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Para todos los públicos Las Retales. MasterChef Celebrity 3 - Programa 5 - ver ahora
Transcripción completa

Mira, Bibi. Yo no tengo ninguna gana de comentar

nada del programa de hoy

porque tengo muy mal cuerpo. -Mira. Para.

¡Ay, que ya están! Llega antes que nosotras.

No. Pues mira. Yo no puedo disimular.

Porque es verdad. A mí se me ha quedado

un mal cuerpo porque han echado a dos de una tacada.

Eso no ha pasado ni en nuestra edición

ni en ninguna. -No. Es que no tengo...

¿Eso por qué? Es "vamos a superar a las Retales".

Antonia, Jaime, es que no...

Fíjate. A Antonia la veía favorita.

Y Jaime, cortar esa historia de amor.

Pero la veía... -En ningún programa

han sacado a dos así, pim, pam.

Eso es que los querían liquidar. Esto era un ejército.

Si no, esto dura hasta el año que viene.

No nos dan las fechas. -Claro.

La próxima edición, ¿cuándo va a ser?

Quiero volver a cocinar. -Vas a volver a cocinar.

Pero yo ahora no tengo ganas ni de presentar.

Haz lo que quieras. Yo no tengo cuerpo.

Poned los videos, por lo menos. -No tengo ilusión por nada.

Lloraremos. ¿Qué vamos a hacer?

Ya he llorado en este programa mucho.

Seguiré llorando. Vamos a llorar. -Venga.

-Pongan video. (LLORA)

Antonia, ¿por qué crees que la mayoría de tus compañeros

no quieren trabajar en el mismo equipo que tú?

Porque yo no encajo bien.

Yo lo asumo. No pasa nada. Estoy tan contenta.

Antonia, ¿quieres que te ayude alguien?

Yo no necesito ayuda, de verdad.

(RÍE)

¡No, no! Échalo aquí a la basura.

Ahora coge todas esas sartenes. Todo eso ponlo ahí.

Antonia. -Ahora lo quito.

Me estoy escurriendo. -Tienes ahí una casa de putas.

(ANTONIA) Me siento un poco atacada.

Pero fuerte. Y con personas

que quieren lucirse sobre mi piel.

Eso no se lo permito.

¿Qué te pasa, Antonia? A mí me gusta competir con lealtad.

Pero no insultar y atacar. Trago.

Me he sentido muy atacada y muy metida de lado

de mis compañeros. Yo no quiero crear mala energía.

(ANTONIA) La presión es una cosa.

Crear conflicto es otra.

El aspirante que no continúa en las cocinas de "MasterChef" es

Antonia y Jaime. ¿Los dos?

(EXCLAMAN) -¿Los dos?

(ANTONIA) He aguantado hasta lo que puedo aguantar.

Me he reído. He llorado.

Estoy bien. Este llanto para mí ha sido como de liberación.

Pero mi llorar ha sido contra los fariseos.

¡Fariseos! -¡Fariseos!

-¡Fariseos! -Boris, tú sabes cuánto te quiero.

No te estoy acusando a ti. -No, mi amor.

Yo no me siento acusado. Pero como integrante del grupo,

no parece una buena idea que plantees eso de los fariseos.

Antonia, yo creo que no lo estás enfocando bien.

No puedo dar perlas a los cerdos.

(ANTONIA) Perlas a los cerdos. -Mira.

-Cómo ha sido. -Me gusta mucho ese plano de ella

un poco como: "Señor DeMille,

estoy lista para rodar". Así, con la cara así.

Yo me he quedado impresionada por varias cosas.

-¿Por dónde empezamos? -Es que hay mucho.

-Vamos a empezar. -Por orden de intervención.

Mantón y Carmen Lomana. ¡Perdóname, Carmen!

(CANTAN) #Y en los carteles han puesto un nombre

#que no lo puedo mirar.#

#Francisco Alegre y olé. Francisco Alegre y olá.#

Es que eso era nuestro.

¿Te vas a poner un traje de lunares y un mantón en ese balcón?

¡Ese balcón es sagrado! ¡Salte de ahí, Carmen!

¡Salte, Carmen! ¡Carmen!

