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Para todos los públicos Masterchef Celebrity 4 - Programa 6 - ver ahora
Transcripción completa

El mejor conseguirá el pin de la inmunidad.

Oh. -No.

¡A pulmón, sin bombonas!

Grande, Anabel, grande, Anabel. Corre, Vicky, que te come.

-¡Ah! -Quítamelo, quítamelo.

-Ana, o sea... -Jesús bendito,

eso le da miedo cogerlo hasta a Steven Spielberg.

Tu emplatamiento está muy bien.

¡Bien, bien! Me gusta este camino.

(BORIS) Qué maravilla. -Ole, ole.

-Eres el nuevo sheriff.

Vais a cocinar para uno de los artistas

más importante de todos los tiempos.

Chicos, empecemos a trabajar con cabeza.

-Eh, Félix, tranquilidad, la única que grita soy yo,

-Se quemó la crema inglesa. -Calma.

Es la segunda vez que la quemáis. Capitán, Boris.

No te puedo atender, estamos resolviendo algo grave.

-Vamos atrasados.

Boris, Boris. Fuera.

-Me sabe mal decirlo, pero este ajoblanco

está que te mueres. -Victoria, te comiste todo el cazo.

Eso es una cerdada, Vicky. Victoria, castigada,

te pones a emplatar. Fuera.

(AVELLANEDA) Dios. (JUAN) Los huevos.

Qué pasa. No me lo puedo creer.

No me lo creo. Esto me suena.

Cómo estamos, hola, buenas, qué tal.

-Ay, ay. -¿Y si hago un bocadillo?

-Por un momento pensé que era Berasategui.

(ANA) Ole, las puntillas. -Ole, Tami.

-Madre mía. -Nunca lo he hecho.

(BORIS) No. (TAMARA) Se le ha esparcido.

El aspirante que no continúa

en las cocinas de "MasterChef" es...

Juan. Si mi hermano se va,

yo también me voy.

(Sintonía)

(Canción "Sarabande", de Händel)

Bienvenidos una semana más a "MasterChef Celebrity".

(ANABEL TARAREA)

Es el ecuador de esta edición y los aspirantes

sufrieron mucho para llegar hasta aquí.

Según sus palabras: "Más de lo que nunca imaginaron".

Qué penita esos Chunguitos.

En "MasterChef" los sueños se cumplen,

pero solo si no bajas la guardia y para uno de ellos

esta será la última noche con nosotros.

¡Guapa! -¡Guapa!

-Qué arte tienes, no llores, mi vida, no llores.

-¡Guapa, ánimo, Vicky! -No llores, mi amor, no llores.

-Tan digna. -Brava.

(RÍE)

Qué tragedia. -Nuestra madrina, Victoria, brava.

Qué alta eres. Más alta y más grande

es mi pena. Aspirantes, bienvenidos

a la sexta semana de competición. Guau.

Vicky... Es una pérdida irreparable.

Estás muy triste. He dejado hasta de comer.

No te creo. Es verdad,

se ha ido la banda sonora del "MasterChef".

Vamos a arreglárselo. (CANTAN) # Y si me das a elegir

# entre tú y la riqueza con esa grandeza

# que lleva consigo, ay, amor, me quedo contigo. #

Ole. -Ahí, ahí.

(BORIS) Muy bien. Que no decaiga la fiesta,

que no decaiga, por Dios. (ANA) Sois todo arte.

Merecidísimo homenaje a Los Chunguitos.

Se lo merecen. Se lo merecen.

Los echamos de menos y, realmente, estamos de luto.

Bueno, Boris y Avellaneda lo llevan por dentro y por fuera

porque por fuera vais iguales. Totalmente.

Hemos decidido ponernos los dos las dos maneras para que Jordi

escoja cuál Avellaneda le gusta más.

Solo te preocupa que elija Jordi, los otros...

A ti es mejor que te hagamos uno, pero no tienes que elegir

entre nosotros. Me gustas más tú, Juan.

Soy más total "look". Yo me quedo con mi Boris.

Oh, ¿ves, estás oyendo? Se queda con el mío.

Y tú te vas con Samantha, pues ya está. Gracias, gracias.

-Estoy encantado. (BORIS) Jordi se queda conmigo

porque mi "look" Avellaneda es más desenfadadísimo.

Tamara, ¿también estás de duelo, te has cortado el pelo?

Yo quedaré con Los Chunguitos muchísimo, vamos a verles

en conciertos. -Son tus amigos.

¿Irán a tu casa a conocer a tu madre?

Eso espero, están invitados. ¿Y nosotros?

(ANA) Vosotros, no, vosotros, no, ¿te llegó la invitación? Pues, no.

(RÍEN)

Anabel, tu progresión como parte de las taradas

es meteórica. Gracias, no sé, debe ser...

A ver, es una paradoja lo que voy a decir,

pero la suerte del principiante y...

-Qué principiante. -No me dejas acabar la paradoja.

(RÍEN) -La paradoja es ser principiante

y veterana a la vez, esa es una paradoja.

Luego, también tengo que decir que el nivel del grupo

tampoco creas tú que... O sea.

(Risas) Hay de todo un poco también,

tengo suerte, pero el nivel...

Boris, estamos muy sorprendidos con tus altibajos,

de repente eres el mejor de la prueba,

ganas el pin de la inmunidad y después, lo tiras todo por tierra

con una dudosa capitanía. ¿Qué está pasando aquí?

No lo sé.

(Risas) Y mira a Félix.

-Cuéntame, cariño. -No lo sé, no sé.

¿Te descentra Félix? Me centra y me descentra,

es decir, no sé, no esperaba que esto fuera a pasar.

-Eso es lo más bonito de la vida, Boris.

-No hay nada más maravilloso en la vida que lo inesperado

y cuando o inesperado te viene de cara se convierte en algo...

-Estamos enamorados. -¿Hoy no hay beso, no hay beso?

-Hay manitas. -Poco a poco.

-Ya, pero estábamos esperando el beso.

-Esperábamos un beso. -Calma, por favor,

un poco de calma. -No soy un chico fácil.

Oye, de "MasterChef" soy el chico oficial de Boris.

-Félix, me estás dejando... -Si nos acabamos de dar la mano.

-Es que a mí nadie me había dicho cosas tan bonitas,

estoy muy impresionado.

-Recuerda que soy un seductor mortal.

-Y una vez que seduces, ¿qué haces? -Mortal.

(BORIS) ¿Sabes qué pasa con Félix? Que es actor y mi papá me dijo

cuando yo era pequeño que nunca me enamorara

ni de un actor porque ellos están enamorados

de ellos mismos ni de un arquitecto

porque no son lo, suficientemente, heterosexuales para ser ingenieros

ni lo, suficientemente, homosexuales para ser decoradores.

Bueno, aspirantes, esta noche es muy especial y está llena

de sorpresas y la primera está debajo de este paño.

Yolanda, estando en el ecuador del programa donde los retos

ya se complican, ¿qué no te gustaría

que hubiera aquí debajo? Comida, por ejemplo.

(Risas)

¿Entonces qué quieres que haya? ¿Una serie, una película,

Ana Obregón, qué quieres? ¿Ana Obregón?

-Prefiero comida, mira lo que te digo.

(RÍEN)

Prefiero... -Arroz, que te se te da tan bien.

-Arroz. (RÍEN)

A lo mejor tienes suerte y vamos a descubrirlo.

A ver, a ver. -No.

Ah, cítricos. (AVELLANEDA) Qué mono.

Qué bonito. Aspirantes, bienvenidos

al maravilloso universo de los cítricos.

Son frutas que provienen del sudeste asiático,

de Arabia, Filipinas e Indonesia aunque hoy en día

son tan populares que se cultivan en todo el mundo.

Existen más 58 variedades y son un tesoro muy preciado.

Aportan vitaminas y minerales protegen el sistema digestivo,

depuran el organismo y son buenísimos

para la salud de la piel. Guau.

Boris, tu maravilloso cutis, ¿es fruto de los cítricos?

Un pomelo en la mañana es salud inmediata,

notas, perfectamente, cómo va limpiando

y te hace sentir superfresco. -Estás guapísimo, Boris,

cada vez más. -Muchas gracias.

(RÍE) Oye, Tamara, tu madre es filipina,

uno de los países de origen de los cítricos

y es conocida su afición por hacerse batidos

con ingredientes depurativos. Sí, todas las mañanas toma limón,

el zumo de medio limón, pero cuidado con los dientes,

los oscurece. Se toma con pajita. Qué bien.

Bueno, aquí tenemos lima persa, lima Primo Fiore, lima kéfir,

kumquat, mandarinas, mandarina "gold nugget",

naranjas, naranjas amargas,

naranjas sanguinas, pomelo rojo, pomelo chino amarillo,

limón rosado, limón rallado y mano de Buda.

Qué monada. -Es superbonito.

-Qué harías tú con una naranja.

Aspirantes, en el primer reto de la noche, tenéis que hacer

un plato cuyo protagonista sea un cítrico.

Aquí entras tú, Anabel. ¿A qué?

Fuiste la mejor de la prueba de exteriores

de la semana pasada y te anunciamos que tendrías una ventaja.

¿Cuál es la ventaja? Tendrás que decidir

con que cítrico cocina cada uno de tus compañeros

y con cuál te quedas tú. Ah, la única ventaja

es con cuál cocino yo. Y no solo eso,

como ves aquí delante, tenemos unas cestas

con lazos azules y otras con lazos rosas.

Tendrás que decidir quiénes hacen un plato dulce

con el cítrico que le adjudiques. ¿El dulce es el rosa?

Ahí está, y quiénes un plato salado

y entregándoles una cesta con el lazo azul.

Entendido. Pues, acércate, por favor, Anabel.

Tu cítrico y tu cesta, cuál quieres tú para ti.

Yo he viajado mucho, conozco, absolutamente,

todos estos cítricos como la palma de mi mano

y voy a coger el limón.

(RÍEN) ¿Dulce o salado?

Dulce, además, sé lo que haré, luego os contaré qué haré.

Pero empieza primero el reparto, qué le das a Vicky.

Yo con la pena que tengo ya mira a ver.

-Qué le doy a Vicky, qué le doy a Vicky. Mandarinas.

Mandarinas. Mandarina: Dulce o salado.

Y mandarinas... Es que tiene un disgusto...

Mandarinas dulces. -¿Y dulce?

-Ah, ¿te venía mejor el salado? (BORIS) Vigila, Victoria, vigila.

-¿Tú crees que esto, después del día que llevo?

-Ahora, cogeré salado que ya llevo dos dulces.

Venga. Cojo este de aquí, el pomelo.

Pomelo, a quién. Se lo doy a Almudena

que me pilló por este lado. -Te dejan la última.

¿Qué hago yo con el pomelo? -Seguimos con platos salados.

(ANABEL RÍE) Eso te iba a decir,

¿quién crees que tiene mejor mano? Esto para Álex.

(RIENDO) Que tiene buena mano.

Sí. -Esto para Álex que...

Que tiene buena mano. Es que yo le veo nivel.

-Me ves ahí, eh. -Anabel, es el karma

por el otro día. -El karma vuelve.

-Ahora, dulce, esto.

Esto. Pomelo...

Pomelo chino amarillo. Para Félix, para Félix.

Para Félix. Qué coño es.

Está buenísimo. ¿Pero qué hago yo con esto?

-Anabel, dulce. -Ahora.

Naranja. La naranja.

Y salado. Y salado para Boris.

-Amor, no, ¿de verdad? ¿Naranja y salado?

Qué suerte. Naranja sanguina en salado

para la Milán. -Ay, que te como, salado.

-Ay, qué divino, la sanguina es buenísima.

-Y ahora, ella como es sofisticada, su madre es de un país exótico,

la lima en dulce para Tamara. ¡Ole!

(BORIS) Bravo. (ANABEL) Ahora, dulce...

Esa es pequeñita y ácida, como tú. Venga, Avellaneda.

-No, ¿y qué hago yo con...?

-Coger más. -Y ahora, esta cosa

que sé que a Yolanda los retos le gustan.

Sí. Oh, qué bien.

-Esta cosa que se llama caviar cítrico.

¿Te acuerdas, Yolanda, te acuerdas cuando erais amigas?

Esto está guay, tía. -Le pongo cuatro... ¿No?

-Por ejemplo, es caviar cítrico.

-Me encanta, cariño. -Tú, sácalo, en salado.

-Vale, salado. -En salado.

-En salado. (ANABEL) Pues yo repartí,

la gente no me vino: "Anabel, vaya faena que me hiciste",

o sea, que creo que todos contentos.

No sé luego, qué dirán aquí.

Aspirantes, os hemos dicho que la noche de hoy

era muy especial y aún no acabaron las sorpresas.

En estas semanas, vuestra evolución en cuanto a cocinado

ha sido evidente, pero todos tenéis una deuda pendiente

con otra parte muy importante de la cocina

y con eso tiene que ver lo que esconden

vuestras cajas misteriosas.

(RESOPLA) -Que no haya nada vivo,

por el amor de Dios. A la de tres

quiero que la levantéis todos a la vez, una, dos y tres.

(ALMUDENA) ¿Perdona? (BORIS) Qué monada.

(YOLANDA) Un ladrillo.

(ANA) No tienen bastante nunca. (YOLANDA RÍE)

No te quejarás, es salado.

No me gusta nada. (ALMUDENA) ¿Hola?

(AVELLANEDA) A ti te encaja, totalmente.

¿Y esto? Mira qué mono.

(ANABEL) Ay. (VICKY) ¿Alguien me dice

qué hace una con esto? (AVELLANEDA) Te queda superbién.

(VICKY) Es lo único.

(RÍE)

Yolanda, ¿sueles usar ese tipo de cafeteras en casa?

Sí, italiana. Te sientes como en casa, ¿no?

Estás tranquila. Me temo que no.

No tengo ni idea de qué va la vaina hoy.

Ana Milán, ¿te gustan las reformas? Estoy de reformas hasta aquí

porque llevo muchas y ahora estoy metida en una.

Sabía lo que te venía muy bien por eso te puse el ladrillo.

Mira que me viene de padre porque era albañil

y siempre me sentí muy orgullosa de él y cuando lo vi pensé en él,

me dio ternura. No iban por ahí los tiros.

Ya, pero... Era por los adoquines

a los que nos tienes acostumbrados.

Oh. -¿Aquí, adoquines?

Los platos que nos sirves. ¿Te parecen adoquines?

Muchas veces. En peores garitas

habrás hecho guardia, Pepe, seguro. (YOLANDA RÍE)

(ANA) Estoy convencida que tenía un plato ideal

y que Pepe levantó la caja, puso el ladrillo y lo cambió

porque no es posible. Aspirantes, no notamos mejoría

en vuestros emplatados por eso hemos pensado

que la única manera de despertar vuestra imaginación

es romperos los esquemas. Tendréis que hacer uso

del elemento que os ha tocado, integrándolo en el emplatado.

Sí, hombre. -Siempre tan amable.

-Hombre, esto no está bonito, no está bonito esto.

Aspirantes, en un reto en donde se fusionan

cocina e imaginación, hemos invitado a un gran amigo

que además de excelente cocinero es el rey del ingenio

y de aprovechar el lado positivo de las cosas.

Oh. Adelante, el finalista

de "MasterChef Celebrity III", Mario Vaquerizo.

(Gritos y aplausos)

¡Mario!

(MARIO) Volver a casa es maravilloso, sobre todo,

cuando formaste parte de un hogar como es "MasterChef",

donde hay muchas emociones,

hay mucha competición,

pero después hay buenas formas y buen fondo.

Belleza. -¿Y eso?

Ah. Hola, qué tal.

¿Qué te parece? ¿Y Boris?

No sabías nada. ¡Mario!

Pues, mira, como Boris no superó que le ganases

en el duelo con el bogavante, volvió de repetidor aquí

para ver si consigue llegar a la final. Lo llevaba clavado.

Un poquito, un poquito. -Qué listo.

Y como puedes ver, aquí tenemos a Anabel.

Por eso, no me cuadraba, sé que vosotros

sois los nuevos aspirantes a ser "MasterChef",

pero ellos lo fueron, pero nunca llegaron,

o sea, que lo intentáis otra vez. -Sí.

-Bueno, quien la sigue, la consigue.

-A ver si es verdad.

-Oye, ¿por qué no puedo ser repetidor?

A lo mejor el año que viene lo eres si quieres ganar.

Sí, claro. -Entonces, desde aquí invoco

para que yo sea repetidora el año que viene.

Muy bien. ¿"MasterChef" te cambió la vida?

Me di cuenta que soy una persona más madura de lo que creo

y después, por otro lado, me enganché al universo culinario

y gastronómico. Mi mujer echa de menos

que no esté aquí, en "MasterChef". (RÍEN)

¿Has preparado, últimamente, alguna comida sorpresa?

Lo cuento, que se entere toda España,

yo he hecho 20 años con mi mujer,

yo le preparé un menú especial 20 aniversario.

Qué bonito, qué maravilla, se lo diré a mi marido

a ver si me lo hace. Mario, te llamamos

porque los aspirantes se enfrentan a un reto

que requiere imaginación, técnica y autoexigencia.

Qué consejos les darías para que lleguen tan lejos como tú.

Estudiar mucho y trabajar mucho, currarse mucho el emplatado,

el sabor lo ponéis porque lo cogéis,

pero el emplatado es muy importante.

Con un abanico, ¿qué hago yo? Aspirantes, llegó el momento

de empezar a cocinar. Tenéis 75 minutos

para presentar una elaboración dulce o salada con vuestro cítrico,

integrando en el emplatado el objeto que os haya tocado.

Y tenéis tres minutos más para ir al supermercado.

Queremos un emplatado atrevido y sorprendente, ¿entendido?

(TODOS) Sí, chef.

Perdón, es la costumbre. El tiempo empieza

en tres, dos, uno, ya. Vamos.

(MARIO) Vamos, chicos, no perdáis la concentración.

(ANABEL) Vale. Bien, vamos a ver.

(ANA) Vale, concentración. (MARIO) No sabía

lo de los repetidores. Te repescamos en un momento dado.

Podemos repescar... No, repescar, no.

repescar es cuando te echan,

repetidor es que vuelves para ganar más.

(RÍEN)

Samantha, ¿hay galletas?

No, ¿pero no sabes hacerlas? No.

Yo no veo aquí vainilla. -Mira Tamara.

Es maravillosa, es lo más. Es muy aplicada.

Va siempre calladita, sabes que es muy callada.

Callada y misteriosa. Eso es, pero...

Tres, dos, uno, tiempo. (MARIO) Venga, chicos, ánimo,

serenidad y alegría. -Pero si no sé qué hacer.

-Chicas, que queda poco tiempo, venga, concentración.

Ay, Señor, no sé qué hacer, la verdad.

-Pero con lo creativa que eres, te inventarás algo.

-Pero creativa para hacerte un vestido, un moño, una historia.

-Vamos a conocerte, te partiré por la mitad.

¿Qué os gustaría más hacer,

un plato dulce o uno salado con cítricos?

Preferiría uno salado. Depende.

Un plato salado siempre necesitarás menos una receta

que un plato dulce. Sí.

Félix tiene el pomelo thai, ese pomelo asiático.

Tiene un alveolo, la parte blanca, que es muy gruesa

y cocinar eso tienes que saber mucho.

Es bueno hacer un puré con ese alveolo,

eso ya es muy complicado. Anabel que puede elegir dulce

o salado y puede elegir el cítrico y enseguida dice: "Limón y dulce",

es que tienes clara la receta. Yo con el limón hubiera hecho

un arroz con leche. Si es un poco más protagonista

el limón, mejor. Pedimos que el cítrico

sea el protagonista. Ah, perdón.

Yo creo que a mí no me valdría que usásemos la ralladura de limón.

Pero sí en el caso de la mano de Buda

porque no se usa de otra manera.

Es que no sé qué es la mano de Buda.

La mano de Dios y es cítrica aparte de la tripa

que vivía como un rey. Ay.

-¿Qué pasa, mi amor? -Nada, se me cayó un ajo.

-Ay, se le cayó un ajo a mi niña.

Bueno, Yolanda tiene caviar cítrico,

¿sabes lo que es? No sé qué es el caviar cítrico.

"Finger lime". "Finger lime".

Quitas la cáscara y aparecen como bolitas de caviar

y saben a cítrico. Cogió pimiento rojo.

Pimiento rojo dónde lo metes con el caviar cítrico.

Nada, se come el pimiento al caviar, seguro.

(YOLANDA TARAREA)

Voy a hacer sepia con una salsa con jengibre,

leche de coco, un poquito de nata, a ver qué tal

y luego, al lado pondré,

con hielo, el caviar para refrescar.

¿Cómo vas, Tami? Estás llorando. -Es que la lima kéfir

es muy peligrosa. (MARIO) Qué tiene que hacer Tamara.

Tiene lima kéfir que es como una piedra por dentro

y tiene muy poco cubo y piel rugosa muy, muy aromática.

Se usa mucho para hacer curris.

Para platos dulces... Complicado.

Hola, amor. -Hola, qué tal.

-Un poco perdida, ¿tú? -Un poquito.

Naranjas sanguinas, mandarinas, son primas hermanas

y se puede hacer casi lo mismo con cada una de ellas.

Me ha tocado naranja sanguina que es una naranja muy roja

por dentro, más dulce y no es mi favorita.

Hice la compra como si me hubiese ido

de resaca a hacerla.

De resaca, no, borracha aún.

Hum, qué bueno. Avellaneda tiene kumquat

que me encanta. Es una naranjita pequeña

que te la comes con piel y todo, muy ácida.

Y era...

300, 300. Cervantes.

Y 30. Avellaneda.

Hago cálculos porque, mentalmente, me cuesta

entonces pienso... En la tabla con el cuchillo.

No tengo un boli. cada maestrillo tiene su librillo.

Ya, pero esa tabla ya no nos vale.

Usaremos otra. Si no tengo papel,

escribo en uno de sus trajes con permanente, ¿sabes qué te digo?

Necesito nata, ¿alguien tiene nata?

(BORIS) Toma de la mía, Victoria. (VICKY) Gracias, mi amor.

Vicky, ¿no sabéis las normas del programa,

nadie puede compartir ingredientes?

Boris. Perdón, perdón.

¿Está usted dejando ingredientes a otros concursantes?

¿Un repetidor? Es que, la verdad,

me pareció que, realmente, podría provocar un problema

al no tenerla y yo solo usaré un poquito de la nata.

Vicky, tendrás que devolver la nata, ¿oído?

No voy a devolverla.

Si no, tendrás un delantal negro ya.

Victoria, no crees más problemas, no crees más problemas.

(MARIO) Victoria, mi amor. -Pero qué problema, toma la nata.

-Ven aquí, amor mío.

Se la está quitando a besos. ¿Dónde está la nata.

-No lo sé, allí. ¿Pero qué hago con la nata?

-Pues tú no digas nada.

Mario. Ya, ya, bueno, perdonadme

un momento que hablaba con ella de otras cosas, perol nata...

-Es que no dejáis aquí.

-Vicky, oh, Vicky, te tengo que devolver la nata.

-Amor, qué ha pasado, se puso muy nerviosa de repente.

-¿Cómo vas? -Bien.

