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Para todos los públicos MasterChef Celebrity 2 - Programa 7 - ver ahora
Transcripción completa

Estáis a punto de ver a los aspirantes

medirse en una batalla única.

Bienvenidos a la batalla del huevo.

Chicos, parece fácil pero no lo es, eh.

¡Ay, ya la jodí!

Con el asco que me da el huevo. -¡Esa vuelta!

¡Ah! Muy bien.

Gran momento.

Pero qué vuelta más buena le ha pegado.

Un cortecito aquí. Perfecto. Muchas gracias, chef.

Está muy rica. Está muy buena. Solo hay un delantal dorado,

que se lo va a poner Silvia.

(Aplausos) Enhorabuena.

Hoy solo habrá un capitán. Serás tú, Silvia.

¡Vamos a trabajar concentrados!

¡Y el que necesite ayude, que la pida!

Vamos, Juan, con un poquito de nervio.

Capitana, muy importante que estés en todo.

¡Silvia! ¡Ya voy!

¿Quién trae el arroz, que falta para las paellas?

¿Quién me escucha lo del arroz?

-El helado, colega. -Que no se enfría.

Vale. Nos cargamos el plato. Hacemos nuestra versión.

No es eso, chef. -Yo no he parado de currar.

Ah. Y los demás nos estamos tocando las narices.

¿Te veo un poco saturada? ¿Estás llorándome de verdad?

Está un poco pasadito.

Se asemeja más a un risotto que a un arroz.

Sintiéndolo mucho, Saúl, Juan, Bibiana y Silvia,

os espero en la Prueba de Eliminación.

En el siguiente reto, anularemos el sentido

que más usáis para agudizar los demás y sacarles provecho.

Desde La Tasquita de Enfrente, Juanjo López.

Debajo de ese paño hay 25 ingredientes.

Tenéis que elegir 15 para elaborar un plato

que os libre de la eliminación.

(ANABEL) Chicos, lo tenéis claro. Estáis todos concentrados.

(BIBI) Me va a quedar un plato escándalo.

¿Ves este aire? Mala cosa. Sí.

(ANABEL) ¡Venga! El arroz está espectacular.

Muy bien trabajado, muy bien hecho. Buen sabor. Está muy rico.

Se puede hacer mejor, pero lo has hecho para felicitarte.

Qué pena que con un emplatado tan bonito,

te lo hayas cargado porque está pasadísimo.

El aspirante que no continúa en las cocinas

de "MasterChef" es... Juan.

Te vamos a echar de menos, cariño. -Amor infinito.

(Canción "Come Fly with me")

Buenas noches y bienvenidos a "MasterChef".

Una noche más, nuestros famosos aspirantes

se enfrentan a tres nuevos retos.

Cada vez queda menos para el Duelo Final.

Y hoy, sin duda, descubriremos su lado más competitivo.

Vaya tela. -¡Nada, nada! Que corra el aire.

Que haya espacio. -Dijisteis que ya no entorpecía.

Pues me la habéis colocado.

Lo más lejos posible. No la quiero al lado.

Porque me han dicho que me tengo que poner aquí,

que si no... "Que la coarto", dice.

-Lo dijeron ellos. -Tú dijiste que sí.

La única vez que te quedaste sola en un equipo...

No estaba sola. Éramos todos.

Tú eras individualmente tú.

(ANABEL) No estoy de acuerdo porque a Bibi le fue bien

cuando la tenía bajo control.

El otro día la dejé sola y fue a Eliminación.

Creo que sí seguís enfadadas, ¿no?

Cordialmente separadas. -Así es.

Bueno, no sabéis la que os espera esta noche.

No me digas. ¿Juntas? -No. Mira que hay gente.

(RÍE) Bueno, lo primero que quiero daros,

es la bienvenida a las cocinas. Gracias, princesa.

Esto da como suerte. Gracias, cariño.

Bibi, ¿tú por qué crees que habéis entrado así?

Mala espina me da. Porque aquí ustedes

ideas buenas no tenéis. -Ni tenéis.

Hoy tenemos que entrar de dos en dos y me toca con ella.

Es que hay que superar las adversidades siempre.

Son muchas adversidades. -No es mucha.

Mira mi tamaño. No soy mucha adversidad.

Una adversidad concentrada.

Bueno, vamos a descubrir ya en qué consiste

esta primera prueba de la noche. Pepe.

Aspirantes, en las seis semanas que hemos pasado juntos,

nos habéis demostrado que a pesar de que no es

vuestra intención dedicaros profesionalmente a la cocina,

os habéis tomado la tarea de cocinar como algo muy serio.

Y os estáis dejando la piel y algunos, incluso, los dedos.

Es el momento de sacar vuestro lado más competitivo.

Y os recuerdo que os jugáis ganar la segunda edición

de "MasterChef Celebrity" y 75 000 euros

que podréis donar a la ONG que elijáis.

Además, están en juego 4000 euros que serán

para la ONG que designe el ganador.

(ANABEL) Hoy estaba la presión extra

por los 4000 euros para la ONG.

Es un aliciente muy importante.

El colegueo que vimos la primera semana,

ha ido dejando paso poco a poco a la lucha por ganar "MasterChef".

De nuevo, os enfrentáis a una caja misteriosa.

A la de tres, quiero que la levantéis.

¡Ay, sí! Uno, dos y tres.

(BIBI) ¡Huy! (ANABEL) ¡Madre mía!

Fíjate. Ella tiene lo mismo que yo. -Un jardín.

-No. -Sí, mira. Yo tengo un jardín.

Debajo de cada caja misteriosa tenéis 12 ingredientes.

Pulpitos, patata ratte, cebolla de Figueras,

vino blanco, arroz, tomate, espinacas,

puerro, ajetes, una mezcla de especias,

un bouquet de hierbas, flores y aromáticos

y un cóctel de frutos secos.

Bibiana, ya veo que te gustan los ingredientes.

Ya has empezado a comer.

Anabel, ¿a ti te gustan tus ingredientes?

Muy exóticos. Es un poco como si fuera comida árabe o marroquí.

Todas las cajas tienen lo mismo, de momento.

Pero cuando empecéis a cocinar,

solo habrá seis ingredientes en cada caja.

Y esos seis ingredientes los va a elegir

la persona que tenéis al lado.

¿Esta? Aquí se viene a ganar.

Y ahora tenéis una oportunidad de oro para libraros

de los rivales que os parezcan más fuertes.

Tenemos que eliminarnos las dos.

Después de que hayáis elegido los ingredientes

de vuestro contrincante,

no podréis entrar en el supermercado.

Tenéis los básicos en vuestros puestos de cocina.

Piensa. Ahí tenéis unas cestas

en las que dejaréis los alimentos con los que no queréis

que cocine vuestra compañera.

Bibiana, vamos a empezar por ti.

Para que no te sientas intimidada por Anabel,

ella se va a dar la vuelta y no va a ver lo que tú le quites.

¡Qué arte! ¡Qué maldad!

Pero una maldad retorcida. ¿Preparada?

Confío en Bibi, que se va a portar bien conmigo. Sí.

No tienes que decir lo que quitas.

Tú quitas, metes a la cesta y ya está.

Me da penita, porque yo mala no soy.

Sabemos que la mala es Anabel. ¡Oye!

Un, dos, tres... ¿Y le quitas eso también?

Cinco y seis.

Yo mala no puedo ser. -¡Madre mía!

Que no es mala, dice. Joder. No.

Qué difícil lo ponéis, chicos.

Caray. Ni aire para respirar le has dejado.

Qué valor tiene. -¡Huy, huy, huy!

(BIBI) Bueno, no te digo nada, Carmela.

(Risas) Anabel, ha llegado la hora

de vengarte. No seas ingenua.

Ahora te toca a ti decidir qué seis ingredientes le quitas.

#Cántame. Me dijiste: Cántame.# No te reprimas.

Ella verá si quiere ir a la Prueba de Exteriores

con piernas o sin piernas.

(RÍEN) -Eso es una elección suya.

¡Ay, Bibi! No te dejes influenciar, Anabel.

¡Hala! Uno, dos, tres... Seis.

He quitado seis. Estás siendo más blanda que Bibi.

No lo creo. -No he sido muy mala.

Pero no lo sé. -Yo tampoco.

Pero eran seis. ¡Madre mía!

Lo que tendré que oír, porque todo le va a venir mal.

Ah. También eres bastante mala.

¡Ay! Bibi, te puedes dar la vuelta.

Veremos a ver quién ha sido la mala.

Bibiana, Anabel, trabajo hecho. No lo sé, eh.

Madre mía. Y ahora os voy a pedir por favor

que vayáis a la bodega. No os podéis contar

lo que os habéis robado cada una. Desde ahí vais a poder cotillear

lo que hacen vuestros compañeros. Ah. Eso me gusta.

Eso nos gusta mucho. Tenía claro que quería dejarle

algo con lo que pudiera trabajar.

Buenas noches. -Hola. ¿Qué tal?

Espero que vengáis más tranquilos que Bibi y Anabel.

Hombre, estar más tranquilos que Bibi y Anabel

tampoco es demasiado complicado.

(RÍEN) ¿Por qué creéis que habéis entrado

de dos en dos? Creo que nos vamos a hacer

la puñeta unos a otros.

¡No! José ha venido hoy

con ganas de hacer la puñeta. -Sí. Hoy estoy un poco puñetero.

Ah. ¿Queréis hacer la puñeta? Míralo.

¿Entre vosotros? ¿A los demás?

A mí me adora, José. -Sí.

¿Que te adora? Eso lo vamos a ver ahora.

¡Ay, por Dios! A la de tres,

quiero que la levantéis. Uno, dos y tres.

Es lo mismo, ¿no? -Ah, no lo sé.

José, ¿te gustan los ingredientes?

Me parece muy variada la caja.

Hay productos maravillosos de todo tipo.

Espero que cuando empiece a cocinar los tenga todos.

Para cuando empecéis a cocinar,

solo habrá seis ingredientes en cada caja.

Y esos seis ingredientes los va a elegir

la persona que tenéis al lado. (RÍE)

¡Qué malos sois! -"Ladies first".

Sabía yo que había... Voy.

Bien, bien, bien. ¡Madre mía!

Está fuerte, eh. ¿Eso también? ¡Caray!

Qué fuerte, vamos.

Te queda uno. ¡Toma ya!

Con la caja que tiene Corbacho en la cabeza,

tienes que tapar los ingredientes.

Lo has dejado seco. Lo he tenido claro.

José es un rival fuerte.

He intentado quitarle todo

con lo que podía hacer un buen plato.

(Risas) Lo de rubia y tonta... ¿Eh?

Le ha dejado el verde. (CORBACHO) Si ahora me toca a mí.

(PATRI) Lo siento, tío. -Ha ido fuerte. Le ha quitado todo.

Pues este también...

¡Joder, con José, macho! Y no se lo está pensando.

¿Qué vamos a probar hoy? Poca cosa, ¿no?

¡Hala!

(GRITA)

¡Espartanos!

Aquí hay mucha tela, eh.

Cuando me buscan, me encuentran. (BIBI) Vamos que si lo encuentran.

La casa de las dagas voladoras, tía. ¡Fiu, fiu!

José tiene ese punto que, igual, te lo esperas.

Pero de Patricia no me lo esperaba que fuera a cara de perro.

Me parece que vamos a cocinar con lo mismo, ya te lo digo.

Y luego, las que se llevaban mal

eran Bibi y Anabel. Las más generosas.

La he estado ayudando mucho durante los seis primeros programas.

Ahora, que se busque la vida. Tiene que volar sola.

(PATRICIA) Empieza la competición.

Estamos a cuatro programas de la Final.

Cada uno ya miramos por aguantar como sea.

Buenas noches. -¡Madre del amor hermoso!

-No se los ocurre nada bueno. -¡Qué marrón!

-Pero marrón glacé. -Qué va.

Bueno, Edu, Saúl, bienvenidos a las cocinas.

¿Qué creéis que está pasando hoy en cocinas?

Nada bueno. -Nada bueno.

Nada bueno.

Los demás están escondidos, porque no los veo.

Nos estarán viendo ahora. Hola.

(EDU) Se han escondido los demás. ¿Vamos a jugar

a la gallinita ciega? ¿Esto qué es?

Saúl, ¿te gustan los ingredientes? Sí.

Creo que podría hacer algo interesante.

-Pues te vas a... -Ya verás, ya verás.

¿Contento con los ingredientes que tienes?

Estoy contento con los que hay aquí.

No sé cuántos acabarán aquí.

He tenido una visión. Soy un visionario.

He pensado: "Nos vamos a quitar cosas". Y así ha sido.

Bueno, hay que jugar. Esto es un juego.

Sabes que te quiero y te respeto

mucho como persona, ¿verdad? -Relájate, eh.

Pórtate bien, eh. -Me intimida un poco.

Que te diga: "Relájate", pues yo qué sé.

Se me pasan cosas por la cabeza.

A ver si voy a cocinar con los muñones, macho.

Tú verás lo que haces. Edu, por mucho que robes,

quizás no seas el más malo. Entre Bibiana y Anabel...

No te creas.

¿Hay más mala gente de la que me pensaba?

Roba, roba, roba. (EDU) Es un fastidio muy gordo

ser el primero, porque, claro,

si el otro intuye que te pasas, se pasará contigo.

Caray. Con lo bien que me caías, tío.

¡No, Edu!

Dale. Fuera los pulpitos, fuera la patata.

¡Guau! Bueno, empezamos a quitar.

¡Toma ya! Este es deportista.

Qué mala persona. Madre mía. Tú tienes que ganar el Mundial.

Qué cabrito es. Por eso lo de dejarle tanto verde.

Quita, quita. No. Oye, que me lo calentáis

y me dejará sin nada luego.

(PATRI) ¡Ostras! Le ha dejado el arroz

y los calamares (CORBACHO) Mejor que nosotros.

Me estoy viendo muy mala persona ahora.

Ah, bueno. Mucho te quiero, Saulito, pero te lo quito todito.

¡Eh! No, no. Le he quitado solo seis, como todos.

(EDU) Le he dejado los dos pulpos, las espinacas.

Pórtate bien conmigo. Solo con tener eso,

ya lo demás son ingredientes.

Pero que he sido bastante benévolo con él.

Vosotros habéis ido a degüello. -Habéis sido lo peor.

-Seré bueno. -Menos mal que me habéis puesto

al que es más buena persona.

Es deportista y de los de "fair play".

(EDU) Confío en que Saúl es un tío olímpico,

con el espíritu deportivo y que no le pondrá

la zancadilla a su contrincante.

Lo importante es que él haga

un buen plato. No que yo lo haga malo.

Es tu hora de la venganza, Saúl. (PATRI) Bien. Calamares fuera.

Qué chungo, Saúl. Le quita los pulpitos.

Saúl. Venga, venga, Saúl.

Con la cara de bueno que tiene. Más flojo te veo que Edu.

¡Oye, no me lo calentéis! ¡Por favor, hombre!

Y esto. Va.

Yo creo que puedes hacer algo. -¡Ay, Dios mío!

Edu va a flipar cuando vea que le ha dejado el pulpito

y que Saúl lo ha quitado todo. Va a decir: "Eres un cabrón".

Le ha dejado un arroz. -Bueno. ¡Hombre!

"Bueno", dice. Te acaban de dar con un remo.

Puedes hacer un buen plato. -Claro que sí.

(SAÚL) No ha sido con mala intención.

No creo que sea rencoroso. Aunque siendo de Carabanchel,

me va a dar caña. Ya verás cómo me la devuelve.

(RÍEN) -Este es un cabrón.

-Menudo "killer". -Qué bueno eres.

Está loco. Le salió la vena "killer".

Pasa, Silvia. Estás en tus cocinas.

Gracias, Eva. Cuando he visto

todas las cajas misteriosas y yo sola,

me ha dado un poco de miedo.

Me he hecho un poquito de... ¿Qué está pasando aquí?

¿Quién de tus compañeros te gustaría

que estuviese a tu lado? Estoy muy acostumbrada a cocida

con José, con Pepito. José, creo que me estás viendo.

¡Sí! Pues vente para acá.

Venga, tírale. -¡Dale caña!

No sabes lo que has hecho. -No.

Al más chungo. Al más chungo.

-¿Me he buscado problemas? -Sí.

Pero nada por lo que no hayamos pasado ya.

Silvia, ha llegado el momento de que levantes tu caja misteriosa.

Venga. A la una, a las dos y a las tres.

¡Ay, qué susto! ¿Qué te parecen los ingredientes?

Bien. No les cojas mucho cariño

porque seis de ellos van a desaparecer.

(RESOPLA) -Piensa que hubiera sido peor

si hubieras escogido a Patricia. Te lo digo ahora.

(SILVIA) Sé bueno. Está yendo a la yugular.

Ahí, ahí. Venga.

Las ganas de vivir. Quítale, quítale.

¿No eran amigos estos?

(SILVIA) ¡Por favor! Falta uno, José.

Falta uno. Uno y principal.

(Exclamaciones) Qué poco valiente.

Qué flojo es. ¿Tienes miedo

a las represalias de Andreu?

Nunca se sabe. Nunca se sabe.

(Risas) Mejor tenerlo como amigo.

Chicos, los que estáis en bodega, ha llegado el momento

de volver a cocinas. Os esperamos.

No. Bien. Es para que explores nuevos caminos.

Venga. Fíjate que a mí lo de robar...

Se me da mejor lo de matar.

(RÍE)

Oye, que me van a llevar detenida.

Oye, que todo esto es broma. Señores de la Policía Nacional

y de la Guardia Civil, esto es cachondeo.

Aspirantes, imagino que estaréis ansiosos por saber

con qué ingredientes vais a cocinar

en este primer reto de la noche. Madre mía.

Y de paso, comprobar cómo han sido de buenos o malos

vuestros compañeros. ¿No es así?

Hemos venido a jugar, pues a jugar.

Va a haber sangre. Se acabaron las tonterías.

(Risas) Edu, ¿crees que Saúl

te ha robado bien? Por muy mala persona

que intentara ser, sé que nunca puede llegar a ser

tan malo como José Corbacho.

Eh, eh, eh. Te puedes sorprender.

(ANABEL) Edu, ¿tú te acuerdas de la alta cocina hospitalaria?

-Por ahí va la cosa, ¿no? -Qué exagerados.

Está bien. -Verás tú el olímpico.

Que vas a hacer un platazo.

Aspirantes, ha llegado el momento de descubrir

con lo que vais a cocinar en este reto.

A la de tres, quiero que las levantéis. Una, dos y tres.

(EXCLAMAN) (RÍE)

Espinacas, tomates, ajetes y puerro.

-¡Ostras! -¿Que no te has pasado, dices?

¿Pero qué quieres que haga con esto, tronco?

(Risas)

¿Que no te has pasado? -Alta cocina hospitalaria.

Perdona. Has tenido suerte. Mira. Nada.

Ni puntito ni vino. -A ti no te han dejado arroz.

-Nada. Ni arroz. -Patricia como ladrona,

ha ganado a Pepito Ladrón.

Ya se ha visto desde el principio

que detrás de esa fachada angelical

y de buena persona, hay carácter.

Edu, ¿qué te pasa? ¿Qué tienes para cocinar?

No sé. Le voy a echar esto encima para que decore,

porque no tengo nada. -Te haces un arroz rico.

¿Que me haga un arroz rico con qué? ¿Le echo flores?

¿Arroz de flores? Samantha, lo siento,

pero hoy no esperes "sabooor".

Porque no te lo voy a dar. Te lo digo ya.

Yo creo que va a hacer

un buen plato, igualmente. (RÍE)

¿Contento con lo que te ha dejado Edu?

Yo creo que sí. (EDU) ¡Hombre, no, no!

¡No, hombre! Te he dejado el pulpo, el arroz, las espinacas.

-¡Ay, Dios mío! -Si me toca ahora, macho.

Te dejo las flores nada más.

(SAÚL) Los jueces me estaban calentando

y estaba imaginando que me dejaba la cesta vacía.

Me he sentido mal porque le he quitado

algún ingrediente de más.

Perdonadme. Voy a beber el vino para olvidar esto.

(Risas) Bibi, como sigas comiendo,

no te quedará nada para cocinar. Las cáscaras.

No. He pensado hacer un plato más minimalista

y esto me lo puedo comer. Y me da energía para cocinar.

Anabel, ¿contenta con lo que te ha dejado Bibi?

Pues sí, la verdad. Visto lo visto,

con un canto en los dientes. Por lo menos, hay una materia prima

principal con la que se puede trabajar.

Silvia, después de ver lo que hizo José con Patricia,

estarás contenta. Estoy contenta.

Me ha dejado los pulpitos. Gracias.

(CORBACHO) Te he quitado el arroz para que explores nuevos caminos.

En este reto nos va a acompañar un chef

con una Estrella Michelín que la consiguió

en tan solo tres meses. ¡Oh!

Desde Ricard Camarena Restaurant en Valencia,

Ricard Camarena. ¡Olé!

(Aplausos) (SILBA)

Hola, Ricard. Bienvenido. Hola. Buenas noches.

Ricard, bienvenido a "MasterChef".

Muchas gracias. He nombrado solo el restaurante

por el que tienes una Estrella Michelín,

porque si no, me haría eterno, porque diriges cinco espacios más.

entre Madrid, Valencia y Méjico.

Además de tu propia aula de I+D. Eso es.

¿De dónde sacas todo ese tiempo? Bueno, del reloj.

Todos los días le vamos arañando algunos minutitos.

Echar muchas horas, ¿no? Muchas. Todas.

Ricard, cuéntanos qué marca tu cocina.

Creo que el uso de producto de mi entorno.

Y luego, las combinaciones que vamos haciendo

que marcan un poco la personalidad de la cocina.

Combinaciones. A lo loco, eh.

Nuestros aspirantes tienen que cocinar en este reto

solo con seis ingredientes.

¿Se puede hacer un plato digno de un restaurante

con Estrella Michelín con seis ingredientes?

Deben de hacerlo. Sí. Estoy convencido de que lo harán.

Nos encanta la gente con fe.

¿Tú te atreverías ahora en estas cocinas

a hacer un plato con solo seis ingredientes?

Entiendo que sí. Incluso, sin saber

cuáles son esos ingredientes. Que te los quite Jordi.

(Risas) Mientras no los quite José...

Casualmente, tenemos un puesto en la cocina preparado para ti.

Así que adelante. Suerte, eh. Suerte.

Estarás a mi lado y te enseñaré todo lo que pueda. Relájate.

-¿Estos son los ingredientes? -Sí.

Vas a hacer el tuyo y el mío, cariño.

(RÍEN) -Yo hago el mío.

Ya te apañas tú con el tuyo.

¡Bueno! Y acaba de llegar.

Ricard, por favor, levanta tu caja misteriosa

para descubrir qué tienes. Sí, claro.

¿Ves todo eso? Pues no va a ser así.

-¿Cómo que no? -Espera, que ahora pasa

Patricia por ahí y te lo arregla.

(Risas) Por aclamación popular,

te voy a quitar seis ingredientes.

(Vítores) Dale ahí, Jordi. ¡Dale ahí!

(PATRI) Jordi, que el listón está muy alto.

(CORBACHO) Te he puesto el listón alto.

Siendo valenciano, estarás de arroz hasta arriba.

¿Para qué vas a quererlo? Tú siempre fuiste muy de proteínas.

¿Para qué quiero unas espinacas?

¿Desde cuándo has cocinado con frutos secos? Nunca.

Está siendo muy bueno Jordi. Si no tienes arroz,

sofrito tampoco vas a hacer. Pues casi que no ya.

Tú eres más de tinto. Fuera blanco.

¿Qué te puedo quitar? La vida.

Casi que... Es que ya no sé ni por dónde...

Eh, no te pongas así, que Joan Roca hizo algo parecido

y me dijo: "Quítame tres más". Para lo que me has dejado,

casi te los puedes llevar los otros tres.

¿De verdad? A la altura de Joan.

Te voy a dejar el pulpito.

Cebolla de Figueras, que es muy de mi tierra.

Claro. (SILVIA) ¿En serio?

¿Qué le has dejado? Venga.

