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Para todos los públicos MasterChef Celebrity 2 - Programa 6 - ver ahora
Transcripción completa

Buenas noches y bienvenidos a la fiesta de "Masterchef".

Llegamos al programa 100. (TODOS) ¡Bien!

Adelante, Cayetana Guillén Cuervo.

¡Ay, mi Caye!

(EDU) "El padrino". -¡Ay, Dios mío!

(ANABEL) Vamos a hacer una comida de película.

¡Ay! Esto no sufla nada. -Yo este fruto

no lo he visto nunca. (JOSÉ) Vamos, chinito.

No toques. Aún no está servido.

Pues mira el tiempo, querido. Vamos dándole marcha a esto.

El pollo está sabroso.

Una copia incluso mejorada.

Felicidades.

La carne está seca como un demonio. Muy seca.

Hoy te la has pegado superbién. Sé que tirarás adelante,

pero cúrratelo, Saúl.

La estrella de esta prueba es...

Edu. ¡Toma!

Enhorabuena, Edu.

Aspirantes, bienvenidos al restaurante Filandón.

Cocinaréis para un total de 50 comensales muy especiales.

¡Edu, al fuego!

Esto es el infierno. Os hemos traído refuerzos.

Virginia Troconis y Manuel Díaz el Cordobés.

Cada vez que voy a echar te quejas.

¡Límpialo y no te quejes!

Esto está agarrado. Número uno de los postres:

Juan Betancourt.

No penséis más. Haced de nuevo. Madre mía.

Pepón, no sabemos contar hasta 50.

Camareros, los cinco que faltan. Estoy como nunca.

¡Nada mejor que la familia unida! -¡La familia unida!

El equipo ganador de hoy es... el equipo azul.

Comienza el último reto de la noche.

He integrado todos esos ingredientes en este platito.

No puedo correr más. Esto es una locura.

Huele a quemado aquí.

Ya está, ya me voy.

Todas quemadas.

(ANABEL) ¡Bien, José! Te ha salido la aceituna negra.

Muy bonito, José.

Es una pena. Es un plato que has intentado,

pero te has quedado a medias. Lo siento.

Tiene sabores intensos, ricos. Está bueno.

Se nota la conexión.

El aspirante que no continúa en las cocinas de "Masterchef" es...

Pepón. Aunque pensándolo bien,

todo el mundo tiene derecho a una segunda oportunidad.

Bienvenidos de nuevo a las cocinas de "Masterchef".

Miguel Ángel Muñoz. ¡Cada día estás más guapo!

Venga, vamos, vamos. Fíjate en Silvia.

Seriedad cada paso... Ahí ya ves la actitud.

¿Cómo voy a hacer esto? No sé.

Silvia, hay un buen trabajo. Tiene mucho sabor.

Un 10. Enhorabuena.

Yo veo pocas ganas. Tengo un presentimiento.

Ah, no tenía ni idea. (RÍE)

Metiste la pata.

El aspirante que acaba de ganarse una segunda oportunidad es...

Silvia.

("Come Fly with Me" Michael Bublé)

Bienvenidos a una intensa noche en "Masterchef Celebrity".

Uy. ¿Qué es esto?

¿Qué pasa aquí? -Qué escándalo.

No lo veo. Estáis a punto de ver

a los aspirantes medirse en una batalla única.

Una batalla que se convertirá

en la madre de todas las batallas. No lo veo, ¿eh?

Esto, ya de entrada,

no nos cuadra. -¿Qué ha pasado? Muy raro.

¿Y estos hombres? -Está muy bien que no estén.

Hacemos lo que queramos. -¿Nos dejarán?

Ya verás. (SILVIA) "Han cambiado la cocina".

"Está Eva Sola".

Nos desconcierta un poco esto.

Oye, estamos así. -Como los Pirineos, ¿eh?

-Anabel ahí en medio es una cosa...

Soy Frodo. Soy Frodo.

La misma especie, y qué distintos somos.

¿Puedo hacer una cosa, señora presentadora?

¿Qué quieres hacer? Esto.

(BIBIANA) Bueno. Feliz vuelta.

La vuelta. El beso de la repesca.

A ver si limpiáis el suelo.

Oye, que nosotros tenemos el suelo limpísimo.

Limpísimo. Esto está todo muy limpio. Y muy raro.

Os veo con las caritas un poco sorprendidas.

Saúl, ¿qué te choca más,

la disposición de las cocinas o que esté aquí sola?

Me choca bastante este cambio de escenario.

-Esto no me viene bien. -Además...

¡Que le ha preguntado a Saúl!

¡Ahora quiere hablar el chaval, hombre!

Estoy un poco intrigado con este cambio de escenario.

Sobre todo... -¡Espera! ¡Déjale un momento!

No me dejan hablar. No me dejan expresarme.

Luego dicen que no habla. Es que no le dejan.

No me dejan. Ya te preguntaré a ti.

Como dice mi madre: "Si fueras muda, reventabas".

Saúl, ¿qué me estabas diciendo? Que nada,

que me impresiona este cambio de escenario,

y no sé, puede ser cualquier cosa. (SILVIA) Pero ¿te gusta?

-"Prefiero no pensarlo".

"Pienses lo que pienses, será lo contrario".

Y yo voy a lo que me digan, y así va a ser.

¿Te gusta que yo esté aquí sola? Hombre,

me gustaría estar ahí a tu lado, pero...

¡Bueno...!

(CANTA) # Quítame el beso de anoche. #

Tras el beso de la semana pasada, esto se nos va de las manos.

En qué follón se está metiendo este chaval.

Tú no llegas a Japón. -Desde que anochece...

Sí, va a traer cola. Lo que es un beso.

Luego iremos tú y yo hablando.

Va cogiendo ritmo. -Va cogiendo ritmo.

Anabel, ahora sí. ¿Qué te parece? Pues escucha...

Ahora vamos a hablar todos. Ahora todos.

(Alboroto)

No me importa. Yo he trabajado en Mérida,

y se me entiende. ¡Silencio!

Hostia. La que hemos liado. -Bueno,

ahora en serio: pues es otra sorpresa más que nos depara este programa.

Lo que pasa es que me sobran cocinas.

Somos ocho, y aquí sobran cocinas a tutiplén.

Esto no me cuadra. Bueno, no sobran, ¿eh?

A mí no me echéis todavía. Edu.

¿Volverá el tigre de Carabanchel?

Volverá, sí. Porque se quedó en su gatito.

No. Llegó Michael Jackson,

luego la masa... -El chino.

El chino de Carabanchel. -Y el brasas.

Aquí no sé cuál aparecerá. Desde luego, en este programa

estáis todos bien servidos de motes, Pepito.

¿Qué tal, Evita? ¿Cómo estamos?

Yo bien. Yo también.

Estoy encantado. El piso parece más amplio.

Por lo tanto, sobra uno. No sé si os habéis dado cuenta.

No sé si a Bibiana le incomoda un poco...

¡Yo estoy muy mal!

¡Porque yo estaba tranquila cuando vine hoy! Perdonadme.

Yo estaba normal cuando vine.

Me tomé mi pastilla. Quería estar tranquila, relajada,

ser una mujer zen, que dicen que soy un poco desquiciada.

Pues esta, normal.

¡Pues estoy muy mal!

Le han cambiado los muebles y se ha vuelto loca.

"Yo veo un masajista y me enervo. 'Te doy un masaje'".

"No, yo creo en las pastillas".

Hay unos les va bien lo natural, y a otros la química.

A mí la química.

"Pero a mí el momento zen me dura dos minutos".

Está como una cucaracha vuelta del revés.

Estás patas arriba.

Estoy fatal. Pero se está a gusto sin jueces.

Estamos nosotros como más... Uy, sí.

Nos faltan los sofás. -Sí.

¿Y por qué no hacemos las nuevas pruebas sin jueces?

¿Los echamos? Sí, a nuestra bola.

(JUAN) "Es guay que esté Eva".

"Pero sabemos que vendrá algo difícil".

Porque siempre pasa.

Pero no es así.

Ah, ¿no? No.

Porque os adelanto que está en juego un privilegio vital

para vuestra permanencia en el concurso.

Ya estamos con los privilegios. Además,

solo puede ser para uno de vosotros.

Bueno, seré yo. Qué le vamos a hacer.

El que más brille. Vamos allá.

-Ya empezamos.

¡Uh! (ANABEL) Si antes lo digo...

Él que más brilla por arriba soy yo.

¡Ay! ¿Lo habéis notado?

No. -"Si ya no hay jueces ni nada

y empiezan con la luz esa, o vamos a hacer una ouija

y vamos a resucitar a los que ya se han ido,"

o los vamos a traer. Si no, no le veo sentido.

(PATRICIA) Eso no se mueve, ¿no?

Buenas noches.

¡Hola, chef!

Es San Jordi. (JOSÉ) David Copperfield.

Qué susto me has dado.

"Escucho una voz y digo: 'Ya está'".

"Mi abuela ha vuelto". Y no, es Jordi, detrás.

Aspirantes, coged aire,

porque os enfrentáis a una lucha feroz

dividida en tres pruebas diferentes

y basada en un solo ingrediente.

Ay, Dios. -¿Cómo?

Bienvenidos a la batalla del huevo. (BIBIANA) ¿Del huevo?

Del huevo. -"Cuidado con Saúl, que Saúl"

te tira un huevo y te arranca la cabeza.

En el primer enfrentamiento haréis un huevo poché

o huevo escalfado perfecto.

Tenéis 10 minutos.

Y concentraos, porque solo cuatro de vosotros

pasaréis a la siguiente fase.

(ANABEL) ¿Cómo? (PATRICIA) Tú sabes hacerlo.

(JOSÉ) Hemos pasado de la risa al llanto en un minuto.

(ANABEL) "A mí no me gusta el huevo escalfado".

"Ni pasado por agua".

Ya de pequeña...

Bibiana, ¿qué te parece el reto?

El huevo poché no me gusta. Lo confieso.

"Me parece una mariconada".

"¿Quién se come un huevo escalfado?".

Cuatro pijas. Que yo no me como un huevo escalfado.

Pues atentos todos, porque el ganador o ganadora

de esta batalla del huevo conseguirá...

Ay, ay, ay.

¡Tachán!

¿Qué es eso? ...el preciado delantal dorado

de "Masterchef". El que otorga la inmunidad para todo el programa.

¿Qué dices? -Qué maravilla.

Así que ganará también una semana más en estas cocinas.

¿Estáis salivando como yo? -Salivando

y apretando los glúteos. -Madre mía.

El que gane la batalla tras las tres fases

se llevará el delantal dorado.

Lo quiero. Lo quiero.

"Iremos a por todas. Estamos todos como águilas"

hacia ese delantal. A ver quién gana.

Para que no perdáis de vista a los rivales, competiréis

de dos en dos. Aspirantes,

situaos en los últimos ocho puestos.

Vamos.

Pues ya solo faltan los huevos.

Como siempre, está todo en el supermercado.

Recordad: 10 minutos para hacer el huevo poché perfecto.

"Qué poco aprecio por el castellano, una lengua tan rica".

¿Poché por qué? Escalfado. Pues lo dicen poché.

Y el tiempo comienza en tres, dos, uno, ya.

(Gritos)

Será por huevos. -Venga.

¿Hay de diferentes tipos?

(JOSÉ) No hay huevos. -Mejor los tostados.

Ay, se me ha roto un huevo.

¿Será una señal, un presagio? Hostia.

Que hay que hacer un huevo poché, ¿vale?

Y el tiempo ya está corriendo. ¡Vámonos!

Vamos.

Juan, te quedas sin tiempo. Un huevo poché, sí.

¡Ah! ¡Ya la jodí!

Es que claro, estoy mal de los nervios.

No lo entiendo.

A ver, ¿dónde está el vinagre?

Me habéis cambiado los cajones de sitio, y no me gusta.

Qué gusto verte. Qué solitos estamos aquí hoy.

Sí. Qué gusto. Podríamos quedarnos así.

Podemos sacar a Pepe y a Samantha y quedarnos tú y yo.

De cocina te falta un poco.

Pero tú me cuentas, ¿no? Sí.

¿Cómo se hace el huevo poché perfecto?

El clásico, tienes una buena cantidad de agua, añades vinagre,

para que la coagulación de la proteína

sea bueno, y se hace un pequeño remolino

para que esta acidez y este remolino hagan que el huevo

quede encerradito en sí mismo. Como más recogidito.

Pero ¿tiene que hervir el agua? No.

A punto de hervir.

Eso cuando se hace de forma tradicional.

¡Ah! ¡Se rompió!

"Lo de hacer un huevo con un plástico...".

Pero como estaban todos con los plásticos, digo: "Con plástico".

Se me rompió el plástico.

Con el asco que me da el huevo. Hay un recurso,

que es con un film, aceite para que no se pegue,

colocas el huevo, haces un paquete y lo metes unos pocos minutos

para tener lo mismo pero más recogidito aún.

Y ahí no te hace falta el vinagre. No. Y lo que estoy viendo

es que nadie está haciendo la forma clásica.

(BIBIANA) Voy a hacer uno. O me sale bien o bien.

Venga, vamos, Bibi. Ánimo.

No, si animada estoy. Incluso mucho para mi gusto.

Aspirantes,

está muy bien el recurso de hacer el paquetito

y de hacerlo de esta forma nueva que es tan sencillita,

pero valoraremos quien lo haga de forma tradicional.

Como debe hacerse. Ya.

Forma tradicional. Pues venga. Forma tradicional.

Tradicional. -Está bien que nos lo digas...

ahora.

"Cuando ya tenía el huevo dentro de la bolsita"

y sumergido en agua con mi pajita,

porque lo vi en la escuela de "Masterchef",

va Jordi y dice: "Valoraremos que el huevo esté hecho

de manera tradicional". Y yo: "Ya me han matado".

Patricia ha hecho así con el vinagre, como diciendo:

"Yo lo voy a hacer como Dios manda".

La cantidad de vinagre... a saco, ¿no?

(ACENTO FRANCÉS) "Yo, por la forma tradicional".

No he optado por lo fácil nunca.

"Los franceses de Carabanchel"

somos atrevidos, osados y a veces un punto cabroncetes.

Este agua no hierve.

Tenemos a Juan intentando hacerlo

de forma clásica, y el primero...

Han cogido bastantes huevos.

Podrían hacer un par. Teniendo el agua a temperatura...

Solo es meterlo... Claro. Te quedas con el mejor...

¿Cuánto tiempo desde que se mete? Dependerá

de la temperatura del agua y del huevo.

Tres, cuatro, cinco minutos.

El problema de Juan es que está hirviendo el agua.

Y cuando echa el huevo... Se le va.

...se deshace por la agitación.

Tío, no. No te me vayas. ¿Por qué no lo pilla?

(BIBIANA) Vaya...

Atención, aspirantes: último minuto.

A mí no me sale. Ya os lo digo. -Se me ha ido, tío.

Joder, si es que ni los huevos se rompen bien.

Bibiana hoy está... Culpa al huevo.

Ya se me ha roto el huevo. Es que no puede ser.

Tranquila. -Se rompió.

(CANTA) # Se rompió. Se rompió. #

10, 9,

8, 7,

6, 5, 4,

3, 2, 1, tiempo.

Manos arriba.

Vaya mierda de huevo.

Cuidado, cuidado.

(JUAN) "Estaba feliz, porque yo controlo el huevo poché".

Sabía perfectamente cómo se hacía al estilo tradicional,

que es más complicado, y va y me sale mal. Qué coraje.

Jo, macho. Qué rabia, tío. Aspirantes,

el tiempo ha terminado. Ahora Jordi va a pasar

a probar los huevos poché y decidirá quiénes de vosotros

seguís optando al delantal dorado.

Jordi, ¿preparado? Al lío.

Pues venga.

(ANABEL) Esto no está bien.

Se me ha despeinado mogollón.

Me ha quedado como con mogollón de volantes y así.

Iba a hacer el huevo con el papel film,

y como habéis dicho lo de la manera tradicional,

al final he desistido de esa manera, aunque ya tenía uno hecho,

y lo metí en agua con vinagre.

Pero...

Qué... Te gusta, ¿eh?

Está avinagrado, sí.

Valoramos la forma clásica,

pero también valoro que esté perfecto.

Que la forma film, si te queda mejor que esta especie de cerebro...

Sí, de cerebro con derrame. Sí.

Sí. Me quedaba mejor. La clara... está fea y cruda.

¿Sí? ¿Está cruda? ¿No ves ahí?

Está traslúcido totalmente.

Debe estar coagulado. Cremoso por dentro, pero no tan crudo.

Es un huevo malo.

Que no lo he escalfado, lo he pochado.

Es decir, lo he estropeado.

Bueno, José, veo que tienes dos huevos.

El que cuenta ¿cuál es?

El que cuenta es este. Vale.

Debo decirte que el aspecto es bonito.

Esto es sencillo: cortecito aquí...

Perfecto. Muchas gracias, chef.

No te digo más.

"El huevo poché, tengo la suerte

de tener un amigo, Juan Cruz, bastante cocinillas".

Siempre me dijo: "Cuando tengas que hacer un huevo poché, con film".

"Entonces, aunque Jordi ha dicho que valorarían

la técnica tradicional, he ido a asegurar".

Lo he hecho con el papel, que más o menos lo tenía controlado.

Bueno, Patricia, veo tres huevos. ¿Con cuál me quedo?

Creo que este es el mejor cocido. ¿Seguro?

Claro, es que no lo sé.

Ya la hace dudar.

Pues este. ¿Este?

Sí. Bueno.

Es importante recortar

estas barbitas, y lo dejas más pulido.

A ti te gustan picantitos, ¿no? Sí. Tiene demasiada pimienta.

Tiene pimienta a cascoporro.

¿Eh? Bueno.

Está un poquito crudo.

¿Ves? Está la clara muy cruda. Sí.

Raspando el aprobado.

Gracias. -Me he dejado la sal.

(ANABEL) No te rayes.

Juan, veo dos huevos.

Te iba a preguntar con cuál me quedo.

Si queremos quedarnos con alguno, con este.

Sí, porque esto es un desastre. Eso no es nada.

¿Sabes qué te ha pasado?

Este lo harías a lo loco. Debe estar

a punto de hervir, pero el agua tranquila.

Si está hirviendo, la clara...

a la porra.

De cocción no está mal. Lo que pasa es que está

totalmente desmontado.

Bueno, no tiene ese vinagrazo.

Habrás echado poquito. Sí.

Pero tus huevos son feos. Bastante.

"No sé, tío. Me dio mucho coraje"

porque no me salió perfecto

y porque me podían haber valorado mejor el huevo.

¿Cómo están tus huevos, Silvia? Pues espero que a tu gusto.

El más fiable es este. ¿Seguro?

Este lo he acabado.

Está bastante bien.

Ha quedado maravilloso. No se le nota tanto

el vinagre como esperaba. Bueno.

Buen trabajo.

Bueno, tigre. ¿Qué tal tus huevos? Pues mira:

iba a hacerte uno de la manera esta,

pero al final... Un poco crudo.

Ha quedado crudo, correcto. Ya me lo voy a dejar...

Me lo voy a poner aquí,

y va a ser el masái de Carabanchel.

El masái de Carabanchel. ¿Qué huevo me presentas?

El izquierdo.

¿Este? El huevo izquierdo, sí.

(ACENTO FRANCÉS) "Digamos que yo soy de depositar toda mi confianza

en el huevo izquierdo",

porque el derecho no me gusta nada.

Bueno, la estética no está mal. Me interesa el sabor y la cocción.

La cocción es maravillosa. Mucha cremosidad la yema.

A ver qué tal.

Notable también, ¿eh? Notable.

Qué mierda, tío.

Me voy con Bibi. (BIBIANA) ¡Ay! Ya la hemos liado.

Es que se me han roto cuatro, y tengo uno.

De cocción, mira...

Le falta un minuto. Esto se rompe solo.

Está muy crudo. ¿Ves toda la clara por ahí cruda?

El más crudo que hemos visto hoy.

Porque lo tuve muy poco tiempo. Estuvo

como un minuto y algo, y tiene tres minutos.

Rozando el suficiente, pero falta. Bueno.

Tiré tres o cuatro huevos.

(ANABEL) Tú, tú, Edu y Saúl.

-Claro. Por eso están las cocinas así.

Ahora cuatro allí

y luego dos al final. -Claro, justo.

Saúl, veo dos elaboraciones. ¿Con cuál me quedo?

No dudes. Apuesta.

Es que tengo miedo que esté crudo.

Yo tiraría... ¿Un tiarrón como tú miedo?

Igual eliges uno y te equivocas.

Venga, tiramos por este. Gracias a Dios.

Tu huevo está arrugadito.

Si te fijas, la cocción está bien.

Muy cremoso.

¿Algún problema con la sal? Sí.

Me he liado y no puse mucha sal.

Yo sazonaría, pero el resto de cosas están bien hechas.

Está hecho de forma clásica, como nos gusta verlo.

Notable, amigo mío. Muchas gracias.

(BIBIANA) "Yo creo que van a pasar Silvia, Corbacho, Saúl,"

y después mi duda está entre Patricia y Edu.

La última prueba es poner un huevo.

Cocinar un huevo poché no es difícil, pero cuatro de vosotros

necesitáis mejorar la técnica.

Por eso no merecéis seguir luchando por el delantal dorado.

Jolín. Los que sí habéis puesto ganas

y habéis cocinado un huevo poché digno de estas cocinas sois...

José,... (SILVIA) ¡Bien!

...Silvia,... ¿Ves?

Edu...

Y este. ...y Saúl.

Felicidades.

Anabel, Patricia, Juan y Bibiana, dejáis de optar al delantal dorado.

Así que subid a la galería.

Los otros cuatro,

situaos en la siguiente línea de cocinas.

¿Qué dices? -Que quería cocinar.

Quería hacer... -¿Qué te pasó, mi amor?

Pobrecillo. Mira qué disgustado está.

Uy, uy, uy. Mira.

(PATRICIA) Cuidado, que caen huevos.

(SAÚL) Esto acojona.

"Samantha ha sido como una aparición divina".

