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Para todos los públicos MasterChef Celebrity 3 - Programa 6 - ver ahora
Transcripción completa

Tenéis 120 minutos para replicar el postre.

Hay una "pocione" mágica aquí.

(CANTA) #¡Mambo italiano, el mambo!#

Esto es la galleta.

El mensaje del postre original se pierde bastante con el tuyo.

Tenías una buena base de bizcocho.

Y ahora aquí está mal. Es un suspenso.

¡Vamos, vamos, vamos! -¡Ay, que están vivos!

¡Que no se caigan, que no se caigan!

¡Pobre cangrejo!

¡No, pasa, pasa! -Antonia, mira, siéntate.

Carmen, sal. Y entra Boris. -Yo no me voy de aquí.

Con tres estrellas Michelín, Martín Berasategui.

Garrote.

Se me ha quemado la cebolla. Hay que hacer uno nuevo.

Antonia, cuidado con el aceite. María, quítate.

Yo me he acercado a verte cocinar y estabas abajo.

Me he sentido muy atacada "de" mis compañeros.

El aspirante que no continúa es Antonia y Jaime.

¿Los dos? -¡Jaime, arriba!

Buenas noches y bienvenidos a "MasterChef Celebrity".

Ay, ay, ay. Ya lo han colocado raro.

¡Oh, my God!

Arrancamos la semana con unas cocinas redecoradas

y que van a acabar con un famoso menos.

Y con un famoso más. Luego os doy más detalles,

que no quiero que me oigan.

Perdona que no te hagamos caso, pero hay algo aquí muy notable.

Está distinto.

Hola. -Hola.

Sólo hay dos fuegos, más no hay.

Sólo hay dos fuegos. -¿Y dónde están los chefs?

No hay nadie aquí. ¿Ahora te das cuenta?

Estaba todo distinto.

Luego veo a Eva con un vestido maravilloso.

Y ni me he fijado que no estaban los jueces.

Mario. Dime, amor mío.

¿Qué crees que va a pasar? Yo no lo sé,

porque como yo tengo dicho desde el primer día

lo que pasa aquí se escapa a cualquier pensamiento previo.

Yo tengo mi teoría. A ver, cuéntamela, Óscar.

Somos ocho. Ahí atrás hay ocho espacios.

De esos ocho sólo se van a clasificar cuatro,

que van a venir a estos.

Y de esos se van a clasificar dos.

Anda, pero qué rapidez. Ay.

Ay. Ay.

No sé qué, algo corriendo. Algo hacer rápido.

Pero vamos mal porque si realmente

tiene razón Óscar y es una cosa de rapidez

no estamos nada rápidos a esta hora.

Mario está ahora mismo...

Yo estoy ahora mismo "descolocá" y "empaná".

Que a lo mejor la rapidez no, es la habilidad.

¿Habilidad? -Claro.

Esa palabra y yo no tenemos...

Boris, eres muy habilidoso

poniéndole como un marco incomparable a todo.

Gracias. Tú llegas con el plato

y ya le cuentas una literatura a los jueces

que si yo fuese juez ganabas "MasterChef".

Gracias, mi amor. Gracias.

Pero no lo soy. De hecho no fui yo

la que le dio el delantal negro a María.

Ha sido Pepe. Así que hoy tienes que venir

con más fuerza que nunca. Sí.

Superar esas tres pruebas, porque inevitablemente

vas a estar en la eliminación.

Obviamente.

A estas alturas ya sabéis que cada semana es un desafío.

Superar esos desafíos

es lo único que os acerca a la final.

Así que concentraos y disfrutad.

Bienvenidos a la batalla de MasterChef.

(GRITAN) ¿Pero esto qué es, por favor?

No ves como te digo que no hay que...

El tren del miedo. -Ay, por favor.

¿Qué tren es ese? Yo creo en el AVE,

en el Alvia, en el ferrocarril, en el Talgo.

¿Pero el tren del miedo qué es?

¿El tren del miedo es el tren de la bruja?

De la bruja, ese que te dan escobazos.

La escoba. El tren de la bruja.

¿Habéis pagado la luz o algo? Que nos la han cortado.

Ay, por favor, como aparezca

un pollo gigante me va a dar algo.

The Walking Chef.

(MARÍA RÍE)

(RÍE) The Walking Chef.

Ahora llega Pepe por detrás y nos da un mordisco.

Pero bueno, nos convertiríamos en chefs.

(Ruidos) (GRITAN)

(GRITAN)

Huy, hijos, pero si es Pepe.

No era el conde Drácula, ni era Alien.

Unos gritos, un plumerío, un paroxismo.

Digo: "Pero por favor, pero si es Pepe."

Aspirantes, buenas noches. Coged aire porque

la competición esta noche va a ser feroz.

Adiós.

Os enfrentáis a un triple reto en que sólo habrá un ganador.

Y ese ganador tendrá una importante ventaja

en la siguiente prueba.

Nunca se sabe lo que es la ventaja.

Quiero se capitán en "MasterChef".

No eres nadie si no has sido capitán alguna vez.

Y sólo me quedan seis, pero lo conseguiré.

A estas alturas empezamos a tener claro

quién se maneja mejor en la cocina,

quién le pone ganas y quién llegará lejos en los fogones.

Pero ninguno de vosotros puede presumir de ser experto

en manejar el cuchillo.

Adiós. -Ay, el cuchillo.

Por eso hemos diseñado

especialmente para vosotros tres batallas

en las que el cuchillo es fundamental.

Va a haber heridos aquí. -Acuchillar al compañero.

En el primer enfrentamiento debéis deshuesar un pato.

¿Un pato? -¿Un pato?

Pobre pato.

No, qué asco. -¡Pobrecito el pato!

Sólo los cuatro mejores pasarán a la siguiente fase

y podrán seguir luchando por ganar esta batalla.

Los peores la verán desde la galería.

¿Pero por qué un pato? -El pato es como el pollo.

Primo hermano del pollo.

Ya, primo hermano, pero me da cosita.

Ay, pobrecito. ¿Pero va a estar con las manos así y todo?

¿Va a estar con las patas?

Deshuesar un pato. Que todo se usa, ¿no?

¿Con entrañas?

Sus entrañas, con todos sus huesos, su piel.

Sin despiezar y dejándolo enterito para rellenar.

Oh, my God. Ona, tú con una madre cirujana

a lo mejor tienes ventaja, ¿no?

Bueno, un poquillo de... -La manca.

Que yo pensé que su madre era manca.

Porque como le dijeron:

"Como tú sabes por tu familia y tal..."

Pensé que la madre era manca.

Y era cirujano, pero yo no lo sabía.

No pasa nada.

Pues situaos en los ocho últimos puestos de cocina.

¿Todos allá? -Venga.

Para que no perdáis de vista a vuestros rivales,

os enfrentaréis de dos en dos.

Yo no sé lo que tengo que hacer.

¿Con quién me enfrento yo? No entiendo nada.

Al final tenemos cocina. -Oh, my God.

Fundamental, Carmen, con esta para deshuesar.

Este, acuérdate. -¿Con esta?

Que no. Que es broma, hombre.

Para deshuesar el pato tenéis 20 minutos.

¿Qué?

Pero antes debéis ir al supermercado a cogerlo.

¿Entendido? (TODOS) ¡Sí, chef!

¡No!

Pues el tiempo comienza en tres, dos, uno... ya.

Vamos, venga. Vamos, patos.

20 minutos.

¡Al pato, al pato! Al rico pato.

Huy, qué asco. -Odio el pato.

¡Oh, my God!

Venga, va.

Huy, qué asco. Yo no puedo, voy a vomitar.

El sopletillo para los pelillos.

Venga, muy bien.

Dios mío, se ha movido.

Ay, qué lástima. Yo no sirvo para esto.

A ver, Onita.

Cabeza y patas primero. -La cabecita ya la he cortado.

Ánimo, Carmen, va.

Ay, qué asco.

Yo es que esto me lo cuentan y no me lo creo, de verdad.

Piensa en alguien que te lo recuerde mucho.

¿Al Pato Donald?

-No, alguien así que hayas conocido aquí.

Carmen, córtalo, no le des golpes. Córtalo.

Que no puedo, no se corta.

Huy, ¿dónde tiro esto? Que no lo puedo ver.

Huy, qué asco.

Ah, mira, el culito. -Sácale todo lo de dentro.

Tiene un culazo. Esto es muy grande.

¿La espalda cuál es? ¿Esta es la espalda?

Sí, esa es la espalda.

Calma, calma, calma. No os pongáis...

Yo creo que me va a dar otro parraque como el otro.

¿Cómo lo ves? Hombre, mucho mejor ahora

que con Samantha, ¿eh?

¿Cómo se hace esto? ¿Por dónde se empieza?

Tienes que limpiarlo. Quitarle primero la cabeza.

Le quitas las alas, las puntas.

Evisceras, como han hecho la gran mayoría.

Y luego por detrás, por la espalda.

Tienes que dejarlo limpio como si fuese un libro.

Y luego vas sacando los muslos y las alas.

Se te tiene que quedar como un cuadrado perfecto

por si lo quieres enrollar.

Pero la fórmula para deshuesarlo,

que no despiezarlo, que sería cortar los trozos,

es por la parte de atrás.

Cuidado con la piel. -Descoyuntarlo y separarla.

Eso es, es ir acariciando el hueso.

Si no te llevas la piel y te llevas la carne.

Claro. Ya lo tengo aquí.

Ni menos, ni más.

Claro, tienes que separar el hueso.

¿Tú crees que Carmen habrá deshuesado

alguna vez un pato o un pollo?

Yo creo que Carmen no se ha acercado nunca a un pato.

Vivo lo dudo, y muerto también.

Bueno, ya te digo yo que Mario el pobre está horrorizado.

Porque con esto de que Olvido no come nada de animales.

Claro, entonces yo creo que él

muy acostumbrado a hacer esto tampoco está.

¿Vais bien, chicos? -Voy bien.

El que no va bien es el patito el pobre.

¿Habéis visto el corazón? -Cariño, venga.

Si yo soy vegetariana. ¿Cómo puedo hacer estas cosas?

Carmen está perdida, esta prueba no es para ella.

No, no, no. No sé qué prueba

puede ser para ella, pero esta te digo que no lo es.

Mira el corazoncito.

Aquí está todo eso que tienes que sacar.

Claro, cariño, tienes que meterle la mano en el culo.

Ah, por el culito.

Qué simpáticas estas vísceras verdes.

Eso no se puede comer nunca.

Lo verde hay que quitarlo porque es lo que amarga.

Jo, lo que entendéis de patos. Yo estoy impresionada.

Boris estoy muy sorprendido porque mira cómo lo lleva.

Casi mejor que ninguno.

Vamos a ver si lo va a hacer bien.

Pero con la rapidez que lo está haciendo

estoy gratamente sorprendido.

Y se nota quién ha estado más entre animales y quién no.

Porque Óscar no tiene ningún complejo

ni ningún miedo, no tiene problema ninguno.

Y luego las patitas hay que cerrarlas, ¿verdad?

No, le dejas la punta del hueso.

Le veo mucha destreza siempre a María.

Sí, es que María es virtuosa. Yo creo que es mañosa.

No sé si esta prueba la hará bien o no.

¿Con qué estás, Paz? -El hueso del ala.

Es que es muy difícil el ala.

El ala déjala para el final porque es lo más difícil

y tampoco sabemos si todo el mundo va a ser capaz.

Ya tengo las alitas.

Se ha cargado todo el ala. Así también lo deshueso yo.

Si lo mutilo, que es lo que ha hecho ella.

Lo está despiezando, ¿no? Eso es.

Ah, mira, aquí está la pechuga.

Se la voy a quitar ya directamente.

Pero si le tienes que dejar entera.

Estás ahora con carcasa, ¿no? -Sí.

Ve soltando las alas para poder girar.

Si no, no vas a poder girar.

Santiago, ¿cómo vas?

Pues pobre pato.

Boris lo está haciendo bien.

Es un poco como desmembrar a Jaime,

que tiene como mucha musculatura.

A mí dime otra persona que a lo mejor me motivo.

Tiene su parte sexy esto.

Mira. ¿Esto va a así bien? -Sí, va muy bien.

Se mantiene, pero ahora falta la ala.

Sois unos genios, porque yo...

¡Vamos, carcasa fuera!

¡Ay, la carcasa de la Ona, que ya la ha sacado!

Ay, qué horror lo que he hecho.

Pero, Carmen...

Lo tengo que ordenar, que parezca...

No, cariño, ordenar no. No tenías que romper la piel.

Atención, aspirantes, un minuto.

¿Un minuto?

Cómo pasa el tiempo cuando está entretenido.

Bueno, voy a quitar la carcasa por lo menos.

Bueno, pero esto se pueden hacer una pechuguitas

estupendas a la naranja.

No.

Es que falta tiempo, señores, un poquito más.

Un poquito más y lo tenemos.

Diez, nueve, ocho, siete,

No puede ser. Seis, cinco, cuatro,

tres, dos, uno.

Tiempo. Manos arriba.

No he podido. Manos arriba.

No he podido.

Me ha dado mucha rabia porque era cuestión

de dos o tres minutos más. Lo hubiera entregado perfecto.

Me ha faltado un poquito quitarle la carcasa.

Yo es que estoy fascinado con el corte de Carmen.

Porque...

Pero bastante he hecho con quitarle

lo que le he quitado.

No podía más.

Aspirantes, ahora Pepe pasará a inspeccionar esos patos

y decidirá quiénes de vosotros seguís luchando

para ganar esta batalla.

¿Y dónde está Jordi y la otra?

Bueno, bueno, bueno.

La matanza de Texas ha sido esto.

Pues más o menos sí. Te faltan las alas un poquito.

Pero la piel está bien. Le has quitado un trocito.

Sí. Un parche habrá que ponerle.

Coso, un punto de cruz. Sí, habrá que darle ahí.

Bueno, Paz. Me han faltado 5 minutos.

Está bien abierto, pero le faltan las alas.

Es que se me resbalaba esto y me iba a volar el cuchillo.

Esto es pericia, ¿eh? No hay que darle ningún golpe.

Yo veía a alguno dando golpes.

Esto con el deshuesador se quita,

no hace falta darle ningún golpe.

Pues esa la ha deshuesado muy bien, la María.

Bueno, Santiago.

(RÍE) ¿Qué es esto?

Me ha faltado las alas. Te ha faltado rematarlo.

Mira, tienes el cuello. El cuello es que no sabía.

Claro, la carnecilla es muy difícil.

Digo: "¿Entonces lo quito?"

Claro, tienes que deshuesar.

Lo quito simplemente. Claro. Mira, ya está.

El próximo pato... Te han faltado la alas

y también las patas. Vale, vale.

En fin, Santiago...

Óscar, vamos a ver cómo está este pato deshuesado.

Bueno, pues está muy bien deshuesado.

Pero... Me ha faltado el...

Sí, este ala no me importa, esto se puede quitar.

Tiene que parecer un libro perfecto.

¿Un libro? Es verdad que puedes quitar

también esta y haber deshuesado más por aquí.

Pero bien, está bien. Vale.

Yo lo tengo en capítulos.

Cuando estás en el colegio que la profesora

te está mirando y no puedes parar de reírte,

pero a la vez es que te estás muriendo de la risa.

En eso ha sido como si hubiera vuelto a preescolar.

Si nos ve la Hormi...

Bueno, Mario, ¿cómo vas con ese pato?

Pues ahí voy, no muy bien.

Bueno. No, me ha faltado tiempo.

Te tienes que poner la redecilla.

La redecilla es mi talismán.

Si yo me hubiera puesto la redecilla te digo yo a ti

que ese pato lo deshueso de fetén.

En fin, Mario... No, no, si me da vergüenza.

No, si ahí está. Nada que no se vea.

Una imagen vale más que mil palabras.

Eso es. En fin, no te ha dado tiempo.

No, pero está muy mal hecho. Lo asumo y he estado fatal.

Bueno, Boris. Huy, Pepe.

Créete que te estaba mirando y estoy muy sorprendido.

¿Por qué?

Porque no te hacía yo a ti deshuesando un pato.

Pero te he oído decir lo del libro.

Claro. Pero puede ser un libro

antes de la invención de la imprenta.

Y también puede ser un poco como un primer manuscrito.

Bueno, te has dejado las patas. No me dio tiempo.

No, pero te he visto suelto con él, ¿eh?

Estaba sorprendido. He pensado en varias personas.

Y eso quizás me fue ayudando.

Ah, claro. Quizá en los que tienes en frente.

No, por Dios, porque les quiero mucho.

En gente que se ha ido a lo mejor quizá.

Más o menos.

(Risas)

No prosigamos.

Bueno, pues vamos a ver a Ona.

A ver si ha sacado los genes de mamá o de papá.

No lo sé. Pues te lo voy a decir rápido.

¿A qué se dedica papá? Médico.

Médico. Pero no es cirujano.

No es cirujano. Es reumatólogo.

Vale, pues esto no lo va a reanimar él ya.

No te preocupes, ni dándole masajes.

Bueno, está bastante bien

porque conserva el cuadrado perfecto.

(Risas)

(Risas)

Debo explicar bien las pruebas.

Claro. ¡Es un libro por capítulos!

(Risas)

Y después lo tiene que encuadernar.

(Risas)

Carmen, está claro que no he explicado bien la prueba.

Es un fallo mío, te pido perdón.

Y está claro que el libro me lo vas a enviar

por fascículos semana tras semana, ¿no?

Y encuadernado con tapa roja.

Pero le he quitado todo.

No, no, pero vamos que le ha quitado.

(RÍE) Pero bien quitado además.

Cómo trabaja Carmen es un surrealismo grande.

Hoy además he visto reírse a Carmen.

Reírse pero de verdad.

Porque ella hace como un rictus así medio sonrisa.

Pero es como una máscara, nunca la ves...

Es una mujer como inexpugnable.

Y hoy se estaba descojonando literalmente.

Ha soltado una lagrimilla incluso.

Ella misma se ha reído de su pato.

Aspirantes, deshuesar un ave no es complicado

si se cuenta con buenas herramientas,

como los cuchillos Masterchef,

y si hace con algo de cariño y sobre todo con cabeza.

Pero alguno de vosotros

no habéis usado la cabeza ni el corazón.

Habéis trabajado a lo loco.

Y la verdad, esos pobres patos no tenían la culpa.

Los que sí habéis puesto ganas

habéis deshuesado el pato correctamente

y por tanto estáis preparados para pasar al siguiente nivel.

Y esos cuatro aspirantes son:

María,

Ona,

Óscar

y Boris.

Amiguito. -¡Boris!

¡Ay!

Si eres muy listo tú. -Claro que sí.

Olé, que he pasado, he pasado.

El deshuesador de patos, aquí me tienen.

Carmen, Mario, Paz y Santiago,

eso significa que vosotros dejáis de pelear

en esta batalla y que vais a subir a la galería.

Por primera vez la galería no es algo bueno.

Arriba, chicos. Muy bien.

Bueno, chicos, suerte. -Bueno.

Suerte, Boris.

A mí no me dio ninguna pena que me mandasen arriba. Dije:

"No hay que ser el primero de la clase casi nunca."

Porque luego tienes demasiada responsabilidad.

Venga.

A mí me ha dado un ataque de risa.

Ya.

Enhorabuena, pasáis al siguiente nivel.

Por favor, adelantad.

¡Venga, chicos! -¡Olé, olé!

Feliz que paso a la siguiente fase.

No sé si tengo que llevarme el pato conmigo o no.

Voy avanzando y ya que me traigan lo que sea.

Venga, Boris. -Ay, ay.

(EXCLAMAN SORPRENDIDOS)

Huy, el conde Drácula.

Este momento es horrible.

Ay, por favor, por favor.

Ahora va a aparecer un pato gigante hablando.

No, se están reconstruyendo los patos en las tablas.

Calla.

¡Oh! -¡Hala!

Una aparición, una aparición.

Guau, qué divina. Es como Juan de Arco.

Me pareció muy Juana de Arco porque apareció como alguien

que venía al rescate de algo.

Para el segundo combate también vais a necesitar

destreza con el cuchillo.

Ahora el reto es filetear un dentón.

¿Un qué? -¿Dentón?

Debéis sacar dos filetes perfectos

y dejar a un lado la espina y la cabeza.

Qué angustia tan grande.

(EXCLAMAN)

¡Oh, my God!

¿Cuál era el dentón? -Creo que es...

A mí por dentón no me viene nada.

Seguramente es así, ¿no? Claro.

Tenía ganas de llamar a Rubén,

porque Rubén se jacta de conocer todos los pescados.

Y tengo la sensación

de que este no va a saber lo que es.

El dentón es un pescado blanco de roca

que se encuentra en las costas españolas.

Sobre todo en el Levante.

Ay, qué monada.

Su carne además de sabrosa es muy tersa.

Eso es bueno.

O sea, que también es como yo.

Es un bicho así, ¿eh?

Para limpiar y racionar el dentón tenéis 15 minutos.

Ay, no.

Deberéis cogerlos en el supermercado.

¿Entendido? (TODOS) ¡Sí, chef!

¡Sí, chef!

Pues el tiempo comienza en tres, dos, uno, ya.

Venga, chicos. -Vamos.

Ah, ¿se trae sin la bandeja?

Venga, Boris.

Nunca se cogen los pescados por la cola.

Siempre se cogen por la cabeza.

Por la cola los deformas, los rompes, mueves las carnes.

