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Las Retales. MasterChef Celebrity 3 - Programa 1 - ver ahora
Transcripción completa

Buenas noches. Qué sorpresa, ¿verdad? No nos esperabais.

Bueno, pues así va a ser. Cada noche después

de "MasterChef Celebrity", estaremos aquí Bibiana y yo...

Oye, para, para un momento.

Sí que es verdad que somos

Bibiana y Anabel o Anabel y Bibiana.

Aquí nos conocen... Nuestra carrera no sirve.

Somos Las Retales. -Somos Las Retales.

Somos un compendio. -Desde que hemos pasado por aquí,

somos Las Retales. -En "MasterChef" somos Las Retales.

A mí me dicen mucho que nos echan de menos.

Ya estamos aquí. Ya nos tenéis

acopladas otra vez. Bueno, pues estaremos aquí

cada noche después del programa comentando lo que ha pasado

e intentando avanzar lo que va a pasar

en el programa siguiente.

Bueno, a ver. Digo "intentando" porque lo que queremos

la Retales y yo es salir en "MasterChef".

Dime tú a mí. ¿Qué hacemos nosotras ahí mirando esa pantalla

y viendo a estas criaturitas? No tengo nada en contra de ellos

porque son amigos y los quiero mucho.

Pero yo lo que quiero, es salir a cocinar.

-Y mira que se te da bien cocinar y comer a la par.

Yo no he visto a nadie que pueda mantener esa actividad.

Hago las dos y con alegría.

También te digo una cosa. En nuestra edición,

no es porque sea nuestra, ni mucho menos,

pero ha sido la mejor. -¡Hombre!

Esa cantidad de gente, ese Corbacho y esa Silvia.

Estos son unos novatos. Yo los veo despistados.

Pero, bueno, vamos a ver qué pasa.

Santiago Segura, Antonia Dell'Atte, Boris, Mario. A ver qué hacen.

Oye, espera, espera. Vamos a empezar a ver esto

y ya después comentamos. -A ver.

Limpia ahí, que tengo que lavarla.

Y luego lo vamos a hervir. Mira. Así está bueno.

Perfecto. Gracias, Antonia.

A los calabacines tenemos

que darles un último bote. -Ponle aquí, ponle aquí.

-¡No, no! -Sí.

¡No! Espera. Eso por último.

Mira. Si no se hubiera ido aquí, que se reduce todo...

¡Eh, cuidado!

A partir de ahora, va a ser Antonia, la brava.

No soy brava yo. Mucho. ¿Manda Antonia y manda bien?

Hay una gran diferencia entre mandar y ser una mosca cojonera.

Toma ya. ¿Qué ha dicho? No entendí.

No. Es mejor que no lo entiendas.

-Yo no he mandado nada. -Por eso.

Me encantaría ser una mosca muerta.

-¡No! -Me encantaría.

Asúmete como mosca cojonera.

No soy cojonera. Vale. Me lo asumo. Me encanta.

Antonia, asúmete como mosca cojonera.

(ANTONIA) Parece que las críticas las llevo mal. No.

Los insultos, la ofensa, no me gustan.

Aunque he sido una mosca cojonera,

le he dicho a mi amigo que se ha equivocado

y tenía que haber dicho: una mosca cojonuda.

-"Certo, certo". -Tengo que aprender algo

de Santiago, ¿verdad? Me vas a dar una clase.

-De lo que quieras. -Clase de cinismo.

Muy bien.

(ANTONIA) Si yo veo que hay una injusticia

y hay alguien que quiere malmeter

y decir una cosa por otra, yo reviento.

Espérate, que ponemos estos más calentitos.

¡Vale, vale, vale! Que no pasa nada.

Oye, que no pasa nada. -Sí. Lo has hecho...

No pasa nada. Relájate.

(CARMEN) No pasa nada. -Relájate.

Lo has hecho con buena intención. -Claro, hombre.

Relajaos. -Estamos todos relajados.

No. No estás relajada. Parece que porque se ha ido

la pinza, ha sido una tragedia. Relájate.

Estoy relajadísima, mi amor. Relájate tú.

-Ya está, chicos. -Sin problema.

Estaba intentando solucionar una cosa. Pues ya está.

