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Para todos los públicos MasterChef Celebrity 2 - Programa 8 - ver ahora
Transcripción completa

Buenas noches y bienvenidos a "MasterChef".

Cuando empecéis a cocinar solo habrá

seis ingredientes en cada caja

y los va a elegir la persona que tenéis al lado.

¿Va fuerte, eso también?

Bien. -Hay más mala gente

de la que me pensaba.

Desde Ricard Camarena Restaurant, Ricard Camarena.

Picaron mucho los del jurado.

-En el fondo es buena gente pero se siente mal.

-Me quemo con "tó".

No acabo de visualizar lo de las patatas al horno,

cocidas, sofrito. Ya.

Sé que la prueba era complicada,

tenías pocos ingredientes. Esto es un pedo.

Bastante bien acabada está la cosa, te felicito, Patricia, muy bien.

Gracias, Pepe.

Ha habido dos aspirantes que destacaron sobre

los demás con sus elaboraciones, Saúl y Patricia.

Muy bien, chicos.

(APLAUDEN)

Hoy os enfrentaréis a un menú típico asturiano.

Esto no coge ni para atrás, faltan líquidos.

-Hay un problema. Arregladme ese postre,

algo mal haríais. Esto no será fácil, colega.

Vaya destrozo. -Van justitos.

¿Crees que lo sacan?

Vale, intentemos arreglarlo como podamos.

Se acabó la tontería, cancelamos cocinado.

No, Jordi. Cancelamos cocinado.

Mira en quién voy a pensar.

¿Qué nota daría al menú de hoy? Le daría un suspenso,

tienen que aprender todavía esta gente.

Esto solo puede tener una consecuencia,

los dos equipos vais directos a la prueba de eliminación.

Cada uno elegirá una letra

y veréis el nombre del ingrediente

que hay debajo de cada campana.

No tengo ni idea de lo que es. Rupinco.

Pues sí, rambután.

Venga. -Son de esas cosas

que se le echan a las espumas que se llama...

Isomalt. ¿Ves?

El quinto "MasterChef España" Jorge Brazalez.

Hola, qué pasa.

Vamos a ver si me sale bien.

Ah, no quedan redondas del todo.

-No está muy caramelizado, lo intentaré, pero no me sale.

Has hecho un batiburrillo rambután no sé qué,

que no tiene sentido ninguno.

La premisa de este concurso es notar un plato malo

al jurado y lo has hecho. El aspirante que no continua

en las cocinas de "MasterChef Celebrity" es...

Bibiana. Te queremos, Bibi.

-Te queremos mucho, te echaremos en falta.

Adiós, mi amor.

(Sintonía)

Buenas noches y bienvenidos

a un programa más de "MasterChef Celebrity".

Vamos, Saúl, que te veo bajito.

-A tope, hoy vengo a tope.

Vamos a comprobar todos juntos hasta dónde se puede llegar

cuando el amor por la cocina se convierte en pasión.

(SILVIA ESTORNUDA) -Tienes alergia.

Alergia a las cocinas. ha descubierto ahora la alergia,

fíjate tú qué mala suerte.

De verdad. Seis campanas.

-Huy, ya, ya. (JOSÉ CANTA) Seis campanas

suenan en mi corazón.

-Esto será un brioche...

Lo estoy viendo.

Yo te digo que prefiero la caja misteriosa

que las campanas porque siempre que se levantaron

tuve un dos de mayo.

Bienvenidos de nuevo a vuestras cocinas,

ya son como vuestra casa, ¿no? Sí, sí, casi, casi.

Saúl, cuando te apuntaste a esta aventura,

¿en algún momento pensaste que llegarías tan lejos?

Uf, no.

Esto es algo nuevo para mí, estoy fuera de mi zona

de confort por así decirlo. Cuando empecé si me dicen

que estoy en la semana ocho, no me lo creo.

Por eso te quedas en nada. Perdí cinco kilos.

-Oh. -Para que veas lo duro

que es esto. -Los que gané yo.

-Se les estoy pasando a mi amigo Corbacho

los cinco kilos.

Llevaba unos tatuajes con cinco aros olímpicos

y solo le quedan tres, el brazo lo tiene colgando

y se le cae al muchacho, tiene unos brazos como mi madre.

Anabel, ¿crees que llegarás a ese gran duelo final?

Siempre tienes esa esperanza porque además a estas alturas,

pues todos lo hicimos bien y todos lo hicimos mal,

es decir, depende también el día que te toque

o la prueba, uno estando muy seguro la puede fastidiar.

O sea, yo no me hacía aquí

estas semanas, ya te lo digo. Ni nosotros.

¿Silvia, tú qué tal ves a Anabel, la ves en la final?

La veo nerviosa, nerviosa.

-Nerviosa. -Toda la mañana insistió

en que me tomara un agua con unos polvitos

porque hoy me duele un poco la tripa, no sé si quiere

que yo no llegue y llegar ella. -Cuidado, tú verás.

-Te quieren envenenar aquí estas.

(RÍE) Luego me decís a mí.

(RÍEN)

José, ¿crees que has encontrado tu sitio en "MasterChef"?

Porque al principio, empezaste cocinando

por encima de tus posibilidades, luego los jueces

te dieron un tirón, ¿ahora cómo estás?

Creo que a partir de la semana ocho

es cuando me siento mejor. Vamos, que vas a ganar.

Entre del de Carabanchel y el olímpico de Gijón

llegó el momento de sacar lo de Hospitalet

y estoy preparado para todo. Calentando y todo.

Tiro para arriba, para arriba.

Tanto olímpico que este ya ni es olímpico ni nada.

Tanto tigre de Carabanchel, la otra, la rubia, la vasca,

pues faltaba el toro de Hospitalet para empezar a empujar.

Patri, ya ves, unos están en un punto, el otro dice

que saca el toro, ¿tú, cómo estás?

Ahora estoy como disfrutando mucho de esta experiencia

porque es maravillosa, me gusta mucho el ocho,

pero más el diez.

O sea, que ahí a luchar.

Muy bien, pues ya está, empezamos. No me has preguntado,

estás como Pepe, de verdad.

Pobre tigre. Perdóname, que no te había visto.

Yo, de verdad, en este programa estoy muy triste, yo...

No sé por qué se olvidan de mí en este programa,

¿por qué será, porque soy muy bueno y no hago ruido?

Es que no me ven. -¿Cómo que no te vio?

-En el programa de cine Pepe no me preguntó,

no me pregunta Eva. -Eres quien en el último programa

estuvo en la galería. Le voy a preguntar, va.

¿Eres ambicioso? Yo sí.

¿Y crees que esa ambición

te ayudará a llegar al programa número 10?

Pues, ya que me lo preguntas, te voy a contestar.

(RÍEN)

Yo creo que sí, que esa ambición me va a ayudar mucho

y ya estoy contento que me has preguntado

y ya podemos seguir el programa.

-Tómate la pastillita.

¿Podemos empezar entonces?

¿No haremos un minuto de silencio por Bibi 30 segundos?

¿De silencio? Si es lo que menos le gustaba.

Bueno, pues un minuto de hablar mucho, como Bibi,

el tiempo empieza ya.

(HABLAN TODOS A LA VEZ)

¡Silencio! Sácame de aquí.

Callad. Esto no es normal.

Ahora sí, chicos, vamos a descubrir en qué consiste el primer reto

de la noche porque os adelanto que la cosa va de ambiciones.

Ay, Dios.

Yo veo ambiciones y una Campanario y digo: "¿Va a venir Jesulín?

Aspirantes, la semana pasada os enfrentasteis sin miedo

a ingredientes exóticos

aunque con mayor o menor fortuna en el resultado.

Por fin habéis dado el gran paso que esperábamos

de vosotros, ya no sois simples aficionados a la cocina,

por eso creemos que estáis listos

para recrear platos de alta cocina.

Oh, no.

Y para enfrentaros a este momento tan importante

en "MasterChef", invitamos a seis colegas que recibieron,

recientemente, una nueva estrella Michelin en sus restaurantes.

Qué me estás contando. Y cada uno de ellos

viene con su plato favorito.

Madre mía. -Mola.

Desde el restaurante Argos de Puerto de Pollena, en Mallorca,

con una estrella Michelin, Álvaro Salazar.

(APLAUDEN)

Desde el restaurante A Barra,

en Madrid, con una estrella Michelin,

Juan Antonio Medina. Buenas.

Hoy es de nota, amigos.

Desde el restaurante Anua, en San Vicente de la Barquera,

Cantabria, con dos estrellas Michelin, Óscar Calleja.

Madre mía.

Desde el restaurante El Invernadero, en Collado Mediano,

Madrid, con una estrella Michelin, Rodrigo de la Calle.

Hola.

Con dos estrellas Michelin, una en el restaurante Xerta,

en Barcelona y otra en el Villaretiro,

en Tarragona, Fran López.

Y por último, desde el restaurante

La Boscana, en Belvís, Lleida y con una estrella Michelin,

Joel Castanyé.

¿No sobran estrellitas ahí para nosotros?

Es una hemorragia de placer verlos ahí y decir:

"Qué maravilla están aquí por nosotros,

por nosotros están aquí".

Álvaro, cuéntanos, qué nos has traído.

Qué bonito, eh. -Qué fuerte, colega.

-Tenemos una caldereta de salmonete con cigala y almendra.

La llevamos a nuestra cocina refinándola más y respetando

los sabores de la caldereta y la potencia del salmonete,

sus hígados, espina, almendra.

Juan Antonio, cuéntanos.

Es un falso Ramen con una yema curada,

colmenillas, pasta, algas y un caldo de setas.

Óscar, por favor.

Huy, minimal.

-Es un taco mejicano pero le añadimos

un ingrediente asiático, también.

Lleva una hoja de capuchina, que es una hoja que tiene

un toque picante, lleva carabinero

lleva un chipotle de tamarindo,

un puré de guacamole y un poquito de rabanito.

Y aparte le pusimos un poco

de polvo de huitlacoche que es el hongo del maíz.

-¿Hay que irlo a buscar al sitio?

-También encontramos unos chicharrones

de piel de bacalao. -Ya está, no digas más cosas.

-Hay que ver lo que cabe ahí, eh.

-La princesa Popocartel.

Rodrigo, ¿qué nos has traído?

Yo, cómo no, un plato con verduras,

hoy el arroz de verduras del desierto.

-Rodrigo, que en el desierto no hay vegetación.

Un mar y montaña hecho entre anémonas de tierra

y anémonas de mar, todo con verduras

salvadas del peligro de extinción.

Un arrocito. Un arrocito, sí.

Bueno, Fran, tu turno, qué nos has traído.

Nosotros estábamos en deuda y tocaba un arroz también

y preparamos un arroz negro con carpaccio de langostinos

por encima con esférico.

Unos purés de calabacín, puré de zanahoria

y unos germinados que hemos puesto

para acabar de decorar y darle un toque fresco al plato.

Joel.

Yo un carpaccio de pichón que hay que deshuesarlo

de una forma que quede muy bien deshuesado

para que no se nos rompa porque dentro lo rellenaremos de foie.

Es fácil, lo único complicado... -La autopsia.

-La autopsia, eso es. -Ya.

Edu, ¿te ves en tu casa cocinando estos platos

para tus amigos y demás?

Yo sí, un viernes, no, pero un domingo, sí.

Yo un domingo me hago un arroz con plantas de estas

-Lo primero que pillas, vamos.

-Otro domingo me hago una caldereta de estas.

Aspirantes, el siguiente reto consiste como imaginaréis

en recrear estos platos de alta cocina.

Es una gran responsabilidad, no puedes dejar

de estrella Michelin por tierra hay que hacerlo bien.

Sabemos que es complicado y aprovechando que están

los autores cada chef ayudará

a cada uno de vosotros a elaborar su plato.

¿Contentos? Sí, mucho, chef.

-Más tranquilos. Pero bueno, como sé

que nos conocéis un poquito, nos vais conociendo un poquito

no os emocionéis porque los chefs

solo os podrán decir los pasos de cada elaboración.

Pero no podrán cocinarlo.

Pues traerlos para eso me parece un desperdicio.

(RÍEN)

Entre uno y dos cada uno ponle que obtuviéramos

14 estrellas Michelin por decirte algo.

Chica, tanto lujerío junto

para una prueba, qué lástima, qué desperdicio.

Señores, vamos a hacer un reparto al estilo Edu Soto, al azar.

Ah, muy bien. Así, según estáis colocados, ¿vale?

Cada uno de vosotros replicará el plato que tiene delante.

¿Me toca el de la autopsia?

Tiemblen todos. -Sí, tienes que ganar

el concurso, Anabel, tienes que ganar.

-Sí, y como tengo que descuartizarlo,

me da una agresividad y una adrenalina y con el cuchillo

me pongo Aníbal Lecter. -Claro.

Queremos una réplica lo más fiel posible

al plato original.

Porque hay mucho en juego.

Los dos mejores aspirantes serán los capitanes

en la prueba por equipos.

Sí que hay en juego, sí. Y atención, el peor aspirante...

¿Qué?

¿Qué, delantal? -¿Ya tenemos el delantal?

Se pondrá este precioso delantal negro.

Que significa, como ya sabéis, que irá directo

a la prueba de eliminación.

Estás siempre acojonado en este programa, es una cosa.

Cuando acabe este programa, qué será de mí sin acojones.

Me iré con los ojos cerrados

a la Gran Vía de Madrid para acojonarme.

Aquí estoy, atropelladme.

Bueno, para que no os olvidéis de nada, tenés los ingredientes

necesarios en unas cestas en el supermercado.

Disponéis de 75 minutos para elaborar estos platos

que comienzan en tres, dos, uno, ya.

¿Qué cojo, qué cojo? -Tu caja, tu caja.

-Que están hechas. -Esta es la mía.

-Cuidado que pesa. -Ostras.

-¿Puedo coger un poquito de güisqui?

No, ya estás bien como estás.

Venga, Anabel, compi. -Patri, a ver

cómo se nos da el asunto.

Queridos chefs, cada oveja con su pareja, hala, venga.

Suerte a vosotros también. (TODOS) Gracias.

¿Esta cantidad de ingredientes?

-Hombre, Juan Antonio, tú por aquí, cómo estamos.

-Aquí nos toca hoy. -¿Todo bien?

-A ver qué sale. -¿Empezamos con el pichón?

-Sí. -¿Aún estás así, aún estás así?

-Todos vamos a disfrutar mucho en esta prueba porque tener

a alguien a tu lado que te va guiando paso a paso

es muy difícil que salga fatal. Lo tengo ya todo.

-Con las cabezas haremos la salsa. -¿Gamba?

-Todas las cabezas que haya, gamba, cigala y carabinero.

-El carabinero, también.

Primero doramos las cabezas.

-Vamos a dorar. -Eso es.

Perfecto. -Los interiores, nada,

solo el salmonete y su hígado, si lo tienen.

Es el proceso más importante, marcamos un buen caldo, lo tenemos.

-Es clave el caldo. -Sí.

Perfecto. -¿Cuántos aguacates usaremos?

-Los tres. -Los tres.

En esa plaquita en el fondo echas la sal y el azúcar mezclada.

-¿Tipo esto? -Ya está, listo.

Ahí lo que haremos será una vez que retires la yema

de tu propia mano la pasarás a la sal y el azúcar.

-Y la dejo ahí. -Y la dejas ahí.

Ahora coge. -La mitad del ramillete.

-Y le quitas los tallos, solo las hojas.

-Así, ¿no? ¿Los lavo o algo?

-Pásale un agüita. -Se la paso.

Deja ese cuchillo, coge la puntilla irás más segura.

-Estoy en ello siguiendo la carcasa.

-Sí, ya está, el hueso no te preocupes.

Bueno, a ver, le van a dar todos los pasos, pero a final

quien lo hace es uno. Y ese punto de pochado,

ese punto de reducción. Ese punto de tranquilidad

para escuchar bien, estar tranquilo y hacer

lo que te dicen porque los chefs lo dirán bien.

Todos están acostumbrados a dirigir, mandar en su cocina

y esto está bien y esto mal.

Ellos tienen que tener la capacidad de escuchar,

estar atentos y hacer lo que se les dice

con criterio. Los platos son de dificultad parecida.

El del carpaccio es fácil, no. No tiene su manera de hacer, claro.

Si no has deshuesado un pichón

pues lo deshuesarás mal y lo romperás.

¿A ver, Anabel? -Lo estoy destrozando.

-No te preocupes, corta por aquí.

Joel. Tramposo.

No tocamos nada.

Y entonces a ver si puedo quitar la carcasa, ¿no?

-Sí, verás que sale fácil, sale fácil.

Le veo la cara y tiene una cara de estresada.

Tiene que hacer un carpaccio de pichón y foie, parece sencillo

pero ahora deshuesa el pichón, rellénalo de foie...

La temperatura correcta, dale la forma redondita

para cortarlo bien, enfríalo. Tiempo para congelarlo.

Son pasos, son pasos.

Es más fácil, es paciencia. -Lo que yo no tengo.

Estaba ahí descuartizando al pichón y él: "Tranquila,

vas muy bien". Y te juro

te dan ese relajo y ánimo y esa tranquilidad.

Sin miedo, cúbrelo.

Vale, perfecto.

A la cámara.

Ahí lo tendremos 45 minutos si no, se nos coagulará demasiado.

-Vale.

Y cada vez que hagas una elaboración, lávate las manos

y limpia la mesa, el orden es...

-Como la habitación.

Cuando la tienes ordenada, es lo mejor.

-Así es.

Mírame cómo va el caldo, si se ha evaporado.

-Esto huele... -Huele que alimenta.

Esto será la base del arroz.

-Estoy encantada estoy recibiendo órdenes

de dos estrellas Michelin. -Escalda los tomates,

ponemos una sartén y echamos dentro la cebolla

que ya tienes picada. -Perfecto.

Mientras eso está en el horno y se asa, tranquilamente,

eso lo limpiamos bien.

Bueno, Saúl creo que está contento, le gusta el pescado y le ha tocado

una especie de caldereta, salmonete con un buen fondo

de salmonetes, cigalas, creo.

Lleva gelatina, almendras y un crujiente de caramelizada

de almendras como si fuese una picada ultramoderna.

Plato para Saúl que le gusta lo fino, trabaja bien,

yo croe que lo sacará bien.

Salmonete, vamos allá. -Aquí pongo la glucosa, ¿vale?

¿Cuántos gramos? -30.

-30. Eso nos corregirá la acidez,

es un poco de dulce, ¿vale? -Vale, perfecto.

Coge aceite y llena el fondo de la cacerola y doramos los ajos

y las ñoras, ¿sabes qué son?

-Sí. -Fantástico.

-¿Las echo ya? -Eso es.

Es un sofrito, usaremos poca cantidad

pero para que salga rico,

se hace mucha cantidad. -Vale.

-Echa todas las ñoras, entonces cuando notes

un perfume riquísimo, echas el tomate.

La pico finita, bien picadita.

Y a José le tocaron los falsos hudones.

De ramen, ramen.

Cuidado con esa puntilla, no vaya a ser que te moleste.

-Se me cayó una vez y me la clavé. Fideos con guiso de setas.

Caldo, un consomé de setas.

Y una yema de huevo que lo integra todo.

Vamos a hacer la pasta ahora.

-¿Ahora? Sí, ¿vale?

Una vez que empiece a hervir, directamente, echamos sal

porque dejamos reposar la pasta. -Vale.

-Ya lo he descoyuntado. -Perfecto.

Ya está, ya tienes un 90% del plato hecho,

Anabel, mira lo bien que vas.

Perfecto, 450 de "tasha". Y Óscar ha traído,

él es de origen mejicano

y tiene un taco de carabinero con capuchina.

Creo que es el más complicado de aspecto, seguro,

de técnica lo veo muy... Lleva muchas cosas.

Muchas, sí, muchas elaboraciones.

Ahora me lo trituras y echamos el tomate dentro.

Vas muy bien. -Gracias, Fran.

Venga, vas bien, vamos, dale caña.

Con tres lomos nos vale, dale caña.

Yo no solo voy a que no me den el delantal

voy a por la capitanía,

a por todas, quedan dos programas y a por todas.

Vamos muy bien porque arrancamos las elaboraciones

más chungas, ahora las superchungas.

(RÍEN)

Me encanta. -Mira, haremos una mayonesa

con espirulina y ajo, un huevo.

-Un huevo entero. -Sí.

-Echas el huevo. Fenomenal.

-Y la espirulina. -La espirulina.

Cuidado, es muy escandalosa, no lo toques con las manos

que se te quedarán verdes.

Edu tiene un plato de Rodrigo. Sí, un clásico,

lo he probado mucho, está riquísimo ese arroz, de 10.

Hay que reconocer que Rodri... Siempre vinculados a la tierra,

a los productos de la huerta. Verduras del desierto

se están perdiendo, se recuperan.

También anémonas, os lo comenté, anémonas de mar y de tierra

que imagino es la flor del ficoide glacial, debe ser.

Ahí vas fantástico, muévelo un poquito,

así, con mucho mimo,

tú tienes que ver que tenga textura de mayonesa

y lo guardas en el frigo. -Sí, señor.

-Tiene que estar fresquito. -¿Le echo agua ya?

-Si está doradito, échamela desde aquí.

Sí, agua mineral, por favor, rápido.

Vale, perfecto. Otro arrocito más hace Patricia.

Un arroz negro en este caso. El otro día hizo unos esféricos

de zanahoria con cordero. Pues no tendrá problema.

No lo tendrá. Elaborará un arroz

que esté muy rico con tinta, luego un carpaccio de langostinos

lo pones encima y ya lo tiene, riquísimo.

Sacamos los langostinos y los vamos a pelar.

-¿Qué tal, Fran? Vamos muy bien.

Venga, tres langostinos, más que suficiente

y cuando quites el intestino creo que el calabacín estará.

Aplasta, aplasta.

Y vamos a dejar reposar.

Ahí, ya le cojo el tranquillo al huesecillo.

-Ahora te traemos una caja de pichones

y los deshuesarás mejor que yo.

-¿Cómo lo ves así? -Perfecto, una maravilla.

-Entonces, ¿ahora, qué? -Lo unes un poco

y al medio le pondremos el foie. -Muy bien.

El chipotle le abres entera y al vaso.

-Hago un plato de una estrella Michelin

y estoy superilusionada.

Esta prueba me encanta, deseaba que llegase una prueba así.

Tiene que quedar al centro, nos tiene que sobrar, Anabel,

nos tiene que sobrar, lo haces perfecto.

-A ver, a ver.

-Mete caña, mucha caña, está desespinado, guardado,

los tres lomos fuera. -Hay que dejarlo superlimpio, tío.

-Rápido con eso, en un minuto lo tienes.