No es bueno, hay que cogerlo siempre por la cabeza.

A ver si me corta...

¡Corta, corta!

Dicho lo cual se cortan las aletas,

las centrales y las laterales, se eviscera perfectamente.

Y desescamarlo de la cola hacia la cabeza,

siempre mejor a contrapelo.

Y luego pues ya nada, como cualquier pescado,

tiene una espina central y dos lomos.

Están durísimas, ¿eh? -Sí, súper.

Esto es aquí, esto es aquí.

No, pero mira a Boris, ¿eh?

Huy, Boris te digo yo que ha trabajado

en un mercado en Venezuela.

¡Oh!

¡Dios!

Hala. Lo siento.

Mira, saltan las escamas, Boris, hasta aquí.

Sí, mi amor, es como un traje de alta costura.

Amo la lluvia de escamas porque era como si estuviera

al final de una fiesta y estuvieran echando

muchísimas lentejuelas.

Hay que desescamarlo muy bien porque si no luego

el corte no te sale recto. -Claro.

(RESOPLA)

Mira, mira, Óscar lo lava.

Bueno, el Óscar lo tiene controlado.

Óscar, eres una máquina.

(RESOPLA)

Parece que estás jugando al tenis, María:

"¡Ah, ah, ah!" -¿Qué?

Parece que estás jugando al tenis.

Más o menos.

(SANTIAGO RESOPLA CON SORNA)

(RÍEN)

Boris, cuidado que te vas a cortar, por favor.

Ya, no te preocupes.

Estoy viendo que Boris está haciendo un destrozo.

Y está quitando la piel. Sí, no sé para qué.

Además, fíjate cómo lo está agarrando, con qué fuerza.

Eso es muy malo. Hala, ya lo ha destrozado.

Mira, mira a Óscar.

Por favor, sería un estupendo cirujano.

(RÍE)

Es que es verdad.

Tengo maña para limpiar pescados y carnes,

los solomillos, que se me dan muy bien.

Yo con el cuchillo me manejo bien.

Óscar, soy tu fan.

(RÍE)

Dios, qué duro.

No es una doradita cualquiera el pescadito.

Es que mira cómo ha sacado el lomito, por favor.

No, yo creo que esto ya no está bien.

Boris está haciendo un destrozo parecido al mío.

Sí.

Cuando he visto sacar ahí los pescados

me he deprimido un poco.

Luego he visto cómo ha cortado el pescado Boris

y ya me he animado.

Lo siento. -Lo has dejado precioso.

Aspirantes, último minuto.

Venga, chicos.

El cacho de la ventresca, que se me ha quedado aquí.

Qué desastre. Esto ya es para ceviche.

Boris está intentando aprovechar

la carne que ha destruido, pero ya...

Diez, nueve, ocho,

siete, seis, cinco,

cuatro, tres, dos, uno.

Tiempo. Manos arriba.

Estoy llena de escamas.

Muy bien, muy bien. -Lo habéis hecho muy bien.

(Aplausos)

Yo creo que sí voy a pasar porque he visto el de Boris

que era como el pato de Carmen en versión pescado.

Le ha pegado una paliza el pobre que lo ha triturado.

Bueno, María, has sudado. ¿Qué te pasa?

Esto es como jugar contra Nadal.

Pero un partido de estos largos.

Tenía el brazo que no podía más y venga a hacer: "Ah, ah!"

Bueno. Rentable, rentable...

No, hay que cobrar la ración en el restaurante a millón

para ganarle dinero con todo lo que te has dejado por ahí.

Sí, un poco pegado a la escama.

Claro, es que lo que tienes que hacerle es...

para que aproveches más el lomo,

que es lo que creo que Boris por el corte... no sé.

Cómo se nota que lo habéis cogido con fuerza.

No se cogen los pescados nunca de la cola.

Los pescados siempre se cogen de las agallas.

Y se transportan así.

Para que no sufran. Porque estás tirándole

de la cola y magullas la carne. Claro.

Hay que tener pericia con el cuchillo,

ir buscando la espina.

Y aquí ves que está magullado, ¿no?

Tiene algunos trocitos, sí.

¿Visto está? Venga.

Premio extraordinario cum laude.

Bueno, aquí tenemos otra cosa. Es que parece otro pescado.

Lomos perfectos. Te hemos visto trabajar

y parecías un auténtico chef.

Tienes postura de cocinero. ¿Sí?

Está bastante bien, ¿eh? Yo recortaba un poquito más.

Sí. Pero está muy bien.

¿Pero en tu casa sueles desescamar?

No, compro el pescado en la pescadería

ya limpito y todo.

Ahora es cuando estoy metiéndome más

y me he preocupado de ir a un pescadero

que me enseñara a limpiar todos los pescados.

Habías practicado. Se te nota. Sí, sí.

Mucho mérito. Da gusto verlo, Óscar.

Gracias.

Aunque no nos juguemos nada

pero a mí me da rollo no estar ahí abajo.

Ya. -Ya. Ya, y a mí también.

¿Sabes, no? O estoy loco yo a lo mejor.

Bueno, Boris. Hola, ¿qué tal?

¡Guau! No te reconozco, Boris.

¿En qué sentido? ¿Que trato muy mal a los animales?

Que se te da mejor la carne que el pescado.

He salido del armario por primera vez en mi vida.

Y ha quedado clarísimo que soy de carne.

Madre mía, qué destrozo. Sí, ha sido muy horrible.

¿Qué pensaste, quitar la piel primero y luego los lomos?

No, intenté buscar la espina. Pero la espina se hizo dorsal

y se fue yendo donde le daba la gana.

No la encontraste. No la encontré.

Parece que la has limpiado con la radial.

Es un pena, porque has castigado mucho al pescado.

Lo sé, Samantha.

Eso es imposible rentabilizarlo.

Ya. En un restaurante tienes

a un chef que corta así los lomos y estás arruinado.

Pesa más la espina que los lomos.

Ya, es que no encontré la espina.

No encontré la espina dice.

Me pasa lo mismo que me pasaba

en todos los exámenes de física,

que me sabía las fórmulas y cuando tenía que ponerlas

me volvía un lío y no la volvía a ver.

Y lo mismo me pasa con la espina.

Te he visto trabajar bastante desordenado.

Desde que has cogido el pescado has ido como torciéndote.

Sí, un poquito me ha costado.

Al final más o menos, pero era muy duro.

¡Tengo escamas! Tenías una escama.

Estoy en mi salsa llena de escamas.

Bueno, has sacado los dos lomos.

Pero es verdad que está ahí parejo con el de María.

Sí. Aquí tienes más cantidad de carne y aquí menos,

que es el que nos has puesto para que lo veamos.

Ay, ay, ay. ¡Ay!

Lo he puesto en la parte bonita.

¿Nos engañas también?

Ona, las medallas se ganan con deportividad, mujer.

¿Engañas al juez cuando te metes debajo de la piscina?

No dice toda la verdad, pero no engaña.

Tienen cámaras acuáticas. Y nosotros también.

Ya, por todas partes.

He visto que una parte tenía más carne que la otra

y he dicho: "Voy a ponerla del lado bonito,

que si no la giran va a quedar mejor."

Pero obviamente lo miran todo.

Sabemos que no aspiráis a ser chefs profesionales.

Pero limpiar un pescado es fundamental,

es de primero de cocina.

Claro. Sólo dos de vosotros

habéis aprobado este examen.

Uno con bastante más nota que el otro.

Van a pasar Ona y Óscar.

Los dos aspirantes que van a luchar

en el duelo final son:

Óscar. Torero.

Y María.

¡Bien, Mari!

(Aplausos)

Ona, María, vuestros pescados estaban casi igualados.

Lo que pasa es que María tenía mejor trabajo

y queremos que haga como un máster en pescado aquí.

Me parece bien.

Al límite de la medalla, ¿no?

Con lo competitiva que soy pues quedarte justo allí

es como cuando te quedas a una milésima

de poder participar en súper prueba.

Y me he quedado a las puertas.

Bueno, pues eso quiere decir que Boris y Ona

vais a la galería con el resto de compañeros.

¡Oh! -Bueno.

A ver a quién tenemos que despiezar.

Ahora te despiezamos a ti. Ahora a mí.

Venga, compañeros.

Ahora es como agridulce estar aquí arriba.

Es que ahí abajo se está mejor.

Chicos, enhorabuena porque pasáis al siguiente nivel.

Adelante. Muy bien.

Venga. -Gracias.

(Aplausos)

¡Bravo, guapos!

¿Lo tienes claro? -Creo que sí.

Ay, por favor, tengo escamas en todo el cuello.

Es horrible, me siento un pescado yo mismo.

Oh, otra vez. -¡Oh, my God!

(ONA TARAREA)

(Exclamaciones)

Venga. -Terror.

Bienvenidos a la casa del terror.

Aspirantes, los dos habéis sido los mejores

y habéis demostrado que sabéis usar el cuchillo.

Ahora si queréis conseguir una importantísima ventaja

en la prueba por equipos debéis elaborar

un plato de mar y montaña

con esos ingredientes que ya habéis preparado.

¡Oh, qué bueno!

Mar y montaña, te dije.

¿Quién es, una chef? ¿La Mari Montaña?

Que se llama María Montaña.

Un mar y montaña, no me puede gustar más,

porque es una mezcla increíble de sabores.

Y porque el límite a la hora de cocinarlo

es sólo la imaginación.

Versión libre.

Para ayudaros en este reto os hemos traído a un invitado

que maneja como nadie la combinación de sabores.

Desde la Cabaña Buenavista en Murcia

con dos estrellas Michelín. Hala.

Venga. -Qué guay.

Pablo González. ¡Bravo!

Pablo, bienvenido. Buenas. ¿Cómo estás?

Muy bien. ¿Y tú? Muy bien. encantado.

Bienvenido a "MasterChef".

Bueno, Pablo, bienvenido.

Se lo habéis puesto muy fácil, ¿eh?

¿Sí? Muy fácil.

Bueno, bueno. Ahora viene él para complicarlo.

Teníamos muchas ganas de verte aquí en "MasterChef"

y que trajeses tus dos estrellas Michelín,

las únicas en Murcia.

Pues mira, te digo la verdad, para Murcia ha supuesto

un alegrón que no te lo puedes creer.

Toda la región las ha hecho suyas

y está todo el mundo encantado. -Qué guay.

Pablo, ¿cómo se consigue combinar una cocina

tan tradicional como la cocina murciana

con esa vanguardia que se presupone

de esas dos estrellas Michelín?

Fundamentalmente es respeto al producto,

sentido común y lo más importante,

que las cosas estén muy buenas.

No buenas, muy buenas.

Pues el producto lo tienen asegurado.

Así que muéstrales qué plato has traído tú.

Ah, muy bien. Venga.

¿Te ayudo?

Yo ya no puedo con la piedra.

No sé si es que los quieres enterrar.

Vaya losa.

Con el pato y el dentón hemos hecho

lo que es nuestra cocina en Cabaña Buenavista.

Hemos recreado lo que sería el pescado partiendo

de un producto muy de nuestra región

como en este caso es el brócoli.

El brócoli lo asamos en sarmientos

y los cortamos en esos circulitos que vemos arriba

que simula la escama del pescado.

La piel del pescado la raspamos bien de carne

y entonces la metemos al horno.

Cortamos unos circulitos y los freímos.

Esto queda suflado y crujiente.

Debajo tenemos el pescado en crudo cortado en filetes.

La piel del pato la hemos escaldado,

le hemos quitado bien la grasa

y la hemos hecho también en el horno.

Lo hemos picado y es el espolvoreado

que lleva encima.

Es que eso es como hacer un doctorado en Harvard.

Cada plato intentamos maridarlo con un pan diferente.

Pan o lo que entendamos como pan.

¿En este caso veis que parece la piel del pato?

Que no es piel de pato.

Sería el crujiente que tiene para ir acompañando

e ir comiendo el plato.

¿Para hoy vale el parraque también o no?

María está en shock.

Aspirantes, no hay parraque. Hoy tenéis que hacer

un mar y montaña donde el dentón y el pato

sean protagonistas de algún modo.

Pero una versión más tradicional.

Ah. -Vale.

Vale, yo me he quedado en el brócoli.

Está muy chulo. -Vamos, chicos.

Está muy bien. -Versión libre.

Un buen guiso de mar y montaña no está completo

sin un buen pan para acompañar.

¿Qué más? Ya está. -Un postrecito.

Y ahora mismo alguno de los mejores panes de España

los está elaborando nuestro siguiente invitado en su horno

de Vilanova i la Geltrú en Barcelona.

Desde L'Espiga d'Or, Jordi Morera.

(Aplausos)

Jordi. Buenas noches.

Un panadero apañado.

Feliz de recibir a Jordi Morera en el programa.

Y algo tendrá que contarnos.

Y si nos regala pan pues yo me lo llevo.

Jordi, bienvenido de nuevo a estar cocinas.

Gracias, el placer mío.

¿Qué nos traído? Cuéntanos.

¿Lo quieres ver? Sí, hombre, por favor. Claro.

Totalmente, queremos verlo todo.

¡Oh, guau!

Aquí están. Son masas un poquito frikis, ¿eh?

Mira, empezamos, una masa de espelta.

Es el pan de Dalí y le hemos dado un toque surrealista.

Dalí era un obsesionado de los panes y la gastronomía.

Y este pan para él era su fetiche.

Después tenemos un pan de algas gallega.

Le hemos dado una forma para que podáis jugar

con semillitas y cuatro cosas.

Y por último un pan sin gluten

de trigo sarraceno, de alforfón.

Entonces aquí hay un poquito de todo.

Qué rico, por favor. -¡Oh, my God!

Qué ricura. -Qué bueno.

Además de vuestro plato de mar y montaña

tenéis que hacernos un buen pan.

Qué bien.

Pepe es muy de mojar y dicho:

"¿A esto qué le hace falta? Pan.

Pues hacernos unas pancitos."

Como sabemos que las masas tienen una fermentación larga

Jordi os ha traído unas masas ya fermentadas.

Hombre, muchas gracias. -Menos mal.

Muchas gracias, Jordi.

Todo un detallazo. -Es un detalle.

Oh, vaya, vaya.

Ya está amasado. Os voy a dar el privilegio de llevaros

el mérito porque es dar la forma.

Por un lado, masa de algas gallegas.

Primer consejo, la masa aparte de tiempo necesita cariño.

Le doy una forma y la dejo reposar.

Próxima, masa de espelta.

Esta forma así tipo Dalí es muy chula,

pero no sé si os atreveréis a hacerla.

Primero hacéis como una montañita en el centro.

-¡Oh! -Qué bonito.

Y le damos tres pliegues. Uno, dos y tres.

Y al final le hacemos

como los tricornios, pero de pan.

Ay, qué bonico. -Estos panes son de masa madre.

Llevan toda la noche fermentando.

Pero antes de cocer tendréis que darle

una última fermentación.

30 minutitos de fermentación y al horno.

Este es de trigo sarraceno

que es el que menos volumen va a coger.

A este le damos una forma redonda y al cocer le damos unos cortes

para decorar, pero mucho más no ganará.

En este primero, mirad cómo la masa vuelve a su sitio.

-Ah, se encoge, claro, qué divina.

-Se encoge si no la tratamos bien. -Me encanta esa cosa

que es como activa. Se estira y se encoge.

Con el cariño se estira, se encoge, es así.

(Risas)

Ya, divina, muy bonito, muy lindo. -La vida misma.

-Claro, como la vida misma, exacto, queríamos preguntarte,

¿qué te gusta más el mar o la montaña?

-Soy de mar, el mar siempre. -Muy bien, muy bien.

(BORIS) Existe la masa viva que parece hablarte

y cantarte una canción de Mónica Naranjo.

(CANTA) #Ven, ven, devórame, ven, ven, ven.#

Me encantó ese rollo.

Pues para hacer vuestro pan tenéis que elegir una masa.

Venga, espelta. -Espelta para ti, ok.

-María, la que se mueve.

(Risas)

Cuál es la más sencilla.

-Para trabajar, la gallega. -Pues la gallega.

Y le hago una trencita. (BORIS) El maestro panadero

me pareció una incorporación que debería quedarse aquí.

Me encantaría conocerle y me ofrecería para ir a ver

el horno y de repente se me da muy bien la masa.

Para este último duelo tenéis 75 minutos.

Os recuerdo que está en juego

una importante ventaja para el siguiente reto.

Queremos un mar y montaña sabroso y un pan espectacular.

Venga.

Y como siempre tenéis tres minutos para comprar

que comienzan en tres, dos, uno, adelante.

Vamos. Venga, chicos.

-Bravo, María, Óscar.

Este por aquí.

Ya lo sabéis, chicos, mar y montaña y ahí os veo

cogiendo semillitas para esos panes.

Venga.

Y tres, venga.

-Combinación mar y montaña.

Venga, que tengo aquí el pescadito fresco.

Cogeré un señor calamar.

-Una. -Ole, ole, las niñas de mi cole.

Bueno, la prueba, posiblemente,

una de las más bonitas. -Sí.

Nos hemos quedado sin hacerlo. Cinco, cuatro, tres,

dos, uno, a cocinas.

Ea. -Ea.

-Pues mira, ya están. -Vamos, chicos.

-Venga, vamos Osquítar.

-Guay.

Me pondré con el pan lo primero.

-Y yo voy a ponerme con las carcasas lo primero.

-Harina, María. -Echa un poco de harina.

-No tengo, no tengo harina. Como explicaron

que la masa estaba fermentada, no pensé en harina, no la necesito.

Claro, para el toque final o le pones harina o se pega.

Corta por lo sano, Óscar. -Quita lo verde,

es lo que amarga. -Quita lo verde

que es caca. -Córtalo fuera mejor.

-Sí, sí. -Ahí está.

Óscar, ¿me dejas harina?

¿Me dejas harina, Óscar?

-Sí, tengo esta.

Aquí está.

No, no, cariño. Ay, ay, ay.

-Ay, es que ven todo. -Pues estará complicado.

-Lo siento. -Hacemos para que no se pegue.

-Si no, no hagas trenzas, María, haz cualquier otra cosa.

-Déjala tranquila, no la vuelvan loca.

-No he dicho nada.

-Pues sí, porque se la está cargando la masa

y se le pega. -Está tardando mucho.

Bueno, no sé vosotros pero estoy deseando probar

el plato de Pablo y el pan de Jordi,

así que os hago los honores.

Qué suerte, estamos aquí. -En el exilio, queremos pan.

-Eso es la piel frita, la piel del denton.

-Queremos pan.

Hazte un bocadillito, Pepe.

Todo es importante, un montadito.

Yo voy a rebañar.

Rebañar la piedra.

Se han comido todo lo del tres estrellas.

Ahora le da aceite.

(MARIO) Está como un palito la masa.

-Le está dando un baño.

(RÍEN)

Creo que lo solucioné.

Ese pan de algas no es un pan de aceite,

¿qué puede pasar con ese montón de aceite

que le echó María? Pues que se cocerá muy pronto

por fuera, se dorará y por dentro puede estar crudo.

(CARMEN) Es como un alien esa masa.

(BORIS) Esa masa sí que es friqui como dijo el panadero.

-Pero si nunca tocaste masa,

el aceite es la mejor de las soluciones.

-Osquítar lo tiene muy claro.

-Osquítar, lo tuyo es poner un restaurante.

Esto es una batalla en toda regla, cada uno con su estrategia,

María decidió primero hacer el pan, Óscar entendió

que mejor hacer primero una salsa, creo que de pato,

que se puso ahí y dejó el pan al lado, a ver cómo termina,

cuál es la mejor estrategia, pero una gran batalla.

Hornear, ¿qué tardas, 20-25 minutos?

30, el problema lo tiene Óscar que será un pan redondo más grande

y le tardará más. Pues o lo hace ahora

o tendrá un problema de los gordos. Sí.

Míralo, ahora entiendo por qué me llama lenta a mí.

-Es divino este niño. -Vamos a asociarnos

en un restaurante que él cocine y yo tomo la comanda.

Sí, Carmen se quiere asociar conmigo, cuando hagamos la sociedad

ella será relaciones públicas que es fantástica.

Ahora, le diré que a la cocine no entre.

-Mira, Óscar hace lo de la harina como vio al panadero, igualito.

Creo que hará ese pan de Dalí que no lo va a tocar mucho.

Óscar es que da asco verte lo bien que lo haces.

(MARÍA) Ya está, cierro esto.

Es en el triangulito, ¿no? -En el triangulito.

-Y para atrás. -Sí, al dos.

Pues está haciendo un castillito con la plastilina,

toquetea todo lo que puede.

Como si fuera fango, arcilla. -Qué divino está quedando ese pan

con la masa viva esa.

Esa masa está muerta. Que no lo toque más.

-A lo mejor lo manoseé más, pero no se quedaba quieto,

intentaba hacerle las formas y no había manera.

Bueno, María, te traigo a nuestro chef,

nuestro panadero estrella. Se agradece la visita.

Qué mar y montaña con denton y pato vas a hacer.

Haré un arrocito. ¿Será un arroz de mar?

Intentaré hacer un arroz combinado con trocitos de pato también.

Sí, pero la base. El fondo.

-Sí, no, usé las carcasas de ambos.

En un mar y montaña es interesante que los elementos

se unan, que haya equilibrio,

pero que separes los sabores en el plato.

Ya se está haciendo, solo espero que esté rico.

-No le ha entendido. -Calma, calma.

Bueno, esperamos el resultado ansiosos.