-No te enfades. -Sí. Pero no me digas

como si hubiera sido una tragedia.

Has reaccionado como si hubiera sido...

No te has dado cuenta, pero no veas.

-Sí, sí. No me doy cuenta. -Claro.

Tú no te has dado cuenta de cómo te has dirigido.

Claro que sí me he dado cuenta.

Tiene que ser de la misma medida la "enfadadura".

Si tú me superas, no va bien.

Te digo una cosa. No es comparable,

porque tú también empezaste... -Mira cómo me he quedado.

-No me extraña. -Íbamos a comentar

lo de la semana que viene, pero no podemos pasar por alto

el carácter de Antonia.

Bueno, a ti también te pararon en el primer programa. Acuérdate.

Yo era un poco protestona, pero dónde va a parar.

No, no. Ella quiere comérselo.

Antonia, ¿tú ves que es muy disparate?

-Sí. -Pues le pegan las dos vertientes.

O sea, pasa de la danza al crimen en un momento.

Ella está bien, como normal, forma un escándalo.

(RÍE) Pasa de la danza al crimen. -En 0,3.

Los que han tenido que torear esta semana... esta edición.

-Esta semana. -Esta semana, esta edición.

Todo el tiempo han toreado con estas fieras, los pobres chefs.

Y mira que yo a los chefs no les tengo aprecio. A Pepe sí.

Y a todos. Todos y cada uno de ellos son especiales.

-Sí. Especiales sí. -A Jordi le tengo debilidad.

Tú le tienes debilidad porque te comió la boca, cariño.

-Se la comí yo a él. -Como decía la otra:

"Se puede comer". -Pero Jordi siempre tiene

esa fama de sieso, pero luego...

-No. Tú sabes que a mí mi Sergi me gustaba mucho.

Pero yo tenía debilidad con mi Pepe.

Pero aquí tienen tela marinera, eh.

Te digo yo que ha asustado al toreador y todo Antonia.

-Y al toro. Al toreador y al toro.

Ya te digo yo. Me da a mí que más de uno,

también nos pasó a nosotras,

no sabe dónde se ha metido. -Sí.

Carmen, ¿te has perfumado bien para empezar esta primera prueba?

Lo normal, como todos los días. Yo siempre me perfumo.

¿Y cuánto es eso en litros? No, litros no.

Porque uno tiene que dejar una estela de olor,

pero no apabullar. Además, he decidido

que esta semana yo no voy a sufrir.

He venido a pasarlo bien y a aprender.

-Una fiesta. -La otra semana sí sufriste, ¿no?

Sufrí muchísimo. He adelgazado dos kilos.

Claro. Llego a casa y no puedo ver comida.

No puedo. ¿No puedes ver comida?

No. -Pues perfecto para "MasterChef".

-Es perfecta. -Este es tu programa.

Estoy saturada. ¿No practicas entonces en casa?

¿Qué voy a practicar, si no tengo tiempo? Llego a dormir.

(CARMEN) Llegué a mi casa

después del primer programa hecha polvo,

con unas ojeras, una cara...

Me miro y digo: Carmen, estás para tirarte a los leones.

El último día que tuvimos unas pruebas

que a mí me revolvieron el estómago,

no sé por qué, porque nunca había...

Pues, hija, si era chocolate.

No quería ni verla porque como estoy

todo el tiempo con comida,

cuando llego a casa tengo que desconectar.

¿Pero qué haces? Llegas a casa, te quitas el tacón.

Tomo fruta. ¿Pero ni la cortas tú?

Sí que la corto. Me doy un baño para relajarme.

(CARMEN) Siempre pongo velas, una música muy chill out.

Y luego, pues aceite.

Tengo uno maravilloso de lavanda que me regala una amiga mía,

que es maravilloso.

¿Cuánto queda?

Mierda.

No sé. Aquí se ponen las cosas a funcionar.

¡Carmen!

¡Carmen! ¡Hola!

¡Carmen Lomana! ¡Aquí estoy!

Eva, ¿puede venir un momento?

¿Qué dices, Carmen? Que si puede venir él un momento.

¿Quién? El cocinero.

¿A tu cocina el cocinero? ¿Ahora? Cuando pueda.