Echa el arroz y cuenta a partir de ahora, seis minutos.

Como siempre, nuestros invitados nos dejan unos truquitos

para aprender a cocinar desde casa poquito a poco.

Y solo los usuarios de nuestra aplicación

reciben estos consejos.

Los invitados de este reto nos dejaron estos vídeos

que ahora te llegarán a tu aplicación, así que, atento.

Venga.

-Es que estamos en una fase muy delicada del proceso.

El enrolle.

El enrolle, va, está enrolladísimo esto.

Que quede tapado. -Queda tapado.

-Vale.

-Venga, vuela, tío, rápido, rápido, rápido.

Vuela, vuela, vuela.

Pero date caña, eso está perfecto.

Seguimos, vamos con la mousse de almendra.

Qué dice José Corbacho. Ponedme a este hombre siempre,

este hombre me va ordenando, tengo unos huevos allí cociéndose

con sal y azúcar en la nevera 40 minutos,

la salsa de las setas deshidratadas que se hace el caldito.

La pastita la trabajamos, a mí este señor me da la vida.

Me alegro que lo lleves concentrado a ver si lo terminas bien.

A ver si lo termino bien que es importante.

Bien está lo que bien acaba. Te diré una cosa,

la reducción, el sabor, el punto de sal, eso dependerá de ti.

Él te puede decir... Sabor, me puse la S de sabor.

Anda. Porque pecaba de soso

y me puse una S aquí y cada vez que hago así...

Te miras, cada vez que echas la sal.

Que tengo memoria de pescado.

¿Te lo llevarías a la cocina contigo?

Cuando quiera, tiene vía libre.

Me dice: "Te veo muy concentrado". Ya venía con prejuicios el tío.

Venía con prejuicios. En fin, José, suerte.

Gracias, caballero.

¿Tienes ahí un bote de azafrán? ¿Ves un bote? Añade la mitad

del bote de azafrán, lo tienes al lado de las cucharas, abajo.

-El toque de toda la vida, ¿no? -Sí, ya no nos hace falta

y seguimos con lo siguiente.

Son... vale.

Te dije que pusieras un azafrán

y pusiste el que te dio la gana, me ha parecido.

-Puse la mitad del botecito, cariño.

-¿Sí? -Me pediste la mitad, no empecemos.

No empecemos delante de estos señores.

-Vale, discutimos en casa.

¿Echo esto? -¿Está hirviendo?

-Casi. -Interesa que no hierva, pues sí.

-No, no hierve. -Ponlo, ponlo.

Un par de minutitos.

Aspirantes, entramos en los últimos 30 minutos.

80, 90 de leche.

Ahí, fantástico, tiene una pinta espectacular.

Venga.

Aquí hay algunos que bien y otros que no tanto.

-Es porque les falta harina. -Vas bien, date, date.

¿Va bien, tráela?

Vuela, tráela.

Vuela, muévete rápido, sabes moverte mejor.

Vas bien, venga.

Lo cuelo y meto aquí el caldo. -Eso es, el caldo

que quede abajo, que nos hará falta y el arroz arriba, cuando esté

bien escurrido, lo pones en la placa

y corriendo al abatidor de temperatura.

Bueno, qué pinta tiene, Dios mío.

-Míralo. -Está bien, está bien,

al baño, ven para acá. -Voy.

-Aquí, donde va Edu, dile que te deje espacio.

-Sí, arriba, arriba.

-Langostino dentro de la bolsa del vacío

y vamos a chafarlo y lo pondremos ahí

en el abatidor de temperatura y así se nos congela.

-Vamos perfecto para terminar el plato a tiempo.

-Estas están mejor, con más harina.

-Venga. -Apaga el fuego y fríe

las ortiguillas.

30 segundos, eh, cuando veas que dora,

con una espumadera la sacas.

Tigre. Aquí estamos.

Te veo con ganas y a lo loco. Estoy muy contento,

he conectado mucho con este hombre y disfrutamos mucho.

¿Cómo está el arrocito? Lo hicimos en seis minutos

y le cortamos... Le darás una doble cocción.

Sí, pero eso ha salido de mí. De ti.

Él me ha dicho: "Acábalo"

y le dije que me dejara hacer una doble cocción.

-Di que sí, que nos saldrá justo de cocción, perfecto.

Bueno.

¿Y esto qué es? Ñora con ajo.

¿Eso se llama? Un ñorajo.

Salmorreta, si no retienes la información, no avanzamos.

No me acuerdo de los nombres, ni me acuerdo de cómo te llamas.

Sergi. Sergi, eso.

Pero de tu cara no me olvidaré nunca.

(RÍE)

Hazme un arrocito bueno. Venga, el arroz, el arroz,

tráelo, venga, tráelo.

Yo me estoy divirtiendo mucho.

-Está congelado. -Está fría esta parte de aquí.

Has bloqueado la cocción, bueno, algún grano

está bloqueado de más. Conserva la cordura, amigo mío.

Venga, ahí me tienes que poner

la misma cantidad de caldo que de arroz.

-¿Lo ves bien de fino? -Está más que bien.

-Perfecto, ¿no?, vale. -Colócalo allí.

-Vamos a acabar eso para congelar.

Vas a ganar una estrella Michelin prontísimo, ¿cómo está?

-Bien, muy cremosito. -Vale, al congelador.

-Y añádete dos cazos de arroz.

-Este sería uno. -Sí, y añádete otro.

Dos.

Has puesto un poco más.

No pasa nada, serás un gran chef porque haces lo que te da la gana.

Vete ya con el salmonete, corta los cuadraditos perfectos.

Que sean iguales, rápido con eso, date vida con eso.

-Voy, voy.

-Vuela, vuela, muévete rápido.

Venga, vuela, tío.

Miré al chef que tenía Saúl y era como el diablo de Tasmania,

le metía una candela y yo miraba al mío

que era como Kung Fu Panda

y pensaba: "Me toca a mí el que le tocó a Saúl

y acabamos peleados".

Maceramos al vacío con un chorro de aceite

de oliva virgen, más rápido, más.

Tritura, pon en el molde un poco de tinta y al congelador.

Va, que vas muy bien.

Al congelador y echamos el arroz dentro.

-Envasa al vacío, rápido, envasa.

Envasa al vacío.

-Ahora, sin miedo, lo cogemos por abajo,

con sal, azúcar, con todo.

Venga, sin miedo.

Perfecto, a la mano, muy bien.

Venga, perfecto, va, a la cámara.

Ya está la temperatura. -Parte las pieles en varios trozos.

-Vale, ¿qué te parece este tamaño?

-Perfecto. -Limpiamos el calamar

encima de la plancha.

Quítale la piel, córtalo por la mitad

y cortaremos en daditos.

En una trituradora pequeña

el isomal y la almendra caramelizada.

Vuela, vuela, vuela.

Ese polvo a un colador, plac, plac.

Rápido. -Muy poco tiempo al horno, ¿no?

-Sí, poco, pero date vida, date.

Venga, vuela.

Muy bien, venga, cierra.

Cierra, cierra.

-Vale, le tiras un sobre de tinta de calamar

y así adelantamos que el esférico aún no está congelado.

-Que quede negro del todo, ¿no? -Sí, sí.

-Vamos, vamos, piñón y aceite, lo emulsionas y lo juntas

una parte pequeña de esto a la vinagreta.

Anabel, veo que tienes el pichón enrollado, ¿qué tal se te dio?

Bueno, el chef tiene que decir de momento vamos bien

con los procesos, ahora estamos con la vinagreta, tenemos el pichón

en el abatidor y luego cortamos el carpaccio.

Pues no corras tanto que vas bien de tiempo.

Pero nunca sobra, al final con el emplatado y demás.

Sí, eso es verdad.

No, vas muy bien. Siguió tus pasos, ¿te hizo caso?

Me hizo mucho caso. ¿Y se ha callado?

Totalmente. Qué maravilla, si conseguiste

que te hiciera caso y se callara, vete contento

aunque tengas el peor plato.

Mucha suerte. Gracias, cariño.

¿Bien triturado también?

-Bien triturado y añadimos la vinagreta.

Atención en cocinas

porque estamos en los últimos quince minutos.

Vete a por la espirulina, tienes que ponerle

un cazo y a fuego fuerte.

-Uno entero, eh. -Uno entero.

Y a fuego fuerte con mucho cariñito.

¿La salsa? -La salsa aquí.

-Ya la tenemos. -Venga.

Rápido, rápido.

Vuela, vuela, vuela.

Vale, date vida, tienes que volar si no, no llegamos.

Dale ahí un colado. Cuidado, cuidado, cuidado.

-Coloca en manga los dos purés tanto este como el otro.

Dos mangas colocadas.

Haremos primero las tortillas. -Venga, las tortillas.

-Aprieta sin miedo. -Vale.

-Aprieta y un poquito hacia los lados.

Ahí.

Con fuerza para que sea finita.

Perfecta, ¿no?

-Vale.

-El caramelo, sácalo rápido. -Me quemo.

-Si quema, se hace de nuevo, perdemos mucho tiempo,

aquí tienes un trapo. -Por culo el trapo.

-Trae, vente para acá, para acá.

Vamos, vale, vale.

Ciérralo como un libro. -¿Así por la mitad?

-Sí, sí.

Dale. -Le doy, eh.

-Sin miedo.

Cuando esté un poco doradita y roja, lo tienes caliente.

Anabel, corta ahí. -Voy.

-El carpaccio helado déjalo.

Muy bien.

¿Está duro? -No está congelado.

Si enfrías, se romperá. -Pues así.

-Sí, venga, perfecto.

Rápido.

Rápido y eso en tres. -Vamos.

¿Está congelado? -Perfecto, sí.

-Sí.

-Prueba otra vez con la máquina y si no, a cuchillo, Anabel.

A cuchillo. -Es a cuchillo porque se rompe.

-Pues a cuchillo. Dicen que la máquina,

el disco como que quema un poco al cortar

y con el cuchillo sale más bueno.

O sea, lo hizo como una gran chef. -Epa.

-¿Corta?

¿Quién te cortó al principio, Anabel?

-Lo destrozo.

Dos, juntamos.

Aspirantes, últimos cinco minutos

y hay que emplatar, perfectamente.

Se rompe. Después de hacer las anteriores

esferas que me salieron perfectas, quizá no lo tenía tan controlado

y sumado a que la esfera no estaba bien congelada

pues ha sido un desastre.

Un poco más cuadrado

y empezamos a emplatar cuando quieras, ¿vale?

¿Me oyes? -Sí.

-Ay. -El problema, nos falta congelar.

-Falta congelación, ya.

Venga, pero esto nos saldrá.

A la tabla, perdón.

-Apago el fuego, pongo la hoja. -Ahora, acuérdate.

-Sí, del revés. -Del revés, echa una gota

de aceite en el centro y con el dedo...

-Para que brille la hoja.

Si ves que poniendo cinco te queda muy basto, cuatro.

Que brille, un poquito más,

un poquito más, ahora que brille, con cuidado.

Emplátalo.

-En el centro.

¿Puedes?

Coge por abajo, sin miedo. sin miedo, sin miedo.

Se rompió, bueno, va. -Te confieso que tengo

un problema con los huevos,

pero esto no te lo diré fuera de aquí porque no suena bien.

Uno.

-Ahí. -Y dos.

Salmón, o sea, salmonete. -Un poco de sal en escamas

encima del caramelo. -Vale.

-¿Cómo? -Un poco, repártelo un poco.

Un poco más, un poco más, un poco más.

Vamos, vamos, vamos.

Aspirantes, último minuto.

Nos da tiempo hasta a limpiar el plato. Venga.

Fantástico. ¡Eh! Que sí. -Vale, mi vida.

Pero no se ha congelado.

Lo has clavado. Lo has clavado.

Un abrazo ahora mismo.

Diez, nueve... Vamos, vuela. Fenomenal.

Ocho, siete, seis,

cinco, cuatro, tres,

dos, uno. ¡Tiempo! Manos arriba.

¡Madre mía!

(SAÚL) Estoy acostumbrado

con mi entrenador a que me den caña.

Ha salido como tenía que salir.

Di que sí. Estoy superorgulloso.

(RESOPLA)

Aspirantes, hay mucho en juego en este reto.

Así que vamos a empezar ya esta cata.

Anabel y Joel, adelante.

(Aplausos) ¡Vamos, Anabel! ¡Venga!

Ahí vamos.

Joel, ven aquí, por favor.

Prefieres aquí con nosotros, que con Anabel.

Estoy más tranquilo. -Me ha cogido mucho cariño.

No me está quedando como una quenelle.

Bien, bien. Está a la altura del emplatado.

Oye, que me tiemblan los glúteos. Vaya tela.

Joel, ¿qué no le has explicado bien a Anabel?

Bueno, Anabel, yo creo

que lo ha hecho todo perfecto. Bueno.

Cuando ves a dos gemelos y no los sabes diferenciar,

a mí me pasa eso. Te lo juro. No sabría decirte cuál es cuál.

Francamente, ella lo ha hecho con una implicación al máximo.

Pero al no poder congelar al 100% el rulo de carpaccio,

cortarlo a la máquina no se podía.

Anabel, ahora me interesa tu versión también.

A ver. Las indicaciones de Joel han sido clarísimas.

Pero en el momento delicado que es a la hora de cortar

el carpaccio, no tenía suficiente frío

y no se podía cortar a máquina. Lo tuve que cortar a cuchillo.

O sea, que culpa de Joel no es. No. Culpa de Joel no es.

En todo caso, mía o del abatidor.

A la hora de deshuesar, si has tardado media hora más

y luego lo metes al abatidor y encima lo abrimos

60 veces la puerta y ya lo has metido muy tarde,

pues no va a congelar, no te va a dar tiempo

a poder hacer ese carpaccio.

Oye, de verdad. Gemelos.

Está claro que tienes un problema con el abatidor,

pero también con el gusto.

Porque el helado este de piñones está terrible, Anabel.

Muy mal emplatado, mal ejecutado.

El resultado no tiene nada que ver con el del chef.

Tiene que estar fino el carpaccio, porque es pichón sin marcar,

con esa grasa que tiene, o es muy fino

o no te lo puedes comer, directamente.

El aliño tampoco es igual al que ha hecho el chef.

Esta prueba sirve para posicionarse.

Y tu plato te posiciona muy bien para Eliminación.

Yo creo que lo ha ejecutado todo bien.

Francamente, si llegamos a tener más tiempo en el abatidor,

hubiese salido. No. Seguro.

Siempre te implicas y le pones ganas.

Sí. Pero el resultado no acompaña.

Pues sí.

Muchas gracias. ¡Ay, pobre, mi niña!

Ya, bueno. Así es. Delante de cocinas.

Ánimo, cariño. -Bueno, chicos, es así.

Ánimo.

Ánimo, cariño. Joel, no sufras más por Anabel.

Muchas gracias por venir. Un placer.

(Aplausos)

Gracias. Hasta luego. -Lo has hecho muy bien.

Gracias, Anabel. Tú más.

A Joel lo quiero ya las dos semanas que quedan

conmigo, de cabecera. Es mi ángel de la guarda.

Pues llega ahora el turno de Patricia

y de Fran López. Adelante los dos.

Qué presión también esto, eh.

Caminar al lado de dos Estrellas Michelín.

Patricia, ¿estás satisfecha del resultado?

Estoy muy contenta. Nos ha faltado un poco de tiempo,

pero de sabor está muy rico.

Y el abatidor para congelar el esférico

no ha tenido la potencia que necesitábamos.

Esto es como darle la culpa al horno.

No. Los aparatos siempre funcionan igual.

Y este abatidor es maravilloso.

Lo que pasa es que has metido las esferas tarde

y ese es uno de los problemas.

Tu problema es que no has entendido

que no es un esférico al uso.

Son dos semiesferas congeladas

que se juntan, se hace una bola, se pincha con un palito

y se pasa por gelatina vegetal. Se descongela

y queda como un esférico. Eso lo he entendido.

Esta parte del plato no está.

Estaba. No estaba porque esta bolita

está bien ejecutada. Puede estar ahí tres horas

y la bola seguirá estando igual.

Pero que ha estado mejor que ahora.

Hombre, claro. Mucho mejor.

Cuando dimos el tiempo, ¿estaba perfecto?

Perfecto nunca ha estado. Ya está. Punto.

Pero estaba mejor. ¿Qué más me da

si, en su momento, estuvo bien?

Yo fui joven en su momento y mira cómo estoy.

Bueno, que estaba un poquito mejor.

Pruebe usted, chef, por favor.

Lo primero que tienes que entender,

es que buscamos la excelencia.

No me sirve que me discutas si está medio bien o mal.

Cocinas hay dos: la buena y la mala.

La receta bien ejecutada y la que no.

Bien ejecutada está esta bolita, que hago así, ¡pim, pim!

La reviento y tengo una salsa y este esférico cumple una función.

Ahí no está. Sale bien o te la pegas. Y te la has pegado.

Dicho esto, el arroz está bastante rico.

Las cremitas bien. Falta recrear ese juego

que el chef quiere aplicar a su plato

y que en el tuyo no se ven.

Patricia, el arroz está muy bien ejecutado.

Te ha faltado terminarlo perfectamente

para que tuviese la estética que tenía el de Fran.

De guiso y de gusto, muy rico.

(AMBOS) Saboooor.

Yo estoy muy contento cómo ha trabajado.

Lástima el esférico. Pero yo creo que ha sido un gran trabajo.

El esférico era la complicación del plato.

Hacemos unos platos con las mismas dificultades técnicas.

La dificultad técnica del plato de Patricia

era el esférico y no lo ha sacado.

Bueno, yo creo que hoy

no llego ni a media Estrella Michelín.

No me ha congelado. -Ni a mí.

Me lo ha enfriado. -Ha faltado tiempo.

No tenía el caldo listo. -Da igual, cariño.

Rodrigo de la Calle y Edu Soto, vuestro turno.

(Aplausos) ¡Venga, tigre!

Representación.

Me encanta lo del cartelito, Rodrigo.

Como en las olimpiadas. -Yo soy el abanderado.

Suerte. -Gracias, amigo.

Si estaba el plato mejor que el mío.

No tenéis ningún motivo para darnos el delantal negro.

He aprendido muchísimo. Me lo he pasado muy bien.

Muchas gracias. Y estas hojas que se ven aquí,

que estaba a punto de extinguirse

y las ha recuperado y ahí están en el plato.

Me parece muy bonito. Ya que las ha recuperado,

vamos a comérnoslas. No las dejes en el tupper.

(EDU) ¿Cómo las voy a dejar aquí?

Te he dejado un tupper que a saber lo que pasa.

Igual, se lo llevan o lo tiran. Quita, quita. Yo lo echo el plato.

Toma, anda. Empieza tú. Esto está buenísimo.

Lo he probado. ¿Te ha gustado?

Está buenísima. Es agua de mar.

¿Qué tal ha sido trabajar con Edu? Buenísimo.

Muy fácil, porque se ha dejado hacer.

Le he ido diciendo lo que tenía que hacer

y él ha tenido bastante iniciativa.

Se le ve... Se le ve puesto.

(Risas) ¿El qué?

Oye, tenemos, por ahora,

el emplatado más similar al del chef.

¿Has hecho alguna vez un pichón?

Tenía la carne pegada. Muy pegada. Tenía...

Es importante coger un poco del alioli de espirulina.

Es un sabor potente. Está bien hecho.

El punto del arroz está bien. Es bastante similar al del chef.

No te puedo pedir más. Gracias.

Está bastante clavado, quitando el color del arroz,

que algo no le has echado ahí. ¿No, Rodri?

Un poco más de licuado. Sí puedo defenderle un poco

en que, a lo mejor, esas que has puesto,

tenían menos clorofila, pero es por echarte un cable.

Se pueden decir infinidad de cosas. Falta sal, falta color

y la cantidad de ficoide glacial de esta planta,

si está en peligro de extinción,

no hace falta que pongas tres kilos.

La vas a volver a extinguir tú. Vale.

No tiene más defectos. Es un buen trabajo,

una buena réplica del plato. Felicidades, hermoso.

¿Hermoso? Gracias, gracias.

(EDU) Tengo que ir a comerlo a tu restaurante.

(RODRIGO) Como no vengas, pido el divorcio.

Y menos mal que no firmamos aquellos papeles en el juzgado.

Menos mal, porque si no, ahora tendríamos un problemón.

Di que sí, di que sí.

Bueno, Silvia, te veo concentrada mirando los dos platos.

¿Encuentras las diferencias?

Sí. Aquí la hoja está clavada en el aguacate.

Y me ha faltado un minicilantro aquí.

Creo que vamos in crescendo, porque hemos empezado a mal...

Perdón, Anabel. No, no. De terrible puedes decir.

Hemos ido mejorando un poquito con Patricia,

un poquito con Edu, que era el mejor.

Pero es que este plato es idéntico al del chef.

¿En serio? -La he visto trabajar

superconcentrada. Me seguía a cada paso que le iba dando.

Y yo creo que... ¿Te la llevarías de prácticas

a tu restaurante? Mañana mismo.

Estéticamente, está muy clavado.

Y el sabor, pues es una pena porque...

¡Eh, eh, eh!

¡Toma ya!

Vale. Como se parecen tanto, no habrá diferencia.

Estos son caballeros y lo demás son tonterías.

(SILVIA) Samantha se quedó a dos velas. Le haré uno.

Se lo prometo.

¿No os vais a disculpar? "Perdona, Samantha".

Una frase, un guiño. No. Pero te voy a contar el sabor.

Lo vas a entender. A ver. Dímelo.

Tiene ese toque que te da la oblea,

del taco, maravilloso, que se quedó un pelín crujiente.

Tiene ese toque justo de picante, del aguacate,

del crujiente del bacalao.

Están todos los matices con todos los elementos

que llevaba el taco de Óscar. Con lo cual...

¡Ándele! Felicítele usted.

Enhorabuena. -Ha sido un placer.

(ÓSCAR) Es muy buena pinche. Más que pinche,

es una buena ayudante de cocina. -¡Uh!

¿Qué te parece? Por algo se empieza, ¿no?

¿Con qué plato te quedarías tú, José?

Ahora, ahora. Si no, no estaban iguales.

Me quedaré con el de la derecha.

(JOSÉ) ¿A que hubieras hecho igual? -Claro.

Lo he intentado romper.

Me ha costado mucho romper tu huevo.

Íbamos muy bien hasta que, como dice un amigo mío argentino,

se me rompieron los huevos, boludo.

Se me rompen siempre los huevos.

Es una técnica muy complicada.

Y mínimamente que el huevo, en cualquier parte de la yema,

esté medianamente... Tenga un poquito de nada.