(CANTAN) #Carmen de España, manola.#

(CANTAN) #Carmen de España, valiente.#

Bueno, pues ya está. A ver. Nos hemos sentido

un poco aludidas. -Aludidas es la palabra.

Porque nosotras fuimos las primigenias.

Y no solamente eso. Esas macetas que tú compraste

en el chino. Esas macetas. -Todo ahí puesto.

La ropa tendida. -Toda aquella cosa.

Pero tenía que haberse inventado otra cosa.

-Ah, no. Lo mismo. -Lo mismo no.

Qué poca gracia, Carmen.

Para retal retal, Las Retales.

-Ella quiere serlo. -Ah, no, cariño.

Para ser retal hay que tener una categoría.

Ella la tiene. Pero somos las originales.

Hay que tener una categoría. Nosotras no fuimos

porque decidiéramos ser Las Retales.

Nos convirtieron en retales. -España.

-España. -Y Latinoamérica.

Latinoamérica también. Ya hemos terminado con Carmen.

Ya está terminado el mundo balcón.

Y ahora vamos al mal rollo de los fariseos.

Creo que esas lágrimas eran sinceras,

porque en este programa se llora de verdad.

Ahí no hay paripé. -Pero fariseos...

Aquí todo el mundo quiere ganar

como en cualquier competición. Es lo normal.

Querer ganar, ser competitivo no es malo.

Y dudar de las malas intenciones, hay muchos de los concursantes

que hay arriba que no los conozco.

Pero hay algunos que sí conozco. Y ya me consta que no hay

malas intenciones. -Pero igualmente.

Es un concurso y es una competición.

Acuérdate cuando nos teníamos que hacer putadas, entre comillas.

Sí. Pero no creo que haya

malas intenciones. -Pero es a lo que voy.

Que también hay estrategias. Pero es perfectamente lícito.

Que te quite no sé qué. -Oye, Patricia.

-Patricia y Corbacho. -Que le quitó lo más grande.

No le dejó nada. -Le dejó tres flores.

Hizo tres flores fritas, pero tres flores.

Tres flores fritas es lo que le dejó.

Se las dejó cruda. -Esto no son unas convivencias.

No estamos de colonias. -No, no.

Estamos concursando. -No. Ahí ha habido.

Y mira que Boris ha intentado ser diplomático

y ha dicho que sabía que no hablaba de él.

Ahí, Antonia, estás equivocada.

Esto es una competición. -Como decía Lola Flores

de Paquita Rico: "Es muy guapa. Está equivocada".

-Pues eso. -Antonia, muy guapa. Equivocada.

¿Y Jaime? Tú dime de Jaime.

Estamos hablando de la otra. -La otra nos ha dado más juego.

Ya, ya. ¿Pero y ese cuerpo? -Ese cuerpo, ese todo.

Pues hasta ahí hemos llegado.

Porque también hay damnificados, porque Boris...

-Le va a echar de menos. -¡Hombre!

Yo lo siendo por Rubén, pero Boris lo va a echar de menos.

Qué bonito, queridos amigos.

A ver qué depara la soledad. -Bueno.

A ver qué pasa en el siguiente programa.

Bueno. Venga. Vamos a ver.

(MARIO) Venga, vamos.

(TARAREA) ¡Oh!

Ya lo han colocado raro.

-¡Uh! -Aquí ha pasado algo.

-Y lo que va a pasar. -Hola.

Hola, hola. Muy buenas.

Perdona que no te hagamos caso,

pero hay algo aquí notable. -Mejor no pensar.

-Callada y misterio. -Callada y misteriosa.

-Buenas. -Y no hay jueces.

-No hay jueces. Es verdad. -¿Esto qué es?

(MARIO) No están las aguas.

No hay la vitrocerámica esa. Yo no entendía nada.

"Calmismo", "calmismo". Por favor, "calmismo".

Se me está desencajando la cara toda.

Tienes cara de pillina hoy. ¿Y dónde están los chefs?

¡Ay! ¿Ahora te das cuenta?

(RÍE) ¿Qué ha pasado?

Eso quisiera saber yo. Si lo mejor de "MasterChef"

es la sorpresa. -Nunca sabemos.

(MARIO) Los jueces creo que están

cansados de nosotros. "Dejamos a Eva sola y que ella ya,

trate con ellos", que bastante pesados somos.

