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Para todos los públicos Masterchef Celebrity 4 - Programa 8 - ver ahora
Transcripción completa

Bienvenidos a una semana más en "MasterChef Celebrity".

De los 15 aspirantes famosos que empezaron la competición

solo quedan ocho. La salida de Ana Milán la semana pasada

sorprendió a todos, nosotros incluidos.

Y campanitas.

Esto, unido a que la cordialidad se transforma en rivalidad,

nos deja claro que su única meta es la victoria.

Ya empezamos con las campanitas.

Aspirantes, bienvenidos otra semana "MasterChef Celebrity".

Gracias. Boris.

Estuviste a punto de irte la semana pasada.

¿Vienes con energías renovadas para intentar llegar a la final?

Totalmente, incluso me he hecho un minilifting.

El suficiente para poder aguantar cualquier sorpresa.

Además de ese minilifting que te has hecho,

¿te estás preparando con algún chef de renombre?

Tan de renombre que de momento prefiero guardar...

(RÍEN)

¿Y tú, Tamara? ¿Con qué chef te estás formando ahora?

Hemos tenido la suerte de estar en Can Roca Juan y yo.

¿Habéis estado en El Celler? Sí.

¿No sabes que esto es una competición?

Avellaneda es tu rival.

(RÍEN) -A ella no le importa.

¿Sabes lo que es una competición?

No me he llevado a todos, solo a Avellaneda.

-Nos damos apoyo mental.

Queríamos ir a Can Roca, ¿cómo lo hacemos?

Llamó a su padre, se puso en contacto y nos enchufó.

Avellaneda, ¿cambiarías a algún aspirante de los que quedan

por algún eliminado?

Ana Milán me supo muy mal que se fuera.

-No. Dice a quién quitarías, lo primero.

Es que se está escaqueando. -A ella la quitaría.

Quieres que vuelva Ana Milán y echamos a Anabel.

¡Oye, no des ideas! Se le tiene que ocurrir a él solo.

Perfecto. Muy bien. Te lo compro.

Anabel...

Sigues notando resquemor por ser la enchufada.

No, no. Enchufada nada. Nadie me ve de favorita.

-Es la que tiene más experiencia.

-Es la que sabe más.

-Aquí haría falta ese momento que hubo en mi edición

cuando una candidata nos miró a todos y dijo: "¡Fariseos!".

(IMITANDO) "Fariseos". ¡Sois todos unos fariseos

porque estáis todo el tiempo diciendo

"somos grupo, somos grupo", abrazándoos

y nos odian! ¡Nos odian, Anabel!

¡No soportan más que sigamos aquí!

Boris, te veo muy alterado. De verdad...

Félix, tú estarás contento de que esté aquí Boris

y no Ana Milán, ¿verdad? Después de haberme llamado

"fariseo" y de que miento, porque me ha incluido...

-No, no. No estás incluido.

-Se me partió un poco el corazón cuando vi a los dos ahí abajo.

Se fuera quien se fuera iba a perder a un ser querido.

(BORIS) No solo es actor sino que también es político.

(RÍE)

-¡Fariseos! ¡Fariseos! ¡Sí!

No quiero decir "todos" ni quiero dar nombre,

pero también son fariseos. Me siento un usurpador

porque quien debe estar en mi sitio realmente es Ana Milán.

Ana, ¿qué crees que esconde esa caja misteriosa?

(SUSPIRA) Me gustaría encontrar algo muerto.

O sea, nada vivo.

-Algo muerto que sobre todo no esté vivo. Me gusta mucho.

¿Y tú, Yolanda? Huele.

Me temo que son lácteos. ¿Puede ser?

-A mí no me huele a nada. Vamos a descubrir

qué contienen esas cajas tan olorosas.

A la de tres quiero que las levantéis a la vez.

Una, dos y tres.

¡Lácteos! -Sí que huele, sí.

(AVELLANEDA) ¿Lácteos?

-¡Oh, guau!

-Esto no es Bélgica, ¿no? (ANABEL) Creo que es Bélgica.

-Esto es Rusia, ¿no?

(ANABEL) ¿Tiene la hoz y el martillo? Es China.

¿La mía es Corea del Sur?

(BORIS) ¡Ay, qué ideal!

Tamara, ¿conoces esa bandera?

¿India? India.

Ana Obregón.

¿Esa bandera de dónde es? Uganda.

Algo de África. Ay...

Una mujer tan viajada como tú...

Siento muchísimo decepcionarte. Mira, me saco un hombro.

(RÍEN)

Mucho mejor así, Ana. Claro.

¡Y ahora el otro! Y van dos.

(TODOS) Sexy, sexy, sexy, sexy.

-Sexy, sexy, pero ni idea.

De verdad te lo digo, no tengo ni idea.

Boris, ¿de dónde es tu bandera? Creo que es

escandinava pero soy fatal en geografía.

Soy más de trajes de Jackie Kennedy,

es lo único que de verdad sé.

Os voy a decir qué banderas tenéis.

A ver...

Félix, la tuya es de México. (BORIS) ¡Bien!

Avellaneda, la tuya es de Japón. (ANA) Esa era fácil.

La de Yolanda es de China.

Lo sabía. -¡Oh!

La de Anabel, Corea del Sur. Corea del Sur.

Tamara, de La India. (BORIS) ¡Oh, curry!

Boris, es de un país muy escandinavo:

Perú. ¿Perú?

Vicky, de Bélgica.

Y Ana Obregón la de Myanmar. ¿Eh? ¿La de...?

(BORIS) Myanmar, Asia.

La antigua Birmania. (YOLANDA) Antigua Birmania, sí.

Es que tampoco me suena.

-A ver, en Geografía estoy bien...

Estoy mejor en Biología, pero pero en Geografía estoy bien.

Aspirantes, esta noche vamos a hacer

un homenaje a la cocina de profesionales

de otros lugares que se instalaron aquí.

Oh, qué chulo. Cocineros que emigraron de su país

y llegaron a España para alcanzar su sueño

de dar a conocer su gastronomía

abriendo un restaurante lejos de su país.

¡Bravo! Por cierto.

¿A qué restaurante te llevarías a Félix?

(BORIS) En realidad te llevaría... (TODOS) ¡Uy!

(FÉLIX) Para mí hay varias.

-Al de Jordi Cruz. -¿Al de Jordi Cruz?

¿Al ABaC?

¿Te gusta la propuesta? Me gusta.

Bien.

(BORIS) ¡Oh! ¡Guau!

-¡Y yo te llevo al Bohío! ¡Y yo te llevo al Bohío a cenar!

(BESOS)

¡Le he besado el cogote! (RÍE)

¡Le he besado el cogote!

Yo tengo un reto en esta edición que es besarla en los morros,

hoy la he besado aquí. ¿Sabes? Esto ya se lo he besado.

Que, por cierto, me he comido toda la colonia.

Para saber qué platos tendréis que elaborar cada uno,

vamos a recibir ya a nuestros invitados.

¿Uno para cada uno?

Desde el restaurante Punto MX en Madrid,

con una Estrella Michelín, el chef mexicano Roberto Ruiz.

(BORIS) ¡Roberto, qué alegría!

-Hola, muy buenas. Hola, ¿qué tal?

(IMITA ACENTO MEXICANO) Está padrísimo esto.

-Muchas gracias. Gracias. (BORIS) ¡Roberto, eres Félix!

Desde Koy Shunka en Barcelona, con una Estrella Michelín,

Hideki Matsuhisa, considerado el mejor japonés de España.

¡Hideki!

(HABLA EN JAPONÉS)

-¡Hideki! ¡Hideki!

Desde Kao en Barcelona, un referente de la cocina china.

¡El mío!

Una gran amiga y colaboradora de la escuela online,

Meilan Kao. (BORIS) ¡Guapa!

-Hola.

-Meilan, soy la tuya.

(ANABEL) Aprende de su elegancia. Desde el coreano Luke

en Madrid, Luke Jang.

¡Luke Jang! ¡Oh!

Este es mío, Luke. -¡Luke Jang!

Desde el indio Tandoori Station en Madrid,

Nadeem Siraj.

Desde el Atelier Belge en Madrid, Etienne Bastaits.

Hola. (BORIS) ¡Bravo!

-Este es el tuyo. -¿El mío?

(TAMARA) Hombre, claro. Desde el peruano Luma

en Madrid, el chef Omar Malpartida.

¡Bravo, Omar!

Y desde el birmano Ma Khin Café, en Valencia,

el chef Steve Anderson.

El mío. ¡Bravo! -¡Anderson!

-Te ha tocado con Ana, que no te pase nada, Steve.

-Qué maravilla.

Bienvenidos a todos, muchas gracias por venir.

Aspirantes, como veis, cada uno a traído un plato de su país.

¡Oh! -Ay, madre.

Vamos a ir descubriéndolos, poco a poco.

Ay, ay, qué... (BORIS) Ay, ay, ay.

-"Oh, my God". -Uy, uy, uy.

Roberto, ¿qué plato nos has traído?

Hemos traído una quesadilla

de flor de calabaza con salsa de chile morita

y masa de maíz para las tortillas. Más mexicano imposible.

Señor Hideki, ¿cómo estás? ¡Muy bien!

Destapa y nos cuentas.

Yakikasagoume, un menú kaoridashi.

-¡Oh! -¿Y esto qué es?

Cabracho asado a la plancha con salsa de ciruelas con dashi.

-Toma ya. -¡Ay, qué bueno!

Meilan, ¿cuál es tu especialidad?

He preparado hai shan jiaozi. (YOLANDA) Ay, lo sé hacer.

-Traducido: un dumpling mar y montaña.

-¿Un qué? Lo he entendido más en chino que en español.

Luke, cuéntanos qué nos has traído.

Tenemos chango gochujang cui con kimchi.

-Ostras, otras. Me sabe mal.

-Una anguila marcada con piel crujiente con una salsa picante,

con un velo de leche de coco, aire de puerro

y un poco de kumquat con kimchi

-Qué maravilla. -¿Te gusta?

-Sí.

Nadeen, por favor, cuéntanos qué plato has traído.

He traído un plato que se llama machi moilee.

Es un plato que representa La India con influencia portuguesa.

He hecho un curry de pescado con especia y leche de coco.

-No parece complicado. Muchas gracias.

Etienne.

(YOLANDA) ¡Ostras! No te muevas. Suerte, chavala.

Chavalita, ¿estás contenta?

-Chocolate con foie micuit, espuma de cerveza

con un poquito de cacahuetes tostados

con aceite de arbequina ahumado con arándanos,

queso de cabra y grasa de cerdo aromatizada.

-¿Usted se va a quedar a vivir conmigo? ¿Los dos?

-Sí, también, también. Muchas gracias, Etienne.

Omar, chef peruano.

Traje un plato que todos lo conocen.

El ceviche. (BORIS) Ya, muy bien.

-En este caso es una leche de tigre hecha con tomate, aceite de rocoto,

cancha, que es el maíz tostado.

Tiene tres tipos de ají: amarillo, limo y pucunucho.

(BORIS) "Oh, my God".

-Al que le toque, provecho. -Gracias.

-Te toca a ti. Por último,

Steve. Como buen valenciano de adopción,

una paella. Este plato se llama khao swe.

(ANABEL) Es una paella rarísima. -Lo que tiene en común

es el arroz y el pollo.

Hacemos un curry con el pollo y después hacemos unos tallarines

y encima ponemos una cucharada de balachaung.

-Madre mía... -Qué fuerte.

-Una paella, pero no parece paella.

Como ya os imagináis, en este primer reto de la noche

debéis replicar plato del país al que corresponde la bandera

que habéis encontrado bajo la caja misteriosa.

Madre mía. -A ver...

Por favor, poneos por parejas delante de cocinas.

-Ay, Meilan, cuando me meto en MasterChef online,

una de las que más me gusta cómo lo explica todo

ahí como centrada es ella,

es gustosa. Todo lo contrario a mí, vamos.

Aspirantes, sabemos que estos platos son complejos,

por eso vais a cocinar muy cerquita de los chefs.

(SUSPIRA) Pero no entrarán en la cocina.

Solo os podrán dar indicaciones verbalmente

desde el lateral de las cocinas.

Menos mal que hablas bien español.

En un reto donde se necesita comunicación,

no se nos ocurría mejor invitada

que una exaspirante para la que el idioma

no fue un problema para llegar muy lejos.

Es un placer recibir a la finalista de "MasterChef":

No.

¡Antonia Dell'Atte!

(RÍEN)

-¡Hola!

¡Hola!

-¡Y yo me lo quería perder!

(GRITA)

(GRITA)

-¡Es un abrazo histórico!

Esto es histórico.

Esto es histórico.

(TODOS GRITAN)

-Todo bien. Todo bien.

Ella tiene el hijo más espectacular del mundo: Clemente.

-Tú también. -Gracias.

-Pero aquí estamos para darlo todo. -Ahí estamos.

-Divertirnos y rezar, que es la cosa más importante.

-Sí, señora. (BORIS SIGUE GRITANDO)

-¡No puedo creerme este momento!

-Boris, he estado a punto de llamarte para decirte:

"Ayúdame, mañana tengo un encuentro histórico".

-Divino. Lo has hecho maravilloso.

Lo habéis hecho maravilloso las dos.

(ANTONIA) Las mujeres tenemos siempre que apoyarnos.

Acuérdate que hemos hablado.

(BORIS) Aparte de Donald Trump y el señor de Corea del Norte

no hay nadie más enfrentadas que Antonia Dell'Atte

y Ana Obregón y hoy estoy viviendo que por fin hay la paz

y que es "MasterChef" lo que lo provoca.

¿Cómo no voy a estar emocionado?

Antonia, muchas gracias por venir. Gracias por haberme invitado.

Fuiste finalista en tu edición

gracias a tus innegables dotes culinarias.

Dame truquitos, consejitos.

-Los consejitos que tengo que darte es...

(BORIS SUSPIRA)

-...que aquí parece que venimos guapas,

maquilladas... No. Eso tienes que olvidarlo.

-Yo me olvido. No sabes cómo acabé en los exteriores.

-El truco es equivocarse y pedir siempre consejos

a los grandes, que son ellos. -¡Oh!

-Y las penas dejarlas... (ANA) Fuera.

-¿Verdad, mi amor? -Ahí estoy.

Míralo, ahí estoy.

Boris se va a desmayar. Es histórico esto que está pasando.

-Nos habéis unido en un plató, pero Antonia y yo desde hace tiempo

ya estamos unidas y no voy a contar más porque quiero sonreír.

Estamos en un momento de serenidad siempre y cuando

sabemos que ahí ha habido algo que nos ha desunido

y la culpa fue del chachachá.

-¡Oh! -¡Muy bien!

¡Pero hay otro chachachá, Antonia! ¡Os gusta a las dos Pepe!

No quiero yo tampoco...

-¿A ti también te gusta Pepe?

-No sabía lo de Pepe, te lo juro por Dios.

-¡Ay! ¡Otra vez! ¡Otra vez!

(ANTONIA) Porque a ti te gusta el macho ibérico.

-No, pero me gusta...

-¿Y cómo elegiste el macho italiano? No lo entiendo.

-Me gusta más con un hervor, no sé.

Aspirantes, ha llegado el momento de cocinar.

Para que no os olvidéis ningún ingrediente,

los chefs os han dejado las cestas preparadas

en el supermercado con todo.

Ah, ¿lo has dejado hecho? Tenéis 60 minutos

para replicar el plato que os ha tocado.

Como siempre, ser el mejor conlleva ventajas,

pero como la semana pasada reconocisteis

que en el primer reto venís bastante relajados,

el peor... Uy.

...se llevará un delantal negro

que le enviará directamente a la prueba de eliminación.

¿De verdad? Es que, de verdad... Es que aquí no se...

¿Entendido? (TODOS) Sí, chef.

Pues empieza el cocinado en tres, dos, uno.

Ya. Adelante. ¡Vamos!

-Vamos.

-Vamos allá, venga. -No corras, no corras.

-Aquí. -¿Dónde estoy yo?

(AVELLANEDA) No me lo puedo creer, tengo dos cestas.

-Perfecto.

-Vale, venga.

-Pone la mesa.

-Vale, olla a presión.

-Aquí, el limón. -OK, la lima.

-Sácame los dos muslos.

-La anguila a la pila. Ahí.

-Para hacer fumet, uno y uno.

-Chipotle seco. De eso saca tres, por favor.

-¿200 de chocolate? -Sí. Y 20 de manteca de cacao.

-¿El sofrito va a llevar...? -Solo jengibre, no lleva cebolla.

-No preguntes tanto, Yolanda.

-No, trapo así no.

En cajón. Ahí.

Cuchillo grande cebollero. Tranquila, no cortes dedo.

Corta la cabeza. -¿Aquí?

-Sí. Muy bien, señora. Muy bien.

Basura tira. Ahí. Tira.

-Te va a faltar tiempo, tienes que ser...

-Más rápida. -Tienes que marinar el pescado.

(HABLA EN CHINO) -¿Qué?

(HABLA EN CHINO)

"Sitao, sitao". Me cago un poco en la cocina del mundo.

-Con amor.

-Ana, Ana. "Madonna", qué coñazo.

-Voy a sacar las dos. -Eso es.

(ANTONIA RÍE) Es un poco Antoñita la Fantástica.

-Oye, eso lo has hecho antes.

-Los demás ven la realidad, ella no la ve.

-Vale, ahora haces lo mismo con el otro.

-Ella es la única que hace lo mejor. Es la mejor.

-El culo lo voy a quitar.

Me está tocando los huevos.

-Ella tiene que aprender a servir a los demás

y tiene que ser más humilde. ¿Te consideras su amiga ahora ya?

Amiga, amiga... Tenemos una manera diferente de ver la vida.

-Hala. -¿Vale? Bien.

-No comparto su manera de ser siempre en el candelero.

¿Te gustaría que llegara a la final ella?

Uno no puede llegar... Si llega a la final ella,

entonces yo prefiero que ella repita con la Lomana

porque son iguales. (IRÓNICO) Tienes un arte...

Con cinco como tú tendría una Estrella Michelín mañana.

-Ay, qué mono eres.

(RÍE)

-Pies de cerdo.

-A ver... Sigue, sigue.

Tiene que oler a quemado el tomate. -Huele a quemado.

(INVENTA PALABRAS EN CHINO)

No es difícil el chino.

-Es que me entiendes bien. (RÍE) Sí.

-¡Antonia, qué alegría tenerte aquí!

-Eres la mejor. Muchas mujeres tienen que aprender de ti.

Es una mentirosa. Dice que la mejor es Ana Obregón.

Fíjate. No lo creo.

Lo ha dicho tres veces seguidas. Mira.

-Abres un poquito y lo abres a mano.

Verás que hay venas. -No hay nada.

-Sí.

-Aquí hay algo.

-Muchas mujeres con personalidad,

no hay muchos fariseos. -Otra, ¿no?

-Las que tienes. -Gracias.

-Me he llevado bien con las mujeres que hemos sido madre de verdad.

-Eso es para nuestro caldo. -Pero hay madres que utilizan

y madres que dan todo el corazón a sus hijos.

-Está cubierto. -Un poquito más.

-Espero que el año que viene esté mi hijo Clemente en "MasterChef".

Ah, ¿sí? Sí, sí.

Echa el apio también. -¿Todo el apio?

-¡Ana! ¿Cómo vas? ¿Todo OK? ¿Todo OK?

Ana no me oye, además que no ve.

-Rómpelo y échalo dentro. -¿Este también?

-Corta cabeza. -Madre mía.

Ahora.

-Córtale la cabeza directamente. Mételo en la olla, es un caldo.

Venga, Boris, venga.

-Tranquilidad. No os asustéis.

Estoy eviscerando, mi amor.

-Si me pincho, se hincha la mano. -Sí.

Mejor quitar. -Vale, mejor la quito.

-¡Qué me gusta a mí cocinar así diciendo cosas! ¡Qué alegría!

-Vicky, ¿qué estás haciendo?

-Pues no lo sé, hija. Una cosa que viene de Bélgica.

-Vamos ya, 200. -200.

-¿Lo separo? -Esto hay que marinarlo.

-Ahí. Bien, ¿no? -Yo creo que sí.

-Como abriendo un libro. Sí, abriendo un libro.

(RÍE)

-Aquí todo bien, ¿no? -Es que son geniales.

-¿Quito esta articulación? ¿Esta?

-Contramuslo, gracias.

-¿Esta o esta?

-Este, cortas, aquí quieres este trozo.

-¿Muslo o contramuslo, qué quieres? -Eso.

-Ah, quiero el contramuslo. -Contramuslo. Perdone, soy guiri.

-Menos mal que me he tirado un mes deshuesando pollos y ya sé.

-Cabeza, espina y mete horno.

(RÍE)

-¿Cúrcuma bastante? -No, no. Un poquito.

-Muy bien, va a quedar mejor que la que yo traje. Perfecto.

-50 grados, mételo dentro, no se preocupe. Vamos.

-Vamos.

-A por ello. -35 minutos.

-¿Lo deshueso ya? -Sí.

¿Tú crees que Ana se ha dejado la piel en las cocinas como tú?

Ana ha venido pensando que es una pasarela,

hace ver que ella es la única que trabaja.

Ana, lo siento, no sabía ni cocinar un huevo

porque ha sido una niña mimada,

lo tenía todo y no lo ha compartido con los demás.

-Los tomates asados. -¿Aquí?

-Ahí. Dos, una cebolla, un pelín de agua. Muy bien triturado.

-Ya, perfecto. Ya está.

-Picando, pero rápido, pampampam.

-Más rápido. -Luke me tiene como las locas.

-Anabel, vamos, vamos.

(SUSPIRA) -Vamos a echar salsa de soja.

-Ya, ya.

Yo no me puedo perder este reencuentro planetario,

vamos a ver a Ana Obregón, ¿te parece?

Vamos a hacer salsa, corta cebolla.