"Estábamos todos ahí"

en la oscuridad, y una nota de color con sus sandías...

Segundo combate de esta batalla del huevo.

Ahora el reto es cocinar la más jugosa,

esponjosa y sabrosa tortilla francesa.

¡Oh!

(JOSÉ) Qué susto nos has dado, Samantha.

(SAÚL) Francesa. Solo huevo.

No sé. -Francesa, claro.

Huevos solo. Todos creéis que sabéis

cómo se hace una tortilla francesa, ¿verdad?

Yo no admito fallos.

No quiero ni huevos revueltos

ni un ladrillo amarillo.

¿Entendido? ¡Sí, chef!

Solo dos lucharéis por conseguir

el delantal dorado.

Disponéis de 10 minutos. Y como siempre,

tenéis los ingredientes en el supermercado.

Pero ¿qué quieres ponerle a la tortilla?

-a mi hija le pongo jamón dulce.

Pero claro, igual no es francesa. -Échale jamón dulce,

que verás. -Trufa.

Claro. -Y caviar, y esferificaciones.

Pues seguro que tiene una técnica que para qué.

Déjate, que parece fácil. (SILVIA) Yo la hago cada día.

"Suelo hacerle para desayunar"

a Joana en casa huevos cada mañana.

Si hubiera dicho huevo escalfado en vez de poché.

El tiempo comienza en tres, dos, uno,

ya. (ANABEL) ¡Vamos, chicos!

¡Podéis coger huevos!

¿No?

Qué cachonda.

Escucha, la prueba tiene tela.

Tendrá una técnica que para qué.

Tiene huevos la prueba, sí. Sí.

Que no se me olvide esto.

La sal. -Parece fácil, pero no lo es.

¡Uh! ¿Ves?

¡Cuidado ahí! -Ha sido Silvia.

¡Silvia, por favor! ¡No, si yo no he hecho nada!

Rompes la vajilla.

Sami, yo sé que tu madre es francesa.

De ahí la tortilla. De ahí que presenta esta, claro.

¿Cómo debe ser una tortilla francesa perfecta?

Debe ser muy jugosa por dentro

y por fuera debe estar simplemente cuajada.

Hay gente que sube el fuego y la quema. No.

Lisita, así. Que no tenga esas rajas enormes.

Esa es la de aquí, la que les pedimos, la más exigente.

Se me ha roto. Me cago en la puñeta.

Habría hecho una tortilla muy guay.

Silvia acaba de tirar una. Sí.

Al final es como cuando haces crepes.

Los dos primeros se desechan. Siempre.

(BIBIANA) Despégala y mueve la sartén.

Mueve la sartén.

¿No sabes moverla así?

Si puedes. Ahí.

A mí me salen bien.

Ayer le hice una a mi niña.

-No seas como Usun, que cocinaba bien en casa.

Oye, perdona. Toma ya. Eso ha sido un golpe bajo.

Vamos bien. Quedan cinco minutos.

No, Edu.

Edu hace tortillas como yo opero a corazón abierto.

Igual de bien.

"Yo creo que la primera me quedó bien de esponjosidad, de jugosa".

Pero la presentación no la tengo bien.

Tú vas de muerte, José.

Eh. Vibra. -Así, muy poco a poco.

Bibi habla pero nadie le hace caso. -Ya.

No me importa que no me hagan caso.

Si no tienen que hacérmelo. -Me oye siempre.

Me cago en la leche.

(BIBIANA) Eso está muy caliente. Bájalo y dale la vuelta poco a poco.

Venga, chica. ¡No!

Saúl lo hace a dos sartenes.

A dos sartenes, tres manos, cuatro cocinas...

Vamos, Saúl.

Ahí estamos.

Edu está haciendo un revuelto con forma.

La coagula demasiado. No la dejes mucho más, que se seca.

Edu. -"Cuando Bibiana dice

que está tranquila, es peor. Yo con la tortilla"

no paraba de escuchar cosas que me decía.

"Es un terremoto esta mujer".

¿Puedo bajar yo a esa cocina y me hago una tortilla para mí?

-Sí, que baje.

¿Puede ir a otro plató un rato? -¡Que te calles!

Necesito un plato.

Mira Saúl. Se lo curra todo.

Sí, pero cuidado.

Creo que está muy hecha. -Ah.

No sé por qué he hecho esto.

Saúl, ¿me traes un plato? -Sí, voy.

No, ya voy yo.

Que te lo trae, boba.

Te traigo dos. -Gracias.

¡Qué grande eres, Saúl!

Atención, aspirantes:

estamos entrando en el último minuto.

Yo ya la tengo.

(PATRICIA) Muy bien, chicos. Silvia, tiene buena pinta.

Pero tienes que elegir una, Silvia.

Decisión de Sophie. -Las probaré todas y elegiré una.

Vaya tela, tú. -José, esa negra me gusta más.

Venga, José, juégatela.

El platito. -Bueno.

Tú tienes tres. Tú verás.

10, 9, 8,

7, 6, 5, 4,

3, 2, 1... Ah, mira, la has hecho redonda.

¡Manos arriba!

¡Bravo, chicos! ¡Arte! -Yo para una tortilla

no voy a aplaudir mucho. -Que nosotros ya estamos aquí.

(SAÚL) "Con mi minitortilla yo creo que paso de fase".

Me gusta, y creo que les va a gustar.

-Yo creo que Saúl, seguro.

Va a pasar Corbacho, seguro. -Saúl y Silvia.

Veo dos tortillas. ¿Cuál de ellas presentas?

Presento esta. El ladrillo amarillo

que había dicho que no quería ver.

Exactamente.

(CANTA) # Tengo un ladrillo amarillo. #

Yo te dejaría no presentarla.

La voy a probar porque tengo hambre, pero no porque me apetezca.

Tampoco puede estar muy mala, ¿no? Ni buena.

Seca, fea...

Ladrillo amarillo cuajado, malo. Vale.

Me voy subiendo ya si eso. Esta tortilla

te digo yo que no es de Edu Soto.

Yo creo que es la tortilla del Neng. ¿Cómo la presentaría él?

Él ahora mismo te diría: "No me toques los huevos, neng".

Sí. Sí.

"Que pierda la oportunidad de la inmunidad por esto

me frustra un poco, ¿no?".

La culpa la tuvo una tortilla francesa.

Es que es horroroso.

Parece el título... de tu epígrafe, ¿no?

(BIBIANA TARAREA)

Por favor, Bibi. Vamos a calmarnos un poco.

¿Cuál de estas tres vas a presentar?

Voy a presentar esta, porque esas son de un huevo.

¿Dices que de un huevo no puede quedar bien?

No, pero esta ha quedado más jugosa por dentro.

Está ahí, ahí. Yo la tortilla

la hubiera hecho fenomenal. -Yo también lo creo.

A ver.

No está que se vea fluida, cremosa, pero tiene cierta humedad.

Bueno, un 10 por ciento más de humedad que la de Edu.

Creí que estaba menos hecha por dentro.

La tortilla no es la que nos imaginamos.

Pero al menos sí tiene un grosor más o menos adecuado,

le falta estar más lisita

y tener piel. Eso significa que por dentro

tenemos un relleno cremoso, semicuajado interesante.

El tuyo está cocido de más. Bueno.

No habéis visto la prueba de la temporada cuatro

donde mi jefe de cocina hacía una tortilla...

Mítica. ...maravillosa.

Y aparte, enseñaba la técnica para hacerla.

Es un auténtico máster en tortilla.

De verdad, debéis verlo.

Yo habría metido bastantes huevos. -Has hecho fatal el escalfado.

No te vengas arriba opinando. -No ha estado fatal.

Silvia, de las tres tortillas, ¿cuál vas a presentar?

Iba a presentar esta,

porque creo que está más jugosita,

pero el volumen de esta me gusta más.

Es que yo, que sí que conozco ese vídeo,

quise imitar la técnica.

Pero...

Silvia, una tortilla para que probemos.

Venga, esta.

Sí. Esta está... Aquí hay huevito.

Y dentro... Mira, mira.

Mira, mira. Sí, está más jugosa.

Se nota que has estudiado bien los programas de "Masterchef".

A ver, la forma no es esa forma oval.

Está rica, está jugosa.

La tortilla está muy bien.

Punto. Está jugosa, está bien de sal, bien hecha...

La mejor tortilla que he probado hasta ahora.

Muchas gracias.

Se han comido la tortilla entera. -Silvia pasa a la siguiente pantalla.

Enhorabuena. Gracias.

Aquí no se viene a comer. Aquí se viene ya cenado.

Yo es que no he cenado.

Pepe hoy no da un palo al agua.

Pepe viene ahora para el huevo frito.

¿Sabes quién es Miri? Sí.

Se te nota.

Esto no hay por dónde cogerlo.

Cuando tú utilizas un aro para emplatar,

la materia prima de dentro debe estar espectacular.

Y esto... Está seco, ¿no?

"He oteado así un poco"

con el cuello largo, he hecho el girafilla y he dicho:

"Saúl y yo nos vamos para los leones".

¿Tiene todo el bote de sal? Todo.

Bueno, un par de meneos le di, sí. Pruébala.

Está salada como un demonio.

Demuestras una inseguridad que no es normal en ti.

¿Has hecho alguna vez una tortilla en tu casa?

Se la suelo hacer a mi hija, y no se queja.

Cuando aprenda a hablar te dirá: "Papá malo".

Lo que me he comido no tiene perdón.

Lo siento. Es un desastre.

No es una tortilla. Es un crepe de huevo cuajado.

Terrible. Antes, cuando hacías una entrevista

a un chico para trabajar en cocina le decías: hazme una tortilla.

Porque ahí expresáis mucho de lo que sabéis de cocina.

Haz más tortillas. Lo siento.

Se le ha quedado bastante seca.

(PATRICIA) Churruscadilla. -Está muy seca.

Jugosa no te ha quedado.

No. Hazme un hueco ahí, Juan.

Aspirantes, saber hacer una tortilla francesa

es vital para un cocinero,

sea profesional o amateur.

Y vosotros os habéis quedado bastante lejos de conseguirlo.

Los dos aspirantes que han aprobado el examen,

uno con notable alto y otro muy raspadito,

y que por tanto lucharán por el delantal dorado son...

Silvia y José.

(PATRICIA) ¡Ole! (ANABEL) ¡Venga, chicos!

Yo soy el raspadito.

Cada vez que impone a alguien que crees que es fuerte,

te sientes más fuerte, entonces hacer la tortilla

mejor que Saúl, pues esto...

Ya es una muesca. Tendrá medallas olímpicas,

pero hago la tortilla mejor que él.

Tiriri, tiriri, Craviotto a por otro perro piloto.

Buena, chicos.

Raspa... Edu, Saúl.

¿Habré hecho tortillas francesas

en mi vida para llegar aquí y te vayas

con la cola entre las piernas por una tortilla francesa?

Madre mía.

Pedro y Heidi en cocinas.

(TARAREA) Larala, lara...

-Oye, no era tan fea mi tortilla. -Estaba bien.

-Era muy bonita, Saúl. -Estoy del revés y estoy rara.

-Ahora evito fritos y para casa. -Y venga.

(TRAREA) Tararara, ra, ra, ra.

-¿Me llamabas?

-Hostias, mira. Apareció Pepe y parecía

un poco más el demonio. Vestido de negro,

solo le faltaba tener la uña del meñique afilada

y comerse un huevo crudo para parecer Robert de Niro.

Aspirantes, para decidir quién se lleva el delantal dorado

hemos querido recuperar un plato que se hace en todas las casas.

Debéis cocinar una tortilla de patata.

Epa.

¿Qué tal os salen las tortillas de patata?

-A mí, fatal. -A mí, no del todo mal.

-No me mola por eso, tío.

La verdad, me da bastante rabia porque yo la bordo

y creo que podría superar a estos dos.

Muchos de vosotros nos habéis hablado

de lo bien que hacéis la tortilla de patatas.

Existen muchas formas de hacerla,

pero lo importante es que los ingredientes

sean de primera calidad

y que vigiléis, atentamente, cada paso.

Queremos que hagáis una tortilla española

que roce la perfección.

Yo la prueba es tortilla española, francesa y poché

y llego hasta el poché, en el poché me eliminan,

o sea, me daría lo mismo.

Pero por lo menos hubiera durado dos pantallas.

Queremos ver maña y rapidez porque solo

disponéis de 40 minutos

que comienzan en tres, dos, uno, ya.

Corre. -No nos han dicho para cuántos.

-Tú hazla para tres o cuatro.

-Para uno, para uno. -Hazla hermosa.

-Hazla como para esferificarla.

A ver, Silvia, una tortilla normal para que prueben los tres.

Vale. (BIBI CANTA) #Dime dónde vas,

#dime dónde estás al salir el sol

#y por la puerta de atrás y se acabó el calor.#

(RÍEN) Esto no se paga con dinero, chicos.

Hay distintos tipos de patata, elegid la mejor también cuenta.

Ni idea, eh.

No conozco esta.

Venga, Silvi. José, el tiempo cuenta ya, eh.

Sí, lo sé. Que duda tienes.

La cebolla, no creo que la haga con cebolla.

La cocción de la patata es lo más importante.

Yo pondría más aceite

"pa" las papas. -Sí, sí.

(SILBA)

Ja, ja, cantando, vamos allá. -Como en casa.

Trabajar con él para mí es trabajar con un hermano.

Con él tengo una complicidad que con pocos concursantes tengo.

Aspirantes, no hay por qué hacer

una tortilla de un metro de diámetro,

podéis hacer el tamaño que queráis y podéis hacer con o sin cebolla.

Esto es a vuestra elección. Vale.

Lo que sí debéis hacerla es perfecta y maravillosa.

Dentro de nuestras posibilidades.

A mí me gusta mucho con cebolla, le da un gustito superrico.

Te digo una cosa, soy un rara avis, me gusta más seca.

Sabes que hay sitios donde te las hacen para ti solo

y son fluidas tipo las de Betanzos

con el huevo sin cuajar, vale, me encanta,

pero una muy hecha, cuando está bien rica, buah.

Mi madre hacía una tortilla cuajada, riquísima,

le echaba mayonesa, tomate, bonito en escabeche

desmigado por encima y cerraba con una francesa finita

de jamón y aquello era... Qué tal, José.

-Bien, ahora corto las patatas aquí, las pongo a freír.

Cuando estén fritas, luego las mezclaré con el huevo.

-Venga, vamos. -Y luego "pa" dentro, a ver.

¿Le pones cebolla? -Sí.

¿Tú le vas a poner? -No, no se la pongo.

-Las haremos diferentes. -Me la juego sin cebolla.

(BIBI) Pon un aceite rico,

sala un poquito la patata y el huevo bátelo.

¿Cómo os gusta el corte

de la patata? Porque veo a Silvia chascar.

A mí, chascado. ¿Chascada?

Yo lo hago así. Yo las chascaba,

pero las cortas como si fueran panaderas y queda bien.

Cada tortilla es un mundo.

Algo tan básico, las distintas maneras

que hay de hacer una tortilla.

La voy a hacer como en mi casa. -Totalmente.

-A ver qué tal.

Gema, que es la chica que nos ayuda en casa,

la hace siempre así, troceando y yo la imito siempre

porque le salen unas tortillas de patatas maravillosas.

Vamos allá.

El huevo es el protagonista de esta prueba.

No te pierdas los consejos que nos dejó nuestro jurado

para que cocines los huevos en casa y te queden perfectos.

Entra en nuestra aplicación para encontrar todo

lo que necesitas saber sobre este producto estrella.

Y yo no hubiera echado la patata y la cebolla a la vez.

-Eso te iba a decir,

la patata por un lado y la cebolla por otro.

José, ¿le echaste dos o tres huevos?

-Le echó cuatro, creo.

-Ah.

Mira a ver si está encendido. -Bibi va diciendo titulares.

(RÍE) Bueno, si no me dejen cocinar,

si no me dejan hablar. -Solo digo que dices titulares.

La haré sin cebolla porque a mi madre y a mi mujer

la cebolla no les mola, entonces, la haré tradicional.

Bueno, tradicional en mi casa.

Voy a ver si consigo que la patata esté bien frita,

pero que por dentro sea un poquito su cosa

que decimos en nuestra tierra.

Un poco jugosita, vamos, la verdad.

-¿Por qué las hace tan grande? No lo entiendo.

-Al menos la tortilla será chica.

Vengo repescada y me ponen huevo,

bueno, pues podría haber sido pero, también te digo.

El secreto de mi tortilla será dejar que la patata se poche,

que no se fría y echarle un poquito de cebolla

que es un clásico.

Sería muy fuerte que viniera una tía de la repesca

y se llevara el delantal dorado,

¿a qué estamos jugando? -¿Verdad?

Llega Silvia de la repesca se pilla el delantal dorado

y nos quedamos todos así.

¿Qué ha pasado, para qué has venido?

José creo que tiene muy poca patata en la sartén,

le quedará muy fina o con muy poca patata.

A mí no me gusta que sea finita la tortilla, me gusta

que tenga un tamaño... Tres, cuatro centímetros al menos.

Ahí, ahí te quiero ver.

Mira José, parece Feliciano con la raqueta en la mano.

Sí. Parece que va a dar con el drive.

Espero que se lo lleve uno de los dos, eso está clarísimo.

-Espero que no nos den una sorpresa ahora.

-Que no se lo den a Jordi

o a Samantha o a Pepe o a Eva, por ejemplo.

Bueno, esto ya...

Prueba eso.

Mucho aceite es eso.

¿Mucho es? -Mucho me parece,

como no veo mucho, ahí.

Bueno, los de arriba tampoco nos podemos meter.

Es Bibi, no, no, es Bibi -Aquí solo habla Bibi.

Vamos a dejarlos a ellos.

Bueno, de hecho lo puedo echar todo.

-Yo no pondría aceite nuevo, en ese aceitito que tiene sabor

de la cebolla y la patata, hacer la tortilla.

Ya es complicado calcular el tiempo de espaldas y así.

(BIBI CANTA) Bate que bate que bate que va.

Redondito, redondito.

Ta, ta, ta.

Ta, ta, ta.

Que chupe un poco igual, ¿no?

-A ver, chicos, estáis eliminados porque lo hicisteis mal.

-Hicimos mal un huevo poché, perdona.

Eso no quiere decir que una tortilla

no la hagamos bien.

(HABLA EN CATALÁN)

-Mucho huevo aquí.

Está sacando huevo porque tiene mucho.

La voy a girar yo ya.

Esperad un momento.

Perfecto. -Ole.

-Esa vuelta. -Pero qué vuelta más buena

le has dado. Al cocinar delante ves

que le va quedando mejor de aspecto

y piensas: "Huy, esto se está torciendo".

Vale, bom, vuelta, pa.

Te has dejado todo el relleno en el plato, José.

-Deja el relleno. -Tampoco está mal.

-Está bien. -Bien, José.

-No, está mejor la de Silvia.

-Está un poquito desigual.

¿Cómo os gusta, cuajada, poco, mucho?

¿Cómo te gusta a ti? Un pelín cruda por dentro.

Pues así nos gusta a nosotros.

A mí me gusta más finita y el huevo un poco que hable,

que se manifieste que esté como... ay, qué bien

que me has cortado, colega.

¿Sabes? Que esté un poquito crudo.

Bien. Ole mi niña.

-Muy bien.

-La suya parece una tortilla francesa con patatas.

-Se separa la tortilla del huevo. -Es una tortilla francesa

con patatas, no es una tortilla de patatas.

-¿Qué tal, José, cómo vas? -Mejor aquí.

-Ahí, ya está, muy buena pinta.

Diez, nueve, ocho,

siete, seis, cinco,

cuatro, tres, dos,

uno, tiempo, manos arriba.

Bueno, chicos, vamos a ver.

A comer.

Al darle la vuelta se me fue un poco el relleno a un lado

y al final se me quedó

más lisa de lo que yo esperaba.

Me hubiera gustado que tuviese más altura, pero, no pudo ser.

Aspirantes, el duelo final ha llegado a su fin.

Ahora solo queda que el jurado

decida quién de los dos se lo merece más.

Así que, jueces, adelante. Vamos a ello.

Marchando unas tortillas.

A ver qué dicen.

Bueno, Silvia. No vale solo ver los defectos.

Tortilla con cebolla, ¿verdad?

Sí.

He optado por añadir cebolla

porque en casa la hacemos siempre así.

Yo creo que le aporta jugosidad, le aporta sabor.

¿Querías hacerla así?

Sí. Vamos a la cata.

Tiene muy buen aspecto. -¿Eh?

-Tiene muy buen aspecto.

Si repite, eso es que está bueno.

No se nota mucho la cebolla,

pero está hecha, eh.

Una pizquita más de sal.

Ya. Y lo habrías bordado.

Y eso que le eché a la patata y le eché al huevo, pero...

Está muy buena, pero un poco sosita.

Sí, como yo, ¿no?

Eso es.

Me gustaría un poquito más de grosor,

pero como está jugosita, está bien.

Mejorable, pero mejor de lo que esperábamos.

No sé si buscamos la tortilla más fea, lo mismo aparece ahora.

Yo creo que sí.

Bueno, José, vamos a ver cómo está tu tortilla.

Uf, qué finita.

Es un crepe, ¿no? Sí, es una tortilla extraplana.

-Tortilla francesa con patatas. -La quería menos hecha,

Un poco menos hecha, para eso se echan dos patatas más

con más consistencia, te veía

y es que tenías dos patatas se le quedará en nada.

Por eso... es fea de estética, José.

¿A ver? Tortilla de patata con poca patata.

Con mala pinta para empezar. Sí.

¿Qué es hacer esto? Con la gorra.

-Sin ser...

-Nada. -Nada del otro mundo.

Una tortilla de patatas no tiene más truco, cojones,

con y sin cebolla, de las dos.

No está mala, creo que hay un exceso de grasa,

está sosita también y me parece extraña

más que la tortilla de patatas, es un crepe de patata.

Está bueno, está rico, pero lo que entiendo

como tortilla de patata, pues se me queda un poquito justa.

Tiene otra gordura, otro espesor,

incluso, si la haces chiquita, la haces gorda.