Exactamente. -Si no me dais huevos

que estén bien... Si no tiene la culpa el abatidor,

tiene la culpa los huevos. El abatidor funciona perfectamente.

Me ha funcionado. Me he ido a refrescar un rato.

(ANABEL) Siento frustración de que no me haya salido bien.

El proceso de elaboración, él me decía que iba todo bien.

Hasta que dejó de ir bien a la hora de la verdad.

Entonces, me siento frustrada.

Ya nos puede sorprender el sabor, porque aquí...

Romped el huevo, mezcladlo bien.

Este es el fideo del chef y este es tu fideo.

El fideo de Corbachef.

Esto lo ves y te apetece metértelo en la boca

porque es finito y desliza.

Esto es un mazacote que no hay por dónde cogerlo.

Tienes una salsa de setas que es lo mejor.

Una pasta recocida y hecha un pegote.

Y la yemita de huevo que... Es un plato sencillo.

Me sabe mal porque lo que tú necesitabas hoy,

era hacerlo bien. Silvia mantiene una actitud muy regular

y hoy ha hecho lo que se tiene que hacer

cuando llegamos al final,

que es, no solo mantenerte, sino brillar.

¡Pam! Hacerlo muy bien. Por desgracia, tu plato está

al nivel del de Anabel.

Por mi parte, puedo decir que ha hecho un gran trabajo.

Ese último toque, la yema, ha sido la que nos ha roto

todo el juego y el sistema que pretendíamos.

Pero estoy muy orgulloso de lo que ha hecho,

porque los platos que, quizás, sean más sencillos,

se convierten en mucho más complicados.

Si se tuerce mucho y me echan,

estoy llamando a tu casa. -Yo tengo allí

una barra gastronómica donde hay cinco cocineros,

en uno de ellos, te pongo a ti. -Todo lo que no sean huevos,

lo tengo bien. -Vale. Sin problema.

Vamos a por la última cata de esta prueba.

Saúl y Álvaro. No sé qué le habrás hecho,

pero lo he visto sudar casi más que en las olimpiadas.

(Aplausos) Lo ha matado.

Te ha hecho trabajar, ¿eh? Sí, sí.

¿Estás contento con el resultado? Creo que sí.

He aprendido técnicas nuevas con el obulato,

que nunca había trabajado con él y esa técnica me la guardo.

He estado muy a gusto con él. Me ha encantado.

Te llega a tocar el pichón y te cagas.

Siento mucho decirte que ha mejorado tu emplatado.

Es espectacular. Felicidades, Saúl.

Samantha tiene una debilidad con Saúl tremebunda.

Lo sabéis, ¿no? -Sí, sí.

¿Qué os pasa? No. Nada, nada.

Nuestros temitas.

Están conspirando por ahí. -De Saúl, vamos,

te gusta el emplatado y el no emplatado y...

(EDU) Aparte de su físico romano, cocina muy bien.

Y felicidades, hijo. ¡Hala! Para adelante.

¿Cómo lo ves, Álvaro? A ver.

Exquisito. Muy bien. Muy muy bien.

Lo ha plasmado. ¡Oh! ¡Qué pasada? Me gusta.

¿Está rico? -Lo ha traído hasta aquí

con la cocina y me parece genial. Enhorabuena.

Pero era el más fácil el de Saúl.

Hay un problema aquí. Que lo pruebas,

te sabe tan rico y dices: "Joder, parece que es fácil".

Y es un diez.

Está replicado perfectamente.

Ha currado y le ha dado caña, eh. -Sí.

Tu plato tenía dificultades. Había un trabajo con ese obulato,

ese papel de arroz. Tus compañeros dirían:

"No me ha quedado bien porque el horno no funcionaba".

Había una gelatina. Tus compañeros dirían:

"No me ha gelificado porque la nevera no estaba fría".

Aquí no hay excusas. Hay un trabajo hecho con ganas,

hecho con motivación, hecho con seriedad, con rigor.

Esto está buenísimo. Si llevas esas mismas cualidades

a las olimpiadas, seguro te traes algo para acá.

Enhorabuena. Lucharemos por ello.

(Aplausos) A los dos.

(VITOREAN) -¡Ese campeón!

Algo de bueno tiene que tener perder musculatura.

Corbacho, ¿qué decías? He escuchado algo

de "peor será la caída".

¿Eso dijiste? -No. Que más dura será la caída.

Pero no la de Saúl. En general. -Ya, ya. Tienes más labia...

¡No me aprietes, Saúl! ¡No me aprietes!

Álvaro, gracias por los platos

que nos has traído. Son maravillosos.

(Aplausos) Adiós.

Gracias. Adiós, Álvaro.

He sido una experiencia inolvidable.

Te debo una visita. -Por supuesto.

Espero que estés por allí. -Seguro que sí.

Jueces, necesitamos tres nombres. Los dos mejores,

que ya sabéis que serán los capitanes

en la Prueba de Exteriores. Y el del peor,

que se llevará ese delantal negro desde esta misma prueba.

¿Quién será? ¿Quién será? Pues Corbacho.

Claro. Oye, venga. Si tienes que estar mejor,

que me lo den a mí, cariño. -Si te vas a calmar.

Si te vas a tranquilizar... -No sabes lo que ha sido.

Que me lo den a mí y así nos relajamos.

¿A ti te va bien que me lo den a mí?

No. Me va a dar igual. No. Abdicar no se puede.

No se puede abdicar de nada. No.

Lo tenemos. Sí.

Acabáis de enfrentaros a la prueba de fuego

para cualquier aspirante de "MasterChef".

Recrear platos de alta cocina de chefs con Estrella Michelín.

Es verdad que habéis contado con su ayuda.

Sin embargo, el cocinado era

solo vuestra responsabilidad. Hemos visto inseguridad

y, en algunos de vosotros, errores de principiante.

No me miréis a mí, por favor.

Pero es justo decir también que hemos visto, una vez más,

talento para la cocina. Estamos orgullosos

y vosotros también tenéis que estarlo.

Gracias. Dos de vuestros platos

han destacado por encima de los demás.

Sobre todo, porque habéis captado la esencia del plato original

y habéis entendido las intenciones del autor.

Y esos aspirantes que asumirán las capitanías

de los equipos en el siguiente reto son...

Silvia y Saúl.

(Aplausos) Enhorabuena a los dos.

¡Una maravilla!

Y de los dos, el mejor ha sido el plato de...

Saúl.

(Aplausos) Enhorabuena, Saúl.

Muchas gracias. -¡Bravo, Saúl!

Felicidades.

Y en el otro extremo, ha habido un aspirante

que no ha estado a la misma altura que sus compañeros.

Como... Solo quería decir una cosa.

Como el delantal negro está entre Anabel y yo

y, por lo que conozco a Anabel, creo que el delantal negro

le puede afectar mucho en la Prueba de Exteriores,

a mí no me importaría ir a la Prueba de Eliminación

para que Anabel... Fenomenal.

Ponte de juez y yo me pongo de concursante.

¿Lo estás diciendo en serio? No, mi vida.

(JOSÉ) Los jueces, cuando te metes en su trabajo...

(HACE BURLAS) "¿Quieres ser jurado?"

No. No quiero ser jurado. Soy aspirante.

El veredicto lo dictamina este jurado, José.

Vale. Única y exclusivamente.

La decisión está tomada. O.K.

Dicho esto, el aspirante que se pone directamente

el delantal negro es...

Anabel.

Tranquila, que puedes con eso y más.

(ANABEL) ¿Cómo voy a estar con el delantal negro?

Pues así. Abatida.

Anabel, tienes el delantal negro, pero cocinas

en la Prueba de Exteriores. No me falta de nada.

José, ¿estás preocupado por si te toca en tu equipo?

Qué va. Estoy preocupado porque sé que...

porque sé que hay gente que le puede afectar más que a otra.

No estoy preocupado por nada más.

Somos aspirantes como seis torres

y nos apoyamos unos a otros. Simplemente. Ya está.

Dicho eso, iremos a muerte. -Sí.

Hay que ir por la Prueba de Exteriores.

No puedo bajar la guardia ni desanimarme.

"Como voy a eliminación, qué más me da

que vengan conmigo". No, no. No voy a hacer eso.

Bueno, aspirantes, pues tenemos capitanes: Saúl y Silvia.

Y atención, chicos, porque vuestra capitanía

va a empezar ahora mismo.

Saúl, vamos a empezar por lo fácil: el color.

¿Rojo o azul? Azul mismo.

Pues el delantal de capitán

del equipo azul es el tuyo. Gracias.

Silvia. Silvia, tú serás la capitana

del equipo rojo. Yo estoy intrigadísima.

Pues ahora, Saúl, tienes que ir eligiendo

miembros de tu equipo. Los elegirás de manera contraria.

Es decir, me tienes que decir con quién no quieres cocinar

y, por lo tanto, irá al equipo de Silvia.

Ya verás como a mí me escoge la primera.

José y Patri. Me gustaría que fueran conmigo.

Así que, por descarte... no quiero con Anabel y Edu.

¿Después de lo que he hecho por ti?

(ANABEL) Se la tengo guardada.

"Lo que te hizo en El Rocío. Hay que ver".

No me ha elegido ni una vez.

No quieres trabajar ni con Anabel ni con Edu.

No es que no quiera trabajar con ellos,

es que con Edu ya trabajé el anterior.

Ahora me apetece con José y con Patri.

En realidad, he trabajado con todos.

He estado a gusto con todos. Por descarte, pues...

(SAÚL) Los descartes no me gustan ni lo negativo de los compañeros.

Porque, al final, todos tenemos el mismo nivel.

¿Quién soy yo para decir que no quiero contigo?

No me he enterado bien. ¿Con quién no querías?

Sí. Yo también me he hecho un lío.

Contigo no quería y contigo no quería.

Dame otro. No te había entendido.

Con ellos dos, no querías. No es que no quiera...

La acumulación de delantales, lo mismo, puntúa.

Oye, con tres delantales, ¿qué me dais?

¿No habrá otro más? Y al conseguir tu tercer delantal,

te llevas una batidora. Yo, en exteriores, me vengo arriba.

Muy arriba. -Te tienes que sacar alguno.

Porque no vas a poder. -No me importa.

Venga, chicos. Todos arriba porque todos vais a aprender

una importante lección.

Un cocinero debe estar preparado para trabajar

bajo cualquier circunstancia y con cualquier compañía.

Algún ser que no nos va a venir ni gota bien.

Bajo cualquier circunstancias. Igual, nieva.

-Y compañía. -Ahí, amiga.

¿No nos meterán en un zoo

en la jaula de los leones a cocinar, no?

Yo qué sé. Estos están muy locos.

Esta semana, viajamos a Galicia para disfrutar

de una de las zonas más misteriosas

y desconocidas de España: la Ribeira Sacar.

Enclavada entre el sur de Lugo y el norte de Ourense,

es uno de los mayores tesoros naturales de todo el país.

Además de naturaleza, la Ribeira Sacra puede presumir

también de belleza arquitectónica.

De hecho, tiene la mayor concentración

de iglesias y monasterios románicos de toda Europa.

Pero este enclave no solo es mágico para la vista.

También lo es para el paladar.

En las laderas del río, hay viñedos milenarios

donde se cultiva una de las variedades

más importantes: la uva mencía.

Cultivarla no es nada fácil.

El terreno es tan escarpado, que su cultivo se ha ganado

el título de viticultura heroica.

¡Pero bueno! ¿Cómo estás? Buenos días.

Bienvenido. Gracias por invitarme.

Bueno, este sitio... esto es la bomba, ¿no?

Es genial. Un espectáculo.

Hay un dicho: "El Miño lleva la fama

y el Sil lleva el agua".

Fíjate. Es un río muy caudaloso.

Desconoce el gran público que se haga un vinazo aquí.

Pero hay una uva aquí maravillosa.

Aquí se consume, sobre todo, vino tinto.

Es variedad Mencía. Se cultiva la vid en bancales

y se practica la viticultura heroica.

¿Por qué se llama así? Se llama heroica porque son héroes.

No solamente hay que ser viticultor.

Hay que ser marinero. Hay que ser cantero.

Eres mula de carga también.

Estamos hablando que son las laderas

donde están las vides. Exactamente.

Gracias. Hola. Buenos días, Pepe.

Bienvenido a nuestros viñedos. Gracias.

¡Madre mía! ¡Esto es increíble! ¡Esto es una locura!

Por Dios, Chus, ¿quién es el héroe que monta aquí una viña?

Mi marido. O sea, que yo llego ahora aquí,

vendimio, saco las uvas,

¿y me las llevo allí arriba? No. Ahora las bajamos

en ese teleférico hasta ahí abajo

y las pasamos a la barca. Antiguamente, se subía arriba.

Bueno, Chus, yo te dejo porque tengo

la prueba de cocina a punto de empezar.

No me fío de Jordi y de Samantha que me la lían.

Gracias, Chus. Venga. Chao.

Aspirantes, bienvenidos. (TODOS) Gracias.

Como podéis comprobar, nuestra querida Silvia

no está hoy aquí. Aunque ella es fuerte y luchadora,

se ha puesto enferma y no está en condiciones de competir hoy.

Sin embargo, correrá la misma suerte

que su equipo. Equipo rojo, si ganáis,

Silvia se librará de la Eliminación.

Y si perdéis, tendrá un delantal negro

esperándole en las cocinas de "MasterChef".

Así, como el tuyo. Bueno.

Eso significa que por mucho que hoy trabajes,

no hay quien te libre de la Prueba de Eliminación.

Soy parte del equipo y voy a trabajar sin pensar

en el color del delantal que llevo.

Intentaré hacerlo lo mejor posible

y currar a tope. -Ahí está.

(EDU) Quiero pensar que trabajará

como si llevara un delantal rojo.

Es más. Le miro el delantal y cada vez lo ve más rojo.

Equipo rojo, veo en vuestras caras preocupación.

Y, además, lo entiendo. Es injusto que os enfrentéis

a esta prueba con un aspirante menos.

Por suerte para vosotros, hemos encontrado a alguien

que, además, conoce muy bien la cocina de la zona.

¡Huy! Y ese ayudante es...

Francis Lorenzo. ¡Hombre, Francis Lorenzo!

(Aplausos) ¿Qué tal?

¿Qué tal? ¿Cómo estáis? Bienvenido.

Somos el equipo variopinto. -Ya veo.

Multicolor. Os faltaba el blanco. Ya estoy aquí.

Bueno, Francis, bienvenido a "MasterChef".

Y gracias por aceptar esta apresurada invitación.

Gracias a vosotros. Es un placer estar aquí.

Es una responsabilidad, pero intentaré ayudar.

No sabes dónde te has metido.

Bueno, Francis, puedes unirte a tu equipo.

Somos equipo rojo, aunque no lo parezca.

Lo siento por vosotros. -Que no, hombre.

(ANABEL) Es un alegrón, porque es de Galicia. Sabe lo que se cocina.

A muerte. Con Francis, a muerte. Ha sido una idea maravillosa.

Aspirantes, ya sabéis que para ganar "MasterChef",

es fundamental que seáis capaces de creceros

ante la adversidad y de sacar adelante el cocinado,

independientemente de con quién estéis trabajando.

Saúl, capitán del equipo azul, y Francis, sustituto de Silvia,

capitana del equipo rojo, cambio de equipos.

¿Cómo? -¿Qué?

Vosotros dos pasáis al equipo contrario.

¿Yo me voy al otro equipo? -Ya empezamos.

¡Hombre! No querías cocinar

con nosotros, eh. -Yo encantado.

Sí, sí. Mira cómo se refrota ahora.

-Encantado. -Por fin tenemos un gallego

en el equipo. -¡Bien!

Patricia, ¿te alegras de haber perdido a Saúl como compañero?

¿Te has alegrado? -No me he alegrado.

Cuando ha habido el cambio, te has puesto emocionadísima.

Bueno, porque Francis es gallego y lo habéis dicho,

controla la cocina tradicional. Ya, ya.

Han exagerado un poco. Vale, vale.

Saúl, ¿tú te alegras tanto como se ha alegrado Patricia?

No. Pero bueno. -¿No te has alegrado?

¿Cómo que no te has alegrado?

No. Es que Saúl no quería trabajar

con vosotros dos. Eso es así.

Sí quería. Pero con ellos dos no he trabajado tanto

como con ellos. -Qué liantes sois.

Por cambiar un poco. Estoy muy a gusto con ellos.

"Estoy muy a gusto con ellos".

Los piragüistas son así.

Un día reman de la derecha y otro, de la izquierda.

Tienen un poco ahí... Sí. Lo vamos a bordar.

Bueno, pues, entonces, solo me queda una opinión

que escuchar, la de Francis.

Yo estoy entre asustado y muy asustado.

Pero, equipo azul, es injusto que Francis que viene

en calidad de ayudante, tenga que asumir esa responsabilidad.

Así que, José, Patricia, ¿quién de vosotros dos

será el capitán de vuestro equipo? Patricia.

(RÍE) -Me has dejado...

-¿Tú no? -No. Yo fui la anterior.

Soy yo. Venga. Saúl, serás el capitán

del equipo rojo. Perfecto.

Saúl, José, venid a por vuestros delantales

de capitán. Ah, el rojo.

-Ponte el rojo. -Tú eres rojo.

(JOSÉ) Contento con mi tropa, con Patricia y Francis.

Los pondré firmes, que no me pase como la primera vez

que fui capitán, que me acusaron de flojo.

En todo este tiempo, sin haber sido capitán,

he acabado haciendo de capitán.

Entonces, creo que me llega ahí en un buen momento.

Mucha atención, aspirantes, porque el cambio de equipo

de capitanes no es la única dificultad

a la que vais a tener que hacer frente.

(ANABEL) No tenéis fin. No tenéis fin.

Cada uno de nosotros hemos preparado un privilegio

para nuestro equipo y está dentro de estos sobres.

Saúl, por haber sido el mejor de la prueba anterior,

vas a ser tú el que decide qué juez va con tu equipo.

Pepe. Pepe. -Elige a Pepe,

que Jordi le tiene manía a esta.

Que Jordi me odia. -Le tiene manía.

Pero no puede ser que, en ocho programas,

pierda Jordi. Tiene que romper la racha en algún momento.

Si tú tuvieras una piragua que no gane ni una sola olimpiada,

¿te quedarías con la misma o la cambiarías?

(SAÚL) Democracia. -Pepe. Mójate.

-¿Yo de desempate? ¡No quiero! -Pero mojaos.

¿Pero dónde vas? Venga, va. Jordi.

Vamos a romper la mala racha.

Vamos a ver. Esto es.

Anabel, dame un achuchoncito, pichoncita mía.

Mira lo que te has ganado.

Cómo lo vamos a pasar. Equipo rojo, os vais a arrepentir.

Ya lo veréis. Hombre.

Ahora toca descubrir qué ventaja

os ha preparado cada uno de ellos.

(JOSÉ) Por si no había suficientes sorpresas

con los cambios de miembros,

cambios de capitanía, aparecen sobres.

Podréis robar un utensilio de cocina

al equipo contrario. -El fuego.

-Tú a pensar. -Anabel, por Dios.

Vamos con José. Podéis robar un ingrediente

al equipo contrario. -¡Ostras!

No soy un ingrediente. (SAÚL) Nuestra ventaja es robar

un utensilio. Ellos, un ingrediente.

Si sabemos utilizar nuestras armas,

son igual de peligrosos.

El menú de hoy consta de cuatro platos.

Un entrante: empanada de zamburiñas.

(FRANCIS) Qué bien. (PATRI) ¿Se te da bien?

Hombre, empanada en Galicia...

Si el tema es si la controlas.

Un primero: trucha con grelos y cachelos.

Vamos muy bien. -¡Bien!

Bueno estará. Lo que no sabes, es el trabajo que hay.

Un segundo: jarrete de ternera gallega

al vino mencía con puré de castañas.

El primero y tercero, chungo. Postre.

Bica con salsa de cerezas.

Eso lo hago yo. Ese sé cuál es.

Nada. Quedaos con los cuatro,

porque Francis se lo hace él solo.

¿Sabes cuál es el clave? Que esté esponjosa.

Saúl, te queda un último privilegio

por haber sido el mejor de la prueba anterior.

¿Qué dos platos quieres que cocine tu equipo?

¿La empanada y la ternera? ¿O la trucha y el postre?

¿La trucha y el bizcocho? -Venga. Trucha y bizcocho.

Equipo azul, vosotros cocinaréis empanada y ternera.

Perfecto. Muy bien.

Aspirantes, hoy cocinaréis para 60 comensales,

entre los que habrá familias gallegas

que se dedican a la viticultura heroica.

Muy bien. Va por ellos.

Nuestro supermercado proveedor de alimentos,

os facilitará los ingredientes necesarios para cocinar y donará

el excedente que no utilicéis a comedores sociales.

Disponéis de 120 minutos de cocinado.

Y nos vamos a conceder ni un minuto más.

¿Lo tenéis claro? (TODOS) ¡Sí, chef!

Pues a cocinas en tres, dos, uno. ¡Adelante!

¡Vamos! ¡Vamos! -¡Venga!

¿Por dónde se va? -Por favor.

Oye, no me empujes. -Venga. Posiciones.

Venga, chicos. Dejamos esto aquí detrás.

Equipo rojo, equipo azul, mucha atención

porque llega el momento de la verdad.

José, tienes una ventaja muy importante.

Robar un ingrediente al equipo contrario.

Cualquier ingrediente, menos los principales

que impediría que saliesen los platos.

La trucha, por supuesto, la levadura,

la harina y los huevos del postre.

Junto con el azúcar. Con eso, pueden hacer el postre.

-¿Con qué? -Con todo lo que ha dicho.

Huevos, levadura, harina. Puedes darte un paseo

y ver los ingredientes que les puedes quitar.

Como te acerques por aquí, te tiro un cachelo.

Te veo más nervioso que el equipo rojo.

Parece que te están robando a ti.

Confío en mi equipo plenamente. Y yo en los míos.

Son rateros profesionales. Por eso.

José, ¿qué ingredientes

quieres robar al equipo rojo? La nata.

¿Y por qué la nata? Porque creo que dificulta

la elaboración de la bica. -Eso es así.

Ya ves, Saúl, cómo van las cosas. Hay que ponerse duro.

-No me siento tan mal. -Saca pecho.

Como no me fío de ellos, cógela, José.

¿Un poco en el bolsillo? -Este se lleva hasta los cachelos.

El equipo rojo se ha quedado desnatado.

Tranquilo, equipo azul, que ahora le toca a mi equipo.

Espíritu olímpico siempre.

Saúl, tenéis que robar un utensilio de cocina,

pero ningún electrodoméstico que impida que los platos salgan.

Vale. No puedes robar, por tanto,

ni el horno, ni las vitrocerámicas ni la olla exprés.