Santiago. ¿Qué tal? ¿Cómo estás, Eva?

Esa cara no sé si es de preocupación

o incluso de felicidad. Rara tu felicidad siempre.

Pero al no ver los jueces, ¿te has puesto un poco contento?

He pensado que quizás, de la última cata,

les entró una salmonela o algo y no han podido venir.

¿Pero contento de que no estén? No.

Yo les echo de menos. Es como cuando se van

los padres de casa. Te alegras al principio

pero luego dices: ¿Qué hacemos ahora?

Pero luego haces una fiesta.

Claro. Pero esto, más que una fiesta,

parece una eliminatoria.

-No. ¿Cómo va a ser? -Sí. Como la temporada pasada,

que hicieron bechamel, luego cupcakes.

Iban cargándose a gente. Qué estudiado vienes, eh.

Él es el pragmatismo con patas.

Hay que disfrutar. Estamos en el ecuador del programa.

Estoy más cerca de mi sueño, de ser MasterChef.

MasterChef Segura. Suena bien.

Muñoz, Craviotto. Pero Segura suena...

Es que suena a MasterChef. Va como ligado.

¡Ay! Nosotras pasamos el ecuador. -Pasamos el ecuador.

Y mira que no daban un duro. -Nadie.

Las Retales... Estas van ahí. -Sí. Las últimas.

-Pues lo pasamos, lo pasamos. -Y tanto.

Y es verdad que el ecuador es raro.

Fíjate la entrada. Esa cosa que tú...

-Ya te desconcierta. -Tú ya entras en el plató,

¿y esto qué es? -No están los jueces.

No está el fuego. Santiago, que parece el flan ese.

-Chino mandarín. -Le ha quedado una trenza.

El pelo no es una cosa... -¿Te acuerdas de aquel chiste

de aquella mariquita que decía: Hágame una trenza?

Tres pelos. Se le rompe uno.

-Dos coletas. -Una trenza.

-No. Con tres pelos. -Un moño. Primero un moño.

Después una trenza. Y después melena suelta. Un pelo.

Pues lo mismo está Santiago.

Como la del chiste. Lo hemos contado muy mal.

Pero no importa. -La idea es esa.

-Que no hay pelo. -No hay pelo.

Donde no hay pelo, no hay alegría.

-Yo he visto sin pelo... -No, perdona.

-Experiencias personales. -¿Te das cuenta?

Él se ve MasterChef. Dice: "Craviotto, Muñoz"

No, no. Perdona. Craviotto y Muñoz suenan muy bien.

Suenan muy bien. Hombre, Fernández y Alonso

también tienen su aquel. -Y además, como en dúplex.

Fernández y Alonso. Claro. Como una viñeta.

Como Bobo y Pequeño. Oye, que hace tiempo

yo me noto que tengo como mono.

Hace tiempo que no elucubro. -¿Elucubras?

Elucubro. Escúchame.

¿Dónde estarán los jueces? -Eso digo yo.

-Porque cobran unos réditos. -Ah, no, cariño, acuérdate

que les da la gana no se presentan,

¿te acuerdas? Estuvimos nosotras... -Escúchame.

-Qué, dime. -Escucha, no se puede decir ahora.

-¿El qué? -Eso.

-Pero no adelantamos nada. -Lo estás haciendo.

-No, hablo de cosas mías,

¿qué pasa que no tengo vida privada?

-Total, que no creo que aparezcan, mira lo que te digo.

Igual al final de la prueba, no aparecerán.

-¿Y quién lo hará? -Y si no están ellos,

vamos nosotras. -Pues vamos.

-Pues vamos. -¿Qué problema tenemos?

-A ver si aparecen

porque son capaces de no. -Ah, bueno.

Boris, vienes con carita de bueno. Sí, me peiné el pelo como relamido.

Sí, pero no encerrarías a los jueces en tu camerino.

No, para nada, para nada, pero sí estuve en el camerino,

confieso, preparándome un poco como para mantener

ese espíritu de fiesta que tenemos que tener

en el programa, aunque sea una fiesta sorpresa.

Que nunca se sabe qué va a pasar,

¿y cuáles serán los invitados?

