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Para todos los públicos Masterchef Celebrity 4 - Programa 3 - ver ahora
Transcripción completa

Tenéis 60 minutos para cocinar un plato libre

con la técnica del marinado. Ya soy Mari la Cochina hoy.

¡La que he liado!

-No sabes la que tengo aquí formada,

tengo las cosas pero no tengo ninguna.

Un caos. Te vas a poner esto.

¡Me dan el delantal negro!

Cuchillos sucios junto a la pila.

Esto es una aberración. No me hagas esto.

No me lo puedo creer.

-No sabía que podían hacer eso.

Has hecho un marinado complejo, con unas setas que le pegan.

Me estás vacilando más que tu hermano.

Esto es cocinar. Muy bien hecho.

Muchas gracias, muchas gracias.

Aspirantes, bienvenidos al castillo de Belmonte.

Es Óscar. -¿Esa no es Paula Prendes?

Van a ser vuestros capitanes.

¡Vamos! -Vamos, equipo.

-Necesito más conejo, ¿vale?

-Aquí va otro.

-Las setas no se lavan. -Que sí.

(ANA) No. (PAULA) Se lavan.

¿Se lavan o no? (ANA) No.

(PAULA) Pues aquí se lavan.

Vamos a guisar perdices. Veo que lo tengo que cancelar.

Sopla, sopla.

-Yo no he trabajado más en mi vida.

El problema no es que no saque perdiz,

es que tampoco saco la longaniza.

Nos visita para daros una clase magistral: Loles León.

Venga, daros prisita, cariño. No os regodeéis.

Marta no lo ha hecho bien. ¿Qué hago bien yo? Nada.

-José Miguel, vida, vida. Está lleno de escamas. Incomible.

Has utilizado la piel, ¿no?

¿Sabes que tiene escamas el lenguado?

A mí me parece que está bien.

El aspirante que no continúa en "MasterChef" es...

José Miguel.

Lo siento mucho.

(Aplausos)

(Sintonía)

Muy buenas noches.

Los Celebritys están cogiendo confianza.

Ya entran a estas cocinas pisando con más seguridad.

¡Vamos! (CANTA) "Sarandonga".

(CANTA) "Un arroz con bacalao".

Y como no queremos que se acomoden,

les espera una de las pruebas que más temen: la subasta.

Qué me gustan a mí estas cocinas, Dios mío.

(JOSÉ) Otra vez las campanas. (JUAN CANTA) Campanas...

-Qué gracioso el mazo.

-Es una subasta. -¿Cómo una subasta?

-A ver qué dice Pepe.

Aspirantes, bienvenidos una semana más.

Muchas gracias. Antes de empezar, Juan,

queremos agradecerte que sigas en "MasterChef"

a pesar de ese problema que tienes de espalda.

(INTELIGIBLE)

Para tu comodidad te ponemos un taburete durante la prueba.

¿Te parece bien? Perfecto. Muchas gracias.

Aspirantes, sabemos que sois seguidores de "MasterChef"

y os habéis dado cuenta de la primera prueba de la noche.

Bienvenidos a uno de los clásicos de "MasterChef":

la subasta.

(RÍE INCÓMODA)

¿Eso qué significa? (ANA) Es ilusión condensada.

Sorpresa, sorpresa.

"He pujado por internet una cama de cinco euros".

Digo: "Por siete me la llevo".

(RÍE) Y llegó a mi casa y era así.

Te lo juro, eso es verdad.

Juan. Dime.

¿Has estado en una subasta? Una vez.

Me compré un reloj de oro. (RÍE)

¿Soltaste bien la leña? Claro.

Si no, no me lo dan. Vamos a ver, por favor.

Aspirantes, debajo de las campanas se ocultan distintos ingredientes

por los que debéis pujar.

Pero no vais a pujar con dinero, sino con tiempo.

Con tiempo. El tiempo máximo para pujar

son 90 minutos. Pero cada ingrediente

tiene marcado un precio de salida.

Cada vez que queráis pujar por un ingrediente,

debéis levantar la cuchara y se descontarán cinco minutos

al tiempo de cocinado. Yo soy muy tacaño.

Fíjate. -Madre mía.

-No doy ni un minuto.

Pues que comience la subasta.

¡Ay, Dios mío! -Qué miedo.

Vamos a descubrir el primer ingrediente.

¡Oh! Corazón de ternera.

Con un tiempo de salida de 20 minutos.

Eso no sé hacerlo. Vamos a ello.

¿Quién quiere el corazón de ternera? Adelante.

¿Pero hay que freír entero eso así como está?

-Hay que hacer un plato, cariño. -Lo cortas por la "mitá".

Muy bien, Álex. Ole, ole, ole, Álex.

-Yo también, Pepe. Venga, Sevilla.

20, Álex. 25 minutos, Sevilla.

¿Alguien da más? ¿Álex? Vámonos.

30 minutos Alex.

¿Alguien da más? ¿Alguien da más?

35 minutos El Sevilla.

¿Quién da 40? 35 a la una, 35 a las dos...

¿No puedo arrepentirme?

¡Y a las tres! ¡Adjudicado!

Mira, ya tienes corazón.

-Un corazón a tu altura. (SEVILLA) No me cabe en el pecho.

Tienes que poner 55 minutos en tu marcador.

Ha tenido un par que se ha arriesgado.

-Muchas gracias, compañera. -Un corazón y dos de lo otro.

-Vámonos. Vamos a por la segunda campana.

¿Preparados? (TODOS) Sí.

(MARTA) No.

No creo que estéis preparados. (JOSÉ) Preparados, a ver.

¿Qué son? Corazón de pato.

¿Cómo? -¿Corazón de pato?

Con un tiempo de salida de 35 minutos.

¿Dónde estás, corazón? Aquí están todos.

-No he hecho nunca un corazón.

-¡Vámonos! Lo quiere Álex.

35 minutos.

¿Quién da 40 minutos, por favor?

A ver quién es el valiente. -Yo no soy capaz.

-¿Pero qué haces con un corazón?

¿40 minutos? ¿Nadie da 40 minutos?

¿Solo hay vísceras y cosas de esas raras?

-Tiene toda la pinta. Álex...

35 minutos a la una, 35 minutos a las dos,

35 minutos a las tres.

¡Adjudicado!

Corazón de pato para Álex. ¡Traca!

55 minutos también para cocinar el corazón de pato.

A mí el pato me gusta, el corazón no sé yo...

-A nosotras nos gustas tú. (TODOS) ¡Oh!

¡Oh!

-¡Guapo! (VICKY) Perdona, te gustará a ti.

-Que no, que yo soy muy amiga de su mujer.

Siguiente producto. (ELENA) ¿Más corazón?

Corazones de cordero.

¡Pero son todo corazones!

Con un tiempo de salida de 35 minutos.

Los vuestros no están aquí, parece que no tenéis.

-¡Muy buena, amiga!

¿Quién da 35 minutos por los corazones de cordero?

Yo. Venga, Marta, 35 minutos.

¿Quién me da 40? ¡Me he venido arriba!

-Vamos, vamos. -Me rindo.

¡Venga! (GRITA)

40 minutos Vicky. (VICKY) ¡No, no!

40 minutos Vicky, ha levantado la mano.

40 minutos para Vicky...

45 para Marta.

(MARTA) Voy a por esto, os lo digo. Esto se anima.

¿Quién da 50 minutos? ¡Ahí va!

Venga ahí. (JOSÉ) Hay que lanzarse.

Quedaría 40 para cocinar, perfectamente.

Bueno ahí.

55 Marta. Muy bien, ¿alguien da más?

No me mareéis los corazones de cordero, por favor.

55 a la de una,

55 a la de dos,...

Todo el mundo quieto. 55 a la de tres.

Adjudicado a Marta, corazones de cordero.

¡Bien, Torné! -¡Nunca fui tan feliz

por unos corazones de cordero! Tienes 35 minutos

para los corazones de cordero. (JOSÉ) ¿A quién le ha tocado?

-A ella. -Pero si he empujado yo.

Vamos con la siguiente campana.

¡Oh! ¡Corazón de ciervo!

Con un tiempo de salida de 20 minutos.

Hagan juego, señores. ¿Quién me da 20 minutos?

Lo que me tranquiliza es que se lo tienen que comer ellos.

(VICKY) Sí, claro... Es lo que me tiene más preocupado.

No te preocupes.

Levanta la cuchara. -Levántala tú.

-Levántala, Elena. -Levántala tú.

-Te vas a arrepentir.

-Félix la ha levantado. 20 minutos Félix.

Venga, hombre. Corazón de ciervo, pero si eso es más tierno...

¿Es tierno has dicho? 25 minutos Almudena.

¿Qué haces? -Es tierno.

-Pero estás chalada, tía.

¿Quién da 30? Félix, ¿te animas?

30 minutos Félix. ¿Quién nos da 35? ¿Avellaneda?

30 minutos a la una,...

A quien levante le doy. 30 a las dos, 30 a las tres.

¡Adjudicado, Félix!

60 minutos para el corazón de ciervo.

(ANA) Muy bien. Siguiente campana.

Corazón de camello, ya verás. ¡Uf!

(ANA) ¿Qué es eso? Corazones de pintada.

Con un tiempo de salida de 30 minutos.

30 minutos para Ana.

¿Quién nos da 35? Venga, vale.

35 minutos Tamara. Venga.

Muy bien, ¿quién nos da 40?

¿Tú querías...? No lo había visto.

No lo había visto. 40...

¿Quién nos da 40, por favor?

Almudena, ¿te animas? ¡Sí!

¿Sí? ¡Ole!

40 Almudena.

Estás en plan cabrona.

Tamara, ¿te animas? Danos 45 minutos.

No, no. Venga.

40 minutos a la una, 40 minutos a las dos,

40 minutos a las tres. ¡Adjudicado!

¡Para mí! -Almudena.

Gracias.

-Muy bien, Almudena, valiente. Siguiente.

¿Qué es eso?

Con un tiempo de salida de 45 minutos,

corazones de alcachofa. ¡Ana!

Ana Milán ha dado los primeros 45 minutos, ¿quién nos da 50?

Vicky nos da 50. Yolanda, 55.

Por haber levantado, Yolanda.

¿Quién da 60? 60 Ana. (RÍE) ¡Me gusta!

60 Ana por los corazones de alcachofa, ¿alguien da más?

Ya quedaría media hora solo.

-En media hora te lo haces. -25 minutos.

Venga, yo, 65. 65 Elena.

¿Quién da 70?

¿Alguien levanta la mano? ¿Avellaneda?

Ana Milán, ¿qué te ocurre? ¡Venga!

¡60 minutos Ana Milán!

¡Jo! Ana Milán, no me hagas eso,

que yo no sé hacer otra cosa que no sean alcachofas.

70 a la una, 70 a las dos,... (ELENA) ¿En cuánto?

¿En 15 minutos? Venga. ¡75 minutos!

¡Hala! ¡Elena!

-En 15 minutos. -¿Estás loca?

-Se hacen en 15 minutos.

Ahora sí, 75 minutos a la una.

¡Dale! ¡Levanta la cuchara! 75 a las dos...

75 a las tres.

¡Adjudicado!

(ANA) 15 minutos. -Da igual.

Tienes 15 minutos para hacer corazones de alcachofas.

(SEVILLA) 15 minutos.

-Yo lo hago muy rápido. -Sí, sí.

Corazón de cerdo, con un tiempo de salida de 30 minutos.

Ya estuve un día con un cerdo... Tamara nos da 30 minutos.

Avellaneda, creo que levantabas la mano.

Soy alérgico, pero bueno... ¡Alérgico!

35 minutos para el alérgico al cerdo.

¿Cómo lo vas a probar?

-El otro día me dio un subidón con tanto cerdo.

No te preocupes, Avellaneda, viene con cortisona.

¿Qué pasa, Chunguitos? ¿No tenéis cuchara?

¡Me lo quedo yo! ¡40 José!

¿Quién da 45? (SEVILLA) Te da tiempo, Tamara.

-Venga, venga. Venga, 45 Tamara.

¿A ti te lo va a quitar? Va a venir Tamara... Lanza la cuchara.

¡José da 50 minutos! ¡Tamara!

Eso se hace en un momento, Tamara. -No levantes más.

-Me arriesgo con el siguiente. 50 a la una,

50 a las dos, 50 a las tres.

¡Adjudicado! ¡Muy bien!

José, tienes que poner en tu marcador 40 minutos,

será el tiempo que tienes para cocinar el corazón de cerdo.

40. Vamos con el siguiente.

Corazón de gallo, con un tiempo de salida de 35 minutos.

Muy bien, 35 minutos nos da Ana Milán.

40 que nos da Tamara.

Tamara, me tienes una fijación... ¡45 nos da Vicky!

Dale, dale. Quítaselo, que se hace en 10 minutos.

¿Quién da 50? Tamara da 50. Muy bien, nena.

-Son pequeñitos. ¿Quién da 55 minutos?

Estás sobrada, te da para hacer toda la mesa.

55 Ana.

Ana, tu y yo nos vemos luego. (SEVILLA) Levanta la cuchara.

Levanta la cuchara. -Tamara, levanta la cuchara.

(SEVILLA) Claro, claro. (JOSÉ) Levanta la cuchara.

55 a la una, 55 a las dos,...

Vamos, "empujar", hijos. Vamos.

-Que es "pujar", que no es "empujar".

(TODOS RÍEN)

-Pero lo entiendes, ¿no? Lo entiendes.

(RÍE) 55 a la una, 55 a las dos,

55 a las tres. ¡Adjudicado! Vamos.

¡Ole, ole! -¡El pequeño! No sé cómo se hace.

-Yo tampoco. -Es pequeño, es pequeño.

Tendrás 35 minutos para cocinar

el corazón de gallo. (MARTA) Ana, empezaremos a la vez.

Eso nos va a dar suerte. (ANA) Nos va a dar suerte.

Preciosos corazones de conejo, con un tiempo de salida

de 40 minutos. ¡Lo compro!

-¡Conejo, que se me dio muy bien! Yolanda, 40 minutos nos das.

(YOLANDA) Vale. -Espera un momento.

Juan da 45.

(VICKY) ¡Yo! 50 da Vicky.

Hombre... 55, Juan.

¡Oye, chicos!

-Apuesta y no te quejes. 60, Vicky.

¿Todo el mundo quiere eso?

-Sí, para mí. 65, Juan.

(VICKY) ¿Cómo que para ti?

-Déjale, que él quiere jugar. ¡Vicky!

¿Quién nos da 70? No, déjalo.

65, Juan. No me voy a pelear con Juan.

65 a la una,... Corazón de conejo para ti.

65 a las dos, 65 a las tres.

Para Juan. (JUAN) Ahí.

-Ya está. -Enhorabuena, Juan.

Eso es caballo ganador, caballo ganador.

25 minutos tendrás para cocinar.

Yo termino antes. (RÍE)

El siguiente ingrediente es... Chan-chan.

¿Eso qué es? Corazones de pollo.

(YOLANDA) ¡Yo!

Con un tiempo de 40 minutos. Mira, Tamara.

Los tuyos. Vicky, 40.

Avellaneda, 45 nos da.

¿Quién nos da 50?

Tamara nos da 50. Ya estamos.

Es igual que el del conejo y el gallo.

55, Vicky.

55 a la una, 55 a las dos...

¿Los queréis muy elaborados?

¡Venga, yo! -¿Qué dices? ¿Dónde vas?

¡60 Yolanda! Toma ya.

(VICKY) ¿Por qué me quitas los pollos?

-Ah, que eras tú. ¡No! -Me has quitado los pollos.

Venga. ¡70 da Tamara!

¡Toma!

-¿70 minutos? (SEVILLA) Tranquila, tranquila.

Te sobran 10, te sobran 10.

70 a la una, 70 a las dos,

70 a las tres. Adjudicado, Tamara.

¡Uh! Por lo menos tengo algo para cocinar.

(SEVILLA) ¡Oh! (YOLANDA) ¡Eh! No sé qué es.

-¿Qué es eso? Corazón de corzo.

¿Qué?

Tiempo de salida de 20. Por favor, es mío, ¿qué es?

Corzo. Un corzo es como otro pájaro.

(AVELLANEDA) No es un pájaro. (ALMUDENA) Es como un ciervo.

Yolanda acaba de dar 20 minutos. ¡El corzo es difícil!

No os cojáis el corzo. ¿Alguien se anima? ¿Vicky?

20 a la una, ¿Avellaneda? 20 a las dos,

20 a las tres. Adjudicado, Yolanda.

¡Me quedo el corzo!

Corazón de corzo. 70.

(YOLANDA) ¿Eh? Tienes 70.

(MARTA) ¿70 minutos? (YOLANDA) Eso es una cagada,

ahora me exigirán más. Me cago en el corzo, te lo digo ya.

(RÍE) Atención, penúltima campana.

Corazones de pichón. Con un tiempo de salida de 50 minutos.

Yo. -Yo.

Levantó Vicky primero, 50. Avellaneda, 55.

¡Quillo! Uy, uy, uy. ¿Quién da 60?

Vicky nos da 60 ¿Qué pasa?

-Pero si no quieres esto. -No queda nada.

-Es que, que no... 65, Avellaneda.

¡No! -¡Oye!

(ELENA) Es violencia, Victoria. -Esto es violencia.

¿Quién nos da 70?

¡70 yo, yo! 70 a la una...

Dale, dale.

-¿Y qué hago con cinco minutos?

70 a las dos... 70, 70, 70 para mí.

70 a las tres. Adjudicado. ¡Ole!

Tendrás 20 minutos para cocinar, póntelo en el marcador.

(VICKY) Mira, Juan. Mira, Juan...

-Yo creo que vas a tener suerte.

-Soy el más arriesgado. Se acabó la puja.

Solo queda una campana y es para ti, Avellaneda.

Es algo fácil. -Sí, fácil... Voy a flipar.

¿Qué es eso? Corazón de atún.

(AVELLANEDA) ¡Oh! Con un tiempo de salida de 60.

No me disgusta, pero apesta.

Esto luego no hay quien se lo quite del traje.

(JOSÉ) Parecen dos senos eso. (SEVILLA) Y dos cosenos.

-Parecen los senos, los senos. Juan Chunguito.

¿Sabes qué es la casquería? ¿La cacería?

-No. -Cas-que-rí-a.

-¡La cáscara!

Todo lo que tiene cáscara, eso es.

-Donde está los huevos, ¿no? -Lo de fuera es la cáscara.

(TODOS RÍEN)

(JOSÉ) Que no está hecho de huevo,

que es de carne. -La casquería no, perdona.

-¿No? -Que no. Tú estás equivocado.

Os veo perdidos y nada contentos con los corazones.

Para demostraros que aunque no guste un ingrediente

podéis hacer un gran plato con él,

vamos a recibir a un aspirante que pasó exactamente

por lo mismo que estáis viviendo ahora y lo superó.

Adelante la finalista de la segunda edición

de "MasterChef Celebrity":

Patricia Montero.

(MARTA) ¡Ay, tu mujer!

(Aplausos)

(GRITA)

(RÍE)

Oye, oye. Es aquí. Lo siento.

-Álex, ¿lo sabías?

¿No? (RÍE)

Mi amor, que te has quedado sin habla.

-Si estaba nervioso, ahora no te cuento cómo voy a cocinar.

-Qué sorpresa -Podías haber dicho algo.

-Si no, no tiene gracia.

¿Te acuerdas Patricia de la subasta de tu edición?

(PATRICIA) Cómo olvidarla...

Un timbal de cabeza de cochinillo crujiente fantástico.

¿Tienes algún consejo? Van a cocinar con corazones.

La pista que os voy a dar es que os lo paséis bien,

este programa mola mucho,

es muy divertido, venimos a superarnos a nosotros mismos

y es lo más importante. -Sí.

Aspirantes, el reto consiste en hacer un plato libre

con el corazón conseguido y el tiempo que ha quedado

en vuestra puja. (RESOPLA)

Yolanda, eres quien más tiempo tiene: 70.

Así que empezarás tú a cocinar la primera.

(SE BURLA) (RÍE)

A los demás os iremos avisando cuando os toque,

pero antes tenéis tres minutos para entrar al supermercado

y coger el resto de ingredientes.

¿Entendido? (TODOS) Sí, chef.

(VICKY) Sí, chef.

El tiempo comienza en tres, dos, uno...

Ya. Vamos que nos vamos.

(VICKY) No corráis tanto que tampoco vamos a coger ahora...

(ANA) Con dignidad, con dignidad.

(MARTA) Yo quiero venir a comprar aquí siempre.

(JOSÉ) ¿Los calabacines dónde están?

Pues búscalos. ¿Esto es cebolla o ajo?

(JOSÉ) ¿"Ande" están los calabacines?

-Arroz, harina por si las moscas.

-Cállate, Vicky. -Sí, cállate, tía...

(VICKY) ¿Perdona?

-¿Esto es un calabacín, oye? -Eso es calabacín.

(ELENA) No hay jamón, me muero.

(PATRICIA) Pobre Elena, tiene cara asustada.

Está perdida. Está perdidísima, mi niña.

-Con espárragos lo puedo hacer.

-¿Los puerros dónde están? -¿Los "porros?

-Uy, qué bueno, salsa perrins.

-¿Dónde está esto? -Espérate.

Cinco, cuatro, tres,

dos, uno. Tiempo. Todos fuera.

¡Vamos, familia! -Venga.

-¡Vamos! ¡Vamos, Yolanda! A tope.

-¡Ole! (AVELLANEDA) Ah, que empiezas tú.

-¡Ay, ay, ay! -Anda, anda, anda.

(YOLANDA) Gracias, guapos.

Yolanda. Sí.

Tus 70 minutos comienzan en tres, dos, uno. Ya.

A cocinar. (GRITA)

(TARAREA) -¡Vamos, Yolanda!

-Venga, corre.

(TARAREA) ¡Que me sobra tiempo!

-Me encanta.

Yolanda. ¿Qué?

Esperamos un plato al nivel de tantos minutos.

