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Para todos los públicos Las Retales. MasterChef Celebrity 3 - Programa 9 - ver ahora
Transcripción completa

Hola, buenas noches. -¡Calla!

-¿Ya? Solo dije: "Buenas noches". -Por eso, para que no te lances.

-Escúchame, cómo venimos, esto está que arde.

¿Esperabais que se fuera Santiago? ¡No!

-Yo me he quedado... -Nadie se lo esperaba.

Se ha ido muy cabreado. -Hombre, claro.

Primero, es muy competitivo. -Mucho.

-Segundo, nadie esperaba que saliera él.

-Yo tampoco. -Me he quedado...

-Yo le veía con más capacidad culinaria.

-No, con más capacidad.

-En general, ¿no? -En general.

-Pero me he quedado... Conocemos a Santiago hace años

y, como ya hemos dicho, no le gusta perder ni al parchís.

-No le gusta. -No, no lo lleva bien.

Tiene mal perder, miradlo, está claro.

-Pero es normal.

(MARIO) Santi lo ha hecho muy fino. (BORIS) Ajá.

-No sale... Santiago está sufriendo.

Se ve desde aquí, traslúcido. Sí.

Se ve traslúcido.

No puede, la está rompiendo. Qué pena. Es muy fina.

(ANTONIA) Dale, mi amor. (BORIS) Destrúyelo.

-Quítate los guantes, que se escurre, como un preservativo.

-Si no os importa, lo rompo aquí, en vez de llevarlo allí.

(Risa de Samantha)

Bronca o multa. Echadme y ya está. Nos damos un abrazo y ya está,

tengo que oír lo mal que lo he hecho.

Tú eres tu peor enemigo.

Y a mí, si me permites, me entristece mucho.

¿A ti?, imagínate a mí.

(Risa de Samantha) Te entristece porque somos amigos

y me aprecias pero yo vivo conmigo.

Por eso mismo. Esto es muy humillante.

-Tampoco te pases, hija, qué loca eres.

-Soy idiota. Me siento una mierda humana.

Pero no te fustigues de esa manera. Es que no puedo, es que...

Santiago, cuando salgamos del plató hay un sol precioso.

No quiero sol, quiero el plató de "MasterChef".

Pero tiene una escuela y puedes ir a aprender a hacer la bola.

Aquí me dan el extractor de jugos.

(RÍEN A CARCAJADAS)

Yo quería ir al Basque Culinary Center.

-Yo te invito a un curso al Espaisucre.

-Muchas gracias, Jordi.

¿La esfera? Me cago en sus muertos, con haberla hecho más gorda...

Si es que soy gilipollas, soy gilipollas.

Estoy deprimido, estoy, totalmente, acabado.

Estoy... Pues creo que no debes estar así.

Es que el programa nueve es la nada.

(RÍEN)

-No es que no gane, no soy finalista ni semifinalista.

Soy un desgraciado de "MasterChef", como los otros.

¡A la mierda! A las puertas de nada, es que no soy nada.

Ya no puedo decir: "Soy finalista o semifinalista de "MasterChef"".

Soy un fracasado.

En fin, me voy muy contento y quiero mi extractor de jugos.

Tienes mal perder, de todos modos, ¿eh?

Quiero que España aprenda a saber perder; yo no sé.

-¡Bravo! -¡Bravo, Santi!

-¡Bravo! -¡Bravo!

-Esto es una experiencia única, he hecho muchos programas

y en ninguno, creo, que me lo he pasado tan bien.

-Fíjate, en eso estamos de acuerdo. -Es así.

-Estamos cansadas, bueno, cansadas no es la palabra;

tenemos mucha experiencia. -Muchas horas de vuelo,

de televisión, de programas distintos.

-¡Esa mano! -Pero si es la tuya, yo estoy así.

-Te ha parecido eso. -Se me pega todo.

-Que te voy a cortar la mano. -¿Qué?

-Hemos hecho muchos programas pero "MasterChef" es especial,

y cuando te vas lo haces con una sensación de frustración,

pero no por querer ganar, aunque en el caso de él, sí.