Pero, María, arriba, arriba, -Vamos, María.

-Vamos, chicos, que vais bien.

Mira qué te traigo, Óscar. Hombre.

-Cuéntanos. -Haré unas albóndigas del denton,

las aliñaré con su ajito, perejil, estoy haciendo un fondo...

-Sigue, sigue. -Con el pato y unas setas.

Amigo Óscar, te recomiendo dos capítulos muy importantes

de mi escuela online de "MasterChef".

Uno es organización, hacer primero lo que tarda más

y el otro es un módulo de pan que te enseñará

que una fermentación necesita tiempo,

que no se toca mucho el pan, te lo dijo nuestro panadero.

Le diste cariño al pan.

-Intentaba darle forma, pero no podía.

-Bueno, a veces vale más eso de menos es más, ¿vale?

Vale. ¿Por qué no empezaste

con el pan? Era nada. Y un dato que deberías saber,

tarda media hora el cocer un buen pan.

Sí, voy justo la verdad. Sí.

Vámonos, señores. ¿25 minutos el arroz?

-No queda tanto.

Tienes manoplas en los coj..

-¿En los cojones? -Me quedé con los coj.

-¿Qué te pasa hoy, Carmen?

Bueno, estará justo Óscar con el pan.

Sí, porque es más grande. Claro, y tendrá más problemas.

María debe llegar. Es más finito y se cocerá antes.

¡Carmen!

¿Te aburrimos?

Alternas mucho por las noches, ¿qué te pasa, mujer?

No sé, que aquí me entra un sopor con los focos, la comida y tal

que yo soy una mujer de exteriores.

-Pienso que se duerme en plató y en exterior también.

(RÍEN)

Por el esfuerzo que ha hecho de reír y que no se le saltara

todo el botox y las cosas, pues luego estaba cansada.

-Y eso que hace Óscar, qué es.

-La masa de la albóndiga. -La masa de la albondiguita

y la pechuga de pato. -Brava, bravísima, María.

-Me las ponen en la carta y me pido las albondiguillas.

-Y yo. -Me pongo con el arroz ya.

-Sí, ponte ya, María.

-Este le vamos a poner un poco más.

Es muy buena idea lo de las albóndigas,

pero hizo una masa blandurria y para corregirlo, porque lo vio,

le metió medio kilo de harina que parece el pan.

Ay, Óscar, qué rico. -Carmen y yo qué.

-Claro que sí, María, estamos contigo, mi amor.

-Claro, como llevo mandil negro. -Vamos, María, muy bien.

(BORIS) Muy bien, María. (MARIO) Muy bien, María.

(CARMEN) Mira la croqueta. (MARIO) La croqueta no.

(Risas)

Poquito a poco.

Vale.

Coño.

Segunda vez que me quemo con lo mismo.

(BORIS) No en plan risotto, recordad.

(MARIO) Que no se puede mover. (PAZ) Callaos.

(BORIS) Calma, calma, no os asustéis.

¿Os habéis quedado con la cara de Óscar?

No le gustan sus albóndigas. Las probó, no le gustan

y hace otras. Están llenas de harina,

probó una masa de pan mal hecha que no sabe a pescado.

Claro, échalo ahí que coja el caldito, eso es.

El arroz tiene buena pinta. -Caldoso para poder mojar.

-Claro, muy divina, muy divina.

(MARIO) Se ha abrasado María. (BORIS) Calma, calma, por favor.

(ONA) Intenta emplatar, María. (BORIS) Ya está.

Aspirantes, último minuto.

(ONA) Venga, chicos. -Óscar, mira el pan

que no se queme. -Lo sacaría, Óscar.

-Saca el pan, sácalo como este.

-Sí.

(MARIO) Está bien. (BORIS) Bravo, ¡bravo!

¡Bravo!

Coño.

Diez, nueve, ocho, siete,

seis, cinco, cuatro,

tres, dos, uno, tiempo, manos arriba.

Bravo, chicos. -Enhorabuena, chavales.

(Aplausos) Bravo los dos.

-Bravo.

Me he quemado. -Yo también.

-Me he quemado.

Me he quemado.

Esta prueba ha sido, para mí,

la unidad quemados en mi cuerpo, mano,

lengua, así que no sé cómo acabará el programa

de hoy, pero ya voy un poco perjudicada.

Si quieres aprender lo que necesitas saber

sobre cocina, tenemos una novedad.

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Óscar, María, uno de vosotros dos

será el ganador de este reto. Muy bien.

María, empezamos contigo. Vamos, María.

-Venga, María, -María, brava, brava.

-Bravo. -Vamos.

-Valiente, valiente.

-Tiene muy buena pinta, María.

María, cuéntanos cómo está tu mano. Quemada, al sacar el pan

se me movió el paño por no coger un guante de cocina

y toqué la bandeja del horno.

Pero soltó rápido. Sí, creo que dije

un taco en gallego porque es lo que me sale,

mi lengua madre. Por el tipo de pan.

Claro. ¿Y le dedicaste tiempo a pensar

cómo harías tu mar y montaña?

Sí, le dediqué tiempo, ¿es una pregunta trampa?

¿Qué sabe más el pato o el pescado? El pato por eso solo lleva

cuatro trozos de magret de pato

y el resto es... Pero tampoco te puedes pasar

a quitarle importancia al plato.

Creo que sabe más a pescado

porque lo pruebo, sabes que el pescado no me gusta

y noto ese sabor. Para no gustarte, almejas, gambas.

Para combatir contra el pato.

El emplatado es terrorífico.

Vale.

Es verdad que encima tiene demasiadas cosas.

-Hablamos Jordi y yo

y creo que lo llamaríamos paseando por la rambla.

-"Oh, My God", en la rambla que los restaurantes son

rollo así popular, rollo refinado quiero decir.

Nos recordó a esos platos que están allí en fotos.

Para el turista. Exactamente.

-No es muy bueno.

Y el pan, ¿cómo lo ves? No está dorado

y no sé si es por la harina o por qué, pregunto, no lo sé.

-Está bien de darle la culpa a la harina.

-No sé la razón, pregunto porque no la sé no por...

¿Cuál ha sido el fallo de no hacerlo bien?

Que le diste poca importancia, no lo miraste hasta el final,

esto a media cocción, te agachas, lo miras

y hubiera subido de temperatura, le faltan muchos grados.

Su aspecto ya dice mucho, parece que está crudo.

No, es un pan precocido de esos de ahora

que está precocido que le falta el último horneado

para ponerse crujiente. Tampoco hay que ensañarse.

Vamos a probarlo que, a lo mejor está bueno.

¿Lo puedo probar también yo? Sí, mujer.

Sí, pero no comer mucho por estar un pelín crudo

el interior no sea muy indigesto.

Es un arroz que está rico, debería ser un mar y montaña

deberíamos poder encontrar

ambos productos de forma equilibrada.

Aquí, no, aquí hay un arroz con mucho marisco

y el denton y el pato son los protagonistas.

Vale. -Me sorprendió mucho el punto

que le dejaste al arroz, está muy bien hecho,

pero ahora que lo probamos me ratifico un poco

al nombre que le pusimos al plato

que a la hora de la presentación hay que ser mucho más sutil.

-Creo que conmigo los jueces se ensañan conmigo

con alguna frase un poco durilla o irónica, pero como

me tomo bien las críticas, piensan que soy un buen blanco

para dar, pero que me lo tomo todo bien y tomo nota de todo

para seguir mejorando, no hay problema.

Óscar, como dice Jordi que él se desestresa con la masa,

debes estar tranquilísimo porque le diste guerra a la masa.

Intenté manejarla, pero la masa va a su aire,

a su rollo, yo intentaba darle forma y al soltarla hacía puf

y se aplastaba toda entera. Y cuanto más la trabajas,

más se estresa y más vuelve a su sitio.

Pedía que la dejaras. Más insistir la masa cada vez

se encabronará más. -No lo he entendido.

Al final hiciste una montera. Ha quedado, bueno, tú sabes,

una montera para un torero cabezón, ¿sabes?

(BORIS) A ver qué opina Jordi panadero.

Usted dirá.

Sí, no... No lo comamos, mejor, por lo mismo.

-Está crudo. -Por tamaños el suyo

estaba rozando el crudo, este lo está más, pero igual,

no le prestasteis atención, entiendo que estéis

por lo más importante, pero este quedó en segundo plano.

-Oye, el panadero tiene que volver

para hacer un buen pan de verdad. -Claro.

Tu mar y montaña cómo lo has llamado.

Albóndigas de denton con un caldo

de pato y setas.

-Denton es por los dientes, ¿no?

Por dentón. -No, por el pescado

que se llama así.

-Yo le doy, eh.

-Ahí, ahí. -Me encantó.

Para mí el fondo de pato está bueno, tiene sabor,

tiene esa profundidad, a mí la albóndiga,

el pobre denton te ha estado diciendo:

"Sálvame, sálvame", y no le has escuchado.

-Tendrá dientes, dentón.

Conceptualmente, se acerca más a lo que es un mar y montaña

porque está ahí el fondo del plato y enseguida una bola

que es una albóndiga de pescado. Conceptualmente, me interesa mucho

y sí, las albóndigas cuando son de pescado

deben tener mucho pescado. Haces una bola y no la pegues,

en cuanto le añades cosas, harina, yemas y tal,

desvirtúas el sabor del pescado, pero el trabajo y la idea

es muy bonita, Óscar. Gracias.

Cuando dicen que vas en buen camino, que arriesgas,

pues como que es un orgullo, sí.

María, Óscar, en breve sabréis cuál es vuestro futuro,

pero antes despedimos a Pablo y a Jordi.

Jordi, Pablo, ha sido un placer. No.

Que se queden, que se queden.

Y, sobre todo, tú, Jordi, vuelve cuando quieras.

Debería quedarse porque son muy mar y montaña los dos.

(RÍEN) Pablo y Jordi.

Ha sido un placer teneros aquí, chicos.

(ONA) Gracias, chicos.

(APLAUDEN)

(BORIS) Bravo, chao, Pablo.

Un abrazo.

Jordi, todo el cariño, vuelve pronto.

Tuvimos magníficos invitados, pero el panadero Jordi

ha dejado una luminosidad,

como un carisma una cosa nueva, diferente.

Jueces, ha llegado el momento de deliberar.

Vamos a ello.

Mucha suerte.

Bueno, que sea lo que Dios quiera.

(HABLAN ENTRE ELLOS)

Ay, Dios mío.

(HABLAN ENTRE ELLOS)

A mí me gusta cocinar, pero cuando me vaya cuando sea,

no cocino en un mes por lo menos.

Vamos allá.

Aspirantes, acabamos de vivir una batalla apasionante

y en ella hemos ido descartando

a aspirantes como si esto fuera un concurso de baile.

Ya. Solo vosotros dos os ganasteis

el derecho a interpretar el último baile

que aunque no ha sido perfecto,

lo hicisteis con ritmo y sin pisotones.

(SONRÍEN) (BORIS) Qué bonito,

qué bonito veredicto. (MARIO) Muy bien, Samantha.

Elaborar un mar y montaña no es complicado

lo difícil es encontrar el equilibrio entre la potencia

de la montaña y la soledad del mar. Y uno de los dos aunó,

de manera más acertada, los sabores el pato y el denton.

Y ese aspirante es...

Óscar.

(Aplausos)

Enhorabuena. -Gracias.

El mejor, olé ahí, qué alegría.

Enhorabuena, Óscar, y también a ti, María,

porque ambos seréis los capitanes de los equipos.

Fenomenal, estaba deseando. -Maravilloso.

¿No ves que estoy supercontenta? Mira.

(RÍE)

Para qué quiero ser capitana.

Los equipos se van a formar aquí y a ciegas.

¿Qué, palpando? Tengo una cosa para ti, Eva.

Ah, o sea, mano inocente. -"Oh, my godness",

con la mano quemada. Óscar, fuiste el mejor

de los dos, te toca.

Venga. -Superventaja, Óscar.

-Ay, Dios mío. A ver quién va a tu equipo.

¿La enseño? Sí.

Ona. -Ona.

Venga, vamos allá.

Bonita. Marito.

Ay, bien, Mary.

Vamos allá.

Santiago.

(Aplausos)

Boris Izaguirre.

Genial.

Qué alegría.

Paz. -Oh, bien.

(CANTA) #Carmen, dime dónde estás.#

Carmen. -Superventaja.

-María, tú y yo siempre ganamos.

Eres mi talismán, Carmen. Pues ya están los equipos formados,

así que todos para abajo.

¿Abajo? -Bajemos.

Vámonos, cariño. ¿Vosotros contentos?

Siempre hay motivos para estar contenta.

Óscar, ¿tú? Encantado también.

¿Sí? Buen equipo, gente trabajadora,

fuerte y creo que funcionará bien.

Lo haremos superbien por vosotros porque a mí...

Aunque yo ya no me juegue nada, te digo que me dejaré la piel

porque los otros tres se salven y me puedan, espero,

animar desde la galería.

Aquí tengo la caja porque aún no ha terminado,

vais a elegir el color del equipo a ciegas.

Venga. Óscar.

Venga, qué color prefieres.

El rojo, venga.

Pues venga, azul.

El rojo para mi pelirroja. Como la otra semana.

Pues muy bien, vamos cogiendo.

María, este sí que es tuyo.

Gracias. -Gracias, chef.

-Muchas gracias. -Ojalá después de esta prueba

subamos al olimpo de los dioses porque una eliminación

con mis compañeros de equipo, uf,

puede ser muy dura.

Y ya está todo listo para una prueba por equipos

que será muy especial porque os espera

una compañía muy, pero que muy especial.

(Tema "Wonder Why" de Llorca)

Esta semana nos quedamos en Madrid para hacer un homenaje

a una organización que hace una labor social ejemplar, la ONCE.

Es la mayor y mejor organización de ciegos del mundo.

Y su secreto es tan sencillo como efectivo, la venta de cupones.

Gracias a ellos la ONCE

consiguió que los ciegos puedan trabajar.

Nuestro querido Pepe se ofreció voluntario

para comprobar de primera mano

los problemas a los que se enfrentan

quienes no pueden ver.

Cristian será su lazarillo.

Bueno, Cristian. Qué tal, Pepe.

Qué tal, soy Pepe. Encantado.

Más o menos sé a lo que vengo, pero sé que estoy asustado,

también te lo digo. Bueno, mira, esto es un antifaz,

ponte, ponte y luego, el bastón.

Yo te voy a agarrar. Vale, vale.

Ahí está, el mayor problema que tenemos en nuestra movilidad

son los coches mal aparcados, las motos, las obras,

mira, de hecho, es un coche o una moto, es alto

y mira, estamos en una plaza. Si vamos hacia aquí lo esquivamos.

Oh, Dios mío, estoy asustado.

Tenemos un paso de peatones porque oímos el pajarito,

esto es una marca para las personas ciegas

que te indica que del lado de la carretera

hay un paso de peatones. Vale, y de esto

hay un aprendizaje, ¿no? El servicio de rehabilitación

de la ONCE es un entrenamiento que dura meses.

Está sonando. Crucemos.

¿Cruzamos? Quedamos que esto es un reto,

pues vamos a hacer la compra. ¿No llamamos y que nos la traigan?

A mí me huele como a limones. ¿A limones?

Joder.

Mira, hemos llegado. Esto es un tope aquí.

Me pediré una manzana. Esta podría ser verde, fíjate,

la Granny Smith.

Pero, bueno, es hablar, por hablar. Esto es tan complejo

que te tiene que ayudar alguien y por eso El Corte Inglés

tiene servicio de ayuda.

Vale. Jolín.

Vamos por aquí.

¿Dónde? A ver.

Dios. Hala, la que liaste, tío.

No me puedo agachar, si lo hago, me caigo,

perdóneme señora, lo siento en el alma.

Yo ya no puedo más de hacer la compra,

si quieres te invito a tomar una cañita, ¿te parece?

Venga. ¿Eso lo haces tú también?

Sí, vamos. ¿Te gustan los bares?

Sí, sí. Pues te pareces a mí,

más que el mercado, fíjate lo que te digo.

(Tema "Wonder Why" de Llorca)

Aspirantes, bienvenidos al palacio del duques de Pastrana.

(TODOS) Gracias.

Hoy es un día muy especial, la ONCE cumple 80 años

y queremos celebrarlo por todo lo alto.

(PAZ) Qué guay. (BORIS) Feliz cumpleaños.

La labor que esta organización

ha hecho en estos 80 años es impagable y por eso

desde "MasterChef" queremos hacerles hoy un homenaje.

No me digáis, aspirantes, que no es un motivo maravilloso

por el que cocinar. Totalmente.

Emocionante. Aspirantes, llegó el momento

de que descubráis las elaboraciones

a las que os enfrentare en esta prueba.

Vamos allá.

El primer plato del menú es del equipo rojo.

Muy bien.

A ver.

Buñuelos de bacalao. Bacalao que hay que desmigar.

El segundo plato del menú lo elaborará el equipo azul.

Gallinejas con patata paja.

Oh, guau.

-Ah, qué bueno. -Gallinejas.

El tercer plato será también responsabilidad

del equipo rojo. Guau, Dios mío.

Cocido madrileño. Ay, qué rico.

-Venga. (BORIS TARAREA)

(MARIO) Bien. El cuarto plato es el último

del equipo azul. Vamos a ver.

Manitas de cerdo.

Hala. -Manitas de cerdo, vale.

-Qué bueno. -Gallinejas, manos de cerdo,

¿Torrente es el comensal o qué? Todo grasa, todo casquería.

Como veis hay una quinta campana. Que la tiene que hacer.

Para saberlo tendréis que esperar a Pepe.

Oh, "my God".

Mucha atención, aspirantes, por primera vez en la historia

de "MasterChef" haréis la compra a ciegas.

¿Eh? -Pero cómo es eso.

-Pues palpando. -Palpando.

Cocinaréis, únicamente, con los ingredientes

que seáis capaces de encontrar a oscuras.

Mamma mía.

Solo dos de vosotros tendréis que enfrentaros

a este reto tan especial, los capitanes.

Estoy pensando a qué huelen las gallinejas.

(MARÍA RÍE) En estas libretas

tenéis una relación de los productos necesarios

para elaborar vuestros dos platos.

Disponéis de cinco minutos para realizar la compra,

así que podéis venir a por vuestra lista

y a por vuestro carro. Vale.

-Duro, duro.

Sálvese quien pueda porque como tenga que chupar

un pescado ya vamos mal.

Intentaré olerlo y a ver si a través de eso

puedo identificar elementos y espero cumplir

porque el destino de mis compañeros está en mis manos.

Atención, capitanes, el tiempo de la compra

a ciegas empieza en tres, dos, uno, ya.

Madre mía...

-A ver si te voy a tocar el culo.

Ay, me cogiste el culo. Te lo dije

por ponerte a oscuras. Que vaya por delante

que tengo miedo a la oscuridad.

Sé que es muy difícil, imaginaos a las dificultades

que se enfrentan las personas ciega a diario.

Ah.

Ah.

Hay que probar, hay que oler.

Ah, esto es pescado.

-Necesito patatas.

Vamos a entrar en los últimos 30 segundos, capitanes.

Son limones. ¿Qué es eso que tocas?

-Manzana. -Esto es un pollo, sí.

-Guau.

Guau.

Huevos, huevos. Diez, nueve,

ocho, siete, seis,

cinco, cuatro, tres,

dos, uno, manos arriba, chicos.

Vale. -Salí mareado de ahí

y la sensación de incertidumbre, de intentar encontrar las cosas.

A probar todo las cosas que medio identificaba

con el tacto, bueno, pero las que no, no,

entonces probaba todo.

Uf.

Pepe. Pepe ha venido.

(BORIS) Pepe. Cuéntame, cómo te ha ido

lo de vivir a ciegas.

Pues te diré que ha sido una experiencia única

y que me alegro mucho de haberla vivido, de verdad,

porque me ha servido para admirar aún más a los ciegos.

Muy bien dicho. -Ellos tienen los otros sentidos

muy desarrollados y eso es muy bonito.

(MARIO) Ya vienen.

Ay, Eva. (BORIS) Oh, "my God".

(PAZ) ¿Qué te ha pasado? -Muy difícil, es imposible.

No se ve nada. -Fue supercomplicado

porque no se veía nada y en relación a la compra

creo que identifiqué el bacalao, pero tengo dudas y si no está

ya me dirás de qué hacemos el buñuelo y en el cocido

me dejé los garbanzos.

Siento deciros que os tengo que dejar solos.

¿Y eso? Anda.

Tengo que irme a gestionar a los comensales.

Déjamelos todos ordenaditos que luego voy para allá.

(BORIS) Ay, Jordi, no te marches.

(MARIO) Dónde va este hombre ahora. (MARÍA) No sé.

Capitanes, es el momento de mostrar el resultado

de vuestra compra a ciegas. Óscar, gallinejas de cordero.

Presentes. Perejil.

Aquí. Patatas.

Aquí. Conseguiste los ingredientes

principales de tu primer plato.

Vamos con las manitas, manitas de cerdo.

Aquí. Puerro.

Aquí. Pimentón dulce.

Aquí. Harina de trigo.

Aquí. Jamón ibérico.

Aquí. Enhorabuena

porque tienes todos los ingredientes.

A mí me costó mucho hacer la compra

te lo digo así de claro. ¡Bravo!

Muchas gracias. A él también le costó,

pero lo hizo muy bien.

María, bacalao desalado.

Sí. Harina de trigo.

