieza... (GRUÑE)

Pues me pongo a hacer flexiones. (RÍE)

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Aspirantes, el tiempo ha terminado y antes de que los comensales

prueben vuestros platos,

vamos a catar nosotros los de Aleix.

Así que... venga.

¿A que no sabéis cuál es el de quién?

¡Qué mona! ¡Qué mona es mi Anabel!

¿Qué tal? ¡Oye, qué guay!

¿Cómo te has sentido al volver a las cocinas a cocinar otra vez?

Lo mejor. El recuerdo que me llevo de aquí del último día,

es la Final y he entrado

y lo he echado en falta también. (RÍE)

Oye, qué bien hecho. Muchas gracias.

Ha trabajado tranquilito... Está bonito, como pedíamos.

Me lo pasé genial. He disfrutado mucho.

¿Lo pondrías en un bufé tuyo?

¿Eh, Samantha? Te dirá que trabajes

en el "catering", después de ver esto.

Oye, muy rico, eh.

Oye, qué buen ojo tuve el primer día, cuando le vi entrar.

Dije: Caballito ganador. Con él, voy a coronarme.

Tiene mano. Lo ha hecho bien. Tranquilo...

Enhorabuena. Muchas gracias.

No puede ser mejor. Estoy de invitado.

Estoy sacando buenos platos, por lo tanto, feliz.

Bueno, Aleix, ha sido un gusto verte cocinar,

replicar los platos perfectamente...

Muchísimas gracias. Esta es tu casa. Gracias por venir.

(Aplausos)

¡Un placer! ¡Hasta luego! ¡Gracias!

(ANABEL) ¡Adiós!

Aspirantes, ahora sí, debéis dejar

vuestras elaboraciones en la gran mesa bufé

que hemos preparado en el restaurante.

Y una vez las dejéis, pasáis a la bodega.

¿Entendido? (ANABEL) ¡Sí, chef!

¡Pues adelante, por favor!

Y estos comensales

no comieron nada antes, ¿no? Así, no.

Espero que le hayáis dado el aperitivo.

(TAMARA) ¿Ahí, en medio? Así, fenomenal.

(BORIS) Victoria, estoy yo aquí. (TAMARA) Aquí, perfecto.

(AVELLANEDA) Ponlo aquí. -Pero los postres

siempre se hacen en el mismo sitio, ¿no?

¿Terminamos ya la bodega, por favor? Gracias.

Pues aquí, por ejemplo, así, chicos.

(VICKY) Perfecto, perfecto.

(TAMARA) Hay muchísimas mesas, entonces, espero que sean

unos comensales que disfruten de nuestra comida.

Si disfrutan de nuestra comida,

me imagino que no serán muy críticos.

Que pasen nuestros invitados, Raquel Sánchez Silva,

Maribel Yebenes y Gonzalo Miró, amigos de Boris.

Diana Palazón, Alejandro Albarracín,

y Pepe San Martín, amigos de Félix.

Teresa Vaca, Alfred y Beltrán Lozano,

amigos de Avellaneda.

Carmela Salazar, Tomás Alía

y José Ramón López, amigos de Vicky.

Hola, qué tal. Blas Cantó, David Fernández

y Mónica Moreno, amigos de Yolanda.

Amiga, qué guay. Anita y Casilda Finat

y Andie Gómez-Acebo Finat, amigas de Tamara

y Antonio Molero, Cristina Alcázar y María Villalón,

amigos de Anabel Alonso.

Mi madre no viene aquí, te lo digo. -Ni la mía.

-Nuestras madres no han cocinado nunca.

No, o sea, mi mamá... -No tenemos madre.

-No tenemos madre. -Llegamos a esa base,

madres no hay. -¿Amigos tampoco tenemos?

(TAMARA GRITA)

(FÉLIX) Esa es la actitud. (ANABEL) Vale, no son madres, bien.

Bueno, Raquel, bienvenida a "MasterChef".

Gracias. Nos hace mucha ilusión

que dejaras un ratito el plató de "Maestros de la Costura"

para acompañarnos en estas cocinas. Tú has comido, en alguna ocasión,

en casa de Boris. Sí, he cenado muchas veces

en casa de Boris y digo que a mí, Boris,

jamás me ha cocinado nada. Bueno, cuando terminó

la anterior edición del "Celebrity" estaba muy orgulloso de su quiche

y la hizo para unos amigos,

pero el resto, que he estado varias veces, no.

Bueno, Gonzalo, ¿tú probaste esa quiche famosa de Boris?

Yo sufrí aquella invitación, sí, correcto.

(YOLANDA) Ha de ser algo que dé audiencia... Enemigos.

Pues yo prefiero que sea gente que vuelva a verla, así os lo digo.

-Pensad que pueden ser productores de nuevas series.

Sí, claro, precisamente, claro.

¿Te ha sorprendido de que Anabel entrase como repetidora?

Eso no lo entiendo yo tampoco,

supongo que le quedaría algo por arruinar.

¿Hasta dónde crees que puede llegar?

A mí me tiene loco, ¿eh? En todos los sentidos.

Si no colapsáis, creo que puede llegar muy lejos.

¿Qué platos has comido de Anabel? ¿Te digo la verdad? Nada, o sea...

Otra sinvergüenza, otra, igual.

Boris, ¿crees que si fueran ex míos sería bueno o malo?

(DUDA) Eh... (RÍEN)

Yo creo que todos tus ex guardan tan buen recuerdo tuyo

que les gustaría no ser ex, es lo que pienso.

Anita, ¿habéis visto, alguna vez, cocinar a Tamara?

Bueno, cortarse un dedo hace un par de años,

la primera vez que cogió un cuchillo,

pelando una patata, sí. -De hecho, creo que la única vez

que, realmente, ha cocinado fue una vez que intentó hacer pollo

y se le olvidó quitar un plástico. Madre mía, pues mejoró mucho.

Tú eres Casilda, ¿verdad? Sí.

¿Sabes que Tamara se ha enamorado en "MasterChef"?

Pues, no, la verdad que no había oído nada.

¿No os ha dicho nada?

Sí, le gusta Jordi Cruz con chaquetilla.

Pues lo entiendo.

-Es que Jordi Cruz le gusta a todas.

¿Ah, sí? A mí me gustaría que fuese

mi hermana, me gustaría que fuese mi hermana.

¿Por qué? -Así le pagan el viaje.

(RIENDO) Y se queda unos días contigo.

-Y se queda unos días.

Da gusto tenerte aquí, David. Aquí, deseando ver qué ha hecho

nuestra amiga Yolanda, contentos. ¿Se está portando bien?

No, eso no, no se porta bien nunca. ¿Te sorprendió que Yolanda

se apuntase al "Celebrity", a "MasterChef"?

Pues bastante porque ella

es una tía que es de las más divertidas

que me he encontrado en la vida, pero también es muy sufridora

y creo que lo debe estar pasando un poquito mal.

Espero que venga gente que no nos conozca mucho,

tú no has visto lo que hemos hecho aquí.

Yo he hecho una alegría que flipas.

Oye, Beltrán, modelo y primo del rey de España, don Felipe.

Pues... Encima llevas chaquetillas

de Avellaneda, ¿eh? Y me queda hasta bien, además.

Te queda muy bien, muy bien. Alfred, ¿ves a Avellaneda

tan buen cocinero como diseñador? Bueno, es un diseñador singular

y, seguramente, sus creaciones culinarias

también serán... singulares. (RIENDO) Ahora, probarás.

Le dará su toque, sí. -Reconozco que preferiría

que no fueran conocidos ni seres queridos

porque la mierda que he hecho me da vergüenza presentársela.

Diana, conoces a Félix desde hace 20 años.

Sí, Félix y yo hemos cocinado muchas veces juntos.

O sea, que cocinas. Yo, sí.

¿Y el año que viene, qué haces? (RÍE)

Hablamos de Félix en este momento. Veo que también eres tímida.

Un poco. Porque Félix también lo es.

No lo es tanto, igual está muy concentrado

en lo que tiene que estar. Tiene una parte muy divertida,

pero tiene que estar relajado para que... Sí.

Yo solo quiero pensar que no me conocen de nada.

A lo mejor, vienen de Portugal. -Sí, claro.

(ANABEL CANTA) -No digáis: "Portugal", por favor.

Tomás, de "Masters de la Reforma".

De "Masters de la Reforma", aquí estamos.

Eres amigo de Vicky, pero más que amigo,

sois casi hermanos, ¿no? Somos hermanos,

Vicky es una mujer que es pura pasión, no para,

no para, bueno, no duerme, está entregada con vosotros

en la cocina, con la moda,

con Portugal, claro, está encantada.

Vamos a un restaurante ahora, y todo sabe hacerlo,

vamos y dice: "Eso lo sé hacer yo, perfectamente y esto también"

"¡Huy! Y eso se hace así"

Mírala, me encanta saber esas cosas.

Pues, nada, muchas gracias

y bienvenidos. (TODOS) Gracias.

Pues, amigos, ahora cataréis los platos que prepararon

los aspirantes, pero será una cata ciega,

o sea, no sabréis quién ha elaborado

los platos que estáis probando. Cada uno tiene una pegatina

de un color diferente, así que, por favor,

levantaos y servíos a vuestro gusto. ¡Adelante!

(Música)

¿Qué será esto? -Un postre,

empezaste por el postre, Raquel. -Me da igual,

me llevaré un poquito de todo. -Bueno, bueno,

espera, voy a cortar eso. -Qué rico.

Qué buena pintita tiene esto, qué rico.

¿Y eso, qué es? -Como parcelado, ¿no?

-¿Vainilla, no? -Es lo único que conseguí servirme

y creo que es el postre. (SONRÍEN)

Ahí, muy bien. ¿Eso qué lleva, piña?

Piña y gambas, de aquí podemos probar los tres.

Vale, ¿cojo yo de esto? -Sí.

Vale, esto para probarlo. -Coge un poco más,

esa miseria para los tres. -Como no quieras chupar

la cabeza... -Coge un pastelito de ahí.

Muy bien, eso. -¿Qué más hay que ponerse?

Esto, un poquito de cóctel de gambas,

hay que probarlo todo. -¿Berty, te pongo?

Sí, voy yo para allá.

Yo quiero probar esta casa tan rara, ¿os pongo?

-Ya tengo. -Espera, ponte tú

y ahora, sirvo yo a tus amigas. -¿Seguro?

Sí. -Vale.

-Esta sí la voy a probar y lo otro es el salmón

que lo podemos dejar para después. -Sí, eso es, ¿no?

Yo ya me he puesto. -¿El salmón te lo pusiste?

-Sí, mira, uno, dos, tres...

Ya está. -Así comparas, esta es la carne

del otro lado. -Esta es la langosta mía.

Lo probarán todo de todo, esta gente comparte la...

-La langosta está rica, ¿no?

Recordad el color del plato que cogéis, que luego,

tendréis que votar el color que más os ha gustado.

¿A ver el salmón, chicos? -Está seco y pasado.

¡Huy! Esto se deshace un poco.

Esto no está malo. -La ensalada me encantó,

le pongo un siete. -¿Y la gelatina?

¿La habéis probado? -No está mal, está insulsa.

Está bueno el salmón. El salmón no está mal

de estar bien, la gelatina y el pescado menos cocido...

¿Qué tal la langosta roja? -Estaba buena.

-Está rico, ¿verdad? -Esta cosa está buenísima.

Este está bien. -¿Sí, verdad?

-Sí. -Vamos a la ensaladita esta...

De marisco. -Esta está rica, ¿eh?

Oye, pues esto será un sobresaliente,

¿será nuestro Avellaneda? -Sí.

Lo mejor es de nuestro amigo. -La langosta morada muy chiclosa.

-Voy a escupirlo, ¿qué hago?

Jo, qué desastre de cocción de langosta.

¿Qué color es el del pastel? -Amarillo.

Esto como es gelatinoso... Le sobra pimienta.

No está bueno. -Eso tiene una pinta infame.

¿La carne esa? -De cerdo.

De cerdo, parece que lo ha amasado mi hijo con tres años y medio

con la plastilina, igual. -Y esto es lo mismo,

pero de otro equipo. Esta cosa está buenísima,

el de este equipo está mejor, tiene más sabor.

Tiene buena pinta esta ternerita.

¿Qué tal? Está muy rico, esta es Tamara.

Está rico Me gusta.

Lo asadito está rico. La gelatina de arriba.

Oye, ¿le podemos meter mano a los postres, no?

Esto es como tipo helado. -¿Cómo está el postre?

-Esto no tiene sabor maldito, es hielo puro.

Esto no se come. -¡Ay!

A ver... -Eso pasa por comer con ansias.

Vamos con la cosa esta. -Se supone que es tarta Alaska.

Esto es vainilla pura. -El postre está...

Poché. -Desde ya digo que no me gusta.

Sin duda, le pega más haberlo hecho a Boris.

A lo mejor ha hecho este, ¿tú crees?

-¿Crees que ha hecho un postre así? -Sí, sí, encaja, eso encaja en él.

Le puede haber tocado a cualquiera, hay que decir

el mejor y ya. -Pues venga.

Para mí, el mejor, el cerdo. -Qué fuerte, claro,

es que esto lo han cocinado ellos. -Hay que elegir uno en total,

incluyendo postre. -Hay que coger un color.

El rojo y el amarillo están mejor,

pero tenemos que decidir un plato, solo uno.

Oye, ¿notáis la mano de Tamara en alguno de los platos?

Sí, en la posible gelatina. Vosotros no sois sus amigas

se lo voy a decir, pensaba que erais buenas personas.

No sé, pero cualquier plato que haya ahí lo hago yo.

-Bueno, qué dices.

¿Tenéis idea de qué plato ha preparado Boris?

No intentaría encontrar a Boris en lo más sofisticado,

aparentemente, sofisticado de eso sino en lo más niño

y para mí, el plato que hace un niño

es el cerdo amarillo. Cerdo de etiqueta amarilla.

Correcto. -¿Y algo que no os gustase nada?

-Eh... -A mí, el postre este.

Joder, pero de sabor no estaba mal.

¿Dónde ves la mano de Avellaneda, en qué plato, color?

En el rosa fucsia. -En el rosa fucsia.

-De la primera. -La primera carne.

¿La galantina? Buenísima,

estoy tan segura que es él. ¿Coincidís?

Sí, porque hemos apostado por el diseño más que el sabor.

¿Tenéis alguna idea de qué plato puede haber preparado Félix?

La verdad es que... -Creo que de presentación

tiene que ser bonito porque de presentación

es muy cuidado también. -Podría ser el salmón.

El de Anabel creo que es el salmón con gelatina.

¿Dónde la ves tan reflejada? Porque es como caótica,

pero en el fondo es matemática pura y dura.

Ojalá sea ella porque creo que es lo que más nos ha gustado.

La cuenta, por favor, la cuenta. Enseguida, ¿algún chupito,

café, tomarán los señores?

Sí, otro helado de estos no, por favor.

¿Cuál creéis que es el plato de Yolanda?

El del helado, ese, no, pobre. -No, creemos que puede ser este.

Creemos que puede ser este que son las gambas con la piña.

La langosta color morada. Porque lleva mucha salsa

y creemos que para que sepa a algo le ha echado salsa por un tubo.

La ensalada de langosta. -De langostinos,

la otra estaba malísima. -Pero esa estaba buena.

Estaba mejor la de aquí. ¿Qué tal por aquí?

Estamos encantados, creo que nuestra amiga

ha hecho la langosta al punto, creo que sí,

porque es muy minucioso, está muy elaborado,

sabroso, es muy ella.

Estábamos nerviosos, claramente.

-Yo no estoy nerviosa, no estoy nerviosa.

Yo no estoy nerviosa.

-Respira. -Muy nerviosa.

Queridos amigos, habéis probado ya todos los platos.

Recordad, solo una papeleta por sobre, un color, ¿vale?

El morado. -No, el morado, no nos gustó.

Era el plato de aquí, ¿verdad? -Nosotras estábamos

entre el rojo y el amarillo. -No, rojo y verde.

¿Ponemos el salmón?

-Sí, si queréis. -Venga, el salmón.

Debajo del platito.

Tachachán.

Vale, ya está. -"And the winner is...".

Anabel Alonso, señora, Anabel Alonso.

-¿Qué, doña Victoria Martín Berrocal?

Escúchame, no puedo entrar sola. -¿Quieres que entre contigo?

-Mira los nervios que tengo. -¿Entro contigo?

No te dejan. -Yo entro contigo.

Llega el momento de que nuestros aspirantes

descubran quiénes son los comensales

que han venido a catar sus platos. ¡Adelante, Avellaneda!

Avellaneda. -Por partes.

-El butanero el primero.

¿A ver? ¡Ah!

(APLAUDEN)

¿Qué tal? ¡Qué guapos!

¿Qué tal? -Qué crac.

-Sí, qué crac, espero que lo comieras todo.

Todo, porque estoy supersegura que lo que elegimos es lo tuyo.

Qué aleccionados tienes a tus amigos

que vienen vestidos de ti. ¿Has visto?

Es importante que vengan ahí, apoyando la causa.

Nos hemos fijado mucho en la presentación de los platos

porque creemos... -Estás muy segura de uno

que es mío, a lo mejor, no lo es. -Sí, dudamos pero estamos seguros

que el que elegimos es el tuyo. -¡Huy!

¿Crees que serán "Celebrities" o gente normal?

-No hay gente normal y si son amigos nuestros, menos.

¡Vamos adelante con Tamara! ¡Tamy!

(BORIS) Tamara. (TAMARA RIENDO) ¡Ah!

Hola a todos, ¿qué tal? (RÍEN)

Pero, bueno, qué guapa.

¿Qué tal?

Tamara, ¿qué te parecen tus amigas tan ilusionadas

que vinieron a probar tus platos? Ya probaron algo de mí antes

y esto debe ser una mejora. ¿El pollo?

¡Ah, ¿ya lo han contado?! Qué bien, chicas, qué bien.

Oye, ¿crees que les gusta Jordi para ti?

Me encanta. -¿Os encanta? Qué bien.

(RÍEN)

Veo dudas, pero las convenceremos, no te preocupes.

Muy bien, perfecto.

¿Qué tal? -Bien, ¿qué tal?

¡Vamos adelante con Anabel! Anabel, ven para acá, ven.

Anda, anda. (RÍEN)

¡Anabel! -Princesa Leia.

Qué graciosa. -Es que soy la "Anabeleia".

(RÍEN)

Quítate los cascos.

-¡Oh, que no os puedo hablar a vosotros!

Pero qué maravilla, es que vengo...

Es que no vais a entender nada,

cuánta gente, ¡esto es para vosotros!

Hala. (RÍEN)

Oye, ¿tus amigos habrán reconocido tu plato, Anabel?

Yo sé cuál es mi plato y os lo habéis acabado.

¿Ah, sí? (TODOS SE ASOMBRAN)

Es como una montaña rusa este programa.

-Claro, pero qué divino, subirte a una montaña rusa

durante todas las semanas. -Qué vergüenza, por Dios.

¡Boris, adelante, Boris!

Boris, ¿me han llamado, me han llamado?

Bueno, a ver, ¡ay, Dios mío, por favor!

-Suerte. -Qué nervios, amigos.

(SORPRENDIDO) ¡Oh, oh!

¿Cuál es la mía? -¡Ay, Raquel!

Exacto... ¡Maribel, Gonzalo! Esta es mi mesa, claramente.

Maribel, pero qué sorpresa verte aquí. Mi amor.