-Mira, mira. -Victoria.

-Mira, se está... -Céntrate, cariño y ya está.

Eres una mujer que te hiciste a ti misma.

-Sí, Victoria, eras una mujer muy valiente.

-Sí, ¿atemperas el chocolate? -No, no lo voy a atemperar,

¿cómo lo voy a atemperar? Mario,

¿vais a hacer el postre juntos?

No, mi amor, estoy tratando... Una mujer que está un poco

en el paroxismo, pues ayudarla a que saque la cosa adelante.

-Claro, claro.

Estás perdido, ¿cuál es tu sitio, Mario,

defínete, cuál es tu sitio? Es que mi sitio nunca ha sido...

Ningún sitio, en el medio. De Los Chunguitos.

# El del medio de Los Chunguitos. # No, eso es de Los Chichos.

Aquí tuvimos el de Los Chunguitos. (VICKY) No había nata

en el supermercado. (ALMUDENA) Sí que había.

(VICKY) No sé hacer nada. (ANA) Vicky, cariño,

deja de decir que no sabes y concéntrate en algo.

-No. -Céntrate, Vicky, céntrate.

Piensa. -Quiero hacer un fondant

de chocolate, no tengo nata.

Haz una "crock and bush". No pasa nada,

puedes hacerlo sin nata. No sé hacer.

Piensa un poco, en vez de nata, ¿qué puedo usar?

Estás en el sexto programa, tienes que tener un poquito de...

Para hacer la compra, bien.

Ya, pero tampoco... Hombre.

Voy a hacer una "lemon pie", pero deconstruida

porque tengo que emplatar en una pecera que dime tú.

Y diréis: "Qué sofisticada Anabel", no, es que si no, no me cabe ahí.

¿La viste comer? ¿A Vicky?

Come más que una lima nueva. Viene y mientras cocina, engulle,

pero luego, dice que tiene un régimen

que lo empieza al empezar el programa

y a los 20 minutos, media hora, lo deja.

Me está entrando un hambre. Huele bien, eh.

Y queda tanto para la cata todavía,

les pediré un aperitivo a los aspirantes.

Aspirantes, escuchadme atentamente,

porque tengo que pediros algo. Pide por esa boquita, Pepe.

-No, ahora no es buen momento.

Tengo mucha hambre, ¿y sabéis qué me comería ahora?

¿Qué? Unos torreznos de Soria

que están riquísimos y tienen un sabor inimitable.

¿Qué os parece? Pues a mí,

que con minipostre no van. -Yo me comía otro.

-Muy buena idea. -¿Unos torreznos ahora?

No sé si lo sabéis, pero el torrezno procede...

Del cerdo. De la panceta,

conocida como la ventresca del cerdo. Combina corteza,

magro, un poco de tocino... Que rulen, que rulen.

Se adoba con sal, pimentón y se deja secar.

Qué bueno, ¿no? Me estoy relamiendo.

Así que, tenéis la panceta en el supermercado

y quiero que cada uno nos prepare una ración.

Estás de coña, claro. -Está de broma.

(ALMUDENA) No entendí nada. A medida que los terminéis,

nos los traéis. (TODOS) Sí, chef.

(ANABEL) Ahora, no puedo dejar esto.

Quiero que me hagáis unos torreznos, ¿oído?

Así que, al súper todo el mundo.

(ANABEL) Es muy fuerte lo tuyo, chef.

Dónde está la panceta. -Venga.

-Dónde está. -Aquí, maricones, aquí.

-Maricón, aquí, la panceta. -¿Dónde?

-Cuando me preparaba para "MasterChef"

me hice una ración de torreznos. Qué ricos.

Una pregunta, ¿te vas a comer todo esto?

Sí, me apetece mucho tomar un aperitivo de torreznos.

Torreznitos. (BORIS) No entiendo nada.

(AVELLANEDA) ¿Cómo se hacen? (ÁLEX CANTA EN INGLÉS)

Álex se lo está cargando. Vamos, esos torreznitos.

La panceta lleva la corteza que es lo que queda crujiente.

Un torrezno sin grasa no es un torrezno.

-Madre mía. -Pero si me cuesta hacer el dulce,

cómo quieres que haga el torrezno. cómo se hace, ¿frito o qué?

Freír torreznos parece fácil, echarlos a la sartén y ya,

no, ni mucho menos, conseguir el torrezno perfecto

tiene truco y, sobre todo, años de tradición, Mario.

Aquí. Las lonchas tienen que ser,

al menos, de dos centímetros ni muy gordas ni muy finas,

importante colocarlas todas de pie, a fuego muy lento

hasta que le salen burbujas con la piel hacia abajo.

Además, hay que vigilar, constantemente, que no se caiga

ni se vuelque porque si no, las arruinaría.

Con la piel...

(VICKY) Yolanda, cariño, ¿qué haces por ahí?

(YOLANDA) ¿Lo estás pasando un poco mal, mi vida?

-Vamos, te lo digo, ni puñetera idea

qué hacer con esto. Cuando salgan las burbujitas

de la piel, se llena la sartén de aceite hasta arriba,

se tumban y se fríen a fuego vivo 10 minutos por cada lado.

(VICKY) ¿Hay que hacer el torrezno ya?

(ANA) Sí, hay que hacer el torrezno ya, si te lo repito,

me dará un parraque. (VICKY) ¿Cómo se hace un torrezno?

(ANA) Vicky, ¿qué has hecho aquí que está todo sucio?

Parece la barriga de un poni. (YOLANDA RÍE)

Torreznismo, torreznismo.

Los torreznos tienen muchísimos devotos

entre los que me incluyo, me traen muchos recuerdos

de mi infancia. Ese trocito crujiente

de panceta como aperitivo. Qué bueno,

se me hace la boca agua. Son riquísimos

y tienen gran valor emocional. Sí, es muy tradicional

y cada vez más de moda en las cartas de los restaurantes

y enamorados los chefs con el torrezno.

Me encanta utilizar torrezno o panceta, me encanta.

No me puede gustar más un torrezno, por Dios.

-Se van a poner como el quico, como coman torreznos de todos.

-Ana, qué se le echa. -Echar a qué, mi amor.

-¿Mantequilla? -¿A qué?

-A la pasta. -¿Pero quieres dejar de comer?

-¿Pero qué hago? -Primero, dejar de comer, en serio.

-Yo se los llevo ya, probaré uno antes de llevarlo.

-Ay, mi Anabel. -Qué pasa, cariño.

-Cómo estás, preciosa mía. -Mira, hice la galleta...

Muy bien, casera, hecha por ti, qué maravilla.

La galleta para la "lemon pie". ¿El torrezno es para un elefante?

No, torrezno dijo el chef que se tiene que quedar de pie.

Bien, Anabel, bien. Tiene buena pinta.

(ANABEL) Sí, al o menos se queda de pie.

Un poco grande, ¿no? Soy vasca, quién va a pasar hambre,

si a ti te gusta en abundancia todo

Torrezno a la vasca. Claro.

Ten cuidado. Tengo unas ganas de torreznos.

Torreznitos. Sí.

Bueno, los hiciste chiquititos, más rápido.

Claro, pienso que comeríais tantos...

No están malos pero los hiciste muy rápido.

Vale, ¿vuelvo a hacerlos? No, con esto nos vale.

¿Sí? Vale, gracias. Ya sabemos

que no hiciste nunca torreznos. (ANA) Algo se está quemando mucho.

(TAMARA) Será mi torrezno.

-Así cruje más. -Es que lo puse...

Cógete unas pinzas, Anabel, en serio, cógetelas.

Me apaño mejor así, a mí la pinza solo para depilarme.

¿Habías hecho torreznos alguna vez, Félix?

Sí, es que mi padre es de Ávila. Anda.

¿Tu padre? Pues que no vea esto. ¿Por qué?

Hiciste panceta a la plancha. Hiciste panceta a la plancha.

Mejor que el de Almudena está, pero le faltó más tiempo,

un poquito más de tiempo.

Pues aquí tenemos los torreznitos, siento no haber traído la cervecita

que sé que es lo que acompaña. Podrías traer torreznos también.

Los destrozaste. Le quitaste la piel.

Patricia, llévale a Soria que dé una vuelta y los coma.

Más bonito que Soria... Los de Tamara,

esto sí que son una cosa seria. Bueno, me voy.

¿Nos acompañas, te gusta?

¿Cómo lo ves? Está bueno.

Sigue cocinando, Tamara. Oye, no están mal.

Ni bien. Ah, ya tenemos aperitivo.

Ay, aperitivo, ¿ya? Están ricos, Ana Milán.

Aprovechas que me voy para dar el aperitivo a los jueces.

No se me ocurriría. Venga.

Hice los primeros torreznos de mi vida.

-Torrezno es una maravilla.

¡Ah! -Qué te ha pasado.

-Que "Mickey Mouse".

Venga, Anabel, te estoy esperando. Lo bueno se hace esperar.

-¿Y qué haces, chiquitina? -Como me tocó el flotador

y creo que tengo que hacer algo fresquito y el pomelo,

intentaré hacer un aire de pomelo y aparte, cogí las carcasas,

las metí al horno, las reduje, saqué un caldito

y lo enfriaré. ¿Con qué emulsionarás el pomelo?

Con eso, con "valetilina". Leticina de soja.

Sí. La letilina que dices tú,

la de soja, no es el mejor producto

para emulsionar un cítrico porque no aguanta la acidez.

Cuidado porque igual no te sale. Tienes conocimientos, pero...

Como hacía él... (TARAREA)

No, yo hago más de nécora. Ella hace de cangrejo.

Vámonos, venga, caballito.

Venga. Hola, Victoria.

Aspirantes, últimos 30 minutos.

(BORIS) Me ha quedado buenísimo. -Pues sí, tiene muy buena pinta.

(BORIS CON LA BOCA LLENA) Mira, mira, está divino.

(ANABEL) Estoy atacada del moño.

(VICKY) Qué bien te veo, ¿no? (ANABEL) Como el culo, cari.

(VICKY) No hice nada, qué mal día llevo hoy.

(BORIS) Victoria, cálmate.

Qué dice Ana Milán. Estoy superperdida,

el día que más perdida estoy. Pero, bueno, algo tan fácil.

Ya, pues no, creo que me disteis mucha libertad.

Sueles estar más sujeta, está claro, me alegro

que te quitases las gafas para mirarme así como me miras.

Fijamente. -Anda, mira, aquí veo...

-No, si me odia a muerte que me dice unas cosas feísimas,

te lo juro. Bueno, Vicky.

No tengo prisa como no voy a hacer nada de postre.

¿Por qué? No sé, me bloqueé.

Vicky, ve a hacer el postre corriendo.

Bueno. Aprobada, ¿no?

Más o menos. Un día me dijiste:

"Me gusta más el rollo de Los Chunguitos que el tuyo",

y me miraste de arriba a abajo diciéndolo.

Porque es mucho más alegre el rollo de Los Chunguitos

que el tuyo. Porque no te has ido nunca conmigo

a palmear porque te diré una cosa. Me va a costar.

Yo lo de Vicky no lo entiendo. Es una guarrada.

Estoy muy intrigado en saber cómo emplatarás

tus naranjas sanguinas.

Y yo. -Pobre.

Esto es el torrezno vasco. Así es,

no quiero que paséis hambre, ¿me tengo que quedar aquí?

No, vete. Vete, vete.

Sigue con el postre. Y garbanzos, ¿qué harás?

¿Cocido, cebolla...? Madre mía. Menudo potaje vas a hacer.

(RESOPLA)

(ANABEL) Qué tal. Le faltó un poco más de calma

porque lo hiciste muy bestia. Esa loncha tan grande

es muy difícil que se haga por dentro, mejor en taquitos.

Vale. -Tú, sigue y concéntrate.

Mario, ya, Mario, ya. Hija mía, no me dejáis nada.

-Si solo hablaste tú.

Que yo quiero probar torreznos, jolín.

Ah, mira. Un aperitivo.

Oh, glamour. Bueno, a ver qué tal.

Muy bien. Aparte, estaba sudando.

Soy alérgico al cerdo y el pestazo era como..

Ya podrías haber pedido una lechuguita.

Y tú lo podrías haber frito así, ya cortaditos

para que se hagan por dentro. Ah.

Ah. (BORIS) Qué tal,

ay, aquí están los míos.

¿Le has copiado a Avellaneda? No, porque no lo pude ni ver,

pero apreciaba su espalda que le queda mejor el traje

a él que a mí. -Qué bueno, por favor.

-A ver qué opina Míster Torrezno.

Un poquito más frito en el interior, en el interior.

Está muy rico, pero torrezno, torrezno, no es.

La grasa de dentro tiene que estar frita.

¿Puedo retirarme o no?

Por favor. Gracias.

(ANA) ¿Cómo vas, gordita mía? (YOLANDA) No sé ni lo que hago,

¿y tú? -Estoy tan perdida...

-Ya, ya. -Que flipo.

Creo que no vais a ver nunca nada igual en vuestra vida

como decían Los Chunguitos. -Me gusta a mí.

-¿Queréis verlo? (BORIS) Sí, a ver.

(ANA) ¿Qué ha pasado, Vicky? (VICKY) ¿Y dices

que no tienes ni idea qué hacer? ¿Pero, perdona? Yo...

Es que no hay nada hecho, ¿qué hago?

(FÉLIX) Vicky, dale una vuelta. -Pero si ya está quemado.

¿Qué tal vas, cariño? -Mi amor, bien, ¿y tú?

-Tuve que hacer hasta la galleta, tía.

-No me digas. -Yo tan contenta que pensé

que habría María galletas. (YOLANDA RÍE) Ya.

(BORIS) Hola, amigos, cómo estáis. -Amiguito.

-Me dais un poquito de miedito.

Una cosa que te diga, esta receta del patito a la naranja

con magret y demás, ¿es de la escuela online o así?

Sí, porque me gusta mucho el concepto.

Un poco de historia, es sofisticado de los años 30.

Sabe de historia y los conceptos los sacaste de la escuela

de "MasterChef". Exacto.

De ahí sacamos muchas cosas. Ha unificado todo

en un único criterio. ¿Y el emplatado está claro?

Yo con mi pelea del emplatamiento es ideal.

Un espejo se puede limpiar con alcohol, dejarlo superlimpio

y puede ser un plato un espejo. Ay, de verdad, Jordi,

es una idea de los años 90.

Es, totalmente, 90. Si te molesta tanto,

hay platitos pequeñitos, blanquitos que te sirven, pero el espejo

tiene que mantener sentido. ¿Queréis probar la galleta

a ver si me quedó rica? Luego, probaremos todo,

Anabel, gracias. Pues yo la voy a probar.

Tú debes probarlo.

Uh, una galleta que no hay paragón.

-Habla castellano antiguo. -No hay paragón ninguno.

-Boris, esto límpialo que después te dicen lo del emplatado.

-Sí. -Venga, vas bien.

-Mario es encantador.

Corre, Anabel, corre. Mira, Anabel, pobre, cómo va.

Ah, mira, Félix, lo veo muy concentrado.

Sí, concentrado está, a ver, qué llevas, el pomelo chino...

Pues pomelo... He hecho una panacota con el chino.

Con el zumo, he hecho una especie de granizado

para rallarlo y echarle por encima.

Sí. Y la arena del "crumble" también

la he hecho con la ralladura de otro pomelo entero.

Te veo como despistadito, Félix. ¿Tú crees?

Sí, sí. Es que tiene ahí un... Yo no lo veo.

¿Con Boris, dices? Desde que está,

estoy yo más simpaticote.

Ah, estás mejor. (RÍEN)

Estoy un poco más arriba. Me ha dado subidón, vidilla.

Claro que sí. Como florecillas en el estómago.

¡Estás con florecillas! Claro que sí.

¡Oh! ¡Boris!

No te trato de desconcentrar. -¿Qué, "my love"?

¡Uy, uy, lo que veo yo aquí! Es que luego Boris se hace el duro.

Pero porque se está concentrando en el último momento.

Te está dando caña y te gusta. (RÍE)

Suerte, guapetón.

¡Aspirantes, últimos cinco minutos!

¡Olé! -¿Para qué quiero una cafetera,

habiendo platos? -Yo he considerado

que aquí juego con ventaja.

Esto en casa, yo lo hago mucho.

Verde por aquí. Más piececitas quiero ver.

¡Jo! No hago más que correr de un lado a otro.

-Algo haces. (RÍE)

¡Madre del amor hermoso! -¿Qué hago?

-No tiene mala pinta. -No es que fuese

el mejor plato de mi vida. ¿Pero qué hago?

Me da igual.

Tamara, ¿le quieres quitar el puesto a Vicky?

Hay que probar todo lo que cocinas. Llevas medio kilo.

¡Jo, qué horror!

¿Qué tal Olvido? -Bien. ¿Ya has terminado?

¿Puedo ir? Hala, venga, sí.

Cuéntame qué has hecho, amor.

Pues una "naked cake" de lima "kaffir".

Lo poquito agrada

y lo mucho, empalaga. -¿Sí, verdad?

Esto es una mierda.

¡Aspirantes, último minuto!

Voy a limpiar porque no he hecho nada.

Qué bien huele tu pelo, por favor.

¡Mario, te necesitamos!

Diez, nueve, ocho, siete...

¡Hala! -No me ha dado tiempo

a hacer el merengue. Cinco,

cuatro, tres, dos, uno...

¡Tiempo! ¡Manos arriba!

Aspirantes, el tiempo ha terminado.

Pero antes, queremos decir que los mejores torreznos

han sido los de...

Ana Milán.

(Vítores) ¡Y será verdad!

¿En serio? ¡Pero eso...! ¿En serio?

(ANA) No me lo esperaba. Ha sido una alegría

como de "bueno, mira, chica, ni tan mal".

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Ha llegado el momento de la cata. Muy bien.

Empezaremos por Almudena, Álex y Boris, por favor.

¡Venga, venga, venga!

Eso tiene un pintón, mi amor. -Te amo.

Con tiento, con tiento.

(VICKY) ¡Qué maravilla, por favor!

¡Qué divertidos, eh! ¡Ay, Almudena, qué onda!

¡Oh, guau!

Bueno, Boris, nombre del plato.

¡Oh, guau! "¡Oh, guau!"

¡Oh, guau! "¡Oh, guau!", directamente.

Es la historia de mi vida. Sabes que yo era un patito feo.

Yo era un niño con unas gafas de culo de cubata,

con botas ortopédicas, gordo, mofletudo.

-Solo le quedaba mejorar. -Y, de repente, no sé cómo,

pues me he convertido en esto que soy hoy día.

La evolución de tu vida trasladada a un espejo.

Trasladada a un espejo y a una cáscara de naranja.

La cama que lo acompaña, es un puré de patata violeta.

La patata más gay que puede existir. La patata violeta.

Boris, una pregunta. ¿Debes salsearlo?

Sí, claro. Como lo haces generalmente.

Lo pasas así...

Muy bien. Perfecto. Vamos a probar.

Tiene muy buena pinta, eh. Tiene un pintón.

¡Me encanta! ¡Me encanta cómo lo hace Pepe!

Oye, pues el punto de cocción del pato está rico,

la salsa está rica. La cama esa violeta,

pues un poquito generosa.

Demasiada. Entiéndeme.

Ese espejo, esa finura, ese pato, que es cisne...

Pues veo mucho catre para un cisne tan bonito.

Pero tiene su magia, Boris. Y creo que has construido bien

esa idea y la has defendido con criterio.

Muchas gracias. -Pues yo te voy a decir

que me ha encantado. Cocinar el pato no es fácil

y, sobre todo, se nota tu paso.

Es decir, tienes una buena actitud de repetidor.

Muchas gracias. Me ayudó muchísimo cocinar al lado de Félix.

Pero más me ayudo que, sin que él se diera cuenta,

a veces, ponía el espejo y lo miraba a través del espejo.

(Exclamaciones)

Que es algo en lo que yo soy experto.

Tengo años de vestuarios en los gimnasios

colocándome en el sitio exacto

del espejo. -Eres profesional.

(BORIS) Increíble cómo nunca habiendo hecho un "magret",

lo he hecho tan bien. Yo creo que va a ser el plato

en mi casa esta navidad. Directamente.

Álex, cuéntanos, nombre de tu plato.

El nombre que le voy a poner es "Pink".

Mi hija está como loca con el "pink" y solo oigo "pink".

Creo que he cometido un error.

Sí. He cometido un error.

¿Uno solo? Dinos uno de ellos. Lo divertido es el plato.

Son unos espaguetis que vais a coger esto

y va a ser divertido porque irán cayendo,

recogiendo un poquito aquí en el plato.

Que se caiga la comida fuera del plato. Está hecho a posta, ¿no?

Se desborde. -No está hecho a posta.

Vamos a sacar un plato, porque es imposible comer tu plato.

Me parece muy acertado, Samantha.

Sí, pero eso ya no me vale. Eso ya es tu plato.

Ahora sí se puede comer, antes no.

A ver.

¿Cómo te lo digo, Álex? Toda esa magia

que te sugerían esas piezas y ese cítrico,

la has utilizado para hacer unos tallarines,

donde hay una gambita con el intestino incluido,

que el cítrico no está presente y carente de sabor.

Plano, plano, plano, plano.

¿Y sabes lo que pasa con la mano de Buda?

Que solamente se utiliza la cáscara para rallar,

para integrar el perfume que tiene de cítrico.

Además, se te quedan sosos los tallarines.

Es un plato fallido de 75 minutos. Insulsos, aburridos.

En fin. Me cojo todos los adjetivos.

Almudena, nombre de tu piscina, por favor.

"Oporrak". ¿"Oporrak"?

Vacaciones. -Eso es "holiday".

En euskera. ¡Ah! "Eskerrik asko".

He pensado que si yo estoy en el mar

y me tengo que llevar un "appetizer"

y no poder utilizar los cubiertos, pues que todo sea

posible con las manos. Ahora bien, le falta

algo muy importante a este plato, que son las olas.

Os la voy a hacer. -¿También va a hacer las olas?

Ella siempre con sus cosas.

(ANABEL) ¡Hala! ¡Hala, la otra!

¡Qué mujer! Ah, muy bien.

(BORIS) ¡Qué divina, por favor! ¡Las olas!

-O sea, me da una impresión. -Sí, eh.

Bueno, la impresión de ese cuerpo moviéndose como le da la gana.

Bueno, cuéntame qué lleva tu plato.

He hecho un falso caviar de pomelo,

que era lo que me ha dado Anabel. Y luego, he hecho

otro falso caviar de albahaca como muy fresquito.

Y las "chips" esta, porque también me da

como a veranito, son parte de las gambas rojas.

Creo que tiene mucho mérito simular la playa de la Concha,

con todas sus olas.

Salir airosa con un aperitivo que está muy digno

y muy bien hecho. Y tiene sabor a mar.

Me gustan mucho los crujientes, que parecen tortillitas

de camarones del sur. De Cádiz.

Te las has llevado al norte. Al norte, total.

Están muy bien pensados la idea, la filosofía

y el acabado el plato.

Es un buen ejemplo de lo que le decía a Álex.

Cómo pensar en algo y sacarle partido.

Construir un discurso que sirva para materializar

una idea. Aquí lo tenemos de una forma lúdica y sencilla.