-Siempre tiene que ser así. -Tortilla de papas, cojones.

Es que en el sabor creo que la tortilla y la patata

van una por un lado. y la otra por el otro.

Ese sabor que dice Pepe crepe

de huevo donde la patata no se ha integrado

como es debido.

Yo veo tu tortilla en la vitrina de un bar de tapas

como el de tu película, y me pido la ensaladilla rusa.

Claro.

Porque no probaste mi ensaladilla porque igual te comías la tortilla.

Tiene sabor, pero tú no ves tortillas tan finas,

¿qué te ha pasado, estás muy fino hoy o qué?

Sí, estoy algo fino.

Ya, con esa camisa y esa tortilla ya te veo.

En fin, y viendo cómo vestís pues colorín, colorado.

(Risas)

Hasta aquí hemos llegado.

Efectivamente. Hasta aquí hemos llegado.

Mujeres de España, mirad lo que hago.

-Hombres de España, mirad lo que hago.

José, ponte al lado de Silvia mientras nuestro jurado

toma la decisión más importante, a quién concede ese delantal dorado

que incluye, cómo no, la inmunidad.

A la mía le falta cebolla.

A la mía le falta cebolla y patata.

No.

¿A que no le dan el delantal dorado a ninguno?

¿A que lo declaran desierto? Qué tristeza.

Adelante, jueces.

Bueno, estamos nerviosos por una inmunidad

peor sería por la eliminación.

Inmunidad, inmunidad.

(TARAREAN)

-Qué tranquilidad de semana saber que estás salvado.

(BIBI) Declaramos desierto el delantal.

(ANABEL RÍE)

Chicos, lo tenemos.

Los tortilleros.

Aquí están.

¿Se puede impugnar la prueba?

(Risas)

Dice: "El delantal dorado queda desierto", dice esta.

-Eso ya sería mucho. -En la boca, pa.

(Risas)

Igual nos dan dos.

Ay.

Aspirantes, acabamos de vivir una batalla apasionante

donde vimos caer aspirantes como si jugásemos al dominó.

Silvia, José, se nota que estáis acostumbrados a pelear

hasta el final. Sois constantes y competitivos

y lo habéis demostrado con estas tortillas de patatas.

Pero solo hay un delantal dorado que se lo va a poner...

Se lo ponga quien se lo ponga...

Silvia.

Enhorabuena.

(Aplausos y gritos)

Epa. -Ha venido pisando fuerte.

-Entrando por la puerta grande.

Ha salido del infierno y tocas los cielos, Silvi.

Silvia, has venido fuerte de la repesca, eh.

¿Has visto? -Te podrías haber quedado en casa.

-Y a mí me harán buena cara, pero esta noche,

me matan en sueños, uno con un cuchillo,

otro con un pelador, otro con la mandolina soñará

que me hace lascas de mi cara y de mi cuerpo,

cosa que no me vendría mal

sobre todo de aquí, las cartucheras.

Silvia, tu premio.

(Aplausos)

Qué arte. -Oh.

Te has despeluchado un poquito, me recuerdas a Cayetana.

Después de las cosas importantes uno acaba despeluchado.

Eso es síntoma de que te lo curraste.

Felicidades. Gracias, muchas gracias, chef.

Sigues estando tan guapa como con el otro, fíjate.

¿Ves? -Esto de la inmunidad

es para cobardes. Está sobrevalorado.

Hala, venga. (CANTA) Inmunidad, inmunidad,

viva la inmunización. Yo soñaba el delantal.

Toma, ahora lo tengo yo.

Bueno, Silvia, felicidades, cariño, has ganado la inmunidad gracias

al huevo, quién te lo iba a decir.

Ahí, ahí. Te aseguras una semana más

en "MasterChef Celebrity". Joder, qué guay.

Pero te aviso, eso no quiere decir que no vayas a cocinar.

No, no, lo sé, lo sé.

Lo sé. Suerte en la siguiente prueba.

Gracias. Bueno, a ti y a todos.

Ea, vámonos. -Aquí, la banda del huevo.

-Sois huevudos, tíos.

-Tener la inmunidad no quita que no te metan un marrón

en un momento u otro. Si fuera Silvia,

no estaría muy tranquila, algo malo está por venir, Silvia.

Algo malo te va a venir.

Ten cuidado.

(Música)

Esta semana viajamos a Alicante,

uno de los destinos turísticos favoritos de nuestro país.

Once millones de personas

visitaron esta ciudad el año pasado.

Tiene un clima privilegiado, un casco antiguo maravilloso

y una gran oferta gastronómica.

La huerta alicantina es abundante y variada

y permite aportar a sus recetas un producto de gran calidad.

Pero además, Alicante es una de las ciudades de España

que más puertos deportivos tiene.

Su vocación por las regatas es tal que el puerto de Alicante

es el punto de salida de la Vuelta al Mundo en Vela.

Aspirantes, bienvenidos.

(TODOS) Muchas gracias, Eva.

Bueno, una especial bienvenida te tengo que dar a ti, Silvia,

vuelves a la prueba de exteriores.

¡Bien!

Silvia, hoy para ti el cocinado será un poco más fácil,

podrás trabajar sin presión.

El delantal dorado que ganaste en la prueba anterior

te convierte en inmune.

Eso significa que aunque el jurado considere que debes ir

a la prueba de eliminación, en ningún caso serás expulsada.

(RÍE)

Estoy encantada de volver a "MasterChef" y que encima

entre con el delantal de la inmunidad

es como tocar el cielo, ¿no?

Aspirantes, estamos en un punto

del concurso en el que no vale vivir de la rentas.

Estancarse o acomodarse

es la peor opción si queréis ganar "MasterChef Celebrity".

Hace dos semanas, Anabel nos demostró en El Rocío

que los desafíos os ayudan a sacar vuestra mejor versión.

Se enfrentó a una doble capitanía y a pesar de la dificultad del reto

fue la mejor de la prueba.

Así que viendo lo mucho que os motiva la responsabilidad

y la presión, hemos decidido repetir la fórmula.

Hoy solo habrá un capitán y ese capitán serás tú, Silvia.

(TODOS SE RÍEN)

(ANABEL CANTA) Pu, pu, pu, pu.

Pero atención, aspirantes,

hoy competiréis todos en el mismo equipo.

Uh. -¿Eh?

-Bien. Porque no queremos que haya

aspirante remolque. Cuando trabajáis en grupo

no todos asumís la mismas responsabilidades.

Mientras algunos se echan el peso del cocinado a la espalda,

otros se refugian en tareas secundarias.

Pues os advierto, las excusas se han terminado.

El veredicto de esta prueba será individual.

Somos un equipo. Nunca me doy por aludida,

digan lo que digan incluso diciéndolo directamente.

Es como si ves a tu marido con otra en la cama

y te dice que no es lo que parece pues igual.

Bueno, aspirantes, sé lo que estáis pensando ahora,

si solo hay una cocina y el gafe de Jordi

nos va a afectar a todos,

pero tranquilos. Paciencia.

He traído esto.

(Risas)

Ole, ole.

La Virgen de la Caridad de mi pueblo.

-Te digo, a mí la de El Rocío me funcionó.

La de la Caridad nunca falla. Frota un ratito, frota.

Jordi en realidad no es gafe

lo que pasa es que elige mal los equipos.

(RÍE)

Bueno, pues ya lo habéis oído, hoy no hay formación de equipos

ni elección de colores, así que creo que a todos

os sienta muy bien el blanco.

A mí, sí. A ver cómo termina la prueba.

A ver, para ti blanco, he pensado que el blanco.

-Blanco y rojo. -A ti, José, blanco.

Yo me veo preparada para capitanear el equipo entero.

Ya he pasado por la capitanía, he aprendido de Anabel

capitaneando doblemente. Yo voy tomando nota y voy sumando.

Intento, a ver cómo me sale.

Aspirantes, os hemos traído hasta Alicante porque queremos

que aprendáis a cocinar uno de los productos

más importante de nuestra gastronomía.

La prueba de hoy va de arroces.

¿Ves? Eso es así.

Y quién mejor para diseñar un menú con el arroz

como protagonista que uno

de los chef que mejor domina este producto,

de hecho, su restaurante Monastrel es el único de la ciudad

de Alicante con estrella Michelin.

Estamos hablando de nuestra querida María José San Román.

(APLAUDEN)

Bienvenida.

Hola. Bueno, bienvenida, no.

bienvenidos, lo tienes que decir tú porque eres la de la tierra.

Bienvenida de nuevo a "MasterChef",

María José, estamos encantados de estar aquí en Alicante.

Espero que disfrutéis todos y que hoy triunfemos con el arroz.

Aspirantes, María José es una crack total.

Empezó a cocinar con 25 años, es autodidacta

y el New York Times la bautizó como la reina del azafrán.

Qué maravilla. María José, ¿te parece

que desvelemos ya los cuatro platos

que diseñaste para esta prueba? Por favor.

El menú de hoy se compone de...

Ensalada de ventresca de atún

con umami vegetal y lechugas braseadas.

¿Dónde está el arroz? -Es una reducción de verduras

que cocinamos durante mucho tiempo. Las verduras y, sobre todo,

los champiñones tiene mucho umami.

Cuanto más tiempo los cocinamos, más umami hay.

María José, ¿qué es eso del umami?

Es el monosodio glutamato que existe en todos los productos

de comida en una cantidad o en otra.

Pero hay algunos que la contienen en muchísima cantidad.

El jamón ibérico, el queso parmesano, las anchoas,...

Vamos, todo lo que nos gusta tiene monosodio glutamato

que es el umami porque

los japoneses lo han definido como delicioso.

Es la traducción, delicioso, umami.

Vamos con el siguiente plato, un principal.

Arroz a banda de caldero con espardeñas y alioli.

Qué puede haber mejor que un arroz a banda,

un arroz a banda con espardeñas.

Otro principal, arroz meloso de morena

ahumado con escalonia negra y cebollas.

Qué pasada. -Madre mía.

Aspirantes, os adelanto que el detalle de estar al nivel

del mar es muy importante.

Tendréis que tenerlo en cuenta a la hora del cocinado.

Pues sí, hemos descubierto que la presión atmosférica

es una variable muy importante.

Madrid está en la meseta y esos 600 metros hacen

que el arroz en Madrid se haga en 24-25-23 minutos,

pero aquí, 14-15-16, dependiendo de la variedad.

Bueno, aspirantes, como veis, María José es muy metódica

y os hará cocinar ese maravilloso arroz a olla a presión.

¿En una olla? ¿Cómo es la cosa?

El arroz en olla a presión es tecnología, o sea,

metes el caldo, echas el arroz, tapas la olla, sale el vapor,

bajas el fuego, 10 minutos y el arroz está impecable.

-Vale. Y un postre.

Toña alicantina con helado de aceite y miel.

¿Toña? -Pues con este postre

es con lo que hemos merendado

y desayunado y pasamos los ratitos de verano.

Un bocadillo con helado, pero el secreto en este plato

es el helado donde la única materia grasa que lleva

es aceite de oliva virgen extra

variedad hojiblanca que es la que le aportará todo el sabor.

Además no lleva azúcar, lleva miel y, bueno, creo que es el plato

que más orgullosa estoy que hacemos en el restaurante.

Aspirantes, vais a cocinar para 50 comensales.

Y todos ellos son expertos en sabores locales,

Madre mía. -Facilísimo, ¿no?

Disponéis de 100 minutos de cocinado por tanto,

la ensalada de ventresca saldará en el minuto 55,

el arroz a banda en el 70, el arroz meloso en el 85

y las toñas alicantinas en el 100.

¿Lo tenéis claro? (TODOS) Sí, chef.

Y como siempre nuestro supermercado proveedor de alimentos

donará el excedente que no uséis a comedores sociales.

Aspirantes, ¿preparados para enfrentaros a vuestra

sexta prueba de exteriores? (TODOS) Sí, chef.

Pues a por ingredientes y a cocinas en tres, dos, uno, ¡ya!

Vamos allá, venga. -Ay, quita, loca.

-Venga, vamos. -A ver, venid todos.

-A ver, atención a Silvia. -Chicos, hoy serviremos

un menú de estrella Michelin,

o sea, hay que trabajar de estrella Michelin.

-Sí, capitana. -Así me gusta, con el primero,

os ponéis Juan y Bibiana.

-Vamos. -La ensalada de ventresca, ¿vale?

Con el primer arroz que es más complicado, Edu y Patri.

Acordaos que el proceso

es muy largo. -Sí, sí.

-Eh... José y Anabel, os ponéis con el segundo arroz.

-Qué bonito Alicante, ojo las vistas, no os las perdáis.

-José, concéntrate, hay que estar

como en una estrella Michelin. -Vale, vale.

-Y Saúl, tú y yo nos encargamos de los postres.

-Venga, vamos a ello. -Chicos, hay que actuar hoy

con mucho nivel, ¿vale? En honor a María José.

-Que le den un cometa, un cometa a María José.

(SILVIA) Una, dos y tres, vamos allá,

venga, vamos, vamos.

En este cocinado lo voy a dar todo

y lo que voy a intentar es que el mínimo

de gente posible vaya a la prueba de eliminado.

¿Dónde está la harina? -Aquí, venga.

Tú te pones con la masa y yo con el helado.

-Vale, azúcar.

Vamos a ver si hay aquí 300 gramos. -No, había ciento...

-Venga, tira, tira, tira.

Tira.

Vale. Para la elaboración

del arroz a banda tienen que preparar

un caldo de pescado al horno, salsa de tomate y salmorreta.

¿Cómo la cortas, a juliana? -Sí, es para caldo,

o sea, tostadita. -Esta es para la morena,

pero necesitamos otra cebolla. -Para el arroz, el arroz,

pero ya en el arroz la confitada.

-Juan, ¿tienes claro lo de la ventresca?

-Sí. -La piel en vez de cortarla

por abajo, ponla de canto y la cortas.

-No sé si me salga el lomo completo.

-Vale. -Oye, ¿pillo una cazuela,

pongo aceite y la calentamos?

-Venga, y yo sigo cortando. -Vale.

Tenemos que hacer seis litros de caldo,

hay que ponerle bastante cebolla.

-Chicos, pongo aquí unas patatas. -Ok.

Vamos, niño, qué bonito.

Vámonos, vámonos.

Vámonos.

Vamos, los tomates.

Has sacado los tomates.

Aspirantes, mucha atención porque os traigo

a la Virgen de la Caridad de mi pueblo.

Déjame que la bese. Por favor, Bibiana,

es la protectora del gafe de Jordi.

Espero que con esto hagáis un buen cocinado

y que no vayáis todos a la prueba de eliminación.

Venid a venerarla cuando os apetezca.

(EDU LE REZA CANTANDO)

Ayyyy, que salga bueno el arroz.

¿Estás de Semana Santa? Vas con retraso.

400, igual con esto ya haces el medio kilo.

Vamos a ver qué dice esa capitana de este gran equipo.

Todo ordenado, de momento hay calma en la cocina,

mucha profesionalidad y concentración, ¿ves el silencio?

Solo se oye el mar. Lo noto, sí.

¿cómo organizaste al equipo? A Juan le dejaste la ventresca,

¿por qué si nunca abrió un pescado bien?

Perdona, Juan tiene el nivel

como para sacar, perfectamente, la ensalada de ventresca.

¿Y los postres se los dejas al señor Craviotto?

Porque tiene la fuerza física para mover un masa.

Me alegro que no se lo dejaras a Edu y a Patricia.

A Edu se le libera de los postres y hará un arroz.

Muy bien, ese es el camino.

Bueno, Bibiana, esto era para el umami famoso

que se está reduciendo con todo el gusto.

A priori veo mucha grasa. Sí, pero luego lo escurrimos.

¿Vosotros con qué estáis? Hacemos el fondo del caldo

de la morena que estamos aquí tostando la cebolla

y ahora cortando cebolla en juliana que va luego

el a olla exprés. Solo hacéis un arroz en la olla.

Sí. ¿Y el del otro?

El otro está aquí. A ver, Edu, ¿con qué estás?

Con el arroz, con el chungo. ¿Con el arroz chungo?

Pero a ver, cómo que el chungo

arroz a banda, chungo será lo que hagas, seguro,

pero el arroz es maravilloso si se hace bien,

sobre todo, a banda. Pepe, no me desmoralices ya...

No, al contrario. Dame moral, dame moral.

Venga, tú puedes con ello, Edu. Eso es, Pepe, eso es,

esa es la actitud, Pepe. Arroz a banda, venga, por favor.

Vaya banda.

Ahora sí, ya podemos ir metiéndolo, lo tiro ya, ¿vale?

-Sí. Bueno, señores, más o menos

estáis organizados, ¿no? Venga, suerte, quiero que coman

un arroz de esos de lujo.

Sí, de una estrella Michelin, chef. ¿De una? De tres.

Vamos a por ello. ¿Tres? No sé si nos va a dar.

Suerte. Pepe, ni la virgen, eh.

Vale, ¿quieres que caliente

la leche y disuelvo la levadura? -Vale.

-Le voy a echar las setas

deshidratadas todas estas, se las voy a poner.

Que tenga sabor.

Eso habría que haberlo remojado, es una seta seca.

Las setas secas...

Hay que hidratarla, Bibiana, antes.

Se remojan.

Venga, Bibiana, sácalas. -Las estoy sacando.

-Vale. Aspirantes, mucha atención.

Habéis consumido 15 minutos

de cocinado, en 40 tiene que salir la ensalada.

Oído. -Sí, chef.

Pues ya podéis correr, señores, a volar, venga, caña.

(BIBI CANTA) A volar, acariciar el cielo

con tus manos y a volar.

-¿Cómo vais, chicos? -Está la cebolla tostándose ya

y vamos a meter mogollón

de morena ahí para el caldo que vamos a hacer.

-Oye, no sé si antes que limpiar los calamares, Silvia,

echar una mano a Juan con el atún que está liado.

-Pues vete, José.

¿Juan, te ayudo? -Corto los lomos

aquí para juntarlos. -Venga.

-Esto está sin piel ya, ¿no?

-No, hay que quitarle la grasa. -Vale.

¿Saúl estás con el postre? Sí.

¿Sólo? No, con Silvia que controla

la leche. Ahora pondremos la levadura en la leche

caliente y añadir lo líquido y amasar.

Estos momentos de parón calentado la leche, haz algo

me da igual, no quiero ver parones. Sí, perdona.

¿Cómo va eso? -Bien.

Mírame, pínchame las patatas, a ver si están hervidas.

¿Tú crees que vais a llegar? Creo que sí.

Pues dirige un poco bien todo y no quiero ver

ni un segundo a nadie parado. A nadie.

Rápido, Silvia, por favor.

Ya está, vamos, ¿cómo está la patata?

-Igual le falta un pelín.

-Tápala, tápala y estará más rápido.

Venga, chicos, trabajando ahí,

hay que salir brillantes de la prueba.

¿Quieres que te eche una mano? -No, con esto me pongo con Juan.

-Si está Bibiana libre hay que limpiar las gambas, Silvia.

-Bibiana, ponte una bandeja detrás y otra delante.

-Y saco los boles.

-Silvi, ¿cómo ves el tamaño? -¿A ver? Hazme un triángulo de aquí

que las piezas eran triangulares. -Pero el triángulo es luego.

-Es muy grande, sí.

-Acuérdate que reduce un poco al marcarlo.

-Vale, perfecto.

Eh... recordadme qué hace falta, la ventresca...

-Hay que tostar las lechugas. -Las lechugas,

que primero se cortan y... -La cebolla.

-La cebolla va en mandolina

y las gambas que limpia Bibi, ¿para qué es?

-Para el primer arroz. -Lo ponemos con la ensalada.

-Con lechuga y la cebolla.

-Bibi, olvídate de las gambas, aquí tienes cebolla.

-¿En qué quedamos? -Sí, cariño.

-La tarea de Silvia

de tener que organizar a ocho es muy complicado.

Yo con organizar a uno ya me parece complicado a mí misma.

Yo misma, para mí misma, me organizo fatal.

¿Saúl, le echamos ya la levadura? -Sí.

-Venga, ve moviendo. -Dale ahí, muévelo un pelín.

-¿La ñora la puedo meter ya? -Sí.

-Venga, remueve bien ahí, que no se queme eso que la cagamos.

Aspirantes, prestad atención porque vino a veros

un veterano de "MasterChef".

Fue concursante de la tercera edición

y aunque no llegó a la final, nos demostró que con ilusión

y constancia se cumplen los sueños.

Hablamos de Fidel. Hombre, Fidel.

Hola, Fidel. -Échanos una mano.

Ay, eres más grande que Rusia, tú.

Fidel, bienvenido. Hombre, si venís a mi ciudad,

¿cómo no aparecer por aquí? Saliste de "MasterChef",

pam y a currar con María José San Román

en uno de sus restaurantes. En 15 días.

¿Te parece que echemos un ojo para evitar disgustos?

Vamos a ver.

Aquí tenemos una especie de salsa de soja,

veo poco rehogado, o sea que,

capitana, ¿tenemos claro qué es esto?

A ver, Bibiana. No, Bibiana, no, capitana.

Sí. -¿Hay champiñones aquí?

-¿Piñones? -Champiñones.

-No. Le cambia los nombres también

-Hay que echárselos.

Hay setas secas, tomate seco, maravilloso, todo con umami,

pero lo que se transformará

en umami de forma natural es el champiñón

que hay que cocinarlo bien. Pues venga, Bibiana.

Capitana, esto tendría que estar,

en 30 minutos sale y tiene que reducir.

Queremos como una salsa de soja hecha con setas

que tengan mucho umami y esto no es umami,

esto es, ay, mami.

Ay, mami.

Las setas había que rehogarlas un poquito, nos dará sabor

que esté rehogadita.

Puesta, directamente, no hacemos nada.

Bibiana, para, para. -No nos da tiempo.

-Sácalas con las pinzas. Hacerlo mal tampoco es bueno.

Bueno, pues... Hay que rehogarlo.

-No dará tiempo. -Bibi, ven aquí, las rehogamos.

-Me quieren volver loca,

-Bibi, por favor, ven aquí. -Me iré como María del Monte.