Qué bella estás, qué divina ese traje.

-Qué bien te sienta. -¿Cómo estáis?

Cómo te cuidamos, Boris. Mi amor, belleza.

Qué adorado, me encantas que estés también con Maribel,

bueno, qué momentazo. Boris, estoy muy preocupado.

Pepe, ¿por qué? Ahora lo dije bien.

Tus amigos dijeron que no cocinas nada, es mentira.

Es que siempre vamos a unos restaurantes buenísimos.

(RÍEN A CARCAJADAS)

Por favor, si es familia, di: "El cuco está en el nido".

(YOLANDA EMITE SONIDOS) -"El cuco está en el nido".

Bueno, vamos con el siguiente reencuentro,

que entre Félix. El cuco está en el nido.

El cuco está en el nido. -Félix, vamos.

-Por favor, el cuco está en el nido, familia.

Félix. -Anda, qué pasa.

¿En serio? (BORIS) ¡Oh, guau!

¿Qué tal?

Joder... Joder.

¿Qué tal? -Oh.

Chicos, lo siento.

Péinate un poco, anda. que no sé qué te pasa.

Félix, parece que estás de espaldas.

(RIENDO) Vale, OK. Oye, ya.

Boris, péiname. Es que a él le gusta el pelo

de una manera concreta. -Es cierto.

Ahí está, ya estás peinado. -Qué ilusión que estéis aquí.

Tus amigos nos han confesado que les has cocinado muchas veces.

Sí. ¿Habrán reconocido tu plato?

Te lo decimos nosotros... No, no tenemos ni idea.

Ni idea ni idea. ¿Hay cuco o no hay cuco?

(Sonido de cuco)

Traidor. La siguiente es... ¡Yolanda!

¡No conozco a nadie!

(RÍEN) ¡Ah, ah!

(RIENDO) ¡Ah!

¡Qué mezcla más molona!

¡Madre mía, tú, ¿quién eres?! (RÍEN)

¡Qué mezcla más maravillosa! ¡Eh, supernerviosa!

¡Qué, el heladito...!

Yolanda, no puedes hablar de tu plato, no te chives de nada.

No, si no quiero hablar de mi plato.

(RÍEN)

Yolanda, ¿qué significa para ti que estén tus amigos? Está sorda.

Ah, nos escucha ahora. Me hace mucha ilusión

porque, realmente, son tres personas

muy importantes y aquel, también.

(RÍEN)

¡Ay, por favor, de verdad! Sacadme ya.

Y, por último, que entre, Vicky.

¡¿Pero por qué soy la última?! ¡Ah!

Aquí estamos. -¿Pero esto qué es?

Hola, hola a todos, ¿pero cómo habéis comido?

(TODOS) ¡Oh, oh!

Ya estás viendo, ya estás viendo. -Estoy feliz, dame agua o algo.

Algo, algo. -Que no puedo.

De haber sabido que venían tus amigos,

¿habrías cocinado un poquito mejor o no?

No, perdona, he cocinado de escándalo, ¿vale?

Me ha hecho tanta ilusión ver a Tomás, a José Ramón

y a Carmela, que además, vinieron tres personas

con un paladar brutal y creo que, fíjate,

que ellos pueden llegar a saber cuál es mi plato.

Bueno, pues vamos a empezar por la mesa de Tamara.

Decidnos, qué color habéis votado.

Rojo... (BORIS) Rojo.

Mío. ¡De Vicky!

Que me ha dado un punto. Vamos con la mesa de Avellaneda.

Avellaneda, vamos con tus amigos. A ver, a ver.

-A ver, Avellaneda, que yo creo mucho en ti.

Ya, pero no sé si es el color que has cogido... A ver, a ver.

Está fatal. El rosa.

Perdona, pues esa soy yo.

Son amigos de Tamara, Avellaneda. ¿Has visto?

Cuidado. Pero mira cómo eligieron...

Vicky, tiene un punto y Tamara tiene otro punto.

Bueno, vamos con los amigos de Anabel, con la repetidora.

Hasta el momento, amigos hasta el momento.

Hemos decidido que el color elegido sea el verde oscuro.

¡Ah, ah, ah!

¡Esto son amigos, esto son amigos!

¡Cómo me conocen mis amigos!

No teníamos ni mucho menos,

al 100% claro, que sería de Anabel, pero ha sido de Anabel

y fue una alegría tremenda y además,

que si no llega a ser Anabel, igual nos pega una hostia.

-¡Huy, el chorreo! No, arrear, no porque dejo marcas,

pero un chorreo sí que os cae.

¡Ay, pero qué nervios! -¡Ay, pero qué nervios!

¡Qué nervios! -Muchos, de verdad.

-Redoble de tambores. -¡Ay, Dios mío, a ver!

Pues elegimos el color amarillo. -¡Oh, no!

Avellaneda, un voto. Yo cocino mucho, mentalmente.

-A mí no me has cocinado nunca. -Mi amor, es verdad.

-Me has hecho guisos del alma. -Tan bella.

(BORIS) ¡Ay, Dios mío! -Toma, yo no quiero hacerlo.

(Gritos y aplausos) (BORIS) ¡Oh!

¡Pam, pam! Vamos con la mesa

de los amigos de Yolanda Ramos.

¿Quién abre? -Todos, todos.

-Venga, no, dale, dale, a ver. ¡Ah, no soy yo, ah!

¿Es rojo o rosa? -Es rosa, rosa, es Tamara.

¡Rosa es Tamara! ¡Ah!

Hemos dicho: "No vamos a criticar el de la salsa ni la carne ni nada,

critiquemos solo este...". -El del hielo.

-No creo que sea el del ella. (RÍEN)

-Tracatrasca.

-¿Pero no sabéis a la mesa que vais?

¿Por qué no te han votado? No, porque, a lo mejor,

no son de fríos. Que el heladito

estaba hecho con hidrógeno. -Y se notaba.

(RÍEN)

Nosotros hemos pensado que el mejor plato es...

¡El mío, el mío!

¡El rojo! -Mis amigos.

¡Mis amigos! -¡El rojo!

¡Mis amigos! -Lo teníamos claro.

El rojo. -Es que tienen aquí

lo más grande. (RÍEN)

Vamos a hacer el recuento de votos, por favor.

Anabel, tienes dos votos. Gracias, chef.

Tamara, tienes dos votos Vicky, tienes dos votos, también.

Guau. Y, Avellaneda, un voto.

Bien. Félix, Yolanda y Boris...

Sí. No tenéis ningún voto.

No tenemos ni un solo voto.

Pero el cariño de nuestros amigos. Hay un triple empate

entre Vicky, Tamara y Anabel que resolveremos nosotros.

Pero antes toca el momento de despedirse.

No, hombre, no. Sí.

Nos sentamos, sacamos unos vinos... Muchas gracias a todos por venir,

y placer teneros aquí, en "MasterChef Celebrity".

No... -No quiero que os vayáis

a ningún sitio.

¡Ay! -Qué divina eres por venir.

Oye, millones de gracias por venir, qué "ilu", qué guapos,

millones de gracias. -Hija, ni un café ni una copa.

Ni un chupito. -Un Pacharán.

-Un Pacharán, unas hierbas. -De todas formas,

nos veremos prontito. -Sí, por favor.

Ya te iré contando. Chicas, nos vemos pronto,

en alguna cena o algo coincidiremos.

(RÍEN) Queremos conocerte.

No te preocupes, yo cocino. Para darte el visto bueno.

Por favor, cocina tú. Le daré unas clases,

que está cocinando muy bien.

Tienes una cosa muy buena que crees en lo que haces siempre.

En el proyecto que te metes crees a tope, pues tú en la tarta

o en lo que te toque, a tope. ¿Tú crees en eso? A tope.

Es la que tendríais que haber traído antes

para que me calmara.

Félix y Yolanda, la tortilla Alaska

tres elaboraciones: Bizcocho, helado y merengue

y además, teníais la receta. No habéis presentado nada,

eso es un desastre.

Fatal, horroroso, horroroso, humillante.

Qué vergüenza que los comensales tuvieran que probar eso.

Estaba agobiado por eso. -Lo admito,

es que no he hecho ni gelatina, he hecho hielo.

Yolanda, no hiciste nada, literal, tanto tú como Félix

como esto en una prueba de eliminación es una eliminación.

Lo que me ha entrado es vergüenza por los comensales,

por... Por todo.

Por el programa, por los jueces...

Es más, nunca he ido tan mal.

Anabel, tú también lo tenías fácil porque cocinaste frente Aleix

y casi ha sido un seguir al chef, ¿sabes lo que es eso?

Sí, pero no te creas, él iba a un ritmo,

totalmente, distinto. No era el tuyo, está claro,

pero estabas con un ojo en el tuyo y el otro...

Digo: "Se queda bizca" porque copiabas a Aleix.

Siguiéndole. Intentabas, sí,

pero está claro que no tienes las mismas manos que él,

las mismas facultades y destrozaste el salmón,

empezaste mal por ahí. Estaba hechísimo, pasadísimo.

Eso también dice mucho del paladar de tus amigos.

No, que me conocen. Te quieren con todos tus defectos,

Anabel, y los han potenciado, los han votado, incluso.

Hay gente que le gusta el pescado hecho.

-¿Sí, de verdad? Me encantaría que me las presentaras.

-Estos. -Y aquellos.

-Y aquellos.

Boris, Vicky, vuestro plato era sencillo

y lo habéis resuelto bastante bien.

Habéis cocinado tranquilos y felices de estar

uno frente al otro. Eso es verdad.

Casi habéis olvidado que esto es una competición

y está en juego el delantal dorado y 4000 euros para la ONG

que elija el ganador. Claro, cocinas con un amigo,

al final, eso no se te puede olvidar.

¿Y decirle paso a paso lo que tenía que ir haciendo?

No, no. -Paso a paso, no exageréis.

Vicky, tan paso a paso que casi te llevas

el delantal negro. Perdona, quise ayudar.

Sí, chef. Avellaneda y Tamara,

vuestro plato era el más complicado de todos.

Tenemos que deciros que era la elaboración

que más pasos tenía, más difícil es porque acabar esa galantina

cubierta con esa gelatina que quedase brillante,

después los volovanes, en fin, meritorio.

La valoración de los jueces me ha llegado al alma

porque nuestro plato sí que era complicado,

hacer la terrina que no era fácil, con la gelatina por encima,

la bechamel, la salsa de pimienta, los volován...

¿Sabes? O sea, era complicadito.

Vuestros amigos votaron solo fijándose en el sabor

o intuyendo cuál sería vuestro plato,

pero nosotros, además, debemos tener en cuenta

el trabajo que tenía cada plato y cómo habéis cocinado.

Por tanto, para nosotros, el mejor en este reto ha sido...

¡Tamara! (BORIS) ¡Tamara, qué genial, oh!

¡El delantal de oro! ¡Qué divino!

Enhorabuena. Muchísimas gracias.

Muy bien, Tamara. Tamara, has ganado

el delantal dorado que te da la inmunidad.

Así que, te aseguras

una semana más en "MasterChef Celebrity".

(APLAUDEN)

(BORIS) ¡Míralo, míralo, Tamara! ¡Tamara!

Mira, mira, mira. -Míralo.

A mí, el oro, la verdad es que me gusta,

siempre que inviertes en oro, siempre va para arriba

y después, también significa que me tengo que esforzar mucho más

por estar en la recta final y, bueno, es un empujón.

Y además, Tamara, te llevas 4000 euros para donar

a la ONG que elijas.

¿A quién va a ir destinado ese dinero?

A Fundación Aladina. A la Fundación Aladina,

qué maravilla, qué bien. Para los niños con cáncer,

4000 euros de la Fundación Aladina, qué bien, Tamara. Gracias.

(Aplausos)

Yo se lo hubiese dado a la misma.

Era muy complicado el cerdo, la gelatina...

No sé si sería capaz de hacer un platazo como el de ella.

Me encanta veros tan contentos, pero hay que volver a la realidad

y tenéis que seguir trabajando

porque estamos ya en la recta final del concurso.

¡Oh! Ya os podéis esmerar

porque los comensales del siguiente reto,

no les impresiona vuestra fama.

Quieren comer bien y no se andarán con chiquitas.

Así que... ¿Y no les impresiona nuestra fama?

No, así que, vamos, que nos esperan.

¡Vamos! -¡Tamy!

¡Ah, qué alegría!

Nos quedamos en Madrid para disfrutar

de uno de los lugares más emblemáticos de la capital,

el Parque del Buen Retiro.

A sus casi 400 años de edad

sigue siendo uno de los grande pulmones

de la ciudad y alberga y patrimonio histórico

y paisajístico únicos.

Uno de esos tesoros es, sin duda, la antigua Casa del Contrabandista

conocida ahora, como el Florida Retiro.

Sobre este escenario actuaron grandes artistas internacionales

como Ray Charles o Tina Turner.

El Florida Retiro era mucho más que una sala de fiestas,

era una forma de entender la noche

y ahora, gracias a la reformas realizadas

es también una forma de entender el día.

Aspirantes, bienvenidos a los kioscos del Florida,

un pequeño mercado de abastos en pleno Parque del Retiro

donde se puede disfrutar de alta gastronomía

en formato tapas y raciones.

Guau. -¡Eh!

Os hemos traído hasta aquí porque queremos que disfrutéis

de eso que los modernos como Jordi llaman ahora, el "mañaneo".

¡Oh, "el mañaneo"! (TODOS) ¡Oh!

Yo lo que vengo es encantado de que se haya sustituido, por fin,

la palabra "brunch" por "mañaneo", aunque os pueda parecer

un postureo y una cosa pijísima,

lo encuentro superlógico y estoy feliz.

Lo que siempre se llamó vermú. Solo hay un pequeño problema,

los chefs que llevan esos kioscos

están, justamente, hoy de día libre.

Anda ya. -Qué lástima.

Pues lo dejamos para otro día. Seréis los encargados de cocinar

todas las tapas de este "mañaneo".

Eso está hecho, es un festín. Ahí, muy bien, Boris.

Muy bien, Boris. Aspirantes, competiréis divididos

en dos equipos. ¡No!

¡Qué cosa más novedosa! Tamara, el delantal dorado

te da inmunidad, pero también te da un amplio repertorio

de privilegios en esta prueba de exteriores.

Qué bien. -Bueno, bueno.

El primero de ellos es formar equipos.

Dinos con qué tres aspirantes quieres trabajar y por qué.

Quiero trabajar con Félix porque creo que fue superdura

la última prueba, evidentemente, con mi Juan

y... Con Vicky. -¡Oh!

¡Ah, Yolanda! -No pasa nada.

Yolanda. ¿Qué?

Nunca te elige. No sé qué te ha pasado.

Ya, tía... (RÍEN)

Yo no lo sé, no lo sé.

Por tanto, Boris, Anabel

y Yolanda, formaréis el otro equipo.

Muy bien, qué alegría. Bueno, ¿sois conscientes

de lo que implica tener dos manos menos en cocina?

Sí, sí. -Bueno, siendo las de Tamara,

no importa. -Hala.

¿Por qué? Porque tiene un ritmo tropical.

-Hala. -Ella tiene un ritmo

y dice: "Estoy muy nerviosa y no se le nota nada".

-Qué va, eso es mentira.

Que estás en mi equipo, tonta. -Es verdad.

-Lleva la profesión por dentro, Anabel.

-Pues irá, pero no lo transmite, está en modo casa.

Bueno, Tamara, aquí va tu segundo privilegio:

Vas a poder repartir las capitanías.

Venga, hombre. -Qué alivio.

Vas a decidir quién quieres que lidere el equipo contrario

y también, el tuyo porque si lo deseas,

puedes renunciar a tu derecho de ser capitana y delegar

esa responsabilidad en otro compañero.

Voy a renunciar y voy a escoger a Vicky,

me dijeron que fue muy buena capitana.

Tú no sabes dónde te has metido. O sea, no quieres tú mandar,

no quieres ser la capitana, delegas en Vicky.

No, porque cada vez que lo soy, me la gano

y no quiero llegar deprimida a casa, ¿sabe?

Que esto es una inmunidad para la depresión,

con esto no hay depresión, no hay Trankimazin.

Vale, vale, calla, que la otra capitana serás tú.

(TODOS) ¡Oh!

Tamara, ¿por qué Anabel? Ella me hizo un motín

y creo que ahora es la oportunidad.

Eso está muy... Eso está muy feo.

-Es hora de que demuestres lo buena capitana que eres

con Boris y con Yolanda. (BORIS) ¡Tamara!

Muy bien, Tamara, ya está. Tela.

El pescado está vendido. He sido capitana

desde que he llegado aquí. Escucha, este resquemor.

-No es resquemor, es una oportunidad.

(BORIS) ¡Bravo, Tamara, bravo, Tamara!

Llevar el delantal de la inmunidad es como si llevara

la capa de Superman. Ya que Anabel está tan chulita,

pues que demuestre sus dotes teniendo una o dos manos menos.

Aspirantes, si alguno piensa que cocinar tapas es sencillo,

ya puede ir cambiando el chip porque pedimos ayuda

para diseñar este menú

a dos auténticos cracs de la cocina.

Bravo. Vaticino que muy prontito,

en unos 15 añitos, más o menos,

tienen los dos varias estrellas Michelin.

¡Bravo! -Son pequeñitos.

Estoy hablando, cómo no, de los ganadores

de las dos últimas ediciones de "MasterChef Junior".

Esther y Josetxo. (GRITOS Y APLAUSOS)

Hola.

¿Cómo está la niña más bonita? ¿No me decís nada o qué?

Pero qué guapos, por favor. Bueno, Josetxo, Esther,

qué alegría volver a veros. Sí.

Sé que a Jordi no le echáis de menos,

pero a Samantha y a mí, un poquito, ¿no?

Os echamos mucho de menos. -A él también.

A Jordi, también. Vienen con chaquetilla

cosa que nosotros no tenemos. Josetxo, ¿te llamó ya

Simeone para jugar en el primer equipo del Atlético?

Se lo está pensando. ¿Se hace el duro?

Se lo piensa. Serás el fichaje de la temporada.

Ojalá. Ya verás, te lo digo yo.

Esther, no sé si lo sabes, pero Pepe, que es nuevo

en las redes sociales y como tú eres una "influencer" buena,

¿le enseñas a hacerse un "selfie" en condiciones?

Claro que sí, un "selfie". ¿Qué es un "selfie"?

Un "selfie", una foto a nuestra cara.

Llamas al fotógrafo y te la haces. No, te enseño, el móvil primero,

Es un autorretrato de toda la vida como el "mañaneo".

-El pelo para delante.

¡Ah, que nos vemos, ah, espera!

Y ahora, morritos así.

Mira cómo lo hace ella de bien. Ole.

Perfectísimo. -Eres "megainfluencer", tía.

(RÍE)

Los dos sabéis qué es ganar "MasterChef".

Sí. ¿Qué consejo les podéis dar

a nuestros "celebrities" para llegar a la final?

Que os esforcéis en cada cocinado como si fuese el último.

Anda, muy bien. -Porque, a veces, lo es, ¿verdad?

Es gurú, también. -Es gurú.

-Es gurito. -Que cocinéis con mucho amor

y con mucha pasión. -Muy bien, me encanta.

-Eso hará que os salgan los platos perfectos.

Tu eres del norte, ¿verdad? -Yo, sí, sí.

Te como tu cara. -No, se lo come todo

con cara y lo que haya. No te importe, no es algo especial.