Es que lo sabía, ¿eh? (VICKY) Claro, claro.

-¿Quién ha dicho "claro"?

Dejadme en paz.

(SEVILLA) Tranquila. -Pero cocina.

No, es imposible.

(CANTAN) "Yolanda,

que yo me la voy a llevar

a darle unos paseítos,

por la muralla real". A Los Chunguitos les dices

una palabra y con esa palabra te hilan la canción.

¡Madre mía, ya estoy cansada!

(GRITA) Que se me mueve esto.

-Tía... -Alegría, alegría.

(RÍE)

-¿Y lo de la pierna arriba? ¡Guau!

(FÉLIX) ¿Cómo va? ¿Lo tienes controlado?

-Yo creo que sí, cariño, pero no lo sé.

Me encuentro tan mal en estos momentos, chicos.

Estoy feliz, pero...

-Lo mejor es que estés tranquila.

-Te pone nerviosa y no deja de mirarte el culo.

(RÍE) Gracias, cariño. Gracias, menudo...

Corazón complicado tiene Yolanda. Un corazón de caza.

No tiene corazón, hombre. Corazón de corzo,

entre cabrilla y un cérvido chiquitito.

Tiene que ser un músculo duro, duro, duro.

(SEVILLA) Tranquila, Yolanda. (MARTA) Sevilla, ven aquí.

Déjala en paz, que es mi amiga.

(SEVILLA) Si Yolanda lo dice, me callo.

(YOLANDA) ¡Cállate ya! -¿Lo ves?

(AVELLANEDA) ¡Yolanda! -¡Yoli!

-La próxima vez que oiga "Yolanda"...

(RÍE) Yoli. (YOLANDA) Os digo una cosa,

como acabe antes, voy a ir a por vosotros.

-Hombre, ni lo dudes, aquí me tienes para lo que haga falta.

-Por favor, ¿alguien puede sacar al Demis Roussos este de aquí?

-Ay, Yolanda.

-Ana, o el Sevilla se calla o el jerez me lo bebo.

-Me callo, me callo.

-Como te dé un tirón antes de la prueba me parto.

-Quiero subir la pierna.

Félix, tu tiempo comienza en tres, dos, uno, ya.

(SEVILLA) Vámonos, Félix. Ánimo, campeón, ánimo.

(MARTA) ¡Venga, Félix!

-Vamos, Félix.

-Ese corazón no va a poder contigo. Félix tiene corazón de ciervo.

También tiene que ser durito.

Es un animal potente, bravío. (PATRICIA) Mucho músculo también.

Sí.

Como el corzo, mismo tratamiento. Primo hermano.

¿Quieres que te cantemos, Félix? -¿Venís a por mí?

-No, a Félix no molestarle.

-A Félix le respetáis, ¿no? (FÉLIX) Hacedme lo que queráis.

-Que no se les olvide que yo tengo que arrancar.

¿Estás nervioso, Álex? Esta, que me pone...

(RÍE) Te pone a mil, te pone a mil.

Eh, chef, no os olvidéis de mí. Me toca ya, que soy 50.

Sevilla y Álex, vuestro tiempo comienza

en tres, dos, uno, ya. A cocinar. ¡Mi amor!

-Gracias, compañera.

-Venga, que me va a tocar ya.

-El tamaño, el que tiene El Sevilla...

Eso es importante.

Cuanto más grande, más de guiso es.

Los corazones chiquititos, bien caramelizados,

hechos a la parrilla, doraditos, siempre quedarán más o menos bien.

A darle agüita a estos corazones para limpiarlos bien de sangre.

¿Y el de pato qué?

Todos los corazones pueden tener al final más o menos...

El tuyo también me interesa. Lo sé, pero ya lo tengo roto,

porque no me hiciste caso, te fuiste con Álex

y no me he recuperado. No pasa nada.

Yo guisaría bien esos corazones

y le pondría al lado un hígado de pato a la plancha.

(PATRICIA) A mí me gusta el corazón de Álex.

Lo siento mucho. A mí también.

El corazón de Álex es el corazón de Álex.

-"Let's go".

No lo debería decir pero lo voy a decir.

Dice: "Porque estoy casado, si no, me encanta Tamara".

Sí. Sí.

Hasta aquí puedo contar. ¿Cómo?

-Yo apesto. -¡Uf!

-¡Es asqueroso!

(AVELLANEDA) A ver esto. (ALMUDENA) No huele mucho.

(GRITA) ¡Mi corazón!

(ALMUDENA) Me has quitado un corazón.

A ver, Yolanda. ¡Hola!

¿Qué tal estás? ¿Qué tal, bonita?

-¿Cómo estás, bonita?

Te veo muy contenta. Sí. ¿Te digo qué voy a hacer?

Sí. Un poquito de arroz.

¿Qué corazón tienes?

¿Qué corazón tengo de qué?

Que si te acuerdas de qué tienes el corazón.

Eh... ¿De gazapo?

¿Te pongo nerviosa? Mucho.

Y lo sabes. Soy cariñosa contigo.

Es verdad. Te guiño el ojo en los pasillos,

te pregunto cómo estás por la mañana...

¿Me estás buscando? Hoy te veo más suelta.

Pero quiero saber qué corazón tienes.

No me acuerdo.

De un tipo de ciervo que no me acuerdo.

Se llama "zocón" o "zoquete", no lo sé.

(RÍE) Un, dos, tres, responda otra vez.

Cebollón.

Chanquete. Otro.

Ha muerto. (RÍE) ¡Corzo!

Que no te enteras. Ah, corzo.

"Corto" no. Cortamos nosotras. Vámonos.

Suerte. -Adiós.

No me habéis puesto nerviosa, gracias.

Por favor...

-¡Chef!

Un minuto...

Es que no veo bien. Tranquila.

Estoy intentando saber qué voy a hacer, pero tengo 20 minutos.

Y en 20 minutos la vida da para muy poco.

-Callad, que me toca, que me toca.

¡Chef! Almudena.

Tu tiempo comienza en tres, dos, uno. Ya.

Gracias. -Corre, Almu.

(ALMUDENA) Vamos a quitar grasita. -Uy, uy.

-La sangrecita.

(YOLANDA) Acordaos de ir limpiando.

¡Ah, que vienen! ¡Que vienen otra vez!

-¡Félix, guapo! Félix.

Recuérdanos qué corazón tienes tú. Ciervo.

¿Y qué tienes pensado hacer con un corazón de ciervo?

Una boloñesa. ¿Boloñesa?

Una pasta con boloñesa. ¿La carne cómo la incorporas?

Voy a probar con trozo en la picadora

nunca he picado corazón. No tengo ni idea

cómo va a reaccionar. Creo que tú mismo te has dicho

qué es lo que te iría mejor. Vale.

Vámonos. Ve probando, ve probando.

(MARTA) Está muy concentrado El Sevilla.

(TAMARA) El conjunto es de cocinero del Bronx.

-Hombre, familia. ¿Qué tal, Álex? ¿Cómo estás?

Muy nervioso con mi mujer aquí. Ah, ¿sí?

Yo también, te entiendo. (RÍE)

-¿Os habéis empezado a besar como en los viejos tiempos?

Todavía no. Lo de los besos le marcó a Álex.

No te pongas nervioso. Tranquilo, mi amor.

Al menos limpia. ¿Y ese kilo de mantequilla?

¿Qué brioche vas a hacer? Voy a darle un toque francés.

Sé que le echan mucha mantequilla. Desde que te juntas con Tamara,

no hay quien te aguante. ¿Qué me han contado de Tamara?

Se lo he tenido que contar.

Tamara me parece una tía fantástica.

(RÍE INCÓMODA)

-Oye, esa manita me está empezando a poner nervioso.

-Cocina, mi amor. Cuidado con la mantequilla.

Suerte, mi amor. -No te acerques a Pepe,

que me acerco yo a Tamara, ¿eh?

(JOSÉ) ¿Sabes qué voy a hacer?

-No sé. -Voy a hacer corazón de este,

"medallonecito"... -¿Medallones?

-Almendrita tostadita. -Ah, claro.

-Un poquito de vinito

y va a salir riquísimo. José Chunguito, tu tiempo comienza

en tres, dos, uno.

Ya. (JUAN) ¿Los dos?

¿Se llama usted José? (JUAN) Ah, perdón.

Venga, venga, hermano.

(MARTA) Al final cocinan bien y todo.

(MARTA) Tengo brandi, si quieres te puedo dar.

(SEVILLA RÍE) Espérate, que te invito.

(MARTA) A ver si me van a penalizar.

-Toma.

Sevilla está tomando chupitos. Se pone el chatito de vino.

Salud. -Por tu plato.

-Por el tuyo.

Sevilla, ¿has abierto el bar ya?

No, estaba probando el vino, es importante.

Una cosa es probar, la otra cosa es beber.

No, no. Estoy probando, chef.

-Ah.

-¿Se te ha caído la sal? -No, el bote.

(AVELLANEDA) Yo soy supersupersticioso. Muy bien.

-¿Cómo vamos, Sevilla? -Me alegro mucho de verte.

Quiere eclipsar a Avellaneda. ¿Por el "outfit" que lleva?

-Es cuestión de percha. Él no la tiene y yo sí.

(PATRICIA) Hombre, por favor. ¿Eso es como un guiso?

Estoy con el caldo. No tienes que echar estos trozos.

Lo he lavado. No, el guiso no. Estoy con el caldo.

Ah, ¿esto es un caldo? Claro, claro.

Venga, me vale. Aquí vas a hacer un fondo...

Voy a hacer fondo.

Te voy a marcar el corazón.

¿En trozos grandes? No, no. ¿Te digo una cosa?

Pensé picarlo y hacer albóndigas.

(SOPLA) Ahora sí que me voy.

¿Nos vamos, Patricia? Gracias, chef.

Gracias, Patricia. ¡Uf! Lo que se le ha ocurrido.

Hacer albóndigas ahora. Cuando empezamos así ya, mal.

Era para que se fueran.

"Digo lo de las albóndigas y se van".

No he hecho albóndigas en mi vida.

(AVELLANEDA) Tía, qué mono.

Me encanta cómo se mueve ella. -Sí.

-En qué momento... -¿Me estáis intentando animar?

(ELENA) Es muy estilosa.

-Pepe, no te olvides de mí. Jamás.

(ANA RÍE) Yo creo que me toca ya.

Ana y Marta, vuestro tiempo comienza ya.

(CANTURREA) Vamos, que nos vamos.

-Venga, vámonos. -Corre, Torné.

-Vamos, Ana, vamos, Marta. Tienen buen corazón estas chicas.

Sí, son adorables.

-Venga, Anita, suerte. -Te quiero.

-Y yo, mi vida. Lo vas a hacer superbién tú.

-Yo no voy a llegar. -No seas ceniza, claro que llegas.

(ELENA) Me va a dar como un microictus.

En cuanto me den el tiempo,

10 minutos me voy a poner histérica,

voy a tener cinco para cocinar y emplatar.

(ASQUEADA) Ah, cómo huele.

-¡Ay!

Cómo quema, coño.

(TAMARA) Uy, qué pintón tiene eso ya.

-Hombre, muchas gracias, muchas gracias.

-Uy, qué susto. -Hola, guapo.

Cómo me gusta tu traje. -Gracias.

Almu. Dime.

¿Cómo lo llevas? Guapa.

(GRITA) No he podido ni verte. No hay tiempo ni para saludar.

Una cosa.

¿Tú qué pensabas que era la casquería?

Pensaba que eran alimentos con cáscara.

Luego dije, los frutos secos... Como Los Chunguitos.

No os lo quería decir, pero yo soy igual que ellos,

y luego me di cuenta de que eran las cositas de dentro.

¿Cómo te quedas? (RÍE)

¿Qué te parecen las cositas de dentro?

Pues no muy bien, sinceramente. Tengo los corazones sangrando.

Voy a hacer una especie de boloñesa.

-¿Los has probado? -No, no, no.

¿Sabes qué pasa? Suena mejor en euskera.

¿Cómo es? "Bihotz".

Suena mucho mejor, más apetecible.

¿A que te apetece más? Sí.

Así lo pruebas. Lo que hace el nombre.

Vamos, "bihotz". ¿Ves cómo queda bonito?

"Bihotz, agur".

30, ¿eh?

Avellaneda, tu tiempo comienza en tres, dos, uno. Ya.

(TARAREA) De sabor, el corazón de Avellaneda

es fuerte, fuerte. Hacer un buen guiso también...

Es que tiene corazón de atún.

De atún, mucha sangre, muy metálico.

Es complicado.

No sabes esto. Voy a estar oliendo a atún hasta mañana.

¿En qué momento pasas de bordar a esto?

(RESOPLA) (ALMUDENA) Ya sé cómo llamarlo.

-¿Estás buscándole el nombre ya?

-Si son corazones de pintadas, pues Bihotz de pintadas.

-Yo, Milagro de atún.

(ASQUEADO) Puf, es que apesta, tío.

Me sabe mal por ellos, ¿alguien puede comer esto?

-No quiero pensar cómo es nuestro corazón.

-No te desordenes, Milán, no te desordenes que no funcionas.

(TRISTE) Ay, que tiene todas las cositas...

(JUAN) Dice: "Mamá, mamá.

En el colegio me tiran pan". "Calla, paloma".

(JUAN RÍE SOLO) Qué bueno.

(TAMARA) No lo he pillado. -A ver.

-¡Madre mía, madre mía! -¿Qué te pasa?

-¡Nada!

(VICKY) Yolanda, ¿qué haces?

-Arroz. -¿Arroz?

-Sí.

Una cosa es lo que quiera hacer y otra es lo que me salga.

-¿No podíamos cocinar en parejas?

-¿Tú empiezas ya? -Es que en nada me toca a mí.

Juan, tu tiempo comienza en tres, dos, uno.

Ya. A cocinar. ¡Vamos, Juan!

Miedo me da cuando coge Juan una zanahoria.

Sí, ¿no? Cuando coge cualquier cosa.

Sí. ¿Qué querrá hacer con la zanahoria?

(PATRICIA) Míralo, está muy concentrado.

-Me encanta cuando hacen así.

(VICKY) ¿Eso es el corazón? -No, son frutos secos.

-Es que sabía...

¿Qué pasa, Juan?

¿Cómo estamos? -Bien, guapa, bien.

¿Qué tal? Intentando hacer esto.

Qué es esto. Corazón.

¿De qué era que no me acuerdo?

Yo tampoco me acuerdo. -¿Conejo?

-¿Corazón de conejo...? Conejo no.

¿No? Cuidado con el cuchillo.

(RÍE) Son de conejo.

Ah, ¿son de conejo? De conejo.

A ver si te has equivocado en la puja

y querías pichón y te hemos dado conejo.

Me gusta más el conejo.

Entonces vas a salir ganando. (RÍE)

¿Qué vas a hacer con estos corazones?

Cuéntame. Eso digo yo. Freírlo aquí.

Luego lo vais a comer y a decir... Qué rico está.

Cómo me cuidáis a Álex, me cuenta que sois maravillosos.

¿Te habla bien de ellos? (JUAN) Es una maravilla de hombre.

Cántale algo a Álex. (CANTA) "Si me das a elegir

entre tú y la riqueza, con esa grandeza,

que lleva consigo. Ay, amor, me quedo con Álex".

(PATRICIA) Y yo también. -¡Ya lo sé!

Es tu marido, ¿no? Tienes que aprender a hacer esto.

En vez de meter la sartén... Vale, vale, vale.

Yo se lo he visto mucho a Jordi. Hace así él.

(INTELIGIBLE)

A mí dame una guitarrita un día.

¿Con la guitarra haces así? Sí, la hago.

Vamos a ello. Suerte, Juan. (JUAN) Esto va a estar delicioso.

(ANA GRITA)

(ELENA) Vicky, no te queda nada. -No me va a dar tiempo.

Tamara y Vicky, vuestro tiempo comienza ya.

Todas, todas, todas las sartenes.

Patatas. Chico...

(CANTA) "Si me das a elegir...".

(CANTA) "Me quedo contigo".

(SILBA)

(ELENA) Lo más sencillo de la Tierra, para mí, es

un mundo. La última vez que hice alcachofas en mi casa,

no te quiero ni contar lo que pasó con el horno,

porque no me hicieron caso. -¿En tu casa no te hacen caso?

¿Por qué? -Porque cocino mal.

Bueno, bueno. No me desagrada eso que veo por ahí.

Muy picadito...

(PATRICIA) Pastita, ¿no? Ana Milán.

¿Qué tal? ¿Qué tal?

(PATRICIA) Anita, guapa.

-Hola, cariño. Compañera. ¿A que adivino tu elaboración?

Sí que la adivinas. Cuéntamela. Boloñesa.

¡Sí! ¡Muy bien! ¿Te parece mal o qué?

Es que tres que he ido a ver, tres boloñesas.

¿Estás de coña? -No.

Me acabas de traumatizar. ¿En serio hay mogollón de boloñesas?

Mogollón.

Se le puede dar otro rollo a la boloñesa.

-¿Puedo volver a entrar al supermercado un segundito?

No. Puedes improvisar, pero lo tienes muy en danza

y el tiempo es el que es. Ya. El tiempo es el que es.

-Huele muy bien, lo más importante es que tenga sabor.

Eso. Es mi amiga,

¿qué le voy a decir? -Es buena persona.

¿Me acabas de llamar mala persona?

No te olvides del vino. Yo soy exigente.

Es seco, pero es muy simpático.

Elena, tus quince minutos comienzan en tres, dos, uno. Ya.

(MARTA) Vamos, guapa. (ANA) Venga, cariño.

Por tanto, aspirantes, solo os quedan 15 minutos.

(TODOS) Sí, chef.

Tienen que estar muy secas, muy secas.

(ÁLEX) Tami, ¿cómo va eso? -Va, va. ¿Qué tal tú?

(ÁLEX) Muy bien.

-A Tamara y a Álex los ponéis juntitos.

No, se ponen ellos.

¿Sabes qué me ha dicho Pepe? -¿Qué?

-Dice: "Ya que te llevas tan bien con Tamara,

yo me voy a coger a tu mujer por un lado",

y le digo: "Me parece una mujer fenomenal".

-Me va a dar "pal" pelo tu mujer. -Hombre...

¡Que me voy a poner celosa! Has venido a sufrir.

¡Estoy pasando más calor que nunca!

Casualidad que el otro día teníamos que compartir

dos habitación. A mí me tocó con Jordi.

A Álex le tocó con Tamara... Eso es verdad.

Cómo os gusta meter el dedo en la llaga.

O en el corazón. Que no, que no.

# Si me das a elegir. #

¿Sabes de lo que me he dado cuenta de tu chico?

¿Qué? Le pasa como a mí.

Cuando estoy en casa cocinando, canturreo.

(TARAREAN) (SILBA)

Te diré otra cosa. Me está gustando mucho tu marido,

lo que hace. Está haciendo masas fritas.

Me estoy quedando sorprendida.

Me gusta. Por lo menos, está trabajando mucho.

No sé de dónde lo ha sacado. Yo tampoco.

La que va muy lenta, es Tamara.

Deberían estar ya los corazones salteados

y no los ha salteado. Pero si rinde,

que es lo más importante, al final...

¡Se te va a quemar!

# Me he enamorado de un amor prohibido. #

¡Que se te quema! ¡Apágalo, apágalo!

Ya lo apago.

¡Está crudo! ¡Está crudo!

Vamos a ir a ver a Tamara. Si no quieres venir, dilo.

Vamos a ver a Tamara.

Hola, guapa. -¿Qué tal?

Muy bien. ¿Y tú? Algún día tenía que ser.

Pues ya la conoces. Sí. Me han hablado

maravillas de ti. -Y a mí de ti.

¿Ah, sí? Te conoce mucho por su marido,

que habla mucho de ti. Me enseñó fotos de las niñas.

-¿Ah, sí? ¡Qué bien! -Eso era lo más duro,

estar separado de vosotras.

-¿Pero te parece guapo o no? -Es muy guapo.

-Muy guapo. -Tú también eres muy guapa.

Ya está. Le parece guapo y ya está. Él dice lo mismo de ti, Tamara.

Me han dicho que has dormido con Álex en la habitación.

Patricia, que es una broma. No han compartido.

Lo que pasa, es que se llevan bien.

Que ya lo sé. -Aunque hubiéramos compartido,

con lo enamorado que está de ti... Es verdad.

Que ella te entiende. Si nos pasa lo mismo a nosotros.

Claro. -Mira. Sé que no está permitido...

Dice que se pone muy nerviosa cocinando a tu lado.

Yo también. ¿Qué voy a decir? Pepe, esa mano que pones ahí,

la pongo yo aquí también.

Quita tú esa mano de ahí. Haz el favor.

No estoy yo tan segura que Jordi sea el malo, eh.

Te noto como más nerviosa cocinando.

¿Eh? ¿Qué te ocurre? Oye, pues no sé yo.

Vamos a romper tensiones, Pepe. Dame un beso.

¡Eh, eh, eh!

¡Se quema el súper! ¡A ver! ¿Qué pasa en el súper?

Tamara, luego me cuentas lo que ha pasado.

Bueno, pareja, os dejamos. Hasta luego.

Venga. -Hasta luego. Y disfrutad, eh.

(RESOPLA)

Está crudísimo. -¿Está duro?

Porque era integral. ¿Qué te pasa?

Lo tienes al fuego todavía, ¿no? -Sí.

-¿Lo quieres caldoso o qué? -Sí. Sí, sí, sí.

Paella ahora no.

El arroz no se hace, no se mueve y no se inmuta.

Y no hay salida.

(RÍE NERVIOSA)

¡Aspirantes, últimos cinco minutos!

¡Vamos, vamos! -Pero duro como una piedra.

-¿Cómo vas? -Pues no lo sé.

-¡Joder! -¿Qué te ha pasado?

Que se me han achicharrado, joder.

No sé si he hecho una guarrada o algo maravilloso.

¡Hala! Eres un "crac", tío.

¡Uy, qué miedo! Miedo me das tú.