Harina de trigo. Huevos frescos.

Sí. Levadura química.

Sí. Mayonesa.

Sí. Y mostaza.

Sí. Muy bien.

Bien, María, bien.

Tenéis todos los ingredientes

de los buñuelos de bacalao, felicidades.

Gracias. Vamos al siguiente,

cocido madrileño, panceta de cerdo.

Hay. Morcillo.

Guau. Huesos de caña.

Hueso de jamón serrano, gallina.

Divina. Garbanzos.

Oh.

No me lo creo. No tienes garbanzos

para hacer cocido madrileño. No los encontré.

-Lentejas hay. -¿Y un cocido de lentejas

no puede hacerse? Complicado, repollo.

Sí. Chorizo.

Tampoco lo encontré. Tenéis todo menos

garbanzos y chorizo. Ok, veremos qué pasa,

un poco de confianza.

A echarle imaginación

y a tirar para delante para ganar.

Aspirantes, esta campana esconde el postre del menú

que serviremos hoy y ya podéis prepararos

porque... tenemos repesca

(GRITAN) ¡Ah!

Adelantes, aspirantes.

Qué alegría, tío.

Hola. -Buenas.

-Boris.

-Amore, amore.

¿Qué estáis cocinando? -Ya estamos cocinando.

-Hola.

Estoy ilusionada con la misma ilusión

que cuando entré entonces para mí

será como si soy una virgen pura.

Exaspirantes, qué alegría veros,

bienvenidos de nuevo a "MasterChef".

(APLAUDEN)

Exaspirantes, esta es vuestra campana.

El postre. Tendréis que elaborar...

Es un postre, ¿no? Venga.

Los seis postres del menú.

¡Ah! -Hala.

Crema catalana, arroz con leche, flan,

tarta de Santiago, panellets y bizcocho borracho.

Exaspirantes, hoy estamos haciendo un homenaje a la ONCE

y ya imagináis lo que toca. el reparto de postres

también será a ciegas.

Así que, adelante, Cristian Sainz.

Bravo. -Cristian, hola.

Hola, Cristian, bienvenido.

Hola, Cristian, qué tal, encantada. Encantado de estar con vosotros.

Atención, exaspirantes porque Cristian tiene la capacidad

de ver sin ver. Sí, me guiaré por vuestras voces

e iré de oídas para asignaros el postre que os toca.

¿Vamos a empezar, te parece, por la crema catalana?

Con este caramelo quemado que lleva por encima,

si hay alguien que lleva fuego

aquí entre ellos creo que esa es Antonia.

Guau, te quiero.

-Muy bien, muy bien.

El arroz con leche.

Suave, dulce, se lo vamos a dar a Dafne.

Ah, ¿yo?

Gracias.

El bizcocho borracho.

Embriaga con su belleza

y creo que este postre se lo daré a Paula.

Intentaré hacer un bizcocho borracho a la altura.

Bueno, es el turno del flan.

Si alguien aquí que nos pueda hacer temblar con la potencia

de sus brazos, ese es Jaime.

¿A quién le das la tarta de Santiago?

Es un postre contundente, denso, se lo daré a Iván.

Venga, vale. Por tanto, los panellets

son para ti, Xuxo. Los panellets son muy dulces,

muy energéticos. -Muchas gracias, Cristian.

Muchas gracias. No tengo ni papa

de lo que es un panellets, pero lo intentaré hacer

lo mejor posible, pero estoy acojonado.

Bueno, Cristian, nos vemos luego, en comensales.

Genial, venga, a divertirse. -Gracias, Cristian.

Adiós. Hasta luego.

(Aplausos)

Hasta luego. -Gracias.

Aspirantes, exaspirantes, cocinaréis para ciegos,

personas com discapacidad visual y trabajadores de la ONCE.

En total, 60 invitados que vienen a este homenaje

llenos de ilusión.

No podemos decepcionarlos.

(ANTONIA) No ,no.

Como siempre, nuestro supermercado proveedor de alimentos

os facilitará los ingredientes para cocinar

y donará el excedente que ni uséis a comedores sociales.

Muy bien. Disponéis de 120 minutos

para elaborar 60 raciones de cada uno

de los cuatro platos salados del menú.

Vale. Y vosotros, exaspirantes,

tendréis que ser capaces de preparar 25 raciones

del postre que os tocó y en tan solo 60 minutos.

(TODOS) Sí, chef.

Exaspirantes, tenéis que ir a por vuestros ingredientes

y vosotros, aspirantes, encontraréis los vuestros

en cocinas, así que, todos a correr en tres, dos, uno, ya.

(MARIO) Vamos, María, vamos.

-Suerte. -Vamos, vamos.

Vamos, vamos. -Vamos, vamos.

Vamos, chicos, vamos. -Venga, vamos.

-Ay, mi cocina roja tan bonita.

-Vamos, chicos. -Venga, vamos.

Aspirantes, como veis, tenéis en cocina cantidad

suficiente de todos los ingredientes

que vuestros capitanes consiguieron.

Sí, chef. Así que ya podéis tirar de ingenio

porque algunos lo tenéis complicado.

Sí. Para que los dos equipos

tengáis el mismo tiempo de cocinado,

empezaréis a trabajar escalonadamente.

Sí, chef. Pues equipo rojo,

a trabajar en tres, dos, uno, ya. Pues empezamos, vamos con la carne.

-Venga, vamos a ver, tengo que limpiar

un poco el morcillo.

-Dos, cuatro, venga, que aunque no tengamos garbanzos,

tendrá muchísimo sabor. Está claro que la compra a ciegas

era muy complicada, pero la rabia la tengo igual porque

no me perdono el hecho de olvidarme los garbanzos

y el chorizo cuando está el destino

de mis compañeros en mis manos, el mío está claro, el suyo, no.

Así que, lo siento.

-Si hubiera justicia en el mundo,

una persona que hace un cocido sin garbanzos

no puede ser valorado como nosotros.

-No es un cocido. -No es un cocido.

-Bueno, pero los pobres...

-Hombre, la eliminatoria luego no es de pobres.

-María, creo que aunque no tenemos garbanzos

deberíamos hacer lentejas.

Sí. Eso está claro. El cocido no es así.

Pero ya que no tenemos garbanzos porque la lié,

probaremos con otra legumbre y a ver si cuela.

-Claro. -Igual inventamos un cocido nuevo.

Miguel Ángel Muñoz hizo un cocido con su nombre.

El nuestro puede también funcionar.

El nuestro es el chorizo frívolo. -El chorizo frívolo.

¿En qué consiste un chorizo "frivolicé"?

En que no tiene "garbancé". -No tiene "garbancé",

que es lo que da más peso.

Pepe, Jordi, me ha gustado mucho el juego que hizo Cristian,

así que yo haré exactamente lo mismo

para la elección de equipos.

¿Os parece bien? Muy bien.

¿Queréis decirme algo para orientarme,

para las vibraciones? ¿Para algo? Escucho vuestra voz.

Pues, hombre, que yo he nacido en Madrid,

que me gustan las cosas de Madrid. Pi, pi, pi. Vale, vale.

Samantha, cocinas tan bien

y tienes un catering tan maravilloso...

Eso ya suena a música celestial.

Jordi, como eres tan cariñoso

y me dices cosas tan bonitas, tan reales...

(RÍE) Y tan profundas, te voy a dar

el equipo de los fuertes. El equipo azul es para ti,

que, además, pega con tu jersey, que estás tan guapo.

Bien de color y, encima, el cocido es muy de Madrid.

Me encantaría haber hecho cocido. Ya está. No pasa nada.

Yo asumo mi papel. No tengo ningún problema.

Vamos a calentar, Ona. Como no hace sol.

Estamos a 30 grados aquí.

¡Vamos, vamos! -Vamos.

Equipo azul, espero que estéis preparados

para preparar unas gallinejas

y unas manitas de cerdo de diez. (TODOS) ¡Sí, chef!

Pues a cocinar en tres, dos, uno. ¡Ya! Al lío, venga.

Vamos a hacer las manitas en olla exprés.

Vamos a coger cada manita y le hacemos esto.

Le hacemos dos cortes para que saque la gelatina.

Le hacemos esto. ¿Vale? -Vale.

¿Y dónde está el soplete? -No. El soplete no.

Empezamos, chicos.

Ona, tú y yo nos vamos a ir a las gallinejas.

Meterlas en agua, vinagre y sal

y las empezamos a limpiar. -Vale.

Venga, chicos. (PAZ) Venga, vamos.

A coger manitas. Venga. -Venga.

Vamos. -Vamos. Venga.

Óscar, ¿tal cual lo pongo? -Sí. Lo vas poniendo ahí.

Huelen que alimentan, compañeros.

-Toma. Estas están cortadas. -Vale. ¡Vamos, equipo azul!

(MARIO) ¡Muy bien, equipo rojo! -No hemos hablado de Antonia.

Cómo ha venido de calmada, ¿no? -Porque está afónica.

Le han venido geniales estas vacacioncillas.

Antonia afónica es perfecta.

Carmen, ¿y cómo ha estado contigo?

Tampoco le he dado yo mucho cuartelillo.

Fue directamente como Kruschev y Nixon durante la Guerra Fría.

El cuerpo diplomático, querido, somos.

¿Qué pasa aquí con mi equipo rojo?

(BORIS) Hola, Superpepe.

Vamos a ver. Tenemos todos los ingredientes.

No tenemos chorizo ni garbanzos. No.

Tenemos que hacer alguna legumbre.

Podemos ponerle la mallita a las lentejas...

No, no. Vamos a cocer unas lentejas.

¿Las cocemos aparte? Sí. Vamos a hacer unas lentejas.

Vamos a hacer un cocido con todos los ingredientes.

No tenemos garbanzos, nos los hemos dejado.

Pero les vamos a servir unas lentejas.

¿Os parece? ¿Hacemos unas lentejas?

Pepe, eso es lo que yo pensaba. ¿Y por qué no lo dices?

Se lo he dicho. Capitana.

Le he dicho que sí. Te lo dice y no te enteras.

Luego habéis decidido que no. -Que sí.

Vamos a comprobar si con el cocido funcionan.

Ideas brillantes. Venga, échamelas todas.

A ver cómo queda eso.

Y ese repollo lo vamos a cortar en trozos.

El trozo se lo metemos aquí.

Y justo cuando esté cocido, tiramos toda el agua

y hacemos un rehogo de ajo y pimentón. Eso es.

Y ya tenemos la guarnición. ¿Vale? Vale.

María, no me falles. Necesito aquí a una capitana.

Te noto nerviosa. No, no, no.

Sí, sí. Ya empezaste nerviosa con los ingredientes.

¿Podemos ir tapando las ollas?

Ahora mismo voy, chef. Nervio quiero. Nervio.

Boris, ¿has enganchado tú la tuya? -Sí.

¿Quieres que te ayude a cerrarla? Ahí va.

¡Olé mi Boris! Aquí. Ya está. -Ya está.

¡Olé! Nos olvidamos. Ya tenemos el cocido.

No. La patata no está metida. La patata con la verdura.

Venga, chicos. Vamos. -Venga, vamos.

Capitán. ¿Sí?

¿Cómo estamos repartiendo las tareas?

Tenemos a Paz y a Santiago

con las manitas de cerdo. Vale.

¿Qué le vas a meter en la olla para que tenga sabor?

Cebolla, clavo. -El sofrito se lo ponemos.

Yo le veo lagunas a eso. ¿Sí? ¿Lagunas?

Lagunas gordas. Me gusta cocinar las manitas

ya en un caldo que tenga mucho sabor.

Si no, estarán cocinadas pero no tendrán sabor.

Vamos a hacer un buen sofrito con el pimentón.

Yo hago mis manitas y hago un gran sofrito.

Un gran caldo donde cocino las manitas.

Las vais a cocinar en blanco.

Lo vamos a potenciar con un gran sofrito

con el pimentón. No estás entendiendo nada.

Te voy a dejar que pienses. Fenomenal.

Venga, señores, al lío. Sí. Ahí vamos.

-Ya empezamos con el sofrito bueno. -Venga.

Venga, ya está. Esto lo voy a cerrar.

-Y nos ponemos con el sofrito. -Ahora mismo.

-Vamos, chicos. -Vamos, vamos.

"Patatismo". Las voy a poner enteras.

Vale. Venga, momento buñuelo. Vamos a ver. Cebolleta, harina.

María, ¿quieres la cebolleta pequeña o en juliana?

Es para el buñuelo. Pequeñita. -Entonces, brunoise.

María, ¿cómo quieres que empiece con el bacalao?

Lo vamos a desmenuzar. Habrá que sacarle la piel.

-Vale. -¿Los huevos hay

que echarlos enteros? -Enteros.

¡Vamos, chicos! -Pimiento rojo y verde.

¿Pero ya lo quieres echar? -Sí.

Si ves que necesita más aceite, se puede mirar.

-No. -Uno y uno, ¿no?

¿Quieres que intente ir con las patatas pajas?

-Sí, sí. Ve cortando. -Vale.

Chicos, más patatas. Aquí hay 26, ¿vale?

-Vale. -Patatas bien cortadas.

Muy bien, mi amor. Ni Jaime. -Ahora ya se despega.

Jaime lo haría con el meñique.

Tampoco exageremos. A lo mejor Antonia lo puede hacer

con la mente. -Voy a echar los huevos.

De uno en uno. No me eches

hasta que lo absorba. -O.K.

Ya tengo esto. Sujeto aquí. Tú confía que este es buen equipo.

-Sí, sí. -Eres una campeona.

Un huevo más, un huevo más.

Sudé menos pariendo, eh. Os lo digo.

(MARIO) Yo creo que María está nerviosa.

Pero tiene una cosa muy importante. Ese nerviosismo

y ese paroxismo no lo canaliza en gritos.

Lo canaliza en serenidad. Eso tranquiliza.

Aquí, mira. Yo echaría un poquito de más aceite.

No. No hace falta. No es necesario.

-Se está agarrando un poco. -Acabo de bajar el fuego.

-Vale. -Venga, Paz. Ponemos sartén.

Venga, fenomenal.

Empezamos por las gallinejas, ¿no? -Sí.

Que cubra. Ahí. -Vale. ¿Cómo van las patatas?

¿Cómo lo ves? Cuatro boles tengo.

Dale, dale. Son 60, tío.

Vamos. Mira. Ahí va.

A ver las lentejas.

Esto ya está. -Muy bien, Carmen.

Ya están en su jugo. -Mario, bacalao. Dámelo ya.

Un momento, que traeré las cosas para no quemarnos.

Un momento. Solo un segundo.

Pero si esto lo traigo... Ahora te lo hago yo.

A ver, capitana. Yo creo que esto ya está.

-Apaga esa ya. -Apagamos los cocidos, chicos.

Tenemos que sacar los buñuelos.

Sujétame la olla. Fuerte, eh. -Te sujeto.

Muy bien, Ona. Sigues ahí, ¿no? -Ahí estoy, a tope.

Óscar, ¿bien así? En hilitos. -Ahí.

Sacamos la tira y luego cortamos

en uno, dos, tres. ¿Vale? -Sí.

¡Vamos! Óscar, capitán.

¡Sí, chef! Santiago, zorrillo del gorrito.

¡Sí! Vengan para acá, por favor.

Bueno, Óscar, te dijimos en la prueba anterior

que tendrías una ventaja espectacular.

Vamos a por ella. No nos hemos olvidado.

Es más. Es tan espectacular, que va a cubrir

la ventaja que dices que no te dimos la semana pasada.

Podéis robar a un aspirante del equipo contrario

durante 15 minutos de cocinado.

El aspirante que queráis. Dadme un nombre.

Coge a alguien que no sea imprescindible.

María, que no les afectará.

¡Ah, zorrete!

¿María? -Sí. O pedimos a Mario.

No. A Mario. Mario, no María. ¿Mario?

¡Mario! ¡Mario, por favor!

Caballito. ¡Vamos, caballito!

¡Vámonos! -¿Por qué le llevan?

A currar. ¡Que lo sepan ellos!

Es igual. A currar.

Amiguitos, ¿qué hago? -Allí. Mira.

Paz, ¿qué hago? -Eh... ¿Qué hace?

Pelar. Pelar gallinejas.

¡Mario! -¿Qué?

No seas fariseo. Ven aquí. -Yo no soy fariseo, cariño.

A mí me han dicho que tenía que venir para acá.

No he dicho nada del fariseísmo.

No creo en el fariseísmo. Eso es una cosa de romanos

o de la Biblia. Yo no lo sé.

No importa, chicos. Ante la adversidad, nos crecemos.

-Ya. -Venga. Vamos a poder.

¿Cómo va por aquí mi equipo rojo? Bien. Ya está.

¿Está bien así? Me cago en la mar salada,

que Jordi no hace más que tenderme trampas.

Me ha quitado a un aspirante. Tráenos a Óscar.

Equipo rojo, en 25 minutos salen los buñuelos. ¿Oído?

Sí. Os dejo. Capitana, manda.

Tengo la mayonesa. -Eso te iba a decir.

Mezcla mayonesa con mostaza. Vas probando.

Cuidado, que la mostaza sabe mucho.

¿Habías hecho buñuelos? Yo nunca.

Era un poco aplastados, no redondos.

Aplastadas no. Eran así. No aplastadas.

No bolas. Con un bulto. -No hagamos muy grandes, ¿no?

Ahí. Fuera. -Óscar.

-Dime. -Mira las patatas. ¿Tendremos?

-A ver. Yo creo que sí. -Vale.

Venga. Ahí voy.

-Abrimos ollas. -Vale. Voy, voy, voy.

Oye, niño, esto parece el diluvio universal.

Me estoy quemando. (ONA) Vigila.

¿Cómo voy a vigilar? ¡Niños! No me quiero meter,

¿pero qué hago con esto?

Tened cuidado. Mira. -Sí, sí.

Espera, espera. -Así. Me encargo yo.

Yo cortando gallinejas aquí.

¡Vamos, vamos! (CANTA) #Corre, corre, caballito.#

-¡Hola, chico! ¿Qué tal? -Qué bien huele.

-Suerte, chicos. -Venga, amiguitos.

Exaspirantes, esta es vuestra última oportunidad

de volver a la competición. (TODOS) ¡Sí, chef!

Pues vuestro tiempo de cocinado empieza

en tres, dos, uno. ¡Ya! ¡Vamos, vamos!

¿Esto qué es? -Voy a hacer cuatro litros de leche

con limón, canela.

¡Antonia, qué alegría!

Crema catalana. -Antonia, "hello".

No puedo hablar. Te quiero mucho.

Paula, échate un poco para allá. -Sí, cariño.

Dafne va a preparar arroz con leche.

Cuando tenga la leche infusionada

con la ralladura de limón y la canela,

añadirá arroz, nata y, al final, el azúcar.

¿Qué tal? -Bien. Pero muy concentrada.

-Ya te veo. -Si no llevo la cuenta...

Perdona. No te puedo hablar ahora.

Para elaborar bizcocho borracho, Paula tiene que montar

las yemas por un lado y, por otro, las claras.

A la masa debe añadir harina y mantequilla.

Y una vez horneada, emborracharla con un almíbar de canela y ron.

¿Cómo vas, Paulita? -Creo que bien.

Estoy un poco nerviosa porque es una prueba importante.

Pero creo que podemos sacarlo.

Cuidado con el caramelo, que quema mucho, Jaime.

Ya, ya. Se me ha cristalizado un poco.

Iván está preparando la masa para su tarta de Santiago

con yemas de huevo, ralladura de limón,

harina de almendra y azúcar.

¿Cómo vas, Xuso, con el panallet? -Bien.

A ver si me hierven las patatas.

-¿Lo tienes claro? -Sí. Más o menos.

A ver las patatas que se me hagan ya, que no llego.

Capitán, han pasado los 15 minutos, pero hasta que no reclamen,

nos quedamos a Mario, ¿no? Pobre. Vamos a devolvérselo ya.

¿Por qué? ¿Qué pasa aquí? Oye.

Mario, ¿qué pasa contigo? Yo no soy ningún fariseo.

Lo de fariseo se me queda pequeño. Esto es traidor ya.

Estás tan a gusto aquí, que han pasado los 15 minutos.

Diles que estás más a gusto aquí. Te ponemos azulito.

Vamos, que tengo a unos meros en mi equipo.

Mario, a echar una mano a tu equipo de verdad.

Pero déjale que disfrute. Está a gusto con los fuertes.

Tú tienes que estar aquí con nosotros.

Corriendo a tu equipo. Venga.

No me mandéis aquí con los postres, eh. Ya lo que me faltaba.

Oye, chicos, es que me han llevado para allá.

-No te preocupes. -No os enfadéis conmigo.

-¿Voy sacando los platos? -No, Mario. Ponte a hacer bolas

porque vamos retrasados. -Venga.

-Hay que hacer 120 bolas. -Boris, las bolas pequeñas.

¿120? Venga, todo el mundo buñuelos.

-¡Vamos, vamos, vamos! -¿Quién ha hecho este bolón?

-Mario. -Pues la mitad.

Perdona, Carmen. -Mira qué monas me quedan.

-Están quedando bien. -De repente, se me están dando

unos talentos. -No. Esto está fatal.

Está divina, Carmen. -No es como croqueta.

Es redonda. -Vamos, chicos.

¡Vamos, equipo rojo! ¡Mira qué bueno, María!

En diez minutos, capitana, salen platos.

¿Alguien puede ir estirando platos? Yo voy sacando.