(RÍEN)

Me agarro a esas dos cositas que ha dicho Esther: Pasión y amor,

así que, a trabajar y a darlo todo porque quiero subir arriba,

quiero delantal blanco.

Aspirantes, atención, porque cada equipo cocinará

un menú compuesto

por dos tapas saladas y una dulce. Vale.

Comenzaremos con las tres elaboraciones

de Josetxo que consisten en...

¡Ajá! "Oh, my God". -Bravo, Josetxo.

Patatas bravas en formato gofre. ¿Cómo?

Bacalao confitado con pimientos asados y torreznos.

Qué monada. Y samosas crujientes

de manzana y espuma de limón.

-¡Oh, guau, qué divinas las samosas!

Vamos ahora con el menú rojo diseñado por Esther.

A ver, a ver... -Salmorejo, por Dios.

¡Oh, guau, Esther, qué divina! ¡Qué mono, Esther!

Tomatitos rellenos de cremoso de payoyo con pesto.

Payoyo. -No sé qué es un payoyo.

Foie a la plancha con melocotones especiados

y galleta de cardamomo. ¡Oh, me gusta muchísimo esta idea!

Y chocolate con churros. ¡Ay, ay, ay!

¿Son esferificaciones? -No.

Tamara, ya tuviste suficientes privilegios por hoy,

así que dejaremos que sean Josetxo y Esther

quienes elijan qué aspirantes

quieren que reproduzcan sus elaboraciones.

Claro. Adelante.

Pues, a mí, como me gusta vuestro equipo,

os voy a dar mis elaboraciones, para el equipo de Vicky,

porque me encantas; me encantan tus trajes y todo.

Ay, por favor, muchas gracias. ¡Ay, Dios...!

Vamos a intentar hacerlo muy, muy, muy bien.

No te lo puedes comer.

Mis elaboraciones van para vuestro equipo.

Gracias. Lo vas a flipar, Josetxo.

Cualquier parecido con el original va a ser pura coincidencia.

(Risas)

Aspirantes, atención, cocinaréis para sesenta comensales.

¡Hala!

Algunos son paseantes ocasionales de El Retiro,

pero otros, la gran mayoría,

son clientes habituales de los kioscos del Florida Retiro.

Ay, ay, ay. -No han elegido un buen día.

Dispondréis de 150 minutos para elaborar todas las tapas.

Ya podéis organizaros bien, porque pasado ese tiempo

cerraremos cocinas y comenzará la venta en los kioscos.

(ALGUNOS) ¿Venta? -En eso tú eres divina.

Cada elaboración tendrá un precio simbólico de tres euros;

así que será fácil saber qué equipo es el que mejor caja ha hecho.

Pero, ojo, no os equivoquéis, de nada sirve vender mucho

si, luego, el cliente no queda satisfecho.

Ah... ¿Lo tenéis claro?

(ALGUNOS) Sí. (BORIS) Sí.

Nuestro supermercado proveedor de alimentos

os facilitará los ingredientes necesarios para cocinar

y donará el excedente que no uséis a comedores sociales.

Muy bien. -Vamos que nos vamos.

Aspirantes, ¿listos para demostrar que sois capaces de cocinar

igual de bien que un niño de once años?

(TODOS) Sí, chef. -Doce

Doce. Depende del niño, claro.

Coged vuestros delantales, y salid a por ingredientes y a cocinas

en tres, dos, uno. ¡Ya! Pa, pa, pa, pa.

(Música)

(ANABEL) ¡Venga ya, vamos tarde!

¿Quién me ha tocado? Me han tocado los paralímpicos.

Vamos, muchachas. -Vamos, chicas.

Que resbala. -Vamos, chicas.

Venga. -Vamos que nos vamos.

Esto te lo dejo aquí.

Queremos dedicar el gofre a un equipo que sufrió mucho,

a Santiago Segura, a Paz Vega y a Ona Carbonell.

Santiago, amigo. -Para vosotros.

Y a Paz Vega, también. -Sí.

Lo vamos a hacer de rechupete.

Vamos a darnos prisa.

Vamos a escaldar los tomates, para rellenarnos con queso de "Cai".

# Cai, en la madrugá... #

Para su primera tapa, el equipo Rojo

tiene que escaldar los tomates cherries,

vaciarlos y rellenarlos con una crema de queso Payoyo;

acompañarán esta elaboración con salsa pesto.

Venga, tomates amarillitos... Tamara, ¿estás bien?

Estoy bien, gracias. ¿Y tú?

Muy bien, me has dejado con los mandos...

Y lo estás haciendo divinamente.

Muy bien, gracias a ti. Claro, aquí, con Juan y contigo,

los churros con chocolate van a salir de morir.

El postre del equipo Rojo consiste en una crema fría de chocolate,

que servirán acompañada de pequeños churros.

Vicky, ¿cómo te parece el tamaño? Perfecto, ¿no?

Vale. -Eso está perfecto.

Por último, el equipo Rojo servirá fuagrás a la plancha

con bolitas de melocotón caramelizado y especiado,

y con galleta de cardamomo.

¡Félix! Félix...

Déjame a Félix, que está con el fuagrás.

Ay, Victoria, qué divina te veo, qué simpático este momento.

Pues, yo ni te vi.

Nada, mandaros un beso muy grande desde acá.

Te como tu cara, también.

Son de unos dos centímetros. -Bueno...

Perfecto, perfecto. -Está divino.

¿Tú crees, Anabel Alonso, que Boris hará daditos perfectos?

A mí, siempre, se me ha dado todo a la perfección, muy bien.

Una vez cortados los dados de bacalao,

el equipo Azul deberá confitarlos en aceite;

lo acompañarán con pimientos asados y vinagreta.

Boris, te digo una cosa, no estés de bajón

por no estar con Félix, aquí está lo mejor de cada casa.

Es lo que yo creo, de verdad;

somos las más divertidas de la fiesta.

Bueno, chicos, vamos allá. ¡Las taradas al poder!

Y habéis tenido una hija. -¡Eh!

Ay, verdad, nuestra hija Yolanda. -Claro...

¡Qué divina!

Estoy feliz, feliz. ¡Qué bien hago el alioli!

Además del alioli, Yolanda hará una salsa brava con chipotle;

ambas elaboraciones se servirán sobre el gofre de patata.

Yolanda, ¿está quedando rico? -Sí. Estoy haciendo dos, ¿eh?

¡Muy bien!

Creo que está bien de patatas.

Pepe, Jordi, la prueba es muy sencilla;

tengo tres cubiletes y tengo una pelotita.

Vais a hacer magia con los cubiletes

y a ver si los niños adivinan dónde está la pelotita.

¿Os habéis enterado?

Sí. ¿Cuántas veces, he estado así en la plaza Mayor?

¿Dónde está la pelota? Aquí.

¡Venga, Pepe!

(RÍEN A CARCAJADAS) Pero...

¡Hijo mío...! Qué torpe es.

Ahora Jordi, el maestro, el maestro del cubilete.

(RÍE) La pelotita está aquí.

Venga, déjala dentro, déjala dentro.

¿Vale? Y, ahora, la movemos. Déjala dentro.

La pelotita está aquí, o puede estar aquí, o aquí...

Aquí. ¿No? ¿Seguro?

(RÍEN A CARCAJADAS)

Qué bonito, no valéis para nada. Empatados.

Bueno, ¿qué hacemos con estos dos? ¿Quién gana? ¿Quién elige equipo?

Lo he hecho mejor. ¿Quién ha sido mejor?

Mucho mareo con..

Han perdido los dos, pero creo que mejor Pepe.

(CONTENTO) Sí, señor. ¿Pepe ha ganado?

Yo creo que sí. -Sí, creo que sí.

¿De verdad? Pues, Pepe... Sí.

Te voy a otorgar el honor de elegir equipo.

Elijo el Azul, qué más da.

Pues, te da igual haber perdido, porque querías ir con Tamara, ¿no?

Claro. Bueno...

A trabajar y a dejar de pelearos. Chicos, vámonos.

Vamos, chicos, que podemos. Venga.

¿Has tenido un lapsus?

No, lo que voy a hacer... Lo voy a hacer así;

los meto en hielo, ¿vale?, y, ahora cojo...

¿Los escaldas y los metes? -Sí.

La masa de los churros ya está. -¿Qué?

Ya está la masa. -Muy bien, Tami, mi amor.

Estas hecha, de verdad, vamos... Una crac, una chef.

Gracias, capi.

Tienes el delantal dorado, solo te falta la chaquetilla.

Hola, equipo Rojo. ¡Hola!

¿Qué tal? -¿Qué tal? ¿Cómo vais?

Vengo con Esther. ¿Qué tal?

Muy bien. Una cosa... ¿por qué están fríos?

Los he metido con el hielo.

Ahora, los metes en agua caliente. No, no, es que...

¿No es al revés? -Sí, es al revés.

Lo sabe hasta ella.

Lo escaldáis con la marquita y, luego, al agua fría.

Vale, quédate aquí.

¿Te parece normal cómo está esa olla de llena?

¿Por qué no lo divides en dos? -Vale, lo divido en dos ollas.

Vamos. Quiero presentarte a Tamara. Vale.

Te presento a mi futura esposa. (TODOS) ¡Oh, ay, vamos!

(VICKY) ¡Cómo ha sonado eso!

¿Sabes que ya me ha presentado a sus amigas?

Y sus amigas me dicen que voy bien en las encuestas,

que estoy bien posicionado. Ah, eso es bueno.

¿Le sacas información y me la cuentas?

No se lo contarás a nadie.

Yo me hago el despistado y tú le sonsacas datos.

Vale. -Perfecto, perfecto.

A ver, cuéntame, cuéntame. -¿Qué quieres que te cuente?

De todo, empieza por el principio.

Siempre me preguntan si Jordi es guapo, pero, es que es guapo.

¿Qué tal?

Todo muy bien, la verdad. Esther, estoy nerviosa.

¿Te impone cuando cata?

Me impone. He escogido a Vicky, porque a mí me echan broncas.

Ay, pobre criatura.

Gracias, gracias por entender mi dolor.

A ver, venga, céntrate.

¿Cómo va el tema? Bien, bien.

¿Tú crees?

Te acabo de oír, Esther, te he oído.

¡Esther! -Esther...

Estás muy nerviosa, relájate.

Sí, porque quiero cocinar algo que no he cocinado nunca

y, además, me estás haciendo preguntas sobre mi vida personal,

y con el chico, en cuestión, mirándome.

La cocina es muy chiquitita. La situación no es la ideal.

A ver, chicas, ¿qué pasa aquí?

¿Siete por seis? No estamos para multiplicaciones.

¿Cómo que no? Tenemos que hacer el cremoso de chocolate.

Eso es secundario. Dijo el chef.

Te dejamos sola con el postre y yo me voy con Esther, ¿vale?

Vale.

Vámonos, venga. ¡Adiós!

A ti te encanta todo esto, te hace mucha gracia.

Claro que sí. -Venga, venga, venga.

No nos durmamos, chicos, no nos durmamos.

Esto se va a confitar que para qué. ¡Venga, chicos, venga!

¡Hombre, el equipo Azul! Aquí venimos los chefs.

Qué bonitos, por favor. -Hola, Josetxo.

¿Cómo estáis? Muy bien.

¿Qué dice la capitana? Veinte... ¡Espera!

Qué raro que esté callada. Es que está contando.

Me encanta ese punto de vista. Sí.

Qué raro que esté callada. -Veinticuatro.

Te presento a Josetxo. Veintiocho... Hola, Josetxo.

Tú eres el que ha organizado... -Sí.

Sus amigos le dicen la muda, no sé por qué será.

¿Cómo has organizado al equipo? Dinos algo. Cuéntanos.

Tenemos las patatas en marcha. A mí no, al chef.

Perdone, chef. Tenemos las patatas en marcha;

los pimientos asados en marcha, con su aceite y su sal;

estamos partiendo los dados de bacalao y...

¿Está el aceite para confitar? -Claro, ahí lo tenemos puesto.

Me centraría en el gofre, porque es lo más complicado.

Pero las patatas necesitan su tiempo,

no podemos estar diciéndoles "ole, ole, ole", tienen su tiempo,

igual que nosotros, pero vamos a hacer las samosas.

Sí, sí. -¿Qué te parece?

Muy bien. -Vale.

Tenéis que ganar, con dos repetidores en el equipo...

Son las taradas. Somos las taradas.

(EMPIEZA A GRITAR)

Vale, sois las taradas. De momento, vais bien.

Gracias. Suerte.

Adiós, chefs. -Voy a empezar con el sofrito.

Vaya equipo nos ha tocado.

Lo que voy a hacer es empezar con la masa de las samosas.

Qué maravilla, amor, qué maravilla. ¡Ay, el momento tarada!

El momento tarada. -Momento tarada.

¡Bien, vamos bien! -¿Te vierto o lo haces tú?

No. -Vale, termino aquí.

La masa de las samosas debe reposar antes de cortarla,

después, se rellenará con manzana caramelizada

y se freirá, para que quede crujiente.

Venga, el sofrito de tarada.

Este sofrito es lo primero que te enseñan

cuando te enseñan a cocinar, pero lo haré con la picadora,

porque soy... la tarada rápida. -Me parece perfecto.

¿Lo ves? En el otro grupo se estarán peleando y nosotras no.

Qué alegría me da y qué tranquilidad me dais, ¿eh?

¿Sí? -Tener gente tan profesional.

Si tenéis a todos los locos del otro equipo,

a ver quién cocina, es imposible.

Es que me habéis tocado, de verdad, la Lotería es poco.

Gracias.

¡Ole, mi Juan! Pedazo de crema que estás haciendo.

De queso, ahora la pruebas de sal. -Vale.

Tami, acabo esto y voy a ayudarte con eso.

Necesitamos el chocolate frío.

Sí, sí, estamos en ello. Tía, por favor...

Tamara, ¿qué te ha pasado? -Que está la pobre...

¿Sabes lo fuerte que es que me pregunten intimidades?

Si Jordi quiere algo que mueva el culo.

Hombre, pues sí. -Ya está bien, hombre.

Chile, chile, chile. ¿Habéis visto el chile?

A ver si están aquí, en esta cosa de acá, cariño.

El chile, en realidad, es el chipotle, creo yo.

Sí, cariño. -Aquí lo tienes.

¿El "chipote"? -Chipotle.

¡Ah! -Chipotle, es mexicano y ellos...

Qué maravilla. ¿Se pone entero? -Se pone entero.

¿Esto pica? -Pica mucho.

¡Chicos, venga, por favor! -Chipotle...

¡Hola! Chipotle, lo que te he dado.

¿Me podéis explicar, por favor, qué tipo de ritmo es este?

Un ritmo lento, es un ritmo tarado. -El que más.

Mirad... Sí, mi amor.

(HACE SONIDOS DE VELOCIDAD) ¡Eh, eh, vamos, vamos!

¡Tacatacatá! Eso es muy aeróbico.

Es el ritmo que quiero. ¡Hala!

¡Yolanda, vamos!

(HACEN SONIDOS DE VELOCIDAD) Tacatacatá, chuchu, papá.

También, podemos hacer... No, no, no.

Esto es muy aeróbico. Podéis hacer una cosa...

Que no estoy de broma, no sé si os habéis dado cuenta,

Boris y Yolanda, que sois uno menos en el equipo

y si no corréis no llegáis.

¡Sí, chef!

¡Vamos, vamos, vamos! (YOLANDA LLORA DE BROMA)

Pero ¿qué te pasa? Me va a dar un ataque, Samantha.

¿Un ataque de qué? ¡Vamos, vamos! Eso es, ¡rápido, rápido!

El siguiente paso, piensa, ¿qué va después?

Pimpampum. Eso es, rápido.

(GRITA NERVIOSA) Eso es, rápido. Vamos, siguiente.

Y tú, sigue, "action-reaction", como decía Louis de Funès.

Qué grande. ¿Cómo era?

"Action-reaction". "Action-reaction".

(EMPIEZAN A GRITAR)

Me encanta este momento. ¡Yolanda, Yolanda!

¿Qué? ¡Vamos, vamos, vamos!

Es que yo soy muy torpe. Vamos, Boris.

La excusa de "soy muy torpe" no se te irá si lo sigues pensando.

Eso decía mi mamá. ¡Boris!

¿Dónde los llevo?

Ponlos aquí. -Directamente.

Sí, directamente.

Yolanda, Yolanda... ¿Qué?

Me voy a ir ahora, os voy a dejar,

como en un rato vea que seguís sin ritmo, me enfadaré.

Samantha, no te vayas, es divino tu ritmo,

me encanta que estés acá. ¡Equipo Azul!

La masa está en la nevera. Vale, así me gusta.

Os dejo. ¡Vamos, ritmo, ritmo, ritmo!

Un, dos, tres, cuatro, cinco, seis. -Menos mal que se ha ido.

-Ay, qué horror... A mí me daba mucho ánimo, Yolanda.

Esto está nena, incluso, demasiado. -El bacalao ya está.

Amores, ¿cómo van las patatas? -Bien.

Equipo Azul, equipo Rojo, minuto 65 de cocinado;

así que ya podéis meter caña en las dos cocinas. ¿Oído?

¡Oído, chef!

Si te mola alguien de aquí, danos más tiempo.

Pero... -Hay que jugar esa moneda.

Fenomenal. Gracias, chicos, me siento apoyada por mi equipo.

Chicos, ¿cuántos minutos? ¿Tres minutos en el almíbar?

-Tres o cuatro.

Vale. ¿Alguien necesita ayuda? -Porfa.

Hay que hacer churritos, pero esto quema...

Quema un montón. -No te preocupes.

¡Tamara! -¿Sí?

¿Puedes venir aquí mientras se hacen los churros?

Vale, sí.

El melocotón está. ¿Saco el melocotón?

¿Esto hay que enharinarlos o algo para freírlos?

No, se fríen y, después, se meten en azúcar.

Sí, como en Sevilla. -Sí, como en nuestra tierra.

Me gustaría ser de Sevilla. Esa ciudad dedicada a la virgen...

Te hacemos hija adoptiva. ¿Cuántos tomates rojos faltan?

¿Eh? -Hoy estoy descentrada.

¿Estás descentrada? Menos mal que tienes el delantal dorado.

Vamos, pon eso ahí debajo.

Aquí estoy... ¡con la patata!

Me he vuelto loca, trabajas... con gente especial.

Escúchame, gente especial, ¿cómo va la salsa brava?

¿La... ¡salsa brava!? -Hola, ¿qué tal, amigas?

Ay, qué susto. ¡Qué susto!

¿De sabor qué tal va quedando?

No la he probado, porque el tomate está crudo.

Espérate, no temas. -Que no tema, dice...

¿Quieres que vaya yo? Tengo esto, casi, pelado, amores.

Es igual, es igual.

Yolanda. -¿Qué, mi vida?

Recuerda que la patata tiene que estar muy seca.

Sí, sí; vamos bien. ¿Aquí le ponemos sal, ahora?

¡No, ya tiene sal! Y, luego, irá con la salsa y con más cosas.

Vale. ¡Empiezo los gofres!

Soy un escarabajo patatero, nunca mejor dicho.

¿Has visto qué monas? -Ay, las bolas, son un escándalo.

¡Anabel Alonso! ¿Qué?

¡Vicky Martín Berrocal! Dígame.

Vengan para acá, por favor.

Escalda los tomates, Juan. -Vale.

¿Qué? Aquí estoy.