-Bibi, aquí. -Que lo estoy sacando.

-Saltear aquí los champiñones. -Los estoy salteando, mi amor.

-Tienes el aceite casi caliente. -Ya está.

El caldo de la morena está en marcha, quién me necesita.

-Ve moviendo. -El caldo de la morena...

-Ven al primero, se pela cebolla

y cortarla con la mandolina superfina.

¿Te han puesto a maese Corbacho porque íbamos lentitos aquí, no?

No, José terminó allí. Corbacho apagando fuegos,

Pepito bombero. Necesitaba una mano.

Os diré una cosa, he entendido. no quiero decir locuras,

he entendido que hacíamos una pieza más fina,

la marco por aquí y por aquí, luego la corto y monto la ensalada.

Lo marco superrápido, mira.

¿Está calentito esto?

Perfecto. No lo toco,

busco que esté doradito, pam. Ahí está.

Una cosa rápida. Cuando la tengo

le he cambiado el color, le di temperatura.

Es lo que tiene que ser, trabajamos a lo loco,

hay que ir, hacer las 100 piezas que queramos y al lío.

Porque trabajamos sin control, sin pensar y vamos mal.

Ella es aspirante también,

pero aprende superrápido. Silvia. ¡Sí, chef!

Da caña. ¡Venga, vamos, chicos!

¡Esto es una Estrella Michelín!

¡Vamos a trabajar concentrados y con concreción!

¡El que necesite ayuda, que la pida!

¡Yo! Una espumadera.

Vale. ¿Esa patata la hemos cocido y pelado?

Sí, chef. No la hemos salado, porque hablamos de un dulce.

Me parece bien que estemos ahí con la masa dos.

Mira lo de la ensalada, porque está verde y falta poco.

Tengo a Anabel cortando con la mandolina la cebolla.

Me preocupa que no estoy viendo preparar un buen caldo.

¡Vamos, Anabel! ¿Cómo vas? -A tope.

Le acabo de echar el agua. -¿Y no te faltaría cebolla pochada?

-Está abajo. -Pero aparte. La dejas confitando

y ya está hecha. No cuesta nada. -Perfecto.

-Pelar todos estos ajos... -Mira. Cháfalos.

-Ya, pero aun así. -Cháfalos a muerte.

Vamos a ver por aquí. Hombre. ¿Qué tal, tío?

Estás pelando ajos a lo loco.

¿Quieres un truquito? La ñora va rápido.

Ya la puedo sacar, ¿verdad?

Sí. Un poquito y listo. Así se pelan los ajos.

-¡Ostras, Jordi! -¿Dónde has estado?

-¡No te puedo creer! -Te besaría los pies, tío,

pero me pillas atareado. -Gracias.

Nada, amigo. Estos pequeños detalles son

los que te hacen muy grande. -¡Sergi! ¡Ay, Sergi!

¡Joder! La de tiempo que nos habríamos ahorrado

si se hubiera pasado antes.

Ahora solo querré pelar ajos en mi casa.

Estaré todo el día pelando ajos.

Fidel, te deseo toda la suerte.

La vas a tener, porque tienes lo que hay que tener.

Cuando quieras, aquí estamos. Lo sé.

Vamos al lío. Chicos, mucha fuerte, eh.

(TODOS) ¡Gracias, Fidel! -¡Garrote!

¡Gracias, Fidel!

Yo voy a saltear la lechuga y la voy a poner en una placa.

Saúl, el helado, colega. El helado.

-¿Me pongo con el helado? -Sí. Gracias, Saúl.

Aspirantes, lleváis 40 minutos cocinando.

En 15 minutos, sale la ensalada de ventresca.

¡Os quedan 15 minutos! ¿Me habéis oído?

(TODOS) ¡Sí, chef! -¡Vamos, chicos!

Todos con la ensalada. -¿Qué necesitamos?

Hay que cortar más ensalada y saltearla.

Silvia, yo creo que el caldo deberíamos marcharlo ya.

¿Sigo con esto o me pongo con la ensalada?

Todos con la ensalada para que salga.

O.K. Voy a poner esto ya.

33, 34, 36, 40, 42, 44, 46.

Faltan cinco. Venga. -Lo tenemos.

Venga. Esta ya está. Mira, más.

Venga, otra.

Señores, parecía que habíamos empezamos bien.

Ya empezamos con los retrasos. Veo lento a Juan.

Ha tenido que venir Corbacho, que es un águila con los pescados

y le ha echado una mano. La capitana está dispersa.

Y el postre, no veo a Saúl capacitado para hacerlo solo.

Se masca la tragedia. Cada uno a una cocina.

Tú para allá y tú para acá.

Voy con los arroces. Os dejo.

¿A este caldo no le metemos verdura?

Cebolla. Me gusta meterles más cosas,

que no solo pescado asado. Habría que meter...

Tomatito. -El tomate va luego.

Pero si el caldo tiene tomate,

va cogiendo sabor. Lo podemos poner ahora.

El caldo ya tiene que tener el sabor intenso.

Si seguimos así, os va a costar sacar esos arroces.

Una cosa que te diga. Capitana, muy importante

que estés en todo. Ella está en todo.

Por aquí pasan cosas que no deberían pasar. Al quite.

Vámonos. Echando trozos ahí. Venga.

Si pueden ir más o menos igual y rapidez.

Nos quedan diez minutos. Venga.

Yo pongo y tú gira. Eso es. Venga, venga.

Vamos, Juan, con un poco de nervio, que te falta nervio. ¡Vamos!

¡Silvia! Venga usted aquí. Sí, chef. Voy.

Bibiana, esta ensalada que no se queme.

¡Silvia! ¡Ya voy!

¿Y la cebolla?

-La cebolla está aquí. -Ahí no.

La que tenía en un bol. Si la tenía aquí.

En menos de diez minutos, sale la ensalada.

¿Lo tienes claro? Sí, sí, sí.

Sí, sí. Vamos a empezar a emplatar.

-Tú ve controlando la cocción. -Vale.

-Yo pongo. Tú giras. -Esto bien limpio.

Silvia, el umami de la ensalada. ¿Lo tenemos claro?

Sí. Ya está listo, chef. Voy a verlo.

Oye, mi cebolla cruda, que la tenía aquí, ¿dónde está?

Bibiana, ¿estabas tú encargada de esta reducción?

Eso era mío. Cuélalo y lo dejamos reducir.

Pero con ritmo, Bibiana. Sí, sí.

En cinco minutos, salen las ensaladas.

Y esta salsa es fundamental. Chef, una pregunta.

Dígame. Hago un caminito.

¿Lo puedo hacer con las manos? Sí, sí.

Vale. Más que suficiente. Vale.

Cinco minutos y salen todas las ensaladas.

Pues, Edu, Patri, alguien. -¡Voy!

Vamos, que no llegamos. ¡Chicos, todos aquí tres minutos!

¡Venga, todos ahí! ¡Todos aquí tres minutos!

-¡Patri y Edu, venid! -Esto no lo puedo dejar así.

¿Alguien va a ayudar a Silvia?

Anabel, dale. -¡Voy, voy, voy!

-¡Venid aquí! -¿Qué necesitas?

-Hay que emplatar. -Vale. Tengo esto, Silvia.

Ahora, para la máquina esta. A currar.

Muchas gracias por aceptar nuestra invitación

y bienvenidos a "MasterChef".

Estamos encantados de teneros de comensales,

porque sé que sois expertos conocedores del producto local

y que vais a saber valorar el esfuerzo de nuestros aspirantes.

Nuestra querida María José San Román

no solo nos ha abierto las puertas de su casa,

sino que ha diseñado el maravilloso menú

que degustaréis. Espero que disfrutéis

de la comida y, sobre todo,

(Aplausos) de la experiencia. Gracias.

¡La reducción umami vegetal! -Ya, ya.

Es que no reduce, tío. Yo no puedo hacer más.

Vamos a ver. Seamos inteligentes.

Tenemos las 50 ensaladas.

Mientras, eso va reduciendo y en el último momento,

se puede poner. Sí, señor.

Bueno, María José, qué lujo tenerte con nosotros.

Qué lujo estar en este entorno.

Qué planazo. Estaba deseando venir.

Vamos a ver cómo llevan la ensalada.

Vamos. Perfecto. ¿Cómo lo ves?

Está bien. Os quedan dos minutos

para que salga este plato.

Quiero veros correr. Se emplata en cadena.

Escucha los consejos de María José, que te hacen falta.

Le echas el jugo aunque no esté reducido.

Vamos a ver el postre. Vamos a ver.

Ya está. Esto ya lo tienen.

A ver. Está solo con el postre.

¿Cómo le ves tú solo para 50?

Si tienes que hacer las toñas tú solo...

Está fermentando. Ahora cortaré los bollitos.

Lo puedes hacer luego. Lo importante es tener la crema.

Los postres van a ser lo complicado.

Intentaré sacarlo. No tengo miedo.

Vamos a ver. Esto es el fondo de lo que va a echar el umami.

Está buenísimo. -¿Sí?

Puede estar mejor, pero ya está bueno.

-Échalo aquí. -Te lo echo directamente.

-Con cuidado. Con cuidado. Bien.

Venga. Vamos a ver qué está haciendo este equipo.

Patricia, ¿qué estás haciendo? Estoy con el caldo.

Estamos con las ñoras, con el ajo. Le acabo de echar más agua.

Está muy rico. Menudo pescado tenemos.

Es imposible hacerlo malo.

¡Vamos, equipo! ¿Cómo vamos?

(CORBACHO) ¡Venga, venga! ¡Que ya estamos!

Bueno, María José, ¿cómo lo has visto?

Lo veo complicado. En dos o tres horas, lo hacen.

En dos o tres días, seguro.

Muchas gracias por abrirnos las puertas de tu casa.

Esperamos verte pronto en "MasterChef".

Y si no, volvemos nosotros a Alicante.

Gracias. Vámonos. Muchas gracias.

Pueden salir los platos, eh. -Espérate.

Hay 32. -Ah, vale. Hay que acabarlos.

Capitana, veo unos 30 platos acabados.

Camareros, por favor, adelante.

Silvia, están justos los platos. -Son 51.

Comensales, esperamos que tengáis apetito,

porque vamos a servir ya el entrante.

Es una ensalada de ventresca de atún

con umami vegetal y lechugas braseadas.

A disfrutarlo.

Venga, chicos, tranquilos, eh.

Venga, venga. Sí, chicos. Vamos. Habría que darse cera.

Nos quedan 20 platos. Mucha prisa. ¡Sí, chef!

Estoy acabando el primero.

Capitana, hemos sobrepasado los 55.

Estamos restando tiempo al arroz.

Queda mucho por hacer y se nos meterá el arroz encima.

Los comensales tendrán que esperar. Esperad, chicos.

Estos no están. Eso no va a ser arroz a banda.

Va a ser arroz hecho por una banda, no bien organizada.

Nos hemos metido en un marrón. -Nos hemos metido no.

Es lo que nos ha dicho Silvia. Vamos a hacerlo y sacarlo.

Va a estar muy rico. Venga. Esa es la actitud.

Hay que hacer calamar y gamba. -Venga.

-Hay que hacer lo de la ñora. -Tú vas haciendo la ñora

y yo voy sofriendo los calamares y esto.

Edu, la túrmix está aquí.

-¿El tomate va dentro? -Sí. El tomate después.

Ese tomate se tiene que reducir

y mezclarlo con eso. -Vale, vale, vale.

-Anabel, un poquito de umami. -Todos estos tienen umami.

-Son estos platos los que quedan. -Nos ha llegado.

¿Falta umami por alguno? No. -Podéis sacar estos.

Estos, estos. No estoy controlando el arroz.

-Vete y yo termino esto. -¿Los terminas tú?

Ya están todos, ¿no? -Me queda el último y ya está.

Buenas tardes. ¿Qué tal va la cosa por aquí?

Hola, Eva. Fenomenal. Muy bien.

Os ha tocado ser los primeros en valorarme los platos.

Así que contadme. ¿Qué tal? Está muy bueno.

No le vamos a hacer ningún asco.

Pero si se puede decir algo, es que veo poca uniformidad

en la presentación de los platos. Por ejemplo,

a mí me ha tocado una ración muy buena

y a mi compañero no sé si le tendré que pasar un trozo.

¿Sí? ¿Venían menos en tu plato? Un poco menos.

Pero está muy bueno de sabor.

Lo estoy disfrutando mucho.

La mezcla del atún en su punto.

No es fácil hacerlo en su punto.

Es muy importante. Con la lechuga braseada.

Bueno, muchísimas gracias. Y a seguir disfrutando.

¡Vamos, equipo! ¿Cómo vamos? -Aquí queda poco.

Venga, tío. -Saúl, ¿cómo vas tú?

Está caliente, tío. Es que no se enfría eso.

No está ni fresquito. ¿Sabes? ¡Dios!

A ver. ¿Qué tal por aquí? Estás salteando gambas y calamar.

Vale. ¿Estas gambas qué hacen aquí debajo?

Echa, echa, echa. -Echa, echa. Se trata de echar.

¿Quieres que te pele más gambas? -Sí.

¿Qué falta para el arroz a banda?

¿Necesitáis ayuda? -Dale.

Hay que limpiar calamares y gambas.

¿Dónde están las gambas? -Delante tuya.

-¿Echo más agua o no? -Le falta sal.

Creo que le falta sal. -Voy a poner los platos.

Aspirantes y capitana, en 15 minutos sale el arroz.

¿Oído? (TODOS) Oído, chef.

Capitana, no nos hemos enterado de cómo se hace un arroz a banda.

Tenemos ahí los paelleros para hacerlo.

Ponemos las paellas. Ponemos el aceite.

Echamos ahí la gamba y el calamar. Ahí, en la paellera. No aquí.

Eh... Lo primero, fuego.

Y ya puestas ahí, bien calientes. ¿Tenemos el caldo preparado?

Sí. A ver, el arroz a banda. ¿Quiénes sois los encargados?

Aquí estamos. Hacemos una cosa.

¿Se puede colar y aquí mojamos? Vale.

Venga. Póntelo ahí y ya está.

Vamos a ver. Echad una mano aquí. ¿Aquí hay que echarle el tomate?

Hay que echar dos tomates.

-Voy. -Cuidado. Con mucho cuidado.

-Échalo más para adelante. -Más despacio, más despacio.

Aquí hay que echarle una de pasta y dos de tomate.

Ahí. Ya está.

¿Me dais el tomate, por favor? -¡Va! Un momento.

¡Ojo, quemo! Vale, Silvia, Aquí está.

¿Has puesto una ahí? Vale. Cojo una de aquí, ¿vale?

Sí. -Una a eso. Venga, dadle caña.

Pregunta. ¿Esto lleva aceite y sal ya?

Ya tiene. Ya tiene aceite y sal. Venga.

Compañero, has dejado el postre y te has puesto con la gamba.

Sí. Porque estaba parado. ¿Tienes todo hecho? ¿Voleado?

Está todo ya. Voleado no.

Estoy dejando que fermente. ¿Cómo vas de tiempo?

No tenemos sitio en la mesa,

porque tenemos que emplatar los arroces.

En cuanto quede libre, me pongo con las bolas.

No hay que tener explanadas para emplatar.

Luego te vas a arrepentir.

Lávate bien las manos, porque no quiero que sepa a gamba.

Ponte a volear. Me lo agradecerás. Perdona.

¿Hay que echar primero el arroz y luego el caldo?

-Sí. ¿Tenéis el arroz medido? -No.

Vale. Silvia, ven aquí a organizar esto.

Tú tienes que dirigir. Sí, chef.

¿Crees que podemos estar perdiendo este espacio para trabajar,

que Saúl no se puede poner con los postres?

Tienes razón. Organiza, sincroniza tareas.

Organiza todo bien para que salga a tiempo.

Juan, recogemos platos. Vamos.

Gracias, chef. Recogemos platos.

Le daremos espacio a Saúl para que trabaje.

-¿Dónde va? -Se lo echamos ahí. Échaselo.

Oye, otros 500 para otra paella. -Y aquí, por favor.

Vale, Patri. Mezcla ese.

Patri, un minuto el arroz y le echas el caldo.

No. Al arroz no. Al arroz no.

-Voy a ver. -Sí. Dale, dale.

Venga. Métele fumet. Le arrancamos un hervor

y nos los llevamos al horno. -A ver. Yo tengo esto en marcha.

¿Qué queréis de mí? -Haz bolas con Saúl.

-¿Hay litro y medio? -¿Lleva sal?

No. Está soso. Pero ahora echamos.

-En la paella, no. -En la paella, se le echa sal.

Lo rompemos a hervir y al horno.

Vale. Un poco de caldo por aquí.

A la que arranque a hervir, al horno.

Sí, sí, sí. -O.K. Oído.

Redondita. Que quede bonito.

¡Joder, cómo se pega la mierda de la bola!

Ayúdame un segundo, que se me vuela.

Saúl, toma. Esto para sostener el papel.

Venga. Vamos. Ahí.

¿Tienen que ser redonditas? -Sí. Para que se vea curioso.

50 gramos. -Me voy con el arroz,

porque hay un caos allí.

-Sí. Dale. -Tú no te preocupes.

Colócalas bien. -Cuidado.

-¿Puedes limpiar gambas, Bibi? -Puedo limpiar todo el rato.

-Limpia gambas, porque faltan. -Pero hay muchas gambas.

Pero pela, que hacen falta. Son cinco paellas.

Ven. Sabes que María José San Román

es la reina del azafrán.

¿Habéis echado agua de azafrán al arroz?

No lo sé. Voy a preguntar. Una capitana no lo sabe.

No lo sé. Tienes que supervisar todo.

He estado a demasiadas cosas hoy.

Te voy a decir otra cosa importante.

En cinco minutos, tiene que salir el arroz.

O sea, que entra ahí y organiza como sea

que ese arroz salga lo antes posible.

De acuerdo. Gracias, chef.

Y comprueba el agua de azafrán. Sí.

¡Edu! Caos, desastre.

Dime. -¿Lleva agua de azafrán el arroz?

Que ya está preparada. Lo primero que se echa,

es el agua de azafrán para que el arroz lo coja bien.

¿Tienes el tomate a mano? -El agua de azafrán.

Es lo primero que va. Se tiene que mojar.

Las dos primeras no las habéis mojado.

-Bueno, están aquí. -Tira un poquito.

Un chorrito. Y muévelo. -¿Dónde están mis cucharas?

-En este punto. -Se tiene que echar,

pero cuando echemos el arroz. -Vale.

Le voy a echar un poco a este.

-Ponle aquí. Repósalo. -Voy, voy. Estoy.

Venga. Hay que tener las espardeñas

para cuando salga este arroz. -Estoy con ellas.

Esto es para 50 platos, ¿no?

¿Y Bibi qué hace, que no hace bolas contigo?

No sé. Me he perdido. No sé qué estáis haciendo.

Arroz no hay. ¿Quién trae el arroz?

Falta arroz para las paellas.

Todos con el arroz a banda.

-¿Quién me escucha lo del arroz? -Aquí hay arroz.

Pero será de ellos, del otro. -¡Esa déjamela, Bibi!

Bibi, déjala, que la tengo ahí. -Pero si es medio kilo de arroz.

¡Ya, coño! Pero tienes aquí más. Déjame esa.

Coge tú otra. Esa la tengo yo preparada. Ahí está.

Nada. Es que es todo el rato tocando los cojones.

-Que ya va. -Todo el rato tocando los cojones.

La tengo preparada. Aquí hay más.

-¡Que vale! Vale, vale. -¡No, hombre!

Aquí lo tenemos todo a mano.

Yo no he parado de currar desde que estoy aquí.

Y los demás nos tocamos las narices.

Pues eso. Simplemente, voy a coger un cazo.

Pero lo tengo preparado para ahora.

(ANABEL) Entro a saco. Me dice Bibi algo

y hago yo: ¡Ah! Entro siempre. Es un clásico.

Venga, Bibiana. Tranquilidad, tranquilidad.

-¿Tiramos o qué? -Sí. Lo lleva todo.

A la que se marque, caldo. -Chicos.

Silvia, no tenemos ningún arroz fuera. ¿Lo sabes?

Sí. El arroz a banda tendría que salir

y no está saliendo. Llevamos 14 minutos de retraso.

¿Vale? No sé si es mucho o poco.

Capitana, ¿tenemos los platos para emplatar?

Los he hecho retirar. Voy a ponerlos.

Bibiana, ¿por qué seguimos pelando gambas?

¿Cuántas paellas nos quedan?

Porque me han dicho que siga pelando.

No nos hacen falta más gambas. Vamos con otra cosa, ¿vale?

Anabel, ¿te gusta ese caldo?

Está soso, pero lo salaré cuando lo eche en la olla.

Échale sal ya y ya está. Mejor en la olla.

Lo controlo mejor. Perfecto. Donde lo hagas mejor.

Este arroz tiene que salir de diez, porque tendréis más tiempo.

Al ir con retraso ese, este tiene que salir de lujo.

Ya no quiero: "Es que yo creía..."

No. Tiene que ser un diez.

José, tendríais que retomar vuestro arroz.

Rapidez, que no llegamos. Tenemos a la gente esperando.

Voy a contarles chistes.

-Oye, acordaos de las espardeñas.

-Sí, sí. -Están salteadas.

-¿Qué tal ahí? -Muy bien.

¿Sí?

En un minuto, sale el arroz. Buenísimo.

Agua de azafrán. Agua de azafrán, por favor.

Cuidado. Píntalo bien todo. Ahí. Venga.

-¿Necesitas mucho espacio, Saúl? -No.

Estoy batiendo huevos. -Para untar y el azúcar.

Y la canela. -Así ya está hecho.

Batiendo huevos con cuchara. ¿Qué te parece?

-¿Qué te falta, Saúl? -Ya está. Que salga el helado.

No sé qué está pasando. No se enfría, tía.

Joder, macho. Me está desesperando.

Aquí estoy lista para emplatar como una loca, ¿vale?

Chicos, vamos con la primera.

-Cuidado, con el arroz. -¿Dónde la quieres?

Aquí. Listo. Voy a emplatar.