Voy sacando los platos. Venga. Quiero 60 platos. ¿Oído?

¡Vamos, que vamos fenomenal! Eso es.

Una olla abierta. Aquí hay otra. Venga.

Vale. Échale sal.

Venga. Está soso, pero está cocido. Ahora le echo.

Es bueno ir enharinando poco a poco.

Va a coger humedad eso y será una plasta.

Voy. Pero esto, si se mantiene así y no se aplasta...

Para los pelitos, ¿no?

Sí lo sabía.

Pues porque yo no soy capitana.

Dile: Oye, capitán, esto hay que quemarlo.

Lo de los pelos. Te lo dije. -Ah.

Se me ha olvidado. Pero ahora hay que pasar

piececito a piececito porque como alguien se coma

un cachito de eso que parece un cepillo de dientes,

es una tortura. Toda la razón.

Venga, señores. Caña, caña.

Estamos deshuesando manitas. -Me pongo contigo

y con la fritura, ¿vale? -No. Yo voy controlando.

Esto está abrasando. ¡Ay!

-Quema. Quema. -Esto es insufrible.

Quema muchísimo.

¡Ay! -Los pelitos que puedas,

los quitas. Se hace así y ya está. -Vale.

(ÓSCAR) Se me fue quemar esos pelos en las patas.

Cuando tienes en la cabeza mil cosas, alguna se te escapa.

Queridos comensales, bienvenidos todos a "MasterChef".

La ONCE lleva 80 años luchando por la igualdad social.

Para nosotros es un inmenso orgullo poder participar

de esta celebración tan especial.

Entre todos hacéis que este mundo sea

un poquito más justo. Muchas gracias.

(Aplausos)

Va a haber que hacer bastante más.

Vale. Esto ahora es mano, mano. -Vamos, Dafne.

Qué rico va a quedar ese arrocito con leche.

¡Venga, vamos! ¡Vamos, chicos!

Venga. Venga, que lo tenemos. Que lo tenemos.

¿Qué tal, Antonia? Falta uno.

¿Uno y ya está? Sí.

¿Y cómo vas? Bien. Ahora voy batiendo.

¡Vamos, ese brazo! ¡Vamos! Sí, sí.

Lo pones a cocinar y luego lo metes en las tarrinas.

¿Qué vas a hacer arriba? Azúcar y lo hago con el soplete.

Eso te gusta a ti, ¿no? Me gusta.

Tienes mucha llama. Me gusta.

Hazlo bien. Hazlo rápido para que dé tiempo a enfriar

y te salga de diez. Claro.

Muy bien. Panallets. ¿Los habías visto alguna vez?

No. Nunca. ¿No? ¿Y probado?

No ves "MasterChef" porque los hemos hecho dos veces.

Ese me lo salté. Sí, justo ahí. Vale.

Están hirviendo las patatas.

Las voy a machacar. Voy a hacer un puré.

Lo voy a mezclar con los tres huevos,

la harina de almendra. Y después haré las bolitas

e intentaré que se pongan los piñones.

Ya. Pero tienes que correr. Sí. Totalmente.

Intentaré no fallar. Mucha suerte.

Hola, Samantha. ¿Qué tal? ¿Con qué estás?

Estoy con el caramelo. Cuidado con la espátula

porque el caramelo se pone... ¡Ay!

Me he quemado. (IVÁN) ¿Qué te he dicho?

Eso quema un huevo. -Tengo las cantidades

en las elaboraciones. Yo el flan, las veces

que lo he hecho, lo he hecho sin nata.

Hay con nata y con leche condensada.

Hay sin nata. Cada uno tiene su receta.

Haz tu versión, que esté rica

y sale mejor el postre. O.K. Gracias.

Ninguno. Los hice con la bandeja del horno.

Igual me he equivocado.

Claro. Tengo que hacerlo con los moldes.

(IVÁN) De repente, me doy cuenta que tengo moldes para hacerlo.

Venga. Fuera otra vez. Con el cazo rellenaba uno a uno.

Y ya está. Y otra vez al horno.

Venga, más buñuelos. Vámonos.

Equipo rojo, vamos a ir sacando platos ya. ¿Vale?

Así que quiero ese emplatado ya. Sí.

Salen ya los buñuelos. Fenomenal. Venga, chicos.

Poned más platos. Pero sacadlos ya.

-¡Vamos! -Venga.

No os entorpezcáis los unos a los otros. ¿Vale? Venga.

Carmen, pon los ojitos. ¡Vamos, por favor!

Boris, déjame poner esto y tú pones buñuelos.

Así yo hago una cosa y tú la otra.

-Perfecto. -A ver, el ojito.

Carmen, los puntitos. María, ¿puedo sacar platos ya?

Sí. Estos pueden salir. Camareros, por favor.

Todos los que tengan puntos, van saliendo.

Camareros, sacando platos. Gracias.

Venga, vamos. Carmencita, aquí.

Comenzaremos con el primer entrante.

Lo ha preparado el equipo rojo y son unos buñuelos de bacalao

que espero que estén buenísimos.

Buenas tardes. Me han dicho que aquí hay

un chico que reparte suerte.

Pues sí. Le di 35 000 euritos a una señora.

¡Toma ya! Además, lo necesitaba mucho.

Tenía una hija malita. Me hizo más ilusión a mí

que a ella. Bueno, no creo.

¿Tú también repartes suerte?

Yo atiendo la ilusión que él reparte.

¿Y cómo es eso? Porque soy maestra

de los niños ciegos que están escolarizados

en colegios ordinarios. ¡Ay, qué bonito!

Soy una privilegiada, Eva. Espero que el trabajo

de los aspirantes también haya sido bonito.

Dadme buenas noticias. Está muy bien.

Está bien de todo: de sabor, de textura.

La brandada está muy rica.

La salsa también está buena. Está muy bueno.

Pues me alegro mucho. Está crujiente y sabroso.

Bien de fritura. -Ahí. Fenomenal.

A ver, equipo azul. Han salido los buñuelos ricos

y en tiempo. O sea, que gallinejas de diez ricas y en tiempo.

¿Estamos de acuerdo? (TODOS) ¡Sí, chef!

Una cosita. ¿Las gallinejas están hechas a la romana?

No. Están hechas con la harinita.

Si las hacemos todas a lo loco, se empalmizan ahí,

cogen harina y nos quedan a la romana.

Falta temperatura aquí. Esto está empapado de aceite

porque falta temperatura y tiene que estar crujiente.

Capa mínima de harina. Aquí hay harina

que están a la romana, pero a la romana a lo loco.

Si tenéis gallinejas aún por freír,

hagámoslas bien. ¿Vale?

Como no corramos, no lo sacamos en tiempo. ¡Corred!

Quiero las gallinejas emplatadas.

¿Oído? Capitán, haz de capitán. (ÓSCAR) ¡Oído, chef!

Emplatamos gallinejas y vamos preparando.

Seguimos friendo patatas, gallinejas.

-¡Sí, capitán! (ONA) ¡Vamos, chicos, ánimo!

Ya está. Que no se queme el ajito.

¿Ahora pico cebolla, María? -Sí.

Para las lentejas. -A ver.

Creo que estoy a punto del "parraque".

Ya. Calma, que se puede aguantar todo.

Noto por días que estoy envejeciendo.

Qué momento para darse cuenta de ello.

Hasta ahora, no me había dado cuenta.

-"Oh, my God!" -Ya está. Y ahora el repollo.

Dale. Fideos.

Un puñado.

¡Qué bien! ¡Esto lo estamos sacando!

¡Venga, compañeros! -Hay que empezar a partir

trozos de carne. ¿Vale? -Venga.

¿Cómo vais, chicos? -Vamos, que no es poco.

-Y luego, ¿es el horno y ya? -Sí.

-O sea, que tú ya estás. -Bueno, vamos a ver.

Ay, me acabo de liar. Voy a hacer guay, tío.

-Que no te quede duro, Iván. -Ya. Voy pinchando.

¡Oh! ¡Qué crema me ha venido!

Creo que ya casi la tengo. Casi, casi.

Pero quiero sacarlo para ver cómo está.

Qué bueno que es. ¡Oh! (IVÁN) ¡Antonia, bravo!

-¿Cómo va todo, chicos? (XUSO) Ahí vamos, Antonia.

Vamos a ver cómo está la patata. ¡Cómo quema!

¡Uf! -Bueno, vamos a ver.

Necesito media hora en el horno. -Controla.

Patatas. Vale. Así. Ya no más.

-¡Vamos, equipo azul! -Santiago, cuidado con las patatas.

-Sí, sí. -Con la cantidad.

Seguimos haciendo gallinejas. -Estoy friendo.

Fenomenal. -Hay otra bandeja

ahí detrás para emplatar.

Capitán, ¿te parece que es una ración óptima?

Una, dos, tres y media de gallinejas. Es ridículo.

Ponemos poco porque tenemos poco.

Venga, que no quiero echaros una manita.

Vamos. Seguimos. -¡Vamos, venga!

Encima, tenemos patatas para cuatro.

¿Tenemos patatas? -Tenemos patatas pero...

Nos hemos confiado. Bueno, capitán, ¿tú lo ves

para sacar? Creo que ya estamos poniendo

las raciones más contundentes.

¿Lo ves para sacar? Está emplatado y saldrá frío.

Lo veo para sacar. ¿Puedo sacarlo?

Camareros, adelante. ¡Vamos, chicos, ánimo!

Vale. Más platos. -Vale. Venga.

Oye, intentemos echarle una mano a Óscar.

¿Me pongo yo a ayudarte? No.

Esto se está enfriando.

¿Faltan patatas? Venga.

Vamos ya con el segundo plato de este menú.

Corre a cargo del equipo azul.

Y han preparado unas gallinejas con patatas paja.

Hola. Buenas tardes.

¡Qué preciosidad! Sí. Es guapa.

¿Cómo se llama? Fira.

Fira. Fira es un perro guía. Es una perra guía.

Cuéntame. ¿Cuánto de importante es

Fira en tu vida? Para mí, muchísimo.

Me ha dado una autonomía y una movilidad...

La independencia, el sentirte que caminas.

Yo estoy encantada con mi perra. Sentirte integrada, ¿no?

Sí. Que es muy importante.

¿Verdad, Carmen? Eso es. Es fundamental.

Para las personas con discapacidad,

tener situaciones de normalidad es imprescindible.

Contadme estas gallinejas cómo están.

Bueno, yo creo que sabían un poco a frito,

un poco de aceite. Las he tomado mejores.

Carmen, ¿te han gustado más? Un sabor muy potente,

quizás, demasiado potente. ¿A las vísceras?

Eso es. A lo mejor no las limpiaron bien

o la fritura no fue la correcta.

Ya me enteraré con los jueces qué pasó con este plato.

Vamos a ver, equipo rojo. Vamos a ir emplatando los cocidos.

¡Ojo! No solo hay que emplatar los 60 platos

con la carne y la verdurita del cocido.

Es que vamos a emplatar 60 sopas

y 60 lentejas. Lo sabes, ¿no? Sí.

Vale. Todas las bandejas, por favor.

Venga, vamos. -Vamos, chicos.

Lentejas. Si quieres, las tomas

y si no, las dejas. Yo las tomo.

¿No te importa? ¿Qué me va a importar? Es un lujo.

¡Eh! Oye, estas lentejas están ricas.

Muy bien, Pepe. ¿Quién se ha encargado

de estas lentejas? (MARÍA) Carmen.

Un poco de sal. Cualquier domingo voy a tu casa

a que me hagas lentejas.

Mejor me llevas a un restaurante antes de hacer lentejas.

Adonde te dé la gana. No he visto una cosa igual.

Yo el domingo descanso. Ah.

Me está dando un golpe de calor

y puede que me dé el "parraque". Ya estás como Santiago.

Qué cuento tenéis los dos. ¡Santiago!

¡Carmen, que le ha dado otro "parraque"!

¡Voy! ¡Que le tienes que hacer

el boca a boca! ¡Carmen!

-¡Prefiero que me lo haga Iván! -Está Iván ahí.

Dice que prefiere contigo. ¡Sí, hombre!

-Me he venido arriba. -Ven aquí, cariño.

¿Qué está pasando? -Debe ser que estoy embarazada.

¿Embarazada? ¡Venga, hasta luego!

¿Está embarazada? Por eso me voy.

Noto yo... Carmen, te has venido arriba.

(CARMEN) Casi me da un "parraque" otra vez.

Eso sí. Cuando ha venido Iván

y me ha dado un abrazo, ya parece que me he recuperado.

¿Podemos ir emplatando? Vale.

Todo. Poniendo de todo. ¡Pam, pam! Venga.

Vamos, Boris, Carmen. Emplatando las lentejas.

¡Venga, amigos! Rapidez.

A mí me está dando un golpe de calor.

Aquí nadie se quedará con hambre. Hemos venido a comer.

Aquí se come. ¡Venga! Vamos para allá.

En un minuto, quiero todo emplatado.

Están los camareros entrando ya.

Antonia, ¿cómo va esa crema catalana?

-Espero que bien. -Tiene un pintón.

Creo que voy a poner menos cantidad.

"Repescantes", ¿cómo vais? -Pues ahí vamos.

Peleándonos con los panallets.

Vamos, piñones. Que se pegan.

Este me ha salido muy pequeño.

Iván, necesito abrir. Ábreme, por favor, esto.

Mira. Eso está muy líquido. -¿El qué?

Cámbialos. Baja estos aquí y sube esos. Pero ya.

¡Ah! -¿Qué?

¡Hay una avispa! ¡Ah!

O sea, si me pica, ya me destruye el concurso.

¿Quién me ha quitado la lengua? -Le gusta el ron.

-Me has quitado la lengua. -Yo no.

Sí. -Yo no he cogido la lengua.

Yo he cogido un cuchillo. -¿Quién me ha quitado la lengua?

Estoy pensando... -Me has quitado la lengua.

-Pero no ha sido queriendo. -Así compite Paula.

Te juro que no ha sido queriendo.

Paula Prendes es juego sucio. Me ha quitado la lengua.

-Oye, no digas eso. -Ya, ya.

Sácamelo, Santiago. Hazme una porción.

-Vamos a hacer uno. -Vamos. ¿De cuál?

Esta, que está más hecha. Está perfecta.

Yo creo que ya está. -Vamos a emplatar uno.

Y vamos a ver cómo lo cortamos. -Muy bien.

Vamos a hacer una prueba.

La porción, más o menos, esta.

-Bien. Capitán, veo que estás intentando

emplatar algo. Acábalo, que quiero verlo terminado.

Por encima iba la salsita. -Sí. Así.

Te traigo algo que no hago nunca,

que es traer el plato de referencia.

Se parece un huevo a una castaña.

Punto dos: la salsa es una porquería.

Esto no es salsa. Esto es grasa directamente.

Hay que desgrasar un poco

y hacer un roux para darle densidad.

Entiendo que hay una harina que no le habéis puesto

que nos daba densidad. Vamos a hacer el roux.

Vamos a liarla. Empezamos.

¡Vamos, chicos, ánimo! Meteos caña.

Meteos caña, que lo tenemos bien. No me quiero mosquear.

¿Me encargo yo del roux?

-Venga. -Me encargo. Venga.

¡Vamos! -¡Vamos, equipo azul!

Sin prisa pero sin pausa.

¿Más harina? Ya está espesando. -No sé.

Venga, venga, María. Vuela, vuela. Vuelo.

Tenemos que sacarlo en tiempo. Ya sé que no tenemos garbanzos.

No será el mejor cocido. Pero estamos haciendo tres platos.

La guarnición del cocido, la sopa y las lentejas.

Y todo tenemos que hacerlo bien. Vamos allá.

¿Pueden ir llevando? Camareros, ¿podemos sacar

por aquí, por favor? Adelante. Vale.

Hay bandejas de lentejas allí.

Alguien puede llevar bandeja de lentejas. ¿Vale?

Ya está. Llevaos. -¡Venga, que vamos a ganar!

Me duermo. Y ahora vamos poniendo el caldo.

Vamos poniendo la sopa de cocido.

Ahora la sopa. No me dejas descansar.

Venga, Boris. Vamos.

Estoy con el fideo. Venga, venga.

Vamos, Boris. Vamos sacando tazas.

Pepe, limpia los boles. Yo te limpio, Carmen.

Estoy aquí para eso. ¿Alguna cosa más

que quieres que te haga? No. De momento, no.

Te vale. Bien. Yo te lo hago.

Seguimos. No me limpias muy bien.

Claro. Lo que pasa es que tú me estás manchando de más.

¡Venga, equipo rojo! Más deprisa. Hay que volar.

El equipo rojo era el encargado de hacer un cocido madrileño.

Pero se ve que su capitana ha confundido

los garbanzos con las lentejas.

Así que han decidido hacer, por un lado, un cocido madrileño,

y por el otro, unas lentejas.

Lo mismo hasta salís ganando con el cambio.

Un cocido con lentejas. ¿Qué te parece esta experiencia?

Chica, es la primera vez pero está buenísimo.

-La sopa está deliciosa. -Sí.

Y la carne y las lentejas. -La carne en su punto.

Y la verdura... Qué riquísimo está todo. Está delicioso.

Camareros, por favor, sacamos esta última bandeja de sopa.

Gracias. ¡Bien! Lo hemos sacado.

Bien. ¡Todo el mundo a limpiar cocinas menos Carmen!

¿Y yo por qué no? Porque es algo

que no es propio de tu estatus.

Mucha guasa tienes. Soy la que más limpio.

Bueno, buen trabajo, equipo rojo. Buen trabajo.

¡Bien! Pepe, gracias. María. Buen trabajo.

Muy bien, cariño. Gran capitana.

(MARÍA) Se han comportado superbién.

Me han ayudado mucho en todo.

Hemos sacado todo adelante aun sin garbanzos. Estoy satisfecha.

Está buenísima. Está brillante. Está buenísima.

¿Cómo tenemos la salsa? Mira. Tiene una densidad buenísima.

Relativa. Bueno, tiene algo de densidad que antes no tenía.

Entonces, ya está.

¿Cuánto tiempo nos queda para emplatar, chef?

Ya. Ya tengo a los camareros esperando, imaginaos.

Chicas, ¿cómo va la salsa? -Ya está.

Ya está. Cuando quieras.

Vale. ¿Tenemos una espátula correcta?

Voy. A ese cebollino, Santiago,

lo metemos en un bol. ¿Eso está caliente?

Sí. Pues ya está bien.

Ponlo con cariño y ya está. Echa salsa y yo cebollino.

Venga. No es el emplatado más bonito.

Hay una rusticidad que enamora, pero bueno.

Salsa podéis poner más, que tenéis. Está buenísima.

Mucha salsa. Venga. No me gusta nada esto.

Tenemos ahí unos pelitos. Hemos quitado casi todos.

¿Sabes con qué se hacían los cepillos de dientes? Con esto.

Claro. Porque está... Puedes comer y lavarte los dientes

al mismo tiempo. Sí, claro.

Sí. Qué cachondo Santiago.

Creo que está. No es el punto exacto.

Qué arte.

Qué arte, Antonia.

¿El qué? -Sudar.

A ver. ¿Qué tal vamos? La reina del ron.

¿Es una prueba? Sí. Pero está un poco seco.

Los estoy mojando más. ¿Qué has hecho

que el bizcocho se ha quedado tan apelmazado?

No lo sé. He montado las claras por un lado.

Por otro, he hecho las yemas con el azúcar y la harina.

Algún paso lo has hecho raro. Porque esto es raro.

Está muy "mazacote". Tiene que estar bien mojado.

Vale, vale. Venga, vale.

A ver, Jaime. El problema, Samantha, es

el tiempo en el horno. No lo veo demasiado consistente.

Lo has metido en la nevera sin quitarle el agua de abajo.

Lo he vaciado un poco. Hay que vaciarlo

y llenarlo con agua con hielo. Vamos, Jaime. Rápido.

Exaspirantes, el último plato de los aspirantes azules

está a punto de salir. Eso quiere decir

que después viene el postre. Tenéis que empezar a aligerar.

Vamos, rápido. Poneos a emplatar ya y no olvidéis, por supuesto,

el plato extra para los jueces porque queremos catar

todos los postres. Oído, chef.

Necesito salsa y cebollino. Venga, venga, venga.

¿Puedo ir sacando lo que veo terminado?

Sí. Camareros, por aquí,

que tengo platos terminados.

¡Vamos, vamos! Vámonos. Veo camareros

que vienen y se van. Es lo que me gusta ver,

camareros que vienen y van. Hay que limpiar esto, Paz.

Venga. Oye, me temía lo peor

y veo un aprobado raspadito. Vamos metiendo caña.

Si lo sacamos rápido, subimos nota. Venga.

¡Vamos, vamos! Venga ahí, garrote fuerte.

¿Con eso terminamos?

Sí. Mira todo lo que nos ha sobrado de salsa.

Esa salsa la podíamos haber concentrado más

y no te hubiera sobrado. Sí. Ha sobrado.

Equipo azul, a limpiar. (TODOS) Gracias, chef.

¡Ay! Nos hemos quemado, pero estamos vivos.

(SANTIAGO) Espero que nos salvemos.

Con lo mal que lo hemos pasado, el calor.

No me consideraba aspirante, sino transpirante.

Comensales, vais a probar un plato elaborado por el equipo azul.

Son manitas de cerdo y espero que estén ricas.

Hola. Buenas tardes. Hola.

¿Cómo están esas manitas de cerdo?

La presentación es un poco rara.

No nos ha entrado muy bien.