¿Lo tenéis claro? ¿Queréis la espatulita?

Saúl, puedes pasear por la cocina y echar un ojo.

No se puede entrar con zapatillas deportivas.

Está la sala muy llena. -Me habéis roto todos los planes.

-DNI, por favor. -Déjame pasar.

A ver qué hacemos.

-Yo le quitaría el rodillo. -No lo veo justo.

Saúl, por favor. De verdad, tío. Quita las bandejas de horno.

No se puede quitar el horno, no se podrán quitar las bandejas.

Claro. -Entonces, ¿qué le quitamos?

¿Un cuchillito pequeño? Sí.

Hijo, un rodillo. Un algo.

Quítale la espatulita. Y ya nos apañamos.

No te enfades conmigo. Bueno.

(SAÚL) Lo veía desproporcionado.

Que de un postre nos quiten algo tan importante como la nata.

Intenté ver qué les podía coger.

No veía nada con qué fastidiarles.

Saúl, por favor. De verdad, tío. El rodillo.

Quítale el rodillo. Yo escucharía tus compañeros.

El rodillo aunque sea, es que de verdad.

Venga, va, el rodillo. Rodillos fuera.

Adelante, por favor. Venga.

¿Te llevas los tres? (RÍE)

Anabel. ¿Qué?

¿Estás contenta con la decisión del capitán?

Bueno, igual le canonizan. Igual le canonizan.

Y, Edu, tampoco te veo muy contento.

Yo creo que salimos perdiendo. No hay para tanto,

es cuestión de echarle un poquito más de huevos.

¿A la masa? No pasa nada, vamos a salir de esta.

Venga.

Has estado blando.

Vamos. Aspirantes, para que todos

dispongáis del mismo tiempo de cocinado

empezará a trabajar el equipo azul

y 15 minutos después el equipo rojo.

La suerte está echada. Así que, equipo azul,

¿estáis preparados para empezar a trabajar?

¡Sí, chef! Eso espero.

Porque vuestro tiempo

de cocinado comienza en tres, dos, uno, ya.

Arrancamos. Medio litro de aceite

en cada olla y empezamos a laminar ajitos.

Tienes aquí ya.

¿Voy con los ajos yo? -Venga.

20 dientes.

Haz tú 10 y hago yo 10. -Vale.

Joder, tranquilo, Francis.

Mira, hay una cosa para pelarlos.

Nos lo enseñó Jordi. Dos boles y pam, pam, pam.

Patri, las cebollas te las corto...

Dime, en cuatro, ¿no? -Sí.

Cuatro y picamos. -Sí, picamos todo.

¿Has hecho ya los 10? -Casi, casi. Toma, ya está.

¿Te los paso ahí o cómo? -Sí.

¿Estás pelando con el método Jordi Cruz?

Método Jordi Cruz. -Perfecto.

¿Qué hacemos con la nata? Hay que solucionar eso.

Podemos hacer una masa madre

que suba mogollón con la levadura.

Te vas a poner lo primero. Es que luego hay que hacer

cebollas, patatas, los grelos, todo.

Tienes que darte un brío pelando patatas...

Vamos a concentrarnos porque hay que sacar los platos bien.

Es todo muy laborioso.

Yo voy a ponerme con la masa madre

pero enseguida me pongo con vosotros.

Venga, chicos. Va, va, va. -Vamos, ¿eh?

Vamos a dejarnos la vida, chicos.

Venga, chicos, tranquilos. Prueba la picadora

con los ajo, Patri, cuando puedas.

Lo primero que picaremos es el ajo, después la cebolla.

Por orden de sofrito, ¿vale?

Oído. -Estoy en el ajo.

Oye, chicos, le voy a meter más aceite a las ollas

para que tengamos más para la masa.

Perfecto. -Capitán, el ajo lo tengo.

Estoy viendo que aquí vamos a necesitar más.

Francis, medio en esta olla y medio en la otra olla.

Vale, pero espera, que tendríamos que tener

la cebolla picada. -Vale, pues para.

Sácalo de ahí, que si no se nos quema.

No pasa nada. -Cuando tengamos picado todo

lo vamos echando a la olla.

¿A qué me voy entonces, a las cebollas ahora?

Ponte con pimientos. -¿Todo rojo?

Sí. -Y qué hago, limpio por dentro.

Lo abres, quitas las pepitas, lo dejas en trozos.

Porque también lo llevaremos a la picadora.

(RESOPLA)

Buah. -Empezamos ya.

A ver si empezamos ya.

Pues ya ves, Francis, aquí estamos cocinando.

Estoy alucinando.

Dándonos caña. -El estrés.

Robándonos las cosas unos a otros.

Te veo bien, capitán, te veo metido.

Venga, vamos ahí.

Okey, los pimientos están, las cebollas también.

Voy a tomates. -Tomates, vale.

Los tomates son bastante pequeños.

Entonces creo que deberíamos poner más.

Sí, son pequeños, eso no es tomate grande.

Tenemos que poner tres. -El doble, 20.

20 o 30, ¿vale? -20 o 30, perfecto.

Equipo rojo. Sí.

Vuestro tiempo de cocinado está a punto de comenzar.

¡Sí, chef! -Te vamos a hacer ganar hoy.

Pues a cocinar en tres, dos, uno...

A ganar, vamos.

Venga, va, a tope, ¿eh? -Muy bien.

Que hay mucho curro, ¿eh? -Vamos allá.

Bueno, Saúl, te veo que tú

te vas a encargar de las truchas a lo loco.

Sí, me voy a poner con ellas a tope.

Venga, hay mucho curro ahí y hay que hacerlo rápido, ¿eh?

¿Se te resbala o qué? Un poquito, sí.

¿Quieres un truquito sencillo? Por favor, lo necesito.

Mójate los dedos en sal.

Coge la cabeza. ¿Se mueve?

Vale, importante no aplastarla así.

Se coge con cariño, ¿vale? Vale.

¿Tenemos organización aquí? Está Edu con el postre.

Está Edu con el postre. Sí, con la masa madre.

¿Cómo solucionamos el tema de la nata?

Yo te daría un consejito.

Me preocupa poco porque hay muchas recetas de bica.

Hay una que lleva una nata montada, sí.

Pero hay una receta tradicional de bica que no lleva nata.

Lleva una masa madre que se deja fermentar.

Una mantequilla bien aireadita,

unos huevos que se van echando de uno en uno.

A eso le echamos los pedacitos de masa madre

y es como una masa de pan dulce muy rico.

Que acaba siendo un bizcocho muy esponjoso.

¿Iremos por ahí? Van por ahí los tiros.

Imagino que Eduardo está preparando una masa madre.

Sí, señor. ¿Cuánta harina hay aquí?

Hay dos kilos de harina.

¿Echaremos un litro de agua tibia?

Un litro de agua y 400 de levadura.

Maravilloso.

¿Hemos recuperado al masas de Carabanchel?

¿A la Masa de Carabanchel?

¡La Masa de Carabanchel está a tope, joder!

¡Cómo te quiero!

Bien, el secreto de esta historia es hacer

esa masa madre cagando leches. Voy, voy.

Venga, masitas. Para ponerla a elevar bien.

¿Cómo está mi capitán? Mi comandando, ¿cómo estamos?

Pues estamos aquí preparando todo lo que sería el relleno.

¿Cómo has organizado el equipo? Hemos ido todos...

Esto es para la verdura de la carne.

Para el relleno de la empanada. Esto hay que picarlo pequeñito.

Sí, pero tenemos la máquina. Ah, lo vas a hacer con robot.

Como necesitamos el aceite para metérselo

a la masa de la empanada.

Nos hemos puesto con eso. Cuando se vaya haciendo

el sofrito ya nos ponemos con la masa.

¿Y cómo lo vamos a hacer sin rodillo?

Con botellas, ¿no? Habrá que buscarse la vida.

Con algo, ¿no? Tenemos botellas.

El ayudante nuevo este parece un poco torpón, ¿no?

No, no, yo lo veo fino. -Pepe, coño.

Mírate el dedo. Es zurdo como Rafa Nadal,

que eso siempre ayuda. Ayuda, claro.

Y aparte este tío ha manejado cuchillos y espadas

durante bastante tiempo.

Eso es verdad, por eso lo has puesto a cortar.

A cortar. ¡Qué águila es!

Ha estado muy águila, capitán. Es un águila.

Soy un águila, azul, pero bueno, a veces

he sido roja también.

Venga. Adelante, venga.

Decían que no sabía cocinar. De verdad, Francis...

Qué arte.

Un tío zurdo en la cocina siempre funciona.

Venga, ¿no tenemos un pelador?

Que me tienes loco con el cuchillito

y haciéndolo como en casa. No creas tú que a mí

el mundo patata con el pelador...

¿Sabes por qué no te funciona? ¿Por qué?

Porque coges así, este dedito te queda libre.

Y así hace como de eje. Vale.

Pam, pam. ¿Ves que siempre

tengo este dedito aguantando? Sí.

El problema es si voy sin aguantar el dedito.

Voy a ver tu dedito, espera. Tengo el eje. Tiqui, tiqui.

Y aparte aprovechamos toda la patata.

Sí, yo me estaba dejando media. Estás dejando ahí media.

Si quieres sacar los ojuelos estos que tiene.

¿Ves que tiene un agujerito? Sí.

Qué maravilla, no sabía. Gracias, chef.

Venga, las patatitas lavaditas.

Las patatas me parece bien tenerlas preparadas

para hacer cachelos pero lo que me parece

más bien aún es que la cebolla se vaya cocinando ya.

Vale. ¿Vale?

Has oído. ¿No, Anabel? -Voy.

Cebollita con un ajo, la pongo con aceitito,

se va pochando y aquí no ha pasado nada.

Mientras hago las patatitas. ¿Te parece?

Me parece, chef. Señores, hay que volar.

Vamos, masita. Vamos, vamos, vamos.

Buenísimo, buenísimo.

Vale. A ver, necesito un bol para...

No sé si te sirve de algo, pero esto empieza a echar humo

el fuego de la izquierda. -Vale, chico. Gracias.

Cuidado no te quemes. Te lo dejo aquí.

Trescientos, cuatrocientos. Perfecto, clavado.

Mi querido capitán, las zanahorias están.

Haz una cosa, Francis. -Dímelo.

Vamos al momento chalota

para poderlas infusionar en la mantequilla.

Vale. -Coge unas chalotitas.

¿Las limpio? ¿Sólo limpiarlas sin cortarlas?

Sólo limpiarlas, sí. Sin cortarlas.

Patri, ¿cómo vas? -Estoy a tope.

Estoy a tope de power.

Este con la levadura ya. -Qué bien huele.

Empieza a oler bien.

¿Cómo va el aceite del sofrito?

El aceite del sofrito le quedan 10 minutitos, Patri.

Perfecto. Nada, nada, es por saber un poco cómo iba.

Venga, chicos. ¿Cómo vas, Saúl? ¿Cuántas truchas llevas?

Me queda una bandeja todavía. Y estoy desescamando.

Vale. -Desescamando todavía.

Vas paso a paso.

(RESOPLA) Esto es un gimnasio, chavales.

-Y lo demás tontería, masitas.

¿Para qué me voy a apuntar a un gimnasio?

Si estoy aquí de coña.

Venga, Edu, ¿cómo va eso?

Le tengo que dar un poquito más.

Hay que echar una mano aquí. Rápido, tío.

En cuanto pueda voy "pallá".

(RESOPLA)

Ya podemos empezar con las masas.

Vale. Francis, ponte con Patricia.

Sí, te vas a poner conmigo. -Voy, voy.

Vamos a mezclar el agua con la levadura.

Hacemos un agujerito dentro y ahora vamos tirando

poco a poco el agua con la levadura y mezclando.

Vamos a intentar ir a la vez.

Y mezclando ya, ¿no? -Mezclando.

Vamos a por ello, que no llegamos.

Vamos a darnos un poquito de brío.

Y el aceite cuando lo tengamos se lo tiramos aquí.

Francis, me han chivado que tu madre

hace unas empanadas maravillosas.

Tremendas, sí.

Como me falles ahí... Ella es la que me va...

Te van a echar de casa. Sí, sí.

No te van a dejar entrar en casa. Lo sabes, ¿no?

No le podemos echar nada más de líquido, ¿no?

Le podemos echar el aceite. ¿Cómo va el sofrito?

El sofrito todavía le queda, porque no tenemos el pimiento.

Echemos el pimiento ya, por favor.

Pimiento ya. Pimiento, sin miedo.

Y dale un poco más de brío a esto.

Como no nos organicemos, no llegamos.

Dale. Y moviendo, para que se nos poche.

Porque si queda crudo será la empanada más mala del mundo.

Vamos a ello.

El aceite lo necesitaríamos ya.

Le vamos a poner mitad de oliva y mitad de sofrito.

El aceite... -Sí, aquí hay aceite, chicos.

Chicos, quiero tomate. -¿Quieres el tomate ya?

Vale, entonces eso puede empezar a estar en breve.

No, espérate que venga un poquito el tomate.

Vale. Ahora hay que ir echándole poco a poco

y que vaya cogiéndolo. Y luego le echaremos

la otra mitad del sofrito. -Vale.

Y así podemos ir trabajando.

En 5 o 10 minutos podríamos empezar a pillar, ¿eh?

Aspirantes, mucha atención porque el tiempo vuela.

Equipo azul, vuestra empanada sale en 50 minutos.

Joder. Oído. -Oído.

Y equipo rojo, las truchas salen en 65 minutos.

¿Lo tenéis claro? (TODOS) ¡Sí, chef!

Buah, Dios, tengo el brazo roto, ¿eh?

Venga, cariño, ese remo. Ese remo. Tiembla, Tokio.

A ver, equipo rojo, aquí estoy. Aquí vamos, chef.

El chico de la masa, hoy te quiero ver triunfar.

No hay mucho, pero... Así me gusta.

Estás como Craviotto.

Yo hoy quiero que gane el equipo rojo.

Parte de la maldición de Jordi viene de aquí, del postre.

Trabájalo, haz una bola, lo tapas con un paño

y lo dejas reposar. Si lo estoy trabajando.

Si tú ves que esta masa está un poco seca

para ser una masa madre yo le echaría más agua.

Después, ¿cómo te vas a organizar?

Después me voy a ir con mis compañeros

a ayudarles con el primer plato

porque necesita mucha mano de obra también.

Entonces, vamos a ganar. Sí, Sami.

Vamos a hacer todo lo posible.

Yo no sé si ponerlo en la grande.

Porque mira sólo la cebolla lo que me está ocupando.

Pues venga. -Con la patatas aquí

no me va a dar la vida.

Venga. Pues venga. -Sí.

Joder, qué tensión, ¿no? -¿Cómo va, panaderos?

Va bien. -Va bien, va bien.

Necesitamos 20 de reposo y 30 de horno, ¿eh?

Empieza a cuajar pero sabes lo que me cuesta.

Que no se trocee. -Que no se cuartee, ¿verdad?

Que no se cuartee. No me coge una masa uniforme.

Y mira que le estoy dando.

-Sí, es como si le faltara algo.

Le falta más aceite yo creo. -Te voy a colar aceite.

Esto va mejor porque ya tiene los colores del pan.

Sí, ¿verdad? -Sí.

Chicos, aquí tenéis el aceite. 300 y 300.

Esto lo tenéis.

Deberías ponerte con más masa. No vamos a llegar.

Tenemos 50 minutos para que salga la empanada.

Tenemos que ponernos todos

con la masa ahora. -Vale.

¿Cómo vas, Saúl? -Esta es la primera.

Me está costando la de Dios. -Sí.

Hostia, aquí hay un montón de espinas, tío.

Saúl, levanta una trucha.

Estás haciendo una matanza de Texas ahí.

¿Sí? ¿La estás limpiando

con el serrucho o cómo va? Es la primera que hago.

Tijera. Vamos del culete hasta arriba del todo.

Tienes que organizarte bien o no sacaremos el plato, ¿eh?

Vale, el lomo lo puedes sacar de aquí para allá

o de aquí para allá, como tú quieras.

Cógete un cuchillo que corte. Y márcate ahí.

Este ya lo tengo separado. -Vale.

No saco todo el lomo. ¿Por qué?

Ahora sólo con irme para el medio, pam,

ya tengo el filete sacado.

¿Qué hago? Le doy la vuelta y me marco el otro lado.

Si tú recortas por donde lo estabas haciendo

dejarás toda la espina. En cambio si voy por aquí

casi casi sólo con tirar... Sale sola.

Sale solo. Venga, genial.

Voy a intentarlo. Niquelado, ¿vale?

Muy bien. Vale.

¿Cebolla tenemos suficiente? ¿Nos falta bien de ajo?

Y los cachelos. Sí, señor.

Tendríamos que ir planteando un TPT.

¿Sabemos lo que es un TPT?

Sí. Un almíbar.

Un almíbar tanto azúcar, tanto agua.

Por ejemplo, kilo de azúcar, litro de agua.

Sí. Damos un hervor

y echamos las cerezas. Vale.

Hay que hacerlo rápido,

una compota de cerezas no tarda 10 minutos.

Capitán. Dime.

Hay mucho curro ahí, 60 minutos te quedan

para sacar las truchas. Ya nos podemos dar cera,

que hoy aquí se gana.

¡Sí, chef! -Oído.

Vamos, venga.

¿Ese equipo azul cómo va por aquí?

Estamos ahí con la masa. ¿Qué le pasa a la masa?

Pues que es muchísimo. -Es tremendo.

¿Sabes lo que pasa? Que habéis amasado

sin tener todo el aceite y ahora le cuesta integrarlo.

Bueno, se está integrando, lo que pasa es que...

Cuando te vea tu madre... Vamos, yo te desheredo.

Lo tengo claro, y te echo.

No vuelves a Galicia en tu vida.

Cuando vea lo que he hecho. A Ponferrada llegas.

Venga, hombre, dadle ahí. ¡Vamos, venga!

En 45 minutos sale. Vale.

Buah, qué presión, tío.

Tenemos tiempo muy justo para llegar.

Si nos despistamos un minuto no va a salir.

No podemos despistarnos. Y no tenemos rodillo.

No podemos perder un minuto. Vamos.

Déjame este bol.

Prueba con la botella, Francis. Aquí tenéis.

Por probar. Cuidado que no se te abra.

Ponedle aceitito de este. -Sí, hay que ponérselo todo

y toda la harina. Esa es la receta.

Patricia, no te emparanoyes

si nos queda un poco de aceite y de harina.

Vale, oído. -Esto para estar en tiempo

tenemos que acabar en 5 minutos y dejarla reposar.

Entonces hacemos una cosa. -Esta ya está.

Tú te vas y yo voy amasando eso para que sea más cómodo.

Porque si no no llegamos. -Esta está mejor.

¿Cómo vais aquí con la masa? Bien.

Tengo curiosidad por saber cómo vais a estirar eso.

Pues ahora con unas botellas. ¿Qué botellas?

Las de leche. -Los nuevos rodillos.

Ah, no. Las botellas de nata

son los nuevos rodillos. ¡Pepe! ¡Pepito!

Ven aquí, guapo. ¿Qué pasa?

Está aquí tu equipito intentando utilizar...

Deja a mi equipo tranquilo. Mis botellas de nata.

¿No las podemos usar? Son mis botellas de nata.

¿Cómo que tuyas?

Es el ingrediente que habéis robado.

¿Y? Que no es vuestro.

Lo habéis robado y lo que va a hacer es desaparecer.

No, no. Pero no, no.

¿Y nosotros qué hacemos? Porque sí.

No es justo. Jordi.

El equipo rojo está solucionando

el problema de la nata con los ingredientes que tiene.

Vosotros tenéis que solucionar el problema del rodillo

con vuestros utensilios.

Ahí lo tienes. Fenomenal, pero estas no.

Patricia, perfecto. Equipo azul, no importa.

Vamos a salir de esta seguro. Por supuesto.

Hay que adaptarse, ¿eh?

Hay que buscarse la vida con lo que tengamos.

Esto es un currazo de la Virgen, ¿eh?

¡Está lleno de espinas, tío! Lo he hecho mal.

Está lleno de espinas.

Yo necesito ayuda aquí, ¿eh? Esto yo...

¿Necesitas ayuda? -Sí, tío.

¿Estos ya...? -Sí, estás ya para limpiar.

Hay que ponerse porque son muchas.

En cuanto deje esto encarrillado

me meto con vosotros.

Venga, venga, quién dijo miedo. Vamos.

Irlas poniendo en las bandejas ya, ¿eh?

¿Cómo lo ves esto? ¿No está muy gorda?

Si no no se van a hacer. -Van muy bien.

¿Sí? -Eso va muy bien.

¿Puedes poner aceite

para que no se pegue? -Sí.

¿Esto quizá lo tendría que estirar un poco más?

No, eso va perfecto. En serio, en serio.

Vale, okey. -Muy bien, muy bien.

Muy bien. -¿Las zambouriñas?

Hay que irlas sacando con una puntita.

Se limpian un poquito, pero directas al relleno.

Creo que al equipo azul se le echa el tiempo encima.

Esas empanadas las veo... Robándonos el rodillo.

Ya me dirás cómo se hacen. La paliza que le está dando

Corbacho a los jarretes. No, pero lo está haciendo bien.

EL problema es estirar una masa sin rodillo.

Claro, y pelar truchas también. Tienen recursos.

Limpiar 30 truchas no es como limpiar 4 jarretes.

Sacar lomos, sacar espinas.

Me quitas el rodillo y haz la masa de empanada.

Y encima somos unos llorones.

Eos quiero yo ver lo que va a salir de ahí.

Sin nata. Es que hay varias recetas.

Porque yo me sé la tradicional, que muchas llevan nata

pero hay unas que llevan tema de huevo,

otras llevan el huevo entero.

¿Qué vais los dos contra mí? Bueno, pues sí.

Mira lo que tengo, me lo ha dado una señora

aquí en el pueblo de al lado.

Jordi, esto nos va a dar la suerte.

Se lo voy a pasar por la espalda a Anabel

que yo creo que la gafada aquí es Anabel.

Anabel, ¿cómo vas? -Pues bien.

Es que no sabéis la de cachelos para 60.

Pero ya voy a acabar y ya echo el pimentón,

echo el caldo y me pongo con los grelos

y a ver si puedo hacer algo con vosotros.

Necesitamos ayuda aquí.

Así que aquí volando, ¿eh? -Sí.

¿Tú no sabes que el pimentón

se echa al sofrito para que sofría,

no se echa así a lo loco?

Perdone, chef. Tu equipo se la está jugando.

Veo el fondo muy agarradito. Sí, yo también.

Eso se cuece solo y tenéis que hacer otras cosas.

Hay un montón de grelos por limpiar

y no nos estamos dando cera. Sí, chef.