-Se enfada con él mismo,

lo que le ha dicho Jordi, que es su peor enemigo.

-No, pero él lo ha dicho. -Es que era muy difícil.

"Yo lo siento mucho". "Pues yo lo siento más".

Es que ya puestos a sentir no vas a sentir la boda,

el entierro, la novia... Y tú, que me has puesto a parir,

por muy simpático que seas. -El postre era muy difícil.

-Eran 88 pasos. -¡88 pasos!

-Yo no doy 88 pasos ni para comérmelo,

ya ni te digo para hacerlo.

-Yo creo que no he dado nunca 88 pasos.

-Yo sí, pero por otras cosas.

Pero para hacer un postre, 88 pasos...

Y era una cosa tan simple como haber hecho la bola más gorda.

-Lo ha dicho él. -Claro, me limito a lo que dijo.

Y al ser más finita... claro. Acuérdate que Patricia, también,

tuvo un problema con una bola de estas.

-Sí, de esas esferas que... Es que son muy sofisticadas.

-Es muy complicado. Hay un hombre que tiene una

escuela para hacer esferas, no enseña otra cosa.

En el Celler, el postre que hizo Patricia,

solo hay un señor dedicado a hacer esa cosa.

Como las patatas suflé que no nos salían.

-Creo que nunca le han salido a nadie.

-En el Celler hay un señor que se dedica a hacerlas.

-En el Celler hay una máquina, que me he enterado,

que hay una máquina que las hace. -Anda.

Nos la podían haber regalado. -Eso digo yo.

La inventaron los Roca. -¿El qué?

-La máquina. -Y se ahorran un sueldo.

-Bueno, no, porque el señor que hace las patatas está allí.

-Cállate, el caso es que Santiago tiene toda la razón cuando dice

que se disfruta y aprende. Y me ha gustado cuando ha dicho:

"España, hay que aprender a perder, yo no sé".

Es cierto. -Es una manera de ser honesto

porque hay gente que no sabe perder, yo en los juegos.

-También, tiene su punto de razón cuando dice que se queda

a las puertas de la semifinal. -Como tú y como yo.

-Justo nos quedamos ahí. -Medalla de chocolate.

-Sí, un diploma. -Sí, eso.

-Un diploma. -Ni diploma.

-En este caso, nada. -Es para el tercero y el cuarto,

la medalla es de plata y oro, nada más.

-Oro, plata y bronce. -No hay bronce.

-¿Cómo que "no hay bronce"? -A la tercera no le dan medalla.

-Sí; oro, plata y bronce, de toda la vida, y los diplomas.

Pero se ha quedado a las puertas de la nada, como nosotras.

Nos quedamos ahí. -Te lo decimos nosotras:

sabemos perder pero no nos sirvió de nada,

nos quedamos como tú; fuera. -Pero, la verdad,

lo llevamos bastante mejor. Tienes que aprender a perder.

-Y aprendido mucho. -Ahora, el postre era difícil.

-Oye, que te vas a la escuela esa del chocolate

y te comes las bolas, ¿qué necesidad de hacer 88 pasos?

-Ya que te has ido, y no te darán la tabarra,

danos el papel a Bibi y a mí para la peli.

-Y a las otras que les den morcilla.

-Eso es. -Ya está.

-Ha costado pero han puesto un plato de jamón a cada una;

este es el tuyo y este, el mío, no lo toques.

-Vale, bueno... -Este para ti y este para mí.

-Aquí están, como testigos mudos de lo que va a pasar.

-A ver qué va a pasar, basta que tengamos dos y no los toques.

-O sea, crees que lo he hecho para fastidiarte.

-No, es inconsciente. -Estás como Santiago Segura.

-Me fastidias inconscientemente.

-Qué voy a querer hacer eso.

Cállate y vemos qué pasa. -Eso.

-Huy. -¡Oh, guau! Qué elegancia, ¿no?

-Cuántas cajas. -Qué divino, qué bella está Eva.

Y aquí llegan: Mario, Boris, Ona, Antonia y Paz;

nuestros flamantes semifinalistas, dispuestos a superar

la primera etapa de este viaje.