Ella me tiró los tejos y dije: "Primero está Antonia".

Primero está Antonia. Efectivamente.

El tiempo pasa. Y nos pone a cada uno

en nuestro sitio, que no se nos olvide eso.

Empezamos por el último sitio.

Ana, ¿qué estás haciendo? -Estoy quitándole...

-Lo estás destrozando.

-No, destrozando no. Lo he hecho de maravilla.

¿Cómo vas con el birmano? Voy bien.

¿Bien? Me entiendo bastante bien.

Me alegro. Vamos a bridar los contramuslos

y luego a hacer una salsa curry,

con un mogollón de cosas que me ha dicho.

Una especie de picante de Birmania. -Sabes, Ana, que comer picante

purifica un poco. Desinfecta todo. -Sí.

Limpia, te purifica. ¡Limpia, limpia!

-Oye, Antonia, ¿cómo es Pepe?

-Pepe es mío, lo siento, Ana. -Lo sé ya, pero bueno...

También va a ser mío. -Si tú quieres a Pepe,

tienes que mojarte, remangarte... -Claro.

¿Queréis que os diga una cosa? ¿Qué?

Me hacéis sentir como un conde, de verdad.

(RÍE) El conde que esconde.

-El conde que esconde.

-Escondió muchas cosas ese.

¿Cuándo cenamos juntos? Ni de coña.

Un día tú con ella y otro día conmigo.

¿Juntos no? Juntos no.

Vosotras dos solas no, pero yo podría estar en medio.

¿En medio? Antonia, tú decides. Si queréis solas...

Yo acepto cuando ella se deje aconsejar.

-Yo me dejo aconsejar.

-Si tú te dejas aconsejar de mí, llegarás lejos.

-¡Adiós! Vámonos.

Ana, suerte. Gracias.

-Aprovecho que Jordi está soltero

y yo no me quiero meter en la vida de los casados,

voy a cambiar de chip. -Ahora va a por Jordi.

-Me voy por Jordi.

-¿Cómo es esto en japonés? -¿Vino?

-Sí. -"Shiro wain".

-Pues "soy wain" tres.

-Si notas que está un poco grumosa es porque le falta amasar.

-Vale, un poquito.

-Mézclalo un poquito y al horno. -Fenomenal.

-Perfecto, es la primer salsa que me enseñó mi abuelo.

-Perfecto. Está súper. -Qué bien.

Antonia, bienvenida al mundo latino.

¡Antonia, "amore"!

-Boris, te echo mucho de menos. -Yo también.

Te amo, te amo.

-Esta vez quiero que llegues a la final.

-Para poder ir como tú,

que nunca se supo si eras la tercera o la cuarta.

-¡Hey!

¡Tercera siempre!

Oh, oh. Hay que hablar con Mario, Mario no lo ve así.

Hay opiniones... -¡No, tercera!

Digo una cosa. -Dime, "amore".

-¿Cuánto hemos aprendido de este programa?

-Lo que le has dicho a Ana.

De verdad uno se transforma aquí y pasa de ser...

-Pero si ella pudiera...

-A ella le pasaba lo mismo que a ti.

-No, no.

-Tú empezaste muy tremenda, tuviste ese momento "fariseos"...

Y volviste cambiada. -¡Cállate!

Has encontrado a una pelota más que tú: Ana Obregón.

-Es que está muy duro. ¿Qué?

-No me toques las narices. -¡Viva Obregón y Dell'Atte juntas!

Vámonos. Espera, hacemos el tren.

-Córtalo más grande porque luego lo vamos a triturar.

-¿Así? -Claro.

-Ahí, ahí. Con los dos.

El jengibre es como el ajo en España, se le echa a todo.

-¿Estos son los puerros chinos? -Son puerros chinos.

-¿Quieres más? ¿Está así bien?

-Perfecto, así.

Luego lo rebozaremos, pasaremos por una tempura.

-Antonia, belleza, no se puede soportar tu cara.

Qué alegría más grande. Ahora que no nos escuchan.

¿Qué te ha parecido el encuentro? ¡Oh! Eso es lo más grande.

Yo no esperaba vivirlo... -Vicky.

-No esperaba vivir ese encuentro.

-Las grandes personas perdonan. He tenido que perdonar

a esa persona para tener paz.

-Totalmente. Hay que saber perdonar.

-Ana se fue el primer programa. -Porque se tenía que ir

y porque las cosas pasan porque tienen que pasar.

Se tenía que ir en el primer programa. Me volvió la cabeza loca.

-Lo sé. ¡Estoy contenta! ¡Lo habéis vivido todos!

¡A joderos!

¡Lo he vivido yo 25 años!

Ya que hablamos de irnos, tienes un plato complicado.

Un plato complicado y mira la carita de él.

Ana se fue porque cocinó mal y hoy tengo un delantal negro.

¿Es para mí o qué? Ya me lo pusiste.

¿Quién piensas que se lo llevará? Ana Obregón,

que se lo lleve la última que ha llegado.

-Vicky, levántalo ya, no vamos a llegar.

Todo, todo, todo. Coge una varilla.

-Te quiero y vas a ganar. El delantal negro

a ver a quién se lo damos. Como no se lo curre...

Vicky, una varilla, venga. -Se lo damos allí.

-Quiero ayudar.

-No sé cómo se pela un jengibre.

-Echa un poquito de cúrcuma. -Cúrcuma.

-¡Venga! (ANABEL) ¡Voy, Luke!

¡Voy! ¿Ahora qué?

-Ahora corta el kumquat, dos solo.

-Muy bien escurrido, a la bolsa, cerramos y que se bañe con sal.

-¿Cómo se dice cebolla en japonés? -"Tamanegi".

-"Amanegui". Mira, me lo sé.

Aspirantes, últimos 30 minutos.

¡Oído, chef!

-¡Sobra, sobra! -Ya me dirás en un rato si sobra...

-¿Llegamos o no llegamos? (SILBA)

-Se llena con kimchi caramelizado.

-Vale, ¿qué tal? -Suave, suave.

Anabel para. Bien, bien.

(GRITA) ¡Que está apagada, coñe!

-¿Qué le ha pasado? (YOLANDA GRITA)

Debe de haber sido ahora.

-¡Uy!

(RÍE)

-Esta es más bonita. -Genial, esta me gusta.

-Tranquila, llegamos, iré rápida. -Vale, vale.

-Vas haciendo así.

Antes de Félix, quiero preguntarte...

¿Tú crees en el poliamor?

Creo en el amor siempre y cuando es un amor que lo haces

no por el placer de la carne. No hay amor más bonito

que el de Félix y Boris. Ah, ¿sí?

Sí.

(RÍE)

-Tenemos una historia... La estamos trabajando.

Resulta que Boris tiene el pensamiento

de que Félix se acerca a él porque es el sol que más calienta.

Vale, vale.

Pero Boris también tiene la teoría

de que Félix quiere ligarse a Tamara

y entrar en esa familia. Es la teoría de Boris,

pero está equivocado. Me ha ganado por su cabeza.

Félix, más allá del poliamor, es buen cocinero.

Se pone ahí, se mete en serio.

Por eso no nos escucha y pasa de nosotros.

Hace bien, hace bien. Que trabaje, que trabaje.

-Vamos a hacer esas bolsas para que no se pegue en la prensa.

Te voy a decir qué vamos a hacer.

Como eres bueno en la cocina mexicana y te explicas bien,

me tienes que hacer un curso de cocina mexicana

en la escuela online. Cuando quieras, por favor.

¿Sí? ¿Tenemos trato hecho? Cuando quieras.

Hecho. Cerrado.

(ANTONIA) Cuidado, no cortarte los dedos.

-Lo intento, Antonia.

-¿Todavía no está caliente? -No, lo había puesto muy flojo.

-El que use la máquina que la limpie, por favor.

(TAMARA) He sido yo, lo siento, se me olvidó.

-No pasa nada si eres tú, creía que era Ana Obregón.

(TAMARA RÍE)

-Sea suave, no queremos tropezones de guindilla, ¿vale?

Está chupado. -Todavía no está suave.

-Vamos fenomenal, vamos a ganar.

-Bien, bien. Empieza a tostar.

-¡Yo puedo con todo, Luke!

-¡Puede todo, genial!

-Lo dejamos ahí. Con un pie de cerdo es suficiente.

-Está perfecto, está en su punto. -Me he quemado otra vez.

(ANABEL) ¿Estrujar?

-Más fuerza, ¿bien? -¡Bien!

-¿Contenta? -¡Sí!

-¿Feliz? -¡Muy!

-¡Vámonos! -¡Venga!

-Aplasta bien.

De ahí a la sartén, directo, muy bien.

-El caldo... Ya habían pasado los 15 minutos.

-Termina el pescado.

-Hay que dar fuerte.

-Se han quemado un poco. -Más auténticas, no importa.

-No se queda lila, ¿eh?

Mira. -Hay que poner más shiso.

-Ahí.

-¡Ganaremos, ganaremos! -¡Muy bien, esa es la actitud!

-Qué nervios. Pero vamos a llegar, Ana,

vamos a hacer el mejor plato. -Venga. ¿Y ahora qué?

-La chalota.

-Rápido, vamos.

-¿Dices con cariño "rápido"? Yo si lo hago con cariño

lo hago despacio. -Despacio no.

-Más, más, más. Más fuego fuerte.

Avellaneda, ¿cómo vas? Pues estoy flipando.

Parece un cómic, corriendo de arriba para abajo.

¿Y qué tal con Hideki?

Me encanta, soy superfan. -¡Eh!

-Es como... -¡Ganaremos!

-Es divino. Tiene una cara muy simpática.

-Gracias. -Mira, mira...

¿Quién crees que se va a llevar el delantal negro?

La persona que veo más fuerte es Anabel.

Y entonces quieres que se vaya. -Claro.

A mí me gusta competir con los más fuertes,

aprender de los buenos.

Yo prefiero aprender de ellos que de Anabel.

Hoy quiero menos emplatamiento y más sabor.

Hoy tendrás sabor, ya verás. Hoy tendrás sabor.

Eso quiero verlo, quiero que esté de diez.

Me gusta cómo están cocinando.

"¡Amore, amore!" -¡Dame mi manguera!

Leche de coco.

¿Todo? -Todo.

Parece muy blando. -No, es duro.

Sí, duro mejor. -Oh, me encanta.

Sí, entonces ya está.

Así, hacemos como: "¡Clac, clac, clac!"

Vale.

Están todos hechos una mierda.

¿Por qué es una mierda? -Porque es una mierda, Antonia.

¿Qué pasa, no se te da bien el coreano?

Escúchame, nos hemos entendido que te pasas.

¿Sí?

(HABLA EN COREANO INVENTADO)

¿Eso está bien dicho?

No.

¿Ahora qué? -¿Ahora qué?

Listo. -¿Esto?

Vamos a limpiar la mesa.

No dice más que limpie la mesa. -Que sí.

En coreano. Todo el rato limpiando la mesa.

No lo ha conseguido ni mi madre.

Lo vas a conseguir. -¡Huy!

¿Sabes lo que dicen tus compañeros?

¿Qué? Que te quieren enchufar

el delantal negro. Quieren que pierdas.

Ya, pero es la envidia, el resentimiento.

Saben que soy una rival a vencer.

Es que saben que soy fuerte, lo saben.

¿Ya ha terminado de hablar? Nos vamos.

Vamos sacando. -Ya has terminado dice.

Saca la anguila.

Está muy dulce. -Es el caramelizado de leche.

El pescado. -El pescado, un segundo.

Tiene que estar jugoso, no esté seco.

Un poquito más, un poquito más. A los tres y los cierras.

Y los metemos dentro de la caja de bambú.

Luego de esas limas le pones un poco de sal

y trituras cinco segundos.

Tallarines, dentro.

Cuando lo tienes picado

pues empezamos a montar el plato, ¿vale?

¡Sí, chef!

Muy bien, poco a poco sin quemarse.

Cuidado con los dedos.

Ahí, ahí la tienes, venga.

Parece el nuestro el primero.

Eh. -Hey.

Una cucharada de leche de tigre al ceviche.

Ahí. Venga, perfecto.

Venga.

Increíble. No, perfecta, muy bien.

Gracias, señor.

Va, Yolanda. -Un poquito más.

Que tengo que probarlo, espero que sea bueno.

Ahora. -Dime.

El caldo lo remueves para que se vaya espesando.

¡Aspirantes, últimos cinco minutos!

Ahí, perfecto. Genial, pues ya está.

Ahora coge los arándanos.

Ahora vamos a ir con el foie, con el chocolate

y con los pétalos de rosa.

(CANTA EN FRANCÉS)

¡Etienne, te estoy cantando en francés!

Pues no lo he escuchado, perdón.

¡Vamos!

¿Más? -Vale, con eso está bien.

Intenta que sea una montaña alta.

Que se vea bonito, ¿vale?

Estos son los ajíes. -Bonito.

¡No te toques! ¡Te has tocado!

¡Ah, no veo! ¡Aaah!

¿Dónde va esto, guapa? -Encima de la gamba, mi amor.

Natural. Ahí natural. ¡Bravo!

Muy bien, muy bien, muy bien.

Sopla y mira cómo va. ¿Ya está como hielo?

Sigue un poquito... -Dale más.

¡Boris, ponte la cara en el nitro

para que tú seas más joven!

¡Amada, amada, para la belleza, para la belleza!

¿Qué estás haciendo, Boris? -Nitrógeno pensando en ti.

Gracias. -Que estás bellísimo.

Ahora pon el pescado.

¿Al lado? -Sí.

Un poco más de caldo encima del pollo.

Una cucharada más. -Vale.

¡El caldo está que te mueres!

¡Hala!

Diecisiete elaboraciones a cien.

(ANTONIA) ¡Último minuto! ¡Vamos con el emplatamiento!

¡Vamos, Tamara, vamos!

El hinojo perfecto.

Ay. -¿Te has cortado ahora?

Muchísimo. -¿Pero al fregar?

Al recoger. -No me lo creo.

Sí. -Más rápido.

Diez, nueve, ocho,

No me da tiempo. -Así está bien.

siete, seis, cinco, cuatro,

tres, dos, uno... ¡Tiempo!

Manos arriba. ¡Manos arriba!

Muy bien. -¡Eh!

(GRITA CONTENTA)

Por lo que he visto... -Sí.

Yo creo que está al 99% muy bien.

¡Olé, gracias!

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Aspirantes, chefs, el tiempo ha terminado

y llega el momento de la cata.

Empezaremos con Ana y Steve.

Adelante, por favor.

Acercad vuestro plato birmano.

¡Gracias, gracias! -¡Vamos, "Birmana" Obregón!

Con Ana y los siete.

Nombre de tu plato.

Sí, un segundito, me lo ha repetido siete veces.

Khao swe. -Ah.

El nombre del plato es khao swe.

Khao swe.

Lo primero que he hecho ha sido deshuesar un contramuslo

y hemos hecho un crujiente que se llama balanchón.

Luego hemos hecho... Ay, Dios, ahí me he perdido.

Wong ton. -Eso, wong ton.

Ah, y el huevo, que me hace mucha gracia que sea

un plato birmano con un huevo partido a la mitad.

¿Y el chef cómo ha visto trabajar a su pupila?

Pues muy muy bien. -¿De verdad?

Lo ha hecho estupendamente.

Y aunque falta media lima, porque pensamos que en este

programa ya había bastante acidez, ¿no?

(Exclamaciones)

¡Toma!

Pensábamos que suficiente.

Es verdad que hemos metido el chorretón de lima.

Yo lo veo igual. Ahora, el sabor es importante.

Hay que tener dos huevos.

Sí, porque no ha dicho que ponga dos.

No, hay que tener dos huevos para probarlo.

Ah. Vamos a probar, por favor.

¿Cómo sabe? Prueba.

Ahora pruebo lo de Ana. -Que pica. ¿Eh, amor?

¡De Ana Obregón García, la madre que la parió!

(Risas)

Esto es el plato de Ana Obregón.

¿No hay veneno?

No, mi amor, hay picante.

¿Por qué te iba a envenenar yo a ti?

Ni loca.

Bravo.

Yo tengo que apreciar

el gran esfuerzo que ha hecho Ana.

Ana, ha aprendido la lección para si quiere seguir

estando aquí en "MasterChef" y llegar lejos:

escuchar, escuchar y escuchar.

Y creo que en la vida todo sirve y Ana está aprendiendo.

Nunca es demasiado tarde. También a punto de morirse,

nunca es demasiado tarde. -Ay, qué horror.

Amore, una vez que hemos muerto viviremos la vida eterna.

Aquí estamos de paso en este mundo.

Por eso llevarnos todo bien.

(BORIS) ¡Bravo!

¡Bravo, Antonia!

Ella es ya aquí una veterana en "MasterChef", y es eso,

es lucha, buen humor, "palante" y a aprender

y a escuchar y a aprender.

¡Bravo! ¡Bravo, es increíble!

Oye, ¿qué más queréis?

¡Se están dando consejos entre ellas 30 años después!

¿Qué más podéis pedir de nosotros?

¡Basta!

Es clarísimamente la versión profesional de un plato

con sabor espectacular que te traslada a Birmania

y esto es un plato que está espectacular.

¡Brava!

Estéticamente él, que creo que es muy tiquismiquis,

ha sabido hacer que tú lo emplates perfecto.

¡Oh, my God! ¡Bravo, por favor! ¡Bravo!

¡Viva el entusiasmo! ¡A sonreír!

(CANTURREA) ¡Ana, Ana, Ana!

Steve, muchísimas gracias por venir.

Ha sido un placer tenerte aquí. Gracias, Steve.

Ha sido un verdadero placer. -Hasta pronto.

Tenemos el contrato preparado.

Ven a hacer un stash conmigo.

¿En serio? Es fenomenal, me adopto.

Vale. -Vale.

Muy bien.

Avellaneda e Hideki, por favor, es vuestro turno.

Caldo gelatina, ¿verdad? -Sí.

¡Guau!

Sí, el tuyo está un poco más claro.

El tuyo es un poco anémico.

Nombre de tu plato japonés.

"Yayekasai". ¿No? -No, no.

¿Cómo era? Es que no me sale. Le ha pasado lo mismo

que a tus platos, que no se parece

lo que has dicho con lo que ha hecho él.

Bueno... Sí, hay una hoja y pescado.

Sí. Bueno.

Y el sopero, el sopero.

A ver, lo único el color, el color del fumet.

Uno es un caldo traslúcido muy japonés y el otro es más

una modalidad tipo charco.

Un poco turbio, pero sabor yo creo que sí sea igual.

Espero.

Maestro, le dejamos probar.

Amore mío, el chef es chef.

Ah...

A ver, Hideki, ahora que lo has probado.

¿Cómo está el plato de Avellaneda?

Eh... bueno, demasiado suave.

Quizá hay que poner un poco de más sal.

Pero el suyo es más fuerte. El tuyo es agua sucia.

No, no tiene nada que ver.

O sea, son dos platos totalmente diferentes.

A ver, al final la cocina japonesa es una cocina

elegante, delicada, fina, sutil, muy elegante.

El tuyo sabe a fumet de pescado, sin más.

Bueno, y ojalá supiese a fumet de pescado.

Porque un fumet de pescado limpio todavía sabe a pescado.

Eso no sabemos a qué sabe, a un caldo turbio y malo.

El pescado es chicle, el caldo es aguachirri,

no tiene sabor. Has hecho un plato realmente malo.

¿Qué, me vas a fichar para tu cocina?

Para caldo no, ¿eh? -Ah, bueno, vale.

¿Pero te fiarías que hiciera platos?

Sí, sí, puede ser. -Ah, bueno, mira.

Pues a lo mejor me voy a hacer prácticas.

Boris, nombre de tu plato.

La reconciliación.

Este ceviche ha sido testigo del reencuentro

de Ana Obregón y Antonia Dell'Atte

que "MasterChef" ha provocado.

¿Entiendes? Este momento único.

Aplaude, Ana. -Sí.

Es muy probable que no veamos la solución

a la crisis ambiental, ¡pero hoy hemos visto

en "MasterChef" que Antonia Dell'Atte

y Ana Obregón pueden ser amigas!

Y eso es historia directamente.

¡Ahora no te pases!

Y, Boris, te digo la verdad, me acaba de decir Antonia

que ya no va a por Pepe, va a por Jordi.

¡Y encima eso! ¡Bravo!

Claro que sí, los hombres casados se los dejo a Ana

y los solteros me los llevo yo.

Ah, ¿se le dan mejor los casados?

Claro que sí.

Grande. Qué gran momento.

Pensamos en el plato. Sí.

¿Cómo se ha teñido ese plato de rojo sangre

siendo ese amarillo tan bonito?

El tomate árbol tiene dos colores,

hay dos variedades, uno el amarillo y otro rojo.

Aquí nos han dado el rojo.

Quiero hablar del tomate árbol, es total.

Yo creo que hay que incorporar a nuestras vidas

el tomate árbol porque es divina la textura que tiene,

la manera en que lo tratas, como me lo ha enseñado Omar.

Porque Omar ha intentado...

Ya no le llamas chef, le llamar Omar con confianza.

Se ha portado conmigo. -Nos hemos hecho amigos.

Nos hemos hecho muy amigos.

Ya sabéis que Perú y yo tenemos muy buena relación.

Lo estoy viendo, y estoy escuchando.

Estás al quite. ¿No, Félix? Sí, estoy al quite. Gracias.

Vamos a probar, por favor.

Gracias, amore. Gracias.

Estás en buen camino, estás en buen camino.

Oye, hay diferencias al comerlo, ¿eh?

Boris, reconozco que si yo vengo a tu casa

y me pones este ceviche me lo voy a comer

y te voy a decir: "Está rico".

Pero le falta un poquito más de punch y de rollo.

Yo lo veo bastante parecido.

Lo ha hecho muy bien. Yo me he divertido.

Con Boris me he divertido muchísimo.

Se agarró la cara después de limpiar el ají

y se quedó ciego dos minutos.