Vamos, señores de las masas, ¿cómo vamos aquí?

Bien, va bien. -Está muy gordo, ¿no?

Ojo, en menos de 25 tiene que salir esto.

Ya vamos mal, porque el tiempo de horno va a ser ese justo.

Tenemos que ir montando, algo que tiene que salir.

Vale. Si no, no comemos.

Capitán, tengo que hablar contigo muy seriamente.

¿Eres el capitán de verdad? Sé que lo pone aquí.

Pero es que no te oigo. Vale.

No, te lías con la carne, no ves más allá

y no ves cómo va eso no controlamos tiempo

y controlamos cocinado.

Venga, vale. Organízalo.

Ya tenemos que tener las empanadas en el horno casi.

Entonces, José, empanadas. Todo el mundo.

Vale, empanadas. Venga, rellenando.

Correcto. Venga.

Comensales, gracias por estar aquí.

Y sobre todo gracias por compartir con nosotros

este tesoro natural que tenéis en Galicia.

Os confieso una cosa, todos los que hacemos

"MasterChef" estamos un poco sorprendidos

de que un paisaje tan increíble como este

sea tan poco conocido en España.

Así que confiamos en que después del día de hoy

sean muchas las personas que se acerquen

hasta la Ribeira Sacra a disfrutar de sus encantos.

Bueno, y también espero personalmente

que los aspirantes hayan sabido trasladar la magia

que tiene este lugar a las creaciones

y vosotros podáis disfrutar mucho de la comida de hoy.

Gracias.

(Aplausos)

La masa nos ha matado.

No nos ha matado, la masa está muy bien.

Esto hay que llenarlo de zambouriña aún.

Las tengo yo lavándose aquí. -Vale.

Chicos, id poniendo estas si queréis como podáis.

Según las vayáis teniendo, al horno.

¿Cómo la quieres de cargada de zambouriña?

Bien cargada, ¿no? -Así, así, Francis.

Vamos, chicos, que tenemos que meterlas en el horno.

Vale, Francis. Ahí, guay, tapando.

Venga, y cuando tengas esa tapada para el horno.

¡Vamos, vamos, que me lo quitan de las manos, José!

Venga, toma, más zambouriñas para otra.

Esta se puede meter si quieres. -Pues venga.

¿La meto? -La metemos al horno, venga.

Una "padentro".

Bueno, esta está. Vale.

Vamos, chicos, esfuerzo final. Ya tenemos una en el horno.

Hay que meter otra. Que ahí te veo bien, Francis.

Tu madre va a estar contenta. -Sí.

Vamos, que tiene que salir la empanada.

Vamos, vamos, chicos. Vamos.

(CANTA) #O marisqueiro, marisqueiro do Galicia.#

Estoy. ¿La segunda puede entrar en el horno?

Al horno, venga. Métela.

Muy bien, perfecto. Zambouriñas para la tercera.

¿Cómo van mis empanadas? Ya tenemos dos en el horno.

¿Cuántas tenemos ya? Dos, dos.

Equipo azul, en menos de 5 minutos

tienen que salir las empanadas.

Necesitan por lo menos 20 o 25 minutos de horno.

Solamente tenemos dos. ¿Qué hago?

Vamos a meter la tercera.

Tenemos tres e igual salen 10 minutos más tarde, eso sí.

¿Te doy 10 minutos más y salen? Sí, correcto.

¿Y si no salen qué ocurre?

Sí que salen, no hay opción B. Venga, volemos.

Venga, 10 minutos. Vamos.

Cerramos esa ya, chicos. -Voy a cerrar.

Venga, vamos, para el horno. Venga, Francis, tercera.

Para el horno. -Venga, nos ha dado

10 minutos más Pepe, hay que meter ya las otras.

Venga, tío, ya quedan pocas. No bajemos ahí el ritmo.

No, no, a tope. Venga, que llegamos.

¿Tú qué tal, Anabel? -Yo aquí voy con los grelos.

Es muy laborioso esto. Y no hablo ni nada.

Tranquila, tú a lo tuyo.

Capitán, ¿tenemos claro el emplatado?

Sí, es una trucha y los lados la guarnición.

Oye, tenéis un plato redondo.

En los platos redondos se emplata a central.

Pero aparte que manipularéis mejor dos trocitos

que te los sacas montaditos. Así, mitad y mitad.

Se horneará mejor y serviremos más rápido

y la ración quedará centrada y bonita.

Venga, vamos partiendo ya.

Oye, ¿y las cerezas quién se ocupa?

Voy yo ahora mismo. -Hace falta mano de obra aquí.

¿Con una mano en truchas y una mano en cerezas?

Ya os podéis dar cera que os la pegáis.

Ya podéis correr. Hace falta ayuda aquí, Anabel.

Arriba, chicos, que vamos muy bien.

Que tenéis un montón de filetes "plantificados".

Y la guarnición yo creo que va bien.

¿Va bien? -Sí.

Meterlo al horno y listo, ¿no? -Sí.

Pues venga, va.

Ya está, metemos la última. -Va, chicos, que esto sale.

¿Qué hago ahora? -Mira, ahí hay otra inducción.

Podemos poner las chalotas con la mantequilla.

¿Y las pongo sobre el fuego y ya está?

Les tenemos que poner mantequilla.

Vale, le pongo, le pongo.

Vamos, chicos, vamos. Tenemos los 40 minutos

de cocción de jarrete para hacerlo.

Venga, hay que echarle el vino para que reduzca.

Vale, y tenemos el pimentón. -El pimentón antes del vino.

Okey. -Un par de clavos a cada olla.

Cuidado con los fuegos.

Estoy yo con los tres fuegos, no te preocupes.

¿Vale? ¿Cómo va mi equipito azul?

Se ha terminado el tiempo de la empanada.

¿La puedo sacar ya? Si tú me dices que está

yo la saco porque estamos en el tiempo.

Mira, esta está perfecta.

Hombre, si nos das 10 minutos más salen a la vez.

¿Tenemos para los 60 comensales?

No. -Aquí tenemos...

Cuanto más abras el horno, peor.

Vale. Sí, tenemos 5 que vamos a dividir por 12 para 60.

¿Para sacarlas ya? No.

¿Las damos tiempo de cocción para que salgan bien mejor?

Sí. Vale, perfecto.

Pues iremos con retraso. Vale.

Esto es lo que quería yo saber.

El jarrete sale en 30. ¿Va a poder salir?

El jarrete estará... a la que reduzca vino

le meteremos 30 minutos de presión.

No, estará en 40 o 45. Métele 40.

Iremos justos pero por lo menos que salga tierno.

¿Vale? Correcto.

Cuando te entra un chef en cocina y te dice

que van a salir los platos con retraso

es un momento de decir:

"Madre mía, no hemos podido hacerlo a tiempo."

Pero bueno, hemos intentado sobreponernos

a esa mala noticia y intentar sacar

la empanada hacia adelante.

Venga, equipo rojo.

El equipo azul no ha sacado la empanada, va con retraso.

Vamos a intentar que nuestro plato no tenga

no tenga ni medio minuto de retraso.

Chef, ¿cómo lo ve? Yo pararía, porque está cocido.

Tapado, ¿no? ¿Pero el grelo no estará crudo?

Déjalo ahí tapadito que se acabe de guisar.

si no la patata va a estar desecha.

Vamos a por cerezas. Tenemos que ir rápido.

Sí, chef. Lo que quiero es cero retraso.

Un poquito sólo, ¿vale? Saco el hueso.

No pierde el jugo. Es importante.

Y a partir de ahí, tac, tac. Y troceo.

Quiero cuatro cortes. Piensa que va a compotar

y es como una compota así... -Bastita.

No, rústica, me gusta más la palabra.

Vale. Tienes que meter mucha cereza

porque aquí veo mucho almíbar. ¿Vale?

Muy importante, capitán,

en 10 minutos sacamos truchas. O sea, a correr.

Estas que tengo, que dorarlas, ¿no?

Déjalas ahí que se vayan haciendo. Por el fuego bajo.

José, ¿este vino o más? -Métele un poco más.

Chicos, atención a la reducción del vino que vamos a meter

20 trozos de carne en cada olla.

Hay que salpimentar esto, ¿no? -Sí.

No le has puesto sal a esta, ¿verdad?

¿Cómo llevamos la empanada? ¿Tenemos ya para dar?

Sí, podemos sacar una si quieres.

Deberíamos sacar todas a la vez.

Porque si saco 8 trozos hacemos esperar al resto

de los comensales. Tres minutos.

Si no cerramos la olla no vamos a llegar, ¿eh?

Ya está, le pongo el caldo y cierro.

Venga, echando en todos. Sí.

¿Meto en la otra? -Sí. 20 cuenta, Francis.

José, no quiero otro plato con retraso.

Caldo ya y cerrando. Vale.

Venga, echando en todos, que más o menos haya

la misma cantidad, que cuezan todas iguales.

¿Tenemos los trozos contados?

Sí, hay 20 por olla, 60 raciones.

Venga, tapando, tapando.

Ya vamos con retraso otra vez aquí, así que...

Me cago en la mar salada. Hay que sacar empanada ya.

Como esté, como esté. Sí, está hecha.

Saca la primera, ¿vale? -Oído.

Venga, vamos, chicos.

Lejos de venirnos abajo y de pensar:

"Jo, pues esto seguro que nos penaliza."

En ese momento estábamos intentando emplatar

las 60 empanadas que teníamos que sacar.

Bueno, equipo azul, con 15 minutos de retraso

pero va saliendo.

Venga, trozos generosos, ¿eh?

¿Llegará para todos? Sí, llega. Tenemos calculado.

Venga, vamos para allá. Mira qué trocito me has dejado.

A ver cómo habéis dejado esto.

Ir cortando estos.

Está sosa. A la masa le falta sal.

Le falta un poco de sal. Está sosona.

¿Podemos sacar platos? Están los camareros esperando.

Estos pueden ir saliendo.

Patricia, por favor, emplatemos.

Comensales, por fin los camareros

pueden serviros el entrante. Espero que a pesar

del gran retraso que ha habido disfrutéis de la empanada

de zambouriñas que ha hecho el equipo azul.

Madre mía, esto parece un pollo.

¿De esta mini empanada cuántas raciones vas a sacar?

Quince. ¿Quince? Como tapa sí.

Las pincháis con un palillito y que lo coman.

Salen doce. Cuatro por tres.

Vale, pero ya tenemos tres menos.

Sí, sí.

Venga, dale. Cortar esa de ahí.

Esta está cruda por abajo.

Es que la del centro cogió muy bien el calor

y las demás no, tío. Está crudita.

Capitán, tú dirás. Yo la puedo sacar así.

Son gallegos, comen empanada todos los días.

No, vamos a hacerla bien. -Yo la metería un poquito más.

Yo creo que también. 15 o 10 minutos más.

¿Tú madre las saca así de crudas?

No, las saca perfectas.

Algo no has hecho tú como lo ha hecho tu madre.

Hola, Luis. Hola.

Buenas tardes. ¿Qué tal? Buenas tardes.

Bueno, muchísimas gracias lo primero por invitarnos

a un sitio tan espectacular como este.

Estamos en un paraíso sin duda ninguna.

Sabemos que toda la gente que viene queda

completamente enamorada de zona.

Y queremos que volváis, claro. No, vamos, yo ya te digo

que voy a ser pesada de venir aquí.

Veo que has sido uno de los privilegiados

no sólo por haber comido a tiempo

sino por haber comido incluso, porque veo que otros comensales

de su misma mesa no han tenido ese privilegio.

¿Se han perdido mucho o no? Aquí tenemos la suerte

de disfrutar muy a menudo de la mejor empanada del mundo.

Claro, y nosotros... bueno, los aspirantes

han intentado emularla. Ya.

¿Les ha salido o no?

Lo cierto es que estamos acostumbrados

a raciones grandes de empanada.

Bueno, a ver si mejoramos con la trucha.

Gracias. A ti.

¡Queda una, tronco! -¿Queda una?

Venga, por favor. -Hombre.

Tío, voy a llorar, colega. Queda una trucha nada más.

Me preocupa la masa madre.

Sí, pero hay que acabar esto. -Vale.

Estoy de truchas... No se acababan nunca.

Hoy voy a tener pesadillas con ellas.

Capitán, ¿truchas terminadas? Nos queda una.

Ya está. Una. Rápido.

El equipo azul van retraso sobre retraso.

Han tenido que frenar la salida

porque la empanada cruda y está en el horno otra vez.

Me encantaría que esto salga en tiempo,

que clavemos un emplatado profesional.

¿Vale? Ya verás.

Mesa y platos dispuestos, reparte bien las elaboraciones.

Perfecto. Que saquemos caldo de aquí.

Para regar un poco... Para regar las truchas.

¿En 5 minutos podemos emplatar? Sí, yo creo que sí.

Claro, ponemos la guarnición. -Sí, sí, sí.

Las truchas, hornearlas y emplatarlas, ¿no?

Hay que sacar caldo de aquí, ¿no?

Sí, un chorritín. Deberíamos sacar caldo

sin destrozar las patatas.

¿Me ha quedado bien, chef? Dígamelo.

Está...

No te lo he dicho aún.

Ya lo sé, pero con esa cara ya me ha valido.

Muy bien, Anabel. Voy a ayudar a este hombre

que me da más miedo que una vara verde.

Lo tenemos esto, ¿eh? Ahí. Vuelca ahí.

Garrote. Vuelca ahí fuerte.

Venga. Está jugosito, ¿no? Está jugoso.

Saúl, hay que salsear antes de meter al horno.

Tienes razón, chef. Perdona. Menos de 5 minutos.

Estate tú con eso, Saúl.

Los dos no podéis estar que tenemos que hacer la bica.

¡Poco, poco, poco! Que no te va a llegar para todo.

Quiero verte hacerlo solo.

Vamos aliñando y metiendo.

Y nos acordamos de cuál es la primera.

Organiza un buen emplatado. Venga.

Hay que acordarse que la de abajo va primero.

El orden, importante, tío. -Me voy a poner con la masa.

¿Lo veis bien? -Sí, ya está.

Con cuidado, ¿eh? Con cuidado.

Esa, esa está hecha. -Vamos a emplatar.

Vamos a ver, ¿cómo va esto?

Tú mira eso y yo voy emplatando, ¿quieres?

Y miras las otras empanadas.

Dentro hay de sobras, Patri, no te preocupes.

¿Seguro? Otra quemada, venga.

Madre mía, qué torrada, ¿eh?

Una cosa es cruda y otra quemada. Esto no vale.

¿Si fueses a un restaurante

y te diesen este trozo te lo comerías?

Esa no la voy a poner. Esa no la vas a poner.

Se va a juntar con la trucha, señores.

Camareros, vamos sacando.

Por lo menos que alguien coma algo.

Dos, cuatro, seis, ocho, diez, doce, catorce trozos necesito.

Ya van saliendo tapitas. Venga, tapitas de empanada.

Pepe, ¿pero de parte de quién estás?

Yo vuestra, pero quiero que me lo saquéis,

que llevo media hora de retraso, mujer.

Dale un tajo ahí. Eso es, venga.

Cuatro sólo y lo sacamos. Venga.

¿Qué, por fin lo tienes? -Y más pequeñita aún.

Ya. -Y mira, sin zambouriña.

La tuya ya la ves. -En el corte tengo una.

Y mira, un poquito quemada, pero bueno...

Bueno, lo han intentado. Lo intentaron.

Intentaron lograrlo, pero bueno, ahí estamos.

Venga, bien de cerezas ahí.

La cerezas con rabo, ¿qué os parece?

Habiendo picotas en el mercado.

Capitán, ¿está para salir?

¿Cómo lo ves? Yo abriría la puerta

porque eso está cocinado. Vale, fuera.

Capitán, tú tienes que decir: "Vamos y saquémoslo rápido."

Anabel, necesito ayuda ya.

¿Dónde están los platos? -Ahí.

Venga, patatas aquí. Patata y grelos.

Venga, fuera. No saques todo del horno.

Es que se nos está haciendo.

Deja la puerta abierta y se mantiene en calor.

¿Aquí en medio, chef? ¿O en un lado?

Yo las ponía un poco en el lateral.

Dos no, dos no. Son dos, amiga mía.

No me la líes parda. Son dos, Anabel.

Venga, uno pone pescado, el otro pone patatas.

Vamos allá, que llegamos. -Venga. Muy bien, Anabel.

Voy, cariño. Rematamos con un toque

de pimentón, ¿vale?

Pero nada: clac, clac, clac.

¿Vale? Vale.

Tú pon pescado, yo pongo esto.

Venga, vamos. Venga, si le cae al pescado

no pasa nada. ¿Lo tengo? Sí.

Camareros, por favor, adelante.

A partir de ahora, caña, caña, caña.

Capitán. ¿Qué?

Te dejo solo emplatando a ver qué haces.

Esto os lo podéis llevar. -Sí, y esto.

Todos tienen salsa ya. -Venga.

Servimos ya el primer plato.

Lo ha elaborado el equipo rojo.

Trucha con grelos y cachelos.

Espero que esté rica.

Buenas tardes, Darío, José Manuel.

¿Qué tal va la cosa por aquí? Muy bien.

Bien, estamos comiendo en un lugar idílico.

Yo creo que un paisaje fenomenal.

Y el productazo que tenéis en Galicia

que es una maravilla. Efectivamente.

¿Y qué tal está tratada esta? Bastante bien.

Bueno, va bien. Yo le daría no un notable

pero sí un aprobado alto.

Aunque usted ya sé que es más de vino...

Sí. ¿Qué tal estaba esa trucha?

Pues yo le daría un notable.

Porque ya lo tengo terminado prácticamente,

pues por lo menos es notable.

Bueno, me gustan estos comensales

que ponen tan bien a mis aspirantes.

Muchísimas gracias. Nada, a ti.

¿Me dais a dar un batido ya? -Claro, te lo doy ya.

Vale, conectado. Cuidado no te salte.

No, no me va a saltar, no te preocupes.

Un poco de azúcar le voy a poner también.

Vale, ahí lo tenemos el puré.

Vamos a probar esto. -Pruébalo.

Hum, está rica.

Capitán. Dime.

Mira, esto es muy fácil.

Sois tres, hay que hacer tres boles, ¿vale?

Estoy de acuerdo. 60 comensales,

hay que dividir la masa, montar las tres igual.

Y si una no nos sale podemos ver qué hacemos.

Dividiendo en tres estoy. Voy a buscar a Samantha,

que sé que Eduardo le encantan sus consejos,

y que se ocupe ella. Me parece bien.

Son 4 kilos de azúcar.

Edu, ¿cómo llevas la bica? Estamos dividiendo entre tres.

A ver, organización. Tres boles.

Ralladura de limón dentro. Luego mantequilla.

Luego los huevos, uno a uno, se incorporan bien

cada uno con su varilla eléctrica.

Lo más importante es que esa mezcla se haga bien

y que vaya entrando aire en la masa.

Después añadiremos la masa madre.

Vale. Y después la harina.

¿Ese es el total de mantequilla?

Sí, el total. Divide eso por tres. ¡Vamos!

Vamos José con esas ollas. Ya estamos en tiempo.

Venga, apagando y abriendo.

Prueba esto, te lo pido por favor. Esto está...

Lo ha hecho esta chica. De escándalo. ¿O no?

Está bueno. Está rico, ¿no?

Está bueno, está suave, está muy rico.

Pero vamos rápido, que vamos a abrir la olla ya.

Voy, voy. Patricia, no te despistes.

Voy, voy. -Cuidado, que abro olla.

Olé, menuda pintaza. Esto es una maravilla.

José, al final no has echado tanto de menos a Silvia, ¿eh?

Se ha comportado Francis extraordinariamente bien.

Ha hecho una cosa que me gusta en los aspirantes,

no protestar y no quejarse.

(PEPE RÍE)

La salsa es un lujo.

Está casi ligada. Está casi ligada,

porque lo hemos hecho bien.

¿La carne está tierna? ¿Lo podemos ver? Perfecta.

Perfecta. Lo has clavado.

Venga, los tres a emplatar.

Venga, los huevos uno a uno y vamos batiendo, ¿vale?

Hasta que está bien absorbido, ¿verdad, Edu?

Sí, que se diluya bien y cuando se diluya a por otro.

Yo no remo, pero a este paso...

-A Tokio conmigo. -A Tokio contigo.

Una vez que estén los huevos, ¿qué pasa?

-Va a la masa madre. -Vale.

¿Cómo vais con la preparación? Bien, bien.

Está saliendo el jarrete, quedan 15 minutos para el postre.

¿Qué te falta, harina? La masa madre.

¿Se mete todo? Sí, lo vas incorporando.

La masa madre es una minimasa que hace que el resto

esté preparado para subir en el horno.

Luego añadimos harina y el impulsor,

que ayudará a que se levante.

Bien. Patricia, vamos a ver.

Te hago este y el resto tú, ¿vale? Ok, perfecto.

Esto lo ponemos en un lado.

Francis, por favor, José. Voy con salsa.

Coges un pelín... Vale.

Puedes hacer así y tiras así. Ok.

Ahora, la salsita por encima. Vale.

Ahora hay que volar, José. Sí, señor.

Salseando encima de la carne y que caiga por donde quiera,

para que la carne vaya brillante.

Vale. Tráeme el bol de puré para que Patricia trabaje cerca.

Dámelo. Chalota ahí.

Me preocupa la chalota que no haya, puré para 600.

Vale, Patri, perfecto. Dámelo. Vale, tenemos...

Camareros, por favor, sacando lo que tienen salsa.

Vamos sacando este jarrete maravilloso.

Venga, muy bien. Chicos, a rellenar.

Vale, pues ya está. Aspirantes...

Vengo con la alarma. Vamos. Tened en cuenta que esto sube.

¿Llenamos tres cuartos? Si, perfecto.

Tres cuartos. Ya, ya está.

Saúl, ¿qué te queda? Diez segundos, veo por ahí...

Vamos, vamos, es que vamos, por favor.

Lo tengo. Anabel, ¿acabado?

Sí, chef, al horno puede ir esta también. ¿Quién lo mete?

Hay que meterle azúcar por encima.

Azúcar glas por encima y al horno.

Vigila muy bien los tiempos, no tenemos otra opción.

Venga, Patricia, rapidez. Sí.

Ojo, calculad, hay para todos, me imagino.

Me preocupa las raciones de carne.

Racionando, Francis.

Estoy en ello, ahora van mínimas.

Con lo rico que está el jarrete...

Está rico. Sí, lo he probado.

Se nos ha quedado cortito.

Cantad el plato al revés, un puré de castañas con jarrete.

Que el comensal entienda... El concepto.