Claro, invitados. -Pero hay que venir con espíritu

de cualquiera que sea lo que pase, hay que disfrutarlo.

-Hay que disfrutar.

Mario, qué crees que va a pasar.

Me gustaría que fueran pruebas

que no sean estándar. ¿Qué es prueba estándar?

Que no sea una prueba estándar

de cocinar una cosa u otra sino que...

Que hoy no cocinemos. Que no cocinemos, no,

pero cocinemos, no sé,

pues haciendo, pues, bailando, por ejemplo.

-Mímica, mímica.

-Yo creo que el Circo del Sol hizo mucho daño, yo voy

a muchas fiestas donde hay demostraciones casi amateurs,

entonces, pues pensé que como nosotros estamos venciendo

nuestro amateurismo ante la cocina, pues

de repente el programa decide hacer un show

sin tener mucho conocimiento de ello.

Pues, mira, te diré una cosa,

me encantaría porque hoy no hay jueces, estoy yo sola.

Yo soy más benévola que ellos. Claro.

Y aquí, pues si hacéis unos sándwiches

y nos echamos unos bailes,

pues por mí seguís todos una semana más.

Claro, un "sándwich party". -Sería ideal.

-Vamos a hacerlo, unos sándwiches, unos bailoteos,

unas músicas. Ay, o sea,

que hoy ganas de cocinar

lo que son muchas ganas no traemos.

Bueno, yo sí, yo sí. -Bueno.

-De jugar, ganas de jugar. -Sí, venimos juguetones hoy.

Me gusta que queráis jugar, bien.

Yo estoy ahora descolocada y empanada.

(RÍEN)

Es mejor que nos digas lo que hay que hacer y ya está.

Esto es un come come de mucho cuidado, de verdad,

pero me lo estoy pasando fenomenal.

Claro, es que lo hacían mucho, desconcentrarte, parece

que hacíamos una cosa y luego, otra, no sabes a qué atenerte.

-Es que Mario es muy de hambur... Es como los niños,

solo come hamburguesas. -Y patatas fritas.

-Y patatas fritas, de ahí no lo saques y cerveza,

cerveza por un tubo, pero lo demás él no come

y como no come lo de los sándwiches le va divino.

Es como hecho a medida. -Es especialista.

(HABLAN EN FRANCÉS)

Porque, claro, él otra cosa, no sé si aprendió muchas cosas,

creo que sí porque es muy machacón,

pero un sándwich y una hamburguesa.

-Y él hace "sándwich party". -No, él hace "sándwich party"

y "hamburguesa party" y por cierto

la otra, la... -La vegetariana de mamíferos.

-La vegetariana de mamíferos,

la vi yo en una "hamburguesa party" ponerse ciega.

Yo creo que se llevó hasta para su casa.

-Entonces de vegetariana lo que yo te diga.

-Bueno, ella comerá carne cuando le viene bien.

-Las hamburguesas, que yo sepa, no son de pato.

-Llevan lechuga, tomate. -Además, escúchame,

esto no está bonito, pero ella anunció hamburguesas.

-Es verdad. -Se haría vegetariana después.

-Fíjate. -¿Esto es una piruleta?

-Nos lo comemos también.

-¿Qué es? -Lo que sea, no lo sé.

-Una gamba, ay, qué bueno. -¿Es vegetariano?

-Es vegetariano, una gamba es vegetariana.

-Veamos el vídeo.

-Pues veamos, ya verás.

-Lo vemos y ya verás. -A ver.

Entraste con miedo en las cocinas hoy, María.

Miedo, no, como sorpresa porque vi todo patas arriba

y no estoy esta semana para hacer filigranas.

Bueno, ese delantal negro te lo medio ganaste.

O medio te lo encontraste

por aceptar el reto de ayudar a Jaime.

Sí, no pasa nada. Así que hoy tienes que venir

con más fuerza que nunca porque estarás en la eliminación.

Obviamente. Ya sabéis que cada semana

es un desafío, así que concentraos y disfrutad.

(GRITAN)

Es como el tren del miedo.

-Ay, por favor. -Bueno, el tren de la bruja.

-De la bruja, ese que te dan escobazos.

-¿Pagasteis la luz que nos la han cortado?