Aspirantes, bienvenidos, de nuevo, a las cocinas y enhorabuena,

porque estáis en la semifinal.

¡Oh, "my God"! -Bravo, bravo.

-Muy bien. -¡Bravo!

-A mí me parece tan increíble esto de ser semifinalista...

Yo siempre he sido finalista pero el semi- es muy importante.

Ona, ¿cómo te enfrentas a este primer reto?

Muy emocionada porque queda muy poco, pero siendo consciente

de que hay que currar hasta el último segundo,

como en sincro; si fallas el último brazo, pierdes la medalla.

Paz, ¿qué significa ser semifinalista

con lo que has sufrido en estas cocinas?

Para mí supone un premio, estar aquí es un premio para todos.

Tengo mucho miedo porque al ver la última prueba de eliminación,

creo que lo que nos espera aquí va a ser fuerte.

A ver qué pasa y cómo lo hacemos, pero con ilusión y muchas ganas.

Mario, ¿quién te lo iba a decir a ti... y a nosotros?

Desde luego. Que ibas a llegar.

La verdad es que se tiene poca confianza en mí.

(Risas) -No te quiero decir de mí.

(Golpes) -Pero estudiando y tratando de...

-Habéis hecho un buen recorrido.

-Un ocupa. -Oh, por favor.

-Está sonando la puerta. No, no, no...

¡No!

-Dios mío, ¿quién llama a la puerta con esa energía?

-Es como una película de terror, en pleno momento de...

-Lloviendo, porque siempre llueve. -Llueve y llaman a la puerta,

vas a abrir y siempre te imaginas al del cuchillo.

¿Quién será quien abre la puerta?

Bueno, ¿será Carmen? -No lo sé. Alguien bajito.

(CANTA) #Algo chiquitito.#

Ay, chiquitito. Era pequeñito. Es verdad.

A mí me ha parecido que era

pequeñito y femenino. No me digas por qué.

-Carmen pequeñita no es. -¿Qué Carmen?

-Lomana. Que haya vuelto. -¿Y para qué va a volver?

Para fastidiar a Antonia. -Tú que acuérdate

que en las semifinales... -Ah, es verdad. Los niños.

O los niños, o los maridos, las mujeres. Yo qué sé.

-Un hijo. Un hijo. -Un hijo.

Y de esos cinco, tienen hijos Paz. -Antonia, pero es muy mayor.

-Sí. Y yo lo he visto bajito. -No, no.

Además, no es un chico. Parece una chica.

Ona no tiene, Mario no tiene y Boris no tiene.

Entonces, nos hemos quedado con Paz.

Sí. -Pues no lo sabemos. Vamos a ver.

Me ha parecido bajito y femenino. No me digas por qué.

Eso te iba a decir. No sé por qué. Con esa energía...

Vamos a tener que esperar hasta el próximo programa.

-Esperamos. Prisa no tengo. -Yo he elucubrado esto.

¿Tú qué elucubras? -¿De qué?

-De la puerta. -Hemos estado elucubrando las dos.

¿O has elucubrado tú sola? -Yo me he quedado ensimismada.

Y fíjate que tú dijiste lo de la deportista.

Y qué razón tienes.

-Ahí está. -Ahí está.

-Y Paz también. -Y Paz. Y otra cosa.

Y, en cambio, personas como Boris, como Antonia

o como Mario, que podrían parecer que se iban a quedar

por el camino, ahí están también.

Por ejemplo, Mario, que parece más descentrado, y Boris.

Míralos. Han evolucionado mucho y muy bien.

-Sí, señora. -Qué alegría. Yo me alegro.

Muy buenos semifinalistas y muy variados.

Vamos a ver qué pasa. Todavía uno tiene que caer.

-Es verdad. -Claro. Son cinco.

Tendrán que llegar cuatro. Digo yo. Esto es especulación.

-Elucubración. -Elucubración.

Somos elucubradoras. Vamos a elucubrar viendo imágenes.

Os esperan de nuevo las cajas misteriosas.

Sí. Que en este primer reto

de la noche son dobles.