¡Ay, gracias! -¡Ay, me encanta!

Me hace mucha ilusión. -¡Bien!

(Aplausos) ¡Ay, mi flotador!

(ALMUDENA) Digo: "Porra".

"Oporrak", porque no tuve vacaciones.

Mira. Una forma de sentir

que he estado de vacaciones, es haciendo este plato.

Yolanda, nombre del plato.

"Emilce". ¿"Emilce"?

(RÍE) Porque dije que pondría

nombres de varón que me sorprendieran. Emilce.

Emilce. ¿Eres consciente

de que la gente, cuando pide un plato,

quiere entender a través del nombre lo que va a comer?

Sí. ¿Y "Emilce" qué es?

¿Qué es "Emilce"? Es sepia con esta salsa,

que le he puesto... Bueno, he hecho primero un sofrito.

Luego, he tirado ralladura de naranja.

He tirado varias cosas para que esté buena.

Pues vamos a probar.

Tenemos un plato sencillo con una salsa rica

y con ese toque cítrico. Calamares, sepias...

El toquecito cítrico no le viene mal.

Yo te doy un aprobado. Ay, gracias.

La pena es que tu caviar esté integrado

como un poquito por encima. Ya.

Pero que sepas que a mí, que no me gustaba nada

tus principios, al final, has conseguido

algo que esté rico. Gracias.

A mí me dan una cafetera y como no ponga café,

¿qué voy a hacer yo en la cafetera? Que estaba muy bueno el plato.

Y el sabor, bueno, la salsa está de rechupete.

Gracias. Ana Milán, ¿de qué son

tus raquetas?

¡Ay, no, Pepe! No arranquemos así, que he ido

como pollo sin cabeza.

Cuéntanos. Es un "Solomillo García

de pura cepa".

Mi primer apellido no es Milán, es García.

Y mi padre siempre me decía: "Tú eres una García de pura cepa",

que en mi casa siempre fue una especie de piropo, ¿no?

Y hoy me ha venido muy bien, porque en todos los días

de "MasterChef", incluido, el primero,

ha sido el día que más perdida he estado.

Entonces, he cogido un solomillo

y lo he metido en la bolsa al vacío,

con el zumo de la naranja. Hasta ahí, bien.

Con hierbas. Bien.

Y todo esto que he contado, creo que suena mejor

del resultado final, que a mí me convence

relativamente poco.

Vamos a probar.

Es difícil de tragar. A mí dame vino,

que si no, esto no pasa. Más que agua.

Es un ladrillo, sí. Sí. Está dura.

La carne está tocha. Está dura.

Cualquier crítica me va bien porque he estado tan perdida...

O sea, es que no he hecho foco en ningún momento.

Has estado perdida y se nota. Sí. Lo siento.

Viniendo de la construcción, entiendo que nos des

una de cal y otra de arena.

Nos has hecho un buen torrezno. Eso es.

Y ahora nos colocas el solomillo muy hecho.

Claro. Eso me lo llevo como alegría.

Pero esto... Estoy... Y mira que tenías una buena idea.

No me ha parecido mala. Pero luego, te has perdido.

Me he perdido desde el primer momento.

Esto, yo no estoy viendo luz al final del ladrillo.

Tamara, ¿cómo se llama tu plato?

Es una "Naked cake" de lima de "kaffir".

¿Y la traducción es...? Son esas tartas rústicas

que están tan de moda ahora,

que no se cubren del todo. ¿Y Ramona las hace así?

Sí que las hace así.

A ver. Ella es una experta. -Qué suerte tener

una Ramona en casa, tía.

Mira. Has rallado tanta lima, que te sabe a lima.

Pero el resto no sabemos lo que es y un bizcocho que no dice nada.

Has hecho una forma muy bonita, que parece una tarta

y lo pones encima. Pero el resto no tiene sentido.

Una cosa. ¿El bizcocho con yogur no tiene sentido?

No. El "frosting" con yogur ha desaparecido

porque lo ha absorbido el bizcocho.

Y cuando lo pruebas, tiene demasiada ralladura.

Un poco desequilibrado. Así que te convendría ir

a alguna clase de repostería.

Vicky, por favor.

¿Cómo lo llamamos? Dices que cuando se dice

el nombre del plato, los comensales tienen que saber

qué se van a comer. Entonces, mi plato se llama

(Risas) "Chungo, chunguito".

¡Ay, qué mona, Victoria! ¡Qué divina, de verdad!

¡Qué creativa!

Victoria, ¿pero lo pasaste bien? -No sé qué hacer.

No he sabido qué hacer. Me he bloqueado.

¿No es un rabo de toro? ¿Qué rabo de toro?

¡Si es una mandarina! No metas, Mario. ¿No me conoces?

No puedes meter el tenedor ahí. -¿Por qué?

Porque no se puede probar.

No se puede comer. No se puede comer,

porque no hay nada. Realmente, eso es naranja.

¡Es la naranja! ¡Claro!

¡Qué valor! No he hecho nada.

Me he bloqueado. Mi cabeza no ha ido para más.

A ti, que te gusta tanto comer, toma.

No puedo comerme eso porque tiene cáscara.

(AVELLANEDA) ¡Qué fuerte! -Hombre, pero pela la mandarina

y le pones chocolate y que se solidifique.

Pero la pelas. -Claro.

Te voy a poner en situación porque no te estás enterando.

Está fatal. Cállate un momentito.

Déjame hablar. Vale.

Siempre hemos dicho que los "celebrities"

nunca recibiréis un trato singular por el hecho de serlo.

¿Vale? Sé lo que me vas a decir cuando te haga la crítica.

"Es que no sabía..." No me interesa absolutamente nada,

cero, de lo que me tengas que contar.

Y a mí me parece bien. No hay idea.

No hay motivación ninguna en este plato.

¡Hala! Esto es una ofensa

terrible a mi oficio.

Pero terrible. Porque llevo tres pruebas mirándote

y comer en una cocina está muy mal visto y lo haces.

Reírte cuando no toca, tampoco me gusta.

Pero que vengas aquí y hagas esto...

Sigue así y te prometo que como yo me llamo Jordi Cruz,

hoy te vas.

Tienes dos oportunidades. Aprovéchalas muy bien o te vas.

Vale. -Las va a aprovechar muy bien,

porque ella es una mujer muy valiente y puede.

Muchas veces, te has bloqueado, te has podido perder.

Pero, Vicky, tú eres fuerte y no tienes que dejar

que el bloqueo pueda contigo.

(VICKY) He presentado una mamarrachada.

Porque, realmente, yo soy

resolutiva en todo, pero cuando me bloqueo,

no me sacas de ahí.

Bueno, Félix, cuéntanos cómo se llama tu plato.

¡Ay, por favor, un momento dulce!

Le he puesto "Jazz de pomelo chino".

He hecho es una panacota con la piel.

Y luego, la arena de "crumble" con la piel rallada.

Boris, te la dedico a ti. -¡Oh, se va a reconciliar!

(Aplausos) ¡No! ¡Otro beso!

¿Quieres el beso? Él viene a por lo suyo.

(Exclamaciones)

Estamos cayendo en la reiteración.

Un pequeño momento como de descompresión,

porque ha sido todo un poco tremendo.

Gracias, Boris. Gracias. Vamos a probar el plato,

a ver si sale el mismo amor del corazón.

Ahora, la verdad la diremos nosotros.

Sí. Ya. Si ya te veo la cara.

Esto es lo que yo me temía. Boris, ahora te vas a enterar

de la verdadera historia. Ven, ven. ¿Voy?

Te he dicho que es el seductor mortal,

que tiene mucho rollito, que tiene mucha historia.

¿Quieres que lo pruebe? Prueba su panacota.

Te la dedica a ti.

(AVELLANEDA) No le gustó mucho. ¿Cómo está?

(ANABEL) ¡Uy, se ha quedado petrificado!

Aquí se intuye un final amargo, amargo, amargo.

Hay besos amargos, Boris, y tú lo sabes.

Boris, sigue besando y olvídate de la panacota.

Rebañándose.

(RÍE) ¡Oh!

No os lo podéis imaginar.

(RÍEN)

(AVELLANEDA) Mira Boris.

Félix, ¿la has probado? Me ha parecido que sabía a poco

y como la fruta sabía tanto...

¿Pero tú conoces este cítrico? No.

Vale. No es mala idea, pero por un pequeño error,

que es no conocer el producto, ha salido fallido

porque tiene un amargor que no se puede comer.

Es una pena, Félix. Sí.

¡Ay, de verdad!

(BORIS) ¡Por favor! Con lo ricos que son sus besos.

Pero el postre... ¡Qué trago más amargo!

¡Qué trago más amargo, más amargo!

Anabel, nombre del plato. Marejada de limón.

¿Por qué? ¿Porque hay como olas? Como me habéis dado una pecera,

que es un elemento que me persigue, el marítimo...

Porque, claro, he traído esta alegoría.

Desde que he llegado aquí, entre crustáceos, anfibios,

cefalópodos y Dory, que ya es un tema en mi vida.

Total... Y, además, soy vasca. Se ha juntado el tema marítimo.

Está todo ahí. Todo, todo ha fluido.

Realmente, es una "lemon pie" deconstruida,

porque construida no la podía meter.

Me parece buena idea. Vamos a probarlo.

Aquí pasará algo que me vendrá bien,

porque estás muy pesada. La única forma de dejarte

sin palabras y con cara de lela, es decirte

que tu postre es una maravilla.

(Aplausos) ¡Bravo!

¡Bravo! ¡Y qué bello! Pero lo de hacerte callar,

un poco no entiendo por qué. Pero es muy bello.

La idea, la ejecución y la presentación.

Y luego, la actitud.

Con lo cual, lo tiene todo, Anabel. Muy rico.

Pues muchas gracias.

-¡Enhorabuena! -Gracias.

Avellaneda, cuéntanos cómo se llama.

"Brotes de amor".

En la jardinería y la cocina, hay que poner amor.

A veces, se te mueren las plantas, pero sigues poniendo amor.

Es lo que hago en este programa, poner amor a los platos,

aunque se me chuchurren algunos.

La presentación es impecable. Me encanta.

Gracias. Has entendido la prueba.

La tierra está, los germinados y es lo que queríamos.

Vamos a probar, a ver qué tal.

Está muy bien resuelto. El problema que tiene,

es que nos ha preocupado demasiado la estética

y menos las sensaciones al comerlo.

En este caso, demasiada galleta y poca fruta.

Necesitaba el merengue, un helado o algo más cremoso

que te haga arrastrar y comer.

Tienes que pensar en las proporciones.

La estética, impecable. Gracias.

Mario. A mí, la galleta me gusta mucho.

Yo no sé lo que era eso, porque no sé los cítricos

cuántos hay. -Eran pequeñitos.

Era muy dulce y estaba muy bueno y ya está.

(AVELLANEDA) Estoy contento con mi plato.

Me lo comería. Estoy viendo un truco.

Cuando cocino algo que yo mismo me comería

o que me apetece, es cuando me dicen que está mejor.

Aspirantes, vamos a deliberar para decidir

quién ha hecho el mejor plato. Pero antes, vamos a despedir

a nuestro invitado. Mario, muchísimas gracias.

(Aplausos) ¡Adiós, Mario!

¡Guapo!

Esto es como haberme muerto y estar en el Paraíso.

Como haber resucitado. Una cosita, chicos.

Tenéis que estar muy orgullosos.

Esto es muy difícil. -Sin duda.

Nos podemos bloquear, nos desbloqueamos enseguida,

nos reseteamos, nos polinizamos... Absolutamente todo.

Mario... Y pasar del primer programa,

es muy difícil, que lo logré yo.

Con lo cual, vosotros podéis llegar a la Final.

¡Mario, vuelve cuando quieras! ¡Adiós!

¡Vuelve pronto Mario! ¡Vuelve pronto!

España, el año que viene, el repetidor número uno seré yo.

Vamos a deliberar. Vamos.

¿Dan premios al peor?

Lo he gritado mil veces. Nadie me decía nada.

Estábamos todos metidos en lo nuestro.

Parece ser que la cosa está entre tú y yo.

(RÍEN)

No. Entre Vicky y yo. -Eso, eso.

Adelante. Vamos. Lo tenemos.

Señores. OK.

Aspirantes, acabamos de vivir una prueba complicada,

porque habéis tenido que demostrar que hasta los ingredientes

más básicos, como unos cítricos, requieren de una técnica depurada.

Además, hemos puesto a prueba vuestra capacidad

para emplatar usando la imaginación y la creatividad.

Y, en general, estamos satisfechos por la forma

en la que habéis utilizado los objetos en el emplatado.

El tuyo estaba de muerte.

Anabel, un paso adelante, por favor.

Un postre te sacó de "MasterChef". Entraste en estas cocinas

con una báscula en la cabeza para reconciliarte

con los postres y con el peso y tenemos que decirte

que lo has conseguido con nota.

Estaba muy rico y muy bien resuelto,

así que enhorabuena, Anabel. Gracias, chef.

(Aplausos)

Fue muy duro. Fue muy duro.

Boris, tú no has sido tan imaginativo

como la otra mitad de las taradas,

pero el pato a la naranja estaba, simplemente, espectacular.

(Aplausos) ¡Oh, gracias!

Gracias.

Y de los dos, el mejor en este reto ha sido...

Anabel. ¡Bien!

¡Gracias! ¡Gracias, chicos! -¡Guapísima!

Os haré una "lemon pie". -¡Vivan las taradas!

(BORIS) Estamos las taradas

creando una revolución que se mantiene,

probablemente, una semana más en el programa.

No cantemos victoria.

Y ahora, para compensar el sabor amargo de los cítricos,

preparaos para una de las pruebas por equipos

más especiales que hayamos vivido nunca en "MasterChef".

¡Madre mía! -¿Nunca?

Os aviso que lo que estáis a punto de vivir,

se os quedará grabado para siempre en el corazón.

De verdad. ¡Oh, guau!

(NARRA) Prometimos volver a Toledo y lo hemos cumplido.

En esta ocasión, lo hacemos,

además, con las emociones a flor de piel.

Porque vamos a visitar uno de los centros médicos

más importantes de nuestro país:

el Hospital Nacional de Parapléjicos.

En España, hay cada año cerca de 1000 nuevos casos

de lesiones medulares.

Gracias a la impecable labor de estos profesionales

y a las valiosas investigaciones de estos laboratorios,

los pacientes no solo reciben un tratamiento

de rehabilitación personalizado, sino que recuperan el músculo

más importante para rehacer sus vidas: la ilusión.

Volver a caminar no siempre es un sueño inalcanzable.

Y si no, vean.

¿Pero esto tú lo haces siempre solo?

Bueno, me gusta ser independiente.

Y hasta que no lo veo demasiado difícil para mí,

no quiero que me ayuden.

No te voy a insistir. Me estás dejando todo loco.

Después de un año y medio, me voy manejando.

Todavía quedan muchas cosas por aprender y por pulir.

Sin poder andar, manejarte como te manejas,

hacer piragüismo, para ti, no tiene problema ninguno.

No, ninguno. Me gusta el deporte. He practicado natación también,

en piscinas, en aguas abiertas.

¿Y qué pasó? Con 14 años, una enfermedad

me puso aquí, en la silla de ruedas.

Es complicado, hasta que llega un momento

en el que aparece en mi vida el deporte.

Es una forma de poder hacer aquello que te gusta,

sin tener que depender de nadie.

Me has visto la piragua y no me has visto con la silla.

Sigues contándolo como si no pasase nada.

Tengo lema, el lema del club:

"Es intentando lo imposible, cuando se consigue lo posible".

Miguel, ¿qué tal? Me he enterado que estabas aquí,

en el corazón del hospital. Llevas poco tiempo aquí, ¿verdad?

Ya llevo seis meses. Tuve un accidente de coche

en el que me rompí el cuello.

Y, bueno, pues aquí estamos trabajando equilibrios

y con muchas ganas. La vida te pone obstáculos

y los límites los tienes que poner tú.

Cuando uno sufre una lesión así, la parte física, al principio,

es la que se te pone delante. Pero después, la persona

se reconstruye desde su parte emocional y espiritual.

Bueno, Miguel, nos das una lección de vida increíble.

Muchas gracias. Nada. A ti, muchas gracias.

¡Bueno! ¡Pero bueno! ¿Qué haces aquí?

Oye, ¿qué años tienes? Tengo 16 años para 17.

Bueno. ¿Y qué pasó?

Tuve un accidente de coche. Me fracturé varios...

Clavícula, esternón, costillas

y unas cuantas vértebras de la espalda.

Y me toqué la médula. ¡Jolín!

Bueno... ¡No pasa nada!

Es otra etapa de la vida. Imagino que tú tendrías

unos sueños antes de estar sentada aquí.

Aun así, los estoy haciendo. Yo quería hacer

Acondicionamiento Físico y Nutrición Deportiva

y me lo estoy sacando.

Siempre hay que pensar en el futuro, que no importa

estar de pié, en silla... Da igual.

Si es que eres una persona.

Sí. Es una lección de vida. ¿Antes jugabas al tenis?

Antes no. Empecé a jugar después de la lesión.

¿Te quieres echar una volea?

¿Me retas al tenis? ¡Hombre!

¡Pero tú no tienes vergüenza!

¿Dónde hay una raqueta? Esta es la mía.

(RÍE) ¡Que lo he hecho a posta!

¡Que lo he hecho a posta! ¡Claro, claro!

Aspirantes, bienvenidos al Hospital Nacional

de Parapléjicos de Toledo.

Este centro es una pequeña ciudad llena de fortaleza,

valentía y afán de superación.

Es conmovedor ver cómo pacientes y médicos

luchan juntos por aprender a vivir en una silla de ruedas.

Hemos tenido la suerte de conocer de cerca

a algunos de esos pacientes y es imposible no admirarles.

De hecho, creo, Almudena, que te toca de cerca.

Pues un poco, la verdad.

Yo tengo una amiga en Italia con la que compartí tapiz

en los Juegos Olímpicos de Atlanta.

Y una mañana, se levantó y le explotó la hernia

que tenía en la espalda hacia la médula

y se quedó en una silla de ruedas.

Y ella siente que si sigue bailando,

aunque sea de cintura para arriba,

pues que puede seguir expresando lo que expresaba como deportista.

Perdón. (BORIS) Claro, Almudena. Claro.

Y, bueno, pues me encantaría homenajear a Nicoletta,

que es mi amiga. (BORIS) ¡Bravo, Almudena!

(Aplausos)

(ALMUDENA) Ahora mismo, siento que está conmigo.

Creo que es muy bello poder cocinar pensando en ella.

Si algo nos han demostrado los pacientes de este hospital,

es que no están dispuestos a desperdiciar

la segunda oportunidad que les ha dado la vida.

Y queremos saber si vosotros sabéis aprovecharla.

Por eso, atención, los peores aspirantes

de la prueba anterior, serán los capitanes de los equipos.

¡Ay, Anabel! -¡Qué fuerte!

¡Ay, Anabel, Dios mío!

Vicky, Tamara, el honor es vuestro.

Capitanas, ¿pensáis que los aspirantes

os van a respetar o lo acontecidos os pasará factura?

Yo espero que sí, pero da igual. Si no les gusta algo,

yo, conmigo libertad. Pues lo vamos a comprobar,

porque atentos.

Podréis destituir al capitán en el momento del cocinado

que consideréis y otorgar esa capitanía

a otro integrante del equipo.

"Oh, my God!" -¿Puede haber una revuelta?

¿Un motín? -Una revuelta, un motín.

Esa regla solo tiene una condición. ¿Cuál?

Que la decisión sea por mayoría.

"Oh, my God!" ¡Dios mío!

Momento foro democrático. -Sí.

Anabel, aunque hoy no vayas a ser capitana,

eso no significa que ser la mejor de la prueba anterior

no te otorgue privilegios.

Oh, oh, oh... Serás la encargada de formar

los dos equipos.

Menudo marrón. -¡Hala, hermosa!

¿Y esto es un privilegio, queridos amigos?

Comenzamos con Tamara. ¿Qué cuatro aspirantes

quieres que trabajen a sus órdenes y por qué?

Boris. -Vale, gracias.

Juan, Ana... Luego lo argumentaré.

En el de Vicky, Almudena, Álex, Yolanda y Félix.

Ya. Y yo voy con Tamara.

¡Oh!

¿Por qué? Yo creo que he repartido.

Equilibrados, ¿no? Sí. Yo creo que sí.

Tenemos aquí tres cabezas más pensantes.

Ellas dos son un poco dispersas. ¿Y en tu equipo?

A Tamara no la tengo pillada del todo, porque me sorprende.

Parece... ¡Ay, no sé qué! Maja, inocente.

Pero luego, resuelve como cosas.

Y es lista. Como que dices... No, que me sorprende.

Es lo más bonito que me han dicho nunca.

(TAMARA) Estoy muy contenta con su valoración.

Ha dicho que como que no me tiene muy clara,

no me tiene muy ubicada y tiene gracia,

porque ni yo me tengo muy ubicada.

Como el homenaje de hoy es muy especial,

le hemos pedido ayuda a un maestro

que, además de paisano, es el mejor ejemplo de esfuerzo

y tesón que hemos conocido en este concurso.

Me llena de orgullo decir que es el primer aspirante

de "MasterChef" en tener un restaurante propio.

¡Ya sé quién es! Y, además, ha logrado ya

un Sol Repsol.

¡Carlos! Él es nuestro querido

Carlos Maldonado.

Ganador de "MasterChef III".

(APLAUDEN) -¡Hola, Carlos!

¿Qué tal? Lo más grande de Toledo.

Bueno, el Alcázar tiene su punto también.

Bueno, Carlos, conociéndote como te conozco,

no me cabe la menor duda de que tu menú está lleno

de productos castellano-manchegos. Totalmente.

¿Qué nos puedes adelantar? No solo es un menú manchego,

sino que está adaptado para personas

con lesiones medulares, tiene un alto porcentaje

en proteínas, un equilibrio en hidratos de carbono,

poca grasa. Tiene todo lo necesario

para que estas personas afronten la rehabilitación

con fuerza y energía.

El menú de Carlos Maldonado consta de cuatro platos.

Comenzamos por un entrante.

Anguila ahumada, manzana impregnada en remolacha

con wasabi y nori. Ahí está.

Un toquecito de mostaza. Toledo.

(RÍE) Toledo.

Hombre, la anguila del Tajo. Explícanos este plato.

Manzana impregnada en remolacha. Eso nada, le dais

un golpe al vacío y se queda así rosita

con un sabor terroso. Algo sencillito.

¡Qué bocado! ¡Qué rico! Continuamos con un primero.

(ÁLEX) ¡Qué bonito emplatado! Corvina con carillas y tendones.

Carillas. -¿Las carillas no es

lo de los dientes? -Las carillas es una legumbre

típica de los menús de mi tierra. Son las carillas de velada,

de toda la vida. Es una judía con ojos.

Seguimos con un segundo.

Arroz. Arroz con pichón, setas

y cerezas pasificadas. Es un arroz típico

con una pechuguita de pichón. Lo vamos a napar

con manzanilla. -¿Lo vamos a...?

Napar. Boris, explícale a Anabel

lo que es napar, por favor.