Imagino que después de nueve semanas de concurso

tenéis claro que "MasterChef" es imprevisible

y que, en cualquier momento, todo puede cambiar.

Ay, las van a cambiar, las van a cambiar.

No, por favor. -No, no te asustes, no sufras.

Atención, porque ese momento acaba de llegar.

Bueno... Capitanas, cambiáis de cocina.

(Gritos) No, tío, no...

No me lo creo. -No...

Bueno... Vicky.

¿Lo has entendido, Vicky? Cuanto más tiempo pierdas, peor.

Por favor, acordaos del almíbar, ¿vale?

Ese equipo tiene capitana. No, no, no.

Sí, sí, sí. A tu cocina.

¡Qué buena me está quedando! No me pueden quitar a Anabel.

A ver, venga, decidme, venga, decidme.

No vengas con esa actitud.

Decidme qué tenéis hecho y qué falta por hacer.

Estamos haciendo la masa.

Hay que escaldar tomates, se están rompiendo,

los vacíos son estos, los rojos; tenemos, del segundo plato,

pero ya están cortados, el fuagrás y el melocotón;

y falta la galleta, que es tuya.

Sí, la hago yo. -Vale.

Lo importante son los tomates. -Perfecto.

¿Te pones tú? -Sí, sí.

Gracias.

Vaya faena lo de cambiar de equipo, estoy como un pulpo en un garaje.

Alégrate que sea este garaje.

Sí, ya... No lo sé, cariño, no lo sé.

La que estará destrozada es Vicky. Vamos a terminar los tomates.

O sea, es que... no. ¿Qué queréis que haga?

Ve, por favor, a ver la manzanita,

que tiene que estar haciéndose, que yo no soy buena.

La manzana la tienes que ver, un poco, caramelizada.

¿Dónde tienen caramelizando la manzana? Aquí no hay nada...

Para una cosa que peleo allí, aquí no sé dónde estoy.

Nosotros no tenemos la culpa de que esté aquí.

Qué rabia le da tener que estar aquí.

Está furiosa.

Estoy furiosa, porque no tengo ni idea.

Victoria, nosotros te ayudamos.

He necesitado una hora para entender y poner orden allí,

y, ahora, llego aquí de la nada, es normal.

No puedes tener esa actitud. -¡¿Qué quieres?!

Nosotras somos un grupo de chicas supersimpáticas,

superanimadas y superdivertidas, ¿entiendes?

Pero me pierdo.

Y nosotros no tenemos la culpa de que te hayan traído.

Te da rabia porque somos las taradas.

Cuando tienes todo repartido

y todo se está haciendo, te cambian al otro equipo.

Claro, llegas allí, ¿sabes?

Con una mala... con mal rollo, porque dices "¿qué hago aquí?".

¿Con qué rellenamos los tomates? -Con la crema de queso.

Chicos, ¿dónde queréis los churros? Ya están hechos.

Déjalos ahí para freírlos. -¿Aquí? Vale. Hay un par más.

¿Cuántos tomates van por...? -40 rojos y 40 amarillos.

Equipo Rojo, ¿cómo llevamos el cambio de capitanía?

Bien. -La verdad, está perdida.

Como un pulpo en un garaje, ya se lo he dicho.

Anabel, te cuento dos cosas. Dime.

Eso no son bolas, son medias-bolas; y esto, que es una sartén,

es donde tengo que hacer el caramelo;

echo las bolas, las salteo, las especio y ya está.

Habéis cocinado los melocotones durante mucho rato,

no es un melocotón natural, no queremos que sea en almíbar.

Vale, me pongo a ello.

El melocotón está muy cocinado, exactamente igual, ¿sabes con qué?

¿Con qué? Con los tomates.

El tomate se escalda tres segundos, ¿por qué? Porque mira...

Sí, es meter y sacar, ya está.

Vamos a repetir los cherries. Anabel, mira....

¿Estamos secando macarrones? No... ¿No había que ponerlos aquí?

¿Cómo se hacen los churros?

La masa de los churros se junta, son cuatro elementos,

y, en caliente, se fríe, para tener un burbujeado bonito.

Vale. Un aireado bonito.

Haría una masa nueva al final, cuando queden quince minutos.

No, que sí, que sí. Claro.

Vale. ¿Qué ha pasado?

¿Qué ha pasado con los churros? Que me ha salido un churro.

Prefiero que eso sea un churro, que te ha quedado un churro,

pero que lo nuestro funcione. Yo, también, lo prefiero, Jordi.

Capitana azul, equipo Rojo; minuto noventa de cocinado.

Vamos muy justitos, ¿vale?

Ya podéis correr, porque no llegamos.

¡Venga! Venga, caña.

Por fin hay un poco de rock & roll en estas cocinas,

que estaban muy tranquilitas.

¡Venga, chicos, que podemos hacerlo!

Yolanda... -Vicky, relájate, ¿eh?

A ver, lo que más me importa es que salgan los gofres.

-¡No los abras, no los abras! Tenemos que esperar.

Es que si no puedo hacer nada...

A pelar pimientos, ponte los guantes y a pelar.

Vale, yo me pongo con los pimientos y tú te vas a otra cosa, ¿vale?

Mira, podemos estar las dos pelando esto y, luego, me voy.

Corazón, te mando, directamente, a hacer otra cosa, Yolanda.

Vicky se cree que es capitana de verdad.

Capitana no es más que la voz visible de un equipo,

que ser capitán, no es ser "sheriff".

¡Huy, qué monos, qué monos! (GRITAN EMOCIONADOS)

Pequeños... -No me lo puedo creer.

Pequeño gofre amado. (GRITAN ENTUSIASMADOS)

Está aquí... -Gofre amado, ¡pequeño gofre amado!

Ahora, niños, de seguida, id poniendo otra masa, mientras...

Yo no. -Tú sí.

Más vale tacto que maña, ¿no?

Más vale, no sé sabe qué, da igual, más vale.

¿Cómo está el equipo Azul? Venimos los chefs.

¡Hola!

Te habrás dado cuenta del cambio de capitana.

Dile que me devuelvan al mío. Creo que va a ser que no.

Josetxo, ¿cómo lo ves? Los gofres me gustan, son bonitos.

Lo que no veo es la salsa. Está aquí.

¿Las tenemos las dos? ¿Tenéis las dos salsas?

¡Sí! Vale, me alegro.

¿Por qué no hay alguien más con los pimientos para aliñarlos?

¿Qué más? Para ponernos al día.

Si hay tres personas, hay seis manos.

¿Cómo vas a meter a alguien más?

Tranquilidad, tranquilidad. Boris, la pregunta es obligada;

¿mejor con esta capitana o con la anterior?

Hombre, la anterior... Que no te mueva el corazón.

Victoria ha venido con un ánimo muy descentrado.

Hombre, normal.

Ya sabes qué le pasaba en el colegio de Suiza,

de repente, nevaba, le daba calor y se iba a Huelva.

¿Entiendes? Y la terminaron expulsando.

¿La masa de las samosas?

Yolanda. Yolanda, ¿estás con ellas?

¡Sí! Vamos a ver a Yolanda.

¿Cómo estás? ¿Cómo vas?

¿Cómo va esa masa? Hola, guapos. La masa va.

¿Tienes alguna? Eh... no.

¿Ni el relleno de las samosas? Sí.

Ah, lo tienes ahí, fenomenal. Sí.

Como bien sabes, Josetxo, Yolanda no es la mejor repostera

de "MasterChef Celebrity". ¿Y qué hace haciendo postres?

Eso digo yo. Yo soy mala repostera,

pero ahí hay dos elementos, amigo, que si yo soy mala...

Equipo Azul, en poco más de treinta minutos cerramos cocinas

y arranca la venta, ¿oído? Vale, vale, vale.

Me voy.

Victoria. -¿Qué?

Esos pimientos son de adorno, ven acá, que eres más necesaria.

¿Por qué? -Porque hay que solucionar algo.

Espera que termine de cortar esto. -¡Victoria, no seas terca y ven!

A ver, vamos a hacer balance. Juan, ¿cómo vas? Cuéntame.

El chocolate y la nata están en la nevera...

Una cosa. -¡Un segundo!

La crema de queso está y, ahora, estoy con las galletas.

¿Cómo vas, Félix? ¿Tienes hechas las 40 bolas?

Tengo las cuarenta bolas. -Perfecto. Tamara, ¿cómo vas?

Estoy haciendo la masa. -¿Estás con la masa?

Sé que estáis con cosas, pero mientras se calienta el agua

tienes que echar una mano, Tamara. ¡¿Qué haces ahí?!

Que... eh...

Chica, te quedas mirando y no adelantamos nada. ¡Venga!

Tienes el delantal dorado y te da tranquilidad, se entiende.

Eso no es así.

Eso es así, da tranquilidad el delantal dorado.

Eso no es así. -Eso sí es así.

(GRITA) ¡Eso no es así, Anabel! ¡Eso no es así!

Te quedas mirando al horizonte... -Eso no es así.

Te quedas mirando al horizonte. -No es así, Anabel.

Ya está, no hay más. -Bueno...

No llegamos, ¿eh? ¿Has acabado las bolas de melocotón?

Sí.

Vale. ¿Cuánto te falta para liberarte?

Estoy en ello, hago estas cosas y ya está.

Vale.

¡Ay, qué mierda he hecho aquí! ¿Los gofres qué tal están?

Espectaculares.

Con manga pastelera, vámonos que nos vamos.

Venga, vale.

Yolandismo, amada. -¿Qué, mi amor?

Qué divina. -Qué bonitos.

Ya están los gofres. -¿Los has contado, mi vida?

Ayúdame a freírlos, tienen que estar un minuto.

Vale.

Es solo un minuto. (GRITA) Se cayó uno allí dentro.

Espera, espera.

Intenta salvarlo, cada gofre es maravilloso,

cada gofre vale una vida. ¡Sálvalo, sálvalo, como sea...!

Ponlo allí. -Salvado.

La manga pastelera va al frigorífero, ¿no?

Sí. -¿Dónde está el frigorífero?

La salsa brava está en el frigorífero,

me voy a freír gofres.

Tienes que freírlos con cuidado. -Vale, lo hago.

Mi linda... Amor, ¿qué te hago?

¿Te bailo una cantineta o algo para alegrar esa carita?

(TARAREA ALGO SIN SENTIDO) Para que te alegres algo.

Boris es la alegría de mi vida. -Te amo, Yolanda, te amo. Así es.

(YOLANDA RÍE) Amor, solo quiero que te animes.

Vente arriba, vente arriba. Bueno, voy con el sifón.

Dámelos, yo te los frío. Ponlos. -Vale, gracias.

Victoria, estás muy callada, no estarás comiendo nada, ¿no?

No, corazón mío, ya me gustaría.

Menos mal, que te oigo muy calladita.

Porque estoy concentrada, esta capitanía me volverá loca.

Tamara, ¿cómo estás? -Aquí estoy.

No. No ¿dónde estás? ¿Cómo estás?

Tamara, contesta, soy la capitana, contéstame.

Que no es ¿cómo estás? Quiero saber cómo vas.

A ver, relajación.

¿Por qué confundimos unas cosas con otras? ¿Nos confundimos ahora?

No. Está con la masa.

No pasa nada. -¡Claro que no!

Ya está... -A mí me da igual.

Que no, que no. A ver si me la voy a cargar yo.

No se la va a cargar nadie,

pero, me mira como si me metiera con ella.

Y no me digas "bueno, venga", como si fuera imbécil.

¿Qué?

Bueno, venga, me da igual. -Anabel...

Chicos, no nos cabreemos. -No te he dicho nada.

"Bueno, venga, déjalo...". -Claro.

No. -Quiero que haya paz.

Te he dicho, "voy bien", y me dices, "no te pregunto eso".

"Estoy bien". -Porque todo esto va bien, Anabel.

Esa sería la respuesta. -Te la acabo de volver a contestar.

No me gusta discutir,

pero me gusta menos que me falten al respeto,

así que cuando Anabel me ha contestado mal

he decidido ponerla en su sitio.

Anabel. ¿Qué?

¿Qué ha pasado con mi amiga Tami?

Que se toma las cosas como algo personal.

¿Le has insultado? Que yo sepa no.

¿Le has hablado mal? Igual considera que sí.

Tú consideras que no. Considero que no.

Voy a cotejarlo, voy a cotejarlo con mi amiga.

¿Qué pasa? ¿Qué te ha pasado con Anabel?

No me gusta que me hablen mal.

¿Qué te ha dicho?

Le digo, "va bien" y dice, "no he preguntado eso".

Has dicho, "estoy bien", no, "voy bien".

Veo que siguen las tiranteces.

Bueno, ¿has ido a una churrería? Sí.

¿Has visto cómo se hacen? Sí.

Al momento. Sí.

Si yo te lo digo de una forma, Tamara, lo quiero así.

Vale.

Y no me estás haciendo caso, ¿vale?

Intentamos hacerlo bien, si no, esto no es una churrería,

esto sería una masa que estamos friendo y no toca.

No te lo quiero decir más. Vale.

Dime. Ayuda a Tamara, en esto sí;

en vez de echarle capotes a lo loco, ¿vale?

Vale. -Ahora, la mierda son estos.

Anabel. ¿Qué quieres?

No te quiero picada, como niños pequeñitos.

Yo no estoy picada. Te he oído decir cosas...

Una cosa es estar... "Mimimí".

"Mimimí", no. No tengo edad para estar con "mimimí".

Vale. ¿Vale?

¿Quieres que salga bien? Sí.

Es lo importante. Claro.

Si hace algo mal, se lo dices igual, ¿vale?

Dice que le he faltado al respeto, no sé qué dice, no lo entiendo.

Me he sentido como si fuera

una chusquera barriobajera que no sabe hablar.

¡Venid acá, muchachas, el ruido de la descarga es como un orgasmo!

Un orgasmo en seco, tendríais que vivirlo.

Os vendría muy bien... A todas nos vendría muy bien.

Esto ya está. -Vale, ponlo por acá.

Yolanda, va dedicado a ti, óyelo.

Te escucho. -Silencio, que le llegue a Félix.

(EXPULSA EL AIRE)

Oh... oh... -¡Vaya pedo!

Es tan brutal... Deberíamos hacer otro sifón, solo para oírlo.

Quedo tan relajado...

Sí, quedas relajado, con lo que hay que hacer.

Soy una persona nueva. ¿Qué más hay que hacer?

Quédate con los pimientos, que me voy a rellenar.

Ve a rellenar, sí. -Pero voy a dejar esto aquí.

Vamos rellenando. -Vamos a empezar el emplatado.

Venga, chicos. ¡Dale, dale, dale!

Queridos comensales, bienvenidos a "MasterChef Celebrity".

Nuestros aspirantes saben que sois amantes de las buenas tapas

y de las buenas raciones que se sirven en los kioscos,

y van a intentar impresionaros con dos ofertas distintas,

pero, ojo, no os dejéis engatusar porque algunos aspirantes

tienen más labia que arte en la cocina.

Sentíos libres para elegir las tapas que más os gusten.

(TAMARA) Vamos, vamos.

¿Tenemos las galletas?

No me lo puedo creer...

Se han quemado. -Me he olvidado.

Da igual. -¿Se ha quemado?

Me he olvidado de las galletas haciendo otras cosas.

¿Puedes hacerlas de nuevo? -Sí.

Vamos, chicos. -Venga.

¡¿Qué?! -Falta el pesto.

¿Hay un pesto?

Para los tomates. Hago esto y, luego, el pesto.

Vale, cariño, ya está. -Vamos, chicos, venga.

Aquí huele a chamuscazo. Huele mucho a quemado.

Las tejas. -¿Qué ha pasado?

Mira. Ostras...

Sí, sí; o sea, están churruscadísimas.

Ya, ya, ya, ya.

Avellaneda, ¿qué ha pasado? Nos hemos despistado, ya lo sé.

Se te ha ido la olla y has quemado las tejas.

Se me han olvidado.

¿Cómo lo ves? Me he olvidado.

Que no os da tiempo de hacerlas. Joder, macho, de verdad...

¡En fin! Pero bueno, así es la vida.

Vamos a freír los churros sin que se quemen.

A ver si lo hacéis bien.

¿Qué pasa aquí? Nada.

Tiene que vaciar los tomates. -Y estoy sola, así es.

Qué decaída te veo, Anabel. Sí, me he rebotado bien.

¿Sigues enfadada con Tamara? No estoy enfada con ella.

Desde ese momento te has anulado. Bueno, pues será.

Lo siento, Anabel, no era mi intención.

De momento hemos perdido la galleta de cardamomo y a Anabel,

¿sacaremos el resto, al menos? Sí.

¿Cambiareis la actitud? Porque tenéis una actitud,

que esto, ahora mismo, está condenado al fracaso.

Aquí está quien ha diseñado el menú,

¿le vais a hacer el feo de sacarlo tan mal?

De verdad, lo estamos intentando. -Me pongo con el pesto.

Me estáis dando vergüenza. Me voy. Anabel, eres mucho más que eso.

¡No! Sí, sí, sí.

Equipo Azul, equipo Rojo,

últimos diez minutos de cocinado. ¿Oído?

Vale. -Oído, chef.

¿Oído? Oído, chef.

¿A qué esperáis para empezar a correr?

La salsa brava ya está aquí. -A ver cómo ha quedado.

Ha quedado buena. Pica, ¿no? -Oh, qué buena. Buenísima, chicos.

A ver. -¿Tú o yo?

Lo hago yo. -Vale.

¿El bacalao está listo?

(VICKY GRITA) (BORIS) ¡Hala!

¡Los pimientos!

Voy poniendo el lecho, amor. Pongo el lecho así, ¿es así?

¿Cómo ponemos el bacalao? ¿La piel abajo o la piel arriba?

Con la piel arriba.

Vale. Son dos, ¿verdad? -Sí.

Mira, tiene la piel arriba. Así... Mira qué lindos están quedando.

Tiene que ir recto, que va encima esto.

¡Qué divino este emplatado!

El pesto está hecho, el segundo plato está.

Solo faltaría la torta, que no la tendremos.

Voy a probar, si nos da tiempo a hacer un trozo, algo es algo.

Y los tomates me los como yo todo el rato.

Voy yo contigo. -No, no.

Da igual, me siento una intrusa desde que he llegado.

Que no es así. -¡Es así, es así!

Queremos repartir las cosas. -Es así.

Anabel, estaré contigo ahora.

¿Este es el primer plato? -Exacto.

Pues, va como el culo.

Vamos a vaciarlos y...

Sé que hay que vaciarlos, pero que para los churros

estén ocho personas, no lo entiendo.

Sí, claro que me caliento.

¿Te cuento algo? En el otro equipo ha habido tal cabreo...

¿Están de mala leche?

La llegada de Anabel fue como la de Victoria acá,

lo que pasa que nosotras, como no tenemos carácter...

Anabel habrá ido, como he venido yo.

Te has puesto un pelín borde, ¿no? -Yo no.

¿No te has puesto borde? -Yo no.

Entraste un momento... -Pero no con vosotros.

Mirad, no os vais a poner a pelear, ahora, en el emplatado,

porque el emplatado necesita toda la buena energía del mundo.

Yolanda, te prometo que no, si lo crees así, te digo que no;

venía rebelada con el mundo, pero no contigo.

¡Ay, tan bella que eres, Victoria!

¿Qué pasa, equipo? ¿Cómo llevamos las tapas?

La capitana se quedará aquí, organizando,

y alguien tiene que vender fuera, ¿quién va a ser?

