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Para todos los públicos MasterChef Celebrity 3 - Programa 5 - ver ahora
Transcripción completa

Vais a cocinar por relevos.

Cubre la ternera y para adentro.

Acaba algo que empiezas, Carmen.

Tienes que poner eso. ¡Antonia, fuera de cocinas ya!

El nivel de potencia y de frescor de la salsa está bastante bien.

Muy parecido al que pusimos.

-Gracias. -Muchas gracias.

Me huele a quemado. ¡Cuidado!

Todo lo que vayáis quemando, a la unidad de quemados.

Cuidádmelas como si fuesen joyas de cristal.

Eso es una chapuza.

Vais a cocinar utilizando

únicamente las latas que tenéis delante.

La sartén. Jaime, ¿no tienes bastante

con quemar la catedral?

Has cambiado de caballo en medio del río.

Es un amasijo de muchas cosas. Quería hacer más y me perdí.

El aspirante que no continúa

en las cocinas de "MasterChef" es Iván.

Arriba.

(Canción "Creep" de Richard Cheese)

(Canción "Creep" de Richard Cheese)

Buenas noches y bienvenidos a "MasterChef Celebrity".

Hoy no te tengo para bailar, Ona.

Si este es el "talent" de cocina más exigente del mundo,

imaginaos lo que será para los "celebrities".

No solo manifiestan hasta dónde son capaces de llegar

en los fogones, algunos se están conociendo a sí mismos.

Buenas noches. Y lo que es más importante,

están descubriendo cuáles son sus límites.

Hola, Eva. -Buenas.

Aspirantes, bienvenidos una noche más.

(ASPIRANTES) Gracias. -Encantados.

Van pasando las semanas y ya habéis vivido

la salida de cuatro compañeros. Sí. Con mucho dolor.

Carmen, ¿cómo llevas la distancia con tu amor?

(Risas) Mal, muy mal. Muchas cosas

están careciendo de sentido sin él.

Es el momento de que se vaya Carmen.

(CARMEN) Desde que se ha ido Iván,

a "MasterChef" ya, para mí, le falta algo.

Ya no tiene el mismo sentido. -Claro.

Porque a ver con quién coqueteo. Aquí la siguiente víctima.

-Sí. Conmigo puedes coquetear. A mí no me importa. Yo feliz.

-Te diré que todos mis amigos no me preguntan por nadie,

nada más que por ti. -Qué suerte.

"¿Pero ese qué hace?", me dicen.

Dice mucho de tus amigos, Carmen.

Hombre, la jet set tiene curiosidad.

Contigo. Les produces un morbazo.

Y te preguntan: "¿Ese qué hace?" ¿Y tú qué contestas?

Digo: "De todo. Ese es el que va a ganar seguro".

Muy bien. Tú diles a tus amigos.

A mí preocupa una cosa. En esta semana, no sé

si has practicado el "parraque".

Lo hago en la cocina intentando

no chocar con el horno. A ver.

(Risas) ¡Ay!

(Aplausos) ¡Muy bien! ¡Bravo!

El paramédico. El paramédico.

Mucho mejor.

He estado haciendo lo del desmayo,

perdona que lo diga, en algunas fiestas.

Se está a punto de convertir en un nuevo baile.

(Risas)

Ah, ¿pero a ti también te sale? Yo lo hago perfecto.

Adelante. Pero con piernas arriba.

(Risas)

(Aplausos)

Todos a la vez. -Vamos a hacerlo en cadencia.

Empieza Mario y acaba Jaime, ¿vale?

Venga, venga. Preparados. Listos. ¡"Parraque"!

Cinco, seis, siete, ocho.

(Risas)

(BORIS) Quiero crear una coreografía del "parraque"

porque es como terminaremos.

Es lo que más se recordará en esta edición,

nuestro baile del "parraque".

El momento "parraque", más o menos, lo tenemos controlado.

Ahora falta el momento fogones. Haced caso a los jueces

y esforzaos al máximo por ser el mejor

para conseguir las ventajas que os aseguren la permanencia.

Aspirantes, tengo que recordaros a todos

que estáis compitiendo por un premio muy importante.

75 000 euros para la ONG que elija el ganador.

Paz, fuiste la mejor en la última prueba de exteriores

y te anunciamos que tendrías una ventaja que conocerías

a su debido tiempo. Ha llegado el momento.

Ah, pues mira, bien. Muy bien.

Para conocer en qué consiste, tendrás que acompañarnos

al supermercado. Vale. Muy bien.

(SANTIAGO) La ventaja de Paz yo creo que consiste en elegir

las parejas o elegir los platos. -No sé. Nunca se sabe.

No entiendo bien por qué la han metido en el supermercado.

Para hacer secretitos y reunión,

que son de mala educación, y nosotros esperando.

Aunque no creo que haya nadie en este país

que vea "MasterChef" y no conozca a nuestro invitado,

es Xano Saguer y forma junto a Jordi Butrón

una de las parejas profesionales más reconocidas

y revolucionarias en el mundo del postre.

Crearon el primer y único restaurante de postres del mundo.

Y ahora triunfan con Essence: The Sweet Experiencie.

Essence es una mesa para doce personas.

La gente compra su entradita por Internet

y se sienta como el que viene al teatro.

Entonces, con audiovisuales y tecnología

les explicamos todo lo que está sucediendo

en el plato que se está comiendo.

Qué maravilla. Bueno, Xano, estamos deseando ver

qué nos has traído. Especialmente, Samantha y Paz.

Me han dicho que hay un nivelito bueno en esta edición.

Sí. Me he arriesgado a traeros

cositas... Complicadas. Lo que nos gusta.

Vamos con esta primera, Xano. Venga.

Aquí tenéis un bizcochito que va empapado en un café.

Lleva una cremita de vainilla.

Le clavamos cuatro crujientes de pasta filo

con un poquito de azúcar y café liofilizado.

Luego, encima de la cremita, unos plátanos impregnados

en caramelo. Y por encima,

un granizado de café. Fácil.

Fácil y bonito. Muy bonito.

Que nosotros no somos chefs.

No. Vamos con el siguiente.

Es una combinación que gusta a todo el mundo.

Es un bizcocho de zanahoria que encima le cuajamos

una gelatina de zanahoria.

Ahí tenemos una mousse de coco, un granizado de naranja

y luego, cuatro trocitos de coco tostado

y un poquito de zanahoria. Qué rico.

Bueno. Vamos con la siguiente.

¡Oh, guau! -Este es un bizcocho de queso

al que le hemos puesto

una galletita de tomillo. Y luego hacemos

un sorbete de piña y unos daditos de piña

con un poco de polvito de tomillo. -Muy bien.

Sí.

Otro postre. Muy bien.

Este es un bizcocho que cocemos directamente

dentro de esta ollita de peltre mexicano.

Gelatina de cacao, gelatina de especias.

Un heladito de especias también hecho con nitrógeno

y un crujiente muy finito, muy suave de cacao.

Y la última. Vamos a ver.

¡Hala! Este es un bizcocho de frambuesa

que lleva unas palomitas de yogur hechas con nitrógeno,

unas cerezas amarenas, unos cristalitos cítricos

y chutney de frambuesa. -Bueno.

Tu ventaja no consiste en comerlos, sino en decidir

qué postre vais a replicar cada uno de vosotros en este reto.

Ya. Como hay cinco postres y sois diez,

tienes que adjudicar cada plato a dos de tus compañeros.

Aprovecha bien tu ventaja y recuerda que el mejor

de esta prueba se llevará 4000 euros

para la ONG que elija. Qué bueno.

(PAZ) Esto de asignar los postres es un punto delicado.

Nadie sabe hacer postres, exceptuando a María.

Son cinco y hay que repartirlos. No sé qué voy a hacer.

No pongas esa cara, mujer, que la otra parte de la ventaja

consiste en que Xano te ayude un poquito.

Ah, bien. Entonces... Diles cuáles son

los más fáciles y los más difíciles.

El más fácil yo creo que es ese. El de chocolate.

¿Y el más difícil de todos?

Yo creo que sería la vainilla con plátano.

¿Has visto, eh? Muy bien. Sí, sí, sí.

Si vosotros tuvieseis que decir: Paz le pondrá algo difícil a este

o no favorecerá tanto al otro.

¿Quiénes seríais? A mí.

Antonia, pero si tú la salvaste. -Por eso quiero ver la lealtad.

(ANTONIA) Paz, te salvé una vez. Si no me salvas,

te voy a ahogar bajo el agua.

¿Cuál eliges para ti? Ah, para mí.

Eh... Me tiro por el chocolate.

La cazuelita de chocolate. Hala.

Ese para mí y para Mario, porque si es fácil,

pues se lo doy a Mario.

A Mario quiere ponerle las cosas fáciles.

Sí. ¿El plum cake de zanahorias

a quién se lo das? Se lo voy a dar a Carmen y a Jaime.

Y a Jaime también. Venga.

¿A quién le das el más difícil? ¿Quiénes no son tus amigos?

No. Se lo daré a María, porque es una experta en postres.

Si hay alguna que lo puede sacar, es ella.

¿Y quién más es especialista en postres?

Me va a matar. Se lo doy a Santiago.

¡Oh! También es experto en postres Santiago.

Sé que ha practicado este fin de semana.

Con lo cual, sé que lo va a hacer bien.

No te preocupes, que te llamará para alguna película.

Lo llevo claro. Vamos con el siguiente.

Vale. ¿Cuál es el más difícil entre los dos?

-¿Más difícil de estos dos? -Sí.

-Eh... -Aquel.

Vale. Este se lo doy a Boris y a Antonia.

Pero no lo hacen juntos, ¿no? Si lo hicieran juntos,

los tengo que separar. No. Cada uno hace su postre.

Y por ser los últimos... Ona.

Ona y Óscar. Venga. El de las palomitas.

Bueno, yo creo que está equilibrado.

Aspirantes, por favor, entrad al supermercado.

Están llamando los jueces.

Para adentro. Para adentro.

Sí, sí. Vamos, vamos. "Oh, my God!"

(MARÍA) Me gustaría que tocase algo de repostería.

Y no me gustaría hacer pescado otra vez.

Pero lo que venga, bienvenido sea.

Esto no me mola nada. -Lo he hecho lo mejor posible.

No me lo tengáis en cuenta. -Que no, cariño.

Aspirantes, ha llegado el momento temido de la repostería.

¡Oh! Los tenéis que replicar.

¿Todos? Y Paz ha sido la encargada

de adjudicaros a cada uno el postre que tenéis que elaborar.

Como os podéis imaginar, eligió el más difícil para ella.

¡Ay, qué bella! -Era de esperar.

Yo hubiera hecho lo mismo. -Qué linda.

Bueno, pues vamos a empezar a descubrir misterios.

(EXCLAMAN) (BORIS) ¡Ay, Dios mío!

Bueno, María, el postre más difícil de la mesa,

Paz dice que eres capaz de hacerlo. No, no. Que hable. Di.

Tú siempre querías hacer postres, María.

Pero yo hago flanes y cosas. -Pero yo sé que esto

te iba a poner a ti. -No pasa nada.

Lo voy a hacer todo lo mejor.

Si está bueno, nos lo comemos luego.

Vamos a por la otra persona. Santiago.

Sé que no me vas a dar un papel en tu próxima película.

No pasa nada, pero seremos amigos.

(SANTIAGO) Paz no me simpatiza tanto. Por otra parte,

igual pensó que yo puedo hacerlo bien.

No lo ha hecho con maldad,

sino para no perjudicar a otro compañero.

Vamos a por uno de los facilitos. A ver.

(MARIO) Ay, venga. ¡Carmen!

Carmen, ¿contenta? Yo encantada.

¿No ves qué cara de felicidad tengo?

(CARMEN) Yo creo que no había ninguno fácil.

Cada uno tenía su punto.

Y en todos podías meter la pata o hacerlo divinamente.

(BORIS) ¡Oh! -Bien, Jaime.

"Oh, my God!" -Qué suerte.

¿Contento, Jaime? Contento, sí.

Bueno, pues venga. Vamos con otro de los difíciles.

-"Oh, my God!" -Boris.

Perjudicado.

¡"Parraque"!

(BORIS) Yo quiero utilizar el "parraque" en momentos

donde realmente haga importancia.

Podría tener un "parraque" a la hora de la cata.

Y el otro, venga, sin dolor. Momento "parraque".

Antonia. (GRITAN)

Ahora empiezan los desmayos.

(ANTONIA) Ha sido leal. No lo tenía fácil.

Se ha comportado como yo pensaba que tenía que comportarse.

Cocinamos separados, eh. No juntos.

Aquí viene el postre más fácil de todos.

¡Chan, chan, chan!

¡Ay, mi niña Maripaz!

Pero eso es muy difícil para mí.

¿Y quién se quiere poner

tan contento como Mario? Mi amiga Paz.

¡Bien!

(MARIO) Una de las cosas que más me ha gustado

de este concurso, es reencontrarme con Paz.

Nosotros somos amigos. Pero por su profesión,

ella marchó a trabajar

a EE.UU. El volvernos a reencontrar aquí...

-Ha sido divino. -Darte cuenta que hablas

el mismo idioma con esa persona.

Este postre es para Ona y Óscar. ¡Guau!

Por descarte. Así que felicidades.

(ONA) Me gustan los retos difíciles.

Si me puso este postre, es porque creen en mí y lo puedo hacer.

A tirar para adelante y a sacarlo.

Oye, Xano, están un poco asustados.

¿Les puedes dar un consejo general?

Cuenta mucho la capacidad del pastelero

como de improvisación. Si algo no gelifica,

si algo no cuaja, no os ofusquéis.

Sí. Se tienen que intentar sacar las cinco técnicas

que lleva el plato. Pero si tenemos problemas,

ahí se nota las tablas del pastelero.

Esas tablas son las que se tienen que notar con vosotros.

Vale. Bueno, aspirantes, os recuerdo

que el que mejor lo haga,

ganará 4000 euros para la ONG que elija.

Así que ya podéis esmeraros.

Los 4000 euros vendrían geniales.

Tuve la suerte de darlos y es una satisfacción grande.

Tenéis 120 minutos para replicar el postre

que os ha adjudicado Paz. Vale.

Nuestro supermercado patrocinador os ha preparado las cestas

con todos los ingredientes necesarios.

Y como los postres no se pueden hacer a ojo,

también tenéis la receta. Bien.

(APLAUDEN) Así que coged vuestra cesta

y vamos a los puestos de cocina porque los 120 minutos

para cocinar comienzan en tres, dos, uno. ¡Ya!

¡Vamos, amigos! A ver que vea el postre.

Vamos, Xano, acompáñanos.

A ver. Vamos, chicos. A prepararlo todo aquí.

Ay, la mantequilla está en pomada. Está muy bien.

¿Esto cómo se abre?

Poner al fuego la leche, el pan y las especias.

Bueno, Xano, como siempre, trayendo las pruebas

más difíciles de pastelería.

Después de la tarta de 11 pisos, nos vienes ahora

con postres de alta pastelería. No me digas.

150 gramos. O.K.

Pero tengo muchas especias. Canela.

Son cuatro, creo, Paz.

Si le he echado un poquito,

sabrá más a especias y ya está. No pasa nada.

Claro. A ver, esto para calentarlo. Eso ya lo tienes bien.

40 gramos de agua.

Yo os diré algo. El que hemos quedado

que era más difícil, el de café,

yo creo que no es una dificultad técnica.

Es más dificultad de organización.

Paz lo ha hecho sin maldad. Sabe que la repostería es

lo que más me gusta. Y María igual.

"Estos para la repostería". No la veo con mala fe.

A ver cómo vamos. Montando ahí los huevos con el azúcar.

Ona y Óscar también me dan cierta seguridad.

En cambio, el de Boris y Antonia

me genera inseguridad. No sé por qué.

Y Carmen. Ella sola luchar

con una receta, con unas elaboraciones

que nunca ha hecho, será la primera vez

que la vamos a ver enfrentada a algo así.

Ahora, la albúmina. ¿Cuál es la albúmina?

105, 106. ¡Rápido! 111. "Mamma mia!"

Este tomillo lo pongo a calentar.

112. Esto está a punto. Microondas.

¿Dónde será el microondas? Nunca he estado.

Acá.

Lo estoy poniendo a 80. A ver.

¿Lo has llevado a ebullición, niña?

Todavía no. Está subiendo.

¡Ay, se me va a ir! 117.

118. Se pasó.

Yo no sé cómo se ralla esto.

Aspirantes, sé que estáis muy concentrados,

pero tenemos una visita. Ha venido a vernos

una mujer que entró en estas cocinas

con el objetivo de convertirse en la reina de los postres.

Desde Rusia con parada en Gijón, la finalista de "MasterChef VI"

Oxana Retinskaia.

(EXCLAMAN) -¡Oxana, bravo!

-¡Qué total! -Hola.

¡Hola, Oxana! Hola. ¿Qué pasa, chef?

¿Qué tal? Hola.

(CANTA) #¡Oxana! ¡Eh! ¡Xana, xana, xana! ¡Eh!#

Oxana, qué bien verte otra vez aquí.

Bienvenida a casa.

Muchas gracias. Estoy muy emocionada.

Estoy mezclando con la lengua,

intentando que no baje el punto de nieve.

Es increíble la calma que da esto.

Para cualquier persona con ansiedad,

esta es la gran receta para curarla.

Ponerse a hacer almíbar caliente en hilillo.

Me ha salido muy bien.

Oxana, me interesa mucho saber cómo van esos Suspiros de Oxana.

¿Ya tienes el postre con mi nombre? Pues sí.

Tengo postre para cada uno. Cuéntanoslos.

En tu postre, por ejemplo, es una especie de "lemon cake"

muy jugosa, un poco ácida como tú mismo. Juguetón.

¿Y el de Pepe cómo es? El de Pepe es tiramisú.

¿Y mi postre? Un coulis de cereza.

Un crumble clásico.

Nata montada y una gelatina de menta.

De abajo, hacia arriba. Es como una sevillana.

De abajo hacia arriba.

¡Mierda! -¡El vaso, Carmen!

¡Ay, ay, ay! -¿Qué ha pasado?

¡Ay, qué agobio! Hay que poner

un vasito ahí, Carmen. Ya lo he puesto.

Lo ha puesto después, encima del líquido.

Vale. Esto ya está. Esto ya hay que enfriar.

El abatidor. El abatidor. ¿Cuál es el abatidor?

O.K. -Ponlo aquí abajo.

Abajo, "amore".

Santiago, ¿cómo vas? -Bien.

¿Qué tal, Santiago? ¿Qué tal, Oxana?

Hola. Muy bien. -¿Cómo estamos?

Hombre, ahora no me lavar esta mano en una semana.

Sí. Lávatela. Para cocina es imprescindible.

Pues nada. Los plátanos, he cogido dos medidas.

Esta y esta. Qué precisión.

Es que te pones tan pulcro y tan fino.

Me vengo arriba. No me extraña que Paz te dé

el postre más difícil. Qué maja es.

Es buena chica.

Te tiembla la mano. -En la presencia de Pepe

me tiemblan hasta las canillas. Vámonos ya de aquí.

Sí. Que ahora viene lo delicado, la crema inglesa.

Y no queremos estar presentes.

Suerte, Santiago. -Gracias. La necesito.

Agar-agar: 1'8.

Yo esto lo voy a hacer a ojo.

180 gramos de chocolate.

Mantequilla con el chocolate al microondas.

Suficiente.

A ver.

Paz, ¿esto se hace así?

Y se cierra y ya está. -Creo que sí.

¿Se está llenando de aire o se está quitando?

Eso se está llenando de aire.

¡Que va a explotar! ¡Sácala! ¡Abre eso! ¡Ay, que va a explotar!

¡Que va a explotar!

Se te va a explotar.

¡Ah, ahora!

Primero se hincha y luego se pone al vacío.

Le he dado a parar. No sé si lo hice bien.

-No sé. -Ona, ¿esto primero se hincha

y luego se deshincha? -Sí.

Y ahora esto lo meto aquí y lo llevo a ebullición.

¡Bravo! ¡Mira qué bonito!

¡Venga bizcocho!

Abatidor, ¿no? -¡Guau!

El momento piña. ¿Qué hago con la piña?

Salteamos la piña cortada con la mantequilla.

Dejaremos que pierda líquido.

Evaporamos y luego añadimos azúcar.

Jaime, te traigo a dos maestros del dulce para que te aconsejen.

¿Cómo lo veis? Yo creo que esto está.

Ya déjalo. -Lo estás mareando.

Yo este lo veo bien. No lo muevas más.

-¿Qué tal, Oxana? ¿Cómo lo ves? -Muy bien.

Tengo muchas ganas para esta prueba

porque a la repostería la temo.

Tengo el bizcocho dentro. Voy a por la segunda elaboración.

¿La segunda? Ya puedes apretar. Estás aquí porque tienes

que estar aquí. Suerte. -Gracias.

¡Atención, aspirantes! Habéis consumido 60 minutos.

"Oh, my God!" Todavía tenéis

por delante una hora. ¡Ah, bueno!

¿Cómo vas, Óscar? -Bien, tío.

Corriendo con muchas cosas.

Esto parece como un gin-tonic. -El caramelo ya está.

Bueno, a ver. Para que quede ahí finita.

Yo sería la típica abuela haciendo todo el día tartas.

¡Ay, que se me quema esto!

Qué bueno me ha salido esto.

¡Vamos, vamos, vamos! Bien esparcido. No mucho.

Ahí.

A ver. Vamos a ver qué tal salen estas y si no, se repite.

Boris. Hola. ¿Qué tal?

-¿Cómo vas? -Bueno, yo mal.