Así que, por favor, id a vuestros puestos.

Vamos tirando, vamos tirando.

(MARIO) Yo ya no pienso. No te puedo decir qué habrá ahí.

Es que no vengo aquí a ser adivino.

Ona, de todo lo que os habéis encontrado estas semanas

debajo de las cajas misteriosas, ¿qué ha sido lo peor?

Para mí, lo peor fue la casquería.

Porque, encima, con un brazo, fue un reto difícil

y porque me da bastante repelús.

Fue difícil cocinar algo que no te gusta nada.

Paz, ¿por qué crees que hay dos cajas?

No tengo ni idea. Igual en una están

los ingredientes y en otra está con qué cocinarlos. O algo así.

Por ejemplo. Ya veremos.

Estoy aterrorizado.

En un lado vendrá la receta y en el otro lado

los ingredientes o algo así.

A la de tres, quiero que la destapéis todos a la vez.

Sí, chef. Uno, dos y tres.

Otra vez un sobre. -Ya decía yo.

Villa los misterios.

Pero qué monada de sobra, todo sea dicho.

Es una invitación. Es una invitación para una fiesta.

Carmen Lomana nos ha mandado una invitación

para una "kermés" o barbacoa. Una "kermés".

Está tan contenta y animada y nos extraña tanto,

que nos ha enviado una invitación

para que vayamos a su casa. Y que va a cocinar ella.

No vamos a cocinar ninguno de nosotros.

Eso no se come. ¿Qué crees que esconde ese sobre?

Pues como no sea el nombre de lo que hay que hacer, la receta.

O una invitación, como dice Boris.

Una invitación. Pues no sé. -De Carmen.

Ni idea. Ni idea. Es que ni idea.

Son iguales todas, ¿no? -Es una invitación.

Una fiesta para cinco.

(BORIS) Solamente yo puedo tener una definición así.

Es una invitación para una fiesta de Carmen.

¿Será una invitación para una fiesta de Carmen Lomana?

Te dije yo que era Carmen la de la puerta.

Te digo yo que no es una invitación de Carmen Lomana.

He visto a Carmen tras la puerta.

Este programa lo veo tan emotivo, que tiene que ser...

Te emocionas porque no paras de comer.

Tienes un plus de emoción. -Yo creo que tú estás cogiendo

de mi plato. O me lo has cambiado mientras estaba ahí mirando.

Oye, qué manía tienes. Perdóname.

No me vayas a quitar el jamón

después de que me has dado la bulla.

Me estoy comiendo unas regañadas.

Bueno, pues a ver. Lo de la invitación

de Carmen Lomana me parece una buena ocurrencia.

Incluso he visto a Carmen llamando.

-¿A ti te parece que la...? -Igual, se ha agachado.

No hace falta. Tampoco es tan alta.

Bueno, como tú has dicho que lo has visto como una niña,

tampoco es tan baja. -Como yo, más o menos.

No. No es altita. Bueno, regular.

Tú crees que puede ser Carmen. Yo creo que tiene más que ver

con la cosa emotiva de cada uno.

"MasterChef" tiene mucho de eso.

Tira mucho de los sentimientos, de las emociones.

Ha habido emociones, compañeros, amigos.

Aún a la familia no la hemos visto.

Una carta con ese sobre lacrado puede ser de Carmen.

A Carmen la veo muy de sobre lacrado.

Voy a comer jamón. Lo digo delante tuya.

Si te has comido todo mi jamón.

-Perdonad. -Que lo sepa toda España.

-Oye. -Oye, Bibi, pero a ver.

Tú que estás tan convencida que es de Carmen,

¿crees que va a mandar una invitación para una barbacoa?

La vegetariana de mamíferos. -No tiene por qué hacerlo.

-Para eso está el servicio. -Ya.

Pero si invitas, esto es "MasterChef",

pon en práctica todo lo que has aprendido.

No hay necesidad. Ella no tiene necesidad.

Ella ya lo explicó. Cada uno vive como sea.

Esa es su forma de vivir. ¿Qué culpa tiene?

¿Se va a pegar una puñalada?