Por lo que veo... Muy bien, no.

Tampoco han dedicado mucho tiempo

a la limpieza. Bueno.

¿No? A ver. Esto de la limpieza me preocupa. ¿Qué hay por ahí?

No me preguntes. (RÍEN)

Bueno, en las manitas de cerdo, por lo que me puedo hacer una idea,

¿puede haber pelos? Pues sí. Yo creo que sí.

No sé. No parece un plato muy apetecible.

Pues nada. No te pregunto más porque no quiero

que me digáis más cosas malas.

Venga. Que lo tenemos. -¡Venga, vamos! ¡Vamos, chicos!

Qué sufrimiento.

Tú no sabes cómo quema. Lo repasaré si tengo tiempo.

Sobrará, pero no quiero emplatar más. Quiero dejarlo así.

Qué colorcico más bueno.

¡Oh!

Bien, bien, bien. Lo tengo.

Si lo saco así, ¿qué opinas? -No sé yo.

Ah, pues sí. -Prefiero que se lo coman así.

Si no está cuajada... Exaspirantes, se acaba el tiempo.

Están los camareros esperando. Los comensales quieren ya recibir

ese maravilloso postre. Así que, camareros, por favor,

empezad a coger los platos emplatados.

Chicos, aquí tenéis. Aquí tenéis.

Bueno, "alea iacta est". "Alea iacta est".

Si le gusta, bien. Yo creo que está bien.

Comensales, espero que hayáis dejado

un hueco en los estómagos.

Ahora llega un buen festival de dulces.

Nuestros exaspirantes han preparado seis postres

y espero que estén buenos.

Bueno, vamos a ver cómo está el arroz.

Buenas tardes. Cristian, ¿cómo va la cosa por aquí?

El festival del dulce. Nos has montado

una fiesta fantástica. Cuéntame.

Los postres me han encantado.

La crema catalana espectacular. Muy buena.

¿Has probado algo más? Sí. He probado el flan.

Una pena que esté sin desmoldar. Ya.

De sabor está bueno. Los dulces están ricos siempre.

Es verdad. Pero, luego, tiene matices, ¿no?

Si tuvieras que quedarte con uno, que veo que son varios,

¿con cuál te quedarías? Con la crema catalana.

Antonia y su fuego. "Antonia y su fuego"

A seguir disfrutando, gracias. (AMBOS) Muchas gracias.

Pepe, Jordi, empezamos con la crema catalana de Antonia.

Venga, hala. Me apetece mucho. Está caramelizadita.

Sí, está bien.

Cuajadita, perfecta. Está muy rica.

Para hacerla en una hora, tiene mucho mérito.

Sí, muy rica. Oh, panellet. Los panellets de Xuso.

Esto lo hacen en mi tierra. Es un megapanellet...

No, es lo que te iba a decir. Es una megarroca de panellet.

Esto pesa... Mira la crudeza del centro.

Suspendido. Panellet suspendido. Qué pena.

Ahora, el bizcocho borracho de Paula.

No tiene mala pinta, ¿eh? Pero la masa es un mazacote.

Necesitamos una radial. No está bien.

Es un ladrillo. No me gusta.

Pierde la gracia de que sea borracho.

Ahora, el arroz con leche de Dafne.

Oh... tiene pintita, ¿eh?

Está rico. Los he comido mejores, ¿eh?

De textura está bien, de cocción está bien.

A mí me encanta. La canela está muy arriba.

Vamos a ver el flan de Jaime.

Vamos a sacarlo. Sácalo.

Ha hecho una... Tenía que haberlo puesto con hielo para enfriarlo.

El caramelo no está tostado. Vamos a probarlo

por si acaso dices: "Es el mejor flan y no ha cuajado".

No está mal de sabor. Si hubiese cuajado y hubiese salido bien...

El flan apuntaba maneras, ¿eh?

Ahora, el último postre; la tarta de Santiago de Iván.

¿Y la cruz? No ha hecho la cruz. Mira, cruda, también, por dentro.

Ha pasado igual con los panellets. Un problema de temperatura.

Bueno, chicos, hemos probado todos los postres y debemos debatir.

Así que vamos. Al lío, a ver qué pasa.

(Música alegre)

Comensales, hasta aquí ha llegado nuestro homenaje a la ONCE.

Espero que los platos que habéis comido

hayan sabido transmitir el cariño y la dedicación

con el que los aspirantes y exaspirantes los han preparado.

Solo queda animaros a continuar con esta fantástica labor social.

Esperamos que todas vuestras ilusiones se cumplan. Gracias.

(Música alegre)

Aspirantes, exaspirantes, creo que después de todas

las emociones que hemos vivido hoy, a todos nos queda claro

lo valiente que hay que ser para enfrentarse a la vida sin ver.

Sí. -Desde luego.

Quiero daros mi enhorabuena porque hoy os habéis enfrentado

a una responsabilidad gigante: jugaros todo el cocinado

en una compra a ciegas es muchísima responsabilidad.

Desde luego. -Sí lo era, sí.

Aspirantes, como bien dice Eva, esa compra a ciegas

ha marcado la prueba desde antes de empezar.

Y aquí tengo que plantearos una gran disyuntiva

a la que nos enfrentamos los jueces hoy.

Hala... Por un lado, tenemos un equipo,

el equipo Azul, que ha replicado los platos usando los ingredientes

pero que no ha sabido clavar el sabor, ni la textura

ni la estética de los platos.

Por otro lado, tenemos al equipo Rojo,

que por no tener garbanzos ni chorizo, no ha podido servir

el cocido madrileño que pedíamos, pero, a cambio, ha ofrecido

a los comensales otros dos platos, ¿qué digo dos? Cuatro platos.

Equipo Azul, me sorprenden los errores que habéis cometido.

Mira que era fácil darse cuenta de que ni las manitas ni la salsa

tenían ni el sabor ni, mucho menos, la estética que os pedíamos.

Por no hablar de los pelos que han encontrado, duros,

algunos comensales.

Fue un error de... De capitán.

Son cosas que no tienen sentido, como el hecho de criticar que ellos

tenían que hacer un cocido y han sacado algo parecido;

cuando nosotros teníamos que hacer unas gallinejas

y han salido calamares a la romana. Sí.

Teniendo los ingredientes, que es más criticable.

Los fallos desencadenan en errores en el cocinado y no hemos acertado.

Bueno, en vuestro caso, equipo Rojo, me ha encantado

veros pelear la prueba y, sobre todo, trabajar unidos.

Y habéis compensado con esfuerzo la falta de ingredientes.

María, mira que empezaste la prueba hecha un manojo de nervios.

Bueno. Quizá te había podido la presión

de saber que has sido tú la que olvidó los garbanzos,

pero tus compañeros han sabido arroparte y han aportado soluciones

que tú no eras capaz de ver en ese momento.

Empecé nerviosa porque me faltaba el elemento principal,

pero en los momentos de estrés han estado ahí.

Todos. Hemos sido una piña

y han trabajado, a su ritmo, cada uno sin parar.

También te digo, que has sabido remontar

y has superado tus nervios. Sí.

-Yo siempre veo bien a María de capitana.

A mí me encanta, yo estaría siempre con María cocinando.

Aspirantes, atención; el equipo ganador de esta prueba es...

El equipo Rojo.

(TODOS GRITAN CONTENTOS)

Voy a subir, otra vez, al olimpo de los dioses

y vendré con un modelo para estar "ad hoc"

a las circunstancias para tener la posibilidad

de pasar una semana más.

Ya solo nos queda saber quién es el ganador

de los cuatro mil euros que podrá donar a la ONG que prefiera.

Aunque hoy todos los aspirantes del equipo Rojo han brillado,

hay uno de ellos que nos ha parecido

que ha tenido un papel fundamental a la hora de unir al equipo

y de encontrar soluciones a la dificultades.

Y ese aspirante es...

María. ¡Bravo, María!

Enhorabuena, corazón. Gracias.

A pesar de haber llevado ese delantal negro

lo has dado todo en cocinas. Sí, lo he intentado.

Dime a qué ONG quieres donar esos cuatro mil euros.

Es la Fundación Andrea, son de Santiago de Compostela

y han tenido la mala suerte de que su hija falleció

a los nueve años de edad. Esta fundación ayuda a los padres

que no tienen esos medios a pagar el tratamiento médico,

a hospedarlos donde lo necesiten para que, dentro de lo duro

que es tener un niño terminal enfermo, que lo puedan hacer de...

Es que soy madre.

Así que va para ellos, para que ayuden a muchos.

-Bravo. -Bravo, María.

-Estos cuatro mil euros y el reconocimiento me da fuerzas

para enfrentarme a la prueba de eliminación.

Espero hacerlo muy bien porque ya no valen las medias tintas.

Exaspirantes, imagino que estáis deseando saber quién de vosotros

es el afortunado que vuelve a la competición, ¿no es así?

(TODOS) Sí.

Me ha encantado ver las ganas y la seriedad con la que los seis

habéis peleado por volver a "MasterChef".

Pero, sintiéndolo mucho, cuatro de vosotros

habéis servido un postre inaceptable.

Y esos cuatro aspirantes son: Jaime, Xuso, Paula e Iván.

Aquí termina vuestro paso por "MasterChef".

Lo siento.

Esto significa, Antonia y Dafne: la ganadora está entre vosotras.

(DAFNE) Con que esté bien, eso ya es un triunfo.

Confieso que yo no he sabido decantarme por una;

me parece que las dos os merecéis volver a "MasterChef".

Qué bien. -Gracias.

-Con esto ya... -Mil gracias.

Pero siento decir que no hay empate porque Pepe y Jordi

lo tienen clarísimo y han desempatado.

Me encanta este momento.

Por elaborar un postre al que no hemos sabido sacar un "pero",

la exaspirante que vuelve a la competición es...

Antonia.

(TODOS CONTENTOS) ¡Oh! (BORIS) ¡Antonia!

(PAZ) Qué bien.

(BORIS) Bravísima. "Piangi".

-Basta. Enhorabuena por las lentejas.

-Enhorabuena a ti. -Las lentejas me gustan a mí.

Antonia, eres una aspirante de pleno derecho

de "MasterChef Celebrity III".

¡Enhorabuena! -¡Viva "MasterChef"!

Por fin vuelve la farisea.

Tengo muchas ganas de hacerle ver lo que vale un peine.

Quién es Antonia Dell'Atte.

¿Cuántos me echabas de menos? -Muchísimo.

(TODOS RÍEN A CARCAJADAS)

Equipo Rojo, Antonia, enhorabuena. Gracias.

Os libráis de la prueba de eliminación

y, por tanto, continuáis una semana más en la competición.

Gracias. -Qué vuelta tan divina, en serio.

María, a pesar de haber sido la mejor de esta prueba

llevas puesto ese delantal negro y, por lo tanto, tienes que pelear

junto al equipo Azul por tu permanencia en el programa.

Os espero a todos en plató.

(TODOS) Gracias.

Vuelven los campamentos MasterChef.

Si tienes entre 8 y 16 años, te apasiona la cocina,

la naturaleza, y quieres vivir una experiencia inolvidable

no te puedes perder nuestros campamentos;

convivirás con los aspirantes de "MasterChef Junior".

No lo pienses, el próximo verano campamentos MasterChef.

(LOS NIÑOS Y NIÑAS) ¡Ven al campamento MasterChef!

(Música movida)

Aquí están de vuelta, tras comprobar lo complicado

que se vuelve todo si no tenemos uno de nuestros sentidos.

Vamos, Ona y María. -Buenas noches.

Y tras confirmar, también, que con voluntad y trabajo

todo se puede superar.

Buenas noches.

Bienvenidos de nuevo, aspirantes, especialmente a ti, Antonia.

Gracias, Eva. ¿Qué sientes al volver aquí?

Siento que hay buena energía y espero que...

Que todo fluya bien.

Carmen, ¿crees que Antonia y tú podéis llegar a entenderos?

Siempre nos hemos entendido, ha habido alguna tontería, pero...

Porque, además, ha vuelto afónica y era una delicia.

(TODOS RÍEN)

-Qué horror, yo lo pasé fatal, sudando

al verte sin maquillaje y yo, también.

-Eso une. -Te ha hecho más guapa.

En serio, somos las mayores aquí; aunque tú un poco más.

(Risas) -Me gusta ver eso.

-Brava. Estáis guapísimas las dos.

Y el "no makeup" une.

La belleza es una luz interna, una luz interior.

Yo no soy una persona buena, soy una hija de la gran...

Hay una explosión, una implosión y, luego, un abrazo.

-¡Oh...! Brava, brava, brava.

-Cuando se han abrazado las veía con la cara que pone Boris.

Porque era una cosa falsa, saltaban chispas, ¿sabes?

María. ¿Qué?

Tu equipo fue el ganador y tú, la mejor,

pero te enfrentas a la prueba de eliminación.

¿Con qué ánimos te enfrentas a este reto?

Tengo el mandil negro; habrá que pelear,

con deportividad, pero pelear.

Sacar lo mejor de mí para no quedarme con mal cuerpo.

Delantales blancos, ya sabéis qué os toca, ¿verdad?

¡A la galería! Gracias.

-Suerte a todos, compañeros.

Antonia, ven.

Van a subir todos a la galería menos tú.

¿Ves? Estoy taquicárdica.

No sé qué misión tengo, no sé qué me van a hacer.

-Somos tres gatos. -¡Somos tres...!

Te voy a pedir que esperes un ratito en la bodega.

Enseguida vas a volver, tenemos una misión importante ¿vale?

Vale. Voy a estar toda la vida ahí, lo sé.

Me van a dejar aquí sola toda la vida.

-Se va hablando sola.

-Vale.

Aspirantes, en las cocinas os esperan las cajas misteriosas,

pero antes de descubrir qué esconden quiero presentaros

a alguien único, porque además de hacer magia en los fogones,

tiene otro don. ¿Que es...?

Desde el Corral de la Morería en Madrid: David García.

David. ¿Qué tal?

Bienvenido a "MasterChef". Muchas gracias.

-Más tripas no, por favor. -No, no creo.

Bueno, explícanos cómo acaba un chef vasco, como tú,

en un tablao de Madrid.

Bueno, son cosas de la vida.

Fui a verlo y tuve una experiencia de esas que dices:

"Joder, esto... esto es otra cosa".

Me ofrecieron poder hacer el proyecto y, bueno,

ahí estamos con el arte, la cultura y la gastronomía.

Yo lo hago cocinando, ellos bailando y todos felices.

Una buena mezcla, muy bonita. David, ¿qué nos has traído?

Bueno... eh... Esto es una inquietud personal

que surgió de un amigo mío, que es quien me tatúa.

-¿Perdona? -Hace un tiempo le pregunté

qué pasaría si usáramos tintas vegetales y animales,

en vez de usar las tintas que utilizamos para tatuarnos;

podríamos tatuar en pieles, poder cocinarlas y poder comerlas.

-Bueno. Enséñanos cómo.

Una oreja de cerdo, este es el producto que trabajaremos.

David, ¿con qué trabajas esta oreja? Cuéntanos.

Aquí está.

(TODOS SORPRENDIDOS) Guau.

¿Y eso qué es?

Es una pistola, una máquina de tatuar y las agujas.

-¿Cómo? Y... se dibujará en la oreja

y, luego, se cocinará.

-Un tatuador de orejas de cerdo...

Me he quedado muerta.

-Menuda liada en que os han metido.

-Pues sí.

-Amor de madre.

-¿Habéis usado alguna vez una cosa de esas?

-¡No!

-He pensado que me quito el delantal negro y, ahora mismo,

David me tatúe en directo la M de "MasterChef" y subo arriba.

(TODOS RÍEN)

-Me inmolo por "MasterChef".

-El día que se vaya Santiago, si se va, le va a dar un parraque.

Qué chulo. Mirad.

Hay que tener oído. Qué chulo, qué bonito.

-Qué bonito. -Qué chulo.

¿Te parece que nos enseñes el resultado final?

Sí, sí. Vamos.

Verás el resultado final.

(PAZ) ¿Perdona?

-Lleva unos panes crujientes rellenos de morcilla

y un poco de espuma de manzana. La hemos tatuado, cocinado

y, luego, le hemos dado un barniz de maracuyá.

-Esto es demasiado. -Un poco loco, ¿no?

-Es una cosa muy marciana. -Es muy surrealista.

Voy a un restaurante, me sacan eso y me muero.

Mario, esto no te impresiona, ¿verdad?

Un poquito me ha impresionado, pero yo soy fan de los tatuajes.

¿Cuántos tatuajes tienes?

Espérate... trece o catorce.

-Siempre he querido hacerme uno y nunca me he atrevido.

-¿A que va a ser hoy?

-Lo quiero al final de la columna.

-¡Toma ya! Qué sexi. Pero bueno, bueno...

Me encantaría hacértelo, Carmen.

(RÍEN) -Qué divino es Pepe.

Aspirantes, id a vuestros puestos porque comienza

la prueba de eliminación.

(Música de aventuras)

Cuando cuente tres quiero que levantéis las cajas a la vez.

Muy bien. Una, dos y tres.

Muy bien.

(ONA CON DESAGRADO) Paz...

-O sea, qué asco, macho.

(CARMEN) ¿Qué hay ahí?

(MARIO) ¿Hígado? Será tripa del cerdo, la entraña.

-No, entraña no es. -Qué asco, ¿anguila?

-Me dan esto y digo: "Hasta aquí he llegado".

-Huele a los perros cuando se mojan.

-Qué asco. -No digáis eso.

-Me dan ganas de vomitar.

-¿Y eso rosa?

-¿Puedo coger una pinzas de sincro? Huele fatal.

-¿Esto qué es? No es pescado... No huele a nada.

-¿Esto no será serpiente? -¿"Serpiente"?

(Risas)

¡Llevas razón! Qué cosas, Ona, qué creativa.

(PAZ) ¿Serpiente de verdad? No es serpiente, ¿verdad?

Óscar, te lo estás comiendo crudo. ¿Qué tal?

Esta carne tan blanca no tiene sabor ni tiene olor.

Estas proteínas son la materia prima

con la que vais a cocinar en este reto.

Antonia no ha visto ni oído nada de lo que ha pasado

y va a ser ella quien os asigne esos ingredientes.

Muy bien. Puede portarse bien

o haceros pagar alguna afrenta del pasado.

En la otra repartición que hizo que endiñó el bombón más difícil,

entonces, ahora, creo que me va a pasar igual.

Antonia, adelante.

Sí, estoy aquí...

Que viene, que viene.

Huracán Dell'Atte. -¿Qué ha pasado aquí?

Debajo de estas campanas están las proteínas que tus compañeros

tendrán que cocinar y que, todavía, ellos no saben qué son.

Para eso estás aquí, para sacarles de dudas

y asignar cada una a cada aspirante.

"A cada cerdo le llega su San Martín".

-Anda, mira.

-Lástima que esta está arriba, debería haber estado abajo.

-Ya me parecía que estabas muy sonriente.

-Le ha tirado un cuchillo a Carmen de propina; no venía a cuento

y, de repente, ¡zasca! Espera al próximo programa...

Vamos con la primera campana.

(PAZ) Canguro. Carne de canguro.

Por favor, sois muy cochinos.

-Canguro. Oh... El cangurito.

Segunda campana: guanaco.

¿Qué es guanaco? -Mono.

¡¿"Mono"?! Oh...

¿De verdad es un mono? Ay, no, por favor.

No, no, yo no pienso cocinar un mono, me da mucha lástima.

Va en contra de mis principios; es casi hacer... canibalismo.

Tercera campana: cocodrilo.

Cocodrilo, qué divino.

-Cocodrilo...

Serpiente, muy bien, Ona. ¿Lo ves?

-Lo había adivinado, lo había adivinado.

-La serpiente da muy mal yuyu.

Y por último... oreja de cerdo.

La oreja de cerdo divina. -Es más normal.

-Eso es lo más bonito, es algo cultural, yo creo.

-Somos como caníbales: serpiente, cocodrilo...

El cocodrilo para el bolso. -Qué burra eres.

-¿Por qué? -"Por qué"

El cocodrilo para comer no, para un bolso, sí.

-Para comer me da asco. -¿Y no te da asco llevarlo ahí?

-No, porque es tan bonito... -¿"No"?

Antonia, este es el momento de que asignes las proteínas

y para ayudarte te diré que el canguro es la más fácil

y así hasta la oreja, que es la más difícil,

porque tendrán que tatuarla, como el chef, y cocinarla;

tiene algo más de dificultad.

El canguro se lo quiero dar a Santiago.

-Es el único que pinta.

-Porque salta... (RÍE A CARCAJADAS)

De los obstáculos, de los obstáculos.

-"Grazie"

-¿A quién le das el guanaco? Es como una llama.

¿No es una mono? Me habéis asustado.

-Que escupe. -Escupe mucho.

-A Paz. -Vale, gracias.

El guanaco para Paz. Gracias.

-Le he dado lo que escupe porque le dices: "Qué mona eres"

y si le caes bien, bien; pero si no...

Antonia, ¿el cocodrilo? A María el cocodrilo.

-Gracias. -Como se está vengando.

-A María el cocodrilo, porque el cocodrilo llora al comer.

"Ay, he comido" y llora...

Son lágrimas de cocodrilo, se dice en italiano.

¿A quién le damos la serpiente, Antonia?

La serpiente a Óscar.

-Me estoy desmayando aquí atrás.

-Es una cosa bíblica.

La serpiente es la que intentó que Eva se comiera "la mela".