Es para preguntarle... No, Carmen.

Pues claro que no, hija mía. Sí. Claro.

Ella está acostumbrada a un sirviente.

Ve tú, Pepe. Voy yo. O los tres.

(CARMEN) ¿Cocinar para mí? Pues no.

Tengo a una persona hace muchísimos años.

Además, cocinar para mí, lo puedes hacer tú y cualquiera.

¿Qué tengo que hacer? ¿Pedir perdón por esto? ¿Eh?

Es que para mí es lo natural.

Yo no sé por qué se asombran tanto.

Pruébalo, a ver si te gusta. ¿Cómo que no?

Es comer tu plato. Si ya lo he probado.

Tenemos que ver si te gusta y si de verdad crees

que es un plato que está...

Es que yo soy vegetariana. (RÍEN)

¿Qué ha pasado? -Me da mucho asco.

¡Ay, no, mi vida! No. Pobre.

Me vuelve loca. -Es un filón.

Es un filón. -Muy a favor de Carmen.

En el segundo programa dice: "Ya estoy saturada".

-Pero lo entiendo. -Estoy saturada

y quiero desconectar, en el segundo.

Yo me teletransporto al pasado

y la entiendo perfectamente. -Ya.

La entiendo. Yo sé que entra en conflicto

con que estás haciendo un programa de cocina.

Es verdad que una mujer acostumbrada a tener

servicio en casa y que le hacen la comida,

que a lo mejor no es lo común de casi todas las familias

que nos están viendo, en el caso de ella, es normal.

Ha tenido una posición económica que se lo ha permitido.

Tiene a una persona que le hace de comer.

De repente, estar desde por la mañana hasta por la noche

pelando, cortando, cuando llegas a casa

lo último que quieres, es pelar patatas.

-Estamos en el segundo programa. -Verás tú en el 16.

Por eso te digo. (IMITA A CARMEN) Por favor,

cocinero, cuando pueda.

Cuando pueda, que venga. -Fruta.

Carmen tenía que haber venido al programa con su servicio.

Con su servicio y de Óscar de la Renta.

Y me gusta mucho cuando dice: "Cuando voy a mi casa, desconecto.

Me pongo chill out. Me pongo chill out".

Es así. Chimpún. Hola. ¿Qué tal?

El que quiera, bien, y el que no, nada.

Me ha gustado mucho cuando le han dicho que tiene que probar

y ha dicho que es vegetariana. -Ha puesto...

Ha puesto cara así. Así como avinagrada.

Dice... (IMITA A CARMEN) Yo esto no sé.

Escúchame, Carmen. O sea, has venido aquí

precisamente a eso, a trabajar.

¿Cómo está Vaquerizo Esponja? Buenas noches, chef.

Vaquerizo Esponja está bien.

Yo absorbo mucho.

¿Quién vive debajo del mar? ¡Mario Esponja!

¿Quién vive debajo del mar? Mario Esponja.

El problema es que absorbo tanto, es tal la cantidad de absorción,

que después lo suelto de forma mezclada

y entonces es un disparate y un disloque.

Patricio es el mejor amigo de Bob Esponja pero es mariquita

y yo con ellos me llevo muy bien,

no eres nadie sin un mariquita en tu vida.

Yo lo tengo, aunque no lo sea, pero todos creen que soy mariquita.

Ahora voy a ser la cocinera mariquita.

Pero ¿vas a ser capaz de ordenar toda esa absorción extraña

que me cuentas y que me...?

Estos días, he aprendido a ordenarme a mí mismo.

Bueno, ya es mucho.

Con intención y sentido común se consigue todo.

Pero ¿tienes de eso? ¿Sabes? Soy un gran actor.

Yo he sido chico Torrente.

Ya me lo imagino, Santiago, memorizando el guión.

Bueno, la verdad es que no tenía mucho texto

pero como mímico es un crack.

-Aquí hay pruebas donde la mímica es importante

o con "mudismo", que para mí sería muy difícil.

-Es mutismo, ¿no?

-"Mudismo". "Mudismo", de mudo, claro.

-Imagínate que tenga que hacer un plato con "mudismo",

yo no creo en el "mudismo". Yo doy patadas al diccionario,

muchísimas, de verdad, lo reconozco,

y por eso creo que la gente tiene esa opinión de mí,

que se cree que... yo soy una persona culta aunque no lo creáis.