¿A qué os ayudo por aquí? Estoy libre.

-Venga, a cortar espardeñas. -Ponte a cortar.

-Venga. -Espérate. Que echo esta.

Échame esta y me llevo para emplatar.

Mira. Las pillas. Las tienes que cortar por la mitad.

¿Qué tal, Silvia? ¿Cómo va ese arroz?

Puedes moverlo todo. Vale.

Como hacen aquí. Venga, movamos, movamos.

Y así toda la temperatura es la misma.

¿Lo has probado? Sí. Está rico.

Le falta un pelín, pero se acabará de hacer ahora.

Está bien, eh. -Está muy rico el arroz.

Está bueno. Para ser nosotros...

Para haberlo hecho vosotros, está bastante decente.

Sí que noto un exceso de grasa.

¿Las espardeñas las tenemos? La tengo aquí.

Juan las tiene. Juan, ve poniendo.

Esto lo que llevaba, era... ¿Cómo se llama esto

que se mezcla el aceite con el ajo?

Que no me sale el nombre. Alioli.

¡Alioli! ¿Dónde está el alioli?

Voy a empezar yo con él ahora. ¿Cómo?

Que voy a empezar con él. ¿Ahora?

Si ya vamos 15 o 20 minutos tarde emplatando

y, encima, no tenemos alioli, esto es un desastre, señores.

Podemos hacer una cosa. Esperamos al alioli

y sacamos el arroz muy frío

y que no valga. O sale uno sin alioli.

O sale sin alioli. ¿Qué decidimos?

La cantidad era tan mínima de alioli, que...

Crees que es insignificante. No insignificante.

Sino que el arroz está tan rico... Que no necesita alioli.

Nos cargamos el plato de María José.

¡No, no! No es eso, chef.

¿Qué es, entonces? ¡Madre mía!

¿Habéis hecho muchas veces alioli? Bueno...

¿Lo haces con el ajo crudo? No, pero no nos da tiempo.

Es que se escalda un poco en agua, así pierde el saborazo.

Eso va a ser un chasquido de mucho cuidado.

Pero venga, prueba. Haz. Pero, vamos, no vamos a llegar.

Con tanto retraso aquí... ¡Madre mía!

Silvia, ¿podemos ir sacando platos?

Sí. Marchando los platos.

Camareros, vamos a sacar el arroz. Ojo, que quema, eh.

A continuación, los camareros servirán arroz a banda de caldero

con espardeñas y alioli.

No os imagináis el esfuerzo que han hecho los celebrities

para clavar el punto del arroz.

Quizás, por eso llega con retraso.

Espero que tengáis paciencia y que esté rico. Buen provecho.

(Aplausos)

A ver, la señorita alioli. ¿Cómo está?

¿Cómo está, miss alioli? Está muy muy fuerte.

¡Madre mía! Ponemos poco para dar un punto.

Hoy no te voy a besar. Me lo vas a agradecer. Prueba.

Ya lo he probado. ¡Madre mía!

Sabe a ajo que tira para atrás. No me dio tiempo a escaldarlo.

Capitana, ¿tú pondrías esto? A ver.

No me beses, por favor te lo pido.

Hay mucho ajo. Te he dicho que el ajo crudo

no se echa en un alioli. Son ajos que se hierven en caldo.

Coge un diente de ajo solo. Quítale el germen.

¿Sabes lo que es? En el interior. Prueba a ver,

a ver si sale más suave. Toma, cariño.

¡Venga! ¿Cómo vamos aquí? Nos faltan diez.

¿Diez? Venga, vamos con ello. Qué pena que ahora

que va a salir el arroz más rico

no lo van a disfrutar los comensales.

Hola. Buenas tardes. ¿Cómo va la cosa por aquí?

Muy bien. Lo primero, pediros disculpas

porque, al final, han sido 20 los minutos

que ha tardado en salir el arroz.

Y, además, vuestros platos no llevaban alioli. ¿Me equivoco?

No llevan alioli. He estado mirando al camarero

y digo: ¡Ay, esos no llevan! Está muy bueno, igualmente.

Falta alioli, pero está sabroso y muy bueno.

Bueno. ¿Por ahí ha gustado? Muy rico.

Es cierto que falta el alioli.

Sí. Pero yo entiendo que el alioli

no es necesario cuando está tan exquisito el arroz.

Eso es lo que yo quiero.

Que me digáis que está todo riquísimo.

Muchas gracias. A usted.

¿Cómo vas, miss alioli? Este está mejor.

¿Está mejor? Ahora quizás le falta ajo.

No. Pero está suave. ¿Sabes lo que tienes que hacer?

Sé inteligente. Échale un poco de la otra y ya está. Venga.

Ya, ya. Claro. Eso es lo que queréis todas, besarme.

¿Qué te parece? ¿Qué te parece?

Un poquito más de sal. Anabel, esto sale en 15 minutos.

No te duermas. Patricia, por favor.

A ver si por lo menos sale uno con alioli.

¿Sabéis cuántos van de platos? -Quedan cuatro.

-Tengo alioli, chicos. -Ya no.

-Sí. Ya sí. -Pero no lo pongas aquí.

Tráete una cuchara. Vale.

Y ahora es el momento de aplaudir todos,

que sale un plato con alioli.

(Aplausos) ¡Bravo!

Más vale tarde que nunca. Valió la pena.

(CANTA) #Valió la pena estar contigo, amor.#

Venga. Vamos a por el siguiente.

¿Cómo lo encuentras, Emi? -Me encanta el sabor.

Le noto un pelín que falta un poquito de azafrán.

Estando aquí en casa de María José, que es la reina del azafrán.

Sin embargo, el alioli lo encuentro buenísimo.

¿Sabemos la forma de proceder cuando hacemos un arroz

en olla a presión? Bájalo.

Al mínimo. Diez minutos a partir de ahora.

¿Cómo calculamos los diez minutos? Tienes un reloj.

No. Es escaso todo, hijo. Es un reloj, eh.

Y diez minutos. Vale. Diez.

Cuando suene el horno, sacamos la primera olla.

¿No tiene reloj el horno? Vale. A ver. ¿Está hirviendo?

¡Ay! Menos mal que has venido.

El otro lo he hecho bien. -Anabel, ¿le has puesto el arroz?

Le he puesto el arroz. Te lo digo fácil.

¿Ves la cebolla esta? No se ha dorado. No se ha hecho.

El caldo sí parece intenso

y por ahí nos podríamos salvar. Echo la cebolla.

Echo el caldo. Arranco a hervir. Echo el arroz.

Echo el arroz. A la que aquí huelas a tostadito,

ya la puedes quitar. Silvia. Sí, chef.

Este arroz necesitaría tener toda la mise en place,

toda la preparación ya hecha. Patri está cortando cebolla.

Pongo las cinco ollas y hago una sola cocción.

Vale. Esta lleva cuatro minutos.

Esta no sé cuánto. Ya no la controla nadie esta.

Este, ya veremos qué pasa.

El último será echar una moneda al aire.

¿Te veo saturada o me lo parece a mí?

No, no. Estoy como loca. No te puedes imaginar

lo que está siendo este cocinado.

Es muy exigente, es muy preciso y...

Uno tiene que asumir, cuando empieza la prueba,

de decir: "Va a ser duro".

Te has bloqueado y llevas un rato así.

Respira, te relajas. Y va a ser duro.

No pasa nada, niña. No pasa nada.

(LLORA) Joder. No, no. Está jodidilla.

Llevas un rato aguantando la presión como puedes.

Está saturadita. Tranquila, cariño.

-La inmunidad. -Tranquila. Dámela a mí.

Y eso que va con la inmunidad. Llevas un cocinado muy duro.

He visto que ibas recibiendo bofetada y bofetada.

Te ibas callando y te vas metiendo

y te vas transformando en esto, en una olla a presión.

Ahora te he dado en el pitorro y has hecho ¡pi! ¿No?

Vale. Que no haya presión.

Lo que hay que organizar y meter caña ahí ahora.

(SILVIA) He perdido las riendas del cocinado. Estoy en el caos.

Es que ya no puedo más.

¿Y tú qué has hecho? Lo que haces siempre.

Currar mucho y no fijarte en lo que hacen los demás.

Y tú eres la que manda. Eres básica.

Esa función de gestión es muy importante.

Hoy hacía falta mucha mano de obra.

No hace falta nada, tía.

Venga, ya. Vengo con esto para emplatarlo.

Esto está listo. Es la mise en place del arroz.

Suena el horno. Diez minutos.

Quito esta. -¿Estás seguro?

¿Ya han pasado diez minutos? ¿Ha sonado?

Paro la inducción. ¿Y qué hago? Libero la presión.

Esto es muy sencillo.

Cuando el pitorro rojo baja, ya no hay presión.

Ya bajó. -A ver, por Dios, qué ha pasado.

Muy seguro, ¿vale? Es un meloso caldoso.

A ver. No se ha agarrado. Le sobra caldo.

Pero está hecho, parece. El problema principal que veo,

es esa cebolla que te he dicho. Hay que dorarla muy bien.

No sé si recordáis el colorazo que tenía el otro arroz.

Claro que me acuerdo. Aquí nos falta tostado.

El color es flojo. La cocción es... pasada.

Yo os digo una cosa. Nos da tiempo a marchar un cuarto.

Un tercero. Sí. Un cuarto. Que sustituiría a este.

¡Oh!

Es que no se enfría esto, tío.

¡Dios! ¿Qué tal, Saúl? ¿Cómo lo llevas?

Bueno, preocupado porque veo que no se está haciendo el helado.

¿Cómo has echado el líquido dentro de la máquina?

Estaba templadito tirando a caliente.

¿Quiere nitrógeno? Si es la única solución,

quiero nitrógeno. Bien. Lo voy a pedir.

Vale. Cuidado con esto, eh.

Venga, dale aquí rock and roll. Venga.

Cuando buscamos dorado,

no hay que tocar. Vale.

La reparto bien. Así tengo más superficie de dorado.

A ver, Saúl. Mira lo que te traigo.

Méteme esto en el hielo. Intentar bajar temperatura.

Metemos aquí el helado para que baje la temperatura.

Con esto no conseguiremos la textura que queremos.

A última hora, echarás el nitrógeno y con una varilla le das

para que se quede con la consistencia perfecta.

Lo que puedas adelantar de bajar la temperatura

con hielo, lo tienes hecho.

Vale. Perfecto. Lo intentamos.

Venga. Esto lo echo aquí.

Vamos a hacer la cuarta olla.

Con eso vamos a meterle. Ya le puedes meter.

¿Te lo echo? -Sí, sí. Para adentro.

Echádselo a Anabel, que ella controla.

-¿Habéis echado cebolla negra? -Sí.

-Ahora, caldito, ¿no? -Ahora, caldito.

-Vale. ¿Todo? -Sí. Espera. Sí. Los dos litros.

¡Venga, va! ¡A servir! -¡Venga! ¡Servid!

Patri, te tienes que poner entre Edu y yo.

Te lo daré a ti. Tú le echas la cebolla.

¿Alguien puede poner arroz con una cuchara?

-Yo, si me la dais. -Ve a buscar una.

¡Una cuchara, por favor!

-No. Vete a buscar por allí, Bibi. -No hay.

-Sí hay. Ahí estoy viendo cucharas. -¿Cómo vas, Edu?

Bien. Van saliendo. Necesito campanas.

Toma. Ahí tienes. Equipo, ¿cómo vamos

con este arroz blanco?

Rico. ¿No era un arroz negro

el que presentó María José? No.

María José me ha dicho que estaba bien.

Ah. No le vamos a llevar la contraria.

¡Jordi, por favor! Te diré una cosa.

He estado pendiente del arroz a banda

y tenía un gustazo de la leche.

Te he visto dándoles la masterclass.

Te he visto como el doctor Mabuse:

"Tenéis que hacer..." ¿Para sacar un arroz blanco?

O sea, ni la Virgen de la Caridad te ampara a ti.

Estás gafado, tío. Este es un plato técnico,

que lo han hecho a su bola. Por eso ha salido mal.

Si te has tirado una hora. Yo no he dicho nada.

Esto está mal. ¿Qué hacemos? Jordi, aquí te dejo.

Silvia, en dos minutos, sale otro arroz.

Perfecto, perfecto. Capitana.

¿Sí? ¿Eres consciente seguro

que el último arroz estará mejor?

Mejor, sí. Pero mucho mejor.

Si le hemos añadido la cebolla sofrita.

La chalota negra, la cebolla...

Esperemos al último arroz.

Que 20 personas coman un arroz un poco más interesante.

Detenemos un poquito la salida.

Esto para el que viene. Esa es una de esas decisiones

que tú deberías haber visto. ¿Vale?

Que te vas a quemar, loca. -Por poco me quedo ciega.

¿Qué pasa aquí? -Que no congela.

-¿No congela esto? -Voy a hacerlo con eso y nitrógeno.

Vamos a intentarlo con nitrógeno. -¿Y la masa?

-La masa está aquí. -Ha sonado el horno.

(ANABEL) ¿Ya?

Hemos terminado el arroz, ¿no?

Sí. Huele mejor.

(BIBI) Huele muy bien, eh.

Bueno. Bueno, bueno.

Tiene muy buena pinta, eh.

Tampoco es un color espeluznantemente negro.

Este arroz ya tiene un color

que no es un arrocito malito. Al lío. A emplatar.

Venga, vamos.

Chicos, emplatadme esto. Va.

Emplatamos lo que falta muy rápido.

Vamos con mucho retraso. Venga, chicos. Vamos.

-¡Ay! -Perdona, Bibi.

No te preocupes. Achichárrame. ¡Ay!

Seguimos ahora con el mismo ingrediente estrella,

pero con un sabor completamente distinto.

Os vamos a servir un arroz meloso de morena

ahumado con escalonia negra y cebollas.

Buenas tardes. Me han dicho que aquí

están el Presidente de la Diputación

y el Alcalde de Alicante. Sí.

Lo primero, muchísimas gracias

porque volver a Alicante es un placer.

Desde luego, expertos en arroces.

Bueno, Alicante es la ciudad del arroz.

Sí. Y la provincia...

Más de 300 arroces distintos.

El resultado del arroz, ¿qué tal?

La morena es un pescado de sabor fuerte.

Esperaba un arroz contundente, con sabor a mar.

¿Y no? Eh... No.

Presidente, ¿qué pensamiento tiene usted?

Este es un arroz que, bueno,

más que arroz, podría ser un risotto.

Y... bueno, novedad, porque con escalonia negra

no lo habíamos probado. Eso no es mérito de los aspirantes.

Es mérito de María José, que ha diseñado el menú.

Muchísimas gracias, presidente, alcalde.

Volveremos a Alicante. Os esperamos.

Siempre. Gracias. Hasta ahora.

¿Estáis de vacaciones en Alicante todos?

¿Y la toña? La toña está fermentando.

¿Cómo lo has voleado? Pues dándole forma.

¿Y qué le has metido? Harina.

¿Cuánta harina? Se me quedaba pegaba en las manos.

Demasiada. ¿Y el aceite para qué sirve?

Cuando tiene demasiada harina, para que no coja peso la masa

y que no se caiga al fermentar,

hay que echar un poco de aceite.

Te untas las manos. Déjame ver cómo está.

Es la primera que he puesto. No ha subido.

¡Madre mía! Esto no tiene nada de toña.

(SILVIA) En el postre hay un problema.

No sé qué falla, pero Saúl

no avanza con el postre. Vamos a morir con el postre.

Organizaos. Cucharas soperas limpias, boles, las varillas,

papel de cocina y todo limpio. Oído.

Pero hay que pintarlas con huevo.

Pintarlo con huevo y azúcar glass.

No se pueden poner diez a pintar porque es un estropicio.

Una que pinte, la otra que lave y la otra que baile.

Ponle azúcar y pongo canela.

-Aquella al horno. -¿Has puesto azúcar?

Pero así no me gusta. Necesito un colador.

¿Estamos ya con la toña? Sí. Toma. Acaba esa.

Id sacando otra fuente y al horno. Vamos.

Sabéis que la toña necesita 18 minutos de horno.

Y quedan 15 para emplatar. Ya vamos mal.

¿La canela? -Estoy yo con la canela.

Organización. ¡El huevo!

Vamos allá. ¿Cuánto de horno?

-18. -Vale. Mételas.

Bien, Corbachito. Ahí está.

Un ingrediente nuevo: nitrógeno.

Una varilla limpia. Se pone aquí la masa de helado.

Vas dándole. Que entre aire con la varilla.

Y, al mismo tiempo, alguien que te eche el nitrógeno.

Se incorpora el nitrógeno que se evapora y enfría la masa.

Cuando tenga una textura dura, empezamos a volear.

Aquí os dejo la varilla, aquí os dejo vuestro bol.

Aquí está la jarrita del nitrógeno.

Pensad, que sois muchos. Adiós. Ve echando.

Muy poco, eh. -Ya, ya.

Échale ahí más.

Bate como si no hubiera un mañana.

Venga. Dale ahí al brazo. Te harás un brazaco.

A ver. Aquí, el maestro, el científico loco.

Échame toda la base del helado aquí.

Todo. Todo, todo.

Ya está. Ahora, el nitrógeno.

Echa el nitro a lo loco. ¿A lo loco?

Como una loca. Un poquito.

Bajamos la temperatura rápido.

Estamos reproduciendo lo mismo que hace la mantecadora.

Baja la temperatura y va mantecando.

Ahora, lo primero que hacemos, es enfriarlo. ¿Vale?

Cuando lo tengamos frío, ahí echaremos el nitro poco a poco.

Tenemos aquí una cremosidad ya.

Ahora es cuando vamos a rematarlo.

Rascar, rascar, rascar. Voy a ver las toñas.

Ahora vengo. Voy a ver las toñas, chef.

¿Cómo vamos con las toñas? Ni tan mal.

A ver. ¿La abrimos?

Sí. Está un poquito cruda.

Le falta un pelín de cocción y fermentación.

Ya, ya. Pero, bueno, dentro de lo malo,

ha mejorado. Lo menos malo. Vale.

Más nitro. Y nos queda aquí cero.

Huy, perdona. ¡Eh! No te pases. No te calientes.

Mira cómo salta. Congela. ¿Sabéis lo único que está

a una temperatura similar? Neptuno.

Menos 198 grados. Neptuno me gusta a mí.

Nos falta, nada, cero y que se quede duro.

Venga. Vas añadiendo hasta que esté durito durito.

¡Venga, que tú eres olímpico! ¡Vamos, Saúl!

Lo que vais a hacer es ir sacando las que están...

Más tostadas. Las que están doradas.

Sí. -Más doraditas.

Para que se puedan emplatar.

Está mazacote.

Está mazacote porque no ha fermentado.

¿Lo queremos poner en el plato? Sí.

Vale. Yo lo que haría es romperlo un poco,

poner 2 o 3 trocitos y la quenelle como postre

y esto como guarnición.

Como galleta del helado. Porque si pones mucho

de este mazacote la gente no lo va a encontrar bueno.

Si pones poquito y está doradito...

Mejor doradito. Muy bien, chef. Dadle caña.

¿Qué te parece, Jordi?

A ver. Mira a ver.

Esto tiene que estar lo más llano posible.

Vale. Vale. El gesto es este.

Pap..

Vale, redondearlo por arriba y por abajo.

¿Vale? Perfecto.

Yo iría montando otra, ¿eh? Silvia, tú estás aquí

para dar órdenes. Ahora mismo hay gente parada.

Que sí, que sí.

Sí, vamos a proponer el emplatado.

Quiero oírte hablar. Un jefe de cocina está al cargo.

Chicos, vamos a hacer esto. Tres aquí poniendo esto.

Haced una bola de helado. Aquí la bolita, fenomenal.

En cuanto el helado esté hecho se van haciendo las quenelle.

A ver, ¿puedo?

Poneros allí todos a romper trocitos de pan.

Venga, va. -Mantenerlo en el plato.

Enseña uno. Dale una bola.

En 5 minutos sale el postre esté como esté.

Mirad, una cosa así.

Para que todos sepáis el emplatado.

Por si alguien tiene que emplatar.

No, todos vamos a emplatar.

Rompemos esto, la bola encima y una menta.

Venirse, venirse, Juan.

Voy. Bibi, si te cansas dímelo. -Y aprovecha lo tostadito.

Se aprovecha esto, lo tostado.

Lo de dentro no, que está crudo.

¡Juan, un poco aquí! -Voy.

Voy a cambiar con Bibiana que está reventada.

Dame. -Coge varilla.

Juanito, pero si has venido. Cómo que si he venido.

Yo no te he visto mucho por aquí.

Cómo que no, he estado en todos lados.

Venga, te voy a echar caña.

Sólo tienes que batir. Vale.

Venga, Juanito, vámonos. Estás batiendo lento.

Va, dale fuerte ahí.

¡Capitana! ¿Sí?

Rematemos aquí, vamos lentos con los platos, ¿eh?

Señores, no tenemos que relajarnos hasta el final.

Tenemos que acabar, hay que cambiar la marcha

y correr un poco más. Venga.

¡Ah! El último esfuerzo.

No puedo más. Ah... ¡helado!

Listo, ¿no?

¡Capitana! ¿Sí?

Alguien debería hacer quenelle ya.

Me pongo ya. Vámonos, quenelles.

Quenelles. Se me derrite el helado.

Me voy. Camareros, por favor,

podéis empezar a sacar platos según le pongan el helado

y el toque de limón.

Sale. -Voy, voy.

Vamos, vamos. Otro, otro, otro.

Estos dos. Va, salen.

Bibiana, trae más limón cuando puedas.

Aquí hay más helado. Cambio de helado.

Okey, vamos allá. Pim, pam, pum.

Vale, salen estos dos.

Vale, salen. -Ya está, chicos, parad.

Parad el limón. -Ya está, ya está.

Parad el limón. -Ya está de limón.

Venga, a limpiar, chicos.

Tal y como ha ido el cocinado, y antes del veredicto,

no me voy a salvar ni yo

que llevo el delantal de la inmunidad.

Esto me ha venido grande y llevo a todo mi equipo,

a mi pesar yo creo que a todos a la prueba de eliminación.