Hombre, me hubiera encantado explicárselo a Félix.

De cualquier manera, se lo puedo explicar a Anabel.

Napar es casi frotar. -A ver.

Napar es untar. Untas un poquito así. Exacto.

Napamos. ¿Entiendes? Esto es. -¿Eso es napar? Vale.

Eso es napar. Napar viene del francés "nappe",

que quiere decir "mantel". Es el hecho de cubrir.

Y acabamos con un postre.

Gelatina de naranja, pomelo y flores

con sorbete de pera y jengibre

y mousse de yogur con violetas.

¡Hala, tiene todo! -Es un postre sencillo.

-Sí, sí, sí, sí. -¡Vamos!

Aunque ponga muchas cositas, es fruta texturizada,

un poco de gelatina, un poco de compota,

al que añadimos una mousse y un helado.

En este postre, nada se napa. Como te veo muy preocupado

con el tema de napar, cuando llegue el momento de napar,

te voy a dejar que le pidas ayuda a Félix.

Félix, ¿estás de acuerdo? -Si no me quita trabajo

de mi grupo, sí.

¡Ah! O sea, no naparías con Boris.

Yo ahora tengo que luchar por mi equipo.

Boris, por ser el segundo mejor de la prueba anterior,

te corresponde a ti elegir plato.

"Oh, my God!" ¡No, no, no! ¡Era lo que no quería!

¡No, no, no!

¡No quería ese privilegio! ¡No lo quiero para nada!

¡Por favor! ¿Qué dos platos quieres

para tu equipo?

¿Los azules? Es decir, la anguila y el arroz con pichón.

¿Y los platos rojos? La corvina y el postre.

Los azules. ¿Por qué?

Bueno, porque quiero napar. (RÍEN)

Y porque me interesa mucho la relación de la anguila

con el Tajo.

Vicky, ¿contenta con el pescado y el postre?

Me encanta todo lo que sea difícil.

Las cosas fáciles no me han gustado nunca.

Cocinaréis para algunos de los pacientes,

médicos e investigadores de este hospital.

Muy bien. En total, 60 invitados,

a los que no podemos fallar. Corrección.

Son 61, si contamos a Vicky.

Hoy me he pegado un puntito aquí. -Bien, bien.

Hoy no voy a comer. Me voy a pegar seis puntos

en la boquita, pero para todo, no solo para comer. ¿Vale?

Como cada semana, nuestro supermercado proveedor

de alimentos os facilitará los ingredientes necesarios

para cocinar y donará el excedente que no utilicéis

a comedores sociales.

Disponéis de 120 minutos para elaborar las 60 raciones

de cada plato. Y como queremos que lo hagáis de diez,

aquí va una motivación extra.

El mejor aspirante de este cocinado,

elegirá a qué ONG destina los 4000 euros que tiene de premio.

Maravillosa noticia, ¿no? Sí, chef.

Pues ahora sí, coged vuestros delantales

y salid corriendo a por ingredientes y a cocinas

en tres, dos, uno. ¡Vámonos!

¡Vamos! -¡Vamos, vamos, vamos!

¡Venga, chicos! -¡Vamos, venga!

¡Vámonos!

¡Vamos, vamos! -¡Vámonos!

¡Hola! ¡Hola!

¡No tires las cosas! -¡Un momento! ¡Hola!

Aspirantes, si algo sale mal hoy, no podéis echar la culpa

a vuestro capitán.

Recordad que si no os gusta cómo lo está organizando,

podéis destituirlo y cambiarlo por otro.

La responsabilidad del resultado de este cocinado es de todos.

¿Entendido? ¡Entendido, chef!

Equipo azul, empezáis a cocinar en tres, dos, uno... ¡Ya!

Mira. Tengo aquí la remolacha. -¡Vamos allá! ¡Venga!

Parece que tengamos aquí el puestecito de verduras.

(ANABEL) Sí. Yo creo que en dos mitades, Juan.

Sí. Lo voy a hacer en dos mitades. Esto es como antiestrés.

(ANABEL) No sé si hay que lavarlas o pelarlas.

(NARRA) Para el entrante, el equipo azul debe impregnar

manzana troceada con el licuado de remolacha.

Después, montarán cada ración uniendo cada porción

con la anguila ahumada, wasabi y el alga nori.

Mira. Esto queda así. Si haces así... No está mal.

Chicos, ¿qué os parece esto? ¿Parece la medida?

Yo lo veo bien.

Vale. Ya está.

A ver cómo va a ser este proceso.

Lo cortas para que te salgan las mitades.

Tienes que tener cuidado porque el pichón es muy delicado.

Ya me doy cuenta. (NARRA) Las pechugas de pichón

irán acompañadas de arroz.

El equipo Azul tiene que preparar un buen caldo

con las verduras y las carcasas del pichón,

cuando tengan un caldo sabroso lo usarán para cocer el arroz.

¿Consideras que esto es una buena pechuga?

Está muy bien.

Yo, la verdad, prefiero estar concentrado en esto,

no tengo ninguna gana de pensar en Félix.

De lo que te tienes que encargar, cuando puedas,

pedirle a Félix que venga y desconcentrarle.

Oh, Félix... -Pero no vuelvas a besarle.

¡Oh, no! Besa tan bonito...

Dale besos, pero no te...

Es que está muy rico. Claro, solo beso, como un alimento.

Desde que no tiene a Félix en su equipo, lo está pasando mal,

"no va a dar pie con bola".

Oigo mi nombre, pero no puedo haceros caso.

Boris, ¿estás seguro de no querer venir a este equipo?

Vente, Boris. -No, estoy feliz al lado de Tamara.

Félix, no eres tan irresistible. -¿Que no?

Haced el favor de no sobornar a nuestros compañeros.

Son cantos de sirena. -Son cantos de sirena.

Boris...

Te podría ayudar a napar lo que necesites, si quisieras...

Dicen que hago tácticas para desestabilizar a Boris,

pero no lo estoy haciendo...

Es Boris, se despista todo el tiempo conmigo.

Equipo Rojo. ¿Qué?

Os toca currar. Sí, chef.

Vuestros 120 minutos de cocinado empiezan en tres, dos, uno. Al lío.

Vamos. (ÁLEX) Vamos, capi, a tope.

Vamos, venga, cualquier duda me la decís.

Sí, capitana.

Vamos a hacer un guiso como los de mi madre, de verdad.

(YOLANDA) ¡Ole! Yo estoy con el sofritito.

Una vez listo el sofrito, hay que hacer un guiso

con las carillas y tendones, hasta que estén tiernos.

Antes de servir cocinarán la corvina en el propio guiso.

Vamos, vamos, vamos, vamos. No vas a poder conmigo, corvina.

Oye, Félix, si quieres un gimnasio aquí lo tienes, ¿eh?

-¿Qué? -Toma gimnasio.

¿Necesitas ayuda? -No.

¿Seguro? -No ha podido conmigo.

¿Vosotros cómo vais? -Vamos bien, vamos bien.

-Voy a montar la nata para añadírsela al yogur

y, después, las gotas que meteremos de angostura,

la primera vez que lo oigo, y la esencia de vainilla.

Para el postre, Almudena debe introducir

nata, yogur e infusión de violetas en un sifón,

para obtener la "mousse" que, posteriormente, acompañará

con gelatinas frías de naranja y dados de pera y melón.

Una cosita, capitana. -¿Qué quieres?

Sin que te lo tomes a mal, pero si te destituimos...

-No pasa anda. -¿Te hacemos un favor o una put..?

No, lo que tú veas, pero tiene que ser mayoría.

Yo la destituiría si se comiese lo que estamos cocinando,

pero como eso no lo va a hacer...

Todavía no es la hora de comer, piénsalo, no tiene hambre.

(RÍEN)

Pepe, Jordi, como no quiero estropear

esta prueba tan bonita con vuestro comportamiento infantil

vamos a repartir equipos al azar. Al azar...

En esta bolsa hay dos fichas con las caritas de las capitanas.

Ah... Así que, venga.

Jordi, tú primero. Haz los honores.

Oh... Tamara.

¿Quién será...?

Qué contento te has puesto, ¿qué pasa con Tamara?

Me cae bien, es guay.

(RÍE) Esto fue antes de entrar en "MasterChef", ¿eh?

Sois tal para cual.

Se está poniendo... Ahora, se lo voy a enseñar.

Bueno, equipo Azul, ¿cómo vamos?

Huy, Jordi. Qué miedo. -Cuidado, que viene.

Sí, sí... Jordi, qué guapo estás, qué bonita tu camisa.

¿Queréis las pechugas?

Las pechugas. -Sí.

Lo estáis destrozando, ¿eh? Pero...

Hago dos cortes, ¿vale? Sí.

Aquí hago un corte, aquí hago otro corte

y sigo la pechuga hasta aquí.

Él parece que todo parezca fácil. -Vale, esta ya está.

Debemos limpiarlo. Sí.

Todo esto se saca, el resto en la fuente de horno y a asar.

Voy a ver al resto del equipo, a ver cómo lo llevan.

¿Qué rápido hemos licuado la remolacha, no?

Sí. ¿Cómo hemos hecho esto?

Hemos cortado la remolacha, la hemos metido allí.

Así, recién sacadas de la huerta. Sí...

Tamara, Tamara, ven, ven.

La remolacha la han cogido, tal cual,

la han cortado y a la licuadora. ¿Crees que está bien hecho?

Yo la habría pelado, aunque la peladura queda ahí.

¿Recuerdas la ensalada de espinacas de los Chunguitos?

Tierra, tierra.

Tamara, estoy preocupado, llevamos media hora de cocinado,

la cosa no avanza y hay errores por todas partes.

Cambiamos la marcha, ponte las pilas y a funcionar bien,

porque hoy tenemos comensales que lo merecen.

Vale. Pues, venga.

Sí, sí, hecho. Oído, oído.

Oye, chicos, tenemos que pensar si seguimos igual o qué hacemos,

porque, según Jordi, Tamara está descontrolada.

Si me queréis cambiar, chicos, lo que vosotros digáis.

Tenemos que sopesar posibilidades. Nada, no me hagáis caso.

(FÉLIX) ¿Se te monta? -Tarda.

Yo sigo aquí, tengo que cortar las frutas,

en daditos mínimos, muy pequeñitos, como en "brunoise".

-Va a quedar una gelatina con daditos estupenda.

¿Cómo está el equipo Rojo? Bien.

Me ha tocado este equipo y la capitana estaría aquí.

¡Ole! Más bonita no puede estar.

Pero no la reconozco. ¿Está aquí? ¿Os suena?

¡Perdona, que soy yo!

No, no me engañes. Qué guapa.

Pero... Soy la capitana, Pepe...

Perdona, esto es antes de entrar en "MasterChef", ¿eh?

En "MasterChef" me lo como todo y me he puesto redonda.

Claro. Y cuadrada podría ponerme.

¿Qué tal? ¿Cómo lo llevas? Telita con los tendones.

¿Has cocinado alguna vez tendones? No, nunca.

Ya lo estoy viendo, claro. ¿Qué? ¿Por qué?

Habrá que cocerlos. Sí, pero los he sellado un poco.

Si le pegáis una fritura a un tendón, que es una goma...

Mucho sentido no tiene. Ostras...

¿Son como las patas del cerdo, como las manitas?

Igual, como la mano, pero es la pata de la ternera.

Madre mía... Llevamos pasado el minuto treinta y cinco,

hay cosas que no están puestas, que no están cocidas

y que necesitan una cocción larga. ¿Como cuáles, Pepe?

Como las judías y los tendones. Eso es de primero de EGB,

en EGB nos enseñaron que las judías se ponían a cocer.

¿Tú crees que si lo ponemos en una olla exprés...?

Solo sé que llevo prisa. Vale, perfecto.

Y tengo que correr, ¿vale?

¡Gracias, Pepe! Voy a echar esto y las alubias.

Aquí, ahora, no, ¿eh? Le falta vino y le falta de todo.

¿Te imaginas cuando nos vean los de la cena de mamis?

-Van a querer que se lo hagamos. Yo me veo estas navidades...

-Haciendo nosotros las aves. -Haciendo faisanes, magrets...

Vale, nos queda uno, chico.

-Tamara, voy a empezar a necesitar...

-Aquí tienes los huesos para el caldo.

-¿Los habéis metido al horno? -No los hemos metido.

Vamos a meter la primera bandeja. -Sí.

(ANABEL) No vamos a llegar, chicos, hay que espabilar, no llegamos.

(BORIS) Sí llegamos. -Juan, hay que espabilar.

-Voy, voy.

-Ponte un cohete en el culo, porque vamos fatal.

(ANA) No digas eso, Anabel, que no vamos fatal.

Lo digo porque lo siento, cari.

Ya tengo la primera bolsa de manzana y remolacha,

que está pringada, pero bueno.

Venga, como si estuvieras moviendo la cinta. Vamos...

Escucha, ¿la ves montada ya?

¿A ver? Levanta. ¿Hay pico? -Hay pico.

-Un poco más. -Vamos, bonita, móntate.

(YOLANDA) ¡Vamos! ¿Cómo os parece de cantidad?

Echa, echa, echa. -Llevaba muy poquito, ¿eh?

Es verdad, que solo llevaba dos o tres.

Vamos a echarle más agua caliente.

(VICKY) Si me queréis destituir, ¡hacedlo!

Si me queréis, destituidme.

Conmigo no hay problema, me decís "adiós, a la calle".

Aquí hace falta más agua, "amore", echa más agua.

(FÉLIX) Es una oligarquía.

(GRITA) ¿Cómo lo ves?

Perfecto, ¿no?

Vale, Félix, vuelvo a la carga, ¿eh?

Hay que lucharlo hasta el final.

Y, ahora, medio litro más de leche.

¡Félix! -¿Qué?

No te olvides de que Boris quiere untarte en mantequilla,

o en no se sabe qué... Yo no le pienso dejar.

Qué cachondeo, a ver si, al final, me va a destrozar a mí.

(ANA) Boris, ¿cuál es el actor más guapo que has conocido?

-¿A quién considero el actor más guapo?

¡Félix Gómez y ya está! -Sí, hombre...

Escucho mi nombre por ahí, ¿qué pasa?

-¿Félix Gómez te parece el actor más guapo que has visto?

Directamente. -¿Qué me estás contando?

Además, es a quien más he conocido, porque no me gustan los actores.

Cuando escribía telenovelas no hablábamos con los actores,

para que no nos pidieran más papel, no te puedes enamorar de ellos.

¿Cuál fue la primera telenovela que escribiste?

-"La dama de rosa". -¡No!

-Totalmente. -¡No!

-Tenía 21 años. -¿En serio?

¡Chicos! Chicos, vamos fatal.

No, no, coge otra, que yo voy controlando esta.

Coge otra, mi amor, cógete una bandeja y te pones ahí.

¿Empiezo desde cero? -¡Sí!

Metemos el wasabi en medio y vamos haciendo dos bandejas.

-Vale. -Chicos, vamos a ver...

¿Sabías que escribió "La dama de rosa"?

A ver, una cosa...

Cuidado, quema. -Reunión.

¡No vengas con ideas motineras! -Ideas motineras...

(JUAN) A ver, Anabel, habla. -¿Seguimos con Tamara, no seguimos?

¡¿Por quién la vamos a sustituir?!

No lo sabemos. ¿No me hacéis caso? Pues, nada.

Sí te hacemos caso. -No me lo hacéis.

Pero, céntrate, ¿qué querías decir? Dilo.

¿Seguimos o no? ¿Estás bloqueada? -No.

¿Lo llevas bien? ¿Todos de acuerdo?

Si pensáis que Ana lo va a hacer mejor...

No, no, no. A mí no...

No quiero se capitana, "punto y pelota".

Haced todo el motín que queráis, pero no dejéis de laborar.

Ya, ya. ya. -Vale.

-Venga, sigue con el motín. -Vale, pues, ya está.

¿Quieres ser capitana? -No.

Pero si veis que todo va bien, ya está; lo dejamos así.

El delantal negro no lo quiero llevar, te lo digo.

Me siento fatal en este momento,

la cosa no va ni para adelante ni para atrás,

pero, claro, es decisión de la mayoría,

pero ni me echan cuenta ni nada; así que, me voy a cocinar.

Aspirantes, tenemos la visita de un gran amigo

de "MasterChef Celebrity",

el creador de la Fundación Aladina, ¡Paco Arango!

¡Paco...! Paco, querido.

¡Paco!

¿Qué tal? Qué ilusión.

¿Cómo estás? Contento de estar aquí.

Contento de que estés aquí y de que nos visites.

Aquí, Aladina recibió el premio Saúl Craviotto,

y el bien que hemos hecho con este dinero es maravilloso,

porque, lamentablemente, hay muchos niños con cáncer.

Sé que con esas donaciones hacéis un trabajo maravilloso,

porque hacéis donaciones, en este hospital colaboráis, ¿no?

Sí, fue una acción maravillosa, porque tratamos a niños con cáncer,

pero, de repente, surgen cosas necesarias;

este hospital tenía una máquina para ayudar a caminar a adultos,

pero no había para niños. Oh...

Una madre me escribió diciéndome que era algo fundamental;

así que vinimos a verlo y es una realidad,

este hospital tendrá una máquina para que aprendan a andar,

que es una necesidad imperiosa. Sí.

Qué maravilla. Colorín, colorado.

Qué gran labor. Sí.

Somos fanes tuyos, de Aladina. Gracias.

Y fanes de ser solidarios. Gracias.

Hasta siempre, amigo.

Qué bien huele esto, Yolanda. ¡Muy bien, Yolanda!

¡Ole, ole!

¿Cuántas alubias has hecho a tu madre y a tus hijos?

Bueno... una... Una, un día.

-Álex, ¿te ayudo a cortar?

-No te preocupes.

-¿Seguro que no necesitas ayuda?

-Segurísimo. Muchas gracias, capitana.

Si preparas el fuego, nos ponemos con esto.

A ver cómo está esto, que no se nos lleguen a pegar.

Que jamás en la vida se nos lleguen a pegar.

Que jamás en la vida se nos peguen.

¿Te ayudo a pelar esto?

¿Ya has terminado? -Puedo ir combinándolo, sí.

Hay que cortar esas peras en daditos, en "brunoise",

pequeñitos, pequeñitos.

-¿Cómo va ese equipazo?

-Ahí estamos. -¡Vamos!

Es toda la nata montada a mano, tenemos el yogur y falta mezclarlo.

Guay, perfecto. -Chicos, energía positiva.

Lo tenemos que hacer superbién, es muy especial donde estamos.

Sí, no podemos decepcionar a esta gente.

Si siempre lo quiero hacer bien, hoy con más motivo.

-Es la actitud. -¡Claro!

Duras, duras como piedras.

Esto se va a hacer ya en una olla exprés.

Vale. -Cuidado, venga.

Va, cuidado.

Espérate, espérate, mi vida; perfecto, cariño.

¿Cabe ahí, no? -Perfecto.

Voy a por la "mousse", Félix. -Guay, perfecto.

Aspirantes, atención...

Habéis consumido ya ochenta minutos de prueba,

significa que en veinte minutos tendríamos que sacar los entrantes.

¿Veinte minutos? Chicos, no estamos, ¿eh?

No es que vayáis lentos,

es que empieza a oler a desastre en estas cocinas

y como no sé qué hacer para que metáis quinta,

le he pedido a Carlos Maldonado que entre en cocinas;

así que preparaos. Carlos, por favor, adelante.

¿Qué pasa, chefs? ¿Qué tal?

¿Cómo vamos? Preocupados.

¿Sí? ¿Qué pasa? ¿El tema está difícil o qué?

Está la cosa verde, como un kiwi.

Lo estoy viendo, está difícil. Madre mía...

Vamos a ver un par de cositas, para ponerte un ejemplito.

Chicos, me pongo con las cerezas. (TAMARA) Vale.

Señores, Carlos Maldonado. ¡Hola, Carlos!

¿Qué tal? Carlos, solo te pido...

Sí. Que enumeres lo que veas mal.

Lo veo caótico.

Esto parecen ladrillos, con todo el cariño.

Son ladrillos. Son dos bocados.

Han hecho canapés rectangulares. Dadle caña a esto.

Una cosita, ¿aquí hay caldo para sesenta?

No, ¿eh? No es una salsa, ¿eh?

Es caldo para cocinar arroz para sesenta personas.

Metedle diez litros ahí de caldo.

Esto, si lo reducimos, serviría para salsear una pechuga,

pero hay que cocinar un arroz.

Espérate, las cerezas ahí están, crudas;

las están haciendo a la velocidad de la tortuguilla mala.

¿Qué falta? Marcar las pechugas, no están marcadas.

¿Sabes qué tenemos del arroz? Na-da...

Solo te digo una cosa, es el panorama del equipo Azul,

queda el equipo Rojo. Suerte, te dejo con Pepe, amigo.

Pero ¿voy? Sí, claro.

Miedo me da. Sí...

Esta la echamos a la olla exprés para reducirlo más rápido.

Carlos, a ti que te gustan las películas de miedo,

no sé si te acuerdas de "La casa del terror";

esta es "La casa del error", que es algo muy parecido.

Vamos a ir dando de comer las corvinas de menor a mayor,

según entren los clientes vamos a pesarlos,

el que menos pese, a lo mejor, come este poquito de corvina.

Ay, vaya...

Si vemos que alguno pesa algo más, le damos un trozo de estos.

¿Te parece bien mi idea? Me parece fatal.

Tienes que cuadrarme las raciones, hacerlas todas iguales.

Te saco un lomo en un segundo y así la gente tiene...

Te has tirado una hora con esta y la otra la harás en un minuto...

Seguimos en "La casa del error", Félix cuéntanos.

Estoy con la gelatina. Con la gelatina de naranja.

Estoy metiendo el agar-agar, que lo tengo por aquí.

Vamos a probar, Carlos. Vamos.

Esta es de naranja y pomelo, la de cítricos.

Todavía no tiene nada, ¿eh?

¿Qué le falta? Azúcar.

¿Lo has probado?

Le falta azúcar, sabor y el agar-agar se mete en frío.

El agar-agar en frío, parte de frío y hierve.

Exacto. Para empezar, ya vas mal.

Si no, salen grumos y debes triturar, colar...

Vale. Madre mía... ¡Almudena!

¡Cuidado con el sifón?

No, es que...

No, no, no. Carlos, ven aquí, ¿cómo lo ves?

Veo que llevas mucho tiempo con la nata y es más fácil,

no tienes que montar la nata, es nata para montar.

La nata la juntamos con el yogur... Y ya está, al sifón.

El sifón monta la nata, el yogur y hace la mezcla.

Gracias. Lo monta todo.

¿No hay que montarla?

Que tengo una tendinitis de darle al brazo...

Que lo he tenido que hacer a mano.

Me he quedado loca.

Querido Carlos, ¿cómo lo ves?

Creo que no va a salir.

No es que salga mal, mejor o peor, no va a salir.

Si os ponéis la chaquetilla yo me uno, ¿eh?, y lo sacamos.

Tienes que remar. Claro.

Es tu menú y nuestra tierra, no vamos a quedar como cagachos.

Sí, claro. Hacemos una cosa...

El primero sale de aquí, ve, mientras Pepe y yo nos cambiamos.