Como dice mi madre: "Si fueras mudo, reventabas".

Hombre y explotaba, directamente, como un pepino.

Volviendo a la cuestión culinaria, ¿ves?

He absorbido tanta pregunta que se me ha olvidado qué me preguntabas.

(Risas)

-La verdad es que a Mario "mudismo, mudismo" no lo veo.

-Le pasa como a ti. Lo conozco y... Y como a ti, ¿eh?

Tú me criticabas pero hablas más que yo.

-¿Que hablaba más? -Sí, que te calles.

Eso, así vamos a seguir. Tú te callas y yo lo explico.

Mario es una persona que tiene incontinencia verbal.

-Sí. -Y lo que dice es verdad,

absorbe mucho y se le mezcla todo y dice una cosa y...

Como lo de la "sicam", ¿te acuerdas?

-Huy, sí, la "sitcom". Claro, a ti te pasa igual.

-A mí me pasa igual, pero yo he trabajado con él

y debo decir que es una persona con mucha disciplina,

y estoy segura de que a lo largo del programa, va a ir...

Bueno, no sé hasta dónde llegará pero llegue adonde llegue

se va a reconvertir, parece que está de cachondeo...

-Lo ha dicho, es un gran actor. -Y muy trabajador, sobre todo.

-Escúchame... -Otra cosa, el detalle de la red.

-Te iba a decir... -Ay...

Mira qué grito he pegado, voy a alargarlo más. Ay...

-Yo intento meter pero... -¿Sabes qué?

Tengo que decir lo de la red... -No me deja.

-Porque a mí... -No me deja.

-Que te calles. Es que tengo que explicar lo de la red

porque Pepe me ponía banderillas en la cabeza.

-Tú no te pondrías una redecilla como si fueras una goyesca.

-Sí, porque me gusta mucho la época goyesca.

-Te viene con una redecilla de esas de mi madre cuando dormía

y no te la pones. Mi madre duerme. -Pero con el traje, también.

-¿Qué? -Me hubiera puesto el traje.

El tema es decorarte entera, tienes rejilla, pues de goyesca.

¿Por qué no? Es a favor del espectáculo.

¿Qué problema tengo para cocinar unos callos con un traje así?

-Hablamos de la redecilla, que no te la hubieras puesto

porque esta cosa aquí... -Mejor que los pinchazos de Pepe.

-Normal, porque estabas así y te los ponía así.

-Me ponía una aquí y...

-Eres una insurrecta y no te la pondrías.

-Eso no ha pasado y no lo sabremos. -Claro.

-Lo que me ha gustado es el detalle tan mono.

Alaska, que parece que no dice, que es tan discreta...

Pero se le ha ocurrido el detalle de la red.

Al ponerte la red, no sabes la de pinchazos que has evitado.

Digo yo, después de tanto hablar y de tanto...

-Tanto hablar tú, porque yo solo lo intento.

-Perdona, no sigas metiéndote en esto.

¿Aquí no nos podrían poner algo de beber, un detallito,

una comidita...? Un detalle. -Por favor, traednos algo.

-Una copa, un algo. -Venga.

Bueno, Boris, cuéntanos.

Me gustaría decir que el trauma ha sido que delante de mí,

durante toda la ejecución de este plato, estuvo Jaime;

no podía separar mi vista de las orejas de Jaime,

que son muy bonitas, de lo más bonito que tiene,

y que la gente no se fija porque hay más donde fijarse.

Entonces, para mí fue muy difícil toda la cocción y, bueno...

No sabía por dónde ir ni por dónde empezar.

No me creo que solo te fijases en las orejas.

Algunos hombres te sorprenderíamos de las cosas que vemos en otros.

(TODOS RÍEN A CARCAJADAS)

Se está estableciendo un entendimiento entre Jaime y yo.

Yo no he venido con eso en la cabeza, ¿entiendes?

Me parece genial que me ponga el brazo en el hombro.

Sigues teniendo la escama bajo el ojo.

-Quítamela, venga. -A ver, espera.

Tengo las manos tan horribles. -Pero no te recrees.