Y con esto... Y un bizcocho.

¿Sigues con el reto? Sí. ¿Pero me das más cebolla?

¿O esto es lo que tengo?

Venga. Alguna más te daré. Porque es que si no, ya...

Oye, no haberte puesto chulito.

Suerte, valiente. Gracias.

Le has dejado pelado. Si necesitas algo, yo te lo dejo.

Creo que te voy a quitar lo tuyo también.

Venga. Aspirantes, y os quejabais

porque tenéis seis ingredientes. El pobre Ricard tres.

Ah, pero Ricard tiene una estrella. -Creo que me la quitan.

Y nosotros somos estrellados.

Aspirantes, Ricard, tenéis 60 minutos para cocinar.

(CORBACHO) Con estas pruebas se fomenta

la competición individual. A estas alturas,

ya es necesario.

El tiempo para cocinar comienza en tres, dos, uno. ¡Ya!

Vamos a ver.

Cebollitas.

Bueno, cómo han entrado nuestra celebrities, eh.

Han venido con la mano suelta. Son muy graciosos y muy malos.

Y decíamos: "Verás tú Bibiana y Anabel.

Estas se van a robar todo". No.

Han sido las más prudentes.

Pero el resto, ¡me cago en la mar salada!

(BIBI) Ha habido algunos que han sido lo peor. Perdona.

Concretamente, estos dos. Patricia, con esa carita de buena.

¡Huy! Dios me libre de las aguas bravas,

que de las mansas me libro yo.

¡Quita, quita, quita! "Hace falta valor",

que cantaba Radio Futura.

A ver si solucionas la movida que te he dejado entre manos.

Tranquilo. Voy a hacer un platazo, Saulito.

Y Saúl tampoco ha sido muy bueno. Saúl, aquí las mata callando.

Edu no sé si se puede quejar. Veo por aquí adelante

que también ha habido un buen duelo.

Yo estoy en el top tres de malos compañeros.

Me ha picado demasiado el jurado.

En el fondo, es buena gente y ahora se siente mal.

Ahora apechuga con tu conciencia.

¡Apechuga con tu conciencia!

Tú saca un buen plato, anda.

(EDU) Se acabó nuestra amistad olímpica. Somos rivales.

¡Saúl, te reto!

Ah, mira. Las bolsitas de tinta están aquí.

Es una prueba muy bonita. ¿Por qué?

¿Cuándo sabes tú que alguien realmente ya sabe cocinar?

Cuando le das cualquier ingrediente y lo cocina.

Pero vamos a ver. No es lo mismo que te dejen

un pulpito, un puerro y un tomate,

que, lo mismo, solo el pulpo salteado, tienes algo.

El problema es cuando te dejan cebolla, puerro y un tomate.

¿Se trata de eso? A mí me da una prueba de estas

con vosotros dos y os robo los doce ingredientes.

Yo te quito hasta el aire. Y yo hago un platazo.

Ya hemos pasado el ecuador de la segunda edición

de "MasterChef Celebrity". Y los aspirantes saben más

de cocina que cuando los conocimos.

Para comprobar si han aprendido

mucho o poco, les hemos hecho un test.

¿Cómo crees que han respondido?

Mantén tu aplicación abierta

que te voy a mandar los videos ahora mismo.

He vaciado las bolsitas de los pulpos

y las he limpiado bien y voy a intentar rellenarlas

con un sofrito que estoy haciendo con los puerros

que me han quedado y los cuatro ajetes.

Podría ir adonde Ricard y... (SILBA)

A Ricard se le ve buena persona.

Yo creo que si le robo, ni se va a quejar.

Lo triste es que se ha quedado con tres ingredientes.

¿Ahora qué hago yo? ¿Qué le robo? Si está peor que yo.

Voy a dejarlo arrancando. Y Ricard es un inconsciente.

La única forma de que no cocine Ricard,

es dejándole la tabla vacía. Claro.

Este vio a Joan y dijo:

"Este con tres y yo con dos". Es un virtuoso.

No sé si usará los pulpitos. ¿Tú harías algo?

A lo mejor, me tengo que estrujar la cabeza para decir:

"Soy capaz de hacer un plato con cebolla".

Pero a priori, tan rápido, no es fácil.

Me he puesto con la cebolla solo.

Necesitaba ver qué puede dar de sí el producto.

He metido unas cebollas al microondas para asarlas enteras.

Luego voy a ver qué hago con ellas.

Estoy trabajando con tres cocciones distintas

para ver qué dan de sí. Estoy pochando cebolla,

haciendo un buen sofrito. Y aquí hago un jugo de cebolla.

Lograr que una cebolla sea la protagonista total

de un plato es maravilloso.

Vamos a ver.

Aquí vamos a repartir algunos piñones.

Creo que puedo sacar un buen arroz.

Estoy haciendo cosas nuevas que no he hecho nunca.

Estoy probando con la olla exprés unos pistachos

con un poco de especias, verduras y darle sabor.

(SAÚL) Intentaré hacer los pistachos

del otro día, imitar el plato de Jordi.

Si no me sale, no lo pondré en el plato.

Saúl ha visto pistachos y ha dicho: "Esta es la mía".

¿Y los pone a cocer? Claro.

A mí me impresiona cómo Saúl está aprendiendo.

Lo aprende todo. Ha aprendido hasta a robar.

Se ha corrompido por José Corbacho.

Tiene planta. Y por Edu Soto.

Vamos a hacer las espinacas. Tal. Esto... Vale.

Pues aquí estoy, intentando hacer algo

con lo que me ha dejado mi admirada y querida Patricia.

Yo no sé cómo han sabido coger a los dos más chungos

de todo el programa y hemos ido ahí a degüello

el uno con el otro. Hemos venido a jugar.

"Fair play". Ante todo, "fair play".

(PATRI) La verdad es que esta coraza

de rubia con ojos azules, realmente,

es que no es así. Soy cañera y tengo mi carácter.

Este aspecto angelical nada tiene que ver

con la verdadera Patricia.

Bueno, Ricard, presiento... Presientes el desastre.

No. Sé que te lo he puesto muy fácil.

Conozco tu cocina y tú le sacas punta a cualquier plato.

Al principio, un poco de susto.

Pero luego me estoy encontrando cómodo.

Estoy viendo ya el final del plato. Me da la impresión

de que el protagonista no es el pulpito. Será la cebolla.

Sí. Me parece más interesante el producto ahora mismo.

La cebolla me parece que está fantástica.

¿Qué harás con ella? Voy a hacer varias cosas.

Estoy haciendo un jugo de cebolla con laurel.

Voy a intentar rellenar unas capas de cebolla

con un sofrito de cebolla. Texturas.

Exacto. Más o menos. Voy a intentar freír

un cuarto de cebolla. Voy a intentar marcar una

a la plancha, bien tostada.

Y voy a intentar hacer una en vinagre.

Si lo sé, te dejo una cebolla. No te vuelvas a atrás.

Sorpréndenos. Voy a intentarlo.

Me da la sensación de que va a ser

lo único bueno que vamos a comer hoy.

No me lo creo. -Gracias por la confianza.

(SILVIA) Creo que Ricard ha copiado alguna idea mía.

He dicho: "¡Ay, si tuviera cebolla!"

¿Y qué ha hecho? Todo en base a la cebolla.

Atención, aspirantes. Ya ha pasado la mitad del tiempo.

Tenéis todavía 30 minutos por delante.

A mí, lo de la hora no me gusta.

Silvia, te veo muy técnica. ¿Qué tal?

Te veo con una bolsa. ¿Qué harás con la bolsita?

Voy a intentar infusionar las espinacas

con los ajetes confitados.

Voy a hacer un experimento. ¿Le hace falta

una bolsa de vacío a las espinacas?

No lo sé. Voy a probar. Voy a tener un plan B.

Pero voy a probar qué tal sale el experimento.

Esto es como un calamar chiquitito relleno.

Sí. Debe ser la primera vez

que lo haces. (RÍE)

Has dicho: "Voy tan sobrada de cosas,

que voy a hacer pruebas a lo loco".

No, no. Qué va. He probado. El relleno es especial.

Tiene especias. Y ahora voy a hacer

las patas con otro rollito. Veremos, veremos.

(SILVIA) Cuando entra Jordi, te pones más prieta.

Poco a poco, conseguiré el culito de J. Lo. Porque tanta tensión,

finalmente, el músculo se va a quedar ahí

con su formita, su redondel.

Como las cabezas de mis pulpos, un poquito.

No sé.

-¿Cómo vas, compañero? -Muy bien.

Bueno, muy bien por decir algo.

Vaya marrón nos hemos hecho juntos, eh.

(PATRI) Era un marrón. Como no podíamos coger nada,

era eso. Ahí sí que es darle a esta y decir:

"A ver qué puedo hacer para que sea algo interesante".

Cuántos platos se pueden hacer con pulpito.

Qué bueno. El pulpito salteado, simplemente,

ya es un plato. A partir de ahí, qué ingredientes tiene.

Una vinagreta alrededor.

Ya no te digo si tienes arroz y le integras los pulpitos.

Quizás, a este pulpito que no es ni muy chico

ni muy grande, quizás un guisito.

Y poner los pulpitos encima.

Y si no hay pulpitos, viene la dificultad.

¡Ah, mierda!

Aspirantes, ahora sí que hay que ir dándose prisa

porque estamos en los últimos 15 minutos.

Anda. Que tú eres la actriz esa que sale

en "Los ladrones van a la cocina". ¿No estabas en esa serie?

Escucha. Depende del canal que que pongas,

puedo salir en cualquier momento. No.

Yo te he visto en esa serie. ¡Hum! Prueba.

¿Pruebo de tu cuchara que has chupado?

Venga. No pasa nada. Tenemos una amistad.

Llevamos seis semanas. Venga.

¡Hum! ¿Qué te parece?

Aparte de la guarrada de meter la cuchara y probarlo...

Es una guarrada. La salsa no me parece

que esté a la altura de... ¿Esto qué es?

Cebolla caramelizada. Tomate con cebolla

y calamar y lo he triturado.

Eso es como puré. No. Lo voy a colar.

Pero el plato en sí, ¿cómo es?

Como son tan buenos, los voy a hacer a la plancha.

Los voy a trocear sobre un lecho de cebolla caramelizada.

Haré patata hervida. He puesto el horno también.

Ni guiso, ni salteado. Es una cosa a medias

que no está acabada. He puesto a asar patatas.

Pero las encuentro muy duras.

Estas patatas son muy buenas para cocer.

Pero no son muy buenas para asar. Ya.

Piensa en ese poco tiempo que tienes, a ver qué ordenas.

No te digo más, Anabel.

Suerte. Vale. Gracias, chef.

No hay que usarlo todo, pero en fin. Vamos a ver.

Que me quemo con todo.

Dos minutitos más.

¿Y cómo está el Dioni? No soy el Dioni.

Que tengo la cartera aquí y el teléfono aquí.

José, cuéntame qué haces. Voy a aprovechar

unos tomates que he hecho al horno un poco asados.

Los voy a vaciar y cada hueco lo voy a rellenar.

¿De? Uno lo voy a rellenar

con un poco de sofrito. Otro con caviar de tomate crudo.

Y todo eso con las salsitas que he preparado.

Esto como guarnición del entrecot que hacía mi madre,

que te ponía el tomate relleno. ¿Sabes qué?

A tu madre, Patricia no le robaba el entrecot.

A mí me ha robado hasta la vida. Voy a hacer guarnición.

100 años tendrás de perdón, igual que Patricia.

Muchas gracias. Suerte, José.

José "El Dioni".

Aspirantes, en cinco minutitos damos el manos arriba.

Hay que emplatar ya. Oído.

¿Qué tal llevas el plato? Creo que bien.

He hecho un arroz con mucho sabor, aunque no lo parezca.

Le he reducido toda la botella de vino.

Y luego, le he metido muchas hierbas aromáticas.

¿Crees que es un plato estrella para tu catering de hospitales?

Este sí. Todos los hospitales de España me abre los brazos.

¿Sí? Y con esas cebollas, ¿qué vas a hacer?

Es un homenaje a mi amigo Saúl.

Son los aros olímpicos. ¡Ah! Qué bonito.

Tres arriba y dos abajo.

La cebolla olímpica. Para mi amigo Saúl.

Bueno, anda, haz algo bonito. Vale. Lo voy a intentar.

A ver dónde está la pinza ahora. -¿Qué tal, Saúl?

-¿Qué tal? -¿Cómo vas?

Aquí voy.

Vamos a ver.

Ahora me parece una mierda lo que he hecho.

Aspirantes, último minuto.

Anabel, confía. -No. Me parece una mierda

pero tremebunda.

Bueno no sé si estará el plato,

pero voy a dejar todo recogido que para qué.

Diez, nueve, ocho,

siete, seis, cinco,

cuatro, tres, dos, uno. ¡Tiempo!

Manos arriba.

(RESOPLA)

Mira cómo lo ha dejado él todo. -Y yo.

Que parece que no ha cocinado. -Sí he cocinado.

(SILVIA) Yo he estado muy tranquila pensando:

"Deja que haya "flow" para ver

si al lado de Ricard se te pega algo.

Deja que todo fluya, que todo fluya".

Pero me ha salido el plato que podría haber hecho

un "MasterChef Junior".

Aspirantes, hay que ser educados.

Vamos a probar el plato de Ricard. ¡Vamos!

Empezamos por lo bueno. A ver. ¿Qué nos has hecho?

¡Ay! Lo veo un poquito... Tráelo para acá.

Ricard, ¿qué es este plato?

He intentado sacarle provecho a las cebollas.

He asado la cebolla porque me gusta

que se ase en su jugo. Y una parte la he enfriado

y la he hecho en vinagre y azúcar un poco encurtida.

Otra parte la he asado a la plancha para darle sabor.

Otra parte la he frito. He hecho un jugo picante

de cebolla y pimienta negra.

Queremos ir a ver. Por favor.

-¿Qué ha dicho? -¡Oh! Qué bonito.

Ah, que podemos ir a verlo. -¡Ay, qué bonito!

Bueno, aspirantes, os diría que ha utilizado tres ingredientes:

cebolla y pulpitos. Y de la bouquet garni

ha sacado el laurel. Y dicho esto, como dice Pepe:

Lo veréis pero no lo cataréis.

(BIBI) Sois muy malos todos.

La idea de mi plato es la misma, pero deconstruido.

Claro. Me lo imagino. Qué rico. ¿No lo podemos probar?

No podemos. Nos gusta probar en la intimidad.

Gracias. Pues nada. Comed cebolla.

Que como dice la rima, igual... os coge ardor.

Hala. Hala, adiós.

Te veo bien, Camarena, ¿eh? -¿Me ves bien?

Gracias. Gracias, Corbacho.

No sé por qué te han puesto el delantal negro,

no te lo mereces.

Qué maravilla. Felicidades, Ricard.

Gracias. Buenísimo.

Lo sabíamos que harías un plato bueno, Ricard.

Ahora falta ver qué hacen nuestros aspirantes.

Y para eso tienes que venir con nosotros.

Vente por aquí, que vienes de jurado con nosotros.

Venga, felicidades. No conocía al chef.

He visto su plato y me he quedado "anonana"...

"Anonada"...

Que me he quedado sin habla.

Aspirantes, vamos a empezar la cata.

Y lo vamos a hacer en parejas.

Edu y Saúl, adelante.

Me da miedo tenerlo detrás.

No me tires el plato a la cabeza, ¿eh?

¡Ay, que te...!

Hay que ver qué poco te ha dejado Saúl, ¿eh?

Que poco te ha dejado.

Quita. -Quita "pallá".

Edu, ¿me puedes decir cómo se llama tu plato?

Arroz olímpico.

(RÍEN)

Y se lo dedico a este cabroncete.

Oye, lo primero que voy a decir...

te has hecho muy refinado emplatando.

Estoy en ello.

Y la verdad es que te lo aplaudo.

Cómo te gustan los pelitos fritos, ¿eh?

Sí, porque necesitaba cositas para "saboor".

(RÍE)

Y me he visto ahí los pelillos de la cebolla y digo:

"¡Ven "pacá"! ¿Cómo voy a tirar esto si no me ha dejado nada?"

Bonita está. Ahora vamos a probar.

Mira, esa es la medalla de oro de Saúl.

(RÍE)

Están poniendo una cara que flipas.

No quiero que sea

catering de hospital porque ya me lo dijeron una vez

y no quiero volver a escucharlo.

Y lo he metido bien de sabor.

Tiene que ser un arroz que te dé un porrazo en la boca,

que digas: "Toma ya."

Esto es un pedo.

¿Un pelo? Pedo, pedo.

Te comes dos cebollitas y te agarras un pedo...

¿Ah, sí? Has cocinado el arroz con vino.

¿Has visto? Si me lo hubieras quitado

no me estarían diciendo esto. Es que tú también...

Mira que estuve a punto.

Entiendo que la prueba era complicada,

tenías muy pocos ingredientes. Pero toda la botella de vino...

Uf... Era por no bebérmelo.

Hay un romero que asoma la cola por ahí, bueno...

Pero es todo vino, hijo mío.

Esto me hace la prueba esta cuando me pare en Gijón

este hombre con este arroz...

Para el calabozo.

El arroz pues tiene un poquito de delito evidentemente.

Un poquito dice. Un poquito sólo.

Un minutito más de cocción le hubiera venido bien.

El hacha.

Han sacado el hacha.

En fin, espera que se me pase un poco.

Sí, estoy torcido, ¿eh? Estoy ahora mismo de haberle

dado el trago a esto que no veas.

Cuéntame, Saúl, ¿qué plato es este que nos has hecho?

Arroz sin rencores.

Arroz sin rencores, es que... Cómo está aprendiendo Saúl.

¿Cómo vas a tenerlos? Ya le pone poesía y lírica.

Tendría que tenerlo yo, no tú.

Mira que se te podían pegar cosas buenas de esta gente.

Pero como no la tienen se te pega todo lo malo.

Un poco culpa vuestra. En fin, ¿qué lleva?

He hecho un caldo con el pulpito y cebolla.

Y luego he preparado un timbal con espinacas,

aceite de sabores que he hecho con almendras y piñones.

¿Y todo este trazo así de frutos secos?

Esos son los pistachos del chef, mi versión.

La vi desde el balcón el otro día

y he querido hacerlos.

Si te ha salido bien tiene mérito, estabas en el balcón.

Eso quiere decir que muestras atención.

A ver qué tal están. -Sí.

Bueno, por lo menos se agradece que el arroz esté

un poquito más gustoso, más acabado.

Y sabe a pulpito, sabe a verdura.

Para lo que tenías pues bastante bien acabada

está la cosa. El arroz está bueno, Saúl.

Perfecto. -Ha sido un plato bien pensado

desde el principio y evidentemente en el tema

de la presentación creo que ha primado la estética

sobre la funcionalidad sobre todo.

Pero está pues bien.

Muchas gracias.

Tiene un puntito de dureza.

Pero por lo menos tenemos sabor.

Hay una buena aplicación del pulpito, está interesante.

Y el pistacho te valoro que prestes atención

y aprendas, que es básico en estas cocinas.

Felicidades, Saúl. Muchas gracias, chef.

(Aplausos) ¡Vamos, Saúl)

Bueno, no eres tan buena persona pero emplatas bien.

Bueno, pues vamos a ver qué han hecho

los ladrones oficiales de "MasterChef".

José y Patricia.

(CANTA) #Bonnie and Clyde, qué linda parejita#

#tan linda y tan bonita pero qué malvada.#

Mucha suerte, chicos.

Es cocina de supervivencia esto.

Anda, pasa.

Pues espero una buena valoración,

con eso me conformo.

Bueno, y si a lo mejor me dan mejor valoración que a José

pues a lo mejor más satisfecha.

Patricia, nombre de tu plato.

Ensalada con amor.

Con amor. ¿Hacia quién?

Hacia José. -Hacia lo ajeno.

(Risas)

Oye, ¿y no tenías una jarrita pequeña o algo?

¡Ay, sí! Tráela.

¿La traigo? Sí, mejor, mujer. Corre.

La vinagreta. Lo mismo no lo mejora, pero...

Suerte que nos hemos dado cuenta a tiempo.

Ella no se acuerda de lo suyo, se acuerda de lo de los demás.

Pero de lo suyo no.

Es un agua de tomate. ¿Y lo necesita el plato ese?

Es opcional.

Tú tienes que decir si lo lleva o no lo lleva.

Pues yo creo que sí puede aportar.

¿Estás segura? Pues mira, no lo voy a poner.

Puedes echar en el mío, que ya la tiene.

No lo voy a poner. No.

Vale. Ensalada con amor.

¿Qué más lleva aparte de amor?

Es una ensalada templada

con diferentes cocciones de tomate.

Abajo hay una cama de tomate frito.

Y luego le he sacado el caviar

al tomate y lo he puesto por encima.

A mí me recuerda a esos trampantojos que hacen

como "pizza vegetal". Parece una pizza,

la base de tomate, las verduras encima,

pero al final no tiene hidrato

y es todo un plato vegetal que es sanísimo.

Espero que esté buenísimo, porque si no...

El tomate la base es intensa de sabor,

hay un fondo muy bien aliñado, muy interesante,

con mucha intensidad.

El puerro de crujiente tiene poco

y tampoco tiene mucho sentido que esté ahí.

Pero por lo menos hay sabor en una parte

que es la principal que es el tema del tomate.

Pues yo te diría que tu plato está muy rico, Patricia.

Porque has sacado de donde no había.

No le hace falta la jarrita esa, no lo necesita.

Si necesita a lo mejor más aceite todavía

que le dé más profundidad. Pero el plato está muy rico.

Y si llevase la base crujiente como ha dicho

Samantha hubiese sido una pizza vegetal maravillosa.

Te felicito. Está muy bien. Gracias, Pepe.

A mí también me ha parecido rico, bien aliñado,

original, teniendo en cuenta los ingredientes

de que disponías. Por mí está muy bien.

Gracias.

Es que eres una burra. -Bueno, ya está.

¿Tú quieres ser capitana? -Claro, mujer.

Bueno, José, cuéntanos. ¿De qué es tu plato de tomate?

Pues son unos Pepitomates,

tomate al horno que lo he vaciado.

Y entonces en cada hueco he intentado hacer

una elaboración distinta.

Este es más vegetal y este es más de frutos secos.

No sé por qué me recuerda al juego ese

que tiras unos dados y metes un quesito:

"Métele el de pistacho."

Te voy a hacer una pregunta de frutos secos.

Tengo que darle unas instrucciones

a los jueces sobre la cata para que no me destrocen

el invento antes de hora.

Yo empezaría por este, por el sofrito de curry,

las pepitas y la verdura. O sea, que además hay como

una rueda de especias que tienes que continuar.

Y luego si acaso los frutos secos.

"Joer".

El agüita, el agüita.

No, es agua, ¿no? De fregar.

Mira que se le puede sacar cosas a un tomate.

Pero esto parece como si lo hubiese hecho

un niño pequeño.

El agua de tomate no sabe a tomate.

Y los rellenitos de los tomatitos

con todas las cosas que has puesto,

con todo el cariño, con todo el amor del mundo seguro.

Pero no encajan para nada, no hacen ni un plato,

hacen pues una cosita de esas de jueguecito

de pequeñitos que: "Pues venga,

mete en cada casillita un colorcito.

Mete en cada casillita un cosita."

Pero no hay un todo.

Esa agua de tomate está mala directamente.

No quiero mencionar al Junior

porque los peques del Junior siempre nos sorprenden.

En tu caso también pero en negativo, José.

Realmente lo que le faltaba era el caldo de tomate.

Porque si el caldo hubiera tenido más sentido

estaría más integrado y así parecía un plato combinado.

Pues yo tengo que felicitar a Patricia.

No solamente le ha robado seis ingredientes

sino que le ha robado las ideas de cocinar

a uno de los rivales más potentes que tenemos.

(CANTA) #Me lo has robado todo.#

Es que ella parece que no, pero ha hecho su estrategia

y le ha funcionado muy bien.

Hombre. Vamos.

Sin rencor, ¿eh? -Sin rencor.

Sin rencor.

La gente está apretando las tuercas.