Lo hacemos. Nos ponemos las chaquetillas.

Carlos, ¿con qué aceite mezclo la mostaza?

Ah... ¡¿qué?! -¿Con qué aceite?

Ya está la mostaza, pásala al biberón,

échala en una manga para no manchar y la metemos.

-Vale, fenomenal. -Vuela.

-Esto hay que cambiarlo todo. Esto así, así y así, ¿vale?

A la mitad, ¿no?

¿Cómo corto el alga?

Así, vas bien, pero más rápido, ¿eh?

Voy a seguir mirando qué falta y qué no tenéis.

Esto tiene que ir al horno ya. -Vale.

Esto será la "demi glace" y este, el caldo.

Perfecto. Necesitamos una olla para ir marcando el arroz.

¿Las meto así? -Van perfectas, están buenas así.

Equipo Azul, lo habéis conseguido, lo habéis hecho fina mandarina,

y nos tenemos que poner la chaquetilla, de diez.

Ya nos podemos meter caña. Carlos, cuéntame.

Estoy haciendo la bresa para el arroz.

Mejor hago el caldo y tú haces la bresa,

y te vas como un cohete para tener el primero listo.

Me parece perfecto.

Hay que empezar a pensar en los tendones, quizá, están ya.

Vamos a verlos. Espera, que voy.

Vicky, de la gelatina hago una capa finita, ¿no?

Sí, una capita finita.

Equipo Rojo, vengo a echar una mano si queréis que salga esto,

si no, esto es un caos. ¿Está ya?

¿Quieres mirarlo? Hombre, debo mirarlo.

Está más duro que mis narices, le faltan 20 o 25 minutos más.

¡Vamos, Álex, muévete!

Te mueves menos que los ojos de espinete.

Oído, chef.

Tamara, demostración práctica de que mandar no es gritar.

Vale. ¿Me sigues durante dos minutos?

Claro. ¿Cómo va eso?

Bien. No, está lento, hay que correr.

Quiero decir... Chis. A currar.

Sí, señor. A currar.

Faltan hojitas y lo quiero en diez minutos.

Oye, ¿con qué estás? Con las... con las...

Lo primero la trompeta para Carlos, que está esperando,

eso es para rematar, me interesa más la trompeta.

¿He gritado o faltado el respeto?

No, les animabas y decías qué tenían que hacer.

Mira, me faltan dos y tengo 35 acabados.

¿Tienes 35? Solo te falta la mitad.

Solo me falta la mitad. -Eso va con retintín.

Sí.

Tami, Tami; ven, ven. ¿Está bien dorado?

Sí, de sobra. Mira lo que hacemos...

¡¿Ya?! Sí, sí, sí, sí.

¿Le doy una sacudida? (CARLOS) Rehoga.

Vale, vamos a emplatar.

Anabel. -¿Qué?

¿Cuántos te faltan? -Diez.

Jo, ya podías haber dicho "dos".

Hay que terminar eso, ve sacando los chiles.

Los hilos. -Dame los hilos.

Necesito a mi equipo de patronistas para que corten esto.

Aspirantes, los comensales ya están llegando.

(ANA) Jesús bendito del Sagrado Corazón.

Si con tres chefs en la cocina no conseguís acabar con los platos,

preparaos, porque os va a caer una buena.

Dadle caña. ¿Me habéis oído?

(TODOS) Sí, chef. -¡Sí!

¡En diez minutos empieza el servicio!

Vale. ¡Y aquí no veo rock and roll!

¡Hay mucho rock and roll, chef!

La única que tiene rock and roll eres tú.

(GRITA) Porque me he tomado el wasabi, tía.

Venga, venga, venga. Vamos, chicos, un poco de marcha.

¿Tenemos los pasos del postre?

La gelatina está lista, la "mousse", también.

¡Venga, vamos, vamos, equipazo!

Venga, Álex, venga, venga.

Te voy a decir una cosa. Cuéntame.

No sé cómo hacer la comida, pero estás muy guapo de blanco.

Estoy acostumbrada a verte de negro y al ponerte de blanco, no veas...

Estoy desaprovechado, necesito una estilista de verdad,

porque soy un clásico renovado, puesto al día.

Te veo oscuro en ese programa, con lo que tú eres,

porque tú tienes vida. Dame color, dame color.

Te lo voy a dar. Me gusta, te lo compro.

Tú me viste y yo te enseño a cocinar.

Eso es, perfecto. (GRITA ANIMANDO) ¡Equipo Rojo!

Vamos, vamos, vamos, chicos.

Si nos hubiésemos dado este brío desde el principio, de verdad.

¿Por qué lo rompes tanto? Cómo te gusta romper el pescado.

Por... Lo haces porque te gusta, lo sé.

No se hace así, porque, ahora, esta colita se queda muy fina.

Cómo se nota que no lo pagas tú, estás tirando con pólvora del rey.

Allí está Jordi y Carlos... ¡Chicos!

Sí, ¿y qué pasa?

Les voy a decir que se den prisa, que mi carne va a salir ya.

¿Qué carne? ¡Esa!

Si, aún, está en la olla. Va a salir de la olla.

Vicky... La voy a cortar en cero coma dos.

Esa es otra, ahora, es otra, ahora.

Queridos comensales, bienvenidos a todos.

La labor que hacéis a diario para que todos los pacientes

tengan la mejor recuperación posible

es, absolutamente, emocionante; y, cómo no, gracias a los pacientes

por ser un ejemplo diario de lucha a imitar.

Esperamos que el resultado esté a la altura.

¡Que lo disfruten!

Oye, vamos con retraso, me interesa sacar esto ya.

¡Vámonos, venga, vamos, vamos! (ANABEL) Sí, chef.

Oye, voy pidiendo camareros, ¿cómo lo tengo?

No, no, danos un segundito.

Esta parte de la mesa podría estar despejada para ir metiendo platos.

Estamos haciendo el lelo, hacemos la tortuguilla.

Me gusta la caña, me gusta el ritmito, vamos.

¡Vámonos, tortuguillas, vámonos! (ANABEL) Ya estamos, chef.

Aquí faltan hojitas y hebras rojas, que había antes.

Las hebras están ahí. Camareros, por favor, prevenidos.

(ANABEL) No, no. ¡¿Cómo?! Lo que yo digo va a misa.

Sí, sí, sí. (CARLOS) Venga, venga, venga.

¡Carlos! Dime.

La próxima vez que te llamemos, igual, te pillamos ocupado, ¿no?

A lo mejor sí que estoy liado. Y nos mandas a la porra.

Venga, ¿cómo lo tengo? ¿Está, más o menos, la mitad?

(ANABEL) Se nos vuela, ¿sabes?

¿Sabes qué haremos? ¿Qué?

¡Sacarlo volando! Camareros, por favor.

Seis, siete, ocho, nueve, diez, once, doce...

¿Preparados para empezar?

Lo hacemos con un entrante preparado por el equipo Azul...

(Música jazz)

(Música jazz)

¿Qué tal por aquí? Bien.

Regina, ¿qué supone un hospital así en Castilla-La Mancha?

Para nosotros es un orgullo, es un hospital muy singular.

Lo más importante de todo es la relación que se establece

entre pacientes, profesionales y la humanización con que atienden;

acaban siendo como una familia, como podéis ver.

Lo hemos notado. ¿Ha habido humanidad en el plato?

Este plato ha sido un plato muy rico,

el sabor a ahumado de la anguila era magnífico

y el toque de picante, la verdad, me ha gustado mucho.

El contraste, ¿no? Sí, me ha gustado el contraste.

Cristina. Hola.

¿Qué tal? Bien.

A mí, el plato me ha encantado,

el pescadito está muy bueno y la remolacha me ha encantado.

Me quedo contenta. Sí.

Muchas gracias por vuestra ayuda. De nada.

Dos, cuatro, seis, ocho, nueve... Necesito un trocito solo, ¿eh?

Marchando, Pepe.

(ALMUDENA) ¡Vamos, Álex!

¿Qué pasa, chef? ¿Cómo va? ¿Nos echas una manita aquí?

Sí. Tengo ya los sesenta.

Bien. Fíjate qué trozos ponían.

Eso no es nada. Era un aperitivo, como una tapa,

y no saben que en Toledo comemos como personas.

(VICKY) Tiene una pinta...

Tú no te quedes sin probar, hija, eso lo haces bien.

Dime, a lo mejor, están duras.

¿Cómo están? Duras.

¿Todavía, duras? Sí, un poquito.

¿Qué hacemos? Esperar, es que no se puede...

Pero esperar un poco más....

Pepe. La anguila ha salido, ¿sale en quince el tuyo?

No tenemos las carillas. Tengo el arroz para marcar.

¿Puedes sacar el arroz en veinte minutos?

Si lo mojo ahora, en quince lo tengo. Está parado.

¿Qué hacemos? Necesito que me digas qué hago.

Venga, sal con el arroz. Lo mojo, ¿no?

Vamos sacando tendones y cortando en trocitos,

lo echamos en un bol, lo echamos aquí y lo taparemos;

así ya tenemos el tiempo de ellos del arroz, ¿vale?

En ese tiempo lo tenemos. Sí.

A la carilla le faltan 20 minutos.

Un golpe. Sí.

(VICKY) Cómo quema.

(ÁLEX) Vamos, vamos,

Vamos a ir echando esto en una olla grande.

-¿Lo echamos ahí, directamente? -Sí.

Venga, ¿sois treinta personas para cortar unos tendones?

No me los llevo a mi cocina ni regalados.

Es que no veas, ¿a quién se le ocurrió echar tendones?

Esto eran diez minutitos, ¿no?

Esto no está pasificado, está momificado.

A ver, equipo, hay que repetir las cerezas.

Cagando leches, ¿vale? Escopeteados. Esto no me sirve.

Todo el mundo con las cerezas, las quiero para ayer.

Abre, rompe y saca el hueso.

Anabel, atrás que quemo.

¡Oh, guau! Qué gran momento. -"Oh, guau". Cállate y sigue.

Oh, guau... -Me encanta ese momento.

Quince minutos para el arroz y cinco para emplatar.

Sí, señor. Espabilaos, esto era para ayer.

¿Sabes qué? Me parece que se pone supersexi cuando se enfada.

(BORIS) Totalmente. -Y me parece horrible.

(BORIS) Una locura.

¿Cómo va la charleta? No paramos, ¿eh?

¿Todo va bien? No he dejado de trabajar.

Menos "rockers" y más rock and roll.

Eso es, Anabel. Tú sí me entiendes, sabes de qué va esto.

Al final, me veo en el ABaC. Eso, metiendo cera.

¡Eso es! Yo he nacido para mandar.

(TAMARA) Pensaba que, igual, en algún momento,

te gustaría venir a casa y...

Y enseñar tus dotes culinarias.

¿A quién? Pues, no sé.

Puedo darte una clase particular, pero no me enredes,

a la familia la conoceremos en su momento.

Tamara, a ver si te enteras, en la cena, tu madre no pinta nada.

Vale. Pues nada, no invitamos a mi madre y ya está.

Jordi está guapísimo con la chaquetilla,

es verdad que le admiro mucho,

porque es un gran chef y estoy aprendiendo mucho;

o sea, que es un tío atractivo es objetivo.

Cerezas al horno.

Vale, en un minuto emplatamos. (ANABEL) Vale.

¡Félix! ¿Qué?

Necesito que napes con Boris.

No puedo, tengo mucho trabajo y Pepe no me deja.

(BORIS) ¿¡Qué!? No... Si no quiere ni verme.

¡Ven aquí, ven aquí! No quiere ni verme.

Que yo no tengo todo el día, ¿quieres venir?

No quiere verme, me ha evitado todo el día.

A ver, solo un minuto, ¿vale?

Si no haces esto, Félix, esto no avanza.

Necesitamos dos cucharas. Venga, los dos napando con cariño.

(ANABEL) # Nápame, nápame, nápame que tengo frío... #

Tenemos que hacerlo así, ¿no? Es como una clase de tenis.

Félix, qué mono... -Tienes que...

Agarramos cada uno una.

Lo que tienes que hacer es coger y con suavidad...

-Lo echamos aquí. -Exacto.

-Pero tenemos que napar.

-Exacto. Así, poquito a poco, uno a uno.

-Vale. -¿Serás capaz de hacerlo solo?

-Sí, pero me encantaría que lo hiciéramos juntos.

Pensaba que estabas molesto por lo de la prueba anterior.

-¿Cómo voy a estarlo? -¿No?

-Absolutamente. -¿En serio?

-Absolutamente. -He pensado que sí.

No te preocupes, te perdono.

He perdido todo mi tiempo... (FÉLIX RÍE)

Digamos que es un...

Un napado Félix, ¿no? Que quiere decir un napado feliz.

¿Estás seguro que estamos napando bien?

Estamos napando muy bien.

Será de los recuerdos más bonitos que me llevaré

de mi paso, por segunda vez, por "MasterChef".

(VICKY) Pero, vamos a ver. ¡Félix! -Sí, capitana.

¿Se te ha olvidado que eres del equipo Rojo?

Tengo que irme, lo siento. -Muchas gracias.

Somos como Romeo y Julieta, separados...

Oye, señores, no quiero que sobre ni que falte arroz, ¿estamos?

Estamos. Emplatamos, ¿vale?

(ANABEL) Sí, chef.

Arroz, tres cerezas y, luego, el pichón.

Una olla por aquí y otra por ahí, así emplatamos más rápido.

Vámonos, por favor, vámonos.

¡Necesito arroz! ¡Necesito arroz en estos platos!

Boris, vas lento y sucio.

(BORIS) ¡Hala, Jordi!

(ANABEL) Más arroz. Venga, vamos, vamos.

¿Qué le falta a eso, Pepe? Hacerse.

Pues, venga.

Vamos tarde. Quiero cerezas y pichón aquí arriba.

Si os fijáis, yo no mancho cuando emplato.

Camareros, prevenidos, que los saco como un cohete.

Estos platos, pichón, cerezas y que se los lleven.

Pueden ir saliendo. (ANA) Pichón, necesito pichón.

(ANABEL) Voy con el pichón.

Queridos comensales, tengo que pediros disculpas,

parece que el primer plato elaborado por el equipo Rojo

tiene un poquito de retraso, así que vamos a pasar,

directamente, al segundo plato elaborado por el equipo Azul...

(Música jazz)

(Música jazz)

Bueno, el gran Paco Arango. Muy rico, ¿eh?

Qué honor tenerte en la mesa. Gracias.

Quería preguntarte por una comedia familiar benéfica

que estás haciendo para TVE, que lo he oído por ahí. Cuéntame.

El 31 de octubre es mi siguiente película,

una comedia familiar, "Los Rodríguez y el más allá".

Una familia descubre que en el trastero de su casa

hay una puerta a otro planeta, el nieto abre la puerta y se lía.

Una comedia divertidísima para toda la familia,

y, además, es benéfica.

Cómo me gustan esas cosas, siempre pensando en los demás.

Gracias. Cuéntame.

Bien, a mí me gustó mucho el arroz, muy rico todo, de verdad.

O sea... un punto. Muy bien.

Carlos, cuéntame, a nivel mundial, cómo se ve este hospital.

Nosotros estamos muy orgullosos de nuestro hospital,

que un hospital pequeñito, como es Parapléjicos,

seamos referencia del Sistema Nacional de Salud

para el tratamiento de lesiones medulares

y que seamos referencia, a nivel mundial, por el liderazgo,

porque sabemos hacer muy bien nuestro trabajo.

Es una maravilla. Felicidades. Muchas gracias.

¿Puedo felicitar, también, al equipo Azul por el plato?

A mí me ha encantado el arroz,

el punto del arroz es perfecto y el pichón está en su punto.

En su punto; así que, perfecto. Sí.

¡Señores, hemos acabado el cocinado!

(FESTEJAN)

Bien, Carlitos. ¡Eh! ¿Qué celebráis vosotros?

No tenéis nada que celebrar. Él sí puede celebrar;

ella, un poquito; vosotros... hablaremos después.

Jordi... Cocina impecable. Carlos, vámonos.

Adiós.

(CARLOS) Gracias. (TODOS) Adiós, adiós...

Vámonos.

(JUAN) Por una parte estoy contento por sacarlo antes,

pero, por la otra parte, hay algo que me huele a quemado

y no son las cerezas; no sé qué va a pasar.

Vamos a emplatar. Oído, chef.

Venga, servimos.

(YOLANDA) Venga. Vamos a ir echando judías,

rezad para que estén bien y si no, también.

Que nos ha venido muy bien este ratito de más.

(CARLOS) Dale caña, lo tenemos. -Vale.

(ÁLEX) Cuidado que voy con una bandeja que quema.

(CARLOS) La corvina puede venir por aquí.

-Marchando por aquí el pescado. Vamos por allí poniendo pescado.

Vamos. (CARLOS) Este lado ya lo tenemos.

(ÁLEX) Venga. Limpiamos aquí.

(VICKY) Limpiando.

(FÉLIX) Voy con el aire. Va el pescado y la espuma, ¿no?

(FÉLIX) Sí. (CARLOS) Genial.

Oye, muy bien, ¿no?

Va bien, va bien.

(ÁLEX) Esa Almu, qué bien monta.

Venga, vamos... Cuidado que voy por detrás.

Lo tenemos, lo tenemos. (ÁLEX) Perfecto.

¿Ya lo tienes? Lo tenemos ahí.

Camareros, por favor, podemos ir sacando platos.

Ya ha llegado el primer plato elaborado por el equipo Rojo.

(Música jazz)

(Música jazz)

Miguel, ¿qué tal nuestro plato? Está muy bueno.

¿Muy bueno? Los tendones están exquisitos.

Aunque ha tardado mucho, merece la pena.

Ha valido la pena. Sí, sí.

Me alegro. Soraya, ¿qué te parece? Doy fe, espectacular.

Con lo preocupara que estaba con el tema de la espera...

Si vale la pena, la espera no importa.

Me alegro un montón. Muchas gracias.

Sacad todo, para hacer el helado. ¡Vámonos!

Venga, venga, venga. Vamos estirando ahí, Yolanda.

¡Venga! Vamos, venga.

(ÁLEX) Las gelatinas... Vámonos.

Esto está... congelado.

Tráelo para acá y ordenaremos lo que sea.

Ponía dados de melón.

Sí, pero no congelados. Claro.

¡Ay, míralo! Cuadraditos. Madre mía...

Vamos a cortar trozos de fruta congelada, ¿vale?

(VICKY) A ver, venga. ¡Venga, venga!

Vamos, venga, chicos.

No hemos dado una a derechas.

Una cosa tonta, congelar el melón tiene el sentido justo.

¿Está bueno? No. ¿Malo? Tampoco.

Cogemos de aquí y vamos echando en el fondo.

Faltan las gelatinas. Las gelatinas.

Es esto la gelatina. Ah...

Esto es lo primero que había que servir y se ha congelado.

Eran trozos de fruta, ¿no? Exacto.

Trozos de fruta natural que hacíamos gelatina,

zumo de naranja, zumo de pomelo, echamos el agar-agar, hervimos

y eso va al frío, no al congelador. Claro, para que se cuaje.

Aquí lo han mezclado. Claro, yo lo veía raro...

Los daditos de melón y de pera que hemos...

Es la gelatina con trozos de fruta. Y, luego, todo congelado.

¡Venga!

-Esto, como hace calor, en cuanto llegue, es gelatina.

¿Qué cara se te queda? No sé para qué hago las recetas.

Eso pasa por venir.

Madre mía... ¿Cómo lo ves, Almudena?

Tú que eres una perfeccionista y una mujer que busca el diez,

que busca el oro, siempre.

Perfecto no ha salido, pero estamos resolviendo.

Tira ahí un poquito.

Fíjate qué textura tiene, ¿eh? Tan cortada...

Tan grumosita y rica.

¿Qué habréis hecho aquí...? Parece mantequilla.

¡Venga, vamos a ello, señores! ¡Venga, vamos!

Esto está perfecto. ¿Tenemos la textura de helado?

Aquí lo tenemos. Pues vamos echando ahí.

O lo ponemos ya o se va. -¡Venga, venga!

¡Vamos, dale, dale!

Las gelatinas están congeladas,

la mousse está ligeramente cortada.

No lo digas en alto, guárdatelo para ti.

¿Algo más queréis que os diga?

Venga, vamos a ir sacando. Adelante, camareros.

Por favor, vamos sacando por aquí.

Vámonos, vámonos.

¿Hay algún familiar tuyo comiendo ahí?

No le pongas el postre.

Tampoco te pases, ¿eh?

Si quieres quedar mal con tu cuñado le metes dos.

OK, muchas gracias. Vamos con otras diez.

Terminamos este homenaje con un postre del equipo rojo

y consiste en una gelatina de naranja con pomelo

y con flores, una sorbete de pera con jengibre

y mousse de yogur con violetas.

¿Qué tal todo? Emilio Sánchez Vicario,

qué maravilla tenerte aquí entre los comensales.

Muchas gracias por la invitación.

Eres una persona muy importante aquí.

¿Me gustaría que nos cuentes qué haces con tu fundación?

A ver, la fundación se creó hace 9 años

y la primera escuela que creamos

fue aquí en el hospital. Entonces encontramos los fondos

para hacer una pista y creamos una escuela

y los chicos que se lesionan empiezan a jugar.

Ha habido varios jugadores de aquí que se han hecho

profesionales del tenis en silla,

que están compitiendo.

Somos una fundación pequeña pero todos los fondos

que encontramos los dedicamos a diferentes colectivos

para que estén mejor y tengan oportunidades.

Angélica, creo que tienes algo que decirle a Emilio, ¿no?

Hombre, por supuesto. A ver, cuenta.

Darle las gracias por el ejemplo

que nos está dado a todas las personas jóvenes,

mayores, da igual la edad,

de que hagamos deporte, de que le pongamos pasión,

que demos nuestra vida por el deporte.

Cuéntame la energía que han puesto nuestros...

Ay, ay, ¿qué pasa? No me asustes.

Mira, mira.

Es que está muy cortado, no sabe nada a la fruta.

Y está muy frío. -Está frío.

Se ha congelado un poco. -La gelatina congelada.

Ah, ¿la gelatina congelada?

O sea, que no se puede tomar. No.

¿Opinas lo mismo? Más o menos.

Las flores quedan muy bien. No seas diplomático,

una valoración del plato sincera.

Suspenso.

Quería preguntarte, ¿hay superación en este postre?

Se puede mejorar, como todo en la vida.

Se puede mejorar, ¿no? Hay que trabajarlo, sí.

Gracias.

Vaya emboscada que te hemos colocado.

Ha sido algo raro. Lo que parecía el día

más bonito del mundo aquí en Toledo disfrutando

de nuestra tierra, el homenaje a un hospital

que yo le tengo un cariño extraordinario...

el peor cocinado del mundo entero.

Ya sé si decirte "ven cuando quieras".

Voy a estar ocupado, lo siento. Voy a estar muy liado.

Te deseo todo lo mejor y cuando caigan las estrellas

a ver si te cae alguna.

Qué va, tengo mucho que aprender.

Adelántale, que no pasa nada.

Si ya me ha adelantado. Muchas gracias, tíos.

Chao, Carlos. Chao. Vamos allá.