¡Boris! ¿Boris? Venga, sacamos platos.

Chicos, tenemos los churros. -Una mano para vaciar tomates.

¡Voy, Félix!

¿Qué nos faltaría, la teja? -Sí.

¿Voy haciendo la teja? -Pruébalo, sí.

¿Cómo lo ves, Juan? -Lo veo bien.

Voy a soñar con la mierda de los tomates.

A ver, vengo preocupado, porque no te enteras.

No lo he oído.

¡A emplatar! Eso es lo que quería.

¿Va bien así o le digo a Tamara que te grite?

Sería una novedad. Impresiona más que tú.

¿Sí? Me impresiona más que tú.

¿Cómo tenemos las cosas? Quiero revisar todo.

Bueno, a ver, tomates... ¿Aquí hay tomates para todos?

Falta acabar alguno. -Falta alguno.

¿Dónde están los melocotones? Aquí.

Bueno, bueno... Son lo que son, vale...

Equipo Rojo, los comensales están aquí;

es decir, tenemos que vender ya;

por tanto, necesito de todas unas cuantas, para empezar.

Vale. Y, luego, vamos produciendo.

¡Bien, vamos!

Dos deberían ir a vender. ¿Quién va?

Va Tamara. Tamara.

Félix no es muy vendedor, pero él hace bien esto, y Félix.

¿Tamara y Félix? Sí.

A vender a lo loco.

(BORIS) Este bacalao, qué divino está.

¡El bacalao es una maravilla, no os hacéis una idea

la alegría que da al cuerpo! Tenéis que probar el bacalao.

-¿Probamos el bacalao? -Hola, amor, qué divina estás.

Por favor, ponéis acá el dinerito. -¿Esto?

Esto es perfecto, maravilloso. -Vale.

Toma tu bacalao. Mira, qué maravilla.

¡El bacalao os lo estáis perdiendo! -Hola, esto es buenísimo, mira.

¡Gofre de patata!

Gofre de patata. ¡Gofre de patata

con un puntito de alioli y dos puntitos de salsa brava.

Esto está buenísimo. Y luego os morís ya.

Bravo, bravo, muy bien.

Vega, venga, venga, venga.

Ya está, no hay más. Otra bola y polvito, vale.

Sí, ya está. Y saquemos foie, venga.

Venga. El chocolate con churros

debería estar terminado ya. Va, está.

Me voy.

Hola, qué tal. -¿Cómo estáis?

¿Tomatito? -Sí, venga.

Uno rojo, este. Muchas gracias.

A ver si está rico. -Espero que te guste.

Hola, chicos. ¿Qué tal?

¿Qué es esta? -Un tomate relleno de queso

con una base de pesto.

¿Tomatito también? Qué bien, qué fácil vender así.

El foie en un minutito lo tengo aquí, ¿vale?

Esta la guardo para el foie. Vale, fenomenal.

Nos estamos forrando.

Platos aquí. -Espera que a este le eche

un poquito más de cosa. ¿Qué tal va por fuera?

Se está vendiendo todo.

Compren bacalao. ¡Qué mona venís, qué divina!

Qué suerte de bolso naranja. ¿Cómo lo llevas?

Boris, explica lo que tenemos de postre.

Lo que tenemos de postre es una samosa divina.

Samosa con manzana dentro y espuma de limón.

Está súper bueno.

Los niños no podemos esperar tanto.

Venimos a comer y traigo dos niños hambrientos.

¿Qué quieres, Josecho? ¿Qué te apetece?

Yo quiero los gofres. -Toma este mejor.

Tomatitos, te los compro. Venga.

El foie. Yo quiero un foie.

Yo voy a coger una samosa. Muchas gracias.

Ya me gasto todo. Quiero cuatro tapas, Boris.

Félix, ¿me traes una tapita de postre, por favor?

Hemos pagado dos, pero son tan lelos

que les vamos a quitar cuatro pagando dos.

Vámonos. Vámonos a comer. Qué alegría.

Hola. -¿Y esto qué es?

Esto es foie con melocotón

caramelizado en almíbar y base de crema.

Pues esto. -¿Este? Pues todo tuyo.

Muchísimas gracias. -Gracias a ti por venir.

¿Tú lo mismo? Pues perfecto, muchas gracias.

El foie está arrasando. -¡El foie está arrasando!

¡El foie está arrasando!

¡Mira lo que están pagando por nuestro trabajo!

¡Se está acabando al bacalao! ¡Se está acabando al bacalao!

Corre. -No os vengáis abajo.

No os vengáis abajo. Es una alegría como grupo,

como consumidores.

¡Pero, Boris, no dejes que se vayan para allí!

Ya. ¿Tú qué querías, un bacalao?

¡Oye, de verdad, venid!

¡Gente maravillosa, sois divinos!

¡Sois divinos y vais a ser más divinos de este lado!

Bueno, chicos, vamos a probar. Venga, ¿por dónde empezamos?

¿Queréis un tomatito? Sí, yo quiero probar.

Quiero probar el pesto. Con pesto, payoyo...

No, esto está rico.

El bacalao está rico también, muy rico.

El foie seguro que está rico, pero es tristón.

0,1 gramito tirado ahí. Sí, un poquito.

Pasa desapercibido.

Me da curiosidad la patatita esta brava, a ver.

No ponen nada de salsa

y aquí me ponen tres kilos. Sí.

Hola, ¿qué tal? -Y foie aquí, todo tuyo.

Te has llevado el último. Mil gracias.

Pues voy a reponer, que nos queda

chocolate con churros.

Eso es un subidón, por favor.

Y este es el postre. No me digáis qué pintón tiene.

Pues todo vuestro si lo queréis.

Unos churritos con chocolate. -Pero muy ricos.

¡Nos lo quitan de la mano, por favor!

Muchas gracias.

Pero esto está muy bueno. El chocolate está muy bueno.

¿Sí? Toma. Está rico, ¿eh?

Bueno, Josecho, Esther,

ha llegado el momento de despedirnos.

Ay, no me cansaré de repetiros

lo orgullosos que estamos de vosotros, de verdad.

¿Os lo habéis pasado bien? Súper bien.

Pues entonces yo también me lo he pasado bien.

Es un placer veros siempre.

A ver, se están acabando. -Me sobran dos de samosa.

Uno y uno.

¡Vendido! -¡Guau!

No hay nada, se agotó.

Muchas gracias. -Tapa agotada.

Tapa agotada.

(Vicky grita contenta)

¡Que hemos vendido todo!

Pero qué ilusión. María Lafuente,

pero si eres conocidísima. Diseñadora de moda sostenible,

has estado en todas las pasarelas. Qué bien.

Es un gran placer estar con vosotros

compartiendo estas delicias

con tantas personas maravillosas.

Que Boris ha querido venderme de todo.

¿Ah, sí? Bueno, bueno.

Cuéntame qué has probado y qué te ha gustado.

Me ha encantado todo, la verdad.

El bacalao exquisito, los tomatitos rellenos.

Y Alejo, cuéntame un poquito también tu valoración.

A mí me ha encantado todo.

El bacalao estaba buenísimo, el gofre con patata también.

Muchas gracias. Gracias, encantada.

Hola, ¿qué tal? -Dejadme, que yo vendo aquí.

Os vamos a ayudar a vender.

Estas son las seis últimas tapas de chocolate.

¿Quién las quiere?

¿Queréis uno de estos? Uno solo, muy bien.

Esta para esta señora tan guapa.

Se acabó.

Se acabó la tapa de chocolate. Qué alegría.

¿Qué tal? Muy buenas, Samantha.

Os lo habéis acabado todo. Sí.

Contadme qué os ha gustado.

Me ha encantado del equipo azul las patatas bravas

así con forma de gofres buenísimas.

La venta de Boris, espectacular.

O sea, no se podía renunciar a ninguna tapa.

Y del equipo rojo el chocolate no estaba mal...

Te veo menos contenta. Menos contenta sí, quizás.

¿Y tú, Camelia? Del equipo rojo he probado

los tomates y me han gustado mucho.

Tenía muchas ganas de probar el bacalao, pero no ha llegado.

Se ha quedado corto. Se ha acabado.

Sí, tenía una pinta estupenda.

He visto tomarlo y me ha encantado.

Gracias. Gracias a ti.

Hasta luego. Hasta luego.

Queridos comensales, hasta aquí este mañaneo

en el Florida Retiro.

Yo también soy de las que viene aquí los domingos

porque es un planazo estar al solecito

con buena música y mejor comida.

Me gustaría recordar a todos los hosteleros

que siempre que elijamos envases desechable

sean también biodegradables

como los que hemos utilizado hoy, porque estaréis conmigo

en que cuidar el planeta es una prioridad.

Gracias a todos por aceptar nuestra invitación.

Que vivan las cañas, que viva el tapeo,

el mañaneo, el cachondeo y todo lo que acabe así.

Así que hasta siempre a todos.

(Aplausos)

Aspirantes, la prueba de hoy

ha sido más exigente de lo que parece.

Pero afortunadamente

el resultado ha sido muy positivo.

(GRITAN CONTENTOS)

Se han agotado todas las tapas

y los comensales se han quedado encantados.

Sí, como en Benalmádena.

Claro, sí, luego todos son el delantal negro.

Hoy os hemos planteado una dinámica

que ya es todo un clásico en "MasterChef",

cambio de capitanes.

Lo sorprendente es que Tamara, Anabel,

os ha sentado el cambio fatal.

Yo he considerado que Anabel me había faltado al respeto,

entonces la he contestado.

¿Pero cómo te he faltado al respeto?

Por cómo me has contestado cuando has dicho:

"No te estoy preguntando qué tal estás,

te estoy preguntando cómo va tu plato".

¿Eso es una falta de respeto? -No, después has continuado.

He continuado porque tú has seguido.

Quiero decir, en una cocina hay tensión,

se dicen las cosas a gritas. Tú no debes estar acostumbrada

porque tú medio ambiente es otro.

¿Mi medio ambiente? -Sí, tú medio ambiente es otro.

Entonces igual una voz más alta que otra te disturba.

Primero, yo de normal soy de bastante hablar a gritos.

Y más allá con los nervios y el cambio de cocina

pues me he alterado más, eso no te lo discuto.

Pero es el contexto el que es. Y no es nada personal.

Si te has sentido así lo siento,

pero que sepas que para nada.

Fue un malentendido.

Bueno, es que no voy a entrar en detalles además.

Bueno, no vas a entrar tú, pero yo sí.

Venga, fenomenal.

¿Y tú por qué te metes, Avellaneda?

Eso, Manolete. -Ya estamos.

No, porque yo estaba diciendo que haya paz

y de repente se me ha atacado a mí, y por eso he saltado.

Vamos a ver, si la capitana está hablando,

tenemos una discusión por lo que sea.

Si dos compañeras están discutiendo...

Un segundo, un segundo.

Pero tenemos también que aclararlo,

tampoco se puede quedar enquistado.

Y porque tú entres: "No, venga, chicas",

esa cosa paternalista tampoco soluciona.

Es mi forma de actuar. -Pues por eso, y si te digo...

Has entrado con una actitud espantosa en las cocinas.

¿He entrado con una actitud espantosa?

Sí, has entrado con una muy mala actitud.

Entré preguntando, poniendo las cosas en orden

más allá de que todo se ha tirado a la basura.

¡Ja! -Es verdad.

Son también capitanas muy susceptibles,

porque lo mismo pasó en mi quiosco.

¿Os tiraron algo para atrás? -No.

Eso es un punto. -¿Pero qué estás hablando?

No, no, perdona, lo he repetido dos veces,

a la tercera te contesto. -A lo que voy,

es que aparte de la tensión del cambio de capitanía

es que llego a un sitio

y todo lo que tenéis hecho va a la basura.

Eso es lo que ha pasado, ha llegado Anabel,

lo ha hecho ella todo, ha salvado el día.

Eso es, no hemos hecho nada. -Gracias, Anabel.

No, no, estáis poniendo

en mi boca palabras que no he dicho.

Siempre he tenido mi carácter, lo que pasa es que no es algo

que necesite sacar a menudo

porque la gente no me falta al respeto.

Si la gente entiende las cosas a nivel personal,

no saben que es una cocina y se trabaja de esa manera

pues no sé qué hacemos aquí, señores.

Aspirantes, veo que de momento la tensión sigue.

Pero quiero decirte, Tamara, si no quieres que te manden

lo que tienes que hacer es no escurrir el bulto

y asumir la capitanía con todo lo que conlleva,

porque hoy tenías la oportunidad

de ser tú la capitana, organizar las tareas

y no recibir órdenes de nadie, y no has querido.

Verdad. Equipo rojo, el cambio

de capitanes está pensado para poner a prueba

vuestra capacidad de adaptación ante cualquier circunstancia.

Y como lo habéis querido hacer ha pasado lo que ha pasado.

Habéis tenido que repetir los tomates, los melocotones,

la masa de los churros. ¿Por qué?

Estábamos más preocupados de lo que pasaba, de los demás,

del clima que de lo que teníais que hacer.

No habéis sido un equipo en ningún momento.

Y al final os habéis retrasado en la venta y organización

del servicio de las tapas.

Me encuentro muy frustrada, con mucha tensión acumulada.

Tengo la sensación como que yo

ahora mismo no fuera la capitana de ese equipo.

Tengo claro que la capitanía de Anabel en el equipo rojo

no ha sido fácil y ahora quiero saber

cómo lo has vivido tú, Vicky.

¿Qué tal te has sentido tú en el equipo azul?

Bueno, yo tenía ilusión cuando Tamara

me da la capitanía. Pero después me descoloqué

porque llegué al equipo azul y es que no me fijé en su plato

ni en nada, porque no me interesaba nada, claro.

Estoy viendo a tus dos compañeros.

¿Tenéis algún problema con las caras?

¿Habéis tomado vinagre, ácido, limón?

Decidme qué os pasa.

A ver, la gurú, la gurú. -Gurú, gurú.

Has llegado un poco, lo diré, de mala leche.

Bueno, sí. -Porque realmente te pensabas

que habías hecho una obra maestra en tu quiosco

y venías a un sitio denostado.

No, no, de obra de arte no, corazón mío,

porque yo nunca he creído en este programa

que haya hecho una obra de arte.

Así que cuidado cómo hablas.

Era una... -¡Espera un momentito!

Muy bien, gurú. Victoria, escúchala.

No, es que tiene un retintín que no me gusta.

"Obra de arte". -Pero tampoco te gustaba

la idea de que te cambiaran. -Boris, vamos a ver...

Yo dije, y está grabado:

"No puedes estar con esa actitud".

No podías entrar al grupo con esa actitud.

Esta señora se ha confundido desde la primera hora

que yo he entrado en esa cocina,

cosa que tú no te has confundido.

Yo te he dicho: "Victoria, cambia el chip".

¡Pero si yo estaba agarrada a un pimiento!

Estoy cansada. Yolanda, de verdad, me agotas.

¡Pues sois unos mimados al final de cuentas!

¿Yo? -¡Tenéis que entender

que la vida basa en los cambios,

que la vida de verdad es así!

A mí qué me importa el cambio. -Hay que entenderlo, mi amor.

Las dos teníais que entenderlo. -Si yo estaba con mi pimiento.

Y ahí estaba yo intentando calmarlas.

Bueno, chicas, a pesar de estar discrepancias

que tenéis, la realidad es que el cambio de capitana

tampoco ha afectado al cocinado.

Para nada. Y ha salido todo.

Es verdad que has entrado, Vicky, un poco...

Retorcida. Perdona, torcida, retorcida y muy perdida.

Dicho eso, y es verdad, no te has dejado llevar

por esa emoción y luego se ha reconducido el cocinado.

De hecho habéis funcionado tan bien como equipo

que aun siendo uno menos en el equipo

habéis sacado todas las tapas a tiempo,

y lo habéis sacado perfectamente.

Que alegría.

Mi amor, yo te incluyo en ese triunfo, mi vida.

Pero claro, por supuesto.

Anabel, ¿qué te pasa?

Es que lo ha dejado todo muy encarrilado, ¿eh?

Si tú no hubieras organizado como organizaste,

no echábamos "palante", mi amor.

Tú eres vasca, eres dura,

pero luego eres como un osito de peluche.

Ya está.

Vamos, ven aquí. No, ya está.

Es justo el abrazo.

¿Estás cansada? Sí.

Bueno, cuéntame, ¿qué ha pasado?

Pues tengo la sensación

como de haber trabajado dos veces.

Es que es lo que ha pasado. De haber dejado encarrilado

una cosa y de haber empezado, no de cero,

pero desde un punto menos avanzando en el otro.

Entonces tengo esa sensación de haber remado dos veces.

Anabel, yo creo que te conozco un poquito.

Eres consecuente, una persona que te gusta darlo todo,

haces lo que haga falta por el bien común.

Y hoy había que ser buenos profesionales,

trabajadores y sumar. Pero vuestras actitudes pésimas

os han dividido totalmente. Sí, chef.

¿Veis cuando empiezan felicitándonos

qué mal acabamos?

Lo decía yo.

Yo hoy a Anabel, tenemos educaciones muy distintas,

y a lo mejor lo que para ella resulta

no agresivo para mí ha resultado agresivo.

Y al mismo tiempo es una persona muy sentida,

que tiene un gran corazón.

Pero no le voy a admitir ese tipo de comportamiento.

El equipo ganador de la prueba de hoy es...

el equipo azul, liderado por Vicky.

Eso es, por favor, amigas.

Eso significa que continuáis una semana más

en las cocinas de "MasterChef Celebrity".

Qué alegría, no me lo puedo creer.

Tamara, tienes el delantal dorado

y eso te otorga la inmunidad, y por tanto sí o sí

sigues una semana más en "MasterChef Celebrity".

Pero aun así hoy te has ganado ir a la prueba de eliminación.

Bueno. Queremos que cocines

y nos demuestres que solo

has tenido un mal día, un tropiezo.

Muy bien, chef.

Equipo rojo, Anabel,

nos vemos en la prueba de eliminación.

Mucha suerte a los cuatro.

¿Quieres ser mi mejor amiga?

(AMBAS) ¡Las dos a la barandilla!

(CANTA) # Intimas amigas y antes enemigas. #

No, no, enemigas no.

¡Y programa diez, por favor! ¡Diez!

Como cada año vuelven los Campamentos MasterChef.

Si tienes entre 8 y 16 años, te encanta cocinar

y quieres vivir una experiencia inolvidable

en un entorno natural tienes que venir

a los Campamentos MasterChef.

Además, convivirás con concursantes

de "MasterChef Junior".

El próximo verano Campamentos MasterChef.

(TODOS) ¡Ven a Campamentos MasterChef!

Los aspirantes regresan a las cocinas

después de haber replicado unos menús

que los dos últimos ganadores de "MasterChef Junior"

habían preparado con toda su ilusión

y que han desatado una gran tormenta

entre los aspirantes.

Por primera vez hemos visto a Tamara enfadada.

Y por primera vez también

Anabel se ha quedado sin palabras.

Ay, qué alivio estar aquí de nuevo.

¿Verdad? Qué alivio.

Menos mal que volvemos como a nuestro lugar,

a nuestro centro, sí,

a la nave madre, la nave nodriza.

Es una calma estar acá desde luego.

Es maravilloso.

Aspirantes, bienvenidos de nuevo a la nave nodriza

como dice Boris. Muchas gracias.

Bueno, Avellaneda, has visto

que vengo con tu broche recuperado.