Llega el momento de ponerle el toque dulce a este menú:

una toña alicantina con helado de aceite y miel.

Y si alguno de vosotros está lleno que me avise, ¿eh?

Que yo estoy deseando probarla.

Hola, buenas tardes, Geni y José.

José, tenía muchísimas ganas de conocerte.

Igualmente. Eres el responsable

de las vajillas de los restaurantes

más importantes de este país.

Bueno, somos fabricantes de ideas.

Y bueno, el tema de la vajilla es algo que ha surgido

como de medio casualidad y en tres años

nos hemos posicionado a lo bestia.

De todos modos me gustaría antes de hablar con Geni

qué tal ese postre.

El helado yo lo he encontrado fantástico, buenísimo.

He tenido la suerte de probarlo

alguna vez el original, algo mejor.

Pero, oye, yo valoro muchísimo no sólo el plato del postre

sino el resto que hemos tomado. Estoy gratamente sorprendido.

Bueno, pero la nota quiero que la ponga

la experta en este menú. Porque claro, Geni,

nadie como tú conoce el menú de M“ José,

porque es tu madre. Sí, sí.

A ver, cuéntame, aciertos y errores.

Error, el más grande, el azafrán.

Mi madre debe estar bastante cabreada

porque creo que no lo han puesto,

por lo menos en el arroz que yo he tomado.

El a banda ha salido de dos maneras distintas.

El mío estaba aceitoso y el de Miguel Ángel

estaba un poquito duro y salado.

Y el de Morena estaba un poco pasado.

Nos hemos dejado el primer plato, el entrante.

También estaba bastante bien. Había trozos muy grandes

y otros más pequeños y las cocciones variaban.

Pero ha estado bastante bien. A mí me ha gustado.

Era el primero había hambre. Sí, puede ser.

Y cuéntame esta toña qué tal. No estaba bien la toña.

Andando. La toña no.

Pero el helado sí que estaba bastante bien.

En general, lo hemos comentado, no ha estado nada mal.

Venga, chicos, que hemos currado.

Es la primera vez que vamos todos juntos.

Vamos a celebrarlo, ¿no?

Igual voy yo a la prueba de eliminación.

(TODOS) ¡Ese equipo, ese equipo! ¡Eh, eh!

¡Ese equipo, ese equipo! ¡Eh, eh!

¡Ese equipo, ese equipo! ¡Eh, eh!

Comensales, la comida ha terminado.

Para nosotros siempre es un placer estar en Alicante.

Porque siempre que venimos nos tratáis

estupendamente bien. Así que amenazamos con volver.

Muchísimas gracias y hasta siempre.

(Aplausos)

Aspirantes, ya sabéis que cada semana

el jurado os exige un poco más.

Pero en esta ocasión el nivel yo creo que ha subido

de golpe unos cuantos escalones.

Enfrentaros a un menú de un chef

con estrella Michelin es todo un desafío.

Todos somos conscientes de que ha habido errores.

Pero yo me quedo con lo importante.

Habéis demostrado mucha valentía.

Y yo creo que eso se merece un aplauso, ¿no?

¡Bravo! No, que nos aplaudan ellos.

Gracias. Huy, qué poco ha aplaudido Pepe.

Silvia, el delantal dorado te asegura la permanencia

una semana más en las cocinas de "MasterChef".

Pero imagino que aún así

los jueces querrán valorar tu trabajo.

Silvia, supongo que estarás de acuerdo conmigo

que hoy la presión te ha podido.

De hecho tus lágrimas en cocina me dicen que opinas

lo mimos que yo. ¿No es así? Totalmente de acuerdo, chef.

Reconozco que te enfrentabas a un reto muy complicado:

siete aspirantes a tu cargo,

un menú de cuatro platos y una estrella Michelin.

Pero es cierto que la capitanía te ha quedado grande.

(SUSPIRA)

Ganas y sentido de la responsabilidad te sobran.

Pero la presión y los nervios te han superado.

Por eso, Silvia, vas a eliminación.

¿Eh? -Totalmente de acuerdo.

No podrás ser expulsada, pero queremos que esa prueba

te sirva para volver a recuperar la templanza

que otras veces has demostrado ante la tensión.

Lo que aparentaba ser

una jornada de exteriores tranquila

ha acabado siendo para mí el Infierno.

Aspirantes, hoy me esperaba

un poquito más de todos vosotros.

Tres acompañaréis a Silvia en la prueba de eliminación.

Bibiana, sé que le pones ganas e ilusión,

pero te cuesta cocinar con profesionalidad.

Te falta rigor a la hora de ejecutar los pasos.

Las setas las has echado sin hidratar,

el umami apenas tenía champiñones.

Eres demasiado anárquica,

incapaz de asumir las órdenes de tu capitán.

Yo no lo creo.

Quiero decirte, yo tengo que acatar las órdenes.

Pero creo que hoy he trabajado más que ningún otro día.

Te corrijo: las asumes,

pero a los dos minutos te dispersas.

Fíjate, es que no estoy de acuerdo.

Anabel, ¿con quién estás más de acuerdo,

conmigo o con Bibiana?

Yo estoy más de acuerdo con Jordi.

Las acatas, pero como que lo dejas a medias

y te vas a otra cosa.

A no ser que tengas una labor como más mecánica,

más de trocear o pelar. -¡Anda, mujer, tú estás loca!

Bueno, pues eso es, amigos.

Silvia, ¿tú como capitana estás de acuerdo?

No, estoy de acuerdo con lo que dices tú, chef.

Gracias. Le he pedido que echara

champiñones y no ha echado. -Sí le he echado.

Pero muy pocos, Bibiana.

No estoy de acuerdo con ella tampoco.

Lo vamos a hacer más fácil.

¿Alguno está de acuerdo con Bibiana?

No, pero no me importa no estar de acuerdo con ellos,

si yo tampoco estoy de acuerdo. Bibiana, sólo te pido una cosa,

si el 100% de tus compañeros y del jurado opina algo.

Creo que estáis equivocados todos, sinceramente.

Bibiana, está claro que vas por libre.

Y esto te lleva a la eliminación.

Bueno, no me importa ir a la eliminación,

pero no estoy de acuerdo.

Patricia, Edu, os habéis encargado del arroz a banda

y habéis compartido cada una de las tareas.

Y puestos a compartir

también habéis compartido todos los errores.

Se os ha olvidado el agua de azafrán,

lo habéis echado tarde, las paelleras no iban a la vez.

En fin, no había uniformidad ni criterio

a la hora de hacer ese arroz a banda.

La suerte es que a pesar de todo

habéis sabido reaccionar, habéis corregido los errores

y habéis conseguido un arroz a banda

bastante rico de sabor y con un buen punto de cocción.

Por eso los dos os salváis de la eliminación.

Bien. -Bien.

Buena. -Ahí, ahí.

Y en tu caso concreto, Patricia, quiero felicitarte

porque has mostrado mucha seguridad y ganas de luchar.

La actitud tuya hoy nos ha encantado.

Así que felicidades, Patricia. Gracias, Pepe.

(Aplausos)

Anabel, tenías a Corbacho como socio con el arroz meloso.

Pero en cuanto la ensalada ha necesitado refuerzos

te has quedado sola ante el peligro.

Y aunque te has esforzado has cometido errores.

Eso sí, Anabel, has sabido reconducir la mayoría de ellos.

La última ración de arroz meloso

estaba en su punto, estaba perfecto.

Y por todo eso no vas a la prueba de eliminación.

¡Olé! -Gracias, chef.

¡Olé! -Yo no lo puedo entender, Mari.

No estás de acuerdo con nadie, Bibiana.

Yo para nada. Estáis completamente locos.

Estamos diciendo cosas disparatadas.

Pero completamente, absolutamente.

Yo el plato que tenía que haber hecho es el atún.

He estado en los demás, pero no tenía por qué.

No, sí tienes por qué, porque estamos todos a una.

¿Y dónde estabas tú a una, si tú no has frito el pescado?

Pero qué valor, si he hecho las bolas con ese...

¡Anda, mujer... un loca! ¡Nada, ni caso!

Mira, la verdad te lo digo, todo el rato me ningunea.

Tengo mucha presión todos los días.

Porque yo vivo en un estado de presión permanente.

Yo soy una olla exprés.

Cualquier día la que explota soy yo.

Saúl, reconozco que es muy complicado

que una sola persona sea capaz de sacar adelante

50 toñas con 50 quenelles de aceite y miel.

Pero tampoco has pedido ayuda.

La consecuencia es que el postre

ha salido tarde y mal. Y mal.

Lo siento, Saúl, pero esta semana

tienes que ir a la prueba de eliminación.

Lo asumo.

No pasa nada.

Juan, José, sólo uno de vosotros

irá a la prueba de eliminación.

Y ese aspirante es...

Huy, huy, huy, qué nervios.

Juan.

Vamos a ver, ¿tú estás de acuerdo?

Pero dilo. -Venga, joder, tío.

Has currado bien, tío. Has currado bien.

Juan, entiendo que no te lo esperabas.

No, la verdad es que no.

Porque creo que el plato que me tocaba a mí

salió a tiempo con la ayuda de todos,

pero he intentado ayudar en todos los platos.

Que no pasa nada, que vamos, pero que no estamos de acuerdo.

Venga, tranquilo, tío. -Estoy cansado.

Ahora a hacer un buen plato, ya está.

Lo harás de puta madre y pasarás.

Te sientes un poco frustrado porque lo has dado todo

y estás trabajando sin parar.

Y ya está, te toca ir a la prueba de eliminación.

Pero no es por ir a la prueba de eliminación, no me importa,

sino porque no creo que me lo merezca.

Juan, has sido justo lo que no queríamos,

un aspirante remolque.

De lo único que te has encargado

es de cortar la ventresca.

Y encima has necesitado ayuda de José.

Pero es que además cuando ha salido la ensalada

te has quitado de en medio.

Hoy había muchas responsabilidades,

hoy había que echarle mucha garra.

Y a ti no te hemos visto, has pasado desapercibido.

A eso se le llama aspirante remolque.

vale.

José, es verdad que tú hoy

no has asumido ninguna tarea concreta.

Ha corrido de una lado para otro apagando fuegos.

Por eso te he dicho que eras Pepe Bombero.

Has ayudado a Juan con la ventresca,

a Patricia con el arroz a banda...

y así con todas las tareas y todos tus compañeros.

Tu ayuda era justamente lo que el grupo necesitaba.

Por eso te damos la enhorabuena.

Y por supuesto te libras de la prueba de eliminación.

Gracias.

Me gusta mucho que los chefs hayan dicho

que he estado ahí apoyando donde más se necesitaba.

Me sabe mal por los compañeros

que van a eliminación, pero por una vez...

me alegro de estar en la galería

en la siguiente prueba.

Aspirantes, hoy el mejor de la prueba podrá donar

4.000 euros a la ONG que decida.

Por su entrega, fortaleza, ganas y constancia...

Patricia.

¡Huy, hala!

Yo hubiera dicho José. ¡Olé mi niña!

Estoy emocionada, porque además ganas con un arroz

no me puede hacer más ilusión.

O sea, como valenciana que soy

y cocinando un arroz a banda que además me chifla.

Estoy fascinada, me encanta. Muy muy muy feliz.

Patricia, es que te hemos visto evolucionar,

que es lo que nos gusta. Gracias.

Estoy muy contenta.

¡Buah! ¿Cuál es la ONG que tú eliges?

Pues esos 4.000 euros van para la Fundación

Uno entre cien mil que lucha contra la leucemia infantil.

La leucemia me ha tocado muy de cerca en mi familia

y me siento especialmente sensibilizada

con esa enfermedad.

¡Y que estoy muy contenta! ¡Y ya está, hombre!

Y sintiéndolo mucho, Saúl, Juan, Bibiana y Silvia

os vais a tener que enfrentar a la prueba de eliminación.

Os espero en plató.

¿Tú te crees?

Venga, Bibiana, vamos.

Pero si yo no estoy floja, yo lo que creo que está locos.

Estos romanos...

¿Tú te crees?

Bueno, Juan, no pasa nada. -Me da mucha penita

por mi Juan y por mi Saúl, que son muy buenos

y lo hacen muy bien los dos.

Vuelven los Campamentos MasterChef.

Si tienes entre 8 y 16 años, te apasiona la cocina,

la naturaleza y quieres vivir una experiencia inolvidable

no te puedes perder nuestros campamentos.

Además, convivirás con los concursantes

de "MasterChef Junior".

No lo pienses más, este verano Campamentos MasterChef.

(TODOS) ¡Ven a Campamentos MasterChef!

Ya estáis viendo cómo están las cosas.

Tres aspirantes que se juegan la eliminación,

otros tres salvados gracias a su buen hacer

en la prueba de exteriores,

y un delantal dorado que le da a Silvia

la tranquilidad de la inmunidad.

Aunque en este reto también tendrá que cocinar.

Buenas noches, presentadora. -Buenas noches.

A ver este cuarteto de qué va hoy con esos pelucones.

Como en la prueba anterior se habló mucho del umami.

(COREAN) ¡Oh, mamy!

El umami según los japoneses es el sabor

y el único umami que le sonaba a Pepe era el "Oh, mamy blue"

hemos querido hacer un homenaje

desde los delantales blancos al umami y al sabor.

(CANTAN "MAMY BLUE")

(CANTAN "MAMY BLUE")

#He metido un champiñón.# (COREAN) #¡Oh, mamy!#

#Aceite en la olla a presión.# (COREAN) #¡Oh, mamy!#

#La morena no le dio sabor.# (COREAN) #¡Oh, mamy!#

(COREAN) #¡Oh, mamy!#

(EDU) ¡Everybody!

#Esto ha sido un gran descontrol.#

#Suerte en la eliminación.# (COREAN) #¡Oh, mamy!#

#Estaremos en ese balcón dando sabor.#

(COREAN) #¡Oh, mamy!#

¡Bravo! Qué maravilla.

(Música) Me ha dado un calambre.

Me parece que está muy bien todo,

pero no sé por qué Anabel viene de Amy Winehouse.

Pues fue él a comprar las pelucas.

Cuéntalo tú que tienes más gracia.

Fui a comprar las pelucas. No era la mejor semana

porque se habían acabado en Madrid.

Y me las vendió uno que decía: "Te llevas cuatro pelucas

y te regalo una camiseta del Rayo Vallecano."

Y cuando he sacado las pelucas una no era acertada.

Una era de distinto padre, y soy yo.

Me ha venido muy bien porque me encuentro divina.

Y la admiraba tanto que me he venido arriba.

Tributo a la gran Amy Winehouse.

Ella es de distinto padre. -La mejorada.

Dicen que has mejorado, mejorada del campo.

(Risas) Me llama mejorada.

Bibi está conmigo un poco...

Bueno, contigo y con Sergi.

¿Con Sergi?

Con Jordi, perdón. No estoy de acuerdo.

Tengo la cabeza fatal.

Y tú, Bibi, ¿qué te pasa a ti con la otra retal?

Sigues estando en desacuerdo con todos.

¿Cómo voy a estar de acuerdo? Ya lo dije,

hice una disertación sobre no estar de acuerdo.

Las retales estamos en crisis.

Porque se ha subido mucho, iba de Amy Winehouse.

Con lo mona que yo la ponía en ese palco.

Y con esa peluca y esa cinta aquí en la cabeza.

Pero si parecía la madre de Stallone.

Delantales blancos.

Sí. Con mucho flow.

(CANTAN "MAMY BLUE") "Parriba".

Id subiendo a la galería.

(CANTAN "MAMY BLUE")

(CANTAN "MAMY BLUE") ¡Ay, mamy, mamy!

Estamos muy contentos.

Llevábamos tres semanas seguidas cocinando

en la prueba de eliminación

y era muy necesario un poquito de tregua.

Somos los Jackson Four.

A dar espectáculo, compañeros, ahí en los fogones.

Y vosotros dejad vuestros nervios al lado

e id a vuestros puestos de cocina

porque empieza la prueba de eliminación.

Aspirantes, os enfrentáis a un reto creativo

de los que a mí me gustan.

Vaya. En la cocina profesional

la belleza de los platos es muy importante

porque siempre se ha dicho

que la comida entra por los ojos.

Pero tan importante es al aspecto de un plato

como su gusto, su olor, incluso su tacto.

Y ya os estoy dando alguna pista

para el siguiente cocinado.

Pues no lo he entendido.

Bibiana, ¿qué te gustaría

que hubiera debajo de ese paño?

La estampita de la Virgen del Cobre.

(Risas) Pero vamos, no lo sé.

Pero... algo que me ayude.

Escúchame un momento, ven aquí. ¿Pero dónde vas?

Eh... -¡Que no estoy!

Va con la silla. Te lo digo una cosa,

que traes mal bajío. -Cállate.

¿Pero dónde vas? Eso digo yo, ¿dónde vas?

(JOSÉ) Amy ha resucitado. ¿Pero dónde vas?

Que te quedes ahí, no bajes.

Me pongo aquí contigo.

Le voy a dar con la sartén en la cabeza, ¿eh?

Ahí, callada.

(Risas)

¿Pero tú crees que la vas a ayudar así, Anabel?

Me nota al lado y ya ella no ve tan lejos

y tan en otra dimensión.

Es que yo creo que las vas a poner peor. ¿Verdad, Bibi?

¿Peor?

Uh, no se puede.

(Risas) No, porque me va a dar

mucha presión y muchos nervios.

Anabel, venga, coge tu banquito y sube "parriba".

Lo he intentado, lo he intentado.

Se lo perdono, se lo perdono.

Pero yo te voy a mandar mogollón de ánimos.

A vosotros también, pero tengo una debilidad.

(CANTA) #Tengo una debilidad.#

¿Y esto no se puede destapar? -Vuelve, Amy, vuelve.

Vuelve, Amy. -Ya estoy.

Mientras pensáis qué misterios esconden esos paños

yo tengo que presentar a un hombre

que es todo un ejemplo de valentía

y de espíritu de renovación,

un chef que ha convertido una clásica tasca familiar

de Madrid en un restaurante moderno

con unas recetas muy cuidadas

y en las que la temporada manda.

Desde la Tasquita de Enfrente, Juanjo López.

¡Olé! -¡Bien, bien!

¡Oh! Maestro.

Juanjo, bienvenido. Por fin te tenemos aquí.

Había ganas, ¿eh? Buenas noches.

Buenas noches. ¡Yo le sigo en Instagram!

¡Uf!

Este es un máquina.

Un placer veros. Qué ilusión.

Bueno, dame un abrazo. Es una alegría verte aquí.

Y a ti también. Caballero.

¿Cómo estás? Un placer.

Pues ha dicho cocina moderna.

Juanjo, bienvenido a "MasterChef".

Antes de nada quiero decir que los chefs

solemos ir a tu restaurante a comer por la importancia

que das a la buena materia prima.

Son platos aparentemente poco elaborados

pero con lo mejor de los productos

de la temporada. ¿No es así?

Sí, son muy sencillos y lo que hacemos es respetar

la estacionalidad, la temporada.

Y bueno, yo siempre digo

que tratamos de hacer lo máximo con menos.

Es decir, no más de dos o tres ingredientes en cada plato.

¿Cómo se lleva convertir una casa de comida familiar

que era de tu padre en un restaurante

de referencia nacional como La Tasquita de Enfrente?

Pues se lleva bien, porque es el cliente

el que te ayuda a ir superando todos los obstáculos

que tiene la restauración, ¿no?

Pero contento porque hacemos lo que nos gusta,

que es lo más importante en esta vida.

Hala, qué guay.

Aspirantes, en el siguiente reto vamos a anular

el sentido que más usáis para agudizar los demás

y sacarles provecho.

Silvia, Bibiana, os adelanto que no harán falta gafas.

¿El qué? Que te adelanto

que no harán falta gafas.

Ojos vendados.

Pero sí Sonotone. Pero quizá oído sí.

Tranquis, chicos, tranquis. -Tranquilos.

A tocar. -¿A tocar qué?

Yo ya cocinar a ciegas la verdad

es que me parecería un disparate.

Yo ya cocino a ciegas, yo ya vivo a ciegas.

Juanjo, tenemos una caja de sobra.

¿Te atreves a jugar con nosotros?

Venga, vamos a jugar. -¿En serio?

Sí. Estás juguetón.

Qué bueno. ¡Uh!

(Risas)

¡Juega con ventaja!

Juanjo, antes de que vayas a tu puesto de cocinas

entre los aspirantes hay alguno que también dice ser valiente.

No dejan "puntá" sin hilo.

Siempre está pidiendo cocinar y se pone muy pesado.

Edu. ¡Hey!

Tigre, ¿te animas?

Con la introducción que has hecho no lo sé.

Tenemos una prueba pensada para ti.

Venga, va. Venga. -¡Bravo!

¡Venga, Edu!

Yo hubiese hecho lo mismo.

Pero es que no te juegas nada y aprendes mucho.

Estar abajo es una ventaja.

Y con el delantal blanco como Silvia y Edu

es lo mejor que puede pasar.

Pero bueno, Edu, ¿tú para qué te metes en este lío?

A ver, Juanjo, el reto. -A ver qué tal.

Disfrútalo, claro.

Aspirantes, debajo de ese paño

hay una caja con 25 ingredientes.

Tenéis que elegir 15 para elaborar

un plato que os libre de la eliminación.

Tiene que ser una elaboración que nos impresione.

(JOSÉ) Plato libre.

La dificultad es que evidentemente

no los vais a poder ver.

¿Por qué? Y como no nos fiamos

un pelo de vosotros os vais a poner estos antifaces.

Pero eso son "Cincuenta sombras de Grey".

Esto es otro género.

Vamos, chicos, pero es plato libre.

(SAÚL) Madre mía. Sólo podréis usar el tacto,

el gusto, el olfato y si queréis el oído.

Los 10 ingredientes que no queráis

deberéis echarlos en la cesta que tenéis al lado.

Los que no.

Tendréis que tirar de creatividad,

porque no podréis entrar al supermercado

a por más ingredientes.

Adiós, eso es más complicado.

Cocinaréis sólo con los 15 elegidos.