Tú vas a estar siempre debajo de la tierra.

-Ay, por favor. -Gracias.

-El animal más asqueroso de la Tierra es la serpiente.

A ver si aprende a mirarse por dentro,

porque aquí nadie es intocable.

Todo esto quiere decir que la oreja es para Ona.

Lo más difícil siempre lo ha clavado.

¡Eres la mejor! Ona, también, es un poco Pinocho,

con esa sonrisa de no haberse comido ni una rosca ni un arroz.

Antonia, tu misión aquí abajo ha terminado;

ahora, puedes respirar tranquila y subir a la galería.

Venga, Antonia. -Ven acá.

-Vamos, Antonia.

-Gracias, Antonia, lo sé. Qué vamos a hacer.

-Venga, vamos. -Vamos a disfrutar todos.

-Nos queremos mucho todas.

Óscar, no he entendido nada de lo que ha dicho, Antonia.

Tampoco me he enterado muy bien, no sé cómo ha sido.

-Creo que Antonia con esa decisión de otorgar los platos,

ha considerado lo que cada uno es capaz de hacer.

¿Sugieres que Santiago es el peor?

¡No! Santiago es el que mejor le cae.

A uno se los ha dado por afinidad

y a otros porque cocinan mejor. Creo que sí.

Muy bien. Aspirantes, es posible cocinar y hacer grandes

platos con todas esas proteínas y para demostrarlo

ha venido hasta aquí, alguien que en su día sufrió como vosotros.

El finalista de la segunda edición de "MasterChef Celebrity":

¡José Corbacho!

Pero bueno. -Guapo, pibonazo.

Ay, qué me gusta tenerte por aquí.

Corbacho. -Corbacho.

-Es el balcón con más glamour de España.

-Ahí estamos. -Es verdad. Muchas gracias.

-El cocinero siempre vuelve al horno del crimen.

José, tú fuiste uno de los aspirantes más curiosos,

creativos y trabajadores que han pasado por estas cocinas.

¿Cómo recuerdas lo que viviste?

Hombre, lo recuerdo con muchas sonrisas y muchas lágrimas.

Hay mucha tensión pero, al final, creo que compensa.

Cuéntanos, ¿qué nos has traído?

He traído un plato al que he llamado

"Hasta luego, cocodrilo, no pasaste de caimán".

Bonito es. Es muy bonito.

No es bonito, es cocodrilo, Pepe. Ah, perdona.

He intentado reproducir el hábitat del cocodrilo:

tenemos una crema de ajo tostado con nata en el fondo;

en el pantano hay tierra, así que hemos hecho una arena

con polvo de almendras y tinta de calamar; un aire blanco,

es la cosa etérea de los pantanos, una espuma de limón;

la vegetación es un bizcocho de perejil hecho con sifón

y la carne del cocodrilo. Ahora le damos el toque final;

cuidado con las manos a ver si va a oler a pollo quemado.

-La cocina peligrosa es esto.

-Aquí se ahúma el plato. (MARIO) Guau, el "Quimicefa".

-Cuando presentamos el plato lo llevamos a la mesa,

como si fueras Cocodrilo Dundee...

Lo abres y hay unas brumas. (PAZ) Qué bonito.

-(BORIS) Ay, divino.

(IMITA A JORDI) Es un plato que hacemos...

(IMITA A JORDI) Lo sé. En el restaurante.

Está gracioso el monstruo del pantano.

Jordi Cruz parece que habla dentro de una campana.

Jordi Cruz en "Star Wars" sería Darth Vader.

(VOZ DISTORSIONADA) "Hola, soy tu chef"

Aspirantes, ahora sí, toca cocinar.

Tenéis 75 minutos para elaborar un plato

cuyo ingrediente principal sea la proteína que tenéis.

Tenéis tres minutos para hacer la compra

que empiezan en tres, dos, uno, ¡ya!

Vamos, vamos. -Venga, compañeros.

-"Dai", compañeros.

-Esto es muy tremendo, ¿eh?

Porque gente como Santiago, que los veas como niños corriendo.

-Y muy nerviosos. -Todos como niños.

-Este programa te saca el niño que llevas dentro

y tus fragilidades, sobre todo. -Sí.

-¿Dónde están las chalotas? Las chalotas aquí están.

Diez, nueve, ocho, siete, seis,

cinco, cuatro, tres, dos, uno.

A cocinas y suerte. (MARÍA) Con lo que tengo. Gracias.

-Vamos, venga, compañeros.

-Vamos, Santi. Venga, compañeros.

(PAZ) Vale, ya está.

He cogido la harina, comino... Fenomenal.

(MARÍA) Vale, vamos allá.

Mantequilla: 150 de agua y 50 de mantequilla. Vale.

(CARMEN) Mira, Ona ya está empezando a pintar.

-Que sí, que esa es muy lista, que Ona lo hace muy bien. Venga.

-Nunca he visto hacer un tatuaje y, de repente,

se lo tengo que hacer a una oreja de cerdo...

He pensado hacer los aros olímpicos.

Ona, a priori, tiene el más complicado,

pero ya ha hecho el tatuaje.

Porque tiene dos pasos que hacer:

le tienes que tatuar algo bien y, luego, hay que guisarla.

¿No os parece lo de Óscar lo más complicado, la serpiente?

Para él y para nosotros porque no tenemos referencias.

Si me dices: "igual que una anguila"" sé que es dura y tal.

La he tocado y tiene una textura jorobada.

Es dura. Es difícil.

Habrá que guisarla, ¿no? Es dura, ¿eh? Sí, creo que sí.

Mi trato con las serpientes es como el del...

Del 200% de los seres humanos; he visto alguna en el campo

pero no es un bicho que me haga ilusión ver.

En cualquier caso, hay que pelearlo mucho.

Paz va a hacer guanaco.

Es curioso, es de las carnes con menos grasa del mundo;

es muy rica pero hay que hacerla muy poquito.

Vale. Si no tiras el rallador, mejor.

¿He tirado el rallador? Perdona. Por la cosa de limpiar...

-Ay, venga, Paz.

-¡Ay, se me ha olvidado...! Ah, no, lo tengo ahí.

Una carne muy parecida al guanaco es la de avestruz, la de canguro...

Son carnes magras.

Santiago ha dado saltos de alegría al tocarle.

Es la más fácil pero si la haces de más, te la cargas.

Voy a hacer unos taquitos.

Nunca he visto un cocodrilo y, mucho menos, lo he comido,

así que intentaré que quede algo rico, vistoso y, sobre todo,

que la carne, el producto principal, esté sabrosa.

Mientras hablaba Corbacho, antes de que empezara a decir

su plato, había pensado eso, recrear un pantano.

Intentaré no copiarlo, pero sí acercarme a la idea de pantano.

Va a estar en una playa de las Rías Bajas.

María tiene cocodrilo y quiere emular tu plato, a ver qué sale.

Los dos teníais las ideas a la vez.

Sí, además, creo que ella es muy creativa.

O sea, todo esto de reproducir un pantano, darle una línea

argumental al plato, lo va a intentar.

-Están los aros perfectos. -Ona ya ha tatuado.

-Muy bien, Ona. -Muy bien.

-"Dai", Ona, vamos.

-Venga, corre.

Seguro que cada vez que te sientas a vernos

te entran ganas de probar todo lo que se cocina.

Pues ahora, puedes vivir una experiencia gastronómica única

en el restaurante MasterChef, en Madrid.

Con una carta que incluye los platos más icónicos

del programa y, también, de los jueces;

además, puedes conocer a algunos de los aspirantes

que han pasado por estas cocinas. Tienes más información

en www.restaurantemasterchef.com y en nuestras redes sociales.

Venga, compañeros. -"Dai", compañeros.

-Ahí. Venga.

-Es el extractor de jugos secos, de jugos lentos.

-Me lo llevaré si me eliminan.

-Vas divina, Paz. -No digas eso.

-¿Ya no queda más? Venga.

-Qué divino ese zumo de arándanos o de frutos rojos.

-Ay, qué color.

-Nosotros venimos vestidos como frutitas del bosque.

-Voy a ir al balcón a ver a... Corre, haz "balconing".

Eso en Sevilla, una maravilla.

-Que viene Corbacho. -Qué honor, el gran Corbacho.

-Oye, el delgado era yo, ¿eh?

-Yo soy sexi... -Hola.

-Venga, un abrazo de grupo de los del balcón.

(BORIS) El balcón con más glamour de España.

-Oye, ¿me han dicho que os estáis peleando todo el día vosotras?

-Sí, sí. -¿Por qué?

-Ella pelea sola. -Sí, sí.

-Como cuando se pelean los deportistas

y los unen los reyes.

-Corbacho, vas a quedar un poco electrocutado.

(Música de tensión)

-Venga, Óscar. -Vamos, Óscar, venga.

-Vamos, Santiago, venga.

Mira Ona; Ona, vamos ahí.

-Mira Pepe cómo va, como un pistolero, como John Wayne.

¿Qué tal, Ona? Ahí estamos.

¿Estás bien? ¿Qué tal?

¿Dónde está la oreja? Aquí.

¿Ya tienes el tatuaje? ¿Qué has hecho?

Unos aros olímpicos. Qué bueno.

Es que nunca me he atrevido a hacérmelos yo misma.

Has empezado por aquí, es el paso para, luego, hacértelos tú.

Qué bien, hay que ser valiente.

¿Qué más le vas a poner?

La de los aros la voy a hervir, cortar y hacerla con su gelatina;

la otra la voy a cortar y a freír, para que tenga su punto crujiente.

Luego, haré un sofrito con algo ácido que le dé

este punto que necesita una oreja. -Claro.

Cuida la estética. Sí, sí.

Ona, suerte. Gracias.

-Me voy para abajo, que he venido de chef,

hoy no soy aspirante. -Corbacho, un "bacio".

(Música de tensión)

(Música de tensión)

Ahí.

(CARMEN) ¿Cómo vas, María? -Bien. Esto al sifón.

(Música de tensión)

Santiago, ¿qué tal el cangurito?

Ahí está marinándose con un poco de vino.

¿Cómo lo vas a hacer? Tipo rosbif.

Lo voy a marcar a la plancha. Sí.

Imagino que lo sellaré y, luego, lo cortaré finito.

¿Por qué no pruebas un trozo en la sartén y pruebas cómo es?

Al ser una carne que no conoces, es bueno probar. ¿Y la guarnición?

Estaba pensando hacer una salsita de setas con pasta filo

y con una parmentier de patata.

Al tener una carne fácil quieres hacer algo creativo.

"Fácil" no sé, no sé elaborarla,

no puedo hacer una gran elaboración.

Hoy se trata de elaborar bien la carne, haz la cocción bien.

Te voy a dar una cosa que ayudará. Menos mal, por fin.

El "Manual del aspirante a chef". Muchas gracias.

Aquí tienes trucos, técnicas, recetas, menús completos...

Encontrarás un montón de soluciones a tus problemas,

eres muy empollón y lo necesitas. Vale.

Suerte. Gracias. ¿Puedo mirar el libro?

Sí, todo el tiempo.

(Música de tensión)

Señorita Castro. -"Yes".

María siempre es superordenada y superlimpia cocinando, como ves.

A su prima hermana la llamamos Marimar la cochina.

¿"Marimar la cochina"? Lo entenderás.

Vale. Esto parece como un agua de zanahoria.

-Para teñir el cuscús. -¿Para hacer la arena de...?

-Sí, del pantano. -Es como una arena de "sunset".

-Exacto, más de playa. ¿Ahora qué voy a hacer?

-Tienes las verduras para la vegetación,

la crema de ajo con nata. No te pases, no le puedes ayudar.

Como es del sector... Ya nos vamos. Adiós.

Que no se pase mucho que se seca. -Gracias. Mil gracias.

-Te confieso algo que no es para meterte presión;

cuando me dijeron que dijera un favorito, dije: "María Castro".

-¿De verdad? -Ahí lo dejo.

-Qué majo, ¿no? -Aunque no nos conozcamos tanto,

te tengo mucho aprecio. -Gracias.

(Música de tensión)

-Venga, ya está.

(Música de tensión)

-Don Óscar Higares. -Muy buenas.

Don Óscar, te traigo a Corbachef.

¿Qué tal? Qué gusto verte.

Es curiosa la carne de serpiente. Tengo dos ideas,

porque nunca he trabajado la serpiente,

entonces, lo que estoy haciendo son dos opciones:

hago un guiso para ver si tiene mucha cocción y se ablanda

y, si no, he preparado esto, que se vaya marinando aquí

para marcarlo a la plancha y ponerlo en el horno;

para ver cuál de las dos es más interesante, no lo sé.

¿Y las guarniciones y demás?

En el horno tengo una tierra con almendras y zanahoria;

haré una crema de ajo con nata. Eso me suena.

Me fio mucho de... La crema de Corbachef.

A ver si soy capaz de hacerla igual.

También, estoy preparando un sifón con albahaca.

Vamos a dejarle currar. Venga.

-Valor y a la serpiente. -Gracias, muchas gracias.

Atención, aspirantes, habéis consumido 45 minutos ya;

solo quedan treinta.

(Música de tensión)

(Música de tensión)

Vámonos. ¡Ole, ole! Alegría, a ver cómo va esto...

(Música de tensión)

Yo vivo sin vivir en mí, como santa Teresa.

-Ya...

-Que tendencia a la cabeza hay en el balcón.

Boris, estoy muy preocupado, lo de Carmen es contagioso, ¿no?

No, estoy muy concentrado en mi candidata, en mi aspirante.

Se nos quedan dormidas nuestras "celebrities".

Carmen. ¿Qué?

No te vamos a dejar más subir, te harás daño en las cervicales.

¿Por qué? Esos cabezazos, mujer.

¿Cómo voy a dormir aquí con esto?

Con la mosca cojonera. Con la radio puesta siempre.

Habla, habla y nos tiene despabilados.

Es terrible esto.

No caigas en provocaciones. -Brava, brava.

-Cuando la mentira habla, la verdad...

-Resplandece. -Calla.

Venga, ya está.

(ONA) Voy a poner un poco de oreja picada en el sofrito...

(Vapor de la olla a presión)

(Crepitar del fuego en las ollas) Va a hacer...

Muy bien, muy bien, con esto... muy bien, Paz.

Fenomenal la piruletita esa...

(PAZ) Bueno, creo que me sale, esto sí.

Venga... ahí va.

Ahí va crujiendo. Qué tal, Paz.

Hola. -¿Cómo vamos, Paz?

Te veo atacada. Sí.

-Atacada... bueno...

Parece mentira verte así. Estoy activa, porque no llego.

¿Y esto? Es como una teja de cebollino.

Está muy rico y crujiente. Te digo más...

¿Sabes como se cocina el guanaco?

¿Lo has probado? Lo voy a probar porque lo mismo...

¿Es blanda, dura, de guiso...?

Creo que voy a hacer dos tacos a la plancha.

¿Y qué más le pondrás? Porque la teja sola...

Le pondré la teja, verduras cocidas, una tierra...

Crema de ajo. Mientras hablas, ¿puedes hacerlo?

Sí... huy. -Sí, venga, se pone nerviosa.

-Se distorsiona. -Acuérdate de probar la carne.

-Por el punto de cocción.

-Un poquito de nada... otro poco de aceite.

Vámonos, venga, adiós. -Gracias por los consejos.

Ahí un poco... voy a probar cómo queda esto. A ver...

(MARÍA) Vale, esto es aceite, agua, harina y el cebollino.

-Un poco de sal, a ver cómo queda esto.

A ver que se haga un poco a la plancha.

(Crepitar del aceite) ¡Ah!

(EL ACEITE SALTA CON EL AGUA)

-¡Jolines! Yo sé que hay que secar

las cosas antes de freírlas, porque el agua y el aceite... fatal

O sea, que explota. Obviamente no lo he hecho bien.

Así que he aguantado como he podido,

esto lo repetimos en la piscina, cuando estamos "muertas", repetimos

"no hay dolor". Así que, hoy, en la cocina,

"no hay dolor" y voy a aguantarlo y voy a hacerlo.

(PAZ) A ver...

Está buenísima, sin nada.

(MARIO) Qué bueno... ¡Santi!

(Crepitar y crujir del aceite)

Perfecto, perfecto...

Venga... ¡Ah, hostia! ¡Ay, me quemé!

-En el hielo... -Échate aceite.

-En el hielo... -¡Aceite!

-¡Vamos! -Voy, que me he quemado.

-Cuando se dan consejos tienen que ser ciertos,

esa habla, habla...

-Ahí, ya está...

Esta carne es buenísima.

-¡Bien, Santi, así me gusta!

-¡Vamos, compi!

Otro que pega cabezazos.

(MARIO) Venga, vamos, si vais todos bien, lo tenéis todo cogido.

(ANTONIA) -Vamos, Santi... ¡Me cachis en la mar salada!

Santi... no... -Santi.

-O sea, crema de ajo.

-Qué buena, superarriba, Paz...

¡Chis! ¡Chis! -¡Huy! ¿Quién nos ha traído...?

Chis... Que no os quedéis fríos,

como estáis pegando los cabezazos.

Para que no os quedéis fríos,

Carmen y Boris. (CARMEN) No he pegado ojo.

-Se duermen. -Para mí que se me ve la chaqueta.

A descansar.

Atención, aspirantes, últimos cinco minutos.

El tiempo justo para las últimas elaboraciones

y un emplatado perfecto.

A ver... la bolita, a ver si me sale.

Óscar está sufriendo con la serpiente.

Está probando y no le gusta la textura,

le ha dado tres cocciones diferentes.

No sabe por dónde meterle mano.

(MARIO) Osquítar... -¿Qué?

-¿Bien? -No sé, voy a ver.

-Ahora lo limpio... Ahora lo limpio, ¡voy!

Bueno, algo ha cogido... venga, va.

Vamos a emplatar.

-Qué a gusto, cuando esté el emplatado me avisas.

Aspirantes, no os quiero poner más nerviosos;

pero acabáis de entrar en el último minuto.

-Toma, toma, Carmen... Carmen, toma.

-Uno...

-Santi, te lo suplico, no me decepciones.

-Si pongo un trozo de teja en lo alto...

¡Ay! Se me ha olvidado.

-Dios mío... cuidado.

Diez, nueve, ocho...

Siete, seis, cinco, cuatro...

Tres, dos, uno... ¡Tiempo! ¡Manos arriba!

(MARIO) ¡Muy bien, compañeros! (ANTONIA) ¡Ay, Óscar!

(Aplausos) -Campeones...

-Sois los mejores, sois fantásticos.

-Se me ha quedado la manía. Baja, tú eres jurado. ¡Bravo!

(Vítores y aplausos) Qué locura.

La respiración me iba a mil, me temblaban las manos...

No sé por qué yo he estado tan nerviosa durante el cocinado.

-Dios mío, ahora... -Ahora viene...

-Lo que viene ahora. -Yo me tiro por aquí.

-No, hombre, que luego queda muy desagradable.

Es el problema del suicidio. -Tranquilo.

-Si tienes que acabar, que quede mono.

David, José, ha sido un placer teneros aquí.

José ya es de la casa y tú, David, lo serás muy pronto

porque con esos dibujos que haces y esas cosas

tan innovadoras que traes

puedes volver cuando quieras. (BORIS) ¡Bravo!

¡Ay, no, no! ¡Sí, cógela, cógela!

(Aplausos)

(JOSÉ) Chicos, ánimo, venga, ya podéis hacerlo en casa.

¡Hasta luego!

¡Chao, guapos!

He estado viendo que Óscar Higares, Paz y tal...

Están haciendo mucho mi plato, es lo que tiene ser "influencer"...

"Influencer gastronomique".

Pues ahora sí, damos comienzo a la cata eliminatoria.

María, tú serás la primera, bueno, tú y tu cocodrilo.

(CANTA) #El cocodrilo se metió en la cueva...

#Y, de pronto, asomó la cabeza.

#Miró para un lado y al otro...

(MARÍA CANTA) #¿Y qué paso? Se sorprendió... ¡Ahí va!#

A lo mejor se sorprenden con el plato.

¿Te imaginas? Pero para bien.

Esto no lo he hecho nunca, ¿vale?

Te viniste arriba, has visto a Corbacho

y tú también. Yo quiero el humo.

El cocodrilo ahumado es un... A ver.

Así... me da un poco de miedo esto.

Ya está, ya está... -¡Qué bonito!

(MARIO) ¡Ese humo...!

-¡Hala, qué guay! Solo falta que sepa bien.

María, cuéntanos cómo se llama tu plato de cocodrilo.

Bueno, cocodrilo marinado con diferentes texturas.

Lleva una cama de cuscús cocida en jugo de zanahorias

para darle el color naranja

de arena de playa. Las verduras están al dente y...

Enroscaditas y aliñadas.

Luego, he hecho una teja de cebollino,

un bizcocho de perejil desmigado en trozos y...

La chalota marcada en sartén y, luego ya... el pollo.

O sea, no es un pollo, es un cocodrilo,

marinado con lima, limón, con vino blanco y aceite.

Sal... y pasado por sartén con un poco de harina.

Vamos a probar tu plato, pero no me puedo creer que,

estéticamente, esto lo ha hecho la misma persona

que hizo el mar y montaña de la prueba anterior.

Este es el camino, es la manera que queremos

que emplatéis: refinado, bonito, estético.

Por ahí veo tanta evolución que ya me gusta tu plato.

Gracias, Samantha.

Me ha parecido que no era

el producto principal el cocodrilo, es algo en tu contra.