Los que quedamos queremos llegar a la final

y queremos ganar.

Bibiana, ¿cómo se llama tu plato?

Estoy como la copla.

(CANTA) #Soy la que no tiene nombre,#

#la que a nadie le interesa.#

A ver, ¿cómo se llama tu plato? ¿Quieres que te cante otra vez?

No. No, eso te lo puedes ahorrar.

Ya bastante nerviosa llegas a la cata

como para encima tenerte que inventar un nombre.

He elegido esa canción justamente

porque no le había puesto un nombre al plato.

Pero sí te puedo decir de qué está compuesto.

Una reducción de tomate, vino y cebolla,

una salsita, que además se mezclaba con el relleno

que era a base de frutos secos,

de las patitas del pulpo. Después le he puesto

unos pocos de frutos secos

que también están dentro del relleno.

Tiene muy buena pinta el relleno.

Por lo menos te hemos visto cocinar.

Y te hemos visto cocinar tranquila.

Hay un guisito que no está mal, la salsita te la compro.

Está rica, está bien.

Creo que te está yendo bien separarte de Anabel.

Es una mala influencia. Hombre.

Está demostrado ya. ¿Qué?

Con este plato yo te he visto más seria,

más centrada, más concentrada. Si estábamos al lado.

Imagínate si ganas distancia con Anabel.

¿Ves tú? Más lejos, niña.

Pero si es que justo al estar al lado

te he influenciado bien. Mala influencia, mal fario.

Sí es una mala influencia para cocinar.

No es una mala influencia en la vida, ¿eh?

Podemos ser muy amigas

y no trabajar juntas en la cocina.

¿Sabes cuál es el único fallo de este plato?

Que lo has metido al horno.

Si lo llegas a guisar en la salsita esa.

Sí, sí, sí. Y lo dejas reducir ahí

15 minutitos la clavas, Bibiana.

Pero la idea era muy buena de rellenarlo

como un chipirón rellenos

de toda la vida tradicional. Bueno.

Yo me quedaré con el sabor.

Me gusta porque está muy bien aliñado.

Muchas gracias.

Anabel, no sé si tu plato tiene nombre.

Tengo un púlpito.

Habemus pulpito.

Tengo un púlpito. Se llama así el plato.

No es un pálpito, un púlpito. No, un púlpito.

Pulpito. Sí.

Tengo un pulpito y en un estado parece ser un poco lamentable.

¿Y nos obligas a probarlo? Hay que tener fe también.

Hay gente que de entrada dices: "Ay, qué cosa más fea."

Y luego los conoces y son unas bellísimas personas.

No has integrado las patatas en el plato. ¿Por qué?

No, por eso mismo... A ver, yo estaba intentando

tener como varias opciones

para luego ver por dónde tiraba.

Entonces, claro, al ver...

Te has olvidado de las patatas, ¿verdad?

Trae las patatas, por favor.

Tráenos las del horno y las cocidas.

Vale, pero para que veáis que tengo mogollón de técnicas.

Venga, mala influencia, date caña.

Por favor, no digáis esas cosas, amigos.

¿Y eso también por qué? Sí, son aceititos.

No sé por qué no ha puesto la patata.

Tu plato es horroroso.

¿A que sí? Feísimo.

Ya, ya. Aquí no queremos eso.

Vamos a reemplatar el plato y me vas a ayudar.

Vale. La base va a ser

de puré de cebolla caramelizada.

No me ha llamado Dios por el emplatado. Esto es así.

Ahora la patata. Así.

Vete poniendo tú los pulpitos. Yo voy poniendo los pulpitos.

Cuando me lo decís parece más fácil.

Más, más cantidad.

Cógete el aceitito. Vamos. Eso es.

No te vayas tan lejos, que sea todo como un conjunto

que está centrado en el plato.

Claro, es que lo he hecho con la cuchara.

¿Qué te parece? Pues que no hay color.

Pues ahora vamos a probar el plato.

(SILBA)

¡Hola! Yo pensé que no tenía...

¿Cómo que no? Es como un pico de loro,

pero hay que retirarlo. Sí, señor.

En fin, Anabel, ha ganado en estética

y ha ganado que las patatas

que has asado a la sal están riquísimas.

El resto del plato

es un amasijo de cosas superpuestas,

tiradas, sin voluntad, sin gusto y sin gracia.

El problema ha sido que tú has ido barajando

diferentes escenarios, has ido abriendo

muchas pantallas y luego a la hora de cerrarlas

tal vez no has cerrado las adecuadas

y te has dejado abiertas las que no tocaban.

Sí. Total, total, sí.

Te pones a dudar, te pones a dispersarte

y has hecho un emplatado

que es echado en el plato sin ninguna gracia.

Yo sé que tienes más estética que la que se ve aquí.

Pero no te sale porque... No lo creo, no lo creo.

Sí, confía en ella. No lo creo.

Sí, sí, Anabel lo tiene.

Si se centra lo sacará algún día.

A ver, yo ya sabía que bonito no me había quedado.

Se me ha ido toda la salsa para un lado.

Con lo cual ha quedado ahí un maremágnum.

Pero eso es culpa del plato en sí, que está todo torcido.

Porque yo lo hice fenomenal y quedaba muy bonito.

Ánimo, valiente. -¡Vamos!

Que nos ha caído la del pulpo.

Buenas. Muy bien, Silvia.

¿Cómo se llaman tus estrellas de mar?

Se llama...

(SE MOFA) Se llama... Pulpo a la bartola.

¿Pulpo a la bartola?

Mi idea de plato era diferente.

Pero cuando he visto cómo se abrían las patas

del pulpo y cómo se quedaban, como a la bartola, he dicho:

"Pues mira, lo vamos a hacer a la bartola."

¿Cómo puedes pasar de un emplatado tan elegante

el otro día con un tomate

Y pasar a hacer con dos pulpitos algo tan feo?

Se le olvida, como a Anabel.

Vamos a probar, porque si está rico por ahí te vas a salvar.

Es que está la patita como para pillarla, ¿sabes?

Sí, está un poco complicado.

Quiero sacarle algo bueno, y es que está poco tocado.

Está hecho simplemente a la parrilla o a la plancha,

en este caso a la sartén, y ya está.

Pero lo has emplatado tan feo y tan infantil, tan pobre,

que pierde todo el encanto que podía tener.

También está limpio.

O sea, te he visto coger

las patas de los pulpitos y con un trapo...

Sí. Hacer así.

Porque arriba tenía piel. ¿Sabes lo buena que está

la piel de los cefalópodos, de los calamares, de los...

...qué rica está?

Yo pensaba que le iba a dar dureza.

No. No.

Fíjate lo de la piel. -No lo sabía.

Yo te tengo que decir que como pulpo

es el mejor que hemos probado esta noche.

Todo lo demás que han dicho ellos es cierto.

Vale, sí, me ha quedado infantil.

Es que yo también llevo una niña dentro, ya lo sabéis.

¿Qué queréis esperar?

En algún momento me tiene que salir.

Como tenemos un mundo tan infantil en vuestros platos

casi te pediría de verdad que me hicieses

lo de la niña de "Shrek".

(Risas)

(VOZ DE NIÑA) Bueno, vale, no me ha "zalido" el pulpo,

pero me "zale" el cangrejo, mira.

(Risas)

Ya vuelvo.

Vale, de acuerdo. Y el plato está limpio.

"Zí". Que en tu caso ya es un mérito.

"Zí", me ha costado un huevo.

(RÍE)

Qué nervios, Jordi, qué nervios.

(Risas) No puedo con ella.

(VOZ DE NIÑA) Los pulpos me dan asco.

Vale de acuerdo. "Zí, zon azquerozoz",

tiene esa gelatina que los quieres coger

y... se te escapan de las manos.

(RÍE)

"Hoztia, qué nervioz." ¿"A ti te huele azí el zobaco"?

Bueno, Ricard, ha sido un placer

tenerte en nuestras cocinas y disfrutar de tu cocinado

de hoy que ha sido maravilloso, espectacular,

cómo se puede sacar en una hora tanto sabor

a un sólo producto. Así que vuelve cuando quieras.

(Aplausos) Jordi.

No pasa nada. -Adiós, no pasa nada.

No pasa nada, Ricard. -Siempre se van los mejores.

Igual en la repesca. -No importa.

(Aplausos)

En la repesca nos vemos. -Venga.

Muy majo Ricard, muy próximo, muy cercano, muy persona.

Ahora, el hijo de su madre no me ha ayudado.

Aspirantes, ahora los jueces tienen que deliberar

para decidir qué dos aspirantes han hecho los mejores platos

y cuál de ellos ha sido el mejor.

Que recuerdo que ganará 4.000 euros para donar

a la ONG que elija. Así que mucha suerte a todos.

Jueces. Gracias, Eva.

(CONVERSAN)

¿Pero tú le has quitado el...?

Yo le he pegado el corte tan a ras

que ha salido ya el pico.

Pero sin ser consciente, ¿eh?

Esa tampoco era consciente. -De nada.

(CONVERSAN)

La cosa está entre tú y yo, Corbacho.

Oye, Anabel y yo hacemos de capitanas y ya está.

A mí se me da muy bien.

Tendríais que hacer de capitanas

con un pulpo cada una en la cabeza.

Así, con las patas así.

¿Estamos? Venga, chicos, vamos.

Aspirantes, no se necesitan muchos ingredientes

para hacer un gran plato.

Ricard Camarena nos acaba de demostrar que es posible

sólo con tres, incluso con dos, hacer un maravilloso plato.

Ha habido dos aspirantes que han destacado

sobre los demás en esta prueba por su destreza

aprovechando los pocos ingredientes que tenían.

Y esos dos aspirantes son...

Saúl y Patricia.

¡Muy bien, chicos!

Estoy muy muy contenta por haber hecho un buen plato

y me encantaría llevarme esos 4.000 euros

porque tengo un montón de fundaciones y ONGs

a las que me encantaría ayudar.

Bonita película, "El policía y la ladrona".

(Risas)

De los dos el mejor ha sido...

Saúl.

¡Olé!

(Aplausos) ¡Bien!

Manda narices que la única prueba que sale de robos

y el policía nacional va y gana.

Pero sí, estoy muy contento.

Sobre todo por poder donar este dinero

a la fundación que tenía en mente.

Enhorabuena, Saúl, porque además de llevarte

los 4.000 euros para la ONG que elijas

acabas de ganar una ventaja que te obligará a tomar

decisiones muy importantes en el siguiente reto.

Ahí te la llevas. -Miedo me da.

Espérate qué ventajita tiene Saúl. Ya la veremos.

Que ya te digo yo que las ventajas

que hemos tenido hasta ahora dejan bastante que desear.

Saúl, vigila a Patri con los 4.000 euros.

Bueno, Saúl, enhorabuena. Muchas gracias.

Estoy muy contento. Dinos para qué ONG

van destinados esos 4.000 euros.

Va a ir para la Fundación

de Huérfanos de la Policía Nacional,

que he colaborado muchas veces con ellos.

Irá para todos esos niños y niñas que ha perdido

a su papá o su mamá en acto de servicio

o en un atentado terrorista.

Oh, qué bonito. -Así que va para ellos.

(Aplausos)

Si puedo ayudar a un solo niño de un compañero

pues yo soy el hombre más feliz del mundo.

Qué gran satisfacción ganar la prueba

cuando sabes que esa victoria

va a ayudar a muchísima gente que lo necesita, ¿verdad?

Pues sí, estoy muy feliz ahora mismo. Muchas gracias.

Pero también es una gran alegría que los comensales

se vayan contentos cuando les damos de comer.

Por supuesto.

Pues todos tenéis una nueva oportunidad para conseguirlo.

Así que no me dejéis mal,

que luego la que da la cara soy yo.

Esta semana viajamos a Asturias

para que los aspirantes aprendan

que tradición y vanguardia maridan a la perfección.

Avilés es un gran ejemplo de ello.

Su casco antiguo está tan bien conservado

que visitarlo es como viajar al pasado.

Pero basta cruzar la ría para dar un salto al futuro.

De hecho es la única ciudad de España que puede presumir

de tener un edificio firmado por Oscar Niemeyer,

uno de los arquitectos más prestigiosos del mundo.

Aspirantes, bienvenidos.

Estamos en el Centro Cultural Internacional Oscar Niemeyer,

un regalo impagable que el arquitecto brasileño

hizo a la ciudad poco antes de su muerte.

Son muchos los artistas que se han trasladado

hasta aquí para contemplarlo,

como Paco de Lucía, Joan Manuel Serrat,

Brad Pitt, Kevin Spacey.

Que ahora que estoy yo pensándolo y la idea

de ver a Brad Pitt probando elaboraciones de MasterChef

como que me está cuadrando.

A mí me viene muy bien.

A mí también Kevin Spacey me viene bien.

Sería una maravilla dar de comer a Brad Pitt.

Pero darle de comer a él digo, no hacerle la comida.

Aspirantes, después del robo de ingredientes

de la prueba anterior creo que ha cambiado la imagen

que tenéis los unos de los otros.

Sobre todo de los capitanes. ¿No es así?

Craviotto y Montero claramente

son dos apellidos de bandoleros.

(Risas)

Esta de la Serranía de Ronda y el otro de Sicilia.

De la Cosa Nostra. -De la Cosa Nostra.

Son de esos que te matan cuando menos te lo esperas.

Fíjate ella que parece una princesita de cuento.

Mírala, mírala.

Es una loba con piel de cordero.

Es una loba. -Es una perrita loba.

Y el olímpico no se queda corto, ¿eh?

Vaya capitanía me espera.

Ya sé cómo tienes tantos campeonatos del mundo.

Tanta medallita suelta. -El oro, el oro.

Le gusta el oro, papa.

Yo creo que son un poco exagerados.

Claro. -Tampoco fue para tanto.

Bueno, aspirantes, vais a competir

divididos en dos equipos.

Saúl tú fuiste el mejor de los dos.

Y tu esfuerzo será premiado

de una forma muy especial. Miedo me da.

Puedes escoger entre dos opciones:

tener un miembro más en tu equipo

y elegir qué platos cocinar. Vale.

O disfrutar de la ventaja que esconde este sobre.

¡Oh! -¡Huy!

¡La Ruperta, la Ruperta! -¡El apartamento en Torrevieja!

Esto no me lo esperaba yo, ¿eh?

¡Ah, pues ahora venga, espabila!

Piensa bien tu respuesta, porque el privilegio

que no elijas será para Patricia.

Es que claro puede ser cualquier cosa.

Puede ser bueno o malo. Piénsalo bien.

Mira la otra metiendo cizaña: "Puede ser malo."

Hombre, estrategia. -¿Y qué hacemos?

¿Qué hago, qué hago? No lo sé, ¿eh?

Coge el dinero, Saúl. Coge el dinero.

Creo que voy a elegir un miembro más y el menú.

La elección está tomada. Patricia, el sobre es tuyo.

Pero ábrelo, di lo que es. Todavía no puedes abrirlo.

Cuando yo te diga. -Gracias.

¿Que no lo puede abrir?

Un sobre. -¡No cocinamos en la prueba

de eliminación!

Me parece a mí que la he liado.

Me encantaría que en este sobre

hubiera delantales blancos para todo mi equipo.

Pero tampoco estaría mal poder elegir un delantal negro

para alguno del equipo contrario.

Bueno, capitanes, vais a elegir

con qué aspirantes queréis cocinar.

Saúl, comienzas tú.

Pues voy a empezar a pesar de sus palabras

por el panadero de Carabanchel.

Patri, cariño, tu turno.

Yo lo tengo muy claro, con mucho amor elijo a José.

¡Toma!

Va de reconciliaciones, ¿eh?

¡No veas los ladrones, macho!

Esto es una serie. -Reconciliación.

Primero te roba y luego te ama como en las películas.

Una de cal y otra de arena. -Guapo.

Saúl. La siguiente va a ser Silvia.

¡Guau! ¡Compañeros!

¿Otra vez las retales? ¿De verdad?

¿Es que esto es así siempre todo el rato?

No importa.

(TARAREA)

Es que...

Nos tienen un poco minusvaloradas me parece a mí.

Porque yo no sé si repetiré,

pero llevo 4 semanas en el balcón.

Más que nadie, ¿eh?

Patricia, ¿a quién eliges, a Anabel o a Bibiana?

Es difícil la decisión.

Pues a pesar de ser muy protestona

creo que es una curranta y que trabaja muy bien.

Y esa es Anabel.

(GRITA CONTENTA)

¡Bien, bien, bien, bien!

¡Estoy en mi equipo favorito!

¡Bibi!

Trabajar con Saúl me gusta.

Me parece que hacemos un buen tándem

porque hay equilibrio.

Con lo cual yo creo que vamos hoy a arrasar,

vamos a ganar por goleada.

En "MasterChef" no nos cansamos de recordar

que para poder innovar y crear

antes hay que dominar la tradición.

Precisamente por eso hoy os enfrentaréis

a un menú típico asturiano.

¡Qué rico! -Vamos bien.

Oye, Saúl, a ver.

Cocinaréis cuatro platos. Un entrante.

Bollo preñao.

Con chorizo.

Un principal.

Fabada asturiana.

Yo creo que tendrías que coger

las fabes porque son muy fáciles.

Un segundo. Cachopo.

¡Ca...! ¡El cachopo!

¡El edredón! -Vaya pedazo de cachopo.

Y un postre. Casadielles.

Mi suegra las hace de maravilla.

Pues llama a tu suegra, que somos uno menos.

La quiero en mi equipo a mi suegra hoy.

Como veis, aspirantes, en este menú están

algunos de los iconos de la gastronomía asturiana.

Y además en "Masterchef" hemos hecho ya alguna vez.

Todos conocéis las recetas

y las habéis preparado seguro muchas veces.

Y precisamente por eso os vamos a exigir excelencia.

(TODOS) Sí, chef.

Saúl, te corresponde a ti elegir qué dos platos

quieres que cocine tu equipo.

¿Prefieres los platos azules:

bollo preñado y cachopo?

¿O los rojos: la fabada con las casadielles?

Yo sinceramente prefiero la fabada

porque es el plato más característico de Asturias

por así decirlo, y tengo muchas ganas, sé hacerla.

¡Puxa Asturies! -Y las casadielles.

Por tanto, Patricia, tu equipo el bollo preñao y el cachopo.

Okey. -Perfecto.

Muy bien, aspirantes, los equipos están formados,

los platos distribuidos. Así que a por los delantales.

Hoy es una prueba difícil porque Saúl domina

la cocina tradicional.

Entonces va a haber que trabajar mucho y muy duro.

Patricia, ha llegado el momento de que descubras

qué ventaja esconde ese sobre misterioso.

Ábrelo y por favor lee en voz alta lo que pone.

En el momento del cocinado que decidas podrás congelar

a dos aspirantes del equipo contrario durante 10 minutos.

¿En serio?

Bueno, 10 minutos bien gestionados

pueden ser muy crueles.

Los aspirantes elegidos

no podrán hacer absolutamente nada.

De acuerdo. Hablar sí.

Bueno, hablar Bibi no podría dejar de hacerlo.

Pero si a mí cómo me van a congelar,

si ya estoy congelada.

Como Walt Disney.

A Bibiana no la van a congelar.

Nos van a congelar a Silvia, a Saúl o a mí.

Entonces pues Bibiana se va a tener que poner la pila

y va a tener que estar ahí a muerte con el equipo.

Aspirantes, vais a cocinar para 70 comensales.

Me gusta. -Pero por favor...

¿No os dais cuenta de que somos "menitos"?

Somos menos.

Os advierto que todos ellos son asturianos,

así que llevan toda la vida probando buenas fabadas

y muy buenos cachopos.

Yo creo que algunos van a tener que venir con bocadillos.

Porque como tengan que comer los del grupo de los 10 minutos

van a pasar más hambre que un caracol en un espejo.

Como siempre nuestro supermercado

proveedor de alimentos os facilitará

los ingredientes necesarios para cocinar y donará

el excedente que no utilicéis a comedores sociales.

Venga. -Venga.

Disponéis de 90 minutos para elaborar los platos.

Para que ambos equipos tengáis el mismo tiempo de cocinado

empezaréis a cocinar escalonadamente.

¿Entendido? -Sí, chef.

Pues a por los ingredientes

y a cocinas en tres, dos, uno, ya.

¡Vamos, vamos! ¡Suerte, chicos!

¡Gracias!

¡Vamos! -¡Venga!

¡Vamos! -¡Vamos allá!

¿Equipo azul, estáis preparados para trabajar?

¡Sí, chef! -¡Sí, chef!

Pues venga, vuestros 90 minutos de cocinado comienzan

en tres, dos, uno... a cocinar.

A ver, capitana. -Reparto de tareas, ¿vale?

Vamos a ponernos con el bollo preñado los tres.

Te pones con la masa conmigo, José. Tú con el relleno.

Cuando termines mise en place de los cachopos.

¿Oído? -Sí, capitana.

José, ve pesando todo

y yo me pongo con la leche tibia y la mantequilla, ¿vale?

De mantequilla creo que son 600 g.

Vale.

Es importante que las cantidades estén clavadas.

Si no, no nos va a salir. -Vale.

El primer plato del equipo azul es bollo preñao.

Para elaborar la masa tienen que deshacer la levadura

en leche tibia y mezclarla con harina,

mantequilla fundida y huevo batido.

Vale, un 80. -80, clavado.

Esa es tu leche, cariño.

¿Sigues pesando tú y yo me encargo de esto?

Voy pesando, sí. -Por favor.

Te peso la levadura, ¿vale? -Cantidades exactas, José.

Yo con los "choris" voy fenomenal.

Oye, equipo azul, que no os deseo nada bueno.

A nosotros déjanos en paz. -No tenéis ninguna posibilidad.

No, si no la tenéis.

Ya ves tú aquella que está con el cachopo

a cuatro gambas por programa que va.

(RÍE) -Bibi, que te congelo.

Calla. -A cuatro gambas por programa.

Da igual, si ya está congelada.

De aquí a que la pobre empiece, qué lástima.

¿Y por qué no la congeláis a ella también?

(CANTA) #Soy lo prohibido.#

Estoy loca por empezar a guisar.

Pero estoy hoy además con un marchón... ¡Mira!

Va a ser la bomba.

Verás.

¿Qué os parecen estas campanitas que he traído hoy?

¿Os gustan? Muy bonitas.

Sabéis para qué son, ¿no? No.

Pues levantáis la campana y el color que hay debajo

de la campana va a ser el equipo

con el que vais a ir hoy. Ah, qué bien.

¿Entendido? Ningún problema.

Voy a darle unos giros.

(TARAREA) No hagas como los trileros.

No puedo, que tampoco tengo tanta habilidad.

Voy a levantar este que está aquí a mi ladito.

Ay, el rojo. ¡Ay, el rojo!

Con lo que me gusta a mí el rojo.

El rojo para Pepe y el azul para Jordi.

¡Huy! Estoy encantado.

¿Sí? ¿Estás encantado con qué?

Con estar aquí en Avilés, Asturias.

En Avilés, perdiendo.

Oye, no vamos a adelantar acontecimientos,

que hoy puede pasar de todo.

Venga, chicos, tranquilos, ¿eh?

Vale, chicos, sin dejar de trabajar a ver

si compartimos ideas, ¿vale? -Sí, sí.

He pensado congelarlos cuando empiecen las tareas.

Creo que se van a repartir dos y dos.

Empezarán con la masa unos y la fabada otros.

Vamos a ver cómo empiezan a currar

y a los 10 minutos o 15. -A los 10, a romperles.

Hay que romperles cuando hagan la masa.

Exacto. Estáis conmigo, ¿no? -Sí.

Voy a por todas, voy a luchar contra Saúl,

contra el otro equipo y voy a intentar usar

esa ventaja lo mejor que pueda para en la medida de lo posible

hacerles un poquito de daño.

Si nos fastidian los primeros diez

hay que meterse con la fabada y el postre se deja.

Sí, sí. -Cuando entren los dos

que han estado fuera se meten los dos a por el postre

a muerte porque si no no llegamos.

Sí. -Es mucha tela eso.

El chorizo ya lo tengo, así que ahora me pongo

el mise en place del cachopo por ejemplo.