-Ay, por favor, por favor, como aparezca un pollo gigante

caminando, me dará algo.

Me va dar algo. -"The Walking Chef".

(MARÍA RÍE)

Como aparezca ahora Pepe,

Samantha y Jordi así, echo a correr.

-Yo, no sé, pero en cualquier momento nos muerden.

Sé fuerte, Boris. -¡Ah! Joder.

(BORIS) ¡Ay, ay, ay!

(MARIO) Pero si es Pepe.

(CARMEN) Si es Pepe, el Pepe transfigurado.

El conde Drácula.

Aspirantes, coged aire porque la competición,

esta noche, será feroz.

Adiós. -Habrá heridos.

-Acuchillar al compañero, acuchillar al compañero.

-Yo me alegro es que nos llevamos muy bien todos,

cuchillos en mano y malas formas, no sé cómo acabará esto.

"Oh, my God".

(Suspiros) Hala.

-Una aparición, una aparición. -La novia del conde Drácula.

-Es como Juana de Arco,

vienen a traernos un mensaje celestial.

Oye, un poco de seriedad ya venimos con una tensión

tremenda y de repente aparecerá gente volando.

Uh.

(MARÍA TARAREA)

-¡Oh! -Venga.

-Bienvenidos a la casa del terror.

Oye, cómo se llamaba esa película del mago.

-"Ahora me ves, ahora no me ves". -Hay otra de un mago,

no me acuerdo cuál es, que también juegan a esto

y a Jordi lo veía así. -El ilusionista que eran gemelos

que se bajaban y aparecían y desaparecían.

-Eso es. -Bueno, pero escucha.

-A ella Lilli Palmer en "La residencia".

-Escucha, que cambio de tema, que te quedas en las pelis colgada.

-Bueno, porque me gusta el cine. -Ya lo sé.

-Y la mano, esa mano. -Esa mano, te crees

que eres la única, tengo una mano pequeña, pero ocupa.

Si quieres hablo así toda la noche.

-No, tonta, saldré yo así de misteriosa.

Que dice Mario mucho esa frase y la decía yo en la obra

y él es mucho de esa frase. -Bueno, que te ramificas.

-Misterio. -Eso nos pasó a nosotras

el día de los huevos poché.

-¿Tú te crees? -Me acuerdo.

-¿Sabes? Como me dio tanta mala leche

lo de los huevos poché. -Huy, lo poché.

-Sí, porque no me gustan los huevos crudos,

si hubiéramos empezado por el huevo frito.

-Mira. -Vomita en directo

como la niña de "El exorcista".

-El caso es que nos pasó lo mismo que aparecían

con pum, pum, pum. -Te clavo esto.

-Yo también estoy armada y total, no tienen fuego,

¿qué tendrán que cocinar? -Sí, lo tienen.

-No lo tienen, ¿por qué me llevas

la contraria en todo? -Porque creí que lo tenían.

Que enciendan las luces

de la cocina a ver. -Que no lo tienen,

no tienen los hornillos como tú le llamas.

Que, en realidad, es inducción. -Es inducción.

-Pero ella le llama hornillo. -Pues se lo llamo.

-Total, vamos a reconducir que nos ramificamos.

La pobre María Castro.

Bonita mía, con delantal negro que yo una vez me puse

tres delantales de tres colores.

-¿En el mismo día? -Sí, el mismo, pero, claro,

empezar la semana ya... -Empieza como una mujer marcada.

-Marcada, la mujer de negro. -A mí una mujer marcada

me gusta mucho como título de película.

-Pero no como concurso.

-No, como concursante, no. -Por ayudar a Jaime va y hala.

-Pues, fíjate, la buena voluntad se tendría que premiar,

eso se llama solidaridad.

-Epa, qué bien hablas cuando hablas bien.

-¿Verdad? Que hay veces que no se me entiende.

-No, bueno, ¿y María?

La perla que ha soltado, dice: "Aquí en la oscuridad

con cuchillos a ver qué pasa".

-Perdóname. -¿De dónde ha salido esa?