(CANTA) #La vida es...#

Vamos, ahí.

Ya está.

¿Por qué lloras? -Si lo has hecho súper bien.

Es que no he podido hacer más.

No se hubiese podido sacar ese postre sin vosotros.

Ahí, ahí. -Ya, ¿OK? Ya.

Ay, qué romántico. Yo también estoy llorando.

Estoy frustrada y triste

por no haber sacado el plato, en este caso el postre,

que era lo que me había asignado la capitana.

Hoy era el día que más me importaba igual sacarlo.

Queridos comensales, espero que este homenaje,

además de transmitiros nuestra sincera admiración,

sirva para remover los corazoncitos

de los espectadores

y que os lluevan las donaciones.

Aquí he conocido un gran tipo que se llama Miguel Ángel.

Le veo por ahí. Amigo. Hola.

Al que le he robado un lema de vida y es:

"buscando lo imposible se consigue lo posible".

No hace falta que os lo repita porque lo tenéis clarísimo,

y es un lema de vida que te permite seguir soñando.

Nuestro respeto y admiración y muchas gracias.

Sabéis que sois un ejemplo para todo el mundo.

Será por algo, ¿no? Así que mi respeto,

mi admiración y este aplauso fuerte para todos vosotros.

Muchísimas gracias.

(Aplausos)

Aspirantes, hoy teníais una prueba preciosa:

hacer un homenaje a este hospital

y a todos los pacientes que luchan cada día

para recuperar su vida tras una lesión medular.

¿Y sabéis cuál es mi pena? ¿Cuál, chef?

Que no les habéis hecho disfrutar.

Hemos tenido que cambiar el orden de los platos,

les hemos hecho esperar,

el poste para nada estaba a la altura.

Así que yo personalmente estoy un poco decepcionada.

Almudena, has terminado el cocinado llorando

porque has sentido impotencia

al no haber sacado un buen postre.

Me da mucha pena no estar a la altura del postre

que habíais pedido.

Lo ha ocurrido es que ninguno de vosotros,

aun siendo la sexta semana ha entendido todavía

el ritmo de trabajo necesario para sacar adelante

un menú para 60 comensales.

Habéis cocinado muy tranquilitos, de verdad.

Pero claro, es que tampoco

había una capitana metiendo ritmo.

Vicky, la capitanía te ha venido grandísima.

¿Estamos de acuerdo?

Y lo peor de todo es que hoy podíais destituir

a vuestra capitana y no lo habéis hecho.

Bueno, a lo mejor el ritmo que necesitábamos

no lo hemos tenido, pero han sido muy libres

para hacer y para deshacer.

A mí me encanta que me digan las cosas así, a la cara,

y que no se queden con nada. Porque realmente primero,

es lo que tienen que hacer, y segundo, yo lo agradezco.

Porque de esas cosas uno aprende, ¿no?

Equipo azul, todo lo que ha dicho Pepe

sobre el equipo rojo se puede aplicar

tranquilamente a vosotros.

Modo casa absoluto.

No entendéis el ritmo de trabajo

que requieren estas pruebas.

Vais tan tranquilitos. Y lo peor es que cuando

intento meteros caña tampoco reaccionáis.

Ahora claro, equipo azul, teniendo una capitana

que va en punto muerto yo no os puedo exigir

ningún tipo de marcha, ¿verdad?

Hoy sí, hoy ha habido una cosa muy buena

en el equipo azul.

Anabel. Olé.

Has sido la única que ha demostrado saber

cómo se trabaja en una prueba de exteriores.

Te lo crees, simple y llano.

El único pero que te saco es que no te hayas impuesto

a la hora de decir: "Oye, Tamara, no estás yendo bien".

Porque te aseguro que era la decisión correcta

y lo sabes, y lo sabe Boris, los dos lo sabéis.

Pero es que es muy difícil, Jordi, porque es verdad

que faltaba vida, que estaba en punto muerto la cosa.

No, se dice modo casa. -Bueno.

Boris, no la corrijas porque he dicho

que Tamara estaba en punto muerto,

y es incluso menos que modo casa, ¿eh?

Eso es.

Tamara, me gustaría oírte.

Pues siento mucho haber fallado,

sobre todo por los comensales y por todo lo que representa

"MasterChef", porque la verdad es que aún me falta mucho

para poder dirigir un equipo tal y como vosotros queréis,

que es como se hace profesionalmente en cocinas.

Yo realmente no sé qué es en modo casa,

y aún a riesgo de parecerte contestona,

que ya sé que te lo parezco,

no estoy en absoluto de acuerdo contigo.

Mi nivel de concentración ha sido muy alto

y quizá no dé para más, esto es muy probable.

O sea; yo no voy a defender mi maestría en las cocinas

porque no la tengo, pero mi entusiasmo,

mi entrega absoluta y que no había modo casa

yo la tengo que defender hacia mí.

Me parece bien. Esto lo tengo que decir.

Ana, te voy a hacer un apunte.

Estoy hablando en genérico. Sí.

Y en genérico lo que yo he dicho va a misa.

Porque tal como ha ido el cocinado si yo no entro

a las cocinas no sacáis absolutamente nada.

La cosa no ha ido bien. Hoy no ha habido capitanes,

no ha habido líderes. Ha faltado eso,

hasta que hemos entrado

y hemos corregido como hemos podido.

Por todo ello hemos decidido que ningún equipo

gane la prueba de hoy.

Vais todos a eliminación.

Vais todos a eliminación, menos Anabel.

Tu entrega hoy es digna del delantal blanco.

Enhorabuena, serás la única que subas a la galería.

Y por tanto, continuarás una semana más

en las cocinas de "MasterChef", porque tu actitud

y tu forma de trabajar hoy me ha encantado.

No llores.

Me siento muy privilegiada

y estamos en el sitio en el que estamos,

hemos trabajado como hemos trabajado,

era una responsabilidad muy grande.

Y me emociono por todo eso, yo qué sé, no sé...

Siento mucha frustración.

Y creo que mis compañeros también.

Porque el cocinado de hoy representa mucho.

Y nos ha dado un bajón.

A mí personalmente un bajón tremendo.

Bueno, Anabel, como quiero que sonrías...

Ya. Por haber sido la mejor

de esta prueba te corresponde a ti elegir a qué ONG

quieres donar 4.000 euros.

Bueno, pues hoy está muy fácil. Estos 4.000 euros,

y creo que lo decimos todos,

van para el Hospital Nacional de Tetrapléjicos de Toledo.

Aquí se quedan.

(Aplausos)

Bueno, donación a la fundación del Hospital Nacional

de Parapléjicos de Toledo, que es quien recibe

esas donaciones y luego las utiliza para investigación

y para muchas otras cosas que ellos creen

que son importantes para el hospital.

Gracias, chef.

Vicky, te veo emocionada. ¿Qué pasa?

No, no, es difícil hablar. Es lo que se contagia, ¿no?

Es que claro, el público no lo ve, pero tenemos ahí

un montón de gente, de familiares, de pacientes

e impresiona mucho tenerlos ahí,

y que además nos miran como con admiración

y no miran a nosotros, como somos famosos y tal

están ahí todos saludando y quieren sacarse fotos.

Y los admirables son ellos.

Podemos admirarles a ellos. -Sí.

(Aplausos)

Bueno, y al personal por supuesto,

al personal que trabaja aquí.

¿Te quieres callar ya? Sí.

Te emocionado yo a ti también ahora.

¿Te quieres callar ya? Estamos blandos, ¿eh?

La vida de estos pacientes es muy complicada, muy difícil,

y tratan de salir adelante,

coger el toro por los cuernos,

luchar, no darse nunca por vencidos,

para retomar de nuevo esa vida nueva

que les espera, ¿no?

Aspirantes, quiero que os dejéis la piel todos,

menos Anabel, en la prueba de eliminación.

Como cada año, vuelven los Campamentos MasterChef.

Si tienes entre 8 y 16 años, te encanta cocinar

y quieres vivir una experiencia inolvidable

en un entorno natural tienes que venir

a los Campamentos MasterChef.

Además, convivirás con concursantes

de "MasterChef Junior".

El próximo verano Campamentos MasterChef.

(TODOS) ¡Ven a Campamentos MasterChef!

(YOLANDA TARAREA)

Los aspirantes vuelven a las cocinas

después del gran desastre que les ha mandado a todos,

excepto a Anabel, a la prueba de eliminación.

Mira, no hay cajitas.

Uno de ellos no cruzará el ecuador del programa

y esta noche se despedirá de sus compañeros.

A ver, dejad de charlar que tenemos que llegar.

No nos estreses. -Huy, no nos estreses.

Tenemos que hacer bien nuestra pasarela.

No tienen sangre en las venas.

Aspirantes, hacía tiempo que no veía estas cocinas

tan teñidas de negro. Ya.

Vicky, ¿por qué a estas alturas del concurso

os cuesta tanto trabajar en equipo?

No, pero yo creo que trabajamos mejor.

Lo que pasa que yo creo que el cuerpo se relaja.

A mí me pasa justo al revés. -¿A ti?

Según pasan las semanas me pone más nerviosa.

Pero tú eres de otro... -Vale, adiós.

De verdad, es que...

Yo creo que es una cuestión de egos.

Creo que sois demasiado egocéntricos.

Sois. -Estáis continuamente

pensando en vosotros y no sabéis entender

el alma, el espíritu, del equipo.

Hay que aprender. -Él dejó el ego en la cuna.

¡Sois un puñado de egocéntricos narcisistas!

Yo a ti tampoco te veo con el delantal blanco.

¿Qué ha pasado aquí, Tamara, Boris?

Hicimos equipo, entonces apuntar dedos es muy feo.

En verdad fui incapaz de negociar con Tamara

que cambiáramos de capitán antes.

Pero estaba pensando que a lo mejor

se iba a molestar tu mamá, ¿comprendes?

Y eso me pone muy nervioso. Claro, es un drama.

Pero si la niña tiene ya 150 años,

¿cómo se va a enfadar su mamá?

No, que se enfade conmigo porque no estuve a la altura.

Deja a la mamá, deja a la mamá.

No vas a volver a cenar en casa de Isabel.

¿Puedo decir una cosa? Yo en este programa

solo he tenido dos malas capitanas.

Mala capitana para mí es la interrumpe

o se hace la chula.

¿Y quién era esa? No lo voy a decir.

¡Si eso es lo interesante, Yolanda!

Una se hacía la chula y nos hablaba mal

y la otra no es que se hacía la chula,

es que te daban ganas de meterla en la cazuela.

Primero es Ana Obregón, capitanía número uno.

Ah, lo has dicho tú.

La que interrumpió bastante el trabajo fue Ana Obregón.

Y la que se hizo un poco la chula,

quizá para defenderse, fue sin duda alguna...

Paula Prendes.

Anabel, ¿tú crees que alguno de tus compañeros

no se merece el delantal negro?

En cuanto entran los chefs con la chaquetilla

ya sabes lo que viene. Yo tenía claro

que no íbamos a llegar de ninguna de las maneras

a servir nada ni a las cuatro de la tarde.

Si es que no son taradas, son enchufadas.

Del equipo rojo no puedo opinar.

Tamara, ¿qué has dicho?

Que es que sorprendentemente siempre Boris, capitanía,

Anabel siempre siendo la mejor, mejor plato, mejor tal...

Desde que han entrado no son la taradas,

son las enchufadas.

¡Oh! -¡Hala! ¡Ay, por favor!

O sea, ¿cómo va a terminar esto?

Esto es la casa de las dagas voladoras.

La verdad es que a lo mejor esta faceta no se conoce

tanto de mí, pero es verdad que yo soy así de sincera,

así de directa y, bueno, digo lo que pienso.

¿El resto pensáis lo mismo, que son unos enchufados,

que tienen un trato de favor y por eso han destacado?

No, yo no lo creo. -No, trato de favor no,

pero tiene mucha más experiencia.

Pues llamadlas las experimentadas.

Eso es. Las veteranas.

Anabel, lo que está claro es que te aseguras

una semana más en "MasterChef".

Así que sube a la galería. ¡Bravo, muy bien!

Voy a subirme al barco de "MasterChef"

y desde la cubierta esperaré a ocho de vosotros

para emprender rumbo a nuestro nuevo puerto

que es el próximo programa de "MasterChef".

¡Olé!

En la prueba de exteriores:

"¡Qué bien, Anabel, te has salvado!"

Y de repente llegamos aquí y la actitud es muy otra.

Yo me he sorprendido mucho.

¿Qué pasa, amigos? Unas tensiones...

Estoy un poco alucinada.

Eres el mismísimo DiCaprio ahí.

(BORIS) ¡Brava, brava! -¡Eh!

Anabel, no pararás hasta que te caigas.

Ya.

Aspirantes, dos de vosotros vais a tener la oportunidad

de salvaros de la eliminación. Ay, qué alegría.

Y acompañar a Anabel.

No, yo visto lo visto en mi soledad estoy fenomenal.

Pero no vamos a ser nosotros quienes lo decidamos.

Arrea. Sino vosotros mismos.

¡Ay, ay, por favor!

Delantales negros tenéis que elegir

por unanimidad qué dos aspirantes

merecen librarse de la prueba de eliminación

y garantizarse una semana más en "MasterChef".

Yo no doy pie con bola en la cocina, tened piedad.

Como no es una decisión fácil

os dejaremos a solas para que la toméis.

Podéis pasar a la bodega y decidirlo.

Adelante. Creo que se lo merecen

las dos capitanas.

Adelante. Adelante.

Es imposible que durmáis tranquilos por las noches.

Imposible. A pierna suelta.

A pierna suelta. Como un bebé.

Creo que todos somos muy buenos compañeros

y que vamos a salvar

a gente que se merece también como un descanso...

Claro, que estoy pensando que yo me merezco un descanso,

que la edad es malísima.

Yo quiero hacer una propuesta.

Que cada uno elija a la persona que quiere salvar.

Y el nombre más repetido que sea el primero en salvarse.

Y luego hacemos una segunda ronda.

Álex, empieza.

Yo quiero salvar a Yolanda.

¡Te como...! -No me comas.

Tienes un punto.

Yo te salvo a ti.

Yo salvo a Tamara.

Pues yo salvo a Vicky.

Yo salvo a Yolanda. -Ya tiene dos.

Yo a Tamara. -Dos.

Yo a Félix por la salvación que me hizo.

Salvo a Ana, porque así hay empate y a ver qué pasa.

Boris, tú. -A Yolanda.

Pues ya, Yolanda. -Ya está.

¿En serio?

¡Súbete "parriba"!

(Exclamaciones)

(Exclamaciones)

Yolanda la amo, es un ser libre.

Es la única persona libre de verdad que he conocido.

Segunda ronda.

A Avellaneda.

¡Ay!

¡Ooooh!

Otro beso. Bueno, ya no me sorprende.

Claro, nos damos besos. -Boris, has visto

que no has utilizado nada para salvarme.

Pero, Félix, es que tú tampoco.

Vale, me toca. Vuelvo a intentarlo. Félix.

Gracias, cariño. -Por la salvación tuya.

Tami. -Avellaneda.

¡Ay! -Tamara.

Avellaneda.

Ya está, ya está, Avellaneda lleva tres.

Lleva tres, ya está. -No, aún se puede. Seguimos.

Terminamos.

Sí, yo te salvo a ti.

Te lo están robando.

Te lo están robando.

¡Menos mal, es que no me lo puedo creer!

He estado en casi todas las pruebas de eliminación.

Hoy ha sido un subidón...

O sea; qué gusto, es como si hubiera salido

de un spa ahora mismo.

Hala, ya está decidido.

Venga. Sí, señor.

Oye, por favor, un portavoz que nos diga

si se ha salvado alguien. Queremos saberlo.

Sí, los salvados son Juan Avellaneda

y Súper Yolanda.

Enhorabuena, podéis subir a la galería.

¡Adiós, adiós!

Amo a mis compañeros, porque, jolines,

que te salven es una semana más en "MasterChef",

es que no es cualquier cosa, ¿eh?

No es el amigo invisible.

Delantales negros, para saber en qué consiste

el último reto, por favor, azafatos,

necesito que traigáis las mesas que tenemos en el restaurante.

Por favor.

Jésica y Jennifer.

Bueno, bueno...

"¡Oh, my God!"

Ahí Samantha, mírala. Olé, poderío.

Pero mira a Jordi. ¡Mira, mira, mira!

(Exclamaciones)

(Exclamaciones)

¡Qué monada!

Ay, me los quiero llevar todos y ponerlos en la cocina.

Aspirantes, como podéis ver hay una mesa con campanas

y otra mesa con tantos platos como aspirantes.

Boris, ¿tú qué quieres que haya?

Algo que pueda napar.

Yo ya me figuré a mí mismo napando pichones con Félix

en una aldea rural escribiendo guiones para él

y luego en la tarde vamos y napamos unos pichones.

O sea; que tú visualizas una vida con Félix ya.

Bueno, sobre todo napando.

¿Entiendes? Napando. Lo más importante, napando.

¿Pero sólo me quieres para eso?

Mi amor, pero te ha dicho que te va a hacer guiones.

Como Tennessee Williams y su estrella.

Exactamente, te voy a convertir en mi nueva Vivian Leigh.

Me dijeron: "No te enamores nunca de un actor,

porque los actores en el fondo están

demasiado preocupados de sí mismos

para vivir una historia de amor".

Jordi, por favor, descubre qué esconden esas campanas.

Allá voy.

"¡Oh, my God!"

¿Qué es eso? Cerceta.

¡Un patito! -No, un patito no.

La perdiz de Grouse.

Que tiene cabeza. ¡No, no, no, no!

No puede ser, pichón. El pichón de Bresse.

Bueno, ese viene depilado.

Ah, Dios mío. El pato Canetton.

Ay, madre mía.

Faisán. Qué mono el faisán. Es como un pollo, ¿no?

Aquí nunca me viene bien nada.

¡Oh! Pintada.

La Navidad. -Ah, es la famosa pintada.

La Navidad, la Navidad.

Y por último...

la becada.

Este es riquísimo.

¿Me vais a decir que tienen buenas caras?

No, estas son las buenas caras, esas no.

Este lo cocinó Saúl Craviotto en el menú del final.

Es muy difícil.

Como estáis imaginando, cada uno de vosotros

deberá cocinar una de estas aves.

¿Y sabéis quién lo va a decidir?

No. No, no, por favor, no. Vosotros dos.

Anabel, que estás muy tranquilita ahí.

Que ya he tenido bastante.

Mi almirante, baje usted aquí.

Tú y yo nos van a poner lo peor.

Anabel conmigo no lo hace muy bien.

En la primera prueba me da dos mandarinas.

Dios mío, ¿qué me dará esta vez?

Anabel, fuiste la mejor en el anterior reto

y debes decidir con qué pájaro cocina cada aspirante.

(ANA) Ponme una cosa mediana y rechonchita, Anabel.

Yo pequeñita, normal.

Mira, cariño, el otro día te di una mandarina.

Y no supe qué hacer con ella.

Es que no sabes qué hacer con nada.

Contigo sí sabría lo que hacer.

No sé si es el momento para que discutas, Victoria.

Da igual, me va a dar lo peor.

Cerceta. (YOLANDA) ¿En serio?

(JUAN) ¡No!

Bueno, dejadme que me centre.

Esto es la perdiz de Grouse. De Grouse.

Como yo veo a Félix comiendo perdices con Boris,

perdiz para Félix.

La becada veo que es un ave exótica, y la exótica.

A Tamara. Exótico con exótico.

Está siendo muy "heavy".

Es el ave más chunga y se la ha dado a Tamara.

Huy, pobre.

El pichón para Almudena.

(JUAN) Hala, pobre.

¿Y ahora qué tenemos?

Este es grandecito. La pintada, que es muy grande,

para el más grande, Álex.

¡Olé!

(JUAN) Las plumas de ese bicho son lo más.

El faisán yo lo veo como algo sofisticado

y así como que le va.

Para Ana. -El faisán.

¿Y qué nos queda? -El pato yo.

El pato para Boris.

El pato para el cisne. -Pues ya está.

¿Puedo subir al puente de mando?

Puedes subir al puente de mando, gracias.

Gracias. -¡Guapa!

Vete lejos. -Vale, ahí me voy.

Guapa, le has dado la más difícil

a quien se ha metido contigo. -Hombre.

Ya te he visto, ya.

Lo que pasa que la pobre Tamara no sabe que es la más difícil.

Aspirantes, como os imagináis, una prueba de eliminación

en la que os jugáis tantísimo no va a consistir

en cocinar unas aves y punto.

Debajo de este paño se esconde una herramienta

con la que nunca hemos trabajado en "MasterChef"

y que va a ser junto con los pajaritos

la protagonista de la noche.

Madre mía, de la que me librado.

(BORIS) Una prensa.

¿Y eso qué hace? -Esto saca el jugo.

Eso lo tienen como en restaurantes franceses.

Es de alta cocina, ¿no? Es como lo más alto.

Así es, Boris, una maravillosa prensa.

Félix, la miras como si fuese

un ovni o un extraterrestre. Absolutamente.

¿Sabes en qué consiste el prensado?

No. O sea; en este caso no.

¿Meter el bicho directamente ahí y prensarlo?

No exactamente, sirve para extraer los jugos

de una pieza mediante presión de sus carcasas

para añadir ese extracto de sangre y líquidos al plato.

Se trata de un aprovechamiento total y absoluto del producto,

pero se hace una vez cocinada.

Guau, qué chic.

Para hablarnos de esa técnica está con nosotros

uno de los maîtres más respetados del mundo,

que durante 41 años ha recibido

en su prestigioso restaurante Zalacaín de Madrid

a los más ilustres comensales de este país.

Adelante señor Blas.

José Jiménez Blas.

(Aplausos)

Qué elegante.

¡Señor Blas! -¡Bravo!

Qué maravilla, ¿eh?

Bueno, bienvenido, señor Blas, a "MasterChef".

Bienhallado. Muchas gracias.

Qué honor tenerte aquí. Es una suerte para mí

participar en esto porque me encanta.

¿Aunque ahora estás jubilado

sigues manteniendo la afición por la restauración?

Es que me gusta muchísimo.

He estado 59 años en hostelería.

Y he estado 41 años en Zalacaín.

De hecho fuimos el primer tres estrellas Michelín.

Qué bien. Blas, te tengo que preguntar,

porque la técnica esta del prensado

es un espectáculo visual que se hace en mesa.

Esto es una prensa que se emplea

para hacer tipo de aves, por ejemplo la becada,

que es la reina de las aves.

No, la becada es mía.

De todo tipo de ave que tenga para prensar y sacar el jugo.

¿Nos podrías hacer una demostración?

Claro que sí. ¿Para que lo vean

nuestros aspirantes?

No conocía la máquina de prensar.

Así que creo que va a ser todo un descubrimiento.

Tendremos que comprar una para casa.

Hostia, tía, que es de "elimunación" esta prueba.

¿De qué?

(RÍEN)

Esto es el flambeado simplemente.

Después la vamos a trinchar

y vamos a sacar el jugo del pato.

¿Eso qué es? ¿Brandy o algo de eso?

Esto va a ser brandy, coñac.