Me cago en la mar salada, teníamos jarrete para hacer

y haber triunfado con esto... Patricia, ¿qué ha pasado?

No sé. Tiene narices la cosa.

La salsa aquí, José. Camareros, los dos últimos platos.

Último plato. Gracias. Gracias, fenomenal.

Continuamos con un plato muy de la tierra;

Jarrete de ternera gallega al vino mencía con puré de castañas.

Espero que el equipo Azul haya sabido sacarle todo el provecho

a estos grandes productos gallegos.

(Gaitas)

Bueno, con esta plato el equipo Azul bien.

Creo que quedaron bien. -Está subiendo.

-El puré es supersuave también. -Está muy cremoso.

-¿Logrado verdad? -Se han ganado puntos con este.

-Ahora pedimos más, a ver si nos traen un poquito.

-Como tenemos un poco de margen voy a hacer más TPT.

Eso lo dejamos ahí.

Voy a echar agua, ¿tenemos agua para el TPT?

-Venga, me pongo yo también. -Hacemos un poco.

Cómo crece eso, eso va a estar buenísimo.

Sin nata, ¿eh? -Sin nata.

Buenas tardes, yo estaba buscando bodegueros para que me dijesen

si esa uva mencía que se ha usado en la elaboración del jarrete

¿está bien usada o no? Creo que sí.

La uva mencía de Ribeira Sacra es una uva muy mineralizada

y va muy bien con este plato.

Por aquí, ¿qué tal? Buena uva la mencía.

La verdad que sí y marina muy bien con este plato, fantástico.

La mencía en esta zona lo es todo, es la referente,

le confiere el carácter a la Ribeira Sacra.

Salen unos grandísimos vinos y unos grandísimos caldos.

Decimos que no vendemos vino, sino placeres.

¿Ha sido un placer comerse el jarrete o no?

Sí, estaba buenísimo. Gracias. Gracias a los dos.

(GRITAN DE ALEGRÍA)

Huele que alimenta, amigos. ¡Bica!

Qué bien. (ANABEL RÍE)

-Bueno, primero... -Vamos a emplatar.

¡Viva la bica! ¡Viva la bica!

Vamos a sacarlo, no os enrolléis tanto.

Qué pintón, madre mía. La reina de la bica.

Vamos, sácalas todas. A la mesa y a emplatar.

Coged una tabla para sacarla y cortarla bien.

-Ponlas todas ahí, Edu. -¿Dónde las quieres?

La cuchara para la bica. Esta es de las cerezas.

La de las cerezas se puede, vamos.

Es de las cerezas.

¿Cuántas porciones habéis calculado por bica?

Diez. Yo diría que es poco.

Generosos. Ya que estamos.

El jarrete ha salido un poco escaso, por lo menos,

que no coman jarrete, pero se pongan bien de bica.

Hasta las trancas. Generoso, pero monísimo.

-Vale. -¿Le echas tú?

¿Cómo haríamos? ¿A un lado? Sí, aquí.

Generoso, pero monísimo.

Vale, estupendo. Limpia el plato.

Las bicas todas iguales, tenemos para aburrir. Vamos.

Bueno, voy a cortar por aquí.

Hay que emplatar ordenados, trabajar ordenados.

-Sí. Pasadme más bica por aquí. -Voy, voy.

-Ve partiendo, Edu. -Sí, estoy partiendo aquí.

Capitán, ¿puedo sacar postres? Sí.

Camareros, por favor, podéis ir sacando.

-¿Estos los desechamos? -Sí, no me gustan.

-Están un poco oscuros. -Como tenemos de sobra...

Y ponemos fin a este menú con un toque dulce:

Es bica con salsa de cerezas.

Lo ha elaborado el equipo Rojo, disfrutadlo.

Buenas tardes, Olga y Puri. Buenas.

Viticultoras. Me llama mucho la atención, es un trabajo

con mucho riesgo. ¿Desde cuándo lo hace usted?

Es con mucho riesgo y muy duro, mira desde que tenía 14 años,

que es cuando dejé de ir a la escuela y ya trabajando siempre.

Puri es su hija. Puri, tú también estás acostumbrada a vivir en esto.

Complicado. Sí, es complicado.

Es muy laborioso, pero la Ribeira Sacra enamora,

será la morriña, pero tira muchísimo.

Ahí, al final me vais, me vais a emocionar.

Vamos a hablar de comer. Bueno, eso estaba malísimo, ¿no?

Malísima. Ya lo has visto.

Se quedó el plato vacío. (RÍEN)

Estaba muy rica, de verdad. Qué bien, cómo me alegro.

Puri. La bica muy rica, pero el jarrete.

Jarrete, equipo Azul y aquí ¿con cuál nos quedamos?

Bueno, nos quedamos con el rojo.

Por el dulce, que nos endulce la vida.

Así es. Gracias. Cuando queráis. Gracias.

Bueno...

-Qué bien. -Salió, chicos.

-Oh. -Nos lo hemos currado.

-Macho. -Para sesenta.

(Trinos)

Comensales, ha llegado el momento de despedirnos,

pero esta vez no voy a decir "hasta siempre",

voy a decir hasta luego, porque os aseguro

que pienso volver y muy pronto.

Pero antes de irme, me gustaría pediros un aplauso

a todas aquellas personas que se dedican a la viticultura heroica

y a la maestría con la que la convierten en vino.

(Trinos)

Aspirantes, las pruebas por equipo son cada vez más duras.

Hoy habéis sacado 120 raciones de cada cocina entre tres personas.

Eso solo se consigue con organización, esfuerzo y ritmo.

Así que, enhorabuena. (TODOS) Gracias.

Especialmente a vosotros, equipo Azul,

porque lo habéis hecho con un miembro recién llegado.

Francis, menudo embolado en el que te hemos metido.

-La verdad es que sí. -Te lo dije.

Eres un valiente, Francis. Ha sido un placer. Gracias

Y a vosotros. Muchas gracias.

¿Cómo te has sentido? Un poco asustado.

De repente la prueba ves la responsabilidad que es.

Veo que se la están jugando. He tenido un poco de tensión

y no quería fallar, pero creo que nos hemos entendido bien

y ha ido bien. Con lo cual, estoy satisfecho.

Francis, te has entregado en cuerpo y alma.

La verdad que sí. Yo que tú empezaba

a plantearme en participar en "MasterChef Celebrity III",

porque creo que te sobra potencial. Ahí lo dejo.

-Muchas gracias. -Buen candidato.

No lo había pensado, pero con esta experiencia a lo mejor me animo.

Francis, lo sentimos mucho pero ahora sí llega el momento

de la despedida. Muchísimas gracias por todo.

-Enhorabuena. -Gracias.

Si tuviera que volver, lo haría de cabeza.

Por la experiencia que ha sido, me parece...

La recomiendo. Maravillosa en todos los sentidos.

Ahora sí, aspirantes, ha llegado el momento

de escuchar el veredicto.

Equipo Azul, la que habéis liado con la empanada.

Es cierto, que el equipo Rojo os ha robado el rodillo,

pero eso no justifica que hayáis servido una empanada tan chapucera.

Creo que vuestro primer error ha sido la masa,

en eso, Patricia, te voy a señalar.

Has mezclado ingredientes sólidos y líquidos al tuntún,

sin seguir los pasos adecuados.

La masa estaba muy sobada ya, ya no se integraba el aceite...

Ahora estiro bien, ahora mal, unas más grandes, otras pequeñas...

Al entrar en el horno; unas cinco minutos más tarde,

otra diez, otra quince. Ha sido un caos terrible.

La consecuencia de todo esto, que han salido, calculo,

quince raciones de empanada decentes,

pero las otras 45 han quedado... Para pedir perdón.

Eso sí, con el jarrete lo habéis clavado.

La salsa, el puré de castañas, las cebolletas caramelizadas,

el punto de la ternera... Todo estaba maravilloso.

Pero qué pena que no hayáis calculado bien las cantidades

y hayamos servido unas últimas raciones que parecían tapas.

Muy escasas, aun así, insisto, estaba muy bueno.

-Muchas gracias. -Gracias.

Independientemente del veredicto yo me quedo

con el trabajo que has hecho y con tus sensaciones.

Las mías han sido positivas.

Equipo Rojo del plato de trucha que hemos servido no tengo queja,

pero de vuestra entrega en cocinas, varias.

Saúl, me gusta la templanza que tienes como capitán

y la seguridad con la que tomas decisiones,

pero hoy te ha faltado... sangre.

Has trabajado lento, en el minutos sesenta de cocinado,

no tenías más que siete truchas preparadas.

Y te puedo asegurar que un aprendiz de cocina te corta esas truchas

en muy poco tiempo, en media hora las tiene hechas, así que calcula.

Lo peor, Saúl, es que...

Has contagiado tu lentitud a algunos de tus compañeros,

¿verdad, Anabel? ¿A mí?

No tengo ninguna sensación de esa lentitud.

Yo creo que en mis cometidos, hemos llegado con tiempo.

A pesar de eso, Anabel, te has entregado en cada plato,

has apoyado al capitán y a Eduardo en todo lo que has podido.

Qué pena que tengas el delantal negro, porque has luchado mucho.

Lamentablemente, de esta no te libras.

Es lo que digo, que este delantal es negro, pero ellos no lo llevan,

había que evitar que lo llevaran.

Si me voy, que sea con la consciencia tranquila.

-Se ha dejado la piel.

-Tengo la sensación del trabajo bien hecho y...

Pase lo que pase en esta última prueba,

yo estoy satisfecha.

Edu, tú has remado más fuerte que Anabel.

Te hemos visto dejarte los brazos amasando

y al ver que Saúl estaba atascado con las truchas,

no has dudado en apoyarle y has conseguido

que empiece el rock & roll. Sí.

Gracias a tu ayuda, habéis podido sacar las truchas en tiempo.

Y bien, insisto, ricas estaban, muy buenas.

Tengo que decir, equipo Rojo que con la bica estoy encantada.

Bueno.

A pesar de haberos robado un ingrediente importante; la nata,

habéis sabido reinterpretar perfectamente la receta

y habéis conseguido un resultado impecable.

Y parte del mérito es tuyo, Saúl,

porque, a pesar del gafe que tienes siempre en los postres,

no te has dejado llevar por el miedo y has apostado por cocinarlo.

Me alegra mucho decir que os ha salido de cine.

Bueno, un postre bien, bravo.

-Bien. -Por fin.

-Por fin.

Por todo ello, el equipo ganador de esta prueba es...

El Rojo.

El equipo Rojo. Bien, chicos.

(ANABEL RÍE CONTENTA) Qué bien, qué bien.

-Enhorabuena, chicos. -Gracias.

No solo hemos roto la maldición del postre, también la de Jordi.

Me alegro por ambas cosas.

¡Enhorabuena, Jordi! Enhorabuena, macho.

-Ya tocaba. Ya me tocaba.

Creo que Jordi también se merece un aplauso, hombre.

Bien, Jordi.

Yalgunos no me querían en el equipo.

Alguno no me quería. Bueno, hombre...

Aspirantes, todavía nos queda una alegría más.

Jordi, ¿nos puedes decir quién es el mejor aspirante de esta prueba?

Pues ese aspirante es...

Edu.

Has sido el mejor ejemplo de lo que significa trabar en equipo.

Has compensado las carencias de ellos y has cocinado sin parar.

Bueno, Edu, enhorabuena, eso lo primero. Y lo segundo, dime,

¿cuál es la ONG elegida para donar esos 4000 euros?

-Para una fundación que se llama: The Prem Rawat Foundation.

Intentan ayudar a gente para que todo el mundo

viva con la dignidad que se merece.

Pues genial. Para ellos van. Muchísimas gracias, Edu.

Es una de las cosas más bonitas del programa:

Ganar 4000 mil euros que ayuda a gente que lo necesita,

con eso te vas a dormir redondo.

Saúl, Edu, enhorabuena porque seguís otra semana en "MasterChef"

y, además, ya sois semifinalistas de "MasterChef Celebrity II".

(ANABEL) Muy bien, chicos. (PATRICIA) Enhorabuena.

(PATRICIA) Toma... (CORBACHO) Muy bien, chicos.

No, no, dejadme, si igual...

La verdad es que estoy alucinando, estoy flipando, superfeliz.

Ahora, a seguir peleando, hay que dar el último empujón.

Anabel, José, Patricia, os enfrentaréis a la prueba

de eliminación con Silvia, os espero a todos en plató.

Suerte. (TODOS) Gracias.

Vuelven los Campamentos MasterChef, si tienes entre 8 y 16 años,

te apasiona la cocina, la naturaleza

y quieres vivir una experiencia inolvidable;

no te puedes perder nuestros campamentos.

Convivirás con los concursantes de "MasterChef Junior".

No lo pienses más, este verano Campamentos MasterChef.

(TODOS) ¡Ven al Campamento MasterChef!

Los aspirantes vuelven a las cocinas con una lección aprendida.

Uy, hay cajitas hoy.

Para ganar en "MasterChef" es fundamental

crecerse ante la adversidad y, ni el cambio de equipos

ni el robo de la nata y el rodillo.

Hasta luego, Lucas.

Les impidieron sacar todos los platos.

Aunque eso sí, cuatro de ellos se juegan la eliminación.

-Chicos, a pasarlo bien arriba.

-Hala, no digáis ni buenas noches ni nada.

-Cagando leches para arriba.

-Se pone cuesta arriba. -Suerte.

Pero si yo era de tu equipo, Edi. Te he dicho Edi.

-No, porque, al final, cambiaron de...

Equipo los capitanes, cambiaron... Fue un lío, un lío.

-Un follón, un follón. -¿Qué está pasando?

-Tú, al final, eras gallega.

-Eras gallega y te llamabas Francis.

-Al final eras Francis. -¿Cómo?

-Ya te lo contaremos. -Eso es así.

Bueno, aspirantes, bienvenidos de nuevo.

-Buenas. -Gracias.

En la galería también. Saúl, felicidades.

Ya estás en la semifinal de "MasterChef Celebrity".

-Si me lo dicen hace dos meses, no lo creería.

Estoy viviendo un sueño aquí arriba.

Y vosotros, delantales negros... (EDU) Hola, Eva.

Hola, que yo también estoy en la semifinal.

Ay, verdad, hijo, perdona.

Qué horror, perdóname, perdóname.

La verdad es que... No sé qué pasa aquí...

-Estás adelgazando tanto que no se te ve.

(Risas) ¿Qué te pasa?

Te eclipsa Saúl. Saúl es mucho Saúl, Edu.

O Edu muy poco Edu, ¿no?

(EDU) ¿Qué dices? Un poco de todo.

Era para que en sus casas supieran que yo también estoy.

Hijo, perdóname, no me había dado cuenta, te tengo muy presente.

-Vale, vale. Luego tendrás que bajar aquí,

que te vamos a necesitar para algo importante.

-Madre mía. -Mejor que te hubieras despistado.

Por hablar. Tú me has avisado de que estabas...

Ahora atente a las consecuencias.

(PATRICIA RÍE) Qué mala eres.

(EDU) ¿Qué pasa en este programa?

Desaparezco y eso que me traigo camisetas cantonas.

Silvia, una indisposición muy grande

no te permitió estar en la prueba por equipos.

¿Estás mejor? Hoy me encuentro mejor, pero...

Lo he pasado muy mal, ¿eh? Quise probar una cosa nueva y...

(SILVIA RÍE) Y me intoxiqué. -¿Probaste bechamel?

Bueno, Francis Lorenzo te sustituyó en el cocinado.

El hombre lo hizo lo mejor que pudo,

lo que pasa es que eso te ha traído un delantal negro.

Muy bien no lo hizo...

Con todo el cariño a Francis, pero...

Fue todo culpa de Francis. Francis, ya lo sabes,

la próxima vez a ver si lo haces un poco mejor.

Te dice Silvia, ¿eh? Que si viene,

que sea a ayudar de verdad.

Creo que estamos cargando con él como con el abatidor.

Oye, vino a echar una mano y la echó, pero negra.

(RÍE) Estuvo muy bien. Se dejó la piel.

Se dejó la piel. La responsabilidad

de que estemos aquí es de Patricia y mía, totalmente,

mía como capitán, de Patricia menos.

Y Francis lo hizo mucho mejor que Silvia.

(ANABEL RÍE) -Pero vengo motivado

y estoy aquí con los Ángeles de Charlie,

me sabe mal porque alguna cae.

(SUENA LA SINTONÍA DE "LOS ÁNGELES DE CHARLIE)

-Había una vez tres cocinillas...

Yo soy la fea, ¿no?

Igual le metemos fuego a Charlie y a la falla entera,

hay una valenciana entre nosotras.

Una vasca, una valenciana y una catalana.

Puede acabar para José como el rosario de la Aurora.

Aspirantes, os enfrentáis de nuevo a una caja misteriosa.

Venga, al lío.

Patricia, ¿qué te gustaría encontrarte?

La verdad es que no me gustaría encontrarme postres,

pero, no sé por qué creo que la cosa hoy va a estar dulce.

¿Ah, sí? Bueno, vamos a destapar

las cajas como siempre, todos a la vez.

Venga. Una... dos... y ¡tres!

(TODOS RÍEN)

Pero ¿qué me estás contando?

(ANABEL RÍE)

Son cuatro espejos.

(Risas) (ANABEL) Pues sí.

No es verdad, por favor.

Qué bueno, tío.

Pues yo he salido ganando, claramente.

Ay, qué gracioso está Corbacho.

(Risas)

Anabel, estás... incluso mejor.

(Risas) Esto es Halloween.

Aspirantes, como os podéis imaginar,

vais a cocinar con máscaras. (PATRICIA) ¡No!

Porque no hay ninguna diferencia...

(Risas)

Entre cocinar con máscara y sin ella.

Está claro que nos quieren meter el miedo en el cuerpo.

Cuando he levantado la caja y he visto esto, digo...

Eso es, nos quieren aterrorizar.

(Risas de Pepe)

-Qué buena. Anabel, tengo una pregunta para ti.

¿Qué es lo que más miedo te da en la vida?

En la vida en general, el dolor.

¿Y en estas cocinas? A estas alturas, casi todo.

El postre puedo fastidiarlo o salirme bien, el pescado...

Soy una mujer imprevisible. Todo me viene bien y me viene mal.

(Risas)

Esto es postre. ¿Lo más temible qué es?

José, ¿tú a quién le darías un buen susto?

Sabes que te daría un buen susto a ti en una esquina oscura.

(TODOS) ¡Ah! (GRUÑE)

Pero vas de Caperucita Roja.

(CANTA) #Soy un lobo...

#Y con Samantha soy feliz#.

Está claro, en esta prueba tengo que ser un lobo;

me tengo que comer a las tres cerditas.

Desde el cariño.

¿Y tú, Patricia? Tengo esta careta.

¿Qué temes cocinar hoy?

Postres. ¿Postres?

Qué lista eres, te habrás imaginado lo que viene.

A veces soy un poco brujita.

La bestia negra para casi todos los aspirantes.

Guau. (ANABEL) ¡El póster!

(SILVIA RÍE)

De la que nos hemos librado.

Aunque con la bica dejasteis contenta a Samantha,

para algunos sigue siendo vuestra cuenta pendiente fuera.

-Pues sí. -Uf.

Ha llegado el temido día de los postres.

-Venga, vamos. -Cojonudo.

-Ánimo, chicos. -Venga.

Nos encanta comerlos, pero la repostería es un arte complicado;

las medidas lo son todo, se podría decir que la pastelería

es un cruce entre cocina y matemáticas.

Hemos invitado a uno de los fundadores

de una nueva forma de entender la pastelería.

Desde EspaiSucre en Barcelona... ¡Hombre!

Jordi Butrón.

-Lo sabía. -Bien.

-Lo sabía, tía. -¿Sí?

Jordi. Hola.

-¿Y qué es, difícil?

-Técnica.

Lo conozco, lo he visto, me gusta, es como plasmar dibujos en postres.

Es una auténtica maravilla, pero me ha dado miedo, porque...

No solo es repostería, es repostería de la mano de...

Jordi de EspaiSucre.

Bueno, Jordi. Bienvenido a "MasterChef Celebrity",

un placer tenerte. Tengo que decir,

que lo poco que sé de repostería, porque soy muy torpe,

lo aprendí al lado de este señor, es un maestro de la repostería,

sobre todo de restaurantes, hay que decirlo claro.

Tuve la suerte de trabajar, hace muchos años, éramos más jóvenes.

¿Cómo es Pepe de alumno?

Malo. No, no.

Como de todo. Di la verdad.

Es muy modesto.

Jordi, durante años habéis desarrollado un método único

en vuestra escuela, el método EspaiSucre, ¿qué es?

Consiste a dar al alumno herramientas para que él pueda

crear sus propios postres y se basa en tres pasos:

Uno, conocimiento de la materia;

dos, la técnica, supeditada siempre al sabor,

y tercero, el emplatar, cómo disponéis la comida en el plato.

Se basa en esos tres.

En la última edición de "MasterChef" tu socio

nos explicó el espíritu de EspaiSucre,

fuisteis unos pioneros y hace 17 años,

abristeis el primer restaurante de postres de España.

Ahora, nos traes el último invento.

Lo hemos transformado en Essence, the sweet expirience.

¿Qué es? Un híbrido entre enseñanza y comer.

Es donde se comen las ideas que se crean en la escuela.

Se explica el origen, cómo ha evolucionado la idea...

Nosotros, al ser una escuela,

tenemos la necesidad de saber y de explicar.

Nuestros aspirantes están muertos de miedo.

¿Cuál es la mayor dificultad a la hora de hacer un postre?

Tienen que ser constantes, disciplinados, de hecho,

no sé si habéis visto el logotipo, es una hormiga,

constancia, disciplina, orden...

Si sois así os va a salir todo perfecto.

Bueno, Edu, ya te dije antes que no me había olvidado de ti, cariño,

así que... vente para acá, que te estoy esperando.

¿No prefieres a tu Saúl? (RÍE)

-Venga, voy. -EspaiSucre, tela marinera.

Vamos, Edu.

Pero que también te quiero un poco. -Ah, vale.

-A ver en qué marrón te meten.

Edu, tú fuiste el mejor de la prueba por equipos,

sabes que eso conlleva un privilegio.

No me cansaré de repetirlo,

deberías aprovecharlo en tu beneficio, Edu.

Así que, acompáñanos al supermercado.

"Todo gran poder conlleva una gran responsabilidad"

A por ella.

Edu, te queremos, que no se te olvide, por favor.

Imagino que va a tener que decidir lo que cocinamos.

Conociendo a Edu, no va a intentar perjudicar a nadie,

porque las estrategias y tal...

Su cabeza es un mundo difícil entrar.

Pero claro, a ver qué tiene que hacer.