Qué barbaridad.

Yo estoy loca porque me pongan el antifaz.

Yo me subiría con vosotros arriba.

Es tarde, Juanjo. No te preocupes,

que yo te chivo los ingredientes.

Hay canción de Miguel Poveda que es...

(CANTA) #Que a ciegas yo te he creído.#

#Yo voy por el mundo a tientas#

#desde que te he conocido.#

Esto puede ser por el programa de "MasterChef".

Pues a la de tres quiero que destapéis las cajas.

Una, dos y tres.

Podéis empezar a elegir los 15 ingredientes.

Venga, observando todo, oliendo, tocando.

Esto no sé qué es.

¡Ah!

Esto es pescado.

Lo que sí en la caja, lo que no queráis a la cesta.

¡Buah!

¿Qué es esto, tío? -Cuidado con...

Cuidado, hay cosas que pican, chicos.

¡Ah!

A ver, los de arriba nos callamos.

Perdón, perdón. -Tengo la boca dormida.

No sé qué he metido en la boca.

Lo primero que he tomado me ha destrozado la lengua.

He tenido que tirar mucho de tacto y olfato porque...

la lengua para tirarla a la basura.

¡La tinta, la tinta, la tinta!

¡Ah!

Vale, este es blanco.

Silvia, no bebas.

Silvia, que sabemos que sabes lo que es.

¡Ah!

¿Cuántos llevo quitados? Hay que sacar 10.

¡Huy, qué pica esto!

¡Uf! -A Saúl le ha dado arcadas.

Es como Messi.

Por favor, deja de beberte los ingredientes.

Con el antifaz pierdes un poco de olfato,

un poco de gusto, un poco de todo.

Te tapan los ojos y dejas de ver

y te cambia el mundo.

Juanjo, ¿te ha resultado fácil elegir tus ingredientes?

Bueno, ten en cuenta que al tener

un poquito más de experiencia

hay cosas que son bastante reconocibles.

Pero la prueba no es nada fácil, ¿eh?

Vale, podéis quitaros los antifaces, por favor.

¡Venga, chicos, a mirar ahí!

Que tenéis buen material. -¡Buah!

¡Vaya lío! -Cuánta claridad, tú.

¡Uh!

Hostia...

Silvia, qué pena que no haya un espejo.

Silvia Abril de la Prada.

¡Huy, la que se ha...! -¡Ratita!

Esto es tinta de calamar.

Eres como Minnie Mouse ahora mismo.

¡Ah, qué cabrona!

Entre el vestidito de lunares y la naricilla...

Bueno, algunas cosas me valen y otras no.

Los carabineros han triunfado.

Lo ha cogido todo el mundo, ¿no?

Se ve que está de temporada.

Saúl, te veo feliz con tus carabineros, ¿no?

Estoy bastante contento con lo que he cogido.

Minnie. Hola, qué tal.

¿Contenta con tus ingredientes? Eh... bastante.

¿Te arrepientes de haber descartado alguno?

Sí, el pescadito.

O bien el pichón para hacer un mar y montaña.

Nada, algo nuevo. Qué bien viene un pichón, ¿eh?

Juan... Juan "Bocanegra". Juan "Bocanegra".

Estáis dando mucha caña, ¿eh?

¿Contento con tus ingredientes? Muy contento, Pepe.

Muy bien, Juan.

Bibiana, ¿contenta con tu cesta?

Sí. No sé si habré descartado algunos que me valen.

Pero como veníamos de una prueba de arroces

donde dijisteis que era caótica dije:

"Pues puedo hacer arroz."

Pero no sé si me faltan ingredientes.

Pero bueno, tengo algunas cosas aquí que sí me valen.

Edu, tú no te juegas nada,

¿pero estás contento con tus ingredientes?

Tengo una guerra de dos mundos.

Por un lado tengo mar, por otro montaña y no sé...

Bueno, habrá que intentar unir aquí.

Fusión.

Aspirantes, a partir de ahora

sí tenéis que usar los cinco sentidos.

Porque esos 15 ingredientes son la base del plato

que puede libraros de la eliminación.

Para ello tenéis 75 minutos que comienzan

en tres, dos, uno... a cocinar.

¡Vamos! -¡Vamos, chicos!

Juanjo, que lo puedes hacer muy bien.

(Risas) Muchas gracias.

A ver si te quedas una semanita más aquí.

Confiamos en ti. -Vamos.

Fuera los árboles.

Tampoco los quiero.

(SILBA)

Cuidado con los deditos, Saúl.

Ya, ya. -Con el pelador.

Vamos a mirar a Juanjo que es el único

del que vamos a aprender algo. -Vamos a aprender de él.

Oye, callarse. -Perdón.

Y aquí la dificultad de la prueba es que te tapen

los ojos e ir palpando a ver qué es.

Hay muchas cosas que también nosotros fallaríamos

y no somos capaces de verlo.

Vamos te digo que te pones allí y...

No es una prueba fácil.

¿Para vosotros de estos sentidos

cuál creéis que es el más importante a la hora de comer?

El olfato. El olfato.

Si tú no tienes olfato. No hay sabor.

No sabes si está soso, salado, ácido o amargo.

Eso es terrible.

Lo que hace que se construya el sabor es el olfato.

Bueno, chicos, parece que lo tenéis claro.

Estáis todos ahí concentrados.

Estoy "reconcentrá".

Muy bien, Bibi. -Venga, Bibiana.

Quien se arriesgue y haga algo de técnica tiene mucho ganado.

Bien, Juan, bien. Ahí estamos con la calmita.

Míralo, va a sellar al vacío.

Bien, Juan, bien. -Con tranquilidad.

Voy a hacer un bacalao al vacío.

Quiero utilizar un poquito el Roner,

que va a ser mi primera vez, no lo he utilizado nunca.

Y voy a intentar hacer como un borde de puré de patata.

Dentro voy a poner un agua de tomate

y encima voy a poner el bacalao

con una salsa americana reducida por encima.

Y nada, decorarlo, terminarlo con unos germinados.

¿Con este bacalao cómo qué vas a hacer?

¿Lo vas a meter a la plancha o al horno?

Claro, al horno. -Gana mucho más en el Roner.

Mira, ahora saca la cabeza y al bol.

Trasca, trasca.

Hoy la verdad que estoy bastante nervioso

porque es una prueba de eliminación

y somos tres para la eliminación.

O sea, que el embudo se va estrechando.

Y yo considero que Juan es uno de los favoritos.

Y Bibiana sabe más de lo que pensamos.

Está un poco fuerte esta eliminación.

Yo tengo bastante claro lo que quiero hacer...

y el tema es que me quede bien.

Yo cuando compito también estoy nervioso.

Todos nos ponemos nerviosos antes de una final olímpica.

Y yo creo que los nervios son buenos porque te activan

te hacen pensar más rápido.

Yo creo que estar nervioso no es malo.

De los productos que pudiéramos

considerar principales hay varios:

el carabinero, la paloma torcaz, las espardeñas...

El arroz quizá es el más versátil,

que te puede hacer un plato resultón.

Pero coger la paloma, sacar las dos pechuguitas,

las asas poco hechas, tres setitas y haces un plato.

El producto que te puede dar un saborazo

en esa poca proporción es el carabinero.

Mira, venimos de Alicante de hacer arroces.

Y cuando toqué arroz y unos bichos que no sabía

si eran carabineros o lo que fuera

pensé que se podía repetir arroz.

Con lo cual voy a hacer un arroz.

Yo creo que tengo los ingredientes básicos:

dos buenos carabineros, tomate...

Ahora voy a hacer un sofrito de tomate

cuando esta cebolla esté un poquito pochada.

Yo creo que estoy bien.

(RESOPLA)

Venga, vamos allá.

Ah, mira. -Las cabezas.

Ahora le tira lo que sacó antes.

Muy bien, Juanjo. Te veo bien ahí, ¿eh?

Me ves bien ahí, ¿no? -Vamos con Juanjo.

Estáis invitados luego.

¡Hombre, Juanjo, ahí te he visto bien!

Cómo animan ahora, ¿eh?

Ha dicho que estamos invitados. -Sí, lo ha dicho.

Me hace mucha ilusión estar en las cocinas de "MasterChef".

Voy a hacer dos platos.

Una salsa de carabineros con espardeñas y setas.

Y un bacalao con crestas de gallo.

Sencillo, producto y todo un toque muy sencillito.

Conozco a Juanjo de hace 20 años.

Y su progresión ha sido espectacular,

porque es un hombre que no se dedicaba a la cocina.

Era un ejecutivo de seguros.

Y dijo: "Estoy hasta las narices de seguros."

Se ha recorrido todos los grandes restaurantes

de España, y del mundo. Y ha dicho:

"A lo mejor no tengo que ser un cocinero de alta cocina,

pero voy a ser un cocinero de gran producto."

Y hay que defenderlo. Me encanta.

Aprovechando que es producto buenísimo,

porque ya veis aquí el par de carabineros que he escogido,

voy a intentar hacer un plato bastante en crudo.

Voy a tratar el tomate

en diferentes texturas y apariencias.

Voy a hacer un tartar de gambas sobre el de tomate.

Y vamos a ver qué tal me sale.

Con esa nariz pierdes toda la credibilidad. Lo sabes, ¿no?

¿Qué llevo aquí? -Ahí negro todo el rato.

(CANTA) #¡Salsa de calamar, hey!#

(CANTA)

Bueno, no me desconcentréis. -Vale, tú sigue.

Lo que sí que les he visto a todos que les ha gustado

ha sido la tinta de calamar. Sí.

Sobre todo a Silvia. Curioso que nadie sepa

identificar la tinta en crudo, en pasta, ¿no?

Hombre, esto de cocinar sin arriesgar

pues te da un poquito más de tranquilidad

pero me lo estoy tomando igual de serio

porque tengo ganas de "hasé un plato güeno".

La papeleta de abandonar las cocinas está sobre Bibi.

Porque obviamente es la más débil de todos.

Conozco el nivel de Saúl y conozco mi nivel

y yo esta noche no me voy, yo lo tengo clarísimo.

Y vosotros tenerlo también.

En la prueba de eliminación

está uno de los ganadores de "MasterChef",

porque Saúl es muy fuerte

y creo que si no gano yo ganará él.

Yo no me veo nunca como la más débil,

yo siempre me veo como la más fuerte.

Yo siempre me veo divina.

Lo único que es que los romanos estos están locos

y no saben lo que hacen.

¿Qué hace Saúl con la mano? No entiendo.

Pero por la tapa, Saúl, que te vas a salpicar.

Ya, ya, pero es que...

Una cosa es que seas piragüista y otra es que pongas la mano

de tapa de vaso americano, que eres un inconsciente.

Esto ya está.

¿Cómo vas, Bibi? -Bien.

Hoy estoy muy tranquila, ¿eh? -Ya te vemos.

Me va a quedar un plato de escándalo.

(LOS TRES) ¡Eeeeeh!

¡Venga, chicos! -¡Otra!

Ya va mal la ola. Somos tres y no hacemos no una ola.

Qué ola más mierdosa.

(CANTA) #Cómo una ola Saúl llegó a mi vida.#

Esa es la canción de Eva.

¿Qué dice Juanjo? Pues nada, aquí, encantado.

Bueno, ¿qué estás haciendo?

Pues mira, voy a intentar hacer dos platos:

unas espardeñas con una reducción

de salsa de carabineros y un poquito de puerro.

Suena bien eso.

Y lo vamos a poner con unas chatarelas.

Y luego el resto pues bacalao confitado.

Bacalao confitado con... Crestas de gallo.

Eso funciona de maravilla.

Y una ajada que la haremos en el último minuto.

Lo que hago yo normalmente, todo muy sencillo.

Sencillo, pero maravillosamente bien hecho.

Por eso vamos allí de peregrinación todos.

Bueno... Tienes cola en el restaurante.

¿Cuándo me vas a dar una mesa?

Tú ya sabes que en la mía... ¿Te tengo que llamar?

No hace falta, como todos los días allí.

Soy de los propietarios que come todos los días allí.

Tengo que aprender mucho de ti, pero me faltan años.

Lo tienes dominado. Suerte. Gracias.

(TODOS) ¡Juanjo! (JOSÉ) Estamos invitados, ¿eh?

No se te olvide. -Por supuesto.

¿Cómo estás? Bien, Pepe.

Te veo muy tranquila, cómo se nota que no te juegas nada, relajadita.

¿Qué plato estás haciendo, mujer? Cuéntame.

Mira, voy a hacer un tartar de carabinero... y tomate.

Me estás hablando tan seria, pero con esa nariz...

No me crees. No te puedo tomar en serio.

Mira lo que te traigo, Silvia. Tener talento para la cocina,

como tienes tú, es importante, pero una ayuda no viene mal

y, ahora puedes conseguir, exclusivamente, en quioscos

una colección de diez libros de cocina con las mejores recetas

de todos los ganadores de "MasterChef".

También de las nuestras, de los jueces.

Cada semana un nuevo libro en quioscos, no puedes fallar.

Hoy traigo: tapas, aperitivos, ensaladas, verduras y legumbres.

Muy bien. ¿Te quedas con ellos?

Échale un ojo, te vendrá bien. Disfrútalos mucho.

-¿Qué tal, Saúl? (JUAN RÍE) Juan.

-Ay. -Qué fuerte.

-Como está a baja temperatura no se va a deshacer.

Nunca... (JOSÉ) Pero lleva demasiado rato.

¿Qué estás preparando? Una base de puré de zanahorias,

preparando una salsa americana, que estoy reduciendo,

y voy a utilizar la técnica del papillot.

Lo he metido en la bolsa de vacío antes para que cogiera sabor,

esto lo pondré en papel de horno, si está tapado...

¿Esto va dentro del horno?

Lo he hecho para que se impregne. ¿Para qué?

Para que se impregne el sabor del aceite en el bacalao.

Esto es como una papillot.

Pero cuando haces una cocción a baja temperatura

las gelatinas del bacalao no se destruyen.

La papillot que quieres hacer es igual, pero...

Con papel de aluminio, ¿no? De cocina, aluminio, sí.

Y hecho en el horno, pero hay más temperatura.

Tienes el roner... Tengo miedo de usar el roner,

porque no lo usé nunca. Cada uno como quiera, pero...

No sé si será inteligente

hacer una prueba de eliminación, pero soy arriesgado

y lo voy a meter al roner. Vamos a intentarlo.

Aspirantes, acabáis de entrar en los últimos treinta minutos.

¿Oído? (SILVIA) Oído, chef, presentadora.

-¿Cuánto tiempo llevamos? -Bibiana, ¿has oído a Eva?

-¿Qué dice? -Que solo quedan treinta minutos.

-Ya, pero nada más tengo que hacer el arroz que son 16 minutos, ¿eh?

-Pero eso, que tiene que hacerse. -Ya, mujer, pero...

Ahora voy a sofreír el arroz y lo otro son cinco minutos,

o sea, que tampoco voy a estar siete horas.

-No está colada, ah... Espérate.

-Se van a por Juan ahora, a ver qué dicen.

¿Qué haces? Pues, te cuento, he hecho

una salsa americana, la estoy reduciendo ahora,

tengo el pescado cocinado a baja temperatura.

¿Ya está cocinado? Sí, luego lo paso por la plancha.

¿Ves este aire? Sí.

Mala cosa. ¿Sí?

Para cocinar a baja temperatura necesitas un buen vacío,

si no hay vacío no habrá cocción adecuada.

Puede estar hecho, o no, o sí...

Lo voy a marcar a la plancha un poco.

Harás una doble cocción. Sí.

Lo marcaré solo, sí, para atemperarlo y...

Vale. Ya está.

¿Te parece difícil cocinar con ingredientes concretos?

O sea, que te marque los ingredientes.

No, porque sé que me tengo que regir a eso y soy creativo...

Y creo que puedo sacar algo, si tengo que decidirlo...

Me pierdo un poco. Eso lo verás en la Escuela.

Al que sabe cocinar le dan igual los ingredientes que utilice,

Todo se puede cocinar,

y a un buen cocinero dale lo que sea, sacará partido.

Si te faltan recursos, te lo digo, Escuela...

cambiamos cada vez los contenidos.

A disfrutarlo.

Bien, Jordi, te he visto bien. Vamos, rock and roll.

Bueno... ¿Cómo estamos?

Estoy bien, pero no lo sé. ¿Qué has hecho?

Me gustaría que me lo miraras de sabor, porque no sé...

Sabe demasiado a gamba, para mi gusto, ¿eh?

No, no me sabe demasiado a marisco.

¿No? No.

¿Un poco soso? Le falta lo que me gusta a mí...

Saboor. Es lo que me gusta.

Además, hoy te vamos a exigir una presentación espectacular.

Espectacular. Voy a ver si traigo un plato y lo pinto un poco.

Vale. Muchas gracias, chef.

Eduardo, ¿qué estás haciendo?

Un pichón... o no sé si será un pichón o un ave...

Un pajarillo. Paloma torcaz era.

No habías hecho en un tu vida. Cuac, cuac.

Que no habías hecho en tu vida. No.

Tienes las setas, la paloma torcaz, las crestas de gallo...

Las setas, las crestas de gallo, los "carabinieros".

Carabineros. Carabinieri sono italiani.

De l'Italia. No quiero carabinieri.

¿Tu senti... de l'Italia? La mia bisnonna era italiana.

Del sur de Italia. Se te ve, se te ve.

Per il naso, se sabe, ¿no? Si sentì, palpita.

Hoy quiero un emplatado de diez. Vale, voy a por ello.

Está durito todavía.

La maestra en chuperretear es ella.

Chupa la cuchara, la vuelve a meter.

No para. No pierden la pose de casa.

No es una pose profesional.

Y porque le gusta jamar más que a ti o a mí.

Ella se va cenada. Como más que una lima nueva.

-Yo me la comería a cucharadas, esa salsa tiene una pinta...

(CORBACHO) Saúl, menos es más, menos es más.

No te flipes.

-No seas Jordi. -Déjalo, que lo hace muy bien.

Dale, Saúl, está muy bonito.

Mira Juanjito, he metido los dos bacalaos, las dos crestas

y ya tenemos el mar y montaña.

Venga, siguiente.

Aspirantes, entramos en los últimos cinco minutos.

(ANABEL) Vamos, chicos, sin desfondarse.

(CORBACHO) Vamos, Saúl, Juan, Bibi, esfuerzo final.

(JUAN) Cómo me tiembla el pulso.

Voy a intentar hacer una miniatura, vamos a ver si puedo.

(CORBACHO) Bibi, ¿cómo lo llevas? -Creo que le queda muy poco.

-Ah. -Dos minutos o así.

-Venga.

(CORBACHO) ¿Qué tal, Bibiana? Vamos.

-Juanjo, quiero ser como tú. -Si necesitas que lo probemos...

-Yo como vosotras y con vuestra edad.

(CORBACHO) Muchas gracias, cariño.

(ANABEL) Venga, Saúl, venga, Juan, venga, Bibiana.

Emplatando que es gerundio, amigos.

-Por el amor de Dios, van a decir en un momento que queda un minuto.

Aspirantes, acabáis de entrar en el último minuto.

(TODOS) Venga, va, chicos.

(CORBACHO) Concentración. -Venga, Saúl. Está muy bonito.

(ANABEL) Juanjo, luego vas a mi casa a limpiar la cocina.

Muy bien el adornito, Bibi. -Un homenaje a Mariscal.

(CORBACHO) El último toque.

Diez, nueve, ocho, siete, seis,

cinco, cuatro, tres, dos, uno.

¡Tiempo! Manos arriba.

(TODOS ANIMAN Y APLAUDEN)

Si encima está bueno...

-Llevo el plato a los jueces superseguro.

El pescado ha quedado rico, al punto.

Creo que no me pueden valorar mal.

Si quieres aprender lo que necesitas de cocina, hay novedad:

A partir de ahora, la Escuela de "MasterChef" amplía todos los meses

sus contenidos para que te conviertas en un masterchef.

Además, encontrarás nuevas recetas para sorprender a familia y amigos

con deliciosos platos. Entra en la Escuela MasterChef.

-Será complicado. -Suerte.

-Qué difícil hoy.

Yo, si dependiera de mí...

Los echaba los tres y habríamos ganado.

Aspirantes, el tiempo en cocina ha terminado,

pero antes de empezar con la cata, nuestro jurado tendrá la suerte

de probar el plato de Juanjo, así que disfrutadlo.

Deseando estamos. Yo a dos velas, otra vez.

Si probáis ese y después el nuestro va a parecer una porquería.

Bueno, ¿qué plato nos has hecho? Algo sencillo.

Una reducción de la cabeza del carabinero, tenemos

la posibilidad de hacer otro plato con el cuerpo, está por ahí.

Espardeñas, unos ajetes y chantarelas, que estamos...

Esto es una ajada limpia, de infusión de pimentón,

bacalao confitado y crestas.

-Fíjate, servir un plato de carabinero sin el carabinero.

-Lo bueno, es que eso lo podría haber hecho cualquiera de ellos.

¿Alguien quiere ver los platos aspirantes?

-Por favor, todos, ¿cómo no vamos a querer?

Por una cosa importante,

en el tiempo que habéis hecho uno, él ha hecho dos.

-Qué maravilla. -No sabéis lo fácil que se ve.

Con muy poco se puede hacer un gran plato.

Voy a probar. -Se llama talento.

Es sencillo, con lo que os complicáis la vida.

-¿Las crestas? -Confitadas, calentadas y soplete.

Podéis volver a vuestro sitio, ahora tenemos vuestra cata.

-¿No podemos probar? -Está divino.

-La espardeña es un gusto.

Muy bien. Juanjo, tienes que venir más veces,

lo has hecho mejor que en la Tasquita.

Y mira que lo haces bien allí.

Sabéis que os acojo en vuestra casa, en la Tasquita, siempre.

Vamos esta noche. Estáis invitados.

Muchas gracias por querer jugar y...

Nada, ha sido un placer.

-Bravo, chef. -Bravo, Juanjo.

-Bravo. -Grande.