Muy bien. Oye, cinturón también.

Muchísimas gracias, de verdad.

Menuda diferencia. A ver, a ver.

Me faltan tus gafas y esa chaqueta ya.

Pero son gafas "Peace & Love". Son de corazones.

Mira a través de ellas que verás todo mucho mejor.

Oh, y ahora vemos los labios de atrás.

Yo creo que el mensaje hoy tenía que ser "Peace & Love".

Y mira los besos también detrás del esmoquin.

¡Hombre! -¡Hombre!

Oye, donde no veo el "Peace & Love" es enfrente.

Anabel, ¿no te esperabas que Avellaneda defendiera

a Tamara con tanta vehemencia?

No lo esperabas, ¿verdad?

(TARAREA)

Anabel, el volumen, que lo tienes bajo.

(Risas)

Yo creo que mejor así para que no haya

susceptibilidades, ¿me entiendes?

Dame las gafas otra vez. Yo necesito amor.

Dame las gafas. Toma, toma, toma.

En la prueba anterior hubo ahí un poco de mal rollo.

Y he dicho: "Esto hay que cortarlo

y hay que venir para verlo todo rosa y "Peace & Love".

Tamara, ¿sigues pensando que Anabel te faltó al respeto?

Sigo pensando que sí, pero le habría contestado

exactamente igual en otra situación.

Lo que no lo hice es en el sitio adecuado.

No estábamos en otra situación, estábamos en esa.

Ay, Dios mío...

qué tensión.

¿Y ya habéis hablado?

No, no hemos tenido ocasión.

Es imposible hablar con alguien que no se le escucha,

es una comunicación absurda.

Lo que pasa que aquí hay una cosa clara.

¡Dios mío, vamos a volver a empezar otra vez!

Y es que ella gracias a mí tiene el delantal blanco

y yo gracias a ella tengo el delantal negro.

Ah.

¡Ay, Dios mío, otra polémica!

Y yo entonces gracias a ti tengo el delantal blanco.

Eso es lo que acabo de decir.

Ah, muy bien, pues yo te lo agradezco

porque no sabes lo que me ha gustado a mí hoy

un poco de estilismo. -Hombre.

Que a lo mejor ella debería de tener este delantal blanco.

Estoy convencida. -No deseas.

Y yo a lo mejor tener ese delantal negro.

Yo estoy absolutamente convencida de eso.

Como todas las semanas.

Yo es que sigo pensando que fue un granito así

que en un momento de tensión hizo "¡pum!"

y se sobredimensionó todo lo que ha pasado.

Creo que hay que pasar página

y ponerse a lo que hay que hacer.

Si supiesen hacer flexiones ellas, ¿verdad?

Antes de pelear, diez flexiones.

No tenemos ninguna intención, para nada.

Bueno, una cosa que me interesa a mí saber, Vicky,

es por qué a ti no te gusta la relación que se ha forjado

entre Boris y Félix.

No, no me gusta desde el minuto uno.

Me parece que no tiene sentido ninguno.

¿No?

Primero porque amo al marido de Boris.

También. -Tamara opina lo mismo.

Pero si eso no tiene nada que ver con Rubén.

Claro.

Eso no tiene nada que ver con Rubén.

¡Uno, dos, tres...! -Qué bello te desmayas.

¿Ves? Es que no puedo con eso, porque yo...

El poliamor, Vicky. Eso no... no me gusta.

Y además aquí sí que me siento

como embajadora de mami, que no.

Eso es, embajadora de Isabel, no queremos ver esta historia.

En ningún momento yo me he querido interponer

entre Rubén y Boris.

Es que no te interpones. -Exacto.

Más bien te incorporarías. -Ah.

Hay que ver así la posibilidad.

Madre mía. Vamos a dejarlo.

Ay, de verdad.

Yolanda, Boris y Vicky, podéis disfrutar de este reto

desde la galería porque tenéis asegurada vuestra permanencia

una semana más en "MasterChef Celebrity".

Gracias. -Programa diez,

pero qué maravilla.

Voy a subir con los clásicos.

Sí, qué clásicas que son. Son unas aburridas total.

El poder que el efecto monogamia ejerce

sobre el resto de la gente

sigue siempre despertando mi total asombro.

Es decir, el mundo estaría muchísimo mejor

con menos monogamia.

Tamara, tú debes cocinar en este reto

aunque el delantal dorado que llevas te da la inmunidad

y también tienes asegurada tu continuidad una semana más.

Gracias, chef.

Anabel, Avellaneda y Félix,

vosotros os la tenéis que ganar.

Podéis ocupar vuestros puestos de cocina porque empieza

la prueba de eliminación.

Sí, chef. Vamos para allá.

Yo, Pepe, te voy a dejar esto. -Suerte a todos. Suerte.

¿Quieres ponértelas? Son muy bonitas, ¿eh?

¿A ver, Jordi? ¿Te gustan? A ver, Jordi.

¡Oh, guau! ¡Eh!

Es súper sex appeal.

Te falta el...

Aspirantes, como veis

os enfrentáis a una nueva caja misteriosa.

Ya habéis encontrado casi de todo,

hasta una piedra. ¿Verdad, Tamara?

Verdad.

¿Y qué crees que puede haber a estas alturas del programa?

Chocolate. ¿Te apetece comer o hacerlo?

Depende de cómo salga. -Para comer estoy yo.

(RÍE) Félix, ¿qué te gustaría

que hubiera para no decirnos adiós al final de la noche?

Con que no haya tarta, ni pastelitos, ni helado...

No quieres nada dulce, ¿no? Nada dulce.

Félix no quiere dulce.

Tamara chocolate.

Cómo sois, ¿eh? ¿Y Anabel?

Un jersey de cuello alto.

Porque yo tengo muchísimo frío.

Tienes en el cajón seguro un jersey o una chaqueta.

¡Oh!

(Risas)

¡Escúchame! Anda, ¿eh?

Escúchame, tengo a mi prima...

y un "jersele".

Pues venga, con eso te queda entonces.

Qué alegría. Ahí está.

¿Estás mejor ahora? Pregúntame.

¿Qué esperas que haya debajo de la caja, Anabel?

Que hubiera un plato combinado de cualquier bar de España:

croquetas, ensalada mixta y huevo frito.

Huy, me parece bien. Pues ya sabéis qué hacer

para descubrirlo. A la de tres quiero

que destapéis las cajas todos a la vez.

Una, dos y tres.

¡Ostras! (ANABEL) ¡Bueno, ves!

¿Pero esto qué es?

Tú has dicho que tenías a la prima.

Pues la otra la tienes ahí.

Esta es la responsable de mis desgracias.

Un poquito Tamara, pero mucho menos. Más esta.

Me fui de mi edición por el peso.

He entrado en esta edición gracias al peso.

Y a ver, a mí ya no hay peso que se me resista, amigos.

Bueno, no os vamos a hacer sufrir más.

La solución está aquí.

Bueno, no quiero ni pensarlo. Esto va a ser "impossible".

¡Oh! -Venga ya, hombre.

Eso no es un postre, eso es una figurita de Miró.

Paso.

¿Qué es esto, tío? Es uno de los postres clásicos

de la cocina mundial, el melocotón Melba.

Y tiene una historia muy bonita.

Lo inventó en el año 1893 el jefe de cocina

del Hotel Savoy de Londres

en honor a la cantante de ópera australiana Nellie Melba.

(CANTA ÓPERA)

Así es, le había conquistado con su voz.

Ferrán Adrià en el último menú que sirvió en el Bulli

en julio de 2011 decidió cerrar

con su particular versión del melocotón Melba,

que nació de las ideas de los 50 cocineros

que trabajaban en ese momento en la cocina.

La casualidad quiso que fuera el plato 1846

de la historia del Bulli, y 1846 es justo el año

en el que nació el cocinero francés

que inventó este postre, Auguste Escoffier.

(Exclamaciones) Me encanta, me encanta.

Esto ya es hilar fino fino.

Desde entonces se habían hecho muchas versiones.

Incluso nosotros hicimos la nuestra propia

el año pasado en la prueba en que los aspirantes

elaboraron platos relacionados con famosas óperas.

A Paz Vega le tocó "La Tosca" de Puccini

y tuvo que replicar este postre.

Ostras... -Es una obra de arte,

es una obra de arte.

Este melocotón Melba está compuesto

de una cúpula de caramelo,

debajo encontramos gelatina de almíbar de melocotón,

melocotón escalfado, una teja bicolor

con sabor a frambuesa,

que es el elemento crujiente del postre,

disco de chocolate atemperado, helado de vainilla,

salsa de frambuesa y frambuesas troceadas.

¡Bravo, bravo!

Melocotón Melba. Frambuesa.

No os vamos a engañar, es un postre complejo

con varias elaboraciones delicadas.

Eso no significa que sea imposible.

No, claro. Posible es, claro. -Míralo.

No queremos que os desaniméis. Por eso hemos traído

a una invitada que hace justo un año estuvo en vuestro lugar

y que os puede dar más de un consejo.

Llegó sin haber pelado una cebolla en su vida

y cuando se fue había pelado yo creo que 4 o 5.

O sea, que su progresión fue geométrica.

Como sea Carmen Lomana no nos ayuda nada, ¿eh?

Y además puso de moda el parraque en estas cocinas.

¡Adelante la concursante

de "MasterChef Celebrity 3", Carmen Lomana!

¡Bravo!

¡Bravo, Carmen!

¡Qué alegría! -Carmen, qué alegría.

No nos vas a ayudar nada.

Es que si os ayudo a lo mejor...

No nos vas a ayudar nada, pero te quiero mogollón.

Qué guapa, Carmen.

Qué bien te sienta la chaquetilla.

¿Habéis visto? Yo para esto de interpretarme de chef...

Luego ya los hechos son diferentes,

pero la chaquetilla es ideal.

Bienvenida. ¿Cómo estás?

Muy bien. Se te ve estupendamente.

Muy contenta de estar aquí otra vez.

Carmen, cuando no me salga el postre, ¿cómo era?

¡Cómo eres!

Pues tú poco a poco y luego te quedas a lo Lina Morgan,

una pierna por ahí y otra ahí.

No, te has quedado monísima. Yo me quedé que daba pena.

Y lo mío también, ¿qué te crees?

Te extrañamos mucho acá.

¿Te acuerdas las siestas que nos echábamos tú y yo?

Efectivamente, justo.

¿Ves qué ayuda más buena?

Sincera es, sincera es.

Carmen, explícales a los aspirantes

qué es lo más importante que aprendiste

en estos fogones. Sí, por favor.

Bastantes cosas.

Pero si no sabía ni lo que era un parmentier.

Me enteré al final de que era

un puré de patata normal y corriente.

(Risas)

Y luego a toda esa maquinaria que hay ahí que parece la NASA

yo le tenía pánico.

Hablando de pánico, tienen que replicar este postre.

Esto sí que da miedo. El melocotón Melba versionado.

¿Les puedes dar algún consejo?

Que es lo más difícil que hay.

Gracias, Carmen.

Pero yo estoy segura que tal como

os habéis preparado lo vais a hacer divinamente.

La actitud, la actitud.

Sí, pero la actitud o te saca esto,

por muy encantadora que seas, que tú lo eres.

Como pienses que no puedes, no lo vas a hacer.

Todo depende de las expectativas que tengas.

Entonces como yo tenía bajísimas yo decía:

"Les va a encantar, les va a encantar".

Yo era el más suave contigo, Carmen.

Y por eso le hice una canción.

Sí, venga, vamos a cantarla.

(CANTAN) # Pepito de mi corazón, Pepitín, Pepitón.#

# Dame más de tu cariño, Pepitín, Pepitón.#

¡Mira a Pepe, míralo!

(CANTA) # Cántame así, cántame así, con amor.#

# Quiéreme.#

Gracias, Carmen.

Ay, mi Pepe, está tan guapo y tan delgado y con...

Bueno, lo he encontrado ideal.

Aspirantes, para reproducir esta versión

del melocotón Melba vais a tener 120 minutos.

Sí, hombre. Tenéis la receta

y todos los ingredientes preparados en una cesta

en el supermercado.

Pero si está tirado. No os quejaréis, ¿no?

Más fácil no lo podemos poner.

Tú protestas mucho, y eso que eres repetitiva.

Por eso soy repetitiva, porque protesto.

Repetidora. Repetitiva y repetidora.

Aspirantes, ¿estáis preparados? (TODOS) ¡Sí, chef!

Pues el tiempo comienza en tres, dos, uno, ya.

Vamos allá. Venga, chicos, que es un postre muy fácil.

Facilísimo, vamos. -Muy sencillo.

Ostras. -Y si lo ha hecho el Bulli

por qué no lo vamos a hacer nosotros.

Anabel es una energía, tan divertida.

Me han escrito una carta.

A ver...

tres unidades.

Llevaba tantas semanas sin subir aquí...

Sí. -O sea, cómo se ven las cosas

desde aquí arriba.

Tranquila, Anabel, con la báscula.

Ah, estás en gramos. Ahora sí, bonita.

Ja, ja, perruna...

No, no, ya empezamos.

Pues vamos bien si ya me he cargado un huevo.

La leche con la nata y las vainas de vainilla.

Eso es vainilla, ¿no? -Vainilla.

Pero hay que abrirla. -Sí.

Bueno, yo le doy gracias a la vida

de que no estoy ahí abajo.

No, a la vida no, a mí.

Acuérdate de eso, Vicky.

¿Cómo veis este postre, chicos?

Esta versión sencilla sencilla no es.

A mí me parece muy difícil.

Es como todo, una vez que sabes hacerlo

ves que es muy elemental.

Pero tiene muchas elaboraciones,

son muchos pasitos, un helado perfecto,

un bizcocho que esté muy bien, ese crujiente de la teja.

Es lo más difícil, la repostería.

¡Ay, qué delicada eres, Dios mío de mi vida!

Ya me extrañaba que me lo dijeras a mí.

No, no, no era a ti. Es que mira la delicadeza.

20 gramitos de glucosa.

Anabel lo hace fácil. Yo creo que Anabel puede ser

quien hoy saque el postre mejor.

Sí, porque ella es muy matemática.

Los postres le gustan y yo apostaría por Anabel.

Está totalmente entregada.

Y Avellaneda con su esmoquin.

Fíjate que a Avellaneda le gustaba el postre.

Hizo el primer postre aquel. Ahí se quedó.

Mierda, la gelatina.

Siempre que hacen los postres en exterior se pone él

y lo suele sacar. Vamos a ver qué pasa.

Félix me preocupa que no le gusta nada.

Pero Félix parece que está...

Sí, Félix es otro que es virtuoso también

y es disciplinado. Muy disciplinado, sí.

Es muy competitivo. Pero el postre se le atraganta.

Félix, creo que te encanta hacer postres, ¿no?

Os gusta verme sufrir, ¿no? No, cómo evolucionas.

Sí, claro. Ya me lo cuentas al final de la prueba.

¡Ay, Dios mío, es que puede pasar cualquier cosa!

¿Dónde está el... el...?

Es que nos ponemos tan nerviosos.

¡Ay! -¡Oh, oh, oh!

Siempre me pasa igual.

Termómetro hundido.

Y Tami lo hace muy bien, muy concentrada,

con buena actitud, pero va un poco relajada.

Y hoy no es una prueba para andar relajado.

No, hay que correr un poco.

Es una prueba complicadísima y no es lo mismo

si no tuviera el delantal dorado.

La verdad es que hasta ahora

me estaba quejando del delantal dorado,

pero el delantal dorado tenías sus pros.

Tengo muchísima admiración por Ferrán,

es amigo de mi padre y no quiero destrozar su postre.

(CANTAN) # Será maravilloso#

# subir las escaleras.#

Félix va a una velocidad increíble.

200 gramos de clara de huevo. -Juan, "amore", "I love you".

Juanito, te quiero.

Oye, ¿cómo sabemos cuál es cada uno nuestra movida?

Yo he puesto una cuerda en el mío.

¿Estás con el helado, Tamara? -Sí, con el helado, exacto.

Pero escúchame una cosa, ¿y la gelatina?

¡Ah, qué tonta, por favor!

Pues nada...

Me daría mucha rabia irme justo hoy porque al final

estoy haciendo un postre que es lo más me gusta,

e irme con algo que te gusta es como más doloroso.

¿Qué le está echando Anabel a eso?

Estoy haciendo la masa del crujiente.

Claro, claro, hija.

Madre mía.

Colorante rojo.

Tami, ¿vas bien?

Sí, sí, voy bien. Bueno, voy.

Tamara va a su ritmo, pero lo hace súper bien.

Mira qué limpio, es un quirófano.

Es una tienda de piercings.

Ahora, para quirófano, mirad la cocina de Juan.

Juan es como las azafatas de vuelo,

que te pueden estar sirviendo comida y no se manchan.

¿No te has fijado nunca? -Sí, sí, sí.

Hala, qué guay.

Qué chulo.

¿Pero qué hace? ¿Qué es eso? Contadme, para yo saber.

No tengo ni idea, vamos.

¿Qué tal, Félix? Pues estoy viendo que creo

que no me ha salido completo.

¿Podría volver a recogerlo? Sí, claro.

¿Tú crees que con esta prueba

te vas a quitar la espinita de la repostería?

Lo voy a intentar. Si no me voy, sí.

Eso es el bizcocho entonces.

No. -Sí, sí, sí.

Eres muy perfeccionista, Félix.

Te estamos poniendo nervioso Carmen Lomana y yo.

Nos vamos. Te vamos a dejar solo.

Empieza de cero, céntrate. Vale.

Suerte, Félix. Gracias.

Félix, tranqui, Félix.

Mirad, mirad, mirad.

Chicos, mirad. -Anabel, qué bien esas rayas.

¡Bravo! -¡Bravo, bravo!

"Increíbile".

¿Es normal? ¡Hala!

(LEE RÁPIDO LA RECETA)

Agua y azúcar, vale.

El agua y el azúcar.

Es un postre que tiene su intríngulis, ¿sabes?

Que es una versión cualquiera de mi primo el Melba este.

Melba era ella, Melba era la cantante.

Eso, la...

(CANTA ÓPERA)

Yo alucino.

(CANTA) # ¡Melba!#

(CANTA) # ¡Melba!#

Qué loca está esta mujer, de verdad.

Y ahora voy a triturar "framgüesas".

(BORIS) "Bravi".

La que me tiene preocupado es Tamara.

Sí, Tamara va lenta. No le ha venido muy bien

el delantal dorado a ella para su trabajo,

para su evolución aquí no.

No creo que sea tema del delantal dorado.

No sabe cambiar la marcha, es otra historia.

Tamara, eso está tan bien...

Gracias, Vicky.

A ver. -¿Qué tal?

Tú eres un gentleman que no te ensucias ni el delantal.

Bueno, bueno. -Bueno.

¿Qué tal, Sr. Avellaneda? ¿Cómo va usted?

No he corrido tanto en mi vida. Claro, hay que moverse.

Te quedan las chaquetillas ideales. Te tienes que hace un photocall así.

¿Y has visto a Pepe que le damos marcha?

Bueno, Pepe está... es otro. -¿Has visto?

Estoy tan agradecido de todo lo que me has regalado

que mira lo que yo te traigo. Oh, me encanta.

"Cocina de aprovechamiento", con un montón de recetas

sencillas y rápidas para aprovechar

lo que tenemos en la nevera

y darle una segunda oportunidad.