Escucha. Una "kermés". ¿Qué es? ¿Como barbacoa en otro idioma?

-Pero mejor. -Más sofisticada. "Kermés".

Yo creí que era Hermès. -De Hermès puede ser la "kermés".

-Son muchas cosas. -Lo que está claro

es que esta semifinal... ¿Cómo dices?

Estoy rumiando. La semifinal, complicada.

-Complicada y misteriosa. -Misteriosa.

Puerta, sobre, llamadas. -Lluvia. No sabemos.

Ah. Bueno, los sentimientos. Una niña, una lluvia.

Un misterio. -Un cuchillo.

No lo sabemos. Misterio. ¿Vamos a ver un video?

-Sí. -A ver qué pasa.

Vamos a descubrir qué hay debajo de la segunda caja.

Una, dos y tres.

¡Oh, oh! -¡Oh, oh!

Dicen que el que lo prueba, repite. Eso siempre pasa.

(Risas) Eso siempre pasa.

Boris, ¿Rubén lo suele cocinar en casa? ¿Lo soléis comer?

No lo solemos cocinar. Pero tengo un recuerdo buenísimo

un día en casa de Lucía Bosé, que estaba experimentando

haciéndolo y daba mucho risa. Miguel le dijo:

"Con los amigos no se experimenta, mamá".

Nosotros: Bueno, vamos a ver.

Le quedó muy bien y era su primera vez.

Lo que más perturba en todo este proceso

es el miedo, el miedo de volver a cocinar. Yo lo tengo.

Eh... Boris, ¿me ayudas otra vez con esto?

Por supuesto. Dame un segundo, "amore". Dame un segundo.

Porque este momento es así.

Ay, perdón, mi amor. Me equivoqué.

Puse las zanahorias monísimas.

Me recordaron a las que cantaban

con Julio Iglesias, Las Trillizas de Oro,

que tantas alegrías me dieron en mi infancia.

Yo quería ser una cuarta trilliza.

Pero me di cuenta que me faltaba un punto principalísimo

para ser la cuarta trilliza. Que no era rubia.

A Boris sabes cuándo le va bien por la cara que trae.

Y ahora le veo bastante tranquilo, sosegado.

Estoy como ilusionado.

Me divierte este momento fantástico.

He leído algo de tu papá y tú en algún sitio

hace no demasiado. -Sí. Hemos publicado este año.

He sido fantástico. El problema que tiene Boris

es que te pones a hablar de libros, de letras

y se despista totalmente. Y de comidas no,

que es lo más importante.

Dale a la comida, que hoy es lo que cuenta, Boris.

Vamos a ello. A ver qué pasa. -Enhorabuena.

Que salga todo bien. -Va a salir.

Va a salir, va a salir.

(BORIS) No sé cómo decírtelo bien sin que suene a estrategia.

Porque es tanta estrategia. Pero al principio

yo me escondía detrás de mis compañeros.

Y ahora que ya somos muchos menos,

me siento como más... relejado.

Fíjate Boris que empezó... ¿Tú te acuerdas de aquel día?

Sí. Que hacía yoga atrás, que decía él.

Era así un poco como "El lago de los cisnes".

Ten en cuenta que su madre era bailarina.

-Ah, no sabía. -Su madre era bailarina.

De hecho, de eso habla en "Tiempos de tormenta",

en su última novela. Ese momento así para atrás.

Ha pasado de eso a un cierto "relajo".

Tanto "relajo", que la otra: "¿Puedes coger esto?"

Tú por instinto coges. No, no. Espérate un momento.

Y después, qué maravilla ver a Juan Mari Arzak.

-Sí. -Siempre es una alegría.

-El pionero. -Tantas veces en Donostia.

-El pionero. -Tantas veces en su casa comiendo.

Mira. He comido jamón. Te lo digo para que lo sepas.

Que si lo has comido. Vamos, me estás alcanzando.

-Bueno, todavía no. -A Boris le vemos buena cara

y como manejando ya la cosa... -Sí. Con soltura.

Antes se escondía. Y ahora no.

Tranquilo. Como que maneja el cotarro.