¡Uy! Si has acabado. Qué me gusta tu traje.

¿Qué has hecho? He hecho paté

de corazón de atún con "crumble" de frutos secos por fuera.

¿No es un poco grande la bola? Sí. Es un poco grande.

Pues ten cuidado. Yo, nada más ver esa bola

tan grande, en mi "catering",

este tipo de tamaño no lo pongo nunca.

Ya. Haz lo que quieras.

Que se pueda comer.

-¿Cómo vas, Vicky? -Fatal. ¿Pero qué hago?

Nada. Qué horror, eh.

¡No me lo puedo creer!

A buena hora estoy cambiando el plato.

Yo ya he terminado. ¡Hala! Ya he hecho lo mío.

Te está quedando superchulo. -Sí, precioso.

Las voy a sacar, que se me queman otra vez.

¡Aspirantes, último minuto!

Chicos, qué horror, eh.

Oye, los veo a todos muy limpios, limpiando mucho.

Sí. Han aprendido mucho. La semana pasada dimos

delantales negros en esta prueba a dos.

Diez, nueve, ocho,

siete, seis, cinco, cuatro,

tres, dos, uno...

¡Tiempo! ¡Manos arriba!

(ALMUDENA) Yo creo que ha quedado muy "chucún" y estoy satisfecha,

porque me ha quedado muy bonito.

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Aspirantes, el tiempo ha terminado. Vamos con la cata.

Almudena, Elena y Avellaneda,

vosotros seréis los primeros.

¡Vamos! -¡Almudena, muy bien!

¡Pero qué monada! ¡Qué cosa más mona!

¡Qué bonito!

Bueno, Almudena, nombre de tu plato.

Taquitos de pintada Bihotz-Bihotzez.

Bihotzez es "corazón" en euskera.

La tortita de maíz, primero la he cortado

con el cortador. La he puesto en el horno

y le he metido todo dentro. Es muy mono.

Es bonito. -Gracias.

Bueno, tengo que decirte que es un plato inteligente.

Es un plato donde lo escondes un poquito,

pero has hecho que sea apetecible, mono, resultón.

Y conociéndote, que te pones muy nerviosa,

has hecho una buena gestión de ti, de tus nervios.

Y de la prueba anterior, a hoy, hay un universo.

Te felicito porque está rico y es bonito.

¡Oye, qué bien! Gracias, chef. -Muy bien, Almu.

Almudena, tiene lo que tiene que tener.

Está guisado el corazón, que es fundamental,

que esté bien salteado para que esté muy hecho.

Si le pones más picante al guacamole,

sin miedo, para que te pique más, lo bordas.

Pero está muy bien hecho.

Gracias. -Ver a una campeona olímpica

poniéndose tan nerviosa, define muy bien este programa.

Almudena, cuando termina su plato, siempre hace algo.

Pues haznos algo, Almu.

¿Cómo se hace el taco? -Sería...

Si yo fuera la tortita en redondo, el taco sería así.

El taco, el taco. Es un taco. Muy bien.

(Aplausos) Muy bien el taco.

¡Ay! -Está riquísimo. Me ha encantado.

¡Ay, gracias! ¡Uy, qué ilusión!

Elena, nombre de tu plato. Cómo me la maravillaría yo.

He cogido en la cesta todo lo que había y más.

He empezado a hacerlos. Se me han quemado. Las he quitado.

He vuelto a hacer otras. Y ya, con lo que tenía,

no me daba tiempo y he dicho: Pues voy a tener

que hacer lo que me dé tiempo.

# Ahora, cuidadito con esto. ¡Atención, atención, atención! #

# ¿Cómo me la maravillaría yo? #

# ¿Cómo me la maravillaría yo? #

# ¿Cómo me la maravillaría yo? #

Tenías 15 minutos para ejecutar, 55 para pensar, ¿y haces eso?

Tenemos que empezar a hilar los platos

de algún recuerdo que tengamos, aunque no cocinemos mucho.

Alcachofas: con jamón. Alcachofas: en salsa verde.

Y a partir de ahí, tengo que hilar.

Pero no puedo inventar lo que no he hecho nunca,

porque no te va a salir. Ya.

Señor Avellaneda, dime el nombre de tu plato, caballero.

Perlas negras crujientes de atún feliz.

Están rebozadas con avellana.

Lo único, que son perlas como muy grandes.

Vamos a ver. Vamos a probar. Coge la servilleta,

por si acaso, Patricia. ¡Qué exagerados!

En plan "catering", es más mono. -Sí, por favor.

De camarero, te voy a coger. Así, con la mano.

Tienes una planta espectacular. Muchas gracias.

Esto está malo, malo.

Piensas que es como un bombón y cuando te lo comes

y aterriza ese sabor a pescado, no entiendes nada.

Haces un paté que se lo come mi gato.

¿Quieres agua? Imagínate la típica latita de gato.

¿Escupir? No seas malo.

Higadito de pescado. Y tú coges esa terrina

de comida de gatito... Échalo.

Que no, que ya está. Haces una bola y la rebozas

con avellanas y almendras.

Pero no está tan mal. -Es verdad que está difícil

de comer, pero... -O sea, está asqueroso.

Partiendo de la base de que tenía un producto difícil.

(AVELLANEDA) A veces, haces inventos que no hay

quien se los coma. Espero llegar al punto

de hacer cosas creativas,

como más visuales y que, aparte, tengan un buen sabor.

De momento, no sé yo el balance por dónde va.

Estoy tan encantada. ¿Y eso?

Primero he escuchado el plato de Avellaneda

y solo saber que lo habéis puesto fatal, me ha encantado.

Piensas que el tuyo va a estar mejor.

No es que esté mejor. Está increíble.

Bueno, bueno, que no diga eso, porque luego le meten un "zascas".

Bueno, Vicky, cuéntanos. ¿Cómo se llama tu plato?

Se llama cinco corazones tiene mi amor.

He puesto los cinco corazones de pichón

por delante de todo el plato. Y después, tienes Oporto.

Portugal. ¿Porque tienes un novio portugués?

Tengo un novio portugués. ¡Samantha, hija!

No sabía eso de que estabas tan enamorada, eh.

Sí. Estoy encantada.

Como nosotros. (RÍE)

Estabas tardando mucho tiempo. Como nosotros.

En cuanto nos hablan de amor, ¿verdad, Patricia?

Nos ponemos tontorrones los dos. Vamos a probar.

Dentro de lo que cabe, por el tiempo que tenías

y lo mal que te he visto, de sabor está rico.

Se acepta. ¡Guau! Gracias.

¿Sabes por qué te ha quedado bien la pasta?

Porque has salteado bien los corazones.

Tienen gusto y es un plato que está bastante bien.

¡Jo! Me da mucha satisfacción. Gracias.

Bueno, Félix, cuéntanos qué has hecho.

Pues "tagliatelle" con salsa Blancanieves.

He hecho una especie de salsa boloñesa

con el corazón de ciervo. Creo que es el plato

que el cazador le habría presentado a las reinas malas

para esconder a Blancanieves en el bosque.

Hemos hablado muchas veces

de este tipo de pastas. Es la pasta chuza.

¿Pasta chuza? ¿Pero y estos términos?

Llego a casa a las cinco de la mañana, me "deschuzo".

Me voy a poner a hacer una pasta. Y haces eso y te lo comes

y metiéndole un kilo de parmesano encima.

Ya está. Está soso. Está poco aliñado.

Tiene poca gracia. Le falta pimienta.

Luego, ese poquito más de jugo para envolverlo todo.

No tiene gracia ninguna, Félix.

Le falta, como yo digo, un poco de "punch".

Es verdad. Un poco más de sabor.

Lo siento. -Pues nada.

(FÉLIX) Entiendo lo que me han dicho,

pero me hubiera gustado saber cómo hacerlo bien.

Ana, ¿cómo se llama tu plato? "Tagliatelle cutrina".

¿"Cutrina" por qué? Los dedico siempre a amigos

y es un amigo mío de origen napolitano

al que quiero mucho.

He hecho una boloñesa con cebollita, ajo, tomate.

Y después, lo he mezclado bien con la pasta

y le he añadido unos brotes tiernos de rábano

para... Esa cosa. El "punch".

Patricia, por favor.

Mira Patricia, que corta como los jueces ya.

Bueno, aquí se pega todo, hija. Es lo que tiene, ¿verdad, Patricia?

Sí. Mira. Hasta comemos a la vez.

¡Hum! ¿Y qué tiene que ver esta pasta

con la de Félix? Pues nada, por suerte.

Esto es todo lo contrario. No es una carne picada

que tiro encima de una pasta. Es un guiso con trozos de tomate

que están ahí, que se hacen muy agradables,

que se hace muy jugosa.

Es un buen guiso de pasta. Gracias.

Yolanda. ¿Puedo explicar un incidente

que me ha pasado? ¿Espero a que lo probéis

o lo explico antes? Explícalo antes.

Vale. En mi vida he hecho un "arruz"...

¡Ay, un "arruz"! (RÍE)

No me río, por favor, que me van a echar.

Un arroz tan crudo. ¡En mi vida! Y os juro que estaba bueno.

Está el corazón crudo. Míralo. Si se nota desde aquí.

No hace falta probar. Está... Son kikos,

de los que ponen para picar en un karaoke.

¡Uh! ¿Pero de sabor?

Cuando el arroz no se cuece, no tiene sabor,

porque no lo absorbe. ¿Entiendes lo que te digo?

Es una impotencia, eh.

¿Y ahora, qué te decimos? ¿Espabila?

Sí. ¿Y cuándo vas a dejar de meter

la pata y espabilar de verdad? Sí.

(YOLANDA) También te digo una cosa.

Podrían haber probado un poco del sofrito.

Pero... ve y díselo. Yo paso.

José, nombre del plato. ¿Cómo se llama?

No me acuerdo. Espérate.

¿Habrá algún plato que os acordéis cómo se llama?

"Ravioli" con... ¿Cómo se llama esto?

Con palmas. Con pepinillos. ¿Cómo se llama?

Calabacín. Calabacín.

# Calabacín, que lo mato. Que lo mato yo. #

Que no me acordaba. Yo he hecho una salsita

de almendras, aceite y vinagre. Una vinagreta de almendras. Vale.

Y lo importante, el corazón.

Le he puesto corazón. Me imagino que le has puesto

todo tu corazón. ¿Pero el tuyo o has puesto otro?

He puesto otro.

¿De quién? De un borrego. No sé de qué era.

(Risas)

De cerdo. ¡Eso! De cerdo. Bueno.

José, estéticamente, está ideal. (PATRICIA) Es muy bonito.

Ah, pues me gusta. ¡Qué bien!

José, es un paso más. Podía estar más cocinado,

para que estuviese más rico.

A lo mejor, te ha faltado ese poquito más de tiempo

de haberlo dejado guisar más, que esto es fundamental

en una víscera. Pero con una presentación así

y con esa vinagreta que le da alegría,

chico, lo firmo ahora mismo.

Me ha gustado mucho la vinagreta. Está muy rica.

Y me encanta tu actitud. Entonces, yo... No sé. ¡Olé!

Es que yo le pongo amor. -Y se nota.

Y con amor, salen las cosas. Y corazón.

# ¡Ay, corazón!

# ¡Ay, no me quieras matar el corazón! #

Es contagioso. Es contagioso esto. ¡Ya tenemos al tercer Chunguito!

El tercer Chunguito.

Cuéntenos usted qué nos has hecho

con este pedazo de corazón. He hecho un simple estofado.

Le he quitado el corazón y con el resto,

he hecho un fondo negro con el tomillo,

con el que he hecho un poquito la salsa.

He hecho un majado. -Pero tú le has puesto corazón.

Corazón y pulmones. Pulmones le he puesto.

Yo creo que la salsa es una gran salsa.

Es una goma. Si hubieras cortado el calabacín

de José con la cuchara, no cortarías.

¿Tú te comes los guisos con cuchillo y tenedor?

Yo he probado el guiso y... Venga, dale ahí.

¡Vamos! ¡Dale! Venga.

Dale. ¡Dale, dale!

Voy a aprovechar que tengo más hambre que los pájaros.

¿Te lo has tragado ya? Yo pensaba que Pepe tenía

una buena mandíbula, pero lo tuyo es...

Está bueno. Ven aquí, José.

¿Pero eso qué es? Eso digo yo.

Me encanta José. ¿Y qué te ha hecho José

para que le des eso? (RÍE)

¿No hay otro en todo el plató? ¡Está bueno, José!

-¡Está buenísimo! -¡José, canta!

¡José, que eso es corazón!

(Risas) Es como si tuviera un chicle.

-Está que te cagas. (YOLANDA) ¡Tiene un chicle!

¿Cómo está la goma? Espera.

¿Cómo está la goma? Me tengo que tirar

media hora masticando.

Espera, que todavía no he terminado.

Es rumiante. -¡Arriba los corazones!

El otro día dije yo que me gustó la carne de tu hermano.

José, te has vuelto muy fino, eh. No, pero tiene buen sabor.

Sí, claro. Menos mal.

Sevilla, mira. Tu guiso me recuerda más

a cuando limpio un solomillo de ternera

y con los recortes quiero hacer un buen fondo.

Y eso lo cocino pensando en que le quiero extraer el sabor

y que la carne acabará dura como un demonio.

No has hecho un guiso. Has hecho como un fondo

donde pensabas que la carne se podría comer. Y ha quedado...

Pero no sé, Patricia, cariño, a mí me gustaban

todos tus platos cuando salías en la tele.

Sevilla, mi amor, vamos a ver.

El corazón está un poco duro.

Como gane yo, que, igual, gano,

a tu marido no lo cogeré para el equipo.

Lo voy a dejar para el otro.

Delante de cocinas. Muchas gracias.

Tú te vas a enterar, eh.

Tú te vas a enterar. A ti ya te...

Tú te vas a enterar.

Yo pruebo el arroz de Yolanda

y digo: "Está que te cagas". -Si lo prueban ellos

y está como una piedra... -Dices que no.

(EL SEVILLA) La valoración me ha parecido sincera,

pero empiezo a tener que luchar

contra seguir o no seguir en el programa.

Me apetece seguir, pero no estoy preparado.

Juan, cuéntanos.

Pues nada. Esto es pollo... ¿Ese sería el nombre de tu plato?

Se llama mi corazón. Es un sofrito con cebolla, ajo...

Perejil... Vamos, eso.

¿Me lo puedo comer?

Eso, dice. No. A él.

Que está buenísimo. Que está muy bueno.

Pues vamos a probar. -Ya verás. Ya verás.

Si les va a encantar.

Espérate, que Marta lo está mirando con deseo.

No. Es que no puedo con los corazones.

-No puede. -No me hagas esto.

Estás en "MasterChef". Hay que probarlo todo.

He probado el mío y no sabes lo que me ha costado.

¿Qué te cuesta, mujer? Si te va a gustar.

Me da mucho asco. Lo hago por vosotros.

¡Venga, Torné, tú puedes, "valienta"!

Si está bueno. Si te va a gustar.

(YOLANDA) ¡Venga, Marta! -Te va a tener que gustar.

(JOSÉ) ¡Venga, échalo! -Ya está.

De sabor, está bueno. -Claro.

Es la textura, que pienso y me...

Se ha quedado a medias.

Le ha faltado 15 minutos más de cocción.

Te has equivocado con las vísceras.

Todo el mundo se equivoca, ¿no? Efectivamente.

El que tiene boca... Se equivoca.

Lo siento. No me lo esperaba, pero bueno.

Bueno, el plato de Marta. Sí.

Te parto el corazón y me lo como.

Hacer un guiso me parecía muy corto.

No sabía si iba a quedar duro el corazón, si no.

Me he liado un poco

y empezado a echar muchas cosas para que tuviera sabor.

¿Este sí lo vas a probar? Sí. ¿Tienes que coger

el trozo más grande de corazón?

Qué mal pensada. Ahí.

Me has dado dos trozos, joder.

No se habla con la boca llena.

Es una falta de educación.

Bueno, Marta, no va a ser tu peor plato.

Tampoco está para tirar cohetes. Ya.

Pero un guiso ahí que apunta maneras

y se agradecen los trozos de manzana,

que te refrescan un poco, le da un tono dulzón.

Está medianamente gracioso.

A ver. Es un amasijo de cosas, pero, por lo menos,

se parece más a un guiso que lo que ha hecho Sevilla.

Muy bien. Delante de cocinas, señores.

(Aplausos)

Tamara y Álex, podéis traer vuestros platos.

Bonita pareja, eh. ¿Qué has hecho? ¿Cómo se llama?

Mi cazuelita. ¿Qué lleva tu cazuelita?

Los corazoncitos marcados. Y después, un majado

de azafrán y almendras.

Y después, un poquito de vino.

Venga, tú primero. No, venga. Tú

No, venga, tú. Anda, venga.

¡Qué tonto eres!

Apunta muy buenas maneras. Ese vino que has echado,

el azafrán le va de maravilla y está muy rico.

El sofrito está extraordinario. Pero se quedó a medias.

Ha faltado tiempo de cocción. Muchas gracias.

Lo he pasado mal viéndote cocinar, porque te ha costado arrancar.

¿Cómo te llevas tú con el reloj?

Está en el móvil. De vez en cuando, lo miro.

No. Está aquí. ¡Ah, ese! Sí. Bien.

Tienes que cambiar una marcha, acelerar.

Está bien cocinar tranquilo, pero cuando tienes

15 o 20 minutos para hacer un plato, date cera.

¿Te puedes dar más caña? Sí.

¿Seguro? Sí.

Me encantaría verlo, ¿vale?

Patricia, ¿te quieres ir en estos momentos?

No vas a sufrir, me imagino,

de lo que vamos a contar y vamos a decir.

Me encantaría quedarme. -Es una valiente.

Se lo vas a decir con amor. Venga, dale.

Bien, Álex. Cuéntanos qué nos has hecho.

El nombre que le he puesto, tiene que ver con el tema

que me ha acompañado durante

todo el cocinado. "Me quedo contigo".

No te quedas con Tamara. Te quedas con ella.

¡Olé! ¡Viva el amor!

(Aplausos) ¡Viva!

# Si me das a elegir... # ¡Qué arte tienes!

# Entre tú y la Tamara... # ¡Olé!

# ¡Ay, amor! #

# Me quedo contigo. #

(Aplausos) ¡Olé!

Qué bonito. ¡Me ha engañado!

¿Has respirado? Ha habido un momento

en que te he visto tensa. Yo también me he asustado un poco.

Yo estaba como los de las bodas de mi pueblo.

¡Si no la quiere, para mí!

Yo estaba para saltar. No habría pasado nada.

A ver, a ver. -Coge de ahí.

(Exclamaciones) (ANA) ¡Pero qué barbaridad!

¡Que está su marido delante!

¿Tú no sabes una cosa, Álex? Estas cosas empiezan de bromita

y no sabes dónde llegan.

Vamos, una vez más.

(Exclamaciones) ¡Qué rico!

¡Hum! Está buenísimo.

¡Viva la libertad! Claro que sí. Claro que sí.

Te diré que está muy bien hecho.

Me duele mucho decirte las cosas buenas. Lo siento.

Qué te cuesta. Me cuesta mucho.

Ahora lo empiezo a entender todo.

No. Está muy bien. Está muy rico, Álex.

Hay muy buen trabajo, aunque me cueste decirlo.

Yo tengo que decirte que me ha encantado.

Está muy rico. Me gusta mucho verte innovar.

¡Qué raro es esto de hablarte aquí!

(RÍE)

¡Que te quiero!

(ÁLEX) No es porque lo haya hecho yo, pero está bueno, eh.

Estaba bueno. Estaba bueno. Bueno, así, comerlo con Tamara,

pues también ha tenido un sabor especial.

Ha tenido rollo, ¿no? Con Pepe también ha tenido rollo.

Que te he visto yo ahí.

Patricia, muchas gracias por habernos acompañado

en esta prueba. Vuelve cuando quieras.

Esta es tu casa. Gracias. Lo sé.

(Aplausos)

Vamos. ¡Adiós!

"I love you!" -¡Se va!

¡Que se la llevan! -¡Pepe!

-Que te pierdes. -¡Pepe!

Como siempre lo hacíamos

cuando ella estaba aquí... ¡Hala!

Muy bien. Vamos a deliberar

para ver quién ha hecho el mejor plato.

Yo creo que esta vez no vas a ser capitán, Juan.

No. (RÍEN)

Va a ser Álex y... -Y Almu.

No. Tú o Almu. ¿Sí?

# Almudena. # No, tía.

Yo no quiero ser capitana. Te lo juro. Es un marrón.

La mayoría de vosotros habéis debutado en este reto,

elaborando un plato con casquería,

en este caso, corazón.

La única que conocía de antes su corazón, es Elena,

que ha cocinado los de alcachofa.

Aunque no ha sido capaz de sobresalir con su plato.

Muy pocos platos son los que se han salvado.

Que den un paso adelante Almudena...

(APLAUDEN) Vicky.

¿Yo?

Ana Milán.

Y Álex. ¡Olé!

(Aplausos)

Aspirantes, vuestros platos son los únicos que se salvan.

Tenían pequeños defectos, pero estaban muy ricos, muy buenos.

Álex, te hemos visto trabajando relajado,

a pesar de que estaba Patricia.

No sé si es porque estaba ella aquí

o porque tenías a Tamara al lado,

pero tu plato era original y tiene mucho mérito.

Estaba muy bien. Gracias.

Fenomenal. Almudena.

Has tenido una buena idea al pensar en los tacos.

Y se nota que los has cocinado y emplatado con mimo y corazón.

Ana, tú no has sido muy original al pensar en una boloñesa,

pero has sido capaz de presentarnos la mejor boloñesa

y el mejor plato de pasta

de este reto. Gracias.

Vicky, tú solo tenías 20 minutos, pero en el tiempo que has tenido,

has hecho un salteado rico

y con buen gusto. Muchas gracias.