-Espera, un momento. -No te pongas nervioso, Boris.

-No te muevas, mari... A ver, ya.

-¿Me has llamado maricón? -No te he llamado...

-Ah. -Solo es una manera de hablar.

-En sentido figurado. -Ahí sigue.

Yo jamás he estado con un hombre tan grande, no sabría...

-Ah. -Cómo acoplarme, por dónde empezar.

-Con la pinza. -No, María, quítasela tú.

Quédate quieto. -Una pinza Boris.

-Quédate quieto, venga. Ya, ya.

-Le vas a arrancar el ojo. -A lo mejor es un lunar.

Listo, ¿y ahora? -Qué bien te ha venido

"MasterChef" en tu vida, para flirtear mientras cocinas.

-Hay que abrir la mente y darse hacia lo que se disponga.

-Yo tengo clara mi sexualidad. -Yo, también; yo, también.

-Ay, madre mía lo que promete. Qué relación tan bonita.

Boris se arrima al sol que más calienta, qué listo es.

Qué listo es. -Hombre, claro, perdona.

Lo ha visto y ha dicho: "Cocinas a mí, a mí".

-A Santiago no le quitaría la escama.

-Sigue con la escama en el programa trece.

Fíjate, te digo una cosa, no sé si ganará

pero si yo estuviera de maestra, ese ganaba.

-Ya te estás decantando solo por una cosa física.

Te pasaba con Saúl un poco. -Perdona.

-Te pasaba con Saúl, porque tienen esos brazos que te pierdes.

-"Esos brazos" y todo lo demás, ¿has visto que estaba Boris al lado

y a Boris no se le veía? -Y no es pequeño.

-No es pequeño y no se le ve al lado de él.

Es doble de ancho, como las telas esas.

-Y lo bien que nos vino Saúl para coger esas piezas de atún.

-Con ese atún de sesenta kilos. -No se podía.

Pero siempre viene bien un hombre cachas en la cocina.

-En todos lados, en la cocina y en la cama.

-Pero ahora estamos en un programa gastronómico.

-Pero ya que estamos, el Pisuerga pasa por Valladolid..

-Sí. -Y aprovechamos.

-Jaime será lo que sea pero manejable no es.

-Empieza por donde sea y termina por donde sea,

ponte a trabajar, hija mía, un poco de alegría.

-No te lo discuto, escúchame.

Es que no sabes cómo abarcar y lo dice Boris.

Lo dice Boris, no lo digo yo.

-Ay, Boris, Boris...

-Dice que no sabría por dónde acoplarse ni nada.

-Lo voy a decir directamente. -¿Qué?

-#Déjame que te cuente...#. -Ya lo ha dicho todo.

-Que diga eso Boris. -¿Qué?

-Lo de las orejas. No quiero acoplarme al término taurino.

¿Sabes lo de las orejas, los rabos? -Sí, sí.

-Me he fijado en las orejas. -¿Son bonitas?

-Pequeñas y recortadas. -Enmarcadas en la barba.

-Sí. -Me he fijado.

-Pero habiendo tanto donde mirar, como dice Boris.

-¿Sabes una cosa? -¿Qué?

-Este chico bien, Saúl bien, pero tengo una debilidad.

Ya te lo he dicho antes pero tengo debilidad por Jordi.

Tengo una debilidad por él... -¿Dónde vas, loca?

-Tiene unos ojos... -También me gusta, pero relájate.

Baja. -No puedo relajarme con agua.

-¿Cómo nos vamos a relajar con agua? Digo una cosa.

En este programa, con todo lo que hay en el "supermarché".

-Ay... -Ese supermercado es gloria,

no lo quería decir, pero lo digo. Me mandaron una cesta, ¿a ti no?

-Una cesta que cabía hasta yo. -Qué rica, qué rica.

Diciendo eso, un poquito de algo, un poquito de sustancia.

-Algo alegre. -¿Qué diría Carmen?

(CON ACENTO PIJO) Por favor, camarero, camarero, un vinito

para mi amiga y para mí. Un vinito.

-Así lo pediría. -A la brasa, como me gusta.

(ONA) Ay, no me dejas.

-¡Cógelo! -Ni uno ni el otro.