Pues fíjate. En las finales creo que hay que mantener

más tensión. Porque cuando se llega

a estos momentos, hay muchos nervios.

Pero los nervios en este momento al final no juegan en contra.

Es como las noches de estreno, como las competiciones.

Sí. Que te da ese plus de alerta.

En cuanto te relajas... ¡pum!

Vamos a ver. Yo estoy muy inquieta.

Lo de la niña no me lo quito de la cabeza.

-Sí. La puerta. -La puerta, la invitación.

Pero llamaba así. ¡Pam! Con la mano abierta. ¿Sabes?

-Y lo de... no, no, y lo de la carta.

A Lomana llamando así no la veo.

No vamos a dejar el mundo de la elucubración

porque a partir de ahora

España entera elucubrará con nosotras.

-Y se nos da muy bien porque no acertamos nada.

-Es que este programa va de tú piensas algo...

Pues es todo lo contrario. -¿Que te vas a Cáceres

que crees que harás ibéricos y pimentón?

Vegano, pues así todo, elucubremos para no acertar.

-A ver. -Cada uno cocina un plato

distinto, creo. -No lo sabemos.

-¿Ves? No sabemos ni eso.

-No sabemos qué harán, pero la cosa que dijeron

que quien prueba, repite, dijeron que una vez lo hizo

mamá Lucía, Lucía Bosé. -Pero es que Lucía...

-Claro, pero Lucía Bosé... -Pero experimentaba,

así que no era un plato italiano. -No, y después está

el momento trillizas. -Otro momentazo.

-Sí. -Otro momentazo de Boris,

otro momentazo cuando dice que él quería ser

una cuarta trilliza y que el problema era

que no era rubia, como si no tuviera otros hándicaps.

-No, él ve solo el problema del pelo, pues ponte peluca,

yo soy rubia y no quería ser una de las trillizas.

-María Laura, María Eugenia, y María Emilia.

-María Emilia, pero es verdad que nos dieron momentos de gloria

donde las trillizas estaban en todos lados.

-Sí, y hacían, vamos a mezclarnos a ver si nos distinguen.

-Nunca las distinguí ni mezcladas ni sin moverse.

-Nos daba lo mismo. -¿Y crees que las trillizas,

la niña, la lluvia, la familia,

las cajas, Lucía Bosé? -Sí.

-¿Todo eso y las trillizas caben en un plato?

-Y las zanahorias. -Sí, que son tres.

-Pues no sé, eso me parece una sobredosis.

-Sí, sí, pues no lo sé, tampoco lo sé, vamos a ver

por si pillamos algo.

-Sí, yo seguiré elucubrando,

no, voy a elucubrar. -Yo quiero mirar.

Aspirantes, bienvenidos a Ronda, una tierra que ya sabéis

que es muy especial para mí. Cuna de gente a la que quiero

muchísimo, así que esperemos que la serranía de Ronda

os trate bien. Desde luego.

-Ninguna duda. -Desde luego.

-Bellísima, bellísima Ronda.

Paz, supongo que para ti esta prueba y estar aquí

también es muy especial, ¿no? Sí, porque para mí Ronda

es como mí... Es mi pueblo, donde pasé toda mi infancia

y me da un poco de cosita porque la última vez que vine...

(SE EMOCIONA) Vine a enterrar a mi abuela.

-Ay, mi amor. -Y hace cinco años que no vengo...

Y me da mucha cosita.

Y la vez anterior fue para enterrar a mi abuelo

y de repente es como...

enterrar una parte de mí muy importante.

Y dame un abrazo, ay, mi niña.

Gracias, es que no sé...

Venga, estate tranquila.

Yo es que aquí viví mi infancia, mi primer beso, mi primera salida,

hasta los 15-16 años todos los veranos fueron aquí.

Toda mi familia por parte materna es de aquí, entonces...

Corazón rondeño. Sí.

Perdonad. -Ningún perdón.

-Eso es muy bonito. -Está muy bien.

-Eso es bonito siempre. -Claro, y te desahogas.