¿Sabes realmente por qué? -¿Por qué?

Para impedir que el sudor hiciera correr el rímel.

Yo me pongo rímel para trabajar porque me da seguridad.

Félix, ¿qué plato has hecho?

Pues es quesadilla de flor de calabaza con huitlacoche

y tortillas de maíz nixtamalizado.

¡Toma ya! ¡Toma ya!

Casi pones hasta el acento.

(ACENTO MEXICANO) Pues casi que lo coloco, pero me costó.

Roberto, ¿qué te parece el resultado?

Pues a mí me sorprendió muy gratamente.

Falta probarlo pero visualmente y todo esto

creo que muy conseguido. Asistimos a una decoloración

en todos los platos, ¿verdad?

En este caso el tuyo es más negro de base,

más quemado de pan.

Vamos a probar.

Me parece que es un plato que está muy bien acabado,

muy bien conseguido, muy rico.

Estoy hablando del plato del chef.

Ah, vale. Digo: "Te estás viniendo arriba".

Estoy hablando de lo que he probado

del plato de Roberto, que está riquísimo

comparado con el tuyo que tiene otros matices diferentes.

Félix, hay un trabajo dudoso.

Aquí lo más importante era la salsa,

que es lo que te hace volver a comer

y no la tienes igual que la del chef.

El relleno sí te ha quedado bien, pero se me queda

ahí un poco a medias, ¿no?

¿Quién se ha equivocado aquí, el chef o el concursante?

Seguramente el chef.

No es un gran error, son unos matices

de potencia de sabor. De potencia, vale.

Yo ya sabéis que cuando los jueces dicen algo yo...

acepto y chimpún.

Puedes estar muy tranquilo. -¿Sí?

Yo estoy muy contento y lo veo de maravilla.

No quiero volver a tener delantal negro,

es un coñazo. -Seguro.

Hay que tener confianza. Yo espero que vaya bien

y evitemos el delantal negro. -Ojalá.

Anabel, en coreano, nombre del plato.

Chango gochujang cui.

¡Bravi! -¡Bravo!

¡Encima idiomas!

Chango gochujang cui.

Lo he dicho igual. Está bien.

Muy parecido. Está bien, está bien.

El euskera se parece mogollón.

Lo has dicho bien.

Estéticamente son muy parecidos.

Y ahora quiero saber qué piensa Luke.

Estoy muy orgulloso de Anabel,

porque ella es como una niña de 15 años,

que tiene mucha energía.

Es infantil. No, no, no.

Pensaba que era muy complicada de controlar.

(Risas)

Pero...

¿Qué nos vas a decir a nosotros, Luke?

Eso me ha encantado.

Pero ella es muy positiva, y me gusta la gente positiva.

Vamos a probarlo, Anabel.

Yo te diré, Luke, que a mí no me sorprende

todo lo que has dicho de Anabel.

Porque ella parece que está despistada

y está riéndose. Pero, mentira,

ella está aprendiendo. Claro.

Se puede ser virtuoso y ser divertido también.

Y eso lo tiene Anabel.

Seguramente su anguila está un poquito más blandita,

un poquito más agradable de comer y a la tuya

le falta un poquito más de cocción.

Pero aparte de eso, es una copia calcada.

¡Ven aquí, Luke!

(Aplausos)

¡Mi Lucky Luke!

¡Ay, mi Luke!

Muchas gracias, Luke. Es un placer.

Muchas gracias. -Un placer.

Luke es una maravilla. Yo quiero que venga, Luke.

Igual lo hago con el teléfono. -Sí, hacemos así.

"Luke, ¿qué te parece esto?" Aunque sea una paella.

¿Sabes hacer paella? -Sí.

Ves, si lo sabe todo.

¿Pero qué os pasa? -La espalda.

Ay, la espalda. A ver, muy bien.

Ahora la pelvis que toque el suelo poco a poco, sí.

Ana, Boris, ¿qué os pasa?

Estamos haciendo movimientos de pelvis.

Antonia, estoy empezando a practicar para cuando toque.

Mira, hay una cosa, apretar las nalgas

que no salga del otro lado el aire. Cuidado, Ana.

Es pelvis pura. Espiras y...

Es como el escorpión. Yo tengo esto...

porque cuando muevo esto tengo aquí un poco también...

porque tengo muy usada la bisagra.

Yo de cintura para abajo estoy hecho una pena.

No. Pues mira, esto es así. Tu inspiras para afuera.

Así, sí. Sí, lo veo. Esto, esto.

Tienes que ponerlo en el suelo.

Ponte encima. Es que a lo mejor...

Coge aire y para atrás.

Para juntar las pelvis quedad otro día.

Por favor, que esta gente tendrá que trabajar.

Bueno, vale. (ANTONIA RÍE)

Tamara y Nadeen, por favor, vuestro plato indio.

¡Tamy y Nadeen, bravo!

¡Oh, guau! -¡Eh, son iguales!

¡Guau!

Se llama machi moilee.

Es un plato de fusión entre cocina india y portuguesa

hecha a base de un curry de leche de coco, corvina...

¿Y el tuyo lleva leche de coco?

Posiblemente ha caramelizado un poquito de más.

Ah.

¿Y el chef cómo ha visto trabajar a su pupila?

Desde el principio yo veía a Tamara muy tranquila,

una chica muy espiritual.

Ella es así, ¿eh? -Sí, ella es así.

Pero claro, que yo... me ponía nervioso.

A mí me también me pone nerviosa.

Yo le quería meter ahí, pero bueno, ella ha hecho...

yo creo que ha hecho en todo bastante bien.

Bueno, creo que es algo que nosotros

se lo hemos repetido a Tamara por activa y por pasiva,

que es por lo que suele ella pecar,

por ir demasiado tranquilita. Eso es, es verdad.

Bueno, entiendo la desesperación del chef.

Sí, Tamara, a veces eres un poquito desesperante,

porque vas muy tranquila, que está bien,

la tranquilidad es buena.

Y el resultado es que es otro plato,

es el que más diferencias tiene con el plato original.

No tiene nada que ver. Totalmente.

Ha reducido demasiado la leche.

Si lo deja diez minutos más te hace un dulce de leche.

No, es buenísimo, parece una mermelada picante.

Bueno, yo adoro la mermelada.

Un toque más dulce, pero al final el sabor

está muy bueno y tiene mucho talento.

Y tiene sangre de cocina.

¡Oh, gracias!

Vicky, ¿cómo se llama tu plato?

Foie au chocolat aromatisé a la biére.

Muy bien. Sí, a la biére.

Oye, ¿ese francés quién te lo ha enseñado?

Estudié en Suiza. Ah.

Imagino que ese poco francés más menos te habrás entendido

con Etienne a la perfección. Sí.

Sí, porque es muy paciente

y lo explica todo muy bien, y la verdad que es un gustazo.

Etienne, ¿qué tal ha sido trabajar con Vicky?

Yo diría rigor, constancia y actitud.

Estéticamente el plato se parece un montón al original

y es muy sorprendente que hayas hecho esta maravilla.

Bueno, es un plato que tiene muchas elaboraciones.

Si tienes un buen chef y aparte riguroso

como es Etienne... Se agradece.

Has dicho: "Me apetece seguir a este señor".

Has escuchado delantal negro y has dicho:

"Me voy a cuadrar". Y has reproducido bastante

bien lo que lleva el plato. Está bien.

Bueno, Etienne, como profesor de uno a diez, once.

A ella la contrato mañana mismo.

Yolanda. ¿Sí?

Nombre de tu plato.

"Hai shan seiju".

(RÍE)

(BORIS) Ay, qué divina. Perdona, que me he equivocado.

Meilan, nombre del plato.

"Hai shan seiju".

Hai shan jiaozi, lo ha dicho bien.

Pero, chicos, ¿esta manía que me tenéis?

Yolanda, me interesa saber, ¿aparte de chino

qué más has aprendido en esta prueba?

He aprendido a hacer los dai...

Dumplings. -Los dumplings.

Con lo bien que iba...

Y pies de cerdo, que nunca había trabajado.

Y bueno, he visto cómo es la cosa y eso...

A mí me gusta mucho cómo ha seguido

todos los pasos de la receta.

Lo que pasa es que al inicio me ha dicho:

"Yo es que estoy un poco sorda".

Y como es tan cómica ella pues no la he creído.

Pensabas que era una broma. Pero en realidad

mi comunicación llegaba a mitad de la frase.

Tú has percibido que ella

se quedaba con la mitad de la información.

Sí, el color. El color no me llegaba.

Efectivamente, hay sutiles diferencias

de un plato al otro.

Ahora deberemos comprobar si en boca también las hay.

Ay, mira, el tuyo se lo comen súper bien y el mío...

No era fácil el reto y Meilan

te lo ha explicado muy bien. Súper bien.

¿Resultado? Otro plato diferente.

Los ingredientes que tenías eran muy ricos,

pero se queda en una nota media.

Antonia, ¿qué te ha parecido?

Yo la he visto gran trabajadora.

Tiene que centrarse un poquito más.

Y hemos cerrado esta casta chupándome la cabeza.

Enhorabuena.

Si tus dumplings cuecen dos minutos más, lo bordas.

Claro, es que nunca había hecho un dumpling.

Ponte otra cosa, pero un dumpling no.

Sé que cerrar un dumpling es muy laborioso,

y o eres un "dumpling maker" experto

o la forma en cuanto cierras

el saquito es muy complicado. Entonces visualmente

se verá diferente. -Claro.

Aspirantes, la cata ha terminado

y nos toca deliberar.

Pero antes vamos a despedir a nuestra invitada.

¡Ooooh!

Antonia, muchas gracias por venir.

¡Brava!

Tengo frío. -¡Oh, maravilla!

(Aplausos)

Me pongo esta.

Queremos una.

Gracias, Antonia.

Tenemos una cena pendiente con Pepe.

Quieres cenar tú, Antonia y Pepe.

Sí. Ah, qué bien.

¿Tenemos fecha ya? Pero también quiere a Jordi.

O sea, que los cuatro.

Él nos puede cocinar, que lo hace muy bien.

Ana, te deseo lo mejor.

Haz la paz contigo misma. -Lo estoy.

Y así el universo te va a sonreír siempre.

¡Olé! -¡Chao!

¡Bella, chao! ¡Bella!

(CANTA) # Ciao, ciao, bambina. #

# Me voy per sempre. #

¡Adiós!

Si a mí me llegan decir cuando yo era muy pequeña

que yo vivo en directo la reconciliación

de esas dos mujeres en guerra, de esas dos gatas celosas,

no hubiera dado crédito.

Ahora sí vamos a deliberar.

Muy bien. -Deliberar a Willy.

(ANABEL RÍE)

Ha estado muy bien, fantástica.

Es que a ella este programa le hizo muchísimo bien.

Sí. -Porque toda esa rabia loca

que tenía, que la tenía desde nacimiento, ¿entiendes?.

Sí. -La soltó, claro.

Y la recondujo.

Qué fuerte, ¿eh? -Qué maravilla.

Aspirantes, os habéis desenvuelto muy bien,

algunos con más soltura que otros, pero lo importante

esta noche es el resultado final del plato.

Y estamos muy contentos

porque todos habéis trabajado bastante bien.

Claro, que no era difícil teniendo al lado a los chefs

dándoos todas las instrucciones.

Ah.

Ha habido dos aspirantes que han destacado

sobre los demás trabajando centrados sin perder el tiempo

y siguiendo a rajatabla la instrucciones del chef.

Esos dos aspirantes son...

Anabel.

¡Bien!

No me lo esperaba.

No me lo esperaba. -Gracias, chef.

Y Ana.

(Exclamaciones)

Gracias.

¡Qué maravilla!

Tu plato estaba bueno, ha sido el primero,

y reconocemos el esfuerzo que has hecho.

Muchísimas gracias.

Anabel, has trabajado en sintonía con el chef

y eso se ha notado en el sabor y en el emplatado.

No eres muy viajera pero tu siguiente destino

debería ser Corea del Sur.

Sí, bueno.

Sí, sí, ya sé decir: "Chango gochujang cui".

O sea, que ya con eso se me abren todas las puertas.

Una de las dos ha hecho un mejor plato.

Y esa aspirante es...

Anabel. Sí.

Gracias.

Anabel, tu plato era idéntico

tanto en el sabor como estéticamente.

Estás que te sales, tío, en esta edición.

Gracias.

En cambio ha habido un aspirante que ni teniendo

al chef al lado dándole instrucciones

ha sabido replicar el plato.

Avellaneda. Ya.

Ay, Juan, de verdad.

Tu plato estaba malo, malo, malo.

Bueno. La salsa de ciruela

era incomible y no tenía nada que ver con la del chef.

Ya. Yo estaba súper contento porque me lo he pasado

súper bien con él y cuando lo he visto he pensado:

"Pues no se parece mucho".

Yo creo que te has confiado y no has dado el 100%.

Y eso se refleja en tu plato.

Por tanto...

¡Ay, no! Sí.

Este delantal negro es para ti.

No sé si te hará juego con este traje.

Ya buscaré uno el...

Pero esto significa que te vas directo

a la prueba de eliminación.

Ya, bueno... Aunque tendrás que cocinar

en la prueba de exteriores. No, claro. Sí, sí.

O sea, esto es como... Te ponemos una medalla.

Pues vaya medalla me das. La peor.

Es un poco agotador lo del delantal negro,

es que no salgo de la zona negra.

Pero al final yo he tenido muchas piedras en mi vida

y pienso: "Esto es otra piedra".

En negro, pero es igual. Para adelante, adelante,

y lo haremos lo mejor que pueda.

El resto habéis aprobado.

¡Oh! -Gracias, chef.

Unos con mejor nota que otros.

Tamara, Vicky, mucho cuidado porque si no mejoráis

saldréis de estas cocinas.

Queremos ver evolución.

¿Oído? Sí.

(TODOS) Sí, chef.

Aspirantes, nos vamos ya a la prueba por equipos,

que esta semana será en un lugar privilegiado

de nuestra geografía. ¡Oh!

Comensales acostumbrados a lo mejor de lo mejor.

No... pues no es buena idea. ¿Nos vamos?

¡Sí! -¡Venga!

¡Vamos!

En "MasterChef" nos encanta Málaga.

Por eso es un placer visitar Benalmádena,

uno de los destinos turísticos más familiares

de la Costa del Sol.

A sus casas blancas, calles empinadas

y larguísimas playas se le suma el atractivo

de poseer una de las ofertas gastronómicas

más amplias y extensas de todo el Mediterráneo.

Y es precisamente en uno de sus nuevos restaurantes

donde nuestros aspirantes se enfrentan

a su siguiente desafío.

Aspirantes, bienvenidos a Benalmádena.

¡Oh! -Gracias, chef.

Estamos aquí porque nuestros amigos de Trocadero

nos han encomendado una misión importantísima.

Huy. Hoy inauguran este nuevo

restaurante y nos han encargado el menú de inauguración.

¡Ooooh! -¡Madre mía!

¡Qué maravilla!

¡Hala! -¡Bien por ellos!

Les vamos a sorprender. -Se van a acordar toda la vida.

Cocinaréis cuatro platos sacados de su carta.

Y lo haréis divididos en dos equipos.

Anabel, por ser la mejor de la prueba anterior

te corresponde ser capitana.

¡Brava! -¡Brava!

"¡Anabel for president!" -"For president".

Ya sabes lo que te espera.

Ana Obregón no va a ser la otra capitana.

Ah, bueno. -¡Oh!

¿Ah, no? -No pasa nada.

Pero si fue la segunda mejor. ¿Cómo la podéis hacer eso?

Vamos a dejarlo, que acaba de llegar.

Yo creo que se merece un descanso.

Que no, ¿qué descanso? -Sí, otra capitana, por Dios.

Vengo súper preparada y lo he demostrado.

Así que no digas tonterías.

No, si aquí estamos todos preparados,

pero para capitanía... -No, pero esto es muy raro.

Porque si hemos sido las dos mejores...

Aquí va la otra sorpresa. ¡Qué emoción!

Como no queremos que en el otro equipo reine la anarquía

hemos decidido que tendrás que elegir tú

al capitán del otro equipo.

¿Yo?

¿Yo o Anabel? -No, tú no, Ana.

Todos los marrones siempre le caen a Anabel.

Le caen a ella.

¿Quién quieres que sea tu rival como capitán?

Madre mía.

¿Quién no ha sido capitán o capitana?

Yolanda. -Yolanda.

¿Tú no?

¿Quién?

¡Yolanda! -Tú no has sido nunca capitana.

Ni tú buena gente.

Anabel, Yolanda. No ha sido capitana nunca,

pues que se estrene.

Lo de Anabel ha sido muy fuerte.

O sea, no me apetece ser capitana.

Sobre todo porque si no lo hago bien

voy a fallarle a mis compañeros y no me apetece.

Anabel, para que veas que estamos muy orgullosos

de tu último cocinado vamos a otorgarte

un poderoso privilegio.

¡Toma ya! -Sí, como sea como este...

Una capa voladora.

Formarás los equipos, pero lo harás en negativo.

Debes decirme con qué tres aspirantes

no quieres trabajar y por qué.

¡Oh! -Oh, oh, oh.

La humillación. Ya, no te gires.

No para de mirar el delantal negro.

Bueno, aquí tenemos el primero con el que no quiero trabajar.

Yo creo que el delantal negro a uno le afloja un poco

y la actitud puede...

Estoy encantado con irme con ella.

Sí, muy bien, cariño. Es que os peleáis por ir

con esta mequetrefe. No entiendo nada.

Anabel, siguiente aspirante que rechazas, por favor.

Siguiente aspirante. Sí.

Es que ellos van siempre en equipo,

van juntos a Can Roca.

Yo creo que no soy quién para separarles

Ellos tienen que ir juntos a todas partes.

Son como los Chunguitos.

Exactamente, son los Chunguitos "high style".

¿Y quién está en medio de los Chunguitos?

¡Ay, el tercer Chunguito! -El de en medio de los Chichos.

El de en medio de los Chichos.

Juan Avellaneda, Tamara y Boris.

Son tus tres descartados. Sí, eso es.

Que por tanto pasarán a trabajar con Yolanda.

Es gente limpia, glamurosa, zen.

O sea, no nos vamos comer una mierda.

(Risas)

Un grupo divino. -Tampoco queda la hostia, ¿eh?

No te creas que te has quedado a estrellas Michelines.

Por tanto, Anabel, tu trabajarás con Ana Obregón.

Sí. Vicky y Félix.

Ah, yo estoy con Ana.

Gracias, Anabel.

Anabel, no sé si eres consciente del equipo

que acabas de formar.

No lo es, no lo es. -No se ha dado cuenta

Te lo digo porque en el primer exterior

de "MasterChef 4", que tú no estabas,

Vicky y Ana coincidieron en la misma cocina.

Era el Infierno. -¿Pero quién era la capitana?

Yo, pero eran otros tiempos.

Al ser la capitana yo, aquí... -Claro.

Me voy a enfrentar a este cocinado con muchas porque yo

tengo que salvarme porque ya llevo

cuatro semanas en eliminación

y estoy que ya no puedo más. ¿Vale?

Vamos a ver cómo me las manejo con la señorita Ana Obregón.

Aspirantes, como ya os ha adelantado Jordi

vais a tener que cocinar cuatro platos

extraídos de la carta de este restaurante.

Comenzaremos por un entrante.

Ensaladilla coulant con gamba cristal.

Cómo me gusta eso. Me encantaría eso...

¿Queréis dejar de comentar todo?

Callaros. -Tú, mira bien.

Un primero. -OK.

¡Oh, oh!

Rodaballo thai con verduritas torneadas.

¿Tú sabes tornear? -Tú seguro que torneas genial.

Yo me pongo a tornear.

Continuaréis con un segundo.

Arroz meloso de pato con aire de parmesano.

¡Oh! -¡Oh, qué bueno!

Yo el arroz lo hago que te cagas.

Igual tiene que elegir ella. -Coulant.

Porque yo he elegido mucho hoy.

Y para terminar, un postre.

Algo de chocolate. -Raviolis.

(Exclamaciones)

Adictos al chocolate.

¡Oh! -¿Se llama así?

Claro, ¿cómo se va a llamar?

¿Sí? -Sí.

Como veis, un menú digno de un estreno por todo lo alto.

¡Bravo!

Ahora, cómo nos quede a nosotros...

Anabel, fuiste la mejor de la prueba anterior...

Buah, es que, macho... -Claro, ¿qué quieres?

Y como tal te corresponde a ti elegir qué platos

quieres que cocine tu equipo.

Hombre, todo ella. ¿Qué prefieres, los azules,

la ensaladilla y el arroz, o los rojos,

el rodaballo y el postre de chocolate?

Ensaladilla y el arroz.

Ensaladilla y arroz.

¡Pégale, pégale, pégale!

Yolanda, por tanto tú serás la capitana del equipo rojo

y os encargaréis del rodaballo y del postre.

No nos importa. ¿Contenta?

Mucho. Claro, también se lo dan todo a ella

porque lo hace bien.

El coulant se me da muy bien.

Ana, por favor, cuéntame

lo que le estás diciendo a tus compañeros.

Entre tú y yo no puede haber secretos.

Sí, y no me has llamado todavía.

Está esperando tu llamada telefónica, pero...

Ana, ¿qué tal? Dime, cariño.

Que querías que te llamase, pues aquí te llamo.

Y que me cuentes qué estás hablando con tus compañeros.

Ya, pero es que hablan muy alto y yo no me puedo concentrar

ni decir las cosas que siento

si están hablando estos locos por aquí.

Pepe. Dime, dime.

Que nada, ¿que cuando acabes de grabar para dónde vas tú?

Bueno, he dejado en casa el coche.

No te preocupes, que nos vemos ahí en tu casa.

Vale. Oye, Pepe, que vayas

vestido como estás, que me encanta.

Yo me pondré un vestido rojo si te parece bien.