Justo en este momento, que recibo tan agradable visita,

tengo que hacer la galleta. Entonces, la harina floja tamizada.

¿Cómo puede ser una harina floja?

-Harina floja. -Harina floja tamizada.

La galleta es muy fácil. Bueno, vamos a tamizar.

El tamizado es "Lo que el viento se llevó".

Se está viniendo toda la harina a mí.

-¡Vamos, Boris! ¡Tú puedes! -Qué proceso más largo.

Confiamos en ti. No le des golpes.

La tierra, la tierra roja de Tara.

Todos los ingredientes mezclados aquí, Boris.

Amasas un poco a mano y ya lo estiras

y haces la formita a la galleta.

Te dejamos solo ante el peligro. Gracias, mi amor.

Aquí está. Esto tiene que... Está estupendo.

Esto se va al sifón.

Vamos a ver a Ona. ¿Qué tal estamos?

Es una campeona, como bien sabéis.

Yo te traigo a dos campeones del dulce.

Encantada. Ella está muy leída,

no solo porque ha hecho la Escuela Online, la parte dulce

y toda entera, sino porque, encima, toma clases extras,

¿sabes con quién? Cuéntale tú con quién.

Con el Celler, con Jordi.

(EXCLAMAN)

Es una de las claves de por qué Paz

le colocó un postre chungo. Seguro.

Tú que eres competitiva, ¿quién crees

que elaborará el mejor postre? ¿Tú u Óscar?

Siempre que he competido, he intentado centrarme en mí

porque centrarse con los rivales

no te ayuda porque no lo puedes controlar.

No te pregunto más porque es la respuesta que quería.

Espero estar a la altura. Me hace mucha ilusión

hacer lo de las palomitas. Esperemos que estés a la altura.

Mucha suerte, Ona. -Gracias.

Estoy centrado. Venga. Vamos para allá.

Pero cuánta cosa para hacer una cosa pequeña.

No se pega. No me ha gustado esto. No me gusta cómo ha salido.

Paz ha sido fantástica. Yo la adoro.

Me ha dado una cosa fantástica.

¡Ah! ¡Que la quiero matar!

Qué galletas más "cuquis".

¡Venga, mi Lomana! ¡Mira mi "lomanismo"

qué bien! -Dale a esto.

(Canción "Mambo italiano") (CANTA "MAMBO ITALIANO")

Esto no explotará, ¿no?

Como el reloj no lo controlas como en casa,

se te pira. Voy a hacerlo otra vez.

Esto ya lo tengo preparado aquí.

Corto y remojo.

-¿Cómo lo llevas? -¿El chutney no te cuesta mucho

de reducir? -Sí. Yo lo tengo. Dale tiempo.

Ya me estoy bloqueando ahora mismo. Vamos a ver.

-Horno. -Voy a echar jengibre en polvo.

Jengibre en polvo. Voy a echar poco. Lo hago a ojo ya.

Láminas de coco y zanahoria baby con rabito.

Me preocupa mucho Carmen Lomana.

Jaime iba un poco más avanzado.

A Carmen la veo totalmente despistada.

Parece que lee el periódico. Tara. 500 gramos.

Voy a ver. Quemado, ¿no?

Voy a hacerlo otra vez. Venga.

Voy a mirar el horno, vigilándolo, a ver si a la tercera

va la vencida y no se quema.

¡Atención, aspirantes! Entramos en los últimos 30 minutos.

La gelatina la tengo que meter en el abatidor un poco. A ver.

Y esto a ver si puedo... ¡Es que no me cabe! ¡Ah!

Voy a hacer un reajuste aquí. (MARIO) Venga. Vamos para allá.

A ver.

Vale. Voy a poner ahí.

Oye, pero 500 gramos de zumo de naranja es mucho.

Ya está. Yo creo que es esto.

¿Qué pasó, Santiago? -Alguien ha cogido mi granizado.

El mío está debajo de mi crema. -Habrás sido tú

porque eres la única que tiene granizado de café.

-Este es el mío. -El mío desapareció.

Tiene que estar. Aquí abajo.

Ah. Lo habrán cambiado de sitio. ¿Es esto?

¡Ay, amigo! El nitrato de oxígeno ese.

(ÓSCAR) Cuando lo vean las niñas, lo van a flipar.

"Papá, hazme palomitas". Voy a comprar nitrógeno

y te voy a hacer palomitas y las llevamos al cine.

Me gusta. Me siento alquimista con esto.

¡Oh, qué locura! "Oh, my God!" Es como los 80 otra vez.

El humo seco. ¡Mario, es un video de Blondie!

(MARIO) ¡Qué total el nitrógeno ese!

(BORIS) ¡El humo seco de los 80!

(Canción "Heart of Glass" Blondie) ¡Oh, ya está agarrando!

(CANTA) #"The heart of Glass"# (TARAREA)

¡Oh, tío! ¡Hay una poción mágica aquí!

¡"Habemus" palomitas! -¡Chicos, tengo palomitas!

¡Óscar, me encanta esto!

Bueno, cuando llegue a hacer esto en casa...

(ANTONIA) Quería poner mi cara dentro del nitrógeno.

Hubiera salido más estirada como Carmen.

Creo que se pone nitrógeno por la noche.

Se lo tengo que preguntar.

Se ha roto un poco.

(CANTA) #Oxígeno, nitrógeno y argón.#

A ver la mía cómo está. -No sé dónde poner las cosas.

(BORIS) Y esto va a un lugar. Al congelador.

Voy a ensayar varios emplatados.

Cuidado con mis bandejitas. -Sí, sí.

Ajá. -El bizcocho ya está buenísimo.

Entonces... Esto está caliente.

Ya está. Me falta el granizado.

Deséame suerte. Voy al abatidor y está Antonia vigilando.

Suerte. Vamos allá. -Gracias.

¡Que no se quede mucho tiempo

el abatidor abierto! -Ya.

Dos cucharadas de cacao en forma de lágrima.

Yo creo que no tiene mala pinta.

Lo que pasa que son los jueces y el chef.

¡Olé, qué bonito!

¡Oh! ¡Pero qué monada!

Oh. No cierra. (BORIS) ¡Ay, mis helados!

(ANTONIA) ¡Cuidado el mío, eh!

¡Madre mía! ¿Cómo va a cerrar la puerta?

No puede cerrar bien nunca la puerta

si tenemos esto atascado.

Vaya tela. ¿Tú crees que cada uno

va a saber las elaboraciones que tiene,

si no la han marcado? Así es imposible.

Venga. Vamos. Es que así es imposible tener

las elaboraciones claras. Luego pasará lo del abatidor.

No, que la de abajo era la mía. La mía era la blanca.

La mía la negra. Ya verás tú el lío.

¡Atención, aspirantes! Últimos cinco minutos.

(CARMEN) "Oh, my God!" Venga, aprovechadlos bien.

¡Mierda! (GRUÑE)

¡Ah! ¡Me voy a quemar!

-¿Pero qué grita? -Las galletas son un desastre

porque no han avanzado. Esta es la galleta.

Oye, veo a Boris muy ofuscado. Se ha vuelto loco.

No parece en nada a una galleta.

Muy bien. ¿Y ahora qué?

Mira Óscar qué aplicado, que está probando el postre.

Me encanta. Eso es genial. Eso es lo primero

que les decimos a los alumnos.

Santiago haciendo dos emplatados.

Unos van sobrados y otros no van a llegar.

Se me han quemado las láminas de coco.

El crujiente está... "Oh, my God!"

¡Ay, qué bien me ha salido el heladito!

Aspirantes, acabáis de entrar en el último minuto.

¡Último minuto! ¡Y voy a presentar esto!

Qué locura. Pero, bueno, hay que ponerle imaginación a la cosa.

Pero el mío este...

Creo que alguien se ha confundido con la mía.

Diez, nueve, ocho,

siete, seis, cinco,

cuatro, tres, dos, uno.

¡Tiempo! ¡Manos arriba!

¡Paz!

(ANTONIA) Espero esta vez llevarme

el premio como mejor. Espero.

Creo que lo he hecho bien. Lo he hecho... ¡Guau!

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Oxana, mi rusa favorita.

Ha llegado el momento de despedirte.

Ha sido un honor tenerte en estas cocinas.

Muchas gracias. El honor ha sido mío.

(Aplausos) ¡Bravo, Oxana!

¡Guapa!

(MARIO) Oxana es maravillosa. Yo soy muy fan de Oxana.

Me pareció una concursante maravillosa.

Esa niña tiene estrella.

Bueno, aspirantes, pues sin más dilación,

empezamos la cata. Lo vamos a hacer

de la elaboración más fácil a la más difícil.

Y como la más fácil la tienen Paz y Mario, es vuestro turno.

¡Bravo, chicos! -¡Venga!

(Aplausos) ¡Vamos, mi Mario!

Bueno, a ver. Ya empezamos. -Buenas noches.

Muy buenas. Igual me he pasado pero el crujiente

estaba tan bueno, que he dicho: ¡Toma ya crujiente!

Es muy bueno. Mario, ¿qué nos cuentas

de tu postre de chocolate? Es la primera vez que hago

un postre con tantas elaboraciones y técnicas.

Pero he seguido tus consejos

y ante cualquier adversidad, he tratado de ponerlo

un poco al gusto Vaquerizo.

Más que un gusto, es una filosofía de vida,

que trata de endulzar la vida a la gente que tiene

a su alrededor y es una filosofía simpática.

Poco agraciada, pero resultona.

¿Y llevado al postre de chocolate?

¿Cuál es el éxito de un postre? Que te sepa bueno

y que te haga sentir bien al paladar gustativo.

Vamos a probarlo y vamos a ver qué tal

Yo lo encuentro muy bien. -¿Ves?

¡Ay, qué bien, amigo!

¿Qué ocurre cuando te toca la elaboración más fácil?

Tiene que estar clavada. Claro.

Si no la clavas, encima de que es más fácil, no lo pones igual...

El gusto Vaquerizo lo tienes. Pero ahora te falta la estética.

Vale. Pero de sabor está clavado.

Es importante la disposición y la colocación.

Tiene que salir toda tu feminidad y todo tu buen gusto.

-Yo soy muy femenina. -Lo tienes que colocar ahí.

(RÍE) Con eso lo has entendido genial.

Lo he entendido perfectamente.

Te lo tenía que haber dicho antes.

Bueno, pero no pasa nada. Bueno, Paz.

Está un poco bastorro. Está un poco feo

comparado con el del chef. Es una tejita fina que insinúa

un crujiente, pero no lo tapa de cualquier manera ni se tira.

Tú has hecho ahí unas alas.

Chef, "S'il vous plait".

Lleva gelatina como para una boda.

Ay, las alitas, qué pena. Ay, las alitas.

El resumen es bueno. Yo creo que las dosificaciones,

un poquito demasiado bizcocho, demasiado gelatina.

Perdemos el equilibrio y tenemos un postre

excesivamente especiado, que al final es lo más dañino,

entre comillas, al postre. La especia.

Es la versión hindú del postre de Xano.

En tu caso, no es el chocolate el protagonista.

Son las especias. Pedíamos una reproducción

milimétrica del postre de Xano y lo desdibujáis

por un tema tan sencillo como las proporciones.

Cuando uno elige para sí mismo el más sencillo...

Tiene que estar muy bien.

(PAZ) Muy disgustada con el resultado

porque teníamos el maestro pastelero Xano

que nos ha traído unos postres

preciosos y maravillosos

y me da pena no haberle correspondido.

Si hay un premio a la peor, ese va a ser el mío.

¿Te ha quedado rico? -Sí. Creo que sí.

Tengo una pregunta para los dos. ¿Teníais claro

que había que reproducir el mismo postre

que el maestro Xano? Sí. El mío está al revés.

Es más gordo el bizcocho que la gelatina,

pero, más o menos, es lo mismo.

Más o menos... Dijisteis que cada uno

pusiéramos nuestra personalidad en el plato.

No. Había que reproducir el postre

y que si algo no salía bien, había que ser resolutivo.

¿No te gusta? Bueno, es un baño de espuma.

Yo soy muy golosa y a mí la mousse de coco me ha encantado.

Haber presentado un bol de mousse de coco.

No porque hice un bizcocho muy rico.

Vamos a probar si está tan rico.

Coge la mousse.

Es una interpretación libre del plato del chef.

Mínima gelatina, un bizcocho pastoso.

La zanahoria basta.

¿La gelatina había que echarle encima del bizcocho

cuando estaba en el molde? Claro.

Es que no me he enterado.

Que no te has enterado es evidente.

No me ha gustado tu actitud. Te he visto relajada.

Te he visto de paseo. Si es que me he rayado.

Pues no tienes que rayarte. Tienes que leerte la receta,

entenderla e intentar aplicarla y poner más sangre.

Pero he hecho todo. Todo... mal.

Cinco elaboraciones seguidas al pié de la letra

de la receta y que no se parezcan

a lo que ha hecho el chef, es maravilloso.

Me siento contenta porque como nunca lo había hecho...

Siempre estás contenta. Nunca haces un cocinado

que digas: "Me ha salido mal".

Para evolucionar, lo más importante es ver tus defectos.

(CARMEN) Llego con mi plato supercontenta

porque estoy entregando algo

que pienso, bueno, que es un esfuerzo de algo que he hecho.

¿Qué es eso del bizcocho pastoso? Caray.

Sabes cómo es un bizcocho, ¿verdad? Un bizcocho es aéreo, esponjoso.

¿Aéreo? Aéreo, que tiene aire.

¿Ves que es crema? Me encanta.

(RÍE)

Tengo aquí la tarjeta del médico que opera del paladar,

que te va a tratar muy bien.

Yo soy muy simplona comiendo. Como de avión.

Comes de avión pero de la clase business, me imagino.

Sigue siendo avión. -Mira. Me voy a poner un poco

en el lugar de Carmen y le voy a decir

que aprenda un poquito de todo esto.

Y si la disposición... No te rías, Jordi, que va en serio.

Si la disposición en el plato hubiera estado más elegante,

estos dos se callan la boca.

Pero hay muchos fallos técnicos. -Lo sé.

Hay muchos fallos técnicos. Todos.

Jaime, ¿contento después de escuchar

las apreciaciones que hemos hecho del plato de Carmen?

A lo mejor he metido un poco más de cantidad

de ese plum cake, dos piezas.

¿El tuyo está mejor que el de Carmen?

Lo he probado y me ha gustado. Lo vamos a probar.

¿Y por qué la gelatina del maestro brilla más?

Tenías una buena base de bizcocho.

Al trabajarla, trabajarla, te cargas el aire.

Estaba bien y ahora está mal. Está un poco apelmazado.

Me gustaría aprobártelo porque creo que es

un paso adelante para ti. Te he visto trabajar

con una buena actitud. Pero es un suspenso.

Dos grandes problemas que tenemos

son las dos elaboraciones acuosas del granizado de naranja

y la de descanso, que era la mousse de coco,

están ausentes. El mensaje del postre original

se pierde bastante con el tuyo.

Mi gestión en la cocina todavía tiene mucho que mejorar.

Antonia. ¿Sí?

Háblanos un poco de tu plato. He puesto la..

La "ananas".

Luego he hecho la pasta de queso.

He hecho el sorbete con nitro.

Y si te digo la verdad, no sé qué ha pasado al final.

No he visto mi sorbete. Es como si lo hubiéramos cambiado.

Terror en el abatidor otra vez.

No, no. Yo en el abatidor tenía todo marcado

con mi nombre y apellido. ¿Y qué está diciendo Antonia?

No lo sé. -Que hay algo en el sorbete

que ha fallado. Que empiezas buscando excusas.

No encuentro excusas. Yo primero quería felicitaros

a los dos. ¿Por qué?

Los platos son idénticos.

Habéis elegido la misma vajilla, así que felicidades.

Vamos a ver si en el sabor se parecen algo.

Antonia, aquí volvemos a lo de siempre.

Vemos una actitud como que vienes aquí y buscas excusas.

No. No encuentro excusas. Echas la culpa.

¡Oh! Yo no echo la culpa a nadie. La culpa fue del chachachá.

Ha habido un pajarito y creo que mi sorbete

se lo ha comido todo. ¿Es venezolano el pajarito?

Mira. Si dice la culpa pero nunca quién es el pecador.

El único aspirante que ha hecho un sorbete de piña...

¿Me puedes decir exactamente qué quieres decir con eso?

Que yo creo que al final mi sorbete ha desaparecido

y luego ha aparecido. No sé qué ha pasado.

-¡Hala! ¡Qué fuerte! -¡Sí!

Son diferentes los sorbetes. Ya está.

Siempre le echa la culpa a todo el mundo.

(CARMEN) Cuando alguien no me gusta,

lo castigo con el látigo de la indiferencia.

¡Zis, zas! -Zis, zas.

Esto puede ser un paso más en el baile del "parraque".

¡Zis, zas!

Aquí ni pajarito ni chachachá. Aquí no ha pasado nada.

Tú has hecho un sorbete y no estaba bien hecho.

Entonces, el tuyo no estará

bien hecho. -No sabemos.

¿Pero quién va a querer llevarse otro sorbete

si no le hace falta en su plato?

Estás implicando que yo me he quedado

con tu sorbete. -Tú lo has dicho.

Yo no he dicho nada. -¡Pero no!

Tú has dicho que ha sido...

Ha desaparecido y luego ha aparecido.

(LLORA) No me llevé ningún sorbete.

Ya tuve tragedia con la galleta. No me llevé ningún sorbete.

Vamos a ver si el sorbete es el mismo.

(CANTA "SARÀ PERCHÈ TI AMO")

Es una confusión que crece "piano, piano".

Mi cheesecake está riquísimo.

Tu sorbete está muy fino, Boris. ¿A que no es el mismo sorbete?

No es el mismo. ¡Porque es mi sorbete!

¡No es robado! -"Amore", yo no te he dicho

que hayas robado el mío. Tú lo has dicho.

¡No! Lo has implicado. Lo has implicado, Antonia.

Tú lo has dicho. No he dicho nada.

Os voy a decir una cosa. De verdad, tengo la sensación

de que estemos en el patio de un colegio.

Antonia, Antonia... "Yes". "Mon amour".

"Time".

No hay por dónde cogerlo. Ninguno de los dos.

Por daros una pequeña aportación técnica de lo que habéis hecho,

casi la hacéis buena a Carmen.

Muchos fallos técnicos. Encontramos cosas muy buenas

en uno y cosas muy buenas en otro.

Los dos bizcochos estaban bastante bien.

Están suspendidos los postres.

Pero hay una parte que se tiene que agradecer.

Antonia, yo te he visto seria trabajando.

Eso, al contrario que Carmen... No.

El próximo día voy a llegar llorando, haciendo teatro.

Pero nosotros no estamos haciendo teatro.

No. Pero yo llego sonriente porque creo que lo he hecho bien

y pensáis que estoy aquí de cachondeo.

Tienes una actitud que todo te va bien.

No eres exigente y vas con tu calma, con tu ritmo.

Un día de estos, llegarás al supermercado

y Eva lo habrá cerrado. Tampoco exageres.

(CARMEN) Si quieren que haga teatro, hago teatro.

Teatro podemos hacer todos.

¿Cómo puede ser que algo que nos tendría que hacer

felices como los buenos postres,

cree tanta controversia en el plató?

Estamos viviendo un sinvivir más que un suspiro dulce,

es un suspiro como de último suspiro.

El plato de hoy una nada, un horror que me puede llevar

a la prueba eliminatoria en la que no quiero volver a estar

porque no combino con nada

en esa prueba eliminatoria, no sé qué ponerme.

¿Estás contento con tu postre, Óscar?

Sí, estoy contento.

Poder hacer este plato fue un regalazo espectacular,

se lo agradezco a Paz que nos dio la oportunidad de hacerlo

porque ha sido... Lo pasaste bien, ¿no?

Me lo pasé muy bien. Hombre, estéticamente,

se acerca a lo que pedíamos o por lo menos, a reproducir

el plato del chef. Gracias.

Creo que es la versión familiar del postre de Xano, aquí está

el refinamiento de un postre de alta cocina y aquí el mismo

que aprendiste aquí y lo sacas en casa para tus hijas.

Creo que te falta ese toque profesional de alta cocina

que tiene Xano, pero trabajando, actitud, sabor...

Muchas gracias. -Aparte del postre que está

muy bien y que está bien la reproducción, hemos visto

que te lo pasaste genial.

-Muy bien. -Te lo pasaste bien,

trabajabas bien, superimportante en la gastronomía,

divertirse que creo que te has divertido, Óscar.

-Me lo pasé muy bien, gracias.

Yo de aquí, de esta experiencia, sacaré tantas cosas para luego

incorporarlas a mi día a día

y a la educación de mis hijas que es mágico.

¿Cómo ves tu plato? Así de principio me da

mucho respeto porque había muchas elaboraciones

y muchas que no había hecho nunca, pero he ido haciendo

y vi que salían las cosas y fue un disfrute la prueba

y pues muchas gracias y a ver qué tal está.

Creo que hay cosas estéticas que son sencillas de analizar

y de ver y que cuando ves el postre

y ves que hay una disposición x hay que seguirla.

Más o menos, las cantidades del granizado sí estaban bien,

las del bizcocho no, esto es un tocho.

Demasiado, sí. Pero aparte de eso

es un aprobado con buena nota. Haré algo que deberías hacer tú,

enviarle un mensaje a tu maestro, Jordi Roca, y decirle:

"Tu alumna lo está haciendo bien, Jordi".

Jordi, ha aprobado. Ona, lo has hecho genial.

(ONA) Me sorprendo a mí misma que disfrutase con repostería

que me daba cierto respeto y un poco de miedo.

Santiago, ¿disfrutaste haciendo el postre?