Edu, estos postres que no vas a cocinar

te pueden colocar un pasito más cerca de la final.

Preta atención y piensa en ti y en tu futuro en el concurso.

Tú vas a decidir qué cocinan tus cuatro compañeros,

que se juegan la eliminación.

Pero antes de repartir los platos, tienes que saber qué son.

Sí, señor, dame el poder.

Esto es un babá, lo creó un rey polaco,

que a su pastelero le dijo: "quiero un bizcocho muy blandito,

añadido con ron". En aquel momento, la novela de moda era

"Las miel y una noches" y el personaje principal

era Ali Babá, de ahí viene el nombre.

Estos son macarons, se dice que nació en el Renacimiento,

pero no está muy claro. Hoy en día están de moda

y son dos bizcochos de base merengue y dentro tienen una crema.

Vamos con la siguiente. Sí.

Este es el famoso coulant, el verbo couler en francés

quiere decir: resbalar, caer. Cuando se abre este pastel

de chocolate, este tiene que caer, resbalar.

Guau. ¿Ves que cae, que fluye?

-Por eso se llama coulant. -Guau. Coulant.

Toma ya. -Bueno, esto es un éclair.

En francés quiere decir: rayo, por eso tiene esta forma,

es la masa de las lionesas,

en vez de ser un círculo, de forma alargada.

Bueno, Edu, cuatro postres. Cuatro postres y un funeral.

(RÍE) Será después, no te preocupes.

Si me toca a mí elegir, como decía Joaquín Prats,

un grande de esta cadena, "a jugar", colegas.

¿Cómo va a ser? ¿Al azar, con estrategia...?

Voy a intentar medir, ¿no? Meditar...

Ya que estamos en el programa... Venga.

Los tengo aquí a los cuatro mirándome.

Y digo que el babá se lo voy a dejar a Silvia.

El babá a Silvia. Silvia.

Has estado malita, ahora te espabilas

y te haces una babá bueno, sabes lo que pasa.

Muy bien, los macarons ¿a quién se lo adjudicas?

Le macarons. Oui, très bien.

Plus facile, por la parte del "coyón".

Porque tiene una pinta de ser complicado...

Se lo vamos a poner...

José, hazme un buen macaron

y demuestra que eres capaz de llegar a la final.

Siguiente. Coulant. Hay estrategia dura.

Le coulant a l'enfant de la Patrice.

¿Sí? Trois point.

Pensaba que la querías. Anabel, no te queda otra.

Vas a ser un éclair... Por l'enfant de la Patrice.

Te quieres cargar a los más fuertes.

Ahí hay pensamiento. Repartiendo.

¿Por qué a Silvia el babá?

Te parece el más complicado. No te creas.

Este me parece muy complicado, este también.

Todos complicados. Todos.

Los complicados a Anabel y a José, por lo que veo.

José creo que es un rival fuerte y lleva unas pruebas

que no está muy fino... Le quieres dar la puntillita.

Para que se entone. Quiero...

Quiero que lo haga bien y demuestre que está preparado.

Y el éclair me parece dificilísimo que te salga bonito de forma.

Si quiere estar en la final... Que se lo curre.

-Sí. -Esconde sus intenciones.

Se las esconde. Las visualizas tú también, ¿no?

La maldad nunca se enseña, qué va a pensar la gente...

Te quieres cargar a Corbacho. No, a nadie.

Te falta hacer: uh, ah, ah.

No quiero parecer malo, pero soy un tío muy malo.

Soy muy malo, muy malo.

(CANCIÓN DE EL BICHO) #Y yo que soy de los malos,

#quisiera volverme bueno,

#quisiera volverme bueno, pero tienes que cocinar los postres

#tienes el miedo#.

Hola, compañero.

-¿Qué tal, examigos? Abrazad a Edu.

Aspirantes, estos son los postres que vais a cocinar.

Babá, macarons, coulant de chocolate

y éclair con rellenos diferentes.

-¿En serio? -Sí.

José, ¿qué postre de estos no querrías hacer?

Los macarons. Los macarons.

-Uh, mira. -No me gustan.

¿Cuál te gustaría? Cualquiera de los otros tres.

Qué buen ojo tiene el tigre de Carabanchel.

("Gonna Fly Now")

Estos postres tienen cocinero asignado.

El reparto lo ha hecho Edu, como os podéis imaginar,

con todo su cariño y con todo su buen ojo.

Vamos a empezar por el primero, el babá.

A ver a quién le ha tocado.

(SILVIA) Uh... ¿Soy yo? -Sí.

-Pensaba que eras tú.

Cocinarás babá. (CANTA) #Ba, ba, bá#.

¿Contenta? Pues sí.

Vamos a ver a quién le habrá tocado los macarons.

¿Me puedo ir un momento y luego vuelvo?

Quédate. Vamos a ver a quién

le has asignado los macarons, Edu.

Ta, ta, tachán.

(PEPE RÍE)

José, perdona, lo harás muy bien. El que no querías.

(JORDI) Lo único que no quería.

¡El ojo del tigre!

(TARAREA LA BSO DE "ROCKY")

Veamos a quién le tocó el coulant. (CORBACHO) A Patricia.

(TODOS) ¡Oh...! Bueno, habéis visto

que se han acabado las tonterías, alguien quiere ganar.

¿Contenta...? Pues...

Si no estás contenta con esto... Estoy contenta.

(ANABEL) Que te den por "coulant". (TODOS RÍEN)

Por último, Anabel, los eclairs. Muy bien.

Tienes que hacer tres eclairs con dos rellenos diferentes:

dos de chocolate y uno de café o al revés.

Los tres tienen que tener fondant. Tres...

Una pequeña información, esta vez no ha dejado las cosas al azar.

Ha ido cruzando los tiros... Ya no son horas.

Con estrategia. Claro...

Yo sí iría a por la estrategia, no hay amigos.

Ya no hay, a cara de perro.

-Yo he pensado que se iba... que se iba a dejar llevar.

(TARAREA LA BSO DE "ROCKY") Me he vuelto loco

con los postres, me he vuelto loco.

Jordi, antes de empezar, ¿quieres dar un último consejo?

Si seguís la receta, paso a paso, lograréis llegar a buen fin.

Pero tenéis que ser muy rigurosos. (TODOS) Sí, chef...

Bueno, ya lo habéis oído, como veis tenéis las cestas

con los ingredientes para elaborar los postres y las recetas.

Disponéis de 75 minutos para elaborarlas,

comienzan en 3, 2, 1... Ya. A cocinas.

Suerte a todos, chicos. (ANABEL) Gracias, cariño.

Ahora suerte... Chis... voy para arriba.

Calla. Cuanto antes subas, mejor.

(CANTA) #Suerte que ahuyente a la mala muerte

#y que ustedes lo pasen...

#Bieeeen.#

¡Hala, hala!

El postre es muy tenso. -Lo quieres siempre evitar.

Jordi, ¿qué te parecen las caretas de los concursantes?

Están bajo la caja misteriosa porque sabemos que les da pánico.

Miedo. Les da miedo...

Está bien como divertimento, pero habría que eliminar

un poco el miedo a la pastelería. No es más complicada,

hoy día la cocina es igual de exacta y de disciplinada

que la pastelería, hay que perder el miedo.

Te digo... hay miedo en "MasterChef",

porque necesita de tranquilidad, sosiego...

Las prisas, los nervios son malos compañeros de los reposteros.

Perdón...

-Pues, la verdad, los postres son mi talón de Aquiles

y lo siguen siendo, me dan miedo; pero con calma y haciéndolo bien,

lo conseguiremos. Estoy ahí... concentrado.

Primero la masa de los macarons, es merengue y mazapán;

después el relleno y una mermelada,

o sea, es el día que más trabajo en "MasterChef".

-¡Oh...! ¿Por qué? -Anabel, tranquila.

Jordi, la gran pregunta, ¿cuál es el más difícil?

El babá, tiene una elaboración que en pastelería es complicada.

Es una masa fermentada, no es un bizcocho,

es una masa fermentada. Tiene dos fermentaciones,

reposar... Es más un panetonne que un bizcocho

Sí. (SILVIA) Para mí no es un drama

que tengamos que hacer postres, es algo

que me gusta, es verdad, que fracaso a veces.

Si mi final está en tocar la puerta, yo la quiero rozar.

Vamos a ver qué tal se me da, igual los nervios nos juegan

malas pasadas, los tiempos, a veces no es la complicación

sino tu estado.

(ANABEL) Ha llegado a ebullición. Pues para mí el más fácil

es el eclair. Es la masa de toda la vida, la pasta choux.

De hecho, es una lionesa alargada. La alargas y, a partir de ahí,

haces una crema, puede salir mejor o peor, no que salga perfecto

pero parece que tiene menos dificultad.

El coulant tiene que quedar por dentro muy jugoso

y se tiene que derretir el chocolate, lo más complicado:

no pasarme de cocción, tengo dos elaboraciones más.

Tengo que hacer una galleta y una crema de amaretto,

lo veo de tiempo... muy justo, como siempre.

De los cuatro, el más sencillo es el coulant...

Hay que ser... Es dificultoso encontrar

la temperatura, la cocción, el horno...

Si te pasas y le das cinco minutos más, es un desastre.

Es un bizcocho cuajado. Creo que... Edu ha hecho...

Lo que ha podido, se quiere librar de Corbacho,

te lo digo yo seguro, desde el principio es un rival

fuerte y... creo que lo es, o sea,

Edu, por primera vez, ha ido con estrategia.

-Eres un cabrito, tío.

-500 justos, perfecto, esto por aquí.

-Esto no se despega, a esto le falta... harina.

Yo le he puesto todo, no se despega.

-A ver si va a salir volando la masa, Anabel.

-Tienes sus cantidades. -¿No se despega?

-He seguido la receta, pero la masa está muy líquida.

La repetiré. -Pero Anabel...

-No sé cuál es el fallo, a la basura.

Madre mía, la he cagado nada más empezar.

-Vamos a ver...

-Mantequilla, 90. 3 g de azúcar y 3 de sal.

-Está echando la sal encima.

-No ha puesto papel en la balanza. Encima echa otro... y se mezcla.

A ebullición, harina 120.

-El toro de Hospitalet está metido en harina,

llevo tamizando esto 10 minutos y tengo los brazos...

Voy a llamar a Saúl para que baje y me ayude.

Hay que sudar para ir a la semifinal.

-Te estás pegando una "jartá"... -He tamizado dos veces,

por equivocación. -Ha tamizado dos veces.

-Desde el cariño, Edu... como tenga la suerte de pasar

las semifinales, voy a intentar machacarte,

desde el cariño, Edu.

-Vale, incorporo los huevos.

La dificultad entre babá y macarons...

Es puñetero, igual ves la masa bien, lo pones a secar...

Lo cocinas y no te queda bien. Es puñetero.

-A mí el eclair, me parece factible, voy confiada.

-Venga... -Lo hace de nuevo Anabel.

Ha perdido 15 minutos, ¿llegará? -Venga, Anabel...

Todos los postres son complicados, lo malo es no haberlo visto hacer.

No tener esa información. Delante tienen una receta

minuciosa, calculado tiempo... Si tienes una guía y dudas,

te puede pasar cualquier cosa. Es verdad.

-Vamos allá... qué bonita la masa. -Lo que sí hay un detalle

en pastelería no puedes hacer es improvisar. No se improvisa.

Yo tengo una escuela online, donde un curso de postres

de restaurantes está muy bien. Sí...

Deberías hacerlo, estaríamos encantados

de que tú o los dos, nos hagáis una clase para la escuela.

Perfecto.

-Hum... qué rico.

Aspirantes, han pasado los primeros 30 minutos,

45 tenéis todavía por delante. -¡Vamos, chavales, venga!

-Voy a poner dos huevos y chimpún, ya está.

-Concéntrate en la masa.

¿Cómo va eso? -Pues tuve que repetir la masa,

puse la cantidad pero se quedó muy líquida, o sea,

había exceso de huevo. Si tienes cantidades,

peso y medida. Exactamente.

¿Qué no hemos hecho bien? Nada.

Que no sepas de pastelería lo entiendo, pero de matemáticas...

Ahí está... -Un comentario:

no rompas los huevos en el recipiente donde cocinas...

Caen cáscaras. Cácaras...

Eso es lo único que no me ha pasado.

Te está haciendo caso. Sí...

(AMBOS RÍEN)

Voy a empezar con la salsa de cacao... mientras se hace.

La masa del eclair, la salsa... Vamos sin prisa.

Pero sin pausa. -Bueno, poco a poco.

Anabel, céntrate, visualiza bien cada paso

y házmelo rico, por Dios. Y cálmate, los nervios

no son buenos consejeros. -Es que me ha roto los esquemas.

-Lo repites y ya está. -En eso estoy.

-Ánimo, Anabel... -Ánimo, que llegas.

-¿Le puso un huevo de más? -Ya voy por 80.

Mierda, ya me he pasado.

-Qué bonito, Silvia. -Fermentar.

-Gelatina...

Qué tal, cómo estamos. -¿Cómo va eso?

Mira lo que he traído, un regalo que te viene bien.

Un libro de postres y otro de pasteles y tartas.

Te viene al pelo. ¿Están los macarons?

Forma parte de una colección de 10 volúmenes

con nuestras mejores recetas y las de los ganadores.

Perfecto. Estos te los regalo,

pero si quieres "Sabores del mundo",

arroces, carnes, legumbres, sopas... en tu kiosco.

Uno a la semana. Dicho todo esto, te lo quedas.

¿Cómo vas, José? Tengo la masa montada,

la parte de mazapán con el colorante, las claras

de los huevos que los montaba con el almíbar que está llegando

a la temperatura. -Sobre todo, agrégalo por el filo.

-Por el filo del cazo, vale. -Si no, el almíbar se queda...

En la parte de arriba y no se integra.

-Esto está caliente y lo del medio está frío y, después,

queda un merengue con bolitas de caramelo.

Oh... suerte, José. -Gracias.

Vale, 118, guay.

¿Cómo vas, Patricia? -Hola.

-Hola, qué tal. -Muy bien, tengo ya el coulant

enfriando, la galleta congelando para luego hacer el crujiente

y ahora estoy con el amaretto. Crema amaretto.

-Vale. -La llevo a ebullición.

-Vale, ¿después? -Después la pongo en el robot,

la dejo enfriar y añadiré

el amaretto y, luego, la masa semimontada.

Me da la sensación

de que se ha leído la receta y, lo más importante,

la ha entendido. Las recetas hay que entenderlas

para ejecutarlas. De acuerdo.

Patricia viene del mundo del deporte, es disciplinada.

La disciplina y el orden es fundamental.

A veces, es demasiado picada, te lo digo.

Te discute, se rebota... tiene esas cosas.

Hoy no digo nada, ni lo miro. -Ni lo miras.

-Gracias, chicos. -Suerte.

-A esta no le sale. -No...

-¿Por qué puede pasar eso?

-¿Qué me estás contando? Pues ya está.

-Qué pasa. -Estaba en libras, no en gramos.

Vamos, vamos. Tíralo.

Tíralo, a hacer morcillas, vuelve.

Vamos, Anabel, venga, va. -Vamos, arriba.

Arriba. Está pesando en libras.

Por eso le ha pasado. -Venga, Anabel, sí puedes.

-Saca un relleno, saca el eclair. -Anabel, puedes hacerlo, va.

¡Venga!

-Por eso la masa era tan líquida, no es normal.

(RESOPLAN) -Qué me estás contando.

-La ha hecho dos veces.

-Anabel, ¿qué te ha pasado?

-La pesa estaba en libras, no en gramos.

Y yo diciendo que no sabes de matemáticas,

lo que no sabes es de idiomas.

Yo creo que tienes tiempo. Anabel, es básico, fíjate, mujer.

Tira todo lo que hayas pesado mal, tienes tiempo,

céntrate y vamos a hacerlo.

Hazlo con tranquilidad, seguro que te sale.

Ya verás...venga, no ya por ti, por nosotros.

Vas a poder, me cago en la mar salada.

-Qué mal rollo.

-¿Eso qué es? -Lo está rallando.

-Vale, que lo tiene hecho.

-Tira, ni pienses en el tiempo, no te pares.

-Bien, José, bien, maestro pastelero.

Lo está pasando fatal.

Por tercera vez. -Está decaída.

-Cómo no va a estar así.

-¿Cómo va eso? -Acabo de añadir la yema.

-Es la crema de menta. -Sí.

-¿Y el azúcar? -Lo echo ahora...

-Debería haber estado mezclado con la yema.

-Oh, my Good... -Tírasela ahora.

-Ahora, poco a poco... -Tíralo todo de golpe.

-No pasa nada.

-¿A qué temperatura tiene que estar?

-A 82 grados. -82... bueno, bueno.

-Lo echo al fuego... -Bueno, bueno.

Huele bien, huele a menta. -Voy a ver cómo está...

-¿El babá cómo lo tienes? -El babá.

Está bastante crecido. -El babá es la receta fundamental.

-Mirad... lo meto en el horno.

-Precioso, muy bonito. Muy bien, ¿eh?

Me ha fermentado como yo quería. -Cuidado con la temperatura...

-59... 60, 61... está bajando.

-Mejor, muy bien. (HABLAN TODOS A LA VEZ)

-¿Tienes el colador preparado? -80, 81... fuera.

-¿Se ha hecho tortilla? -No, hombre.

-Casi... está bien, bien.

-Esto me lo llevo al abatidor para que se enfríe...

Lo voy a poner en un recipiente...

-Frío, no congelado. -Eso lo sé...

Te dejamos, Silvia. Vale, gracias.

-Anabel, lo has intentado, ¿vale?

Ya está.

Te han podido los elementos, nena, ya no llego.

Ahora me da miedo añadir el huevo, joder.

-Lo que ponga en la receta es lo correcto, dale ahí.

Anabel sigue sin hacerte caso, Jordi,

vuelve a echar los huevos encima del... batidor.

Estoy supernervioso.

Anabel, sabes que te he metido mucha cañita,

¿me puedes hacer un favor? ¿Puedes dejar

de decir "ya está"?

Si te lo crees un poco, lo sacas,

piensa lo que tú quieras:

"No voy a dejar que Jordi se ría de mí en la cara".

"Lo haré por la gente que quiero".

Intenta sacarlo... tienes una elaboración hecha,

¿tienes la otra ahí? Sí.

Me sabría muy mal que te vayas no presentando nada.

¿Lo harás por mí, por favor? Lo haré por ti, Jordi.

-Venga, Anabel, que tú puedes. -Venga, Anabel.

Aspirantes, quedan menos de 15 minutos.

-Ánimo, cariño. -Vamos, Anabel.

-Ron... -Cómo quema esto.

-Es muy líquida... -¿Qué le pasa a esta mujer?

-No ha dejado reposar en nevera, ¿o qué?

¡Ha tirado toda la masa!

Se masca la tragedia... pobre.

Pesando, la pobre, en libras en vez de en gramos.

Está en un bucle negativo. Ha entrado en pánico.

-Vale, ahora está más verde.

-¿Cómo ves eso, José? -Esto bien, me preocupa la crema.

-Venga, tío, tiene buena pinta. -Tiene pinta, niño.

-El babá está saliendo muy bien. Me sorprende porque...

Lo difícil se va a hacer y lo fácil...

Ya veremos.

Venga, vamos... La mantequilla,

la pones con agua y se funde, tiene que tener un tiempo

de frío para que la textura sea un poco más dura

y poder hacer los petit choux.

Baja un poco el fuego, Anabel.

-Ya lo he bajado. Se te funde la mantequilla

y no se evaporará tanto el agua. Chocolate vais a tener.

-Venga, la harina que forme la pelota.

-Si hasta la pelota todo va bien.

-Cuarta vez, no sé qué ha podido hacer mal ahora.

Al principio fue un problema de pesar mal, pesar en libras

y, después, nervios... La masa uno y dos

tenían problema de peso, la masa tres

estaba bien pero no ha pensado que espesaría al enfriar.

Así, cogemos...

Dos...

-A ver, venga, perfecto, el problema...

-Es el horno.

-La masa tiene que reposar,

tiene que enfriar para que coja cuerpo.

Esa masa está perfecta. Estaba bien, te has puesto

nerviosa porque no... Por lo del peso.

Esa es la cuestión. -¿La meto en la manga?

-Mételo en la nevera, a ver que... tal.

-Me he puesto nerviosa y no la he dejado reposar.

-Ahora, eso es otra cosa, macho. -A la nevera,

ve haciendo el resto de recetas.

-¿Las recetas? Le quedan seis minutos.

Aspirantes, entramos en los últimos cinco minutos.

Ya, ya, cariño, seguiré hasta el final pero...

Azúcar 110, maizena 60...

-Pobrecilla, tú...

-Incorporamos... la yema.

Cuando te equivocas al principio, después es muy difícil...

Volver a ponerte bien. El café...

A mí me parece una luchadora, porque ha llorado...

Está sudando como un pollo. Lo ha hecho cuatro veces.

Luchando como Rafa Nadal. Está preocupada.

-Qué bien... -Está liquidito.

Ahí está... -Pues ya ha espesado.

Aspirantes, acabáis de entrar en el último minuto.

Está muy líquido esto, no...

Lo siento, ero no me ha salido nada.

-Venga, Patri, bien... ¿no? -¿Eh...?

-Hace así y se le cae.

Nueve, ocho, siete...

Seis, cinco, cuatro, tres...

Dos, uno... tiempo. Manos arriba.

-¡Bravo, chicos! -Bien, chicos.

(Aplausos)

Ni en la peor de mis pesadillas podía pensar que no iba a presentar

absolutamente nada, tengo que claro que me voy yo.

Cualquier otra consideración sería... fantasiosa,

imposible y... O sea, irreal.

Si quieres aprender todo lo que necesitas saber

sobre cocina, tenemos una novedad:

a partir de ahora, la escuela online de "MasterChef"

para que puedas convertirte en un auténtico masterchef.

Además, encontrarás nuevas recetas

para sorprender a todos con deliciosos platos.

Ya lo sabes, entra en la escuela "MasterChef".

(SUSURRANDO) Anabel, ¿no tienes nada?

No me lo puedo creer.

-La he repetido tres veces. -Me pasó que haciendo tara,

me equivoqué de botón

y me cambió el peso. -Mira que la ha montado...

Aspirantes, el tiempo en cocinas se ha terminado

y llega el momento de la cata.

Patricia, vamos a empezar contigo.

Buenas...

-Está bien...

Bueno, Patricia, ¿cómo te has sentido

cocinando el famoso coulant?

La verdad, muy nerviosa;

pero, a medida que veía que me iba saliendo,

he ido confiando más. Bueno...

A priori se ven las tres elaboraciones,

técnicas del plato,

pero, lo importante, es la magia del coulant.