Así que a partir de ahora ya no vas a tirar comida

a la basura ni te vas a aburrir con las sobras,

vas a hacer platazos. Me encanta.

Millones de gracias.

Venga, vámonos. Hasta ahora.

Esto está en caliente.

Y agregamos la gelatina.

Oye, Carmen, si te encuentras cansada puedes subir con Boris

que también se queda dormido arriba, ¿eh?

Y os tapo a los dos con la mantita.

Está dormido.

Toma, se lo pones por encima para que no se enfríe,

que está ahí medio traspuesto.

(Risa de Carmen Lomana)

¡Carmen, amore! ¡Viene Carmen!

Te traigo una mantita.

¡Ay, para descansar! -¡No me lo puedo creer!

Porque aquí hace frío.

Hace mucho... -Te la pones en la garganta.

Oye, pero yo echo de menos las siestas aquí.

¡Eran tan divinas! ¿Verdad?

Pero aquí tenemos unas conversaciones estupendas.

Mira todo lo de Félix, ¡que va rapidísimo!

¡El pobre está como...! (BORIS) Muy entregado.

Pero oye... Anabel también ya está poniendo cosas...

No, Anabel muy bien.

(ANABEL) ¡Bien!

¡Ahora, ahora...!

¡Lo tuyo, Avellaneda, es mucho, eh!

¿Eso qué es, gelatina? -Eso es un velo.

¿Y el velo se hace con gelatina, verdad? ¿Sí?

(VICKY) ¿Pero qué hace...? (YOLANDA) ¡No tengo ni idea!

¡Por favor, por favor...!

¡Por favor!

¡Ahí no, ahí no!

¡En la hoja no puedes atemperar!

Eso es lo que le pasó a Santiago.

Yo nunca he visto a nadie tan competitivo como Santiago.

Él, él, él... Félix.

Me apetece que quede bien Félix, porque el pobre está como...

(BORIS) Está muy entregado.

¿Atemperar a quién se le ocurrió?

Yo creo que a una persona japonesa.

¡No, alguien que tenía mucho tiempo libre!

¡Porque lo pones a enfriar y chimpún!

La gelatina no me ha salido bien.

No sé si es que no la he medido bien

o qué... porque, definitivamente, no tenía la textura que debía.

¿Te has dormido ya? -No, no, estoy pendiente.

No me estoy durmiendo, estoy pendiente.

(BORIS) ¡Anda, amor, qué divina!

Totalmente.

Carmen, ¿a tus 45 años te sale la muela del juicio?

¡Increíble! ¡Empiezas a tener juicio ya!

¡Horrible, a estas alturas! -Ahora.

Carmen, por favor, acompáñanos. Creo que Boris ya no se duerme.

¡Carmen, gracias por acompañarnos! -¡Hasta luego!

¡Y por la mantita! -¡Adiós!

¡Aspirantes, habéis consumido la mitad de vuestro tiempo!

¡Os quedan 60 minutos!

A ver, el chocolate... 45.

¡Anda! -¡Ándala!

¡Aquí come todo el mundo!

Tamara, le gusta comer y es muy golosa.

Igual que su madre, también es muy golosa.

Oye, ¿has estado en una cesa en su casa?

No, pero son mejores las mías. ¿Sí, por qué?

Seguro. ¿Tú crees que recibes mejor?

Bueno, no he estado en su casa. Pero en mi casa se recibe muy bien.

(BORIS) ¡Mira platónico Félix! ¡Está atemperando!

¡Anda...!

¡Yo no me he concentrado así ni cuando nací!

¡Ya está, mira, pues así se queda,

no puedo con más explanadas de chocolate!

¿Pero por qué no te enfrías, mono?

¡Hasta 27... madre mía, voy a estar aquí tres horas! ¡Es un circo esto!

(BORIS) ¡Mira, ahí va, ahí va! -¡Olé!

¡Olé! (YOLANDA) ¡Esto es dificilísimo!

¡Quién fuera chocolate blanco!

¡Nada...! -¡Ni caso!

¡Quién fuera chocolate blanco! -¡Sí!

No sé dónde está lo sexy de atemperar chocolate, la verdad.

¡Tanta concentración no es buena! -¡Es que nos ofende!

Con delantal negro, no es sexy nada, ¡se pongan como se pongan!

(BORIS) ¡Mira, mira qué bien!

¡Qué bien, qué bien, Félix!

(VICKY) Es verdad que... ¡Félix... hombre!

¿Pero cómo no me voy a enamorar -Claro.

Si es que no puedes hacer otra cosa que entregarte.

-¿Cómo no te puedes enamorar?

(VICKY) ¡Tamara y mi Juan... y mi Tamara!

(BORIS) ¡Atemperando!

(VICKY) ¡Atemperando! (YOLANDA) ¡Juan, venga!

¡Guay, guay, Juan!

(BORIS) ¡Ñami!

¡Huy...! ¿Ñami? -¡Ñami!

Esto no lo he hecho en la vida y puede pasar cualquier cosa.

Mira lo que está haciendo, Yolanda.

(BORIS) Es como si estuviera haciendo el "frost" de una tarta.

¡Se están descongelando muy rápido las estas...!

¡Fíjate el Félix, oye!

Félix, ¿cómo lo llevas?

Pues mira, estoy en un momento crítico de rellenar,

que esta parte... este crujiente no sé si os va a gustar.

Me preocupa que si lo veo mezclado por arriba, también esté por abajo.

A ver qué te parece, más o menos...

Salen las líneas en un buen trozo.

Bueno... ¿No?

¿Tienes un sólo tapete? Tengo otro, pero no más de esto.

Claro, ¡has puesto una capa gorda...!

Pero es finita, ¿no? Sí, sí.

Es como una galleta, ¿no? Sí.

Esto crece cuando se cocina. Macho, eso no lo he pensado.

Todas las masas tienen tendencia a hinchar un poco.

Al final sólo voy a necesitar una tira.

No quiero que te vengas abajo por eso, sólo te hago un análisis.

Vale. ¿Puedo seguir? Por favor.

¿Y el resto? Creo que está todo.

¿Todo? Vas bien de tiempo, ¿no? Ah, no, el isomalt.

La cúpula. ¿Algún consejo, Carmen?

Que no se desanime, tú, sigue, no hagas caso.

Ah, tú no hagas caso, si lo haces mal, a tu bola... buen consejo.

Está muy agobiado el pobre.

(VICKY) ¡Mira qué bien lo de Tamara!

O sea... ¡es que no me da la vida para más!

¡Estoy yendo todo lo rápido que me da la vida!

¡Es que no llega!

(YOLANDA) ¡Juan me está haciendo sufrir una barbaridad!

¡Me está haciendo sufrir...! (VICKY) ¡Cuidado, espérate!

¿Qué tal, Anabel? Aquí voy.

¡Pero mira! ¡Una maravilla! Bueno...

No sé... tengo la galleta en el horno

y el helado en el abatidor Y ahora me voy a...

¿Casi todas las elaboraciones? Y el isomalt ahora...

¡Anabel se crece! ¡Y huele divinamente!

¡Se crece en las adversidades! ¡A ver la galleta!

¡Saca ese... bum, la chispa!

¡Se viene arriba! ¡Esa energía maravillosa...!

(BORIS) ¡Qué olor, qué rico! -¡Qué bien huele, por Dios!

Puedes cortar ya si quieres. Sí, voy.

¡Qué locura de olor! (YOLANDA) ¡Total!

¿Tiene algún tamaño en concreto? El de la flor.

Bueno... haciéndolo más fino...

Haberlo trabajado mejor en caliente...

Sin que se rompa, ¿no?

¡Ay, ay, ay, ay, ay...!

Aquí te dejamos, Anabel. ¡Venga, que lo tienes casi todo!

Seguro que te acaban de entrar unas ganas enormes

de comerte un postre rico como el melocotón Melba.

En el Restaurante MasterChef puedes disfrutar

de los mejores postres de estas cocinas.

Incluso la espuma de coco y limón con helado de yogur de un servidor.

Una experiencia gastronómica que no te debes perder.

Más información en restaurantemasterchef.com

y en nuestras redes sociales.

¿Eso es la gelatina? Sí.

Está congelado. Las gelatinas no se deben congelar,

se debe meter al frío. ¡Pero está...!

Vamos a ver... Tamara, ¿ya lo tienes todo?

No, me falta el isomalt. -Muy bien.

¡Anda que mi pulso, macho...!

¿Saldría, no?

¡Muy mono Félix, eh!

(VICKY) ¡Mira, mira Anabel!

¿Por qué te resbalas?

¿Ese es el velo que lleva por arriba, no?

(YOLANDA) No, lo del caramelo. -Sí, ¿pero ahora cómo lo quita?

Se queda seco y haces así. Con mucha suerte, claro.

¡Qué bien, Tamara, qué buena idea!

Sí, Ferrán va a dejar de hablar a mi padre.

¡Cuidado, cuidado, Carmen!

¿Qué hace? No sé, está como cuando echas

el hisopo en Semana Santa.

Ah, ¿y esa peluca?

Yo no sé si has llegado a la temperatura óptima.

Tenía miedo de que se me quemara. Está blando aún.

Sí, pero mira, Pepe, se me estaba formando.

Sí, pero le falta temperatura para que hile todo.

Eso es volver a calentar, no es problema.

Bueno, Tamara, ¡menos mal que llevas el delantal dorado!

¡Menos mal! ¡Menos mal, menos mal!

Lo malo es que has regañado con tus compañeros.

Lo bueno es que te salvas.

Pero, Tamara, tú no tienes mal humor en general, ¿no?

Ah, pero se lo han sacado. Si te hablan mal...

¿Sabes? No me gusta.

Anabel no es antipática, es seca.

Ella, cuando no ríe, tiene un punto brusco, eh.

Tamara, suerte. Gracias.

¡Me da pena porque me ha regalado un cinturón precioso...!

(VICKY) # A mi Tamara la quiero yo

y quien no la quiera le entre un dolor... ¡ea! #

¡Mierda!

¡Juan, tranquilo, cariño!

(VICKY) ¡Oh! -¡Hala, qué reina!

Bueno, nos lo van a poner difícil, va estar reñida la cosa.

(BORIS) ¡Cuidado... ay, Dios mío!

¡Ah! ¡Hostia, Pedrín!

¡Se quemó, se quemó Félix! Se está quemando, claro.

Félix, cógelo del mango y apártatelo.

No, el mango así. Claro, así. Apártatelo. Eso es.

¡Quema un montón!

¡Buah, este no llega!

Tamara, porque tiene el delantal dorado,

si no, no montaba el postre.

(YOLANDA) Molt be! -Y esto qué llevaba dentro.

¡Míralo el Juanito, es muy fuerte!

¡Oh...! ¡Ay!

La cúpula. ¡Joder, madre mía, por favor! ¡Qué pesadilla de cosa!

¡Aspirantes, últimos cinco minutos!

(YOLANDA) ¡Estamos muy nerviosos, eh!

¡El pobre Félix está sufriendo con el caramelo!

No tiene la temperatura adecuada, no le cristaliza...

La tercera vez que lo hace, se ha quemado...

(YOLANDA) ¡Anda, Tamara, bien!

¡Buah, es que me tiembla el pulso!

Mira cómo ha cogido el cucharón para echar el isomalt.

A ver... o sea.

¡Bueno, bueno!

¡Ay, ay, ay!

A ver ahora...

¿A ver, a ver, a ver ahora?

(BORIS) ¡Bravo! Lo va a romper porque...

¡No lo toques...! Lo toca demasiado.

¡Déjalo! ¡Déjalo!

(YOLANDA) ¡Juan, tío...! ¡Es muy fuerte, tío!

¡Pero qué bonito, Juan, por favor!

¡Mierda para mí...!

¡Es que se deshace todo, no soy capaz!

¡Ay...!

¡Pues voy a hacer otro!

¡Qué sufrimiento, macho!

Se me ha derretido el chocolate, la cúpula no me ha salido; esto...

Alguien tiene aquí chocolate, ¿lo puedo poner encima?

Yo tengo ahí mi chocolate. -Ya. Pues ponlo en otro sentido.

Pues muévelo. -Sí, tienes toda la razón, cari.

¡Aspirantes, último minuto!

(BORIS) ¡Oh, no, es de infarto!

Cariño, si estuviéramos haciendo "crossfit",

yo te iría más rápido, ¡es lo que me da la vida!

¡Qué bien, qué bien, Félix!

¿Creéis que Tamara va a presentar algo?

(CARMEN) Yo creo que algún churro. -No pinta bien.

(CARMEN) La única que tiene todo ya es Anabel.

Sí. Avellaneda también. A Félix le falta montarlo.

(YOLANDA) ¡Madre mía, Félix, lo que estamos sufriendo, guapo!

¡Diez, nueve, ocho,

siete, seis, cinco,

cuatro, tres, dos, uno! ¡Tiempo!

¡Manos arriba! (VICKY) ¡Madre mía!

¡Ya está!

¡Ha sido una locura!

Ha sido más difícil de lo esperado. Mucho más difícil.

Este está ideal, ¿de quién es?

Este no es de los concursantes.

¡Ay...! Digo: ¡este gana!

Aspirantes, el tiempo ha terminado, llega el momento de la cata.

Tamara, vamos a empezar contigo.

Tamara, ¿cómo llamas a tu Melba de melocotón?

¿Le has puesto algún nombre?

"Intento de Peach Melba".

Yo creo que "lo que pudo haber sido y no fue" es perfecto.

"Lo que pudo haber sido y no fue".

Pues, debemos probar...

Está claro que hay muchas diferencias a simple vista.

No hay gelatina, si empezamos por abajo.

¡Qué suerte que llevas el delantal dorado!

No sabe a nada.

Carmen, ¿qué te parece?

Pues yo no voy a criticar nada porque me parece que es

difícil todo lo que ha hecho.

¡Esto parece un meteorito!

Es muy Avellaneda, ¿no? Es muy "brilli, brilli".

(ANABEL) ¡Me la como!

El bizcocho está muy rico; un poco gordo, pero está rico.

No está tan mal.

Mira, fíjate qué ideal te queda.

A lo mejor dos es demasiado...

Para tu estilo, es recargado, Pepe.

Bueno, hay muchos defectos en este postre.

Es verdad que cuando uno va muy despacio,

es imposible llegar a hacer

todas las elaboraciones bien en un tiempo muy ajustado.

Dicho esto, si no entiendes luego

las elaboraciones que has ido leyendo bien,

pues la gelatina la congelas,

se va a deshacer como pasa aquí, que parece un moco rosa.

EL bizcocho se ha quedado muy grueso,

no hay helado, no hay cúpula de caramelo...

Muchos defectos, Tamara.

¿Me puedes explicar qué tiene la gelatina rosa?

La gelatina vegetal... Sí.

Y el agua de melocotón.

Toma.

Saborea bien, eh.

¿Qué? La textura es asquerosa.

Seguramente cambiando una marchita, habrías hecho un helado.

Un melocotón Melba son tres elaboraciones:

frambuesas, melocotón y un helado de vainilla.

Me intimidaba mucho el plato, la verdad, desde que lo enseñasteis

y... no comprendía las elaboraciones, la verdad.

Tamara, no te has dado caña.

Te ha faltado muy poco para hacerlo bien

y, en vez de eso, está terriblemente mal.

Lo siento. Has trabajado caótica y muy lenta,

menos mal que llevas el delantal dorado, mujer,

eso te permite estar una semana más en "MasterChef Celebrity".

Así que sube a la galería con tus compañeros.

(TAMARA) Posiblemente...

Este postre ha sido de las peores catas que he tenido.

(YOLANDA R.) Venga, ya está, ya pasó la semana.

(AVELLANEDA) Poneos las gafas del amor.

Lo que pasa es que el paladar no se me ablanda con las gafas.

Bueno, pero siempre si dices las cosas más dulces, está bien.

Oye, qué bonito el postre... Es que no se puede aguantar,

mira cómo va... es que no le falta perejil.

(AVELLANEDA) Te vienes arriba, Pepe. No me van a reconocer en el pueblo.

Bueno... te van a hacer cantares, lo que yo te diga.

Juan, ¿le has puesto nombre?

Tocado de melocotón. Tocado de melocotón...

(LOMANA) Claro... (TODOS ANIMAN DESDE LA GALERÍA)

Parece un tocado... -Es un tocado de melocotón.

¿Cómo has ido a hacer esta versión del "peach Melba",

como dice Tami? Tengo que decirte que me gusta,

lo más fuerte es que debo ser masoca porque estos retos me gustan.

El isomalt, desde aquí, brilla y todo.

Vamos a probar...

Me gusta más esta.

Te vas a manchar... como no te lo pongas aquí como una peineta.

Hay más brilli-brilli, en exceso. Fíjate,

yo pensé que lo habías hecho así, especialmente, como eres diseñador...

Porque parecía un gorrito... de ganchillo.

Bueno, Avellaneda, la rosa de melocotón... bien.

La gelatina de abajo... bueno.

El bizcocho o galleta... vale, tiene el grosor más o menos,

está bien... tengo que decirte que estoy bastante contento

con tu trabajo, porque tú eres de pegártela a lo loco.

Bueno, me ha encantado, el bizcocho está riquísimo, el chocolate...

Bueno, Avellaneda, con estas gafas tengo que decírtelo con cariño:

el trabajo no es malo, es verdad que falta...

Un poco más de finura, lógicamente, haber entendido más el postre.

Pero oye... no está nada mal.

¡Oh, oh, oh...! Eso no lo ayuda. Oye, envidiosa, ¿te quieres callar?

No soy envidiosa, soy resentida social.

¡Ay, la Maribel esta... Maribel!

(ANABEL) ¡Maribel dice la otra...! -¡La Maribel!

¡Qué Maribel...! Te he visto trabajar ordenado,

pero creo que eres capaz de hacer mucho más.

¿Y quién termina así? Como un "gentleman" sin mancharse...

(ANABEL) ¡Eso no se entiende...! (LOMANA) Impecable.

No se entiende de ninguna de las maneras, no se entiende.

¿Cómo siendo el mismo postre...? -Ven aquí, Maribel.

Como me llames Maribel, Antonia... (AVELLANEDA) Ven...

Que necesitas un poco de amor. -No, si yo lo tengo.

Escúchame una cosa... yo no entiendo...

No entiendo por qué haciendo el mismo postre a mí me pasa esto y a él no.

Ay, la Mari la cochina.

(AVELLANEDA) Por la valoración que me han dado, voy arriba.

Pero, en "MasterChef",

todo son sorpresas, no sé por dónde van los tiros.

Anabel... Es que quería hacer un Félix.

(ANABEL IMITA A FÉLIX) Bueno, yo no sé, he intentado...

Ha sido complicado, pero he intentado hacer el...

El postre que decíais.

-¡Eh, tienes que ponerte un poco...! ¿Eh...?

¡Ahí, eso es!

(LOMANA) Qué loca... -Es que es muy cansina.

Cuéntanos... cómo se llama tu creación.

Melba... ¿melvoy o melquedo?

¿Tú qué crees que "telvas" o "telquedas"?

Eso ya depende de ella y vuestro criterio sabio

y de ese paladar inconmensurable y de mi amiga... Marisol,

que está con vosotros y que espero que... interceda.

Está un poco desmoronado. -No está desmoronada.

Qué tiquismiquis eres. Melba desmoronada...

Pero me encanta por eso, porque es desestructurado.

Como tú, alocada. Y esto es como fuegos artificiales,

cuando hacen así... ¡pum!