-¿Cómo que de dónde ha salido? Te digo que cuando recibí

los cuchillos en mi casa y abrí esa cremallera

y salió ta, ta, ta, ese desfile de cuchillos

y ya me veía de lanzadora de cuchillo y yo que veo

"Mentes criminales" y "CSI", empecé a pensar

en el deshuesado, pero no el de los pollos,

el de la gente. -Claro, que ahí debe haber

un mar de fondo muy curioso.

-¿Crees que ella quiere deshuesar a alguno?

-Si lo dice. -Sí, porque ella

fue muy discreta hasta ahora, igual es el delantal negro

que le dio esa turbiedad. -El delantal negro

te cambia la personalidad. Yo te lo digo, estás relajado

tienes el blanco, ya el dorado eres una persona

de alta... -Eres Mary Poppins.

-Sí, Mary Poppins, pero el negro saca lo negro de ti.

-Te sale lo negro. -Sale lo negro, el lado oscuro.

-Pues te digo una cosa, María, siempre hay un momento

para usar los cuchillos.

Hoy es un día muy especial, la ONCE cumple 80 años

y queremos celebrarlo por todo lo alto.

Qué bien. Queremos que viváis

por vosotros mismos una de las mayores dificultades

a la que se enfrentan las personas ciegas,

hacer la compra sin poder ver lo que compran.

Aspirantes, tendréis que ser capaces

de manejaros en el supermercado en la más absoluta oscuridad.

El olfato, tacto e instinto serán los únicos aliados.

Dios santo,

¿y si nos empezamos a tocar entre nosotros?

-Bueno, tendremos el sistema braille.

Como veis, aspirantes, Pepe no está, quiso conocer

más de cerca la realidad a la que se enfrentan

los discapacitados visuales

y está ahora mismo viviendo un día a ciegas.

Ah. -Muy bien.

-Interesante.

Yo te voy a agarrar, pero no te imaginas...

Adelantas el pie derecho. Sí, el pie derecho.

Y echas el bastón hacia la izquierda.

A la izquierda. Porque el siguiente paso

lo vas a dar donde has puesto el bastón.

Hago así. Eso es.

Lo más difícil es hacer la compra.

¿Pero vamos a hacer la compra? Vamos a entrar.

¿No podemos llamar y que nos la traigan a casa?

Tuve una experiencia increíble con un invidente,

con Abel Casinos, que es un paralímpico.

Corrí 12 km con él por la montaña atado a él.

Me iba demostrando a cada paso y a cada obstáculo

la falta de miedo. Era increíble.

¿No estamos en deportes? Va a ser un balón de rugby.

Vale, estos son los melones. Sí.

O los balones de rugby. No sé dónde estoy.

Por Dios, no me dejes solo.

Ay, lo que me gustan las paraguayas.

A lo mejor aquí hay un cartel de "No se puede tocar".

¿Entonces qué haces?

Como no lo vemos. Te lo saltas.

Seguimos tocando.

Tú asistes a una compra, a un espacio que no conoces

y encima sin ver. Es decir, no.

Es muy difícil.

¿Qué tal? ¿Cómo lo has vivido?

Mi máximo respeto, mi máxima admiración

por cómo eres capaz de defenderte

en un mundo hostil, con qué afán de superación

de seguir viviendo, de luchar y decir: "Claro que se puede."

Uno no se hace una idea de lo que sufre

una persona invidente hasta que pasa por su piel.

Y es la única forma de entender por las dificultades

que pasan en el día a día.

Yo sinceramente tengo que dar

un aplauso para toda aquella gente,

no sólo a los invidentes, para las personas que tienen

algún tipo de minusvalía física o psíquica.

Sí, pero ahora se llama de otra manera.

Una capacidad diferente o algo así. Y es verdad.

No, pero... -Pero tú sabes que yo

con mi madre, que va en silla de ruedas,

para entrar a tomar un café, es que no hay manera.

Es todo hostil, lo ha dicho Pepe.

Es que eso es. El mundo ya es hostil

para las personas normales. -Sí. Bueno, normales.

No entiendo dónde radica la normalidad

porque depende dónde te sitúes eres normal o no eres normal.

Pero lo habitual. -Sí.

Lo generalizado. -Por llamarlo de alguna manera.

O mayoritario. -Yo creo que no

estamos preparados. -No.

Y que tendríamos que hacer un examen de conciencia todos.

¿Y el sentido del humor que tenía el compañero?