Entiendo que ellos si tienen que hacerlo

deberán hacerlo, como tienen inducción,

lo mismo pero con un sopletito. Claro.

¡Hum, qué aromas ya desde aquí!

Ya huele a cosa rica, ¿eh? Sí.

Ahora quitamos las pechugas

para dejar la carcasa totalmente libre de carne

y sacar los jugos solo de la carcasa.

Uf, qué buena pinta.

Solamente mete dentro de la prensa la carcasa,

que vemos que está jugosísima.

Qué maravilla. Esto es la tradición,

la belleza y la tradición de la sala de toda la vida

y que tienen un valor increíble.

Me parece genial que lo estemos recuperando

hoy en el programa.

Atención, porque ahora es cuando sale el jugo.

Está duro como una piedra eso, claro.

¡Oh! ¡Néctar, néctar!

Hay un momento que he visto darle ahí,

que ha tenido que hacer mucha fuerza.

Luego lo tendremos que hacer nosotros, ojo.

Un fondo de ave, el jugo, se mezcla.

(BORIS) ¡Oh, guau!

Huele aquí que "pa" qué.

La salsa hirviendo sobre el ave.

Y luego un poquito más de cocción con la salsa.

O sea, ¿hay como una cocción en horno

y otra que se termina ahí?

Un golpe de calor. Que vaya tibio.

Los que tengan un pollo pequeño van a flipar,

porque de un pollo pequeño no sacas casi nada de jugo.

Y así lo servíais en Zalacaín. Los clientes iban a esto.

No me extraña. Qué bueno, por favor.

Bueno, y esto que no puede faltar, ¿eh?

Esto es un clásico de Zalacaín.

¡Huy, las patatas suflé! -Las patatitas suflé.

He oído hablar de restaurante Zalacaín,

pero era el típico restaurante al que iban los padres.

Alguna vez estuve en un cumpleaños,

pero me acordaba muy bien de las patatas suflé.

Aspirantes, después de esta maravillosa demostración

que nos ha hecho Blas tendréis 75 minutos

para cocinar vuestras aves aprovechando todo su potencial

con la técnica del prensado.

Contáis además con 3 minutos para entrar al supermercado

y coger el resto de ingredientes.

Y deberéis hacer dos raciones cada uno.

¿Cómo? -Dos raciones.

Contaréis con dos prensas más y ser los más rápidos

os dará ventaja en este reto. Y no olvidéis limpiar la prensa

cuando terminéis de extraer los jugos de vuestra ave,

porque tendrá que usarla otro compañero.

No, no. -¿No se puede mezclar sabores?

Queremos platos espectaculares porque nos ayudarán a catar

unos paladares expertos en aves.

¿Entendido? (TODOS) Sí, chef.

Flipo con lo que nos acaban de enseñar.

Yo no lo he visto esto en mi vida.

Me siento un poco palurdo a veces.

Cuando veo estas cosas digo:

"Ah, 41 años y todavía no lo había visto".

Chico de pueblo.

Pues el tiempo comienza en tres, dos, uno... ya.

¡Vamos, chicos, venga! -¡Venga, venga!

¡Venga, cariños!

¡Venga! -¡Va!

¡Vamos, rocanrol! -¡Señores, mucho rocanrol ahí!

Recordad como siempre digo que un buen plato

empieza por una buena compra.

Oye, ¿dónde está la lombarda? -Allí, allí.

Revisad las cestas, por favor, que no se os olvide nada.

Pensad bien en todos los ingredientes uno a uno,

que luego no quiero veros llorar.

¡Vámonos!

Venga, a aplaudir.

Oye, pero animad. -¿Pero por qué?

Yo no voy a animar a nadie.

¿Tú sabes el rato que nos queda aquí?

(RÍE) -¿De verdad?

Tres, dos, uno...

¡Tiempo!

¡Ay, y los pichones, que no los he cogido!

¿Qué le ha pasado a la Vicky? Se oye desde lejos.

Si se le oye siempre. -Pues le pasan cosas.

Los pájaros. Ya no puedes, lo siento.

Tengo que coger los pájaros. Vicky, el tiempo ha pasado.

Pero el pájaro... No.

"Juer", no tengo pájaros.

Empezamos mal. Vicky, no empieces

con que empezamos mal, que luego te pasa

lo que te pasa, cariño.

Se me han olvidado coger los pájaros, solo con eso...

No me lo puedo creer. -Pero tienes uno, mi amor.

Sí, con uno está bien.

No, tiene que sacar dos raciones, ¿eh?

Vamos a ver qué hacemos.

Blas ha puesto en valor la becada, que sabemos

que es de las pocas aves donde se comen

los interiores de un animal, incluida la cabecita entera.

Y sobre todo que la becada muy poco hecha.

Muy poco hecha. Que no esté muy cocinada,

si no la secamos y la pasamos. No sabe a nada.

Todas las aves, pero esa en especial.

Tipo becada tenemos el pichón, que hay que hacerlo por fuera,

dejarlo reposar y la sirves no muy hecha, sonrosadita.

Al igual que un pajarito que le gusta mucho a Pepe

que es la perdiz de Grouse. Me vuelve loco.

Tiene todo el sabor de la becada

pero llevado a esa grandeza de la perdiz.

Parece un pichón, pero el pichón tiene un sabor

muy noble, pero no ese sabor salvaje que nos gusta

a los que nos gusta la becada o la perdiz Grouse de Escocia.

Félix, vas a comer perdices.

La cosa es con quién.

"¡Amore, amore!"

¡Ah, ah!

¿Qué? -El pato, que te ha picado.

¡Epa! Eres más exagerada, tía.

Es muy histriónica. Victoria es muy histriónica.

¡Qué va!

Cuidado el faisán, ¿eh? Son una joya.

Es silvestre, es duro, claro.

El faisán nosotros lo hacíamos también al chocolate.

Correcto. Oh, qué rico.

"Padentro", mi amor.

La pintada que parece que qué raro es una pintada,

pues como una pularda, una gallinita al final.

Aquí. Álex la asa un poquito,

no la hace mucho. Pones la pechuguita poco hecha

y cojo con lo demás me hago una salsa y ya está.

El ave la he partido por la mitad

porque al ser más grande que la de mis compañeros

y tener tan poco tiempo, quiero que sea más rápido.

A ver si me da tiempo, que vamos ahí un poco justitos.

Huele todo muy bien, chicos.

A mí la que me flipa es Tamara, que está pero relajada.

Como en casa. -Sí, como, bueno...

Necesito un momento de tranquilidad aquí conmigo.

¿Sabes qué lo veo complicado? La cerceta.

Pues es un ave maravilloso con un gusto...

Cuando la sabes hacer. Eso es.

Anabel es una malaje que me ha dado...

no sé lo que coño me ha dado.

¡Te he dado un pájaro precioso! -Sí, precioso, precioso.

Me has dado un pájaro muy bonito.

¡Te quiero!

Decís "te quiero" con una facilidad

que a mí me dejáis pasmada.

Claro, porque no lo sienten, boba.

Yo así también lo digo. -Hija de su madre.

A ver qué hace Boris con el pato Canetton.

Un punto de cocción complicado el del pato.

Hombre, las salsas van a definir mucho, ¿eh?

Claro, exacto. Que aquí la prensa

es para que hagas una gran salsa.

Y hacer un fondo, que es lo primero.

Okey. Me han llamado enchufada tan tranquilamente.

Yo tengo un aspecto de ser privilegiado.

Y en efecto soy una persona muy privilegiada.

Pero aquí no, porque esto te impide ser enchufado.

Aquí lo único que se enchufa es el "pime".

¡Se está quemando, se está quemando!

No, no se está quem... Sí se está quemando.

Se le está pegando que te cagas.

Tostadito.

Esto es justo lo que quiero.

Pues ya era hora, porque se le estaba socarrando.

¡Mira, mira! ¿Qué está haciendo Félix?

¿Va a hacer un ravioli de por ejemplo perdiz?

¿Y tengo cara de saberlo? -No, desde luego.

Yo me acuerdo una de esas primeras veces

que quería ira Zalacaín. Fui con mi padre,

le invité a Zalacaín y estábamos en una mesita

a la entrada a la izquierda y pasaba su majestad

el rey Juan Carlos con dos tres más y tal

y yo me sentí importante como diciendo:

"Jolín, estoy en un restaurante donde está su majestad".

Zalacaín ha sido la historia viva de España,

la alta alcurnia madrileña y española alternaba allí.

Allí se cerró la constitución y se hizo en un salón privado.

Lo que habrá visto esa prensa. Menuda historia tiene esa.

Si pudiese hablar, ¿eh? Madre mía.

Una de las prensas la he traído yo,

es la de la izquierda del todo,

que nos la regaló Moppy Horcher que es súper amigo mío,

que por culpa de él entré yo en la cocina profesional.

Y la tercera nos la ha cedido A'Barra,

con una estrella Michelín, ha tenido el detalle

de dejárnosla para hacer esta maravillosa prueba.

¡Las prensas se están aburriendo, amigos!

¡Vayamos pensando en prensar!

¿Tú te puedes prensar la lengua?

Tranquilicen, por favor, qué antipatía.

Es que no puedo ya con ella, ¿Vale? Estoy muy nerviosa.

Oye, a ver, que tú no puedes con nadie, Vicky.

Es difícil esa mujer. No la vamos a casar nunca.

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los mejores momentos del programa.

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y de una experiencia gastronómica única.

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y te sentirás como en las cocinas

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Esto ya está, tiene una consistencia maravillosa.

Anabel, ¿tienes tus gafas de ver ahí?

Sí. -Tíramelas.

Te las bajo. Voy a ayudar a mi amiga,

que tenemos alopecia.

¿Alopecia?

Que se llama presbicia. No entendéis una ironía.

A ver si te dan suerte, amiga.

Calla, que te van a reñir y si te bajan nos da un pasmo.

¿No has metido nada ahí? -Anabel, ves menos que yo.

¿Cómo vas, amiga?

¿Qué tal vas tú? -Aquí haciendo 45 cosas,

que no sé si me saldrá una.

No puede ser que lo coja crudo. -Ya, déjala, déjala.

No puede hacerlo crudo.

Está crudo lo que está haciendo.

Está crudo, ¿no? Sí, sí.

No va a salir de ahí nada. Está crudo.

No lo ha entendido de ninguna de las maneras.

Es que crudo no suelta jugo. Claro.

Salteado y guisado sí.

¡Ay, mira, mira, mira!

El señor no está acostumbrado a estas animaladas.

¡Ah! -Es lo que te digo de la fuerza.

Bueno, pero ella es olímpica. Sí, será muy limpia...

(AMBOS) ¡Olímpica! (TODOS RÍEN)

He llegado al tope y no tengo más fuerza

y no sé cómo hacerlo... Sinceramente.

Se está subiendo a la mesa... -Eso se hace en la sala, ¿no?

Eso se hace en la sala...

Usted estará conmigo, ella piensa que tiene que apretar mucho

y no es cuestión de eso, si el ave está cruda...

No suelta jugo, hay que romper las células

para que suelten el jugo que contiene

y que esté doradito para que tenga sabor el jugo.

Ahora tengo que desenroscarlo...

Almudena, como una patena. Sí, chef.

Para que el compañero que venga detrás que la encuentre limpia.

Es una nueva técnica, yo creo que Blas se ha quedado...

De pasta de boniato.

-¿Quién es Blas? (AMBOS) El señor...

(ANA MILÁN) ¿Cómo que quién es Blas?

¿Pero dónde estás? -Llevamos toda la noche con Blas.

(Y. RAMOS) Mira, Félix me hace sufrir, por el ravioli...

(ANABEL A.) Se ha complicado con el ravioli.

¿Qué tal ves, Anita? -Oh, cariño,

me has dado la vida entera, de verdad.

Ay... cómo te...

Iba a decir "cómo te quiero" pero al sentirlo se me ha trabado...

En la boca. -Claro...

(FÉLIX) Quiero dejarlo todo preparado...

(V. M. BERROCAL) Mi abuela hacía esto;

pero le iba muy bien y a mí me va fatal.

(BORIS I.) Muy bien, venga.

Félix... ¡Huy! Qué susto me has dado...

¿Qué haces? El ave está en el horno ahora.

Estoy haciendo un caldo...

Un fondo... Un fondo, perdona.

No... perdón, hablar con propiedad y voy a hacer unos raviolis

que tengo la pasta preparada para extenderla...

Raviolis... ¿como guarnición...? Raviolis rellenos de perdiz.

Huy... pero Félix... Me he venido arriba.

Es eliminatoria, hay que ir a por todas.

Los raviolis imagino que estarán napados con...

Voy a intentarlo... con la salsa de ahí.

Salsa de perdiz... Perdiz.

(BLAS) Hay que hacer creaciones... ¿Sabes napar?

Hombre, me ha enseñado Boris. (FÉLIX RÍE)

Qué contento te pones, cuando te hablo de Boris.

Es que me pongo muy contento, normal...

Oye, una historia de "butterflies" no es de todos los días.

Hombre, es una alegría. -¡Claro!

Me tiene alucinada.

¡Oh! (FÉLIX RÍE)

Me gusta mucho esa historia.

Suerte, Félix. Gracias.

(A. MILÁN) Me quemo.

(Y. RAMOS) Venga... venga, chicos.

(JUAN A.) Boris está agobiadísimo...

(ANABEL A.) ¿Agobiado...? (JUAN A.) ¡Boris!

¿Qué... amigos, qué? (JUAN A.) ¡Venga!

Tranquilidad, tranquilidad.

Aspirantes, últimos 30 minutos... (FÉLIX) Venga, vamos, vamos...

Tiene una pinta, Álex...

Mira, mira, Ana y Boris.

Hola, amigos... hola. -Hola, mi amor.

(Y. RAMOS) Mira, mira... Venga, cariño, venga, Ana.

(LOS ASPIRANTES ANIMAN DESDE LA GALERÍA)

Ahora es cuando debes llamar a Félix...

Y sus brazos. Déjeme a Félix tranquilo,

que os conozco... os encanta un romance.

Ahora aprieta ahí bien... Fuerza ahí, con maña.

¡Ajá...! (DESDE LA GALERÍA) ¡Olé, bien!

Ahí fuerte, Boris... Bien, Boris, bien.

Un tono sanguino, pero que te mueres... ¡divino!

Ahora entiendo que Sissi Emperatriz comiera solo esto.

(ANA M.) Yo creo que tengo bastante.

-¿Lo has visto...? -¡Félix! Coincidimos en la prensa.

(ANABEL A.) Se ha puesto lejos. -Para que no me despiste.

Félix me quedé apropósito limpiando acá,

para ver cómo lo hacías. -Boris se despista...

-OK, Félix, que vaya todo bien. -Muchas gracias, señor.

Vamos, Félix, esos músculos... Vamos a ver si sirven para algo.

Más vale maña que fuerza.

-¡Olé! -Da gusto...

-¿Cómo vas, Vicky? -Aquí voy, corazón.

-Te veo superconcentrada. (ANABEL A.) Hoy no has cantado.

(BORIS I.) Sí, ha estado muy seria. -De verdad, todo no se puede hacer.

-Cuidad, Álex, tío. -Cuidado, cariño.

-Cuidado, Álex, el cuchillo lo carga el diablo.

Pues nos vamos con Tamara, ¿le parece a usted, D. Blas?

Me parece maravilloso. Yo estoy encantado.

Vamos a ver a Tamara, a ver qué hace con la reina de las aves.

Bueno, Tamara, ¿cómo estás? Pues aquí.

Oye, ¿has estado alguna vez en Zalacaín?

Porque... es donde alternaba la alta alcurnia española.

He estado... Uno de los grandes de España.

Es un símbolo. Claro...

¿Cómo va el símbolo de la becada? Espero no destrozarla demasiado.

De momento, las pechuguitas están muy bien, poco hechas.

Ahí tienes carcasa para sacar jugo. Voy.

No sé si está... sí, aquí viene cómo aprovechar la becada.

"Cocina de aprovechamiento", en este libro te enseñamos trucos

para aprovechar al máximo los ingredientes que nos sobran.

Eso sí que me viene bien. Para que cocines...

Con mami, ¿te parece? Eso va a ser un poquito más difícil.

Yo creo que el matrimonio de mis padres

empezó a fallar cuando mi padre le pidió...

Que se pusiese a cocinar. En la luna de miel... estaban...

Era un isla desierta y venía un tío con sándwiches

y, de repente, mi padre dijo que de sándwiches y yogures...

10 días comiendo sándwiches. Y dijo: "Pescaré un pescado

y me lo vas a cocinar". Mi madre que nunca había cocinado,

se puso con el pescado... y casi se muere.

Un desastre aquello. Pero era que no tenía medios.

Ella... seguro que hubiera sacado cualquier cosa.

Yo cuando voy a una isla me dan una pulserita,

me pongo las chanclas y... ¿Tú tienes chanclas?

(RÍE) Por favor...

Blas es un hombre elegantísimo y no tiene chanclas.

¿A que no? -No.

-¿Ves? ¿No has salido con ningún chico

que llevase chanclas? Sí, he vivido en Estados Unidos.

¿Y en Estados Unidos no las llevan?

Si traía las chanclas a Toledo a mi padre le daba algo.

(BLAS Y TAMARA RÍEN) Léete el libro de cocina

de aprovechamiento que viene todo. Vale, gracias.

Vámonos, Blas, que ya lo he escuchado todo.

(ANABEL A.) Una lechecilla sale ahí. -Eso está seco.

-Ana, ¿cómo vas? -Muy bien... bueno, es un decir.

-Esa es la actitud.

(ANABEL A.) Mira, con la máquina se ha complicado...

Se le ha complicado... -Esto hace sufrir mucho.

Ahora voy en serio.

(V. M. BERROCAL) Con esto... vale.

(Y. RAMOS) Ay... por favor...

Va Tamara... sufro mucho, en serio.

Dale, por favor, dale...

¡Bien, bien, bien! (TODOS) ¡¡Bien, Tami!!

-Qué bueno...

-Vale... -Voy a darle candela a esto.

(JUAN A.) Va, Tamara...

(Y. RAMOS) Félix, cariño, venga.

Jobar... Félix, no daba un duro, no creí que llegara.

(ANABEL A.) Vicky, ¿te ha salido para dos raciones con un pajarito?

-Sí... Aspirantes, últimos cinco minutos.

¿Me darías un poco de xantana? -Por supuesto.

-Félix, estás a cinco, ¿eh?

-Lo sé... -Paso xantana a Félix.

-A mí los polvos esos no me interesan.

Almirante, ¿cómo ve a los grumetes? Bueno...

Un poco de todo. Muy concentrados, Vicky no ha cantado,

no ha dicho "qué horror" ni nada, ha trabajado bien, chefs.

¿A que sí, Sr. Blas? -Sí.

-Trabajar, ahora el resultado ya veremos.

-¡Tamara! -¡Tami, emplata! ¡Tami, emplata!

(Y. RAMOS) Mira, Ana... ¡muy bien, Ana!

¿Lo has ido probando, Anita? -Está buenísimo.

-Vale...

(Y. RAMOS) ¡Tami! ¡Boris!

¡Vicky! -Pero cállate, qué animación es esa.

-Pues la que me da la gana. -Esto es muy fuerte...

¡Vicky! Parece que se ha perdido en un bosque.

(YOLANDA Y ANABEL SE IMITAN MUTUAMENTE)

-No he visto una cosa más complicada que esta.

-Flipo, Félix... Félix, hijo mío, lo estamos flipando.

-Sí, un poco, pero bien...

Aspirantes, último minuto. Levando anclas, amigos,

levando anclas.

(Y. RAMOS) Mira a Anita, ya lo tiene emplatado.

¡Olé, Ana! -Olé, mi vida.

-Mira... lo ha puesto de pie.

-Vale... vale.

Diez, nueve...

Ocho, siete...

Seis, cinco...

Cuatro, tres...

Dos, uno... ¡Tiempo! ¡Manos arriba!

(TODOS APLAUDEN Y ANIMAN DESDE LA GRADA)

(ALMUDENA C.) Estoy contenta con la estética de mi plato,

creo que ha quedado bonito y, bueno, pues que les guste.

Aspirantes, el tiempo ha terminado

y ha llegado el momento de la cata, pero antes vamos a despedir

a D. José Jiménez Blas... ¡Bravo, Blas! ¡Bravo!

Gracias por acompañarnos, un placer, gracias por compartir

esta sabiduría con nosotros. Blas, un placer,

gracias por venir. ¡Bravo!

Gracias, Blas.

Gracias... ¡Muchas gracias!

Ahora sí, ha llegado el momento de presentar a los comensales

que nos ayudarán en esta cata.

Desde Fismuler, en Madrid, Nino Redruello.

Desde La Tasquería, con Estrella Michelín, Javi Estévez.

(V. M. BERROCAL) Madre mía... Desde Arima, en Madrid,

Rodrigo García... ¿Cómo estás? Qué tal...

(GRITOS DESDE LA GALERÍA)

Desde Casa Gerardo, en Prendes (Asturias), con Estrella Michelín,

Marcos Morán... Y desde Can Jubany,

con Estrella Michelín, en Barcelona, Nandu Jubany.

(ANABEL A.) Es que van todos en grupo, sois peor que los actores,

de verdad... Veo algún aspirante contento,

¿tenéis conocidos o qué? ¡¡¡Sí!!!

Nino, qué buena comensal tienes. Hombre...

Escucha... ¿y cocinera qué? Es más de comer que de cocinar.

Jo... Jordi, de verdad...

Si os parece, vamos a probar los platos, pasamos al restaurante.

¿Te sabes la alineación, Pepe? -¿Sabéis que tengo el bicho...?

(IMITA EL RUNRÚN DE UN MOTOR) -Por lo menos somos graciosas,

porque tú hablas sin aportar nada.

Pero, al menos, hablo, guapa... -Deja de darme, te pareces a mi tía.

¡Calla ya! -Todo el rato...

(JUAN A.) Qué pesada es...

Bueno, respetados compañeros os hemos pedido ayuda

porque esta noche tenemos que despedir a uno de los aspirantes

y vuestro infalible paladar nos ayudará a tomar esa decisión.

Su reto era cocinar un ave usando la técnica del prensado

para extraer todo su sabor;

así que vamos a comprobar si lo han conseguido.

Boris, empezaremos contigo.

Buenas tardes, qué tal... ¡Oh! (TODOS SALUDAN)

Mucho gusto... acá... ¿no?

Muy bien, como en un restaurante de verdad.

Encantado, un placer saludaros.

Boris, por favor, dinos el nombre de tu elaboración.

Como estamos en una edición de "celebrities" muy confundidas

y paranoicas, han lanzado la idea de que Anabel y yo somos enchufados.

Pues llamaré a mi plato el Pato Enchufado.

(TODOS RÍEN)

Perdona, Boris, ¿quién os ha llamado enchufados?

Han utilizado a Tamara de portavoz.

Mi corazón está destrozado, Boris. -Pero... ¿qué...? ¿Cómo?

(IMITA UNA EXPLOSIÓN) (BORIS) No, no...

Yo no creo que ustedes tengan corazón.

Creéis que tenéis corazón, pero me parece que no, por eso yo...

Dije "voy a sumar todo esto y voy a hacer un platazo"...