-Tengo ganas de esta prueba porque es muy dinámica

y puede haber mucho susto y barrera pero, también, puedes tener suerte.

No sé cómo funciona, pero me da igual.

(ONA) Iván, me lo robas todo.

-Coge esa.

Iván. Hola.

¿Qué hay en tu caja? Ayuda de Jordi diez minutos.

¡Toma ya! (MARIO)¡Hala, qué suerte!

-Igual no se la pido. ¡Anda, mira!

(TODOS) ¡Oh! -¿Para consejo vale?

No te hace mucha falta. Un chico que vale para todo.

Iván, eres un hombre inteligente.

(RÍE)

Le ha sentado fatal. Te iba a ayudar, pero verás.

Ya, ya, me he pasado de vacile ahora, ¿no?

Joe, es verdad, tío. Eso es muy duro, ¿eh?

Voy chulín, otro día no, pero hoy quiero intentarlo.

Se ha sobrado ahora, ¿eh? Sí.

Que no le haces falta. No te necesita.

Claro. No eres indispensable.

¿Pensabas que te llamaría corriendo? "Dame una idea".

Oye, no me llames cuando no pueda arreglar nada, ¿eh?

¿Vienes a controlar las alcachofas?

¡Hala! Qué buena esa.

Pero, vamos a ver, que eres el pinche de Iván.

Me quiero retar a mí mismo, quiero intentar hacerlo yo.

Si veo que me quedan diez minutos y no llego, lo llamaré.

¿Qué pasa, Iván? ¿Qué pasa, tí... chef?

Iván, a priori, parece que vas de sobrado.

Me he flipado un poco.

Cómo me mira.

Soy de golpearme, de golpearme, quiero muchas cosas,

me equivoco mucho porque quiero abarcar mucho

y creo que es bueno.

Llevamos dos semanas juntos, no te conozco demasiado

y te haré una pregunta obligada: ¿Eres un inconsciente,

no tienes sentido común o eres un sobrado?

¿Pero por qué lo dices?

Madre mía. -Bueno, diré una cosa...

-Me quedé loca. -Y yo.

Por eso no sé qué habrá pasado,

pero una cosa, me gusta ese punto. -A mí me parece muy arriesgado.

-No, arriesgado al máximo.

-¿Viste a mi Jordi cómo se quedó así de...?

Le ha dolido, le ha dolido. -Tú estás muy a favor de Jordi

y yo estoy a favor de él porque me gusta esa especie

de cosa como que no es que vaya de sobrado, es de quererse retar

a sí mismo para ver si es capaz.

¿Pero qué pasará? Porque dice: "De momento, no,

pero cuando falten 10 minutos le llamo".

Pero dijo Jordi: "Cuando no pueda arreglar nada,

a ver qué hacemos". -¿Y lo habrá aceptado,

lo llamará o no? -No lo sé.

Yo creo que no, porque yo trabajé con Iván

y croe que ha pasado de Jordi.

-¿Sí? -Y eso es doloroso.

-Pues apuesto por el sí. -Él vio que estaba sobrado.

-Sí, un punto sobrado, pero me gustó ese punto de sobrado.

Pero creo que al final, al final lo va a aceptar.

-Pues creo que no, dirá: "Yo por mis...", tal.

-¿Sí? ¿Te imaginas que hubiéramos tenido esa cinta?

-No sé, me marea, la veo rápida. -Eso de tirarme y coger

un calabacín sin sentido y sin saber qué voy a hacer.

-Y en la caja los 10 minutos de Jordi.

-Bueno. -Yo 10 no, yo media hora con Jordi.

-Otra vez, le voy a dar así, qué harta me tiene de Jordi.

Mira, Jordi, te tengo cariño mucho, pero me tiene harta.

-Pero era muy rápido. -Es lo que me gusta, rápido,

imagina tirarte y coger un ramo de apio.

Un eso, un manojo de perejil. -Un manojo.

-Sin ton ni son, sin saber qué vas a hacer.

-Nada. -Y coges perejil y te ves con él.

-Pero eso va bien para todo, pero una caja de cartón.

-No, te lo pones en la cabeza. -Ya, pero esa cinta

nos hubiera transportado a la final a las dos.