Me da vergüenza decirlo, pero sí.

Me lo pasé bien. Vienes con la cara que parece...

que estás estreñido, con respeto.

Sí, es un estreñimiento de respeto.

Santiago, tienes que tener cuidado con lo que dices porque, claro,

dices que disfrutas, te dan lo más difícil

porque como tengan oportunidad de buscarte las cosquillas,

te las buscarán y el difícil para Santiago.

Si me tienen enfilados mis compañeros un poco, ¿sabes qué?

Que les den, ande yo caliente, ríase la gente,

que me enfilen, pero que yo siga como hasta ahora,

haciéndolo bien que es lo más bonito.

Estéticamente, está muy bien. Es que está igual.

-Está igualito.

Santiago, no eres cocinero,

eres un virtuoso y creo que puede ser virtuoso

en cualquier disciplina que te propongas

porque eres un virtuoso que exhibes osismo en su esfuerzo

en tomárselo en serio, en analizarlo, estudiarlo

y machacarlo hasta salir bien por narices.

Es una reproducción casi exacta al 99% del plato del maestro.

Qué bien. -Guau.

(APLAUDEN)

-Santi.

-Yo soy un ser defectuoso, entonces eso de acercarme

a la perfección en un plato me parece maravilloso.

Toma la cuchara, te la doy. Huy, es tu mejor premio.

El plato y toma. Me voy a comer...

Porque has hecho un postre espectacular.

Con lo que te gusta un postre a ti. -Hombre.

Muy bueno, en boca está muy bien.

Oye, la dieta que tenías cómo la llevas digo ahora que...

¿Soy una saboteadora?

Sí. ¿Y qué te parecieron

las catas anteriores y las discusiones que hubieron?

Me sentí rejuvenecer como en un colegio.

(IMITA A ANTONIA) Me quitaron mis apuntes de lengua.

Un poco triste. Tienes el empollón,

tienes el chivato... Tenemos de todo.

Paz creo que es la guapa de la clase.

-Gracias, oh.

-Mario es el amiguete enrollado y el rarito de la clase.

(Risas)

El rarito de la clase con el que todas las chicas

quieren ir al baile al final. ¿Carmen?

¿Carmen... qué pasa?

(RÍEN A CARCAJADAS)

No, yo creo que es una repetidora también muy...

(RÍEN)

Antonia, maravillosa. -Cállate.

-Cállate, la que manda callar. -Que es mejor.

¿Y quién serías tú, Santiago? El empollón.

Yo iba con los chungos y tal, pero se mosqueaban porque aprobaba,

o sea, era como enrollado pero la última noche estudiaba.

Ahora, en mi vuelta al colegio soy un virtuoso, o sea,

por primera ver soy el listo de la clase por primera vez.

En fin, María, ¿entendiste bien el postre?

Creo que sí, me gusta mucho la repostería, pero no

con la etiqueta que me ponen de repostera que me los como

como a Samantha, creo que le puse de más de café.

¿Por qué lo espolvoreaste? Porque en la receta venía

espolvoreado el café, pero debía ser un poco solo.

Me sobró tiempo... Son tus pecas.

Sí, estornudé en el plato y se me cayeron las pecas al plato.

Deseando comerme tus pecas. A ver, venga.

Bueno.

María, está muy bien reproducido. Ay, vale.

El plátano caramelizado, el gusto está, un poco más

de granizado lo agradecería, pero está muy bien.

Como todos son mieles, te daré un poco de sal.

Bueno, si te apetece, pero no hace falta que no...

¿Te sientes mejor, no? Dispara.

Se siente mucho mejor. Entiendo, dispara.

Inicialmente, pensaba que el tuyo era ese 99%

que le comentaba a Santiago.

Está un poquito más descafeinado tu café, su primer plato

era terrorífico, luego, mejoró, luego más hasta que ha logrado

acercarse mucho y tú podrías haber hecho lo mismo.

Yo os felicito a todos.

Son virtuosos en su trabajo también.

Bueno o... Son perfectos en su trabajo.

Perfeccionistas. Eso es.

Este nivel de perseguir la perfección aunque a veces

no se consiga, pero solo por el hecho de buscarla,

se verá reflejado en el resultado final.

-No sé por qué en mi cabeza pensé que el café

estaba espolvoreado como lo puse que luego vi

que era mucho menos, pero la próxima vez tomare

el consejo y estaré hasta el final dando el callo.

Aspirantes, ya sabés que los jueces tienen que deliberar para decidir

quién es el mejor de todos vosotros,

pero antes, Xano, ha sido un placer tenerte aquí

y me gusta mucho que vengas porque siempre le pones

la notita dulce al programa.

Xano, gracias por venir. (ONA) Gracias.

(APLAUDEN)

Gracias.

Madre mía.

(HABLAN ENTRE ELLOS)

Su Santi, se lo merece, lo hizo fantástico, muy bien.

-Piénsala, Santiago.

¿Es la primera vez te llevas...?

-Sí. -Bien, te lo mereces.

Lo tenemos. Venga.

Sí.

Ya está, chicos, venga. Aspirantes, lo postres

no son, necesariamente, más complicados

que otras elaboraciones, solo exigen dos máximas,

precisión y seguir la receta al pie de la letra.

Lo visteis en la primera prueba de eliminación con los bombones,

algunos aprendisteis la lección, pero vemos que otros caísteis

en los mismos errores o peores.

Carmen, Jaime, Antonia, Boris, no triunfasteis con los postres,

ni con receta habéis conseguido hacerlos.

Por el contrario hubo dos aspirantes

que siguieron, escrupulosamente, todos los pasos y trabajaron

con tranquilidad y esos dos aspirantes son...

María y Santiago.

(Aplausos)

Socia pastelera.

-Enhorabuena, ya sabía yo.

-Paz para mí es una gran actriz,

en mi próxima película si hubiera algún papel se lo daría

por salir bien la jugada,

si me sale un desastre te diría... (GRUÑE)

Y de los dos, el mejor en este reto y por lo tanto

se lleva 4000 euros para la ONG que elija es...

Santiago.

(APLAUDEN)

(CANTA) #Alegría de vivir para disfrutar cantar,

#canta y sé feliz, cantar conmigo para tener cantar,

#alegría de vivir.# Qué alegría.

Lo de ser capitán eso lo regalo.

(RÍEN)

Pero lo de la ONG me hace una ilusión impresionante.

Me gustaría donárselo a Aladina que intenta, pues,

mejorar las condiciones de los niños

que están enfermos con cáncer.

Pues para la fundación Aladina van esos 4000 euros

para hacer la vida más fácil a los niños y a sus familias

y ayudarles a atravesar ese momento que estoy segura

que en la mayoría de los casos será solo eso,

un mal recuerdo. Ojalá.

Ese espíritu de solidaridad, de esfuerzo, de superación

a todos os debería acompañar para la próxima prueba.

Vais a tener que demostrar, más que nunca,

que sabéis liderar con deportividad.

Huy.

Esta semana viajamos a Tarragona, la pequeña Roma.

Atraídos por la belleza de sus playas, su clima cálido

y su ubicación estratégica,

los romanos construyeron aquí el primer y más antiguo

asentamiento romano fuera de Italia, Tarraco.

Fue la capital de la mayor provincia del imperio romano

y hoy, 2000 años después Tarragona es un museo vivo,

tanto es así que se convirtió en la única ciudad de Cataluña

declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Aspirantes, bienvenidos al impresionante anfiteatro

romano de Tarragona. (TODOS) Gracias, Eva.

Está tan bien conservado que cuesta creer

que se construyera hace 2000 años.

Guau. Sobre esta arena se celebraban

los acontecimientos más importantes de la época.

Desde lucha de gladiadores,

hasta exhibiciones de grandes atletas.

(BORIS) Ah, estuviste aquí. Y es, justamente eso, el deporte,

lo que nos ha traído hoy hasta Tarragona.

Esta ciudad ha sido elegida

por el Comité Olímpico Internacional

para acoger la 18“ edición de los Juegos Mediterráneos.

Guau. -Bien.

(APLAUDEN)

Este año, 4000 deportistas de 26 nacionalidades diferentes

miden sus fuerzas ante la exigente mirada de 1000 jueces.

Guau. Y más de 150000 espectadores.

Guau.

Y protestáis vosotros por tres.

Claro. -Pero qué tres.

Es más, valen por mil. Valen por mil.

La presión a la que estos atletas están sometidos es máxima

por eso queremos que la prueba de hoy sea un homenaje

a los Juegos Mediterráneos y, por supuesto, al espíritu

de sacrificio y superación de todos los deportistas.

Muy guay.

Ona, sé que tú "MasterChef" te lo tomas como si fuesen

unos juegos olímpicos, es más, vienes a por el oro, ¿no?

Hombre, me lo tomo muy en serio y para mí

son mis juegos olímpicos, pero de la cocina.

Bueno, Pepe, de momento,

esta semana el oro lo tiene Santiago,

pero no solo por el postre que hizo en la prueba anterior.

¿No? Sino por tu éxito en el amor.

Oh, guau. -¿Éxito en el amor?

Carmen, ¿me equivoco?

Ay, ay, ay.

"Come ci, comme a", no. Además yo tengo un corazón

muy grande, pero que enseguida olvida.

Y, claro, el pobre Iván está un poco mosqueado.

Ya es que le buscaste sustituto muy rápido, eh.

Pero es que no lo puedo remediar. -A rey puesto...

Dicen que la mancha de mora con mora verde se quita.

Así es y bueno, Santiago tiene un puntito, ¿verdad?

-De mora, un puntito de mora tiene.

-Que nos encanta.

-La mente de Carmen para mí es un enigma,

en un momento dijo que Jaime, luego que Pepe y ahora dijo que yo.

Espero que se le pase la semana que viene.

Competiréis divididos en dos equipos.

Santiago, María, por haber sido los mejores en la prueba anterior

os ganasteis el derecho de ser los capitanes.

Qué guay. -Guau.

Pero, atención. Atención.

No tendréis el privilegio de formar los equipos.

Vale. -"Oh, my God".

Casi mejor. Seréis vosotros, aspirantes,

quienes decidiréis con qué capitán

no queréis trabajar.

Joder. -"Oh, my God".

Qué horror, qué situación tan horrible.

Ya lo tengo decidido. -Esto es lo de coliseo,

senado y pueblo romano.

Elegiréis por orden alfabético, así que, Antonia, dime

con qué capitán no quieres trabajar y por qué.

No, María, porque quiero retarla un poco.

Trabajarás con Santiago pues. Gracias, chef.

-Orden alfabético, orden alfabético, la a de Antonia.

Y la b de Boris.

Qué total, qué total, yo no quiero trabajar con Santiago.

Porque Antonia ya va a trabajar con Santiago.

(RÍEN) Y es mejor así.

-Separaditos. -Qué bien ha quedado.

Carmen, con quién no quieres trabajar y por qué.

Yo no quiero trabajar

con Santiago y quiero trabajar con María.

El amor es así.

Pues porque así la distancia nos hará echarnos de menos

en los fogones. -Yo estoy ya sufriendo.

Jaime. Con María, trabajaré con Santiago

que trabajé varias veces y me siento cómodo.

Con la m de Mario.

No quiero trabajar con María

porque quiero trabajar con Santiago que me entiendo

muy bien y creo que me dirigirá bastante bien.

Ona. Esta vez trabajaré con Santiago,

me hace mucha ilusión y creo que haremos

un buen trabajo juntos, aunque también me gustaría con María.

-No pasa nada.

Óscar. Creo que no quiero trabajar

con Santiago, sí con María

por la mala leche que tiene Santiago.

(RÏEN)

Solo queda un aspirante por elegir, así que, Paz,

con quién no quieres trabajar.

No quiero trabajar con Santiago. -Bravo.

-Y de verdad, mi razón principal es que me gustaría que estuviéramos

compensados los equipos. -Gracias, Paz.

Creo que la gente no quiere trabajar conmigo

porque sabe que soy muy buena

y eso se ve que ellos son inútiles.

María, por haber sido la segunda mejor de la prueba anterior,

te corresponde a ti elegir, ¿qué prefieres, equipo rojo o azul?

Yo rojo porque soy roja también. -Qué divina.

Aspirantes, poneos los delantales.

Entonces, era rojo nosotros. -Fantástico.

A mí me encanta el azul. -Antonia es un poquillo rebelde,

lo que hay que hacer es canalizarla, encauzarla,

así que como capitán esa será una de mis misiones.

Este cocinado es un homenaje a los Juegos Mediterráneos

y para asegurarnos que os ponéis en situación

y competís con deportividad, hemos decidido que esta prueba

sea también una prueba atlética.

Ah, bien, qué guay.

Ay, Dios mío. Esto significa, aspirantes,

que cocinareis por relevos.

Ay, qué chulo, me encanta, sí, sí.

Las normas son muy sencillas no puede haber nunca

más de tres aspirantes de un mismo equipo cocinando.

Los otros dos miembros esperarán en el banquillo.

Muy bien. Capitanes, será vuestra

responsabilidad decidir cuántos relevos hacéis

y con qué cadencia. Vale.

Aspirantes, os advierto que desde el banquillo

se puede observar y hablar, pero no trabajar.

Ok. Estamos en la costa

del Mediterráneo y el menú está basado,

como no podía ser de otra manera,

en nuestra maravillosa dieta mediterránea.

(APLAUDEN) (BORIS) Bravo, viva esa dieta.

(CANTA) #Nací en el Mediterráneo.#

Cocinaréis un menú compuesto por cuatro platos.

Muy bien. Empezamos por el entrante.

Romescada. Romescada.

-La salsa romesco.

Es un guiso de pescados y maricos tradicional

de la gastronomía catalana. Es muy parecido al suquet,

pero en este caso se le añade la salsa romesco

a modo de picada y se integra con los ingredientes.

Vale. Un primero,

arroz caldoso de galeras.

Arroz caldoso. -Qué bueno.

Un segundo, fricandó de ternera.

Oy, divinísimo.

Fricandó. Un clásico dentro

de la gastronomía catalana que consiste en un estofado

de carne que se cocina con setas de temporada.

La verdad es que todo está buenísimo.

Y para terminar, un postre, helado de avellanas con tejas.

Qué rico, por favor.

-Oh, guau. -Santi, no es muy difícil, eh.

El postre. Santiago, por haber sido el mejor

de la prueba anterior tienes el privilegio

de elegir los platos.

Ay, Dios mío. El entrante y el segundo

o el primero y el postre.

Pues entrante y segundo a ver qué tal.

Entrante y segundo, romescada y fricandó.

Sí. María, tu equipo hará

el arroz caldoso y el postre. Muy bien.

Aspirantes, cocinaréis para 80 invitados.

Y todos ellos son deportistas que compiten

en los Juegos Mediterráneos. Tenéis 120 minutos

para hacer las 80 raciones de cada plato, os recuerdo

que nuestros invitados compiten

y no pueden permitirse fallar por falta de energía.

Muy bien. -Vamos.

Como siempre, nuestro supermercado proveedor de alimentos

os dará los ingredientes para cocinar

y donará el excedente que no uséis a comedores sociales.

Muy bien.

Aspirantes, os quiero ver salir pitando a por ingredientes

y a cocinas en tres, dos, uno, ya.

Vamos, coliseo, senado

y pueblo romano, aquí tenemos para un circo.

Y bugui, bugui.

(MARIO) ¡Vamos, venga! (CANTA) #Vamos a la playa, oh, oh.#

(ÓSCAR) Vamos, equipo.

Como siempre, aspirantes, para que todos tengáis

el mismo tiempo de cocinado,

empezaréis a trabajar, escalonadamente.

Muy bien. -Sí, chef.

Santiago, qué tres aspirantes empezarán a trabajar

en tu equipo primero. Yo, el burro delante

para que no se espante

y luego, Jaime y Ona porque empezaremos con el pescado

para hacer el fumet de la romescada.

Sientas en el banquillo a Antonia y a Mario.

Por favor, sentáis en el banquillo. Venga, vamos.

-Bien, bien. -Aquí tienes más sombrita, cariño.

Equipo azul, ¿listos para empezar a trabajar?

Sí, chef. Pues eso espero porque vuestro

tiempo de cocinado arranca en tres, dos, uno, ya.

Vamos, chico, suerte.

El equipo azul tiene que elaborar romescada

y fricandó de ternera.

Para la salsa romesco tiene que hornear los tomates

y los ajos y después triturarlos con avellanas,

almendras tostadas, ñoras y pan frito.

Santiago, ¿ves suficiente dos cabezas?

-Sí. -Pues estas ya las dejamos.

(MARIO) Venga, vamos, muy bien, Onita.

Compañeros, mirad qué os traje para el reparto de equipos.

Una medalla de oro y una medalla de plata.

Y el que saque la medalla de oro, elige equipo.

Bien, ¿sí? Sí.

Esta. Pues yo esta.

Preparados, listos, ya. Oh, oro.

(RÍE) ¡Jordi Cruz

saca la medalla de oro!

Te lo voy aponer fácil, me quedo el rojo.

Esto es un juego, totalmente, limpio.

Pues mira, me quedo el azul. No me la quito en todo el día.

Chicos, creo que estamos a punto de que empiece el equipo rojo.

Equipo rojo, sabéis lo que toca, ¿no?

Sí, chef. Pero antes, María,

necesito que me digas qué dos aspirantes

en el banquillo y por qué. Vale.

Carmen y Boris, me cojo a Paz y a Óscar

porque tienen muy claro el cocinado de hoy

y me ayudarán a estructurar el arranque de cocinas.

Pues a cocinar en tres, dos, uno, adelante.

Vamos. -Me pongo con el helado.

-Vamos, vamos. -Necesito una olla para la miel

que la pasaré primero. -Venga, vamos allá.

-Bueno, nos apartaron un poco de la marcha.

-Bueno, es que no confían en nosotros es el gran fallo

porque sabemos bastante también. -Los grandes jugadores

han estado en el banquillo también.

-Pero siempre.

-Voy a coger más.

Me pongo con la cebolla. -Paz, muy bien esos puerros.

El equipo rojo tiene que preparar un fumet de marisco

para su arroz caldoso de galeras.

Para ello, tienen que cortar las verduras, rehogarlas

y añadir después las galeras y los cangrejos.

Lo voy preparando, ¡ah, que están vivos!

(BORIS) ¿Qué pasó? ¿Dónde están vivos, dónde?

Ay, qué divino. -Oído que estén vivos, pero... ¡Ay!

Es que... -Agárralos, cógelos

con las manos, sin problema. -¡Ah, que se escapan!

Paz, qué divino. -Chiquillo, que esto te da... ¡Ah!

-¡Ay, pobre cangrejo, sáquenlo de ahí!

-¡Ah! -Pobrecito, sáquenlo de ahí.

No hacen nada son superamigables.

-¡Ah! -Que no se caigan, que no.

-Échalos ya. -Ahí está.

-Al final nos hicieron un favor porque no sé

cómo hubiera reaccionado al cangrejo, Carmen.

¿María, cómo va todo? -De momento, bien.

-Muy bien. -Derretida la mantequilla.

A la miel un toquecito. -Muy bien, María.

(BORIS) Vais de cine, vais de cine.

De postre van a elaborar helado de avellanas con teja.

Para la masa de las tejas María tiene que calentar la miel

y diluir en ella mantequilla, azúcar glas,

harina y por último, claras de huevo.

Muy bien, muy bien. -Dile a Óscar que te ayude.

-Puedo, mujer gallega no voy a poder, será posible.

(BORIS) Bravo, esa es la actitud.

Esa es la actitud.

(MARIO) Venga, amiguitos, que no decaiga.

-¿Te tiro esto ya? -Sí.

-Dame, voy a tirarlo.

-No, ¿qué tiras? -Tenemos dos ya, tenemos dos.

-Brava. -Ya está.

-¿Cómo lo llevas? -Bien, hago dos caldos

para tener más porque no sé...

-¿Sí? -Sí, un poco de vino a esto

para desglasar. ¿Qué tal vamos, equipo azul?

Vamos bien. Hay que hacer 80 raciones,

cojamos 80 raciones de rape todas iguales, una vez tenemos eso

sabemos que daremos de comer a todos.

Vale. Y luego veremos las ollas

donde lo haremos y ese rape que, por cierto, hay 400 rapes ahí,

¿por qué no echáis más cabezas y tiene más gusto?

Vale. Mirad, echáis aquí

y estos desperdicios de rape son maravillosos, el mejor caldo

del mundo se hace con la morralla, pero las cabeza de rape son lo más

y las desperdiciamos. Santi, tengo aquí una,

te la preparo. Y una cosa, Santiago,

¿qué pasa aquí con el banquillo?

(HABLAN A LA VEZ)

Nos administramos así. Parecen que están lesionados

y no los quieres sacar. Son como Ronaldo,

los dejas para el final, es que no entiendo de fútbol.

-¡Tomates quemados, Santi, Santi!

-Santi. -Que no, que es la carne

que eso está bien. -Los tomates.

-No, tienen que estar quemaditos. -Vale.

-Cambio. -Cambio.

-Vamos, chicos, venga. -Hay que terminar la ventresca.

-Vamos, vamos. -Me encargo de esto.

-Vamos, chicos. -Saca los dos lomitos.

-Me encargo de cortar los lomos. -Perfecto.

-Y los corto y los harino para marcarlos.

-Ok, ok. -Limpio las gambas.

-No, prepara la harina y esto hay que hacerlo en dados iguales.

-Ok. -Los frutos secos ya están...

-Tres minutos. -Te los controlo, te aviso.

-Vale, tú chilla: "Almendra". -Vale.

Vamos. -Se harinan muy poquito,

muy poquito, muy poquito

y después... ¿no lo cortamos primero?