(Aplausos)

-Ojalá echen a Juanjo, mira lo que te digo,

porque él tiene su negocio ya montado y si le echan,

tampoco le hemos cogido cariño, porque no lo conozco.

Ha venido hoy, ha cocinado...

Y yo le he visto perdido... Muy perdido.

-Parecemos el coro de Innis, aquellos dos negros que llevaba...

(TARAREAN)

(CANTAN) #I said no, no, no.#

Ahora sí, aspirantes, ya están Juanjo y los jueces

esperando para empezar la cata. Vamos a comenzarla con Edu

y con Silvia, que no se juegan nada, así que, por favor.

-Venga. -Vamos a aplaudir.

(TODOS ANIMAN) Venga, chicos.

-Vamos allí.

(Aplausos) -Ole, ahí.

Bueno, Silvia, tiene narices la cosa.

Cuéntanos, ¿qué plato has hecho, mujer?

-Silvia, pierdes toda la credibilidad, con esa nariz así

no vas a defender tu plato.

-Esto es una ensalada de tomate en diferentes texturas

y un tartar de carabinero.

Esas diferentes texturas, ¿qué son?

-El tomate asado, el caviar de tomate,

la carne de tomate y el tomate seco.

El tartar de carabinero que has envuelto con salsa de carabinero.

¿Alguna especia de esas que te dije o algo ácido...?

He puesto la pasta de curry para darle un toque picante.

Y... las cabezas, el vino, puerro, cebolla...

Bueno, vamos a probarlo pero tiene un emplatado...

Tiene un emplatado precioso. Precioso, para hacerle una foto.

Los dos platos tienen una estética que no nos los creemos.

Este jurado está alucinado, no los tocaría, fíjate.

Qué quieres que te diga, chica.

Aparte de esta bonito está bueno.

Pensaba que se iba a perder y difuminar el sabor del carabinero

pero está ahí, concentrado, con sabor...

Es una ensalada armónica, agradable. Muy bien.

Aprovechamiento máximo de dos productos.

Gracias, chef.

Quizá tienes que llevar siempre un delantal dorado para cocinar.

-Ya... -Estoy con Pepe,

me parece una maravilla, muy armonioso, fresco,

y, sobre todo, el sabor del carabinero.

Solo me sale felicitarte.

-Muchas gracias, Juanjo.

La evolución que veo es que las texturas del tomate

están condimentadas, es muy interesante el tomate cherry.

El tomate lo has pelado, lo has aliñado como una ensalada

y lo has metido al horno para pasificarlo.

Sí. Para darle una semicocción

y es una elaboración maravillosa.

Es un plato que demuestra que hay mucho evolución

y que eso ha pasado en estas cocinas.

Es muy gratificante. Felicidades.

-Muchas gracias. (TODOS APLAUDEN)

(Aplausos)

-Qué bien. -Silvi, muy bien.

-Me han coronado, un poquito, me he sentido coronada.

Bien, por fin el plato les ha gustado.

Aunque no me jugara nada hoy

la satisfacción que siento es igual de grande.

Edu, ¿nos puedes contar cómo se llama tu plato?

Se llama: "Carabirubí, carabirubá,

yo no sé qué tienes que cada día te quiero más".

Te estaba mirando a ti, Samantha, no sé si lo has visto.

Sigue, sigue.

Son los dos "carabinieros", también tenía un pichón,

lo he usado para hacer una salsa para las setas y las crestas.

¿Qué ha pasado con tu paloma que estaba ahí?

Le he puesto un mensaje y se ha puesto a volar.

Estaba pasadísima. Has hecho bien en quitarla, no...

He preferido centrarme en el "carabiniero"

y lo otro que fuera un elemento... Carabinero.

Me viene el gen italiano y... Edu, creo que eres...

Muy aplicado, porque eso parece... Alguien ha frito puerro.

No es puerro, son las raíces de la cebolla.

Sí, son las raíces, un amigo que tenemos Juanjo y yo

me ha dicho que eso se puede aprovechar, se puede pasar

por la sartén con mantequilla y azúcar

y coge una textura bastante agradable y le da volumen al plato.

Me gustan tanto las crestas de gallo, joder.

A mí me gusta más la cresta que el carabinieri.

A mí también. Y mira que me gusta el carabinero.

En este plato yo veo evolución.

Veo una persona que entiende lo que queremos transmitir aquí

y que lo está asimilando, no solamente en la cocina,

ya me parece que todo está rico, pero es que, Edu,

¿la rama italiana te he enseñado a emplatar?

Tenía serios problemas y hoy más relajado

he pensado que era una cuenta pendiente con mis emplatados,

es decir, voy a intentar que quede bonito, aparte de rico.

Lo has conseguido. Felicidades, Gracias.

-Hay una cosa que no me ha pasado por alto,

es cómo lo has presentado, los platos hay que contarlos.

Y tú lo has hecho de maravilla. Me voy a llevar a los dos.

-Venga. -Perfecto.

-¿Vale? -Nos vemos.

(Aplausos) -Gracias.

(CORBACHO) Vamos, chicos.

(ANABEL) ¡Epa, epa! Ven aquí. (CORBACHO) Con un tomatito.

No dábamos un duro por ti desde arriba.

(ANABEL) Te lo juro, estábamos un poco así...

Bibiana, Juan y Saúl, los tres en la cuerda floja.

Como única defensa vuestros platos, así que vamos a ver

cómo lo ha hecho Bibiana, adelante. ¿Yo primera?

-Venga, Bibi. -Dale, Bibi.

-Qué bonito está. -Haz una tesis del plato, Bibi.

Bibiana, cuéntanos. Pues he hecho...

Un arroz meloso con un homenaje a Mariscal,

de ahí, que haya puesto el carabinero como subido a caballo.

Bueno, es un emplatado medianamente atractivo,

tiene buena pinta en redondito. Quería que el arroz, como veníamos

de un sitio donde ponían el plato al revés y la ración tan chica,

me parecía que quien tuviera un poco de hambre, una chispita más,

aunque quede más feo. El kilo de arroz no está aquí.

He puesto la mitad, el otro me lo he comido probándolo.

Lo sabemos, porque te vemos siempre.

Buenas caras con el arroz.

Se nota que has gastado carabinero, porque está en ese fondo

que sabe el arroz a carabinero

que tira para atrás de rico, de bien hecho.

Está muy rico, lleno de carabineros,

es un arroz de carabinero. No le dé más vueltas.

Entonces me parece una postura inteligente.

Has hecho algo que dominabas, y te has querido sacar

esa espina que traías de Alicante

y el arroz está impecable.

Quizá, a lo mejor, y llevas razón

que has estado metiéndote tanto con el jurado

que no... tal... Yo creo que la culpa no es del jurado,

la culpa es de Anabel.

¡Hombre, cómo has estado de bien! Ella...

Ella te está gafando. Está en mi contra.

Acabas de cocinar sola y es una maravilla,

cocinas a su lado y no sé qué ocurre que te dispersas.

No digas eso. -Seguro que Bibiana

está de acuerdo contigo, Pepe.

-Estoy muy de acuerdo. -Hoy sí, hoy sí.

-Con Anabel voy a subir pero arriba juntas no,

yo voy por mi cuenta y riesgo.

Yo vengo vestida

de lo que me dé la gana y ella que venga de mamarracha.

Bibiana, el arroz está espectacular Muchas gracias.

Silvia... ¿cómo hace Samantha

cuando prueba un plato tan bueno? Hombre...

(IMITANDO A SAMANTHA) Bibiana, te voy a decir una cosa.

Tiene saboooor.

(Risas y aplausos) Más o menos.

Está riquísimo. Gracias.

No has arriesgado, la verdad.

Es que el día de la eliminación vas a lo seguro.

Hoy era el día de hacer esto. Muchas gracias.

Ahora solo te falta, pues, alejarte de la mala influencia...

Oye... pero... Oye, por favor.

La mala influencia es Anabel, ha quedado en evidencia

que estar con ella no te conviene. Por favor...

-Vamos a alejarnos de Anabel. -Oye... hacer el favor.

-Con todo cariño. -Nos alejamos de Anabel.

-Escuchad...

Escuchadme, soy más maja que las pesetas.

Solo te añadiré algo que creo que es importante.

Cuando en cocinas tenemos un cacharro con agua,

con cucharas separadas y probamos... al cacharro.

Si hay que volver a probar, porque no está claro...

Cogemos otra cuchara, probamos.

La tercera vez ya sería jamar, es lo que haces tú.

Como no come, lleva 30 años sin comer.

-Se está recuperando. -Claro.

Lo malo es que tú lo haces con la misma cuchara,

eso en casa se puede hacer, en un restaurante...

Es una "guarrindongada". Oído cocina.

-Tranquila, si ahora... -Está bien, está bien

-Que corra el aire.

-Yo creo que es un plato con gran sabor,

con corazón, es de las cosas importantes que hay que tener.

Felicitarte simplemente. -Gracias, un placer.

(Aplausos) -¡Bravo, Bibi!

-Anabel, cuánto daño me has hecho.

-Nosotras somos así, somos las únicas

que nos gritamos y, luego, se nos pasa.

Es como los futbolistas:

lo que pasa en el vestuario se queda en el vestuario.

-Os digo una cosa, ahora están Juan y Saúl...

-Pasándolo muy mal. Tranquilos, tranquilos.

Juan, ¿cómo se llama tu plato? Bacalao a la americana.

He utilizado puré de patatas y una salsa de tomate

que he hecho aparte, también, que se usa mucho en EE. UU.

Y por eso la he llamado así. El emplatado, otra vez, chapeau.

O sea, hoy es el día de los emplatados bonitos.

Está espectacular.

Veo un caldito ahí, ¿tienes que rematar? Adelante.

Vamos a probar.

Uf...

¿Escuchas...? Crac, crac, crac...

Estoy a punto de hacer una pompa de bacalao.

¿Quieres agua? Te veo ahí... que no pasa.

De cocción reguleras, ha perdido todo el agua...

Se ha quedado como un cartón. Juan, tú mastica, mastica.

Te va a dar para toda la noche el chicle de bacalao.

No hay que arriesgar en eliminación.

Juan, qué pena que con un emplatado tan bonito

te lo hayas cargado por un bacalao que está gomoso, superhecho.

Lo principal era haber hecho el bacalao, ahí has fallado.

El resto tiene gracia, está todo bien puesto,

el gusto de la reducción está muy bien, el tomate también.

Está armónico, si no fuese porque el bacalao está pasadísimo.

¿Qué te parece, Juanjo, el plato? Estoy de acuerdo,

es una gran construcción: carabinero bien, salsa correcta...

Pero el bacalao, es verdad, está un poco... seco.

-La verdad es que me ha dado mucha rabia,

porque yo sé hacer el bacalao, ya lo he hecho...

Por querer realizar una técnica que no controlaba

pues se me pasó de cocción

y se me quedó bastante duro.

-Juan... tranquilo.

-Sí... no hay otra. -Tranquilo.

-Saúl...

Saúl, contigo terminamos la cata eliminatoria.

Así que adelante. Vamos allá.

Suerte. Gracias.

El tema de la cocción en roner es la primera vez que lo hacía

y estoy nervioso por la valoración de Juan

y demás... Bueno, se complica la cosa.

Saúl, ¿estás contento con tu resultado?

Estoy... puf, sí, yo estoy contento pero estoy preocupado,

inquieto, nervioso

por lo que os pueda parecer a vosotros, pero creo que...

Estoy contento. Hoy hemos tenido, quizá,

los mejores emplatados.

Pero tú, además, tienes mucha personalidad en el emplatado.

Aparte, has bajado con tu camiseta

y a juego con el plató y me ha parecido lo máximo.

Fuera de bromas, felicidades, está muy bonito.

Mi deporte es un deporte de brutos

de dar leñazos al agua, ya se me ve brutote.

Pero aquí estoy descubriendo una faceta de delicadeza,

que me está gustando.

¿Cómo se llama tu plato? Bacalao a baja temperatura

con base de crema de zanahorias y puerro.

A ver si te pega de tus compañeros el inventar nombres

que lo tienes pendiente. Bacalao del Cantábrico.

Claro, este es Saúl, el carabinero, este el barco,

los remos y el de repuesto y esto el agua.

Mira qué bien. Vamos a probar, chicos.

Samantha se come de Saúl hasta los sesos.

-Le chupa la cabeza.

Bueno, Saúl, yo creo que está todo armónico, la salsa de zanahoria

y puerro con ese trazo de cabeza de carabinero

encaja perfectamente y el punto del bacalao no es tan seco

como el de Juan, pero está ahí. Sí que deberías haber abusado

del trazo de carabinero

porque está tan bueno, rico y sabroso

y hace que sea una todo con la zanahoria... Hay estética

y está muy correcto el plato, está muy bien.

Sí, buen trabajo. Muchas gracias.

A mí me ha gustado la combinación que has hecho que, efectivamente,

siempre se puede hacer mejor pero está para felicitarte.

-Muchas gracias, un orgullo viniendo de usted.

(Aplausos y gritos de ánimo) Que los jueces digan eso

de mi plato en el que he puesto mi empeño y me he exprimido

hasta la última gota por un buen plato

y las valoraciones son positivas. Muy contento.

Bueno, llega el momento más duro de la noche

que es despedir a uno de los aspirantes.

Te agradecemos infinitamente que hayas venido, vuelve otra vez.

Un placer. Aquí nos tienes.

Iremos por La Tasquita. Es vuestra casa.

Claro que sí.

No te olvides que nos tienes que invitar, ¿eh?

Tenemos ganas de salir juntos y nos iremos todos a La Tasquita,

ahora nos falta que Juanjo se enrolle y no nos cobre,

porque yo soy muy catalana también.

Aspirantes, llega el momento,

como bien ha dicho Pepe más duro de la noche.

Para eso antes el jurado tiene que deliverar.

Uf, chaval...

Está la cosa jodida.

-Vaya tres patas para un banco.

(EL JURADO DELIBERA)

-Dios, macho, esto es lo peor, esperar.

-Suerte, chicos. -Venga va...

Aspirantes, habéis comprobado que para triunfar en la cocina

hay que tirar de todos los sentidos.

También que la falta de uno de ellos, en este caso la vista,

puede suplirse con imaginación y sentido común.

La lucha no era desigual y el resultado tampoco lo ha sido.

Vuestros platos son notables

y tengo que destacar el emplatado, casi profesionales.

Quiero felicitaros a los tres porque se nota la evolución

y, lógicamente, también a Silvia y Edu que no se jugaban nada

pero han hecho dos platos más que notables.

(Aplausos y ánimos)

Pero uno de vosotros, lamentablemente,

tiene que colgar el delantal.

Bibiana... tú claramente has superado la prueba del arroz.

El sabor en este reto está en tu plato.

Saúl, no dejas de sorprendernos

con tu capacidad de concentración y con tu finura

y delicadeza a la hora de trabajar.

Juan, tu evolución, durante estas semanas,

ha sido muy buena y en este reto nos has demostrado

el que, quizá, ha sido tu mejor plato en "MasterChef".

Habéis cocinado todos muy bien y la decisión la vamos a tomar

por pequeños detalles.

Por tanto, el aspirante

que no continúa en las cocinas de "MasterChef" es...

Juan.

-Hostias... -Enhorabuena.

-Juan, tío... -Juan.

-Pues hasta aquí hemos llegado, no pasa nada. Estoy muy contento,

me llevo unos compañeros increíbles, conocimientos muy guais

y, nada, una experiencia maravillosa, maravillosa.

-Uf... estoy jodido.

Para mí Juan es mi mano derecha, es con quien más feeling

he tenido desde el primer día.

Nos llevamos genial, superbuena persona, superbuen compañero...

Un tío supernoble y estoy tocado, estoy tocadillo. Pero bueno...

Ay, Juan... qué pena me da.

Porque, además, yo creo que te vas el día que has cocinado mejor.

¿Tienes tú esa sensación también?

Un poquito sí, tenía un plato que me gustaba,

estaba cómodo cocinando, tranquilo.

Pero... nada, me ha jugado una mala pasada el roner

que no lo había utilizado nunca.

Se me ha pasado un poco de cocción y, bueno, esos pequeños detalles.

Has evolucionado tanto, Juan... Ya, que me lo digan a mí.

Ni me lo creo, me voy con una buena sensación.

Si me hubiesen dicho que llegaba a la semana seis,

firmaba desde el primer día. Pensaba que me iría en la primera

haciendo el ridículo y, al final, pues mira, he llegado hasta aquí.

Pues no, has hecho un paso por "MasterChef" más que digno.

(Aplausos)

Estoy viendo a tus compañeros

y me llama la atención cómo Corbacho está llorando...

Corbacho, cariño. Hemos hecho clases juntos

y te jode que se vaya.

(EMOCIONADO) Porque es muy generoso...

-No me hagas llorar, hombre.

-Gracias, Juan.

Me parte el alma, Corbacho. Qué flojitos que son.

-¡Ese sabor cubano!

-Vas a ser un modelo para nosotros. -¿Por qué se ponen a llorar?

Tú eres un tío al que se le quiere mucho, porque como bien ha dicho

José eres muy generoso y, la verdad,

es que todos nos quedamos con una sensación de... vacío,

al tener que colgar ese delantal y supongo que tú también.

Sí, totalmente, es algo a lo que tenemos que acostumbrarnos

porque va a ser semana tras semana. Se merecen ganar todos,

para mí ya lo están haciendo, están ganando.

Pues nada, les deseo muchísima suerte a todos, chicos, os quiero.

-Te vamos a echar de menos. -Amor infinito.

¿Qué es lo que vas a echar más de menos de "MasterChef"?

Un poquito de todo, mis compañeros, seguir aprendiendo

y esos viajes juntos, las risas...

Pero nada que... que los seguiré viendo a ellos y seguiré

sientiéndome parte del grupo.

Si tuvieras que quedarte con uno, ¿quién crees que ganará?

José o Saúl. Bueno...

-Yo también te quiero.

-Los dos tienen un temperamento bastante tranquilo,

Saúl es creativo y José también. Creo que tienen estilos parecidos

y creo que serán duros...

Rivales para todos los demás.

Sé que te llevas una experiencia maravillosa,

pero también te vas a llevar un montón de regalos que te doy.

Nuestro patrocinador, el Supermercado de El Corte Inglés,

te regala esta fabulosa cesta con exquisitos productos gourmet.

Qué guay... Para que sigas disfrutando

en tu casa, nuestro patrocinador Bosch

te regala un robot de cocina AutoCook.

Además, te llevas seis meses

de suscripción a la escuela online de "MasterChef",

por si hay alguna receta que no sepas, aquí está,

además, las vamos cambiando cada mes.

Genial, muchas gracias.

Y el juego oficial del programa para que no pares

de jugar y, sobre todo, de acordarte de nosotros.

Voy a tener que jugar con vosotros,

porque a mis amigos les gano. -Cuando quieras.

El pobre... A mis amigos les gano fácil.

Ls llevo seis semanas de ventaja en "MasterChef".

Nosotros te vamos a echar mucho de menos,

toca colgar ese delantal. Así que venga, dame un beso

que yo quiero un beso de un chico guapo y alto como tú.

-Guapo... -¡Guapo!

-Adiós, bombón. -Te echaremos de menos.

-Yo animaría a todas

las celebrities de España que participen.

Es una experiencia genial, me lo he pasado increíble,

he sufrido mucho,

he currado mucho, pero ha sido genial, lo he vivido a tope.

Ha sido una de las mejores experiencias de mi vida.

Si, de verdad, les gusta un poco la cocina

que se atrevan, no se arrepentirán.

Juan deja las cocinas de "MasterChef" y vuelve a su vida;

pero ya no será lo mismo, se lleva una experiencia

que no olvidará nunca.

Nos vemos la semana que viene, mientras ya saben

pónganle sabor a la vida.

Hoy solo hay dos opciones:

o sacáis sobresaliente o vais a la prueba de eliminació.

Esto no va a ser fácil, colega. -Esto no coge ni para atrás.

Le falta líquido. Le daba así a Jordi en la cabeza.

Esto va a ser un espectáculo. Va a entrar en cocinas

una chef asturiana que os pondrá las pilas.

No os deseo nada bueno;

pero, de todas maneras, no tenéis posibilidades.

Madre mía, vaya desastre. ¡No cocinamos en casa!

Tenemos que sacar postres para 70 personas.

Se acabó la tontería,

cancelamos cocinado. No, por favor.

Cancelamos cocinado.

Aspirantes, es el momento de sacar vuestro lado

más competitivo. Te vas a arrepentir.

¿No eran amigos? Va fuerte... eso también.

Hay más mala gente de la que me pensaba.

Y el quinto masterchef España Jorge Brazalez.

Eva...

Piensa en ese poquito tiempo que tienes a ver qué ordenas.

No te digo más.

(SILVIA) Qué desastre... se han roto.

Estoy viendo mucho I+D, pero no entiendo nada.

Tu plato es horroroso. Es como si lo hubiera hecho

un niño pequeño.

En este plato no he visto la actitud,

ni las ganas... Es un pedo.

El aspirante que no continúa en las cocinas de "MasterChef" es...

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MasterChef Celebrity 2 - Programa 6

24 oct 2017

El jurado transformará las cocinas del talent culinario para acoger un duelo épico: tres pruebas, con distintos niveles de dificultad y un ingrediente común: el huevo. Primero, harán un huevo poché perfecto. Los mejores prepararán una tortilla francesa esponjosa en el segundo reto y, para finalizar, elaborarán una tortilla de patatas. El aspirante que gane la batalla se hará con el delantal dorado que otorga la inmunidad. En la prueba por equipos viajarán a Alicante. La chef María José San Román, con una estrella Michelin, diseñará el menú que elaborarán los aspirantes y Fidel, aspirante de MasterChef 3, vigilará el cocinado. En la prueba de eliminación, elegirán quince ingredientes de una cesta, a ciegas. Con ellos prepararán un plato digno de un profesional. El chef Juanjo López, del restaurante La Tasquita de Enfrente, cocinará con ellos.

Contenido disponible hasta el 30 de junio de 2018.

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  1. Ismael

    Sólo se ve el anuncio del principio, y después se para. No se pueden ver los programas.

    06 dic 2017