-Pero, escucha, nosotras ya que estamos aquí

a lo mejor nos dan la oportunidad. -Es verdad.

-Yo quiero otra oportunidad, ¿o seguimos hablando siempre?

-No, quiero salir en "MasterChef"

para ver lo que evolucioné en un año.

-Y seguro que a la gente le va a gustar, le dará punto.

Yo llevo un año sin pisar la cocina porque tras esto

me pasó lo de Carmen Lomana y llegué a casa cansada

pero ahora estoy loca por salir, lo que daría por salir,

mira, estoy que me arranco.

-No, no, se sale del pellejo. -Como por bulerías,

me salgo de mí misma. -Yo me saldría si tuviéramos

otra cosita porque seguimos con el agua

que yo: "Camarero, camarero" y aquí no hay camarero.

-Camarero. -Camarero y el agua está

como un consomé. -Ni consomé, el consomé

al menos está calentito, pero esto ni eso,

qué poca gracia, qué pena.

(CARMEN) Manitas de cerdo.

Huy, qué deprisa.

Venga, que la cosa va rápida. (BORIS) Es que no sé cuál.

(JAVI) No es de correr. Yo creo que no.

Este no se ha pegado una carrera en su vida.

Boris, ¿te gusta el plato? La cinta, Boris, que salen.

¿Dónde está la olla exprés? Corre, que corren cosas.

Pero corre, corre.

(CARMEN) Mira, mira, mira.

Corre.

Anda, si sabe correr. Que te perderás cosas.

(MARIO) Corre, Boris.

Boris, ¡Boris Izaguirre!

¡Dígame, Eva, dorada, qué debo hacer!

¿Tienes caja? Tengo caja, sí,

tengo un instrumento. ¿Qué es eso?

Bueno, creo que es como una válvula.

No, no, no, es un sifón.

¿Y qué se hace con el sifón?

Yo me concentro mucho, soy muy concentrado

porque mi trabajo, en realidad, es escribir y escribir

es un trabajo muy solitario y, la verdad, para mí,

esto de la cocina me lo recuerda mucho.

Boris. ¿Qué?

¿Qué te pasa? Estoy haciendo ejercicios

de meditación tras.

Ah. Digamos que no es una meditación

muy trascendental porque la trascendencia

y yo no nos llevamos bien.

Anda, coge la trascendencia tú, tu plato y os venís para acá,

ah, y Carmen Lomana que se venga también.

Aquí estamos, mi amor, mira qué divinos.

Yo creo que terminaré trabajando en tu casa de mayordomo, a ver.

(Risas) Me encantaría, de verdad.

Con el estilo que tienes. Sí, no se traduce en la comida aún.

El estilo no te creas

que se nace con él, hay que educarlo.

Oh. -Mira, yo...

yo me animo nada más que con ver esto.

-Ya esto cambia, ven, vamos a brindar.

-Oye, de verdad, por Boris porque a mí ese momento

que hacía lo de la paloma. -Sí, pero me encantó porque dice:

"Yo me concentro mucho", lo vi deambular por la cocina.

-Lo vi reconcentrado más que concentrado.

-Lo veía deambular, todos atacados y él dando vueltas,

hola, qué tal, no se despeinó. -Es que... ¿tú sabes a quién

veo yo descolocado? -A quién.

-A tu Jordi con lo que te gusta.

-Sí, porque al decirle lo del estilo digo...

-Ahí se quedó como diciendo: "Tendré que aprender algo".

-Mutismo. -Pero tiene razón en eso,

es verdad que... este queso no, me gusta más este.

-Yo este porque ocupa más.

-Pero ocupa mucho. -Sí, mucho, tienes razón.

-Yo por los dientes como estoy con los implantes.

-Bueno, el caso es que Boris me encantó la sangre fría.

-Y tranquilidad. -Y lo del sifón dice:

"Esto qué es". -Un sifón.

¿Y qué se hace con un sifón? Pues qué se va a hacer.

-Eso es de parvulitos de culinaria.

-Hombre, lo primero que te enseñan a ti,

es más, te enseñan todas las técnicas nuevas que hay:

sifones, espuma, esferificación,...

-Y para eso es. -Está el sifón.