-Primero cortarlo y luego, aquí. -Los corto, venga.

-Luego sacudimos toda la harina. -Eso, ok, venga.

-Mamma mía. -Vamos, Antonia.

-Mario, creo que son 80 raciones, tiene que ir mínimo

dos piezas de rape por ración. -160.

-¿160? -160.

Chicos, la masa ya la tengo, va a la nevera, ¿vale?

-A la nevera. -Fenomenal.

-Pero, Óscar, eres un nuevo Neptuno,

mira cómo haces esa sepias. -Que no falte de nada,

no hay pescado que se me resista.

Ni solomillo que se atreva conmigo.

Quién fuera sepia, pero mira qué maravilla, por favor.

María, ¿cómo hemos organizado el equipo?

Bueno, los tengo esperando para entrar porque...

Llevan esperando todo el rato. Es que no quiero hacer

muchos cambios, pocos y más tiempo en cocinas.

Vale. Me puse con los postres

con lo que repose me pongo con el helado

y ahí están sofritos y fumet. Paz y Óscar con el arroz.

Sí. Pero una cosita que me entere,

el cangrejo mínimo, mínimo, una vez cocinado mínimo...

Partirlo, sí, es lo que iba a hacer.

Para que saque el juguito y luego, machacar,

pero vamos a meter caña y piensa que si no tenemos

un buen caldo, no tenemos un buen arroz.

Vamos a tener un buen caldo Jordi, ¿qué dices?

No quiero perder, oro, oro.

Oro. Medalla de oro.

Oro. Sí, venga, vamos.

Venga. Venga, me pongo con el helado.

María, nos tienes aquí castigados. -No, para nada, chicos.

Ahora os cambio en cuanto Paz termine con eso.

-Me arreglaré un poco para salir bien a escena.

Ah, ya la tienes, pero cuidado no te vayan a ver.

-¿No pueden? -No sé, creo que no,

oh, por favor, nos pueden... Nos pueden penar por eso.

Escóndela, escóndela.

Venga, chicos, que va bien, que va bien.

-Ese equipo. -¿Cuántas hay entonces, 160?

-160 si las matemáticas no me... -No nos fallan las matemáticas.

-Eso tienes que limpiarlo antes también, eh.

Yo no digo nada porque un "capitano".

(CANTA) #Hay solo un "capitano",#

-Yo ya estaría echando esto,

échalo, que no nos va a caber, hazme caso, cariño.

Venga, a rallar tomates. -Chicos, necesito meter

en algún momento a ellos. -Como quieras, bueno, vale.

-Sale Paz y entra Carmen en el sitio de Paz.

-Vale. -Daos la mano.

-Rallar tomate, mira, tengo la cebolla ahí,

le das de vez en cuando para que no se pegue

y para que suelte, ralla tomate y tengo el ajo allá.

-Lo hacemos todo -Ralla el tomate

y cuando lo tengas, si quieres, hacemos el cambio.

-Te explico desde acá. -Venga, vale, ya.

María, ¿cuántos tomates?

-Ralla bastantes. ralla bastantes.

-Carmen, el rallado del tomate es primordial, o sea,

hay que hacerlo divino, ralla todo lo que puedas y muy bien.

-Y muy, eso, muy bien, muy bien.

-Como lo estás haciendo. -Eso es.

Vamos, bien, chicos, muy bien,

ánimo, muy bien, Mario, vamos. -Venga, vamos.

Vamos, señores, o corremos un poquito más o no llegamos.

Santiago, ¿ya habéis frito todo el rape?

No, nos falta marcar el siguiente. ¿Dónde está?

Aquí, y aquí tenemos el primer caldo.

Pero lo marcamos bien marcado tiene que haber más aceite,

más caliente y echar menos cantidad de rape,

pero primero hay que tener la romescada, venga, vuélcalo todo.

Venga, chicos, venga. -Bien, bien.

Me vais a quitar la afición, venga. Eso es imposible, Pepe.

Ya te digo yo que sí.

Vale, triturando a tope.

Venga, Santi, esa romesco va a salir...

Dale ahí sin miedo.

Vamos, triturando, Santiago, triturando.

Vamos, chicos. Equipo azul,

en 30 minutos sacamos el primer plato, ¿oído?

Oído, chef.

Pues venga, a tope la romescada. ¿Cuántas llevas?

-Limpiad los mejillones vosotros también.

-Vale. -Hay que limpiarlos.

-Mario, ayuda a contar a Antonia. -Santi, lo tienes todo

en la cabeza, quédate todo el rato. -Sí, yo no me muevo.

-Y vamos cambiando.

-Ay, ¿necesitas ayuda de Óscar? -Ya está.

Ya lo pillo, ya lo pillo.

¿Cuántos calamares más o menos? -Todos.

-¿No será mucho? Eso va picadito.

Bueno, Carmen, por fin te veo en cocinas trabajando.

Tenía unas ganas. Esto es como la velocidad

de la tortuga, ¿no? No.

Te veo rallando el tomate como en cámara lenta.

Qué va. Mira, ¿ves el nervio

que tiene Óscar? Una cosa como taca, taca...

Somos diferentes -Pero, mira, todo lo que rallé.

-Carmen, sal cuando puedas y entra Boris.

Vamos, Carmen.

¿A que me raspo la mano?

-Helado a la nevera. -Carmen, recuerda

que hay que hacer el relevo.

-No, yo no me quiero ir. -¿Pero cómo que no te quieres ir?

Tienes que asumir el relevo.

-Carmen, cariño. -Carmen, tienes que asumir

el relevo, no puedes rebelarte. -Yo no me voy de aquí.

-¿No va a salir?

Pero cómo... Tenemos una insurrecta,

¿cómo se dice? -Una insurrecta, una rebelde.

-Una rebelde sin causa. -Carmen, asume el relevo.

Carmen, nos van a penalizar. -Entra Paz y...

Entra Paz y sale Óscar. -Vale.

-¿Vale? -¿Salgo? Paz.

(LLORA)

Mira, mira. -No podéis estar todos a la vez.

-Hay que remover eso. -Dedos y haces así.

-Yo sé, yo sé. -Guay.

-Óscar, vas a salir o vas a entrar.

Óscar, qué horror, me quedaré toda la prueba aquí sentado.

-No, ya entras tú. -Carmen, cuando puedas sales

y entra Boris. ¿Qué harás con Boris?

Rallar tomate conmigo que salen ya.

-Venga, rallar tomate. -Boris, a rallar tomate.

-Muy bien, Carmen, gracia, ahora.

Boris, por fin en cocinas, qué ilusión.

Estoy muy emocionado, qué hago. -Cortar sepias en dados chicos.

Sacas esto de aquí y en la bandeja dados pequeños de sepia.

Bueno, Boris, te diré lo mismo que a Carmen, aunque te siente mal,

un poco de... Rapidez.

Sí, no estamos ni en Chanel ni en Hermés ni nada,

así que rapidito. Venga, va, gracias.

El arroz tiene que empezar, María. -Ya estoy colando esto.

-Boris, ten cuidado con la cebolla

que a este se le quema todo.

Yo prefiero mil veces estar cocinando que en el banquillo

yo entiendo a los futbolistas divinamente.

¡Equipo azul, equipo rojo, mucha atención, dejad ahora mismo

lo que estéis haciendo! ¿Qué?

Estamos en la quinta semana de concurso y queremos

que nos demostréis vuestra capacidad de adaptación

y de organización.

Por todo esto, equipo rojo, equipo azul...

Prepárate.

Cambio de cocinas.

Qué fuerte, qué fuerte. -Pues nada, vámonos.

-¿Qué hacéis, el arroz?

-Arroz. -Suerte, suerte.

-Venga, dónde estamos aquí. Aquí hay algo haciéndose.

-Estamos colando este caldo y aquel otro, hay que colarlo

y triturar todo. -Tienes el fumet hecho

y la picada, está el rape marcado.

-¿Y la carne? -Solo tenemos el caldo.

-¿Qué hay que hacer? -Coger la ternera, filetearla fina,

enharinarla, freírla y hacerlo con caldo de setas.

Nos faltan las setas aquí. -Carmen, al banquillo.

Al banquillo. -¿Quién lo ha dicho?

-No sé, de dónde venimos, tienes que estar en el banquillo,

Carmen, al banquillo. -Carmen, a sentarse.

-¿Dónde estoy yo? -En banquillo con Jaime.

-Ah, en el banquillo con Jaime, yo no sé dónde estoy yo ya.

-¿Y esto para qué sirve? -Voy yo con la sepia.

-Estas son las sepias porque es arroz con sepia.

-Cuando prepares esto vamos con el helado,

del arroz me ocupo yo, ¿vale? -Vale

Yo no entiendo nada, de verdad, esto es como un...

Ay.

Y encima no me he puesto la redecilla.

Esto es una sorpresa continua, de verdad, yo estoy

que no vivo en mí, estoy como Santa Teresa de Jesús,

vivo sin vivir en mí.

Santiago, cuatro kilos de arroz. -Amor, escucha una cosa,

aquí haré el arroz. -Son 14 litros

y cuatro litros de arroz me han dicho, echaré todo el caldo.

-No, cuatro y cuatro de arroz, ocho litros.

Ocho litros. -Es que es arroz caldoso,

caldoso, Antonia. -El doble, claro.

Ocho litros. -Que es caldoso, caldoso.

-Santiago, lo tienen contado,

14 litros de caldo y cuatro kilos de arroz.

-Las almejas irán aquí, ¿no? Para que se abran aquí.

-No, las abro aquí con agua. -¿Y esto?

-Se abren al final las almejas.

-No, se abre y se quitan, luego se ponen,

solo tienes que preparar los ingredientes.

-Paz. -Dime.

-¿Te parece que entre Carmen conmigo?

-¿Y que limpie los mejillones? Como quieras.

-Pues sale Paz y entra Carmen.

-Carmen, mejillones, limpia mejillones.

-¿Sabes cómo? -Más o menos.

Pero qué guarrería, cómo está esto.

-Limpiad las barbas.

-La barba se la quito con las tijeras.

-Carmen, eso se tira con la mano. -Pero es mucho mejor.

-Si lo cortas, se queda dentro.

-Tira fuerte. -Qué cosa.

-Ya. -Eso es, así,

es que es así, cariño.

-Bien, bien, dale.

Equipo rojo, equipo azul, en 15 minutos empieza el servicio.

En 10 minutos, equipo rojo, empezáis a emplatar la romescada.

Sí, chef. -Vamos, chicos, venga.

Sale Boris y entra Óscar. -Ok, Óscar, caballero.

-Vamos, qué hago. -Cigalas, vamos.

Aquí en cada una, 40 cigalas.

-¿Pero las echo? -Sí, para cocerlas.

-Una, dos, tres. -Échalo todo de golpe.

-Échalo de golpe, de golpe. -Cinco, seis, siete, ocho.

-¿Me puedo cambiar ya por Carmen? -Sí, diez.

-Carmen, nos cambiamos un momentito.

-Carmen, un relevo. -No me quiero ir.

-Carmen es rebelde. -Quedan 10 minutos.

-Yo no me voy de aquí. -Carmen, tienes que salir.

-Qué rabia, de verdad. -Carmen, obedece.

-Pues las dejo con barbas y ya está.

-Dale, tranquila. -Tranquila, lo importante

es que salga el plato. -No me dejan lucirme.

-Mejillones. -Cuatro más en cada uno.

-Pongo alguno más por si acaso por si se deshace alguno.

-Ocho, echaré 10 en cada uno.

Yo me estoy poniendo de los nervios.

-Sí, pero, Carmen, hay que calmarse

porque si no, no hacemos ningún favor.

-Venga, Santi donde está el helado. -¿Esto es el helado?

-Sí. -Es la preparación del helado.

-Hostias, pues hay que mantecarlo.

-Claro, hay que meterlo en la máquina esta.

-Santi, capitán, preocúpate de sacar

el primer plato. -Sí, pero el otro hay que hacerlo.

Caramelizar las avellanas.

-Vale, es con el almíbar. -Que sí, que sí.

-Tengo que hacer 80, 160, vamos.

-Son al final, Antonia -No, mi amor, escucha,

primero tienen que abrirse y luego las pones al final

encima de las cigalas.

-Creo que, pero... -Sí, mi amor.

Venga, chicos, no os pongáis nerviosos,

tranquilidad. -Mira bien las almejas

porque creo que así no.

-Ya, pero es que... -Es imposible.

-Antonia estaba contralada hasta que cambiamos de equipo.

(Risas) -17, 18, 19 y 20

están divididas, pero necesitamos otras 20 y 20.

María, ¿podemos entrar a poner orden?

-Sal, Óscar y entra Carmen, por favor, vamos, chicos.

-Carmen, venga, corre.

-María, qué hago. -Lo que vas a hacer,

faltan las gambas, ¿no, Óscar, están contadas?

-Sí, pero hay que echarlas luego. -Al final, pues cuenta mejillones,

que tenemos que saber. -Contadas las gambas y las cigalas.

-Tiene que haber 40 mejillones, cuéntalos y yo pelo.

-¿Los voy echando aquí? -Sí, los echas, pero contados.

Si puedes, cuenta en alto porque así lo vemos.

-Seis, siete, ocho, nueve.

¿Cómo vamos por aquí? Bien.

¿Cómo lo lleváis, María? ¿Podemos ir contando los platos

donde van a ir? Vamos estirando aquí, por favor.

Venga, que es el momento e emplatar.

Carmen, cuenta platos. -Son estos, son estos.

-Sí, haz torrecitas y ya está.

(HABLA EN CATALÁN)

Queremos que esta comida sirva de homenaje

para todos los deportistas que ahora participáis

en los Juegos Mediterráneos.

Sabemos el esfuerzo y el sacrificio que hay

detrás de cada medalla, por eso, desde "MasterChef"

queremos daros este cariñoso aplauso.

(APLAUDEN)

Carmen, sales y entra Boris. -Muy bien, Carmen, ven.

-Deja los platos contados y sales.

-Que yo tengo... esto pesa. -¿Te duele la espalada o qué?

-Claro, al coger en peso ahí. -Pesa esto.

-Óscar, entra por mí. -Vale, dime qué hay que hacer,

ven y dime qué hay que hacer. -Echa las cigalas.

-¿En ese romesco? -Sí.

-Con cariño, venga. -En cada plato

dos trozos de pescado y una cigala, ¿vale?

-Dos trocitos de pescado y las cigalas,

cojo de esta bandeja. -Cuando acabes eso, entro, Paz.

-dos trocitos de pescado y... -Dos de rape y una cigala.

-Mejor coge en un bol varios trozos y aquí los emplates

para no hacer tantos viajes. Boris, cuando puedas sal y entro.

-Es imposible de contar. -Sal que entro yo, va.

-Toma, pon esto en el bol,

deja este aquí y sustituyo el plato.

Toma la cuchara. -María, creo que es mejor poner

en cada uno lo que corresponde. -No, mejor lo que ella piensa

porque así tiene todas las cosas mano.

(ANTONIA CUENTA EN ITALIANO)

-Antonia, rehogo el arroz. -No, basta, basta.

-Antonia, mira, siéntate, Jaime... No, es que te veo,

te estás subiendo un poquito. -Santiago se está enfadando.

-Es lo que te digo, Antonia, hazlo bien.

-¿Te puedo hablar un segundo? Un segundo, solo eso.

-Claro, no vamos a discutir, Antonia.

-Tranquilos, trabajo en equipo, vamos allá.

-Sí, esto tiene que dorarse, mi amor,

pero dale tiempo.

-Santi. -Tienes que hacer eso, Santi.

-¿Qué hago, la tiro al mar?

-Tranquilo. -Antonia.

-Tienes que hacer esto si quieres hacerlo.

-No, exactamente, o igual lo tienes que hacer tú.

-Yo me ocupo de esto, del arroz

y lo estoy cocinando, ¿me entiendes?

Tranquilo, que todo va a ir bien.

-Santi, que se tranquilice un poco.

-Haz el cambio. -Antonia.

-Dime, mi amor. -Descansa un poco,

cámbiate con Mario. (ANTONIA RÍE)

-Vamos, Antonia. -Ven aquí, mi amor.

-Chócala, cariño, venga, equipo, que lo haremos.

-Dos manadas. -Dos manadas para que se abran.

-En cuanto se abran, sepáralas.

-Antonia, perdona que te moleste, una cosa, mi amor,

¿has contado el número que llevas? -Son 160.

-Entonces, perfecto, vamos de sobra

por si se rompe alguna, gracias, Antonia.

-Por lo menos, uno que reconoce, sí que os ponéis nerviosos.

-Todos reconocemos tu talento, Antonia,

pero hay que cocinar.

-Santi, mírame.

Bravo, te adoro, Santi.

-Amore mío. -Buena energía siempre, acuérdate.

-Energía, energía buena.

Antonia le cuesta darse cuenta que hay un capitán, entiendo

que si ella también fue capitán pues siente que no lo necesita,

pero se salta un poco la jerarquía

y en la cocina, como en el ejército,

a veces hay que seguirla.

Vamos. -Vamos.

-¿Qué falta por ahí? -Seguimos por aquí poniendo

-Adelante, grupito. -Vamos, con alegría,

con nervio ahí. -Venga, venga.

Bueno, cómo vamos por aquí, los camareros esperan

deberíamos ir sirviendo.

Chicos, lo haremos fenomenal, vamos.

Vamos, equipo rojo, ponemos esas gambas ya, por favor.

Las ponemos, venga. -Paz, ponlas tú, pam, pam.

Sí, sí. Ponemos gambas y salseamos.

Venga. -Capitana, salsa.

-Salgo yo. -Vale, sale Paz, entra Boris.

-Paz, nena. -Voy, voy.

-Boris. -Ok.

Venga, María, que habéis reconducido

muy bien los platos no la pifies final.

No, no. ¿No, no?

Ni de broma. -Boris, cuidado,

no me manches tanto. -Pero es que...

-Se me quedan muchos.

-María. -¿Qué?

-¿Un cambio mejor? -Sí, Boris sal, entra Paz.

-Paz, relevo. -Voy, voy.

-Pescado, falta pescado aquí.

-Voy, estoy en ello.

Este se lo pueden llevar ya. Vale, camareros, por favor,

¿sacamos los platos? Todos con caldo salen.

Comenzamos este homenaje

con un plato que huele que alimenta,

romescada.

Y espero que esté riquísimo.

Buenas tardes, señor alcalde, le tengo que dar las gracias

por este lugar maravilloso donde grabamos hoy, Tarragona,

qué maravilla, qué anfiteatro,

qué de cosas bonitas tiene esta ciudad.

Una auténtica joya por eso los romanos la eligieron.

No eran tontos. Hombre.

Bueno, vamos a ver cómo, gastronómicamente hablando,

se comportaron nuestras "celebrities".

¿Está rico o no está rico?

La verdad es que está rico y responde mucho a la tradición

que tenemos de hacer romescu en esta tierra.

Le falta, quizá, un puntito de sal, pero está buena.

¿Y por aquí, qué ha parecido?

Creo que es lo único que le faltaría,

si es la primera vez que lo hacen, chapó.

Vamos, marcándolo bien, venga, eso es vuelta y vuelta.

-Mario, ¿vas bien? -Voy bien, cariño,

Santi, va bien. -Muy bien, Mario.

Echamos ya arroz aquí. -Bravo.

-Vamos bien. -Vamos, Santi,

cuatro kilos, mi amor.

-Cuatro kilos doble de agua. -Ocho litros.

-Sí, ocho litros. -No, si iban 12 litros,

es tres litros por uno de arroz

-Yo soy la reina del arroz,

lo siento, pero si lo hacéis así, hacedlo vosotros.

-Vamos, chicos, vamos.

Esto ya está, Santiago, lo tengo todo limpio y troceado.

-A ver, Ona, sal y entra Jaime. -Voy.

-Perfecta la sepia, Ona. -¿Dónde estás?

-Pregúntale a Santi, estaba con el tomate.

-Entonces cuando tenemos todo listo y preparado,

limpiamos y vamos con el helado. -Lo rehogo.

-Sí, sí. -Sí, sí.

Mételo, mételo.

-Vamos. -Venga, chicos, vamos bien.

-Cuidado que no se estropee la cigala que es muy delicada.

-Las tengo controladas, Antonia, te lo prometo, cariño, de verdad.

-Cambio a Mario por Antonia. -Te quiero, amore mío.

-Compañera. -Se está quemando todo, basta.

-No, yo trato de hacerlo lo mejor posible,

no he quemado nada, Antonia, cariño.

-Dios nos acompañe, en lo bueno que nos dé suerte.

Arroz meloso -Sale Paz y entra Boris.

-El caldo de huesos está abajo, ¿lo sacas, por favor?

-Está abajo. -Ahí.

-Soy un cirujano, un cirujano.

Olé, Óscar, que te van a sacar por la puerta grande.

Eres el carnicero perfecto.

En juliana. ¿Vale, Boris?

Muy bien.

Vaya, qué espanto. -Óscar, aquí luego

se va a sellar la carne, ¿vale? -Vale.

Vamos, chicos, venga. -Muy bien.

Lo estáis haciendo muy bien.

Echamos un arroz meloso.

¿Ves que el arroz tiene que cocinarse?

Bravo, soy la mejor.

Marete, ¿cuánto los tenías de media?

Eso nada, un vuelta y vuelta. -¿Sí?

Porque es como el langostino. Que tampoco se quemen.

Jaime, se está quemando ahí. Basta.

Jaime, no me mezcles las quemadas, por favor.

No, no, no. -Digo para que no se amarguen.

No, mira, están ahí a un golpe.

Ya está, ¿eh?

Basta, con esto es suficiente, Jaime.