A batir huevos y a preparar.

Corta el queso, todo igual. -Sí, todo, todo.

Prepara los huevos, la harina, el pan rallado.

Todo en bandejas, ¿vale?

Bueno, yo creo que les vamos

a romper como lo hagamos como lo hemos dicho, ¿eh?

Porque les veo nerviositos.

Hostia, tío, no paramos de movernos.

-Sí, sí, sí. Estamos nerviosos, ¿eh?

Vamos a estirar un poquito

porque esto va a ser muy tenso, muy duro

y nos han exigido que esté todo impecable.

Hoy estoy eléctrico, estoy como más nervioso.

No sé si es porque juego en casa.

Estoy con unas ganas de empezar ya...

Porque lo tengo todo muy claro y voy a dar de comer

a mis paisanos y quiero hacerlo bien.

Equipo rojo, ha llegado vuestro turno.

¿Estáis preparados para hacer la mejor fabada del mundo

y unos casadielles que pasen a la historia?

¡Sí, chef! -¡Vamos ahí!

Pues venga, a cocinar en tres, dos, uno, ya.

Edu, tú te vas a poner con la masa a tope

ya desde el principio y la dejamos reposar.

Venga, me pongo ya. Voy.

Bibiana, tú te pones con el sofrito.

Escúchame, escúchame. -¿Qué? Te oigo, te oigo.

El sofrito para hacer la fabada, ¿vale?

Sofrito. -Y en cuanto termines, con Edu.

Y tú y yo fabada a tope, ¿vale? Venga, va, al lío.

Oye, aquí estos dos fuegos no van a la misma velocidad.

Pues a tope, Bibi. -No, este está a tope.

Este es el que no está a tope. -Sí, así.

Ahora. -A tope, fuego a tope.

Mira, estas ya están. -Venga, vamos allá.

Cuidado, Edu, ¿eh?

El primer plato del equipo rojo es fabada asturiana.

Lo primero que deben hacer es cocinar las fabes

con panceta, chorizo y morcilla previamente

desgrasados en agua caliente

y después añadir un poco de sal y azafrán.

¿Más o menos cómo lo ves, Silvia?

Los chorizos ya se están desgrasando.

Y las morcillas las voy a ir metiendo ahí.

Yo creo que los puntos críticos de nuestros platos

en la fabada va a ser el tema de la cocción,

que esté bien hecha, que no se deshaga.

Y la casadiella es que esté bien hecha por dentro.

Al final la masa yo confío mucho en Edu

y va a hacer una buena masa.

El tema es que esté bien hecha a la hora de freírla.

El segundo plato que va

a elaborar el equipo rojo son casadiellas.

Para preparar la masa tienen que mezclar vino blanco,

mantequilla, aceite, yema de huevo,

manteca de cerdo, levadura y harina.

Vale, Edu va a empezar con la masa

y sólo se va a poner él con la masa.

Si le congelamos a Edu dentro de 10 minutos

les partimos la masa. -Vale, perfecto.

Y ellos tres se van a poner con la fabada,

porque Edu se va a poner con la masa.

Y hay que quitarles a Saúl

que va a ser el jefe de la fabada.

Venga, vamos para allá. -Poco a poco y mezclando.

Equipo azul, equipo rojo, mucha atención.

En 40 minutos empiezan a salir los platos.

40 minutos. ¿Lo tenéis claro?

¡Oído, chef! Pues vamos a darnos brío, ¿eh?

Quiero ver tensión en las cocinas.

Vamos, tiene que quedar muy fino, Bibi.

Muy chico, no te preocupes. -Genial.

¡Vamos, equipo rojo!

¿Tenemos ya puesta la fabada?

Sí, tenemos puesta la fabada. Vale.

Marcha a toda pastilla esto.

Está a tope de fuego, Pepe. Venga, muy bien.

Chorizos y morcillas creo que los vais a cocer aparte.

No, voy a desgrasarlo y luego a la fabada.

Cinco minutos de hervor y para adentro.

El tigre de la masa. Te ha tocado el postre

por lo que veo, Edu. Sí, señor.

Ojo con la masa que cada vez

que coges una masa la destrozas, ¿eh?

Edu, no me hagas la de todos los días que te conozco.

Yo creo que el postre en este programa

es algo medio maldito, pero voy a muerte.

Y nada, le voy a dar a la masa, al rellano y a que salga bien.

Esto no me cuadra, tío.

¿Aceite de oliva le has puesto ya?

Sí. -¿Las yemas las has puesto?

Sí. Voy a echar otros 150 de... Vamos, capitán.

¿Qué ocurre aquí? No sé, que no nos cuadra

el tema de de la masa. ¿Qué no os cuadra?

Tenemos que hacer unos postres de lujo.

Lo tienes claro. ¿No, Silvia? Hoy no admito el seis, ¿eh?

Hostia, me habré equivocado con la... Vete, vete.

¿Lo tienes claro? -Sí.

Ahí veo mucha harina, ¿eh?

¿Su primer plato en cuánto sale?

¿Qué hacéis ahí? ¿Esto qué es? Estamos haciendo la masa

de los bollos preñados en dos tandas

porque manejar una es mucho. Vale.

¿Y habéis dejado a Anabel con el cachopo?

No, con la mise en "pleis". ¿Con la mise en "pleis"?

La mise en "pleis". La mise en "pleis".

Vale, dos para hacer el bollito preñao

y Anabel para hacer el cachopo.

En cuanto dejemos reposar la masa seguiremos con Anabel.

¿Tienes claro en qué momento vamos a ultra congelar a esos?

Creo que podríamos empezar a pensar en congelarles.

¿Ya? Sí.

¿Y ya tienes pensado a quién vas a congelar?

Lo tengo clarísimo. ¿A quién?

Saúl y Edu.

Se lo voy a comunicar a Pepe,

que es el que tiene la varita congeladora.

¿Estáis de acuerdo? -Sí, ahora, ¿no?

Sí, sí. -Venga, ahora.

Yo creo que va bien. Pepe, ¿me harías el favor

de congelar 10 minutitos a Saúl y a Edu, por favor?

¿Ahora mismo ya? Ahora.

Joder con la rubia, cómo las gasta.

Equipo rojo, mucha atención.

Patricia acaba de congelar a Saúl y a Edu, ¿vale?

Oído. Durante 10 minutos

no podéis hacer nada. Vale.

Podéis hablar con ellos

pero no podéis hacer nada de cocinado.

¿Oído? Oído.

Pues venga, tenemos el tiempo aquí ya corriendo además.

Vamos allá. Edu, sigo con la masa.

Quieto, Saúl. Quieto. -¡Eh, no pueden tocar nada!

Qué mala soy, ¿eh? Te ha faltado algo como...

(RÍEN MALVADAMENTE)

¡Con los ojos así¡

Vacía el agua. Te veo que vas a tocar algo.

Ahí los dos congelados, ¿vale? Quietos pelados.

No pasa ningún problema.

Energía, chicos, vamos a por ello.

Buah, tío, qué nervios, ¿eh?

Patri ha elegido un momento clave,

porque es el momento en el que tenemos que empezar

con la fabada y la masa.

Y ha elegido un momento perfecto.

La verdad que ha utilizado bien el comodín que tenía.

No mucha, Bibiana, que se tiene que calentar.

No, no. -Aquí hay algo mal.

Esto no coge ni para atrás.

He hecho las medidas y me ha salido eso.

Empieza, empieza, empieza. -Empiezo de cero.

Joder, justo que voy a intentar solucionar

el tema masa y me congelan, macho.

Mucha impotencia. ¿Ahora qué hago?

Bueno, puedo hablar pero no puedo hacer.

Ya está, vete metiendo morcillas para aquí

que se vayan desgrasando. -No, ya están casi hechas.

Entonces esto vacíalo y métele agua limpia

y que se vayan haciendo las pancetas.

Ahora le voy a echar las tres yemas,

que es lo único que queda. Pero esto no coge

ni para atrás. Aquí falta líquido.

Ponte con la fabada que eso está mal.

Le falta líquido por un tubo.

No tiene líquido, me ha pasado lo mismo en esa.

Aquí sobra harina por un tubo.

Jordi, Pepe, no sabéis lo que me acuerdo

de ese cachopo que preparasteis en Oviedo en "MasterChef 4".

¿Os acordáis? Perfectamente.

Os salió buenísimo. Bueno, no, le salió a Pepe.

Porque lo hizo Pepe.

Yo le preparé la mise en "pleis" como dicen estos.

No, mise en "pleis" no.

Sí, yo hice un cachopo maravilloso.

Que nos lo comimos ahí a dos manos.

Sami, eso es un plato para mí.

Un cachopo como Dios manda, bien rellenito, fritito y tal.

Jordi es más de infusión coccionadora...

Es que no soy capaz de decirlo. Pero yo te hago un cachopo.

Hoy vamos a hacer una prueba nosotros tres.

Ya estamos, ya estamos. Yo voy a catar

un cachopo tuyo y un cachopo tuyo.

Y habrá un campeón de cachopo. Clásico, ¿no?

Sí. Esferifícalo muy poquito.

Un cahopito tradicional. De bocadito.

Hoy estoy poco creativo. A trabajar.

Oído. Venga, pues tengo ganas.

¿Os importa que os quite un cachito de sitio

para hacer un cachopito? Sí.

Necesito un poquito de sitio aquí.

¿Por qué no tapamos estas fabadas?

Porque voy a sacar un poquito de chorizo.

¿Para qué? Porque los hemos echado todos.

Vamos a meter veintipico chorizos ahí, ¿no?

Ahora rompe las fabas. Ya se ha echado.

Deja que hierva. Vale, vale.

No tenemos tiempo. Y luego desespumamos.

Ya lo has echado, pues ahí saldrá lo que tenga que salir.

Cuidado que hay aquí un tío con un chuchillo.

-Vamos a bolear, a hacer bolitas como nos dijeron,

para que queden bolitas chiquititas.

-¿Quieres que pesemos una?

Que eran de 45 gramos. -Perfecto.

Esto lo voy a quitar, total para qué, ¿para que se abra?

Voy a copiarle a Jordi el cachopo.

Ah, Jordi, no nos pegues más.

Ya amasamos. Cómo os arrearía.

Pero, bueno, cómo... -Ábrelo, ábrelo.

No se va a abrir, no.

Le daba yo así al Jordi en la cabeza, pero ahora mismo.

¿Tú le ayudas a ellos? No, este me lo hago para comer.

Ah. Amiga.

Luego te dejaré probarlo, Bibi.

¿Cómo lleváis eso? -No sale, tío.

-No hay quien lo amase, esto son grumos.

-Venga, va, tranquila, no abras tanto.

Bibi, no abras tanto que tiene que darle más calor.

-No, es para que espume. -Ciérralo.

Samantha tenemos un problema aquí. ¿Qué?

Le falta aceite o líquido porque no cuaja.

¿Habéis echado los ingredientes? Dos veces.

¿Echasteis mantequilla? Dos veces.

¿Echasteis el aceite de oliva? Dos veces.

-¿Falta el vino blanco?

-Pero eso no te cohesionará la masa.

Esto no está bien hecho. Claro que no.

No está bien hecho, a repetirlo. Estoy estresado con esto.

La verdad, veo que la masa no sale y tengo mucho estrés

porque vemos que falta un ingrediente, algo pasa

porque lo vemos muy harinoso y echo demenos a mi suegra

lo dije de coña, pero la echo de menos, a Conchi, ahora mismo.

Se cumplieron los 10 minutos así que volved a cocinar ya.

Arreglad el postre, arregládmelo como sea,

algo mal hicisteis, pensad, usad la cabeza.

Pues la haremos una tercera vez, pero...

-Es que no sé si hay más de todo esto.

-¿Hacemos una prueba por si la recuperamos?

-Mantequilla, aceite o... -Creo que lleva vino blanco.

-¿Sí? Echemos algo de aceite y de mantequilla.

-Vale, pero lleva vino blanco, aquí falta el vino blanco.

-No sé qué hacer con la masa.

-La hacemos con vino blanco que me suena que lleva.

-Vale. -Vino blanco, vale.

Venga. Soy el rey del cachopo.

La pelea contra la masa, era la masa contra nosotros,

o sea, ese momento de Edu hace la masa, no sale bien, voy yo,

él está congelado, hago otra masa, no sale bien.

Ese ha sido el momento más desesperante.

Venga, chicos, haced bolas. -Hay que bolear un poquito

y para dentro que vimos que estaba como para dentro.

-Pero eso cuando hagamos así, luego hacemos así.

Ahora es dividirlas el peso.

-¿Le hacemos un corte? -Hala, 80.

-No creo que haga falta, pero no podemos pesarlas todo,

intentemos a ojo. Eso es mucho, Anabel.

No, 40 y... -64, tiene que ser 40.

-Por Dios, parezco vasca. Las ponemos aquí así a ojo.

-Pero, mira, que sean finitas. -Regulares.

-¿Así te va bien? -Eso es bonito.

-Venga, una bandeja, la que sea, ponla aquí.

-¿Aquí? Si los abrimos así, se abrirán todas.

-No, ahora solo es para que reposan.

No le echaré sal porque como

el jamoncito ya tiene sal, poca sal hay que echarle.

Vamos a pasar de báscula, a ojo. -No podemos pesarlo todo.

Es que sale lo primero esto. -Ah, mira, los aplasta.

-Sí, me estoy fijando para hacer un cachopo Cruz.

Lo vas a tener complicado para hacerlo como yo, pero bueno.

Igual que tú, siempre. Vaya cachopito que me haré hoy.

Aquí no nos andamos con tonterías, va con la pareja Jordi

con los tres esféricos del cachopo.

¡Jordi, tritúralo, saca un aire de cachopo aunque sea!

(PEPE RÍE)

Esto va a ser un espectáculo. Creo que me dará tiempo

a hacerme unas patatitas fritas. ¿No sobrará un fuego por aquí?

No. ¿Por qué?

Porque es nuestro. Pero aquí no hacéis nada,

¿me dejáis un fueguito? Pepe, ¿te puedes ir

a tu cocina, por favor? Necesito un fuego, por favor.

¿Te puedes ir a...? Necesito un fuego.

¿Para qué es eso, para eso hacemos cachopo?

Para guarnición a mi cachopo por encima.

¿De qué? Algo de grasilla del chorizo.

No sabes los detalles de la alta cocina.

No te preocupes. Solo haces aire y esferificar.

Esto empieza a pillar forma, a ver si se hace esto.

Venga, a muerte, a muerte.

Esto lo saco yo por mis cojones. -¿Sal echaste a la masa?

Sí, y yo ya la veo, eh.

-¿Qué? -Que ya la veo.

-¿Qué tal, tío, cómo lo ves, mejor? -Mejor.

Vino blanco le faltaba, cariño mío.

-¿Ves? Sabía que lo llevaba, me cago en la mar.

-Al final, Saúl se dio cuenta que faltaba el vino

que era un poco más de líquido para que esa masa cuajara.

Entonces, ante el error lo que hay que hacer es remangarse

y ser más tigre de Carabanchel que nunca.

¿Eso es para 70? -Es que nos faltan, es poca masa.

-Los haremos más pequeños, la mitad por si acaso

y bien fina la masa y listo. -La dejo reposar ya, eh.

¡Equipo rojo, equipo azul, el tiempo vuela!

En 20 minutos sale el bollo "preñao"

y en 35 la fabada, ¿oído?

¡Oído! -Oído.

-20 minutos, a volar. Cuando dijeron que quedaban

20 minutos para los bollos y no fermentaban aún,

ha sido como... ¿de verdad?

Vamos, chicos, rápido bolas, rápido.

-Sí, cariño. -Por Dios, va, rápido bolas.

-Y hay que rellenarlas, vamos un poco...

-No vamos un poco, somos tres, vamos bien, vamos bien.

-Venga, 48 hay ahí ya.

-Y 48 que habrá ahora, 96.

-Bien, 96. -Faltará otra bandeja.

Vísteme despacio que tengo prisa,

no hay que molerlas mucho para que quede grumo, ¿vale?

¡Venga, venga!

Qué bien huele.

Un picadillito de chorizo un poquito, ¿no?

Movidita. -Espérate, eh.

-Pero este fuego aquí está tomando nada.

No pasa nada, tú, tapas. Muy bien, vale, tapa, por favor.

Movedlo, movedlo. Vamos a ver, eh, quieto.

Cuidado, que vengo de limpio. ¿No sabe usted hacer fabada?

¿No dijiste que sabías hacerla?

Fuiste de cabeza a por ella: "Yo sé hacerla".

No me digas no la muevas de derecha a izquierda o al revés.

Mira, esto va algo desequilibrado, cuidado, cuidado.

Aquí le falta. -Pues vale, no, rápido di:

"Aquí falta" y ponemos. -Aquí sobra.

-Vale, venga, chápala un poco, vamos rápido, vamos rápido.

-Es que si no, se harán unos y otros no, cuidado.

A la que nos salgan 10 crudos, ya la liamos.

Porque parecerá que todo está crudo.

Equipo azul, equipo rojo, espero que estéis preparado

porque está a punto de entrar

en cocinas, una chef asturiana

que es va a poner las pilas.

Hola. -Campeona.

Covadonga, exaspirante de "MasterChef Junior III".

Ole, Covadonga. Bueno, Covi.

¿Te parece que entremos en la cocina azul?

Vale. Vamos.

¿Quién tiene unos ajos por ahí? Jordi.

Dime. Mira qué ayudante te he traído.

Es una sorpresa, no viene a cocinar, viene a verte.

Bueno, te estoy haciendo. un cachopo que vas a flipar.

¿Lo ves bien? Un poquito mayor, mejor.

¿Un poquito qué? ¿Mayor quieres el cachopo?

Claro. Equipo azul, mirad a quién traigo.

Hombre, Covadonga. Una superexaspirante

de "MasterChef Junior III".

¿Quieres hacer bolitas?

-¿Para qué son para los bollos "preñaos"?

-Sí, para los bollos, ¿cómo lo ves? -Bien.

-¿Lo ves bien? -Sí.

-Muchas gracias. -¿Cuánto dejarías reposar la masa?

¿10 minutos? -Según el tiempo que os quede.

-Según el tiempo, pues metemos las primeras.

Aspirantes, os quedan 10 minutos para sacar el bollo.

10, no, ¿no? Sí, 10 minutos.

10 minutos, con lo cual si reposa 10, el bollo irá

sin cocer ni rellenar. Pues sin reposar, acaba.

-La de allá. Algo haríais mal.

Esta hay que rellenar. -Ok, Anabel, termina eso.

José, ponte conmigo a rellenar. -Aquí faltan 11.

Van justitos. ¿Qué?

Que van justos. Van justitos, ¿no?

¿Crees que lo sacan?

Venga, chicos. -Ahora viene el estrés,

nos superconcentramos y superorganizados.

-Antes de meterlo al horno se pinta con leche.

-Sí, venga, va, ya estamos, venga, estamos, va.

Ya está porque lo metemos

de golpe y saldrá del tirón y vamos a llegar.

Bueno, bueno, cómo va mi cachopo.

Madre mía, soy una máquina, el rey del cachopo.

Covadonga, vamos a ver el de Pepe.

Qué guapetona, cómo estás, qué tal estás.

Muy bien.

Venimos a ver tu cachopo. Venga.

¿Con quién vas? Con Jordi.

¿Qué tal pinta tiene? No me quites nada de aquí.

Es más pequeño. Dice Covadonga que es mejor

el cachopo de Jordi. Clac, listo.

No, lo verás mayor, pero no mejor

porque le pondré cuatro huevos fritos, un picadillito

de chorizo, esto es un cachopo en toda regla.

Pepe, ¿cómo lo llevas? Este aceite qué pasa que no va.

Ah, que me apagan el fuego.

Ay, los ladrones del equipo azul, me robáis el fuego también, eh.

¿Quién ha sido, Patricia o Jordi, eh?

Cuánto estoy aprendiendo con la rubia.

Covadonga lo que pasa es que solo trabaja con nitrógeno

y al darle fuego, se pierde. Mira, yo lo tengo casi frito.

Lo tengo adelantado y encima me apaga el fuego.

Es mentiroso y tramposo. Ya le conoces, no te hablo de él.

Ponla arriba, coge otra. -No, no, esta.

-Vale, venga, pilla.

Unas patatitas que le vendrán muy bien.

Covadonga, a ver si cuando cumplas los 18 te presentas

al de adultos, que te queremos ver otra vez concursar aquí,

en "MasterChef", ¿vale?

Chao.

José, ponte con el cachopo, acabamos nosotras aquí.

-Espera, acabo esta si no, os vais a liar.

-¿Cuántas faltarían?

-Una, solo hay la del fondo a la derecha.

-¿La del fondo a la derecha? -Esa no está rellena,

estas sí, me pongo con el cachopo como lo hizo Jordi.

Ahí estamos.

José, acuérdate, filete de un centímetro,

aproximadamente. -No, más finos.

-Jordi los cortó gordos, te lo digo.

-Son dos filetes. -Jordi los cortó de un dedito.

-De un centímetro, aproximadamente.

Hostia, esto no será fácil, eh, colega.

Jordi, ¿cómo llevas el aire del cachopo?

Lo llevo, lo llevo.

(PEPE RÍE)

Aquí estamos.

Ay, qué guarnición para mi cachopito.

Hostia, se me ha ido la mano un poco con esto.

Madre mía, vaya destrozo. -José, ¿qué tal?

-Bueno, no lo llevo muy claro.

Equipo rojo, equipo azul, en cinco minutos

empiezan a salir platos.

Así que estoy bastante preocupada.

Chicas, al horno.

-Bueno, esta va al horno.

-Empieza de arriba a abajo, cógete otra.

-Venga. Aún así, estáis de suerte,

porque os traemos a un chef que domina

la cocina tradicional asturiana con los ojos cerrados.

Marcos Morán, adelante.

Inventor de Craviotto. Ven aquí.

Marcos. -Qué tal, cómo estás.

Marcos. Cómo estás.

Veo que tenemos un aspirante que está muy contento.

Hola, cómo estamos. Marcos, bienvenido a "MasterChef".

Encantado, tío. -Huele rico.

-¿Sí? A fabadota buena. -Sí.

-El invitado de hoy es quien me enseñó lo poco que sé,

su padre también. Es considerado como amigos y son mis maestros.

Marcos, bienvenido a "MasterChef". Antes de nada, felicidades,

eres la quinta generación de un restaurante que lleva

135 años siendo todo un referente, Casa Gerardo.

Bueno, aquí estamos que no nos podemos quejar.

Somos muy afortunados

llevar tantos años y en la brecha. Y haciendo las cosas bien.

Yo estuve en tu casa y sé que se hacen las cosas bien.

Lo que no tengo claro es que los aspirantes sigan

la tradición asturiana

porque vamos muy regular en el cocinado.

¿Te parece que veamos cómo van? Echémosles un ojo.

¿Ya tenemos los 142? -Sí.

-Venga.

El chef Jordi compite con Pepe en una prueba

que les puse de cachopo. Cualquiera que se ponga a trabajar

en manga corta y chaleco tiene toda mi admiración.

Tienes toda la razón. Pero tú de esto frito,

sin esferificar, ¿habías hecho alguno?

Alguna vez. Sí, rara vez.

Sí, alguna vez. Para ligar tira

de cocina tradicional, lo sé. Hombre, cómo lo sabes,

eres un hombre listo. Vamos a ver a los aspirantes.

Están... ostras, esto hacedlo más fino.

-Qué tal, caballero. -Bien, pero hazlo más fino.

-Más fino el filete. -Sí, porque al freír

te quedará crudo, pégale. -Es verdad, no le he metido.

Métele bien. Métele, si no, estará muy gordo

y al freírlo te quedará crudo y, sobre todo, que funda el queso.

No le ayudemos más que están concursando.

Vale, gracias, maestro.

En cinco minutos tienen que salir los "preñaos",

¿cómo los ves? Bueno, pues los veo aquí,

tendrían que estar ahí. Exacto.

Ya, tendrían que estar emplatados, lo sé, pero es que no.

Limpia y ponte a emplatar en cuanto puedas.