¡Qué contentos tienen que estar

en Portugal! (RÍE)

Y de vosotros cuatro, los dos aspirantes que han hecho

el mejor plato en este reto, han sido...

Ana. ¿Yo?

Y Almudena. (APLAUDEN)

(GRITA CONTENTA)

(ANA) Ya estar entre

los cuatro mejores platos, me parece un regalo,

habiendo hecho casquería. Me parece... ¡Guau!

De las dos, la mejor en este reto y que, por tanto,

se lleva los 4000 euros para la ONG que elija,

además de contar con una ventaja muy importante

en la prueba por equipos, es...

¡Almudena!

(APLAUDEN) -¡Olé!

¡Bravo! Dinos a qué ONG van

esos 4000 euros, por favor.

Quiero donarlos a FEDER,

a la Federación Española de Enfermedades Raras.

Porque creo que este programa da una visibilidad increíble

y que, por esta noche, no se sientan solos.

(APLAUDEN) Pues para ellos va

ese maravilloso premio.

(ALMUDENA) Estoy emocionada. Como son muy pocos casos

en el mundo, no se investiga a fondo y me da mucha pena.

Yo creo que se van a sentir como más arropados.

Aspirantes, os queremos ver trabajar y esforzaros

en la Prueba por Equipos.

Porque vais a dar de comer a unos comensales

para los que vais a ser todo un ejemplo

y esperemos que estéis a la altura.

Así que... ¡Vámonos!

(APLAUDEN) -¡Bien!

(NARRA) Hoy nos quedamos en Madrid, porque volvemos al cole.

¡Qué recuerdos! Con lo que me gusta el cole.

España es el segundo país de Europa con mayor índice

de obesidad infantil. Y en "MasterChef"

nos hemos propuesto frenarlo.

(GRITAN CONTENTOS)

(GRITAN CONTENTOS)

(GRITAN CONTENTOS)

Buenos días.

Pepe, cuando te veía en la tele, parecías más anciano.

¿Más anciano? ¡Pero, oye! (RÍEN)

(HABLAN EN INGLÉS)

Lo decís muy deprisa. Parece que soy yo

Juan, el Chunguito. "Healthy food is good".

A ver. Os voy a dar las bases para una alimentación sana.

Cada día, cinco piezas de fruta o verdura. Un ejemplo, por favor.

Fresas, pera... Bien.

Brócoli, alcachofas

y calabacín. ¡Fenomenal! ¡Madre mía!

¡Pero qué nivel gastronómico tienes!

¿Esto qué es? Calabacín.

¿Cómo que calabacín? (RÍEN)

El calabacín es verde.

Lo tendréis visto de Halloween. Y el puré

de calabaza. y el puré.

¿Sabéis para qué es buena la calabaza?

Para el corazón.

¡Bueno! ¿Qué pasa aquí? ¡Hola!

Me han dicho que nos gusta

"MasterChef". (NIÑOS) ¡Sí!

Vamos a hacer un trato. ¿Os parece?

Os hemos traído muchos libros. Pero solo os pediremos una cosa.

Que luego os atreváis a probar la comida

que han hecho los aspirantes. (NIÑOS) ¡Vale!

Bueno, os dejamos unos libros para que los disfrutéis.

¿Vale? Nos vemos catando. ¡Hasta luego!

¡Hasta dentro de un rato! ¡Chao!

Aspirantes, bienvenidos al colegio público

Federico García Lorca.

¡Qué bonito! ¡Qué poeta!

Hemos decidido trasladar nuestras cocinas

hasta este colegio, porque los niños necesitan

que les enseñemos a comer bien.

Totalmente. -Muy bien.

Que levante la mano el que haya llevado alguna vez

a alguno de sus hijos, o a un familiar,

premiándolo a un sitio de comida rápida.

Yo he llevado a mi padre, pero se negaba.

¿Que has llevado a tu padre? -Se negaba a comer.

Se sentaba y me miraba fijamente mientras yo comía.

(TAMARA) Mi padre es de la real academia de gastronomía.

Hacía como huelga de hambre. Todo menos comer esa bazofia.

Aspirantes, competiréis divididos en dos equipos.

Almudena, Ana, por haber sido las mejores de la prueba anterior,

os corresponde ser las capitanas.

Almudena, por haber sido la mejor de las dos,

puedes elegir entre formar equipo del tirón,

pero, a cambio, tener un aspirante menos...

Vale. O dejar que sea Ana quien forme

tu equipo y así disfrutar de dos manos más en cocinas.

Ah, no. Prefiero formarlo yo y tener uno menos.

Vamos, que no te fías de Ana. No.

(Risas)

Hombre, estamos compitiendo.

(ALMUDENA) Es mi primera capitanía.

No he ganado, desde que hemos empezado,

ninguna prueba de equipo. Y para mí, sería maravilloso

ganarlo en este entorno tan infantil.

Además, me considero una persona

que, en algunos momentos, parezco una niña.

Almudena, dime los cinco aspirantes que formarán tu equipo.

Álex. Creo que es de los que vienen mejor formados

a este programa.

A Félix, porque es muy rápido trabajando

y me da muchísima tranquilidad.

-Gracias, señora. -A mi "longanizo".

-¡Qué mona! -Que es Avellaneda.

Nos pasamos el día haciendo butifarras.

Te quedan dos nombres. En las dos pruebas de equipos

que se han desarrollado hasta ahora,

han hablado muy bien de ella y quiero en mi equipo a Tamara.

¡Oh, Tamara! Último nombre, Almudena.

A Sevilla, porque creo que tenemos que hacer algo

no tan "nouvelle cuisine" y un poquito más de a pié.

Y, Ana, tú serás la capitana de Vicky, Elena,

Yolanda, Marta, Juan y José. Un equipo estupendo.

Yo estoy supercontenta.

(VICKY) Me identifico más con Ana Milán que con Almudena.

Me estaba escondiendo para que no se acordara de mí.

Como queremos que los niños se diviertan comiendo sano,

hemos pedido ayuda a una de las mujeres

que mejor conoce los paladares de los más pequeños.

Adelante, María Kindelán,

nutricionista especializada en alimentación consciente

y cocina energética.

María, bienvenida a "MasterChef". Antes de nada,

muchas gracias por ayudarnos a diseñar

los platos de esta prueba.

Tenemos una oportunidad hoy de recordar lo importante

que es saber relacionarnos con la comida desde la niñez,

que es una asignatura pendiente que tenemos todos.

¿Podría servir para los mayores también?

Desde luego que sí. ¿Tú crees que un cuerpo como

el de El Sevilla tiene arreglo? Di que sí.

Siempre estamos a tiempo, Pepe. (RÍE)

¿Siempre estamos a tiempo?

Cuidado, que El Sevilla tiene su público, eh.

¿Cuál es la clave para conseguir educar a los niños

y que coman bien?

Es importantísimo que los involucremos

desde muy pequeños, que sea como un juego.

Que ellos entiendan desde el principio

que es su gasolina,

que lo que van a comer, les afecta de alguna manera u otra.

A mi hija le das una coliflor para que juegue

y me la echa a la cara. -Pero si tú comes sano,

ellos comen sano. -¡Calla!

Pues veamos, aspirantes, qué vais a tener que cocinar.

Un entrante.

Crema de zanahoria y calabaza

con sus pipas sufladas y brócoli. Ah, bueno.

¿Van sufladas? -Me pido el brócoli.

En este caso, hemos buscado verduras de raíz,

verduras dulces, porque son muy importantes

para relajar el sistema nervioso.

Qué bien. Un plato principal.

Dorada asada con patatas panaderas y ajada.

Dorada asada. -La proteína del pescado

es una proteína muy limpia, muy fácil de digerir

y que, por supuesto, les aporta un contenido de omegas

y de proteína de alto valor biológico.

Qué bien. Y su correspondiente postre.

Natillas con brocheta de frutas y gominolas naturales.

El formato en sí, ya es una gran estímulo

para poder comer fruta de una forma divertida.

Veamos ahora el menú que elaborará el equipo rojo.

Un entrante.

Ensalada de quinua con espárragos,

langostinos y emulsión de su coral.

Hay un crujiente ahí. -Para ellos, también es

muy importante la textura del crujiente.

No podríamos darle todo blando porque si no estarían

picoteando galletas toda la tarde.

Necesitamos meter siempre algún cereal.

Como principal en este caso

tenemos albóndigas de ternera ecológica

con texturas de boniato y espinacas.

Qué rica, por favor. Dame una que lo pruebe.

Una forma de dar una carne buena a un niño

es en formato albóndiga. Siempre vamos a buscar

cosas que ellos reconozcan y que les parezcan divertidas.

Y, cómo no, un postre

que también tiene un nombre muy divertido.

Piruleta de plátano y miel.

Huy, qué bueno.

Aquí están tomando fruta nuevamente.

En este caso es el plátano, que es el protagonista.

¿No encontráis que es un emplatado

bastante sofisticado para un niño?

Serán los propios niños quienes elijan qué entrante,

qué principal y que postre prefieren comer.

Hay que convencerlos. Por supuesto, podrán mezclar

elaboraciones de un equipo y de otro.

Así que, Ana... Señor.

Por haber sido la segunda mejor de la prueba anterior

puede elegir qué menú prefieres que cocine tu equipo.

Capitana, capitana. Tú, venga, elige.

Elígelo tú. -El rojo.

Almudena, tú serás la capitana del equipo azul.

¿Contenta con el menú?

Las gominolas me atraen bastante para los niños.

Cocinaréis para todos los alumnos

de 4” de Primaria.

Jesús Bendito.

¿Cuántos son? -¿Cuántos son?

Cien niños y niñas de 9 y 10 años.

Que son súper sinceros. -Son muy sinceros.

Disponéis de 120 minutos para elaborar el menú completo.

Vale. Espero que seáis conscientes

que los tres platos salen a la vez.

Ah, claro, es verdad. -Es un self service.

Nuestro supermercado proveedor de alimentos

os facilitará los ingredientes necesarios para cocinar

y donará el excedente que no utilicéis

a comedores sociales.

Aspirantes, ¿preparados para pasar este examen?

(TODOS) ¡Sí, chef!

Pues coged vuestros delantales y salid pitando

a por ingredientes y a cocinas en tres, dos, uno... ya.

¡Vamos!

Vámonos, chicos. -Venga, señores, que nos vamos.

Venga, venga, ya.

¡Venga, va! Bueno, celebrities.

Venga, venga. ¿Qué tal?

Hola. -Hola, Pepe.

Equipo azul, equipo rojo, los 120 minutos

comienzan en tres, dos, uno... ¡a cocinar!

¡Adelante!

Venga, empezamos. Vamos a hacer un caldo

para podérselo agregar a la cremita, ¿vale?

Vale. -Vamos.

Almudena y Félix comienzan haciendo el caldo

para la crema de calabaza y zanahoria del primer plato.

Vale, una cosa, chicos. Los del pescado, Sevilla, Álex,

el pescado es menos atractivo para los niños.

Vamos dejarlo muy bonito. -Muy bonito.

Pero vamos a ponerle la patatita encima.

¿Vale? -¡Ah, estrategia!

Me ha encantado.

Para la dorada con patatas panaderas

limpiarán y sellarán el pescado

que después terminarán en el horno.

Hay que pasarlo por agua que tiene un montón de escamas.

Esto hay que dejarlo bien bonito y bien limpio.

¿Tú en el colegio también eras el guapito?

¿El guapito?

En el cole era el gigante, Sevilla.

¿Sí o qué? -Y me llamaban Bigfoot.

Yo te doy dos besos si adivinas quién era yo.

Te imagino con gafas. ¿Tenías gafas?

No, tío, las gafas a los 40. Yo era el gordo.

¿Pero a que eras buen estudiante?

No, buen estudiante... pero yo era muy bueno.

Para el postre, mientras Tamara se encarga de las frutas

de las brochetas Juan infusiona vainilla en la leche

para hacer las natillas.

Qué bien huele, tío. Es increíble, ¿eh?

Me encanta el olor, tío.

¿Y tú cómo eras en el cole? -Era un poco empollón.

Con esas gafas te pega todo. -Y tengo una pregunta.

Porque me imagino a tu madre Isabel Preysler

y ahí entrando al cole. ¿Cómo era esto?

Pues te digo una cosa mi madre siempre me acompañaba

el primer día de curso.

Entonces se vestía ella monísima y nos acompañaba.

Y cuando me cambié de colegio también hizo lo mismo.

Sí. -Y antes de que se cerrara

la puerta me acompañó hasta clase y dijo:

"¡Bye bye!".

No me lo puedo creer. -Y se cerró la puerta

y toda la clase se dio la vuelta y dijo: "¡Bye bye!".

Y yo: "Menudo año me espera".

Me parece súper mono el gesto. -No, me llevaba el primer día.

Después me llevaba el guardaespaldas.

Mira, al menos era el gesto.

Eso sí que es verdad.

Tamara. -¿Qué, Sevilla?

¿A ti qué te llevaba al cole, el guardaespaldas?

Sí, eran súper simpáticos.

Teníamos uno que se llamaba Elvis.

¿Y para salir con un novio no le decías:

"Date una vuelta, Elvis"?

No nos dejaban salir. -¿No os dejaban salir?

No. -¡Hala!

Venga, chicos. Así, muy bien. Más rapiditos, amores.

Venga, que iremos poniendo la cebolla.

Para las albóndigas con boniato el equipo rojo

tendrá que elaborar un sofrito para la salsa

y asar los boniatos, que después triturarán

para hacer el puré.

Juan, cariño, más rápido. -Más rápido.

Capitana. -Cariño mío.

¿Cómo estás? ¿Estás nerviosa?

¿Yo cómo voy a estar nerviosa con el equipo que tengo?

¡Olé! -Yo no tengo ni media

que decir de mi equipo. Y a la vista está.

Y a la vista está, señores.

Mira que pedazo de langostinos, señores. ¡Mira, mira, mira!

Ana y Vicky se encargan

de la ensalada de quinua y langostinos.

Para ello cocerán ambos ingredientes

y posteriormente los mezclarán con distintas verduras.

(VICKY CANTA) #Los corales...#

(TARAREA)

Vicky, te estás "achunguitando".

Toma, córtala. Cuidado que te llevas la mano, ¿eh?

Rápido, chicos.

Huy, nena, esto qué rico para tu hijo.

Mi niño, le encanta el plátano.

Para el postre, piruleta de plátano y miel,

elaborarán un bizcocho que rellenarán

con compota de plátanos y cubrirán con chocolate.

Oye, ¿te quedabas mucho a comer en los comedores del cole?

Yo casi siempre. -Yo siempre comía con mi madre.

Qué suerte. ¿Nunca comiste en el cole alguna vez?

Sí, alguna vez. Y no me gustaba mucho.

¿No? Yo tengo que reconocer que me gustaba.

El pescado... hacíamos una cosa con el pescado

y es que nos los metíamos en la suela de los zapatos.

¿Qué? -Perdón por los profesores.

Yo me llevo muy bien contigo, Ana.

Y yo contigo. -Porque me gustas mucho tú.

(CANTA) #Me gustas mucho. ¡Uh, uh, uh!#

(JUAN CANTA) #Me gustas mucho tú.#

(CANTAN) #Me gustas mucho tú.#

#Tarde o temprano seré tuya,#

#mío tú serás.#

¡Qué bonito!

Chicas, en cuanto esté la compota

os ponéis con el bizcocho. -Con las yemas.

Sí, a la vez, vamos. -Vale.

Pepe, Jordi, vamos a por la prueba de hoy.

Vais a bailar el "hula hoop".

Toma ya. No.

Iba con un arito así al colegio, con un palito.

No, eso es anterior. Yo me iba así.

Esto es más actual que el tuyo. ¿Sí?

Yo no voy a pasar por el aro.

El que no pasa por el aro es este.

No, no, no. ¡Salta, salta!

El que más tiempo aguante bailando gana.

Y el tiempo para empezar a concursar

empieza en tres, dos, uno, ya.

¡Eh, un segundito!

(RÍE) Empate.

¿Cómo que empate? Empate.

Vamos a pasar de ella y elegimos tú o yo

con qué equipo queremos ir.

El rojo. Pues yo quiero el azul.

Pues ya está, me parece bien. Venga.

Pues os dejo. Toma tu aro.

Y os espero a los dos en septiembre recuperando

la asignatura de "hula hoop".

Y tú también. Atleta, que eres una atleta.

Ahora se limpia todo, chicos, y vamos a la siguiente faena.

Vale. -Chicos, que me encanta

vuestra alegría, pero al curro.

Sin despistarse. -No te preocupes.

Ayúdame a tirar esta carne aquí.

Muy bien, mi amor.

Eso lo retiramos y esto lo ponemos aquí.

Venga, chicos, tirar los huevos aquí

y cuando los hayáis tirado aquí me los dais.

Vale, ahora sí que tenemos que ir a toda leche, ¿vale?

Venga, vale.

Listo, ahora me voy a poner a pelar las zanahorias.

Lo que voy a hacer es pelarlas y luego darles un agua, ¿vale?

Vale. -Así me ahorro una limpieza.

¡Vamos, equipo azul! ¡Vamos!

¡Vamos, equipazo azul! -Cuidado, que ahí viene Pepe.

¿Cómo lleváis el pescadito? Maravilloso.

Mucho cuidado, ¿eh? Ojito con las espinas.

Tenemos niños. Perfectamente quitadas todas, ¿vale?

Como si fueran mis niñas. Como si fueran nuestros hijos.

Vamos, Álex, que te veo muy bien.

Hombre, ahí estamos. Oye, ¿qué tal Patricia? ¿Bien?

Se lo ha pasado muy bien en el programa.

Siempre lo ha pasado muy bien conmigo.

Le pasa a todas las mujeres.

Con Patricia es especial, tenemos una relación...

¿Os lleváis bien en casa? Pues muy bien.

Te dirá: "Pepe, mi mujer nos está engañando a los dos."

(RÍEN)

Venga, suerte, vamos a darle. Gracias, Pepe.

Pero bueno, Tamara, ¿qué pasa aquí?

Con los postres. ¿Eso son yemas, son huevos?

Son yemas. Mira las claras que tiene.

Sí, es verdad, se me ha escapado alguna clara.

Tamara, ¿te han encargado sacar las yemas?

Vale, mira, póntelo aquí.

¡Ah! ¡Ah!

Vale, y ya perfecto. Lo mismo que con la cáscara.

Vale.

Claro, es que no es echarlo en la mano porque sí.

Nos lo han explicado muy rápido.

¿Quién te lo explicado así? Álex.

No, Félix, Félix.

Oye, es hablar con Tamara y salir el nombre de Álex.

Y no quería decir Álex, quería decir Félix.

El subconsciente le ha traicionado.

Es hablar con mi mujer y le sale Pepe.

Sí, yo quiero decir Mariví y digo Patricia, me sale.

Es que lo llevo notando desde el primer programa.

Tienes pensamientos impuros con Álex.

Sí, esa cara, esa sonrisa. Pues no es por nada,

pero tu sexto sentido está un poco "off".

Yo creo que nos gusta más Jordi.

¿Sois de Jordi?

Pero yo pensaba que os gustaban los hombres.

¡Hala! (RÍE)

Tú también... Bueno, casi que...

Bueno, límpiame bien las yemas

y quítate las cáscaras de las manitas.

Eso, para que no te caiga.

Vamos a ver, Tamara. Ahora.

Eso debe ser buenísimo para la piel.

Oye, ¿cómo te estás apañando?

Tu primera prueba por equipos y no están los Chunguitos.

Ya, eso es durísimo.

Oye, pero... Pepe. Cuéntame.

Tú no le puedes estar diciendo que tiene que estar

en el otro equipo por los Chunguitos.

Ella dice que echa de menos a los Chunguitos.

Ah. Y está diciendo que soy

su juez favorito.

La que sí escuché decirlo es Antonia Dell'Atte.

Me voy de aquí que me pongo colorado.

Hace mucho calor en este equipo. Me voy.

La cosa está calentita en el equipo veo, ¿eh?

Adiós. Adiós.

Me quedan mogollón de zanahorias.

Vale. Te quito esto. ¿Vale? -Sí.

Empiezo a pochar esto. -Perfecto, empieza a pochar.

Mira, yo lo del boniato no se me da nada bien.

Sí, mi amor, si es pelarlo.

Juan, yo te la paso ya hecha la bola...

Eso es. -Que vas haciendo la bolita.

Claro. Sí, sí, sí. -Pero pon la bola ahí.

Chicos, escuchadme. -Echa la bola.

Yo la dejo aquí y tú la vas "enfarinando"

y tú también. -Vale, vale.

Pero hazla bonita. -Claro.

Que no tenga mucho de harina.

Que no tenga mucho de harina. -Vale.

Equipo rojo, Chunguitos, Yolanda.

Hola. Oye, mira a los Chunguitos.

Es como tocar las palmas.

Que estamos acostumbrados a tocar las palmitas.

Sois máquinas de hace albóndigas.

Somos máquinas. Claro, venga.

Ahí, ahí, ahí.

Oye, tengo que deciros

que Tamara está que os echa de menos.

Yo la quiero mucho. Y ella a nosotros igual.

Por qué os separan, si estamos organizando

para que su madre os conozca, ir a su casa.

Es que vamos a ir.

¿Os fiáis de Pepe para cuidar a Tamara?

Sí. -Sí, entre comillas.

No, Pepe es buena gente. -Es buena gente.

Eh, albóndigas, albóndigas.

Albóndigas, que están muy buenas.

A ver, capitana. ¿Qué pasa?

Oye, estabas deseando ser capitana y te veo...

Eso es que lo dices tú.

En vez de "¡oh, ah!", te veo agobiada.

El carácter se saca cuando se necesita.

El carácter no se va sacando así como así.

Tú lo deberías saber. De hecho lo sabes.

Tener carácter no significa tratar mal al equipo,

significa estar ahí, estar aquí.

Lo digo porque he visto que en los postres

han empezado por el relleno.

Sí. Cuando lo lógico sería

marcharse las planchas de bizcocho

y mientras se hornean preparo el relleno.