Dice: "Igual poner un cartel de no tocar.

Nosotros como no lo vemos."

No, es que es maravilloso. -Me parece genio.

Es maravilloso. -Eso es maravilla.

Acuérdate que la edición anterior tú estabas en galería

y yo iba eligiendo a ciegas.

Ay, es verdad, que estabas tocando las cosas.

Es verdad. -Pero eso que en un juego

parece una cosa inconveniente

pero no llega a ser trascendente,

en el mundo real es muy difícil.

Es muy fuerte. -Yo viví esa experiencia

y me violentó mucho.

Lo hiciste bastante bien. Sabías lo que era casi todo.

A veces metiste la pata, pero no se te dio mal.

No es lo mismo hacer una compra cuando estás tú sola

que cuando tienes un exterior. Tela marinera, ¿eh?

Eso no lo hemos vivido nosotros, ¿eh?

Bueno, ya bastante con lo que vivimos.

Para qué vamos a meternos en más líos.

No nos vamos a meter en camisa de once varas.

¿Y qué compraron? -Y yo qué sé.

Pepe ha venido. -¡Pepe!

Pepe.

¿Qué pasa? Buenos días. Ya era hora, ¿no?

Qué ganas tenía de verte, Pepe.

Capitanes, ha llegado el momento de descubrir

qué sorpresa os ha traído Pepe.

Y se esconde debajo de esta campana.

A ver, a ver.

Aspirantes, esta campana

esconde el postre del menú que serviremos hoy.

Y ya podéis prepararos porque...

tenemos repesca.

(Aplausos)

Adelante, ex aspirantes.

¡Mira, mira, por allí! -¡Por allí vienen!

"¡Holi!"

Mira, el Xusito.

Y el Iván, y la Prendes, Antonia y Jaime.

Cuánto tiempo, por favor. -¡Paula!

Aquí se viene a darlo todo.

Y la ilusión de Antonia pues es como cuando venían

los carros del circo romano

y venían así, la emperadora Antonia

ha venido allí como Nerón.

¿Qué tal? -Mi amor.

Oh, por fin. -Hola.

Ex aspirantes, qué alegría veros.

Bienvenidos de nuevo a "MasterChef".

¡Bravo!

Qué guay, todos juntos otra vez.

¿Nos echabais de menos? (TODOS) ¡Sí!

Me ha chivado un pajarito que alguno que otro

se ha estado preparando muy a conciencia

para esta repesca. ¿No, Paula? Pues sí.

¿Y qué has hecho? Pues he estado viniendo

a todas las clases MasterChef.

Qué divina.

Mi cabeza piensa que quiere ganar.

Voy a poner todo lo que pueda de mí.

Pero sólo de mí, yo a los demás no los puedo controlar.

Estoy viendo a Dafne.

Dafne, cariño, ¿cómo va ese pequeñín?

Muy bien. Ha hecho así, ¿no?

Está creciendo. Sí, sí, sí.

¿Te encuentras bien? Sí, súper bien.

¿Con ánimos para entrar? Sí.

Así me gusta. Sí.

Tú como yo, hasta el último día aquí.

Hasta el último momento voy a luchar.

Vengo con muchísimas ganas. Quiero volver a entrar.

Todavía me siento con mucha energía

aunque me quede muy poquito para dar a luz.

Pero creo que me quedan todavía muchas cosas que dar

y que ofrecer, y que aprender.

Bueno, cómo ha sido esa vuelta. Todos en "olor" de multitudes.

Pero escúchame, te has dado cuenta que a Antonia

no la han saludado mucho. -Boris, así.

Así.

Tú imagínate que tú eres Antonia.

Hazme dientes. -Y yo...

Porque ella ha entrado y todo el mundo: "Hola."

Pero todos no han dicho hola. -No.

Lomana ha abrazado grandemente a Iván.

Bueno, no tan vehemente. Se le ha pasado muy rápido.

Lo ha abrazado más vehemente él que ella.

Es verdad, porque no sabe que ella ya tiene los ojos...

Ella ya está en otro lado, en otro sitio.

Él ha sido más vehemente. -Es una mujer muy soluble.

Es que me he dado cuenta, Carmen.