Ahora vamos a ver la fabada. Dale duro ahí, eh.

Dale, dale, imagínate que es alguien.

-Vale, madre mía.

¡Jordi, que ya he acabado! Maravilloso.

¡Jordi! Dame medio minuto.

¿Te echo una mano? ¿Te frío las patatas, te hago algo?

Te traigo a Marcos Morán, mira. Marquitos, cómo estás.

Qué marranada más gorda. Un cachopo en toda regla.

¿Qué es esto, tío? Huevos fritos con chorizo.

Saca un cuchillo y a probar. Bueno, bueno.

Oh. Hey, hey, hey.

¿A ver? ¿Qué?

Oh. ¿Está hecho o no?

Sí. Bueno, está más finito

el de Jordi que se nota que hace más gimnasio que tú.

Eso sí. Es mantequilla, ya te digo yo.

Prueba.

Mantequilla.

Eh, cómo está.

El mejor cachopo que comí hoy.

Hoy por lo menos. Con mucha diferencia.

Claro. Jordi, lo tienes jorobado.

Jorobado, dice.

Qué tal, maestro. Saúl, mira quién te traigo.

Esto tiene pinta de estar duro, cocinadlas tapadas.

-Todo el tiempo, ¿no? -Todo el tiempo, olvidadlas ya

porque si no, se os enfriarán. Haced caso, rápido,

según dice "tapadas", tapadlas. No meter nada y moverlas así.

-Sí, las muevo todo el rato. -Y rezar, suerte, tío.

No le ayudes, veamos el postre. A ver, cómo va la masa del postre.

¿Ya está hecha? Sí.

-Lo que me preocupa... Es la cantidad.

Claro, es que ya no cogía más harina.

-¿Para cuántos es esto?

-Para 70. -Si le dais bien de fabada...

-Si le vamos a dar bien de fabada.

Dejemos al equipo rojo con el postre

y tú y yo vamos a probar

el cachopo de Jordi, ¿vale? Perfecto.

Muy bien, cachopo tradicional.

A ver, a ver. Ese es más fino, eh, es más fino.

Oh, dorado... Está crujientito.

Se ve un claro cambio generacional en el cachopo.

El mío es bueno, este peor. Joven mejor que viejo.

No, nunca, en la vida, jamás.

¿La carne es la misma la tuya? Sí.

Esto está seco, es una bola, no se puede tragar.

Sin lugar a dudas, se va para Barcelona el título.

El título de... ¡Sí!

cachopo de Avilés 2017

es para Jordi Cruz.

(Aplausos)

Esto es la leche ya. Felicidades.

Darte un repasito de cocina tradicional.

Tenía que ganar la nena hoy. Es mejor que ganar la Champions.

¡Me han dado la tercera! Me voy con el cachopo.

Marcos, vente conmigo. Adiós.

Tiriti, tiriti, tiriti.

(HABLA EN ASTURIANO)

Asturias es una tierra donde todo el que viene

sabe que se encontrará con unos paisajes únicos,

muy buena gente y una gastronomía maravillosa.

Por eso hoy hemos seleccionado cuatro de las recetas

que llevan siglos triunfando.

Espero que este día termine como toda buena comida asturiana

con los comensales diciendo:

(HABLA EN ASTURIANO)

Muchísimas gracias y buen provecho.

(APLAUDEN)

Esto creo que está.

Más fino, pero claro, esto más fino,

voy a tener que cortarlo a piezas pequeñas.

Madre mía, vaya destrozo.

Patricia, el bollo "preñao" tiene que salir ya.

Voy a emplatar.

Tendría que estar emplatado ya. ¿Choricito?

Ay, mis guantes.

Esto es durito, eh. Cómo durito.

Está duro, está crudo, ¿como capitana quiere sacar este,

vamos a llamarlo, bollo "preñao"?

Hay que sacarlo, ¿no? -Creo que hay que sacarlo,

creo que hecho está. Pues emplatemos rápido.

En cinco minutos si no esté emplatado, no se saca.

Vale, vamos. -Ya estamos.

-Vamos, rapidito.

A ver, el relleno, ¿mejor? -Ahí ya empieza.

-Vale. -Empiezo a estirar esto

y en cuanto lo tengas,

ponme aquí ya un poco. -Sí.

¿Cómo vais, chicos? -Lo conseguiremos.

-¿Sí? Venga, va.

-¡Ah! Coño, me estoy achicharrando.

Tendrías que haberlo sacado un poco antes

y no me achicharro la mano.

-Venga, Bibi.

¿Más o menos así, no? -Era más ancho

y con el tenedor así. Saúl, supervisa el postre, porfa.

-Voy.

Cerradito. -Es más ancho.

-Pero esto no, mira, es... Pones el relleno en medio

y haces así y tienes que cerrar así.

Así los hace mi suegra

y lode mi suegra, vamos, va a misa.

-¿Cómo se llama? -Conchi.

-Conchi, pues las haremos como las hace Conchi.

Qué desastre, ¿por qué no pusimos un poco de aceite en la fuente?

Encima nos los cargamos rascando.

Se ha pegado en la fuente y, seguramente, os pegarán

en la sala, ¿lo tenemos?

Sí. Camareros, por favor,

los platos terminados los podemos sacar.

Nos quedan tres minutos, lo que no esté, no sale.

Tomad, coged de aquí, camareros.

Vámonos. Vale, tenemos que...

No estamos contando, ¿no? -Sí, hay 140.

Deberíamos contar porque es que si no,

sobrarán o faltarán. Están contados.

No daréis en el clavo, seguro.

Si no contamos,... Venga, fuera.

Vámonos. Aquí tenéis más, chicos.

Nos queda un minuto para sacar los bollos que tengáis.

Vale, vale, cadena, cadena.

Los que no estén, no salen. Están todos, ¿no?

-Corre, corre. -Tranqui, que tenéis un minuto,

hay tiempo, están todos.

No, hay medio minuto ya. Corre, corre, corre.

Corre, corre, que salen todos, va.

Platos, Anabel, corre. -Ya, ya.

20, 19, 18.

Ya están todos, los platos. -Ya está, está.

¿Sí? Salieron todos.

Habéis sacado 53 platos, os lo digo ya.

Son 70 comensales, os quedan diez, nueve.

¿Y los bollos? Ocho, siete, seis, cinco.

Ahí, ahí. Cuatro, tres.

Faltaba una bandeja. Dos, uno.

Se acabó, a por los cachopos. Sácalos, sácalos, sácalos.

Se acabó, a por los cachopos.

Y os lo digo ya, si estamos tan despistados

con el cachopo que con los bollos,

tampoco lo sacaréis, ya podéis correr.

Vamos a comenzar ya con el entrante

que lo ha preparado el equipo azul.

Son bollos "preñaos", me cuentan desde cocinas

que lo mismo no hay para todos, así que ya saben, señores,

compartir es vivir.

(HABLA EN ASTURIANO)

Manu, pasamos uno para allá. -Dale ese, yo te doy el mío.

-Venga. -Muchas gracias, muy amable.

-Hala, echa uno para acá.

Está soso.

Tú, no comas.

(Risas)

A ver, muevo la fabada. -Muévela, muévela.

Bueno, esto lo echamos ahora ahí dentro, ¿no?

-Sí. -Esto corregirá la sal.

¿Echo un poco?

-Venga, vamos echándole. -Un poquito, no mucho,

pero para corregir de sal.

-Saúl, despejad la mesa para el emplatado.

-Vale, esto estará duro, tía. -No estará duro.

Muévelo y voy limpiando la mesa.

Vaya tela.

Su puta madre, la putada es que se va a romper.

-Claro, es que se nos romperán, mira, como son así,

no hay manera que pueda cogerlos para empanar y para todo.

-Si es que esto no se puede cortar.

La carne esta me tiene harto, no sé por dónde cogerla,

se me cruzó la pieza de carne, y ha sido un destrozo.

Necesitaba liberar presión

y decidí golpear la carne antes que a alguien.

Me ha dicho el chef este que piense en alguien,

mira en quién pienso.

Pues bueno, haremos lo que podamos con la carne, cojones.

-José ha perdido los nervios y le vino muy bien para descargar.

Ese cachopo quedó lisito, lisito porque le ha dado una paliza.

-José, intentamos sacar lo que tenemos, con lo que tengamos

intentad sacad lo que tengamos, ¿oído?

(AMBOS) Oído. -Pues venga, vamos.

-Oído, jefa. -Los haremos más pequeños.

-Exacto, resultados, ¿problemas? Soluciones.

Oye, ¿qué pasa que discutimos a lo loco?

Me enfadé porque no pude cortar la carne más larga.

Hay una pieza entera una pieza entera,

pero para hacer un corte recto se respeta la pieza.

El problema es hacer plam por aquí y por aquí.

Esta pieza está destrozada, claro, cómo voy a cortar bien,

me pedís una pieza. Pues, si se puede traer,

se trae para volver a hacer cachopos, por favor.

-José, arriba, si no, no se puede trabajar.

Va, lo que se pueda.

-Me fastidia mucho perder el control, pero hubo un momento

que me salió un carácter que creo que también

es heredado de mi padre, que era un tipo muy tranquilo

hasta que un día se le cruzaba el cable.

A ver, ¿te vale esta?

Toma, cariño. ¿Sacras de aquí un buen filetito?

Intentaremos. Oye, en el veredicto

no quiero excusas, esta pieza la destrozamos aquí, eh.

Y esta, entonces, la corto así en plano,

no la puedo cortar así. Córtala, tranquilamente, mira.

¿Ves que está recto? Ahora levanto y sigo, tiqui, tiqui.

Ya está. Vale, gracias, chef.

Hola, buenas tardes a todos.

Manuel, Ramón, qué tal, cómo va la cosa, a ver, contadme.

Ese bollo "preñao", ¿qué? Yo los comí mejores.

Está como pastoso, cuesta trabajo tragarlo.

¿Quizá por quedarse algo cruda?

Cocido está, pero cuesta pasarlo para abajo.

Os he visto que lo compartisteis. Sí, aquí no llegaron suficientes.

Bueno, según me dijo tu compañero casi que mejor.

Bueno, nada, a ver si tenemos más suerte con la fabada.

Muy bien, lo esperamos. Gracias.

¿Queréis que vaya poniendo los platos?

Vamos, equipo rojo, necesito probar esto.

¿Cómo la ves de sabor? A ver.

Le falta 20 minutos de reposo y tiempo no hay.

En cinco emplatamos, ¿oído? Oído.

Ya, ya está, tapa, luego rectificas al final

si te falta algo de sal.

Perfecto, gracias, chef. Venga.

Hay que trocear chorizo y morcilla, eh.

-Pues nos ponemos. -Ponte tú.

Esto quema la de Dios, deja que se enfríe.

-Estoy cortando. ¡Ah! Que me quemo viva.

-Vamos que llegamos, Bibi.

-Hombre, tenemos que llegar. ¡Capitanes, Saúl, Patricia!

Por favor, dejad lo que estéis haciendo

y venid aquí, por favor.

Pues venga, alguien tiene que sacar esta.

-No te preocupes, cortamos esto y sacamos más.

A ver, no hay menú asturiano

que se precie y tú lo sabes, sin sidra.

Un aspirante de cada equipo tiene que salir a sala

a escanciar sidra. No.

-Vale. Quiero un nombre de cada equipo ya.

Patricia, empezamos por ti.

Anabel. Anabel escancia sidra.

Saúl, de tu equipo. Silvia.

Silvia escancia Sidra. ¡Anabel, Silvia, por favor,

venid aquí ahora mismo las dos!

Venga, te toca escanciar. Una a cada lado, bien.

Dale caña, lo harás superbien. Quieta, no os pongáis nerviosas.

Capitanes, vosotros a cocinar.

A cocinar, Saúl, a cocinar, Patricia.

Anabel y Silvia.

Vamos a ver, iréis a la sala de comensales a escanciar sidra.

Muy bien. ¿Vale?

Vale. Corriendo a por los comensales.

¿Hacia dónde? Por allá, venga.

Yo qué sé.

Me pongo contigo, dejo las patatas,

me pongo con eso y las patatas si da tiempo, seguimos luego.

-Vente aquí, si quieres, a rebozar cachopo.

Sí, claro, es que son unas payasas.

Venga, hombre, que os esperábamos.

Venga, vamos. Tranquilidad.

A escanciar en condiciones.

Venga, vamos allá.

Más arriba le dicen.

Venga, venga, venga.

Un culín. -¿Ahora qué?

¿No? Ay, que tenemos un espontáneo.

No, no, no, coged el corcho entre los...

Entre los dedos estos y alzar y...

-Oh, madre mía.

-Ah, que se lo pone en la zona. -Con un par.

-Pero está acostumbrado a hacer pis así, también, claro.

Yo así no sé. A ver.

Su... no, no, no.

Tú pon el vaso aquí. -En la zona.

Se mueve el vaso, pero no la botella.

Ya está, lo hice bien. Bien, bien, bien.

Vamos allá.

-Hay que tener una inclinación perfecta.

-¿Qué te parece, qué te parece? -Muy bien.

El que vaya queriendo que vaya viniendo

que hay que acompañar ese bollo "preñao".

Que no falte sidra, vamos a ver, caballero.

-La botella está mal agarrada. -¿Por qué?

-Porque hay que poner el dedo por detrás.

-Usted ha venido muy negativo, señor.

Silvia, Anabel va muy bien. Es que con este señor me distraigo.

No. Ay, Silvia, no.

Aquí, no, aquí.

Esto en Cataluña se llama derroche.

-Venga, sírvanse ustedes mismos. -Que lo estás tirando,

no puedes tirar la sidra que es una pena.

Te andas con el vaso buscando el chorro, no vale.

-¿Por qué no le dice algo a Anabel también

y me deja vivir un poquito?

Una catalana escanciando sidra

al lado de una vasca, pues imaginaos.

Si parece una cerveza esto. Hice lo que pude,

es una técnica que se adquiere con los años, la experiencia

y de cero a mil, a mí nunca se me dio bien ir.

Y mira que si quiero, cojo velocidad, pero...

Intenta hacer un poquito los lados. -Aunque no estén perfectos,

hay que sacar 25 sea como sea.

-Vale. -Aunque no estén perfectos.

-Esto de la cocina es un estrés te lo digo ahora.

-Ya lo sé.

Patricia, ¿sabes lo que pasará cuando eches eso en el aceite, no?

Se destrozará.

Sí, y tienen que comer 70 del cachopo.

Sí, lo troceamos en tres. Como capitana, ¿quién es

el responsable de esta chapuza tan gorda?

No quiero decir José porque no lo es.

-Dilo, Patricia, tranquila. -No, es que me podría haber tocado

a mí si hubiera tenido que trocear la carne.

No es fácil, no lo he hecho nunca, hicimos lo que pudimos.

Hay que darse mucha cera, ¿vale?

Oído. Venga.

(CANTA) Cachopo, cachopo, cachopo mío.

-El rebozado salta, ¿por qué salta el rebozado?

Como los tenemos que cortar, igual los arreglamos algo, Patri.

-Pobre José, se ha enfrentado a algo que le ha superado

y no sabía cómo hacerlo.

Y al montarlo y meterlo en la freidora, nos dimos cuenta

que no funcionaba. El rebozado se abría

y no había marcha atrás porque se empezó a cortar así.

Desastroso.

Voy a probar. -Venga.

-Es que no sé si está hecho, el tema es que no sé

si está hecho, la carne es muy gorda.

Se quema muy rápido el rebozado

y lo de dentro dudo que esté hecho.

Qué va.

Edu, te necesitamos aquí ya, tío. -Vale, voy para allá.

Bibi, qué pasa por aquí entonces. Más rápido.

-¿Qué pasa? ¿Qué ha pasado?

Me estoy achicharrando.

-Ponlas así y pas, pas, cortas de tres en tres.

Claro, eso es, eso es.

Y quita el papel que comerán fabada con papel.

Me cortaré los dedos, y me los quemo.

Emplatad ya, por favor. Emplatamos, yo quito chorizos.

La masa de Carabanchel y el capitán emplatando, ¿oído?

Oído, chef.

-Coño, me achicharro viva.

-Procura que no quede ni muy agua ni muy espesa,

es un poco combinación.

Es para 70, igual nos estamos pasando.

Un chorizo y una morcilla para cada plato.

¿Podemos sacar ya? Sí.

Pues adelante, cogemos fabada.

Espera, Bibiana, chorizo y morcilla.

Camareros, por favor, vamos cogiendo y sacando ya.

Unos van limpios, otros no. Venga, venga, venga.

Tienen que ir todas las fabadas iguales, por favor.

Venga, venga, venga, seguimos, seguimos.

Venga, velocidad. Velocidad, me quedo sin caldo

en esa fabada, los últimos no tomarán con caldo, Saúl.

Bueno, qué queréis, pues no me metáis tanta prisa.

Ah, no se puede hacer deprisa y bien.

Madre mía, vaya desastre, de verdad.

Joder, joder.

Esto está todo hecho un asquito. Diez segundos y corto la fabada.

No se te ocurra, no se te ocurra que viniste

a hacer cachopo y a ponerte por medio.

Esta decisión ya por los comensales,

estamos fuera de tiempo. No estamos fuera de tiempo.

Todo lo que está saliendo ya no debería salir.

Pero vamos a sacar para que ellos coman.

Estos platos ya no han salido, para mí no cuentan.

Pues claro que cuentan.

Servid, para que coman. Pues lo hacemos por los comensales

y ya está. No os durmáis, estamos fuera

de tiempo, pero hay que preparar el postre, ¿oído?

(AMBOS) Oído, chef. Enseguida nos ponemos con ello.

Vale, chef. Venga.

Toma, ahí va, chicos.

Ahí va. -Toma, cariño.

Esta sidra que es el último comensal que quiere sidra.

¿Nadie quiere más? Pues me la bebo yo.

¿Pero qué hacéis? Que estáis trabajando.

Venga, hombre, a cocinas.

Venga, que todos lo que querían sidra,

tienen sidra.

(APLAUDEN)

Disculpadlas.

Vamos ahora con el buque insignia

de vuestra gastronomía, la fabada asturiana.

Y lo ha cocinado el equipo rojo con todo el respeto

que esta gran receta merece.

Buen provecho.

¿Voy friendo ya?

-Sí, y Silvia, ¿dónde está? -Silvia tomando copas.

Esto no está caliente, se echará con esto algo caliente.

¿Cómo vais maestros casadielles? ¿Esto es lo que hay hecho?

Sí. ¿Dónde vais a sacar?

¿No os parece poco aceite para freír todo eso?

Pongo un poco más de aceite. Uno, no, uno, dos cacharros,

tres y cuatro cacharros. Estaba impresionado.

Tenéis que freír, pedid cacharros y materia prima.

Pero no hay cacharros. Que no cocinamos en casa,

que hay que sacar postres para 70 personas.

Estamos en una cocina profesional.

¿Con ese aceite vas a freír para 70?

No, voy a añadirlo para repartirlo. Mitad, mitad.

Eso es. Vale, ahora infusiona otro.

A ver, vamos.

Mejor este, vamos a poner dos grandes, ¿vale?

No dará tiempo. -¿Nos dará para 140?

-Sí. -Venga, va.

-Ya estamos aquí, ¿qué necesitáis? Vamos, Silvia.

¿Para qué ese aceite? Meteremos tres frituras, ¿vale?

Vale. Una, dos y tres que tengo ahí.

Anabel, por Dios. -¿Qué, qué hago?

-Estamos con los cachopos -¿Y esto qué?

-Patatas, pela patatas. -Vale, troceo todas estas

que están lavadas.

-Sí, que nos dé tiempo. -Vale, cariño.

¿Qué pasa con el rebozado por qué se abre?

Lo hacemos con harina, huevo... -Harina huevo y pan, ¿no, Anabel?

-Harina, huevo y pan, así es.

-¿Por qué pasa esto?

Buenas tardes, qué buen olor hay por aquí, eh.

Cómo está esta fabada. Está bien, un poquito dura, quizá,

las fabas, pero de sabor, bien. Por lo demás bien, de sabor, rica,

perfecto, ¿y por aquí?

Necesitaría más cocción mucho más tiempo.

Usted sabe hacer fabada, ¿no?

Una poca sí que hice, sí, soy cocinera y alguna hice.

Imagínese usted que es ahora mismo, no sé, Samantha, ¿vale?

Y tiene que puntuarme ese plato. Huy.

¿Qué diría? Tanto como para puntuar,

muy mejorable, estaría justillo el aprobado.

Muy justo. ¿Un cinco raspón?

Casi.

Bueno, muchísimas gracias y espero que el cachopo vaya mejor.

-Muy bien. -Gracias.

Anabel, si tuvieras un minuto, -Es que... bueno, dime tú.

-No, lo digo para ir rebozándome estas piezas pequeñas.

Al menos que saquemos ahí cachopo.

-Yo lo que me digáis. -Esto se vuelve a rebozar.

Deja la patata, perdona, Anabel, pero es que no...

-Vale, mi vida. -Nos faltan manos,

un poco más, falta rebozado. -¿De pan rallado o huevo?

De todo, hazlo todo otra vez.

Harina, huevo y pan otra vez.

Uf, pero si esto está cru...

¿Qué haces ahí? Me dijeron que le falta rebozado

y lo voy a pasar otra vez. ¿Ahora?

Sí, cariño, ahora.

¿Esto son las patatas? ¿Lo tenemos así

a ocho minutos de que salga no?

Patricia. Dime.

Estás apañada, eh.

Ya lo sé. Sabes que no podrás

ni darle la vuelta porque abajo está lleno de retales

y a la que levantes se deshará, ¿verdad?

Dale la vuelta.

Dale le vuelta si eres capaz.

Uf, vaya cachopo. Yo solo os diré una cosa,

equipo azul, quiero mis cachopos para 70, bien de patatitas.

(ANABEL SONRÍE)

Yo ya estoy como las locas, me río como las locas ya.

¡Ah!

Hay que poner papel de cocina, si no, quedará encharcado.

-Para escurrirlas. -Claro, cariño.

-Vale, eso es lo que te digo. -Esto es lo que te digo.

-Muy bien. -Venga, dale aquí.

-Venga, va.

-Y el emplatado, los platos están aquí.

Ojo, Bibi, vigílame la que está ahí.

(BIBI CANTA) Candela, candela,

qué bonita está la noche

y a la luz de las candelas.

-Venga, va, que llegamos.

-¿Dónde está el azúcar? -Por ahí arriba.

-Que no se te quemen, Bibi. Van bien, eh.

-Bibi, llévame esa bandeja allí, porfa, llévamela allí

que les echo azúcar y los emplato.

Venga. -Ay, coño.

-No te caigas con ella.

-Eso es lo malo, no me importa caerme, pero no con ella.

Yo pongo estas patatas al fuego.

Pero ponlas en un cazo, Anabel, y déjame esto para...

-No, esto es para las patatas si no, no sale nada, amigo.

Anabel, yo dejaría de cortar patatas porque como no tengas

una máquina instantánea de triturar, no saldrán.

Lo sé porque me quitaron... Puse eso ahí.

¿Ahora qué te quitaron de quién es culpa?

No, no. Ya está, ¡Bibiana!

¿Qué? ¿Qué le haces a esta niña

que no saca nada y dice que es culpa tuya o mía?

Qué valor, si no estoy allí, ¿también tengo la culpa yo?

Me está pasando el gafe, ¿te la puedes quedar, por favor?

No, no, perdona, es tuya y para ti.

Pero si el gafe eres tú. ¿Que el gafe soy yo?

He sacado un cachopo de 10, guapa.

Con los equipos que vas, pierden y está demostrado.

Eh, tú también estás en esos equipos, será culpa tuya.

No, no, no. Venga.

No te acuerdas porque sabes que tienes mala memoria.

llevaba cuatro semanas en el balcón.

-Los camareros, flipa.

Capitana, los comensales esperan, los camareros esperan,

yo espero y parece que el retraso

es la tónica general del día de hoy.

Tenéis tres minutitos, ¿vale? Vale.

Tranquila, Patri, me pongo a emplatar aquí ya.

Está crudo, crudo.

Uno por aquí.