-Al venir de una familia desestructurada...

Pues... no sé, lo reflejo en mi obra. -Maribel, no te entienden aquí

Vamos a probar...

Yo... cocinar no sabré, pero comer...

¿Te gustaría ser jurado y quedarte, aquí, en mi puesto?

Tantas horas de pie, no sé yo... (ANABEL RÍE A CARCAJADAS)

Me la como... me la como.

Anabel, ¿en qué momento te rendiste? En ninguno.

La Anabel que yo conozco, lo habría clavado.

Yo creo que a partir de la discusión con Tamara...

En tu cabecita algo pasó...

Que hoy ha cambiado tu actitud. Para mí es un postre...

Que tiene muchas elaboraciones que no había hecho, la rosa...

Pues... ahora el velo,

ahora lo otro... son muchas cosas. ¿Me pones excusas, Anabel?

Después de dos ediciones de "MasterChef Celebrity"...

Con la receta en la mano, ¿de verdad me vienes con excusas?

Bueno... pues puede ser, a veces, uno inconscientemente pues...

No sabe hasta qué punto le afectan las cosas.

Yo creí que, quizá, había pasado página de la prueba de exteriores.

Que ya me había rehecho, pero puede que no, que me quedara...

Tocada... Bueno, Anabel, yo creo que...

Has sido una montaña rusa hoy.

Ha habido momentos en que estabas arriba

y que podías haber hecho todo el postre, perfectamente,

y otros, no sé por qué,

te daba la ventolera y te venías abajo diciendo...

"Ah, me da igual, tiro... no lo acabo...".

No te he entendido, no sé qué ha pasado.

Qué pena, un poquito más de concentración y lo bordas.

Yo encuentro que esa flor merece un... vamos, un diez.

Es fantástica. Ella puede hacerlo perfecto.

Puede... la próxima, ¿verdad? La hace.

Anabel, delante de cocinas. Gracias.

(ANABEL) La discusión con Tamara fue como con mucho estrés.

Y... pues, en un momento dado, estallas... pero ya está.

¿A que no he tirado la toalla, amigos?

Bueno, solo tengo una amiga que es Yolanda.

Félix, ¿qué nombre le pondrías a tu Melba?

Terrorismo a una Melba... (RIENDO) ¡No sé...!

¿Tan mal lo ves?

A ver, yo qué se... a ver, en comparación... ¡joder!

Estoy contento porque he peleado, ¿estoy contento con el resultado?

Pues te diría que la rosa es lo que mejor está.

Félix, sorprendidos estamos de que presentaras algo,

viniendo de la tortilla Alaska.

Bueno, si partimos de esa primera prueba...

Algo es algo, este por lo menos está acabado.

Es verdad que la cúpula se ve muy fina. El resto ya...

Tiene sus cositas, un chocolate grueso,

bizcocho también y, por tanto, no sujeta bien...

Te dejaste las frambuesas, era lo único que no había que elaborar.

Ibas tan acelerado ya... Sí.

Que podías no haber puesto... no sé qué.

(BORIS I.) Bueno, la cúpula de Félix...

¡Oh...!

La flor está buenísima.

He hecho dos y, es verdad, la otra estaba mejor de líneas;

pero lo había secado en un molde más pequeño y se rompió.

Y sí, Jordi, me avisaste.

¿Verdad...? Entiendo que no lo repitieras, porque...

20 minutos antes me dijiste: "Lo tengo todo".

Pues, de repente, crees que lo tienes terminado y el chocolate...

No está fino del todo... El chocolate...

El problema no es el chocolate, el chocolate lo dejaste fuera.

Es que pensaba que tenía... Si todo el mundo...

Tienes que fijarte en qué pasa a tu alrededor...

O pensar un poquito. O leer la receta, incluso.

En una cocina profesional, uno no puede ir así...

No, porque se pega con la gente, tienes que hacer lo tuyo

y pendiente de lo que sucede a tu alrededor;

porque todos han puesto el chocolate en el abatidor.

Me gusta la parte interior, la rosa está bien,

el helado está rico... pero...

La parte exterior me cuadra menos y, en tu caso, te diré

que viniendo de donde vienes, estás mejorando.

Y te he visto trabajar caótico,

te ha costado, había momentos que estabas...

Tenso, como diciendo... "me hago otras 10 flexiones".

Cuando no controlas el proceso, entras en un bucle

y entras en una tensión... que necesitas liberarla

y no sabes cómo, eso te perjudica

para la siguiente elaboración y la otra... y vas ya a traspiés.

No tienes mano para la repostería No, no...

O sea... Al final, se te echa el tiempo,

corres y creo que el resultado para lo que hemos visto

me ha sorprendido de... genial.

La cúpula hecha, el helado rico, la rosa está increíble,

el bizcocho se puede tomar... Está todo... nada perfecto,

pero está... A mí me ha asombrado que lo acabaras.

Te he visto... tan nervioso, agobiado...

Te falta seguridad en ti mismo y piensas que no te va a salir

y eso te hace complicarte;

porque esto, en general, está bastante bien.

Pero, luego, han sido detalles de pulirlo, pero...

Yo no lo veo nada mal, tampoco.

Y a mí lo de las ondas me hace gracia, fíjate,

porque me parece más difícil el hacer eso,

en vez de rectas que te salgan así.

(FÉLIX) Eso lo agradezco y... bueno...

Hay un pequeña parte de mí que se siente un pelín satisfecho.

Pero el postre no corresponde con lo que tiene que ser.

Aspirantes, la cata ha terminado y llega el momento de deliberar

para decidir quién abandona esta noche las cocinas; pero, antes,

tenemos que despedir a nuestra queridísima invitada...

¡Carmen Lomana! (ANABEL) ¡Sara Lomana!

(BORIS) ¡Carmen "Lomáximo"! ¡Carmen "Lomáximo"!

¡Carmen, gracias, cariño! -¡Gracias a todos!

(TODOS APLAUDEN Y SE DESPIDEN DE CARMEN LOMANA)

-¡Maribel que te adoro! -¡¡¡Sara, eres preciosa!!!

(CARMEN LOMANA) Maribel...

Ahora sí, vamos a deliberar... (BORIS) ¡Oh!

Ay, la deliberación... por favor.

A ti te han dicho: "Como vienes de una mierda...".

Y digo... (AVELLANEDA) Es verdad...

A mí nunca me dicen eso y vengo de cada mierda...

-Y de cada cerdo... -Sí.

-Yo cuanto más nerviosa estoy, más tranquila, mira...

Eso es que estoy muy nerviosa. -Vale...

Le intento contar lo menos.

"Mami, no me he ido esta semana". "Mami, tal...", no entro en detalles.

¿Vamos?

Aquí están, chicos.

Aspirantes, en este reto vosotros teníais que replicar

nuestra versión del melocotón Melba y tenemos que reconocer

que nos habéis sorprendido; porque esperábamos mucho menos de vosotros.

Hombre, mira...

El que se vaya, se puede ir... airoso.

De todos... menos... Tamara...

Tu postre... con diferencia ha sido el peor.

O practicas repostería, Tamara, o no llegarás muy lejos.

Te ha salvado el delantal dorado. Lo sé...

Vuestros postres han sido bastante parecidos,

los tres tenían defectos,

hemos visto luces y sombras en todos ellos.

Pero si tenemos que decantarnos por el postre

que acumulaba más errores lo tenemos claro.

El aspirante que no continúa en las cocinas de "MasterChef" es...

Anabel. (BORIS) ¡¡¡Oh...!!!

¡Oh...! (EXCLAMAN COMPUNGIDOS)

(ANABEL) Bueno...

Enhorabuena, chicos. Félix...

Entre el postre de la primera prueba y este...

Ha habido una gran diferencia y estamos orgullosos.

Esperemos que te reconcilies con la repostería.

(EMOCIONADO) Lo voy a intentar. Avellaneda...

Tú vives reconciliado con ella, pero aún así...

Un poquito más de finura te vendría muy bien.

¿Más...? (ANABEL) ¿Más finura?

Buscamos el diez, Anabel.

Podéis subir a la galería. Venga, chicos...

Venga... nada...

Oh... mira qué mono, cómo se despiden.

(FÉLIX) Quiero mucho a Anabel, se ha ganado mi respeto en la cocina.

Evidentemente, quedarme, egoístamente...

Me alegra... pero... me da pena que haya sido con ella.

Félix... te has emocionado, ¿no?

Un poco... ¿Y eso? Cuéntame...

(EMOCIONADO) No puedo hablar...

Anabel... ¿también? Ya...

Yo qué sé, las despedidas.

Bueno... ¿Qué?

Voy a acabar queriéndote, al final...

(TODOS APLAUDEN Y GRITAN) ¡Bravo!

(ANABEL) Es que soy tonta, porque es que...

Este programa engancha. Es así... engancha.

Que nos lo vamos a perder... hombre, no.

¡Oh, que no...! Hombre... no.

¡No!

-¡Qué monada, qué monada! (TODOS) ¡Oh...!

No me hagáis esto, hombre.

¿No quieres que estemos contigo? Sí, pero no...

Cómo me gusta verte soltar una lagrimilla, de verdad.

Con lo que nos haces reír. ¿Tú te crees que se puede llorar

por una tarta o por unos espaguetis? No me parece ni medio normal.

Se puede, se puede. Sí se puede, dímelo a mí.

Madre mía... Hasta aquí ha llegado

tu segunda etapa en "MasterChef Celebrity",

¿te vas con buen sabor de boca? Sí.

Sí, sí... no hay color, porque...

En la primera me fui muy frustrada, no es que me fuera por cocinar mal

sino porque fue un fallo técnico.

Mira, os digo una cosa... voy a beber.

Estate quietecita, nos vas a sacar un ojo.

Qué divina, sabe abrir la botella y todo.

¡Bravo! ¡Olé...! (PEPE RÍE)

Oye, qué ha sido para ti lo mejor de la segunda etapa.

Bueno, pues lo mejor... se lo doy a mi favorita.

Perdón... Es mi favorita.

Lo sabíamos. Vosotros vas a beber en vaso.

Lo mejor ha sido que lo ves...

Con esa cosa de la veteranía, con más tranquilidad;

aunque sí que me me he roto

en la anterior prueba y un poco en esta.

Pero venías a ganar. Se ha dejado la piel.

Sí... Venías a dejarte la piel.

No lo puedo evitar. No lo puedes evitar...

Oye, ¿a quién ves como duelista?

Yo, la verdad, a estas alturas hay unos niveles parejos.

Yo creo que va a ser, en este momento,

cuestión de suerte que otra cosa.

Me gustaría que estuviera Yolanda. -¡Toma, tío!

-¡Tía... guay! (ANABEL) Y...

Eh... No tienes que decir Tamara,

puedes decir cualquier cosa. No, Tamara...

O se mete un... petardo

y acelera un poco o si no, no la veo yo en la final.

Eh...

Y... Vicky.

-¿Yo...? -Yolanda y Vicky.

(TODOS RÍEN) (BORIS) Qué fuerte...

¿Quién va a ganar entre Vicky y Yolanda?

¡Yo...!

Si Yolanda se aplica un poco y Vicky se centra

va a estar muy peleado, os lo van a poner muy difícil.

¿Y la otra "tarada"? No me cuentas nada.

Hombre, yo espero que llegue, pero creo que jugamos con ventaja.

Aunque no es mi caso, pero... (TODOS RÍEN)

Yo quiero que lleguen los de esta edición,

eso es así, Boris, lo siento. -Claro, mi amor, por su puesto.

Me siento un poco huérfana ahora... sin la otra parte de las taradas.

-No me extraña, pero bueno...

Anabel, seguramente, nos olvidaremos de tu melocotón Melba...

¡¿Por qué...?! Porque sí, tenía sus cosas.

Es para olvidar. Pero... de tu sentido del humor,

de lo loca que estás y de lo buena persona que eres,

no nos olvidaremos nunca. Por ti... ¡Oh, qué divino brindis!

(TODOS APLAUDEN) -¡Viva ese brindis!

Ahora sí ha llegado el momento, Anabel...

Aquí se está la mar de a gusto, sentaos...

(TODOS RÍEN) ¡Anabel... divina....!

Bueno... Venga, danos un beso...

Venga, anda... Esto no ha hecho más que empezar.

¿Me puedes dar un beso? Sí, señor.

(TODOS GRITAN) ¡Ah...! -¡Hala!

¿Me puedes no dar un beso? ¡¡¡No!!!

(TODOS GRITAN CON ENTUSIASMO)

Oye... vaya... ¡Después de lo que me ha costado!

-Que sepas que empezó por ti, lo de los besos.

Cuelga tu delantal... Sí.

¡Adiós, chicos!

Gracias por todo lo que nos has dado, Anabel.

¿Dónde es? ¿Aquí...? Mejor en la percha.

Sí, en la percha... en la percha.

¿Aquí no os parece que queda bien? Mira qué preciosidad.

(TODOS GRITAN Y ANIMAN A ANABEL)

Adiós, hasta siempre. (TODOS SE DESPIDEN DE ANABEL)

(Risas generales)

(ANABEL) Para ser sincera, me hubiera gustado

ser uno de los finalistas

Pero, bueno, me lo he pasado muy bien, he disfrutado,

he hecho el gamberro porque yo soy muy gamberra.

¡Quítamelo, quítamelo!

He trabajado, he gritado, he llorado, me he enfadado...

Y yo, en mi fuero interno, sé que he hecho un buen concurso.

Entonces, para mí esto ya es un regalo.

El último reto de la noche, a pesar de su dulzura,

nos deja el sabor amargo de la despedida de Anabel.

O lo que es lo mismo: la separación de las taradas,

realmente, la echaremos de menos; porque Anabel se hace notar.

Volveremos en siete días con nuevos retos para ponerlos a prueba.

Mientras ya saben, pónganle... (TODOS) ¡¡¡Sabor a la vida!!!

Señores, nos estamos jugando el paso a la semifinal.

¡Hay que currárselo! ¿Oído? Oído, chef.

¡¡¡Tamara!!! -Yolanda, estamos con el entrante,

un momento... -¿Esto tenía que pasar?

¿Tenía que ser así o al baño maría? No, así.

¿Así...? Así.

(FÉLIX) Voy a empezar de nuevo. ¡O empezáis a correr

o no llegáis! Está cortado con un hacha.

Hace 42 grados...

¿La temperatura influye en el corte del plátano?

Sí, porque se está derritiendo. No dejes que se derrita.

¿Y qué hago?

¿Lo corto en el abatidor? Correr.

(BORIS) ¡Guau! -Ahora cocinan otros para nosotros.

(AVELLANEDA IRÓNICO) Sí, va a ser... En la prueba no estaremos presentes

durante el cocinado. ¡Vamos a hacer lo que nos dé la gana!

-¡Eh, eh, eh...! -Vamos a estar un poco tranquilitos.

-¿Qué está haciendo este hombre?

-El ajo no... -¿Te estás comiendo un ajo?

-Mira cómo está... mira. (VICKY GRITA)

(FLORENTINO F.) Perdón... -¡Que me destroza la salsa,

por Dios, de avellanas! (FLORENTINO F.) ¡Tamara!

-¿Sí...? -¿Ya?

-Faltan como cinco minutos.

-Desde que Anabel y Boris

se fueron por las taras, voy con un cuidado...

-Ya... ¡eh... ole!

-Esas son las pechugas que he vigilado yo.

-Exacto. -Hay algo mío en este plato.

(JOSÉ MOTA) Qué pasa... ¿ligando?

-Me ayudó con el RoNer. -¿Traigo un párroco y un notario?

¿Ves el rojo este? Sí.

Es una vena. (ESCUPE) ¡Qué asco! ¡La Virgen...!

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Masterchef Celebrity 4 - Programa 9

06 nov 2019

MasterChef Celebrity pone la mesa para Raquel Sánchez Silva, Blas Cantó o Alfred García entre otros amigos de los aspirantes.

Los aspirantes cocinarán platos populares de los años 70. Aleix Puig, ganador de la séptima edición de 'MasterChef', participará en este reto. Las creaciones serán catadas a ciegas por algunos de los amigos de los aspirantes. En los quioscos del Florida Retiro (Madrid) cocinarán y venderán tapas diseñadas por Josetxo y Esther, ganadores de las últimas ediciones de 'MasterChef Junior'. Por último, reproducirán el Melocotón Melba, un postre clásico de la cocina mundial que destaca por su complejidad y sus múltiples elaboraciones. Carmen Lomana, aspirante de 'MasterChef Celebrity 3', seguirá de cerca la prueba.

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  1. Luz

    no me parece que Anabel se haya ido, muy injusto, todo por culpa de Tamara, la hijita de mami. Me encanta la participación de Yolanda

    12 nov 2019
  2. Analía

    Qué quiso decir Tamara que "a lo mejor como hemos tenido diferente educación..." No sabía que había diferencias entre la educciónpara PIJOS y para gente NORMAL, está claro que la mantienen por ser quién es, por ser hija de papi y mami... Anabel no se merecía el delantal negro....

    10 nov 2019
  3. Pilar

    Muy injusto lo de Anabel, casi parece que la hayan echado por la niña mimada que parece que viva en una burbuja y no le puedas hablar sin que se altere. Me encanta Masterchef, aunque los celebrity mucho menos por este tipo de cosas. Parece un reflejo de nuestra sociedad dónde no es nada habitual que se valore la calidad de lo que haces, sólo lo que tienes por haber nacido en una familia rica. Estoy triste.

    09 nov 2019
  4. Leonor

    Anabel no merecía irse , en la prueba de exteriores ella tendría que haberse salvado , la niñita mimada cuando dijeron que salía Anabel me dio asco, esa sonrisita que se le salió, tocaron a la niña y pum, sacaron a la ogra que asustó a la criaturita, este año masterchef es un desastre, parece programa de chimentos.

    08 nov 2019
  5. Cecilia Maigualida

    Me encanta el programa, especialmente por Pepe y Jordi. Trato de verlo siempre. Ahora mas porque esta mi querido Boris, a quien admiro mucho y me hace reir con cada ocurrencia. Desde Venezuela un cordial saludo para todos.

    08 nov 2019
  6. Zafiro Kamiya

    He seguido este programa desde las primeras temporadas de cocina. Y la verdad es que este temporada de Masterchef Celebrity 4, me ha decepcionado muchísimo. Siempre lo he admirado por su cocina, la forma de enseñar y como se centraban en este mundo tan difícil como es la cocina. Pero estos cambios que han habido, que todo se volviera tan parecido al mundo del cotilleo, y el tema de los romances me parecen ni necesarios y exagerados en algunos casos. En el programa en el que eliminaron a Almudena y a Ana Millán me sorprendido para mal este hecho, seguramente hicieron mal el plato, pero solo fue ese. Cuando en otras temporadas se hubieran fijado en su trayectoria y les habrían dado una segunda oportunidad de intentarlo con la advertencia de que se encontraban en la cuerda floja.Y ahora con la eliminación de Anabel Alonso, me ha parecido súper injusta, el plato no sera el mejor pero los otros dos concursantes tenían muchos más fallos y los han salvado. Yo admiro a cada una de las celebridades en su campo, pero esta actitud y peleas innecesarias de todos, me parecen de relleno.

    07 nov 2019
  7. Almudena

    Muy decepcionada con el programa, Anabel no se merecía el delantal negro ni irse, muy injusto.

    07 nov 2019
  8. Míriam

    Anabel Alonso no se merecía el delantal negro... vaya decepción.

    07 nov 2019