"Los abrazos rotos" es una película

que no sólo es un título de Pedro Almodóvar.

Es que yo tengo fotos de abrazos rotos míos.

Y sé de lo que estoy hablando. -Escucha un momento.

Y Dafne, que yo la veo como menos embarazada.

Menos embarazada, más delgada.

Y después está esta muchacha, la Prendes, que yo no la vi.

Es que es nuestra Usun Yoon. O sea, ella llegó,

y según llegó la mandaron para casa.

Y no la vimos. Y ahora ha vuelto.

Pero en la repesca, qué tensión, porque claro...

Hay gente que se fue con buen rollito.

Y hay gente que no. -Eh, que se fue matando.

Eh... fariseos.

Fariseos. -Les llamó fariseos.

¿Cómo la van a abrazar? Ella: "Hola, hola."

Y todo el mundo la espalda, ¿sabes?

Es que claro, esto no es fácil. -No es fácil.

Pues ya verás tú, pero como la pillen

ella se queda tan pancha.

¿Con qué cara vuelve habiéndoles llamado fariseos

a todos los compañeros que ha dejado ahí?

¿Cara? Cara le sobra. Ay, qué graciosa es.

¿Tú crees que sí? -Con la cara que tiene ella

puede volver incluso el año que viene, fíjate.

A otra edición. -A la siguiente.

Pero hay que tener cuajo porque les has puesto verdes.

Cuajo le sobra porque lleva mucho tiempo.

Antonia y yo tenemos más noches que el camión de la basura.

Le cabe volver y más.

Yo he vuelto a mi casa en un camión de la basura.

Yo no. -Que no había taxis. Yo sí.

Yo no, pero sí me acuerdo noches buscando a Asdrúbal.

Escucha y en el coche de la policía.

Yo en la plaza de los cubos, pegándole patadas...

¿A quién? -A los cacharros de basura.

¿Para qué? -Porque estaba hablando

con Asdrúbal y no me cogía, y me colgaba.

Entonces no estabas hablando. -Estaba gritando.

Y me dicen los basureros: "Vete para casa, Bibi,

que no merece la pena."

Ay, qué ternura. -Eso es filosofía vital.

Yo creo que esos son compañeros de vida.

Yo siempre digo que la gente de la noche,

los camareros, los barrenderos, la gente que hace

el servicio público son compañeros de vida.

La noche, la noche. -A mí no me confunde.

Bueno, pues a lo que íbamos. -Vamos.

A ti no te confunde nadie. Ni yo te confundo.

Tú si me confundes.

Bueno, a lo que íbamos. -¿A quién repescarán?

Porque Iván cocina muy bien.

Iván cocina bien. -Y si se ha preparado un poco.

A mí Antonia me parece, por lo que he visto,

que no lo hace mal, que se maneja.

Pero es más tradicional, como pasaba contigo y así.

No, con Pepón, por ejemplo.

Y tú también. -Yo no soy sofisticada.

Tú no eres de ninguna de las dos.

Mira que se me da emplatar. -Me voy a poner sofisticada.

Yo sofisticada no soy. -Pero así para nosotros, ¿eh?

En la intimidad. -Sí.

Una cosa como para nosotras.

Emplatar se me daba fatal, ¿eh?

Se te daba fatal. -Que mierda de "emplatamiento".

Bueno, hay que decir que como emplatadores

Juan Betancourt campeón.

Ay, sí. -El mejor emplatador.

El mejor emplatador. -¿Empotrador?

Anda, cállate. -No sabemos.

Emplatador. Empotrador... -Escúchame, estoy agotada

y no tengo ya más emociones en esta vida.

Despídete tú, Bibi, que yo voy a dormir.

¿De qué quieres que me despida? -Pues el sabor a vida.

Pues tendréis que esperar a la semana que viene.

Señoras y señores, hasta la semana que viene.

¡Sa...! -No, sabor no.

¿No qué? -Y mientras tanto, ya lo saben,

denle... pónganle sabor a la vida. Venga, hazlo.

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Las Retales. MasterChef Celebrity 3 - Programa 5

07 oct 2018

Bibiana Fernández y Anabel Alonso avanzan los mejores momentos de los concursantes de Masterchef Celebrities de la semana siguiente.

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