Necesito patatas. ¡Anabel, más patatas

aquí al aceite, "please"!

-Voy. Capitana, no te das cuenta

de que Anabel no está sirviendo para nada lo que hace

y tendría que ayudaros a hace eso.

Tenéis dos minutos, cancela patatas.

Anabel, deja de cortar patatas. Vale, fenomenal.

Estos están hechos, sí, lo único que me faltaría

sonunas patatitas para acompañar. Sí, y un milagro.

¿Eh? Bueno, un milagro, no, uno o dos.

Camareros, como está, por favor.

Adelante, cogemos las tablitas como estén.

Oye, esto es un desastre.

Aquí tenéis un aceite que se está quemando,

tenéis un cachopo

y el cachopo en dos cocciones, ¿qué es?

Cachopo es que lo puse ahí y se me olvidó, Jordi.

Joder, de verdad.

Intentad solucionar lo que podáis, ¿vale?

Así no me tenéis que escuchar que Jordi es muy malo.

Eso es... bueno, me voy, no quiero saber nada más de esto.

Vamos, Patri, sacaremos esto.

-Es que ya empecé y no puedo parar de llorar.

-No, tranqui, llora,

que el cachopo con lágrimas es muy bueno.

¿No has visto "Como agua para chocolate"?

-Sí. -Ay, qué bonita es esa peli.

-¿Que la chica llora cuando cocina

y eso convierte su plato en algo con mucho amor?

Pues eso es lo que haremos aquí. -Me puse a llorar

porque me vine abajo. Hay un punto de presión

que es muy difícil de aguantar. Me vi superada

por la presión, por los nervios,

por el sentimiento de culpa de ser capitana.

Vamos ahora con un plato

que ha cocinado el equipo azul, cachopo.

Me cuentan que no saldrán todos los cachopos que deberían

y que además, os pediré un poco de paciencia

porque van salir como en dos tandas.

Es decir, algunos no saldrán a tiempo.

Así que espero que la espera,

nunca mejor dicho, merezca la pena.

¿Un poco seco?

¿Me vais sacando estas, por favor? Muchas gracias.

-Bueno, vamos sacando alguno más, ¿no?

Lo hemos hecho bien dentro de nuestras posibilidades, amor.

Es la última que saco esta.

Ya no hay más. Vale, ¿me sacáis esta que es la última, por favor?

Yo creo que era un reto muy complicado.

Se buscaba la excelencia también, como dijeron los jueces,

había que hacerlo perfecto y no hemos sabido hacerlo.

Hola, buenas tardes. Hola, Eva, qué tal, buenas tardes.

Pues eso le iba a preguntar yo,

¿qué tal estaba ese cachopo? Bueno.

(RÍEN)

Bueno, estaba... -Di la verdad, la verdad.

-Bueno, digo la verdad, no era el mejor cachopo del mundo.

-Estaba, para nuestro gusto, la carne es buena,

pero estaba muy gruesa y poco hecha.

Incluso, un poco apurada porque mira, la piel estaba

en la parte de fuera el rebozo estaba quemado

y por dentro estaba poco hecho.

La carne era muy buena y podría estar buena,

los ingredientes eran buenos,

pero le faltaba un toque profesional.

Lo siento muchísimo, espero que el postre,

por lo menos, les deje buen sabor de boca

Seguro que sí. Ojalá sea así.

Muchísimas gracias. Gracias.

Rápido, va, va, que llegamos.

-En el relleno no te flipes, no sea que nos falte, tío.

-Voy a despejar esto. -Quito esto.

(Rotura de cristales) Hostias.

-¿Qué ha pasado? -Se ha roto, no pasa nada.

-Pero comida no, ¿no? -No, cariño.

-No vamos sobrados de comida. -¿Habéis probado uno?

-No, pero me comeré dos o tres aunque no lleguen allí.

No me importa que no lleguen, pero yo me hincho.

-Bibiana cómo es.

-¿Cómo va la cosa de cantidad? -Ahora te los cuento.

-Vale. -Estemos seguros de las cantidades.

-Bibi, que no se te queme ninguno que vamos justos.

-No, procuro que no.

-68, 69, tenemos 69.

-Uno sacaremos, no nos quedamos sin postre,

pero que saquemos 70 perfectas. -¿Queréis que me ponga a hacer?

-Es mejor que hagas y si es menester, emplatando.

Mira la masa que hay. -Mira, queda de sobra.

-No hay, cariño, no hay. -Sí, cariño, vamos a pensar que sí.

-Tenemos 70 grandes, pues hacemos 70 pequeños.

Al ver que la bola de masa cada vez era menor

y faltaban otras 70, decidimos hacerlas más pequeñas.

Optimizar lo que tenemos, al final, lo importante hoy

era que comiesen dos cada uno y esa fue la decisión que tomamos.

¿Cómo vais? Pues ya están saliendo.

Están saliendo, a ver.

¿Aquí qué, que reducimos el tamaño? Optimizamos lo que tenemos.

Pero cambiamos mucho el tamaño y no me gusta nada

que un plato salga en grande ¿o pondréis una pieza grande...?

No, una grande para que quede. Habéis hecho 70.

Sí, 70. 70 grandes, qué bonito

el emplatado este como con un diseño

con dos tipos de volúmenes, alturas que suben y bajan

estamos aprendiendo mucho aquí. Todos los platos

salen con retraso y quiero que el postre salga en tiempo,

¿Me estáis oyendo? Sí.

Pues, vamos, que estáis como de vacaciones en Asturias.

No sé qué os pasa, rápido, claro.

Oye, ya más pequeños, unos "cuisines".

¿Cómo va la cosa? -Pues estoy emplatando.

Equipo rojo, esta cocina es un caos.

-Se ha roto una cosa, si pueden venir a barrer.

Vamos a sacar los platos como estén. Camareros, id sacando.

Sin prisas. El postre.

Necesito ayuda en el emplatado.

¿Podemos seguir emplatando?

Quiero ver platos, se van poniendo según se quitan.

Rápido, rápido. Vamos. -Estoy sola.

-Venga, a emplatar con ella. Quiero veros correr.

-Venga, ¿qué hacemos? -Emplatar.

Uno pequeño y uno grande.

Tenemos tonalidades diferentes, un surtido de gamas:

Tamaño, color, con azúcar, sin azúcar,

bienfrito, poco frito, la masa fina, la masa gorda,

Señora, elija, usted.

Edu, ¿aún produciendo? Sí.

Creo que eres el único de este equipo que tiene constancia,

te he visto aquí sin parar.

-Ha hecho mucha masa y ha hecho mucho de todo él.

-Faltan veinticinco más o menos, ¿eh?

-No hay más masa, niña.

-Pues ya está, lo que haya es lo que comen y ya está.

-No nos queda masa, ¿ponemos uno solo?

Prefiero que coman uno que no ninguno.

-Claro, claro, por supuesto.

-Me sabe fatal, pero prefiero que coman todos.

¿Este quemado lo vais a servir? -No, no, este no.

Chicos, ya que sale uno que salga bonito.

Que salgan bonitos, que estén todos bien y los quemados fuera.

-Los quemados déjamelos a mí.

Ay, qué bueno. Gracias. A ver.

De escándalo.

Sabemos que los asturianos sois muy golosos,

así que el equipo rojo ha preparado un postre maravilloso

de esta tierra; casadielles. Disfrutadlo.

Pero bueno, pero bueno, esta carita me suena a mí.

Mi Estela, mi niña guapa, no me había dado cuenta de ti,

pero claro, una asturiana como tú no podía faltar hoy.

Bueno... Cuéntame, a ver qué estás haciendo.

¿Sigues cocinando o no? Sigo cocinando, sigo practicando...

Y también con el canal de Youtube seguimos haciendo vídeos

y, pues... Estos niños están de un moderno.

¿Tienes un canal de Youtube? Sí.

¿Y qué haces ahí? Pues subo recetas...

Les enseñamos a la gente recetas fáciles y sencillas

que pueden hacer en casa. Dame así muchos besos, muchos...

Otro, otro, otro, otro.

Ay, qué alegría de verte, mi niña guapa.

Espero verte pronto. Igualmente.

Hola, buenas tardes, don Pedro Morán.

Buenas tardes. Qué honor.

Cuénteme, ¿qué tal está ese postre?

Independientemente de que a mí y a otro compañero

nos ha tocado uno a cada uno...

El postre, bueno, un aprobadillo raspado le daría.

Tiene un poco más de grasa, de aceite de la cuenta,

los rellenos están un poco desproporcionados.

Tiene bastante que aprender esta gente.

No sé si preguntarle qué nota daría en general al menú de hoy.

Le daría un suspenso. Un suspenso.

Por eso no sabía si preguntarle o no, casi mejor que me voy.

Reconozco que hacía mucho tiempo que no estaba tan decepcionado.

Vaya desastre de cocinado, de verdad.

¿Cómo lo pueden hacer los dos equipos tan mal?

Igual de mal los dos. Y les hemos pedido que lo hagan...

El día que mejor porque es la prueba 7.

Excelente, ha dicho. Excelencia.

Sobresaliente. Exacto.

No llega ni al aprobado justito, ha sido un desastre,

es un insuficiente en toda regla.

Sé que no aspiran a ser cocineros profesionales,

pero me cabrea ver que el nivel de trabajo hoy

ha estado muy por debajo a lo que estamos acostumbrados.

Programa siete, esto es imperdonable.

Compañeros, no creo que nos vaya a quedar otra que darles una lección.

¿Estáis de acuerdo? Sí, hombre.

Sí, claro que sí. Sí.

Comensales, debo confesaros que he estado a gustísimo

y que me encanta disfrutar de la buena energía

y de la alegría que tenéis en esta tierra. Sois geniales.

Espero que recordéis este día con el mismo cariño que yo.

Hasta siempre y puxa Asturies.

Aspirantes, enhorabuena.

Ha sido el cocinado más desastroso de toda la temporada,

junto con el de Fuerteventura.

Esto solo puede tener una consecuencia:

Delantales negros para todos y los dos equipos vais directos

a la prueba de eliminación.

Es un veredicto bastante... Heavy metal, ¿no?

Es bastante cruel. Te duele, porque dices: "no podía hacer más".

O sea, he estado a muerte. Entonces, bueno, pues...

Acatando la decisión del jurado, no queda otra.

Cuando un menú tiene cuatro platos y los cuatro platos salen mal

no hay un único culpable, hay siete, todos vosotros, ¿no?

Sintiéndolo mucho no podemos librar de la eliminación,

ni siquiera, a uno de vosotros.

Hoy ninguno ha estado a la altura del sobresaliente que pedíamos.

Vamos, ni del aprobado.

-Madre mía, todos. -Hemos vuelto a batir el récord.

Equipo Azul, ¿estáis de acuerdo?

-Antes de que hable mi capitana: no entiendo cómo con los bollos

y los cachopos que hicimos, no nos echen directamente,

en lugar de ir a la prueba de eliminación.

Gracias por esta oportunidad.

-Bueno, estoy completamente de acuerdo.

Había que estar de sobresaliente y no hemos llegado al suficiente.

-Lo que está claro es el resultado, si no haces "cachopas" para 70...

-¿"Cachopas", qué "cachopas"? -Ya no sé lo que digo.

Estoy con sobredosis de aceite. -Bollos preñaos.

-Escúchame, los cachopos no han salido para 70.

Repito, no es lo mismo trabajar con nervio que nervioso.

Es cierto que erais uno menos, pero hay que optimizar los tiempos,

porque, al final, os he dado 25 minutos más y hemos sacado solo

cachopos para cuarenta.

Mi pecado hoy, como decía un profesor mío:

"Mi pecado ha sido la carne", voy a purgar mis pecados

y voy a esperar que en la siguiente prueba me toque pescado.

Al bollo le ha faltado fermentación y es falta de no usar el tiempo.

Ha habido unos nervios que nos han traicionado, no hay más.

De acuerdo que ha habido pérdida de nervios,

quiero pedir disculpas a mis compañeras,

porque en un primer momento me he cruzado, me ha podido la presión,

pero, al final, bueno, nos ha podido que...

-Estábamos desbordados.

-Nos hemos puesto nerviosos y ha pasado el toro por encima.

-Ha sido un verdadero desastre, hemos estado desbordados.

Era mi deber como capitana estar a la altura y no lo estuve.

Estaba intentando aguantar, aguantar, aguantar.

Pero hay un punto que es tanta presión que te vienes abajo.

Equipo Rojo, ¿qué os voy a contar?

Había tiempo suficiente para hacer las fabes.

Si se abre la olla mil veces, si vuelvo a echar agua

porque va a toda pastilla y está reduciendo, reduciendo

y añado agua fría. Corta la cocción y hace que tarde en recuperar.

En fin, lo tiempos son limitados, sí, pero se puede sacar.

-Ha sido una pena que tenga que ir a eliminación y no pueda

hacer una buena fabada, viniendo de aprender del mejor restaurante.

El restaurante que hace la mejor fabada del mundo. Es una pena.

Postre, muy importante, alguien no puso un ingrediente.

Una vez que sabemos que hay un ingrediente se pone.

Uno sale pequeño, uno poco hecho, uno muy hecho,

uno sale abierto, otro sale.

Una vez subsanado el error, el problema es que no sale bien.

No obstante, dentro del desastre ha habido un aspirante

que no se ha rendido ni un segundo.

Podríamos decir que es el menos malo de todos.

Y ese aspirante es:

Edu.

Menos mal, menos mal, menos mal.

Menos mal, que ha estado muy calladito.

-Bien, Edu.

Hay que reconocerlo, Edu, a pesar de todo el caos

que ha habido en los postres, no has bajado la cabeza de la masa.

Has estado todo el rato: pim, pam, pum, pam.

Maravilloso. Bravo, bravo.

Hombre, ser el menos malo es un consuelo de tontos, pero...

Por lo menos han visto que no he tirado la toalla,

que he intentado superar la adversidad,

que he sido más tigre que nunca. Arg.

Edu, vas a eliminación, pero tendrás un ventaja importante

que descubrirás a su debido tiempo.

-Dice: "ay".

-Qué maravilla. Qué consuelazo.

A ver qué ventajas me dan para la prueba de eliminación.

Cada programa que pasa les tengo más miedo.

Yo creo que voy a soñar con ellos un día y todo, dándome ventajas.

¿Qué ventajas me vais a dar, queridos amigos del jurado?

Vuelven los campamentos MasterChef.

Si tienes entre 8 y 16 años, te apasiona la cocina,

la naturaleza y quieres vivir una experiencia inolvidable,

no te puedes perder nuestros campamentos.

Además, convivirás con los concursantes de MasterChef Junior.

No lo pienses más, este verano campamentos MasterChef.

(TODOS) ¡Ven al campamento MasterChef!

(EDU) Vamos para allá, sí.

Aguanta el chaparrón, ¿has visto eso?

-Ostras, ¿cuántas campanas hay ahí?

Los aspirantes regresan a estas cocinas cabizbajos,

tras el veredicto incontestable de los jueces,

que han decidido enviarlos a todos a la eliminación.

Lo que espero es que vengan con ganas de hacernos olvidar

la última prueba por equipos.

-Concierto para campana y orquesta.

-O sobran campanas o falta gente. -Hay un abecedario, tronco.

-Uh, un abecedario. -Madre mía.

Aspirantes, bienvenidos de nuevo, qué estilizados os veo a todos

con ese delantal negro.

-El negro sienta bien. -Va con todo.

-El negro sienta bien.

Los jueces creen que 7 programas después de pisar estas cocinas,

por primera vez, estáis relajados.

-Bueno, relajados creo que no estamos.

-Mira, toca, toca.

-Bastante, que se lo digan al culo de Silvia.

Vente, tócalo. ¿Sí?

-¡Ah! Bueno, bueno.

Esto es una cosa... Yo que tú me lo aseguraba.

Pues no, es que estoy ahí, estoy entre varias aseguradoras,

a ver a quien... Al mejor postor.

Bibiana, por cierto, Anabel y tú habéis continuado cordialmente

separadas en exteriores.

Sí, sí. ¿Qué pasa? Ni por esas, ¿no?

El caso es que estamos las dos con el delantal negro.

Todas las teorías que tenía Jordi...

Realmente, es él el que es gafe para los equipos.

Toma ya. Esto está contrastado...

En los anales de este programa. Si no, que tiren de hemeroteca.

Equipo con el que va Jordi, equipo que se pone el delantal.

Bien, bien reflexionado.

Y le pasaste el romero y la virgen de la Caridad.

No sé qué hay que pasarle más.

-Hay que infusionarlo en romero, pero ya.

-Hay que esferificarlo.

En fin, chicos, comienza la prueba de eliminación.

-Ay. -Vamos, para allá. Venga.

Aspirantes, la prueba por equipos ha sido un desastre.

Sin embargo, hubo una persona que lo hizo mejor,

no ha tirado la toalla en ningún momento

y ha intentado enmendar los errores de los demás.

Edu, como te dijo Pepe tienes una ventaja importante

en este último reto de la noche. Acongojado me tienes.

Uno de vosotros siete no va a cocinar en este reto

y, por tanto, se va a salvar de la eliminación.

¿Qué dices?

Y ese nombre lo vas a decidir tú. ¡Ah!

Puedes salvarte tú o a cualquiera de tus compañeros.

Está en tu mano. -Edu, sálvate tú.

-Claro. -No te lo pienses.

-No favorezco a nadie, me salvo yo. -Sí, bravo.

¡El tigre de Carabanchel se salva!

-El tigre de Carabanchel es un mierda.

Edu, ¿por qué decides salvarte a ti mismo?

La verdad es que no sabría a quién favorecer

y si me favorezco a mí, nadie se enfada conmigo.

O todos. O todos y a tomar por saco.

Edu, sube corriendo, porque te aseguras otra semana.

-Ole. -Bien, bien.

(TODOS APLAUDEN Y ANIMAN)

El buenismo se ha terminado, hay que salvar un poco el pellejo.

Edu, te quedas una semana más en las cocinas de MasterChef.

Sabor a la vida.

Venga, chicos, mucho ánimo y que se salve el peor.

Aspirantes, viendo el desastre de exteriores

parece que habéis olvidado lo que habéis aprendido

en las siete semanas que lleváis en MasterChef.

Por eso, hemos decidido que vamos a empezar por lo básico.

La papilla. El abecedario.

-Ah. -Una papilla...

Sobre la mesa hay veintisiete campanas, cada una tiene una letra.

Debajo hay un ingrediente que comienza por esa letra.

Cada uno tenéis que elegir una letra y descubrir el nombre

del ingrediente que hay debajo.

Ostras. Os vamos a dejar verlos.

tocarlos, probarlos, lo que queráis.

Son ingredientes especialmente escogidos para la ocasión.

Adiós. Si lo adivináis podéis quedaros

ese ingrediente, que será el protagonista del plato.

Pero si no os gusta tenéis que decidir en ese momento,

si destapáis otra campana.

Eso sí, cuando destapéis la segunda, no podréis volver atrás

y os tendréis que quedar con ese ingrediente,

en caso de que lo adivinéis.

Si, por el contrario, no conocéis el nombre,

estáis obligados a cocinar con ese ingrediente,

y, además, descubriréis una nueva campana en otra ronda.

Vaya. Así hasta que acertéis

el nombre de un ingrediente o se acaben las campanas.

Tendréis que cocinar obligatoriamente

con todos esos alimentos.

Además, podréis entrar en el supermercado

para coger el resto de ingredientes para hacer el plato.

¿Entendido? Sí, chef.

-No he entendido nada. -Yo tampoco.

Vamos a empezar con la ronda.

Empezamos por José, ¿con qué letra quieres jugar?

Con la w. Muy bien.

José...

-Qué buen ingrediente. -Veo que no es whisky.

¿Sabes lo que es esto? Supongo que siendo carne y la w...

Será wagyu japonés. Justamente.

¿Te quedas el ingrediente o quieres levantar otra?

-Me lo quedo. -José... claro.

Ahí, un filetito de wagyu, qué rico.

-Yo no lo hubiera sacado ni en tres vidas el wagyu.

Anabel, tu turno, ¿qué letra eliges?

Pues la r. La r.

Sí. Vamos a ver qué tenemos aquí.

Hum. Puedes tocarlo, puedes probarlo...

Olerlo.

Es como una fruta.

A mí no me mires. No tengo ni idea de lo que es.

Un nombre me tendrás que dar. Rupinco.

(TODOS RÍEN) Pues sí, es... rambután.

Cuando cogí la r dije: será rape.

Ra... "ragután" o ¿cómo se llama? Me suena a insecticida.

Es una fruta exótica, Anabel,

pero, probablemente, originaria del sudeste de Asia.

Dulzona, muy agradable al paladar. Como yo.

Estoy hablando de la fruta, por si acaso.

Ah, perdona. Se le conoce como lichi peludo.

En Centro América como mamón chino. ¿Ves? Tiene más pinta de eso.

Mamón chino me parece adecuado. Pero no empezaba con r.

Queda claro. Fenomenal.

Venga, rambután.

Saúl, te toca.

-Pues... es que va a dar... Va a dar igual.

La d, por ejemplo. La d.

-No sé qué es. Lo puedo oler y eso, aunque lo huela, da igual.

-Da igual que lo huelas, porque...

Puedes comerlo, también.

Ni idea. Tienes que decir algo.

Con la d. Con la d.

Dambután, por ejemplo. (TODOS RÍEN)

-No tengo ni idea. -Muy bien.

No tengo ni idea. Diente de león.

(IMITA A UN LEÓN) Se le conoce como achicoria amarga.

La planta entera es comestible; desde la raíz hasta las hojas.

Como empiecen a ser todos los ingredientes así,

me veo cocinando con veinte.

Bibiana, tu turno. La m.

La m.

Manteca.

Muy bien. Jopé, qué suerte, tía.

¿Te quedas con ella, abres siguiente campana?

Abro otra. ¿Segura?

No. No, me quedo, me quedo.

Tiene que ser el protagonista. -El protagonista, Bibi, ¿seguro?

-No, entonces abro otra. A ver, ¿abres otra, entonces?

Sí. (ALGUNOS RÍEN)

¿Seguro? No, me quedo con esta.

(RÍEN) Oye, no volverme loca, ¿eh?

Me la voy a quedar y me la voy a poner por el cuerpo.

Jordi, Jordi, no, perdona, Sergi, para mí, Sergi.

Sergi es lo peor.

¿Qué quieres hacer? ¿Abres o no? Me cambio, venga.

Vale.

-Veleta, veleta. -Con la i.

¿La i?

-Adiós. -Ahí va.

-Yo ya sé lo que es, amigos. Ya está la lista.

A ver, que tiene que quedarte para luego cocinar.

Anda, mujer, si me lo como tengo que echarle menos.

Son esas que se le echan a las espumas, que se llaman...

No me acuerdo. I... Con la letra i, Bibiana.

Nada, no me sale. Isomalt.

¡Ya, eso!

Idóneo para la elaboración artística de caramelo.

Tienes que usarlo como ingrediente principal.

Sigues jugando al no acertar. Ay, por Dios.

Venga, Patricia, tu turno.

Yo también voy a jugar, venga, la x.

La x.

Xantana. Pues, muy bien.

Goma xantana. Un espesante procedente de la fermentación

del almidón. Un buen aliado para hacer espumas, emulsiones,

helados... En fin. ¿Te la quedas o destapas otra?

Me la quedo. Adjudicado. Xantana para ti.

Me tenía que haber quedado con la manteca.

Silvia, es tu turno.

La a. A.

Bueno, pues... pues... No me acuerdo del nombre.

Pero la conozco. Acuérdate.

No me acuerdo. No dices nada, por si acaso.

Ascoria. Acelga roja.

Hija mía. No está tan amarga como la otra.

Excelente fuente de vitaminas y minerales.

Tiene un sabor un poco terroso. Ajá.

Pero más potente que la acelga blanca.

Anabel, siguiente campana.

Vamos a ver, eh...

La g, por el punto y eso.

¿Eh? (RÍE)

-Ahí va. -Una cosa paleolítica.

-Oh, my God. -Es un hueso, un hueso.

-Eso combina muy bien con el rambután, Anabel.