¿Cuántas has hecho hasta ahora?

Aquí deben ir ya más o menos unas 130.

¿Dos en cada plato van? -Claro.

Ah. -Lo meto esto aquí ya.

No todos, aquí. -Un poco, venga.

¡No ahí, aquí!

En el arroz, ¿ves? Un grito tengo que dártelo.

No, a mí me dices: "Ahí no." Y ya está.

Ya está, no he gritado.

No entiendo nada. -Stop, stop, stop.

¡Venga, chicos, vamos! ¡Bien, equipo, bien!

Sois grandes, chicos. Va.

Jaime. -¿Sí?

Cámbiate por Ona, por favor. -Voy. Ona, va.

Santi, voy con el emplatado.

Santi, solicito el cambio

para ayudar al "emplatamiento" a esta mujer.

El emplatado. Por favor, vamos a cambiar.

Antonia. -Sí, sí. Apaga aquí.

¿Apago? -Porque se puede pegar.

Esto tiene que cocinar.

¡Santi! -No, ahora tiene que reposar.

Sí, reposar, pero esto se me tiene que cocer.

Hacerlo vosotros. "Vai, vai".

Ay, Señor, Señor. -Me quedo de "emplatamiento".

Choca. -¡Choca, olé!

Vale, sale Boris y entra Carmen.

Pero qué rapidez, de locos.

Muy bien. -Listo, Carmen.

Muy bien, Boris. Fenomenal. -Vamos allí.

María. -Cortas todos los dientes

de ajo finita la lámina.

¿Todos los ajos pico?

Harina. Necesito harina. -Vale, voy.

Muy bien, chicos.

Vale, y sal y pimienta. -Sí, te la traigo ahora.

Guay. O si le quieres ir echando ahí.

Muy bien, chicos. Muy bien.

Vamos, chicos, que vamos muy bien.

Vamos, chicos. -Sal y pimienta.

Échale bien de sal. Si le quieres ir echando ahí.

Vale, voy a echar la sal.

Ya se puede empezar por estos. En cuanto esté pochada

la cebolla hay que echar la carne.

Venga, voy sirviendo.

Empieza por ahí y vas sacando así.

Vamos. -¡Bravo!

¡Ha salido un arroz meloso estupendo!

¿Todavía estamos así, equipo azul?

No, ya podemos ir emplatando.

¿Arroz caldoso? No tenemos caldo aquí.

Sí, hay más ahí. Lo que falta lo echamos de aquí.

Está aquí el caldo. -¿Cómo lo ves?

El arroz está fatal. Vale.

No es un arroz caldoso, es un risotto.

Y lo que me preocupa es que vamos muy lentos.

Tendríamos que haber sacado los arroces ya.

Por lo tanto para que no se nos pase

y no tengamos problemas que vayan a peor

anulamos banquillo. A emplatar, ya.

Venga, vamos, compañeros.

Necesito acelerar esto y lo del postre

que está más verde que un kiwi.

Venga. -Vamos, vamos.

Vamos, chicos, vamos.

Venga, vamos que nos vamos.

Vamos, que no nos podemos quedar sin platos,

que no puede esperar la gente.

Capitana del equipo rojo, mucha atención.

Jordi ha tenido que anular el banquillo del equipo azul.

Así que para ser equitativos

anulo el banquillo del equipo rojo.

Así que todo el mundo a trabajar en el fricandó.

¿Ya? Ay, qué bien. Se anula el banquillo.

Igual que ha hecho Jordi con el equipo azul

pues lo hago yo con el equipo rojo.

Pues venga, todos a una ya.

Vamos, chicos, que vamos muy bien, ¿eh?

Sin perder la comba y sin dormirse.

Genial, chicos, muy orgullosa.

No tiene caldo ya esto. -¿No hay caldo? ¿Por qué?

Porque había una persona

diciendo que no había que echar caldo.

¡Sí! -Toma, vete pasando.

Cuatro litros por cuatro kilos.

Ay, por favor.

Oye, ¿vosotros creéis que esto es manera de emplatar?

Hacédmelo un poco más bonito.

El arroz debajo, la galera por encima.

Que parece el zafarrancho en el rancho aquí.

¡Jordi, ven!

Dime. ¿Cómo ves esto?

Esto es un risotto, esto no es arroz caldoso.

No es risotto porque no he hecho risotto, lo siento.

Antonia "questo" no es un arroz caldoso.

Está amalgamado un risotto. No amalgamado.

He puesto el arroz y lo he dejado.

Antonia, le has dado cincuenta mil vueltas.

Y suelta el almidón, que es lo que hace un risotto.

Sí. Claro, hombre.

Vale, fantástico. Fantástico no.

Hemos pedido un arroz caldoso. Sí, mi amor, arroz caldoso.

No se puede hundir a una persona como Antonia.

Meter cizaña donde no la hay...

Dios le castigará.

Te voy a decir una cosa, el arroz aquí está.

¿El postre cómo estás?

Me tiene desesperado, porque no está frío.

Está en el congelador y sigue caliente.

Hombre, no está como para mantecarlo yo creo.

¿Por qué no?

Tiene que estar muy frío, casi congelado, ¿no?

Pues mételo ya, mételo ya.

Santiago, el otro equipo te ha dejado el postre hecho.

Tienes todo hecho para acabarlo.

Pero eso es la masa de tejas.

Eso debería estar en la máquina de helar.

Oye, esta máquina hace uno o dos litros

por cada proceso que haces.

Tenéis que hacer como 2 o 3 procesos mínimo.

Ya podéis poneros las pilas y meterlo.

Y, capitán, sube el ánimo, Estás derrotado.

No, hombre. Sí, estás derrotado.

No, que no he visto una mantecadora en mi vida.

Tan sencillo como meterlo dentro y darle al botón.

Lo sacas y al congelador. ¿Vale?

Capitán: helado, avellanas, tejas. Al lío.

Último plato. -Vamos ahí.

Que está todo emplatado, venga.

Tíos, hay que ponerse con el postre.

Hay que ponerse con el helado.

Continuamos ya con el primer plato.

A ver, este primer plato debería haber sido

un arroz caldoso de galeras.

Pero al terminarlo el equipo azul

y al haber una italiana en el equipo azul

yo creo que esto ha terminado siendo más bien un risotto.

Eso sí, espero que esté buenísimo.

-Bueno, yo no diría que es caldoso, ¿no?

¿Estas dos chicas guapas cómo van?

Buenas tardes a las dos. Buenas tardes, Eva.

Bueno, yo estoy alucinada con Tarragona.

Eso ya te lo digo de entrada. Pero supongo que para vosotros

es una maravilla poder tener

aquí en Tarragona los Juegos Mediterráneos.

Indudablemente.

Es una ciudad extraordinaria que está preparada para acoger

un evento deportivo extraordinario.

Poder tener un evento que nos sitúa en el mapa,

que pone a Tarragona en el mapa nacional

e internacional pues es un orgullo y un privilegio.

Bueno, nosotros estamos encantados, ¿eh?

Espero que también vosotras, bueno, todos,

terminéis encantados con los platos.

¿Este plato cómo está?

De sabor está bien. Vale.

Ahora, un arroz caldoso no es. Si ya me lo olía yo.

¿Risotto? Recuerda. Recuerda al risotto.

¡Vamos, chicos! -Venga, vamos.

Ellos tienen desde el primero,

el postre, todo hecho. ¡Todo hecho!

Y nosotros acá acabando todo un plato.

Todo un plato hemos tenido que desarrollar.

O sea, que nosotros hemos hecho tres platos.

Venga, seguimos. -Cuidado, cuidado.

Fricandó. -Vamos, que estos no

nos han dejado nada hecho y hay que terminar esto.

A ver, nosotros les hemos dejado al equipo azul

un postre ya a enfriar preparado para empezar

a elaborar y el arroz a puto de echar.

Y nos hemos encontrado en el equipo azul

el primer plato un poco más elaborado.

Pero no había nada hecho en el fricandó.

¿Puedo poner aquí la cosa esta? -Claro.

La cosa esta es carne, amor. -Sí, okey.

A ver esto. Ya está. -Voy con las setas.

Venga. -Hale, ahí un poquito.

Perfecto. Muy bien, Carmen. -Cuidado, cuidado.

¡Qué bueno! -Vale, almendras.

Toma, aquí están las almendras. -Venga.

Échale las almendras. ¿La cantidad?

¿Nada de agua? ¿Nada de ningún líquido?

Venga, voy.

Venga, vamos a darle.

Espera, esto. -¿Entra tarde?

Espera, que lo paso primero. -Vamos, chicos.

Venga, limpiando y tirando platos, chicos.

Eso, el crujiente de galletitas.

¿Te ayudo a hacerlo? -Es que no sé.

Ayúdame si quieres, pero es que no sé hacerlo.

Estoy probando esto.

Hacerlo bien, ¿eh?

Hacerlo bien dice la otra. -No entres.

Venga, va. -Otra espátula, venga.

Toma, tú cógete otra, Ona.

Yo lo que creo es que... -¿Qué crees? Dime, dime.

Sí, hay que extenderlo bastante

porque tiene que ser delgadito, ¿sabes?

Vale. -Que se claree un poquito.

Bueno, vamos probando yo creo.

Venga, vamos probando una y vamos sacando.

Venga, que vamos. Vamos, que nos vamos.

Vamos a la eliminatoria.

No, no hay que pensar en negativo.

Vamos, Santiago. -Con lo fuerte que eres tú.

Tenemos que sacarlo y lo vamos a sacar.

Soy psicológicamente débil me he dado cuenta.

No, hombre, no. -Que no, Santi, no decaigas.

Que no, Santi. Que no.

Vamos a ver, equipo rojo,

vamos a ir emplatando, por favor.

Tenemos a los camareros preparados.

Hola, camareros.

Venga, los platos limpios. Estoy en ello.

¿Por qué no lo dividimos en dos ollas?

Venga, Óscar, ¿le das tú?

Óscar, cuidado. Venga, le doy.

Bueno, vais con un poquito de retraso, ¿eh?

Porque también este plato ha empezado de cero.

Es que estaba de cero.

Pero vamos a levantarnos ante las adversidades.

Venga. -Que voy.

Cuidado. Ahí me vale.

Vamos limpiando, por favor.

¿Alguien va emplatando por allí también y limpiando?

Sí, voy. -Venga, vamos.

Óscar, ¿cómo vas por aquí? -Sin prisa, pero sin pausa.

Venga, rápido. Venga, dale ahí.

Vamos. Boris, conmigo. -Okey.

Dame un poquito.

¡Vamos, vamos!

10-12 minutitos más de cocción no habría pasado nada.

¿Sí? Sí.

Es que estaba de cero. Porque está un poco entera.

Está rico. Es verdad que habéis empezado de cero

y no llegas con el cocinado.

Pero está bueno de sabor, está rico, está gustoso.

Y hay mucha profundidad en el guiso.

Vamos, chicos. -Venga, vamos.

Toma, Paz.

Vamos. Venga, estos ya están.

Capitana, ¿podemos sacar platos?

Sí. ¿Mando sacar los platos ya?

Estos se pueden sacar, sí. Camareros, por favor.

Venga. Vamos, chicos, venga.

A pesar del retraso por fin os puedo anunciar

el plato que ha terminado el equipo rojo.

Es fricandó de ternera.

Y espero que esté rico.

A ver, a ver, a ver...

Vengo buscando por aquí a dos deportistas chicas

que me han dicho que son dos campeonísimas.

¿Quiénes son?

Yo fui campeona del mundo

de gimnasia rítmica y de Europa.

Y tengo el honor de decir que participé

en un campeonato del mundo de rugby

quedando con la selección absoluta en 7“ posición.

¿Y tú? Cuéntame, ¿qué tienes?

Yo soy subcampeona del mundo por equipos

y campeona del mundo universitaria.

¿Pero en qué? En kárate.

En kárate. Sí.

O sea, una de rugby, otra de kárate.

Y yo me tengo que quedar aquí tan normal, ¿no?

Muy bien. Espero que los platos estén buenos,

porque si no me da miedo.

Para mi gusto estaba un poco dura la carne.

Ay, le faltaba a lo mejor

un poquito de cocción, ¿no? Sí.

Pero de sabor... Buenísimo.

Que no quiero yo decir aquí que esto está malo ni nada

porque me dais un poquito de miedo las dos.

No, de sabor muy bueno.

A limpiar, a limpiar.

Estoy muy orgullosa, chicos. Muy bien.

De esta prueba me dolería que me dijesen los jueces

que no me he esforzado,

porque tengo las piernas que no puedo con ellas.

Desorganización, seguro. No soy profesional.

Pero que me dejado la piel te lo aseguro.

Venga, vamos. -Sí, ya está hecho.

Ya está hecho esto. Cuidado con el plato.

Cuidado, que voy con esto que quema.

¿Dónde está el aro? ¿Tú lo has visto?

No lo sé. -Santi, yo aquí haría

con un molde circulitos: pam, pam.

Vale. -"Vai, vai, vai".

Tenemos que hacer más de estos.

Pues hay que hacer pero muchísimos más.

Mira, ya está saliendo el helado.

¡Qué bonito el helado!

Chicos, que al final lo sacamos.

¡Venga, Santi, campeón!

Al congelador esto. -Esto al congelador, venga.

Espera, dame primero una lengua.

Lengüita. -Aquí esta.

¿Te lo cierro? -No, no.

¡Vamos, chicos, ánimo!

Capitán, ¿qué tal?

Acabando las tejas. No veo nervio.

¿Y el helado qué? Estamos en ello.

Tenemos que tener helado para hacer 80 quenelles.

Si no, no podemos empezar.

No hay helado para 80 quenelles.

Tenemos que hacer mínimo 4 tandas de mantecadora.

Cada tanda son 10 minutos. Nos quedan 40 minutos.

¿40 minutos la gente sentada en la mesa esperando?

No, eso no puede ser. Habrá que tomar una decisión.

Capitán, quiero la solución ya.

Va a ser sopa con una chispita de helado.

Será la sopita. yo que tú mezclaría lo líquido

con lo que tienes ya frío para que te dé temperatura.

Lo que apetece en un día como este es que esté fresca.

Me da miedo que no se refresque y perdamos el helado.

Yo utilizaría ese helado para enfriar.

¿Quién soy yo para opinar cuando la chef me dice eso?

Lo mezclo todo y ya está. ¿Habéis contado los platos?

Sí, van contados. Dadme la sopa, ponedla aquí.

Me da desperdiciar este helado. Santiago, haz lo que quieras.

¿Tú quieres sacar los platos mal?

No, no, pero tienes razón.

Yo quiero que tú tomes las decisiones.

Es que vas y te escaqueas. Que no, que no.

Simplemente era una idea.

Y ahora se va mezclando para que tenga consistencia.

Mario llena dispensadores. Y dos personas emplatando.

Y el otro pasando los platos. ¿Oído?

Sí, chef. Así que a correr.

Por favor, id sacando aquí. -Ritmo, ritmo, ritmo.

Venga, chicos, que no se diga.

La calma es la virtud de los fuertes.

La calma es la que deja Antonia cuando se va.

Que da gusto.

Chicos, chicos, va.

Mira, la cadena aquí. Vete pasando hacia allá

una vez que yo rellene con esto.

Por favor, intentad ordenaros.

¿Qué va antes, la teja o la avellana?

La teja. Pues hala, así. Un orden.

En todas las pruebas de exterior

os tengo que hacer lo mismo.

Venga, muy bien.

El pegamento y la otra cosa.

Venga, chicos, ¿eh?

Vamos, camareros, los platos que estén acabados los sacáis.

Oye, esto es una maravilla. Seguid, seguid.

Esto es el invento...

Esto es como la máquina de vapor.

Vamos ya con el punto dulce de este menú.

Lo ha terminado el equipo azul

y debería ser un helado de avellana con tejas.

Lo que pasa es que creo

que han hecho su propia versión.

Eso sí, os aseguro que sabe a avellanas y que tiene teja.

Hola. Vaya mesa de guapos, ¿eh? Supongo que deportistas, ¿no?

Bueno, contadme, ¿qué tal este plato?

Bueno, las avellanas al menos estaban buenas.

Las avellanas. Las avellanas.

¿Y el helado?

El helado me parece que tiene poco de helado, yo diría.

Pero bueno... ¿De sabor estaba rico?

De sabor estaba bueno, estaba aceptable.

¿Y la teja? Bueno, un poco cruda.

Bueno, yo mejor me voy a ir porque estaba muy a gusto aquí.

Pero ya empiezo a no estar tanto.

Gracias, chicos. A ti, gracias.

Chicos, enhorabuena. (TODOS) ¡Bien!

Lo hemos dado todo. -Sois un gran equipo.

Oye, yo no puedo estar tan cerca del mar y no bañarme.

Claro, al agua. -Me voy a dar un baño.

Vamos. -Y te miramos desde allí

y haces una cosa de esas sincronizada.

Para mí es muy duro estar en las cocinas

porque casi nunca estoy de pie fuera del agua.

Entonces cuando estoy dentro del agua estoy en mi medio.

Siento como una sensación de paz.

Y ha sido una súper recompensa poder hacer este bañito.

¡Mira, mira esas piernitas! ¡Hala!

¡Es una sirena! -Qué maravilla.

¡Una sirena nuestra Ona!

¡Bravo! ¡Bravísima!

¡Olé! -¡Venga, Antonia!

¡Antonia con ella, venga!

¡Al agua, Antonia!

(SANTIAGO) A ver si se ahoga Antonia.

¡Bravo!

Queridos comensales,

espero que hayáis disfrutado de esta comida

y del maravilloso entorno en el que estamos,

la Playa de Tamarit.

(Aplausos)

Aspirantes, no podíamos hacer un homenaje

a los Juegos Mediterráneos y no aplicaros a vosotros

el mismo nivel de exigencia.

Estaréis conmigo en que el reto ha sido olímpico.

Sí. -Totalmente.

Sé que os habéis esforzado hasta el último minuto.

Pero si soy sincera tengo que deciros

que a pesar del esfuerzo no habéis ganado

la medalla de oro.

¿No?

Los comensales han criticado algunos de los platos.

Y por eso es muy importante que escuchéis

y aprendáis de las críticas del jurado.

Sí.

Equipo azul, habéis arrancado la prueba teniendo que cocinar

la romescada y el fricandó de ternera.

Y tengo que deciros que ya desde el principio

la organización ha fallado.

Santiago, te has obsesionado con el rape.

Tanto que has tenido a cuatro aspirantes

durante 50 minutos encargándose exclusivamente

de limpiar y freír el rape.

Lo que ha pasado es que cuando hemos cantado

el cambio de cocinas en el minuto 60

la mitad de las elaboraciones de la romescada

estaban sin hacer.

Y del fricandó no había ni rastro.

No.

Dejando un buen marroncito con la carne al otro equipo

habéis llegado a mi cocina.

Y tampoco habéis sabido remontar.

Del arroz caldoso estaban todos

los procesos hechos menos el arroz.

Pero claro, Antonia quieta no puede estar.

Ha dicho: "Arroz, espumadera."

Vueltas y más vueltas, y más vueltas.

Hasta que hemos hecho un risotto.

Sí.

Equipo azul, el arroz estaba rico.

Pero se trataba de reproducir una receta tradicional

de esta tierra, arroz caldoso con galeras.

Y el arroz no era caldoso,

era un risotto de galeras suavecito.

Pero para compensar hemos hecho el postre caldoso.

Tienes razón, Santiago.

Y Samantha tiene algo que decirte al respecto.

¿Verdad, Samantha? Sí.

Samantha, tienes toda la razón.

Todo lo que me digas, tienes razón.

No, no, la razón la dan los tontos.

Tenemos que asumir nuestras responsabilidades.

Señora, no estoy hablando con usted.

Estoy hablando con la chef.

Por fin. ¡Ah!

Equipo azul, como no la habíais liado suficiente con el arroz

habéis decidido destrozar el postre.

Sólo teníais que hacer tres cosas.

Las más fáciles por cierto.

Y las tres las habéis hecho mal.

Yo he sentido un montón de vergüenza de servir

esa especie de aguachirri de avellanas que hemos servido.

Ya.

Vaya.

Yo vergüenza y angustia.

En definitiva, Santiago,

Samantha, Jordi y yo coincidimos

en que no has sabido gestionar tus obligaciones como capitán

y sacar lo mejor de cada uno de tus compañeros de equipo.

La prueba anterior estaba como en el Nirvana.

Y ahora es como si me hubieran dado una paliza.

Como si me hubieran pisoteado unos caballos percherones.

Equipo rojo, vosotros habéis arrancado bien el cocinado.

María tenía las ideas muy claras

y has apostado fuerte, segura. Te has quedado tú

con toda la responsabilidad del postre

y has puesto a Paz y a Óscar con la base del arroz.

Tu apuesta clara: tiro de los más fuertes

hasta que el cocinado esté asegurado.

¿Y sabes qué? ¿Qué?

Eso es justamente lo que hace un buen jefe de cocina.

Así que enhorabuena.

¡Bien!

Claro.

Y enhorabuena a Paz y a Óscar

que han respondido tu apuesta haciendo un buen trabajo.

Tengo que deciros, equipo rojo, que en mi cocina

no habéis brillado tanto. Ya.

Sobre todo con el fricandó de ternera.

Ha salido con retraso

y la carne estaba un pelín tiesa.

¿Pero sabéis qué?

Que no puedo criticaros por eso

porque habéis heredado ese plato a cero.

A cero total.

Preparar fricandó para 80 comensales

en 30 minutos es heroico.

Gracias.

María, has sido una gran capitana,

porque abordas las pruebas con fuerza, con seguridad

y con muchas ganas.