-Las personas nunca desaparecen,

desaparecen cuando no piensas en ellas y tú piensas

en todo el mundo. -Qué bonito tener esos recuerdos.

-Voy a vivir este cocinado como un homenaje a mis abuelos

que están ahí arriba cuidándome

y por eso quiero hacerlo muy, muy bien

y que ellos desde allá estén muy orgullosos de mí.

-Yo tengo un buen recuerdo también.

-Yo también lloré aquí. -No, yo es otra cosa.

¿Qué has hecho en Ronda, Antonia? No lo puedo decir.

No lo puedo decir, no.

Te quiero mucho, Ronda.

Y luego, como digo yo:

"Como Dios quiera será".

Qué bonito, el momento de Paz es normal que estuviera

tan emocionada. -¿Sabes qué pasa?

La primera persona que perdí fue mi abuela y con tu abuelas

se muere parte de tu infancia, tu inocencia, de esa especie

como de consentidora, de aquello que está prohibido

que no tiene nada que ver... Tiene que ver con otra cosa.

-Claro, y es que Paz no volvió desde ese momento

con lo cual... -Se enfrenta a un momento triste

donde pasó la infancia,

donde pasó la infancia con sus abuelos y donde

de repente la última vez que fue, fue a despedirse de ella.

-Y ver a Paz romperse delante de unas cámaras

es muy raro porque es muy reservada.

Es una persona que se resguarda mucho.

-Su vida pública es más que nada en estrenos, acontecimientos.

-Profesional. -Profesional.

-Escucha, Antonia también hizo un comentario

que no lo podía decir, pero está claro a qué fue Antonia

y ha hecho: "Ay, Ronda".

Se le queda buen cutis. -Ronda, Ronda, Ronda.

Ronda, ya te rondaré moreno.

Sí, bueno, vamos a seguir, anda. -Seguimos para bingo.

Preparaos para que vuestra ilusión se dispare aún más

porque os enfrentaréis a una prueba muy especial.

¿Sí? Por primera vez

en la historia de "MasterChef" cocinaréis sobre raíles.

¿Sobre raíles? -¿En tren?

Cocinaréis en el tren Al-Andalus.

(APLAUDEN Y GRITAN)

Qué ideal, en un tren, en un tren.

-Como un Orient Exprés. -El Al-Andalus.

-Asesino sobre el Andalus, un asesino.

Somos los pione... Pione... Pionero...

(SUELTA UNA PEDORRETA)

Pio, pio, qué pio, pioneros, espero que no se mueva mucho, no.

Embarcaremos en la estación de Ronda

y haremos un precioso recorrido por los pueblos blancos de Málaga.

Qué bonito, por favor. -Qué bonito.

-"Oh, my God". -Pero no veremos nada de eso.

-Pero estar en el Al-Andalus es espectacular.

-A ver, es la olla y nuestro reflejo en ella.

Tenemos que ser personas con una gran estabilidad

mental, física y saber cocinar

en un tren que no es fácil.

Viva el Al-Andalus -Viva el Al-Andalus.

-Adiós, adiós, Ronda. -Gracias, Ronda.

-Gracias, Ronda, que nos dio tanto. -Y que nosotros le dimos a Ronda.

Aspirantes, bienvenidos a bordo. Gracias, capitán.

El tren acaba de salir y eso significa que en 60 minutos

tendréis que tener listo el entrante para emplatarlo.

Muy bien. -¿Emplatar en movimiento?

Me parece de una dificultad maquiavélica.

Uf, me voy en vómito, lo tengo clarísimo.

(CANTAN) #Porque es el chacachá, el chacachá del tren.#

El Consorcio, era El Consorcio. -Sí, mis paisanos.

-Me tapas, que te sientes y te calles, oye, fíjate

cómo es posible que dos almas

que son amigos y tan contradictorios.

-¿Hablas de ti y de mí? -No, Paz, Boris.

Boris está encantado y la otra al pensar

en emplatar, piensa en vomitar. -Sí, fíjate un emplatado con...

(SIMULA ARCADAS) -La verdad es que emplatar con...

-Te has comido mi jamón.

-Qué morro. -Te comiste mi jamón.