Rojo pasión. -Todo torneado.

Cuelga tú primero, venga. Cuelga tú primero, cari.

No, no, tú, cari. Tú.

Que soy la capitana. Y no te voy a decir

"arriverderci" para que no te enfades.

Que ya te lo he quitado. -¡Contra, tíos, sois la caña!

O sea, para una vez...

La caña es tu capitana.

Que llevo un año y medio que nada, oye.

Pepe va a quedar más torneado que las verduras.

¿Sabes qué me pasa, Pepe? Que yo lo tengo atemperado.

(RÍEN A CARCAJADAS)

Soy un especialista en baja temperatura, Ana.

Menos mal que no hago el chocolate. La barbaridad que he soltado...

Llevo mucho tiempo sin temperatura, sin subir la temperatura,

el "grill" no ha llegado, ni siquiera a la plancha, nada.

Cocinaréis para cuarenta comensales muy sibaritas.

¡Madre mía! -Cuarenta...

Todos ellos son habituales de las fiestas

más exclusivas y sofisticadas de Marbella.

Madre mía...

Yo debería estar en el lado de los invitados.

Dispondréis de 120 minutos

para elaborar las cuarenta raciones de cada plato.

¡Hala!

Si esto no os saca del modo casa, de una vez, yo me doy por vencido.

El modo casa quedó... -No recuerdo ni mi casa.

Nuestro supermercado proveedor de alimentos

os facilitará los ingredientes para cocinar

y donará el excedente que no uséis a comedores sociales.

¡Bravo! -Esto está muy bien, es lo mejor.

Como sé que donar dinero es vuestra mayor motivación.

¡Sí! El mejor de la prueba podrá elegir

a qué ONG quiere destinar los cuatro mil euros de premio.

Ay, por favor... -En tu mano está ser la mejor.

Venga, me has motivado el triple. -Venga.

Coged vuestros delantales y salid corriendo

a por ingredientes y a cocinas en tres, dos, uno...

¡Ya! Vámonos.

Vámonos.

¡Venga, venga!

Venga.

Hola. Hola.

Hola, jefe. ¿Cómo estáis?

¿Qué tal? -Ya que estás aquí...

Cómo te echo de menos, Ana.

No te pongas nerviosa, mujer, no te pongas nerviosa, Ana.

Ay, mi rodilla... Pepe, tu beso me ha matado.

Aspirantes, sabéis cómo funciona el cocinado escalonado;

así que, solo una advertencia,

nos jugamos la reputación de este nuevo restaurante,

así que, más os vale que estéis muy concentraditos.

¿Oído? (TODOS) Sí, chef.

(ANA) Sí, sí, sí.

Dicho esto, equipo Azul, a cocinar en tres, dos, uno...

¡Vamos! Tiempo. ¡Vamos a ello!

Tened en cuenta que llevan una con tara, con los dedos así,

que está cortada. -¡Es verdad!

Este dedo que no lo puedo usar, será posible...

Carabineros. -Aquí tienes.

Vale. -Échatelos para allá.

Arranca con los carabineros y yo con esto.

El primer plato del equipo Azul

es ensaladilla con gamba cristal y carabineros,

su singularidad reside en una yema que deben freír en tempura

y colocar a modo de "coulant".

# Que me los voy a comer, que me los voy a comer... #

No te comas nada hoy. (FÉLIX) Que vamos justitos.

(VICKY) ¿Estás pendiente de Ana? (ANABEL) Sí.

A Anita la tenemos concentrada con la bresa, de momento...

No hace ruido. -Está callada.

Está calladísima. -Sí, no la provoques.

¡Capitana! -¿Qué?

Tranquila, lo haré muy bien. -Vale, "concentração".

Estoy concentrada, con un dedo disparado, pero bien.

Ana, ¿qué tienes ahora? -Haremos un caldo.

Ana debe preparar un fondo de pato al que añadirá el arroz

que, previamente, marcará con un sofrito de verduras;

ese arroz se servirá con pechuga de pato fileteada.

¿Cómo vas con los pollos? -Tengo tres carcasas.

Muy bien. Joder, qué mal veo...

¿Qué te pasa? ¿Qué necesitas? Pregúntame.

¿Qué pone aquí? ¿Dos, tres? Es que no veo.

Dos, tres. ¿Lo pongo a tres? -Sí.

Bien, encárgate de ella. -No te preocupes.

(VICKY) Sí, porque como me encargue yo...

(ANABEL) No, tú no. -Venga.

¡Venga! -Ya tengo limpio todo esto.

Échame una mano con la patata y la zanahoria.

Chicos, no hay más cebolla.

Sí hay más, en las cestas tenemos cebollas.

¿Seguro? -Sí, sí, claro.

¿Tarda lo mismo en cocer la patata que la zanahoria?

Si las cortas pequeñas y, más o menos, igual, sí.

-Bueno...

Observad bien al nabo...

Este me lo llevo yo, que soy la capitana.

¿Te llevas el nabo a casa?

¡Ganadores!

Juro que jamás volveré a pasar hambre.

San Nabo, vamos a hacerle un altar. -¿Al nabo?

Las religiones tienen su dios. -Y nosotros tenemos el nabo...

(YOLANDA) San Nabo. -San Nabo.

(RÍE) San Nabo...

Lo ha matado, lo ha matado, no le ha gustado.

Ahí está. -¡Basta! Vais a romper el nabo.

¡Dejadlo ya, antes de empezar vais a romperlo!

(YOLANDA) ¿Creéis en Dios? (ANA) Yo sí, cariño.

Nosotros tenemos uno, san Nabo.

¿Estáis rezando a vuestro dios para que nos salga mal?

(BORIS) No, nada, ¡para nada!

Qué más quisiéramos que ganarais.

Vamos a hacer una petición a san Nabo:

Haz que a Félix todo le salga bonito.

(BORIS GRITA) ¡Jordi!

Equipo Rojo, menos cachondeo con el nabo,

porque vuestros 120 minutos de cocinado

empiezan en tres, dos, uno. ¡Al lío!

El nabo, el nabo.

Voy a por el pescado.

(TAMARA) Córtalo así, en trocitos. (BORIS) OK.

Y, después, de aquí, sacas para tornearla.

OK. -Creo que por la mitad.

De aquí voy torneando. -Sí, será más fácil.

Perfecto. OK.

Está megasuperduro, tía. ¡No veas, colega...!

El equipo Rojo debe escaldar las verduras torneadas

y hacer un sofrito, terminarán la mezcla con una salsa de ostras

y lo añadirán al pescado troceado.

Tamara, ¿cómo lo llevas? -Bien, ¿tú qué tal, Yolanda?

Espérate, porque... No veas lo duro que está.

Con la punta es más fácil. -Vale.

(JUAN) Tami, qué dominio.

Para el postre, Avellaneda tiene que hacer

varias elaboraciones de chocolate:

un "brownie", una espuma y un crujiente.

Es que no... Esto lo voy a hacer mal.

Voy a hacer el sofrito, lo siento, torneará alguien después.

(YOLANDA) No te preocupes.

¿Este moquillo para qué sirve? Dicen que es de pescado fresco.

(BORIS) Para tener una orientación, una guía.

Dentro del mar, ¿no ves que van por debajo?

(YOLANDA) Es moquillo guía. (BORIS) Es moquillo guía.

No he visto a gente perdida por no tener moquillo...

(BORIS) Claro.

Por supuesto que identifico a un aspirante como el rodaballo,

mis ojos no pueden decirte otro nombre que no sea Félix.

Félix actúa como un rodaballo, va por debajo...

De repente, creo que no está, pero sí está.

Va por debajo, avanzando, llegando a la final.

¿Dónde está Félix? ¿Qué hizo Félix? Por debajo.

Pepe. ¿Sí?

Jordi. ¡Chanchán! A picar cebolla.

¡El juego de los cuchillos! Cada uno coge uno, le toca un color

y ya, tenemos equipos. No tiene trampa.

Empieza Pepe.

¡Oh...! Pepe, azul; Jordi, rojo. ¿Estáis contentos?

¡Sí! Estoy en mi equipo.

Estoy feliz, pero mira cómo sudo.

Ana, vamos a sudar tinta, tú y yo.

Te ha tocado con tu chica...

¿De verdad que se suda más al lado del mar? Qué horror.

¿Cómo está el equipo Azul? Aquí vamos.

Vengo buscando al demonio de Tasmania.

(GRITA)

No lo despiertes. -¡Ah!

Vengo buscándolo. Aquí estoy.

¿Esto es para la ensaladilla? Sí.

No me gustan las ensaladillas, donde empezamos a ponerlo pelado.

¿Por qué no están sin pelar?

Porque así se cuecen antes, luego, será una pasta.

¿Sabes qué ocurre? ¿Qué?

No, pero se agua. No, porque lo vamos a colar.

Con piel es mucho mejor.

Pero tarda más en cocer.

Haz lo que te dé la gana, Anabel, no digo nada, haz lo que quieras.

Tú sabes más que yo, tienes experiencia, repites aquí...

Eso es así. Claro, no diré nada más.

Qué bien huele aquí y no es el guiso.

¿Qué tal? ¿Qué haces?

Voy a hacer el caldo con el pato.

¿El caldito de...? Para el arroz. Para el risotto.

¿Es un risotto o es un arroz? Es un arroz meloso.

Como yo, que soy meloso. Me lo tienes que demostrar.

Pero, bueno, Ana, por favor... Vamos poco a poco, de verdad.

Estoy sudando mucho, no te aproximes tanto.

Estoy totalmente mojada...

(ALGUNOS) Oh... -¡Perdón!

Chicos, que estoy aquí abajo, ¡joder!

Mojada de...

Esto se está poniendo muy duro.

¿No tendrás un abanico o algo? Voy a por hielo, Ana.

¿Te gusta la cebolla así? Me gusta todo lo que haces.

Mira qué calor, chicos.

(VICKY) ¡Ana! -Dígame.

Confío tanto en ese arroz meloso... (ANABEL) Meloso y el madroño.

Pepe me ha dicho que estaba meloso.

Tú sí que estás melosa.

A ver, hay un roneo entre Ana Obregón y Pepe,

que no sabemos si prosperará, creo que no,

porque Ana con los hombres nunca he tenido buena suerte.

(YOLANDA) Vamos muy retrasados, amigos, ¿eh?

Podemos perder, pero no hacer el ridículo, ¿vale?

Muchachas, de verdad, quizá no sea el adecuado

para decir esto: ¡Más rápido! -Qué valor, tiene, qué valor...

Más rápido, de verdad. (TAMARA) Tenemos que ayudarte.

Tenemos visita. ¿Cómo va, Yolanda?

(BORIS) Tenemos visita. -Mira, aquí...

Lo cortaría al revés, porque tiene la piel dura.

Mejor trabajarlo así. Sí, sí.

¿Cómo has repartido las tareas? Cuéntame.

En principio, Boris está con el sofrito;

al acabar esto, iré al torneado; y Tamara se irá al postre.

Allí dos personas y aquí dos personas.

No se te da mal el rodaballo. Bueno...

¿Te lo ha enseñado Ramona? No.

¿Es una cosa... natural?

Es una cosa natural, sabes que lo de cortar y todo eso.

Destripar, cortar... Exacto. Todo eso...

Vale. Equipo Rojo, me voy.

(BORIS) Hay que empezar a tornear. -Quedan cincuenta minutos.

(YOLANDA) Voy torneando.

Avellaneda, ¿adicto al chocolate? Adicto al chocolate.

¿Sí? Espero que esté bien.

¿Cómo va? He hecho todo a la vez.

Las claras están montadas; he derretido esto,

no está del todo, para que no se quemara;

y, ahora, lo que haré será montar esto con esto.

Yo hubiese montado las claras después de blanquear

las yemas con el azúcar, porque se van a bajar.

Luego, le das otro golpe. Vale.

Y, sobre todo, un poco más de brío, por favor.

Ponte las pilas y hazlo bien. Oído. ¡Gracias!

Ayúdame a remover el otro, para que no se me pegue.

No se puede remover tanto, si se mueve mucho se desmenuza.

Se tienen que hacer, pero si seguimos moviendo se rompe.

Ana, tú sabías hacer el arroz, no marees tanto a Félix.

Que sí. -A lo tuyo.

Ana, no tienes que removerlo tanto.

Le voy a dar la vuelta a este y a este.

Esto está muy tostado, vamos a echarle el agua, cariño.

Mira como dejo de limpias las yemitas.

Ay, los huevos, qué bien se le dan a mi niña.

Otro huevo... -Los deja como una patena.

Cuidado, Félix.

¿Hasta arriba? -¡Hombre!

(ANABEL) Vamos muy lentos, venga.

Yo tengo el arroz en veinticinco minutos.

(VICKY) ¿Has hecho el sofrito, Ana? -¿Qué sofrito?

El sofrito que hay que hacer. -No, ahora.

Esta mujer no se entera.

A Ana se le da el arroz de categoría, por eso lo hace,

y no sé qué lleva encima, no me importa,

solo sé que el arroz meloso lo controla;

así que, me quedo tranquila, ¿sabe? Tranquila...

Equipo Azul, equipo Rojo, en 45 minutos

empiezan a salir ensaladillas y, después, el resto de platos.

Oído.

Anabel. ¿Qué?

Te advierto que no daré ni un minuto extra.

Muy bien.

Platos a tiempo y perfectos. ¿Oído?

Oído, chef.

¿Oído, capitana? No, oído no.

Sí ha oído. -Sí que lo he oído, jolines.

Mete más caña a Tamara, mira lo que te digo.

(BORIS) ¿A Tamara? (BROMEANDO) Tamara, ¿de qué vas?

A nosotras nos falta la mahonesa, meter los huevos en el abatidor

y trocear la ensaladilla.

Que se vaya Félix para la ensaladilla,

porque esto lo tengo dominado. (ANABEL) Ayuda a Vicky, Félix.

Hay que buscar una olla para el arroz.

Si tienes que buscar, búscala.

(VICKY) 39, 40, 41, 42. Dale. (ANABEL) Ya está.

Vámonos al abatidor. -Mete más, por si se rompen.

Ya, ya, ya.

¿Cuántos hay? -43.

43, perfecto. -Al abatidor.

(ANABEL) Lo último, ya está. Esto, fuera.

No quiero venir para acá con esta gente loca. Hola, Tamara.

Esto es una mierda pinchada en un palo, te lo digo.

Huevos al abatidor. ¡Vamos!

Te veo muy tranquila. -¡Calla, loca; calla, loca!

Te veo muy tranquila. -Calla.

Necesito a alguien que se ponga a ayudarme a hacer esto.

Adorada capitana, voy con usted a tornear.

Qué bien. -Vale.

Yo estoy terminando. -Vale, Tamara.

¿Te ayudo a batir eso?

No te preocupes, voy bien.

¡Equipo, vamos a olvidarnos del modo casa,

que falta poco para sacar la ensaladilla!

Estás con eso, ¿no? Acuérdate; sal y limón.

Estoy en ello.

¿Voy a por los huevos? -Sí, menos de tres minutos.

Sácalos. -Sí, sácalos.

(ANABEL) El sofrito va muy lento.

No va lento, es que tengo que pelar todo.

Anabel. -¿Qué?

¿Esto es así? -Mira lo que ha pasado...

Se han pegado estos dos.

Ahora, se pasan por tempura, a ver cómo los separamos.

Por favor, daos prisa. Chicos, no vamos a llegar.

Venga, venga, capitana. (YOLANDA) ¡Corre!

Uniformidad en el torneado, capitana.

¿Cómo estamos, equipos?

Mal. -Bien.

Equipo Azul, en treinta sale la ensaladilla

y no veo la ensaladilla acabada. ¿Oído, todos?

(TODOS) Oído.

Tenemos problemas con los huevos, chef.

Se están descongelando del abatidor, con el calor.

Los he traído congelados y, ahora, se están rompiendo.

No puedes pasarlos del frío al calor...

¿Qué hago? Esto no sirve para nada.

Si les echas azúcar a las yemas, en Ávila las vendes,

yemas de Santa Teresa, pero para la tempura no nos valen.

¿Dónde está la masa de fritura? Aquí. La harina de tempura.

Oye, ¿me estáis tomando el pelo? ¿Por qué?

¿Dónde está la masa de fritura? No hay masa de fritura.

Le tengo que echar agua a la harina para hacer la tempura.

Eso es lo que pregunta. -Claro.

Gambas fritas. Están aquí.

¿Fritas? Sí.

No está la ensaladilla, pero sí las gambas.

Entenderás que la gracia de la ensaladilla

es ponerle una yema crujiente frita y una gamba frita,

si lo frío una hora antes, esa gamba no estará crujiente.

Aquí hay un poco de lío y un poco de caos, chicos.

Lo hay, lo hay. Me preocupa.

En 25 minutos tiene que salir el plato. ¿Oído?

(TODOS) Sí, chef. Vale, corramos.

(ANA) Vamos. A ver, sal. (ANABEL) Aquí está.

Dame la sal. -Toma todo y espabila. ¡Venga!

Cómo que espabile, estoy espabilada, tengo todo...

(VICKY) Que no vamos a llegar, ¿eh?

¿Cómo que no? Ay, la madre que la parió.

Se ponen nerviosas y es peor.

A ver, una cucharita, que quiero probar el caldo.

Ay, por favor, de verdad...

(TAMARA) Voy con el pescado.

(BORIS) Vamos andando.

Estoy de tornear, que no torneo ni hago nada.

Me está saliendo fatal, esto es muy difícil, te lo juro.

Esto lo estoy destrozando.

¿Cómo va, Tamara? Bueno...

A ver, varias cositas; primero, esta.

Cuidado, Tamara. Eso es.

Vamos a dejar la gorrita, que te anula el pensamiento.

Se me va a quemar esto.

Estás rompiendo el rodaballo, está quedando horrendo.

Terrible.

Marcas bien y en la misma sartén lo vas recuperando.

Que se dore, que se dore bien, ¿vale?

Vale. Un poquito más de garbo. Capitana.

Estoy haciéndolo fatal.

No te hablo de cómo van las verduritas.

Es horrible, lo de las verduras es horrible.

Es la muerte a pellizcos, vamos lentos, sale en breve

y empiezo a verle lagunas. Venga.

¿Cuántas veces os diré lo de cambiar la marcha?

Venga, hombre. ¡Garbo, garbo! Boris...

Estoy intentando ver cómo tornear. A ver, hazme uno rápido. Venga.

Mira, más o menos, lo que he conseguido.

Entonces, bajo así y hago la pelota de rugby.

¿Has jugado alguna vez al rugby?

He visto a Jaime Navas, maravilloso.

¿Sabes que hay un momento en el que lo levantan así?

Creo que hacen así.

La espalda, la ciática, Boris.

Jordi, es imposible, estás superfuerte.

Te lo prometo. Agarran por aquí, es aquí...

A ver... (SE ESFUERZA)

Boris, te vas a romper.

Te lo prometo. ¡Pero lo suben hasta aquí!

Te vas a hacer daño y la vamos a liar.

No sé cómo hacerlo. Dale.

Es que no puedo hacer el torneado.

Vamos a hacerlo más fácil, quiero las verduras en 20 minutos,

si están más torneadas o menos, no me preocupa, ¿vale?

Quiero verduras ricas, ¿vale?

Equipo Azul, equipo Rojo, en menos de veinte minutos

arranca el servicio. Me acabo de quemar.

La visita de Jordi me parece fatal,

cada vez que viene nos lo pone más difícil.

Que no venga, porque es mucho peor.

Es un perfeccionista.

Jo, Jordi, tío, cuando viene me pone nerviosa.

Que no venga, que no venga. ¡Que no venga y ya está!

Si viene que sea para ayudar, no para criticar.

(VICKY) Hay que freír el huevo. -Espera.

Si lo pones en una cuchara, a lo mejor...

Me estoy poniendo nerviosa. -No te pongas nerviosa.

Lo que digo es esto... -¡Capitana!

Pero se puede romper. -Dime.

Ven un minuto, que no sé...

Ven aquí, porfa, solo un segundo, solo te necesito un segundo.

¿Cómo bajo esto? No se baja. Bájalo, que se está quemando.

Espera. -Hay que pochar, no quemar.

Está al mínimo. -No sé por qué da tanta caña.

Está al mínimo y vas muy lenta, mi vida.

Pero qué lenta. Si he hecho todo el caldo y el sofrito yo.

Porque decías que lo hacías tú. -Vaya, hombre.

Está con el sofrito, te lo digo... -Ya lo sé.

Yo hago esto, no te preocupes. Vete para allá, Anabel.

La zanahoria iba en "brunoise", ¿verdad?

¿Qué quieres? -La zanahoria en "brunoise"?

¿Ves esto? -Lo sé, amor, pero...

Ni en "brunoise" ni nada. -A lo bestia.

Estás yendo muy lenta, Ana, vas muy lenta.

Tranquila. -Es la novedad de hoy:

Ana está siendo muy lenta... ¡Primer huevo!

Vale, nos faltan cuarenta.

Vale, vamos. -¡Ole!

Félix. -¿Qué?

La ensaladilla. -Voy a ello.

(YOLANDA) ¿Cómo vas, Juan?

Tengo el crujiente hecho, tengo el pastel hecho,

estoy con la crema inglesa y me da mucho miedo.

Venga, dale.

Estoy agobiado. -Porque estás muy solo.

No, es igual, estoy con la última cosa,

aunque, estoy un poco agobiado. -A mí me va a dar un parraque.

¿Estás mareado, mi amor? -No puedo hacer el torneado.

No te preocupes, haz otra cosa. -Ahora voy yo.

Si quieres, me quedo y hago esto, ve a ayudar a Félix.

Repártelos en dos y mételos en el horno, ¿vale?

(TAMARA) ¿Cómo que ayude a Félix?

Porque tiene demasiado con el postre, que no es fácil.

Que no es Félix. -Ay, perdón... Juan.