Lo has dado todo. Muchas gracias.

Y tú, Óscar, lo mismo.

Tanto en una cocina con el marisco

como en la otra con la carne. Has estado titánico.

Gracias.

Es mi forma de trabajar. No sé si a veces

me desboco un poco o no, pero es que no entiendo

la vida de otra manera que no sea con pasión, ¿no?

Aspirantes, mucha atención.

El equipo ganador de esta prueba es...

¡Chun, chun, chun, chun!

El equipo rojo.

(GRITAN CONTENTOS)

¡Estoy feliz! ¡Viva Tarraco!

Feliz. Mi grupo lo ha hecho fenomenal.

Soy buena capitana, pero he tenido

una gran apoyo de todo mi equipo.

Equipo azul, vosotros os jugáis la permanencia

en la prueba de eliminación.

Y sólo os puedo decir una cosa,

abrochaos los cinturones porque despegamos.

Oh, my God. -Comida de avión.

(RÍEN)

Comida de avión.

Vuelven los Campamentos MasterChef.

Si tienes entre 8 y 16 años, te apasiona la cocina,

la naturaleza y quieres vivir una experiencia inolvidable

no te puedes perder nuestros campamentos.

Además convivirás con los aspirantes

de "MasterChef Junior". No lo pienses más,

el próximo verano Campamentos MasterChef.

(TODOS) ¡Ven a Campamentos MasterChef!

Los aspirantes regresan a las cocinas de MasterChef

después de haber rendido un homenaje al deporte,

al espíritu deportivo y a la superación personal.

Algunos de ellos lo conocen de primera mano.

Como Ona, que tiene 34 medallas.

O María, que compitió durante 12 años

en gimnasia rítmica.

Y Jaime, que es el capitán

de la Selección Española de Rugby.

Buenas noches.

Y con ese mismo espíritu deportivo uno de ellos

tendrá que decir adiós al final de la noche.

Buenas noches, aspirantes.

Buenas noches. -Buenas noches, Eva.

Madre mía, qué guapos estáis hoy, ¿eh?

Gracias, gracias. Qué flamencos.

Ha sido cosa de Carmen.

¿Y cómo ha sido eso? ¿Cómo ha sido eso?

Pues no sé, se me ha ocurrido de repente

hacer un homenaje a España, a Andalucía.

Y como estamos en el balconcillo

pues traigo el mantón para colgarlo arriba.

Se me ocurrió: "Bueno, ¿y por qué no nos vestimos

con algo flamenco y muy español?

Y españoleamos un poco todos."

Mario, ¿sigues tan escrupuloso con los pelos?

Sí. Hombre, es que encontrarse un pelo no es agradable.

Por eso yo adopté el mundo redecilla.

La redecilla la he traído para todos mis compañeros.

Una para cada gusto. Os va a dar fuerza

para afrontar esta prueba eliminatoria

y salir victoriosos.

He traído las redecillas a mis compañeros

porque yo en el fondo soy tonto.

A mí la redecilla me va muy bien.

Y aunque estoy en el equipo de los delantales negros

yo quiero que a todo el mundo le vaya bien.

A mí el primero. Por mi primero y después mis compañeros.

Antonia, ¿por qué crees que la mayoría

de tus compañeros no quieren trabajar

en el mismo equipo que tú? No lo entiendo.

Yo sí que lo entiendo. Yo no encajo bien.

Pero yo lo asumo, no pasa nada. Estoy tan contenta.

Tengo una fuerza increíble.

¿Le has preguntado ya a Carmen cómo hace para acabar

después de las pruebas con ese maquillaje impecable?

Ella sabe cocinar, lo hace bien

y tiene buena empatía con todo el mundo.

Yo se lo reconozco, es fantástica.

"Grazie, amore".

Te adoro. -Qué bonito es esto.

Carmen, ¿tú crees que podrás

soportar una prueba separada de Santiago?

Porque Santiago está deseando

ya que se te pase el enamoramiento.

¿Es eso cierto? -Claro, cómo no.

No, he dicho que te decidas de verdad.

Porque no sabes si Pepe, si Jaime o si yo.

Y yo estoy en un... Un sinvivir.

(Risas)

Jaime, has dicho que cada semana va creciendo

la presión y la competitividad.

Sí, es verdad. ¿Crees que ha llegado ya

el punto en que para sobrevivir hay que pasar

por encima de los compañeros?

No hay que pasar por encima de nadie.

Pero sí que hay que aprender a competir.

Jaime, lo que haces en el vestuario

que me asusta a mí tanto.

Como para liberar tensiones, que haces... ¡Ah!

Ah, bueno, eso sí. -Está como "engorilao".

Hago así.

(IMITA EL HAKA MAORÍ)

Joder.

(Risas)

Con Óscar lo estamos practicando

y un día lo haremos.

A ver, Óscar.

(IMITA EL HAKA MAORÍ)

Es un pavo real.

Es un poco un pavo real. Vamos a hacer una cosa,

nos vamos a abrir un poquito y cuando diga "kamu" vamos.

Y marcamos ahí.

Venga, jueces, vosotros también.

No, es que yo tengo el traje muy entallado.

¡Kamu!

(IMITAN EL HAKA MAORÍ)

Bien, bien, bien.

Muy bien.

Bueno, nos hemos relajado,

hemos destensionado todo un poco.

Y vosotros veníais con cero tensión, ¿no?

Los delantales blancos.

Ahora lo que tenéis que hacer es disfrutar.

Sí. A la galería.

Adiós. -Suerte, chicos.

Hoy vengo a disfrutar, vengo a pasármelo bien,

a animar a los compañeros. Y me toca descansar

después de una semana muy dura y un exterior muy peleón.

¿Hay que atarlo?

Huy, qué bonito.

Aspirantes, os enfrentáis a una nueva caja misteriosa.

Esto se va a caer en cualquier momento.

Santiago, ¿qué esperas tú de esta caja?

Es que me está cortando la circulación la redecilla.

Quítatela para que fluya el riego.

Ya me está volviendo el riego.

Ahora me espero ya cualquier cosa.

Vamos a descubrir qué esconden estas cajas a la de tres.

Uno, dos y tres.

¡Aviones!

Ave que vuela, a la cazuela.

Comida de avión, comida de avión.

Qué mono, es como muy años 50.

Antonia, ¿adónde te gustaría que te trasladara ese avión?

Quizá por encima del bien y del mal siempre.

A mí me gusta.

Como os veo algo despistados vamos a recibir a un invitado

que tiene mucho que ver con ese avión

que acabáis de descubrir.

Ramón Freixa.

Un cocinero de altos vuelos que tiene en su haber

ocho estrellas Michelín.

Desde el Restaurante Martín Berasategui

en Lasarte-Oria. Ramón Freixa.

Con tres estrellas Michelín, Martín Berasategui.

(Aplausos)

¡Mamma mía! Ay, Martín, qué alegría me da

tenerte de nuevo por aquí.

Garrote. Garrote ahí.

Qué majo es.

Ay, es súper amigo nuestro en San Sebastián.

Muchas gracias, Martín, por volver a estas cocinas.

Han descubierto un avión dentro de la caja misteriosa.

Martín, ¿qué tienes tú que ver con esos aviones?

Pues diseño los menús business de una compañía aérea.

Y estoy súper orgulloso

porque ha sido un reto más de esos que he cogido

yo en la vida y esos triples saltos que yo afronto.

Pues cuando sales airoso te sientes súper orgulloso.

Pues como sabéis en los vuelos

y dependiendo de la aerolínea hay diferentes menús.

Y en la aerolínea MasterChef no podía ser menos.

Así que vamos a descubrirlo.

Martín. A ver, a ver, a ver.

Dios, qué miedo.

Este es el menú que Martín Berasategui

ha diseñado para la clase business.

Martín, por favor, explícanos en qué consiste.

Aquí tienes unas tapas de salmón ahumado

con alga nori, con un tartar que está condimentado

con yogur y cítricos. Luego tienes una lasaña

de anchoas con verduras y con un gazpacho vasco.

Una carrillera de cerdo ibérico guisada con pasta

y una duxelle de setas de temporada.

Y luego una selección del mejor trabajo

que hacen los pastores en España, que son los quesos

fenomenales que tenemos en la cesta de la compra.

Ay, Pepe.

Pues este es el menú que he elaborado yo.

El que más se ajusta a mi personalidad.

Menú infantil. Total.

En el fondo sigo siendo un niño.

Son tagliatelle con salsa boloñesa,

nuggets de pollo y crema de cacao

con barritas de hojaldre.

Ese me gusta a mí. Vamos con la siguiente.

Pues este es el menú que he diseñado yo

para la clase turista.

Ensalada fría de arroz con verduras y mostaza.

Pollo guisado con puré de patatas.

Y un bizcocho de crema y manzana.

Para tomar el té.

Y la última caja esconde el menú que he diseñado yo.

¡Guau! -¡Oh!

(TODOS) ¡Oh!

El menú bajo en calorías.

Espaguetis de calabacín, pipas de calabaza,

parmesano, con aliño de perifollo.

Pavo asado con verduras al vapor.

Y sandía a la plancha con albahaca.

Sandía a la plancha.

(Silbidos)

Yo tengo que perder algunos kilos.

Yo necesitaría esto.

Tú estás súper delgada, Antonia.

No, no, parezco.

Ay.

Dentro de esta caja hay cuatro tipos diferentes de aviones

que representan a esos cuatro menús.

Así que deberéis sacar de ellas un avión al azar

y a ver qué toca.

Mario, tú serás el primero.

¿Qué son, cuatro menús? -Cada uno.

Uno se repetirá.

¿Dónde está la pelotita, aquí o allí?

¿Dónde está el avioncito? Una, dos y...

Mario, delante de cocinas.

Qué mono. -Qué loquera de prueba.

Cómo es todo, qué fuerte.

Muy bien.

Son iguales.

¿Quieres que coja el menú infantil?

Coge el que quieras.

Míralo, ya te he dicho yo.

(RÍE)

Antonia. Bravo, Antonia.

Oh, supersónico.

Ese es de guerra, Antonia.

Cuidado, la guerrera de las luces soy yo.

Un bombardero.

Jaime.

(GRUÑE)

"Ahú, ahú".

Haz esa cosa de los maoríes.

(RÍE)

El ligero.

¿Esto qué es? Te pega.

Ligero porque tiene menos calorías.

El que ha hecho Samantha. -Es el dietético.

Muy bien. Jaime, como has dicho te ha tocado

el menú bajo en calorías.

Ah, pues mira, bueno.

Ona, Mario. Menú business.

Eso me pasa por hablar y por viajar en business.

Santiago,

el infantil.

Y Antonia, el turista.

Adoro.

En esta prueba vuestros compañeros salvados

podrán ayudaros durante el cocinado.

Ay, qué bien.

Vale, muy bien.

Sí, habéis oído bien.

Pero si lo hacen también podrían ser expulsados.

¿Cómo? ¿Cómo?

Si el expulsado de esta noche ha recibido ayuda

de un compañero ese aspirante recibirá...

este delantal negro que le manda directamente

a la prueba de eliminación de la próxima semana.

Pues me parece que no. Nos quedamos aquí quietitos.

Sabemos que puede parecer arriesgado.

¿Pero y la satisfacción

de ayudar a un compañero en apuros?

Claro.

Yo no puedo cargar con esa responsabilidad.

Yo tampoco. Jaime, ¿te interesa la ayuda?

A mí siempre me interesa la ayuda.

¿Quién? María.

María, ¿quieres arriesgarte? Si Jaime es eliminado

la semana que viene vas a eliminación.

Me lo ha pedido, ya está. Yo no sé decir que no.

Vale. Muy bien. Ona, tu turno.

Paz.

Paz, ¿quieres ayudar a Ona o no?

Sí, claro. ¿Sí?

Me la has robado.

Mario. Pues mira, yo quiero

que me ayude Óscar Higares, por favor.

Pues yo me voy contigo.

Ya estamos.

Santiago. Yo justo antes de entrar

Carmen Lomana me ha dicho: "Es que si te echan a ti

ya no tendría sentido que yo estuviera aquí."

Y me ha emocionado tanto que no le voy a pedir que baje.

Ah, vale.

¿Quién quieres que te ayude, Santiago?

Martín Berasategui.

(Risas)

Santiago. ¿Boris o Carmen?

¿Susto o muerte?

Pues baja, Boris, y me echas un cable.

Venga. Boris, ¿quieres ayudar a Santiago?

Sí, por supuesto.

Y, Antonia, ya sabes a quién se lo tienes que pedir.

Carmen, ¿te gustaría trabajar conmigo?

Qué divino. -No sabes cómo te lo agradezco.

Pero alguien se tiene que quedar aquí

cuidando el mantón, que se escurre.

Carmen, ¿renuncias a ayudar a Antonia?

Sí, renuncia, mi amor. -Sí, renuncio.

Como el Diablo. -Sí, porque es una ventaja.

Claro, yo también renunciaría.

Porque podíamos terminar...

Como el rosario de la aurora.

Muy bien, pues las decisiones están tomadas, ¿no?

¿Estamos todos seguros de lo que hemos hecho?

Sí. Venga, pues los ayudantes

que bajen.

Yo he decidido no ayudar a Antonia por su bien.

Porque si no probablemente esta peineta

hubiera terminado por los suelos.

Tenéis 75 minutos para elaborar el menú de avión

que os ha correspondido. Y tres más para entrar

al supermercado a coger todos los ingredientes.

Pero sólo los delantales negros podrán hacer la compra.

¿Entendido? (TODOS) ¡Sí, chef!

¡Sí, chef!

Pues el tiempo comienza en tres, dos, uno... ya.

Vamos, vamos. -Vamos, chicos.

Centradito, Mario. Centrado.

Aquí estoy sola, parezco la duquesa de Alba aquí,...

contemplando al pueblo.

¿Vas bien, Jaime? -¿Eh?

¿Vas bien? -Sí, sí.

Guay. -Pimientos.

Ah, ajo... Oh, discúlpame.

Venga, que cierro el súper, señores.

No, mi amor, no me hagas ese disgusto mayúsculo.

Mario, ¿vas bien?

Me falta solamente de allí el salmón y los ajos.

Te vas a aburrir, Carmen.

-No, no me aburro porque estoy viendo.

Os animaré mucho.

Canela.

Madre mía, Ona, vaya cesta. Ya, ya.

Venga, Mario, que no falle nada, gordo.

¿Lo tienes todo? Sí, no me queda nada más.

Venga.

Cinco, cuatro, tres, dos, uno.

A cocinas.

He traído poco tomate. Soy subnormal.

He hecho el ridículo una vez más.

Hay que utilizar el tomate.

Sí, hay que utilizarlo muy bien.

Antonia, ¿tú cuál tienes, el business?

¿O no?

Me he olvidado la harina. ¡Qué tonta!

Madre mía, Antonia. Tonta.

Vas a hacer un bizcocho

pero no coges la harina ya vas mal, ¿no?

Tienes un pequeño problema.

Vale, asumo mis responsabilidades.

Falta sólo una.

¿Tienes una harina? Sí.

Pues intenta estirarla todo lo que puedas.

Antonia.

Lo vamos a dejar aquí.

Que se queden bien limpitos

que hay que dejarlos bonitos. -Sí, sí.

¿Cómo lo veis? Lo difícil es el business, ¿no?

Martín hace una cocina más compleja.

Los demás menús que hemos hecho cosas más cosmopolitas,

más tradicional, más reconocibles.

El de Martín es más de autor.

(CANTA EN ITALIANO)

Antonia, ¿qué menú te tocó, el de turista?

(CANTA EN ITALIANO)

Yeah.

(CANTA EN ITALIANO)

He traído de extra perejil y romero.

Vale, pues dame porque lo pongo todo junto.

¿Cómo cortaste la cebolla? En pequeñito, ¿no?

Sí, pero ya está, para los tomates que tenemos.

¿Quieres más cebolla? -No.

He elegido a Óscar porque es un tío que tiene

la cabeza muy en su sitio y controla de cocina.

Ante una cosa tan complicada como es este menú business

creo que es el que mejor me podía ayudar.

Mario es el que manda y yo estoy de pinche de cocina.

Y yo estoy encantado de estar aquí con Mario

y poder ayudarle y aportarle.

Aportarme tu arte por detrás y por delante.

Le pongo salcita entonces y pimienta. Ya está.

Y un poquito de aceite. -Vale, perfecto.

(TARAREA)

¿Vamos bien, Paz? -Sí, las estoy marcando.

Y luego esto lo voy a echar aquí.

Santiago, el apio. ¿Lo vierto? -No, todavía no.

¿Te lo pongo acá? -Muchas gracias. Genial.

¿Está bien así? Perfectamente.

Boris es una persona con la que me iría de viaje.

Es un tipo muy agradable.

Lo único que tenía el hándicap de que no quería mancharle.

Y eso me ha dificultado el cocinado.

Hacemos esto así para que no se pegue.

Espera, espera. Papel, papel.

¿Y si usamos una de estas? -No, no, ahí.

Ahí, pero con el papel.

Oye, a mí hay una cosa que me interesa mucho.

Se supone que el mando de la cocina

lo tienen los que se juegan la eliminación.

Los otros son unos pinches, que viene bien.

Pero en el caso de Jaime y María, mirad.

Eso es. -Espera, que le doy la vuelta.

Corre María más que Jaime seguro.

Es que es un águila María. Es más lista que un conejo.

El pavito en el horno. ¿Okey?

Escúchame, me ha llamado mucho la atención

yo que le conozco mucho a Santiago.

Sí. Oye, qué concentración.

¿Te has dado cuenta ya? Es que vale para todo.

Es que es increíble.

Es competitivo. Es muy competitivo, sí.

Vamos todo lo bien que se puede ir yendo regular.

Como es el menú infantil deberíamos ir un poco mejor.

Boris se está portando de lujo.

El pobre hombre podría estar arriba mirando

y está aquí ayudando a los amiguetes.

Y Paz Vega también es muy trabajadora.

Sí. Muy seria.

Muy seria, ella va a lo suyo también.

Está siempre pensando en hacerlo bien, en trabajar.

Pongo mi salmón a la izquierda, chicos.

Vale.

Aspirantes, prestadme atención, por favor.

Tengo algo muy importante que comunicaros.

¿Qué? Mientras esperamos

que nos sirváis la comida nos gustaría tomar

un zumo rico y sano.

¿Qué hay que hacer? -Un zumo ahora.

Que yo no tengo ganas de zumo.

Para ello tenéis en la zona de menaje

los extractores de jugos lentos.

Un zumo ahora con lo que tengo yo ahora.

Con el extractor la extracción se realiza

por prensado, sin que las fibras

de los alimentos se rompan,

consiguiendo una mayor cantidad de jugo

que una licuadora convencional.

Y al ser una extracción lenta el zumo no se calienta

ni se alteran las vitaminas de los alimentos.

Podéis entrar ahora mismo al supermercado

para coger las frutas y hortalizas

con las que vais a hacer el zumo.

¿Oído? ¿Ahora?

¿Qué hay que hacer? Venga, vamos.

Agarra tomates, agarra tomates. -Granada, granada.

¡Tomate!

Zanahorias, moras, frambuesas.

¡Un poquito de tomate!

¡Tomate!

Niña, este de aquí que es

una máquina buenísima de hoy en día.

Por uno sale el zumo y por otro sale la pulpa.

Me encantó. Dame.

Si quieres probar la cocina

de nuestros jueces puedes hacerlo

en el Restaurante MasterChef, en Madrid.

Os propongo de entrada la ensalada al estilo Samantha.

Como principal los callos de Pepe Rodríguez.

Y para terminar el postre de Jordi Cruz,

espuma de coco y limón con helado de yogur.

Puedes encontrar más información en:

restaurantemasterchef.com

y en nuestras redes sociales.

Me tengo que poner con el zumo. -Vale.

En lo que llevamos de cocinado Jaime sólo ha pelado.

No, si lo está haciendo bien. Es un buen pinche.

Sí, está cocinando María.

Atención, aspirantes.

Como los delantales blancos parece que no habéis entendido

de qué va la prueba, que sólo sois ayudantes,

vais a hacer vosotros el zumo. Vale.

Porque queremos ver cocinar a los delantales negros.

Gracias, muy amable. Como sois muy amables conmigo.

No me lo puedo creer.

Me pongo yo con el zumo. ¿Zumo de qué?

De apio, manzana.

Frutos rojos. Es decir, fresa, eh...

¿Algo de verdura? ¿Apio, zanahorias?

He traído unas hojas. -Vale, ¿de qué son?

No lo sé, tú invéntatelo.

¿Has echado ya el mango ya? -Sí, lo estoy echando.

Está genial. Tiene un aspecto brutal.

Las espinacas le puede ir bien. -Unas poquitas.

Si quieres echo un manojito. -Eso es.

Se me ha quemado la cebolla. -No pasa nada.

Hay que hacer uno nuevo.

¿Qué tal, Antonia? -Guapo.

Tan poca ayuda y encima estás ahora con zumos.

Venimos yo y Martín a quitarte más tiempo.

No quiero.

Pero te veo súper concentrada. -No quiero.

Te podemos ayudar. No quiero.

Es mi menú, Antonia. No quiero.

Adoro hacer las cosas sola.

Si lo estás haciendo súper bien.

Tú ánimo, venga. -Sí, fantástico.

¿Yo lloro sabes por qué? De felicidad.

Antonia, tú pásatelo bien

y que se nota que eres italiana,

que los italianos siempre cocinan muy bien.

Somos los mejores, claro.

Antonia, para mí eres una de las mujeres

más fuertes que conozco.

No te quiero ver en "choquitín".

No quiero. Por favor, estoy bien.