Claro, lo que pasa es que como necesitamos

que también se atempere el plátano

hemos decidido empezar por ahí.

¿Por qué se tiene que tirar el plátano?

Se tendrá que tirar el bizcocho.

Y el plátano también.

¿Me quieres un poco ya? No, te quiero, pero te estoy

diciendo una cosa muy lógica y tú sigues diciendo: "No".

Que yo no he dicho... Equipo rojo, tenéis

una capitana que es una cabezota de película.

No. Que no, es solamente... Así que preparaos, ¿vale?

Paciencia, tranquilidad, infusiones para todos.

Ay, sí, una con miel.

Haremos una clase de corte, amiga mía.

Y de confección. Y de confección.

Venga, que me voy. En el fondo es majo, ¿eh?

Venga, chicos. -Vale, vale.

¡Venga, como si estuvierais dando palmas!

Venga, vale. -Bolitas, bolitas.

Venga, chicos. Venga, dale, dale.

Muy grande esa. Demasiado grande, chicos.

Sí, esa es muy grande. -Vamos justos de tiempo ya.

¡Toma, toma, toma, toma! -¡Vamos, vamos, vamos!

No sé si hay que freírlas o va al horno.

Yo lo haría al horno, ¿eh? -OK.

Este es el último pescado, Sevilla,

así que vamos más o menos bien. -Muy bien.

Hay aquí trocitos de cáscara.

Ay, pues limpiemos, que si no luego...

Ya, ¿pero cómo lo hago?

Porque no se ven tan evidentemente.

Ahora lo revisamos. -Aquí había uno.

¿Pero están todos? -Falta, falta.

Pero lo voy a colar porque es verdad

que tenemos alguna yema. -¿Te ayudo?

Está, está. -Mira, ahí está la cáscara.

Sí, vale. Ya, ¿no? -Vale, la quito.

Bueno, ¿cómo vamos por aquí?

Vamos, vamos. -Bien.

¿Y por qué coláis? ¿Me sujetas esto?

Claro, no tengo nada que hacer.

¿Y esto para qué es?

Porque se nos ha colado alguna cáscara.

Vamos a ver, capitana. Dime.

Es que colado alguna cáscara

es lo peor que le puede ocurrir a un huevo.

Los huevos no pueden tener cáscara.

Podemos coger alguna historia rara.

Sí, estamos intentando colarlo.

Ya, pero a lo mejor la espachurras y la rompes ahí.

La salmonelosis viene porque puede caer cáscaras.

O sea, o repetiría. Vale, pues volvemos a empezar.

Empezamos de cero. Pero vamos a hacerlo bien.

Tamara, repetimos. ¿Te parece? Sí.

Capitana, hay que poner orden en estas cositas,

que estos detalles son muy importantes.

Sí, ya lo solucionamos.

Esto sí que me pongo serio.

Cago en la mar, me voy.

Si mi abuela me viera haciendo merengue,

que los amores de su vida eran Marlon Brando y el merengue.

¡Pues yo también Marlon Brando!

Marta, te necesito aquí. -Vale.

Dadle vueltas a mi plátano, que no se me rompa.

Voy yo, voy yo. -Que no se me queme.

Tu tranquila, Torné, que yo vigilo esto.

Mira, mira, que se vea.

Muy bien. -A tres manos.

Porque no tengo otra, que si no también.

Hija, Elena, da gusto verte trabajar.

No la aplastes con la mano.

Tú échale harina por encima, Juan.

Como está hecha. -Esto no está redondo.

Entonces hazlas tú. -Redondo así.

Eso es redondo, ¿lo ves? -Aquí deprisa y ya está.

Yo lo hago como sé.

Pero esa no es la forma, ¿eh?

Lo que pasa que tú alguna la has hecho rectangular,

no la has hecho redonda, Juan. -¿Y qué más da?

El sabor es el mismo.

Sí, el sabor es el mismo. -Qué más da.

Pero hay que hacer una pelotita para que tenga más presencia

y esté más bonita. -No me gusta eso.

¿No te gusta? -Me cambia el rollo.

Vamos más lentos que las tortugas.

¡Venga, que sois lentos!

Madre mía. -¡Como si os fuera la vida!

Como no te pongas tú a hacer las "almóndigas".

Madre mía, yo no lo puedo hacer todo a la vez.

Si alguien tiene agobio y necesita ayuda

que me lo diga, que redistribuimos.

Bueno, yo agobio tengo.

¿Hay que me... mezclo todo?

Sí, todo aquí porque esto va a la quinua.

Equipo azul, equipo rojo,

acabáis de cumplir el minuto 50 de cocinado.

Ya podéis correr.

Cuando suena la campana del timbre para ir a comer

los niños estarán en el comedor esperando.

Así que quiero veros correr.

¡Oído, chef! -¡Vamos, vamos, vamos!

Vale. ¿Puedo ayudarte en algo?

Vale, ayuda al Sevilla con los ajos?

Vale, genial. -Láminas igualitas.

Todas iguales y finitas.

¿Te importa si me pongo aquí, Álex?

Patri no va a decir nada porque le caes muy bien.

Y dale con la coña. -Hombre, la coña está...

Lo que da de sí. ¿Cómo os conocisteis?

Pues hicimos una serie y nos fuimos enamorando.

Qué guay. -¿Sabes dónde le pedí la mano?

¿Dónde? -Debajo del mar.

Digo: "Así no tengo que hablar".

¡Almu! -¿Qué ha pasado?

No, no pasa nada, pero como es algo

que no he hecho nunca me da un poco de yuyu.

Nada, adelante, valiente. -A saco.

Por favor, parece que esté en clase química.

Qué horror, con lo malo que era.

No, no, no, no. Pues creo que la he cagado.

Me está haciendo grumos.

Me está haciendo grumos esto.

Joder con las albóndigas y los langostinos.

¿Esto cuánto tiempo tengo que tenerlo aquí?

Hasta que vuelva a hervir un pelín.

Vale. Tenemos que freír los chips de boniato ya.

Chicos, tiradle harina por encima.

Chicos, ¿qué hacéis?

Venga, pero que se ponga uno con la harina.

No, no, ella mejor.

¡Mucha caña necesito, venga!

Mira, Juan, así.

Porque es para niños, si no se ahogan.

La hago pequeñita. -Más pequeñita.

¿Hemos cambiado el menú? Sí hemos cambiado el menú.

¿Has hecho en vez de albóndiga hamburguesa?

"Almóndigas". -He hecho "almóndiga".

¿Esto son albóndigas? "Almóndigas".

¿Esto es una albóndiga?

Eso es una bola. -Sí, con tomate.

Yo creo que está bien ese...

¿Tú crees que esto es el tamaño de una albóndiga?

¿No? Mira la palma de mi mano.

Que los niños tienen 9 años.

Para los niños grandes. Ni para un niño, ni mayor.

Este va a ser el modelo. La vamos a dejar aquí.

Esta no se toca, ¿vale?

Las quiero todas exactamente iguales que esta.

Vale, vale. Aquí la dejo, el modelito.

Perfecto. Todas iguales.

Y quiero un poco más de brío cocinando.

¡Venga, venga, alegría! -Lo vamos a hacer.

Que el tamaño importa. Totalmente.

¿Vale? ¡Sí, cheeeeeeef!

No puedo más... ¿No puedes más qué?

Qué sufrimiento, hija mía. ¿No puedes más de qué?

Bueno, de esto.

Ha venido Samantha y tenía toda la razón,

con la carne picada estamos haciendo casas de adobe.

¿Qué es eso?

El planeta Tierra hecho una albóndiga.

Necesitamos dos árboles por plato, un árbol por plato.

Dos. Dos bouquets. -Dos pequeñitos por plato.

Vamos marcando esto. Ahí estamos.

Márcalo muy poquito, ¿eh? -Muy poquito, muy poquito.

¡Avellaneda! Tell me.

¿Qué pasa? Huy, ¿qué pasa? Qué susto.

¿Tú no ves que está mal? ¿Qué chapuza es esta?

¿Has colado esta crema? No he colado.

Hemos hecho todas las fresas, hemos hecho la mermelada esta.

Sí, pero la fresa tiene pepitas

y la pepita se te queda en el diente.

¿Te gusta a ti con lo fino que eres

con ese traje glamuroso? Vale, tienes razón.

Eso se cuela, se pasa por un chino,

se queda bien lisito.

Vale. Rápido. Y aquí no sé

si tenéis un poquito de olfato pero huele a chamusquina.

Huélelo.

¿Qué hacemos, lo colamos? -No, esto hay que colarlo.

Y esto hay que tirarlo y hacerlo nuevo.

Cuélalo bien. Vamos.

¿Me aguantas? -Sí.

Os dejo. Y vamos, daros prisa.

Qué bueno, por favor.

Oye, te veo... ¡Qué susto me has dado, Jordi!

Hola. Perdón, no te esperaba aquí.

Pero encima que vengo a decirte una cosa buena te asustas.

Vengo a felicitarte, te he visto currando bien.

Ah, muchas gracias. Tres cosas a la vez,

ahí muy funcional, dándolo todo.

Muchas gracias, Jordi. Sí, pero date cera,

porque aunque lo estés haciendo divinamente bien

eso debería estar en el horno.

Vale, pues así será. Venga.

Muy bien, gracias, chico de mis sueños.

Oye, capitana. Sí, señor, dígame.

¿Cómo tenemos la quinoa? Aquí.

¿Sólo tienes eso? No, otro bol como este.

Tienes dos boles. Me parece bien.

¿Hemos aliñado un poco ya? No, aún no.

Podemos aliñar, que coja sabor.

Mezclamos bien. Vale.

No, falta cebolla, ¿no?

Falta un poco de todo. No. Vicky, no.

Lo aliñaría un poquito y un golpecito de abatidor

para que ya coja frío. Vale.

Marchando. Me gustaría que nos demos cera.

No vamos mal, pero no vamos bien, ¿vale?

Capitana, marcha ahí. Sí, chef.

Venga, chicas, que podemos.

Venga, Chunguitos. -¡Vamos!

Vamos, perfecto. Muy bien ahí.

¡Vamos, vamos!

A mí me gusta más con canela. Almu, la infusiono con canela,

porque canela con chocolate queda súper bien.

Perfecto, pues dale.

¿Cómo va el equipo azul? ¿Cómo vamos, señores?

¿Qué pasa aquí? Vengo a supervisar la dorada

porque como la capitana no sabe que lleva pescado el menú.

¿Te enseño la dorada? Sí.

Más que la dorada me gustaría ver las patatas panaderas,

que te estoy viendo y me da una cosita verlas...

He mojado con grasa para que no se queden pegadas.

Pero no es un poco de grasa,

lo que lleva es cantidad de aceite.

Patatas panaderas. Cortas las patatas, la cebolla.

Sí. Y un poquito de ajo.

Lo juntas todo, echas aceite de oliva que lo cubra.

Y al horno. ¿Que lo cubra?

Y de cara a la comida sana echarle aceite para los niños.

No, confitas y luego sacas toda la patata.

Así es como se hacen las patatas panaderas.

No quería meterle tanto aceite a los niños.

No, porque luego lo escurres.

Tomemos decisiones rápidas, claras y serias,

porque veo aquí unas pocas lagunas.

¿Cómo va usted? ¿Qué pasa con la vainilla?

A mí me gusta más con canela. Mi abuela las hacía con canela.

He sustituido la vainilla por canela.

Vale, cambiamos la receta. Bueno, será otra cosa.

¿Queda claro? Queda claro.

Almudena, me gusta escuchar a los capitanes.

Y esto parece un equipo de mudos.

No, me acaba de preguntar, pero lo hacemos bajito,

no lo hacemos a grito pelado.

Lo tienes muy controlado, no hace falta dar voces.

Sí. Otra cosa es que no lleguemos.

No, no, no. Vale, fenomenal. Ya está, os entendéis.

Es que no me gustan los gritos.

Funciono mejor desde la palabra...

con un volumen pues neutro.

¿Así de grande? -Sí, un poquito.

Chunguito. -Dime.

Necesito que me cortes tomate. -Voy, voy, voy.

Acabo con los boniatos y dónde quiere usted

que me vaya, jefa.

Hay que ponerse ya con el puré de boniato.

Vale. ¡Vamos que nos vamos, señores!

¿Necesitas ayuda? -¿Sabes lo que puedes hacer?

¿Qué? -Picar las nueces.

Oye, Ana, ¿tú copiabas? -Yo todo lo que podía.

A mí los Morancos me llaman "Doña Muslos".

Y ahí es donde yo me apuntaba todo.

Me entraban libros en los muslos.

Tú siempre le has sacado mucho partido a los muslos.

Siempre le he sacado mucho partido.

A mí me han venido muy bien los muslos.

Más albóndigas. Más, más.

¿Qué hace el Chunguito cortando tomate?

Yo no entiendo nada.

A ver, ¿qué hace el Chunguito cortando tomate?

No, no contesta nadie. Mi amor, ¿a ti quién

te ha dicho que cortes tomate? -Vicky.

¿Eh? -Vicky.

Vicky, claro.

Abre, abre el horno.

El brócoli listo para secar y saltear.

Son como palomitas.

¿Y este momento coraza?

No hay tapas. -Ah, vale. Me encanta.

¿En qué te puedo ayudar, Almu? -Vamos a hacer las brochetas.

Yo te pongo la chuche y tú le añades las frutas,

porque esto es lo más complicado.

Ya está esto.

Tamara, ayúdame con esto, que es de manitas.

Bueno, esto a ver si espesa algún día.

Con las natillas me van a dar mañana.

Me voy a poner con esto. -Sí.

Venga, ve echándolo ahí. Eso está buenísimo, gordi.

Cariño, cógete aquella bandeja de boniatos

y empieza a pelarlos. Una tú, una tu hermano.

Elena, ¿necesitáis ayuda con el postre?

No, no te preocupes. -¿Nada?

Nada, de verdad.

Cariño. -¿Qué?

¿Estas dos has echado dentro? -No, se está calentando.

Hombre, claro, se tienen que cocinar dentro.

¿Ah, sí? -Sí.

Yo no me entero de nada ya.

¡Juan!

Ya, ¿y qué hago? -Que tenemos que limpiar.

Juan, cariño, pero que esos boniatos te los he pedido

pelados hace media hora.

Pero, Virgen santa, qué huevos tenemos.

Yo he hecho por lo menos 120 "almóndigas".

¿Y tú, Juan? -En las manos...

sabor a "almóndiga".

¿Cuántas "almóndigas" has hecho?

120 o... no lo sé.

¿Pero te has lavado las manos? -No, un poco.

¿Y por qué no te las has lavado?

Hombre, mira, mira. Que no.

Es que la brocheta es súper importante

porque es súper golosa y tenemos que hacerle

competencia a la piruleta.

Yo no sé si voy a llegar a colar todo esto, chicos.

Esto es una locura.

Te voy a pasar un poco porque tiene más superficie.

Dale, a ver si esto va cogiendo temperatura.

OK, stop, stop.

Almu, ábreme el horno, porfa. Mira, escúchame.

Brócoli, patatas, pipas. Pescado arriba, ¿Vale?

Vale. -Lo tienes controlado.

Ayuda a Félix, por favor. -Ahora mismo.

Están estupendos, ¿eh?

Ya vamos. -Ya están aquí los boniatos.

No me deis pellejo, ¿eh? -Lo estoy quitando todo.

Venga, Chunguitos, que estáis currando muy bien.

Lento, pero bien.

Están buenísimas de gusto, ¿eh?

Muy bien, Yolanda, muy buen trabajo.

A ti ni te voy a preguntar

porque eso va maravillosamente bien.

Cuidado con los bordes. -Sí, tranqui.

¡Vamos, que llegamos, venga!

¡Ya lo tenemos todo hecho!

Vale, ese puré nos vamos a llevar la olla.

Preséntala, límpiala y ya está.

Bueno, este postre que tiene muy buena pinta.

Chicas, os voy a decir una cosa.

Esto si no se organiza bien es un caos.

Necesito trabajo en cadena. Una unta y enrolla,

la otra con una tabla corta, baña y se guarda.

Si metéis dos personas, toda la maquinaria,

muchas ganas y sabéis lo que tenéis que hacer

vais más rápido, así que...

(LAS DOS) ¡Capitana!

Necesitamos dos personas más.

A lo mejor con una persona más vale.

Vicky, aquí. -Vale, venga, yo corto.

Yo baño y aquí lo pongo. A ver, chicas, estas piruletas

no están agarrando bien el chocolate.

La cobertura no queda fija. Vamos a bañarla

una a una en nitro para que esté bien fría

y al estar muy fría el chocolate se queda pegado.

Vale. Tú vete pinchando,

tú vas cortando, el otro va rellenado.

¡Así me gusta, chicos! ¡Olé, olé!

¡Olé, vamos con la nitro! -¡Venga!

Aquí tenemos el nitrógeno, muy bien. Vamos a probar.

Qué te gusta. Cuidado que quema.

Parece que te gusta. Claro que me gusta.

Por eso lo digo, que parece que te gusta.

Se queda frío y ahora ya...

Vale, fenomenal.

¿Vale? All right. Muy bien.

Elena, ¿me quedo tranquila contigo?

Por supuesto.

Os dejo. Vale, vale.

Yo voy a la nitro. Venga, dame. -Venga, toma.

¿Qué tengo que hacer, entrar y salir?

Entrar y salir. -El emplatado y las verduras

ya están, todos a por el postre.

Mira, mira, mira. -Sí, señor.

Equipo azul, equipo rojo, últimos diez minutos de prueba.

Os comunico que Samantha

se ha ido ya a buscar a los niños.

¡Vamos, vamos, vamos! Ya podéis correr, ¿vale?

Porque nos va a pillar el toro al final.

¿Oído? ¡Oído, chef!

Pues vamos a darle un poquito de marcha a esto.

Alumnos de 4” de Primaria, el almuerzo está preparado

en el cobertizo del patio.

¿Cómo va ese postre, señores? ¿Esto no está un poco cortado?

Es almidón, no se puede cortar.

Con dos narices, te quedas tan a gusto.

Como cortes los patrones

así como cortas la leche estás apañado.

Claro, el calor residual hace que las yemas suban,

tiene más temperatura y se corta.

Vaya natillas que vamos a hacer.

Métele batidora, a ver si lo arreglamos.

¿El pescado está hecho ya? No quiero que se haga de más.

Vale, esto está crudito ahora mismo.

Está crudo. Esto está crudo.

¿Con el calor residual no se va a hacer?

Lo meto más al horno. Y es muy importante

quitar las escamas, ¿vale?

Porque esto no les gusta a los niños.

No les gusta a los mayores, a los niños menos.

Revísamelo rápido, ponte ahí. Reviso rápido.

Es que no llego, macho.

Álex, estás empanado, ¿eh?

Madre mía, madre mía... Tamara, a recoger.

Ven, Almudena, ven. Los que podamos, recogemos.

Ana Milán, venga para acá. Dime.

Tenéis que decidir qué tres aspirantes

os representan para servir el self service.

Vale.

Van Marta, Elena.

¿Tercero? Va Vicky.

Vale. Dame tres nombres, Almudena.

A Tamara le quiero dar la brocheta con las natillas,

para el pescado va el Sevilla

y yo me voy a quedar la cremita.

La cremita, muy bien. Sí.

Capitanas, volando a vuestras cocinas.

¡Gracias, chef! Comunicárselo a los compañeros.

En un minuto cerramos cocinas.

Chicos, Sevilla, Tamara, yo, los tres para allá a emplatar.

¡Venga, vámonos! -¡Vámonos!

Venga, ya está. -Venga.

Me lo imaginaba así de duro.

Y creo que hemos conseguido controlarlo, ¿no?

Bueno, mis queridos alumnos

del colegio Federico García Lorca,

bienvenidos todos a "MasterChef".

¿Estáis contentos de que estemos aquí?

(TODOS) ¡Sí, chef!

Nuestros aspirantes han preparado dos menús

diferentes porque queremos que disfrutéis eligiendo.

¿Puedo contar con vuestra ayuda?

(TODOS) ¡Sí, chef!

Desde luego por ahora sois muy obedientes.

¡Que arranque la comida! ¡Todos a comer!

¡Hola!

Tengo una cremita estupenda

que os puede permitir cuando seáis muy mayores

tener mucha flexibilidad como yo, venga.

Está muy rica y muy dulce. -Venid por aquí, ven.

Y pipitas de calabaza. Riquísimo, ya verás.

¿Te gustan las gambas? Mira, mira.

Te gusta servir así con las manos.

Tengo las manos súper limpias.

Las tienes que tener muy limpias, hija.

Te vas a creer tú que el apodo de Marta la "Cochina"

no se lo ha ganado a pulso. Os estoy escuchando, por favor.

¡Albóndigas con tomate, señores!

El pescado sabe a patatas fritas.

Yo tengo aquí albóndigas.

Buenísimo y con patatas crujientes.

Esto es como mágico, vais a comer pescado

que sabe a patatas fritas.

Albóndigas, qué buenas. Te voy a poner una patatita.

Y un poquito de verde, ¿eh?

¡Brochetas, qué bien!

¡Las he hecho yo! ¡Cómo me alegro!

¿Quieres más o te he puesto suficiente?

Fenomenal. -Te vas a arrepentir.

¡Tengo una ensalada con unas gambas buenísimas!

Ha arrancado el self service. ¿Cómo lo ves?

Bien, lo veo completo.

Porque además todo es energía aquí,

lo que estamos viendo, los niños, la comida.

Los niños necesitan eso,

alimentación y energía sostenible.

Si no, no aguantan toda la tarde.

Eso son natillas con chocolate y esto una gominola de fresa.

Esto son piruletas con chocolate.

Vamos, piruleta de chocolate.

¿Tú también quieres una de estas?

¿Y esta niña preciosa qué quiere?

Piruleta de chocolate. Vamos allá.

¿Qué cosas importantes nos tenemos que aprender

sobre cómo educar a los niños a comer bien?