¿Sabes qué diría Freud? -Tengo solo una cosa en la cabeza.

(Risas de Juan)

¡Venga! (BORIS) Más ritmo, más ritmo.

El torneado va a acabar con nosotros.

No era así. -No era así, pero, ahora es así.

Qué horror.

Yo quería parir natural y me hicieron la cesárea.

¿Y? Mi niña es preciosa.

Es muy fuerte la dificultad que tienen las malditas verduras,

tornearlas, no nos sale.

Quizá, ensayando una semana nos llegaría a salir,

¿pero hoy para cuarenta comensales?

Es terrible, no sale.

Faltan diez minutos para que lleguen los comensales,

aquí no veo ritmo y me pongo de los nervios.

¿Te digo una cosa? En diez minutos no está la ensaladilla.

Esta ensaladilla no está en diez minutos.

Anabel está desencajada y no sé qué vamos a hacer...

Aquí viene la "jet set" marbellí y son todos amigos míos.

Sois de la "jet set" marbellí y conoces ese percal,

yo me pongo la chaquetilla y les echo una mano.

No descarto, también, ponérmela, pero les daré diez minutos más.

Yo no tengo diez minutos, si se los doy, no sale.

Actitud. Me parece genial, Pepe.

Si hace falta ayudo a los dos equipos.

Y yo el postre. Venga.

Suerte con Ana. Cuando te vea con la chaquetilla... ¡Miau!

¡Guau! Me va a dar un parraque.

Queridos comensales, bienvenidos.

Gracias por haber aceptado nuestra invitación

para celebrar este día tan especial;

la inauguración del restaurante Trocadero de Benalmádena.

El problema es que, lamentándolo,

la fiesta no va a empezar tan bien como nos gustaría,

el servicio va con bastante retraso.

Perdonad y muchas gracias.

(ANABEL) Hay que desgrasar el caldo.

Esto está reduciendo demasiado, no sé...

Por Dios... ¡¿No eras la especialista?!

Equipo Azul. Estamos, estamos.

A partir de este momento mando yo. ¿Te parece?

Me parece. ¿Asumo la capitanía?

Vamos a empezar a hacer las cosas, medianamente, bien.

¿Dónde está la ensaladilla? Enfriando en el abatidor.

Patata y zanahoria. Sí.

¿Huevo cocido, también? El huevo cocido está aquí.

¿Dónde está? Aquí.

El huevo que va dentro.

No, vamos a ver. La ensaladilla lleva huevo, aparte de estas yemas.

¿Qué? Madre mía...

No nos estamos enterando. Vale, venga, huevos.

Vamos a poner a cocer huevos en una ollita.

Esto no vale para nada. ¿Cómo que no?

Porque así no se fríe. Ay, ay...

Tenemos que poner mucho aceite. Bueno.

Para que se sumerja y se fría todo, se está friendo por uno.

Tiene que nadar en aceite.

No tiene que nadar, la cantidad suficiente.

Está buenísimo. Espérate, espérate.

Pepe se ha puesto la chaquetilla.

Quiere decir que no van tan bien, los listos del coño.

Venga, vamos muy bien, ahora, estoy hablando en serio.

Hay que cortar más patatas, más patatas.

¿Estáis cortando patatas, aún?

Estamos cortando que te calles un mes, eso.

¿Todavía estáis cortando patatas? Qué barbaridad, chiquillos.

Y ustedes con la ensaladilla.

(Risa de Yolanda)

Equipo Azul, equipo Rojo, por favor,

dejad lo que estéis haciendo y escuchadme.

Sí. -A ver...

Acaba de terminarse el tiempo de la prueba,

los comensales están sentados en la mesa

y tendríamos que estar sacando la ensaladilla.

¿Qué pasa? Que no tenemos ni una triste ración para servir.

Sami, esto sale.

Saldrá tarde, pero me encargo de que este menú salga.

Escucha, sale, y no veas cómo va a salir.

¡Tarde!

Yo llego a los restaurantes y, también, como tarde.

Madre mía... Una cosa....

Por aquí van, pero necesito echarle un cable a Pepe,

si tardamos quince minutos en vez de treinta, mejor.

¿Te pones la chaquetilla?

Para echarle una mano. Por favor.

¡Con actitud! -Venga.

¿Qué es eso? -El vino.

Échale un chorreón. -Un chorreón no, un total.

Ya, ya. -Pero ¿qué ya?

Ya... -Pero ¿qué dices?

Oye... Esto es para cuarenta.

Cuando haces un arroz. Sí.

¿Te gusta echarle al sofrito vino, como si fuese un guiso?

Ella ha dicho que la dejásemos, que era su especialidad.

Que os den morcillas.

Le ha echado media botella, yo decía que no y ella, que sí.

A ver, te gusta hacer arroces. ¿Los haces bien?

He confiado en ti, hasta la capitana lo ha hecho.

¿Normalmente, echas vino y dejas reducir?

He echado el vino y está reduciendo.

No acabo de verlo. Deja reducir el vino a tope,

no da tiempo a hacer otro sofrito, me volvería loco.

Vale. ¿Y el otro caldo? ¿Está por ahí?

Sí, me lo han quitado. ¿Está controlado?

"Me lo han quitado, no veo nada, me lo han puesto...". ¡Vale ya!

"No sé dónde está...". -Bueno.

Está para colarlo.

¿Está controlado? Sí.

No lo veo y empezáis "me lo han quitado...".

Se lo han llevado.

¡Ni se lo han llevado ni nada!

No lo veo. -Que somos mayorcitas.

Pepito. Dime.

Vengo al recate. ¿Sabes qué? Te lo agradezco.

Equipo Azul, no sé si sois conscientes

de que es mala noticia tener a dos jueces con chaquetilla

para hacer una ensaladilla.

Encárgate del arroz. No te preocupes.

Si no, no damos de comer hoy. Está reduciendo, está reduciendo.

Madre mía, esto es el caos total.

¿No quieres estar con Ana, Pepe? Yo hago otra cosa, si quieres.

Creo que no es el mejor momento de Ana, ahora mismo.

¿Qué le pasa a Pepe? Qué de vino hay aquí.

¿Está enfadado contigo por el vino que has echado?

A Pepe le gusta... Y a mí.

Me encanta el vino, pero no en el sofrito.

Quiere tomarse el vino contigo, no que lo eches aquí.

Pero va a reducir, Jordi.

Bah... Vaya tela... Pepe y su equipito Azul.

Tiene huevos la cosa, friendo huevos...

Si me viera mi abuela para lo que he quedado...

Te espero. -Chicos, ¿cómo va el postre?

En ello estoy. -¡"Brownie"!

Por favor, por favor, que haya salido bien.

"Oh, yeah!". -¿Voy a por lo moldes?

No, espera, se tiene que enfriar un poco.

(YOLANDA) Salsa de ostras, porfa, salsa de ostras.

Aquí está. -Gracias.

Que no se caiga toda. -No pasa nada.

Más salsa de ostras. -Más salsa de ostras.

Todo el bote. -Calla, loca, calla.

No sé si con la salsa picará menos.

Esto no pica, le da sabor.

Chicos, dejadme probadla. ¡Ya, ya, ya, ya!

Que no, ya verás. Yo le echaría otro bote, vamos...

Espera, vamos a probarla.

Está buena, verás.

Está que te cagas. -Claro, por eso.

Es lo que te digo, ¿ves el toque que le da?

Buenísima. (GRITAN CONTENTOS)

(BORIS) Megatoque. ¡Toque, toque, toque, toque!

Los otros han empezado antes y no tienen nada. ¡Vamos a llegar!

Venga, venga, venga.

Señores, tengo los huevos fritos, el "coulant" de huevo está hecho.

Venga, capitana, que no llegamos.

Hay que echarle aquí dentro. Corta, corta.

(GRITA) ¿Qué te pasa?

Que me estoy abrasando viva. Venga...

Podemos emplatar la ensaladilla cuando queráis.

Vamos ya. Venga.

Vamos a ir emplatando, por favor.

¿Cómo? ¿Tengo que tener a Jordi echándome harina?

No te he echado harina, no te confundas.

No le eches ningún polvo. ¡Oye, pero mira este!

Lleváoslo de aquí. -Directora.

Mira cómo va esta, está muy sucia.

Está nerviosísima. -Va nerviosa.

Meto el huevito. Y, otra vez, "porcima".

Y tapo con ensaladilla. Vale.

Sin apretar, si no, me cargo el huevo.

El cliente, cuando lo rompa, se va a romper la yema.

Vale. ¿Sabemos qué es un "coulant"?

Esta gamba, que has puesto al lado, no sé por qué, la ponemos aquí,

la gamba que lleva frita tres cuartos de hora.

Y tan bonita que está. Venga. ¿Vamos llenando?

Un poquito, huevo, un poquito; un poquito, huevo, un poquito.

¡Vamos, vamos! -Ahí, espera.

Vamos a hacer una cadena. Como lo hacíamos, venga.

Esto es el caos total, ¿por qué somos tan malos?

(ANA) Más platos.

(ANABEL) Aquí están los platos. "Platos, dame, ponme, quítame...".

Tenéis ojos, mirad. -¡Uh!

Sí, es verdad. -Es verdad.

Vicky, tía, vale ya.

¡La tragedia de la ensaladilla manda energía horrible para acá!

Haz algo, como capitana, defiéndenos de esa energía.

Venga, ¿podemos ir sacando platos?

Camareros, por favor, podemos sacar platos.

Muchas gracias.

Nombre del plato: "Ensaladilla al retraso".

Se lo puede decir a los comensales.

¡Equipo Azul, orgulloso de servir esta ensaladilla

con treinta minutos, solo, de retraso, madre mía,

y con sesenta cocineros! Que esto es lo importante.

Vamos. Tiramos todos los platos.

Vente aquí, Ana. Vamos, vamos.

Ahora sí, camareros, por favor,

servid el primer plato de la historia de este local.

Lo ha elaborado el equipo Azul y espero que os encante.

(Música)

(Música)

Álvaro Muñoz Escassi, qué ilusión. ¿Qué tal?

Bien. Muchas gracias.

Me han dicho que te has presentado al "casting" de "MasterChef", ¿no?

Creo que es un programa bueno y me gustaría muchísimo.

Además, cocino superbién. Por eso.

Visto esto, no lo haría mejor, pero...

Está muy bien. Me ha encantado.

¡¿Te ha encantado?! El huevo me ha gustado.

El huevo en tempura. Muy rico.

Un platazo. ¿Y no te ha molestado esperar, casi, media hora

para que llegue un primer plato?

No, para nada. Mira donde estamos, es el sitio.

La gente, aquí, está acostumbrada a esperar,

está el mar, está el ocio... No tenemos prisa, no la tenemos.

El vino tinto, el blanco... Muy bien.

Muchas gracias por la valoración. Gracias.

Voy a meter esto a 140 grados para, luego, hacer una tierra.

Dos, tres... (GRITA)

Cuidado. -Me pasó la corriente.

Porque estoy muy cargada.

¡Venga, chicos! -Vale, listo.

Qué monada, Avellaneda.

Son de avellanas. -Son avellanas... ¡Avellaneda!

Viene Jordi, viene Jordi. Atenta con Jordi, que está allí.

Equipo Rojo, la ensaladilla ha salido.

OK. Con lo cual, empezamos a emplatar.

Empezamos a emplatar. Ponemos los meros...

Ya que estamos, voy a probar.

A ver en qué han quedado las verduras torneadas.

Ha quedado como un torneado creativo.

A ver, aquí hay una salsa thai bastante rica.

Gracias. Con verduras que no son

lo que deberían ser, pero ahí están.

Vale, muy bien. Pero quiero hacer lo del rugby.

(RÍE) Para darnos suerte.

Si te vas a sentir mejor, yo me sacrifico por ti.

Hombre, claro.

No puedes levantarme, tus riñones.

¿Ves? Así. ¡Guau! Es increíble. Deberías quedarte así, siempre.

Y, ahora, abajo. Tela marinera.

¿Vamos a emplatar o qué? ¡Vamos a emplatar!

Venga, al lío.

Momentazo. A ver, cariño...

Vamos a darnos cera.

Chicos, daos caña.

Vámonos, vámonos. Apoyamos aquí, Boris.

OK. Salsea con cariño.

"Tiquití, tiquití, tiquití". OK.

Lo hacemos entre los dos.

Quiero platos y pescados, que esto se salsea en cero coma.

Chicos, que vamos justos de tiempo.

Ya está, ya está. Necesito platos con pescado.

Vamos, vamos.

Camareros, por favor, a posición.

Platos terminados. Vámonos, adelante.

¿Rematáis vosotros? (YOLANDA) Sí.

Rematad rápido, venga.

Seguimos con un plato al más puro estilo Trocadero,

lo ha preparado el equipo Rojo.

Espero que el punto del pescado esté...

(Música)

(Música)

Querido Dioni, ¡Dionisio, por favor!

El artífice de toda esta maravilla. ¿Qué tal? Cuéntame el proyecto.

Empezó hace dos años, cuando me enseñaron el sitio,

que me encantó, aunque era muy pequeñito.

Lo tiramos entero y lo hemos abierto hoy.

Es espectacular, una vista increíble,

parece que estés en África, estando aquí, en Málaga.

Una maravilla. Sí, una maravilla.

¿Es una maravilla este plato?

El rodaballo estaba bueno, me ha gustado.

¿Servirías un plato así? Sí.

Con esa valoración me vale. ¡Aldo! ¿Qué tal?

¿Qué tal? Cuéntame.

La textura está muy bien. Sí.

Si no tiene una textura adecuada o carnosa no funciona.

Te entiendo perfectamente. Gracias a los dos.

Gracias.

Que tengáis... Tocamos madera para que esto sea un tirón.

Me ha encantado. Tienes que volver.

Gracias. Adiós.

Venga, vamos, rehogamos.

Sí, señor.

¿Sabes de qué me acuerdo? ¿De qué?

De tu queridísima Antonia Dell'Atte.

Oh, mi Antonia. No veas qué arroces hacía.

¿Sí, no? Sí.

Espero que me cocines igual de bien que me cocinaba ella.

Lo voy a hacer. Tenía una mano... ¡Qué mano!

Pero ¿para cocinar o para...?

Para cocinar, también. ¡Ah, vale!

Vámonos. Venga, tira. Para adentro.

Deja que hierva. Sí.

Equipo Azul, un poquito de marcha y de brío.

(ANABEL) Sí, chef. Vamos estirando platos.

Vale. -Voy.

(ANA) Papel. (FÉLIX) Está ahí detrás.

Bueno, para el arroz te apañas, ¿no?

Con el arroz creo que podré.

El equipo Rojo va muy bien

y me quiero quitar la chaquetilla, que hace un calor.

Yo me la dejo, quiero sacar el arroz,

porque no me fío y eso que, casi, está.

¿Necesitas algo más? No, muchas gracias.

Si me necesitas...

Que no te falte de nada, por ti, lo que haga falta.

Gracias, me ha encantado emplatar contigo.

Ay, cariño. Emplata de bien...

¿Qué te ha gustado? Emplatar contigo.

¿Sí? ¿A que nadie te lo ha dicho?

Eso es verdad.

Tu chica me está haciendo ojitos.

No he hecho nada, solo he dicho que me encanta emplatar contigo.

Pensaba que te habías centrado y centrabas el tiro...

Bueno, me voy, no quiero meter cizaña en esta relación.

Me gusta emplatar con él, pero me gusta cocinar contigo.

Sí, sí, sí, sí.

¿Cómo va esto?

Estoy haciendo el chocolate para la camisa.

Atemperadísimo. -Sí, ya está, casi, casi.

Equipo Rojo, ¿cómo va ese postre?

Capitana. ¿Qué?

Vais bien, ¿no? Bueno...

No sé qué decirte, si te digo que sí, tú dices que no.

Una cosa, pensaba que lo teníais todo para sacarlo.

Sí. ¿En qué situación estamos?

Estamos tamizando esto, que es la decoración;

falta hacer las camisas. ¡Ah!

Pero el resto está todo hecho. ¿Qué camisa? La externa...

Esa cosa para arriba. ¿Falta eso?

Sí. ¿Ves cómo está Boris?

¿Con este calor y 18 minutos piensas que lo haremos?

Claro, positivismo. No me estás entendiendo.

No las salvas, es imposible. ¿Qué plan B podemos organizar?

Plan B: Cojo un poco de harina, de cacao, de crema de huevo,

hacemos como una masa de tulipa. Vale.

Y la mejoramos con cacao. Guay.

A ver, mezcla, más o menos, harina y azúcar igual.

Jordi, tenemos aquí que es como una tierra

para poner debajo Vale, vale, venga ahí.

A saco. Sí, a saco.

Vale. -Por favor, cómo se integra,

es increíble cómo se integra. -Es gimnasio, esto es gimnasio.

-¿Te das cuenta? Es lo que dice Rubén,

que tienes el caviar delante y no lo ves.

Venga, Avellaneda. (BORIS) Yo, yo.

Mezclamos ahí, más, menos, mira. Cuidado, no te hagas daño.

Chicos, fácil, la masa está hecha, para estar hecha a ojo

está maravillosa. Sí, ¿no?

A ver, estira que lo vea. Mira.

Echa, echa un poquito más, más, un poquito más.

Listo. Vale.

Con confianza, venga, con confianza, con garbo.

Casi parece un cuadro, es como una pintura.

No va mal, no va mal. Tenemos una teja elegante y fina.

Perfecto. Nos vamos al horno, venga.

Vale, vale. Rápido.

Te pongo esta. -Sí, mira.

Capitana, organiza el emplatado que solo quede poner la teja

al final porque el postre puede estar montado.

Vale. ¿Vale? Me voy, en tus manos está.

Capitana. Sí.

¡No te veo animada! ¡Sí!

¡Venga, un poquito de sangre, venga, venga, ahí, tiquiti!

Venga, un poquito de ansia, de vida.

Una cosa... -Venga.

-Está ahí. -¿Cómo que ahí?

Venga, venga, no podemos perder el ritmo, señores.

Yo quiero poner un sitio de arroces.

Sí, porque se te dan muy bien. Me encantan, te ríes de mí,

pero es que el risotto me gusta mucho hacerlo

y el arroz y las paellas, me encanta.

Necesito, por favor, un enchufe. -Cuidado, oye,

me estáis quitando mi momento. -Joder, tu momento, tía.

Lleva siendo tu momento desde año dos antes de Cristo.

-Que no, contra, ya verás cómo está este arroz.

-Otra vez con el arroz. -Misión cumplida,

está, está de morirte de la muerte.

Pero, tía... Qué arroz ha hecho Ana, ella sola.

Ella sola, ¿verdad? Lo mismo te escribe la serie

que te hace un arroz, qué valor.

Chicos, vamos a emplatar. Venga.

Mira, que se vea el pato. Vale, vale.

¿Vale? Todos así. Venga, vamos con ello.

Bien, alguien que limpie aquí. (ANA) Ya voy, ya voy.

Ponte, empieza por allí, vale, pues empiezo por aquí.

Vamos, señores, que me duermo.

Venga, ¿qué pasa? Vamos, el aire ese, Vicky.

Cuidado. -Ana, lo está haciendo Anabel,

no podemos estar tres en el mismo sitio.

Ana. -¿Qué amor, qué quieres?

-Déjala que eche ahí.

Venga, camareros, adelante, por favor,

vamos sacando platos, gracias.

Muy bien, muchas gracias, vamos sacando por aquí, gracias.

Más arroz, más arroz. Claro, si hay arroz de sobra.

Más arroz, que hay de sobra. Ana, no seas rácana, por arroz.

Un poquito más. Es muy escaso, echa bien de arroz

que hay un montón. -Que sí, que a mi hijo

le encanta cómo le hago el arroz. -Bien de arroz.

-El risotto. -Como vuelvas a hablar del risotto

que haces y del arroz tan rico que te queda,

es que te cojo del moño.

Vamos ahora con un segundo plato preparado por el equipo azul.

Arroz meloso de pato y aire de parmesano.

Suena muy bien y espero que sepa mejor.

Bueno, el señor alcalde de Benalmádena, Víctor.

¿Qué tal? Bien, muy contenta con este sitio

tan bonito que habéis puesto. Qué afortunados sois

de tener esta costa, este chiringuito en vuestras playas

y tener este pueblo tan bonito. Por supuesto, y además,

nos sentimos orgullosos y siempre le digo a los turistas

y visitantes que conozcan bien a fondo Benalmádena

porque hay mucho que ofrecer. Cuénteme, qué tal el plato.

Muy bueno, el arroz en su punto Sin peros.

Mucho sabor, la espumita

y la carne que le acompaña, perfecto.

Eso me tranquiliza por lo menos que esté bueno.

Gabriel, empresario de aquí, de Benalmádena, de esta zona.

De Marbella, de todas partes. De Marbella, de la costa,

cuénteme, ¿qué tal el plato? Como soy valenciano

pues de arroces entiendo algo y este arroz hoy estaba perfecto,

al dente, que es lo que nos gusta y el pato también soy un enamorado

del pato y hoy estamos disfrutando de estos platos que nos ponéis.

De eso se trata, muchas gracias por la valoración.

A vosotros y estáis invitados cuando queráis.

Gracias, vendré. Con piso.

-Por supuesto. -Invitado con piso.

(VICKY) Vamos a probar un poquito de ensaladilla.

Oye, se limpia todo esto, analizando de quién es la culpa.

Si alguien tiene que comer algo, que coma, ¿verdad, Vicky?

Me cago en la mar salada. Joder, cómo está la ensaladilla.

-Nosotros tuvimos fallos, pero ellos no lo hicieron perfecto,

pero a nosotros nos mató la yema de huevo

que explosionaba en la boca

porque era una elaboración complicadísima

y éramos muy novatos para eso.

Chicos, aquí falta flor, por favor, Boris,

coge las flores y ponlas aquí, "please".

-OK. -Por favor, rápido.

Venga, pastel al plato. (BORIS) Va, venga.