Sé que lo vas a sacar. Haces mi menú.

No lo voy a sacar.

¿Que no lo vas a sacar? No.

Sí que lo vas a sacar. No lo voy a sacar.

Venga, Antonia, que te quiero ver ilusionada total.

Ilusionadísima.

Garrote. -Estoy bien.

Suerte, Antonia.

Santi, qué bien te veo. Te veo concentrado al máximo.

Santiago, ¿cómo estás? Muy emocionado.

Oye, ¿de qué me estás haciendo el zumo, Santiago?

Me interesa mucho. De mango.

Mango, un poco de sandía. Mango.

Sí. Manzana para un poquito de acidez.

Y un chorrito de limón te iba a echar si querías.

Está aquí el zumo. Como te he visto coger tomates.

Me ha dicho Boris: "Coge tomates."

Y pensaba que era para el zumo.

Pepe, que el tomate es para la boloñesa.

Tiene una gotita. Ya lo has captado, ¿no?

Me lo llevo si eso. A lo mejor no te hace falta.

Llévatelo, llévatelo. -Santi.

Con esto tengo de sobra. -Este es el zumo.

Pero no hay que hacer trampa. Llévate el tomate.

Si no va para el zumo, no. Vámonos.

Hasta ahora, Martín. -Hasta ahora, Santi.

Jaime, ¿los piñones van bien?

No, los piñones no los he hecho todavía.

¿Los has quitado? -¿Cómo sacarías tú los gajos?

¿Qué es eso? -Las chalotas.

Saca lo de fuera y coge las capas.

Lo que sea más perfectas posible.

Todos juntos como hermanos vamos a la iglesia.

Pochadito que no se nos pase como la otra vez.

Ay... Antonia...

No... Antonia, cuidado, es aceite. María.

No, quitaos, porque...

Mamma mia, hoy hay bomba aquí.

Ahora qué hago... le pongo agua...

María, ten cuidado, está saltando ahí detrás.

Hoy pasará de todo.

No se entiende por qué...

Ha hecho ¡pum!

El aceite en los ojos...

Tocarse, cocinar... sudar...

Estás menos guapa.

Odio, odio ser guapa...

Odio... odio ser guapa.

Pero es muy raro que explote...

-Tendría un poco de agua. -No, es un pollo que explota.

(CANTA) #Explota, explotame, explo...

-Como si tuviera vida el pollo.

La cosa más sencilla...

(EL ACEITE SALTA CON FUERZA) ¿Ves...? La bomba.

Es la primera vez que me explota. -¡Oh!

(CARMEN) Mételo al horno.

(ONA) Tenemos la pasta aquí. (PAZ) Y el parmesano, lo pongo.

-Vale, esto con el calor residual ya está.

-Mira qué buena pinta.

-Ya tengo la mayonesa hecha, niño.

Osquítar, esto nos va unir de por vida.

(MARIO) Yo me he dado cuenta de que nunca podría solista.

Necesito estar rodeado de gente. -Ni mudo.

-Mudo no. -Tú eres mudo y revientas.

-¿Pues sabes que no hablé hasta el año y medio?

Lo he recuperado, mi madre se pensaba que era mudo.

Qué niño más raro, no habla.

Señoritas... (TODOS SALUDAN)

Os traigo al maestro Martín. Gracias...

-Os veo muy concentradas, Paz.

-Aquí estamos. ¿Y el menú?

Tenemos aquí ya lasaña, la lasaña...

-¿Sabes qué es importante?

Que la mayonesa con la que ligue la verdura...

La verdura tiene que estar muy fría y la mayonesa

de aceite de oliva virgen. -Lo he hecho.

La mayonesa... con garrote. -De fuertes...

-Con garrote, Ona. -Ahí está.

Atención, aspirantes,

entramos en los últimos 30 minutos.

(MARIO) Srta. Carmen, ¿cómo está la chica más guapa de España?

(SANTIAGO) ¿Pruebas la mayonesa?

(Golpe) -¡Me cago en diez!

(BORIS) Buenísima, buenísima. -No pasa nada.

-Lo hago igual y ya está. -Vale, está.

(MARÍA) Son tres rodajas de pavo.

-La salsa está reduciendo bien. -¡Vamos, vamos!

-Voy a meter ya los tallarines. -Vale.

-¿OK? -Son tres minutos.

(MARTÍN) Así te quiero ver, Antonia, que te has quemado.

-No, no me he quemado.

Ha soltado todo el aceite con el pollo que explotó.

Casualidad que te toque a ti.

Qué le vamos a hacer, ¿dónde está el arroz?

¿Dónde está? Qué pasa, te noto desubicada.

Es increíble, no he cogido el arroz tampoco.

No he cogido las patatas. ¿Qué necesitas?

-Arroz y patatas. -Que yo... no lo sé.

¿Te lo has olvidado? No...

-Ten, ten... -Dame cuatro patatas.

-Cuatro patatas. -Para el agua hervida.

-Dos patatas, tres. ¿Qué ha pasado?

Bueno, yo ayudo, de momento, con esto.

Mira, el "Manual del aspirante a chef".

Es un libro con recetas impresionantes.

Con menús de todo tipo. Sí...

Para todas las estaciones,

incluso cuando vueles. -¡Sí, cuando vuelo!

Te lo doy con todo mi cariño. Gracias.

Para "MasterChef", the best... el mejor.

Ánimo, venga. Antonia, dale.

Que te coja en todo riendo... en todo riendo.

Está hundida...

Y le ha dicho a Martín:

"¿Me puedes traer arroz y patatas?".

Martín, buenamente, se lo ha traído.

No vale, obviamente, no se le puede ayudar así...

No lo haríamos bien, habría que ayudar a todos.

Pero está... hundida, la pobre.

(CARMEN) Estaba...

Muy dispersa, no se centraba... hablaba sola, daba vueltas.

Es un día de esos que uno tiene revirado.

-Despacio, bien, Mariete. -Osquítar...

Me voy a ir a vivir contigo. -Sí.

-Es que no sabes la que se te viene encima conmigo.

-Dame, dame. -Toma, cógelo.

María y Jaime han cogido

los espaguetis de calabacín que son crudos.

-Vale, está. En crudo, crujiente,

con el aliño bien hecho

es una ensalada riquísima. Cuando están cocidos

pierden ese sabor, crujiente... Será otra cosa.

Mira, perfecto.

-Vale, el corte era como muy redondito.

(PAZ) Esto para las tostaditas con yogur y ralladura de limón.

-¿Le has puesto pepinillo? -Sí.

(MARIO) El salmón, vamos.

Voy a rellenar lo que va con la carrillada.

Delantales blancos, por favor, traednos vuestros zumos.

(ANTONIA) Gracias, María. ¿Traes dos? El de Antonia.

El de Antonia, no tiene ayuda.

(CARMEN) Boris, lleva el zumo.

-No tengo pajita, ¿la busco? No, probamos con cuchara.

¿De qué es tu zumo? Nuestro zumo tiene

un momentino de tomate,

tiene mango, sandía y manzana verde.

Boris, te pediré una cosa, si no te importa.

Me tienes que dejar la camisa para salir por Illescas.

Es que es una monada de camisa. Me encanta.

Es el de Boris que va sin pajita.

Esta es mi pajita. Con sandía no me gusta.

¿De qué es tu zumo? Frambuesa y mora,

luego, lleva fresa... casi todos frutos rojos.

Pusimos naranja por el toque cítrico,

espinacas y zanahoria... a la vista está.

Y ya está. -Bien, creo que lo tenemos.

Está muy rico, predominan los frutos del bosque

por encima de... Está rico.

Mira...

Una pasada y le das la vuelta. -Soy única.

Antonia, ¿de qué era tu zumo? Zanahoria, hinojo,

alcachofa, apio... ¿Apio?

Manzana... y no me acuerdo. No me acuerdo.

Tengo que hacer la manzana. Se puede hacer

con pulpa y sin pulpa y, en este caso, con mucha pulpa.

Y el apio se lo come todo. El apio... una pena.

Óscar, cuéntanos. Lleva frambuesa, zanahoria,

manzana, lima, albahaca, creo que era...

O... Hierbabuena.

Hierbabuena. Vale...

Pues muy bien, gracias.

Osquítar, ¿qué tal? -Espera... ¿cómo era el emplatado?

Voy a verlo. -Las carrilladas.

Está rico también, me gusta más el de frutos del bosque.

Sí, el de frutos del bosque está muy rico.

Hay que reconocerlo.

Mira, es al revés. O sea... eso es.

Paz, cuéntanos, tu zumo. Le he echado zanahoria,

manzana, un poco de apio, un poco de jengibre...

Limón y naranja. Hay que moverlo un poco...

Sí, así lo haremos. Gracias. Yo lo muevo.

Es como una ensalada.

Creo que la composición... es saludable y buena.

Buenísimo con el jengibre. Bien.

Muy buena también. El mejor.

La combinación de rico y saludable es el de Paz y Ona.

Golpeteo de cubiertos y vajilla.

¿Qué es eso? ¿Qué has hecho? -Estoy emplatando.

-Pero no eches... Te dije que pusieras la pasta.

-Luego le ponemos la salsa.

-Pero si le has puesto salsa. -Una capita.

-¿Cuál pongo? Esta es más bonita.

Atención, aspirantes,

entramos en los últimos cinco minutos.

Qué desastre...

-Venga, una... -No, espera.

-Con el cuchillo así... está al dente, ¡bien, Osquítar!

Ay...

-Este lleva salsa en el fondo. -Perfecto.

-Échalo aquí, en la tapa. No te quemes ni yo tampoco.

-Pues sí, me he quemado.

(MARÍA) Es que la salsa se nos ha quedado un poco...

-No, no seas buena conmigo... -Es una piedra.

Espera...

-Lo veo muy sirope.

-Oh... -Lo siento, Boris.

Esto es la guerra. -Es más o menos así.

-Presenta algo, lo que tengas. -Sí, el pollo seguro.

-El puré... ¿por qué no lo pasas?

-Se necesita... mucho tiempo, ¿entiendes?

(ANTONIA) Hay algo que no funciona en mi cabeza, en el sentido...

Que yo suelo hacer las cosas rápida...

Puede ser que me sienta sola

y he tenido una presión de parte...

De todo el grupo y ellos me han hecho...

Una presión para que me vuelva loca.

Y loca... locos son ellos.

-Otro plato servido.

-Sí, ya estamos.

-¿Qué queda? ¿La lasaña? -Falta la lasaña, sí.

-Muy bien, ahí faltan piñones que los tienes aquí.

-Quita esa bandeja de ahí, échalo todo a la basura.

-Amore, primero déjame que termine con el arroz.

-Muy bien, guapetón, que estén todos "alienados".

-Así... no, así.

-Está buenísimo.

Aspirantes, no os quiero poner más nerviosos

pero acabáis de entrar en el último minuto.

Vamos que nos vamos.

Intendencia.

Menudas carrilladas o carrilleras, como se diga.

-A ver el bizcocho, pincha ahí.

Oh, está sin hacer...

-Claro. Lo tenías que haber puesto antes.

-Claro, claro, claro...

-Ona, campeona... -¿Qué tal?

-Mira, que quede la línea aquí es mono.

-Uf...

Diez, nueve, ocho, siete...

Seis, cinco, cuatro, tres, dos...

Uno, tiempo. ¡Manos arriba!

¡Bien! Muy bien, chicos.

Tengo la cara de aceite... fantástico.

-Lo que te has perdido, Carmen. -Te has perdido...

-No, estoy muy nerviosa, porque desde aquí he visto...

-Se ha echado la siesta.

(Risas)

-¿Qué has dicho, Santiago? -Que te has echado la siesta.

-No he podido porque me estaba poniendo un poco... atacada.

(BORIS) La verdad es que hemos llegado bien...

-Somos de los que llegamos al avión cuando dicen: "Última llamada

para el Sr. Izaguirre y Segura". (BORIS) Estamos corriendo

como Loles y Bibiana. Somos los nuevos Loles y Bibiana.

-Me pido Bibiana.

Delantales blancos, por favor, vuestra misión en cocina terminó.

Queremos agradeceros los zumos que nos habéis servido

con el extractor de jugos lentos, estaban muy ricos.

Muy bien, pues ya sabéis lo que eso significa.

Ajá... -Al tendido.

Ya veremos si alguno tiene que bajar, luego,

a por su delantal negro.

(ONA) Ha sido duro, pero me lo he pasado muy bien,

estoy superagradecida a Paz por aceptar el reto;

porque sé que para ella era difícil.

-No, yo cuando vi el plato, dije: "A quien le toque

este plato... tienen que tener ayuda".

Ahora sí, delantales negros,

comienza la cata.

Mario, adelante.

Que no hay turbulencias en este vuelo.

No las hay. No... vamos a por ello.

Aspirantes, informamos que el vuelo "MasterChef III"

Finalización está a punto de llegar.

Corto, cambio... cerrando puertas.

Bueno, Mario, cuéntanos,

cómo ha sido cocinar

un menú business. Pues bien, bien

porque estoy acostumbrado a...

viajar en business. (TODOS RÍEN)

Lo tengo memorizado... pero no un plato de esta calidad.

Y lo que puedo decir es que he disfrutado mucho.

Ha sido un vuelo muy bueno...

Y donde se llegó a tiempo.

-"Los amantes pasajeros". -Sí.

El pinche, Óscar, ¿qué tal se ha portado?

Ha sido una gran ayuda,

ya me he dado cuenta de por qué no soy solista.

Es un rollo estar solo,

hay que saber rodearse de los mejores.

Así, tú que eres poquita cosa, te rodeas de los mejores y brillas.

Te diré una cosa, Mario, veo que tu bandeja

está bastante parecida a la de Martín.

Sabiendo, además, que esta era la elaboración

más complicada, de largo.

O sea que... Es verdad.

Tiene mucho mérito. Martín, vamos a probar.

Me apetece mucho la pasta rellena.

Bueno, Mario, me gusta la estética, pero también el sabor y el gusto.

La lasaña de anchoas estaba rica,

gustosa, buena... y las carrilleras están clavadas, gustosas

y está bien la salsa. El relleno de los rigatones

están muy ricos, muy buen trabajo, Mario.

Mario, terrible el trabajo que has hecho.

Estoy sorprendido totalmente.

Tanto el aperitivo del salmón con el alga nori condimentado,

la lasaña de verduras

con el gazpacho vasco y las carrilleras están perfectos.

Mario, garrote total.

-Garrote y muchas gracias, de verdad.

En momentos de dudas, siempre viene bien estas cosas.

-Bien, Mario. -Bien...

(TODOS ANIMAN A MARIO)

(MARIO) Yo siempre he sido un niño repelente, empollón.

Estaba con el suficiente, raspadillo...

Yo tenía ganas de pasar al ocho.

Bueno, Ona, ¿cómo ha sido cocinar un menú business

de Martín Berasategui?

Ha sido un honor, una experiencia superchula

y he aprendido mucho unas técnicas

que no había hecho, como el salmón con alga nori...

La lasaña nunca la hice así... y no sé.

Ha sido una experiencia y espero que os guste.

Te veo... confiada.

Ya sabéis que una mirada vuestra y ya me...

Me pongo a temblar, pero bueno... estoy contenta.

-A ver...

Ona, yo creo que hoy

te has puesto de acuerdo con Mario, venís con la misma camisa.

Habéis elegido buenos pinches...

Te diría que la nota es muy parecida a la de Mario.

La lasaña es la que menos me ha gustado,

en el de Mario fue al contrario.

Pero el resto de platos,

los tuyos me parecen un pelín mejor dispuestos... en la fuente.

En el canapé casi empatáis.

Los quesos un poco mejor emplatados

tienen una proporción mejor.

Te saca... media cabecita, caballito.

(ONA) ¡Gracias!

(MARIO) Si son ellas dos, no me importa.

Felicidades, Ona. ¿Cómo lo ves, Martín?

Habéis trabajado como campeonas y después de probar todo

habéis hecho un trabajo de medalla de oro.

O sea que... increíble. Una más, tiene muchas.

Es un notable alto también

y, es verdad, que para redondear este menú business

no puede estar Mario solo ni Ona sola debéis estar los dos

para hacer el menú de diez. Venimos sincronizados.

Estáis muy sincronizados.

(PAZ) Qué guay. -Bárbaro.

(BORIS) ¡Bravo! (TODOS APLAUDEN)

(ONA) Paz, muchas gracias. -A ti, mi amor.

(ONA) Hacer un menú de un chef

como Berasategui es un honor y hay que estar ahí.

Cuando nos han felicitado

ha sido como... ¡vamos! Superfeliz.

Bueno, Santiago, cuéntanos, cómo ha sido este menú infantil.

Pues, la verdad, debo decir que estoy...

Avergonzado, porque Martín me ha dado de comer a mí

y que le dé yo de comer...

Es como te acuestas con una top model

que sabes que recibes más de lo que das.

(Risas generales)

Lo digo de oídas, no te creas que yo...

Te diré que, aparentemente, parece lo mismo, pero...

Es verdad que hay diferencias.

Yo... me parece que no has echado carne a la boloñesa.

Sí, hombre. Pero poco con respecto

al sofrito que has hecho. A los niños

no les conviene el colesterol.

Por ahí vamos bien. El... chocolate,

fíjate cómo brilla esa crema de cacao.

Se me ha cortado, creo. Sin embargo, el pollo más menos...

Pero este era un menú muy fácil.

Tenía el hándicap de que lo hacía con Boris.

(RÍE A CARCAJADAS)

Él ha colaborado mucho, pero cuando lo he hecho bajar,

se lo he dicho: "Mi obsesión

es que me salga bien y no te manches".

Porque él no venía a cocinar.

Tengo la curiosidad de qué ha pasado con el tomate.

Yo soy muy ahorrador, no pienso "como es 'MasterChef'

cojo mucho...". Pero, claro, cuando he llegado,

Boris ha dicho "es poco" y me he agobiado.

Igual era verdad, tenía razón.

Cuando he ido a por el zumo, me dijo: "Trae tomate".

Y ya he vuelto con los tomates.

Va a ser culpa tuya lo del tomate.

No, el zumo tenía un poco de tomate, de verdad...

Venga, probemos.

¿Te acuerdas, Santiago, cuando hicimos la pasta fresca?

¿Qué dijimos? Cuál de ellas, dijimos muchas.

No... el chorrito de aceite. Pero sí lo hemos echado.

¿Has rehogado la pasta? ¿Hay que rehogarla?

No lo hemos hecho, perdón.

Un chorrito de aceite en crudo para evitar el engrudo.

Santiago, está igual de mal que la de Pepe.

Con algún defectillo añadido. No quería dejar mal a Pepe.

Igual... de mal que la suya.

Si la pasta la salteamos un poco no pasa nada,

el ragú... le falta un poco de carne.

Que esté un poco más ragú. Las trencitas no son bonitas,

pero no te perdono lo de abajo.

Se ha cortado y es un mazacote muy severo.

Mira la elasticidad que tiene este.

Y mira... No, ese no está.

La elasticidad que tiene el tuyo.

Es como comparar a Ona contigo mismo.

Yo tengo mucha elasticidad. No lo has visto levantar la pierna.

Si tengo un distensión muscular, ¿puntúa o no?

Tenemos el seguro cubierto.

(AMBOS) ¡Muy bien!

(ANTONIA) Bravo, Santi. (MARIO) ¡Bravo!

Era un menú relativamente sencillo, Santiago,

me quedo con el pollo que está perfecto, está clavado.

El chocolate es un desastre y la pasta a medias.

Te ha faltado cocinar con más carne

un ragú bien hecho. Más sofrito, hay poca carne.

Entonces, hay luces y sombras en el cocinado.

Santiago, me parece impresionante lo que hacéis,

ser tan buenos cada uno en lo vuestro

y que seáis capaces... Esto es un concurso de cocina,...

...este plato qué te parece. Me parece impresionante.

Di la verdad. -¡¡¡Bien, bien, Martín!!!

¿Cómo se llama la película? "Coacción al jurado".

Escúchame, el punto de cocción de la pasta está mejor que ese.

(Risas generales)

Luego, el rebozado está perfecto. Has hecho un guiño...

Y la crema de chocolate. La crema pues...

-Es más dura, como el jurado. -Claro.

-¡Bravo! ¡Bravo, Martín! -¡Bravo, Martín!

Cuánto le quieres... dale un abrazo que te quiere dar.

(Aplausos y vítores) Lo ha pasado mal.

Santiago y todos los que están detrás de él aquí...

Saben que les hago una "mastermartín" cuando quieran

en Lasarte a todos los niveles.

(Aplausos) Nos van a contratar

para todas las líneas aéreas

que necesiten menú infantil. -No sé si como chef o azafatos,

pero para algo nos contratan.

Antonia, una pregunta. Dime.

¿Dónde está el postre?

No, está ahí... no me dio tiempo... ¿Lo quieres traer?

Si quieres...

Si está hecho, tráelo. Tráelo.

Vamos, Antonia. -Venga.

-Venga... -Venga, Antonia.

-Pero no está emplatado, no hay emplatado.

La crema tampoco.

No, no me dio tiempo. Déjalo aquí.

Así, vamos.

No pasa nada.

-Es que es un palo que no puedas terminar.

-Me da lástima. -Y a mí.

¿Qué te pasa, Antonia? Me pasa algo raro,

porque...

Yo soy así...

En el bien y en el mal, me río de mí misma pero...

Soy así, puede ser que...

Soy sensible en algunas cosas.

Y no tiene que ser así, porque soy fuerte.

Y por no insultar y atacar, trago.

Me gusta competir con lealtad. Todos habéis tenido

las mismas armas, Antonia. Lo que más me está gustando

es verte derrotada, porque te veo... muy humana.