Principalmente los niños

tienen que aprender a comer de todo.

De todo. Más vale que prueben

todo integrado en un mismo menú

a que coman una sola cosa en gran cantidad.

Eso no nos sirve, porque a nivel celular

no estamos asimilando los nutrientes necesarios

para su crecimiento.

María, te tengo que dar las gracias que estés aquí,

que nos des la información que es tan buena, tan útil,

y que nos ayudes a formar este menú que seguro

les va a gustar y a nivel nutricional

les va a venir muy bien.

Muchas gracias a vosotros.

No te extrañe que te pidamos más ayuda, ¿eh?

Yo feliz. Y "MasterChef" es tu casa,

vuelve cuando quieras. Gracias.

Tienes que comer albóndigas. -Esto son papas fritas.

¿Prefieres patatas fritas? Las albóndigas no llevan.

Mejor albóndigas de carne, están riquísimas.

Toma, toma.

Toma el pescado, que este sabe a patatas fritas.

Dile que te lo quite. -No te lo quito.

Sí, sí, sí, que no quieres pescado.

Si los niños no quieren pescado no tienen por qué comerlo.

Si es te pescado sabe a patatas fritas.

Eso es lo que comía Messi. -Que no.

Messi antes de empezar a jugar comía pescado.

Toma cariño. ¡Ay, qué gambas más ricas tengo!

Pipas de calabaza con la crema. -¡No!

No puedes decir que están malas cuando sí están buenas.

-Tienes todo el pescado vendido.

Y unas pocas de pipas.

-¿Quién quiere ensalada?

¡Hale, gracias!

Para el campeón.

Es un postre supersano y, además, tiene un poco de chocolate.

Es un bizcocho de chocolate.

No la escuches, esto está mejor.

Ay, cómo me gusta a mí... ¿Qué tal? ¿Cómo vais con la comida?

(TODOS) Bien.

Habéis cogido pescado, pero tú no te lo has comido.

Porque estaba muy crudo.

Tienes razón, tienes un paladar de chef.

Decidme una cosa, ¿quién es vuestro juez favorito?

(ALGUNOS) Samantha Vallejo-Nágera. ¡Bien!

¿Quién quiere un poco de ensalada de quinoa?

Es buena para el deporte, para estudiar...

Mirad, los listos de la clase comen gambas. Lo veis, ¿no?

Pero los míos son los inteligentes.

Es un bizcocho de chocolate con un poco de plátano.

Esto es una gominola de frutas y natillas de chocolate.

Esto es como un helado, pero de bizcocho.

Vale, me como eso. -Ya verás que te va a encantar.

¿Sabes quién es Rafa Nadal?

Rafa Nadal antes de comer pescado no ganaba tantos partidos.

En esta mesa tenéis pescado, que está horrible,

porque es como si fuera la comida de un hospital.

Y albóndigas hechas con mierda. -¡Hala!

Ha empezado ella, está jugando sucio, no vale.

Sé que Vicky quiere ganar el concurso a toda costa,

yo, también, pero no a toda costa.

Tú te estás comportando muy mal, te estás comportando muy mal.

¿Queréis albóndigas de carne con unas patatas crujientes?

Muy sutiles con los niños, los tenéis asustados.

Albóndigas... -¿Quién quiere albóndigas?

Competición sana, chicos. ¿Queréis albóndigas? Venga.

(VICKY) El Sevilla está cruzado, ve que sirvo muchas albóndigas

y le han entrado aquí tres gatos, así...

Sevilla, nosotros pescado.

Hoy albóndigas, el pescado para otro día.

Sevilla, vamos para arriba. Sevilla, que son niños.

Sí, por respeto a los niños... Tienes que eclipsar a Vicky.

¿Quieres pescado? Viene con patatas fritas.

Es maravilloso porque sabe a patatas fritas.

-Que no quiere. -Él sí quiere.

Se lo ha "encalomado".

Qué mal perder tiene el Sevilla.

¿Quién quiere pescado frito?

La que va a liar el Sevilla. (VICKY) ¿Quién quiere albóndigas?

¡Hola! Qué trenzas más bonitas llevas.

Esto es un bizcochito con chocolate por encima,

como si fuera un helado. Está riquísimo.

Se te está derritiendo, no está tan bueno.

Pero derretido está rico, es como si fuera Nocilla.

Están indecisos. Sí.

Entre el chocolate y la crema.

¡Hola! Hola, Samantha.

¿Qué tal? (TODOS) ¡Bien!

¿Está todo rico? Sí.

¿Por qué has cogido solo ese menú?

Los tuyos son todos del equipo Rojo.

Tenían mejor pintan que los del Azul.

¿Ah, sí? Sí.

¿Y el postre cómo está? Tiene... ¡sabor...!

Está bueno. Muchas gracias, chicos.

Chicos, ¿queréis ensalada?

No quieren, quieren crema.

Almudena, me cas fatal ahora mismo, te cojo del moño y te arrastro.

Les encanta la crema.

No, es como si comen macarrones.

Es dulce.

Venga, Tamara, vendiendo.

¿Natillas con chocolate? -Tú prefieres la piruleta, ¿no?

La piruleta. -Hombre, claro que sí.

¡Vamos, Tamara, que se nos escapan, se escapan!

Voy, voy, que no me llegan los clientes.

Las piruletas las más ricas.

En los postres hay cierta deportividad en la venta.

Albóndigas crujientes.

¿Quieres pescado? Eso son albóndigas de pescado.

¿Quieres pescado?

¿Un poquito más de salsa para que mojes? ¡Sí!

Sí, venga, fenomenal.

¿No quieres bizcocho? -No, mejor...

¡El bombón helado! -Tú a lo tuyo, Vicky.

Estos son los niños y esta la bruja del cuento.

Vicky ha podido contigo, perdóname que te diga.

Defiende tu discurso.

Con patadas en las espinillas, no merece la pena jugar tan sucio.

Es para... para tirar la toalla.

El último niño ha escogido la brocheta.

¡Muy bien!

En un combate, tiraría la toalla. -Es un juego.

Está jugando sucio, es una mala jugadora;

una cosa es jugar y otra ser tan mala persona.

Tú decías que nadie podía contigo.

Vicky sí. Vicky sí.

¿Alguien da más, señores?

Le pongo el cinturón, como los boxeadores,

el perdedor le pone el cinturón. Yo la corono.

Hola... (TODAS) Hola.

¿Qué tal? (TODAS) ¡Bien!

Qué ilusión de mesa...

Veo que habéis comido, casi, todos lo mismo;

albóndigas, albóndigas... ¿Por qué no habéis cogido pescado?

Había un señor que nos daba miedo, cuando le mirabas, te miraba así...

¿Y cómo estaba lo demás?

Bien. -Muy rico.

¿Os lo habéis comido todo?

A mí me ha gustado el puré, aunque tenía algunos grumos,

pero de sabor estaba rico.

¿Habéis visto que comer sano y comer rico es muy divertido?

Sí. ¿Cómo digo yo? Todo tenía...

(TODOS) ¡Sabor!

Equipo Rojo y equipo Azul, la prueba ha terminado,

quiero veros pitando a cocinas, limpiando todo.

¿Vale? (TODOS) ¡Sí, chef!

Me siento bien, no he hecho nada, me siento muy tranquila.

Cada uno tiene que tener su estrategia, es lo que he hecho.

¡Al rico bombón helado!

Ya, Vicky; ya, mi amor, que voy a soñar contigo.

¡Mis comensales favoritos!

Que levante la mano quien se lo haya pasado bien hoy.

¿¡Todos!? (TODOS) ¡Sí, chef!

Queridos niños, os tengo que decir una cosa,

habéis sido unos comensales de matrícula de honor,

pero, ahora, tenéis que volver a clase...

(TODOS) ¡No!

Como veo que sabéis cocinar y comer,

os espero a todos en el "casting" de "MasterChef Junior VII".

Muchas gracias y hasta siempre.

Chao, chicos. ¡Adiós!

(EL ALUMNADO) ¡Adiós!

Aspirantes, el objetivo de la prueba de hoy era muy bonito,

demostrar a los niños que comer sano puede ser divertido.

Y tengo que decir que ha sido todo un éxito.

¡Bien! Se lo han pasado pipa.

Qué bien. -Qué bien.

Eso sí, unas de las niñas me ha dicho que había un señor

sirviendo pescado que le daba un poco de miedo.

¿Quién servía el pescado?

¿Tú? Era yo.

¿Qué ha pasado?

Tengo que pedir disculpas a mi equipo

por no estar a la altura de la función que tenía

y, después, tengo que pedir disculpas a Vicky,

Me he enfadado por las formas que tenía de jugar,

pero he entendido que era yo el confundido.

Me avergüenzo de haber dado el espectáculo que he dado

delante de ella y de los niños, lo siento por este chiquillo.

Eso sí, el pescado estaba más rico que las albóndigas.

Sevilla, tu actitud en el puesto ha dejado muchísimo que desear.

Sí, chef.

Si Vicky vende mejor que tú, lo lógico es contraatacar

con arte y sentido del humor, que, además, tú tienes un montón.

No supe reaccionar.

Estaba, y estoy, a punto de tirar la toalla.

Creo que no es mi concurso y no es mi día.

Al resto del equipo Azul quiero deciros

que habéis sido voluntariosos durante el cocinado,

pero tampoco puedo decir muchas más cosas buenas.

Almudena, estabas más concentrada en las zanahorias que en lo demás

y se han cometido muchos errores de los que ni te enterabas.

La crema tenía algo de grumos, no estaba muy bien pasada;

las yemas se repitieron porque tenían cáscaras;

la leche se estaba quemando y no te enterabas.

El parar y no hacer nada, solo estar vigilando

si lo estaban haciendo bien, me parecía perder dos manos.

Decíamos que no hacía falta dar voces para ser el capitán,

pero estar pendiente de los procesos.

Este rol no es fácil, ser capitana en una profesión

que ni es mi profesión ni sé cómo... cómo hacerlo.

Tendré que mejorar.

Álex, ¿quieres que te diga que han dicho del pescado?

Sí. Que estaba crudo.

¿Estaba crudo...?

Tamara, Avellaneda, no habéis hecho bien los postres;

habéis tenido que repetir cada una de las elaboraciones.

Debo decir que cuando Samantha me ha gritado he flipado,

pero llevas razón.

Sería la primera vez que le escucharía un grito.

Ella no es de gritar. No.

Pero es una faena que, al final, todo nuestro esfuerzo

no se vea reflejado en el menú, pero, bueno, mejoraremos.

Ahí estamos. -Mejoraremos.

Ana, capitana... Chef.

Qué ganas tenía de verte liderar.

¿Crees que has sido una buena capitana?

Bueno, yo me siento... aprobada.

He de reconocer que cuando les has encargado

a los Chunguitos hacer albóndigas he pensado:

Qué tía más lista, cómo sabe que estos...

Saben tocar las palmas.

Pero no entiendo por qué cuando dejaba de mirar

algunas disminuían y otras crecían, había disparidad de tamaños.

¿O no, Yolanda? Te he visto poner unas caritas de desesperada...

Porque es mi cara.

(RÍEN) (JUAN) Ella es así.

Se lo he pedido por favor,

pero si les decías "por favor" se convertían en relojeros.

"En relojeros..." Que me meo.

¿Estás insinuando que son lentos?

En cuestión de albóndigas, mucho.

Las prisas no son buenas. -Decid que no.

Los niños podían elegir qué comer y, la verdad, la gran mayoría

ha apostado por vuestras albóndigas.

Por favor, por favor. (GRITAN ALEGRES)

Y con las piruletas habéis arrasado.

(TODOS) ¡Ole!

Somos buenos con las albóndigas. -La primera vez que las hacemos.

Lo hemos hecho divinamente. -Eso sí.

Por todo ello, el equipo ganador de la prueba de hoy es...

No cantes victoria, hasta que no lo digan...

El equipo Rojo.

(GRITAN EUFÓRICOS)

(ANA) Estoy contenta con mi capitanía,

pero, sobre todo, estoy contenta con mi equipo.

Jo, son maravillosos...

Equipo Rojo, todavía, tenemos algo más que celebrar...

Ya verás tú....

Una de vosotros nos ha gustado especialmente;

por su actitud, su disposición y su valentía

a la hora de asumir responsabilidades.

La mejor aspirante es...

Elena.

No has parado ni un minuto, qué gozada verte trabajar.

¿La mejor de la mejor? ¡¿La mejor?!

Vamos, con esto ya...

No me hace falta ganar ningún programa más.

Equipo Rojo, enhorabuena, seguís una semana más con nosotros.

(LO CELEBRAN)

Equipo Azul, lo siento, pero uno de vosotros será

el siguiente eliminado de "MasterChef Celebrity".

Una copa de vino, ¿no?

Como cada año, vuelven los campamentos MasterChef.

Si tienes entre 8 y 16 años, te encanta cocinar

y quieres vivir una experiencia inolvidable en la naturaleza

tienes que venir a los campamentos MasterChef.

Además, convivirás con concursantes de "MasterChef Junior".

Este verano campamentos MasterChef.

(TODOS) ¡Ven al campamento MasterChef!

(Música)

(Música)

Bueno, cajitas...

Regresamos a las cocinas después de que las "celebrities"

hayan dado de comer a alumnos de primaria de un colegio

y hayan comprobado que los pequeños comensales

son tanto, o más exigentes, que los mayores.

Es como una pasarela.

Alguno ha sudado la gota gorda para que eligieran sus platos.

He ensayado el "parraque" de la Lomana por si me sirve.

Mi primera prueba de eliminación y esta pasarela que tenemos

se me está haciendo interminable, espero no volver.

Aspirantes, bienvenidos.

(A DESTIEMPO) Gracias, chef.

Ana, enhorabuena. Primera capitanía y victoria.

Y Victoria. -Y Victoria.

Tengo la sensación de que te has contenido,

de que no has sido tú misma.

Yo no tenía que decir nada, porque todo estaba dicho.

Ana es como Óscar Higares, pero en mujer; alta y...

Ojalá estuviera igual de buena... Lo he dicho en voz alta, ¿no?

Es verdad, estás así de buena, pero en tía.

En fin...

Tenías ganas de ponerte un vestido y unos botines ideales

para ver el último reto desde la galería,

dices que estás muy cansada.

Cayetana me advirtió y Pepón, también; me dijeron:

"Prepárate, lo que se ve desde casa no es el superesfuerzo".

No me lo esperaba tan... Pero vamos, lo estamos todos.

Todos igual. -Sí.

-Estamos todos malos.

¿Malos? Malo estoy yo, mírame los ojos.

Desde luego, tú, ahora mismo... Pobrecito.

Ay... Sevilla. ¿Sí?

Imagino que has reflexionado sobre lo que pasó en el colegio

y, quizá, nos lo puedas explicar. Que yo no soy así.

Lo que me pasó es que me... me... Me salí de mis casillas.

Se engoriló, ¿no? -Y estoy arrepentido.

Y espero no volver a hacerlo, otra cosa es que...

No te dé tiempo. No me dé tiempo.

Por cierto, Vicky...

¿Cómo calificarías la capitanía de Ana?

¿Ha cambiado algo la opinión que tenías de ella?

Chan, chan... -¡¿Cómo?!

-Per... -¿Perdona, Victoria?

-Huy, huy, huy.

Me sigue gustando como cuando el día que la conocía,

porque me identifico con ella; es una tía, es una hembra

-¿Una hembra? -Es una jabata.

Es una hembra, es una tía de una vez,

es una mujer con las ideas muy claras.

¿A ti te gustaría ser capitana?

A mí me tiemblan las carnes.

No más hembras, no.

(RÍEN)

A mí me gusta la hembra, pero tú eres una hembra.

¡Ah! (RÍEN)

Tú, también, lo eres, ¿no? -¿O tú qué eres?

Hembrilla...

Haberte desmelenado te da cierto carácter, créetelo.

¿Eh?

Te dice que estás guapa. Escucha por el oído bueno.

¡Que estás guapísima!

Cuando escuches hazme un gesto o algo...

¿Un gesto de qué? De que me has escuchado.

Eso, eso.

Yolanda... ¡Yolanda!

(GRITA) ¿Qué?

¿Nos puedes explicar la Vía Láctea

a través de las albóndigas de los Chunguitos?

Sí. Había un Sol, que era como una boñiga de vaca,

que no sé quién de los dos lo hizo;

y alrededor del dios Sol había varios...

Albondiguitas. Eso era.

Pero como son muy bonicos se les perdona todo.

Bonicos son, sí. Juan, José, no sé si sabéis

que Vicky os ha definido como dos bultos sospechosos.

¿A que sí? Pero maravillosos.

Pero buenos. Pero buenos.

(JOSÉ) Sospechosos. (VICKY) Sospechosos.

Que no se sabe ni lo que es. -Ni para atrás ni para adelante,

ni para arriba ni para abajo, ni para atrás ni...

José, ¿te ha quedado claro qué es un "self service"?

¿Un qué? -¿El qué?

El "self service". Donde vas a comer, ¿cómo se llama?

Un bufé. -¡Eso, un bufé!

¡Hombre! -Sí, señor...

Que yo he estudiado en "Ozford".

¿En dónde? -En "Ozford".

¡Ah, en "Ozford"! ¿Dónde está "Ozford"?

En Londres. -No, en Alemania.

-¡En Inglaterra! -¡En Alemania!

¿En cuál de las dos Alemanias? Oriental.

Tamara, primera prueba por equipos

separada de tus nuevos mejores amigos los Chunguitos.

Además, es verdad.

Me han dicho que tengo que cocinar muy bien.

Llevaba todo el rato estudiando, era la única estudiando.

Tenía interés.

Y estoy viendo muchísimo la web.

La escuela, el canal de YouTube... todo.

Ayer me dio clase Juan.

¿Es tu nuevo profesor?

No, pero practicamos juntos. -Hicimos bombones.

Hacer bombones en casa de Isabel Preysler

no le pasa a cualquiera.

Es una experiencia religiosa.

Delantales blancos, podéis subir a la galería

y disfrutar de este reto desde allí.

Suerte. -Me piro, vampiro.

Mucha suerte. -Adiós y suerte.

Ánimo y suerte. -Gracias.

(ALMUDENA) Es mi tercera eliminación y noto

que, dentro de la tensión que es estar en la eliminación,

estoy un poco más tranquila.

Aspirantes, os hemos recordado en varias ocasiones la importancia

de ser el mejor en cada prueba.

Elena. ¿Sí?

Al ser la mejor en exteriores vas a tener una recompensa.

(MARTA) Qué suerte. (VICKY) ¡No!

(FÉLIX) Seguro que está envenenada.

Salva a uno. -Ojalá.

No sé si será una recompensa buena o mala...

Debes salvar, ahora mismo, a uno de los delantales negros.

(VICKY) Sí, Elena, sí.

Necesitamos un nombre y una razón.

(MARTA) Venga, no pasa nada, si es un juego.

Mirad, creo que de todos los que estáis aquí,

quizá, la que cocine menos bien, a lo mejor, es Tamara,

y, por eso, te voy a salvar.

(Vítores)

No me voy, espero.

¡Muy bien!

Tamara, ¿esperabas que te salvara?

Considerando su razonamiento, yo creo que sí.

No lo vas a discutir nada. No.

Tamara, subes a la galería, porque, gracias a Elena,

te aseguras una semana más en "MasterChef".

¡Bien! -¡Qué guay!

No es un secreto que he entrado como la que menos sabe de cocina,

pero es verdad que cuando salgo doy clases sin parar y...

Es un poco frustrante que Elena no se haya dado cuenta,

pero no pasa nada, tengo fe.

Delantales negros, por favor, ocupad vuestros puestos de cocina,

porque empieza la prueba de eliminación.

Vamos.

Aspirantes, os enfrentáis a una nueva caja misteriosa.

Avellaneda, ¿qué te gustaría encontrar debajo?

Pues, dulces. (VICKY) ¿Dulces?

Es lo que tengo más claro, imagina cómo tengo el resto...

Solo hay una manera de descubrir qué esconden esas cajas.

A la de tres, quiero las levantéis a la vez.

Una, dos y tres.

(MARTA) Huy, bueno...

Esto, de dulce pinta cero.

Ni dulce ni salado. -No se sabe.

Álex, ¿en qué crees que puede consistir este reto?

Cebollero, cuchara... ¿Salsita? ¿Tomatito?

Cómo se nota con quién duermes.

Con quién no duermes, duerme en otro piso, ¿no?

No, en casa de Pepe, pero... Sí, duerme conmigo.

(Risas)

Te diré que duerme poco.

(GALERÍA) ¡Oh!

Cuidado.

Apartaos, apartaos.

La cuchara mejor.

¡Ah! Que le da, que le da.

Álex, pensé que dormías en casa de Tamara.

Por eso digo, Tamara, échame un cable...

Yo ahí no me meto...

No te ruborices. Tú habla, que no pasa nada.

Si has estado en mi casa, no le he visto, pero...

(RÍEN)

Déjalo, Tamara, no le eches más manos.

No sé si ha estado. -¿Tan mal lo hago?

Pobre Álex...

Ahora entiendes, ¿no? Sí, ahora, sí.

(Carcajadas de Pepe)

Aspirantes, la sartén, la cuchara de madera

y el cuchillo cebollero serán los tres únicos utensilios

que podréis utilizar para cocinar en este reto.

No te creo. ¿Qué voy a hacer con estas tres cosas?

Si no me creéis...

Abrid puertas y cajones para ver que no tenéis nada.

¡Hala! (AVELLANEDA) ¡No me lo creo!

(VICKY) ¿Nada? -Está vacío.

Madre mía, no hay nada. ¿En serio...?

Bueno, no somos tan malos...

Para cocinar en la sartén disponéis de la inducción

y, además, del horno. ¡Hombre, ahora sí! Entonces...

Como no queremos que nos hagáis un filetito a la plancha,

os vamos a dar más opciones; también, podréis utilizar

todos los envases que encontréis en el supermercado

para ayudaros a cocinar. Ah, bueno...