-Pero esto es para hacer un Belén. (RÍE)

Hola, hola, amiguitos.

Anabel, ¿qué es? De la familia del jengibre.

¿Que qué ingrediente es con la g, Anabel?

Oye, no me atosigues.

Que no lo sabes. Guira... guiralpando.

Guiralpando, no.

¿Qué es? Galangal.

Uy, casi.

Muy aromático, picante, de la familia del jengibre.

¿Ves que era de la familia?

Vas a tener que cocinarla con tu rambután peludito.

Hoy te vas a lucir.

A pesar de que es una palabra que no le gusta,

hoy es un poco gafe.

Saúl... La P.

Bueno... (ANABEL) Una ensalada bien rica.

-Peregil rizado... o sin rizar. Pues sí, es verdad,

es perifollo.

(Risas) Uh, madre mía.

Una hierba aromática de la familia del peregil.

Verás tú. -Con el otro va que te pasas.

-A ver... qué hago con eso. Bibiana.

Me voy a la B.

Piensa...

Saborea.

Joder, qué mierda de plato. (TODOS RÍEN)

(Risas)

(ANABEL) Ella se come todas las raciones de cualquier cosa.

Está... -Así ya ha comido,

cuando cocina ya ha cenado.

-Bambú. ¿Bambú? Muy bien.

-Bien, Bibiana. -Pues me quedo con el bambú,

no quiero saber más nada de nada.

No quiero saber, Bambú.

(EDU) El isomalt con el bambú no sé si se pegan de hostias,

yo creo que eso... no casa ni...

Ni en una iglesia románica.

Silvia...

La J.

Uh...

Jurel. Bingo.

Antiguamente se consideraba comida de pobres,

hoy es muy apreciado por su fuente de vitaminas

de alto valor biológico.

Me lo quedo, ¿eh? Vamos, Anabel, tu letra.

Sí, voy a hacer una "nouvelle cousine"...

La T. La T.

Sí, podría haber un tomate,

pero habrá un... "titirikoko".

(RIENDO) Tomate... tomate.

"Taviar". Huevas de tobiko,

es el término japonés

para designar las huevas del pez volador.

Estoy visualizando el plato. Yo también.

Rambután con galanga y tobiko. Yo lo veo, Anabel.

Un plato muy manchego. (ANABEL) Sí, muy de la Meseta.

Me tienen tres programas intentando averiguarlo y ahí sigo.

Pez volador, fíjate, o sea... no he visto ni al pez en sí mismo.

Saúl... La K.

A ver si hay suerte. Bueno, si es lo que creo que es.

No es, vale... Sí, es un... no me acuerdo del nombre.

Uh... no me acuerdo.

Puf... no lo sé, se me ha olvidado.

Kumquat, también conocida como naranjas de la China.

El cítrico más pequeño que se come con su cáscara.

Pues a seguir jugando, Saúl;

además, ya solo queda Anabel y Saúl.

Pero es que a mí me están tocando unas cosas megasofisticadas.

Anabel, una letrita. Venga, una letrita.

La F... venga. La F.

De "fastídiala más todavía".

Faneca. ¿De verdad?

Es lo único que me sé por F, faneca.

Qué suerte tienes... ¿Cómo que suerte?

Soy de Bilbao... que soy de Bilbao

Pescado blanco de agua salada, pertece a la familia del bacalao.

Saúl, solo quedas tú y puedes abrir 20 campanas todavía.

Y me las tengo que comer todas, ¿no?

Pues... la C. La C.

¿Qué es eso, tío? Pues es que no sé ni lo que es.

No lo sé, el nombre no lo voy a saber.

Pues es caviar cítrico, es el fruto de un arbusto

que se encuentra en la zona sur tropical de Australia.

Pues creo que te tengo

que obligar a abrir otra campana. Seguimos el orden.

La E.

(TODOS) Oh... Bueno...

Espardeñas... Espardeñas.

Me veía con todos, de verdad. Puede ser un plato fenomenal.

Espardeña o pepino de mar. Bueno, vamos a hacer recuento.

José tiene wagyu. Wagyu...

Anabel, rambután, faneca, galanga y tobiko.

¿Te parece que son insultos? No, son alimentos.

Parece la alineación de un equipo turco.

Saúl, caviar cítrico, diente de león, espardeñas,

kumquat y perifollo.

Perfecto. Bibiana, tienes que cocinar

con isomalt y bambú.

Patricia, goma xantana. Fenomenal.

Y Silvia, tú cocinas con acelgas rojas y jurel.

La acelga me encanta y el jurel...

Me parece maravilloso.

Aspirantes, en este reto nos va a acompañar

una persona que hace, tan solo, unos meses estaba en vuestro lugar,

en estas cocinas, aspirando a conseguir el título

de quinto masterchef España

y lo consiguió... ¡Oh, Jorge!

Adelante, Jorge Brazalez. (TODOS APLAUDEN)

(Aplusos)

Hola, qué pasa... (TODOS GRITAN Y APLAUDEN)

Me alegra verte con esa chaquetilla y aquí de nuevo.

Qué raro, pero es precioso volver a este contexto.

Esta vuelta a "MasterChef" ha sido muy especial,

curiosamente más nervioso que cuando concursaba.

Y bueno... muy contento por poder seguir participando

en un concurso que me ha cambiado la vida y me ha dado tanto.

¿Cómo estás? ¿Cómo te trata la vida

después de toda esa vorágine y ser el quinto masterchef España?

Muy contento por formar parte

de este programa tan limpio y haciendo algo que la gente

lo valora mucho y muy cercano con las personas.

Todo eso está muy bien,

pero me interesa más cómo va la "miris connection".

Bueno... (TODOS RÍEN)

La "miris connection" va muy bien, somos muy liberales

y cada vez que nos vemos o nos encontramos

pues sigue siendo muy intenso todo. (BIBIANA) Qué maravilla.

Nuestras "celebrities" te ven como un maestro.

Bueno... ¿Qué consejo le das?

Cocinar todo... contando algo con vuestros platos.

No solo cosas que estén buenas,

sino contando una historia y un sentido.

-Es lo que nos falta. -El sentido.

-Sentido común. -Sentido...

Jorge, nos traes un plato hecho con unas de las letras del abecedario.

La W. Pues muéstranos tu plato.

José... atento, por favor.

Cuéntanos, qué plato has hecho. Wagyu como carne especial,

luego como guarnición unas verduras en juliana

con aire de zanahoria, La Pacojet ha hecho

el polvo de foie para equilibrar las grasas.

El wagyu está marcado y en el roner terminado a 45 ”C.

Luego un puré de coliflor... y poco más.

-Lo está copiando... -No, estoy escuchando.

Como tú también tienes wagyu, vas a tener

que replicar, exactamente, el plato de Jorge.

¿En serio? Sí, sí, en serio.

Vale. -Todo son ventajas.

-Todo... Yo llevaba como 10 minutos

pensando en qué iba a hacer,

que iba a coger del súper y, de repente, llega este

y coliflor, aire de zanahoria... Pero por el amor de Dios.

Aspirantes, tenéis 75 minutos para hacer vuestras elaboraciones.

¿75...? Recordad que debéis utilizar

todos los ingredientes que habéis descubierto bajo las campanas.

¿Entendido? (TODOS) Sí, chef.

Pues el tiempo para entrar en el súper comienza en 3, 2, 1...

-Vamos, chicos, vamos. -Venga.

¡Ay, la cesta! Iba yo como las locas.

-El gluco... -Aquí está, lo de las barbas.

-Lo de las barbas aquí.

-Perdonad, chicos, ¿dónde está la leche de coco, la soja...?

No veo, si yo viera... -Soja... yo también la necesito.

-Claro que no veo. -Soja, soja...

-No se dan cuenta que no veo.

Dime qué es esto, no veo. -Es curry amarillo.

Tenéis tiempo, repasad las cestas. -¡Ya!

-¿Vas bien? -No, como no veo.

Aspirantes, último minuto.

Anabel ya está cocinando No, Anabel ya está

con la "mise en place" como dice el otro.

Mise en place. Eso dice Corbacho, mise en place.

-Ella sí que es una "mise...". -Vale, genial.

-Venga... me las piro. -No veo.

Chicos, cinco segundos.

-Puerro, puerro...

-Uy, está vivo.

Madre mía, tienes un montón

de cosas en la cesta. Ya lo sé.

Cinco, cuatro...

Tres, dos, uno... (TODOS HABLAN)

¡Vámonos, vámonos! Que nos vamos.

Vamos... Vamos, chicos, vamos.

-¿Ya hay que empezar? -Qué asco me da esto,

os lo juro, por favor.

Corbacho ha tenido la suerte o la desgracia, no lo sé,

de elegir la W de wagyu

y, al final, el que elegía la W, como tú traías wagyu,

pues tenía que replicar tu plato.

Con lo cual esto puede ser bueno, puede dar una pauta...

El reto creo que es complicado, como se está demostrando

con esta coliflor que está aquí quejándose...

Con tendencias a quemarse, voy a poner agua.

Pero... lo que mejor me ha ido

en las otras pruebas es estar tranquilo.

Y eso es lo que voy a intentar, cocinar desde la tranquilidad...

Tranquilidad y resposabilidad de imitar un gran plato.

Vamos a ver, vamos a ver qué pasa.

-Bien... bueno.

El problema será cuando cocine Anabel un plato

que conoce, porque es bilbaína, con tobiko, galanga y rambután.

Al final es un bacalao suave de sabor,

un pescado blanco que admite muchas cosas.

Y los ingredientes si lo pones

en línea son cocina thai, cocina asiática.

No es complicado.

El único producto que conocía era la faneca

porque, además, en el norte se toma mucho.

Así que bueno, algo es algo, con lo otro... madre mía,

¿qué voy a hacer? Pues ni idea. ¿Sabes?

Iré probando, porque son productos que no conozco

y no sé cómo reaccionarán.

La que lo tiene complicado es Bibi.

Porque el isomalt, si sabes utilizarlo,

haces unos trabajos estéticos de caramelo interesantes...

Pero lo del bambú... me da que hará una salsa de bambú.

Pues yo haría un guiso de ternera con bambú

muy agridulce, si yo le meto el agrio, le meto el dulce

del isomalt, tirado. Lo que no podré hacer

será estirarlo y hacer un caramelo.

Como un azúcar. Ella seguro que no sabe hacer eso.

Me tenía que haber quedado con la manteca;

pero como estos cocineros, estos romanos, me vuelven loca...

Intentaré un cocinado no muy complicado,

es cocina oriental. Así que vamos a saltear la ternera con el isomalt

y que quede poco hecha e integrarla con las setas y el bambú.

Debo seguir guisando, no es que esté contra vosotros,

estoy a favor; pero tengo que guisar.

Mira Anabel lo que hace con el rambután.

Son huevos de pascua lo que hace, huevos sorpresa.

Curioso... está rico.

-Qué intensidad de sabor.

Otro plato que parece complicado pero es fácil,

es lo que tiene Saúl, tiene espardeñas...

Una ensalada de espardeñas. Un abanico de cítricos maravilloso.

Ha cogido coliflor también.

Hierbas anisadas como el perifollo o el diente de león.

Una ensalada... voy a intentar

hacer un falso cuscús,

integrando los ingredientes que hay muchos cítricos.

Luego, las espardeñas las pondré a la plancha,

cortándolas finas para que se ricen.

Tengo pensado hacer una gelatina de jugo de tomate

y, luego, voy a hacer un invento, he visto un emplatado con una masa,

ponerlo al horno, una tira fina para darle altura

y es un invento que voy a hacer en una eliminatoria, me la juego

para que quede vistoso y bonito.

-Que no me quede ninguna espina que la encuentra Jordi.

-Qué bien estás ahí, compañero. -Sí...

-El tigre de Carabanchel está en reposo.

-En reposo total.

Estoy en pausa. -Nada de tigre

de Carabanche, se va para arriba y es el gatito de Carabanche.

Oye, Patricia qué lista...

Xantana, haces un plato libre y la salsa la ligas con xantana

y ya está, tienes toda la libertad del mundo para lo que quieras.

He visto costillas, en el súper, y me he lanzado

a hacer un carré y, después, voy a intentar usar la goma xantana

todo lo que pueda;

porque más o menos ya la sé utilizar y...

He tenido libertad para poder elegir el resto de ingredientes,

cosa que me parece bueno en esta prueba.

Porque el resto de compañeros... algunos han tenido mala suerte.

Bibi no sabe usar el isomalt, no vino a esa clase.

Entonces, creo que Bibi lo puede tener difícil.

-¿Vosotros habéis cocinado, alguna vez,

con isomalt y alginato?

Pues claro que no y lleva la gente comiendo toda la vida.

Esto son los locos cocineros nuevos de ahora

que se les ha metido eso en la cabeza y nos vuelven locas.

Admite un poco más. Calla...

-Saúl... -¿Dime?

-¿Me puedes bajar una, por favor?

Vale, gracias.

-¿Qué iba a hacer ahora?

¿Qué ingredientes tenía Silvia? Tenía la acelga roja,

el jurel y ya está.

Un escabeche en un momento, pongo las hojas, saco los los lomos

pongo las hojas al lado y ya está el plato.

Estoy haciendo ahora las esferas de acelgas,

luego voy a hacer el jurel en el roner,

lo voy a meter con los cítricos

y haré un falso caviar con soja para acompañar el plato.

Vamos a ver si me sale todo. Vas a ver, al final,

los que parecían fáciles son más difíciles...

Pues sí y los difíciles serán fáciles.

Ya verás. A veces pasa.

Me he propuesto enseñarles

a los chef que de cocina casera nada, que yo tengo técnica.

Vamos a ver si me sale bien... ¡Oh! No quedan redondas del todo.

Vamos de nuevo.

¡Oh...!

Cuéntanos un poquito cómo te va, el verano qué tal se ha dado.

Bien, hemos abierto una terraza nueva donde tengo un par de platos.

¿Te toca cocinar allí? Un tartar y un ceviche.

-Oh...

¿Y las chicas este verano? Cuéntame, ¿se liga más?

Se liga más porque además les puedes cocinar con cariño.

En condiciones. Con fundamento.

-Puf... he hecho mitades que me han salido.

Vale, está bien.

-¿Qué tal, Anabel? ¿Y el caviar de crumble?

-Haciendo algún invento, voy probando.

-Te ha tocado el plato friky.

-Así tienen una excusa cuando me voten.

-Nada... que te veo muy bien.

¿Las clases del Basque cómo van? Bien.

¿Es duro?

Sí, además ya hacía tiempo que no estudiaba...

O sea que te estás hinchando.

A estudiar, digo, Jordi. A estudiar...

Qué tal, José, cómo estamos. Pues aquí que me ha puesto

el maestro Jorge un reto que... bueno.

¿Esto qué es? Estoy con una coliflor.

Haciéndola al vapor, suavito.

Al vapor, que se vaya haciendo poco a poco.

-Está al dente, José. Hay una cosa que no entiendo bien.

Me lo tienes que explicar, tenemos buey, wagyu, muy bien...

¿Y esto es? Un fondito que hago de la salsa.

Pero se hace con ternera, salsa ternera con ternera.

Pollo con salsa de pollo.

Conejo con salsa de conejo. Cordero con salsa de cordero

y esto huele a corderazo.

Tu salsa llevaba un fondo de ternera, por eso es ternera.

En el súper hay de todo, ternera, recortes... historias.

En fin, puede ser más exótico quizá lo tuyo que lo de Anabel,

al paso que vamos. José, una cosa.

Deberías colarlo y reducirlo porque ya está muy bien.

-Pues muchas gracias. Suerte, José.

-Tripas fuera...

-No está demasiado guisado para mí.

¿Qué tal, Anabel? Pues aquí, experimentando un poco.

¿Sabes que ella tiene mala memoria para los nombres?

De los pescados y en general. En general, memoria de 5 minutos.

(COMO DORY) Tengo pérdidas de memoria a corto plazo.

Bueno, como estos sabores son muy potentes

he rellenado las... si sé el nombre te lo digo,

esto es como los lichis...

Pero se llama de otra manera. Rambután.

Pues he rellenado el rambután... Con tobiko.

¿Pero está emplatado ya?

Esto sería lógico, como mínimo, dorarlo un poco.

Estoy haciendo una salsita.

No, es como una vinagreta cortada. No...

¡Ay, por favor! ¿Cómo que vinagreta cortada?

No es una salsa, tiene dos kilos de grasa.

Hombre, es aceitito... con esta otra cosa.

Galanga, te encantaría, es más, estoy hablando con él

de hacer un curso en la escuela online

de "MasterChef" donde trabajes las especias.

Me encantaría. Hombre, tienes que hacerlo.

Cada vez que continúe... te lo propongo en ya.

No demos más pistas... Me dais pistas bárbaras.

-Lo vas a conseguir. Gracias, cariño.

Suerte. Atención, aspirantes,

últimos 30 minutos. Vamos, chicos,

media horita. ¿Cómo vais?

Mal, jodida... -Podemos ir mal o peor.

-Yo voy a hacer esto y ya está,

me ha vuelto loca. -Joder.

No carameliza

y se me van poniendo los ojos fuera de las órbitas

y la voz como Lee Marvin en "Cat Ballou",

cuando iba borracho en el caballo así que ya no puede más.

-Hola, Bibiana, ¿cómo estás? ¿Cómo estamos?

Jodida. (RÍEN) Preocupada.

-Preocupada... Veo...

Veo pocos ingredientes y pocas elaboraciones.

¿Sabes qué pasa? -Saca esto ya, ¿no?

-Lo voy a sacar pero le voy a poner un poco de pimienta antes.

He hecho una reducción de setas, bambú, leche de coco...

Voy a hacer un plato oriental.

El tema es que esa ternera bambú tiene un hilo conductor

que es una salsa, veo que has aplicado el isomalt

para darle el dulzor. Te vas a quemar.

El azúcar, cuidado. Está bueno.

Lo has caramelizado, pero no veo

esa salsa que haga que no sea una ternera al caramelo.

Lo que es ahora. Sí...

¿Te acuerdas...? Se te ha quedado pegado.

No para de zampar. Es para probar.

Bibiana, probar es una o dos veces, a la tercera es jamar.

A veces se empacha, Jordi.

Ahora está un poco verde... Bueno...

-Sí, dale una vuelta más, Bibiana, la voy a dar.

-Una vuelta más... ¿dónde quiere que le dé la vuelta?

Voy a dar la vuelta y me voy a mi casa.

El caramelo me va a romper las fundas que me quedan.

¿Cómo voy a cocinar con esas cosas? ¿Por qué?

¿Qué necesidad tengo yo?

Con mi edad, una señora seria... respetable.

No sé qué quieren que haga.

-¡Ay, qué os cojo! ¡Ah! Qué susto me has dado.

(ANABEL) Dios mío... ¿Qué estás haciendo?

Está bien, ¿eh? -He intento usar la xantana

para hacer las esferas de zanahoria con perifollo.

Tengo una espuma de zanahoria en sifón enfriando con xantana.

El caldo que voy a texturizar con xantana,

tengo un carré metido en el roner, de cordero.

Y un crujiente de piel de patata.

-¿Y si esto lo metes al horno un poquito, mientras esté...?

-Me encanta la idea. Además, meteré al horno

un poco el carré porque creo que no se termina de hacer del todo

en el roner. Le das mucha información, Jorge.

Me sale solo. Los que tenéis ojos azules...

Os sale como una química enseguida.

Yo vengo siempre a verla a versi me echa esas miradas...

No me digas eso con las esferas,

me tiembla el pulso. No se te tienen

que romper las esferas. Ya está, no las toques mucho.

Venga, suerte. Gracias, gracias, Jorge.

-Edu está serio. Está solo y aburrido.

Edu, ¿tienes un sitito ahí para mí? Sí.

Ale, qué suerte.

Salen...

Millones.

-Está seco... no es grave.

¿Qué tal? ¿Cómo estás viendo la cosa?

A Bibi la veo muy lacia, un poco alicaída.

Como desganada o qué.

No hay más tutía.

-Y Saúl está haciendo mil cosas. Ahora está con las espardeñas.

Pero qué le está pasando, pobre, se nos está quedando...

Yo creo que habéis adelgazado todos menos Bibiana,

no para de comer.

De 15 trozos que tiene se ha comido ocho por lo menos.

En el súper la he visto coger un pedazo de carne así

y, ahora, por ahí no le veo... (AMBOS RÍEN)

No sé... (HABLA CON LA BOCA LLENA)

Podríamos animar un poco antes de irme.

(AMBOS ANIMAN) ¡Vamos, vamos, dale!

Ya. (ANABEL) Como animadores

sois un poco churretes, la verdad.

-Esto ya está.

Atención, aspirantes,

últimos cinco minutos. Vamos, chicos.

-¿Qué tal, Patri? -Bien, ¿y tú?

-Bueno... apretadísima.

-Es que yo no estuve en la clase, no estuve...

Saúl, aparte de tus clases con Marcos Morán

que sé que te han venido fenomenal, yo te traigo un regalo.

"Manual del aprendeiz de cocinero", un libro muy completo

con el que aprenderás recetas y sacarás el máximo partido

a alimentos sencillos y exóticos como los que estás utilizando.

Me viene genial, gracias, Samantha.

-No me carameliza más, me jode, pero no carameliza más.

-Vamos...

-Puf... qué desastre. Venga, vamos allá.

-Hay que pensar en acabar ya.

Aspirantes, acabáis de entrar en el último minuto.

-Vamos, Patri... vos sos grande.

¿Está rico, Bibi? -Está muy seco.

-Edu... ¿está muy feo? -Falta un poquito color.

-Está triste. Ponle las gafas

y lo vemos de otra manera.

El punto lo tiene.

-Vamos, Silvia.

Diez, nueve, ocho, siete, seis, cinco...

Cuatro, tres, dos, uno... tiempo.

Manos arriba. ¡Bien, chicos!

He sufrido tres presiones en una: presión de eliminación,

presión de los jueces que me tenían la primera,

como en clase y de los productos que para mí son novedosos.

Hala, tres en uno.

Si quieres aprender

todo lo que necesitas saber sobre cocina, tenemos una novedad:

a partir de ahora, la escuela online de "MasterChef"

amplía todos los meses sus contenidos

para que puedas ser un auténtico "MasterChef".

Encontrarás nuevas recetas para sorprender a familia y amigos

con deliciosos platos. Ya sabes,

entra en la escuela "MasterChef".

Aspirantes, los jueces y el ganador de "MasterChef V", Jorge Brazalez,

van a proboar los platos así que empezamos por el de José,

tenías que replicar el plato de Jorge.

La gran pregunta es ¿en qué se parece un huevo a una castaña?

Creo que no se parecen en nada. Ni en el blanco de los ojos.

¿Qué ha pasado con esta salsa que es una grasa que le has puesto?

¿Y aquel fondo que hacías? Que no has usado, imagino.

Sí... tenía un buen fondo, pero al querer reducirlo,

de repente, he entrado en pánico porque me he acordado

de que a Jorge le gusta mucho la miel

y me la he dejado en el súper, se me ha empezado a agarrar

y le he querido dar brillo con mantequilla,

se me ha ido la mano.

Una carne grasa como la de wagyu, encima más grasa.

Hiciste un fondo con cordero y empezaste mal.

No lo he puesto. No lo has puesto.

Si haces una reducción,

le echas medio kilo de mantequilla lo que queda es una grasa

y se supone que tu plato es más fácil.

A veces es más difícil hacer un plato libre

que seguir unas normas,

en este caso, no las has seguido o las has seguido mal.

Esos trozos de coliflor no tienen

el atractivo de estar tostado ligeramente.

El polvo de foie, quizá, sea lo único que se parece;

pero has hecho un entrecot a la plancha que no hay lacado

de la miel con la reducción del fondo

que aquí no brilla. Esto aparentemente,

de textura pues habrá que probarlo ahora.

Uf... esto...

Lo mejor del plato es la calidad que tiene la carne.

El resto no tiene ninguna gracia, ningún atractivo,

no has sabido replicar el plato.

Me quedo con el aire y las verduras

que es lo más parecido que has hecho;

pero en el resto te ha faltado esa finura

que tú a veces sacas y aquí no lo has demostrado, José.