-Yo me comí la parte y además te dejaste

esto que es un ridículo y me la comeré yo

porque es un ridículo dejarse una cosa aquí

que es como la vergüenza del gallego.

-Queridos espectadores que estáis despiertos

y si no, despertad. -Despertad ya.

-Despertad. -Despierta ya.

-¿Creéis que yo me comí este jamón? No, fue ella.

Todo, todo. -No tengo ganas de discutir

con ella, me tomaré la galleta delante de ella,

yo ya me comí el mío. -Da igual, escucha.

-La niña. -No, que hablo de los viajes ahora,

"Muerte en el Nilo", crucero,

ahora "Asesinato en el Orient Express".

-A nosotros nos asesinaban, pero en autobuses.

-En bus y sin aire acondicionado, nosotros como una compañía

de revista antiguas.

-Ahora ya no hay compañías de revistas.

-Y, claro, esto es a todo trapo,

a todo tren. -A todo tren, nunca mejor dicho.

-Y nosotros en un autobús con un calor que a mí

casi me da una liposucción.

-Una cosa, liposucción te voy a hacer una.

-Una "lipotitia". -Ah, "linotibia", bueno,

haremos de todo, "linotibia" y liposucción

las dos cosas, pero te digo, ¿cómo le damos? La zanahoria,

el tren, ¿tantas cosas se hacen? -No, eso ya pasó,

ahora vamos al exterior, no, eso ya son cosas pasadas.

-Pero esas cosas... -Te quedas trabada.

-Sí, trabada. -Es que no, olvida.

-A mí me cabe un boque en la cabeza.

-Un buque y el tren.

-Y el AVE cruzado. -Ahora estamos en el tren,

te diré una cosa, que experiencia cocinar

en un tren en esa cocina tan estrecha, tan angosta

estar ahí cocinando y de repente, claro,

tienes que estar... pues que Jordi pase por detrás

así como rozándonos. -Quién te dice a ti

que te tocará Jordi y no te toca Pepe.

-Puse un ejemplo. -Ah, ah, ah.

-Si son Pepe y Jordi o uno u otro.

-Estás como esta mujer, como la italiana, al loro, la loro.

-Adoro, adoro, Antonia. -Adoro, Antonia,

estás como Antonia pensando solo en Ronda.

-Escucha, claro, en Ronda, en Ronda...

(BIBI CANTA) #Noche de Ronda

#que triste pasa, qué triste cruza por mi balcón.#

-Hacía mucho que no cantábamos. -Y el traqueteo del tren,

el tracatrá del tren. -Ay, sí.

-Ella solo piensa en lo suyo, aquí cada una lo suyo no lo deja.

-Bueno, y la semana que viene qué, Bibi.

-La semana que viene comentaremos, bueno, adelantaremos.

-Vamos a avanzar, a comentar

y os queremos a todos, a todos aquí

con nosotras. -Porque nos toca ver, ¿qué?

(AMBAS) La gran final.

Vamos a avanzar la gran final y os vais a quedar...

-Tela. -"Crazy".

-Porque hemos llegado a la final, nos plantamos

que ya estamos en la final. -Es la final, iba a decir

que sin comerlo ni beberlo, pero no.

-No, ha sido comiendo, bebiendo como dos cerdas.

-Como dos cerdas. -Directamente,

pero, bueno, qué vamos a hacer, algo inventaremos.

-No lo sé, a mí ya después de las canciones del balcón

me quedé ya... -Daremos la sorpresa.

-Seremos enigmáticas que es algo que no somos.

-Calladas y misteriosas. -No somos nada de eso,

pero lo seremos. -Lo seremos en esta ocasión.

-Pero mientras... (AMBAS) Pónganle sabor a la vida.

(CANTAN) #Qué pasará, qué misterio habrá,

#puede ser mi gran noche.

Po, po, po.#

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Las Retales. MasterChef Celebrity 3 - Programa 9

04 nov 2018

Bibiana Fernández y Anabel Alonso avanzan los mejores momentos de los concursantes de Masterchef Celebrities de la semana siguiente.

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