Latas, botes de cristal, tapaderas, tetra briks... todo lo que hay.

Qué difícil, ¿eh? Es que no tienen ni ollas.

Para que veáis que no os pedimos un imposible,

un chico que está aprendiendo, como vosotros, va a cocinar.

A ver...

¿Sabéis quién? No.

Jordi... ¿Eh? ¿Yo?

¿¡En serio!? ¡No!

Sí. Sí, sí.

(Gritos de ánimo hacia Jordi)

¿No te atreves a cocinar con una sartén...?

Me atrevo sobradamente. ¿Con cuchara y cuchillo?

Aquí te queremos. -Aquí, aquí.

Aquí, en esta esquina.

Voy a demostrar que puedo con todo. Es la actitud.

¡Bien! Rema.

(ANIMAN A JORDI)

Lo malo de cocinar con él es la comparación, que será...

De aquí nada bueno puede salir.

Hoy me hubiera gustado estar arriba para verle cocinar.

En este último reto tenéis que hacer un plato libre

en sesenta minutos, utilizando, únicamente,

la sartén, la cuchara, el cuchillo, el horno y la inducción.

Tendréis que arreglaros con lo que hay en el supermercado.

Qué complicado.

Podréis coger del supermercado sin límite, pero mucho ojo,

no podéis desperdiciar alimentos; si cogéis alguna lata o bote

no tiréis el contenido de los recipientes.

¿Entendido? (TODOS) Sí, chef.

¡No os oigo, Jordi! ¡Sí, chef!

Jeff.

Para que no digáis que os lanzamos al vacío sin red,

vamos a recibir a un invitado que os puede ayudar

con su conocimiento y consejos.

Desde el restaurante Ricard Camarena en Valencia,

con dos Estrellas Michelín, ¡Ricard Camarena!

¡Bien! -¡Vamos!

¿Qué tal? Muy bien.

Don Ricard Camanera, bienvenido de nuevo.

Qué gusto. Un placer.

El placer es mío.

Ricard, muchos jóvenes quieren ser cocineros,

porque sueñan con Estrellas Michelín,

pero conseguirlas no es fácil, lo sabes, hay mucho trabajo detrás.

¿Cuánto te ha costado?

Veinte años, "entre pitos y flautas", así que...

Cuestan mucho conseguirlas, pero más, mantener la ilusión

que te permite seguir optando a tenerlas.

En este reto, los aspirantes y Jordi, otro aprendiz,

tienen que cocinar con lo básico

y nos gustaría que les dieses a todos un consejo.

Creo que es fundamental

que penséis en los utensilios que tenéis en el súper,

que penséis en ellos como una herramienta de cocción,

porque dentro de ellos se pueden mezclar y cocinar cosas,

tanto en el horno como al baño María en la sartén;

os pueden dar mucha solvencia a la hora de hacer algo rico.

Es complicada la prueba. -Sí, lo es.

Aspirantes, Jordi, espero que hayáis tomado buena nota

de todos los consejos que nos ha dado Ricard;

así que, por favor, Jordi, ve a ponerte la chaquetilla.

(JALEAN A JORDI) (MARTA) Venga, torero.

Que Jordi cocine es como si me pones

al lado de Brad Pitt para ver quién es más guapo;

creo que será él quien me humille,

yo lo intentaré, pero no le llegaré ni al tobillo.

Qué porte, qué elegancia... Cómo te sienta el blanco.

Qué guapo. ¿Has visto?

¡Molas mazo!

Ahora que estamos todos, aspirantes, Jordi,

tenéis sesenta minutos para cocinar y tres más para entrar

al supermercado a hacer la compra.

Y el tiempo comienza en tres, dos, uno. ¡Ya!

(ANA) Jordi, con carácter. ¡Dale! (VICKY) ¡Ese Jordi, ese Jordi!

Jordi, estás perdiendo el tiempo, que esto no es un juego, ¿eh?

Hoy, más que nunca, la compra se hace con la cabeza.

A ver, esto me lo quedo.

Perfecto.

Jordi. Dime.

Piensa bien en tu plato. Sí, sí, sí.

Jordi, ¿no te aclaras?

No está acostumbrado a comprar, es de los que llama por teléfono.

Necesitáis recipientes para cocinar.

¿Qué más, qué más?

Uf, uf...

Cinco, cuatro... ¿Cómo abrimos las latas?

Tres, dos, uno. Ni idea.

¡A cocinas todo el mundo! "Let's go!"

A ver qué ha cogido Jordi. Ay, esa cesta...

(MARTA) Jordi, lo has cogido todo.

(ELENA) Venga, chicos.

(JOSÉ) Vamos, es para hoy. Venga, por favor.

Avellaneda, ¿y las cacerolas? No has entendido la prueba, ¿no?

Vale, no se puede.

Sartén, cuchara de palo y cuchillo cebollero.

Vale. (ANA) Puedes coger un plato.

Sí. (JOSÉ) ¡Vamos!

(ANA) ¡Venga, chicos!

(MARTA) Tenemos una "master class" delante de las narices.

(ELENA) Es un lujo que veamos cómo cocina este hombre.

(TAMARA) No tengo ni idea de lo que está cocinando.

(VICKY) Almu, ten cuidado con eso.

¡Almudena! Cuidado, ¿eh?

Lo estoy haciendo con calma. Ya, cuidado.

Mi madre me va a ver y me va matar.

Cuidado con esa mano. Deporte de riesgo.

No puedo mirarlo.

¡Vale!

Esta prueba es complicada porque no se han enterado mucho;

Lo más importante, en su compra, era pensar en recipientes

para poder elaborar sus platos. Les hemos dado pistas.

Sí, pero ellos no las cogen. Ah, vale...

El Sevilla se vale de la concha de la vieira

para echar el picadito y demás; eso me parece bien.

Almudena está limpiando muy bien el calamar.

(MARTA) Mira cómo Almu saca eso.

(ANA) Ahí, Almu.

Almudena es lista, coño, es muy inteligente.

(TAMARA) Es muy porno.

(Risas de José)

(VICKY) Este tío es muy fuerte. Mira...

(TODAS) ¡Ole! (ANA) Así se desenrolla una pizza.

¡Bravo! -¡Torero!

¿Sois el club de fanes de Jordi? (TODAS) ¡Sí!

Es que es muy seco pero tiene mucho estilo.

(RÍEN)

Sacamos el coral...

Voy a añadir el ajo y esto irá cogiendo cuerpecito...

¡Equipo, ¿cómo va eso?! -Bueno, ahí vamos.

Vamos, vamos. -Álex, eres el más fuerte.

¿Yo soy el más fuerte? Qué dices, hombre...

(YOLANDA) Muy bien, Álex. (MARTA) Venga, chicos.

La prueba me parece complicada, porque soy un tío

que no reacciono rápido a las cosas y me he bloqueado;

de hecho, tan bloqueado que tenía una merluza desescamada

delante de mis ojos y no la he visto.

Cuando se la he visto a Juan me he sentido de lo más imbécil,

pero creo que con los calamares y con las vieiras quedará igual,

usaré la misma base resultona, a ver qué pasa.

(VICKY) Mira, mira, mira.

Le voy a poner más harina. Hace un postre.

Hará algo como un "crumble", ¿no?

Sí, un "crumble" de chocolate. Sí.

(YOLANDA) ¡Mirad, mirad, mirad! Mira, mira...

(VICKY) Qué maravilla.

Y, además, es elegante trabajando, las cosas como son.

Qué bonito eres tú, qué bonito eres tú.

Voy a hacer un arroz socarrado,

para hacer el caldo usaré la parte más potente de la vieira

y las cabezas de las cigalas, que las voy a ir haciendo,

y en la concha echaré el arroz, que haré al horno.

Después del bajón de antes, estoy totalmente arriba,

si tengo que salir por esa puerta, saldré, de verdad,

contento de superar el bache que no debía haber tenido.

Hoy es el día del calamar.

Sería lo que había a mejor precio en el mercado.

(MARTA) ¡Venga, chicos! A ver cómo limpia la sepia.

(YOLANDA) Le quita eso y... (MARTA) ¿No quiere nada de eso?

Me estoy perdiendo algo; calamar, pizza de chocolate...

Hará más platos. ¿Sí?

Tú hiciste tres platos. Sí.

Voto por que hará cuatro. Claro, tiene que quedar por encima.

¿Sí? Conociéndole, hará seis.

Claro. Para jorobarme.

Voy a hacer cuatro platos de diez, ¿por qué? Porque sí.

Para darle una lección al de Illescas.

¡Mira, mira, mira!

Aparte de ser bueno hay que parecerlo.

Sí, es importante, esto es verdad, esto es verdad.

Qué manejo del cuchillo. -Es Kung Fu.

(JOSÉ) ¿Lo mete en el bote?

¿Qué es eso? -Algas.

¿Algas?

Se va a cascar un calamar al baño María. Ole...

Con mantequilla y al horno. ¿El bote en el horno?

De ahí viene lo del tonto de bote, ¿ves?

Sabía que podía usar ocho botes para cocinar.

Vamos, que nos vamos.

Eso, vamos que nos vamos.

(RICARD) Oye, cómo le está metiendo mano...

Es un pescadero frustrado. ¿Sí?

No lo está haciendo mal. No, por eso.

(ELENA) Muy bien, Álex.

(VICKY) Cómo lo has cortado... ¡Toma ya!

¡Ole!

(JUAN) Venga, que vas muy bien. Venga, vamos.

Si quieres probar los platos emblemáticos de estas cocinas

puedes hacerlo en el restaurante MasterChef, en Madrid.

Vivirás una auténtica experiencia gastronómica

y, además, podrás compartir trucos y charlas

con los aspirantes que han pasado por las cocinas.

Tienes más información en restaurantemasterchef.com

y en nuestras redes sociales.

Sí, señor; sí, señor. Marchando...

(Música de tensión)

Mira el Sevilla, con la concha está rallando el tomate.

Es el momento culmen, esto me va a dar la prueba.

Vamos a comer bien; gambita roja... Sí.

¿Cuántas gambitas quieres, Pepe?

Échame media docenita. Vale...

Que tus platos son muy chicos, se tiene que ver.

(ANA) ¿Y ese Avellaneda? (MARTA) Juan, ¿cómo vas?

Ahí voy. (MARTA) Dale.

Me he inventado una cosa...

No cortes mientras nos miras, que me da miedo.

Ya. (ELENA) ¿Qué tienes en el bol?

Castañas, porque quería el bote para confitar el pescado,

y lo he metido en el horno, como no hay ollas...

¿Botes en el horno? Tú eres una Estrella Michelín.

Qué bien huele.

Ya huele al chocolate. Sí. ¿Se estará quemando?

Cómo te gustaría que se quemara.

Bueno, eso sería lo más.

Al frigo.

Se ha ido un chef. -Se ha ido.

Ha ido a mirar el móvil para ver la receta.

(RÍEN)

(Música de tensión)

¡Oh!

¿Queréis reíros un rato?

Mirad lo que voy a hacer.

¿Qué vas a hacer?

A ver cuánto tarda en enfadarse, disfruto con estas cosas.

Quieres meterle presión y ponerle más nervioso.

Picarle un poquito.

¿Qué le pasa? Que no rula.

Es lo que hay.

Que te dan el delantal negro.

Creo que Pepe le está dando a algo...

Cómo sois tan mal pensadas.

Es el espíritu de Ana Obregón. -Tienes un mando a distancia.

¿Estás apagándome esto a distancia?

Sabes que no soy nada tecnológico. ¿Me lo apagas remotamente?

¿Es por esto? Samantha, ¿puedes quitarle

el cacharro este, móvil o lo que sea, por favor? Gracias.

Quita. (HABLAN A LA VEZ)

Qué tío tramposo.

Perfecto.

Aspirantes, consumisteis la mitad de vuestro tiempo,

os quedan 30 minutos.

Ay, ay, ay.

(VICKY) Mira El Sevilla con el cuchillo, a mí me da miedo.

-Sí, te debería dar miedo. -Sí, me debería dar.

¿Qué hace, un colador?

¿De verdad? ¿No?

Jordi, eres un superviviente. -Oye, esto se nos va de las manos.

Ricard, te presento a "Rambochef". Pues sí, colador.

Te lo he dicho. ¿Qué tal, señores?

Aquí a la expectativa de lo que hagas.

Mira, haré muchas cositas, amigo, a ti te lo contaré

porque me caes simpático, no como el otro pájaro

y haré un foie gras asado con reducción de Moscovado,

naranja, vainilla y melocotón asado.

Después un calamar como un tartar y una reducción, haré una salsita

de calamar reducida con mantequilla.

Y tengo una gamba seca para hacer una bullabesa infusionada.

Maravilloso. ¿Perdona?

Y una "ganache" de chocolate con texturas de avellanas.

Uno y bien hecho, Jordi. Oye, no me acuerdo

qué hiciste la última vez. ¿No estarás picado?

Yo, nunca. Jordi, mira qué te traigo.

¡Hombre, después de siete años, ¿me das un libro?!

Ya te tocaba, Cocina de aprovechamiento,

con el que le darás una segunda oportunidad

a los restos de la comida del día anterior.

Recetas fáciles y tan bien explicadas

que creo que hasta tú, que te cuesta mucho,

podrás hacerlas. A ver si descubro

cómo te aprovecho a ti para algo. Disfrútalo, anda, toma.

Dáselo a Samantha, por favor. Te lo guardo.

Yo quiero, yo quiero. Lo guardo que no lo tengo.

Tíralo para acá que lo queremos. ¿Os podéis ir a dar la lata

a otro lado, por favor? Nos vamos.

Ay, que se ha tragado un payaso.

Están llamando a la puerta.

Vamos, Jordi, qué bonito.

-¿A ver, Jordi? -La pista es el chocolate.

-Es como un crunchy. -Un "crumble".

-Venga, hombre, venga.

Bueno, Álex, cuéntanos. Aquí me preparé un fondito

con las cabezas de las gambas, acero aquí...

-Tiene pintón. -Y por otro lado, un pescado

al que le saqué el lomito. -Oye, ese fileteado parece japonés.

Oh. ¿Tú sabes la guerra

que me dan aquí con el pescado? Tengo que aprender y aquí estoy.

Te gusta. Me encanta el pescado,

mi abuelo pescaba y yo siempre viví el pescado,

pero no lo trabajé tanto y ahora digo: "Ya que estoy

si me ve mi abuelo desde arriba,

que me vea hacer el pescado como lo hacía él".

¿Cómo lo ves? Pinta bien.

Sí, pinta bien. Gracias, Samantha.

(CANTAN) #Alejandro, Alejandro.#

¿Qué hace ahora Jordi? -Mantequilla.

-Sí, pero le debió echar algo. -A mí me encantaría tener

el manejo de todo eso.

-A mí me gusta también cómo se le marca el músculo

de esta parte de atrás. Chocolate.

Mira, mira, mira.

Ese Jordi, cómo mola, se merece una ola.

-Es que es importante estar así de concentrado.

Está sordo. Como me calenté

y quiero hacer cuatro platos o me pongo en el ajo

o me la pego, así que, no escucharé lo que digan.

Me flipa Jordi, en serio. -Mira, mira, mira.

-Ya te has enamorado. -Da gusto verlo, tía.

-A Jordi hay que llevarlo a casa.

-Apreciadlo como profesional, no físicamente.

-Mira Avellaneda, mira el "crumble" de Avellaneda.

-Oh, Avellaneda. -Tengo miedo que se me queme

porque como lo repita, me voy a la calle.

Hola. -Qué hay por aquí.

¿Cuál es tu plato? Tortilla rellena de pisto

con la merluza confitada con unos ajos secos.

¿Dónde está el pisto? Haciéndose.

¿Y el tomate? No es pisto,

lo vi en Francia y me encantó.

Arriesgas en una prueba de eliminación, no sé si me gusta.

Avellaneda, no quiero que te vayas a casa.

Yo tampoco. Puedes ir a una cena de gala.

A dar las campanadas. Por ejemplo, pero no me gustaría

y creo que tienes buenas ideas, pero te complicas.

Me arriesgaré, pero en esta vida sino arriesgas...

Espero que tengas mucha suerte,

Avellaneda, que creo que la necesitarás.

Ostras. -Uh, uh.

-Bueno, a por todas.

Me mete bronca cada día.

Vamos, que lo llevamos, que lo llevamos.

-Madre de mi corazón, quién ganará, ay, Dios mío.

-Tienes que probar el del Sevilla. -Mi cuerpo lo rechaza.

-A ver, calla, que viene el maestro.

-Mira lo que está haciendo.

-Qué es lo que hay dentro. -No lo sabemos.

-Bueno, ahora sí que me quedo muerta.

-Ay, ay. -Ay, los dedinos, la mascletá.

-Qué buena están, qué buena pinta tiene eso.

-Muy bien, Alejandro, limpito, limpito.

-Oye, Chunguitos, y la de...

(CANTAN) #Será maravilloso

#viajar hasta Mallorca.#

Menos mal, un poquito de ritmo.

(TARAREAN)

(TARAREAN)

Señor langosta, tiene buena pinta, eh.

-Bueno, no sé, mira cómo bato los huevos.

-Avellaneda, desde aquí eres el conde Drácula.

-Ole, qué rico el foie, por favor.

-Eso, quítale la piel, quítasela, tírala ahí.

-Jordi, estás muy concentrado, muy bien.

-Está nervioso, está nervioso.

-Ay, dónde va. -Dónde va este chaval.

No sé, tío, la lata que va a dar.

Mira, Los Chunguitos van aquí abajo.

-Los Chunguitos, ahí van.

¿Qué dice Almudena? Pues aquí estoy.

Tienes los cuadritos de calamar que los harás, ¿cómo?

A la plancha, les echo unas galletas.

Ah. Y se hacen muy rapiditos.

¿Qué es esto? Son las patitas, las pasé con ajito

y con la propia tinta del calamar. ¿Y de qué es la salsa?

De soja con leche de coco, cebollita y almendrita.

No os puedo dar a probar porque solo tengo esto.

Ah, que no tenemos... Ah, haberme dado otra.

Es verdad, es verdad.

Está sabrosa.

Está rico, está rico. Bien.

Está bueno, está bueno. A mí me gusta

a los deportistas de élite someterles a la máxima presión

porque tenéis que dar el 100%. Pero la cocina

no es como la gimnasia. Pero quiero que te esfuerces.

tanto en cocina como en gimnasia. Si me pides que cocine así.

No, déjalo, que me da una cosa a mí, calla.

Me da una cosa... Baja esa pierna, por favor,

que me duele la espalda a ti de verte, mujer.

Me pongo a hacer los calamares. Emplata ya.

Que eso de la pierna se lo enseñó Yolanda.

(RIENDO) Sí.

(Música)

Vamos a ver esto.

¡Ah, coña!

¡Titi!

(JOSÉ) Aspirantes, el tiempo se va acabando.

-Pepe, te salió un imitador. -Os quedan cinco minutos.

Igual. Igual.

Últimos cinco minutos.

(JOSÉ) Vamos, chicos, que el tiempo se acaba.

(JUAN) Venga, hombre, venga.

-Uh. -Mira, si es que todo

se puede echar la sartén.

-Parece un torero.

-¿De verdad? -Total.

-La Tamara está viendo, mirando. -Estoy fascinada, no sé qué hace,

solo el verle trabajar es maravilloso.

O sea, mira cómo corta eso. -A ver, es que, claro, él sabe.

-Estoy a ver si me da tiempo que todo coja su punto,

el arroz no quiero que se me pase.

Me gustaría que cogiese más sabor la vieira,

pero sabe, está buena.

-No veo nada de lo que es. -Tartar de calamares,

ahí queda, con una lata.

-Estoy hablando de tres estrellas Michelin.

-Cuatro, tiene tres en uno y una en otro.

-¡Oh! -Oh, qué flamenca, la bata de cola.

-Vamos que lo llevamos, que lo llevamos.

-Dale, Álex, dale.

Jordi no termina los cuatro platos, Pepe.

Yo creo que no, quiere estar por encima de mí y le costará.

Me la juego mucho con hacerle a un valenciano

con dos estrellas Michelin un arroz.

-Venga, que desde aquí tiene una pinta increíble.

Que soy sorda, pero no ciega.

(RÍEN)

Venga, señor Avellana, venga.

(JUAN) Daos prisa. (TAMARA) Venga, chicos.

(VICKY) Jordi, de verdad, una ovación, pero desde aquí.

Aspirantes, no os quiero poner más nerviosos,

pero entrasteis en el último minuto.

Venga, vámonos. -Válgame, Señor.

-Madre mía, Álex, qué ejército más bueno, hijo.

Jordi, ¿te dará tiempo a presentar algún plato?

Justito. Venga, señor Avellana.

-Ahí voy, ahí voy. -Madre mía, qué locura.

El Sevilla echando aceite al arroz ahora al final.

Cuidado, que ahora da el toque... -Mira, mira, mira.

-Mira, mira, mira.

Diez, nueve, ocho...

Creo que está bonito. Siete, seis,...

Corred. Cinco, cuatro,

tres, dos, uno, tiempo. Manos arriba.

(Aplausos y gritos)

Madre mía. -Mira El Sevilla

cómo levanta las manos.

Qué grande. Qué macarra es,

es que es muy macarra. Hombre, un valenciano,

dos estrellas Michelin sobre mi arroz

me puede poner en una pared y tirotearme,

pero espero que el sabor y el cómo hacerlo

me hagan seguir una semana más

y si me voy, me iré con la cabeza bien alta diciendo:

"No sé hacer arroces, pero qué buena gente soy".

Aspirantes, el tiempo ha terminado y llega el momento de la cata,

pero antes vamos a probar los platos de Jordi.

Me apetece mucho probar esa cocina tradicional

que dice él que sabe hacer.

Vamos a ver. Vamos allá.

Queremos probarlo, Pepe. -Y aperitivo también.

Ah, eso le salió muy bien. Me gustan tus snacks, Jordi.