-Claro, y yo te digo una cosa, ya que vi a Boris

muy tranquilo y relajado, encima hace yoga

para relajarse más, o sea, no...

¿Más relajado? En el próximo programa sale durmiendo.

-No sé, claro, con tanto relajo para nosotras era un estrés.

-No, yo para salir, qué yoga, me tomaba tres lexatines

si no, no empezaba el programa. -Llámalo equis, es tu yoga.

-Bueno, llámalo equis, sí, pero equis era Lexatin.

Y ya que me tomaba tres con el yoga y eso salía ansiosa

no salía relajada. -Porque luego tomas

tres pastillas, cuatro cafés y una cola.

-Claro, bueno, pero dentro de eso

es mi manera de equilibrarme y aún así salía tensa, mira.

-Sí, pero te digo una cosa... -Triste no estaba en el cocinado,

pero sí tensa. -¿Os dais cuenta de que no hay

manera que yo diga una frase seguida?

Yo porque digo mis cosas. -Aprovecha que bebo.

-Te gusta, te gusta. -Sí.

-Pues resulta que le veo relajado y hace yoga tras,

¿es yoga basura? Ha dicho yoga tras.

-Tras será para atrás. -Ah, ya, para atrás.

-Digo yo, no lo sé, no quiero meter la pata

que él es muy "snob". -¿Y no viste cómo le miraba

Carmen como diciendo?

-No, a Carmen la veía bien. -Decía: "Qué marcianada es esta".

-Lo veía bien porque Carmen debe ser de yoga.

-Ella es de yoga "chillout".

-Es de yoga, pero por dentro. -De yoga "chillout".

-Lo lleva por dentro, al llegar a casa, yoga.

-Oye, y de lo que vimos hasta ahora que son retazos,

aún es muy pronto, a ti qué te parece,

cómo ves a la gente, a quién ves más, menos fuerte,

despistado, que promete, que no. -Despistados, despistados

los he visto a casi todos,

pero, claro, al llegar a este programa se llega

muy despistada y si venías despistada

al llegar te despistas más.

-Pero yo veo a Iván, no sé si porque iba sobrado,

pero le veo muy de cocinar, de saber qué y cómo y tal.

-Yo me da confianza el jugador, pero no solo

por ser guapo, no sino porque como jugador

todos los deportistas suelen tener disciplina,

mira Saúl que no sabía hacer un huevo y después...

-No llegó que no sabía hacer un huevo, él llevaba un tiempo

preparándose no como nosotras. -Pero ese tiempito que llevaba,

pero antes no había frito un huevo en su vida, entonces

los deportistas yo confío en que como tienen disciplina...

-Pues Ona que es sincronizada con otras, qué me narras.

-Bueno, y después yo a mí

la que sí, pero es por simpatía, además de Mario y Boris

está Paz que le tengo mucho cariño y es una mujer

que la ves y es tranquila y eso viene muy bien para esto.

-Además es muy curranta y disciplinada.

-Mucho, entonces... -Es la primera vez

que viene a un programa de televisión.

-Y después Antonia... -Y querrá quedar ideal de París

y ella... tiene tesón. -Lo puede.

-Bueno, nos gustaría, pero no podemos deciros...

-¿Seguro que no? -No.

-¿Ni un poquito? -No podemos comentar

lo que pasará la semana que viene. Habrá un momentazo,

uno en especial, en las cocinas, que no os lo podéis perder.

Es que es muy grande, muy grande.

Ya, ya, pero yo, de verdad, aunque sea un...

-No, no. Bueno, ahora que estamos solas siempre quise hacer esto

que son años viendo a Eva haciéndolo y digo...

-¿A ver?

Buenas noches a todos, nos despedimos hasta la semana

que viene y ya saben, pónganle sabor a la vida.

(RÍE)

¿Qué te ha parecido? -Cómo te ha quedado,

te quedas con el papel de presentadora

y con el de Sami. -Oh, qué cosa.

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Las Retales. MasterChef Celebrity 3 - Programa 1

09 sep 2018

Anabel Alonso y Bibiana Fernández, ex aspirantes del programa, analizan, a su manera, material inédito del capítulo de la semana siguiente. Un repaso de los mejores momentos, repleto de novedades y cargado del humor que les caracteriza.

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