José, nos das una de cal y una de arena

y hoy es la de cal. Totalmente de acuerdo.

Con las salsas y el fondo me he desconcentrado bastante,

a partir de ahí he entrado en pánico un poco.

¿Eres consciente de que "MasterChef" es una maratón?

Sí. No siempre gana el mejor,

sino el que sabe mantener una actitud luchadora

durante todo el programa y mantiene la actitud

hasta el último, te lo puede decir Jorge.

Esto lo cocinas el primer día y lo sacas.

Me da pena, porque creo que un buen fondo

hubiera arreglado el plato, en general.

El aire está conseguido, la coliflor puede estar

mejor o peor, el polvo de foie está conseguido...

Pero el protagonista tenía que ser más protagonista.

Aún así creo que tiene mucho mérito

y estos momentos de bajón,

creo que son buenos para venirte arriba.

-Muchas gracias. -Vamos, José.

-Ánimo, niño...

-Es, sobre todo, la sensación de rabia e impotencia

de querer hacer cosas que has practicado

y te han salido, pues he practicado fondos

y carnes, caldos, reducciones en casa

y hoy me he cruzado

y eso me sabe muy mal.

Semana fatídica. La frustración que tienes

ahora mismos, ¿de qué te sirve? De nada.

No me sirve de nada. Saca fuerzas de flaqueza,

tienes matarile para darnos mucho más

y queda poco para la final, sería una pena perderte

por no gestionar tus emociones, que puedes gestionar perfectamente.

Totalmente de acuerdo.

Si pudiera controlar esa irregularidad

y dar más de arena que de cal,

podría avanzar. Eso me preocupa.

De repente, te quedas ahí con el culo al aire y estás fuera.

Patricia, ¿me puedes decir cómo se llama tu plato?

Carré de cordero X.

La X de xantana. Cuéntame, te has atrevido

con las técnicas, cuéntame.

Bueno, pues he hecho tres elaboraciones con la xantana,

las esferificaciones de zanahoria y perifollo;

y, por otro lado, la espuma de zanahoria.

Después he hecho un caldo con la costilla

que he texturizado con xantana y mantequilla.

Y con la patata he hecho unas falsas esferificaciones

y con la piel unos chips. Patricia,

has jugado inteligentemente y lo has hecho muy bien.

Bueno, pues oye... vamos a probar.

Las esferas están perfectas, la ejecución son perfectas.

A ver de sabor...

De sabor se quedan un poco flojas,

pero la técnica está dominada. Si lo que tenías que usar

era la xantan,

está perfectamente utilizado, no te puedo decir nada más.

Porque está todo como si lo hiciera un cocinero profesional,

la estética es muy buena y, por ponerme severo,

te diré que el cordero está pasado de cocción.

Porque eso no lo has dominado, tendría que estar más sonrosado.

Pero tiene muy buen trabajo porque está trabajado con cabeza

la utilización de la xantana.

Gracias, Pepe. -Voy a intentar ser neutral

porque me gusta su actitud y su aspecto.

-Gracias, Jorge. -Cuidado con Miri...

¡Cuidado con Miri...! -No pasa nada, todo bien.

Creo que es un plato que, técnicamente, es bueno

como dicen, la xantana es difícil que sea protagonista

y aquí tiene un papel muy importante.

Creo que es un plato muy conseguido.

Mira, Patri, te vas con buena valoración

y un admirador.

Gracias, Jorge, yo también tuya.

(Aplausos) -Gracias.

-Patri...

-Guapo.

Bueno, ¿cómo se llama ese jurel?

Se llama "Te lo jurel". (TODOS RÍEN)

Te lo jure... él. Te lo jurel que hace un rato

estaba mejor. La...

Venga. Oye, te digo lo mismo

que a José Corbacho. -Vaya...

No hay nada peor que intentar sorprender con técnica

y que la técnica te quede mal.

Y más cuando sabes hacerla, no te lo puedes permitir.

Vamos a probarlo.

¿Los puntos blancos de qué son? No las espinas

ni las escamas, los puntos blancos de qué son.

Quería hacer una esferificación de cebolla,

he hecho las primeras de acelga pero no me han salido bien.

Las bolitas... De soja.

Es lo que lleva la cocción del jurel...

Es una pena porque está rico.

Está rico, todo está bien pero está mal ejecutado.

Hay dudas, inseguridades, en este plato a cascoporro.

Este un plato sencillo bien obrado puede brillar hasta los cielos.

Pero con dudas, inseguridades, te pasa lo que aquí.

Has fallado en la técnica, es lo principal,

quieres hacer unos esféricos y no salen.

Seguramente, no lo has tenido

en el baño el tiempo necesario para que se cree la película

y quede un pelín gruesa,

cuando la has sacado al plato...

Las bolitas de soja están correctas

y el pescado muy hecho; pero me quedo con tu escabeche,

porque lleva como un vinagre... es que está muy rico.

Qué pena que no lo hubieses hilado un poco más,

porque habría sido un plato justo pero bien hecho.

Pero has fallado en las técnicas, una pena.

Si yo viera el nombre del plato en un restaurante lo pediría.

Es verdad que cuando me llegara

echaría de meno conexión entre los elementos.

Creo que que hay mucho miedo. ¿Y Silvia qué te parece?

Me encanta, me ha hecho reír toda mi vida...

No es fácil ser guapa y hacer reír y tú lo haces.

(Risas) -Porque he quedado mañana...

-Yo me llevo de copas a Andreu. -Vale, vale.

A ver si cuela.

De momento vete delante de cocinas y ya hablamos.

A José y a mí nos han tildado

de que nos hemos cagado a medio cocinado,

somos como un cardiograma.

Espero que esto se normalice en las semanas que pueden quedar.

Y que recupere mi estabilidad.

Saúl, cómo llevas el tema de los nombres,

cómo se llama tu plato.

Lo voy a llamar Óscar Niemeyer.

Inspirado en la cúpula del centro de Avilés.

Te veo coger apuntes y crecer poco a poco, me gusta.

¿En Filosofía? En creatividad, en general,

porque emplatados como este... No saliste bien parado de allí.

Es una forma de disculparme...

Y, ahora, nos quieres hacer pasar por el aro.

(Risas y aplausos)

¡Bravo, bravo!

La verdad es que tenías cinco ingredientes,

los más complicados.

Había cítricos, kumquat, diente de león, perifollo y espardeñas.

¿Cuántas técnicas has usado? Cuéntame.

He hecho esferas con la salsa de pimiento.

Después he hecho un falso cuscús con coliflor

donde lo he integrado todo.

Aparte, también me he inspirado en el invitado, en Jorge,

creo que en la final hiciste una gelatina de jugo de tomate.

He hecho un par de gelatinas... -Muy flamenco.

Y, luego, he utilizado la masa,

he hecho una masa de harina con agua y sal

para hacer el aro. ¿A ver si os gusta?

(ANABEL) Ya le han destrozado el aro, qué poca sensibilidad.

Has encontrado una idea buena, el cuscús está rico,

está divinamente aliñado, le pega el perifollo,

los cítricos le van fenomenal, la gelatina de tomate está rica.

Para mí, lo peor, no es solo la técnica de las esferificaciones

que no está perfecta,

sino el sabor de la crema de pimientos está muy fuerte

y me sobra, lo demás muy bien Saúl.

Gracias. El plato está muy bien,

sobre todo porque había unos ingredientes que casarlos.

Tiene una estética muy bonita, me recuerda a la Francia clásica

donde se llevaba mucho este tipo de filigranas

hechas con masas y hojaldres

que es todo un detalle, se merece un "felicidades". Bravo.

(Aplausos)

A mí me ha gustado mucho, creo que tiene mucho mérito.

Es un plato de un nivel bastante alto

tiene, sobre todo, un... algo, te cuenta algo el plato.

-Muchas gracias, Jorge.

Jorge, la verdad, es un tío inspirador, un tío competidor

a ver si nos une ser el ganador de "MasterChef", no estaría mal.

Bibiana, cuéntanos, ¿qué hay dentro de esa hoja?

Por el camino verde va caminando isomalt.

Le he puesto un nombre,

como me lo preguntáis y no sé decirlo.

Entonces, cuando me he encontrado con los dos ingredientes

he pensando intentar caramelizar un poco la carne,

y después utilizar una especie de reducción

de bambú, setas...

Leche de coco, etc. Bueno, pues oye...

Vamos a probar.

Uf...

Bibiana, es un chicle de ternera, te explico por qué.

Me quedo con el guiso de abajo, con el bambú, las setas...

Tiene sentido.

El problema es que has elegido una carne que no es para guisar

y no se queda guisada, se queda a medio camino, está muy hecho.

Lo cual lo puedes comer pero masticando chicle de ternera.

Y, encima, tiene el dulce del isomalt.

La idea de echar el azúcar y un poco de vinagre y guisarlo

hubiese sido fantástico.

Con ese punto de agridulce, un poco de vinagre,

unas gotas de soja y el azúcar. Sí hubiese tenido sentido.

Es un problema de no haber entendido

qué necesitaba este guiso y qué carne usar.

Lo único que has hecho

es coger una buena pieza de carne y destrozarla.

Que tú quieres hacer una versión

de la ternera con setas agridulce, asiática y le doy

el punto dulce con isomalt, te lo compro.

En este plato no he visto la actitud, ni las ganas,

el resultado es terrible... He ido y te he dicho

"arréglalo", no tenías recursos, no tenías ingredientes

para hacer algo mejor.

Pero no lo he cogido porque quería hacer

lo que hice, aunque el resultado fuera malo.

No podía coger otras cosas porque no partí de esa premisa.

En una prueba de eliminación es bueno tener recursos

y no dejar ingredientes, es tirarte a la piscina sin agua.

Has caído de boca, no hay agua, te la has metido.

Sabes que no has sido un buen trabajo,

la idea la tenías muy fija. Igual hubiera sido

una buena idea hacer un wok

con la ternera en dados, pero la idea es buena.

Pero la textura ha quedado

más dura de lo que querías; pero está bien.

-¿Ves tú? Así se opina. Gracias.

No es que esté en contra de vosotros,

él lo dice de otra manera. Qué no te ha gustado de mi crítica.

¿Que te diga que la carne está pasada?

Que podías haber un hecho un plato mejor.

Que tu actitud no ha sido buena. Que la actitud no ha sido buena.

He visto poco cocinado, te he visto probra mucho

tener mucho tiempo. Tenía una premisa.

La premisa de este concurso es no traer un plato malo

a este jurado y es lo que has hecho tú.

Eso te digo, no es cuestión

de ganas, la semana pasada... Es cuestión de ganas, Bibiana.

Si tú lo dices, no voy a discutir contigo.

No llegamos a ningún lado.

-Me los has dejado calentitos. (HABLAN ENTRE ELLOS)

Sergi es lo peor,

aquí son unos romanos, los romanos están locos,

ya lo decía Obélix,

pues yo te digo lo mismo: estos chef están locos.

Van a acabar con mis nervios.

Bueno, Anabel, te voy a preguntar después dices que soy gafe.

Sí, es una opinión bastante extendida.

En los últimos siete programas. Por ejemplo.

Pierde en todas las pruebas, se junta a un concursante

y la pifia, se pone al lado del equipo y la pifia.

Le he echado... no me toques, tengo que llegar a casa.

(Risas) Y es así el chaval.

(Risas) Cómo le cuesta reconocerlo.

Anabel, dime qué tres ingredientes tienes que utilizar.

Cuatro, perdona. Buena pregunta, buena pregunta.

La faneca, el... (SUSURRAN) Rambután.

-Rambután. ¡No vale chivar!

El tobiko y la...

La... guran... garan...

Garagaragar... Eh...

(TARAREAN UNA MELODÍA)

Galanga, galanga...

Dependerá de la zona. ¿Cómo se llama tu plato?

Sin miedo a lo desconocido. -Anda.

¿Me lo desarrollas un poquito? Eran sabores,

a ver... muy potentes, he probado la cosa redonda blanca.

El rambután. El rambután y, la verdad,

lo que he hecho ha sido intentar caramelizarlo,

luego un aceite de... lo otro.

Jo, calla, ahora tengo un lío, yo también.

He hecho un aceite de jengibre

y, entonces, con eso... -Tú puedes mujer, no te líes.

-Así ha sido todo. -Muy bien, Anabel.

(Aplausos) -Gracias.

-Bien, bien, Anabel. -Bravo.

Parecen preñaditos también.

Son falsas esferificaciones de preñado.

Anabel, te han faltado ideas, es verdad que los ingredientes

no son comunes ni fáciles.

Pero te ha faltado un poquito de pensamiento,

cómo puedo integrar mejor esto, has hecho unas empanadillas

rellenas de tobiko

y te has quedado tan a gusto. Una salsa con sentido común

y lo dejas guisar un poco más,

donde se note la galanga que no se nota

y el pescado menos hecho. Has hecho un batiburrillo...

Que no tiene sentido ninguno.

Te falta arriesgar, te falta inventar,

te falta utilizar ingredientes del súper, has cogido uno más.

Pero... con lo que tenéis podéis hacer cosas divertidas.

Te podría decir casi lo mismo, fotocopiado, que a Bibiana.

No hay nada, no hay cocinado. Has hecho muy poco

con una materia prima interesante.

Eso es con lo que yo me he quedado. Sí.

Y lo comparto, como ya tenía cuatro.

Pues si lo compartes,

compartirás conmigo que hoy te puedes ir.

Las retales... no nos digas eso. Ven, mi vida.

Ven... -Nos van a echar a las dos.

(AMBAS HABLAN Y RÍEN)

Las retales "forever" hemos pasado nuestros momentos

de crisis, separación, de no soportarnos,

pero siempre con reconciliación.

Bueno, aspirantes, la cata ha terminado y antes

de la deliberación de nuestros jueces,

me gustaría que despidiésemos a nuestro invitado, Jorge,

ha sido un honor tenerte aquí.

Vuelve... -Solo deciros que tenéis

mucho mérito de haber hecho cosas tan diferentes

y estar tan involucrados en la cocina.

(BIBIANA) El invitado es muy guapo y buen cocinero,

la mezcla es tremenda. Pero...

No estoy en circulación, fíjate, no me puedo ofrecer.

Me gustaría, pero no puedo.

Jueces, tenéis una deliberación muy importante y complicada,

así que... por favor.

Pues subís vosotros dos primeros, vosotros dos después

y nosotras al final. -Me voy yo.

-O yo.

-Hasta para esto, hija. -Sí...

-Hasta para esto.

-Juntas hasta el final.

-Suerte, chicos, venirse para acá ya.

-Mucha suerte, chicos, -Suerte.

Saúl, Patricia, por favor, dad un paso al frente.

Patricia, hay que reconocer que las esferas

de tu plato eran un diez en cuanto a técnica.

Dignas de cualquier plato de alta cocina.

Saúl, has trabajado mucho, has aplicado diferentes técnicas

y te has arriesgado aún sabiendo que te jugabas la expulsión;

tengo que felicitarte porque ese esfuerzo merece la pena.

Felicidades a los dos

porque seguís una semana más en "MasterChef".

(TODOS) Bravo... bravo. -Venga ya, hombre, venga ya.

-Bueno, chicos, vamos. -Vamos.

Silvia y José, un paso adelante.

José, tenías que replicar el plato de Jorge,

no lo has conseguido; pero hay trabajo

y estaba rico. Gracias.

Silvia, has intentado hacer varias técnicas

y, aunque no te han salido, tenemos que decirte

que hay que seguir practicando.

Porque sabemos que puedes hacer eso y mucho más.

Podéis subir los dos a la galería.

¡Venga, chicos!

-Guau, va a ser difícil.

-Juntas hasta el final, qué cruz de mayo

Anabel, Bibiana, de nuevo juntas, pero esta vez en la cuerda floja.

Anabel, tenías ingredientes muy complicados has conseguido

intengrarlos y, aunque el plato se podía comer,

es una pena que no lo hayas hecho con éxito.

Bibiana, tu idea de caramelizar la ternera era buena,

era un plato muy oriental pero no lo has conseguido,

porque has destrozado el producto.

Ahora sí, ha llegado el momento de separaros.

¿Queréis deciros algo la una a la otra?

Ánimo, chicas.

-He disfrutado mucho...

Nos hemos divertido mucho y juntas hasta el final.

-Venga, chicas...

Ahora sí, el aspirante que no continúa

en las cocinas de "MasterChef Celebrity" es...

Bibiana.

¿Ves...?

Te lo dije, mi amor, te lo dije. -Grandes.

-Grandes las retales. -Grande, bonita.

-Joder...

-Venga, sube para arriba, tonta.

Venga... Chicos, ha sido un placer

estar con vosotros y con todos vosotros también.

Daros un beso enorme a todos los que hacéis "MasterChef"

que ha sido un lujo y un placer

pasar a formar parte de esta familia

y que, mil veces que me llamárais, mil veces que volvería.

(HABLAN ENTRE ELLOS) Mi amor...

Bibi, guapa. (HABLAN LOS CONCURSANTES A LA VEZ)

(ENTRE RISAS) Sergi... Sergi. (TODOS RÍEN)

Mira... qué horror.

Con lo que nosotras somos de reírnos.

No valemos para esto.

El cariño es una autopista de ida y vuelta, no...

No existe una vía nada más, son cosas que van y vienen

y yo también los voy a echar mucho de menos.

Cómo lloramos... no me gusta llorar en la tele

me parece espantoso;

pero hoy estoy triste, ha sido una aventura maravillosa

y llorar significa que te lo pasas bien.

Sientes despedirte de la gente con la que has hecho el camino...

-Guapa, guapa...

Te queremos mucho, te vamos a echar en falta...

Una grandísima pérdida la de Bibi.

Porque ella es historia, Bibi abre la boca

y nos dejaa a todos... con la boca abierta.

Tú eres de la cocina tradicional, a ti te ponen un isomalt...

Ya lo he dicho antes, de verdad, esas familias que hay en sus casas

que se han criado y han criado niños sin isomalt... ¿cómo es?

-Alginato. -Gluconolactato...

-Xantana... todas esas cosas. Pero esto ha sido

un descubrimiento y os prometo que voy a hacer una comida

para dejaros muertos.

Sin juicios, sin pistolas, sin tiempos...

Yo voy a ir pero no te voy a decir ni una vez

"quedan 15 minutos". Eliminada.

Yo ya lo tendré todo "mise en place" desde por la mañana

¿tú qué te crees? ¿Que voy a esperar

a que llegués por la noche?

Yo sé que lo más importante que te llevas son

los compañeros que están ahí. Los que están y los que no están.

Yo quiero que te fijes en los que están,

dime quién debe ganar "MasterChef".

Creo que tienen muchas posibilidades Edu y...

Bueno, también Saúl. Es que Saúl

me pareció que tenía disciplina, es algo fundamental

para la cocina. Y te falta mucha.

No, yo tengo disciplina, lo que me falta es tranquilidad.

Y mira que estoy empastillada, ya me las he tomado.

Mira si he tomado pastillas, que si duro una o dos semanas más,

yo creo que no llego viva al final.

(Risas)

-Es muy fuerte, tío.

-Yo creo que de aquí, lo mejor que me llevo

son los conocimientos de cocina y esa cesta de El Corte Inglés.

Ahora te la voy a dar. Por eso...

Y están los compañeros que tengo que son maravillosos, chicos,

a ustedes y a los de casa, de verdad,

un beso enorme. -Te queremos, Bibi.

Estoy superfoja...

Es que... han sido unas semanas tan intensas, ¿sabes?

Tan juntas, tan divertidas... todo, discutiéndo, riéndonos,

pero inseparables y...

La voy a echar tanto de menos.

Yo te tengo que dar muchos regalos, nuestro patrocinador

de electrodomésticos, Bosch, te regala un robot

de cocina que se llama AutoCook.

Pues eso es lo que necesito. Además, nuestro patrocinador,

el Supermercado de El Corte Inglés, te regala esta cesta

con productos gourmet. Los productos más exquisitos.

Ay, lo de las cañas de lomo.

Y no solo eso, te llevas,

por si no te acuerdas de las recetas y todo eso.

No me acuerdo, estoy como Dory. Aquí las tienes todas,

esta es la escuela online de "MasterChef"

en la que tienes seis meses de suscripción gratuita

y, además, cada mes ponemos recetas nuevas.

Me apunto a esto. Y esto es a lo que tú y yo

vamos a jugar cuando me invites a tu casa.

¿Y tú crees que con todo lo que hablamos nosotras

nos vamos a poner a jugar? Yo juego con otra gente.

Nosotras vamos a deshuesar a todos los de aquí.

Juego oficial de "MasterChef" que, mira,

que nosotras con lo que rajamos las dos y con lo que me gusta

escuchar tus historias...

Pues nos ponemos a hablar y que jueguen otros.

Me tengo que quitar el delantal, ¿verdad?

Sí, ha llegado el momento de colgar ese delantal

que tantas alegrías os ha dado. Muchass... chicos, a vosotros.

A ti Bibiana...

-Adiós, Bibi... -Guapa.

Hasta siempre. Adiós, mi amor.

Ha sido una aventura preciosa porque me he encontrado

con una gente maravillosa

y lo que sí me siento es muy orgullosa

de mi paso por aquí. Lo he pasado muy bien,

he disfrutado, me he cansado, he maldecido mucho...

¡La de la sopa... qué coño hace!

Me puedo ir con la tranquilidad de saberme con la misión cumplida.

Pues aunque pasen las semanas y las ediciones,

no me acostumbro a decirles adiós.

Nos vemos en el próximo programa, mientras ya saben...

(Risas) Póganle sabooor a la vida.

Saboor... -Sabor...

Aspirantes, para ganar "MasterChef" es fundamental que seais

capaces de creceros ante la adversidad.

Señores, hay que volar, ya no podemos esperar.

Hoy aquí se gana. (TODOS) Sí, chef.

-Entendido. -Vamos, vamos, chicos.

Es injusto que os enfrentéis con un aspirante menos.

Francis Lorenzo. -Qué presión, tío.

-Tengo el brazo roto.

Lo que quiero es cero retraso. Te lías con la carne,

ya ves cómo va eso,

ni controlamos tiempo ni controlamos cocinado.

Mete marcha. ¿Me ha quedado bien?

Si en un restaurante te dieran esto, ¿lo comerías?

Ya no sois simples aficionados a la cocina, estáis listos

para recrear platos de alta cocina.

Hemos invitado a seis colegas y cada uno de ellos

viene con su plato favorito.

¿Empezamos con el pichón? Sí.

-En esa plaquita, en el fondo, echas la sal y el azúcar mezclado.

-¿Lo ves divino? -Está más que bien.

Corta por aquí y fuera. No tocamos nada.

Que no sepas de pastelería lo entiendo, pero de matemáticas...

Tienes que volar, no llegamos. No me sirve de nada

que me discutas si está medio bien o medio mal.

Sale bien o te la pegas, y te la has pegado.

Tu plato te posiciona muy bien en la eliminación.

Pues sí.

¿Tienes algo para que el jurado pueda catar?

Es la primera vez que un aspirante

no presenta nada en una prueba de eliminación.

Por tanto, el aspirante

que no continúa en las cocinas de "MasterChef" es...

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MasterChef Celebrity 2 - Programa 7

31 oct 2017

En la primera prueba, cada aspirante robará a uno de sus compañeros la mitad de los doce ingredientes de la Caja Misteriosa. Ricard Camarena, chef con una estrella Michelin, cocinará con ellos en este reto. En el Centro Cultural Internacional Oscar Niemeyer, en Avilés, prepararán platos típicos asturianos para 70 comensales. Bollo preñao, fabada asturiana, cachopo y casadielles compondrán este menú. El chef Marcos Morán, una estrella Michelin, y Covadonga, aspirante de MasterChef Junior 3, seguirán de cerca el cocinado. Los delantales negros se encontrarán 27 campanas, una por cada letra del abecedario, que esconden alimentos poco comunes y que deberán incorporar en sus recetas. Jorge Brazalez, ganador de MasterChef 5, les ayudará en este complicado reto.

Contenido disponible hasta el 30 de junio de 2018.

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