-Ella se pone la coraza. -Está en guerra con todos.

Me encanta verte humana y que te quites la coraza.

Les gustaría atacarme.

Te has bloqueado... sabes cocinar,

eres una persona orgullosa, competitiva...

Y te has dado cuenta de que la cosa no iba bien.

No iba bien, pero sobre todo una cosa.

¿Cómo me puede explotar un aceite...

...que le tengo que poner un poco de vino...

...y me explota el aceite en la cara?

Una persona que sabe cocinar como tú, lo entiende rápido

porque es la A del alfabeto de cocinero.

Cuando tú coges una pechuga de pollo y la mojas...

Ese chisporrotear del aceite

por mezclar el aceite caliente y agua.

Yo me he acercado a verte cocinar y estabas...

Ida. Y cuando te he preguntado...

"Qué pasa con el puré de patatas". Me has dicho:

"Me he dejado las patatas". "¿Y el arroz".

Me has dicho: "No tengo arroz".

Yo estaba preocupado

porque siempre te he visto con una potencia...

Pero hoy estabas... abajo. Muy abajo.

Ocurre que, a veces, a las personas tan potentes,

tan fuertes, tan altas, tan guapas... cuando las raspas,

aparece el corazón también.

-Vale... yo os pido perdón. ¿Por qué?

¿Por tener corazón?

Hay una cosa que no me gusta ir de víctima

y parezco que soy una víctima.

Te has humanizado en este programa. ¡Soy humana!

-Una diva humana, una diva humana.

Carmen. ¿Qué?

¿Te arrepientes de no haber bajado?

No, porque yo no me voy a forzar y a bajar y que no...

Y que luego haya conflicto.

Bueno, venga, vamos a probar.

Antonia, te he visto supercompetitiva, te he visto sola,

todos estaban en equipo y tú sola.

Has sacado el bizcocho perfecto, el pollo...

Te ha tocado el día enrevesado, el puré perfecto, el arroz también.

Y... lo que quiero es...

Que... verte sonriente,

verte amable y verte como tú eres, Antonia.

-Tengo mucha presión...

Yo soy la culpable. -No hay culpables,

todos tenemos días buenos...

-Hay una energía que he podido crear yo.

No quiero crear mala energía. Antonia, es un día malo y ya está.

Ven aquí, a mí no me gusta nada abrazar, pero a ti sí.

Ven... Que se desahogue ya. Claro...

No pasa nada, llevas todo el día torcida.

Está bien que llore, pobre.

-Me he sentido muy atacada y muy de lado de mis compañeros.

(SUSURRANDO) Qué va... -Oh...

Cada uno ha pedido ayuda a uno, por desgracia,

porque no estaban tus compañeros ideales.

Y de ahí te has rallado... Sí, lo sé.

-Has tenido un día de los muchos que tenemos...

Pero el resultado que has hecho es superbueno y fuerza y adelante.

Para detrás ni para impulsar.

-Y con la verdad que tiene uno delante.

-Antonia, ni para impulsar. -Que la verdad triunfe.

-Dame dos besos con mucho cariño. -Ahora soy Antonia.

-Los mentirosos... -Garrote, Antonia, venga.

-No sé por qué dice eso. -Ataca ya.

-Si yo pudiera... por como soy yo.

Cogería uno a uno y los mandaría al carajo.

-Las relaciones, para mí, son muy importantes.

Y cada uno... con su conciencia.

Y ya está.

-Yo, yo y yo y todos los demás nuestros enemigos.

-Ella lo piensa así, su realidad es otra y está equivocada.

Jaime, cuéntame cómo has hecho mi menú.

Lo primero es decir que me gusta bastante.

La comida sana y saludable...

Dentro de la nutrición de un deportista es importante.

Y, bueno, aunque sean elaboraciones sencillas, yo creo que

cada cosa tiene su toque, su cariño y...

Bueno, eso hemos intentado María y yo...

Reproducir aquí. Yo he visto a María

llevando un poco la batuta, haciendo las elaboraciones,

corriendo el doble...

Al final, es un trabajo por parejas...

También es eso... No es un trabajo en parejas,

ella era tu ayudante. Vale.

Jaime, para ti quién cocina mejor: tú o María.

Hombre, claramente, tengo que ser humilde...

Cocina mejor María. Pues lo que has hecho

es asumir eso, directamente, y que cocine ella.

Pues vamos a probar.

Esto lo saco de aquí como me llamo Jordi Cruz.

Joder... ¿Quieres un cincel?

No, no, yo lo saco esto.

Ahora, hombre...

Estaba clarísimo que, de lejos, mi menú

era el menú más fácil

y, sinceramente, los puntos de cocción de verduras

que acompañan al pavo no están bien, están pasados.

El bimi está marrón.

El pavo está seco, la ensalada de espaguetis

de calabacín que me encanta y la tomo mucho,

tiene que estar con un aliño potente, divertido, apetecible.

Aquí parece que no tiene ni aliño.

A mí me preocupa ser justo, lo que hemos dicho siempre:

un menú sencillo hay que clavarlo.

No hemos ni clavado la cantidad de hojas de albahaca.

No te voy a echar en cara que ni hayas cocinado el calabacín,

porque si te gusta un poco escaldado, más cocinado...

Mira, la pasta a cada uno... no hay aliño.

Y Samantha lo ha remarcado: parmesano, semillas...

Y este plato... uf.

La comida "healthy" hay que lograr que esté rica.

Luego veo, el trabajo de Antonia que ha estado sola...

Si no se llega a dejar el arroz

y la patata, estarías en un marrón de proporciones épicas.

Yo te veo que... que te falta. Unas clasecitas.

Y te prometo que te las voy a dar. ¿Vale?

Garrote... garrote total.

-Bien, Jaime. -Bien, Jaime.

(Aplausos) -Venga, Jaime...

-Ánimo, ánimo. -No me seas maorí.

-Por favor, calmarse un poco. -Calma.

Calma, sí... calma.

(JAIME) Me he puesto muy rabioso.

Lo único que me fastidia de la prueba de hoy

es verme fuera, pero enviar a María

a la prueba de eliminación siguiente.

-Tranquilo, Jaime, tranquilo. -Lo he dicho...

-Tranquilo, tranquilo.

No pasa nada, tranquilo. Bueno, aspirantes,

pues hasta aquí la cata y ya sabéis qué es lo que toca.

Nuestro jurado tiene que deliberar para decidir quién de vosotros

abandona, esta misma noche, las cocinas.

Pero, Martín, con lo mal que tú lo pasas

durante la cata,

¿cómo te voy a meter en la deliberación?

De esto te vamos a librar porque con lo buenín que eres...

Así que, Martín, ha sido un placer tener en "MasterChef"

como siempre y vuelve pronto. ¡Garrote!

Me quedo con el hambre y con las ganas

de concursar que es un actitud increíble.

(TODOS APLAUDEN Y AGRADECEN A MARTÍN BERASTEGUI)

(Aplausos y vítores)

¡Garrote! -¡Venga, garrote!

(TODOS SE DESPIDEN DE MARTÍN BERASATEGUI)

Bueno, jueces, pues ahora sí, llegan los momentos serios

de la noche, por favor, pasad al restaurante.

Vamos a deliberar.

A ver... -Que sea lo que sea.

(LOS JUECES DELIBERAN)

De verdad que estás a la defensiva el 80% del tiempo.

Te lo juro y de buen rollo.

Debe ser que la vida te ha dado... -Sí, mucho.

(LOS JUECES DELIBERAN)

No pasa nada por decir que algo no lo terminas de dominar

o, incluso, Antonia... -Lo he dicho.

-Incluso pedir ayuda.

Venga. Lo tenemos.

-¿Ya...? Ay, por Dios.

En este reto, todos menos Antonia

habéis contado con la ayuda de un compañero.

Si es el caso del expulsado, os recuerdo que ese compañero

recibirá un delantal negro que lo manda, directamente,

a la prueba de eliminación.

Por favor, hay tres.

En este reto había un menú para brillar, el de Martín

y otros muy sencillos de júnior.

Como el infantil o el bajo en calorías,

en los que queríamos,

lógicamente, la perfección.

Estoy seguro de que alguno de vosotros llamaría

al azafato o azafata si le sirvieran

en un vuelo el menú que nos habéis presentado.

Ha habido dos aspirantes que les debe haber ocurrido eso

y no han querido que nosotros pasáramos por lo mismo.

Por eso nos han elaborado un menú rico y bien ejecutado.

Y esos dos aspirantes son...

Mario y Ona.

(Aplausos) Felicidades.

Mario, Ona, teníais el menú más complicado

y habéis hecho una réplica casi exacta del de Martín.

Dadle las gracias a Óscar y Paz, porque parte del mérito es suyo.

Por supuesto.

Enhorabuena a los dos y subid a darle un abrazo

muy grande... a vuestros compañeros.

Con Mario nos entendemos mucho y nos hemos puesto los dos

la camisa de lunares de Mario y a los dos nos ha ido genial

y nos ha tocado el mismo menú. O sea que... ni planificado sale.

-Paz... muchas gracias. (TODOS FELICITAN A LOS ASPIRANTES)

-Tú también, tranquilo, tranquilo.

Trae.

-Yo, como se vaya Santiago, me da algo.

A vosotros tres no podemos deciros lo mismo,

no eran platos complicados y teníais tiempo de sobra

y, encima, habéis tenido ayuda.

Menos Antonia que Carmen no la ha querido ayudar.

Perdón, yo no he dicho que no la quisiera ayudar.

-Te pregunté y tú dijiste: "No, estoy bien arriba".

-Bueno, que no voy a discutir, mira...

De los tres ha habido un aspirante

que aunque no ha sido perfecto es el que más se acercó.

Eso sí, con algunos defectos.

Ese aspirante es...

Santiago.

(Risas y aplausos)

(SANTIAGO) Quién me iba a decir a mí,

cuando me hacía un huevo frito para prepararme para el casting

que podía estar en la sexta semana en "MasterChef Celebrity".

No solo estoy en la sexta semana,

sino que soy "celebrity" que me choca.

Antonia, Jaime...

Estamos ya en la semana quinta y necesitamos ver evolución

y, sobre todo, perfección

en menús tan fáciles y básicos.

Nos ha costado mucho tomar la decisión,

no os imagináis cuánto;

pero tenemos un veredicto.

El aspirante que no continúa en las cocinas de "MasterChef" es...

Antonia y Jaime.

(CLAMOR EN LA GALERÍA)

(MARIO) ¿Los dos? Los dos.

María, lo siento muchísimo. Lo siento.

-Tranquilo, preocúpate por tu momento, tranquilo.

-No te preocupes. Tu menú era muy sencillo, Jaime,

pero has acumulado muchos errores

que eran fáciles de evitar y, además,

te has cargado todas las virtudes de un menú saludable.

Y eso, por no hablar, que quien llevó el peso

del cocinado fue María.

Antonia... los nervios te han traicionado

desde el supermercado.

Suerte... que ha estado Martín, ha sido generoso,

te ha dado el arroz, las patatas...

Porque si no, no hubieses sacado nada del menú.

Sí, estoy de acuerdo.

-¿Voy...?

María, este delantal negro te pertenece.

No pasa nada, no pasa nada, chicos. -Ánimo, María.

-Venga, ella es una jabata.

María...

Irás de negro toda la semana porque vas directa

a la prueba de eliminación;

pero tendrás que cocinar

en todos los retos. Vale, muy bien.

(MARÍA) Voy a eliminación, pero, como he dicho,

si pasaba lo iba a asumir

con alegría, como soy yo. Pero si estoy ahí

es por algo, aprender a cocinar hacerlo mejor

y quedarme una semana más, no me quiero ir.

-No esperaba para nada dos. -Ni yo.

-No lo esperaba. -Yo tampoco.

Antonia, Jaime es la primera vez que hay una doble expulsión

y, desde luego, estoy en shock,

no sé cómo os sentís, Antonia.

Ese llanto para mí ha sido como de liberación...

Me he liberado, estoy bien.

Podía haberlo hecho mejor, es justo que me echen;

pero mi llorar ha sido contra los fariseos.

-¡Fariseos...! (ANTONIA) ¡¡¡Fariseos!!!

-Fariseos... -Los fariseos

son las personas que tienen una sonrisa y, luego,

detrás te van... Ya lo he dicho.

Hay personas que han malmetido.

(BORIS) Antonia, no, no insistas en eso.

-No, ahora me toca a mí. (PAZ) No, hombre no.

No, Antonia, no. -No puedes ir así.

-Alguno me ha atacado de vez en cuando injustamente.

-Me da coraje que lo termine así.

-Quiero superarme y ser buena persona,

les deseo que sean mejores ellos

para no poner la cizaña.

(JAIME) Yo creo que... Antonia, estás exagerando un poco.

-¿Me puedo hacer un poco la víctima?

¿Como lo habéis hecho vosotros?

Jo... Joder.

Yo creo que no lo estás enfocando bien.

Yo creo que han sido dos enfoques

distintos de afrontar esta eliminación:

Antonia lo ha hecho desde romperse y a ti, Jaime, te he visto...

Como... muy enrabietado, muy enfadado.

¿Por qué enfadado? Hombre, estoy enrabietado

porque el veredicto no es positivo.

Entiendo que esté aquí sentado, porque el nivel de exigencia sube

y... bueno, ese menú aunque ha salido;

pero no ha salido con el nivel de exigencia de los jueces.

Yo quiero que, tanto Jaime

como tú, Antonia, os quedéis con lo bueno.

Pero, no sé si preguntarle a Antonia porque te iba

a preguntar que quién crees que va a ganar.

Yo creo que una mujer, absolutamente, estoy por la mujer.

¿Y quién? ¿Cuál de ellas?

No, esto no lo puedo decir, no quiero decir una mejor.

Una mujer seguramente. -Pero, Antonia,

nos has llamado fariseos, puedes decir quién es mejor y peor.

-A ti no te he llamado, Boris, tú sabes...

A ti te he llamado "un poco pinocho".

-Me has dicho mentiroso. Bueno, mentiroso y fariseo

es más o menos lo mismo. -Me gustaría decir algo.

Porque yo te adoro y te quiero, lo sabes.

Me da mucha pena que en ese momento tuyo que es tu despedida

no saques lo bueno que has vivido,

porque hemos vivido cosas bonitas y muy buenas aquí.

-Sí, un poco más de alegría,

tenemos que cortar, cortar... Todo atrás, mi amor...

Todo atrás. Jaime...

A ver, Antonia no se ha querido mojar mucho, ¿y tú?

¿Quién crees que va a ganar? Quiero decir que aquí

el que gana soy yo. Mira, me llevo una experiencia única,

el secreto de este programa está en ese balcón.

-Gracias. -Son los compañeros...

Que son todos... fantásticas personas.

Por decirlo así suave... sois la leche.

Si hay un ganador,

yo también digo que va a ser una fémina.

-Ya estamos. -María y Ona yo creo que son

unas candidatas muy fuertes.

Y, ojalá pudiera haber dos ganadoras.

Además de esta experiencia, los compañeros,

todo lo maravilloso que podéis sacar de "MasterChef"

os vais a llevar, por supuesto, algo más.

Nuestro patrocinador, el Supermercado de El Corte Inglés

tiene esta maravillosa cesta con los productos gourmets

más exquisitos y para que sigáis cocinando en casa,

nuestro patrocinador de electrodomésticos Bosch

os regala una placa flex inducción

y el extractor de jugos lento que habéis utilizado hoy.

¡Guau, gracias, gracias!

Y, por supuesto, si os queda algo que aprender

que yo creo que sí. Sí, absolutamente.

Aquí tenéis seis meses de suscripción gratuita

en la escuela online de "MasterChef".

Gracias, Pepe, Jordi y Samantha.

Y aquí tenemos el juego oficial

de "MasterChef" que, también, es para vosotros.

Ah... y los cuchillos que no se me olvide,

un juego de cuchillos

como el que habéis utilizado aquí, en el programa.

Grazie... Ha sido un placer teneros aquí...

Que todo vaya bien.

Pero esos delantales que tenéis no os pertenecen.

-El beso de Judas. -Qué mono es.

Hasta aquí ha llegado vuestra aventura en "MasterChef".

-¡Guapo! ¡Os quiero...! (TODOS APLAUDEN)

-¡Jaime...! -Gracias, que Dios proteja todo.

(Aplausos) (BORIS) Queridos los dos.

(ANTONIA) Me voy contenta.

Adoro "MasterChef", me lo ha dado todo "MasterChef".

Voy a ser la persona

más fantástica y más buena de este mundo.

Y cuando me pregunten: "Antonia, ¿cómo fue 'MasterChef'?".

Único.

(JAIME) Da pena quitarse el delantal.

Lo voy a extrañar.

Ha sido una grandísima experiencia.

Lo he vivido con muchísima intensidad y ganas,

con tensión...

"MasterChef" es alto voltaje.

Antonia y Jaime son los celebrities que nos dicen adiós esta semana.

Y además, en su caída,

Jaime arrastra a María que, como veis, ya luce

el delantal negro para la próxima eliminación.

Aunque eso no la librará

de cocinar en los dos primeros retos.

Todo eso pasará la semana que viene mientras, ya saben,

pónganle... (TODOS) Sabor a la vida.

(TODOS APLAUDEN) (MARIO) ¡Guapa!

Aspirantes, tenemos repesca. -¡Vamos!

-Paz, qué hago. -Mario, no seas fariseo, ven aquí.

-Me han dicho que tenía que venir para acá mis compañeros.

Nervio quiero, nervio. -¡Una avispa!

-¡Ah! El caramelo se pone

a una temperatura... Claro. ¡Ah!

Uf... Os enfrentáis a tres batallas

en las que el cuchillo es fundamental.

Soy vegetariana, no puedo hacer estas cosas.

-La madre que me parió... -Santiago, ¿cómo vas?

(MARIO RIENDO) Carmen... Son cosas tiradas

en el plato, están bien, pero están tiradas. No me interesa.

Después de hacerlo bien que ahí metas la pata,

es para matarte. Sí, chef.

El aspirante que no continúa en las cocinas de "MasterChef" es...

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MasterChef Celebrity 3 - Programa 5

07 oct 2018

El maestro pastelero Xano Saguer traerá cinco magníficos postres que reproducirán los aspirantes. Oxana, finalista de 'MasterChef 6', les dará valiosos consejos. En Tarragona, que acogió este año la XVIII edición de los Juegos del Mediterráneo, cocinarán un menú para 80 deportistas de élite.

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  1. Leticia

    Que excelente programa, lástima que a caído una mosca en la sopa, las chicas jóvenes cocinan muy bien adelante que uds. demuestran más con hechos que con la sin hueso y no necesitan de especular, ni gritar istericas, ni se pelean unas con otras, dan muy buen ejemplo de ética, buenos modales, por eso no tienen problemas en plató ni con Ana Aragón como otra.

    hoy
  2. Mabi

    Programa 6 sin opción de comentarios... Me ha llenado de emoción las lágrimas de Oscar al ser eliminado, y de indignación la justificación de Antonia al darle la serpiente como ingrediente. Más serpiente y venenosa que ésta mujer no hay, además de maleducada, agresiva y omnipotente... Quien se cree que es????? Y nuevamente ha hecho un " corte de manga" a quien???? Solo denota con esas actitudes que ser "celebrity" le queda GRANDE!!!!! Ánimo al resto de concursantes que Si merecen mi apoyo.

    pasado lunes
  3. Patty

    ¿¿injusto que alla sacado a Jaime ,si es uno por semanas,,pero alli se veia clarito que desde hace semanas querian sacar a Jaime,que no le hiba bien al pobre y que casualidad que siempre caia en el equipo de eliminatoria

    pasado viernes
  4. Juanco

    Desde new york para mi los preferidos son mario.maria y paz .que bueno que ya se fue la antonia

    pasado jueves
  5. Jenny

    Me encanta el programa pero por favor Jordi respira relajate desde el prjmer programa Jaime Capitan del equipo de Españano fue de los vuestros pero me encanto se lo curro .y Carmen Lomana q hace en el programa cortando ajos caminando como tortuga mirando desde el palco haber si nos ponemos serios o es q La Lomana sera la primera finalista.

    pasado miércoles
  6. Kely

    En la repesca. Que cojan a Xuso Jones ¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿

    pasado miércoles
  7. May

    Se veía venir, que querían eliminar a Jaime a toda costa, al menos presentó todos los platos, y la ayuda, tenía derecho a pedirla... Siempre a intentado trabajar, incluso cuando estuvo en el equipo que no iba a eliminación el colocaron el delantal negro. Al menos no se quejó como Antonia....

    pasado miércoles
  8. Mabi

    Párrafo aparte para el GRAN, GENIAL y HUMILDE " MARTÍN BERAZATEGUI" es un placer escucharlo y tratar de aprender con él. Su predisposición para ayudar a Antonia, alcanzandole él mismo los ingredientes que le faltaban, habla por sí sola de cómo debe ser un MAESTRO, así con mayúsculas. Felicitaciones!!!!!!

    09 oct 2018
  9. Margarita

    A mi si que casi me da el Parra que, de saber que la¿ Fantástica Católica¿ cumpleaños un día antes que yo, pero que mala leche de mujer, ahora es mejor no escupir para arriba y andar con enemistades porque cuando necesitas ayuda, luego nadie ni quieren trabajar con ella ni ayudarle, ¿ Lo que ella sembró, eso fue lo que cosechó ¿.

    09 oct 2018
  10. Lili Chanona

    Me encanta Mario Vaquerizo, el no necesita ningún grupo, porque el es lo máximo, es super divertido, bueno, noble y como si fuese poco es muy humilde. Para mi él es muy grande

    08 oct 2018