Ese corazón... fluido que vamos a buscar.

(TARAREA)

Bueno...

Quizá hay un poco

de cocción de más. Se hace muy rápido.

Un poquito menos... líquido, menos coulant que el del chef.

Pero bueno, tiene una pinta muy interesante, está jugoso...

Hay que probarlo.

Este es mi postre preferido.

¿Ya te has manchado? Toma...

Patricia, el mérito de haberlo hecho.

Es verdad que este postre técnicamente mal hecho

sigue estando muy rico.

No deja de ser un bizcocho caliente de chocolate;

pero pierde cuando no está tan fluido como el de Jordi.

Por lo demás, tiene mucho mérito, hija.

La crema está muy delicada, le has puesto el amaretto,

la galleta tiene partes muy cocidas

y otras menos, quiere decir que la cocción no es adecuada.

Tendría que tener todo un tono... uniforme.

La temperatura tendría que ser un poco inferior.

El pastel está bueno, pero está demasiado hecho.

Pero... si fueras una alumna de Espaisucre, te aprobaría.

Anda, qué bien... Gracias.

-Vamos, Patri.

-Estaba muy nerviosita, confiaba porque veía

que me había salido pero hasta que ellos no te dicen...

El aprobado, no respiras.

-Anda, Anbeluskis... -Hale...

¡Dale ahí!

(Risas)

-Es que si no, no puedo. Bueno, José...

Cómo ha sido hacer esos macarons que te ha dado

con tanto cariño Edu.

Como decía Shakira... "una tortura".

Me daba mucho miedo, es un postre que me daba

mucho miedo porque no lo tenía controlado.

Los 75 minutos de cocinado creo que son los peores

que he pasado desde que estoy aquí.

Estoy, ahora mismo,

como si me hubieran dado tres palizas.

Dos Saúl y una Edu.

(RÍEN)

Y, ahora, viene la nuestra; no te preocupes.

Y, ahora, viene la vuestra. Viéndolo, no sé si preguntarte

a ti o a él, ¿de qué están rellenos?

No se ve el interior. -El relleno se me fastidió,

la famosa crema que era inglesa la tengo menos controlada

que la crema pastelera.

Me ha salido muy líquida,

la he intentado solidificar con un poco de frío;

pero, al final, ese relleno probablemente no exista.

-El problema es que es una crema inglesa

que va encima de un chocolate blanco.

El chocolate blanco no ha tenido tiempo de reposo

y se ha quedado líquido, porque el chocolate blanco

cuando no tiene reposo se queda así. Le falta cuerpo.

Es el fallo que ha tenido, si te fijas,

esta es la misma crema; pero queda como una emulsión.

Mira... Ya.

Es el tiempo. Está fenomenal

porque está montadita y es lo que hace que exista

un crujiente y, a la vez, una textura...

Por fuera crujiente, por dentro blandita.

Es el contrapunto. Quiere decir que hay

un 50 por ciento acertado y un 50 por ciento errado.

Mira, la masa está bastante bien hecha.

Es lo mejor de tu elaboración.

Tenemos una salsa de chocolate blanco que va emulsionada, en frío.

Que se ha hecho sopa y esa sopa reblandece los macarons,

creo que lo que más destaca de la cata de hoy y lo profetizo

es que vemos las diferentes actitudes que hay que tener

y las que no hay que tener.

Y en tu caso es inseguridad, nervios...

Cositas que se repiten cocinado tras cocinado

y que no te sirven para nada, José, porque te has preparado

para venir, podrías brillar mucho más de lo que brillas.

Y Edu te tendría que tener miedo con razón

y no lo está teniendo porque no brillas

ni eres el toro que dices ser.

Sí... Y es todo culpa tuya.

Sí, por supuesto. Tranquilízate, céntrate...

Y cocina. Sí, gracias.

Todo lo que has dicho y tener amigos puñeteros.

Encima van... con la puntillita.

Gracias.

Me imagino, José,

que estarás deseando, si llegas, que haya otra prueba

para devolvérsela, ¿no?

No estoy pensando en otra cosa.

-Aquí arriba te espero, mi amor. -Oigo...

Gente que habla, pero no sé quiénes son.

-No te preocupes, paso inadvertido. Para pasar desapercibido,

cómo las clavas. Cómo las metes.

Cómo has sabido repartir juego.

Empieza el espectáculo, señores, próximamente

en "MasterChef", el Tigre de Carabanchel

contra el Toro de Hospiatale, arbitra el Olímpico de Gijón,

Saúl Craviotto, a la que se descuide

como lo cojamos el Toro y el Tigre nos lo zumbamos de una vez.

Silvia, cuéntanos un poco cómo has hecho el babá.

Intenté seguir la receta de Jordi...

Y... bueno, veo que me ha salido un poco más moreno,

un poco más inclinado, un poco más verde...

Sería la versión africana del babá de Jordi.

Y... lo del verde de la niña de "Shrek".

(NIÑA DE SHREK) Bueno, vale, de acuerdo... es que...

se me ha ido el colorante...

(TODOS RÍEN)

Y ha quedado un poquito más verde, pero está superrico.

(Risas)

Otra cosa, qué receta has usado, ¿dónde la tienes?

¿Eh...?

La receta...

Es que he hecho un poco... ay, madre,

me he guardado la receta para hacerla en casa.

-Se ha guardado la receta en las tetas.

-Ay, papa, la receta... -Ay, mama.

Me recordaba a mi abuela cuando se guardaba

los billetes ahí y estaba sacando

la receta... Estará calentita.

-¿Y si me dan la patada hoy...?

Al menos te llevas la receta. Claro.

Ay, mare, que me llevo la receta, pero te pago un dinerito, Jordi.

-Venga, va... Sí, va, de acuerdo.

Bueno, aparentemente tiene buena pinta, probémoslo.

A ver si está bien empapado.

Fifty, fifty... Falta un poco de empapar.

Caray... Hum... qué bueno.

Porque esto se supone que se empapa en ron, ¿y el resto?

Te noto como muy suelta...

Y como no está bien empapado, a ver si...

Y viene mala de la barriga. ¿Eh...?

A nivel estético hay tres diferencias:

el verde, es evidente que se te fue la mano con el colorante.

La forma del babá en la cocción ha subido más de un lado.

Y la tercera diferencia es que no está pintado con gelatina.

-Es cañero...

El babá tiene que ser como un borracho, superblandito

y... ¿ves? Falta... no ha llegado...

A mojar, a empapar todo el babá. -Es cañero Jordi.

La parte borracha es maravillosa y me encanta.

Está riquísimo todo lo que se emborrachó.

Tiene dificultad, una fermentación doble que es complicada;

pero la crema está muy buena, fresca

y la menta es muy expresiva. Está buenísimo, rico para aburrir.

Y... de los tres que hemos probado, indiscutiblemente, el mejor.

(NIÑA DE SHREK) Vale, de acuerdo. -Bien...

(Aplausos) Yo creo que...

Después de la valoración, pienso que no me voy,

voy a la semifinal... por dentro hago... ¡Aaaaaaah!

Me giro, veo a Anabel y se me viene abajo la alegría.

Puf... qué pena lo de Anabel. Anabel...

-Venga, va, arriba, arriba...

-Ahora para arriba. -Ha fallado, pues... ya.

-No me digáis nada, ¿eh?

-Anabel, va... -Me estoy concienciando yo.

-Oye... -Qué...

-Es como una flojera... -Si no lo puedes contener...

-No pasa nada, Anabel, te tienes que desahogar.

-Lo ha pasado muy mal, tía.

Lo ha pasado muy mal.

Anabel, cariño...

Sé que lo has pasado muy mal durante todo el cocinado.

Sé que no tienes tu postre...

Pero inevitablemente te lo tengo que preguntar...

¿Tienes algo para que el jurado pueda catar?

Sí...

(Aplausos) -Venga, Anabel, ánimo.

(Aplausos)

Porque no quería dejaros con el estómago vacío

y aquí traigo a la culpable de mis desdichas.

¿Las frambuesas? No.

He dicho que no quería dejaros con el estómago vacío

y aquí os traigo a la culpable de mis desdichas.

¿Cuál ha sido el problema, Anabel, para ti?

Yo empecé la mar de animada y tranquila y bien...

Solo hay que seguir las pautas, empiezo con la masa...

Me queda líquida, no puede ser... Empiezo otra vez.

Me pasa lo mismo... me habéis preguntado,

lo estoy pesando, lo estoy haciendo.

Y me doy cuenta de que la báscula no pesa en gramos, sino en libras.

Cuando quise hacer la cuarta masa faltaban 20 minutos.

Entonces, entré en crisis, intenté seguir adelante...

Pero necesita 30 minutos de horneado.

Es sencillo, esta báscula, por defecto marca libras,

se cambia al igual que le damos a la tara,

hay que asegurarse de que te pesa en gramos.

Te puedes equivocar una primera vez hay tiempo, lo que pasa

es que una vez... dos veces... ya estás nerviosa.

El error se ha transformado en algo peor...

Que es nervios... tensión... Inseguridad.

¿Has hecho eclair antes? Sí... en casa.

¿Te han salido bien? Sí.

¿Cuál crees que ha sido la diferencia entre ese día y hoy?

Yo seguí la receta en un caso y en otro, o sea...

No... Calma, tranquilidad.

Si te fijas y vas tranquila, lo ves a la primera.

Lo haces bien, pero los nervios te traicionan.

-Es que te sale mal, se te quema... pero por la báscula.

El error ha sido que al darte cuenta,

te has puesto nerviosa y no sabías reaccionar.

Tu enemigo eras tú misma y me sabe terriblemente mal,

mira que te he metido caña... Te he vacilado,

tú a mí el triple... Y me has llevado la contraria.

Pero me lo he pasado pipa contigo, también tienes una abrazo

de mi parte, no sé si te sirve.

(RÍEN)

-¡Ay...!

Anabel, me quedo con dos partes como tiene la vida: la mala...

que te has equivocado en el peor momento, la eliminación.

Pero lo has dado todo, has luchado como una campeona,

pesabas una y otra vez, te equivocabas no sabías en qué,

cuando te diste cuenta volviste... hasta el final.

Eso es un orgullo para ti y para todos nosotros.

Y me quiero quedar

con la otra parte que tiene la vida que es maravillosa: el humor.

Y tú eres una actriz maravillosa que nos das humor a todo el mundo,

me quiero quedar con esa parte. Haznos reír,

porque ese lado es maravilloso y no lo puedes perder jamás.

Pues muchas gracias.

(TODOS LLORAN Y SUSPIRAN)

-Ya está... me alegro por vosotros.

De verdad...

Si es que era seguirlo... da rabia.

-Lo has hecho muy bien. -Nos pudo pasar a cualquiera.

-Los nervios... No te fijas en eso.

-Era poco a poco, lo seguía, pero un error de base.

No había manera.

Es que, hombre, a ver... si me queda mal,

si no tengo ni idea...

Pero irte por esto... es que te da una rabia.

Madre mía, qué sofoco.

-Venga, Anabeluski... Sr. Butrón, muchas gracias

por venir, por todo lo que nos has enseñado,

por lo que han aprendido a tu lado,

ellos y nosotros. Nos vemos en la siguiente edición,

seguro que vienes a hacer postres de restaurante.

Gracias a los cuatro. -Gracias...

-Gracias, aunque hoy ha sido muy duro, gracias.

Vamos... Jordi.

Bueno, jueces, supongo que hoy

poco hay que deliberar, por desgracia.

Pues así es, Eva.

Aspirantes, espero que con este último reto de la noche

le hayáis perdido el miedo al dulce.

Incluso tú, Anabel.

A la báscula, en todo caso, en todos los sentidos.

Las dos primeras veces, la masa no te salió

por un problema con la báscula.

Las dos últimas veces ha sido por falta de tiempo y nervios.

Sí, bloque... Pero sé

que tú como buena vasca no tiras la toalla

y lo volverás a intentar una y otra vez.

Sí... Agradecemos el empeño,

la buena voluntad que has puesto en la prueba.

Qué blandengue, de verdad...

-Hecha un flan... -Sigo un flan.

Madre mía... -Cómo estamos.

Al resto tengo que deciros que vuestros postres

son muy dignos y los habéis sacado

adelante con cabeza y corazón. Patricia, Silvia,

podemos decir que habéis superado los temidos postres.

José, tú todavía tienes que perfeccionar la técnica.

Ir a clases. Os hemos visto trabajar

a los cuatro con muchas ganas

y eso se agradece. Gracias.

Bueno, lamentablemente el veredicto está claro.

Es la primera vez que nos pasa que un aspirante no presenta nada

en una prueba de eliminación.

Por tanto, el aspirante que no continúa

en las cocinas de "MasterChef" es...

Anabel.

(TODOS HABLAN ENTRE SUSURROS)

-Venga, Anabel. -Haciendo historia.

-Haciendo historia.

De repente, estas cosas surrealistas ocurren,

es la grandeza de este programa que...

Que no todo está bajo control y el factor humano y error

está ahí, de la manera más surrealista.

Anabel, aunque debas colgar hoy el delantal,

puedes irte con la cabeza bien alta.

Nadie podrá decirte que no lo has intentado,

no solamente una, sino dos, tres...

Cuatro... te has dejado la piel por querer acabar

algo que no pudo salir. Pero... has llegado

hasta el programa 8 que está muy bien.

Sí, chef, merece la pena. Gracias.

(Aplausos) -¡Bravo, Anabel, bravo!

(HABLAN ENTRE ELLAS)

-Esto es un principio de hermosa amistad...

¿Te vienes conmigo? Sí, cómo no.

Hasta luego, chicos.

Vamos, Anabel, cariño.

Aquí se está más cómodo que en las cocinas, te digo.

Dónde va a parar,

pero es que es la antesala de la muerte, por lo demás...

Quién te iba a decir a ti... ocho de diez.

Llegar a la octava semana, a las puertas de la semifinal...

He superado mis expectativas, es verdad.

Es muy duro estar aquí. Cada semana es un reto,

luego es la presión, los exteriores,

dar de comer a 60, 80 a 100... hacer cosas que nos hecho nunca.

La presión del jurado... Todo, son cañeros.

En tu caso, la de Jordi sumada también. No es fácil.

No sé qué hará sin mí, igual te llamo por teléfono

cuando estés en exteriores.

Llámame, por favor.

He aprendido cosas a nivel muy... muy vital: no rendirte,

volver a intentarlo, aceptar bien las críticas.

Si son así de cañeros es para que no metas la pata otra vez.

Eso sí lo conseguí, nunca he metido la pata en lo mismo.

Me acuerdo al principio que tuve la sensación

de que te lo tomabas a risa todo.

Luego me di cuenta de que es tu manera de enfrentarte

a la vida, que es una manera maravillosa. También vimos

a la otra Anabel.

Fuiste la primera que lloraste en "MasterChef".

Es que, de verdad...

-Arriba, arriba. -Venga, va.

-Sí, porque... cuando entré aquí...

Es divertido, el show es entretenimiento, aprender...

Era tal la tensión

que había que aflojar de alguna manera, pero...

Enseguida vi que no,

había que estar a saco, tomárselo con humor,

es divertido, hay que aprender, pero hay que tomarlo en serio.

No es una broma, pero me gusta cómo te lo tomas.

Sí, porque siempre has tenido una buena palabra para todos.

Una mala también que está muy bien, siempre desde el prisma maravilloso

que tú tienes en la vida que es el humor.

Anabel, gracias. Gracias a ti, Eva, a todos.

Gracias al jurado, habéis sido cañeros pero, es verdad,

que las pautas que dais...

Son muy acertadas, es como que... ¡oh!

Mi niña... Qué trabajera.

Como que te ayuda a superarte, es cierto,

luego esta gente tan maravillosa que...

Saúl y Edu, ¿queréis bajar? Venga, Edu, tú también.

-Vamos para abajo. Venid los dos y despedíos de ella.

(EDU) Que no le hemos dado un beso... ¡ay!

-¡Podemos ir! (TODOS GRITAN)

¡El saloncito! (CORBACHO) Debe estar contenta,

ha llegado muy lejos. (TODOS) ¡Anabel!

¡Anabel, Anabel! -Y, sobre todo, nos ha dado...

Buen humor que creo que es algo que no se debe perder nunca

y mucha alegría, por tanto, viva las retales forever.

Oye, pues hacemos una cosa, veníos todos conmigo.

(TODOS GRITAN)

En fin, así estamos como más arropados todos.

Parece que no me voy tanto, es verdad.

Gracias, sí. Ahora que están todos aquí,

¿quién crees que va a ganar?

Tal y como están las cosas, lo veo entre Patricia y Saúl.

(CORBACHO) Entre Patricia y Saúl, muchas gracias...

Estoy de acuerdo. -A día de hoy.

-¿Te has fijado la naturaleza qué dura que es?

-Somos de la misma especie... pero no.

-Mira la naturaleza. Qué tonta, más quisiera yo.

Que... (AMBAS RÍEN)

No te imito ni nada... ¿Me quieres imitar? Hazlo.

No me sale, todavía estoy trabajando.

Si llego a la final, te imito. ¿No lo tienes?

No... me están moldeando un cuerpo, me llega la semana que viene.

Venga, ¿quieres premios? Quiero premios.

Ya sabes que nuestro patrocinador el Supermercado de El Corte Inglés,

te regala esta fabulosa cesta con los productos gourmet

más exquisitos. ¿Y el frigorífico

cabe en la cesta? No, el frigorífico no.

Pero sí lo que te regala nuestro patrocinador

de electrodomésticos Bosch, un robot de cocina AutoCook,

lo de las cantidades y todo eso... lo lleves mejor, hace de todo.

Y, ahora sí, por favor, mi azafata...

(CORBACHO) Te queremos... (TODOS RÍEN Y HABLAN A LA VEZ)

Yo lo hago y tú lo muestras. Vale, perfecto.

Seis meses de suscripción gratis en la escuela online...

Enséñalo ya, online de "MasterChef".

Es que soy rubia, sin pelo, pero rubia.

Cada mes cambiamos las recetas.

Lo haces muy bien, Judith.

Gracias. Por último, tienes el juego

oficial del programa para que juegues con estos

o con quien quieras,

pero cuando te juntes con estos no me llames.

No, no, por favor... no te preocupes.

Mira... qué cara de azafata. Gracias, Judith.

No me queda nada más que darte. No...

Bueno, sí, dos besos. Sí.

Y un abrazo, Anabel. Ay... Anabelita.

(Aplausos)

Bueno, chicos... Tú ya sabes qué nos tienes que dar.

Sí, lo dejo bien limpio.

-Anabel... te echaremos de menos. -Adiós.

Hasta siempre, Anabel. Voy a echar de menos

los viajes, las risas, echaré de menos

esas bronquitas en los exteriores...

(BIBIANA) Límpialo y no te quejes. -Deja de gritar y ensuciar, coño.

Hay bastantes momentos que no se me olvidan,

con Bibi tengo muchos, nuestros balcones, ahí...

No es de mi talla, es más bien de la señora.

-Es un poco "Volver", un homenaje a Pedro Almodóvar.

Yo creo que con Bibi ha habido una comunión especial,

me voy habiendo crecido bastante como persona.

Anabel deja un hueco enorme en estas cocinas,

pero nos quedamos con su sentido del humor,

su capacidad de superación

y sus logros que han sido muchos. A cambio...

Ella se lleva conocimientos culinarios, nuevas amistades

y una experiencia única.

Nos vemos la semana que viene, mientras ya saben, póngale...

(TODOS GRITAN) ¡¡¡Sabor a la vida!!!

-¡Por fin tengo a Eva! (EVA GRITA)

Aspirantes, bienvenidos a San Lorenzo del Escorial.

Como veis la prueba de hoy va de "food trucks".

Adelante, Nathan, Miri, Otku, José María y Adrián.

Aspirantes, el menú que vais

a elaborar lo ha diseñado Carlos Maldonado.

¡Vamos, que os veo bajitos!

-José María, eso no lo quiero ni pequeño ni grande... así.

-No está bien cerrado. -¡Sácala fuera!

-Sácala fuera... Poneos las pilas que perdéis.

En esta prueba solo gana uno. Te vas a reír

pero tengo la mano llena de pinchos.

-¡Ostras, qué me cuentas!

-No se parece, tienes que tirarle un poco más.

-Está más bueno que el pan con tomate.

-¡No me quites los clientes!

-¿Acaso la calle es tuya? ¡Silencio!

Toca ración doble de caja misteriosa.

Son ingredientes de platos que os trasladan

a vuestra infancia.

La tercera clasificada de "MasterChef 5", Edurne Trancho.

No os penséis que venís a rascar... hay que trabajar.

-Vamos, compañeros, ¡estamos en la semifinal!

Ya, ya... Silvia ya... -Quita...

Es una maravilla verte cocinar, el pescado está inmejorable.

-Yo creo que los elementos no tienen que ver unos con otros,

el plato se te ha ido. El cuarto finalista

de la segunda edición de "MasterChef Celebrity" es...

  • Programa 8

MasterChef Celebrity 2 - Programa 8

07 nov 2017

Al comienzo de la noche, el jurado invitará a seis chefs, cuyos restaurantes han recibido una nueva estrella Michelin este año, para que los aspirantes reproduzcan uno de sus platos: Óscar Calleja (dos estrellas Michelin), Rodrigo de la Calle (una estrella Michelin), Juan Antonio Medina (una estrella Michelin), Fran López (dos estrellas Michelin), Álvaro Salazar (una estrella Michelin) y Joël Castanyé (una estrella Michelin) ayudarán a los aspirantes durante el cocinado, pero solo con indicaciones. El peor de la prueba lucirá el delantal negro el resto del programa e irá directo a la eliminación.
Para la prueba de exteriores, el jurado y Eva González viajarán a una de las zonas más misteriosas y desconocidas de Galicia, la Ribeira Sacra, que cuenta con la mayor concentración de iglesias y monasterios románicos de Europa, y en sus viñedos milenarios se cultiva una de las variedades más importantes: la uva Mencía. Cocinarán un menú típico de la zona compuesto de empanada de zamburiñas, trucha con grelos, jarrete de ternera gallega al vino Mencía y brica con salsa de cerezas. El actor Francis Lorenzo aceptará la invitación del jurado y cocinará en uno de los equipos como un aspirante más. El mejor en esta prueba decidirá qué cocinan sus compañeros en la eliminación.
Para la prueba de eliminación, desde Espai Sucre, Jordi Butrón visitará ‘MasterChef Celebrity’ para mostrar su nueva forma de entender la pastelería. Los aspirantes tendrán que reproducir uno de sus postres a la perfección si no quieren quedarse a un paso de la semifinal.

Contenido disponible hasta el 30 de junio de 2018.

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