(YOLANDA) Chicos, caña. (TAMARA) Aquí falta una frambuesa.

(BORIS) Más flores, flores, flores.

Aquí, aquí, amor, mira.

Venga, chicos. Corre. -Chicos, paso, cuidado.

-Tejas, venga, el oro, ¿dónde lo dejaste, Tamara?

(AVELLANEDA) El oro está ahí. (YOLANDA) Vale. Así, nene, mira.

(AVELLANEDA) Perfecto, queda ideal, ¿no?

(YOLANDA) Queda chulísimo. Mora, mira, amigo.

(AVELLANEDA) Son como tocados.

Bueno, equipo rojo, ¿cómo va ese postre, más menos, no?

Más o menos, sí. Bueno, digo porque hay que sacarlo.

Venga, venga. Camareros, preparados.

Un momento, un momento. Que salga el postre

para adictos al chocolate, por favor, adelante.

Listo, aquí está, adictos al chocolate,

un momento, por favor.

Venga, marcha, vámonos, Boris. Aquí estamos.

Terminamos este menú inaugural con un postre preparado

por el equipo rojo.

Adictos al chocolate, si ustedes lo son, a disfrutar.

Está buenísimo.

Manolo Santana, uno de los pilares de esta tierra,

toda la vida aquí en Marbella.

Es un sitio ideal, la gente que vive aquí

son fantásticos y colaborar con cualquier cosa que hagan

yo encantado. Qué bien,

¿y qué tal el plato? Cuéntame.

El postre bastante bueno. ¿Bastante bueno?

Bastante bueno. Gracias.

Gracias, muy amable.

Bueno, señores, hemos sacado el postre.

(SE ANIMAN ENTRE ELLOS)

Era muy difícil. ¿A mí nadie me da cariño?

A mí, que me den. No, espera, ahora.

Una cosa que os digo, yo quería cariño

pero no supersudados y supermal. Hala, cuidado, se nos cae.

Hacemos una cosa, limpiamos todo, por favor,

cocinas, luego vosotros y luego, hablamos del tema.

Me voy. Contigo sí me abrazo.

También estoy supersudada.

Me encanta que estés sudadita, ven aquí, mujer, ahí, ven.

Muy bien. Pero no os confiéis que aquí no hay nada que celebrar.

¿Cómo que no hay nada que celebrar?

Lo hemos hecho bien, estaba bueno, de verdad,

lo he probado y estaba bueno y el postre estaba riquísimo.

Nos ha quedado un guiso superexótico, estoy muy contenta.

Queridos comensales, es un orgullo haber participado

en el nacimiento de este nuevo restaurante.

Gracias por confiar en nosotros y, sobre todo,

perdón por el retraso que creo que ya se os ha olvidado.

Sólo los que hemos abierto un restaurante

sabemos el esfuerzo y lo que conlleva,

¿qué queréis que os digamos? Tenéis un equipazo

y solo os podemos desear toda la suerte del mundo.

Viva Málaga, viva Benalmádena y hasta siempre, señores.

(Aplausos) Mucha suerte.

(ANABEL) Bueno, ya han comido yo creo.

Y fenomenal que nos ha salido todo, chicos.

-Algunos no confiaban en nosotros, pero no nos ha importado.

-No te creo. -Verdad, capitana, verdad.

¡Aspirantes, prueba superada!

(GRITAN)

¡Eh!

¡Bravo, bravo!

Bueno, vengo a felicitaros porque los comensales

se han ido encantados.

(Gritos)

Oye, Samantha, nos lees el pensamiento,

veníamos a lo mismo, a felicitar a los aspirantes.

¿Pero de verdad? Hacer un menú de cuatro platos

al ritmo de cocina profesional es un reto sobrehumano,

lo sabemos, así que, equipo azul, equipo rojo,

os hemos traído un regalito para celebrar lo contento

que han quedado los comensales. ¿Sí?

Sí. A ver.

Anabel, por favor, ¿nos haces los honores?

¿Puedes levantar la campana? Claro, yo soy Anabel, Ana campana.

-Anda, anda, anda, de verdad, bueno,

qué chiste más malo. -Allá voy.

(BORIS) Oh.

Dios mío, ¿qué? Anabel, no me digas

que te coge por sorpresa, no me lo creo.

Hombre, me cogía por sorpresa la felicitación.

¿A que no tiene gracia que se queden contigo?

Pues eso mismo es lo que habéis hecho hoy

con los dueños de este restaurante. ¿De verdad?

¿Creéis que podemos hacer esperar 30 minutos a los invitados

en una inauguración porque somos incapaces

de hacer una ensaladilla rusa?

La ensaladilla no se podía soportar, ¿vale?

Porque yo me encargo de probarlo todo y lo sabes.

Eso lo sé muy bien. Y estaba buena

que quitaba el hipo, vamos. -No, pero tarde...

-¿Pero qué hacemos? Estamos en el sur, la gente espera,

a la gente le gusta una cervecita. -Estoy de oíros a las dos

que no puedo más ya. Estaba muy buena la ensaladilla

porque la hice yo, mira si lo sabía.

A ver, lo de la yema del huevo no pudimos sacarlo adelante.

De acuerdo. Lo llevabas al abatidor

y venías... -Y hacía: "Plaf".

-Y se rompía. -Y la tempura.

No has hecho ni una porque las 40 las hicimos este señor y yo.

Totalmente, pero ahí se nos rompió el "timing", de verdad.

-Ay, qué horror, y Félix en ese equipo.

Ay, Dios mío, no te vengas abajo. Equipo azul, por primera vez

en esta edición, ha sido necesaria la ayuda

de dos jueces para sacar los platos de un equipo.

Bueno, pues ahí está. Vais, los cuatro, a eliminación.

Vale. Pero eso sí, todo estaba muy rico.

Tarde, salió tarde, pero muy rico. Creo que estaba rico.

(ANABEL) Estoy un poco ofuscada

me ha dado rabia porque nos quedó todo buenísimo,

pero bueno, el tiempo manda, es la primera vez que voy a bajar

a cocinas desde que he llegado, o sea, que por otro lado,

bueno... También tocaba, ¿no?

Pero bueno, no hemos terminado, yo también quiero agasajar

a los aspirantes. Yolanda. Hola, chef.

Levanta tu campana. (BORIS) Ay, a ver.

¿No hay? -No hay nada.

(TAMARA) ¿Eso puede ser peor? (BORIS) Qué sé yo.

(ANABEL) Os habéis librado. (TAMARA GRITA)

-¿Qué? -No, espera que hable.

Equipo rojo, no vais a eliminación. (GRITAN)

(YOLANDA) Madre mía, no me lo puedo creer,

que hemos ganado, de verdad,

es que yo creo tanto en un mundo sin gritos,

haríamos este mundo diferente

si hicieran esto.

Equipo rojo, os habéis salvado de la quema porque vosotros,

por lo menos, cumplisteis los plazos,

las elaboraciones estaban bien hechas, habéis demostrado

que os importaba esta inauguración

y, sobre todo, habéis sido autónomos.

Habéis cocinado solos. Y sin gritos esa capitana

que les ha dado seguridad. -Ya, hay que saber ganar.

Equipo rojo, de los cuatro, ha habido uno que ha destacado

por encima del resto. Yo sé quién es.

Y no soy yo..

Avellaneda.

(Aplausos)

Has demostrado que no te ha afectado

el delantal negro, te encargaste del postre enterito,

tú solito, sin ayuda de nadie, además, tuviste mucha cintura

y has cogido al vuelo el cambio de planes

para hacer las tejas. Eso, el oficio, el oficio.

Por eso creo que ha sido, sin duda, el mejor aspirante de la prueba

y, por tanto, mereces ganar los 4000 euros

que hay hoy de premio.

Oh, qué guay. No sabes, Avellaneda,

los superpiropos que se llevó tu postre en sala.

¿Sí? Ahora, dime, a qué ONG

donarás los 4000 euros. Pues lo dono a la fundación

Pequeño Deseo porque es muy importante que demos apoyo

a los niños y aquí tenemos que dar, también, un chute de energía

entonces, para allí va.

Pues muy bien. Muchas gracias.

(Aplausos)

(BORIS) ¡Bravo!

-Nadie confiaba en mí

por llevar un delantal negro y demostré que con delantal negro

o sin él, y doy el 100% y todo el dinero para allí

que seguro harán muchas cosas.

Avellaneda, lamentablemente, no te libras de ir a eliminación.

Estoy contento porque dimos un dinerito.

Pero no irás solo, suerte a todos

en la prueba de eliminación. Vale.

Como cada año vuelven los campamentos "MasterChef".

Si tienes entre ocho y 16 años, te encanta cocinar

y quieres vivir una experiencia inolvidable

en un entorno natural, tienes que venir

a los campamentos "MasterChef".

Además, convivirás con concursantes de "MasterChef Junior".

El próximo verano campamentos "MasterChef".

(TODOS) ¡Ven al campamento "MasterChef"!

Los delantales negros tienen una última oportunidad

de salvarse y dependerá de la generosidad

de sus compañeros ya salvados porque llega la prueba

donde sale a relucir su competitividad:

El robo de ingredientes.

Tienes una nube negra encima hoy. -Que te calles ya.

-No me metas la bronca. -Mira qué cara lleva,

está muy rebelde. Bienvenidos de nuevo.

Avellaneda, ¿por qué crees que no han entrado

tus compañeros de equipo, los delantales blancos?

Estarán de fiesta, celebrando todo

porque yo es lo que haría.

Vienes con una chaqueta muy de fiesta.

Claro, tú querías "brilli", me acuerdo que me dijiste

en una prueba: "Oye, qué suave vienes",

pues hoy me pongo todo el "brilli". Anabel, ¿qué celebras tú?

Que vienes muy de "brilli, brilli".

No estoy celebrando nada, pero quiero tener un puntito

de luz ya que estoy oscura y negra por dentro y por fuera.

(RÍEN)

No entiendo por qué. Nos dejamos la vida mi equipo,

me da mucha pena que esté aquí de esta guisa.

Tendría que haber estado yo sola. -No, qué dices.

Lo hiciste muy bien. -Soy la responsable.

Pienso estar así todo el día, con un luto interno y externo.

Bueno, delantales negros, "MasterChef" es una competición

muy dura y estando tan cerca de la final, cualquier movimiento

puede desestabilizar a los rivales.

Félix, ¿qué crees que serían capaces de hacer

tus compañeros con tal de quitarte de en medio?

(ANABEL) Huy.

Ostras. -Nada, ¿no?

-Yo no. -¿Cómo que nada? Todo.

-Ella todo. -Pero vamos a ver,

estamos en un concurso, ¿pero esto qué es?

-Es verdad. -Nada.

-Pero escucha, se dice: "Nada", y luego, se hace.

-Nada, nada, se dice y se hace.

Vicky va con el cuchillo aquí hoy. Os informo de que Yolanda,

Boris y Tamara, serán los responsables

de que esta noche lo tengáis más fácil

o más difícil para salvaros de la eliminación.

Podéis pasar a la bodega para ver y oír lo que va a pasar

en estas cocinas. Vale, chef.

-Bueno, bueno. (ANABEL) Ojalá que me toque Tamara

porque es muy buena persona y está con este mundo

de lo que es la fe y de la "buenapersonez",

y hacer el bien al prójimo

que se va a portar muy bien conmigo.

A mí esto me parece una muerte a pellizcos.

(AVELLANEDA) Y lo que te queda.

(BORIS) Qué monada. (TAMARA) No están, no están aquí.

(BORIS) "Oh, la, la".

Mira qué entrada, qué entrada. -A marcha triunfal

porque somos tres. -No me hace mucha gracia, eh.

(BORIS) Qué alegría veros. Qué guapos, por favor.

Muchísimas gracias. -Es un diseño de Avellaneda.

Boris, ¿tú vienes de Avellaneda también, verdad?

También estoy "avellanizado". Esa chaqueta, por favor.

Sí, puedo desfilar así.

Parece la bola de la discoteca de mi pueblo.

Oye, pero bueno. (RÍEN)

Yolanda, ¿cómo te sientes por haber salvado a tu equipo

en tu primera capitanía? Ya entenderás.

(RÍEN)

Creo que soy una líder. -Nata, nata.

-Nata, es que ha llegado un momento que después,

de muchos programas he dicho: "Se acabó el papel de poca cosa".

Es verdad, estaba insegura, chicos.

Ahora sé que soy una líder, una gurú.

(RÍEN)

Se ha venido arriba de una manera. -Me acaba de encantar.

-Seré lagurú de "MasterChef", me gusta ese título, me gusta.

Delantales blancos, esta semana, estáis salvados,

pero a ver hasta dónde estáis dispuestos a llegar

para garantizar vuestra continuidad en "MasterChef Celebrity".

Oh, Dios mío. Como veis, hay una cesta

en cada puesto de cocina y dentro están los ingredientes

para que cocinen los delantales negros esta noche.

18 en total. Nos van a quitar cosas.

(ANABEL) Espera, espera. Todas tienen lo mismo:

Anguilas, ramillete de hierbas, pack de especias,

huevas de trucha, alga ramallo de mar,

cebolla morada, tomate cherry,

alcachofas, ajetes, shiitakes, patatas,

queso comté, huevos, arroz carnaroli,

vino blanco, soja, mostaza y almendras.

Hala. -Y a mí qué me importa

si soy delantal blanco. -Qué divina eres.

Qué divina la gurú. -A mí no me gustan las anguilas.

-A mí no me importa, me gusta.

¿Te parecen muchos o pocos? Muchísimos, 18.

18, claro, para ellos qué más quieren, Baldomero.

A nosotros también nos parecen muchos

por eso tenéis que quitar a vuestros compañeros

ocho ingredientes de cada cesta.

Ah. -¿En serio?

-Ay, ay, ay.

Los 10 ingredientes que les dejéis serán los únicos

con los que cocinarán. Ostras.

Bienvenidos a la prueba del robo.

Madre mía, nos van a quitar todo. -Qué horror,

tengo un recuerdo horrible de la prueba del robo.

-Porque te robarían, pero en este caso.

Pues vas a empezar tú. Oh, me lo imaginé.

Así que, elige un compañero

y róbale ocho ingredientes de su cesta.

Ay, Dios mío, a ver.

Victoria es una amiga, una verdadera amiga.

Félix que va también camino de convertirse

en una amiga más que en un amor

porque esto va en un plan

de santidad tan increíble que yo no sé.

Anabel Alonso.

No, no, no.

Es mi rival, ¿te diste cuenta cómo ella seleccionó

a su equipo? Con un aire de displicencia hacia mí.

No, señor, fue con aire de autoridad.

-La actitud que tenía

era como: Donde esté Boris, van a perder.

Eso es verdad que lo pienso, eso es verdad.

Encima, es responsable de que Félix, prácticamente,

perdiera el pulgar izquierdo. Venga, choricea, choricea.

A ver. -Con lo que me metí con él hoy.

-A la cesta, el ramallo de mar, muy bien, huevas de trucha.

Ella no va a entender las huevas de trucha,

es demasiado sofisticado para ella.

Tienes toda la razón, mira. -Almendra cruda.

-Sí. -Alcachofas.

Alcachofas, fuera. Fuera, alcachofas.

Todas fuera, creo que las cebollas se las quitaré también.

Comino. Eso son especias,

¿quitas todas o ninguna? ¿Cuánto llevo?

Cinco llevas. Seis.

Fuera. (RÍEN)

A lo loco. Mira, el vino blanco

porque se calló, también. -El vino blanco que va muy bien.

Y uno más te queda, Boris. Espera, ¿qué más?

Ah, el tomate cherry. -Pero, no.

Me ha encantado. -Al menos,

me dejó materia prima, pero...

¿Cómo te sientes? Con ganas de más.

(RÍEN) ¿Quieres más?

Sí. Si tanto te ha gustado,

pregúntale a tus compañeras, si te dejan hacer otro robo.

Claro. -Quiere volver a robar.

-Uh. -Le ha cogido vicio.

¿A quién le quieres robar, con quién te has quedado con ganas?

Hombre, porque yo creo que... Es que le va a dar pimienta

a la situación, ¿entiendes? -Soy yo, ¿no?

-Sí. -Eres tú, eres tú.

Ana es muy fuerte y es una magnífica mujer,

una supercompañera. Pero le robo.

También es cierto que hay muchos ingredientes.

El queso comté.

Las huevas esas de trucha, ninguna de las dos las entenderá.

Muy bien, eso no sirve para nada, bien.

-El arroz "carnarolo" es un poco horrible,

pero ya lo he dicho, ya... -No me fastidies.

-Te quedaste sin arroz. -Me cago en la mar.

Las setas. Te estás empezando a enganchar

a esto de robar. A mí las setas me dan igual,

pero el arroz... -Ramallo de mar, se queda

y el huevo se va. -Bueno, bueno,

adiós, chicos, ya, me voy. -Fuera la patata, son seis.

-Quítame todo. -Perfecto.

Mira, le quito la mostaza, siete, ay, Dios mío, por favor,

la gran duda entre la soja y la almendra.

Gurú, ¿puedes ayudar un poco? -La almendra.

La almendra. No sé ni cómo se hace una anguila,

no la hice nunca. (VICKY) Ni yo.

-Yo vomito solo de ver la anguila. -Es un poco asquerosa la anguila

-Es una serpiente. -Cállate, es yuyu, coño.

Es yuyu. Esto es horroroso, no.

No, esto será horrible, no sé qué voy a hacer.

Tamara y Yolanda, es vuestro turno, así que,

poneos de acuerdo entre vosotras. Voy yo, ¿vale?

¿Vas tú? -Te va a robar a ti, Juan.

-¿Sí? -Te va a ayudar.

Voy a robar a Juan. -¿Vas a robar a Juan?

-¿A Juan? -A ver, a ver, a ver.

A ver, Tamara, ¿qué le robarás a Avellaneda?

El queso. Sí, comté.

¿Por qué? No, comté, queso comté.

Ah. Es un queso francés buenísimo

que se llama comté.

El arroz. -Bien, sabe que lo hago

como el culo. -Las huevas,

las alcachofas. Oh.

Oh. -Las almendras, ¿cuántos llevo?

Llevas cinco, Tamara. No me quites la soja, la soja, no.

Patatas y huevos. -"Oh, my God".

¿Pero qué le va a dejar? -Está pensando en algo.

Uno más. Y el bouquet garni este.

Bueno, sí, sí. -Puedes hacer cosas.

¿Cómo te sientes después de haber robado?

No, es un estrés, no sé si escogí bien,

espero que sí, o sea, que no.

(RÍEN)

Espero que no, era que sí, pero... No me quedó claro,

¿querías perjudicarle o beneficiarle?

Eh... Perjudicarle porque es lo que estamos haciendo.

(RÍEN) Le traiciona el subconsciente.

(TAMARA) Pensé un poco lo que me gustaría tener

en la cesta y se lo intenté dejar

aunque a los jueces les mentí

y les dije que era para fastidiarle.

Voy a robarle a una persona que se jacta él mismo

de que es muy competitivo, tiene las cosas muy claras,

lo siento, Boris. -Te lo pido, por favor,

no lo hagas. -Qué mala.

Es un superviviente nato que sabrá salvarse.

¡Ah! Además, me imitaste el gesto de quitar el mantel.

Anguila. -Oh, no.

Voy a por ella. -Hay otras dos proteínas ahí.

Queso. Queso, muy bien.

Oh. -Tomates.

¡Ah! Y setas.

Y setas. (BORIS) ¡No!

Por favor, paren, paren.

Boris, ponte de pie, que tendré que llevar

el traje al tinte. -Patatas.

-¡No! -Qué dices, tronca.

Joder, ¿dónde está la yugular?

Cebolla. -¡No!

Arroz. -Me lo está quitando todo.

-¡Basta, basta, no robes más!

Queda uno más, Yolanda. ¿Uno más?

Sí. Los huevos, por ejemplo.

Huevos. -¡No!

¿Qué te ha dejado? Nada, no le ha dejado nada.

Creo que puede hacer un gran plato vegetariano

y saldrá adelante, lo sé.

Seguro. Eres un sol.

Se le ha ido, se le ha ido. -Se ha pirado.

He dejado una materia prima, ay, madre mía,

qué atrevida es la ignorancia. He dejado alcachofas.

Cuidado, ah, es que no soy mala del todo.

Es una estrategia mía que como me salga mal,

directamente, me voy a vivir al extranjero.

Sólo queda Vicky por robar, ¿quién quiere de las dos

meter mano en su cestita y disfrutar?

No, que no te toque Yolanda.

¿Le robo yo? -¿Eh? Roba tú, cariño.

Pero, bueno, oye, le has cogido el gusto

a lo ajeno, eh. Sí.

Tamara, por tu madre, por la mía.

Las alcachofas. La verdura a Vicky

no le gusta mucho. Las almendras, el queso.

Las huevas. Cuatro.

Las verdes esas, las cosas verdes.

Le quito las hierbas, el arroz. -¡El arroz!

-Sí, porque tiene patatas. Vale, los tomates.

¿Me deja los champi... Las setas? -Sí, te las deja.

Tamara, le quitaste a Vicky, alcachofas, almendras,

queso, huevas de trucha, las hierbas, arroz y tomates.

Un ingrediente te queda, ¿qué quitas más?

Vino blanco. El vino blanco.

Con la soja, ¿qué hago? -Qué bien robas, Tamara.

-Qué bien robas. -Con qué estilo.

Con qué elegancia. ¿Verdad? Increíble, chiquísima.

Bueno, no le puedo decir nada a Tamara, la verdad.

-Lo hizo de cine. -Si quisieras, podrías robar, eh.

-Ya, pero no le hace falta. -Intenté no perjudicarles

a ninguno, no es mi estilo, no sería algo que me gustaría

que me hicieran a mí, pero sí que con Félix,

aquí competimos todos y claro que yo quiero ganar.

Yolanda, Boris, Tamara, vuestra misión ha concluido.