Pero tiene un sabor tan bueno... (MARÍA SUSPIRA)

Has potenciado el sabor de una carne con poco sabor,

pero está bien de cocción y el sabor está bueno.

Todos los ingredientes que lo acompañan bien...

Menos el cuscús que se ha quedado un poco "mojado".

Creo que hay un problema de proporciones,

el plato está muy rico. Está bien hecho y tiene sentido.

Es un problema de proporciones, más cantidad de cocodrilo

o más grandes las que hay.

La estética preciosa y el ahumado le va perfecto.

Vale, gracias.

Bueno, también pienso que hay desequilibrio,

hay muchas guarniciones y poco... cocodrilo.

Siguiente fase.

El resto del plato es estético y bonito.

Buen trabajo, María. Vale.

Gracias.

Quiero pensar que no va a haber lágrimas de cocodrilo,

pero hasta que digan lo que piensan al final...

No las tengo todas conmigo por si acaso.

Bueno, Ona... Remarcáis mucho

el aprovechar el alimento y, en este caso,

el alimento principal era la oreja.

He intentado hacer oreja en tres elaboraciones distintas.

Primero la tatuada, que me ha costado un poquillo,

hervida, luego un sofrito

con las verduras y unos torreznos.

Luego unas verduras confitadas y unos champiñones crudos

con la mandolina, con un poco de limón.

Bueno, la bandera olímpica sí la veo...

El resto de elaboraciones

que has hecho más crujientes se intuyen ahí,

eso después de que te saltase. Me he quemado el brazo.

¿Sabes qué pasa? No puedes cocer una oreja que tiene agua,

no la has secado bien... no ha enfriado

y tirarlo a la sartén porque te salta y chisporrotea.

Es más, te saltan los trozos de oreja a la cara.

Aún así, se ven todos los ingredientes que me dices.

Estéticamente está correcto y vamos a probarlo.

Creo que el trabajo está conseguido,

aparece el tatuaje...

Es algo exótico, estrambótica incluso...

No estamos acostumbrados a ver tatuados

los productos que nos comemos y los elementos están bien.

El sofrito está muy bien y aparecen los torreznos

que le da un crujiente y es la gracia.

A ver, Ona, era la elaboración

más difícil y creo que has salido airosa de la prueba.

Porque el plato está rico. Muchas gracias.

Bueno, de las opciones que tenías creo que has escogido

una muy buena opción. Hay mucha verdura en el guiso,

un poco menos no pasaba nada, la idea de la textura es divertida

y al plato le has sacado mucho partido.

Es una idea que poco te daba con la dificultad

de hacer un tatuaje que no era fácil.

Muchas gracias. ¡Bien...! (BORIS) Bravo, Ona...

-¡Onita! -¡Ona, Ona, Ona!

(RESOPLA) Estaba como en una apnea permanente, como si estuviera

debajo del agua sin poder salir a respirar, no sé...

Hay tanta tensión que estaba nerviosísima.

-Estoy nerviosa. Bueno, Santiago...

(SANTIAGO) Se llama... Conociendo al canguro.

Quizá no tienes que preguntarle el nombre,

sino que número es su plato. Como los platos combinados,

cuando ves la tablilla "dame el siete", "el nueve".

Pero qué rico... -A mí me gustan esos.

-Quería reproducir un poco el paisaje agreste de Australia,

es un continente por descubrir: la patata es como un volcán,

la lava es la salsa de pimiento, luego, pensé que el canguro,

probablemente, no sea australiano sino de una granja de Guadalajara,

por eso puse los espárragos.

(MARÍA) Respira despacio...

(SUSURRANDO) Está muy... blanca.

Hemos visto dos emplatados increíbles,

porque la gente aquí evoluciona, Santiago.

Y queremos que evoluciones

en el emplatado. Sí, ha sido que...

Me ha pillado el toro. En fin, vamos a probarlo.

(CARMEN) Paz... sonríe.

-Pero estoy nerviosa. A ver, Santiago...

Creo que me sobran bastantes elaboraciones y, luego,

casi lo peor para mí es que la salsa

es una salsa de pimiento rojo

y, además, me la has puesto fría.

Oh... My God. De verdad, estas cosas...

Santiago, tenemos un mal día,

¿verdad? Va empeorando.

Me está bajando la tensión incluso. Tienes un mal día

por eso, porque si tú haces

como una coca más frita, con unas setas

y me pones un rosbif de canguro

o de ternera, lo termino con un buen fondo

y una quenelle de una parmentier te lo compro.

Cuando construís el plato en vuestra imaginación

y cocinando, no vale ponerlo todo, no tiene sentido.

¿Es rica una salsa de pimentazo? Me encanta en el gazpacho,

me encantan caramelizados con un cordero o chuleta;

pero esa carne tan delicada con pimiento no funciona.

Menos es más. Siempre.

Es que hay un desorden total, un batiburrillo, no tiene...

Sí, falla la organización. Son cosas tiradas en el plato.

Están bien, sí, pero tiradas, no me interesa.

Has hecho un rosbif de solomillo, me parece bien,

con esas elaboraciones

bien ordenado que tengan un sentido,

una proporción... proporción.

Se me nubla la vista, ¿me lo comería? Sí.

¿Está rico? Sí. Pero lo emplato como el culo...

Llegas a la prueba de eliminación y...

Y te tiemblan las piernas. Las piernas y las manos.

El problema es que tiemblan las ideas.

Después de hacerlo todo bien, algo tan sencillo

como la proporcionalidad de los elementos,

que ahí metas la pata, es para matarte.

Lo que ha dicho Jordi es muy certero y preciso.

O sea, es la tercera eliminatoria y es que me hace la cabeza ¡pum!.

O sea, a una cuarta no sé si podría sobrevivir.

-Venga, Paz... -A ver, era... guanaco.

Guanaco... -Paz.

No te pongas nerviosa. -Está ideal, te van a decir...

Escúchame... -Lo que sea será, Paz.

-Disfrútalo, disfruta de contarlo. -No lo puedo controlar.

-Ya, tía, pero... -Me da el nervio y no...

Paz... ¿te encuentras bien?

No sé, tengo como ganas de llorar.

(CARMEN) De la tensión. (PAZ EMOCIONADA) Es...

(CARMEN) Paz, mi amor, lo has hecho muy bien.

-Pero no es... no estoy mareada ni nada... es emocional.

De verdad, qué vergüenza, por favor.

-Te adoro... -Mi amor...

-Paz, te adoro...

-¡Ay, no! -Amore...

-Suéltalo, Paz, es mejor que te desahogues.

-Que se desahogue, ya está, nosotros nos callamos. Mudas.

Paz, querida...

(LLORANDO) No sé. ¿Qué te pasa?

No sé... estoy como muy nerviosa.

Respira hondo. ¡Uf!

No sé...

Venga, cariño. Perdona...

Pero qué ridícula... No tienes que pedir perdón.

Uno no tiene que pedir perdón por emocionarse.

Tienes que soltarlo, quiero que estés tranquila.

Que cojas ese... guanaco.

Sí. Que cojas el guanaco...

Venga... Y vayas al atril.

¿Puedes? Sí, sí.

A ver si no me caigo. Yo te acompaño.

(Aplausos) No sé por qué, de verdad.

(PAZ) He roto después del cocinado.

Me he puesto a temblar, me he...

No puedo respirar, me da un agobio...

lo que se llama un ataque de ansiedad...

Comúnmente, vamos.

Que le da a mucha gente y a mí me ha dado hoy.

Paz... ¿qué tal?

Pues nerviosilla, competir con cuatro cracs,

mis compañeros...

Alguien se tiene que ir... yo qué sé.

No sé, es que no sé... estaba nerviosa.

Es verdad que empecé caótica pero en mi cabeza

tenía claro lo que quería hacer.

Eh... y ya está.

Bueno, no sé si tranquilizarte un mínimo solo un mínimo

y decirte que, estéticamente,

tu plato es precioso. (BORIS) Bravo...

(TODOS ANIMAN A PAZ) Cuéntame...

¿Qué lleva tu plato? Se llama guanaco salvaje.

He intentado recrear su hábitat de alguna manera

y he hecho una... carne de tomate que va debajo,

luego, he hecho una tierra de moras.

Y también he querido hacer pequeñas lagunas

con las chalota y una crema de ajo... dentro.

Hay una teja de cebollino y, también,

hay manzanas... Que...

El color lo he conseguido con el jugo de la mora

y un calabacín a la plancha como si fuera una flor.

-Vamos, Paz.

-Venga, Paz. -Vamos, cariño.

-Muy bien... -Ya está, tranquila.

Tienes que separar la competición de la cocina,

porque lo que puede pasar es que te afecte

y que eso que te ha pasado

lo tengas en mitad del cocinado... Y no cocines nada.

El día que te abras de verdad que, aún no lo has hecho,

nos enseñarás una Paz que hace una cocina... maravillosa.

Oye, me traslada a Chile, me imagino esa montaña

con esas hojas verdes tan características

de esas partes del mundo, esa manzana

con moras te da unos sabores no tropicales, pero sí exóticos.

Pocos elementos bien colocados con mensaje,

con sensibilidad y estética.

Eso es un diez.

Si yo no te veo presentar tu plato, como has venido

nerviosa, con miedo y veo este plato en el atril;

yo pensaría que es de cualquier chef

de los que invitamos

y que traen un plato, así que por ahora...

Felicidades, está muy bonito y, además, original.

Te estoy viendo y como te veo tan...

Apurada, tan mal, tan nerviosa...

Voy a pensar lo bueno que puede tener eso que creo

que es porque te tomas la competición en serio.

Te lo agradezco como profesional de la cocina

porque alguien que no tiene nada que ver con el medio

sufre lo que sufrimos los cocineros

cuando llegamos a ese límite de estrés.

Cuando un comensal te dice

a la cara que no le gusta o cuando una guía te maltrata...

Esas frustraciones las sufrimos los profesionales.

Y ver que te lo tomas en serio,

con tanto gusto y cariño y sensibilidad,

te doy las gracias. Y te doy más gracias, sobre todo,

por el acabado del plato: la terminación es muy buena.

Es un todo armónico, está muy bueno el tomate

con todas las especias que has echado,

con el ajo que está muy bueno y muy sutil,

encaja con la carne,

está bien tratada, con lo cual es un platazo.

Platazo. Muchas gracias.

(Aplausos y vítores) Muchas gracias.

-¡Bravo, Paz!

(HABLAN ENTRE ELLAS)

-Bueno, suéltalo y ya está.

No preguntes por qué. -Lo has hecho de coña.

¡De coña! (PAZ LLORA EMOCIONADA)

-No pasa nada. -No hay porqués siempre.

(BORIS EMOCIONADO) Pobrecita... -Ya...

-Paz nos estás haciendo llorar. -Ya está.

-¿Lloras por mí? -Ay...

Óscar, cómo se llama tu plato de serpiente.

El camino de la serpiente.

Porque ha hecho... ese caminito que ha hecho

hasta llegar a la cama donde se ha acostado.

¿De qué es la cama? Es una tierra de almendras,

un bizcocho de albahaca,

unas campanitas de cebolla, hechas en el horno

con una crema de ajo y la serpiente que...

Como no la conocía, he hecho tres cocciones diferentes:

una la he... he metido en una bolsa al vacío

con especias y vino, para que cogiera sabor.

Y la he puesto a la plancha, la he probado y estaba...

Durísima. Como una piedra.

He probado la opción de marcarla y meterla al horno

y, mientras, hacía una guisada hasta que he encontrado la textura.

Creo que es la que necesitaba

la serpiente porque otra creo que no le va.

(LOS TRES) Vamos a probar. La verdad, de estética,

Santiago, lo siento, en la asignatura de emplatar

el único suspenso que hay, hoy, lo tienes tú.

Yo no sé si es por el producto...

De las carnes que hemos probado es la más seca.

Las cocciones guisadas,

cuando te pasas, la estás destruyendo tanto

que queda como una esponja. Pierde la jugosidad.

Aquí nos ha pasado eso y tengo la serpiente

un poco gomosa con una almendrita abajo,

bizcocho muy suave,

la cebollita...

Simple.

Yo... me quedo con la estética,

pero no con el sabor. Y te voy a decir por qué:

he tenido la suerte de comer serpiente en China

en un restaurante y no se parece en nada a esto.

Está seco, no tiene gusto, no tiene sabor.

Recuerdo que se fundía en la boca, gelatinosa...

Y aquí parece carne de cerdo muy seca.

Hay que decir algo a tu favor: era un plato jorobado.

Porque no la conocemos

y no sabemos el punto de cocción y no era fácil.

El problema de tu plato la falta de respeto

al producto principal,

al echarle el brandy le has quitado el sabor

y la textura por el tipo de cocción.

Al final, en vez de sacarle partido no se lo has sacado.

De acuerdo. Dicho queda, Óscar.

Delante de cocinas. Gracias.

Me preocupa bastante, ¿no?

Es... una valoración que no es buena.

(EMOCIONADO) Hombre, intento...

Intento dar el 100%, el 1000%.

Siempre voy ahí... a tope.

Sería una putada irse.

Aspirantes, la cata ha terminado y con ella vuestro trabajo.

Ahora comienza el de nuestro jurado

que, para decidir quién se va, tiene que deliberar.

Bueno, chicos... -Suerte a todos.

-Todos lloramos. -Hombre sí...

Pero no me pueden ver, no me pueden ver.

(LOS JUECES DELIBERAN)

Aspirantes, somos conscientes de que estáis cansados,

pero sois luchadores y habéis demostrado muchas veces

que, ante las adversidades,

no os rendís.

Por eso os presionamos para que deis lo mejor de vosotros.

En esta prueba que era complicada, hemos visto actitud, ganas

y mucha concentración.

Tres de vosotros

os habéis esforzado especialmente y ese esfuerzo

ha tenido un resultado casi de diez.

Y esos tres aspirantes son...

Paz. Gracias.

María. Gracias.

Y Ona... Felicidades. (ANTONIA) ¡Guau!

Enhorabuena, porque seguís una semana más en "MasterChef",

podéis subir a la galería. (ONA) Gracias.

(Murmullos de los aspirantes)

Ya estoy en la séptima semana, qué alegría...

Qué alegría, la séptima semana.

(MARÍA) Suerte, chicos. -Suerte.

(BORIS) Vamos, vamos, venga.

Óscar, Santiago, una vez más nos ponéis ante una disyuntiva

muy habitual en "MasterChef":

tenemos un plato bonito, ordenado, pero...

Le falla el sabor.

Por otro lado tenemos un emplatado de principiante;

pero de sabor está bueno.

Uno de vosotros ha respetado el producto principal

y el otro no...

Por tanto, el aspirante

que no continúa en las cocinas de "MasterChef" es..

Óscar.

(Ánimos desde la galería)

(Aplausos)

(Aplausos) Vamos, maestro.

(Aplausos)

Santiago, los platos también entran por los ojos.

Esmérate con la estética si quieres seguir en "MasterChef".

Sí, chef. Óscar, en tu caso,

tu plato era más bonito que el de Santiago,

pero el sabor de los diferentes elementos se perdía

y la carne estaba seca como un palo.

Qué pena...

Pues enhorabuena a medias, casi, Santiago.

Sube a la galería. Hasta luego, gracias.

(ANTONIA) Ven aquí... (SANTIAGO) Yo no quiero volver

a estar ahí, te lo juro.

Yo... digamos que la he cagado.

Otro tropiezo más, me puede llevar al precipicio y no.

-Óscar... crac. -Óscar, eres maravilloso.

Óscar... -Eres un grande, Óscar.

Me emociona ver a un tío tan grande y...

Que se enfrenta a cosas tan duras en la vida... llorando.

¿Te vienes? ¿Puedo despedirme?

Por favor. (BORIS) Oh...

(MARIO) Qué lindo. -Muchas gracias.

Gracias. Gracias a ti, tío grande.

(CARMEN) Qué maravilloso es.

-Pobrecito... -Muchas gracias.

-Guapo. -¡Vales muchos, Óscar!

(Aplausos desde la galería)

Madre mía, verte llorar...

¿Qué se pasa por esa cabeza ahora mismo?

Es un montón de emociones, de...

De pena por no poder continuar.

Tantos sueños que había puesto en esto.

Porque al final no se convierte en una cosa nuestra,

se convierte...

En una cosa de nuestra gente... de nuestros niños.

De mucha gente que confía en ti.

Todos queremos luchar, todos queremos seguir.

Joder... perdón. (ANTONIA) ¡Bravo, bravo!

(ÓSCAR) Todo lo que hago,

todo el empeño por agradar a jueces y cocineros,

por dar lo máximo de mí, al final...

El dejar el mensaje que... que le quiero dejar a mis niñas.

Que luchen, que luchen y que se esfuercen, que trabajen...

Yo aquí he dado todo de mí, unas veces me he equivocado...

(Aplausos y vítores de la galería)

Yo creo que has sido buen capitán, buen compañero...

Y yo creo que eso se nota en las lágrimas

de los que están ahí en la galería.

(TODOS APLAUDEN Y ANIMAN A ÓSCAR)

-Muchas gracias por todo, chicos.

(PAZ) Un pedazo de tío...

un gran cocinero, un grandísimo compañero.

Un señor... de los pies a la cabeza.

Maravilloso... y da mucha pena que se vaya.

En fin, Óscar,

cada vez sois menos. Sí.

Y quedan muy pocas personas en la galería.

Entre ellos está el ganador de "MasterChef Celebrity III".

Es que...

A mí me gustaría que ganar María. -¡Oh!

-Me gustaría que ganase ella porque es muy linda,

es muy buena compañera...

Es buena cocinera. -¿Te puedes creer

que siendo como soy me da pena que te vayas?

(TODOS RÍEN) Y no solo a ti,

Santiago, estáis todos llorando

en la galería y eso... perdonadme,

ha pasado muy pocas veces en "MasterChef".

-Porque eres muy grande, Óscar. -Sois mágicos todos, de verdad.

-Gracias. -Gracias, Óscar...

En fin... tengo un montón de regalos

para compensar un poco todo esto. Pues dámelos.

Además, creo que a tus niñas les va a gustar.

Seguro. Nuestro patrocinador

el Supermercado de El Corte Inglés te regala esta fabulosa cesta

con los productos "gourmet" más exquisitos.

También tenemos a nuestro patrocinador

de electrodomésticos, Bosch,

que te regala una placa flex inducción

y un extractor de jugos lentos.

Qué guay. Además, te llevas los cuchillos

que has usado en el programa.

Y seis meses de suscripción gratuita

a la escuela online de "MasterChef".

Y esto, yo creo, que le va a gustar a las peques:

el juego de "MasterChef"

y sintiéndolo mucho, te lo digo de corazón,

ese delantal es nuestro. Gracias.

(TODOS GRITAN Y ANIMA A ÓSCAR) ¡Torero, torero!

(Aplausos y vítores)

-¡Grande, Óscar!

(Aplausos y vítores)

(ÓSCAR) Para mí, "MasterChef" ha sido...

Otra vez enfrentarme a mí mismo.

Otra vez ponerme retos, día a día,

prueba a prueba... Ha sido un inyección de magia.

Un aprendizaje increíble,

ya no culinariamente sino un aprendizaje de vida.

Con la salida de Óscar y la vuelta de Antonia,

las cocinas de "MasterChef" se quedan ocho aspirantes.

La semana que viene se enfrentarán a nuevos retos

y vivirán, como siempre, la exigencia de nuestro jurado.

Nos vemos entonces, mientras ya saben pónganle...

Sabor a la vida.

Aspirantes, el Teatro Real cumple años.

-Guau... -Es que se rompe.

-Digo que me paséis platos. Muévete tú, Carmen.

De eso nada. Pero...

Tú con tal de meterte conmigo...

-Son 1633 por el doble... son... seis más seis, doce...

Pero a mí me faltan seis platos de quinoa.

Los conté yo y asumo mi responsabilidad,

pero te juro que conté 50.

Es el momento de sacar tu lado más competitivo.

Tienes que quitarle cinco elementos a uno de tus compañeros

No sé dónde estará Carmen Lomana. Lo tiene claro.

Me lo he imaginado llorando y me ha hecho gracia.

(TODOS RÍEN) -¿Cómo se abre? ¿Cómo se abre?

(BORIS) No lo tengo claro, voy a tientas.

¡Está el plató sin pagar? -Perdón, perdón.

¡Ah! Estoy al borde del retraso mental.

Pero bueno... No pienso probarlo.

No es un plato que te mueres, es una vergüenza.

Me siento tonto, he hecho el tonto.

Se lo pones a mi gato y no se lo come.

Lo entiendo perfectamente. Aquí se cocina o te vas.

-¿Qué queréis que llore? Pues no.

Quiero ver si te importa "MasterChef" o no.

Si me demuestras que no... puerta. Yo mejor me voy.

El aspirante que no continúa en las cocinas de "MasterChef" es..

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MasterChef Celebrity 3 - Programa 6

14 oct 2018

Los aspirantes de 'MasterChef Celebrity' se enfrentarán a un triple reto, en el que el ganador obtendrá una gran ventaja: demostrarán su destreza con el cuchillo con ayuda del chef Pablo González y el panadero Jordi Moreras. La segunda prueba será un homenaje a la ONCE donde también se reencontrarán con sus excompañeros, que lucharán por volver en la repesca. Y en la eliminación cocinarán carnes poco usuales como serpiente o canguro, y José Corbacho les dará ideas.

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