No tengo cerveza, no puedo darte una cañita,

pero bueno, aperitivo, una sopita, una bullabesa

de gamba infusionada, sabrosa, el caldito...

Deja que te lo digamos nosotros.

Aquí os hice un tartar de calamar recordando

una romana. Tartar picadito, aliñado con sal, aceite y poco más,

pasta orly simulando el rebozado, naranja y reducción de infusión

de calamar con mantequilla.

Plato fuerte, foie gras asado con reducción de naranja,

vainilla, moscovado, un melocotón asado y poco más.

Y para terminar, texturas de cacao, una "ganache"

de chocolate, una arena de cacao, papeles de avellana

y avellanas tostadas. Madre mía, Jordi.

(Aplausos)

Este es mi Jordi.

Y yo, no sé, no es que tenga la vista así,

pero no lo veo muy bien, la verdad. Tú, calla, yo pregunto, déjame.

A ver, Tamara, qué te parece.

Estoy flipando. ¿Quién está "in love" con Jordi?

Todas. Tamara, levanta, que no pasa nada.

Tamara, así no te casamos, hija.

-Claro, cásate con Jordi. -Cásate con Jordi.

-De futuro marido Jordi, ¿para qué voy a cocinar

teniéndole a él? Qué tontería, es como si Anna Kúrnikova

se pusiera a cantar, tampoco.

Vamos a probar. Vamos.

Oh, qué rico. -Mira, están en la cata, la cata.

(JUAN) Bah, regular, está regular. (JOSÉ) Regular.

(TAMARA) Qué malo eres. (ANA) Está bueno, Pepe.

Que es la segunda de gamba que te estoy mirando.

Para cogerle el gustillo,

se me quedó ahí que no acabas de cogerle.

(JOSÉ) Eh, ¿está rico, está bueno?

Lógico. Está muy bueno.

Está muy bien, Jordi, aprovechaste muy bien la hora.

Ricard, solo me fío de ti, ¿te gustó el menú, jefe?

Muy bueno. Me alegro, ¿le gustó, jefe?

Muy rico, de verdad, los pepinillos maravillosos,

el punto de vinagre... Lo siento, Pepe.

Vuelve con nosotros, por favor, vuelve con nosotros.

¡Bravo, chef! (ANA) Ver a Jordi cocinar

tiene un punto erótico. Se me ha puesto algo dentro

como agitando banderitas: "Oe, oe, oe".

Despedimos a nuestro queridísimo Ricard Camarena,

muchas gracias por acompañarnos,

un placer, vuelve con esos discursos

tan bonitos que nos cuentas. (CANTAN) #Adiós, con el corazón,

#que con el alma no puedo.#

Adiós, nos vemos pronto, chao.

Adiós.

(Aplausos)

Qué majo.

Ay, no pensé el nombre. Ahora, sí, empezamos la cata.

Sevilla, tú serás el primero.

Sevilla, cómo se llama tu plato.

Vamos a ponerle arroz Stewart.

Arroz Stewart. He querido que tuviera

en el tiempo que he tenido que tuviera el máximo sabor posible

y pensé en todo menos en el nombre,

Me gustaría que estuvierais contentos vosotros tres,

pero yo lo estoy con el plato. Vamos a probar que estoy deseando.

Viéndote hacer un arroz en una prueba de eliminación

eso me da mucho miedo. Yo que soy cocinero

y llevo 30 años cocinando, el plato que más miedo me da cocinar

es el arroz, lo digo siempre

porque el arroz o está bien o no está

y este arroz está pasado aparte de la sal que no tiene ninguna.

Pepe, era un riesgo tremendo y es una prueba de eliminación

y si me voy, quiero que digas: "Ese tío ha sido valiente

al hacer un arroz". Joder, valiente o inconsciente.

Sevilla, un arroz en eliminación si has visto "MasterChef",

no es de valientes, es de kamikaze. Sí.

Estarás de acuerdo conmigo que la base de un arroz

primero es la textura del grano, lo tenemos pasado.

Para hacer un buen arroz hace falta un gran caldo

que se hace con más tiempo.

Cuando solo tienes una sartén donde haces un sofrito

me plateo: "Dónde 'carallo' ha hecho el caldo".

He cogido la parte rosita de la vieira con la cabeza

de la cigala, aceite, tomillo y ahí es donde hice un extracto

con todo eso que después se lo acoplé.

La cabeza de la cigala si no la machacas, la salteas

la mojes y cocines bien, poco da y el coral de vieira no da nada.

Te lo pregunto buscando franqueza: ¿Está sabroso?

No está lo sabroso que hubiera querido,

pero sí me resulta sabroso, Jordi. Mucho riesgo, Sevilla.

Creo que he sido muy valiente, pero no sé yo.

Creo que tengo más bien un pie fuera que dentro, a ver.

Félix, nombre de tu plato. Tiras de calamar con berberechos

en una cama de cebolletas con trigueros.

Sabéis que soy muy básico. Ya nos estamos dando cuenta.

Nos empezamos a acostumbrar. Juro que lo intenté, pero no.

Inténtalo un poquito, vamos.

No insistas, no. No hay nada que hacer.

¿No estás convencido de tu plato? Me entraron dudas al final

porque iba a presentarlo de otra manera y de repente

me acordé de la primera prueba y de la crítica hacia mi emplatado.

Te la vamos a seguir echando. ¿Sí, otra vez?

No vemos, vemos un poquito de evolución,

pero este, la verdad, que bonito no es.

Pero vamos a probar a ver qué tal el sabor.

Es un plato rico muy feo.

No te dice nada, pero es verdad que no está malo,

entonces tienes la suerte esa de que te salió rico.

Yo creo, Félix, que la cama está sin hacer, se quedó a medias,

estiraste las sábanas, tocaste un poco el colchón

y cubriste un poco el expediente. Está bueno de sabor

porque hay una reducción, pero si lo reduces más

y lo emplatas bien, tendrá sentido porque habrá un jugo

de calamar potente que servirá de hilo conductor

para comerme esas tiras de calamar salteadas con verduras.

Se me queda algo anodino. Era una prueba muy complicada

porque había pocos elementos para cocinar, por ahí te digo

que tu elección no es mala. ¿Problema? Más básico

que el mecanismo de un chupete.

Fui un poco cobardica y he tirado por lo seguro.

¿Dónde vas? En los desfiles, muchas veces,

lo que haces es quitar cosas que no te convencen a última hora

y aquí esto no me convencía, así que, me lo quedo.

Avellaneda, has estado hábil porque te lo ibas a comer.

Ya me lo he imaginado.

Lo que pasa es que como no entiendes

de estilismo, va a juego con sus zapatillas

que no se llaman zapatillas. No, son las Snipers,

ahí lo has visto. Es que me fijo mucho en ti,

yo quiero aprender, también. Bueno, vamos a lo serio.

Vamos a lo serio. Nombre del plato.

Pues ni huevo ni castaña, la merluza arriba confitada,

el camino de castañas que tiene un poco dulce

que te da el crujiente con el resto y dentro pimiento,

cebolla y champiñones, pero está cortada

como si fuera un sofrito.

Estoy de acuerdo contigo, un poco de castaña

sí es tu plato. La idea del plato

es que fuera geométrico, ¿qué me pasa? Que con una cuchara,

pues yo la tortilla me cuesta un poco,

entonces, esto tenía que haber sido un poco así, pero si lo ves,

la toco y me pegarás, tiene que ser algo esponjosa.

No haces un traje, haces un plato y eso es un horror.

No es un horror. Sí.

No tiene sentido la tortilla con la castaña, con la merluza,

la cresta de ajo, en fin.

Lo dicen Pepe y Jordi: "Empezad con un plato,

un recuerdo, algo que conozcas y de ahí, para delante",

sobre todo, en la prueba de eliminación, pero lo probaremos.

No pierdas la sencillez

porque empezaste con cosas sencillas

que nos gustaban y ya estás subido de tono.

Dicen: "Oye, haces muy bien los trajes", y dices:

"Me pongo todo en un traje". Hay que arriesgar

aunque sea una prueba de eliminación.

Avanza lentamente, lentamente. Mucho riesgo.

Ya. Y más en una prueba de eliminación

con los pies un poquito más de plomo.

Eso es una tortilla mal hecha, pasada de cocción

y un discurso muy largo que no me lleva a ninguna parte.

Bueno, creo que podría ser una cena en tu casa,

tranquilamente, sin ninguna pretensión,

no para unos amigos si quieres que sigan siéndolos.

Una tortilla al que le tiras un rellenito que me interesa

lo justo con una merlucita a medio camino

tirada encima de la tortilla francesa.

Lo pusiste un poquito mono que para eso tienes ese punto

de diseño que se agradece, pero nada más, la tortilla básica

de una noche en tu casa para ti solo.

Es un "room service" pretencioso.

Por una parte tienes que arriesgar y por la otra, no,

(EMOCIONADO) pues prefiero irme como alguien que arriesga

a alguien que es plano.

Almudena. Bueno, le he llamado

calamar y puntos suspensivos porque como sé qué pasará...

¿Y lo presentas así de soso? A mí sabes que me gusta

que la presentación venga con guarnición.

Quieres que haga de calamar. Por ejemplo.

Es que le tuve que meter por el culete...

Eso no lo hagas aquí. Hombre, no.

Bueno, que le di la vuelta al calamar y le tuve que meter

la cuchara de madera por el culete para darle la vuelta.

Oye, le has dado la vuelta al calamar, los calamares

no tienen culete. Sería darle la vuelta, así.

Ole. Ahora lo entendemos.

Bravo. -Madre mía.

-Es muy fuerte.

Cuéntanos un poco qué tiene tu plato.

La base es como una salsita con leche de coco, soja

y cebollita y luego, he cogido el calamar,

lo salteé en la sartén y luego, cogí la tinta al calamar

con los tentaculitos y los puntos suspensivos.

Vamos a hacer una catita. Igual os quedáis con hambre.

¿Está bueno? -Buenísimo, ¿no?

-¿Te traemos pan? -Qué ilusión.

Almudena, es plato que no sé de dónde lo has sacado,

pero es un plato de alta cocina.

(Aplausos) Hala.

Y te explicaré por qué,

porque has sacado de donde no había.

No había muchos medios, hay una gran salsa

que sabe a calamar, el calamar está, perfectamente, marcado.

Hiciste alta cocina, a veces, la alta cocina es esto,

no necesitas mucho alrededor para que un producto brille.

Muchas gracias. Si a la mayoría de los aspirantes

les das leche de coco y soja y no logran hacer esta reducción

supercremosa donde la virtud de un calamar bien marcado

es que tenga Maillard, dorado y conserve su cremosidad.

Con muy poco has hecho un todo y eso tiene mucho valor.

Y si se lo quieres dedicar a algún artista que a tu chico

no le gusta el calamar, a Da Vinci

porque hay que tener mucho arte en este plato.

Hala, qué bonito, qué bonito

Gracias.

Yo no quiero que el jurado sepa

que he pasado una semana muy difícil,

se murió mi abuelo y es como que no he podido estar con él.

Cuando Jordi dijo: "Artista", me quedé en mi abuelo

porque mi abuelo fue un artista.

Mira que si te hubieras subido. -Es que está aquí conmigo.

Álex. Quería llamar a este plato

como llamábamos a mi abuelo, "L'avi Ricardo"

que era quien me hizo coger el amor por el pescado,

se iba todos los días a pescar y traía esas cestas

y comíamos pescados todos los días gracias a él.

Ha sido una maravilla verte limpiar el pescado

y limpio, perfecto, impecable,

así que, vamos a probar el plato, cómo ha quedado.

Hombre, tras probarlo creo que habría que añadir

algo más al nombre de tu plato y llamarle Rodríguez

porque ya no hay espinas ni tampoco escamas

y en eso algo he colaborado yo.

(APLAUDEN)

Dicho esto, Álex, tu plato está muy simple,

muy sencillo, pero está muy bien hecho,

el bonito está, perfectamente, hecho,

la gamba está en su punto, es un plato muy agradable,

un plato de verano que te comerías

con mucho gusto y cariño. Yo me lo comería

en invierno también. Esto es un camino

para ir tirando, bien, me gusta.

Gracias, Pepe. Yo creo que tienes ganas,

maneras, pero te falta un poquito de seguridad

para hacer el plato redondo, tanto en la presentación

como en el sofrito que se quedó mojado.

A medias. Si hubieses conseguido eso,

hubiese estado muy bueno.

Pero tu plato no tiene defectos, buen producto, cierto mimo

y nada más, aseguraste el tiro

y esta es una prueba para asegurarlo.

(RESOPLA) Delante de cocinas, Álex.

(Aplausos)

Muy bien, Álex.

Hecha la cata nos toca decidir quién abandona las cocinas

de "MasterChef Celebrity", compañeros.

Oh, por favor. -Entre tú y yo va a estar, campeón.

(HABLAN ENTRE ELLOS)

Aquí estás como supervulnerable que yo en mi vida no estoy así,

yo soy sensible, pero no soy así.

(HABLAN ENTRE ELLOS)

Almudena no es, Álex, tampoco y a Félix le dijeron

estaba visto, pero rico. -O El Sevilla o Juan.

¿Lo tenemos? Vamos.

Bueno, chicos, fuerza.

Aspirantes, en "MasterChef" no solo hay que saber cocinar,

también hay que demostrar que se tiene imaginación

y recursos para poder sacar adelante

un plato aunque solo tengamos una sartén, una cuchara

y un cuchillo. Un aspirante nos sorprendió,

incluso, a veces, nos asustó con el uso

que hizo de los utensilios que tenía, pero les sacó

el máximo partido y se reflejó en su elaboración.

Ese aspirante es...

Almudena, enhorabuena.

(APLAUDEN) Qué hago ahora.

Gracias. -Está que se sale.

Hiciste un plato sencillo, nada pretencioso

y encima te ha quedado muy bonito,

así que, sigues una semana más en "MasterChef".

Gracias, gracias, suerte, chicos, ¿vale?

-Corre para arriba y disfruta.

-Estoy encantada, tenía la sensación

de que me iba a salvar, pero hasta que no lo dicen,

es como que tú sigues siendo muy prudente, pero... Qué bien.

Ha habido otros aspirantes que no han logrado brillar tanto

como Almudena, pero se han quedado cerca.

Esos aspirantes son...

Álex y Félix.

(APLAUDEN) Muy bien, chicos.

-A Félix le da algo.

Álex, nos encantó verte trabajar, tranquilo, ordenado

y vamos a tener que quitarte el mote de Mari, la Cochina.

Félix, tu plato estaba rico, pero tienes que empezar

a cuidar mucho más los emplatados.

OK. Felicidades a los dos

porque continuáis una semana más en "MasterChef",

así que, subid a la galería.

(Aplausos)

Está claro que ni el rock'n'roll ni el glamour triunfaron

en esta prueba porque ambos habéis sido muy arriesgados.

Sevilla, hacer un buen arroz es muy complicado,

ya lo vimos en estas cocinas en los siete años

que llevamos haciendo "MasterChef" y por más que lo repetimos

seguís arriesgando en una eliminación con un arroz.

Sí, chef. Avellaneda, empezaste muy bien,

pero no sé qué pasa que te desinflas.

No, creo que mi problema es que intento arriesgar

y no tenía que arriesgar tanto. En la moda pasa igual,

cada vez que aprendes un poco quieres arriesgar mucho más

y te pegas la torta. En moda lo puedes arreglar

y aquí, te lo comes. Pero una tortilla francesa

no es arriesgar, ¿no?

Ya. Por tanto, el aspirante

que no continúa en la cocinas de "MasterChef" es...

Sevilla.

Quiero que me deis un aplauso, de verdad.

-Claro que sí, tuyo es, señor.

(Aplausos) -Grande, Sevilla, grande.

Grande.

-Si estás en tu zona de confort estás muerto, estancado

y por eso me arriesgo mucho más, el problema de esto

es que me puedo ir y hoy ha quedado clarísimo,

entonces, tengo que controlar un poco el balance entre el riesgo

y la zona de confort.

Sevilla, vámonos de gira.

Me cago en diez, cabrito.

Grande.

Es que no tiene que arriesgar tanto.

Sevilla, tío, con lo cocinillas que eres.

Era, aquí entró un tío que se creía que era un cocinillas

y sale un tío que ve que no tenía ni puñetera idea.

Y prometo que no volveré a cocinar nunca más en mi vida.

No quiero oír eso, no. ¡No digas eso!

No volveré más a hacer un arroz ni un repollo en mi vida,

lo digo en serio, me dedicaré a otra cosa

Creo que lo llevas dentro y te gusta y espero

que sigas cocinando, te pudo la presión,

¿te superó el programa? Sí, aquí hay mucha tensión,

o sea, aquí no solo es saber hacer de comer,

me vine abajo en la prueba del corazón de vaca.

Solo pensar en mi madre la bronca que me echará

cuando lo vea. Si fallo el día de los guisos,

que es cuando más preparado vengo, pues me quedé sin fuerzas.

No siempre se gana, no siempre se puede

y seguiremos para delante, solo que la cocina no es lo mío.

La cocina con exigencia, a lo mejor, no, pero la cocina

puede ser lo tuyo. Mirando ahí arriba, Sevilla,

¿quién te gustaría que ganase "MasterChef"?

Yo creo que puede ser Almudena. -Que no.

-Sí, porque es deportista y los últimos fueron deportistas.

Es verdad, son difíciles de batir los deportistas.

Sí, yo no cociné antes de venir, hacia deporte a ver si...

Si ganaba el concurso, pero no hice el deporte suficiente.

-Ya la has hecho llorar otra vez. -Por favor, dejad de decirlo,

que no me veo ganadora, me veo que soy resolutiva

y me provoca mucha inseguridad

todavía que me lo digan. Salen todos mis "Gremlins".

¿Sabes lo que me sorprendió del programa, lo más grato?

Conocer a Tamara. (SONRÍE)

Gracias, Sevilla. -Me parece maravillosa

y me parece que gente tiene muchos prejuicios

a la hora de pensar lo que son las personas

y al conocerla me sorprendió muchísimo.

-Estás rompiendo corazones, Tamara. -Tamara, tienes una fama

en el programa, mi amor, tan chica.

Le vendrá muy bien el programa para que la gente la conozca.

-Me debes tu discografía completa. -Toma ya, ya está pidiendo.

Ya te regalaré un disquito de los míos, Tamara.

Sevilla, un placer conocerte un poquito más,

espero que sigas cocinando, pero llegó el gran momento

de colgar ese delantal. No hay más remedio

y es lo que más me dolerá, dejar el delantal.

(APLAUDEN Y GRITAN)

¡Grande! -¡Sevilla!

-Sí, señor, Sevilla. ¡Rock'n'roll!

-¡Rock'n'roll!

-Qué penita da. -Da pena, da pena.

-De "MasterChef" me llevo el trabajar en equipo,

al amistad que haces con tus compañeros.

-Eh. -Es contagioso, es contagioso.

La cocina es algo muy serio, que tú sepas freír un huevo,

hay mil millones de maneras de hacer un huevo mejor que frito

y me abrió los ojos para saber que me dedique

a otra cosa, Manolete, si no sabes, para qué te metes.

El Sevilla es el tercer "celebrity" que nos dice: "Adiós".

La cocina no es un juego y el nivel sube cada semana

y a nosotros que nos encanta darle vueltas a la cabeza,

tenemos ya tres nuevos retos preparados para ponerles a prueba.

Eso será la semana que viene, mientras, ya saben:

Pónganle sabor a la vida.

(APLAUDEN)

Estamos en el Parque de Bomberos de Navacerrada.

Cocinaréis para 100 bomberos de la Comunidad de Madrid.

Vamos, vamos. -Tengo unos nervios

que me cago viva.

Esa es buena, esa es buena. No echo más pollo.

-Vale, perfecto, pues sacamos las pechugas,

mira qué bonitas. -Quiero entrar a trabajar.

-¿Tú? -No valgo para estar aquí sentada.

(AMBOS) Queremos relevo. Qué hago con vosotros.

Faltan menos de 50 minutos para que salga el carpacho.

No están escaldadas las zanahorias. -Me tomas el pelo.

-¿Ahí no están? -No.

Creo que sabréis, Chunguitos, de nitrógeno.

¿Eso es gasoil? (CANTAN) #Me sabe a humo,

#los cigarritos que yo me fumo.#

Oye, me estoy mareando. -Dadle algo, por favor.

-No veo de este ojo, veo una cosa superrara.

Aspirantes, vemos necesario incorporar a dos nuevos aspirantes

a la competición. Lo que implica que esta noche

habrá dos expulsados. ¿Cogiste el cuchillo?

-No te oigo, habla un poco más fuerte.

-Mételo cagando leches al abatidor.

-¿Cuánto tiempo tiene la batidora esta?

-Te lo dije tres veces. -Me está dando ansiedad.

-Huele a quemado, no es por nada, chicas.

-Se nos quemó el chocolate, tíralo.

(CANTA) #A tomar por saco la pandereta.#

Bueno no está. Pero esto es una mierda con arte.

-Está exquisito.

Los dos aspirantes que no continúan

en las cocinas de "MasterChef" son...

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Masterchef Celebrity 4 - Programa 3

25 sep 2019

El jurado de 'MasterChef Celebrity' tratará de concienciar a los más pequeños de la importancia de alimentarse bien. Los aspirantes pujarán con su tiempo para conseguir productos de casquería con los que trabajar. Patricia Montero, finalista de la segunda edición de 'MasterChef Celebrity', les animará a hacer un gran plato. En el Colegio Público Federico García Lorca prepararán un menú saludable para sus alumnos. La nutricionista María Kindelán hablará de la importancia de que los niños aprendan a comer bien y sano. Para librarse de la expulsión, los delantales negros deberán sorprender a los jueces cocinando únicamente con tres utensilios: una sartén, una cuchara de madera y un cuchillo cebollero. El chef Ricard Camarena (2 estrellas Michelin) les dará algunos trucos. Jordi Cruz se pondrá en la piel de los concursantes participando en este reto

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