¿Entiendes? Y un poco el mundo... potitos, en el fondo,

cuando yo era niño mi película favorita

era "2001, odisea del espacio", el año pasado cumplió 50 años.

De ahí este momento, en que los astronautas absorben todo

y lo comen todo como de potito. Esto es un poco esa idea

Como sigas hablando así, se queda frío esto.

(Y. RAMOS) Ya, ya, bueno... pues nada.

-Cuando llegue a mi casa mi hija tendrá 26 años.

(TODOS RÍEN) (ANABEL A.) Será un hija-suegra.

Bueno, señores, vamos a probar, si se puede.

La cama cilindro es una unión...

Un equipo, como ha sido imposible crearlo con vosotros,

un equipo de purés y hay un momento boniato,

encima un momento manzana con una gota delicada

y estupenda de brandi. -¡Por favor!

¡Que acabe esta cata!

A ver un momento, yo sé que soy la más famosa de todas,

no me volváis loca. ¿Entiendes? Tengo que estar atendiéndolos,

luego hablaré con vosotros. -Huy... y tanto.

Cállate, enchufada. (ANABEL RÍE A CARCAJADAS)

(BORIS) Es increíble. En fin, Javi, ¿qué te parece?

Pues que está un poco descompensado, hay mucha guarnición

para la poca cantidad que has puesto de ave,

cuando se trata de que el protagonista sea el ave.

¿No...? Es un problema de equilibrio.

Pero no te has cargado el género que no es poco.

Hay una cosa que no entiendo y es...

La cantidad de azúcar que metes y de fruta, arándanos y manzanas.

¿Sabes qué pasa? Que es el Caribe, les encanta esta cosa del azúcar

y a mí, aquí, de repente, me sale ese momento Caribe.

(MARCOS MORÁN) Yo el punto caribeño sí te lo pillé desde que saliste...

Todo iba bien, hasta que lo probé. -Lo siento.

O sea, el pato está por un lado y, luego, hay un postre muy rico.

Oye, qué desastre, lo siento mucho. (BORIS) Yo tengo una educación

de paladar... de mucho sabor...

Quizá, acá, he abusado de eso, ¿no?

Tamara, nombre de tu plato.

La Mejor Becada que he cocinado Nunca.

(RÍE) Es la única.

Sí, es la única.

Y... la tenía que haber pasado más al horno.

O sea... se me ha cuajado... lo siento que lo tengáis que tomar.

Es una "duxelle" abajo... ¿qué es lo de abajo?

Debajo de la pechuguita de la becada, ¿qué hay?

Hay una salsa con cebolla roja,

vino de jerez y un poquito de zanahoria... tomillo.

Está muy buena. -Muy buena.

Está muy buena tu salsa. (NANDU J.) muy buena la salsa.

Sabes que la sangre se cuaja, el único fallo es que se ha cuajado

porque la calentaste después, pero el sabor está muy bueno.

Sorprendente, porque lo ha contado así como con mucho miedo;

pero el punto de la carne me parece maravilloso.

Con una ave tan complicada como la becada es...

Espectacular.

Te vendes muy mal, Tamara. Es que desde que estoy aquí

lo estoy aprendiendo todo desde hace cinco semanas

Entonces... -Enhorabuena, es un buen plato.

-Muchas gracias... de verdad. -Gracias a ti.

Bueno, pues... ese es el camino, Tamara. El camino...

Te vas corriendo, corriendo... tienes que creer más en ti.

Un poquito de orgullo... El orgullo es un pecado.

(TODOS) ¡Oh...!

(MARCOS MORÁN) Minipunto para Tamara.

(TAMARA) Estoy supermotivada, es que...

Ahora solo quiero cocinar todo el tiempo.

Vicky, nombre de tu plato. Con Dos Huevos.

Con Dos Huevos...

Pues he hecho una verdurita... La he reducido con el caldo,

con la prensa... el caldito...

Con la prensa. La prensa.

He hecho un puré de patatas,

una compota... una confitura de arándanos.

Es muy parecido a mi plato, es increíble.

El pato tuyo era el padre y el pato mío...

(BORIS) El hijo... Vamos a probar.

Bueno, estéticamente, está original y divertido.

Veo otra actitud en este plato. Bueno...

Lo he hecho con ganas, por eso es Con Dos Huevos.

Ahora se te ha notado un poquito

que te interesa estar aquí, el plato tiene...

Bueno, tiene su trabajo,

creo que el puré es mejor que el de Boris,

la confitura en una cantidad más adecuada

que el de Boris, la estética mejor...

Por tanto, aunque te cueste... ser seria.

Al menos, se vislumbran ciertas ganas.

Voy a llorar... y todo.

Antes era la mejor becada que había cocinado Tamara,

yo creo que es la mejor cerceta que has cocinado en tu vida.

Está más que aprobado.

-No tengo palabras y para que me calle...

(V. M. BERROCAL) Lo he hecho con muchas ganas

y eso, al final... ¿sabes? Se ve, al menos,

en la cara mismo... se te nota, ¿no? Esas cosas.

Bueno, a mi plato lo he querido llamar como la compañía de danza

de mi amiga Nicoletta In Oltre,

significa 'También'; porque ella, a pesar de no poder mover

las piernas puede seguir expresando con el cuerpo.

Y porque, también, he aprendido

que las carcasas se pueden, también, prensar.

Y es un pichón.

Tiene una bonita presentación te diré.

No sé si tienes otra manera más de presentarlo, sabes que nos tienes

acostumbrados a hacer... Voy a hacer un pichón muerto.

Sería así...

Porque estaba muerto

no lo iba a hacer volando por el plató.

(TODOS RÍEN)

Te vi metiendo las carcasas en la prensa;

pero las carcasas estaban crudas.

Vi que estabas apretando, te subiste a la mesa incluso

y no salía nada, porque metiste las carcasas crudas.

Claro, de lo crudo poco puede salir.

Vamos a probar...

La salsa está cruda. -Sí, está cruda.

Crudísima...

Marcos, ¿qué podemos decir de este pichón?

Que la patata está, evidentemente, cruda.

La salsa es un intento lo cual...

Yo estaba demandando un salsa y es una pena que está avinada.

Es un intento... ¿tu primer pichón?

Sí. -Bueno... que no sea el último.

Tiene un saborazo a vino crudo que no...

Se carga, totalmente...

Por mucho que te haya salido bastante bien el punto del pichón

que es lo que mejor está... la salsa está superfuerte

y la patata totalmente cruda.

Conceptualmente, la idea estaba guay y había dos cortes distintos

de la patata, la arena con los frutos secos

y la piel estaba bien...

Pero, luego, probándolo...

El clásico: "Va a estar bien... Ah... no".

Creo que soy...

Una de las posibles candidatas a abandonar esta noche.

Vas a tener que trabajar más para conquistar mi corazón.

Félix... -Claro, me has llamado renegado.

Si antes me has dicho... -Para nada,

a ti no te he incluido en el grupo. -Sí me has incluido y lo sabes

(BORIS) Yo no estoy aquí para... conquistar

ni para partirte el corazón.

Lo has hecho. -Estoy aquí para endulzarte

la vida... -No, no...

Félix, es tu turno, puedes traer tu plato.

Buenas... -Hola, qué tal.

Oh... trucutrucu... Dinos el nombre de tu plato.

Ravioli de Perdiz con Final Feliz.

(TODOS) ¡¡¡Oh...!!!

Ravioli de Perdiz con Final Feliz.

Y fueron muy felices y comieron perdices.

¿Qué has hecho con la "roux"?

He hecho la pasta, la hice yo mismo y la he rellenado con la perdiz.

Y la salsa que lo envuelve es...

La he hecho una parte con el prensado que he conseguido

y la otra parte es un fondo que he hecho

con carcasas de las perdices.

Vamos a probar. Ojalá esté bueno.

Oh... qué potente, ¿no?

Esta es... (HABLAN ENTRE ELLOS)

Bueno, Félix, no es la forma tradicional de hacer la perdiz,

porque es un producto demasiado potente y con personalidad

muy fuerte como para meterlo en un ravioli.

Pero has utilizado la salsa,

has hecho bien la cocción de la perdiz

y yo creo que la idea no es buena, pero bien ejecutada.

Si hubieses hecho un solo ravioli,

con las partes que no son la pechuga, bien guisada

con los higadillos, como un paté, con la misma salsa y la pechuguita

justo marcada y napada con la salsa...

Te estaríamos diciendo que es el mejor plato de la noche.

Que hagas tú la pasta es un puntazo

y es un plato rico, la pena es el enfoque en torno a la pechuga,

utilizarla para un guiso con mucha cocción.

Marcos, ¿algo que decir? Se nota que sabes cocinar,

ahora solo falta que conozcas al bicho para cocinarlo bien.

Muchas gracias, Félix.

Delante de cocinas. (BORIS I.) ¡Félix, muy bien!

(TODOS GRITAN Y ANIMA A FÉLIX)

Félix, ¿no lo celebras con Boris? De verdad, o sea...

¡¿Queréis una telenovela ahora, acá?!

(TODOS RÍEN)

Claro que nos gustamos, está bien...

(TODOS RÍEN) Pero un guionista de telenovela

le prohíben tener contacto con cualquier actor.

(RIENDO) ¡Es verdad!

Ya esto empezó mal, así que... no sé cómo terminará.

Esta historia... -Necesita un título.

Un título y podría llamarse...

"El valle de la Napa", también puede ser "El águila...".

(RIENDO) "El águila y el papagayo". -"El águila y el papagayo".

Álex, cuéntanos, nombre del plato.

En Mallorca esta ave se llama faraona

y en honor a nuestra compañera Elena Furiase,

quiero llamarla... la Faraona de España.

Por la abuela. -Oh... qué bello.

Te hemos visto coger partes, arriba, abajo,

mover aquí y allá... lo normal era meterla al horno.

Algo más sencillo. Sí... tenía 75 minutos

y un ave de este porte necesitaría...

Un poquito más, entonces, he decidido cortarla a...

A cachos, para adelantar el proceso de cocinado.

El muslito cómo lo has hecho, vuelta y vuelta.

Y, luego, lo he incorporado con las setas,

el caldo que tenía preparado...

Y... nada, se ha cocinado... O sea, lo has guisado.

Bueno... perdón, guisado. Cuando me dices que lo has marcado

y yo me lo he creído... porque aquí parece cruda.

Mi ignorancia... creía que estaba hecha de más.

Corta, a ver... -Sí, se ha secado.

Está seca y cruda. -Se le ha salido todo fuera.

Está... -Le falta tiempo.

Sí, le falta tiempo.

Si ves aquí, se ve como si no hubiera... está crudo.

Como si estuviera crudo.

-Sí, se habrá levantado y no se cocinó esa parte.

La salsa está bien, hacerlo...

Hacerlo con las setas está muy bien...

Pero te faltaría más cocción y ya está.

El problema está en que esa partición de prisa y nervio

hace que si abres el muslito está aún sonrosado por dentro,

le falta cocción y a la vez está seco.

Al final, es porque ha cocinado muy rápido

y los jugos salen fuera.

Has currado mucho, has trabajado y con actitud.

Por desgracia, el resto de compañeros han hecho lo mismo

y la gran mayoría de aves, aunque no estén bien hechas,

más o menos, se podían comer, la tuya no.

Está totalmente dura.

Álex, te ha tocado el ave más sencilla

y la has tratado como el ave más complicada.

Yo lo único que puedo decir es que estoy encantado

de aprender de vosotros que sois unos fenómenos.

De los errores se aprende más. Así que... qué pena...

Pero, bueno... seguimos aprendiendo.

¿Nos puedes decir el nombre? Sí... Faisán Wheeler.

Otro amigo, claro. Sí.

Silvia Wheeler. Cuéntanos...

Silvia Wheeler es una actriz

con la que hice una serie, después, descubrió su pasión por la cocina

y ante un plato que yo no tenía ni idea,

he pensado... "¿Qué me aconsejaría Silvia que hiciera?".

Me ha ayudado mucho. -¿Qué parte has usado?

Son los muslos. -Solo muslos.

Se han ido cociendo ya deshuesados,

se han cocido y reduciendo a la vez que el caldo.

Eh... -A ti te va a gustar.

Ana... eh...

Si no es por el exceso de grasa que tiene

haces un guiso maravilloso, pero... hay dos dedos de grasa

y has usado la parte que has tirado...

Diciendo... "Dios mío, que sea lo que Dios quiera...

Que acabe de una vez".

Le quitaba un poco de grasa y de concepto es el mejor plato.

Sí, estoy de acuerdo. -Tiene sabor, tiene gusto...

Yo soy cliente de tu restaurante.

Si me dices que es un escabeche... -Está muy rico.

Te doy el mejor plato de la noche. -Sí, es la mejor salsa que probamos.

(BROMEANDO) ¡Es un escabeche, era sorpresa!

(TODOS RÍEN Y APLAUDEN)

Tiene más sabor que lo que debería tener un faisán,

gracias a esa grasita, si hubieras quitado un pelín.

Y hubiese sido perfecto. -Una vez más gratamente sorprendido

porque no me atrevería con un faisán

y... de un error

o un desconocimiento has sacado un plato con un sabor...

Bastante especial y yo te doy mi enhorabuena.

Muchísimas gracias. (ANA M.) Empezaba a necesitar

un subidón de estos porque... Bueno, no he estado muy sembrada

esta semana y he estado contestona, así que me vi haciendo las maletas.

Pero qué tensión... tú.

Qué tensión pasamos...

Aspirantes, la cata ha terminado y, ahora, vamos a deliberar.

Uf...

(LOS JUECES Y COCINEROS DELIBERAN)

Esto es peor porque si te echan, te echan ocho personas.

Más fácil... Nandu, dos.

Yo la becada y este. -Igual...

Sí, yo también. Ya está...

Coincidimos todos, venga... lo tenemos.

Aspirantes, antes de daros el veredicto

vamos a despedir a nuestros invitados.

Nandu, Marcos, Javi, Rodrigo y Nino...

Muchas gracias por acompañarnos en un momento tan bonito y delicado

para nosotros. Gracias...

(TODOS APLAUDEN Y VITOREAN A LOS COCINEROS)

¡Adiós, maestros! -¡Bravo!

(ÁLEX A.) No tengo, como siempre, ni idea...

De lo que va a pasar, lo único que espero

es aprender de los defectos y no hacerlo una próxima vez.

A ver si hay próxima vez que no lo sé.

Aspirantes, después de la desastrosa prueba por equipos

necesitábamos un examen difícil que os exprimiera al máximo,

nunca mejor dicho. Trabajar las aves

no es una tarea sencilla,

conseguir que la carne quede jugosa y sabrosa

y, encima, añadir el toque exquisito de sus propios jugos,

es un proceso complicado hasta para los chefs experimentados.

Pero estamos muy orgullosos,

porque la mayoría habéis presentado buenos platos.

(LA GALERÍA) ¡Bravo, chicos! (TODOS) ¡Bravo! ¡Bravo!

Tamara, tu plato era minimalismo puro:

sencillo pero bonito y sabroso. Así que tengo que felicitarte.

Enhorabuena... (TODOS) ¡Olé!

¿Algo que decir?

¿Te has quedado sin palabras?

(BORIS RÍE) (ANABEL A.) Eso pasa mucho.

A ti nunca. (TODOS RÍEN)

(ANA M.) Te la devolvieron, amiga. Ana, has dicho varias veces

que querías demostrar tu mano con los guisos

y creo que, por fin, lo has hecho. Sí, estoy contenta.

(BORIS I.) Estás que te sales... que te sales.

¡Divina! -Y un poco sensible, además.

Tamara y Ana, enhorabuena,

continuáis una semana más en "MasterChef".

(TODOS GRITAN Y APLAUDEN) Podéis subir a la galería.

(ANA M.) Empezaba a necesitar un subidón de estos

porque no llevo unas buenas pruebas...

Y necesito concentrarme. Mucho...

Vicky, te has puesto las pilas,

has trabajado concentrada y tengo que decirte

que tu cerceta estaba... muy rica. Vale... gracias.

Félix, tu plato era poco convencional tratándose de caza,

pero a ti en este caso te ha salido bien.

¿Te quieres reconciliar con Boris? No, todavía no.

(TODOS RÍEN) Yo te lo digo...

Por si se va. No, hombre, no.

(ANABEL A.) Dios mío, esta relación está siendo muy turbulenta.

(BORIS I.) Esto va a ser muy tremendo.

Vicky y Félix podéis subir a la galería.

(TODOS GRITAN Y APLAUDEN)

(V. M. BERROCAL) Una semana más me quedo

y, ahora, lo único que me queda es...

Envasarme al vacío en uno de mis trajes

y estar en esa barandilla, ¿no?

(BORIS I.) Amores... Almudena, Boris, Álex...

Uno de vosotros colgará el delantal esta noche

porque vuestros platos no han estado a la altura.

Boris, creímos que el pato era tu talismán

y que harías un gran plato pero no ha sido así.

Estaba todo demasiado dulce.

Sí, chef. Almudena, no has sabido aprovechar

la ternura ni los jugos del pichón y la patata estaba cruda.

Y tú, Álex, tu pintada estaba... cruda y dura.

Esperábamos, por lo menos, un guiso sabroso

y, por lo menos, tierno;

pero se quedó a medio camino como una piedra seca.

Por tanto...

El aspirante que no continúa en la cocina de "MasterChef" es...

Álex... (ANA M.) ¿Qué...?

¡Huy! -¡Ostras!

(ANABEL A.) ¿Álex...? (ÁLEX) Ha sido una...

Pedazo de experiencia, chicos, os echaré a todos de menos.

Y nosotros, Álex... -Mucho de menos.

A darlo todo. Boris, Almudena, es un aviso.

Sí... Podéis subir a la galería.

Álex...

(ÁLEX) Estoy con un... sabor agridulce, quiero seguir.

Quiero seguir aprendiendo, seguir dándolo todo.

Qué pena... ha sido una pena.

Bueno...

Sí, señor, nos sentamos un poquito. Oh...

Jolín, Álex, qué pena me da. A mí me da pena...

Porque me hubiese gustado avanzar un poco más

por el aprendizaje, porque la cocina me fascina.

¿Podías haberlo hecho mejor? Lo he dado todo.

Ojalá hubiera durado un programa más

y haber avanzado hasta el sexto programa.

Por detrás de tu mujer... Sí, yo siempre estaré

por detrás de mi mujer. Siempre... -¡Qué elegante eres, por Dios!

¡Álex, divino! -Qué voy a hablar yo

de Patricia... Háblales a ellos porque yo lo sé.

(AMBOS RÍEN) En fin, menudo jueguecito...

Oye, yo quiero que me digas algo, ¿quién va a ganar "MasterChef?

El duelo final va a ser Ana Milán... Sí.

Con Tamara y va a ganar...

Tamara. ¿Tamara?

Porque es impresionante cómo... es lista,

inteligente, aplicada, amiga... impresionante.

Yo te diría que estoy encantado de haberte conocido,

me pareces un tío buena gente, con buen corazón.

Esto se agradece en los seres humanos.

Es un gustazo que me digas eso.

Después de todo lo que me... Después de lo que te he dicho

sobre la pintada, claro. ¡No...!

¿Qué pintada? Todo lo que me has dicho.

Álex, que sepas que eres un compañero muy querido

y ha sido un placer tenerte en las cocinas, pero llega el momento

de colgar tu delantal. Olé, olé y olé.

No me lo puedo creer... no me lo puedo creer.

Gracias... Álex. Gracias por todo.

A ti. Nos vemos pronto... ¡Hasta luego!

(TODOS APLAUDEN Y SE DESPIDEN DE ÁLEX)

¡Se va un grande!

Salgo fortalecido, salgo... contento.

Salgo lleno y ha sido un antes y un después...

En mi vida.

Porque, al final... de esto se trata la vida

de vivir emociones fuertes

y "MasterChef" es una emoción muy fuerte.

Ha sido una semana complicada para nuestros aspirantes

que han visto cómo, finalmente, Álex ha dicho adiós a las cocinas.

Cada vez son menos, más competitivos

y están más preparados porque saben que "MasterChef"

es imprevisible y no se puede bajar la guardia.

Nos vemos la semana que viene, mientras ya saben, pónganle...

(TODOS) ¡Sabor a la vida!

¡¡¡Viva "MasterChef"!!! (TODOS GRITAN Y APLAUDEN)

Bienvenidos a la repesca.

(TODOS GRITAN)

A mí esta lentejuela no me mola. ¿Qué le has echado a la masa?

Miel, harina... me he dejado los huevos, me acabo de dar cuenta.

¡Llevamos 60 minutos y empiezas tu receta!

¡Que viene, Boris, que viene! ¡¡¡Ah!!!

Tengo sangre... -No te creo.

Hay un tema de proporciones que no me cuadra.

¿Cómo quieres envolver el plátano...?

¡¡¡Ah, mierda!!!

-Tapa eso, tapa. -No puedo estar en 60 000 cosas.

Pues no me digáis que estáis libres.

Esta semana habrá dos eliminados. ¿Qué?

¿Hay que empezar ya? -¿Ves que se mueve la aguja?

A ver, Yolandita, céntrate. ¿Cómo... cómo?

Yolanda nunca tuvo mucha lógica. Es verdad.

¿Qué, me llama alguien?

Vamos, Vicky, venga, no pierdas tiempo.

Qué bueno... Soy un artista, lo reconozco.

Vigila la "mise en place" de Vicky, que se la come.

Esto es una bandeja de canapés

de un cumpleaños malo, eso es tu plato.

¿Estamos de acuerdo? El plato es como tú,

tiene estética pero no se puede comer.

¡Ah...! Me has mordido. Está más tierna la de Jordi.

A mí se me pone la carne de gallina, es un platazo increíble.

Hemos visto un nivel, si ahora lo bajas, te la vas a cargar.

Por tanto...

El aspirante que no continúa en la cocina de "MasterChef" es...

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Masterchef Celebrity 4 - Programa 6

16 oct 2019

Mario Vaquerizo ayuda a los aspirantes de MasterChef Celebrity 4 a romper esquemas y ser creativos. Los aspirantes utilizan cítricos como limequat, bergamota, kumquat y mano de Buda para cocinar un plato dulce o salado. Además, deben integrar en el emplatado un abanico, unas piezas de lego o el objeto que les haya tocado. Mario Vaquerizo, aspirante de la pasada edición del talent culinario, intenta inspirarles. En la prueba exterior rendirán un homenaje a los pacientes y profesionales que trabajan en el Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo. Sirven un menú diseñado por Carlos Maldonado, ganador de MasterChef 3.

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  1. Maria

    Harta de tener que comerme al expulsado por poner en pantalla la escena de eliminación o por ponerlo a plena vista mediante la descripción del capitulo.

    20 oct 2019
  2. Cristina

    Me voy a borrar de Masterchef, los que no podemos verlo por la noche y lo vemos al día siguiente, nos hacéis una jugarreta, porque siempre en portada esta quien se ha ido, y tienes que ir con los ojos medio cerrados buscando el vídeo para no verlo, pero siempre acabas viéndolo, porque es imposible para acceder no mirar nada de la pantalla. Me parece injusto que hagáis esto para los que no podemos verlo en directo.

    17 oct 2019