Ay, ¿ahora, qué hacemos? -Irnos arriba porque nos darán.

Se nos olvidó comentaros un pequeño detallín.

(BORIS) Ay, ay. Los delantales negros

están en la bodega y han visto todo lo que hicisteis.

¡No! Adelante, delantales negros.

No, yo no estoy aquí, yo no estoy aquí.

Bienvenidos. Gracias.

-¿Pero qué haces, estás loca? -Hay plato.

-¿Dónde hay plato, qué plato hay? -Pero qué has dicho

y tú quitándolo todo. -Eres responsable de la herida.

-No. -Mi arroz, mi arroz.

-Ah, Obregón, Obregón. -Me mandaste al infierno

de los perdedores y perdiste tú.

-Yo es lo que no entiendo siendo las taradas,

cómo de repente se ha puesto en este plan, no sé.

Aspirantes, destapad las cestas, por favor, todos.

¡Ah! (AVELLANEDA) Buah.

(ANA) Ah está ahí, está vivo, está vivo porque anda.

Sí, anda, con las patas que tiene, claro.

¿Pero qué se hace con este bicho? -Que sea lo que Dios quiera,

vamos, venga, tira. Aspirantes, ya sabéis

los 10 ingredientes con los que, amablemente,

vuestros compañeros os dejaron cocinar.

Buscamos que de la escasez surja la creatividad

y para demostrarnos que no hay que tirar la toalla

por muy complicadas que se pongan las cosas,

Nos visitan dos hermanos que convirtieron su restaurante

en un ejemplo de calidad, lucha y tesón.

Desde el restaurante El Ermitaño, en Benavente,

Zamora, con una estrella Michelin,

Óscar y Pedro Mario Pérez, adelante.

(Aplausos)

Buenas noches. -Guau, Óscar, Pedro Mario.

Gracias a los dos hermanos por venir a las cocinas

de "MasterChef", un placer teneros aquí.

Encantados. Nuestros aspirantes

están contrariados porque tienen que cocinar

con pocos ingredientes, bueno, o los que tienen,

no les gustan, no se dan cuenta que, a veces,

de la crisis puede surgir la oportunidad.

Vuestra estrella Michelin surge justo de eso.

Por favor, si les podéis contar lo que os ocurrió.

A ver. -A nosotros, en el año 2000

se nos quemó el restaurante

y nos quedamos huérfanos de sentimientos, de cocina,

de corazón, pero eso se recupera si paráis unos segundos

a pensar por dónde tenemos que caminar o cómo debemos caminar.

Es el afán de superación, sentir lo que sois,

vosotros mismos y eso fue lo que hicimos,

venirnos arriba, respirar con tranquilidad

y conseguir, nuevamente, el reto.

-Teníamos menos cosas, prácticamente, que vosotros

en la cesta y había que volver a empezar

y la única forma de hacerlo era con fuerza, con ganas.

(ANA) Venga. -Y diciendo:

"Hoy empieza de nuevo". -Venga.

-Yo siempre digo que al final somos lo que comemos,

pero como cocinero, cocinamos lo que somos.

(ANABEL) Sí, chef. (BORIS) Bravo,

esa es la actitud.

(FÉLIX) El mensaje de Óscar y Pedro Mario

justo en esta prueba de hoy con el panorama que tengo delante

pues ha sido una manera de insuflarme fuerzas

y de darme ganas de pelear y llegar al final

porque casi tiro la toalla.

Tenéis 75 minutos para presentarnos un plato

que os salve de la eliminación. Madre mía.

Y uno más para entrar al supermercado

a coger gelificantes o texturizantes, lo que necesitéis.

¿Estáis preparados? (TODOS) Sí, chef.

No. Pues el tiempo comienza

en tres, dos, uno, ya.

Vamos, vamos allá.

Ay, mierda las gafas. -A ver.

-¿Me buscáis lecitina, por favor, que no veo sin gafas?

-La tengo, toma. -Gracias.

-Una cosa, ¿no deberías estar a este lado?

-Por el oído, tienes razón. -Sí.

¿Pero quién se ha llevado el agar-agar?

-Anabel, Anabel. -Te lo llevas todo, hija.

-No, hija, todo no, un bote. -Hija, todo.

A ver cómo pillo yo esto.

O sea...

¿No se moverá esto, no?

No entiendo una chica que se crió en el campo

cómo tiene miedo a las anguilas. -No hay muchas en el campo.

(RÍEN)

¡Ah! -¡Ay!

(SAMANTHA RÍE) (ANA) Ay, Dios mío

de mi vida y mi corazón. (YOLANDA) Venga, Anita, venga.

-Dios mío. -No lo pienses, Ana.

Lo pensará ya verás. No lo pienses, cógela, tira ya.

Es que me da mucho yuyu, tengo que tocar madera al tiempo.

(BORIS) Venga, Obregón, dale duro.

Arriba. -Ay, cómo pesa.

-Arriba, vas enorme, divina.

Ah, está viva, ha hecho... Tiquiti.

¡Ah! -Qué dices, va a estar viva.

-Está viva. -Ay, los últimos aleteos.

Siento decirte que no tiene aletas. -Se está moviendo.

-¿Me tomáis el pelo, cómo se va a mover una anguila muerta?

-Que está dormida. -Pero si vive en el agua.

-Ana, para ser bióloga, de verdad te lo digo,

qué miedo le tienes a los animales.

(RÍEN)

(BORIS) Muy bien, Obregón, ya está. -Muerta.

Bravo, listo, a prepararla.

Ah, mira qué ascazo, tío -El reto es tremendo.

La anguila es saber quitar esos lomos,

saber que es una carne dura y tiene que cocinarse,

asarse fuerte. Y el sangrado.

Te digo una cosa, Anabel tiene una ventaja,

en la prueba anterior vino un chef coreano,

hizo un plato de anguila y le tocó con ella.

Sabe que la tiene que desangrar, que limpiar bien.

El desangrado tiene que ser a mano. Puede sacar los filetes

y meterlos rápido en agua-hielo. Es más rápido.

Madre mía de mi vida y de mi corazón, esto es horrible.

Soy supersupersticiosa, súper, y no me van las cosas así...

No te digo el nombre porque hasta el nombre me da yuyu.

Vámonos, huevito, hijo.

-Qué bien lo hace Vicky. -Qué maravilla,

huevos a la sal, ¿no?

Victoria, eres lo máximo. -Sí, que lo eres.

(GRITAN)

Tú, estate ahí tranquila que ahora vengo, ¿vale?

-Ya, pero deberías empezar por ahí.

Justamente, sí.

El único que no se queja

de la anguila es Félix que se la han quitado.

¿Se la quitaron? Sí.

Le veo muy convencido. Bueno, él es muy serio trabajando.

Es serio, ordenador, disciplinado. Pero si está Boris alrededor...

Lo pone nervioso. Sí, le pone muy nervioso.

(TAMARA) Se agobia porque ligas con él.

(BORIS) ¿Por qué no ligar con él?

-No puedes. -Anda, que sí.

-Golfa, que eres una golfa. -¿Ina golfa?

Vamos que nos vamos. -¡Ah!

-Venga, Vicky.

-No lo pienses. -Ya, ya.

(TAMARA) Ya está, ya está. (BORIS) Ay, se movió.

(ANA) Está dormida. -Cállate, Ana Obregón.

-La mía se ha despertado. -De verdad, Victoria, no exageréis.

De verdad, la fatiguita que estoy pasando... ¡Ah!

Cállate ya, Vicky, que yo ya me la cargué.

-Oye, tú, métete en tu plato, tú ya lo pasaste mal,

ahora voy yo, ¿no? -Pues, tira.

A mí ya no me da asco, ya está muerta.

(TAMARA) Claro, ahora ya nada. -Nada.

(BORIS) Mira, Félix hará una ósmosis.

-Me dijo el médico que tengo ósmosis.

(RÍEN)

Vaya veranito que he pasado, cogí ósmosis.

(RÍEN)

¿Pero cómo lo tiene de cogido esto? (BORIS) Mira cómo abre

la anguila, Anabel. Demasiada manipulación, ¿no?

Obregón, ha ido más rápida. -Con un minicaldo me va.

Me he pasado de agua que te cagas.

(TAMARA) ¿Qué tal vas, Juanito? -Pues ahí voy,

diseccionando a ver cómo es por dentro.

-Disecciona, disecciona

-Yo voy a hacer un escabeche con la cebolla, el ajo.

Con los champiñones haré unos falsos caviares de soja.

Hombre, Tamara se ha portado como Dios, la verdad.

Tamara fue de mala diciendo que le iba a perjudicar

a Avellaneda, pero le dejó los mejores productos.

Esto tiene espinas por todos lados. Creo que conoce a Avellaneda

y le dejó las cositas que ella sabe que controla.

¿Para malas? La gurú. Están hablando de mi robo.

Yolanda se ha quedado supertranquila,

le quitó la anguila, todo lo importante,

ella dice que es una estrategia, es una gurú...

Iba a por Félix, totalmente. El robo de Yolanda

me ha parecido una... (EMITE SONIDOS)

En toda regla. -Lo que he hecho con ese robo

es sacarte de la mediocridad.

-La gurú tiene más confianza en mí que yo mismo. Gracias, maestro.

Aquí hay espinas o algo.

Ya lo ves de otra manera, Vicky.

-Esto tiene muchas espinas. -No. No tiene espinas.

Toca con la manita, suave.

Anabel es la única que ha aprovechado cabeza,

espinas y todo para hacer un rollo asiático.

Está haciendo un caldo o una salsa.

Una salsa de anguila al uso. Bueno, pero bien.

Un poquito de sal.

Lo voy a meter en el Roner a baja temperatura.

Y la voy a hacer con una salsita que es de soja,

azúcar, como un almíbar.

A ver si me sale algo un poco asiático.

Me voy.

¿Cómo vas, Vicky? -¡Bien, bien!

Me he atrevido a tocarla, ¿sabes?

-¿Y se te movía? -No, no. Pero Ana me metía miedo.

Es que Ana está ahí dale que te pego con el tema.

Me la he cargado. -La he matado.

¿Qué vas a matar a un bicho que está muerto?

Me la he cargado.

Félix va a hacer con las almendras como una pasta.

Va a hacer una crema. Mira qué Mediterráneo es Félix.

¿Cómo está esta chica? Bueno, chicos, aquí estoy.

¿Qué vas a hacer?

Un guiso. Voy a poner aquí, no tengo ajos, ajetes.

Le echaré un poco de seta. Las patatas...

Peladitas. Sí, peladitas. "Cla, cla, cla".

-El cachelo. -Lo rehogo y le echo el caldo.

Porque no tienes vino. No tengo vino. Nada.

Esto es lo que tengo, chicos. -Vale.

Con todos los ingredientes que tienes, mira lo que te traigo,

que te vendrá bien. Dígame.

"Cocina de aprovechamiento". Me hace falta.

Para que no tires nada. Con los restos,

fíjate los platos que puedes hacer. Maravillosos.

Las madres y abuelas... Lo han hecho toda la vida.

Fíjate qué fácil lo tienes, en un libro,

para que no se pierdan todas esas costumbres.

Muchísimas gracias. Te lo dejo aquí.

Espero que te venga bien. Suerte. Sí, chef.

¿Os dais cuenta que desde que llevo este traje

me he convertido como...? -En una señora.

-¿Verdad? -Eso es lo que tiene la ropa.

Es verdad. Me gustan mucho las colas de las pijas,

que se mueven pero no lo saben ellas.

(RÍEN)

¡Vamos! ¡Tira, "rock and roll"! ¡Dale!

Mira qué maravilla. Se ve monísimo.

-Sí. Monísima. -Félix, qué rico.

Tiene pintón. -A ver qué tal.

Quien quiera el agar-agar, he terminado con él, ¿vale?

¡Bravo! ¡Muy bien, Victoria!

Hay que informar a los compañeros de las cosas.

A la nevera. El ajoblanco ese que ha hecho,

es frío. -Claro.

A ver. Voy a probar cosas.

Hola, Félix. -¿Qué tal?

¿Cómo estás?

Bien. Vas sobrado, eh.

Bueno, es que tampoco tengo mucho que hacer.

¿Cómo que no? Tienes mucho que hacer.

Lo que tienes, son unos ingredientes limitados.

¡Oye, que es una estrategia mía!

¿Y qué vas a hacer? Cuéntanos. He hecho un ajoblanco.

Es verdad que no tenía ajos. Los he sustituido por los ajetes.

Puede ser una solución. Sí.

Y luego, con las alcachofas, estoy probando tres texturas.

Estoy probándolas a baja cocción en el Roner.

Tengo unas en el horno y otras cocidas,

para asegurarme que las tengo.

Puede haber varias texturas en un plato de alcachofas.

No tienes por qué poner una. Ah, vale. Podré utilizarla.

La idea ahora mismo es buena. Solamente falta

que sepas ordenarlo. Y el aliño final

para realzar el sabor de la alcachofa.

A ver qué tal.

Me apetece mucho probar ese plato.

-A ver si está rico. -Mucha suerte.

Muchas gracias. Suerte, Félix.

Gracias.

¡Cariño, por favor, gana! ¡Ahora quiero que ganes!

¿Ahora? ¿Y antes no? -Es una estrategia.

Juanito, hijo mío, tienes una clase...

(TAMARA) Mira qué bien trabaja, qué limpio. Es muy crac.

Oye, qué buena pinta tus alcachofas, Félix.

Ojalá. ¡Roner!

Te lo puedo poner aquí.

¿Te acuerdas que nosotros queríamos un Roner?

Son 7000 euros. -¿En serio os lo vais a comprar?

De verdad te lo digo, el pijerío llega

a unas alturas insultantes.

O sea...

Roner no. Cocinero: "check". Amigos pijos: "check".

(RÍEN)

(YOLANDA) ¡Será pija la del Roner!

¡Aspirantes, os quedan 30 minutos! ¡Ay, Dios!

¡Ay, por favor, Félix! Sabes lo que estás haciendo, ¿no?

Sí. Déjelo tranquilo. Lo sabe perfectamente.

Pues a mí no se me ocurriría el alga así, eh.

¡Uy! Oye, el alga es potentísima.

Se huele aquí. ¿A que sí? -¿El alga?

-¿El alga? -Es potentísima. ¿No la oléis?

-Sí. -Ahora lo he olido.

Tienes razón. Ahora. -El alga dice:

"¡Hum! La arena, la playa, los turistas".

Salou, 1994. -Salou.

No me gustaban nada los años 90. -Los 90 vinieron

muy bien para Gucci. -¿Gucci llegó a mi pueblo? No.

Y Calvin Klein.

Y Armani. -Yo tocaba: Viernes mercadillo,

plaza del mercado.

¿Te comprabas bragas en el mercadillo?

Pero así, del brazo de la gitana.

"Toca esto, nena". Y te hacían tocar.

Y te lo envolvían en papel de periódico.

-¿La braga? -La braga.

¡¿Y después te la ponías?! -No. Se lavaba, hombre.

Oye, ¿estáis a gustito ahí arriba?

Estoy muy fascinado viéndolo todo y también oyendo.

Un poquito de sal, un poquito de sal.

-Eso ya tiene buena pinta, Vicky. -¿Sí?

Vamos con el curri.

Félix, es divino. Se ve como una crema fabulosa.

A ver si está rico.

Claro que va a estar rico

porque lo haces tú. -¡Gracias!

Creo que Félix debería abandonar esa alga,

que no va a ninguna parte.

No va a ninguna parte.

Con el alga, no sé qué hacer.

Nunca he hecho un alga, ni una anguila ni nada.

-Hola, Ana. ¿Qué tal? -¡Hola!

Con la anguila. He hecho un caldo con lo que no voy a utilizar.

Estoy haciendo un sofrito con las cositas que tal.

Y voy a hacer un guiso.

No me mires así, Jordi. Cuando yo miro así,

es porque veo ciertas lagunas. A ver. Cuéntame, entonces.

¿Es la primera vez que trabajas la anguila?

La primera vez. Se nota.

Claro. Ni la he comido, ni la he trabajado.

-Un poquito la sangre. -Sí. La he lavado

y la voy a lavar antes de ponerla otra vez.

¿La has lavado de qué? Se la voy a quitar

antes de echarla en el guiso. ¿Cómo se lava?

Con agua fría. ¿Y por qué no está puesta?

Se suele meter la anguila un buen rato en agua fría

para desangrar. Lo sé.

Con esto tenías que haber hecho lo mismo,

porque tienes un poco de sangre. Le dará sabor metálico.

Lo sé. Amarga. -Claro.

A mí me hubiera gustado poder hacer un caviar de soja.

Pero eso lo dejaré para el final

porque cogeré el agar-agar, llevar a ebullición.

Si tienes alguna cosa para dar un poquito más valor añadido

al plato, no lo dejes para mañana. Lo voy a empezar a hacer ya.

Venga, vámonos. Vamos.

Toma agua. Ahí te vas a desengrasar enterita.

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A ver este. A ver dónde está la yema ahora.

¡Oh, Victoria! El momento.

(BORIS EXCLAMA)

¡Milagro! ¡Milagro! Mira qué divina, cómo se concentra.

-Yo no sabría ahora limpiarlo. -Lo está limpiando con agua.

Es muy difícil esto.

¡Uh! Se ha congelado.

Félix, me están dando ganas de comérmelo, te lo digo de verdad.

Sobre todo porque lo seleccionaste todo tú, mi amor.

Yo sabía que saldría adelante.

Creo que mi compañero no me habla.

Yo no sé cuánto tiempo tiene que cocer esto,

la anguila, para echarla en el guiso.

Ana se la puede pegar con todo el equipo

porque tiene poco y poca idea de qué hacer con la anguila.

O la poner a guisar, porque son unas tajadas así

de gordas, o no nos la podremos comer.

Pues está rico. Si no tenía de nada...

Y Félix yo creo que lo va a hacer bien.

He visto muchos platos de alcachofa

de varias texturas fallidos aquí.

Hay que ser virtuoso para que quede un gran plato.

Llevas razón. Pero hoy no tenía más.

(FÉLIX) Estoy con varias cosas y estoy viendo las que mejor casan.

Y estoy ahí trajinando en plan alquimista.

La idea es monísima. Como una ostra.

Voy a poner las más monas.

Esta...

Avellaneda siempre me da la sensación

de que va muy tranquilo. Ojo con cocinar con chaqueta

y que no se te mueva un pelo. Me tiene alucinado.

Y Vicky parece que lo tiene controlado.

Yo creo que sí. Nerviosa al principio

y se ha tranquilizado.

Esto ya.

¿Y la pimienta? Ah, aquí.

Estoy haciendo un medio pilpil. -Ya te veo moviendo el culo.

Eso va bien. -¡Epa! ¡Perrea, perrea!

¡Aspirantes, últimos cinco minutos!

(BORIS) ¡Oh! ¡Venga, va! ¡Que está todo ahí! ¡Fuerza!

Nada. No me da tiempo de hacer el falso caviar.

El de Vicky tiene un pintón.

-¡Vámonos al horno! -Lo ha puesto en el Roner

y después al horno.

Yo no sé si está cocida o qué. ¡Ay! Está durísima.

(BORIS) ¡Venga, Obregón! ¡Muy bien!

(TAMARA) Huele genial, Anabel.

-¿Tú crees que es este? -Sí.

¡Me encanta! ¡Te quiero!

¡Gracias, mi amor! -¡Y nosotros!

A ti no.

Oye, voy a freír esto, a ver qué pasa.

Si tú coges una sartén, aceite frío

y le echas un puñado de ramallo de mar,

sin darle temperatura, ¿cuál es el objetivo?

¿Qué está buscando? Darle brillo.

(RÍEN)

Le voy a echar un poco de sal.

Oye, y le ha echado un poco de sal, por si ya viene sosa del mar.

Oye, está rica el alga frita.

Es un genio. -Cariño, mira que te lo he puesto

difícil, pero, amigo, muy bien emplatado.

Yo no sé cómo emplatar esto. ¿Esto es bonito as?

Pobre anguila.

¡Juanito! -"Hello".

Aspirantes, no os quiero poner más nerviosos,

pero acabáis de entrar en el último minuto.

¡Uf! -¡Vamos!

(BORIS) ¡Mira ese momento con la pinza!

(YOLANDA) Brutal. Te he dicho que había plato.

(ANABEL) Bueno, me ha quedado riquísimo.

(BORIS) ¡Oh, guau! (YOLANDA) ¡Oh, guau, guau!

La dejo nadando al alga. El alga tiene que estar en su ser.

Diez, nueve, ocho,

siete, seis, cinco,

cuatro, tres, dos, uno.

¡Tiempo! ¡Manos arriba!

Manos arriba.

No, no. "Watch you" no. Yo sé lo que hago.

(FÉLIX) En algún momento, ¿te has sentido un poco culpable

por la compra que me has hecho? -Culpable no. Cagada.

Cómo voy a quedar si eliminan a mi compañero.

-Como una hija... -Claro, claro.

Entonces, sí. Pero no por ti, por mí.

Aspirantes, el tiempo ha terminado

y ha llegado el momento de la cata.

Pero antes, vamos a despedir

a nuestros amigos Pedro Mario y Óscar.

Muchas gracias por acompañarnos.

Un placer. Nos vemos en Benavente.

¡Pedro Mario! ¡Óscar!

¡Mucha suerte a todos!

Un placer. Hasta luego, hermanos.

¿No te recuerda este hombre a un malo que salía

siempre en las películas de James Bond?

-Me suena mucho. -Tiburón.

¿Tiburón? ¡Ah! Que se llamaba Tiburón.

¡Hostias! Pues puede ser. ¿Pero de James Bond era?

Ahora sí, comienza la cata.

Avellaneda, tú serás el primero.

¡Venga, vamos! -¡Venga, cariño!

¡Venga, cariño! ¡Va! ¡Va, cariño.

¡Avellaneda, rey! -¡Qué pintón!

Tiene mucho el colorido de la chaqueta, de la americana.

¿Nombre de tu plato? "Anguila a la red carpet".

¿Y tú ves el glamour de una alfombra roja en tu plato?

Yo creo que sí. Como si los focos

se hubieran ido. El aceite brilla más.

La alfombra debajo. El foco se ha caído

en la alfombra y se ha reventado.

Está claro que los "flashes" de las fotografías te han cegado.

¡Jolín! Pensaba que estaba bonito.

He hecho un escabeche de anguila. Ah, es escabeche.

Escabechado. Sí, sí.

Probemos, señores. Vamos a probar.

No identifico que es una anguila, porque está todo muy desnudito.

Hay poco sabor. La sal no la he visto.

¿Sabes qué pasa? Que Sergio, mi pareja, no toma sal.

Entonces, es verdad que muchas veces pongo poca sal.

¿Y tu chico tampoco toma vinagre?

Pues sí. Pero he hecho un escabeche a mi rollo.

Has hecho un escabeche descafeinado. Ya está.

Y date cuenta por qué la anguila está como doblada.

Por la cocción que le has dado. Se ha quedado como una goma.

Al final, se encoge y le falta

esa cocción de más que debería tener.

Un plato que se ha quedado a medias.

Le falta un poco de vinagre, aceite, caldo,

un poquito más de salsa para parecer un escabeche

y un poco más de cocción para parecer un buen pescado cocido.

Pues oído.

(JUAN) Estoy decepcionado conmigo mismo.

Cuando pienso que tengo una buena idea, es mala.

Claro. Al final, digo: Es que no lo sé.

Parece que voy a hacer una ofrenda a los sumos sacerdotes.

A los sumos sacerdotes.

(Música coral)

(Risas)

¡Oh, dioses! Esta ofrenda la hago

desde el fondo de mi corazón.

(Risas)

Esperando vuestra benevolencia y que me salvéis

de la espada de Damocles, que pende sobre mi cabeza.

(BORIS) ¡Brava! -¡Muy bien!

(Aplausos)

Anabel. ¿Sí?

Cuéntanos cómo se llama tu ofrenda.

"La anguila siempre llama dos veces".

Es que en este programa me ha tocado dos veces, con Luke

y ahora otra vez. ¿Y esperabas que fuera Boris

el que te robara a ti?

Me lo olía porque, para bien o para mal,

estamos unidos. -Es verdad. Estamos unidas.

Yo ahora me he dado cuenta cuando te he visto manipular

en exceso al producto...

¡No lo he manipulado en exceso! ¡Le he quitado una baba!

Como él no sabe cómo se hace... -No sabíamos si era

una anguila o era un neumático

lo que estaba allí, porque... ¡Cuidado!

-¡Hombre! -A ver...

Bueno, pues nada. Vamos a probar.

Te diré una cosa, Anabel. Estás en este programa ahora mismo

con un pié dentro y otro fuera.

(Risas)

Ahí ha estado bien. Vamos a ver si probando,

está con los dos. (BORIS) Tienes que salir

de tu aura de estrella.

(Gritos)

¡Cuidado, Yolanda!

¡Ay, que me he quedado aquí!

¡Cuidado!

Pues mira. ¡Aquí están los dos zapatos!

¡Pues ahí estarán!

(BORIS) Qué fuerte, de verdad.

Bueno, Anabel, te diré que no esperaba que hicieses

un guiso que estuviese suculento.

Está como debe estar un guiso, ligado, bien rehogado...

Le he echado un poco de agar-agar también.

Así, un poco. Has aprovechado todo.

La única que ha utilizado la cabeza, la espina central

y has hecho buen uso de toda la anguila.

Y has hecho un guiso de patata con "shiitake" y anguila.

Es un buen trabajo. Pues gracias, chef.

Tu guiso me gusta. La patata está justa.

La anguila perfecta.

Con lo cual, se merece un beso.

¡¿Qué me dices?! ¡No! ¡No!

¿Pero en el moflete? Sí. ¡No te jode!

Anabel, empieza poco a poco. -Ya.

Es verdad, que le he besado el cogote. Es verdad.

¿Qué me dices?

¡Ay!

¡Gracias! Hemos dicho que el de la boca

para el final. Ese sí.

Si llegas. Si no, no hay beso. Ese es el gran premio. Vale.

Pues muchas gracias, de verdad. -Mira. Esto es como Cenicienta.

Te devuelvo tus zapatos, que te lo mereces.

Muchas gracias. -Para que estés bien calzada.

Muchas gracias. (SUSPIRA)

(ANABEL) No es el fin de las Taradas, ni mucho menos.

Por mucho que hoy estemos más separados,

estamos unidos por la tara.

Ana, ¿cómo se llama tu plato?

Mi primera anguila.

Superada una superstición,

que he dicho el nombre y es la primera vez que lo nombro,

en mi vida.

¿Qué superstición es? Todo lo que sea así

y que tenga lengua...

No hay madera para tocar. (ANABEL) Las bichas.

¡Ay! -Lo que no se puede, es lo otro.

¿Bichas? Sí. Me da... Es horrible.

Culebras, serpientes... ¡No se puede decir!

¡Por favor, por favor! ¿No se puede decir

serpientes ni culebras? ¡No!

¡Otra vez! -¿Por qué no?

-¡Porque no!

-¿Te da yuyu? -Por si acaso.

¿Qué pasa con las serpientes y las culebras?

¡Otra vez! Me quedo aquí.

¿Y cuando estudiabas Biología? ¿Cómo lo hacías?

(Risas)

Intentábamos utilizar nombres científicos.

No puedes decir serpiente ni culebra.

¡Otra vez!

De verdad, es que no es broma. Lo paso muy mal.

No entiendo nada. Cada vez que nombras

la palabra culebra, anguila, serpiente,

¿tienes que tocar madera? Siempre.

(ANA) No sé si los jueces entienden lo que es tener

ese horror de superstición. Ni siquiera verla ni tocarla.

De verdad, Pepe, es que yo no puedo...

Es que me da mucho "yuyu".

¿Probamos? A ver qué pasa. Sí.

He hecho un guiso con lo que tenía.

Con lo que... Nada. Cebolla y tomate.

No tenía nada más. Nunca en mi vida

hubiera dicho ese nombre, por eso es "Mi primera anguila".

¡Jo!

¿Está muy duro o qué?

Es mi primera anguila y lo he dicho, anguila.

¿Quién la quiere probar? A ver...

No. Con Anabel me conformo. No pasa nada.

No. Está durita. Está durita.

Está dura. Tú ya habías hecho otra anguila

y ya sabías la cocción. No hace falta que lo digas,

que sé que está dura.

Tiene una cosa por fuera.

(RÍE) Tiene una cosa...

Tiene una cosa por fuera.

(Risas)

¿Qué pasa? Que tenía como una cosa por fuera.

Está cruda. Simplemente, le falta cocinar.

Ana, hay un problema de todo,

de concepto, de base, de gusto...

El problema primero es que lo dejas duro.

Y segundo, no queda ligado. Es el caldo ranas, un "aguachirri"

con una anguila que se ha quedado cruda.

Hasta la alcachofa sigue estando dura,

porque no ha cocinado. Coges el ramallo de mar

y lo has tirado ahí. Ahí lo dejo y tal.

Esto es un golpe de sal.

Si te comes esto... No había hecho nunca un alga.

Claro. Pero debes, por lo menos, probar un poquito.

Lo he probado. Estaba como saladita.

Fíjate todo lo que has echado ahí,

además de echarle unas roquitas de sal al alga.

Es mucha sal, Ana, de verdad.

¡Pepe, te he decepcionado! Sí.

¡Oh! Un beso de conciliación. Es un dolor muy grande.

(Canción "Pepito")

Que te quite el mal sabor de boca de la anguila.

(VICKY) ¿Qué le quiere dar, un beso con lengua?

¿Qué dices, con lengua?

Pero dale un beso. ¡Va!

¡Venga, un beso!

(Exclamaciones)

Así sí, amigos. -Menos mal.

-¡Piquito! -Así, amigos.

Chica, si para un piquito necesitas tres empujándote.

Porque soy muy tímida.

Eres una tímida que hace unos posados fabulosos

en bañador y todo eso, pero eres una tímida.

Soy tímida y me he puesto roja.

Pepe, no me mires, que me da mucha vergüenza.

Ya sé que tal... -No estás roja.

Tú tienes un concepto de ti misma que no es real.

Estoy roja. -Que no estás roja.

-¿Qué roja? -¡Ana, por favor!

-Bueno, nena... -Le he dado un piquito.

Eso que me llevo.

(Canción "Pepito")

Si no me expulsa, ahí me voy a quitar

toda la vergüenza y le voy a dar un beso

que lo voy a doblar. -Realmente, sí

que te está gustando Pepe. -Me encanta como persona.

Félix. Pues el nombre va a ser

"Ostras de ajoblanco".

Es una base de ajoblanco con nuevas de trucha,

crujiente de alcachofa

y un aire de ramallo de mar. ¿Y dónde está tu anguila?

Confiar en mis estrategias os llevará al mejor puerto.

(Risas)

Rabina. -He dicho "estrategias",

no he dicho para el bien de quién.

Para el tuyo siempre, gurú. Claro.

Tonta no soy. Soy gurú, pero no tonta.

(Risas)

¡Qué bonito! Qué bonito tener

un gurú para esto. Sí.

Tengo una alcachofa, una almendra y no sé qué

y voy a hacer un plato que lo llamaré "Ostras".

Hay que tener dos pelotas.

Tiene mérito. Hay una textura marina o acuática,

que serían las bolas de trucha. Y vale, lo has resuelto.

Tienes que dar las gracias a Yolanda porque, al final...

Claro. La gurú.

Gracias, gurú. Me has llevado al camino.

He visto la luz gracias a ti, gurú.

Cuando todos compiten con los buenos elementos básicos,

hay una competencia terrible. Si a uno lo dejas,

lo sacas de la camada y lo dejas sin una pata,

la gente va a ayudar más al que no tiene pata.

(Risas)

¡Bravo! ¡Bravo, la gurú!

¡Bravo, la gurú de "MasterChef"!

Será una ciencia que se estudiará en el futuro, la "ramología".

Sí, sí. Pero el cachorro de tres piernas se ha salvado.

(RÍE)

¿Te molesta si no me uno a su secta y me quedo fuera

y te borro como gurú? -A mí no.

Eso lo eliges tú, cariño. Pero me sabe mal por ti.

Vicky, nombre de tu plato. Pues el plato se va a llamar

"Gunilla lacada".

No me gusta el bicho. Pero he dicho: Oye, el plato,

a mi gusto, no ha quedado mal.

Pues Gunilla, que me mola ella, con la laca.

Y como la he lacado con un almíbar de soja

y he hecho el falso caviar de soja también,

pues nada, le he puesto así.

A mí me ha sorprendido un montón esa brillantez,

ese plato, esta seriedad trabajando...

Es que me tienes alucinada.

¿Puedo?

(BORIS) Me encantó el huevo curado. (TAMARA) ¿Está bueno, Vicky?

No sé si puedes hablar. Lo de abajo es la patata, ¿no?

El sofrito, el ajete y la cebolla.

Y sobre eso, he puesto la patata y un poco de curri.

La idea es buenísima, porque funciona perfectamente.

También podría ser una versión japo-cañí

de los huevos de Lucio.

Hay patatas que funcionan bien con la yema

y pones una anguila lacada a la japonesa

y todo funciona muy bien.

¡Guau! Cuando los vinos evolucionan

a bueno, es porque se han hecho muy bien desde el principio.

Cuando las personas son buenas y hay buena materia prima

y buen corazón, evolucionan a mejor. Es tu caso.

Muchas gracias, Pepe. Una anguila a la japonesa. ¡Pam!

Con su salsa. A ver si la gurú vas a ser tú.

¡No! ¡Qué va!

Y la Vicky que está ahora en el plató,

que es una Vicky nueva, una Vicky disciplinada,

una Vicky tranquila,

una Vicky que piensa, que hace los puntos de cocción perfectos...

No sé. Es que me tienes alucinada.

No sé qué decir.

Me habéis dicho tantas cosas bonitas.

Nunca en mi vida hubiese imaginado que yo pudiese hacer algo así.

En la vida. O sea, ni soñando.

Aspirantes, la cata ha terminado y ahora tenemos que deliberar

para decidir quién abandona esta noche

las cocinas de "MasterChef".

Entre Juan y yo. -Está claro que está ahí.

En el mismo programa, yo era el segundo mejor plato,

tú el mejor de exteriores. -Cómo es de fuerte.

(YOLANDA) ¡Ay, Dios mío! ¡Dios mío!

Aspirantes, para salvaros en esta prueba,

os pedíamos un plato que mostrara vuestra creatividad

para combinar un número limitado de ingredientes

y que, además, no los hubierais elegido vosotros.

Vicky y Anabel, un paso adelante.

Anabel, se nota que el chef coreano de la primera prueba

te enseñó cómo sacarle partido a la anguila,

porque la limpiaste como una profesional.

Pero lo que ha sido mérito 100% tuyo, ha sido

el buen guiso que has hecho con ella.

Así que, Anabel, felicidades.

Vicky, tenías pánico a la anguila.

Y no solo has sido capaz de superar ese pánico,

sino de pensar y mostrar con ella tu evolución.

Estaba muy rico, Vicky.

Así que felicidades. Muchas gracias.

Vicky, Anabel, las dos continuáis una semana más

en "MasterChef Celebrity".

Podéis subir a la galería. ¡Gracias!

¡Felicidades! Gracias, chicos.

(VICKY) Estoy metida en la novena semana, de repente.

Estoy muy satisfecha, la verdad.

¡Ay, qué bien se está aquí!

Félix, hay que reconocer que Yolanda no te lo puso fácil,

pero te has esforzado.

Has hecho de la nada un plato digno.

(RESOPLA) ¡Continúas una semana más

en "MasterChef"!

(Aplausos)

¿Lo ves, discípulo? -¡Félix!

¡Gurú, gurú!

¡Gracias, gurú!

¡Discípulo! ¡Discípulo!

(FÉLIX) Cachorro de tres patas decir que no.

Estar convencido de que tú querer que yo quedar.

Cachorro de tres patas equivocado.

Solo decir que si te mandaban a la calle,

me quedaba Juanito. (RÍEN)

Avellaneda, Ana, vosotros también nos habéis sorprendido.

Pero para mal. Ya, ya.

Ana, tu plato no había por dónde cogerlo.

Tu problema no ha sido los ingredientes, sino la técnica.

Lo has hecho todo mal. Estoy de acuerdo, totalmente.

Avellaneda, tú fuiste el peor del primer reto de la noche,

el mejor en la Prueba de Exteriores

y ahora estás aquí con un pié fuera.

Tu escabeche era un amago de escabeche.

Querías hacerlo a toda costa y no tenías todos los ingredientes

y has hecho un mal plato.

Tamara, ¿era esto lo que esperabas con tu robo?

No. Yo esperaba que fuera... Que estuviera aquí arriba ahora.

¡Jo!

¿Qué pasa, Avellaneda? Me da rabia cuando trabajas,

te lo curras y vas fallando y dices: Es que no hay forma.

Y luego, cuando te encuentras con personas

con el corazón como Tamara, que te lo ponen todo fácil

para hacer un plato para salvarte y la pifias.

Pues me da rabia.

¿Tú qué te crees, que yo no estoy cabreada

conmigo misma? Estoy supercabreada.

Sí. Pues así es.

(TAMARA) Entre Juan y Ana, no tengo dudas

de que quien quiero que se vaya, es Ana.

Aquí ninguno podemos venir como divas.

Somos aspirantes. Estamos aquí para aprender

y para ser buenos compañeros.

Y nadie puede venir con los humos crecidos.

En fin. Dicho esto, el aspirante que no continúa

en las cocinas de "MasterChef" es...

¡Ay, no, no, por favor, no!

Que sí.

Ana. (BORIS EXCLAMA)

¿Lo ves? Mi amor. -Lo siento.

(ANA) Que me alegro. Además, me parece lo justo.

Perdona, Ana. Estoy preocupado. Boris, ¿estás bien?

No. No estoy para nada bien.

-No pasa nada, Boris. -Me he venido un poco abajo.

Me he venido abajo, porque, Ana, mi siento

muy responsable porque yo, realmente,

fue un capricho ir a... a tu cesta.

¡Que no! Boris, a ver. Yo lo que os quiero agradecer,

es que me quité la espinilla yendo a la repesca.

El programa es la releche.

Me habéis puesto la ilusión en cocinar y os lo agradezco.

¡Esa es una gran profesional! ¡Obregón!

Avellaneda, puedes subir a la galería.

Continúas una semana más en "MasterChef Celebrity".

¡Pero, Pepe, esto aquí no acaba!

Claro que no. Esto va a acabar ahí.

Llevas razón. Acabamos ahí.

¡Oh!

Me he divertido muchísimo. Me lo he pasado fenomenal.

Me voy supercontenta y feliz.

¡Ay, Ana! ¿Cuántas veces voy a tener que echarte

para tener un rato de intimidad contigo?

Muchas, Pepe. Y me he despedido feliz

con un piquito que te he dado.

¡Oh! Me lo he pasado genial.

Me he quitado la espinilla en la repesca.

Oye, pues me repescaron.

Te refieres a la espinita. A la espinita clavada.

¿Qué he dicho? Espinilla.

¿Espinilla? Espinilla es la de la cara.

Espinita, la del pescado. La espinita.

Pero me parece lo justo

porque la anguila me ha descolocado.

Así que nada. Dejamos nuestra relación

en un "impasse".

En el siguiente, te repescamos. ¿Te parece?

Me repescáis como repescasteis a Boris y tal...

Y tal soy yo. Boris y tal. -Eres tú.

Te brindo mi casa para que vengas a aprender

para la siguiente edición. ¡Por favor!

(EXCLAMAN)

¿Qué es esto, amigo? -¡El gurú del amor!

Lo habéis oído todos, ¿no?

Yo la veo en Illescas. ¿Y tú? Sí.

Antes de entrar aquí, no me gustaba cocinar nada.

Y ahora le has cogido el gustillo. Me encanta.

Y tengo ilusión. Y tengo sed de aprender.

¡Tiene sed, Pepe! -Esto es una declaración.

-Calma esa sed, Pepe. -Mira, Pepe, lo que te voy a decir.

# ¿Qué apostamos? ¿Qué apostamos?

# Que Ana sale cocinando de tu casa ya. #

¡Os quiero, desgraciados!

"Os quiero, desgraciados". (RÍEN)

Y ahora que has visto la evolución de tus compañeros,

¿quién crees que va a ganar?

Creo que está entre Juan y Félix.

¡Uy! ¡Pero, Ana...!

¿Acabas de ver lo que he hecho?

¡Cuidado conmigo, eh! ¡Cuidado conmigo!

Bueno, Ana, ha sido un placer tenerte en estas cocinas,

pero, nuevamente, tienes que colgar tu delantal.

Lo sé. Y la segunda. No hay dos sin tres.

¿No hay más repescas?

(RÍEN)

(Aplausos)

¡Ana, mi amor!

Un placer, Pepe. ¡Oye, a currar!

Espera, que me despeloto. Y a Jordi y a Samantha,

gracias por todo. ¡Adiós, Ana!

(Aplausos)

¡Ana, adiós!

# Adiós con el corazón,

# que con el alma no puedo. #

¡Me voy! ¡Adiós, Ana! ¡Hasta luego!

Ya está. Muy bien.

Ana se despide por segunda vez de nuestras cocinas

y aunque decir adiós a un compañero siempre es amargo,

los aspirantes deben reponer fuerzas para enfrentarse

a nuevos y apasionantes retos.

Volvemos la semana que viene. Mientras, ya saben,

¡pónganle sabor a la vida!

(APLAUDEN)

Aspirantes, bienvenidos a los quioscos del Florida.

¿Eso por qué está en frío? ¿Y ahora en agua caliente?

No, no. -Primero lo escaldáis

y después lo sacáis al agua fría. Lo sabe hasta ella.

¿Me podéis explicar qué ritmo es este?

¡Taca, taca, taca! ¡Ese es el ritmo que quiero!

(AMBOS) ¡Ti, ti, ti! ¡Taca, taca, ta!

¡Las Taradas al poder!

Victoria, estás muy callada. No te estás comiendo nada, ¿no?

No, corazón mío. Ya me gustaría.

Para hacer unos churros, ocho personas no lo entiendo.

¡Ay, de verdad! No os vais a pelear ahora en el emplatado.

Aspirantes, el mejor de este reto se llevará

el delantal dorado.

¿Cómo es esto? -Cortas una rodaja...

¿Lo vas a hacer en mi cara? Tienes poderes, Jordi.

No. Tengo orejas y ojos.

Oye, ¿qué estáis liando aquí? No pasa nada.

¿Cómo que no? Parece la fiesta de la espuma.

¡Ay! -¿Qué te pasa?

-Se me ha caído todo. -Ya no te quedas

con el delantal dorado. -Me copio como en el cole,

como mirando que no miro nada. ¿Qué tal se te da?

A la vista está. ¿Qué semana es? La nueve.

Le podía haber tocado a cualquiera. Hay que decir el mejor.

Lo ha amasado mi hijo con tres años,

con la plastilina, pues igual.

La cuenta, por favor. ¿Algún chupito o café?

Otro helado de estos no, por favor.

Qué vergüenza que los comensales haya tenido que probar esto.

Horroroso, horroroso. Humillante.

El aspirante que no continúa

en las cocinas de "MasterChef" es...

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Masterchef Celebrity 4 - Programa 8

30 oct 2019

MasterChef Celebrity celebra su repesca con un picnic internacional en una noche con doble expulsión. Para decidir el primer expulsado, los aspirantes cocinan un plato libre con 10 ingredientes seleccionados por uno de sus compañeros. Pepe Rodríguez participa en el reto...

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